Yo amo el día del señor (McCheyne)


Yo amo el día del señor (McCheyne)

El sábado fue hecho por causa del hombre (Marcos: 2:27)

Queridos conciudadanos y compatriotas, como ciervo de Dios en este oscuro y tormentoso día me siento constreñido a levantar la vos en defensa de la eterna santificación del día del señor. Los atrevidos ataques que hacen algunos de los directores del ferrocarril Edimburgo-Glasgow contra la ley de Dios y la paz de nuestro descanso dominical, tal como se ha venido observando por muchos años en Escocia, la blasfema modificación que pretenden proponer a los accionistas el próximo mes de febrero, los nefastos folletos que actualmente están circulando a miles, llenos de toda suerte de mentiras e impiedades, invita frecuentemente a un sereno y deliberado testimonio de todos los fieles ministros y Cristianos mas sencillos en defensa del día del señor. En nombre de todo el pueblo de Dios en esta ciudad y en este país presento antes vuestras consideraciones las siguientes razones para amar y respetar el día del señor.

1- Porque es el día del señor.

“este es el día que hizo Jehová: nos alegraremos y gozaremos en el “(salmo 118:24) “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta” (Apocalipsis 1:10) Es suyo por ejemplo. Es el día en que descanso de su asombrosa obra de redención. Del mismo modo en que Dios descanso el séptimo día al acabar sus obras declarando bendito así el sábado, consagrándolo de manera especial sobre los demás días, así el señor Jesucristo descanso en este día de toda su agonía, pena y humillación. “queda un reposo para el pueblo de Dio” (Hebreos 4:9). El día del señor es su propiedad del mismo modo que la cena del señor le pertenece a El. Ella es su mesa, su pan, su vino. Con ella invita a sus convidados. Los llena de gozo y del Espíritu Santo. Así es con el día del señor. Todos los días del año son de Cristo, pero de cada siete uno es especial; es para El, el día del mercado, el día en que sale en busca de las almas para adquirirlas. El lo hizo y lo estableció con este motivo con este motivo. Del mismo modo que planto el huerto de Edén, así cerco este día y lo hizo suyo de forma particular. Esta es la razón por la que nosotros lo amamos, y lo dedicamos a el enteramente. Amamos todo lo que es de Cristo. Amamos su palabra. Nos es mas preciosa que millares de oro y plata.”¡Cuánto amo yo tu ley!”(salmo 119). Amamos su casa, es el lugar de nuestra cita con Cristo, donde el se encuentra con nosotros y rodea nuestro lugar con su misericordias. Amamos su mesa. Es el lugar donde adereza mesas delante de nosotros, verdadero banquete donde su bandera sobre nosotros es amor, donde desata nuestras cadenas y unge nuestros ojos y hace arder, enardecer nuestros corazones con gozo santo. Amamos su pueblo, porque los que lo componen son suyos, miembros de su cuerpo, lavados en su sangre, llenados con su Espíritu Santo, nuestros hermanos y hermanas por toda la eternidad. Y amamos el día del señor porque es suyo. Cada hora de el es muy cara, mas dulce que la miel, mas precioso que el oro. Es el día en que el se levanto del sepulcro para nuestra justificación. Nos recuerda su amor y su obra completamente acabada y perfecta, y su descanso de la misma. Y atrevidamente podemos decir que quienes no aman ni abogan por la entera decisión del día del señor, no aman deberás al señor Jesucristo.

¡Oh, trasgresor del día del señor, quien quiera que seáis, sois ladrones sacrílegos! Cuando robáis las horas del día del señor para vuestros negocios o placeres, estáis robando a Cristo las preciosas horas que el reclama como suyas. ¿No os ofendería si se estuviese tratando algún plan con minas a abolir la cena del señor tratando de convertirla en una comida común, o en una fiesta que se diese entrada a los libertinos o borrachos? ¿no se desgarrarían vuestros sentimientos viendo que la copa de jarana indecente en manos de los borrachos? ¿ y pensáis que es mejor lo que proponen los directores de nuestro ferrocarril? El día del señor es tan suyo como suya es la mesa. Ciertamente podemos afirmar con las palabras del Dr. Love, aquel siervo eminente de Dios, ahora que pretende hollarse el día del señor: “Maldita toda ganancia, maldito todo deleite, maldita toda salud que es obtenida por medio de la criminal usurpación del sagrado día”.

2- Porque es una reliquia del paraíso, del edén y un tipo del cielo.

El primer sábado alboreo entre los enamorados jardines de un paraíso sin pecado. Cuando Adán fue hecho a imagen de su hacedor, fue colocado en el huerto de Edén para cultivarlo y guardarlo. Sin duda esto agotaría sus energías. Recoger los racimos de uva, recoger el fruto de las higueras y palmeras, canalizar las aguas para regar los arboles frutales y flores requería todo su tiempo y habilidad. El hombre nunca fue creado para permanecer inactivo. Cuando el sábado se estableció todas sus herramientas rurales debían arrinconarse, el jardín aquel día no requería mas cuidados. Su pura y serena mente podía mirar mas allá de lo que se ve en este mundo de realidades no espirituales. Caminaba con Dios en el huerto buscando un más profundo conocimiento de Jehová y sus caminos, con su corazón más y más enardecido de amor y con sus labios entonando perfectas alabanzas. Aun en el paraíso terrenal el hombre necesitaba el sábado. Sin El, el mismo Edén hubiese estado incompleto. ¡Que poco saben de los gozos del Edén, de las delicias de una intima comunión con Dios, que desean arrancar del domingo esta reliquia del mundo que un tiempo fue sin pecado!

Es también un tipo del cielo. Cuando un creyente deja ha un lado su pluma y sus telares, abandona sus cuidados terrenales, cambia sus ropas de trabajo por las del día festivo y viene a la casa de Dios, prefigurara lo que sucederá el día que cesara la gran tribulación para presentarse a las bodas del cordero al ser llevado felizmente a la presencia del señor. Cuando se sienta a escuchar la palabra de Dios y oye la vos del pastor, guiando y alimentando su alma, evoca aquel tiempo cuando el cordero estará en medio del trono y le alimentara y guiara su alma a fuentes de aguas vivas. Cuando une su alabanza entonando los salmos del salterio, piensa en el día cuando tendrá en sus manos el arpa celestial entonando el cantico:

“donde, de las congregaciones no habrá separación, ni del día del señor ninguna interrupción”.

Cuando el se retira a su casa y tiene comunión con Dios en su lugar secreto, o como Isaac en algún lugar próximo a su tienda, pero intimo, adora a Dios, piensa en aquel día cuando “será columna en la casa de nuestro Dios, y nunca mas saldrá fuera”.

Esta es la razón por la cual amamos el día del señor. Esta es la razón por la cual llamamos al domingo día de delicias. Comprendemos y sentimos que un domingo bien dedicado al señor y a las almas es un día del cielo en la tierra, por esta razón deseamos que nuestros domingos sean eternamente dedicados a Dios. Amamos pasar todas las horas del domingo en los ejercicios públicos y privados de la adoración a Dios, a menos que cualquier urgente demanda deba ser atendida por motivos de necesidad o de misericordia. En su mañana nos es grato levantarnos tempranamente e irnos a dormir tarde, con objeto que nos resulte un día mas largo, a fin de que sea más duradera nuestra comunión con Dios.

¡Que poco saben de esto los que nunca estarán en el cielo! Una paja flotando sobre la superficie de una corriente de agua puede indicarnos la dirección que esta sigue. ¿Aborreces el día del señor? ¿Te resulta una especie de infierno su observancia? El que te dice estas palabras hubo un tiempo que sintió como tú. No hallas en su observancia ningún descanso, ni paz. Dices: “¡Que pesado es!” “¿Cuándo se abolirá el día del señor y podre dedicarme completamente a mi negocio?” ¡Ah, pronto, muy pronto te hallaras en el infierno! El infierno es el lugar único y adecuado para ti; es el que te corresponde. El cielo es un deseado, perdurable, santo día del señor. En cambio, en el infierno no hay día del señor.

3- Porque es un día de Bendición.

Cuando Dios instituyo el sábado en el paraíso, dijo: “Y bendijo Dios el sábado” (Génesis 2:3) no solo lo consagro como un día santo, sino que lo hizo un día de bendición. También, cuando el señor se levantó de la muerte en el primer día de la semana antes de que alborease, se revelo a si mismo a dos de sus discípulos que se dirigían a Emmaus y con su conversación enardeció sus corazones (Lucas 24:13). La misma tarde de aquel día se presento en medio de sus discípulos y dijo: “Paz a vosotros” y soplo sobre ellos diciendo: “Recibid el Espíritu Santo” (Juan 20:19). De nuevo pasados siete días, es decir el domingo siguiente, Jesús vino y se puso en medio de sus discípulos y con inefable gracia y misericordia se revelo así mismo al incrédulo tomas (Juan 20:26) fue también que en el día del señor el Espíritu Santo fue derramado en pentecostés (Hechos 2:1 comparado con Levíticos 23:15-16) Aquel principio de bendiciones espirituales, aquel primer advenimiento del Espíritu a la iglesia cristiana tubo lugar en el día del señor. En ese mismo día el amado Juan, en su exilio en la isla de Patmos, lejos de la congregación de los santos, fue llevado del Espíritu Santo y tubo la visión celestial que escribió y a cuyo libro hemos llamado Apocalipsis o Revelación.

Así es que a través de todas las edades, desde el principio del mundo y en cualquier lugar donde hay un creyente, el día del señor ha sido día de doble bendición. Todavía es así y seguirá siéndolo aunque todos los enemigos de Dios crujan sus dientes. Ciertamente Dios es Dios de gracia y su obra no la confía a ningún límite de lugar o de tiempo. Sin embargo, es igualmente cierto que todos los escarnios y burlas de los impíos no podrán alterar sus designios, designios que han determinado lo que tanto le complace: Bendecir de forma especialmente abundante su palabra en el día del señor. Los fieles pastores de todos los países pueden testificar que todos los pecadores se convierten más frecuentemente en el día del señor, que Jesús se manifiesta así mismo por medio de la predicación y de las ordenanzas más frecuentemente en su propio día. Los santos, como Juan son llamados por el Espíritu Santo en el día del señor y se regocijan con serenas y profundas visiones de la eternidad.

¡Oh desventurados, que planeáis elaborar de nuestra amada Escocia este bendito día de bendición doble!, ¡No sabéis lo que hacéis! Deseáis arrebatar a nuestros conciudadanos el día en que el señor habré las ventanas del cielo y derrama su abundante bendición. ¿Qué es lo que queréis, que los cielos de Escocia se conviertan en cielos de bronce, duros cielos que son una verdadera maldición y los corazones de su pueblo en corazones de hierro? ¿Qué es que el sonido de las doradas campanas de nuestro eterno sumo sacerdote, resonando sobre las montañas de nuestro país y el alimento de su Espíritu Santo manifestado en muchas de nuestras congregaciones, despierta vuestros esfuerzos satánicos con miras de cambiar el dulce sonido de la misericordia por el ensordecedor estruendo de los vagones de Tren? ¿Acaso el notable vigor de la vivificada y purificada iglesia de Escocia a dado paso a los torrentes de blasfemias que proferís contra el día del señor? ¿Qué es que vuestras almas marchitas no tienen necesidad alguna del roció y del riego celestiales? ¿No comprendéis que vosotros mismos estáis blasfemando el día en que vuestras propias almas pueden llegar a ser salvas? ¿No es seguro que en el infierno, con lágrimas de angustias, muchos de vosotros lamentareis al recordar vuestros esfuerzos contra la luz y contra las amonestaciones que se os hacen, para amontonar sobre vuestras almas todo aquello que las conducirá a su eterna perdición?

A quienes son hijos de Dios en este país, deseo ahora, en el nombre de nuestro común salvador, que es el señor de su día, dirigir esta exhortación.

1- Tened en alta estima el día del señor

Cuando mayor sea el desprecio y el desdén de los que hollan, vosotros amadlo más y más. Cuando más fuertemente se desencadene la tormenta de blasfemias aullando en vuestro rededor, sentaos a los pies del señor más íntimamente. “El debe reinar hasta que haya puesto a sus enemigos por estrado de sus pies” (Hebreos 10:13). Aprovechad diligentemente todo su santo tiempo. Deberías convertirlo en el día mas ocupado de los siete; aunque eso si, solamente el los negocios de vuestro padre. Evitad el pecado en ese día santo. Todo hijo de Dios debe evitarlo cada día, pero principalmente en el día del señor. Es tanto un día de doble bendición como de doble maldición. El mundo tendrá que responder de sus pecados en el santo tiempo del domingo. Pasad el día del señor en su presencia. Pasadlo como habréis de pasarlo en el cielo. Ocupen las alabanzas y las obras de misericordia mucho de su tiempo, como ocupaban el del señor mismo.

Tomado de los sermones de R.M.Mc Cheyne falta una última parte que sera subida la en la semana.

Pastor Sebastian Santa Maria

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http://m.puritanos-en-argentina.webnode.com.ar/news/yo-amo-el-dia-del-senor-mccheyne-/

Que fueron los Ebionitas?


Que fueron los Ebionitas ?  Y cual fue su posición respecto del sábado?

Autor:Paulo Arieu

Introducción:

Ebionistas, es el nombre con que se designaba a una o más sectas cristianas primitivas que estaban plagadas de errores judaicos. El nombre de la secta deriva de una palabra hebrea que significa “pobre”, y pudo haber sido un término que se aplicaba al principio a los cristianos en general, como lo afirma Epifanio; más tarde se usó para designar a los cristianos judaicos (Orígenes, Contra Celso ii. 1).

Etimología:

El término ebionitas, o más correctamente Ebionæans (Ebionaioi), es una transliteración de un vocablo arameo que significa “hombres pobres”. Aparece por primera vez en San Ireneo (Adv. Haer., I, XXVI, 2), pero sin designar un significado.

Orígenes (Contra Celso, II, I; De Princ., IV, I, 22) y Eusebio (Hist. Eccl., III.27) asocia el nombre de estas sectas con la pobreza de su entendimiento, con la pobreza de la Ley a que se aferraban, o con el concepto pobre que tenían sobre Cristo.

Sin embargo, es obvio que éste no es el origen histórico del nombre. Otros escritores, como Tertuliano (De Praescr., XXXIII; De Carne Chr., XIV, 18), San Hipólito (cfr. Pseudo-Tert., Adv. Haer., III, reflejo del perdido Sintagma de Hipólito) y San Epifanio (Haeres., XXX) derivan el nombre de la secta de un tal Ebión, su supuesto fundador. Epifanio menciona incluso su lugar de nacimiento, una aldea llamada Cochabe, en el distrito de Basán, y relata que viajó por Asia, y que llegó a visitar Roma.

Entre los eruditos modernos, Hilgenfeld ha afirmado la historicidad de este Ebión, basándose mayormente en algunos pasajes atribuidos a Ebión por San Jerónimo (Comm. in Gal., III, 14) y por el autor de una compilación de textos patrísticos contra los monotelitas. Pero es poco probable que estos pasajes sean auténticos; y Ebión, un desconocido en la historia, quizás sea sólo una invención para explicar el nombre ebionitas.

Puede que el nombre fuera auto-impuesto por los que gustosamente decían tener la bienaventuranza de ser pobres en espíritu o los que decían seguir el ejemplo de los primeros cristianos en Jerusalén, que pusieron sus bienes a los pies de los Apóstoles. Tal vez, sin embargo, los demás les pusieron el nombre primero, y se debe relacionar con la notoria pobreza de los cristianos en Palestina (cf. Gál. 2,10).

Los eruditos modernos han afirmado verosímilmente que al principio el término no designaba a ninguna secta herética, sino a los judíos ortodoxos cristianos de Palestina que siguieron guardando la Ley Mosaica. Éstos, al dejar de estar en contacto con la mayor parte de la cristiandad, se habrían alejado gradualmente del estándar de ortodoxia, convirtiéndose en herejes formales.

Hay que notar que hubo varias divisiones entre dos grupos que surgieron en la iglesia apostólica:
(1) cristianos de origen judío que insistían en que toda la iglesia ya se tratara de judíos o de gentiles debía amoldarse a la ley de Moisés;
(2) cristianos de origen judío como lo era Pablo, y la gran mayoría de los conversos gentiles que aceptaban las enseñanzas de Pablo y acataron la decisión del concilio de Jerusalén (Hech. 15). Estos sostenían que los gentiles debían aceptar la salvación mediante Jesucristo, por la fe, y que no necesitaban prestar ninguna atención al ritual judío.
A medida que crecía el número de gentiles en la iglesia cristiana y los cristianos de origen judío se convertían en una minoría, los que eran especialmente celosos de la ley se constituyeron en un grupo. Formaron una o más sectas que, en pensamiento y en práctica, se ubicaban en la zona fronteriza entre el cristianismo y el judaísmo. Los escritores cristianos hablan de los ebionitas como el grupo principal quizá el único de estos cristianos judaicos.Se puede ver una etapa de esta evolución en el capítulo XLVII del “Diálogo con el Judío Trifón” de San Justino (hacia el 140 d.C.), el cual habla de dos sectas de cristianos judíos que se distanciaron de la Iglesia: los que guardaban la Ley Mosaica sin exigir que los demás la guardaran, y los que la consideraban obligación universal. Al segundo grupo todos lo consideraban herético, pero San Justino tenía comunión con el primer grupo, a pesar de que no todos los cristianos le tenían la misma indulgencia. Sin embargo, San Justino no empleaba el término ebionitas; y cuando el término aparece por primera vez (cerca 175 d.C.), designa una secta claramente herética.

Doctrina:

Cristología:

Aceptaban a Jesús como el Mesías prometido, el hijo de David, pero sólo como a un hombre como Moisés y David y como el resultado de la unión natural de José y de María.

San Ireneo dice que las doctrinas de esta secta eran semejantes a las de Cerinto y Carpócrates. Los ebionitas negaban la divinidad y el nacimiento virginal de Cristo, se aferraban a la observancia de la ley judaica, tenían por apóstata a San Pablo, y sólo reconocían el Evangelio según San Mateo (Adv. Haer., I, XXVI, 2; III, XXI, 2; IV, XXXIII, 4; V, I, 3). San Hipólito (Philos., VIII, XXII, X, XVIII) y Tertuliano (De carne Chr., XIV, 18) describen sus doctrinas de manera similar, pero la observancia de la Ley no parece ser un rasgo tan prominente de su sistema como en el relato de Ireneo. Orígenes fue el primero (Contra Celso, V.61) en señalar una distinción entre dos clases de ebionitas, distinción también señalada por Eusebio (Hist. Eccl., III.27). Aunque todos los ebionitas rechazaban la preexistencia y divinidad de Cristo, algunos rechazaban y otros aceptaban su nacimiento virginal.

El Hijo de Dios impera sobre el reino del bien, y a Él le es dado el mundo venidero, mas el Príncipe del Mal es el príncipe de este mundo (cf. Jn. 14,30; Ef. 1,21; 6,12). Este Hijo de Dios es el Cristo, un ser intermedio entre Dios y la creación. No es una criatura, pero tampoco es igual al Padre y ni siquiera se debe comparar con Él (autogenneto ou sygkrinetai — Hom., XVI, 16). Adán fue el portador de la primera revelación; Moisés, de la segunda; y Cristo, de la tercera, que es la perfecta.

