Los cristianos: ¿debemos ser personas tolerantes o intolerantes? parte VIII


Los cristianos: ¿debemos ser personas tolerantes o intolerantes?

parte VIII

Por Paulo Arieu

Rembrandt[1].La discusion entre San Pedro y San Pablo

En la epístola a los Gálatas capítulo 2, vemos otro caso de intolerancia justificada: Pablo enfrenta a Pedro por su hipocresía judaizante. Sin dudas, Pablo actuó intolerantemente, pero tenía una gran razón para actuar asi. Pero ¿quienes eran los judaizantes? Rzancarrera, un teólogo católico, explica acerca de estos grupos  comentando quienes eran, de donde provenían y en que creían:

Parece que se trata de cristianos adeptos a una práctica judía exagerada o estricta que los separaba de los cristianos moderados, representados por apóstoles tales como Pedro, Pablo e incluso Santiago. Se ha llegado a pensar que eran de origen fariseo, pues preconizaban la circuncisión a veces. Habría que relacionarlos al parecer con los falsos maestros de la vecina Colosas, los cuales propugnaron la veneración de los espíritus elementales del mundo (Gal 4:3.9; Col 2:8,20) y la observancia de días, meses, estaciones y años (Gal. 14:10; Col 2:16). Los judaizantes gálatas no sostenían, según parece la observancia de toda la ley de Moisés, sino la adopción de ciertas prácticas judías. Pablo rechazaba sus demandas a favor de la circuncisión, la celebración de fiestas especiales (judías) y la veneración de los ángeles o espíritus. El Apóstol afirma que el hecho de someter al hombre a la circuncisión le obliga a observar toda la Ley (5:2-3). Es difícil afirmar si ellos conocían la decisión del concilio de Jerusalén sobre la circuncisión (Hech 15:1-12). No obstante, conviene advertir que Pablo les cita el concilio. Se observa una relación con el transfondo esénico y de Qumrán.[0]

Cual era el objetivo principal de estos grupos? Según este teólogo católico

El objetivo fundamental de este grupo es que los gálatas se hagan circuncidar (6:13). Ninguna otra carta concede tanta importancia a este problema. La argumentación de los judaizantes es muy simple: Abrahán recibió la ley de la circuncisión como signo de la alianza para siempre entre Dios y sus descendientes (Gn. 17:9-14). Solo los circuncisos pueden pretender la herencia de Abrahán. La predicación sobre la circuncisión supone la creencia en el valor definitivo de la alianza del Sinaí. Tal es el punto de vista normal del judaísmo.[1]

El comentarista biblico William Hendriksen explica acerca del caracter hipócrita de los judaizantes diciendo que ellos no respetaron la decision del Concilio de Jerusalen:

Pero los judaizantes no iban a rendirse así no más. Siguieron a Pablo pisándole los talones, a fin de destruir los resultados de su trabajo. En Antioquía fueron culpables en parte por la conducta reprochable de Pedro (Gá. 2:11, 12). Recorrieron Galacia insistiendo que los gentiles fuesen circuncidados como un medio de salvación (Gá. 5:2, 3; 6:12). No negaban la necesidad de la fe en Cristo, pero proclamaban fuertemente que la circuncisión y otros requerimientos adicionales también eran necesarios (4:9, 10). Sin embargo, con una asombrosa inconsistencia, no insistieron en la obediencia a toda la ley (5:3). Con el fin de reforzar su causa, trataron de levantar sospechas en cuanto a Pablo. Trataron de desacreditarlo, afirmando que su apostolado no era de Dios sino de los hombres, y que por eso su evangelio era de segunda mano (Gá. 1:1; cf. 1 Co. 9:1ss); que sólo trataba de ganarse el favor de los hombres (Gá. 1:10), y que cuando le convenía, él mismo predicaba la circuncisión (5:11). Pablo sabía que estos alborotadores sólo eran cristianos nominales. Eran hipócritas e inconsistentes, porque mientras trataban de forzar a otros a observar la ley, ellos mismos fallaban al no cumplirla (Gál. 6:13). Su meta era: a. evitar la persecución por parte de los judíos, y b. a causa de su ambición personal, gloriarse en la carne de sus seguidores; es decir, poder señalar con orgullo, que debido a sus (las de los judaizantes) exhortaciones apremiantes, los gentiles habían recibido la circuncisión (4:17; 6:13).[2]

William Barclay comenta que

Debemos recordar el exclusivismo rígido de los judíos más fanáticos. Se consideraban el pueblo escogido de tal manera que implicaba el rechazo de todos los demás. «El Señor es misericordioso y lleno de gracia. Pero lo es solamente con los israelitas; a las otras naciones las aterra.» «Los gentiles son como estopa o paja que se quema, o como las motas que dispersa el viento.» «Si un hombre se arrepiente, Dios le acepta; pero eso se aplica solamente a Israel, y no a los gentiles.» «Ama a todos, pero odia a los herejes.» Este exclusivismo entraba en la vida diaria. Un judío estricto tenía prohibido hasta tener una relación comercial con un gentil; no debía hacer un viaje con un gentil; no debía ni dar hospitalidad ni aceptarla de un gentil.[3]

Leemos en el libro de Gálatas, que el apostol Pablo exhortó al apostol Pedro dado que su conducta era de reprochar y ponía en peligro el futuro del cristianismo.

Pero cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarlo cara a cara, porque él estaba muy equivocado en lo que hacía.  Cuando llegó por primera vez, Pedro comía con los creyentes gentiles, quienes no estaban circuncidados; pero después, cuando llegaron algunos amigos de Santiago, Pedro no quiso comer más con esos gentiles. Tenía miedo a la crítica de los que insistían en la necesidad de la circuncisión.  Como resultado, otros creyentes judíos imitaron la hipocresía de Pedro, e incluso Bernabé se dejó llevar por esa hipocresía. Cuando vi que ellos no seguían la verdad del mensaje del evangelio, le dije a Pedro delante de todos los demás: «Si tú, que eres judío de nacimiento, dejaste a un lado las leyes judías y vives como un gentil, ¿por qué ahora tratas de obligar a estos gentiles a seguir las tradiciones judías? »Tú y yo somos judíos de nacimiento, no somos “pecadores” como los gentiles. Sin embargo, sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo y no por la obediencia a la ley. Y nosotros hemos creído en Cristo Jesús para poder ser declarados justos ante Dios por causa de nuestra fe en Cristo y no porque hayamos obedecido la ley. Pues nadie jamás será declarado justo ante Dios mediante la obediencia a la ley». Pero supongamos que intentamos ser declarados justos ante Dios por medio de la fe en Cristo y luego se nos declara culpables por haber abandonado la ley. ¿Acaso esto quiere decir que Cristo nos ha llevado al pecado? ¡Por supuesto que no! (Gálatas 2:11-17 NTV).

En un momento inicial, Pedro no había tenido problemas en aceptar en igualdad de condiciones, a los cristianos de origen gentil. Incluso, el había aceptado comer con ellos a pesar de que los gentiles no guardaban los preceptos de la ley de Moisés (relacionado con los alimentos) (Ver Gálatas 2:11-12). De esa manera, Pedro seguía fundamentalmente las conclusiones a las que había llegado cuando se produjo la conversión del centurión Cornelio (Ver Hechos 10) y mantenía el principio que consistía en creer que la salvación derivaba de la fe en el mesías Jesús y no por cumplir la ley mosaica. Este era un principio que también era defendido por Pablo y Bernabé.

Sin embargo, se produjo una circunstancia que cambió el panorama:

  • “pero después que vinieron, dio marcha atrás (Pedro) y se apartó, porque tenía temor de los de la circuncisión. Y en su simulación participaron también los demás judíos, de manera que incluso Bernabé se vio arrastrado por su hipocresía” (2:12-13).

En otras palabras, Pedro había cedido en un momento determinado a las presiones de algunos judeo-cristianos y había abandonado la práctica de comer con los cristianos gentiles por temor a las críticas de los judaizantes. Esta conducta es calificada por Pablo como una conducta hipócrita. La reacción de Pablo ante ese comportamiento había sido tremenda:

  • “… cuando vi que no caminaban correctamente de acuerdo con la verdad del evangelio dije a Pedro delante de todos: ¿porqué obligas a los gentiles a judaizar cuando tu, pese a ser judío, vives como los gentiles y no como un judío? Nosotros, que hemos nacido judíos, y no somos pecadores gentiles, sabemos que el hombre no es justificado por las obras de la ley sino por la fe en Jesús el mesías y hemos creido asimismo en Jesús el mesías a fin de ser justificados por la fe en el mesías y no por las obras de la ley ya que por las obras de la ley nadie será justificado” (Gálatas 2:14-16).

Pablo había acusado a Pedro por actuar con hipocresía, desvirtuando asi el mensaje del Evangelio. Para Pablo, era obvio que la justificación no procedía de cumplir las obras de la ley sino, por el contrario, de creer en Jesús el Mesías. Por esta razón, el someter a los gentiles a un comportamiento judaico contribuiría a que ellos pensaran que su salvación podía derivar de su obediencia a la Ley mosaica y no como producto de la obra que realizó Jesús en la cruz del Calvario.

William Barclay también comenta que dificil era la convivencia armoniosa entre judíos y cristianos. El cristianismo había traído la paz entre ambas etnias (ver Efesios 2:14), pero esta situación que estaba provocandose destruía tambien esa paz entre ambos grupos.

Aquí en Antioquía surgió un problema tremendo: en vista de todo esto, ¿podían sentarse juntos los judíos y los gentiles en una comida congregacional? Si se cumplía la ley antigua, está claro que era imposible. Pedro vino a Antioquía, y, en un principio, apartándose de los antiguos tabúes en la gloria de la nueva fe, participaba de la comida en común entre judíos y gentiles. Entonces llegaron algunos de Jerusalén que eran del bando judío tradicionalista. Usaban el nombre de Santiago, aunque seguramente no representaban su punto de vista, y se metieron tanto con Pedro que acabó por retirarse de la comida congregacional. Los otros judíos se retiraron también con él, y por último hasta Bemabé se vio implicado en esta secesión.[4]

Fue entonces cuando Pablo habló con toda la intensidad de que era capaz su naturaleza apasionada, porque vio claramente algunas cosas, según explica Barclay [5]:

a) Una iglesia deja de ser cristiana cuando hace discriminación de clases. En la presencia de Dios, una persona no es judía ni gentil, noble ni plebeya, rica ni pobre; es un pecador por quien Cristo murió. Si las personas comparten una común filiación, también tienen que ser hermanas.
b) Pablo vio que esa acción intensa era necesaria para contrarrestar la escisión que había tenido lugar. No esperó; intervino. No influía en él el hecho de que estuviera en ello el nombre y la conducta de Pedro. Era algo malo, y eso era todo lo que le importaba a Pablo. Un nombre famoso no puede nunca justificar una acción infame. La acción de Pablo nos da un ejemplo gráfico de cómo un hombre fuerte en su firmeza puede poner en jaque una desviación del curso correcto antes de que se convierta en una criada.

San Agustín en su carta (carta LXXXII –CXVI-22) a San Jerónimo comenta:

“Administrador fiel, el apóstol Pablo, sin duda alguna nos ofrece fe en lo que escribe, pues es administrador de la verdad, no de la falsedad. Y, por lo tanto, verdad dice cuando escribió sobre que vio al apóstol Pedro no marchar según la verdad del Evangelio y que le resistió en su cara porque forzaba a los gentiles a judaizar: Y Pedro mismo recibió con la santa y benigna dulzura de la humildad, lo que fue dicho útilmente y con la libertad de la caridad de Pablo: raro y santo ejemplo que da a la posteridad, para que no desdeñen ser corregidos por los menos ancianos si se apartasen de la recta senda. Y Pablo, para que aún los menos ancianos tengan la intrepidez de resistir a los mayores en defensa de la verdad evangélica, salva la caridad fraterna. Ciertamente, es mejor no desviarse en nada del camino que torcerlo hacia algún lado; pero mucho más admirable y laudable es recibir de buena gana al que corrige, que audazmente corregir al que se desvía. Pablo debe ser alabado por su justa libertad, y Pedro por su santa humildad” [6]

Según la opinión de Santo Tomás de Aquino

«parece que Pedro fue culpable de un escándalo activo» (Suma Teológica, III, q. 103, a. 4, ad 2); mas el doctor Angélico especifica que Pedro cometió un pecado venial de fragilidad, no deliberado (cf. Quest. disput., De Veritate, q. 24, a. 9; Quest. disput.,De malo, q. 7, a. 7, ad 8um), por una prudencia excesiva al no querer contrariar a los judíos conversos al cristianismo.

La bronca de Pablo era, además, porque con esa actitud de Pedro, se borraba lo decidido en aquel histórico concilio de Jerusalen (ver Hechos 15 y Gálatas 2:1-10). William Hendriksen explica que

En la reunión del concilio general los judaizantes se aprovecharon de la oportunidad para defender su posición (Hch. 15:5). Sin embargo, después de haberse dado un tiempo adecuado para esta “discusión”, Pedro se levantó, y con palabras muy oportunas defendió la completa igualdad entre judío y gentil: Dios no hizo ninguna diferencia entre ellos y nosotros”. Pedro señala que el camino de la salvación es el mismo para judíos y gentiles (15:7–11). Después de una pausa respetuosa, Pablo y Bernabé se pusieron en pie y relataron a la asamblea las extraordinarias bendiciones que Dios había derramado sobre los gentiles, “las señales y maravillas” con que El había colocado su sello de aprobación sobre la obra de sus embajadores (15:12). Después Jacobo dio su opinión. Movido por el hecho de que lo que había acontecido en el mundo gentil era el cumplimiento evidente de la profecía (Am. 9:11, 12), dijo: “Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios”. Sin dañar en ninguna forma la doctrina de la justificación por la sola fe, sin las obras de la ley, Jacobo, quien era un hombre muy práctico, sugirió que se adoptara cierta reglamentación que, en este período de transición, haría posible que judíos y gentiles viviesen juntos en armonía y paz (Hch. 15:20, 21). [7]

Tambien Hendriksen explica que

Los apóstoles y los ancianos, juntos con “toda la iglesia”, llegaron a un acuerdo general y decidieron colocar su decisión en un decreto escrito, algo como una carta constitucional de la libertad, la que debía ser enviada a Antioquía por mano de Pablo, Bernabé y otros dos líderes (15:22–29). La llegada de estos hombres y el mensaje que traían produjo regocijo general (15:31). La decisión de esta conferencia fue comunicada a Antioquía, Siria y Cilicia (15:23), y también a las ciudades de Galacia del sur (16:1–4). “Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día” (16:5). [8]

Dos palabras importantes a tener en cuenta:

1) “Resistir”, del latín “re-sistere”, permanecer firme… o estable, sin dejarse tumbar, ante alguien o algo que se nos opone; hacer un esfuerzo contrario que permita oponerse a la acción de alguien o de algo (Nuovo Zingarelli, Vocabulario della lingua italiana).
2) “Reprensible”, del latín “re-prehendere”, digno de ser reprendido, reprobado, corregido, desaprobado, criticado, reconvenido a fuer de erróneo (Nuovo Zingarelli, ivi). «La frase “se había hecho reprensible” (de la Vulgata) la traducen algunos exégetas como (…) esta otra: “se había puesto de parte del error”.

Tertuliano había definido el fallo o el error de Pedro, como “yerro de conducta, no de doctrina” (De praescriptione haereticorum, XXIII)» (G. Ricciotti, Las epístolas de San Pablo, Roma, ed. Coletti, 1949, 3 ª edición, pp. 227-228). Pero si bien es verdad que no fue un error de doctrina cristológico, sino de actitud (un pecado ético) y un atentando en contra de las doctrinas de la Gracia, que predicaba el apostol Pablo, no por esto debemos estar de acuerdo con Tertuliano, quien no parece comprender o minimiza la importancia de las “Doctrinas de la Gracia”. De todo esto que sucedió, es que se deduce y se comprende la severidad de Pablo en su exhortación.

En conclusión, Pedro pecó de manera extraña siendo que el era un hombre tan lleno del Espíritu del Señor. Según la opinión de algunos teólogos como Tertuliano, Pedro pecó sólo levemente (venialmente y con un pecado venial de fragilidad). Sin embargo, vemos que su pecado fue grave porque de haber prosperado su actitud, habría destruído la enseñanza bíblica de la salvación por gracia (ver Efesios 2:8-9): y hoy en día, posiblemente, el cristianismo sería tan solo una secta mas del judaísmo. Mas el apostol Pablo le resistió en público por su actitud hipócrita (Gálatas 2:11). Lo positivo de todo esto esa situación fue que las doctrinas de la Gracia no sucumbieron y el cristianismo siguió su curso. También es positivo el hecho que Pedro fue lo bastante humilde como para corregir su error conductual, el que habría podido favorecer el error doctrinal de los judaizantes, quienes como ya he citado al principio de este artículo, querían someter a los gentiles a las prescripciones mosaicas. No se puede negar la resistencia de Pablo a Pedro ya que consta en la revelación divina: “Pero cuando Céfas fue a Antioquía, en su misma cara le resistí, porque se había hecho reprensible, (…) delante de todos” (Galatas 2:11,14).

Santo Tomás de Aquino se pregunta, y con razón, si es más de admirar el coraje de San Pablo o la humildad de Pedro, que se aguantó la reprensión sin protestar ni rebelarse contra el cuestionamiento de Pablo ni se la agarró contra el Señor. Si, es verdad, Pablo fue intolerante con Pedro ya que este era tolerante con los judaizantes. Y esto era una actitud que podría haber hecho mucho daño a la fe cristiana. Pedro se mereció la reprensión pública del apostol Pablo. Su exhortación, como hemos citado es completamente justificable. La actitud del apostol Pablo en dirección a Pedro es fruto de una santa intolerancia. Los cristianos debemos ser personas tolerantes, claro que si, pero con este pasaje queda demostrado que la tolerancia tiene un límite. Pasar de ese límite puede significar poner en riesgo el futuro del cristianismo, como hubiese sucedido si Pablo no exhorta a Pedro. Pero tambien es verdad que Pedro actuó con humildad en respuesta a la controversia suscitada con Pablo.

Como escribió el apostol Pablo

  • “Pero en cuanto a mí, lejos esté gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo”, palabras de Pablo (Galatas 6:14).

Y como también dijo nuestro Señor Jesucristo a los judíos fariseos, acerca de la hipocrecía: 

  • Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. (Marcos 7:6)

Dios lo bendiga mucho.

Notas

[0] https://rsanzcarrera2.wordpress.com/2008/06/11/%C2%BFquienes-son-los-judaizantes-de-las-comunidades-galatas/

[1] Ibid

[2] Hendriksen,W. (2005). COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO Exposición de Gálatas. Libros Desafio. Grand Rapids. MI., EE.UU.  p.27-28

[3] Barclay, William. COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO -Tomo 10-  Gálatas y Efesios.

[4] Ibid

[5] Ibid

[6] http://www.catolicidad.com/2009/07/la-reprension-de-san-pablo-al-primer_10.html

[7] Hendriksen,W. (2005). COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO Exposición de Gálatas. Libros Desafio. Grand Rapids. MI., EE.UU.  p.27-28

[8] Hendriksen,W. (2005). COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO Exposición de Gálatas. Libros Desafio. Grand Rapids. MI., EE.UU.  p.27-28

Pablo: ¿un militante misógino?


Pablo: ¿un militante misógino?
Teoría de Género y Relectura Bíblica
Irene Foulkes

Pablo

Consejo Latinoamericano de Iglesias – Conselho Latino-americano de Igrejas.

Con base en una discusión de la teoría de género, este estudio define un privilegio epistemológico de las mujeres, que surge de su mayor socialización en el área de relaciones interpersonales. Luego de examinar las relaciones de Pablo con amigas y colegas mujeres, se analiza algunos textos sobre la mujer, privilegiando esta praxis concreta como criterio hermenéutico en la definición del carácter de Pablo como militante dentro del movimiento cristiano primitivo.

Based on the discussion of gender theory, this study defines an epistemotlogical privilege on the part of women, because of their greater socialization in the area of interpersonal relations. After examining Paul’s relationship to women friends and colleagues, this concrete praxis is used as a hermeneutical criterion in the analysis of certain texts regarding women and in the subsequent definition of Paul’s character.

La lectura tradicional de la Biblia en torno al tema de la mujer pretende que Pablo capitaneaba una enérgica campaña en contra de las mujeres y su participación en la iglesia. Se considera que su discurso rebaja y limita a la mujer, si es que no la descalifica del todo. Se le oye un tono de voz que insiste, “haz lo que digo”. Sin embargo, una lectura más atenta de ciertos textos de Romanos y Filipenses revela a un Pablo distinto, que se relaciona con las mujeres de otra manera, que admira y apoya su trabajo dentro del movimiento cristiano. Si este mismo Apóstol dijo en más de una ocasión que le imitaran (1 Co 4.16; 11.1; Flp 3.17), tenemos que prestar atención también a este mensaje: “haz lo que hago”. Este segundo imperativo no parece concordar con el primero. Frente a esta disyuntiva proponemos que se utilice una herramienta nueva para la relectura de algunos textos del Nuevo Testamento: la teoría de género.

1.         Teoría de género y hermenéutica bíblica
Un procedimiento fundamental en la hermenéutica latinoamericana consta de reconocer y examinar las presuposiciones con que los exégetas, consciente o inconscientemente, leen la Biblia. Además de las categorías socio-económicas, políticas e ideológicas que ya se manejan en este aspecto del trabajo hermenéutico, existe otra categoría de análisis que atraviesa todas las demás, y afecta profundamente toda interpretación de la vida humana y los textos escritos que reflejan esta vida: la categoría antropológica de género. Aunque el concepto de género se relaciona con el sexo de las personas, va mucho más allá de este hecho biológico; procura dar razón de las características y conductas que las diferentes sociedades definen como propias de uno u otro sexo. En la socialización temprana de los niños no solamente se les asigna una identidad sexual (eres niño; eres niña) sino que se esfuerza además por formar en él y en ella los sentimientos y los comportamientos que se consideran apropiados para un niño/una niña. Los agentes de la socialización (familia, escuela, iglesia, medios de comunicación) atribuyen cualidades y rasgos específicos a cada género, asignan roles diferenciados y dictan las normas para realizarlos. Un aspecto importante de la socialización en la cultura occidental condiciona a los varones a considerarse, aunque sea inconscientemente, como el representante de ambos sexos. Como exégetas, entonces, los varones han asumido que lo que ellos ven en el texto, y cómo lo ven, es igualmente válido para mujeres y hombres, y que no existe otra perspectiva sobre el texto.
Al internalizar las prescripciones de género que la sociedad nos comunica de mil maneras, corremos el riesgo de que una parte de nuestra potencialidad humana quede limitada o tergiversada si esa parte se ha asignado al otro género.1 Desde una perspectiva global de la sociedad, cuando alguna área de actividad humana es negada a ciertas personas en razón de su sexo, no solo sufren pérdida unos individuos, sino que toda la sociedad pierde lo que estas personas podrían contribuir para enriquecer la comunidad humana en general o una área de actividad en particular. Nuestra sociedad occidental (con la Iglesia cristiana como cómplice) arrastra una larga y a veces brutal historia, que perdura hasta hoy, de desvalorización y marginación del género femenino. Se ha desarrollado una sociedad de tipo patriarcal, en que un reducido número de hombres aventajados gobierna sobre los demás hombres y todas las mujeres, negocia con el trabajo ajeno, inculca este sistema en la mente de toda la gente y oficia en el culto que legitima este orden. La relevancia de este hecho para el quehacer teológico es señalada por todas las personas que han tomado conciencia crítica de su exclusión y la han denominado pecado. Dios no se refleja en esta situación.
La Buena Nueva comienza donde están los excluidos y desvalorizados, y entre éstos han aprendido a reconocerse las mujeres, en particular las de las clases y etnias no privilegiadas. En los diálogos entre mujeres irrumpe en la conciencia colectiva una historia común de menosprecio, subordinación, desplazamiento, violencia psicológica y hasta física. Se descubre que estas experiencias no son individuales sino sistémicas. Tampoco son “naturales” a la condición de mujer sino que son un producto social, el resultado de las normas de género que operan en nuestra cultura. A esta toma de conciencia le sigue un acto de resistencia: esto no es lo que Dios quiere para nuestra mitad de la raza humana y no vamos a seguir pasivas ante estos atropellos. La estructuración de género en nuestra sociedad obstaculiza la realización de la imagen de Dios en las mujeres y se contrapone al llamado de Jesucristo a una redención plena, tanto personal como comunitaria. Frente a la dominación de género, las mujeres han comenzado a construir críticamente una nueva identidad y dignidad, proceso que constituye uno de los hechos sociales y religiosos más significativos de este fin de milenio. En este proceso las mujeres ofrecen a la Iglesia un don de gran valor: el don de una nueva y acuciante pregunta teológica:2 ¿cómo podemos hablar adecuadamente de Dios y del ser humano como imagen suya cuando sistemáticamente, en la Iglesia y la sociedad, se desprecia y se disminuye la existencia de las mujeres? Es más, ¿cómo podemos cambiar radicalmente esta realidad para que se promocione el valor y el bienestar de todas las mujeres, especialmente de las más marginadas? En ambas preguntas está inextricablemente implicada la tradición exegética y la herencia teológica desde los primeros siglos hasta el presente.
Como sujetos nuevos en el quehacer teológico y eclesial, las mujeres han puesto de relieve el sesgo masculinizante que ha caracterizado este campo y que a través de los siglos ha excluido deliberadamente a las mujeres, no solamente de todo rol protagónico, sino también— y esto va más profundo —de toda posibilidad de ver su propia realidad de mujer como una digna imagen de Dios, de igual valor y envergadura como la del varón.
En el proceso histórico de marginación de la mujer, la teología dominante ha secuestrado el evangelio y lo ha desfigurado para que legitime y aun demande la postergación de las mujeres, en aras de una organización social de tipo jerárquico, y esto hasta en su núcleo más íntimo, la pareja. Para este efecto se ha echado mano de Pablo como supuesto capitán de la misoginia en nombre de Dios.

1.         ¿Cómo se manifiesta la diferenciación de género en su cultura y sociedad, y en la experiencia suya? ¿Qué papel juega su iglesia en este proceso?
2.         En la teología latinoamericana hablamos del privilegio epistemológico de los pobres, quienes, al tomar conciencia de su exclusión y opresión, disciernen en la Biblia un mensaje de liberación. ¿En qué sentido se puede hablar de un privilegio epistemológico de las mujeres? ¿Se ejercería únicamente frente a los “textos sobre la mujer”? ¿A otros textos… cuáles? ¿A toda la Biblia?
Consulta bibliográfica:
Rafael Aguirre. “Hermenéutica feminista y cristianismo primitivo”, Del movimiento de Jesús a la iglesia primitiva(Desclée de Brouwer, 1987), pp. 165-170.
María Pilar Aquino. “La hermenéutica bíblica de la sospecha y los atrevimientos hermenéuticos”, Nuestro clamor por la vida. Teología latinoamericana desde la perspectiva de la mujer (San José: DEI, 1992), pp. 204-216.
Teresita De Barbieri. “Sobre la categoría género. Una introducción teórico-metodológica”, Ediciones de las mujeres#17: Fin de siglo. Género y cambio civilizatorio (1992), pp. 112-128.
Marta Lamas. “La antropología feminista y la categoría género”, Nueva Antropología, Vol. VIII, #20 (México, 1986), pp. 173-198.

2.         Pablo y sus compañeras de trabajo
Como varón formado en la sub-cultura judía dentro de la sociedad grecorromana, Pablo revelará no solo por su discurso sino, más fundamentalmente, por su comportamiento, cómo ha sido socializado con respecto al género. Su extensa experiencia en las sinagogas de la diáspora le habría condicionado a ver y aceptar el liderazgo de mujeres, tanto en la administración como en el ministerio. Numerosas inscripciones en las sinagogas de la diáspora dan cuenta de mujeres que llevaban un papel de protagonistas en la comunidad y que eran designadas con el título de “jefa de sinagoga” (arjisynagogê).3 La pauta de mujer-líder de una comunidad religiosa no era descomunal ni desconocida por Pablo.
Lo que toca hacer ahora es privilegiar no tanto los pronunciamientos del discurso paulino sino otro aspecto de su realidad, una área en que las mujeres tenemos cierta ventaja epistemológica: sus relaciones interpersonales, particularmente sus relaciones con amigas y colegas mujeres en el trabajo de la evangelización y el cuidado de las primeras iglesias. La construcción de género en nuestra cultura asigna mayormente a las mujeres el cultivo de las relaciones interpersonales, campo considerado de menor importancia que actividades “varoniles” como gobernar, hacer la guerra o los negocios. Convirtiendo esa falsa construcción en ventaja (a manera de forjar de la cadena una arma), tomemos como filtro para el análisis del discurso de Pablo sus propias actitudes hacia sus amistades mujeres. Luego de examinar su relación con ellas, podremos tomar las actitudes y acciones ahí reveladas como un criterio fundamental para analizar su discurso.
Romanos 16
En cuanto a sus relaciones interpersonales, Pablo se delata a sí mismo cuando, al final de su carta a los romanos, se dedica a saludar a amigos y amigas que se encuentran en Roma. Enumera una veintena de personas con quienes ha trabajado en distintos momentos de sus giras misionales por las provincias orientales del Imperio, y entre estos personajes destacados, 10 son mujeres. Si podemos saber qué sabe Pablo de cada una de ellas, y percibir qué opina acerca de su participación en la iglesia, tendremos una pista bastante segura para determinar su actitud hacia las mujeres en general. Puede ser que estas acciones de Pablo digan más que sus palabras, o que al menos aclaren el sentido de las palabras. El mero hecho de que Pablo considera importante destacar a todas estas mujeres revela mucho no solamente acerca de su personalidad y su estilo de trabajo sino también de su teología. Obviamente Pablo no lo consideraba fuera de orden que hubiera mujeres que ocuparon cargos de responsabilidad y los desempeñaron con ahínco.
Personas de carne y hueso, estas mujeres muestran una amplia gama de roles en la misión cristiana y en las iglesias nacientes, desde el papel maternal de la madre de Rufo “y mía” (16.13) hasta la figura dirigente de Febe (16.1-2). Pablo admira a todas ellas, y las saluda de manera natural al lado de sus amigos y colaboradores varones. Llama la atención que el apóstol haya tenido una relación tan cercana con las mujeres que representan casi la mitad de las amistades que menciona al terminar esta importante carta.
En la traducción de este capítulo hay más de un ejemplo de cómo funciona el condicionamiento de género en los traductores bíblicos. Pablo presenta a Febe (Rm 16.1) con el término diákonos (palabra de género masculino), título de una función en el movimiento cristiano que Pablo mismo asume y que aplica también a Apolos y a otros destacados misioneros y dirigentes de la obra cristiana (1 Ts 3.2; 1 Co 3.5). Es decir, Febe ejerce un ministerio reconocido en la comunidad eclesial de Cencreas, puerto de Corinto en el Mar Egeo. Sin embargo, en las versiones castellanas ella aparece como una “diaconisa”, vocablo que no lleva la misma connotación de autoridad y responsabilidad dentro de la iglesia y el movimiento misionero. Pablo vuelve a recalcar la importante posición que ocupa Febe cuando cierra su breve presentación de ella con un encomio: “ella ha sido prostatis de muchos, aun de mí mismo” (Rm 16.2). El término prostatis (género masculino), de uso común en comunidades religiosas judías y paganas, designaba a una persona de cierto rango que presidía el grupo y dedicaba sus capacidades a su desarrollo.4 Lejos de ser la “ayudante” en que la convierten algunos exégetas y traductores de la Biblia, Febe desempeñaba el rol de “benefactora” o “patrona” de la iglesia, papel tan estimado como necesario para la sobrevivencia de un grupo cristiano. Esto podría indicar que disponía de bienes propios. La terminología sugiere que la casa de Febe puede haber sido el lugar de reu-nión de la iglesia en Cencreas. Puesto que Pablo insta a los cristianos en Roma a recibirla en forma digna (16.2), es evidente que Febe cumplió también el rol de emisaria entre las iglesias, llevando esta carta a los cristianos de Roma. De todos estos datos podemos discernir una relación de confianza y aprecio entre Pablo y esta mujer independiente. Se puede percibir también que la dignidad de Febe le proveía a Pablo un valioso respaldo en su esfuerzo por lograr aceptación ante la iglesia de Roma, cuya ayuda necesitaría para respaldar su proyecto de llevar la misión cristiana a España (Rm 15.22-24).
Pero no era necesario que una mujer fuera independiente ni rica para que asumiera responsabilidades a la par de Pablo en la misión cristiana. A Prisca, junto con su esposo Aquila, Pablo les llama sus “colaboradores” o “colegas” (synergoi) en la obra de Cristo, trabajo que les llevó a arriesgar su propia vida por su solidaridad con él (Rm 16.3-4). Por esa experiencia y muchas otras5, Pablo se sintió estrechamente ligado con esta pareja. Lejos de considerar a Prisca como ayudante subordinada a Aquila, la nombra primero que a él. Prisca y su pareja conocían ampliamente el mundo grecorromano, desde su provincia original de Ponto hasta la capital del Imperio, habiendo pasado también una temporada de exilio primero en Corinto y luego en Efeso, donde hospedaron a la iglesia en su casa (1 Co 16.19). Ahora Pablo saluda a Prisca y Aquila nuevamente instalados en Roma, y da testimonio de lo que su labor en otras iglesias ha significado para éstas.
Pablo realza a otra pareja judía, Andrónico y Junia, como “apóstoles insignes” (NBE). Ellos también asumieron los riesgos de la vocación misionera: habían sido encarcelados junto con Pablo (Rm 16.7).6 En una de sus cartas anteriores Pablo reconoció que la forma de trabajo más común entre los apóstoles era la de itinerar como pareja, hombre y mujer (1 Co 9.5). Sin embargo, el condicionamiento de género ha operado en los traductores bíblicos y los exégetas, y ha sido difícil que reconocieran a Junia como mujer. En lugar de reconocer el nombre Iounian (caso acusativo) como una forma del conocido nombre femenino Junia, lo han asignado a un nombre masculino hipotético, Junias, que no aparece en ninguna literatura de la época.7 Es con la óptica de un nuevo sujeto teológico, la mujer, que se comienza a rescatar la identidad de esta apóstol apreciada por su colega Pablo.
En relación con las demás misioneras y pastoralistas que Pablo saluda en este capítulo, el elemento más importante es la forma en que él reconoce su labor. María (16.6), Trifena, Trifosa y Pérsida (16.12) han “trabajado duro” y “mucho” en el Señor. Con este mismo verbo kopiao, Pablo ha caracterizado su propia labor y la de otros destacados líderes varones del movimiento cristiano (Ga 4.4; 1 Co 15.10; 16.16; 1 Ts 5.12). Respeta a estas mujeres como colegas en sentido pleno y elogia su entrega a la obra eclesial. Para una de ellas en particular, Pablo profesa un afecto profundo: es la “amada Pérsida” (16.12). De Julia y la hermana de Nereo (16.15) no sabemos más que el hecho de que son conocidas por Pablo y que él quiere destacarlas junto con los amigos varones que saluda.
En otra carta, esta vez dirigida a una iglesia que conoce muy bien, la de Filipos, Pablo ofrece sus consejos sobre un conflicto dentro del liderazgo de la congregación. Según Flp 4.2-3, se trata de una discrepancia entre dos mujeres, Evodia y Síntique. El hecho de que Pablo toca este asunto en una carta dirigida a toda la iglesia revela que las dos mujeres son prominentes en la congregación,8 que tienen el derecho de expresar sus opiniones y que sus posturas encontradas han tenido cierta repercusión en la vida de la comunidad. Pablo se limita a rogarles que se pongan de acuerdo. Respetando su autonomía, no trata de ejercer una autoridad apostólica sobre ellas, como tampoco las remite a la autoridad de ninguna figura masculina dentro de la iglesia. Al contrario, solicita a un colega varón que las ayude, al mismo tiempo que pone de relieve la trayectoria de estas mujeres: “lucharon a mi lado por el evangelio, con Clemente y los demás colaboradores míos”. Su mismo carácter de luchadoras podría estar a la raíz de su altercado, y Pablo sabe resaltar el valor de este carácter suyo al mismo tiempo que trata de impulsar un trabajo unido de parte de ellas para el bien de la iglesia.
Los saludos de Pablo a sus amigas y compañeras de misión dibujan ante nosotros un cuadro del liderazgo cristiano en que las mujeres al igual que los hombres asumieron responsabilidades, confrontaron peligros y realizaron el duro trabajo de llevar la fe cristiana a través de una vasta zona geográfica. Pablo las consideraba como colegas, no subalternas, en el mismo sentido que Apolos y otros constituían activos colaboradores de la misión cristiana, con sus propias actividades y agenda de trabajo.9

1.         En el estudio bíblico y la enseñanza acerca de la Iglesia primitiva que se hace en su propia comunidad eclesial, ¿qué atención se presta a Rm 16 y Flp 4? ¿Cómo se interpretan estos textos? Si no figuran en la reflexión, ¿por qué se han vuelto invisibles o insignificantes?
2.         A partir del hecho de que tantas mujeres que asumieron un liderazgo activo en la primera Iglesia fueron reconocidas por Pablo, ¿cómo podemos reconstruir el pensamiento de Pablo hacia la mujer?
3.         ¿Cómo pueden las mujeres hoy recuperar su carácter de sujeto histórico en el desenvolvimiento de la Iglesia? ¿Qué congruencia tiene este esfuerzo con el cristianismo del Nuevo Testamento?
Bibliografía de consulta:
R. Aguirre. Del movimiento de Jesús a la iglesia primitiva, pp. 180-184.
E. Schüssler Fiorenza. En memoria de ella: una reconstrucción teológica feminista de los orígenes del cristianismo (Bilbao: Desclée de Brouwer, 1989), pp. 205-252.
Gerhard Lohfink. “Diáconos femeninos en el Nuevo Testamento”, Selecciones de teología #84 (1982), pp. 303-310.

3.         Pablo y su discurso
Con base en “textos paulinos” del Nuevo Testamento, tradicionalmente se ha enrolado a Pablo en la causa del patriarcalismo, para justificar la jerarquización de la iglesia y la sociedad en términos de género. Se invoca su autoridad para subordinar a las mujeres y restringir sus actividades a esferas que no impliquen conducción ni poder de decisión. La actividad de conducción que llevaban a cabo las mujeres en el movimiento cristiano se ha tornado invisible o insignificante para la mayoría de los estudiosos que han hecho sus reconstrucciones del liderazgo en la iglesia primitiva.
Frente a este cuadro no son pocas las personas que repudian a Pablo como enemigo de las mujeres, pues coinciden con la tradición que lo considera un militante misógino. Con la lectura que hemos hecho de una relación cordial y entusiasta entre Pablo y muchas colegas mujeres se les devuelve a éstas su calidad de sujetos históricos y al mismo tiempo se abre la posibilidad de verlo a Pablo como un sujeto distinto al cuadro tradicional que se hace de él. ¿Con esta óptica nueva se podrá abordar también su discurso referente a las mujeres?
Para trabajar con esta pregunta tenemos que bregar primero con otra: ¿cuáles textos constituyen el discurso de Pablo? Si nos limitamos a las epístolas donde hay consenso sobre su origen paulino, solamente Gálatas y 1 Corintios presentan textos para esta investigación. Sin embargo, sentimos la necesidad de trabajar también con Efesios, Colosenses y las epístolas pastorales, por dos razones. La primera, porque las comunidades que pastoreamos ven que estas cartas ostentan el nombre de Pablo y que tienen autoridad canónica. Poco les importan a los cristianos de la base los debates de la academia acerca de su fecha y autor. La segunda razón: el debate continúa todavía, y en algunos círculos donde trabajamos se sostiene que Efesios y Colosenses, y aun las pastorales, son de Pablo. Trataremos de iluminar un poco esta discusión con la clave epistemológica que hemos esbozado.
3.1.         Gálatas
En la conocida enseñanza bautismal de Ga 3.27-28 Pablo resume el carácter radicalmente igualitario de la comunidad cristiana: “los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (RVR). No pasaron desapercibidas por Pablo las desigualdades reales entre los dos miembros de estos pares de términos opuestos. Sin embargo él quiso resaltar con esta fórmula que en la Iglesia es posible — es necesario — superar esa disparidad de oportunidad, de poder y de acceso a los bienes del evangelio. Si examinamos este pronunciamiento a la luz de la praxis de Pablo, agradecido colega de mujeres diáconos, evangelistas y dirigentes litúrgicas, tenemos que llegar a la conclusión de que Pablo milita a favor de las mujeres y no en contra de ellas. Lo que dice concuerda con lo que hace.
3.2.         1 Corintios
Hemos examinado en otro momento10 la actitud de Pablo hacia las mujeres de la iglesia de Corinto. En consonancia con su mensaje de liberación en Cristo, reconoció la autoridad que tienen las mujeres para contribuir con sus dones al desarrollo del culto (1 Co 11.2-16). Insistió en que las mujeres definieran por cuenta propia su estado civil (1 Co 7), lo cual significaba que se sustraían de la dominación masculina. Pablo sabía que un rechazo al matrimonio tal como él lo sugería a las mujeres representaba una amenaza para el orden público en la sociedad patriarcal. En un texto más problemático, que ordena a las mujeres que se callen en el culto (1 Co 14.34-36), encontramos que esta instrucción contradice la autorización del capítulo 11, a menos que tenga referencia a otro tipo de intervención por parte de las mujeres, es decir, no de carácter ministerial sino desordenada y contraria a las normas culturales que regían la conducta de mujeres casadas en grupos mixtos. Otra posible interpretación de este hecho contradictorio descalifica este texto como una interpolación tardía, con base en las variantes de su ubicación en un grupo de textos antiguos, y la considera una glosa introducida en el texto por un copista. Si aplicamos a este texto el filtro de la praxis paulina, resalta aquí una actitud que choca con la relación respetuosa que Pablo llevaba con mujeres concretas. Por siglos la Iglesia ha echado mano de este discurso en menoscabo de la praxis de Pablo, diciendo, en efecto, “hagamos lo que dice y no lo que hace”. ¿Cómo ha podido prevalecer por tanto tiempo esta actitud? La influencia oculta de los condicionamientos de género permitió que esta desvalorización de la mujer fuera percibida como normal, y orientó a exégetas y lectores sencillos por igual a aceptar que la jerarquía del patriarcado debiera ser reproducida en la Iglesia. Por otro lado, la falta de importancia que la sociedad patriarcal tradicionalmente ha otorgado a las relaciones interpersonales ha tornado insignificantes, invisibles aun, las relaciones personales que Pablo sostuvo con las mujeres. Esta praxis no se ha tomado mucho en cuenta como criterio hermenéutico frente a este texto.

