«El multiculturalismo aboca al conflicto religioso si no se educa en los valores cristianos comunes»


Patrick Sookhdeo, musulmán convertido al cristianismo

«El multiculturalismo aboca al conflicto religioso si no se educa en los valores cristianos comunes»

Patrick Sookhdeo, antiguo musulmán, preside el Instituto para el Estudio del Islam y el Cristianismo.

ReL4 mayo 2016

Durante un documental emitido el 13 de abril en Channel 4 se dieron a conocer los números de una investigación llevada a cabo por el competente centro de investigación ICM [The Insitute of Commercial Management] sobre lo “que piensan los musulmanes que viven en Gran Bretaña”, a raíz del cual se ha creado un amplio debate en el país por los resultados poco alentadores del sondeo, según el cual un joven musulmán de cada cuatro prefiere la sharia a las leyes inglesas, el 4% declara su simpatía por los terroristas y sólo la mitad de los mil entrevistados piensa que se debe hacer algo más contra el fundamentalismo.

Trevor Phillips, ex presidente de la Comisión para la Igualdad, ha comentado estos datos declarando que «nos hemos equivocado en todo». Para Phillips, la fracasada política del multiculturalismo ha permitido el «nacimiento de un estado dentro del estado, con su geografía, sus valores y su propio futuro separado del nuestro».

Incluso Trevor Phillips, político laborista que presidió la Equality and Humarn Rights Commission creada en 2007 para favorecer las políticas de discriminación a favor de las minorías, ha tenido que confesar el fracaso del sistema multiculturalista.

Benedetta Frigerio habló de todo esto para Tempi con Patrick Sookhdeo, director del Instituto Inglés para Estudios sobre el Islam y el Cristianismo, autor de numerosos libros sobre el Islam, ex musulmán convertido al cristianismo, que se ocupa desde los años 70 de las persecuciones que sufren los cristianos:

Patrick Sookhdeo apunta al discurso de Ratisbona de Benedicto XVI sobre la convergencia de fe y razón como alternativa al fracaso del multiculturalismo.

-¿Qué piensa del sondeo difundido por Channel 4?
-En general creo que es difícil presentar una reflexión sobre un único sondeo, pero dada la muestra examinada y el juicio de Phillips creo que el sondeo representa un instrumento útil para poder orientarse.

-Phillips sostiene que la nueva generación corre peligro a causa de unos valores que son antitéticos respecto a los de los ingleses y porque «el multiculturalismo ha fracasado».
-Estoy convencido de ello. En 1989 yo escribía que el enfoque multicultural era un fracaso. De hecho, aunque me señalaban con el dedo acusándome de “islamófobo”, no podía dejar de plantear la pregunta: ¿cómo evolucionará la sociedad multicultural? Cuando llegué a Inglaterra a finales de los años cincuenta, se animaba a los inmigrantes como yo a asimilar la historia, la lengua, la cultura y los valores ingleses. Pero en los años sesenta, con el revisionismo histórico y la condena del colonialismo, Inglaterra permitió a los inmigrantes vivir paralelamente dos culturas. Este enfoque desembocó posteriormente en el multiculturalismo, en el que cada uno es libre de vivir como cree. El fracaso de este planteamiento, admitido ya por muchos, ha llevado a la formación de verdaderos guetos étnicos dentro de nuestras ciudades. Exactamente igual que el esquema del colonialismo inglés sudafricano que se quería condenar.

-¿Cómo se ha llegado a esta situación?
-Nos hemos olvidado de algunos factores fundamentales, como por ejemplo el hecho de que a diferencia de otras religiones, el islam no contempla una separación entre los preceptos de la fe y las leyes del Estado. Por consiguiente, mientras los chinos y los indios pueden vivir siguiendo la propia religión y, al mismo tiempo, abrazar la cultura occidental, para los musulmanes esto significa contradecir la propia fe. Motivo por el que los musulmanes, al no aceptar el juicio de los tribunales occidentales, han instituido tribunales islámicos en nuestras sociedades occidentales.