Según su creencia, Jesús se dio cuenta de su condición mesiánica cuando fue bautizado por Juan, momento en el que le fue dado un espíritu divino. Los unitarios del siglo XIX reconocían que esta enseñanza es similar a su creencia en cuanto a Jesús. Por eso algunos de ellos afirmaban que los ebionitas fueron los verdaderos cristianos primitivos y que el movimiento cristiano inicial fue unitario. La idea de los ebionitas de que en su bautismo el Jesús humano recibió un espíritu divino podría hacer que fueran los progenitores del adopcionismo posterior.

Influencias gnósticas

Ciertas pruebas indican que los ebionitas tenían tendencias gnósticas. Esto probablemente puede remontarse a un grupo ebionita de una influencia y reputación mucho menores que el conjunto principal, grupo en que se manifestó una curiosa mezcla de enseñanzas cristiano-judaicas y gnósticas.

Además de estos ebionitas judaicos, hubo un desarrollo gnóstico posterior de la misma herejía. Los ebionitas gnósticos se diferenciaban grandemente de las escuelas principales del gnosticismo en que rechazaban por completo cualquier distinción entre Yahveh el Demiurgo y el Buen Dios Supremo. Los que consideran esta distinción como esencial al gnosticismo se opondrían incluso a catalogar de gnósticos a los ebionitas. Pero por otro lado, el carácter general de sus enseñanzas es indudablemente gnóstico, lo cual se puede deducir de la literatura pseudoclementina, y se pueden resumir así: La materia es eterna, y es una emanación de la Deidad; Es más, constituye, como si fuera, el cuerpo de Dios.

No hay rastros de ebionitas después del siglo IV.

Cosmogonía

Por ende, la creación es tan sólo la transformación de la materia preexistente. De esta manera, Dios “crea” el universo por medio de su sabiduría, la cual se describe como “una mano demiúrgica” (cheir demiourgousa) que produce al mundo. Pero este Logos (o Sofía) no constituye una persona distinta, como en el caso de la teología cristiana. La Sofía produce al mundo mediante una sucesiva evolución de sizigias. (N. del T.: parejas de eones) en las que el (eón) femenino siempre precede al masculino, pero es definitivamente vencido por este último. Además, este universo se divide en dos reinos, a saber, el del bien y el del mal.

Soteriología

La unión del Cristo con Jesús está envuelta en oscuridad. El ser humano se salva por el conocimiento (gnosis), por creer en Dios el Maestro, y por el bautismo para remisión de pecados. De este modo recibe el conocimiento y las fuerzas para cumplir con todos los preceptos de la ley. Cristo vendrá otra vez triunfante para vencer al Anticristo, como la luz disipa las tinieblas. En este sistema se funden el panteísmo, el dualismo persa, el judaísmo y el cristianismo; y se parece en algunos aspectos a la literatura mandeísta. La obra “Recognitiones”, según aparece en la traducción (¿revisión?) de Rufino, se acerca más a la doctrina católica que las “Homilías”.

Literatura

Es muy posible que la Epístola a los Hebreos hubiera sido escrita para que los cristianos judaicos que estaban dispuestos a escuchar a Pablo se mantuvieran fieles en la aceptación de Jesucristo como Salvador y Sumo Sacerdote, en oposición al grupo de cristianos judaicos que insistían en mantener su vinculación con el sacerdocio judaico y sus rituales. Si fue así, la Epístola a los Hebreos bien podría haber señalado una división entre las dos clases de cristianos judaicos, con el resultado de que los ebionitas se constituyeron en una secta ritualista y legalista que dependía de la conservación de las formas externas del judaísmo. Schaff describe este movimiento como “un cristianismo judaizante, seudopetrino [falsos seguidores de Pedro]” o “un judaísmo cristianizante” (History of the Christian Church, t. 2, p. 429).

Y entre los escritos de los ebionitas, se deben mencionar los siguientes:

  • a) Su evangelio: San Ireneo sólo declara que usaban el Evangelio de San Mateo. Eusebio modifica esta declaración al hablar sobre un tal Evangelio según los Hebreos, del cual tenían conocimiento Hegesipo (Eusebio, Hist. Eccl., IV.22.8), Orígenes (Jerónimo, De vir., ill., 2) y Clemente de Alejandría (Stromata, II.9.45). Era probablemente el levemente modificado San Mateo en el arameo original, escrito en caracteres hebreos. Sin embargo, San Epifanio lo atribuye a los nazarenos, mientras que los ebionitas verdaderos sólo poseían una copia incompleta, falsificada y truncada del mismo (Adv. Haer., XXIX, 9). Es posible que sea idéntico al Evangelio de los Doce.
  • b) Sus apócrifos: “Los viajes de Pedro” (periodoi Petrou) y los Hechos de los Apóstoles, entre los cuales se encuentran “Las Ascensiones de Santiago” (anabathmoi Iakobou). En gran parte, los primeros libros nombrados están contenidos en las Homilías Clementinas bajo el título “Compendio de los Sermones de los Viajes de Pedro” (escrito por Clemente), y también en las “Recognitiones” (igualmente atribuidas a Clemente). Constituyen una antigua novela didáctica cristiana cuyo fin era propagar las ideas ebionitas, es decir, sus doctrinas gnósticas, la supremacía de Santiago, su conexión con Roma, y su antagonismo contra Simón el Mago. (Véase Clementinos.)
  • c) Las obras de Símaco, es decir, su traducción del Antiguo Testamento (véase Símaco el Ebionita) y su “Hypomnemata” contra el evangelio canónico de San Mateo. Esta segunda obra, la cual se ha perdido por completo (Eusebio, Hist. Eccl., VI.17); Jerónimo, De vir. ill., 44), es probablemente idéntica a la obra “De distinctione praeceptorum”, mencionada por Ebed Jesu (Assemani, Bibl. Or., III, 1).
  • d) El libro de Elkesai, o de «El Poder Oculto», el cual pretende haber sido escrito hacia el 100 d.C., y traído a Roma hacia el 217 d.C. por Alcibíades de Apamea. A los que aceptaban sus doctrinas y su nuevo bautismo se les llamaban “elquesaítas” (Hipp., Philos., IX, XIV-XVII; Epif., Haer., XIX, 1; LIII, 1).

Escatología

Eran mileranistas. Esperaban el pronto regreso de Cristo para dar comienzo a un reinado milenario de gloria en la tierra, cuya sede sería la Jerusalén terrenal restaurada.

La Ley y el Sabath

La mayor parte de los ebionitas deben haber sido fariseos. Eran los sucesores naturales de los judaizantes, a quienes Pablo se opuso tan vigorosamente, tal como se lee en su Epístola a los Gálatas.Los ebionitas no podían menos que calificar a Pablo como apóstata y hereje. Algunos llegaron hasta el punto de afirmar que Pablo era un pagano convertido al judaísmo, del cual se apartó posteriormente debido a su impureza.

Ellos insistían en mantener la circuncisión y toda le ley ritual de Moisés como necesaria para la salvación de los hombres.
Eusebio hace notar que los ebionitas observaban tanto el sábado como el domingo, en memoria de la resurrección del Señor (Historia eclesiástica iii. 27. 5). Los que aceptaban el nacimiento virginal de Cristo, parecen haber tenido una opinión más sublime acerca de Cristo y, además de guardar el Sabbath parecen haber guardado el domingo para conmemorar su Resurrección. Estos ebionitas de índole moderada eran probablemente menos numerosos y de menor importancia que sus hermanos más estrictos, puesto que se le atribuía a todos el rechazo del nacimiento virginal (Orígenes, Hom. in Luc., XVII).

Todavía en el segundo siglo había cristianos observantes de la Ley que veian a Pablo como un apóstata.Eusebio de Cesarea cuenta de un grupo de judeocristianos del segundo siglo llamados “ebionitas” que observaban rigurosamente la Ley y pensaban que las cartas del apostol deberian rechazarse totalmente,y lo designaban un apostata de la Ley… observaban el sábado y todo el ceremonial judío.”(Historia Eclesiastica 3:27).[1]

San Epifanio llamaba ebionitas al bando más herético, y nazarenos a los de tendencia católica. Sin embargo, no sabemos de dónde San Epifanio obtuvo esta información ni cuán confiable es. Por lo tanto, es arriesgado afirmar, como se hace a veces, que la distinción entre los nazarenos y los ebionitas se remonta a los primeros días del cristianismo.

El Tercer Mandamiento  (para nosotros es el 4to. mandamiento)

En un artículo anterior (aca), cité que dice al respecto la declaración de fe de Westminster y la declaración de fe bautista de 1689.En este artículo, aprovecho la ocación para citar que dice al respecto del dia de descanso, el catecismo de la Iglesia Católica Romana.

«Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos, pero el día séptimo es día de descanso para el Señor, tu Dios. No harás ningún trabajo» (Ex 20, 8-10; cf Dt 5, 12-15).

«El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado. De suerte que el Hijo del hombre también es Señor del sábado» (Mc 2, 27-28). [Libro apócrifo]

I – El día del sábado

2168 El tercer mandamiento del Decálogo proclama la santidad del sábado: ‘El día séptimo será día de descanso completo, consagrado al Señor’ (Ex. 31:15).

2169 La Escritura hace a este propósito memoria de la creación: ‘Pues en seis días hizo el Señor el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó; por eso bendijo el Señor el día del sábado y lo hizo sagrado’ (Ex. 20:11).

2170 La Escritura ve también en el día del Señor un memorial de la liberación de Israel de la esclavitud de Egipto: ‘Acuérdate de que fuiste esclavo en el país de Egipto y de que el Señor tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y tenso brazo; por eso el Señor tu Dios te ha mandado guardar el día del sábado’ (Deut. 5: 15).

2171 Dios confió a Israel el sábado para que lo guardara como signo de la alianza inquebrantable (cf Ex 31, 16). El sábado es para el Señor, santamente reservado a la alabanza de Dios, de su obra de creación y de sus acciones salvíficas en favor de Israel.

2172 La acción de Dios es el modelo de la acción humana. Si Dios ‘tomó respiro’ el día séptimo (Ex 31, 17), también el hombre debe ‘descansar’ y hacer que los demás, sobre todo los pobres, ‘recobren aliento’ (Ex 23, 12). El sábado interrumpe los trabajos cotidianos y concede un respiro. Es un día de protesta contra las servidumbres del trabajo y el culto al dinero (cf Ne 13, 15-22; 2 Cro 36, 21).

2173 El Evangelio relata numerosos incidentes en que Jesús fue acusado de quebrantar la ley del sábado. Pero Jesús nunca falta a la santidad de este día (cf Mc 1, 21; Jn 9, 16), sino que con autoridad da la interpretación auténtica de esta ley: ‘El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado’ (Mac 2:27 libro apocrifo). Con compasión, Cristo proclama que ‘es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla’ (Mc 3, 4). El sábado es el día del Señor de las misericordias y del honor de Dios (cf Mat 12:5; Jn. 7: 23). ‘El Hijo del hombre es Señor del sábado’ (Mar 2:28).

II – El día del Señor

¡Este es el día que ha hecho el Señor, exultemos y gocémonos en él! (Sal 118:24).

El día de la Resurrección: la nueva creación

2174 Jesús resucitó de entre los muertos ‘el primer día de la semana’ (Mat. 28:1; Mar 16:2; Luc. 24:1; Jn 20:1). En cuanto es el ‘primer día’, el día de la Resurrección de Cristo recuerda la primera creación. En cuanto es el ‘octavo día’, que sigue al sábado (cf Mar. 16:1); Mat 28:1), significa la nueva creación inaugurada con la resurrección de Cristo. Para los cristianos vino a ser el primero de todos los días, la primera de todas las fiestas, el día del Señor (‘Hè kyriakè hèmera’, ‘dies dominica’), el ‘domingo’:

Nos reunimos todos el día del sol porque es el primer día (después del sábado judío, pero también el primer día), en que Dios, sacando la materia de las tinieblas, creó al mundo; ese mismo día, Jesucristo nuestro Salvador resucitó de entre los muertos (S. Justino, Apol. 1,67).

El domingo, plenitud del sábado

2175 El domingo se distingue expresamente del sábado, al que sucede cronológicamente cada semana, y cuya prescripción litúrgica reemplaza para los cristianos. Realiza plenamente, en la Pascua de Cristo, la verdad espiritual del sábado judío y anuncia el descanso eterno del hombre en Dios. Porque el culto de la ley preparaba el misterio de Cristo, y lo que se practicaba en ella prefiguraba algún rasgo relativo a Cristo (cf 1 o 10, 11):

Los que vivían según el orden de cosas antiguo han pasado a la nueva esperanza, no observando ya el sábado, sino el día del Señor, en el que nuestra vida es bendecida por El y por su muerte. (S. Ignacio de Antioquía, Magn. 9, 1).

2176 La celebración del domingo cumple la prescripción moral, inscrita en el corazón del hombre, de ‘dar a Dios un culto exterior, visible, público y regular bajo el signo de su bondad universal hacia los hombres’ (S. Tomás de A., s. th. 2-2, 122, 4). El culto dominical realiza el precepto moral de la Antigua Alianza, cuyo ritmo y espíritu recoge celebrando cada semana al Creador y Redentor de su pueblo.

La Eucaristía dominical(La cena del Señor)

2177 La celebración dominical del día y de la Eucaristía del Señor tiene un papel principalísimo en la vida de la Iglesia. ‘El domingo, en el que se celebra el misterio pascual, por tradición apostólica, ha de observarse en toda la Iglesia como fiesta primordial de precepto’ (CIC can. 1246, 1).

“Igualmente deben observarse los días de Navidad, Epifanía, Ascensión, Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Santa María Madre de Dios, Inmaculada Concepción y Asunción, San José, Santos Apóstoles Pedro y Pablo y, finalmente, todos los Santos” (CIC can. 1246, 1).

2178 Esta práctica de la asamblea cristiana se remonta a los comienzos de la edad apostólica (cf Hch 2, 42-46; 1 Co 11, 17). La carta a los Hebreos dice: ‘No abandonéis vuestra asamblea, como algunos acostumbran hacerlo, antes bien, animaos mutuamente’ (Heb. 10:25).

La tradición conserva el recuerdo de una exhortación siempre actual: ‘Venir temprano a la iglesia, acercarse al Señor y confesar sus pecados, arrepentirse en la oración… Asistir a la sagrada y divina liturgia, acabar su oración y no marcharse antes de la despedida… Lo hemos dicho con frecuencia: este día os es dado para la oración y el descanso. Es el día que ha hecho el Señor. En él exultamos y nos gozamos. (Autor anónimo, serm. dom.).

2179 ‘La parroquia es una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio’ (CIC can. 515, 1). Es el lugar donde todos los fieles pueden reunirse para la celebración dominical de la Eucaristía. La parroquia inicia al pueblo cristiano en la expresión ordinaria de la vida litúrgica, le congrega en esta celebración; le enseña la doctrina salvífica de Cristo. Practica la caridad del Señor en obras buenas y fraternas:

No puedes orar en casa como en la iglesia, donde son muchos los reunidos, donde el grito de todos se eleva a Dios como desde un solo corazón. Hay en ella algo más: la unión de los espíritus, la armonía de las almas, el vínculo de la caridad, las oraciones de los sacerdotes. (S. Juan Crisóstomo, incomprehens. 3, 6).

La obligación del domingo

2180 El mandamiento de la Iglesia determina y precisa la ley del Señor: ‘El domingo y las demás fiestas de precepto los fieles tienen obligación de participar en la misa’ (CIC can. 1247). ‘Cumple el precepto de participar en la misa quien asiste a ella, dondequiera que se celebre en un rito católico, tanto el día de la fiesta como el día anterior por la tarde’ (CIC can. 1248, 1).

2181 La Eucaristía del domingo fundamenta y confirma toda la práctica cristiana. Por eso los fieles están obligados a participar en la Eucaristía los días de precepto, a no ser que estén excusados por una razón seria [por ejemplo, enfermedad, el cuidado de niños pequeños] o dispensados por su pastor propio (cf CIC can. 1245). Los que deliberadamente faltan a esta obligación cometen un pecado grave.”

2182 La participación en la celebración común de la Eucaristía dominical es un testimonio de pertenencia y de fidelidad a Cristo y a su Iglesia. Los fieles proclaman así su comunión en la fe y la caridad. Testimonian a la vez la santidad de Dios y su esperanza de la salvación. Se reconfortan mutuamente, guiados por el Espíritu Santo.

2183 ‘Cuando falta el ministro sagrado u otra causa grave hace imposible la participación en la celebración eucarística, se recomienda vivamente que los fieles participen en la liturgia de la palabra, si ésta se celebra en la iglesia parroquial o en otro lugar sagrado conforme a lo prescrito por el obispo diocesano, o permanezcan en oración durante un tiempo conveniente, solos o en familia, o, si es oportuno, en grupos de familias’ (CIC can. 1248, 2).

Día de gracia y de descanso

2184 Así como Dios ‘cesó el día séptimo de toda la tarea que había hecho’ (Gn 2, 2), así también la vida humana sigue un ritmo de trabajo y descanso. La institución del día del Señor contribuye a que todos disfruten del tiempo de descanso y de solaz suficiente que les permita cultivar su vida familiar, cultural, social y religiosa (cf GS 67, 3).

2185 Durante el domingo y las otras fiestas de precepto, los fieles se abstendrán de entregarse a trabajos o actividades que impidan el culto debido a Dios, la alegría propia del día del Señor, la práctica de las obras de misericordia, el descanso necesario del espíritu y del cuerpo. Las necesidades familiares o una gran utilidad social constituyen excusas legítimas respecto al precepto del descanso dominical. Los fieles deben cuidar de que legítimas excusas no introduzcan hábitos perjudiciales a la religión, a la vida de familia y a la salud.

El amor de la verdad busca el santo ocio, la necesidad del amor cultiva el justo trabajo. [S. Agustín, civ. 19, 19).

2186 Los cristianos que disponen de tiempo de descanso deben acordarse de sus hermanos que tienen las mismas necesidades y los mismos derechos y no pueden descansar a causa de la pobreza y la miseria. El domingo está tradicionalmente consagrado por la piedad cristiana a obras buenas y a servicios humildes para con los enfermos, débiles y ancianos. Los cristianos deben santificar también el domingo dedicando a su familia el tiempo y los cuidados difíciles de prestar los otros días de la semana. El domingo es un tiempo de reflexión, de silencio, de cultura y de meditación, que favorecen el crecimiento de la vida interior y cristiana.

2187 Santificar los domingos y los días de fiesta exige un esfuerzo común. Cada cristiano debe evitar imponer sin necesidad a otro lo que le impediría guardar el día del Señor. Cuando las costumbres [deportes, restaurantes, etc.] y los compromisos sociales (servicios públicos, etc.) requieren de algunos un trabajo dominical, cada uno tiene la responsabilidad de dedicar un tiempo suficiente al descanso. Los fieles cuidarán con moderación y caridad evitar los excesos y las violencias engendrados a veces por espectáculos multitudinarios. A pesar de las presiones económicas, los poderes públicos deben asegurar a los ciudadanos un tiempo destinado al descanso y al culto divino. Los patronos tienen una obligación análoga con respecto a sus empleados.

