Jesús es Verbo, no sustantivo y la paradoja de nuestra fe


Jesus Verbo No Sustantivo y la paradoja de nuestra fe

Por Paulo Arieu

La iglesia primitiva tuvo que dar respuesta a innumerables desafíos cristológicos y pneumatológicos en sus primeros siglos. El pastor norteamericano Ron Philips, quien escribió un interesante y sencillo libro sobre los dones del Espiritu Santo, comenta al respecto que la cristiandad primitiva  tuvo que lidiar con multiplicidad de interpretaciones y enseñanzas dispares sobre el Espiritu Santo en cuanto a su persona, rol y función. Al tratar estas cuestiones,los dos primeros concilios ecuménicos, el de Nicea, en 325 y el de Constantinopla, en 381, enunciaron el llamado Credo niceno-constantinopolitano, que establece como articulo de fe:

Creo en el Espiritu Santo,Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración gloria…[0]

Hoy quisiera compartirles una reflexión basada en una meolodía del músico popular Ricardo Arjona, quien canta una canción muy bonita, donde  dice ” porque hablar y escribir sobre Jesús es redundar, sería mejor actuar. Decir que Jesús es verbo no sustantivo. Jesús es mas que una simple y llana teoria.” [1]

Letra de la canción de Ricardo Arjona: “Jesus Verbo No Sustantivo”

(hablando) ayer, Jesús afinó mi guitarra y agudizó mis sentidos, me inspiró
papel y lapiz en mano, apuntó la canción y me negué a escribir
porque hablar y escribir sobre Jesús es redundar, seria mejor actuar
luego, algo me dijo que la única forma de no redundar es decir la verdad
decir que Jesús es acción y movimiento, no cinco letras formando un nombre
decir que a Jesús le gusta que actuemos, no que hablemos
decir que Jesús es verbo no sustantivo. //

Jesús es mas que una simple y llana teoría
¿Que haces hermano leyendo la Biblia todo el día?
Lo que ahí está escrito se resume en amor, vamos ve y practícalo
Jesús hermanos mios es verbo no sustantivo
Jesús es mas que un templo de lujo con tendencia barroca
el sabe que total a la larga esto no es mas que roca
la iglesia se lleva en el alma y en los actos no se te olvide
Jjesús hermanos mios es verbo no sustantivo
Jesús es mas que persignarse hincarse y hacer de esto alarde
El sabe que quizá por dentro la conciencia les arde
Jesús es mas que una flor en el altar salvadora de pecados
Jesús hermanos mios es verbo no sustantivo
Jesús es mas que un grupo de señoras de muy negra conciencia
que pretenden ganarse el cielo con club de beneficiencia
si quieres tu ser miembro activa tendras que presentar a la directiva
tu cuenta de ahorros en Suiza y vínculos oficiales
Jesús convertia en hechos todos sus sermones
que si tomas café es pecado dicen los mormones
tienen tan poco que hacer que andan inventando cada cosa
Jesús hermanos míos es verbo no sustantivo
Jesús no entiende por que en el culto le aplauden
hablan de honestidad sabiendo que el diezmo es un fraude
a Jesús le da azco el pastor que se hace rico con la fe
Jesús hermanos mios es verbo no sustantivo
Me bautizaron cuando tenia 2 meses y a mi no me avisaron
hubo fiesta piñata y a mi no me lo preguntaron
bautizame tu Jesús por favor, asi entre amigos
se que odias el protocolo hermano mio
De mi barrio la mas religiosa era doña Carlota
hablaba de amor al projimo y me pinchó cien pelotas
desde niño fui aprendiendo que la religión no es mas que un método
con el titulo “prohibido pensar” que ya todo está escrito
Señores no dividan la fe las fronteras son para los países
en este mundo hay mas religiones que niños felices
Jesús pensó “me hare invisible para que todos mis hermanos
dejen de estar hablando tanto de mi y se tiendan la mano”
Jesés eres el mejor testigo del amor que te profeso
tengo la conciencia tranquila por eso no me confieso
rezando 2 padres nuestros el asesino no revive a su muerto
Jesús hermanos mios es verbo no sustantivo
Jesús no bajes a la tierra quedate ahi arriba
todos lo que han pensado como tu hoy estan boca arriba
olvidados en algun cementerio, de equipaje sus ideales
murieron con la sonrisa en los labios
porque fueron verbo y no sustantivo

——

Ricardo Arjona es de nacionalidad guatemalteca, Es nacido en Antigua Guatemala y creció en Tecpan Guatemala, donde sus padres vivían;  su familia, según me compartió un hno. llamado Marcos Galindo, uno de los líderes de la iglesia Bautista donde nos congregamos con mi esposa, conoció a la familia  de este notable músico, y fueron juntos a la escuela en Guatemala;  Antiuga Guatemala y Tecpan guatemala , son ciudades que llevan el nombre y se les agrega Guatemala, porque en tiempos de los españoles fueron ciudades capitales.

Este artículo, es una invitación a la reflexión. Sigo un poco la retórica de la letra de la canción y pienso que algunas cosas lindas este famoso músico supo y pudo plasmar en una bella melodía popular. Asi como la iglesia primitiva se vio obligada a dar respuestas bíblicas a los interrogantes de aquella época (cristológicos,pneumatológicos), la iglesia de hoy en dia, está obligada a dar respuestas éticas a las necesidades de hoy en dia, de predicar un mensaje no solo centrado en cuestiones de ortodoxia biblica sino tambien desde la ética cristiana y además bíblica. Y esto es asi, mi estimado lector, Porque nosotros sabemos que “Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían.” Nahúm 1:7 (NVI)

La última estrofa ha sido mal interpretada. Recuerdo hace ya como 20 años atrás, escuché a un pastor que cuestionaba esta canción por esta estrofa, en el sentido de que Arjona no es nadie para decirle a Jesús que no vuelva por segunda vez. Pero si la leeemos bien, reflexionándola en el contexto, nos damos cuenta que el lo que le dice a Jesús es, no vuelvas porque si vuelves te van a crucificar de nuevo.

Los cristianos creemos y esperamos la segunda venida de Jesús, claro que si, esto nos da una esperanza y gran expectativa de justicia final. Pero no es esto lo que Arjona está diciendo,  Arjona no es un teólogo, es un cantante popular que sabe decirte las cosas como las piensa.No se calla nada!

Arjona está criticando la hipocrecía de una gran parte del sistema religioso actual, del llamado “stablishment religioso”, con toda su actual lujuria, bellas catedrales y suntuosos templos, pastores millonarios, otros muy intelectuales  y teóricos vacíos de resultados concretos, etc.

Pero  lo que mas le debe doler, me da la impresión, es que cuando lo bautizaron de niño para cristianizarlo, nadie le preguntó si quería ser cristiano! Esto nos muestra la debilidad de la doctrina de aquellos cristianos que insisten en el bautismo de los baibis, como lo practican en la mayoría de las iglesias históricas. Un bautismo tipo imperialista, por invasión y no por amor. Por aspersión y sin inmersión! Que paradoja la del pobre Arjona.

Y también le da con su canción un fuerte golpe a aquellos que defienden la teología de la prosperidad y en pocos años se convierten en millonarios.Y eso que se escribió ya hace unos cuantos años esta canción ! Que pensará Arjona hoy en dia, con tantos pastores y evangelistas super-millonarios ? Y el Señor, tendrá algo que decir  al respecto? Que ud. piensa?

Quiere o desea ud. ser cristiano ? Felicitaciones, excelente decisión, si es que ya la pensó bien. Pero antes quiero decirle que el evangelio de Jesucristo, no es el llamado “evangelio de la puerta ancha,” el que conduce a la prosperidad y a la superación personal. En realidad, para ser veraz, debo reconocer que mas bien se parece a los relatos de los evangelios, donde se nos cuenta que el verdadero mensaje “es el evangelio de la puerta angosta”, donde si bien muchos son los llamados, pocos son los escogidos.

Fíjese por favor en Daniel capítulo 6, el precio que hay que pagar para seguir siendo fiel a Dios. Los leones del imperio están acechándonos y los tienen muy bien hambrientos para devorar a aquellos que son fieles a Jesucristo. Aún el profeta Daniel se vió obligado por las circunstancias del momento a obedecer su conciencia y a tener que desobedecer las leyes del gobierno que le impedían adorar a nuestro Dios, tres veces al día como El acostumbraba a hacer. Aunque esto te parezca paranoico, es real. Yo le aseguro que ser cristiano es mas que ir a un templo o catedral a oir un buen sermón u homilía  el dia domingo, en el templo o en la misa, aunque te digan que esa reunión tiene una etiqueta fabricada en Nueva York que dice: “secularización”. ! No !

Amigo lector, no te pases leyendo la Biblia todo el dia, nomás. No te digo esto porque crea que sea algo malo el leer la biblia, sino porque quiero que recuerdes que Jesús es Verbo, y no solo un relato, estampado en forma de cruda letra. La letra de los relatos, sin la acción del Espiritu de Dios es vano racionalismo nomás. Es muy útil para entretener a los intelectuales, pero está vacío totlamente de la substancia transformadora y regeneradora. Claro que yo creo completamente y con total convicción que los relatos bíblicos son verdaderos, son históricos. Claro que sí, sucedieron de verdad, como nos los narra la Biblia. Por eso es que  yo creo totalmente en la inerrancia de la Biblia. Pero nuestra fe cristiana no es “el espejismo de Dios”, como dicen algunos ateos. “El evangelio es poder de Dios”!

Quiero animarte a que busques por favor, una buena iglesia cristiana, muy pero muy bíblica, donde te enseñen toda la Palabra de Dios, todo el consejo de nuestro Dios. Entrégale toda tu vida a Jesús, lee tu Biblia y participa de tu fe cristiana en comunidad, con los hermanos de la fe que aman a Jesucristo, y se un buen testigo de la fe del Señor, como lo fue por ejemplo, el noble anciano Policarpo, discípulo del  apostol Juan, quien por negarse a abandonar su fe en el Señor Jesucristo, tuvo que ir a morir a la hoguera. Lamentablemente,  no se pudo escapar de “los leones de la hoguera”!

Yo me pregunto, que dirán los prosperados y defensores del éxito y la superación personal que te invitan a ofrendar y te dicen que Dios te va a dar el doble cada vez que cumplas tu “promesa de fe”? Se les habrá olivdado de leer esta historia? Probablemente.

No entregues para nada tu diezmo ni tus ofrendas a los teólogos de la prosperidad, que solo dejarán tus bolsillos vacíos, sin recompensa por la eternidad, porque “el que le da al rico, empobrece” , dice la biblia de ellos  (y la mía también). Ellos ya son ricos y prosperados. Ya Dios llenó sus graneros de trigo y sus tinajas de aceite. Tu ve y bendice a los que no tienen nada o a aquellos que padecen de necesidad, que estos líderes darán cuentas a Dios de porque obraron asi.  Hay tantos hoy en día que el sistema socio político actual ha dejado afuera, y que ya nadie los quiere recoger. Estos son “los parias” de nuestros pueblos en nuestros días. Acuérdate de los pobres,claro que si, y también de los pobres en espíritu y comparte con ellos el mensaje salvador de Jesús de Nazaret, que es muy posible que El vuelva pronto y que estemos ya transitando por los ultimos años de esta era cristiana.

Cuantos ministros barrigones y prosperados, que me hablan de honestidad “todos los domingos, todos los domingos”, sabiendo que la ordenanza del diezmo para nuestros dias depués de Cristo, es un fraude. Y aunque la biblia King James en inglés no lo incorpora, en la biblia que escribió san Arjona, hay un versículo que dice que a Jesús le da azco el pastor que se hace rico con la fe. A decir verdad, que “Poderoso caballero es Don Dinero”,como dijo Francisco de Quevedo

Ud. de seguro me dirán que estos pastores no leen textos que no están en los manuscritos originales. Perdón, es que se me olvidó que el fundamentalismo bíblico te pide una ofenda especial por no ser de derecha ni estar alineado con el Medio Oriente de los reyes magos, ni el otro Oriente. Tendré que llamar urgente al Club 700, para que Pat Roberston se lo recuerde una vez  mas al pte. H. Chavez, porque que si no nos manda ya mas los barriles con petróleo por el canal de Panama, nosotros le tendremos que mandar los marines por el nuevo canal de Nicaragua!

Es como bien dice la canción que uno siente bronca, bronca cuando roba el asaltante, bronca cuando roba el gobernante, bronca cuando roba el comerciante, bronca cuando me piden ser  diezmante. Cuantos ministros bribones, que suplantaron el vino tinto, de la mesa del Señor Jesús  y su altar, por la lata de Coca Cola o Pepsi Cola !

Señor Jesús, que si hoy vuelves, el gran Rockefeller dice que no tiene tiempo hoy en su agenda para poder recibirte. El está muy ocupado cuidando sus inversiones en los “Malls”, esas bellas y tan hermosas tiendas modernas, que son las catedrales donde tantos creyentes se pasan las horas y las horas todos los fines  de semana, “comiendo tu cuerpo y bebiendo tu sangre”. Oh, Jesús, pero cuanta gracia barata se vende hoy en día dentro de esas grandes tiendass !!!

Tampoco quiero que compartas la cena del Señor con aquellos ministros que a pesar de haber tenido la posibilidad de prepararse teológicamente, no instruyen a sus feligreses. Hacen como los curas de antes, que daban la misa de espaldas al pueblo. Son avaros de mente,  ya que usan la información que tienen para mantener el respeto de los demás y su status de intelectual religioso,  pero los miembros de su iglesia desfallecen de la ignorancia bíblica. El domingo te dicen tres o cuatro cosas con la Biblia en la mano, pero es tan solo “hasta el domingo que viene”. Son pequeños monarcas en sus púlpitos, pequeños papas, pero se olvidaron que solo Jesús es el único Rey de Reyes que hay y que habrá. Se niegan a formar buenos discípulos porque tienen miedo que les serruchen el piso cuando estos crezcan espiritualmente y aprendan lo sufciente.  Lucran con la ignorancia del pueblo inculto bíblicamente hablando, y que solo busca la unción y que le profetizan de prosperidad, mas ignora el sublime valor que tiene  la educación ante los ojos de los politicos y poderosos de nuestro tiempo. Muchos de estos líderes aman el buen saber, como lo hicieron también los filósofos griegos de los cuales aún hoy en día se nos enseña cuando vamos a la escuela, pero se olvidan que aun ellos hicieron discípulos. Que paradoja es la religión de nuestros dias: sabe, sabe, sabe, pero no nos enseñan nada !!! Por favor, hermano pastor, “Jesús es mas que una simple y llana teoría”, que si no me discipulás bien, vendrá el turco seguidor de Mahoma con la espada, el garrote y el Corán! Que el pueblo de hoy perece, por falta del conocimiento bíblico adecuado!

