Historia del Protestantismo


Historia del Protestantismo

El Protestantismo es un término que procede de la protesta de los estados luteranos del Sacro Imperio, en la dieta de la Spira de 1529, contra la decisión de Carlos V de restringir la libertad religiosa. Hoy en día, cerca de 700 millones de personas se declaran protestantes. Engloba a los distintos grupos que se separaron de la Iglesia católica mediante la Reforma Protestante del siglo XVI y se presenta como una Iglesia de aspectos múltiples, cuya unidad se basa en tres afirmaciones fundamentales.

Por un lado, proclama la autoridad soberana de la Biblia en materia de fe y se rechaza todo aquello que pertenezca a la tradición humana. Con esto los protestantes querían poner fin a las bulas papales y a los mandatos procedentes desde Roma, a la vez que querían potenciar y dar más poder a los textos sagrados. En este aspecto, también hay que destacar la importancia que tuvo la traducción de la biblia, lo que posibilitó la creación y la práctica de la fe completamente al margen de la Iglesia.

Por otro lado, la segunda afirmación habla de la salvación del ser humano a través de la fe. Para los protestantes, las buenas obras no son la causa de la salvación, sino su consecuencia. Al contrario que los católicos, los protestantes piensan que para alcanzar el cielo, deben ganárselo en la tierra. Es una de las ideas principales que, a lo largo de la historia, han sido la causa de que los pueblos que adoptaron esta mentalidad, aumentaran su productividad y eficiencia laboral.

Y la tercera base sería que la fuerza del testimonio interior del Espíritu Santo, por la cual el creyente comprende el espíritu de la palabra de Dios, que se expresa en los libros sagrados y no en los mandatos de la Iglesia. Fue una de las formas que idearon para separarse por completo del yugo al que estaban sometidos desde la capital italiana.

El protestantismo se puede expresar normalmente en distintos tipos de movimientos o de congregaciones. Existen iglesias históricas de carácter nacional como el anglicanismo, el luteranismo y el calvinismo que proliferaron en el norte y en el centro de Europa. También hay congregaciones como las iglesias evangélicas y ciertos movimientos marginales que no han tenido demasiada trascendencia hasta nuestros días. Todas disponen de amplias doctrinas, entre las que destacan “las cinco solas”.

Las principales ramas del protestantismo son los luteranos, en Alemania y Escandinavia; los anglicanos, en el Reino Unido; los calvinistas, en el Reino Unido, los Países Bajos, los Estados Unidos, Corea del Sur, Latinoamérica y el África Subsahariana; los metodistas, en el Reino Unido, los Estados Unidos y el África subsahariana; los bautistas, principalmente en los Estados Unidos y Latinoamérica; y los pentecostales, en los Estados Unidos, Latinoamérica, el África subsahariana y Corea del Sur.

La base sobre la que se produjo la escisión de las distintas iglesias fueron las 95 tesis de Martín Lutero. En ellas, se condenaba la avaricia y el paganismo en la Iglesia católica y se proponía un debate teológico sobre las mismas. Lutero criticó al papa León X por la venta de indulgencias para poder realizar la construcción de la Basílica de San Pedro. Estas ideas y planteamientos causaron que el monje fuera excomulgado el 3 de enero de 1521.

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Continuando con los “vientos de ecumenismo”


Continuando con los “vientos de ecumenismo”

Autor: Paulo Arieu

Actualizado: 01-11-2012

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En medio de las tristes discordias y divergencias que han enajenado y separado los corazones, no solo de creyentes individuales entre nosotros, sino de comunidades enteras, la evangelización de los paganos frecuentemente ha ejercido su influjo suavizador, sanador y reunificador. (Alexander Duff) (*)

Un camino largo que baja y se pierde, en la puesta del Portezuelo, Catamarca, R.Argentina.

Continuando con esta serie de articulos sobre ecumenismo, no pretendo ecumenizar las instituciones cristianas, solo procuro dar respuestas al movimiento ecuménico desde mi fe cristiana evangélica y bautista, respetando la libertad de conciencia y fe de cada cual (católicos o protestantes, conservadores o liberales)  y evitando caer tambien en el iconoclasticismo del  fundamentalismo religioso cristiano, que se escuda muchas veces detrás del llamado fundamentalismo bíblico.

  • Es la continuación de este articulo (aca)

La encíclica Ut unum sint”,fue escrita en 1995. La intención del Papa catolico romano, fue la de recordar a todos la llamada a la unidad de los cristianos que hizo el Concilio Vaticano II y comprometerse personalmente en el trabajo ecuménico. La Carta Encíclica quiere alentar el esfuerzo de los que trabajan por la causa de la unidad.En la introducción, Benedicto XVI habla del

“valiente testimonio de tantos mártires de nuestro siglo, pertenecientes también a otras Iglesias y Comunidades eclesiales no en plena comunión con la Iglesia católica…”. “Estos hermanos y hermanas nuestros, unidos en el ofrecimiento generoso de su vida por el Reino de Dios, son la prueba más significativa de que cada elemento de división se puede trascender y superar en la entrega total de uno mismo a la causa del Evangelio”. “Cristo llama a todos sus discípulos a la unidad . (…) Si quieren combatir verdadera y eficazmente la tendencia del mundo a anular el Misterio de la Redención, deben profesar juntos la misma verdad sobre la Cruz”. [-1]

Esta es la carta papal que da empuje y base ideológica al movimiento ecumenista actual entre católicos y protestantes. Yo pienso y creo que hay un aspecto muy importante a entender a la hora de hablar de ecumenismo, es que el cristianismo, es una fe inclusiva, pero  también es exclusiva:

“Por un lado, el cristianismo es la religión más exclusiva. Insiste en que la fe en Jesucristo es absolutamente necesaria para la salvación. Jesús es el único camino. Por otro lado, el cristianismo es la religión más inclusiva, ya que hace que la salvación esté al alcance de todos. Cualquier persona que reciba o crea en Jesús vivirá para siempre con Dios.  No existen criterios raciales, sociales, intelectuales o económicos que impidan que nadie se una a la familia de Dios. Uno de los problemas con las otras religiones del mundo es que todas ellas contienen elitismo. Sólo el cristianismo ofrece la salvación a todo el mundo como un don gratuito.” [0]

Y es por la fe en el amado y bendito Señor y Salvador Jesús, que los cristianos podemos compartir entre nosotros de un sano diólogo, siempre que todo sea hecho “decentemente y en orden”(I Cor 14:40 Rv 1960), como nos enseñó el amado apostol san Pablo, y por supuesto, sin propósitos maquiavélicos, que siempre pueden existir entre seres humanos pecadores y falibles.(cf. 3 Jn. 1:9 RV 1960)

Al hablar de inclusividad hablamos también de multiculturalidad, aunque esto no necesariamente es sinónimo de sincretismo religioso, como algunas denominaciones creen. La palabra ecumenismo viene de la palabra de idioma griego” oikumene”, la cual significa mundo y el orbe.El evangelio es universal, es catolico, en el estricto sentido del término.

  • Jn 17:20 Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

King James traduce este mismo versículo, pero con mas exactitud:

  • That they all may be one; as thou, Father, art in me, and I in thee, that they also may be one in us: that the world may believe that thou hast sent me.

Jesús ha prometido que el resultado de la mas pura motivación a la unidad bíblica debe ser la salvación de los incrédulos, asi que las llaves para la conversión y la salvación de muchas personas es la unidad de los creyentes renacidos.

La realidad de hoy en dia, entre las iglesias evangélicas es la que cita el documento conciliar [1]

“que se constata, con idéntico realismo: Hay que reconocer que entre estas iglesias y comunidades y la Iglesia Católica existen discrepancias de gran peso, no sólo de índole histórica, sociológica, psicológica, y cultural, sino ante todo, de interpretación de la verdad revelada”.

Yo considero que esto no es motivo, ni justificación como  para afirmar que solo la iglesia catolica romana es la única iglesia verdadera.  Es una expresión muy ambiciosa y muy distorsionada de la realidad, las declaraciones de la Lumen Gentium del Concilio Vaticano II que afirma:

“La constitución Lumen Gentium del Concilio Vaticano II [2], en una de sus afirmaciones fundamentales recogidas por el decreto Unitatis Redintegratio [3], declara que la única Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con El” [4]

En este item, no podemos estar de acuerdo, ni decir amén, lamentablemente, ya que para el requisito eclesiológico de ser Iglesia  se pueda cumplir, debemos estar reunidos unánimes y de corazón, los convertidos que han sido bautizados en la fe de Jesucristo, bautizados por Él, con / en el Espíritu Santo y participando sencillamente del santo sacramento de la comunión del pan y del vino y de la comunión activa con el resto del cuerpo de Cristo,  y  esperando expectantes su gloriosa Segunda Venida. Y los protestantes / evangélicos / pentecostales, reunimos estas características habiendo cumplido esos requisitos ordenados por Cristo,  luego de habernos convertidos a Jesucristo en el testimonio de su resurrección, recibido por la fe en El el perdón de nuestros pecados, habiéndonos bautizado en plena y cabal convicción, y cada vez que nos acercamos con corazones santos, purificados de pecado y malicia por los méritos de Su Sangre redentora, ante la mesa del Señor Jesús.(cf. I Cor. 10:21 RV 1960).

Esta confesión del Concilio citada, es exclusivista, en lo que se refiere a  los cristianos evangélicos y totalmente discriminatoria de sus  comunidades de fe, y solo logra así que la brecha que nos separa para poder tener una sana comunión en Cristo, los católicos y evangélicos se convierta en una brecha insuperable e insalvable, lo que obstruye completamente cualquier iniciativa de diálogo desde un sector u  otro.

Se cumple asi lo que el teólogo de la liberación Leo Boff dice,

 “La Iglesia Católica se está aislando cada vez más de todo. ” [5]

Además

“el decreto sobre ecumenismo señala la presencia en la misma de la plenitud (plenitude) de los medios de salvación [6] porque la plena unidad se realizará cuando todos participen de estos medios que Cristo ha confiado a su Iglesia”

Para la Iglesia Católica

“en este valiente camino hacia la unidad, la claridad y la prudencia de la fe nos lleva a evitar el falso irenísmo y el desinterés por las normas de la Iglesia. Inversamente, la misma claridad y la misma prudencia nos recomiendan evitar la tibieza en la búsqueda de la unidad y más aún la oposición preconcebida o el derrotismo que tiende a ver todo como negativo”. [7]

Queremos verle el lado positivo y no solo el negativo al dialogo ecuménico. Es por eso que al leer estas últimas premisas conciliares, que también compartimos como cristianos, al exponer nuestros puntos de vista, solamente buscamos que el Señor nos guie  a toda verdad, porque nosotros amamos, como dijo el salmista David:

  • “Tu luz y verdad porque estas me guiarán”(Sal. 43:3)

Con esta finalidad, es que realizo transcripciones fidedignas de las citas referenciales, para posibilitar que cada lector pueda compartir o disentir tal o cual posición, con la libertad que nos da el Espíritu, para reconocer la verdad, aceptarla o rechazarla. Mas aún, tanta importancia le doy a la verdad, que comparto lo expuesto por Juan Pablo II, cuando es su carta encíclica relacionada con el ecumenismo dice:

“Mantener una visión de la unidad, que tenga presente todas las exigencias de la verdad revelada, no significa poner un freno al movimiento ecuménico. Al contrario, significa, no contentarse con soluciones aparentes, que no conducirán a nada estable o sólido. la exigencia de la verdad debe llegar hasta el fondo” [8]

Que así sea, pero “que no se haga nuestra voluntad sino la Suya.” (Lc. 22:42 RV 1960)

Para complicar más las cosas,explica Santomauro, el catecismo católico, en la sección 846, expresa que aquellos que han llegado a conocer que la Iglesia Católica es necesaria para la salvación, pero se niegan a ingresar en ella o se retiran de ella, irán al infierno.  [9] Se ve que los exegetas y apologistas catálicos no leyeron la epistola de Pablo a los Efesios (Ef. 2:5-8 RV 1960)

Ante esta declaración, recordamos la sencilla regla pneumotécnica reformista de “los 5 solas”, de la reforma protestante, que son fáciles de entender y de recordar [9.a]

  • a) Sola Fide, por fe solamente.
  • b) Sola Scriptura, Sola Scripture.
  • c) Solus Christus, Solo Cristo
  • d) Sola Gratia, Solo por Gracia
  • e) Soli Deo Gloria, Solo a Dios sea la Gloria

Los Cinco Solas, junto con las doctrinas de la gracia fueron las características de la Reforma y son la esencia de la teología reformada… Los “Cinco Solas” se desarrolló como una reacción bíblica a las falsas doctrinas de la Iglesia Católica Romana y las “Doctrinas de la Gracia” se desarrollaron como una reacción bíblica a las falsas doctrinas del Arminianismo.[8a]

Recordemos como siempre debemos hacerlo que

  • “Todo el que se desvía y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios; el que permanece en la enseñanza tiene tanto al Padre como al Hijo.” (2 Jn 1:9)

Esta es una exhortación muy fuerte y debemos tenerla en cuenta, de un lado y del otro de la cristiandad. En el pasaje que se habla  para que los creyentes sean uno ( = griego eis = uno) como el Padre y el Hijo son uno. En la unidad del Padre y el Hijo no hay mentira o idolos, sino amor, verdad, santidad, justicia…etc. A esta unidad la oración de Jesús exhorta a Sus discipulos. (cf. Jn. 17:11,21 RV 1960)

Algunos ejemplos de la palabra gr. oikumene y su uso en la Biblia:

Oikumene significa al mundo, no a los creyentes.

  • El evangelio o sea la mensaje de salvación hay que predicar en el mundo. Mt 24:14 “Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo =oikumene como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.”
  • Lc 4:5 “Llevándole a una altura, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo”; He 11:28 “Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que  ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra ” (gr. oikumene). Y esto ocurrió verdaderamente durante el reinado de Claudio.
  • Hch. 19:27 “Y no sólo corremos el peligro de que nuestro oficio caiga en descrédito, sino también de que el templo de la gran diosa Diana se  considere sin valor, y que ella, a quien adora toda Asia y el mundo entero (gr. oikumene), sea despojada de su grandeza.”
  • Los creyentes sirven a Dios. Ap 12:9 “Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero =oikumene; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.”. Satanás engaña al mundo (oikumene), pero Dios es quien obra tanto el querer como el hacer en los discípulos de Jesús, por su buena voluntad.

Voces relacionadas con el ecumenismo

John Sttot, teólogo anglicano conservador, prolífero escritor y ex-capellán de la Reina británica, comenta que décadas atrás hubo un fuerte debate entre los que creen que la misión de la iglesia es totalmente evangelística, y los que creen que la evangelización y la acción social van juntas dentro de la acción de la iglesia. Arthur Johnston escribió un libro titulado The battle for world evangelism (El enfrentamiento sobre la evangelización del mundo), cuya tesis puede resumirse en tres afirmaciones, según cita Stott, de las cuales cito dos de estas afirmaciones que nos orientan en este sentido: [10]

1). El concilio mundial de Iglesias comenzó con un gran entusiasmo evangelístico en 1910, pero gradualmente fue perdiendo su ímpetu evangelístico

2)  El movimiento de Lausana está tomando la misma dirección, según aquella tesis de Johnston y está abrazando un evangelio social.

Aunque esto trata de lo relacionado con la agenda del Concilio Mundial de iglesias, ente eclesiástico que procura unificar las iglesias, es parte del movimiento ecuménico actual.

Hay algunos cristianos que tenemos ciertas preocupaciones de que esta organización se convierta en un futuro cercano en la iglesia mundial que quiere el Movimiento Ecuménico, con su centro en Roma y que los acontecimientos mundiales se encaminan en la dirección que se revela en este capítulo 17 de Apocalipsis, salvo que la situación mundial cambiara notoriamente.

En otras palabras, creo que se constituirá muy posiblemente una iglesia mundial o ecuménica, encabezada o dominada por la Iglesia Católica Romana (ICR), que esta iglesia apoyará al gobernante ateo mundial que se manifestará durante el período de la gran tribulación, que ese gobernante la halagará y usará como medio para obtener sus propósitos de dominio universal, aunque secretamente la aborrecerá y que, una vez conseguido su propósito, él mismo la destruirá.[10a]

Este es un panorama general de la situación ecuménica en algunos aspectos. Pero hay algunas voces interesantes, moderadas y en cierta forma favorables al ecumenismo cristiano, desde el seno del calvinismo, que se expresan en el libro “Juan Calvino Profeta Contemporaneo”,  compilado por Jacob  T. Hoogstra [11]

a) Primero se presenta la parte hostil al calvinismo

Primero de todo, el movimiento ecuménico, en su tendencia actual, es hostil al Calvinismo. Decimos «en la tendencia actual» porque no pensamos que el movimiento ecuménico, como tal, o en su teoría básica, sea enemigo del Calvinismo. Como un medio por el cual todas las iglesias cristianas, calvinistas o no, puedan dar expresión a su unidad común en Cristo y realizar la máxima cooperación sin compromiso, el movimiento ecuménico nació de las propias entrañas del Calvinismo. Me refiero a la Alianza Evangélica de 1875, que fue, probablemente, la precursora del movimiento ecuménico y fue esencialmente una actividad Reformada, surgida por la necesidad de hacer frente a un naciente liberalismo. El Calvinismo cree en la iglesia católica y se alegra de su compañerismo. Sostiene, empero, sus propios principios sin compromiso; pero no condena a otros cristianos que no reconocen el valor del Calvinismo. Por tanto, no es el movimiento ecuménico, como tal, quien es hostil al Calvinismo, sino dicho movimiento ecuménico en su tendencia presente. Esta se inclina hacia un pensar doctrinal más homogéneo. El movimiento ecuménico, doctrinalmente hablando, está basado en una afirmación de la deidad y de la acción salvadora de Jesucristo. Por lo que a esto respecta, los calvinistas y los no calvinistas lo suscriben gozosamente como cristianos. Sobre tal base, las iglesias calvinistas del mundo, en su mayor parte, se han convertido en una parte vital del movimiento ecuménico. La presente tendencia, no obstante, no está satisfecha con un acuerdo general. Ningún estudioso de este movimiento puede dejar de ver que hay un deseo impulsivo para forjar una teología ecuménica. Cada grupo confesional participante rivaliza con los demás para poner a contribución sus esfuerzos en obtener este último producto ecléctico.

Y esto último es problemático y preocupante a la vez.

b) Y luego, se presenta la parte favorable a los intereses calvinistas

El movimiento ecuménico es favorable a los intereses del calvinismo en ciertos aspectos. Tanto más cuanto que ello expresa la unidad de la iglesia, y todo lo que haga sobrevivir el sentimiento de la iglesia por encima de las diversas organizaciones eclesiásticas hace causa común con el calvinismo. Por otra parte, el intercambio ecuménico promociona una discusión de teología y en esta atmósfera el calvinismo prospera. Tanto si tal discusión actúa para la aceleración como si retrasa el movimiento ecuménico, la discusión es una consecuencia de tal movimiento y el movimiento no puede zafarse de ella. Es particularmente cierto que los grupos confesionales continentales exigen de los americanos que vuelvan a pensar su teología. Todo esto implica una reconsideración del calvinismo y de sus pretensiones. En tercer lugar está la otra cara de la moneda que hemos estado considerando. Esto es, si bien mucha de la discusión concerniente a la contribución de la Reforma al movimiento ecuménico no es ingenua, por otra parte la honestidad tiene su forma de abrirse camino en tales discusiones. El propósito puede ser buscar qué contribución puede aportar el calvinismo para reprimir lo que perjudica al movimiento ecuménico; pero el hecho de buscar tales contribuciones lleva a un estudio del calvinismo en el cual pueden encontrar más cosas de las que se suponía. La teología calvinista puede ser distorsionada, sofocada y desfigurada, pero donde la teología se discute, siempre tiene la posibilidad de ser tomada en serio.