2188 En el respeto de la libertad religiosa y del bien común de todos, los cristianos deben esforzarse por obtener el reconocimiento de los domingos y días de fiesta de la Iglesia como días festivos legales. Deben dar a todos un ejemplo público de oración, de respeto y de alegría, y defender sus tradiciones como una contribución preciosa a la vida espiritual de la sociedad humana. Si la legislación del país u otras razones obligan a trabajar el domingo, este día debe ser al menos vivido como el día de nuestra liberación que nos hace participar en esta ‘reunión de fiesta’, en esta ‘asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos’ (Heb. 12:22-23).

Resumen

2189 ‘Guardarás el día del sábado para santificarlo’ (Dt 5, 12). ‘El día séptimo será día de descanso completo, consagrado al Señor’ (Ex 31, 15).

2190. El sábado, que representaba la coronación de la primera creación, es sustituido por el domingo que recuerda la nueva creación, inaugurada por la resurrección de Cristo.

2191 La Iglesia celebra el día de la Resurrección de Cristo el octavo día, que es llamado con toda razón día del Señor, o domingo.

2192 ‘El domingo ha de observarse en toda la Iglesia como fiesta primordial de precepto‘ (CIC can. 1246, 1). ‘El domingo y las demás fiestas de precepto, losfieles tienen obligación de participar en la misa’[servicio religioso dominical](CIC can. 1247).

2193 ‘El domingo y las demás fiestas de precepto… los fieles se abstendrán de aquellos trabajos y actividades que impidan dar culto a Dios, gozar de la alegría propia del día del Señor o disfrutar del debido descanso de la mente y del cuerpo‘ (CIC can. 1247).

2194 La institución del domingo contribuye a que todos disfruten de un ‘reposo y ocio suficientes para cultivar la vida familiar, cultural, social y religiosa‘ (GS 67, 3).

2195 Todo cristiano debe evitar imponer, sin necesidad, a otro impedimentos para guardar el día del Señor

Conclución

Se conoce muy poco sobre la historia de esta secta. Ejercieron una leve influencia en Oriente y ninguna en Occidente, donde se les llamaba simaquianos. Al parecer, aún existían pequeñas comunidades ebionitas durante la época de San Epifanio en algunas aldeas de Siria y Palestina, pero habían caído en el olvido. Más hacia el este, en Babilonia y Persia, quizá se pueda encontrar su influencia entre los mandeos. Uhlhorn y otros eruditos opinan que se les puede vincular con el origen del islamismo.Estos grupos eran algunos de fuerte tendencia legalista y otros de tendencia gnóstica.Su escatologia es de tendencia milenarista.

Y respecto del sábado, bien podemos decir que  además de guardar el Sabbath,probablemente algunos grupos guardaron también el domingo para conmemorar su Resurrección. Otros observaron el sábado y todo el ceremonial judío.

Dios le bendiga mucho.

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Notas

[1] Edilberto Lopez, Como se formo la biblia?, pag. 109, © Augsburg Fortress , Minneapolis

Fuentes:

Donde dice en la Biblia que el día de culto ha sido cambiado del sábado al domingo?


Donde dice en la Biblia que el día de culto ha sido cambiado del sábado al domingo?

Autor:Paulo Arieu

Introducción:

  • “Jesucristo dijo de los fariseos: “En vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres, porque, dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres… Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición” (Mar. 7:7-9).

En los ultimos dias he conversado con varias personas allegadas a mi, que me han hecho esta pregunta.  Donde dice en la Biblia que el día de culto ha sido cambiado del sábado al domingo? La Iglesia cristiana adventista, denominación cristiana a la cual respetamos profundamente, insiste en que hay que guardar el sabado y no el domingo, como hacemos los evangélicos, diciéndonos que esta práctica proviene de los católicos romanos y que el domingo fue instituido por Constantino.[1]

Jesucristo enseñó: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios” (Luc. 4:4). También aclaró que la Biblia no se contradice a sí misma, pues dijo:

  • “La Escritura no puede ser quebrantada” (Jn. 10:35)

El apóstol Pablo habló más sobre el tema, diciendo:

  • “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Tim. 3:16-17)

Si estamos dispuestos a creer estas palabras inspiradas, no será difícil entender este importante tema, pues la Biblia habla desde el Génesis hasta el Apocalipsis sobre el verdadero día de descanso que Dios estableció. En realidad, este es uno de los temas más claros y fáciles de entender en toda la Biblia; siempre y cuando lo estudiemos con el deseo sincero de saber la verdad y sin temor del “qué dirán”. ¿Tiene usted la fe y el valor para hacer lo que Dios claramente ordena, sin importar lo que piensen los demás? Es dificil, se lo puedo asegurar.Implica un valor y una lucha interior bárbara. Asi eran los cristianos primitivos: “Esclavos de Cristo”

“… Jesús nos libera de un cautiverio para, al llegar a ser su posesión, trasladarnos a una esclavitud de realeza. Quienes quieren ser sus hijos deben de estar dispuestos a ser sus esclavos”(Dr. R. C. Sproul) [6]

Recuerde que en los días de Jesucristo, muchos líderes religiosos sabían que Él era el Cristo, pero no lo reconocían precisamente por esto:

  • Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios(Jn. 12:43)

La práctica del sábado por los judios, en la época de la Iglesia Primitiva

Aunque los romanos nunca entendieron a los judíos, fueron en extremo tolerantes con ellos. La razón de esta actitud es que los judíos, al apoyar a Julio César, habían respaldado a un vencedor: fueron sus soldados y lo defendieron lealmente. Por su parte, él mostró su gratitud concediéndoles notables privilegios, confirmados mediante estatuto. En Antigüedades de los judíos. Josefo transcribe con orgullo la lista completa de todas estas reglamentaciones. Nadie podía impedir a los judíos que cumpliesen con sus sacrificios o con otros deberes religiosos. No podían ser obligados a quebrantar el sábado, ni aun estando en el servicio militar. Tampoco eran reclutados para el ejército: Dolabella los eximió expresamente del servicio militar. Se les garantizaba el sumo sacerdote y se respetaban sus reglamentaciones alimentarias. En las grandes ciudades corno Roma,, Babilionia, Alejandría y Antioquía contaban con su propia gerousia o senado, encabezado por un etnarca que era considerado un importante personaje civil. Poseían sus propias cortes de justicia, que no sólo estaban autorizadas para imponer multas sino también para infligir castigos corporales. Ciertamente, su situación protegida era muy envidiada, como obviamente lo demuestran los continuos desmanes que provocaba la presencia de los judíos en Alejandría. Tan ventajosa era su situación que, posteriormente, cuando los cristianos fueron perseguidos, los judíos que creían en Cristo estaban tentados a apostatar por causa de los beneficios económicos y sociales que poseían en su carácter de judíos.[7]

La práctica del domingo

Los cristianos eran acusados de hacer peligrar la seguridad del estado debido a su organización eclesiástica. El temor a las revueltas hacía que el gobierno desconfiara de los partidos, grupos organizados, y asociaciones. Por tanto prohibió cualquier tipo de asociación. La iglesia se hizo cada vez más organizada, con obispos en muchas de las ciudades. En cada congregación había ancianos y diáconos. Se llevaban a cabo sínodos regionales y de distrito. Ante cualquier diferencia entre la ley del imperio y la ley de la iglesia, los cristianos obedecían la ley de la iglesia. Se llamaban a sí mismos “soldados de Cristo”. Aparte de estas acusaciones graves, había otras de menor importancia: las Escrituras cristianas se contradecían; el cristianismo era nuevo comparado con las religiones antiguas del imperio; los cristianos consideraban el domingo como un día sagrado y se negaban a trabajar; la resurrección de Jesús era una invención de sus discípulos; Jesús había sido incapaz de convencer a su propio pueblo de su mensaje mesiánico; era un hijo ilegítimo; si Jesús era divino, ¿por qué se asoció con publicanos y pecadores, vivió en pobreza, y murió en una cruz? [4]

Ahora bien, cuando consideramos el lugar casi divino concedido a la ley en el judaísmo, puede entenderse fácilmente que la subestimación, aunque más no fuera de su parte ceremonial, tenía que producir indefectiblemente el alejamiento de los judíos. Peor todavía: el rito sagrado de la cincuncisión pronto fue abandonado por este nuevo movimiento. La misma señal del pueblo de Dios que había permanecido desde los días de Moisés, y aun desde Abraham, era arrojada impíamente al montón de los desperdicios. El ingreso al pueblo de Dios se ofrecía ahora en términos de igualdad tanto a los griegos como a los bárbaros. Y esto sin insistencia alguna en el costoso arrepentimiento expresado simbólicamente mediante la circuncisión, es decir, el corte de la impureza gentil. Todo esto causaba una verdadera consternación. En vez de la devoción al antiguo Dios de la tora, este nuevo culto enseñaba a adorar a un segundo Dios, nacido de una virgen y ejecutado como un criminal. En lugar del sábado, se guardaba el primer día de la semana, llamándolo provocativamente «día del Señor», como si éste no fuera el séptimo día, elegido especialmente por el Señor. ¿Cómo podían estas personas, tan manifiestamente rebeldes a los mandamientos divinos, tener pretensión alguna de ser representantes de Dios?  Los sentimientos judíos sobre este asunto pueden reconocerse más claramente leyendo la primera acusación de Trifón contra los cristianos: Esto es lo que más nos confunde: que vosotros, pretendiendo ser piadosos, y suponiéndoos mejores que los demás, no estáis de manera alguna separados de ellos, y no cambiáis vuestro modo de vivir con respecto a las naciones, y no observáis ni fiestas ni sábados, y no cumplís con el rito de la circuncisión y, además, ponéis vuestra esperanza en un hombre que fue crucificado y, aun así, esperáis obtener algo bueno de parte de Dios aunque no obedecéis sus mandamientos. ¿No habéis leído que será cortada de su pueblo el alma de todo aquel que no haya sido circuncidado al octavo día? [8]

Vemos en todo esto, pues, las pruebas claras y contundentes sobre el tema del día de reposo que ha ordenado nuestro Dios Todopoderoso.

Que respuesta damos o que argumento exponemos ante este desafío?

Podemos tambien comenzar  nuestra búsqueda imaginándonos en una isla desierta con una Biblia y un calendario como únicos materiales escritos que hemos salvado del naufragio. Digo estas palabras, ya que durante ya mucho tiempo, los SABATISTAS han estado lanzando este desafío:

“Encuéntreme un solo versículo en la Biblia que demuestre que el día de culto ha sido cambiado del sábado al domingo”. Y por años,muchos cristianso no han sabido bien que responder, muchas veces a causa de nuestra ignorancia del tema, ya que no es un tema al cual le damos mucha importancia, salvo que por razones laborales, no podamos ir a la reunión del templo el dia domingo.Entonces si, nos acordamos de todos nuestros derechos.

Esta afirmación es parte de un argumento insostenible. Ése no es el punto en disputa. Es verdad que la palabra “domingo” ni siquiera aparece en la Biblia. Lo que aparece es “el primer día de la semana”; ocho veces en total y siempre en el Nuevo Testamento. Cinco de esas referencias (Mat. 28:1; Mar. 16:2, 9; Luc. 24:1 y Jn. 20:1) hablan del momento en que María Magdalena y otras personas llegaron a la tumba después de la resurrección de Cristo. Y no se sabe con exactitud a que hora resucitó Cristo, pero lo mas seguro es que fue habiendo terminado ya el día de reposo de los judios, ya que El no iba a resucitar horas antes. El obró siempre todo para que se cumpliese la Palabra de Dios y la Ley de Moisés. Y si la Ley de Moisés estipulaba descanso en sábado, Cristo iba a estar en la tumba en el descanso hasta la resurrección.

Este debate tan controversial como lo plantean algunos sabatistas, el Nuevo Testamento lo convierte en irrelevante al decir que el día en que se tiene culto de adoración a Dios no le importa tal como piensan los sabatistas al poner ese énfasis tan fuerte en querer guardar el dia sabado y que las otras denominaciones hagan lo mismo.

  • “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente“.(Ro. 14:5)
  • “Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros”.(Gál. 4:9-11)
  • “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo”.(Col. 2:16-17)

LOS SABATISTAS PIDEN UN TEXTO BÍBLICO QUE ORDENE EL CULTO EN DOMINGO. AQUÍ ESTÁ:

Mire el versículo 11:

  • “Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá”. (Lev. 23:5-11)

El día después del sábado es domingo. Siga leyendo, fijándose específicamente en Leviticos

  • “Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecísteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. HASTA EL DÍA SIGUIENTE DEL SÉPTIMO DÍA DE REPOSO contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová”. (Lev. 23:15)

Esta es la fiesta de Pentecostés. Era una de las fiestas obligatorias en Israel. Obsérvese que, en el día de Pentecostés, un domingo, al pueblo de Dios se le ordenaba tener culto. Dice Dios:

  • “Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones”. (Lev. 23:21)

Si usted cree que esto sólo se aplicaba a los días “ceremoniales”, Levítico 23 comienza hablando del día de reposo semanal (véase Lev. 23:1-4). Se le llama tiempo señalado y santa convocación, junto con todos los otros días de fiesta de Israel. Dios no hace ninguna distinción entre estos días sagrados y el día de reposo semanal. Dios los considera igualmente sagrados. Esto significaría que, bajo el Antiguo Pacto, el domingo de Primicias y el domingo de Pentecostés eran tan sagrados y santificados como el sábado.

Si usted cree que esto sólo se aplicaba a Israel, eso es lo que queremos subrayar. El pacto de los Diez Mandamientos – el Pacto Antiguo – fue hecho con Israel, NO con los gentiles.

La Gloria de Dios del Mte. Sinai, en Moises era pasajera.

Moisés volvió al campamento como el hombre del rostro resplandeciente, brillando con el reflejo de la gloria de Dios. Lamentablemente, la suya fue una gloria pasajera. [3]

Origenes, uno de los Padres del cristianismo postapostolico, dijo en una homilia, en referencia a Ex 34,29-35,lo siguiente:

Se nos ha leído un pasaje del Éxodo que puede estimularnos o desanimarnos al intentar comprenderlo. Estimula a los espíritus estudiosos y libres; a los perezosos y llenos de sí mismos los desanima. Está escrito:

  • Vieron Aarón y todos los hijos de Israel a Moisés, y su rostro y el color de su rostro habían sido glorificados y temieron acercarse a él (Ex 34:30 LXX).

Y poco después:

  • Ponía Moisés sobre su rostro un velo. Al entrar en la presencia del Señor, para hablar con Él se quitaba el velo (Ex 34:33-34)

Tratando este pasaje, el Apóstol, con la magnífica inteligencia que le caracteriza en los demás, de la cual declara:

  • “Nosotros tenemos la inteligencia de Cristo ” (1 Cor 2:16)., dice: “Si el ministerio de la muerte inciso en letras sobre piedra fue glorioso, de tal modo que los hijos de Israel no podían mirar frente a frente a Moisés a causa de la gloria de su rostro, que era pasajera, ¿cuánto más glorioso será el ministerio del espíritu? ” (2 Cor 3:7-8)

Y poco después dice de nuevo:

  • Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro para que los hijos de Israel no mirasen el aspecto de su rostro. En efecto, su inteligencia se embotó; hasta el día de hoy, cuando leen a Moisés, un velo está puesto sobre su corazón (2 Cor 3:13-15)

¿Quién no admirará la grandeza de estos misterios? ¿Quién no temerá ser calificado de corazón embotado? La cara de Moisés fue glorificada, pero no podían los hijos de Israel fijar la mirada en su rostro, el pueblo de la sinagoga no podia fijar la mirada.

Si alguno puede llevar una conducta y una vida superiores al resto de la plebe, éste puede contemplar la gloria de su rostro. También ahora, como dice el Apóstol, está puesto un velo en la lectura del Antiguo Testamento (2 Cor 3:14) y habla ahora Moisés con el rostro glorificado, pero nosotros no podemos contemplar la gloria que está en su rostro.  No podemos porque todavía somos pueblo y no tenemos más interés ni más mérito que el resto de la plebe. En verdad, cuando el santo Apóstol dice: Este velo permanece en la lectura del Antiguo Testamento (2 Cor. 3:14), semejante sentencia nos quitaría toda esperanza de comprenderlo si no hubiese añadido: Pero cuando uno se convierta al Señor, el velo será removido (2 Cor. 3:16). La causa de que el velo sea removido se dice que es nuestra conversión al Señor.

De ahí debemos deducir que, mientras no comprendamos cuando leemos las Escrituras divinas, mientras lo escrito permanezca para nosotros oscuro y cerrado, todavía no nos hemos convertido al Señor. Porque si estuviésemos convertidos al Señor, sin duda el velo seria removido.

Ahora miremos de nuevo, en el libro de Éxodo

  • “Tú hablarás a los hijos de Israel diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. … Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel…” (Éx. 31:13, 16, y 17)
  • Speak thou also unto the children of Israel, saying, Verily my sabbaths ye shall keep: for it is a sign between me and you throughout your generations; that ye may know that I am the Lord that doth sanctify you. Wherefore the children of Israel shall keep the sabbath, to observe the sabbath throughout their generations, for a perpetual covenant. It is a sign between me and the children of Israel for ever: for in six days the Lord made heaven and earth, and on the seventh day he rested, and was refreshed.”(Ex. 31:13,16,17)

Referencias para los 9 mandamientos “morales” reiterados en el Nuevo Testamento:

1ero. Adorar a Dios.

(53 veces) Mateo 2:2, 8; 11; 4:9,10; 14:33; 15:9; 28:9,17. Marcos 7:7; Lucas 4:7,8; 24:52; Juan 4:20, 21,22 (x2), 23,24 (x2); 9:38; 12:20. Hechos 7:43, 8:27; 16:14; 17:23 (x2); 18:7, 13; 19:27; 24:11, Romanos 1:26; 12:1; 1 Corintios 14:25; Filipenses 3:3; Colosenses 2:18; Hebreos 1:6; 9:1; 9:6; 10:2; 11:21; Apocalipsis 4:10; 5:14; 7:11; 9:20; 11:1; 11:16; 14:7; 15:4; 19:4; 19:10; 22:8; 22:9.

2do. La idolatría.

(20 veces) Hechos 15:20, 29; Romanos 1:25;  1 Corintios 6:9; Capítulo 8; 10:7, 14; 12:2; 2 Corintios 6:19; 1 Tesalonicenses 1:9; Gálatas 5:20; Efesios 5:5; Colosenses 3:5; 1 Pedro 4:3; 1 Juan 5:21; Apocalipsis 2:14, 20; 9:20; 21:8; 22:15.

3ro. No jurar.

(4 veces) Mateo 12:36; Efesios 5:4; Romanos 2:24;  Apocalipsis 16:9.

5to. Honrar padre y madre.

(6 veces) Mateo 15:5; 19:19; Marcos 7:10; 10:19; Lucas 18:20; Efesios 6:2.

6to. El asesinato.

(7 veces)  Mateo 5:21; 19:18; Marcos 10:19; Lucas 18:20; Romanos 1:29; 13:9; Santiago 2:11.

