ANNA REINHARD, ESPOSA DE ZWINGLIO.


03 Diciembre 2011

ANNA REINHARD, ESPOSA DE ZWINGLIO.

CRISTIANOS EN LA HISTORIA. (MUJERES DE LA REFORMA)

Anna Reinhard, a la que su marido siempre se refería como “su queridísima ama de casa”, fue la amada esposa de Ulrico Zwinglio. La gente también se refería afectuosamente a ella como “la Dorcas apostólica”, lo cual arroja mucha luz sobre el caritativo corazón de esta alma amable.

Anna nació en 1487 y se convirtió en una hermosa mujer que se casó con John Meyer von Knonau, que procedía de una familia aristocrática, al contrario que ella. Cuando su padre descubrió el matrimonio, le desheredó, dejando a John y a su familia que se apañaran por su cuenta. En 1511, John tuvo que unirse al ejército suizo y viajar a Italia para luchar en la guerra contra Francia. Después de muchas campañas militares, regresó a casa gravemente enfermo y murió poco después, dejando a Anna con tres niños: un hijo y dos hijas.

Esta repentina entrada en la viudez forzó a Anna a cuidar de su familia con sus propios recursos. Luchó mucho para sacar adelante a su familia y educar a sus hijos. Pero Dios no la había olvidado. Cada vez que cierto predicador llamado Ulrico Zwinglio venía a predicar a la ciudad, ella estaba allí. Anna escuchaba atentamente sus palabras, como truenos que provenían del púlpito, y no pasó mucho tiempo antes de que se convirtiese en su pastor. Como una verdadera amante de la Palabra de Dios, Anna siempre estaba ansiosa de oír las Escrituras como él las enseñaba. Al mismo tiempo, el hijo menor de Anna, Gerold, captó la atención de los predicadores. Zwinglio se interesó por llegar a ser su modelo y su mentor, y especialmente lo animó a continuar sus estudios superiores. Le daba clases particulares de latín y griego y, en muchos aspectos, llegó a convertirse en un padre para él. Cuando Gerold tuvo que marcharse a otra ciudad, Zwinglio le escribió todo un libro en el que le animaba en su caminar con el Señor. Y eso fue lo que hizo el muchacho. Rápidamente obtuvo el favor del pueblo en su nueva ciudad y se aseguró una posición muy influyente.

No fue mucho después que Zwinglio y Anna se casaron. Pero el joven matrimonio encontró hostilidad desde el principio. Muchos acusaron a Zwinglio de casarse con ella por su gran belleza y ahora también por su posición acomodada gracias al éxito de su hijo. Pero poco después de la boda, Anna dejó de llevar joyas y su aspecto se hizo más sencillo y modesto. Los Zwinglio tuvieron cuatro hijos.

Anna tenía un corazón muy caritativo. Le encantaba poder ayudar a los demás y veía esto como una gran prioridad en su vida. Se ocupaba de los pobres y visitaba a los enfermos tanto como podía. Cada oportunidad y cada dinero extra que entraba en la familia se daba a los pobres o se usaba de alguna forma para beneficiar la obra del Señor. Aquellos que la conocían bien la describían como una mujer piadosa. Era una esposa a la que se podía describir perfectamente como una mujer siempre preocupada por el bienestar de su marido. Era conocida por animarle y recordarle que tenía que tomarse ciertos descansos cuando trabajaba casi febrilmente traduciendo la Biblia a su propia lengua suiza.

Se sabía que Zwinglio leía la Biblia a su esposa todas las noches. No es sorprendente que este fuera el libro favorito de Ana y que ella tratara de presentárselo a tantas personas como podía. Era su deseo que cada familia pudiera tener un ejemplar. Disfrutaba enormemente de las conversaciones religiosas y aprovechaba cada oportunidad para aprender más sobre las grandes verdades de su fe, ya fuera con su marido o de otros reformadores, pues le encantaba participar en las tertulias teológicas.

A pesar del hecho de que tenía un carácter y unas maneras suaves y amables, sería un error considerarla una mujer débil. Al contrario, poseía una gran fe. Cualquier mujer casada con un reformador aprendía a vivir sabiendo que su marido era un hombre marcado. Zwinglio, por supuesto, no era una excepción. La vida de su esposo estaba continuamente bajo amenaza. Anna se preocupaba particularmente por su seguridad cuando él estaba solo. Aunque comprendía la naturaleza peligrosa de la obra de la Reforma, su preocupación nunca era mayor que su sincero deseo de apoyarle y de servir al pueblo de Dios. Incluso cuando el hogar de los Zwinglio fue asaltado y destrozado en más de una ocasión, ella continuó abriendo su casa a los refugiados protestantes que huían de la persecución religiosa. Además mostraba una tierna hospitalidad y siempre daba la bienvenida a las oportunidades de atender a los muchos amigos e invitados de Zwinglio.

En octubre de 1531, Zwinglio recibió la orden de incorporarse al ejército suizo como capellán. Sabía que esta era la última vez que vería a su esposa y a sus hijos. Cuando se marchaba, casi podemos detectar la dulzura mezclada con el coraje en su voz cuando Anna le dijo: “Nos veremos de nuevo si el Señor lo quiere. Hágase Su voluntad. ¿Y qué me traerás cuando vuelvas?” A lo que Zwinglio contestó a su amada esposa: “Bendiciones después de una noche oscura”.  Y con estas palabras, partió. Anna las atesoró durante el resto de su vida.

Cuando le comunicaron la muerte de su esposo, corrió a la cama y lloró en voz alta ante el Señor. Como no había nadie que la consolara, oró: “Padre, no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Sabía que Dios es soberano y por Cristo tenía la certeza en su alma de que volvería a ver a su marido de nuevo. Anna continuó con su vida con el corazón roto, echando de menos a su amado, e instruyendo a sus hijos en los caminos del Señor.

En sus últimos días, se puso muy enferma y frágil, pero sobrellevó sus sufrimientos con gran paciencia. Anna nunca dejó de aferrarse a las últimas palabras de su marido. El 6 de diciembre de 1538, marchó al hogar celestial con el Señor, donde la promesa de Zwinglio de “bendiciones después de una noche oscura” se realizó finalmente.

Cuando miramos a Anna Zwinglio, vemos un modelo de cristiana y de esposa de pastor. Su vida, lejos de ser fácil, estuvo marcada por muchas tristezas y ansiedades. Con toda seguridad esta fue una mujer que se sostuvo y se consoló sólo por la verdad de la soberanía de Dios. Poseía una serena dignidad de los que confían en Dios por encima de todo. Su incansable apoyo a su marido en la tranquilidad de su hogar hizo posible que éste tuviera la enorme influencia que tuvo en la Reforma. Se le hizo algo natural poner las necesidades de él antes que las suyas. Anna era una mujer que simplemente miraba a los demás como más importantes que ella misma. Era la mayor fan de su marido y, sin duda, su más querida alumna. Su afectuoso compromiso con él contribuyó al éxito de la Reforma, y cuando hablamos de la contribución de Zwinglio a la iglesia, debemos recordar a la mujer llamada Anna que hizo posible que él fuera la bendición que fue para tantos otros.

Las esposas de los reformadores nos han dejado ejemplos del plan diseñado por Dios para el matrimonio. Sumisas sí; inactivas no. Estas mujeres tuvieron un tremendo impacto en las vidas de sus maridos. Gracias a Anna, Ulrico Zwinglio pudo traducir la Biblia y predicar el evangelio a muchas personas.  Ella marca  para nosotras la manera en que, por la gracia de Dios, podemos apoyar a nuestros esposos para que sirvan al Señor en sus respectivos llamamientos. Que no olvidemos la historia de la iglesia, y que recordemos a las mujeres que nos han precedido.

Norma Tochijara.

http://christinalangella.com/2011/11/03/women-of-the-reformation-anna-reinhard-zwingli-by-norma-tochijara/

Zwinglio y la Reforma en Suiza


Zwinglio y la Reforma en Suiza

Cuando hablamos de la Reforma Protestante el primer nombre que viene a nuestras mentes suele ser el de Martín Lutero. Pero lo cierto es que a la par de la Reforma que Lutero impulsaba en Alemania, algo similar e independiente estaba ocurriendo en Suiza a través del ministerio de un sacerdote llamado Ulrico Zwinglio (1484-1531).

De hecho, un año antes de que Lutero escribiera sus famosas 95 tesis, Zwinglio ya había comenzado a emitir críticas públicas contra la iglesia; y cinco años después de las tesis de Lutero, él escribió 67, proponiendo una reforma más exhaustiva que la de aquel. Es ese aspecto de la historia de la Reforma que estaremos considerando en la presente lección.

NACIMIENTO Y CONVERSION

Zwinglio nació el 1 de enero de 1484, en una pequeña aldea suiza, en el seno de una familia acomodada. Aunque contemporáneo a Lutero (nació menos de dos meses después que éste), la obra reformadora de ambos surge independientemente la una de la otra como resultado de dos experiencias espirituales muy distintas entre sí. Zwinglio nunca vivió en un convento ni experimentó la profunda convicción de pecado con la que Lutero tuvo que luchar por mucho tiempo. Mientras Lutero emerge del oscurantismo medieval, Zwinglio recibió su educación bajo la influencia del humanismo renacentista, movimiento que ya mencionamos en una lección anterior.

Los humanistas creían que Europa se encontraba atravesando un período de oscurantismo que sólo podía terminar volviendo a la literatura y a la cultura de la civilización clásica. Su grito de guerra fue: “Volvamos a las fuentes”. En 1506 recibió el título de Maestro en Artes y ese mismo año ocupa el cargo de pastor en la aldea de Glarus, donde fungió como sacerdote durante 10 años (Lutero había entrado al monasterio un año antes y al año siguiente, es decir en 1507, fue ordenado como sacerdote).

Para entender lo que sucedió luego, hay un dato importante que debemos conocer. En el siglo XV Suiza era famosa por la calidad de sus mercenarios (el personaje legendario de Guillermo Tell es una muestra de la fama que tenían los suizos como hombres de guerra; este personaje legendario rehusó a postrarse ante el símbolo que representaba el poder de los Habsburgo, por lo que el gobernador, Hermann Gessler le obligó a disparar una flecha sobre la cabeza de su hijo, situado a 80 pasos de distancia; Tell acertó el tiro, pero luego se rebeló, llegando a ser un símbolo en la lucha de Suiza por su independencia).

La aldea de Glarus era una especie de campamento militar que proveía algunos de los soldados más importantes para el ejército del papa, que en los días de Zwinglio no era otro que Julio II, un papa reconocido por su afición a la guerra. Zwinglio decidió unirse al ejército del papa como capellán, y así poder luchar a favor del Santo Padre y de la Santa Madre Iglesia.

Pero en 1515 se enfrentaron al gigantesco ejército del rey de Francia, Francisco I, donde más de 10 mil suizos perdieron la vida. Ese baño de sangre tuvo un impacto muy profundo en Zwinglio, quien a partir de ese momento comenzó a cuestionar algunas de sus creencias. De vuelta a su parroquia en Glarus, Zwinglio se dio cuenta que durante años había estado leyendo los comentarios de la Biblia aprobados por la Iglesia, pero que nunca había leído la Biblia directamente.

Fue así como en 1516 compró una copia del NT griego que Erasmo de Rotterdam acababa de publicar con la anuencia del Papa. Para nosotros hoy eso no tiene nada de particular, pero en la época de Zwinglio era un pensamiento revolucionario, e incluso peligroso, que una persona decidiera estudiar por sí mismo las Escrituras, puesto que la Iglesia Católica enseñaba que el Papa era el único intérprete cualificado para interpretarla.

El entusiasmo de Zwinglio por las Escrituras fue tan grande que se dedicó a copiar casi todas las cartas de Pablo y memorizar el NT en griego. Como dice un historiador, esto significó para Zwinglio algo así como el viaje de Cristóbal Colón unos 20 años antes. Zwinglio “encontró en la Biblia un nuevo mundo, un mundo que nunca había soñado” (Michael Reves; The Unquenchable Flame; pg. 68).

Aunque Zwinglio permanecería dentro del catolicismo por unos pocos años más, a partir de ese momento su teología comenzó a evolucionar. La pensión que recibía del papa la usaba para comprar libros; comenzó a estudiar también el hebreo para poder leer el AT en su idioma original. Mientras tanto, las personas que iban en procesión a Einsiedeln, donde se veneraba una imagen negra de la virgen María, se dedicaron a esparcir su fama como predicador. Y es así como en 1518, un año después de que Lutero escribiera sus 95 tesis, fue colocado como primer predicador en la principal iglesia de Zúrich.

LA RUPTURA CON ROMA

Unos años antes de iniciar su ministerio en Zúrich, en 1516, Zwinglio había comenzado a criticar públicamente las procesiones que se hacían a adorar la virgen negra. “Solamente Cristo salva – decía Zwinglio – y salva en cualquier lugar.” A medida que avanzaba en su estudio de las Escrituras, Zwinglio se iba acercando a ideas reformadoras muy parecidas a las de Lutero.

En 1518 atacó la venta de indulgencias; y su autoridad se había acrecentado tanto que logró que el gobierno expulsara al que las vendía. Por otra parte, la firmeza que Lutero mostró en el debate en Leipzig y su acción de quemar la bula papal, le animaron a continuar su ataque sistemático a toda práctica de la Iglesia Católica que le pareciera contraria a las Escrituras. El sábado 1 de Enero de 1519, el día de su 35 cumpleaños, anunció a los feligreses que en vez de predicar en el orden de las lecturas bíblicas señalado por la iglesia, iba a comenzar a exponer el evangelio de Mateo versículo por versículo.

Y cuando concluyera su exposición, continuaría haciendo lo mismo con el resto del NT. Ese mismo año una plaga azotó la ciudad de Zúrich, llevando a Zwinglio al borde de la muerte; estando a punto de morir, Zwinglio se dio cuenta que sólo podía poner su confianza en la misericordia de Dios. Cuando recuperó su salud Zwinglio era un hombre cambiado, decidido a no poner su confianza nunca más en las cosas creadas, sean los santos o los sacramentos. Él haría todo lo que estuviera a su alcance para guiar el corazón de la gente de los ídolos a Dios.

Los problemas con la iglesia católica se agudizaron cuando Francisco I, rey de Francia y aliado del papa, pidió a la Confederación Suiza que le enviara soldados en calidad de mercenarios para su guerra contra Carlos V. Todos los cantones suizos accedieron a la petición, pero Zúrich se negó por consejo de Zwinglio. Pero la ruptura con la iglesia se produjo finalmente debido a un episodio que un historiador ha llamado el “salchichagate”.

Durante la cuaresma de 1522 algunos de los miembros de la iglesia en Zúrich decidieron hacer una cena con salchichas en vez de pecado, desafiando la práctica del catolicismo. Dos semanas después Zwinglio abordó el tema directamente en un sermón que fue publicado en abril de ese mismo año, titulado “Sobre la elección de los alimentos y la libertad de tomarlos”, donde Zwinglio defiende la libertad del cristiano a no someterse a mandamientos de hombres.

En agosto de ese año, 1522, Zwinglio renuncia definitivamente de la Iglesia Católica, diciendo que esta se fundamenta en leyes humanas. A pesar de eso, algunos radicales querían que Zwinglio fuera más rápido y decidido en sus reformas; pero él entendía que el secreto de la reforma consistía en la transformación del corazón de los hombres con el poder del evangelio.

Ese mismo año Zwinglio publicó una de sus obras más importantes sobre el poder y la eficacia de la Palabra de Dios. En esta obra Zwinglio comienza comentando el texto de Gn. 1:26, donde vemos a las tres personas de la Trinidad obrando juntas en la creación del hombre a Su imagen y semejanza. Debido a esto, dice Zwinglio, el hombre anhela secretamente la Palabra de Dios. Por supuesto, nosotros no estamos conscientes de eso, pero ese es el deseo que está detrás de todos nuestros anhelos: anhelamos la vida y la luz que la Palabra de Dios produce.

Zwinglio señala estas dos características de la Palabra de Dios: es una palabra que tiene un poder vivificante y es una Palabra que ilumina. Cuando Dios habla, Su palabra tiene poder para producir lo que Él quiere (como cuando dijo “sea la luz” al principio de la creación). Pero la Palabra de Dios también posee claridad; con esto Zwinglio quiere decir, no sólo que es una Palabra entendible, sino que trae consigo su propia iluminación.

Nosotros sabemos que la Escritura es inspirada por Dios, no cuando el Papa lo dice, sino cuando la leemos. Si alguien lee la Escritura y no ve su inspiración no se debe a un defecto en la Escritura, sino a un defecto en nosotros. Por lo tanto, si queremos promover una verdadera reforma lo que debemos hacer es predicar la Palabra; ella se encargará de hacer la obra. Cuando el obispo de Constanza acusó a Zwinglio ante el Consejo de Gobierno, éste le permitió seguir predicando. Se propuso entonces un debate entre el vicario del obispo y Zwinglio sobre las doctrinas que este último predicaba.

El debate se llevó a cabo en 1523. Zwinglio había escrito un documento en el que proponía algunas de sus ideas de reforma, como paso previo al debate.

Entre los Sesenta y Siete Artículos propuestos en el documento, encontramos los siguientes: “La Biblia es la única fuente de autoridad para la iglesia; toda tradición, todo concilio y todo pronunciamiento papal debe ser juzgado a la luz de la Biblia.” “Jesucristo es la sola cabeza de la Iglesia y su único sacerdote eterno; el papado no tiene autoridad absoluta sobre la iglesia.” “La misa no es un sacrificio; es más bien un recordatorio del sacrificio completado de Cristo en el Calvario.” “Las peregrinaciones y otras obras supuestamente meritorias perjudican puesto que dan solamente una falsa seguridad de salvación.” “Los gobernadores civiles tienen el deber de promulgar y hacer cumplir leyes que lleven a la sociedad a conformarse con la voluntad divina.” Luego que Zwinglio planteara y defendiera bíblicamente sus tesis en el debate, el vicario del obispo, en vez de responder a ellas, se limitó a declarar que muy pronto un concilio universal habría de zanjar la cuestión.

Ante su negativa a probar que Zwinglio estaba equivocado, “el Consejo declaró que… éste podía seguir predicando libremente. Esa decisión por parte del Consejo marcó la ruptura de Zúrich con el Episcopado de Constanza, y por tanto con Roma” (Justo L. Gonzales; Historia de la Reforma; pg. 72). “A partir de entonces, Zwinglio, con el apoyo del Consejo, fue llevando a cabo su reforma, que consistía en una restauración de la fe y las prácticas bíblicas.

En cuanto a lo que esto quería decir, Zwinglio difería de Lutero, pues mientras el alemán creía que debían retenerse todos los usos tradicionales, excepto aquellos que contradijesen a la Biblia, el suizo sostenía que todo lo que no se encontrase explícitamente en las Escrituras debía ser rechazado.

Esto lo llevó, por ejemplo, a suprimir el uso de órganos en las iglesias, pues se trataba de un instrumento que no aparecía en la Biblia”. “Bajo la dirección de Zwinglio, hubo rápidos cambios en Zúrich. Se empezó a ofrecer la comunión en ambas especies. Muchos sacerdotes, monjes y monjas se casaron. Se estableció un sistema de educación pública general, sin distinción de clases.

Al mismo tiempo, predicadores y laicos procedentes de Zúrich propagaban sus doctrinas por otros cantones suizos”. “La Confederación Suiza, como su nombre lo indica, no era un estado centralizado, sino un complejo mosaico de diversos estados, cada uno con su propio gobierno y sus propias leyes, que se habían confederado con ciertos propósitos concretos, particularmente el de garantizar su independencia.

Dentro de ese mosaico, pronto algunas regiones se volvieron protestantes, mientras otras continuaron en obediencia a Roma y su jerarquía. Esta divergencia religiosa se sumó a otras diferencias profundas, y la guerra civil llegó a parecer inevitable” (J. L. González; Historia Del Cristianismo: Tomo 2; pg. 61). La guerra se desató cuando, en Octubre de 1531, los cinco cantones católicos atacaron a Zúrich por sorpresa. Mal preparados para el combate, Zúrich envió sus primeros soldados, entre los cuales estaba el mismo Zwinglio.

En esta batalla, que se llevó a cabo en Cappel, Zúrich fue derrotada y Zwinglio murió en combate. Dicen que al morir gritó: Ustedes pueden matar mi cuerpo, pero no pueden matar mi alma”. “Poco más de un mes más tarde se firmaba la paz de Cappel, por la que los protestantes se comprometían a pagar los gastos de la reciente campaña, pero se le permitía a cada cantón decidir cuál sería su propia fe.

A partir de entonces, el protestantismo quedó establecido en varios cantones suizos, y el catolicismo en otros” (González; pg. 62). Cinco años después de la muerte de Zwinglio un joven francés de casi 27 años llegaba a Suiza y llevaría la Reforma más allá de lo que probablemente el mismo Zwinglio pudo soñar. Se llamaba Juan Calvino, pero su historia la estudiaremos en la próxima lección.

ZWINGLIO Y LUTERO

Aunque la teología de Zwinglio coincidía en muchos puntos con la de Lutero, también podemos ver un marcado contraste entre ambos. La Reforma de Lutero nace de un alma atormentada por sus pecados que encuentra en el mensaje de la justificación por la fe el alivio y la paz que necesita. La Reforma de Zwinglio nace de su estudio de las Escrituras, a la que acude como buen humanista por ser la fuente de la fe cristiana.

Por otro lado, mientras Lutero se contentaba con deshacerse de toda práctica y doctrina que contradijera la Escritura, Zwinglio insistía en una Reforma más profunda que se deshiciera de todas las innovaciones que habían sido añadidas con el correr de los siglos y que no se encontraran explícitamente en la Biblia. En esto se adelantó por unas décadas al pensamiento de los puritanos ingleses.

Pero el contraste mayor entre ambos lo encontramos en la doctrina de los sacramentos, y de manera particular en la Cena del Señor. Mientras Zwinglio entendía los elementos materiales y la acción física del participante como meros símbolos o señales de una realidad espiritual, Lutero creía que juntamente con la acción externa del ser humano tenía lugar una acción interna de parte de Dios. Este fue el escollo más difícil que encontraron ambos reformadores para la unidad de las iglesias reformadas de Alemania y Suiza.

En 1529, a instancias del landgrave Felipe de Hesse (landgrave era un título nobiliario usado mayormente en el Sacro Imperio Romano, comparable al de conde), se reunieron en Marburgo los principales líderes de la reforma: Lutero y Melanchton de Wittemberg, Bucero de Estrasburgo, Ecolampadio de Basilea, y Zwinglio de Zurich.

Y aunque estuvieron de acuerdo en casi todos los puntos doctrinales principales, la diferencia en lo que respecta a la comunión fue un obstáculo insalvable.

© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

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Calvino: “un hombre profundamente religioso, pero imperfecto” parte 3


Calvino: “un hombre profundamente religioso, pero imperfecto” parte 3

Autor:Paulo Arieu

Lutero debe ser considerado como un hereje convicto… nadie debe darle albergue. Sus seguidores también serán condenados. Sus libros serán arrancados de la memoria humana. —Edicto de Worms[30]

…Que lleven con furor Los bienes, vida, honor, Los hijos, la mujer… Todo ha de perecer… De Dios el Reino queda. —Martín Lutero (himno congregacional Ein’ feste burg ist unser Gott)[31]

Introduccion

bulaPINTURA EN DONDE APARECE LUTERO Y OTROS PROTESTANTES QUEMANDO LA BULA PAPAL ( fresco de 1874)

LO QUE LOS REFORMADORES ORIGINALES CREIAN: “Todos los Reformadores del siglo 16… bajo un sentido controlador de la depravación humana y de gracia salvadora, en total armonía no solamente con los grandes Padres, pero también con el inspirador San Pablo, llegaron a la misma doctrina de la predestinación el cual decide el destino eterno de los hombres. No es posible por lo tanto evadir esta conclusión sobre las reconocidas premisas de la Ortodoxia Protestante, es decir, la condenación total de los hombres en Adán, y la limitada gracia salvadora para el mundo presente.” Philip Schaff (1819-1893), RESPETADO TEOLOGO PROTESTANTE E HISTORIADOR DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA CRISTIANA

Tambien me parece muy edificante el criterio de Edwin H. Palmer (1922-80), quien durante cuatro años fue profesor en el Westminster Theological Seminary (1960-64). Este teologo, era un calvinista convencido, y entendia que las doctrinas de la gracia reformadas habían llevado a un redescubrimiento del “Dios olvidado”, el Espíritu Santo.Este teologo afirmo que

“La Iglesia de la Reforma fue la que dio gran impulso al estudio del Espíritu —escribió— Sobre todo el redescubrimiento, por parte de Calvino, de la doctrina bíblica de la gracia soberana, que requirió un gran énfasis en la doctrina del Espíritu Santo.”[41]

Martin Lutero

La crítica religiosa que hizo Juan Huss, conmovió a Lutero quien vio  en Huss los altos ideales cristianos de un “hombre santo”.

lutero

Mientras Savonarola, en el centro del mundo civilizado, batallaba por la pureza de la moral y creencias cristianas, crecía en las selvas teutónicas un niño que más tarde había de realizar el sueño de este y llevar a cabo la obra colosal de la reforma del Cristianismo. Se llamaba Martín Lutero. Nació cerca de Eisennach, Alemania, en 1483 de padres de humilde condición, que sin embargo se empeñaron por la educación de su hijo. Acabados los estudios elementales en su pueblo, pasó un año en una escuela de Magdeburgo y después fue a Eisennach a un colegio de los franciscanos. La pobreza de sus padres le obligaba a vivir como «estudiante pobre» es decir, recibiendo albergue libre y pidiendo limosnas a los ricos. En Eisennach encontró protección en la familia Cotta, que se interesó por él hasta el punto de ofrecerle un hogar en su casa.

Al igual que sucederia con Calvino, Lutero fue educado en los mejores colegios, aunque este abandonaria la carrera de Derecho, luego de protagonizar un episodio que puso en riesgo su vida, y para lo cual “solicitó ayuda a Santa Ana”, a cambio de convertirse en monje.

Tras este “aparente milagro”, ingresó en cumplimiento de su promesa, en 1505, en el monasterio agustino de Erfurt, donde realizaba duros actos de penitencia y constantes confesiones, considerando a Dios como un juez severo. Esta idea la revisará en 1513, cuando comprende que el perdón y no el castigo, será el medio que unirá al hombre con el Creador.

La fecha que normalmente se señala como el comienzo de la Reforma es 1517, fue cuando Lutero clavó sus famosas 95 tesis. Aunque,  ya había algunos movimientos reformadores desde mucho antes (como los husistas y los valdenses),  lo cierto es que fue con Lutero y sus seguidores que el movimiento cobró un ímpetu incontenible. Laas aguas rebalsaron y el dique se desbordo.

La plenitud del tiempo había llegado. La reforma estaba en las mentes de muchos y en los labios de unos pocos. Se necesitaba un iniciador para principiar con éxito una revolución contra el sistema católico romano y Lutero fue ese iniciador. Zwinglio y Calvino no estaban muy atrás.

Wittenberg, donde Lutero era sacerdote y profesor universitario, estaba bajo el principado de Federico “el Sabio”, elector de Sajonia, quien contaba con su propia concesión de indulgencias mediante la adoración de su colección de 5005 reliquias sagradas el Día de Todos los Santos, más la debida contribución pecuniaria, lo cual aseguraba indulgencias hasta por más de medio millón de años.

Ya en 1516, Lutero predicaba desde su púlpito contra estas indulgencias. Aún antes de su enfrentamiento con el Vaticano, a Lutero no lo disuadía el cuestionar a los poderes civiles o religiosos cuando lo que estaba de por medio era la sana doctrina cristiana y, consecuentemente, el bienestar espiritual de su feligresía.

Tras una larga peregrinación espiritual, Lutero llegó por fin al convencimiento de que la salvación es por gratia, mediante la fe. Esto le llevó a protestar contra la venta de indulgencias, y contra toda la teología que se encontraba tras ella. Su propia teología, fundamentada en su entendimiento de la Palabra de Dios, pronto se desarrolló en direcciones que confligían con la teología tradicional en más de un punto.

Al comienzo de la Reforma siguieron años de incertidumbre. Por un tiempo, tras la Dieta de Worms (1521), Lutero estuvo exiliado en Wartburgo. Luego se produjeron una serie de acontecimientos importantes: la rebelión de los campesinos; la ruptura entre Lutero y los humanistas al estilo de Erasmo, y la creciente presión contra los protestantes por parte del emperador Carlos V y otros príncipes católicos. Esto dio lugar a la Confesión de Augsburgo, en la que los principales príncipes protestantes declararon y expusieron su fe. Además se organizaron en la «liga de Esmalcalda», cuyo propósito era defender a los príncipes protestantes frente a las amenazas de los católicos. Tras largos conflictos tanto políticos como armados, se llegó por fin a la Paz de Augsburgo (1555), que les garantizaba a los príncipes protestantes el derecho a su religión.

Ya para entonces Lutero había muerto (1546). Su principal sucesor, Felipe Melanchthon, era más moderado que el gran Reformador. Por esta causa y otras se produjo una serie de controversias entre luteranos, hasta que se llegó a la Fórmula de Concordia, en el 1577.

En 1516 y 1517, John Tetzel, un fraile dominico que sirvio como comisionado de indulgencias papales, fue enviado por la iglesia catolica hasta Alemania con el fin de vender indulgencias para conseguir dinero para la reconstruccion de la basilica de san Pedro en Roma.Las indulgencias se referian a la reduccion de la pena por el perdon de los pecados.

Lutero protesto por la practica de la venta de indulgencias en un escrito enviado a Alberto, arzobispo  de Maguncia y Magdeburgo el 31 de octubre de 1517. Lutero adjunto una copia de las controversias que para el suscitaban dichas indulgencias,lo que luego se convirtio en las famosas 95 tesis.Su tesis 86 era toda una declaracion de intenciones:

“Porque no el Papa, cuya riqueza es hoy mayor que la de cualquier rico, no construye la Basilica de San Pedro con el propio dinero de los pobres creyentes.”[32]

Para Lutero, el perdon de pecados es solo una prerrogativa de Dios.La venta de indulgencias y las absoluciones no eran aceptables.Los cristianos no pueden ganarse su salvacion ya que esta es un  regalo de Dios al  que cree de corzon,y no por la compra de indulgencias.

A Lutero le llevo mucho tiempo el hallar paz con Dios. Lutero probo de todo para calmar su corazon angustiado y sin la paz ceslestial: Desde el dormir en el piso duro,ayunar,subir las escaleras de Roma de rodillas en oracion. Los monasterios, las disciplinas, las confesiones, las misas, las absoluciones, las buenas obras, todo se demostro infructifero: La paz con Dios eludia al monje.

La paz le llego a Lutero,meditando en Ro.1:17.Alli el vio por primera vez que la justicia que Pablo tenia en mente no era una justicia que condena a los pecadores,sino una rectitud perfecta los pecadores reciben por la fe.Lutero vio  que la doctrina de la justificacion solo por la gracia (sola gratia) a traves de la sola fe (per solam fidem) debido a Cristo solamennte (solus Christus) era el corazon del evangelio. Se convirtio para el en una puerta abierta al paraiso… una entrada al cielo. La frase justificacion por la fe sola fue la llave que abrio la biblia entera para Lutero.[34]

En Lutero encontramos una impresionante combinación de firme convicción junto con una humilde flexibilidad. Al declarar sus inclaudicables convicciones evangélicas solía decir, “Esto es ciertamente la verdad”, pero reconocía también que su propio conocimiento era finito y falible y que sólo Dios es absoluto (el “principio protestante”, según Paul Tillich). Lutero era un “teólogo irregular” que nunca organizó su pensamiento en una “teología sistemática”.[38]

Las Últimas Palabras de Martín Lutero

El 23 de enero de 1546, Martín Lutero viajó a Eisleben, su ciudad natal, para arbitrar una disputa familiar entre dos hermanos, los condes de Mansfield. A través de su mediación, los dos se reconciliaron. Sin embargo, Lutero, con sesenta y dos años y cansado de las muchas demandas en su vida, cayó enfermo. Sabiendo que el fin estaba cerca, escribió su última voluntad y testamento. Se inició con las palabras: “Yo soy bien conocido en el cielo, en la tierra y en el infierno,” una afirmación verdadera sobre el resultado de su postura audaz en toda su vida.

En sus últimos momentos, su amigo Justus Jonas le preguntó a Lutero: “¿Quieres morir afirmando la posición en Cristo y la doctrina que has enseñado?” Él respondió enfáticamente: “¡Sí!” Fueron las últimas palabras de Lutero: “Somos mendigos. Esto es verdad.”

“Somos mendigos. Esto es verdad.” —Martin Lutero

Él murió en Eisleben el 18 de febrero de 1546, a la vista de la fuente donde fue bautizado cuando era un bebé. El cuerpo de Lutero se llevó a Wittenberg como miles de personas alineándose en la ruta. Las campanas de las iglesias resonaron a su líder caído.

Lutero fue sepultado, apropiadamente, en la iglesia del castillo de Wittenberg. Esta fue la misma iglesia donde, veintinueve años antes, había clavado sus noventa y cinco tesis. Su lugar de descanso final fue inmediatamente debajo del púlpito, donde tantas veces se levantó para predicar la Palabra. Su esposa, Katherine, escribió:

“Porque ¿quién no estaría triste y afligido por la pérdida de un hombre tan valioso como era mi amado señor. Hizo grandes cosas, no sólo para una ciudad o un país único, sino para el mundo entero”

La influencia de su marido, en efecto, llego a todo el mundo.

El avivamiento de Lutero,llamadi tambien el martillo de Wittemberg resuena como los clavos de la cruz, siempre produciendo molestia y escándalo a un mundo dormido.Este avivamiento fue aire fresco después de cien años de silencio, protesta después de ocho siglos de sumisión. La conciencia le dio la libertad ansiada, la Biblia le enseñó el camino y Cristo le franqueó la puerta. El resto vino todo rodado.[42]

Lutero, como modelo de valor frente a las falsas doctrinas que reinan en la Iglesia de Roma, es ahora también azote de aquellos mal llamados cristianos evangélicos que sustituyen la cruz, por la cuenta corriente; la muerte de Cristo por su santa prosperidad; los vituperios prometidos por Dios por el éxito de este mundo. Los que prosperan en la miseria de sus feligresías, ya tengan la sede en Roma o en Bogotá, ya tienen aquí su recompensa.

Zwinglio

La teologia y el movimiento reformado tiene sus raices en Suiza con Zuinglio y Heinrich Bullinger ( 1504-1575) , quien establecio y sistematizo la Reforma despues de la muerte de Zuinglio. Juan Calvino ( 1509-1564) fue su mas grande representante y mas influente exponente, establecio su modelo reformado en la ciudad de Ginebra. En muchos aspectos Ginebra fue el centro Protestante mas importante durante el siglo dieciseis. Esto fue debido no solo a la presencia de Calvino, pero tambien al seminario que Calvino fundo para entrenar y educar a todos los Reformadores de toda Europa.

Empero no todos los que abandonaron el catolicismo romano se hicieron seguidores de Lutero y de sus puntos de vista. Pronto surgió otro movimiento en Suiza, bajo la dirección primero de Ulrico Zwinglio, y luego de Juan Calvino, que dio origen a las iglesias que hoy llamamos «reformadas» y «presbiterianas».

Zwinglio, el reformador de Zurich, venía de un trasfondo humanista, y llegó a conclusiones semejantes a las de Lutero por un camino distinto. Su interés estaba principalmente en retornar a las fuentes del cristianismo, y por tanto rechazaba todo lo que no se encontrara en el Nuevo Testamento.Fue también un fogoso patriota, y murió en el campo de batalla.

“FIDEI RATIO” El sistema de Fe (1530) De Huldrych Zwinglio (1484-1531)

confetio

Seis años antes de que el Dr. Juan Calvino publique sus “Instituciones de la Religion Cristiana,”  otro documento importantísimo escrito por el Reformador Suizo Huldrych  Zwinglio, perteneciente a la etapa original de la Reforma, fue publicado a través der otro gigante del Reforma, Bullinger, después de la muerte de Zwinglio. En este documento de fe, vemos los inicios de la doctrina de la elección y predestinación en sus primeras etapas:

“..En segundo. Sé que esa Suprema Divinidad que es mi Dios ha hecho libremente todas las cosas, de modo que su consejo no depende de lo  ocasionando por cualquier criatura, [WC III. i. a, ii.] ya que es propio de la sabiduría humana el determinar empañado en discusión precedente o ejemplo. Pero Dios, que desde la eternidad hasta la eternidad contempla todo lo que es con un solo y simple sentido, no tiene necesidad de ningún raciocinio, o la expectativa de los actos, pero, igualmente sabio, prudente y bueno, y dispone libremente y determina cuanto a todas las cosas que se ve, es todo de el [WC III. ii.] Por lo tanto, aunque a sabiendas y deliberadamente en un principio hizo que el hombre debería caer, igualmente decidió  vestir a su propio Hijo en la naturaleza humana, para poder reparar la caida. . . .

En tercer lugar. . . . La elección de Dios, sin embargo, se para y se mantiene firme, ya que aquellos a quien Él eligió antes de la constitución del mundo, El los escogió para sí mismo a través de Su Hijo, porque Él es el santo y justo asi como Él es bueno y misericordioso. [WC III. v al.] Por lo tanto disfruta de todas sus obras de misericordia y justicia. La Elección por lo tanto saborea  ambos. Es de acuerdo a su  bondad Él ha elegido a quien Él quiere [WC III. v al.] pero es de su justicia que El ha adoptado a  sus escogidos para sí mismo y se unió a ellos a través de Su Hijo como víctima ofrecida para satisfacer la justicia divina por nosotros. . . .[32] 

LA SEGUNDA CONFESION HELVETICA

confesionCOPIA DE LA PRIMERA PAGINA DE LA SEGUNDA CONFESION HELVETICA)

La Segunda Confesión de Basilea, conocido más correctamente como la Primera Confesión Helvética, fue adoptado en 1536. Para mayor medida que la Primera Confesión de Basilea, expresó las doctrinas de Zwinglio. Fue modificada por la Segunda Confesión Helvética (1566) y adoptada como una declaración de la doctrina por la mayoría de las iglesias Reformadas europeas. La Segunda no sustituye la Primera Confesión Helvética en Basilea en sí.

Capítulo 10 – De la predestinación de Dios y la elección de los Santos.

Dios Nos Ha elegido de pura Gracia. Desde la eternidad Dios libremente, y de su gracia simple, sin ningún respeto a los hombres, ha predestinado o elegido a los santos que él quiere salvar en Cristo, de acuerdo con lo que dice el apóstol: “Dios eligió a nosotros en él antes de la fundación del mundo “(Ef. 1:4). Y otra vez: “Quien nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no en virtud de nuestras obras, sino en virtud de su propio propósito y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús hace años, y ahora se ha manifestado a través de la aparición de nuestro Salvador Jesucristo “(2 Tim. 1:09 s.).

Somos elegidos o predestinados en Cristo. Por lo tanto, aunque no por algún mérito nuestro, Dios nos ha elegido, no directamente, sino en Cristo y por Cristo, para que los que ahora son injertados en Cristo por la fe También puedan ser elegidos. Pero los que estaban fuera de Cristo fueron rechazados, según la palabra del apóstol: “Examinaos a vosotros mismos para ver si están firmes en la fe a sí mismos de prueba No te das cuenta de que Jesucristo está en vosotros -..? A menos que fracasen en la prueba! ” (2 Cor. 13:5).

Somos elegidos para un propósito definido. Por último, los santos son elegidos por Dios para un propósito determinado. “Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, 6 para alabanza de su gloriosa gracia, propósito definido, que el mismo apóstol  explica cuando dice:”  (Ef. 1:4 y ss.).

Heinrich Bullinger, un reformador olvidado.
Entre los olvidados de la historia protestante sin duda podemos contar a Heinrich Bullinger. Su nombre aparece siempre asociado a los reformadores más conocidos como Lutero, Calvino, Zwinglio, etc.pues con todos ellos tuvo contacto directo, sin embargo es poco lo que se ha escrito sobre él, teniendo en cuenta su aportación a la historia y la teología protestantes. Quizá la alargada sombra de Zwinglio lo oculte, pero lo cierto es que Heinrich Bullinger que fue su sucesor, aportó tanto a la Reforma Suiza como su predecesor y que tiene razones propias para reclamar su lugar en la historia.
Enrolado en el protestantismo reformado, Bullinger había nacido en la ciudad de Bremgarten, el 4 de Julio de 1504 en el cantón suizo de Aargau y era hijo del sacerdote del pueblo. Estudió en Renania y en la Universidad de Colonia; por aquellos tiempos, firmemente católica romana, al punto que sería la única que condenaría los escritos de Lutero en 1519. El estudio profundo de los Padres de la Iglesia, le persuadieron de la Biblia como única norma de fe, más allá del magisterio de la Institución Romana y la lectura de las obras de Lutero lo guiaron a la verdad del Evangelio.
Una vez graduado Maestro de Artes,en 1523 retorna a Suiza y comienza a trabajar junto a Zwinglio en Kappel y más tarde en Zurich, estudiando hebreo y griego y dedicándose a la enseñanza. En 1528 lo nombran pastor y asume la labor en su ciudad natal, poco después de casarse. Curiosamente le tocaría predicar en la misma iglesia en la que había ejercido su padre, el cual fue destituido unos años antes al convertirse a la fe cristiana protestante. Ahora que la ciudad había aceptado la Reforma, su hijo se hacía cargo de la grey.
Cuando en 1931 a raíz de las guerras cantonales, la ciudad vuelve a manos de las fuerzas del papado, Bullinger se ve obligado a emigrar a Zurcí donde permanecerá por 44 años. Para entonces ya Zwinglio había visto en el joven Bullinger las dotes de un sucesor, capaz de llevar adelante todos los pasos concernientes a la afirmación de la Reforma en la Suiza alemana. Y no se equivocaba. Bullinger establecería contacto con todos los reformadores de la primera época del protestantismo y trazaría un camino de unificación y tolerancia entre las corrientes reformadas que se mantiene hasta nuestros días.
Desarrolló una obra literaria y erudita profusa, defendiendo la apostolicidad del protestantismo. Escribió asimismo comentarios sobre casi todos los libros de la Biblia y sobre la historia de la Reforma en Suiza. Principalmente dio a luz una obra de cincuenta sermones doctrinales, llamada Décadas, que sería de fuerte influencia en su época. El contenido era doctrinal y sitemático , rápidamente se popularizó y se tradujo a otros idiomas como el francés.
Fue también un pastor dedicado a su rebaño .Su vida es un ejemplo de integridad, humildad y servicio al prójimo. Cuando Zwinglio murió en la batalla de Kappel, él se hizo cargo de su viuda e hijos. Era admirado por su austeridad , espíritu de sacrificio y actuar irreprochable.
Epistógrafo fecundo, escribió cerca de 12000 misivas, mantuvo correspondencia con los principales teólogos y líderes protestantes ingleses, italianos, alemanes, ,franceses, etc. Melanchton, Bucer, Calvino, Knox.
Su relación con Lutero fue difícil; los separaba la cuestión de la Santa Cena, como su antecesor Zwinglio había dejado establecido en 1529 en Marburg; pero también la incomprensión de Lutero y su accionar dogmático que lo enfrentaba siempre con los suizos. Por el contrario con Calvino, a quien conoció en 1536, la relación fue más fluida, de hecho la correspondencia con el teólogo ginebrino es muy abundante; sin poder hablar de sometimiento, es claro que ambos se respetaban y ello hizo posible que se firmara el Consenso de Zurich en 1549 que llevó a la unificación de las tradiciones reformadas suizas tanto las de origen ginebrino representada por Calvino, como las de origen zwingliano representada por Bullinger. En ella se rechaza tanto la transubstanciación , como la consubstanciación, y se afirma la idea de la presencia espiritual de Cristo en la Santa Cena.
Es importante señalar dos aspectos trascendentales del pensamiento de Heinrich Bullinger para su época, uno es el rechazo de las armas para dirimir disputas religiosas. Y el otro ya esbozado por Zwinglio, la doctrina del Pacto, la unidad espiritual de la comunidad (civil e iglesia) en relación con Dios.
Entre las aportaciones más significativas de Bullinger no podemos dejar de mencionar la Segunda Confesión Helvética, en 1566; donde se expone con claridad y sencillez la doctrina cristiana y que fue aceptada por las iglesias reformadas no sólo de Suiza, sino también de Escocia, Francia y Hungría.
Su muerte acaecida en Septiembre de 1575, dejó atrás una vida íntegramente dedicada a la obra de Dios, por medio de la Reforma y a legar a las generaciones futuras un firme fundamento cristiano, teológico, doctrinal y de ejemplo de vida.[40]

Conclucion

Son bien conocidas las líneas básicas del proyecto histórico de la Reforma protestante. El dr. Juan Stam nos dice de este mover de Dios historico, cinco cosas; que:

(A) Fue un despertar, ante el dogmatismo y tradicionalismo existente, de libertad de la conciencia cristiana liberada por la Palabra de Dios. “Si no se me demuestra de las escrituras y de la sana razón, no retracto nada”, dijo Lutero en su desafiante declaración ante la dieta de Worms (1521).[35] Los Reformadores, a pesar de sus fallas humanas, eran pioneros de las libertades modernas y en su momento histórico promulgaban una teología verdaderamente liberadora.[36]

(B) Los reformadores afirmaron el principio de sola scriptura como fuente y norma de verdad revelada, de fe y práctica (aunque por supuesto no única fuente de conocimiento). Por eso, vivían con una pasión por la buena interpretación bíblica y la predicación expositiva.

(C) Otra pasión de ellos fue la pasión por el evangelio, por las buenas nuevas de la redención en Cristo por la gracia mediante la fe (sola gratia, sola fide).

(D) Para los Reformadores, la fe no era simple asentimiento a doctrinas sino la entrega de la vida entera. Para Calvino, “todo recto conocimiento de Dios nace de obediencia”. La fe era fiducia y praxis (para combinar un término latín de Lutero con otro griego de la sociología moderna).

(E) Los Reformadores entendían su misión como siempre inconclusa e imperfecta; no absolutizaron su `pensamiento como un sistema definitivo y final sino lo entendían como un proceso de búsqueda sin fin. Por eso fueron promotores de una “ecclesia reformata semper reformanda secundum verbum Dei ” (“iglesia reformada siempre reformándose según la palabra de Dios”).[37]

El gran líder de esta tradición en la próxima generación de refromadores, fue el dr. Juan Calvino.

En el proximo articulo, entraremos de  lleno en la vida de este ilustre hombre, para algunos un ser totalmente controversial, una especie de  villanos; para otros un heroe, para terceros un lider teologico con una personalidad sumamente atractiva y una mente brillante como la de pocos.Un hombre inteligente, que meditaba profundamente en lo que creia, lo revisaba y lo ampliaba tantas veces como el asi lo considero necesario.Como explica el dr. Juan Stam, que es por eso motivo que “también Calvino nos dejó nueve ediciones de La Institución“, a veces una revisión casi total. Sin duda, si hubiera vivido unos años más, nos habría dejado también una décima edición. En ese aspecto, el pensamiento de los Reformadores mostraba una impresionante humildad y flexibilidad.”[39]

Continua….

Dios lo bendiga mucho.Cristo le ama.

Notas:

[30] Tomado de Roland H. Bainton, Martín Lutero, 3ª ed., México, DF: CUPSA, 1989; p. 208 cit en http://evangelio.wordpress.com/2012/10/30/gnesis-de-la-reforma-en-alemania/

[31] Segunda parte de la cuarta estrofa; versión en castellano (“Castillo fuerte es nuestro Dios”) por Juan B. Cabrera. Este himno fue compuesto por Lutero (parafraseando el Salmo 46) durante un periodo de severa depresión que sufrió en 1527. Johann S. Bach usó este himno en su cantata No. 80, y en un preludio para órgano (BWV 720), ambos bajo el mismo título que el himno de Lutero en alemán. De hecho, un historiador alemán dijo que en el transcurso de trescientos años un solo alemán comprendió cabalmente a Lutero; éste fue Bach, lo cual puede también notarse en la influencia que tuvo aquél en las composiciones litúrgicas de éste. También Felix Mendelssohn usó la música del himno de Lutero como tema para el cuarto movimiento de su Sinfonía No. 5, “La Reforma”, opus 107, para celebrar el tricentenario de la Dieta de Augsburgo (1530) que fijó los términos de la libertad de culto en Alemania y la base doctrinal de la Iglesia Luterana.cit en http://evangelio.wordpress.com/2012/10/30/gnesis-de-la-reforma-en-alemania/

[32] http://historiageneral.com/2009/03/15/la-reforma-protestante-de-martin-lutero/4

[33]   DE:  “Collectio confessionum in ecclesiis reformatis publicatarum,” 1840, pp. 18 ff

[34] Joel Beeke, La espiritualidad puritana y reformada, pag. 315,ed. Publicaciones Faro de Gracia Graham,N.C. ,E.U.

[35] Los wesleyanos amplían la “sana razón” de Lutero en el llamado “cuadrilátero wesleyano”: las cuatro fuentes de la teología son las
escrituras, la razón, la tradición y la experiencia. (Según otra formulación, la fuente definitiva es la escritura, iluminada por la experiencia, la razón, la tradición y la creación). Las demás fuentes complementan el testimonio bíblico, pero no pueden contradecirla. “La norma del cristiano respecto de lo bueno y lo mal es la Palabra de Dios, los escritos del Antiguo y Nuevo Testamento…” (Obras de Wesley, Tomo I, Sermón 12, pp. 229-30; citado en Jorge Bravo, “La teología de Juan Wesley: un reto para el presente”. www.angelfire.com/pe/jorgebravo/teologia1.htm.,cit en

Teología evangélica: Ubicación histórica, Breve repaso de cinco siglos, Juan Stam, http://www.juanstam.com/dnn/Blogs/tabid/110/EntryID/371/Default.aspx
[36] Por eso José Martí admiraba a Lutero y opinó que todo amante de la libertad debía colgar un retrato de Lutero en la pared de su casa; ver
“Sobre la teología de los reformadores: unas reflexiones” www.juanstam.com 31 octubre 2011.cit en Teología evangélica: Ubicación histórica,  Breve repaso de cinco siglos, Juan Stam, http://www.juanstam.com/dnn/Blogs/tabid/110/EntryID/371/Default.aspx

[37] Parece que la frase latina fue acuñada por la iglesia reformada holandesa del siglo XVII, pero describe fielmente la actitud de los reformadores del XVI.,cit en  Teología evangélica: Ubicación histórica,  Breve repaso de cinco siglos, Juan Stam, http://www.juanstam.com/dnn/Blogs/tabid/110/EntryID/371/Default.aspx

[38] Teología evangélica: Ubicación histórica, Breve repaso de cinco siglos, Juan Stam, http://www.juanstam.com/dnn/Blogs/tabid/110/EntryID/371/Default.aspx

[39] ibid

[40] http://herodotovirtual.blogspot.com/2007/06/heinrich-bullinger-un-reformador.html

[41] De 1968 a 1978 fue secretario ejecutivo de la Nueva Versión Internacional de la Biblia (NIV, en inglés) y editor general de la Biblia de estudio NIV. Asimismo fue el editor general de la inconclusa pero monumental Enciclopedia del cristianismo, con colaboradores como J. Murray , E.J. Young, P. Jewett, L. Morris  y R.B. Kuiper.cit en http://www.iglesiareformada.com/Biografia_Palmer_Edwin.html

[42] http://www.protestantedigital.com/ES/Magacin/articulo/5106/El-martillo-de-wittemberg

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Martin Lutero no fue perfecto


Martin Lutero no fue perfecto

Autor:Paulo Arieu

Martin Lutero en un libro titulado sobre los judíos y sus mentiras (1543) ya estaba encendiendo los ánimos contra los judíos; el historiador británico Paul Johnson, considera que es el “primer trabajo del antisemitismo moderno y un paso de gigante en el camino hacia el holocausto”.

En este libro Lutero aconseja:

En primer lugar, debemos prender fuego sus sinagogas o escuelas y enterrar y tapar con suciedad todo lo que no prendamos fuego, para que ningún hombre vuelva a ver de ellos piedra o ceniza.

Esto ha de hacerse en honor a Nuestro Señor y a la cristiandad, de modo que Dios vea que nosotros somos cristianos y que no aprobamos ni toleramos a sabiendas tales mentiras, maldiciones y blasfemias a Su Hijo y a sus cristianos”

En segundo lugar, también aconsejo que sus casa sean arrasadas y destruidas. Porque en ellas persiguen los mismos fines que en sus sinagogas. En cambio, deberían ser alojados bajo un techo o en un granero, como los gitanos. Esto les hará ver que ellos no son los amos en nuestro país, como se jactan, sino que están viviendo en el exilio y cautivos, como incesantemente se lamentan de nosotros ante Dios,

En tercer lugar, aconsejo que sus libros de plegarias y escritos talmúdicos, por medio de los cuales se enseñan la idolatría, las mentiras, maldiciones y blasfemias, les sean quitados”,

En cuarto lugar, aconsejo que de ahora en adelante se les prohiba a los rabinos enseñar sobre el dolor de la perdida de la vida o extremidad”,

En quinto lugar, que la protección en las carreteras sea abolida completamente para los judíos. No tienen nada que hacer en las afueras de las ciudades dado que no son señores, funcionarios, comerciantes, ni nada por el estilo”,

En sexto lugar, aconsejo que se les prohiba la usura, y que se les quite todo el dinero y todas las riquezas en plata y oro, y que luego todo esto sea guardado en lugar seguro”, y

En séptimo lugar, recomiendo poner o un mayal o una hacha o una azada o una pala o una rueca o un huso en las manos de judíos y judías jóvenes y fuertes y dejar que coman el pan con el sudor de su rostro, como se le impuso a los hijos de Adán (Gén.3:19)”.

Cuatro siglos, más exactamente 399 años, después de haber sido escritos, los nazis citaron los ensayos de Lutero para justificar la Solución Final (1942-1945), que exigió el exterminio de los judíos de Europa (además de Disidentes, Francmasones.

Obviamente Lutero se equivocó, y mucho….

Quizá todos podamos aprender de la historia al recordar también la experiencia que vivieron los dos grandes reformadores Martín Lutero y Ulrico Zwinglio. En octubre de 1529 se encontraron frente a frente. Habían sostenido una guerra de palabras escritas en relación con la cena del Señor. Lutero sostenía que la presencia corporal real de Cristo estaba presente en los elementos. Zwinglio, por su parte, sostenía que el pan y el vino eran sólo símbolos. Allí estaban sentados juntos aquellos dos grandes líderes. Ambos eran de cuarenta y seis años de edad. Lutero escribió sobre Ja mesa: “Esto es mi cuerpo”, y rehusó ceder ni un milímetro en su opinión. Zwinglio tampoco cedió en su interpretación.

Un lunes los dos reformadores se encontraron por última vez en la tierra. Con lágrimas en los ojos, Zwinglio se acercó a Lutero extendiendo la mano de la fraternidad y el compañerismo, no la del compromiso teológico. Pero Lutero la rechazó y dijo.- “Estoy sorprendido de que desees considerarme como tu hermano.”  Y agregó.- “No perteneces a la comunión de la iglesia cristiana. No podemos reconocerte como hermano.”

Hubo muchos grandes momentos en la vida y actuación de Martín Lutero, pero aquí aparece empequeñecido. Imaginemos a aquel gran predicador y reformador, Ulrico Zwingiio, con su mano extendida hacia Lutero, con el que estaba de acuerdo en casi todo lo esencial, pero aquella mano nunca fue aceptada ni estrechada.

Lutero, fue el que inició la reforma, con su tesis de 95 puntos en contra de las doctrinas católicas.  Además tradujo la biblia al alemán y la hizo imprimir en la imprenta de Wutemeberg. También escribió preciosos himnos que aún hoy en día se cantan en las iglesias.

Pero debemos saber que “Errar humanum es”,dicen. Por este motivo, sin duda, Lutero fue un gran hombre,pero no mas que eso.Tan solo un hombre.

Dios lo bendiga

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Lutero y Zwinglio cuestiones Bautismales


Lutero y Zwinglio cuestiones Bautismales

La teología de Martín Lutero (1483-1546) fue fundamental para influir en la reforma protestante, específicamente temas relacionados con la justificación por la fe, la relación entre la Ley y el Evangelio (también un componente fundamental de la teología reformada hola), y varias otras ideas teológicas . Aunque nunca Lutero escribió una “teología sistemática” o una summa “en el estilo de Tomás de Aquino, muchas de sus ideas fueron sistematizadas en las Confesiones luteranas.

Las creencias de Ulrico Zwinglio (67 artículos) también fueron colocados en acción y luego (desde 1523 en adelante) y todavía se utilizan hoy por muchas iglesias. Ganó un debate público que le permitió influenciar la ciudad en la que residió en muchas reformas, tales como la eliminación de imágenes católicas, los órganos, santuarios e imágenes. Pública lecturas de la Biblia, de oficina, pero se permitió el matrimonio de los monasterios fueron disueltos en Zurich. La misa fue formalmente abolida y reemplazada por un servicio de comunión simple en el que la predicación y la oración de jugar la parte más importante.

Una diferencia importante en la opinión teológica entre Zwinglio y Lutero está en la naturaleza de los sacramentos cristianos como el bautismo. Lutero sostuvo que el bautismo es una obra salvadora de Dios, y el mandato instituido por Jesucristo.

El bautismo es un “medio de gracia” a través del cual Dios crea y fortalece la “fe salvadora” como el “lavamiento de la regeneración” en el que niños y adultos vuelven a nacer. Desde la creación de la fe es exclusivamente obra de Dios, que no depende de las acciones del bautizado, ya sea infantil o adulta.

A pesar de que los niños bautizados no puede articular la fe, los luteranos creen que está presente en todo lo mismo. Debido a que es la fe que recibe estos dones divinos, luteranos confiesan que el bautismo “obras perdón de los pecados, libra de la muerte y el diablo, y da la salvación eterna a todos los que creen esto, como las palabras y las promesas de Dios declarar.” Por lo tanto, los luteranos administrar el bautismo a infantes y adultos.

En la sección especial en el bautismo de infantes en su Catecismo Mayor, Lutero sostiene que el bautismo infantil es de Dios, agradable porque las personas así bautizada renacieron y santificados por el Espíritu Santo.

En resumen, Martín Lutero sobre el bautismo: “Quien rechaza el bautismo rechaza la Palabra de Dios, la fe, y Cristo, que nos dirige hacia allá y nos ata al bautismo. La fe sólo tiene sentido cuando la fe tiene un objeto. Lutero subraya la relación entre el agua y la Palabra.

Ulrico Zwinglio, que se oponían a las enseñanzas que el bautismo Romas externa de los lactantes podría salvar, pero creía en la predestinación calvinista se le ocurrió “El bautismo del creyente.” Sin embargo, sus puntos de vista sobre el bautismo eran en gran parte una respuesta a anabaptismo, un movimiento que atacaba la práctica no bíblica del bautismo de infantes.

Defendió el bautismo de los niños al describirla como un signo de un pacto cristiano con Dios, como Dios hizo un pacto con Abraham. “Para Zwinglio, el bautismo era más una promesa de lo que debemos hacer en lugar de un testimonio de lo que Dios ya ha hecho por nosotros.”

En resumen, Ulrico Zwinglio en el bautismo: «Si la salvación fuera por la gracia, si incluso la fe fue una obra directa de Dios por el Espíritu Santo, que no puede haber lugar a los regímenes de la vida religiosa o de pensamiento que permitan el ex opere operato eficacia del bautismo. ”

Para él, el bautismo más o menos, es simplemente una promesa hacia el exterior o signo de un acontecimiento de perfeccionamiento activo o pacto. Este es el bautismo de los creyentes “comúnmente utilizado por muchos (incluidos los bautistas) hoy en día, lo que significa que uno es salvo y que su bautismo es sólo un signo externo o sello.

Por tanto Lutero y Zwinglio, el sacramento del bautismo fue un signo o símbolo de la nueva alianza de Dios Evangelio. Sus diferencias teológicas surgen en la relación entre el bautismo y la humanidad. E. Brooks Holifield dice: Cuando Lutero llamado sacramento un sello del pacto, que quería decir que el bautismo visiblemente ratificado y garantizado las promesas de Dios, como un sello real autenticado un documento del gobierno en la que se inscribe.

Sólo en segundo lugar era el bautismo una promesa de obediencia de los hombres. Para Zwinglio, sin embargo, el sacramento era principalmente “una señal del pacto que indica que todos los que lo reciben están dispuestos a modificar sus vidas para seguir a Cristo.” Martín Lutero escribió: El mundo está tan lleno de sectas que claman que el Bautismo es una cosa exterior, y que las cosas externas no son beneficiosos .. pero la Palabra de Dios y el Instituto de comandos, establecer y confirmar el Bautismo.

La fe no es “sólo la fe”, pero la fe debe tener algo que a su juicio, es decir, de los cuales se sostiene, y sobre el que se levanta y se apoya. “También enseñan que los hombres no pueden ser justificados ante Dios por sus propias fuerzas, méritos u obras, sino que son libremente justificados por causa de Cristo mediante la fe, cuando creen que son recibidos en favor, y que sus pecados son perdonados por Cristo el amor, que, por su muerte, ha hecho satisfacción por nuestros pecados.

Esta fe Dios imputa por justicia delante de él. Rom. 3 y 4. ” Para aceptar el bautismo de Zuinglio no es aceptar cualquier enseñanza anterior sobre el bautismo. Lutero nunca rechazó el significado del bautismo claramente enseñada en la Biblia.

John Smyth, que es reclamada por los bautistas, dijo (en sus “Confesiones de corta de la Fe”) que: “Que la fe, la miseria de las buenas obras, es vana, sino la fe verdadera y viviente se distingue por las buenas obras. Que la iglesia de Cristo es una compañía de los fieles; bautizados después de la confesión del pecado y de la fe, dotado con el poder de Cristo.

Que la Iglesia de Cristo ha delegado el poder de anunciar a sí mismos la palabra, administrar los sacramentos, el nombramiento de ministros, que renuncie a ellos, y excomulgando también; pero el recurso último a los hermanos del cuerpo de la iglesia. Que el bautismo es el signo externo de la remisión de los pecados, de morir y de hecho vivo, y por lo tanto no pertenece a los niños.”

En 1608, dirigió a cuarenta o cincuenta de sus seguidores a Amsterdam después de la persecución en Inglaterra, donde, junto con Thomas Helwys formó la primera congregación bautista. John Smyth se bautizó allí y luego el resto de su congregación. “El bautismo no es el lavado con agua”, escribió, “pero es el bautismo del Espíritu, la confesión de la boca, y el lavado con agua: ¿cómo puede cualquier hombre sin lavar con agua gran locura que es lo menos y última del bautismo? ” Más tarde se identificó con los menonitas.

La historia lo recuerda como el primer predicador bautista en Estados Unidos. Smyth no dejó tras de sí un legado tan sofisticado teológica al igual que Martín Lutero o Ulrich Zwingli, quienes fundaron las denominaciones protestantes, sino que contribuyeron significativamente al desarrollo de la política Bautista, y se puede considerar como co-fundador de una importante tradición de la iglesia que se extiende actualmente por todo el mundo.

He demostrado ya que Lutero considera el bautismo como una ordenanza o un mandato de Cristo a ser obedecido para la remisión de los pecados. Aunque Zuinglio enseñó el bautismo de los bebés y que se trataba de un signo o sacramento. También dijo que John Smyth bautismo era sólo un signo de los pecados ya purgada, pertenecientes a los adultos y no para los niños.

Estos hombres y sus puntos de vista se practican en todo el mundo por diversas denominaciones cristianas. Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto? La fórmula trinitaria habitual utilizado en el bautismo por casi todos se encuentra en Mateo 28:19. El escenario es la Gran Comisión.

Estas son algunas de las últimas palabras que Jesús dijo a sus discípulos antes de ascender. Dice así: Mateo 28:19 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Lo primero que quiero señalar aquí es que el nombre es singular.

Esto es significativo. El Padre, Hijo y Espíritu Santo tienen un nombre. Ese nombre es Jesús según lo registrado en Mateo 1:21, Juan 5:43; 14:26 y Efesios 3:14-15. No debemos tomar este pasaje uno de forma aislada e ignorar todo lo que la Biblia tiene que decir acerca del bautismo. Debemos dejar que las Escrituras interpretan las Escrituras y mira todo lo que la Biblia dice sobre un tema determinado.

A continuación, quisiera señalar ahora que esto no es la única cuenta de la Gran Comisión. Hay una razón por qué tenemos cuatro evangelios. Dios inspiró a cada escritor a escribir la misma verdad desde diferentes puntos de vista. John no registró la Gran Comisión, pero vamos a ver lo que los otros, dijo. Cuando nos fijamos en el relato de Marcos leemos: Marcos 16:15-17 Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

El que cree (que cree, como los niños no pueden aún no responsables de sus propios pecados, hasta una cierta edad que está determinado por Dios) y fuere bautizado, será salvo, pero el que no cree (que cree), será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre expulsarán demonios (demonios), hablarán en nuevas lenguas. Así que vemos que Marcos deja constancia de la orden de ir a bautizar, pero no habla de un nombre en relación con el bautismo. Sin embargo, sí vemos una mención del nombre de Jesús en el versículo siguiente.

Que es más importante que tenemos que ver cómo los apóstoles obedecieron estos comandos que veremos en el libro de los Hechos. Pero ahora veamos el relato de Lucas: Lucas 24:47-49 Y que el arrepentimiento y el perdón de los pecados que se predicase en su nombre a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros (que) son testigos de estas cosas.

He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. Así que aquí leemos un mandamiento de predicar el arrepentimiento y el perdón de los pecados, en Su nombre (que se cumple en Hechos 2). Si nos fijamos en el versículo anterior vemos que el pronombre se refiere a su Cristo.

Así que el arrepentimiento y el perdón de los pecados han de ser predicado en nombre de Jesús! ¿Dónde recibir el perdón de los pecados? Bueno, echemos un vistazo a lo que los discípulos de Jesús hicieron con este comando: Hechos 2:38 Y Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. ” Así que tenemos tres cuentas diferentes de lo que Jesús mandó a sus apóstoles en la Gran Comisión. Ahora vamos a ver cómo ellos obedecieron las palabras de Jesús. Ahora,

¿quién estaría en la mejor posición para entender el significado de las palabras de Jesús? Nosotros, casi 2.000 años después, o sus propios discípulos que Él les habló personalmente. A lo largo del libro de los Hechos como veremos rutinariamente bautizó a la gente en nombre de Jesús.

Y cuando leemos las epístolas a las iglesias, vamos a descubrir que ellos también fueron bautizados en el nombre de Jesús. Así que es obvio que los discípulos de Jesús comprendió el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo que Jesús. En ninguna parte de las Escrituras podemos encontrar a alguien ser bautizado con estas palabras, sólo en el nombre de Jesús. Hechos 4:12 Y no hay salvación en ningún otro, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Jesús – versículo 10)

Aunque este versículo no puede estar hablando exclusivamente acerca del bautismo, vemos que Jesús es el nombre con el que somos salvos, y que no hay otro. Hechos 8:12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, tanto hombres como mujeres se bautizaron. Hechos 8:16 Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos.

Ellos solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Hechos 10:48 Y les mandó que fueran bautizados en el nombre del Señor. Hechos 19:5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Hechos 22:16 “Y ahora, ¿por qué te detienes (¿por qué estás esperando)? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando el nombre del Señor. “

Así que Pedro, Juan y el resto de los discípulos bautizados en el nombre de Jesús toda Jerusalén, Judea y Samaria. Y Pablo bautizó a volver a los creyentes en Éfeso en el nombre de Jesús (19:1-5).

Ahora echemos un vistazo a algunas de las otras iglesias: Romanos 6:3-4 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con Él por el bautismo en la muerte, que así como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. La razón de que somos bautizados en el nombre de Jesús es que estamos siendo bautizados en Jesús. Estamos tomando en su nombre, similar a la forma en que una mujer toma el apellido de su esposo. Estamos diciendo que pertenecemos a Jesús y estamos identificando con Él en Su muerte y sepultura. Incluso si Dios fuera una trinidad, Jesús es quien murió por nosotros y Él es el que los cristianos de Roma eran enterrados con.

1 Corintios 1:13 ¿Está dividido Cristo? Acaso fue Pablo crucificado por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo? Si seguimos tren de Pablo de pensamiento, de su implicación obvia es “No, Cristo fue el crucificado por vosotros y por lo que fueron bautizados en el nombre de Cristo Jesús.” Así que los creyentes de Corinto, así como los de Roma fueron bautizados en el nombre de Jesús.

Gálatas 3:27 Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, os habéis revestido de Cristo.

Colosenses 2:11-12 En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha a mano, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne por la circuncisión de Cristo: Sepultados con él en el bautismo, el cual también habéis resucitado con él a través de la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos. Además de los de Roma, Corinto y Éfeso (al igual que Jerusalén, Judea y Samaria), vemos que los cristianos de Colosas, y los de la región de Galacia eran bautizados en el nombre de Jesús.

No se ha conectado el bautismo tan exclusivamente con Cristo había bautizado de manera rutinaria con las palabras “Padre, Hijo y Espíritu Santo.” Como he dicho antes, la única manera que vemos a nadie de ser bautizados en el nombre de Jesús.

Cuando Jesús estaba en esta tierra, bautizó a sus discípulos (Juan 4:1-2) y luego los encargados de ir y bautizar a los demás en su nombre, o en su lugar. Cuando alguien bautizó a Jesús, Él no tuvo que decir “en nombre de Jesús.” Él era Jesús. Pero cuando estamos de pie en su lugar, lo hacemos en su nombre. Escritura nos dice que hagamos lo que hagamos en la palabra o de hecho se debe hacer en nombre de Jesús “(Colosenses 3:17). El bautismo es un acto de palabra y obra.

Jesús es el que encargó personalmente a los discípulos a ir y bautizar y se fueron “en nombre de él”, o “en su nombre.” También envió a curar a la gente y hacer milagros.

Cuando Pedro sanó al hombre en la Puerta Hermosa, en nombre de Jesús, las Escrituras nos dice que en realidad pronunció las palabras “en el nombre de Jesucristo” cuando lo hizo (Hechos 3:6). Incluso cuando believerss trinitaria orar por alguien para la curación que declaran las palabras “en nombre de Jesús.” Se dan cuenta de que están haciendo que “en nombre de” o “en el nombre de” Cristo. ¿Por qué el bautismo de ser diferente? Jesús dijo que cuando oramos tenemos que pidáis al Padre en su nombre (Juan 14:13; 15:16; 16:23, 26).

Y así, cuando muchos cristianos oran, terminan su oración con las palabras reales “en el nombre de Jesús.” Incluso para un sentido Trinatarian tiene más de bautizar en el nombre de Jesús. Incluso si hay más de una persona en la Deidad, Jesús es quien murió por nosotros. Por otra parte, el bautismo es exclusivamente relacionados con Cristo en todo el Nuevo Testamento (con la excepción de Mateo 28:19).

Pablo apenas se diría que los romanos y los gálatas fueron “bautizados en Cristo” (Romanos 6:3, Gálatas 3:27) tenía los apóstoles utilizan habitualmente las palabras “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo “cuando se bautizó.

Por último, me gustaría demostrar que la historia nos muestra que la Iglesia Católica cambió la forma en que las personas se bautizaron. De ahí en adelante la gente continuó siguiendo esta tradición, probablemente porque encaja tan bien con su doctrina trinitaria:

ENCICLOPEDIA Británica: La fórmula bautismal fue cambiada de nombre de Jesucristo a las palabras Espíritu Padre, del Hijo y Santo por la Iglesia Católica en los siglo II. – Edición 11., Vol. 3, pág. 365-366..

Canney ENCICLOPEDIA DE RELIGIÓN: La iglesia primitiva siempre bautizados en el nombre del Señor Jesús hasta que el desarrollo de la doctrina de la Trinidad en el siglo II.

ENCICLOPEDIA CATÓLICA: Aquí los católicos reconocieron que el bautismo fue modificada por la Iglesia Católica. – Vol. 2, pág. 263.

Hastings: ENCICLOPEDIA DE RELIGIÓN: El bautismo cristiano fue administrado usando las palabras, “en el nombre de Jesús.” – Vol. 2, pág. 377. El bautismo fue siempre en el nombre del Señor Jesús hasta el momento de Justino Mártir cuando se utiliza la fórmula uno y trino. – Vol. 2, pág. 389. Nombre era un sinónimo antiguo para “persona”. El pago se hacía siempre en el nombre de alguna persona de referencia a la propiedad. Por lo tanto un ser bautizados en el nombre de Jesús se convirtió en su propiedad personal. “Vosotros sois de Cristo.” – Vol. 2, pág. 377 en Hechos 2:38.

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extr de

http://es.scribd.com/doc/37683695/Lutero-y-Zwinglio-Reproducciones-Bautismal