La apostasía del fin de los tiempos

Recordemos que la Biblia nos dice, que en los ultimos tiempos antes de la venida de Cristo va a haber una profunda apostasía y abandono de la fe:

  • “Que nadie os engañe en ninguna manera, porque no vendrá sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición,…” (2.Ts.2:3)

El verdadero ecumenismo debe motivar a los cristianos verdaderos a alcanzar una union espiritual y fraternal basado en la verdad de Cristo, su testimonio y las enseñansas históricas de la biblia. Esto nos debe exhortar a no ser tibios espirituales:

  • “‘Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! 16 ‘Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 17 ‘Porque dices: “Soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad”; y no sabes que eres un miserable y digno de lástima, y pobre, ciego y desnudo,..(Ap.3:15-17)

Este dialogo ecuménico no significa creer que la doctrina católico-romana es una doctrina totalmente ortodoxa. No es asi, Hay muchas doctrinas que no concuerdan con las de las iglesias herederas de la reforma protestante. Esto debemos afirmarlo, ya que considero personalmente que no hay nada agradable en ser engañado.

Recordemos que más de una vez hemos sido víctimas de algún vendedor inescrupuloso quien nos aseguró que el producto que nos ofrecía se encontraba en óptimas condiciones, solo para descubrir que no fue así. O tal vez recordemos a un vendedor de autos quien nos dijo que el auto se encontraba en perfectas condiciones, pero después de una semana descubrimos que ese auto necesitaba un nuevo motor. El engañador que nos roba el dinero causa nos una gran pérdida y es lamentable aunque es solo un bien material y renovable; pero el engaño espiritual que condena tu alma es fatal y causa daños eternos e irreparables.

Lamentablemente, uno de esos engaños espirituales que está ocurriendo en la actualidad está siendo perpetrado por varios líderes evangélicos a través de su alianza y unión con la iglesia católica romana. Creo que hemos comenzado ya a cosechar los frutos de esa falsa unidad. Tales resultados podemos verlos no solo en el hecho de que ahora  muchos evangélicos ven a los católicos como sus hermanos y hermanas en Cristo que no necesitan ser evangelizados, sino también en la “conversión” de varios evangélicos al catolicismo romano. Hay algunos líderes evangélicos quienes una vez fueron defensores del mensaje del evangelio bíblico, se encuentran ahora defendiendo las enseñanzas del catolicismo romano.

Roma se encuentra últimamente de fiesta exhibiendo valiosos trofeos. Scott Hahn, Robert Sungenis, Marcus Grodi, Paul Thigpen, Tim Staples y Dave Armstrong entre otros, son los trofeos que Roma se encuentra orgullosamente exhibiendo y usando para atraer a los evangélicos de regreso a la iglesia católica.[12]

Antes se decia,” todos los caminos conducen a Roma”. Estas personas han encontrado el atractivo camino que conduce a Roma, sin duda, pero me pregunto si han hallado verdaderamente el camino que conduce a Jesucristo ? Todo verdadero hijo de Dios debe de reflexionar profundamente y no olvidarse que nadie es absolutamente inmune al engaño.Habrán hallado estos líderes  la salvación y la paz del alma que solo Cristo da? Yo tengo mis serias dudas, pero el único que conoce quien es suyo, es Dios,

  •  “Pero (sin embargo, no obstante) el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo”.

Recordemos que hubieron algunos (por ej., Himeneo y Fileto) que  se desviaron de la verdad. En la primera carta (1 Tim. 1:3), le había dicho, “que mandases a algunos (por ejemplo, Himeneo y Alejandro, 1 Tim. 1:20) que no enseñen diferente doctrina” (por ejemplo, que la resurrección ya se efectuó. Es posible que estuvieran bajo la influencia gnóstica de que la materia es mala y, por eso, puesto que según ellos el cuerpo es malo, no resucitará. También es posible que hablaran de la resurrección espiritual (Rom. 6:3, 4; Col. 2:12; 3:1).

Pablo, sin embargo, enseñó claramente la resurrección corporal (1 Cor. 15:1-4, 12-19; 1 Tes. 4:13-18; 2 Tes. 2:1-3), doctrina importante que Roma acepta. La falta de fe en la resurrección acarrea consecuencias desastrosas. Los que rechazan la resurrección literal rechazan la fe (“si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo no ha resucitado, entonces nuestra predicación es vana, vuestra fe es vana … todavía estáis en vuestros pecados”, 1 Cor. 15:13-17). Si no habrá resurrección ¿por qué sufrir por Cristo?  Pablo y sus compañeros estaban dispuestos a sufrir y aun morir por el evangelio puro, pero “estos trastornan la fe de algunos” (CS). Pablo estaba ocupado salvando almas y ellos estaban ocupados destruyendo almas. Es por eso que creo que el consejo del apóstol Pablo cobra más significado en nuestros tiempos modernos: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?” (2 Cor. 13:5 RV 1960).

No me siento en autoridad de juzgar la fe personal de estos lideres. Como cristiano bautista respeto la libertad de conciencia de cada uno. Hay personas que les atrae la solemnidad de los templos católicos, y hay quienes se sienten mas seguros dentro del rigido sistema epicospal – monárquico del Vaticano. También existen los hay que disfrutan de la adoración a Dios de modo mas instrospectivo. No todos gozan de la espontaniedad de los servicios litúrgicos evangélicos. Menos aún se hallan entre los bulliciosos y desordenados pentecostales-carismáticos.

Pero, cuando nos daremos cuenta de lo que los “grandes” líderes evangélicos dicen, al  elogiar al Papa y afirmar que la iglesia católica es una iglesia cristiana ortodoxa. Me pregunto entonces: ¿Qué es lo que está sucediendo con esos líderes famosos? ¿Será que al final de cuentas los cristianos que fueron asesinados por contradecir los dogmas antibíblicos de Roma estuvieron equivocados después de todo?

Debemos afirmar que no todos los católicos son convertidos a Cristo. Se calcula que la décima parte podría ser catalogada de conservadora. Pero tampoco todos los evangélicos son salvos y necesitan ser reevangelizados, a medida que la secularización avanza. Dentro de los templos y fuera de los templos, existen critianos nominales.No se puede seguir literalmente la enseñanza del catolicismo romano. Aquellos que la siguen sin titubear, merecen que les recuerde una vieja canción del folklore de mi país.

“desde la cuesta del portesuelo mirando abajo parece un sueño un pueblito aqui, otro mas allá y un camino largo que baja y se pierde…” [13]

Creo que esta estrofa de la canciín “Paisaje de Catamarca” describe bien los peligros del diálogo ecuménico con el Vaticano: si uno no esta firme en sus convicciones, puede perder el rumbo fácilmente.

El problema de la autoridad

Creo que el mayor de todos los inconvenientes a la hora del diálogo ecuménico es comprender donde reside la autoridad de la fe cristiana. Ryre, teólogo nortemaricano conservador y dispensacionalista, afirma que

“la autoridad constituye el principio fundamental en el estudio de la teología”[14]

Es de suponer que todos los cristianos(católicos y protestantes) reconocerán sin duda la autoridad de Dios como la norma suprema para la verdad. Ahora bien, el problema surge en comprender bien cómo es que se concibe y se expresa la autoridad de Dios. Esto varía considerablemente dentro del campo “cristiano”. Creo que Ryre lo explica muy bien y de una manera muy facil de entender, desde todos los campos de la teología actual, en su “Teologia Básica”. [15]

I. LA AUTORIDAD EN EL LIBERALISMO

El subjetivismo constituye la marca distintiva del liberalismo, aunque su enfoque puede variar con las diferentes personas. La Palabra de Dios incluye

“cualquier hecho de Dios por el cual ocurre la comunicación entre Dios y el hombre”.

Esta comunicación llega por medio de la razón, los sentimientos, o la conciencia humanos.

A. La razón

La razón siempre ha ocupado un puesto dominante en el pensamiento liberal. Por supuesto que es dentro de la esfera de la razón donde se forman los conceptos que son la base de la comunicación de una persona a otra. La razón es una vía necesaria para dar y recibir la verdad, y el evangélico reconoce esto. Pero el liberalismo, ciertamente, ha hecho de la razón humana un juez, y a menudo el creador de la verdad. La razón se hace autónoma, no gobernada por alguna autoridad más alta o de afuera, pero también severamente limitada por su finitud y falibilidad.

B. Los sentimientos

Como una reacción contra el racionalismo, Schleiermacher (1768–1834) desarrolló su teología del sentimiento. El enfatizó el análisis de la experiencia religiosa y basó la religión sobre el sentimiento o la percepción. En efecto la teología se convirtió en antropología o psicología. A causa de esto, Karl Barth consideró a Schleiermacher como el epítome del liberalismo religioso.

C. La conciencia

Esta forma de liberalismo le da énfasis a la conciencia como la base de la autoridad. Nuestro conocimiento es limitado y poco confiable, así que los instintos morales básicos del alma humana se convierten en la base de la autoridad. Immanuel Kant (1724–1804) fue el líder de esta forma de pensar. De nuevo, la teología se había convertido en antropología.

En todas las formas del liberalismo, la naturaleza humana en un aspecto u otro es la fuente de la verdad religiosa. La Biblia, por lo tanto, se considera como producto de la razón humana, que abarca los pensamientos del hombre acerca de Dios, de sí mismo, y de este mundo. Ella relata el desarrollo histórico de las experiencias religiosas y creencias del hombre, y no es, como creen los conservadores, el mensaje conservado por escrito de un Dios transcendente que invadió el curso de la historia.

II. LA AUTORIDAD EN LA NEOORTODOXIA

La neoortodoxia algunas veces se ha clasificado con el liberalismo y otras veces con el conservadurismo. La razón para esta confusión es que, por un lado, rompió con el liberalismo por insistir en que Dios y no el hombre tiene que iniciar la revelación (y de esa manera parecía ser conservadora); mientras que, por otro lado, continuaba la enseñanza de puntos de vista liberales tocante a la Biblia (y así parecía ser liberal). La base de la autoridad en la neoortodoxia, por lo menos en la forma expresada por Karl Barth (1886–1968), es la Palabra. Pero, la Palabra, es primordialmente Cristo. La Biblia da testimonio de la Palabra, y lo hace en forma falible, y la proclamación cristiana es una palabra acerca de la Palabra.

El Dios soberano tomó la iniciativa en revelarse a Sí mismo, centrándose primordialmente en la revelación en Cristo. Los años de la vida de Cristo exhibieron el epítome de la revelación, y Su muerte fue el clímax de la revelación. La Biblia testifica acerca de la revelación de Dios, aunque esté interpretada por todos los cánones del liberalismo. La Biblia por lo tanto, no tiene autoridad absoluta, sino solamente autoridad instrumental, puesto que sirve como el instrumento falible por el cual nos encontramos con Cristo, la Palabra. Y es ese encuentro de fe en el punto de “crisis” en el cual Dios se comunica a Sí mismo. Esto constituye la verdad absoluta.

Aunque la neoortodoxia busca la objetividad en la iniciativa soberana de Dios, práctica el subjetivismo en las experiencias de los encuentros de la fe. Aunque la Biblia esté involucrada en esas experiencias, no se le permite ser el juez final de ellas. La neoortodoxia carece de una norma objetiva externa de autoridad.

III. LA AUTORIDAD EN EL CONSERVADURISMO

En el conservadurismo la base de la autoridad es externa, está fuera del hombre, y es objetiva.

A. El catolicismo conservador

En el catolicismo romano la autoridad descansa definitivamente en la iglesia misma. Es cierto que la Biblia se cree, pero tiene que ser interpretada por la iglesia. Además, las tradiciones de la iglesia son una fuente de revelación divina a la par de la Biblia. Los concilios ecuménicos y los papas han hecho proclamaciones de tiempo en tiempo que son consideradas infalibles y, por lo tanto, obligatorias para los miembros de la iglesia.

La iglesia oriental es similar en cuanto a basar su autoridad en la tradición, la iglesia misma, y la Biblia. Aunque los evangélicos rechazan la tradición como autoritativa, se debe reconocer que la autoridad del catolicismo no se encuentra en el hombre, como enseña el liberalismo.

B. El protestantismo conservador

La palabra “conservador” elimina las bases humanistas y subjetivas de autoridad del liberalismo, y la palabra “protestantismo” quita a la iglesia como base de la autoridad. Por lo tanto, uno estaría de acuerdo en que “la ortodoxia es esa rama de la cristiandad que limita la base de la autoridad religiosa a la Biblia”. Las Escrituras contienen la revelación objetiva de Dios y por lo tanto son la base de la autoridad para el protestante conservador.

Sin duda, entender la revelación de Dios en la Biblia abarca el uso de los procesos racionales de una mente redimida,un sometimiento de fe tocante a las cosas no reveladas o no entendidas, una dependencia del ministerio de enseñanza del Espíritu Santo, una conciencia que esté limpia delante de Dios, y alguna perspicacia en cuanto a las lecciones de la historia.

Algunas veces en la práctica, aunque no en la teoría, los conservadores pueden negar, y de hecho niegan, que la Biblia sea su única base para la autoridad.

(1) En la práctica, algunas tradiciones o denominaciones le dan a sus credos autoridad coordinada con la Biblia. Los credos pueden proveer declaraciones útiles de la verdad; pero los credos nunca pueden ser los jueces autorizados de la verdad. Las declaraciones de los credos siempre se deben considerar falibles, necesitadas de posible revisión, y subordinadas a la autoridad bíblica.

(2) En la práctica, algunos grupos le conceden a la tradición y a la práctica aceptada, autoridad a la par con la Biblia. Una iglesia tiene un mandato divino para establecer guías autoritativas para sus miembros (Hebreos 13:7, 17), pero aun éstas son falibles, necesitadas de revisión periódica, y siempre subordinadas a la autoridad bíblica.

(3) En la práctica, algunos conservadores hacen que la experiencia religiosa lleve en sí misma autoridad. La experiencia saludable es el fruto de la lealtad a la autoridad bíblica, pero todas las experiencias tienen que ser guiadas, gobernadas, y guardadas por la Biblia. El hacer que la experiencia sea normativa y autoritativa es cometer el mismo error que comete el liberalismo al reemplazar un criterio objetivo con existencialismo subjetivo.

Cierro este item citando que entiendo yo, al igual que lo hace Leonardo Boff que

“… la absoluta concentración de poder en la persona del papa, poder ejercido de forma absolutista, distanciado de cualquier participación de los cristianos y creando obstáculos prácticamente insuperables para el diálogo ecuménico con las otras Iglesias.”  [16]

La Autoridad = Biblia inerrante

Utilizando el clásico ‘dos premisas y una conclusión’ (como el caso de Sócrates que es un hombre y todos los hombres mueren) me atrevo a plantear que:

1-  DIOS ES INFALIBLE.

2- LA INTERPRETACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO DE SUS PROPIAS ESCRITURAS ES INFALIBLE.

Conclusión: Y POR CONSIGUIENTE LA BIBLIA, SI SE MIRA A TRAVÉS DEL ESPÍRITU SANTO, ES INFALIBLE TAMBIÉN. Como cita Ryre

“La Biblia es inerrante en el sentido de que ella dice la verdad, y lo hace sin error, y lo hace sin error en todas sus partes y con todas sus palabras.” [16a]

Porque si no fuera asi, Como podría el Señor afirmar que el hombre vive de toda palabra que procede de la boca de Dios (Mat. 4:4) especialmente si toda la Escritura es inspirada por Dios (2 Tim. 3:16), explica Ryre [16b]

La Biblia es la Palabra de Dios y ella es inerrante; sino fuera así, no tendríamos autoridad para decir que es Palabra de Dios y nadie estaría obligado a guardar sus enseñanzas. Claro que hay un contexto cultural, claro que si, y un idioma hebreo/arameo/griego. Los copistas no son inerrantes,la Biblia si. No habría autoridad entonces, dependeríamos de lo que Dios le revela a alguien,para decirnos lo que es correcto y que no. O de un hombre infalible, como el Vaticano entiende que es el Papa actual.

O la Biblia es inerrante e infalible o no hay autoridad en la iglesia de Jesucristo. Son todos hombres los que interpretamos y también lo son los líderes que gobiernan las iglesias cristianas. Como decirle al mundo que Dios dijo, cuando quizás el autor lo creyó así, en su misticismo? No. La biblia Es inerrante. Esto es perfectamente lógico que asi sea, aunque es un dogma de fe. Si no podés aceptar las doctrinas históricas de la biblia como infalible, te hundis en el pantano de la subjetividad liberal, modernista. Aceptar lo contrario nos llevará  al relativismo teológico o a la incertidumbre existencial, o al agnosticismo escéptico secularizante de nuestros días.

El problema con el Vaticano no es que no cree en la biblia, sino que la pone a la misma altura que sus tradiciones. Y allí está un gravísimo error.Y ante la disyuntiva que nos presenta la I.C.R. en este diálogo ecuménico,si Biblia o tradicion, decimos con el mayor de los respetos, que Solo la Biblia es Palabra de Dios, inerrante e inspirada por El. La tradición puede ser buena, pero deben ser leidas a la luz de la Palabra de Dios. Como se hace esto? Bueno, esto será tarea de los exegetas de cada institución cristiana el procurar tener en cuenta la exhortación paulina a su dicípulo Timoteo “guarda la sana doctrina” , y procurar acercarse a la biblia con el mayor de los respetos, teniendo en cuenta que Dios nos habló por ella y que el mantenerse en la verdad es un arduo trabajo exegetico, reconociendo “que en la multitud de consejeros abunda la sabiduría.”

Creo que es digno de encomio el testimonio del celebre reformador de Ginebra (Suiza), Juan Calvino respecto su alta valoración de las Escrituras, de quien se cuenta que

Por el año 1534, cuando tenía veinticinco años, tuvo lugar la «súbita conversión». Esto se deduce de sus propios escritos en ese año, es decir, los Prefacios (publicados en 1535) al Antiguo y Nuevo Testamento en la traducción francesa que, con la ayuda de Calvino, había preparado su primo Roberto Olivetan, y su tratado titulado Psychopannychia, en el cual esforzadamente refuta la doctrina de ciertos anabaptistas de que entre la muerte y la Venida del Señor el alma está en un estado de sueño inconsciente, o incluso comparte la muerte del cuerpo…  En él se nota inmediatamente que su llamamiento está dirigido a la suprema autoridad de la Sagrada Escritura como infalible Palabra de Dios, pues desde el principio emprende la tarea de probar su posición por «claros pasajes de la Escritura», para los cuales demanda que la humana sabiduría y la filosofía cedan un lugar. La sola Escritura (sola Scriptura), ese fundamental principio de la Reforma, ya ha sido captado y apropiado por Calvino. Y a él permanecerá inflexiblemente leal hasta su muerte.[16c]

Ver una explicación un poco mas completa sobre la inerrancia en

Ecumenismo: En pos de la unidad cristiana

1-Entre-la Iglesia de Roma y Patriarcado ecuménico de Constantinopla:[16d]

El proceso de acercamiento entre estas dos Iglesias inició gracias a la apertura recíproca mostrada por los Papas Juan XXIII y Pablo VI, y también por el Patriarca ecuménico Atenágoras I y sus sucesores. Fue histórica la abolición de las excomuniones que en 1054 se convirtieron en símbolo del cisma entre Roma y Constantinopla. Aquel acontecimiento eclesial, tan denso de contenido ecuménico, tuvo lugar en los últimos días del Concilio, el 7 de diciembre de 1965. La asamblea conciliar se concluía así con un acto solemne que era al mismo tiempo purificación de la memoria histórica, perdón recíproco y compromiso solidario por la búsqueda de la comunión.

Este gesto estuvo precedido por el encuentro entre Pablo VI y el Patriarca Atenágoras I en Jerusalén, en enero de 1964. Posteriormente, el Papa Pablo VI visitó al Patriarca Atenágoras en El Fanar (Estambul), el 25 de julio de 1967 y, en el mes de octubre del mismo año, el Patriarca fue acogido solemnemente en Roma.

