Acerca de 1 Timoteo 3:16, si dice o no dice ‘Dios’


Acerca de 1 Timoteo 3:16, si dice o no dice ‘Dios’

Por Paulo Arieu

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Nunca dudé de la doctrina de la trinidad. Siempre creí en ella y continúo aún creyendo. Tampoco dudé nunca de la deidad de Jesús. Siempre creí en esta verdad. Y en mis tiempos del seminario repasé todas estas convicciones dogmáticas a nivel doctrinal. Además, son creencias históricas en las que las tres ramas principales del cristianismo están de acuerdo (catolicismo occidental – oriental y protestantismo -pentecostalismo). Yo le entregué mi vida a Jesús, porque creo que Él es Dios. Pienso que nunca le hubiese entregado mi vida a un hombre de esta manera, por mas santo que sea. Que sentido tiene?  Pero hay personas que dudan de estas doctrinas. Y utilizan la Biblia para negarla. Pero una cosa es creer en los dogmas de nuestra fe y otra muy distinta es demostrarlos a nivel teológico.

Para empezar, cito la opinión de los Padres de la Iglesia respecto de la deidad de Jesús:

a) Ireneo de Lyon, escribió: “Para la Iglesia, aún cuando se encuentra dispersa en el mundo hasta los extremos de la tierra, de los apóstoles y discípulos ha recibido la fe en un Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo, la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y en un Señor Jesucristo el Hijo de Dios.” (Contra Herejías, 1:10:1 [AD 189]).

b) Tertuliano escribió: “En verdad nosotros creemos que hay un solo Dios, pero creemos que bajo esta dispensación, o, como decimos, oikonomia, existe también un Hijo de este único Dios, el Verbo, quien procedió de El y por medio de quien se hicieron todas las cosas, y sin é l nada se hizo.” (Contra Praxeas 2 [AD 216]).

c) Orígenes escribió: “Los puntos específicos presentados por la predicación apostólica, son estos: Primero, que hay un Dios que creó y formó todas las cosas, y quien, cuando no existía nada, llamó todas las cosas a la existencia, y que el la etapa final este Dios, tal como lo prometió de antemano por medio de Sus profetas, envió al Señor Jesucristo. Segundo, que Jesucristo mismo, quien provino, nació de Su Padre antes que todas las cosas creadas, y luego de haber ministrado ante el Padre en la creación de todas las cosas, pues por medio de é l se hicieron todas las cosas.” (La Doctrinas Fundamentales, 1:0:4 [AD 225])

En segundo lugar, respecto a los pasajes biblicos y sus traducciones, debo expresar que no soy experto en crítica textual, y al entrar en este tema, el terreno puede ponerse complicado. Pero debo reconocer que hay algunos textos que la evidencia de los manuscritos en algunos casos todavía hoy en día continúa siendo controversial. Después de investigar un poco sobre este tema y respecto a 1 Timoteo 3:16 que algunos afirman esta mal traducido, pienso que es correcto afirmar que existen ciertas dudas de que Theos (Dios) esté en los manuscritos griegos más antiguos. En 1 Timoteo 3:16, algunas versiones  traducen  ‘Dios’, pero otros utilizan la expresión El. La pregunta es: ¿la ausencia del vocablo ‘Dios’ negaría que Dios fue manifestado en carne?  Hay quienes afirman que 1 Timoteo 3:16 es un texto mal traducido por varias versiones al español, el texto griego antiguo no tiene la palabra “Dios” allí, la traducción correcta es como la da la versión RVA o la Biblia Textual:

  • 1 Timoteo 3:16 (RVA) Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, justificado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, y recibido arriba en gloria.

Pero gracias a Dios, la doctrina de Dios manifestado en carne no depende únicamente de 1 Timoteo 3:16 sino que es una enseñanza que abunda en toda la Escritura, pues es uno de los fundamentos principales de la fe cristiana. Algunos eruditos bíblicos han afirmado que los manuscritos más fieles de la Biblia, no contienen en 1 Timoteo 3:16 la palabra “Dios”, sino que esta fue añadida en dicho texto de manera posterior. Aprovechando ese argumento, hay algunos que afirman que la ausencia de la palabra “Dios” niega que Dios se haya manifestado en carne.

Leamos este pasaje en otras versiones: (v.16)

  • No hay duda de que la verdad revelada de nuestra religión es algo muy grande: Cristo se manifestó en su condición de hombre, triunfó en su condición de espíritu y fue visto por los ángeles. Fue anunciado a las naciones, creído en el mundo. (Dios Habla Hoy)  
  • No hay duda de que es muy profunda la verdad de la religión cristiana: Cristo vino al mundo como hombre. El Espíritu lo declaró inocente. Los ángeles lo vieron.
    Su mensaje se anunció entre las naciones, y el mundo creyó en él. Fue llevado al cielo y Dios lo colmó de honores.(Biblia en Lenguaje Sencillo)
  • E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, vindicado en el Espíritu, contemplado por ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.(La Biblia de las Américas)
  • Porque, sin lugar a dudas, el misterio de nuestra religión es de una grandeza extraordinaria: Cristo se manifestó en forma humana, el Espíritu Santo dio testimonio de él y los ángeles le vieron. Fue anunciado a los gentiles, aceptado en el mundo y recibido gloriosamente en el cielo.(Castillian)

Muchos de estas personas que afirman que está mal traducido, nos remiten por ejemplo a la Nueva Versión Internacional que dice así:

  • “No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe. Él se manifestó como hombre; fue vindicado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en la gloria.” (1 Timoteo 3:16 NVI)

La Nueva Versión Internacional no presenta la palabra “Dios” dentro del texto de 1 Timoteo 3:16 sino que en su lugar presenta la palabra “El”. La Versión de la Biblia Textual presenta el versículo así:

  • “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Quien fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.” (1 Timoteo 3:16, Biblia Textual)

Observe que esta versión nuevamente ignora la palabra “Dios” y pone en su lugar la palabra “Quien”. No obstante otros estudiosos han propuesto que la traducción correcta debe ser “El Cual”. Pero aún si fuera cierto que la Biblia dijera originalmente “El”, el significado seguiría siendo el mismo, y es que “El” o sea “Dios” fue manifestado en carne. ¿Por qué afirmamos esto? Porque la palabra “El” es un pronombre que se debe referir a un sustantivo. El sujeto al que se refiere la palabra “El” lo encontramos en el verso número 15 que dice:

  • “para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” (1 Timoteo 3:15)

“El” o sea el Dios Viviente, fue manifestado en carne. Las expresiones: “Quien”, o “el cual”, tienen la misma connotación. “El cual” o sea el Dios viviente fue manifestado en carne. De la misma manera “Quien” o sea el Dios viviente fue manifestado en carne. Si tenemos en cuenta que la Biblia originalmente no estaba dividida en versículos, entonces entenderemos que no había nada que impusiera un límite a lo que hoy conocemos como versículos 15 y 16. Por eso el pronombre “El” corresponde directamente al sustantivo “Dios”. Es interesante notar que este caso no solo se presenta en este versículo sino que se repite en otros muchos lugares de la Biblia. La palabra traducida como “El”, “El cual” o “Quien”, es la palabra griega οζ. Esta palabra es traducida en algunos otros versículos como “El cual”, tal y como aparece en la versión Reina Valera. Veamos el siguiente caso encontrado en la misma epístola de 1 Timoteo:

  • “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4)

¿Quién quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad? La respuesta es evidente, ese es Dios. Alguno dirá ¡Pero el verso no dice Dios! ¿Por qué dice usted eso, cuando el verso lo que dice es “el cual”? Porque el verso anterior es decir el 2:3 nos enseña que el sujeto es Dios nuestro salvador. Veamos todo el texto junto con su contexto:

  • “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:3-4).

