Consumado es parte 4 – Cambio geopolítico – religioso


Consumado es parte 4 – Cambio geopolitico – religioso

Autor:Paulo Arieu

Introducción

  • “… no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”(Ro. 1:16)

Al momento de la muerte de Cristo, y con el transcurrir de los primeros años, se fue produciendo un cambio geopolítico religioso. Israel dejaría de ser el epicentro de la religión de Dios y Occidente se transformaría en el motor de las misiones cristianas y en el epicentro principal de la cristiandad,con base en Grecia y en Roma,principalmente. Los cristianos que en Hechos 6 se llaman “griegos”, aunque eran en realidad judíos, eran sin embargo judíos que sentían cierta simpatía hacia algunos elementos de la cultura griega. Puesto que fue contra estos cristianos que primero se desató la persecución en Jerusalén, fueron ellos los que primero se esparcieron por otras ciudades, y fue por tanto a ellos que se debió la llegada del mensaje cristiano a esos lugares.

Daniel R.Sanchez, en su libro Evangelizaciòn en la iglesia primitiva, señala que

una convergencia de factores (o caminos) contribuyeron hacia la expansiòn sorprendente del evangelio en el siglo I. El afirma que «la pax romana permitió que los cristianos (ej.Pablo) se trasladaran en forma segura y ràpida (por medio del sistema de caminos del imperio)  a fin de comunicar el evangelio.La cultura griega, con un idioma que se usaba ampliamente, con sistemas de pensamiento muy respetados y aùn con las contribuciones de los filòsofos griegos contribuyeron a una preparaciòn para el evangelio sobre la cual los cristianos pudieron construir a fin de evangelizar a la gente. Ademàs de esto, estaba la religiòn judìa con su ènfasis monoteìsta, sus valores èticos, la adoraciòn en la sinagoga, la lectura de las escrituras y el celo por ganar adeptos.Todo ello preparò el camino para la expansiòn ràpida del evangelio en Jerusalen, en Judea,en Samaria y hasta lo ùltimo de la tierra.[1]

Universalidad del evangelio

Si leemos bien la biblia, veremos que los gentiles, a menudo, son objeto de una descripción positiva en el Evangelio.Eran los farisesos quienes los detestaban,no Dios.Esto es un punto importante para entender porque Dios cambio el foco misionologico de Israel a los gentiles.

Pronto la nueva fe comenzó a extenderse más allá de los límites del judaísmo. Por la obra de Felipe se convirtieron Simón el mago y el eunuco etíope. Hechos no nos dice claramente si alguna de estas personas era gentil, y por tanto cualquier conjetura en ese sentido resulta aventurada. Pero ya en el capítulo diez aparece el episodio de Pedro y Cornelio, en el que Pedro, tras recibir una visión que le ordena hacerlo, bautiza al gentil Cornelio y a “muchos que se habían reunido” con él. Cuando Pedro regresó a Jerusalén, la iglesia de esa ciudad le pidió una explicación de lo sucedido, y Pedro les contó acerca de su visión y de cómo Cornelio y los suyos habían recibido el Espíritu Santo. Ante esta explicación, los de Jerusalén “glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!” (Hch. 11:18).

A renglón seguido, el libro de Hechos nos cuenta cómo sucedió algo parecido en Antioquía, pues algunos cristianos procedentes de Chipre y de Cirene empezaron a predicarles a los gentiles. Al oír acerca de esto, la iglesia de Jerusalén envió a Bernabé para que viera lo que estaba teniendo lugar. Y Bernabé, cuando “vio la gracia de Dios, se regocijó” (Hch. 11:23).

Luego, lo que todo esto nos da a entender es que, aunque la primera expansión del cristianismo tuvo lugar a través de los cristianos de tendencia helenizante que tuvieron que huir de Jerusalén, la iglesia en la Ciudad Santa le dio su aprobación a la misión entre los gentiles. Naturalmente, esto no resolvió todos los problemas, pues siempre quedaba la cuestión de hasta qué punto los gentiles conversos al cristianismo debían supeditarse a la Ley de Israel.

Tras algunas vacilaciones la iglesia de Jerusalén aceptó a sus hermanos en Cristo sin “imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación” (Hch. 15:28–29).

Pero, como sabemos por las epístolas de Pablo, esto no resolvió todo el problema, pues por algún tiempo siguió habiendo quienes insistían en que para ser cristiano había que circuncidarse y cumplir toda la Ley.

Para la teología del judaísmo, prevaleciente en el primer siglo, los pueblos de la tierra son extraños, alejados de Dios y no son tomados en cuenta para nada. Están condenados a un futuro sin Dios y sin sus bendiciones. Las etnias o naciones, bajo esa óptica, son impuras, incluyendo sus mujeres, sus hijos, sus casas, sus tierras. Sin embargo, de estas mismas etnias, dice Pablo, Dios genera coherederos y beneficiarios por fe de la promesa, miembros del mismo cuerpo y copartícipes de las bendiciones designadas para los escogidos de Dios. Y esto de acuerdo a las “insondables riquezas de Cristo” (3:8) y conforme al “plan del misterio escondido desde los siglos en Dios, el creador de todas las cosas” (3:9).[0]

Antecedentes durante el ministerio de Jesús.

La universalidad del evangelio y su extensión a todas las naciones es también un tema muy  importante en Lucas.  Padilla, sostiene que la clave para entender su misionología es que «todo el mundo verá la salvación del Señor»[3], como expresó según Lucas, Juan el bautista. (cf. Luc. 3:6-8 DHH). Este hecho vemos que fue cumplido por la misión de Jesús y de la iglesia. El propósito de la misión de Jesús era universal, pero su ejecución fue incompleta: Jesús no predicó a muchos gentiles, aunque este aspecto de la misión se prefigura enfáticamente en todo el Evangelio.

El Reino anunciado por Jesús surge o principia en la Galilea de los gentiles—las etnias (Is. 9:1). Era una región subdesarrollada, con gente que padecía la injusticia del sistema romano en convenio con los gobernantes judíos. La concentración ministerial de Jesús fue entre los humildes y marginados, lo cual no significa en manera alguna que no tenía un mensaje o un interés por los grandes de la tierra, pero estos también debían aprender lo que
significa ser parte del Reino de Dios.  Galilea era una sociedad mixta, orientada hacia el comercio. Tenía sus debilidades sociales y una teología nada fiel a los patriarcas del Génesis. La gente mantenía una distancia enérgica de la jerarquía político-religiosa de Jerusalén. En tiempos de Jesús, el desprecio hacia Galilea queda descrito en las palabras de Natanael, “¿Puede venir algo bueno de Nazaret?” (Jn. 1:4-6) y en la respuesta de los fariseos a Nicodemo: “Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta” (Jn. 7:52).  [5]

Para Marcos, “el hecho de que Jesús viniese de Galilea y no de Jerusalén parece estar cargado de un profundo sentido teológico. Ve en Jesús al eterno Hijo de Dios que se hizo “un nadie” para levantar a la humanidad de la nada y de hacer posible una nueva creación… “.[6] Simeón profetizó que Jesús iba a tomar el papel del Siervo del Señor como una luz a las naciones (“La cual has preparado en presencia de todos los pueblos”, Lc. 2:31 RV 1960).

La genealogía que aparece en Lucas, y que es distinta de la del evangelio de Mateo, muestra la herencia común de Jesús con toda la humanidad, ya que inicia el árbol genealógico no desde Abraham sino desde Dios mismo, el padre de todo ser humano (Luc. 3:23ss). En el sermón de Nazaret, Jesús señaló el hecho de que en los días de Elías y Eliseo se sanaron dos gentiles. Lo que Cristo les comunicó, “fue que Dios no era solamente el Dios de Israel sino también, y de la misma manera, el Dios de los gentiles”, explica Padilla.[2]

Jesús mismo sanó también a algunos gentiles: el siervo del centurión y el hijo de una mujer gentil (Luc. 7:1–16). Lucas es el único de los sinópticos que registra que el leproso que le dió las gracias a Jesús era samaritano (Luc. 17:11ss.).Aunque Mateo, registra la expresión de Jesús, cuando Él dijo que había sido enviado a las ovejas del Pueblo de Israel (“….No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.”,Mat.15:24b RV 1960). Pero aun asi, Él tuvo misericordia de los no judíos también.