Juan Pablo II visita El Fanar el 29 de noviembre de 1979, con el Patriarca Demetrios I deciden inaugurar el diálogo teológico entre la Iglesia católica y todas las Iglesias ortodoxas en comunión canónica con la sede de Constantinopla. El Patriarca ecuménico quiso devolver la visita y, en diciembre de 1987, fue recibido en Roma. En este contexto de fraternidad eclesial se debe recordar la costumbre, establecida ya desde hace varios años, de acoger en Roma, para la fiesta de los santos apóstoles Pedro y Pablo, una delegación del Patriarcado ecuménico, así como de enviar a El Fanar una delegación de la Santa Sede para la solemne celebración de san Andrés.

Dos acontecimientos importantes en las relaciones entre Oriente y Occidente son: – El Jubileo de 1984, convocado para conmemorar el XI centenario de la obra evangelizadora de Cirilo y Metodio.

– La celebración del Milenio del Bautismo de la Rus’ (988-1988).

Juan Pablo II decía a menudo que ¡ la Iglesia debe respirar con sus dos pulmones! Y aprovechaba todas estas circunstancias para insistir en la necesidad de la comunión, también frente al gran desafío de la Europa descristianizada de hoy.

Después del Concilio Vaticano II y con referencia la comunión que existía en el primer milenio se ha restablecido el uso de llamar “Iglesias hermanas” a las Iglesias particulares o locales congregadas en torno a su Obispo. La supresión además de las excomuniones recíprocas, quitando un doloroso obstáculo de orden canónico y psicológico, ha sido un paso muy significativo en el camino hacia la plena comunión.

2. Entre los protestantes

Entre los protestantes el movimiento ecuménico se inició a fines del siglo XIX y el término ha sido utilizado por organizaciones internacionales de las diferentes denominaciones, agencias interdenominacionales y paraeclesiásticas. El Concilio Nacional de Iglesias de Cristo en Estados Unidos y el Concilio Mundial de Iglesias, con sede en Ginebra, Suiza, son tal vez las más conocidas. El ecumenismo, como tendencia dentro del cristianismo, tiene como su objetivo unificar a las iglesias o al menos acercarlas. Algunos tienen como meta la unión estructural de todas las iglesias, mientras que otros se proponen simplemente trabajar unidos en algunos proyectos. Explica el historiador cristiano Justo L. Gonzalez, como fue evolucionando el concepto de unidad entre las distintas confesiones cristianas.[17]

“La Conferencia Mundial Misionera de 1910 nombró un Comité de Continuación, que a su vez fundó el Consejo Internacional Misionero en 1921. Para esa fecha ya habían aparecido otros organismos de cooperación misionera en Europa, los Estados Unidos, Canadá y Australia, en parte como resultado del trabajo hecho en Edimburgo. Esos organismos formaron el núcleo del Consejo Internacional Misionero. … Siguiendo la política establecida en la convocatoria a la Conferencia de Edimburgo, el Consejo Internacional Misionero sirvió de foro donde era posible intercambiar experiencias y proyectar empresas conjuntas. La primera asamblea del Consejo Internacional Misionero tuvo lugar en Jerusalén en 1928, y en ella casi la cuarta parte de los delegados eran representantes de las iglesias jóvenes (en la Conferencia de Edimburgo,  los miembros de esas iglesias no pasaron de diecisiete) .

Tanto en Jerusalén como en la segunda asamblea, que tuvo lugar en Madrás en 1938, surgió el tema de la naturaleza de la iglesia y del contenido del mensaje cristiano. Pero la Segunda Guerra Mundial interrumpió las labores del Consejo. La tercera asamblea, reunida en Canadá en 1947, se dedicó  a restaurar los vínculos que la guerra había roto, y a proyectar la reconstrucción de la obra misionera que el conflicto había destruido.  Las dos próximas asambleas del Consejo Misionero, Alemania (1952) y Ghana (1957,1958) . En esta última fecha, se decidió que el Consejo Internacional Misionero debía unirse al Consejo Mundial de Iglesias, y esa unión tuvo lugar en la asamblea de Nueva Delhi, en 1961. Otro de los movimientos que  se unieron para formar el Consejo Mundial de Iglesias fue el movimiento de “fe y orden”. La convocatoria para la Conferencia Internacional Misionera de 1910 había excluido explícitamente toda cuestión de “fe y orden”, es decir, toda discusión de las doctrinas de las diversas iglesias, (como entendían y administraban los sacramentos, etc).

Esta exclusión fue necesaria para que la Conferencia pudiera incluir a cristianos de diferentes tradiciones envueltos en la labor misionera, ante la necesidad de organizar un foro mas abierto (Charles H. Brent, obispo de la Iglesia Episcopal) . La Primera Guerra Mundial interrumpió sus planes;  en 1927 se reunieron en Lausana, Suiza, (Primera Conferencia Mundial sobre Fe y Orden).

De sus cuatrocientos delegados eran miembros de ciento ocho iglesias protestantes y ortodoxas, además de los “católicos antiguos”, que se habían separado de Roma cuando se promulgó el dogma de la infalibilidad papal.

Muchos de los presentes habían sido miembros activos del Movimiento Estudiantil Cristiano, con experiencias en  encuentros internacionales y ecuménicos. Al terminar esa Primera Conferencia Mundial de Fe y Orden, era claro que los puntos de acuerdo eran muchos más, y más importantes, que los de desacuerdo, y que posiblemente muchos de los últimos podrían resolverse mediante mayor diálogo y clarificación. Se nombró un Comité de Continuación (William Temple, arzobispo de York, más tarde de Canterbury). Tras la muerte de Temple, Brent tomó su lugar.

La Segunda Conferencia Mundial sobre Fe y Orden se reunió en Edimburgo en 1937; se siguió el mismo método que la de Lausana. La decisión más importante que allí se tomó fue concordar con la Segunda Conferencia sobre Vida y Obra, que se había reunido en Oxford el mes anterior, en que había llegado el momento de fundar un “Consejo Mundial de Iglesias”.

El Movimiento de Vida y Obra era otro de los resultados de las experiencias misioneras de las generaciones anteriores, así como de la convicción de que las diversas iglesias debian unirse para colaborar en todo lo que fuera posible (Nathan Soderblom, arzobispo luterano de Upsala, en Suecia)

La Primera Guerra Mundial, dio a Soderblom y a muchos otros la oportunidad de cooperar en la búsqueda de soluciones a los grandes problemas de este gran conflicto. En la primera conferencia sobre “Cristianismo Práctico”—como el movimiento se llamaba en sus inicios (Estocolmo,1925), procuraron buscar soluciones comunes, a base del evangelio, a los problemas de la época. Sus delegados se dividieron en cinco grupos, cada uno de ellos dedicado a discutir un tema distinto: cuestiones económicas e industriales, asuntos morales y sociales, relaciones internacionales, educación cristiana, y los medios que las iglesias podrían emplear para colaborar mejor y más ampliamente. Fue esta conferencia la que invitó al movimiento de Fe y Orden a unirse a su llamado para la formación de un “Consejo Mundial de Iglesias”.  Los dos movimientos, el de Fe y Orden y el de Vida y Obra, nombraron un comité conjunto que comenzó a proyectar y preparar la convocatoria para la primera asamblea. Empero la Segunda Guerra Mundial interrumpió todos esos proyectos. Durante el conflicto, los vínculos establecidos gracias al movimiento ecuménico no se rompieron, sino que sirvieron a la vez para sostener a la Iglesia Confesante en Alemania y para crear una red de cristianos dedicada a salvar a los judíos cuya vida peligraba bajo el régimen nazi.

Terminada la guerra, la Primera Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias comenzó sus sesiones en Amsterdam (22 de agosto de 1948). Ciento siete iglesias de cuarenta y cuatro países formaban parte de la nueva organización. Era la época en que empezaba la Guerra Fría, y el Consejo hizo un llamado a todas las iglesias a rechazar tanto el comunismo como el capitalismo liberal, y a oponerse a la idea de que esos dos sistemas eran las únicas alternativas viables. A partir de 1948, la membresía del Consejo Mundial aumentó continuamente. Es notable la creciente participación de los ortodoxos orientales, quienes habían decidido en conjunto abstenerse de asistir a la primera asamblea del Consejo, hasta que quedó claro que el Consejo no era ni pretendía ser un “concilio ecuménico” a la manera del de Nicea, y que no tenía intención alguna de convertirse en una “superiglesia”. Cuando la segunda asamblea del Consejo se reunió en Evanston, en los Estados Unidos (1954), ciento sesenta y tres iglesias enviaron sus representantes.

La tercera asamblea se reunió en Nueva Delhi, en 1961, las iglesias miembros del Consejo eran ciento noventa y siete. En esa tercera asamblea el Consejo Internacional Misionero se unió al Consejo Mundial de Iglesias, con lo cual aumentó la participación de las iglesias jóvenes en las actividades de este último. Cada vez más, el Consejo Mundial de Iglesias se iba volviendo una organización verdaderamente mundial, como pudo verse en esa tercera asamblea cuando dos iglesias pentecostales de Chile se unieron a él.

Las asambleas subsiguientes, reunidas en Upsala (1968), Nairobi (1975), Vancouver (1983) y Camberra (1991), siguieron la misma dirección. En Vancouver, los delegados insistieron en la relación indisoluble entre la paz y la justicia, refiriéndose a la “oscura sombra” de la carrera armamentista como algo íntimamente unido a la existencia de los más devastadores “sistemas de injusticia”.

Para esa fecha, en respuesta a la nueva apertura de la Iglesia Católica que Juan XXIII había fomentado y el Segundo Concilio Vaticano había refrendado, el Consejo Mundial había establecido varios medios de colaboración con el catolicismo romano.

Mientras tanto en el plano nacional y regional el movimiento ecuménico produjo resultados paralelos (fundación de consejos de iglesias regionales, nacionales y locales, como en la unión orgánica de varias iglesias en diversos lugares). La mayoría de esas uniones, especialmente en Europa y los Estados Unidos, comprendía iglesias procedentes de tradiciones semejantes y con posiciones teológicas muy parecidas.

Pero en otras partes del mundo hubo uniones mucho más sorprendentes:

En 1925, se fundó la Iglesia Unida de Canadá, surgida de una larga y complicada serie de diecinueve reuniones, hasta llegar a incluir las que antes habían sido cuarenta denominaciones.

En 1922, el Consejo Nacional Cristiano de China les pidió a los misioneros y a las iglesias que los sostenían que quitaran “los obstáculos” puestos en el camino hacia la unidad de las iglesias protestantes en el país.

En 1927 se reunió el primer sínodo de la Iglesia de Cristo en China, que incluía cristianos reformados, metodistas, bautistas, congregacionalistas, y otros.Durante la Segunda Guerra Mundial, se fundó en el Japón, debido en parte a presiones gubernamentales, la Iglesia de Cristo en Japón, con la participación de cuarenta y dos denominaciones. Tras la guerra, varios grupos se retiraron de esa iglesia; pero la mayoría permaneció en ella, convencida de que para ser obedientes al evangelio debían presentar un testimonio unido.

En 1947 se fundó la Iglesia del Sur de la India. Esta era particularmente significativa, pues por primera vez se produjo una unión orgánica que incluía algunos cristianos que insistian en la sucesión apostólica de sus obispos (los anglicanos) y otros que ni siquiera tenían obispos. A partir de entonces, las conversaciones conducentes a la unión orgánica se han contado por centenares, y varias docenas de ellas han resultado en nuevas iglesias unidas.

En la América Latina, el movimiento hacia la unidad cristiana ha seguido un camino semejante. Tras la reunión de Panamá a que nos hemos referido en la sección anterior, las principales denominaciones en cada país colaboraron entre sí, y poco a poco fueron apareciendo concilios de iglesias y otras organizaciones evangélicas al nivel nacional y local. Empero, puesto que buena parte de los protestantes en la América Latina pertenece a iglesias y tradiciones que no han participado del movimiento ecuménico mundial, al nivel regional la marcha hacia la unidad fue mucho más lenta.

En septiembre de 1978, en Oaxtepec, México, se decidió por fin fundar un Concilio Latinoamericano de Iglesias (CLAl). Este nació oficialmente en Lima, en noviembre de 1982. La característica más notable de este cuerpo ecuménico es la gran variedad de tradiciones teológicas representadas en él. Al tiempo que incluye las denominaciones más tradicionales, como los presbiterianos y metodistas, incluye también varias iglesias bautistas, y el 27% de sus miembros son pentecostales.

En América Latina, sin embargo, ha existido siempre cierta suspicacia hacia el movimiento ecuménico. En repetidos casos, el resultado ha sido el surgimiento de otros movimientos ecuménicos que no utilizan ese término, sino que se llaman más bien “interdenominacionales”. Esta suspicacia se debe a muchas razones. Una de ellas es que la prediciación protestante en nuestra América frecuentemente ha sido anticatólica. Pero posiblemente las raíces últimas de esta suspicacia se encuentren en el hecho mismo de que, cuando comenzó el movimiento ecuménico moderno, en la Conferencia de Edimburgo de 1910, la América Latina fue excluida.”

La voz profética, que Roma nunca escuchó

Dije al principio que multiculturalidad no es necesariamente sinónimo de sincretismo. Con el correr de los siglos, la iglesia de Roma, en su afan de adaptar su mensaje a la epoca, adoptó formas multiculturales, lo que la fue atrofiando espiritualmente al pasar las épocas. Además, “no mantuvieron la sencillez de la iglesia primitiva” tampoco, como comenta Leo Boff [18]. La misión de la iglesia es multicultural [19], como explica J. Stam y se que esto es verdad. Pero Roma no escuchó la voz de los profetas que la exhortaban a volverse al primer amor. Nadie debería condenar a la iglesia católica por lo que hizo en su momento, eso sería ser moralistas, pero si debemos cuestionar lo que no hizo. Lo que no corrigió con el paso de los siglos, cuando tuvo oportunidad de hacerlo, cuando le señalaron sus errores. Lutero era un hombre preparado teológicamente hablando, también lo eran Calvino, Zwinglio y tantos otros que abandonaron las filas del catolicismo romano en aquella época de la reforma protestante. Recordemos el impacto que tuvieron en su momento las 95 tesis que Lutero publicó. Si habrán protestado los líderes religiosos de aquella época contra la audacia de este monje protestante! Recordemos que M.Lutero ya era un catedrático de influencia en aquellos dias.

Su actitud con estos profetas fue muy similar a la que denunció Jesús de los judios de su época, que mataban los profetas, en Mateo 23:37 Rv 1960

El Hno. Pablo Santomauro comentó acerca de la época de la reforma protestante que [20]

Martín Lutero y los reformistas no buscaban crear una iglesia nueva, sino reformar la iglesia que se había descarrilado ostensiblemente del evangelio de Cristo. Ante la incapacidad y/o negativa de la Iglesia de barrer su propia casa, entonces surge la separación.Pero la causa inicial, o lo que causó la preocupación de Lutero fue lo que se conoce como  el “sacramento de penitencia”, o sea el método por el cual la persona es restaurada para poder recibir la “gracia salvífica” de Dios luego de haber pecado. ¿En qué consistía? En dar limosnas al pobre, en peregrinaciones, en orar ciertos rezos etc., y en aquella ocasión, también dar dinero para lograr la salvación.

El siglo XVI marca el punto más bajo de la iglesia católica en corrupción moral de toda la historia. Se llegaron a vender puestos de obispo. En ese momento histórico, siglo 16, la ICR se había embarcado en el proyecto de construcción de la Basílica de San Pedro – esto la llevó a la bancarrota – se necesitaba dinero para terminar el proyecto. ¿Cuál fue la solución? Hacer arreglos con familias pudientes de Europa. Por ciertas donaciones se otorgaban cargos de obispos ( estos puestos conllevaban poder político). Las donaciones también eran buenas para lograr perdón, y además para ayudar a las almas a salir del purgatorio. Es lo que se conoce hoy como simonismo, el concepto de que la salvación se puede lograr con dinero. Fue lo que intentó Simón el mago en Hchos 8. ¿Qué le respondió Pedro?: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero“.

Claro, justo es decir que la I.C.R. nunca en la historia aprobó oficialmente la idea de vender la salvación, eso debe quedar claro. Pero el caso más obvio fue el del Cardenal alemán Johann Tetzel (fue un bandido sinvergüenza – la comparación más cercana hoy la vemos en la televisión con los predicadores que usan relojes rolex y trajes de 1500 dólares), cuya especialización eran las “indulgencias”. Este hombre entraba en las villas rodeado de lujo a pedir dinero a los pobres, clamando a viva voz: “¿No oyen las voces de sus padres y parientes clamando desde el purgatorio, no las oyen? Están gritando, ‘estamos sufriendo, den dinero para que podamos ir al cielo’ …”

Hasta tenía su tablita con él Para que el familiar solo estuviera un año en el purgatorio se necesitaba cierta cantidad de dinero. Por dos años, otra suma, y así sucesivamente – para asegurarse de sacarle el dinero hasta los más pobres la tablita llegaba hasta los 30,000 años. Lutero vió la explotación y el robo. Esa fue su protesta inicial. Eventualmente se llegó a desarrollar la doctrina de la Justificacion por gracia (solamente), por medio de la fe (solamente), en Cristo Jesús (solamente). Como consecuencia de esta protesta, el concilio de Trento, a mediados del siglo, 1566 – 72, condenó la doctrina, pero al mismo tiempo encaró la corrupción moral de los sacerdotes, los abusos y produjo grandes cambios (al menos en el papel).

Esta fue llamada la contrareforma católica. Hoy en día, cuando dialogamos sobre ecumenismo con los católicos actuales, P. Santomauro comenta que se requiere que

“anticipadamente reconozcamos que hay diferente tipos de católicos. A grandes rasgos podríamos clasificarlos, 1) Culturales  2) Religiosos 3) Carismáticos 4) Evangélicos  5) Preparados doctrinalmente. Estos son los grupos mayoritarios. Otras divisiones y subdivisiones estarían fuera del rago de alcance de este estudio.” [21]

Es usto reconocer tambien que la predicacion en latinoamerica durante decadas fue anticatólica.se criticó firmemente la religiosidad popular catolicoromana por su  sincretismo con prácticas relacionadas con el folklore de los pueblos.El historiador Justo L. Gonzalez comenta que

“la predicación protestante en nuestra América frecuentemente ha sido anticatólica” [22]

Porque razón se ha dado esto? Pues por varias razones que no se pueden analizar acá por su complejidad. Pero creo que no hay que asociar el Catolicismo en su ensencia con el Paganismo, ni tampoco necesariamente con la Babilonia

Lamentablemente, ésta es una acusación favorita de muchos cristianos. Asociamos o atacamos al  catolicismo en esa área. Muchos libros explotan esta vena para incrementar las ventas. La similitud de liturgias o prácticas en la I.C. no es indicación de que exista una conspiración pagana organizada que infiltró la iglesia católica.[23]

Aunque dentro del catolicismo popular haya una fuerte tendencia a la santería, no todos los católicos son santeros,ni marianistas acérrimos. Por eso creo que tampoco debemos  promover nuestra iglesia o nuestra denominación, en el diálogo ecuménico

Muchos tenemos tendencia a promover nuestra congregación o nuestra denominación antes que promover a Cristo. El problema con esto es que edifica una barrera en el corazón del católico inmediatamente, que por lo general está siempre a  la defensiva. Eviten presentar las cosas en un plano de rivalidad, de adversarios. [24]

Debemos evitar el proselitismo radical, fanático, iconoclasta. La diplomacia cristiana, no es necesariamente un sinonimo de hipocrecía. Ni tampoco abandonar las convicciones doctrinales personales. La guerra retórica y la propaganda proselitista no glorifican a Jesús. Y la contienda tampoco edifica. Una estratregia agresiva contra los catolicos no es recomendable si se desea un diálogo ecumenico fructifero que honre a nuestro Dios. Primero debemos poner en orden nuestra casa antes de pretender ayudar a los católicos a ordenar sus instituciones.Mi opinión personal es que la Iglesia Católica no debe ser clasificada como una secta. Mil millones de personas en el mundo están afiliadas a la denominación cátolica romana. Incluso su doctrina esta publicada en su catecismo y al día de hoy, no se obliga a nadie a pertenecer al catolicismo. La retórica proselitista que pueda haber entre los apologistas católicos también existe en el seno de las iglesis protestantes.