Estos lideres religiosos de hoy, son los culpables de que los filósofos ateos de ayer escribieran, que la religión solo sirve entonces para que los creyentes duerman tranquilos por las frías y largas noches sin necesidad de seguir tomando la pastillita del valium. Muchas gracias te doy, Señor y Dios mio, por haber hecho esto, pero permítame decirle, estimado lector, que el cristianismo de nuestros pueblos no es el “opio de los pueblos”, sino que es “poder de Dios para salvación a todo aquel que en El cree”, sea católico, protestante, mormón o musulmán. Sonista o pro-Palestina. Viva en Irán o en Wahington D.C. Venga de la China a invertir o se encuentre refugiado en la embajada del Ecuador en la vieja casucha de la Dama de Hierro. Haya huido a lomo de camello de los bombardeos del ex-presidente Bush en Afganistán o de las bombas de Turkía en la Siria actual.Por favor, se ve que ya “estamos rodeados de viejas vinagres todo alrededor”. Y decile Dios hoy a la Tatcher que no mande sus aviones a dar la vuelta al perro en Irán, que ya no queda en pie ni una mísera catedral.

Oh, Señor Jesús, envía a tu amado siervo Bonhoeffer, por favor que vuelva de los muertos y les diga que esto que estos lideres beben no es coca cola, ni tampoco es el fruto de la vid. Es el fruto de una gracia barata, se parce mas a la negra sangre de Hitler, que al dulce fruto de la vid! Oh Señor Jesús, vendrás y patearás las Laptops de estos mercaderes, que están en tu santo templo adorando a un tal san Mamón? Prepara tus ángeles, Oh Jesús, que si vuelves te van a mandar a Lady Gaga o a Juan Bosch, o a Borges el intelectual, quienes amaron mas a Judas que a san Pedro, para que otra vez mas te crucifiquen los soldados del imperio capitalista, al reconocerte con un santo beso.

Amigo lector, te animo a que te mantengas lejos de los hipócritas, no te contamines con ellos y serás sano en la fe de Jesús.Y cuando Él vuelva, te recompensará y te entregará la corona de la vida eterna. Porque esta es la paradoja de nuestra fe, que hemos creído en  aquel que resucitó de entre los muertos, que ascendió a los cielos y que pronto volverá.

Jesús es mas que “una flor en el altar salvadora de pecados”, es por eso te pido que no votes ya más a los políticos corruptos, ni a aquellos que firman por la muerte de tantos niños sin nacer, aunque duerman todos las noches en una casa pintada toda de blanco,como una virgen novia. Que meten presos a los que protestan, sin importarles por qué, aunque ya sean unos viejos obispos. Dale tu voto a Jesús de Nazaret  y decile si al cambio, porque Él si venció la muerte en esa extraña cruz que fue clavada en las afueras de Jerusalén,  y resucitó de entre los muertos, a pesar de la firma del emperador romano que ordenó eliminarlo de la faz de “la madre – tierra”.

De que te sirve amado pastor construir un templo tan grande o tu, mi estimado sacerdote, si nuestro amado Jesús, el pobrecito, se quedá durmiendo afuera ? Ya en Brasil no se oye ni el tango,ni la salsa ni el merengue. Ya son viejas para ellos las canciones de Roberto Carlos, aquel loco que  soñaba con tener un millón de amigos y asi mas fuerte poder cantar al Señor. Grandes templos, grandes templos, pero los cariocas van al templo a adorar a san Mamon, de a pie y muy descalzos.No hay ni una ofrenda ni para comprarles zapatillas.

Como Iglesia de Jesucristo, necesitamos salir hoy,como nunca, de los moldes de siempre. No me refiero a inventar un nuevo contenido, pero creo que debemos predicar a Jesús de corazón. El mismo Jesús de siempre, aunque lo cante R. Arjona. Y si eres cristiano de verdad,yo te ruego que por favor que reflexiones sobre este pasaje bíblico,que por razones de extensión de este artículo,no puedo desarrollar mejor, como yo quisiera.

  • “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;” (I Pe. 2:9 RVR 1960)

Yo no se si estás predestinado a ser como Messi o Cristiano Ronaldo, si a ser cristiano o musulmán. Solo se que Cristo te ama y te invita a darle a El hoy mismo tu corazón,”porque del  corazón sale la vida” No lo olvides. Y por favor, no pongas una venda en tus ojos. No la pongas,no. Tampoco dejes que te la pongan otros. No seas ingenuo. Dios quiere que veas bien para poder verle a El cuando retorne a la tierra por segunda vez,  a juzgar sin fanatismos, a los vivos y a los muertos.

Porque de verdad, hablar y escribir sobre Jesús es redundar, seria mejor actuar, como bien canta Arjona. Porque creemos en Jesús, el Verbo eterno es y por eso que le adoramos. Gritá conmigo bien fuerte y sacate así toda la bronca del laburo, y decí conmigo “Creo en el Espiritu Santo,Señor y Dador de la vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y  gloria.”

  • Alábale porque Él vive para siempre, Eterno Hijo, Eterno Dios, quien venció al pecado mediante su muerte en la cruz !!! (Soli Cristo, Soli Deo Gloria)

Porque esto cantaban hace mucho, san Calvino y san Lutero, cuando los cristianos eran nobles aún, el capitalismo recién empezaba y el ecumenismo ni existía.. Todavia los profetas de la guerra no lo habían liberado! Ya no se oyen tangos ni salsas ni merengues, tampoco los viejos himnos de la fe;  todo es hip hop,  nuevos ritmos y nueva era y asi con los audífonos puestos sobre la cabeza, mientras escucho a Marcos Witt,  Adrián Jesús Romero y Juan Luis Guerra, me “pongo las pilas” y me motivo bien para poder llegar bien tempranito al culto de gloria en mi nuevo avión invisible made in China. Y me preparo los bolsillos para la gran ofrenda que me van a dar,  ya que yo soy su nuevo apostol de la fe. El Papa evangélico aún no soy, porque viejito y enfermo el está. Si renuncia yo no se, si se muere otro mas vendrá. Capaz que es el último papa negro, que nos lleva de la mano a todos los cristianos sin discipular a encontrarnos con el que viene en un caballo blanco con la última copa de ira del Apocalipsis en la mano, desde el lejano reino de los Medos y los Persas. No es el jinete celestial, es el enviado de las parcas, que viene a seducir y a decir que el es el Cristo, pero es tan solo es un impostor. No le creas.

No es esta la marcha de la bronca que yo siento,sino la marcha de la fe. Un,dos,tres, Cristo murió, resucitó, esto bien lo se.  Quiero que sepas, que los que cifran sus esperanzas en sí mismos, solo edifican castillos de arena. Los que esperan en Jesús tendrán moradas celestes. Dios te bendiga mucho. Recuerda siempre,por favor, que Jesús te ama, ! Aunque tengas muy negra la conciencia,como el color del oro (petroleo) del viejo Bush!

El Video de Arjona

Notas

[0] Ron Philips, “Los dones del Espiritu – Enseñanzas básicas sobre el Espiritu Santo Libro 4”,pag. 3, ed. Casa Creación, una compañia de Charisma Media 600 Rinehart Road,Lake Mary, Florida, Zip Code 32746, E.U.

[1] http://www.musica.com/letras.asp?letra=56616

Policarpo de Esmirna y sus recomendacions sobre la ética financiera


Policarpo de Esmirna y sus recomendacions sobre la ética financiera

Yo resalté en enfasis en color rojo los pasajes que muestran el concepto acerca del dinero y su uso, de Policarpo , discipulo del apóstol Juan (quien fue uno de los doce dicípulos del Señor Jesucristo), en su legendaria carta a los Filipenses. Tuve mucha curiosidad sobre que pensaba en su época este hombre de Dios. Quería saber que pasaba en la iglesia primitiva, luego de la muerte de los apóstoles. Y me llevé una grata sorpresa !!!

Paulo Arieu

(1) POLICARPO DE ESMIRNA

Policarpo, obispo de Esmirna, es, con su larga vida, como un puente entre la generación de los apóstoles y las generaciones que vivieron la expansión doctrinal y numérica del cristianismo. Por una parte fue discípulo del apóstol Juan, y por otra fueron discípulos suyos los grandes maestros Papías e Ireneo. Este último, en un pasaje de singular fuerza evocadora, apela a Policarpo como del transmisor de la doctrina de los apóstoles. Del mismo Policarpo sólo se conserva una carta a la cristiandad de Filipos: está escrita en un estilo sencillo y sobrio, y se reduce a una serie de vigorosas exhortaciones, más bien de orden moral.

De particular interés histórico y religioso son las Actas del martirio de Policarpo, generalmente reconocidas como auténticas: son un documento por el que la Iglesia de Esmirna daba a conocer a las Iglesias hermanas la manera como su obispo juntamente con muchos de sus fieles había sufrido una muerte ejemplar en la persecución, probablemente hacia el año 155.

———–

RUIZ BUENO, Padres apostólicos, BAC, Madrid 1950; S. HUBER, Las cartas de san Ignacio de Antioquía y de san Policarpo de Esmirna, Buenos Aires 1945.

———-

I. Testimonio de Ireneo sobre Policarpo. 

. . . Siendo yo niño, conviví con Policarpo en el Asia Menor. . . Conservo una memoria de las cosas de aquella época mejor que de las de ahora, porque lo que aprendemos de niños crece con la misma vida y se hace una cosa con ella. Podría decir incluso el lugar donde el bienaventurado Policarpo se solía sentar para conversar, sus idas y venidas, el carácter de su vida, sus rasgos físicos y sus discursos al pueblo. Él contaba cómo había convivido con Juan y con los que habían visto al Señor. Decía que se acordaba muy bien de sus palabras, y explicaba lo que había oído de ellos acerca del Señor, sus milagros y sus enseñanzas. Habiendo recibido todas estas cosas de los que habían sido testigos oculares del Verbo de la Vida, Policarpo lo explicaba todo en consonancia con las Escrituras. Por mi parte, por la misericordia que el Señor me hizo, escuchaba ya entonces con diligencia todas estas cosas, procurando tomar nota de ello, no sobre el papel, sino en mi corazón. Y siempre, por la gracia de Dios, he procurado conservarlo vivo con toda fidelidad… Lo que él pensaba está bien claro en las cartas que él escribió a las Iglesias de su vecindad para robustecerlas o, también a algunos de los hermanos, exhortándolos o consolándolos… [1]

Policarpo no sólo recibió la enseñanza de los apóstoles y conversó con muchos que habían visto a nuestro Señor, sino que fue establecido como obispo de Esmirna en Asia por los mismos apóstoles. Yo le conocí en mi infancia, ya que vivió mucho tiempo ydejó esta vida siendo ya muy anciano con un gloriosísimo martirio. Enseñó siempre lo que había aprendido de los apóstoles, que es lo que enseña la Iglesia y la única verdad. De ello son testigos todas las Iglesias de Asia, y los que hasta el presente han sido sucesores de Policarpo… Este, en un viaje a Roma, en tiempos de Aniceto, convirtió a muchos herejes… a la Iglesia de Dios, proclamando que había recibido de los apóstoles la única verdad, idéntica con la que es transmitida en la tradición de la Iglesia. Y hay quienes le oyeron decir que Juan, el discípulo del Señor, una vez que fue al baño en Efeso vio allí dentro al hereje Cerinto; y al punto salió del lugar sin bañarse, diciendo que temía que se hundiesen los baños, estando allí Cerinto, el enemigo de la verdad. El mismo

……………………

1. EUSEBIO, Historia Eclesiástica, v. 20, 3-8.

_________________________________________________

Policarpo se encontró una vez con Marción, y éste le dijo: «¿No me conoces?» Pero aquél le contestó: «Te conozco como a primogénito de Satanás…».

_________________________________________________

(2) MARTIRIO DE POLICARPO

45 Os escribimos, hermanos, sobre los que han sufrido martirio, y particularmente sobre Policarpo, que puso como el sello final e hizo cesar con su martirio la persecución. Se puede decir que todo aconteció a fin de que el Señor nos mostrara de nuevo su martirio, como lo refiere el Evangelio. Porque Policarpo esperó a ser entregado, como lo hizo el Señor, a fin de que también nosotros fuéramos imitadores suyos, mirando no sólo nuestro propio interés, sino también el de nuestros prójimos; porque la caridad verdadera y sólida está en buscar no sólo la propia salvación, sino también la de todos los hermanos

Los mártires se mantuvieron firmes, después de haber sido desgarrados por los azotes, de suerte que se podía ver la disposición de la carne hasta lo interior de las venas y las arterias, hasta el punto de que todos los circunstantes se sentían movidos a compasión. Ellos, en cambio, se habían levantado a tal nobleza que ninguno de ellos profirió un lamento o un gemido, mostrándonos a todos nosotros que en aquella hora de tormento los nobilísimos mártires de Cristo estaban fuera de su propia carne, o mejor, que el mismo Señor estaba con ellos, conversando con ellos. Sostenidos por la gracia de Cristo, despreciaban los tormentos terrenos, pues con los padecimientos de una sola hora compraban la vida eterna. El fuego de sus inhumanos torturadores les era un refrigerio, pues ante sus ojos estaba el huir del fuego eterno que jamás se extingue, y veían con los ojos del corazón los bienes que les aguardaban… Los que fueron condenados a las fieras sufrieron igualmente tormentos espantosos, siendo extendidos sobre conchas y sometidos a otras formas diversas de tortura…

En cuanto a Policarpo, hombre digno de nuestra máxima admiración, en primer lugar, en cuanto oyó que se le buscaba, no se turbó, y quería permanecer en la ciudad, pero muchos le persuadieron de que se retirara fuera. Salió, pues, a una pequeña finca que no estaba muy lejos de la ciudad, y allí pasaba el tiempo con unos pocos compañeros, sin hacer otra cosa que orar de día y de noche por todos y por las Iglesias esparcidas por toda la tierra, como lo tenía por costumbre…

Como persistieran los que le buscaban, tuvo que cambiarse a otra finca, y pronto se presentaron los que iban tras él (en la primera finca). Al no hallarle, prendieron a dos esclavos, y uno de ellos, sometido a tortura confesó su paradero… Acompañados, pues, del esclavo, los perseguidores salieron un viernes a la hora de la cena con caballería y la gente armada que suelen… Y llegando en hora ya tardía, lo encontraron acostado en una pequeña habitación en el piso superior. Todavía hubiera podido huir a otro escondrijo, pero no quiso, diciendo: <<Hágase la voluntad de Dios.» Oyendo el ruido de los que habían llegado, él mismo bajó y se puso a hablar con ellos, los cuales se admiraron de su avanzada edad y de su buen estado, preguntándose si valía la pena tanto aparato para aprehender a tal anciano. Inmediatamente mandó Policarpo que se les diera de comer y de beber cuanto quisieran, siendo la hora que era, rogándoles empero que le dejasen una hora para orar tranquilamente. Ellos se lo concedieron, y él, puesto en pie se puso a orar lleno de tal gracia de Dios que por espacio de unas dos horas no le fue posible callar y todos los que le oían estaban embelesados: algunos incluso empezaron a sentir remordimientos de haber venido a prender a un anciano tan lleno de Dios. Finalmente terminó su oración, no sin haber hecho mención de todos los que durante toda su vida habían tenido trato con él, de los humildes igual que de los grandes, de los ilustres lo mismo que de los sencillos, así como de toda la Iglesia católica esparcida por todo el mundo habitado. Llegada la hora de partir, le pusieron sobre un asno y lo llevaron a la ciudad, en día que era de sábado solemne. En el camino se encontraron con el jefe de policía, Herodes, y con su padre Nicetas, los cuales le hicieron pasar a su carruaje e intentaban persuadirle con las siguientes amonestaciones: ¿Qué mal hay en decir que el Emperador es el Señor y en sacrificar y cumplir las demás ceremonias, para salvar la vida?

Pero él al principio no les daba respuesta alguna; mas como insistieran, les dijo: «No voy a hacer nada de lo que me aconsejáis.» Ellos entonces, fracasados en su intento de persuadirle empezaron a decirle palabras insultantes y le hicieron descender precipitadamente del carruaje, de suerte que al descender se desgarró la espinilla. Sin volverse, como si no se hubiera hecho daño alguno, caminaba animosamente. Fue conducido al estadio, y fue tanto el tumulto que en él se armó que nadie podia entenderse…

Llevado a la presencia del procónsul, preguntóle éste si era él Policarpo; y como contestara afirmativamente, intentaba el procónsul hacerle renegar, diciendo: Ten consideración a tu avanzada edad, y las demás cosas que suelen decir: Jura por la fortuna del César, cambia tu modo de pensar y grita: Mueran los ateos.» Pero Policarpo, mirando con un rostro serio a toda la mesa de paganos sin ley que llenaban el estadio, les hizo una seña con la mano, dio un suspiro y levantó los ojos al cielo diciendo: «Mueran los ateos.» Intervino el procónsul diciendo: «Jura, y te pongo en libertad, reniega de Cristo.» Repuso Policarpo: «Hace ochenta y seis años que le sirvo, y ningún mal me ha hecho: ¿Cómo puedo blasfemar de mi rey a quien debo la salvación?»

El procóncul insistió de nuevo diciendo: «Jura por la fortuna del César.» Policarpo respondió: «Si tienes por punto de honor el hacerme jurar por la fortuna del César, como tú dices, fingiendo ignorar quién soy yo, oye lo que proclamo con toda libertad: Soy cristiano; y si quieres aprender cuál es la doctrina cristiana, dame un día de tregua y escúchame…» Dijo el procónsul: «Convence al pueblo. Replicó Policarpo: A ti te considero digno de una explicación, pues nuestra doctrina nos enseña que hay que dar a los magistrados y autoridades que están establecidas por Dios el honor que les es debido y que no daña a nuestra conciencia. Pero al pueblo no creo que valga la pena presentarles una defensa.» Dijo entonces el procónsul: «Tengo fieras, y te entregaré a ellas si no cambias de parecer.» Respondió Policarpo: «Llámalas, pues para nosotros no puede darse un cambio de lo mejor a lo peor, sino que lo razonable es cambiar de lo malo a lo justo. Insistióle el procónsul: Te haré consumir en el fuego si no cambias de parecer, ya que desprecias a las fieras. Policarpo dijo: Me amenazas con el fuego que dura un momento y al poco rato se apaga, porque desconoces el juicio que ha de venir y el fuego del castigo eterno que aguarda a los impíos. Pero, ¿por qué pierdes el tiempo? Tráeme lo que quieras.»

Mientras decía estas y otras muchas cosas, Policarpo se mostraba lleno de ánimo y de alegría, y su rostro resplandecía con una gracia tal que no sólo no mostraba desfallecimiento por las amenazas que se le dirigían, sino que por el contrario, era más bien el procónsul el que estaba fuera de sí, mandando a su propio heraldo que en medio del estadio hiciera por tres veces este pregón: Policarpo ha confesado ser cristiano: En cuanto el heraldo hubo dicho esto, toda la turba de judíos y de gentiles que habitaban en Esmirna se puso a gritar con rabia incontenible y a grandes voces: Ese es el maestro del Asia -y el padre de los cristianos, el destructor de nuestros dioses, que ha enseñado a muchos a negarles sus sacrificios y culto. Esto decían a gritos, y pedían al gobernador Felipe que soltara un león contra Policarpo. Pero el gobernador contestó que no le estaba permitido hacerlo una vez que ya se habían terminado los combates de fieras. Entonces se pusieron de acuerdo en gritar todos a la vez que Policarpo fuera quemado vivo… Al punto el populacho se lanzó a recoger leña y maderas de los talleres y barrios, colaborando los judíos, como suelen, con particular diligencia. Cuando la pira estuvo preparada, Policarpo se quitó los vestidos… Como pretendieran clavarle en un poste, les dijo: Dejadme como estoy, pues el que me da fuerzas para soportar el fuego me concederá poder permanecer inmóvil en la hoguera sin necesidad de asegurarme con vuestros clavos. Así pues, no le clavaron, sino que le ataron. Y él, con las manos atrás, atado como un carnero escogido de un gran rebaño para el sacrificio, preparado para ser holocausto acepto a Dios, levantó sus ojos al cielo y dijo: Señor Dios omnipotente, Padre de tu amado y bendito hijo tuyo Jesucristo, por el cual hemos recibido conocimiento de ti, Dios de los ángeles y de las potestades y de toda la creación, de todo el linaje de los justos que viven en tu presencia: Te bendigo porque me has tenido por digno de esta hora en que puedo tomar parte, contado entre el número de los mártires, en el cáliz de Cristo en espera de la resurrección de la vida eterna en alma y cuerpo, en la incorrupción del Espíritu Santo. Sea yo recibido hoy en tu presencia entre ellos, como un sacrificio rico y aceptable. Tú me preparaste de antemano para ello, tú me lo revelaste, y tú me lo has cumplido, Dios de verdad en el que no hay engaño. Por esto, y por todas las cosas, te alabo y te glorifico, por medio del eterno y celestial sumo sacerdote, Jesucristo, tu hijo amado, por el cual y juntamente con el Espíritu Santo sea a ti la gloria ahora y por los siglos venideros. Amén.

Así que hubo enviado al cielo su Amén, terminando su plegaria, los que cuidaban de la pira prendieron el fuego: y levantándose una gran llamarada nos fue dado a algunos ver un prodigio, y fuimos preservados para dar a conocer a los demás lo que acaeció. Porque el fuego, haciendo una especie de bóveda, como si fuera una vela de barco henchida por el viento, rodeó como con un muro circular el cuerpo del mártir que se hallaba en el centro, no como carne que se quema, sino como pan que se cuece o como oro que se purifica en el horno. Y sentimos un olor tan intenso como si fuera una ráfaga de incienso o de algún otro aroma precioso. Finalmente, viendo aquellos hombres inicuos que el cuerpo del mártir no podía ser consumido por el fuego, dieron orden al verdugo de que se acercara y le hundiera un puñal. Así lo hizo, y brotó una tal cantidad de sangre que se apagó el fuego, quedando toda la multitud pasmada de la diferencia que había entre la muerte de los infieles y la de los elegidos. Al número de éstos pertenece también Policarpo, hombre sobremanera admirable, maestro con espíritu de apóstol y de profeta en nuestros propios tiempos y obispo de la Iglesia católica en Esmirna: toda palabra que salió de su boca, o bien ha tenido ya cumplimiento, o ciertamente lo tendrá.

Pero el maligno… dispuso las cosas de modo que no nos fuera dejado su cuerpo, aunque muchos eran los que deseaban apoderarse de sus santos restos. En efecto, Nicetas… fue a suplicar al gobernador que no se nos diera el cadáver, diciendo: No vaya a suceder que abandonen al crucificado y empiecen a adorar a éste. Esto era una sugerencia de los judíos, quienes insistían en ello y aun montaron una guardia cuando nosotros fuimos a recogerlo de la pira. Ignoraban que nosotros ni jamás podremos abandonar a Cristo, que padeció por la salvación del mundo entero de los que se salvan, él inocente, por nosotros, pecadores, ni jamás daremos culto a otro alguno. Porque a él le adoramos porque es hijo de Dios, mientras que a los mártires les tributamos un justo homenaje de afecto como a discípulos e imitadores del Señor, a causa del amor insuperable que mostraron por su rey y maestro. ¡Ojalá que nosotros pudiéramos también acompañarles y llegar a ser discípulos con ellos!

Así pues, el centurión, viendo la porfía de los judíos, hizo colocar el cadáver en el centro y lo hizo quemar, a la manera como ellos suelen hacerlo. Así nosotros más tarde pudimos recoger sus huesos, más valiosos que las piedras preciosas y más estimables que el oro, y los colocamos en lugar adecuado. Allí, nos concederá el Señor celebrar el natalicio de su martirio, reuniéndonos todos en cuanto nos sea posible con júbilo y alegría, para celebrar la memoria de los que ya terminaron su combate, y para ejercerlo y preparación de los que aún han de combatir… [3]

……………………

3 EUSEBIO, Hist Ecles., I, 15, 3ss

—————

(3) CARTA DE SAN POLICARPO DE ESMIRNA A LOS FILIPENSES

Saludo

Policarpo y los presbíteros que están con él, a la Iglesia de Dios que habita como extranjera en Filipos: que la misericordia y la paz les sean dadas en plenitud por Dios todopoderoso y Jesucristo nuestro Salvador.1

La fe en Jesucristo

Me alegré mucho con ustedes, en nuestro Señor Jesucristo, cuando recibieron a las imágenes de la verdadera caridad, y acompañaron, como debían hacerlo, a aquellos que estaban encadenados por ataduras dignas de los santos, que son las diademas de quienes han sido verdaderamente elegidos por Dios nuestro Señor. [2]

Y me alegré de que la raíz vigorosa de su fe, de la que se habla desde tiempos antiguos, permanece hasta ahora y da frutos en nuestro Señor Jesucristo, que aceptó por nuestros pecados llegar hasta la muerte; y Dios lo resucitó librándolo de los sufrimientos del infierno.[3]

Sin verlo, ustedes creen en él, con un gozo inefable y glorioso (1 P 1,8) al cual muchos desean llegar, y ustedes saben que han sido salvados por gracia, no por sus obras, sino por la voluntad de Dios por Jesucristo (Ef 2,5.8-9).

Por tanto, cíñanse sus cinturas y sirvan a Dios en el temor y la verdad (1 P 1,13; ver Sal 2,11) dejando a un lado las palabras falsas y el error de la multitud, creyendo en Aquel que ha resucitado a nuestro Señor Jesucristo de entre los muertos, y le ha dado la gloria (1 P 1,21), y un trono a su derecha. [4]

A él le está todo sometido, en el cielo y sobre la tierra (ver Flp 2,10; 3,21); a él le obedece todo lo que respira, él vendrá a juzgar a vivos y muertos (Hch 10,42), y Dios pedirá cuenta de su sangre a quienes no aceptan creer en él. Aquel que lo ha resucitado de entre los muertos, también nos resucitará a nosotros (2 Co 4,14), si hacemos su voluntad y caminamos en sus mandamientos, y si amamos lo que él amó, absteniéndonos de toda injusticia, arrogancia, amor al dinero, murmuración, falso testimonio, no devolviendo mal por mal, injuria por injuria (1 P 3,9), golpe por golpe, maldición por maldición, acordándonos de lo que nos ha enseñado el Señor, que dice: “No juzguen, para no ser juzgados; perdonen y se les perdonará; hagan misericordia para recibir misericordia; la medida con que midan se usará también con ustedes, y bienaventurados los pobres y los que son perseguidos por la justicia, porque de ellos es el reino de Dios. [5]

Fe, esperanza y caridad

No es por mí mismo, hermanos, que les escribo esto sobre la justicia, sino porque ustedes primero me invitaron. Porque ni yo, ni otro como yo, podemos acercarnos a la sabiduría del bienaventurado y glorioso Pablo, que estando entre ustedes, hablándoles cara a cara a los hombres de entonces (sobre el asunto de la predicación de Pablo en Filipos, ver Hch 16,12-40), enseñó con exactitud y con fuerza la palabra de verdad, y luego de su partida les escribió una carta; si la estudian atentamente podrán crecer en la fe que les ha sido dada; ella es la madre de todos nosotros, seguida de la esperanza y precedida del amor por Dios, por Cristo y por el prójimo. El que permanece en estas virtudes ha cumplido los mandamientos de la justicia; pues el que tiene la caridad está lejos de todo pecado. [6]

Que todos lleven una vida digna de la fe que profesan

El principio de todos los males es el amor al dinero.[7] Sabiendo, por tanto, que nada hemos traído al mundo y que no nos podremos llevar nada (1 Tm 6,7), revistámonos con las armas de la justicia (ver 2 Co 6,7), y aprendamos primero nosotros mismos a caminar en los mandamientos del Señor.

Después, enseñen a sus mujeres a caminar en la fe que les ha sido dada, en la caridad, en la pureza, a amar a sus maridos con toda fidelidad, a amar a todos los otros igualmente con toda castidad y a educar a sus hijos en el conocimiento del temor de Dios.[8]

Que las viudas sean sabias en la fe del Señor, que intercedan sin cesar por todos, que estén lejos de toda calumnia, murmuración, falso testimonio, amor al dinero y de todo mal; sabiendo que son el altar de Dios, que Él examinará todo y que nada se le oculta de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos, de los secretos de nuestro corazón (ver 1 Co 14,25).[9]

Sabiendo que de Dios nadie se burla (Ga 6,7), debemos caminar de una forma digna de sus mandamientos y de su gloria.

Igualmente que los diáconos sean irreprochables delante de su justicia, como servidores de Dios y de Cristo, y no de los hombres: ni calumnia, ni doblez, ni amor al dinero; sino castos en todas las cosas, misericordiosos, solícitos, caminando según la verdad del Señor que se ha hecho el servidor de todos.10

Si le somos agradables en el tiempo presente, Él nos dará a cambio el tiempo venidero, puesto que nos ha prometido resucitarnos de entre los muertos y que, si nuestra conducta es digna de Él, también reinaremos con Él (2 Tm 2,12), si al menos tenemos fe.

Del mismo modo, que los jóvenes sean irreprochables en todo, velando ante todo por la pureza, refrenando todo mal que esté en ellos. Porque es bueno cortar los deseos de este mundo, pues todos los deseos combaten contra el espíritu (ver 1 P 2,11), y ni los fornicadores, ni los afeminados, ni los sodomitas tendrán parte en el reino de Dios (ver 1 Co 6,9-10), ni aquellos que hacen el mal. Por eso deben abstenerse de todo esto y estar sometidos a los presbíteros y a los diáconos como a Dios y a Cristo.[11]

Las vírgenes deben caminar con una conciencia irreprensible y pura.

Los presbíteros

También los presbíteros deben ser misericordiosos, compasivos con todos; que devuelvan al recto camino a los descarriados, que visiten a todos los enfermos, sin olvidar a la viuda, al huérfano, al pobre, sino pensando siempre en hacer el bien delante de Dios y de los hombres.[12]

Que se abstengan de toda cólera, acepción de personas, juicio injusto; que estén alejados del amor al dinero, que no piensen mal rápidamente de alguien, que no sean duros en sus juicios, sabiendo que todos somos deudores del pecado.

Si pedimos al Señor que nos perdone, también nosotros debemos perdonar, pues estamos ante los ojos de nuestro Señor y Dios, y todos deberemos comparecer ante el tribunal de Cristo, y cada uno deberá dar cuenta de sí mismo (ver Rm 14,10-12).

Por tanto, sirvámosle con temor y mucha circunspección, conforme él nos lo ha mandado, al igual que los apóstoles que nos han predicado el Evangelio y los profetas que nos anunciaron la venida de nuestro Señor. Seamos celosos para lo bueno, evitemos los escándalos, los falsos hermanos y los que llevan con hipocresía el nombre del Señor, haciendo errar a los cabezas huecas [kenoys anthrópoys, literalmente: hombres vacíos].

Advertencia contra el docetismo

Todo, en efecto, el que no confiesa que Jesucristo vino en la carne es un anticristo, y el que no acepta el testimonio de la cruz es del diablo, y el que tergiversa las palabras del Señor según sus propios deseos y niega la resurrección y el juicio, ése es el primogénito de Satanás.[13]

Por eso, abandonemos los vanos discursos de las multitudes y las falsas doctrinas, y volvamos a la enseñanza que nos ha sido transmitida desde el principio. Permaneciendo sobrios para la oración (ver 1 P 4,7), constantes en los ayunos, suplicando en nuestras oraciones a Dios, que lo ve todo, que no nos introduzca en la tentación (Mt 6,13), pues el Señor ha dicho: El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil (Mt 26,41).

Esperanza y paciencia

Perseveremos constantemente en nuestra esperanza14 y en las primicias de nuestra justicia, que es Jesucristo, que llevó al madero nuestros pecados en su propio cuerpo (ver 1 P 2,24), él, que no había cometido pecado, en quien no se había encontrado falsedad en su boca (1 P 2,22). Pero por nosotros, para que nosotros viviéramos en él, lo soportó todo.

Seamos, pues, los imitadores de su paciencia, y si sufrimos por su nombre, glorifiquémoslo. Porque éste es el ejemplo que él nos ha dado en sí mismo, y esto es lo que nosotros hemos creído (ver 1 P 4,16; 2,21).

Los exhorto a todos a obedecer a la palabra de justicia, y a perseverar con toda paciencia, la que han visto con sus ojos no sólo en los bienaventurados Ignacio, Zósimo y Rufo, sino también en otros de entre ustedes, en Pablo mismo y en los demás apóstoles.

Convencidos de que todos éstos no han corrido en vano (Ga 2,2; Flp 2,16), sino en la fe y la justicia, y que están en el lugar que les corresponde junto al Señor con los que han sufrido. Ellos no amaron este siglo presente (ver 2 Tm 4,10), sino a aquel que murió por nosotros y que Dios resucitó por nosotros.

Caridad fraterna (A partir de este capítulo no tenemos el texto griego de la carta, sino una antigua versión latina)

Permanezcan, por tanto, en estos (sentimientos) e imiten el ejemplo del Señor, firmes e inconmovibles en la fe, amando a los hermanos, amándose unos a otros, unidos en la verdad, teniéndose paciencia unos a otros con la mansedumbre del Señor, no despreciando a nadie.[15]

Cuando puedan hacer el bien, no lo posterguen, pues la limosna libera de la muerte (Tb. 12,9). Todos ustedes estén sometidos los unos a los otros, teniendo una conducta irreprensible entre los paganos, para que por sus buenas obras (también) reciban la alabanza y el Señor no sea blasfemado por causa de ustedes (ver 1 P 2,12). Pero pobre de aquel por quien sea blasfemado el nombre del Señor (ver Is 52,5). Enseñen, pues, a todos la sobriedad en la que viven ustedes mismos. [16]

El caso de Valente  [17]

Estoy muy apenado por Valente, que fue presbítero por algún tiempo entre ustedes, (al ver) que ignora hasta tal punto el cargo que se le había dado. Por tanto, les advierto que se abstengan de la avaricia y que sean castos y veraces. Absténganse de todo mal. Quien no se puede gobernar a sí mismo en esto, ¿cómo puede enseñarlo a los otros? Si alguno no se abstiene de la avaricia, se dejará manchar por la idolatría y será contado entre los paganos que ignoran el juicio del Señor (ver Jr 5,4). ¿O acaso ignoramos que los santos juzgarán al mundo, como lo enseña Pablo? (ver 1 Co 6,2).

Yo no oí ni vi nada semejante en ustedes, entre quienes trabajó el bienaventurado Pablo, ustedes que están al comienzo de su epístola. [18] De ustedes, en efecto, él se gloría delante de todas las iglesias (ver 2 Ts 1,4), las únicas que entonces conocían a Dios, puesto que nosotros todavía no lo conocíamos. [19]

Así, pues, hermanos, estoy muy triste por él y por su esposa, a ellos les conceda el Señor la penitencia verdadera (ver 2 Tm 2,25). Ustedes sean sobrios, también en esto, y no los consideren como a enemigos (ver 2 Ts 3,15), sino que vuelvan a llamarlos como a miembros sufrientes y extraviados. Haciendo esto se construyen a sí mismos. [20]

Recomendaciones finales

Confío en que están bien ejercitados en las santas Escrituras, y que nada ignoran. Yo, por mi parte, no tengo este don. Ahora (les digo), como está dicho en las Escrituras: Enójense y no pequen, y que el sol no se ponga sobre su ira (Sal 4,5; Ef 4,26). Feliz quien se acuerda. Creo que sucede así con ustedes.

Que Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, y él mismo, el pontífice eterno, el Hijo de Dios, Jesucristo (ver Hb 6,20; 7,13), los edifiquen en la fe y en la verdad, en toda mansedumbre, sin cólera, en paciencia y en magnanimidad, en tolerancia y en castidad. Y les den parte en la herencia de sus santos21, y a nosotros con ustedes, y a todos los que están bajo el cielo, que creen en nuestro Señor Jesucristo y en su Padre, que lo resucitó de entre los muertos.

Oren por todos los santos. Oren también por los reyes, por las autoridades y los príncipes, por los que los persiguen y los odian, y por los enemigos de la cruz (ver Mt 5,44; 1 Tm 2,2; Jn 15,16; 1 Tm 4,15; St 1,4; Col 2,10; Flp 3,18.); de modo que su fruto sea manifiesto para todos, y ustedes sean perfectos en él.

Un trozo de la primera carta a los Filipenses (Del capítulo 13 se conserva el texto griego merced a Eusebio de Cesárea, HE III,36,14-15. P. N. Harrison, Polycarp’s two Epistles to the Philippians, Cambridge, 1936, separó todo este capítulo 13, considerándolo una esquela de Policarpo respondiendo a una carta de los Filipenses. El resto de la actual epístola [caps. 1-12.14] sería una carta de consejo y exhortación escrita más tarde [según Harrison mucho más tarde]. Tendríamos, por tanto, dos epístolas de Policarpo, las cuales habrían sido reunidas en una sola ya antes de Eusebio de Cesárea. En la actualidad los especialistas aceptan la hipótesis de Harrison, pero señalan que la segunda carta [la “larga”] debe colocarse en una fecha muy próxima a la primera [la “breve”]).

Ustedes e Ignacio me han escrito, para que si alguien va a Siria también lleve la carta de ustedes. Lo haré, si encuentro una ocasión favorable, sea yo mismo, sea aquel que enviaré para que nos represente. (Ignacio de Antioquía le había pedido a Policarpo que enviase un mensajero a Antioquía, a fin de llevarles a los cristianos sus felicitaciones y animándolos [ver Ep. a Policarpo 7,2; 8,1]. La comunidad de Filipos, según parece, les había escrito a los Antioquenos con idéntica finalidad. Policarpo responde con esta primera carta.)