La misión a los samaritanos, sugiere una ruptura fundamental con las actitudes judías tradicionales. Finalmente, Lucas ubica el envío de los setenta (o setenta y dos) junto a las maldiciones para las ciudades impenitentes. Probablemente este envío prefigura la misión a los gentiles y su proximidad con el relato de las maldiciones parece implicar que, si las ciudades no se arrepienten, el evangelio se predicará a los gentiles, representados por Tiro y Sidón (Luc. 10:1–23). Pablo y Bernabé se hacen eco luego de esto en Hch. 13:46 cuando les dicen a los judíos en Antioquía de Pisidia: «nos volvemos a los gentiles» (Hch. 13:46 RV).

Crucifixión

  • Era la preparación de la pascua, y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: !!He aquí vuestro Rey! Pero ellos gritaron: !!Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César.” (Jn.19:14-15 RV 1960)

Que ironía! Los romanos confiesan a Jesús (sarcásticamente), como rey y los judíos al Cesar como rey.  Aunque los romanos no tenían rey en esa época. Tibero Cesar Augusto, también conocido como Tiberio Claudio Nerón era el Cesar en aquella época. Los evangelios mencionan que durante el reinado de Tiberio Jesús de Nazaret fue ejecutado por órdenes del gobernador de Judea, Poncio Pilatos. En la Biblia, el nombre de Tiberio se menciona únicamente en una ocasión en el evangelio según san Lucas, en una parte en la que mencionan el ascenso de Juan el Bautista al servicio público, aunque se cita en numerosas ocasiones el nombre de César, aunque no se hace referencia explícita a Tiberio.[8]

Dice Lucas, que

  • ” En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia” (Luc.3:1 RV 1960)

“Tengo sed”, que fue  escuchado por un soldado romano cercano, quien le ofreció prontamente “vinagre” (Luc.19:28-29 RV 1960)

Juan, que fue testigo visual, cita que vio cuando otro soldado romano le clavó una lanza. Este soldado, se le conoce con el nombre de Longinos, y según una tradición se habría convertido al cristianismo.

  • ” Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis.Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo.Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.” (Jn. 19:34-37 RV 1960)

Mateo cita que un delincuente a su lado en la cruz, le confiesa irónicamente como rey

  • “A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.” (Mat. 27:42 RV 1960)

Pilatos y un soldado romano,opinando sobre el cuerpo de Cristo

  • “Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo” (Mat.58b RV 1960)

Los soldados romanos lacraron el sepulcro para que nadie lo violase, ni quitase el cuerpo muerto.

  • “Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia” (Mat. 27:66 RV 1960)

Magdalena, discípula y primer testigo de la resurrección. “Su nombre hace referencia a su lugar de procedencia: Magdala, localidad situada en la costa occidental de lago de Tiberíades.”[9] Magdalena no es un apellido, sino un toponímico. Se trata de una María de Magdala, ciudad situada al norte de Tiberíades. Magdala, la ciudad natal de María, estaba a tres millas de Capernaúm.[10] Su nombre esta pronunciado en arameo o en griego, en la biblia,segun cita la enciclopedia catolica [11] En los origenes filiatorios de esta discipula, vemos un mensaje profético a las naciones.  [12] Incluso hay leyendas posteriores que la ubican en Efeso (probablemente) o en Francia [13]

  • ” Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.” (Jn.20:18 RV 1960)

Evangelización primaria de los apóstoles a los gentiles

Quiero que recordemos lo que cita Michael Green, que:

Nadie podía ser un «hijo de Abraham» en su sentido más pleno a menos que hubiese nacido judío. La Mishná dice que el prosélito debía orar así en la sinagoga: «Oh Dios de vuestros padres»; él no era, ni nunca podría serlo, un igual con los judíos.[14]

Obviamente, en Hechos la misión a los gentiles es más prominente. En el día de Pentecostés (Hch. 2:8–11) están presentes muchos pueblos no judíos, y de ellos surgen tres mil personas que llegan a ser miembros del pueblo de Dios (Hch. 2:41). La inclusión de los gentiles en las filas de la iglesia crece con la conversión de Cornelio y su familia, y el subsecuente regocijo (Hch. 10:1–11, 18).

La misión a los gentiles había llegado a un punto muy importante cuando Pablo arribó a Roma y, aunque allí culmina su obra, la misión prosigue (“Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán”,Hch. 28:28). En parte se ha cumplido la aplicación universal del evangelio: judíos y gentiles, en el centro del mundo civilizado, están viendo la salvación de Dios.

Todas las distinciones de clase fueron radicalmente eliminadas dentro del cristianismo. Esto fue lo que dio al incipiente cristianismo

un pujante comienzo en suelo romano. Después de todo, por mucha admiración que sintiera hacia la ética y la religión judías, resultaba muy duro para un ciudadano de Roma rebajarse a sí mismo haciéndose ciudadano de segunda clase de una despreciada y cautiva nación oriental. Pero tal requisito no era necesario para ingresar en el cristianismo pues en éste todos eran hermanos y nada significaban las distinciones de raza, sexo, educación y riqueza.Además, al tiempo que retenía todos los atractivos de la fe judía, el cristianismo eliminaba dos grandes piedras de tropiezo propias del judaísmo, que aparecían como tales ante el mundo greco-romano: la circunción y las reglamentaciones sobre alimentos. [15]

Sería Pablo, es quien explicaría que

“la realización del misterio de Dios en que los gentiles son coherederos, co-miembros y también copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del Evangelio. La expresión griega panta ta ethne, como la encontramos en la Septuaginta, designa todos los pueblos de la tierra, que se diferencian entre sí por su linaje, lengua, costumbres y territorio.” [4]

En su primer sermón, Pablo dijo: “Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo, ‘Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra’ ” (Hch. 13:47; cp.Luc. 2:32 con referencia a Jesús).

Así que, los oficios y ministerios de Jesús se extienden a sus discípulos, quienes, en conjunto, constituyen el Cuerpo de Cristo, la presencia de Jesucristo en el mundo. Nosotros también, como discípulos de Cristo, llegamos a ser profetas, sacerdotes, reyes, sanadores, libertadores y sabios. [7]

Los judios antiguos,tenian un celo tremendo por realizar proselitismo, pero su celo no era por amor de Dios sino porque ellos estaban convencidos de su exclusividad como nacion[16]

Pablo, exhortaría a los Gálatas,para que no se expongan a la acción de los judaizantes

  • “Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.  Y ahora que pertenecen a Cristo, son verdaderos hijos de Abraham. Son sus herederos, y la promesa de Dios a Abraham les pertenece a ustedes.” (Gal.3;28 RV 1960)

Otros textos bíblicos para reflexionar:

  • “…He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, y a los gentiles anunciará juicio.  No contenderá, ni voceará, ni nadie oirá en las calles su voz.  La caña cascada no quebrará, y el pábilo que humea no apagará, hasta que saque a victoria el juicio. Y en su nombre esperarán los gentiles. “(Mat. 12:18 RV 1960)
  • …Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan. (Luc. 21:24 RV 1960)
  • “…Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!.” (Hch. 11:18)
  • …Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: Después de esto volveré y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar, para que el resto de los hombres busque al Señor, y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre. (Hch. 15:14-17 RV 1960)
  • …Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad.  Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados. Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. (Ro. 11:25-29 RV 1960)
  • …Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, y cantaré a tu nombre. Y otra vez dice: Alegraos, gentiles, con su pueblo. Y otra vez: Alabad al Señor todos los gentiles, y magnificadle todos los pueblos. Y otra vez dice Isaías: Estará la raíz de Isaí, y el que se levantará a regir los gentiles; Los gentiles esperarán en él. Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Ro. 15:8-13 RV 1960)
  • …Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos. (1 Cor. 12:2 RV 1960)
  • …para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu. (Gál. 3:14 RV 1960)
  • “…Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él. Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.” (Ap. 11:1-3 RV 1960)

La gran comisión del nuevo pacto

  • enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” (Mat. 28:20 RV 1960)

La Gran Comisión termina con un tema yahvista: El Cristo resucitado será el Dios con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo. El mismo evangelio comenzó con el anuncio del Emanuel que había de nacer (Mat. 1:23) y termina con la misma promesa para la iglesia en su misión a través de todos los siglos. En Apocalipsis, este tema yahvista también va a ser clave: “el que es y que era y que ha de venir” (Ap 1:4,8) (equivalente griego del “Yo soy”) acompaña a su iglesia en todo tiempo y prueba. Al fin, él será Dios con ellos” (Ap. 21:3) y hará nuevas todas las cosas (21.5).

Este brevísimo intento de una “cristología de la misión integral”, aunque muy incompleto, tiene el propósito de sugerir pautas para una comprensión más bíblica de Cristo y el evangelio a la luz de todo lo que significa Jesucristo.

Nos permite ver (a) que en Cristo se concentran y cumplen todos los hilos del pensamiento bíblico, y (b) que una adecuada cristología implica necesariamente una misionología y una evangelización sorprendentemente más amplia e integral de lo que muchas veces se practica.

Conclución

El “consumado es”, terrible grito de dolor de Cristo, razgó en dos el velo del templo de Jerusalen[17]. Su muerte, traería como consecuencia un importante cambio geopolítico. Todo esto lo sabemos por la Biblia. La práctica misionera aceptable en el Nuevo Testamento es aquella sigue el modelo de Jesús y se orienta al logro del plan histórico de Dios en Cristo—el reinado de Dios. Es la misma Biblia, la que nos explica que Cristo selló el nuevo pacto del favor de Dios, con su muerte en la cruz. De allí el terrible grito de dolor del Señor.

  • “Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados” (Mat. 26:27-28 RVR 1960)
  • “El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la  letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.” (II Cor. 3:6 RVR 1960)
  • “Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. (II Cor.3:7-9 RVR 1960)
  • “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Ef. 1:13 RVR 1960)
  • “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (Ef. 4:30 RVR 1960)

Sin duda, debemos reconocer, como dijo  Martin Luther, que

La Palabra de Dios es una luz que alumbra en lugar oscuro.

Y como diría Pablo,

“No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios…”

No tomar en cuenta el cambio de pacto produce una cosmovision erronea y una predicacion legalista. Que es el legalismo?

El legalismo es un sistema de creencias humanas, rígidas y ritualistas, basadas en mentiras, que pretende tomar el lugar de la Palabra de Dios (Pastor B.Stamateas,argentino)

Recordemos algo que decía Karl Barth, y es que al fin y al cabo, toda la fe evangélica se reduce a dos palabras: Gracia como clave a la teología y gratitud como base y motivación de la ética. Dios le bendiga y un fuerte abrazo. Recordemos que el Evangelio que el Cristo resucitado encomendó a sus discípulos se dirige al ser humano en todas las estructuras culturales, sociales y económicas en que éste se encuentre. Dios nos convida a allegarnos a nuestros prójimos, no como individuos aislados, sino personas que forman parte de un complejo de interrelaciones sociales. Sean catolicos, protestantes, ortodoxos,judíos o musulmanes. San Pablo sobre todo señala el sacrificio vIcario de Cristo como corazón vivo del evangelio; Lutero,Calvino y muchos otros evangélicos han insistido, también, en la muerte expiatorio de Cristo y la justificación por gracia y fe como lo más esencial del mensaje evangélico.Shalom.

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Fuentes consultadas

[0] Libro electronico MISIÓN GLOBAL http://anaheimspanish.net/biblioteca/MISIONOLOGIA/269%20MISION%20GLOBAL.pdf

[1] Daniel Raul Sanchez, Ebbie C. Smith, Curtis E. Watke, Como sembrar iglesias en el siglo XXI, 1era.Ediciòn 2001, pag. 14, Casa Bautista de Publicaciones

[2] C. Rene Padilla, “Bases biblicas de la misión – Perspectivas latinoamericanas” pag. 260,Editor NUEVA CREACION Buenos Aires ‐ Grand Rapids y William B. Eerdmans

[3] Ibid

[4] Un 80% de las citas del Antiguo Testamento que encontramos en el Nuevo Testamento provienen de la Versión de los Setenta (conocida como LXX). Véase Gonzalo Báez-Camargo, Breve historia del canon bíblico (México, DF Sociedades Bíblicas Unidas, 1983), 15–52. cit en Libro electronico MISIÓN GLOBAL http://anaheimspanish.net/biblioteca/MISIONOLOGIA/269%20MISION%20GLOBAL.pdf

[5] [6] [7]  Libro electronico MISIÓN GLOBAL http://anaheimspanish.net/biblioteca/MISIONOLOGIA/269%20MISION%20GLOBAL.pdf

[8] http://es.wikipedia.org/wiki/Tiberio

[9][10]  https://elteologillo.wordpress.com/2013/02/15/jesus-y-maria-magdalena-hasta-que-la-muerte-los-separe-parte-1/

[11] http://www.newadvent.org/cathen/09523a.htm

[12] Magdala era una ciudad industrializada donde se empezaba a comercializar el pescado seco y tenía mucha influencia griega. Pertenecía a la parte de Galilea. En Palestina había dos partes, la de Galilea, que era la más abierta porque tenía influencias griegas, había más movimiento de gente que pasaba de otros lugares. Luego estaba la región de Judea que era mucho más cerrada, que era la parte del templo, de Jerusalén, de los sacerdotes, de los escribas, de la ley, era la parte conservadora donde la mujer no podía salir de casa, era prácticamente un instrumento del hombre, no podía estudiar, no podía leer la Biblia. Las mujeres de Galilea eran más abiertas. María pertenecía a Galilea y a esta ciudad de Magdala y los evangelios han querido que quedase claro de donde era, dándole un protagonismo que normalmente no se daba a las mujeres. Pensemos que las mujeres en el tiempo de Jesús no podían ser ni testigos creíbles en un juicio, no tenían credibilidad ninguna.[url = http://www.monografias.com/trabajos53/maria-magdalena/maria-magdalena2.shtml]

[13] Según la tradición ortodoxa, María Magdalena se retiró a Éfeso con la Virgen María y el apóstol San Juan, y murió allí. En 886 sus reliquias fueron trasladadas a Constantinopla, donde se conservan en la actualidad. Gregorio de Tours (De miraculis, I, xxx) corrobora la tradición de que se retiró a Éfeso, y no menciona ninguna relación con Francia. Más adelante, sin embargo, surgió en el mundo católico una tradición diferente, según la cual María Magdalena (identificada aquí con María de Betania), su hermano Lázaro y Maximino, uno de los setenta y dos apóstoles, así como algunos compañeros, viajaron en barca por el Mar Mediterráneo huyendo de las persecuciones en Tierra Santa y desembarcaron finalmente en el lugar llamado Sainte Marie-de-Mer, cerca de Arlés. Posteriormente, María Magdalena viajó hasta Marsella, desde donde emprendió, supuestamente, la evangelización de Provenza, para después retirarse a una cueva -La Sainte-Baume- en las cercanías de Marsella, donde habría llevado una vida de penitencia durante 30 años. Según esta leyenda, cuando llegó la hora de su muerte fue llevada por los ángeles a Aix-en-Provence, al oratorio de San Maximino, donde recibió el viático. Su cuerpo fue sepultado en un oratorio construido por San Maximino en Villa Lata, conocido desde entonces como St. Maximin. [url=http://www.monografias.com/trabajos53/maria-magdalena/maria-magdalena2.shtml]

[14] M. Bikkurim 1.4, cit. Libro electrónico Michael Green, “La Evangelización en La Iglesia Primitiva”,pag. 28,ed. NUEVA CREACION BUENOS AIRES – GRAND RAPIDS WILLIAM B. EERDMANS PUBLISHING COMPANY © 1997 Nueva Creación Filial de Wm. B. Eerdmans Publishing Ca. 255 Jefferson Ave S.E., Grand Rapids, Michigan 49503, EE.UU. Nueva Creación, José Mármol 1734 (1602) Florida, Buenos Aires, Argentina. Título original: Evangelism in the Early Church

[15] Libro electrónico Michael Green, “La Evangelización en La Iglesia Primitiva”,pag. 30,ed. NUEVA CREACION, op,. cit.

[16] Lo que Mateo  registra con las palabras «recorréis mar y tierra para hacer un prosélito»(Mat.23:15), no es una exageración. Existía todo un conjunto de literatura misionera, tal como los Oráculos Sibilinos (propaganda judía con disfraz pagano), cuyo propósito era ganar gentiles para la fe judía. Para el mejor tipo de judío éste era el resultado natural de su fe; estaba tan convencido de la superioridad de su religión que deseaba compartirla. Muchos rabinos alentaban tal inquietud misionera. Hillel exhortaba: «Sé discípulo de Aarón, sigue la paz, ama a la humanidad y condúcela hacia la Ley». Y el rabino Eleazar llegó a afirmar: «Dios esparció a los israelitas entre las naciones con el solo objeto de que los prosélitos se volviesen numerosos entre ellos». Por supuesto que esta actitud se enfrió consideraablemente; cuando comenzó seriamente la persecución de los judíos. Las cosas fueron distintas luego de la caída de Jerusalén y del posterior aplastamiento de la gran rebelión que estalló bajo Adriano. Pero en lo que respecta a la mayor parte del primer siglo de nuestra era no hay duda de que el proselitismo avanzó rápidamente.60 Demasiado rápidamente para los funcionarios romanos que, aun reconociendo la posición legal de los judíos, no veían con buenos ojos su proselitismo. Una y otra vez leemos acerca de las expulsiones de que fueron objeto en Roma bajo sucesivos emperadores debido a que su número aumentaba en demasía. ¿Qué los impulsaba a este esfuerzo misionero? Por paradójico que pudiese parecer, era su exclusivismo. Cuanto más seriamente se creía que Israel era lo que más le importaba a Dios (y desde el tiempo de Antíoco Epífanes tal convicción ciertamente aumentó), mientras que. las naciones seguía siendo, como agudamente lo expresa el escritor de 2 Esdras, «como un escupitajo», tanto más estaba uno obligado a tratar del sacar del fuego algún tizón. Tenemos entonces una reacción en cadena.  cit en Libro electrónico Michael Green, “La Evangelización en La Iglesia Primitiva”,pag. 31,ed. NUEVA CREACION, op,. cit.

[17]

  • “para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” (Heb. 10:19)
  • Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Heb. 4:16 RVR 1960)
  • “Aquel primer pacto entre Dios y su pueblo contenía ciertas normas para la organización del culto, y también un santuario terrenal. El santuario estaba formado por dos salas. En la primera, conocida como Lugar Santo, se encontraban el candelabro de siete brazos y la mesa sobre la que estaban los panes llamados de la proposición. Luego, separada por una cortina, se encontraba la segunda sala o Lugar Santísimo, donde estaban el altar de oro del incienso y el arca del pacto, totalmente recubierta de oro puro. En esta arca se guardaba una urna de oro que contenía un poco de maná, y también la vara de Aarón que había reverdecido, y las tablas de piedra sobre las que fue escrito el primer pacto. Por encima del arca, como protegiendo su cubierta (llamada el propiciatorio), dos gloriosos querubines, uno frente al otro, extendían sus alas sobre ella. Pero respecto de estas cosas no vamos a detenernos ahora en los detalles. Con todo así dispuesto, los sacerdotes entraban continuamente en el Lugar Santo para cumplir con los oficios propios del culto; pero en la sala de más adentro, en el Lugar Santísimo, únicamente podía entrar, una sola vez al año, el sumo sacerdote. En tan especial ocasión, llevaba como ofrenda a Dios sangre de sacrificio, y la rociaba sobre el propiciatorio en expiación por sus propios pecados y por los pecados cometidos involuntariamente por el pueblo. De este modo, el Espíritu Santo daba a entender que, en tanto la primera sala del santuario permaneciera en pie, aún no estaba abierto el camino al Lugar Santísimo, o sea a la presencia de Dios. Esto es hoy día un símbolo para nosotros, según el cual las ofrendas y sacrificios presentados como parte del antiguo culto no alcanzaban a limpiar la conciencia de quienes los ofrecían, porque solo consistían en ciertos ritos relativos a la comida, la bebida y las abluciones diarias, y a determinadas disposiciones sobre el tratamiento de la carne antes de comerla. Todo eso eran prácticas que debían mantenerse vigentes hasta el momento de la llegada de un nuevo orden de cosas. Pero ahora Cristo ya ha venido, y lo ha hecho como sumo sacerdote de los bienes prometidos. Porque él entró en el santuario celestial, más amplio y perfecto, que no fue hecho por manos humanas ni pertenece a este mundo, y llevó sangre al Lugar Santísimo, una sola vez y para siempre; pero no sangre de machos cabríos o de becerros, sino su propia sangre, con la que aseguró nuestra eterna redención. Y si bajo el antiguo orden de cosas podía santificarse y purificar a los que estaban impuros a causa del pecado, rociándolos con sangre de toros y machos cabríos, y con cenizas de becerra, con mucha mayor eficacia la sangre de Cristo limpiará vuestras conciencias de las obras que llevan a la muerte. Él, sin mancha alguna de pecado, se ofreció a sí mismo a Dios mediante la acción del Espíritu eterno, para que vosotros podáis servir ahora al Dios vivo. De este modo, Cristo es mediador de un nuevo pacto, a fin de que, habiendo obtenido con su muerte el perdón de los pecados cometidos durante el tiempo del pacto anterior, los llamados por Dios reciban la promesa de la herencia eterna. Para que un testamento entre en vigor, es menester que el testador haya muerto. Sólo después de su muerte tiene vigencia el testamento; pero mientras el testador vive, ningún heredero recibe los bienes legados. Por lo cual ni siquiera el primer pacto se instituyó sin mediar sangre de sacrificio. Moisés, tras comunicarle al pueblo los mandamientos de la ley de Dios, tomó sangre de becerros y machos cabríos, y después de mezclarla con agua la roció con ramas de hisopo y lana escarlata sobre el libro de la ley y sobre todo el pueblo, diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios hace con vosotros, y que os ordena que guardéis. De igual forma, roció con sangre el santuario y todos y cada uno de los utensilios dedicados al culto. Se puede decir que bajo aquella ley casi todo podía purificarse con sangre, y que si no se derramaba sangre, no podía haber perdón de pecados. Por eso, Moisés tuvo que purificar con sangre el santuario terrenal, que con las cosas que contenía simbolizaba las celestiales; pero las propias cosas celestiales requerían mejores sacrificios. Cristo no entró en el santuario terrenal, hecho por manos humanas como símbolo del verdadero, sino que entró en el mismo cielo para presentarse delante de Dios a favor nuestro. Y tampoco entró como un sumo sacerdote terrenal, que cada año ha de ofrecer la sangre de un animal en el Lugar Santísimo. Si le hubiera sido necesario ofrecerse muchas veces, también muchas veces habría tenido que morir desde que el mundo es mundo; pero no fue así, sino que en estos tiempos del fin se presentó para entregarse a sí mismo en sacrificio, una vez por todas, para quitar de en medio el pecado. Y así como para todos está establecido que muramos una vez y comparezcamos después ante el juicio de Dios, así también Cristo fue ofrecido una sola vez en sacrificio para quitar los pecados de muchos. Y cuando él, en su momento, aparezca por segunda vez, no será ya para quitar el pecado, sino para traer salvación a los que le esperan.” (Heb.9 Castillian)

[18] documento electronico, B.Stamateas, 10 TEOLOGÍAS LEGALISTAS, 2007 – RED APOSTÓLICA PRESENCIA, PASTORES BERNARDO Y ALEJANDRA STAMATEAS, MINISTERIO PRESENCIA DE DIOS.
SE PERMITE SU REPRODUCCIÓN Y USO SIEMPRE QUE SE MENCIONE EL AUTOR Y LA FUENTE:WWW.PRESENCIADEDIOS.COM

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Fuentes:

Levantemos la cabeza,hay salud en Galilea!!!


Levantemos la cabeza, hay salud en Galilea!!!

Autor: Paulo Arieu

[1] Introducción

Como era la salud en Galilea? Veamos que nos dice la Palabra de Dios, a través de la historia de una mujer encorvada desde hacia 18 años. Luego, analizaremos el contexto histórico de este pasaje bíblico.