Comentando a 2 Cor. 4:2, Stott dice que el apostol Pablo

“rechaza la manipulación.Por el contrario, su estrategia es presentar mas claramente el evangelio” [25]

San Pablo expresó que

  • “No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” (Rom 1.16 RV 1960).

Nosotros, al Igual que San Pablo, no tenemos porque, en absoluto, avergonzarnos del evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Y hoy también, el evangelio es poder de Dios para salvación y vida abundante mediante la fe en Cristo. Estoy profundamente convencido de que hoy en día, no tenemos que buscar respuestas fuera del evangelio mismo, ni tenemos que andar buscando alguna otra teología que no sea una verdadera teología evangélica en todo su poder y radicalidad, como comenta en uno de sus artículos Juan Stam.

San Pablo resume el evangelio en tres hechos fundamentales: “que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras, que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (I Cor 15.3,4)

Cito a P. Santomauro, quien dice que

Si la urgencia por definirla de algún modo es tan importante para algunos, yo la llamaría una IGLESIA CRISTIANA HISTORICA EN DESESPERANTE NECESIDAD DE REFORMACION. La misma reforma que necesitaba en el siglo 16, sigue siendo una necesidad en el día de hoy.[26]

Creo que es una interesante aproximación a una definición bastante ilustrativa y esperanzadora de futuros cambios.

Un poquito de historia

La iglesia Católica Romana es una antigua tradición cristiana de características universales que ha recorrido largos siglos hasta llegar a nuestros días;, y en esa larga trayectoria se fue cargando con el bagaje cultural y filosófico de las edades de la historia, por las que atravesó. Surgió institucionalmente en la Europa de la Edad Media, tras la caída del Imperio Romano , con una base fundamentalmente religiosa, una época denominada por los historiadores como teocéntrica; después del Imperio Romano cristianizado surge el protagonismo del mundo germánico.  Luego, se dibujó un sistema jerarquizado en el que los poderes espiritual y temporal se fusionaron, teniendo como reflejo de la filosofía escolástica, que alcanzó su punto álgido hacia el s. XIII; se propugnó una jerarquización del  conocimiento y la racionalización de la perspectiva sobrenatural, asi como la importancia de la función de la autoridad y de la tradición.[27]

Que es la iglesia?

¿Qué es la Iglesia? ¿Cómo debemos concebirla en su naturaleza, en su vida, en su actividad, en su historia, del Cenáculo a las Catacumbas, desde los primeros triunfos hasta las victorias siempre renovadas? Del campo católico cito, sin prejucio en pos de la verdad, por estar de acuerdo con estos principios aqui citados.

La “Madre de los Santos”, la “imagen de la ciudad superior”, “el campo de los que esperan”, la Iglesia de Dios viviente, que durante tantos siglos sufre, lucha y ora y levanta sus tiendas “del uno al otro mar”, es y continúa siendo la obra maestra del Divino Artista. Jesús, escribe San Pablo, amó a su Iglesia y se dio a sí mismo para santificarla. [28]

Decimos que:  1) La Iglesia es un organismo, cuya Cabeza es Cristo 2) El alma de la Iglesia es el Espíritu Santo [29]

Definimos que La Iglesia, fundada por Jesucristo, es un ORGANISMO en el que hay que distinguir:  a) La Cabeza, que es el mismo Cristo; b) El Alma, que es el Espíritu Santo; c) Los miembros, que son los cristianos.[30]

Conclución:

Yo creo que si el Señor volviese hoy en nuestros días, le diría a Roma (también a muchas iglesias protestantes) que

  • ”  Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.” (Ap. 2:4-5 RV 1960)

Debemos estar abiertos al sano diálogo ecuménico, con Roma, con los budistas, con los judíos, con los musulmanes, con todos aquellos que demanden razones de nosotros acerca de nuestra fe. Pero para esto, debemos prepararnos como lo hace el buen deportista para su competencia. Esto es evangelizar a través del diálogo. No es unificarse. Si creo que debemos compartir el evangelio de Jesucristo,como prioridad uno.

El estado actual angustiante de la iglesia evangélica ha motivado a algunos a pedir una reforma moderna. Este fue el grito de muerte de James Montgomery Boice, ex pastor de la Décima Iglesia Presbiteriana en Filadelfia. En su libro, ¿Qué pasó con el Evangelio de la Gracia?, Boice lamentó que muchas iglesias se han convertido en mundanas y necesitan desesperadamente recuperar su rico patrimonio espiritual mediante el arrepentimiento de su mundanalidad y volver a descubrir las mismas verdades acerca del evangelio que los reformadores hicieron. Él escribió esto sin Cinco Solas y las Doctrinas de la Gracia, “no tenemos una verdadera iglesia, y desde luego no una que vaya a sobrevivir mucho tiempo. [29a]

Porque debemos predicar el evangelio?

Cito a John Sttot, quien dice que

El evangelio es luz; es el medio por el cual Dios vence a la oscuridad y resplandece en los corazones de las personas. Lejos de ser innecesaria, la envangelizacion es absolutamente indispensable. Predicar el evangelio es el medio credo por Dios por el cual se puede derrocar el principe de las tinieblas. Es el medio por el cual Dios resplandece en la mente de las persomas. No podemos penetrar la oscuridad con nuestro propio poder, pero su puede ser penetrada por el poder de Dios cuando predicamos el evangelio. El evangelio es luz; es el medio por el cual Dios vence a la oscuridad y resplandece en los corazones de las personas. Lejos de ser innecesaria, la envangelización es absolutamente indispensable. predicar el evangelio es el medio credo por Dios por el cual se puede derrocar el principe de las tinieblas. Es el medio por el cual Dios resplandece en la mente de las persomas. No podemos penetrar la oscuridad con nuestro propio poder, pero su puede ser penetrada por el poder de Dios cuando predicamos el evangelio. [31]

Pro esto debemos predicar el evangelio a toda criatura, porque el evangelio es luz. Recordemos lo que el apostol Pedro dice en su epístola

  • “15 sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;” (I Pe. 3:15 Rv 1960)

P. Santomauro comenta al respecto de esta “necesidad ecuménica”

¿Qué significa esto? Conocer la Palabra de Dios. La primera responsabilidad de cada cristiano es conocer la Escritura. No digo lograr un doctorado, asistir a seminarios, graduarse de pastor, todo esto es bueno, pero no hablo de eso. Hablo de conocer la Biblia y las doctrinas esenciales del cristianismo. Esa es la apologética, no el arte de responder preguntas…Pero nosotros debemos preparanos. Toma trabajo, dedicación, lápiz y papel, un domingo en la tarde, apagar el televisor, una ida menos al gimnasio, o la tienda, y amor, sobre todo mucho amor…[32]

Maurice Blondel (1861 – 1949), filósofo francés. define  el amor asi:

«L’amour est par excellence ce qui fait etre» El amor es ante todo lo que hace ser.[33]

Blondel como filosofo cristiano, propuso un cambio profundo en la manera de rflexionar la problemática filosófica: en lugar del Pienso cartesiano, del Debo kantiano, o del Quiero schopenhaueriano, podría decirse que comienza con un «Actúo» para afrontar el más profundo y universal de los problemas: «¿Sí o no, la vida humana tiene un sentido y el hombre un destino?»[34]

Yo creo que, siguiendo el hilo del pensamiento de este notable pensador cristiano, debemos construir “una nueva pedagogía del amor” [35], como cita Enrique Rojas, médico psiquiatra español, entre los que se consideran discípulos del Sr. Jesucristo, siguiendo asi la tradición historica propuesta por Jesucristo (Jn 13:35 RV 1960)
Será por esto que me gusta tanto la definición tan amplia que nos da de su cristianismo el dr. Juan Stam, quien sirve como misionero en Costa Rica, quien se identifica como
“Soy un evangélico católico pentecostal” [36]

Y auqnue algunos evangélicos fundamentalistas cuestionan el énfasis en el mandamiento del amor, debemos recordar tantas veces como sea necesario que siguiendo la tradición joanina, entendemos que es un mandato del Señor Jesús quien nos dió el ejemplo. Cita la enciclopedia Wikipedia que Jerónimo de Estridón (c. 340 – 420) también conoció el relato del martirio de Juan en el caldero de aceite en Roma y de su destierro en Patmos, pues lo refiere en su Commentariorum in Evangelium Matthaei XX, 23, al explicar el pasaje en que Jesús predice a los dos hijos de Zebedeo que beberían el mismo cáliz que él.

Pero San Jerónimo escribe además que Juan, en su ancianidad, no podía ir por su pie a las reuniones de los cristianos, y los discípulos lo llevaban en una silla a las asambleas de los fieles de Éfeso. Su consejo era siempre el mismo: «Hijitos, amaos los unos a los otros». Cuando le preguntaron por qué repetía siempre la frase, Juan respondió: «Porque ése es el mandamiento del Señor y, si lo cumplís, lo habréis hecho todo». Jerónimo también hace referencia a la larga vida de Juan y a su muerte en Éfeso a comienzos del siglo II. [37]

Por supuesto, sin olvidarnos que también se nos exhorta a mantener la santidad,sin la cual nadie verá a Dios.

LA MISIÓN SOBRENATURAL DE LA IGLESIA

La iglesia del Señor tiene una misión acá en la tierra, entre el periodo comprendido por la primer venida del Señor y su segunda venida. Sin esa misión, la Iglesia y las iglesias cristianas, no tendrían razón de ser.

Durante su corto pero intenso ministerio terrenal, el Señor Jesucristo enseñó sobre la misión que habrían de cumplir los hombres y mujeres que el Padre había escogido en Su sola potestad para ser apartados y convertidos en sal y luz de la tierra. El Maestro de Galilea llamó uno a uno a los que responderían dejando sus actividades seculares para seguirle. Él los fue transformando en discípulos; por esa razón, donde iba el Maestro iban ellos. Jesús predicaba y enseñaba citando las Escrituras con autoridad y con su ejemplo. Cristo es el Verbo encarnado, la iglesia es Su cuerpo; si éste no obra de acuerdo con su Cabeza, no se ha encarnado, no es Su iglesia. Aunque formada por humanos, la iglesia no es una organización humana. Está en el mundo, pero no pertenece a él. No aceptar este misterio, es no entender cuál es su misión. Cuando la Escritura es la que obra: mientras unos se benefician con la salvación, otros son condenados.

El Señor Jesucristo jamás negó ser un ser humano, tampoco que era el Hijo de Dios enviado al mundo. Su nombre Jesús significa “Salvador de su pueblo” y Emanuel: “Dios con nosotros” . Los judíos de su tiempo, religiosos o no, le vieron hacer y escucharon hablar de modo tal que no tuvieran excusa alguna cuando no lo recibieron como al Mesías prometido. El hecho de que muchos creyeran que Él era el Cristo de Dios es otra prueba contundente que el Jesús histórico, que pisó la tierra donde moraban los que guardaban la ley de Moisés, era hombre y era Dios, al mismo tiempo.

Nadie puede negar que sea la naturaleza especial de Jesucristo la que le permitió consumar la obra de la cruz, resucitar por directa acción del Padre y enviar al Espíritu Santo en el día de Pentecostés. Esa es la obra de la que la iglesia debe dar testimonio en todo el mundo. Por ello su naturaleza es especial . Recordemos que Jesús al dialogar con la mujer samaritana, no cambió su identidad judía, no la negó tampoco ni cambió de sexo por eso, ni perdió virilidad tampoco por compartir un refrigerio con una mujer de otra cultura y otra religión prima hermana del judaísmo. Ni se hizo ecuménico judeo – samaritano tampoco. Siguió fiel su destino hacia la cruz, de acuerdo a la agenda de su misión.Y El cumplió perfectamente  su misión.

Juan Stam, escribe en su blog una oración muy desafiante, a tener en cuenta, digna de considerar ante el desafío ecuménico

“De la cobardía que no se atreve a enfrentar nuevas verdades,  De la pereza que se conforma con medias verdades, De la arrogancia que cree que conoce toda la verdad, Buen Señor, líbranos” (Juan Stam)

Conclución: El ecumenismo es un signo de estos tiempos, seguimos analizando y observando como evolucionan estas reuniones.

El ecumenismo, como tendencia dentro del cristianismo, tiene como su objetivo unificar a las iglesias o al menos acercarlas. Algunos tienen como meta la unión estructural de todas las iglesias, mientras que otros se proponen simplemente trabajar unidos en algunos proyectos.[38]

La agenda de este movimiento continuará, mas alla de las críticas y de las opiniones a favor y en contra. Como todos los movimientos dentro de la cristiandad, tendrá sus cosas buenas y sus cosas malas.Esperemos no se degenere y se vuelva un movimiento en contra de los que se oponen al ecumenismo o procuran ser neutrales.

También espero que no se transforme en “la emboscada de una religión universal” [39] como algunos temen que pueda ser mal utilizada e introducir así al Falso Cristo.

Recordemos que el Papa puede dimitir, según el derecho canónico. Un intelectual católico de nacionalidad española escribe que lo primero que se ha de decir es que el Santo Padre está perfectamente capacitado para, efectivamente, abdicar o renunciar al trono de Pedro. Así lo aclara expresamente el artículo 332 §2 del Código de Derecho Canónico vigente:

“Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no que sea aceptada por nadie”.

Este breve texto contiene dos importantes implicaciones: a) El Papa puede renunciar “al trono de Pedro” b) La renuncia del Papa puede darse sin tener que darles cuentas a nadie de lo que el hace. Esta solución fue emitida por al Papa Bonifacio VIII (1294-1303), quien en el Liber Sextus, emitió el siguiente decreto:

“Depende del Romano Pontífice renunciar al papado con honor, especialmente cuando se reconoce él mismo incapaz de regir la Iglesia Católica Universal y considerando la carga que esto supone para el Sumo Pontífice” (op. cit. 1, 7, 1).[40]

El Vaticano está sumergido en una crisis institucional total. Como nunca en la historia creo yo, porque la secularización en Europa avanza fuertísima y es imposible pararla por el momento. Y solo Dios sabe cuando se detendrá este proceso.Y en Africa y en Latinoamérica, las “sectas pentecostales” le han disputado una parte importante del mercado religioso que los obispos católicos creían seguro poder mantener. También muchos de los teólogos católicos de renombre están llamando a la Iglesia Católica Romana a una reforma institucional importante ante la evidencia del agotamiento institucional que se observa. Y en Europa y el Medio Oriente, las mujeres de los musulmanes no cesan de parir muchachitos, ya que no practican el control de la natalidad ni se realizan abortos como lo han hecho los occidentales las últimas dos décadas.

Renunciará acaso el próximo Papa para dar lugar a una religion ecuménica mundial? Se transformará el próximo Papa en el lider de la religión de “la cultura del Big Brother (Hermano Mayor) ”  que controlará al mundo globalizado de la próxima época anticristo? Suena muy apocalíptico, pero si uno usa un poco su imaginación verá que no estamos muy lejos de que esto se concrete. Hobbes, teórico del poder del Estado, constató algo muy parecido en su famoso Leviatán, al reflexionar sobre la corrupción del ser humano relacionado con el poder, algo que se ha observado históricamente en todos los papas,o casi todos al menos, al reclamar para ellos el título de Vicario ce Cristo:

“Como tendencia general de todos los hombres, destaco un perpetuo e impaciente deseo de poder y de más poder, que solamente cesa con la muerte. Y esto no se debe al mayor placer que se espera sino al hecho de que el poder no puede garantizarse sino buscando aún más poder.”[40a]

El poder corrompe. Los líderes politicos ambicionan y sueñan secretamente con ser monarcas del mundo entero.Los nacionalismos, las ambiciones humanas del poder se entremezclan en un tejido de pasiones humanas con la megalomania nerónica y despótica del poder terrenal.

Aunque nos alejamos un poco del tema, y nos introducmos en la politica internacional, creo yo, como bien dice el teólogo de la liberación Leo Boff, de nacionalidad brasilero que

El poder histórico está habitado por un demonio. Aunque haya surgido como función de coordinación de la sociedad, el poder posee un irrefrenable dinamismo de expansión y de autoaseguración. El poder quiere siempre más poder. De lo contrario, pierde poder hasta dejar de ser poder. Debido a esta lógica, el poder tiende a aliarse a otros poderes o a absorberlos. Se distancia así de su fuente, la sociedad, superponiéndose a ella.[40b]

Dicho de otro modo mas bíblico, “el mundo entero esta bajo el poder del maligno”

Es muy probable que el próximo papa sea el ultimo de la historia de los papas.  Es pLuterorobable que renuncie al poder del vaticano para transformarse en un lider religioso mucho mas importante. El lider de la religion mundial.

Fuerzas ecuménicas

Honestamente no se en que va a terminar todo este enamoramiento ecumenista de nuestros dias, esta danza de los cisnes que realizan las iglesias para atrarse unas a otras.

Federico Engels (1820-1895) explicó este dilema con mayor precisión científica hace más de un siglo, cuando dijo:

“Aquellos que ponen en marcha fuerzas controlables también ponen en marcha fuerzas incontrolables”.[40c]

Yo creo que el Espíritu Sopla por donde El quiere, eso es innegable e incontrolable. Porque el Espiritu Santo es Dios. El ecumenismo tiene fuerzas centrífugas (hacia adentro) y centrípetas (hacia afuera). También pueden ser llamadas endógenas (hacia adentro) y exógenas (hacia afuera).[41] Las fuerzas interiores hacia la iglesia pueden edificar mediante el diálogo. Hacia afuera si no se es prudente, solo traerá un sincretismo similar a la religión Crislam, que pretende ser una mezcla de Cristianismo e Islam.

Las fuerzas hacia adentro han traido cambios doctrinales que nos permiten ser un poquito mas optimistas. El 31 de octubre de 1999, los representantes, tanto de la Iglesia católica como de la Federación Luterana Mundial firmaron la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación.  Nancy Frazier O’Brien, de la  Oficina católica de Noticias hizo una declaración diciendo:

“La firma marcó el final de un viaje largo, a veces difícil , desde las mutuas condenas luterano-católicas hasta el acuerdo que expresa que  la justificación y la salvación vienen por la sola  fe.“ [42]

Yo creo que debemos ser muy prudentes, desde mi punto de vista con esta agenda ecuménica. No se debe obligar a nadie a participar de estas reuniones y encuentros ecuménicos de adoración; que asistan y participen cada uno de acuerdo a su conciencia.Es lo mas sano. El resto, Dios dirá. Pero yo si creo con firmeza que en este tiempo que vivimos, todas las iglesias (católicas y protestantes) deberían de preguntarse con sinceridad

¿cómo puede una iglesia ser una iglesia verdadera y fiel, si no se sostiene la sola Escritura, no está comprometida con un evangelio bíblico, y no existe para la gloria de Dios?” [43]

Porque, yo creo que

“Una iglesia sin estas convicciones ha dejado de ser una iglesia verdadera, cualquier otra cosa que sea.” [44]

Seamos prudentos y pregunten a los ecumenistas, recordándoles que el Vaticano todavía condena a los cristianos protestantes. Claramente, vemos que los anatemas son inmutables, lo que significa que no pueden ser revocados. [45]

Aun asi, seria lindo que el Ecumenismo pudiera servir para que no se levanten nuevas barreras entre las Iglesias,pero sabemos que esto es pura filosofia e idealismo. Pablo y Bernabe se tuvieron que separar en una oportunidad porque no lograron ponerse de acuerdo y cada uno siguio por su camino. Que mas hoy en dia cuando hablamos de tantos intereses, de tantos millones de personas y de tantas culturas distintas. Solo se va a lograr que se forme otra iglesia ,pero esta, ecuménica. y que va a pasar con tantas comunidades evangelicas que no desean integrarse de esta manera, que sus conceptos nuevotestamentarios son muy fuertes y valoran mucho el concepto de independencia administrativa y de liderazgo? Nadie responde a esto, no es cierto?