1.         ¿Qué contribuye la óptica de género a la interpretación suya de Ga 3.28? ¿Es compartida esta interpretación por su comunidad eclesial? ¿Cómo influye este texto en el cuadro que usted se forma de Pablo?
2.         Con base en su lectura y reflexión sobre los textos de 1 Corintios, ¿a qué conclusiones llega respecto a la actitud de Pablo hacia las mujeres?
Bibliografía de consulta
R. Aguirre. Del movimiento de Jesús a la iglesia primitiva, pp. 184-190.
I. Foulkes. “Conflictos en Corinto: las mujeres en un iglesia primitiva”, RIBLA #15 (1993), pp. 107-122.
E. Schüssler Fiorenza. En memoria de ella, pp. 253-292.
E. Tamez. “Pautas hermenéuticas para comprender Gálatas 3.28 y 1 Corintios 14.34”, RIBLA #15 (1993), pp. 9-18.

3.3.         Los códigos domésticos
Entre los varios criterios que se emplean para determinar si las cartas a los Efesios y Colosenses proceden de Pablo o si representan una escuela posterior, proponemos que se considere la compatibilidad o no de los códigos domésticos con la praxis paulina que hemos visto en Rm 16 y Flp 4. En Ef. 5.21—6.9 y Col 3.18—4.5 se retoman las conocidas instrucciones de los filósofos griegos sobre las relaciones asimétricas que debían regir dentro de aquella unidad de convivencia y de producción llamada la “casa” (oikos, oikia). Durante casi un milenio a partir del siglo IV a.C., los tratados de filosofía política incluían extensas secciones dedicadas a los temas (topoi) del gobierno del estado, la ciudad y la unidad socio-económica básica, la “casa”.11 En ésta se señalaban tres pares de actores sociales ligados por una relación de superior a inferior: esposo/esposa, amos/esclavos, padres/hijos. El autor de las cartas a las iglesias de Efeso y Colosas adaptó estos códigos morales a la comunidad cristiana e instó a su cumplimiento. ¿La relación entre esposa y esposo trazada ahí refleja el carácter de Pablo tal como lo hemos percibido a través de sus relaciones con amigas y colegas mujeres? En primer lugar, examinemos el código cristianizado tal como aparece en Efesios.
El trozo sobre los cónyuges, Ef. 5.21-33, aparece encabezado por una exhortación general que de alguna manera habrá de reflejarse en todo lo que sigue: “someteos los unos a los otros”. Los vv. 22 y 33b, sobre la sumisión de la esposa y su respeto hacia el marido, forman el marco general del texto, y representan lo común y corriente de un código doméstico. Un primer apartado (vv. 23-24) desarrolla un poco esta idea tradicional pero con lenguaje que siembra cierta inquietud: el modelo para la relación entre los esposos es la relación entre Cristo y la iglesia. De hecho se insiste en los vv. 25-27 que aquella “cabeza”, modelo para el esposo, no ejerce una dominación sino que se entrega a sí misma para potenciar a la otra parte. En la cristianización del código doméstico, es solamente así que el varón demuestra su calidad de “cabeza” del matrimonio, es decir, su calidad de fuente, origen y sustento de la unión tal como se conocía en la antigüedad. En el otro apartado, vv. 28-33a, se insta al esposo a amar de tal forma a la esposa que se identifique plenamente con ella y la promocione en todo.
Aunque podemos percibir aquí el germen de una subversión de la ética dominante, este discurso no apunta a desmantelar el patriarcalismo. Por el contrario, este texto se ha tomado para consagrar una relación jerárquica dentro del matrimonio, típica de las relaciones asimétricas exigidas por la sociedad patriarcal. De hecho, la presencia de estas instrucciones en una carta cristiana bien puede obedecer a un motivo apologético: el movimiento cristiano tenía que defenderse ante la acusación de ser una religión subversiva, ya que las autoridades civiles siempre se mostraban sospechosas de cualquier grupo que promovía una alteración en las relaciones de poder dentro de la sociedad.
Si se superaran todos los otros problemas en torno a una procedencia paulina para estas cartas, ¿qué pasaría al aplicarles el criterio de consonancia con la actitud de Pablo hacia sus amigas y colegas mujeres? A primera vista concluiríamos que no coinciden. Tampoco concuerda esta enseñanza jerarquizante con la mutualidad entre los esposos que Pablo promueve en 1 Corintios 7. Pero, se podría insistir, la realidad del mundo grecorromano era compleja y la situación concreta de las iglesias evolucionaba, hasta el punto de exigir, en un momento más tardío, una táctica misionera distinta, con cierta dosis de apologética social. Todo esto podría afectar la consecuencia entre praxis y discurso. Lo que queda evidente, sin embargo, es que este discurso choca con el Pablo de las amistades con mujeres independientes y activas en la lucha por la extensión del cristianismo.

3.4.         Las cartas pastorales
En las cartas pastorales el texto más tajante en relación con las mujeres, 1 Tm 2.9-15, ha sido objetado y denunciado por muchas/os intérpretes que abogan por una iglesia que integre a mujeres y hombres en igualdad de condiciones, como reflejo de su unidad en Cristo expresada en el bautismo. El autor de 1 Ti define ontológicamente a “la mujer” (en forma genérica, es decir, toda mujer) como una transgresora engañada, a diferencia de Adán, quien “no fue engañado”. Esta condena de la mujer por ocupar el primer lugar en el pecado se complementa con su desvalorización por ocupar el último lugar en la creación. Este razonamiento contradice en forma flagrante el principio enunciado en Ga 3.28. La exclusión de las mujeres de la docencia y el liderazgo en la iglesia, respaldada por esta argumentación, riñe con la aprobación dada a las mujeres profetas y otras que hacían uso de la palabra en el culto (1 Co 11.2-16). No hay coherencia entre este discurso y la praxis de Pablo, y este hecho provee un elemento importante en la determinación del autor de la carta.12

1.         En su comunidad eclesial, ¿cómo se define la relación entre Pablo y estos textos?
2.         ¿De cuáles maneras distintas se refleja el condicionamiento de género en las diferentes lecturas que se hacen de estos textos?
3.         ¿Cuáles son las opciones que usted y su comunidad consideran válidas para la interpretación de estos textos… a) como paulinas; b) como no paulinas? ¿Cómo es el carácter de Pablo que emerge de las distintas opciones?
Bibliografía de consulta
R. Aguirre. Del movimiento de Jesús a la iglesia primitiva, pp. 93-126.
E. Schüssler Fiorenza. En memoria de ella, pp. 293-338.
I. Foulkes. “La mujer y su marginación en el culto: 1 Timoteo 2.9-15”, Antología: Pastoral de la mujer (San José: SEBILA, 1984), pp. 60-65.

4.         “Haz lo que digo y también lo que hago”
Lo que Pablo hizo — comportarse como compañero entusiasta de colegas mujeres — clama tan fuerte que tenemos que escuchar lo que Pablo dijo con un oído bien afinado. Para facilitar el desarrollo de esta nueva manera de escuchar, hemos tomado conciencia del condicionamiento de género que ha producido en la iglesia una sordera secular en torno al ser y hacer de las mujeres. Si tanto los hombres como las mujeres logramos otorgarles a las relaciones interpersonales el valor que ameritan, oiremos con más claridad el testimonio de vida de una persona como Pablo, y tendremos más posibilidad de interpretar su discurso teológico. En su praxis personal Pablo realizó en buena medida el principio que enunció en Ga 3.28, como lo hizo también en sus consejos a las iglesias de Corinto y Filipos. Podía decir en buena conciencia: “haz lo que digo, porque concuerda con lo que hago”. En cambio las cartas a Efeso y Colosas parecen truncar la trayectoria de mutualidad e igualdad que parte no solamente de Pablo sino del mismo Jesús, a quien Pablo afirma imitar (1 Co 11.1). El cultivo de una nueva relación entre mujeres y hombres pierde impulso aquí, y los códigos domésticos no reflejan la práctica de Pablo. Para hacer lo que dicen estas cartas, habría que desoír lo que Pablo hacía. La trayectoria impulsada por Pablo en Gálatas queda bloqueada y vuelta hacia atrás en el discurso de 1 Tm 2.9-15, que expresa una actitud hostil hacia el mismo ser de la mujer a la vez que impone severas restricciones a sus actividades. Una hermenéutica consciente de la importancia de las relaciones interpersonales para una adecuada expresión de la fe discierne aquí una etapa del pensamiento de la iglesia que hoy hay que superar para recuperar al Pablo de las cartas recibidas por las iglesias de Galacia, Corinto, Roma y Filipos. Estas nos revelan a Pablo como un militante de la fe que, lejos de ser un misógino, se mostró complacido con el compañerismo de mujeres que luchaban arduamente dentro del mismo movimiento.
Irene Foulkes
Apartado 901
1000 – San José
Costa Rica

1  Esta ha sido la experiencia, por ejemplo, en el área de la expresividad emocional, tan necesaria para un desarrollo plenamente humano, pero muy restringido en los varones (“los niños no lloran”) y relegada a las mujeres, que, en el perverso juego del sexismo, son etiquetadas luego como débiles o deficientes por eso mismo (“las mujeres no razonan; solo lloran”).
2  La pregunta fundamental la define E. A. Johnson, She Who Is: The Mystery of God in Feminist Theological Discourse  (New York:  Crossroad, 1992), p. 14.
3  Véase la extensa documentación en Bernadette J. Brooten, Women Leaders in the Synagogue.  Chico, CA:  Scholars Press, 1982.
4  W. F. Arndt y F. W. Ginrich, A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature, 2nd edition (Chicago:  U. of Chicago, 1979), p. 718.
5  El relato de Lucas en Hch. 18.1-3 destaca no solo la hospitalidad de Priscila al recibir a Pablo en su casa durante su larga estadía en Corinto sino también su compañerismo laboral en el oficio común de “tejedores de lona” (NBE).
6  En Hch. 8.3 y 9.2 se da testimonio de que Pablo mismo, en su breve carrera de perseguidor de la naciente iglesia, había encarcelado tanto a mujeres como a hombres.
7  W. F. Arndt y F. W. Ginrich, op. cit., p. 380.  Quedan desenmascaradas las presuposiciones androcéntricas de esta obra en la observación de que “la posibilidad de que éste fuera el nombre de una mujer … probablemente es excluida por el contexto”, es decir, no consideran que una mujer pudiera participar de la categoría de apóstol, aun en el sentido amplio que Pablo utiliza el término aquí.
8  I. R. Reimer señala que “fueron principalmente las mujeres las que desarrollaron funciones de liderazgo en esa comunidad [de Filipos]”, “Reconstruir historia de mujeres:  consideraciones acerca del trabajo y status de Lidia en Hechos 16”, RIBLA #4 (1989), pp. 47-64.
9  Respecto a Apolos, véase 1 Co. 3.6-9; cp. 16.12.
10  “Conflictos en Corinto:  las mujeres en una iglesia primitiva”, RIBLA #15, pp. 107-122.
11  Ver D. L. Balch, Let Wives Be Submissive:  The Domestic Code in 1 Peter (Chico, CA:  Scholars, 1981), pp. 21-62.  Cp. E. S. Fiorenza, En memoria de ella (Bilbao:  Desclée de Brouwer, 1989), pp. 307-313; R. Aquirre, Del movimiento de Jesús a la Iglesia cristiana (Bilbao:  Desclée de Brouwer, 1987), pp. 93-105.
12  R. C. y C. C. Kroeger procuran darle un sentido a este texto que concuerde con Pablo y su manifiesto en Gá 3.28.  Según su interpretación del ambiente religioso de Asia Menor, las comunidades cristianas se encontraban infiltradas por personas que propagaban creencias en torno a diosas como la Gran Madre, Cibeles o Demeter, así como una incipiente doctrina gnóstico-judía que privilegiaba a la mujer como el origen de todo lo existente, incluido el varón.  Con base en documentos griegos de la época los Kroeger sugieren que el verbo authentein en 1 Ti. 2.12 (traducido comúnmente “ejercer domino sobre” o “imponerse a”), se refiere a este contexto religioso y debe traducirse como sigue:  “no permito a la mujer enseñar ni representarse como el origen del hombre…”.  Luego el autor de la carta cita el relato de Génesis con el fin de corregir esta aberración doctrinal de parte de las mujeres.  Esta hipótesis procura liberar al autor de la acusación de ser un misógino dedicado a instaurar un rígido patriarcalismo en la iglesia.  Cp. I Suffer Not a Woman:  Rethinking 1 Timothy 2.11-15 in Light of Ancient Evidence(Grand Rapids:  Baker, 1992), pp. 79-104.

El Consejo Latinoamericano de Iglesias es una organización de iglesias y movimientos cristianos fundada en Huampaní, Lima, en noviembre de 1982, creada para promover la unidad entre los cristianos y cristianas del continente. Son miembros del CLAI más de ciento cincuenta iglesias bautistas, congregacionales, episcopales, evangélicas unidas, luteranas, moravas, menonitas, metodistas, nazarenas, ortodoxas, pentecostales, presbiterianas, reformadas y valdenses, así como organismos cristianos especializados en áreas de pastoral juvenil, educación teológica, educación cristiana de veintiún países de América Latina y el Caribe.

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http://www.claiweb.org/ribla/ribla20/pablo%20un%20militante.html

Pablo acerca de que las mujeres hablen en la iglesia


Pablo acerca de que las mujeres hablen en la iglesia

Nota: Esta es la opinion del gran teologo protestante calvinista del siglo XX, Benjamin Warfield.Digna del mayor de los respetos, pero no compartida totalmente por mi persona.

por Benjamin B. Warfield

Publicado originalmente en el periódico The Presbyterian,  el 30 de octubre de 1919

He recibido recientemente una carta de un apreciado amigo que pedía que le envíe una «discusión de las palabras griegas laleo y lego en pasajes tales como 1.ª Corintios 14:33-39, con especial referencia a la pregunta: ¿Prohíbe el versículo 34 a todas las mujeres en todas partes hablar o predicar en público en iglesias cristianas?»

El asunto es de interés universal, y me tomo la libertad de comunicar mi contestación a los lectores del Presbyterian.

Requiere decirse inmediatamente que no hay problema con referencia a las relaciones de laleo y de lego. Aparte de sutiles detalles de interés puramente filológico, estas palabras se hallan relacionadas la una con la otra exactamente de la misma manera  que lo están las palabras españolas hablar y decir; es decir, que laleo expresa el acto de hablar, mientras que lego se refiere a lo que es dicho. Siempre, pues, que el hecho de hablar, sin referencia al contenido de lo que se dice, debe ser indicado, se utiliza laleo, y debe ser utilizado. No hay nada descalificador o despreciativo en lo que sugiere la palabra, así como tampoco lo hay en nuestra palabra hablar; aunque, por supuesto, puede en alguna ocasión ser utilizada en términos despreciativos como también lo puede ser nuestra palabra hablar (como cuando algunos de los periódicos insinúan que el senado está «entregado a meras palabras»). Esta aplicación descalificadora de laleo, sin embargo, nunca ocurre en el Nuevo Testamento, aunque la palabra se utiliza con mucha frecuencia.

La palabra está en su lugar correcto en 1.ª Corintios 14:33 y siguientes, y necesariamente conlleva allí su significado simple y natural. Si necesitáramos de algo para fijar su significado, sin embargo, ello lo determinaría su uso frecuente en la parte precedente del capítulo, donde se refiere no solamente a hablar en lenguas (que era una manifestación divina, e ininteligible solamente debido a las limitaciones de los oyentes), sino también al habla profético, el cual se declara directamente que es “para edificación, exhortación y consolación” (v. 3-6). También su sentido sería más pungentemente determinado, sin embargo, por el término que pone en contraste aquí: “callen” (v. 34). Aquí se nos define directamente laleo: “las mujeres callen, porque no les está permitido hablar.” «Callar – hablar»: son dos cosas opuestas; y la una define a la otra.

Es importante observar, ahora, que el eje alrededor del cual gira la prescripción de estos versos, no radica en la prohibición de hablar tanto como en el mandamiento del silencio. Ésta es la prescripción principal. La prohibición de hablar se introduce seguidamente sólo para explicar el significado de forma más completa. Lo que Pablo dice en breve es: “las mujeres callen en las iglesias.” Eso seguramente es suficientemente directo y específico para suplir todas las necesidades. Él entonces agrega la explicación: “Porque no les está permitido hablar.” “No está permitido” es una apelación a una ley general, válida aparte del mandamiento personal de Pablo, y se conecta atrás con las palabras precedentes: “Como en todas las iglesias de los santos.” Él sólo está exigiendo a las mujeres de Corinto que se conformen a la ley general de las iglesias. Y ése es el significado de las casi amargas palabras que agrega en el verso 36, con las cuales  (reprochándoles por la innovación de permitir que las mujeres hablen en las iglesias) él les recuerda que ellos no son los autores del Evangelio, ni tampoco sus únicos poseedores: les exigía que guardasen la ley obligatoria para todo el cuerpo de iglesias y que no buscasen a su manera alguna innovación de reciente fabricación propia.

Los versos intermedios solamente dejan en claro que lo que el apóstol está precisamente haciendo es prohibir a las mujeres hablar en la iglesia en términos absolutos. Su prescripción de silencio la lleva tan lejos hasta el punto de prohibir incluso hacer preguntas; y agrega con especial referencia a eso, pero con eso al asunto general, la vigorosa declaración de que “es indecoroso” —pues tal es el significado de la palabra— “que una mujer hable en iglesia”.

Sería imposible que el apóstol hable de forma más directa o más enfática que como lo ha hecho aquí. Él exige a las mujeres que guarden silencio en las reuniones de la iglesia; pues eso es lo que significa “en la congregación”, ya que no había edificios para la iglesia entonces. Y él no nos ha dejado en duda en cuanto a la naturaleza de estas reuniones de la iglesia. Acababa de describirlas en los versículos 26 en adelante. Eran del carácter general de nuestras reuniones de oración. Observe las palabras “calle en la iglesia” del versículo 30, y compárelas con “callen en las congregaciones” en el v. 34. La prohibición de que las mujeres hablen, abarca así todas las reuniones públicas de la iglesia; pues se trata del carácter público, no de la formalidad. Y él nos dice en reiteradas ocasiones que ésta es la ley universal de la iglesia. Hace más que eso: nos dice que ése es el mandamiento del Señor, y enfatiza la palabra “Señor” (v. 37).

El pasaje de 1.ª Timoteo 2:11, etc. es tan vigoroso como éste, sólo que se dirige más particularmente al caso específico de la enseñanza en público y a la conducción en la iglesia. El apóstol ya en este contexto (el v. 8 dice “los varones” en contraste con las “mujeres” del v. 9) había restringido específicamente la oración pública a los hombres, y ahora continúa: “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” Ni la enseñanza ni la función de conducción se permiten a la mujer. El apóstol dice aquí, “no permito” en vez de decir, como en 1.ª Corintios 14:33 y siguientes, “no está permitido” porque él aquí está dando las instrucciones personales a Timoteo, su subordinado, mientras que allí anunciaba a los corintios la ley general de la iglesia. Lo que él manda a Timoteo, sin embargo, es la ley general de la iglesia. Y de esta manera avanza y fundamenta la prohibición en una razón universal que afecta la raza entera por igual.

En presencia de estos dos tan absolutamente claros y enfáticos pasajes, no puede apelarse a lo que se dice en 1.ª Corintios 11:5 para mitigarlos ni modificarlos. Cuál es el significado exacto de 1.ª Corintios 11:5, nadie lo sabe absolutamente. Se dice que toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, deshonra su cabeza. Parece justo deducir que si ella ora o profetiza, no deshonra su cabeza. Y parece aún más justo deducir que ella puede orar o profetizar correctamente si tan sólo lo hiciese velada. Estamos armando una cadena de inferencias. Y no nos han llevado muy lejos. No podemos deducir que sería apropiado que ella orase o profetizase en la iglesia si tan sólo estuviese velada. Nada se dice de «iglesia» en el pasaje ni en el contexto. La palabra “iglesia” no aparece hasta el v. 16, y allí no como rigiendo la referencia del pasaje, sino solamente como proporcionando un apoyo adicional para la prescripción del pasaje. No hay ninguna razón para creer que “orar y profetizar” en 11:5 quiera decir en la iglesia. Ni lo uno ni lo otro eran actividades limitadas a la iglesia. Si, como en 1.ª Corintios 14:14, el “orar” de que se habla era un ejercicio extático —como su lugar de “profetizar” puede sugerir— entonces la inspiración divina habría estado traspasando todas las leyes ordinarias con que se cuenta. Y ha habido ya ocasión para observar que la oración en público está prohibido a las mujeres en 1.ª Timoteo 2:8-9, a menos que lo que se esté considerando sea la simple asistencia a la oración, en cuyo caso este pasaje es un paralelo cercano a 1.ª Timoteo 2:9.

Lo que debe observarse como conclusión es:

(1) Que la prohibición de que las mujeres hablen en la iglesia es precisa, absoluta, y completamente inclusiva. Ellas han de callar en las iglesias —y eso significa en todas las reuniones públicas para adoración; ni siquiera han de hacer preguntas;

(2) Que a esta prohibición se le señala el punto particular precisamente para los asuntos de enseñanza y de conducción, incluyendo específicamente las funciones de ancianos y de predicación.

(3) Que los argumentos sobre los cuales se funda la prohibición son universales y estriban en la diferencia de sexo, y particularmente en los lugares relativos dados a los sexos en la Creación y en la historia fundamental de la raza (la caída).

Quizás debiera agregar a modo de aclaración del último punto que la diferencia en conclusiones entre Pablo y el movimiento feminista de hoy está arraigada en una diferencia fundamental en los puntos de vista de ambos concernientes a la constitución de la raza humana. Para Pablo, la raza humana se compone de familias, y todos los diversos organismos –incluida la iglesia– están compuestos de familias, unidos juntos por éste u otro vínculo. La relación de los sexos en la familia la sigue por lo tanto en la iglesia. Para el movimiento feminista la raza humana se compone de individuos; una mujer es simplemente otro individuo a la par del hombre, y no puede considerar ninguna razón para ninguna diferencias al tratar con los dos. Y, si podemos ignorar la gran diferencia fundamental y natural de los sexos y destruir la gran unidad social fundamental de la familia en pro del individualismo, no parecería haber ninguna razón por la que no debamos eliminar las diferencias establecidas por Pablo entre los sexos en la iglesia; excepto, por supuesto, la autoridad de Pablo. Todo esto, finalmente, nos hace volver hacia la autoridad de los apóstoles, como los fundadores de la iglesia. Nos puede gustar lo que Pablo dice, o no. Podemos estar dispuestos a hacer lo que él ordena, o no. Pero no hay lugar para la duda en cuanto a lo que él dice. Y él nos diría ciertamente a nosotros lo que les dijo a los corintios: “¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios, o sólo a vosotros ha llegado?” ¿Es éste nuestro cristianismo: hacer lo que nos place? ¿O es la religión de Dios, que recibe sus leyes de él a través de los apóstoles?

Traducido de http://www.bible-researcher.com/warfield1.html con permiso de Michael D. Marlowe

http://www.iglesiareformada.com/Warfield_Mujeres.html

¿Quién tenía razón, Pablo o Bernabé?


¿Quién tenía razón, Pablo o Bernabé?

por Teodoro Campos0

  • Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor, y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias» (Hch. 15:36-41).

Imaginemos ir al teatro a escuchar una de las hermosas sinfonías de Tchaikowsky y que, cuando ésta comience, repentinamente se escuche un sonido abrumador, como de alguien que golpea el teclado del piano con los puños. El director de orquesta y la audiencia están horrorizados y vemos que el timbalero se ha movido hacia el piano y comienza a golpear ferozmente el teclado con sus mazos por sobre los hombros del pianista. Esto es lo que está produciendo ese sonido. Mientras el director trata de llamarle la atención haciendo ademanes más dramáticos, el golpeteo continúa y los demás músicos, uno por uno, van cesando hasta dejar de tocar. La audiencia está confundida y guarda completo silencio; el golpeteo continúa. Sin embargo, ahora el pianista se ha movido hacia el timbal, a los tambores grandes, y hace como si tocara el piano, pero sin emitir sonido alguno; tanto el timbalero como el pianista se miran uno a otro furiosos y desafiantes.

¿Qué pensaríamos si esto sucediera, además de querer que se nos reintegre nuestro dinero?

De la misma manera, en el pasaje de Hechos vemos quebrantada, por un momento, la maravillosa armonía de la gracia de Dios provista por el Espíritu Santo.

En el versículo 36 Pablo expresa su intención de volver a visitar todas las ciudades donde él y Bernabé habían predicado, a fin de averiguar cómo están los creyentes. Durante su primera visita a Panfilia y Antioquía, en Asia Menor, ellos fueron echados de la ciudad por los judíos y los gentiles. Luego, en Iconio, los judíos intentaron apedrearlos por predicar la Palabra del Señor y los ahuyentaron de la ciudad. Más al norte, en Listra, apedrearon a Pablo y lo arrastraron de la ciudad pensando que estaba muerto. Luego de haber llegado a la cúspide de este viaje regresaron por casi todas las mismas ciudades y Pablo alentaba a los nuevos discípulos en cada una de ellas, diciéndoles: «Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios» (Hch. 14:22).

Cuando Pablo le sugirió a Bernabé visitar a los hermanos por segunda vez, él sabía que les esperaba persecución, golpes, tortura y prisión. Se necesitaba tener pasión para eso, y él la tenía. Bernabé poseía la misma pasión, pero además tenía otra: llevar a Juan Marcos con ellos (v. 37).

El verdadero nombre de Bernabé era José, pero luego de su conversión, en la época de Pentecostés, los discípulos le pusieron por sobrenombre Bernabé, o sea, «Hijo de consolación» (Hch. 4:37). Los muchachos generalmente se ponen apodos unos a otros de acuerdo con algunas características de su forma de ser.

Las Escrituras dicen que Bernabé era un buen hombre, lleno del Espíritu Santo y de fe (Hch. 11:24). Cuando Pablo se convirtió de manera dramática, en el camino a Damasco, iba maquinando pensamientos homicidas contra la gente. El Señor se le manifestó, Pablo cayó al piso y, a partir de allí, cambió rotundamente su vida. Luego comenzó a buscar a otros cristianos para tener comunión con ellos. Además, deseaba involucrarse con los discípulos, pero éstos no querían relacionarse con él, porque pensaban que los perseguiría a ellos también. Pero Bernabé lo llevó con él a ver a los discípulos (Hch. 9:26, 27). También, junto con Pablo, habló contra los judíos en la ciudad de Antioquía y soportó la oposición (Hch. 14:19, 20). Esto demuestra que Bernabé era valiente y audaz.

Entra en escena Juan Marcos, sobrino de Bernabé, joven e inexperto. Era obvio que no se podía confiar mucho en él, ya que Pablo y Bernabé lo habían llevado en su primer viaje misionero y luego de la primera escala en la isla de Chipre, al ver que las cosas se ponían difíciles, se apartó de ellos y volvió a Jerusalén.

Marcos era como muchos, lo vemos en Hechos por aquí y por allá, pero nunca involucrado seriamente en nada. Por el contrario, Pablo era un visionario con una energía casi inagotable, misionero, evangelista, maestro, caminando siempre hacia la meta. Bernabé tenía corazón para animar, consolar y edificar. Si juntamos a ambos, obtenemos una fuerza irresistible. A Marcos le faltaba todo eso.

Bernabé continuaba insistiendo en llevar a Marcos, y Pablo seguía resistiéndose; podemos sentir el conflicto: a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia. Para Pablo eso fue más que una ausencia, fue una deserción, una apostasía.

El desacuerdo sobre Marcos fue tan severo que Pablo y Bernabé se separaron. La palabra griega original ha llegado al español intacta: paroxismo. Paroxismo significa exaltación extrema de las pasiones. Pablo y Bernabé sufrieron un paroxismo. Imaginemos que fue algo así: «Tú nunca aprendes, Bernabé, tan ciego estás que no puedes ver que este joven nos abandonará de nuevo. Este muchacho no encaja con la tarea. Sabes muy bien que tengo razón, pero como él es tu sobrino, estás tan obstinado que no quieres admitirlo». Bernabé le respondió: «Pablo, es extraño que no te quejaste sobre mi obstinación cuando te encontré solo, te saqué y te traje con los discípulos; eso te convenía. ¿Y ahora qué? ¿Hasta cuándo vas a guardar rencor contra Marcos?»

¿Le sorprende a usted que dos siervos del Señor hayan tenido una riña tan fuerte? ¿Alguna vez le ocurrió algo así? ¿Quién tenía la razón, Pablo o Bernabé? ¿Podemos culpar a Bernabé por querer darle otra oportunidad a Marcos, o a Pablo por no querer correr el riesgo de echar a perder la misión? Tenemos a dos hombres buenos y piadosos, pero en desacuerdo. No discutían por cosas sencillas, como de qué color pintar la guardería de los niños en la iglesia de Antioquía; tampoco sobre doctrina.

Es muy probable que lo que produjo este desacuerdo entre Pablo y Bernabé fue lo que tenían en común, y no sus diferencias. En esta instancia, lo que tenían en común era la falta de entrega de sus buenos y piadosos deseos y pasiones al Espíritu Santo, cuyo primer fruto es el amor, y el último el domino propio (Gá. 5:22, 23). Los siguientes versículos son notables: «No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos unos a otros…» (26). El mismo Pablo en 1 Corintios 13 insiste en que el amor no es paroxismo, no se irrita, no busca lo suyo propio (5). Les faltaba a los dos la humildad que proviene del amor. Nuevamente el apóstol afirma: «Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz» (Ef. 4:2). A nosotros se nos inculca el ser diligentes en guardar o conservar esa unidad, porque no se mantiene por sí sola. En esta ocasión, Pablo y Bernabé se entregaron a sus pasiones en vez de rendirlas y mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

El apóstol hace oír su voz de nuevo: «Así que, si Cristo les ha dado el poder de animar, si el amor los impulsa a consolar a otros, si todos participan del mismo Espíritu, si tienen un corazón compasivo, llénenme de alegría viviendo todos en armonía, unidos por un mismo amor, por un mismo espíritu y por un mismo propósito. No hagan nada por rivalidad o por orgullo sino con humildad, cada uno considere a los demás como mejores que él mismo» (Flp. 2:1-3VP).

¿Cuál fue el resultado de este paroxismo o altercado? A pesar de todo, el ministerio siguió en pie; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, y Pablo, escogiendo a Silas, salió a Siria y Cilicia (Hch. 15:40). Sin embargo, lo más importante es el triunfo de la gracia de Dios a pesar del conflicto y la separación. El triunfo del reino de Dios no depende de cuan buenos hemos sido. Algunos comentaristas halagan a Pablo y a Bernabé, sosteniendo que por lo menos no permitieron que los efectos de este rencor se expandieran a la iglesia. No obstante, cuando existe esta clase de disputa no creo que nadie merezca ningún reconocimiento. Solamente debido a la pura y soberana gracia de Dios no hubo divisiones permanentes en la iglesia de Antioquía. También fue por la gracia de Dios que cada uno continuó su ministerio después del paroxismo. Tanto Pablo como Bernabé fueron usados de acuerdo a sus pasiones. Bernabé y Marcos fueron al sur; Pablo y Silas, al norte. Esto fue lo último que nos fue informado oficialmente sobre Bernabé; su tarea con Marcos dio resultado, porque más tarde Marcos llegó a ser, según Pablo mismo, un siervo útil; incluso ministró a Pablo durante su larga encarcelación (2 Ti. 4:11). Marcos también trabajó con Timoteo en la iglesia de Éfeso y ayudó a Pedro en su ministerio. Pedro lo llamaba «mi hijo» (1 Pe. 5:13).

¿Hubo consecuencias de este altercado? ¿De qué manera le afectó a Pablo este paroxismo y la división? Tan pronto como Pablo eligió a Silas y partieron, lo primero que hizo al llegar a Listra fue escoger al joven Timoteo para tomar el lugar de Marcos. Pareciera que la soberana gracia de Dios cubrió multitud de pecados. Sin embargo, permítanme proponer que siempre hay consecuencias cuando la unidad de los creyentes se quiebre. Usted dirá: «¡No es para tanto!».

Sí, lo es. Jesús oró: «Que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste» (Jn. 17:21-23).

Como Pablo y Bernabé, a veces estamos tan ocupados en cumplir con nuestros deseos y pasiones cristianos que no nos preocupa la unidad; pocas veces somos diligentes en preservarla y terminamos con un fuerte altercado. Veamos algunos principios que pueden ser de ayuda la próxima vez que se aproxima un paroxismo.

Primero: las disputas generalmente son resultado de la soberbia y no de la pasión espiritual. Piense en la última vez que se enfadó con otro creyente. Usted estaba apasionado con lo que creía: «Sólo digo lo que digo porque tengo razón». No son las diferencias las causantes de los conflictos, sino lo que tenemos en común: la falta de humildad ante el Señor y el creernos superiores a los demás.

Segundo: cuando no nos sometemos a la unidad del Espíritu, nuestra mayor fortaleza se convierte en nuestra mayor debilidad. Pablo era una persona lógica, con una mente clara y muy definida. En el libro de Romanos vemos la forma en que expone su lógica sobre la doctrina de la justificación por gracia por medio de la fe. ¡Qué habilidad! Sin embargo, una habilidad no sujeta al Espíritu Santo se convierte en arma de la carne. Cuando Pablo discutió con Bernabé, expuso sus razones sin pensar en la unidad. Bernabé hizo lo mismo, pero desde una óptica muy diferente: quería llevar a Marcos y no deseaba ser molestado con razonamientos.

Tercero: cuando hay conflictos, nuestro objetivo debe ser el amor vestido de humildad. Nuestro modelo es Cristo. «Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres» (Flp. 2:5-7).

Cuarto: durante una disputa, cuando comenzamos a ver que las cosas se acaloran, consideremos nuestras debilidades como personas y no la supremacía de nuestra posición o argumento. El poder de nuestra posición no es lo que nos va a meter en problemas, sino nuestra debilidad. Pablo les dijo a los corintios, que siempre cuestionaban su autoridad de apóstol: «Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Co. 12: 9b, 10).

Quinto: la próxima vez que esté involucrado en un altercado con otro creyente, pregunte a Dios qué pecado o pecados nos está queriendo revelar. Cada disputa revela algo acerca de nuestro corazón y condición espiritual. La gracia de Dios trabaja tanto en la tormenta como en la calma; a veces pensamos que Dios no obra en situaciones en que sus hijos no se portan como debieran, y no es así. El mismo Pablo advierte: «Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» (Ro. 8:28). Es más fácil ver la obra del Señor cuando las cosas van bien, como en la unidad que se observa en los primeros catorce capítulos de Hechos. Pero ¿qué de una disputa? Es durante los tiempos difíciles, algunas veces impuestos por nosotros mismos, cuando Dios nos revela nuestros pecados de manera suave y paciente. No nos gusta admitir que quizá seamos parte del problema, sino exponer la supremacía de nuestro punto de vista.

El Salmo 133:1 explica: «¡Mirad cuan bueno y cuan delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras; como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion; porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna».

Entonces, ¿quién tenía la razón, Pablo o Bernabé? Los dos, cuando se analizan sus posiciones. Ninguno, cuando se evalúan sus actitudes.

Teodoro Campos es un estudioso del libro de Romanos, ministro ordenado y anciano de su iglesia en el estado de Oregon, EE.UU

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Historia de la Biblia (P.7)


Historia de la Biblia (P.7)

Autor:Paulo Arieu

Introducción:

  • El mayor amigo de la verdad es el tiempo; su más encarnizado enemigo, el prejuicio.(Charles Caleb Colton)
  • Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro” (2 Pe. 1:19 )

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  • ” Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; se llamará su nombre:Admirable, consejero,Dios fuerte,padre eterno,Principe de Paz” (Is.9:6)

Que tragedia!, el pueblo de Dios, se olvidó de su Dios. Que tragedia nacional nos ha tocado vivir en nuestros dias.El pueblo de Dios se ha olvidado completamente de Dios. Dice el libro de proverbios que “La Justicia exalta a una nacion pero el pecado es reproche de la gente” ( Pr. 14:34) y “donde no hay visión mi pueblo perecer; pero el que guarda la ley, ese es feliz” ( Pr. 29:18). Su ley es la perfecta revelación del orden social, pero cuando los hombres se olvidan de Dios, resulta en grandes desastres no solo personales, sino también en la sociedad, en la ley y en el gobierno de los hombres. El rechazo de Dios empieza con olvidarse de Dios.

Occidente ha incurrido en una gran apostasía, y resulta significativo en este sentido que reconocidos líderes del cristianismo evangélico, también desde hace años están llamando a una re-evangelización, tanto de Europa como de Estados Unidos.

Hay un dicho que dice que: “Cuando dos o más bautistas se encuentran, seguramente van a surgir tres o más opiniones”. Los bautistas son/somos muy individualistas, variados y diversos. Insistimos que no existe un mediador que pueda colocarse entre Dios y nosotros, sólo Cristo; que tampoco existe un pastor o líder denominacional que nos imponga algo concerniente a la fe. Nuestros antecesores, hicieron énfasis de que cada creyente debe ser guiado por el Espíritu Santo y que cada uno es responsable de lo que piensa y cree. Lo que une a los bautistas en todas estas afirmaciones es que creemos que la Biblia es la Palabra de Dios divinamente inspirada. La Biblia es la fuente de autoridad que nos enseña la correcta manera de vivir.[18]

Es por este motivo, que como bautista, me atrevo a denunciar las estructuras de maldad en nuestra sociedad actual, sin preguntarle a algún supervisor que piensa de ello. Aunque en nuestros dias, dentro de la Alianza Bautista Mundial,hay corrientes ecuménicas que pretenden romanizar la Alianza Bautista.[19]Pero yo no estoy de acuerdo con esta actitud y considero que es signo de apostasía en el seno de esta histórica organizacion cristiana.

La palabra “Nombre” se deriva de la palabra hebrea shem, cuyo significado es: nombre, reputación, gloria, fama, opinión, reputación o crédito. Mientras que la enciclopedia Encarta lo define como: palabra que designa o identifica seres animados o inanimados. Hay algunas veces, que los nombres fungían como una identificación hacia el padre, por ejemplo Ben-abinadab significa el hijo de Abi-nadab (el hijo de Abinadab en todos los territorios de Dor; éste tenía por mujer a Tafat hija de Salomón;”,1 Re. 4:11). En la epoca de la iglesia primitiva, por la relaciones económicas, políticas, religiosas y culturales que tenía el pueblo de Israel con otros pueblos, cada individuo generalmente tenían dos nombres, uno de origen hebreo como Saulo (deseado) y otro de origen griego como Pablo (pequeño). Nombre por el cual este Apóstol fue reconocido en los lugares donde predicó (“Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos,”,Hch. 13:9).

 “Hoy vivimos en una sociedad plenamente secularizada, en la cual no vale ya apelar a instancias sagradas para convalidar actitudes y proyectos, iniciativas o empresas. La razón en sus múltiples modos de representarse se basta y sobra para llevar a cabo esa convalidación.” (Trias, Eugenio, La razón fronteriza. Destino, Barcelona, 1999).[0]

La Biblia nos muestra las distintas formas en las que una persona recibía una ministración, en forma positiva o negativa por medio de su nombre. Se puede observar en el Antiguo Testamento, algunos casos en donde el padre, al momento de darle un nombre a su hijo, le ministraba una serie de actitudes y cualidades que podían repercutir en la vida de esta persona. Así mismo encontramos sobre todo en el Nuevo Testamento; a Cristo y a los Apóstoles revirtiendo a sus discípulos muchas actitudes negativas a través de un nuevo nombre. Estados Unidos necesita un nuevo nombre. necista urgente un cambio radical de dirección, de moral, de propósito, de corazón.Los presidentes de este pais han pisoteado la Ley de Dios, al blasfemar,al quitar no solo el nombre de Dios, sino a Dios mismo de todos los lugares públicos, de aprobar la homosexualidad como ley en muchos estados y parece que en breve, sera ley nacional. Al favorecer el ateismo,la corrupción publica, el alto endeudamiento económico del pais, al haber dado muerte a muchisimos inocentes durante la última guerra mundial, al usar bombas nucleares para derrotar al imperio del sol naciente, al matar salvajemente a enemigos de este país en Vietnam, al quitar la protección de Dios de las armas de los soldados de este país [3], del dinero publico, etc.

El mensaje central de la biblia es Jesús.

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También hace casi 2000 años un grupo de hombres se acercó a Jesús Cristo, con la intención de ponerlo en el lugar pidiéndole una señal milagrosa para probar que Él era quien decía ser. Su respuesta, registrada en Mat. 16:2-3 “Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. !!Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, !!mas las señales de los tiempos no podéis!“

Cual es el mensaje central de toda la biblia? El mensaje central de la biblia, es Jesús. Por lo tanto, un buen adorador de Jesús, será un amante de la biblia, pues en ella toda vemos a Jesús,y asi cumpliremos el mandato del autor de Hebreos ,“puestos los ojos en Jesús”. Por lo tanto, el que viola los nombres de Jesús revelados en los libros de la biblia [6], le será absolutamente lo mismo que que negar a Jesús.(mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios,“Luc.12:9 RV 1960). Es lo mismo.Exactamente lo mismo.Hacer aklgo en el nombre de Jesús, es obrar en su autoridad.Jesús es Dios hecho hombre. Negar al Hijo, es negar al Padre. Y creer de todo corazon en el Padre es creer en el Hijo.

Historia bautista

Como movimiento organizado, los bautistas tienen su origen en Inglaterra, después de un paso breve por Holanda, a comienzos del siglo XVII. Muchos en aquel entonces sentían que la Iglesia de Inglaterra, que había
sido renovada durante la Reforma, no había avanzado lo suficiente en la eliminación de las prácticas de la Iglesia Católica Romana y en el desarrollo de una doctrina genuinamente evangélica. Estaba gobernada
por obispos, y establecida como la iglesia oficial con el rey o la reina como su supremo gobernador aquí en la tierra. El principal grupo de disidentes, los puritanos, permanecieron dentro de la Iglesia Anglicana
(otro nombre para la Iglesia de Inglaterra) y trabajaron a favor de mayores reformas.

Otros, llamados separatistas, salieron de la Iglesia al no ver esperanzas de un verdadero cambio. Debido a que el monarca inglés perseguía a todo aquel que no se sometiera a las formas de culto determinadas por la
iglesia, algunos separatistas abandonaron el país y buscaron refugio en Holanda, único lugar de Europa en que había tolerancia religiosa. Un grupo de separatistas oriundos de la zona de Gainsborough, liderados por
John Smyth, un ex profesor de la Universidad de Cambridge, llegó a Amsterdam (Holanda) en 1608.

Frente a una variedad de opciones religiosas en su nuevo hogar, los seguidores de Smyth sintieron la necesidad de examinar cuidadosamente la Biblia. Llegaron a la conclusión de que el bautismo de infantes era contrario a las enseñanzas del Nuevo Testamento. El discipulado obediente exigía que la iglesia se formara a partir de la profesión personal de fe, seguida del bautismo. La aceptación del bautismo del creyente los separaba aún más
de sus colegas separatistas, como así también de los anglicanos y de los puritanos. En 1612 Smyth escribió una confesión de fe, en la que afirmaba que “solamente Cristo es el rey y el legislador de la iglesia y de
la conciencia”, abogando así, por primera vez en la historia de Inglaterra, por la libertad religiosa y la separación de iglesia y Estado.

La crisis en E.U.:

Es por que creemos en el principio de la separación de Iglesia – Estado, que no aceptamos tampoco que el Estado esté en contra de la Iglesia tampoco. Por este motivo, vamos a hablar en este item de la crisis de los E.U, y vamos a ir viendo como los E.U han violado sistemáticamente todas las implementaciones prácticas que surgen de los nombres de Cristo en cada libro de la Biblia.Podemos ver por televisión, como a principios de cada año, el presidente de EE.UU. da su discurso anual del Estado de la Unión ante el Congreso-y, por extensión, la nación y el mundo como un todo. Es típicamente un discurso sublime lleno de ideales y lugares comunes que expresan la agenda del presidente. Pero a pesar de lo que se llama, el discurso rara vez aborda el estado actual de la nación. Si fuéramos a examinar el estado de los Estados Unidos desde la perspectiva de la Palabra de Dios, ¿qué piensa ud. que sería con lo que nos encontraríamos? En la tribuna sobre la cabeza del presidente como él da este discurso, aparentemente evitados por las cámaras de televisión, es el lema “In God We Trust”.

El presidente es él mismo asumió el cargo con la mano sobre la Biblia como él se compromete a llevar a cabo sus deberes “que Dios me ayude.” Entonces, ¿qué pensará Dios sobre el estado actual de los Estados Unidos? Ahora, revisemos rápidamente, los conceptos anunciados y vemos como comprobamos biblicamente hablando, que E.U ha rechazado el nombre de Cristo y el nombre de Dios de esta nación.

a) El Génesis, El Creador. La teoría de la Evolucion y la astrofisica con S.Hawkings como importante estrella del escepticismo, niegan que Cristo haya sido el creador de todas las cosas.Los evolucionsitas creen que todo surgio por casualidad, por azar y necesidad, como ellos les gusta afirmarlo.Y los astrofisicos, niegan que Dios haya tenido algo que ver con la creacion del Cosmos.

b) En Éxodo, El es el redentor.En Éxodo vemos la historia del Faraon que queria matar a los niños hebreos para impedir que se multiplciara la poblacion. Dios salvo de las aguas a Moises, quien luego seria usado por Dios para sacar a Israel de la esclavitud de Egipto y llevarla a la Canaan. Este gobierno ha institucionalizado el aborto de manera escandalosa y también ha legalizado la eutanasia.

c) En Levíticos, vemos la santificación.La violación a la ley moral de Dios, con la implementacion del matrimonio igualitario en Estados Unidos, amenza con destruir la moral de esta nación.

En Francia, el presidente  francés afirmó

“que la autorización del matrimonio y la adopción a parejas del mismo sexo, acompaña a “la evolución” de la sociedad hacia “más libertad y más igualdad”.[12]

En mi país, la República Argentina, “se permite los matrimonios entre personas del mismo sexo desde el día el 15 de julio de 2010. De esta forma, el país se convirtió en el primero de América Latina en reconocer este derecho en todo su territorio nacional.”[13] Un hecho verdaderamente lamentable.

d) En Número, Cristo es guia.Esta nación ya no busca la guía de Dios para sus proyectos imperialistas. Ya no se lee mas la biblia en las escuelas, para permitir que Dios sea quien guíe los designios de esta nación.

e) En Deuteronomio,ya no es mas Cristo por Su Palabra, El maestro moral y espiritual de esta nación. Sorprendemente,la minserie de discoverychanel sobre la Biblia ha tenido una  tremenda repercusión, ante la ignorancia y el analfabtismo bíblico de esta nación, otrora cuna de grandes avivamientos y despertamientos cristianos.

f) En Josué , Cristo es el conquistador poderoso.Ya los misioneros americanos no le pueden predicar hoy en día, ni a un indigena.Han perdido toda credibilidad.En los paises latinos, solo les interesa que envien recursos económicos para la misión.

g) En Crónicas, Cristo es el intercesor.Esta nación ya no ora a Dios, santificando su nombre,como enseña el Padrenuestro.

El lunes próximo pasado. El ex presidente de EU, George W. Bush inauguró este jueves la biblioteca y museo que lleva su nombre, en Dallas, Texas, en un acto que reunió al actual presidente Barack Obama y a los ex mandatarios Jimmy Carter, Bill Clinton y George H.W. Bush. En la inaguración de la biblioteca, el presidente Obama no oró con su familia junto a los Bush. En el cuadro presidencial, podemos ver a Barack Obama, George W. Bush, Bill Clinton, George H.W. Bush y Jimmy Carter, durante la ceremonia. En la ceremonia iniciada por George W. Bush en la Universidad Metodista del Sur, asistieron también su esposa y ex primera dama, Laura Bush, su madre y ex primera dama, Barbara Bush; la primera dama del país, Michelle Obama, y la ex primera dama y ex secretaria de Estado Hillary Clinton, entre otros líderes políticos.

Pero Bush es solamente un religioso, que dejó la nación totalmente endeudada, que solo se saca una foto orando para la imagen pública. Por el que dirán. Esto se llama fariseismo político y blasfemia, por tomar el santo nombre de Dios en vano.Y el pte. Obama, la maxima autoridad política de este pais, es un defensor y promotor de la agenda de los Lobby (grupos de presión) Gay.

george-w-bush-biblioteca-libraryA la ceremonia acudieron el actual mandatario Barack Obama, así como Jimmy Carter, Bill Clinton y George Bush padre e hijo

La Biblioteca y Museo Presidencial George W. Bush busca ser fuente para examinar la vida y obra de Bush, y promover un mejor entendimiento de la presidencia, historia y asuntos de política pública del país. También servirá para examinar los hitos en la presidencia de Bush hijo, como los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EU, y la respuesta contundente del país con las posteriores guerras en Afganistán e Irak.[1]

h) Seguimos con Isaías,donde Cristo es “Su amante” (en pleno sentido espiritual). Las iglesias en E.U han perdido su primer amor….Y esta nación ya no ama a Dios y por eso quitan su nombre de todos lados.

i) En Eclesiastés, Cristo es su propósito. El único propósito que tienen los americanos es el materialismo y como dominar el mundo con su capitalismo salvaje neo liberal, sin ética y sin moral.

Algunos dias atrás, la cadena minorista de vestimenta Ralph Lauren, afirmó que  pagará más de 1,6 millones de dólares para poner fin a una investigación penal y civil por denuncias de que una de sus subsidiarias sobornó a funcionarios argentinos, que durante cinco años le pagaron para permitir el ingreso de mercadería por la Aduana. Ralph Lauren aceptó que sobornó a funcionarios. La empresa de ropa que se fue del país en 2012 aceptó ante un Tribunal de EE.UU. , que entre 2005 y 2009 coimeó a funcionarios de la Aduana argentina para introducir mercadería.[5]

América no ha permitido ya mas, que el Sr. sea su rey. Han dicho que gobiernan ellos,pero sin Dios y con leyes paganas e inmorales.Quitaron el nombre de Dios de todos lados.Ya no lo necesitan,dicen ellos. En vez de ser un país que exporta valores, fe,esperanza,optimismo, que envía misioneros como lo hizo antaño, se ha convertido en todo lo opuesto de estos valores. Solo exporta imperialismo, opresión, guerras,opresión, falta de valores, inmoralidad, materialismo.Incluso de aqui han surgido en los ultimos años las mas grandes y terribles herejias que han sido exportadas hacia nuestros paises.

j) Cristo en Lucas es el Hijo del Hombre y en Juan es el Hijo de Dios. El liberalismo en este país ha hecho estragos. Gran parte de la cristiandad actual, incluyendo el presidente Obama, son liberales.O sea, personas que se dicen creyentes, pero son solamente de nombre. Niegan toda deidad de Cristo en sus vidas y todo derecho a gobernarles mediante la obediencia a su Palabra.Solo tienen nombre de creyentes,pero no lo son.

Estar contra el matrimonio gay y ser retóricamente pro-vida no logrará compensar el hecho de que la gran mayorías de los evangélicos no pueden articular el Evangelio siquiera con algo de coherencia. Aunque quizás en menor escala y más tímidamente, también aquí en nuestro país los evangélicos hemos tenido cada vez más participación en asuntos sociales, de moralidad pública y de política, incluso política partidaria; en el último año electoral inclusive desde esta columna comentamos varias veces ese fenómeno.

Los evangélicos hemos clamado contra la corrupción; hemos protestado públicamente por varios aspectos de la legislación que nos parecen francamente inmorales, por supuesto que casi sin que se nos prestara atención; hemos visto también el apoyo público prestado a candidatos políticos de diferente pelo por varios líderes evangélicos, siendo testigos de cómo dichos líderes desoían olímpicamente las recomendaciones de organizaciones evangélicas multidenominacionales y representativas, que aconsejaban no inmiscuirse en política partidaria. Nuestra tradicional incapacidad para ponernos de acuerdo se hizo pública en dicho escenario, en el cual los principales líderes evangélicos hicieron uso del derecho a hacer lo que bien les parecía, y de este modo nuestras diferencias se volvieron más notorias.

Desde el momento en que los testimonios personales sustituyen al estudio detenido de la Palabra de Dios en la predicación de las iglesias, o que ésta apunta más a las emociones y el bienestar afectivo de los feligreses, antes que a su comprensión de cuáles son las bases doctrinales de la fe cristiana, es muy difícil que dichos feligreses estén en condiciones de exponer con fundamento las razones de su fe. Podríamos decir que no estamos siguiendo fielmente la recomendación del apóstol Pedro: “estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pe. 3:15); pues si nos demandan razón de nuestra esperanza, deberíamos estar preparados para presentar nuestra fe en forma razonable (es decir, sensata, lógica, coherente).

En esta aseveración merece destacarse “una falla en la transmisión” (o sea, transferencia, comunicación, enseñanza) de una fe ortodoxa; lo de ortodoxo debemos interpretarlo como algo sólidamente basado en la Biblia como Palabra de Dios, única regla de fe y conducta, según como es aceptado por el cristianismo evangélico. Una enseñanza de la doctrina cristiana fundamentada en la Biblia es lo que puede hacer que los creyentes crezcan en la fe firmemente arraigados en Cristo como la roca, contra la cual pueden chocar cuantos ríos embravecidos de cambios sociales y culturales se quiera, que no serán movidos de sus convicciones.

Muchas de las actividades estructuradas dirigidas específicamente a los jóvenes, con fines evangelísticos y de consolidación de la decisión de seguir a Cristo, tales como música, literatura, y emprendimientos juveniles de otro tipo (retiros y campamentos), todo lo cual les dio como resultado que los jóvenes no sepan casi nada de la fe (doctrina cristiana).

Hemos levantado la voz, insistiendo en que la Biblia condena la homosexualidad y el aborto, aunque ni siquiera en eso los protestantes hemos podido presentar un frente unido ni quitarnos de encima a los liberales. Además, la gran mayoría de los evangélicos no están preparados  para defender el evangelio de un modo coherente, con un testimonio que no sea ambivalente. Que sucedería si investigáran el testimonio de la mayoría de quienes se sientan cada domingo en las bancas de una iglesia evangélica. Es posible que esto podría traer desagradables sorpresas.Es posible.

Y asi podríamos seguir nombre por nombre, letra por letra, viendo como el hombre de Hoy ha rechazado la biblia como Palabra de Dios, ha violado la Ley de Dios y ha pisoteado la sangre de Cristo.Por razones de espacio, dejo lo que faltaría de este análisis de los nombres de Cristo, para otro momento.

Estado de salud espiritual de E.U

Podemos señalar al menos tres probables causas que de forma resumida, nos explican el porque del colapso evangélico y ver si de verdad condice con la situación actual de este pais.

a) La inversión evangélica en temas de la moral, lo social y lo político ha agotado nuestros recursos y expuesto nuestras debilidades.

b) En segundo lugar, el autor afirma hemos fallado en transmitir a nuestros jóvenes una forma ortodoxa de la fe que pueda echar raíces y sobrevivir los ataques seculares. Los ministerios juveniles, música cristiana, edición y publicación, y medios de comunicación, han producido una cultura de jóvenes cristianos que saben casi nada acerca de su propia fe, salvo cómo se sienten acerca de ella.

c) Hay una gran incapacidad para transmitirle a nuestros hijos una confianza evangélica vital en la Biblia y la importancia de la fe.

Estos tres problemas, son consecuencia de haber negado a Cristo y haber rechazado su nombre,y haberlo pisoteado como han hecho los liberales, ateos, escépticos e inmorales.

Datos estadisticos [7]

evangelios[9]

Siguiendo el estilo de Lucas como teólogo e historiador,tal como el nos dejó ejemplo en el libro de los Hechos de los apóstoles [10], citaré datos estadísticos de valor[8] que nos permitan comprender mejor la crisis que atraviesa E.U., como resultado de su decadencia moral y espiritual actual.En el libro de los Hechos de los apostoles, leemos como los trabajos y discursos de Pedro y de Pablo son los principales centros de interés de Lucas. Su propósito es documentar los primeros pasos de la difusión del evangelio de Jesucristo y el modo en que el Espíritu de Dios impulsaba en aquel entonces el crecimiento de la iglesia «en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra» (Luc. 1.8).

Pero ahora, veamos también algunos indicadores de la salud y la estabilidad nacional de Estados Unidos. Actualmente, Estados Unidos pide prestado el 40 por ciento de lo que gasta. El presupuesto federal de EE.UU. 2012 fue de casi 3,8 billón dólares, una cantidad gigantesca casi imposible de entender. Esto se desglosa en el gasto del gobierno federal:

  • $ 316,333,333,333 ($ 316,3 mil millones) por mes.
  • 73 mil millones dólares (73 mil millones dólares) por semana.
  • $ 10.4 mil millones ($ 10.4 mil millones) por día.
  • $ 433.000.000 (433.000.000 dólares) por hora.
  • $ 7,222222 millones ($ 7,2 millones) por minuto.
  • $ 120,370.37 por segundo.

Dado que el 40 por ciento de estas cantidades es prestado, los Estados Unidos pide prestado y gasta 48.000 dólares – una cantidad más o menos igual a la mediana de los hogares EE.UU. de ingresos cada segundo. A finales de 2011 el déficit federal alcanzó oficialmente el producto interno bruto del país (PIB), el valor total de los bienes y servicios del país producidas en el año. Cuota por persona de los Estados Unidos de la deuda es ahora más elevada que la de las naciones europeas profundamente con problemas como Grecia, que tanto oímos en las noticias!

Estados Unidos gasta más de 400 mil millones dólares al año  sólo para pagar los intereses  de su deuda, con alrededor de una cuarta parte del mismo va a China. Ese interés por sí sola es suficiente para financiar la totalidad de China el gasto militar -un militar que está agresivamente ponerse al día y desafiando las fuerzas de EE.UU. en Asia y el Pacífico. En efecto, a través del gasto público irresponsable, los contribuyentes de Estados Unidos están financiando la acumulación militar de China!

A pesar del poder de Estados Unidos, es cada vez más ineficaz en el escenario mundial. Multitudes se reúnen en los países del tercer mundo para burlarse de los Estados Unidos y escupir en su bandera. En septiembre de terroristas libios asesinados el embajador de EE.UU. con impunidad-el primer embajador de muertos desde 1979.

Que increible, no es cierto Pero, es esta es una nación bajo Dios? Que tiempo extraño nos ha tocado vivir. Sin duda,esta era, llamada posmodernidad, de la secularización, de la apostasía, sociedad postindustrial, era de la información, era “después del fin de la historia”, uff, cuantos nombres se utilizan para describir este extraño período de la historia que nos ha tocado vivir.!!!

Las religiones en la sociedad posindustrial: relativismos, integrismos y collage

En relación a esto hay dos afirmaciones lapidarias: nuestros jóvenes no saben por qué deberían obedecer a la Escritura, lo esencial de la teología, o la experiencia de la disciplina espiritual y la vida en comunidad; y también las generaciones venideras de los cristianos van a ser monumentalmente ignorantes y  sin preparación para resistir la presión de la cultura actual. La presión de la cultura actual se resistirá, de la misma manera que se resistió siempre a lo largo de la historia: con una base sólida para la fe, que produzca convicciones inamovibles por más violentos que sean los vaivenes ideológicos y filosóficos que se turnen para ponerse de moda en las sociedades modernas.

Muchos jóvenes cristianos que saben casi nada acerca de su propia fe, salvo cómo se sienten acerca de ella. Obviamente la conclusión es que el contenido de la fe que se ha trasmitido a los jóvenes ha sido predominantemente  emocional y afectivo, apuntando a un bienestar específico actual, sin las nociones mínimas necesarias (teología, disciplina espiritual, vida en comunidad) para comprender cabalmente y abrazar de corazón las enseñanzas de Jesús y los apóstoles, y así volverse un genuino discípulo de Cristo.

Es decir, que la ignorancia de la nueva generación de cristianos acerca de los principios de la Palabra de Dios, y el carácter endeble y frágil de su profesión de fe por Cristo, parten de una mala estrategia de la generación anterior; de los padres, de los pastores, de los líderes, de los maestros. La predicación del evangelio se ha visto enrarecida, diluida o contaminada por novedades, modas e ideas nuevas, bien que piadosas en apariencia, y el resultado no fue un pueblo evangélico espiritualmente saludable.

Por estos motivos, pocas personas entienden que si niegan a Jesucristo, también niegan al Padre, cerrando así toda posibilidad de salvación. ¡Note también que cualquiera que niegue que Jesús es el Mesías es un “mentiroso”!

  • “¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. (2 Jn. 2:22-23).

La propia palabra “Cristo” significa “Mesías Judío”. Aunque soy consciente de que la idea de un occidente anticristiano puede sonar casi apocalíptica para quién mira la historia de esa región del mundo, pues occidente, entendido como la Europa occidental y las naciones nacidas en tierras colonizadas por las potencias europeas, y herederas del legado religioso de éstas, ha sido históricamente un baluarte del cristianismo. Sin embargo, no fue sino en el occidente cristiano donde surgieron los peores ataques a la fe cristiana, tales como el racionalismo del siglo 18, el positivismo científico, el marxismo y el liberalismo intelectual del siglo 19, todo lo que favoreció una progresiva descristianización y secularización de las sociedades occidentales, fomentando en las mismas la indiferencia y la pérdida de la fe religiosa. A tal punto que, ya desde hace muchos años, es pertinente hablar de un occidente post cristiano.

Pero ¿Qué es la sociedad posindustrial? Cuando utilizamos ese término nos referimos a un concepto que recogen algunos sociólogos y economistas para describir la evolución estructural de un sistema social y económico que tiene lugar después de lo que conocemos como el proceso de industrialización o Revolución Industrial. Esta sociedad posindustrial, posmoderna, de la información o del conocimiento –como también se la conoce- ha cambiado sustancialmente su modo de supervivencia con respecto a las sociedades que la precedieron, puesto que la garantía de acceso a un saber estable, supuestamente transmitido, y fuera de toda duda como cuadro de creencias incuestionable y como fuente de sentido ha dejado de tener la importancia y la trascendencia otorgada por dichas sociedades.

En la sociedad posindustrial el conocimiento cumple dos funciones de carácter estructural. En primer lugar éste se constituye en el principal recurso del cual vivimos. Sin conocimiento nuestras sociedades serían inviables. Y en segundo lugar, es el componente principal de las nuevas tecnologías. Por tanto, el conocimiento actual es de carácter instrumental, es decir, no esencialista, con lo que básicamente, se convierte en un instrumento, en una herramienta, en una construcción. No aspira a explicar qué es la realidad, sino cómo funciona, y se basa en la obtención de resultados. Esto quiere decir que se le da mucha importancia al concepto de proyecto o de creación de conocimientos y, en consecuencia, son vitales los avances tecnológicos, científicos, axiológicos y organizativos.

Pero, no se trata tan sólo de generar máquinas o teorías, sino también de darnos las estructuras y valores necesarios que nos permitan seguir sobreviviendo en contextos sociales que cambian continuamente a una velocidad vertiginosa. Esto nos ha llevado a la profunda convicción de que estamos asistiendo a un profundo desarrollo de saber que favorece la pluralidad y la diversidad de ideas, de prácticas, de conciencias. Y ya no hace falta –sería inútil- que nadie intente convencernos de que existe algo estático, intocable, firme. Todo se ha vuelto dinámico, incluso esa Verdad –con mayúsculas- de la Ilustración ha dejado de tener su razón de ser. Esto ha dado lugar al mestizaje, a los relativismos, a los collages que ya no asustan, ni escandalizan a nadie, a excepción de pequeños reductos que prefieren aferrarse a viejas “seguridades”.

Ahora bien, ¿Qué tiene que ver la experiencia religiosa con todo esto? Tradicionalmente, el conocimiento religioso se nos ha presentado como paradigmático y como articulador de valores a través de los cuales es posible cohesionar, dirigir y construir las relaciones de una determinada sociedad. Las grandes religiones teístas y monoteístas, entre ellas la cristiana están sufriendo un gran declive debido a su insistencia en proporcionar un conocimiento que no es ni creíble ni sostenible. Es decir, la religión –tal y como la conocemos- está en crisis porque sigue manteniendo un fuerte interés en constituirse en una fuente de conocimiento y de sentido de la vida que ha perdido toda la reputación y la supuesta consistencia con las que contaba antaño. De hecho, ya son muchas las voces que reclaman que la educación religiosa sólo debería estar a cargo de las familias y de las organizaciones religiosas para poder garantizar la pluralidad y la diversidad ciudadana que hemos mencionado más arriba.

Ahora bien, ¿Tienen las religiones alguna posibilidad de volver a constituirse en fuente de conocimiento y de sentido? Debemos aclarar que los sistemas religiosos están sometidos a una doble marginación. En primer lugar, han perdido su habilidad para generar creencias con la capacidad de cohesionar y guiar el funcionamiento de las sociedades y, en segundo lugar, han hecho caso omiso al cambio de paradigmas de lo mítico o simbólico a lo científico, tecnológico e ideológico. Sin embargo, las religiones se seguirán reproduciendo, pero deberán hacerlo transformadas, redescubriéndose como espiritualidad y no tanto como ética o metahistoria. Como diría Mariano Corbí:

“Puesto que las religiones no ejercen ninguna función en la estructuración de nuestras sociedades, no  hay que suponer ni creencia alguna en Dios, ni necesidad de esa creencia para el correcto funcionamiento de la sociedad. En esta situación de hecho están situados los individuos de nuestra sociedad y en esta situación de hecho tendrán que insertarse las religiones” (Corbí, Mariano, Proyectar la sociedad, reconvertir la religión. Herder, Barcelona, 1992, p. 425).

Hemos acordado que el conocimiento no es ni único, ni univoco, sino que responde a una pluralidad y diversidad que se manifiestan en un despliegue dinámico del saber sin precedentes. Parece que no es suficiente con tener acceso a las ciencias, las tecnologías y las ideologías para que las personas alcancen un sentido profundo de su existencia. Y es en este sentido en el que las religiones pueden aportar un conocimiento más esencialista e integrador, también necesario para la plena realización de los seres humanos.

La supervivencia de las religiones sólo será posible si se entiende que el factor de supervivencia social es el conocimiento y éste nos exige una creatividad y libertad totales, lo cual quiere decir que la experiencia religiosa y su inserción social también debería darse como creatividad y libertad, sin ninguna pretensión de estabilidad, fijación o sumisión. Se trata de asumir la necesidad de repensar la religión y tomar conciencia de esos ámbitos de conocimiento tecnológicos, científicos, axiológicos y organizativos que, hasta ahora, ha pretendido ignorar.

Esta forma de experiencia religiosa, reinventada o reformada, que tiene en cuenta el curso de la historia y los cambios sociales, políticos, estructurales, tecnológicos, informativos, axiológicos, organizativos, etc. obtendrá las condiciones de posibilidad de ser una forma más de conocimiento necesaria, como ya se ha dicho, para la total realización de los seres humanos, porque:

Adquirir o promover una actitud religiosa no es adquirir o promover un sistema de interpretaciones de la realidad, un sistema de creencias, no es adoptar un sistema de valores y de moralidad, un sistema de organización y un sistema ritual, es más bien, aceptar el enrolamiento en la búsqueda de algo que no se ha de convertir en presupuesto para nada pero que, en cambio, es un orden de hechos que lo afectará sutilmente todo… No hay nada que creer, sólo algo que encontrar. De una forma semejante como con respecto a la belleza no hay nada que presuponer o que creer, sólo algo que encontrar.” (Corbí, Mariano, op. cit., p. 246).

El ex prisionero Sovietico Alexander Solzhenitsyn, quien fue premiado con el prestigioso Premio Templeton en 1983,.relacionó sus experiencias de persecución bajo el comunismo ateo. Durante su presentación, el dijo las siguientes palabras:

“Hace mas de la mitad de un siglo, mientras era todavía un niño, recuerdo escuchar a un gran numero de personas ancianas referiendose de esta forma a todas la calamidades que cayeron en Rusia: ‘Los hombres se han olvidado de Dios; por eso todo esto sucede’

Este hombre dijo que si se le preguntara hoy que formulara en forma concisa como sea posible la principal causa de la revolución que esclavizó a mas de 60 millones de nuestra gente, no podría decir en forma mas exacta que repetir que:

“Los hombres se han olvidado de Dios, por eso todo esto sucedió. Y si fuera llamado a identificar brevemente la principal caracteristica de todo el siglo 20 aqui tambien, yo no podria encontrar una frase mas precisa y concisa que repetir una vez mas: Los hombres se han olvidado de Dios.”

Estas frases enfatizan la verdad de los proverbios citados al principio. Y la razón de todo esto está en la depravación espiritual del hombre y como la biblia claramente lo ilustra en Romanos, el apostol Pablo. Nosotros, que somos cristianos evangelicos, cuestionamos esta apostasia de la iglesia y de nuestros paises. Dice en el Diccionario de Historia de la Iglesia (Editorial Caribe, Nashville, TN. 1989. Pág.422) que evangelicalismo es un término utilizado para

“describir el movimiento internacional comprometido con la comprensión del evangelio por el protestantismo histórico”; un poco más adelante agrega “destaca la entrega personal y la aceptación de la Biblia como la base de la autoridad”.

Por lo tanto, el término designa en realidad al movimiento evangélico, y por extensión, a la cristiandad evangélica.

La depravación moral

En este escenario, no es descabellado imaginar un occidente revolviéndose contra el cristianismo, seguramente los evangélicos vivirán en un siglo XXI muy secular y religiosamente antagónico. Dentro de dos generaciones, el evangelicalismo será prácticamente una casa abandonada por la mitad de sus ocupantes.  Y quizas, también el concepto de evangelicalismo tal como lo hemos entendido históricamente, tendrá que ser re-definido, pues ya no nos sera de uso tan habitual.

No quiero publicar una serie de artículos sobre las Escrituras, sobre la historia de la iglesia, sobre algunos aspectos de las vidas de los reformadores protestantes, sin hablar también rápidamente del gran problema de la humanidad, que es el pecado,y es la razón de la apostasía del hombre. Toda la historia de la Biblia, bien puede llamarse la historia de la redención de la humanidad. Leemos en el apostol Pablo, quien le escribió a los romanos, que

  • Como está escrito: «¡No hay ni uno solo que sea justo! No hay quien entienda; no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido. No hay quien haga lo bueno, ¡no hay ni siquiera uno!  Su garganta es un sepulcro abierto, y con su lengua engañan. ¡En sus labios hay veneno de serpientes!  Su boca está llena de maldición y de amargura.  Sus pies son veloces para derramar sangre. Destrucción y desgracia hay en sus caminos, Y no conocen el camino de la paz.  No hay temor de Dios delante de sus ojos.» (Ro. 3:10-18 RVC)

Como bien dijo Calvino, el cristiano necesita  abrir sus ojos a toda doctrina histórica, que “Dios le dirija” [4]. Es por este motivo, que aprovecho este artículo, para mostrar la realidad que nos afecta todos los hombres por igual, santos e impios. La diferencia es que el cristiano, ha sido justificado,perdonado y camina hacia la redención final de su vida, cuando la muerte sea absorbida por su cuerpo incorruptible, luego del juicio final. La fe no anula la razón sino que la complementa. La razón ilumina la fe y la fe ilumina la razón. Al introducir la biblia en su contexto histórico debemos hacerlo con cierto cuidado, recordando que la historia no es inerrante,ni inspirada por Dios tampoco.  Para evitar caer en gruesos errores ahistóricos, es que debemos valernos de historiadores con fuentes históricas confiables. Lucas es un historiador confiable, por ejemplo, por ser cristiano, evangelista, médico, teólogo, observador directo de algunos de los eventos citados en su libro e historiador.

Lucas no fue un observador totalmente imparcial de la historia apostólica, claro que no. Lucas fue un cristiano apostólico, discípulo y médico personal del apostol Pablo y compañero de viaje del gran apostol de nuestra fe;  su intención era dar a conocer acerca de la persona de Jesucristo y el resultado de la misión apostólica de algunos apóstoles de renombre, como fueron (san) Pedro y (san) Pablo. Pero esto no significa que Lucas no haya sido confiable. Al revisar sus referencias históricas vemos la exactitud de sus citas históricas. Por este motivo y porque el estudio de la historia  de la iglesia primitiva se encuadra dentro del período comprendido entre la primer venida y la segunda venida de J.C. ,es importante estudiar los eventos del futuro, llamados escatológicos o también “Eventos del porvenir”, como titula su libro el escritor cristiano dispensacionalista y premilenarista J. Dwight Pentecost, un libro editado y publicado por la editorial Vida.

Los eventos escatológicos deben ser estudiados a la luz de la biblia, de la historia y también a la luz de la teología. Los dispensacionalistas se inclinarán a aceptar el milenarismo, seguramente.Y los pactuales, defensores de la teologia de los pactos, se inclinará, seguramente o al dispensacionalismo o al amilenarismo historico. Los seguidores del controversial movimiento neo – apostólico probablemente suscribirán a la escatología posmilenarista, la que rechazo totalmente por su caracter ahistórico y por su espiritu triunfalista y exitoso que es contrario a la realidad biblica anunciada para los últimos tiempos, que es la apostasía.(cf. RV 1960 Jue. 2:11; 1 Re. 11:1 ;  Jer. 2:1 ; Os. 5:1 ;2 Tes. 2:3 ;1 Tim. 4:1 ;Heb. 5:11). Es importante estudiar los eventos del porvenir con prudencia, evitando los fanatismos, para no caer en herejías importantes, ni en modas escatológicas, ni en herejías milenaristas como algunas sectas fanáticas lo hiceron muchas veces en la historia.

Es ud. un verdadero cristiano?

Si se refiere a hacer una presentación intelectualmente coherente de nuestra fe al mundo, debemos reconocer que esta afirmación corresponde con nuestra realidad. Tambien nos dicen que  no tenemos derecho a hacerlo (pues no estamos puestos para ser jueces). Ok, es verdad, pero si no los exhortamos, cuando partan de esta vida ya va a ser tarde.

Hay muchas religiones que se autodenominan cristianas sin embargo no lo son, pues niegan las bases del cristianismo histórico. Hay también muchas denominaciones “cristianas” que tienen el mismo problema. El nombre de “Cristiano” es reclamado por católicos, ortodoxos, anglicanos, mormones, testigos de jehová, adventistas del 7 mo día, pentecostales, bautistas, metodistas, luteranos, presbiterianos, hermanos libres, iglesia de Cristo, etc.

Sin embargo, una pequeña minoría de ellos lo son verdaderamente. Por esta razón, cuando vemos las estadísticas[7] acerca de las religiones del mundo y se menciona el cristianismo, no debemos entender que todos los “cristianos” son cristianos. Podríamos decir que ciertos grupos están más cerca o más lejos de la verdad, pero actualmente no se puede llamar a cristiano a la gente en base a su religión o denominación; ni aún en base a sus creencias teóricas solamente pues no podemos dejar de lado el estilo de vida de la persona que se autodenomina cristiana, ya que se espera que con su vida manifieste que es un verdadero seguidor de Cristo.

Es correcto discernir que hay una base doctrinal en el Cristianismo histórico que no puede ser negada. Esta sería la primera parte de la evaluación de un verdadero Cristiano. La segunda parte tiene que ver con su estilo de vida y práctica.  En cuanto al estilo de vida de un cristiano quiero citar varias características tomadas de 1 Juan. No es una lista exhaustiva pero sí bastante amplia y apropiada para hacer un auto-análisis. : 1) Guardan los mandamientos: 1 Jn. 2:4-6; 2) Tienen genuino amor por otros cristianos y no los aborrecen: 1 Jn. 2:9-11; 3) No aman al mundo: 1 Jn. 2:15-17 ; 4) Tienen el Espíritu Santo quien les guía a discernir la verdad y la mentira: 1 Jn. 2:20-22 ; 5) Permanecen en las enseñanzas de Cristo y esperan su retorno: 1 Jn. 2:28-29 ; 6) No practican el pecado: 1 Jn. 3:6-10 ; 7) Creen en Cristo constantemente y oran conforme a su voluntad: 1 Jn. 5:13-15 ; 8) Se guardan de la idolatría: 1 Jn. 5:21.

¿Eres un verdadero Cristiano? Si o no?

El pecado en el corazón de los hombres

manzana

Veamos, como está escrito,de que manera el pecado nos afecta a los seres humanos, en el pensamiento inspirado del apostol Pablo.

  1. v. 10 No hay justo, ni aun uno. ( Depravación moral)
  2. v. 11 No hay quien entienda, ( Depravación intelectual)
  3. no hay quien busque a Dios. ( Depravación espiritual)
  4. v. 12 Todos se desviaron del camino, ( Rebelion absoluta)
  5. a una se hicieron inútiles; ( Consecuencia del verbo 12)
  6. no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (Depravación de la voluntad)
  7. v.13 Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan, veneno de áspides hay debajo de sus labios; 14 cuya boca está llena de maldición y de amargura; (Afecta la mente)
  8. v. 15 sus pies, prestos para derramar sangre; (Afecta sus motivaciones,obras  y acciones)
  9. v. 16 destrucción y miseria hay en sus caminos (Frutos de la depravación)
  10. v. 17 y el camino de paz no han conocido. (Conocimiento corrupto y depravado)
  11. v. 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.( Muertos en delitos y pecados)

Esto es lo que Pablo inspirado por el Espritu de Dios nos revela acerca del estado total depravado del hombre sin Dios. En este estado natural, el hombre es imposible que busque a Dios de si mismo. Pablo NI SIQUIERA ofrece una sola indicación que el hombre posee un poco de “voluntad para buscar a Dios” de si mismo. La depravación afecta a la voluntad, afectos, e intelecto del hombre.

Entronando a Cristo como Señor y Rey

La conclusión errónea de que Irak poseía armas de destrucción masiva, la respuesta fallida del gobierno federal al huracán Katrina y un crecimiento desmedido de la deuda nacional empañan el recuerdo de la presidencia de Bush para muchos, incluso Obama, quien ganó dos períodos en la Casa Blanca después de criticar a su antecesor. Pero el miércoles, Obama dijo que “sean cuales fueren nuestras diferencias políticas, el presidente Bush ama a este país y ama a su pueblo y compartió las mismas preocupaciones y está preocupado por todo el pueblo de Estados Unidos. No solo por algunos. No solo por quienes votaron por los republicanos”. (El Nuevo Herald) [2]

El apóstol Pablo escribe que cuando Jesús regrese, “a su debido tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores,” (1 Tim. 6:15). Lo que el apostol Pablo está diciendo, en esencia es que: “¡Cuando Cristo venga, va a demostrar a todos que es el Señor!”. Dios el Padre entronó a Cristo como rey de todas las naciones y toda la naturaleza, y como el Señor de la iglesia. Pablo está diciendo: “No importa cómo luzcan las cosas en el exterior. Todo puede parecer fuera de control y puede parecer como si el diablo hubiera tomado el poder. Pero la verdad es que Dios ha puesto todas las cosas bajo los pies de Jesús y ¡Él sigue siendo el rey sobre todas las cosas!”. “Por él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades: todo fue creado por él y para él” (Col. 1:16). “Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia… para que en todo tenga la preeminencia” (v. 18).

Estos pasajes prueban que Dios todopoderoso ha nombrado a Jesucristo como Señor, y todo dominio se ha colocado en sus manos. Sin embargo, vemos a nuestra sociedad y al gobierno destronar a Cristo en todo, negándose a reconocer su autoridad y reinado. Estamos quitando a Dios de nuestras escuelas y tribunales haciendo caso omiso de Él en la elaboración de nuestras leyes. Y ahora estamos recogiendo una cosecha terrible.

El rechazo del Señorio de Cristo y la soberanía de Dios

Yo creo que el rechazo de América a la voluntad de Dios revelada en la Biblia y al señorío de Cristo, son la razón detrás de todo el derramamiento de sangre, violencia, odio racial, decadencia moral, abuso de drogas y brote de mortales enfermedades sexuales en nuestra sociedad. Los legisladores, educadores y medios de comunicación han hecho de Dios un tema innombrable. Sin embargo, mi preocupación va más allá del rechazo de América a la autoridad de Jesús. Creo que el problema del destronamiento de Cristo es mucho peor, mucho más trágico, ya que está sucediendo en su iglesia. ¡Es cierto!  Nuestro Señor exaltado está siendo destronado en las iglesias de la tierra y en las vidas de una multitud de creyentes. Es comprensible que la gente impía quiere destronar a Cristo. Pero, ¿cómo se debe entristecer Dios al ver a Cristo destronado por aquellos que se llaman por Su nombre.

Un ejemplo de una conciencia cristiana sobre el sentido de pecaminosidad

Un ejemplo de una conciencia cristiana sobre el sentido de pecaminosidad, lo dejó escrito el Rev. John Brown (1722-1787). Pastor, teólogo, maestros y escritor prolífero de Escocia. Pero, a pesar de su trabajo para el avance del Reino de Dios y su gran preparación, él tuvo un concepto claro de sí mismo delante de Dios. Las siguientes palabras lo expresan mejor:

“¡Señor! Estoy ahora entrando en el …34° año de mi ministerio. ¡Asombroso ejemplo de gracia y paciencia soberana con una persona tan molesta como yo! ¡Cuán extraño que, durante más de sesenta años, hayas procurado usar de misericordia y bondad para con un miserable que, entretanto, ha hablado y hecho todo el mal que ha podido! Ni tampoco cedería, excepto cuando la todopoderosa influencia de la librea gracia pusofuera de mi alcance oponerme a ella. ¡Señor! ¡Cuán a menudo he hecho votos, pero jamás he mejorado; he confesado, pero jamás me he enmendado! A menudo me has desafiado y corregido y, sin embargo, yo he seguido el camino de mi corazón. Como un malvado y seductor, he ido de mal en peor. Pero, ¿adónde habría de acudir un pecador sino al Salvador? ¡Señor! Todo refugio me falla; ningún hombre puede socorrer a mi alma. Nada me servirá, excepto una porción singular de tu gracia todopoderosa. A ti, ¡oh Jesús!, me entrego como necio, culpable, contaminado y esclavizado pecador; y, de ese modo, solemnemente te tomo como mío, siéndome hecho por Dios sabiduría, justicia, santificación y redención. Me entrego como una pobre, ignorante, negligente y malvada criatura, que siempre ha estado aprendiendo y, sin embargo, nunca ha podido llegar al conocimiento de la verdad. A ti, ¡oh Señor!, para que concedas dones a los rebeldes, y exaltes tu gracia, mostrando bondad a los indignos” (Beeke, pag. 172-173).

¡Qué nuestros corazones, contrictos y humillados, se vuelvan al Dios de misericordia, para depender de Él por siempre y poder caminar en completa comunión, andar en su luz admirable!

Conclución

¡Más aun, de acuerdo con (1 Jn. 2:22), cualquier persona que niega que Jesús es el Cristo es “el Anticristo”! Y esto es lo que esta pasando en E.U, se está convirtiendo en una nación enemiga de Cristo.

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Es probable que de seguir esto asi, la intolerancia hacia los cristianos se eleve a niveles que muchos de nosotros no creía fuera posible ver en nuestras vidas, y la política pública llegue tambien a ser totalmente hostil hacia el cristianismo evangélico, viéndolo como el oponente del bien común. Aunque nos parezca imposible que estas cosas sucedan en el baluarte del protestantismo, no debemos olvidar que Estados Unidos es un país en el que, por ejemplo, hace mucho está legalizado el aborto. La mención de este crimen nos trae a lo que en nuestro país ha sido la vertiginosa legislación en cuanto al aborto, perspectiva de género y homosexualidad, unión concubinaria, todos temas que hemos tratado, y que han constituido un ataque frontal a la institución del matrimonio y la familia, según los parámetros de la moral y doctrina cristiana.

Jesús dijo que la semilla del Evangelio no crece bien en terreno espinoso, puesto que ese tipo de hierba ahoga a la buena planta que está naciendo y buscando aire para respirar (Mat. 13:7). Arrancar las malas hierbas antes de plantar las buenas semillas es parte del desafío que plantea trabajar con un sector de nuestra sociedad en el que se ha sembrado el ateísmo y un falso concepto en el que ciencia y fe se oponen.Por este motivo, no es mucho lo que podemos hacer,mas que cuestionar y esperar en Dios que soplen mejores vientos.

Pero si tuvieramos que ser imitadores de alguna comunidad cristiana relacionada con la historia del cristianismo en los últimos siglos, pienso que quizás deberíamos tratar de parecernos un poco  mas a los cristianos reformistas que fueron llamados “pactantes”.

Pero, quienes fueron los pactantes?  Los pactantes fueron los puritanos escoceses (Covenanters) del siglo XVI en adelante que bajo el liderazgo de Knox y otros Puritanos Escoceses firmaron el pacto Escoceses en contra de la prelatura Catolica y Anglicana. Y enfatizaron la soberanía y el reinado de Jesucristo sobre el gobierno humano y rechazaron el derecho divino del rey y la auotoridad papal sobre la Iglesia. e implantaron el gobierno presbiteriano en la Iglesia.  Los Pactantes estuvieron en la Asamblea de Westminster junto con los Puritanos, los mas sobresalientes fueron Gillespie y Rutherford.Los Pactantes estuvieron en la Asamblea de Westminster junto con los Puritanos, los mas sobresalientes fueron Gillespie y Rutherford.

Pero evitemos las contiendas innecesarias con otros cristianos. Creo y respeto la libertad de conciencia de cada cristiano. Dado que pienso que muchos cristianos albergan un interés enfermizo en los conflictos, ellos pueden ganar muchos seguidores gritando fuerte por un buen tiempo. Pero un buen ministro de Jesucristo sabe que no debe participar en batallas prolongadas sobre temas triviales ya resueltas con personas incompetentes y sin importancia. Así como hay un tiempo para “sacudir el polvo de tus pies” y continuar, llega un momento en que debemos abandonar las controversias, y dejar que nuestros oponentes, aun enojados e insatisfechos,sigan adelante y chau. Pero tengamos cuidado con las artimañas de Satanás.

No dejemos que los falsos maestros controlen el programa del ministerio. Si ellos son capaces de mantenernos en un debate limitado y tonto sobre la veracidad de las doctrinas de la Gracia, ellos lo harán. También desprestigian a los nobles hombres de Dios de la historia, por no comprenderlos. A ellos les gusta esto. Y es esto es lo que ellos hacen. Ellos no tienen ningún ministerio realmente. Ellos ya fueron llevados cautivos por el diablo, y pasan todas sus vidas en conflictos improductivos, y ahora tratarán de que nosotros  nos hundamos con ellos.

Las caricaturas burlezcas que vienen de aquellos que no conocen la historia de la Reforma protestante, acerca de la enseña referente a doctrinas como la predestinación y la soberanía de Dios son patéticas y risorias. Al igual que el desprecio actual de los cristianos al Señorío de Cristo. En la mente prejuiciosa de estas personas está la idea de que si “atacan” y se “burlan” del Calvinismo entonces ya “demostraron” que el Calvinismo es “falso.”

Pero el hecho es que la Reforma no se basa en Calvino como fundamento teológico, sino mas bien en lo que la Biblia enseña y que los Reformadores incluyendo Calvino, y los Puritanos, y Pactantes sistematizaron en confesiones, las cuales están fundadas en el testimonio escritural. Además de muchos otros grandes pensadores cristianos contemporáneos como Withifield, Charles Spurgeon, o el célebre predicador americano John MacArthur,quien aun vive y predica actualmente, siendo pastor,orador, y escritor en E.U.

Los americanos, se han olvidado del nombre de Jesús, han rechazado su nombre, su autoridad y su Ley. Por lo tanto, el juicio de Dios es inevitable. Y en los tiempos dificles que se vienen, es muy posble que millones de evangélicos renuncien a su fe. Miles de ministerios finalizarán. Los medios de comunicación cristianos serán reducidos, si no eliminados. Muchas escuelas cristianas irán en rápido declive… el fin del evangelicalismo tal como lo conocemos quizas esté mucho mas cerca de lo que imaginemos.

También pienso que podríamos vaticinar la apostasía de muchos que hoy se consideran evangélicos dado que hay mucho cristianismo nominal. También se perfila seguramente, el cierre de organizaciones eclesiásticas y paraeclesiásticas por medio de las cuales los evangélicos sirven a Dios, a la Iglesia y la sociedad, y la limitación (oficialmente impuesta, suponemos) de la comunicación del evangelio y los valores cristianos, y el menoscabo de la educación cristiana; en suma, un escenario escatológico de desaparición de las Iglesias Evangélicas, en Estados Unidos.

Seguramente, una realidad que más de un recalcitrante, ateo y enemigo del cristianismo saludaría alborozado, tal vez hasta descorchando botellas de champagne para festejar; pero una realidad calamitosa para todos aquellos que vemos en el cristianismo evangélico la forma de predicar y vivir la fe en Jesucristo, llevando al mundo la luz espiritual que se encendió hace veinte siglos en Palestina.

Recordemos, que los romanos fueron poderosos en su época, pero fueron los cristianos perseguidos, que eran hombres con una esperanza viva en Jesucristo, quienes los sobrevivieron y finalmente los conquistaron a ellos. Una vez más estamos rodeados por una generación de jóvenes y viejos “romanos” lo suficientemente poderosos y nuevamente vemos que son una mayoría, pero la verdad tambien es que esots “viejos romanos”, están en este mundo sin Dios y sin esperanza.Pero tratemos de ser optimistas.Y confiemos en El, que aunque el panorama se muestre desolador, Dios ha prometido que la iglesia no sera destruida del todo.Siempre permanecera un remanente fiel,escogida por Gracia, aunque tenga poca fuerza espiritual para proclamar a Cristo en voz alta.

Esta era, es la de Iglesia. Dios basta,pero resulta que El se ha humillado, haciéndose hombre, y ahora, gobierna conjuntamente la Iglesia, en la tierra. Hasta que Cristo no regrese y separe las ovejas de los corderos. Cuando la iglesia pierde la sal, y pierde la luz, Jesús dijo que ya no servía mas que para ser hollada.

Los cristianos no somos semidioses.Es bueno ser optimistas. Pero en esta era, el bien nunca triunfará completamente. Dios es soberano, El gobierna al mundo,pero El esta llevándolo a su propósito final, no a nuestro triunfalismo exitista.Su propósito final es juzgar las naciones por su apostasía y rechazo al Salvador. Los cristianos de la “iglesia verdadera'( que solo Dios sabe quienes la conforman), quizás no triunfen humanamente hablando, pero tienen sus laureles en la próxima vida. Esto es promesa de Dios.

Juan Huss, en el siglo XIII,quiso reformar la iglesia en Checoslovaquia y le costó la vida,fue a la hoguera. Lo mismo los valdenes en el año 1000,tuvieron que escapar por todos lados en Italia, para protegerse de las persecuciones. Luteroy Calvino también tuvieron sus problemas en la época. La Reforma tardó mas de 150 años en acomodarse y eso que en algunos lados como en alemania surgieron grupos anabaptistas milenaristas que procuraban una reforma mas radical y los luteranos los persiguieron a muerte.

Si Dios quiere, se hace, si Dios no quiere,no se hace. En el plan de Dios, no está el restaurar completamente ninguna institución. Su plan es el testimonio de la Iglesia cristiana, que averguenza al mundo y al demonio.Y al final de los tiempos, Dios mostrará Su Iglesia y condenará a los impios. Su iglesia reinará y los impios serán juzgados y condenados en el infierno, junto a los demonios y angeles caidos.

Charles Caleb Colton, dijo que “El mayor amigo de la verdad es el tiempo; su más encarnizado enemigo, el prejuicio.”.  Cristo viene pronto.No hay tiempo de mucha palabreria, en serio,aunque suene fanático, apocaliptico, pero hay que predicar de Cristo, lo mas que podamos mientras sea aun de dia,ya que la noche avanza y llega pronto.Ya viene pronto el invierno,no solo en Argentina, Estados Unidos, sino tambien en el mundo entero.

Tratemos de ser fieles a Dios, sin prejuicios,tratando de entender la biblia,como Dios ha obrado en otras épocas, El no cambia.La historia se repite hasta que llegue el fin de esta era cristiana.Y Dios responde de manera similiar.El no cambia.Este es un atributo de Dios.El tiene misericordia de quien El quiere, y a quien El quiere, le endurece el corazón. Lo hizo con faraón y Moisés, con los fariseos y Jesús, luego los apóstoles y con todos los que han sido files a Dios.

Pablo era un hombre de profundas convicciones cristianas. El predicaba la  cruz, aun siendo el judio y sabiendo que este  tipo de pena capital era locura tanto para judíos, giegos como romanos. La elección que hemos hecho los cristianos de la cruz como símbolo de nuestra fe resulta más que sorprendente todavía, cuando recordamos el horror con que se consideraba la crucificción en el mundo antiguo. La ‘palabra de la cruz’ que predicaba Pablo constituía para muchos de sus oyentes un motivo de tropiezo y, más todavía, una locura  (1 Cor. 1:18,23). [14]

En su libro Historia de los Bautistas, Robert G. Torbet escribió acerca del compromiso del creyente con Las Escrituras:

“Se ha observado que los bautistas en un alto grado y más que cualquier otro grupo, han reforzado las protestas del Protestantismo Evangélico contra el tradicionalismo. Los bautistas han hecho ver que son testigos fieles de la supremacía de las Sagradas Escrituras, que la Biblia es el único libro de fe y práctica que debe regular la vida cristiana. Así se demuestra en la historia de la iglesia, en donde grupos pequeños se dieron la tarea de ser fuertes en sus bases y en la enseñanza bíblica, a através de líderes como Pedro Waldo, John Wycliffe y John Huss, quienes desafiaron prácticas no bíblicas, como las misas para los muertos, ofrecer indulgencias por pecados que no se han cometido, formar peregrinaciones, adorar y buscar mediación de los santos. También rechazaron el desmedido énfasis del ritualismo. Para su propio dolor, ellos fueron perseguidos muy cruelmente por la iglesia que aceptaba el principio de la tradición opuestos a la autoridad de Las Escrituras”. [19]

¿Cómo podría una persona en su sano juicio adorar a un hombre que había sido condenado como criminal, y sometido a la forma más humillante de ejecución?, se pregunta en forma retórica John Stott. Esta combinación de muerte, crimen y vergüenza lo excluía de toda posibilidad de merecer respeto, y mucho menos adoración.[15] Como dijo Paul Washer, “La señal de una genuina obra de Dios en tu vida es que empiezas a odiar el pecado que antes amabas y amar la justicia que antes ignorabas”. Pero voy a dejar que cada uno reflexione en qué medida todo esto se aplica a nuestra realidad evangélica hoy.

En un sentido real, los bautistas son “la gente del libro”. Cuando tenemos necesidad de una respuesta, nosotros la buscamos y la encontramos en la Biblia, ya sea que tenga que ver con la iglesia, el ministerio o hacer las cosas a la manera de Dios. Lo mismo en lo que concierne a la manera en que debemos conducirnos. Sin negar la importancia de la tradición, nosotros siempre hemos tomado la Biblia como el libro en materia de fe y práctica.[16]

Las convicciones son importantes,claro que si.Lideres cristianos, como Conrad Grebel y Feliz Manz, morirían en 1527 en Suiza por su fe biblica sobre el bautismo.[21]

Sin duda, John Smyth era un hombre de fuertes convicciones. En un principio, Smyth, estuvo estrechamente alineado con los puntos de vista de la Iglesia Anglicana, pero con el tiempo aquellos puntos de vista fueron cambiando, al ir estudiando la Biblia.La enciclopedia Wikipedia, aporta tres datos biograficos interesantes acerca  de la vida de este ministro “bautista” [20]

a) En primer lugar, Smyth, insistió en que la adoración debe ser del corazón y que cualquier forma de adoración, que se lea en un libro, no es más que una invención del hombre pecador. Este rechazo de la Liturgia, sigue siendo fuerte entre muchos bautistas, aún hoy. La oración, el canto y la predicación tiene que ser completamente espontánea, en otras palabras que no sea regida por un libro litúrgico. Esta idea surgió de la creencia de que la adoración debe ser guiada por el Espíritu Santo.

b) En segundo lugar, Smyth, reinstauró el esquema primitivo de oficios de la iglesia, los cuales son el Pastor y el Diácono. Esto en contraste con la Iglesia Católica con sus oficios de Obispo, Sacerdote y Diácono y el sistema de los Protestantes Reformados con sus Pastores-Ancianos, Ancianos-Laicos y Diáconos.

c) El bautismo de Smyth: En tercer lugar, y tras haber estudiado las Escrituras, los bautistas que habían sido bautizados cuando niños, se dieron cuenta que debían ser bautizados nuevamente. Como no había ningún otro ministro para administrar el bautismo, Smyth se bautizó a si mismo (por eso se le dice “The Se-Baptist”, de la palabra latina “Se”, que significa Si mismo) y luego procedió a bautizar a su congregación. A pesar de esta opinión generalizada, el Dr. John Clifford, citado en la “General Baptist Magazine”, (Londres, Júlio de 1879, vol. 81), registra lo siguiente con fecha de 24 de Márzo de 1606:

“…esta noche, a medianoche, el anciano John Morton bautizó a John Smyth, Vicario de Gainsborough, en el río Don. Estaba tan oscuro que nos vimos obligados a tener luces de antorcha. El anciano Brewster oró, el señor Smyth hizo una buena confesión, se fue a Epworth con sus ropas empapadas, pero no sufrió ningún daño. La distancía era de más de dos millas. Todos nuestros amigos estaban presentes. Al Dios Trino sea la alabanza…”

Dios le bendiga.

Notas

[0] 11/04/2013, Joana Ortega Raya cit en http://www.lupaprotestante.com/lp/blog/las-religiones-en-la-sociedad-posindustrial-relativismos-integrismos-y-collage/

[1] http://www.a7.com.mx/pulso/internacional/19512-george-w-bush-inaugura-su-biblioteca-presidencial.html

[2] http://www.a7.com.mx/pulso/internacional/19512-george-w-bush-inaugura-su-biblioteca-presidencial.html

[3] http://www.noticiacristiana.com/sociedad/2013/04/aparecen-citas-biblicas-en-las-armas-de-los-soldados-estadounidenses.html y http://www.noticiacristiana.com/sociedad/iglesiaestado/2010/01/estados-unidos-borrara-citas-biblicas-incluidas-en-su-armamento-durante-30-anos.html

[4] El principio y la fuente formales del sistema teológico de Calvino se resume en la frase latina Sola Scriptura (únicamente las Escrituras).y como cite de Calvino,”el cristiano necesita abrir sus oídos a toda doctrina que Dios le dirija”  Inst., III, xxi, 3 cit en libro electronico, Juan Calvino profeta contemporáneo,op. cit. pag.17

[5] http://www.asteriscos.tv/noticia-45739.html

[6] Y cuales son los nombres de Jesús en los Libros de la Biblia ? Vemos que Jesús,en la Biblia, se nos  revela como

  • 1) En Génesis, El es el Creador.
  • 2) En Éxodo, El es el Redentor.
  • 3) En Levítico, El es su Santificación.
  • 4) En Números, El es su Guía.
  • 5) En Deuteronomio, El es su Maestro.
  • 6) En Josué, El es el Conquistador poderoso.
  • 7) En Jueces, El es nuestro Libertador.
  • 8) En Rut, El es su Pariente Redentor.
  • 9) En 1 Samuel, El es el Descendiente de Isaí.
  • 10) En 2 Samuel, El es el Hijo de David.
  • 11 y 12) En 1 y 2 Reyes, El es el Rey de Reyes.
  • 13 y 14) En 1 y 2 Crónicas, El es su Sumo Sacerdote intercesor.
  • 15) En Esdras, El es su Templo reconstruido.
  • 16) En Nehemías, El es su Muro poderoso.
  • 17) En Ester, El es nuestro Protector.
  • 18) En Job, El es el Redentor vivo.
  • 19) En Salmos, El es su Canción.
  • 20) En Proverbios, El es su Sabiduría.
  • 21) En Eclesiastés, El es su Propósito.
  • 22) En Cantares, El es su Amante.
  • 23) En Isaías, El es el Príncipe de paz.
  • 24) En Jeremías, El es su Bálsamo de Gilgal.
  • 25) En Lamentaciones, El es el Fiel.
  • 26) En Ezequiel, El es su Rueda en medio de una rueda.
  • 27) En Daniel, El es el Eterno.
  • 28) En Oseas, El es su Amante fiel.
  • 29) En Joel, El es su Refugio.
  • 30) En Amós, El es el Esposo.
  • 31) En Abadías, El es Señor del Reino.
  • 32) En Jonás, El es su Salvación.
  • 33) En Miqueas, El es el Juez.
  • 34) En Nahum, El es el Dios celoso.
  • 35) En Habacuc, El es el Santo.
  • 36) En Sofonías, El es el Testigo.
  • 37) En Hageo, El Derroca a los enemigos
  • 38) En Zacarías, El es Jehová de los Ejércitos.
  • 39) En Malaquías, El Viene a la tierra.

Total  = (39) en el A.T

  • 1) En San Mateo, El es Rey de los judíos.
  • 2) En San Marcos, El es el Rey-Siervo.
  • 3) En San Lucas, El es el Hijo del Hombre.
  • 4) En San Juan, El es el Hijo de Dios.
  • 5) En Hechos, El es Salvador del mundo.
  • 6) En Romanos, El es la justicia de Dios.
  • 7) En 1 Corintios, El es la Roca que siguió a Israel.
  • 8) En 2 Corintios, El es el Triunfante.
  • 9) En Gálatas, El es su Libertad.
  • 10) En Efesios, El es la Cabeza de la Iglesia.
  • 11) En Filipenses, El es su Gozo.
  • 12) En Colosenses, El es su Plenitud.
  • 13 y 14) En 1 y 2 Tesalonicenses, El es su Esperanza.
  • 15) En 1 Timoteo, El es su Fe.
  • 16) En 2 Timoteo, El es su Estabilidad.
  • 17) En Filemón, El es su Benefactor.
  • 18) En Hebreos, El es su Perfección.
  • 19) En Santiago, El es su Fe.
  • 20) En 1 Pedro, El es su Ejemplo.
  • 21) En 2 Pedro, El es su Pureza.
  • 22) En 1 Juan, El es su Vida.
  • 23) En 2 Juan, El es su Patrón.
  • 24) En 3 Juan, El es su Motivación.
  • 25) En Judas, El es el Fundamento de su fe.
  • 26) En Apocalipsis, El es su Rey que viene.

Total = (26) en el N.T

En total,  son 66 libros, los que componen el Canon de las biblias protestantes.

[7]  Las estadísticas se usan para describir la variabilidad inherente en los datos de manera cuantitativa, y para cuantificar las relaciones entre las variables. El análisis estadístico se usa para diseñar los estudios científicos para aumentar la consistencia, medir la incertidumbre y producir series de datos robustos.Los datos científicos rara vez conducen a conclusiones absolutas. No todos los fumadores mueren de cáncer de pulmón – algunos fumadores deciden dejar de fumar, reduciendo su riesgo, otros pueden morir prematuramente de enfermedades cardiovasculares u otras, aparte del cáncer de pulmón, y puede que algunos fumadores nunca desarrollen la enfermedad. Todos los datos exhiben variabilidad, y es el rol de las estadísticas cuantificar esta variabilidad y permitirles a los científicos realizar declaraciones más exactas sobre sus datos.

Un error muy común es que las estadísticas proveen una prueba de que algo es verdadero, pero en realidad no lo hacen. En su lugar, las estadísticas proveen una medida de la probabilidad de observar un cierto resultado. Ésta es una distinción crítica. Por ejemplo, la organización American Cancer Society ha realizado varios estudios masivos sobre el cáncer en un esfuerzo de plantear sobre los riesgos de esta enfermedad en los ciudadanos de los Estados Unidos. El estudio Cancer Prevention Study I enroló apróximadamente 1 millón de personas entre 1959 y 1960, y el estudio Cancer Prevention Study II fue mayor aún, con 1.2 millones de personas en 1982.

Ambos estudios encontraron una tasa mucho mayor de cáncer de pulmón en los fumadores que en los no fumadores. Sin embargo, no todos los fumadores contrajeron cáncer de pulmón (y, en realidad, algunos no fumadores sí contrajeron cáncer de pulmón). Por consiguiente, el desarrollo del cáncer de pulmón es un evento basado en la probabilidad, no una simple relación de causa y efecto. Las técnicas estadísticas les permiten a los científicos cuantificar esta probabilidad, pasando de declaraciones como “si fuma, tiene mayores probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón” a la declaración al principio de este módulo: “la probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón es casi 20 veces mayor en los fumadores que en los no fumadores.” La cuantificación de la probabilidad de las estadísticas en un poderoso instrumento usado extensamente a través de la ciencia, pero es frecuentemente malentendido.

El campo de las estadísticas se remonta a 1654 cuando el jugador francés, Antoine Gombaud, le preguntó al renombrado matemático y filósofo Blaise Pascal cómo uno debía dividir lo que está en juego entre los jugadores, cuando un juego de azar es interrumpido prematuramente. Pascal se lo preguntó al abogado y matemático Pierre de Fermat, y a través de una serie de cartas, Pascal y Fermat concibieron un sistema matemático que no sólo contestaba la pregunta original de Gombaud, sino que además ponía los cimientos de la teoría de la probabilidad y estadística.

Desde sus raíces en los juegos de azar, la estadística se ha desarrollado en un campo de estudio que consiste en el desarrollo de métodos y pruebas usados para definir cuantitativamente la variabilidad inherente en los datos, la probabilidad de ciertos resultados y el error y la incertidumbre asociados a estos resultados (ver nuestro módulo Data: Uncertainty, Error, and Confidence). De esta manera, los métodos estadísticos son usados extensivamente a través del proceso científico, desde el diseño de las interrogantes de investigación, al análisis de datos y a la interpretación final de los datos. Los métodos estadísticos específicos que se usan, varían mucho entre las diferentes disciplinas científicas; sin embargo, las razones por las que se usan estas pruebas y técnicas son similares a través de las disciplinas. Este módulo no pretende introducir los variados conceptos y pruebas estadísticos que se usan en la ciencia. Se puede encontrar más información sobre los tests y métodos estadísticos específicos en la sección de enlaces de este módulo.[URL=http://www.visionlearning.com/library/module_viewer.php?mid=155&l=s]

[8] Mucha gente malinterpreta las declaraciones de posibilidad y probabilidad como un signo de debilidad o incertidumbre en los resultados científicos. Sin embargo, el uso de métodos estadísticos y pruebas de probabilidad en la investigación es un importante aspecto de la ciencia que fortalece y añade certidumbre a las conclusiones científicas.[URL=http://www.visionlearning.com/library/module_viewer.php?mid=155&l=s]

Sin embargo, debemos creer que Dios, de forma milagrosa, movió a Lucas a escribir valores estadísticos veraces e inerrantes,por el Espiritu Santo. Sin duda, esto es totalmente sobrenatural.Por este motivo podemos aplicar a los datos estadisticos del Lucas, el “médico amado” [11], ese pasaje biblico que dice que “la Biblia es la palabra profética mas segura.” 

Sin embargo,no todos opinan asi. “Para la mayoría de exegetas, el propósito de Lucas no era relatar las grandes gestas de apóstoles, sino el sentido de los acontecimientos más allá de los personajes y lugares concretos destacados. La omisión de algunos sucesos, como por ejemplo, la información en cuanto a la mayoría de los apóstoles, revela que Lucas no se propuso escribir una historia exacta y científica de la iglesia primitiva. Él vio un propósito teológico obrando dentro de la historia. Su tarea fue presentar los hechos históricos de tal manera que pudiera verse el propósito de Dios.”[URL=http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf].

Aun asi, la responsabilidad de demostrar  que los datos citados por Lucas, no son confiables, está los que no creen en la inerrancia de los textos biblicos.

Para otros la finalidad principal de este libro es una defensa del cristianismo. En base al énfasis de Hechos sobre las costumbres ceremoniales judías de Pablo, afirman que el propósito del libro era llevar a los lectores judíos hacia un punto de vista favorable en cuanto a la Iglesia. Otros creen que el propósito del autor fue el de presentar a la Iglesia desde un enfoque positivo ante las autoridades romanas. Si vemos históricamente cómo se trató este punto, hubo una problemática muy marcada.[URL=http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf].

[9] Grafico extraido de http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf

[10] Si recorremos todo el libro de los Hechos de los Apóstoles, línea por línea, palabra por palabra o frase por frase, no podremos encontrar dentro del propio texto quién es exactamente el autor. Aunque el libro en sí es anónimo, la tradición históricamente no duda en atribuir este escrito al autor del tercer evangelio, identificado como “Lucas, el médico amado” (Col. 4, 14; Flm. 24; 2 Tim. 4, 11), quien fuera discípulo del Apóstol Pablo.[URL=http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf]

[11] Estudios léxico – estadísticos actuales demuestran que nuestro autor no conoce de medicina más de lo que pudiera conocer cualquier hombre culto de su tiempo. Pero si tomamos en un sentido más amplio la profesión de médico o doctor, podríamos entrar ya no sólo al campo de la medicina, sino también de las Letras o del Derecho.{URL=http://www.sebiclar.org.pe/Separata%20de%20Hechos.pdf]

[12] El presidente fraancés, François Hollande, criticado por impulsar esta medida,  tomó la palabra esta tarde en el Palacio del Elíseo, para justificar su propuesta, un días después que el Parlamento francés aprobara definitivamente la unión en matrimonio de parejas del mismo sexo. Los parlamentarios de izquierda, esencialmente, aprobaron ayer el texto,  promesa electoral de Hollande que se debatió durante varios meses en el Congreso, acompañado de multitudimarias manifestaciones a favor y en contra en las calles. “El debate ha sido largo, a veces considerado como demasiado largo. Yo no lo creo”, dijo Hollande, quien afirma que “todas las opiniones son respetables” y, por tanto, hay que “respetarlas”.Queda pendiente el veredicto del Consejo Constitucional, institución ante la que la oposición conservadora ha recurrido para intentar tumbar el proyecto aprobado en el Parlamento.[URL= http://www.24horas.com.pe/internacionales/126259-presidente-frances-dice-bodas-gays-acompanan-evolucion-sociedad]

[13] http://es.wikipedia.org/wiki/Matrimonio_entre_personas_del_mismo_sexo_en_Argentina

[14] La crucifixión parece haber sido inventada por los “bárbaros” en las fronteras del mundo conocido, y adoptada luego tanto por los griegos como por los romanos. Probablemente sea el método más cruel de ejecución jamás practicado, porque demora deliberadamente la muerte hasta haber infligido la máxima tortura posible. La víctima podía padecer durante días antes de morir. Cuando la adoptaron los romanos, la reservaron para los criminales declarados culpables de asesinato, rebelión o robo a mano armada. No se aplicaba a cmdadanos romanos sino a esclavos, extranjeros, o cualquier otro considerado indigno de ser tenido por persona. Por eso los judíos se indignaron grandemente cuando el general romano Varo crucificó año mil judíos en el año 4 a.c., y cuando el general Tito, durante el sitio de Jerusalén, crucificó a tantos fugitivos de la ciudad que no
podia hallarse espacio “para las cruces, ni cruces para los cuerpos”.  Los ciudadanos romanos estaban eximidos de la crucifixión, excepto en casos extremos de traición. En uno de sus discursos, Cicerón la condenó como “un castigo sumamente cruel y vergonzante’ Poco después declaró: ”Atar a un ciudadano romano es un crimen, flagelarlo es una abominación, matarlo es casi un acto de asesinato; crucificarlo es oo’ ¿qué diré? No hay una palabra adecuada para describir una acción tan horrible.”

Cicerón fue aun más explícito en la exitosa defensa que hizo del anciano senador Gayo Rabirio, que había sido acusado de asesinato: “La sola palabra ‘cruz’ no debería figurar en el léxico del ciudadano romano; más aun, debería ser desterrada de sus pensamientos, sus ojos y sus oídos. Es indigno de un ciudadano romano y de un hombre libre no sólo soportar los procedimientos propios de la crucifixión sino también el verse
expuesto a ellos, a la expectativa, incluso a la sola mención del hecho. Los judíos también contemplaban la crucifixión con horror, aunque por una razón diferente. No hacían diferencia entre un ‘árbol’ y una ‘cruz’, y por lo mismo tampoco entre un ahorcamiento y una cruciftxión. Por lo tanto, aplicaban automáticamente a los criminales cruciftcados la temible declaración que contenía la ley: ‘Maldito por Dios es el colgado’ en un ‘madero’ (literalmente, ‘árbol’; Deut. 1.23). Para los judíos era inaceptable que el Mesías de Dios pudiera morir sometido a esa maldición, colgado de un árbol. Como le expresó el judío Trifón al apologista cristiano Justino, que entabló un diálogo con él: “Sobre esto me siento sumamente incrédulo”

De modo que los oponentes del cristianismo, ya fuesen de trasfondo romano, judío, o ambos, no perdían oportunidad de ridiculizar el hecho de que el ungido de Dios y Salvador de la humanidad había terminado su vida sobre una cruz. La sola idea resultaba absurda. Esto lo ilustra bien un graftto del siglo II descubierto en el monte Palatino en Roma, en el muro de una casa que según algunos entendidos fue usada como escuela para los pajes de la corte imperial. Es la representación más antigua que tenemos de la crucifixión, y se trata de una caricatura. El tosco dibujo muestra, extendido sobre una cruz, la figura de un hombre con cabeza de asno. A la izquierda se encuentra otro hombre, con un brazo levantado en actitud de adoración. Garabateadas al pie del dibujo se encuentran las palabras ALEXAMENOS CEBETE (vale decir sebete) THEON, ”Alexamenos adora a Dios”. La caricatura se encuentra ahora en el Museo Kircherian, en Roma. Cualquiera sea el origen de la acusación de que adoraban asnos (de lo que se acusaba tanto a judíos como a cristianos), lo que se ridiculizaba en este caso era la sola idea de adorar a un hombre crucificado. Se puede percibir la misma actitud de burla en Luciano de Samosata, el escritor satírico pagano del siglo 11. En su obra Sobre la muerte de Peregrino (un converso cristiano imaginario al que muestra como un charlatán), Samosata satiriza a los cnstlanos por adorar al propio sofista crucificado y vivir sometidos a sus leyes (p. 15).Libro electrónico Jhon Stott, “La cruz de Cristo”,pag. 28-29,ed. Certeza.

[15] Libro electrónico Jhon Stott, “La cruz de Cristo”,pag. 28-29,ed. Certeza

[16] 17][18] http://www.abhms.org/resources/church_life_leadership/wcll-107e_ABHeritage.pdf

[19] https://elteologillo.wordpress.com/2013/04/02/alianza-evangelica-mundial-ofrece-al-papa-catolico-colaboracion-pese-a-las-diferencias/

[20] Historia de los Bautistas, escrito por Robert G. Torbet, Valley Forge, Judson Press, 1973, P. 513 – En Inglés.cit en http://www.abhms.org/resources/church_life_leadership/wcll-107e_ABHeritage.pdf

[21] Jose Luis Martinez, 504 ilustraciones preferidas, pag.267,ed.CBP.

Otras fuentes:

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Consumado es parte 4 – Cambio geopolítico – religioso


Consumado es parte 4 – Cambio geopolitico – religioso

Autor:Paulo Arieu

Introducción

  • “… no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”(Ro. 1:16)

Al momento de la muerte de Cristo, y con el transcurrir de los primeros años, se fue produciendo un cambio geopolítico religioso. Israel dejaría de ser el epicentro de la religión de Dios y Occidente se transformaría en el motor de las misiones cristianas y en el epicentro principal de la cristiandad,con base en Grecia y en Roma,principalmente. Los cristianos que en Hechos 6 se llaman “griegos”, aunque eran en realidad judíos, eran sin embargo judíos que sentían cierta simpatía hacia algunos elementos de la cultura griega. Puesto que fue contra estos cristianos que primero se desató la persecución en Jerusalén, fueron ellos los que primero se esparcieron por otras ciudades, y fue por tanto a ellos que se debió la llegada del mensaje cristiano a esos lugares.

Daniel R.Sanchez, en su libro Evangelizaciòn en la iglesia primitiva, señala que

una convergencia de factores (o caminos) contribuyeron hacia la expansiòn sorprendente del evangelio en el siglo I. El afirma que «la pax romana permitió que los cristianos (ej.Pablo) se trasladaran en forma segura y ràpida (por medio del sistema de caminos del imperio)  a fin de comunicar el evangelio.La cultura griega, con un idioma que se usaba ampliamente, con sistemas de pensamiento muy respetados y aùn con las contribuciones de los filòsofos griegos contribuyeron a una preparaciòn para el evangelio sobre la cual los cristianos pudieron construir a fin de evangelizar a la gente. Ademàs de esto, estaba la religiòn judìa con su ènfasis monoteìsta, sus valores èticos, la adoraciòn en la sinagoga, la lectura de las escrituras y el celo por ganar adeptos.Todo ello preparò el camino para la expansiòn ràpida del evangelio en Jerusalen, en Judea,en Samaria y hasta lo ùltimo de la tierra.[1]

Universalidad del evangelio

Si leemos bien la biblia, veremos que los gentiles, a menudo, son objeto de una descripción positiva en el Evangelio.Eran los farisesos quienes los detestaban,no Dios.Esto es un punto importante para entender porque Dios cambio el foco misionologico de Israel a los gentiles.

Pronto la nueva fe comenzó a extenderse más allá de los límites del judaísmo. Por la obra de Felipe se convirtieron Simón el mago y el eunuco etíope. Hechos no nos dice claramente si alguna de estas personas era gentil, y por tanto cualquier conjetura en ese sentido resulta aventurada. Pero ya en el capítulo diez aparece el episodio de Pedro y Cornelio, en el que Pedro, tras recibir una visión que le ordena hacerlo, bautiza al gentil Cornelio y a “muchos que se habían reunido” con él. Cuando Pedro regresó a Jerusalén, la iglesia de esa ciudad le pidió una explicación de lo sucedido, y Pedro les contó acerca de su visión y de cómo Cornelio y los suyos habían recibido el Espíritu Santo. Ante esta explicación, los de Jerusalén “glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!” (Hch. 11:18).

A renglón seguido, el libro de Hechos nos cuenta cómo sucedió algo parecido en Antioquía, pues algunos cristianos procedentes de Chipre y de Cirene empezaron a predicarles a los gentiles. Al oír acerca de esto, la iglesia de Jerusalén envió a Bernabé para que viera lo que estaba teniendo lugar. Y Bernabé, cuando “vio la gracia de Dios, se regocijó” (Hch. 11:23).

Luego, lo que todo esto nos da a entender es que, aunque la primera expansión del cristianismo tuvo lugar a través de los cristianos de tendencia helenizante que tuvieron que huir de Jerusalén, la iglesia en la Ciudad Santa le dio su aprobación a la misión entre los gentiles. Naturalmente, esto no resolvió todos los problemas, pues siempre quedaba la cuestión de hasta qué punto los gentiles conversos al cristianismo debían supeditarse a la Ley de Israel.

Tras algunas vacilaciones la iglesia de Jerusalén aceptó a sus hermanos en Cristo sin “imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación” (Hch. 15:28–29).

Pero, como sabemos por las epístolas de Pablo, esto no resolvió todo el problema, pues por algún tiempo siguió habiendo quienes insistían en que para ser cristiano había que circuncidarse y cumplir toda la Ley.

Para la teología del judaísmo, prevaleciente en el primer siglo, los pueblos de la tierra son extraños, alejados de Dios y no son tomados en cuenta para nada. Están condenados a un futuro sin Dios y sin sus bendiciones. Las etnias o naciones, bajo esa óptica, son impuras, incluyendo sus mujeres, sus hijos, sus casas, sus tierras. Sin embargo, de estas mismas etnias, dice Pablo, Dios genera coherederos y beneficiarios por fe de la promesa, miembros del mismo cuerpo y copartícipes de las bendiciones designadas para los escogidos de Dios. Y esto de acuerdo a las “insondables riquezas de Cristo” (3:8) y conforme al “plan del misterio escondido desde los siglos en Dios, el creador de todas las cosas” (3:9).[0]

Antecedentes durante el ministerio de Jesús.

La universalidad del evangelio y su extensión a todas las naciones es también un tema muy  importante en Lucas.  Padilla, sostiene que la clave para entender su misionología es que «todo el mundo verá la salvación del Señor»[3], como expresó según Lucas, Juan el bautista. (cf. Luc. 3:6-8 DHH). Este hecho vemos que fue cumplido por la misión de Jesús y de la iglesia. El propósito de la misión de Jesús era universal, pero su ejecución fue incompleta: Jesús no predicó a muchos gentiles, aunque este aspecto de la misión se prefigura enfáticamente en todo el Evangelio.

El Reino anunciado por Jesús surge o principia en la Galilea de los gentiles—las etnias (Is. 9:1). Era una región subdesarrollada, con gente que padecía la injusticia del sistema romano en convenio con los gobernantes judíos. La concentración ministerial de Jesús fue entre los humildes y marginados, lo cual no significa en manera alguna que no tenía un mensaje o un interés por los grandes de la tierra, pero estos también debían aprender lo que
significa ser parte del Reino de Dios.  Galilea era una sociedad mixta, orientada hacia el comercio. Tenía sus debilidades sociales y una teología nada fiel a los patriarcas del Génesis. La gente mantenía una distancia enérgica de la jerarquía político-religiosa de Jerusalén. En tiempos de Jesús, el desprecio hacia Galilea queda descrito en las palabras de Natanael, “¿Puede venir algo bueno de Nazaret?” (Jn. 1:4-6) y en la respuesta de los fariseos a Nicodemo: “Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta” (Jn. 7:52).  [5]

Para Marcos, “el hecho de que Jesús viniese de Galilea y no de Jerusalén parece estar cargado de un profundo sentido teológico. Ve en Jesús al eterno Hijo de Dios que se hizo “un nadie” para levantar a la humanidad de la nada y de hacer posible una nueva creación… “.[6] Simeón profetizó que Jesús iba a tomar el papel del Siervo del Señor como una luz a las naciones (“La cual has preparado en presencia de todos los pueblos”, Lc. 2:31 RV 1960).

La genealogía que aparece en Lucas, y que es distinta de la del evangelio de Mateo, muestra la herencia común de Jesús con toda la humanidad, ya que inicia el árbol genealógico no desde Abraham sino desde Dios mismo, el padre de todo ser humano (Luc. 3:23ss). En el sermón de Nazaret, Jesús señaló el hecho de que en los días de Elías y Eliseo se sanaron dos gentiles. Lo que Cristo les comunicó, “fue que Dios no era solamente el Dios de Israel sino también, y de la misma manera, el Dios de los gentiles”, explica Padilla.[2]

Jesús mismo sanó también a algunos gentiles: el siervo del centurión y el hijo de una mujer gentil (Luc. 7:1–16). Lucas es el único de los sinópticos que registra que el leproso que le dió las gracias a Jesús era samaritano (Luc. 17:11ss.).Aunque Mateo, registra la expresión de Jesús, cuando Él dijo que había sido enviado a las ovejas del Pueblo de Israel (“….No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.”,Mat.15:24b RV 1960). Pero aun asi, Él tuvo misericordia de los no judíos también.

La misión a los samaritanos, sugiere una ruptura fundamental con las actitudes judías tradicionales. Finalmente, Lucas ubica el envío de los setenta (o setenta y dos) junto a las maldiciones para las ciudades impenitentes. Probablemente este envío prefigura la misión a los gentiles y su proximidad con el relato de las maldiciones parece implicar que, si las ciudades no se arrepienten, el evangelio se predicará a los gentiles, representados por Tiro y Sidón (Luc. 10:1–23). Pablo y Bernabé se hacen eco luego de esto en Hch. 13:46 cuando les dicen a los judíos en Antioquía de Pisidia: «nos volvemos a los gentiles» (Hch. 13:46 RV).

Crucifixión

  • Era la preparación de la pascua, y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: !!He aquí vuestro Rey! Pero ellos gritaron: !!Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César.” (Jn.19:14-15 RV 1960)

Que ironía! Los romanos confiesan a Jesús (sarcásticamente), como rey y los judíos al Cesar como rey.  Aunque los romanos no tenían rey en esa época. Tibero Cesar Augusto, también conocido como Tiberio Claudio Nerón era el Cesar en aquella época. Los evangelios mencionan que durante el reinado de Tiberio Jesús de Nazaret fue ejecutado por órdenes del gobernador de Judea, Poncio Pilatos. En la Biblia, el nombre de Tiberio se menciona únicamente en una ocasión en el evangelio según san Lucas, en una parte en la que mencionan el ascenso de Juan el Bautista al servicio público, aunque se cita en numerosas ocasiones el nombre de César, aunque no se hace referencia explícita a Tiberio.[8]

Dice Lucas, que

  • ” En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia” (Luc.3:1 RV 1960)

“Tengo sed”, que fue  escuchado por un soldado romano cercano, quien le ofreció prontamente “vinagre” (Luc.19:28-29 RV 1960)

Juan, que fue testigo visual, cita que vio cuando otro soldado romano le clavó una lanza. Este soldado, se le conoce con el nombre de Longinos, y según una tradición se habría convertido al cristianismo.

  • ” Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis.Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo.Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.” (Jn. 19:34-37 RV 1960)

Mateo cita que un delincuente a su lado en la cruz, le confiesa irónicamente como rey

  • “A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.” (Mat. 27:42 RV 1960)

Pilatos y un soldado romano,opinando sobre el cuerpo de Cristo

  • “Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo” (Mat.58b RV 1960)

Los soldados romanos lacraron el sepulcro para que nadie lo violase, ni quitase el cuerpo muerto.

  • “Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia” (Mat. 27:66 RV 1960)

Magdalena, discípula y primer testigo de la resurrección. “Su nombre hace referencia a su lugar de procedencia: Magdala, localidad situada en la costa occidental de lago de Tiberíades.”[9] Magdalena no es un apellido, sino un toponímico. Se trata de una María de Magdala, ciudad situada al norte de Tiberíades. Magdala, la ciudad natal de María, estaba a tres millas de Capernaúm.[10] Su nombre esta pronunciado en arameo o en griego, en la biblia,segun cita la enciclopedia catolica [11] En los origenes filiatorios de esta discipula, vemos un mensaje profético a las naciones.  [12] Incluso hay leyendas posteriores que la ubican en Efeso (probablemente) o en Francia [13]

  • ” Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.” (Jn.20:18 RV 1960)

Evangelización primaria de los apóstoles a los gentiles

Quiero que recordemos lo que cita Michael Green, que:

Nadie podía ser un «hijo de Abraham» en su sentido más pleno a menos que hubiese nacido judío. La Mishná dice que el prosélito debía orar así en la sinagoga: «Oh Dios de vuestros padres»; él no era, ni nunca podría serlo, un igual con los judíos.[14]

Obviamente, en Hechos la misión a los gentiles es más prominente. En el día de Pentecostés (Hch. 2:8–11) están presentes muchos pueblos no judíos, y de ellos surgen tres mil personas que llegan a ser miembros del pueblo de Dios (Hch. 2:41). La inclusión de los gentiles en las filas de la iglesia crece con la conversión de Cornelio y su familia, y el subsecuente regocijo (Hch. 10:1–11, 18).

La misión a los gentiles había llegado a un punto muy importante cuando Pablo arribó a Roma y, aunque allí culmina su obra, la misión prosigue (“Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán”,Hch. 28:28). En parte se ha cumplido la aplicación universal del evangelio: judíos y gentiles, en el centro del mundo civilizado, están viendo la salvación de Dios.

Todas las distinciones de clase fueron radicalmente eliminadas dentro del cristianismo. Esto fue lo que dio al incipiente cristianismo

un pujante comienzo en suelo romano. Después de todo, por mucha admiración que sintiera hacia la ética y la religión judías, resultaba muy duro para un ciudadano de Roma rebajarse a sí mismo haciéndose ciudadano de segunda clase de una despreciada y cautiva nación oriental. Pero tal requisito no era necesario para ingresar en el cristianismo pues en éste todos eran hermanos y nada significaban las distinciones de raza, sexo, educación y riqueza.Además, al tiempo que retenía todos los atractivos de la fe judía, el cristianismo eliminaba dos grandes piedras de tropiezo propias del judaísmo, que aparecían como tales ante el mundo greco-romano: la circunción y las reglamentaciones sobre alimentos. [15]

Sería Pablo, es quien explicaría que

“la realización del misterio de Dios en que los gentiles son coherederos, co-miembros y también copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del Evangelio. La expresión griega panta ta ethne, como la encontramos en la Septuaginta, designa todos los pueblos de la tierra, que se diferencian entre sí por su linaje, lengua, costumbres y territorio.” [4]

En su primer sermón, Pablo dijo: “Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo, ‘Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra’ ” (Hch. 13:47; cp.Luc. 2:32 con referencia a Jesús).

Así que, los oficios y ministerios de Jesús se extienden a sus discípulos, quienes, en conjunto, constituyen el Cuerpo de Cristo, la presencia de Jesucristo en el mundo. Nosotros también, como discípulos de Cristo, llegamos a ser profetas, sacerdotes, reyes, sanadores, libertadores y sabios. [7]

Los judios antiguos,tenian un celo tremendo por realizar proselitismo, pero su celo no era por amor de Dios sino porque ellos estaban convencidos de su exclusividad como nacion[16]

Pablo, exhortaría a los Gálatas,para que no se expongan a la acción de los judaizantes

  • “Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.  Y ahora que pertenecen a Cristo, son verdaderos hijos de Abraham. Son sus herederos, y la promesa de Dios a Abraham les pertenece a ustedes.” (Gal.3;28 RV 1960)

Otros textos bíblicos para reflexionar:

  • “…He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, y a los gentiles anunciará juicio.  No contenderá, ni voceará, ni nadie oirá en las calles su voz.  La caña cascada no quebrará, y el pábilo que humea no apagará, hasta que saque a victoria el juicio. Y en su nombre esperarán los gentiles. “(Mat. 12:18 RV 1960)
  • …Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan. (Luc. 21:24 RV 1960)
  • “…Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!.” (Hch. 11:18)
  • …Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: Después de esto volveré y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar, para que el resto de los hombres busque al Señor, y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre. (Hch. 15:14-17 RV 1960)
  • …Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad.  Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados. Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. (Ro. 11:25-29 RV 1960)
  • …Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, y cantaré a tu nombre. Y otra vez dice: Alegraos, gentiles, con su pueblo. Y otra vez: Alabad al Señor todos los gentiles, y magnificadle todos los pueblos. Y otra vez dice Isaías: Estará la raíz de Isaí, y el que se levantará a regir los gentiles; Los gentiles esperarán en él. Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Ro. 15:8-13 RV 1960)
  • …Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos. (1 Cor. 12:2 RV 1960)
  • …para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu. (Gál. 3:14 RV 1960)
  • “…Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él. Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.” (Ap. 11:1-3 RV 1960)

La gran comisión del nuevo pacto

  • enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” (Mat. 28:20 RV 1960)

La Gran Comisión termina con un tema yahvista: El Cristo resucitado será el Dios con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo. El mismo evangelio comenzó con el anuncio del Emanuel que había de nacer (Mat. 1:23) y termina con la misma promesa para la iglesia en su misión a través de todos los siglos. En Apocalipsis, este tema yahvista también va a ser clave: “el que es y que era y que ha de venir” (Ap 1:4,8) (equivalente griego del “Yo soy”) acompaña a su iglesia en todo tiempo y prueba. Al fin, él será Dios con ellos” (Ap. 21:3) y hará nuevas todas las cosas (21.5).

Este brevísimo intento de una “cristología de la misión integral”, aunque muy incompleto, tiene el propósito de sugerir pautas para una comprensión más bíblica de Cristo y el evangelio a la luz de todo lo que significa Jesucristo.

Nos permite ver (a) que en Cristo se concentran y cumplen todos los hilos del pensamiento bíblico, y (b) que una adecuada cristología implica necesariamente una misionología y una evangelización sorprendentemente más amplia e integral de lo que muchas veces se practica.

Conclución

El “consumado es”, terrible grito de dolor de Cristo, razgó en dos el velo del templo de Jerusalen[17]. Su muerte, traería como consecuencia un importante cambio geopolítico. Todo esto lo sabemos por la Biblia. La práctica misionera aceptable en el Nuevo Testamento es aquella sigue el modelo de Jesús y se orienta al logro del plan histórico de Dios en Cristo—el reinado de Dios. Es la misma Biblia, la que nos explica que Cristo selló el nuevo pacto del favor de Dios, con su muerte en la cruz. De allí el terrible grito de dolor del Señor.

  • “Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados” (Mat. 26:27-28 RVR 1960)
  • “El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la  letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.” (II Cor. 3:6 RVR 1960)
  • “Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. (II Cor.3:7-9 RVR 1960)
  • “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Ef. 1:13 RVR 1960)
  • “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (Ef. 4:30 RVR 1960)

Sin duda, debemos reconocer, como dijo  Martin Luther, que

La Palabra de Dios es una luz que alumbra en lugar oscuro.

Y como diría Pablo,

“No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios…”

No tomar en cuenta el cambio de pacto produce una cosmovision erronea y una predicacion legalista. Que es el legalismo?

El legalismo es un sistema de creencias humanas, rígidas y ritualistas, basadas en mentiras, que pretende tomar el lugar de la Palabra de Dios (Pastor B.Stamateas,argentino)

Recordemos algo que decía Karl Barth, y es que al fin y al cabo, toda la fe evangélica se reduce a dos palabras: Gracia como clave a la teología y gratitud como base y motivación de la ética. Dios le bendiga y un fuerte abrazo. Recordemos que el Evangelio que el Cristo resucitado encomendó a sus discípulos se dirige al ser humano en todas las estructuras culturales, sociales y económicas en que éste se encuentre. Dios nos convida a allegarnos a nuestros prójimos, no como individuos aislados, sino personas que forman parte de un complejo de interrelaciones sociales. Sean catolicos, protestantes, ortodoxos,judíos o musulmanes. San Pablo sobre todo señala el sacrificio vIcario de Cristo como corazón vivo del evangelio; Lutero,Calvino y muchos otros evangélicos han insistido, también, en la muerte expiatorio de Cristo y la justificación por gracia y fe como lo más esencial del mensaje evangélico.Shalom.

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Fuentes consultadas

[0] Libro electronico MISIÓN GLOBAL http://anaheimspanish.net/biblioteca/MISIONOLOGIA/269%20MISION%20GLOBAL.pdf

[1] Daniel Raul Sanchez, Ebbie C. Smith, Curtis E. Watke, Como sembrar iglesias en el siglo XXI, 1era.Ediciòn 2001, pag. 14, Casa Bautista de Publicaciones

[2] C. Rene Padilla, “Bases biblicas de la misión – Perspectivas latinoamericanas” pag. 260,Editor NUEVA CREACION Buenos Aires ‐ Grand Rapids y William B. Eerdmans

[3] Ibid

[4] Un 80% de las citas del Antiguo Testamento que encontramos en el Nuevo Testamento provienen de la Versión de los Setenta (conocida como LXX). Véase Gonzalo Báez-Camargo, Breve historia del canon bíblico (México, DF Sociedades Bíblicas Unidas, 1983), 15–52. cit en Libro electronico MISIÓN GLOBAL http://anaheimspanish.net/biblioteca/MISIONOLOGIA/269%20MISION%20GLOBAL.pdf

[5] [6] [7]  Libro electronico MISIÓN GLOBAL http://anaheimspanish.net/biblioteca/MISIONOLOGIA/269%20MISION%20GLOBAL.pdf

[8] http://es.wikipedia.org/wiki/Tiberio

[9][10]  https://elteologillo.wordpress.com/2013/02/15/jesus-y-maria-magdalena-hasta-que-la-muerte-los-separe-parte-1/

[11] http://www.newadvent.org/cathen/09523a.htm

[12] Magdala era una ciudad industrializada donde se empezaba a comercializar el pescado seco y tenía mucha influencia griega. Pertenecía a la parte de Galilea. En Palestina había dos partes, la de Galilea, que era la más abierta porque tenía influencias griegas, había más movimiento de gente que pasaba de otros lugares. Luego estaba la región de Judea que era mucho más cerrada, que era la parte del templo, de Jerusalén, de los sacerdotes, de los escribas, de la ley, era la parte conservadora donde la mujer no podía salir de casa, era prácticamente un instrumento del hombre, no podía estudiar, no podía leer la Biblia. Las mujeres de Galilea eran más abiertas. María pertenecía a Galilea y a esta ciudad de Magdala y los evangelios han querido que quedase claro de donde era, dándole un protagonismo que normalmente no se daba a las mujeres. Pensemos que las mujeres en el tiempo de Jesús no podían ser ni testigos creíbles en un juicio, no tenían credibilidad ninguna.[url = http://www.monografias.com/trabajos53/maria-magdalena/maria-magdalena2.shtml]

[13] Según la tradición ortodoxa, María Magdalena se retiró a Éfeso con la Virgen María y el apóstol San Juan, y murió allí. En 886 sus reliquias fueron trasladadas a Constantinopla, donde se conservan en la actualidad. Gregorio de Tours (De miraculis, I, xxx) corrobora la tradición de que se retiró a Éfeso, y no menciona ninguna relación con Francia. Más adelante, sin embargo, surgió en el mundo católico una tradición diferente, según la cual María Magdalena (identificada aquí con María de Betania), su hermano Lázaro y Maximino, uno de los setenta y dos apóstoles, así como algunos compañeros, viajaron en barca por el Mar Mediterráneo huyendo de las persecuciones en Tierra Santa y desembarcaron finalmente en el lugar llamado Sainte Marie-de-Mer, cerca de Arlés. Posteriormente, María Magdalena viajó hasta Marsella, desde donde emprendió, supuestamente, la evangelización de Provenza, para después retirarse a una cueva -La Sainte-Baume- en las cercanías de Marsella, donde habría llevado una vida de penitencia durante 30 años. Según esta leyenda, cuando llegó la hora de su muerte fue llevada por los ángeles a Aix-en-Provence, al oratorio de San Maximino, donde recibió el viático. Su cuerpo fue sepultado en un oratorio construido por San Maximino en Villa Lata, conocido desde entonces como St. Maximin. [url=http://www.monografias.com/trabajos53/maria-magdalena/maria-magdalena2.shtml]

[14] M. Bikkurim 1.4, cit. Libro electrónico Michael Green, “La Evangelización en La Iglesia Primitiva”,pag. 28,ed. NUEVA CREACION BUENOS AIRES – GRAND RAPIDS WILLIAM B. EERDMANS PUBLISHING COMPANY © 1997 Nueva Creación Filial de Wm. B. Eerdmans Publishing Ca. 255 Jefferson Ave S.E., Grand Rapids, Michigan 49503, EE.UU. Nueva Creación, José Mármol 1734 (1602) Florida, Buenos Aires, Argentina. Título original: Evangelism in the Early Church

[15] Libro electrónico Michael Green, “La Evangelización en La Iglesia Primitiva”,pag. 30,ed. NUEVA CREACION, op,. cit.

[16] Lo que Mateo  registra con las palabras «recorréis mar y tierra para hacer un prosélito»(Mat.23:15), no es una exageración. Existía todo un conjunto de literatura misionera, tal como los Oráculos Sibilinos (propaganda judía con disfraz pagano), cuyo propósito era ganar gentiles para la fe judía. Para el mejor tipo de judío éste era el resultado natural de su fe; estaba tan convencido de la superioridad de su religión que deseaba compartirla. Muchos rabinos alentaban tal inquietud misionera. Hillel exhortaba: «Sé discípulo de Aarón, sigue la paz, ama a la humanidad y condúcela hacia la Ley». Y el rabino Eleazar llegó a afirmar: «Dios esparció a los israelitas entre las naciones con el solo objeto de que los prosélitos se volviesen numerosos entre ellos». Por supuesto que esta actitud se enfrió consideraablemente; cuando comenzó seriamente la persecución de los judíos. Las cosas fueron distintas luego de la caída de Jerusalén y del posterior aplastamiento de la gran rebelión que estalló bajo Adriano. Pero en lo que respecta a la mayor parte del primer siglo de nuestra era no hay duda de que el proselitismo avanzó rápidamente.60 Demasiado rápidamente para los funcionarios romanos que, aun reconociendo la posición legal de los judíos, no veían con buenos ojos su proselitismo. Una y otra vez leemos acerca de las expulsiones de que fueron objeto en Roma bajo sucesivos emperadores debido a que su número aumentaba en demasía. ¿Qué los impulsaba a este esfuerzo misionero? Por paradójico que pudiese parecer, era su exclusivismo. Cuanto más seriamente se creía que Israel era lo que más le importaba a Dios (y desde el tiempo de Antíoco Epífanes tal convicción ciertamente aumentó), mientras que. las naciones seguía siendo, como agudamente lo expresa el escritor de 2 Esdras, «como un escupitajo», tanto más estaba uno obligado a tratar del sacar del fuego algún tizón. Tenemos entonces una reacción en cadena.  cit en Libro electrónico Michael Green, “La Evangelización en La Iglesia Primitiva”,pag. 31,ed. NUEVA CREACION, op,. cit.

[17]

  • “para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” (Heb. 10:19)
  • Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Heb. 4:16 RVR 1960)
  • “Aquel primer pacto entre Dios y su pueblo contenía ciertas normas para la organización del culto, y también un santuario terrenal. El santuario estaba formado por dos salas. En la primera, conocida como Lugar Santo, se encontraban el candelabro de siete brazos y la mesa sobre la que estaban los panes llamados de la proposición. Luego, separada por una cortina, se encontraba la segunda sala o Lugar Santísimo, donde estaban el altar de oro del incienso y el arca del pacto, totalmente recubierta de oro puro. En esta arca se guardaba una urna de oro que contenía un poco de maná, y también la vara de Aarón que había reverdecido, y las tablas de piedra sobre las que fue escrito el primer pacto. Por encima del arca, como protegiendo su cubierta (llamada el propiciatorio), dos gloriosos querubines, uno frente al otro, extendían sus alas sobre ella. Pero respecto de estas cosas no vamos a detenernos ahora en los detalles. Con todo así dispuesto, los sacerdotes entraban continuamente en el Lugar Santo para cumplir con los oficios propios del culto; pero en la sala de más adentro, en el Lugar Santísimo, únicamente podía entrar, una sola vez al año, el sumo sacerdote. En tan especial ocasión, llevaba como ofrenda a Dios sangre de sacrificio, y la rociaba sobre el propiciatorio en expiación por sus propios pecados y por los pecados cometidos involuntariamente por el pueblo. De este modo, el Espíritu Santo daba a entender que, en tanto la primera sala del santuario permaneciera en pie, aún no estaba abierto el camino al Lugar Santísimo, o sea a la presencia de Dios. Esto es hoy día un símbolo para nosotros, según el cual las ofrendas y sacrificios presentados como parte del antiguo culto no alcanzaban a limpiar la conciencia de quienes los ofrecían, porque solo consistían en ciertos ritos relativos a la comida, la bebida y las abluciones diarias, y a determinadas disposiciones sobre el tratamiento de la carne antes de comerla. Todo eso eran prácticas que debían mantenerse vigentes hasta el momento de la llegada de un nuevo orden de cosas. Pero ahora Cristo ya ha venido, y lo ha hecho como sumo sacerdote de los bienes prometidos. Porque él entró en el santuario celestial, más amplio y perfecto, que no fue hecho por manos humanas ni pertenece a este mundo, y llevó sangre al Lugar Santísimo, una sola vez y para siempre; pero no sangre de machos cabríos o de becerros, sino su propia sangre, con la que aseguró nuestra eterna redención. Y si bajo el antiguo orden de cosas podía santificarse y purificar a los que estaban impuros a causa del pecado, rociándolos con sangre de toros y machos cabríos, y con cenizas de becerra, con mucha mayor eficacia la sangre de Cristo limpiará vuestras conciencias de las obras que llevan a la muerte. Él, sin mancha alguna de pecado, se ofreció a sí mismo a Dios mediante la acción del Espíritu eterno, para que vosotros podáis servir ahora al Dios vivo. De este modo, Cristo es mediador de un nuevo pacto, a fin de que, habiendo obtenido con su muerte el perdón de los pecados cometidos durante el tiempo del pacto anterior, los llamados por Dios reciban la promesa de la herencia eterna. Para que un testamento entre en vigor, es menester que el testador haya muerto. Sólo después de su muerte tiene vigencia el testamento; pero mientras el testador vive, ningún heredero recibe los bienes legados. Por lo cual ni siquiera el primer pacto se instituyó sin mediar sangre de sacrificio. Moisés, tras comunicarle al pueblo los mandamientos de la ley de Dios, tomó sangre de becerros y machos cabríos, y después de mezclarla con agua la roció con ramas de hisopo y lana escarlata sobre el libro de la ley y sobre todo el pueblo, diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios hace con vosotros, y que os ordena que guardéis. De igual forma, roció con sangre el santuario y todos y cada uno de los utensilios dedicados al culto. Se puede decir que bajo aquella ley casi todo podía purificarse con sangre, y que si no se derramaba sangre, no podía haber perdón de pecados. Por eso, Moisés tuvo que purificar con sangre el santuario terrenal, que con las cosas que contenía simbolizaba las celestiales; pero las propias cosas celestiales requerían mejores sacrificios. Cristo no entró en el santuario terrenal, hecho por manos humanas como símbolo del verdadero, sino que entró en el mismo cielo para presentarse delante de Dios a favor nuestro. Y tampoco entró como un sumo sacerdote terrenal, que cada año ha de ofrecer la sangre de un animal en el Lugar Santísimo. Si le hubiera sido necesario ofrecerse muchas veces, también muchas veces habría tenido que morir desde que el mundo es mundo; pero no fue así, sino que en estos tiempos del fin se presentó para entregarse a sí mismo en sacrificio, una vez por todas, para quitar de en medio el pecado. Y así como para todos está establecido que muramos una vez y comparezcamos después ante el juicio de Dios, así también Cristo fue ofrecido una sola vez en sacrificio para quitar los pecados de muchos. Y cuando él, en su momento, aparezca por segunda vez, no será ya para quitar el pecado, sino para traer salvación a los que le esperan.” (Heb.9 Castillian)

[18] documento electronico, B.Stamateas, 10 TEOLOGÍAS LEGALISTAS, 2007 – RED APOSTÓLICA PRESENCIA, PASTORES BERNARDO Y ALEJANDRA STAMATEAS, MINISTERIO PRESENCIA DE DIOS.
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Fuentes:

Quien eres tu señor? ” Yo soy Jesús “


Quien eres tu señor? Yo soy Jesús

Autor:Paulo Arieu

“La filosofía no promete asegurar nada externo al hombre: en otro caso supondría admitir algo que se encuentra más allá de su verdadero objeto de estudio y materia. Pues del mismo modo en que el material del carpintero es la madera, y el del escultor, bronce, el objeto del arte de vivir es la propia vida de cada cual.  ” (Epicteto)

“Sólo los ignorantes desconocen el logos universal y se dejan arrastrar por sus pasiones. El sabio ideal es aquél que vive conforme a la razón, está libre de pasiones y se considera ciudadano del mundo. El cosmopolitismo, que defiende la igualdad y solidaridad de los hombres” (estocismo, Wikipedia) [10]

  • San Pablo dijo “Quien eres…?” (Hch. 9:1-9)
  • Muchos en nuestro tiempo ponen en duda la autoridad de la Palabra de Dios. Dejan de lado ciertos pasajes y cuestionan muchos otros. ¿Cómo debemos responder a tales ataques? Al decir de Carlos Spurgeon,
  • “Tratar de defender la Palabra de Dios es como tratar de defender un león… no necesita defensa alguna.” [13]

pabloSan Pablo a quien se le atribuye la redacción de las epístolas paulinas, que conforman parte del Nuevo Testamento.(Wikipedia)

Introducción

Esta es la pregunta de Pablo… y es la pregunta que tratamos de respondernos todos los cristianos. ¿Quién eres Señor? Pablo tuvo una experiencia que le permitió contestar palabras similares a estas:

“tú eres el centro de mi vida, tú eres la razón de mi existencia, tú eres el que me haces ser, tú eres quien me llamas, me envías… tú eres mi fortaleza, Señor.”

Pablo es el misionero (apostol) judío converso por excelencia dado por el Señor Jesés a los gentiles. Sus libros (epístolas) [1] impactaron el imperio romano y cambiaron la cultura de Occidente por estos dos mil años.Y aunque la cultura occidental hoy está en decadencia, no por eso las enseñanzas de Pablo han perdido vigencia. Dejemos un momento para que nos respondamos a la pregunta: ¿quién eres, Señor?

Pablo de Tarso, originalmente Saulo Pablo, también llamado San Pablo y San Pablo de Tarso, nacido entre los años 5 y 10 d. C.,1 en Tarso de Cilicia (actual Turquía centro-meridional) y muerto probablemente entre los años 58 y 67 en Roma, es conocido como el Apóstol de los gentiles, el Apóstol de las naciones, o simplemente el Apóstol, y constituye una de las personalidades señeras del judaísmo del siglo I d.C. y del cristianismo primitivo.

De sus epístolas auténticas surge que Pablo de Tarso reunió en su personalidad sus raíces judías, la gran influencia que sobre él tuvo la cultura helénica, y su reconocida interacción con el Imperio romano cuya ciudadanía, en el decir del libro de los Hechos de los Apóstoles, ejerció. Pablo no cambió su nombre al abrazar la fe en Jesucristo como mesías de Israel y Salvador de los gentiles ya que, como todo romano de la época, tenía un praenomen relacionado con una característica familiar (Saulo, su nombre judío, que etimológicamente significa «invocado», «llamado»), y un cognomen, el único usado en sus epístolas (Paulus, su nombre romano, que etimológicamente significa «pequeño», «poco»).

Su conocimiento de la cultura helénica, hablaba fluidamente tanto el griego como el arameo, le permitió predicar el Evangelio con ejemplos y comparaciones comunes de esta cultura por lo que su mensaje cosechó un pronto éxito en territorio griego. Pero esta característica también dificultó por momentos la exacta comprensión de sus palabras, ya que Pablo recurrió en ocasiones a nociones helenísticas alejadas del judaísmo mientras que otras veces habló como un judío estricto y observante de la Ley (1 Cor. 9:19-21).

De ahí que en la Antigüedad algunas de sus afirmaciones fueran calificadas como «τινα δυσνοητα» (transliterado, tina dysnoēta, que significa puntos «difíciles de entender»; 2 Pe. 3:15-16) y que hasta hoy se susciten polémicas en la interpretación de ciertos pasajes y temas de las cartas paulinas, como por ejemplo la relación entre judíos y gentiles, entre gracia y Ley, etc. Por otra parte, es claro que sus epístolas fueron escritos de ocasión, respuestas a situaciones concretas. Sin haber pertenecido al círculo inicial de los Doce apóstoles, y recorriendo caminos jalonados de incomprensiones y adversidades (2 Cor. 11:23-29), Pablo se constituyó en el motor de construcción y expansión del cristianismo en el Imperio romano, merced a su talento, a su convicción y a su carácter indiscutiblemente misionero. Su pensamiento conformó el llamado cristianismo paulino, una de las cuatro corrientes básicas del cristianismo primitivo que terminaron por integrar el canon bíblico.

El Apóstol se llamó a sí mismo Παῦλος (Paulos) en sus cartas escritas en griego koiné. Este nombre aparece también en la II Pe. 3:15 y en Hechos a partir de 13:9. Antes de ese versículo (Hch. 7:58; Hch. 8:1-3; Hch.9:1, etc.), el libro de los Hechos lo llama con la forma griega Σαούλ (Saoul) o Σαῦλος (Saulos) (en hebreo: שָׁאוּל‎; en hebreo moderno Sha’ul, y en hebreo tiberiano Šāʼûl). El nombre, expresado en hebreo antiguo, equivaldría al del primer rey del Antiguo Israel (1 Sam. 9:2; 1 Sam. 10:1), un benjaminita igual que Pablo. Ese nombre significa «invocado», «llamado» o «pedido» (de Dios o de Yahveh).

También se utiliza su nombre Σαῦλος (Saulos) en los relatos de su «conversión» (Hch. 9:4; Hch. 9:17; Hch. 22:7; Hch. 22:13; Hch. 26:14). El libro de los Hechos de los Apóstoles señala además el paso de «Saulo» a «Pablo» (Hch. 13:9) al emplear la expresión «Σαυλος, ο και Παυλος», «Saulo, también [llamado] Pablo» o «Saulo, [conocido] también [por] Pablo», lo que no significa un cambio de nombre. En el judaísmo helenista, era relativamente frecuente portar un doble nombre: uno griego y otro hebreo.

El nombre Paulos es la forma griega del conocido cognomen romano Paulus, utilizado por la gens Emilia. Sólo se puede conjeturar respecto de la forma en que Pablo obtuvo este nombre romano. Es posible que tuviera relación con la ciudadanía romana (Hch. 16:39; Hch. 22:27-28; Hch. 25:10) que su familia poseía por habitar en Tarso. También es posible que algún antepasado de Pablo adoptara ese nombre por ser el de un romano que lo manumitió. Si bien paulus significa en latín «pequeño» o «exiguo», no se relaciona con su contextura física o con su carácter.

Con todo, Pablo pudo dar otro significado al uso del nombre Paulos. Giorgio Agamben recuerda que cuando un señor romano dueño de esclavos compraba un nuevo siervo, le cambiaba el nombre como signo de su cambio de estado o de situación. Agamben señala ejemplos de ello:

«Januarius qui et Asellus (Asnillo); Lucius qui et Porcellus (Cochinillo); Ildebrandus qui et Pecora (Ganado); Manlius qui et Longus (Largo); Aemilia Maura qui et Minima (La menor).»

El nombre de la persona aparecía en primer lugar; el nuevo nombre se señalaba al final; ambos nombres se unían por la fórmula «…qui et…», que significa «…el cual también (se llama)…» En el libro de los Hechos de los Apóstoles, aparece la frase: «Σαυλος, ο και Παυλος» («Saulo, también [llamado] Pablo»), donde «…ο και…» es el equivalente griego de la expresión latina «…qui et…». Agamben propone que Saulo cambió su nombre por el de Pablo cuando mudó de estado, de libre a siervo/esclavo, siendo que se consideró servidor de Dios o de su mesías.

Siguiendo esa línea de pensamiento, Pablo se habría considerado un instrumento humano pequeño (paulus, «pequeño»; Agustín de Hipona señala lo mismo en el Comm. in Psalm. 72,4: «Paulum […] minimum est»), de poco valor, escogido sin embargo por Dios, su Señor, para desempeñar una misión.

4 argumentos trascendentales dieron vida a su ministerio de apostol de Jesucristo:

  • 1. Educación en el fariseismo estricto según las enseñanzas de la Ley de Moisés y la enseñanza rabínica de la Torah.
  • 2. Fe en Jesucristo resucitado, quien salvó su vida espiritual al tener un encuentro Pablo con Él, le dio una nueva cosmovisión y lo comisionó como apostol a los gentiles.
  • 3. La cultura helénica a la que impactó y transformó con el testimonio de Jesucristo.
  • 4. El derecho romano. Soy ciudano romano

1.Educación

Saulo o Pablo, como generalmente se lo conoce, nació dentro de una estricta familia hebrea, cerca del principio del primer siglo.Tarso fue su ciudad nativa, era la agitada metropoli de Cilicia, y estaba situada en la esquina noreste del mar mediterraneo. Desde Tarso un camino de tierra sigue por el norte y luego el poniente por entre el paso montañoso conocido como las Puertas de Cilicia; los muelles de la ciudad eran un centro naval. La universidad de Tarso era conocida por sus cursos en filosofía y medicina, y el templo de Esculapio, el dios de la salud, servia como hospital y clinica para el uso de los estudiantes de medicina. Si Pablo alguna vez concurrió a la universidad, pero dificilmente pudo haber escapado a la influencia que aquella ejercía sobre el pensamiento y la vida de la ciudad.

Hijo de hebreos y descendiente de la tribu de Benjamín (Ro. 11:1; Fil. 3:5), el libro de los Hechos de los Apóstoles señala además otros tres puntos respecto de Pablo: (a) que fue educado en Jerusalén; (b) que fue instruído a los pies del famoso rabino Gamaliel (Hch. 22:3); y (c) que era fariseo (Hch. 26:5).

(a) Pablo fue educado en Jerusalén, estrictamente conforme a las buenas costumbres judias; aprendió la lengua y las escrituras hebreas, el que probablemente se hablaba en casa y también el griego, que era la lengua dominante de Tarso. Posiblemente conociera también un poco de latín, pero no hay pruebas suficientes. A los 12 años lo mandaron a estudiar a Jerusalen con Gamaliel (Hch. 22:3),y según su propio testimonio hizo buenos adelantos en sus estudios (Gal. 1:14). Por convicción era fariseo, y su celo puede medirse por la intensidad con que persiguió a la iglesia (Hch. 26:9-11). Por la época en que llegó a la virilidad, era ya un dirigente en el judaismo. El lenguaje de Hch. 26:10 “Yo di mi voto contra ellos“, si se toma literalmente, implica que era un miembro del Sanhedrin. Debió haber tenido treinta años o mas en la fecha del martirio de Esteban, puesto que ningún hombre podia ser elegido para formar parte de aquel concilio sino hsta que llegaba a la madurez.

(b) Educación, «a los pies de Gamaliel»

La educación de Pablo es objeto de muchas especulaciones. La opinión mayoritaria de los especialistas señala que recibió la educación inicial en la misma ciudad de Tarso. Asimismo, se sugiere que se habría mudado a Jerusalén posteriormente, siendo adolescente, o ya un joven. Algunos estudiosos, que mantienen una actitud de gran reserva respecto de la información brindada por los Hechos, objetan estos datos. Otros no encuentran razón suficiente para descartar los datos de Hch.22:3 referidos a su educación a los pies de Gamaliel I el Viejo, autoridad de mente abierta. Según Du Toi, los Hechos y las cartas paulinas auténticas respaldan como más probable que Pablo fuera a Jerusalén en sus años de adolescencia. Más importante aún, este estudioso remarca que la dicotomía Tarso–Jerusalén debería superarse mediante el reconocimiento de que la persona de Pablo fue un punto de encuentro e integración de una variedad de influencias. La educación de Pablo a los pies de Gamaliel sugiere su preparación para ser rabino.

(c) Fariseo

Que Pablo fuera fariseo es un dato que llegó a nosotros a partir del pasaje autobiográfico de la Epístola a los filipenses: Circuncidado el octavo día; del linaje de Israel; de la tribu de Benjamín; hebreo e hijo de hebreos; en cuanto a la Ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la Iglesia; en cuanto a la justicia de la Ley, intachable. (Fil. 3:5-6). Sin embargo, estos versículos forman parte de un fragmento de la carta que algunos autores consideran un escrito independiente posterior al año 70. Hyam Maccoby cuestionó que Pablo fuese fariseo al afirmar que no se observa ningún rasgo rabínico en las cartas paulinas. Con todo, el carácter fariseo de Saulo Pablo en su juventud suele ser aceptado sin reticencias por otros autores, a lo que se suman las palabras puestas en boca del Apóstol por el libro de los Hechos: “Todos los judíos conocen mi vida desde mi juventud, desde cuando estuve en el seno de mi nación, en Jerusalén. Ellos me conocen de mucho tiempo atrás y si quieren pueden testificar que yo he vivido como fariseo conforme a la secta más estricta de nuestra religión. “(Hch. 26:5) En resumen, Saulo Pablo sería un judío de profundas convicciones, estricto seguidor de la Ley mosaica.

2. Fe en Jesús y su encuentro con el resucitado

Cabe plantearse si, habiendo estado Saulo Pablo en Jerusalén «a los pies de Gamaliel», conoció personalmente a Jesús de Nazaret durante su ministerio o al momento de su muerte. Las posiciones de los estudiosos son diversas, pero en general se presume que no fue así, ya que no hay mención de ello en sus epístolas. Resulta razonable pensar que, de haber sucedido un encuentro semejante, Pablo lo habría consignado en algún momento por escrito.

Siendo este el caso, cabría también cuestionar la presencia permanente de Saulo Pablo en Jerusalén en sus años de adolescencia o juventud. A partir de Hch. 26:4-5, Hay quines sugieren que Saulo Pablo era fariseo desde su juventud. Dado que resultaría infrecuente la presencia de maestros fariseos fuera de Palestina y que, además del griego, Pablo conocía el hebreo, el arameo o ambos, la suma de toda esa información da pie a pensar que al iniciarse la década del año 30, Saulo Pablo se trasladó a Jerusalén con el fin de estudiar más profundamente la Torá.

La conversión de Saulo fue el reclutamiento de un nuevo dirgiente. Después del trabajo que Cristo mismo ejecutó, probablemente el acontecimiento mas importante en la historia del cristianismo sea la conversión de Saulo, porque no solamente quitó del frente a un activo enemigo del evangelio, sino que ademas lo transformó en uno de sus principales propagandistas. Saulo de Tarso aparece primero en las páginas de los Hechos como un joven que cuida las ropas de los que apredran a Esteban, y se añade que “el consentia en su muerte” (8:1).

Tres relatos separados, acerca de su conversión, se encuentra en los Hechos. Uno dado por Lucas en el cap. 9, como parte integrante de todo el relato histórico, y dos que se incluyen en otros tantos discursos de Pablo (Hch. 22:1-21;Hch. 26:2-33). Cada uno tuvo diferentes énfasis. El primer relato es histórico como parte del movimiento de la iglesia, los últimos dos son personales y fueron dados en defensa de la vida y doctrina de Pablo ante audiencias hostiles o investigadoras. Tomadas en conjunto con algunos pasajes de sus epístolas, proporcionan la suma total de datos disponibles, referentes a la gran crisis de su vida.

Los antecedentes morales de su conversión estan insinuados en el relato de su vida privada que se encuentra en Ro.7. Perseguido por su conciencia de pecado, como resultado del conocimiento de la ley, encontró que el bien que quería hacer, no podía hacerlo; y que el mal que quería evitar, estaba siempre presente con el. (Ro. 7:19).

Si Ro.7. tiene aplicación al convertido o al inconverso es un punto muy debatido entre los teólogos, pero casi no cabe duda de que se refiere al hombre que está bajo la ley,como Pablo estaba. Ciertamente la ley misma puede producir conciencia de pecado sin ayuda del evangelio. El celo manifestado por Pablo en la persecución pudo haber sido, pues, el esfuerzo de una desencaminada conciencia para hacer algo que fuera agradable a Dios como compensación por el mal que sentía en su alma.

La muerte de Esteban produjo también una enorme desgarradura en la mente de Pablo. Según el criterio de este, Esteban era un blasfemo y caía bajo la condenación de la ley. Sin embargo, el argumento de Esteban fue esencialmente correcto y no admitía refutración. Además, la visión de Cristo resucitado que Esteban declaró tener, y el gozo que iluminó su faz a partir de la muerte que le amenazaba, dieron a la vida del martir una realidad que los argumentos legalistas de Saulo no pudieron conmover. Pablo mencionó esto en su discurso pronunciado desde el castillo de Antonia (Hch.22:19-20), como una expectativa para el inolvidable. Puede ser que su conversión no haya sido motivada por ello, pero fue parte de la base de la transformación que tuvo lugar en el camino de Damasco.

Según los Hechos de los Apóstoles, el primer contacto fidedigno con los seguidores de Jesús lo tuvo en Jerusalén, con el grupo judeo-helenístico de Esteban y sus compañeros. Saulo Pablo aprobó la lapidación de Esteban el protomártir, ejecución datada de la primera mitad de la década del año 30.

Algunos eruditos, argumentan sobre la dificultad de suponer que Pablo haya estado siquiera presente en la lapidación de Esteban. Pero con todo, otros autores no encuentran razones suficientes para dudar sobre la presencia de Pablo en el martirio de Esteban. Siempre según los Hechos, los testigos de la ejecución de Esteban pusieron sus vestidos a los pies del «joven Saulo» (Hch. 7:58). Algunos consideran que Pablo podría tener en aquellos momentos unos 25 años. El capítulo 8 de los Hechos de los Apóstoles muestra en los primeros versículos un cuadro panorámico de la primera persecución cristiana en Jerusalén, en el que Saulo Pablo se presenta como el alma de esa persecución. Sin respetar ni a las mujeres, llevaba a los cristianos a la cárcel.  Saulo aprobaba su muerte. Aquel día se desató una gran persecución contra la Iglesia de Jerusalén. Todos, a excepción de los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria. Unos hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron gran duelo por él. Entretanto Saulo hacía estragos en la Iglesia; entraba por las casas, se llevaba por la fuerza hombres y mujeres, y los metía en la cárcel. (Hch. 8:1-3).

No se habla de matanzas pero, en un discurso posterior en el templo (Hch. 22:19-21), Pablo señaló que andaba por las sinagogas encarcelando y azotando a los que creían en Jesús de Nazaret. En Hch. 9:1 se indica que las intenciones y propósitos de Saulo eran amedrentar de muerte a los fieles. Y en Hch. 22:4 se coloca en boca de Pablo su persecución «hasta la muerte», encadenando y encarcelando a hombres y mujeres. Algunos eruditos manifiestan su desconfianza respecto de los alcances reales de esa persecución, tanto desde el punto de vista de su extensión geográfica cuanto de su grado de virulencia. Señalan que los Hechos hacen aparecer a Pablo, «no como el perseguidor sino como la persecución personificada», por lo que no se los puede considerar una crónica neutra. Esta persecución se debe al celo de Saulo Pablo, y no a su condición de fariseo. Más allá de los alcances precisos de su carácter persecutorio, se podría resumir que la vida del Pablo precristiano se caracterizó por «el orgullo y el celo ostentoso por la Ley».La primer mención del encuentro de Pablo con Jesús en la carretera de Damasco es mencionada en Hechos de los apostoles. Este primer relato es histórico como parte del movimiento de la iglesia.

  • “Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.” (Hch. 9: 1-7 RV 1960)

Unas pocas cosas que mencionar, Pablo está de viaje, entonces ve una luz y oye una voz, supuestamente de Jesús. Pablo entonces le pregunta ¿qué quieres que yo haga? La respuesta de Jesús es que Pablo vaya a la ciudad y se le hará saber . El relato bíblico reza que  Saulo estaba furioso y amenazaba con matar a todos los seguidores del Señor Jesús. Por eso fue a pedirle al jefe de los sacerdotes unas cartas con un permiso especial. Quería ir a la ciudad de Damasco y sacar de las sinagogas a todos los que siguieran las enseñanzas de Jesús, para llevarlos presos a la cárcel de Jerusalén.Ya estaba Saulo por llegar a Damasco cuando, de pronto, desde el cielo lo rodeó un gran resplandor, como de un rayo. Saulo cayó al suelo, y una voz le dijo: ¡Saulo, Saulo! ¿Por qué me persigues?  ¿Quién eres, Señor? preguntó Saulo. Yo soy Jesús, respondió la voz, es a mí a quien estás persiguiendo. Pero levántate y entra en la ciudad, que allí sabrás lo que tienes que hacer. Los hombres que iban con Saulo se quedaron muy asustados, pues oyeron la voz, pero no vieron a nadie.

Segundo relato:

  • como el sumo sacerdote también me es testigo, y todos los ancianos, de quienes también recibí cartas para los hermanos, y fui a Damasco para traer presos a Jerusalén también a los que estuviesen allí, para que fuesen castigados. Pero aconteció que yendo yo, al llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente me rodeó mucha luz del cielo; y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues. Y los que estaban conmigo vieron a la verdad la luz, y se espantaron; pero no entendieron la voz del que hablaba conmigo.  Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas.(Hch. 22:5-10 RV 1960)

Lucas cita que Pablo narra que el jefe de los sacerdotes y todos los líderes del país saben bien que esto es cierto, ya que  ellos mismos le dieron cartas para sus amigos judíos de Damasco, para que lo ayudaran a atrapar a los cristianos y llevarlos  presos a Jerusalén y poder castigarlos. Muy cerca ya de llegar a Damasco, de repente cerca del mediodia, vino del cielo una fuerte luz y todo a su alrededor se iluminó. Al caerse al suelo de la experiencia  escuchó una voz que le decía: “¡Saulo! ¡Saulo! ¿Por qué me persigues? “El preguntó: que quién era (“Señor”) Esa voz le dijo quera  “Jesús de Nazaret”.  Y esa voz le dijo que  era a  Jesús a quien Pablo estaba persiguiendo. Los compañeros de viaje que lo acompañaban vieron la luz en ese momento, pero no oyeron la voz. Pablo cuenta que le preguntó  que él debia él hacer (“Señor Jesús, ¿qué debo hacer?”). Y Pablo relata que el Señor le dijo que se levántara y entrará en Damasco, donde se le dirá lo que debía de hacer.

Tercer relato:

  • “Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes, cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo. Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.” (Hch. 26: 12-18 RV 1960)

Pablo cita al gran rey Agripa, que el habia ido a la ciudad de Damasco, con el permiso y la autorización de los principales sacerdotes. Pero en el camino, , cuando eran las doce del día, vi una luz muy fuerte, que brilló alrededor de todos los que íbamos. Todos caímos al suelo. Luego oí una voz que venía del cielo, y que me dijo en arameo: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? ¡Sólo los tontos pelean contra mí! Entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Él me contestó: Yo soy Jesús. Es a mí a quien estás persiguiendo. Levántate, porque me he aparecido ante ti para nombrarte como uno de mis servidores. Quiero que anuncies lo que ahora sabes de mí, y también lo que sabrás después. Jesús le dijo que le enviaría a hablar con los judíos y con los gentiles, y que no dejaría que ninguno de ellos le hiciera daño. Jesús también le dijo que El quería que  hables con ellos, para que se den cuenta de todo lo malo que hacen, y para que comiencen a obedecer a Dios. Ellos ahora caminan como si estuvieran ciegos, pero que Pablo  les abriría los ojos,para así dejarar de obedecer a Satanás, y asi obedecer a Dios. Y asi, podrán creer en Dios para que El les perdonará sus pecados y  ser así parte del santo pueblo de Dios.

Los “fiscales del diablo”

La expereincia de Saulo, sucedió en el año 33-36, una fecha muy cercana a la fecha de la muerte y resurrección del Señor.  La conversión de Saulo al cristianismo era prácticamente imposible sin una verdadera «metanoia», en el más puro sentido bíblico: un cambio profundo de mentalidad, un viraje del espíritu. No en cuanto a la búsqueda de la Gloria de Dios, sino en cuanto a la interpretación de las Escrituras acerca del Mesías y de la justificación, que no venía por la Torá, sino por la fe; y ahora por la fe  en Jesús de Nazaret. Se trata pues, básicamente, de conversión desde la ignorancia al conocimiento de la Verdad, al tiempo que hubo de superar viejos prejuicios e intolerancias. Yo lo invito a leer bien el testimonio de conversión de Pablo, como si fuésemos “fiscales del diablo”. En los tribunales de justicia de hoy en día cualquier testimonio dado por una persona, que es contradictorio y a su vez ilógico, es rechazado por el tribunal y la persona que aporta la información desacreditada y no puede ser tenida como una persona fiable. Los apologistas musulmanes creen erróneamente haber encontrado que este es el caso de Pablo, cuando Pablo habla de su encuentro con Jesús. Ellos dicen que los relatos se contradicen y que además son ilógicos. Ya he citado los tres pasajes en relación a su encuentro con Jesús. Por supuesto que si al analizar las declaraciones vemos que son opuestas y contradictorias, se debería decir que el capítulo entero no debe ser tomado seriamente, ni el libro entero de Hechos ni el validar el tesimonio de Pablo. Pero creo sinceramente que es un grave error cuestionar la honestidad de Pablo en su relato y su testimonio. Lamentablemente, el Islam fundamentalista insiste que la Biblia está corrupta, algo que no es verdad.[12]

En algunas de sus cartas, el apóstol alude a su vocación refiriéndola comouna visión (1 Cor.  9:1), una iluminación (2 Cor. 4:6) o, más aún, unarevelación que Dios le había hecho de su Hijo para que lo anunciase entre los gentiles (Gal 1:15-16). A partir de entonces, como él mismo señala, todo lo que antes tenía valor para él se convirtió por contraste en «pérdida» y «basura» (Fil. 3:7-10). Poniendo todas sus energías al servicio exclusivo de Jesucristo y de su Evangelio, con el deseo de «hacerse todo a todos para salvar a toda costa a algunos» (1 Cor 9:22). Los sucesos acaecidos después de su conversión Pablo los recuerda concisamente en Gal 1:17-24, instado por la urgencia de afirmar que su mensaje no provenía de ciencia humana, sino de Dios, confirmado por los apóstoles.

Pablo ha visto a Jesús, como insistirá en [1 Cor 9:1]. Saulo creía que Jesús estaba muerto, bien muerto y que su lamentable fin sobre la cruz era la señal de la reprobación de Dios para su obra. Cuando he aquí que de pronto se da cuenta de la potencia triunfadora de este Jesús que le prueba que lo detiene y lo tira por tierra, ¡está vivo! Saulo encuentra a Cristo glorioso, a Cristo rodeado de luz sobrenatural.  Es un Voz nítida, es el Crucificado que ha Resucitado, es el Señor, Kyrios. Kyrie se aplica en la Biblia griega a Dios mismo.

Lo que Pablo entendió desde «la visión». Podemos intentar un elenco, aunque no sea ni mucho menos exhaustivo, de lo que entendió Pablo en o a partir de «la visión» de Jesucristo cerca de Damasco. Cabe resumir en una serie de grandes de conocimientos:

1) Jesús es el Mesías esperado. Jesús está vivo, ha resucitado es el Cristo (Ungido, Mesías) anunciado por los Profetas. En Él se cumplen las promesas. No responde pues a la idea del Mesías que se habían forjado los judíos de su tiempo.
2) La divinidad de Jesús. Jesús es Señor (=Dios) y Salvador (“Jesús”, un nombre común, pero significa “Salvador”). Preexiste a la creación y es eterno Hijo de Dios. Lo que salva no es la Ley ni las obras, sino la gracia de Dios que nos ha ganado Jesús. Lo que nos justifica es el amor de Cristo. Estamos libres de los agobios de la Ley, somos libres en el amor de Dios. La Norma se encuentra en el amor, la Norma es el Amor, y el Amor es Cristo. Lo demás es como «basura». La virtud cimera será la cáritas (agape) (1 Cor 13:1 ss). Sin ésta ninguna sirve de nada.
3) Jesús se identifica con cada uno de los miembros de la comunidad que él perseguía. Sabemos que esa comunidad es la Iglesia fundada por Cristo. “Lo que hacéis con uno de estos hermanos míos… conmigo lo hacéis”, había dicho el Señor. Esto ahora lo ve Pablo con una claridad deslumbrante: “Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?” . (Hch 9:5; 22:7; 1 Cor. 12:13; Ef 5:30). Todos sois uno en Cristo (Gal 3:28; Ro. 12:5). Este punto, al menos implícito en la luz de Damasco, explica el siguiente. «No hay distinción entre judío y griego; porque uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que le invocan no hay distinción entre judío y griego; porque uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que le invocan. Porque todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. (Rm 10,9-15).
4) Su vocación de Apóstol de los gentiles (los paganos). “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad” (1 Tim. 2:4).  Por eso no puede dejar de evangelizar: «Ay de mí si no anuncio el evangelio!» (1 Cor 9, 16). «Por lo cual yo, Pablo, el prisionero de Cristo por vosotros los gentiles… si es que conocéis la misión de la gracia que Dios me concedió en orden a vosotros: cómo me fue comunicado por una revelación el conocimiento del Misterio, tal como brevemente acabo de exponeros. Según esto, leyéndolo podéis entender mi conocimiento del Misterio de Cristo;Misterio que en generaciones pasadas no fue dado a conocer a los hombres, como ha sido ahora revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles sois coherederos, miembros del mismo Cuerpo y partícipes de la misma Promesa en Cristo Jesús por  medio del Evangelio, del cual he llegado a ser ministro, conforme al don de la gracia de Dios a mí concedida por la fuerza de su poder.» (Ef. 3:1)
5) La inmensa ternura y la incomprensible misericordia de Cristo que le perdona incluso a él, su más furioso enemigo. Que le ha elegido, no en ese momento, sino desde el seno de su madre (Gal 1:15), aun sabiendo que sería perseguidor de sus seguidores.
6) Su vida es de Cristo y para Cristo: Cristo le ha «atrapado», Pablo ha sido «apresado» por Cristo (Fil 3:12). Pablo se convierte de perseguidor en prisionero: «Pablo, el prisionero de Cristo por vosotros los gentiles…» (Ef 3, 1). Pero con unas cadenas que son alas para volar hasta las más altas cumbres de la nueva vida en Cristo. Cristo se ha convertido en «su vida». «Ya no yo, sino Cristo» (Gal 2:19-29). Su vivir es Cristo. «Las cosas que para mí eran ganancia, las he considerado pérdida a causa de Cristo. Y aun más: Considero como pérdida todas las cosas, en comparación con lo incomparable que es conocer a Cristo Jesús mi Señor. Por su causa lo he perdido todo y lo tengo por basura, a fin de ganar a Cristo y ser hallado en él; sin pretender una justicia mía, derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que proviene de Dios por la fe (Fil. 3:7-9)
7) Su evangelio no es una especulación humana, sino revelación. «Quiero que sepáis, hermanos, que mi evangelio no es de origen humano. Pues no lo recibí de humanos…, sino por revelación de Jesucristo. Porque habéis oído mi conducta antigua en el judaísmo… Pero cuando el Dios, que me eligió desde el vientre de mi madre… quiso revelarme a su Hijo para que lo anuncie entre los gentiles, no consulté con carne y sangre, ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo, sino que fui a Arabia, y regresé otra vez a Damasco”» (cf. Gal 1:11-17). Saulo respondió a la llamada bautizándose y dedicando su vida a la difusión del evangelio de Jesucristo (Hch. 26:4-18). Pablo no inventó a Jesús. Su fe no nace de un mito.

A partir de ahora lo que ha de mirar no es tanto la Ley sino a Jesús Cristo Señor y Salvador y por El a todas las gentes, judios, griegos, mujeres y hombres de toda raza, lengua y condición. La Torá no santifica, quien santifica es el Espíritu de Cristo mediante la fe, no mediante las obras de la Ley, sino mediante la fe que es don de Dios. Todo es obra de Dios. Nada impidió ya a Pablo manifestar su fe por Jesucristo y mostrar su deseo universal de salvar a todo el mundo, como asevera en un amplio texto ante los que querían oponerse a su apostolado:

¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.

  • “De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;  en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;  y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.  ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?0 Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.

¿De donde le salía esa fuerza? Evidentemente de su fe y amor a Cristo

  • Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos” (2 Cor. 5:14-15 RV 1960).
  • “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,  aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;  porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.  Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,  edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;  en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.” (Ef, 2:11-12 RV 1960)

Por Cristo, Pablo se atreve a afrontar cualquier sufrimiento:

  • “De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;  y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.  En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme;  y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.” (2 Cor. 11:-24-33 RV 1960)

Pablo ha visto que los sufrimientos de los cristianos son sufrimientos de Cristo y que sus propios sufrimientos serán sufrimientos de Cristo. Por tanto, sufrimientos redentores, para que “todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”, “a fin de salvar…” Más exactamente, dice: con la esperanza de despertar celos en los de mi raza y salvar a alguno de ellos. Porque si su reprobación ha sido la reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre los muertos? (Rom 11:14-15).

Legado de Pablo

Saulo fue un hombre culto, de inteligencia superior y espíritu vigoroso que se rindió ante la evidencia. Era y sigue siendo un error perseguir a los cristianos por el hecho de serlo. Equivale a dar coces contra el aguijón: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Te es duro dar coces contra el aguijón.» (Hch. 26:14). Además, la violencia nunca ha sido apta para vencer ni para convencer.

El carácter y el legado de Pablo se verificaron: (1) en las comunidades por él fundadas y en sus colaboradores; (2) en sus cartas auténticas; y (3) en las llamadas cartas deuteropaulinas, surgidas quizá de una escuela que nació y creció en torno al Apóstol. Es a partir de ese legado inmediato que surgió todo su influjo posterior. La conversión misma fue una clárisima y sobrenatural revelación del Cristo resucitado a su implacable perseguidor. Pablo la cataloga entre las apariciones de Cristo posteriores a su resurrección (I Cor. 15:8). Ninguna teoría de enfermedad o de alucinación pueden explicar correctamente esta aparición. Lucas refiere que tuvo lugar en un punto cercano a Damasco (Hch. 9:3); que la aparición fue acompañada de una gran luz (Hch. 9:3) ; la cual Pablo dice que sobrepasaba al resplandor del sol de mediodía (Hch. 26:13); los hombres que iban con él (Hch. 9:7), aunque ellos no entendieron lo que decia (Hch. 22:9). Pablo mismo sufrió efectos fisicos (Hch. 9:8) que pudieron ser observador por sus acompañantes. El caracter objetivo de su conversión queda por encima de toda duda.

También merece atención el factor subjetivo. Cuando la desconocida voz le habló a Saulo desde la deslumbrante luz de la gloria celestial, su natural pregunta fue,“Quien eres Señor?” (9:5). La respuesta es “Yo soy Jesús”(9:5), hubiera sido increible para el, si su anterior experiencia con Esteban no le hubiera preparado para escucharla. En relampagueante revelación vio que Esteban tenía razón, que todos los argumentos del judaismo contra Esteban tenía razón, que todos los argumentos del judaísmo contra Esteban y los discípulos, habían estado equivocados y que un nuevo mundo de revelación se acaba de abrir delante de él. Paralelamente con la reversión de su pensamiento teológico le llego el llamamiento para servir en el mundo gentil accedió y fue lleno del Espíritu santo para hacer su nuevo trabajo (Hch. 9:10-19).

El ministerio de Pablo comenzó inmediatamente en Damasco. En Gálatas refiere que visitó por este tiempo a Arabia (Gal. 1:17). probablemente hizo entre su testimonio inicial en las sinagogas (Hch.9:22) y su partida final a la ciudad de Damasco (Hch. 9:23-25). Es perfectamente posible que la conmoción de su pensamiento haya sido tan grande, que tuvo que retirarse por un tiempo para hacer un reajuste de sus creencias bajo la nueva luz que había recibido en Cristo. Su repentina reversión de posición fue tan desconcertante para el como para sus asociados. La nueva fe de Pablo en Jesús como el Mesias lo condujo al choque con sus antiguos colegas judíos en Damasco (Hch. 9:23),y por su propia seguridad se vio obligado a huir de la ciudad. En Jerusalén le vieron con fría suspicacia los discípulos quienes con suficiente lógica le miraron como a lobo que vestido de oveja se introducía para hostilizar al rebaño. Sin embargo, al amparo de Bernabé fue aceptado dentro del círculo apostólico (Hch. 9:27).

Mantuvo un agresivo programa de predicación, especialmente entre los judíos helenistas, muy parecido al trabajo que Esteban había hecho. Tan grande fue su exito y tan violenta la reacción contra el que la iglesia lo despachó a Tarso (Hch. 9:30) en donde la oposición que el habia provocado le resultara menos peligrosa. Pablo, de acuerdo con todo el testimonio de que disponemos (Hch. 9:15;22;21;26:17;Ro.15:16; Gal. 1:16;2:7,8; Ef. 3:1-7). Según el libro de los Hechos de los Apóstoles, luego del martirio de Esteban, Saulo Pablo se dirigió a Damasco, hecho que los biblistas tienden a situar en el término del año subsiguiente a la lapidación de Esteban, según se comenta en la sección anterior.

  • “Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén. Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» El respondió: «¿Quién eres, Señor?» Y él: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.» Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto; oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en Damasco. Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber.” (Hch. 9:1-9)

Pablo mismo presentó esta experiencia como una «visión» (1 Cor. 9:1), como una «aparición» de Jesucristo resucitado (1 Cor. 15:8) o como una «revelación» de Jesucristo y su Evangelio (Gál. 1:12-16; 1 Cor. 2:10). Pero nunca presentó esta experiencia como una «conversión», porque para los judíos «convertirse» significaba abandonar a los ídolos para creer en el Dios verdadero, y Pablo nunca había adorado a ídolos paganos, ni había llevado una vida disoluta. Los biblistas tienden a acotar a un marco muy preciso el significado del término «conversión» aplicado a Pablo. En realidad, cabe que Pablo interpretara que tal experiencia no lo hacía menos judío, sino que le permitía llegar a la esencia más profunda de la fe judía. Por entonces, el cristianismo aún no existía como religión independiente.

Existen varios puntos sin resolver respecto de este relato. Por ejemplo, en 1 Cor. 9:1 Pablo señaló que «vio» a Jesús, pero en ningún pasaje de los Hechos (Hch. 9:3-7, Hch. 22:6-9, Hch. 26:13-18) ocurre tal cosa. Más aún, los tres pasajes de Hechos no coinciden en los detalles: si los acompañantes quedaron en pie sin poder hablar o si cayeron por tierra; si oyeron o no la voz; asimismo, el hecho de que Jesús hablara a Pablo «en idioma hebreo», pero citando un proverbio griego (Hch. 26:14). Sin embargo, el núcleo central del relato coincide siempre:

  • Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? ¿Quién eres tú, Señor? Yo soy Jesús (de Nazaret), a quien tú persigues.

Las epístolas paulinas guardan silencio sobre los detalles de este episodio, aunque el comportamiento previo y posterior de Pablo es señalado por él mismo en una de ellas.

  • […]pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Pues ya estáis enterados de mi conducta anterior en el Judaísmo, cuán encarnizadamente perseguía a la Iglesia de Dios y la devastaba, y cómo sobrepasaba en el Judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos, superándoles en el celo por las tradiciones de mis padres. Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre, sin subir a Jerusalén donde los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia, de donde nuevamente volví a Damasco. (Gál. 1:12-17)

Interior de la llamada «casa de Ananías» o «capilla de San Ananías», en Damasco. Se trata de una cripta de dos habitaciones, situada a unos cuatro metros por debajo del nivel de la calle actual. Se la asocia con el lugar en que Saulo Pablo recuperó la vista y fue bautizado por Ananías. Bab Kisan, uno de los ocho portales de la antigua ciudad de Damasco. El muro fue construido en la época romana. Se lo suele asociar con el lugar en que Saulo Pablo fue descolgado por los discípulos de las murallas en el interior de un canasto para escapar de los judíos que habían tomado la decisión de matarlo (Hch. 9:23-25). Hoy alberga la capilla de San Pablo. En otra de sus epístolas afirmó:

  • Y en último término [Cristo resucitado] se me apareció también a mí, como a un abortivo. (I Cor. 15:8-9)

Como resultado de esa «experiencia» vivida en el camino a Damasco, Saulo de Tarso, hasta entonces dedicado a «perseguir encarnizadamente» y «asolar» con «celo» a la «Iglesia de Dios» según sus propias palabras (Gál. 1:13; Fil. 3:6), transformó su pensamiento y su comportamiento. Pablo siempre habló de su condición judía en tiempo presente (2 Cor. 11:22, Gál. 2:15, Fil. 3:3-6) y señaló que él mismo debía cumplir las normas dictaminadas por las autoridades judías (2 Cor. 11:24). Probablemente nunca abandonó sus raíces judías, pero permaneció fiel a aquella experiencia vivida, considerada uno de los principales acontecimientos en la historia de la Iglesia. Después del suceso vivido por Pablo en el camino de Damasco, Ananías lo curó de su ceguera imponiéndole las manos. Pablo fue bautizado y permaneció en Damasco «durante algunos días» (Hch. 9:10-19).

Finalmente, cabe subrayar que Pablo, pese alguna apariencia, no es un hombre soberbio, al contrario, se considera como el último de los apóstoles: «Pues yo soy el último de los apóstoles: indigno del nombre de apóstol, por haber perseguido a la Iglesia de Dios. Mas, por la gracia de Dios, soy lo que soy; y la gracia de Dios no ha sido estéril en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Pero no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo. (1 Cor. 15:9-10). Pablo se considera el último de los apóstoles y el primer pecador: «Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores; y el primero de ellos soy yo.» (1 Tes 1:15)

4. Ciudadano romano

La información sobre la ciudadanía romana de Pablo solo es presentada por los Hechos de los Apóstoles (Hch. 16:37-38; Hch. 22:25-29; Hch. 23:27) y no encuentra paralelismos en las cartas de Pablo, lo que aún hoy resulta motivo de debate. Contra esta noticia, se aduce que un ciudadano romano no hubiese sido apaleado, tal como en 2 Cor. 11:24-25 asegura Pablo que le ocurrió a él, ya que estaba prohibido. A favor, se señala que el nombre Paulus era romano. Y, de no ser romano, Pablo no hubiese sido trasladado a Roma tras su detención en Jerusalén. Sin embargo, hay excepciones a ambos supuestos. Peter Van Minnen, papirólogo e investigador especializado en documentos griegos del período helenístico y romano incluyendo los del cristianismo primitivo, defendió enérgicamente la historicidad de la ciudadanía romana de Pablo, sosteniendo que Pablo era descendiente de uno o más libertos, de quienes habría heredado la ciudadanía !!!

Pablo y la corrupción

Un tema discutido en la investigación del «Pablo histórico» es su estado de vida, del cual no existe constancia clara. Los textos de 1 Cor. 7:8 y 1 Cor. 9:5 sugieren que, cuando escribe esa carta en la primera mitad de la década del año 50, no estaba casado, pero eso no aclara si nunca se había casado, si se había divorciado o si había enviudado. En general, los investigadores suelen optar por dos posiciones mayoritarias:

(1) que habría permanecido célibe toda su vida sin que quede clara la razón precisa, que no sería necesariamente de índole religiosa; (2) que habría estado casado, y luego habría enviudado.  Esta postura supone que Pablo estaba casado porque era preceptivo en el caso de los rabinos. Por lo tanto, cuando Pablo escribió en 1 Cor. 7:8: «Digo a los solteros y a los viudos, ‘bueno es que se queden como yo estoy’», se clasificaría entre los viudos (chérais), no entre los solteros (agamois); Pablo no se habría casado de nuevo (cf. 1 Cor. 9:5). Aquellos que defienden el celibato perpetuo de Pablo, mostraron sus objeciones a esta teoría.

Otros señalan otra posición posible: que Pablo y su presunta mujer se hubiesen separado como consecuencia de su conversión a Cristo. Ese supuesto podría vincularse con el llamado privilegio paulino establecido por el Apóstol, que consiste en el derecho que tiene a romper el vínculo matrimonial la parte cristiana cuando la otra parte es infiel y no se aviene a vivir con ella pacíficamente, que es lo mas probable. Pablo habló a los romanos de su fe como judio testigo de la resurrección de Cristo y de la corrupción de Roma. Aunque el reconoció que los judíos también estaban corruptos por dentro y tampoco cumplían su Ley moral, la Torah. Usando las palabras de Séneca, les dijo a los romanos corruptos que “todos hemos pecado”. 

El intelectual argentino Manuel Grondona explica acerca de la corrupción, que

El significado estricto del verbo “corromper”, que la Real Academia define como “alterar o trastocar la forma de alguna cosa”. La “forma” es, para la tradición escolástica, la naturaleza de algo, el fin para el que ese algo existe.Corromper es pues desnaturalizar, desviar una cosa del fin hacia el cual naturalmente tiende. El cadáver, por ejemplo, se corrompe, según la escolástica, porque la muerte ha separado la unidad substancial de cuerpo y alma, y la materia, privada de la forma que la dirigía vitalmente, tiende a la disolución.El “acto corrupto” y “estado de corrupción”. es la solución perversa de un conflicto de intereses. Tiene lugar cuando una persona obligada moral o legalmente hacia un interés ajeno lo pospone en función de un interés propio. (M. Grondona,”La corrupción”,pag.4-5)

La raiz de la idolatría del control humano es el pecado [3] y la corrupción anidada profundamente en el corazón del ser humano. Vemos que la corrupción no solo es un problema de los paises hispanos. También lo es en Estados Unidos. Pero los discípulos de Jesús no conocían una serie de doctrinas acerca de Jesús. Conocían su Persona, y el Poder de la Autoridad de Su Nombre Glorioso (Lc.24:47;Luc.10:17,20;Jn.1:12;Jn.2;23;Jn.20:31;hch.10:43;Ro.1:5)

“Conocer no consiste en hacer algo, ni en recibir algo, sino en un existir superior al simple existir como ser puesto fuera de la nada; es una sobreexistencia activa inmaterial, por la cual un sujeto existe no ya solamente con una existencia limitada a lo que es como cosa encerrada en un género, como sujeto existente para sí, sino con una existencia ilimitada en la cual es o se convierte, por su propia actividad, en sí mismo y los otros”.

Jesucristo no es sencillamente otro hombre más, Él es Dios en carne humana(Ro.8:3 RV 1960;I Tim.3:16). Vino a este mundo por una razón, para quitar el pecado (Jn.1:29;3:5), cosa que hizo muriendo en la cruz (Luc.23:46 RV 1960) y descendiendo al Hades (según yerran los catolicos, “al infierno”) [5]  durante tres días antes de ascender al cielo (“Credo apostólico”), llevando sobre sí mismo el castigo que cada uno de nosotros se merece por nuestros pecados.

Algo interesante y honesto en la filosofía de Séneca, era que esta no se basaba en enmarañadas abstracciones, sino en la experiencia de la vida cotidiana. En el estoicismo es donde Séneca construyó el edificio de su mundo moral. Séneca era un impecable demoledor de las creencias y de las prácticas religiosas, que tuvieran que ver con el paganismo. Para Séneca, el hombre se redime a sí mismo por obra de la razón, mientras con San Pablo se deja redimir por Dios. En el Cristianismo es Dios el salvador de los hombres, pero en la filosofía de Séneca, es el hombre el salvador de sí mismo. Séneca era un ferviente creyente de la virtud humana. Pero dificilmente haya llegado a entender quien es Dios. Su mirada estaba puesta en el hombre.  Y la corrupción del hombre (“romano”), no le permitía ver a Dios.

Esa razón de la que hablaba Séneca, es la Razón del Universo, pero que trasciende el Cosmos, no queda atrapado en él. Sin esta razón, no habria ciencia, ni lógica, ni razón alguna para hacer las cosas.(cf. Ro.1:18-32). Para Séneca, todas las  cosas son hechas de la materia y de Dios.  El lugar que tiene Dios en este  mundo, lo tiene el alma en el hombre.[0]  Santo Toma de Aquino lo llamaría “Causa Primaria” [2]. El apostol Juan diría algo parecido (“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”,Jn.1:3; Cf. Gen 1). Séneca bien dijo , que “todos somos pecadores” e igual dijo san Pablo (” por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”,Ro.3:23 RV 1960).

Cual es la solución que este sabio proponía? La redención. Pero según el, era por “la razón”, pero se redime a si mismo: El miró hacia dentro del hombre. Que es lo que Séneca vió? Corrupción. Por eso, falto de esperanza y de poder dar una solución, empujado por Nerón y la corrupcción del imperio romano, se suicidó. En el año 65 D.C., Séneca se vio involucrado en una conjura para asesinar a Nerón. Él como un estoico fue fiel a sus principios, y se abrió las venas, antes que tener que ser rehén de los designios de Nerón. [1]

Pero nostros vemos en los otros autores sagrados de la biblia, como a) Juan, por el Logos (el Verbo), miró hacia afuera, a Jesús. (Jn.1). b) El autor de la epístola a los Hebreos, que le aconseja a los Hebreos mesiánicos poner la mirada en el Cristo resucitado (“Puestos los ojos en Jesús”.cf. Heb. 12:1-2). c) San Pablo en Romanos,“redención  en Cristo Jesús” (Ro.3:21-26).

Seneca y Pablo. Similitudes e implicaciones.

Séneca influyó en Pablo y en Calvino(“De clementia de Séneca”)[6]. En la carta a los Romanos, Pablo usó parte de la Stoa, para hablarles a los romanos de la corrupción del imperio (y también judía).

A) Unos (imperio romano): violaron lo mejor de la Stoa (Ro.1:18-32)

“Al estar todos los acontecimientos del mundo rigurosamente determinados y formar parte el hombre del lógos universal, la libertad no puede consistir más que en la aceptación de nuestro propio destino, el cual estriba fundamentalmente en vivir conforme a la naturaleza. Para ello el hombre debe conocer qué hechos son verdaderos y en qué se apoya su verdad.   El bien y la virtud consisten, por lo tanto, en vivir de acuerdo con la razón, evitando las pasiones (pathos), que no son sino desviaciones de nuestra propia naturaleza racional. La pasión es lo contrario que la razón, es algo que sucede y que no se puede controlar, por lo tanto debe evitarse. Las reacciones, como el dolor, el placer o el temor, pueden y deben dominarse a través del autocontrol ejercitado por la razón, la impasibilidad (apátheia, de la cual deriva apatía) y la imperturbabilidad (ataraxia). Éstas surgirán de la comprensión de que no hay bien ni mal en sí, ya que todo lo que ocurre es parte de un proyecto cósmico. Sólo los ignorantes desconocen el logos universal y se dejan arrastrar por sus pasiones. El sabio ideal es aquél que vive conforme a la razón, está libre de pasiones y se considera ciudadano del mundo. El cosmopolitismo, que defiende la igualdad y solidaridad de los hombres” [9]

B) Otros:

1. Los judíos, violaron la Torah,(Ro.2:17-3:31).

2. Los cristianos violan el sermón del monte, la ley del reino y el resuemn de la ley dado por Jesús (Mat.22:37; Mar. 12;30; Lc.10:27 ).

3. Los musulmanes violan la Sharia [8]

Consecuencias:

1. Alienación en el proletariado, según Carlos Marx.

2. Pecado, dicho por Séneca e inmortalizado por Pablo.

Solución:

1. Jesús, sentado a la diestra del padre (gr.Kyrios) para judíos y gentiles no cristianos

2. La comunión del cuerpo de Cristo y la confesión voluntaria de pecado ante Dios para los cristianos.

Ningún hombre de ciencia puede hacer ciencia, sin aceptar que hay una razón en el universo. Esa razón de las cosas, es la que mueve el corazón de la ciencia. Rechazar esa razón, no solo es ser ateo, es ser anticientífico.

Como ya cité, Seneca dijo “Somos pecadores todos”. Y Pablo inmortalizó esta frase.

1. Séneca – gran filósofo romano – “Todos hemos pecado: unos más y otros menos”.
2. Oridio – (romano) – “Todos luchamos por lo que es prohibido.”
3. Goethe – poeta y filósofo alemán – “No veo falta en los demás que no haya yo cometido.”
4. Un proverbio chino: “Hay dos hombres buenos uno que está muerto y otro que no ha nacido.”

Pablo diría a los cristianos de Éfesos que

  • en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia” (Ef. 1:7 RV 1960)
  • “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. ” (Ef. 2:8-9)

Pablo escribió en Ro. 3:20: “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de el”. También él escribió a los Gálatas, en Gál. 3:10 que quienes dependen de las buenas obras para ser salvos  están bajo maldición y ninguno de nosotros puede guardar esa ley. Todos estamos justificadamente condenados al castigo eterno a menso que Dios intervenga por gracia. Eso es precisamente lo que Dios ha hecho.

Su ministerio temprano

Pablo de Tarso comenzó su ministerio en Damasco y Arabia (Gál. 1:17), nombre con el cual se hacía referencia al reino nabateo. Fue perseguido por el etnarca Aretas IV (2 Cor. 11:32), hecho que se suele datar de los años 38-39, o eventualmente de antes del año 36.

Pablo huyó a Jerusalén donde, según Gál. 1:18-19, visitó y conversó con Pedro y con Santiago. Según Hch. 9:26-28, fue Bernabé quien lo llevó ante los apóstoles. Podría interpretarse que fue entonces cuando le transmitieron a Pablo lo que más tarde mencionó en sus cartas haber recibido por tradición sobre Jesús (1 Cor. 11:23; 1 Cor. 15:3). La estancia en Jerusalén fue breve: se habría visto obligado a huir de Jerusalén para escapar de los judíos de habla griega. Fue conducido a Cesárea y enviado a refugiarse en Tarso de Cilicia (Hch. 9:29-30). Raymond Brown señala que no se conoce con exactitud cuanto tiempo permaneció allí, pero pudieron ser varios años.

Bernabé acudió a Tarso y fue con Pablo a Antioquía, donde surgió por primera vez la denominación de «cristianos» para los discípulos de Jesús. Pablo habría pasado un año evangelizando allí, antes de ser enviado a Jerusalén con ayuda para aquellos que sufrían hambruna (Hch. 11:25-30). Antioquía se convertiría en el centro de los cristianos convertidos desde el paganismo.

Viajes misioneros

A partir del año 46 comienzan los tres grandes viajes misioneros de Pablo, que el revisionismo moderno interpreta se iniciaron con anterioridad, después del año 37. Los tres viajes son en realidad una clasificación con fines didácticos.De izquierda a derecha, los recorridos que habría realizado Pablo durante el primero, segundo y tercer viaje, según el libro de los Hechos de los Apóstoles.

Magnitud de los viajes

Pablo hacía generalmente sus viajes a pie (2 Cor. 11:26). El esfuerzo realizado por Pablo de Tarso en sus viajes es digno de mención. Si se cuenta únicamente el número de kilómetros de los tres viajes por Asia Menor, se puede dar el siguiente resultado, según Josef Holzner:

Pilar de San Pablo en Pafos, Chipre. Según Hch. 13:7-12, el Apóstol convirtió en esta ciudad al procónsul romano Sergio Paulo, durante su primer viaje.

• Primer viaje: desde Atalia, el puerto a donde llegó desde Chipre, hasta Derbe, ida y vuelta, 1 000 km.
• Segundo viaje: desde Tarso hasta Tróade, 1 400 km. Si se tiene en cuenta el desplazamiento por Galacia hasta su capital, Ancira, hay que añadir 526 km más. Por lo tanto, solamente dentro del Asia Menor recorrió por lo menos 1 926 km.Este cálculo de mínimos se debe a que la narración de los Hechos de los Apóstoles es muy general y se limita a decir que atravesó la región de Galacia y Misia.

• Tercer viaje: de Tarso hasta Éfeso, 1 150 km. A ello hay que sumar el recorrido por la región de Galacia. En este viaje, solo dentro del Asia Menor recorrió un mínimum de 1 700 km.

A lo anterior habría que añadir los viajes por tierras de Europa y por mar, los caminos difíciles, las diferencias de altitud, etc. De una forma muy vívida, Pablo mismo describió en el pasaje siguiente lo que estos viajes implicaron:

  • En peligros de muerte he estado muchas veces. Cinco veces recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno. Tres veces fui azotado con varas; una vez fui apedreado; tres veces padecí naufragio; un día y una noche pasé en el abismo. Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en la ciudad; peligros en despoblado; peligros en el mar; peligros entre falsos hermanos; trabajos y fatigas; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez. Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las Iglesias. ¿Quién desfallece sin que desfallezca yo? ¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase? (2 Cor. 11:23c-29)

En efecto, como viajero desprotegido de toda escolta, sería víctima fácil de bandidos, en particular en zonas rurales poco frecuentadas. Los viajes marítimos no eran más seguros: los vientos podían ser de ayuda proa al este, pero era peligroso poner rumbo a poniente y los naufragios eran frecuentes en cualquier sentido. Aún en las grandes ciudades greco-romanas como Éfeso, Pablo no dejaba de ser un judío, posiblemente con un zurrón al hombro, queriendo cuestionar toda la cultura en nombre de quien había sido considerado un criminal crucificado.

Ni aun los «suyos» (los de su «clase», «raza» o «estirpe», es decir, los judíos) dejaban de sancionarlo. Finalmente, su labor ni siquiera finalizaba luego de predicar el evangelio de Jesucristo o conformar una comunidad.El teólogo protestante alemán Gustav Adolf Deissmann enfatizó el punto al comentar que sentía «indecible admiración» a vista del esfuerzo puramente físico de Pablo, que con toda razón podía decir de sí mismo que «azotaba su cuerpo y lo domaba como a un esclavo» (1 Cor. 9:27).

Primer viaje

Enviados por la Iglesia antioquena, Bernabé y Pablo partieron en el primer viaje misional (Hch. 13-14), acompañados por Juan Marcos, primo de Bernabé que oficiaba de auxiliar. Del relato surge que Bernabé habría dirigido la misión en sus inicios. Zarparon de Seleucia, puerto de Antioquía ubicado a 25 km de la ciudad, hacia la isla de Chipre, patria de Bernabé (Hch. 4:36). Atravesaron la isla desde Salamina en la costa oriental de Chipre, hasta Pafos en la costa occidental.

En Pafos, Pablo logró un converso ilustre en la persona del procónsul romano Sergio Paulo (Hch. 13:7-12). En su séquito se hallaba el mago Elimas, que procuró apartar al procónsul de la fe. Pablo lo llamó «repleto de todo engaño y de toda maldad, hijo del Diablo y enemigo de toda justicia», y dejó a Elimas ciego. Viendo lo ocurrido, el procónsul creyó. Desde Pafos los misioneros navegaron hacia Perge, en la región de Panfilia, en la costa sur del Asia Menor central. Es aquí donde el relato de los Hechos de los Apóstoles comienza a llamar a Saulo con su nombre romano Pablo, quien en adelante encabeza la misión. En esta etapa los dejó Juan Marcos para regresar a Jerusalén, con gran disgusto de Pablo como se indica más adelante (Hch. 15:38).

Pablo y Bernabé continuaron viaje tierra adentro, hacia la Anatolia centro-meridional, tocando las ciudades del sur de Galacia: Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra y Derbe. La norma constante en Pablo, tal como la presenta los Hechos, era la de predicar primero a los judíos a quienes suponía más preparados para recibir el mensaje. El relato de los Hechos muestra también la oposición activa que hacían «los de su raza» al anuncio evangélico. Ante la resistencia abierta que le opusieron manifestó su intención de dirigirse en adelante a los gentiles (Hch. 14:4). Los paganos comenzaron a acogerlo gozosamente. Pablo y Bernabé deshicieron el camino desde Derbe, por Listra, Iconio y Antioquía de Pisidia, hasta Perge; embarcaron en Atalía con dirección a Antioquía de Siria, donde Pablo pasó algún tiempo con los cristianos (Hch. 14:28).

Si bien las epístolas auténticas de Pablo no brindan ninguna información sobre este primer viaje, mencionan en cambio que predicó a los gentiles con antelación al concilio de Jerusalén y que sufrió una lapidación, la cual tendría correspondencia con la que padeció en Listra, según los Hechos.

Concilio de Jerusalén

Los textos de Gál. 2:9 y Hch. 12:17 y Hch.15:13 producen la misma impresión: que Santiago ocupaba el primer lugar en la Iglesia de Jerusalén al momento del Concilio de Jerusalén. Luego de la primera misión paulina y durante la breve estadía del Apóstol en Antioquía, arribaron algunos judaizantes, cuya prédica señalaba la necesidad de la circuncisión para salvarse, por lo que desencadenaron un conflicto no menor con Pablo y Bernabé. La Iglesia de Antioquía envió a Pablo, Bernabé y algunos otros (entre ellos Tito, según Gál. 2:1) a Jerusalén para consultar a los apóstoles y ancianos.

Según las palabras del propio Pablo, ésta sería su segunda visita a Jerusalén después de su conversión («una vez más en catorce años»). Este acontecimiento se data tradicionalmente del año 49, en tanto que las posturas revisionistas varían en la datación, entre los años 47 y 51. Según algunos este conflicto activó en Pablo su propia conversión, llevándola a debate público como argumento para instruir acerca del riesgo que implicaba admitir la circuncisión.

Si bien con algunos matices, este hecho aparece tanto en la Epístola a los gálatas como en el libro de los Hechos y dio lugar a un conciliábulo conocido como el Concilio de Jerusalén, en el que triunfó la postura de Pablo sobre no imponer el ritual judío de la circuncisión a los conversos gentiles. La decisión adoptada en el concilio implicó un avance en la liberación del cristianismo primitivo de sus raíces judías para abrirse al apostolado universal. La cuestión resuelta allí parece haber sido puntual, aunque con implicaciones doctrinales que excederían el problema planteado. En efecto, Pablo denunciaría más tarde la inutilidad de las prácticas cultuales propias del judaísmo, que incluían no solo la circuncisión (Gál. 6:12) sino además las observancias (Gál. 4:10), para desembocar finalmente en la concepción de que no es el hombre el que logra su propia justificación como resultado de la observancia de la Ley divina, sino que es el sacrificio de Cristo el que lo justifica gratuitamente, es decir, que la salvación es un don gratuito de Dios (Ro. 3:21-30).

Controversia en Antioquía

San Pedro y San Pablo (c. 1605), óleo sobre tela de Guido Reni que se conserva en la Pinacoteca de Brera. Ambos apóstoles tuvieron presencia decisiva en el Concilio de Jerusalén y fueron protagonistas de la controversia posterior en Antioquía. Luego del concilio de Jerusalén, Pablo y Bernabé retornaron a Antioquía donde tendría lugar una disputa de importancia. Según Gál. 2:12-14, habiendo Simón Pedro comido con los gentiles, abandonó esta práctica ante la llegada de hombres de Santiago que presentaron objeciones a esa praxis. Pablo reconocía la posición de Pedro, a quien consideraba uno de los pilares de la Iglesia de Jerusalén (Gál. 2:9), pero se sintió obligado a protestar y «le resistió en el rostro» (Gál. 2:11). Le advirtió a Pedro que estaba violando sus propios principios y que no caminaba rectamente de acuerdo con la verdad del evangelio (Gál. 2:14). No se trataba, pues, de una mera diferencia de opinión. Según Bornkamm, Pablo veía en la actitud de Pedro una recaída en el legalismo, que volvía la espalda al evangelio y a lo acordado anteriormente en Jerusalén, minimizando la importancia de la fe en Cristo como superior a la ley.

Es dudoso el resultado final de este incidente respecto de la prevalencia de una opinión u otra. En cualquier caso, el conflicto tuvo consecuencias. Según la Epístola a los gálatas, Bernabé también tomó posición a favor de los hombres de Santiago, y esta podría ser una razón adicional de la separación de Pablo y Bernabé (Hch. 15:36-40), y de la salida de Pablo de Antioquía en compañía de Silas.

Segundo viaje

En el segundo viaje misionero Pablo se hizo acompañar por Silas. Partieron de Antioquia y, atravesando las tierras de Siria y Cilicia, alcanzaron Derbe y Listra, ciudades del sur de Galacia. En Listra se les unió Timoteo (Hch. 16:1-3). Luego, a través de Frigia, se encaminó hacia el norte de Galacia, donde fundó nuevas comunidades. Por la Epístola a los gálatas se sabe que Pablo enfermó mientras atravesaba Galacia y que, durante esa estadía no planificada, gracias a su predicación surgieron allí las comunidades gálatas (Gál. 4:13-20). No pudiendo proseguir hacia Bitinia, partió de Galacia hacia Misia y Tróade, donde se presume se le unió Lucas. Decidió ir a Europa, y en Macedonia fundó la primera Iglesia cristiana europea: la comunidad de Filipos. Después de sufrir azotes con varas y prisión a manos de pretores romanos en Filipos (Hch. 16:16-40), Pablo pasó a Tesalónica (Hch. 17:1) donde tuvo una corta estadía destinada a la evangelización, matizada por sus controversias con los judíos.

La hostilidad de Tesalónica parece haber torcido la idea inicial de Pablo que, según los autores, sería la de dirigirse a Roma, capital del Imperio. Así lo indicaría el hecho de que Pablo transitó la reconocida Vía Egnatia hasta que, luego de Tesalónica, cambió el rumbo para adentrarse más en Grecia. En efecto, la estancia en Tesalónica finalizó con la huida de Pablo a Berea (Hch. 17:10) y su posterior viaje a Atenas (Hch. 17:15), donde intentó infructuosamente atrapar la atención de los atenienses, famosos por su avidez de novedades, con un discurso en el Areópago sobre el evangelio de Jesús resucitado (Hch. 17:22-32). De allí se dirigió a Corinto, donde permaneció durante un año y medio (Hch. 18:11), acogido por Aquila y Priscila (Hch. 18:1-3), un matrimonio judeo-cristiano que había sido expulsado de Roma debido al edicto del emperador Claudio,y que se convertirían en amigos entrañables de Pablo.

Durante su estadía en Éfeso, Pablo fue conducido ante el tribunal de Galión, procónsul de Acaya (Hch. 18:12-17). Se trata de Lucio Junio Galión Éneo, hermano mayor del filósofo Séneca, cuyo mandato se menciona en la llamada inscripción de Delfos, una evidencia epigráfica que originalmente se hallaba en el templo de Apolo, descubierta en Delfos (Grecia) en el año 1905. Desde el punto de vista histórico, esta prueba es considerada clave y segura, y permite datar de los años 50 a 51 la presencia de Pablo en Corinto. En el año 51, Pablo redactó la Primera epístola a los tesalonicenses, el documento más antiguo del Nuevo Testamento. Al año siguiente volvió a Antioquía.

Tercer viaje

El tercer viaje de Pablo fue sin dudas complejo, y enmarcó su misión más sufrida, por varias razones. Esta etapa incluyó la experiencia de una muy fuerte oposición («fieras», 1 Cor. 15:32; «muchos adversarios», 1 Cor. 16:8-9) y de tribulaciones (con probable prisión) que llegaron a «abrumar» al Apóstol (2 Cor. 1:8-9), además de verse jalonada por las crisis que sacudieron las comunidades de Galacia y de Corinto y que motivaron la intervención de Pablo y de su equipo, a través de sendas epístolas suyas y de visitas personales. Sin embargo, a la postre fue una de las misiones más fecundas. Tradicionalmente esta etapa se data de los años 54 a 57, en tanto que las posturas revisionistas tienden a ubicarla entre los años 51 y 54. En esa etapa de su vida, Pablo escribió buena parte de su obra epistolar.

Desde Antioquía, Pablo pasó por el norte de Galacia y Frigia «para confirmar a todos los discípulos» que había allí (Hch. 18:23) y siguió hasta Éfeso, capital de Asia Menor, donde fijó su nueva sede de misión, y desde donde evangelizó toda el área de influencia acompañado por el equipo que dirigía. Predicación de San Pablo, uno de los vitrales realizados por Joseph Ehrismann (1880-1937), ubicado en el Templo protestante de ” Notre Seigneur Jésus-Christ” en Bischheim, Departamento del Bajo Rin, en la región de Alsacia. Primero se dirigió a los judíos en la sinagoga pero, como luego de tres meses seguían manifestándose incrédulos, comenzó a impartir sus enseñanzas en la «escuela de Tirano» (Hch. 19:8-10).  No se dispone de más información sobre esta «escuela». Sin embargo, esta breve noticia se considera verídica, aún por parte de quienes asumen una actitud de desconfianza ante el libro de los Hechos de los Apóstoles.

Algunos conjeturan que se trataría de una escuela de retórica que alquilaba el local a Pablo en las horas libres. El texto occidental (códice de Beza) indica que Pablo enseñaba allí desde las 11 de la mañana hasta las 4 de la tarde («desde la hora quinta hasta la décima»). Si esta noticia es cierta, podría tratarse de una forma temprana de catequesis, efectuada de modo regular. Pero según Vidal, es posible que la enseñanza diaria de Pablo en «la escuela de Tirano» apuntara a una especie de escuela teológica paulina en esa ciudad, lugar de estudio de temas relacionados con la interpretación de la Escritura.

Poco después de llegar a Efeso, Pablo habría escrito su carta a las iglesias de Galacia, motivada por las pretenciones de unos misioneros judaizantes opositores del Apóstol, que exigían la circuncisión a los cristianos gálatas de origen gentil. Tanto la carta, un manifiesto de la libertad cristiana para oponerse a la tentativa de judaización de aquellas Iglesias, como su portador Tito, tuvieron éxito al lograr la conservación de la identidad paulina de las comunidades de Galacia.

También en esta etapa llegaron a oídos de Pablo noticias sobre graves problemas surgidos en la Iglesia de Corinto: formación de facciones dentro de la comunidad, animadversión contra el propio Pablo, escándalos, y problemas doctrinales diversos, de todo lo cual se tiene noticias únicamente por sus cartas. Pablo les escribió por lo menos cuatro epístolas. De ellas se conservaron hasta hoy las dos conocidas, probables resultantes de la fusión por parte de un recopilador, quizá a fines del siglo I, de los originales fragmentados de cuatro.

Las primeras dos cartas, hoy probablemente fusionadas en la que conocemos como Primera epístola a los corintios, constituyeron serias advertencias a esa comunidad contra las dramáticas divisiones dentro de la misma (1 Cor. 1:10-4:21), al igual que contra algunos casos escandalosos, como el de la unión conyugal incestuosa (1 Cor. 5:1-13) y la práctica de la prostitución (1 Cor. 6:12-20). Los problemas con esta comunidad continuaron, fomentados por unos misioneros enfrentados con el equipo paulino. Esto dio ocasión a la tercera carta, representada hoy por el fragmento de 2 Cor. 2:14–7:4

Entre la tercera y la cuarta carta, Pablo se dirigió a Corinto en la que constituyó una visita dolorosa: se encontró con una Iglesia levantada contra él, que incluso lo agravió públicamente.A su vuelta a Éfeso, Pablo escribió la cuarta carta a la comunidad corintia (2 Cor. 10:1–13:13), conocida como la Carta de las lágrimas. No se trataba solo de un mensaje apologético de defensa frente a sus adversarios, sino que estaba cargado de emotividad.

Se considera segura la estadía de Pablo en Éfeso durante 2 o 3 años.Entre los sucesos narrados por los Hechos se cuentan el enfrentamiento de Pablo con los siete hijos exorcistas de un sacerdote judío y la llamada «revuelta de los plateros», una sublevación hostil provocada por un tal Demetrio y secundada por otros orfebres consagrados a la diosa Artemisa. La prédica de Pablo habría irritado a Demetrio, quien fabricaba pequeños santuarios de plata copiando el de Artemis de Éfeso, con no pocas ganancias para él.

  • «Compañeros, vosotros sabéis que a esta industria debemos el bienestar; pero estáis viendo y oyendo decir que no solamente en Éfeso, sino en casi toda el Asia, ese Pablo persuade y aparta a mucha gente, diciendo que no son dioses los que se fabrican con las manos. Y esto no solamente trae el peligro de que nuestra profesión caiga en descrédito, sino también de que el templo de la gran diosa Artemisa sea tenido en nada y venga a ser despojada de su grandeza aquella a quien adora toda el Asia y toda la tierra.» Palabras de Demetrio, según los Hch. 19:25-27

El tono del relato de los Hechos y el cuadro que describe es diferente del de las epístolas paulinas, por lo cual algunos estudiosos no están seguros de su historicidad. En cambio otros, aun señalando la ausencia de estas noticias en los escritos de Pablo, encuentran en sus cartas posibles alusiones a la tumultuosa estancia del Apóstol en Éfeso. Las dificultades que Pablo habría padecido en Éfeso sugieren que el Apóstol podría haber sufrido prisión allí.

Esta posibilidad es importante no solo como hecho biográfico, sino además a la hora de datar el tiempo y lugar en que Pablo escribió su Epístola a los filipenses y la Epístola a Filemón, cuyas redacciones en el decir del propio Apóstol tuvieron lugar mientras estaba prisionero (Fil. 1:12-14; Fil. 1:8-13).

No se puede aseverar si, luego de su estancia en Éfeso, Pablo marchó inmediatamente a Corinto o pasó de Macedonia al Ilírico, por vez primera, para girar una breve visita de evangelización (cf. Ro. 15:19). En cualquier caso, Pablo llegó a Corinto, en la que probablemente sería su tercera visita a aquella ciudad. Permaneció tres meses en Acaya (Hch. 20:2-3; 1 Cor. 16:5-6; 2 Cor. 1:16).

En aquella época Pablo escribió la que, según la mayoría de los especialistas, fue la última carta de su autoría que se conserva: la Epístola a los romanos, datada de los años 55 a 58. Esta carta es el testimonio más antiguo de la existencia de la comunidad cristiana de Roma, y su nivel de importancia es tal que Bornkamm llega a referirse a ella como «el testamento de Pablo». Pablo señala entonces su proyecto de visitar Roma (Ro. 15:22-24) y desde allí marchar a España y el Occidente. Entre tanto, Pablo venía pensando en regresar a Jerusalén. En ese tiempo procuró que sus iglesias gentiles realizaran una colecta para los pobres de Jerusalén. Cuando ya había decidido embarcarse en Corinto con rumbo a Siria, algunos judíos tramaron contra él una conjura y Pablo resolvió regresar por tierra, a través de Macedonia (Hch. 20:3).

Acompañado por algunos discípulos de Berea, Tesalónica, Derbe y Efeso, Pablo se embarcó en Filipos hacia Tróade (Hch. 20:4-6), pasando luego por Aso y Mitilene (Hch. 20:13-14). Bordeando la costa de Asia Menor, navegó desde la isla de Quíos a la isla de Samos y luego a Mileto, donde pronunció un importante discurso a los ancianos de la Iglesia de Efeso convocados allí (Hch. 20:17-35). Luego navegó hasta la isla de Cos, Rodas, Patara de Licia (Hch. 21:1-3), Tiro de Fenicia (Hch. 21:1-3), Tolemaida y Cesárea Marítima (Hch. 21:7-8). Por tierra llegó a Jerusalén, donde habría logrado entregar la colecta que tan arduamente había reunido.

Se sabe por la Epístola a los romanos 15 que Pablo veía con cierta preocupación su retorno a Jerusalén, tanto por la posibilidad de ser perseguido por los judíos como por la reacción que pudiera tener la comunidad de Jerusalén hacia su persona y hacia la colecta realizada por las comunidades que él había fundado. Llamativamente, los Hechos de los Apóstoles no comentan la entrega de la colecta, lo que podría ser indicio de un final conflictivo en el cual Pablo no alcanzó a disolver los recelos que aún perduraban en la comunidad de Jerusalén respecto de su predicación.

Arresto y muerte de Pablo

La «inscripción Soreg» – una evidencia epigráfica en griego encontrada en Jerusalén en 1871 y datada de finales del siglo I a.C. o inicios del siglo I d.C, se trata de una advertencia a los no-judíos de no entrar en el santuario del Templo bajo pena de muerte. La inscripción se ubica actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Estambul y a ella hace referencia Flavio Josefo en su obra Antigüedades judías XV. Esta evidencia puede relacionarse con la acusación hecha a Pablo de patrocinar una violación de la Ley y de profanar la santidad del Templo al introducir en él a unos griegos (Hechos 21:27-28). (Wikipedia)

La última etapa de la vida de Pablo, que abarca desde su apresamiento en Jerusalén hasta su presencia en Roma, tiene como fuente fundamental el relato de Hch. 21:27–28:31, aunque el autor de Hechos no trata el deceso del Apóstol. Si bien autores cualificados de diversas extracciones reconocen que el relato no responde a criterios estrictos de historicidad al detalle, sin embargo también se considera que el relato atesora varias noticias históricas sin duda fidedignas.  Santiago aconsejó a Pablo que su comportamiento durante su estadía en Jerusalén fuera el de un judío piadoso y practicante (Hch. 21:17-25) y Pablo aceptó, todo lo cual se considera digno de crédito. Cuando el período ritual de setenta días estaba por cumplirse, algunos judíos procedentes de la provincia de Asia vieron a Pablo en los recintos del Templo y le acusaron de patrocinar una violación de la Ley y de haber profanado la santidad del Templo introduciendo en él a unos griegos. Intentaron matarlo en una revuelta, de la que fue sustraído mediante el arresto por parte del tribuno de la cohorte romana con asiento en la Fortaleza Antonia.

Conducido ante el Sanedrín, Pablo se defendió y terminó por suscitar una disputa entre los fariseos y los saduceos, ya que éstos últimos no creían en la resurrección mientras que los fariseos sí (Hch. 23:6-10). Seguidamente, los judíos se habrían confabulado para matar a Pablo pero el tribuno lo envió al procurador de la provincia de Judea, Marco Antonio Félix, que residía en Cesarea Marítima (Hch. 23:23-33), ante quien volvió a defenderse. El procurador postergó el juicio y dejó a Pablo en prisión durante dos años (Hch. 24:22-27). Bornkamm considera que tanto el traslado de Pablo a Cesarea Marítima como la postergación de su juicio son datos fiables desde la crítica histórica. El caso fue revisado solo después de la llegada del siguiente procurador, Porcio Festo. Por haber apelado al César, Pablo fue enviado a Roma.

La cronología más tradicional de la vida de Pablo ubicaba la redacción de la Epístola a los filipenses y de la Epístola a Filemón en este período de cautividad de Pablo en Cesarea Marítima, o posteriormente en su prisión en Roma.Del azaroso viaje de Pablo a Roma en calidad de prisionero (Hch. 27:1-28:16) se puede obtener algunos datos fidedignos, que incluyen la prolongada duración de la travesía, el acompañamiento de que fue objeto, y una detención obligada en la isla de Malta, que pudo extenderse durante tres meses. El libro de los Hechos de los Apóstoles otorgó a la llegada de Pablo a Roma una importancia adicional al mero carácter histórico: para él significaba el cumplimiento de lo que consideraba ya previsto por Jesús en el comienzo del mismo libro respecto de que el Evangelio sería llevado a todas las naciones (Hch. 1:8). Algunos estudiosos señalan además cierta ironía apologética en la forma en que el libro de los Hechos de los Apóstoles describe la llegada de Pablo a Roma: no por libre voluntad, como se lo había propuesto una década antes sin lograrlo, sino como prisionero sujeto al César, con lo que los romanos se convirtieron en agentes indirectos del afianzamiento del evangelio en el centro mismo de su Imperio.

La cautividad de Pablo en Roma, considerada un hecho fidedigno, habría tenido una duración de dos años, tiempo en que el Apóstol no vivió encarcelado sino en custodia lo que, sin embargo, acotó sus libertades. Una de las cuestiones sobre la que no existe una definición clara es si, luego de esa custodia domiciliaria de Pablo en Roma, se produjo su liberación seguida de algún otro viaje (por ejemplo, si llevó adelante su proyecto de viajar a España), antes de ser muerto en la misma Roma. Favorecen esta hipótesis la Primera epístola de Clemente y el Fragmento Muratoriano. En el presente se tiende a desconsiderar estas noticias como carentes de suficiente sustento. Resulta razonable pensar que el autor que finalizó la escritura de los Hechos de los Apóstoles hacia el año 80 conocía el final de Pablo. Si Pablo hubiese sido liberado anteriormente de su prisión, esto habría sido señalado en el libro, lo que no sucede.

En cambio, tanto la tradición eclesiástica como los análisis historiográficos y exegéticos coinciden en señalar que la muerte de Pablo acaeció en Roma bajo el gobierno de Nerón, y que tuvo un carácter violento. Ya Ignacio de Antioquía señaló el martirio de Pablo en su Carta a los efesios XII, escrita probablemente en la primera década del siglo II. Respecto de la fecha, existe una tradición de su muerte en la misma época que Pedro (año 64) o un poco más tarde (67). Con todo, el mandato de Nerón se extendió entre los años 54 y 68, y la mayoría de los autores modernos tienden a señalar que la muerte del Apóstol se produjo antes de lo apuntado por Eusebio de Cesarea, más precisamente en el año 58, o a lo sumo a principios de la década de 60.

Sepultura y culto

Imagen que representa a San Pablo escribiendo, de una versión manuscrita de las cartas de san Pablo datada de los inicios del siglo IX (Württembergische Stuttgart Landesbibliothek, HB II 54). El origen del manuscrito se atribuye a la Abadía de San Galo, bajo el escriba Wolfcoz. La imagen resulta de una antigua tradición medieval de representar al autor de un texto. Se cree que es una de las primeras representaciones de San Pablo en el arte europeo. La inscripción dice: «S(AN)C(TU)S PAULUS» y «sedet hic scripsit» («se sienta aquí y escribe»).

Se encuentra documentada la forma en que se desarrolló prontamente el culto a Pablo en Roma y cómo se expandió posteriormente por distintas localidades europeas y norafricanas. Entre las fuentes más antiguas que vinculan la muerte de Pablo con Roma se encuentran el testimonio de su sepultura en la via Ostiensis por parte del presbítero Gayo a fines del siglo II o principios del siglo III, y un calendario litúrgico del siglo IV sobre el entierro de los mártires.

  • Yo puedo mostrarte los trofeos de los Apóstoles; si quieres ir al Vaticano o a la vía Ostiense, encontrarás los trofeos de los fundadores de esta Iglesia. Gayo, recogido por Eusebio de Cesarea, Historia Eclesiástica 2,22,2

En concordancia con este testimonio, la Pasión de Pablo del Pseudo Abdías (siglo VI) señaló la sepultura del Apóstol «fuera de la ciudad […], en la segunda milla de la vía Ostiense», más precisamente «en la hacienda de Lucina», una matrona cristiana, donde más tarde se levantaría la basílica de San Pablo Extramuros.

Hacia el siglo V, el texto apócrifo del Pseudo Marcelo, conocido bajo el título de Hechos de Pedro y Pablo, señaló que el martirio de Pablo habría sido por decapitación en las Acque Salvie, en la vía Laurentina, hoy abadía delle Tre Fontane, con un triple rebote de su cabeza que aseguraba haber causado la generación de tres vías de agua. Esta noticia es independiente de todas las anteriores y tardía, lo que sugiere su carácter legendario.

Tras una serie de excavaciones realizadas en la basílica romana de San Pablo Extramuros desde 2002, un grupo de arqueólogos del Vaticano descubrieron en 2006 restos humanos óseos en un sarcófago de mármol ubicado bajo el altar mayor del templo. La tumba data aproximadamente del año 390. Mediante la técnica de datación por medición del carbono-14, pudo determinarse que los restos óseos datan del siglo I o II. En junio de 2009, Benedicto XVI anunció los resultados de las investigaciones realizadas hasta ese momento y expresó su convicción de que, por los antecedentes, ubicación y datación, podría tratarse de los restos del Apóstol.

Valoraciones de Pablo de Tarso

Tanto durante su vida como en las siguientes generaciones, la figura y el mensaje de Pablo de Tarso fueron motivo de debate, generaron juicios de valor marcadamente contrastantes, y llegaron a suscitar reacciones extremas. De hecho, el propio Clemente de Roma sugirió que Pablo fue entregado a la muerte «por celos y envidias». Por una parte, tres de los padres apostólicos de los siglos I y II, Clemente de Roma, Ignacio de Antioquía (particularmente en su Carta a los romanos) y Policarpo de Esmirna (en su Segunda epístola a los filipenses), se refirieron a Pablo y manifestaron su admiración por él. Policarpo llegó a expresar que no sería capaz de aproximarse a «la sabiduría del bienaventurado y glorioso Pablo»:

  • «Porque ni yo ni otro alguno semejante a mí puede competir con la sabiduría del bienaventurado y glorioso Pablo, quien, morando entre vosotros, a presencia de los hombres de entonces, enseñó puntual y firmemente la palabra de la verdad; y ausente luego, os escribió cartas, con cuya lectura, si sabéis ahondar en ellas, podréis edificaros en orden a la fe que os ha sido dada […]».Policarpo de Esmirna, Epístola a los filipenses III

Por otra, la corriente judeo-cristiana de la Iglesia primitiva tendió a ser refractaria a Pablo, a quien pudo considerar rival de Santiago y Pedro, los líderes de la Iglesia de Jerusalén. De allí que especialistas como Bornkamm interpreten que la Segunda epístola de Pedro, un escrito canónico tardío datado de los años 100-150, expresa cierta «cautela» respecto de las epístolas paulinas. Si bien esta carta menciona a Pablo como «querido hermano», parece tratar con alguna reserva a sus escritos por las dificultades que podrían suscitarse en su comprensión, con lo que «los débiles o no formados podrían torcer su doctrina, para su propia perdición» (2 Pe. 3:15-16).

Los padres de la Iglesia subsiguientes avalaron y utilizaron las cartas de Pablo de forma sostenida. Ireneo de Lyón, a fines del siglo II y a propósito de la sucesión apostólica en las distintas iglesias, señaló a Pablo junto a Pedro como base de la Iglesia de Roma. Contra los extremismos, tanto de los judeo-cristianos antipaulinos como de Marción y de los gnósticos, el propio Ireneo expuso su postura según la cual existía consonancia entre los evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las cartas paulinas y las Escrituras hebreas:

Todavía hemos de añadir a las palabras del Señor las palabras de Pablo, examinar su pensamiento, exponer al apóstol, aclarar todo lo que ha recibido de otras interpretaciones por parte de los herejes, que no comprenden lo más mínimo de lo que dijo Pablo, mostrar la estupidez de su locura y demostrar, precisamente a partir de Pablo —de quien ellos sacan sus objeciones contra nosotros—, que son unos mentirosos, mientras que el apóstol, heraldo de la verdad, enseñó todas las cosas plenamente de acuerdo con la predicación de la verdad […]. (Ireneo de Lyon, Adversus haereses IV, 41, 4)

Quizá el culmen de la influencia de Pablo de Tarso entre los padres de la Iglesia haya tenido lugar en la teología de Agustín de Hipona, en particular contra el pelagianismo.211 La diversidad notable de valoraciones de la figura y obra de Pablo continuaron a través del tiempo, y se puede resumir en el decir de Romano Penna:

San Juan Crisóstomo lo exaltaba como superior a muchos ángeles y arcángeles (cf Paneg. 7,3); Martín Lutero sostenía que no había nada en el mundo tan audaz como su predicación (cf Tischr. 2,277); un hereje ibérico del s. VIII, Migecio, proclamaba incluso que en él se había encarnado el Espíritu Santo; y un estudioso de comienzos del s. XX lo consideraba como el segundo fundador del cristianismo (W. Wrede). Otras definiciones son más corrientes, como «el misionero más grande», «el decimotercer apóstol», «el primero después del Único» o, más simplemente, el «vaso de elección» (que Dante, Inf. 2,28, toma de Hch. 9:15). (R. Penna)

Las interpretaciones que de los escritos de Pablo de Tarso hicieron Martín Lutero, Juan Calvino tuvieron influencia importante en la reforma protestante del siglo XVI. En el siglo XVIII, el epistolario paulino fue fuente de inspiración para el movimiento de John Wesley en Inglaterra. En el siglo XIX, resurgió la hostilidad declarada contra Pablo. Quizá el detractor más extremo en su ferocidad haya sido Friedrich Nietzsche, en su obra El Anticristo, Paul de Lagarde quien pregonaba una «religión alemana» y una «iglesia nacional», atribuyó lo que él consideró la «evolución nefasta del cristianismo» al hecho de que «una persona absolutamente incompetente (Pablo) logró influir en la iglesia». En las antípodas, la teología dialéctica de Karl Barth, un antecedente intelectual relevante en la lucha contra el nacionalsocialismo, nació con el comentario de 1919 de este teólogo suizo a la Carta a los romanos.

Más allá de las diferencias entre el cristianismo paulino por un lado y el judeo-cristianismo de Santiago y Pedro por otro, ellos mantuvieron una fe en común. Y la fecha tardía de la redacción de la Segunda epístola de Pedro permite suponer que las diferencias de opinión existentes entre las distintas corrientes básicas del cristianismo primitivo no sofocaron su pluralidad interna, tal como cristalizó en el canon bíblico.

Carácter y legado de Pablo

El carácter y el legado de Pablo se verificaron: (1) en las comunidades por él fundadas y en sus colaboradores; (2) en sus cartas auténticas; y (3) en las llamadas cartas deuteropaulinas, surgidas quizá de una escuela que nació y creció en torno al Apóstol. Es a partir de ese legado inmediato que surgió todo su influjo posterior.

Comunidades y colaboradores

Pablo utilizó para con sus comunidades y colaboradores un lenguaje apasionado. A los tesalonicenses les escribió que eran su esperanza, su gozo, su corona, su gloria (1 Tes. 2:19-20); a los filipenses les dijo que Dios era testigo de cuánto los amaba con el entrañable amor de Jesucristo (Fil. 1:8), y que resplandecían como antorchas en el mundo (Fil. 2:15). A los miembros de la comunidad de Corinto les advirtió que no sería indulgente con ellos (2 Cor. 13:2), pero no sin antes comentarles que les había escrito con muchas lágrimas para que supieran cuán grande era el amor que les tenía (2 Cor. 2:4).

Se especula que Pablo debió ser un hombre capaz de suscitar profundos sentimientos de amistad, ya que sus cartas dan muestras de lealtad por parte de un amplio abanico de personajes con nombre propio (ver, por ejemplo, Ro. 16:5-15). Timoteo, Tito, Silas, todos formaron parte del equipo paulino, llevando sus cartas y sus mensajes, a veces en circunstancias difíciles. Los esposos cristianos Priscila –tambien llamada Prisca– y Aquila, cuya amistad hacia Pablo de Tarso resultó entrañable, fueron capaces de levantar su tienda y partir con él desde Corinto a Éfeso y luego ir a Roma, de donde habían sido exiliados previamente, para preparar la llegada del Apóstol. Vidal sugiere que en Éfeso fueron ellos quienes, en una intervención riesgosa, habrían logrado la liberación de Pablo, lo que justificó el encomio del Apóstol:

  • Saluden a Prisca (Priscila) y Aquila, colaboradores míos en Cristo Jesús. Ellos expusieron sus cabezas para salvarme. Y no solo les estoy agradecido yo, sino también todas las Iglesias de la gentilidad.Pablo, (Ro. 16:3-4)

A ellos se suma Lucas, a quien por tradición se identifica con el autor del evangelio homónimo y de los Hechos de los Apóstoles. Se menciona su nombre entre los de los colaboradores de Pablo (Fil. 1:23-24). Según la Segunda epístola a Timoteo, habría acompañado a Pablo hasta su final (2 Tim. 4:11).

Teología paulina

Se denomina teología paulina al estudio razonado, sistemático e integral del pensamiento de Pablo de Tarso, que experimentó desarrollos y retoques en las sucesivas interpretaciones que se hicieron de sus escritos. La presentación sumaria de la teología de San Pablo es muy ardua. La mayor dificultad de cualquier intento de sistematización del pensamiento del Apóstol radica en que Pablo no era un teólogo sistemático, por lo cual cualquier categorización y ordenamiento parece responder más a las preguntas del exégeta que a esquemas paulinos.

Por mucho tiempo el debate estuvo supeditado a una disyuntiva. Según la tesis luterana clásica, el tema fundamental de la teología paulina sería el de la justificación de la fe sin las obras de la Ley. A partir de esa tesis se llegó a considerar que en la doctrina paulina así entendida estaba el núcleo central del anuncio cristiano. En el siglo XX, la postura a favor del principio de la sola fide fue una constante en el trasfondo y en la orientación del pensamiento de Rudolf Karl Bultmann y también se presentó, con una variedad de matices, en seguidores suyos tales como Ernst Käsemann o G. Bornkamm.

Desde el punto de vista del catolicismo, si bien la justificación forma parte del mensaje paulino, no constituye su núcleo central único. El argumento tradicional católico sostenía que Dios, más que «declarar justo» al hombre, hace justo al hombre transformándolo. En los últimos años, diferentes estudiosos protestantes, criticaron la postura luterana clásica que oponía una fe cristiana portadora de la gracia y de la libertad contra un presunto judaísmo tradicional afecto al legalismo y exaltación soberbia de la observancia de las prescripciones mosaicas. Después de presentar la dificultad de «escribir una teología de Pablo», James Dunn propuso en su libro a modo de esquema lo siguiente: Dios y la humanidad – la humanidad bajo interdicción – el Evangelio de Jesucristo – el comienzo de la salvación – el proceso de la salvación – la Iglesia – la ética.

Los autores católicos (Lucien Cerfaux, Rudolf Schnackenburg, y particularmente Joseph Fitzmyer) centraron la teología de Pablo en su pensamiento sobre Cristo, particularmente sobre su muerte y su resurrección. J. Fitzmyer señaló la cristología como centro de la teología paulina. Para él, la teología paulina sería una teología cristocéntrica, es decir, una teología cuyo eje principal es Cristo muerto y resucitado. Otros autores como Joachim Gnilka y Giuseppe Barbaglio hablan de un teocentrismo paulino, lo que quiere implicar que todo el pensamiento de Pablo arranca de Dios y vuelve a Él.

Por otra parte, una detallada observación de las epístolas paulinas auténticas permite advertir que en el pensamiento del Apóstol se produjo una evolución y que, en consecuencia, no se podría hablar de un único centro de interés en su predicación. G. Barbaglio propuso que el Apóstol escribe una «teología en epístola». De allí que el esquema de Barbaglio consistió en presentar la teología de cada carta siguiendo cronológicamente cada una de las siete epístolas auténticamente paulinas, para finalizar con un capítulo titulado: «Coherencia de la teología de Pablo: hermenéutica del Evangelio».

Según R. Penna, se tiende a aceptar que en el centro del pensamiento de Pablo se encuentra el «evento-Cristo», hecho concluyente en «su teología». La discusión discurre sobre las consecuencias (antropológicas, escatológicas, eclesiológicas) de ese dato. Brown sugirió que todas las propuestas encierran parte de verdad, pero derivan de «juicios analíticos» posteriores a Pablo.

Relación con el judaísmo

Pablo era judío, de la escuela de Gamaliel, de denominación fariseo, mencionando esto último como algo de lo que se sentía orgulloso (Fil 3:5). El punto principal de su mensaje era que los gentiles no tienen necesidad de circuncidarse al igual que los judíos (1 Cor 3:2), de hecho una buena parte de sus enseñanzas es un énfasis a los gentiles para que comprendan que su salvación no depende de copiar los rituales judíos; sino que tanto judíos como gentiles, en última estancia, son salvos por gracia Divina [claro que la gracia Divina se aplica por medio de la Fe (fidelidad)].

Los estudiosos contemporáneos, sin embargo, debaten acerca de si cuando Pablo habla de “fe/fidelidad en/de Cristo” (el genitivo griego es susceptible de ambas interpretaciones, objetiva y subjetiva) se refiere en todos los casos a la fe en Cristo como algo necesario para alcanzar la salvación (no sólo por parte de los gentiles, sino también de los judíos) o si en ciertos casos se refiere más bien a la fidelidad del propio Cristo hacia los hombres (como instrumento de la salvación divina dirigida a los judíos y los gentiles por igual)

Fue el pionero en comprender que el mensaje de salvación de Jesús que comenzaba en Israel, se expandía a toda criatura independientemente de su origen. Para Saulo (en hebreo: Shaúl) los seguidores gentiles de Jesús (Yeshúa en hebreo) no deben seguir los mandamientos de la Torá (ley) que son exclusivos al pueblo de Israel. Y así queda establecido en el Concilio de Jerusalén (Gal 2:7-9), que los gentiles sólo deben guardar los preceptos de los gentiles (comúnmente conocidos en el judaísmo como: preceptos noájidas; Hch 21:25; Talmud, Sanedrín 56a y b).

Muchas de sus enseñanzas, al ser dirigidas a un pueblo gentil eran mal entendidas y mal interpretadas (2 Pe. 3:15-16). Algunos judíos por un lado interpretaron que Pablo enseñaba a abandonar la Torá de Moisés (Hch 21:28; Hch 21:21), lo cual no era cierto, y él mismo lo tuvo que desmentir (Hch 25:8; Hch 21:24,26). Por otro lado, había gentiles que interpretaban que la salvación por gracia les permitía pecar, y también lo tuvo que desmentir (Ro. 6:15).

Recientemente, algunos investigadores han defendido que Pablo no buscó superar ni reformar el judaísmo, sino incorporar a los gentiles a Israel por medio de Cristo sin obligarles a renunciar a su condición de gentiles. Esta interpretación recibe el nombre “nuevo enfoque radical sobre Pablo” y contrasta tanto con su interpretación cristiana tradicional como con la llamada “nueva perspectiva sobre Pablo”, según la cual Pablo se propuso reformar el judaísmo.

Epistolas paulinas

De las llamadas epístolas paulinas, la epístola a los romanos, la primera y la segunda epístola a los corintios, la epístola a los gálatas, la epístola a los filipenses, la primera epístola a los tesalonicenses (probablemente la más antigua) y la epístola a Filemón tienen en Pablo de Tarso su autor prácticamente indiscutido. Ellas son, junto con el libro de los Hechos de los Apóstoles, las fuentes primarias independientes cuyo exhaustivo estudio científico-literario permitió fijar algunas fechas de su vida, establecer una cronología relativamente precisa de su actividad, y una semblanza bastante acabada de su apasionada personalidad.

Sus escritos, de los que nos han llegado copias tan antiguas como el papiro P 46 datado de los años 175-225, fueron aceptados unánimemente por todas las Iglesias cristianas. Su figura, asociada con la cumbre de la mística experimental cristiana, resultó inspiradora en artes tan diversas como la arquitectura, la escultura, la pintura, la literatura, y la cinematografía y es para el cristianismo, ya desde sus primeros tiempos, una fuente ineludible de doctrina y de espiritualidad.

Las Epístolas Paulinas son un conjunto de cartas (epístolas) escritas o atribuidas a San Pablo, creadas al parecer, dentro del primer siglo de existencia del cristianismo; cuyo fin era la exhortación de los creyentes cristianos de las iglesias fundadas durante sus viajes misioneros después de su conversión. Conforman parte del corpus de Nuevo Testamento, por lo que son aceptadas e incluidas en la mayor parte de las versiones cristianas de la Biblia. Su número varía entre 13 y 14, dependiendo si es aceptada la Carta a los hebreos dentro de dicho conjunto. Dichas cartas, con su correspondientes abreviaturas bíblicas son las siguientes:

Nombre

Griego

Latín

Abreviaturas

Compl.

Mín.

Romanos Προς   Ρωμαίους Epistula   ad Romanos Rom Ro
1   Corintios Προς   Κορινθίους Α Epistula   I ad Corinthios 1 Cor 1C
2   Corintios Προς   Κορινθίους Β Epistula   II ad Corinthios 2 Cor 2C
Gálatas Προς   Γαλάτας Epistula   ad Galatas Gal G
Efesios Προς   Εφεσίους Epistula   ad Ephesios Ef E
Filipenses Προς   Φιλιππησίους Epistula   ad Philippenses Flp F
Colosenses Προς   Κολασσαείς Epistula   ad Colossenses Col C
1   Tesalonicenses Προς   Θεσσαλονικείς Α Epistula   I ad Thessalonicenses 1 Tes 1T
2   Tesalonicenses Προς   Θεσσαλονικείς Β Epistula   II ad Thessalonicenses 2 Tes 2T
1   Timoteo Προς   Τιμόθεον Α Epistula   I ad Timotheum 1 Tim 1T
2   Timoteo Προς   Τιμόθεον Β Epistula   II ad Timotheum 2 Tim 2T
Tito Προς   Τίτον Epistula   ad Titum Tt T
Filemón Προς   Φιλήμονα Epistula   ad Philemonem Fil Fl

De estas epístolas cuatro son personales (a Filemón, a Tito, Primera y Segunda a Timoteo), mientras que el resto son colectivas (Primera y Segunda a los Tesalonicenses, a los Gálatas, Primera y Segunda a los Corintios, a los Romanos, a los Filipenses, a los Colosenses y a los Efesios), esto es, no dirigidas a una persona en particular sino a la comunidad eclesiástica de manera colectiva.

Con respecto a la Epístola a los Hebreos, la crítica bíblica actual señala que el autor no es propiamente Pablo. De hecho, en su texto no se indica ni el remitente ni los destinatarios y, en el siglo II, Ireneo de Lyon dijo que la mentalidad era paulina pero que la pluma sólo Dios lo sabe.

El objetivo de estas Cartas es dar instrucciones a los cristianos sobre el modo de comportarse y responder a sus inquietudes. En general el autor da ánimos a sus lectores y responde a sus preguntas o preocupaciones (Tesalonicenses y Corintios), en ocasiones los reprende (Gálatas y 2 Corintios) y a veces les escribe como muestra de agradecimiento por su comportamiento (Filipenses). En las llamadas epístolas pastorales (1 y 2 Timoteo y Tito) el tema central es la organización interna de la iglesia (obispos, presbíteros, diáconos, etc.)

Además de estas cartas, se cree que Pablo hizo otros escritos que se acabaron perdiendo. Por ejemplo, en la Primera Epístola a los Corintios Pablo parece que alude a una carta anterior (1 Cor. 5:9). La autoría de algunas de estas epístolas es discutida, creyéndose que algunas de ellas fueron escritas por discípulos de Pablo que las firmaron con el nombre de su maestro (pseudoepigrafía). La pseudoepigrafía en nada desmerece esos escritos, tal lo señalado por Günther Bornkamm, uno de los discípulos de Bultmann:

Este fenómeno de recurso a un pseudónimo no puede ser juzgado sin más conforme a los criterios de la literatura moderna. En la antigüedad no habían aparecido todavía criterios tales como los de «propiedad intelectual», «cualidad de autor», «derechos de autor» y otros semejantes. Por tanto hay que tener prudencia ante el concepto peyorativo de «falsificación». Los autores fingidos son, en la literatura eclesiástica, portadores primarios de una tradición doctrinal cualificada, sobre todo en la lucha contra la herejía y en el esfuerzo por confirmar la fe y el orden en la comunidad.[11]

Los argumentos que se utilizan para cuestionar la autoría paulina de algunos de estos escritos hacen referencia al estilo literario, al vocabulario empleado y a la doctrina, pues existen contradicciones entre algunas de ellas. De acuerdo con el libro Guía para entender el Nuevo Testamento, del profesor Antonio Piñero, hay siete epístolas indudablemente paulinas: 1 Tesalonicenses, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Romanos, Filipenses y Filemón.

Siguiendo el libro citado del profesor Piñero, existe un amplio consenso, aunque no unanimidad, en que las llamadas epístolas pastorales (1 y 2 Timoteo y Tito) no son paulinas sino obra de algún discípulo. Esta opinión no sólo se da entre los críticos, sino que es asumida cada vez más por muchos teólogos. Con respecto a las Epístolas a los Efesios y a los Colosenses, las opiniones están más divididas, aunque cada vez hay más acuerdo, incluso entre teólogos, en que no son obra de Pablo sino de algún discípulo suyo. Por último, en el libro de Antonio Piñero titulado Los Apocalipsis, el autor dice que los especialistas están divididos casi al 50 % con relación a si la Segunda Epístola a los Tesaloniceses es o no paulina.[11]

Por supuesto, nada de esto afecta a la inspiracion sobrenatural de las epístolas y de todo el Nuevo Testamento.

Conclución

Muchos ven a Jesús tal y como nos lo han presentado en la cultura, como un hombre débil y apacible que siempre se empeñaba en vivir en paz con todo el mundo y evitaba la controversia cuando era posible. Pero al leer los relatos del evangelio nos damos cuenta de que la verdad es que desde el principio mismo provocó deliberadamente a ciertos grupos. Nunca dudó en despreciar las normas insignificantes de los hombre y a sabiendas y de propósito ofendía a la gente. De hecho, les resultaba demasiado difícil tratarle y la “institución” de aquellos tiempos, decidió que la única manera era librarse de él. Necesitamos esta visión de Jesús para equilibrar las falsas impresiones que con frecuencia tenemos de él. Pero es preciso que mantengamos el cuadro completo equilibrado. No era un “revolucionario radical”, según usamos el término en la actualidad. Es cierto que desafió al estatus quo, pero no lo hizo nunca de una manera violenta o desesperada. En los pasajes de Lucas, en el libro de Hechos,tenemos el relato de la clase de controversia que siempre suscita Jesús cuando El se revela: “Quien eres tu…?”

Pablo era judío, de la escuela de Gamaliel, de denominación fariseo, mencionando esto último como algo de lo que se sentía orgulloso (Fil 3:5). El punto principal de su mensaje era que los gentiles no tienen necesidad de circuncidarse al igual que los judíos (1 Cor 3:2), de hecho una buena parte de sus enseñanzas es un énfasis a los gentiles para que comprendan que su salvación no depende de copiar los rituales judíos; sino que tanto judíos como gentiles, en última estancia, son salvos por gracia Divina [claro que la gracia divina se aplica por medio de la Fe (fidelidad)].

Fue el pionero en comprender que el mensaje de salvación de Jesús que comenzaba en Israel, se expandía a toda criatura independientemente de su origen. Para Saulo, los seguidores gentiles de Jesús  no deben seguir los mandamientos de la Toráh que son exclusivos al pueblo de Israel. Y así queda establecido en el Concilio de Jerusalén (Gal 2:7-9), que los gentiles sólo deben guardar los preceptos de los gentiles (comúnmente conocidos en el judaísmo como: preceptos noájidas; Hch 21:25).

Está muy en claro que la conversión misma fue una clárisima y sobrenatural revelación del Cristo resucitado a Pablo, quien cataloga esta vivencia entre las apariciones de Cristo posteriores a su resurrección (I Cor. 15:8). Ninguna teoría de enfermedad o de alucinación permiten explicar correctamente a esta aparición. Lucas refiere que a) tuvo lugar en un punto cercano a Damasco (Hch. 9:3); b) que la aparición fue acompañada de una gran luz (Hch. 9:3).

Pablo dice que esta visión sobrepasaba al resplandor del sol de mediodía (Hch. 26:13); Los hombres que iban con él (Hch. 9:7), también oyeron la voz, aunque ellos no entendieron lo que decía (Hch. 22:9). Pablo mismo sufrió efectos físicos (Hch. 9:8) que pudieron ser observador por sus acompañantes. El caracter objetivo de su conversión queda por encima de toda duda. Si la experiencia de Pablo fue mentira, como se explica el cambio de vida rotundo, su mensaje cristológico, su testimonio, sufrimiento y martirio? No le era mas fácil quedarse como fariseo que abandonar sus familiares, creencias, compatriotas y amigos e ir a misionar (apostol) y luego morir en tierra ajena, en Roma, de la mano de Nerón que mentir?