  • “Enseñaba Jesús en una sinagoga… y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. ” (Luc. 13:10-13)

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Desde hacía dieciocho años esa mujer estaba encorvada. ¿Qué podía ver? Nada más que sus pies y la tierra sobre la cual andaba. ¡Le era imposible levantar los ojos para mirar al cielo! Este relato, como todos los del evangelio, tiene una enseñanza llena de símbolos e imágenes. Por experiencia sabemos que ciertas cargas pueden pesar mucho, y es normal que una persona que lleva un bulto sobre la espalda se incline hacia delante para guardar el equilibrio.

Quizás usted sea incapaz de desprenderse de sus preocupaciones cotidianas y se sienta aplastado por ellas. ¿De qué están ocupados sus pensamientos: de sus problemas personales, de preocupaciones familiares o profesionales? Dios le invita a descargarlos ante él y a levantar la cabeza hacia el cielo. Desde hacía tantos años esa mujer estaba encorvada, pero Jesús la vio y la llamó. La liberó de su enfermedad; entonces ella pudo enderezarse y ver otro horizonte en la vida. Vio a Jesús, su propio entorno y el cielo… ¡Esto la llevó a glorificar a Dios!

Veamos el contexto del pasaje bíblico en Galilea.

[2] La importancia de la familia

La familia era la primera en atender a su enfermo. Los padres y familiares más cercanos, el patrón de la casa o los mismos vecinos ayudaban al enfermo a reconocer su pecado e invocar a Dios. Al mismo tiempo buscaban a algún curador de los alrededores.

[3] La medicina

Al parecer, no podían acudir a médicos profesionales. La medicina griega, impulsada por Hipócrates (450-350 a.C.), se había extendido por la cuenca del Mediterráneo y había penetrado probablemente en ciudades importantes como Tiberíades, Séforis o las de la Decápolis, pero no en las aldeas de Galilea. En la medicina hipocrática no se invocaba el poder curador de los dioses, sino que, basándose en alguna teoría del cuerpo humano, se detectaba la enfermedad, se diagnosticaban las causas y se buscaba algún remedio que ayudara a recobrar el equilibrio del cuerpo.

La postura tradicional de los israelitas ante este tipo de medicina había sido de recelo, pues solo Dios es fuente de salud. Pero ya en tiempos de Jesús las cosas habían cambiado. Algunos sabios judíos recomendaban acudir a los médicos, pues «hay momentos en que la solución está en sus manos»Asi dice Ben Sirá en un escrito redactado entre 190-180 a. C. (Ecl. 38:1-15).

[4] La curación en Jerusalén

Es difícil saber si había un lugar de curación en Jerusalén (¿piscina de Betesda?), aunque hacia el año 135 d. C. funcionó un templo consagrado a Esculapio en la Jerusalén romana, llamada por entonces Aelia Capitalina (Duprez, Parrot). Por desgracia para los enfermos de Galilea, los médicos no estaban al alcance de sus posibilidades: vivían lejos de las aldeas y sus honorarios eran demasiado elevados. Tampoco podían peregrinar hasta los famosos templos de Esculapio, dios de la medicina, o a los santuarios de Isis y Serapis, divinidades sanadoras, ni bañarse en fuentes sagradas consideradas terapéuticas. Los templos consagrados a Esculapio eran numerosos y de gran prestigio.

El más famoso sin duda en tiempos de Jesús, el de Epidauro, no lejos de Corinto. A él acudían miles de enfermos. Después de un baño y de la entrega de la ofrenda a Esculapio, pasaban la noche en un pórtico oscuro del templo para tener ocasión de ser visitados por el dios curador y recibir en sueños el mensaje que indicaba los remedios apropiados (ungüentos, vendajes, dietas) o las instrucciones que, interpretadas por los servidores del templo, ayudarían a recuperar la salud.

No es fácil distinguir en estos lugares de curación lo «médico» de lo «milagroso». Por lo general, el dios indica algún procedimiento que, puesto en práctica al despertar, devuelve la salud al paciente. En santuarios como los de Pérgamo o la isla de Cos había verdaderos médicos ejerciendo su profesión.

[5] santuarios

También había santuarios de Isis y Serapis en las ciudades más importantes del Mediterráneo oriental, pero ciertamente no cerca de Galilea. Los enfermos de aquellas aldeas no podían aventurarse en un largo viaje hasta los famosos lugares de curación ni pagar las costosas ofrendas que allí se exigían.

Más cercanos estaban los curadores populares que no se atenían a una medicina profesional ni dependían de santuario alguno: magos, exorcistas u hombres santos (hasidim), famosos por el poder de su oración, como Honi o Haniná ben Dosa , que sanaban más por su relación estrecha con Dios que por sus técnicas terapéuticas. Al parecer, Honi actuó en la primera mitad del siglo 1 a. C. en Galilea o en Jerusalén ; fue conocido sobre todo por la eficacia de su oración a Dios para obtener la lluvia en tiempos de sequía. A Haniná ben Dosa se le atribuyen diversos hechos milagrosos realizados en virtud de su poderosa plegaria. Vivió en Galilea durante el siglo 1, tal vez a pocos kilómetros de Nazaret.

[6] el reino de Dios

En este ambiente comenzó Jesús a recorrer los pueblos de Galilea proclamando el reino de Dios y curando a los enfermos. El hecho es históricamente innegable: Jesús fue considerado por sus contemporáneos como un curador y exorcista de gran prestigio. Prácticamente, la totalidad de los investigadores contemporáneos están de acuerdo en afirmarlo, solo con alguna excepción.

[7] Jesús, un taumaturgo

Todas las fuentes cristianas hablan invariablemente de las curaciones y exorcismos realizados por Jesús. Las curaciones aparecen atestiguadas en todas las fuentes: fuente Q, Marcos, material propio de Mateo, material propio de Lucas y Juan. Además se encuentran en todas las formas literarias: relatos concretos, dichos de Jesús, sumarios sobre su actividad, controversias consus adversarios, etc.

Por lo demás, hacia el año 90, también el historiador judío Flavio Josefo nos informa de que durante el gobierno de Poncio Pilato como prefecto de Judea

«apareció Jesús, un hombre sabio, que fue autor de hechos asombrosos»

Se trata de un texto considerado como auténtico por la mayoría de los expertos. Esta fama de Jesús como taumaturgo y exorcista tuvo que ser extraordinaria, pues durante mucho tiempo hubo exorcistas y magos que, fuera de los ambientes cristianos, usaban su nombre para realizar sus conjuros. Aparece testimoniado en los papiros mágicos griegos, que recogen material que se extiende desde el siglo 1o JI a. C. hasta el siglo v d. C. Entre otros nombres mágicos se usa el de Jesús, «el dios de los hebreos». La actuación de Jesús debió de sorprender sobremanera a las gentes de Galilea: ¿de dónde provenía su fuerza curadora? Se parece a otros curadores que se conocen en la región, pero al mismo tiempo es diferente.

Ciertamente no es un médico de profesión: no examina a los enfermos para hacer un diagnóstico de su mal; no emplea técnicas médicas ni receta remedios. Su actuación es muy diferente. No se preocupa solo de su mal físico, sino también de su situación de impotencia y humillación a causa de la enfermedad. Por eso los enfermos encuentran en él algo que los médicos no aseguraban con sus remedios: una relación nueva con Dios que les ayuda a vivir con otra dignidad y confianza ante él.

[8] Jesús y la magia

Las técnicas concretas que Jesús emplea alguna que otra vez recuerdan a los procedimientos que utilizaban los magos y curadores populares. A nadie extrañaba. Según fuentes cristianas, en alguna ocasión llevó aparte a un sordomudo y lo curó «metiéndole sus dedos en los oídos» y «tocándole la lengua con su saliva». Otro día le trajeron un ciego y él lo sacó fuera del pueblo, «le puso saliva en los ojos», «impuso sus manos sobre él» y lo curó. Los relatos están consignados en Mar  7:31-37 y 8:22-26. Era conocida la virtud sanadora de la saliva: Jesús toca con saliva la lengua del mudo para «soltarla»; acaricia con saliva los ojos del ciego para «abrirlos». Mateo y Lucas omitieron estos dos relatos probablemente por sus resabios mágicos.