-¿Por qué los líderes políticos callan y no toman medidas?
-Hace algunos años, durante una conferencia en Roma, estaba presente el comandante en jefe del ejército italiano que dijo: «¿Por qué combatimos nosotros, europeos? No lo sabemos». Esta afirmación es muy interesante porque explica que, antes de enfrentarse al Islam, Occidente debe enfrentarse a sí mismo. Al haber renegado de sus raíces judeo-cristianas, Occidente se ha convertido al materialismo y ya no sabe por qué combate ni si existe algo por lo que valga la pena dar la vida. Preguntamos a los musulmanes, como en el citado sondeo, si son favorables a las uniones entre personas del mismo sexo o qué piensan del alcohol y nos escandalizamos si dicen que son contrarios a todo esto. ¿Quiere esto decir que la única solución que tenemos para integrarlos consiste en difundir la homosexualidad en sus comunidades o en hacer que se emborrachen? No vamos más allá: sin un ideal nos agarramos a la conservación del materialismo, que sin embargo el Islam rechaza.

-¿Qué camino tenemos que recorrer para favorecer la convivencia?
-Si el Islam no acepta el secularismo, tenemos que preguntarnos qué es lo que puede unirnos a otros hombres y en qué se puede educar a los jóvenes musulmanes, pero también a los occidentales. ¿Tenemos algo que ofrecerles que pueda permitir una convivencia? Es un pregunta que también se debe plantear la Iglesia católica: ¿podemos predicar el respeto y el amor sin la justicia y la verdad? Y viceversa, ¿podemos predicar la justicia y la verdad sin el respeto y el amor? El punto es que si se separan estos términos se produce lo contrario: la tolerancia sin justicia se transforma en intolerancia. De este modo, al no proponer nada, nos encontramos siendo esclavos del Islam y tememos imponer un límite.

-Pero hoy Occidente piensa que proponer los valores judeo-cristianos es una imposición.
-Occidente se equivoca. Ya no conoce esos valores, ya no sabe que esos fueron la semilla del arte, de la música, de la cocina, de la poesía, de la ciencia, de la grandeza de la tradición occidental.

-¿Cómo se puede recuperar esa conciencia?
-Creo que el camino es el que delineó Benedicto XVI en su discurso de Ratisbona: la unión de fe y razón en un Occidente que ha eliminado la primera y ha corrompido la segunda. Al mismo tiempo, el islam debe recuperar el concepto de razón, superando la interpretación del Corán que prevaleció tras la disputa teológica del siglo XIII, según la cual la revelación y la razón son incompatibles. El problema es que el uso de la razón, que demuestra por ejemplo que Dios no puede querer la muerte de su criatura, es percibido como una amenaza al plan político del islam.

-Hay quien sostiene, como el experto jesuita Samir Khalil Samir, que el terrorismo no necesita la nueva oleada de emigrantes porque «las ciudades ya han sido conquistadas». ¿Estamos en ese punto?
-Los políticos, a pesar de los atentados, aún no se han dado cuenta de la gravedad de la situación de los guetos de las ciudades y piensan que la solución llegará por sí sola dentro de unos años, cuando se hayan resuelto las tensiones. Pero si seguimos así (también teniendo en cuenta la creciente pobreza que alimenta la lucha por los recursos entre las etnias religiosas), sin redescubrir y educar en los valores cristianos comunes a otros hombres, creo que el conflicto religioso será inevitable.

Traducción de Helena Faccia Serrano (diócesis de Alcalá de Henares).

