Laicidad, Roger Williams y Calvino


Laicidad, Roger Williams y Calvino

Roger Williams

Jean Baubérot, historiador de la laicidad y las religiones, sitúa en los orígenes del laicismo a Roger Williams, fundador de la colonia de Rhode Island en el siglo XVII. En las leyes fundamentales de la colonia, Williams estableció dos principios: el de la democracia y el de separación entre religión y política (principio al que luego el presidente Jefferson se referiría, metafóricamente, como “muro de separación”, para mostrar la contundencia de dicha separación). Por el primero, los habitantes de la recién creada colonia quedaban en la plena obligación de cumplir con las leyes establecidas por mayoría, pero, por el segundo, dicha obligación se restringía a lo relativo a asuntos civiles, y no se extendía a los religiosos, donde había plena libertad para creer lo que cada cual quisiera, sin que las leyes pudieran obligar o prohibir ninguna creencia o práctica religiosa.

Lo que llama poderosamente la atención de alguien como Roger Williams es que era una persona totalmente religiosa. Lejos de ser alguien ateo, irreligioso o impío, Williams era un cristiano ferviente, un devoto y hasta un fundamentalista, cuya interpretación de la Biblia y la religión no era, para nada, liberal. En materia de religión, Williams no hacía concesiones, y defendía sus propias creencias al tiempo que criticaba con dureza las de quienes creían de forma diferente. Sin embargo, lejos que querer imponer sus creencias ultrarreligiosas en forma de ley, Williams estableció justo lo contrario: que cada uno pudiera seguir a su propia conciencia en asuntos de religión, sin que el Estado pudiera intervenir para forzar a alguien a seguir o abandonar cualquier creencia. Algo totalmente inaudito en un contexto de guerras de religión en Europa, y persecuciones religiosas que también habían llegado a las jovencísimas colonias americanas. En ellas, los puritanos que huían de la intolerancia en el viejo continente, siendo ahora ellos mayoría, también perseguían y condenaban a quienes consideraban herejes. Williams había sido víctima él mismo de esa intransigencia, y desterrado de Nueva Inglaterra por ese motivo. Pero al fundar Rhode Island (Provindence, fue el nombre original) no hizo lo mismo, sino que estableció esa separación religión-Estado y la tolerancia religiosa incluso para quienes no pensaban como él y eran objeto de sus duras críticas dialécticas.

La paradoja se resuelve si entendemos que la base del laicismo no es la oposición a la religión (como pretenden hacer creer los antilaicistas) sino la defensa de la libertad de conciencia (que puede ser religiosa o atea o agnóstica o como sea). Lo importante es establecer un ámbito de libertad personal, en relación a asuntos de conciencia, totalmente protegido de la imposición externa por parte del Estado. De ahí la separación entre Estado y religión. El objetivo es que nadie pueda imponer sus propias creencias a los demás en forma de ley, ni siquiera en forma de ley mayoritaria. Por muchos que sean quienes crean en algo, ni todos esos juntos pueden obligar a otro a creer en lo mismo o dejar de creer en otra cosa. Roger Williams tenía sus propias creencias, y además ultrarreligiosas, y quería vivir de acuerdo a ellas, sin que nadie se lo prohibiera. Y comprendió que la mejor forma para eso era no querer obligar a los demás a aceptar por la fuerza las suyas propias. Al extender la libertad que quería para él a todos los demás también, establecía las bases laicas de la convivencia en la diversidad.

El caso de Roger Williams y de la separación Estado-religión en Rhode Island viene a demostrar que no es lo mismo secularización que laicidad, como ya explicamos en otro sitio. Williams quería separar la religión y la política, pero no era un secularizador. No pretendía reducir la religión ni mucho menos eliminarla, todo lo contrario. Quería vivir su religión plenamente y en libertad, y por eso mismo comprendió que la mejor forma era separarla de la política. La laicidad no se opone a la religión, sino que la protege. A lo que se opone la laicidad es a la intransigencia y al clericalismo.

Contrasta esta actitud de Williams con la de otros reformadores, como Lutero, Calvino o Zwinglio. Para el protestantismo, uno de sus principios es el del libre examen. Esto es, que cada cual puede acceder libremente y por sí mismo a la única fuente de autoridad para ellos, la Biblia, e interpretarla según su propio criterio, sin mediación de ningún clero que establezca la ortodoxia (“correcta opinión”, que es lo significa ese término). La idea subyacente es que, si dicho libre examen se hace sinceramente, el propio Espíritu Santo llevará al creyente a esa interpretación correcta por sí mismo. En principio, no tiene sentido obligar a nadie a aceptar una interpretación a la que no llegue él por sí mismo, lo que debería ser la base de la tolerancia religiosa. Quien crea que tal interpretación es la correcta, porque el Espíritu Santo así se lo ha hecho ver, debería admitir que si otra persona no ha llegado a la misma interpretación sino a otra, será porque el Espíritu Santo no ha tenido a bien revelárselo todavía. Pero dada la necesidad de la sinceridad en el libre examen, no tendría sentido obligar a alguien a aceptar una interpretación concreta si en su fuero interno no la cree realmente. Sin embargo, no fue esta forma de entender las cosas la que se desarrolló.