Sin embargo, nunca se ve a Jesús tratando de manipular fuerzas invisibles, como hacían los magos para forzar a la divinidad a intervenir. Jesús no actúa confiando en técnicas, sino en el amor curador de Dios, que se compadece de los que sufren. Por eso su actuación no es la de un mago de la época.

Nunca interviene para hacer daño, causar enfermedades, producir insomnio, impedir amores o deshacerse de enemigos, sino para curar el sufrimiento y la enfermedad. No pronuncia extraños conjuros ni fórmulas secretas: no emplea amuletos, hechizos o encantamientos.

No se parece al tipo de magos que aparecen en los papiros mágicos griegos, ni al famoso Apolonio de Tiana, contemporáneo estricto de Jesús, de quien se conserva una biografía escrita por el filósofo Filóstrato a finales del siglo II. A Apolonio se le atribuyen milagros que recuerdan a los relatos evangélicos, pero su figura nada tiene que ver con Jesús: utiliza su poder para vengarse y hacer daño a sus adversarios; es un «conocedor de fuerzas ocultas» que se mueve en un mundo inverosímil de sátiros, piedras mágicas o plantas milagrosas, muy alejado del mundo de sufrimiento al que se acerca Jesús. No actúa nunca por intereses económicos, sino movido por su amor compasivo y su decisión de anunciar el reino de Dios.

Hace unos años, Morton Smith, basándose en los papiros mágicos griegos por él descubiertos,calificó a Jesús de «mago» y presentó su actividad curadora como magia. Su posición ha sido asumida por algunos autores. Este último considera que no había en aquella sociedad diferencia sustancial entre la actividad mágica y la milagrosa, por lo que prefiere llamar a Jesús «mago» en sentido sociológico y sin ninguna connotación peyorativa. Me parece más razonable la posición de quienes subrayan las diferencias y consideran que llamar hoy «mago» a Jesús no contribuye a aclarar su actividad curadora.

[9] La tradición rabínica

Sin duda, la figura de Jesús se acercaba más a dos hombres piadosos bien conocidos en la tradición rabínica. De Honi, «el trazador de círculos », se decía que en medio de una sequía había dirigido a Dios su oración logrando la lluvia. Hablan de él Flavio Josefo y la Misná. Se le llama «trazador de círculos» porque, al no conseguir la lluvia como él la deseaba, trazó un círculo en el suelo y juró que no saldría de él hasta que Dios la enviara como él quería.

De Haniná ben Dosa se aseguraba que, al orar por los enfermos, conocía si Dios iba a concederle la curación solicitada en la manera más o menos fluida con que salía la oración de su boca. La actuación de estos dos hombres santos no era de carácter mágico, sino que se debía al favor de Dios.

La tradición rabínica acentúa precisamente la eficacia de su oración. Honi y Haniná ben Dosa no son propiamente taumaturgos: no obran milagros con sus palabras o gestos; lo milagroso es el poder de su oración. No es este el caso de Jesús, que obra sus curaciones dando una orden o realizando un gesto. Probablemente la gente veía a Jesús no tanto como un hasid, al estilo de Honi o Haniná ben Dosa, sino como un profeta que curaba en virtud del Espíritu de Dios. Su actuación despertaba tal vez el recuerdo de Elías y Eliseo, profetas muy populares en el reino del norte por sus hechos milagrosos.

[10] Conclución:

Jesús era taumaturgo, o sea una persona teoantrópica con capacidades para hacer milagros, pero estas capacidades hoy en dia, rara vez se observan. Lo convencional, lo ortodoxo, lo natural es que ud. ore a Dios por su salud, que pida oración a los ancianos o ministros de la iglesia y que luego la asista un médico especialista. Es posible que ud. oiga que Dios hace milagros en algún lugar del planeta donde no hay asistencia médica de ninguna clase. Pero en nuestras culturas, por lo común, Dios obra a través de la ciencia médica.

Nos gozamos al leer en la biblia, como era la salud en Galilea. Ya leímos que nos dice la Palabra de Dios, a través de la historia de una mujer encorvada desde hacia 18 años. Vimos como era la vida de acuerdo al contexto histórico de este pasaje bíblico. Deje que el Señor Jesús hable a lo más profundo de su ser. Si por la fe usted le acepta como su Salvador personal, su vida será enteramente cambiada. Los problemas de esta vida ocuparán su justo lugar y Jesús levantará su mirada hacia las cosas celestiales.Sin duda, Jesús es Dios misericordioso. No lo cree asi ud.? Ele no ha cambiado. Confíe ud. en El.

Dios le bendiga.

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Jesus y el día sábado en Galilea


Jesus y el día sábado en Galilea

Autor:Paulo Arieu

Galilea no era Judea. La ciudad santa de Jerusalén quedaba lejos. En aquella aldea perdida en las montañas, la vida religiosa no giraba en torno al templo y a sus sacrificios. A Nazaret no llegaban los grandes maestros de la ley. Eran los mismos vecinos quienes se ocupaban de alimentar su fe en el seno del hogar y en las reuniones religiosas de los sábados. Una fe de carácter bastante conservador y elemental, probablemente poco sujeta a tradiciones más complicadas, pero hondamente arraigada en sus corazones. ¿Qué los podía confortar en su dura vida de campesinos si no era la fe en su Dios?

Desde Nazaret no podía Jesús conocer de cerca el pluralismo que se vivía en aquel momento entre los judíos. Solo de manera ocasional y vaga pudo oír hablar de los saduceos de Jerusalén, de los diversos grupos fariseos, de los «monjes» de Qumrán o de los terapeutas de Alejandría. Su fe se fue alimentando en la experiencia religiosa que se vivía entre el pueblo sencillo de las aldeas de Galilea. No es difícil trazar los rasgos básicos de esta religión.

Los vecinos de Nazaret, como todos los judíos de su tiempo, confesaban dos veces al día su fe en un solo Dios, creador del mundo y salvador de Israel. En un hogar judío era lo primero que se hacía por la mañana y lo último por la noche. No era propiamente un credo lo que se recitaba, sino una oración emocionada que invitaba al creyente judío a vivir enamorado de Dios como su único Señor: «Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas». Estas palabras repetidas todos los días al levantarse y al acostarse se fueron grabando muy dentro en el corazón de Jesús.

Más tarde lo diría a la gente: «Esta oración que recitamos todos los días nos recuerda lo más importante de nuestra religión: vivir enamorados totalmente de Dios»  A pesar de vivir perdidos en aquella pobre aldea, los vecinos de Nazaret tenían conciencia de pertenecer a un pueblo muy querido por Dios. Todas las naciones hacían pactos y alianzas entre sí para defenderse de los enemigos, pero el pueblo judío vivía otra alianza original y sorprendente. Entre ese Dios único e Israel había una relación muy especial.

Él había elegido a aquel pueblo pequeño e indefenso como algo muy suyo, y había establecido con él una alianza: el Señor era su Dios protector, e Israel el «pueblo de Dios». Ser israelita quería decir pertenecer a ese pueblo elegido. Los varones judíos eran circuncidados para llevar en su propia carne la señal que los identificaba como miembros del pueblo elegido. Jesús lo sabía. Siguiendo lo prescrito por la ley, había sido circuncidado porsu padre José a los ocho días de su nacimiento. El rito se llevó a cabo probablemente una mañana en el patio de la casa familiar. Así se acostumbraba en las pequeñas aldeas. Por el rito de la circuncisión, Jesús era aceptado por su padre como hijo, pero, al mismo tiempo, era acogido en  la comunidad de la Alianza.

Los judíos vivían orgullosos de contar con la Torá. Yahvé mismo había regalado a su pueblo la ley donde se le revelaba lo que debía cumplir para responder fielmente a su Dios. Nadie la discutía. Nadie la consideraba una carga pesada, sino un regalo que les ayudaba a vivir una vida digna de su Alianza con Dios. En Nazaret, como en cualquier aldea judía,toda la vida discurría dentro del marco sagrado de esta ley. Día a día, Jesús iba aprendiendo a vivir según los grandes mandamientos del Sinaí.

Los padres de Jesús, le iban enseñando además los preceptos rituales y las costumbres sociales y familiares que la ley prescribía. La Torá lo impregnaba todo. Era el signo de identidad de Israel. Lo que distinguía a los judíos de los demás pueblos.

