¿Es Jesús un mito? ¿Es Jesús solo una copia de los dioses paganos de otras antiguas religiones?


¿Es Jesús un mito? ¿Es Jesús solo una copia de los dioses paganos de otras antiguas religiones?

Hay un número de voces reclamando que los relatos de Jesús como se registran en el Nuevo Testamento, son simplemente mitos y fueron el resultado de escritores que copiaron historias de la mitología pagana, tales como las historias de Osiris, Dionisio, Adonis, Atis, y Mitra. El reclamo es que estas figuras mitológicas tienen esencialmente la misma historia que la que el Nuevo Testamento describe de Jesucristo de Nazaret. Como declara Dan Brown en ‘El Código Da Vinci’ “Nada es original en el cristianismo.”

Sin embargo, una vez que los hechos son examinados, la supuesta relación entre el Nuevo Testamento y la mitología es fácilmente probada como falsa. Para descubrir la verdad acerca de estas afirmaciones en particular y otras como ellas, es importante (1) desenterrar la historia detrás de las afirmaciones. (2) examinar los retratos históricos verdaderos de los falsos dioses que se comparan con Cristo (3) exponer los errores lógicos en los que están incurriendo los autores y (4) analizar por qué los evangelios del Nuevo Testamento pueden ser altamente confiables en presentar con exactitud al histórico y verdadero Jesucristo.

Primero, las afirmaciones de que Jesús fue un mito o una exageración, se originaron por los escritos de algunos teólogos liberales alemanes del siglo XIX. Ellos esencialmente afirmaban que el cristianismo no es más que una copia de un culto extendido sobre la muerte y resurrección de dioses de la fertilidad en varios lugares – Tammuz en Mesopotamia, Adonis en Siria, Atis en Asia Menor, y Osiris en Egipto. Ninguno de estos escritos llegaron jamás al ámbito académico o al pensamiento religioso, debido a que sus afirmaciones fueron investigadas por eruditos que determinaron ser totalmente infundadas. Fue solo hasta finales del siglo XX y principios del XXI, que estas aseveraciones han resurgido, primeramente debido al incremento del Internet y la distribución masiva de información que no tiene ningún fundamento histórico o confiable.

Esto nos lleva a la siguiente área de investigación – ¿Los dioses mitológicos de la antigüedad, reflejan realmente a la persona de Jesucristo? Como ejemplo, la película Zeitgeist, hace estas declaraciones acerca del dios egipcio Horus:

• Él nació de una virgen el 25 de diciembre – María Isis
• Una estrella en el oriente proclamó su llegada
• Tres reyes vinieron a adorar al “salvador” recién nacido
• Se convirtió en un maestro niño prodigio a la edad de 12 años
• A la edad de 30 años fue “bautizado” y comenzó un “ministerio”
• Horus tuvo doce “discípulos”
• Horus fue traicionado
• Él fue crucificado
• Él fue sepultado por tres días
• Él resucitó después de tres días

Sin embargo, cuando los verdaderos escritos acerca de Horus son examinados de manera competente, esto es lo que encontramos:

• Horus nació de Isis; no hay mención en la historia de que ella haya sido llamada “María.” Es más, María es nuestro anglicismo de su nombre real que era “Miryam” o Miriam. “María” ni siquiera se utilizó en los textos originales de la Escritura.

• Isis no era una virgen; ella era la viuda de Osiris, y concibió a Horus con Osiris.

• Horus nació durante el mes de Khoiak (Oct/Nov), no diciembre 25. Además, no hay mención en la Biblia de que esa sea realmente la fecha de nacimiento de Cristo.

• No hay registro de tres reyes visitando a Horus en su nacimiento. La Biblia nunca establece el verdadero número de magos que fueron a ver a Cristo.

• Horus no es un “salvador” en ninguna forma o de ninguna manera. Él no murió por nadie.

• No hay registros de que Horus haya sido un maestro a la edad de 12 años.

• Horus no fue “bautizado.” El único relato de Horus que incluye agua, es una historia donde Horus es cortado en pedazos, con Isis pidiéndole al dios cocodrilo que lo pescara y lo sacara del agua donde fue puesto.

• Horus no tuvo un “ministerio.”

• Horus no tuvo 12 discípulos. De acuerdo a los relatos sobre Horus, él tenía cuatro semi-dioses que fueron seguidores y algunos indicios de 16 seguidores humanos, y un número desconocido de herreros que entraron en batalla con él.

• No hay relatos de Horus siendo traicionado por un amigo.

• Horus no murió por crucifixión. Hay varios relatos de la muerte de Horus, pero ninguno de ellos implica la crucifixión.

• No hay relato alguno de que Horus fuera sepultado por tres días.

• Horus no resucitó. Tampoco hay relatos sobre Horus saliendo de la tumba con el cuerpo con que fue sepultado. Algunos relatos mencionan a Horus/Osiris siendo vuelto a la vida por Isis y llegando a ser el señor del inframundo.

Así que, cuando se comparan paralelamente Jesús y Horus, existe muy poca o ninguna semejanza entre ellos. Otra comparación popular hecha por aquellos que aseguran que Jesucristo es un mito, es entre Jesús y Mitras. Todos los reclamos anteriores concernientes a Horus son aplicados a Mitras (p.ej. Nacido de una virgen, siendo crucificado, resucitando en tres días, etc.) Pero ¿qué es lo que dicen verdaderamente los textos antiguos acerca de Mitras?

• Él nació de una roca sólida y no de ninguna mujer.

• Él luchó primero con el sol y luego con un toro salvaje, se cree que fue el primer acto de la creación. Mitras mató al toro, el cual se convirtió luego en la tierra de la vida para la raza humana.

• El nacimiento de Mitras se celebraba el 25 de diciembre, junto con el solsticio de invierno.

• No hay mención de que haya sido un gran maestro.

• No hay mención de que Mitras tuviera 12 discípulos. La idea de que Mitras tuvo 12 discípulos pudo haber provenido de un mural en el cual Mitras se encuentra rodeado por los doce signos del zodíaco.

• Mitras no tuvo una resurrección corporal. Se cuenta el mito de que Mitras concluyó su misión terrenal, y luego fue llevado también vivo al paraíso en un carruaje. Tertuliano, uno de los primeros escritores cristianos, escribió acerca de los creyentes de Mitras, quienes promulgaron escenas de la resurrección, pero él aclaró que esto ocurrió mucho después de los tiempos del Nuevo Testamento, así que si alguien copió este hecho, fue el culto de Mitras, quienes lo copiaron del cristianismo.

Se pueden dar más ejemplos sobre Krishna, Atis, Dionisio y otros dioses mitológicos, pero el resultado es el mismo. Al final, el Jesús histórico retratado en la Biblia, es totalmente único. Las similitudes alegadas son demasiado exageradas. Además, hay muy poco registro histórico sobre las religiones y creencias de Horus, Mitra y otras religiones anteriores al cristianismo. La gran mayoría de los escritores primitivos sobre estas religiones datan del siglo tercero o cuarto d.C. Es ilógico y anti-histórico alegar que las creencias pre-cristianas de estas religiones (de las cuales no hay registros), sean idénticas a las creencias post-cristianas de estos grupos (de lo cual sí hay registro). Es más válido históricamente atribuir cualquier similitud entre estas religiones y el cristianismo, a la copia de estas religiones de las creencias cristianas acerca de Jesús, y asignándole esos atributos a sus propios dioses/salvadores/fundadores, en un intento por detener el rápido crecimiento del cristianismo.

Esto nos lleva a la siguiente área por examinar: las lógicos errores cometidos por aquellos que alegan que el cristianismo tomó ideas de misteriosas religiosas paganas. Dos errores en particular son obvios – el error de la causa falsa y el de la terminología. Si una cosa precede a otra, no significa que la primera causara la segunda. Este es el error de la causa falsa. Aún si las primeras narraciones pre-cristianas de dioses mitológicos se asemejaran a las de Cristo (y no es así), no significa que ellas ocasionaran que los escritores del Evangelio inventaran a un Jesús falso. El asegurar tal cosa, sería como decir que las series de televisión de Star Trek fueron la causa por la que se hizo el programa del “Space Shuttle” de la NASA.

El error terminológico ocurre cuando los términos son redefinidos para probar un punto, cuando de hecho tales términos no significan la misma cosa cuando son comparadas con su fuente. Así tenemos por ejemplo, que la película Zeitgeist, dice que Horus “comenzó su ministerio,” pero realmente Horus no tuvo ministerio alguno – nada como el ministerio de Cristo. Aquellos que aseguran que Mitras y Jesús son lo mismo, hablan acerca del “bautismo” que inició a los adeptos en el culto a Mitras, pero ¿realmente que era? Los sacerdotes de Mitras (usando un ritual también elaborado por los seguidores de Atis), suspendían a un toro sobre un pozo, colocando a aquellos que querían unirse al culto dentro del pozo, y luego abrían el estómago del toro, que cubría con sangre a los iniciados. Tal cosa no tiene semejanza alguna con el bautismo cristiano – donde la persona es sumergida por segundos en el agua (simbolizando la muerte de Cristo) y luego sacada del agua (simbolizando la resurrección de Cristo). Pero los partidarios de la posición del Jesús mitológico, engañosamente utilizan el mismo término para describir ambos con la esperanza de ligar a los dos.

El último asunto por examinar sobre este tema, es la veracidad misma del Nuevo Testamento. Mientras que muchos han escrito sobre este tópico, ningún trabajo de la antigüedad tiene más evidencia con respecto a la veracidad histórica, que el Nuevo Testamento. El Nuevo Testamento tiene más escritores (nueve), mejores escritores, y escritores primitivos que cualquier otro documento de esa época. Además, la historia testifica el hecho de que estos escritores enfrentaron la muerte por proclamar que Jesús había resucitado de los muertos. Mientras que algunos pudieran morir por una mentira que ellos creen ser verdad, ninguna persona muere por una mentira que sabe que es falsa. Piensen en ello – si alguien te fuera a crucificar volteado de cabeza, como le sucedió al apóstol Pedro, y todo lo que tuvieras que hacer para salvar tu vida, es renunciar a una mentira que conscientemente has estado viviendo, ¿qué harías?

Además, la historia ha demostrado que se requieren al menos dos generaciones antes que el mito pueda entrar en un relato histórico. ¿Por qué? Porque los testigos presenciales pueden refutar un error que ha sido impreso. Aquellos que vivían en ese tiempo, pudieron refutar los errores del autor y exponer la obra como falsa. Todos los Evangelios del Nuevo Testamento fueron escritos durante el tiempo en que vivían los testigos presenciales, con algunas de las epístolas de Pablo siendo escritas tan tempranamente como el año 50 d.C. Esa fecha tan temprana funciona como la clave de un mecanismo protector en contra de cualquier mentira que fuera aceptada o proclamada.