Este caso es igual al caso de 1 Timoteo 3:16 donde aún cuando no aparece el sujeto dentro del mencionado versículo, el contexto nos orienta para entender que se refiere a Dios. De la misma manera en Romanos 2:6 se dice “el cual” pero al recurrir al versículo 5 podemos darnos cuenta que el sujeto es “Dios”. También 2 Corintios 1:10 dice “el cual”, pero al recurrir al versículo 9 notamos que el sujeto es Dios. En Colosenses 1:13 se menciona “el cual” pero al comparar con el versículo 12 apreciamos que el sujeto es “el Padre”. De esa manera podemos ver que aún cuando el texto de 1 Timoteo 3:16 no diga de manera exacta la palabra “Dios”, el texto sí nos enseña que Dios fue manifestado en carne.

Muchos consideran que la lectura θεός (Theós) aquí en 1 Ti. 3:16 cuenta con poco apoyo. Es defendida por E. F. Hills, The King James Version Defended, Des Moins, Iowa, 1956, pp. 59, 60. La lectura occidental ὅ en vez de ὅς es probablemente el resultado del intento de algún escriba de hacer que el relativo concuerde con el género de μυστήριον. Pero el relativo concuerda con cualquiera que haya sido su antecedente en el himno del cual fue hecha la cita (Hendrisken,2006,p.113).

En conclusión,hay que reconocer que existen diversos debates respecto a si ciertas palabras o títulos fueron o no fueron parte de los manuscritos originales. Pero las discrepancias no afectan para nada el mensaje doctrinal de la Biblia. Existen muchos otros pasajes que prueban la Deidad de Jesucristo.

  • Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?  ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.  Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.  De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.  Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. (Juan 14:9-14 Reina-Valera 1960)

Dios le bendiga!!!

Bibliografía

¿Enseñó Jesús el Pacifismo?


¿Enseñó Jesús el Pacifismo?

Autor: Pablo Santomauro

Francamente, espero que no. No me imagino a Cristo en su Segunda Venida ofreciendo la otra mejilla a sus enemigos, desfilando pancarta en mano con un eslogan pacifista y practicando la resistencia pacífica sentándose en medio del camino delante de los tanques de guerra del enemigo. Tal posición doctrinal puesta en práctica por Jesucristo chocaría de frente con pasajes proféticos relacionados con la Segunda venida de Cristo, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.

Pasajes tales como el de Isaías 63:1-6, donde Jehová hollará a los pueblos y derramará en tierra su sangre en el día de la venganza de Jehová, y los homónimos en Apocalipsis 14:19-20 y 19:11-16, que describen a Cristo masacrando a sus enemigos en el día del Juicio, no tendrían ningún sentido si Jesucristo fuera un pacifista. Estos pasajes son tan gráficos que es imposible interpretarlos como que Jesús está en contra de la violencia para efectuar justicia. Este es un tremendo problema para los cristianos pacifistas, los que para neutralizar la fuerza de estos pasajes han intentado de todo, sólo les ha faltado bailar un paso doble alrededor del texto.

¿Era Jesús un pacifista? Muchos son los que durante la historia han formado una imagen femenizada de Jesucristo. Lejos de presentarlo como el hombre por excelencia que fue, directo, confrontacional, intolerante para con los transgresores, magnánimo para con los arrepentidos, la misma encarnación de la verdad y el amor de Dios, estos románticos neutralizaron la persona de Jesucristo. Es por ello que muchos lo conciben con la apariencia de un gurú de túnica estilo Hare Krishna, florecillas entrelazadas en su cabello, caminado en punta de pie entre los tulipanes y soplando besitos a la multitud. Y por supuesto, un Jesús así, no podía ser otra cosa más que un pacifista que no mata ni una mosca, una especie de Gandhi sin los elegantes pañales ni la chiva surtidora de leche que lo acompañaban (con la aclaración de que Gandhi sí mató a su esposa cuando no permitió que se le dieran antibióticos que pudieron salvarle la vida, pero cuando se trató de salvar su propia vida no tuvo problemas en tomar medicamentos y aceptar una cirugía de la “corrupta medicina occidental.” [1]).

Más de un líder pacifista ha reclamado ser un seguidor de Jesucristo, y en la actualidad muchos se sorprenderían de saber cuán alto porcentaje de cristianos defienden el pacifismo desde un punto de vista bíblico. No me refiero a denominaciones que han practicado el pacifismo por siglos, tales como menonitas, moravos, cuáqueros, etc., sino al gran número de cristianos que se declaran pacifistas en forma individual dentro de las iglesias de corte evangélico-protestante. ¿Tendrán razón? Si Jesucristo predicó el pacifismo y considerando que los cristianos somos llamados a ser imitadores de Cristo (1 Cor. 11:1; 1 Tes. 1:6), es obvio que todos los que creemos en Cristo deberíamos declararnos contra todo tipo de guerra, no participar en actividades o empleos que tengan que ver con las fuerzas armadas y la industria armamentista, y practicar una militancia pro-pacifista activa contra el gobierno, sobre todo hoy que se libra una guerra contra el terrorismo en varios frentes y tropas estadounidenses libran combates en territorio extranjero.

Al leer los evangelios y la Biblia en general, nuestros ojos puestos en Cristo, de quien debemos seguir sus pisadas (1 Pe. 22:21), a primera vista notaremos que ni Jesús ni sus apóstoles trataron directamente con temas abstractos modernos tal como el aspecto moral de la guerra, armas nucleares, desarme unilateral, política internacional y nacional, contaminación ambiental, calentamiento global, etc.

¿Nos dejó el Espíritu Santo, Biblia mediante, sin una guía en estos tópicos? Si fuera así, las Escrituras no podrían reclamar ser una norma de fe y práctica para todas las cosas de la vida (2 Tim. 3:16; 2 Pe. 1:3) y los cristianos no seríamos completos en Cristo (Col. 2:9).

En ningún pasaje hay respuestas directas a preguntas tales como, ¿Cuál es nuestra responsabilidad frente a una guerra? ¿Debe una nación ir a la guerra? ¿Es justificado el uso de la fuerza? Es obvio que la única forma de obtener respuestas a algunos de estos temas, es hacer deducciones por inferencia lógica. Esto consiste en deducir qué hubiera dicho Jesucristo si estas preguntas le hubieren sido formuladas. Por lo tanto, procedamos a extraer las inferencias lógicas de sus sermones y de la forma en que él resolvió los problemas durante sus días acá en la tierra.

1) ¿Acaso Jesús, en algún momento de su ministerio propuso a los gobiernos de Roma o Israel el desarme? ¿Alguna vez condenó el justo uso de la fuerza enseñado en el Antiguo Testamento? El Señor nunca condenó a las fuerzas del orden por usar la fuerza para castigar a los criminales. Jamás predicó contra el hecho de que las naciones tuvieran un ejército o una fuerza policíaca. ¿Qué podemos inferir de este silencio de Jesús? Por si alguien reclama que esto es un argumento desde el silencio, debemos aclarar que no es así, ya que el Antiguo Testamento enseña y aprueba claramente el uso justo de la fuerza. La única inferencia extraíble de lo anterior, es que el silencio de Jesús aprueba el uso de la fuerza establecido en el Antiguo Testamento.

2) Cuando Jesús trató con los soldados romanos o judíos, nunca les ordenó dejar el servicio militar o les indicó que era contra la moral el ser soldados (Mat. 8:5-13; Luc. 6:15). Si Jesús hubiera sido un pacifista y se hubiera opuesto al uso de la violencia totalmente, jamás se hubiera abstenido de reprender a los militares, y créanme, Jesús nunca dejó pasar por alto los pecados en las vidas de aquellos que estuvieron frente a El. Siempre denunció el pecado en cualquier lugar y en cualquier persona que tuvo frente a sí.

3) En Mateo 24:6-7, Jesús claramente declaró que las guerras continuarían siendo parte de la experiencia humana hasta el fin de los tiempos. Esta hubiera sido una excelente oportunidad, de ser Cristo un pacifista, para condenar todas las guerras. Jesús no lo hizo.

4) Jesús habló con aprobación del señor (rey o magistrado) que hizo guerra (justa) contra los labradores malvados y los mató, en Mateo 21: 33-41. Si bien Jesús no estaba tratando con el tema de la guerra per sé, el uso del modelo de guerra justa en esta parábola, se justifica solamente si Jesús aprobaba el concepto antiguo testamentario del uso justo de la fuerza.

5) Algo similar podemos notar en Lucas 14, cuando en el contexto del discipulado y sus connotaciones, Cristo usa la ilustración del rey que marcha a la guerra contra otro rey pero primero se detiene a considerar si puede enfrentarse contra un rival que lo dobla en número de combatientes. ¿Por qué razón un Jesucristo pacifista usaría una ilustración de dos ejércitos a punto de entrar en batalla y más aún cuando está enseñando en el tema de llevar la cruz? Un Jesucristo pacifista hubiera evitado por todos los medios usar ilustraciones relacionadas con la guerra.

6) Dicen algunos: “Si Jesucristo no fue un pacifista, ¿por qué no incitó a los judíos a levantarse en rebelión contra el poder romano? Jesús nunca llamó a los judíos a derrocar a las fuerzas de ocupación de Roma. ¿No infiere esto que Cristo fue un pacifista?” Respuesta: La deducción es incorrecta. Una cosa es ir a la guerra y otra cometer suicidio. Teniendo en cuenta la balanza del poder inclinada tan marcadamente en favor de las fuerzas de ocupación de Roma, incitar a los judíos a rebelarse hubiera sido equivalente a llamarlos al suicidio. No, Cristo no llamó a los judíos a resistir a Roma, como tampoco hubiera favorecido la resistencia fanática de los zelotes en Masada. Pero esto no significa que Jesucristo predicó el pacifismo, simplemente significa que siguiendo el sentido común, el uso de la fuerza en el contexto de la resistencia justa sólo se debe hacer cuando las condiciones políticas y militares son apropiadas.

7) ¿Recuerda el lector cuando Jesús estuvo frente a Pilato (Luc. 23:1-5)? ¿No fue acusado Cristo de conspirar instigando al pueblo judío a levantarse contra los romanos? ¡Por supuesto que sí fue acusado de eso! Claro que la acusación fue falsa, pero mi punto es que si Jesucristo hubiera predicado el pacifismo, tal acusación jamás pudo haber sido formulada.

8) “El que tiene bolsa, tómela, y también la alforja, y el que no tiene espada, venda su capa y compre una (Luc. 22:36).” Estas palabras de Jesucristo a sus discípulos nunca podrían haber sido dichas por un Jesús que predicaba el pacifismo. El famoso comentarista bíblico James Vernon McGee comentaba sobre esa pasaje:

“Si en el día de hoy ustedes van a salir por el Señor y dar su evangelio, será mejor que preparen sus valijas y lleven sus travelers cheques. También les conviene prepararse para protegerse uds. y sus seres queridos. Vivimos en días difíciles. El Señor también dio el mandamiento de comprar una espada. ¿Para qué? Para autoprotección, por supuesto. Ellos vivían en días que la espada era necesaria. Nosotros hoy debemos reconocer esta verdad también. Si no resistimos la maldad hoy, toda clase de maldad caerá sobre nosotros. Podríamos terminar en un hospital o viendo como matan a un ser querido.”

Y a continuación comenta en el siguiente verso (Señor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: Basta [es suficiente]). En otras palabras: No necesitan exagerar en esto y convertir sus casas en cuarteles, pero sí necesitan estar preparados para defenderse.”

Mathew Henry, el legendario comentarista bíblico escribió:

“Los galileos generalmente viajaban con espadas. Cristo no cargaba una, pero no estuvo en contra de que sus discípulos las llevaran.”

Es obvio que un Jesús predicador del pacifismo jamás hubiera permitido a sus discípulos cargar espada.

Los pacifistas argumentan, además, que el hecho de que Jesús ordenó a Pedro guardar su espada en la vaina (Jn. 18:11) luego que éste cortó la oreja del siervo llamado Malco (Jn. 18:10), es prueba de que Jesús predicaba el pacifismo. Respuesta: Jesucristo ordenó a Pedro guardar su espada, no deshacerse de ella. Es obvio que continuar en posesión de ella fue permitido por Jesús.

El objetivo de Jesús al detener a Pedro fue permitir que el plan de salvación continuara sin ser obstaculizado (Mat. 26:54; Jn. 18:11b). Cuando la fuerza es usada para interrumpir o demorar el plan o la revelación de Dios, la violencia es injustificada. No sólo es injustificada sino que conducirá a mayor violencia. Por ello es que Jesús dijo a Pedro: “Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán (Mat.26:52).” Este no es en ninguna manera un pasaje pacifista; lo sabemos porque en el verso siguiente, Jesús expresa que si él quisiera, legiones de ángeles vendrían a defenderlo. Esto implica que el uso de la fuerza puede ser legítimo en ciertos casos. Si el uso de la fuerza en defensa propia es algo inherentemente malo, Jesús jamás podría haber dicho eso.

La misma respuesta es válida para algunos pacifistas que enarbolan las palabras de Jesucristo en Juan 18:36: “Si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de este mundo.” Es claro que Jesús aquí explica que si su iglesia fuera un reino terrenal, sería perfectamente válido que Sus discípulos pelearan por El. En otras palabras, si bien Jesús prohibe a la iglesia como institución usar la fuerza física en su disciplina o defensa, es obvio que Jesús entiende que un reino terrenal puede y debe usar fuerza cuando es necesaria.

9) Cuando sus enemigos trataban de capturarlo, Jesús hizo uso de la fuerza para demostrar que nadie podía quitarle la vida (Juan 10:17,18). El Señor empleó su poder en forma física cuando tiró por tierra a los que venían a apresarlo (Juan 18:1-6). El hecho de que la fuerza aplicada tuvo un origen sobrenatural no disminuye la verdad de que su efecto fue de naturaleza física. Si el Hijo de Dios usó fuerza para su defensa personal, deducimos que la guerra defensiva y preventiva, lo que San Agustín llamó Guerra Justa, no puede ser inherentemente mala.

10) Al igual que Juan el Bautista, quien entre las instrucciones a los soldados que vinieron a bautizarse no incluyó el mandamiento de abandonar el ejército, Jesús tampoco recriminó al centurión romano por ser un soldado. Al contrario, exaltó su fe y sanó a su siervo (Mat. 8:5-13; Luc. 7:1-10). Si la guerra justa y todo lo que tiene que ver con los militares son cosas tan inmorales y anticristianas, tanto Jesús como Juan el Bautista, al callar, fueron culpables de inmoralidad. Lo que hicieron fue equivalente a no instruir a las prostitutas a que no vendan más sus cuerpos o no decirle al ladrón que no robe más. La analogía demuestra que las actividades militares legítimas, la defensa propia o de una nación, las guerras justas y la participación de los cristianos individuales en estas cosas, no son prohibidas.

Conclusión:

Jesucristo no fue el pacifista por excelencia que reclaman algunos cristianos. Por el contrario, las inferencias bíblicas tienden a presentar a Jesucristo apoyando la legitimidad de la guerra justa.

El argumento pacifista del Sermón del Monte

Habiendo participado en varios debates con pacifistas cristianos (una contradicción en términos si lo pensamos bien), ya conozco sus argumentos. Sinceramente, nos asombramos de que los desvaríos de esta gente hayan tenido que ser tomados en serio. En otra época, cuando el cristiano estaba mejor preparado, el pacifista cristiano hubiera sido considerado, como mínimo, inmaduro. Hoy en día, cuando la iglesia cristiana está superpoblada de pigmeos doctrinales, es natural que se le ponga atención a estos divagues pro-pacifistas. Es esta ignorancia crónica en nuestras filas que obliga a algunos a preparar refutaciones como la que nos ocupa.

Confrontado con los argumentos anteriores, el pacifista cristiano invariablemente va a tratar de refutar cualquier presentación bíblica bien razonada con el Sermón del Monte. El pacifista piensa que las palabras de Jesucristo en este sermón son claras instrucciones para jamás empuñar un arma, apoyar o participar en una guerra. Esto es doblemente extraño considerando que Jesús jamás menciona el tema de la guerra en ninguna parte del sermón. Es por ello que usar el Sermón del Monte para condenar todo tipo de guerra y promover pacifismo total, nacional o internacional, es un claro error exegético. Aquí tendría que terminar todo el problema, pero la ignorancia bíblica es el peor enemigo del cristiano, no Satanás.

¿De que está hablando Jesucristo en el Sermón del Monte? De cuál deben ser las normas éticas para el cristiano en el aspecto personal. De la forma en que un genuino hombre o mujer de Dios debe de responder o reaccionar ante las actitudes y acciones del prójimo, cuando el prójimo se convierte en problemático. Es por ello que Jesús habla de volver la otra mejilla, dar la túnica y la capa, bendecir en lugar de maldecir, etc. —- Este es lenguaje que sólo puede aplicarse en el contexto de las relaciones personales. Es un error infantil el querer aplicar la ética personal al terreno de la justicia criminal, la política y las relaciones internacionales.

Para ilustrar lo que vengo diciendo veamos un breve intercambio de un debate que un servidor sostuvo recientemente con un pacifista, Claudio Cruces, Profesor de Cuidado y Consejo Pastoral en el Instituto Associated Mennonite de Argentina. Pastorea en la Iglesia Evangélica Bautista de San Fernando, Argentina, y es ardiente promotor de la Teología de la Liberación. A juzgar por las creencias de Claudio, deducimos que la iglesia que pastorea no es realmente ni evangélica ni bautista, pero la incógnita aun mayor es descifrar cómo se pueden armonizar la Teología de la Liberación, de clara inclinación izquierdista, con el pacifismo. He aquí parte del debate, Claudio Cruces es representado por las iniciales C.C., y un servidor, por las Iniciales P.S. Si bien el tema central es la pena de muerte, los argumentos son válidos y se ramificaron durante el intercambio hacia al tópico guerra-pacifismo:

C.C.: “Me llama mucho la atención esta propuesta de fragmentar la ética en privada y pública.”

P.S. : “Bueno, nunca es tarde para aprender. Imagínese un gobierno poniendo la otra mejilla ante la agresión de otra nación. Claramente existen las categorías en cuanto a ética se refiere.”

C.C. : “En primer lugar, me llama la atención en un defensor del capitalismo ya que para ellos la sociedad es un amontonamiento de individuos, por tanto, como consecuencia lógica, la sociedad debe tener la misma ética que el individuo.”

P.S. : “Totalmente vil el comentario. No merece respuesta que lo dignifique.”

C.C. : “Pensar que hay una ética para el individuo de amor y hermandad y una totalmente opuesta para los dirigentes de la sociedad ¿será buena exégesis o será esquisoide? A mi me parece que más que exégesis es darle un barniz teológico a una idea política que implanta la pena de muerte como argumento de vida.”

P.S. : “Su pensamiento está mal planteado. Usted contrapone individuos con individuos. Lea bien lo que escribió y va a notar su error. Yo contrapongo la ética individual con la ética del estado o del gobierno. Ambas se rigen por diferentes parámetros bíblicos. Además, no soy exégeta, para ello se debe estudiar largo y tendido.”

C.C. : “Pablo asevera que Jesús está hablando al individuo y no a la sociedad organizada, veamos: cuando Jesús dice: Oísteis decir no cometerás adulterio… Pablo no tendrá inconvenientes en asegurar que esa ética es para el individuo y para la sociedad toda.”

P.S. : “Está equivocado. Francamente, nunca he visto a un gobierno adulterar, a menos que se refiera a los gobiernos de Francia y Alemania noviando con Saddam, el triángulo del amor.”

C.C. : “Cuando Jesús dice: Oísteis decir no jurarás en falso… Pablo no tendrá inconvenientes en asegurar que esa ética es para el individuo y para la sociedad toda.”

P.S. : “Por supuesto que tengo problemas. Nunca he visto una sociedad jurar ¿la ha visto usted? Y no me venga con la jura de la independencia. Tampoco podemos imponer esta ética personal (o mandamiento para el cristiano) en todos los integrantes de la sociedad. Nada en el sermón del monte va dirigido a los que no son discípulos de Cristo. Punto invalidado.”

C.C. : “Cuando Jesús dice: oisteis que fue dicho ojo por ojo… (venganza) Pablo no tendrá inconvenientes en asegurar que esa ética en contra de la venganza es para el individuo y para la sociedad toda.”

P.S. : “Lo que usted llama ‘venganza’ es un mandamiento de Dios. Lo siento, no quiero dejar en evidencia el calibre de su conocimiento bíblico, pero le pido que lea Ex.21:24; Lev. 24:20; Dt. 19:21. Ojo por ojo y diente por diente es la medida exacta de justicia prescrita por Dios, no una venganza. Punto invalidado.”

C.C. : “Pero cuando Jesús, en el mismo texto dice ‘No matarás’, a Pablo se le ocurre que es buena exégesis dividir la ética en social e individual. Todos sabemos que una ley del buen exégeta es no aplicar dos métodos exegéticos a un mismo texto. Si todas las palabras se pueden aplicar al individuo y la sociedad, también éstas. Lo que pasa es que hay una exégesis de ‘Arbol de navidad’ que consiste en tener una idea a – priori y luego adornarla con versículos.”

P.S. : “Como usted ve no aplico dos métodos hermenéuticos diferentes como pensó usted. Mucho menos soy culpable de practicar eiségesis, algo que la gente de su tendencia sabe hacer muy bien para distorsionar las Escrituras. Yo podría haber refutado su primer intervención haciendo alusión directa a la falta de observación suya sobre cuál es el contexto de los versículos que citó. Sólo con observar todo el contexto del sermón del monte hubiera bastado para anular su seudo-argumento. Es obvio que Jesucristo no está hablando de la pena de muerte ni de las guerras. A decir verdad, en ninguna parte de la Biblia se condena la pena de muerte, más bien se apoya. Usted debería refutar nuestros argumentos en lugar de saltar a otra cosa.”

Hasta aquí parte del debate. Ahora veamos de cerca algunos de los pasajes que el pacifista usa como textos “prueba” en apoyo del pacifismo:

1. Bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad. Mateo 5:5

Nunca pensemos que mansedumbre significa debilidad. Teniendo en cuenta que Moisés fue “muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra” (Núm. 12:3), y considerando que fue un líder fuerte y agresivo, que participó en guerras, deducimos que ser manso no tiene nada que ver en absoluto con practicar actitudes pasivas ante la maldad y los enemigos de Dios.

2. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9

La palabra “pacificadores” en griego (eirenopoios) era uno de los títulos del César [2]. Fue llamado “el pacificador” porque logró y mantuvo la paz por medio del uso de la fuerza. La palabra no significa “pacifista”, “apacible”, “pasivo” o “paz a cualquier costo.” Significa “paz sostenida mediante fuerza.” La mayoría de los comentaristas interpretan que el verso describe a aquellos que han hecho la paz con Dios, quienes en última instancia son conocidos como los hijos de Dios. No existe en el verso ni en el contexto inmediato la más mínima sugerencia de pacifismo como se entiende hoy.

3. No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Mateo 5:39

¿Apoya esto la posición pacifista? ¿Estaba Cristo instruyendo a los oyentes sobre qué hacer cuando la vida de uno o la de su familia está en peligro? ¡Por supuesto que no! Y mucho menos sobre lo que debe hacer una nación cuando es atacada. Además, en la cultura judía, el golpe de la mano en la mejilla derecha era un insulto personal, no un acto de violencia, algo así como escupir a alguien en el rostro. Jesús está dando un principio general de cómo tratar con el prójimo cuando somos representantes del evangelio. No debemos ser rápidos en devolver mal por mal a nuestro prójimo y debemos estar dispuestos a soportar insultos a los efectos de ser un buen testimonio y ganar a nuestro prójimo para Cristo. Pero la idea de que Jesús nos dejó instrucciones de no resistir la maldad, fuere del grado que fuere, es absurda. Aun los pacifistas más extremistas resisten lo que ellos consideran malo con manifestaciones, huelgas de hambre, incumplimiento de pago de impuestos, negarse al servicio militar obligatorio, etc. — Resistencia pacífica sigue siendo resistencia. El significado de “poner la otra mejilla”, como se dice popularmente, puede ser captado mejor si observamos a Jesucristo mismo en Juan 18:23. Cuando uno de los alguaciles le dio una bofetada por considerar que estaba siendo irrespetuoso con el sumo sacerdote, Jesús responde: “Si he hablado mal, testifica en qué está mal; y si bien, ¿por qué me golpeas?” — ¿Puso Jesús la otra mejilla? No, contestó firmemente al vituperio.

Conclusión:

Reiterativa de nuestra conclusión en la primera sección del trabajo, ésta también afirma que luego de examinar rigurosamente los Evangelios, vemos que Jesús apoyó el uso de la fuerza en la defensa personal o nacional. No existe en los evangelios la menor sugerencia de que Jesús enseñó pacifismo o no resistencia. El uso del modelo de la guerra justa como ilustración en sus parábolas, así como su descripción del Día del Juicio, revelan que Jesús aceptaba las enseñanzas del Antiguo Testamento al respecto.

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Notas:

[1] The Gandhi Nobody Knows, Richard Grenier [From the magazine, “Commentary,” March 1983
http://www.scribd.com/doc/11707395/The-Gandhi-Nobody-Knows

[2] Christian Attitudes Toward War and Peace, Roland H. Bainton (New York: Abingdon, 1960), p. 64.

Obra de referencia:

When is it Right to Fight, Robert A. Morey, Presbyterian and Reformed Publishing Co., Phillipsburg, New Jersey, 1985.

Hasta aqui,el articulo del Hno,Santomauro.

Mi opinión personal

Hay otros conceptos acerca de este tema, en relación con la guerra justa. Jesus no ordenó las guerras, sería un idealismo, el no habia venido a pelear una guerra ,su guerra era espiritual. Tampoco lo prohibió, él era realista, sabía que las guerras existían y existirían. El vino a salvar al mundo, no a condenar al mundo, en su primera venida. Esa era su misión. Los primeros tres siglos, Cesar Vidal, en su libro El camino hacia la cultura, expresa que los cristianos eran pacifistas. Luego,con S.Agustín cambió, aunque permaneció durante muchos siglos una forma moderada de ver la guerra: “guerra justa”.  Con Maquiavelo, todo cambia, el fin (la guerra) ahora justifica los medios (obtener el poder político-económico). Creo que deberíamos girar hacia un nuevo concepto de la guerra actual: “la guerra trágica”. P. Arieu

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Extr de

¿Qué es la Teología del Proceso?


¿Qué es la Teología del Proceso?

La teología del proceso es la posición filosófica y teológica de que Dios cambia como lo hace el universo. Por lo tanto, nuestro conocimiento acerca de Dios debe ser progresivo en la medida en que aprendemos acerca de Él y que este conocimiento nunca podrá descansar en algún absoluto, razón por la cual los teólogos que apoyan esta posición niegan los absolutos de Dios como Su inmutabilidad y verdad. Aun más, esto significaría que el conocimiento absoluto de Dios no sería posible y una misma revelación de Dios, en la persona de Jesucristo y la Biblia, tampoco. Esto abriría la puerta para la filosofía humanista y/o sistemas teológicos falsos que serían “racionalizados” por los teólogos de esta teología.

Hablando en forma lógica, si la teología del proceso sostiene que Dios es progresivo y cambiante, entonces, dada una cantidad infinita de tiempo en el pasado, Dios no podría ser realmente Dios. Además, desde esta perspectiva, podría argumentarse que existe algo fuera de Dios que obra sobre Él, dándole un mayor conocimiento e incremento en Su grandeza. Pero esto sería problemático ya que sería necesario estudiar “eso” que existe fuera de Dios.

En la teología del proceso, Dios no conoce exhaustivamente el futuro. Él puede sólo adivinar o lo que podría o no suceder; pero el conocimiento absoluto no es obtenible hasta que suceda cierto evento.

Los teólogos del proceso niegan que Jesucristo es Dios en carne y que por lo tanto, la humanidad no necesita salvación. Niega además que las Escrituras enseñen que Dios ha sido siempre Dios (Sal 90:2) y de que Dios es inmutable (Mal 3:6; He 13:8). Claro está que también niega y contradice la Palabra de Dios con relación a la necesidad del Salvador y la Deidad de Cristo (Jn 1:1, 14, Col 2:9).

Este artículo también está disponible en: Inglés

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Por Matt Slick http://www.miapic.com/que-es-la-teologia-del-proceso

Un hombre fue crucificado como Jesucristo


Un hombre fue crucificado como Jesucristo
 Junto a mi esposa Johanna, nos encontramos asistiendo los dias domingo a la Iglesia Bautista Sobre la Roca, acá en Tampa,Florida. El domingo pasado, en la escuela dominical, uno de los maestros de la escuela bíblica, compartió el tema de ciertas costumbres extrañas de personas que para recordar la muerte del Señor Jesus, se crucifican igual que El. Esto sucede en paises principalmente de tradición católica como Filipinas,pero recuerdo que en el mes de mayo del 2011, el cuerpo de un hombre fue encontrado clavado en una cruz de madera, en una cantera abandonada en Corea del Sur; al parecer se suicidó, cuerpo de hombre fue encontrado clavado en una cruz de madera, en una cantera abandonada en Corea del Sur, frente al hombre crucificado había un espejo de aumento para que este pudiera verse así mismo. Esto comentaba el portal web noticiascristianas.com de mayo del 2011.

La víctima, tenía un taparrabos y una corona de espinas, tenía las manos y los pies clavados literalmene en una cruz de madera y estaba apuñalado en el costado, inquietantemente y similar a la descripción de la muerte de Jesucristo que relata la Biblia.

También había dos pequeñas cruces a ambos lados del hombre, reflejo de la historia de que Jesús fue crucificado junto a dos ladrones, sin embargo en las cruces afortunadamente no había nadie clavado.

La Policía Coreana encontró además del espejo unos clavos, un martillo, un taladro eléctrico, piezas adicionales de madera y una guía para la construcción de cruces, en el mismo lugar. La policía todavía no está segura si el caso fue un homicidio o un suicidio, pero los vecinos dijeron a los policías que el hombre, era un taxista de 58 años de edad llamado Kim y era muy religioso.

Que pena que no comprendan que Jesus resucito de entre los muertos, y que El no nos pide que nos crucifiquemos por causa de El. La cruz ahora es signo de negación de nuestras ideas pecaminosas y egoistas. Por fe debemos llevar nuestros pecados a la cruz de Jesus. Pero Dios no nos pide que nos hagamos daño. jesus resucito de los muertos, el esta vivo. El se entregó para nuestra salvación.

¿Qué debo hacer para ser salvo?

Esta pregunta es la más importante que el hombre puede hacer. Es hecha por la persona que se interesa en su salvación eterna. Se re­fiere a la salvación del alma y ésta es la po­sesión suprema del hombre; “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recom­pensa dará el hombre por su alma?” (Mateo 16:26).

“Ser salvo” significa ser perdonado por Dios y hecho justo o justificado. La salvación es por la gracia de Dios y por la aceptación de esta gracia por el hombre: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8, 9). El hombre no puede efectuar su salvación sola­mente con buenas obras, porque todos han pecado y el pecado nos condena; es decir, las buenas obras solas no salvan, porque lo que el hombre necesita es el perdón de Dios, y sola­mente a través de Cristo y su evangelio se puede obtener el perdón.

Es preciso que el hombre esté dispuesto a invocar el nombre del Señor para ser salvo y “todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 10:13). Pero “invocar el nombre del Señor” no se refiere a la oración sola. Jesús dice en Mateo 7:21, “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. Por lo tanto, la pregunta, ¿Qué debo hacer para ser salvo? es pregunta muy apropiada y necesaria.

“El que creyere y fuere bautizado será salvo”

Cuando Jesús murió, fue sepultado en el nuevo sepulcro de José de Arimatea, y levan­tado el tercer día como había dicho, apareció a sus apóstoles y poco antes de volver al cielo para recibir su reino eterno, El comisionó a sus apóstoles (sus embajadores) en esta forma: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo, mas el que no creyere, será conde­nado” (Marcos 16:15,16). Jesús no tuvo que ex­plicar el significado del bautismo, porque toda la gente que había sido bautizada había descendido al agua para ser sumergida o sepul­tada y no rociada).

“El que no cree, ya ha sido condenado” (Juan 3:18) y, por lo tanto, Jesús no dice, “el que no creyere y no fuere bautizado será con­denado” porque si no cree ya está condenado sin serle necesario desobedecer más mandamientos. Es cierto que “los fariseos y los in­térpretes de la ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautiza­dos por Juan”, (Lucas 7:30), pero por no creer en Jesús ya estaban condenados.

Para ser condenado, el hombre solamente tiene que rehusar de creer en Jesús, Juan 3:l8, pero para ser salvo dice Cristo, “el que creyere y fuere bautizado será salvo”, Marcos 16:16.

Los tres mil obedientes en Jerusalén

En el capítulo 2 del libro de “Hechos de Los Apóstoles“, se encuentra el primer sermón predicado que anunció el evangelio completo (es decir, el evangelio de la muerte, la sepul­tura y la resurrección de Jesús y todos los be­neficios de Su sacrificio por nosotros). En esta ocasión el apóstol Pedro explicó a los judíos que Jesús era el Cristo, el prometido Salvador; él presentó para su consideración las profecías del profeta Joel y del rey (y profeta) David. Al concluir su sermón Pedro dijo (v. 36), “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”.

“Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?” (v. 37). Estos judíos, ahora convencidos de su pecado, quisieron ser perdonados de Dios, quisieron la salvación de sus almas. La gran necesidad del momento era el perdón y el favor de su Creador contra el cual pecaron. Desearon su gracia, su favor, su perdón por la gran ofensa cometida contra El.

La contestación se encuentra en el versículo siguiente (v. 38): “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Ya creyeron, ya sintieron gran dolor por su delito; pero, ¿qué hacer? Arrepentirse y bautizarse (sepultarse con él en el bautismo” Colosenses 2:12).

En vano me honran

Uno de los textos muy tristes en la Biblia se halla en Mateo 15:9, “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. En este texto Cristo habla. El dice, “en vano me honran”. Es culto vano, no acep­table, porque han ido más allá de lo que está escrito; han querido saber más de lo que está escrito. Han añadido a la ley de Dios. Dice 2 Juan 9, “Cualquiera que se extravía, y no perse­vera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”. Mucha gente ignora y no quiere hacer caso de estos textos, pero el mismo Jesús que nos invita (diciendo “Venid a mí…”) también nos dice, “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” (Lucas 6:46). “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre” (Mateo 7:21).

Esta ud. honrando a Dios? Desea ud. ser salvado de sus pecados y poder asi escapar del juicio de condenación que vendrá sobre los que le rechazaron? Le invito a leer la biblia completa, a buscar una iglesia cristiana y empezar a aprender mas acerca del testimonio de Jesús de Nazaret?

Entonces si Dios obrará en su vida, guiandolo en el camino de la vida eterna que nos prometió el Señor Jesús. Es por eso que El murio en la Cruz. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos.

Dios lo bendiga

Fuentes bibliograficas

Convertirse,si,pero a quien,parte 2


Convertirse,si,pero a quien,parte 2
Aunque la respuesta es un unánime Siiiii, y a nosotros nos queda claro a quien debe el ser humano verdaderamente convertirse, que es a Jesucristo, lejos esta el cristianismo biblico ser la religión mas popular ni la que mas crece en el mundo. Por cierto, la que mas crece actualmente es el Islam, que tiene un crecimiento arrollador en muchos países del mundo,convirtiéndose la gente al Islam por las buenas o por las malas.
Según datos de la popular enciclopedia online Wikipedia
Se estima que hay en la actualidad entre 1.000 y 1.200 millones de musulmanes en el mundo. Según el Vaticano, el islam (conjuntamente con todas sus ramificaciones) es la religión más extendida del mundo, ya que recientemente ha superado el númerode católicos, y la segunda religión del mundo si se suma el número de fieles de las distintas confesiones del cristianismo.
Pero volviendo al tema del articulo anterior, en el año 1991, la poular revista Time publicó un artículo donde se enumeran algunos de los títulos con los que se referencian a Maria.
La “VIRGEN MARIA” es poular y afectuosamente llamada la “REINA DEL CIELO”.
“Entre todas las mujeres que han vivido, la madre de Jesucristo es la más celebrada, la más venerada… Entre los católicos, la Madona es reconocida no sólo como la Madre de Dios, sino también, de acuerdo con los papas modernos, como Reina del Universo, Reina del Cielo, Asiento de la Sabiduría, e incluso Esposa del Espíritu Santo”. (Revista Time, “¿Criada o feminista?”, 30 de diciembre de 1991, págs. 62-66).
La mayoría de los adherentes a la fe católica se refieren alegremente a la Virgen María como la Reina del Cielo y entienden este término como uno de cariño, amor y adoración. ¿Es este un término bíblico o un título pagano? ¿Está complacido Dios con este título o está fuertemente disgustado?
Veamos las Escrituras.
1. “¿No ves lo que hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén? Los niños recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo, y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira”. [Jeremías 7:17-18]
• En esta sección de Jeremías, Dios está diciéndole a Israel por qué está a punto de destruirlo físicamente como nación. Dios está actuando en forma muy parecida al fiscal que informa al acusado de los cargos en su contra. Note que Dios está muy enojado porque estas personas se están preparando para adorar a la Reina del Cielo, ¡Dice que esta adoración a la Reina del Cielo lo está “provocando” a ira!
2. ” 16 La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová, no la oiremos de ti; 17 sino que ciertamente pondremos por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para ofrecer incienso a la reina del cielo, derramándole libaciones, como hemos hecho nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros príncipes, en las ciudades de Judá y en las plazas de Jerusalén, y tuvimos abundancia de pan, y estuvimos alegres, y no vimos mal alguno. 18 Mas desde que dejamos de ofrecer incienso a la reina del cielo y de derramarle libaciones, nos falta todo, y a espada y de hambre somos consumidos. 19 Y cuando ofrecimos incienso a la reina del cielo, y le derramamos libaciones, ¿acaso le hicimos nosotras tortas para tributarle culto, y le derramamos libaciones, sin consentimiento de nuestros maridos? ‘ [Jeremías 44:16-19]. 
Aquí vemos que el pueblo rehúsa en forma desafiante obedecer a Dios, y continúa adorando a esta Reina del Cielo.
3. “Así ha hablado Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Vosotros y vuestras mujeres hablasteis con vuestras bocas, y con vuestras manos lo ejecutasteis, diciendo: Cumpliremos efectivamente nuestros votos que hicimos, de ofrecer incienso a la reina del cielo, y derramarle libaciones; confirmáis a la verdad vuestros votos, y ponéis vuestros votos por obra” [Jeremías 44:25].
• Vemos que Dios finalmente ha captado el mensaje, que el pueblo va a adorar a la Reina del Cielo sin importar lo que él diga. Por lo tanto, Dios les dice que sigan adelante con su rebelión, porque él los va a destruir totalmente. Usted puede leer el relato completo del Juicio Divino en Jeremías 44:20-29, y le exhortamos a que lo lea, porque Dios no cambia, y hoy El debe estar igual de airado por este culto idolátrico como lo estuvo entonces.
• La pregunta entonces es, ¿quién es esta Reina del Cielo que los israelitas adoraban, que provocó a Dios a tal ira? Afortunadamente, los anales históricos judíos nos dicen exactamente qué era esta Reina del Cielo que tanto enojó a Dios.
Primero, examinemos la Antigua Reina del Cielo. La mayor parte de esta información esta tomada del libro de Alexander Hislop, “The Two Babylons” (Las dos Babilonias), 1917. Hislop traza la adoración babilónica de la Reina del Cielo hasta los días posteriores a la muerte de Nimrod. La fecha de este suceso no se conoce con exactitud, pero parece haber ocurrido más de 400 años después del diluvio. Luego de la muerte de Nimrod, su esposa Semíramis, estaba determinada a retener su poder y riqueza. Elaboró la historia de que la muerte de Nimrod ocurrió por la salvación de la humanidad. Nimrod fue nombrado como “la semilla prometida de la mujer, Zero-ashta, que estaba destinada a herir la cabeza de la serpiente, y al hacer así, sería herido en su propio calcañar” (p. 58-59).
Podemos ver fácilmente que esta historia es una falsificación de la profecía verdadera concerniente a Jesucristo. Para permitir a los babilonios adorar mejor a este niño, se creó un retrato tallado en Madera, presentándolo en brazos de su madre. La madre obviamente obtuvo su gloria de su hijo deificado. Sin embargo la madre, a largo plazo, prácticamente eclipsó al hijo en la adoración. La imagen original obviamente tenía el propósito de ser meramente
“un pedestal para el sostenimiento del hijo divino… Pero mientras que este… era el propósito, es un principio básico en todas las idolatrías que aquello que resulta más atractivo a los sentidos tiene que hacer la impresión más poderosa” (p.74).
La madre obviamente creó la impresión visual más poderosa, tanto porque era una adulta como porque fue presentada con gran magnificencia.
Una vez la gente comenzó a adorar a la madre más que al niño, los sacerdotes babilónicos se sintieron obligados a emitir un decreto deificando también a la madre. Luego de haber pasado todavía más tiempo,
“Se le otorgaron los títulos más altos. Fue llamada la reina del Cielo. En Egipto, se le llamó Athor, esto es, la Habitación de Dios, para significar que en ella moraba toda la “plenitud de la divinidad” (p.77).
A partir de este comienzo pagano, la historia de la Madre Virgen (Reina del Cielo), se propagó a través del mundo.
En:
* Egipto, fue llamada Athor (p.77)
* Tibet y China, se la llamó Virgo Deipara (p.77)
* Grecia, fue llamada Hestia (Ibid)
* Roma, se le llamó Juno, o Paloma. (p.79).
Así, podemos ver que esta Antigua Reina del Cielo era una falsificación pagana de la Virgen María. ¡Ella era una Madre Divina que había dado a luz a un Niño Divino! De especial interés es la conexión en Roma con la Paloma. ¿Por qué?
En la antigua Babilonia, tanto el culto a la Madre Virgen como su símbolo, la Paloma, “la identificaban con el Espíritu de toda gracia… el Espíritu Santo” (p.79).
Así, la Trinidad Pagana es Dios el Padre, el Hijo, y la Madre Virgen. Sin duda, la Iglesia Católica Romana ha hecho el mismo reclamo, como destacó Hislop en el siglo diecinueve (p.83).
Hislop concluye,
“La Madona de Roma… es sencillamente la Madona de Babilonia. La Reina del Cielo en un sistema es la misma que la Reina del Cielo en el otro” (Ibid).
Si usted no puede creer en estos hechos arriba, quizás creerá en el testimonio de paganos confesos en el mundo de hoy.
Escuche su testimonio:
1) En su libro extremadamente blasfemo, The Armageddon Script (El guión para el Armagedón), Peter Lemesurier escribe en forma entusiasta sobre la adoración a la Gran Madre Tierra. Escribe como si fuera un astronauta en una nave en órbita alrededor de nuestro planeta. “Mientras pasaban tras el árido globo lunar por… última vez, y la resplandeciente mitad de la tierra volvió a levantarse detrás del ahora familiar horizonte curvo y rocoso, lo que vieron venir hasta ellos era extrañamente familiar. Una imagen salida de la memoria racial. Un dios salido del mundo de los arquetipos. No era otra que la forma redonda de la Gran Madre, la propia Tierra, vestida en los mismos ropajes floridos de resplandeciente azul y blanco que habían sido los de la madre-diosa de la tierra y el cielo a través de la historia del hombre, y no menos la más reciente madre-diosa, la propia Virgen María…” (p.245-6).
Peter Lemesurier, como seguidor del paganismo, no tiene dificultad en reconocer la verdad de que la adoración a la Virgen María es una antigua idolatría pagana.
De ese modo, los paganos no cristianos de todo el mundo tienen poca dificultad para aceptar la adoración de la Madre Virgen católica romana.
2) Otra escritora de la Nueva Era, China Galland, budista norteamericana practicante, ha escrito un libro muy revelador titulado Longing For Darkness (Añoranza de la oscuridad). En forma entusiasta, Galland establece los lazos comunes entre la Virgen María y otras diosas paganas.
“Durga, la reina guerrera… era la única que podía restaurar la armonía y establecer la paz mundial… los dioses cantaron sus alabanzas, la llamaron Reina del Universo…” ¿Recuerdan la revista Time citada arriba, que reporta que uno de los nombres por los cuales se conoce a la Virgen María es Reina del Universo? Galland continúa:
“Llegué en busca del buda Tara, pero en su lugar encontré las diosas Durgan  y Kali…Kali, la agente de la muerte y dadora de la vida, el final y el principio del tiempo. Ella era una deidad de proporciones tales como sólo en la cristiandad había escuchado describir a Dios el Padre. El hecho de que Kali es oscura y de sexo femenino sacó a relucir mi crianza católica… Algunos dicen que ella es negra porque el negro es el color en el que se disuelven todas las distinciones, otros dicen que ella es negra porque ella es la noche eterna” (p.27). Estas dos diosas son hindúes.
La diosa budista, Tara, era el objeto de la búsqueda de Galland mientras viajaba al Lejano Oriente. Sin embargo, quedó sorprendida cuando descubrió que “existen textos hindúes que describen a Kali como Tara” (p.30). Este descubrimiento liga al hinduismo con el budismo.
Posteriormente, de vuelta en Estados Unidos, Galland descubrió otro libro de la Nueva Era titulado Mother Worship (Culto a la madre), de la autora Tara Doyle. Este libro reportaba el fenómeno de la Madona Negra de Suiza. Registra Galland, “No recuerdo que hubiera ninguna divinidad femenina de piel oscura en la cristiandad. Pensé que eran exclusivas de religiones tales como el hinduismo y el budismo. No podía recordar virtualmente nada sobre una Madona oscura o negra a pesar de mis años de crianza católica… Una breve anotación en la revista Newsweek captó mi atención. Se decía que la Virgen María estaba apareciendo en las cortezas de los árboles en… Polonia. Me sentí intrigada… Parecía un fenómeno tan similar al que yo había reportado sobre Tara… Me pregunté qué estaba pasando en el spritus mundi, el espíritu del mundo, que los informes de deidades femeninas que literalmente emergían de las rocas y los árboles estaban saliendo a la luz tanto en Oriente como en Occidente. La simultaneidad era simbólicamente importante… (p.49-50)”.
Posteriormente, Galland le pregunta a un experimentado maestro budista sobre la conexión entre estas apariciones. “Le mostré el recorte de la revista sobre el reporte de la aparición de la Madona en la corteza de árboles en Polonia… [él replicó] que es muy similar a lo que hablamos aquí. Tenemos muchos casos como este en el budismo tibetano. Lo llamamos rangjung; significa levantarse uno mismo… Estas cosas aparecen debido al poder y las bendiciones de los seres iluminados. Tales seres trabajan mediante el poder de la sustancia mental y el poder de concentración” (p.65-66). Galland narra su reunión posterior con el Dalai Lama. Cuando ella le pregunta sobre la aparición de la Madre Bendita en la corteza de los árboles en Polonia, él está de acuerdo en que este fenómeno es el rangjung budista (p.95).
No debemos sorprendernos de que Satanás esté causando que las deidades femeninas aparezcan en todo el mundo en este momento de la historia. Si este es sin duda el fin de los tiempos, entonces es tiempo de que Satanás junte a su iglesia profetizada.
No se engañen: el culto católico romano a la Virgen María, a quien llaman la Reina del Cielo, es un renacimiento del culto pagano a las varias Reinas del Cielo a través de la historia, con varios nombres. En cada uno de estos distintos países, la Reina Madre es la Madre Virgen que ha dado a luz a un Divino Niño. Más aun, el culto a la Reina del Cielo católica es precisamente el mismo que la adoración a la Reina del Cielo en el antiguo Israel, como lo registra arriba Jeremías .
La reacción de Dios también será la misma: juicio físico, destrucción. ¿Qué hará usted ahora que conoce la verdad? Escuche las Palabras de Jesús, dichas al Final de los Tiempos.
“Y oí otra voz del Cielo, que decía: Salid de ella [del sistema maligno] , pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades” (Apocalipsis 18:4-5).
Justo antes de que la destrucción final de Jesús venga sobre el sistema maligno en el periodo de la Gran Tribulación, Jesús da una alerta final a Su pueblo, para que salga y se separe y pida perdón o también será destruido. Esta advertencia se aplica a todos ustedes si son practicantes, creyentes católicos romanos.
Por favor, lea con cuidado este artículo, porque trato en forma sistemática de mostrarle el total paganismo que comprende el catolicismo romano, un paganismo escondido muy astutamente tras los conceptos, las palabras y los nombres cristianos. Pero es igualmente paganismo.
J.Cabral, autor del libro Religiones,sectas y herejías, explica que
Después de Constantino, el cristianismo comenzó a asimilar prácticas paganas. Esto pasó porque muchos paganos entraron en la iglesia sin conversión,y ejercieron gran influencia en el culto. El culto tributado a los santos y la veneración de los mártires y de otros hombres y mujeres famosos, llegaron a tener plena aceptación. Se crearon rituales que eran una mezcla de ceremonias paganas heredadas de diversas religiones,y de ceremonias sacerdotales del Antiguo Testamento. Los santos comenzaron a ser considerados algo así como pequeñas divinidades, cuya intercesión era valiosa delante de Dios. Surgió la veneración de reliquias y de lugares. Antes del año 500, el culto a la virgen María ya había triunfado. El paganismo romano tuvo gran influencia en la formación del culto católico.[1]
Esta es un momento de la historia donde muchos coquetean en un falso ecumenismo con la iglesia católica romana,sin ver o sin querer ver todos sus idolatrías. No caiga en el engaño.
Solo Jesucristo es el camino al Padre. No lo dude. Líderes como el cantante y pastor mexicano Marcos Witt, el evangelista Billy Graham, el exéntrico evangelista Bennhy Hinn y muchos otros han caído fácil presa del engaño y la seducción del catolicismo romano. No se confie,
7 Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo.8 Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo.9 Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.10 Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: !!Bienvenido!11 Porque el que le dice: !!Bienvenido! participa en sus malas obras.
Si ud. desea convertirse a Dios, y está buscando una salida espiritual a su vida, sepa que solo es Jesucristo quien calma el hambre espiritual de las personas y da la vida eterna.Solo Cristo es el camino al Padre, no siga otro camino,que no lo hay. María no es el camino al Padre. Y su culto no es sino otra forma de idolatría mas.

10  De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.19 Volvió a haber disensión entre los judíos por estas palabras.20 Muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿por qué le oís? 21 Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos? (Jn. 10:1-21 RV 1960)

Notas y Fuentes bibliográficas
[1] J.Cabral, Religiones,sectas y herejías, pag. 58, ed. Vida