Flavio Josefo subraya con orgullo esta originalidad de su pueblo, gobernado por la ley de Dios, y piensa que se podría considerar al pueblo judío como una teocracia. Jesús nunca despreció la ley, pero un día enseñaría a vivirla de una manera nueva, escuchando hasta el fondo el corazón de un Dios Padre que quiere reinar entre sus hijos e hijas buscando para todos una vida digna y dichosa.

En Nazaret no había ningún templo. Los extranjeros quedaban desconcertados al comprobar que los judíos no construían templos ni daban culto a imágenes de dioses. Solo había un lugar sobre la tierra donde su Dios podía ser adorado: el templo santo de Jerusalén. Era allí donde el Dios de la Alianza habitaba en medio de su pueblo de manera invisible y misteriosa. Hasta allí peregrinaban los vecinos de Nazaret, como todos los judíos del mundo, para alabar a su Dios. Allí se celebraban con solemnidad las fiestas judías. Allí se ofrecía el sacrificio por los pecados de todo el pueblo en la «fiesta de la expiación». Solo en esa fiesta del Yom Kippur entraba el sumo sacerdote en el lugar más recóndito y santo del templo para llevar a cabo la expiación por los pecados del pueblo.

El templo era para los judíos el corazón del mundo. En Nazaret lo sabían. Por eso, al orar, orientaban  su mirada hacia Jerusalén. Jesús probablemente aprendió a orar así. Más tarde, sin embargo, las gentes lo verán orar «alzando los ojos al cielo» (Mar. 6:41; 7,34; Luc. 9:16), según una vieja costumbre que se observa ya en los salmos. Para Jesús, Dios es el «Padre del cielo». No está ligado a un lugar sagrado. No pertenece a un pueblo o a una raza concretos. No es propiedad de ninguna religión. Dios es de todos.

Los sábados, Nazaret se transformaba. Nadie madrugaba. Los hombres no salían al campo. Las mujeres no cocían el pan. Todo trabajo quedaba interrumpido. El sábado era un día de descanso para la familia entera. Todos lo esperaban con alegría. Para aquellas gentes era una verdadera fiesta que transcurría en torno al hogar y tenía su momento más gozoso en la comida familiar, que siempre era mejor y más abundante que durante el resto de la semana. El sábado era otro rasgo esencial de la identidad judía. Los pueblos paganos, que desconocían el descanso semanal, quedaban sorprendidos de esta fiesta que los judíos observaban como signo de su elección. Profanar el sábado era despreciar la elección y la alianza.

El descanso absoluto de todos, el encuentro tranquilo con los familiares y vecinos, y la reunión en la sinagoga permitía a todo el pueblo vivir una experiencia renovadora. El sábado era un día de descanso total. No solo se dejaba el trabajo. Se evitaba, además, todo esfuerzo. No se podían transportar cargas. Solo se podía caminar algo más de un kilómetro. El sábado era vivido como un «respiro» querido por Dios, que, después de crear los cielos y la tierra, él mismo «descansó y tomó respiro el séptimo día» (Éxodo 31:17)

Sin tener que seguir el penoso ritmo del trabajo diario, ese día se sentían más libres y podían recordar que Dios los había sacado de la esclavitud para disfrutar de una tierra propia (Deut. 5:12-15).  En Nazaret seguramente no estaban muy al tanto de las discusiones que mantenían los escribas en tomo a los trabajos prohibidos en sábado. Tampoco podían saber mucho del rigorismo con que los esenios  observaban el descanso semanal. Para las gentes del campo, el sábado era una «bendición de Dios». Jesús lo sabía muy bien. Cuando más tarde le criticaron la libertad con que curaba a los enfermos en sábado, se defendió con una frase lapidaria:

  • «El sábado ha sido hecho por amor al hombre, y no el hombre por amor al sábado»(Mar. 2:27)

¿Qué día mejor que el sábado para liberar a la gente de sus dolencias y enfermedades?  El sábado por la mañana, todos los vecinos se reunían en la sinagoga del pueblo para un encuentro de oración. Era el acto más importante del día. Sin duda, la sinagoga de Nazaret era muy humilde. Tal vez una simple casa que servía no solo como lugar de oración, sino también para tratar asuntos de interés común para todo el pueblo, trabajos que realizar entre todos, ayuda a gente necesitada.

Se discute entre los estudiosos la existencia de sinagogas en Galilea en tiempos de Jesús. Para algunos no hay evidencia literaria ni arqueológica que permita identificar positivamente ningún edificio como sinagoga. Otros, sin embargo, basándose sobre todo en los datos arqueológicos más recientes de Magdala-Tariquea, Gamla o Cafarnaún, no dudan en afirmar que había sinagogas, probablemente con diversas funciones. Ciertamente, en tiempos de Jesús, en las aldeas de Galilea se celebraban asambleas (synagoga) de carácter religioso y también con fines comunitarios. Probablemente, en los pueblos pequeños se reunían en la plaza, en algún patio o en un espacio habilitado para ello, en aldeas mayores fueron construyendo edificaciones más adecuadas. Nada sabemos con seguridad de Nazaret. Esta me parece la posición más razonable en este momento. La escena que narra Luc. 4:16-22 en «la sinagoga de Nazaret» es probablemente una composición del evangelista.

A la reunión del sábado asistían casi todos, aunque las mujeres no estaban obligadas. El sábado era un día de descanso total. No solo se dejaba el trabajo. Se evitaba, además, todo esfuerzo. No se podían transportar cargas. Solo se podía caminar algo más de un kilómetro. casi todos, aunque las mujeres no estaban obligadas. El encuentro comenzaba con alguna oración como el Shemá Israel o alguna bendición. Se leía a continuación una sección del Pentateuco, seguida a veces de algún texto de los profetas. Todo el pueblo podía escuchar la Palabra de Dios, hombres, mujeres y niños.

Esta costumbre religiosa, que tanto sorprendía a los extranjeros, permitía a los judíos alimentar su fe directamente en la fuente más genuina. Sin embargo, eran pocos los que podían entender el texto hebreo de las Escrituras. Por eso un traductor iba traduciendo y parafraseando el texto en arameo.

Después comenzaba la predicación, en la que cualquier varón adulto podía tomar la palabra. Esta reconstrucción está basada en la literatura rabínica posterior al año setenta. Los especialstas piensan que también en tiempos de Jesús se aproximaría bastante a este esquema.  La «biblia» que el pueblo de las aldeas tenía en su cabeza no era el texto hebreo que nosotros conocemos hoy, sino esta traducción aramea que sábado tras sábado oían en la sinagoga. Al parecer, Jesús lo tenía en cuenta al hablar a las gentes. Pasado el sábado, todo el mundo volvía de nuevo a su trabajo. La vida dura y monótona de cada día solo quedaba interrumpida por las fiestas religiosas y por las bodas, que eran, sin duda, la experiencia festiva más disfrutada por las gentes del campo.

¿Qué fue lo que causó que luego se cambiara el día de adoración?

La vida en el mundo grecorromano en tiempos de Jesús no era fácil para los judíos comprometidos a vivir de acuerdo con la ley y las costumbres judías. Es comprensible que muchos, especialmente quienes vivían fuera del país de Israel, transigieran y se adaptaran a las costumbres no judías. Pero muchos judíos no lo hacían. Para los judíos que deseaban mantener su identidad étnica y religiosa era importante observar las leyes y costumbres pertenecientes a la comida, el sábado, los demás días santos y otros aspectos relativos a la pureza personal. Esto implicaba evitar la carne de cerdo y otras comidas no preparadas según las leyes alimentarias, abstenerse de trabajar en sábado y evitar actividades y lugares que eran moral y ritualmente sospechosas.

Los judíos piadosos evitaban los bárdeles, los circos y baños públicos, los santuarios y templos paganos y a las prostitutas que a veces formaban parte de estos lugares. Las ciudades judías normalmente no construían tales edificios y no permitían tales actividades. Naturalmente, cuanto menor era el porcentaje de población judía y su influencia, tanto más probable era que alguno de esos edificios o todos ellos estuvieran presentes en una determinada ciudad. En el país de Israel, estas sensibilidades eran aún mayores.