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http://www.religionenlibertad.com/el-multiculturalismo-aboca-al-conflicto-religioso-si-no-se-educa-en-49261.htm

Reino Unido: lo que piensan realmente los musulmanes británicos


Reino Unido: lo que piensan realmente los musulmanes británicos
por Soeren Kern | 1 de Mayo de 2016
Traducción del texto original: UK: What British Muslims Really Think
Traducido por El Medio [0]
Muchos musulmanes británicos no comparten los valores de sus compatriotas no musulmanes, y dicen que quieren llevar vidas separadas bajo la ley islámica de la sharia, según los resultados de una nueva encuesta.

El sondeo, que demuestra que una parte significativa de la comunidad musulmana británica se está convirtiendo en una “nación separada dentro de una nación”, ha vuelto a abrir el debate sobre el fracaso de treinta años de multiculturalismo [1] británico y la necesidad de medidas más contundentes para promover la integración musulmana.

La encuesta fue realizada por ICM Research para el documental de Channel 4 What British Muslims Really Think, emitido el 13 de abril.

La encuesta, de 615 páginas, revela que más de 100.000 musulmanes británicos simpatizan con los terroristas suicidas y con quienes cometen otros actos terroristas. Además, sólo uno de cada tres musulmanes británicos (34 por ciento) llamaría a la policía si creyera que alguien de su entorno ha tenido alguna relación con los yihadistas.

Por añadidura, el 23 por ciento de los musulmanes británicos dijo que la ley islámica de la sharia debería sustituir a la ley británica en las zonas con gran población musulmana.

En cuanto a los asuntos sociales, el 52 por ciento de los musulmanes encuestados dijeron que, a su juicio, la homosexualidad debería ser ilegal, frente al 22 por ciento de los británicos no musulmanes. Casi la mitad cree que es inaceptable que un gay o una lesbiana den clases a sus hijos. Al mismo tiempo, casi un tercio (31 por ciento) de los musulmanes británicos cree que la poligamia debería ser legalizada. En la franja de los 18 a los 24 años, el 35 por ciento considera aceptable tener más de una esposa.

El 39 por ciento de los musulmanes encuestados creen que las mujeres siempre deberían obedecer a sus maridos, frente al 5 por ciento de los no musulmanes. Uno de cada tres musulmanes británicos se niega rotundamente a condenar la lapidación de las mujeres acusadas de adulterio.

El sondeo también reveló que una quinta parte de los musulmanes británicos no han entrado en la casa de un no musulmán durante el año pasado.

El 35 por ciento de los musulmanes británicos encuestados cree que los judíos tienen demasiado poder en Reino Unido, frente al 8 por ciento de los no musulmanes.

En un artículo publicado en el Sunday Times, Trevor Phillips, presentador del documental y exdirector del organismo británico Equality and Human Rights Comission, advirtió de un creciente “abismo” entre los musulmanes y no musulmanes británicos que “no va a desaparecer en el corto plazo”.

Phillips escribió que la encuesta revela la “desapercibida creación de una nación dentro de la nación, con su propia geografía, sus propios valores y su propio futuro separado”. Y añadía: “Yo pensaba que los musulmanes de Europa se irían adaptando al entorno. Tendría que haberme dado cuenta”.

Phillips se refería a su cometido para poner en marcha el informe de 1997 titulado Islamophobia: A Challenge for Us All. El documento, también conocido como Informe Runnymede, popularizó el término “islamofobia” en Gran Bretaña y fue singularmente responsable del silenciamiento de las críticas hacia la inmigración masiva del mundo musulmán. Veinte años después, Phillips admite que ha cambiado de parecer.