7o.  El adulterio.

(12 veces) Mateo 5:27,28,32; 19:9, 18; Marcos 10:11, 19; Lucas 16:18; 18:20; Romanos 13:9; Santiago 2:11, 2 Pedro 2:14.

8o.  Robar.

(6 veces)  Mateo 19:18; Marcos 10:19; Lucas 18:20; Romanos 2:21; 13:9; Efesios 4:28.

9o.  La mentira.

(14 veces)  Mateo 15:9; 19:18; Marcos 10:19; Lucas 18:20.

10o.  La codicia.

(9 veces)  Marcos  7:22; Lucas 12:15; Romanos 1:29; 7:7; 13:9; Efesios 5:3; Colosenses 3:5; Hebreos  13:5; 2 Pedro 2:14.

COLOSENSES 2:16.

Una lectura sin prejuicios de Colosenses 2:16 mostrará que el pasaje no habla sólo de los “sábados ceremoniales”. Las palabras “ton sabbaton” o “días de sábado” son las mismas palabras traducidas como “día de sábado” en Éxodo 20:8 en la Septuaginta (la traducción judía del Antiguo Testamento en griego).

Mírese el razonamiento de Pablo: “Nadie os juzgue en

  • · días de fiesta – los sábados anuales,
  • · lunas nuevas – sábados mensuales,
  • · o días de reposo – sábados semanales (o si se quiere, días de sábado
  • · CRISTO, continúa diciendo, es la “Substancia”; estas cosas son sombras.

Cuando se compara este pasaje con Gálatas, queda revelada una obvia conexión en las enseñanzas de Pablo:

  • “Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años”.(Gál. 4:9)

El versículo 10 declara de plano: “guardáis …”,

  • · los días (los sábados semanales, que corresponden a los “días de reposo” en Colosenses 2)
  • · los meses (lunas nuevas, que corresponden a “luna nueva” en Colosenses 2)
  • · los tiempos (las 7 fiestas, que corresponden a “días de fiesta” en Colosenses 2)
  • · y los años (el año sabático y el quincuagésimo año de jubileo)

Obviamente, Pablo está hablando claramente de la observancia de todos los días sagrados judíos, incluyendo el sábado.

¿NO DICE LA BIBLIA QUE EL SÁBADO FUE HECHO PARA EL HOMBRE?

  • “También les dijo: El día de reposo fue hecho para el hombre, no el hombre para el día de reposo”. (Mar. 2:27).

Los sabatistas usan este texto a menudo para decir que el sábado fue hecho para toda la humanidad, pero el texto no dice eso. No dice: “El sábado fue hecho para ‘la humanidad’. Dice “el sábado fue hecho para el hombre”. Cuando las Escrituras quieren incluir a toda la humanidad son claras. Véase Mateo 28:19; Juan 3:16; Hechos 2:17; 1 Timoteo 2:4; Tito 2:11. Estos versículos indican claramente que cuando Dios ofrece algo a toda la humanidad se lo ofrece a toda ella.

El sábado no fue ofrecido a todas las naciones. Fue dado sólo a la nación de Israel. Véase Deuteronomio 5:1-15, que da los mandamientos a Israel. Se afirma claramente que Dios no dio el sábado ni ningún otro mandamiento a los padres antes de ese momento (véanse los versículos 2-3).”

El sábado y el domingo según algunas iglesias

Veamos lo que otras iglesias reconocen acerca de la observancia del domingo en lugar del sábado:

IGLESIA CATÓLICA

Stephen Keenan, A Doctrinal Catechism (Catecismo doctrinal), pág. 174:

Pregunta: ¿Hay alguna otra forma de demostrar que la Iglesia tiene potestadpara instituir fiestas de precepto?

Respuesta: Si no tuviera tal potestad, no hubiera hecho aquello en que todos los religiosos modernos están de acuerdo con ella; no hubiera podido cambiar la observancia del sábado, séptimo día de la semana, por la observancia del domingo, primer día de la semana; un cambio para el cual no existe ninguna autoridad bíblica…

Pregunta: Cuando los protestantes realizan labores profanas en el día sábado… ¿están siguiendo acaso las Escrituras como única regla de fe…? Respuesta: Por el contrario, tienen únicamente la autoridad de la tradición para esta práctica. Al profanar el sábado, infringen uno de los mandamientos de Dios, que Él claramente nunca ha abolido, ‘Acuérdate del sábado para santificarlo’”.

The Convert’s Catechism of Catholic Doctrine (Catecismo de la doctrina católica para conversos), 3a. edic., pág. 50:

Pregunta: ¿Cuál es el día de reposo?

Respuesta: El sábado es el día de reposo.

Pregunta: ¿Por qué observamos el domingo en lugar del sábado?

Respuesta: Observamos el domingo en lugar del sábado, porque la Iglesia Católica, en el concilio de Laodicea [c.363] transfirió la solemnidad del sábado al domingo”.

Catholic Press (Prensa católica), 25 de agosto de 1900:

“El domingo es una institución católica, y… solo puede defenderse con principios católicos… de principio a fin en las Escrituras no hay ni un solo pasaje que autorice la transferencia del culto semanal público del último día de la semana al primero”.

IGLESIA METODISTA

Charles Buck, A Theological Dictionary, “Sabbath” (Diccionario teológico: “Sábado”):

“En el idioma hebreo sábado significa reposo, y es el séptimo día de la semana… y hay que confesar que no hay ley en el Nuevo Testamento con respecto al primer día”.

Clodoveo Chappell, Ten Rules for Living (Diez reglas de vida), pág. 61:

“La razón por la cual observamos el primer día en lugar del séptimo, no se basa en ningún mandamiento real. En vano buscaremos en las Escrituras la autorización para cambiar el día séptimo por el primero”.

IGLESIA PRESBITERIANA

The Christian at Work (El cristiano en el trabajo), 19 de abril de 1883 y enero de 1884:

“Algunos han tratado de basar la observancia del domingo en una orden apostólica, pero los apóstoles no dieron ningún mandamiento al respecto… La verdad es que cuando apelamos al texto literal de la Biblia, los sabatarios tienen el mejor argumento”.

IGLESIA ANGLICANA

Isaac William D. D., Plain Sermons on the Catechism (Sermones claros sobre el catecismo), vol. 1:

“¿Dónde se nos dice en las Escrituras que debemos guardar el primer día? Se nos ordena guardar el séptimo; en ninguna parte se nos ordena guardar el primero… la razón por la cual santificamos el primer día de la semana en lugar del séptimo, es la misma por la cual observamos muchas otras cosas, no porque lo diga la Biblia, sino porque la Iglesia lo ha ordenado”.

IGLESIA EPISCOPAL

Philip Carrington, Toronto Daily Star, 26 de octubre de 1949:

“El mandamiento bíblico dice: en el séptimo día descansarás. Se trata del sábado. En ninguna parte de la Biblia se establece que el culto se haga el día domingo”.

IGLESIA BAUTISTA

Harold Lindsell (editor), Christianity Today, 5 de noviembre de 1976:

“No hay nada en las Escrituras que nos ordene guardar el domingo como día santo en lugar del sábado”.

Esta son opiniones registradas.Tan solo opiniones de teólogos.Pero ni son opiniones inspiradas por Dios como lo es la Biblia ni es tampoco una declaración de fe reconocida por su trascedencia e importancia histórica.

Uso de confesiones de fe

A pesar de lo que se dice, el mundo Cristiano no se divide entre aquellos que tienen credos y confesiones y aquellos que solo tienen la Biblia. Realmente está dividido entre aquellos que tienen credos y confesiones, las escriben y las hacen públicas, abiertas al escrutinio público y a la corrección, y aquellos que las tienen pero no las escriben. La razón es simple: cada iglesia (y, en verdad, cada cristiano) cree que la Biblia significa algo, y lo que se cree que la Biblia significa es su credo y confesión, elija escribirlo o no.

Por supuesto, aquellos que argumentan que ellos no tienen ningún credo sino que a Cristo ni ningún libro sino que la Biblia están generalmente tratando de proteger algo importante y bíblico: la suprema autoridad de la Escritura en todos los asuntos de la fe y la práctica Cristiana. Ellos, correctamente, temen permitir que tradiciones o ideas no bíblicas impacten la sustancia de lo que la iglesia cree. Pero a pesar de todas las buenas intenciones que ellos puedan tener, creo que lo que ellos quieren proteger – el estatus único de la Escritura – es mejor protegido por medio de los documentos confesionales explícitos, conectado con una forma de gobierno de iglesia cuidadosamente pensada.

De hecho, irónicamente, son aquellos que no expresan su confesión en un documento escrito los que corren más peligro de elevar sus tradiciones sobre la Escritura de tal forma que ellas nunca pueden ser controladas por la Biblia. Si una iglesia tiene un documento que dice que es dispensacionalista en escatología, todos sabemos dónde esa iglesia se posiciona en el asunto de los últimos tiempos, y nosotros podemos ser los Bereanos que piensan y evalúan la posición de la Escritura para ver si es así. La iglesia que te dice simplemente que esa su posición sobre los últimos tiempos es la misma que se encuentra en la Biblia parece estar diciéndote todo, pero verdaderamente no te dice nada.

Resumidamente, los credos y confesiones, unidas con una política eclesiástica bíblica, son una parte vital para mantener la vida de una iglesia neo testamentaria. Aquí hay siete razones por las que todas las iglesias deberían tenerlas.

Por este motivo, citaré dos declaraciones de fe importantes. La de Westminster, que es muy famosa, y la confecion de fe bautista de 1689.

1) El 4to. mandamiento, según la Ley de Moisés, en la declaración de fe de Westminster [2]

P.57. ¿Cuál es el Cuarto Mandamiento?
R. El cuarto mandamiento, es: “Acordarte has del día de Reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra; mas el séptimo día será Reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna; tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto Jehová bendijo el día del Reposo y lo santificó”. (Éx. 20:8-11)
P. 58. ¿Qué exige el cuarto mandamiento?
R. El cuarto mandamiento exige que consagremos a Dios todo el tiempo que él ha señalado en su palabra, y especialmente un día entero en cada siete, como un descanso santificado a él. (Lev. 19:30; Deut. 5:12)
P. 59. ¿Cuál día de los siete ha señalado Dios para el descanso semanal?
R.Desde la creación del mundo hasta la resurrección de Cristo, Dios señaló el séptimo día de la semana para ser el descanso semanal; mas desde entonces ha señalado el primer día de la semana para que sea el día de reposo; el cual ha de continuar hasta el fin del mundo y es el descanso cristiano. (Gén. 2:3; Éxodo. 16:23; Hch 20:7; 1 Cor. 16:2; Ap. 1:9-10)
P. 60. ¿Cómo ha de santificarse el día de reposo?
R. Hemos de santificar el día de reposo absteniéndonos en todo este día, aún de aquellos empleos o recreaciones mundanales que son lícitos en los demás días; y ocupando todo el tiempo en los ejercicios públicos y privados del culto de Dios salvo aquella parte que se emplee en hacer obras de necesidad o de misericordia. (Lev. 23:3; Is. 58:13, 14; Mat. 12:11; Mar. 2:27)
P. 61. ¿Qué se prohíbe en el cuarto mandamiento?
R. El cuarto mandamiento prohíbe la omisión o cumplimiento negligente de los deberes exigidos: la profanación del día por la ociosidad, o por hacer lo que es en sí pecaminoso, o por innecesarios pensamientos, palabras u obras respecto a nuestros empleos o recreaciones mundanas. (Ez. 23:28; Jer. 17:21 Luc. 23:56)
P. 62.   ¿Cuáles son las razones determinantes del cuarto mandamiento?
R.Las razones determinantes del cuarto mandamiento, son: el habernos concedido Dios seis días de la semana para nuestras propias ocupaciones; el haberse reservado para sí mismo una propiedad especial sobre el séptimo; el haber bendecido el día de descanso, y finalmente su propio ejemplo, (Éx. 31:15,16; Lev. 23:3; Éx. 31:17; Gn. 2:3) 

2) Esto corresponde al capitulo 22 de la confesión Bautista de 1689 (Puntos 7 y 8)

Esta declaración de fe, es una confesión cristiana (ortodoxa), es decir, que esta Confesión se adhiere a aquellas doctrinas que el cristianismo bíblico ha defendido a través de los siglos.[5]

7.Así como es la ley de la naturaleza que, en general, una proporción de Tiempo, por designio de Dios se dedique a la adoración de Dios, así en su Palabra, por un mandamiento positivo, moral y perpetuo que obliga a todos los hombres en todas las épocas, Dios ha señalado particularmente un día de cada siete como día de reposo, para que sea guardado santo para Él; el cual desde el principio del mundo hasta la resurrección de Cristo fue el último día de la semana y desde la resurrección de Cristo fue cambiado al primer día de la semana, que es llamado el Día del Señor y debe ser perpetuado hasta el fin del mundo como el día de reposo cristiano, siendo abolida la observancia del último día de la semana.(Gn. 2:3; Ex. 20:8-11; Mar. 2:27,28; Ap. 1:10 2. Jn. 20:1; Hch. 2:1; 20:7; 1 Cor. 16:1; Ap. 1:10; Col. 2:16,17)

8. El día de reposo se guarda santo para el Señor cuando los hombres, después de la debida preparación de su corazón y arreglados de antemano todos sus asuntos cotidianos, no solamente observan un santo descanso durante todo el día de sus propias labores, palabras y pensamientos’ acerca de sus ocupaciones y diversiones seculares; sino que también se dedican todo el tiempo al ejercicio público y privado de la adoración de Dios, y a los deberes de necesidad y de misericordia.(Ex. 20:8-11; Neh. 13:15-22; Is. 58:13,14; Ap. 1:10 2. Mat. 12:1-13; Mar. 2:27,28)

Conclución

“La verdad no es más popular hoy de lo que era en la época de nuestros antepasados Reformados y Pactantes. Si queremos ver la Reforma tenemos que volver a los viejos caminos de nuestro Dios y de nuestros antepasados.”(Greg Price, Biblical Civil Government Versus the Beast; and, The Basis For Civil Resistance)

Se que cada denominación tiene su opinión al respecto del día descanso.Y todas ellas son todas dignas de nuestro respeto. Aún asi, ninguna de estas opiniones citadas por mi (salvo la de Westminster y la declaración de fe bautista de 1689) , representa la autoridad eclesiástica de una denominación en particular, ni de los católicos ni de los protestantes. Pero aún así, es la Biblia la que sigue siendo la única y absoluta autoridad para juzgar nuestra fe y nuestra práctica de fe. Sábado deriva de Sabath, que significa descanso y no al revés. Dios instituyó el descanso como mandamiento eterno; y como bien creo que entendió san Pablo, no vale la pena ponerse debatir como locos si se debe hacer el sábado (como lo hacen judíos y adventistas), domingo (cristianos) o los lunes (Islam), porque lo mas importante es  que haya un día a la semana reglamentado para descansar y adorar a Dios y que este día pueda estar preservado e institucionalizado culturalmente, eclesiásticamente y legislativamente, para que todos puedan tener el mismo dia de descanso en un mismo país y disfrutar del mismo beneficio y este descanso sea obligatorio para los cristianos y no sea objeto de malentendidos.

Aun asi, razones biblicas harto suficientes tenemos los cristianos para descansar el día domingo, tal como lo hizo la iglesia primitiva.

Y también es bueno que recordemos que en 1582, Gregorio XIII encontró un error de cálculo en el calendario y ordenó omitir desde el 5 hasta el 14 de octubre y tres años bisiestos en cada siglo. En Inglaterra, 11 días (Septiembre 3-13) fueron omitidos en 1752, además de otros cambios. (Véase Heresies Exposed, p. 167).Asi que no sabemos bien cual es el verdadero sabado, ya que se perdió en la Historia,por error humano.Esto significa que nadie podrá arrogarse haber adorado a Dios en un sábado correctamente, ya que los historiadores lo perdieron en el transcurso de nuestra historia.

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Notas

[1] https://elteologillo.wordpress.com/2012/06/16/fue-constantino-quien-cambio-el-dia-de-adoracion-de-sabado-a-domingo/

[2] La Reforma en Escocia y la Asamblea de Westminster

La reforma de la iglesia llegó a Escocia por medio de Patrick Hamilton. Él era amigo personal de Lutero y de Melanchton, y de ellos aprendió las doctrinas reformadas. Fue también el primer mártir de la Reforma en aquella tierra. Su célebre oración a la hora de su muerte inspiró a otros a seguir el camino de Dios antes que rendirse ante la espada de los inicuos. La historia nos cuenta que al
morir, siguiendo el ejemplo apostólico, oró así: «¿Hasta cuando, oh Señor, las tinieblas cubrirán este reino? ¿Hasta cuándo permitirás esta tiranía de los hombres? Señor Jesús, recibe mi espíritu” (Macrie 1840, 18).

Pero como la Reforma era una causa de Dios, el martirio de Hamilton sólo fue un incidente en la historia eclesiástica. Dios mismo levantó al obispo George Wishart quien continuó con el impulso reformador mediante la enseñanza y diseminación de la Palabra de Dios. Su acción originó también su martirio. A medida que transcurría el tiempo, sin embargo, muchos sacerdotes católicos romanos se iban convirtiendo a Cristo, saliendo de la ignorancia y corrupción en las que, por siglos, los había tenido la Iglesia católica romana.

Juan Knox fue uno de los que se convirtió bajo la predicación y testimonio de Wishart. Desde entonces, Juan Knox, guiado por los designios divinos, fue aquel varón de Dios que, cual apóstol neotestamentario, recorrió toda la patria escocesa predicando el Evangelio del Reino. Con su estilo de predicación antagónica, cual profeta bíblico, llamó tanto a los poderes terrenales como a la gente común a obedecer y a regir sus vidas conforme a las enseñanzas de la Biblia.

Debido a su constante predicación de la Palabra de Dios nacieron grandes grupos de cristianos cuya fe estaba fundada en la Palabra de Dios, quienes a su vez constituyeron la base para dar nacimiento a la Iglesia Presbiteriana de Escocia en 1560. Dicha iglesia elaboró su propia confesión de fe denominada La confesión de fe de los escoceses, la cual fue reconocida por el Parlamento escocés en el año 1657. El Rey Jacobo VI, bajo la influencia de William Laud, Arzobispo de Canterbury, intentó destruir la Reforma, para restaurar el gobierno y práctica romanista sobre la Iglesia de Escocia. Sin embargo, la Iglesia de Escocia, junto con el pueblo creyente, resistió a su propio Rey, y la Reforma se mantuvo firme por un tiempo.

Cuando Jacobo VI ascendió al trono de Inglaterra, aprovechó la prosperidad e influencia inglesa para intentar nuevamente restablecer el orden prelático sobre la Iglesia Presbiteriana de Escocia. Logró en parte que varios obispos católicos romanos volvieran a sus obispados, pero la gran mayoría de la nobleza y del pueblo permaneció presbiteriano. La batalla por libertad civil y espiritual, amenazada por Jacobo VI, apenas había comenzado.