Esto no esta escrito con espiritu de critica, sino mas bien de reflexión e investigación acerca de los items mas importantes que debemos tener en cuenta cuando dialogamos ecuménicamente con el Vaticano. No olvidar que el ecumenismo actual, es parte de una agenda mas ambiciosa: Unificar las iglesias.
El Concilio Mundial de iglesias es el ente que está detrás de estos movimientos ecuménicos impulsándolos. Se trata de conocer lo que uno cree, para poder participar no solo pasivamente, sino tambien involucrarse intelectualmente, compartiendo con el prójimo, aquellas cosas que para nosotros son de gran valor, ademas de la fe en Jesucristo. Muchos hombres dieron sus vidas por causa del evangelio de JesuCristo, para que podamos disfrutar hoy de la libertad de conciencia y fe en la adoración a nuestro Dios.
Desconocer lo que creemos, ignorar de que se trata el ecumenismo, es participar tan solo de un idealismo mas,y eso no es un aporte ni al cuerpo de Cristo ni a la humanidad que espera de nosotros no solo un testimonio emocional sino también una respuesta bien pensada y madura, para que puedan saber que es y de que se trata el evangelio de Jesucristo.

En fin, seguimos reflexionado respecto a este tema que esta en la agenda de nuestros días. Espero tus comentarios, preguntas o aportes. Espero que este artículo te sea de edificación,

Dios te bendiga mucho.

——

Notas:

  • El Hno. cristiano evangélico Pablo Santomauro, fue un apologista cristiano, de la iglesia evangélica Calvary Chapel en California E.U. Muy buen apologista en el mundo de las redes sociales de internet.Ya partió a la presencia del Señor. Ver aca
  • Acerca del Hno. Juan Stam ver su record académico en su blog aca

(*) Alexander Duff, D.D. LLD. (15 de abril 1806 – Sidmouth 12 de febrero 1878), fue un misionero cristiano en la India, donde jugó un papel importante en el desarrollo de la educación superior.(Wikipedia en ingles)

[-1] http://www.radioluzvirtual.com/reflexion_la_ut_unum_sint.asp

[0] Philip Graham Ryken, cit en http://obrerofiel.com/el-cristianismo-inclusivo-y-exclusivo

[1] “Carta Encíclica que todos sean uno”, pag. 64, ed. San Pablo,Argentina

[2]  Idem, 80

[3] Concilio Vaticano II, sobre el ecumenismo, 4

[4]  Antonio Sayes, La iglesia de Cristo – curso de eclesiologia, pag. 271, Colección Pelicano, Ediciones Palabra, S.A. 2003 Paseo de la Castellana, 210 – 28046 Madrid (España)

[5] http://servicioskoinonia.org/boff/articulo.php? num=239

[6] Idem, Dec. Umtatis Reditegratio, sobre ecumenismo, 3

[7] http://es.catholic.net/ecumenismoydialogointerreligioso/790/2668/articulo.php?id=19137

[8] http://www.es.catholic.net/escritoresactuales/760/2435/articulo.php?id=19093

[8a] http://evangelio.wordpress.com/2011/04/13/la-reforma-y-por-qu-es-importante-para-nosotros-2a-parte/

[9] http://activistasdecristo.wordpress.com/2012/07/09/tiene-la-iglesia-catolica-razon-de-ser

[9.a] http://www.theopedia.com/Five_Solas

[10] John Stott, Los desafios del liderazgo cristiano, pag. 13, ed. Ed. Certeza Argentina Bs.As. 2002

[10a] https://elteologillo.wordpress.com/2012/10/05/el-consejo-mundial-de-iglesias-cmi-procura-atraer-a-los-pentecostales/

[11]  Juan Calvino Profeta Contemporaneo”,  compilado por Jacob  T. Hoogstra

[12] La Voz del remanente © Daviel D’Paz, Febrero 2004 Todos los derechos Reservados www.vozdelremanente.com

[13] http://www.justsomelyrics.com/2208883/LOS-VISCONTI-LOS-CHALCHAREROS-PAISAJE-DE-CATAMARCA-Lyrics

[14] Charles C. Ryrie, Teologia Basica, pag 20, ed. Unilit

[15] Ibid,pag. 21-23

[16] https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/21/como-se-formo-el-poder-monarquico-absolutista-de-los-papas

[16a] Charles Ryrie Teologia Basica, pag 94,ed. Unilit

[16b] Ibid

[16c] Juan Calvino Profeta Contemporaneo”,  compilado por Jacob  T. Hoogstra

[16d] http://www.radioluzvirtual.com/reflexion_la_ut_unum_sint.asp

[17] Justo L. Gonzalez, Historia del cristianismo, Tomo II, pag. 304  [Vol. 2, Page 556] ed. Unilit

[18https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/21/como-se-formo-el-poder-monarquico-absolutista-de-los-papas

[19] Juan Stam, EVANGELIO, CULTURA Y RELIGIONES: MISIÓN Y PLURALISMO*

[20] http://www.recursosevangelicos.com/printthread.php?s=cf31808b39fa8b157cc959cd3586541f&threadid=6317

[21] Ibid

[22] Justo L. Gonzalez, Historia del cristianismo, Tomo II, pag. 301-304  [Vol. 2, Page 552-554] ed. Unilit

[23] ibid

[24] Ibid

[25] John Stott, Los desafios del liderazgo cristiano, pag. 13, ed. Ed. Certeza Argentina Bs.As. 2002

[26] https://elteologillo.wordpress.com/2012/07/28/es-la-iglesia-catolica-una-secta

[27] John Stott, Los desafios del liderazgo cristiano, pag. 15, ed. Ed. Certeza Argentina Bs.As. 2002

[28] http://radiocristiandad.wordpress.com/2012/10/29/monsenor-francisco-olgiati-el-silabario-del-cristianismo-capitulo-once-la-iglesia-y-la-comunion-de-los-santos

[29] Ibid

[29a] http://evangelio.wordpress.com/2011/04/13/la-reforma-y-por-qu-es-importante-para-nosotros-2a-parte/

[30] ibid

[31] Un análisis mas detallado ver https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/21/como-se-formo-el-poder-monarquico-absolutista-de-los-papas

[32]  DIALOGANDO CON LOS CATÓLICOS

[33] Enrique Rojas, El Hombre Light, Colección Fin de Siglo, pag 61, edición Temas de Hoy

[34] http://es.wikipedia.org/wiki/Maurice_Blondel

[35] ibid,pag 62

[36] Soy un evangélico católico pentecostal

[37] http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_el_Apóstol

[38] Pastor José Holowaty http://www.nosotros.cl/enigmas/detalle_noticia.php?cont=536

[39] https://elteologillo.wordpress.com/2012/10/22/la-emboscada-de-una-religion-universal/

[40]  L.A., cit en  http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=17928&mes=&ano=

[40a] http://leonardoboff.com/site-esp/vista/2004/jan30.htm

[40b] http://leonardoboff.com/site-esp/vista/2004/jan30.htm

[40c] http://www.lajiribilla.co.cu/paraimprimir/nro26/708_26_imp.html

[41] https://elteologillo.wordpress.com/2012/10/19/tiempos-de-ecumenismo/

[42] https://elteologillo.wordpress.com/2012/10/19/tiempos-de-ecumenismo/

[43] http://evangelio.wordpress.com/2011/04/13/la-reforma-y-por-qu-es-importante-para-nosotros-2a-parte/

[44] Ibid

[45] http://evangelio.wordpress.com/2012/09/26/el-vaticano-todava-condena-a-los-cristianos/

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Bibliografia consultada

Sobre el protestantismo


Sobre el protestantismo

La Europa del Renacimiento se encontraba en un período de grandes renovaciones sociales, económicas e intelectuales. De esta forma y como parte de las corrientes renovadoras, seculares e individualistas de la época surgié una nueva fe basada en el cristianismo conocida como la Reforma protestante.

El movimiento fue iniciado por el  monje aleman Martín Lutero, como una protesta, de ahi su nombre, en contra de la corrupción y mundanalidad de la iglesia católica y de su doctrina acerca de la vida y las posibilidades de salvación de los seres humanos.La revuelta luterana defendia la relacion directa entre el ser humano y Dios. Lutero criticaba la practica de la venta de indulgencias, asi como la privacion al pueblo de poder leer e interpretar libremente las Sagrads Escrituras. Lutero fue el primero en trducir del latin, a un idioma popular, como el aleman,la biblia

El protestantimo logró terminar con el exclusivismo de la iglesia católica en Occidente y se  sentaron las bases del nacionalismo moderno que se perfilaba en Europa. Impulsó el desarrollo de las ciencias y de la empesa privada, sobre todo en países como Inglaterra, Alemania y Francia.

En Inglaterra la influencia de este movimiento dió paso a la fundación de la iglesia Anglicana por el rey Enrique VIII, quien decidió separarse del poder romano y proclamar el anglicanismo como la religión del Estado.

Las nuevas iglesias que surgieron en Europa, dieron pie a la fundación de otros grupos protestantes disidentes,como los congregacionalistas y los puritanos. La diferencia ente unos y otros estribaba en las interpretaciones sobre fe y la relación entre la iglesia y el Estado. Buena parte de los ingleses que emigraron a América, a partir del s. XVII, pertencia a alguna de estas disidencias. Igualmente, el caracter religioso de los primeros inmigrantes se reflejó en el desarrollo económico, social y político de las primeras colonias.

B.consultada

  • Libia Gonzalez,Luis Ferrao-James Cohen,Juan Carlos Eastman, Carlota Ortiz, “Historia y geografia de los Estados Unidos”, pag.30-31, ed. Grupo editorial norma educativa

Los orígenes del protestantismo latinoamericano


Los orígenes del protestantismo latinoamericano

Cuando hablamos sobre los orígenes del protestantismo latinoamericano se hace necesario romper con viejos moldes que reducen su introducción y difusión a la labor de los misioneros extranjeros. La información que la historiografía protestante está aportando en los últimos tiempos exige revalorar el papel que los propios latinoamericanos jugaron en la introducción y difusión de las creencias protestantes, así como a los factores endógenos y contextuales que estuvieron presentes todo el tiempo en los diferentes contextos nacionales.

En primer lugar, es necesario distinguir entre: 1) las doctrinas, 2) sus portadores y 3) sus propagadores. A la América Latina llegaron primero los protestantes antes que el protestantismo y sus Iglesias. De la misma manera que las ideas protestantes antecedieron muchas veces a los misioneros profesionales de estas Iglesias. La diversidad de experiencias históricas que se dio en cada país sobre cómo llegaron y se difundieron las ideas protestantes hace difícil cualquier generalización. Nos proponemos aquí dar algunos ejemplos de la diversidad histórica que se dio en la difusión de las ideas protestantes en el subcontinente latinoamericano.

Protestantes en el Nuevo Mundo

Los protestantes europeos se hicieron presentes en el Nuevo Mundo desde el siglo XVI, poco tiempo después de iniciado el movimiento de Reforma. Junto a los individuos que llegaban a América y que se habían adherido o eran simpatizantes de alguno de los movimientos de la Reforma, y la literatura protestante que lograba introducirse a las colonias, el protestantismo hizo también acto de presencia como un imaginario temido por la Corona española y la Iglesia católica.[1][1] Esto justificó, entre otras cosas, el establecimiento del Santo Oficio en América y la difusión del espíritu anti-protestante de la Contrarreforma que marcaría el desarrollo de la cultura hispanoamericana hasta el día de hoy.

Al hacer un repaso de la historia del protestantismo en tierras americanas, es necesario distinguir entre los individuos y sus creencias personales y los representantes de las instituciones religiosas o misioneras que llegaron a Hispanoamérica con el propósito de difundir las ideas protestantes y organizar Iglesias de estos credos. Esto nos permitirá entender mejor la dinámica que se dio entre: 1) los colonos de distintas confesiones del protestantismo que llegaron a América con el único fin de conseguir beneficios materiales antes de regresar a Europa, 2) aquellos que tenían exclusivamente objetivos religiosos, y 3) quienes compaginaban ambos propósitos. A estos tres casos se agregan los colonos que tenían la intención de colonizar permanentemente en búsqueda de una nueva vida en América. La pugna colonos-misioneros protestantes se presentó desde el siglo XVI y exige matizar la posición que los misioneros tomaron durante el proceso de colonización y los excesos que éste trajo consigo. La historia de esta relación colonos-misioneros nos muestra que siempre hubo misioneros que justificaron ideológicamente las acciones de sus compatriotas para dominar a los pueblos colonizados, así como misioneros que, a partir de fundamentos bíblico-teológicos, condenaron la barbarie que los colonos practicaban en contra de la población indígena y los esclavos negros. Esta diversidad de comportamientos se dio tanto en el ámbito católico como protestante en América.

La multiplicidad de experiencias históricas

Enumeraremos en este trabajo algunos casos históricos concretos que dan cuenta de la gran diversidad de experiencias a través de las cuales los protestantes y los protestantismos hicieron acto de presencia en tierras americanas.

Colonos alemanes en Venezuela

En 1529, sólo ocho años después de que Lutero fuera excomulgado y que Cortés conquistara el imperio azteca (1521), colonos alemanes llegaron a las costas de la actual Venezuela con el fin de buscar minas de oro e influidos por el extendido mito de “Eldorado”. Esta tentativa temprana de colonización alemana se dio a raíz de que agentes de los banqueros del emperador Carlos V, Bartolomé y Antonio Welser, habían obtenido de éste ciertos derechos para “descubrir, colonizar y gobernar” un territorio en la Nueva España.[2][2] Por diversas razones de tipo político y religioso, y sin haber encontrado el oro esperado, se les retiró la concesión imperial en 1546, lo cual les obligaba a retirarse de los territorios que habían ocupado por 17 años y regresar a Europa. Fueron estos colonos alemanes quienes fundaron la ciudad de Maracaibo, así como otros de los primeros centros de población fundados por los europeos en la actual Venezuela.

Varios de esos colonos alemanes eran luteranos, entre ellos el gobernador de la colonia, Ambrosio Alfínger, y el vicegobernador, Nicolás Féderman, “cuyos padres fueron firmantes de la Confesión de Augsburgo” en 1530,[3][3] primera confesión de fe de la naciente Iglesia luterana. La presencia de estos mineros alemanes, los cuales provenían de Augsburgo, ciudad ganada al luteranismo, “hizo que el Consejo de Indias controlara estrictamente las expediciones y los territorios conquistados”[4][4] para evitar el ingreso y la proliferación de los herejes luteranos a la Nueva España.

No se conocen indicios de alguna actividad proselitista por parte de estos luteranos alemanes ni la difusión de la religión reformada parece haber estado en sus planes. No obstante, marca el inicio de la llegada de individuos a Suramérica que en lo personal tenían convicciones religiosas protestantes y que con su presencia alimentaban el temor de la Iglesia católica y de la Corona española de que se trasladaran a América las ideas luteranas que estaban dividiendo a la cristiandad en Europa y debilitando el poder de la jerarquía católica en Europa. La implantación de la Inquisición en América en el siglo XVI respondió en parte a estos temores.

Protestantes franceses en Brasil

La primera experiencia de protestantes franceses cuyo objetivo era promover el cristianismo reformado y fundar una colonia al estilo de la Ginebra calvinista, se dio en las costas de la actual Río de Janeiro, Brasil, a mediados del siglo XVI. Expedicionarios franceses fundaron el “Fuerte Coligny” en 1555 en tierras dominadas por Portugal al Sur del continente. Dicha colonia fue promovida por Nicolás de Villegaigon, el cual había logrado embarcar al Nuevo Mundo a seiscientos hombres para realizar su aventura. Entre los miembros de la expedición se encontraban representantes de todos los sectores de la sociedad francesa, incluyendo esclavos fugitivos y criminales sacados de las cárceles que a cambio de su libertad y la promesa de grandes beneficios, engrosaron las filas de la expedición. ¿Qué se proponía hacer en Brasil Villegaigon? ―se preguntaba el antropólogo Claude Lévi-Strauss al visitar por primera vez el lugar en donde estuvo la colonia de sus compatriotas en el siglo XVI―, y él mismo se respondía:

“Fundar una colonia, pero también, sin duda, labrarse un imperio; como objetivo inmediato quería establecer un refugio para los protestantes perseguidos que desearan abandonar la metrópoli. Católico y probablemente librepensador, obtiene el patrocinio de Coligny y del cardenal de Lorena”.[5][5]

En el mismo sentido, para el historiador francés Jacques Lafaye, esta primera colonia europea en la bahía de Río de Janeiro, llamada ambiciosamente la “Francia antártica”, fue también “la primera colonia protestante del Nuevo Mundo”.[6][6] Uno de los propósitos iniciales de sus fundadores era que esta colonia se convirtiera en un territorio-refugio para los protestantes franceses —llamados hugonotes— cuyo futuro era algo incierto en la Francia católica.[7][7]

En 1556, un año después de llegar al continente americano y después de disolver una conspiración en la colonia y un intento de botín en su contra, Villegaigon vive una aparente conversión al protestantismo. Como un nuevo creyente de la fe reformada, recurre a Juan Calvino en Ginebra y al admirante Gaspard de Coligny, líder de los hugonotes franceses, con el fin de conseguir voluntarios protestantes que se sumaran a su colonia; personas con una moral más confiable y en las que pudiera tener mayor confianza. Su petición a las autoridades calvinistas de Ginebra incluía el envío de artesanos, mujeres para poblar la tierra y ministros religiosos que dieran atención espiritual a la colonia y establecieran una Iglesia y una organización social al estilo de la Ginebra calvinista.

En esa colonia francesa se redactó, en 1558, la primera confesión de fe protestante hecha en América, 62 años antes de que los puritanos ingleses conocidos como Pilgrim Fathers (Padres Peregrinos) llegaran a Norteamérica en 1620 y fundaran la colonia de Plymouth, la primera colonia permanente en la Nueva Inglaterra.[8][8] Algunos de los 17 artículos de ese documento expresaban lo siguiente:

“1. Creemos en un solo Dios, inmortal e invisible, creador del cielo y de la tierra, y de todas las cosas tanto visibles como invisibles; el cual se distingue en tres personas, el Padre, el Hijo y el Santo Espíritu; que no son más que una misma sustancia en esencia eterna y una misma voluntad… Creemos que solamente es necesario adorar y perfectamente amar, orar e invocar la Majestad de Dios en sí, o particularmente.

2. Adoramos a nuestro Señor Jesucristo, no separamos una naturaleza de la otra, sino que confesamos las dos naturalezas, a saber, divina y humana, inseparables en él.

3. Creemos respecto al Hijo de Dios y al Santo Espíritu lo que la palabra de Dios y la doctrina apostólica y el símbolo nos enseña sobre ellos.

