10 Pasos para No Masturbarte


10 Pasos para No Masturbarte

La Masturbación

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El hecho de que un acto sexual como la masturbación sea muy practicado por la mayor parte de las personas (especialmente varones) no lo convierte en admisible. Respecto a la referencia de la Palabra sobre este asunto algunos citan el caso de Onán:

Génesis 38:9-10. “Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba á la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente á su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó a él la vida.”

Aunque muchos otros dicen que la práctica de Onán no era precisamente masturbación, sin embargo en la lengua española se acepta el término onanismo como sinónimo de masturbación. Sin embargo la clasificación exacta del acto que cometía éste caballero sería materia de largos debates para gente como los abogados de Clinton y Lewinsky.  En temas como éste en los que la Biblia no es precisamente específica nos ofrece pautas generales que deben primar nuestra conducta. Trataré las que me han ayudado a lidiar con ésta situación, en verdad nada fácil de tratar para ninguno de nosotros y con la que todos debemos enfrentarnos.

Es importante que nos demos cuenta que a pesar de que cada uno tenga su lista de valores en los que decida creer que algo es malo o es bueno la única que puede mostrarnos lo que es correcto es la Palabra de Dios, si no estás de acuerdo con esto, no podrás explicarte lo que a continuación expongo.

He aquí una lista de principios prácticos – son de mi propia cosecha y es la primera vez que los comparto así que son susceptibles a que se pulan más – que les serán útiles para tomar una posición a cerca del tema y hacerle frente como hombres (o mujeres).

1- NO ABUSES DE TU LIBERTAD

Primera Corintios 10:23. “Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.”

Muchos cristianos y no cristianos abusan de la libertad que Dios nos da (algunos incluso usan versículos como pretexto de algún defecto de su conducta) y buscan su propio deleite y el pretexto siempre es el mismo “¿Acaso en la Biblia dice que es pecado?” de esta manera he encontrado jóvenes que me dicen “¿Acaso la Biblia dice que es pecado fumar?”, “¿Acaso la Biblia dice que es pecado tomar un vasito de vino de vez en cuando?”, “¿Acaso la Biblia dice que es pecado ver una película porno?”, “¿Acaso la Biblia dice que es pecado ir a la disco?” o, como es el caso que nos toca “¿Acaso la Biblia dice que es pecado masturbarse?”. Como vimos en el versículo citado aquellos que gozan de una nueva vida en Cristo tienen libertad de hacer todo lo que deseen hacer pero no todo nos conviene o nos aprovecha, y si no nos aprovecha o, mas bien nos hace daño ¿por qué hacerlo?.
Seguramente ahora te estarás preguntando ¿qué tanto me conviene o aprovecha el masturbarme?. Bien trataré de exponer algunas de las posiciones con las que me he topado cuando yo mismo formulé esta pregunta. Hay quienes te van a argumentar que masturbarte no tiene nada de malo, es mas hay quienes te dirán que te será provechoso y se de consejeros, padres de familia e incluso médicos que lo recomiendan tanto a jóvenes como a señoritas, no obstante la única base “científica” con la que cuentan para decir que la masturbación es buena para la salud es que mucha gente lo hace y que (como todos sabemos) uno está muy tenso cuando se encuentra excitado sexualmente y que de alguna manera hay que relajarse. Por otro lado están los que te dirán que masturbarte te causará daños psicológicos y físicos indecibles desde que te crecerá pelos en las manos (cosa nada deseable para un varón y menos para una señorita) hasta los que te dirán que esta práctica te hará morir las neuronas de tu cerebro como si tomaras alguna droga, estas afirmaciones tampoco tienen un buen asidero científico ni médico y en mi criterio no son argumentos que un joven o adolescente medianamente informado acepte para creer que la masturbación es mala.
Bueno pues ¿entonces es bueno o malo masturbarse?, bien los principios siguientes te darán luces a cerca de lo que Dios piensa a cerca del asunto.

2 – NO PONGAS EN JUEGO TU SALUD ESPIRITUAL

Gálatas 5:17. “Porque la carne desea contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisieres.”

Mas claro que el agua, los deseos de tu carne (entre ellos los sexuales) son en contra de el Espíritu Santo que mora en ti desde el momento de tu conversión y los del Espíritu Santo contra la carne. De más está decir que es bueno y saludable que un marido ame y desee a su esposa y viceversa, creo que eso no está en discusión. Lo que decimos aquí es que en el momento que un muchacho o una jovencita busca el deleite de su carne el Espíritu que mora en el o en ella se contrista y con el tiempo hasta se llega a cauterizar su conciencia de tal manera que pierde la capacidad para discernir la voluntad de Dios (hay argumento bíblico para esto último Primera Timoteo 4:2 ).
En nuestro contexto latinoamericano acostumbramos decir frecuentemente “que tiene de malo si no hago daño a nadie” o frases sinónimas. Personalmente creo que si bien con la práctica de la masturbación no conlleva ningún daño físico ni psicológico aparente si afecta seriamente al espíritu y al corazón del masturbador como veremos en el siguiente principio.

3 – GUARDA TU CORAZÓN

Mateo 5:28. “Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.”

La palabra nos enseña que sobre toda cosa guardada guardemos nuestro corazón porque de él emana la vida (Proverbios 4:23). Por otra parte Jesús nos enseñó que “cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” por duro que parezca, en este punto es bueno que te acuerdes en que piensas mientras te masturbas, no ha de ser en el examen de matemáticas ni mucho menos en tu lectura devocional. Bien si ya te has persuadido de que masturbarse es malo los siguientes principios te ayudarán a tomar victoria sobre éste aspecto de tu vida.
Debo decir que si no estas convencido de que masturbarse es malo no importa lo que hagas para dejarlo jamás podrás hacerlo a si que si quieres dejarlo y todavía hay en ti dudas pide a Dios que te las quite Él lo hará.

4 – DESHAZ LOS NIDOS EN TU CABEZA

Segunda Corintios 10:5 “Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia, de Cristo.”

Un conocido maestro y gran amigo una vez me dijo una frase que a su vez leyó en algún lado y que me ha servido de mucho “No puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero si puedes evitar que hagan un nido en ella”. En un mundo que explota el sexo más que ningún otro producto no podemos evitar ser bombardeados continuamente con mensajes obscenos y de sexo explícito, proposiciones indecentes y pornografía allá donde vayamos, en Internet, en los centros de estudios, en la calle, en los cines, en los medios de transporte, en el seno de nuestros hogares y aún en la propia iglesia se filtran mensajes destinados a seducirnos en ésta que es una de las áreas espirituales más flacas de todo ser humano. Ocasionalmente no podemos evitar que nuestro cuerpo reacciones ante tales estímulos o que cierta frase, música o imagen despierte nuestra atención excitándonos, al fin y al cabo somos (como diría Jeremías) seres sensuales (es decir con sentidos), lo que SI podemos evitar es que esos pensamientos permanezcan en nuestra mente durante más tiempo que el de “shock” es decir que inmediatamente vemos que se ha presentado una ocasión para fantasear con el sexo ilícito la desechemos y reemplacemos ese pensamiento con uno que sea de edificación en el espíritu, llevando nuestra mente “cautiva a los pies de Jesús”. No se trata de ponerse a meditar como quien se da un martillazo en la mano mientras repite “… no me va a doler, no me va a doler, no me va a doler, no me va a doler, … ” se trata de tomar medidas prácticas como las de quemar todos esos videos, cassettes, cuadros y revistas con mensajes sexuales que tienes en tu casa y que te estimulan sexualmente a masturbarte o eliminar los enlaces de Internet de sitios porno o dessuscribirte de las listas de “correo sensual” u olvidar los números de “llamadas eróticas” o dejarte de juntar con aquellas amistades cuya influencia pueda de alguna manera impulsarte a seguir en el mismo mal hábito.
Es bueno advertirte que como supondrás aunque no la busques la tentación estará ahí pero Dios te promete que no será más grande de lo que puedas manejar y además que te dará su Espíritu Santo para hacerle frente.
De tu actitud frente a situaciones delicadas y tu respeto hacia el sexo opuesto puede depender el testimonio de Cristo que los otros reciban.

5 – REEMPLAZA TUS MALOS HÁBITOS POR BUENOS

Filipenses 4:8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.”

Es por demás conocido que sólo se puede vencer un mal hábito reemplazándolo por uno bueno. Especialmente cuando el problema raya en el límite de la adicción si se intenta abandonar sin llenar el vacío que deja generalmente genera ansiedad y nerviosismo que derivan en otro mal hábito o en una recaída. La necesidad imperiosa e incontenible que sienten algunas personas por masturbarse (o por disfrutar de la pornografía) no es porque en el ser humano exista una necesidad básica y vital por hacer estas cosas, sino mas bien se debe a que a fuerza de jugar con ellas con la tonta idea de poder controlarlas terminaron cayendo en la dependencia de éstos estímulos, llegando éstos a ser, en los casos más extremos de adicción , tan importantes como comer o hacer sus necesidades fisiológicas.
La solución ya sea que la persona se encuentre en cualquier nivel de dependencia o crea “controlar” su mal habito es remplazarlo por uno bueno como aconseja Filipenses 4:8 “, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza” en esto debemos pensar. Por ejemplo el tiempo que invertías en ver revistas sucias o literatura sensual ahora inviértelo en leer tu Biblia o hacer un estudio bíblico; a la hora en que da esa novela que te estimula o la serie rosa de la TV ni siquiera estés cerca de la Televisión y busca de ir a la Iglesia o a hacer deporte o estudiar…

6.- SI DIOS TE MOSTRÓ QUIEN ES TU PAREJA DE POR VIDA CÁSATE

Primera Corintios 7:9. “Y si no tienen don de continencia, cásense; que mejor es casarse que quemarse.”

(Quiero tomar este asunto con pinzas para que no se malinterprete) Toda pareja joven sabe que guardarse célibes en obediencia al Señor es una lucha grande. Si tienes una novia (o) y ustedes cuentan con la venia de Dios primeramente, de sus padres y pastores en segundo lugar para casarse es preferible que lo hagan sin darle muchas largas al asunto a estarse “quemando” como decía Pablo. De hecho la mayor parte de mis luchas y tentaciones finalizaron cuando contraje matrimonio. Suena difícil, y es cierto HAY QUE ESTAR PREPARADOS, ESTE NO ES UN CONSEJO PARA PAREJITAS DE ADOLESCENTES O JÓVENES INMADUROS en todo caso creo que si no estás preparado para afrontar un noviazgo “en serio” y estar enamorando te hace pecar es preferible que termines la relación. Yo mismo no me casé hasta cumplir los 24 años y para ese entonces tenía un título profesional y un trabajo estable, pero me fue muy difícil.

7.- SOBRE TODAS LAS COSAS BUSCA REFUGIO EN EL SEÑOR JESUCRISTO

Salmos 119:9. “BETH.¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.”

Por último lo MAS IMPORTANTE DE TODO: Busca al Señor en oración y lectura de Su Palabra Por increíble que parezca para la lógica humana la lectura constante y metódica de la Palabra de Dios limpia el accionar, el pensar y el sentir de quien la lee, me consta. Proverbios 3:6 Reconocelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Cuando entregas a Jesús un aspecto de tu vida Él lo toma y se hace cargo en un 100%, eso no es garantía de que en tu terquedad tu no te vuelvas a equivocar (al fin y al cabo somos carne de pecado) sin embargo Él promete que va a enderezar tus veredas (por más torcidas que éstas estén). Nadie viene santo a los pies de Jesús, Romanos 3:23 dice que todos hemos pecado, pero podemos ser santificados con el perdón que Él nos da.

Si no has recibido al Señor sinceramente y de corazón hazlo ahora mismo, si ya lo haz hecho y aún así caíste hoy es tiempo que te levantes y confieses tu pecado al Padre que está ansioso de perdonarte y limpiarte de toda la maldad (I de Juan 1:9). Espero que esto les sea de utilidad a los cientos que tienen que tratar con el problema de la masturbación en su persona o que ministran a hijos o discípulos que están luchando con ella.

10 pasos para no masturbarte

1-Debes pedir al Señor perdón por tu pecado de Lujuria, con todo tu corazón, deseando un cambio en tu vida.

2-Perdónate a ti mismo ( ya que cuando uno cae en la Masturbación tiene un sentimiento de culpabilidad y uno se siente sucio) Pero recuerda has dado el primer paso y Jesús te perdono, rechaza toda condenación que venga a tu mente.

3- Evita estar solo, comienza a desarrollar actividades que distraigan tu mente, por ejemplo, Música, lectura, Etc. Esto te ayudar a que tu mente este pasiva.

4-Mantén una disciplina de oración y lectura de La palabra de Dios, eso nos va a fortalecer cuando venga la tentación.

5-Evita ver televisión o películas con contenido sexual/erótico.

6-Busca y congregate en una iglesia, De esta forma te alimentaras de la palabra de Dios y recibas su consejo. ( Si es posible, Involucrate en actividades como: Pertenecer a un ministerio, Ayunos, Vigilias,etc.

7-Rompe o ( Quema si Quieres) todo tipo de material con contenido sexual/erótico que tengas almacenado en tu casa.

8-Evita Navegar por largas horas en la Internet, ya que cuando menos sientas, te pueden mandar un archivo con tono pornográfico.

9-Si tienes amigos que practican la masturbación, no los frecuentes si estas solo. (ya que conozco casos en donde jóvenes se reúnen a masturbarse con el afán de mirar quien lo hace primero y quien expulsa mas semen y puedes volver a recaer)

10-Si prometiste no masturbarte y vuelves a caer….NO TE DES POR VENCIDO Y VUELVE A COMENZAR DE NUEVO. DIOS TE AMA Y TE ESTARÁ ESPERANDO PARA QUE TE CONSAGRES A EL DE NUEVO.

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http://forocristiano.iglesia.net/showthread.php?t=20801

De la masturbación en la Biblia: hoy, el Nuevo Testamento


Actualizado 30 enero 2015

De la masturbación en la Biblia: hoy, el Nuevo Testamento

Después de ver en su día el tratamiento que a las prácticas masturbatorias daba el Antiguo Testamento (pinche aquí para conocer lo que entonces decíamos), corresponde hoy entrar en el que de las mismas hace el Nuevo Testamento.

Lo primero que hay que decir al hacer esta incursión en la segunda parte de la Biblia cristiana es que de los dichos de Jesús ninguno, absolutamente ninguno, se refiere al tema.

Es más, en el Nuevo Testamento, ni siquiera el púdico Pablo, tan ardiente defensor de la castidad, la virginidad y la monogamia, parece hacer referencia alguna a la masturbación, a no ser que la denomine o la entienda comprendida dentro de un concepto que utiliza en hasta tres ocasiones y al que llama “impureza” en algunas traducciones, e “inmundicia” en otras, y cuya relación con las prácticas que analizamos es más que discutible.

A los corintios enumera Pablo algunos de los pecados que imposibilitarán la entrada en el Reino de Dios:

“Ni impuros, ni idólatras, ni adúlteros, ni afeminados, ni homosexuales, ni ladrones, ni avaros, ni borrachos, ni ultrajadores, ni explotadores heredarán el Reino de Dios” (1Co. 6, 9-10)

Que aún les reitera en su segunda misiva:

            “Temo que en mi próxima visita el Señor me humille por causa vuestra y tenga que llorar por muchos que anteriormente pecaron y no se convirtieron de sus actos de impureza, fornicación y libertinaje” (2Co. 12, 21).

Donde bajo el epígrafe “impuros”, “impureza”, podría estar señalando a los masturbadores. Parecida enumeración le hace poco tiempo después a los gálatas:

Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, ambición, divisiones, disensiones, rivalidades, borracheras, comilonas y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios” (Gl. 5, 19-21).

Algo más claro, y sin que pueda afirmarse todavía que Pablo se refiere explícitamente a la práctica que aquí nos ocupa, se presenta la mención que realiza en su misiva a los Colosenses, aunque sólo sea por el lugar que el concepto ocupa en la frase, a caballo entre la fornicación, las pasiones y los malos deseos:

            “Por tanto, mortificad cuanto en vosotros es terreno: fornicación, impureza, pasiones, malos deseos y la codicia, que es una idolatría” (Col. 3, 5).

Y quizás a los efesios, donde al concepto tradicionalmente utilizado, “impuro”, “impureza” añade otros como “grosería”, “chocarrería”, que también podrían acoger las prácticas en cuestión:

            “La fornicación, y toda impureza o codicia, ni se mencione entre vosotros, como conviene a los santos. Lo mismo que la grosería, las necedades o las chocarrerías, cosas que no están bien; sino más bien, acciones de gracias. Porque tened entendido que ningún fornicario o impuro o codicioso -que es como ser idólatra- participará en la herencia del Reino de Cristo y de Dios” (Ef. 5, 3-5).

Existe una última posible referencia a la cuestión en el consejo que Pablo emite a sus feligreses cuando les está proponiendo la castidad como modelo de vida, que es el siguiente:

            “No obstante, digo a los solteros y a las viudas: Bien les está quedarse como yo. Pero si no pueden contenerse, que se casen; mejor es casarse que abrasarse” (1Co 7, 8-9).

Ahora bien, ese “abrasarse” tan elocuente y bien traído al caso permite múltiples interpretaciones que no pasan necesariamente por la masturbación. Y aunque se refiriera a ella, se ha de reconocer que el enfoque paulino es aquí menos escatológico que en los pasajes anteriores, pues no impone castigo o consecuencia algunos.

Esta es toda la claridad que Pablo utiliza en sus escritos, lo que quiere decir que por un lado, Pablo no se refiere nunca a la masturbación con mayor claridad que la expuesta, y por otro, que no está claro que bajo los conceptos que utiliza haya podido o querido englobar dicha masturbación.

Y bien queridos amigos, esto es todo por hoy. Que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos. Hasta mañana.

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Más sobre la masturbación en el Antiguo Testamento


Más sobre la masturbación en el Antiguo Testamento

En mi anterior entrada sobre la masturbación en el Antiguo Testamento (aca), afirmaba que aparte el extrañamente relacionado con la masturbación episodio de Onán y la esposa de su hermano Er, nada se decía en la Biblia sobre las prácticas masturbatorias, ora masculinas ora femeninas. Pero lo cierto es que todavía se contienen en el Antiguo Testamento, más concretamente en el libro del Levítico, unas referencias que merece la pena analizar por su posible relación más o menos cercana con el tema.

El Levítico recoge una serie de situaciones que convierten en impuro al varón, para a continuación referirse a las que convierten en tal a la mujer. Pues bien, entre las primeras que son las que aquí y ahora nos interesan, incluye el Levítico:

  •  “Yahvé habló así a Moisés y a Aarón: ‘Hablad a los israelitas y decidles: Cualquier hombre que padece flujo seminal, ese flujo es impuro’” (Lv. 15, 1-2).

¿Se refiere a la masturbación? No, no en modo alguno, de lo que es buena prueba el versículo que sigue a los precedentes:

  • “La impureza causada por su flujo se da tanto si su cuerpo deja destilar el flujo como si lo retiene: es impuro” (Lv. 15, 1-2).

Si lo deja “destilar como si lo retiene”. La impureza, además, no recae propiamente sobre el varón, sino sobre el flujo en sí. Que eso es así se extrae con claridad de los versículos que siguen:

  • “Todo lecho en que se acueste el que padece flujo será impuro, y todo asiento en que se siente será impuro. Quien toque su lecho lavará sus vestidos, se bañará y quedará impuro hasta la tarde. Quien se siente sobre un mueble donde se haya sentado cualquiera que padece flujo lavará sus vestidos, se bañará y será impuro hasta la tarde. Quien toque el cuerpo del que padece flujo lavará sus vestidos, se bañará y será impuro hasta la tarde. Si el que tiene flujo escupe sobre un hombre puro, éste lavará sus vestidos, se bañará y quedará impuro hasta la tarde. Toda montura sobre la que haya montado el que padece flujo será inmunda. Quien toque un objeto que haya estado debajo de él quedará impuro hasta la tarde, y quien lo transporte lavará sus vestidos, se bañará y será impuro hasta la tarde. Todo aquél a quien toque el que padece flujo sin haberse antes lavado las manos, lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta la tarde. Toda vasija de barro tocada por el que padece flujo será rota, y todo utensilio de madera será lavado con agua” (Lv. 15, 3-12)

El Levítico, que como otros libros del Pentateuco amén de un libro religioso pretende ser un compendio del saber de la época que incluye ¡¡¡hasta recetas de cocina!!!, se está refiriendo aquí a toda enfermedad que incluya entre sus síntomas flujos descontrolados de semen, si es que tal existe, y desde luego, al poder altamente contagioso de un fluido corporal tan contaminante, pemítanme la palabra, como lo es el semen: ¿sabían Vds. que sólo hace unos días, cuatro estudios avalados por la OMS han determinado la supervivencia del virus del ébola en fluidos seminales en períodos que superan los tres meses después de desaparecidos los síntomas?

Habla el Levítico incluso de lo que hay que hacer una vez “sanado”:

  • “Si el que padece flujo sana de él, se contarán siete días para su purificación; después lavará sus vestidos, se bañará en agua corriente y quedará puro” (Lv. 15, 13)

Y no falta, naturalmente, el impuesto a pagar al Templo, institución que como las voraces maquinarias estatales hoy día, no pierde ripio a la hora de cobrarse un impuestito a cada ocasión que se tercie:

  • El día octavo tomará dos tórtolas o dos pichones y se presentará ante Yahvé a la entrada de la Tienda del Encuentro, para entregarlos al sacerdote. El sacerdote los ofrecerá, uno como sacrificio por el pecado, el otro como holocausto, y así el sacerdote hará expiación por él ante Yahvé, a causa de su flujo” (Lv. 15, 14-15)

Amén de ello, el Levítico aún recoge otra situación menos traumática relativa a los derrames seminales, cual es la siguiente:

  • “El hombre que haya tenido derrame seminal lavará con agua todo su cuerpo y quedará impuro hasta la tarde” (Lv. 15, 16).

¿A qué se refiere aquí? Pues bien aquí sí, podría estar refiriéndose a las prácticas masturbatorias, aunque al tercero de los libros de la Torá no le merezca la pena detenerse en mencionarlas específicamente y prefiera integrarlas dentro de un género más amplio que compartiría con las famosas poluciones nocturnas tan propias de la adolescencia, o con cualesquiera otras formas imaginables de derrame seminal.

Dicho derrame, ora involuntario, ora buscado de propósito, convierte claramente a quien lo padece en impuro –“quedará impuro hasta la tarde”– obligándole a “lavar con agua todo su cuerpo” e incluso a esperar media jornada para obtener la purificación. Ahora bien, convengamos que del tono del presente versículo no se extrae ni aprobación ni condena alguna, y que el enfoque no pasa de ser, una vez más, puramente séptico, como demuestra la indicación que sigue, muy en la línea que ya constatábamos arriba de la alta trasmisión patógena que el Levítico presupone, y no sin razón, al semen:

  • “Toda ropa y todo cuero sobre los cuales se haya derramado el semen será lavado con agua y quedará impuro hasta la tarde” (Lv. 15, 17).

Tanto así que la “prescripción médica” indicada es idéntica a la que prevé para el caso de una relación menos solitaria, que incluya además la presencia de una mujer:

  •  “Cuando una mujer se acueste con un hombre y se haya producido eyaculación, se bañarán ambos y quedarán impuros hasta la tarde” (Lv. 15, 16-18).

Aseveración imprecisa, que permite preguntarse si se refiere el Levítico a todo coito o solamente a aquella relación sexual en la que, sin llegar a producirse coito, el hombre derrama sobre la mujer, como el famoso coitus interruptus que podría ser práctica frecuente entre los judíos como método anticonceptivo.

No es todo: las prescripciones del Levítico referidas a los derrames seminales alcanzan de manera muy específica a los sacerdotes:

  • “Ningún descendiente de Aarón [vale decir, sacerdote, los sacerdotes judíos son los descendientes de Aarón] que sea leproso o padezca flujo comerá de las cosas sagradas hasta que se haya purificado. El que toque lo que es impuro por contacto de cadáver, o el que haya tenido un derrame seminal, o el que haya tocado un bicho o a un hombre y contraído así alguna clase de impureza; quien toque estas cosas quedará impuro” (Lv. 22, 4-6).

Y una vez más, el libro provee lo que hay que hacer en caso tal:

  • “No comerá de las cosas sagradas, sino que lavará su cuerpo con agua; puesto el sol, quedará limpio y podrá luego comer de las cosas sagradas, pues son su alimento” (Lv. 22, 6-7).

Y bien queridos amigos, esto es todo por hoy… y no es poco. Deseando a Vds. que hagan mucho bien y que no reciban menos, me despido por ahora. ¡Hasta mañana!

 ©L.A.

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http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=39239&mes=&ano=

De los cursos extremeños de masturbación


De los cursos extremeños de masturbación

En este inmenso despropósito que es hoy día España en el que el mayor disparate puede verse hecho realidad, nos enteramos de que en Extremadura se han dedicado 14.000 euros del erario público a enseñar a los niños a masturbarse, -eso que siempre se llamó “hacerse pajas” para que nos entendamos-, so pretexto de coadyuvar a su formación sexual.

Justo a continuación, como para tapar el escándalo monstruoso de un país cuyo presupuesto público financia el onanismo de sus ciudadanos, -ni en Sodoma se vió algo igual-, la ministra de sanidad se hace la solemne y anuncia que en adelante los niños españoles recibirán educación sexual desde los once años (no nos dice durante cuantos).
Yo creo que llegado es el momento de llamar a las cosas por su nombre y de dejar de actuar como si fuéramos todos imbéciles. ¿Pero de verdad se cree alguien que la generación que más sabe de sexo en toda la historia española, necesita aún más formación? ¿Se quiere decir que nuestros jóvenes ignoran que cuando mantienen relaciones sexuales, entre las posibles consecuencias en las que incurren se hallan la de quedarse preñado o pillar alguna enfermedad? ¿Tomamos a nuestros jóvenes por cretinos integrales y pensamos que a pesar de toda la información que les entra por los ojos –soy padre y sé de lo que hablo-, desconocen lo que nosotros aprendimos en la dura calle, algo que, por otro lado, tampoco requería ser Pitágoras, por venir de fábrica en el código genético?
Lo que hace falta a estas alturas no es seguir dando a los jóvenes españoles una formación que tienen más que contrastada, y en la que están sobradamente doctorados para dar un repaso severo a sus padres y a sus profesores. Lo que hace falta es formar a los jóvenes españoles en valores, en principios y en responsabilidad. Enseñarles, entre otras cosas, que todo lo que se hace en la vida tiene consecuencias, y que ante esas consecuencias sólo hay dos alternativas: o no provocarlas si no se desean, o asumirlas si no se supieron evitar. Porque no vale mirar para otro lado, o conjurar el mal provocado produciendo otro mayor. Porque en la vida hay reglas. Porque NO TODO VALE.
Desengañemonos: el objetivo de tanta formación sexual y tanto cursito pajolero, en absoluto es el de “formar”, es el de “fomentar”, y ello, no sin un claro objetivo: modelar una sociedad onanista –nunca más al caso- y sexoadicta, muelle, dócil, sin voluntad y sin criterio, sin espíritu de crítica y por todo ello, sometida. Quizás por eso, nada tenga de casual que sea precisamente el Gobierno de Sitel al que con tanto afán veamos empeñado en la tarea.
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De la masturbación en la Biblia: hoy, en el Antiguo Testamento


De la masturbación en la Biblia: hoy, en el Antiguo Testamento 

Iniciamos hoy un breve enunciado que incluirá dos artículos referidos los dos a la práctica de la masturbación en la Biblia: un primero sobre el tratamiento del tema en el Antiguo Testamento, y un segundo próximamente que analizará su tratamiento en el Nuevo.

Poir lo que hace al primero, se puede afirmar sin temor a equivocarse que en todo el Antiguo Testamento no existe una sola referencia explícita a la masturbación, ora masculina, ora femenina. Sí por el contrario, un pasaje que ha podido ser relacionado con dicha práctica de una manera más o menos tangencial, o mejor dicho, incluso arbitraria o equivocada: el que protagoniza Onán que, de facto, ha terminado dando nombre a la práctica, conocida como todo el mundo sabe, con el nombre de onanismo. Y eso que efectivamente, poco, o mejor dicho, nada, es lo que tiene que ver con ella. Y si no, juzguen Vds. mismos:

 “Judá tomó para su primogénito Er a una mujer llamada Tamar. Er, el primogénito de Judá, fue malo a los ojos de Yahvé, que le hizo morir. Entonces Judá dijo a Onán [su hermano]: «Cásate con la mujer de tu hermano y cumple como cuñado con ella, procurando descendencia a tu hermano.» Onán sabía que aquella descendencia no sería suya, y así, si bien tuvo relaciones con su cuñada, derramaba a tierra, evitando así dar descendencia a su hermano. Pareció mal a Yahvé lo que hacía y le hizo morir también a él” (Gn. 38, 1-10).

Lo que Judá -por cierto, uno de los doce hijos de Jacob y padre de los judíos (pinche aquí para conocer la relación de Judá con los judíos), del que reciben el nombre- requiere de su hijo Onán es que cumpla con la práctica judía del levirato, por virtud del cual, si un judío muere sin descendencia, su hermano está obligado a yacer con la viuda para procurarle un descendiente, descendiente que no se imputa a su padre natural, aquí Onán, sino al hermano fallecido, Er en este caso.

Pues bien, de cara a evitar las consecuencias de la orden recibida, explica el Génesis a lo que recurre el impío Onán, que no es precisamente a masturbarse, como parecería a juzgar por el comportamiento al que el personaje bíblico acaba dando nombre, sino más bien a “derramar fuera”, es decir, el celebérrimo “coitus interruptus”.

Cabe preguntarse por los motivos de tan extraño comportamiento por parte de Onán. Y aunque el texto no da respuesta alguna a la cuestión, -seguramente por ser tan obvia para el lector coetáneo judío que era innecesario hacerlo-, no es difícil entender que no son sino de tipo sucesorio, pues proporcionar a su hermano un heredero iría, como es fácil de entender, en detrimento de los derechos del propio Onán sobre la herencia. Como quiera que sea, todo será en falso, pues Dios condena a Onán a morir por impío, exactamente igual que unos días antes lo había hecho con su hermano Er.

El tratamiento que de la cuestión se va a hacer en el Nuevo Testamento es un poco, apenas un poco, más explícito, aunque seguirá siendo impreciso, y hasta confuso. Pero eso será motivo de estudio diferente, por lo que nos remitimos a próximas entradas. De momento, queridos amigos, no me queda sino desearles una vez más que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos, y eso sí, que no me falten mañana, que por aquí seguiremos con éste y con otros temas no menos interesantes.

©L.A.

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http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=39058&mes=&ano=

LA MASTURBACIÓN INFANTIL


LA MASTURBACIÓN INFANTIL

Autor: Bernardo Stamateas

DEFINIENDO LA MASTURBACION

Si hay una pregunta que se repiten con frecuencia decenas de padres es sobre la masturbación. Se abordará el tema de la masturbación a lo largo de la vida evolutiva del ser humano, con la finalidad de llegar a algunas conclusiones que puedan servirnos para la educación sexual.

Cuando a algunos padres se les habla de dicho tema, la primera y única pregunta que realizan es si la masturbación es pecado o no. Sorprende ver el poco interés de saber qué significa la masturbación y de cómo podemos ayudar a superar esta práctica.

La palabra masturbación viene del latín « manu stupratio» que significa: «seducción por la mano».

Podemos definir la masturbación como la búsqueda solitaria del placer sexual, sin la necesidad de objeto sexual externo. Esta búsqueda de placer se puede dar utilizando cualquier medio: manual, o instrumental.

En la infancia lo primero que le sucede al niño es descubrir que su cuerpo será la fuente de placer y del descubrimiento del placer, a esto lo llamamos «autoerotismo»; es normal y absolutamente universal.

La relación objetal está representada por el propio cuerpo infantil, la elección de objeto decimos es «autoerótica».

El SENTIDO MASTURBATORIO EN LAS DISTINTAS ETAPAS DE LA VIDA

Podemos hacer un recorrido a lo largo de tres etapas, analizando las fuerzas psicológicas que provocan las características y fantasías masturbatorias.

La masturbación excesiva e hiperfrecuente tiene siempre un carácter sintomático, en el sentido que la masturbación siempre expresa una situación conflictiva que el niño está pasando.

Al considerar la masturbación es importante tener en cuenta que el impulso sexual se encuentra presente desde el nacimiento hasta la muerte.

Nosotros no desarrollaremos la masturbación en la adolescencia ni juventud porque nos hemos limitado a la etapa infantil. Miremos qué significa detenidamente:

1. Fase Motora (2-3 años)

El niño, al tocarse, siente placer, placer por la descarga de excitación sexual obtenida por la manipulación de los órganos genitales. Otto Fenichel la definió como «el acto de jugar con los órganos genitales para obtener placer». Freud descubrió que la vida sexual humana no comienza con la elección de un objeto heterosexual, sino sobre el propio cuerpo; placer que en un primer momento tendría primacía en diversas zonas extra genitales y luego genitales.

Para el niño no existe «el problema de la masturbación», sino solamente en los adultos que no pueden aceptar esta normal búsqueda de placer.

Debemos afirmar que la masturbación va cobrando diferentes significados a medida que la vida avanza.

El niño viene al mundo con la necesidad de que le amen y le acaricien, todo su cuerpo clama por ser acariciado y tocado.

Estamos en los 2-3 años aproximadamente. El niño expresará la necesidad de exploración corporal para poder ir integrando su esquema corporal, entrando así en contacto con su mundo corporal, el cual irá descubriendo y encontrando uno de los placeres más satisfactorios que el ser humano puede experimentar: el placer corporal que ciertas zonas le provocan.

Freud consideró a la succión como la primera «succión placentera». La boca y los labios se consideran una enorme fuente de placer. Lo mismo que cuando toca lo que la rodea.

Con el objetivo de satisfacer esa necesidad descubre este otro placer erótico. Así luego el niño buscará este placer por sí mismo separado de su función fisiológica.

La búsqueda de placer consiste en frotamientos, con ayuda de la mano, presión ejercida por los muslos, frotamiento con objetos, etc. El niño puede accidentalmente introducirse los juguetes entre las piernas, percibiendo una sensación agradable mientras juega.

En el instituto Kinsey se han observado a niños masturbarse hasta alcanzar una sensación orgásmica igual a la del adulto (sin eyaculación obviamente), sus movimientos rítmicos, mirada vidriosa, «ausencias» y agitaciones. Una vez alcanzado el orgasmo se reducía la erección y los niños se sumían en un estado tranquilo y sosegado.

Obviamente que no todos los niños que se masturban alcanzan el punto orgásmico. El niño descubre sus órganos genitales para reconocer su cuerpo y para obtener placer.

El hecho de que los padres censuren esta necesidad «normal» de integración corporal hará que el niño no complete su esquema corporal. Quedará su cuerpo «incompleto», quedando parte de sus miembros por un lado y sus genitales «sucios», «feos», «peligrosos», «malos», etc., por el otro. Quedará de «la cintura para arriba y de la cintura para abajo». Esto, creo, explica muchos conflictos psicocorporales que muchos adolecen, sujetos que sienten sus manos, su cabeza, sus hombros, pero no «lo otro», «aquello», manifestándose esta división.

Dice Sarnoff que todo niño tiene que desarrollar algunas características para la salud sexual emocional; el niño tiene que aprender el valor de una imagen positiva de su cuerpo y de sus capacidades, esto le permitirá estar en condiciones de amar y ser amado por los demás.

2. Fase edípica (4 a 6 años)

En esta etapa, el niño percibe mucho más las sensaciones de placer que le da tocarse las partes de su cuerpo. El simple contacto genera una gran sensación placentera.

Cuando esto se hace muy, pero muy frecuentemente, lo que indica es la liberación de tensiones que el niño va acumulando.

Los niños aprenden a utilizar las fantasías masturbatorias para librarse de tensiones e inquietudes emocionales vinculadas al crecimiento.

La masturbación compulsiva en esta edad nos habla de que el niño está atravesando por situaciones conflictivas y frustrantes «compulsivamente», es decir, frecuentes. Cada vez que el niño se sienta excesivamente frustrado recurrirá a la masturbación como medio de obtención de placer y búsqueda de descarga de la tensión. Es entonces cuando el niño necesita mucho más apoyo y atención por parte de los padres. Si esto continúa, los padres deben buscar ayuda profesional de un buen psicólogo que los ayude a descubrir qué tipo de tensión hay en la familia que está repercutiendo sobre el niño.

3. Fase de fatencia (7 a 10 años)

El niño intenta compensar todas las frustraciones sufridas en las fases precedentes.

Los niños en estas edades practican la masturbación al ver a otros niños mayores que lo hacen, sintiéndose de esa forma también mayores. El hecho de que sea una etapa principalmente escolar hace que las actividades autoeróticas disminuyan enormemente, con la lógica sublimación hacia la función intelectual y cultural.

LA MASTURBACIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA HISTÓRICO

Debemos tomar conciencia de dónde vienen nuestros fuertes ataques hacia la masturbación.

Algunos escribieron que no sólo era pecaminosa sino que desde la «ciencia» era perjudicial en todo sentido. Para combatir esta enfermedad se crearon jaulas y bragueros que rodeaban la zona genital impidiendo que el paciente se tocara. Existía un clavo de hierro destinado a castigar el pene que se atreviera a erguirse. Otros llevaban a cabo operaciones quirúrgicas donde se extirpaban las partes genitales que podían estimularse con la masturbación: el clítoris, cauterización de la espina dorsal, etc. Por un médico cirujano del hospital St. Johns, una niña de 7 años que se masturbaba y a la que se la consideraba nerviosa, fue sometida a múltiples tratamientos sin efecto positivo. Padeció la colocación de emplastos hasta la intervención quirúrgica del clítoris. Es uno de tantos casos similares…

En 1858 Brown, célebre cirujano londinense, propuso la oblación del clítoris en las pequeñas que se masturbaban.

LA MASTURBACIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA BÍBLICO

No existe en las Escrituras ninguna prohibición directa a la masturbación ni en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo Testamento. Es decir, no existe en la Biblia un pasaje que diga «no os masturbéis». También es interesante notar que la palabra «sexo» no aparece ninguna vez en las Escrituras. Sin embargo las interpretaciones exegéticas están cargadas de tradiciones lejanas y cercanas en cuanto a este tema éticamente controvertido.

No voy a entrar en discutir aquí si la masturbación es pecado o no en el adolescente o joven, aquí nos referimos sólo a los niños.

Los niños no se masturban porque son «pecadores» o «tienen fantasías sexuales» sino porque sienten placer y nada más, y porque también descargan tensiones y frustraciones familiares que pueden estar viviendo.

Los chicos se tocan por placer, por aburrimiento o por curiosidad, nunca por perversión. Por esto dejamos bien en claro que no es pecado.

Lo que podemos hacer es sencillamente distraerlo si lo hace mucho, sacando su atención de la masturbación, ya que muchas veces lo hacen por aburrimiento.

Si es muy compulsivo debemos buscar ayuda. Algunos motivos frecuen tes son: crisis, madre sobreprotectora, timidez, miedo al fracaso y miedo a las relaciones afectivas con el sexo contrario.

Si sucede cada tanto no hay necesidad de preocuparse, y debemos saber que no le va a pasar nada desde ningún punto de vista. Podemos hablar paulatinamente con nuestros hijos explicándoles que hay partes de su cuerpo que le dan placer y que no deben tocarse delante de otras personas sino en privado.

Informar por adelantado al niño de cómo funciona su cuerpo, sus zonas genitales, etc., para que no se encuentre con sorpresa alguna. El niño debe saber que existen zonas de su cuerpo, zonas tales como pene, vagina, que son buenas y limpias delante de Dios, al igual que sus manos, ojos… y que todo su cuerpo es creado por Dios.

Recuerde: los niños se tocan por placer, aburrimiento o por curiosidad, no por perversidad.

PREGUNTAS QUE HACEN LOS PADRES

1. ¿Por qué mi hijo se masturba a esta edad?

Los niños aprenden a utilizar los toques masturbatorios para librarse de tensiones e inquietudes emocionales vinculadas al crecimiento.

2. ¿Y si está todo el día tocándose, es porque es un degenerado?

La masturbación compulsiva en esta edad nos habla de que el niño está atravesando por situaciones conflictivas y frustrantes «compulsivamente», es decir, frecuentes. Cada vez que el niño se sienta excesivamente frustrado recurrirá a la masturbación como medio de obtención de placer y búsqueda de descarga de la tensión. Es entonces cuando el niño necesita mucho más apoyo y atención por parte de los padres.

3. ¿Es normal que aparezca el interés por las cosas del colegio y disminuya su masturbación?

El hecho de que sea una etapa principalmente escolar hace que las actividades autoeróticas disminuyan enormemente, con la lógica sublimación hacia la función intelectual y cultural.

4. ¿Trae alguna consecuencia física el masturbarse?

En 1758 un médico francés llamado Tissot, escribió “El onanismo: disertación sobre las enfermedades producidas por la masturbación”. Decía que toda actividad sexual era peligrosa para el cuerpo porque agotaba los nervios hasta la locura, y que la masturbación llevaba siempre «al exceso» y que la melancolía, epilepsia, tumores, hemorroides, ceguera, la imbecilidad, eran un preaviso del fuego del infierno. Así nace la «locura por masturbación» llevando finalmente a la muerte. Esta afirmación es totalmente falsa. La masturbación infantil no ocasiona ningún daño para la salud.

5. ¿Entonces mi hijo se toca porque es un degenerado?

NO. Lo diremos hasta el cansancio: Tu hijo se toca por aburrimiento, placer o curiosidad nunca por perversión.

6. A lo largo de la historia se buscó combatir la masturbación, ¿por qué?

El reverendo Sylvester Graham, en 1830, elaboró una harina especial para combatir la lujuria: hoy son los bizcochos que llevan su nombre. En 1898 uno de sus seguidores, John Kellogg, creó un cereal para el desayuno para ayudar a disminuir el deseo sexual: “los famosos copos de maíz”.

Otros la veían mala porque constituía un peligro contra la reproducción humana, se creía que de ser permitida la masturbación, los hombres perderían el deseo de casarse y tener hijos.

Nosotros creemos que la masturbación infantil tiene otras características totalmente distintas que la masturbación en la adolescencia y juven tud. Decir que «la masturbación infantil es pecado a los ojos de Dios» es algo totalmente infundado y confundir los distintos significados que tiene la masturbación a lo largo de la edad evolutiva. Los chicos se tocan por placer, por aburrimiento o por curiosiodad, nunca por perversión.

7. ¿Debo decirle a mi hijo que es pecado?

Condenar de pecado sin ayudar a quien sufre sería tomar la misma postura que tomaron los tres amigos de Job.

Debes dar una correcta y amplia información y educación sexual, ya que «no debemos avergonzarnos en hablar de lo que Dios no se ha avergonzado en crear».

Si tu hijo se masturba frecuentemente es porque está buscando placer; mira si no hay problemas matrimoniales, o exigencias por parte de ustedes, o peleas: busca resolver éstas.

Investigar sobre las posibles frustraciones cuando la práctica es compulsiva, ya que está buscando una satisfacción compensatoria (crisis, madre sobreprotectora, timidez, miedo al fracaso y miedo a las relaciones afectivas con el sexo contrario son las causas que más hemos observado en adolescentes con practicas compulsivas).

8. ¿Si se masturba ocasionalmente, debo dejarlo?

Lo mejor es distraerlo o dejarlo, nunca cargarlo o castigarlo. Sólo está explorando su cuerpo, y allí descubre que tiene placer.

La masturbación infantil no ocasiona ningún daño para la salud; debemos como padres saber acompañar ese proceso y saber los sentidos que tiene dicha práctica.

9. ¿Y si toca a otros chicos?

Decirle que no lo haga. No debe tocar a nadie ni dejarse tocar. Hágalo en paz y con tranquilidad, la educación sexual debe ser natural.

Informe por adelantado al niño de cómo funciona su cuerpo, sus zonas genitales, etc. para que no se encuentre con sorpresa alguna. El niño debe saber que existen en él zonas de su cuerpo, zonas tales como pene, vagina, que son buenas y limpias delante de Dios, al igual que sus manos, ojos…, y que todo su cuerpo es creado por Dios.

10. ¿Debo alentar a que mi hijo aumente su vida social?

Sí, aliente el horizonte del niño con intereses artísticos, sociales, espirituales, físicos y deportivos. Que su vida no se limite solamente a la escuela y al hogar.

La educación sexual tendrá un lugar importante para «tirar abajo» mitos, tabúes y culpas que dicho tema ocasiona y que la historia agrega.

Pastor Bernardo Stamateas

Iglesia “Presencia de Dios”