En efecto, a su muerte le sucedió en el trono de Inglaterra Carlos I, quien tomó muy en serio el maligno deseo de su padre: el de moldear la Iglesia Presbiteriana de Escocia al estilo episcopal de la Iglesia de Inglaterra. Para tal efecto, el nuevo monarca contaba con el consejo del veterano Arzobispo William Laud. El primer intento de Carlos I fue el de imponer en la iglesia de Escocia el Libro de cánones y liturgia que había sido elaborado principalmente por John Maxwell, un obispo escocés, y revisado por Laud.

Este libro debía leerse primero en la catedral de San Giles de Edimburgo y luego en todas las iglesias de Escocia. Cuando esta orden debía comenzar a cumplirse, la respuesta de los creyentes de Edimburgo fue la de un rechazo total. Acto seguido, hubo un creciente movimiento de protesta, un gran número de valientes cristianos firmaron, el 28 de febrero de 1638, un compromiso que lo denominaron «Pacto Nacional». Por este pacto se comprometían, bajo juramento, a defender a la iglesia reformada de la supremacía del estado y del rey. Así los guió Dios para salvaguardar la Iglesia Reformada, a fin de que continuase fundamentada en el Evangelio y no en las prácticas y doctrinas romanistas.

Al conocer la firmeza de los escoceses, Carlos I organizó un ejército y marchó hacia Escocia con el ánimo de someterlos por la fuerza. Sin embargo, este acto no intimidó a un pueblo que, como se ha dicho, «antes que rendirse, sabía muy bien como morir por lo que creían ser la causa de la verdad sagrada y de la libertad» (Hetherington 1991, 104). Así, pues, los que apoyaban el Pacto Nacional, organizaron también su ejército y marcharon hacia el sur, al encuentro de las fuerzas de Carlos I. Dicho encuentro tuvo lugar en la ciudad de New Castle, donde el ejército pactista obtuvo la victoria. Ello obligó a Carlos I a firmar la paz y volver a Inglaterra para tratar de apaciguar al Parlamento e impedir una alianza con los pactistas. Pero los pactistas marcharon sobre Inglaterra, donde el Rey Carlos I fue obligado a mantener al victorioso ejército escocés, el mismo que fue amigablemente
bienvenido por el pueblo de Inglaterra y su Parlamento.

La presencia del ejército escocés dio fuerza a los patriotas ingleses, que ganaron la iniciativa política que por mucho tiempo habían perdido. Pero al mismo tiempo, era una fuente de preocupación para un rey debilitado política y militarmente. En este contexto, el Parlamento se empeñó en lograr las reformas religiosas junto con las libertades civiles, comprometiéndose a defender la religión Reformada y también la persona del Rey, a semejanza del Pacto Nacional de los cristianos escoceses. Este era un sentimiento que los puritanos, del Parlamento inglés también compartían. Ambos estaban interesados en que la Iglesia de Inglaterra adoptase el gobierno presbiteriano, el mismo Guía para la adoración, la misma confesión de fe y un sólo catecismo. Este deseo lo habían manifestado en una carta escrita en respuesta a las recomendaciones de la Asamblea General de la Iglesia de Escocia (Hetherington 1991, 94).

Como era de esperar, el Rey Carlos I rechazó este deseo y más bien se propuso combatir y destruir esta unidad de pensamiento e intercambio entre su Parlamento y la Asamblea de la Iglesia de Escocia. Sin embargo, el Parlamento avanzaba en su búsqueda de la unidad y reforma de la iglesia, como la base para asegurar sus libertades civiles. En realidad, ya en 1641, el Parlamento consideró que debería haber «un sínodo general» decían ellos, «de los más importantes, piadosos, entendidos y juiciosos teólogos de esta isla, donde asistan teólogos de otras partes del mundo que profesen la misma religión que nosotros, quienes deben considerar todas las cosas necesarias para la paz y buen gobierno de la Iglesia, y que presenten el resultado de esta consulta para que sea permitida y confirmada, y para que reciba el sello de autoridad (Hetherington 1991, 96).

Este mismo deseo también fue expresado en 1643 en el tratado de Oxford, reunión a la que el Concilio escocés envió delegados, y que Carlos I rechazó rotundamente. Fue debido a esta negativa sistemática del Rey que el Parlamento inglés, el 12 de junio del mismo año, emitió «una ordenanza de la cámara de los Lores y de los Comunes, para convocar una Asamblea de eruditos y piadosos teólogos y otros, para ser consultados por el Parlamento, a fin de resolver lo referente a la liturgia y gobierno de la Iglesia de Inglaterra, y para la vindicación y purificación de la doctrina de dicha iglesia de las falsas calumnias e interpretaciones (Hetherington 1991, 97).

Esta es la ordenanza que convocó a la Asamblea de Westminster, la misma que formuló la presente confesión de fe. Paralelamente a todo lo ya logrado, era necesario un tratado de mutua defensa entre el Parlamento y la Iglesia Presbiteriana de Escocia, para garantizar la puesta en marcha de la Reforma. Fue así que, después de varias reuniones de discusión, Iglesia y Parlamento acordaron firmar dicho tratado, cuya formulación fue producto de la pluma de Alexander Henderson, un delegado de la Iglesia de Escocia.

Después que la Asamblea General de la Iglesia y la Convención de Estados de Escocia le dio su aprobación, fue aprobado también por el Parlamento inglés y por la Asamblea de Westminster el 25 de Setiembre
de 1643. Dicho tratado se denominó “Liga Solemne y Pacto”, mediante el cual la Iglesia de Escocia (representada en la Asamblea de Westminster) y el Parlamento inglés solemnemente se comprometían a “la Reforma y defensa de la religión, el honor y felicidad del Rey, la paz y la seguridad de los tres reinos: Escocia, Irlanda e Inglaterra” (Hetherington 1991, 129).

[3] http://tesorodigital.com/archivos/archivos-pdf/808___Exodo_v2.pdf

[4] libro electronico, Harry R. Boer – Historia Iglesia Primitiva,pag.33,ed.FLET/UNILIT

[5] © Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo URL= http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/01/1-la-confesion-de-fe-bautista-de-1689.html cit en https://elteologillo.wordpress.com/2013/02/28/la-confesion-de-fe-bautista-de-1689-es-una-confesion-cristiana-ortodoxa/

[6] Jhon Macarthur, Esclavo final,pag. 1, Grupo Nelson Una división de Thomas Nelson Publishers desde 1798

[7] Michael Green, La Evangelización en La Iglesia Primitiva,pag. 27,ed.Nueva Creacion

[8] Ibid,pag. 44-45

Fuentes consultadas

¿Fue Constantino quién cambió el día de adoración de sábado a domingo?


¿Fue Constantino quién cambió el día de adoración de sábado a domingo?

Por Paulo Arieu

Actualizado: 14-11-2012

Atención de Lunes a Sábado: De 7:00 a 18:00 hrs.

I. El domingo en la Alemania actual (curiosidades culturales de nuestros tiempos)

Las iglesias alemanas recibieron con beneplácito en diciembre del año 2009  el fallo del Tribunal Constitucional Alemán según el cual la apertura de comercios en domingos y feriados es parcialmente inconstitucional en Berlín. Un cartel pegado fuera de un comercio decia: ” Abierto los domingos de 13.00-18.00 horas”

En la capital alemana es normal que haya actividad comercial casi todos los días del año, pero según los juristas, es inconstitucional que los comercios permanezcan abiertos todos los domingos de Adviento, como se llama en Alemania a los domingos de diciembre según el calendario cristiano. El problema de los domingos comerciales atañe a la libertad de culto y su ejercicio, pues desde el punto de vista cristiano los domingos son días de recogimiento.

La ley debe designar de manera reconocible los domingos y feriados como días de descanso“, señaló el presidente del Tribunal, Hans-Jürgen Papier, al anunciar el veredicto.

Con ello la Corte Constitucional dio parcialmente lugar a la demanda de las dos mayores iglesias alemanas, la evangélica y la católica, que habían apelado a la ley aprobada en Berlín en 2006 -la más liberal de todo Alemania-. Desde entonces los comercios pueden abrir hasta diez domingos al año. Entre ellos están los cuatro domingos anteriores a Navidad. La Iglesia Evangélica saludó el veredicto. Lo consideró una señal inequívoca contra el comercio y a favor de un domingo como día de descanso común para todos, dijo la presidente de la Iglesia Evangélica Alemana, Katrin Göring-Eckardt, a la televisora ZDF.

Según los juristas, del llamado artículo eclesiástico de Weimar de la Constitución Alemana surge una protección constitucional del domingo.

La ocupación laboral típica debe cesar los domingos y feriados“, se lee en el veredicto.Las objeciones de los juristas apuntan sobre todo contra una apertura indiscriminada de comercios varios domingos seguidos, sin que haya otro justificativo para ello que el “interés en comprar y vender”.

De los cuatro domingos comerciales que a partir de ahora el Senado de Berlín puede aprobar “en interés público“, el Tribunal ordenó limitar el horario entre las 13 y las 20 horas. Además los negocios de Berlín podrán abrir otros dos domingos por motivos como aniversarios de las tiendas o festividades callejeras.Según el veredicto, el domingo no sólo se protege en relación con la libertad religiosa. El domingo como día de descanso es un fundamento esencial para que las personas puedan reponerse y organizar su vida comunitaria.

La Federación de Comerciantes Minoristas Alemanes destacó que el veredicto del Tribunal Constitucional sigue permitiendo la apertura en domingo en ciertos casos. En una gran ciudad como Berlín algo así debe ser posible, dijo el gerente general del organismo, Stefan Genth, a la ZDF. De todos modos, hasta fin de este año, los comercios de Berlín podrán abrir los domingos.

II. Es el domingo un invento del hombre?

Muchas personas creen sinceramente que el domingo  es un invento del hombre, o que fue un edicto promulgado por el emperador Constantino siglos después de la resurrección de Jesús. Esto es un error. Quiero concentrarme en responder la pregunta que encabeza este artículo, citando algunos padres de la iglesia apostólica que son anteriores a Constantino.Debo aclarar que las enseñanzas de los padres de la Iglesia post-apostólica no poseen el mismo peso de autoridad de las Escrituras. La Palabra de Dios es nuestra única norma de fe y práctica. La tradición cristiana de los primeros siglos nos sirve para observar cuales fueron las costumbres y las interpretaciones doctrinales de los cristianos durante la historia y poder tener un panorama mas claro a la luz de la Biblia de cual fue la enseñanza apostólica.

Pero es interesante notar cómo estas personas interpretaron las enseñanzas de los apostoles, ya que algunos de ellos fueron incluso discípulos directos de algunos de ellos, y fueron testigos oculares de la manera en que la Iglesia manejaba sus asuntos cuando los apóstoles aun vivían. Los “Adventistas del Séptimo Día” insisten en que fue Constantino quien cambió el día de adoración de sábado a domingo en el 325 de nuestra Era. LA AFIRMACIÓN DE LOS SABATISTAS DE QUE, EN EL CONCILIO DE LAODICEA, LA IGLESIA CATÓLICA ROMANA cambió el día de reposo del séptimo al primer día de la semana no es verdadera. El sábado no fue cambiado en ese concilio.

Lo que sí ocurrió en ese Concilio fue una maniobra anti-semítica para convertir en ilegal el culto de los cristianos en el séptimo día. Pero es necesario observar que había miles de cristianos que ya tenían culto el domingo, el primer día de la semana. Muchos en la iglesia primitiva ya tenían culto en domingo.

“El anti-judaísmo jugó su papel en la polémica cristiana del siglo segundo contra la observancia del día de reposo judío, pero de esto no se sigue que esto motivó la introducción del culto cristiano en domingo. Porque ya hemos argüido que el culto en domingo data del siglo primero, mientras que pocos cristianos del siglo segundo comparan y contrastan el sábado judío con el domingo cristiano. Las discusiones despectivas del sábado judío por lo general no se refieren al domingo cristiano. Si el domingo fuera un substituto reciente del sábado judío, sería de esperarse que hubiese muchos más debates sobre la superioridad del domingo sobre el sábado”. R. J. Bauckham, From Sabbath to Lord´s Day, p. 271, editado por D. A. Carson.

Algunos escritos que son anteriores al 325:

1. Ignacio de Antioquía, discípulo del apóstol Juan (31-107), el tercer obispo de Antioquia, que murió en el 108 d.C.

“No debemos sabatizarnos más, sino que debemos guardar el día del Señor en el cual nuestra vida fue levantada”. “Este es el día del Señor, el día consagrado a la resurrección, el más importante de todos los días”. [0]

En LA EPÍSTOLA DE IGNACIO: AÑO 107 d. C. – “No os engañéis con doctrinas extrañas, ni antiguas fábulas, que no aprovechan. Porque, si vivimos todavía según la ley judía, reconocemos que no hemos recibido la gracia … Si, por lo tanto, los que se criaron en el antiguo orden de cosas han entrado en posesión de una nueva esperanza, no guardando más el sábado, sino viviendo en la observancia del día del Señor, en el cual también nuestra vida ha renacido nuevamente por Él y por su muerte”.

También escribió:

“Por lo tanto, si los que fueron traídos en el antiguo orden de cosas han entrado en posesión de una nueva esperanza, no observando más el sábado, sino viviendo en la observancia del día del Señor, en el cual también nuestra ha resurgido en Él … Por lo tanto, no guardemos más el sábado a la manera judía, y regocijémosnos en días de holganza; porque “el que no trabaja, que no coma”… que cada amigo de Cristo guarde el día del Señor como una festividad, el día de resurrección, el rey y jefe de todos los días [de la semana]” “Epístola de Ignacio a los Magnesios”, The Ante-Nicene Fathers, vol. 1, pp. 62-63 (énfasis añadido).

2. Justino Mártir (100-165): En su diálogo con Trifón nos dice que los cristianos no

“celebran las festividades judías, ni observan sus sábados”.[1]

“Y en el día llamado domingo, todos los que viven en ciudades o en el campo reúnanse en un lugar, y léanse las memorias de los apóstoles o los escritos de los profetas… Pero el domingo es el día en el cual todos nosotros tenemos asamblea común, porque es el primer día de la semana en que Dios … hizo el mundo; y Cristo Jesús nuestro Salvador ese mismo día resucitó de entre los muertos”.

Otros autores citan mas o menos lo mismo de J.Martir:

“En el día que llamamos domingo se realiza una asamblea de todos los que viven en la ciudad y en el campo, en la cual son leidas las memorias de los apóstoles y los escritos de los profetas… Fue éste el día en el cual comenzó la creación del mundo y en el cual Cristo se levantó de los muertos”. [2]

La “Apología” de Justino se escribió en Roma más o menos en el año 140, sólo 44 años después de que el apóstol Juan recibió la visión de Apocalipsis en Patmos. La Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge dice así de las obras de Justino:

“En estas obras, Justino profesa presentar el sistema de doctrina sostenido por todos los cristianos, y trata de ser ortodoxo en todos los puntos. La única diferencia que él sabe que existía entre los cristianos concernía al milenio. Por esto, Justino es un testigo incontestable de la unidad de la fe en la iglesia de su tiempo, y del hecho de que existiese el tipo gentil de cristianismo”. Citado  por Canright en The Complete Testimony of the Early Fathers, Fleming H. Revell, 1916, pp. 24-25.

Nota: Ya en esta época, el año 140 d. C., la única diferencia importante entre los cristianos era en lo concerniente al milenio. En ese tiempo, no había desacuerdo en la observancia del domingo y, como se verá, Justino dice que ése era el día en que tenían culto todos los cristianos.

En el capítulo 67 de su primera Apología, titulado: “Culto Semanal de los Cristianos”, escribiendo al emperador pagano, Justino declara:

“… bendecimos al Hacedor de todo por medio de su Hijo Jesucristo, y por medio del Espíritu Santo. Y en el día llamado domingo, todos los que viven en las ciudades o en el campo reúnanse en un solo lugar, y léanse las memorias de los apóstoles o los escritos de los profetas, hasta donde el tiempo lo permita; luego, cuando el lector haya concluido la lectura, el presidente instruya y exhorte verbalmente a imitar estas buenas cosas. Entonces levantémonos todos y oremos y, como hemos dicho antes, cuando nuestra oración haya terminado, tráiganse pan y vino … Pero el domingo es el día en que todos tenemos nuestra asamblea común porque es el primer día en el que Dios, habiendo efectuado el cambio en las tinieblas y la materia, hizo el mundo; y Jesucristo nuestro Salvador en el mismo día resucitó de entre los muertos”. The Ante-Nicene Fathers, Vol. 1, pp. 185-186 (el énfasis ha sido añadido).

3. Ireneo, discípulo de Policarpo, quien fue a su vez discípulo del apóstol Juan (130-195):

“En el día del Señor cada uno de nosotros los cristianos guarda el día de reposo, meditando en la ley, y regocijándonos en las obras de Dios”. [3]

“El misterio de la resurrección del Señor no puede ser celebrado en ningún otro día que no sea el día del Señor, y en él solamente deberíamos observar el partimiento de la fiesta pascual”.

4. Tertuliano (160-220): Escribe que los cristianos

“celebramos el domingo como un día de gozo. En el día del Señor pensamos que es incorrecto ayunar o aun postrarnos en oración”. [4]

Escribió alrededor del año 200 d. C.: En su Apología, en el Capítulo 16, dice Tertuliano:

“Solemnizamos el día después del sábado en contraste con los que llaman día de reposo a este día y en él se dedican a holgar y a comer, apartándose de las antiguas costumbres judías, de las cuales ellos son ahora muy ignorantes”. “Otros, con mayor preocupación por las buenas maneras, debe confesarse, suponen que el sol es el dios de los cristianos, porque es un hecho bien conocido que nosotros oramos al oriente o porque hacemos del domingo un día de fiesta”. The Ante-Nicene Fathers, vol. 3, p. 123 (énfasis añadido).

Nota: La iglesia primitiva explicaba por qué oraban hacia el oriente. Era porque “como el relámpago que brilla en el oriente y se muestra hasta el poniente, así será la venida del Hijo del hombre:” para que por medio de esto sepamos y entendamos que Él aparecerá desde el oriente repentinamente”. Ancient Syriac Documents, The Ante-Nicene Fathers, vol. 8, p. 668.

5. Clemente de Alejandría (contemporáneo de Tertuliano), EN EGIPTO, EN EL AÑO 194 d.C.:

“Un verdadero cristiano, de acuerdo con lo ordenado en el evangelio, observa el dia del Señor echando fuera todos los malos pensamientos y dedicándose a todo lo bueno, honrando la resurrección del Señor, la cual tomó lugar en ese día”. [5]

Clemente, escribiendo alrededor del año 194 d. C., dice:

“En cumplimiento del precepto, él guarda el día del Señor cuando abandona el temperamento malvado y asume el de los gnósticos, glorificando en sí mismo la resurrección del Señor”. Libro 7, Capítulo 12 (énfasis añadido).

6. LA EPÍSTOLA DE BERNABÉ: (Libro no canónico) Más o menos en el año 100 d. C. –

“De aquí que nosotros también guardemos el octavo día con gozo, el día en que Jesús resucitó de entre los muertos”.

7. LAS CONSTITUCIONES APOSTÓLICAS: Vida de la iglesia en el siglo segundo: –

“En el día de la resurrección del Señor – esto es, el día del Señor – no dejen de reunirse, dando gracias a Dios y alabándole por las misericordias que Dios os ha concedido por medio de Cristo”.