4. Creemos que nuestro Señor Jesús vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos, en forma visible y humana, como ascendió al cielo, y que ejecutará el juicio en la forma que nos predijo en San Mateo capítulo 25, teniendo todo poder para juzgar…

7. Creemos que no hay otra consagración que la que se hace por el ministro, cuando se celebra la Cena: recitando el ministro al pueblo, en lenguaje conocido, la institución de la Cena, según la forma que nuestro Señor Jesús nos prescribió… Y como dice San Agustín, la consagración es la palabra de fe que se predica y recibe en fe…

14. San Pablo, al enseñar que el Obispo debe ser marido de una sola mujer, no prohíbe con esto que después del fallecimiento de su primera mujer le sea ilícito volverse a casar. Sino que el santo apóstol reprueba la bigamia, a la cual se inclinaban grandemente los hombres de aquel tiempo…

15. No es lícito prometer a Dios, sino lo que él aprueba. Ahora bien, es así que los votos monásticos no tienden más que a una corrupción del verdadero servicio de Dios…

16. Creemos que Jesucristo es nuestro solo mediador, intercesor y abogado, por lo cual tenemos entrada al Padre… En cuanto a los santos difuntos… no nos debemos dirigir a ellos como intercesores para obtener algo, pues contravendríamos el mandato de Dios…

17. En cuanto a los muertos, San Pablo, en la 1ª de los Tesalonicenses, capítulo 4, nos prohíbe entristecernos respecto a ellos, pues tal cosa conviene a los paganos, que no tienen ninguna esperanza de resucitar. El santo apóstol no ordena ni enseña orar por ellos, lo cual no se habría olvidado si hubiera sido necesario…”[9][9]

Poco tiempo después de esta primera experiencia el admirante Coligny puso sus ojos en la Florida, la cual era reclamada por la Corona española. Entre 1562 y 1565, protestantes franceses lograron asentarse cerca del actual Cabo Cañaveral en donde fundaron Fort Caroline. Esta colonia —vista por los españoles como una “cueva de herejes”— fue destruida en 1565 por el capitán español Pedro Menéndez de Avilés. De sus más de mil habitantes sólo 24 que se declararon católicos y renegaron de sus ideas protestantes después de ser capturados salvaron la vida; los demás fueron muertos en batalla o asesinados después de su captura.

Según Léonard, fueron estos los primeros protagonistas de la evangelización protestante en América y los primeros en fundar una institución educativa para preparar misioneros que trabajaran en las colonias holandesas en América. Su obra misionera, por lo menos en el caso de Brasil, se extendió a los indígenas, logrando algunas conversiones.[10][10] Esta colonia duró hasta 1654, año en el cual los holandeses fueron obligados por los portugueses a salir del país. En ella, su gobernador, Mauricio de Holanda, emitió un edicto con el cual se concedía la libertad religiosa en la colonia a todos aquellos que reconocieran el dominio holandés. Es muy probable —como afirma Agustín Batlle— que ésta haya sido la primera proclama sobre libertad religiosa en la historia de América Latina.[11][11]

El caso del Caribe

La región donde se presentó una mayor presencia europea no española desde el siglo XVII fue en el Caribe, pues, como dice el historiador Armando Lampe, “a partir de 1625 el Caribe pasó a ser la frontera de cuatro grandes imperios: España, Inglaterra, Holanda y Francia”.[12][12] Considerada como tierra de nadie y un lugar estratégico para el control marítimo entre Europa y América, se establecieron en la región colonias de estas naciones. Para Lampe,

“…el área del Caribe incluye el Caribe de habla española, abarca Cuba, República Dominicana y Puerto Rico; al Caribe de habla inglesa, tanto los territorios continentales de Guyana y Belice como los insulares de Jamaica, Trinidad y Tobago, Barbados, Granada, las Bahamas y las otras islas de habla inglesa; el Caribe de habla francesa, que consiste del territorio continental de la Guyana Francesa y de las islas Martinica, Guadalupe y San Martín; y el Caribe de habla holandesa, que comprende el territorio continental de Surinam y las islas de las Antillas neerlandesas y Aruba”.[13][13]

A esta pluralidad de culturas y lenguas que se establecieron desde el siglo XVII, se agregó también la pluralidad religiosa. Junto a las comunidades católicas de varias de las islas, se establecieron también Iglesias anglicanas, metodistas, presbiterianas y bautistas en el Caribe inglés; Iglesias reformadas en el Caribe holandés; e Iglesias moravas en el Caribe holandés e inglés. La labor religiosa de los ministros protestantes que ahí se establecieron se dirigía básicamente a la atención de los colonos. Sólo hasta 1735 la Iglesia morava[14][14] organizó una labor sistemática de evangelización entre los esclavos negros que habían sido traídos de África para trabajar en las plantaciones. Para ese entonces, la población nativa (taíno-arowakos-caribes) había sido casi exterminada por los colonos europeos, lo que repercutía en una limitada fuerza de trabajo en las islas.[15][15]

La diversidad de perspectivas teológicas en las colonias protestantes promovió una diversidad de prácticas sociales y coloniales, al igual que misioneras. En Surinam, por ejemplo, el protestantismo sólo era promovido entre las clases superiores,[16][16] debido en parte a que los pastores trabajaban exclusivamente con los colonos y no con la población nativa. El énfasis en la evangelización sólo fue preocupación de algunos grupos minoritarios o individuos que rompían con la perspectiva sobre la misión la cual no era prioritaria para los fundadores del protestantismo, quienes se preocuparon más por sobrevivir como movimiento en el siglo XVI.[17][17] Influidos por la ideología esclavista, colonos y misioneros protestantes justificaron la existencia de esclavos y un orden colonial basado en la esclavitud, “toda vez que consideraban la esclavitud como una disposición de Dios contra la cual no convenía rebelarse”.[18][18]

Por otro lado, también se presentaron casos de protestantes antiesclavistas que entraron en pugna con los gobiernos coloniales. Uno de los más famosos en la historia del Caribe es el del pastor bautista William Knibb, quien trabajó en la isla de Jamaica con la población negra. Antes de la llegada de Knibb a Jamaica, se había fundado en 1783 una Iglesia Bautista Nativa, formada principalmente por esclavos negros; la cual había sido iniciada por un antiguo esclavo de Norteamérica quien fue el primer negro ordenado como pastor bautista en América, según un historiador. Esta Iglesia tendría un papel muy importante como foco de la resistencia activa contra la esclavitud en la Jamaica a la cual llegaría a trabajar años después el pastor Knibb. Impactado por las condiciones de vida de los esclavos y el trato que recibían de los anglicanos ingleses, Knibb jugaría un papel muy importante en la abolición de la esclavitud en Jamaica en 1830.

“Jamaica era la tierra de los plantadores, y Knibb era el capellán de los esclavos. A juicio de los primeros, pronto se convirtió en el gran obstáculo a su prosperidad; había emprendido la labor de revelar los castigos inflingidos a los esclavos. Willberfoce[19][19] le debe a Knibb de un modo particular los argumentos y los hechos que permitieron llegar (el 1º de agosto de 1830) a la ley de abolición de la esclavitud”.[20][20]

En varias partes del continente, y tanto en el ámbito católico como protestante, se presentaron conflictos por diferencias ideológicas y teológicas al interior de las Iglesias. Estas diferencias se presentaron entre los propios misioneros, entre los misioneros y los feligreses de las clases altas cuando los primeros asumían posiciones críticas frente al sistema, y entre los misioneros y las clases bajas cuando los primeros se aliaban a las clases dominantes durante los conflictos sociales, etc. Sobra decir que ninguna Iglesia es homogénea ideológicamente, y esto es aun más palpable en las Iglesias protestantes; lo que explica la diversidad de posiciones, muchas veces opuestas, que con respecto a diferentes temas los protestantes han asumido desde el siglo XVI. Frente a los conflictos políticos o sociales, la pertenencia a una misma fe religiosa parece pasar muchas veces a un segundo plano. A esto se suman las diferencias teológicas; lo que permite encontrar en una misma Iglesia posiciones encontradas en cuanto a diversos temas o acontecimientos históricos. La dinámica que esto genera como pluralidad de pensamiento interno vuelve muy difícil cualquier generalización a la hora de tratar de explicar la posición ideológica de una Iglesia de cualquier confesión. La distinción entre lo que piensan los dirigentes, el clero, o la feligresía, es un factor importante que hay que tomar en cuenta a la hora de explicar algún proceso socio-religioso y el papel que jugaron los distintos sectores que conforman a todas las Iglesias.

Los procesos inquisitoriales

Una manera indirecta de conocer sobre la presencia de individuos que durante los tres siglos de Colonia sostenían o fueron acusados de sostener doctrinas protestantes es posible por los procesos de la Inquisición. En este sentido, los relativos pocos casos que se conocen en tres siglos de Colonia han sido interpretados generalmente en el sentido de que fueron muy pocos los protestantes que lograron ingresar a la Nueva España.

Pero hay otra posibilidad de interpretación ¾y es por la que me inclino¾ la cual plantea que los procesos inquisitoriales no representan la totalidad de los casos de luteranismo que se presentaron durante la Colonia. Este mismo razonamiento se puede aplicar para el caso de los procesados por brujería, judaísmo, hechicería, etc. No me atrevería a afirmar que los únicos casos de brujería o hechicería durante la Colonia son los que aparecen en los archivos de los procesos inquisitoriales. Me parece que la realidad colonial fue más compleja y dinámica de lo que se piensa generalmente.

Hay que tomar en cuenta que los tribunales de la Inquisición en América sólo fueron fundados 78 años después del descubrimiento de América, como es el caso de Lima (1570) y Ciudad de México (1571), y 118 años para el caso del tribunal que se estableció en Cartagena de Indias (1610), en la actual Colombia.

Para el Santo Oficio, los principales sospechosos de herejía eran, por supuesto, los extranjeros; evidenciados por su fisonomía o por su habla. No obstante, sólo eran molestados cuando manifestaban abiertamente creencias protestantes o críticas contra la Iglesia católica; y para que esto se diera hacía falta un delator que los acusara ante un tribunal de la Inquisición. Mientras esto no sucediera cualquier heterodoxo podía llevar una vida más o menos normal, simulando prácticas y creencias católicas. Con el fin de hacer más eficaz la función inquisitorial, el Edicto de Fe con el que se promulgaba la fundación de un tribunal contenía, entre otras cosas, un apartado que daba criterios a la población y a los inquisidores para detectar a los sospechosos de herejía. En el punto sobre el luteranismo, el Edicto establecía:

Secta de Lutero. —O si sabéis o habéis oído decir que alguna o algunas personas hayan dicho, tenido o creído que la falsa y dañada secta de Martín Lutero y sus secuaces es buena, o hayan creído y aprobado algunas opiniones suyas, diciendo que no es necesario que se haga la confesión al sacerdote, que basta confesarse a sólo Dios, y que el Papa ni sacerdotes no tienen poder para absolver y que no ha de haber imágenes en las Iglesias, y que no hay purgatorio, y que no hay necesidad de rezar por los difuntos, y que no son necesarias las obras, que basta la fe con el bautismo para salvarse, y que cualquiera puede confesar y comulgar, uno a otro, debajo de entre ambas especies, pan y vino, y que el Papa no tiene poder para dar indulgencias, perdones ni bulas, y que los clérigos, frailes y monjas se pueden casar, o que hayan dicho que no ha de haber frailes ni monasterios, quitando las ceremonias de la religión, y que mejor y más perfecto estado es el de los casados que el de la religión, ni el de los clérigos ni frailes, y que no hay fiestas más [que] los domingos y que no es pecado comer carne en viernes, ni en cuaresma y en vigilias, porque no hay ningún día prohibido para ello; o que hayan tenido, o creído alguna o algunas otras opiniones del dicho Martín Lutero y sus secuaces, o se hayan ido fuera de estos reinos a ser luteranos”.[21][21]

Al igual que los judíos, y como ya lo hemos anotado anteriormente, protestantes de diversas nacionalidades hicieron acto de presencia durante las primeras décadas al inicio de la Colonia. Así lo atestigua uno de los primeros estudiosos de la heterodoxia religiosa en la Nueva España, el historiador mexicano Julio Jiménez Rueda, quien en 1946 escribía:

“Estos comerciantes, viajeros o corsarios, son activos agentes de la doctrina protestante. Comienzan a destacarse en la vida mexicana hacia 1536. No son ingleses exclusivamente, pues los hay de varias nacionalidades; algunos han cambiado sus nombres y apellidos por otros españoles…”[22][22]

De ser correcta esta información, llama la atención la fecha a la que hace referencia Jiménez Rueda; sólo 15 años después de que Hernán Cortés conquistara al imperio azteca. Las tres modalidades a las que hace referencia son igualmente importantes: comerciantes, viajeros y corsarios.

En un afortunado intento por documentar la presencia de protestantes durante los tres siglos de dominación española, el historiador metodista Gonzalo Báez-Camargo publicó en 1960 un minucioso estudio sobre los procesos por luteranismo hechos por la Inquisición durante los siglos XVI, XVII y XVIII.[23][23] A la lista de 305 casos documentados, agregaba 58 más de procesados por sospecha de simpatizar con la herejía luterana. En este último rubro estuvieron españoles tan importantes como don Francisco de Aguirre, el conquistador de Chile, gobernador de Tucumán y también participante en la conquista del Perú.[24][24]

La literatura prohibida

Los procesos ligados a la posesión o difusión de libros prohibidos nos dan una mejor idea del control que la Inquisición pretendía lograr sobre la cultura y la difusión del pensamiento heterodoxo en Hispanoamérica. El libro ha sido desde el pasado un vehículo privilegiado para la difusión de las ideas en la cultura occidental. La invención de la imprenta de tipos móviles en Alemania en la segunda mitad del siglo XV, ligada al nombre de Johann Gutenberg, potenció este papel del libro como transmisor de las ideas, como bien lo aprovecharon los protestantes en el siglo XVI. Ya en el año de 1520 —uno antes de que Lutero fuera excomulgado— había ediciones en español de los escritos del reformador alemán, como sus Comentarios a la epístola a los Gálatas y su De la libertad del cristiano. En 1525 aparecía en Amberes, Bélgica, una traducción castellana de su famosa obra Servo arbitrio, que generaría una famosa polémica con Erasmo y con el humanismo que éste representaba. La difusión de estas traducciones al español de los escritos luteranos causaron preocupación a la Iglesia romana, lo que obligó a tomar medidas al respecto para evitar que circularan en España y en otros países católicos en Europa y América.

La prohibición de la lectura y difusión de la Biblia en versiones no autorizadas por la Iglesia romana fue una práctica común de la Inquisición, ya que se temía que la lectura de ese libro hecha por un pueblo ignorante lo desviaría de la ortodoxia oficial. Clérigos como el famoso fray Bernardino de Sahagún opinaban “que ningún libro de los de la Sagrada Escritura, ni parte de él, ni capítulo ni parte de él traducido en la lengua vulgar, lo tenga otro ninguno que los predicadores de esta lengua”.[25][25] La posesión de una Biblia o su difusión, aun en versiones católicas, podía ser causa de un proceso ante la Inquisición, especialmente si eran ediciones hechas en países protestantes, las cuales generalmente eran impresas sin notas explicativas e interpretativas.

Una de las medidas más importantes —aparte de la práctica de quemar libros prohibidos en la plaza pública para afirmar simbólicamente el poder de la Iglesia católica sobre asuntos de fe— fue la elaboración de varios índices de libros prohibidos (Index Librorum Prohibitorum), que como listas negras sirvieron a los inquisidores para procesar a quienes los difundían o los poseían. Ya en 1559 apareció uno en España, cinco años antes del Índice Tridentino o papal hecho público en 1564.[26][26]

“El Índice español y el romano siguieron siendo completamente distintos en las sucesivas actualizaciones y no era raro, por tanto, que libros que estaban prohibidos en el romano estuviesen permitidos en el español, y viceversa. Además, mientras el Índice romano no hacía distinciones entre obras totalmente censurables y obras que sólo lo eran en parte —prohibiendo todas por igual—, el español distinguía entre totalmente prohibidas y aquellas que podían publicarse y leerse suprimiendo solamente los párrafos censurables. Ligeramente expurgados vieron la luz numerosos libros, entre ellos el Lazarillo y el Quijote, lo que no hubiese ocurrido con los criterios del Índice romano. Las obras parcialmente censuradas fueron recopiladas en el Index Expurgatorius, publicado por primera vez en Amberes en 1571, bajo la dirección de Arias Montano”.[27][27]

Con el paso del tiempo, nuevos índices actualizados aparecieron adaptados a las nuevas circunstancia: el Index Quiroga (1583), el Index Sandoval (1612), el Index Zapata (1632), el Index Sotomayor (1640), el Index Valladares-Marín (1707), el Index Pérez de Prado (1747) y el Index Rubín de Cevallos (1790). En el Índice Valdés —nos dice Jesús Alonso Burgos— apareció por primera vez “la censura a obras específicamente literarias”,[28][28] el cual incluía también los libros de caballería. Estos índices, por supuesto, operaban para América y eran una guía para los inquisidores y autoridades aduaneras que revisaban las naves que llegaban de la península a los puertos de la Nueva España. Una especie de manual de la Inquisición daba instrucciones al personal encargado en los puertos sobre cómo registrar las embarcaciones y en qué había de tener especial cuidado:

“7. Ítem, si en el dicho navío vienen algunas imágenes, o figuras de Santos, de Papas, Cardenales, Obispos, Clérigos, y Religiosos, indecentes y ridículas, de mala pintura, o libros prohibidos, como Biblias en cualquiera lengua vulgar, o otros de las sectas de Lutero, Calvino y otros herejes, o de los prohibidos por el Santo Oficio de la Inquisición, o cualesquiera otros que vengan por registrar, y escondidos, o sin licencia del Santo Oficio.

8. Ítem, …porque el estilo ordinario de los herejes, es poner escondidos los libros entre ropas y mercadurías, y embarcándolos en navíos de católicos que vienen a estas partes, esparcirlos y hacer el daño que pretenden con ellos. Pero esto se ha de hacer con suma templanza y moderación, y sin violencia alguna”.[29][29]

A pesar del control de las autoridades, la literatura heterodoxa entraba a las colonias burlando la estricta vigilancia; pues como nos dice Elías Trabulse, los eruditos y los bibliófilos nunca carecieron de aquellas obras publicadas en cualquier parte de Europa que les permitían satisfacer su curiosidad o su manía. En este sentido —continúa Trabulse—, “el comercio libresco mostró tener un agudo carácter internacional y cosmopolita; y el contrabando no le fue a la zaga en esta característica ya que, favorecido por la corrupción, medró eficazmente a costa de ese y de otros lucrativos renglones del comercio entre Europa y América desde el siglo XVI”.[30][30]

La propaganda protestante no sólo provino de Europa en tiempos de la Colonia. Hubo por lo menos un caso de propaganda calvinista hecha desde Norteamérica por Cotton Mather (1663-1728). Este ministro religioso no católico publicó en 1699 un catecismo en español con el título La fe del cristianismo, y cuyo fin explícito era su distribución en las colonias novohispanas para promover la fe protestante. Según la historiadora Cristina Camacho, este texto es “el único documento redactado en español en las colonias inglesas del que se tiene noticia hasta ahora”.[31][31]

La literatura heterodoxa en Latinoamérica fue muy variada y no se limitó a la que contenía doctrinas protestantes, como bien lo han documentado los trabajos de Margarita Peña, La palabra amordazada. Literatura censurada por la Inquisición,[32][32] y de Pablo González Casanova, La literatura perseguida en la crisis de la Colonia.[33][33] Estas obras aportan una perspectiva más amplia sobre la historia de las ideas durante la Colonia y cómo se expresaron éstas a pesar del clima de represión que la Inquisición implementó contra la heterodoxia.

Por otro lado, Luis González Obregón escribía en 1914 que a pesar de la persecución a la literatura prohibida se permitió circular otro tipo de literatura no considerada como herética. Este fue el caso —decía González Obregón— de los clásicos profanos, pues “repetidas veces se verán mencionadas las obras de Homero, Plutarco, Virgilio, Cicerón, Ovidio, Marco Aurelio, Lucano y Terencio; y se verá cómo era popularísimo el Ariosto y muy común la lectura de las obras del Petrarca y de Camoens. Clásicos hispanos venían a porrillo en las flotas…”[34][34]

La Inquisición fue suprimida en España en 1843 después de un intento fallido en las primeras Cortes liberales de España, conocidas como “Cortes de Cádiz” (1810-1814).[35][35] Las luchas de independencia en Hispanoamérica y los nuevos gobiernos que de ahí emergieron, provocaron también la destrucción definitiva de ese aparato represivo en América Latina, el cual funcionó durante los casi tres siglos de colonia española. Si bien la Inquisición no pudo evitar el ingreso al Nuevo Mundo de protestantes que llegaron con los más variados propósitos, así como de Biblias y libros protestantes, es un hecho que fue efectiva al impedir que el protestantismo se arraigara en tierra firme y asumiera el carácter de un movimiento organizado. Habría que esperar hasta el siglo XIX y al surgimiento de repúblicas independientes de la corona española, así como a la influencia del pensamiento liberal latinoamericano que promovió la tolerancia religiosa, para que esto se diera. La historia de la tolerancia en cada país siguió caminos y tuvo tiempos distintos, como lo atestigua la historia de América Latina en los últimos doscientos años.