Todo parece indicar que Pablo usó filosofia griega estoica para predicarle al imperio griego y romano. Pero debemos entender que la teología estoica era panteísta: no hay un Dios fuera de la naturaleza o del mundo; es el mismo mundo en su totalidad el que es divino, lo que justifica que la creencia en los dioses, pese a su heterogeneidad, sea universal. Pero Pablo tomó lo mejor de esta filosofia, la depuró y la cristologizó. Esto no significa que Pablo se haya hecho estoico ni nada parecido. El utilizó los iguales y no los distintos para predicarles de Cristo a los romanos. Y yo creo también que al igual lo hizo Pablo un dia, cada persona debería hacerse la pregunta quien eres tu señor, y a que Jesús está adorando? Si el Jesús que predicó san Pablo o el Jesús que se le da la gana a ud….????

Pablo perseguia a la Iglesia, pero en realidad estaba persiguiendo a Jesus.Pablo no conocia personalmente a Jesús. Pero ahora sus ojos han visto al resucitado. No podemos negar la evidencia de que  el cristianismo ha influido poderosamente en toda la Humanidad, aunque  especialmente en nuestra civilización occidental, siendo la religión más  importante por el número de sus seguidores, que se estiman en más de dos mil  millones. El cristianismo ha impregnado todos los estamentos de la sociedad,  influyendo muy positivamente en todos los órdenes de la vida durante casi dos  mil años, lo que se ha traducido en una mejora evidente de las relaciones y de  los derechos humanos y en multitud de progresos de aspectos vitales de nuestra  humana existencia.

Su  elevada moral y su doctrina de la relaciones del ser humano con Dios y el  prójimo, basadas en el amor (Mat. 5:44), incluso hacia nuestros enemigos, supuso  una verdadera revolución que, poco a poco, fue transformando la sociedad. La  característica fundamental, que debe distinguir a todo auténtico cristiano del  que no lo es, la expresó el mismo Jesucristo: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los  unos con los otros” (Jn. 13:35). El apóstol Juan, más tarde en su primera  epístola, también nos vuelve a recordar esta principal seña de identidad de los  cristianos: “Amados, amémonos unos  a otros, porque el amor viene de Dios y el que ama ha nacido de Dios y conoce a  Dios” (1 Jn. 4:7).

Sin embargo, también es cierto que en nombre del cristianismo y  creyendo obedecer a Dios, se realizaron auténticas tropelías, desmanes, guerras  y persecuciones a fin de imponer por la fuerza un mal entendido cristianismo.  La Iglesia cristiana primitiva, perseguida, primero por los judíos, y poco  después, por los emperadores romanos, al poco de crecer espectacularmente, y  adquirir poder secular y político concedido por los emperadores Constantino y  Teodosio a partir del S. IV, pasó a ser la religión del estado, y a convertirse  en perseguidora de los paganos, y de todos aquellos que se oponían abiertamente  a sus doctrinas, con lo que perdió su pureza original.

No obstante, con todo merecimiento, la vida, muerte y resurrección  de Jesús el Cristo creó un hito en la historia de este mundo, pues desde  entonces la historia se divide en dos eras que empiezan a contar hacia atrás y  hacia delante del año de su nacimiento. Por eso, la actual era en la que  vivimos recibe el nombre de “cristiana”. Los cristianos creen que Jesucristo es  la garantía de vida eterna y que los llevará a la Canaán celestial.

Lo  singular del cristianismo es que el Dios único del judaísmo se muestra o se  revela en el Nuevo Testamento (NT) como tres personas perfectamente  diferenciadas: Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo. Sin  embargo es una única esencia, un único ser.

Por  esto, el cristianismo, ha sido y es un «escándalo para los judíos» y también,  unos setecientos años más tarde, lo fue y lo sigue siendo para los musulmanes, que no  pueden admitir que el Dios único se haya manifestado en la Santa Biblia como  tres Personas distintas, que Dios pueda tener un Hijo, o que un hombre tenga la  audacia sacrílega de pretender ser. Pablo predicó lo que conoció, la Verdad de Jesús, que había resucitado.

Es que la verdad de Dios, es más que una doctrina o una vivencia espiritual-religiosa; es, ante todo, una persona: Cristo. Dios, después de darnos la verdad revelada, «…en estos postreros días, nos ha hablado por el Hijo» (Heb. 1:2). En Cristo culmina la revelación de la verdad hasta el punto que él pronunció las palabras más osadas que nadie haya dicho jamás: «Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Jn. 14:6). Cristo viene a ser la verdad encarnada: «Aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros… lleno de gracia y de verdad. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo» (Jn. 1:14, 17). Cristo es la parte más preciosa de la verdad divina porque él «es la imagen del Dios invisible» (Col. 1:15) y en él «habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad» (Col. 2:9).

El escritor ruso Dostoiewsky dijo con gran lucidez:

«Si alguien me demostrara alguna vez que Cristo está fuera de la verdad… entonces yo preferiría quedarme con Cristo antes que con la verdad». [14]

La luz que irradia la Verdad no sólo alumbra nuestras tinieblas, sino que nos seduce y nos atrae para compartir toda nuestra vida con Él (Ap. 3:20). Como alguien ha dicho,

«un cristiano es una persona que ha quedado prendada y prendida de Jesucristo». [15]

Ahí radica el rasgo más distintivo del cristianismo: no es tanto una religión, sino una relación. Por ello, en último término, la verdad no es sólo algo a creer, algo a vivir y algo a discernir, sino sobre todo alguien a quien amar: el Cristo vivo, la Verdad encarnada.

Dios le bendiga.

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Fuentes:

[0] [1] http://agustindesnudo.blogspot.com/2012/07/filosofia-el-estoicismo-y-lucio-anneo.html?m=1

[2] El argumento cosmológico es un argumento sobre la existencia de Dios. Es también conocido como argumento de primera causa sobre la existencia de Dios, o el argumento del creador primario. Fue defendido por Tomás de Aquino (1220-1274). Sostiene que todo lo que existe tiene una causa que, a su vez, tiene otra causa, y así sucesivamente remontándose hasta llegar a la causa primigenia, o sea, Dios; no admitía que la serie de causas pudiera ser infinita. El argumento cosmológico o primario es como sigue: 1. Todo tiene una causa. 2. Ninguna causa puede crearse por sí misma. 3. (por lo tanto) Todo es causado por otra cosa (causa y efecto) 4. Una cadena de causa y efecto no puede ser infinita. 5. Debe de existir un inicio o primera causa. 6. La primera causa puede ser definida como Dios al cumplir con su definición. Una variación del argumento creado después de la teoría del Big Bang dice como sigue: 1. Todo lo que tiene un principio tuvo una causa. 2. El universo tuvo un principio. 3. Por lo tanto el universo tuvo una causa (Y la causa incausada es Dios).  Así, al preguntarse “¿si todo tiene que tener alguna causa, entonces Dios debería tener una causa?”; en ambos argumentos se indicará que Dios causa sin ser causado, por ser un ser divino. Aunque este razonamiento presenta la crítica de ser considerada un tipo de falacia lógica conocida como “Petición de principio”, en que la proposición a ser probada se incluye implícita o explícitamente entre las premisas, y además dentro de este razonamiento, se presenta el siguiente razonamiento referente a Dios: Causa sin ser causado porque es Dios. Es Dios, porque es un Ser Divino Es un Ser Divino porque causa sin ser causado. [url =http://es.wikipedia.org/wiki/Argumento_cosmol%C3%B3gico]

Debemos admitir que existe la posibilidad humana de 1) Rechazar las palabras de los sabios por consideraralas absurdas, primitivas, etc 2) Podemos rechazar las palabras de los teólogos como Santo Tomas de Aquino 3) Podemos rechazar las palabras de la Torah 4) Rechazar el Bing Bang por otra teoria cientifica 5) Rechazar las afirmaciones de Juan 6) Concluir que no conocemos racionalmente como demostrar la validez cientifica de las sabias afirmaciones. 7) Pero la misma escirturas nos dice que creamos por fe que Dios hizo todas las cosas, exceptuándose el mismo (“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.”,Heb. 11:3 RV 1960). El discípulo de Jesucristo creerá, el escéptico no creerá y por su incredulidad, lamentablemente será condenado. Por que la incredulidad es causa de condenación eterna, asi como la fe verdadera es premiada con la salvación.(cf. Ro.14:23 RV 1960;Stgo. 1:6 RV 1960; Jn.3:16; Ro.5:1 ; Hch.4:12;Hch. 16:31;Ro.10:8-9 RV 1960)

[3] ¿Qué es el pecado? Juan define el pecado en 1 Jn.3:4: “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley” NVI, “El pecado es trasgresión de la ley”. El pecado es algo muy serio y universal. Es una violación de la ley moral de Dios. El pecado es vivir fuera de lo justo. Es rebelión contra la voluntad conocida de Dios. [url=http://www.sermoncentral.com/sermons/porque-vino-jesus-frank-lay-sermon-on-bible-study-101615.asp]

[4] El Catecismo de la Iglesia Católica  sobre esta doctrina: “CRISTO DESCENDIO A LOS INFIERNOS”. En el Credo de los Apóstoles proclamamos que Cristo “descendió a los infiernos”. ¿Que significa? Este Credo, formulado en el siglo V, se refiere al descenso del alma de Cristo, ya separada del cuerpo por la muerte, al lugar que también se llama “sheol” o “hades”. El Cuarto Concilio Lateranense, en el 1215, definió esta doctrina de Fe.  En este caso “infierno” no se refiere al lugar de los condenados sino que es “el lugar de espera de las almas de los justos de la era pre-cristiana” (Ott, p. 191).  Entre la multitud de justos allí esperando la salvación, estaba San José, los patriarcas y los profetas, como todos aquellos que murieron en paz con Dios. Todos necesitaban, como nosotros, la salvación de Cristo para poder ir al cielo. (Hch.2:24; 2:31; Fil. 2:10, 1 Pe. 3:19-20; Ap. 1:18, Ef. 4:9). Padres de la Iglesia que enseñaron esta doctrina incluyen: San Justino, San Ireneo, San Ignacio de Antioquía, Tertuliano, San Hipólito, San Agustín. Santo Tomas Aquino enseña que el propósito de Cristo en descender a los infiernos fue liberar a los justos aplicándoles los frutos de la Redención  (S. Th. III, 52, 5).

p.632 Las frecuentes afirmaciones del Nuevo Testamento según las cuales Jesús “resucitó de entre los muertos” (Hch 3:15; Ro 8:11; 1 Cor. 15:20) presuponen que, antes de la resurrección, permaneció en la morada de los muertos. Es el primer sentido que dio la predicación apostólica al descenso de Jesús a los infiernos; Jesús conoció la muerte como todos los hombres y se reunió con ellos en la morada de los muertos. Pero ha descendido como Salvador proclamando la buena nueva a los espíritus que estaban allí detenidos.

p.633 La Escritura llama infiernos, sheol o hades a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios. Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos, lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el “seno de Abraham”. “Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos”.  Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados ni para destruir el infierno de la condenación, sino para liberar a los justos que le habían precedido.

p. 634 “Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva…” (1 Pe. 4:6). El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anuncio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica de Jesús, fase condensada en el tiempo, pero inmensamente amplia en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres de todos 605 los tiempos y de todos los lugares porque todos los que se salvan se hacen partícipes de la Redención.

p.635 Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte para “que los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan”. Jesús, “el Príncipe de la vida” (Hch 3:15), aniquiló “mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al diablo y libertó a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud” (Heb. 2:14-15). En adelante, Cristo resucitado “tiene las llaves de la muerte y del Hades” (Ap 1:18) y “al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos” (Fil. 2:10).

Un gran silencio se cierne hoy sobre la tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey está durmiendo; la tierra está temerosa y no se atreve a moverse, porque el Dios hecho hombre se ha dormido y ha despertado a los que dormían desde hace siglos … En primer lugar, va a buscar a nuestro primer padre, como a la oveja perdida.  Quiere visitar a los que yacen sumergidos en las tinieblas y en las sombras de la muerte; Dios y su Hijo van a liberar de los dolores de la muerte a Adán, que está cautivo, y a Eva, que está cautiva con él … Y, tomándolo de la mano, lo levanta diciéndole: “Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos y te iluminará Cristo”. Yo soy tu Dios, que por ti me hice hijo tuyo, por ti y por todos estos que habían de nacer de ti … Despierta, tú que duermes; porque yo no te he creado para que estuvieras preso en la región de los muertos. Levántate de entre los muertos; yo soy la vida de los que han muerto”.[500]. Esta es la doctrina católico romana [url=http://www.corazones.org/diccionario/infiernos_descendio.htm]

Pero si leemos bien en la Biblia, veremos que jamás dice que Jesús bajó al infierno, esa es una doctrina de los romanistas, y no se encuentra en las Sagradas Escrituras. Lo que la Biblia afirma es que Jesús descendió al Hades

  • “Porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción”. (Hch. 2:27)
  •  “viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos”.(Hch. 2:31-32)

Muchos han sido los teólogos que han pretendido dar una interpretación muy particular de lo que significa ese lugar. Pero yo me quedo con la que entregó el Señor Jesucristo:

  •  (Jesús dijo:) “Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá”.(Lc. 16:19-26)

Los retractores de esta enseñanza del Señor Jesucristo, pretenden desacreditar este pasaje de la Biblia sosteniendo que se trata de una parábola. Pero la verdad es que aunque consistiera en una parábola, en nada resta su validez y autoridad divina, porque las parábolas fueron dichas por el Señor Jesucristo para revelarnos verdades celestiales, a través de hechos terrenales. Y en este punto es necesario aclarar ¿Qué es una parábola? Parábola es una historia de sucesos terrenales que se añade al relato para explicar cosas espirituales. Nunca incluye nombres de personas, porque representa situaciones generales de la vida diaria. Por ejemplo: Un sembrador, el buen samaritano, los dos deudores, etc. Sin embargo aquí en Lc. 16: 20 especifica que era un mendigo que se llamaba Lázaro. Y la situación se desarrolla en la eternidad, no acá en la tierra.  Pero como decía anteriormente, en nada hace perder su brillo y verdad, que este relato que hace el Señor consista en una parábola o en un hecho real que él cual Hijo eterno de Dios fue testigo, porque la enseñanza del pasaje es muy evidente. El Hades era el lugar donde iban las almas de todos los muertos antes de la cruz de Cristo, pero que tenía dos compartimentos muy definidos, y separados uno del otro de una forma inalcanzable para pasar de un lado al otro. Un lado, el de tormento, era el destino de todos los que morían en sus propios pecados. La otra sección era el lugar de consolación, donde fue Lázaro, llamado también el Paraíso.  La palabra “Seol” proviene del hebreo y el vocablo “Hades” del griego. Ambos significan exactamente lo mismo: “Lugar donde moran los espíritus que se han separado de sus cuerpos a consecuencia de la muerte física” No es la morada eterna de ellos.

LUGAR DE TORMENTO. Algunos ejemplos bíblicos de los que partieron a ese lugar.

  • Nm.16:30,33 (Los que pecaron y se levantaron contra Moisés, Dios los hizo descender vivos al Seol).
  •  “Los malos serán trasladados al Seol”.(Sal.9:17)
  •  “Así también el Seol a los pecadores”.(Job 24:18,19)
  • “Desciendan vivos al Seol, porque hay maldades en sus moradas”.(Sal.55:15)
  •  “(La ramera) camino al Seol es su casa”.(Pr.7:27)

DESTINO DE LOS CREYENTES DEL ANTIGUO Pacto, que fueron a ese lugar (antes de la resurrección del Señor Jesucristo). Conocido también como lugar de consuelo, Seno de Abraham o Paraíso, que aunque formaba parte integrante del Hades, estaba absolutamente separado del lugar de tormento.

El Hades tenía dos secciones muy diferentes. El Señor lo describe de una forma muy precisa en la historia del Rico y Lázaro de Lc.16. Los creyentes del Antiguo Testamento miraban el Seol con temor y esperaban salir de allí un día. Creían en la resurrección del cuerpo.

  • “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”.(Dan.12:2)
  • “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios”.(Job 19:25)
  • “No dejarás mi alma en el Seol”.(Sal.16:10)
  •  “Dios redimirá mi vida del poder del Seol, porque Él me tomará consigo”.(Sal.49:15)

El Señor luego de morir en la cruz, descendió al Hades, al lugar de consuelo, Paraíso o como también se le denomina, Seno de Abraham, para proclamar allí que la obra de la expiación había sido consumada, y sacar a los creyentes del Antiguo Testamento que habían muerto en la fe y obras de sacrificios que solamente eran figuras del verdadero.

  • “… habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades”.(Hch.2:31 RV 1960)
  •  (Jesús le prometió en la cruz al ladrón que moría arrepentido) “De cierto te digo que HOY estarás conmigo en el paraíso” Lc. 23:43, que era la sección del Hades donde estaba Lázaro y todos los creyentes del Antiguo Testamento. Pero JAMÁS estuvo en el lugar de tormento del Hades, que era donde iban los inconversos.
  •  Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad…y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?”.(Ef.4:7,9)

Testificó personalmente que la obra redentora que anunciaban los sacrificios de animales en la antigüedad, había sido consumada por el verdadero Cordero de Dios. Llevó cautiva la cautividad de los santos del Antiguo Testamento que hasta entonces estaban en el HADES, en la parte correspondiente al Seno de Abraham (Lc.16:19-31), como le indicó al ladrón arrepentido en la cruz, quién fue el último en llegar a ese lugar, el paraíso. Luego de satisfacer la justicia de Dios que demandaba que, la paga del pecado es muerte y sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados; cuando hubo testificado personalmente de los triunfos de la Cruz, de su victoria sobre aquel que tenía el imperio de la muerte, llevó a todos aquellos que se encontraban en el lugar de Lázaro con Abraham en el Hades, hasta la mismísima presencia de Dios. Desde entonces el HADES ha sido lugar exclusivo de la morada de los espíritus de los pecadores que aguardan su juicio final. Después de la cruz de Cristo es sinónimo de INFIERNO, porque la sección del “seno de Abraham” o paraíso, quedó vacía. Todas las almas de los creyentes, del Antiguo Testamento y de la iglesia, están ahora en el cielo.

  • “la muerte y el HADES entregaron los muertos…y el HADES fueron lanzados al lago de fuego”.(Ap.20:13,15)

La doctrina del Nuevo Testamento para las almas de los redimidos, es que al morir no van al Hades, sino para estar con Cristo en la gloria quien está sentado a la diestra de Dios Padre en el cielo.

  •  “voy, pues, a preparar lugar para vosotros…para que donde yo estoy, vosotros también estéis”. (Jn.14:2,3)
  • “Padre…quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo”.(Jn.17:24)
  • “estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor”.(2 Cor.5:8)
  • “deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor”. (Fil.1:23)

En conclusión, Cristo jamás fue al infierno, sino que a su muerte, fue al paraíso o lugar de consolación, como le aseguró al ladrón que se arrepintió en la cruz. Hoy está sentado a la diestra de Dios Padre, hasta donde llegan todas las almas de los creyentes de la iglesia. Y los inconversos van al lugar de tormento del Hades, donde aguardan la resurrección final para comparecer ante el Gran Trono blanco y desde allí ser lanzados a su destino eterno, que es la muerte segunda. Ap. 20:13-14 “Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda”. [url=http://www.estudiosmaranatha.com/faq/faq112.html]

[5] Stoa – Estoicismo

Busto de Séneca, parte de una doble herma (Antikensammlung Berlin).(Wikipedia)

El estoicismo es uno de los movimientos filosóficos que, dentro del periodo helenístico, adquirió mayor importancia y difusión. Fundado por Zenón de Citio en el 301 a. C., adquirió gran difusión por todo el mundo greco-romano, gozando de especial popularidad entre las élites romanas. Su período de preeminencia va del siglo III a. C. hasta finales del siglo II d. C. Tras esto, dio signos de agotamiento que coincidieron con la descomposición social del Alto Imperio romano y el auge del cristianismo.   El estoicismo fue fundado por Zenón de Citio (aprox. 333–262 a. C.) —a veces llamado Zenón el estoico para distinguirlo de Zenón de Elea—, de origen chipriota y posiblemente de ascendencia mixta, griega y oriental.1 Se trasladó a Atenas en el 311 a. C. después de una vida agitada.

Por aquel entonces Atenas era el centro cultural del mundo griego, donde se congregaban las principales escuelas de filosofía. Durante su estancia, tomó contacto con la filosofía socrática, en especial la de la escuela cínica, y la megárica. Según Diógenes Laercio, inicialmente se inclinó por el cinismo, siendo alguien especialmente cercano a Crates, pero pronto abandonó esta escuela al rechazar las numerosas «exageraciones» en que estos incurrían, porque no podían ofrecerle ningún programa de vida válido.

Tras este abandono del cinismo, estudió con otros filósofos de las escuelas académica, aristotélica y megárica pero, insatisfecho con ellas, acabó creando su propia escuela, en la que combinaba múltiples aspectos cínicos con los de otros filósofos como Heráclito.2 Desde la antigüedad, se estudió la posible influencia sobre Zenón de doctrinas semíticas tales como el judaísmo o las filosofías del oriente medio; el considerable parecido entre el estoicismo y el cristianismo en algunas doctrinas, sobre todo en la ética y en la cosmología, sugirieron a panegiristas cristianos como Quintiliano y Tertuliano que Zenón estaba familiarizado, por su origen semita, con el judaísmo. Zenón de Citio. El término estoicismo proviene del lugar en el que Zenón comenzó, en el año 301 a. C., a dar sus lecciones en la Stóa poikilé (en griego Στοα, stoa, ‘pórtico’), que era el Pórtico pintado del ágora de Atenas. Pronto atrajo a numerosos seguidores quienes, tras la muerte de Zenón, continuarían y expandirían su filosofía.

El estoicismo fue la última gran escuela de filosofía del mundo griego en ser fundada, y continuó existiendo hasta que en el año 529 d. C. el emperador Justiniano clausuró la Escuela de Atenas.   El corpus doctrinal del estoicismo se basó en las escrituras de Zenón, hoy en día perdidas; no obstante, se sabe que escribió numerosas obras entre cuyos títulos destacaban: De la vida conforme a la naturaleza; De los universales; Argumentos dialécticos y De las pasiones. Cuando Zenón muere en el 261 a. C. se hacen cargo de la escuela Cleantes y Crisipo. A decir de Laercio, a este último se le debe que el estoicismo perdurase:

«Sin Crisipo no habría habido la Stóa».

En efecto, Crisipo, que dirigirá la Stóa desde el 232 a. C. hasta su muerte, acaecida en el 208 a. C., fijó el canon del estoicismo, perfeccionó las investigaciones lógicas y sistematizó las enseñanzas de Zenón. Desgraciadamente de su obra sólo han sobrevivido algunos escasos fragmentos y unas pocas referencias hechas por otros autores, resultando complicado discernir qué partes del ideario se deben a Zenón, a Crisipo y a Cleantes. En general, apenas si se han conservado algunos fragmentos de los textos estoicos más antiguos.

Con la muerte de Crisipo, se dio por concluida la primera fase del estoicismo, llamada Estoicismo antiguo. Esta primera etapa se caracterizó sobre todo por el establecimiento formal de la doctrina. Tras Crisipo, dirigieron la escuela Diógenes de Babilonia y Antípater de Tarso, comenzando la época denominada estoicismo medio. Durante la misma se da la expansión del estoicismo por todo el mundo mediterráneo, aprovechando el impulso del mundo helenístico y las redes comerciales surgidas con el auge de Roma.

Sus principales figuras fueron Panecio de Rodas (185–109 a. C.) y, sobre todo, Posidonio de Apamea. Quizá el hecho más destacado de este período fue la introducción del estoicismo entre las élites romanas. La sociedad aristocrática romana de los siglos II y I a. C. valoraba en mucho los tiempos de «nuestros padres», refiriéndose a los siglos anteriores en que la relevancia económica y militar de Roma todavía era escasa. Se idealizaba y exaltaba la sencillez y la sobriedad de la vida de aquellos tiempos y, como en todo el mundo griego, se miraba con desconfianza los lujos y las costumbres modernas, más sofisticadas, que se habían ido introduciendo conforme la República Romana ganaba preeminencia. La doctrina estoica, muy favorable a esos puntos de vista, fue introducida con éxito, y ganó adeptos tan conocidos como Catón el Viejo, Escipión el Africano y Catón el Joven; la notable fama de estos favoreció aún más al estoicismo, que pronto fue la escuela filosófica más admirada por los romanos.

Los estoicos antiguos dividieron la filosofía en tres partes: a)la lógica (teoría del conocimiento y de la ciencia), b)la física (ciencia sobre el mundo y sobre las cosas) y c) la ética (ciencia de la conducta). Todas ellas se refieren a aspectos de una misma realidad: el universo en su conjunto y el conocimiento sobre él. Este puede ser explicado y comprendido globalmente porque es una estructura organizada racionalmente de la que el hombre mismo es parte integrante, siendo la faceta más importante la ética.

De los escritos del período medio apenas se conservan, de nuevo, más que unos pocos textos fragmentados. Usualmente, se considera que tras la muerte de Catón el Joven y la resolución de las guerras civiles que condujeron al establecimiento del Imperio romano, surge la última etapa del estoicismo, el llamado Estoicismo nuevo o Estoicismo romano. Los filósofos de esta etapa han llegado a ser mucho más famosos y conocidos que los estoicos antiguos (y sus obras se conservan en mayor número), y materializaron la implantación del estoicismo como la principal doctrina de las élites romanas.

El estoicismo romano destaca por su vertiente eminentemente práctica, donde las consideraciones lógicas, metafísicas o físicas del estoicismo antiguo pasan a un segundo plano para desarrollar, sobre todo, la vertiente ética de la escuela. Los principales exponentes de esta etapa, y posiblemente los estoicos más famosos, fueron Lucio Anneo Séneca (4 a. C.–65 d. C.), uno de los escritores romanos más conocidos y quizá el estoico mejor conocido, Epicteto (50–130 d. C.), nacido esclavo, y el emperador Marco Aurelio (121–180 d. C.). La obra de Séneca, Marco y Epicteto permite acercarse, de manera sencilla y didáctica, a los principales aspectos del estoicismo, si bien no introdujeron ningún elemento esencialmente original en la doctrina.

Tras la muerte de Marco Aurelio, se considera que el estoicismo entra en decadencia. Las sucesivas crisis políticas, económicas y militares que asolan el Imperio romano durante el siglo III tienen como consecuencia una revalorización de la espiritualidad que el estoicismo no puede afrontar, surgiendo el Neoplatonismo, que, a partir del 250 d. C., desplazará al estoicismo como principal doctrina de las élites. El giro cultural de esta época provoca que el plan de vida estoico pase a ser negativamente considerado; en esta época, esencialmente, el estoicismo ganará su fama de envarado y rígido. Igualmente, el auge del cristianismo afecta negativamente a todas las escuelas filosóficas helenísticas, al ser rechazadas muchas de sus enseñanzas por contrarias a la doctrina cristiana. Para el año 300, la única de éstas capaz de objetar algo al cristianismo es el neoplatonismo, y el triunfo de aquél sentencia definitivamente al movimiento helenista en general, que formalmente concluye en el 529 d. C., cuando Justiniano cierra las escuelas filosóficas de Atenas (el Liceo, la Academia, la Stoa).

No obstante, el estoicismo influirá en numerosas corrientes filosóficas posteriores, desde los primeros padres de la Iglesia hasta Descartes y Kant. Como se ha dicho, los primeros padres de la Iglesia admiraron la ética del estoicismo, que consideraban especialmente cercana a la suya propia; su calma, su serenidad, así como su posición frente a las adversidades hicieron que algunos cristianos como Tertuliano trataran a estoicos como Séneca en los términos de «saepe noster» («a menudo, uno de los nuestros»), mientras que San Jerónimo lo incluyó en su catálogo de santos. Incluso se difundió la leyenda de que Séneca había sido bautizado antes de morir por San Pablo, con quien además habría mantenido correspondencia, y que Marco Aurelio habría igualmente mantenido correspondencia con Pedro y algunos cristianos romanos. Durante el Renacimiento, el estoicismo ganó difusión entre las corrientes humanistas y universitarias: la primera obra de Calvino fue una edición de De clementia de Séneca, y las referencias al estoicismo nuevo son constantes en Erasmo, Juan Luis Vives y Michel de Montaigne. En esta época se revalorizó la actitud vital estoica; en la actualidad, se utiliza cotidianamente el término «estoicismo» para referirse a la actitud de tomarse las adversidades de la vida con fortaleza y aceptación.

Los estoicos proclamaron que se puede alcanzar la libertad y la tranquilidad tan sólo siendo ajeno a las comodidades materiales, la fortuna externa, y dedicándose a una vida guiada por los principios de la razón y la virtud (tal es la idea de la imperturbabilidad o ataraxia). Asumiendo una concepción materialista de la naturaleza, siguieron a Heráclito en la creencia de que la sustancia primera se halla en el fuego y en la veneración del logos, que identificaban con la energía, la ley, la razón y la providencia encontradas en la naturaleza. La razón de los hombres se consideraba también parte integrante del logos divino e inmortal. La doctrina estoica que consideraba esencial cada persona como miembro de una familia universal ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparar el camino para la propagación de una religión universal.

La doctrina estoica de la ley natural, que convierte la naturaleza humana en norma para evaluar las leyes e instituciones sociales, tuvo mucha influencia en Roma y en las legislaciones posteriores de Occidente. Además tuvo importancia en corrientes y filósofos posteriores como Descartes y Kant.

En el campo de la lógica desarrollaron la lógica inductiva. Dividieron la lógica en Retórica (ciencia del recto decir) y Dialéctica.   En el campo de la física retornaron a la filosofía de Heráclito: todo está sometido al cambio, al movimiento. La física, según el estoicismo, es el estudio de la naturaleza tanto del mundo físico en su totalidad como de cada uno de los seres que lo componen, incluidos los seres divinos, humanos y animales. Fundamentalmente especulativa, y en clara deuda con el pensamiento de Parménides de Elea (unidad del ser) y Heráclito, la física estoica concibe la naturaleza como un fuego artístico en camino de crear.   El universo es un todo armonioso y causalmente relacionado (es decir, todo esta relacionado por una serie de causas), que se rige por un principio activo, el Lógos cósmico y universal del que el hombre también participa. Este lógos cósmico, que es siempre el mismo es llamado también Pneuma (‘soplo’, Spiritu en latín), aliento ígneo, ley natural, naturaleza (physis), necesidad y moira (‘destino’, Fatum en latín), nombres todos ellos que hacen referencia a un poder que crea, unifica y mantiene unidas todas las cosas y que no es simplemente un poder físico: el pneuma o lógos universal es una entidad fundamentalmente racional: es Dios (panteísmo), un alma del mundo o mente (razón) que todo lo rige y de cuya ley nada ni nadie puede sustraerse. Inmanente al mundo, el lógos es corpóreo, penetra y actúa sobre la materia (hylé): principio pasivo, inerte y eterno que, en virtud del pneuma o lógos, produce todo ser y acontecer. Todo en la naturaleza es mezcla de estos dos principios corpóreos (materialismo).

Aunque la naturaleza (physis) es plenamente racional, no rige de la misma forma a todos los seres:  Los hombres nacen con un alma5 como si fuera una «tabla rasa» pero cuando adquieren cierta madurez pueden, mediante el uso de una «fantasía» aceptar o rechazar las impresiones que los «iconos» que desprenden las cosas fijan en el alma como conceptos.

Cuando el hombre maduro ejerce una «fantasía cataléptica» es capaz de comprender la verdad de los conceptos, a partir de dichas impresiones y elaborar a partir de los mismos juicios verdaderos y razonamientos verdaderos.  En los animales irracionales mediante un alma sensible que percibe pero no conoce.

Mediante un alma vegetal en las plantas. Mediante el movimiento local de los átomos regidos por el fatum o destino.  La teología estoica es panteísta: no hay un Dios fuera de la naturaleza o del mundo; es el mismo mundo en su totalidad el que es divino, lo que justifica que la creencia en los dioses, pese a su heterogeneidad, sea universal.   La concepción de un cosmos dotado de un principio rector inteligente desemboca en una visión determinista del mundo donde nada azaroso puede acaecer: todo está gobernado por una ley racional que es inmanente (como su lógos) y necesaria; el destino no es más que la estricta cadena de los acontecimientos (causas) ligados entre sí:

«Los sucesos anteriores son causa de aquellos que les siguen, y en esta manera todas las cosas van ligadas unas a las otras, y así no sucede cosa alguna en el mundo que no sea enteramente consecuencia de aquélla y ligada a la misma como a su causa». (SVF, II, 945).

El azar no existe; es el simple desconocimiento causal de los acontecimientos. Si nuestra mente pudiera captar la total trabazón (conexión) de las causas podría entender el pasado, conocer el presente y predecir el futuro. Este mundo es el mejor de todos los posibles y nuestra existencia contribuye a este proyecto universal, por lo que, como veremos, no hay que temer al destino, sino aceptarlo.   El lógos que todo lo anima está presente en todas las cosas como lógoi spermatikoi, razones seminales de todo lo que acontecerá.

Como el mundo es eterno y el lógos es siempre el mismo inevitablemente habrán de repetirse todos los acontecimientos (eterno retorno) una y otra vez. El mundo se desenvuelve en grandes ciclos cósmicos (aión, ‘año cósmico’), de duración determinada, al final de los cuales todo volverá a comenzar de nuevo, incluso nosotros mismos. Cada ciclo acaba con una conflagración universal o consumación por el fuego de donde brotarán de nuevo los elementos (aire, agua y tierra) que componen todos los cuerpos, comenzando así un nuevo ciclo.

Teoría estoica del conocimiento:  Los escépticos, muy influyentes a partir del siglo II a. C. trataban de independizar al hombre del mundo mediante la abstención de juicio. Dudaban de la posibilidad de conocimiento sensible, mediante el pensamiento discursivo y de los resultados de combinar ambos. El relativismo de Protágoras es la base de la duda escéptica respecto a los sentidos. No pueden ser una reproducción inmediata de las cosas si la percepción varía de individuo en individuo y entre distintas situaciones del mismo individuo o del objeto. Estas contingencias no se pueden evitar, así que no hay posibilidad de conocimiento sensible. Por otra parte, las opiniones vienen condicionadas por la costumbre. Ante la contradicción de opiniones no se puede distinguir la veraz. El método de deducción silogística de Aristóteles depende de las premisas. Estas premisas ni se pueden admitir sin demostración ni pueden ser simplemente hipotéticas. Por tanto, el camino del conocimiento de lo general a lo particular mediante el silogismo es imposible, pues el punto de partida es incierto. De modo que lo mejor desde el punto de vista escéptico es abstenerse de juzgar, pues no se puede decir nada más allá del parecer.

Frente a ellos, los estoicos, filósofos preocupados esencialmente por problemas éticos, sostienen que se llega a la virtud por el saber. Por tanto, deben buscar el conocimiento pese a todas las objeciones, y para ello deben encontrar un criterio de verdad certero. Consideran que la percepción deja la impresión de lo externo en el alma, que al nacer sería como una tabla de cera en la que lo exterior imprime sus signos. Las representaciones generales se deben al enlace entre impresiones o a su permanencia. No hay pues ni ideas platónicas ni una energía externa que produzca conceptos. A partir de esta base, el argumento principal de los estoicos para afirmar la existencia de un criterio de verdad es que las impresiones son iguales para todos los individuos. Consideran que el consenso de los hombres sobre las representaciones se puede tomar como punto de partida para la demostración.

Sin embargo, en el último estoicismo hay cambios respecto a este punto. Para Cicerón no se trata del consenso entre los individuos, sino de representaciones innatas, presentes desde el nacimiento en cada uno. Según Cicerón, el hombre nace con unos principios morales, la creencia en Dios y otros.   Respecto a las percepciones, los estoicos consideran que el criterio del conocimiento verdadero es la evidencia de la percepción. Las percepciones son verdaderas, el error cuando hay contradicciones está en la opinión, no en las percepciones, que son veraces al mostrar algo en unas determinadas circunstancias.

La moral estoica: Al estar todos los acontecimientos del mundo rigurosamente determinados y formar parte el hombre del lógos universal, la libertad no puede consistir más que en la aceptación de nuestro propio destino, el cual estriba fundamentalmente en vivir conforme a la naturaleza. Para ello el hombre debe conocer qué hechos son verdaderos y en qué se apoya su verdad.   El bien y la virtud consisten, por lo tanto, en vivir de acuerdo con la razón, evitando las pasiones (pathos), que no son sino desviaciones de nuestra propia naturaleza racional. La pasión es lo contrario que la razón, es algo que sucede y que no se puede controlar, por lo tanto debe evitarse. Las reacciones, como el dolor, el placer o el temor, pueden y deben dominarse a través del autocontrol ejercitado por la razón, la impasibilidad (apátheia, de la cual deriva apatía) y la imperturbabilidad (ataraxia). Éstas surgirán de la comprensión de que no hay bien ni mal en sí, ya que todo lo que ocurre es parte de un proyecto cósmico. Sólo los ignorantes desconocen el lógos universal y se dejan arrastrar por sus pasiones. El sabio ideal es aquél que vive conforme a la razón, está libre de pasiones y se considera ciudadano del mundo. El cosmopolitismo, que defiende la igualdad y solidaridad de los hombres.[url=http://es.wikipedia.org/wiki/Estoicismo]

[6][9][10] http://es.wikipedia.org/wiki/Estoicismo

[7] Los primeros padres de la Iglesia admiraron la ética del estoicismo, que consideraban especialmente cercana a la suya propia; su calma, su serenidad, así como su posición frente a las adversidades hicieron que algunos cristianos como Tertuliano tratarán a estoicos como Séneca en los términos de «saepe noster» («a menudo, uno de los nuestros»), mientras que San Jerónimo lo incluyó en su catálogo de santos. Incluso se difundió la leyenda de que Séneca había sido bautizado antes de morir por San Pablo, con quien además habría mantenido correspondencia, y que Marco Aurelio habría igualmente mantenido correspondencia con Pedro y algunos cristianos romanos.[url=http://es.wikipedia.org/wiki/Estoicismo]

[8] Los musulmanes se confiesan “desilusionados con la Sharia” en Nigeria. Después de que, desde el año 2000, doce estados del norte de Nigeria hayan introducido la ley o Sharia, la mayor parte de la población musulmana muestra su desilusión. Habían esperado que los tribunales regidos por la Sharia serían mejores que el viejo y desacreditado sistema judicial de Nigeria, pero muchos notan ahora que solamente los aspectos más ásperos de la Sharia se ponen en ejecución, mientras que se pasa por alto la generosidad y la compasión, revela un nuevo informe. Los gobiernos estatales del norte y los tribunales de Sharia han fracasado a la hora de respetar los estándares internacionales de derechos humanos, según Peter Takirambudde, de la organización estadounidense Human Rights Watch. “También han desatendido lo que muchos musulmanes discuten que son los principios dominantes de la Sharia en sí misma. Se han concentrado en los aspectos más ásperos de la ley islámica mientras que hacen caso omiso de sus principios de generosidad y compasión”, añade Takirambudde.

El grupo de derechos humanos presentó el martes en Londres un informe de 111 páginas sobre el uso de la ley islámica en Nigeria. El informe documenta cómo los derechos humanos se violan sistemáticamente como consecuencia de las prácticas jurídicas de la Sharia, mientras que admitían que abusos similares se producen al mismo tiempo en el resto del sistema legislativo nigeriano en el que no se aplica la ley islámica. El informe denuncia que los tribunales de Sharia en el norte de Nigeria habían “fracasado al no poder respetar los debidos derechos de procedimiento, dando como resultado sentencias discriminatorias y duras”. Además, los gobernadores de los estados norteños habían utilizado la Sharia como una “herramienta política mientras que perdonaban serios crímenes”.

Desde el año 2000, al menos se ha condenado a 10 personas a muerte y varias docenas han sido condenadas a amputaciones y flagelaciones. La mayoría de ellas, según el informe “sin representación legal” y muchos condenados habían sido obligados a confesar bajo las torturas cometidas por miembros de la policía. Los jueces en los tribunales regidos por la Sharia, la mayoría de los cuales no habían recibido la adecuada formación, no habían podido a menudo informar a los acusados sobre sus derechos, denuncia el informe. “Si los tribunales de Sharia hubieran respetado los debidos derechos de procedimiento que aparecen en la constitución nigeriana, no se habrían dictado muchas de estas sentencias”, comenta Takirambudde. El informe además saca a la luz la discriminación contra las mujeres dentro de la legislación de la Sharia. Las sentencias habían afectado especialmente a las mujeres en casos de adulterio o relaciones sexuales extramaritales, donde se diferencian penas para los hombres y para las mujeres.   Mientras han ido aumentando las críticas, tanto nacionales como internacionales, ante las sentencias promulgadas en nombre de la Sharia, el ímpetu para esta legislación ha disminuido en el últimos dos años. El número de sentencias severas se ha reducido y se han anulado varias sentencias de muerte tras haber sido apeladas. Sin embargo, la legislación sigue contando con estos castigos y los abusos continúan.

En el norte de Nigeria, muchos musulmanes que habían apoyado inicialmente la Sharia se han desilusionado con la manera en la cual se ha puesto en ejecución, según el grupo. Dijeron a Human Rights Watch que éste no era “la verdadera Sharia”, sino una “Sharia política”, pero tenían miedo de ser calificados de “anti-islámicos” si lo decían en público. “Los gobernadores estatales han defendido la Sharia simplemente para aumentar su popularidad,” denunció Takirambudde. “Estos funcionarios han estado dispuestos a cometer serios abusos para realzar su situación política”, subrayó. Sin embargo, y dado que la voz popular ha ido cambiado de opinión, los gobernadores estatales se muestran más vacilantes ahora y tratan de evitar las condenas a muerte. Sin embargo, y a cambio de esto, ahora docenas de personas están haciendo frente a períodos prolongados de incertidumbre, permaneciendo detenidos mientras que esperan un veredicto que les puede deparar cualquier cosa. Algunos han estado ya en prisión durante más de dos años.(Por staff writers)[url=http://www.afrol.com/es/articulos/14243]

[11] http://es.wikipedia.org/wiki/Ep%C3%ADstolas_paulinas

[12] http://www.answering-christianity.com/sami_zaatri/problem_of_paul.htm.htm

[13]  http://devocionalescristianos.org/2013/02/como-debemos-responder-a-los-ataques-contra-la-biblia.html

[14][15] http://www.pensamientocristiano.com/Mes/201301.shtml

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Fuentes