En un artículo en el Daily Mail, Phillips escribió:

Hay una lucha a vida o muerte en el espíritu del islam británico, y esta es una batalla en la que el resto de nosotros no podemos mantenernos al margen. Tenemos que elegir bando. (…)

El cuatro por ciento –lo que equivale a más de 100.000 musulmanes británicos– respondió a los investigadores que simpatizaban con quienes participaban en los atentados suicidas para luchar contra la injusticia. Cuando se les preguntó si conocían a alguien que apoyara el terrorismo en Siria, sólo uno de cada tres dijo que lo denunciaría a la policía. (…)

Uno de los hallazgos es verdaderamente escalofriante. Los musulmanes que tienen visiones distintas sobre cómo quieren vivir en Gran Bretaña son mucho más proclives a apoyar el terrorismo que quienes no las tienen. Y hay demasiados de los primeros como para pensar que podremos vencer gradualmente la amenaza. (…)

Los musulmanes de mentalidad liberal llevan algún tiempo diciendo que nuestra actitud tolerante ha permitido que crezca un clima en el que las ideas extremistas han prosperado entre las comunidades musulmanas de Gran Bretaña. Los políticos han tratado de reconfortarnos diciéndonos que sólo una pequeña minoría tiene posturas peligrosas. (…)

Entretanto, hay chicas que son enviadas a que les mutilen los genitales, chicos y chicas jóvenes que son presionados para casarse contra su voluntad, y adolescentes que son seducidos para que se pongan chalecos explosivos o se conviertan en novias yihadistas. (…)

Hemos sido demasiado comprensivos, y muy poco críticos, y hemos sacrificado así a una generación de jóvenes británicos por unos valores que son opuestos a las creencias de la mayoría de nosotros, incluidos muchos musulmanes. (…)

En mi opinión, hemos de adoptar un enfoque mucho más potente sobre la inmigración que nunca y que sustituya la fracasada política del multiculturalismo.

Phillips añadía:

Los musulmanes quieren ser parte de Gran Bretaña, pero muchos no aceptan los valores y conductas que hacen de Gran Bretaña lo que es; creen que el islam ofrece un futuro mejor. Y una pequeña minoría siente que estas creencias sinceras justifican los intentos de destruir nuestra democracia. (…)

Los musulmanes británicos liberales imploran que se haga frente a este desafío. La complacencia que hemos mostrado hasta ahora les está dejando solos en la batalla, y poniendo a nuestra sociedad en peligro. No podemos permanecer pasivos con la esperanza de que el problema desaparezca.

Por otra parte, la encuesta revela que el 88 por ciento de los musulmanes británicos cree que Gran Bretaña es un buen lugar para que vivan los musulmanes. Según Phillips, esto se debe a que la tolerancia de que disfrutan en Reino Unido les permite hacer lo que quieran.

Algunos musulmanes británicos han rechazado las conclusiones de la encuesta, de la que dicen que utiliza una metodología defectuosa, porque se llevó a cabo en zonas donde los musulmanes suponen más del 20 por ciento de la población, frente al 5,5 por ciento del total. Dicen que los resultados de la encuesta están sesgados porque son representativos de los musulmanes de esas zonas y no de los musulmanes británicos en conjunto.

Sin embargo, en una entrevista con la CNN, el director del ICM, Martin Boon, dijo que más de la mitad de todos los musulmanes británicos viven en zonas donde los musulmanes son más del 20 por ciento, y que los resultados del sondeo son sólidos. “A mi juicio, es el sondeo más riguroso sobre los musulmanes aparte de las encuestas más amplias y caras realizadas por el gobierno de Reino Unido”, dijo Boon.

El presidente del British Polling Council, John Curtice, dijo a la CNN que había empleado los métodos estándar para encuestas a minorías étnicas en Reino Unido.

A diferencia de otros muchos sondeos de opinión musulmana, que por lo general se han realizado por teléfono o por internet, ICM hizo una investigación presencial y a domicilio para interrogar a una muestra representativa de 1.081 musulmanes de toda Gran Bretaña.

La población musulmana de Gran Bretaña superó los tres millones y medio en 2015 convirtiéndose en el 5,5 por ciento de la población general, de 64 millones, según las cifras extrapoladas de un estudio reciente sobre el crecimiento de la población musulmana en Europa. En términos reales, Gran Bretaña tiene la tercera mayor población musulmana de la Unión Europea, por detrás de Francia y después Alemania.

