Los cristianos: ¿debemos ser personas tolerantes o intolerantes? parte VIII


Los cristianos: ¿debemos ser personas tolerantes o intolerantes?

parte VIII

Por Paulo Arieu

Rembrandt[1].La discusion entre San Pedro y San Pablo

En la epístola a los Gálatas capítulo 2, vemos otro caso de intolerancia justificada: Pablo enfrenta a Pedro por su hipocresía judaizante. Sin dudas, Pablo actuó intolerantemente, pero tenía una gran razón para actuar asi. Pero ¿quienes eran los judaizantes? Rzancarrera, un teólogo católico, explica acerca de estos grupos  comentando quienes eran, de donde provenían y en que creían:

Parece que se trata de cristianos adeptos a una práctica judía exagerada o estricta que los separaba de los cristianos moderados, representados por apóstoles tales como Pedro, Pablo e incluso Santiago. Se ha llegado a pensar que eran de origen fariseo, pues preconizaban la circuncisión a veces. Habría que relacionarlos al parecer con los falsos maestros de la vecina Colosas, los cuales propugnaron la veneración de los espíritus elementales del mundo (Gal 4:3.9; Col 2:8,20) y la observancia de días, meses, estaciones y años (Gal. 14:10; Col 2:16). Los judaizantes gálatas no sostenían, según parece la observancia de toda la ley de Moisés, sino la adopción de ciertas prácticas judías. Pablo rechazaba sus demandas a favor de la circuncisión, la celebración de fiestas especiales (judías) y la veneración de los ángeles o espíritus. El Apóstol afirma que el hecho de someter al hombre a la circuncisión le obliga a observar toda la Ley (5:2-3). Es difícil afirmar si ellos conocían la decisión del concilio de Jerusalén sobre la circuncisión (Hech 15:1-12). No obstante, conviene advertir que Pablo les cita el concilio. Se observa una relación con el transfondo esénico y de Qumrán.[0]

Cual era el objetivo principal de estos grupos? Según este teólogo católico

El objetivo fundamental de este grupo es que los gálatas se hagan circuncidar (6:13). Ninguna otra carta concede tanta importancia a este problema. La argumentación de los judaizantes es muy simple: Abrahán recibió la ley de la circuncisión como signo de la alianza para siempre entre Dios y sus descendientes (Gn. 17:9-14). Solo los circuncisos pueden pretender la herencia de Abrahán. La predicación sobre la circuncisión supone la creencia en el valor definitivo de la alianza del Sinaí. Tal es el punto de vista normal del judaísmo.[1]

El comentarista biblico William Hendriksen explica acerca del caracter hipócrita de los judaizantes diciendo que ellos no respetaron la decision del Concilio de Jerusalen:

Pero los judaizantes no iban a rendirse así no más. Siguieron a Pablo pisándole los talones, a fin de destruir los resultados de su trabajo. En Antioquía fueron culpables en parte por la conducta reprochable de Pedro (Gá. 2:11, 12). Recorrieron Galacia insistiendo que los gentiles fuesen circuncidados como un medio de salvación (Gá. 5:2, 3; 6:12). No negaban la necesidad de la fe en Cristo, pero proclamaban fuertemente que la circuncisión y otros requerimientos adicionales también eran necesarios (4:9, 10). Sin embargo, con una asombrosa inconsistencia, no insistieron en la obediencia a toda la ley (5:3). Con el fin de reforzar su causa, trataron de levantar sospechas en cuanto a Pablo. Trataron de desacreditarlo, afirmando que su apostolado no era de Dios sino de los hombres, y que por eso su evangelio era de segunda mano (Gá. 1:1; cf. 1 Co. 9:1ss); que sólo trataba de ganarse el favor de los hombres (Gá. 1:10), y que cuando le convenía, él mismo predicaba la circuncisión (5:11). Pablo sabía que estos alborotadores sólo eran cristianos nominales. Eran hipócritas e inconsistentes, porque mientras trataban de forzar a otros a observar la ley, ellos mismos fallaban al no cumplirla (Gál. 6:13). Su meta era: a. evitar la persecución por parte de los judíos, y b. a causa de su ambición personal, gloriarse en la carne de sus seguidores; es decir, poder señalar con orgullo, que debido a sus (las de los judaizantes) exhortaciones apremiantes, los gentiles habían recibido la circuncisión (4:17; 6:13).[2]

William Barclay comenta que

Debemos recordar el exclusivismo rígido de los judíos más fanáticos. Se consideraban el pueblo escogido de tal manera que implicaba el rechazo de todos los demás. «El Señor es misericordioso y lleno de gracia. Pero lo es solamente con los israelitas; a las otras naciones las aterra.» «Los gentiles son como estopa o paja que se quema, o como las motas que dispersa el viento.» «Si un hombre se arrepiente, Dios le acepta; pero eso se aplica solamente a Israel, y no a los gentiles.» «Ama a todos, pero odia a los herejes.» Este exclusivismo entraba en la vida diaria. Un judío estricto tenía prohibido hasta tener una relación comercial con un gentil; no debía hacer un viaje con un gentil; no debía ni dar hospitalidad ni aceptarla de un gentil.[3]

Leemos en el libro de Gálatas, que el apostol Pablo exhortó al apostol Pedro dado que su conducta era de reprochar y ponía en peligro el futuro del cristianismo.

Pero cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarlo cara a cara, porque él estaba muy equivocado en lo que hacía.  Cuando llegó por primera vez, Pedro comía con los creyentes gentiles, quienes no estaban circuncidados; pero después, cuando llegaron algunos amigos de Santiago, Pedro no quiso comer más con esos gentiles. Tenía miedo a la crítica de los que insistían en la necesidad de la circuncisión.  Como resultado, otros creyentes judíos imitaron la hipocresía de Pedro, e incluso Bernabé se dejó llevar por esa hipocresía. Cuando vi que ellos no seguían la verdad del mensaje del evangelio, le dije a Pedro delante de todos los demás: «Si tú, que eres judío de nacimiento, dejaste a un lado las leyes judías y vives como un gentil, ¿por qué ahora tratas de obligar a estos gentiles a seguir las tradiciones judías? »Tú y yo somos judíos de nacimiento, no somos “pecadores” como los gentiles. Sin embargo, sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo y no por la obediencia a la ley. Y nosotros hemos creído en Cristo Jesús para poder ser declarados justos ante Dios por causa de nuestra fe en Cristo y no porque hayamos obedecido la ley. Pues nadie jamás será declarado justo ante Dios mediante la obediencia a la ley». Pero supongamos que intentamos ser declarados justos ante Dios por medio de la fe en Cristo y luego se nos declara culpables por haber abandonado la ley. ¿Acaso esto quiere decir que Cristo nos ha llevado al pecado? ¡Por supuesto que no! (Gálatas 2:11-17 NTV).

En un momento inicial, Pedro no había tenido problemas en aceptar en igualdad de condiciones, a los cristianos de origen gentil. Incluso, el había aceptado comer con ellos a pesar de que los gentiles no guardaban los preceptos de la ley de Moisés (relacionado con los alimentos) (Ver Gálatas 2:11-12). De esa manera, Pedro seguía fundamentalmente las conclusiones a las que había llegado cuando se produjo la conversión del centurión Cornelio (Ver Hechos 10) y mantenía el principio que consistía en creer que la salvación derivaba de la fe en el mesías Jesús y no por cumplir la ley mosaica. Este era un principio que también era defendido por Pablo y Bernabé.

Sin embargo, se produjo una circunstancia que cambió el panorama:

  • “pero después que vinieron, dio marcha atrás (Pedro) y se apartó, porque tenía temor de los de la circuncisión. Y en su simulación participaron también los demás judíos, de manera que incluso Bernabé se vio arrastrado por su hipocresía” (2:12-13).

En otras palabras, Pedro había cedido en un momento determinado a las presiones de algunos judeo-cristianos y había abandonado la práctica de comer con los cristianos gentiles por temor a las críticas de los judaizantes. Esta conducta es calificada por Pablo como una conducta hipócrita. La reacción de Pablo ante ese comportamiento había sido tremenda:

  • “… cuando vi que no caminaban correctamente de acuerdo con la verdad del evangelio dije a Pedro delante de todos: ¿porqué obligas a los gentiles a judaizar cuando tu, pese a ser judío, vives como los gentiles y no como un judío? Nosotros, que hemos nacido judíos, y no somos pecadores gentiles, sabemos que el hombre no es justificado por las obras de la ley sino por la fe en Jesús el mesías y hemos creido asimismo en Jesús el mesías a fin de ser justificados por la fe en el mesías y no por las obras de la ley ya que por las obras de la ley nadie será justificado” (Gálatas 2:14-16).

Pablo había acusado a Pedro por actuar con hipocresía, desvirtuando asi el mensaje del Evangelio. Para Pablo, era obvio que la justificación no procedía de cumplir las obras de la ley sino, por el contrario, de creer en Jesús el Mesías. Por esta razón, el someter a los gentiles a un comportamiento judaico contribuiría a que ellos pensaran que su salvación podía derivar de su obediencia a la Ley mosaica y no como producto de la obra que realizó Jesús en la cruz del Calvario.

William Barclay también comenta que dificil era la convivencia armoniosa entre judíos y cristianos. El cristianismo había traído la paz entre ambas etnias (ver Efesios 2:14), pero esta situación que estaba provocandose destruía tambien esa paz entre ambos grupos.

Aquí en Antioquía surgió un problema tremendo: en vista de todo esto, ¿podían sentarse juntos los judíos y los gentiles en una comida congregacional? Si se cumplía la ley antigua, está claro que era imposible. Pedro vino a Antioquía, y, en un principio, apartándose de los antiguos tabúes en la gloria de la nueva fe, participaba de la comida en común entre judíos y gentiles. Entonces llegaron algunos de Jerusalén que eran del bando judío tradicionalista. Usaban el nombre de Santiago, aunque seguramente no representaban su punto de vista, y se metieron tanto con Pedro que acabó por retirarse de la comida congregacional. Los otros judíos se retiraron también con él, y por último hasta Bemabé se vio implicado en esta secesión.[4]

Fue entonces cuando Pablo habló con toda la intensidad de que era capaz su naturaleza apasionada, porque vio claramente algunas cosas, según explica Barclay [5]:

a) Una iglesia deja de ser cristiana cuando hace discriminación de clases. En la presencia de Dios, una persona no es judía ni gentil, noble ni plebeya, rica ni pobre; es un pecador por quien Cristo murió. Si las personas comparten una común filiación, también tienen que ser hermanas.
b) Pablo vio que esa acción intensa era necesaria para contrarrestar la escisión que había tenido lugar. No esperó; intervino. No influía en él el hecho de que estuviera en ello el nombre y la conducta de Pedro. Era algo malo, y eso era todo lo que le importaba a Pablo. Un nombre famoso no puede nunca justificar una acción infame. La acción de Pablo nos da un ejemplo gráfico de cómo un hombre fuerte en su firmeza puede poner en jaque una desviación del curso correcto antes de que se convierta en una criada.

San Agustín en su carta (carta LXXXII –CXVI-22) a San Jerónimo comenta:

“Administrador fiel, el apóstol Pablo, sin duda alguna nos ofrece fe en lo que escribe, pues es administrador de la verdad, no de la falsedad. Y, por lo tanto, verdad dice cuando escribió sobre que vio al apóstol Pedro no marchar según la verdad del Evangelio y que le resistió en su cara porque forzaba a los gentiles a judaizar: Y Pedro mismo recibió con la santa y benigna dulzura de la humildad, lo que fue dicho útilmente y con la libertad de la caridad de Pablo: raro y santo ejemplo que da a la posteridad, para que no desdeñen ser corregidos por los menos ancianos si se apartasen de la recta senda. Y Pablo, para que aún los menos ancianos tengan la intrepidez de resistir a los mayores en defensa de la verdad evangélica, salva la caridad fraterna. Ciertamente, es mejor no desviarse en nada del camino que torcerlo hacia algún lado; pero mucho más admirable y laudable es recibir de buena gana al que corrige, que audazmente corregir al que se desvía. Pablo debe ser alabado por su justa libertad, y Pedro por su santa humildad” [6]

Según la opinión de Santo Tomás de Aquino

«parece que Pedro fue culpable de un escándalo activo» (Suma Teológica, III, q. 103, a. 4, ad 2); mas el doctor Angélico especifica que Pedro cometió un pecado venial de fragilidad, no deliberado (cf. Quest. disput., De Veritate, q. 24, a. 9; Quest. disput.,De malo, q. 7, a. 7, ad 8um), por una prudencia excesiva al no querer contrariar a los judíos conversos al cristianismo.

La bronca de Pablo era, además, porque con esa actitud de Pedro, se borraba lo decidido en aquel histórico concilio de Jerusalen (ver Hechos 15 y Gálatas 2:1-10). William Hendriksen explica que

En la reunión del concilio general los judaizantes se aprovecharon de la oportunidad para defender su posición (Hch. 15:5). Sin embargo, después de haberse dado un tiempo adecuado para esta “discusión”, Pedro se levantó, y con palabras muy oportunas defendió la completa igualdad entre judío y gentil: Dios no hizo ninguna diferencia entre ellos y nosotros”. Pedro señala que el camino de la salvación es el mismo para judíos y gentiles (15:7–11). Después de una pausa respetuosa, Pablo y Bernabé se pusieron en pie y relataron a la asamblea las extraordinarias bendiciones que Dios había derramado sobre los gentiles, “las señales y maravillas” con que El había colocado su sello de aprobación sobre la obra de sus embajadores (15:12). Después Jacobo dio su opinión. Movido por el hecho de que lo que había acontecido en el mundo gentil era el cumplimiento evidente de la profecía (Am. 9:11, 12), dijo: “Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios”. Sin dañar en ninguna forma la doctrina de la justificación por la sola fe, sin las obras de la ley, Jacobo, quien era un hombre muy práctico, sugirió que se adoptara cierta reglamentación que, en este período de transición, haría posible que judíos y gentiles viviesen juntos en armonía y paz (Hch. 15:20, 21). [7]

Tambien Hendriksen explica que

Los apóstoles y los ancianos, juntos con “toda la iglesia”, llegaron a un acuerdo general y decidieron colocar su decisión en un decreto escrito, algo como una carta constitucional de la libertad, la que debía ser enviada a Antioquía por mano de Pablo, Bernabé y otros dos líderes (15:22–29). La llegada de estos hombres y el mensaje que traían produjo regocijo general (15:31). La decisión de esta conferencia fue comunicada a Antioquía, Siria y Cilicia (15:23), y también a las ciudades de Galacia del sur (16:1–4). “Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día” (16:5). [8]

Dos palabras importantes a tener en cuenta:

1) “Resistir”, del latín “re-sistere”, permanecer firme… o estable, sin dejarse tumbar, ante alguien o algo que se nos opone; hacer un esfuerzo contrario que permita oponerse a la acción de alguien o de algo (Nuovo Zingarelli, Vocabulario della lingua italiana).
2) “Reprensible”, del latín “re-prehendere”, digno de ser reprendido, reprobado, corregido, desaprobado, criticado, reconvenido a fuer de erróneo (Nuovo Zingarelli, ivi). «La frase “se había hecho reprensible” (de la Vulgata) la traducen algunos exégetas como (…) esta otra: “se había puesto de parte del error”.

Tertuliano había definido el fallo o el error de Pedro, como “yerro de conducta, no de doctrina” (De praescriptione haereticorum, XXIII)» (G. Ricciotti, Las epístolas de San Pablo, Roma, ed. Coletti, 1949, 3 ª edición, pp. 227-228). Pero si bien es verdad que no fue un error de doctrina cristológico, sino de actitud (un pecado ético) y un atentando en contra de las doctrinas de la Gracia, que predicaba el apostol Pablo, no por esto debemos estar de acuerdo con Tertuliano, quien no parece comprender o minimiza la importancia de las “Doctrinas de la Gracia”. De todo esto que sucedió, es que se deduce y se comprende la severidad de Pablo en su exhortación.

En conclusión, Pedro pecó de manera extraña siendo que el era un hombre tan lleno del Espíritu del Señor. Según la opinión de algunos teólogos como Tertuliano, Pedro pecó sólo levemente (venialmente y con un pecado venial de fragilidad). Sin embargo, vemos que su pecado fue grave porque de haber prosperado su actitud, habría destruído la enseñanza bíblica de la salvación por gracia (ver Efesios 2:8-9): y hoy en día, posiblemente, el cristianismo sería tan solo una secta mas del judaísmo. Mas el apostol Pablo le resistió en público por su actitud hipócrita (Gálatas 2:11). Lo positivo de todo esto esa situación fue que las doctrinas de la Gracia no sucumbieron y el cristianismo siguió su curso. También es positivo el hecho que Pedro fue lo bastante humilde como para corregir su error conductual, el que habría podido favorecer el error doctrinal de los judaizantes, quienes como ya he citado al principio de este artículo, querían someter a los gentiles a las prescripciones mosaicas. No se puede negar la resistencia de Pablo a Pedro ya que consta en la revelación divina: “Pero cuando Céfas fue a Antioquía, en su misma cara le resistí, porque se había hecho reprensible, (…) delante de todos” (Galatas 2:11,14).

Santo Tomás de Aquino se pregunta, y con razón, si es más de admirar el coraje de San Pablo o la humildad de Pedro, que se aguantó la reprensión sin protestar ni rebelarse contra el cuestionamiento de Pablo ni se la agarró contra el Señor. Si, es verdad, Pablo fue intolerante con Pedro ya que este era tolerante con los judaizantes. Y esto era una actitud que podría haber hecho mucho daño a la fe cristiana. Pedro se mereció la reprensión pública del apostol Pablo. Su exhortación, como hemos citado es completamente justificable. La actitud del apostol Pablo en dirección a Pedro es fruto de una santa intolerancia. Los cristianos debemos ser personas tolerantes, claro que si, pero con este pasaje queda demostrado que la tolerancia tiene un límite. Pasar de ese límite puede significar poner en riesgo el futuro del cristianismo, como hubiese sucedido si Pablo no exhorta a Pedro. Pero tambien es verdad que Pedro actuó con humildad en respuesta a la controversia suscitada con Pablo.

Como escribió el apostol Pablo

  • “Pero en cuanto a mí, lejos esté gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo”, palabras de Pablo (Galatas 6:14).

Y como también dijo nuestro Señor Jesucristo a los judíos fariseos, acerca de la hipocrecía: 

  • Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. (Marcos 7:6)

Dios lo bendiga mucho.

Notas

[0] https://rsanzcarrera2.wordpress.com/2008/06/11/%C2%BFquienes-son-los-judaizantes-de-las-comunidades-galatas/

[1] Ibid

[2] Hendriksen,W. (2005). COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO Exposición de Gálatas. Libros Desafio. Grand Rapids. MI., EE.UU.  p.27-28

[3] Barclay, William. COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO -Tomo 10-  Gálatas y Efesios.

[4] Ibid

[5] Ibid

[6] http://www.catolicidad.com/2009/07/la-reprension-de-san-pablo-al-primer_10.html

[7] Hendriksen,W. (2005). COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO Exposición de Gálatas. Libros Desafio. Grand Rapids. MI., EE.UU.  p.27-28

[8] Hendriksen,W. (2005). COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO Exposición de Gálatas. Libros Desafio. Grand Rapids. MI., EE.UU.  p.27-28

Pablo: ¿un militante misógino?


Pablo: ¿un militante misógino?
Teoría de Género y Relectura Bíblica
Irene Foulkes

Pablo

Consejo Latinoamericano de Iglesias – Conselho Latino-americano de Igrejas.

Con base en una discusión de la teoría de género, este estudio define un privilegio epistemológico de las mujeres, que surge de su mayor socialización en el área de relaciones interpersonales. Luego de examinar las relaciones de Pablo con amigas y colegas mujeres, se analiza algunos textos sobre la mujer, privilegiando esta praxis concreta como criterio hermenéutico en la definición del carácter de Pablo como militante dentro del movimiento cristiano primitivo.

Based on the discussion of gender theory, this study defines an epistemotlogical privilege on the part of women, because of their greater socialization in the area of interpersonal relations. After examining Paul’s relationship to women friends and colleagues, this concrete praxis is used as a hermeneutical criterion in the analysis of certain texts regarding women and in the subsequent definition of Paul’s character.

La lectura tradicional de la Biblia en torno al tema de la mujer pretende que Pablo capitaneaba una enérgica campaña en contra de las mujeres y su participación en la iglesia. Se considera que su discurso rebaja y limita a la mujer, si es que no la descalifica del todo. Se le oye un tono de voz que insiste, “haz lo que digo”. Sin embargo, una lectura más atenta de ciertos textos de Romanos y Filipenses revela a un Pablo distinto, que se relaciona con las mujeres de otra manera, que admira y apoya su trabajo dentro del movimiento cristiano. Si este mismo Apóstol dijo en más de una ocasión que le imitaran (1 Co 4.16; 11.1; Flp 3.17), tenemos que prestar atención también a este mensaje: “haz lo que hago”. Este segundo imperativo no parece concordar con el primero. Frente a esta disyuntiva proponemos que se utilice una herramienta nueva para la relectura de algunos textos del Nuevo Testamento: la teoría de género.

1.         Teoría de género y hermenéutica bíblica
Un procedimiento fundamental en la hermenéutica latinoamericana consta de reconocer y examinar las presuposiciones con que los exégetas, consciente o inconscientemente, leen la Biblia. Además de las categorías socio-económicas, políticas e ideológicas que ya se manejan en este aspecto del trabajo hermenéutico, existe otra categoría de análisis que atraviesa todas las demás, y afecta profundamente toda interpretación de la vida humana y los textos escritos que reflejan esta vida: la categoría antropológica de género. Aunque el concepto de género se relaciona con el sexo de las personas, va mucho más allá de este hecho biológico; procura dar razón de las características y conductas que las diferentes sociedades definen como propias de uno u otro sexo. En la socialización temprana de los niños no solamente se les asigna una identidad sexual (eres niño; eres niña) sino que se esfuerza además por formar en él y en ella los sentimientos y los comportamientos que se consideran apropiados para un niño/una niña. Los agentes de la socialización (familia, escuela, iglesia, medios de comunicación) atribuyen cualidades y rasgos específicos a cada género, asignan roles diferenciados y dictan las normas para realizarlos. Un aspecto importante de la socialización en la cultura occidental condiciona a los varones a considerarse, aunque sea inconscientemente, como el representante de ambos sexos. Como exégetas, entonces, los varones han asumido que lo que ellos ven en el texto, y cómo lo ven, es igualmente válido para mujeres y hombres, y que no existe otra perspectiva sobre el texto.
Al internalizar las prescripciones de género que la sociedad nos comunica de mil maneras, corremos el riesgo de que una parte de nuestra potencialidad humana quede limitada o tergiversada si esa parte se ha asignado al otro género.1 Desde una perspectiva global de la sociedad, cuando alguna área de actividad humana es negada a ciertas personas en razón de su sexo, no solo sufren pérdida unos individuos, sino que toda la sociedad pierde lo que estas personas podrían contribuir para enriquecer la comunidad humana en general o una área de actividad en particular. Nuestra sociedad occidental (con la Iglesia cristiana como cómplice) arrastra una larga y a veces brutal historia, que perdura hasta hoy, de desvalorización y marginación del género femenino. Se ha desarrollado una sociedad de tipo patriarcal, en que un reducido número de hombres aventajados gobierna sobre los demás hombres y todas las mujeres, negocia con el trabajo ajeno, inculca este sistema en la mente de toda la gente y oficia en el culto que legitima este orden. La relevancia de este hecho para el quehacer teológico es señalada por todas las personas que han tomado conciencia crítica de su exclusión y la han denominado pecado. Dios no se refleja en esta situación.
La Buena Nueva comienza donde están los excluidos y desvalorizados, y entre éstos han aprendido a reconocerse las mujeres, en particular las de las clases y etnias no privilegiadas. En los diálogos entre mujeres irrumpe en la conciencia colectiva una historia común de menosprecio, subordinación, desplazamiento, violencia psicológica y hasta física. Se descubre que estas experiencias no son individuales sino sistémicas. Tampoco son “naturales” a la condición de mujer sino que son un producto social, el resultado de las normas de género que operan en nuestra cultura. A esta toma de conciencia le sigue un acto de resistencia: esto no es lo que Dios quiere para nuestra mitad de la raza humana y no vamos a seguir pasivas ante estos atropellos. La estructuración de género en nuestra sociedad obstaculiza la realización de la imagen de Dios en las mujeres y se contrapone al llamado de Jesucristo a una redención plena, tanto personal como comunitaria. Frente a la dominación de género, las mujeres han comenzado a construir críticamente una nueva identidad y dignidad, proceso que constituye uno de los hechos sociales y religiosos más significativos de este fin de milenio. En este proceso las mujeres ofrecen a la Iglesia un don de gran valor: el don de una nueva y acuciante pregunta teológica:2 ¿cómo podemos hablar adecuadamente de Dios y del ser humano como imagen suya cuando sistemáticamente, en la Iglesia y la sociedad, se desprecia y se disminuye la existencia de las mujeres? Es más, ¿cómo podemos cambiar radicalmente esta realidad para que se promocione el valor y el bienestar de todas las mujeres, especialmente de las más marginadas? En ambas preguntas está inextricablemente implicada la tradición exegética y la herencia teológica desde los primeros siglos hasta el presente.
Como sujetos nuevos en el quehacer teológico y eclesial, las mujeres han puesto de relieve el sesgo masculinizante que ha caracterizado este campo y que a través de los siglos ha excluido deliberadamente a las mujeres, no solamente de todo rol protagónico, sino también— y esto va más profundo —de toda posibilidad de ver su propia realidad de mujer como una digna imagen de Dios, de igual valor y envergadura como la del varón.
En el proceso histórico de marginación de la mujer, la teología dominante ha secuestrado el evangelio y lo ha desfigurado para que legitime y aun demande la postergación de las mujeres, en aras de una organización social de tipo jerárquico, y esto hasta en su núcleo más íntimo, la pareja. Para este efecto se ha echado mano de Pablo como supuesto capitán de la misoginia en nombre de Dios.

1.         ¿Cómo se manifiesta la diferenciación de género en su cultura y sociedad, y en la experiencia suya? ¿Qué papel juega su iglesia en este proceso?
2.         En la teología latinoamericana hablamos del privilegio epistemológico de los pobres, quienes, al tomar conciencia de su exclusión y opresión, disciernen en la Biblia un mensaje de liberación. ¿En qué sentido se puede hablar de un privilegio epistemológico de las mujeres? ¿Se ejercería únicamente frente a los “textos sobre la mujer”? ¿A otros textos… cuáles? ¿A toda la Biblia?
Consulta bibliográfica:
Rafael Aguirre. “Hermenéutica feminista y cristianismo primitivo”, Del movimiento de Jesús a la iglesia primitiva(Desclée de Brouwer, 1987), pp. 165-170.
María Pilar Aquino. “La hermenéutica bíblica de la sospecha y los atrevimientos hermenéuticos”, Nuestro clamor por la vida. Teología latinoamericana desde la perspectiva de la mujer (San José: DEI, 1992), pp. 204-216.
Teresita De Barbieri. “Sobre la categoría género. Una introducción teórico-metodológica”, Ediciones de las mujeres#17: Fin de siglo. Género y cambio civilizatorio (1992), pp. 112-128.
Marta Lamas. “La antropología feminista y la categoría género”, Nueva Antropología, Vol. VIII, #20 (México, 1986), pp. 173-198.

2.         Pablo y sus compañeras de trabajo
Como varón formado en la sub-cultura judía dentro de la sociedad grecorromana, Pablo revelará no solo por su discurso sino, más fundamentalmente, por su comportamiento, cómo ha sido socializado con respecto al género. Su extensa experiencia en las sinagogas de la diáspora le habría condicionado a ver y aceptar el liderazgo de mujeres, tanto en la administración como en el ministerio. Numerosas inscripciones en las sinagogas de la diáspora dan cuenta de mujeres que llevaban un papel de protagonistas en la comunidad y que eran designadas con el título de “jefa de sinagoga” (arjisynagogê).3 La pauta de mujer-líder de una comunidad religiosa no era descomunal ni desconocida por Pablo.
Lo que toca hacer ahora es privilegiar no tanto los pronunciamientos del discurso paulino sino otro aspecto de su realidad, una área en que las mujeres tenemos cierta ventaja epistemológica: sus relaciones interpersonales, particularmente sus relaciones con amigas y colegas mujeres en el trabajo de la evangelización y el cuidado de las primeras iglesias. La construcción de género en nuestra cultura asigna mayormente a las mujeres el cultivo de las relaciones interpersonales, campo considerado de menor importancia que actividades “varoniles” como gobernar, hacer la guerra o los negocios. Convirtiendo esa falsa construcción en ventaja (a manera de forjar de la cadena una arma), tomemos como filtro para el análisis del discurso de Pablo sus propias actitudes hacia sus amistades mujeres. Luego de examinar su relación con ellas, podremos tomar las actitudes y acciones ahí reveladas como un criterio fundamental para analizar su discurso.
Romanos 16
En cuanto a sus relaciones interpersonales, Pablo se delata a sí mismo cuando, al final de su carta a los romanos, se dedica a saludar a amigos y amigas que se encuentran en Roma. Enumera una veintena de personas con quienes ha trabajado en distintos momentos de sus giras misionales por las provincias orientales del Imperio, y entre estos personajes destacados, 10 son mujeres. Si podemos saber qué sabe Pablo de cada una de ellas, y percibir qué opina acerca de su participación en la iglesia, tendremos una pista bastante segura para determinar su actitud hacia las mujeres en general. Puede ser que estas acciones de Pablo digan más que sus palabras, o que al menos aclaren el sentido de las palabras. El mero hecho de que Pablo considera importante destacar a todas estas mujeres revela mucho no solamente acerca de su personalidad y su estilo de trabajo sino también de su teología. Obviamente Pablo no lo consideraba fuera de orden que hubiera mujeres que ocuparon cargos de responsabilidad y los desempeñaron con ahínco.
Personas de carne y hueso, estas mujeres muestran una amplia gama de roles en la misión cristiana y en las iglesias nacientes, desde el papel maternal de la madre de Rufo “y mía” (16.13) hasta la figura dirigente de Febe (16.1-2). Pablo admira a todas ellas, y las saluda de manera natural al lado de sus amigos y colaboradores varones. Llama la atención que el apóstol haya tenido una relación tan cercana con las mujeres que representan casi la mitad de las amistades que menciona al terminar esta importante carta.
En la traducción de este capítulo hay más de un ejemplo de cómo funciona el condicionamiento de género en los traductores bíblicos. Pablo presenta a Febe (Rm 16.1) con el término diákonos (palabra de género masculino), título de una función en el movimiento cristiano que Pablo mismo asume y que aplica también a Apolos y a otros destacados misioneros y dirigentes de la obra cristiana (1 Ts 3.2; 1 Co 3.5). Es decir, Febe ejerce un ministerio reconocido en la comunidad eclesial de Cencreas, puerto de Corinto en el Mar Egeo. Sin embargo, en las versiones castellanas ella aparece como una “diaconisa”, vocablo que no lleva la misma connotación de autoridad y responsabilidad dentro de la iglesia y el movimiento misionero. Pablo vuelve a recalcar la importante posición que ocupa Febe cuando cierra su breve presentación de ella con un encomio: “ella ha sido prostatis de muchos, aun de mí mismo” (Rm 16.2). El término prostatis (género masculino), de uso común en comunidades religiosas judías y paganas, designaba a una persona de cierto rango que presidía el grupo y dedicaba sus capacidades a su desarrollo.4 Lejos de ser la “ayudante” en que la convierten algunos exégetas y traductores de la Biblia, Febe desempeñaba el rol de “benefactora” o “patrona” de la iglesia, papel tan estimado como necesario para la sobrevivencia de un grupo cristiano. Esto podría indicar que disponía de bienes propios. La terminología sugiere que la casa de Febe puede haber sido el lugar de reu-nión de la iglesia en Cencreas. Puesto que Pablo insta a los cristianos en Roma a recibirla en forma digna (16.2), es evidente que Febe cumplió también el rol de emisaria entre las iglesias, llevando esta carta a los cristianos de Roma. De todos estos datos podemos discernir una relación de confianza y aprecio entre Pablo y esta mujer independiente. Se puede percibir también que la dignidad de Febe le proveía a Pablo un valioso respaldo en su esfuerzo por lograr aceptación ante la iglesia de Roma, cuya ayuda necesitaría para respaldar su proyecto de llevar la misión cristiana a España (Rm 15.22-24).
Pero no era necesario que una mujer fuera independiente ni rica para que asumiera responsabilidades a la par de Pablo en la misión cristiana. A Prisca, junto con su esposo Aquila, Pablo les llama sus “colaboradores” o “colegas” (synergoi) en la obra de Cristo, trabajo que les llevó a arriesgar su propia vida por su solidaridad con él (Rm 16.3-4). Por esa experiencia y muchas otras5, Pablo se sintió estrechamente ligado con esta pareja. Lejos de considerar a Prisca como ayudante subordinada a Aquila, la nombra primero que a él. Prisca y su pareja conocían ampliamente el mundo grecorromano, desde su provincia original de Ponto hasta la capital del Imperio, habiendo pasado también una temporada de exilio primero en Corinto y luego en Efeso, donde hospedaron a la iglesia en su casa (1 Co 16.19). Ahora Pablo saluda a Prisca y Aquila nuevamente instalados en Roma, y da testimonio de lo que su labor en otras iglesias ha significado para éstas.
Pablo realza a otra pareja judía, Andrónico y Junia, como “apóstoles insignes” (NBE). Ellos también asumieron los riesgos de la vocación misionera: habían sido encarcelados junto con Pablo (Rm 16.7).6 En una de sus cartas anteriores Pablo reconoció que la forma de trabajo más común entre los apóstoles era la de itinerar como pareja, hombre y mujer (1 Co 9.5). Sin embargo, el condicionamiento de género ha operado en los traductores bíblicos y los exégetas, y ha sido difícil que reconocieran a Junia como mujer. En lugar de reconocer el nombre Iounian (caso acusativo) como una forma del conocido nombre femenino Junia, lo han asignado a un nombre masculino hipotético, Junias, que no aparece en ninguna literatura de la época.7 Es con la óptica de un nuevo sujeto teológico, la mujer, que se comienza a rescatar la identidad de esta apóstol apreciada por su colega Pablo.
En relación con las demás misioneras y pastoralistas que Pablo saluda en este capítulo, el elemento más importante es la forma en que él reconoce su labor. María (16.6), Trifena, Trifosa y Pérsida (16.12) han “trabajado duro” y “mucho” en el Señor. Con este mismo verbo kopiao, Pablo ha caracterizado su propia labor y la de otros destacados líderes varones del movimiento cristiano (Ga 4.4; 1 Co 15.10; 16.16; 1 Ts 5.12). Respeta a estas mujeres como colegas en sentido pleno y elogia su entrega a la obra eclesial. Para una de ellas en particular, Pablo profesa un afecto profundo: es la “amada Pérsida” (16.12). De Julia y la hermana de Nereo (16.15) no sabemos más que el hecho de que son conocidas por Pablo y que él quiere destacarlas junto con los amigos varones que saluda.
En otra carta, esta vez dirigida a una iglesia que conoce muy bien, la de Filipos, Pablo ofrece sus consejos sobre un conflicto dentro del liderazgo de la congregación. Según Flp 4.2-3, se trata de una discrepancia entre dos mujeres, Evodia y Síntique. El hecho de que Pablo toca este asunto en una carta dirigida a toda la iglesia revela que las dos mujeres son prominentes en la congregación,8 que tienen el derecho de expresar sus opiniones y que sus posturas encontradas han tenido cierta repercusión en la vida de la comunidad. Pablo se limita a rogarles que se pongan de acuerdo. Respetando su autonomía, no trata de ejercer una autoridad apostólica sobre ellas, como tampoco las remite a la autoridad de ninguna figura masculina dentro de la iglesia. Al contrario, solicita a un colega varón que las ayude, al mismo tiempo que pone de relieve la trayectoria de estas mujeres: “lucharon a mi lado por el evangelio, con Clemente y los demás colaboradores míos”. Su mismo carácter de luchadoras podría estar a la raíz de su altercado, y Pablo sabe resaltar el valor de este carácter suyo al mismo tiempo que trata de impulsar un trabajo unido de parte de ellas para el bien de la iglesia.
Los saludos de Pablo a sus amigas y compañeras de misión dibujan ante nosotros un cuadro del liderazgo cristiano en que las mujeres al igual que los hombres asumieron responsabilidades, confrontaron peligros y realizaron el duro trabajo de llevar la fe cristiana a través de una vasta zona geográfica. Pablo las consideraba como colegas, no subalternas, en el mismo sentido que Apolos y otros constituían activos colaboradores de la misión cristiana, con sus propias actividades y agenda de trabajo.9

1.         En el estudio bíblico y la enseñanza acerca de la Iglesia primitiva que se hace en su propia comunidad eclesial, ¿qué atención se presta a Rm 16 y Flp 4? ¿Cómo se interpretan estos textos? Si no figuran en la reflexión, ¿por qué se han vuelto invisibles o insignificantes?
2.         A partir del hecho de que tantas mujeres que asumieron un liderazgo activo en la primera Iglesia fueron reconocidas por Pablo, ¿cómo podemos reconstruir el pensamiento de Pablo hacia la mujer?
3.         ¿Cómo pueden las mujeres hoy recuperar su carácter de sujeto histórico en el desenvolvimiento de la Iglesia? ¿Qué congruencia tiene este esfuerzo con el cristianismo del Nuevo Testamento?
Bibliografía de consulta:
R. Aguirre. Del movimiento de Jesús a la iglesia primitiva, pp. 180-184.
E. Schüssler Fiorenza. En memoria de ella: una reconstrucción teológica feminista de los orígenes del cristianismo (Bilbao: Desclée de Brouwer, 1989), pp. 205-252.
Gerhard Lohfink. “Diáconos femeninos en el Nuevo Testamento”, Selecciones de teología #84 (1982), pp. 303-310.

3.         Pablo y su discurso
Con base en “textos paulinos” del Nuevo Testamento, tradicionalmente se ha enrolado a Pablo en la causa del patriarcalismo, para justificar la jerarquización de la iglesia y la sociedad en términos de género. Se invoca su autoridad para subordinar a las mujeres y restringir sus actividades a esferas que no impliquen conducción ni poder de decisión. La actividad de conducción que llevaban a cabo las mujeres en el movimiento cristiano se ha tornado invisible o insignificante para la mayoría de los estudiosos que han hecho sus reconstrucciones del liderazgo en la iglesia primitiva.
Frente a este cuadro no son pocas las personas que repudian a Pablo como enemigo de las mujeres, pues coinciden con la tradición que lo considera un militante misógino. Con la lectura que hemos hecho de una relación cordial y entusiasta entre Pablo y muchas colegas mujeres se les devuelve a éstas su calidad de sujetos históricos y al mismo tiempo se abre la posibilidad de verlo a Pablo como un sujeto distinto al cuadro tradicional que se hace de él. ¿Con esta óptica nueva se podrá abordar también su discurso referente a las mujeres?
Para trabajar con esta pregunta tenemos que bregar primero con otra: ¿cuáles textos constituyen el discurso de Pablo? Si nos limitamos a las epístolas donde hay consenso sobre su origen paulino, solamente Gálatas y 1 Corintios presentan textos para esta investigación. Sin embargo, sentimos la necesidad de trabajar también con Efesios, Colosenses y las epístolas pastorales, por dos razones. La primera, porque las comunidades que pastoreamos ven que estas cartas ostentan el nombre de Pablo y que tienen autoridad canónica. Poco les importan a los cristianos de la base los debates de la academia acerca de su fecha y autor. La segunda razón: el debate continúa todavía, y en algunos círculos donde trabajamos se sostiene que Efesios y Colosenses, y aun las pastorales, son de Pablo. Trataremos de iluminar un poco esta discusión con la clave epistemológica que hemos esbozado.
3.1.         Gálatas
En la conocida enseñanza bautismal de Ga 3.27-28 Pablo resume el carácter radicalmente igualitario de la comunidad cristiana: “los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (RVR). No pasaron desapercibidas por Pablo las desigualdades reales entre los dos miembros de estos pares de términos opuestos. Sin embargo él quiso resaltar con esta fórmula que en la Iglesia es posible — es necesario — superar esa disparidad de oportunidad, de poder y de acceso a los bienes del evangelio. Si examinamos este pronunciamiento a la luz de la praxis de Pablo, agradecido colega de mujeres diáconos, evangelistas y dirigentes litúrgicas, tenemos que llegar a la conclusión de que Pablo milita a favor de las mujeres y no en contra de ellas. Lo que dice concuerda con lo que hace.
3.2.         1 Corintios
Hemos examinado en otro momento10 la actitud de Pablo hacia las mujeres de la iglesia de Corinto. En consonancia con su mensaje de liberación en Cristo, reconoció la autoridad que tienen las mujeres para contribuir con sus dones al desarrollo del culto (1 Co 11.2-16). Insistió en que las mujeres definieran por cuenta propia su estado civil (1 Co 7), lo cual significaba que se sustraían de la dominación masculina. Pablo sabía que un rechazo al matrimonio tal como él lo sugería a las mujeres representaba una amenaza para el orden público en la sociedad patriarcal. En un texto más problemático, que ordena a las mujeres que se callen en el culto (1 Co 14.34-36), encontramos que esta instrucción contradice la autorización del capítulo 11, a menos que tenga referencia a otro tipo de intervención por parte de las mujeres, es decir, no de carácter ministerial sino desordenada y contraria a las normas culturales que regían la conducta de mujeres casadas en grupos mixtos. Otra posible interpretación de este hecho contradictorio descalifica este texto como una interpolación tardía, con base en las variantes de su ubicación en un grupo de textos antiguos, y la considera una glosa introducida en el texto por un copista. Si aplicamos a este texto el filtro de la praxis paulina, resalta aquí una actitud que choca con la relación respetuosa que Pablo llevaba con mujeres concretas. Por siglos la Iglesia ha echado mano de este discurso en menoscabo de la praxis de Pablo, diciendo, en efecto, “hagamos lo que dice y no lo que hace”. ¿Cómo ha podido prevalecer por tanto tiempo esta actitud? La influencia oculta de los condicionamientos de género permitió que esta desvalorización de la mujer fuera percibida como normal, y orientó a exégetas y lectores sencillos por igual a aceptar que la jerarquía del patriarcado debiera ser reproducida en la Iglesia. Por otro lado, la falta de importancia que la sociedad patriarcal tradicionalmente ha otorgado a las relaciones interpersonales ha tornado insignificantes, invisibles aun, las relaciones personales que Pablo sostuvo con las mujeres. Esta praxis no se ha tomado mucho en cuenta como criterio hermenéutico frente a este texto.

1.         ¿Qué contribuye la óptica de género a la interpretación suya de Ga 3.28? ¿Es compartida esta interpretación por su comunidad eclesial? ¿Cómo influye este texto en el cuadro que usted se forma de Pablo?
2.         Con base en su lectura y reflexión sobre los textos de 1 Corintios, ¿a qué conclusiones llega respecto a la actitud de Pablo hacia las mujeres?
Bibliografía de consulta
R. Aguirre. Del movimiento de Jesús a la iglesia primitiva, pp. 184-190.
I. Foulkes. “Conflictos en Corinto: las mujeres en un iglesia primitiva”, RIBLA #15 (1993), pp. 107-122.
E. Schüssler Fiorenza. En memoria de ella, pp. 253-292.
E. Tamez. “Pautas hermenéuticas para comprender Gálatas 3.28 y 1 Corintios 14.34”, RIBLA #15 (1993), pp. 9-18.

3.3.         Los códigos domésticos
Entre los varios criterios que se emplean para determinar si las cartas a los Efesios y Colosenses proceden de Pablo o si representan una escuela posterior, proponemos que se considere la compatibilidad o no de los códigos domésticos con la praxis paulina que hemos visto en Rm 16 y Flp 4. En Ef. 5.21—6.9 y Col 3.18—4.5 se retoman las conocidas instrucciones de los filósofos griegos sobre las relaciones asimétricas que debían regir dentro de aquella unidad de convivencia y de producción llamada la “casa” (oikos, oikia). Durante casi un milenio a partir del siglo IV a.C., los tratados de filosofía política incluían extensas secciones dedicadas a los temas (topoi) del gobierno del estado, la ciudad y la unidad socio-económica básica, la “casa”.11 En ésta se señalaban tres pares de actores sociales ligados por una relación de superior a inferior: esposo/esposa, amos/esclavos, padres/hijos. El autor de las cartas a las iglesias de Efeso y Colosas adaptó estos códigos morales a la comunidad cristiana e instó a su cumplimiento. ¿La relación entre esposa y esposo trazada ahí refleja el carácter de Pablo tal como lo hemos percibido a través de sus relaciones con amigas y colegas mujeres? En primer lugar, examinemos el código cristianizado tal como aparece en Efesios.
El trozo sobre los cónyuges, Ef. 5.21-33, aparece encabezado por una exhortación general que de alguna manera habrá de reflejarse en todo lo que sigue: “someteos los unos a los otros”. Los vv. 22 y 33b, sobre la sumisión de la esposa y su respeto hacia el marido, forman el marco general del texto, y representan lo común y corriente de un código doméstico. Un primer apartado (vv. 23-24) desarrolla un poco esta idea tradicional pero con lenguaje que siembra cierta inquietud: el modelo para la relación entre los esposos es la relación entre Cristo y la iglesia. De hecho se insiste en los vv. 25-27 que aquella “cabeza”, modelo para el esposo, no ejerce una dominación sino que se entrega a sí misma para potenciar a la otra parte. En la cristianización del código doméstico, es solamente así que el varón demuestra su calidad de “cabeza” del matrimonio, es decir, su calidad de fuente, origen y sustento de la unión tal como se conocía en la antigüedad. En el otro apartado, vv. 28-33a, se insta al esposo a amar de tal forma a la esposa que se identifique plenamente con ella y la promocione en todo.
Aunque podemos percibir aquí el germen de una subversión de la ética dominante, este discurso no apunta a desmantelar el patriarcalismo. Por el contrario, este texto se ha tomado para consagrar una relación jerárquica dentro del matrimonio, típica de las relaciones asimétricas exigidas por la sociedad patriarcal. De hecho, la presencia de estas instrucciones en una carta cristiana bien puede obedecer a un motivo apologético: el movimiento cristiano tenía que defenderse ante la acusación de ser una religión subversiva, ya que las autoridades civiles siempre se mostraban sospechosas de cualquier grupo que promovía una alteración en las relaciones de poder dentro de la sociedad.
Si se superaran todos los otros problemas en torno a una procedencia paulina para estas cartas, ¿qué pasaría al aplicarles el criterio de consonancia con la actitud de Pablo hacia sus amigas y colegas mujeres? A primera vista concluiríamos que no coinciden. Tampoco concuerda esta enseñanza jerarquizante con la mutualidad entre los esposos que Pablo promueve en 1 Corintios 7. Pero, se podría insistir, la realidad del mundo grecorromano era compleja y la situación concreta de las iglesias evolucionaba, hasta el punto de exigir, en un momento más tardío, una táctica misionera distinta, con cierta dosis de apologética social. Todo esto podría afectar la consecuencia entre praxis y discurso. Lo que queda evidente, sin embargo, es que este discurso choca con el Pablo de las amistades con mujeres independientes y activas en la lucha por la extensión del cristianismo.

3.4.         Las cartas pastorales
En las cartas pastorales el texto más tajante en relación con las mujeres, 1 Tm 2.9-15, ha sido objetado y denunciado por muchas/os intérpretes que abogan por una iglesia que integre a mujeres y hombres en igualdad de condiciones, como reflejo de su unidad en Cristo expresada en el bautismo. El autor de 1 Ti define ontológicamente a “la mujer” (en forma genérica, es decir, toda mujer) como una transgresora engañada, a diferencia de Adán, quien “no fue engañado”. Esta condena de la mujer por ocupar el primer lugar en el pecado se complementa con su desvalorización por ocupar el último lugar en la creación. Este razonamiento contradice en forma flagrante el principio enunciado en Ga 3.28. La exclusión de las mujeres de la docencia y el liderazgo en la iglesia, respaldada por esta argumentación, riñe con la aprobación dada a las mujeres profetas y otras que hacían uso de la palabra en el culto (1 Co 11.2-16). No hay coherencia entre este discurso y la praxis de Pablo, y este hecho provee un elemento importante en la determinación del autor de la carta.12

1.         En su comunidad eclesial, ¿cómo se define la relación entre Pablo y estos textos?
2.         ¿De cuáles maneras distintas se refleja el condicionamiento de género en las diferentes lecturas que se hacen de estos textos?
3.         ¿Cuáles son las opciones que usted y su comunidad consideran válidas para la interpretación de estos textos… a) como paulinas; b) como no paulinas? ¿Cómo es el carácter de Pablo que emerge de las distintas opciones?
Bibliografía de consulta
R. Aguirre. Del movimiento de Jesús a la iglesia primitiva, pp. 93-126.
E. Schüssler Fiorenza. En memoria de ella, pp. 293-338.
I. Foulkes. “La mujer y su marginación en el culto: 1 Timoteo 2.9-15”, Antología: Pastoral de la mujer (San José: SEBILA, 1984), pp. 60-65.

4.         “Haz lo que digo y también lo que hago”
Lo que Pablo hizo — comportarse como compañero entusiasta de colegas mujeres — clama tan fuerte que tenemos que escuchar lo que Pablo dijo con un oído bien afinado. Para facilitar el desarrollo de esta nueva manera de escuchar, hemos tomado conciencia del condicionamiento de género que ha producido en la iglesia una sordera secular en torno al ser y hacer de las mujeres. Si tanto los hombres como las mujeres logramos otorgarles a las relaciones interpersonales el valor que ameritan, oiremos con más claridad el testimonio de vida de una persona como Pablo, y tendremos más posibilidad de interpretar su discurso teológico. En su praxis personal Pablo realizó en buena medida el principio que enunció en Ga 3.28, como lo hizo también en sus consejos a las iglesias de Corinto y Filipos. Podía decir en buena conciencia: “haz lo que digo, porque concuerda con lo que hago”. En cambio las cartas a Efeso y Colosas parecen truncar la trayectoria de mutualidad e igualdad que parte no solamente de Pablo sino del mismo Jesús, a quien Pablo afirma imitar (1 Co 11.1). El cultivo de una nueva relación entre mujeres y hombres pierde impulso aquí, y los códigos domésticos no reflejan la práctica de Pablo. Para hacer lo que dicen estas cartas, habría que desoír lo que Pablo hacía. La trayectoria impulsada por Pablo en Gálatas queda bloqueada y vuelta hacia atrás en el discurso de 1 Tm 2.9-15, que expresa una actitud hostil hacia el mismo ser de la mujer a la vez que impone severas restricciones a sus actividades. Una hermenéutica consciente de la importancia de las relaciones interpersonales para una adecuada expresión de la fe discierne aquí una etapa del pensamiento de la iglesia que hoy hay que superar para recuperar al Pablo de las cartas recibidas por las iglesias de Galacia, Corinto, Roma y Filipos. Estas nos revelan a Pablo como un militante de la fe que, lejos de ser un misógino, se mostró complacido con el compañerismo de mujeres que luchaban arduamente dentro del mismo movimiento.
Irene Foulkes
Apartado 901
1000 – San José
Costa Rica

1  Esta ha sido la experiencia, por ejemplo, en el área de la expresividad emocional, tan necesaria para un desarrollo plenamente humano, pero muy restringido en los varones (“los niños no lloran”) y relegada a las mujeres, que, en el perverso juego del sexismo, son etiquetadas luego como débiles o deficientes por eso mismo (“las mujeres no razonan; solo lloran”).
2  La pregunta fundamental la define E. A. Johnson, She Who Is: The Mystery of God in Feminist Theological Discourse  (New York:  Crossroad, 1992), p. 14.
3  Véase la extensa documentación en Bernadette J. Brooten, Women Leaders in the Synagogue.  Chico, CA:  Scholars Press, 1982.
4  W. F. Arndt y F. W. Ginrich, A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature, 2nd edition (Chicago:  U. of Chicago, 1979), p. 718.
5  El relato de Lucas en Hch. 18.1-3 destaca no solo la hospitalidad de Priscila al recibir a Pablo en su casa durante su larga estadía en Corinto sino también su compañerismo laboral en el oficio común de “tejedores de lona” (NBE).
6  En Hch. 8.3 y 9.2 se da testimonio de que Pablo mismo, en su breve carrera de perseguidor de la naciente iglesia, había encarcelado tanto a mujeres como a hombres.
7  W. F. Arndt y F. W. Ginrich, op. cit., p. 380.  Quedan desenmascaradas las presuposiciones androcéntricas de esta obra en la observación de que “la posibilidad de que éste fuera el nombre de una mujer … probablemente es excluida por el contexto”, es decir, no consideran que una mujer pudiera participar de la categoría de apóstol, aun en el sentido amplio que Pablo utiliza el término aquí.
8  I. R. Reimer señala que “fueron principalmente las mujeres las que desarrollaron funciones de liderazgo en esa comunidad [de Filipos]”, “Reconstruir historia de mujeres:  consideraciones acerca del trabajo y status de Lidia en Hechos 16”, RIBLA #4 (1989), pp. 47-64.
9  Respecto a Apolos, véase 1 Co. 3.6-9; cp. 16.12.
10  “Conflictos en Corinto:  las mujeres en una iglesia primitiva”, RIBLA #15, pp. 107-122.
11  Ver D. L. Balch, Let Wives Be Submissive:  The Domestic Code in 1 Peter (Chico, CA:  Scholars, 1981), pp. 21-62.  Cp. E. S. Fiorenza, En memoria de ella (Bilbao:  Desclée de Brouwer, 1989), pp. 307-313; R. Aquirre, Del movimiento de Jesús a la Iglesia cristiana (Bilbao:  Desclée de Brouwer, 1987), pp. 93-105.
12  R. C. y C. C. Kroeger procuran darle un sentido a este texto que concuerde con Pablo y su manifiesto en Gá 3.28.  Según su interpretación del ambiente religioso de Asia Menor, las comunidades cristianas se encontraban infiltradas por personas que propagaban creencias en torno a diosas como la Gran Madre, Cibeles o Demeter, así como una incipiente doctrina gnóstico-judía que privilegiaba a la mujer como el origen de todo lo existente, incluido el varón.  Con base en documentos griegos de la época los Kroeger sugieren que el verbo authentein en 1 Ti. 2.12 (traducido comúnmente “ejercer domino sobre” o “imponerse a”), se refiere a este contexto religioso y debe traducirse como sigue:  “no permito a la mujer enseñar ni representarse como el origen del hombre…”.  Luego el autor de la carta cita el relato de Génesis con el fin de corregir esta aberración doctrinal de parte de las mujeres.  Esta hipótesis procura liberar al autor de la acusación de ser un misógino dedicado a instaurar un rígido patriarcalismo en la iglesia.  Cp. I Suffer Not a Woman:  Rethinking 1 Timothy 2.11-15 in Light of Ancient Evidence(Grand Rapids:  Baker, 1992), pp. 79-104.

El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe.

————————
http://www.claiweb.org/ribla/ribla20/pablo%20un%20militante.html

Pablo acerca de que las mujeres hablen en la iglesia


Pablo acerca de que las mujeres hablen en la iglesia

Nota: Esta es la opinion del gran teologo protestante calvinista del siglo XX, Benjamin Warfield.Digna del mayor de los respetos, pero no compartida totalmente por mi persona.

por Benjamin B. Warfield

Publicado originalmente en el periódico The Presbyterian,  el 30 de octubre de 1919

He recibido recientemente una carta de un apreciado amigo que pedía que le envíe una «discusión de las palabras griegas laleo y lego en pasajes tales como 1.ª Corintios 14:33-39, con especial referencia a la pregunta: ¿Prohíbe el versículo 34 a todas las mujeres en todas partes hablar o predicar en público en iglesias cristianas?»

El asunto es de interés universal, y me tomo la libertad de comunicar mi contestación a los lectores del Presbyterian.

Requiere decirse inmediatamente que no hay problema con referencia a las relaciones de laleo y de lego. Aparte de sutiles detalles de interés puramente filológico, estas palabras se hallan relacionadas la una con la otra exactamente de la misma manera  que lo están las palabras españolas hablar y decir; es decir, que laleo expresa el acto de hablar, mientras que lego se refiere a lo que es dicho. Siempre, pues, que el hecho de hablar, sin referencia al contenido de lo que se dice, debe ser indicado, se utiliza laleo, y debe ser utilizado. No hay nada descalificador o despreciativo en lo que sugiere la palabra, así como tampoco lo hay en nuestra palabra hablar; aunque, por supuesto, puede en alguna ocasión ser utilizada en términos despreciativos como también lo puede ser nuestra palabra hablar (como cuando algunos de los periódicos insinúan que el senado está «entregado a meras palabras»). Esta aplicación descalificadora de laleo, sin embargo, nunca ocurre en el Nuevo Testamento, aunque la palabra se utiliza con mucha frecuencia.

La palabra está en su lugar correcto en 1.ª Corintios 14:33 y siguientes, y necesariamente conlleva allí su significado simple y natural. Si necesitáramos de algo para fijar su significado, sin embargo, ello lo determinaría su uso frecuente en la parte precedente del capítulo, donde se refiere no solamente a hablar en lenguas (que era una manifestación divina, e ininteligible solamente debido a las limitaciones de los oyentes), sino también al habla profético, el cual se declara directamente que es “para edificación, exhortación y consolación” (v. 3-6). También su sentido sería más pungentemente determinado, sin embargo, por el término que pone en contraste aquí: “callen” (v. 34). Aquí se nos define directamente laleo: “las mujeres callen, porque no les está permitido hablar.” «Callar – hablar»: son dos cosas opuestas; y la una define a la otra.

Es importante observar, ahora, que el eje alrededor del cual gira la prescripción de estos versos, no radica en la prohibición de hablar tanto como en el mandamiento del silencio. Ésta es la prescripción principal. La prohibición de hablar se introduce seguidamente sólo para explicar el significado de forma más completa. Lo que Pablo dice en breve es: “las mujeres callen en las iglesias.” Eso seguramente es suficientemente directo y específico para suplir todas las necesidades. Él entonces agrega la explicación: “Porque no les está permitido hablar.” “No está permitido” es una apelación a una ley general, válida aparte del mandamiento personal de Pablo, y se conecta atrás con las palabras precedentes: “Como en todas las iglesias de los santos.” Él sólo está exigiendo a las mujeres de Corinto que se conformen a la ley general de las iglesias. Y ése es el significado de las casi amargas palabras que agrega en el verso 36, con las cuales  (reprochándoles por la innovación de permitir que las mujeres hablen en las iglesias) él les recuerda que ellos no son los autores del Evangelio, ni tampoco sus únicos poseedores: les exigía que guardasen la ley obligatoria para todo el cuerpo de iglesias y que no buscasen a su manera alguna innovación de reciente fabricación propia.

Los versos intermedios solamente dejan en claro que lo que el apóstol está precisamente haciendo es prohibir a las mujeres hablar en la iglesia en términos absolutos. Su prescripción de silencio la lleva tan lejos hasta el punto de prohibir incluso hacer preguntas; y agrega con especial referencia a eso, pero con eso al asunto general, la vigorosa declaración de que “es indecoroso” —pues tal es el significado de la palabra— “que una mujer hable en iglesia”.

Sería imposible que el apóstol hable de forma más directa o más enfática que como lo ha hecho aquí. Él exige a las mujeres que guarden silencio en las reuniones de la iglesia; pues eso es lo que significa “en la congregación”, ya que no había edificios para la iglesia entonces. Y él no nos ha dejado en duda en cuanto a la naturaleza de estas reuniones de la iglesia. Acababa de describirlas en los versículos 26 en adelante. Eran del carácter general de nuestras reuniones de oración. Observe las palabras “calle en la iglesia” del versículo 30, y compárelas con “callen en las congregaciones” en el v. 34. La prohibición de que las mujeres hablen, abarca así todas las reuniones públicas de la iglesia; pues se trata del carácter público, no de la formalidad. Y él nos dice en reiteradas ocasiones que ésta es la ley universal de la iglesia. Hace más que eso: nos dice que ése es el mandamiento del Señor, y enfatiza la palabra “Señor” (v. 37).

El pasaje de 1.ª Timoteo 2:11, etc. es tan vigoroso como éste, sólo que se dirige más particularmente al caso específico de la enseñanza en público y a la conducción en la iglesia. El apóstol ya en este contexto (el v. 8 dice “los varones” en contraste con las “mujeres” del v. 9) había restringido específicamente la oración pública a los hombres, y ahora continúa: “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” Ni la enseñanza ni la función de conducción se permiten a la mujer. El apóstol dice aquí, “no permito” en vez de decir, como en 1.ª Corintios 14:33 y siguientes, “no está permitido” porque él aquí está dando las instrucciones personales a Timoteo, su subordinado, mientras que allí anunciaba a los corintios la ley general de la iglesia. Lo que él manda a Timoteo, sin embargo, es la ley general de la iglesia. Y de esta manera avanza y fundamenta la prohibición en una razón universal que afecta la raza entera por igual.

En presencia de estos dos tan absolutamente claros y enfáticos pasajes, no puede apelarse a lo que se dice en 1.ª Corintios 11:5 para mitigarlos ni modificarlos. Cuál es el significado exacto de 1.ª Corintios 11:5, nadie lo sabe absolutamente. Se dice que toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, deshonra su cabeza. Parece justo deducir que si ella ora o profetiza, no deshonra su cabeza. Y parece aún más justo deducir que ella puede orar o profetizar correctamente si tan sólo lo hiciese velada. Estamos armando una cadena de inferencias. Y no nos han llevado muy lejos. No podemos deducir que sería apropiado que ella orase o profetizase en la iglesia si tan sólo estuviese velada. Nada se dice de «iglesia» en el pasaje ni en el contexto. La palabra “iglesia” no aparece hasta el v. 16, y allí no como rigiendo la referencia del pasaje, sino solamente como proporcionando un apoyo adicional para la prescripción del pasaje. No hay ninguna razón para creer que “orar y profetizar” en 11:5 quiera decir en la iglesia. Ni lo uno ni lo otro eran actividades limitadas a la iglesia. Si, como en 1.ª Corintios 14:14, el “orar” de que se habla era un ejercicio extático —como su lugar de “profetizar” puede sugerir— entonces la inspiración divina habría estado traspasando todas las leyes ordinarias con que se cuenta. Y ha habido ya ocasión para observar que la oración en público está prohibido a las mujeres en 1.ª Timoteo 2:8-9, a menos que lo que se esté considerando sea la simple asistencia a la oración, en cuyo caso este pasaje es un paralelo cercano a 1.ª Timoteo 2:9.

Lo que debe observarse como conclusión es:

(1) Que la prohibición de que las mujeres hablen en la iglesia es precisa, absoluta, y completamente inclusiva. Ellas han de callar en las iglesias —y eso significa en todas las reuniones públicas para adoración; ni siquiera han de hacer preguntas;

(2) Que a esta prohibición se le señala el punto particular precisamente para los asuntos de enseñanza y de conducción, incluyendo específicamente las funciones de ancianos y de predicación.

(3) Que los argumentos sobre los cuales se funda la prohibición son universales y estriban en la diferencia de sexo, y particularmente en los lugares relativos dados a los sexos en la Creación y en la historia fundamental de la raza (la caída).

Quizás debiera agregar a modo de aclaración del último punto que la diferencia en conclusiones entre Pablo y el movimiento feminista de hoy está arraigada en una diferencia fundamental en los puntos de vista de ambos concernientes a la constitución de la raza humana. Para Pablo, la raza humana se compone de familias, y todos los diversos organismos –incluida la iglesia– están compuestos de familias, unidos juntos por éste u otro vínculo. La relación de los sexos en la familia la sigue por lo tanto en la iglesia. Para el movimiento feminista la raza humana se compone de individuos; una mujer es simplemente otro individuo a la par del hombre, y no puede considerar ninguna razón para ninguna diferencias al tratar con los dos. Y, si podemos ignorar la gran diferencia fundamental y natural de los sexos y destruir la gran unidad social fundamental de la familia en pro del individualismo, no parecería haber ninguna razón por la que no debamos eliminar las diferencias establecidas por Pablo entre los sexos en la iglesia; excepto, por supuesto, la autoridad de Pablo. Todo esto, finalmente, nos hace volver hacia la autoridad de los apóstoles, como los fundadores de la iglesia. Nos puede gustar lo que Pablo dice, o no. Podemos estar dispuestos a hacer lo que él ordena, o no. Pero no hay lugar para la duda en cuanto a lo que él dice. Y él nos diría ciertamente a nosotros lo que les dijo a los corintios: “¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios, o sólo a vosotros ha llegado?” ¿Es éste nuestro cristianismo: hacer lo que nos place? ¿O es la religión de Dios, que recibe sus leyes de él a través de los apóstoles?

Traducido de http://www.bible-researcher.com/warfield1.html con permiso de Michael D. Marlowe

http://www.iglesiareformada.com/Warfield_Mujeres.html

¿Quién tenía razón, Pablo o Bernabé?


¿Quién tenía razón, Pablo o Bernabé?

por Teodoro Campos0

  • Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor, y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias» (Hch. 15:36-41).

Imaginemos ir al teatro a escuchar una de las hermosas sinfonías de Tchaikowsky y que, cuando ésta comience, repentinamente se escuche un sonido abrumador, como de alguien que golpea el teclado del piano con los puños. El director de orquesta y la audiencia están horrorizados y vemos que el timbalero se ha movido hacia el piano y comienza a golpear ferozmente el teclado con sus mazos por sobre los hombros del pianista. Esto es lo que está produciendo ese sonido. Mientras el director trata de llamarle la atención haciendo ademanes más dramáticos, el golpeteo continúa y los demás músicos, uno por uno, van cesando hasta dejar de tocar. La audiencia está confundida y guarda completo silencio; el golpeteo continúa. Sin embargo, ahora el pianista se ha movido hacia el timbal, a los tambores grandes, y hace como si tocara el piano, pero sin emitir sonido alguno; tanto el timbalero como el pianista se miran uno a otro furiosos y desafiantes.

¿Qué pensaríamos si esto sucediera, además de querer que se nos reintegre nuestro dinero?

De la misma manera, en el pasaje de Hechos vemos quebrantada, por un momento, la maravillosa armonía de la gracia de Dios provista por el Espíritu Santo.

En el versículo 36 Pablo expresa su intención de volver a visitar todas las ciudades donde él y Bernabé habían predicado, a fin de averiguar cómo están los creyentes. Durante su primera visita a Panfilia y Antioquía, en Asia Menor, ellos fueron echados de la ciudad por los judíos y los gentiles. Luego, en Iconio, los judíos intentaron apedrearlos por predicar la Palabra del Señor y los ahuyentaron de la ciudad. Más al norte, en Listra, apedrearon a Pablo y lo arrastraron de la ciudad pensando que estaba muerto. Luego de haber llegado a la cúspide de este viaje regresaron por casi todas las mismas ciudades y Pablo alentaba a los nuevos discípulos en cada una de ellas, diciéndoles: «Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios» (Hch. 14:22).

Cuando Pablo le sugirió a Bernabé visitar a los hermanos por segunda vez, él sabía que les esperaba persecución, golpes, tortura y prisión. Se necesitaba tener pasión para eso, y él la tenía. Bernabé poseía la misma pasión, pero además tenía otra: llevar a Juan Marcos con ellos (v. 37).

El verdadero nombre de Bernabé era José, pero luego de su conversión, en la época de Pentecostés, los discípulos le pusieron por sobrenombre Bernabé, o sea, «Hijo de consolación» (Hch. 4:37). Los muchachos generalmente se ponen apodos unos a otros de acuerdo con algunas características de su forma de ser.

Las Escrituras dicen que Bernabé era un buen hombre, lleno del Espíritu Santo y de fe (Hch. 11:24). Cuando Pablo se convirtió de manera dramática, en el camino a Damasco, iba maquinando pensamientos homicidas contra la gente. El Señor se le manifestó, Pablo cayó al piso y, a partir de allí, cambió rotundamente su vida. Luego comenzó a buscar a otros cristianos para tener comunión con ellos. Además, deseaba involucrarse con los discípulos, pero éstos no querían relacionarse con él, porque pensaban que los perseguiría a ellos también. Pero Bernabé lo llevó con él a ver a los discípulos (Hch. 9:26, 27). También, junto con Pablo, habló contra los judíos en la ciudad de Antioquía y soportó la oposición (Hch. 14:19, 20). Esto demuestra que Bernabé era valiente y audaz.

Entra en escena Juan Marcos, sobrino de Bernabé, joven e inexperto. Era obvio que no se podía confiar mucho en él, ya que Pablo y Bernabé lo habían llevado en su primer viaje misionero y luego de la primera escala en la isla de Chipre, al ver que las cosas se ponían difíciles, se apartó de ellos y volvió a Jerusalén.

Marcos era como muchos, lo vemos en Hechos por aquí y por allá, pero nunca involucrado seriamente en nada. Por el contrario, Pablo era un visionario con una energía casi inagotable, misionero, evangelista, maestro, caminando siempre hacia la meta. Bernabé tenía corazón para animar, consolar y edificar. Si juntamos a ambos, obtenemos una fuerza irresistible. A Marcos le faltaba todo eso.

Bernabé continuaba insistiendo en llevar a Marcos, y Pablo seguía resistiéndose; podemos sentir el conflicto: a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia. Para Pablo eso fue más que una ausencia, fue una deserción, una apostasía.

El desacuerdo sobre Marcos fue tan severo que Pablo y Bernabé se separaron. La palabra griega original ha llegado al español intacta: paroxismo. Paroxismo significa exaltación extrema de las pasiones. Pablo y Bernabé sufrieron un paroxismo. Imaginemos que fue algo así: «Tú nunca aprendes, Bernabé, tan ciego estás que no puedes ver que este joven nos abandonará de nuevo. Este muchacho no encaja con la tarea. Sabes muy bien que tengo razón, pero como él es tu sobrino, estás tan obstinado que no quieres admitirlo». Bernabé le respondió: «Pablo, es extraño que no te quejaste sobre mi obstinación cuando te encontré solo, te saqué y te traje con los discípulos; eso te convenía. ¿Y ahora qué? ¿Hasta cuándo vas a guardar rencor contra Marcos?»

¿Le sorprende a usted que dos siervos del Señor hayan tenido una riña tan fuerte? ¿Alguna vez le ocurrió algo así? ¿Quién tenía la razón, Pablo o Bernabé? ¿Podemos culpar a Bernabé por querer darle otra oportunidad a Marcos, o a Pablo por no querer correr el riesgo de echar a perder la misión? Tenemos a dos hombres buenos y piadosos, pero en desacuerdo. No discutían por cosas sencillas, como de qué color pintar la guardería de los niños en la iglesia de Antioquía; tampoco sobre doctrina.

Es muy probable que lo que produjo este desacuerdo entre Pablo y Bernabé fue lo que tenían en común, y no sus diferencias. En esta instancia, lo que tenían en común era la falta de entrega de sus buenos y piadosos deseos y pasiones al Espíritu Santo, cuyo primer fruto es el amor, y el último el domino propio (Gá. 5:22, 23). Los siguientes versículos son notables: «No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos unos a otros…» (26). El mismo Pablo en 1 Corintios 13 insiste en que el amor no es paroxismo, no se irrita, no busca lo suyo propio (5). Les faltaba a los dos la humildad que proviene del amor. Nuevamente el apóstol afirma: «Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz» (Ef. 4:2). A nosotros se nos inculca el ser diligentes en guardar o conservar esa unidad, porque no se mantiene por sí sola. En esta ocasión, Pablo y Bernabé se entregaron a sus pasiones en vez de rendirlas y mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

El apóstol hace oír su voz de nuevo: «Así que, si Cristo les ha dado el poder de animar, si el amor los impulsa a consolar a otros, si todos participan del mismo Espíritu, si tienen un corazón compasivo, llénenme de alegría viviendo todos en armonía, unidos por un mismo amor, por un mismo espíritu y por un mismo propósito. No hagan nada por rivalidad o por orgullo sino con humildad, cada uno considere a los demás como mejores que él mismo» (Flp. 2:1-3VP).

¿Cuál fue el resultado de este paroxismo o altercado? A pesar de todo, el ministerio siguió en pie; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, y Pablo, escogiendo a Silas, salió a Siria y Cilicia (Hch. 15:40). Sin embargo, lo más importante es el triunfo de la gracia de Dios a pesar del conflicto y la separación. El triunfo del reino de Dios no depende de cuan buenos hemos sido. Algunos comentaristas halagan a Pablo y a Bernabé, sosteniendo que por lo menos no permitieron que los efectos de este rencor se expandieran a la iglesia. No obstante, cuando existe esta clase de disputa no creo que nadie merezca ningún reconocimiento. Solamente debido a la pura y soberana gracia de Dios no hubo divisiones permanentes en la iglesia de Antioquía. También fue por la gracia de Dios que cada uno continuó su ministerio después del paroxismo. Tanto Pablo como Bernabé fueron usados de acuerdo a sus pasiones. Bernabé y Marcos fueron al sur; Pablo y Silas, al norte. Esto fue lo último que nos fue informado oficialmente sobre Bernabé; su tarea con Marcos dio resultado, porque más tarde Marcos llegó a ser, según Pablo mismo, un siervo útil; incluso ministró a Pablo durante su larga encarcelación (2 Ti. 4:11). Marcos también trabajó con Timoteo en la iglesia de Éfeso y ayudó a Pedro en su ministerio. Pedro lo llamaba «mi hijo» (1 Pe. 5:13).

¿Hubo consecuencias de este altercado? ¿De qué manera le afectó a Pablo este paroxismo y la división? Tan pronto como Pablo eligió a Silas y partieron, lo primero que hizo al llegar a Listra fue escoger al joven Timoteo para tomar el lugar de Marcos. Pareciera que la soberana gracia de Dios cubrió multitud de pecados. Sin embargo, permítanme proponer que siempre hay consecuencias cuando la unidad de los creyentes se quiebre. Usted dirá: «¡No es para tanto!».

Sí, lo es. Jesús oró: «Que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste» (Jn. 17:21-23).

Como Pablo y Bernabé, a veces estamos tan ocupados en cumplir con nuestros deseos y pasiones cristianos que no nos preocupa la unidad; pocas veces somos diligentes en preservarla y terminamos con un fuerte altercado. Veamos algunos principios que pueden ser de ayuda la próxima vez que se aproxima un paroxismo.

Primero: las disputas generalmente son resultado de la soberbia y no de la pasión espiritual. Piense en la última vez que se enfadó con otro creyente. Usted estaba apasionado con lo que creía: «Sólo digo lo que digo porque tengo razón». No son las diferencias las causantes de los conflictos, sino lo que tenemos en común: la falta de humildad ante el Señor y el creernos superiores a los demás.

Segundo: cuando no nos sometemos a la unidad del Espíritu, nuestra mayor fortaleza se convierte en nuestra mayor debilidad. Pablo era una persona lógica, con una mente clara y muy definida. En el libro de Romanos vemos la forma en que expone su lógica sobre la doctrina de la justificación por gracia por medio de la fe. ¡Qué habilidad! Sin embargo, una habilidad no sujeta al Espíritu Santo se convierte en arma de la carne. Cuando Pablo discutió con Bernabé, expuso sus razones sin pensar en la unidad. Bernabé hizo lo mismo, pero desde una óptica muy diferente: quería llevar a Marcos y no deseaba ser molestado con razonamientos.

Tercero: cuando hay conflictos, nuestro objetivo debe ser el amor vestido de humildad. Nuestro modelo es Cristo. «Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres» (Flp. 2:5-7).

Cuarto: durante una disputa, cuando comenzamos a ver que las cosas se acaloran, consideremos nuestras debilidades como personas y no la supremacía de nuestra posición o argumento. El poder de nuestra posición no es lo que nos va a meter en problemas, sino nuestra debilidad. Pablo les dijo a los corintios, que siempre cuestionaban su autoridad de apóstol: «Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Co. 12: 9b, 10).

Quinto: la próxima vez que esté involucrado en un altercado con otro creyente, pregunte a Dios qué pecado o pecados nos está queriendo revelar. Cada disputa revela algo acerca de nuestro corazón y condición espiritual. La gracia de Dios trabaja tanto en la tormenta como en la calma; a veces pensamos que Dios no obra en situaciones en que sus hijos no se portan como debieran, y no es así. El mismo Pablo advierte: «Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» (Ro. 8:28). Es más fácil ver la obra del Señor cuando las cosas van bien, como en la unidad que se observa en los primeros catorce capítulos de Hechos. Pero ¿qué de una disputa? Es durante los tiempos difíciles, algunas veces impuestos por nosotros mismos, cuando Dios nos revela nuestros pecados de manera suave y paciente. No nos gusta admitir que quizá seamos parte del problema, sino exponer la supremacía de nuestro punto de vista.

El Salmo 133:1 explica: «¡Mirad cuan bueno y cuan delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras; como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion; porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna».

Entonces, ¿quién tenía la razón, Pablo o Bernabé? Los dos, cuando se analizan sus posiciones. Ninguno, cuando se evalúan sus actitudes.

Teodoro Campos es un estudioso del libro de Romanos, ministro ordenado y anciano de su iglesia en el estado de Oregon, EE.UU

————-

Historia de la Biblia (P.7)


Historia de la Biblia (P.7)

Autor:Paulo Arieu

Introducción:

  • El mayor amigo de la verdad es el tiempo; su más encarnizado enemigo, el prejuicio.(Charles Caleb Colton)
  • Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro” (2 Pe. 1:19 )

colpaso_evangelico

  • ” Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; se llamará su nombre:Admirable, consejero,Dios fuerte,padre eterno,Principe de Paz” (Is.9:6)

Que tragedia!, el pueblo de Dios, se olvidó de su Dios. Que tragedia nacional nos ha tocado vivir en nuestros dias.El pueblo de Dios se ha olvidado completamente de Dios. Dice el libro de proverbios que “La Justicia exalta a una nacion pero el pecado es reproche de la gente” ( Pr. 14:34) y “donde no hay visión mi pueblo perecer; pero el que guarda la ley, ese es feliz” ( Pr. 29:18). Su ley es la perfecta revelación del orden social, pero cuando los hombres se olvidan de Dios, resulta en grandes desastres no solo personales, sino también en la sociedad, en la ley y en el gobierno de los hombres. El rechazo de Dios empieza con olvidarse de Dios.

Occidente ha incurrido en una gran apostasía, y resulta significativo en este sentido que reconocidos líderes del cristianismo evangélico, también desde hace años están llamando a una re-evangelización, tanto de Europa como de Estados Unidos.

Hay un dicho que dice que: “Cuando dos o más bautistas se encuentran, seguramente van a surgir tres o más opiniones”. Los bautistas son/somos muy individualistas, variados y diversos. Insistimos que no existe un mediador que pueda colocarse entre Dios y nosotros, sólo Cristo; que tampoco existe un pastor o líder denominacional que nos imponga algo concerniente a la fe. Nuestros antecesores, hicieron énfasis de que cada creyente debe ser guiado por el Espíritu Santo y que cada uno es responsable de lo que piensa y cree. Lo que une a los bautistas en todas estas afirmaciones es que creemos que la Biblia es la Palabra de Dios divinamente inspirada. La Biblia es la fuente de autoridad que nos enseña la correcta manera de vivir.[18]

Es por este motivo, que como bautista, me atrevo a denunciar las estructuras de maldad en nuestra sociedad actual, sin preguntarle a algún supervisor que piensa de ello. Aunque en nuestros dias, dentro de la Alianza Bautista Mundial,hay corrientes ecuménicas que pretenden romanizar la Alianza Bautista.[19]Pero yo no estoy de acuerdo con esta actitud y considero que es signo de apostasía en el seno de esta histórica organizacion cristiana.

La palabra “Nombre” se deriva de la palabra hebrea shem, cuyo significado es: nombre, reputación, gloria, fama, opinión, reputación o crédito. Mientras que la enciclopedia Encarta lo define como: palabra que designa o identifica seres animados o inanimados. Hay algunas veces, que los nombres fungían como una identificación hacia el padre, por ejemplo Ben-abinadab significa el hijo de Abi-nadab (el hijo de Abinadab en todos los territorios de Dor; éste tenía por mujer a Tafat hija de Salomón;”,1 Re. 4:11). En la epoca de la iglesia primitiva, por la relaciones económicas, políticas, religiosas y culturales que tenía el pueblo de Israel con otros pueblos, cada individuo generalmente tenían dos nombres, uno de origen hebreo como Saulo (deseado) y otro de origen griego como Pablo (pequeño). Nombre por el cual este Apóstol fue reconocido en los lugares donde predicó (“Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos,”,Hch. 13:9).

 “Hoy vivimos en una sociedad plenamente secularizada, en la cual no vale ya apelar a instancias sagradas para convalidar actitudes y proyectos, iniciativas o empresas. La razón en sus múltiples modos de representarse se basta y sobra para llevar a cabo esa convalidación.” (Trias, Eugenio, La razón fronteriza. Destino, Barcelona, 1999).[0]

La Biblia nos muestra las distintas formas en las que una persona recibía una ministración, en forma positiva o negativa por medio de su nombre. Se puede observar en el Antiguo Testamento, algunos casos en donde el padre, al momento de darle un nombre a su hijo, le ministraba una serie de actitudes y cualidades que podían repercutir en la vida de esta persona. Así mismo encontramos sobre todo en el Nuevo Testamento; a Cristo y a los Apóstoles revirtiendo a sus discípulos muchas actitudes negativas a través de un nuevo nombre. Estados Unidos necesita un nuevo nombre. necista urgente un cambio radical de dirección, de moral, de propósito, de corazón.Los presidentes de este pais han pisoteado la Ley de Dios, al blasfemar,al quitar no solo el nombre de Dios, sino a Dios mismo de todos los lugares públicos, de aprobar la homosexualidad como ley en muchos estados y parece que en breve, sera ley nacional. Al favorecer el ateismo,la corrupción publica, el alto endeudamiento económico del pais, al haber dado muerte a muchisimos inocentes durante la última guerra mundial, al usar bombas nucleares para derrotar al imperio del sol naciente, al matar salvajemente a enemigos de este país en Vietnam, al quitar la protección de Dios de las armas de los soldados de este país [3], del dinero publico, etc.

El mensaje central de la biblia es Jesús.

watson

También hace casi 2000 años un grupo de hombres se acercó a Jesús Cristo, con la intención de ponerlo en el lugar pidiéndole una señal milagrosa para probar que Él era quien decía ser. Su respuesta, registrada en Mat. 16:2-3 “Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. !!Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, !!mas las señales de los tiempos no podéis!“

Cual es el mensaje central de toda la biblia? El mensaje central de la biblia, es Jesús. Por lo tanto, un buen adorador de Jesús, será un amante de la biblia, pues en ella toda vemos a Jesús,y asi cumpliremos el mandato del autor de Hebreos ,“puestos los ojos en Jesús”. Por lo tanto, el que viola los nombres de Jesús revelados en los libros de la biblia [6], le será absolutamente lo mismo que que negar a Jesús.(mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios,“Luc.12:9 RV 1960). Es lo mismo.Exactamente lo mismo.Hacer aklgo en el nombre de Jesús, es obrar en su autoridad.Jesús es Dios hecho hombre. Negar al Hijo, es negar al Padre. Y creer de todo corazon en el Padre es creer en el Hijo.

Historia bautista

Como movimiento organizado, los bautistas tienen su origen en Inglaterra, después de un paso breve por Holanda, a comienzos del siglo XVII. Muchos en aquel entonces sentían que la Iglesia de Inglaterra, que había
sido renovada durante la Reforma, no había avanzado lo suficiente en la eliminación de las prácticas de la Iglesia Católica Romana y en el desarrollo de una doctrina genuinamente evangélica. Estaba gobernada
por obispos, y establecida como la iglesia oficial con el rey o la reina como su supremo gobernador aquí en la tierra. El principal grupo de disidentes, los puritanos, permanecieron dentro de la Iglesia Anglicana
(otro nombre para la Iglesia de Inglaterra) y trabajaron a favor de mayores reformas.

Otros, llamados separatistas, salieron de la Iglesia al no ver esperanzas de un verdadero cambio. Debido a que el monarca inglés perseguía a todo aquel que no se sometiera a las formas de culto determinadas por la
iglesia, algunos separatistas abandonaron el país y buscaron refugio en Holanda, único lugar de Europa en que había tolerancia religiosa. Un grupo de separatistas oriundos de la zona de Gainsborough, liderados por
John Smyth, un ex profesor de la Universidad de Cambridge, llegó a Amsterdam (Holanda) en 1608.

Frente a una variedad de opciones religiosas en su nuevo hogar, los seguidores de Smyth sintieron la necesidad de examinar cuidadosamente la Biblia. Llegaron a la conclusión de que el bautismo de infantes era contrario a las enseñanzas del Nuevo Testamento. El discipulado obediente exigía que la iglesia se formara a partir de la profesión personal de fe, seguida del bautismo. La aceptación del bautismo del creyente los separaba aún más
de sus colegas separatistas, como así también de los anglicanos y de los puritanos. En 1612 Smyth escribió una confesión de fe, en la que afirmaba que “solamente Cristo es el rey y el legislador de la iglesia y de
la conciencia”, abogando así, por primera vez en la historia de Inglaterra, por la libertad religiosa y la separación de iglesia y Estado.

La crisis en E.U.:

Es por que creemos en el principio de la separación de Iglesia – Estado, que no aceptamos tampoco que el Estado esté en contra de la Iglesia tampoco. Por este motivo, vamos a hablar en este item de la crisis de los E.U, y vamos a ir viendo como los E.U han violado sistemáticamente todas las implementaciones prácticas que surgen de los nombres de Cristo en cada libro de la Biblia.Podemos ver por televisión, como a principios de cada año, el presidente de EE.UU. da su discurso anual del Estado de la Unión ante el Congreso-y, por extensión, la nación y el mundo como un todo. Es típicamente un discurso sublime lleno de ideales y lugares comunes que expresan la agenda del presidente. Pero a pesar de lo que se llama, el discurso rara vez aborda el estado actual de la nación. Si fuéramos a examinar el estado de los Estados Unidos desde la perspectiva de la Palabra de Dios, ¿qué piensa ud. que sería con lo que nos encontraríamos? En la tribuna sobre la cabeza del presidente como él da este discurso, aparentemente evitados por las cámaras de televisión, es el lema “In God We Trust”.

El presidente es él mismo asumió el cargo con la mano sobre la Biblia como él se compromete a llevar a cabo sus deberes “que Dios me ayude.” Entonces, ¿qué pensará Dios sobre el estado actual de los Estados Unidos? Ahora, revisemos rápidamente, los conceptos anunciados y vemos como comprobamos biblicamente hablando, que E.U ha rechazado el nombre de Cristo y el nombre de Dios de esta nación.

a) El Génesis, El Creador. La teoría de la Evolucion y la astrofisica con S.Hawkings como importante estrella del escepticismo, niegan que Cristo haya sido el creador de todas las cosas.Los evolucionsitas creen que todo surgio por casualidad, por azar y necesidad, como ellos les gusta afirmarlo.Y los astrofisicos, niegan que Dios haya tenido algo que ver con la creacion del Cosmos.

b) En Éxodo, El es el redentor.En Éxodo vemos la historia del Faraon que queria matar a los niños hebreos para impedir que se multiplciara la poblacion. Dios salvo de las aguas a Moises, quien luego seria usado por Dios para sacar a Israel de la esclavitud de Egipto y llevarla a la Canaan. Este gobierno ha institucionalizado el aborto de manera escandalosa y también ha legalizado la eutanasia.

c) En Levíticos, vemos la santificación.La violación a la ley moral de Dios, con la implementacion del matrimonio igualitario en Estados Unidos, amenza con destruir la moral de esta nación.

En Francia, el presidente  francés afirmó

“que la autorización del matrimonio y la adopción a parejas del mismo sexo, acompaña a “la evolución” de la sociedad hacia “más libertad y más igualdad”.[12]

En mi país, la República Argentina, “se permite los matrimonios entre personas del mismo sexo desde el día el 15 de julio de 2010. De esta forma, el país se convirtió en el primero de América Latina en reconocer este derecho en todo su territorio nacional.”[13] Un hecho verdaderamente lamentable.

d) En Número, Cristo es guia.Esta nación ya no busca la guía de Dios para sus proyectos imperialistas. Ya no se lee mas la biblia en las escuelas, para permitir que Dios sea quien guíe los designios de esta nación.

e) En Deuteronomio,ya no es mas Cristo por Su Palabra, El maestro moral y espiritual de esta nación. Sorprendemente,la minserie de discoverychanel sobre la Biblia ha tenido una  tremenda repercusión, ante la ignorancia y el analfabtismo bíblico de esta nación, otrora cuna de grandes avivamientos y despertamientos cristianos.

f) En Josué , Cristo es el conquistador poderoso.Ya los misioneros americanos no le pueden predicar hoy en día, ni a un indigena.Han perdido toda credibilidad.En los paises latinos, solo les interesa que envien recursos económicos para la misión.

g) En Crónicas, Cristo es el intercesor.Esta nación ya no ora a Dios, santificando su nombre,como enseña el Padrenuestro.

El lunes próximo pasado. El ex presidente de EU, George W. Bush inauguró este jueves la biblioteca y museo que lleva su nombre, en Dallas, Texas, en un acto que reunió al actual presidente Barack Obama y a los ex mandatarios Jimmy Carter, Bill Clinton y George H.W. Bush. En la inaguración de la biblioteca, el presidente Obama no oró con su familia junto a los Bush. En el cuadro presidencial, podemos ver a Barack Obama, George W. Bush, Bill Clinton, George H.W. Bush y Jimmy Carter, durante la ceremonia. En la ceremonia iniciada por George W. Bush en la Universidad Metodista del Sur, asistieron también su esposa y ex primera dama, Laura Bush, su madre y ex primera dama, Barbara Bush; la primera dama del país, Michelle Obama, y la ex primera dama y ex secretaria de Estado Hillary Clinton, entre otros líderes políticos.

Pero Bush es solamente un religioso, que dejó la nación totalmente endeudada, que solo se saca una foto orando para la imagen pública. Por el que dirán. Esto se llama fariseismo político y blasfemia, por tomar el santo nombre de Dios en vano.Y el pte. Obama, la maxima autoridad política de este pais, es un defensor y promotor de la agenda de los Lobby (grupos de presión) Gay.

george-w-bush-biblioteca-libraryA la ceremonia acudieron el actual mandatario Barack Obama, así como Jimmy Carter, Bill Clinton y George Bush padre e hijo

La Biblioteca y Museo Presidencial George W. Bush busca ser fuente para examinar la vida y obra de Bush, y promover un mejor entendimiento de la presidencia, historia y asuntos de política pública del país. También servirá para examinar los hitos en la presidencia de Bush hijo, como los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EU, y la respuesta contundente del país con las posteriores guerras en Afganistán e Irak.[1]

h) Seguimos con Isaías,donde Cristo es “Su amante” (en pleno sentido espiritual). Las iglesias en E.U han perdido su primer amor….Y esta nación ya no ama a Dios y por eso quitan su nombre de todos lados.

i) En Eclesiastés, Cristo es su propósito. El único propósito que tienen los americanos es el materialismo y como dominar el mundo con su capitalismo salvaje neo liberal, sin ética y sin moral.

Algunos dias atrás, la cadena minorista de vestimenta Ralph Lauren, afirmó que  pagará más de 1,6 millones de dólares para poner fin a una investigación penal y civil por denuncias de que una de sus subsidiarias sobornó a funcionarios argentinos, que durante cinco años le pagaron para permitir el ingreso de mercadería por la Aduana. Ralph Lauren aceptó que sobornó a funcionarios. La empresa de ropa que se fue del país en 2012 aceptó ante un Tribunal de EE.UU. , que entre 2005 y 2009 coimeó a funcionarios de la Aduana argentina para introducir mercadería.[5]

América no ha permitido ya mas, que el Sr. sea su rey. Han dicho que gobiernan ellos,pero sin Dios y con leyes paganas e inmorales.Quitaron el nombre de Dios de todos lados.Ya no lo necesitan,dicen ellos. En vez de ser un país que exporta valores, fe,esperanza,optimismo, que envía misioneros como lo hizo antaño, se ha convertido en todo lo opuesto de estos valores. Solo exporta imperialismo, opresión, guerras,opresión, falta de valores, inmoralidad, materialismo.Incluso de aqui han surgido en los ultimos años las mas grandes y terribles herejias que han sido exportadas hacia nuestros paises.

j) Cristo en Lucas es el Hijo del Hombre y en Juan es el Hijo de Dios. El liberalismo en este país ha hecho estragos. Gran parte de la cristiandad actual, incluyendo el presidente Obama, son liberales.O sea, personas que se dicen creyentes, pero son solamente de nombre. Niegan toda deidad de Cristo en sus vidas y todo derecho a gobernarles mediante la obediencia a su Palabra.Solo tienen nombre de creyentes,pero no lo son.

Estar contra el matrimonio gay y ser retóricamente pro-vida no logrará compensar el hecho de que la gran mayorías de los evangélicos no pueden articular el Evangelio siquiera con algo de coherencia. Aunque quizás en menor escala y más tímidamente, también aquí en nuestro país los evangélicos hemos tenido cada vez más participación en asuntos sociales, de moralidad pública y de política, incluso política partidaria; en el último año electoral inclusive desde esta columna comentamos varias veces ese fenómeno.

Los evangélicos hemos clamado contra la corrupción; hemos protestado públicamente por varios aspectos de la legislación que nos parecen francamente inmorales, por supuesto que casi sin que se nos prestara atención; hemos visto también el apoyo público prestado a candidatos políticos de diferente pelo por varios líderes evangélicos, siendo testigos de cómo dichos líderes desoían olímpicamente las recomendaciones de organizaciones evangélicas multidenominacionales y representativas, que aconsejaban no inmiscuirse en política partidaria. Nuestra tradicional incapacidad para ponernos de acuerdo se hizo pública en dicho escenario, en el cual los principales líderes evangélicos hicieron uso del derecho a hacer lo que bien les parecía, y de este modo nuestras diferencias se volvieron más notorias.

Desde el momento en que los testimonios personales sustituyen al estudio detenido de la Palabra de Dios en la predicación de las iglesias, o que ésta apunta más a las emociones y el bienestar afectivo de los feligreses, antes que a su comprensión de cuáles son las bases doctrinales de la fe cristiana, es muy difícil que dichos feligreses estén en condiciones de exponer con fundamento las razones de su fe. Podríamos decir que no estamos siguiendo fielmente la recomendación del apóstol Pedro: “estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pe. 3:15); pues si nos demandan razón de nuestra esperanza, deberíamos estar preparados para presentar nuestra fe en forma razonable (es decir, sensata, lógica, coherente).

En esta aseveración merece destacarse “una falla en la transmisión” (o sea, transferencia, comunicación, enseñanza) de una fe ortodoxa; lo de ortodoxo debemos interpretarlo como algo sólidamente basado en la Biblia como Palabra de Dios, única regla de fe y conducta, según como es aceptado por el cristianismo evangélico. Una enseñanza de la doctrina cristiana fundamentada en la Biblia es lo que puede hacer que los creyentes crezcan en la fe firmemente arraigados en Cristo como la roca, contra la cual pueden chocar cuantos ríos embravecidos de cambios sociales y culturales se quiera, que no serán movidos de sus convicciones.

Muchas de las actividades estructuradas dirigidas específicamente a los jóvenes, con fines evangelísticos y de consolidación de la decisión de seguir a Cristo, tales como música, literatura, y emprendimientos juveniles de otro tipo (retiros y campamentos), todo lo cual les dio como resultado que los jóvenes no sepan casi nada de la fe (doctrina cristiana).

Hemos levantado la voz, insistiendo en que la Biblia condena la homosexualidad y el aborto, aunque ni siquiera en eso los protestantes hemos podido presentar un frente unido ni quitarnos de encima a los liberales. Además, la gran mayoría de los evangélicos no están preparados  para defender el evangelio de un modo coherente, con un testimonio que no sea ambivalente. Que sucedería si investigáran el testimonio de la mayoría de quienes se sientan cada domingo en las bancas de una iglesia evangélica. Es posible que esto podría traer desagradables sorpresas.Es posible.

Y asi podríamos seguir nombre por nombre, letra por letra, viendo como el hombre de Hoy ha rechazado la biblia como Palabra de Dios, ha violado la Ley de Dios y ha pisoteado la sangre de Cristo.Por razones de espacio, dejo lo que faltaría de este análisis de los nombres de Cristo, para otro momento.

Estado de salud espiritual de E.U

Podemos señalar al menos tres probables causas que de forma resumida, nos explican el porque del colapso evangélico y ver si de verdad condice con la situación actual de este pais.

a) La inversión evangélica en temas de la moral, lo social y lo político ha agotado nuestros recursos y expuesto nuestras debilidades.

b) En segundo lugar, el autor afirma hemos fallado en transmitir a nuestros jóvenes una forma ortodoxa de la fe que pueda echar raíces y sobrevivir los ataques seculares. Los ministerios juveniles, música cristiana, edición y publicación, y medios de comunicación, han producido una cultura de jóvenes cristianos que saben casi nada acerca de su propia fe, salvo cómo se sienten acerca de ella.

c) Hay una gran incapacidad para transmitirle a nuestros hijos una confianza evangélica vital en la Biblia y la importancia de la fe.

Estos tres problemas, son consecuencia de haber negado a Cristo y haber rechazado su nombre,y haberlo pisoteado como han hecho los liberales, ateos, escépticos e inmorales.

Datos estadisticos [7]

evangelios[9]

Siguiendo el estilo de Lucas como teólogo e historiador,tal como el nos dejó ejemplo en el libro de los Hechos de los apóstoles [10], citaré datos estadísticos de valor[8] que nos permitan comprender mejor la crisis que atraviesa E.U., como resultado de su decadencia moral y espiritual actual.En el libro de los Hechos de los apostoles, leemos como los trabajos y discursos de Pedro y de Pablo son los principales centros de interés de Lucas. Su propósito es documentar los primeros pasos de la difusión del evangelio de Jesucristo y el modo en que el Espíritu de Dios impulsaba en aquel entonces el crecimiento de la iglesia «en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra» (Luc. 1.8).

Pero ahora, veamos también algunos indicadores de la salud y la estabilidad nacional de Estados Unidos. Actualmente, Estados Unidos pide prestado el 40 por ciento de lo que gasta. El presupuesto federal de EE.UU. 2012 fue de casi 3,8 billón dólares, una cantidad gigantesca casi imposible de entender. Esto se desglosa en el gasto del gobierno federal:

  • $ 316,333,333,333 ($ 316,3 mil millones) por mes.
  • 73 mil millones dólares (73 mil millones dólares) por semana.
  • $ 10.4 mil millones ($ 10.4 mil millones) por día.
  • $ 433.000.000 (433.000.000 dólares) por hora.
  • $ 7,222222 millones ($ 7,2 millones) por minuto.
  • $ 120,370.37 por segundo.

Dado que el 40 por ciento de estas cantidades es prestado, los Estados Unidos pide prestado y gasta 48.000 dólares – una cantidad más o menos igual a la mediana de los hogares EE.UU. de ingresos cada segundo. A finales de 2011 el déficit federal alcanzó oficialmente el producto interno bruto del país (PIB), el valor total de los bienes y servicios del país producidas en el año. Cuota por persona de los Estados Unidos de la deuda es ahora más elevada que la de las naciones europeas profundamente con problemas como Grecia, que tanto oímos en las noticias!

Estados Unidos gasta más de 400 mil millones dólares al año  sólo para pagar los intereses  de su deuda, con alrededor de una cuarta parte del mismo va a China. Ese interés por sí sola es suficiente para financiar la totalidad de China el gasto militar -un militar que está agresivamente ponerse al día y desafiando las fuerzas de EE.UU. en Asia y el Pacífico. En efecto, a través del gasto público irresponsable, los contribuyentes de Estados Unidos están financiando la acumulación militar de China!

A pesar del poder de Estados Unidos, es cada vez más ineficaz en el escenario mundial. Multitudes se reúnen en los países del tercer mundo para burlarse de los Estados Unidos y escupir en su bandera. En septiembre de terroristas libios asesinados el embajador de EE.UU. con impunidad-el primer embajador de muertos desde 1979.

Que increible, no es cierto Pero, es esta es una nación bajo Dios? Que tiempo extraño nos ha tocado vivir. Sin duda,esta era, llamada posmodernidad, de la secularización, de la apostasía, sociedad postindustrial, era de la información, era “después del fin de la historia”, uff, cuantos nombres se utilizan para describir este extraño período de la historia que nos ha tocado vivir.!!!

Las religiones en la sociedad posindustrial: relativismos, integrismos y collage

En relación a esto hay dos afirmaciones lapidarias: nuestros jóvenes no saben por qué deberían obedecer a la Escritura, lo esencial de la teología, o la experiencia de la disciplina espiritual y la vida en comunidad; y también las generaciones venideras de los cristianos van a ser monumentalmente ignorantes y  sin preparación para resistir la presión de la cultura actual. La presión de la cultura actual se resistirá, de la misma manera que se resistió siempre a lo largo de la historia: con una base sólida para la fe, que produzca convicciones inamovibles por más violentos que sean los vaivenes ideológicos y filosóficos que se turnen para ponerse de moda en las sociedades modernas.

Muchos jóvenes cristianos que saben casi nada acerca de su propia fe, salvo cómo se sienten acerca de ella. Obviamente la conclusión es que el contenido de la fe que se ha trasmitido a los jóvenes ha sido predominantemente  emocional y afectivo, apuntando a un bienestar específico actual, sin las nociones mínimas necesarias (teología, disciplina espiritual, vida en comunidad) para comprender cabalmente y abrazar de corazón las enseñanzas de Jesús y los apóstoles, y así volverse un genuino discípulo de Cristo.

Es decir, que la ignorancia de la nueva generación de cristianos acerca de los principios de la Palabra de Dios, y el carácter endeble y frágil de su profesión de fe por Cristo, parten de una mala estrategia de la generación anterior; de los padres, de los pastores, de los líderes, de los maestros. La predicación del evangelio se ha visto enrarecida, diluida o contaminada por novedades, modas e ideas nuevas, bien que piadosas en apariencia, y el resultado no fue un pueblo evangélico espiritualmente saludable.

Por estos motivos, pocas personas entienden que si niegan a Jesucristo, también niegan al Padre, cerrando así toda posibilidad de salvación. ¡Note también que cualquiera que niegue que Jesús es el Mesías es un “mentiroso”!

  • “¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. (2 Jn. 2:22-23).

La propia palabra “Cristo” significa “Mesías Judío”. Aunque soy consciente de que la idea de un occidente anticristiano puede sonar casi apocalíptica para quién mira la historia de esa región del mundo, pues occidente, entendido como la Europa occidental y las naciones nacidas en tierras colonizadas por las potencias europeas, y herederas del legado religioso de éstas, ha sido históricamente un baluarte del cristianismo. Sin embargo, no fue sino en el occidente cristiano donde surgieron los peores ataques a la fe cristiana, tales como el racionalismo del siglo 18, el positivismo científico, el marxismo y el liberalismo intelectual del siglo 19, todo lo que favoreció una progresiva descristianización y secularización de las sociedades occidentales, fomentando en las mismas la indiferencia y la pérdida de la fe religiosa. A tal punto que, ya desde hace muchos años, es pertinente hablar de un occidente post cristiano.

Pero ¿Qué es la sociedad posindustrial? Cuando utilizamos ese término nos referimos a un concepto que recogen algunos sociólogos y economistas para describir la evolución estructural de un sistema social y económico que tiene lugar después de lo que conocemos como el proceso de industrialización o Revolución Industrial. Esta sociedad posindustrial, posmoderna, de la información o del conocimiento –como también se la conoce- ha cambiado sustancialmente su modo de supervivencia con respecto a las sociedades que la precedieron, puesto que la garantía de acceso a un saber estable, supuestamente transmitido, y fuera de toda duda como cuadro de creencias incuestionable y como fuente de sentido ha dejado de tener la importancia y la trascendencia otorgada por dichas sociedades.

En la sociedad posindustrial el conocimiento cumple dos funciones de carácter estructural. En primer lugar éste se constituye en el principal recurso del cual vivimos. Sin conocimiento nuestras sociedades serían inviables. Y en segundo lugar, es el componente principal de las nuevas tecnologías. Por tanto, el conocimiento actual es de carácter instrumental, es decir, no esencialista, con lo que básicamente, se convierte en un instrumento, en una herramienta, en una construcción. No aspira a explicar qué es la realidad, sino cómo funciona, y se basa en la obtención de resultados. Esto quiere decir que se le da mucha importancia al concepto de proyecto o de creación de conocimientos y, en consecuencia, son vitales los avances tecnológicos, científicos, axiológicos y organizativos.

Pero, no se trata tan sólo de generar máquinas o teorías, sino también de darnos las estructuras y valores necesarios que nos permitan seguir sobreviviendo en contextos sociales que cambian continuamente a una velocidad vertiginosa. Esto nos ha llevado a la profunda convicción de que estamos asistiendo a un profundo desarrollo de saber que favorece la pluralidad y la diversidad de ideas, de prácticas, de conciencias. Y ya no hace falta –sería inútil- que nadie intente convencernos de que existe algo estático, intocable, firme. Todo se ha vuelto dinámico, incluso esa Verdad –con mayúsculas- de la Ilustración ha dejado de tener su razón de ser. Esto ha dado lugar al mestizaje, a los relativismos, a los collages que ya no asustan, ni escandalizan a nadie, a excepción de pequeños reductos que prefieren aferrarse a viejas “seguridades”.

Ahora bien, ¿Qué tiene que ver la experiencia religiosa con todo esto? Tradicionalmente, el conocimiento religioso se nos ha presentado como paradigmático y como articulador de valores a través de los cuales es posible cohesionar, dirigir y construir las relaciones de una determinada sociedad. Las grandes religiones teístas y monoteístas, entre ellas la cristiana están sufriendo un gran declive debido a su insistencia en proporcionar un conocimiento que no es ni creíble ni sostenible. Es decir, la religión –tal y como la conocemos- está en crisis porque sigue manteniendo un fuerte interés en constituirse en una fuente de conocimiento y de sentido de la vida que ha perdido toda la reputación y la supuesta consistencia con las que contaba antaño. De hecho, ya son muchas las voces que reclaman que la educación religiosa sólo debería estar a cargo de las familias y de las organizaciones religiosas para poder garantizar la pluralidad y la diversidad ciudadana que hemos mencionado más arriba.

Ahora bien, ¿Tienen las religiones alguna posibilidad de volver a constituirse en fuente de conocimiento y de sentido? Debemos aclarar que los sistemas religiosos están sometidos a una doble marginación. En primer lugar, han perdido su habilidad para generar creencias con la capacidad de cohesionar y guiar el funcionamiento de las sociedades y, en segundo lugar, han hecho caso omiso al cambio de paradigmas de lo mítico o simbólico a lo científico, tecnológico e ideológico. Sin embargo, las religiones se seguirán reproduciendo, pero deberán hacerlo transformadas, redescubriéndose como espiritualidad y no tanto como ética o metahistoria. Como diría Mariano Corbí:

“Puesto que las religiones no ejercen ninguna función en la estructuración de nuestras sociedades, no  hay que suponer ni creencia alguna en Dios, ni necesidad de esa creencia para el correcto funcionamiento de la sociedad. En esta situación de hecho están situados los individuos de nuestra sociedad y en esta situación de hecho tendrán que insertarse las religiones” (Corbí, Mariano, Proyectar la sociedad, reconvertir la religión. Herder, Barcelona, 1992, p. 425).

Hemos acordado que el conocimiento no es ni único, ni univoco, sino que responde a una pluralidad y diversidad que se manifiestan en un despliegue dinámico del saber sin precedentes. Parece que no es suficiente con tener acceso a las ciencias, las tecnologías y las ideologías para que las personas alcancen un sentido profundo de su existencia. Y es en este sentido en el que las religiones pueden aportar un conocimiento más esencialista e integrador, también necesario para la plena realización de los seres humanos.

La supervivencia de las religiones sólo será posible si se entiende que el factor de supervivencia social es el conocimiento y éste nos exige una creatividad y libertad totales, lo cual quiere decir que la experiencia religiosa y su inserción social también debería darse como creatividad y libertad, sin ninguna pretensión de estabilidad, fijación o sumisión. Se trata de asumir la necesidad de repensar la religión y tomar conciencia de esos ámbitos de conocimiento tecnológicos, científicos, axiológicos y organizativos que, hasta ahora, ha pretendido ignorar.

Esta forma de experiencia religiosa, reinventada o reformada, que tiene en cuenta el curso de la historia y los cambios sociales, políticos, estructurales, tecnológicos, informativos, axiológicos, organizativos, etc. obtendrá las condiciones de posibilidad de ser una forma más de conocimiento necesaria, como ya se ha dicho, para la total realización de los seres humanos, porque:

Adquirir o promover una actitud religiosa no es adquirir o promover un sistema de interpretaciones de la realidad, un sistema de creencias, no es adoptar un sistema de valores y de moralidad, un sistema de organización y un sistema ritual, es más bien, aceptar el enrolamiento en la búsqueda de algo que no se ha de convertir en presupuesto para nada pero que, en cambio, es un orden de hechos que lo afectará sutilmente todo… No hay nada que creer, sólo algo que encontrar. De una forma semejante como con respecto a la belleza no hay nada que presuponer o que creer, sólo algo que encontrar.” (Corbí, Mariano, op. cit., p. 246).

El ex prisionero Sovietico Alexander Solzhenitsyn, quien fue premiado con el prestigioso Premio Templeton en 1983,.relacionó sus experiencias de persecución bajo el comunismo ateo. Durante su presentación, el dijo las siguientes palabras:

“Hace mas de la mitad de un siglo, mientras era todavía un niño, recuerdo escuchar a un gran numero de personas ancianas referiendose de esta forma a todas la calamidades que cayeron en Rusia: ‘Los hombres se han olvidado de Dios; por eso todo esto sucede’

Este hombre dijo que si se le preguntara hoy que formulara en forma concisa como sea posible la principal causa de la revolución que esclavizó a mas de 60 millones de nuestra gente, no podría decir en forma mas exacta que repetir que:

“Los hombres se han olvidado de Dios, por eso todo esto sucedió. Y si fuera llamado a identificar brevemente la principal caracteristica de todo el siglo 20 aqui tambien, yo no podria encontrar una frase mas precisa y concisa que repetir una vez mas: Los hombres se han olvidado de Dios.”

Estas frases enfatizan la verdad de los proverbios citados al principio. Y la razón de todo esto está en la depravación espiritual del hombre y como la biblia claramente lo ilustra en Romanos, el apostol Pablo. Nosotros, que somos cristianos evangelicos, cuestionamos esta apostasia de la iglesia y de nuestros paises. Dice en el Diccionario de Historia de la Iglesia (Editorial Caribe, Nashville, TN. 1989. Pág.422) que evangelicalismo es un término utilizado para

“describir el movimiento internacional comprometido con la comprensión del evangelio por el protestantismo histórico”; un poco más adelante agrega “destaca la entrega personal y la aceptación de la Biblia como la base de la autoridad”.

Por lo tanto, el término designa en realidad al movimiento evangélico, y por extensión, a la cristiandad evangélica.

La depravación moral

En este escenario, no es descabellado imaginar un occidente revolviéndose contra el cristianismo, seguramente los evangélicos vivirán en un siglo XXI muy secular y religiosamente antagónico. Dentro de dos generaciones, el evangelicalismo será prácticamente una casa abandonada por la mitad de sus ocupantes.  Y quizas, también el concepto de evangelicalismo tal como lo hemos entendido históricamente, tendrá que ser re-definido, pues ya no nos sera de uso tan habitual.

No quiero publicar una serie de artículos sobre las Escrituras, sobre la historia de la iglesia, sobre algunos aspectos de las vidas de los reformadores protestantes, sin hablar también rápidamente del gran problema de la humanidad, que es el pecado,y es la razón de la apostasía del hombre. Toda la historia de la Biblia, bien puede llamarse la historia de la redención de la humanidad. Leemos en el apostol Pablo, quien le escribió a los romanos, que

  • Como está escrito: «¡No hay ni uno solo que sea justo! No hay quien entienda; no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido. No hay quien haga lo bueno, ¡no hay ni siquiera uno!  Su garganta es un sepulcro abierto, y con su lengua engañan. ¡En sus labios hay veneno de serpientes!  Su boca está llena de maldición y de amargura.  Sus pies son veloces para derramar sangre. Destrucción y desgracia hay en sus caminos, Y no conocen el camino de la paz.  No hay temor de Dios delante de sus ojos.» (Ro. 3:10-18 RVC)

Como bien dijo Calvino, el cristiano necesita  abrir sus ojos a toda doctrina histórica, que “Dios le dirija” [4]. Es por este motivo, que aprovecho este artículo, para mostrar la realidad que nos afecta todos los hombres por igual, santos e impios. La diferencia es que el cristiano, ha sido justificado,perdonado y camina hacia la redención final de su vida, cuando la muerte sea absorbida por su cuerpo incorruptible, luego del juicio final. La fe no anula la razón sino que la complementa. La razón ilumina la fe y la fe ilumina la razón. Al introducir la biblia en su contexto histórico debemos hacerlo con cierto cuidado, recordando que la historia no es inerrante,ni inspirada por Dios tampoco.  Para evitar caer en gruesos errores ahistóricos, es que debemos valernos de historiadores con fuentes históricas confiables. Lucas es un historiador confiable, por ejemplo, por ser cristiano, evangelista, médico, teólogo, observador directo de algunos de los eventos citados en su libro e historiador.

Lucas no fue un observador totalmente imparcial de la historia apostólica, claro que no. Lucas fue un cristiano apostólico, discípulo y médico personal del apostol Pablo y compañero de viaje del gran apostol de nuestra fe;  su intención era dar a conocer acerca de la persona de Jesucristo y el resultado de la misión apostólica de algunos apóstoles de renombre, como fueron (san) Pedro y (san) Pablo. Pero esto no significa que Lucas no haya sido confiable. Al revisar sus referencias históricas vemos la exactitud de sus citas históricas. Por este motivo y porque el estudio de la historia  de la iglesia primitiva se encuadra dentro del período comprendido entre la primer venida y la segunda venida de J.C. ,es importante estudiar los eventos del futuro, llamados escatológicos o también “Eventos del porvenir”, como titula su libro el escritor cristiano dispensacionalista y premilenarista J. Dwight Pentecost, un libro editado y publicado por la editorial Vida.

Los eventos escatológicos deben ser estudiados a la luz de la biblia, de la historia y también a la luz de la teología. Los dispensacionalistas se inclinarán a aceptar el milenarismo, seguramente.Y los pactuales, defensores de la teologia de los pactos, se inclinará, seguramente o al dispensacionalismo o al amilenarismo historico. Los seguidores del controversial movimiento neo – apostólico probablemente suscribirán a la escatología posmilenarista, la que rechazo totalmente por su caracter ahistórico y por su espiritu triunfalista y exitoso que es contrario a la realidad biblica anunciada para los últimos tiempos, que es la apostasía.(cf. RV 1960 Jue. 2:11; 1 Re. 11:1 ;  Jer. 2:1 ; Os. 5:1 ;2 Tes. 2:3 ;1 Tim. 4:1 ;Heb. 5:11). Es importante estudiar los eventos del porvenir con prudencia, evitando los fanatismos, para no caer en herejías importantes, ni en modas escatológicas, ni en herejías milenaristas como algunas sectas fanáticas lo hiceron muchas veces en la historia.

Es ud. un verdadero cristiano?

Si se refiere a hacer una presentación intelectualmente coherente de nuestra fe al mundo, debemos reconocer que esta afirmación corresponde con nuestra realidad. Tambien nos dicen que  no tenemos derecho a hacerlo (pues no estamos puestos para ser jueces). Ok, es verdad, pero si no los exhortamos, cuando partan de esta vida ya va a ser tarde.

Hay muchas religiones que se autodenominan cristianas sin embargo no lo son, pues niegan las bases del cristianismo histórico. Hay también muchas denominaciones “cristianas” que tienen el mismo problema. El nombre de “Cristiano” es reclamado por católicos, ortodoxos, anglicanos, mormones, testigos de jehová, adventistas del 7 mo día, pentecostales, bautistas, metodistas, luteranos, presbiterianos, hermanos libres, iglesia de Cristo, etc.

Sin embargo, una pequeña minoría de ellos lo son verdaderamente. Por esta razón, cuando vemos las estadísticas[7] acerca de las religiones del mundo y se menciona el cristianismo, no debemos entender que todos los “cristianos” son cristianos. Podríamos decir que ciertos grupos están más cerca o más lejos de la verdad, pero actualmente no se puede llamar a cristiano a la gente en base a su religión o denominación; ni aún en base a sus creencias teóricas solamente pues no podemos dejar de lado el estilo de vida de la persona que se autodenomina cristiana, ya que se espera que con su vida manifieste que es un verdadero seguidor de Cristo.

Es correcto discernir que hay una base doctrinal en el Cristianismo histórico que no puede ser negada. Esta sería la primera parte de la evaluación de un verdadero Cristiano. La segunda parte tiene que ver con su estilo de vida y práctica.  En cuanto al estilo de vida de un cristiano quiero citar varias características tomadas de 1 Juan. No es una lista exhaustiva pero sí bastante amplia y apropiada para hacer un auto-análisis. : 1) Guardan los mandamientos: 1 Jn. 2:4-6; 2) Tienen genuino amor por otros cristianos y no los aborrecen: 1 Jn. 2:9-11; 3) No aman al mundo: 1 Jn. 2:15-17 ; 4) Tienen el Espíritu Santo quien les guía a discernir la verdad y la mentira: 1 Jn. 2:20-22 ; 5) Permanecen en las enseñanzas de Cristo y esperan su retorno: 1 Jn. 2:28-29 ; 6) No practican el pecado: 1 Jn. 3:6-10 ; 7) Creen en Cristo constantemente y oran conforme a su voluntad: 1 Jn. 5:13-15 ; 8) Se guardan de la idolatría: 1 Jn. 5:21.

¿Eres un verdadero Cristiano? Si o no?

El pecado en el corazón de los hombres

manzana

Veamos, como está escrito,de que manera el pecado nos afecta a los seres humanos, en el pensamiento inspirado del apostol Pablo.

  1. v. 10 No hay justo, ni aun uno. ( Depravación moral)
  2. v. 11 No hay quien entienda, ( Depravación intelectual)
  3. no hay quien busque a Dios. ( Depravación espiritual)
  4. v. 12 Todos se desviaron del camino, ( Rebelion absoluta)
  5. a una se hicieron inútiles; ( Consecuencia del verbo 12)
  6. no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (Depravación de la voluntad)
  7. v.13 Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan, veneno de áspides hay debajo de sus labios; 14 cuya boca está llena de maldición y de amargura; (Afecta la mente)
  8. v. 15 sus pies, prestos para derramar sangre; (Afecta sus motivaciones,obras  y acciones)
  9. v. 16 destrucción y miseria hay en sus caminos (Frutos de la depravación)
  10. v. 17 y el camino de paz no han conocido. (Conocimiento corrupto y depravado)
  11. v. 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.( Muertos en delitos y pecados)

Esto es lo que Pablo inspirado por el Espritu de Dios nos revela acerca del estado total depravado del hombre sin Dios. En este estado natural, el hombre es imposible que busque a Dios de si mismo. Pablo NI SIQUIERA ofrece una sola indicación que el hombre posee un poco de “voluntad para buscar a Dios” de si mismo. La depravación afecta a la voluntad, afectos, e intelecto del hombre.

Entronando a Cristo como Señor y Rey

La conclusión errónea de que Irak poseía armas de destrucción masiva, la respuesta fallida del gobierno federal al huracán Katrina y un crecimiento desmedido de la deuda nacional empañan el recuerdo de la presidencia de Bush para muchos, incluso Obama, quien ganó dos períodos en la Casa Blanca después de criticar a su antecesor. Pero el miércoles, Obama dijo que “sean cuales fueren nuestras diferencias políticas, el presidente Bush ama a este país y ama a su pueblo y compartió las mismas preocupaciones y está preocupado por todo el pueblo de Estados Unidos. No solo por algunos. No solo por quienes votaron por los republicanos”. (El Nuevo Herald) [2]

El apóstol Pablo escribe que cuando Jesús regrese, “a su debido tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores,” (1 Tim. 6:15). Lo que el apostol Pablo está diciendo, en esencia es que: “¡Cuando Cristo venga, va a demostrar a todos que es el Señor!”. Dios el Padre entronó a Cristo como rey de todas las naciones y toda la naturaleza, y como el Señor de la iglesia. Pablo está diciendo: “No importa cómo luzcan las cosas en el exterior. Todo puede parecer fuera de control y puede parecer como si el diablo hubiera tomado el poder. Pero la verdad es que Dios ha puesto todas las cosas bajo los pies de Jesús y ¡Él sigue siendo el rey sobre todas las cosas!”. “Por él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades: todo fue creado por él y para él” (Col. 1:16). “Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia… para que en todo tenga la preeminencia” (v. 18).

Estos pasajes prueban que Dios todopoderoso ha nombrado a Jesucristo como Señor, y todo dominio se ha colocado en sus manos. Sin embargo, vemos a nuestra sociedad y al gobierno destronar a Cristo en todo, negándose a reconocer su autoridad y reinado. Estamos quitando a Dios de nuestras escuelas y tribunales haciendo caso omiso de Él en la elaboración de nuestras leyes. Y ahora estamos recogiendo una cosecha terrible.

El rechazo del Señorio de Cristo y la soberanía de Dios

Yo creo que el rechazo de América a la voluntad de Dios revelada en la Biblia y al señorío de Cristo, son la razón detrás de todo el derramamiento de sangre, violencia, odio racial, decadencia moral, abuso de drogas y brote de mortales enfermedades sexuales en nuestra sociedad. Los legisladores, educadores y medios de comunicación han hecho de Dios un tema innombrable. Sin embargo, mi preocupación va más allá del rechazo de América a la autoridad de Jesús. Creo que el problema del destronamiento de Cristo es mucho peor, mucho más trágico, ya que está sucediendo en su iglesia. ¡Es cierto!  Nuestro Señor exaltado está siendo destronado en las iglesias de la tierra y en las vidas de una multitud de creyentes. Es comprensible que la gente impía quiere destronar a Cristo. Pero, ¿cómo se debe entristecer Dios al ver a Cristo destronado por aquellos que se llaman por Su nombre.

Un ejemplo de una conciencia cristiana sobre el sentido de pecaminosidad

Un ejemplo de una conciencia cristiana sobre el sentido de pecaminosidad, lo dejó escrito el Rev. John Brown (1722-1787). Pastor, teólogo, maestros y escritor prolífero de Escocia. Pero, a pesar de su trabajo para el avance del Reino de Dios y su gran preparación, él tuvo un concepto claro de sí mismo delante de Dios. Las siguientes palabras lo expresan mejor:

“¡Señor! Estoy ahora entrando en el …34° año de mi ministerio. ¡Asombroso ejemplo de gracia y paciencia soberana con una persona tan molesta como yo! ¡Cuán extraño que, durante más de sesenta años, hayas procurado usar de misericordia y bondad para con un miserable que, entretanto, ha hablado y hecho todo el mal que ha podido! Ni tampoco cedería, excepto cuando la todopoderosa influencia de la librea gracia pusofuera de mi alcance oponerme a ella. ¡Señor! ¡Cuán a menudo he hecho votos, pero jamás he mejorado; he confesado, pero jamás me he enmendado! A menudo me has desafiado y corregido y, sin embargo, yo he seguido el camino de mi corazón. Como un malvado y seductor, he ido de mal en peor. Pero, ¿adónde habría de acudir un pecador sino al Salvador? ¡Señor! Todo refugio me falla; ningún hombre puede socorrer a mi alma. Nada me servirá, excepto una porción singular de tu gracia todopoderosa. A ti, ¡oh Jesús!, me entrego como necio, culpable, contaminado y esclavizado pecador; y, de ese modo, solemnemente te tomo como mío, siéndome hecho por Dios sabiduría, justicia, santificación y redención. Me entrego como una pobre, ignorante, negligente y malvada criatura, que siempre ha estado aprendiendo y, sin embargo, nunca ha podido llegar al conocimiento de la verdad. A ti, ¡oh Señor!, para que concedas dones a los rebeldes, y exaltes tu gracia, mostrando bondad a los indignos” (Beeke, pag. 172-173).

¡Qué nuestros corazones, contrictos y humillados, se vuelvan al Dios de misericordia, para depender de Él por siempre y poder caminar en completa comunión, andar en su luz admirable!

Conclución

¡Más aun, de acuerdo con (1 Jn. 2:22), cualquier persona que niega que Jesús es el Cristo es “el Anticristo”! Y esto es lo que esta pasando en E.U, se está convirtiendo en una nación enemiga de Cristo.

washer

Es probable que de seguir esto asi, la intolerancia hacia los cristianos se eleve a niveles que muchos de nosotros no creía fuera posible ver en nuestras vidas, y la política pública llegue tambien a ser totalmente hostil hacia el cristianismo evangélico, viéndolo como el oponente del bien común. Aunque nos parezca imposible que estas cosas sucedan en el baluarte del protestantismo, no debemos olvidar que Estados Unidos es un país en el que, por ejemplo, hace mucho está legalizado el aborto. La mención de este crimen nos trae a lo que en nuestro país ha sido la vertiginosa legislación en cuanto al aborto, perspectiva de género y homosexualidad, unión concubinaria, todos temas que hemos tratado, y que han constituido un ataque frontal a la institución del matrimonio y la familia, según los parámetros de la moral y doctrina cristiana.

Jesús dijo que la semilla del Evangelio no crece bien en terreno espinoso, puesto que ese tipo de hierba ahoga a la buena planta que está naciendo y buscando aire para respirar (Mat. 13:7). Arrancar las malas hierbas antes de plantar las buenas semillas es parte del desafío que plantea trabajar con un sector de nuestra sociedad en el que se ha sembrado el ateísmo y un falso concepto en el que ciencia y fe se oponen.Por este motivo, no es mucho lo que podemos hacer,mas que cuestionar y esperar en Dios que soplen mejores vientos.

Pero si tuvieramos que ser imitadores de alguna comunidad cristiana relacionada con la historia del cristianismo en los últimos siglos, pienso que quizás deberíamos tratar de parecernos un poco  mas a los cristianos reformistas que fueron llamados “pactantes”.

Pero, quienes fueron los pactantes?  Los pactantes fueron los puritanos escoceses (Covenanters) del siglo XVI en adelante que bajo el liderazgo de Knox y otros Puritanos Escoceses firmaron el pacto Escoceses en contra de la prelatura Catolica y Anglicana. Y enfatizaron la soberanía y el reinado de Jesucristo sobre el gobierno humano y rechazaron el derecho divino del rey y la auotoridad papal sobre la Iglesia. e implantaron el gobierno presbiteriano en la Iglesia.  Los Pactantes estuvieron en la Asamblea de Westminster junto con los Puritanos, los mas sobresalientes fueron Gillespie y Rutherford.Los Pactantes estuvieron en la Asamblea de Westminster junto con los Puritanos, los mas sobresalientes fueron Gillespie y Rutherford.

Pero evitemos las contiendas innecesarias con otros cristianos. Creo y respeto la libertad de conciencia de cada cristiano. Dado que pienso que muchos cristianos albergan un interés enfermizo en los conflictos, ellos pueden ganar muchos seguidores gritando fuerte por un buen tiempo. Pero un buen ministro de Jesucristo sabe que no debe participar en batallas prolongadas sobre temas triviales ya resueltas con personas incompetentes y sin importancia. Así como hay un tiempo para “sacudir el polvo de tus pies” y continuar, llega un momento en que debemos abandonar las controversias, y dejar que nuestros oponentes, aun enojados e insatisfechos,sigan adelante y chau. Pero tengamos cuidado con las artimañas de Satanás.

No dejemos que los falsos maestros controlen el programa del ministerio. Si ellos son capaces de mantenernos en un debate limitado y tonto sobre la veracidad de las doctrinas de la Gracia, ellos lo harán. También desprestigian a los nobles hombres de Dios de la historia, por no comprenderlos. A ellos les gusta esto. Y es esto es lo que ellos hacen. Ellos no tienen ningún ministerio realmente. Ellos ya fueron llevados cautivos por el diablo, y pasan todas sus vidas en conflictos improductivos, y ahora tratarán de que nosotros  nos hundamos con ellos.

Las caricaturas burlezcas que vienen de aquellos que no conocen la historia de la Reforma protestante, acerca de la enseña referente a doctrinas como la predestinación y la soberanía de Dios son patéticas y risorias. Al igual que el desprecio actual de los cristianos al Señorío de Cristo. En la mente prejuiciosa de estas personas está la idea de que si “atacan” y se “burlan” del Calvinismo entonces ya “demostraron” que el Calvinismo es “falso.”

Pero el hecho es que la Reforma no se basa en Calvino como fundamento teológico, sino mas bien en lo que la Biblia enseña y que los Reformadores incluyendo Calvino, y los Puritanos, y Pactantes sistematizaron en confesiones, las cuales están fundadas en el testimonio escritural. Además de muchos otros grandes pensadores cristianos contemporáneos como Withifield, Charles Spurgeon, o el célebre predicador americano John MacArthur,quien aun vive y predica actualmente, siendo pastor,orador, y escritor en E.U.

Los americanos, se han olvidado del nombre de Jesús, han rechazado su nombre, su autoridad y su Ley. Por lo tanto, el juicio de Dios es inevitable. Y en los tiempos dificles que se vienen, es muy posble que millones de evangélicos renuncien a su fe. Miles de ministerios finalizarán. Los medios de comunicación cristianos serán reducidos, si no eliminados. Muchas escuelas cristianas irán en rápido declive… el fin del evangelicalismo tal como lo conocemos quizas esté mucho mas cerca de lo que imaginemos.

También pienso que podríamos vaticinar la apostasía de muchos que hoy se consideran evangélicos dado que hay mucho cristianismo nominal. También se perfila seguramente, el cierre de organizaciones eclesiásticas y paraeclesiásticas por medio de las cuales los evangélicos sirven a Dios, a la Iglesia y la sociedad, y la limitación (oficialmente impuesta, suponemos) de la comunicación del evangelio y los valores cristianos, y el menoscabo de la educación cristiana; en suma, un escenario escatológico de desaparición de las Iglesias Evangélicas, en Estados Unidos.

Seguramente, una realidad que más de un recalcitrante, ateo y enemigo del cristianismo saludaría alborozado, tal vez hasta descorchando botellas de champagne para festejar; pero una realidad calamitosa para todos aquellos que vemos en el cristianismo evangélico la forma de predicar y vivir la fe en Jesucristo, llevando al mundo la luz espiritual que se encendió hace veinte siglos en Palestina.

Recordemos, que los romanos fueron poderosos en su época, pero fueron los cristianos perseguidos, que eran hombres con una esperanza viva en Jesucristo, quienes los sobrevivieron y finalmente los conquistaron a ellos. Una vez más estamos rodeados por una generación de jóvenes y viejos “romanos” lo suficientemente poderosos y nuevamente vemos que son una mayoría, pero la verdad tambien es que esots “viejos romanos”, están en este mundo sin Dios y sin esperanza.Pero tratemos de ser optimistas.Y confiemos en El, que aunque el panorama se muestre desolador, Dios ha prometido que la iglesia no sera destruida del todo.Siempre permanecera un remanente fiel,escogida por Gracia, aunque tenga poca fuerza espiritual para proclamar a Cristo en voz alta.

Esta era, es la de Iglesia. Dios basta,pero resulta que El se ha humillado, haciéndose hombre, y ahora, gobierna conjuntamente la Iglesia, en la tierra. Hasta que Cristo no regrese y separe las ovejas de los corderos. Cuando la iglesia pierde la sal, y pierde la luz, Jesús dijo que ya no servía mas que para ser hollada.

Los cristianos no somos semidioses.Es bueno ser optimistas. Pero en esta era, el bien nunca triunfará completamente. Dios es soberano, El gobierna al mundo,pero El esta llevándolo a su propósito final, no a nuestro triunfalismo exitista.Su propósito final es juzgar las naciones por su apostasía y rechazo al Salvador. Los cristianos de la “iglesia verdadera'( que solo Dios sabe quienes la conforman), quizás no triunfen humanamente hablando, pero tienen sus laureles en la próxima vida. Esto es promesa de Dios.

Juan Huss, en el siglo XIII,quiso reformar la iglesia en Checoslovaquia y le costó la vida,fue a la hoguera. Lo mismo los valdenes en el año 1000,tuvieron que escapar por todos lados en Italia, para protegerse de las persecuciones. Luteroy Calvino también tuvieron sus problemas en la época. La Reforma tardó mas de 150 años en acomodarse y eso que en algunos lados como en alemania surgieron grupos anabaptistas milenaristas que procuraban una reforma mas radical y los luteranos los persiguieron a muerte.

Si Dios quiere, se hace, si Dios no quiere,no se hace. En el plan de Dios, no está el restaurar completamente ninguna institución. Su plan es el testimonio de la Iglesia cristiana, que averguenza al mundo y al demonio.Y al final de los tiempos, Dios mostrará Su Iglesia y condenará a los impios. Su iglesia reinará y los impios serán juzgados y condenados en el infierno, junto a los demonios y angeles caidos.

Charles Caleb Colton, dijo que “El mayor amigo de la verdad es el tiempo; su más encarnizado enemigo, el prejuicio.”.  Cristo viene pronto.No hay tiempo de mucha palabreria, en serio,aunque suene fanático, apocaliptico, pero hay que predicar de Cristo, lo mas que podamos mientras sea aun de dia,ya que la noche avanza y llega pronto.Ya viene pronto el invierno,no solo en Argentina, Estados Unidos, sino tambien en el mundo entero.

Tratemos de ser fieles a Dios, sin prejuicios,tratando de entender la biblia,como Dios ha obrado en otras épocas, El no cambia.La historia se repite hasta que llegue el fin de esta era cristiana.Y Dios responde de manera similiar.El no cambia.Este es un atributo de Dios.El tiene misericordia de quien El quiere, y a quien El quiere, le endurece el corazón. Lo hizo con faraón y Moisés, con los fariseos y Jesús, luego los apóstoles y con todos los que han sido files a Dios.

Pablo era un hombre de profundas convicciones cristianas. El predicaba la  cruz, aun siendo el judio y sabiendo que este  tipo de pena capital era locura tanto para judíos, giegos como romanos. La elección que hemos hecho los cristianos de la cruz como símbolo de nuestra fe resulta más que sorprendente todavía, cuando recordamos el horror con que se consideraba la crucificción en el mundo antiguo. La ‘palabra de la cruz’ que predicaba Pablo constituía para muchos de sus oyentes un motivo de tropiezo y, más todavía, una locura  (1 Cor. 1:18,23). [14]

En su libro Historia de los Bautistas, Robert G. Torbet escribió acerca del compromiso del creyente con Las Escrituras:

“Se ha observado que los bautistas en un alto grado y más que cualquier otro grupo, han reforzado las protestas del Protestantismo Evangélico contra el tradicionalismo. Los bautistas han hecho ver que son testigos fieles de la supremacía de las Sagradas Escrituras, que la Biblia es el único libro de fe y práctica que debe regular la vida cristiana. Así se demuestra en la historia de la iglesia, en donde grupos pequeños se dieron la tarea de ser fuertes en sus bases y en la enseñanza bíblica, a através de líderes como Pedro Waldo, John Wycliffe y John Huss, quienes desafiaron prácticas no bíblicas, como las misas para los muertos, ofrecer indulgencias por pecados que no se han cometido, formar peregrinaciones, adorar y buscar mediación de los santos. También rechazaron el desmedido énfasis del ritualismo. Para su propio dolor, ellos fueron perseguidos muy cruelmente por la iglesia que aceptaba el principio de la tradición opuestos a la autoridad de Las Escrituras”. [19]

¿Cómo podría una persona en su sano juicio adorar a un hombre que había sido condenado como criminal, y sometido a la forma más humillante de ejecución?, se pregunta en forma retórica John Stott. Esta combinación de muerte, crimen y vergüenza lo excluía de toda posibilidad de merecer respeto, y mucho menos adoración.[15] Como dijo Paul Washer, “La señal de una genuina obra de Dios en tu vida es que empiezas a odiar el pecado que antes amabas y amar la justicia que antes ignorabas”. Pero voy a dejar que cada uno reflexione en qué medida todo esto se aplica a nuestra realidad evangélica hoy.

En un sentido real, los bautistas son “la gente del libro”. Cuando tenemos necesidad de una respuesta, nosotros la buscamos y la encontramos en la Biblia, ya sea que tenga que ver con la iglesia, el ministerio o hacer las cosas a la manera de Dios. Lo mismo en lo que concierne a la manera en que debemos conducirnos. Sin negar la importancia de la tradición, nosotros siempre hemos tomado la Biblia como el libro en materia de fe y práctica.[16]

Las convicciones son importantes,claro que si.Lideres cristianos, como Conrad Grebel y Feliz Manz, morirían en 1527 en Suiza por su fe biblica sobre el bautismo.[21]

Sin duda, John Smyth era un hombre de fuertes convicciones. En un principio, Smyth, estuvo estrechamente alineado con los puntos de vista de la Iglesia Anglicana, pero con el tiempo aquellos puntos de vista fueron cambiando, al ir estudiando la Biblia.La enciclopedia Wikipedia, aporta tres datos biograficos interesantes acerca  de la vida de este ministro “bautista” [20]

a) En primer lugar, Smyth, insistió en que la adoración debe ser del corazón y que cualquier forma de adoración, que se lea en un libro, no es más que una invención del hombre pecador. Este rechazo de la Liturgia, sigue siendo fuerte entre muchos bautistas, aún hoy. La oración, el canto y la predicación tiene que ser completamente espontánea, en otras palabras que no sea regida por un libro litúrgico. Esta idea surgió de la creencia de que la adoración debe ser guiada por el Espíritu Santo.

b) En segundo lugar, Smyth, reinstauró el esquema primitivo de oficios de la iglesia, los cuales son el Pastor y el Diácono. Esto en contraste con la Iglesia Católica con sus oficios de Obispo, Sacerdote y Diácono y el sistema de los Protestantes Reformados con sus Pastores-Ancianos, Ancianos-Laicos y Diáconos.

c) El bautismo de Smyth: En tercer lugar, y tras haber estudiado las Escrituras, los bautistas que habían sido bautizados cuando niños, se dieron cuenta que debían ser bautizados nuevamente. Como no había ningún otro ministro para administrar el bautismo, Smyth se bautizó a si mismo (por eso se le dice “The Se-Baptist”, de la palabra latina “Se”, que significa Si mismo) y luego procedió a bautizar a su congregación. A pesar de esta opinión generalizada, el Dr. John Clifford, citado en la “General Baptist Magazine”, (Londres, Júlio de 1879, vol. 81), registra lo siguiente con fecha de 24 de Márzo de 1606:

“…esta noche, a medianoche, el anciano John Morton bautizó a John Smyth, Vicario de Gainsborough, en el río Don. Estaba tan oscuro que nos vimos obligados a tener luces de antorcha. El anciano Brewster oró, el señor Smyth hizo una buena confesión, se fue a Epworth con sus ropas empapadas, pero no sufrió ningún daño. La distancía era de más de dos millas. Todos nuestros amigos estaban presentes. Al Dios Trino sea la alabanza…”

Dios le bendiga.

Notas

[0] 11/04/2013, Joana Ortega Raya cit en http://www.lupaprotestante.com/lp/blog/las-religiones-en-la-sociedad-posindustrial-relativismos-integrismos-y-collage/

[1] http://www.a7.com.mx/pulso/internacional/19512-george-w-bush-inaugura-su-biblioteca-presidencial.html

[2] http://www.a7.com.mx/pulso/internacional/19512-george-w-bush-inaugura-su-biblioteca-presidencial.html

[3] http://www.noticiacristiana.com/sociedad/2013/04/aparecen-citas-biblicas-en-las-armas-de-los-soldados-estadounidenses.html y http://www.noticiacristiana.com/sociedad/iglesiaestado/2010/01/estados-unidos-borrara-citas-biblicas-incluidas-en-su-armamento-durante-30-anos.html

[4] El principio y la fuente formales del sistema teológico de Calvino se resume en la frase latina Sola Scriptura (únicamente las Escrituras).y como cite de Calvino,”el cristiano necesita abrir sus oídos a toda doctrina que Dios le dirija”  Inst., III, xxi, 3 cit en libro electronico, Juan Calvino profeta contemporáneo,op. cit. pag.17

[5] http://www.asteriscos.tv/noticia-45739.html

[6] Y cuales son los nombres de Jesús en los Libros de la Biblia ? Vemos que Jesús,en la Biblia, se nos  revela como

  • 1) En Génesis, El es el Creador.
  • 2) En Éxodo, El es el Redentor.
  • 3) En Levítico, El es su Santificación.
  • 4) En Números, El es su Guía.
  • 5) En Deuteronomio, El es su Maestro.
  • 6) En Josué, El es el Conquistador poderoso.
  • 7) En Jueces, El es nuestro Libertador.
  • 8) En Rut, El es su Pariente Redentor.
  • 9) En 1 Samuel, El es el Descendiente de Isaí.
  • 10) En 2 Samuel, El es el Hijo de David.
  • 11 y 12) En 1 y 2 Reyes, El es el Rey de Reyes.
  • 13 y 14) En 1 y 2 Crónicas, El es su Sumo Sacerdote intercesor.
  • 15) En Esdras, El es su Templo reconstruido.
  • 16) En Nehemías, El es su Muro poderoso.
  • 17) En Ester, El es nuestro Protector.
  • 18) En Job, El es el Redentor vivo.
  • 19) En Salmos, El es su Canción.
  • 20) En Proverbios, El es su Sabiduría.
  • 21) En Eclesiastés, El es su Propósito.
  • 22) En Cantares, El es su Amante.
  • 23) En Isaías, El es el Príncipe de paz.
  • 24) En Jeremías, El es su Bálsamo de Gilgal.
  • 25) En Lamentaciones, El es el Fiel.
  • 26) En Ezequiel, El es su Rueda en medio de una rueda.
  • 27) En Daniel, El es el Eterno.
  • 28) En Oseas, El es su Amante fiel.
  • 29) En Joel, El es su Refugio.
  • 30) En Amós, El es el Esposo.
  • 31) En Abadías, El es Señor del Reino.
  • 32) En Jonás, El es su Salvación.
  • 33) En Miqueas, El es el Juez.
  • 34) En Nahum, El es el Dios celoso.
  • 35) En Habacuc, El es el Santo.
  • 36) En Sofonías, El es el Testigo.
  • 37) En Hageo, El Derroca a los enemigos
  • 38) En Zacarías, El es Jehová de los Ejércitos.
  • 39) En Malaquías, El Viene a la tierra.

Total  = (39) en el A.T

  • 1) En San Mateo, El es Rey de los judíos.
  • 2) En San Marcos, El es el Rey-Siervo.
  • 3) En San Lucas, El es el Hijo del Hombre.
  • 4) En San Juan, El es el Hijo de Dios.
  • 5) En Hechos, El es Salvador del mundo.
  • 6) En Romanos, El es la justicia de Dios.
  • 7) En 1 Corintios, El es la Roca que siguió a Israel.
  • 8) En 2 Corintios, El es el Triunfante.
  • 9) En Gálatas, El es su Libertad.
  • 10) En Efesios, El es la Cabeza de la Iglesia.
  • 11) En Filipenses, El es su Gozo.
  • 12) En Colosenses, El es su Plenitud.
  • 13 y 14) En 1 y 2 Tesalonicenses, El es su Esperanza.
  • 15) En 1 Timoteo, El es su Fe.
  • 16) En 2 Timoteo, El es su Estabilidad.
  • 17) En Filemón, El es su Benefactor.
  • 18) En Hebreos, El es su Perfección.
  • 19) En Santiago, El es su Fe.
  • 20) En 1 Pedro, El es su Ejemplo.
  • 21) En 2 Pedro, El es su Pureza.
  • 22) En 1 Juan, El es su Vida.
  • 23) En 2 Juan, El es su Patrón.
  • 24) En 3 Juan, El es su Motivación.
  • 25) En Judas, El es el Fundamento de su fe.
  • 26) En Apocalipsis, El es su Rey que viene.

Total = (26) en el N.T

En total,  son 66 libros, los que componen el Canon de las biblias protestantes.

[7]  Las estadísticas se usan para describir la variabilidad inherente en los datos de manera cuantitativa, y para cuantificar las relaciones entre las variables. El análisis estadístico se usa para diseñar los estudios científicos para aumentar la consistencia, medir la incertidumbre y producir series de datos robustos.Los datos científicos rara vez conducen a conclusiones absolutas. No todos los fumadores mueren de cáncer de pulmón – algunos fumadores deciden dejar de fumar, reduciendo su riesgo, otros pueden morir prematuramente de enfermedades cardiovasculares u otras, aparte del cáncer de pulmón, y puede que algunos fumadores nunca desarrollen la enfermedad. Todos los datos exhiben variabilidad, y es el rol de las estadísticas cuantificar esta variabilidad y permitirles a los científicos realizar declaraciones más exactas sobre sus datos.

Un error muy común es que las estadísticas proveen una prueba de que algo es verdadero, pero en realidad no lo hacen. En su lugar, las estadísticas proveen una medida de la probabilidad de observar un cierto resultado. Ésta es una distinción crítica. Por ejemplo, la organización American Cancer Society ha realizado varios estudios masivos sobre el cáncer en un esfuerzo de plantear sobre los riesgos de esta enfermedad en los ciudadanos de los Estados Unidos. El estudio Cancer Prevention Study I enroló apróximadamente 1 millón de personas entre 1959 y 1960, y el estudio Cancer Prevention Study II fue mayor aún, con 1.2 millones de personas en 1982.

Ambos estudios encontraron una tasa mucho mayor de cáncer de pulmón en los fumadores que en los no fumadores. Sin embargo, no todos los fumadores contrajeron cáncer de pulmón (y, en realidad, algunos no fumadores sí contrajeron cáncer de pulmón). Por consiguiente, el desarrollo del cáncer de pulmón es un evento basado en la probabilidad, no una simple relación de causa y efecto. Las técnicas estadísticas les permiten a los científicos cuantificar esta probabilidad, pasando de declaraciones como “si fuma, tiene mayores probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón” a la declaración al principio de este módulo: “la probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón es casi 20 veces mayor en los fumadores que en los no fumadores.” La cuantificación de la probabilidad de las estadísticas en un poderoso instrumento usado extensamente a través de la ciencia, pero es frecuentemente malentendido.

El campo de las estadísticas se remonta a 1654 cuando el jugador francés, Antoine Gombaud, le preguntó al renombrado matemático y filósofo Blaise Pascal cómo uno debía dividir lo que está en juego entre los jugadores, cuando un juego de azar es interrumpido prematuramente. Pascal se lo preguntó al abogado y matemático Pierre de Fermat, y a través de una serie de cartas, Pascal y Fermat concibieron un sistema matemático que no sólo contestaba la pregunta original de Gombaud, sino que además ponía los cimientos de la teoría de la probabilidad y estadística.

Desde sus raíces en los juegos de azar, la estadística se ha desarrollado en un campo de estudio que consiste en el desarrollo de métodos y pruebas usados para definir cuantitativamente la variabilidad inherente en los datos, la probabilidad de ciertos resultados y el error y la incertidumbre asociados a estos resultados (ver nuestro módulo Data: Uncertainty, Error, and Confidence). De esta manera, los métodos estadísticos son usados extensivamente a través del proceso científico, desde el diseño de las interrogantes de investigación, al análisis de datos y a la interpretación final de los datos. Los métodos estadísticos específicos que se usan, varían mucho entre las diferentes disciplinas científicas; sin embargo, las razones por las que se usan estas pruebas y técnicas son similares a través de las disciplinas. Este módulo no pretende introducir los variados conceptos y pruebas estadísticos que se usan en la ciencia. Se puede encontrar más información sobre los tests y métodos estadísticos específicos en la sección de enlaces de este módulo.[URL=http://www.visionlearning.com/library/module_viewer.php?mid=155&l=s]

[8] Mucha gente malinterpreta las declaraciones de posibilidad y probabilidad como un signo de debilidad o incertidumbre en los resultados científicos. Sin embargo, el uso de métodos estadísticos y pruebas de probabilidad en la investigación es un importante aspecto de la ciencia que fortalece y añade certidumbre a las conclusiones científicas.[URL=http://www.visionlearning.com/library/module_viewer.php?mid=155&l=s]

Sin embargo, debemos creer que Dios, de forma milagrosa, movió a Lucas a escribir valores estadísticos veraces e inerrantes,por el Espiritu Santo. Sin duda, esto es totalmente sobrenatural.Por este motivo podemos aplicar a los datos estadisticos del Lucas, el “médico amado” [11], ese pasaje biblico que dice que “la Biblia es la palabra profética mas segura.” 

Sin embargo,no todos opinan asi. “Para la mayoría de exegetas, el propósito de Lucas no era relatar las grandes gestas de apóstoles, sino el sentido de los acontecimientos más allá de los personajes y lugares concretos destacados. La omisión de algunos sucesos, como por ejemplo, la información en cuanto a la mayoría de los apóstoles, revela que Lucas no se propuso escribir una historia exacta y científica de la iglesia primitiva. Él vio un propósito teológico obrando dentro de la historia. Su tarea fue presentar los hechos históricos de tal manera que pudiera verse el propósito de Dios.”[URL=http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf].

Aun asi, la responsabilidad de demostrar  que los datos citados por Lucas, no son confiables, está los que no creen en la inerrancia de los textos biblicos.

Para otros la finalidad principal de este libro es una defensa del cristianismo. En base al énfasis de Hechos sobre las costumbres ceremoniales judías de Pablo, afirman que el propósito del libro era llevar a los lectores judíos hacia un punto de vista favorable en cuanto a la Iglesia. Otros creen que el propósito del autor fue el de presentar a la Iglesia desde un enfoque positivo ante las autoridades romanas. Si vemos históricamente cómo se trató este punto, hubo una problemática muy marcada.[URL=http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf].

[9] Grafico extraido de http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf

[10] Si recorremos todo el libro de los Hechos de los Apóstoles, línea por línea, palabra por palabra o frase por frase, no podremos encontrar dentro del propio texto quién es exactamente el autor. Aunque el libro en sí es anónimo, la tradición históricamente no duda en atribuir este escrito al autor del tercer evangelio, identificado como “Lucas, el médico amado” (Col. 4, 14; Flm. 24; 2 Tim. 4, 11), quien fuera discípulo del Apóstol Pablo.[URL=http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf]

[11] Estudios léxico – estadísticos actuales demuestran que nuestro autor no conoce de medicina más de lo que pudiera conocer cualquier hombre culto de su tiempo. Pero si tomamos en un sentido más amplio la profesión de médico o doctor, podríamos entrar ya no sólo al campo de la medicina, sino también de las Letras o del Derecho.{URL=http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf]

[12] El presidente fraancés, François Hollande, criticado por impulsar esta medida,  tomó la palabra esta tarde en el Palacio del Elíseo, para justificar su propuesta, un días después que el Parlamento francés aprobara definitivamente la unión en matrimonio de parejas del mismo sexo. Los parlamentarios de izquierda, esencialmente, aprobaron ayer el texto,  promesa electoral de Hollande que se debatió durante varios meses en el Congreso, acompañado de multitudimarias manifestaciones a favor y en contra en las calles. “El debate ha sido largo, a veces considerado como demasiado largo. Yo no lo creo”, dijo Hollande, quien afirma que “todas las opiniones son respetables” y, por tanto, hay que “respetarlas”.Queda pendiente el veredicto del Consejo Constitucional, institución ante la que la oposición conservadora ha recurrido para intentar tumbar el proyecto aprobado en el Parlamento.[URL= http://www.24horas.com.pe/internacionales/126259-presidente-frances-dice-bodas-gays-acompanan-evolucion-sociedad]

[13] http://es.wikipedia.org/wiki/Matrimonio_entre_personas_del_mismo_sexo_en_Argentina

[14] La crucifixión parece haber sido inventada por los “bárbaros” en las fronteras del mundo conocido, y adoptada luego tanto por los griegos como por los romanos. Probablemente sea el método más cruel de ejecución jamás practicado, porque demora deliberadamente la muerte hasta haber infligido la máxima tortura posible. La víctima podía padecer durante días antes de morir. Cuando la adoptaron los romanos, la reservaron para los criminales declarados culpables de asesinato, rebelión o robo a mano armada. No se aplicaba a cmdadanos romanos sino a esclavos, extranjeros, o cualquier otro considerado indigno de ser tenido por persona. Por eso los judíos se indignaron grandemente cuando el general romano Varo crucificó año mil judíos en el año 4 a.c., y cuando el general Tito, durante el sitio de Jerusalén, crucificó a tantos fugitivos de la ciudad que no
podia hallarse espacio “para las cruces, ni cruces para los cuerpos”.  Los ciudadanos romanos estaban eximidos de la crucifixión, excepto en casos extremos de traición. En uno de sus discursos, Cicerón la condenó como “un castigo sumamente cruel y vergonzante’ Poco después declaró: ”Atar a un ciudadano romano es un crimen, flagelarlo es una abominación, matarlo es casi un acto de asesinato; crucificarlo es oo’ ¿qué diré? No hay una palabra adecuada para describir una acción tan horrible.”

Cicerón fue aun más explícito en la exitosa defensa que hizo del anciano senador Gayo Rabirio, que había sido acusado de asesinato: “La sola palabra ‘cruz’ no debería figurar en el léxico del ciudadano romano; más aun, debería ser desterrada de sus pensamientos, sus ojos y sus oídos. Es indigno de un ciudadano romano y de un hombre libre no sólo soportar los procedimientos propios de la crucifixión sino también el verse
expuesto a ellos, a la expectativa, incluso a la sola mención del hecho. Los judíos también contemplaban la crucifixión con horror, aunque por una razón diferente. No hacían diferencia entre un ‘árbol’ y una ‘cruz’, y por lo mismo tampoco entre un ahorcamiento y una cruciftxión. Por lo tanto, aplicaban automáticamente a los criminales cruciftcados la temible declaración que contenía la ley: ‘Maldito por Dios es el colgado’ en un ‘madero’ (literalmente, ‘árbol’; Deut. 1.23). Para los judíos era inaceptable que el Mesías de Dios pudiera morir sometido a esa maldición, colgado de un árbol. Como le expresó el judío Trifón al apologista cristiano Justino, que entabló un diálogo con él: “Sobre esto me siento sumamente incrédulo”

De modo que los oponentes del cristianismo, ya fuesen de trasfondo romano, judío, o ambos, no perdían oportunidad de ridiculizar el hecho de que el ungido de Dios y Salvador de la humanidad había terminado su vida sobre una cruz. La sola idea resultaba absurda. Esto lo ilustra bien un graftto del siglo II descubierto en el monte Palatino en Roma, en el muro de una casa que según algunos entendidos fue usada como escuela para los pajes de la corte imperial. Es la representación más antigua que tenemos de la crucifixión, y se trata de una caricatura. El tosco dibujo muestra, extendido sobre una cruz, la figura de un hombre con cabeza de asno. A la izquierda se encuentra otro hombre, con un brazo levantado en actitud de adoración. Garabateadas al pie del dibujo se encuentran las palabras ALEXAMENOS CEBETE (vale decir sebete) THEON, ”Alexamenos adora a Dios”. La caricatura se encuentra ahora en el Museo Kircherian, en Roma. Cualquiera sea el origen de la acusación de que adoraban asnos (de lo que se acusaba tanto a judíos como a cristianos), lo que se ridiculizaba en este caso era la sola idea de adorar a un hombre crucificado. Se puede percibir la misma actitud de burla en Luciano de Samosata, el escritor satírico pagano del siglo 11. En su obra Sobre la muerte de Peregrino (un converso cristiano imaginario al que muestra como un charlatán), Samosata satiriza a los cnstlanos por adorar al propio sofista crucificado y vivir sometidos a sus leyes (p. 15).Libro electrónico Jhon Stott, “La cruz de Cristo”,pag. 28-29,ed. Certeza.

[15] Libro electrónico Jhon Stott, “La cruz de Cristo”,pag. 28-29,ed. Certeza

[16] 17][18] http://www.abhms.org/resources/church_life_leadership/wcll-107e_ABHeritage.pdf

[19] https://elteologillo.wordpress.com/2013/04/02/alianza-evangelica-mundial-ofrece-al-papa-catolico-colaboracion-pese-a-las-diferencias/

[20] Historia de los Bautistas, escrito por Robert G. Torbet, Valley Forge, Judson Press, 1973, P. 513 – En Inglés.cit en http://www.abhms.org/resources/church_life_leadership/wcll-107e_ABHeritage.pdf

[21] Jose Luis Martinez, 504 ilustraciones preferidas, pag.267,ed.CBP.

Otras fuentes:

Descargar en formato electrónico PDF