Conforme me lo pidieron, les mandamos las cartas de Ignacio, las que él nos envió y todas las demás que tenemos entre nosotros. Ellas van unidas a la presente carta, y ustedes podrán obtener gran provecho; porque ellas contienen fe, paciencia y toda edificación relacionada con nuestro Señor. Hágannos saber lo que sepan con certeza del mismo Ignacio y de sus compañeros. (“Les mandamos las cartas de Ignacio.” Esta frase parece indicar que, con mucha probabilidad, muy pronto se formó un corpus de las cartas de Ignacio. Policarpo no tenía dificultad en reunir todas las epístolas de Ignacio a las iglesias de Asia. Esto permite conjeturar que no formaba parte del corpus la carta a los Romanos, que ha sido transmitida de forma independiente. – Desde “Hágannos saber…” el texto sólo se conserva en latín. “Ignacio y sus compañeros” es la traducción de “qui cum eo sunt”).

Despedida (A partir de este capítulo se retoma el texto, en su versión latina, de la segunda carta. Crescente no es el secretario de Policarpo, sino el portador de la carta [ver Ignacio de Antioquía, Rom. 10,1; Filad. 11,2; Esmir. 12,1])

Les escribo esto por Crescente, a quien recientemente les recomendé y ahora (de nuevo) les recomiendo. Se ha conducido entre nosotros de forma irreprochable; y creo que lo hará entre ustedes de la misma manera. También les recomiendo su hermana, cuando ella llegue entre ustedes. Sean perfectos en el Señor Jesucristo, y en su gracia con todos los suyos. Amén. (También se podría traducir, esta última frase, por “Compórtense bien en el Señor Jesucristo” [Incolumes estote in domino Iesu Christo]).

………………..

Referencias

1 Sobre el tema de la “Iglesia de Dios que habita como extranjera” [o peregrina; paroiken], ver Gn 12,10; 17,10; Lc 24,28; Ef 2,19; Hb 11,9-10.13-16; 13,14; 1 P 2,11; Judas 2. Ver asimismo el saludo de la Primera carta de Clemente a los Corintios y la Ep. a Diogneto 5 y 6.

2 Las diademas de los santos son las cadenas, sufrimientos y persecuciones que sufren por confesar su fe en Jesucristo. Ver Ignacio de Antioquía, Ep. a los Efesios 11,2.

3 Hch 2,24. Los pasajes subrayados indican una cita más literal de un texto de la Escritura. Pero el lector no debería centrar su atención solamente en las palabras subrayadas, sino más bien en todo el conjunto dentro del cual se inserta el pasaje, y su resonancia particularmente con las epístolas del NT.

4 Aquí el vocablo multitud se refiere evidentemente a los no cristianos, particularmente a la multitud de los paganos, a los que Policarpo asocia los herejes con sus vanas especulaciones seductoras. (Ver 1 Tm 1,6; Tito 3,9.)

5 Policarpo combina varias reminiscencias evangélicas, si es que se puede hablar así: Mt 7,1; Lc 6,37; Mt 5,7; Lc 6,38; Mt 5,3.10; Lc 6,20.

6 No debe leerse este pasaje como si Policarpo estableciese una relación teológica entre las virtudes teologales, más bien apunta a poner de relieve su dignidad; ver 1 Co 13,14.

7 Ver 1 Tm 6,10. La reacción fuerte de Policarpo contra la avaricia, como un vicio totalmente opuesto al espíritu del Evangelio, es uno de los temas principales de la carta. Puede tomarse como punto de partida para una reflexión sobre la cuestión en la Iglesia de nuestros días.

8 El párrafo entero parece inspirarse en ciertas exhortaciones paulinas; ver Ef 5,21; 6,4; Col 3,18, entre otras. Ver asimismo la Primera carta de Clemente a los Corintios 1,3; 21,6ss.

9 Para el tema de las viudas en la Iglesia primitiva ver 1 Tm 5,13-16; Tito 2,3-4; Tertuliano llegará a decir que ellas son “aram Dei mundam”, Ad uxorem 1,7.

10 Para los diáconos, ver 1 Tm 3,8-13. Sobre Cristo servidor de todos, ver Mt 20,28. Ignacio de Antioquía se refiere a menudo a los diáconos en sus cartas [ver Magn. 6,1; Trall. 2,3; Esmir. 10,1].

11 Sobre el tema de la obediencia a los presbíteros [los ancianos], ver 1 P 5,5; Ignacio de Antioquía, Ep. a los Trall. 3,2.

12 Ver Pr 3,4; Rm 12,17; 2 Co 8,21. La teología pastoral-moral que expone Policarpo tiene mucha similitud con la que hallamos en 1 Tm 3,2-7; Tito 1,6-9, e Ignacio de Antioquía, Ep. a Policarpo 4-5.

13 Ver 1 Jn 4,2-3. Los docetistas negaban la realidad de la carne de Cristo; por tanto, no admitían su pasión y resurrección, haciendo así vano el testimonio de la cruz [ver 1 Jn 5,6-8; Jn 19-20; Ignacio de Antioquía, Mag. 11; Trall. 9-11; Esmir. 1-7].

14 Cristo nuestra esperanza: ver 1 Tm 1,1; Col 1,27; Ignacio de Antioquía, Ef. 1,2; 21,2; Mag. 11; Flp. 11,2.

15 En este párrafo [X,1] Policarpo combina varios pasajes del NT: Col 1,23; 1 Co 15,58; 1 P 2,17; 3,8; 5,9; Jn 13,34; Rm 13,8.

16 Sobriedad [sobrietas, sophrosynè]: comprende también la salud espiritual, el sentido común y la modera- ción, junto con el control de los sentidos, la templanza y la castidad. Ver Rm 12,3; 1 Tm 2,9.15 [s”phrosynè unida a la fe, caridad y santidad]. Ver asimismo Ignacio de Antioquía, Ef. 10,3 [la une a la pureza].

17 De este presbítero sólo conocemos aquello que nos dice Policarpo: arrastrado por la avaricia, el amor al dinero, se vio envuelto en una falta grave que le significó la destitución de su ministerio. Sobre la avaricia como una forma de idolatría y una suerte de impureza, ver Ef 5:5; Col 3:5.

18 Estas palabras, de las que no tenemos el texto griego, son poco claras, y de difícil explicación. Se han presentado tres soluciones: 1) leer evangelio en vez de epístola: los Filipenses son las primicias de la predicación del evangelio en Grecia [ver Flp 4,15]; 2) a partir de 2 Co 3,2, comprender que los Filipenses fueron, desde el inicio, la carta de recomendación de Pablo; 3) suponer una errónea traducción del griego y leer: “ustedes fueron alabados por Pablo al inicio de la carta que él les escribió” [ver Flp 1,3-9].

19 El evangelio fue predicado en Esmirna después de la conversión de los Filipenses. La primera mención de Esmirna, en campo cristiano, la hallamos en Ap 2,8.

20 Idéntica actitud hacia los pecadores manifiesta Ignacio de Antioquía, Ef. 10,1-3. Sobre la Iglesia como cuerpo viviente que se construye por medio del crecimiento de cada uno de sus miembros, ver Ef 4,15-16; Col 2,19; Ignacio de Antioquía, Esmir. 11.

21 Ver Col 12,12; Hch 8,21. Los santos son los cristianos. Se trata de un término heredado del AT [ver, por ejemplo, Ex 19,6], y que aparece con bastante frecuencia en el NT [ver 1 Co 6,1; 2 Co 1,1; Ef 2,19; 3,8; Flp 4,22]. Junto con hermanos, creyentes, discípulos, se convertirá en un nombre propio para designar a los cristianos [ver Ignacio de Antioquía, Magn. 4,1].

* * * * *

———

Fuente bibl. http://www.mercaba.org/TESORO/policarpo-02.htm