En un comunicado, el Consejo Musulmán de Gran Bretaña (vinculado a los Hermanos Musulmanes) se quejó de que el sondeo carecía de “rigor académico” y advertía de que “no hará más que endurecer las posturas de ambas partes”. Y proseguía:

A muchos musulmanes británicos les dejará perplejos que los comentaristas y los medios hayan intentado constantemente y en vano mostrar una imagen de los musulmanes británicos que choca con el resto del país. La manera en que se ha formulado y presentado este sondeo, en este clima de miedo hacia los musulmanes, es muy desafortunada.

En un artículo de opinión en el Guardian, Miqdaad Versi, subsecretario general del Consejo Musulmán de Gran Bretaña, sostenía que a Phillips “le falta sutileza” y que “interpreta de manera distorsionada las diversas comunidades musulmanas de Reino Unido”. Escribía:

Los debates y propuestas para promover la integración y la cohesión son siempre bienvenidos. Pero el punto de partida no debería ser que el problema son los musulmanes, que no son lo suficientemente británicos, y que deben ser civilizados según un concepto preexistente de britanidad.

Por el contrario, Sir Gerald Howarth, diputado conservador por Aldershot, dijo:

Tres hurras por Trevor Phillips. Creo que tiene toda la razón. Hay un elemento en la comunidad musulmana que rechaza nuestros valores mientras se beneficia de nuestra tolerancia. (…)

Somos una nación tolerante porque estamos enraizados en la fe cristiana, que es una religión tolerante. A medida que nuestra propia observancia religiosa decae, se crea un vacío que está aprovechando la comunidad islamista de la línea dura. (…)

Hemos sido una sociedad muy complaciente.

Allison Pearson, columnista del Daily Telegraph, pidió la prohibición inmediata de todos los tribunales de la sharia en Gran Bretaña y pidió al Gobierno que asegurara que todos los ciudadanos se sometan a la ley británica. Y resumía así el atolladero británico:

La situación es grave. A menos que lo logremos, la actitud de “vive y deja vivir” que hace de Gran Bretaña un magnífico lugar podría acabar siendo su sentencia de muerte.

Soeren Kern es analista de política europea para el Instituto Gatestone en Nueva York. Síguelo en Facebook y en Twitter. Su primer libro, Global Fire, estará a la venta en 2016.

Notas
[0] http://es.gatestoneinstitute.org/7949/musulmanes-britanicos-sondeo
[1] Según el portal Definición ABC, en la definición de multiculturalismo, se explica que las sociedades en las que predomina un mismo grupo social y existe una religión, un idioma y una cultura todavía existen en muchos rincones del planeta. Sin embargo, el modelo de sociedad homogénea está siendo sustituido por un modelo plural de sociedad. En muchas ciudades y países la población es heterogénea en muchos sentidos: conviven lenguas, religiones, tradiciones y formas de entender la vida muy distinta. Esta diversidad ha sido acuñada con el término multiculturalismo. El multiculturalismo es algo más que la suma de tradiciones culturales en un mismo espacio geográfico. De hecho, el multiculturalismo implica una valoración positiva de la diversidad humana. Podríamos decir que se trata de una doctrina que defiende la tolerancia, el respeto y la convivencia entre culturas diferentes. Este planteamiento supone una defensa de la igualdad de todas las tradiciones culturales, de tal manera que no haya una por encima de las otras sino que todas sean valoradas en un plano de igualdad. El multiculturalismo implica un cierto relativismo cultural, es decir, la consideración de que una cultura no es superior a otra y que, en consecuencia, las diferencias en las costumbres deben aceptarse como un signo de tolerancia y convivencia pacífica. El multiculturalismo es entendido en ocasiones como una oportunidad, ya que significa que personas con culturas muy distintas pueden conformar una sociedad más rica, más plural y con un espíritu cosmopolita.[extr. de http://www.definicionabc.com/general/multiculturalismo.php ]