En la práctica, el libre examen a lo que condujo fue a una proliferación de interpretaciones distintas, y aún opuestas, que dio lugar a la multiplicación de iglesias protestantes o reformadas, cada una distinta de las demás en asuntos de fe. Sin embargo, lejos de extenderse la tolerancia entre todas ellas, lo que ocurrió fue que cada una persiguió a las demás donde cada una era mayoritaria y tenía el poder suficiente para hacerlo, utilizando a las autoridades civiles para dicha persecución. Un ejemplo sería la teocracia que Calvino vino a instituir en Ginebra, y entre cuyas víctimas se encuentra Miguel Servet.

Roger Williams era tan fundamentalista a la hora de entender la religión como pudiera serlo Calvino. Pero no era integrista como él, no pretendía imponer su forma de entender la religión a los demás. No solo no lo pretendía, sino que estableció la separación entre Estado y religión en Rhode Island, precisamente, para que no pudiera ocurrir, todo lo contrario que Calvino y su teocracia en Ginebra. Ahora bien, teniendo en cuenta que el ejemplo de Williams es una excepción en lo que fue la tendencia general de la época, queda la duda: ¿la tolerancia de Williams era una consecuencia lógica de sus creencias, o era Calvino quien era consecuente al ser integrista?

Andrés Carmona Campo. Licenciado en Filosofía y Antropología Social y Cultural. Profesor de Filosofía en un Instituto de Enseñanza Secundaria.

Bibliografía:

Baubérot, Jean y Micheline Milot (2011). Laïcités sans frontières. Paris: Éditions du Seuil, p. 34-36.

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https://laicismo.org/2015/laicidad-roger-williams-y-calvino/139642

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El republicano Rick Santorum y la separacion iglesia estado


El republicano Rick Santorum y la separacion iglesia estado

27 de febrero del 2012

A dos días de las primarias republicanas en Arizona y Michigan, el candidato Rick Santorum ha realizado una defensa a ultranza de la religión en la vida pública.

“No creo en una América donde la separación de Iglesia y estado sea absoluta, ha dicho Santorum en la televisión. “Pensar en ello me hace vomitar”.

No creo en una América donde la separación de Iglesia y estado sea absoluta La radicalidad de Santorum con la moralidad y la religión hace pensar que esa es su baza para ganar a su principal oponente Mitt Romney, de quien ha cuestionado su “conservadurismo”.

Santorum ha retratado a Romney como una “criatura de Washington” que estaba dispuesta a comprometer sus creencias para respaldar la reelección de un senador partidario del derecho al aborto.

El aborto es otra de las obsesiones de Santorum, quien la semana pasada ya criticó a Barack Obama por exigir a las aseguradoras médicas que corran con los gastos de las pruebas prenatales, que según el republicano harán aumentar el número de abortos.

Santorum se ha burlado este fin de semana también del presidente Obama, a quien llamó un “snob”, por alentar a todos los estadounidenses para a ir a la universidad. “Hay mucha gente en este país que no tienen ningún deseo o aspiración de ir a la universidad, porque tienen un conjunto diferente de habilidades y deseos y sueños”, dijo Santorum.

Fue en la misma entrevista en la que habló de la iglesia y la política.

“La idea de que la iglesia no puede tener ninguna influencia o ninguna participación en el funcionamiento del Estado es absolutamente la antítesis de los objetivos y la visión que tengo para nuestro país”, dijo Santorum.

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http://www.20minutos.es/noticia/1321139/0/santorum/separacion-inglesia-estado/vomitar/

Videla: “La Iglesia nos asesoró como manejar el tema de los desaparecidos”


Videla: “La Iglesia nos asesoró como manejar el tema de los desaparecidos”

Cuando el clero se degenera, la corrupción se desborda  por todos los lados en nuestra sociedad actual. Cuando los lideres religiosos se unen al poder político y apoyan sus delitos, no solo se vuelven cómplices de ellos,sino que distorsionan el mensaje de Jesucristo de Nazareth.Asi sucedió siempre que los poderes espirituales se aliaron a los poderes temporales, fusionándose en una especie de imperio-clero.

