Adicción al sexo


Adicción al sexo

Paulo Arieu

sexadict

imagen 1

La adicción al sexo ha sido conocida con el término estigmatizado de “ninfomanía” en el caso femenino o “satiriasis” en el masculino, incluso como “mujeriego” (“donjuanismo” en español).  Su sinónimo actual, hipersexualidad, genera confusión entre las personas especialmente deseosa y sexualmente activa. Además, Ana Yáñez, psicóloga y sexóloga con amplia experiencia en el tratamiento de adicciones sexuales, la define como

“una pérdida de control y dependencia del comportamiento adictivo, junto con la aparición del síndrome de abstinencia cuando la persona deja de hacerlo. Pensamientos sexuales obsesivos y un deseo sexual imparable que la conducta impulsiva intenta, sin éxito, ser satisfecha. La persona vive por y para su adicción, siendo el sexo un comportamiento autodestructivo”.

La adicción sexual se define como cualquier conducta sexual en la que el individuo experimenta:

  • Perder el control.
  • Síndrome de abstinencia.
  • Fuerte dependencia psicológica
  • Pérdida de interés en otras actividades.

Otras características de la adicción al sexo son:

  • Un fuerte deseo con incapacidad para controlarlo.
  • Frecuente preocupación por la sexualidad.
  • Hay más comportamientos sexuales de los deseados.
  • Gran parte del tiempo dedicado a la búsqueda de actividad sexual.
  • Inquietud o irritabilidad si el comportamiento no se puede realizar.
  • Distorsiones cognitivas: “Nadie me amará como soy”, “Mis necesidades nunca se cumplirán si tengo que depender de los demás”, “El sexo es mi necesidad más importante”, “Soy una persona mala e indigna” ». Siempre estaré solo o me sentiré solo “,” Mi cuerpo es vergonzoso, defectuoso o repulsivo “

Por lo tanto, generalmente afecta todas las áreas de la vida, trabajo, familia, pareja e incluso la salud. Esta enfermedad, indicada como un vicio, aunque normalmente normalizada y potenciada en el género masculino, se trivializa o critica al mismo tiempo que contribuye a su adicción en muchas ocasiones. Claudia Ayola, psicóloga, explica que existe una línea interesante entre una persona adicta al sexo y una que tiene una vida sexualmente activa. Algunas personas tienden a pensar que porque tienen relaciones sexuales muy a menudo son adictas al sexo, y ese no es siempre el caso. Pero existe un problema cuando esa adicción hace que esa persona tenga problemas con su familia, amigos y compañeros de trabajo. Es decir, con todo su entorno social. Estas situaciones están sucediendo porque no tiene control sobre sus estímulos.

Estos son estímulos que tienen control sobre la mente de la persona y no lo contrario.

“La frecuencia no es lo que hace que sea imposible controlar la situación. Se habla de adicción cuando la incomodidad se genera en uno mismo y en los demás”.

¿Por qué alguien se convierte en un adicto al sexo? Hay dos hipótesis que explican por qué las personas se vuelven adictas al sexo:

A. Hipótesis biológica:

El adicto al sexo condiciona su cuerpo para recibir ciertas descargas de neurotransmisores (dopamina, serotonina y noradrenalina), a través del proceso de reforzar comportamientos sexuales o fantasías con el orgasmo, lo que hace que estos se liberen en el cerebro causando placer y euforia.

B. Hipótesis psicológica:

Las personas con baja autoestima que buscan en el sexo un escape a una situación personal, social y emocional que no les gusta; estos comportamientos son muy comunes cuando la persona ha sido abusada sexualmente.

Referencias

El Mundo. (10-21-2016). Cómo saber si su pareja es adicta al sexo. Retrieved from
http://www.elmundo.es/vida-sana/sexo/2016/10/21/5808a9fae5fdeafd758b46b2.html
Corrales, J. (05-18-2014). Sexomaníacos, el vicio de la cintura para abajo. Retrieved from
http://www.eluniversal.com.co/suplementos/dominical/sexomaniacos-el-vicio-de-la-
cintura-para-abajo-159737

Psicoactiva. (n.d.). Adicción al sexo, causas y síntomas. Retrieved from
https://www.psicoactiva.com/blog/adiccion-al-sexo-causas-sintomas/

Imagen 1. http://www.eluniversal.com.co/suplementos/dominical/sexomaniacos-el-vicio-de-la-cintura-para-abajo-159737

Maltrato infantil: víctimas inocentes e indefensas


Maltrato infantil: víctimas inocentes e indefensas
MADRID, ( El País. / ACPress.net)
El maltrato infantil ha existido siempre, pero los continuos avances sanitarios y las mejoras sociales han hecho desaparecer otros problemas de salud, y han convertido a éste en uno de los de máximos interés social. Una reciente noticia de incesto continuado unido a secuestro, ha conmocionado a nuestra sociedad preguntándose por qué ocurre.

El origen del problema es muy complejo y multifactorial y por esto, difícil de erradicar. La consecuencia de toda situación de maltrato es la aparición de víctimas con un daño que costará reparar.