El papel de la Biblia

Todavía no ha sido valorado suficientemente el papel que ha jugado la Biblia en la difusión del protestantismo desde el siglo XVI. La historia de esta rama del cristianismo es inconcebible sin la Biblia, la cual ha llegado a ser un distintivo por el papel que juega en la vida personal y comunitaria en la mayoría de estas Iglesias.

En este sentido, no es extraño encontrar que la difusión de la Biblia en lengua popular fue la primera actividad en ese proceso que hemos llamado aquí “la evangelización protestante en Latinoamérica”. Y que la lectura de ese libro haya traído como consecuencia una actitud crítica hacia las prácticas de la Iglesia romana por parte de sacerdotes y laicos católicos con inquietudes espirituales que no pocas veces los hizo más receptivos hacia las doctrinas protestantes. Casi en todos los países latinoamericanos hay ex sacerdotes en los orígenes de los protestantismos nacionales, para los cuales la lectura directa de la Biblia revolucionó su manera de pensar y comprender la fe cristiana.

Los colportores bíblicos

Los principales actores en la difusión de la Biblia en Latinoamérica en el siglo XIX fueron los llamados “colportores”. Estos viajeros jugarán un papel muy importante como difusores de la literatura bíblica, y con ella, de la lectura popular al poner libros a bajo costo en las manos de los pocos lectores que había en el siglo XIX. Con la difusión de la Biblia, los colportores también difundían otra forma de ver la fe cristiana que entraba en oposición a las formas tradicionales que el pueblo conocía. Así lo comenta Émile G. Léonard en 1967 en su monumental obra sobre la Historia general del protestantismo:

“Debemos observar que si pudo propagarse la Biblia, es porque podía ser leída y comprendida; lo podía, gracias a la enseñanza cristiana que había logrado sembrar el catolicismo, pero que no había logrado desarrollar. Por otra parte, con frecuencia ha bastado la Biblia para que aparecieran personalidades protestantes. No es un caso único la historia que cuentan algunos misioneros: de gira por una región agrícola, les detienen unos agricultores; les explican que han leído una “Biblia protestante”, que la han comparado con una “Biblia católica”, que no todo lo han entendido claramente, que varios puntos continúan oscuros; entonces el misionero explica, comenta, les hace cantar himnos, reza. Antes de partir bautiza a los que lo desean: quedan colocados los fundamentos de una ‘congregación’. ¿No es esto ya una Iglesia? Unos años después vuelve el misionero: la congregación sigue en pie, con nuevos prosélitos. Ya sabemos que el papel de los “buhoneros” en tiempos de la Reforma consistió, sobre todo, en dejar una Biblia allí por donde pasaron”.[36][36]

Efectivamente, la difusión de la Biblia jugó un papel fundamental para el surgimiento de las primeras Iglesias protestantes en Latinoamérica. Y no es raro enterarse que ahí donde se fundaba una congregación y se establecía un templo protestante había llegado antes un ejemplar de la Biblia, muchas veces llevado por estos olvidados promotores llamados colportores. No es posible dar cuenta en este espacio de los muchos casos en los que así surgieron grupos cristianos no católicos por toda Latinoamérica, que después se convertirían en Iglesias organizadas que tomarían el nombre de alguna de las ramas del protestantismo.

Los primeros colportores fueron enviados a Hispanoamérica por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, fundada en Inglaterra en 1804, y por la Sociedad Bíblica Americana, organizada en 1816. Ya en 1806 la Sociedad Bíblica inglesa había enviado a uno de sus representantes a Sudamérica, el colportor David Creighton que trabajó en Montevideo; no obstante, el representante no oficial más importante de esa institución al iniciar el siglo XIX fue el escocés Diego Thomson (1788-1854).

Thomson realizó su actividad misionera por casi toda América Latina —incluyendo algunas islas del Caribe— como puede verse en su correspondencia escrita durante ese período.[37][37] No obstante, a la par de promover la lectura de la Biblia como colportor vinculado extraoficialmente a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, su principal carta de presentación pública fue como educador. Thomson introdujo por primera vez en varios países suramericanos el sistema lancasteriano de educación que llegó a ser tan famoso en el siglo XIX.

Después de su estancia en la Argentina, y a invitación expresa del gobierno chileno dirigido por el general Bernardo O´Higgins, Diego Thomson se trasladó a Santiago de Chile donde fundó varias escuelas lancasterianas y continuó promoviendo la lectura de la Biblia; de hecho, las escuelas lancasterianas que organizó con el apoyo de los gobiernos argentino, chileno y peruano, utilizaban cartillas hechas con porciones de la Biblia para alfabetizar. La siguiente tabla muestra el itinerario de su recorrido por Latinoamérica.

Las primeras iglesias denominacionales en hispanoamérica

El trabajo de los colportores fue continuado generalmente por misioneros que, ya sea por su contacto con grupos cristianos no católicos ya existentes en algunos países o porque iniciaban ellos mismos la evangelización protestante en algunos lugares, consolidaron un proceso de institucionalización de nuevas Iglesias y de arraigo del protestantismo denominacional. Varias fueron las denominaciones que se establecieron a lo largo y ancho del continente latinoamericano a fines del siglo XIX y principios del XX: luteranos, presbiterianos, menonitas, metodistas, anglicanos, bautistas, adventistas, cuáqueros, congregacionales, pentecostales, etc.

Como expresión de una característica propia, el protestantismo se introdujo a Latinoamérica con la misma pluralidad que lo ha caracterizado desde sus orígenes. Iglesias de todas las confesiones teológicas, ideológicas y cúlticas, empezaron a proliferar en todos los países de América Latina al amparo de nuevas leyes que garantizaban la tolerancia y la libertad religiosa. La historia de las distintas Iglesias protestantes-evangélicas en cada país es un tema en sí mismo que recién se empieza a conocer gracias a las investigaciones que desde las ciencias sociales y las humanidades se realizan hoy día.

Por lo expuesto en la primera parte de este texto, queda claro que la mayoría de los protestantes que por diversos motivos llegaron al Nuevo Mundo desde el siglo XVI corresponde a eso que los historiadores han llamado “protestantismo de inmigración”; primeramente en la zona del Caribe. La migración de grupos étnicos de religión protestante a tierra firme se dio básicamente en el siglo XIX al amparo de nuevas leyes promovidas por gobiernos liberales de países como Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina.

Pero no fue ese protestantismo el que realizó la evangelización protestante en el continente latinoamericano. Por razones que ya hemos expuesto anteriormente, el proselitismo religioso no estaba en sus objetivos principales; y en no pocos casos, su ingreso al continente estaba condicionado por los gobiernos que los recibían a no hacer proselitismo entre los católicos, aunque se les garantizaba la tolerancia de cultos dentro de sus colonias y sus templos como sucedió en Suramérica durante el siglo XIX.[38][38] Colonias luteranas en Brasil, Argentina y Chile, valdenses en Uruguay y Argentina,[39][39] y menonitas en Paraguay, etc., serán algunas de las comunidades de inmigrantes europeos que llegaron a Latinoamérica trayendo creencias y prácticas cristianas distintas a las católicas. Su llegada generó en algunas partes polémicas entre conservadores y liberales sobre las implicaciones para un orden jurídico que protegía y privilegiaba a la poderosa Iglesia católica que veía como un peligro la llegada de “herejes” a tierras bajo su influencia. Algunos de los temas a debate tenían que ver con asuntos de la vida cotidiana: ¿quién reconocería sus matrimonios?, ¿dónde enterrarían a sus muertos?, ¿en qué condiciones podrían practicar su religión sin ser molestados?[40][40]

Tanto el protestantismo de inmigración como el protestantismo promovido por misioneros extranjeros y latinoamericanos, sólo se arraigó en el continente después de las guerras de Independencia de 1810-1824. El papel de los liberales y los valores que promovían, como el de libertad de conciencia y tolerancia religiosa, fueron fundamentales para la difusión y el establecimiento de las Iglesias protestantes y otros grupos religiosos minoritarios.

Por otro lado, ya hemos comentado sobre la llegada temprana de colonos protestantes a las islas del Caribe; principalmente ingleses y holandeses, los cuales se establecieron desde el siglo XVII a raíz de que la armada española perdió el dominio sobre el océano Atlántico que había mantenido por más de un siglo protegiendo sus colonias americanas. La siguiente tabla muestra algunas de las primeras Iglesias protestantes que se establecieron en el Caribe a la par de las colonias no españolas.

Iglesias y organismos misioneros protestantes en el Caribe, siglo XVII-XIX

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1623-35 anglicanos Caribe Oriental
1655 anglicanos Jamaica
1667 Iglesia Reformada Surinam
1732 hermanos moravos Saint Thomas
1735 hermanos moravos Surinam
1735 moravos Guyana Holandesa
1783 bautistas Jamaica
1776 anglicanos Belice
1797 anglicanos Trinidad
1822 bautistas Belice
1824 metodistas Belice
1874 anglicanos Puerto Rico
1883 metodistas Cuba

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La situación en tierra firme tuvo otra historia, la cual recién está siendo investigada en cada país. Influido por el avivamiento misionero protestante de finales del siglo XIX, el trabajo de las juntas misioneras se incrementó en Latinoamérica, principalmente el de las norteamericanas, aunque también hubo inglesas y escocesas.[41][41]

El arraigo del protestantismo en el siglo XIX

En el siglo XIX, la obra misionera de las Iglesias protestantes en Latinoamérica se desarrolló de diversas maneras e incluyó tanto esfuerzos individuales como institucionales. Antes de que llegaran los misioneros profesionales en la segunda mitad del siglo XIX, apoyados por alguna de las diversas denominaciones protestantes u organismos misioneros, llegaron los libros y las ideas religiosas heterodoxas que encontraron simpatizantes entre la población; especialmente entre los sectores más radicalizados del liberalismo. A esto se suma el contacto de viajeros latinoamericanos con países protestantes y todas las noticias que de éstos llegaban a Latinoamericana por las más diversas vías.

Como ya lo comentamos, la difusión de la Biblia y de las comunidades protestantes a lo largo y ancho de América Latina, fue facilitada por el triunfo de las revoluciones de independencia. Los gobiernos que de ahí surgieron no cambiaron de la noche a la mañana la situación de privilegio que la Iglesia católica había tenido por siglos. No obstante, se introdujo la idea de la tolerancia religiosa, y con ella, la posibilidad de practicar otros cultos, aunque de forma privada. El aumento o disminución de los espacios de libertad, se dio de manera distinta en cada país latinoamericano, lo que influyó directamente en la lenta o rápida proliferación de los grupos no católicos.

Por otro lado, antes de que llegaran los misioneros extranjeros, representantes de las juntas misioneras y las denominaciones protestantes, hubo lugares —como en México— en los cuales ya había individuos y grupos religiosos disidentes del catolicismo, que sin llamarse protestantes o asumir un nombre denominacional simpatizaban con esas doctrinas. Esto facilitó el trabajo de algunos misioneros extranjeros al momento de llegar a México en la década de los años setenta del siglo XIX para iniciar actividades de proselitismo religioso. Sin ser los únicos, mencionaremos casos que muestran cómo se arraigó e institucionalizó el protestantismo en dos países, lo cual exige ampliar la perspectiva tradicional sobre la historia de estas Iglesias en las naciones al Sur de Río Bravo. Aquélla perspectiva que sitúa a los misioneros extranjeros en el centro de todo el proceso de la evangelización protestante en Latinoamérica.

Es un hecho que el “gran despertar” del movimiento misionero protestante del siglo XIX que se dio a nivel mundial dio un nuevo impulso a la evangelización protestante en Latinoamérica que ya se había iniciado décadas antes. En primer lugar, porque llegaron nuevos misioneros extranjeros a contactar y reforzar los brotes de grupos no católicos ya existentes —como fue el caso de México y Cuba—; y en segundo lugar, porque ahí donde no había simpatizantes de las ideas protestantes estos misioneros abrieron brecha y pusieron los cimientos para el surgimiento de nuevas Iglesias no católicas. Es importante mencionar que la labor de los misioneros extranjeros dependió más de los protestantes latinoamericanos de lo que se acostumbra reconocer. Ahí donde el misionero extranjero no encontraba respuesta local e individuos dispuestos a comprometerse con la nueva fe al lado de los misioneros, le cerraba las puertas a éste para justificar su petición de recursos para financiar su estadía, para adquirir o construir templos, o financiar escuelas. El factor económico de las misiones protestantes requeriría un estudio más amplio en otro lugar, pues se expresó también en varios modelos. Desde los misioneros que dependían totalmente de recursos externos para sobrevivir, hasta quienes realizaron obra misionera sin recibir ningún apoyo económico externo, teniendo que conseguir su propio sostén económico (misiones de fe). A esto se agregan las diferencias que se hacían entre los misioneros extranjeros y los misioneros y ministros latinoamericanos a la hora de definir presupuestos y salarios, antes y después de que se fundaran las Iglesias protestantes nacionales en América Latina en el siglo XX.

Hasta ahora, parece imperar una perspectiva historiográfica que considera que las Iglesias protestantes en Latinoamérica fueron fundadas exclusivamente por misioneros extranjeros y que después estas Iglesias fueron dejadas a los nuevos convertidos nacionales con el paso del tiempo. Si bien este modelo se dio en muchos lados, es un hecho también que hubo otros casos en los que participaron activamente los propios latinoamericanos, cuyas simpatía o conversión a las doctrinas protestantes ya existía antes de entrar en contacto con los misioneros extranjeros del protestantismo denominacional. La introducción del protestantismo a Latinoamérica no puede ser explicada a partir de un patrón único ni sólo debido única y exclusivamente a los misioneros extranjeros. La dinámica histórica va más allá de las explicaciones que omiten el papel activo de los sujetos sociales cuando éstos entran en contacto con ideologías y prácticas culturales de otros países. La circulación de las ideas y las convicciones religiosas se articula a procesos históricos y culturales que no necesariamente se limitan a las instituciones religiosas. El mundo de las convicciones personales y sus modificaciones internas sobrepasa las fronteras de las instituciones (las Iglesias, por ejemplo), y las culturas.

No existió un modelo único de evangelización protestante en los siglos XIX y XX; como tampoco el perfil de los misioneros que llegaron fue homogéneo. Misioneros escoceses, ingleses y norteamericanos posteriormente, promoverán estilos diversos de trabajo. La variedad ideológica y teológica de éstos será un factor clave para entender mejor la diversidad con la que se constituyeron los protestantismos latinoamericanos.[42][42] El surgimiento de Iglesias protestantes nacionales fue apresurada o retardada según el tipo de mentalidad misionera que existió en las distintas Iglesias, y según la toma de conciencia y el nivel de compromiso que asumían en lo individual los protestantes latinoamericanos.

El caso de México

Es un hecho que la religión reformada no se habría arraigado en Latinoamérica sin los disidentes del catolicismo que hicieron suyas las doctrinas protestantes. La explicación exógena o conspiradora no es suficiente para dar cuenta de un fenómeno cultural como el de la mutación religiosa que implica procesos de conversión y cambios mentales que exigen la participación activa y consciente de los sujetos sociales. Como sucedió en Europa, dentro de la Iglesia católica en Latinoamérica hubo también clérigos disidentes de la ortodoxia religiosa defendida por las autoridades eclesiásticas. En este sentido, es muy común encontrar a ex curas en las primitivas Iglesias protestantes que se establecieron a lo largo y ancho del subcontinente latinoamericano. Esto evidencía un proceso similar al que se presentó en Europa con la difusión de la Reforma religiosa del siglo XVI: clérigos y laicos católicos inconformes con las prácticas o la teología de su Iglesia, a la par del contacto con la literatura y con los portadores de las ideas protestantes que llegaban de otros países promoviendo las nuevas doctrinas entre la población.

Un caso de interés histórico que ilustra este proceso se dio en México en la segunda mitad del siglo XIX durante el gobierno de Benito Juárez y cuando las Leyes de Reforma del régimen liberal estaban siendo implementadas. Sacerdotes católicos identificados con la política religiosa del gobierno liberal juarista intentaron crear una Iglesia Católica Mexicana separada de Roma. Este movimiento fue promovido principalmente por sacerdotes, los cuales fueron conocidos como “Padres constitucionalistas” por su defensa de la Constitución liberal de 1857. Un manifiesto de esta nueva Iglesia nacional fue reproducido en el periódico liberal Monitor Republicano el 5 de octubre de 1861, en el cual se afirmaba:

“En la ciudad de México, a los quince días del mes de agosto del año de mil ochocientos cincuenta y nueve, deseando la observación verdadera de la sana y justa doctrina de Jesucristo que tantos bienes ha dado y dará al universo, y que por la costumbre del clero y su disciplina parece más bien una secta errónea; reunidos bajo la protección del Espíritu Santo, los presbíteros cristianos católicos, Rafael Díaz, Juan Nepomuceno Enríquez, Juan Francisco Domínguez, Manuel Aguilar, Manuel Estrada, Cristóbal González Ríos; a nombre de los demás hermanos que están fuera de la capital:

Considerando, que los abusos de los prelados y alto clero de la nación, que no respetan ni las Santas Escrituras, ni los Cánones, ni los Concilios, que por su sórdido interés [en] los bienes temporales son la causa del desorden y revolución social.

Considerando, que el arzobispo ha sido el primero en desprestigiar al clero mexicano, introduciendo en él la división y provocando así el desafecto de los fieles a los ministros, sin que haya sabido ni corregirlo, ni defenderlo…

Considerando, que las farisaicas e incendiarias pastorales del Sr. Garza y demás obispos de la nación han engendrado odio al clero, que debía haber reformado ya con medidas sabias y canónicas.

Considerando, en fin, que estos desaciertos son el origen de tanta desmoralización y desenfreno que perjudican a toda la sociedad, convencidos de que estos males se calmarán con la reforma civil y religiosa, hemos acordado nombrar por nuestro representante ante el gobierno legítimo de Veracruz, con todas las facultades necesarias, al presbítero D. Rafael Díaz, a fin de que, manifestándole nuestros sentimientos y deseos al supremo gobierno, tenga a bien apoyarnos y autorizarnos con su consentimiento, para promover las reformas y convocar sacerdotes pacíficos, que reconociendo en todo al supremo gobierno, sometiéndose a la constitución y leyes que de ella emanen, nos ayudan alarmadas por las predicaciones sediciosas de los falsos ministros, y de esta manera cooperemos al reconocimiento del gobierno nacional, al establecimiento de la paz y a Jesucristo, que fue pobre, humilde, indulgente y amable, no cruel, tirano, rico y vengativo como lo representan los prelados de México.

Encargamos muy particularmente a nuestro comisionado, le presente al Exmo. Sr. Presidente nuestros cordiales respetos y consideraciones y que hay otros muchos eclesiásticos de nuestras mismas ideas, que no se declaran por no perder sus destinos y por no sufrir la persecución de los prelados; pero que lo harán luego que se establezca la reforma y haya seguridad.