La separación iglesia estado es una de las señas de identidad de nosotros los cristianos evangélicos bautistas. La separación iglesia-estado constituye un distintivo con fundamentos teológicos de la tradición bautista. Es el concepto legal y político por el cual las instituciones del Estado y religiosas (Iglesia) se mantienen separadas y la Iglesia no interviene en los asuntos públicos; teniendo cada parte una autonomía para tratar los temas relacionados con sus esferas de influencia.1 Es una de las medidas por las cuales se busca el establecimiento de un Estado laico o aconfesional, así como parte del proceso de secularización de una sociedad. La separación Iglesia-Estado está relacionada con la extensión de la libertad de culto a todos los ciudadanos; y, se condiciona a partir de este derecho la relación entre el Estado y la Iglesia. Ocurre sobre todo aquellos estados con religión de Estado u oficial que favorecen legal y/o informalmente una religión en detrimento de las demás por medio del patronato regio u otras acciones similares.

La separación entre Iglesia (sea esta anglicanacatólicaluteranapresbiteriana) y Estado es un fenómeno que surge a partir del humanismo, durante el Renacimiento. Algunos autores han interpretado que el origen de la separación entre Iglesia y Estado se encuentra en las propias palabras de Jesucristo,  en cuanto a dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios ” (Mateo 22:21).

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Acusa de complicidad al Nuncio Pio Laghi y al cardenal Primatesta. El exdictador argentino asegura que la Iglesia Católica sabía de las desapariciones.

Videla: “La Iglesia nos asesoró como manejar el tema de los desaparecidos”

Videla y Primatesta, a finales de los 70

(RD/EFE/ José Manuel Vidal, 22/07/2012) El exdictador argentino Jorge Rafael Videla afirmó en una entrevista que altos cargos de la Iglesia católica estaban al tanto de las desapariciones durante el régimen de facto (1976-1983) y hasta se ofrecieron a informar a los familiares de las víctimas sobre los asesinatos.

En la entrevista, realizada por la revista El Sur, de la ciudad argentina de Río Cuarto, y reproducida hoy en parte por el diario Página/12, de Buenos Aires, el expresidente de facto afirmó que la “desaparición de personas fue una cosa lamentable” en lo que insistió en llamar “guerra” contra la subversión.

Videla dijo que es un asunto con el que ha hablado “con muchas personas”, entre ellas, según precisó, el entonces nuncio apostólico en Argentina, Pío Laghi -fallecido en 2009-, quien fuera cardenal primado del país, Raúl Primatesta -fallecido en 2006-, y otros obispos de la Conferencia Episcopal local.

“Con ellos hemos tenido muchas charlas (…) Se lo planteó como una situación muy dolorosa y nos asesoraron sobre la forma de manejarla“, dijo Videla, de 86 años, el primero de los cuatro presidentes de la dictadura y condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad.

El exdictador sostuvo que

la Iglesia ofreció sus buenos oficios, y frente a familiares que se tenía la certeza de que no harían un uso político de la información, se les dijo que no busquen más a su hijo porque estaba muerto”.

“La repregunta es un derecho que todas las familias tienen. Eso lo comprendió bien la Iglesia y también asumió los riesgos“, afirmó Videla.

La entrevista, publicada por la revista El Sur esta semana, fue realizada en 2010, cuando Videla permanecía en una prisión de la central ciudad de Córdoba, mientras era sometido allí a juicio oral por delitos de lesa humanidad, por los que fue condenado.

Como en otras ocasiones, el exdictador justificó las acciones de represión desplegadas por los militares en base a los “decretos de aniquilación” firmados por el expresidente interino Italo Luder.

Cuando se le preguntó si las torturas, el robo de bebés hijos de desaparecidos y la usurpación de bienes propiedad de las víctimas formaban parte del plan para “aniquilar” a la subversión, Videla tachó esos actos como “bajezas humanas“, derivadas del gran “poder y libertad de acción otorgados al Ejército”.

Es inevitable que muchos utilicen esas libertades en beneficio propio“, justificó.

Videla dijo que sobre el final de su mandato, en 1981, la Junta militar pensó en la posibilidad de publicar una lista con los nombres de las víctimas secuestradas y desaparecidas, algo que finalmente descartó.

“Si a una madre le decíamos que su hijo estaba en la lista, nadie le impediría que preguntara ¿dónde está enterrado, para llevarle una flor? ¿quiénes lo mataron? ¿por qué? ¿cómo lo mataron? No había respuestas para cada una de esas preguntas, y creímos que era embochinchar (hacer ruido, lío) más esa realidad, y que solo lograríamos afectar la credibilidad”, alegó. (RD/Efe)

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