Mucha gente, jueces en ocasiones, no entiende el por qué la víctima no se defendió. Si hablamos de maltrato, el agredido suele ser un niño pequeño, menor de tres años, que depende totalmente de quien le agrede, y por tanto, incapaz de protegerse. En las situaciones de abuso sexual intrafamiliar, el abusador es alguien próximo: el padre, el padrastro, el abuelo, etc. Es fácil adivinar que el niño está sometido al poder del agresor que utiliza todas sus armas para engañar, conquistar, amenazar y equivocar al pequeño. Por esto, muchas veces, los abusos duran años hasta que, un día, algo o alguien les hace ver lo que está ocurriendo.

El conocimiento de los hechos suele provocar un derrumbe en el entorno del niño. La familia se desmorona, se descompone. Unos están a favor del niño, otros del agresor.

Queda por vivir todo un calvario de preguntas, exploraciones, declaraciones. A lo mejor, para protegerlo, hay que aislar al niño de la familia. Ante todo este cúmulo de problemas hay niños que dicen cosas como por ejemplo que hubiese sido mejor no contar lo que pasaba, y así todo esto no pasaría. Es cuando la víctima se siente culpable.

Difícil será eliminar cualquier forma de maltrato, pero sí se puede contribuir a que el sufrimiento sea menor para el agredido. Los niños que relatan un maltrato deben ser creídos. Los profesionales, del ámbito médico, social, judicial, policial, el que sea, que tratan con ellos, deben ser muy expertos, competentes y con tacto. La sociedad debe poner y adecuar los recursos necesarios para que estas víctimas no lo sigan siendo una vez que se conoce lo que ha sucedido.

Autosexualidad


Autosexualidad

La inmundicia o impureza abarca no sólo la práctica de la homosexualidad, sino también aquella de la autoestimulación conocida igualmente como masturbación. El diccionario define la masturbación como la «estimulación de los órganos genitales hasta el orgasmo, llevada a cabo mediante contacto manual o corporal de otro tipo excluyendo el coito». Quizás esta u otra definición parecida contaría con la aceptación general de los médicos y los consejeros. Dicha práctica, por lo tanto, consistiría en producir el orgasmo por cualquier otro medio que no fuera la cópula sexual.

Hacia una definición práctica

Sin embargo, a mí esta definición amplia me causa problemas. Por eso prefiero el término más limitado de la «autoestimulación sexual», que enfatiza la propia gratificación, una forma de narcisismo. Se trata de una actividad sexual totalmente egoísta, llevada a cabo mediante la autoexcitación, hasta conseguir el orgasmo. También me gusta la palabra que emplea Norman L. Geisler: «autosexualidad».

La definición dada por el diccionario implicaría que casi todas las parejas casadas practican la masturbación en diferentes momentos de su vida marital, cuando el coito completo no es posible o aconsejable para uno de los cónyuges por distintas razones. También significaría que algunos matrimonios utilizan con regularidad la masturbación, particularmente aquellas mujeres que no pueden alcanzar el orgasmo sin un estímulo manual de su marido. A menudo, cuando se da esta situación ya hay suficiente trauma personal como para añadir la idea de que se está practicando la masturbación.

El sicólogo Earl D. Wilson reconoce esta realidad en el excelente capítulo sobre la masturbación de su libro Sexual Sanity [Sanidad sexual], una obra de gran utilidad. Wilson escribe: «Para algunas parejas, la masturbación es necesaria a fin de alcanzar el máximo ajuste sexual».

Cuando aconsejo a matrimonios que tienen esta clase de problema personal, jamás utilizo la palabra masturbación para referirme a lo que ellos hacen. Prefiero llamarlo «estimulación manual». A pesar de que vivimos en una era de supuesta liberación sexual, entre los cristianos sensibles todavía hay un sentido de vergüenza conectado con la palabra «masturbación». El amontonar vergüenza sobre un hombre o una mujer ya angustiados es injusto e imprudente.

La definición que hago de masturbación es, por lo tanto, la práctica de la autoestimulación hasta alcanzar el orgasmo por los medios que sean. El centro de atención se halla en esa estimulación. Es una forma de autoerotismo que conlleva la preocupación con los propios órganos sexuales y el orgasmo. La mayoría de los autores cristianos que he leído tienen una opinión en cierto modo más flexible de la autosexualidad que la mía. Sin embargo reconocen muchos de los peligros que entraña.

El silencio de la Biblia

La Biblia no dice nada en absoluto acerca de esta práctica. Earl Wilson comenta acertadamente:

La masturbación, como otros muchos temas de gran preocupación personal y social, no es ni condenada ni condonada en la Escritura. En realidad, no he podido encontrar ninguna declaración escritural directa acerca de ella. Los cristianos no siempre han sido sinceros en cuanto a este hecho y han tratado de dar la impresión de que sus opiniones sobre el tema estaban respaldadas por imperativos bíblicos. Este no es el caso.

Luego cita la interpretación tradicional católica de Génesis 38.8–10.

Alcorn dice que a partir de dicho texto la masturbación comenzó a «llamarse onanismo por el supuesto hecho de un hombre llamado Onán». Sin embargo, un estudio de dicho pasaje no revela en absoluto ningún ejemplo de autosexualidad. Onán tuvo coito con la mujer del relato, pero al llegar al momento del orgasmo «vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano» (v. 9). Y sigue diciendo: «La cuestión fue la desobediencia de Onán al negarse a engendrar hijos para su difunto hermano, a lo cual estaba obligado por la ley y la lealtad familiar».

Una apelación a los principios bíblicos

En casos como este en los que la Biblia guarda silencio, deberíamos guiarnos por los amplios principios escriturales referentes al sexo. La sexualidad es un don de Dios, no sólo necesario para la procreación, sino también como acto particular por el cual el hombre y la mujer se convierten en «una sola carne» de la manera más significativa. El coito es una especie de matrimonio, dice Geisler:

Si se produce fuera de un compromiso de amor de por vida, es un «mal matrimonio»; de hecho constituye el pecado que la Biblia llama fornicación (cf. Gálatas 5.19; 1 Corintios 6.18). La primera referencia al matrimonio declara que el hombre y la mujer se convierten en «una sola carne» (Génesis 2.24), implicando que cuando dos cuerpos se unen hay matrimonio … El coito inicia un «matrimonio». Si no se entra en el mismo con un compromiso de amor de por vida, entonces constituye una unión perversa, un acto de fornicación.

Geisler considera que la autosexualidad es en general mala y la masturbación pecaminosa: «(1) cuando su único motivo es el mero placer biológico; (2) si la persona permite que se convierta en un hábito compulsivo; y/o (3) cuando dicho hábito es el resultado de sentimientos inferiores y produce sentimientos de culpabilidad». Continúa el autor con una importante afirmación: «La masturbación es pecaminosa cuando se realiza en conexión con imágenes pornográficas, ya que Jesús dijo que la lujuria tiene que ver con los intereses del corazón» (Mateo 5.28).

Por último, escribe que la autosexualidad:

[ … ]puede ser correcta si se utiliza como un programa temporal y limitado de autocontrol a fin de evitar el pecado sexual antes del matrimonio. Si uno está comprometido a llevar una vida pura hasta el momento de casarse, puede ser permisible en ocasiones hacer uso de la autoestimulación sexual para aliviar la tensión. Siempre que no se convierta en un hábito o en un medio para satisfacer la lujuria personal, la masturbación no tiene por qué ser un acto inmoral (cf. 1 Corintios 7.5; 9.25) … La masturbación utilizada con moderación, sin lascivia, con el propósito de conservar la propia pureza no es inmoral.

Problemas de la autosexualidad

Estoy de acuerdo con las primeras afirmaciones de Geisler acerca de los tres casos en los que la autosexualidad es mala. Sin embargo, tengo problemas con su autorización (y la de otros autores) en cuanto a la misma como alivio para la lujuria. Primero, ¿debe convertirse la autosexualidad en un esposo o una esposa suplente? Como toda persona con un matrimonio feliz sabe, cuando se entra en una vida de profunda realización sexual con el ser amado, resulta aún más difícil cortarla de repente a causa de la enfermedad, la separación forzosa o la muerte.

En segundo lugar, ¿es la autosexualidad la única forma de evitar la lujuria? ¿No hay otras maneras mucho más en consonancia con las Escrituras y que no implican riesgo, como sucede con la masturbación, de convertirse en un hábito? Earl Wilson y Randy Alcorn, aunque por lo general coinciden con Geisler, hacen algunas observaciones importantes que dan equilibrio al tema que nos ocupa. Wilson defiende el énfasis bíblico en el autocontrol al decir que si la autosexualidad fuera el camino a seguir, el apóstol Pablo lo diría en su enseñanza sobre el autodominio sexual en 1 Corintios 7.8–9. ¿Por qué no expresa el apóstol que si alguien no puede controlar su instinto sexual se masturbe? Esto es lo que muchos autores parecen estar diciendo. Wilson comenta al respecto:

Hay una respuesta que parece evidente: la masturbación no es una forma de autocontrol, sino a menudo una falta del mismo. Las fantasías sexuales y la masturbación permiten a las personas entrar en una relación erótica con múltiples individuos, lo cual no parece compatible con la exhortación de Pablo a ejercer el dominio propio, como leíamos en 1 Corintios 6.12–13 … Nos engañamos a nosotros mismos cuando decimos que no podemos vivir sin la masturbación. Ese mismo aserto raya en la obsesión. Necesitamos reconocer que somos personas amantes del placer y que la masturbación es una forma de escoger el culto a éste antes que a Dios.

Wilson sigue diciendo que el segundo de los principales problemas en cuanto a la autosexualidad es su despersonalización, y cita el título del excelente capítulo de John White sobre el autoerotismo: «El sexo en una isla desierta». Su argumento completo contra la autosexualidad como un estilo de vida sexual legítimo, es que el sexo lo da Dios para contrarrestar la soledad humana («No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él», Génesis 2.18). La autosexualidad, en cambio, produce mayor soledad. Aquello que fue creado para unir de por vida a un hombre y una mujer, se utiliza erróneamente generando el peor tipo de soledad y aislamiento que pueda darse.

Tus deseos sexuales están asociados con una necesidad más profunda: que alguien comparta tu isla y termine con tu soledad … La masturbación es estar solo en una isla. Frustra el mismo instinto que intenta gratificar.

Alcorn está de acuerdo con la línea general de pensamiento que siguen Wilson y White, y concluye su capítulo sobre la autosexualidad con dos asuntos importantes.

El primero es que «la masturbación parece ser una parte natural del descubrimiento que el adolescente hace de sí mismo, particularmente los chicos». Y advierte a los padres cristianos que no deben alterarse si descubren a sus hijos adolescentes masturbándose; ni amenazarlos con que les producirá locura o algún tipo de desajuste físico o emocional posterior.

Y el segundo es que los individuos no deberían permitir que la autosexualidad se convirtiera en «el centro de su vida. Los sentimientos de culpabilidad, vergüenza y autoaborrecimiento, así como el resentimiento contra Dios por haber hecho del estímulo sexual una fuerza tan poderosa en la vida humana, pueden estropear la vida de un creyente», dice Alcorn.

Si hemos cometido pecado de autosexualidad, podemos ser perdonados. Si estamos atados a ese hábito, hay forma de salir de él. Como expresan todos los autores-consejeros mencionados: del mismo modo que uno elige masturbarse, puede también decidir dejar de hacerlo. Si la práctica es obsesiva y de mucho tiempo, tal vez el romper con ella implique una verdadera guerra espiritual; pero en Cristo podemos dejarla. Alcorn, Wilson y White sugieren algunos pasos sencillos que podemos dar a fin de obtener la victoria sobre este hábito potencialmente obsesivo.

Siete razones para resistir a la autosexualidad

Tengo otras razones que me hacen adoptar una posición firme en contra de la autosexualidad. No puedo aceptarla como «la válvula de escape de Dios para el instinto sexual incorporado», una expresión común entre los dirigentes cristianos con quienes he discutido este tema.

En primer lugar, no se trata de algo necesario. Como cualquier otro hombre también tengo un fuerte interés sexual; sin embargo no practico la autosexualidad, aunque en ocasiones mi ministerio me haya alejado de mi tierna esposa durante meses. Con el paso del tiempo mi intimidad sexual con ella, en vez de hacerse más superficial, se profundiza. Después de cuarenta años de matrimonio, ella sigue resultándome tan deseable como siempre, e incluso más. La madurez trae consigo un amor más profundo por esta maravillosa mujer que Dios me ha dado y a la que digo continuamente que, después del Señor mismo, es el mayor regalo que he recibido de Él.

Cuando me encuentro lejos de ella, incluso cuando estoy solo y anhelo su amor, no practico la autosexualidad. Decido no hacerlo. Y con este autodominio dado por Dios he recibido una libertad y una paz maravillosas. No hay paz ni libertad en estar esclavizado a la masturbación.

En segundo lugar, la masturbación no disminuye la tensión sexual, sino que la aumenta. Cuando deje de practicarla, su tensión sexual se resolverá por sí sola siempre que lleve una vida activa y realice un ejercicio físico disciplinado. De este modo se sentirá cansado por la noche y no necesitará la autoestimulación sexual para relajarse y dormir.

En tercer lugar, la conducta autoerótica implica casi siempre pecado sexual y lascivia en el terreno de la fantasía, aunque no se centre en ninguna persona en particular.

En cuarto lugar, la autosexualidad produce una fijación en los propios órganos y deseos sexuales, al contrario de lo que sucede en una relación sexual compartida con el esposo o la esposa.

En quinto lugar, la autosexualidad crea hábito. No estoy diciendo que una autoestimulación ocasional se convierta irremediablemente en un hábito obsesivo. La experiencia demuestra que no es así. Sin embargo, nadie llega a ser jamás esclavo de un hábito si no lo inicia en un momento dado y lo continúa practicando cada vez más. Esta es la única forma en que la autoestimulación puede llegar a convertirse en una esclavitud sexual. Por lo tanto, la única manera segura de evitar la posibilidad de contraer dicho hábito y esclavizarse a él es nunca empezar a practicarlo.

En sexto lugar, la autoestimulación erótica desempeña un papel central en casi todas las formas de esclavitud sexual: desde la promiscuidad hasta la homosexualidad pasando por la pornografía. Tal vez todos los «adictos al sexo» tengan el hábito de la masturbación. Que recuerde, en cada uno de los casos en que he tenido que aconsejar a hombres o mujeres con ataduras sexuales, la masturbación ha estado implicada. Algunas personas no pueden disfrutar de una relación sexual sana y satisfactoria con su cónyuge, pero se masturban con frecuencia.

Y por último, la masturbación incontrolada puede tener una clara dimensión demoníaca. He echado demonios de masturbación de la vida de hombres y mujeres sexualmente esclavizados. No digo que los demonios estén vinculados de manera directa a la vida de aquellos que tienen ataduras de prácticas autosexuales, ni tampoco con la mayoría de los que son adictos a tales prácticas, pero sí que pueden asociarse a la vida de cualquiera que esté atado a esta práctica sexual imprudente. Tales personas necesitan consejo, pero también liberación.

La esclavitud a la masturbación implica guerra espiritual. Puede que el deseo venga del interior del individuo, lucha con las concupiscencias de la carne, del exterior, lucha con un mundo enloquecido por el sexo o, como sucede a menudo, de arriba, lucha contra los demonios sexuales que nos tientan a la actividad sexual ilícita o imprudente (1 Corintios 7.5).

Un colega misionero con quien solía viajar experimentaba cada vez una mayor soledad durante las frecuentes separaciones de su esposa. Nunca había practicado la masturbación salvo en algunas contadas ocasiones cuando era adolescente, y al expresarle sus sentimientos de añoranza a dos amigos también misioneros, éstos se quedaron asombrados de que no hubiese probado la masturbación como medio de alivio temporal mientras estaba fuera de casa. Ambos dijeron que la utilizaban y que era la válvula de escape de Dios para contener los deseos sexuales.

Mi amigo empezó a seguir sus consejos, al principio de manera ocasional. Luego lo hizo cada vez con más frecuencia, en particular por las noches, mientras se hallaba en el baño o solo en la cama. Aunque le proporcionaba algo de alivio, en realidad le hacía sentirse muy inseguro. En los momentos más inoportunos, a menudo cuando estaba orando y leyendo la Biblia, o predicando, le cruzaban por la mente las imágenes de su actividad sexual. Sentía que debía dejar de masturbarse, y así lo hacía durante algún tiempo, pero luego el deseo volvía más fuerte que nunca.

A la larga, llegó a sentirse muy preocupado por su incontinencia. En vez de disminuir sus deseos sexuales el hábito que había adquirido parecía aumentarlos. Hasta que una noche, mientras estaba en la cama, le sobrevino el deseo con una intensidad mucho mayor de la que había conocido nunca. De repente se dio cuenta de que una presencia maligna estaba en su habitación. Acababa de empezar a aprender sobre la dimensión demoníaca de la guerra espiritual, pero percibía que se trataba de Satanás. Enseguida recordó el pasaje de Santiago 4.7–8, que dice:

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.

Entonces empezó a someter otra vez al Señor su sexualidad y sus órganos sexuales, incluyendo su mente, sus emociones y su voluntad; después de lo cual resistió al diablo y a sus demonios sexuales en voz alta. Ocupó su lugar con Cristo en el trono, sobre todos los principados y las potestades del mal, y proclamó su victoria por medio de Aquel que había derrotado a Satanás y a sus espíritus malos en la cruz.

En pocos minutos, la presencia maligna desapareció y su incontrolable pasión sexual quedó dominada. Luego mi amigo se acercó al Señor con alabanza, adoración y acción de gracias. Dios, como había prometido, se acercó también a él (Santiago 4.7–8). Aquella noche no se masturbó; y aunque la experiencia tuvo lugar hace veinte años aproximadamente, jamás ha vuelto a hacerlo. El sigue viajando en un ministerio mundial, casi siempre sin su mujer, pero no ha tenido más problemas con la masturbación, ni siquiera tentaciones fuertes a practicarla, desde entonces. ¿Por qué arriesgarnos a ser esclavizados por la autoestimulación sexual cuando la libertad en Cristo es nuestra?

 ———————–

Murphy, Dr. Ed, Manual de Guerra Espiritual, (Nashville, TN: Editorial Caribe Inc.) 2000, © 1994.

10 Pasos para No Masturbarte


10 Pasos para No Masturbarte

La Masturbación

null

El hecho de que un acto sexual como la masturbación sea muy practicado por la mayor parte de las personas (especialmente varones) no lo convierte en admisible. Respecto a la referencia de la Palabra sobre este asunto algunos citan el caso de Onán:

Génesis 38:9-10. “Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba á la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente á su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó a él la vida.”

Aunque muchos otros dicen que la práctica de Onán no era precisamente masturbación, sin embargo en la lengua española se acepta el término onanismo como sinónimo de masturbación. Sin embargo la clasificación exacta del acto que cometía éste caballero sería materia de largos debates para gente como los abogados de Clinton y Lewinsky.  En temas como éste en los que la Biblia no es precisamente específica nos ofrece pautas generales que deben primar nuestra conducta. Trataré las que me han ayudado a lidiar con ésta situación, en verdad nada fácil de tratar para ninguno de nosotros y con la que todos debemos enfrentarnos.

Es importante que nos demos cuenta que a pesar de que cada uno tenga su lista de valores en los que decida creer que algo es malo o es bueno la única que puede mostrarnos lo que es correcto es la Palabra de Dios, si no estás de acuerdo con esto, no podrás explicarte lo que a continuación expongo.

He aquí una lista de principios prácticos – son de mi propia cosecha y es la primera vez que los comparto así que son susceptibles a que se pulan más – que les serán útiles para tomar una posición a cerca del tema y hacerle frente como hombres (o mujeres).

1- NO ABUSES DE TU LIBERTAD

Primera Corintios 10:23. “Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.”

Muchos cristianos y no cristianos abusan de la libertad que Dios nos da (algunos incluso usan versículos como pretexto de algún defecto de su conducta) y buscan su propio deleite y el pretexto siempre es el mismo “¿Acaso en la Biblia dice que es pecado?” de esta manera he encontrado jóvenes que me dicen “¿Acaso la Biblia dice que es pecado fumar?”, “¿Acaso la Biblia dice que es pecado tomar un vasito de vino de vez en cuando?”, “¿Acaso la Biblia dice que es pecado ver una película porno?”, “¿Acaso la Biblia dice que es pecado ir a la disco?” o, como es el caso que nos toca “¿Acaso la Biblia dice que es pecado masturbarse?”. Como vimos en el versículo citado aquellos que gozan de una nueva vida en Cristo tienen libertad de hacer todo lo que deseen hacer pero no todo nos conviene o nos aprovecha, y si no nos aprovecha o, mas bien nos hace daño ¿por qué hacerlo?.
Seguramente ahora te estarás preguntando ¿qué tanto me conviene o aprovecha el masturbarme?. Bien trataré de exponer algunas de las posiciones con las que me he topado cuando yo mismo formulé esta pregunta. Hay quienes te van a argumentar que masturbarte no tiene nada de malo, es mas hay quienes te dirán que te será provechoso y se de consejeros, padres de familia e incluso médicos que lo recomiendan tanto a jóvenes como a señoritas, no obstante la única base “científica” con la que cuentan para decir que la masturbación es buena para la salud es que mucha gente lo hace y que (como todos sabemos) uno está muy tenso cuando se encuentra excitado sexualmente y que de alguna manera hay que relajarse. Por otro lado están los que te dirán que masturbarte te causará daños psicológicos y físicos indecibles desde que te crecerá pelos en las manos (cosa nada deseable para un varón y menos para una señorita) hasta los que te dirán que esta práctica te hará morir las neuronas de tu cerebro como si tomaras alguna droga, estas afirmaciones tampoco tienen un buen asidero científico ni médico y en mi criterio no son argumentos que un joven o adolescente medianamente informado acepte para creer que la masturbación es mala.
Bueno pues ¿entonces es bueno o malo masturbarse?, bien los principios siguientes te darán luces a cerca de lo que Dios piensa a cerca del asunto.

2 – NO PONGAS EN JUEGO TU SALUD ESPIRITUAL

Gálatas 5:17. “Porque la carne desea contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisieres.”

Mas claro que el agua, los deseos de tu carne (entre ellos los sexuales) son en contra de el Espíritu Santo que mora en ti desde el momento de tu conversión y los del Espíritu Santo contra la carne. De más está decir que es bueno y saludable que un marido ame y desee a su esposa y viceversa, creo que eso no está en discusión. Lo que decimos aquí es que en el momento que un muchacho o una jovencita busca el deleite de su carne el Espíritu que mora en el o en ella se contrista y con el tiempo hasta se llega a cauterizar su conciencia de tal manera que pierde la capacidad para discernir la voluntad de Dios (hay argumento bíblico para esto último Primera Timoteo 4:2 ).
En nuestro contexto latinoamericano acostumbramos decir frecuentemente “que tiene de malo si no hago daño a nadie” o frases sinónimas. Personalmente creo que si bien con la práctica de la masturbación no conlleva ningún daño físico ni psicológico aparente si afecta seriamente al espíritu y al corazón del masturbador como veremos en el siguiente principio.

3 – GUARDA TU CORAZÓN

Mateo 5:28. “Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.”

La palabra nos enseña que sobre toda cosa guardada guardemos nuestro corazón porque de él emana la vida (Proverbios 4:23). Por otra parte Jesús nos enseñó que “cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” por duro que parezca, en este punto es bueno que te acuerdes en que piensas mientras te masturbas, no ha de ser en el examen de matemáticas ni mucho menos en tu lectura devocional. Bien si ya te has persuadido de que masturbarse es malo los siguientes principios te ayudarán a tomar victoria sobre éste aspecto de tu vida.
Debo decir que si no estas convencido de que masturbarse es malo no importa lo que hagas para dejarlo jamás podrás hacerlo a si que si quieres dejarlo y todavía hay en ti dudas pide a Dios que te las quite Él lo hará.

4 – DESHAZ LOS NIDOS EN TU CABEZA

Segunda Corintios 10:5 “Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia, de Cristo.”

Un conocido maestro y gran amigo una vez me dijo una frase que a su vez leyó en algún lado y que me ha servido de mucho “No puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero si puedes evitar que hagan un nido en ella”. En un mundo que explota el sexo más que ningún otro producto no podemos evitar ser bombardeados continuamente con mensajes obscenos y de sexo explícito, proposiciones indecentes y pornografía allá donde vayamos, en Internet, en los centros de estudios, en la calle, en los cines, en los medios de transporte, en el seno de nuestros hogares y aún en la propia iglesia se filtran mensajes destinados a seducirnos en ésta que es una de las áreas espirituales más flacas de todo ser humano. Ocasionalmente no podemos evitar que nuestro cuerpo reacciones ante tales estímulos o que cierta frase, música o imagen despierte nuestra atención excitándonos, al fin y al cabo somos (como diría Jeremías) seres sensuales (es decir con sentidos), lo que SI podemos evitar es que esos pensamientos permanezcan en nuestra mente durante más tiempo que el de “shock” es decir que inmediatamente vemos que se ha presentado una ocasión para fantasear con el sexo ilícito la desechemos y reemplacemos ese pensamiento con uno que sea de edificación en el espíritu, llevando nuestra mente “cautiva a los pies de Jesús”. No se trata de ponerse a meditar como quien se da un martillazo en la mano mientras repite “… no me va a doler, no me va a doler, no me va a doler, no me va a doler, … ” se trata de tomar medidas prácticas como las de quemar todos esos videos, cassettes, cuadros y revistas con mensajes sexuales que tienes en tu casa y que te estimulan sexualmente a masturbarte o eliminar los enlaces de Internet de sitios porno o dessuscribirte de las listas de “correo sensual” u olvidar los números de “llamadas eróticas” o dejarte de juntar con aquellas amistades cuya influencia pueda de alguna manera impulsarte a seguir en el mismo mal hábito.
Es bueno advertirte que como supondrás aunque no la busques la tentación estará ahí pero Dios te promete que no será más grande de lo que puedas manejar y además que te dará su Espíritu Santo para hacerle frente.
De tu actitud frente a situaciones delicadas y tu respeto hacia el sexo opuesto puede depender el testimonio de Cristo que los otros reciban.

5 – REEMPLAZA TUS MALOS HÁBITOS POR BUENOS

Filipenses 4:8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.”

Es por demás conocido que sólo se puede vencer un mal hábito reemplazándolo por uno bueno. Especialmente cuando el problema raya en el límite de la adicción si se intenta abandonar sin llenar el vacío que deja generalmente genera ansiedad y nerviosismo que derivan en otro mal hábito o en una recaída. La necesidad imperiosa e incontenible que sienten algunas personas por masturbarse (o por disfrutar de la pornografía) no es porque en el ser humano exista una necesidad básica y vital por hacer estas cosas, sino mas bien se debe a que a fuerza de jugar con ellas con la tonta idea de poder controlarlas terminaron cayendo en la dependencia de éstos estímulos, llegando éstos a ser, en los casos más extremos de adicción , tan importantes como comer o hacer sus necesidades fisiológicas.
La solución ya sea que la persona se encuentre en cualquier nivel de dependencia o crea “controlar” su mal habito es remplazarlo por uno bueno como aconseja Filipenses 4:8 “, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza” en esto debemos pensar. Por ejemplo el tiempo que invertías en ver revistas sucias o literatura sensual ahora inviértelo en leer tu Biblia o hacer un estudio bíblico; a la hora en que da esa novela que te estimula o la serie rosa de la TV ni siquiera estés cerca de la Televisión y busca de ir a la Iglesia o a hacer deporte o estudiar…

6.- SI DIOS TE MOSTRÓ QUIEN ES TU PAREJA DE POR VIDA CÁSATE

Primera Corintios 7:9. “Y si no tienen don de continencia, cásense; que mejor es casarse que quemarse.”

(Quiero tomar este asunto con pinzas para que no se malinterprete) Toda pareja joven sabe que guardarse célibes en obediencia al Señor es una lucha grande. Si tienes una novia (o) y ustedes cuentan con la venia de Dios primeramente, de sus padres y pastores en segundo lugar para casarse es preferible que lo hagan sin darle muchas largas al asunto a estarse “quemando” como decía Pablo. De hecho la mayor parte de mis luchas y tentaciones finalizaron cuando contraje matrimonio. Suena difícil, y es cierto HAY QUE ESTAR PREPARADOS, ESTE NO ES UN CONSEJO PARA PAREJITAS DE ADOLESCENTES O JÓVENES INMADUROS en todo caso creo que si no estás preparado para afrontar un noviazgo “en serio” y estar enamorando te hace pecar es preferible que termines la relación. Yo mismo no me casé hasta cumplir los 24 años y para ese entonces tenía un título profesional y un trabajo estable, pero me fue muy difícil.

7.- SOBRE TODAS LAS COSAS BUSCA REFUGIO EN EL SEÑOR JESUCRISTO

Salmos 119:9. “BETH.¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.”

Por último lo MAS IMPORTANTE DE TODO: Busca al Señor en oración y lectura de Su Palabra Por increíble que parezca para la lógica humana la lectura constante y metódica de la Palabra de Dios limpia el accionar, el pensar y el sentir de quien la lee, me consta. Proverbios 3:6 Reconocelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Cuando entregas a Jesús un aspecto de tu vida Él lo toma y se hace cargo en un 100%, eso no es garantía de que en tu terquedad tu no te vuelvas a equivocar (al fin y al cabo somos carne de pecado) sin embargo Él promete que va a enderezar tus veredas (por más torcidas que éstas estén). Nadie viene santo a los pies de Jesús, Romanos 3:23 dice que todos hemos pecado, pero podemos ser santificados con el perdón que Él nos da.

Si no has recibido al Señor sinceramente y de corazón hazlo ahora mismo, si ya lo haz hecho y aún así caíste hoy es tiempo que te levantes y confieses tu pecado al Padre que está ansioso de perdonarte y limpiarte de toda la maldad (I de Juan 1:9). Espero que esto les sea de utilidad a los cientos que tienen que tratar con el problema de la masturbación en su persona o que ministran a hijos o discípulos que están luchando con ella.

10 pasos para no masturbarte

1-Debes pedir al Señor perdón por tu pecado de Lujuria, con todo tu corazón, deseando un cambio en tu vida.

2-Perdónate a ti mismo ( ya que cuando uno cae en la Masturbación tiene un sentimiento de culpabilidad y uno se siente sucio) Pero recuerda has dado el primer paso y Jesús te perdono, rechaza toda condenación que venga a tu mente.

3- Evita estar solo, comienza a desarrollar actividades que distraigan tu mente, por ejemplo, Música, lectura, Etc. Esto te ayudar a que tu mente este pasiva.

4-Mantén una disciplina de oración y lectura de La palabra de Dios, eso nos va a fortalecer cuando venga la tentación.

5-Evita ver televisión o películas con contenido sexual/erótico.

6-Busca y congregate en una iglesia, De esta forma te alimentaras de la palabra de Dios y recibas su consejo. ( Si es posible, Involucrate en actividades como: Pertenecer a un ministerio, Ayunos, Vigilias,etc.

7-Rompe o ( Quema si Quieres) todo tipo de material con contenido sexual/erótico que tengas almacenado en tu casa.

8-Evita Navegar por largas horas en la Internet, ya que cuando menos sientas, te pueden mandar un archivo con tono pornográfico.

9-Si tienes amigos que practican la masturbación, no los frecuentes si estas solo. (ya que conozco casos en donde jóvenes se reúnen a masturbarse con el afán de mirar quien lo hace primero y quien expulsa mas semen y puedes volver a recaer)

10-Si prometiste no masturbarte y vuelves a caer….NO TE DES POR VENCIDO Y VUELVE A COMENZAR DE NUEVO. DIOS TE AMA Y TE ESTARÁ ESPERANDO PARA QUE TE CONSAGRES A EL DE NUEVO.

——————

http://forocristiano.iglesia.net/showthread.php?t=20801

Asi se finge un orgasmo…


Asi se finge un orgasmo…

Fecha: 15 Jun 2008

El 75% de las mujeres y el 13% de los hombres han simulado alguna vez un orgasmo. Pero craeo que hay que desenmascarar el falso placer porque hace dano. Es otra mentira mas y muchas veces sin razón alguna.
Lo decían en la facultad de periodismo:
“Que un perro muerda a un hombre no es noticia. Sí lo es que un hombre muerda a un perro”.
Del mismo modo, que las mujeres finjan orgasmos no es ninguna novedad y en las últimas décadas han sido decenas los artículos, películas, documentales o libros que, con mayor o menor seriedad, han tocado el tema. Valga como botón de muestra esta inolvidable escena del filme Cuando Harry encontró a Sally (Rob Reiner, 1989).
Pero que sean los hombres los que simulen el clímax en la cama no sólo es noticia, sino que resulta sorprendente hasta para los propios varones que, en su mayoría, tienen problemas para todo lo contrario: retardar el orgasmo y su correspondiente eyaculación.
Ha tenido que llegar un urólogo y sexólogo colombiano, que atiende por Alonso Acuña, y hacer un seguimiento de cuatro años a 1.495 hombres de su país, de entre 40 y 70 años, para sacar la conclusión de que el 13% de los entrevistados había fingido orgasmos por distintos motivos. De ese 13%, el 70% reconoció fingir los orgasmos “algunas veces”, el 10’8% “con frecuencia” y el 19’1% “una vez”.Esto no es nada, en comparación con el 75% de embusteras sexuales femeninas. Que los hombres finjan menos que las mujeres no se debe a que sean peores actores, sino a que su clímax es más “evidente” por ir acompañado de un puñado de disparos seminales, que la mujer puede ver o sentir en su interior. Por eso, el éxito del engaño depende de si el varón lleva condón, de que tenga eyaculaciones retrógradas (es decir, que a causa de algún trastorno genital eyacule hacia dentro) o de que le jure a su pareja que ha tomado clases de sexo tántrico!
Lo tuyo es puro teatro
Las razones que llevan a los hombres a fingir el orgasmo son múltiples.Según el estudio de Acuña, publicado en la revista brasileña de salud sexual y reproductiva Arquivos H. Ellis, cuatro de cada diez “simuladores” sufren de inhibición eyaculatoria, cosa que les impide consumar el orgasmo a pesar de la fuerza de su erección. Al parecer, este es uno de los misterios sin resolver de la sexología moderna:

“Tiene múltiples causas, como la edad, las alteraciones del sistema nervioso, el alcoholismo o el rechazo de la pareja. Pero aún no hemos dado con la solución. Lo que sí sabemos es que a partir de los 60 años el individuo comienza a disminuir la sensibilidad y por más que se esfuerce, en ocasiones no logra eyacular”, afirma Acuña.

La ingestión de Viagra y otros fármacos para forzar la erección también entorpece la expulsión de fluidos seminales. Un segundo grupo, que abarca un 20% de los que fingen, lo hacen para presumir de potencia sexual: dicen haber eyaculado cuando ella llega al orgasmo y luego van a por un segundo coito, o bien fingen el segundo orgasmo porque no son capaces de alcanzarlo.

Un 11% fingen por miedo a eyacular y provocar un embarazo no deseado.

También hay hombres que fingen el orgasmo para “cumplir con la parienta” y ahorrar energía seminal para su amante o para masturbarse viendo porno. Otros, por el contrario, confesaron fingir con la amante para guardar el semen para su mujer y que no sospechara su infidelidad.

Caretas de mujer

El estudio de Acuña también revela que la inmensa mayoría de las mujeres engañadas no se dieron cuenta del embuste (o, al menos, fingieron no hacerlo). Pero, por otro lado, la inmensa mayoría de las mujeres no se enfadan cuando descubren el engaño, tal vez porque ellas lo hacen mucho más.

Según el mismo estudio realizado por el doctor Acuña, hasta un 75% de las mujeres finge sus orgasmos alguna vez. De este porcentaje, un 80% lo simula “ocasionalmente” y el 20% restante “frecuentemente”.

La mayoría de las mujeres finge para dejar al hombre satisfecho y no herirlo en su amor propio, o por miedo a confesar lo que las excita de verdad. Para ellas, no es tan dramático no llegar al clímax, puesto que tienen una percepción más global y menos genital del sexo y disfrutan mucho a lo largo del coito, con el simple hecho de dar placer y recibir caricias. Sin embargo, una ausencia prolongada de orgasmos puede llegar a generar frustraciones.

Pero mentir, es inapropiado para la salud sexual y psicológica del matrimonio.Si a usted le esta sucediendo este problema, le aconsejo que busque un profesional especializado en sexualidad.

——————-

http://www.trespasitos.com/2008/06/15/asi-se-finge-un-orgasmo/