Weber nunca quiso hacer lo que unos le han cargado, ni contestar a las preguntas que otros le han requerido.


Capitalismo sin ética

Weber nunca quiso hacer lo que unos le han cargado, ni contestar a las preguntas que otros le han requerido.

AUTOR Emilio Monjo 28 DE DICIEMBRE DE 2014

El ensayo que Max [imilian] Weber (1864-1920) publicó en 1905, La ética protestante y el espíritu del capitalismo (luego editado en la trilogía de ensayos sobre Sociología de la Religión, 1920), se convirtió en un referente de discusión, también de confusión. Hoy se usa igual.

¿Quién no ha escuchado que la ética protestante, calvinista para más claridad, ha producido el capitalismo? Esto se ha convertido en ficha de referencia en muchas discusiones. Incluso alguno del campo evangélico puede presumir, no se sabe nada de su ética propia, que “nosotros”, con un comportamiento ejemplar en el trabajo hemos creado ese modelo social tan bueno que es el que ahora pervive en Europa, en una parte, no la de influencia católica.

Cuando han proliferado tantas argumentaciones sobre la influencia del protestantismo en un modelo económico, con tantas preguntas y respuestas que incluyen “la tesis de Weber”, y luego se lee el texto propiamente, se siente una especie de desagrado por no encontrar esas cosas “tan claras y evidentes” en el texto. Y es que Weber nunca quiso hacer lo que unos le han cargado, ni contestar a las preguntas que otros le han requerido.

Uno de los aspectos más confusos es el uso de Lutero. Se dice con frecuencia que Lutero, con su idea de beruf (vocación, profesión) es el causante de esta teoría económica que dará a luz el modelo capitalista, con su correlato de sociedad eficiente y moral. Sin mucho tino en nuestras biografías de Lutero se le ha incorporado este aspecto para resaltar los logros de su reforma. Con esto se olvida algo que es esencial para comprender la acción de Lutero, que él se veía en el final de la Historia, en el último combate contra el Anticristo, con lo que una idea de progreso económico o acción para el futuro carecía de sentido.

Weber, por otro lado, no entendía que el concepto reformado de trabajo religioso fuese algo de la propia Biblia; para él tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento contienen solo enseñanzas negativas sobre el trabajo, lo que entraría en el “tradicionalismo” económico. El A. T. ofrece el modelo “que cada uno se mantenga junto a su sustento y deje a los que no tienen Dios afanarse por las ganancias”; Cristo no aporta cambios, “pan de cada día… mamón (riquezas) o Dios… excluyó de la moderna idea de profesión toda posible referencia directa a su persona”. Pablo, la época apostólica, tampoco salen bien parados, si acaso verán el trabajo desde la indiferencia o la pasividad. Siguiendo una interpretación muy aceptada, dice Weber que “en virtud de las expectativas escatológicas de las que estaban imbuidas aquellas primeras generaciones de cristianos… puesto que todo el mundo espera la venida del Señor, que cada uno permanezca en la ocupación mundana en la que ha encontrado el `llamado´ de Dios… que trabaje para que no sea un lastre para otros; de todos modos, falta poco tiempo”.

Según Weber, Lutero, que creía en la autoridad de la Biblia, no habría salido de ella, por tanto, no estaría en condiciones de proponer el moderno estilo económico que forma el espíritu del capitalismo. “De esta manera, de ningún modo Lutero llegó a relacionar sobre bases nuevas o sobre cuestiones esenciales en absoluto, al trabajo profesional con principios religiosos”. Lo que hace Lutero es dinamizar la evolución del pensamiento cristiano por medio de su traducción, pues beruf contiene aspectos más amplios que la vocación o el llamamiento en el texto bíblico. Esa traducción ayudaría a componer el concepto religioso de profesión. Ésa sería su aportación; aportación que ni siquiera sus seguidores usaron.

Weber, por lo tanto, no está afirmando que los protestantes interpretaron “mejor” la Biblia, y que por eso produjeron un modelo social y económico determinado. Lo que dice precisamente es que quien la interprete como ella misma pone, no podrá apoyar ese modelo. Se trata, pues, de la “experiencia” de unos grupos religiosos que tienen unas creencias (en este caso un sector protestante), y en su manera de vivir aquí en la tierra, la manera de “vivirse”, le colocan unos principios peculiares al capitalismo, le incorporan una ética particular, eso es el “espíritu” cuya naturaleza quiere descubrir y aplicar. Es sociología, no exégesis bíblica. [Creo que una adecuada interpretación del texto bíblico sí da para asegurar un modelo social y económico, pero eso es otra cuestión.]

“De modo que, por lo que hemos podido ver hasta ahora, la idea aislada de la ´profesión´ en el sentido luterano… posee una incidencia en todo caso sólo dudosa sobre aquello que nosotros estamos buscando”. [Desde luego, “lo que nosotros estamos buscando”, lo que Weber está investigando, no tiene nada que ver con lo que tantos otros han buscado en su ensayo.]

“La Reforma no sería imaginable sin el desarrollo religioso completamente personal de Lutero. Pero si bien la Reforma estuvo constantemente determinada por su personalidad, aun así, sin el calvinismo, su obra no hubiera perdurado en forma visible… No obstante, el aborrecimiento del calvinismo, compartido por católicos y luteranos por igual, se fundamenta más que nada en la peculiaridad ética del calvinismo. [Anoten, anoten.] Basta un vistazo superficial sobre el calvinismo para ver que entre la vida religiosa y la actividad mundana existe una relación completamente diferente a la existente tanto dentro del catolicismo como del luteranismo”.

Avisamos sobre otro malentendido con Weber, su supuesto desconocimiento de los personajes que toma como ejemplo, que no serían “calvinistas” en un buen sentido. Aunque usa un texto de B. Franklin, y lo contrapone a otros postulados de “capitalistas” sin el espíritu de la reforma (los Fugger), sabe que Franklin “profesaba un deísmo desteñido”, sin embargo había escuchado de su padre, un calvinista estricto, lo de Proverbios, “¿Has visto hombre solícito en su trabajo?…”, y eso es lo que había producido su manera de pensar en el trabajo.

Weber conoce que en sus días “las personalidades imbuidas del `espíritu capitalista´ suelen ser al menos indiferentes en lo religioso, cuando no directamente anticristianos”, es, pues, un capitalismo [hoy es el que tenemos] sin el espíritu que le proporciona un valor peculiar, el que constituye su ética social, lo que corresponde al deber profesional. Nuestro autor está procurando ver un modelo de actuación para afirmar su tesis de que no es la economía la que produce las ideas sociales, como era proposición del marxismo, sino que éstas influyen también en el ámbito económico. “Hizo falta incluir una afinidad de constelaciones históricas… que no obedecen a una ´ley económica´, sino que resultan imposibles encuadrar en ninguna clase de criterio económico… Pero por otro lado, tampoco se defenderá aquí una tesis dogmática, tan torpe como la que afirma que el `espíritu capitalista´ (siempre en el sentido provisorio en el que aquí se emplea el término) pudo surgir solamente como una consecuencia de ciertas influencias de la Reforma o, más aun, que el capitalismo como sistema económico fue un producto de la Reforma [ya hubo importantes aspectos de la actividad capitalista con anterioridad]… Lo que ha de determinarse es tan sólo si hubo influencias religiosas que participaron en las caracterización cualitativa y en la expansión cuantitativa por el planeta de aquel `espíritu´; en caso afirmativo, hasta qué punto lo hicieron, y cuáles aspectos concretos de una cultura que se afirma sobre bases capitalistas provienen de esas influencias.”

Se está indagando, pues, en el modelo de capitalismo moderno, ético, no de ese que no le importa la moral o religión de sus trabajadores, el que hoy tenemos. Se trata de ver que “el espíritu de una conducción metódica de la vida debe ser derivado de la ascesis en su reformulación protestante.”

Termino este acercamiento a un tema recurrente, muy confuso, del que si nos hemos librado de algunas malas posturas, pues habremos caminado un poco en el buen sendero, y así tendremos mejor perspectiva para seguir. Una notas del profesor José Luis Villacañas (autoridad en Weber). “Esta conexión entre ascesis reformada y conducción racional de la vida era decisiva. La clave, que estudió [Weber] en muchas otras partes, residía en que la ascesis clásica católica, por mucho que fuera metódica en diversos aspectos, y desde este punto de vista pareciera racionalizar la conducta, en el fondo no se proyectaba sobre la vida cotidiana en su totalidad, ni la racionalizaba por entero, ni era una oferta a los seres humanos comunes, ni en el fondo era una ascesis activa intra-mundana. Weber mostró esta diferencia respecto a los jesuitas, que son la última manifestación de la ascesis clásica católica al servicio de la formación de virtuosi y de las opera supererogationis de los consilia evangelica. Como tal no tenía una relación interna con la problemática de la salvación. La ascética católica era sobre todo un alejamiento del pecado, un muro de contención del cuerpo, una compensación ejemplar del mal incuso en grado cero de tentación, pero no un camino positivo vinculado a la salvación. El asceta jesuita mostraba su capacidad de obediencia, su plena disponibilidad respecto al director espiritual, su dejarse usar por la instancia pertinente al servicio de la gloria de Dios. Pero nada más. Frente a esos ascetas, la conducción racional de la vida cotidiana completa, aplicada a todos los aspectos de la existencia, al servicio esencial de una intervención en el mundo vinculada a la urgencia escatológica personal, que de otro modo no tendría lugar, y hasta el punto de que sin ella se dejaría sin dar respuesta al problema de la salvación, esa ascesis ofertada a todos los hombres comunes, solo se logró con el ethos reformado. En suma, sólo él proponía un ethos racional. La conducción metódica plena de la vida activa sólo fue un objetivo de la reformulación protestante de la ascesis medieval.”[Conferencia en unos de nuestros congresos sobre Reforma Protestante Española, titulada “¿Tenía razón Weber? El problema del capitalismo occidental”. El Próximo, d. v., a final de octubre lo dedicaremos a la persona y circunstancias de Luis de Usoz y Río, en el 150 aniversario de su muerte.]

Seguimos haciendo política protestante.

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Max WEBER. La ética protestante y el espíritu del capitalismo.


Max WEBER. La ética protestante y el espíritu del capitalismo.

CONFESION Y ESTRUCTURA SOCIAL[6]

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Al disponernos a examinar las estadísticas profesionales de países en los que existen credos religiosos, sobresale con mucha frecuencia[7] un fenómeno, motivo de vivas controversias en la prensa y la literatura católicas, así como en congresos de católicos alemanes:[8] es la índole por excelencia protestante que se distingue en las propiedades y empresas capitalistas y, también, en las esferas superiores de las clases trabajadoras, sobre todo del alto personal de las empresas modernas, con más experiencia técnica o comercial.[9]

Dicho fenómeno se refleja en cifras de las estadísticas confesionales, allí donde las diferencias de confesión coinciden con las de nacionalidad y, por consiguiente, con el distinto nivel de desarrollo cultural (de la misma manera que en la Alemania oriental acontecía con alemanes y polacos), como, por lo regular, allí donde el progreso capitalista en el periodo de su mayor apogeo tuvo poder para organizar la población en clases sociales y profesionales, a medida que las requerían. Y, ¿cuál puede ser el motivo de esta intervención algo más considerable, de este porcentaje superior de acuerdo a la totalidad de la población, con el que los protestantes toman parte en la posesión de capital [10] y en la dirección, así como también en los puestos más encumbrados en el trabajo de las empresas de mayor categoría tanto en la industria como en el comercio?[11] Ello se debe, en parte, a motivos históricos,[12] cuyas raíces se encuentran en el remoto pasado y en los cuales su apego a un determinado credo religioso no aparece como causa de fenómenos económicos, antes como el resultado de ellos. El ejercicio de esas funciones da por admitido la posesión de capital o la educación ciertamente costosa, así como ambas a un tiempo, con bastante frecuencia. En la actualidad, se presenta enlazada a la posesión de la riqueza hereditaria o, por lo menos, a una situación más o menos confortable. Justamente, muchos de los habitantes de una gran parte de las tierras más ricas del Reich, a las que la naturaleza ha favorecido de preferencia, amén de su privilegiada posición geográfica, tan determinante para la actividad comercial, y cuyo desenvolvimiento fue el mejor logrado en el orden económico, de manera especial en la mayoría de las más ricas poblaciones, se habían convertido al protestantismo en el siglo XVI, pudiendo asegurarse, aún en la actualidad, los benéficos resultados de esa conversión, para los protestantes, en la lucha económica por la vida, bien que, ante este hecho singular, se presenta esta disyuntiva histórica: ¿por qué en dichas tierras, las más adelantadas económicamente, existía allí, precisamente, tan singular tendencia para una revolución eclesiástica? Posiblemente alguien creerá que la respuesta es fácil, mas no es así. Evidentemente, la ruptura con el tradicionalismo económico da la impresión de ser el excepcional momento propicio para que en el espíritu surja la duda ante la tradición religiosa y decida enfrentarse a las autoridades impuestas por la tradición. Aquí es conveniente tener presente un hecho tal vez olvidado: la supresión del dominio eclesiástico sobre la vida no era el espíritu de la Reforma, antes bien el anhelo de cambiar la forma de aquel poder por otra distinta. Es más, sustituir un poder demasiado suave, casi imperceptible en la práctica y, en efecto, próximo a lo puramente clásico, por otro que debería intervenir con mucha más intensidad en todos los ámbitos de la vida pública y privada, estipulando una regulación onerosa y con meticulosidad en la conducta personal.

Hoy en día hay pueblos que, no obstante su cariz económico totalmente moderno, toleran el dominio del clero católico —“que castiga al hereje, si bien es benévolo con el pecador”, lo cual se hizo aún más evidente en aquel entonces que ahora—, como lo toleraron las naciones en extremo ricas, en constante auge económico, significados en las postrimerías del siglo XV. Por el contrario, entre nosotros no cabe imaginar una forma más intolerable de dominio eclesiástico sobre la vida individual, como habría de serlo el calvinismo, en el siglo XVI, tanto en Ginebra como en Escocia y en gran parte de los Países Bajos antes de terminar aquél y en el curso del siguiente, y también en la Nueva Inglaterra y aun en la propia Inglaterra durante parte del siglo XVII, de igual manera como lo vivieron en el amplio territorio del antiguo patriciado de aquella época en Ginebra, Ho landa e Inglaterra. No se trata de que aquellos reformadores —originarios de las naciones con más avance económico— encontraran precisamente condenable el abuso del poder eclesiástico-religioso, sino justo lo contrario. ¿Cuál será, pues, la razón de que precisamente estas naciones que gozaban de tanto auge económico, incluyendo en cada una la incipiente clase media burguesa, fueran las que, además de aceptar esa tiranía puritana hasta entonces ignorada, tomaran en su defensa un heroísmo del cual la burguesía no había antes dado indicios y tampoco los ha dado después, salvo en muy raras ocasiones: the last of our heroism, como Carlyle ha dicho con justa razón?

De manera clara podemos observar, no obstante lo dicho, que así como es comprensible el mayor concurso de los protestantes en la posesión del capital y en la dirección de la moderna economía, como evidente resultado de la mejor situación económica que han sabido sostener al correr del tiempo, es posible seña lar otra índole de acontecimientos en los cuales se revela, patentemente, sin duda, una inversión de este nexo causal. Entre otros ejemplos, para sólo citar el más destacado, recordemos la notoria diferencia que se deja ver en la clase de enseñanza que lo hijos de padres católicos reciben de éstos, comparándola con la de los protestantes, fenómeno que por igual se manifiesta en Baden o Baviera que en Hungría, por ejemplo. Es comprensible — tomando en cuenta la economía insinuada— que el monto de católicos entre discípulos y bachilleres de los centros de enseñanza superior no corresponde a su proporción demográfica.[13]

Pero es el caso que entre los bachilleres católicos ocurre, también, que el porcentaje de los que asisten a los modernos plan teles de enseñanza, dedicados primordialmente a la base del estudio técnico y de las profesiones en el campo industrial y mercantil, en general, que viene a ser de manera específica una profesión propia de burgueses (como en los conocidos Realgymnasien y Realschule, escuelas superiores civiles, etcétera), es evidentemente inferior al de los protestantes,[14] pues los católicos tienen preferencia por aquella enseñanza de carácter humanista que imparten las escuelas que se basan en la formación formal. Veamos, ahora: la explicación de este fenómeno no es similar a la del anterior; debe considerarse la causa en un sentido inverso para aclarar por él (aunque no únicamente por él) la participación de menor número de católicos en la vida capitalista. Pero aún es más sorprendente otra observación que viene en auxilio, indudablemente, para encontrar la razón por la cual los católicos toman parte en menor proporción en las esferas instruidas del elenco trabajador de la industria modernista. Es bien sabido que las fábricas alimentan las filas de sus trabajadores mejor adiestra dos, con operarios extraídos de los pequeños talleres de los cuales proceden y en los que se han forjado profesionalmente, alejándose de éstos cuando se sienten con suficiente capacidad. Más ello acontece con mayor frecuencia entre los protestantes que entre los católicos, ya que éstos demuestran una dedicación más tenaz a persistir en el oficio, llegando a merecer la maestría, en tanto que los otros, en mayor número, eligen el trabajo en las fábricas y escalan los cargos altos del proletariado entendido y de la burocracia de la industria.[15]

Estos casos demuestran que el adiestramiento de una habilidad personal, dirigida bajo el influjo de un ambiente religioso, tanto patriótico como familiar, ha determinado la elección profesional y, consecuentemente, todo el destino de una vida, y en ella ha consistido, pues, la relación causal.

En el moderno capitalismo alemán, esa menor intervención de los católicos se nos presenta tanto más sorpresiva por cuanto que demuestra que está en contradicción con una experiencia común en el curso del tiempo,[16] esto es: que las minorías nacionales o religiosas puestas en calidad de “oprimidas” frente a otros grupos calificados como “opresores”, debido a que, por propia voluntad o irremediablemente se ven excluidos de los puestos influyentes en la política, emprenden por costumbre la actividad industrial, que favorece a sus miembros mejor capacitados a convertir en realidad un deseo en cuyo logro no puede ayudar el Estado teniéndolos a su servicio. Eso quedó palpablemente demostrado con los polacos, tanto en Rusia como en la Prusia oriental, donde impusieron los adelantos económicos, incapaces de implantarlos en la Galitzia, bajo su dominación, lo cual había ocurrido anteriormente en Francia con los hugonotes, en tiempos de Luis XIV, así como en Inglaterra con los conformistas y los cuáqueros, y —last not least— desde hace dos mil años, con los judíos. Por el contrario, no encontramos un fenómeno similar, perceptible, al menos, por sus peculiares características, entre los católicos alemanes acerca de los cuales no podemos decir que mostraron, tampoco, un especial avance económico a diferencia de los protestantes en periodos remotos en los que en Inglaterra o en Holanda eran perseguidos o sólo soportados. Es más pronto que los protestantes (en especial en una que otra de sus confesiones, como veremos más adelante), tanto en calidad de oprimidos u opresores, como en mayoría o minoría, han revelado siempre una singular inclinación hacia el racionalismo económico, inclinación que no se manifestaba entonces, como tampoco ahora, entre los católicos en ninguna de las circunstancias en que puedan hallarse.[17] La causa de tan disímil conducta habremos de buscarla no sólo en una cierta situación histórico-política de cada confesión[18], sino en una determinada y personal característica permanente.

Antes que nada habría que dilucidar la problemática, investigando cuáles son o fueron los elementos de las características confesionales que actuaron o actúan, en parte, en la dirección de referencia. Podríamos intentar la explicación de la antítesis, desde un punto de vista superficial y moderno, afirmando que el mayor “distanciamiento del mundo” católico, el cariz ascético peculiar de sus más altos ideales, tiene que ejercer su influjo en el espíritu de sus fieles con respecto a un despego ante los bienes terrenales. En tal explicación podría hallarse la coincidencia con el popular esquema que sirve en la actualidad para juzgar las dos confesiones.

En cuanto a los protestantes, éstos se valen de dicha concepción para censurar el idealismo ascético, real o supuesto, de la vida del católico, a lo cual éste responde reprobándole el espíritu materialista, que podría tomarse como resultado de la campaña de instrucción laica de toda la compilación vital llevada a término por el mundo protestante. Nos valemos de la fórmula lograda por un escritor moderno cuya intención fue dar, precisamente, la explicación acerca de la conducta observada, opuestamente, en la vida industrial de ambas confesiones: “El católico..,siendo el más tranquilo, el menos dotado de afán adquisitivo, tiene preferencia por una vida bien asegurada aunque los ingresos en ella sean de menos cuantía que los que pudiera redituarle una vida de incesantes peligros y exaltaciones tras los honores y las riquezas adquiridos eventualmente. Si analizamos el refrán que reza: comer bien y dormir tranquilo, vemos que el protestante es quien se decide por lo primero, en tanto que al católico le gusta más dormir tranquilo”.[19] Con eso de “comer bien”, podemos, de hecho, hablar acertadamente, siquiera en parte, de la motivación principal de las zonas más diferentes en cuanto a la religión del actual protestante alemán, exclusivamente de éste. Lo que ocurría en los tiempos idos era del todo distinto: los puritanos ingleses, holandeses y americanos se caracterizaban, sin duda, por un sentimiento de amor al mundo opuesto totalmente. Este era, con exactitud, uno de los rasgos más peculiares y de mayor importancia. Además, hemos de tomar en cuenta que en el protestantismo francés permaneció por largo tiempo (y, en cierto modo, aún permanece) el sello que se dio a las iglesias calvinistas, de manera general, y, sobre todo, a las “bajo la cruz”, en la época de las luchas por la religión; sin embargo —podríamos preguntarnos si no es por eso mismo—, considerando lo poco permitido por la persecución, fue y es uno de los puntos de apoyo más consistentes de la evolución económica y capitalista francesa. Si se ha dado en llamar algo así como “alejamiento del mundo” a dicha sobriedad y al severo predominio de los intereses de la religión en la conducta práctica, los calvinistas franceses están, siquiera, tan alejados del mundo como los católicos alemanes del norte, cuyo espíritu católico es más hondo y sincero que en ningún otro pueblo del orbe. Y ambos se distinguen de los bandos religiosos dominantes en sus respectivos países: el de los franceses católicos amantes del buen vivir en las esferas más bajas y de un modo directo anticlerical en las de arriba, y el de los protestantes alemanes, que se hallan dominados en las esferas superiores por la terrenal ambición de lucro, en tanto que, por la religión no sienten ningún interés.[20] Es uno de los hechos que más claramente evidencian que con la vaguedad de tales ideas del supuesto distanciamiento del mundo de los católicos y algo más por el estilo, no se llega a ninguna parte, pues, con tanta vaguedad hay suposiciones que pueden tener aún validez en la actualidad y, en parte, nunca la tuvieron en lo pasado. Por cuya razón, si se pretendiera recurrir a ellas, habría que dar cabida a otra serie de conjeturas que vienen en mente de inmediato e, inclusive, habría motivo para pensar en que toda esa contradicción sin esclarecer entre alejamiento del mundo, sobriedad y espíritu religioso, por una parte, y la colaboración en la actividad capitalista, por otra, no debería convertirse más bien en un estrecho lazo.

En efecto, lo primero que causa extrañeza —para dar principio a la enumeración de alguno que otro elemento puramente externo— es la gran cantidad de representantes de las más auténticas y profundas formas del cristianismo, surgidas realmente de los grupos mercantiles. De manera particular el pietismo debe re conocer este origen en gran parte de sus adeptos de observancia más rigurosa. Seria fácil imaginar que el “mammonismo” actúa como agente, para producir la revulsión en ciertas naturalezas internas y algo impropias para la profesión mercantil; y, con certeza, se originó de manera subjetiva tanto en Francisco de Asís como en los pietistas con el carácter de “advenimiento de la conversión”. Asimismo, cabe entender el fenómeno no tan asiduo y raro —hasta el caso de Cecil Rhodes— de que las casas parroquiales, en su mayoría, se hayan convertido en el núcleo creador de empresas capitalistas de altos vuelos, lo cual bien pudiera interpretarse como una consecuencia en la actitud ascética de la juventud. Mas, este juicio es inexacto cuando, simultáneamente, surge en una persona o colectividad la “virtud” capitalista del sentido del negocio y una forma intensa de religiosidad, que inunda y regula todos los actos de la vida. Claro está que esto no ocurre sólo en casos aislados, sino que viene a constituir, precisamente, un signo peculiar de grupos, en su totalidad, de las más importantes sectas y templos del protestantismo, especialmente en el calvinismo, en cualquiera de los lugares donde haya surgido.[21] En los tiempos en que ocurrió la expansión de la Reforma, ni el calvinismo ni ninguna de las demás confesiones religiosas se vinculó a una determinada clase social; sin embargo, es característico, y podríamos decir que un tanto “típico”, que en las iglesias hugonotes, de Francia, por ejemplo, la mayor parte de sus prosélitos estaba formada por monjes e industriales (comerciantes, artesanos), especialmente en el período de la persecución.[22] Ya los españoles estaban conscientes de que “la herejía” (aplicada al calvinismo) “era benéfica al espíritu comercial”, teoría que sostuvo enteramente sir W. Petty en su alegato acerca de las razones del crecimiento capitalista en los Países Bajos. Concedemos la razón a Gothein [23] al calificar a la Diáspora calvinista en su calidad de “vivero de la economía capitalista”.[24] Es posible atribuir en esto, como elemento decisivo, la superioridad de la cultura francesa y holandesa en el terreno de la economía, de la cual nació precisa mente, esa Diáspora, así como el poderoso influjo del destierro y la violencia en la ruptura de las relaciones tradicionales.[25] No obstante, de igual manera acontecía en Francia, en pleno siglo XVII, según lo demuestran las luchas de Colbert. También Austria —aparte de otros países— trajo consigo algunas veces directamente fabricantes protestantes. Pero, no se puede decir que todas las sectas protestantes hayan actuado con el mismo ímpetu en esa dirección. Por lo que respecta al calvinismo, probable mente su actuación en Alemania tenía la misma significación; por excelencia provechosa debió ser la confesión “reformada”,[26] para la expansión del espíritu capitalista, si entablamos una comparación con otras confesiones, ya sea en Wuppertal o en otros lugares, claro está que un tanto más que el luteranismo como lo demuestra la confrontación general y en sus pormenores, particularmente en Wuppertal, [27] lo cual ha sido corroborado por Buckle, en Escocia y, en especial, por Keats entre los poetas ingleses.[28]

Hay algo más digno de mencionarse: el nexo evidente entre la detallada norma religiosa de la vida y el desenvolvimiento más agudo del espíritu comercial, muy particularmente en la mayor parte de las sectas en las cuales el llamado “aleja miento del mundo” les es tan propio como la abundancia; y aquí debemos mencionar, muy particularmente, a los cuáqueros y menonitas. Y así como aquéllos jugaron su papel en Inglaterra y Norteamérica, fueran los menonitas quienes lo representaron en Alemania y los Países Bajos, siendo un caso insólito que en la Prusia oriental el propio Federico Guillermo 1 los considerase como factores imprescindibles del avance de la industria, no obstante haberse negado, rotundamente, al servicio militar. Este hecho es uno más que apoya la afirmación y, obviamente, uno de los más peculiares, dada la naturaleza de aquel monarca. Es bien sabido, también, que entre los pietistas estaba en vigor la unión de la piedad más vehemente con el cultivo del sentido y el triunfo del comercio.[29] Puede ser suficiente evocar el estado de Renania, o a Calw, entre otros muchos ejemplos, pues no es necesario recurrir a otros sólo eventuales. Con lo dicho queda, sin duda, demostrado el espíritu de “laboriosidad”, de “avance”, según como se quiera decir, y no puede confundirse con el habitual significado de “amor al mundo”, o de ilustrado, ni con otro cualquiera. El protestantismo de Lutero, Calvino, Knox y Voët, en sus inicios, casi nada tenía en común con lo que ahora se conoce por “progreso”. Indudablemente, era contrario a muchos aspectos de la sociedad moderna, a los cuales les sería difícil renunciar a ellos en la actualidad, por más leal que sean a su credo. Además, si pretendemos hallar un nexo entre ciertas manifestaciones del protestantismo y de la cultura capitalista moderna, no será en el “amor al mundo” (supuestamente imaginado) en mayor o menor grado materialista (diríamos opuesto al ascetismo), sino, con más exactitud, en sus características netamente religiosas. Montesquieu, en Espirit des lois (libro XX capítulo VII) dice que los ingleses son quienes “más han contribuido, entre la totalidad de los pueblos del mundo, con tres elementos de suma importancia: la piedad, el comercio y la libertad”. ¿Hay coincidencia real entre su superioridad en el orden industrial —así como en su inclinación a la libertad— con aquel espíritu piadoso que Montesquieu les atribuye?

Si nos proponemos dilucidar la cuestión en dichos términos, habremos de tropezar de inmediato con otras muchas respuestas tan intuidas confusamente como importantes. El objetivo nuestro debe ser, ahora, concretar lo intuido confusamente a fin de que podamos aclararlo hasta lo máximo y que nos pueda ayudar ante la inagotable dificultad de cualquier problemática histórica.

Para el logro se requiere, antes que nada, dejar a un lado las vagas suposiciones de las que nos hemos valido hasta aquí, y hacer lo posible por introducirnos en lo más característico de aquellos magnificentes ideales de religión en los que el cristianismo se ha fundamentado históricamente.

Sin embargo, se requieren aún, previamente, algunas consideraciones: antes que nada, acerca del distintivo propio del objeto en cuya explicación estamos interesados; luego, acerca del sentido que podamos hallar en la posible explicación, sin que nuestras investigaciones se salgan del círculo que las ciñe.

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6 Estudio publicado en el “Archiv fur Sozialwissenschajt und Sozialpolitik” (“Archivo de ciencia social y política social”), (J.C.B. Mohr Tubingen), vols, XX y XXI, 1904—1905. Entre lo mucho que se ha escrito en relación al mismo, me ajustaré a consignar las críticas mejor argumentadas: F. Rachfahl, Kaivi nismus und Kapitalismus (Calvinismo y Capitalismo) en la “Internationale Wochenschrift fur Wjssenschaft Kunst und Technik” (Internacional de ciencia, arte y técnica), 1909, núms. 39-43. Al respecto, puede verse mi contracrítica concerniente al “espíritu del capitalismo’ en el Archiv cit., vol. XXX, 1910, y la respuesta de Rachfahl, loc. cit. (Nochmals Kalvznismus und Kapitalismus (Todavía calvinismo y capitalismo)), 1910, núms., 22-25, así como mi conclusión
última, en el Archiv, vol. XXI. (Sospecho que Brentano, al formular su crítica a la que habré de referirme más adelante, no tenía cono cimiento de éstos últimos juicios míos, pues no alude a ellos.) En cuanto a Rachfahl, de preclara sabiduría, a quien tengo en alta estima, cuando rodea el problema deja al descubierto su escaso dominio en la materia, razón por la que no me ha sido posible extraer nada de la controversia entre nosotros, por lo infecunda,
sujetándome a proporcionar alguna que otra cita suplementaria de mi contracrítica y, a interlinear algún fragmento o nota a fin de no dar pie a un equívoco en lo futuro. Conviene examinar la obra Der Bourgeois (El burgués) de Sombart, al que me referiré en próximas notas. Por último, recomiendo el apéndice II del discurso de Lujo Brentano, pronunciado ante la Academia muniquesa de Ciencias en torno a “los orígenes del moderno capitalismo” (dado a conocer además en Munich, 1916, con algunos apéndices añadidos), crítica que también tomaré en cuenta oportunamente. Si ello despierta en alguien su interés, será fácil compulsar que no he omitido, desfigurado ni atemperado ninguna de mis aseveraciones consideradas fundamentales a medida que escribía mi artículo, así como ni mucho menos tampoco le he agregado nada que fuera a distorsionar el sentido del primer trabajo en lo que a doctrina refiere. Ciertamente, no existía motivo para ello, y si alguien llegare a ponerlo en duda no tiene más que profundizar en el libro. Las contradicciones en que han incurrido lo dos últimos maestros citados, lejos de ser para conmigo lo han hecho entre ellos. Brentano se enfrenta a Sombart en la obra de éste Die Juden und das Wirtschaftsleben (Los judíos y la vida económica) la juzgo, de manera objetiva, coincidente en base a muchos puntos, si bien por lo general injusta, dejando a un lado la falta de visión por parte de Brentano, en cuanto a lo contundente en la cuestión de los judíos, a lo cual en nuestra intención primera no le dimos cabida. (Luego podrá verse.)
En cuanto al plano de la ‘leología, cabe señalar insinuaciones de importancia en torno a nuestro trabajo; digamos que en principio, exceptuando divergencias de pormenores, nuestras aseveraciones han recibido cordial y objetiva mente, buena aceptación. Nos sentimos por ello satisfechos, con cuanta más razón porque no habría podido sorprenderme animadversión hacia la manera que debimos tratar los temas. Aquello que para un teólogo adicto a una religión es de valor en ella, no había de ser lo contundente en nosotros. Sencilla mente, hemos destacado desde el ángulo religioso, las perspectivas superficiales y descomedidas de la vida de las religiones, siempre en su apariencia real que con frecuencia debido a su mismo aspecto exterior y bruteza, han sido los de más grande ascendiente en el orden externo. Nos remitimos en particular de una sola vez (a cambio de la usual cita en cada determinada ocasión) a una obra que, dejando aparte el valor inherente de su contexto, viene a completar y reafirmar a la vez la solución hallada a nuestro problema. Se trata de Die Soziallehren der christlichen Kirchen und Gruppen (Las doctrinas sociales de las Iglesias y grupos cristianos), 1912, cuyo autor, E. Troeitsch, presenta la historia universal de la ética del cristianismo, de acuerdo con su propio y superior criterio. Ahora bien, E. Troeltsch se interesa especialmente por la doctrina, en tanto que las consecuencias prácticas de la piedad constituyen mi objetivo por encima de todo.

7 La discrepancia en otros casos no siempre tiene su explicación, pero, por lo regular, obedece al simple hecho de que el credo religioso del factor obrero de tal o cual industria esté sujeto, en primer lugar al que predomina en el país del cual procede, o en el que sean incorporados dichos trabajadores. Es frecuente que este hecho desfigure, por de pronto la imagen que presentan las estadísticas al respecto. Tenemos como ejemplo el caso de Renania. Por otro lado, es obvio que los antecedentes no resulten definitivos si no se pormenorizan las profesiones con sus especialidades; de lo contrario se corre el riesgo de que determinados empresarios de gran envergadura sean clasificados en la misma categoría de “directores de industria” que aquellos “maestros” que trabajan con independencia absoluta. Y, aparte todo, es apremiante señalar que el “gran capitalismo” de hoy en día se encuentra desligado del todo, en especial por lo que atañe a la compacta masa de sus trabajadores con menos ilustración, del influjo que antaño pudo ejercer el credo piadoso.

8 Cf., verbigracia, Schell en “Der Katholizismus als Prinzip des Fortschri les (El catolicismo como principio de progreso) Würzburg, 1897, pág. 31. V. Hertling, Das Prinzip des Katholizismus und die Wissenschaft (El principio del catolicismo y la ciencia), Friburgo, 1899, pág. 58.

9 De entre el acopio de material estadístico de que disponemos en relación a estos asuntos, un alumno mío ha elaborado en base a la estadística confesional de Baden. Cf., Martin Offenbacher, Konfessions und soziale Schich tung (Confesión y estructura social). Un análisis del estado económico de los católicos y protestantes de Baden. (Tübingen y Leipzig, 1901, Vol. IV, fasc. 5 de los “Cuadernos de Economía de la Universidad de Baden”.) En la continuidad de la tarea emprendida nos hemos valido de este trabajo para ilustrar con hechos y notas, nuestras aseveraciones.

10 Remontándonos al año 1895, ponemos el ejemplo de que en Baden existía un capital tributario integrado por rentas de capital de 954,060 marcos por cada millar de protestantes, frente a 589,000 marcos por la misma suma de católicos. Los judíos, por su parte, superaban en exceso estas cifras, pues por cada mil de ellos correspondía cuatro millones de marcos. (Datos registrados por Offenbacher, 1oc., cit., pág. 21.)

11 Con respecto a esta cuestión deben establecerse comparaciones entre todos los razonamientos emitidos por Offenbacher en el trabajo de referencia.

12 Offenbacher, en los dos primeros capítulos de su obra citada registra con más precisión otros pormenores concernientes a Baden.

13 En el año de 1895, se calculaba en la ciudad de Baden un 37.0% de protestantes, un 61.3 de católicos y un 1.5 de judíos. No obstante, según Offenbacher (loc. cit., pág. 16) entre 1895 y 1891, la confesionalidad escolar en los jóvenes de las escuelas nacionales y libres se repartía así:

Protestantes Católicos Judíos Liceos………………………………………………………………43%46%9.5%

Liceos profesionales………………………………………….……69%31%9%

Escuelas profesionales europeas……………………………………52%41%7%

Escuelas profesionales…………………………………………… ..49%40%11%

Escuelas municipales superiors……………………………………51%37%12%

Media…………………………………………48%42%10%

El mismo hecho tiene lugar en Prusia, Baviera,Würltenberg, Austria y Hungría. (Cf. Offenbacher, loe. cit., pág. 18 y ss.)

14 Cf. las cifras de la nota precedente. La proporción de católicos en los institutos de segunda enseñanza, respecto a la población total, es una tercera parte menor, con una mínima excepción en los liceos a causa de la contribución de sus enseñanzas para la formación teológica. Es también característico que en Hungría, la asistencia de protestantes a las escuelas secundarias sea mayor que en ninguna otra parte. (Offenbacher, loe. cit., pág. 19, última nota)

15 Offenbacher, loe. cit., pág. 54, demostración de tablas al dar por terminado el trabajo.

16 Ello se encuentra muy bien observado por Sir William Petty en los fragmentos de sus escritos, los cuales citaremos en su oportunidad.

17 En lo que concierne a Irlanda, Petty expone ejemplos fundamentados, simplemente, en que el marco protestante en dicho país estaba integrado por lores absentistas. Una afirmación en un sentido opuesto habría sido falsa. La prueba fehaciente de ello se encuentra en la parte que corresponde a los “Scotch-Irish”. Tanto en Irlanda, como en todos los países, el capitalismo el protestantismo estuvieron típicamente relacionados. Véase C.A. Hanna, The Scotch-Irish, 2 Vols. Nueva York, Putnam.

18 Claro está que ello no imposibilitaba los notables resultados que la última tuvo por igual, así como, especialmente, no se opone a la realidad de que, como luego veremos, para el desenvolvimiento de todo un clima necesario en muchas sectas protestantes (sin excluir su contribución en la vida eco nómica) tuvo una trascendencia extraordinaria el hecho de que fueran pocas las minorías y, por ende, homogéneas. Podemos advertirlo, por ejemplo, con los genuinos calvinistas no sólo en Ginebra y Nueva Inglaterra, sino en otras partes, inclusive allí donde en el terreno de la política, ellos ejercían su dominio.

No existe ninguna conexión entre el problema que nos ocupa y, el acontecimiento de todos bien sabido, con respecto a la constante afluencia de emigrantes de todos los credos religiosos existentes (indios, orientales, chinos, sirios, fenicios, griegos, lombardos, “trapezitas”) que se fueron estableciendo en otras partes del orbe, representativos del espíritu mercantil de países más avanzados. Brentano, en su estudio acerca de los “orígenes del capitalismo moderno”, pone como ejemplo de esta aseveración, el caso de su propia familia. Lo cierto es que en todas las épocas y en todos los países, nunca ha dejado de haber notables banqueros procedentes de uno y otro país que no es el preferido para instalarse, que llevan consigo valiosas experiencias y son interpretativos de conexiones mercantiles.

Esto, no es propiamente algo típico del capitalismo; pronto, inspiraron suspicacias de orden moral en los protestantes, acerca de lo cual hablaremos luego. Algo más aconteció con las familias de la rama Muralt y Pestalozzi que se trasladaron de Locarno a Zurich, llegando a convertirse al poco tiempo en los impulsores de un significado avance capitalista, especialmente en la industria, por excelencia moderna.

19 Dr. Offenbacher, loe. cit., pág. 68.

20 Véase el extraordinario ensayo de W. Wittjch, Deutsche und französische Kultur im Elsäss (Cultura alemana y francesa en Alsacia), dado a la publicación en la “Illustrieste Elsäss”. Rundschau, 1900, y, luego, en impresión aparte.

21 Con ello se da a entender que en unas y otras veces surgían, en los respectivos lugares, las probabilidades de un desarrollo capitalista.

22 Referente a este tema, véase: Dupin de St. André, L ‘ancien église réformée de Tours. Les membres de l’église (“Bull. de la Soc. de l’Hist. du Protest”. Vol. 10). Un católico más que nadie habría de ver en todo eso la causa primordial del intenso afán de salirse de la sujeción monástica y aun, en general, de toda intervención por parte del clero. Sin embargo, el juicio de los opositores de aquel tiempo, inclusive de Rabelais, iba en contra de esta interpretación; es más, y sirva como ejemplo, las impugnaciones, por razón de conciencia, declaradas en los sínodos preliminares celebrados por los hugonotes (verbigracia, el 1 Sínodo, C. partic., qu. 10, en Aymon, Synod, Nat., pág.10) entre cuyas preguntas formuladas está la referente a si la jefatura de la Iglesia puede darse a un banquero. Por otro lado, y pese a la postura firme de Calvino en lo tocante a este asunto, los adeptos más estrictos no desperdiciaban la oportunidad en los sínodos nacionales para promover reiteradamente la discusión acerca de si era lícito el préstamo a crédito. Con sólo esto queda probada la intervención activa de todos los círculos interesados y, muy especialmente, se pone de manifiesto que el afán de entregarse a la usuraria pravitas prescindiendo del control de la confesión no podía constituir un elemento concluyente. En Holanda el caso es el mismo, y a ello nos referiremos luego. Nos asiste, la razón al afirmar que a la proscripción canónica de la usura, no le damos la menor importancia en nuestras exploraciones.

23 W. G. des Schwarzwaldes, 1, 67.

24 Consúltese al respecto las concisas observaciones de Sombart, Der moderne Kapitalismus (El moderno capitalismo) la. ed. pág. 380.

Lamentablemente, de las grandes obras de Somiart aquella que, en esta materia, considero de tono menor (Der Bourgeois (Él burgués), Munich, 1913) es en la que su autor defiende una “tesis” radicalmente errónea. Más adelante me habrá de ser propicio el momento para hacer hincapié en ello. Ciertamente Sombart no pudo escapar del influjo ejercido por F. Keller a través de su Unternehmung und Mehrwet (Empresa y plus (“Escritos de la Sociedad goerresiana” vol. 12), que no tiene el grado de calidad logrado por otras publicaciones apologéticas, pese a sus observaciones sutiles, aun cuando no todas originales.

25 No hay duda que encierra una verdad el simple hecho de la transferencia del lugar de trabajo, por cuanto constituye un factor poderoso de la intensificación (cf. también, supra, nota 12). Pongamos como ejemplo el caso de una joven polaca, que por más promesas de aumento de salario no pudo dejar de ser negligente en su trabajo habitual; pero una vez efectuado el traslado, por ejemplo a Sajonia, su carácter en el medio laboral se ha transformado y demuestra probabilidades nunca sospechadas para sacarles provecho económico. El hecho se manifiesta igual en los trabajadores emigrados de Italia. Lo verdadero si bien va unido a un factor concluyente, no es debido al simple ingreso en un ambiente de civilización más avanzada, ya que el fenómeno no deja de producirse cuando, por ejemplo, en la agricultura, el trabajo es exacta mente el mismo y, además, es probable que la condición de emigrado requiera un menoscabo transitorio en el standard de vida, que no habría sido f de sobrellevar en el país de origen. El simple hecho de laborar en una atmósfera diferente de la usual es lo que re quebraja la tradición e interviene en calidad de elemento educativo.

Está por demás señalar hasta dónde se fundamenta en resultados de tal carácter la mayor parte del desarrollo económico de América del Norte. En la Antigüedad, gracias a la documentación de que disponemos, se comprueba con bastante claridad cómo el destierro de Babilonia alcanzó el mismo alcance para los judíos y algo parecido aconteció entre los persas. Con los protestantes, la fuerza de sus respectivos carices piadosos opera en calidad de medio estrictamente autónomo, a semejanza de los Jairas en la India; prueba de ello es la innegable diferencia de la configuración económica que existe entre las colonias puritanas de Nueva Inglaterra, Maryland, por excelencia católica, el Sur episcopaliano y Rhode Island, la interconfesional.

26 No es ignorado que en la mayoría de sus formas deviene un calvinismo o zwinglianismo atemperado.

27 En la ciudad de Hamburgo, poco menos que de un luteranismo puro, una sola fortuna es la que procede del siglo XVIII y es patrimonio, precisamente, de los descendientes de una familia que adoptó la Reforma (esta particularidad me fue proporcionada, gentilmente, por el profesor A. Whal).

28 En consecuencia, no es ninguna novedad confirmar, ahora, esta relación que ya fue analizada por Laveleye, así como por Matthew Arnold y otros más; lo sorprendente es el cariz dubitativo, sin fundamento alguno, razón por la cual debe esclarecerse.

29 Ello no es obstáculo, obviamente, que, así como el pietismo oficial, también otras direcciones piadosas se han declarado contrarias luego, debido a los vestigios de una mentalidad paternalista, a ciertos avances de la constitución económica del capitalismo (digamos, la transición de la industria doméstica al método de fábricas). Es necesario proceder con esmero a un aislamiento (ocasión habrá de comprobarlo reiteradamente), de aquello que era un anhelo idealista en la dirección de una religiosidad específica y el influjo práctico que ejercía en la conducta de sus adeptos.

(Con respecto a la precisa habilidad de los trabajadores pietistas en su cometido, sugiero considerar los casos por mí presenciados en una fábrica de Westfalia, aducidos en mi escrito titulado Zur Psychophysik dergewerblichen Arbeit (Psicofísica del trabajo industrial), aparecido en el “Archiv. F. Soziologie” (“Archivos de Sociología”, Vol. XXVIII, en especial pág. 263.))

Dios, sexo,política parte 9


Dios, sexo,política parte 9

Autor: Paulo Arieu

Monumento a Bonhoeffer en Wrocław (Breslau).(Wikipedia)

“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Cor. 10:5 RV 1960)

“Y conocereis la verdad, y la verdad os hara libres.”  (Jn. 8:32 RV 1960)

“Yo Soy El Camino, la Verdad y la Vida”. (Jn. 14:6 RV 1960)

“No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea desacreditado. Antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en  necesidades, en angustias, en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; en pureza, en conocimiento, en tolerancia, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero; en palabra de verdad, en poder de Dios y con armas de justicia a diestra y a siniestra; por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, pero llenos de vida; como castigados, pero no muertos; como entristecidos, pero siempre gozosos; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, pero poseyéndolo todo. (2 Cor. 6:3–10)

Introducción

En el primer artículo de esta serie, a modo de introducción a este tema, comenté cual fue el motivo que dió inicio a este estudio.Cité también que el gobierno alemán pretende determinar cientificamente el sexo de Dios, después de que una ministra desatara una polémica.Yo me enteré de este debate, a raiz de un comentario de un hermano en la fe y luego de un artículo periodístico, que me puso a pensar cuan profundamente erotizada tiene que estar nuestra sociedad actual, como para ponerse a discutir temas de indole filosófico en medio de la tremenda crisis que vive Occidente. Si bien Alemania, tiene su economía un poco mas fortalecida que el resto de los paises “del primer mundo”, no por eso está la situación actual tampoco como para tirar manteca al techo.

En este artículo vamos a compartir de Alemania, sus costumbres y algo de ética alemana. Recordemos que el luteranismo, es la segunda fuerza religiosa en Alemania, después del catolicismo. Por esto es que citaré del contexto luterano y católico.También veremos algo de la ética en Alemania y la vida y también algunos aspectos de la ética de un teólogo luterano alemán, Dietrich Bonhoeffer. Tambien veremos acerca de la actividad filosófica de Max Weber, filosófo Alemán. Recordemos que en el post nº 8 vimos ética puritana, en el nº 7 vimos ética calvinista y en el nº 6 vimos ética luterana.

Una de las promesas más bellas en la revelación de Dios,la Biblia,nos dice que:

  • “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen un corazón perfecto para con él” (2 Crón. 16:9).

De acuerdo a esta promesa Dios continúa activo, bien ocupado. Sus ojos están escudriñando constantemente el planeta en busca de un hombre o una mujer. Individuos de diferentes trasfondos culturales, estratos sociales, de nivel intelectual. Personas con pies de barro, tan humanas y falibles como usted y yo. Pero sobre todo, hombres y mujeres con un corazón recto, no dividido, íntegro, delante de esos ojos que son como “llama de fuego” (Ap. 19:12 RV 1960).

Personas a través de las cuales pueda manifestar su gloria, fortaleciéndolos de tal manera que a cuantos observen su vida, no les quede alternativa sino exclamar, que realmente Dios está detrás de todos estos resultados asombrosos, ya que desde el punto de vista humano es absolutamente imposible que alguien pueda haberlos logrado.  Cuando le ofrezcan esa evaluación, ese día será el más feliz de su vida. Y bien podrá decir: valió la pena servir a Jesucristo y a su pueblo (cf. Mal. 3:17–18). Y en su vida también se hará realidad la bendita descripción que hizo Pablo de la paradoja que significa ser un líder en el reino de Dios (2 Cor. 6:3–10).

Hoy asistimos perplejos al derrumbe moral y espiritual de la sociedad occidental y también en la sociedad Oriental, donde ante la caída del comunismo, el capitalismo no ha encontrado mayor oposición, llegándose a acuñar la frase apocalíptica “Hemos llegado al fin de la Historia”, emitida por Francis Fukuyama.

Soilicitan al Papa el retirar la excomunión a Lutero

Para conocer un poco la temperatura religiosa actual en alemania, leemos que los protestantes luteranos alemanes han soilicitado al Papa retirar la excomunión a Lutero.  Instan a este “gesto de buena voluntad” con motivo del próximo quinto centenario de la reforma de Martín Lutero, iniciada en octubre de 1517. Margot Kässmann, quien ha sido obispa de la Iglesia Evangélica Alemana, la organización protestante más grande de Alemania y reside en la localidad alemana de Mannheim, de 54 años, desempeña desde abril de 2012 el cargo de “embajadora de Lutero” para el Jubileo de 2017 que conmemorará el quinto centenario del inicio de la reforma de Lutero el 31 de octubre de 1517. Kässmann ha expresado que espera que Benedicto XVI como papa revoque la excomunión que aún pesa sobre el fundador del protestantismo. Ella cree que ha llegado el momento de eliminar esta arista entre católicos y protestantes y que se produzca un “gesto de buena voluntad”. Aunque no se conoce que podrá decir el Papa, pero no es de esperar una respuesta positiva. Benedicto XVI es posible que no acuda a su Alemania natal a los actos del quinto centenario de la reforma protestante , y las  recientes  declaraciones del Cardenal Koch, Presidente del católico Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, quien tildó a la reforma protestante de “pecado” y “fracaso” [15] , no son signos de buenas señales hacia el perdon a Martín Lutero.  La Canciller alemana Ángela Merkel,  expresó un profundo agradecimiento a la obra de Martín Lutero, quien con su trabajo ayudó a definir la imagen de un ser humano “maduro y responsable”. [18]

Como leemos, la agenda actual de los luteranos, es un poco distinta de la de los otros evangélicos, sin duda. Ellos están en un momento de apostasía espiritual, como le pasó a la iglesia católica romana durante la Edad Media.  La “cuerda” se les terminó y muchos líderes luteranos están volviendo a Roma en ecumenismo. No nos olvidemos que antes del 1000 d.c. “La Iglesia” era una sola. Había cismas, pero pequeños, sin fuerza. Luego,vino el cisma de Oriente (Iglesia ortodoxa oriental griega) y los valdenses en italia. Luego, Juan Huss, pero sin fuerza.  Luego, Lutero y Calvino. A los Luteranos se les terminó el fundamentalismo bíblico. Al igual que a los Anglicanos. Por ahora sobreviven las iglesias de tendencia calvinista y las iglesias pietistas, decendientes del metodismo wesleyano.

Nunca apostatan del todo las organizaciones cristianas, aunque su influencia si se diluye notablemente. Siempre permanece un remanente. Se necesitaría hoy una nueva reforma. Se que es necesario una nueva reforma, pero creo que no puede estar al mismo nivel la reforma dentro del seno católico, que ha de ser más profunda, puesto que su teología, en muchos aspecto, está mucho más desviada que la protestante.

En la familia protestante al existir la libertad de interpretación, han habido mini-reformas que han creado cientos de denominaciones, igual la neo-reforma protestante debe ir en el sentido de la unidad. Pero lamentablemente no todos quieren la reforma,no debemos olvidarnos de este inconveniente. No todos se van a abrir a una nueva reforma. Necesidad hay, pero no hay suficiente consenso.

Lo que si hay actualmente es un  resurgir del calvinsimo (neopuritanismo), y esto es muy positivo,ya que aunque las iglesias actuales quizás no lo tomen completamente (como viene pasando desde que surgió en Europa en Calvinismo),  esto provocará seguramente un nuevo resurgimiento del estudio de la Palabra de Dios en las organizaciones cristianas.

Lamentablemente, los cristianos que vuelvan a la plena comunión con Roma [15], quedarán envueltos en ese sincretismo de la institución católica romana, donde se halla de todo, desde cuasi evangélicos hasta marianos romanistas. El Papa, es un lider fuerte, monárquico, que les ordena a los creyentes lo que ellos deben creer. Esto le ayuda a ciertos creyentes débiles en la fe, a permanecer en su dogma, al ya no ser mas la Biblia su primaria y principal fuente de adoctrinaje.

Y el resto, apostatarán del todo en pocos años o en algunas pocas décadas. Algunos se volverán al judaísmo, otros a las filosofías paganas griegas u orientalistas, al Islam o al ateísmo. Sin duda, están cayendo de la Gracia, como les advirtió el apostol Pablo a los Gálatas, que sucedería (Gal. 5:4 Rv 1960) Y como siempre, habrá un remamante que con poca fuerza, procurará ser fiel a Dios y a las verdades reveladas en la Biblia.(Ap. 3:8 RV 1960). [29]

Crisis moral y ética en Europa

Actualmente, vemos como prácticamente toda Europa esta sumida en una crisis espiritual muy grande. Es por eso es que vemos al arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, instar a los jóvenes valencianos a

“presentar a esta cultura que se está derrumbando por querer sostenerse sola por sí misma, apartando a Dios, una alternativa, distinta y nueva, en la que mostremos cómo Dios mismo se hace presente al entrar en la vida diaria de cada uno”.

La crisis es espiritual, moral y ética, y es a nivel mundial.  Pero cuando uno piensa en la concepción cristiana de Dios, citando lo que un autor señala, vemos que:

“El cristianismo es un sistema teísta; este es el primer postulado: el Dios personal, ético y que se revela a sí mismo.” .

Recordemos que cuando la Iglesia medieval formuló el ideal de la vida monástica como una fuga sæculi (“huida del siglo presente”) y un contemptus mundi (“desprecio de este mundo”), no estaba demasiado lejos de tantos creyentes actuales que en todo ven maldad y perversión, y de todos se quieren guardar, sin darse cuenta de que el pecado está entretejido en los propios genes de toda la especie humana, no solo de una parte, y de que el espíritu de Cristo no vino a condenar a los hombres caídos, sino a redimirlos. Pero los cristianos carecemos de equilibrio en lo que creemos y nos deslizamos al legalismo muchas veces.

Me parece muy interesante el que notemos que la Biblia no es un tratado de teología solamente. Las grandes enseñanzas acerca de Dios son presentadas junto a enseñanzas eminentemente prácticas. La Biblia se ocupa de revelarnos quien y como es Dios. También dedica un lugar destacado a manifestar cual es el anhelo del Creador para la existencia humana. Jesucristo demostró su Deidad a través de sus milagros y también a través de su norma de conducta. No se halló pecado en él.

Sin embargo la humanidad hoy en día rechaza la revelación que Dios ha hecho de sí mismo. Muchos abiertamente reconocen ser ateos o dicen ser cristianos pero viven como si Dios no existiera. Pero el hombre no puede vivir aceptando semejante idea ya que ello implica que la vida carece de significado y destino. Las distintas manifestaciones religiosas por más erradas que sean demuestran que el hombre no se resigna a sacrificar su propia espiritualidad.

En palabras del propio Jesús, es “el príncipe de este mundo” quien ha sido juzgado (¡y sentenciado!), pero Dios “amó al mundo de tal manera que dio a su Hijo Unigénito”. Un cristiano contemporáneo que viva su fe de forma equilibrada no necesitará andar huyendo de enemigos en ocasiones ficticios ni refugiándose tras falsos muros de tramoya. Cristo nos ha colocado en este mundo precisamente para que seamos luz. Y una luz se pone sobre el candelero —es decir, es bien visible—, y alumbra a todos (Mat. 5:15).

Paul Tournier dijo:

“a pesar de su rebelión contra el cristianismo, el hombre moderno conserva en realidad en el fondo de su corazón un ideal cristiano”

La sentencia fúnebre de Nietzzche, “Dios ha muerto”, no es tan así. Occidente esta en crisis, pero Dios sigue vivo!  Y es que la conducta y la ética cristiana, descansa sobre la revelación bíblica acerca de la naturaleza, la justicia y el amor de Dios. Su grandeza se debe a la inmensidad de nuestro Dios. Es por esto que  el fundamentar normas de conducta prescindiendo de Dios sólo conduce al desenfreno. Por esta razón nosotros debemos ocuparnos de proclamar el mensaje grandioso de la Biblia porque el conocimiento de Dios es el único medio para transformar el medio corrupto en que nos desenvolvemos.

Liberalismo teológico

El Liberalismo [12], también llamado Modernismo, no constituye en sí una iglesia, pero “se infiltra en muchas iglesias y socava sus bases doctrinales”.

  • Se caracteriza no tanto por lo que cree, sino por lo que se niega a creer.
  • Rechaza todo lo que la razón no puede explicar. Por consiguiente no cree en lo milagroso.
  • Rechaza toda autoridad externa para la fe, tal como una Biblia infalible o el credo de una iglesia.
  • Se declara libre para pensar lo que quiera, y creer lo que le parezca razonable, sin recurrir a otra autoridad aparte de su propio raciocinio.
  • Esto implica la emancipación parcial o total del hombre respecto al orden sobrenatural, moral y divino.
  • El principal instrumento del Liberalismo teológico no es la revelación: es la especulación.

En resumen,

se trata de una perspectiva simplemente filosófica de la Palabra de Dios. Y como las cosas espirituales sólo pueden discernirse, se explica el abismo que se forma entre la revelación y la especulación. [5]

El liberalismo teológico ha producido una apostasía en el seno de las iglesias históricas en Alemania y en la misma Alemania. El liberalismo teológico y moral, ha convertido la fe en un hecho más cultural que vital en Alemania, en el seno del luteranismo, la segunda denominación cristiana en Europa. Algo que no ocurre en otras corrientes evangélicas. Esto ha traído un derrumbe en el número de las vocaciones ministeriales y una apostasía en el seno de la denominación, con su impacto en la cultura.

En el protestantismo fue F. Schleiermacher,  quien elaboró el planteamiento del problema que dio la pauta para todo el siglo. Él situó la fe cristiana en el horizonte de una realidad entendida (a base de la filosofía trascendental) como originariamente espiritual o como conciencia y libertad. Así hizo fecunda también para la teología la nueva intuición filosófica de que el entender no se puede realizar aferrándose al hecho y a su accesoria elaboración racional, sino que, propiamente, se desarrolla penetrando en la génesis de lo pensado. Entender es disolver y dar fluidez al objeto, volviendo hacia atrás, hacia las condiciones y los momentos trascendentales de su constitución (bien sean de índole apriorística, bien sean de tipo histórico y concreto), hasta llegar al primer origen de la conciencia y de la realidad.

En este sentido Schleiermacher no estudia la fe cristiana mirando a la historia y a la doctrina y su fundamentación bajo una perspectiva objetiva, sino mirando a la “fides qua”, que lleva en sí la “lides quae” como correlato objetivo. Él investiga esta fides qua preguntando por su «lugar» y por su autodemostración genética a la luz de la conciencia de libertad como la apertura más primigenia y normativa de un sentido.

Schleiermacher ve ese origen de la fe en el «sentimiento» personalísimo «de absoluta dependencia», debiendo advertirse que el sentimiento de ningún modo ha de entenderse como un estado psicológico, sino que ha de entenderse como una experiencia trascendental, como presencia inmediata e irrebatible de la existencia en sí misma. Partiendo de esta base, la articulación doctrinal de la fe sólo puede concebirse como autointerpretación del sujeto mediante la representación, a la luz del sentimiento que descubre su verdad.

Luego la teología ha de comprender también la conciencia creyente de la Iglesia, presente en la Escritura y en la tradición doctrinal dogmática y debe reducir a ella lo que tradicionalmente dice la dogmática sobre el yo creyente, sobre el mundo a la luz de la fe y sobre los «atributos divinos» como realidades aparentemente distintas (así Schleiermacher mismo en su «doctrina de la fe»).

Pero con esa reducción de la fe cristiana al acto de la conciencia de sí mismo como conciencia de Dios se plantea en toda su agudeza el problema de una mediación entre esta luminosa interioridad y la «exterioridad» de Cristo en cuanto persona histórica de Jesús (que laortodoxia entiende como mediación, en el sentido de que por Jesús y en Jesús se hace posible aquella relación con Dios que Schleiermacher ve realizada originaria e inmediatamente en la «conciencia piadosa»).

Lo cual constituye una modificación del abismo que establece Lessing entre verdades eternas de la razón y verdades casuales de la historia. Schleiermacher resuelve el problema dando una interpretación nueva a la importancia teológica de Jesús:

«El Redentor es… igual a todos los hombres en virtud de la identidad de la naturaleza humana, pero es distinto de todos por la fuerza constante de su conciencia divina, fuerza que en él fue un verdadero ser de Dios»  y en este sentido «las fórmulas eclesiásticas sobre la persona de Cristo» deben interpretarse siempre con una actitud crítica.

Su función de «redentor» y «mediador» se presenta como una ejemplaridad que pone en camino, y lleva a la penitencia y a la conversión, para el conocimiento de sí mismo como conocimiento de Dios:

«El redentor asume a los creyentes en la fuerza de su conciencia divina, y ésta es su actividad redentora»

Las iglesias alemanas y el estado nazi

Clérigos católicos y oficiales nazis, entre ellos Joseph Goebbels (extrema derecha) y Wilhelm Frick (segundo, de derecha a izquierda), hacen el saludo nazi. Alemania, fecha incierta.
Clérigos católicos y oficiales nazis, entre ellos Joseph Goebbels (extrema derecha) y Wilhelm Frick (segundo, de derecha a izquierda), hacen el saludo nazi. Alemania, fecha incierta.
Fotografía Bayerische Staatsbibliothek

El censo religioso de 1925 reveló que de la población alemana total de 65 millones de habitantes, 40 millones pertenecían a la iglesia protestante principal (evangélica luterana), 21 millones a la iglesia católica romana, y 620.000 a distintas confesiones más pequeñas, la mayoría de ellas protestantes. El término “lucha religiosa” hace referencia a la tensa relación que hubo entre Iglesia y Estado en Alemania en la década de 1870 y nuevamente durante el régimen nazi. Si bien la política nazi al principio toleraba la autonomía de la Iglesia, pronto quedó claro que la tolerancia oficial de los de los grupos religiosos cristianos duraría mientras las iglesias aceptaran la sincronización; es decir, la alineación de la Iglesia con otras áreas de la sociedad, con objetivos nazis. Ante la llegada de los nazis al poder, las iglesias católica romana y protestante intentaron mantener el control de sus respectivas instituciones y los derechos de sus hermanos a la libertad de culto. [19]

La Iglesia Protestante durante la segunda guerra mundial [20]

En otro intento por sincronizar las creencias religiosas con la política del Estado, los nazis intentaron establecer una iglesia nacional unificada, pero no tuvieron éxito. Hitler nombró a Ludwig Mueller “Obispo del Reich”, y el sacerdote lideró un movimiento “cristiano alemán” dentro de la Iglesia. Mueller intentó sintetizar la ideología nazi y la tradición protestante, además de luchar por una “iglesia del pueblo” basada en la “bondadosa sangre aria”. A mediados de la década de 1930, el movimiento había conseguido 600.000 adeptos. El gobierno nazi también intentó reemplazar el culto cristiano por celebraciones seculares del partido nazi que adoptaban muchos símbolos religiosos pero en su lugar glorificaban al partido y a su líder, el Führer. También se trató de atenuar la influencia clerical sobre la instrucción religiosa en las escuelas públicas, poner un freno a las actividades e influenciar los planes de estudio de las escuelas religiosas.

En 1933, un pequeño grupo del clero protestante formó la Liga de Emergencia de Pastores, fundada por Martin Niemöller, que adoptó una postura en contra de la dominación nazi de la Iglesia. En 1934, los líderes de esta liga fundaron la iglesia confesionista, la cual representaba a una minoría de todos los pastores protestantes de Alemania. Su ideología consistía en resistir la coacción nazi y desenmascarar la falsedad moral del movimiento “cristiano alemán” pronazi. Sin embargo, la iglesia confesionista no repudiaba las políticas raciales ni sociales de los nazis. Si bien muy pocos teólogos alemanes, como Dietrich Bonhoeffer, se oponían al régimen, durante toda la era nazi la gran mayoría de los líderes de la iglesia protestante no cuestionaron la legislación ni las medidas discriminatorias del Estado.

Las dos iglesias, católica y protestante, defendieron a los judíos que se habían convertido al cristianismo o se habían casado con miembros de sus iglesias, y de esta manera salvaron algunas vidas. Además, repudiaron firmemente el Programa de Eutanasia Nazi y lograron limitar su alcance. Si bien el régimen nazi posteriormente detuvo la parte visible de este programa, una parte secreta continuó vigente. Sin embargo, la acción de las iglesias sobre este asunto demostró que la protesta podía provocar un impacto en la política nazi. A pesar de eso, ni el liderazgo católico ni la jerarquía clerical protestante repudiaron oficialmente la persecución de los judíos ni los horrores de la “solución final”.

Crisis de vocaciones ministeriales en Alemania

El número de aspirantes a pastor decrece a gran ritmo y preocupa mucho a los dirigentes de esas iglesias,  según informa la  página web luterana evangelisch.de. Ya hace un año el pastor Rudolf Schulze, un alto cargo luterano que participaba en el sínodo de la iglesia de Hofgeismar, denunció esta situación.

“Necesitamos jóvenes. Cualquiera con condiciones puede convertirse en pastor de nuestra iglesia”, afirmó.

Entre las razones que da la mencionada página web para la caída de vocaciones destaca  lo que algunos llaman la “feminización de la función de pastor”.  La idea que se tiene ahora de ese trabajo coincide más con lo que hace una cuidadora social que con las tareas tradicionales de un hombre al frente de una parroquia luterana.

Al leer acerca de las posiciones de liderazgo femeninas en Alemania, vemos que
En Alemania las mujeres ocupan casi un tercio de los cargos directivos. Según el estudio “Führungskräfte-Monitor”, el mayor porcentaje se registra en la administración pública, donde el 44% de los altos cargos son mujeres. En el sector privado el porcentaje es mucho más bajo, situándose en el 31%. La mayor parte de las mujeres que ocupan puestos de dirección en el sector privado trabaja en empresas terciarias, donde alcanzan el 38%. En cambio, en la industria transformadora solo ocupan el 24% de los puestos de dirección. Las mujeres tienen especiales dificultades para acceder a cargos ejecutivos de máximo nivel. En este segmento siguen siendo minoría: solo el 7% de las mujeres ocupa posiciones de máximo nivel con responsabilidades de dirección y gestión. [14]

Este desplazamiento del hombre por la mujer, es al menos una de las razones de la feminización de la cultura. Puesto que en Alemania se ha introducido el “numerus clausus” para la profesión de maestro, más mujeres han optado por el camino de pastoras eclesiásticas. A la par, ha caído el número de varones que estudian Teología, una carrera que los germanos pueden cursar en todas sus universidades, en pie de igualdad con cualquier otra disciplina científica.

Según destaca evangelisch.de , desde los años 80 del siglo pasado los protestantes están haciendo una política errática de selección de personal.  Hasta hace 30 o 40 años, el trabajo de pastor protestante era muy atractivo. A partir de 2016, habrá jubilaciones abundantes, y el vacío se notará de forma especial. “Se perderá la mitad del personal”, afirma evangelisch.de.

Escatología alemana

Lentamente la sombra del control totalitario sigue abriéndole paso al Gobierno Mundial. En Alemania, en noviembre del 2010, se dió la orden para que a partir del mes de noviembre de ese año, todos sus ciudanos, adquieran obligatoriamente la nueva tarjeta de identificación, con la tecnología de Radio Frecuencia, conocida por sus siglas en ingles como RFID, con el único fin de identificar a las personas con rapidez y precisión.  Alemania, ya tiene firmado un contrato por 10 años, con la compañía fabricante NXP quienes son impulsores de la tecnología RFID, y sus instalaciones se encuentran ubicadas en Holanda. NXP, es una de las compañías de liderato mundial, junto con Infineon de Alemania, y ambas tienen proyectado sustituir las viejas tarjetas de identificación alemanas, por las nuevas con tecnología de punta. La tarjeta, también les permitirá a los ciudadanos identificarse en Internet, mediante un dispositivo de lectura en casa. También tendrán la opción de hacer compras seguras en línea, descargar música; y lo más importante es que podrán interactuar con las autoridades en línea. Actualmente algunos temen por esta tecnología, ya que supondría un riesgo de seguridad o de privacidad. En el ministerio alemán quienes se responsabilizan por la tecnología, dijeron que la tecnología RFID, tiene muchas ventajas al emplearla, desde una tarjeta con opciones de vida mas largos, hasta la opción de conectarse a otros dispositivos RFID en el futuro.[22]

  • Y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis. (Ap. 13:17-18 RV 1960)

Como es la idiosincracia alemana y sus costumbres?

Desde el comienzo de estas serie de artículos, he explicado que el motivo de este estudio es una discución teológica, filosófica y moral en el seno de los politicos alemanes. Por este motivo, aquí comparto algunas opiniones de personas que han vivido en Alemania y nos dan su opinión vivencial de esa cultura.  Las raíces de la cultura alemana, se remontan muchos siglos en el pasado. Algunos expertos consideran que lo que se denomina cultura alemana trasciende las actuales fronteras de este país. Esto se debe a las innumerables mutaciones fronterizas que ha sufrido Alemania a lo largo de los últimos siglos. Por ejemplo, en lugar de hablar de cultura “alemana” se puede emplear también el término “germana”, que abarca Austria y otras regiones de Europa. El idioma alemán fue una vez la lengua franca de Europa central. Muchas figuras históricas importantes, aunque no alemanas en el sentido moderno, estuvieron inmersas en la cultura alemana, por ejemplo Wolfgang Amadeus Mozart, Franz Kafka y Copérnico.

Alemania realizó en 2006 la campaña de marketing «Tierra de las ideas» con el fin de promoverse durante la fase final de la Copa Mundial de Fútbol. En 2008 se retomó el proyecto. «Tierra de las ideas» se centra en las innovaciones recientes en las instituciones públicas y privadas, en las universidades e institutos de investigación, en las empresas e inclusive en proyectos sociales y culturales. Desde las celebraciones de la Copa Mundial en 2006, la percepción interna y externa de la imagen del país ha cambiado. En las encuestas realizadas a nivel mundial conocidas como Índice de GMI Anholt, el país ocupó la segunda posición. Se tomaron en cuenta criterios económicos, la reputación del país en términos de cultura, política, sus ciudadanos y su atractivo turístico.

Durante la última década del siglo XX, Alemania cambió considerablemente su actitud hacia los inmigrantes. A pesar de que aproximadamente el 10% de la población era extranjera, hasta mediados de los años noventa, la opinión pública era que Alemania no era un país de inmigración. Sin embargo, las leyes de asilo se endurecieron considerablemente en esa década para evitar su abuso.

Los alemanes invirtieron 58.000 millones de euros en viajes internacionales en 2005, lo cual los convierte en campeones mundiales en viajar. Los destinos más populares fueron Austria, España, Italia y Francia.

En Alemania las personas se pueden molestar, por llegar a sus casas sin avisar. Allá ni se tiene contacto prácticamente con los vecinos…. cada quien está dentro de sus casas.  Allá no es bien visto que uno llegue de visita sin avisar y esto incluye muchas veces a la familia cercana. Por darte un ejemplo: Cuando uno desea visitar a algun  familiar, hay que llamar por lo menos con unos tres días de anticipación: No les gusta que los encuentren en un momento poco propicio, en un mal momento o con la casa desordenada.

Lo del contacto con los vecinos es una cosa muy especial: En las ciudades grandes el contacto es escaso, no es nada raro que la gente que vive en un edificio de apartamentos después de 10 años siga sin saber quien o quienes son sus vecinos de la par. En las ciudades pequenhas hay un poco más de cercanía y en los pueblos, especialmente los pueblos más pequeños se conocen entre todos: De hecho llegar a vivir a un pueblo pequeño puede resultar difícil, ya que los “nativos” constituyen una sociedad bastante cerrada y pasa mucho tiempo antes que acepten al “nuevo”. Eso no tiene nada que ver con ser extranjero o no.

No es raro que las amistades con los vecinos de den más que todo entre los vecinos “originales”, por ejemplo en el lugar en donde vivo, todos los vecinos pertenecen a la misma generación y llegaron a vivir acá casi en la misma época, de alguna manera se ha entablado una amistad.

Efectivamente se pagan impuestos por cada radio, cada televisión y por cada ordenador con multimedia que se tenga en la casa, (es lo que allá se conoce como GEZ).  En realidad este impuesto no se deriva de los aparatos en sí, si no de la emisoras o televisoras. En Alemana junto a la televisión y radiodifución privada, está la televisión y la radiodifución pública, la cual transmite muy pocos comerciales y solo entre determinadas horas. Para poder financiar la existencia de dichas televisoras y radiodifusoras se paga mensualmente un impuesto por cada aparato que tiene la posibilidad técnica de recibir la transmisión de las emisoras de TV y radio públicas. Los ordenadores con multimedia están incluidos, ya que la transmisión hoy en día también se da por internet. No es cuestión de si uno ve o escucha a las compañías públicas, si no que uno tenga TV, radio u ordenador con multimedia.

También existe un impuesto por tener perros: Se pagan impuestos más altos por perros grandes y más bajos por perros pequenhos. También pagas un impuesto anual por el auto. El importe del impuesto depende del modelo, el año de fabricación y de las emisiones que produzca. En ciertos lugares y para ser más específicos en algunas ciudades pequeñas y en los pueblos existe una cierta “hora de tranquilidad”. Entre la una y las tres de la tarde debes evitar realizar trabajos que generen ruidos que puedan molestar a los vecinos, como por ejemplo: Trabajos para los que requieres perforadoras o cortadoras eléctricas o cortar la grama del jardín. Igualmente después de las 10 de la noche se debe evitar hacer ruidos fuertes ya que se irrumpe en la paz de los vecinos.

Un latino debería evitar:

  • Las visitas espontáneas
  • La música a todo volúmen ya sea en el auto o en tu casa.No se debe poner la musica a todo trapo,ruido hasta muy tarde en la noche,tirar las porquerias en la calle.
  • Utilizar la bocina de tu auto a menos que sea totalmente indispensable.
  • Si está invitado a algún lado llega como máximo con 15 minutos de retraso. Nunca se debe llegar antes de la hora, pero no debre uno retrasarse más de 15 minutos.
  • Es una buena costumbre que cuando uno llega de visita siempre lleva algo: Por lo general flores o una plantita. Se considera en el mejor de los casos poco sociable y en el peor de los casos como una falta grande de educación llegar con las manos vacías.
  • Al contestar el teléfono uno lo haces con su apellido: Por ejemplo: Mayer gunten Tag ó Schmidt gute Morgen. Contestar con un simple hola! o diga!, se considera como una falta de educación garrafal. Si es uno el que llama, lo primero que debe hacer es identificarse.
  • Si vives en un edificio de apartamentos y quiere hacer una fiesta por la noche, debe primero hablarlo con los vecinos y contar con su aprobación, ya que una fiesta significa hacer ruido hasta tarde. La mayoría de gente no tiene problemas en ese sentido en realidad, a menos por supuesto que hagas fiestas todos los fines de semana, la mayoría se conforma con que se les comuniques lo que uno quiere hacer, el día y hasta que hora (al menos de forma aproximada) va a tener la fiesta.
  • Una de las cosas que más les cuesta a los latinoamericanos: Si vas a decir algo ve al punto, no es costumbre el ser tan diplomáticos. A los alemanes les pone los pelos de punta el que no seas directa, que no vayas al punto o que des tantas vueltas antes de decir lo que quieres. Si un alemán por ejemplo lo invita a uno a comer, y le pregunta qué preferencias tiene, es mejor decírselo directamente.
  • No hay que intentar entrar en el plano personal de entrada o demasiado pronto. En Latinoamerica nos “hacemos amigos” a una velocidad pasmosa, lo que no necesariamente significa que realmente se trate de una amistad duradera. El alemán es por cultura bastante reservado: Ellos no se abren rapidamente, si no que se toman su tiempo para observarte y conocerlo a uno bien. Cuando te consideran su amigo, le ofrecen una amistad firme, sincera y de por vida.
  • No invitar a la casa de uno de buenas a primeras: Los alemanes son muy reservados y cuando le extienden una invitación a su casa, es la señal que la relación de amistad están pasando a una etapa un poco más profunda. Hay que ser pacientes con ellos.
  • Evitar los chistes racistas. Alemania tiene una historia bastante negra que para nosotros como latinoamericanos resulta tan solo un pasaje en los libros de historia, la época del nazismo. Los alemanes no son racistas (idiotas hay en todos lados).  La mayoría de alemanes aunque son reservados, no por eso deben ser tachados de racistas.Es por esa conciencia que tienen en relación a ese pasaje tan negro de su historia que ellos no se toman muy bien un chiste racista: Simplemente no lo encuentran gracioso, sino ofensivo y lo único que uno logra son miradas y expresiones de desaprobación … Y puden hasta demandar judicialmente. No hay que abordar el tema de la segunda guerra mundial o el nazismo. Los alemanes son bastante sencibles con este tema, no por que no reconozcan su culpa histórica, todo lo contrario: A la generación ya mayor le resulta amargo, recuerdan que ellos eran niños en esa época y sus vivencias de la guerra, sus recuerdos, son duros, no les gusta verse confrontados con ellos de forma continua. La generación más joven piensa que la historia no debe repetirse, pero han tenido que luchar de forma constante con la fama de racistas que tienen los alemanes. Precisamente por ese pasaje en su historia, que los jovenes se ponen a la defensiva: Ellos dirán a uno que la historia no debe repetirse, pero que ellos no tienen nada que ver con ella ya que no habían nacido en aquel entonces.
  • En Alemania hay un exceso de leyes y reglamentos, para todo uno tiene que tener un permiso, hasta para realizar actividades de ocio que en cualquier pais se hace libremente. Además es el país donde más señales y letreros de tráfico, p.e. cada 100 m en el area urbana una mismo aviso o a veces se contradicen….,Lo que si es seguro que los verá por todas partes y hasta en las viviendas particulares!!!!
  • Por eso hasta la UNESCO lo corrobora con un informe que explica este exceso de control.  Otro detalle en contraste entre nuestra cultura latina con la alemana es que cuando un alemán dice o ofrece algo es como una promesa, sin necesariamente decir que promete esto o aquello, allí la palabra pesa mucho. Esto para la mayoria de los latinos es un problema, porque estamos acostumbrados solo por quedar bien a decir cosas que no podemos realizar por quedar bien. Ellos aprecian mas que uno les diga que no puede honestamente, a que digas que si y en la hora de la verdad nada que ver.
  • No son muy,muy sociales, aunque si muy educados. Eso de tener charlas interminables con el vecino, pues no es costumbre. Los vecinos se saludan y tienen cortas charlas pero cosas muy superficiales.Si tu vecino es un amigo desde la juventud, pues habra mucho mas contacto,pero con un vecino que aun no se conoce bien, posiblemente pasen años hasta que sean amigos, aunque el sepa que e otro vive ahi.

Crisis en la ética del capitalismo neoliberal

Sin duda, el capitalismo sufre una crisis de etica. Alemania no es ajena a la crisis de etica del capitalismo (MBA = Master on Bussiness Administration = Me Before Anyone). El Papa Benedicto XVI advirtió en su mensaje de Año Nuevo (2012-2013),  que el mundo estaba bajo la amenaza de un capitalismo desenfrenado, el terrorismo y la criminalidad,  criticó los “semilleros de tensión y conflicto causados por los crecientes ejemplos de desigualdad entre ricos y pobres”, y denunció “la prevalencia de una mentalidad egoísta e individualista que también encuentra su expresión en un capitalismo sin regulación, en varias formas de terrorismo y de criminalidad”. También pidió un nuevo modelo económico y regulaciones éticas para los mercados, y dijo que la crisis financiera mundial era la prueba de que el capitalismo no protege a los miembros más débiles de la sociedad. También dijo acertadamente, que una relación personal con Dios puede ayudar a todos los creyentes a tratar con lo que llamó “oscuridad y angustia” que a veces define la existencia humana. [21]

Y los pronósticos para la economía en este año en los E.U, no son para nada augurantes:

“Muchas de las personas que no ven el colapso que se acerca serán pilladas por sorpresa y cederán completamente a la desesperación cuando se den cuenta de lo que ha ocurrido. Pero no hay excusa para no ver lo que se viene encima: los signos están por todas partes”, sostiene el sitio web ‘theeconomiccollapseblog.com’. [23]

Recientemente, Utah se convirtió en el primer estado en aprobar una ley que reconoce las monedas de oro y plata como método de pago para transacciones comerciales.

“Miren lo que está pasando con nuestra economía. Tendencias preocupantes afectan nuestra prosperidad. Muchos ahora reconocen que una de las amenazas más graves es la condición precaria del dólar”, afirma Brad Gálvez, el legislador republicano de Utah que impulsó la medida. [24]

Y todo esto porque?

Pienso que la respuesta la da el ex presidente de Brasil, Luiz Lula da Silva, quien expresó recientemente su “preocupación” por la falta de liderazgo en el mundo y en la Unión Europea en medio de la crisis económica y criticó la dependencia del sistema económico mundial del dólar como moneda de referencia.

“Estoy preocupado con la ausencia de liderazgo en el mundo, esta crisis europea se arrastra hace años y la gente la aceptó como si fuera la culpable. Pobre el pueblo griego, pagando a los bancos franceses, a los bancos alemanes”, dijo, en declaraciones que reproduce el diario Valor Económico. [25]

Y en los Estados Unidos, vemos que se da la paradoja que “Donde mandan los bancos, no manda presidente”, ya que el presidente Barack Obama puede ser el político más poderoso del mundo, pero, cuando se trata de economía tiene, como sus predecesores, mucho menos poder del que creen los estadounidenses.(El sistema político estadounidense es presidencialista: tanto si se trata de una guerra en curso o de una victoria legislativa, la “responsabilidad final” recae en el presidente, como señalaba un pisapapeles en la oficina de Harry Truman.  Desgraciadamente para Obama también recae sobre él la responsabilidad de una tasa de desempleo de 9,1% en la actualidad, de una deuda pública récord y de un crecimiento que alcanza un máximo de 2,5%.  En la historia moderna de Estados Unidos, ningún presidente ha sido reelecto con un balance similar. Por lo tanto, ningún presidente estadounidense ha tenido jamás control real de la economía, según los historiadores.) [26]

Política económica en Alemania

En virtud del sistema federal, la política económica y financiera es una tarea compartida de la Federación, los Estados Federados y los municipios, que a tal fin colaboran en el seno de diversos órganos e instituciones. Además, el Gobierno Federal es asesorado por economistas independientes. Cada mes de enero el Gobierno Federal presenta al Bundestag y al Bundesrat un informe económico anual que contiene los objetivos y los elementos esenciales de su política económica y financiera. Una condición clave para el funcionamiento de la actividad económica es la libre competencia, protegida por la Ley Anticartel. Están prohibidas todas las prácticas restrictivas de la competencia, es decir, tanto las actividades de las empresas como las medidas del Estado que distorsionen la libre competencia, vigilándose por ejemplo la incidencia que puedan tener sobre ella las fusiones de empresas, las subvenciones estatales y las restricciones de acceso a los mercados. Y la falta de ética empresarial es muy similiar lo que sucede en Alemania, a lo que sucede en el resto de los paises occidentales. [17]

Crisis financiera y ética empresarial

“Desde hace dos semanas, los teléfonos de los consultores de las distintas entidades con sede en Liechtenstein no dejan de sonar. Al otro lado de la línea hay siempre clientes temerosos de que la privacidad pueda ser vulnerada.”(Lola Galán: El País 02/03/08)

” Al final, la perspicacia comercial se redujo a deducir cuándo vender, tomar el dinero, y correr … y evitar el enjuiciamiento” (Walden Bello: Crisis capitalista y crimen corporativo. 2002)

Paul Graham:

“hacer dinero es una habilidad muy especializada”

Las grandes corporaciones tienen un departamento de ética, tienen un credo ético y pagan a empresas especialistas en ética empresarial para que diseñen los códigos más adecuados a su operativa. Las éticas corporativas (la mafia siciliana, la camorra napolitana, las organizaciones paramilitares y también las bandas callejeras tienen sus códigos éticos) son necesarias para desarrollar una serie de valores, justificaciones, códigos de comportamiento y reflejos automáticos entre sus miembros para que sus actuaciones resulten predecibles y ajustables y fortalecer de esta manera el conjunto de la corporación.

A medida que el sistema entra en su fase terminal “criminal-capitalista”, su “ética” tiene cada vez más puntos en común con los códigos “éticos” del crimen organizado. Ambos comparten elementos clave para su funcionamiento como son la opacidad, los paraísos fiscales, la manipulación contable y la adicción maniática al juego y a la desregulación.

Al leer acerca de esta crisis de la ética alemana, uno no puede evitar hacerse la pregunta, ¿Hay tal cosa como la verdad absoluta? (La mayoría de los norteamericanos dicen que no la hay. Un estudio reciente mostró que 71% de adultos norteamericanos cree que no existe la verdad absoluta. Para la mayor parte, la verdad es relativa. Cada quien es sabio en su propia opinión. Esto significa que las personas crean su propio código moral, personal, el que puede ser una receta para el desastre. Pera cuándo la verdad es relativa, absolutamente todo parece bueno)

¿Así que hay verdad absoluta? Si, absolutamente! Pero esta no se ha encontrado en una religión, en una filosofía, ni en el mundo variable de la ciencia. Pero si se ha encontrado en una persona: En Jesucristo. Jesús es quien dijo que El es el camino a Dios, la verdad acerca del derecho y la injusticia, y la llave a la vida abundante. Parece que en Alemania el relativismo moral está acabando con la moral cristiana en ese pais.

Líder de Iglesia Protestante alemana denuncia la gran exportación de armas desde Alemania

Vemos como la iglesia en Alemania procura mantener un papel profético, de denuncia de los pecados morales del gobierno alemán. El líder de la Iglesia Protestante de Alemania, el obispo Wolfgang Huber, ha denunciado públicamente (27 DE ABRIL DE 2009),  el papel de su país como gran exportador mundial de armas. Huber pone de manifiesto que Alemania se ha convertido en la principal exportadora de armamento entre los países europeos. Lo ha dicho durante un acto público durante la Semana Santa.

“La exportación de armas de Alemania ha aumentado en un 13% de un año al siguiente”, dijo Huber, quien dirige la Iglesia Evangélica en Alemania (EKD). “Nuestro país se ubica ahora directamente detrás de los Estados Unidos y Rusia en este comercio, y por delante de todos los demás países europeos”, insistía, durante un su sermón el Viernes Santo, en Berlín.

El diario Tagesspiegel de Berlín había informado en su sitio web que la lista de clientes extranjeros de armas alemanes abarca 126 países, mientras que las exportaciones de armas por valor de 8,7 millones de euros (10,4 millones de dólares de los EE.UU.) fueron aprobadas por el gobierno alemán en 2007. El aumento en comparación con el año anterior fue de más de una décima parte.

Para Huber es inaceptable que regiones con enormes crisis sociales sean destinos para las exportaciones de armas, y advirtió a los responsables de las posibles consecuencias. “Un día, soldados de la Bundeswehr [Ejército alemán] estarán en misiones en el exterior tratando de detener la violencia que se estará llevando a cabo con las armas de Alemania”, avanzó el obispo.

Para Huber es inaceptable que Alemania “demuestre su destreza a través de la exportación y el comercio de armas”. El “deber” del país debería ser “prevenir la violencia mortal – no causar la muerte con la fuerza de las armas.

35 padres condenados por objetar a la educación sexual estatal en Alemania [10]

Alemania es tanto legalmente como culturalmente un país tolerante hacia los homosexuales. Las uniones de homosexuales se han permitido desde el año 2001, aunque estás no tienen todos los derechos de un matrimonio heterosexual ante la ley. Gays y lesbianas pueden adoptar legalmente a los hijos de su pareja,[13] cita Wikipedia.

Asociaciones de nueve países y cuatro continentes defienden el derecho paterno (lunes 7 de marzo de 2011). El último caso que ha saltado a los medios es el de una madre alemana encarcelada por no enviar a sus hijos a educación sexual en la escuela primaria estatal. Desde 2006, se contabilizan en Alemania 35 casos de padres condenados por este mismo asunto. Numerosas asociaciones defienden el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos en materia tan delicada.

En los últimos días se ha difundido en los medios de comunicación el caso de una madre alemana de Salzkotten, Renania del Norte-Westfalia, Irene Wiens, condenada a prisión 43 días por negarse a que sus hijos asistieran a clase de educación sexual en la escuela primaria.

Según una nota de prensa enviada a ZENIT por Ignacio Pascual, de la asociación Profesionales por la Ética, “la defensa jurídica de este increíble asunto, que ya ha llegado al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, la dirige Alliance Defense Fund (ADF), una entidad de ámbito supranacional especializada en la protección de libertad religiosa y de conciencia.

Como explica el asesor legal de ADF, Roger Kiska, “son los padres, no el Gobierno, los responsables últimos de la educación de sus hijos. Encarcelar a unos padres por ejercer derechos universalmente aceptados es impensable. La familia Wiens fundamenta sus derechos en la Convención Europea de Derechos Humanos, que protege el derecho de los padres a transmitir a sus hijos la visión de la sexualidad que esté de acuerdo con sus creencias”.

“Por tanto –añade–, es perfectamente legal que los padres decidan no llevar a sus hijos a las clases y actividades de la educación estatal. Irene Wiens está encarcelada por proteger a sus cuatro hijos (entre 10 y 16 años) de una educación sexual interactiva que no coincide con su visión de la sexualidad”.

“Lamentablemente, el caso de la familia Wiens no es el primero –explica la nota de Profesionales por la Ética–. Resulta sorprendente que desde 2006 ADF haya contabilizado en Alemania 35 casos de padres condenados por no llevar a sus hijos a este tipo de actividades estatales que se introducen de lleno en la moral y creencias de los padres y afectan a niños. Las condenas incluyen multas (entre 200 y 1.200 euros) y/o prisión (que oscilan entre unos días y mes y medio de duración).

Con motivo de estos casos, Profesionales por la Ética –asociación que colabora estrechamente con ADF en la defensa de los derechos de los padres europeos- ha difundido una declaración por el reconocimiento del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones.

Este documento califica de “inaceptable” la represión sufrida por esta madre alemana y recuerda que la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, así como el pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos garantizan el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones.

A esta declaración, se están sumando miles de ciudadanos anónimos; también ha sido suscrita por asociaciones de nueve países y cuatro continentes: Europa, África, Asia y América.

“Esta declaración –explica Leonor Tamayo, responsable del Área Internacional de Profesionales por la Ética–, será enviada al Gobierno federal alemán y a los gobiernos de los diferentes estados alemanes, al resto de gobiernos de países de la UE y a las instituciones europeas con competencia en derechos y libertades fundamentales”.

“La libertad de educación –añade- está siendo dramáticamente vulnerada en Europa, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones no se respeta en España desde el año 2007 cuando se implantó Educación para la Ciudadanía, y hace años ya que tampoco se respeta en Alemania donde, además, los padres que se niegan a aceptar la intromisión del Estado en la educación de sus hijos tienen que pagar elevadas multas o ir a la cárcel”.

“Y es que, una vez más –concluye–, es la sociedad civil la que tiene que alzar la voz y denunciar los abusos del poder, la indiferencia y la complicidad de los gobiernos, la indefensión de los ciudadanos y reclamar y exigir el respeto a los derechos fundamentales”.

Iglesias protestantes alemanas pierden 4,3 millones de euros por la crisis económica

Iglesias protestantes alemanas pierden 4,3 millones de euros por la crisis económica
Las iglesias protestantes del norte de Alemania perdieron unos 4,3 millones de euros en inversiones, en particular en el banco estadounidense que quebró Lehman Brothers, en el marco de la actual crisis financiera, según fuentes de esas instituciones religiosas (20 DE OCTUBRE DE 2008)

Esas pérdidas corresponden en concreto a 123 iglesias protestantes de Oldenburgo. Según el sitio web de esa diócesis, el 90% del patrimonio de 118 millones de euros de esas iglesias se encuentra invertido en bonos del tesoro o en depósitos a plazo fijo, pero el resto (unos 18 millones de euros) estaba invertido en los fondos especulativos de mayor riesgo, que fueron afectados de lleno por la crisis.

En 2007, las iglesias protestantes del norte de Alemania tuvieron ingresos por un total de 51,3 millones de euros, 47 millones de ellos provenientes del “impuesto voluntario” (diezmo) que pagan los fieles de la membresía de las iglesias, y 4,3 millones que se originaron como intereses de las inversiones realizadas, según explica la prensa alemana.

Ética empresarial en Alemania

En Alemania que, para compensar sus reiterados déficit presupuestarios superiores al 3 % del PIB, ha sufrido durante varios largos años un duro programa gubernamental de recortes de prestaciones sociales y de reducción de los ingresos de su población asalariada, ante la evidencia de sus élites eludiendo descaradamente el pago de los impuestos, se ha empezado a cuestionar la ética empresarial.

“Si se comprueba que el éjecutivo reformador, cuya capacidad de influencia en la política era notoria, en realidad cometió el delito de evasión fiscal, ello resultaría un severo golpe para la élite económica de Alemania. A causa de la voraz ambición de ganancias en el mundo globalizado, los reproches que vagabundean con cada desempleado alemán respecto de la falta de escrúpulos de los altos ejecutivos encuentran nuevo y rico alimento. Este caso debe significar el fin de la carrera de Zumwinkel, tanto como reformador al frente del consorcio postal como en la jefatura del Consejo de Vigilancia de la Deutsche Telekom.”

“Lo que se necesita son empresarios responsables que tanto en lo profesional como en lo privado se comporten sin mancha alguna. Eso lo menos que puede esperarse cuando se contemplan las horrendas sumas salariales que devengan los directivos actuales. Pero ahora sucede todo lo contrario. El Estado se ve obligado a salvar a bancos cuyos directivos han fracasasdo. Las ganancias se privatizan, las pérdidas se socializan, y los gerentes no se enfrentan a un temor mayor que el de someterse a una pausa en sus lucrativas carreras. Algo está podrido en el Estado alemán. Pese a todos los códigos de responsabilidad corporativa se ha llegado a establecer una clase de moderno feudalismo que daña a los entes públicos. Es tiempo de realizar una gran limpia. Se necesita mayor transparencia del sistema, pero sobre todo una mayor credibilidad en quienes lo componen”

“Vienen tiempos críticos para los ejecutivos de empresa, pues su integridad se pone en duda. Y aquí, la Alemania corporativa tiene un gran problema de imagen. Primero fueron las revelaciones sobre servicios de prostitución cargados a la cuenta del consorcio Voklswagen; luego, los agitados casos de corrupción en Siemens que costaron millones de euros y también el pretigio a esa empresa. Ahora, posiblemente, a esa lista negra se sume el multimillonario Klaus Zumwinkel. En una época en la cual se discute intensamente sobre la distribución del bienestar y la omnipresente tijera sobre el poder adquisitivo general, esto aleja aún más a los dirigentes económicos y a las élites de los ciudadanos. Así se alimenta la visión común de ‘los de arriba y los de abajo’.”

“En efecto, en el caso de Zumwinkel debe aplicarse la presunción de inocencia. Pero, ¿qué significa esto? Las imágenes con la acción concertada en la residencia del jefe postal en el acaudalado barrio de Marienburg permanecerán en la memoria mucho más que cualquier principio jurídico. La imagen del ejecutivo ha sufrido ya manchas oscuras sin que importe cómo acabará el proceso en los tribunales. Quizá Liechtenstein –donde Zumwinkel habría aparcado millones de euros- ha perdido su aura de paraíso para los pecadores fiscales desde que que los empleados bancarios buscaron extorsionar a clientes extranjeros, amenazándolos de revelar información confidencial. ¿Fue ése el caso de Zumwinkel? Lo dicho: por el momento, se impone aplicar la presunción de inocencia.”

“Cada ser humano tiene la prerrogativa de ponerse metas en la vida; y cuando éstas consisten en acumular fortunas, es cosa de su absoluta competencia Pero nuestros dirigentes económicos también son ciudadanos. Y esto significa adoptar responsabilidades por otros en la medida de los propios medios. La radical pérdida de respeto que la élite financiera de nuestro país ha demostrado en los últimos años cómo este respeto ha sido desmantelado con altanería notable. Quizá algunos puedan darse el lujo de ser repudiados por las masas. Pero la economía en general comprobará que sepulta el fundamento de su éxito cuando éste se deslegitima abiertamente a manos de sus propios dirigentes”

Crisis económica en Alemania

Todo ello tiñó de negro prácticamente cada día del calendario 2012 en el país ibérico. No hubo solución para los desahucios, pese a las promesas rotas de Mariano Rajoy y los esfuerzos del poder europeo. Sin embargo, al exigir mayor rigidez de los países del sur de Europa la principal institutriz de las medidas de austeridad, Angela Merkel, parece que ha olvidado echar un vistazo al estado de su propia economía.

Los financistas alemanes hacen un resumen de 2012 poco alentador. El impacto de la crisis en la economía germana, considerada como un patrón de referencia para toda la Unión Europea, ha dejado por debajo del umbral de la pobreza a un alarmante número de personas. Para entrar en este club, basta con ser víctima de los despidos masivos.

“Durante los años que usted estaba trabajando, empezó a demandar cosas: un buen apartamento, un coche, un seguro, créditos… Y de repente le despiden, pero usted quiere vivir como antes. No le basta la prestación por desempleo y usted acaba endeudado”, dice el financista Hans Ulrich Fitz, de la agencia Creditreform.

Las calles alemanas están llenas de ejemplos. Angela Wolf es una de ellas, al entrar en su vivienda social en vísperas del nuevo año en vez de regalos les lleva a sus dos hijos una mala noticia: probablemente la ola de desahucios alcanzará su casa. Angela está desempleada y no tiene dinero para pagar el alquiler. A golpe de mazo, un juez la etiquetó de “insolvente”.

“No vamos al cine, a ninguna parte. Siempre estamos en casa. Es difícil entenderlo para los niños. Ellos ven cómo viven sus compañeros, como van al mar en verano. Ni hablar de lo que puedo permitirme para mí misma”, lamenta Angela.

Angela, estadounidense de nacimiento, abandonó su país natal y cruzó el Atlántico por amor. Hace 12 años que cambió el sueño americano por el sueño alemán, sin imaginarse que su vida se acercaría a un punto tan crítico: un divorcio, 40.000 euros de deudas, el celular bloqueado y muchas probabilidades de ser desahuciada.

“¿Trabajar? Me encantaría tener un trabajo. Aunque sea en una profesión diferente. Pero no puedo encontrar empleo sin titulación alemana y para recibirla, tienes que pagar. ¿Cómo lo voy a hacer?”, concluye Angela Wolf.

Además de Angela, cerca de medio millón de alemanes reciben el año nuevo con los monederos vacíos y las esperanzas rotas. La mayor agencia financiera de Alemania publica anualmente el atlas de los endeudados del país. En el mapa marcan con color rojo las regiones en las que una de cada cinco familias se encuentra en el pozo de las deudas.

“Los alemanes tienen la tradición de ahorrar lo máximo posible para los días malos. Pero la diferencia entre la capa de la sociedad más rica y la más pobre se hace más y más visible”, opina el financista Ulrich Fitz.

Si hay una profesión en esta época de crisis que goza de demanda en el mercado laboral, es la de los consultores de deudas. Agencias así se encuentran por toda Alemania ofreciendo consejos, pero no el dinero para pagar las deudas. Los más de 6 millones de alemanes calificados como “insolventes” por las agencias hacen pensar que el patrón de referencia para Europa ya está desgastado y en 2013 el continente tendría que dedicarse a buscar uno nuevo.

Angela Merkel cree que  el panorama en Alemania sera aún más negro para 2013

La canciller alemana cree que “el mundo aún no ha aprendido la lección de la crisis” . La canciller alemana, Angela Merkel, ha advertido a sus conciudadanos en su mensaje navideño de que se prevé una situación económica para 2013 “más difícil” que la de 2012, y ha considerado que “el mundo aún no ha aprendido lo suficiente la lección de la devastadora crisis financiera de 2008″.

“El contexto económico no se simplificará el año que viene, no será más fácil; todo lo contrario, será más difícil. Eso no debe desanimarnos sino más bien servir de estímulo”, ha dicho Merkel en su discurso, que será emitido este lunes en Alemania. Según ha dicho la canciller alemana, “las reformas emprendidas comienzan a surtir efecto, pero necesitamos aún mucha paciencia. La crisis dista de haber sido superada”, ha insistido.

En opinión de Merkel,

“hay que hacer más a nivel internacional para controlar mejor a los mercados financieros” y ha advertido de que “el mundo aún no ha aprendido lo suficiente la lección de la devastadora crisis financiera de 2008″. “No debemos permitir que nunca más se imponga la irresponsabilidad. El Estado es el guardián del orden en la economía social de mercado; esto es algo en lo que la gente debe poder confiar”, ha afirmado la canciller.

Angela Merkel ha destacado que el país despide el año con el mayor nivel de ocupación desde la reunificación de Alemania en 1990 y al respecto añadió que ello “significa para muchos cientos de miles de familias reconocimiento y seguridad en el futuro” y “para nuestros jóvenes la garantía de poder contar con una formación y un puesto de trabajo en los primeros pasos de su vida”.

La visión de Max Weber

Identifico que Weber tiene una visión que contempla la dimensión antropológica, ética, social, política y religiosa del hombre, situándolo en un contexto en el cuál él puede responder de acuerdo a su ideología, sin tener que contradecir sus principios cristianos. Su sistema de pensamiento hace accesible la vivencia de un protestante en su tiempo para acceder a la gracia y mantenerla, ante un sistema económico que se impone.

Me parece que la parte ética en cada una de las doctrinas protestantes que presenta Weber, tienen como fin el quedar bien con Dios, para poder aspirar a la gloria de Dios.  Sin embargo, creo yo que cuando trabajo bien, voy creando un capital estable, es decir que puedo poseer algunas cosas materiales, pero Weber señala que no se debe amasar bienes materiales exagerados. Entonces ¿cómo puedo distribuir mis ganancias para no caer en este exceso de bienes?

La actividad filosófica de Max Weber, filosófo Alemán

La actividad filosófica de Max Weber, filosófo Alemán, pretendía la constitución, en Alemania, de una clase dirigente capaz de ejercer la política como profesión, que poseyera una técnica del poder, idónea, por lo tanto, para asegurar a Alemania la posibilidad de llevar a cabo su tarea de gran Estado nacional en lucha con otros Estados.[3]

En el ensayo sobre la ética protestante y el espíritu del capitalismo, publicado hacia 1905, constituye una de sus obras principales por ser en la que expone la ética protestante en el origen al capitalismo. La obra se divide en dos partes, el problema y la ética profesional del protestantismo ascético. En el presente artículo, expondré sólo esta segunda parte en la que presenta la ética capitalista presente en el protestantismo dominante en la cultura Alemana.

Comienza exponiendo los fundamentos del ascetismo laico de cuatro agentes principales: el calvinismo, el pietismo, el metodismo y las sectas bautizantes, ello porque todas las manifestaciones de conducta moral en su tiempo coincidían con esos grupos protestantes y sectarios.

Así por ejemplo, el Calvinismo, bajo el dogma de la predestinación, constituye la idea religiosa que originó todas y cada una de las luchas relativas tanto a la religión como a la cultura de los pueblos más avanzados dentro del capitalismo, de ahí la importancia de su ascesis para entender la ética capitalista. El hombre se sentía irremediablemente obligado a seguir él solo la senda hacia un destino ignorado, dispuesto de una eternidad y no había quien pudiera ayudarlo.[4]

Es este uno de los postulados que nos ayudan a entender la predestinación, la moralidad del hombre se vio influenciada notablemente y el Calvinista realizaba el comercio aislado profundamente de su yo íntimo. Por lo cual, la labor social del calvinista en el mundo sólo se realiza para la mayor gloria de Dios. Lo mismo pasa en su ética profesional, amar al prójimo para la glorificar a Dios y no a las criaturas.

Así pues, el hombre tiende a la gracia y para ello se hace valer del trabajo profesional, única medida eficiente para apartar de sí la duda religiosa y conseguir el estado de gracia propio. El estado de gracia llega a ser controlable estableciendo una confrontación  del estado del alma, con el que, conforme a la Biblia, era patrimonio de los elegidos es decir, de los patriarcas[5].

Entonces, lucha por glorificar a Dios y aumentar su vida de gracia para elaborar su propia salvación, la seguridad de su predestinación.  Por su parte, el ascetismo puritano (congregacionistas, baptistas, mennonitas y quaqueros) se esforzaba para hacer hombres aptos en la afirmación de sus motivaciones constantes. El ascetismo pretendía alejar al asceta del mundo para alcanzar los más grandes ideales promulgados como válidos. Así pues, el puritano llevaba un constante control de su estado de gracia, aún mejor que el del calvinista.

El puritano además de controlar su propio comportamiento, verificaba el proceder de Dios.[6] El resultado de ello era una profunda cristianización de toda la existencia.  La imagen reformada del ascetismo sirvió como modelo para ser imitado por los demás movimientos ascéticos y fue modelo del proceder profesional. Por ejemplo el pietismo, que constituye la ascetización de la conducta, mediante el sistemático ejercicio y control, ascetismo racional más que sentimental. Postula que la señal del estado de gracia reside en el desarrollo de la propia santificación y que la providencia divina es la que opera en el individuo irreprochable. El pietismo se valió de ideas que, afianzaban la aristocracia de los regenerados en base a la gracia.[7]

Puesto que en el estado económico, la tendencia del placer está reñida con la estructura racional de la economía, fundamentada en la obsesión por el mañana, Max Weber dice que ocurre lo mismo en la vida religiosa, puesto que los hombres buscan la salvación y se esfuerzan constantemente por conseguirla, principalmente mediante la gracia y el abandono del pecado, lo cual es para él una ascesis. El ascetismo surge como método para controlar su estado de gracia en el comportamiento y consiguientemente, a sellar su pauta en la vida.[8] Por lo cual, el cambio de vida representaba la racionalización de la existencia a partir del estado de gracia.

Puesto que todos los hombres deben aspirar a la gloria de Dios, Max Weber dice que en el mundo debe desaparecer el deseo exagerado de amasar bienes y dinero, y evitar la holgazanería, que generalmente lleva a la perdida de tiempo y a obstinarse por la acumulación de bienes a fin de pasar la vida sin trabajar. Quienes viven en la holganza de su profesión suelen ser, justamente, aquellos que cuando es momento de dedicar una hora a Dios no hallan el tiempo.[9] La profesión debe servir al hombre para alcanzar la vida de gracia deseada y ello solamente se alcanza en el trabajo.

La vida profesional es una exigencia para todo individuo para evitar la ociosidad y practicar la virtud mediante la práctica ascética, por ello todos deben tener una profesión y mediante los recursos que obtengan servir a los demás y glorificar a Dios. La propuesta es a disfrutar la vida mediante el trabajo profesional y hacer uso moderado de los honorarios recibidos.

Finalmente, quizá el ascetismo parece contrario al capitalismo pero no es así, más bien  uno permite el otro. El ascetismo se dispone a destruir toda ambición por hacerse rico mediante los bienes materiales y el capitalismo es el ejercicio de la profesión con fines lucrativos. Así pues, la ética protestante permite a los individuos el ejercicio libre y racional de su profesión, el aprovechamiento adecuado del tiempo y la acumulación de riquezas pero no con fines temporales sino para su salvación, aumentando su vida de gracia. Por tanto, Max Weber muestra el peso que tiene la ética religiosa en las transformaciones culturales y sociales, y en el florecimiento del capitalismo.

En el análisis de la obra de Max Weber se identifica a un hombre carente de libertad y sociabilidad al encerrarse en el trabajo para no pecar y obtner el estado de gracia. Por otro lado, se dice que el hombre ascético es libre, entonces, ¿En qué consiste la libertad para el ascetismo que propone Max Weber?

Me queda claro que Max Weber retoma las doctrinas protestantes para proponer que la ética religiosa puede ser un buen camino para la transformación social en contra del Capitalismo. Así pues, se toma como punto de partida la tendencia del hombre hacia la gracia divina, y que para alcanzar esta gracia es necesario el trabajo profesional, que a la vez permite ser una muy buena herramienta que distraiga de la ociosidad y de una conciencia individualista. No obstante, Weber reconoce la necesidad de una ascesis que favorezca el buen aprovechamiento de los frutos del trabajo. Sin embargo, no me queda claro ¿cuál es el parámetro para distribuir las ganancias del trabajo? y ¿solamente compartiendo las riquezas se puede servir a los demás? Por otro lado en Max Weber, ¿hay alguna inclinación hacia alguna religión, se sirve de ellas para consolidar una nueva o sólo ve en ellas una buena propuesta para renovar la conciencia moral en contra del capitalismo?

Cosmovisión

La concepción cristiana del mundo: el término “Cosmovisión”, declara James Orr, quiere decir literalmente “idea del mundo” y comprende “la idea más amplia que la mente pude formarse de las cosas en el esfuerzo por comprenderlas, desde el punto de vista de alguna filosofía o teología particular. Por tanto, al hablar de una “idea cristiana del mundo” implica que el cristianismo tiene su propio punto de vista y su idea relacionada con él, y que esta idea, cuando se desarrolla, constituye un conjunto ordenado.”

El postulado básico del cristianismo es que un Dios personal, Santo y eterno creó el universo en el cual vivimos, lo sustenta y dirige. Esto se deduce de la propia revelación de Dios manifiesta en las Escrituras. Si de algún modo podríamos resumir la Cosmovisión cristiana podríamos escoger la frase de Pascal: “Jesucristo es el centro de todo, y la meta a la cual tiende todo”. Claro que esta postura encuentra en el presente gran resistencia dada la generalizada aceptación de la teoría de la evolución. Más que una hipótesis científica debe ser considerada una posición filosófica ante la vida. Su atractivo reside en el hecho de que ya el hombre puede vivir desordenadamente sin pensar que un día será juzgado por Dios.

Efectivamente, basado en la teoría de la evolución, Nietzche señaló que la denominada conducta moral es tan sólo necesaria para el débil. Toda acción debía estar diseñada para el desarrollo del individuo superior, el superhombre. Para que tengamos una idea acabada de la peligrosidad de esta nueva ética debemos recordar que estos conceptos fueron proclamados por Adolf Hitler.

Ciertas investigaciones han demostraron que la ciencia médica de la Alemania nazi, salvo honrosas excepciones, colaboró en el exterminio masivo de los enfermos crónicos en interés de ahorrar gastos “inútiles” para la comunidad. Pero semejante proceso no se impuso abruptamente. Hubo toda una campaña propagandística previa Un libro de matemática titulado “La matemática al servicio de la educación política” ampliamente utilizado en los colegios “incluía problemas, expresados en términos distorsionados, acerca del costo de cuidar o rehabilitar a los enfermos crónicos y a los inválidos. Uno de los problemas preguntaba, por ejemplo, cuántas nuevas unidades de vivienda podrían construirse y cuántos prestamos pudieran darse a parejas recién casadas, con la cantidad de dinero que le cuesta al estado atender “a los inválidos y a los locos”.

Someramente podemos apreciar que una distorsionada concepción del mundo conduce hacia el caos. Debemos enseñar a nuestros niños los principios bíblicos respecto al origen las cosas. Un autor cristiano expresaba su preocupación diciendo:

“Los persistentes esfuerzos hechos para desterrar el Cristianismo de los libros que se usan en las escuelas, y el éxito que han obtenido, movieron al autor a preparar una serie de textos para las mismas, con el expreso fin de restablecer el Cristianismo en el lugar que le corresponde en la enseñanza”. Estas palabras fueron escritas en el año 1863. Si, leyó bien, 1863.

Ética situacional

Hace cerca de 40 años, un profesor de ética en un seminario Episcopal en Boston llamado Joseph Fletcher publicó un libro titulado “Situation Ethics” (Éticas de Situación). De inmediato su postura resultó muy atractiva, sobre todo en algunos círculos liberales. Esta teoría afirma que la ética cristiana no impone otro deber que el deber del amor.

Al enfrentar una decisión de índole moral en una situación dada, la ética situacional nos dice que todo lo que tenemos que hacer es preguntarnos cuál es la forma más amorosa de actuar en ese caso en particular.

La ética situacional proclama que no existen reglas morales y principios que prescriban lo que está bien y lo que está mal, sino que cada individuo es libre de actuar cómo él crea que es más consistente con el amor tal como él lo entiende.

El filósofo Ronald Nash lo explica de este modo:

“Nada es intrínsecamente bueno excepto el amor; nada es intrínsecamente malo excepto el no amar… Dependiendo de la situación, el amor puede que encuentre necesario mentir, robar, presumiblemente hasta fornicar, blasfemar y adorar falsos dioses. El único absoluto es el amor”.

El problema con la ética situacional es que el amor necesita ser definido y lleno de contenido, pues de lo contrario se convierte en un vocablo y nada más.

Hitler estaba convencido que estaba haciendo un favor a la humanidad, o al menos a la nación alemana, haciendo un limpieza étnica; aunque durante ese mismo período, algunos alemanes, movidos por el amor, escondieron a judíos para librarlos del exterminio. He ahí dos conductas totalmente contrarias, que ambos bandos podían justificar apelando al amor. Y los ejemplos pudieran ser multiplicados.

Al igual que con el subjetivismo y el relativismo, la ética de situación nos deja en un callejón sin salida. Cito a Nash una vez más:

“El amor requiere de más especificaciones de principios o reglas que sugieran la forma apropiada en que el amor deba ser manifestado”.

Sin esos principios o reglas el amor no pasa de ser puro sentimiento místico (si desean leer más acerca de este tema los remito a la entrada titulada “All you need is love” del pastor Sugel Michelen).

Sin duda, esta es otra filosofía pagana mas.

Dietrich Bonhoeffer

Dietrich Bonhoeffer (4 de febrero de 1906 – 9 de abril de 1945) fue un líder religioso alemán que partícipó en el movimiento de resistencia contra el nazismo. Bonhoeffer, pastor y teólogo luterano, fue arrestado y encarcelado. Acusado luego de formar parte, mientras estaba preso, en los complots planeados por miembros de la Abwehr (Oficina de Inteligencia Militar) para asesinar a Adolf Hitler, fue finalmente colgado tras el fallido intento de asesinato del 20 de julio de 1944.

Acerca de Bonhoeffer, leemos que

Él predica el amor contra el odio y el terror – y vive su fe en la valiente resistencia contra el nazismo [0]

Dietrich Bonhoeffer (1906 – 1945), teólogo de la resistencia

Bonhoeffer, se hizo famoso por atreverse a enfrentar a los nazi y morir martir. Además de ser una de las figuras más fascinantes de la iglesia luterana alemana del siglo XX, Dietrich Bonhoeffer formó parte de un pequeño número de disidentes que pusieron su vida en juego en su lucha contra el Tercer Reich.  Como consecuencia, Bonhoeffer es reconocido y recordado tanto por sus obras sobre espiritualidad así como por su ejecución en 1945 en un campo de concentración debido a su participación en el complot para asesinar a Adolf Hitler. También “protestó” contra la teología liberal de la época.

Su crónica anti hitleriana, es también el recuento de la extraordinaria fe de un hombre y el destino de la nación que trató de librar de las garras del nazismo.  El teólogo alemán formó parte de la resistencia al nazismo de Hitler. Se negó a ejercer como pastor en la Iglesia de Prusia, que había aceptado la disposición aria según la cual se prohibía a cualquiera que tenía sangre judía ejercer un ministerio en la Iglesia .  El se enfrentó a los “cristianos alemanes” de Hitler , que querían suprimir de la Biblia el Antiguo Testamento, desjudaizar a Jesús y transformarlo en un héroe político.

En abril de 1943 fue detenido por la Gestapo acusado de conspirar contra Hitler y encarcelado en Berlín. Enviado posteriormente al campo de concentración en Buchenwald, fue ahorcado por los nazis el 9 de abril de 1945. La burla del destino: Hitler se suicidó 21 días después. El monstruo pudo haber adelantado su trágica muerte unas tres semanas.

En 1935, el teólogo luterano llamado Bonhoeffer comenzó a dirigir un seminario de predicadores en Finkenwalde, pero a fines de ese mismo año fueron declaradas ilegales todas las Escuelas Superiores y Seminarios de Predicadores de la Iglesia Confesional, una congregación de ministros alemanes contrarios a la política racista pro-arriana de la iglesia estatal. Sin embargo, el continuó con su trabajo dirigiéndola clandestinamente hasta 1940. Durante esos Bonhoeffer escribió “El precio de la gracia” y “La vida juntos”. Ante esta situación, algunos amigos suyos de Nueva York lo llamaron para impartir clases en el Union Theological, por lo que finalmente decidió viajar a Estados Unidos. Pero sólo un mes más tarde Bonhoeffer retornó a Alemania con el propósito de apoyar activamente a la resistencia.  El 5 de abril de 1943 la GESTAPO detuvo a Bonhoeffer la casa paterna en Berlín, bajo el cargo de alta traición y remitido a la prisión militar de Tegel.  Luego de un fallido atentado contra Hitler, el 9 de abril, apenas 21 días antes de que el mismo Hitler se suicidara, Dietrich Bonhoeffer, es acusado de ser parte de la conspiración y es ahorcado en la prisión de Flossenburg. Tenía 39 años.

¿Por qué solo fue pastor? Este muchacho seguramente hubiese sido muy bendecido quizás si se hubiese dedicado a otro oficio. Proveniente de una distinguida familia de médicos, abogados, artistas con todas las características de sobredotación intelectual, no sólo para estudiar teología. La familia Bonhoeffer , fue una de los pocas familias de la burguesía liberal en Alemania, que se negó al nazismo.   Bonhoeffer nació en Breslau, Alemania (hoy Wrocław, Polonia) en el seno de una familia de la alta burguesía prusiana que integraba la élite cultural berlinesa.

Su padre era el profesor de psiquiatría y neurología Karl Ludwig Bonhoeffer (1868-1948) en Berlín; y su madre, la pianista Paula von Hase era nieta del teólogo Karl von Hase, predicador de la corte del Kaiser Guillermo II, y su madre, Klara von Hase había sido pupila de Clara Schumann y Franz Liszt, tomó parte la educación de sus ocho hijos (Karl, Walter, Klaus, Dietrich, Ursula, Christine -o Christel-,Sabine y Susanne).

La familia se mudó a Berlín en 1906, donde su padre ocupó la cátedra más importante de psiquiatría y neurología de Alemania. El teólogo Adolf von Harnack —que luego sería su maestro en la Universidad de Tubinga— era vecino de ellos y Dietrich, a los 8 años de edad, vive los horrores de la Primera Guerra Mundial, en la que muere uno de sus hermanos y tres primos.

Estudia en el Gymnasium (pre-universitario) de Grunewald,  junto a su hermano Klaus y Hans von Dohnanyi, hijo del compositor Ernő Dohnányi, quien se casará con su hermana Christine (padres del director de orquesta Christoph von Dohnányi y del socialdemócrata Klaus von Dohnanyi, alcalde de Hamburgo entre 1981-88).

A los 17 años comienza sus estudios de teología en la Universidad de Tubinga y 2 años después los continúa en la Universidad de Berlín. En 1927, a la edad de 21 años, se doctoró con distinción summa cum laude con la tesis Sanctorum communio, la que el teólogo Karl Barth consideró como un milagro teológico.

Se traslada a Barcelona, para asumir la vicaría de la Iglesia Luterana en Barcelona, posteriormente se devuelve a Berlín, y presenta en 1930 su tesis de habilitación titulada Akt und Sein: Traszendentalphilosophie und Ontologie in der systematischen Theologie. Como aún era muy joven para ser ordenado, aprovecha de viajar en ese año a Nueva York para tomar algunos cursos de especialización en el Union Theological Seminary. Finalmente, el 11 de noviembre de 1931, a la edad de 25 años, es ordenado como pastor luterano.

Bonhoeffer, mártir contemporáneo de Cristo, escribió que

Debo pasar este difícil período de nuestra historia nacional junto a los cristianos de Alemania. No tendré ningún derecho a participar de la reconstrucción de la vida cristiana en Alemania, si no comparto las pruebas de esta hora con mi pueblo… Los cristianos de Alemania deberán enfrentar una terrible alternativa: O bien desear la derrota de su nación para que la civilización cristiana sobreviva, o bien desear la victoria de su nación y, por tanto, la destrucción de nuestra civilización. Yo sé cuál de estas dos alternativas debo escoger. Pero no puedo hacer esa elección desde un lugar seguro”  [1]

Dietrich Bonhoeffer, que era un teólogo protestante y como ciudadanos de la oposición política, y pocos días antes de la guerra, murió en un campo de concentración bestial Flossenburg, fue desde el principio la intención de la atención, lo que importa realmente – que significaba para él vivir en Cristo – y dejar que todo se deslice excelencia comportamiento en sí mismo. Después de diez años, en las notas que el 36 años de edad, poco antes de su detención, a finales de 1942/43, escribió frases como esta:

“La última pregunta no es responsable, ya que prefiero heroica del asunto, sino como un vivirá en la próxima generación “Y esto:”. No genios, no cínicos, no misántropos, tácticos no inteligentes, pero sencilla, gente sencilla, recta, vamos a necesitar “calidad, lo que significaba para él.” … después del abandono de la caza posiciones, la ruptura con el estrellato todo, la visión clara hacia arriba y hacia abajo, […] la alegría de la vida oculta como el valor de la vida pública “Culturalmente que significaba. prisa prefieren el silencio o el libro, las artes del ideal virtuosos del y la emoción de los sentidos.

Lo que puede sonar como un programa de entrenamiento para el hombre interior intacto, ha dejado huellas muy diferentes que muestran lo que puede ser la libertad, que se le da a uno y el que toma: Ya en abril de 1933 Bonhoeffer sostiene en su ensayo La Iglesia y el cuestión judía a la mayor parte de su Mitpfarrer determinó que la iglesia es “las víctimas de todas las sociedades en obligación absoluta”. A partir de una parroquia en la caja fuerte de Londres , regresa a Alemania en 1935, al igual que un viaje a los EE.UU. en junio de 1939 y se cierra para 1940 a la resistencia militar.

En su ética, se pone en marcha en 1940, que la Iglesia ha estado ausente.

“Ella se quedó en silencio, donde habría tenido que gritar porque la sangre de los inocentes clamaron al cielo”, quiere contrarrestar Para Bonhoeffer, que tuvo la guerra por un ecumenismo cristiano y que luego utilizó los contactos internacionales del ecumenismo en la oposición a la guerra hasta el final, el cristianismo no era una manera fácil de estabilizar el yo débil. Se llama amor en el sentido actual poco habitual de la palabra, como un antídoto al cinismo que es:

“La única relación fructífera con la gente – especialmente los débiles – es el amor, que es el deseo de mantener con ellos comunión” con la gente, no solo. Los cristianos, los occidentales o los académicos.

Sin embargo, se entiende que la soldadura que la creencia de Bonhoeffer y la acción baja en el mundo, él mismo lo ha dicho poco antes de su asesinato, de la siguiente manera:

“Por los poderes de gracia tan maravillosamente protegido, / nosotros con confianza esperando lo que venga. / Dios está con nosotros en la noche y por la mañana / y ciertamente cada nuevo día. “Pero no creo que un hombre, por supuesto.

También Bonhoeffer se refirió a la vida de los seguidores de Cristo

«se acredita en el hecho de que nada se interponga entre Cristo y él, ni la ley, ni la piedad personal, ni el mundo. El seguidor no mira más que a Cristo. No ve a Cristo y al mundo. No entra en este género de reflexiones, sino que sigue sólo a Cristo en todo. Su ojo es sencillo. Descansa completamente en la luz que le viene de Cristo; en él no hay ni tinieblas ni equívocos.» [2]

Etica de Dietrich de Bonhoeffer

En la Universidad de Berlín enseñó Teología y escribió varios libros. Opuesto firmemente al nazismo y a la claudicación de las iglesias alemanas frente a Hitler, se vio implicado, junto con Karl Barth, Martin Niemöller y otros, en el establecimiento de la Bekennende Kirche (Iglesia Confesante o Iglesia de la Confesión, de teología luterana pero no oficial). En abril de 1933, en una conferencia ante los pastores berlineses, Bonhoeffer insistió en que la resistencia política se hacía imprescindible. Entre finales de 1933 y 1935 sirvió como pastor de dos iglesias germanófonas protestantes en Londres.

Volvió a Alemania para encabezar un seminario ilegal para pastores de la Iglesia Confesante, en Finkenwalde, Pomerania —hoy Szczecin, Polonia sobre el río Oder—, donde recibió el apoyo incondicional de la condesa Ruth von Kleist Retzow. Allí conoció a su nieta Maria von Wedemeyer, que sería su prometida.  Regresó a los Estados Unidos brevemente y retornó a Alemania en uno de los últimos barcos que hicieron la travesía antes del comienzo de las hostilidades.

La Gestapo clausuró el seminario en 1937 y le prohibió predicar, enseñar y finalmente hablar en público. El seminario funcionó entonces en el estadio von Blumenthal de Gross Schlönwitz, pero fue nuevamente cerrado al estallar la guerra. La resistencia, con la que colaboraba Bonhoeffer, era activa desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Durante este período, Bonhoeffer mantuvo estrechos contactos con Carl Friedrich Goerdeler y trabajó mano a mano con numerosos opositores a Hitler.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Bonhoeffer desempeñó un papel clave de acaudillamiento en la Iglesia de la Confesión, que se oponía a las políticas antisemitas de Hitler. Estaba entre aquellos que apelaban a la abierta resistencia de la Iglesia al tratamiento que Hitler daba a los judíos. Aunque la Iglesia de la Confesión no era grande, representaba un foco considerable de oposición cristiana al régimen nazi en Alemania.

En 1939 se unió a un grupo clandestino de la resistencia, que incluía militares de alto rango con base en Abwehr, la Oficina de Inteligencia Militar, quienes, encabezados por el almirante Wilhelm Canaris, querían derrocar el régimen nacionalsocialista de Hitler.

Lo arrestaron en abril de 1943, después de que condujera hacia él el dinero del Proyecto 7, usado para ayudar a escapar a judíos a Suiza. Fue acusado de conspiración y encerrado en la cárcel de Tegel, en Berlín, durante un año y medio.

Tras el infructuoso atentado del 20 de julio de 1944, Bonhoeffer fue sindicado de complicidad por sus conexiones con los conspiradores, algunos de los cuales eran familiares suyos, como su tío, el comandante de la ciudad de Berlín, Paul von Hase, ejecutado el 8 de agosto de 1944.

El 8 de octubre fue trasladado a la prisión de la Gestapo en la calle Prinz-Albrecht para interrogarlo y el 7 de febrero de 1945 al campo de concentración de Buchenwald. En abril de 1945 fue llevado al Campo de concentración de Flossenbürg.

A través de los escritos de Bonhoeffer es posible constatar con gran facilidad que la preocupación por lo ético puede detectarse a lo largo y ancho de su pensamiento, tal vez como consecuencia directa de su inagotable «instinto» de interrogación, que le permitía leer con atención y espíritu crítico su propio presente y la tradición religioso-cultural en la que se encontraba anclado.

Esta preocupación es especialmente importante en sus últimos años, tanto es así que algunos biógrafos señalan que la redacción de la Ética suponía para el teólogo la misión de su vida. La ética de Bonhoeffer se caracteriza por ser concreta y práctica y por proponerse prioritariamente la reconciliación y la armonía de las tensiones entre Dios y el mundo.

En Bonhoeffer, lo ético no puede separarse de lo biográfico y por ello, su obra es una testificación, en medio de los avatares e incertidumbres de su vida cotidiana, de la verdad y de la justicia que son inherentes a la encarnación de Dios en cada momento histórico, por complejo, difícil y preñado de maldad que pueda ser.

Según sus editores alemanes, «en la biografía teológico-eclesial de Bonhoeffer, la Ética significa el intento de concretar en una concepción teológica fuertemente asentada en la realidad los conocimientos y experiencias que había adquirido» en los difíciles y crueles años de la guerra.

Sobre la vida y obra de Dietrich Bonhoeffer existe una bibliografía de enormes proporciones. Todos los aspectos importantes de su pensamiento y de su acción han sido expuestos e interpretados con detalle e, incluso, se han alcanzado ilusiones que, con frecuencia, no son conciliables entre sí.

En especial sus últimos escritos y cartas han encontrado resonancias y líneas de interpretación muy diferentes: en general, y como sucede casi siempre, los presupuestos y prejuicios de los intérpretes se han trasladado sobre los textos bonhoefferianos.

A pesar de la diversidad de interpretaciones y valoraciones no cabe la menor duda de que Bonhoeffer fue uno de los primeros que, en medio de la situación altamente deshumanizadora del Tercer Reich, se dió cuenta del giro copernicano que estaba dando la cultura occidental en su conjunto y, más particularmente, el cristianismo tradicional. No es necesario que nos extendamos con mucho pormenor en la narración de la biografía de Dietrich Bonhoeffer porque el lector interesado tiene a su disposición elementos más que suficientes para conocer los diferentes aspectos de su vida familiar, intelectual, política y religiosa.

Sin embargo, es importante tener presente que la vida de Bonhoeffer está marcada por la fragmentariedad, por las interrupciones e, incluso, por los grandes interrogantes ante el futuro, De ello fue muy consciente e, incluso, llegó a considerarlo como algo sumamente positivo y creador en su vida.

Por eso en una carta de 23 de febrero de 1944 escribe:

Lo único que importa es que son el fragmento de nuestra vida sea todavía perceptible de qué modo fue dispuesto y planeado el todo, y de qué material está formado […] Existen fragmentos que siguen siendo importantes durante siglos, ya que su acabamiento solo puede ser obra de Dios: son fragmentos que deben ser fragmentos.

A pesar de la fragmentariedad de su existencia, perceptible a simple vista, es posible hallar en ella una unidad, una convergencia, una diseminación y una coherencia profundas, que permiten intuir la totalidad de sus partes.

Nacido en Breslau el 4 de febrero de 1906 en el seno de una familia numerosa -era el sexto hijo de ocho, que pertenecía a la alta burguesía intelectual y eclesiástica alemana de talante liberales.  En 1912 su padre fue nombrado profesor de Psiquíatría y Neurología de la Universidad de Berlín. A partir de aquí, el destino de Dietrich Bonhoeffer correrá paralelo con el de la capital alemana.

Durante los últimos años de gimnasio ya se decidió por el estudio de la teología, que realizó en las Facultades (protestantes) de Tubinga y Berlín. En 1927, en la Facultad de Teología de esta última ciudad, presentó su tesis doctoral (Sanctorum Communio) y, en 1930, su tesis de habilitación (Akt und Sein). Entre 1927 y 1928, tomo a su cargo la vicaría de la Parroquia protestante alemana de Barcelona.

De vuelta la Ciudad Condal ejerció de asistente voluntario de  profesor de dogmática de la Facultad berlinesa Wilhem Lütgert (1867-1938). Con posterioridad en calidad de privat
Dozent impartió algunos cursos en esa misma universidad.

Entre los años 1930-1931 siguió algunos cursos de especialización en el Union Theological Seminary de Nueva York. A raíz de la experiencia americana llevó a cabo una profunda revisión crítica de su herencia cultural y religiosa.

Bonhoeffer descubrió en América otra sociedad (el proletariado, el problema negro) y otra Iglesia (a la que designará con la expresión «protestantismo sin Reforma »). No cabe la menor duda de que estos elementos contribuyeron decisivamente a que fuera capaz de enfrentarse críticamente a la nueva situación religiosa y política que se había instaurado en Alemania después de la finalización de la primera guerra mundial.

Durante este período se fortalecen los lazos de amistad intelectual e, incluso, personal con Karl Barth, de quien afirma en una carta a sus padres que «le agrada extraordinariamente», sin que por ello pueda ser consIderado como un discípulo «ortodoxo» del gran maestro de Basilea.

En efecto, Bonhoeffer se divertía con su “origen teológico bastardo” dentro del estrecho círculo de los “adelantos iniciados [de Barth]», ya que él mismo no se consideraba un pura sangre; de la ortodoxia barthiana. Muy pronto se dio cuenta y denunció las tendencias inhumanas y antisemitas del nacionalsociasmo que, finales de 1932, había  resultado vencedor, legalmente, en las elecciones legislativas de la cámara alemana.

Desde 1933 a 1935, Bonhoeffer permaneció en Londres animando la vida religiosa de dos pequeñas comunidades alemanas del suburbio de la capital inglesala. En 1935, en el momento de su retorno a Alemania, el Kirchenkampfentra en una fase crítica y sumamente peligrosa.

Con el objeto de distanciarse de la ideología nazi, la Iglesia Confesante decide formar a sus propios pastores. Entre 1936 y 1937 Bonhoeffer dirige el seminario de Finkenwalde, en donde puso en práctica algunas novedades pastorales en el seno del protestantismo alemán, que se relacionaban sobre todo con la «vida comunitaria». Después de cinco semestres, el1 de julio de 1937 la Gestapo puso término a esta experiencia, en la que Bonhoeffer se mostró como un excelente formador de candidatos de pastor.

La disolución de Finkenwalde y la proximidad de la guerra son el detonante que pone en marcha la entrada de Bonhoeffer en los círculos opositores al Tercer Reich.

Esa acción política, que hubiera sido impensable sin su «experiencia americana», influyó decisivamente en su nueva concepción de la Iglesia y del Evangelio.  Los años de guerra (1939-1945) ofrecen muchos puntos oscuros a la investigación histórica porque, a causa de la gravísima situación en Alemania, se vio obligado a llevar una «vida doble» (Bethge). Realizó algunos viajes al extranjero (Suiza y Escandinavia) y reunió elementos para la redacción de una ética que estuviera en concordancia con los cambios radicales que se habían producido en la vida social y religiosa de aquel tiempo.

Su actividad de conspirador ha sido evaluada de maneras muy diferentes. En cualquier caso no puede olvidarse que consideraba esta actividad como algo provisional en su vida, que debía realizarla a causa de la situación límite en que se encontraba Alemania, pero, como escribe Bethge, repetidamente, Bonhoeffer se expresó en el sentido de que después de haberse dedicado a actividades de conspirador, deseaba volver a su verdadera vocación, con nuevas ideas, por supuesto.

El 3 de abril de 1943 fue encarcelado por una cuestión menor en la prisión de Tegel (Berlín). El descubrimiento de su participación en el atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944 agravó  considerablemente las condiciones de su encarcelamiento. Fue entregado a la Gestapo. En aquel momento se interrumpió su relación con su familia, con su amigo Eberhard Bethge y con su prometida Maria von Wedemeyer.

Ante el avance incontenible de las tropas soviéticas y americanas, es transferido al campo de concentración de Buchenwald.Pocos días después, en compañía de los grandes personajes de la resistencia antinazi (Oster, Beck, Canaris, Oster), fue enviado a Flossenbürg (Baviera), en donde, el 8 de abril de 1945, se le sometió a un juicio sumarísimo.

La madrugada siguiente fue colgado. La característitica de la personalidad de Bonhoeffer es la alta estima y respeto por la tradición teológica liberal con sus innegables rasgos burgueses y culturalistas, de la cual se siente orgulloso y obligado. Sin embargo, es preciso reconocer que no se limita a hacer una adaptación literal de ella, sino que sabe interpretarla y, a menudo, recrearla duramente a partir de los nuevos contextos sociales, políticos y religiosos que van surgiendo a causa de los cambios radicales experimentados por la sociedad alemana de aquel tiempo.

La gran objeción que Bonhoeffer hace a la teología liberal es su a priori racionalista, que acaba por convertir en abstracto y vacío de contenido el mandamiento de Dios y la misma realidad polifacética del hombre, que siempre son magnitudes concretas y enmarcadas en contextos y procesos de carácter social e histórico. Sus grandes maestros «liberales» fueron Adolf van Harrnack (1851-1930), Reinhold Seeberg (1859-1935) y Karl Hall (1866-1926), a quienes siempre guardó profundo afecto personal e intelectual. Constituye un dato de sumo interés que no fuera discípulo directo ni de Karl Barth (1886-1968) ni de Rudolf Bultmann (1884-1976).

Resulta un dato evidente que la llamada «teología dialéctica» -lo nuevo de aquel entonces, sobre todo por obra y gracia de Karl Barth- ejerció también una influencia decisiva sobre él, en tanto que se preocupaba con interés creciente -lejos del optimismo un poco ingenuo y decimonónico de la teología liberal- por le primacía concreta y soberana de la Palabra de Dios más allá de ta pura facticidad atestada por los datos accesibles a la  investigación histórica y cultural. Sin embargo, y en oposición al pensamiento de Barth (sobre todo contra el Offenbarungspositivismus de éste).

Bonhoeffer mantiene la tesis de que la majestad de Dios majestad que, paradójicamente, se concreta en la kénosis de Jesucristo se hace evidente no en la huida del mundo, sino en su
rmsmo centro.

Resulta evidente que Bonhoeffer se apercibió del peligro de la «teólogía dialéctica» por el hecho de que partía de una «teología de la Palabra de Dios» que, en última instancia, desembocaba saba, por falta de auténtico control de la realidad histórica y cultural, en una abstracción especulativa.

De esta manera convertía a Dios en el único y exclusivo sujeto-objeto (Dumas), cuya función consistía en hacer posible el conocimiento del sujeto humano a partir del único foco trascendente, que se hallaba situado en un «más allá» normativo e inalcanzable por mediación de la experiencia mundana del hombre. Bonhoeffer, por el contrario, partía de la realidad de Dios en la historia, es decir, de la encarnación de Jesucristo.

A partir de esta premisa teológica se obtenía una consecuencia hermenéutica de incalculable valor para la vida Cristiana. La fundamentación de la Palabra de Dios en la concreción de la historia y de la acción. Este será el punto de partida metodológico y teológico y también la conclusión más importante de su inacabada Etica.

Por mediación de la realidad del ser humano concreto, especificada en cada situación particular en la que debe comprometerse y solucionar, el hombre se inscribe en el círculo comunitario del nosotros, es decir, de la realidad histórico-cultural instituida. Para Bonhoeffer «solo a través de la mediación del elemento ético la fe se ramifica en la realidad histórico- social.

Por su parte, el elemento ético constituye la energía subjetiva de la institución histórica y social, la cual se coagula y traduce en una subjetividad. No debe olvidarse que Bonhoeffer concibe la realidad histórico-social, al mismo tiempo, como producto y condición del sujeto ético. De esta manera se sitúa en la tradición teórica de origen romántico, que tiene en Hegel y Schleiermacher a sus mayores representantes.

En los años cincuenta y sesenta se presentó una interpretación de los últimos escritos de Bonhoeffer que subrayaba con insistencia la «ruptura epistemológica» que se habría  producido en su pensamiento como consecuencia de las traumáticas experiencias que habría realizado en la Alemania de los años treinta.

Esta lectura ponía un énfasis muy especial y casi exclusivo en las «cartas de la prisión» (RS) como criterio único y decisivo de la interpretación de la teologia posterior han superado la mencionada «ruptura epistemológica» e intentado llevar a cabo una lectura global de la obra bonhoefferina, en la que se pone de manifiesto el hilo conductor que otorga consistencia a toda su obra a pesar de las profundas mutaciones de todo tipo a que se vieron sometidas tanto su persona como la sociedad de su tiempo.

«Es cierto que he aprendido muchas cosas nuevas, pero no creo que haya cambiado mucho […] Ni tú [E. Bethge] ni yo hemos experimentado nunca de hecho una ruptura en nuestra vida. Sin duda, hemos roto conscientemente y por propia iniciativa con muchas cosas, pero también esto es algo muy distinto»

Esta afirmación de las continuidades fundamentales de su vida no es obstáculo para que el que fuera su gran amigo y confindente, Eberhard Bethge, veinticinco años después de su muerte, no dudase calificar a Bonhoeffer de «marginal incómodo»

Tal vez la afirmación de la continuidad en el cambio y del cambio en la continuidad constituye la mayor fuente de desasosiego y perplejidad para el establishment de todos los tiempos.

LA ÉTICA DE BONHOEFFER

Los editores de la nueva edición alemana afirman que, «en la biografía teológico-eclesial de Bonhoeffer, la Ética significa el intento de concretar en una concepción teológica fuertemente asentada en la realidad los conocimientos y experiencias que había adquirido» en los difíciles y crueles años de la guerra.

En su monumental biografía, Eberhard Bethge declara que los esfuerzos de Bonhoeffer se centraron completamenteen la redacción de la Ética porque veía peliculas dónde su vida. Sus padres y sus amigos más íntimos (por ejemplo; el obispo de Chichester, George Bell) confirmanla importancia capital de la reflexión ética en los últimos años de su vida. Sin embargo no debe olvidarse que tanto las dos ediciones anteriores como la actual «no son la Ética que Dietrich Bonhoeffer hubiera querido publicar» (Bethge).

Disponemos tan solo de un esguema y unos fragmentos, que fueron redactados en condiciones muy penosas y que deberían haberse acóplado a un plan general solo levemente esbozado.

1. La ética cristiana en tiempos de Bonhoeffer Bonhoeffer se irá separando paulatinamente de las posiciones éticas que mantenían los teólogos contemporáneos, tanto las de signo liberal  como las de los adeptos del extremismo teológico de Barth y sus discípulos.

La «teología liberal, que durante el último tercio del siglo XIX se había distinguido por mantener un fuerte optimismo cultural, ponía de manifiesto que el Reino de Dios sobre la tierra se iría realizando progresivamente a medida que los cristianos, en consonancia con los adelantos de todo tipo de la sociedad moderna, adquiriesen una mayor dignidad ética.

Se trataba, en el fondo, de una versión matizada de la «ideología del progreso», que tanta incidencia tuvo en los espíritus más liberales de la burguesía europea del siglo pasado y que ha sido designada por Michel Maffesoli con la expresión «catecismo laico del siglo XIX».

Esta forma menos era aplicada a la interpretación del cristianismo por los sectores del protestantismo prusiano «liberal» que no aceptaban la interpretación reaccionaria y literalista de lo cristiano.

Ellos mismos se consideraban como la punta de lanza del cristianismo de los tiempos modernos. Sin embargo el optimismo cultural propio de la teología liberal protestante, se quebró definitivamente a raíz del punto final y sin retorno que fue la finalización de la primera guerra mundial (1914 – 1918), cuyas consecuencias más importantes fueron la seearación del trono y el altar (final de la monarquía), la instauración de fa República de Weimar y los graves incidentes que dieron lugar al régimen nazi.

A partir de 1918 la corriente teológica más influyente en Alemania era la llamada «teología dialéctica», que se caracterizaba por una critica total al optimismo ético y cultural de la teología liberal y, al mismo tiempo, subrayaba con insistencia la radical separación entre Dios y el hombre, entre la eternidad y el tiempo, entre lo celestial y lo mundano.

Este marco, el espacio que Karl Barth, el principal representante de esta teología, reservaba a la ética, que, por otra parte, jamás podía eludir del todo el verse incluida en los ataques lanzados contra la «teología cultural», era minúsculo y completamente integrado, casi como un apéndice, en la reflexión dogmática.

A pesar de la distancia crítica ante la teología barthiana de que dio muestra Dietrich Bonhoeffer, los editores de la nueva edición de la Ética (EA) afirman que «la posición [ética] de Bonhoeffer debe buscarse sobre todo en las proximidades de la teología y la ética de Barth»

En este contexto no debe olvidarse que Emil Brunner (1889-1966), suizo y calvinista como el propio Barth, su principal opositor teológico en aquellos años, publicó en 1932 un libro titulado Das Cebot und die Ordnungen, en el que se alejaba notablemente de la radicalidad extrinsecista del barthismo.

En esta obra, muy apreciada, pero al propio tiempo también duramente criticada por Bonhoeffer, se intentaba una cierta rehabilitación de «lo natural» y, por lo mismo, de una ética cristiana con un componente antropológico mucho más «católico» que el del teólogo de Basilea, que negaba cualquier tipo de proximidad (por ejemplo, analógica) entre Dios y el hombre.

Otro disidente de la «teología dialéctica, Friedrich Gogarten (1887-1967), también en 1932, sacó a la luz pública una Politische Ethik [Ética política); en la que, siguiendo una forma de pensar y actuar muy propia del luteranismo histórico (doctrina de los «dos reinos»), se tomaba partido por una sumisión casi incondicional a los dictados del poder establecido, que en aquellos tiempos  comportaba una ferviente toma de posición a favor del nacionalsocialismo.

Otros teólogos del momento como, por ejemplo, Paul Althaus (1888-1966), Werner Elert (1885-1954) y Emanuel Hirsch (1888-1972) desarrollaron su ética a partir de una peligrosa «teología del pueblo» (Volkstumstheologie).

El pueblo, interpretado en función de los postulados que en el siglo XIX (sobre todo por parte de Herder y Fichte) había formulado la politische Romantik, era el lugar natural, con caracteres casi divinos, en el que debía discernirse la revelación de Dios y a partir del cual el cristiano debía formalizar su proyecto ética.

En el campo protestante fue sobre todo esta tendencia la que entró en contacto con el nacionalsocialismo y, casi sin excepciones, se sometió a él incondicionalmente, mientras que en el campo católico lo hicieron teólogos y liturgistas de la talla de Josef Lortz, Ildefons Herwegen, Michael Schmaus y Karl Adam, que no supieron o no quisieron ver la intrínseca perversidad de la «visión del mundo» del nacionalsocialismo.

2. La Ética de Dietrich Bonhoeffer

La primera publicación de los manuscritos éticos de Bonhoeffer en 1949 no fue recibida con la resonancia y aceptación que había imaginado su editor, Eberhard Bethger.

De entre los grandes teólogos de aquel momento solo Karl Barth se ocupó de ellos intensamente en un apartado ético de su doctrina de la creación (KD III/4,2) (1951), en el que reconoce explícitamente que la intención teológica de Bonhoeffer se halla muy cerca de la suya, aunque no deje de objetarle que la doctrina bonhoefferiana de los mandatos se encuentra lastrada por «un pequeño regusto del patriarcalismo del norte de Alemania»

Es un hecho ampliamente reconocido que, en Alemania, durante los primeros años posteriores a la finalización de la segunda guerra mundial, la preocupación ética se hallaba casi completamente ausente de la teología cientifica. Los problemas prácticos (pastorales) de la reconstrucción después de la catástrofe tenían la primacía en las Facultades de Teología y en los restantes centros eclesiásticos.

Por otra parte, los espíritus con preocupaciones filosóficas buscaban en el pensamiento de Heidegger las bases para una interpretación existencial, la hermenéutica y la filosofía del lenguaje sin dar importancia a la propuesta filosófico- cultural que Heidegger había hecho en 1933 y que le había situado en los aledaños del nazismo.

Por lo general, lo que por aquel entonces se conocía del pensamiento de Bonhoeffer era utilizado como arma arrojadiza en la violenta polémica teológica entre las escuela de Barth y Bultmann.

El único discípulo directo de Bonhoeffer que por aquel entonces era profesor universitario, Gerhard Ebeling, no se interesaba demasiado intensamente por los problemas inherentes a la teología bonhoefferiana, sino que centraba toda su atención en la prosecución.

Por un lado de la discusión sobre la hermenéutica y, por el otro, en la interpretación de la teología de Lutero. Sin embargo, el artículo que Ebeling publicó en 1955, «Die nicht-religiose Interpretation biblescher Begriffe», causó un impacto tan profundo, que todas las investigaciones sobre la «teología de la prisión» de Bonhoeffer aparecidas con posteriorislad aludían a él como referencia obligada.

Ebeling, aunque conocía los fragmentos éticos publicados póstumamente por Bethge, intentaba adaptar, por no decir constreñir, el pensamiento teológico del Bonhoeffer de las «cartas de la prisión (RS) a los esquematismos, naturalmente de acuerdo con su propia interpretación de la teología luterana, de lo que entonces consideraba como el centro cabal de la teología del Reformador de Wittenberg: la contraposición entre la ley y el evangelio.

Procediendo de esta manera, sin embargo, Ebeling no hacia justicia a la relación entre «lo último» y «lo penúltimo» que, de acuerdo con la opinión de Bonhoeffer, constituye el meollo de una ética cristiana basada en la reconciliación de Dios con el hombre, la cual ha tenido lugar a través de los acta et passa Christi.

A través de los escritos de Bonhoeffer puede constatarse con gran facilidad que la preocupación por lo ético puede detectarse a lo largo y ancho de su pensamiento tal vez como consecuencia directa de su innagotable instinto de interrogación, que le permitía leer con atención y espíritu crítico su propio presente y la tradición religioso-cultural en la que se encontraba anclado. No solo desde la perspectiva de la «teología de la liberación», tal como lo ha indicado Tierno Rainer Peters, sino incluso en términos generales puede afirmarse que el pensamiento ético del último Bonhoeffer puede considerarse como el aspecto central de su polémica teológica y cívica con el nacionalsocialismo, en la que destacaa la apelación dirigida a la responsabilidad moral de los individuos y la defensa de la tradición humanista y liberal de Occidente.

Con la misma contundencia puede señalarse que, desde una perspectiva teológica, la ética de Bonhoeffer tiene como característica esencial el hecho de ser una ética concreta y práctica, porque su punto de partida es: ¿cómo puede  tomar cuerpo en la vida cotidiana (mundana) del creyente la realidad de Dios, que se ha encarnado en Jesucristo?

El aquí y el ahora como marco de la realidad del mundo en presente constituye el lugar en el cual y desde el cual Dios pone de manifiesto su voluntad.

A partir de las urgencias de cada situación como presencia de Dios en la vida cotidiana Bonhoeffer pone de manifiesto cómo la realidad de Dios y la realidad del mundo son elementos esenciales e íntimamente implicados en el entramado de relaciones del hombre concreto, sujeto como se encuentra a las mil contingencias de la vida cotidiana.

Por todo ello resulta harto evidente que el pensamiento ético bonhoefferiano, que se distingue de manera eminente por la relacionalidad y la multiplicidad, se propone prioritariamente la reconciliación y la armonía de las tensiones entre Dios y el mundo, las cuales surgen inevitablemente por el solo hecho de que el ser humano es un ser convivencial que jamás puede eludir el conflicto consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con Dios.

Con el paso de los años, de manera cada vez más rotunda, Bonhoeffer se niega a aceptar los planteamientos éticos que procedían del neoluteranismo a causa de sus premisas metodológicas e ideológicas, que fácilmente le convertían en el aliado natural de la ideología nazi. A pesar de su simpatía inicial para con los grandes maestros de la teología liberal, no estaba dispuesto a seguirles hasta el final, sobre todo si se tiene en cuenta la situación que se vivía en Alemania con posterioridad a la finalización de la primera guerra mundial.

En este sentido y, tal vez, por contraste resulta interesante la lectura que hizo Bonhoeffer de algunos autores católicos, en especial de Jacques Maritain (1882-1973) (su teoría de la democracia), Romano Guardini (1885-1918) (en especial su interpretación de Dostoievski) y Josef Pieper (nacido el 1904) (la recepción y reinterpretación de la teología de Tomás de Aquino), los cuales aportaron algunas consideraciones y complementaciones, a menudo asuUtidas críticamente, sobre el alcance de lo natural, de la ley y del incondicional respeto a la vida, que le permitieron establecer una especie de contrapunto respecto a la tradición ética que mantenían algunos neoluteranos que, de manera más o menos explícita, activa o resignadamente, que habían entrado en la esfera  ideológico-popular (volkisch) del nacionalsocialismo.

Muy esquemáticamente debemos referirnos a aquellos pensadores que fueron leídos por Bonhoefferso y cuyo pensamiento fue asumido críticamente por él a lo largo de su vida. Ha sido puesto de manifiesto que poseía una buena información de los teólogos alemanes del siglo XIX, ya que disponía de la rica biblioteca teológica que le dejó en herencia su bisabuelo Cad August van Hase (1800-1890), profesor de Historia de la Iglesia en la Universidad de Lena. La «teología liberal», en especial la obra de Ernst Troeltsch (1865-1923) y de Friedrich Naumann (1860-1919), consituyó el tema de su primer curso como privat Dozents.

Para la elaboración de su disertación doctoral estudió a fondo el pensamiento de Max Weber, cuyo hermano Alfred era íntimo amigo de Kad BonhoeRet. En el pensamiento ético bonhoefferiano, las referencias a Friedrich Nietzscpe y Max Scheler son muy numerosas, lo cual pone de manifiesto que los conocía bastante bien, en particular el libro de Scheler Der Formalismus in der Ethik und die materialeWertethik (1913-1916) que utilizó profusamente en la redacción de su tesis doctoral (SC).

Son muy numerosas las citas del libro de Kad laspersDie geistige Situation der Zeit C1932) que aparecen en los fragmentos éticos de Bonhoeffer, el cual acepta con casi total asentimto el diagnóstico sobre la situación espiritual de aquellos años tal como la formula el filósofo. De entre los pensadores contemporáneos, los más representativos son los que mostraban una clara oposición al régimen nazi como, por ejemplo, los filósofos Alfred von Martin (1882-1979) y Herman Nohl (1879-1960), que habían perdido la cátedra universitaria a causa de sus críticas a la nueva situación política. Bonhoeffer sé ocupa ampliamente de la ética de Wilhelm Lütgert, de quien había sido asistente, que apareció póstumamente en 1938.

El lector de los fragmentos éticos bonhoefferianos debe tener muy en cuenta que en ellos lo biográfico y la investigación teológica son dos elementos inseparables, de tal manera que, como pone de manifiesto Eberhard Bethge, la verdadera concreción de la ética de Bonhoeffer se refleja en el testimonio de su propia existencias.

En su vida, sobre todo en los turbulentos y angustiosos años de la barbarie nazi, la realidad, caótica y opaca en tantas ocasiones, es como una especie de enigma angustioso e insoluble a la vez, que solo puede ser satisfactoriamente resuelto mediante una ética que sea, en cada hic et nunc, una verdadera sabiduría de la praxis. Bonhoeffer ve en esta ética sapiencial una auténtica diaconía espiritual con vistas a la acción libre y liberadora del ser humano.

Porque lo ético no puede desgajarse de lo biográfico, resulta evidente que el testimonio del cristiano Bonhoeffer es una testificación, en medio de los avatares e incertidumbres de su vida cotidiana,de la verdad y de la justicia que son inherentes a la encarnación de Dios en cada momento histórico, por complejo, difícil y preñado de maldad que pueda ser.

Se ha observado que el aspecto determinante del pensamiento ético bonhoefferiano es la indisoluble vinculación de lo cristológico y de lo ético, de tal manera que la cuestión ética se decide en la cuestión cristológicas.

Pero con la misma rotundidad Bonhoeffer manifiesta que la cuestión cristológica conduce inevitablemente a la ética. La reducción ético-cristológica significa que Jesucristo es el centro de la teología y de la praxis cristiana.

Al amanecer del 9 de abril de 1945 Dietrich Bonhoeffer es ejecutado en la horca en el campo de concentración de Flossenbürg junto al almirante W.W.Canaris y el general H.Oster, entre otros, por orden expresa de Adolf Hitler que se suicidó veinte días después en su bunker de Berlín, acosado por la coalición del Este con el Occidente.

¿Cómo ha llegado este joven alemán a colaborar activamente a partir de 1938 en la conspiración para derrocar el III Reich encubierto como agente de los servicios secretos del ejército? Por su clarividencia y su decisión ante las primeras acciones del nazismo en el poder en 1933:

“Hay que resistir contra la violación de la conciencia y la destrucción del evangelio”.

Mientras estaba en la cárcel como consecuencia de este compromiso personal en el devenir de los acontecimientos históricos, hacía una reconsideración sobre su vida de creyente cristiano y se preguntaba:

¿Qué creemos realmente? ¿Quién es Cristo, hoy para nosotros? ¿Qué significa para el Cristianismo la radical falta de religiosidad de los hombres?  ¿Es que queda sitio para Dios? ¿Qué significa en un mundo no religioso, laico, conceptos como la iglesia, la comunidad, la predicación, la vida cristiana, el culto, los milagros, la oración, la penitencia, la fe, la santificación, los misterios de la ascensión, la resurrección, la trinidad, el nacimiento virginal de Jesús, los novísimos?  ¿Son verdaderos límites humanos la muerte, el pecado, el sufrimiento?
¿Quién es este cristiano que se plantea tan radicalmente los fundamentos de la fe y de la acción de la Iglesia en medio del mundo moderno?

Dietrich Bonhoeffer empeña su vida en una doble conspiración política y creyente. Por eso su relevancia personal va en aumento e inspira en sentido aparentemente contradictorio múltiples cuestiones acuciantes en estos tiempos. En temas como la liberación política y social, la paz y el desarme, las decisiones éticas, la unión de las iglesias, o la vigencia de la fe religiosa en el mundo actual, Bonhoeffer es una provocación y un estímulo.

“Sólo la Biblia es la respuesta a todas nuestras preguntas” (III 26), escribirá Bonheffer

La Biblia tiene preferencia frente a la propia razón y decisión. Sobre la Biblia quiere Bonhoeffer asentar la comunidad de Finkenwalde. La Biblia orientará la vida común, la oración, la teología, la conducta (II 283-287).

La Iglesia Confesante confiesa la Biblia precisamente y no otra cosa. En la Biblia y no en otra instancia debe fundamentarse la estructura de la Iglesia, el ministerio y la misión, la disciplina eclesial y la doctrina auténtica. El Evangelio de Jesucristo es la razón de toda la lucha por la claridad de la teología dentro de la Iglesia Confesante, dentro del Ecumenismo, en el tiempo actual. La fijación de Bonhoeffer en buscar un diálogo realmente teológico, no tanto teórico-práctico, tiene esa motivación.

Operación Walkiria y Bonhoeffer

En el mercado editorial español, continúan apareciendo títulos cuya temática gira en torno a la contienda de la segunda guerra mundial, lo cual significa que el interés que despierta es extraordinario. La II Guerra Mundial, que sigue siendo un filón inagotable para el cine, tal como se aprecia en el hecho de la producción, en los últimos años, de  El Hundimiento  y de  Operación Walkiria.

Operación Walkiria , protagonizada por Tom Cruise,   quiere relatar el intento de atentado frustrado contra Hitler, llevado a cabo el 20 de julio de 1944, cuando el coronel Klaus Schenk von Stauffenberg colocó una maleta que contenía una bomba en la sala de reuniones en la que Hitler estaba reunido, discutiendo los avatares de la guerra, con su Estado Mayor. El atentado fracasó porque Hitler salió ileso del mismo, a pesar de que la maleta con su carga mortífera quedó situada a dos metros de distancia de él. Por supuesto, las represalias no se hicieron esperar, siendo fusilado ese mismo día el autor del atentado, junto con otros oficiales que estaban en connivencia con él.

La Operación Walkiria no fue el único intento, aunque sí el que más cerca estuvo, de matar a Hitler. Hubo otras conspiraciones  y otros conspiradores, con gente tan significada como el almirante Canaris, jefe de los servicios secretos del Ejército alemán. Canaris fue ahorcado en el campo de concentración de Flossenbürg el 9 de abril de 1945, solo unos días antes de que los aliados liberaran dicho campo. Pero Canaris no fue el único ejecutado aquel día en aquel mismo lugar.  Un cristiano evangélico le acompañó al cadalso, por idénticas razones. Su nombre: Dietrich Bonhoeffer.

En Berlín, en el mismo lugar donde otrora estuvieran ubicadas las sedes de la Gestapo y de las SS, está hoy situada una exposición documental al aire libre sobre los protagonistas, verdugos y víctimas, de la Alemania nazi y de la II Guerra Mundial. Entre los personajes que aparecen en dicha exposición destaca Bonhoeffer , quien, en una fotografía de gran tamaño, posiblemente la más conocida de las que se le hicieron, está sentado, vestido con traje y corbata, con la mano derecha sobre su muslo izquierdo y la izquierda sobre su parietal izquierdo. No mira a la cámara sino, sonriente, hacia un lado.

Al lado de la fotografía hay una reseña biográfica en la que se destaca su pertenencia a la Iglesia Confesante, que aglutinaba a los cristianos evangélicos opuestos al régimen nazi.  Aunque al principio era pacifista, se vio inmerso en un profundo conflicto de conciencia por las continuas aberraciones de todo tipo que los nazis cometían, llegando a la conclusión de que, aunque podía tener un cómodo puesto docente en Estados Unidos o en otra nación, no podía desentenderse de lo que estaba pasando en la suya. En consecuencia, y ya a comienzos de 1940, comenzó a colaborar con los círculos que en Alemania querían derrocar a Hitler. El 5 de abril de 1943 fue detenido durante unas investigaciones en curso sobre otra cuestión, dándose cuenta poco a poco la Gestapo de su implicación con los grupos activos de oposición militar que habían querido derrocar al  Führer . Así fue como quedó sellado su final.

Pero al lado de esa fotografía existente en la exposición mencionada y encima de su reseña biográfica, aparece enmarcada una frase suya.  No es la conocida reflexión sobre la ´gracia barata´, ni tampoco la que erróneamente algunos le adjudican y que comienza:  ´Primero vinieron a por los comunistas…´  Se trata de otra frase que para mí era desconocida hasta que la vi en ese lugar en Berlín, la cual  dice así:

´Hemos sido testigos silenciosos de hechos malvados, hemos aprendido muchos ardides, hemos aprendido las artes de la simulación y el lenguaje ambiguo; la experiencia nos ha enseñado a recelar de otras personas y bastantes veces hemos sido parcos con la verdad y las palabras francas; conflictos insoportables nos han hecho dóciles o tal vez incluso cínicos… ¿Somos todavía de alguna utilidad?´ (Extracto del ensayo  Después de Diez Años , diciembre 1942).

Es toda una confesión de un hombre al que muchos consideran un héroe e incluso un mártir (en la catedral anglicana de Canterbury aparece catalogado como tal, junto a personajes como Thomas Becket y Martin Luther King), que siente cómo en su fuero interno ha participado, de alguna manera, en el silencio, la ambigüedad, el cálculo y el juego de las palabras imprecisas.  Podía, en ese escrito, haberse puesto como ejemplo de compromiso activo frente al mal; sin embargo, lejos de hacer tal cosa se siente abrumado ante el tribunal de su conciencia, incluyéndose a sí mismo entre la tanda innumerable de cobardes de su generación, que callaron u optaron por mirar a otra parte ante lo que estaba sucediendo. Evidentemente, en su caso no fue así. Pero él se sintió así. Solamente por eso es digno de ser tenido en cuenta como ejemplo.

Habrá aspectos de su teología con los que se podrá concordar o no; algunos nos resultarán admirables, otros discutibles y hasta algunos rechazables. Pero sin duda, Bonhoeffer es un referente, no tanto porque fuera un héroe o un mártir, sino porque fue un hombre que honestamente admitió que no estuvo a la altura de las circunstancias a la hora de combatir el mal, atreviéndose a hacer esta confesión pública cuando era muy peligroso hacerlo (año 1942). En esa sinceridad valiente al admitir su debilidad, radica su verdadero heroísmo.

El 8 de abril de 1945 bajo órdenes de Ernst Kaltenbrunner, en corte marcial se condenó a la horca a Dietrich Bonhoeffer y a su cuñado Hans von Dohnanyi -éste último fue ejecutado al día siguiente en Sachsenhausen-, General Hans Oster, General Friedrich von Rabenau, Theodor Strünck, juez Dr. Karl Sack, Capitán Ludwig Gehre y al almirante Wilhelm Canaris.

En el amanecer del 9 de abril, Bonhoeffer, que el día anterior -domingo de cuasimodo- había dirigido un servicio religioso a petición de los demás presos, fue ejecutado con la horca. Debió desnudarse para subir al cadalso. Sus últimas palabras fueron “Este es el fin; para mí el principio de la vida”.2 El doctor del campo -testigo de la ejecución- anotó “Se arrodilló a rezar antes de subir los escalones del cadalso, valiente y sereno. En los cincuenta años que he trabajado como doctor nunca vi morir un hombre tan entregado a la voluntad de Dios”.3 Su cadáver fue incinerado.

También fue condenado por participar en la conspiración su hermano Klaus Bonhoeffer, que fue ejecutado en Berlín junto a doce conspiradores entre ellos Rüdiger Schleicher y Friedrich Justus Perels.

Legado

Bonhoeffer es considerado mártir por su fe; fue absuelto de cualquier crimen por el gobierno alemán a mediados de los 90. El calendario de la Iglesia Episcopal en los Estados Unidos de América lo recuerda el 9 de abril, fecha de su martirio.

Una frase muy citada de uno de sus libros más leídos, «Seguimiento» («El costo de ser discípulo» o «El precio de la gracia», 1937), prefiguraba su muerte. «Cuando Cristo llama a un hombre, le ofrece a venir y morir».

Se ha debatido si hubo razones teológicas y políticas detrás de un supuesto cambio desde su pacifismo cristiano, que expuso a mediados de los años 30, hasta su pretendida participación en el plan de magnicidio de Hitler, según la acusación de sus verdugos. En realidad había pasado más de un año desde el encarcelamiento de Bonhoeffer, cuando algunos de los resistentes atentaron contra el Führer, sin que pueda probarse de ninguna manera que Bonhoeffer haya participado en el violento plan de los resistentes militares.

Durante su cautiverio en la prisión de Tegel, Bonhoeffer ha tenido correspondencia con su amigo Eberhard Bethge y con sus padres, la que fue publicada póstumamente bajo el título «Resistencia y Sumisión». Éstas han impactado al mundo teológico, ya que en ellas desarrolla una visión crítica del cristianismo, indicando lo que éste ha de ser en el mundo actual. De ese periodo también se ha conservado la correspondencia con su novia Maria von Wedemeyer, la que sólo ha podido ser publicada después de su fallecimiento en el año 1977. Su traducción al español apareció en el año 1998, bajo el título «Cartas de amor desde la prisión». En la cárcel de Tegel, Bonhoeffer continuó escribiendo en torno al tema de la ética, que iba a ser su gran obra. De ella se han conservado valiosos fragmentos que Bethge ha reunido y publicado póstumamente bajo el título «Ética».

Las cartas y papeles de Bonhoeffer desde la cárcel incluían sentencias vagas que han intrigado a muchos teólogos, incluyendo una referencia a un «cristianismo sin religión». Decía, «Jesús nos llamó, no a una nueva religión, sino a una nueva vida». Estas ideas han estimulado un movimiento teológico cristiano etiquetado como «Teología Secular» popularizado por el libro de Harvey Cox, «La Ciudad Secular». Los teólogos cristianos desde Bonhoeffer han hecho hincapié en cómo construir una teología para lo que Bonhoeffer llamó «un mundo mayor de edad», un mundo que desde la época del renacimiento ha ido dejando su adolescencia.

El obispo anglicano J.A.T. Robinson, refiriéndose a sus cartas desde la prisión, decía que Bonhoeffer estaba muy adelantado para su tiempo, y que posiblemente lo que escribió no se entienda apropiadamente de aquí a cien años. Varios libros han ayudado para acortar este trecho, entre ellos el del propio Robinson titulado «Sinceros para con Dios».

Bonhoeffer es uno de los pocos teólogos reivindicados tanto por cristianos liberales como por conservadores. Fue además una personalidad de resonancia ecuménica. El teólogo y sacerdote jesuita español José Joaquín Alemany (1937-2001), quien fue en su tiempo el mayor conocedor y divulgador hispanoamericano de la vida y obra de este teólogo luterano, dice que Bonhoeffer ha sido una figura de gran importancia de la cual se han enriquecido de su acción y de su obra cristianos más allá de todas las fronteras confesionales.4 También el papa Pablo VI se refería a Bonhoeffer como una personalidad hondamente cristiana y cuya definición

«Jesús, hombre para los demás» es válida para nuestro tiempo.

Se acepta universalmente que, con su muerte, el mundo perdió una de las mentes teológicas más profundas.

Vivimos días en Occidente en los que hacen falta otros Bonhoeffer.  No para intentar matar a nadie, ni para pretender ser héroes, sino para ser testigos de la verdad frente al asalto anti-cristiano, que renovadas fuerzas demoníacas han puesto en movimiento. Para empezar, seamos honestos, como por ej., Bonhoeffer lo fue. Admitamos nuestra tibieza, disimulo e incluso complicidad con el mal. En eso, ya estará el comienzo de nuestro pudor.

Conclución

La concepción cristiana del hombre: en cuanto a la naturaleza del hombre la Biblia la relaciona estrechamente con la doctrina de Dios. Lo primero que nos dice la Palabra de Dios acerca del hombre es que fue creado a imagen y semejanza de Dios. Así como Dios es personal y ético también lo es el hombre. Pero la Biblia señala asimismo la malévola intervención de Satanás quien es el creador y promotor del mal. El hombre cedió ante la tentación del maligno y ahora se encuentra esclavizado por el pecado.

No hay dudas de que el pecado es

“una afrenta infinita a la gloria divina”.

El evangelio de Jesucristo no se trata solamente de evangelismo sino que de santificación. El poder que nos salva es el mismo poder que nos guarda y necesitamos ocuparnos en eso con temor y temblor. Necesitamos aprender el manejo de las armas de nuestra milicia y comenzar a crecer y madurar.

También es necesario el equilibrio en nuestra concepción de la fe cristiana, a fin de poder dar un testimonio ajustado acerca de la verdad; que no peque por exceso ni por defecto; que no desvíe la atención de quien es realmente el centro del mensaje evangélico, y que contribuya al progreso mental y moral de quienes lo reciban.

Dios se encargó que la conciencia del hombre acuse su maldad y luego, para que no queden dudas, manifestó el bien y el mal en su ley (Ro. 2:15 y Ro.7:7). También tomó la iniciativa en la salvación de la humanidad aun desde antes de la fundación del mundo (1 Pe.1:18-20). La muerte de Cristo, prefigurada a través del sistema de sacrificios, concede al hombre la oportunidad de obtener mediante la fe la reconciliación con Dios lo cual implica el perdón de todas sus faltas.

Sin embargo esta concepción del hombre es opuesta a la opinión de filósofos y científicos. Estos suelen pensar que el hombre es de por sí bueno. Su conducta improcedente puede ser mejorada a través de la autodisciplina. Otras opiniones señalarán que las manifestaciones malignas del hombre se deben a traumas originados tal vez en su crianza y que, con la terapia adecuada, pueden ser superados. Este ideal choca, no obstante, con la realidad ya que numerosos son los casos en que la maldad del hombre se manifiesta de modo innegable. Ante tales ejemplos muchos prefieren cerrar los ojos. Ron Rosenbaun al analizar diversas teorías sobre la personalidad de Hitler, el dictador al que el teólogo D. Bonheefer enfrentó, llegó a la conclusión de muchos adoptan

“una suerte de ilusión perversa -el deseo de creer que Hitler es `antinatural- para eludir las consecuencias de pensar que de alguna forma era `normal´”

La dignidad del hombre descansa, según la Biblia, en el hecho de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios. Su miseria en haber caído en el pecado. Estos son dos puntos fundamentales de la doctrina bíblica brindan un sustento primordial a la ética cristiana. ¡Jesús ha hecho que todos los cristianos seamos mas que vencedores en Él!

  • “En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. (Ro. 8:37)

Michel Onfray,  (Argentan, 1 de enero de 1959) es un filósofo francés que ha escrito una treintena de libros en los que formula un proyecto hedonista ético. Fue fundador de la Universidad Popular de Caen (Francia) [27]. El supo decir que

“Lo esencial consiste en gozar del instante, pedir al presente lo que puede dar, y nada más. Saber vivir, por decirlo así. Además ser capaz de disfrutar del instante propicio, el famoso kairós, este punto del tiempo, esta densidad en la duración, este momento único y sin esperanza de regreso, en cuyo transcurso es menester captar lo que se debe captar y coger lo que se ha de coger, sin lo cual, antes es demasiado pronto y después demasiado tarde.”  [28]

Interesante. Claro que hay que saber disfrutar de la vida que Dios nos ha dado (en la medida de lo humanamente posible), pero quiero que recordemos que fuimos creados para alabar y adorar a Dios, con moral y etica cristiana (un corazón puro, cf. Sal. 150).

  • “Todo lo que respira alabe a Jah. Aleluya.”  (Sal. 150:6)

S. Pablo nos dirá que todo lo que hagamos, comamos o bebamos, disfrutando de este momento humano que no retorna mas, debemos hacerlo pensando que Dios debe ser glorificado con nuestra ética,moral y buenas costumbres.(I cor. 15 TLA)

  • “Por eso, mis queridos hermanos, manténganse firmes, y nunca dejen de trabajar más y más por el Señor Jesús. Y sepan que nada de lo que hacen para Dios es inútil. ” (I Cor. 15:58 TLA)

Dios lo bendiga.

Continúa.

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Notas

[0] http://www.zeit.de/2009/47/Vorbilder-Bonhoeffer

[1] http://www.enmision.com.ar/historia/bonhoefer.htm

[2] Myer Pearlman, Teología Bíblica y Sistemática, ed. Vida,1992.,p.13

[3] Su propuesta influyó en el movimiento político que llevó a Alemania a la derrota de la Primera Guerra Mundial.
[4] MAX WEBER, La ética protestante y el espíritu del capitalismo [trad. del alemán por José Chávez Martínez], Premia editora, México, 1985, p. 65.
[5]Ibid ., p.71.
[6]Ibid., p. 77.
[7] Ibid., p. 82.
[8] Ibid., p. 94.
[9] Ibid., p. 97.

[10] La entidades que se han adherido hasta ahora a la declaración son Profesionales por la Ética (España); Red Europea del Instituto de Política Familiar (España); FICH-Unum Omnes (Italia); International Alliance of Catholic Knights (Irlanda); Castellón Educa en Libertad (España); New Women for Europe (Bélgica); Asociación de Docentes Santo Tomás de Aquino (España); Hazte oir (España); Madrid Educa en Libertad (España); Asociación para la Defensa de los Valores Católicos en la Enseñanza (ADVCE) (España); Chequeescolar.org (España); Asociación Cultural “Unión en Defensa de la Familia” (UDEFA) (España); VAEL (España); Asociación Católica de Maestros de Valencia (España); World Youth Alliance de Estados Unidos, Kenia, Bélgica, México y Filipinas; Fundació Acció per l’Educació (España); periódico La Esfera Digital (España); Periodistas en Acción (España); Plataforma de padres por la libertad Objetores.org (España); Fundación Mujer, Familia y Trabajo (España) y Federación Educación y Desarrollo en Libertad (FEDEL). cit en http://www.zenit.org/article-38618?l=spanish

[11] http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2013/01/05/osoro-invita-a-los-jovenes-cristianos-a-presentar-una-alternativa-distinta-ante-una-cultura-que-se-derrumba-por-apartar-a-dios-religion-iglesia-valencia.shtml

[12] Escuchando a ciertos creyentes, algunos de ellos hasta predicadores profesionales o profesores de ciertos seminarios, y, se supone, con cierta formación teológica, daría la impresión de que la Biblia hubiera sido publicada ayer mismo por primera vez y que hubiera caído del cielo tal como la leemos, es decir, en la lengua o la versión con la que estamos más familiarizados. Se dice en ocasiones que este fundamentalismo escriturario, que está haciendo verdaderos estragos en denominaciones evangélicas enteras, por no incluir también a las sectas, se explica como reacción al liberalismo teológico alemán del siglo XIX y a los trabajos críticos del siglo XX. Si es así o no, lo cierto es que aquel liberalismo decimonónico ya no existe, salvo en los manuales de historia de la teología contemporánea, y que los estudios críticos de las Escrituras, que en la mayoría de las ocasiones inciden sobre cuestiones puramente lingüísticas o literarias, lo único que hacen es contribuir a nuestro enriquecimiento, por darnos a conocer datos de inigualable valor sobre cómo se fueron componiendo los distintos libros que engrosan el Sagrado Canon y cuál era el significado exacto de algunos términos o expresiones de las lenguas originales de la Biblia que podrían pasar completamente desapercibidos en nuestras traducciones de hoy, llegando incluso a falsear por completo el sentido de los textos. Quienes desgraciadamente se empecinan en condenar como “diabólico” o “satánico” cualquier estudio crítico sobre los escritos bíblicos, caen siempre en la trampa de un literalismo despiadado que les priva de comprender el mensaje original o el sentido primordial de muchos pasajes escriturarios, y acaban profesando un fanatismo irracional en relación con algunas doctrinas o enseñanzas bíblicas, con lo que, en lugar de ensalzar el mensaje de la Palabra de Dios, en realidad lo arrastran por los suelos y lo exponen a la burla y el desprecio de muchos incrédulos. Un creyente equilibrado hallará que la inspiración de la Biblia no es incompatible con el talento humano —¿no son acaso las capacidades artísticas, literarias incluidas, un gran don del Señor?—, de forma que aprenderá a leer las Escrituras buscando en ellas el meollo de su mensaje, aquello que es perenne, de valor permanente, y obviando el ropaje temporal y cultural de un mundo muy antiguo que hoy ya no existe. Evitará así el craso error de erigir dogmas y normas de lo que en ocasiones no son sino expresiones idiomáticas muy locales y circunscritas a épocas determinadas, y disfrutará de la belleza literaria de los Escritos Sagrados al mismo tiempo que se impregnará de la grandeza del Evangelio de Cristo. cit por Juan María Tellería Larrañaga, nacido en San Sebastián-Donostia, casado y padre de familia. Pastor protestante y profesor Decano del Centro de Investigaciones Bíblicas (CEIBI). Miembro de la Iglesia Evangélica Española (IEE) | http://www.protestante.eu/cuestion-de-equilibrio/

[13] http://es.m.wikipedia.org/wiki/Cultura_de_Alemania

[14] http://www.tatsachen-ueber-deutschland.de/es/contenido-home/glosario.html

[15] Ver en el blog gloria-a-dios-en-las-alturas-y-en-la-tierra-el-lobo-feroz-salio-de-la-cueva-para-comerse-a-la-caperucita-protestante-de-navidad y La Reforma fue pecado?

[16] https://elteologillo.wordpress.com/2012/11/27/se-termino-la-reforma-protestante-esta-muerto-el-cristianismo-evangelico-hay-que-volver-a-roma/

[17] https://elteologillo.wordpress.com/2013/01/07/falta-de-etica-empresarial-y-de-las-escuelas-de-negocios/

[18] https://elteologillo.wordpress.com/2012/11/08/alemania-merkel-agradece-a-lutero-el-logro-de-una-sociedad-madura-y-responsable/

[19] [20] http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007578 cit en https://elteologillo.wordpress.com/2012/11/04/las-iglesias-alemanas-y-el-estado-nazi/

[21]  http://www.cubadebate.cu/noticias/2013/01/01/benedicto-xvi-pide-paz-y-advierte-sobre-egoismo-capitalista/

[22] http://notirelojprofetico.blogspot.com/2010/08/alemania-lista-para-lanzar-tarjetas-con.html

[23]http://actualidad.rt.com/economia/view/82994-2013-ano-caos-economico-eeuu cit en http://www.cubadebate.cu/noticias/2013/01/06/publican-lista-de-predicciones-alarmantes-para-economia-de-eeuu-en-2013/

[24] http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/09/18/estados-unidos-%C2%BFadios-al-dolar/

[25] http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/05/25/lula-critica-la-falta-de-liderazgo-mundial-en-medio-de-la-crisis/

[26]  “Los ciudadanos valoran la influencia del presidente en función de las cifras económicas básicas, como el crecimiento o el desempleo”, afirma Richard Carroll, autor del libro “El presidente como economista”. “Parece igualmente que los estadounidenses no miden bien la responsabilidad de otras instituciones, como el sistema de Reserva Federal (Fed) o el papel de la administración precedente”, añade. Incluso si la constitución estadounidense otorga al presidente poderes importantes en muchos terrenos políticos, en la práctica, en cambio, dispone de pocas herramientas económicas que no dependan de otros departamentos del gobierno. Es efectivamente el Congreso quien controla los gastos de Estados Unidos, y por tanto la política presupuestaria, mientras que la monetaria es del dominio de la Reserva Federal, el banco central del país. Estos son los límites impuestos al poder ejecutivo que siguen operativos hoy en día en Washington. Ante la oposición del Congreso, Obama se vio obligado a abandonar un programa de reactivación de la economía de 447.000 millones de dólares. Tuvo que contentarse con firmar decretos de alcance mucho menor, como el último hasta la fecha, la creación de una página de internet dirigida a las empresas. En el terreno económico, el presidente está “lejos de ser el comandante jefe”, reconoce David Abshire, un exconsejero de Ronald Reagan. Pero las herramientas de que disponen los presidentes en Estados Unidos son aquellas que Theodore Roosevelt calificaba de “una tribuna formidable”. “La economía se basa en parte en la confianza, la confianza de los consumidores y la confianza en el presidente”, señala Abshire, citando a Franklin Roosevelt y sus medidas contra la Gran Depresión como un ejemplo de lo que se puede lograr con esta “tribuna formidable”. “Lo que tenía Roosevelt era un extraordinario don de comunicación, y la capacidad de poner a todos de su lado en las conversaciones junto a la estufa. Es algo que los presidentes recientes no han logrado conseguir”, añade Abshire. Ciertos analistas dudan de la capacidad del presidente para influir sobre la economía, incluso cuando se utiliza los medios de comunicación y el Congreso es favorable. “La idea comúnmente aceptada es que es suficiente con apretar lo botones y activar las palancas adecuadas”, afirma Russell Roberts, economista de la Universidad George Mason, en Virginia. “En la práctica, no es tan claro”. “El presidente tiene una gran capacidad para destruir la economía. Pero no estoy seguro de que pueda hacer lo que sea para mejorarla”, expone. Incluso los éxitos económicos presidenciales que se citan con frecuencia son objeto de debate. Durante mucho tiempo se creyó que el “New Deal” de Roosevelt puso fin a la Gran Depresión. Pero muchos historiadores piensan que fue la Segunda Guerra Mundial la que realmente acabó con ella. (Con información de AFP) cit en http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/10/30/estados-unidos-donde-mandan-los-bancos-no-manda-presidente/

[27] http://es.wikipedia.org/wiki/Michel_Onfray

[28] http://www.hominidos.net/2013/01/la-reflexion-del-domingo.html

[29] https://elteologillo.wordpress.com/2012/11/27/se-termino-la-reforma-protestante-esta-muerto-el-cristianismo-evangelico-hay-que-volver-a-roma/ y

https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/05/en-roma-y-en-algunas-dependencias-del-vaticano-se-celebran-misas-negras-y-cultos-satanicos/  y

https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/21/la-iglesia-catolica-y-el-vaticano-lo-mas-corrupto/

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Bibliografia consultada

La Reforma y su influencia en la economía y la política


 

La Reforma y su influencia en la economía y la política

Max Weber (1864-1920)

I. INTRODUCCION:

La reforma tuvo una influencia transformadora sobre todo lo religioso, pero también lo social, lo cultural  y lo económico. Hoy vamos a tratar de ver cómo sucedió esto y de qué manera se manifestó en los diversos aspectos de la vida.

Al hablar de la influencia de la reforma, sin embargo, sin menospreciar todo el mérito de Lutero en ser el principal protagonista histórico en dar inicio a la misma, o de otros reformadores que fueron muy reconocidos, tenemos que enfatizar  fundamentalmente la persona de Calvino, y más precisamente del calvinismo. Nos referimos como  calvinismo al conjunto teológico formulado  por este gran reformador, que sustentó el cuerpo de creencias más influyentes en el desarrollo del protestantismo, y que constituyó  la plataforma ideológica de las naciones más prósperas de Europa para introducirse  a  la Edad moderna. El calvinismo no circunscribió su importancia e influencia a los ámbitos religiosos; como veremos, hoy su influencia se expandió a casi todas las disciplinas humanas. La razón de esta fuerza se debe a que Calvino formuló un tratado sobre el pensamiento de Dios según se muestra  en las Sagradas Escrituras, en todos los aspectos en que Dios se reveló al hombre; Calvino trata en sus “Instituciones” sobre la persona del Dios trino, su plan para el hombre caído, y el mundo que Él creó y rige como soberano. Por lo que alguien dijo que

“El calvinismo es una cosmovisión  del mundo en donde todo se articula en torno al gran pensamiento de la visión de Dios como el soberano de este mundo, y el hombre como una criatura destinada a vivir para la gloria de este Dios”.

Cuando vemos la vida a la manera de Dios, el creador, tenemos el mejor manual de entendimiento del funcionamiento de este mundo, sus habitantes y de nosotros mismos;  esto nos garantiza un éxito mayor en el manejo de esta creación que aquellos que no la entienden. Hay un sentido de  propósito en la creación formulado en la frase “Soli Deo Gloria”: toda actividad de la vida tiene un sentido de misión, la gloria de Dioslo cual producía excelencia en cualquiera de las aéreas de la vida humana.

Según Max Weber, reconocido economista y sociólogo alemán, fallecido en 1920, el estudio y dominio de la naturaleza en la ética protestante, respondía  a dos razones básicas glorificar a Dios y hacerle bien al prójimo; esto hace la diferencia en cómo entendemos la creación, de las riquezas y el propósito de ella; cómo entendemos el gobierno de los hombres y el propósito del mismo; cómo entendemos las consecuencias de las malas y buenas acciones, y la pena judicial sobre las mismas. En pocas palabras: la manera como entendamos el mundo, dictará cómo viviremos, cómo se conformarán las familias, y cómo se fabricará el tejido social que lo gobierne y los propósitos para los cuales es gobernado. Esa es la diferencia entre una sociedad justa y próspera y una sociedad corrupta y pobre.

Habiendo estudiado muy ampliamente en clases anteriores cómo la Reforma afectó la vida religiosa de los creyentes y del mundo,  hoy nos referiremos a otras áreas de la vida humana: la economía, la política, el arte y las letras, y finalmente las ciencias:

II. LA REFORMA  Y SU INFLUENCIA EN LOS MOVIMIENTOS ECONOMICOS DE LA HISTORIA

Max Weber, presenta la tesis de que la ética y las ideas puritanas que  a la vez son una derivación del calvinismo, influyeron en el desarrollo del capitalismo. La ética del trabajo protestante, la visión de un uso racional de las riquezas y de los recursos dados por Dios, una vida austera, y la creación de un estado de derecho, todos ellos fueron factores que contribuyeron a la acumulación de capitales, a la creatividad e innovación en el proceso de enseñorearse sobre la tierra y su creación. Weber, observaba   que los calvinistas no hacían ostentación de sus riquezas, gastándolas en tierras u objetos de lujo sino al contrario (todos vestían de forma modesta) y los beneficios los reinvertían continuamente generando así un círculo virtuoso, convirtiendo en pocas generaciones un pequeño negocio familiar en una próspera empresa.

La tesis clave de Weber es que las ideas tienen consecuencias…. La religión forma el carácter y la conducta cotidiana. Esta establece las estructuras sociales económicas y políticas que proveen el marco de referencia para la vida…. Para Weber la cosmovisión del protestantismo permaneció en contraste con el mundo y los sistemas de vida del oriente, del animismo y del creciente secularismo. Esta cosmovisión estableció un ethos, un conjunto de valores que transformó la manera en que naciones enteras conocían el universo….Abraham Kuyper, primer ministro holandés, teólogo y fundador de la universidad libre de Ámsterdam… se dio cuenta de que durante la reforma culturas enteras fueron transformadas, debido a que , a través de la biblia , se le dio acceso a la gente para que conociera la perspectiva que Dios tiene del universo. La perspectiva cristiana es consistente con la realidad, y por lo tanto, útil en el nivel de la vida práctica…. Cada aspecto de la vida humana debe estar bajo el señorío de Cristo, y cada aspecto de la cultura debe ser redimido para la gloria de Dios, el establecimiento de su reino, y el desarrollo de las naciones” cit. Darrow Miller, “Discipulando las naciones” pg 34 y 35, publicaciones FHI, 2001.

La manera en que el hombre conoce la realidad, y contesta las preguntas básicas de la epistemología, o sea del método del conocimiento, preguntas como ¿existe la verdad?, ¿Hay un Dios? ¿Quién soy, de donde  vengo y hacia dónde voy? ¿Existe lo bueno y lo malo? Etc.

“determina los tipos de culturas y sociedades que ellos generan. Algunas respuestas a estas preguntas llevan al barbarismo y la pobreza, otros a la civilización”. Ibid pg 37.

También el principio de la soberanía de Dios como principio dominante de la fe cristiana tuvo un efecto extraordinario en la ética de trabajo protestante. Si  todas las esferas de nuestra vida están bajo el dominio de Dios, estamos obligados a cumplir la voluntad de Dios en todas las áreas de nuestra vida; por lo tanto, todo tiene una relación, no hay separación entre “actividades religiosas” y “actividades seculares”: incluso nuestro trabajo diario, si es hecho para Dios, es una actividad “religiosa” y “sacerdotal”, es parte de nuestro llamamiento a cumplir Su voluntad. Todo debe ser hecho de una manera íntegra y conforme al patrón de Dios; esto se traduce en mejores productos, mejor trato y honestidad en los negocios, integridad en toda nuestra vocación, para el bien de toda una sociedad.

III. LA REFORMA  Y SU INFLUENCIA EN LA POLITICA

Dicen John Fletcher y Alfonso Ropero en su libro  “Historia general del cristianismo”,  pg. 241:

“La reforma despertó en las naciones la sed de libertad y de una vida más elevada y pura; dondequiera que se desarrolló el protestantismo, las masas hicieron valer sus derechos y se acentuó, de una manera permanente, el respeto de los individuos y el decoro de la sociedad”. Luego continúan  diciendo: “Se puede decir por lo tanto que la reforma fue la madre de las repúblicas. Los esfuerzos protestantes que los países bajos hicieron por conseguir la libertad de conciencia, dieron por resultado el establecimiento de la republica Holandesa.”. También citando al historiador Villers dicen: “Las repúblicas poderosas tienen su cimiento en la reforma; los principios republicanos que ésta ha introducido en todas las naciones, son más eficaces que las armas; ha sido el manantial de grandes revoluciones en lo pasado, y lo será de otras innumerables que han de venir”.

Dice Justo L  González en su “Historia del cristianismo”, tomo 2 pg. 194:

“Por cuanto la salvación por la fe significaba la fe del individuo, por implicación el protestantismo envolvía el derecho y el deber del individuo de juzgar por sí mismo en los problemas religiosos”.

Su conciencia estaba atada por encima de las opiniones de reyes y príncipes y papas a la palabra de Dios; esto fue un cuestionamiento directo a las estructuras de poder de la edad media, y sentó las bases del constitucionalismo, que a la vez dió origen a las repúblicas y a la democracia: todos los hombres deben estar sujetos a una autoridad, aún el rey mismo está sujeto y los príncipes y papas a la autoridad de Dios.

Calvino fue un constitucionalista (constitucionalismo es el gobierno que está fundamentado en una constitución o escrito que describe la naturaleza y el límite de los poderes otorgados a los magistrados que componen ese estado). Él creía en el gobierno como un orden divino en donde las esferas de administración de la gracia común estaban en el lado de los gobiernos, y la administración de la gracia divina en la iglesia, ambos colaboraban bajo el señorío de Cristo, el soberano de los gobiernos, pero ambos separados el uno del otro. Estas convicciones llevaron a Calvino a la formulación de las ordenanzas, el cuerpo de leyes para el gobierno de la iglesia en Ginebra.

Fue en la constitución de los EEUU de 1787 en donde más influenció el pensamiento político de Calvino, ya que los inmigrantes a nueva Inglaterra, si bien eran ingleses en nacionalidad, en espíritu eran calvinistas perseguidos. Antes  de desembarcar los colonos del Mayflower suscribieron un contrato (llamado el Mayflower Compact) por el que se convirtieron en un “cuerpo político independiente”. El texto es, sin duda, el primer precedente del constitucionalismo norteamericano. Los puritanos que siguieron llegando a nueva Inglaterra se siguieron gobernando por esta constitución.

Fue el pensamiento de Calvino que influenció a Guillermo de Orange en la lucha por la libertad política,  y el levantamiento de los países Bajos (Holanda) hasta lograr su independencia de la corona española en 1648 con la paz de Westfalia.

En Escocia, a través de hombres como John Knox, quien vivió en Ginebra y fue ampliamente influenciado por Calvino, vinieron cambios políticos también. Se siguió muy de cerca a Calvino en el establecimiento de las varias constituciones nacionales hasta 1638, de las cuales Knox fue uno de los principales redactores.

En 1644, el presbiteriano escocés Samuel Rutherford (un muy reconocido autor y ministro puritano calvinista) publicó un libro titulado: “Lex rex” (“La ley es rey”). El libro trata de este debate: ¿Quién es superior, el rey o la ley? ¿El rey tiene que someterse a la ley, o tiene una autoridad por encima de la ley? La respuesta de la Reforma era clara: La Ley de Dios es superior, y cada autoridad humana tiene que someterse a ella. Este mismo principio, Rutherford lo aplicó a la política y al Estado: El Estado tiene una ley fundamental, una Constitución; y el gobierno tiene que someterse a la Constitución.

Esta es la idea básica de lo que hoy llamamos “el Estado de Derecho moderno”. “Estado de derecho” significa, básicamente, que la ley está por encima del gobierno; un gobernante no puede hacer decisiones arbitrarias por el solo hecho de ser gobernante. Esta idea vino de los principios de la Reforma. ¡Los pensamientos de la Reforma colocaron la base para el Estado de derecho moderno! – Las ideas de Rutherford tendrían gran influencia más adelante en la redacción de la Constitución de los Estados Unidos.

El principio del Estado de Derecho ya está en la Biblia, solo fue “re-descubierto” en la Reforma:

“Y cuando (el rey) se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en el reino, él y sus hijos, en medio de Israel”(Deut.17:18-20).

En los países influenciados por la reforma se produjo verdadera libertad, bajo un gobierno ordenado, pero limitado en su poder.

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