8. DIONISIO, OBISPO DE CORINTO, EN GRECIA, (AÑO 170 d. C.).

Dionisio era obispo de Corinto, la iglesia que Pablo levantó y a la cual le dio la orden sobre la ofrenda que habría de ser recogida en domingo, en 1 Corintios 16:1-2. Dice así:

“Pasamos este santo día del Señor, en el cual leímos vuestra carta, desde cuya constante lectura podremos extraer amonestación”. Eusebius, Ecclesiastical History, Bk. 4, Chapter 23 (énfasis añadido).

Observación: Deducimos entonces que no fue Constantino quien efectuó el cambio; fue nuestro Dios con Su suprema autoridad quien designó el día de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo como el día de descanso semanal que la Iglesia debía observar hasta que el Señor vuelva. Creemos que para Israel el mandamiento es eterno y deberán continuar descansando el sábado. No asi la iglesia cristiana.

9. CARTA DE PLINIO, AÑO 107 d. C.

Plinio fue gobernador de Bitinia, en Asia Menor, desde el años 106 hasta el 108 d. C. En el año 107, escribió a Trajano, el emperador, concerniente a los cristianos. Esto es lo que dijo:

“Acostumbraban reunirse en un día específico y antes de que fuera de día, y cantar alternadamente un himno a Cristo como si fuera Dios … cuando estas cosas se hacían, era su costumbre separarse y luego volver a juntarse para una comida que tenían juntos sin ningún desorden”.

Sabemos que el día en que la iglesia primitiva partía el pan era domingo. “El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan …”. Hechos 20:7.

10. EN EL AÑO 120 d.C., LA EPÍSTOLA DE BERNABÉ (No canónica) dice en el capítulo 2:

“El incienso me es vana abominación, y me son insoportables vuestras lunas nuevas y vuestros días de reposo. Por lo tanto, él ha abolido estas cosas”.

Cuando habla de del primer día de la semana, Bernabé dice:

“Por lo cual también guardamos el octavo día con gozo, el día también en que Jesús resucitó de entre los muertos”. Capítulo 25.

¿QUIÉN CAMBIÓ EL DÍA DE REPOSO DEL SÁBADO AL DOMINGO? ¿FUE LA IGLESIA CATÓLICA ROMANA?

A menudo se hace la pregunta: ¿No es rendir homenaje a la Iglesia Católica Romana tener culto en domingo, y no cambió Constantino el día de culto? Se asegura que el edicto de Constantino de Marzo 7, 321 cambió el día. El edicto de Constantino dice:

“Que en el venerable día del sol [venerabili dei Solis], los magistrados y el pueblo que vive en las ciudades reposen, y que cierren todos los talleres. Sin embargo, en el campo, las personas que se ocupan de la agricultura pueden, libre y legalmente, continuar sus actividades”. Codex Justinianus, libro 3, título 12,3, trad. en Schaff, History of the Christian Church, 5ta. ed. (New York: Charles Scribner, 1902), vol. 3, p. 380, nota 1.

¿CONOCEMOS SIQUIERA EL VERDADERO SÁBADO?

En 1582, Gregorio XIII encontró un error de cálculo en el calendario y ordenó omitir desde el 5 hasta el 14 de octubre y tres años bisiestos en cada siglo. En Inglaterra, 11 días (Septiembre 3-13) fueron omitidos en 1752, además de otros cambios. (Véase Heresies Exposed, p. 167).

Algunas razones por las que no guardamos el sábado

a) Jesús resucitó en domingo:
b) No se ordena a los cristianos guardar el sábado
c) La ley sacerdotal y ceremonial está cumplida por Cristo
d) El sábado es mandamiento eterno para los judíos
e) Gentiles no guardaron el sábado

Veremos el uso del sábado en el A.T.

III. El Sábado En El Antiguo Testamento

Cualquier persona podría decir que el día para adorar a Dios es lo de menos, porque esto se puede hacer todos los días, y esto es así, todos los días y a cualquier hora podemos adorar a Dios. Pero a la hora de dedicarle un día, en forma exclusiva para adorarle y para olvidarnos de todas nuestras actividades de la vida cotidiana, para dejar a un lado nuestros trabajos y ocupaciones diarias entonces debemos recordar que Dios no pide cualquier día de la semana, debemos recordar que Dios le pide en forma exclusiva a Israel el sábado (Éx. 20:8-11).

  • Acuérdate del día de reposo para santificarlo.Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. (Éx. 20:8-11 RV 1960)

El sábado es el séptimo día de la semana (sexto en nuevas culturas). El nombre “sábado” proviene del latín sábbatum, y a su vez del hebreo shabbat, que significa descanso. Aunque también se menciona que en otros idiomas como el inglés (Saturday) se puede decir que es el día de Saturno. Para algunas religiones como el Judaísmo y los cristianos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, el sábado es el séptimo día de la semana dado por Dios desde la creación a la humanidad para su descanso. Literalmente, la palabra significa ‘cesar’ o ‘parar’ (según Gén. 2.2 refiriéndose a Dios Yahvéh: “Y cesó el séptimo día de todo el trabajo que había hecho”, en hebreo vaYshbot baYom haShevi’i, וישבות ביום השביעי).

El sábado era para Israel, un día establecido por Dios, quien lo bendijo y lo apartó exclusivamente para él al declararle santo (Gen 2:1-3).

  • “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Gen 2:1-3 RV 1960)

El sábado, para Israel  (y como cité, también algunas comunidades cristianas como los adventistas lo hacen), es un día para apartarse del trabajo, de las conversaciones cotidianas, de los asuntos particulares y actividades diarias y deleitarse en Dios  (Is. 58:13,14). Pero en nuestra cultura cristiana occidental, esta práctica la realizamos el dia domingo, como lo ha venido haciendo regularmente la iglesia desde los tiempos de los apóstoles que evangelizaron Europa.

  • “Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.” (Is. 58:13,14 RV 1960)

El sábado fue dado como norma de obediencia y serviría como señal entre Dios y su pueblo, pero decir que era solo para ellos es algo contradictorio, debido a que fue dado en la creación, antes de que existieran los judíos y el mismo Jesús dijo que había sido dado a la humanidad.

  • “También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” Mar 2:27

El término hombre es traducido del griego “ándsropos” que significa gente, hombre, humano. Indicando que el sábado es un día que fue hecho por causa de la humanidad y no solo de los judíos. Otro aspecto que debemos tener en cuenta es que Jesús se presenta como el Señor del sábado “Sepan que el Hijo del hombre es Señor del sábado” Mat 12:8 Con ellos dando a entender que el sábado es un día de su propiedad. El término Señor deriva del griego “kurios” Señor, Soberano, Dueño, Amo. Así el sábado es propiedad exclusiva de Jesús, tal como lo dijera en Is. 58:13,14 donde se dice que debía ser dedicado solo a hacer, hablar y actuar según la voluntad de Dios.

La Ley

Todos los documentos legales incorporados a la ley prescriben la observancia del sábado, por medio del cese de trabajo realizado en los seis días de la semana. Así lo dicen el libro del pacto (Éx 23:12), el decálogo (Éx 20:8-11), donde se halla el concepto de que el sábado es en memoria de la creación; (cf. Dt. 5:12-16), las prescripciones en cuanto al culto (Éx. 34:12ss), la ley de santidad (Lv. 23:3; 26.2) y el código sacerdotal (Éx. 31.12-17; 35.1ss; Nm. 28.9s).

  • “Seis días trabajarás, y al séptimo día reposarás, para que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero.” (Ex. 23;12 Rv 1960)
  • Acuérdate del día de reposo para santificarlo.Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.(Ex. 20:8-11 Rv 1960)
  • “Guardarás el día de reposo para antificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado.Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;  mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú.  Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo.  Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da. “(Deut. 5:12-16 RV 1960)
  • ” Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera. Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es. Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitarán, y comerás de sus sacrificios; o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán fornicar también a tus hijos en pos de los dioses de ellas. No te harás dioses de fundición. La fiesta de los panes sin levadura guardarás; siete días comerás pan sin levadura, según te he mandado, en el tiempo señalado del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto. Todo primer nacido, mío es; y de tu ganado todo primogénito de vaca o de oveja, que sea macho. Pero redimirás con cordero el primogénito del asno; y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. Redimirás todo primogénito de tus hijos; y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías.  Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás; aun en la arada y en la siega, descansarás.  También celebrarás la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año.  Tres veces en el año se presentará todo varón tuyo delante de Jehová el Señor, Dios de Israel. Porque yo arrojaré a las naciones de tu presencia, y ensancharé tu territorio; y ninguno codiciará tu tierra, cuando subas para presentarte delante de Jehová tu Dios tres veces en el año. No ofrecerás cosa leudada junto con la sangre de mi sacrificio, ni se dejará hasta la mañana nada del sacrificio de la fiesta de la pascua. Las primicias de los primeros frutos de tu tierra llevarás a la casa de Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre. Moisés y las tablas de la ley  Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel.  Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.  Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios.  Y Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés, y he aquí la piel de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de acercarse a él.  Entonces Moisés los llamó; y Aarón y todos los príncipes de la congregación volvieron a él, y Moisés les habló.  Después se acercaron todos los hijos de Israel, a los cuales mandó todo lo que Jehová le había dicho en el monte Sinaí.  Y cuando acabó Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro.  Cuando venía Moisés delante de Jehová para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía; y saliendo, decía a los hijos de Israel lo que le era mandado. Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios.(Éx. 34:12-35 RV 1960)
  • “Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo, santa convocación; ningún trabajo haréis; día de reposo es de Jehová en dondequiera que habitéis. (Lev. 23:3 RV 1960)
  • “Guardad mis días de reposo,y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehová. ” (Lev. 26:2 RV 1960)

La más antigua de estas leyes, Éx. 31.12ss, basa la prohibición de trabajar en razones humanitarias: el reposo de todo trabajo cada siete días es bueno tanto para el hombre como para el animal. Encontramos lo mismo en Dt. 5.12-14. Y el versículo 15 agrega que los esclavos de los israelitas debían descansar el sábado porque, como los israelitas mismos habían sido esclavos en Egipto y Dios los había liberado, en gratitud debían ser considerados con los esclavos.

  • “Habló además Jehová a Moisés, diciendo: Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo. Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá. 16 Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.  Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios. ” (Éx. 31:12-18 RV 1960)
  • Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado.Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú.” (Deut. 5.12-14 RV 1960)
  • Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo.(Deut 5:15 RV 1960)

En cuanto a a) la clase de trabajo que no era permitido hacer en sábado, la ley era bastante general (Éx. 20:8-10; Deut. 5:14; etc.). Era más explícita al referirse a las grandes fiestas como b) la Pascua (Lev. 23:7ss; Num. 28:18), c) el Pentecostés (Lev. 23:21; Num. 28:26), d) el año nuevo (Lev. 23.25; Num. 29:1), e) el Día de Expiación (Num. 29:7) y f) las fiestas de convocación (Lev. 23:35; Num. 29:12).

  • a. Clase de trabajo
  • “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.”(Éx. 20:8-10 RV 1960)
  • “mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú.”(Deut. 5:14 RV 1960)
  • El primer día tendréis santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.Y ofreceréis a Jehová siete días ofrenda encendida; el séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo haréis.Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega.Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo[a] la mecerá.Y el día que ofrezcáis la gavilla, ofreceréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a Jehová.Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a Jehová en olor gratísimo; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin.No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis.Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán.Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo[c]contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehová.Y ofreceréis con el pan siete corderos de un año, sin defecto, un becerro de la vacada, y dos carneros; serán holocausto a Jehová, con su ofrenda y sus libaciones, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.Ofreceréis además un macho cabrío por expiación, y dos corderos de un año en sacrificio de ofrenda de paz.Y el sacerdote los presentará como ofrenda mecida delante de Jehová, con el pan de las primicias y los dos corderos; serán cosa sagrada a Jehová para el sacerdote.Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones.Cuando segareis la mies de vuestra tierra, no segaréis hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu siega; para el pobre y para el extranjero la dejarás. Yo Jehová vuestro Dios.Y habló Jehová a Moisés, diciendo:Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación.Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.También habló Jehová a Moisés, diciendo: A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios.Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será cortada de su pueblo.Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo.Ningún trabajo haréis; estatuto perpetuo es por vuestras generaciones en dondequiera que habitéis.Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo.Y habló Jehová a Moisés, diciendo:Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días.El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis.Estas son las fiestas solemnes de Jehová, a las que convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Jehová, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo,además de los días de reposo de Jehová, de vuestros dones, de todos vuestros votos, y de todas vuestras ofrendas voluntarias que acostumbráis dar a Jehová.Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será también día de reposo.Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días.Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis. En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos, para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.Así habló Moisés a los hijos de Israel sobre las fiestas solemnes de Jehová.” (Lev. 23:7ss RV 1960)
  • b. Pascua:
  • “El primer día será santa convocación; ninguna obra de siervos haréis.” (Num. 28:18 RV 1960)
  • c.Pentecostés:“Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones.” (Lev. 23:21 RV 1960)“Además, el día de las primicias, cuando presentéis ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis.” (Num. 28:26 RV 1960)
  • d. El año nuevo

    “Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.” (Lev. 23.25 RV 1960)

    “En el séptimo mes, el primero del mes, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis; os será día de sonar las trompetas.” (Num. 29:1 RV 1960),

  • e. Día de Expiación
  • En el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas; ninguna obra haréis; (Num. 29:7 RV 1960)
  • f. las fiestas de convocación
  • El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis. “(Lev. 23:35 RV 1960)

  • También a los quince días del mes séptimo tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis, y celebraréis fiesta solemne a Jehová por siete días. (Num. 29:12.RV 1960)

Durante el cautiverio, cuando a los judíos no les era permitida la práctica pública de su fe, la observancia del sábado y la CIRCUNCISIÓN fueron la “señal” que los distinguió de los gentiles (Éx 31.13-17; Ez 20.12, 20). Sea cual fuera la razón, el carácter del sábado se transforma, según se ve en los escritos del cautiverio y del postcautiverio. La obligación del descanso se convierte, de un acompañamiento necesario para los actos del culto, en un fin en sí mismo. Se convierte en una forma de autonegación agradable a la Deidad, como acto de obediencia implícita a su mandato positivo. Toda legislación posterior nace de esta idea. En Ezequiel y la ley de santidad, el sábado es señal arbitraria del pacto entre Dios e Israel, y de la fidelidad individual a dicho pacto. El código sacerdotal exalta el sábado, y basa su sanción en el ejemplo del Creador (Gn 2.2ss; Éx 31.17); trata de forzar su observancia con la imposición de la pena de muerte (Éx 31.14; Nm 15.32-36).

  • Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo. Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá. Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo.Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.(Éx. 31:13-17 RVR 1960)
  • “Y les di también mis días de reposo, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.”(Ez 20:12 RV 1960)
  • “y santificad mis días de reposo, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios. ” (Ez. 20:20 RV 1960)
  • 2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 3 Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,5 y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,6 sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra. 7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. 10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos. 11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; 12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice.13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus.14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates. 15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. 18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.20 Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. 21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona,[a] porque del varón fue tomada.24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.25 Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban. (Gen. 2:2-25  RV 1960)
  • “Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó. (Éx. 31:17 RVR1960)
  • ” Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo. (Éx. 31:14 RV 1960)
    “Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en día de reposo. Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación; y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de hacer.Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento. Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés.” (Núm. 15:32-36 RV 1960)
  • “No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes.” (Is. 1:13 RV 1960)
    “Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo,[a] y todas sus festividades. (Os. 2:11 RV 1960)
  • Amós 8:5 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    5 diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza,Exodo 34:21 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    21 Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás; aun en la arada y en la siega, descansarás.
  • Isaías 1:12-31 Reina-Valera 1960 (RVR1960)12 ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios? 13 No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo,[a] el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. 14 Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas.15 Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.16 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.18 Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.19 Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra;20 si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho. 21 ¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel? Llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad; pero ahora, los homicidas.22 Tu plata se ha convertido en escorias, tu vino está mezclado con agua. 23 Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.24 Por tanto, dice el Señor, Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios; 25 y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza. 26 Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel. 27 Sion será rescatada con juicio, y los convertidos de ella con justicia. 28 Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos. 29 Entonces os avergonzarán las encinas que amasteis, y os afrentarán los huertos que escogisteis. 30 Porque seréis como encina a la que se le cae la hoja, y como huerto al que le faltan las aguas.31 Y el fuerte será como estopa, y lo que hizo como centella; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien apague.1 Samuel 9:9 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    9 (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.)Isaías 56:2-12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    2 Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo[a] para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal.3 Y el extranjero que sigue a Jehová no hable diciendo: Me apartará totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco.4 Porque así dijo Jehová: A los eunucos que guarden mis días de reposo,[b] y escojan lo que yo quiero, y abracen mi pacto, 5 yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá. 6 Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto,7 yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos. 8 Dice Jehová el Señor, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él a sus congregados. 9 Todas las bestias del campo, todas las fieras del bosque, venid a devorar. 10 Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir. 11 Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado. 12 Venid, dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, o mucho más excelente.Isaías 58:13-14 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    13 Si retrajeres del día de reposo[a] tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, 14 entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.Isaías 66:23 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    23 Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.Jeremías 17:19-27 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    19 Así me ha dicho Jehová: Ve y ponte a la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y ponte en todas las puertas de Jerusalén, 20 y diles: Oíd la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo Judá y todos los moradores de Jerusalén que entráis por estas puertas. 21 Así ha dicho Jehová: Guardaos por vuestra vida de llevar carga en el día de reposo, y de meterla por las puertas de Jerusalén. 22 Ni saquéis carga de vuestras casas en el día de reposo, ni hagáis trabajo alguno, sino santificad el día de reposo, como mandé a vuestros padres. 23 Pero ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, sino endurecieron su cerviz para no oír, ni recibir corrección. 24 No obstante, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día de reposo,[d] sino que santificareis el día de reposo,[e] no haciendo en él ningún trabajo, 25 entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá y los moradores de Jerusalén; y esta ciudad será habitada para siempre. 26 Y vendrán de las ciudades de Judá, de los alrededores de Jerusalén, de tierra de Benjamín, de la Sefela, de los montes y del Neguev, trayendo holocausto y sacrificio, y ofrenda e incienso, y trayendo sacrificio de alabanza a la casa de Jehová. 27 Pero si no me oyereis para santificar el día de reposo,[f] y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de reposo,yo haré descender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.Jeremías 17:19-27 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
    19 Así me ha dicho Jehová: Ve y ponte a la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y ponte en todas las puertas de Jerusalén, 20 y diles: Oíd la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo Judá y todos los moradores de Jerusalén que entráis por estas puertas. 21 Así ha dicho Jehová: Guardaos por vuestra vida de llevar carga en el día de reposo,y de meterla por las puertas de Jerusalén. 22 Ni saquéis carga de vuestras casas en el día de reposo, ni hagáis trabajo alguno, sino santificad el día de reposo, como mandé a vuestros padres. 23 Pero ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, sino endurecieron su cerviz para no oír, ni recibir corrección. 24 No obstante, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día de reposo,[d] sino que santificareis el día de reposo, no haciendo en él ningún trabajo, 25 entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá y los moradores de Jerusalén; y esta ciudad será habitada para siempre. 26 Y vendrán de las ciudades de Judá, de los alrededores de Jerusalén, de tierra de Benjamín, de la Sefela, de los montes y del Neguev, trayendo holocausto y sacrificio, y ofrenda e incienso, y trayendo sacrificio de alabanza a la casa de Jehová. 27 Pero si no me oyereis para santificar el día de reposo, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de reposo, yo haré descender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.