Finalmente, el Nuevo Testamento atestigua el hecho de que la imagen de Jesús no se confunde con la de ningún otro dios. Cuando se enfrentaron a las enseñanzas de Pablo, la elite de los pensadores de Atenas dijeron esto: “También disputaban con él algunos de los filósofos epicúreos y estoicos. Y algunos decían: ¿Qué quiere decir este palabrero? Y otros: Parece ser un predicador de divinidades extrañas – porque les predicaba a Jesús y la resurrección. Lo tomaron y lo llevaron al Areópago, diciendo: ¿Podemos saber qué es esta nueva enseñanza que proclamas? Porque te oímos decir cosas extrañas; por tanto, queremos saber qué significan.” (Hechos 17:18-20). Es claro que si las enseñanzas sobre Jesús fueran simplemente el repaso de las historias de otros dioses, los atenienses no se hubieran referido a ellas como “nuevas” enseñanzas. Si la muerte y resurrección de los dioses fueran comunes en el primer siglo, ¿por qué entonces cuando Pablo le predicó sobre la resurrección de Jesús de los muertos en Hechos 17, los epicúreos y los estoicos no comentaron, “Ah, ¿al igual que Horus y Mitras”?

En conclusión, los alegatos de que Jesús no es mas que una copia de los dioses mitológicos originado por los autores cuyas obras han sido descontinuadas por la academia, contienen errores de lógica que minan su veracidad, y no pueden compararse con los Evangelios del Nuevo Testamento, los cuales han resistido cerca de 2,000 años de intenso escrutinio. Los paralelos alegados desaparecen cuando son comparados con los textos originales históricos. Las similitudes entre Jesús y los diferentes dioses mitológicos solo pueden ser discutidos por el empleo de descripciones selectivas y engañosas.

Jesucristo permanece como único en la historia, con su voz elevándose por encima de todos los falsos dioses, y haciendo aún la pregunta que determinará el destino eterno de cada persona: “Y vosotros, ¿Quién decís que soy yo?” (Mateo 16:15)

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EL MITO ÓRFICO Y HOMÉRICO SOBRE LA CREACIÓN.


EL MITO ÓRFICO Y HOMÉRICO SOBRE LA CREACIÓN.

Más de uno tiene a bien pensar que todas las criaturas vivientes e incluso los dioses surgieron del gran Océano que circunscribe y envuelve al mundo. La diosa que resultó madre de todo los antes mencionado, fue la sin par Tetis. Más los órficos dicen abiertamente que fue la gran diosa Noche, temida incluso por Zeus, la que al ser cortejada por el Viento, puso un huevo de plata en el justo centro de la inmensa Oscuridad.

Fanes, también conocido por Eros, salió de ese huevo y accionó el movimiento que aún persiste en el Universo entero. Todos saben que Eros tenía doble sexo y alas doradas, y como su tronco albergaba cuatro cabezas, a veces mugía como un toro, otras como un León rugía y otras silbaba como un carnero.

La diosa de las alas negras, la Noche, desde entonces denominó a Eros, por el nombre de Ericepayo y Protógeno Faefonte. La diosa oscura y Eros/ Protógeno Faefonte, vivieron en una cueva juntos. Manifestándose en tres formas absolutas, Orden, Justicia y Noche. Delante de la cueva de los dioses creadores , con su tambor de hojalata aporreado constantemente se ubicó Rea, para así captar la atención de los hombres sobre lo oracular.

Fanes creó la tierra , el sol, el cielo y la luna. La triple diosa sobre el universo gobernó hasta que Urano tomó su cetro, arrebatándole su reino.

 

Dios, sexo,politica parte 6


Dios, sexo,política parte 6

Autor:Paulo Arieu

Etica luterana

Imagen de Lutero. El 31 de octubre de 1517 un joven monje agustino llamado Martín Lutero clavó en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg «Noventa y cinco tesis sobre las indulgencias». Aunque su intención era someter a discusión el texto de acuerdo con la práctica académica de la época, la acción fue interpretada como un desafío a la jerarquía eclesiástica.[0]

Introduccion:

El “Cisma de la cristiandad”, es conocido con el nombre de “La Reforma”. Asi ha sido designado el movimiento religioso iniciado por Martín Lutero, que luego daría lugar al protestantismo. La división religiosa del continente a que llevó la Reforma se inició en 1520, cuando el monje alemán Martín Lutero fue excomulgado por el papa León X por su feroz crítica de la política religiosa de los papas, convertidos en mercaderes de paraísos y de salvación a buen precio; tres años antes, el propio Lutero había colgado su diatriba (las famosas noventa y cinco tesis) en las puertas de la iglesia de Wittenberg. Este suceso aparentemente banal fue el desencadenante de un largo proceso de ruptura. Pocos meses después, en la Dieta de Worms (1521), la negativa de Lutero a retractarse ante el emperador Carlos V, convertido en defensor de la ortodoxia católica, supuso también su proscripción política del Imperio. Los intereses de algunos príncipes alemanes por frenar el ascenso del absolutismo de los Habsburgo y su deseo creciente de hacerse con las tierras de los monasterios hicieron el resto.

Una ética para nuestros días

Porque vamos a ver la ética luterana? Porque los luteranos, despues de los católicos, son el grupo religioso mas importante de la Alemania actual.

Debemos reconocer antes de hablar de la ética luterana, que ninguna sociedad tanto en el pasado como en el presente, vive sin algun tipo de ética. Como seres sociales que somos, necesitamos elaborar ciertos consensos, cohibir ciertas acciones y crear proyectos colectivos que dan sentido y rumbo a la historia. Hoy, debido a la globalización, se constata el encuentro de muchos proyectos éticos, no todos compatibles entre sí. De cara a la globalziación actual, se siente la urgencia de una base ética mínima que pueda conseguir la aceptación de todos y hacer así viable la convivencia entre los pueblos.

Pero veamos rapidamente cómo se han formulado las éticas en la historia.[5]

Una fuente permanente de ética son las religiones. Porque? Porque estas animan los valores, dictan comportamientos y dan significado a la vida de gran parte de la humanidad, que, a pesar del proceso de secularización actual, se rige por una cosmovisión religiosa. Como las religiones son muchas y diferentes, las normas éticas también varían. Difícilmente se podría fundar un consenso ético basado solamente en el factor religioso. ¿Qué religión tomar como referencia? El crisitanismo, sin duida, pero en esta era de descritianziacion, es dificil que se imponga por su propio peso una ética universal cristiana. Sin embargo, la ética fundada en la religión tiene un valor inestimable por referirla a un último fundamento que es el Dios, el único ser Absoluto que hay en el cosmos.

Una segunda fuente, es la razón. Fue el mérito de los filósofos griegos,  construir una arquitectura ética fundada en algo universal, precisamente la razón, presente en todos los seres humanos. A las normas que rigen la vida personal las llamaron ética y a las que presiden la vida social las llamaron política. Por eso, para ellos, la política es siempre ética. No existe, como entre nosotros, política sin ética. Esta ética racional es irrenunciable, pero no cubre toda la vida humana, pues existen otras dimensiones que están más acá de la razón, como la vida afectiva, o más allá, como la estética y la experiencia espiritual.

La tercera fuente es el deseo. Somos, por esencia, seres de deseo. El deseo posee una estructura infinita. No conoce límites y es indefinido por ser naturalmente difuso. Cabe al ser humano darle forma. En la manera de realizar, limitar y dirigir el deseo, surgen normas y valores. La ética del deseo casa perfectamente con la cultura moderna que surgió del deseo de conquistar el mundo. Adquirió una forma particular en el capitalismo con su afán de realizar todos los deseos. Y lo hace excitando de forma exacerbada todos los deseos. La realización de deseos se relaciona con la felicidad, pero actualmente, sin freno ni control, puede poner en peligro la especie y destruir el planeta. Necesitamos incorporarla en algo más fundamental.

La cuarta fuente es el cuidado, fundado en la razón sensible y en su expresión racional, la responsabilidad. El cuidado está ligado esencialmente a la vida, pues ésta, sin cuidado, no se mantiene. De ahí que haya una tradición filosófica que viene de la antigüedad, de la fábula-mito 220 de Higinio, que define al ser humano como un ser esencialmente de cuidado. La ética del cuidado protege, potencia, preserva, cura y previene. Por su naturaleza no es agresiva y cuando interviene en la realidad lo hace tomando en consideración las consecuencias benéficas o maléficas de la intervención. Es decir, se responsabiliza de todas las acciones humanas. Cuidado y responsabilidad andan siempre juntos.

Esta ética es imperativa hoy. El planeta, la naturaleza, la humanidad, los pueblos, el mundo de la vida (Lebenswelt), están reclamando cuidado y responsabilidad. Si no trasformamos estas actitudes en valores normativos difícilmente evitaremos catástrofes en todos los niveles. Los problemas del calentamiento global y el conjunto de las distintas crisis sólo serán resueltos en el espíritu de una ética del cuidado y la responsabilidad colectiva. La ética de esta nueva era, la ética del cuidado no invalida las demás éticas, sino que las obliga a servir a la causa principal que es salvaguardar la vida y preservar la Casa Común para que siga siendo habitable.

Etica Luterana

Dentro de dos años, se celebrará un V centenario de la Reforma Protestante en Alemania. Lutero (1483-1546), nació en Eisleben, Alemania. Su padre, era un hombre muy trabajador y le dió una severa educacion, incluso con golpes corporales.

Lutero tuvo una experiencia religiosa muy fuerte durante el verano de 1505, un dia de lluvia,en medio de la tormenta, cuando un rayo le sorprendió y le dio terror de irse al infierno. Hizo votos a “santa Ana” y decidió hacerse monje. Su primera misa fue una experiencia aterradora, al reflexionar que el estaba ofreciendo en sacrificio a Jesús. Esta sensación se fue agudizando progresivamente a medida en que Lutero captaba en profundidad los mecanismos del sistema católico de salvación.

De acuerdo con este, la misma estaba asegurada sobre la base de realizar buenas obras y de acudir a la vez al sacramento de la penitencia de tal manera que, tras la confesion, quedaran borrados todos los pecados cometidos después del bautismo.

Y con respecto a la adoración, Martín Lutero  impulsó un nuevo tipo de música, en estrecha relación con su doctrina de la salvación por la fe y la relación directa del hombre con Dios. Los reformadores defendían que la meditación del clero era innecesaria y que existía una especie de sacerdocio universal. Lutero concedía gran importancia a los actos comunitarios. Por eso ideó melodías, siempre en estrecha relación con el texto religioso, que pudieran ser cantadas por la comunidad.

Johannes Walter, amigo de Lutero, dijo que este, en el cántico Lo que le ocurrió a Isaías, hizo coincidir magistralmente las notas con la acentuación del texto. A Lutero se debe la Misa alemana, en lengua vulgar, que consideraba apta para el pueblo, mientras que la misa en latín debía reservarse para los monasterios y abadías.

Sin duda, la tradición protestante ha marcado un antes y un después en la historia de la humanidad. Esto es porque desde la Reforma del siglo XVI inspirada por Lutero, no sólo cambió la iglesia de la época o un país, sino todo el mundo conocido. La Reforma caló hondo en todos los lugares, dando inicio a una nueva era de la humanidad centrada en la autoconsciencia y el servicio en la vocación personal y comunitaria. No es difícil darse cuenta cómo los países de tradición protestantes son los más prósperos en el mundo.

Nos referimos a Alemania, Suecia, Dinamarca, Suiza, Noruega, Canadá, EE.UU., Australia, Finlandia, etc. Esto se debe a la visión que tienen los luteranos sobre el trabajo, la educación, la consecuencia de fe y la consciencia personal ante Dios.

95 Tesis

Para los catolicos de todos los tiempos, que no han tenido excesivos escrupulos de conciencia, tal sistema no tenía porque presentarse complicado, ya que el concepto de buenas obras resultaba demasiado inconcreto y, por otro lado,la confesión era vista como un lugar en el que podia hacerse borron y cuenta nueva con Dios. Pero para personas sensibles como Lutero, el sistema estaba lleno de agujeros por los que se filtraba la tranquilidad del alma.

1) Confesión de pecados: Para que esta fuera eficaz, resultaba indispensable confesar todos y cada uno de los pecados, pero que pasa si alguno se olvida de confesar algun pecado? Y si además el pecado es además mortal, el resultado será irse al infierno.

2) Lutero comprobaba que las malas inclinaciones seguian haciendose presentes en él pese a que para ahuyentarlas recurría a los métodos ensenados por sus maestros, como podían ser el uso de disciplinas sobre el cuerpo, los ayunos,la frecuencia en la recepción de los sacramentos, etc. Cuando leyó los místicos, por recomendación, halló algo de consuelo pasajero, sus superiores religiosos, decidieron enviarlo a estudiar la sagrada Escritura a Wittenberg.

El contacto con el texto sagrado fue el que le proporciono consuelo a su angustia existencial.

En 1512 se doctoró en teologia, y por aquella epoca debia contar con un conocimiento bastante profundo de la Biblia.
En 1513 cuando enseñaba los salmos con perspectiva cristologica, se percato de los sufrimientos psicológicos de Cristo y esto le solidarizó con Jesús.
En 1515 cuando enseñaba la epistola de Pablo a los Romanos (que era un desarrollo de la carta de Galatas) donde Pablo insiste en el hecho de que la salvación nunca puede derivar de las buenas obras sino que es un regalo que Dios hace a los Seres humanos por su gracia que solo se puede recibir mediante la fe del sacrificio expiatorio que Jesucristo hizo en la cruz. En otras palabras el ser humano ni merece el sacrificio de Jesús ni puede adquirirlo. Dios se lo ofrece gratuitamente.

“El Justo por la Fe vivira”, leyendo la epistola a los Galatas (Gal. 1.17), Pablo entendió que no es justo mediante ganar esa justicia mediante obras sino es Dios que imputa esa justicia al que cree en Jesús, Lutero confesaria posteriormente que aquel descubrimiento le había hecho captar el amor de Dios, que no era tanto un juez terrible como aquel que se habia encarnado para morir en la cruz en pago por el pecado del género humano, aun no era consciente de ello, pero su descubrimiento iba a ser añicos el entramado doctrinal del sistema catolico medieval de salvación.

Al principio Lutero estaba tranquilo con su recien descubrimiento acerca de Dios pero entró en crisis cuando se dio cuenta que las prácticas eclesiales eran conductas repulsivas y lucrativas . La respuesta iba a ser extraordinaria se cree que el 31 de Octubre Lutero fijó las 95 tesis sobre las indulgencias en la puerta del Castillo de Wintemberg desafiando la autoridad de la iglesia. Pero el problema no estaba en Lutero sino en las practicas económicas de ciertas jerarquías sin excluir al Papa.

La venta de las indulgencias en la Edad Media era un gran negocio para entender bien esto hay que situarse en la Europa del bajo medioveo en aquellos dias tenia gran fuerza el dogma del purgatorio aunque este dogma no se definió hasta el siglo XV, ya contaba con antecendentes por 2 razones:

a)  La absoluta convicción de que la mayoria de los seres humanos no resultaban tan perverso para irse al infierno ni tan bondadosos para merecerse el cielo y de esto se desprendía que para los hijos fieles (pero bastantes pecadores) en la iglesia deberia de existir un lugar intermedio en el que fueran purificados por un tiempo mas o menos prolongados pero de donde pudieran finalmente alcanzar el cielo.

b) La segunda era el hecho efimero de la existencia, una circunstancia angustiosamente clara en unos anos en que la peste por la Guerra habia despoblado casi por complete regions enteras de Europa.

Inicialmente el tema del purgatorio no estaba ligado al tema de las indulgencies pero finalmente la relacionaron. En 1514 Alberto de Vranderburgo, arzobispo de Vranderburgo y administrador de Halbersart fue elegido arzobispo de Vaguvaruzia en aquella epoca los cargos episcopales no solo implicaban las tareas pastorales sino que tenian beneficios politicos y económicos extraordinarios hasta tal punto que un buen número de ellos eran cubiertos por miembros de la nobleza que contaban asi con bienes y poder mas que suficientes para competir con otros titulos, el arzobispado de Magunzia uno de los puestos mas ambicionados no solo por las rentas innerentes al mismo sino porque permitia participar en la elección del emperador de Alemania, un privilegio limitado a un numero muy reducido de personas, y susceptible de convertir a su detentador en receptor de abundantes sobornos al accede a esta sede, Alberto de Vranderburgo acumulaba sin embargo una cantidad de beneficios y por eso se le hacia necesaria una dispensa Papal.

Pero esto planteaba un problema ya que el Papa estaba dispuesto a concederla a cambio del abono y una cantidad proporcional al favor concedido. En este caso exigió de Alberto 24.000 lucados, una cifra fabulosa imposible de entregar al contado.

Para ayudarlo a conseguir este dinero el Papa le ofreció a Alberto la concesión del permiso para la predicación de las indulgencies en su territorio. Por un lado se encontraba Alberto que lograría pagar al Papa la dispensa para ocupar su codiciado arzobispado; además estaba la banca de los Furgger quienes recibirían dinero a cambio de adelantar parte de los futuros ingresos de la venta de las indulgencies, el emperado Maximiliano tendria parte de los derechos y el Papa se envolsaria el 50% de la recaudación.

Este es el contexto historico del tema de las indulgencias, resultaba obvio que si el Papa era el custodio del Tesoro de los méritos de Cristo y de los Santos podía aplicarlo a los fieles para que a cambio de ciertas prácticas esto sufrieran durante menos tiempo en el purgatorio, no pasaron muchos anos antes de que semejantes concesiones fueran obtenidas mediante pagos y crearan como el caso que nos ocupa un negocio extraordinario en aquellas epocas los vendedores de indulgencies afirmaban, como por ejemplo, que apenas sonaban las monedas en el platillo con la que se habían comprador las indulgencias el alma prisionera en el pulgatorio volaba libre hasta el cielo. Además dado que semejante beneficio podría adquirirse no solo para uno mismo sino para otros, no pocas familias dedicaban una parte de sus recursos a sus seres queridos ya difuntos que supuestamente padecian en el pulgatorio.

Lutero entendió que la venta de las indulgencias era algo terrible. Decidió comunicarse en un escrito privado y respetuoso a su Obispo, el Prelado de Branderburgo y a Alberto de Magunzia, el responsable de la venta de indulgencias lo hizo siguiendo el uso propio de los profesores universitarios es decir redactando un conjunto de tesis que podían ser discutidas con diversos argumentos a favor o negadas con otros en contra. Asi nacieron las 95 tesis.

Las primeras tesis de Lutero apuntan al hecho de que Jesucristo ordeno hacer petinencias literalmente: Arrepentíos en el texto del evangelio, pero esta es una aptitud de vida que supera el sacramento del mismo nombre.

Tesis 1 y 2, precisamente por ello el Papa no puede remitir ninguna pena a menos que previamente lo haya hecho Dios o que sea una pena impuesta por si mismo. De esto se desprendia que afirmar que la compra de las indulgencias sacaba las almas del purgatorio de manera indiscriminada no era sino mentir.

Tesis 5,6, 20-24.

A final de cuentas la predicación de las indulgencias no solo se basaba en una incorrecta lectura del derecho canónico sino que además servía para satisfacer la avaricia de determinadas personas y colocaban en grave peligro de condenación a aquellos que creian que estas predicas tenian bases veridicas.

Tesis 27,28,31,32,35

Lutero entendia que mediante predicaciones de este tipo se estaba pasando por alto que Dios perdona a los creyentes en Cristo que se arrepienten y no los que compran una carta de indulgencias, la clave del perdon divino se halla en que la persona se vuelva a Dios en arrepentimiento y no en que se compren indulgencias. Con arrepentimiento y sin indulgencias es posible el perdon pero sin arrepentimiento pero con indulgencia la condenacion es segura, por otro lado habia que insistir en que el hecho de que las indulgencias nunca pueden ser superiores a determinadas obras de la vida cristiana también el hecho de no ayudar a los pobres para adquirir indulgencias o de privar a las familias de lo necesario constituía una abominación que era necesario combatirla.

Tesis 36,39,41,43,44,45,46

Lutero pensaba ingenuamente que el escándalo de las indulgencias no tenía relación con el Papa y que este lo suprimiría de raiz al enterarse de lo que estaba sucediendo.

Tesis 48,51

Lutero entendia que la mision de la iglesia era predicar el evangelio y no la venta de indulgencias. Lutero a pesar de haber idealizado al Papa entendia que permitir que cuestiones como la venta de las indulgencias centrara la atención de las personas, lo único que se lograba era que apartaran su vista del verdadero mensaje de salvación.

Tesis 54,55,62,63,64,65,66,67,68

Lutero seguía creyendo que el Papa no podía estar de acuerdo con aquellos abusos. Que lo mas importante era la predicación del evangelio y no la desverguenza y la codicia de los predicadores de indulgencias.

Tesis 69,70,71,72,73,74,81,82,83,84,86,89

Para Lutero la solucion no podia consistir en sofocar los clamores sinceros de su epoca reprimiendolos sino en acabar con los escándalos, deformaban las concepciones espirituales de los mas sencillos y arrojaban y desacreditaban la jerarquía de la I.C.R.

Tesis 90,91

Por lo tanto, en su conjunto, las 95 tesis era un escrito profundamente católico e impregnado por una encomiable preocupación por el pueblo de Dios y la imagen de la jerarquía ante este. Además lo expuesto por Lutero habia sido señalado por autores anteriores incluso con mayor virulencia pero Lutero no se dió cuenta de los intereses económicos del Papado y de sus necesidades económicas de aquel momento, (la construcción de la basílica de San Pedro en Roma, la dispensa Papal para Alberto de Vranderburgo) Alberto de Vranderburgo reaccionó ya que necesitaba imperiosamente el dinero, y le escribió al Papa Leon X,  (muy corrupto), pidiendole que interviniera, el Papa remitió el asunto a la jurisdicción de los Agustinos en Hidelberger todos esperaban que Lutero fuera condenado y enviado a la hoguera pero sorprendentemente recibió apoyo de buen número de los Agustinos quienes consideraron que las críticas de Lutero estaban justificadas. Como vemos las 95 tesis cambiaron de manera radical e inesperadamente el curso de la historia.

Leon X decidió entonces seguir otro camino.  Dado que la dieta imperial de Ausburgo debia reunirse en breve y a ella tenía que acudir el cardenal Cayetano con la misión de convencer a los príncipes alemanes de que se unieran en un proyecto Papal de cruzada contra los turcos y pagaran un impuesto con esta finalidad .

El Papa decidió que Cayetano podia entrevistarse con Lutero e intentar solucionar el problema, provisto de un salvoconducto del emperador, Lutero acudió a entrevistarse con el cardinal; el encuentro termino en fracaso porque el cardinal queria una retractación total y Lutero queria que se le mostrara donde estaba equivocado, en ese momento muere el emperador Maximiliano que no era muy amigo de Lutero. Federico de Sagonia es propuesto como posible emperador de Alemania y se convierte en el protector de Lutero.

Carlos I de España es el Nuevo emperador y entonces el Papa decidió ajustarle las cuentas al monje, pero como necesitaban bases mas solidas para acusarle de hereje, Juan Cesk retó a un debate público en Leipzig a Carldstardt, un alumno de Lutero, pero Lutero interviene y entrando en el debate demuestra que era superior a su adversario en el conocimiento de la Biblia y de la historia de la Iglesia.

Aunque Lutero conocia mejor la Biblia , Juan Cesk conocia major el derecho canónico e hizo acusar a Lutero de herejía. Leon X redactó la Gula en virtud de la cual ordenaba que los libros de Lutero fueran quemados y se le dieron 60 días de plazo para retractarse so pena de ex-comunion y anatema; Lutero comprendió entonces que la teología debía sustentarse solo en la Biblia como Palabra de Dios. El monje no temía al Papa y tampoco al emperador Carlos V (Dieta de Worms 1521 d.c.): “no puedo ni deseo retractarme de cosa alguna ya que el ir en contra de la conciencia no es justo ni seguro. Dios me ayude. Amen “.

A Lutero le quedó en claro que ningún hombre o entidad jerárquica podía pretender con razón situarse por encima de lo contenido en la Biblia.

El protestatismo que acaba de nacer muy pronto quedaría articulado en torno a 3 ejes fundamentales, la Biblia era la unica regla infalible de Fe y conducta (sola scriptura), el que insistia que solo Cristo era salvador y mediador entre Dios y los hombres (solo Cristo) y el que sostenia que la salvacion no podia obtenerse por los meritos propios sino mediante la Fe en el sacrificio de Cristo (sola fide) pero además proporcionaria un importante armazon ideológico a la critica de las instituciones y de cualquier idea aceptada por razones de autoridad, desde la teologia hasta la naturaleza.

No resulta extraño que de El se diese la revolución cientifica del siglo XVI, los primeros derechos reconocido como inalienable por los gobernantes o la democracia moderna. En apenas unos años el protestantismo controlaria media Europa, estaria llamado a reunir practicamente a la mitad de los miembros de todas las confesiones cristianas del mundo.

La ruptura de la cristiandad

Ya comenté al principio de este articulo que con el nombre de Reforma, es designado el movimiento religioso iniciado por Martín Lutero que daría lugar al protestantismo. La división religiosa del continente a la que llevó la Reforma, se inició en 1520, cuando el monje alemán Martín Lutero fue excomulgado por el papa León X por su feroz crítica de la política religiosa de los papas, convertidos en mercaderes de paraísos y de salvación a buen precio; tres años antes, el propio Lutero había colgado su diatriba (las famosas noventa y cinco tesis) en las puertas de la iglesia de Wittenberg. Este suceso aparentemente banal fue el desencadenante de un largo proceso de ruptura. Pocos meses después, en la Dieta de Worms (1521), la negativa de Lutero a retractarse ante el emperador Carlos V, convertido en defensor de la ortodoxia católica, supuso también su proscripción política del Imperio. Los intereses de algunos príncipes alemanes por frenar el ascenso del absolutismo de los Habsburgo y su deseo creciente de hacerse con las tierras de los monasterios hicieron el resto.


Imagen: Lutero ante la Dieta de Worms

Entre 1521 y 1525, la Reforma viviría sus momentos heroicos, de abierta oposición a Roma y a sus símbolos. El mensaje de emancipación pasó a ser interpretado libremente, desbordando con creces el marco originario de las doctrinas luteranas. Ejemplo extremo de ello es la guerra de los campesinos liderados por Thomas Müntzer (1491-1525). De hecho, el final de este conflicto, que se saldó con la ejecución de los rebeldes, marca un punto de inflexión en la reforma luterana. A partir de este momento se observará una orientación más conservadora: en materia religiosa, frenando las innovaciones y libres interpretaciones de algunos discípulos; en materia social, predicando la sumisión a las autoridades establecidas (como en el caso de las propias revoluciones campesinas, condenadas enérgicamente por Lutero); en materia eclesiástica, prestando una mayor atención a los aspectos organizativos de la nueva iglesia. Finalmente, en este período se produjo la ruptura total de Lutero con humanistas como Erasmo de Rotterdam, a causa de las diferencias doctrinales en el tema de la predestinación.

A partir de 1527 la reforma luterana se extendió, conviviendo con otras versiones de la doctrina reformada como las de Ulrico Zwinglio en Zurich o Martín Bucero (1491-1551) en Estrasburgo. Zwinglio, artífice de la Reforma en la ciudad suiza, era hijo de campesinos, clérigo humanista, admirador de Platón y conocedor de Erasmo. Zwinglio inició un proceso de renovación personal que le llevó a adoptar unas posiciones doctrinales cercanas a las de Lutero. Siendo predicador en Zurich, luchó a partir de 1521 para que su ciudad y los cantones confederados se sumaran a sus ideas, cosa que logró en 1523: la misa en latín quedó suprimida, se retiraron las imágenes de las iglesias y se secularizaron los conventos.

Basilea, por otro lado, era en estos años un centro humanista de singular importancia. Johannes Ecolampadio (1482-1531) predicó allí las doctrinas zwinglianas desde 1523, y cuatro años más tarde la ciudad se incorporó a la Reforma. El triunfo de la Reforma en Estrasburgo a partir de 1529 se debió a Capiton (1478-1521) y, sobre todo, a Martín Bucero. La Reforma en su versión zwingliana se difundió ampliamente por las ciudades de Suiza y el sur de Alemania, mientras que las del norte se mantuvieron fieles al primitivo mensaje luterano. Uno y otro modelo presentaban diferencias teológicas y litúrgicas importantes, siendo quizás la fundamental la relativa a la eucaristía. Zwinglio negaba la presencia real de Cristo en ella, convirtiendo el sacramento en una simple ceremonia simbólica. De esta forma, se abría una fisura en el seno de las doctrinas reformadas.

Los intentos de frenar la relativa tolerancia seguida por Carlos V tras la primera Dieta de Espira (1526) fueron contestados por los príncipes alemanes reunidos de nuevo en aquella ciudad en 1529. Príncipes y ciudades reformadas protestaron (de ahí que desde entonces se les conociera como “protestantes”) contra la voluntad imperial de volver a la situación de 1520. Los intentos de llegar a un entendimiento en la Dieta de Augsburgo de 1530 fracasaron, dando paso al enfrentamiento armado.

La lucha contra los príncipes alemanes reformados, unidos en la Liga de Esmalcalda (1531) por Federico de Hesse, tuvo altibajos debido a las ayudas que aquellos recibían de potencias como Francia o Inglaterra, adversarias de la hegemonía política que los Habsburgo trataban de imponer sobre Europa. A pesar de la victoria de Carlos V de Mühlberg (1547), los ejércitos de Mauricio de Sajonia (1521-1553) derrotaron a los imperiales en Innsbruck (1552). Esta derrota, además de la abdicación del emperador en favor de su hermano Fernando y de su hijo Felipe, que se haría efectiva entre 1555 y 1556, precipitó la llamada paz de Augsburgo (1555), que significaba la renuncia a la unidad religiosa en Alemania y el fin de los ideales de una sola cristiandad defendidos por Carlos V.


Imagen:Carlos V

En la década de 1550 la fisura religiosa había quedado definida, aunque no de forma concluyente. España, Italia, gran parte del sur de Alemania, Austria, Bohemia, Polonia y Lituania seguían siendo católicas, aunque las cuatro últimas hubiesen aceptado la presencia de minorías calvinistas. Gran parte del norte de Alemania era luterana, al igual que Dinamarca y Suecia. Los cantones suizos eran en parte católicos, pero Ginebra aparecía como centro del calvinismo. Inglaterra, al cabo de muchas vacilaciones, se convirtió en un país protestante con una iglesia estatal de signo calvinista. Rusia conservó su fe ortodoxa. Surgieron nuevas sectas, como los anabaptistas, que discrepaban tanto de la religión católica como de la protestante, y que, por su oposición a todo principio de autoridad, serían perseguidos por una y otra. La respuesta católica, auspiciada por el emperador Carlos V, fue la convocatoria por el papa Paulo III del Concilio de Trento (1545-1563).

La ruptura terminaría generando confusión y violencia. En Francia, la conversión al calvinismo de determinados sectores sociales en la década de 1560 añadió un matiz ideológico a la rivalidad existente entre los grandes magnates territoriales (los Guisa, los Condé, los Borbones) en una época de debilidad del gobierno central. Durante las guerras civiles que desgarraron el país intermitentemente entre 1562 y 1593, Francia corrió serio peligro de fragmentación confesional. También en los Países Bajos, a partir de la década de 1560, los intereses religiosos se confundieron con los políticos. Se inició así una rebelión que se prolongaría a lo largo de ochenta años.

Causas y efectos de la Reforma

Las causas profundas del malestar religioso tenían sus raíces en el propio desarrollo histórico del Renacimiento europeo. La crisis política de la iglesia bajomedieval y el Cisma de Occidente (1378-1417) originaron un vacío espiritual y la creciente mercantilización de las prácticas religiosas. Numerosos humanistas denunciaron el bajo nivel moral del clero, su escasa preparación, la primacía de los intereses terrenales sobre los espirituales y, en especial, la venta de indulgencias con las que se conseguía una rebaja de las penas del purgatorio.