Juan Nepomuceno Enríquez, Juan Francisco Domínguez, Manuel Aguilar, Manuel Estrada, Cristóbal González Ríos”.[43][43]

El apoyo del régimen liberal juarista a este movimiento no se hizo esperar, principalmente después de que se cerrara la posibilidad de llegar a un acuerdo con la jerarquía católica sobre las Leyes de Reforma que el gobierno impulsaba. En una carta del 25 de octubre de 1859 dirigida a uno de los líderes de los padres constitucionalistas, el sacerdote Rafael Díaz Martínez, Melchor Ocampo transmitía un mensaje del presidente Benito Juárez en el que le manifestaba la simpatía del gobierno por el grupo de clérigos que intentaban formar una Iglesia católica nacional anteponiendo los intereses de la República.

“Secretaría de Estado y del Despacho de Gobernación.

El Excelentísimo Sr. Presidente, que desea no sólo que nadie sea perseguido ni molestado, ni mucho menos el clero de la República, …sino que además quiere que persona que conozca su buena voluntad y rectas intenciones, y que tenga al mismo tiempo facilidad de ponerse en contacto con las personas que componen dicho clero, se ocupe de esto, nombra a usted su agente general…

Para personas de miras tan elevadas como las de usted, no creo deba ofrecerse mejor recompensa que la satisfacción de la propia conciencia, la consideración y apoyo de las personas sensatas y el buen nombre dejado a una posteridad que lo bendecirá por el beneficio que en esto haga al desgraciado México. Se cuidará, sin embargo, de auxiliar los trabajos de usted cuando la ocasión se presente. Acepte usted las consideraciones de mi aprecio y atenta consideración.

Dios y Libertad. H. Veracruz, octubre de 1859.- OCAMPO.- Sr. Presbítero Díaz Martínez. Presente”.[44][44]

El proyecto de formar una Iglesia Católica Mexicana no prosperó debido a varios factores; aun así, es un antecedente importante para nuestro estudio, ya que varios de sus líderes se pondrán en contacto con algunas denominaciones protestantes de Norteamérica para buscar apoyos que permitieran fundar Iglesias protestantes al amparo de las Leyes de Reforma. La denominación que fue vista con más simpatía por los padres constitucionalistas fue la Iglesia Episcopal, de tradición anglicana. A través del representante de esta Iglesia, el misionero Henry Riley, la Iglesia Episcopal compró algunos de los templos que habían sido nacionalizados por el gobierno a la Iglesia católica para ser usados por esta nueva Iglesia mexicana, entre ellos el templo de San Francisco, al que según algunas fuentes históricas protestantes acostumbraba acudir los domingos con su familia el presidente Benito Juárez.[45][45] En este sentido, es conocida la simpatía del Benemérito de las Américas por el protestantismo, según lo había dejado registrado el educador Justo Sierra en su obra Evolución política del pueblo mexicano. Cuenta Sierra que Juárez le había comentado en una ocasión: “Desearía que el protestantismo se mexicanizara conquistando a los indios; éstos necesitan una religión que los obligue a leer y no les obligue a gastar sus ahorros en cirios para los santos”.[46][46] Otro comentario de Juárez en el mismo sentido aparecía testimoniado en una historia del metodismo en México escrita por el misionero John Wesley Butler: “Del desarrollo del protestantismo —decía Juárez— depende la futura felicidad y prosperidad de mi nación”.[47][47]

Junto al movimiento que lideraban los padres constitucionalistas, existían otros grupos cristianos no católicos dirigidos por laicos como Arcadio Morales y Sostenes Juárez. El primero se integrará junto con sus seguidores a la Iglesia presbiteriana, llegando Morales a ser ordenado pastor de esta Iglesia en 1874. Arcadio Morales será una figura clave para la consolidación de la posterior Iglesia Nacional Presbiteriana; lo que significa también que el presbiterianismo se estableció en México a partir de que logró atraer a algunos de los pequeños grupos religiosos no católicos que ya existían antes de la llegada de los misioneros extranjeros de esta denominación.[48][48]

Por otro lado, Sostenes Juárez, un liberal masón simpatizante de las doctrinas protestantes, había promovido en 1885 un movimiento de laicos conocido como Sociedad de Amigos Cristianos, o también como Comité de la Sociedad Evangélica.[49][49] Al iniciar la difusión de sus nuevas convicciones religiosas —nos dice Daniel Kirk— Sostenes Juárez promovía reuniones en el número 21 de la calle de San José del Real. “Lo primero que hizo fue mandar unas tarjetas a los «liberales rojos» invitándoles a su culto. Llegaron cuatro o cinco y después de un tiempo asistían quince o dieciocho personas al culto de los martes y unos cincuenta o sesenta los domingos”.[50][50] Sostenes Juárez se haría posteriormente miembro de la Iglesia metodista junto con el grupo evangélico que había formado. Sobre este tema, nos dice el historiador Rubén Ruiz Guerra:

“Todos, o casi todos, estos intentos coincidieron con tentativas de los grupos liberales por establecer la tolerancia religiosa en México. A esos grupos se dirigieron los misioneros. Cuando John W. Butler evaluó el trabajo misionero de nuestro país señaló que «muchas congregaciones protestantes encuentran su origen» en estos trabajos. Es más, del grupo de sacerdotes «constitucionalistas» surgieron los primeros predicadores protestantes mexicanos”.[51][51]

Al mismo tiempo, otros grupos de cristianos no católicos se desarrollaron también en varios estados de la República mexicana; a los nombres de Arcadio Morales y Sostenes Juárez habría que agregar el de otros líderes de grupos no católicos como Marcelino Guerrero, Juan Amador, Brígido A. Sepúlveda y Felipe de Jesús Pedroza.[52][52] Varios de esos grupos se convertirían posteriormente en las primeras Iglesias denominacionales del protestantismo mexicano: presbiterianas, metodistas, bautistas, congregacionales, etc. Esto explicaría en parte la existencia de una gran cantidad de Iglesias protestantes a los pocos años de que los representantes de las diversas juntas misioneras se establecieran en México. La mayoría de los primeros misioneros extranjeros llegaron alrededor de 1872 al amparo de las Leyes de Reforma, casi todos sin hablar español; como se puede ver en la siguiente tabla, a los tres años de su llegada ya reportaban 125 congregaciones, siete años después el número casi se duplica (véase la dinámica de crecimiento y los años que pasan).

Congregaciones protestantes en México, 1875-1910

Año 1875 1882 1888 1892 1897 1903 1910
Número 125 239 393 469 600 550 700

Fuente: Jean-Pierre Bastian, Los disidentes: Sociedades protestantes y revolución en México, 1872-1911,

México, Fondo de Cultura Económica, 1991, p. 320.

Dadas las características de cómo se estableció y difundió en México el protestantismo denominacional —que no hay que confundir con la difusión previa de las ideas protestantes o el protestantismo de inmigración—, podemos decir que en algunos casos los misioneros extranjeros sólo llegaron a darle nombre a Iglesias o grupos locales ya existentes fundados por mexicanos. Para entender la particularidad del surgimiento del protestantismo en México es necesario tomar en cuenta la Reforma liberal juarista que promovió las Leyes de Reforma, las cuales fueron pronto elevadas a rango constitucional.[53][53] Fue al amparo de estas Leyes, al establecimiento de la libertad de cultos y a la separación Iglesia-Estado, que las Iglesias protestantes pudieron arraigarse aun en contra de los

http://www.cenpromex.org.mx/revista_ftl/ftl/textos/carlos_mondragon.htm


Calvinismo frente Arminianismo


Calvinismo frente Arminianismo

Aporte de Carlos Aracil Orts. cristiano evangelico de nacionalidad española.(www.amistadencristo.com)

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Estimado Paulo:

Con respecto a mi aportación al debate sobre la herejía del arminianismo, te prometí un comentario, pero me ha resultado algo más que un comentario, por su extensión de ocho páginas. Por tanto, te lo envío adjunto, para que lo publiques en tu blog, donde quieras, ya sea en comentarios, o en página aparte. Solo que, por favor, cites mi nombre y el de mi web www.amistadencristo.com

Estoy de acuerdo contigo que “el calvinismo es teocéntrico y el arminianismo es antropocéntrico”. Y también que “el principio y fin de la experiencia religiosa salvadora está en Dios que nos predestinó desde la eternidad”. No obstante, el arminianismo, aunque aborda el tema de la salvación desde la perspectiva humana, también tiene su lógica, y solventa puntos que quedan en el más absoluto de los misterios en el sistema calvinista. Porque también el sistema calvinista tiene sus puntos oscuros. Como por ejemplo, el tema de la responsabilidad humana en relación con la soberanía divina. Tampoco queda claro cómo Dios, puede ser infinitamente justo si elige a unos para salvación y a otros los abandona a su propia inclinación malvada. ¿No sería eso hacer discriminación o acepción de personas?

Quedo a tu entera disposición para lo que pueda servirte. Bendiciones.

Carlos Aracil Orts.

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Todos los articulos relacionados con este tema

La Reforma y su influencia en la economía y la política


 

La Reforma y su influencia en la economía y la política

Max Weber (1864-1920)

I. INTRODUCCION:

La reforma tuvo una influencia transformadora sobre todo lo religioso, pero también lo social, lo cultural  y lo económico. Hoy vamos a tratar de ver cómo sucedió esto y de qué manera se manifestó en los diversos aspectos de la vida.

Al hablar de la influencia de la reforma, sin embargo, sin menospreciar todo el mérito de Lutero en ser el principal protagonista histórico en dar inicio a la misma, o de otros reformadores que fueron muy reconocidos, tenemos que enfatizar  fundamentalmente la persona de Calvino, y más precisamente del calvinismo. Nos referimos como  calvinismo al conjunto teológico formulado  por este gran reformador, que sustentó el cuerpo de creencias más influyentes en el desarrollo del protestantismo, y que constituyó  la plataforma ideológica de las naciones más prósperas de Europa para introducirse  a  la Edad moderna. El calvinismo no circunscribió su importancia e influencia a los ámbitos religiosos; como veremos, hoy su influencia se expandió a casi todas las disciplinas humanas. La razón de esta fuerza se debe a que Calvino formuló un tratado sobre el pensamiento de Dios según se muestra  en las Sagradas Escrituras, en todos los aspectos en que Dios se reveló al hombre; Calvino trata en sus “Instituciones” sobre la persona del Dios trino, su plan para el hombre caído, y el mundo que Él creó y rige como soberano. Por lo que alguien dijo que

“El calvinismo es una cosmovisión  del mundo en donde todo se articula en torno al gran pensamiento de la visión de Dios como el soberano de este mundo, y el hombre como una criatura destinada a vivir para la gloria de este Dios”.

Cuando vemos la vida a la manera de Dios, el creador, tenemos el mejor manual de entendimiento del funcionamiento de este mundo, sus habitantes y de nosotros mismos;  esto nos garantiza un éxito mayor en el manejo de esta creación que aquellos que no la entienden. Hay un sentido de  propósito en la creación formulado en la frase “Soli Deo Gloria”: toda actividad de la vida tiene un sentido de misión, la gloria de Dioslo cual producía excelencia en cualquiera de las aéreas de la vida humana.

Según Max Weber, reconocido economista y sociólogo alemán, fallecido en 1920, el estudio y dominio de la naturaleza en la ética protestante, respondía  a dos razones básicas glorificar a Dios y hacerle bien al prójimo; esto hace la diferencia en cómo entendemos la creación, de las riquezas y el propósito de ella; cómo entendemos el gobierno de los hombres y el propósito del mismo; cómo entendemos las consecuencias de las malas y buenas acciones, y la pena judicial sobre las mismas. En pocas palabras: la manera como entendamos el mundo, dictará cómo viviremos, cómo se conformarán las familias, y cómo se fabricará el tejido social que lo gobierne y los propósitos para los cuales es gobernado. Esa es la diferencia entre una sociedad justa y próspera y una sociedad corrupta y pobre.

Habiendo estudiado muy ampliamente en clases anteriores cómo la Reforma afectó la vida religiosa de los creyentes y del mundo,  hoy nos referiremos a otras áreas de la vida humana: la economía, la política, el arte y las letras, y finalmente las ciencias:

II. LA REFORMA  Y SU INFLUENCIA EN LOS MOVIMIENTOS ECONOMICOS DE LA HISTORIA

Max Weber, presenta la tesis de que la ética y las ideas puritanas que  a la vez son una derivación del calvinismo, influyeron en el desarrollo del capitalismo. La ética del trabajo protestante, la visión de un uso racional de las riquezas y de los recursos dados por Dios, una vida austera, y la creación de un estado de derecho, todos ellos fueron factores que contribuyeron a la acumulación de capitales, a la creatividad e innovación en el proceso de enseñorearse sobre la tierra y su creación. Weber, observaba   que los calvinistas no hacían ostentación de sus riquezas, gastándolas en tierras u objetos de lujo sino al contrario (todos vestían de forma modesta) y los beneficios los reinvertían continuamente generando así un círculo virtuoso, convirtiendo en pocas generaciones un pequeño negocio familiar en una próspera empresa.

La tesis clave de Weber es que las ideas tienen consecuencias…. La religión forma el carácter y la conducta cotidiana. Esta establece las estructuras sociales económicas y políticas que proveen el marco de referencia para la vida…. Para Weber la cosmovisión del protestantismo permaneció en contraste con el mundo y los sistemas de vida del oriente, del animismo y del creciente secularismo. Esta cosmovisión estableció un ethos, un conjunto de valores que transformó la manera en que naciones enteras conocían el universo….Abraham Kuyper, primer ministro holandés, teólogo y fundador de la universidad libre de Ámsterdam… se dio cuenta de que durante la reforma culturas enteras fueron transformadas, debido a que , a través de la biblia , se le dio acceso a la gente para que conociera la perspectiva que Dios tiene del universo. La perspectiva cristiana es consistente con la realidad, y por lo tanto, útil en el nivel de la vida práctica…. Cada aspecto de la vida humana debe estar bajo el señorío de Cristo, y cada aspecto de la cultura debe ser redimido para la gloria de Dios, el establecimiento de su reino, y el desarrollo de las naciones” cit. Darrow Miller, “Discipulando las naciones” pg 34 y 35, publicaciones FHI, 2001.

La manera en que el hombre conoce la realidad, y contesta las preguntas básicas de la epistemología, o sea del método del conocimiento, preguntas como ¿existe la verdad?, ¿Hay un Dios? ¿Quién soy, de donde  vengo y hacia dónde voy? ¿Existe lo bueno y lo malo? Etc.

“determina los tipos de culturas y sociedades que ellos generan. Algunas respuestas a estas preguntas llevan al barbarismo y la pobreza, otros a la civilización”. Ibid pg 37.

También el principio de la soberanía de Dios como principio dominante de la fe cristiana tuvo un efecto extraordinario en la ética de trabajo protestante. Si  todas las esferas de nuestra vida están bajo el dominio de Dios, estamos obligados a cumplir la voluntad de Dios en todas las áreas de nuestra vida; por lo tanto, todo tiene una relación, no hay separación entre “actividades religiosas” y “actividades seculares”: incluso nuestro trabajo diario, si es hecho para Dios, es una actividad “religiosa” y “sacerdotal”, es parte de nuestro llamamiento a cumplir Su voluntad. Todo debe ser hecho de una manera íntegra y conforme al patrón de Dios; esto se traduce en mejores productos, mejor trato y honestidad en los negocios, integridad en toda nuestra vocación, para el bien de toda una sociedad.

III. LA REFORMA  Y SU INFLUENCIA EN LA POLITICA

Dicen John Fletcher y Alfonso Ropero en su libro  “Historia general del cristianismo”,  pg. 241:

“La reforma despertó en las naciones la sed de libertad y de una vida más elevada y pura; dondequiera que se desarrolló el protestantismo, las masas hicieron valer sus derechos y se acentuó, de una manera permanente, el respeto de los individuos y el decoro de la sociedad”. Luego continúan  diciendo: “Se puede decir por lo tanto que la reforma fue la madre de las repúblicas. Los esfuerzos protestantes que los países bajos hicieron por conseguir la libertad de conciencia, dieron por resultado el establecimiento de la republica Holandesa.”. También citando al historiador Villers dicen: “Las repúblicas poderosas tienen su cimiento en la reforma; los principios republicanos que ésta ha introducido en todas las naciones, son más eficaces que las armas; ha sido el manantial de grandes revoluciones en lo pasado, y lo será de otras innumerables que han de venir”.

Dice Justo L  González en su “Historia del cristianismo”, tomo 2 pg. 194:

“Por cuanto la salvación por la fe significaba la fe del individuo, por implicación el protestantismo envolvía el derecho y el deber del individuo de juzgar por sí mismo en los problemas religiosos”.

Su conciencia estaba atada por encima de las opiniones de reyes y príncipes y papas a la palabra de Dios; esto fue un cuestionamiento directo a las estructuras de poder de la edad media, y sentó las bases del constitucionalismo, que a la vez dió origen a las repúblicas y a la democracia: todos los hombres deben estar sujetos a una autoridad, aún el rey mismo está sujeto y los príncipes y papas a la autoridad de Dios.

Calvino fue un constitucionalista (constitucionalismo es el gobierno que está fundamentado en una constitución o escrito que describe la naturaleza y el límite de los poderes otorgados a los magistrados que componen ese estado). Él creía en el gobierno como un orden divino en donde las esferas de administración de la gracia común estaban en el lado de los gobiernos, y la administración de la gracia divina en la iglesia, ambos colaboraban bajo el señorío de Cristo, el soberano de los gobiernos, pero ambos separados el uno del otro. Estas convicciones llevaron a Calvino a la formulación de las ordenanzas, el cuerpo de leyes para el gobierno de la iglesia en Ginebra.

Fue en la constitución de los EEUU de 1787 en donde más influenció el pensamiento político de Calvino, ya que los inmigrantes a nueva Inglaterra, si bien eran ingleses en nacionalidad, en espíritu eran calvinistas perseguidos. Antes  de desembarcar los colonos del Mayflower suscribieron un contrato (llamado el Mayflower Compact) por el que se convirtieron en un “cuerpo político independiente”. El texto es, sin duda, el primer precedente del constitucionalismo norteamericano. Los puritanos que siguieron llegando a nueva Inglaterra se siguieron gobernando por esta constitución.

Fue el pensamiento de Calvino que influenció a Guillermo de Orange en la lucha por la libertad política,  y el levantamiento de los países Bajos (Holanda) hasta lograr su independencia de la corona española en 1648 con la paz de Westfalia.

En Escocia, a través de hombres como John Knox, quien vivió en Ginebra y fue ampliamente influenciado por Calvino, vinieron cambios políticos también. Se siguió muy de cerca a Calvino en el establecimiento de las varias constituciones nacionales hasta 1638, de las cuales Knox fue uno de los principales redactores.

En 1644, el presbiteriano escocés Samuel Rutherford (un muy reconocido autor y ministro puritano calvinista) publicó un libro titulado: “Lex rex” (“La ley es rey”). El libro trata de este debate: ¿Quién es superior, el rey o la ley? ¿El rey tiene que someterse a la ley, o tiene una autoridad por encima de la ley? La respuesta de la Reforma era clara: La Ley de Dios es superior, y cada autoridad humana tiene que someterse a ella. Este mismo principio, Rutherford lo aplicó a la política y al Estado: El Estado tiene una ley fundamental, una Constitución; y el gobierno tiene que someterse a la Constitución.

Esta es la idea básica de lo que hoy llamamos “el Estado de Derecho moderno”. “Estado de derecho” significa, básicamente, que la ley está por encima del gobierno; un gobernante no puede hacer decisiones arbitrarias por el solo hecho de ser gobernante. Esta idea vino de los principios de la Reforma. ¡Los pensamientos de la Reforma colocaron la base para el Estado de derecho moderno! – Las ideas de Rutherford tendrían gran influencia más adelante en la redacción de la Constitución de los Estados Unidos.

El principio del Estado de Derecho ya está en la Biblia, solo fue “re-descubierto” en la Reforma:

“Y cuando (el rey) se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en el reino, él y sus hijos, en medio de Israel”(Deut.17:18-20).

En los países influenciados por la reforma se produjo verdadera libertad, bajo un gobierno ordenado, pero limitado en su poder.

Extr. de: