El mito de la “comida barata”


El mito de la “comida barata”

En países ricos las izquierdas hacen sus desastres con impunidad, dando a los ignorantes la ilusión de que “el socialismo funciona bien en Suecia…”

Alberto Mansueti

Por Alberto Mansueti

Febrero 2 de 2016

Desde hace 100 años, los Gobiernos de casi todo el mundo han estado aplicando las diez peores y más destructivas ideas políticas de todos los tiempos: los 10 puntos del Manifiesto Comunista de 1848.

El primer punto es la “Reforma Agraria”, un mito que destruyó la agricultura y condenó a millones de gentes a perecer en masivas hambrunas en países como Rusia y China, sin contar cientos de miles de agricultores y campesinos fusilados sin piedad por vender una gallina o robar un pan.

En América latina, Asia y África, “las reformas agrarias entre los años ’60 y ‘80 deben considerarse unos fracasos”. ¿Quién lo dice? Sus mismos ejecutores, en un informe de la FAO, en español y en su WebSite, titulado “Política de desarrollo agrícola”.

De modo raramente franco y directo, la parte 5.7 describe estas pésimas “Experiencias de reforma agraria”, con excelente y abundante documentación. Lo único bueno pasó en países donde los propios campesinos pudieron revender las tierras a sus antiguos y legítimos propietarios, y así el daño se pudo reparar. Y cosa más rara, este texto oficial de la FAO no hace lo que hacen todos los marxistas: echarles la culpa a otros, y decir que “la reforma agraria no se hizo de verdad, y por eso el tema sigue pendiente y la lucha continúa…”

Los 10 puntos aquellos son políticas corrientes y en curso desde hace ya demasiado tiempo, por eso ya casi en parte alguna existe el capitalismo. Por eso la inmensa mayoría es pobre; incluso millones sufre desnutrición crónica, según la misma FAO en su “Mapa del Hambre en el mundo”, incluido cada año en su reporte sobre “El estado de la inseguridad alimentaria”.

Pero el arsenal de malas ideas es inagotable, y asimismo la voluntad de los Gobiernos para insistir. A estos malvados no se les ocurre simplemente legitimar el capitalismo y dejar que la gente libremente siembre, cultive, coseche, venda y compre alimentos a voluntad. Para “resolver” problemas y calamidades causadas por las ideas marxistas, siempre tienen otras ideas y “soluciones” igualmente marxistas; así fue como al mito de la “reforma agraria” le siguió el de la “comida barata”.

Eso de "comida barata" es un mito

En los países ricos es por vías diferentes a como lo hacen en los países pobres.

(1) Los países ricos son ricos porque gozaron de unos cien años consecutivos de capitalismo más o menos liberal, desde 1815 hasta 1914 más o menos. ¿Qué hicieron y hacen con el campo sus Gobiernos bajo el socialismo posterior? Subsidian a los agricultores. En países ricos las izquierdas hacen sus desastres con impunidad, dando a los ignorantes la ilusión de que “el socialismo funciona bien en Suecia…” ¡No! Lo que hacen es obligar a los contribuyentes a subsidiar mediante sus impuestos a los agricultores.

(2) Y en los países pobres no son los contribuyentes sino los agricultores obligados a subsidiarnos a los consumidores. No con impuestos, sino con precios artificialmente bajos, deprimidos desde arriba, que son aplastados por leyes y decretos, para ajustarse de tal modo a nuestro muy limitado poder de compra. Aún así, la alimentación se lleva la mayor parte de los ingresos en las familias de la clase popular.

Así el estatismo entre nosotros ha hecho de la agricultura una actividad de baja rentabilidad, casi anti-económica, que subsiste con el sacrificio de los agricultores, criadores y ganaderos. Es el sacrificio del campo en aras de la ciudad. En tales condiciones ¿Quién va a invertir en el campo? ¿Quién va a sembrar?

Para que una empresa productiva sea “económica” debe tener suficiente “rentabilidad”, que es la relación entre los gastos e inversiones y los ingresos producidos, o márgenes de beneficios. La “ganancia” es la utilidad neta, descontados de los ingresos las sumas necesarias para que el negocio siga en marcha.

Con otras palabras, tal vez, lo sabe cualquier tendero; pero los marxistas como el Papa Francisco siguen empecinados en la falsa y mil veces refutada teoría de que “la explotación” es la base del capitalismo; ¡y a todos nos hacen pagar cruelmente las consecuencias de su empecinamiento!

Así las labores rurales se hacen poco atractivas. Los jóvenes del campo emigran a las ciudades. Por esa y otras razones análogas, nuestros países son pobres. Y subdesarrollados.

¿Cuál es la solución? Simple. Nuestras “Cinco Reformas” no van a poder eliminar los impuestos que los Gobiernos de Europa y EE.UU. decretan a los contribuyentes en sus países. Pero en cada uno de nuestros países, (1) a los agricultores les van a rebajar los impuestos, y en general los altos costos artificialmente inflados por el estatismo; y (2) a los consumidores les van a incrementar sus ingresos y en general su poder adquisitivo, para que todos podamos pagar precios reales, remuneratorios y atractivos para los productores del campo.

Milton Friedman dijo “¡No hay almuerzo gratis!” Y nosotros “¡No hay comida barata!” ¿Se entiende?

———-

http://www.periodismosinfronteras.org/el-mito-de-la-comida-barata.html

MARXISMO CULTURAL


MARXISMO CULTURAL

Autor: Alberto Mansuetti

¿Recordamos al ídolo progre Robin Williams en el papel de aquel “profesor” que mandaba a sus alumnos a romper libros? En la película “La sociedad de los poetas muertos”; y la idea era acabar con la “enseñanza tradicional” decían, porque la educación “convencional” es “limitante y restrictiva”, y es “autoritaria y castrante”, y “mata la creatividad” y bla bla bla. Pues aquí están los jesuitas con Bergoglio a la cabeza, eliminando las asignaturas, exámenes y horarios. Vea la información aca (Ver ACA).

Los estudiantes se gradúan cada vez más burros, no saben leer ni escribir porque no entienden lo que leen; eso se llama “analfabetismo funcional”. Pero no es culpa de las “teorías pedagógicas erróneas”, no señor, no hay nada erróneo ni equivocado, ES A PROPÓSITO. La destrucción de la cultura y la sustitución de la educación por el adoctrinamiento en los dogmas de la “política correcta” es un proceso político, no educativo, y es CONCIENTE Y DELIBERADO. Y este adoctrinamiento sí que es “limitante y restrictivo”, y es “autoritario y castrante” … Y mata no sólo la creatividad sino todas las facultades cognitivas e intelectuales ….!!!! Y por favor no digan que yo exagero.

La virulencia del feminismo posmoderno


La virulencia del feminismo posmoderno
20/12/2014 |  Luis Christian Rivas Salazar

Se denomina “hembrismo” a la posición radical y violenta que, disfrazada de crítica social, ataca y desprecia a los hombres, tratando de romper la equidad de géneros para situar a la mujer por encima, mediante una convicción estereotipada de que los hombres son inferiores a las mujeres por naturaleza, es el extremo opuesto al machismo.

Este feminismo es un marxismo trasnochado, porque todo se reduce a la “lucha de sexos”, donde antes había “lucha de clases”; el opresor ya no es el burgués, sino el hombre, y su etapa histórica no es el capitalismo, sino el patriarcado; por lo tanto, la lucha no es en contra del capital, sino en contra del falocentrismo.

Esta postura política es parte de la dictadura de lo políticamente correcto, aquella prolongación del pensamiento instaurado por el propio Karl Marx en el “Manifiesto comunista” donde explicaba que su filosofía se divida en dos vertientes: el marxismo económico y el marxismo cultural.

Los filósofos de la “Escuela de Frankfurt” tomaron parte de la vertiente del marxismo cultural para cuestionar temas ecológicos, sexuales y racistas, se trataba de socavar los fundamentos de la civilización occidental atacando sus estructuras culturales, morales e históricas, en definitiva su sociedad.

Desde entonces, como una cacería de brujas, se busca castigar todo aquello que pareciera políticamente incorrecto, creándose un ambiente moralista progre y de autocontrol irrespirable, calificándose cualquier actitud como de discriminación racista o sexista; de esta manera se otorgan privilegios y subvenciones a las “víctimas”, discriminación positiva.

Como “víctimas”, las feministas llegan a suponer que el lenguaje también tiene que visibilizarlas, para ellas, los feministos y manginas, es correcto hablar de la siguiente manera: “la Presidenta o el Presidente y la Vicepresidenta o el Vicepresidente del Estado serán elegidas o elegidos… Las Ministras y los Ministros son servidoras públicas y servidores públicos…”, aspecto criticado por Ignacio Bosque, considerado “el mejor gramático de la lengua española”.

En el pasado quedaron las justas reivindicaciones de mujeres como Adela Zamudio y la lucha por la autonomía personal y patrimonial, derecho al voto, acceso a la educación, elegir pareja, oficio o profesión libremente; en el presente las feministas pretenden abolir la familia, el patrimonio familiar, el matrimonio, la depilación, idealizan la sangre menstrual, criminalizan los halagos, satanizan el “amor romántico” y muchas son lesbianas por rebeldía.

Protestan contra la cosificación de la mujer con sus torsos desnudos y pintan paredes con su menstruación, sus exponentes intelectuales como Andrea Dworking suelen decir: “quiero ver a un hombre golpeado, ensangrentado con un zapato de tacón clavado en la boca, como una manzana en la boca del cerdo”; Valerie Solanas:

“El hombre es un muerto viviente, un pedazo insensible, incapaz de dar o recibir placer o felicidad”; por eso Doris Lessing, premio Nobel de Literatura, en algún momento dijo: “No me gustó el feminismo de los años 60s y 70s (inicio del feminismo radical) ni ahora. Siempre detesté ese lado antihombres de esas muchachas de izquierda que odiaban a los tipos, al matrimonio y a los hijos, decían que eso era una tontería y una pérdida de tiempo. Podrían haber hecho más esfuerzos para trabajar junto a los hombres. Siempre he pensado que no se puede avanzar haciendo separaciones radicales, era inevitable, pero las feministas no comprendieron nada”.

Ahora, en Bolivia el asesinato contra la mujer se llama feminicidio pero estos delitos incrementaron a pesar de la nueva tipología y aumento de castigo. Pienso que estas diferencias son las que nos hacen perder el rumbo, si las feministas buscan la igualdad, debieran defender principalmente “la igualdad ante la ley”, por ejemplo, si existe un asesinato o violencia física, este se castigue como atentado en contra de la persona sin importar el sexo, edad, condición económica o social.

El “principio de igualdad ante la ley” es el único mecanismo igualitario, significa no permitir ningún tipo de discriminación sea negativa o positiva, así evitamos esos radicalismos machistas o feministas de personas que nos quieren encerrar en esos dos grandes rebaños donde la individualidad desaparece; ningún tipo de violencia a ninguna persona por su sexo, esto tienen que aprender los ciudadanos.

————-

El Día – Santa Cruz
http://eju.tv/2014/12/la-virulencia-del-feminismo-posmoderno/

Yo no soy marxista


Yo no soy marxista

Autor: Paulo Arieu

marxismo

En la Guerra de Ideas entre capitalismo y socialismo uno de los argumentos más usados por los procapitalistas es, que el mismo Marx se había estigmatizado, diciendo: “Yo no soy marxista”. A partir de esta formulación, un ejército de liberales, socialdemócratas, derechistas e ilusos alega que el mismo fundador del materialismo histórico ha desconocido la utilidad de su paradigma científico. Concluyen que a confesión de parte, relevo de pruebas y que el marxismo no sirve. [6]

Pero yo no soy marxista.Nunca lo fui.Y claro,no soy economista tampoco, nunca estudie eso en la vida.Mi profesion era Analista Programador, y nunca me recibi porque la cabeza no me dio para aprobar Algebra. Esa materia me mató mi carrera.Aun asi, intente superarme personalmente lo mas que pude.

Y así fue que estudie teologia biblica, en un seminario interdenominacional.Y también hice 1 año en el Seminario Bautista en República Dominicana.Alli se despertó en mi un gran amor por el conocimiento de Dios.

Cuando a alguien uno le dice que no le convence del todo el capitalismo, piensa que uno es marxista. Pero esto es comprender mal lo que uno dice.

Sin embargo, el vivir en un pais capitalista como Estados Unidos, uno ve que en esta cultura, no todo lo que reluce es oro. E.U es el pais capitalista por excelencia; junto a Inglaterra, Alemania y Japón son las potencias occidentales. Las grandes empresas están aca o estaban,ya que muchas se han ido a otros paises.  Yo no soy marxista,pero y si lo fuera,cual es el problema? Pero el marxismo ya no existe. Se murió hace rato. Pienso que lo importante no es la ideologia politica económica, sino la cosmovisión cristiana de los hijos de Dios.

En la ciudad de Tampa donde vivo, está lleno de cubanos, que odian a Fidel Castro, la revolución y todos esos cuentos, porque el marxismo es una utopía. No funciona ni dentro de la Iglesia. Y sino, preguntese si acaso los millonarios se reunen en iglesias de personas pobres o de inmigrantes? Para nada.

Pero en estas democracias, todos votamos con el bolsillo, mayormente,no? Pues acá en Estados Unidos yo veo como actúa el capitalismo. El capitalismo de acá todavía funciona, pero para cierto tipo de personas. Tenés que conocer muy bien el sistema de este país y caminar por el desde bien joven. Sino, no hay oportunidades de progreso de ningún tipo. Salvo que uno sea muy habilidoso en los oficios. Yo hace 3 años que estoy acá viviendo en este país. Me trajo mi esposa, que es dominicana y le aseguro a cualquiera que es muy dificil poder progresar económicamente en estos momentos.

Sabes cuantos Home less hay en E.U, le animo a que investigue, para que compruebe por usted mismo que el capitalismo actual no soluciona los problemas de las personas.Las empuja a consumir desmedidamente,endedudarse y luego, recién empiecen a salir adelante económicamente.Salvo que uno sea bien joven, inteligente y con una familia por arriba del nivel de pobreza, se está haciendo muy difcil salir adelante acá. Los jovencitos, si son inteligentes,pueden salir adelante en la vida y progresar. El resto, están excluido del sistema capitalista neoliberal. Muchas personas desconocen cuantas  personas están sin vivienda y viven en la calle? Son personas totalmente indigentes [ver  http://www.soitu.es/soitu/2009/03/31/actualidad/1238473178_015818.html%5D

Quizas leer ese artículo le oriente un poco de lo que le hablo.  Y todavía hay muchos que hablan de capitalismo! Ok, gracias a Dios yo como todos los días y vivo en un lugar sencillo pero amigable. Pero pregúntele usted a todas esas personas que viven sin  nada, que es lo que les ha pasado? Como se hicieron Home-less? Siendo este un tremendo país!

Aún así, muchas iglesias dan de comer a sus miembros, muchas ONG cristianas también dan de comer, el gobierno tiene comedores también. Pero la realidad de que hay familias enteras viviendo en la calle y no hay solución.No la hay, se lo aseguro. Porque no hay suficiente trabajo para todos y conseguir un empleo puede ser una tarea bien dificil. Una persona que aspira a emplearse, tiene que estar muy bien capacitado, ser relativamente joven y tener muy buena experiencia y haber permanecido en el sistema capitalista sin haberse salido. Si te salís del sistema, te haces home-less, te agarra la policía, te ficha por vagabundo y ya después va a ser muy improbable que se consiga un trabajo.y si uno esta mucho tiempo fuera del mercado laboral también se hace difcil luego ser reabsorvido laboralmente.

No mi estimado lector, no soy marxista. Prefiero el capitalismo, claro que si. Pero no este capitalismo que se vive acá,ni el de hispanoamérica ni el de Europa,no. Yo desde hace años que estoy fuera de los mercados laborales, desde que me retiré voluntariamente de la Armada Argentina donde trabajaba como empleado civil. Pero sabe usted que pasó? Cuando vino la crisis Menem-Cavallo, yo emigré para República Dominicana, dado que yo ya estaba de novio con la que hoy en dia es mi esposa. Sabe usted una cosa? Perdi todos mis ahorros! Mas o menos unos 6 mil dolares. Tenia unos 12 mil en el banco a plazo fijo y la devualación 4 por 1 del ministro de Economía argentino Domingo Cavallo y su corralito, me comieron todos los depósitos.

Mi esposa compró un pequeño apartamento aqui en Tampa para poder vivir nosotros cuando yo llegase a E.U. Sabe usted que pasó? La crisis del Mercado Inmobiliario la devaluó, de 135 mil dolares que valía, pasó a valer 30 mil dólares. Fue imposible seguir pagando la cuota porque la vivienda perdió su valor como capital.

Entonces, yo le pregunto a aquellos que me hablan de Capitalismo, de que versión de Capitalismo me hablan? El de hoy? Ya no existe hoy un capitalismo. Quizás en la teoría sea facil hablar de variables económicas, pero como hacemos para que las personas puedan tener estabilidad económica?

Cuando Marx acuñó la frase capitalismo, el capitalismo era bien inhumano.Por eso él se quejaba del capitalismo. Pero el marxismo no hizo nada tampoco. Porque son las dos caras de la misma moneda. Después de la 2 Guera Mundial, capitalistas y marxistas se repartieron el mundo.

Es verdad que aún con la crisis económica, los millonarios hcieron mucha plata, es verdad, pero y el resto los que no somos millonarios, los que no sabemos ni como lograr tener 1 millón de dolares trabajando honradamente.John Pilger, columnista de WebIslam dijo que

Actualmente muchas de las premisas de vida civilizada en Gran Bretaña se están desmantelando con el fin de pagar una deuda fraudulenta, la deuda de unos delincuentes. Se dice que los recortes por la “austeridad” ascienden a 83.000 millones de libras esterlinas. Es casi exactamente la suma de impuestos evitados por los mismos bancos y por corporaciones como Amazon y por News UK de Murdoch. Además, los bancos deshonestos reciben un subsidio anual de 100.000 millones de libras en seguro gratuito y garantías, una cifra que financiaría todo el Servicio Nacional de Salud.La crisis económica es pura propaganda. Las políticas extremas rigen ahora Gran Bretaña, EE.UU., gran parte de Europa, Canadá y Australia. ¿Quién defiende a la mayoría? ¿Quién cuenta su historia? ¿Quién hace constar la realidad? ¿No es lo que supuestamente deben hacer los periodistas?[8]

Y cuando el Che llegó a Bolivia, la explotacion en las fábricas de los obreros bolivianos era terrible. Lastima que se equivocó, ya que el debió dejar el fusil y agarrar la Biblia. Pero así terminó, con un balazo entre ceja y ceja disparado por un imbecil que solo sabia obedecer ordenes, pero que nadie le enseñó a pensar por si mismo. Fue el Che un heroe? Para mi no lo fue; fue tan solo un imbécil que creyó que con un fusil podia liberar una nación, sin darse cuenta que el tiro le iba a salir por la culata, como dice el refran. Porque las armas las carga el diablo y la disparan los imbeciles. Que paradoja que es la vida, verdad? Como dice la cancion del argelino Khaled, C’est la vie.

Yo ya hace 3 años que no visito mi pais, que no viajo a Buenos Aires. Desde que llegué a Estados Unidos, no sali mas que brevemente una vez a Cozume de mini vaciones y a República DOminicana a un velorio de un familiar de mi esposa.

La pobreza es un tema mas complejo que el echarle la culpa sola al capitalismo.Sin embargo, de que capitalismo hablamos? El de mediados de s.XIX,cuando apareció el Marxismo? El de la década del 50, cuando apareció Fidel Castro en Cuba y el Che en Bolivia?

O el de la Edad de Oro del capitalismo norteamericano?
Porque lo que hoy se vive no es capitalismo, es una degeneración del capitalismo. Porque yo conozco personas que viven aca que tienen maestrías y apenas tienen un trabajito decente. Una maestría aca cuesta 35 mil dolares, sabes cuanto gana una persona trabajando de empleadito unas 8 hs. aca en E.U Pues no llega a los 1500 dolares. Como enfrenta el costo de vida una persona asi? Como paga su deuda estudiantil?
En el Siglo XIX, el escritor Alexander Herzen describió el liberalismo secular como “la última religión, aunque su iglesia no es del otro mundo sino de éste”. [5]
Demos gracias a Mamon que Estados Unidos no esta peor. Acá dicen que cuando E.U tiene un resfriado, el resto de los países está con tuberculosis.

Yo al Capitalismo, solo lo leo en las revistas de millonarios.

Y al Marxismo?

Oigo todos los dias los insultos de los cubanos que escapan de Fidel y de los venezolanos que huyen del pte. Maduro, que se quejan de que no hay ni papel higiénico para poder higieniziarse!!!! Por este motivo  digo, que en teoría, todos los sistemas económicos son bonitos, pero todos votamos con el bolsillo! O acaso los que votaron a la presidenta Cristina Fernandez de Kirtchner lo hicieron porque le creyeron a su sueño de la “Patria Socialista“[5] de Evita?

MMM, no creo que todos sean tan imbéciles como para tragarse ese sueño,me parece que ya ni los peronistas se lo creen.  Asi que yo creo en Dios y le pido a El que haga que “llueva Café”[1], esta es la mejor teoría económica que conozco. Las otras,me parece que son cuento chino.Pero aún asi, estudiar nunca está de mas porque el conocimiento no ocupa lugar!

No soy marxista, pero no soy capitalista. Capitalistas son los millonarios que viven para sus finanzas. No creo que hacer dinero sea algo malo, no.Pero no tengo dinero para contar ni ahorros para preocuparme.Pero si, seguramente que puedo tener concepto socialistas, porque pienso en la vecina que tiene una hija mongolica y es una mujer sola.Es una doña de Puerto Rico, que vive con su pobre hija. Pero cuando mi mujer cocina un poco de más o nos reunimos acá en mi casa con los familiares, le acercamos un plato con comida para que ella también festeje.

shopping

Escribiendo hace 150 años Marx ya había detectado la tendencia del capitalismo, en búsqueda del crecimiento infinito, de crear falsas necesidades “la extensión de los productos y las necesidades se vuelve una especie de calculada y confabulatoria servidumbre a sofisticados apetitos imaginarios, inhumanos e innaturales”. Un ejemplo patente de esto es la fiebre religiosa que generan gadgets como el iPhone 5, provocando enormes filas de fieles que buscan comprar el nuevo aparato cuando aún tienen un aparato perfectamente funcional que en realidad no difiere mucho (el iPhone). Como esto hay numerosos ejemplos.[0]

Yo prefiero escuchar a Leon Gieco diciendole a Luis que beba un poco de vino asi con Dios la Navidad[2] podré festejar que amargarme porque no me dan empleo.Por eso sigo estudiando.Porque creo en la Reforma Protestante, soy calvinista moderado. Pero no soy Puritano, no veo que la predestinación tenga mucho que ver con el dinero, pero en fin. Y porque  como dijo Martín Lutero:

“aunque el final del mundo sea mañana, hoy plantaré manzanos en mi huerto”. [3]

Le envio a usted,mi estimado lector, un fuerte abrazo desde yankilandia y no juzgue mal a nadie porque vota con el bolsillo.Todos hemos aprendido a hacerlo de esa manera.

Como dijo el disidente soviético Yevtushenko

“Cuando la verdad es reemplazada por el silencio el silencio es una mentira”.[7]

Saludos y bendiciones

Un servidor en Cristo!

Paulo Arieu

Le invito a escuchar al argelino Khaled, que por lo menos le pone a uno a pensar filosóficamente.A veces pensar un poco vien para darnos cuenta que somos humanos y que eso que venimos del mono es otro cuento chino más.

O tambien le invito a escuchar “La Bamba”

Dios lo bendiga

Notas

[0] http://www.petrogrado.es/blogpost/marx-tenia-razon-5-predicciones-del-capitalismo-moderno-que-se-han-cumplido/252-Feb-0.html

[1] https://www.youtube.com/watch?v=uJimpth-yNs

[2] https://www.youtube.com/watch?v=nG1tFfn2yYY

[3] http://www.frasedehoy.com/frase/1834/aunque-el-final-del-mundo-sea-manana-hoy-plantare-manzanos-en-mi-huerto

[4] http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/288728/el-nuevo-lema-propuesto-por-chavez-patria-socialista-y-victoria-viviremos-y-venceremos/

[5] http://www.webislam.com/articulos/96817-la_guerra_a_traves_de_los_medios_de_comunicacion_y_el_triunfo_de_la_propaganda.html

[6] http://old.kaosenlared.net/noticia/karl-marx-yo-no-soy-marxista

[7] http://www.webislam.com/articulos/96817-la_guerra_a_traves_de_los_medios_de_comunicacion_y_el_triunfo_de_la_propaganda.html

[8] http://www.webislam.com/articulos/96817-la_guerra_a_traves_de_los_medios_de_comunicacion_y_el_triunfo_de_la_propaganda.html

ALIENACIÓN


ALIENACIÓN
DicPC

El concepto de alienación (o sus equivalentes enajenación y extrañación) ha jugado un papel importante en los debates filosóficos contemporáneos al hilo de una recepción del pensamiento de Marx, en la que, al mismo tiempo, han quedado iluminadas facetas fundamentales de las filosofías de Hegel y Feuerbach. Indudablemente, la propia conformación de la obra de Marx invita y casi exige semejante lectura paralela, pues la génesis Hegel-Feuerbach-Marx configura un peculiar tipo de pensamiento en torno a la dialéctica de la emancipación.

I. CONFIGURACIÓN DE LA TEORÍA DE LA ALIENACIÓN.

1. Alienación, espíritu e historia. La relación de Marx con Hegel es una relación ambigua, salpicada de diversos malentendidos. Las referencias expresas no son muy abundantes. Respecto al problema de la alienación disponemos de las páginas contenidas en los Manuscritos de París. Ante todo, la alienación es un proceso necesario del devenir de la historia. Lo extraordinario de la Fenomenología de Hegel es haber captado la producción del hombre por sí mismo como un proceso de objetivación, extrañación y superación de la extrañación. A través de dicho proceso se da un despliegue real y efectivo del hombre frente a sí mismo como especie, un despliegue de las facultades de la especie por el que la cooperación de todos los hombres aparece como resultado de la historia. En resumen, « Hegel, a pesar de su abstracción, ve en el trabajo el acto por el que el hombre se produce a sí mismo; en el comportamiento consigo mismo como un ser extraño, en la activación de su propio ser como algo extraño ve la conciencia y la vida de la especie en acto de constituirse».

El límite de Hegel, y ahí radica la crítica de Marx, consiste en que ofrece una expresión abstracta, lógica y especulativa de este proceso de la historia. La substancia humana aparece como enajenación del pensamiento, desde la identificación del ser humano con la conciencia de sí. «Toda la historia de la extrañación y toda la recuperación a partir de esta se reduce, por tanto, a la génesis del pensamiento abstracto (o sea absoluto), del pensamiento lógico-especulativo. De ese modo la enajenación, que es a lo que propiamente se refieren esta extrañación y su superación, consiste (…) en (…) la antítesis entre el pensamiento abstracto y la realidad sensible (o sensualidad real), pero sin salir del pensamiento>.

La enajenación humana es considerada como enajenación de la conciencia de sí, la coseidad, producto de su extrañamiento y el saber, forma en que existe la conciencia, único comportamiento objetivo. Hay un falso positivismo en Hegel, que si bien descubre que el mundo espiritual es la propia extrañación del hombre, vuelve a confirmarlo en esa forma extrañada. «Esta superación se refiere a algo pensado, de modo que la propiedad privada pensada se supera en los pensamientos morales. Y como el pensanúento se imagina ser directamente lo distinto de sí, realidad sensible, como tiene su acción por una acción también sensible y real, también la superación en el pensamiento, por más que deje intacto su objeto en la realidad, cree haberlo superado realmente» 2. Marx aboga por el giro epistemológico hacia el naturalismo consecuente o “humanismo, el único capaz de comprender la historia universal como acto, la historia como verdadera historia natural del hombre. Invirtiendo la relación, la conciencia de sí aparece como cualidad de la naturaleza humana, y frente a Hegel, que considera la coseidad como extrañación de la conciencia de sí, la objetividad es esencial al ‘hombre. Marx asume la concepción feuerbachiana del hombre como ser real, corpóreo y objetivo. El proceso de objetivación y extrañación de la especie como el proceso por el que se constituye el verdadero sujeto de la ,’historia.

2. Religión, alienación y vida social.

Feuerbach significa para Marx el único discípulo que mantiene una relación seria con la dialéctica hegeliana. En este sentido, su teoría de la alienación religiosa marca un importante paso a tener en cuenta por la propia teoría marxiana de la alienación. No obstante, la influencia de Feuerbach no se ciñe al aspecto de la crítica a la ‘religión que, por otro lado, supone un modelo de análisis caracterizado por la crítica desfetichizadora que Marx sigue en momentos importantes de su pensamiento, sino que abarca también aspectos fundamentales de su estrategia teórica como son el apoyo en una antropología de la finitud sensible y el giro epistemológico materialista a partir de una crítica del ‘idealismo hegeliano.

En palabras de Marx, el mérito de Feuerbach consiste en: a) Haber demostrado que la filosoffa no es más que la religión traspuesta en conceptos y así desarrollada, otra forma y figura de la enajenación del ser humano y por tanto igualmente reprobable; b) Haber fundado el verdadero materialismo y la ciencia real, al convertir la relación social del hombre con el hombre en el principio fundamental de la teoría; c) Haber opuesto a la negación de la negación, que se pretendía lo absolutamente positivo, otro positivo basado en sí mismo y fundamentado positivamente por sí mismo’.

Pronto Marx constata los límites de la propia propuesta de Feuerbach. La versión feuerbachiana de la relación social del hombre con el hombre, se reduce al amor y a la amistad. No entra en una crítica de las relaciones sociales realmente existentes. De ahí resulta una antropología abstracta, del hombre también abstracto, que Marx considera insuficiente. Feuerbach parte de la autoenajenación religiosa, del desdoblamiento del mundo en un mundo religioso, imaginario, y otro real; quiere disolver el mundo religioso en su base terrenal (cuarta Tesis sobre Feuerbach), pero no penetra en esta base terrenal y en sus propias contradicciones. En otra expresión, Feuerbach diluye la esencia religiosa en la esencia humana (tesis 6″), pero no se atiene a esta esencia real, por lo que hace abstracción de la trayectoria histórica y presupone un individuo humano abstracto y aislado.

El mundo de la vida social no es considerado como mero objeto de relación teórica contemplativa, sino que incluye ineludiblemente un componente subjetivo, activo. Marx avanza en su propia concepción de la vida social como praxis. Feuerbach «sólo concibe las cosas, la realidad, la sensoriedad bajo la forma de objeto o de contemplación, pero no como actividad sensorial humana, no como práctica, no de un modo subjetivo» (tesis 1 °). « La vida social es, en esencia, práctica. Todos los misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esta práctica» (tesis 8°).

La actividad humana prototípica es el trabajo, componente ineludible de la vida social. Por ello, ya en los Manuscritos de París, dirige su atención a un primer análisis del fenómeno de la alienación-en el mundo del trabajo.

3. Alienación del trabajo. El

texto clásico que tiene como centro el concepto de alienación es el conocido como Manuscritos de Economía y Filosofía, escrito en París en 1844. Allí Marx expone por vez primera su concepción del trabajo alienado, en una vigorosa y original síntesis de aspectos de Hegel, Feuerbach y A. Smith. Al hilo de una lectura crítica de lo que denomina Economía nacional en sus conceptos fundamentales: ‘propiedad privada, distinción entre trabajo, capital y tierra, distinción entre salario, beneficios y renta; división del trabajo, competencia, valor de cambio, etc., Marx presenta un esbozo de sus teorías de la sociedad y de la historia, donde el sujeto adquiere la forma del trabajador según el modo de producción capitalista, en una especie de epopeya del sufrimiento humano. No falta en esa concepción, y esto constituye uno de sus rasgos esenciales, el análisis de la perspectiva de la superación de la enajenación, como pone de manifiesto el apartado «Propiedad privada y comunismo».

La imagen del hombre total, desarrollada en los Manuscritos, remite a una concepción antropológica presente en la teoría social y económica de la alienación del trabajo, de manera que resulta difícil separar los aspectos de la esencia del hombre, su situación alienada en la sociedad capitalista y la perspectiva de superación de esta alienación en una sociedad comunista futura. En todo ese desarrollo (esbozo de una filosofía de la historia) subyace una “antropología de inspiración romántica, basada en el modelo del artista y la relación entre su actividad y su obra. Al mismo tiempo, esta epopeya del sufrimiento no deja de ser una visión del trabajo industrial y, a través de él, de la sociedad moderna, subrayando sus patologías fundamentales y la vacuidad de todo discurso que no dé cuenta de las mismas. Por eso, la apertura teórica a un pensamiento del comunismo, tiene como fin encontrar un marco adecuado en sentido materialista para una perspectiva teórica de la emancipación. En el desarrollo más pormenorizado del concepto de alienación, al final del primer Manuscrito, Marx distingue cuatro formas o aspectos de la alienación del trabajo: las que afectan a) al objeto del trabajo, b) a la propia actividad productiva, c) a la esencia genérica del hombre, d) a su relación con otros hombres. Vamos a verlo brevemente.

Desde la distinción entre objetivación y enajenación, la conversión del trabajador en mercancía se traduce en que, «el objeto producido por el trabajo, su producto, se le opone como algo extraño, como un poder independiente del productor. El producto del trabajo es el trabajo fijado en un objeto, convertido en una cosa, es la objetivación del trabajo. La realización del trabajo es su objetivación. Esta realización del trabajo aparece en un estado de economía política como irrealidad del trabajador, la objetivación como pérdida del objeto y esclavitud bajo él, la apropiación como enajenación, como extrañación»’.

El objeto del trabajo se le convierte a su creador en una existencia externa, extraña, independiente, ajena, en un poder autónomo frente a él mismo. Finalmente el trabajador se hace esclavo de su objeto. Marx se hace eco de la paradoja de que la riqueza creada a través del trabajo tiene como contrapunto la pobreza y el envilecimiento del trabajador.

La alienación afecta también al propio acto de la producción. El trabajo le resulta externo a su propietario, no pertenece a su ser. «Por lo tanto, el trabajador no se afirma a sí mismo en su trabajo, sino que se niega; no se siente bien, sino a disgusto; no desarrolla una libre energía física e intelectual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su mente. De ahí que el trabajador no se sienta suyo hasta que no sale del trabajo, y en el trabajo se siente enajenado. Cuando no trabaja, se siente en casa; y cuando trabaja, fuera»’.

Interpretando que la alienación del objeto es una pérdida de la relación del hombre con la naturaleza, y desde la alienación de su propia función activa, se sigue para Marx que la vida de la especie se convierte para el trabajador en un medio para la vida individual. «De modo que el trabajo enajenado, arrebatándole al hombre el objeto de su producción, le priva de su vida de especie, de su objetividad real como especie, y convierte su ventaja sobre el animal en su contrario: la pérdida de su cuerpo anorgánico, la naturaleza. Del mismo modo el trabajo enajenado, al degradar a un medio la actividad propia y libre, convierte para cada hombre la vida de su especie en medio de su (individual) existencia física. 0 sea que la enajenación transforma la conciencia que el hombre tiene de su especie hasta el punto de que la vida como especie se le convierte en un medio» .

Como consecuencia de los aspectos anteriores, la propia sociabilidad, la relación de unos hombres con otros queda también afectada por la alienación. < Cuando el hombre se opone a sí mismo, se le opone también el otro hombre. Lo que vale de la relación del hombre con su trabajo, del producto de su trabajo consigo, vale también de la relación del hombre con el otro hombre, con el trabajo de este y con el objeto de su trabajo»’.

Con la enajenación de la sociabilidad, Marx da cuenta de la introducción de una escisión básica en la sociedad, que muestra la existencia de otro hombre que es ajeno, hostil, poderoso, y que introduce la autoridad, la coacción y el yugo. En este sentido, el desarrollo de este aspecto de la alienación ha de verse en coincidencia con la teoría del poder social extraño, presente en La ideología alemana y con la caracterización de la falsa universalidad y racionalidad encanadas en el Estado moderno. Por ello, el análisis de la alienación encuentra su continuidad en la teoría del fetichismo de la mercancía, en un capítulo esencial de El Capital.

4. El fetichismo de la mercancía.

Con el fetichismo de la mercancía, Marx pretende explicar el peculiar carácter que procede de la forma misma de la mercancía, por el que los productos del trabajo se presentan en el intercambio como poseedores de una igualdad de materialidad de valor, formando entre sí una relación social, puesto que dichos caracteres proceden de la igualdad de trabajos y de las relaciones mismas entre productores respectivamente. Devuelve a los productores la imagen de los caracteres sociales de su trabajo como si fuese carácter material de los productos, de manera que las relaciones sociales entre sus trabajos privados se les aparecen como relaciones materiales entre las personas y como relaciones sociales entre las cosas. Con todo ello, las formas de las mercancías se presentan como formas naturales de la vida social y como inmutables.

Frente a este aparente carácter natural e inmutable, Marx subraya la procedencia de la materialidad de valor desde el trabajo humano, y en concreto el tiempo de trabajo socialmente necesario para la elaboración de los productos del trabajo, como medida de valor. En ese sentido, los productos del trabajo no son sino expresiones cosificadas del trabajo humano gastado en su producción.

Marx se apoya en los descubrimientos de la Economía política sobre la magnitud de valor y el contenido oculto en la forma de la mercancía; pero, a diferencia de aquella, señala que el fetichismo propio de la forma mercancía pertenece a una determinada formación social en la que el proceso de producción domina a los hombres y se impone a la conciencia como una necesidad natural, por eso vincula la caída del velo místico nebuloso con que aparece la mercancía a un proceso social de la vida, producto de hombres libremente puestos en sociedad y que lo someten a su control consciente bajo un plan.

II. LUGAR Y VALIDEZ ACTUAL DE UNA TEORÍA DE LA ALIENACIÓN.

1. Alienación, ciencia y dialéctica.

En el desarrollo del marxismo del siglo XX, el problema de la alienación ha jugado un importante papel en cuanto, por un lado, ha puesto de manifiesto los aspectos antropológicos subyacentes y presentes en otros temas más clásicos del pensamiento de Marx, como la concepción de la historia o la teoría de la plusvalía; por otro lado, plantea el problema de la articulación del indudable discurso científico de Marx con su faceta igualmente destacable de pensamiento de la emancipación. En torno a la recepción de uno u otro aspecto se han configurado buena parte de los más destacados intérpretes del marxismo. Cabe ahora recordar dos figuras representativas de esa recepción.

Al principio de los años 20, Lukács presenta una de las interpretaciones más originales y de mayor influencia, al hilo de una lectura que subraya los aspectos metódicos del marxismo, interpretado como prolongación de la dialéctica hegeliana y heredero de su polémica antidualista y antiformalista con el kantismo, entendido ahora como prototipo de la moderna filosofía burguesa. En ese contexto, el análisis del fetichismo de la mercancía es reconocido por Lukács como un aspecto focal de la crítica al formalismo inherente a las formas de objetividad y subjetividad de la sociedad burguesa. A través de ello, Lukács reconoce el lugar central de la teoría de la enajenación presente en la concepción de Marx, lo que tiene el mérito añadido en el hecho de que por esa fecha no se hubieran publicado los Manuscritos de París.

En los años sesenta, Althusser se constituyó en el centro de una de las polémicas teóricas de mayor impacto de las últimas décadas, al proponer una lectura antihumanista del marxismo que subrayaba su lado científico y, por tanto, su incompatibilidad epistemológica con un discurso antropológico centrado en el tema de la alienación, como múltiples intérpretes de la época (E. Fromm entre ellos) venían a proponer. En apoyo de esa incompatibilidad epistemológica, Althusser propone una lectura de la génesis histórica de la conformación del discurso de Marx como discurso prototípico que ha de dejar atrás, por medio de una ruptura epistemológica, la etapa humanista y antropológica, una de cuyas manifestaciones más propias sería la de la teoría de la alienación formulada en los Manuscritos de 1844.

2. Alienación y teoría crítica.

En la reflexión teórica más reciente sobre la problemática de la alienación, en cualquier caso, se tiende a reconocer el lugar central que esta problemática ocupa en el pensamiento de Marx. Desde la perspectiva de un planteamiento de Teoría crítica, A. Honneth ha vuelto sobre el problema de la peculiaridad del marxismo, no reconociendo que esta consista ni en una determinada tesis sociológica, ni en un peculiar método ~o una forma de ruptura epistemológica, sino en una perspectiva filosófico-histórica en la que se analiza la evolución social desde la lucha por el reconocimiento’. En ese sentido, el paradigma del marxismo tendría como concepto central el de trabajo social, como el único que permite una peculiar estructura que vincula análisis de la sociedad con teoría de la emancipación, y en el que la teoría de la alienación permite un diagnóstico crítico normativo de la época. El concepto de trabajo social se presenta como condición constitutiva y decisiva de la sociedad, encerrando, además, un significado emancipatorio, vinculado fundamentalmente al componente expresivo inherente al mismo, y que Marx habría formulado en una inspiración, vía Hegel, en las teorías del romanticismo sobre la actividad del artista. Precisamente, los intentos contemporáneos de crítica salvadora del marxismo presentan la desventaja, frente al paradigma criticado, de que no logran una articulación entre los aspectos teórico-analíticos y práctico-emancipatorios peculiares a su estructura. La base de ese fracaso radica en no haber encontrado (en sus propuestas alternativas de teoría de acción colectiva, teoría de la cultura y teoría del poder) un sustituto del trabajo social que permita dar cuenta de esa doble dimensionalidad.

Por su parte, J. Habermas ha planteado la contextualización del concepto marxiano de alienación en la problemática de la praxis. Desde la vinculación entre actividad productiva y racionalidad, la praxis es entendida como el motor de la autogeneración de la especie y encierra tres aspectos, el primero de los cuales es el estético-expresivo, caracterizado por la autorrealización creadora, la actividad autónoma. Se apoya en el modelo normativo de la exteriorización y reapropiación de las fuerzas propias, interrumpido por el trabajo alienado. En segundo lugar, la praxis incluye un elemento moral, presente en el análisis de la autorrealización del capital en el proceso de intercambio de la fuerza de trabajo por salario. Por último, en cuanto actividad crítico-revolucionaria, se refiere a la acción histórica autoconsciente con que los trabajadores rompen el hechizo del trabajo muerto y se apropian de las fuerzas esenciales.

Las dificultades teóricas que determinados contenidos tienen para mantenerse proceden, con relación al aspecto estético-expresivo, en el alejamiento de este modelo por parte del trabajo industrial, y por la no explicación de la conexión entre la racionalidad con arreglo a fines y la racionalidad como actividad autónoma. La autorrealización de capital se basa en la oposición abstracta entre trabajo muerto y trabajo vivo, que no da cuenta de la diferenciación estructural entre sistema económico y Estado. Por último, la actividad crítico-revolucionaria se apoya en una teoría de la revolución que opera una desfiguración de relaciones sociales muy complejas.

Dadas las dificultades que afectan al concepto de praxis, a juicio de Habermas no es posible seguir manteniendo una teoría de la alienación en los términos planteados por Marx. Praxis y alienación se insertan en el paradigma de la producción y, por tanto, dentro de la filosofía del sujeto, dominada por la presencia del modelo de relación de sujeto y objeto, cortada bajo el patrón de la relación objetivante con la naturaleza. Para dar cuenta de otras dimensiones de la racionalidad que no sean la meramente instrumental, es preciso dar paso al paradigma de la comunicación, en el que sería posible una explicación de la distinción entre reglas técnicas y reglas sociales. Ya desde ese modelo, el análisis de las relaciones entre Mundo de la vida y Sistema permite una especie de reformulación de la teoría de la alienación, ahora en términos de colonización del mundo de la vida.

III. CONSIDERACIONES PARA LA PRAXIS.

La crisis general del marxismo en las últimas décadas ha afectado también al concepto y a la teoría de la alienación, cuyo aspecto de análisis científico-empírico, vinculado a una teoría de la sociedad, ha sido a menudo cuestionado desde el punto de vista económico. Por su parte, el aspecto de crítica a la sociedad burguesa encerrado en la alienación del trabajo, ha perdido parte de su aguijón crítico, certeza y dramatismo, en cuanto las nuevas formas del trabajo y el Estado de bienestar pudieran amortiguar, en parte, los aspectos más escandalosos de la situación del trabajador del siglo XIX descrito por Marx. Por otro lado, el nuevo lugar del tiempo de ocio y el enorme desarrollo del desempleo en las sociedades occidentales también ha coincidido en debilitar el aspecto negativo de la explotación del tiempo de trabajo subrayada por Marx. Las patologías de la sociedad moderna tienden a pluralizarse y ya difícilmente pueden todas ellas hacerse derivar, en última instancia, de la procedente del mundo del trabajo. Todo ello ha contribuido a restar centralidad al potencial crítico, tanto teórico como práctico, de la teoría de la alienación.

Por otra parte, la teoría de la alienación de Marx se apoya en una antropología del hombre rico, total que, como modelo normativo, no ha dejado de tener presencia renovada en la filosofía contemporánea, por ejemplo en la contraposición entre ser y tener, desarrollada por E. Fromm. Hay una referencia histórica, en esa teoría, al romanticismo de autores como Herder, como han hecho notar I. Berlin o C. Taylor. En ese sentido, la teoría de la alienación viene a plantear una reflexión sobre el concepto de persona, en cuanto propone un modelo de hombre antípoda del desarrollado por la sociedad burguesa, dominada por el homo economicus.

VER: Capitalismo y neocapitalismo, Colectivismo, Ideología, Opresión, Religión.

BIBL.: ALONSO OLER M., Alienación. Historia de una palabra, Instituto de Estudios Políticos, Madrid 1974; ALTHUSSER L., La revolución teórica de Marx, Siglo XXI, México 1967’5; FEUERBACH L., la esencia del cristianismo, Sígueme, Salamanca 1975; ID, Tesis provisionales para la reforma de la filosofia. Principios de la filosofía del futuro, Labor, Barcelona 1976; FROMM E., Marx y su concepto de hombre, FCE, México 1975; HABERMAS J., El discurso filosófico de la modernidad, Taurus, Madrid 1989; HEGEL G. W. F., Fenomenología del espíritu, FCE, México 1978; HONNETH A., Lógica de la emancipación. El legado filosófico del marxismo, Debats 37 (1991) 63-69; LuKf,CS G., Historia y consciencia de clase. Estudios de dialéctica marxista, Grijalbo, México 1969; MARX K., Manuscritos de París. Anuarios francoalemanes. 1844 O.M.E. 5, CríticaGrijalbo, Barcelona 197$; In, El Capital. Crítica de la economía política. Libro J (2 vols.), O.M.E. 40 y O.M.E. 41, Crítica-Grijalbo, Barcelona 1976; MESZAROS L, La teoría de la enajenación en Marx, Ed. Era, México 1978; POPPITZ H., El hombre alienado, Sur, Buenos Aires 1971; PRIOR A., La libertad en el pensamiento de Marx, Universidad de MurciaUniversitat de Valencia, Valencia 1988.

A. Prior Olmos

———————-

http://www.mercaba.org/DicPC/A/alienacion.htm

Carlos Marx, la lucha de clases y la dignidad humana


Carlos Marx, la lucha de clases y la dignidad humana

Aunque la ideología marxista está de capa caída desde hace varias décadas, no hay duda de que jugó un papel protagónico en el pensamiento del siglo XX y en muchos de los cambios que se suscitaron en esa centuria tan convulsa. De hecho, alguien me pidió recientemente que escribiera sobre el tema por la nefasta influencia del marxismo en algunos países de América Latina.

Carlos Marx nació en Trier, Alemania, en 1818, en el seno de una familia judía acomodada. Cuando era apenas un niño su familia tuvo que moverse a una ciudad de mayoría luterana, lo que movió a su padre a “convertirse” al luteranismo por razones económicas; esto alentaría su desilusión en cuanto al papel de la religión en el hombre.

A la edad de 23 años obtuvo su doctorado en filosofía. Para ese tiempo había leído profusamente tanto a Hegel (1770-1831) como a Feuerbach (1804-1872), de quienes recibió una fuerte influencia, sin dejar de criticar tanto al uno como al otro.

La contribución de Hegel al pensamiento de Marx fue la dialéctica, el proceso que pretende explicar la dinámica a través de la cual se va desarrollando la historia. Este proceso comienza con un punto de partida plausible, la tesis, que implica a su vez una noción contradictoria, la antítesis, lo que produce un impasse que sólo puede ser resuelto haciendo una síntesis entre los elementos de verdad contenidos en ambos polos contradictorios. Pero esa síntesis se convierte a su vez en una nueva tesis que genera una nueva antítesis y que demanda una nueva síntesis. Y así la historia va evolucionando hacia planos cada vez más elevados a través de un proceso racional que explica todos los cambios en la historia humana.

Marx estaba de acuerdo con Hegel en que el movimiento de la historia es dialéctico en su naturaleza, pero busca ve la economía como la fuerza que mueve ese proceso. Si preguntáramos a Carlos Marx cuál es la clave para interpretar la historia humana, la dinámica que pone la historia en movimiento y de la cual surgen las creencias y valores humanos, su respuesta sería: La lucha de clases cimentada en el sistema económico prevaleciente.

“La historia de todas las sociedades hasta nuestros días – dice la primera línea del Manifiesto Comunista – es la historia de la lucha de clases.” Partiendo de esta presuposición Marx explica que los sistemas económicos han pasado por diversas etapas, desde la etapa comunitaria en su período inicial, pasando luego por el esclavismo y el feudalismo, hasta llegar a la moderna sociedad capitalista, donde tienden a definirse aún más los dos campos enemigos en la contienda: la burguesía (los dueños) y el proletariado (los trabajadores). Esta división de clases se hace más evidente en el capitalismo debido a que la brecha entre la riqueza de la burguesía y la pobreza del proletariado es, en este sistema económico, más profunda y creciente.

Ahora bien, para Marx la riqueza es más que riqueza: es poder. Ese poder no sólo permite a los ricos poner las reglas de juego que operan en la sociedad y que garantizan la preservación y aumento de sus riquezas, sino también moldear las ideas predominantes de la época.

Es en ese contexto que Marx asevera que la religión es el opio de los pueblos, una especie de narcótico usado por la clase dominante para mantener a raya al proletariado. Por otra parte, el capitalismo deshumaniza al hombre al convertir al trabajador en mercancía, “como cualquier otro artículo de comercio” (Manifiesto Comunista).

¿Cuál es la solución? Un cambio profundo en el sistema económico donde todos trabajen para el bien de la comunidad, eliminando la propiedad privada. Ya que ningún individuo genera riquezas independientemente, sino que el capital se genera por un número de personas trabajando colectivamente en un sistema económico específico, la sociedad debe ser reestructurada de manera que todos se beneficien del capital así generado.

Esa es la meta que el comunismo pretende alcanzar. No se trata simplemente de una nueva forma de hacer negocio, sino de una nueva forma de pensar que parte de una premisa equivocada al reducir la problemática humana a fuerzas económicas y materiales.

Aunque es importante señalar que, a pesar del profundo antagonismo que existe entre el cristianismo y el marxismo, los cristianos no podemos menos que simpatizar con algunas de las ideas de Marx; como cuando dice que el trabajo debe ser humanizado o cuando denuncia el potencial que tiene el capitalismo de promover la explotación del hombre por el hombre. Al igual que los marxistas los cristianos debemos preocuparnos por las implicaciones sociales del sistema económico imperante y entender que no podemos contemplar toda la problemática humana desde una perspectiva meramente espiritual.

El problema es que Marx presenta una parte de la realidad como si fuera toda la realidad al presuponer que las ideas y anhelos humanos pueden ser explicados absolutamente en función de la lucha de clases y las estructuras socioeconómicas implantadas por la burguesía para oprimir al proletariado. Alguien dijo con mucha razón que cuando se dice parte de la verdad como si fuera toda la verdad es una mentira. Y Marx pierde de vista una gran parte de la realidad al contemplar los anhelos espirituales del hombre como una mera consecuencia de sus condiciones de vida materiales y sociales.

Aunque los marxistas claman que su cosmovisión posee unas credenciales científicas que las otras cosmovisiones no poseen, lo cierto es que ellos parten de presuposiciones filosóficas y religiosas que deben ser aceptadas a priori, por fe.

Por ejemplo, según Marx, la clase dominante siempre ha reclamado validez eterna para sus ideas, pero éstas reflejan más bien las estructuras económicas de una época particular. En otras palabras, todas las teorías sociales, políticas, morales o legales presentadas como verdad objetiva están equivocadas, excepto el comunismo. Pero ¿cómo puede él estar tan seguro de eso? Como bien ha dicho alguien, en realidad Marx “nunca explica cómo sólo él fue capaz de escapar de las estructuras de poder prevalecientes para ver las cosas ‘como éstas son realmente’.”

Por otro lado, al presuponer que la dignidad humana puede ser restaurada a través de una nueva estructura económica, el marxismo se hace culpable de lo mismo que critica del capitalismo: contemplar la dignidad humana en términos monetarios. La dignidad del hombre no depende de la distribución de las riquezas, sino del hecho de haber sido creado a la imagen de Dios. Al echar a un lado al Creador el marxismo ha perdido la clave para interpretar la realidad creada como esta es realmente.

© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

———–

http://www.todopensamientocautivo.com/2014/03/carlos-marx-la-lucha-de-clases-y-la-dignidad-humana/