Otra modificación después del cautiverio en la observancia del sábado se advierte en la pérdida del carácter alegre y festivo del sábado que existía anterior al cautiverio (Is 1.13; Os 2.11). En aquel entonces no se compraba ni vendía (Am 8.5), el trabajo del campo se suspendía incluso en tiempo de cosecha (Éx 34.21), se visitaba el santuario (cf. Is 1.12s) y se consultaba a los videntes (1 S 9.9), mientras que en las profecías después del cautiverio se alude a la observancia del sábado como supremo deber religioso y como condición para la realización de las esperanzas mesiánicas (Is 56.2ss; 58.13s; 66.23; Jer 17.19ss).

  • “No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes”.(Is. 1:13 RV 1960)
    “11 Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades.” (Os. 2:11 RV 1960)
    “diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza,” (Am. 8:5 R.V1960)
    “¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios?  No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes.  Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas.  Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.  Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;  aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.  Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.  Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; 20 si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.Juicio y redención de Jerusalén  ¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel? Llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad; pero ahora, los homicidas. Tu plata se ha convertido en escorias, tu vino está mezclado con agua. Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.  Por tanto, dice el Señor, Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios;  y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza.  Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel.  Sion será rescatada con juicio, y los convertidos de ella con justicia. Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos. Entonces os avergonzarán las encinas que amasteis, y os afrentarán los huertos que escogisteis. Porque seréis como encina a la que se le cae la hoja, y como huerto al que le faltan las aguas.  Y el fuerte será como estopa, y lo que hizo como centella; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien apague.” (Is. 1:12-31 RV 1960)
    ” (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.) (Éx 34.21,RV 1960)
    ” Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo[a] para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal.3 Y el extranjero que sigue a Jehová no hable diciendo: Me apartará totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco.4 Porque así dijo Jehová: A los eunucos que guarden mis días de reposo, y escojan lo que yo quiero, y abracen mi pacto,5 yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá. Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.  Dice Jehová el Señor, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él a sus congregados.  Todas las bestias del campo, todas las fieras del bosque, venid a devorar. 10 Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir.  Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado. 12 Venid, dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, o mucho más excelente.” (Is. 56:2-12 RV 1960)
    “Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, 14 entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.”(Is. 58:13-14 RV 1960)
    “Y de mes en mes, y de día de reposo  en día de reposo,  vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová. “(Is. 66:23 RV 1960)
  • “Así me ha dicho Jehová: Ve y ponte a la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y ponte en todas las puertas de Jerusalén, 20 y diles: Oíd la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo Judá y todos los moradores de Jerusalén que entráis por estas puertas. Así ha dicho Jehová: Guardaos por vuestra vida de llevar carga en el día de reposo,y de meterla por las puertas de Jerusalén.  Ni saquéis carga de vuestras casas en el día de reposo,ni hagáis trabajo alguno, sino santificad el día de reposo, como mandé a vuestros padres. Pero ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, sino endurecieron su cerviz para no oír, ni recibir corrección. No obstante, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día de reposo, sino que santificareis el día de reposo, no haciendo en él ningún trabajo, entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá y los moradores de Jerusalén; y esta ciudad será habitada para siempre. Y vendrán de las ciudades de Judá, de los alrededores de Jerusalén, de tierra de Benjamín, de la Sefela, de los montes y del Neguev, trayendo holocausto y sacrificio, y ofrenda e incienso, y trayendo sacrificio de alabanza a la casa de Jehová. Pero si no me oyereis para santificar el día de reposo,y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de reposo, yo haré descender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.” (Jer. 17:19-27 RV 1960 )

Como un correctivo al excesivo legalismo que está implícito en las prácticas sabáticas, Isaías condena el ayuno ritual y lo reubica en el contexto de la justicia hacia los oprimidos, de compartir lo que se come con los hambrientos (Is 58.3-13s).

  • “Dicen: “¿Por qué hemos ayunado, y tú no lo ves?   ¿Por qué nos hemos humillado, y tú no haces caso?”  He aquí, en el día de vuestro ayuno buscáis vuestra conveniencia  y oprimís a todos vuestros trabajadores. He aquí, ayunáis para contiendas y riñas,   y para herir con un puño malvado.   No ayunéis como hoy,  para que se oiga en lo alto vuestra voz. ¿Es ése el ayuno que yo escogí para que un día se humille el hombre?   ¿Es acaso para que incline su cabeza como un junco,  y para que se acueste en cilicio y ceniza?    ¿Llamaréis a esto ayuno y día acepto al SEÑOR? ¿No es éste el ayuno que yo escogí:   desatar las ligaduras de impiedad,   soltar las coyundas del yugo,   dejar ir libres a los oprimidos,    y romper todo yugo?  ¿No es para que partas tu pan con el hambriento,    y recibas en casa a los pobres sin hogar;    para que cuando veas al desnudo lo cubras,   y no te escondas de tu semejante? Entonces tu luz despuntará como la aurora, y tu recuperación brotará con rapidez;  delante de ti irá tu justicia;  y la gloria del SEÑOR será tu retaguardia. Entonces invocarás, y el SEÑOR responderá; clamarás, y El dirá: “Heme aquí.” Si quitas de en medio de ti el yugo, el amenazar con el dedo y el hablar iniquidad,n0 y si te ofreces al hambriento,    y sacias el deseo del afligido,  entonces surgirá tu luz en las tinieblas,    y tu oscuridad será como el mediodía. Y el SEÑOR te guiará continuamente,  saciará tu deseo en los lugares áridos y dará vigor a tus huesos;  serás como huerto regado   y como manantial cuyas aguas nunca faltan. Y los tuyos reedificarán las ruinas antiguas;    levantarás los cimientos de generaciones pasadas,     y te llamarán reparador de brechas,    restaurador de calles donde habitar. Si por causa del día de reposo apartas tu pie   para no hacer lo que te plazca en mi día santo,    y llamas al día de reposo delicia, al día santo del SEÑOR, honorable,     y lo honras, no siguiendo tus caminos,    ni buscando tu placer,  ni hablando de tus propios asuntos, (Is 58.3-13 LBLA)

En otros idiomas

Éstos son algunos de los nombres que recibe el sábado en distintos idiomas:

Idioma Nombre Etimología
alemán
aymara
español
catalán
francés
indonesio
italiano
polaco
ruso
portugués
ucraniano
asturiano
Samstag
sawaru
sábado
dissabte
samedi
sabtu
sabato
sóbota
Суббота
sábado
Субота
sábadu
día del shabat
hebreo שבת shabbat
alemán Sonnabend víspera del domingo (Sonntag)
anglosajón
gaélico
galés
holandés
inglés
latín
rumano
sæternesdæg
satharn
sadwrn
zaterdag
saturday
díes saturni
sâmbătă
día de Saturno
japonés 土曜日 / doyôbi día de la tierra
danés
finlandés
islandés
noruego
sueco
lørdag
lauantai
laugardagur
laurdag
Lördag
día de bañarse
chino 星期六 (xīng qī liù) Sexto dia de la semana
quechua k’uychichaw día del arcoiris
euskera larunbata, zapatua ?

IV.  EL SABADO EN LA ERA ACTUAL DE LA IGLESIA

Después de la resurrección de Cristo no hay evidencias en el Nuevo Testamento en el sentido de que el sábado haya sido observado por los creyentes, ni aun en forma errada. Sin duda, la multitud de cristianos judaizantes observaban el reposo; pero no aparece en la Palabra de Dios nada de ello por escrito. Del mismo modo, después de la resurrección de Cristo no aparece ninguna orden a judío, gentil o cristiano en el sentido de que deban guardar el sábado, ni se menciona el quebrantamiento del día del reposo en la numerosa lista de pecados posibles Por el contrario, hay advertencias contra la observancia del reposo por parte de quienes son hijos de Dios bajo la gracia.

a.) Gál. 4:9-10 condena la observancia de días, meses, tiempos y años. Normalmente estas observancias tenían el objeto de merecer el favor de Dios por parte de personas que a veces mostraban temor de Dios y otras veces lo olvidaban.

  • mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? 10 Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años.” (Gal. 4:9-10 RV 1960)

b.) Heb. 4:1-13 contempla el sábado como un tipo del reposo (de sus obras) en que el creyente entra cuando recibe la salvación.

  • Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. 2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. 3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo:  Por tanto, juré en mi ira,   No entrarán en mi reposo; m aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día. 5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. 6 Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, 7 otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo:   Si oyereis hoy su voz,  No endurezcáis vuestros corazones. 8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. 10 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.11 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. 12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. (Heb. 4:1-13RV. 1960)

c.) Col. 2:16-17 instruye al hijo de Dios a fin de que no sea juzgado respecto de días de reposo, e infiere que tal actitud hacia el sábado es razonable en vista de todo lo que Cristo ha llegado a ser para la persona que ahora pertenece a la nueva creación (Col. 2:9-17). En este pasaje se hace referencia en forma muy evidente a los reposos semanales, más que a los reposos extraordinarios a especiales que eran parte de la ley ceremonial.

  • “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,  y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,  y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.” ( Col:2: 9-17 RV 1960)

d.) Ro. 14:5 declara que cuando el creyente está «convencido en su propia mente» estima todos los días iguales. Esto no implica el descuido de la adoración fiel, sino más bien sugiere que para tal persona todos los días están llenos de devoción a Dios.

  • “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.” (Ro. 14:5)

Observación: Debido al hecho de que en el Nuevo Testamento el sábado jamás se incluye como parte de la vida y el servicio del cristiano, la expresión «reposo cristiano» es errada. En conexión con esto, se puede notar que en lugar del reposo de la ley ahora se ha proporcionado el día del Señor de la nueva creación, que excede en gloria, privilegios y bendiciones al reposo.

V. EL SABADO EN LA ERA VENIDERA

En plena armonía con la doctrina del Nuevo Testamento de que el nuevo día del Señor está relacionado solamente con la iglesia, se profetiza que el día del reposo será reinstituido, sucediendo al día del Señor, inmediatamente después de completado el llamamiento de la iglesia y después de haber sido retirada ésta del mundo. En el breve periodo de la tribulación entre el fin de esta dispensación y el comienzo del reino se observará nuevamente el reposo (Mt. 24:20); pero la profecía anuncia en forma especial que el sábado es una característica vital de la edad del reino venidero (Is. 66:23; Ez. 46:1).

  • Mt. 24:20
  • “Y de mes en mes, y de día de reposo[a] en día de reposo,[b] vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.” (Is. 66:23 RV 1960)
  • “Así ha dicho Jehová el Señor: La puerta del atrio interior que mira al oriente estará cerrada los seis días de trabajo, y el día de reposo[a] se abrirá; se abrirá también el día de la luna nueva.”( (Ez. 46:1 Rv 1960)

VI. LA RESURRECCION DE CRISTO Y EL PRIMER DIA DE LA SEMANA

El primer día de la semana ha sido celebrado por la iglesia desde la resurrección de Cristo hasta el presente. Este hecho lo prueban los escritos del Nuevo Testamento, los escritos de los primeros padres y la historia de la iglesia. En casi cada siglo ha habido quienes, no comprendiendo el propósito presente de Dios en la nueva creación, han luchado fervientemente por la observancia del reposo en el séptimo día. En la actualidad, los que se especializan en la exigencia de la observancia del séptimo día combinan su llamado con otras doctrinas antibíblicas. Puesto que el creyente, por designación divina, tiene que observar el primer día de la semana bajo la nueva relación de la gracia, se produce cierta confusión cuando este día se ve investido del carácter de las leyes del reposo del séptimo día y se gobierna por ellas. Todas esas enseñanzas ignoran la doctrina neotestamentaria de la nueva creación.

VII. LA NUEVA CREACION

El Nuevo Testamento revela que el propósito de Dios en la actual dispensación no prevista es el llamamiento de la iglesia (Hch. 15:13-18), y esta multitud redimida es la nueva creación, un pueblo celestial. Aunque se indica que las maravillosas perfecciones y glorias serán completadas para esta compañía como un todo (Ef. 5:25-27), también se revela que ellos individualmente son los objetos de las mayores empresas y transformaciones divinas. De igual modo, como este cuerpo está orgánicamente relacionado con Cristo (1 Co. 12:12), así el creyente individual está vitalmente unido al Señor (1 Co. 6:17; Ro. 6:5; 1 Co. 12:13).

  • “Cuando terminaron de hablar, Jacobo respondió, diciendo: Escuchadme, hermanos.Simón ha relatado cómo Dios al principio tuvo a bien tomar de entre los gentiles un pueblo para su nombre.Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito: DESPUES DE ESTO VOLVERE,  Y REEDIFICARE EL TABERNACULO DE DAVID QUE HA CAIDO.  Y REEDIFICARE SUS RUINAS, Y LO LEVANTARE DE NUEVO, PARA QUE EL RESTO DE LOS HOMBRES BUSQUE AL SEÑOR, Y TODOS LOS GENTILES QUE SON LLAMADOS POR MI NOMBRE,DICE EL SEÑOR, QUE HACE SABER TODO ESTO DESDE TIEMPOS ANTIGUOS.(Hch. 15:13-18 RV 1960)
  • Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.” ( Ef. 5:25-27 RV 1960)
  • Y cuando ellos callaron, Jacobo respondió diciendo: Varones hermanos, oídme. Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre.Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:16 Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar, Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre,Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos.” (Hch. 15:13-18 RV 1960)“Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.” (I cor. 6:17 Rv 1960)12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.” ( I cor. 12:12 RV 1960)“Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;” ( Ro. 6:5 Rv 1960)
  • Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.” (I Cor. 12:13 RV 1960)

Acerca del creyente individual, la Biblia enseña que:

1) en cuanto al pecado, cada uno de los de esta compañía ha sido limpiado, perdonado y justificado;

2) en cuanto a sus posesiones, a cada uno se le ha dado el Espíritu que mora en ellos, el don de Dios que es vida eterna, ha llegado a ser heredero legal de Dios y coheredero con Cristo;

3) en cuanto a posición, cada uno ha sido hecho justicia de Dios, por la cual es aceptado en el Amado para siempre (2 Co. 5:21; Ef. 1:6), miembro del cuerpo místico de Cristo, parte de su gloriosa esposa, participe vivo de la nueva creación de la que Cristo es cabeza federal. Leemos: «Si alguno está en Cristo, nueva criatura [creación] es; las cosas viejas [en cuanto a posición, no experiencia] pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto [cosas posicionales] proviene de Dios» (2 Co. 5:17-18; cf. con Ga. 6:15; Ef. 2:10; 4:24).

Pedro, escribiendo acerca de esta compañía de creyentes, afirma: «vosotros sois linaje escogido» (1 Pe. 2:9), lo que significa que son una raza de nacimiento celestial, de una nacionalidad distinta, simiente o calidad que ha sido directamente creada por el poder de Dios. Engendró una raza que participó de su propia vida humana y de sus imperfecciones, así Cristo, el segundo Adán, ahora está engendrando por el Espíritu una nueva raza que participa de su vida y perfección eternas. «Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante [queda vida]» (1 Co. 15:45).

Habiendo participado de la vida resucitada de Cristo, y estando en Cristo, se dice que el creyente ya ha sido resucitado (Ro. 6:4; Col. 2:12, 13; 3:1-4). Sin embargo, en cuanto al cuerpo, el creyente aún está por recibir un cuerpo glorioso como el cuerpo resucitado de Cristo (Fil. 3:20-21). Confirmando esto, también leemos que cuando Cristo apareció en los cielos inmediatamente después de su resurrección, él era como las primicias, implicando que toda la compañía de los que le sigan será semejante a Él (1 Jn. 3:2), aun en lo que se refiere a sus cuerpos glorificados.

  • 4 Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.Romanos 6:4 La Biblia de las Américas (LBLA)
  • 12 habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos. 13 Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, Colosenses 2:12-13 La Biblia de las Américas (LBLA)1 Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.4 Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.Col. 3:1-4 LBLA20 Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, 21 el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo.Filipenses 3:20-21 La Biblia de las Américas (LBLA)
  • 2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.1 Juan 3:2 La Biblia de las Américas (LBLA)

La nueva creación, que comenzó con la resurrección de Cristo y consiste de una compañía de naciones de nuevo, celestiales que están en Cristo, se presenta en todas partes de la Palabra de Dios en contraste con la antigua creación, y se dice que de esa antigua y arruinada creación fue salvado y libertado el creyente.

En cuanto al sábado, o día del reposo, fue instituido para celebrar la antigua creación (Ex. 20:10-11; 31:12-17; He. 4:4), así que el día del Señor conmemora la nueva creación. Del mismo modo, en su aplicación el reposo estaba limitado a Israel, el pueblo terrenal de Dios; así, el día del Señor está limitado en su aplicación a la iglesia como pueblo celestial de Dios.

Ex. 20:10-11; 31:12-17; He. 4:4

VIII.EL DIA DEL SEÑOR

Además del hecho de que el día del reposo en ninguna parte se impone a los hijos de Dios bajo la gracia, hay abundantes razones para que observen el primer día de la Semana.

1). Estaba profetizado que se instituiría un nuevo día bajo la gracia. Según Sal. 118:22-24 y Hch. 4:10-11, Cristo llegó a ser la Piedra desechada por Israel, los «edificadores», cuando fue crucificado; pero por su resurrección fue hecho cabeza del ángulo. Esta cosa maravillosa es de Dios, y el día de su cumplimiento fue designado divinamente coma día de regocijo y alegría. En conformidad con esto, el saludo de Cristo el día de la resurrección fue «Salve» (Mt. 28:9, que más literalmente sería «regocijaos»), y siendo el «día que instituyó Jehová» (Sal. 118:24, Versión Moderna), se denomina con toda justicia «El día del Señor», que es el significado de la palabra domingo>.

Sal. 118:22-24 y Hch. 4:10-11

Mt. 28:9

Sal. 118:24, Versión Moderna

2) Varios sucesos señalan la observancia del primer día.

2.a) En ese día resucitó Jesús de entre los muertos (Mt. 28:1).

Mt. 28:1

2.b) En ese día se reunió con los discípulos en la nueva comunión (Jn. 20:19).

Jn. 20:19

2.c) En ese día les dio instrucciones (Lc. 24:13-45).

Lc. 24:13-45)

2. d) En ese día ascendió a los cielos como las «primicias» a gavilla mecida (Lv. 23:10-12; Jn. 20:17; 1 Co. 15:20, 23).

Lv. 23:10-12; Jn. 20:17; 1 Co. 15:20, 23

2.e) En ese día sopló sobre ellos (Jn. 20:22).

Jn. 20:22

2.f) En ese día el Espíritu Santo descendió del cielo (Hch. 2:1-4).

Hch. 2:1-4

2.g) En ese día el apóstol Pablo predicó en Troas (Hch. 20:6-7).

Hch. 20:6-7

2. h) En ese día los creyentes se reunieron para el partimiento del pan (Hch. 20:6, 7).

Hch. 20:6, 7

2. i) En ese día debían apartar la ofrenda según Dios les hubiera prosperado (1 Co. 16:2).

1 Co. 16:2

2.j) En ese día Cristo le apareció a Juan en Patmos (Ap. 1:10).

Ap. 1:10

3.) El octavo día fue el día de la circuncisión. El rito de la circuncisión, celebrado en el octavo día, tipificaba la separación del creyente de la carne y del viejo orden por la muerte de Cristo (Col. 2:11), y el octavo día, siendo el primer día después de completada una semana, es simbólico de un nuevo comienzo.

Col. 2:11

4.)  El nuevo día es de gracia. Al final de una semana de trabajo se concedía un día de reposo al pueblo que estaba vinculado con Dios por las obras de la ley; mientras que para el pueblo que está bajo la gracia, cuyas obras están consumadas en Cristo, se señala un día de adoración que, por ser el primer día, precede a todos los días de trabajo. El creyente vive y sirve durante los seis días siguientes sobre la base de la bendición del primer día. El día de reposo pertenece a un pueblo que está relacionado con Dios por las obras que tenían que ser cumplidas antes del reposo; el día de adoración y servicio incesante corresponde a un pueblo que está relacionado con Dios par la obra consumada de Cristo. El séptimo día se caracterizaba por una ley intransigente; el primer día se caracteriza por la gratitud y la libertad que corresponden a la gracia. El séptimo día se observaba con la esperanza de que por él uno pudiera ser aceptable ante los ojos de Dios; el primer día se observa con la seguridad de que uno ya ha sido aceptado por Dios. La observancia del séptimo día era obra de la carne; la observancia del primer día es obra del Espíritu que mora en el creyente.

5.) El nuevo día ha sido bendecido por Dios. A través de esta dispensación los creyentes más llenos del Espíritu y más devotos, y a quienes la voluntad de Dios ha sido claramente revelada, han guardado el día del Señor sin ningún sentimiento de responsabilidad hacia la observancia del séptimo día. Es razonable suponer que si hubiesen sido culpables de quebrantar el día del reposo, hubiesen recibido convicción de pecado al respecto.

6.) El nuevo día ha sido entregado al creyente individual. No ha sido entregado a los inconversos. Es ciertamente motivo de confusión para el inconverso darle lugar para que suponga que será más aceptable a Dios si guarda un día; porque sin la salvación que hay en Cristo todos los hombres están completa e igualmente perdidos. Para beneficio de todos se ha establecido un día de reposo por razones sociales y de salud; pero los no regenerados debieran comprender que la observancia de ese día no les añade ningún mérito ante los ojos de Dios.

No ha sido entregada a la iglesia como un cuerpo. La responsabilidad de la observancia del primer día necesariamente ha sido entregada al creyente coma individuo solamente, y no a la iglesia como un todo; el modo de su celebración por el individuo se sugiere en dos dichos de Jesús en la mañana de la resurrección: «Regocijaos» («Salve» en Reina Valera) e «Id y decid». Esto pide una actividad incesante en toda forma de adoración y servicio; tal actividad contrasta con el reposo del séptimo día.

7.) No se da ningún mandamiento en el sentido de observar el primer día. Puesto que es toda de gracia, no se impone un requerimiento escrito para la observancia del día del Señor, ni se prescribe la forma de su observancia. Por esta sabia provisión, a nadie se estimula a que guarde el día como un puro deber. Debe ser observado de corazón. Israel estaba delante de Dios como un niño inmaduro que está bajo tutores y curadores y tiene necesidad de los mandamientos que se dan a un niño (Ga. 4:1-11); la iglesia está delante de Dios como hijo adulto. La vida del creyente bajo la gracia es claramente definida, pero es presentada solamente como ruego de Dios con la esperanza de que todo será hecho voluntariamente (Ro. 12:1, 2; Ef. 4:1-3). Hay pocas dudas en cuanto a la forma en que un creyente bien instruido, lleno del Espíritu (y la Escritura da por concedido que el cristiano normal es así), actuará en el día que conmemora la resurrección de Cristo y la nueva creación. Si el hijo de Dios no está rendido a Dios, ninguna observancia obligatoria corregirá su carnal corazón, ni sería esa observancia agradable a Dios. El problema entre Dios y el cristiano carnal no es de acciones externas, sino de una vida rendida.

Ga. 4:1-11

Ro. 12:1, 2; Ef. 4:1-3

8.) El modo de observancia del día del Señor puede ser extendida a los demás días. Cristo no era devoto a su Padre en un día más que en otros. El reposo del séptimo día no podía ser extendido a todos los días por igual. Pero, aunque el creyente tenga más tiempo y libertad el primer día de la semana, su adoración, gozo y servicio que caracterizan la observancia del día del Señor podría ser su experiencia cotidiana (Ro. 14:5).

Ro. 14:5

Algunos observadores del sábado, están muy seguros que nadie les puede probar que el sábado está abolido. Sin embargo, un análisis de los argumentos que hacen los defensores de la observancia del sábado, les lleva a una crisis de conciencia que les coloca en una posición muy difícil de zafarse. Los sabatistas piensan que el modo de entender el asunto del sábado es el que ellos ya entienden. Rehusan comprender que la Escritura nos lleva al verdadero sábado, al verdadero descanso, a Cristo Jesús. Por ello, aunque se les presente la verdad sobre el sábado y su abolición, el sabatista cierra su mente a todo texto bíblico que les lleve a comprender que el sábado está obsoleto y no es requisito para el cristiano convertido a Cristo. He hecho un breve resumen o compendio de lo que muchos eruditos en el tema han dicho sobre el SABADO y algunos argumentos sobre conceptos erróneos que han creado los adventistas para defender su falso concepto de lo que es el sábado. Veamos algunos argumentos de los sabatistas para defender la vigencia del sábado, vean sus inconsistencias y veamos otro modo de entender estos textos:

EL SABADO EN LA CREACION

  • “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”. (Gén. 2:1-3).

Nótese un patrón recurrente. Después de que Dios creó el día y la noche en el primer día, la Biblia dice: “Y fue la tarde y la mañana un día” (Gén. 1:5). Después de que Dios separó las aguas para crear el firmamento, leemos: “Y fue la tarde y la mañana el día segundo” (Gén. 1:8). Este patrón continúa durante los primeros seis días de la creación. (Véase Gén. 1:13, 19, 23, 31). Sin embargo, cuando miramos el final del séptimo día, no encontramos esta fórmula. Esperaríamos leer: “Y fue la tarde y la mañana el día séptimo”, pero no está allí.

Gén. 1:13, 19, 23, 31

Sólo encontramos que lo siguiente se puede desprender de este texto:

1. La creación se completó en seis días.

2. Dios reposó en el séptimo día.

3. Dios bendijo al séptimo día.

4. Dios santificó el séptimo día.

5. La razón de que Dios santificara el séptimo día es que en él reposó.

6. El relato del séptimo día no tiene la fórmula “y fue la tarde y la mañana el día séptimo”, como los otros seis días de la creación.

7. El registro de la creación ha sido construido cuidadosamente.

8. La palabra “sábado” no se menciona en el libro de Génesis.(sabath [resposo] no es lo mismo que sábado)

9. En el registro de Génesis no hay ningún mandamiento para que la humanidad repose.

10. Nada se dice expresamente con relación al hombre en el reposo del séptimo día de la creación.

11. El “reposo” de Dios en el séptimo día se caracterizó más probablemente por deleitarse en su nueva creación y en la abierta comunidad con Adán y Eva en el ambiente sin pecado y perfecto de Edén.

12. Las condiciones que caracterizaron el “reposo” de Dios probablemente habrían continuado de no haber sido por el pecado del hombre.

13. El séptimo día de Gén. 2: 2, 3 puede haber sido un día regular, como los primeros seis días de la creación, o puede haber sido un período de tiempo indefinido.

Gén. 2: 2, 3

14. El hecho de que el relato de Génesis esté construido tan cuidadosamente indica que la omisión de la frase “y fue la tarde y la mañana el día séptimo” fue intencional.

15. Cuando el hombre pecó, fue excluido de la presencia de Dios, y Dios inició su obra de redención para restaurar al hombre de vuelta a Sí mismo.

16. No dice que guardemos el sábado, no dice que es requisito para el cristiano convertido.

NUEVA LUZ SOBRE LOS DÍAS DE REPOSO CEREMONIALES Y COLOSENSES 2:16.

Una lectura sin prejuicios de Colosenses 2:16 mostrará que el pasaje no habla sólo de los “sábados ceremoniales”. Las palabras “ton sabbaton” o “días de sábado” son las mismas palabras traducidas como “día de sábado” en Éxodo 20:8 en la Septuaginta (la traducción judía del Antiguo Testamento en griego).

Colosenses 2:16

Éxodo 20:8

Mírese el razonamiento de Pablo:Nadie os juzgue en

a) · días de fiesta – los sábados anuales,

b) · lunas nuevas – sábados mensuales,

c) · o días de reposo – sábados semanales (o si se quiere, días de sábado

d) · CRISTO, continúa diciendo, es la “Substancia”; estas cosas son sombras.

Cuando se compara este pasaje con Gálatas 4:9, queda revelada una obvia conexión en las enseñanzas de Pablo:

  • “Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años”.

El versículo 10 declara de plano: “guardáis …”,

a) · los días (los sábados semanales, que corresponden a los “días de reposo” en Colosenses 2)

b) · los meses (lunas nuevas, que corresponden a “luna nueva” en Colosenses 2)

c) · los tiempos (las 7 fiestas, que corresponden a “días de fiesta” en Colosenses 2)

d) · y los años (el año sabático y el quincuagésimo año de jubileo)

Obviamente, Pablo está hablando claramente de la observancia de todos los días sagrados judíos, incluyendo el sábado.

Versiculos que digan que hay que que demuestre que el día de culto ha sido cambiado del sábado al domingo”.

Durante mucho tiempo, los SABATISTAS han estado lanzando este desafío: “Encuéntreme un solo versículo en la Biblia que demuestre que el día de culto ha sido cambiado del sábado al domingo”. Bien, esa afirmación es parte de un argumento insostenible. Ése no es el punto en disputa. El Nuevo Testamento lo convierte en irrelevante al decir que el día en que se tiene culto de adoración a Dios no importa.

  • Romanos 14:5: “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente”.
  • Gálatas 4:9-11: “Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros”.
  • Colosenses 2:16-17: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo”.

LOS SABATISTAS PIDEN UN TEXTO BÍBLICO QUE ORDENE EL CULTO EN DOMINGO. AQUÍ ESTÁ:

  • LEVÍTICO 23:5-11 — Mire el versículo 11: “Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá”. El día después del sábado es domingo.

Siga leyendo, fijándose específicamente en Lev. 23:15: “Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecísteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. HASTA EL DÍA SIGUIENTE DEL SÉPTIMO DÍA DE REPOSO contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová”. Esta es la fiesta de Pentecostés. Era una de las fiestas obligatorias en Israel.

Obsérvese que, en el día de Pentecostés, un domingo, al pueblo de Dios se le ordenaba tener culto. Dice Dios:

  • “Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones”. Levítico 23:21.

Si usted cree que esto sólo se aplicaba a los días “ceremoniales”, Levítico 23 comienza hablando del día de reposo semanal (véase Lev. 23:1-4). Se le llama tiempo señalado y santa convocación, junto con todos los otros días de fiesta de Israel. Dios no hace ninguna distinción entre estos días sagrados y el día de reposo semanal. Dios los considera igualmente sagrados. Esto significaría que, bajo el Antiguo Pacto, el domingo de Primicias y el domingo de Pentecostés eran tan sagrados y santificados como el sábado. Si usted cree que esto sólo se aplicaba a Israel, eso es lo que queremos subrayar. El pacto de los Diez Mandamientos – el Pacto Antiguo – fue hecho con Israel, NO con los gentiles.

Lev. 23:1-4

Miremos Éxodo 31:13, 16, y 17: “Tú hablarás a los hijos de Israel diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. … Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel …”

Referencias para los 9 mandamientos “morales” reiterados en el Nuevo Testamento:

(Del guardar el sábado “no ordena nada”)

a) Adorar a Dios: (53 veces) Mateo 2:2, 8; 11; 4:9,10; 14:33; 15:9; 28:9,17. Marcos 7:7; Lucas 4:7,8; 24:52; Juan 4:20, 21,22 (x2), 23,24 (x2); 9:38; 12:20. Hechos 7:43, 8:27; 16:14; 17:23 (x2); 18:7, 13; 19:27; 24:11, Romanos 1:26; 12:1; 1 Corintios 14:25; Filipenses 3:3; Colosenses 2:18; Hebreos 1:6; 9:1; 9:6; 10:2; 11:21; Apocalipsis 4:10; 5:14; 7:11; 9:20; 11:1; 11:16; 14:7; 15:4; 19:4; 19:10; 22:8; 22:9.

b) La idolatría: (20 veces) Hechos 15:20, 29; Romanos 1:25;  1 Corintios 6:9; Capítulo 8; 10:7, 14; 12:2; 2 Corintios 6:19; 1 Tesalonicenses 1:9; Gálatas 5:20; Efesios 5:5; Colosenses 3:5; 1 Pedro 4:3; 1 Juan 5:21; Apocalipsis 2:14, 20; 9:20; 21:8; 22:15.

c)  No jurar:  (4 veces) Mateo 12:36; Efesios 5:4; Romanos 2:24;  Apocalipsis 16:9.

d) Honrar padre y madre:  (6 veces) Mateo 15:5; 19:19; Marcos 7:10; 10:19; Lucas 18:20; Efesios 6:2.

e) El asesinato:  (7 veces)  Mateo 5:21; 19:18; Marcos 10:19; Lucas 18:20; Romanos 1:29; 13:9; Santiago 2:11.

f)  El adulterio:  (12 veces) Mateo 5:27,28,32; 19:9, 18; Marcos 10:11, 19; Lucas 16:18; 18:20; Romanos 13:9; Santiago 2:11, 2 Pedro 2:14.

g) Robar:  (6 veces)  Mateo 19:18; Marcos 10:19; Lucas 18:20; Romanos 2:21; 13:9; Efesios 4:28.

h) La mentira:  (14 veces)  Mateo 15:9; 19:18; Marcos 10:19; Lucas 18:20.

i)  La codicia:  (9 veces)  Marcos  7:22; Lucas 12:15; Romanos 1:29; 7:7; 13:9; Efesios 5:3; Colosenses 3:5; Hebreos  13:5; 2 Pedro 2:14.

Conclución:

Como bien citó alguien

Algunos observadores del sábado, están muy seguros que nadie les puede probar que el sábado está abolido. Sin embargo, un análisis de los argumentos que hacen los defensores de la observancia del sábado, les lleva a una crisis de conciencia que les coloca en una posición muy difícil de zafarse. Los sabatistas piensan que el modo de entender el asunto del sábado es el que ellos ya entienden. Rehusan comprender que la Escritura nos lleva al verdadero sábado, al verdadero descanso, a Cristo Jesús. Por ello, aunque se les presente la verdad sobre el sábado y su abolición, el sabatista cierra su mente a todo texto bíblico que les lleve a comprender que el sábado está obsoleto y no es requisito para el cristiano convertido a Cristo. [6]

Debemos reconocer que la lógica respecto al sábado de los adventistas es errónea

Es evidente que la forma en que los adventistas entienden el sábado es errada y falla por cualquier ángulo que usted lo analice a la luz sencilla de la Palabra de Dios. Ellos desean ponerle cargas pesadas a los cristianos que ellos mismos no pueden cargar. Cristo es nuestro Sábado, todo apunta a que el cumplimiento del sábado está centrado en la persona de Cristo. Cristo cumplió con la circuncisión, de lo contrario nos estaríamos hoy circuncidando para salvación, Cristo cumplió así con la Pascua, la fiesta de los tabernáculos, todas las fiestas santas de Israel que señalaban su Primera Venida como Mesías, sino fue así entonces hoy estuviéramos guardando todas esas leyes. Y Cristo cumplió con el SABADO. Él fue nuestro sábado, él es nuestro sábado, nuestro descanso. Por ello nos dijo, “venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados que YO OS HARE DESCANSAR”. Cristo cumplió todas estas leyes judías por nosotros.[7]
Pero el Tema central del evangelio es la Resurrección de Jesucristo, y no exclusivamente si debemos adorar un día u otro día. Los libros del N.T no fueron escritos para probar esto. Los libros de la Biblia fueron escritos con otro propósito: Glorificar a Cristo resucitado.
 
El célebre predicador norteamericano J. McArthur escribió que [8]
Nuestro Señor, al resucitar, cumplió cabalmente todo lo que dijo acerca de sí mismo, y cumplió innumerables profecías escritas en el Antiguo Testamento. Si bien en principio los apóstoles no parecían estar seguros de muchas de las cosas que Jesús les diría durante su ministerio, una vez vieron a su maestro resucitado, y con la asistencia del Espíritu Santo, comprendieron todo lo que Él les había dicho. Comprendieron su mensaje, entendieron la culminación de la revelación de Dios y nos dejaron esa revelación escrita en lo que conocemos como el Nuevo Testamento. Dios el Padre ratificó el sacrificio de Cristo (Dios el hijo) al permitirle vencer la muerte. Jesús hizo lo que nadie ha hecho en toda la historia de la humanidad: se levantó de la tumba. De esta manera confirmó su naturaleza divina, y sentó las bases para nuestra fe cristiana, la única y verdadera fe en el único y verdadero Dios. Es así como nosotros los cristianos recordamos cada domingo la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, y nos aferramos a las promesas de vida eterna, en cuerpo glorificado, tal como Él lo hizo una vez. Cristo, las primicias, luego nosotros seremos levantados en cuerpo glorificado, cumpliéndose así la cadena de salvación que Pablo enseña en Ro. 8:28-30 (Predestinados, llamados, justificados y glorificados). “Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. Mas cada uno en su debido orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida”. (1 Cor. 15:23).  Nunca olvidemos por qué nos reunimos los domingos. Nunca olvidemos la obra de Cristo en la cruz y su ratificación al resucitar. No quitemos la mirada de Jesucristo, porque en Él está todo. De gracia hemos recibido esto!
Y juntamente con lo que confiesa el pastor McArthur decimos que
“A nuestro Padre, a nuestro Señor Jesucristo y al Espíritu Santo sea toda la gloria!” [9], por los siglos de los siglos.

Dia del Señor

IX. Notas

[0] http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/07/fue-constantino-quien-cambio-el-dia-de.html

[1] Ibid

[2] Ibid

[3] Ibid

[4] Ibid

[5] Ibid

[6] http://www.iglesia.net cit en http://activistasdecristo.wordpress.com/2012/05/31/derribando-los-fundamentos-adventistas-mas-usados-el-sabado-en-la-creacion-exodo-hasta-malaquias-el-sabado-judio-el-sabado-perpetuo/

[7] Ibid

[8] http://todoporgracia.blogspot.com/2010/09/la-resurreccion-el-tema-central-del.html

[9]  Ibid

Fuentes bibliográficas: