Es el cristianismo una religión tonta? Los Simpsons, se burlan de Dios!


Es el cristianismo una religión tonta? Los Simpsons, se burlan de Dios

Por Paulo Arieu

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Una de las  características que asoma en una cultura decadente o agónica es la aparición de personas burladoras de Dios. El apostol Pedro asi lo ha dicho: “sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,”(2 Pedro 3:3) RV 1960 y también Judas, hermano del Señor Jesús:“los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.” (Judas 1:8 RV 1960).  Los Simpsons, son una serie de dibujos animados de Norteamerica, creada por Matt Groening para Fox Broadcasting. Esta serie de dibujos cómicos, una vez mas ha provocado la ira y polémica entre los cristianos en los EE.UU., debido a su relación con el cristianismo. Hace unos días atrás, los Simpson se burlaron del cristianismo llamandolo “una religión tonta”[0].

Bartholomew JoJo «Bart» Simpson​ (Bartolomeo J. Simpson en Hispanoamérica), es uno de los personajes ficticios protagonistas de la serie de televisión de dibujos animados “Los Simpson”. Bart tiene 10 años y es el primogénito, y único hijo varón de Homer y Marge Simpson. Es el hermano mayor de Lisa y Maggie. Este personaje fue creado improvisadamente por Matt Groening y debutó en el corto Good Night de El show de Tracey Ullman el 19 de abril de 1987, originalmente, con la voz de Nancy Cartwright. En América Latina, Bart ha sido siempre doblado por Marina Huerta, salvo por un lapsus entre la décima y decimoquinta temporada, que fue interpretado por Claudia Mota; mientras que en España, Sara Vivas le ha puesto regularmente su voz. Bart es uno de los personajes principales de la serie y ha resultado ser uno de los más conocidos en la historia de la animación en la televisión estadounidense.​ La revista Time consideró a Bart como el cuadragésimo sexto personaje (de cien) más influyente del siglo XX; la revista norteamericano TV Guide le otorgó el undécimo lugar (junto a Lisa) en la lista de los «50 mejores personajes de dibujos animados de todos los tiempos» y el Entertainment Weekly nombró a Bart el «artista del año» en 1990. Cartwright ha recibido varios premios por dar su voz a Bart, incluyendo el premio Emmy por la voz de doblaje más destacada en horario de máxima audiencia en 1992 y el premio Annie por su «interpretación en el campo de la animación» en 1995.[1]

Bart, el famoso personaje de los Simpson dice que el no es cristiano ya que esta religión es una religión tonta. En fin, sin darle mucha importancia a lo que dice este personaje caricaturezco, creo que mas sonsos son los Simpson. Quizás, viéndolo de otra manera parece que Bart no tuvo un buen dia y se propuso mantener lejos de su area a los malos espíritus, usando supersticiosamente un crucifijo para tal fin!!!

Sin dudas, Occidente se perfila como una cultura agónica que rechaza la fe en Dios y se burla, como lo hicieron los Simpsons hace unos dias atrás. Sin dudas, Bart es un mal ejemplo para los niños y adolescentes.  Ninguna familia cristiana debería dejar que sus hijos miren este personaje, sin realizar algún tipo de crítica. El 27 de enero de 1992, el entonces presidente de los Estados Unidos George H. W. Bush dijo

«Vamos a seguir tratando de reforzar la familia americana, para hacer a las familias americanas más parecidas a los Walton y menos como los Simpson».[2]​

Esta actitud burlezca, no es la primera vez que sucede. En Chile, el Canal 13, quien posee los derechos de transmisión en dicho país, ha realizado continuas censuras y re-ediciones de capítulos en existencia de críticas o escenas controvertidas respecto a la religión católica,[3] o bien relacionadas con la homosexualidad.[4]. Creo que es de muy mal gusto burlarse de Dios. Pero en fin, que la audiencia lo guzge y lo retribuya cambiando de canal si continúa con esa tendencia tan maleducada. Pienso que es lo mejor. Pero por supuesto, uno no puede quedarse callado la boca. Algún comentario crítico tenía que realizar.

Dios lo bendiga!
 

Notas

Imagen: https://listas.20minutos.es/lista/frases-en-los-simpsons-sobre-religion-y-dios-311316/

[0] http://www.noticiacristiana.com/entretenimiento/television/2018/05/los-simpson-cristianismo-religion-tonta.html

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Simpson

[2] Griffiths, Nick (04-15-2000). America’s First Family (en inglés). The Times Magazine. pp. 25, 27-28.  

[3] «Las escenas de Los Simpson que algunos canales no quieren que veas». Bío Bío Chile. 2 de abril de 2011.

[4] «Canal 13: ¿Conservador u homofóbico?». el quinto poder. 27 de febrero de 2013.

La televisión daña la calidad del semen


La televisión daña la calidad del semen

Los hombres que la ven más de 20 horas a la semana presentan un conteo de esperma un 44% inferior, revela un estudio

La disminución de la calidad del semen en los últimos 50 años ha hecho que los científicos estudien posibles influencias de los hábitos y formas de vida de los varones en la espermatogénesis. Una investigación reciente ha revelado que la televisión es un hábito nocivo en este sentido: los varones que la ven más de 20 horas a la semana presentan un recuento de esperma 44% más bajo que los que casi no la ven. El estudio ha demostrado asimismo que el ejercicio físico entre moderado e intenso puede aumentar significativamente el conteo de esperma.

Por Marta Lorenzo.

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Lavado de cerebro en la televisión


Lavado de cerebro en la televisión
Miércoles,  23 de Septiembre, 2015

Estás viendo “Los Simpsons” y de pronto caes en cuenta que el “Sr. Burns” es un estereotipo denigratorio del empresario capitalista, avaro y antiecológico. Y “Ned Flanders” ¿no es otro estereotipo, para denigrar de los cristianos evangélicos, y de los conservadores “patrioteros”? Acertaste: Como “Rick, el rico tejano” es denigratorio de los ricos, y de los republicanos (y de los tejanos).

¿Y Homero? Es el “americano medio”, presentado como ignorante, comilón y cervecero (“consumista”). La clase media provinciana, que aún adhiere a los valores e instituciones que hicieron grande a EEUU.
Pero “Los Simpsons” no están solos. Los “Amigos” (Friends) que nunca se casan, ¿no muestran que el matrimonio y la familia son instituciones superfluas, anticuadas y prescindibles?

La semana pasada hablamos de Ben Shapiro, autor del libro Brainwashed o “Lavado de Cerebro” de izquierda en la Universidad. En 2011 escribió otro, Primetime Propaganda o “Propaganda en Hora Estelar”. Muestra ese mismo lavado de cerebro, con el mismo sesgo, pero en la pantalla chica de tu casa. Y de la mía. Para “todo público”, sea que haya o no pasado por la universidad. Y en todo el mundo.

El libro se basa en las confesiones de los propios culpables: escritores, productores, actores y ejecutivos de la TV, a quienes Ben Shapiro pudo entrevistar en sus oficinas, gracias a que su apellido le sirvió como sésamo abrepuertas. Porque “siendo judío ha de ser progresista”; ¡no de derechas!

Pero Shapiro es de derechas. Cuenta cómo la Tv ha sido y es usada en los últimos 60 años para empujar toda la agenda de las izquierdas en todos los temas sociales y políticos de actualidad, y reescribiendo la historia, para crear un nuevo país en EEUU, a su imagen y semejanza: socialista. Sus grandes jefazos, desde Los Ángeles y Nueva York, envían a diario sus mensajes “progres”, a veces sutiles y otras veces abiertos y descarados, promoviendo las consignas y símbolos del marxismo, tanto clásico como cultural. Y discriminando grosera, agresiva y sistemáticamente contra todo lo que es o parece ser de derechas.

Shapiro entrevistó a más de 100 de los mayores capos, entre otros Larry Gelbart (MASH), David Shore (House), y Mark Burnett (Survivor). La tele no es “solo entretenimiento”: hay un proyecto para convencer a todos los públicos de que las posturas de izquierda en política, economía, moralidad y asuntos mundiales, son las únicas justas y correctas, aceptables y aceptadas por las personas de bien, bellas, cultas y éticas. Y rechazadas solo por los conservadores extremos, gente mala, ignorante y fea.

Entre los ’50 y los ’60 había comedias que a su modo enfatizaron valores de familia, aunque fueran “Los Locos Addams”, “Los Monsters”, y Samantha la “Hechizada”. Eso cambió en los ’70 con los padres solteros o recasados de “The Brady Bunch” y “La Familia Patridge”, donde se esfumó la imagen de padre y madre e hijos. A un guionista del Show de Carol Burnett, se le pidió a futuro suprimir el término “familia”; así lo que pudo ser “The Simpson Family” terminó en “The Simpsons”. Martha Kauffman, productora de la serie “Friends”, admitió que van contra “el concepto tradicional de familia, pues conlleva una discriminación”.

El medio más poderoso de comunicación de masas en la historia, fue deliberadamente torcido. Y una industria 100% capitalista en su producción, inversión, mercadeo y distribución, salarios y ganancias, y sobre todo en su formidable eficiencia, se hizo un arma ideológica contra el capitalismo, sus ventajas y fundamentos, y en especial contra todos los valores familiares y éticos ligados al capitalismo.

The Huffington Post (de izquierda) se burló del libro de Shapiro, y le acusó de “conspiranoico”. Pero p. ej. Donald Vence, productor de la franja infantil (nada menos) del canal PBS, dijo al autor que “el objetivo es inculcar desde la infancia el desdén hacia los valores conservadores, aunque de forma más sutil que como lo hacemos con los adultos”. Una “conspiración” es algo que se mantiene oculto, pero aquí un productor de tele para niños, ¡habló sin tapujos de su “objetivo”!

Los medios de derecha advierten mucho contra el sesgo en la tele, incluso en las noticias y hasta en los deportes. Pero cuando son acusados públicamente, los responsables se defienden alegando “libertad de expresión” (free speech) en la Primera Enmienda constitucional. Y se justifican con un argumento bien capitalista: “a la gente ofrecemos lo que la gente pide”.

Aquí es donde entramos los del Tercer Mundo y Europa, por la puerta de atrás: un entrevistado que quiso anonimato, dijo: “Hace tiempo los estudios se dieron cuenta que no todos piden eso: hay una gran fracción del público que no acepta esta visión, y que simplemente cambia de canal o apaga el receptor. Lo saben los de la industria, porque muchas producciones han dado pérdidas en el mercado nacional; pero les salvan los mercados de los otros países, que reciben y aplauden gustosos cualquier cosa que sea contra EEUU, y en especial si muestra imágenes burdas de la decadencia norteamericana”.

Acerca del autor: Alberto Mansueti

La confesión de 39 productores de TV: usan las series del “prime time” para la agenda izquierdista


La confesión de 39 productores de TV: usan las series del “prime time” para la agenda izquierdista

Un escándalo en ciernes. En un libro-entrevista, los responsables de la industria televisiva de Hollywood confiesan contra todo pronóstico su propio sectarismo. Que la industria de la televisión es mayoritariamente de izquierdas y que utiliza las series delprime time para favorecer la agenda de la izquierda podía considerarse hasta ahora un secreto a voces. Resulta algo demasiado evidente. Pero nunca había sido confesado de forma clara y masiva como hasta ahora. Ben Shapiro, un joven pero ya bastante conocido columnista judío de 27 años —con 17 años batió todos los récords al tener firma sindicada en varios medios— entrevistó a treinta y nueve personas influyentes de “todo Hollywood” y éstos se confiaron con él.

Viniendo de Harvard…

Shapiro estudió Derecho en Harvard y se llevó a todas sus citas la gorra de la universidad. “Siendo judío y habiendo estudiando en Harvard, hay un 98,7% de posibilidades de ser de izquierdas”, explica. Así que sus interlocutores se confiaron. Y el caso es que todo lo que dijeron está plasmado en un libro, Prime Time Propaganda, y además en unas grabaciones que Shapiro está ya difundiendo a través de Internet. La difusión va a ser máxima, porque la obra será publicada por una editorial filial de HarperCollins.

Y son explosivas, porque vienen a reconocer que el mundo de la televisión norteamericana (que produce series que se consumen en todo el mundo) está controlado por personas que: uno, excluyen sistemáticamente a todo aquel que no sea progresista; y, dos, van fabricando productos según las necesidades y objetivos de la agenda progresista.

Un reportaje en The Hollywood Reporter recoge algunos casos y algunas confesiones.

Conservadores, esos “idiotas”

Marta Kauffman, co-creadora de Friends, explica que cuando en la serie puso a la hermanastra del líder conservador Newt Gingrich casando a una pareja de lesbianas, fue “para j… a la derecha”. Y reconoce que selecciona el staff de la serie para que sean “mayoritariamente progresistas”.

Susan Harris, creadora de dos series míticas, de los setenta (Enredo) y de los ochenta (Las chicas de oro), tan geniales en el humor como disolventes en el mensaje moral, considera que los críticos de televisión conservadores son “idiotas” y tienen “mentes medievales”. Y dice una frase: “Al menos, pusimos a Barack Obama donde está”, donde el “pusimos” lo dice todo.

Larry Gelbart y Gene Reynols admiten que llenaron M.A.S.H. (la popular serie sobre un médico militar en Corea) de mensajes pacifistas, y Vin di Bona, que llenóMcGyver de mensajes contra el derecho a llevar armas, una vieja batalla de la izquierda norteamericana y de las pocas donde no han conseguido un triunfo total. Di Bona, a preguntas de si es verdad, como dicen los conservadores, que todo el mundo en Hollywood es progresista, responde: “Creo que es exacto, y además estoy encantado de que así sea”.

O eres “uno de los nuestros”, o…

Leonard Goldberg, productor de Los Ángeles de Charlie y de Starsky y Hutch, afirma que la izquierda “es 100% dominante en Hollywood, y quien lo niegue está negando la verdad”. Y no es casualidad que sea así, sino que responde a una endogamia sectaria. Shapiro le pregunta a Goldberg si la política es una barrera de entrada: “Absolutamente”, responde.

Sencillamente, es su cortijo. Fred Pierce, presidente de la ABC en los años ochenta, reconoce que quien sea conservador tiene poco futuro en la televisión. Quien no sea de izquierdas, “no asciende, se queda en el subsuelo”.

David Shore, creador de House, es aún más sincero: “En esta ciudad se asume que todo el mundo es de izquierdas. Si alguien es de derechas es mirado como con horror, y de lo que estoy seguro es de que eso no les ayuda”.

Ahí está el caso de Dwight Schultz, el intérprete de Murdock en El Equipo A, que se confiesa admirador de Ronald Reagan. Perdió un casting por este sencillo argumento del productor del show al que aspiraba, Bruce Paltrow: “¡Aquí no va a haber un imbécil de Reagan!”

Nicholas Meher, productor de la película para televisión El día después, que en 1983 retrataba lo que sería el mundo tras un holocausto nuclear, reconoce en las cintas que tiene Shapiro que hizo esa película para impedir la reelección de Reagan.

Manipular a la juventud

Quizá la opinión que mejor lo resume todo es la de Doug Herzog, presidente de MTV, quien ve su trabajo como el de alguien que tiene “superpoderes” para influir sobre la juventud.

Que es, en última instancia, de lo que se trata: utilizar el prime time para crear una sociedad al gusto del establishment progresista. Algo muy palpable sin más que encender la televisión, pero… nunca nadie había conseguido reunir tantas confesiones juntas sobre lo mismo.

Fuente: Religión en Libertad

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http://www.revistafeyrazon.com/index.php?option=com_content&view=article&id=93:una-nueva-revista-virtual-uruguaya-al-servicio-de-la-evangelizacion-de-la-cultura&catid=41:demo-category&Itemid=13

Si ellos lo dicen, debe ser verdad


Si ellos lo dicen, debe ser verdad

¿De repente ve usted en su serie favorita de televisión esquemas y patrones que ridiculizan a la familia o atacan el concepto que de ella hemos conocido por décadas? De acuerdo a este autor, más que coincidencia, ello es uno de los propósitos de los principales magnates de la TV norteamericana quienes, ya en confianza, externaron lo que rara vez declaran en público

Primetime Propaganda
Ben Shapiro
HarperCollins/2011

JULIO, 2011. A simple vista pareciera ser una contradicción: al igual que Hollywood, la televisión norteamericana se mueve dentro de esquemas puramente capitalistas, ya sean la distribución, inversión en propaganda, distribución, salarios y venta de un producto a niveles masivos. ¿Entonces por qué en este medio se difunden mensajes que satanizan al mercado, la cohesión familiar, la creación de riqueza y los valores que hicieron de Estados Unidos un imán de inmigrantes?

Esa fue la pregunta que se hizo Ben Shapiro, un egresado de Periodismo en Harvard y quien con una cachucha de esa universidad sobre la cabeza se dio a la caza de una respuesta, más bien varias respuestas, y entrevistó a por lo menos un centenar de honchos y tycoons de la televisión norteamericana, así como productores, presidentes de cadenas, guionistas y demás gente que trabaja en la que es considerada la industria del entretenimiento más grande de Estados Unidos, con Hollywood en un relativo lejano segundo lugar. Su apariencia desenfada a la Michael Moore inspiró confianza a sus entrevistados, quienes se explayaron y confirmaron que, en efecto, hay un consenso (subrayado nuestro) en torno a que los programas de TV tienen como objetivo bombardear los valores familiares tradicionales de se país, ridiculizar en lo posible a quienes se asumen como conservadores e incluir mensajes –algunos de ellos bastante sutiles– capaces de modificar, ensalzar y destruir la reputación de determinado grupo social y gobierno.

El mismo Shapiro refiere en el prólogo de Primetime Propaganda (que esperamos, aunque dudamos, que tendrá una pronta edición en español): “Mi apellido les dio confianza para hablar abiertamente; sólo hasta que uno de los entrevistados visitó mi página web y vio quién era yo en realidad, corrió la voz y muchos productores cancelaron sus entrevistas programadas conmigo. Irónicamente, antes de ello todos habían defendido la tolerancia y la libre expresión de ideas… supongo que la condición es que quien los entreviste tenga las mismas opiniones preconcebidas de ello”.

Shapiro señala que esta tendencia se remonta a los primeros días de la televisión norteamericana aunque hubo un momento que se remonta a mediados de los cincuenta a mediados de la década siguiente en que los programas de comedia enfatizaron la defensa de la familia y sus valores aunque fueran unos extravagantes o “bichos raros” ante el resto de la gente. Tal fue el caso de Los Locos Addams y Los Monsters o de Samantha, protagonista de Hechizada y quien vive en un típico hogar clasemediero norteamericano. Ese sesgo relativamente conservador se fue modificando a principios de los setenta cuando se dio paso a los padres solteros, divorciados o vueltos a casar, “algo evidente en The Brady Bunch y La Familia Patridge, donde se rompía el concepto tradicional de padre-madre-hijos”, escribe. Asimismo Shapiro señala que un guionista que colaboró en series como The Carol Burnett Show, en el medio se llegó al acuerdo de considerar “políticamente incorrecto” volver a usar el término “familia” en programas futuros, por lo que pudo haber sido “The Simpson Family” terminó en The Simpsons. Al respecto Martha Kauffman, productora de la exitosa serie Friends aceptó que existe el objetivo de “derribar el concepto de familia que hemos conocido hasta hoy, pues encierra cierta discriminación”.

La página de The Huffington Post se mofó abiertamente del libro con el argumento de que “¡los programas infantiles de PBS [la cadena pública de televisión norteamericana] contienen mensajes secretos izquierdistas!” y remató con que todo resumía una “supuesta conspiración armada por Shapiro y que dudosamente existe”. El caso es que el autor entrevistó a Donald Vence, productor de la barra infantil de PBS y quien abiertamente enfatiza que “el objetivo es que desde la infancia se inculque el desdén a los valores conservadores, si bien de una manera más sutil que cuando son adultos”. Nada hay de dudoso cuando un insider habla abiertamente de ese objetivo.

La coincidencia de opinión entre los entrevistados tampoco deja dudas de la agenda liberal de los medios norteamericanos. Shapiro entrevista a Fred Silverman, ex presidente de ABC, NBC y vicepresidente de CBS, a Mark Burnett, productor de Survivor y a Jack Landberg, productor ejecutivo de America´s Funniest Home Videos quien abiertamente señala que ese programa tenía como claro objetivo “ridiculizar a esa clase media ignorante que cada domingo va a la iglesia y organiza barbecues en el jardín, ese segmento que habita en el medio oeste norteamericano”. Ello explica que todos esos videos chuscos suelen desarrollarse en hogares de Texas, Oklahoma, Indiana o Alabama y no en Nueva York, Boston o Los Ángeles, o que hayamos visto una cantidad abrumadora de videos chuscos ocurridos dentro de iglesias católicas o protestantes. “Y por qué no dentro de mezquitas o sinagogas”?, le pregunta Shapiro, quien es judío: “Claro que también recibimos esos videos pero no los transmitimos porque, bueno, no son tan graciosos”, responde Landberg, con claro sarcasmo.

Shapiro descubrió otras curiosidades: los productores de estos programas que a diario aparecen en cadenas como WB, Fox, ACB, CBS y ABC se dicen todos partidarios de la multiculturalización y se manifiestan opuestos al racismo pero el caso es que desde The Cosby Show en los ochenta, no ha habido un protagonista de color, del mismo modo que en series como Friends, Seinfield, Two and a Half Men los protagonistas son mayoritariamente blancos o, como un ejecutivo de Fox lo dijo, “aunque son amarillos, todos sabemos que los Simpsons son una familia blanca”. “¿No encierra esto una contradicción con lo que postulan estos productores, dado que, cuando aparecen actores negros, éstos llevan papeles secundarios?”, fue otra pregunta de Shapiro. “Si ponemos a un actor afroamericano como protagonista ello no atraerá a la audiencia blanca hacia la cual van dirigido nuestro mensaje”, refirió ese ejecutivo, “y cuando son actores de color serán de un estrato alto, como Will Smith en Príncipe del Rap”. Ese productor, refiere Shapiro, “estaba aplicando criterios claramente racistas pero él lo veía como una forma de hacer lucir como tonto a ese estrato social blanco que veía sus programas”.

Cuando Shapiro visita Hollywood se encuentra con que el mensaje es menos sutil, y divisa una razón para ello: “Desde hace rato los estudios saben que el grueso de su mercado, el que podría salvarlos de una quiebra económica –la moral ya se dio ahí desde hace rato– es el mercado externo que gustoso recibe todo aquello que difunda la decadencia norteamericana”. Sin embargo un alto ejecutivo de Universal lo admite abiertamente: “Desde hace tiempo hacer películas dejó de ser mero entretenimiento (…) si no se logra transmitir exitosamente un mensaje progresista en el argumento se le considera fracaso, aun si la taquilla fue buena”. Además reconoció que en aquellas franquicias que son bien recibidas, para su siguiente parte “se intenta darles un toque progresista que advierta sobre el cambio climático, el racismo, el daño a la ecología y la tolerancia”.

La diferencia del libro de Shapiro y otros que se han asomado al tema es que éste obtuvo declaraciones directas de quienes diseñan la industria del entretenimiento en Estados Unidos. Por años ese gremio ha especulado que si se difunde propaganda progresista en cine, radio y televisión es porque el público lo pide. Falso: una y otra vez las encuestan muestran que el público percibe una exagerada cantidad de programas, películas y canciones con mensajes violentos o soeces. Esas opiniones suelen ser interpretadas por estos magnates como “ataques velados” a la libertad de expresión y aluden a la Primera Enmienda de la Constitución norteamericana.

El punto central de Primetime Propaganda es que “millones de personas reciben esta lluvia de mensajes con la creencia que se trata de mero entretenimiento, y no es así. No se trata de una conspiración pues cuando ello ocurre las intenciones son confiadas solo a quienes forman parte de ella. Quienes entrevisté hablaban de esas intenciones abiertamente, y se enorgullecían de ellas. Lo que aquí tenemos es un claro intento para destruir la base de la familia norteamericana”, señala Shapiro.

Por décadas a la televisión se le ha llamado la caja idiota. Hoy más que nunca, es una idiota caja útil.

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http://www.geocities.ws/fasenlinea/si_ellos.htm

Daniel Estulin: “El Gran Hermano nos lava el cerebro con la televisión”


Daniel Estulin: “El Gran Hermano nos lava el cerebro con la televisión”

Publicado: 8 feb 2013

Daniel Estulin: "El Gran Hermano nos lava el cerebro con la televisión"

RT

El periodista Daniel Estulin contestó este jueves a las preguntas enviadas por los internautas de todo el mundo en una videoconferencia emitida en RT. Abordó temas como el de las élites financieras y la influencia de las tecnologías en la actualidad.

“El plan final de la élite financiera es reducir la población mundial”, señaló el presentador del programa de RT  ‘Desde la sombra‘, al responder a una de las cuestiones enviadas por un espectador de nuestro canal.
Según él, las crisis económicas que está padeciendo el mundo de vez en  cuando son organizadas por las mafias financieras que “vacían país tras país, región tras región”

En su opinión, el enemigo de esta élite es precisamente “la gente normal”. “Para las élites financieras hay gente cuyo rol es gobernar y hay personas como nosotros, los borregos, que debemos obedecer”, agregó el autor del ‘bestseller’ internacional ‘La verdadera historia del Club Bilderberg‘.Subrayó que “vivimos en la era de la bestialización del ser humano” que jamás ha visto la humanidad. “Nos convierten en hombres bestias en vez de elevarnos como seres humanos”.

El Gran Hermano

Refiriéndose a las nuevas tecnologías, dispositivos móviles y redes sociales, Estulin resaltó que en la actualidad “nada se borra. Todo se guarda”.  “Es una realidad macabra”, dijo.

No hace falta implantarnos los microchips, ya nos controlan con toda la tecnología que tienen”

“No hace falta implantarnos los microchips, ya nos controlan con toda la tecnología que tienen”. “Se ve, se sabe y se conoce todo”, dijo el periodista.
Asimismo, subrayó que los principales medios de comunicación “jamás pueden contar la verdad” y recomendó a la audiencia de RT que apaguen el televisor, al que definió como “un medio nocivo”. “Dejamos que el Gran Hermano nos lave el cerebro a través de la televisión. Apáguenla”, subrayó el destacado periodista.

Guerra mundial

En la videoconferencia no descartó que en el futuro se produzca una tercera guerra mundial. Estulin subrayó que los enemigos principales de la  élite financiera son Rusia y China. Explicó que China es un enemigo económico, mientras Rusia es un enemigo militar, dado que ha “alcanzado el nivel tecnológico para hacer frente no a todo, pero sí a mucho de lo que Estados Unidos y la OTAN pueden poner en su contra”.

Agregó que para acabar con sus enemigos la élite ha emprendido los pasos previos en contra de sus aliados, reales y potenciales, incluidos Siria e Irán.

“Una de las armas que la élite está utilizando contra Rusia es la droga, que es el lubricante de la economía mundial que mueve al año más o menos 900.000 millones de dólares en dinero en efectivo y mata cada año unos 25.000 o 30.000 jóvenes rusos y esto sí que es un genocidio y forma  parte de este plan de desmantelar a Rusia y convertirla en un vasallo de la élite financiera mundial”, dijo Estulin.

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Divertirse hasta morir


Divertirse hasta morir

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Interesante ensayo de Neil Postman donde sostiene que la televisión está afectando de forma dañina al discurso público. Según Postman el medio que se usa para difundir un mensaje no es inocuo, dicho de otra manera, la verdad se puede expresar de distintas formas pero no todas ellas son igual de eficaces.

Postman empieza haciendo hincapié en que la versión profética que se está cumpliendo es la de Huxley y no la de Orwell. La televisión entretiene hasta tal punto que todo lo convierte en un entretenimiento, en un pasatiempo, lo trivializa todo y los espectadores acabamos adoptando la forma del discurso televisivo, cuya característica principal es la ausencia de contexto.

El contexto es importante. Por usar el ejemplo que usa Postman en el libro, si alguien afirma “prefiero las naranjas a las peras” y luego afirma “prefiero las peras a las naranjas” ¿se está contradiciendo? La respuesta depende del contexto. Por ejemplo, si la primera afirmación se hace en un contexto en el que se está hablando de comida y la segunda se realiza en un contexto en el que se está hablando de las figuras que decoran el papel de las paredes de la habitación, entonces, no hay contradicción, por otro lado, si el contexto fuera el mismo entonces si que habría contradicción. La televisión, al eliminar el contexto, hace que se pueda caer en contradicciones sin que nos demos cuenta.

Pensemos en los servicios de noticias, las noticias se suceden unas tras otras, se dedican a penas 29 segundos a cada una de ellas, el contexto está completamente ausente, se pasa de una noticia a otra como si tal cosa. Sin contexto, no puede haber reflexión, además la rápida sucesión de las noticias hace que todas ellas se trivialicen, ya que el espectador apenas le dedica los escasos segundos que salen en pantalla para pensar en ellas, a esto hay que añadir que después de una noticia sobre un desastre natural, o una noticia de relevancia política, le puede seguir inmediatamente la noticia del gol que marcó un jugador en el partido de ayer, de esta forma se trivializa la información. La televisión quita el contexto, trivializa las noticias, y lo reduce todo a espectáculo y entretenimiento, la rápida sucesión de noticias nos empuja a no valorarlas, es como si constantemente se nos dijera, “olvídate de esto que ahora viene esto otro”.

El libro es interesante porque realiza una tremenda crítica de nuestra sociedad mediatizada, y de cómo esta mediatización, afecta al discurso público, La televisión nos empuja a entretenernos y no pensar, de ahí el título del libro “Divertirse hasta morir”.

El libro es recomendable, pero tiene una pega, y es que es algo “antiguo”, ya que está escrito antes del imparable auge de Internet, no estaría de más encontrar un ensayo de cómo Internet está también afectando al discurso público.

Nota:

La TV esta destruyendo la Iglesia. Estan los cristianos tan entretenidos mirando televisión o peliculas alquiladas que no tienen tiempo ya de buscar a Dios. Que herejía.

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Extr de sitio web ateo [no recomendado]