Los anhelos de regeneración de las costumbres religiosas y la búsqueda de una vida espiritual más intensa y personal fueron abriéndose paso en círculos de religiosos y laicos como el de los Hermanos de la Vida Común, un grupo próximo a lo que se llamó la devotio moderna. Numerosos en los Países Bajos y Renania, e influyentes gracias a sus escuelas (Erasmo y Lutero asistieron a ellas) y a sus libros -sobre todo la Imitación de Cristo (1418), atribuida a Tomás de Kempis, (1380-1471)-, no desafiaban la ortodoxia abiertamente, sino que manifestaban sus críticas de forma implícita, prescindiendo de muchos ritos y preceptos que consideraban superfluos y defendiendo una piedad subjetiva y ascética basada en la lectura personal y directa de la Biblia. La crítica textual propugnada por los humanistas vino en su ayuda, demostrando que, aparte del bautismo y la eucaristía, presentes en los Evangelios, el posterior edificio de los sacramentos (confirmación, matrimonio, confesión, penitencia, extremaunción, ordenación) era artificial y estaba llamado a desmoronarse, y con él la necesidad de una casta sacerdotal que lo mantuviese en pie: la jerarquía eclesiástica entera, desde el papa hasta el último franciscano, se hacía innecesaria.

A nivel político, allí donde la Reforma triunfó tuvo lugar un proceso de consolidación del poder establecido. La ruptura con el papado liberó a los gobernantes de su dependencia respecto a una institución que proclamaba la superioridad de su poder espiritual sobre cualquier otro poder terrenal. Además, la supresión de las antiguas instituciones eclesiásticas y la secularización de sus bienes, junto al principio luterano que atribuía al poder político la organización de sus propias iglesias, favoreció una ampliación del ámbito de competencias del poder civil: el pastor se convertía así en funcionario del príncipe. La tesis del sacerdocio universal no implicó la desaparición del ministerio pastoral, sino la profesionalización de los líderes eclesiásticos a partir de una completa redefinición de su estatus social y de sus funciones. La labor fundamental del pastor era ahora la predicación de la doctrina, y el sermón se convirtió en pieza clave de una misa cuya liturgia se simplificaba y enriquecía a la vez con nuevos elementos como los cánticos, empleándose las lenguas vulgares como vehículo de comunicación.

La Reforma también tuvo importantes repercusiones sociales. Las doctrinas reformadas, al hacer hincapié en la salvación individual, estructuraron las prácticas piadosas en torno al culto doméstico. Las familias se integraban en parroquias en las que el pastor ejercía una “clericatura atenuada”, una tarea de disciplina y control. La primera práctica colectiva era el culto dominical. La confesión privada al oído fue sustituida por una confesión pública leída por el pastor, quien también ofrecía una absolución general. La eucaristía se celebraba cuatro veces al año. Los ritos asociados a la existencia del feligrés (bautismo, matrimonio y funerales) perdieron toda su carga simbólica.

La teología luterana

El término Reforma, por su suavidad, puede inducir a confusión: la Reforma no fue una transición ni una serie de cambios programados, sino una verdadera revolución religiosa con aspectos y efectos políticos; la Reforma rompió la unidad de la Iglesia de Occidente, produjo nuevas formas eclesiásticas e inauguró una nueva época en la historia de la espiritualidad cristiana. Sin embargo, la palabra Reforma corresponde a la idea que tuvieron sus promotores de no ser los fundadores de una nueva religión, sino de restaurar, en un tiempo en el que ya estaban presentes todos los gérmenes de la edad moderna, el antiguo cristianismo. Si bien es la resultante de tendencias, aspiraciones e impaciencias ampliamente difundidas en Europa a principios del siglo XVI, la Reforma recibe un sello inconfundible por efecto de la personalidad de Lutero.

La formación de Lutero explica algunas de sus actitudes posteriores. Hijo de un minero, estudió con los Hermanos de la Vida en Común en un ambiente espiritual exigente. Destinado a ser jurista por voluntad paterna, decidió no obstante ingresar en la rigurosa orden de los Eremitas de San Agustín (1505). Su brillante carrera religiosa y universitaria en Wittenberg oculta, según el historiador Lucien Febvre, una profunda inquietud personal: “Lo que le importa a Lutero de 1505 a 1515 no es la reforma de la Iglesia. Es Lutero, el alma de Lutero, la salvación de Lutero. Sólo eso.” Tras largas reflexiones, la solución teológica la encontró en las Epístolas de Pablo: la justificación por la fe.


Imagen: Martín Lutero

La justificación por la fe es la base del pensamiento de Lutero, que rechaza la idea de que las obras puedan coadyuvar a que el hombre alcance la salvación. Lo que hace revolucionario el pensamiento luterano es la radicalidad de su formulación y la coherencia de su desarrollo, que conduce a una negación sistemática, en nombre de Dios, de las enseñanzas católicas fundamentales y de la propia Iglesia como institución. En efecto, si sólo la fe justifica, resulta innecesario todo ministerio sacerdotal, con poderes exclusivos para administrar los sacramentos, que haga de intermediario entre Dios y los hombres. Lutero sólo aceptaba como verdaderamente instituidos por Jesucristo los sacramentos del bautismo y la eucaristía. La revelación estaba contenida únicamente en la Biblia, y todo cristiano iluminado por el Espíritu Santo era capaz de interpretarla libremente. Esta idea, que rechazaba expresamente la tradición de la Iglesia, ocasionó la publicación de numerosas Biblias sin comentarios ni acotaciones. Las doctrinas reformadas se sintetizaron en el lema Sola fide, sola gratia, sola scriptura (Sólo fe, gracia y Escrituras).

Lutero resume en sí el conflicto de la cultura eclesiástica en el bajo Medioevo. Ningún contacto directo, al principio, con el Humanismo; pero su formación filosófica y teológica se perfecciona con la “vía moderna” de Guillermo de Occam: una filosofía crítica, no sin analogías con la kantiana, en la que la unidad de fe y razón queda destruida y la especulación metafísica se suspende. Dios se envuelve en un misterio abismal, del cual sale revelándose solamente en la medida en que quiere hacerlo, en la revelación histórica. Dios, que está más allá de todo concepto de bien o de mal, impone no obstante al hombre una disciplina; siguiéndola con su mejor voluntad, el hombre puede y debe legítimamente presumir que le es grato.

El esfuerzo para hacerse grato a este Dios insondable, llevado a cabo con una indudable seriedad y un vivo sentimiento de lo absoluto, conduce a Lutero a la paradójica conclusión de que el hombre no puede jamás estimarse positivamente digno de la gracia, y que su único mérito ante Dios consiste en reconocerse radicalmente pecador, acusándose sin merced ante Dios y haciendo suyo su veredicto condenatorio. A una tal acusación incondicionada de sí mismo, Dios contesta con una no menos incondicionada absolución. Estos pensamientos reciben en Lutero una influencia de apoyo por parte de la mística germánica, aunque no asimila (por sus premisas críticas occamistas) su fondo especulativo neoplatónico. El deseo de poner en claro su “teología de la cruz” como una doctrina de absoluta penitencia interior con respecto a la práctica penitencial de la Iglesia (indulgencias) conduce a Lutero a la proclamación de las noventa y cinco tesis (1517) y a la revolución religiosa.

La espiritualidad de la Reforma refleja las exigencias complejas y a veces antitéticas de la experiencia luterana. Por una parte la concepción intimista de la penitencia, y en general de la vida religiosa, pone al hombre directamente en relación con Dios, y al desvalorizar intrínsecamente las obras meritorias, es natural que la Iglesia, como dispensadora de la gracia, quede privada de motivación y sea abandonada; por otra parte, la actitud crítica, antirracionalista y anatomista que caracterizó a Lutero se contrapone al intelectualismo y a la confianza en la persona que aportó el Humanismo.


Imagen: Lutero en un retrato de Cranach el Viejo (1521)

La Iglesia, como custodia de la revelación, como garantizadora sacramental de la gracia, es indispensable en su espiritualidad, y Lutero la reconstruye después haberla negado; pero la reconstruye como un puro cuerpo espiritual, abandonando sus aspectos jurídicos y administrativos a la autoridad de los príncipes alemanes, los cuales, en el pensamiento de Lutero, administran la Iglesia, no en cuanto son el Estado, sino en cuanto que ellos son también “miembros preeminentes” de la Iglesia, investidos, por su posición, de especiales responsabilidades.

La misma complejidad llena de antítesis se encuentra en toda la concepción luterana de la vida. Si Lutero abandona el estado monástico (no voluntariamente, a decir verdad, sino forzado por las circunstancias) y si lo combate como la quintaesencia de las “obras meritorias”, con una polémica violenta hasta la injusticia, no por ello reivindica Lutero la posibilidad de un gozoso vivir humano. Todo el mundo para Lutero yace en el mal, y el pecado se insinúa en todas partes, desde la forma sutil de la vanidad y del amor a sí mismo hasta en las expresiones de moralidad más elevadas.

Por otra parte, precisamente porque el mundo es malo, y en ningún modo es posible crear en él una isla de perfección, el mundo es aceptado como es: como un campo de batalla, de ejercitación moral, como una cruz a veces, cumpliendo con fidelidad los deberes (relativos y siempre discutibles desde el punto de vista de lo absoluto) de los que se compone la vida humana, y que, cumplidos con religiosa conciencia, como deberes dictados por Dios al hombre en su particular situación concreta, asumen un valor de “vocación”.

La vida se desenvuelve así en dos líneas paralelas: la vida de la fe, en su interioridad y pureza, y la vida del mundo, con su relatividad pecaminosa. El hombre cristiano, en su concreción, pertenece a la una y a la otra, sacando de su fe una exigencia superior, un motivo de control, y al mismo tiempo de desvío de la realidad problemática en que vive; en esta realidad halla las condiciones concretas para el ejercicio, ascético en el fondo y quizá doliente, de su fe. Pero la vida vivida en la fe no impide al mundo ser “mundo”, insuperable pecaminosidad, y la fidelidad cristiana en el servicio del mundo no puede jamás asentarse en la cuenta favorable al hombre en el balance eterno: la única razón de subsistencia del hombre ante Dios es siempre su inmerecido y gratuito perdón.


Imagen: Lutero dirige una plegaria en el Castillo de Wartburg (óleo de Hugo Vogel)

En esta polaridad y ambivalencia está la característica profunda de la espiritualidad luterana. Es por otra parte difícil que ésta se mantenga íntegramente en la tensión y el equilibrio de su afirmación y negación. Y así, hay a menudo, ya en Lutero mismo y más en el luteranismo, una alternancia de estados de ánimo: unas veces de completa negación del mundo (del que se busca refugio en la interioridad de una vida espiritual autosuficiente y sin necesaria relación con la vida concreta,) y otras veces de afirmación integral de la vida en su autonomía relativa, que en un tiempo más próximo a nosotros, a causa de la reducción del cristianismo al plano de una religiosidad sin pecado original y sin redención trágica, se resolverá simplemente en el optimismo de la presencia interna de lo divino en el devenir del mundo.

Esta resolución, cuya paternidad (sea gloriosa o deplorable) Lutero no puede declinar en las concepciones del mundo moderno, está en todo caso más allá de las intenciones del reformador. De todos modos hay que reconocer a Lutero el mérito de haber planteado el problema de la ética con todo su rigor, aclarando la diferencia que hay entre lo moral, lo útil y lo jurídico. El bien no es la adecuación al contenido de una “ley”, y no es tampoco lo ventajoso para mí o para mi prójimo; más allá de todo legalismo y de todo interés, el bien es la obediencia incondicional a una voluntad absoluta. La transcripción lógica de la experiencia luterana será la moral kantiana. Reduciendo a la razón legisladora del hombre la insondable voluntad del Dios de Lutero (que por otra parte se revela como una libre voluntad de amor para sus criaturas, poniéndose así como forma y contenido del deber), Kant empobrece sin embargo en cierta manera la ética luterana de la obediencia a Dios solo.

Crisis de fe en el mundo de hoy

En consecuencia de la Libertad Cristiana, debemos escuchar el llamado de Dios para mejorar la Cristiandad que se muestra perdida y sin rumbo. Se ha perdido el sentido de la fe y el significado y valor de las obras. Hemos olvidado que es la fe la que produce las obras y no al revés.

Cada buena obra es la forma en que servimos a Dios según la fe que Él mismo nos dio en Jesucristo. Así, la fe es la primera obra que debemos tener en cuenta y sólo lo que salga de ella podrá ser llamado «buena obra». Un estudio de los Diez Mandamientos nos invitan a la debida relación con Dios y con los prójimos. El conocer los mandamientos de Dios nos impulsan a hacer el bien a nuestros semejantes, no porque necesitemos ganarnos la salvación sino sólo por amor y gratitud a Dios. Es nuestra respuesta a la gracia divina que inunda nuestros corazones y nos lleva a realizar su voluntad en el mundo.

Es necesario saber que no hay buenas obras sino las ordenadas por Dios, como tampoco hay pecados excepto los prohibidos por Él. Por ello, quien quiera conocer buenas obras y realizarlas, sólo necesita conocer los mandamientos de Dios. Tenemos que aprender a distinguir las buenas obras por los mandamientos divinos, y no por la apariencia, grandeza o cantidad de las obras en sí, ni tampoco por el arbitrio de los hombres y las leyes y costumbres humanas. La primera y suprema buena obra de todas es la fe en Cristo. Para Las obras realizadas fuera del contexto de la fe no pueden ser consideradas como buenas obras, ni siquiera como obras, sino sólo actuar humano “según la carne”. Con la fe, todas las obras se tornan iguales y no hay medidas para ellas. Porque las obras no son gratas por sí mismas, sino por la fe, que es lo único que actúa y vive indistintamente en todas y en cada una de las obras. Toda obra entonces que no nazca de la fe, resulta sólo del orgullo y egoísmo humano.

Conclución

Podemos afirmar que sólo en Occidente nacieron verdaderas culturas de alcance universal. Otras, aun milenarias y de gran importancia (India, China, Babilonia, Egipto), carecían de un toque básico racional, tanto en el campo de las ciencias puras, aplicadas o en el de las artes. La especialización es propia del Occidente, fruto de la cual apareció el funcionario especializado (piedra angular para el orden social), así como la organización política e institucional racionalizada, y el poder más importante de nuestra vida moderna: el Capitalismo. La ambición y el afán por el lucro económico desmedido están asociados al hombre, y debe ser el capitalismo el que haga de freno de ese impulso irracional. En todos los tiempos y lugares se conoció el capitalismo y el empresario capitalista, pero es en occidente donde supone una auténtica organización racional del trabajo formalmente libre, una separación jurídica entre patrimonio familiar e industrial, entre esas dos economías apoyadas en la contabilidad racional.

Por ello, sólo aquí nacería un socialismo racional; los conceptos de burgués y burguesía y como no, el proletariado. Oposición entre grandes empresas y el jornalero libre.
Culturalmente, el problema central es el origen de la burguesía occidental. El capitalismo moderno ha sido posible por los avances científicos, cuyos descubrimientos se pusieron a su disposición, y envuelto por unas reglas formales que componían el Derecho racional, también a su servicio.

Pero la racionalización, peculiar de la civilización occidental no sólo se halla en la economía y en el derecho, si no en multitud de disciplinas o esferas vitales, incluida la contemplación mística. Todas ellas fueron racionalizadas en algún momento, interesándonos saber las características peculiares del racionalismo occidental (en especial el moderno). En su camino, tropezó con obstáculos que hubo de saltar (magia, religión, etc.), y para averiguar su origen es que leoimos de la influencia de la ética racional del protestantismo ascético, buscando las conexiones de las más importantes religiones con la economía y la estructura social en que nacieron.

No podemos afirmar como así lo confirma en el “Frankfurter Allgemeine Zeitung” (FAZ)  el cardenal católico suizo Kurt Koch, que es el actual Presidente del Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos .quien dijo que la Reforma “es pecado” [2]

La Reforma en si, como movimiento espiritual, no fue pecado. Además proporcionaría un importante armazón ideológico a la crítica de las instituciones y de cualquier idea aceptada por razones de autoridad, desde la teología hasta la naturaleza. No resulta extraño que de El se diese la revolución cientifica del siglo XVI, los primeros derechos reconocido como inalienable por los gobernantes o la democracia moderna.

En apenas unos años el protestantismo controlaría media Europa, y estaría llamado a reunir prácticamente a la mitad de los miembros de todas las confesiones cristianas del mundo. Lamentablemente, despues si se fué de las manos, con el movimiento anabptista y la rebelión de los campesinos alemanes a los principes. Pero eso no es culpa de Lutero, ni de Calvino.

Si el Papa hubiese oido la voz de la Reforma, además de haber sido otra la historia, no hubiese llegado la sangre al río. Pero como siempre lo han hecho, los Papas hacen lo que se les da la gana, apelando a su infabilidad y a la autoridad delegada de Pedro (?), algo que es totalmente imposible de demostrar. Es mas, la historia de encarga de demostrarnos que esto es un absurdo, no solo por la moral impía de muchos Papas, sino que hubo muchas páginas oscuras en la historia de los Papas. Y sino, recordemos a los Hugonotes, por ej. “los Hugonotes”. Después de la Reforma aparecieron en Francia muchos calvinistas conocidos como Hugonotes. Ellos fueron masacrados por el “establishment” catolico que los veía como una amenaza. [1]

La Reforma Protestante del s. XVI, no fue un pecado, sino un grito de libertad, el renacer de una Iglesia que estaba prisionera del dogma de un Nerón psesudocristianizado disfrazado de “vicario de Cristus”. Los Papas con sus dogmas habían ahogado la espiritualidad de la Iglesia por la que decían velar. Y el tema de las indulgencias acabó con la paciencia del ex-monje agustiniano Martín Lutero.

Sin duda, la tradición protestante ha marcado un antes y un después en la historia de la humanidad. Esto es porque desde la Reforma del siglo XVI inspirada por Lutero, no sólo cambió la iglesia de la época o un país, sino todo el mundo conocido. La Reforma caló hondo en todos los lugares, dando inicio a una nueva era de la humanidad centrada en la autoconsciencia y el servicio en la vocación personal y comunitaria. No es difícil darse cuenta cómo los países de tradición protestantes son los más prósperos en el mundo.

Nos referimos a Alemania, Suecia, Dinamarca, Suiza, Noruega, Canadá, EE.UU., Australia, Finlandia, etc. Esto se debe a la visión que tienen los luteranos sobre el trabajo, la educación, la consecuencia de fe y la consciencia personal ante Dios.

Por supuesto que los catolicos dicen que todo esto es un mito. Y que no deja de tener su gracia el que «los protestantes» celebren una tradición..

Así que desconfíen de cualquier libro, artículo, película que intente «acercarnos al verdadero Lutero», «destruir mitos acerca de Lutero», «mostrar la auténtica cara del Reformador» y que lleven en su portada las puertas de iglesia del castillo de Wittenberg. No serán más que malos remedos de Melanchton: quizá buenas personas, malos teólogos y pésimos historiadores o novelistas.[3]

Sera todo un mito, como dicen los catolicos?

El mito tiene su origen en en el prefacio que escribió Philipp Melanchthon para el segundo volumen de las obras completas en 1546, ya muerto Lutero. Parece ser que Melanchton fue una buena persona, pero es un mediocre teólogo y un pésimo historiador. Desde luego no se distingue por su ‘exactitud’ a la hora de referir detalles de la vida de Lutero [6]. Melanchton no pudo ser testigo del hecho, porque en 1517 estaba en Maguncia. Se desconocen los motivos de la ‘invención’, quizá se le fue la mano, e interpretó la intención de Lutero de discutir el asunto como una disputa oral, y no lo que probablemente fue: una disputa escrita.

Ante todo esto, solo podemos decir que Dios y la historia nos juzguen a todos si por entregarles nuestra vida a Jesús y abandonar un sistema religioso corrupto como lo ha estado la I.C.R desde la Edad media, somos por eso pecadores. Si Lutero y cia. no clavaron ni un clavo, ni un clavito, finalmente eso lo sabe Dios.Yo solo se que antes era ciego y ahora veo. Mientras tanto,los alemanes se preguntan si Dios tiene sexo

Soli Deo Gloria.

Dios te bendiga

Continúa…

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Notas

[0] http://infocatolica.com/blog/delapsis.php/1110311159-lutero-clavo-un-clavito-pero

[1] https://elteologillo.wordpress.com/2012/06/21/los-hugonotes/

[2] http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/15712/El-papa-no-asistira-al-500-aniversario-de-la

[3] http://infocatolica.com/blog/delapsis.php/1110311159-lutero-clavo-un-clavito-pero

[4] Con motivo del luteromanía de hace unos años se publicó el posible descubrimiento de una anotación del reformador George Rorer en vida de Lutero en el sentido de que habían sido clavadas. Pasado el tiempo no se ha confirmado la autoría. De todas formas no modifica la argumentación de Iserloh, Honselmann y R. G. Villoslada cit en http://infocatolica.com/blog/delapsis.php/1110311159-lutero-clavo-un-clavito-pero#fn_6

[5] http://foro.webislam.com/showthread.php?2595-%C9tica-para-la-nueva-era

¿Está Bien Celebrar Navidad en Diciembre?


¿Está Bien Celebrar Navidad en Diciembre?

Por Paulo Arieu

  • “que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.”(Luc. 2:11)
  • “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (Mat. 1:21)
 

Navidad

Casi todos sabemos que la fecha en que celebramos la Navidad, es decir, en la que recordamos el nacimiento de Jesús a nivel mundial es el día 25 de diciembre de cada año; sin embargo también es una realidad socialmente aceptada que esa fecha definitivamente no fue Su verdadera fecha de nacimiento (Jesús probablemente nació en Marzo o Abril), y, además sabemos que se ha tomado esta fecha porque en el antiguo calendario romano, en esas fechas del mes de diciembre se realizaban unas celebraciones a dioses paganos.

Para algunos lectores asiduos del blog, “La navidad es una falsa, pagana y vana tradición” [1], y fuera de todo contexto histórico, cuestionan la simbología navideña y los adornos de navidad [2] utilizando la biblia, con conceptos que respeto, pero no comparto.

Así que, ¿Qué podemos pensar? Después de todo, ¿Está bien celebrar navidad el 25 de diciembre? ¿Corremos el riesgo de “contaminar” la celebración por sus orígenes? ¿Quiere Dios que recordemos el día que vino al mundo en la persona de Jesús?

Personalmente, no considero a la natividad un mito, tampoco a los magos de oriente los considero un simple recurso literario ilustrativo. Sin embargo, algunos creen que es tan solo un mito.

Frente a los relatos tan conmovedores del Nacimiento podemos decir que estamos ante un grandioso mito, entendido positivamente como lo hacen los antropólogos: el mito como la trasmisión de una verdad tan profunda que solamente el lenguaje mítico, figurado y simbólico es adecuado para expresarla. Es lo que el mito hace. Un mito es verdadero cuando el sentido que quiere transmitir es verdadero e ilumina a toda la comunidad. Visto así el nacimiento de Jesús sería un mito cristiano lleno de verdad.y que es verdad por que sucedió  de verdad. Si no es verdad, Dios sería mentiroso, porque él ha dicho que la Biblia es Su palabra inspirada al mundo. Por lógica, llamar a Dios mentiroso es una blasfemia. Y se corre el riesgo de cometer el pecado imperdonable.

A continuación trataremos de respondernos a estas y otras preguntas a la luz de la Biblia, que es la Palabra de Dios, ¿Interesado en el tema? ¡Pues aquí vamos!

Antecedentes Históricos

Sí hay algo que en extremo me encanta de la Biblia es su total sinceridad. Sí, la Biblia cuenta todas las cosas de una forma verdadera y sin tratar de esconder detalles históricos o sociales que, nosotros como humanos, trataríamos de evitar salieran a la luz; y uno de esos ejemplos está en Romanos 14 y 15:1-6.

Saben, ese contexto histórico es bastante similar a lo que vivimos actualmente con la navidad, sucedía que los romanos paganos ofrecían sacrificios (carne) a los ídolos, que dicho sea de paso, era carne de mucha calidad, quizás la mejor de lo mejor; pero luego esa carne era vendida a precios realmente muy bajos. Toda una GANGA.

¿Pero qué pasaba con los cristianos que compraban y comían de esa carne ofrecida a ídolos? ¿Se “contaminaban” por ello? ¿Eran más o menos santos por comerse ese tipo de carne?

Y se entablaba un debate muy similar al que vivimos hoy por celebrar navidad el 25 de diciembre, pero, al respecto, Pablo es categórico al afirmar:

  •  “Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es.” (Ro. 14:14)

Así que, vemos que el problema no es la “carne” o celebrar el “día de fiesta” en sí, más bien el problema radica en lo que nosotros podemos pensar de ellos. He allí nuestra “debilidad” o “fortaleza”. Menciono a propósito la frase “día de fiesta” porque también el apóstol hace mención acerca de los cristianos que guardan el día de reposo y los que no lo guardan (ver Rom. 14:5).

Por lo que podemos deducir se trata de un principio universal. Además, realmente vemos que el problema es la duda, leamos:

  • “Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.” (Ro. 14:23)

¿Qué Celebramos Entonces?

Nosotros debemos tener claro que NO celebramos una fecha, nosotros celebramos una persona, y esa persona es Jesús. En ese sentido me gusta mucho la forma en que lo explica el amigo Jesús Adrián Romero, que es un excelente canta-autor, a continuación su comentario:

“Como ya es tradición, se acerca la Navidad y los “Cristianos” empiezan a discutir acerca de si debemos celebrar navidad o no.

A. “Que esa no es la fecha en la que nació Jesús”. A veces por cuestiones de agenda, celebramos los cumpleaños de los amigos o seres queridos en una fecha diferente. Eso no significa que la celebración no sirva, seguimos festejando al “Cumpleañero”.

B. “Que la celebración de la navidad, no viene en la Biblia”. Hay muchas cosas que no vienen en la Biblia y aún así las celebramos. Cumpleaños, aniversarios, etc. etc. Además el nacimiento de Jesús si viene en la Biblia, y tú puedes escoger si los celebras o no.

C. “Que es una celebración que tiene su origen en el mundo”. Muchas de las cosas que hacemos tienen su origen en el mundo y no significa que sean malas. Por ejemplo la educación secular que todos recibimos. Matemáticas, ciencia, química, etc. tiene su origen en el mundo y aun así, vamos a la escuela. La educación en los tiempos bíblicos era solo de la Biblia. Muchas de las cosas que surgen en el mundo son buenas. No podemos rechazar las cosas solo porque no tienen el sello de la iglesia.

D. En vez de escondernos en esta fecha y criticar a los que la celebran, es mejor hacer brillas la luz de Jesús a nuestro alrededor, y enseñar acerca de quien se trata la navidad.”

Te diré esto a ti y a todos los que tienen esta inquietud en su corazón: Sí tú dudas acerca de celebrar la navidad en diciembre 25 porque crees que sus orígenes paganos te afectan mucho, mejor no la celebres, porque tu duda te hará sentir mal; pero eso no quiere decir que todo el “mundo cristiano” debe seguir tus convicciones al respecto, porque la Biblia dice:

  • “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,” (Col. 2:16)

 

Mitos Sobre la Navidad

La navidad es una época tan bonita, miles de ciudades adornan sus plazas y calles para recordar el nacimiento del Salvador del mundo, sin embargo han surgido cualquier cantidad de mitos acerca de esta celebración, y, trataré de derribar algunos de ellos en este sencillo artículo; hay muchos más, pero nos concentraremos en los siguientes tres:

1.- Sobre la Fecha de Nacimiento de Jesús

Parece ser que hay muchas personas que de verdad creen que Jesús nació el 25 de diciembre, esto no es verdad. Los estudiosos dicen que hay dos fechas probables del nacimiento de Jesús, que son entre los meses de marzo – abril o entre septiembre – octubre, ninguna de ellas ni siquiera se acerca a diciembre.

  • “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”(Mat. 1:21)

Precisamente por esa razón es que nosotros NO celebramos “una fecha”, nosotros celebramos una persona: Jesús. Ése es el motivo de nuestra alegría. Las personas que celebran “la fecha” sin saber nada del “cumpleañero” en realidad no sé que están celebrando, pues están de fiesta por la razón equivocada.

2.- Ángeles Cantando a Dios

En la escena cuando se encuentran los pastores en la oscura y fría noche en las cercanías de Belén y miles de ángeles irrumpen en el cielo y son vistos cantando a Dios, muchas personas creen que estos ángeles les “cantaban a los pastores”, pero escrito está:

  • “Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:  !Gloria a Dios en las alturas Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”(Luc. 2:13-14)

Así que, como podemos apreciar, en realidad los ángeles cantaban a Dios, no a los pastores y nada más uno de ellos se acerco a explicarles el porque estaban tan alegres.

Por cierto que, en ese momento Dios llevaba como 400 años de no hablarle a nadie en el mundo a través de ningún profeta o sacerdote, y, precisamente los pastores eran la escala más baja económico-social del pueblo, tanto así que sí en un juicio tu único testigo era un “pastor”, entonces debías buscar otro porque su palabra no era tomada como válida.

Pero es a estas personas, sin valor para los demás, que Dios decide mostrarles en primera instancia que había nacido el Salvador del mundo, mostrando que para Él no hay acepción de personas y mostrando que todas las personas son valiosas para Dios, todas.

3.- La Visita de los Magos

La mayoría de las personas creen que llegaron a visitar a Jesús “tres reyes magos”, que no eran “reyes” ni tampoco dice la Biblia que fueran “tres”. En realidad estos hombres eran hombres de ciencia, serían “astrónomos” en nuestro tiempo, recordemos que unos dos mil años atrás muchas cosas que para nosotros son normales para ellos serían mágicas.

Por otra parte, otro mito es pensar que ellos llegaron en cuanto Jesús estaba recién nacido, ¿Recuerdas ese cuadro con ellos y sus regalos al niño Dios? Pues, ellos no pudieron haber llegado con Jesús recién nacido porque venían de Oriente siguiendo a una estrella que los guiaba y primero fueron a preguntar a Herodes acerca del niño.

Es más, después cuando evaden a Herodes regresando por otro camino, Herodes manda a matar a todos los niños menores de dos años que habían nacido precisamente porque esa era la edad más o menos que se le calculaba al niño Jesús.

  • “Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.”(Mat. 2:16)

Y de esa historia nace el famoso y triste día de los “santos inocentes” que hoy en día es aprovechado para gastarle una broma a más de algún amigo desprevenido que “cae por inocente”, que por cierto, está fechada el 28 de diciembre, solamente tres días después del “supuesto” nacimiento de Jesús, ¿Ves como no cuadran las fechas?

Conclusión

  • “y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también la fe de ustedes.” (I Cor. 15:14)

Siempre encontraremos cualquier cantidad de información por ahí que puede no ser correcta, pero cuando tenemos dudas sobre las cosas, podemos poner nuestra confianza en la Biblia, que es la dulce Palabra de Dios

¡Dios te guíe y cuide! Y además, ¡Feliz Navidad!  El maravilloso día que nació Jesús en Belén, se abrieron los cielos ante unos pastorcitos para mostrarles un bello coro de ángeles que cantaban gloria a Dios porque el Salvador del mundo había nacido, Su Hijo nos había sido dado, y su nombre ha sido llamado desde entonces: Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. ¡Que Dios te cuide y guíe siempre! ¡Feliz Navidad querido(a) amigo(a)! ¡A meditar siempre en el cumpleañero y sus grandes hechos!

En esta nueva fiesta de la Navidad, enfoquemos nuestra mente y nuestro corazón en aquél que fue anunciado muchos siglos antes de su nacimiento, para convertirse en el Salvador y Redentor de todos los que le reconocen como tal y le siguen de por vida, aguardando el día en que regresará a buscar a los suyos.

Que en esta Navidad Cristo sea más real que nunca en nuestra vida; que le reconozcamos en una o varias de las cualidades que surgen de la profecía cumplida; y entonces le adoremos en espíritu y en verdad, como Él desea.

Pienso que esta es una buena fecha para que como pueblo evangélico recordemos al que nació en un pesebre, vivió sin pecado y fue destinado por el Padre a morir en una cruz para nuestra salvación.

Espero que muchos que andan sin Cristo y no entienden por que causa él vino a la tierra puedan conocerle en este 2013.

Dios te bendiga

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Notas

[1] http://txemarmesto.blogspot.com.es/2011/12/navidad-falsa-pagana-y-vana-tradicion.html

[2] http://txemarmesto.blogspot.com.es/2011/12/el-significado-de-los-adornos-de.html

Bibliografia consultada

Navidad: un mito cristiano verdadero


Navidad: un mito cristiano verdadero

Por Paulo Arieu

  • “Porque   un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” 
  •  “(…) el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.  Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.  Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios (…) Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia. ”  

Personalmente, no considero a la natividad un mito, tampoco a los magos de oriente los considero un simple recurso literario ilustrativo. Sin embargo, hace pocas semanas, con pompa y circunstancia, el actual papa se mostró nuevamente como teólogo al publicar un libro sobre la Infancia de Jesús. Presenta en él la versión clásica y tradicional que ve en aquellos relatos idílicos una narración histórica. El libro dejó sorprendidos a muchos teólogos, pues, desde hace por lo menos 50 años, existen ciertas corrientes teológicas (protestantes y católicas) que creen que la exegesis bíblica sobre estos textos muestra que no se trata de un relato histórico, sino de alta y refinada teología elaborada por los evangelistas Mateo y Lucas (Marcos y Juan no dicen nada de la infancia de Jesús) para probar que Jesús era realmente el Mesías, el hijo de David y el Hijo de Dios.

Ahora bien, si estos textos solo son relatos teológicos que no tienen nada que ver con la realidad vivida, pues creo que debemos cerrar “la pulpería” y dedicarnos a otra cosa. De mi parte, aunque me consideren ingenuo o inocente o poco académico, escogo el creer que estos relatos tienen un trasfondo histórico. Que los evangelistas los hayan hermoseado a fin de comunicar mejor su mensaje, es posible,no lo niego. Pero si estos relatos no sucedieron de verdad, no tiene sentido nuestra fe cristiana. Seria  tan solo un mito bien bonito, para darle moral y enseñanzas heroicas a los niños, pero a los que vivimos en la época de la cultura científica nada tienen para aportarnos.

La creencia de estas escuelas teológicas del “Jesús histórico” afirman que para este fin, los evangelistas recurrieron a géneros literarios, que parecen historia pero que son en realidad recursos literarios, como, por ejemplo, los Magos de Oriente (que representan a los paganos), los pastores (los más pobres y considerados pecadores por tratar con animales), la Estrella y los ángeles (para mostrar el carácter divino de Jesús), Belén, que no sería una referencia geográfica sino un significado teológico, el lugar de donde vendría el Mesías, diferente de Nazaret, totalmente desconocida, donde probablemente habría nacido Jesús.

Frente a los relatos tan conmovedores del Nacimiento podemos decir que estamos ante un grandioso mito, entendido positivamente como lo hacen los antropólogos: el mito como la trasmisión de una verdad tan profunda que solamente el lenguaje mítico, figurado y simbólico es adecuado para expresarla. Es lo que el mito hace. Un mito es verdadero cuando el sentido que quiere transmitir es verdadero e ilumina a toda la comunidad. Así el Nacimiento de Jesús es un mito cristiano lleno de verdad.y es verdad por que sucedio  de verdad. Si no es verdad, Dios seria mentiroso,porque el ha dicho que la Biblia es Su palabra inspiradsa al mundo. Por lógica, llamar a Dios mentiroso es una blasfemia. Y se corre el riesgo de cometer el pecado imperdonable.

Sin duda, nosotros nos valemos de mitos modernos para mostrar la relevancia de Jesús. De gran significado es un mito antiguo que la Iglesia aprovechó en la liturgia de Navidad para revelar la conmoción cósmica ante el nacimiento de Cristo. En él se dice:

«Cuando la noche iba por la mitad de su curso se hizo un profundo silencio. Entonces, las hojas parlanchinas callaron como muertas. Entonces, el viento que susurraba quedó quieto en el aire. Entonces, el gallo que cantaba se detuvo en medio de su canto. Entonces, las aguas del riachuelo que corrían, se paralizaron. Entonces las ovejas que pastaban se quedaron inmóviles. Entonces, el pastor que levantaba su cayado quedó petrificado. En ese momento todo paró, todo se suspendió, todo hizo silencio: nacía Jesús, el salvador de la humanidad y del universo».

La Navidad quiere comunicarnos que Dios no es esa figura severa y de ojos penetrantes para escrutar nuestras vidas. Aparece como un niño. No juzga, “solo quiere recibir cariño y jugar.”, comenta según su opinión el teólogo Leo Boff.

Pero aunque esto suene muy lindo, lamentablemente sino sea analiza en su contexto, Dios solo es un niño bueno. Asi su gloria se desdibuja, su santidad deja de ser “el misterio tremendo” y su amor solo es la sonrisa de un niño lindo.

Leo Boff comenta que según el, tal vez nadie haya escrito mejor sobre la Navidad que el escritor portugués Fernando Pessoa, que dice:

«Él es el eterno niño, el Dios que faltaba. El es lo divino que ríe y que juega. Es un niño tan humano que es divino».

¿Debemos festejar la Navidad o adorar a Cristo?

Desde comienzos del último mes de cada año, la denominada “cristiandad” se moviliza para organizar múltiples actividades para festejar la Navidad.  Este año proponemos a los lectores hacer un alto y reflexionar por un momento sobre lo que este espíritu festivo tiende a hacernos postergar o inclusive olvidar; y preguntarnos por qué y para qué nació el niño Jesús.

Para ello, nada mejor que acudir a dos informados cronistas por ayuda. En dos relatos que no llegan a sumar las 400 palabras de nuestro rico idioma, los evangelistas Lucas y Mateo describen con gran precisión los hechos excepcionales que rodearon al nacimiento del niño prometido a Israel 700 años antes.  (cf. Luc. 1:26-38;  Mat. 1:18-25; 1:1-17; Luc. 3:23-38)

LOS NOMBRES DEL NIÑO DE BELÉN DESCRIBEN PARA QUÉ NACIÓ JESÚS

Hay una íntima relación entre los nombres dados al niño y los de los dos profetas. Al repasarlos en estos días de inusitada movilización religiosa y del comercio que la acompaña, deberíamos preguntarnos sincera y seriamente si estamos festejando la Navidad o celebrando a Jesucristo. No son la misma cosa, como veremos, para concluir.

El profeta Isaías anuncia que una virgen será madre de Emmanuel que significa  Dios con nosotros . ¿Quiénes son esos “nosotros”? En particular el pueblo de Israel, en general la humanidad. Dios con Israel, Dios con todos los seres humanos en su hábitat. Isaías significa  Dios es salvación . El nacimiento de Emanuel, entonces, significa que Dios es salvación para con Israel y para con todos los seres humanos. Dios no tiene favoritos.

A José se le anuncia que su esposa dará a luz a un niño a quien él deberá llamar Jesús porque  él salvará al pueblo de sus pecados.  El profeta Miqueas ( ¿Quién es como el Señor? ) anuncia el lugar donde ocurriría el nacimiento de Jesús (la davídica Belén). Jesús viene a ser el único como Jehová; el Ungido de Dios, el Hijo que nos viene a mostrar al Padre, el Mesías prometido a Israel para establecer un reino que no tendrá fin.

Hay en el anuncio celestial un cántico también, es el que oyen los pastores en el anfiteatro nocturno iluminado por ángeles de luz entonando con júbilo:

  •  “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”

Notemos que los ángeles son sólo emisarios, mensajeros de Dios; y que, de ninguna manera, deben ser adorados como seres benefactores. Ellos sólo obedecen las órdenes y no reciben el culto a darle sólo al Señor al que sirven. Satanás, el ángel caído por querer ser semejante a Dios y objeto de adoración, es el inspirador de este negocio que está de moda:  la angelolatría , con la que intenta desplazar la adoración a Jesucristo.

La fiesta de Navidad se liga al cristianismo. Lo que se celebra es un Dios-niño, que está llorando entre la vaca y el buey, y que no mete miedo ni juzga a nadie. Es bueno que los cristianos vuelvan a esta figura. Arquetípicamente representa al puer aeternus : el eterno niño que, en el fondo, nunca dejamos de ser, como comente algunas lineas mas atras.

Una de las mejores discípulas de C. G. Jung, Marie-Louise von Franz, analizó en detalle este arquetipo en su libro Puer Aeternus (Paulinas 1992). Posee cierta ambigüedad. Si ponemos el niño detrás de nosotros, desencadena energías regresivas de nostalgia de un mundo que ya pasó y que no fue totalmente superado e integrado. Continuamos siendo infantiles.

Pero si colocamos el niño eterno delante de nosotros entonces suscita en nosotros renovación de vida, inocencia, nuevas posibilidades de acción que corren en dirección al futuro.

La Navidad es siempre oportunidad de volver al cristianismo originario.

a) En primer lugar, existe el mensaje de Jesús: la experiencia de Dios como Padre con características de madre, el amor incondicional, la misericordia y la entrega radical a un sueño: el del Reino de Dios.

b) En segundo lugar, existe el movimiento de Jesús: de aquellos que, sin adherirse a alguna confesión o dogma, se dejan fascinar por su saga generosa y radicalmente humana y lo tienen como una referencia de valor.

c) En tercer lugar, están las teologías sobre Jesús, contenidas ya en los evangelios, escritos 40-50 años después de su ejecución en la cruz. Las comunidades subyacentes a cada uno de los evangelios elaboraron sus interpretaciones sobre la vida de Jesús, su práctica, su conflicto con las autoridades, su experiencia de Dios y sobre el significado de su muerte y resurrección. Sin embargo, cubren su figura con tantas doctrinas que resulta difícil saber quién fue realmente el Jesús histórico que vivió entre nosotros.

En esta nueva fiesta de la Navidad, enfoquemos nuestra mente y nuestro corazón en aquél que fue anunciado muchos siglos antes de su nacimiento, para convertirse en el Salvador y Redentor de todos los que le reconocen como tal y le siguen de por vida, aguardando el día en que regresará a buscar a los suyos.

Que en esta Navidad Cristo sea más real que nunca en nuestra vida; que le reconozcamos en una o varias de las cualidades que surgen de la profecía cumplida; y entonces le adoremos en espíritu y en verdad, como Él desea.

Estos son, pues, los sentimientos que queremos alimentar en esta Navidad en medio de una situación sombría para la Tierra y para la humanidad. Sentimientos de que todavía tenemos futuro y de que podemos salvarnos porque la Estrella es magnánima y el puer es eterno y porque él se encarnó en este mundo y no permitirá que se hunda totalmente. En él se manifestó la humanidad y la jovialidad del Dios de todos los pueblos. Todo lo demás es vanidad.

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Bibliografia