Las ciudades y aldeas judías no sólo no construyeron esos edificios ni permitieron esas actividades, sino que se intentaba evitar, o al menos limitar, los signos visibles del paganismo, incluida la circulación de monedas con la efigie del César y leyendas que lo describían como «dios» o «hijo de dios», así como la instalación de estatuas e ídolos de divinidades grecorromanas. Los judíos piadosos no sólo querían evitar la impureza personal, sino que estaban preocupados por la pureza del país. La presencia de tales objetos paganos contaminaba el país.

Naturalmente, dentro de la tierra de Israel, y justamente al este del río Jordán, había varias ciudades no judías (como Gerasa y Escitópolis, que formaban parte de una región llamada la Decápolis) donde no se observaban las costumbres judías.

Todos los primeros cristianos eran judíos acostumbrados a adorar a Dios el dia sábado. Pero repentina y uniformemente comenzaron a adorar en domingo, aunque era un día regular de trabajo (Hch. 20:7). ¿Por qué? Ryrie explica que era

Porque querían conmemorar la resurrección de su Señor, la cual ocurrió un domingo, ellos cambiaron el día de adoración. La adoración en domingo, el efecto; la resurrección de Cristo, la causa. [0]

Healing of a Blind Man in Bethsaida Mark 8:22-25

El sábado,murió en la cruz del calvario. Los judios lo echaron a perder y Cristo lo clavó en la cruz. A pesar de que Dios les habia dado el sabado como dia de descanso, en un mandamiento eterno, ellos lo habian complicado tanto, que estaba ya dañado como institución. Para los cristianos primtivos les resultaba imposible compartir esa institución con los judios.Sin duda, era una institucion obsoleta, El legalismo de los fariseos lo había echado a perder.

Una escena actual en la Mali africana, victima de la oprecion islamica actual ilustra como los legalismos pueden utilizar distintos ritos para esclavizar al hombre. Fatouma Traore, de 21 años, dijo que había un jefe islamista que fue especialmente brutal con las mujeres en Timbuctú.

“No queremos que el ejército lo capture. Son las mujeres las que quieren arrestarlo para poder matarlo nosotras mismas. Aunque sea nuestro propio hermano a la puerta de la casa, te golpean. Aunque una use el velo, si se te cae, te golpean. Este hombre, Ahmed Moussa, le hizo miserable la vida a las mujeres. Golpeaba incluso a una abuela que no estuviera cubierta por el velo”. [1]

La mujer carga a su sobrina de 1 año y se la coloca en la cadera, diciendo:

“Tuvimos que comprarle un velo a esta bebé”.[2]

Algo similar pasaba con el día sábado en el Israel de aquellos días.Violar el sábado era terrible.Te costaba la vida. Por eso Jesús guió a su Pueblo, luego de algunos años de él haber resucitado a adorarle el domingo, el dia de su resurrección gloriosa.

Ninguna otra institución confiada a los judíos propendía tan plenamente como el sábado a distinguirlos de las naciones que los rodeaban. Dios se propuso que su observancia los designase como adoradores suyos. Había de ser una señal de su separación de la idolatría, y de su relación con el verdadero Dios. Pero a fin de santificar el sábado, los hombres mismos deben ser santos. Por la fe, deben llegar a ser partícipes de la justicia de Cristo. Cuando fue dado a Israel el mandato: “Acordarte has del día del reposo, para santificarlo,” el Señor también les dijo: “habeís de serme varones santos”. Únicamente en esa forma podía el sábado distinguir a los israelitas como adoradores de Dios.

Al apartarse los judíos de Dios, y dejar de apropiarse la justicia de Cristo por la fe, el sábado perdió su significado para ellos. Satanás estaba tratando de exaltarse a sí mismo, y de apartar a los hombres de Cristo, y obró para pervertir el sábado, porque es la señal del poder de Cristo. Los dirigentes judíos cumplían la voluntad de Satanás rodeando de requisitos pesados el día de reposo de Dios. En los días de Cristo, el sábado había quedado tan pervertido, que su observancia reflejaba el carácter de hombres egoístas y arbitrarios, más bien que el carácter del amante Padre celestial. Los rabinos representaban virtualmente a Dios como autor de leyes cuyo cumplimiento era imposible para los hombres. Inducían a la gente a considerar a Dios como un tirano, y a pensar que la observancia del sábado, que él les exigía, hacía a los hombres duros y crueles. Era obra de Cristo disipar estos conceptos falsos. Aunque los rabinos le perseguían con una hostilidad implacable, ni siquiera aparentaba conformarse a sus requerimientos, sino que seguía adelante, observando el sábado según la ley de Dios.

Al apartarse los judíos de Dios, y dejar de apropiarse la justicia de Cristo por la fe, el sábado perdió su significado para ellos. Satanás estaba tratando de exaltarse a sí mismo, y de apartar a los hombres de Cristo, y obró para pervertir el sábado, porque es la señal del poder de Cristo. Los dirigentes judíos cumplían la voluntad de Satanás rodeando de requisitos pesados el día de reposo de Dios. En los días de Cristo, el sábado había quedado tan pervertido, que su observancia reflejaba el carácter de hombres egoístas y arbitrarios, más bien que el carácter del amante Padre celestial. Los rabinos representaban virtualmente a Dios como autor de leyes cuyo cumplimiento era imposible para los hombres. Inducían a la gente a considerar a Dios como un tirano, y a pensar que la observancia del sábado, que él les exigía, hacía a los hombres duros y crueles. Era obra de Cristo disipar estos conceptos falsos. Aunque los rabinos le perseguían con una hostilidad implacable, ni siquiera aparentaba conformarse a sus requerimientos, sino que seguía adelante, observando el sábado según la ley de Dios.

Cierto sábado, mientras el Salvador y sus discípulos volvían del lugar de culto, pasaron por un sembrado que estaba madurando. Jesús había continuado su obra hasta hora avanzada, y mientras pasaba por los campos, los discípulos empezaron a juntar espigas y a comer los granos, después de restregarlos en las manos. En cualquier otro día, este acto no habría provocado comentario, porque el que pasaba por un sembrado, un huerto, o una viña, tenía plena libertad para recoger lo que deseara comer. Pero el hacer esto en sábado era tenido por un acto de profanación. No sólo al juntar el grano se lo segaba, sino que al restregarlo en las manos se lo trillaba, y así, en opinión de los rabinos había en ello un doble delito.

Inmediatamente los espías se quejaron a Jesús diciendo: “He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado.”

Cuando se le acusó de violar el sábado en Betesda, Jesús se defendió afirmando su condición de Hijo de Dios y declarando que él obraba en armonía con el Padre. Ahora que se atacaba a sus discípulos, él citó a sus acusadores ejemplos del Antiguo Testamento, actos verificados en sábado por quienes estaban en el servicio de Dios.

Los maestros judíos se jactaban de su conocimiento de las Escrituras, y la respuesta de Cristo implicaba una reprensión por su ignorancia de los sagrados escritos. “¿Ni aun esto habéis leído –dijo,– qué hizo David cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, . . . los cuales no era lícito comer, sino a solos los sacerdotes?” “También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado.” ” ¿No habéis leído en la ley, que los sábados en el templo los sacerdotes profanan el sábado, y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.” “El Hijo del hombre es Señor aun del sábado.”

Si estaba bien que David satisficiese su hambre comiendo el pan que había sido apartado para un uso santo, entonces estaba bien que los discípulos supliesen su necesidad recogiendo granos en las horas sagradas del sábado. Además, los sacerdotes del templo realizaban el sábado una labor más intensa que en otros días. En asuntos seculares, la misma labor habría sido pecaminosa; pero la obra de los sacerdotes se hacía en el servicio de Dios. Ellos cumplían los ritos que señalaban el poder redentor de Cristo, y su labor estaba en armonía con el objeto del sábado. Pero ahora, Cristo mismo había venido. Los discípulos, al hacer la obra de Cristo, estaban sirviendo a Dios y era correcto hacer en sábado lo que era necesario para el cumplimiento de esta obra.

Cristo quería enseñar a sus discípulos y a sus enemigos que el servicio de Dios está antes que cualquier otra cosa. El objeto de la obra de Dios en este mundo es la redención del hombre; por lo tanto, lo que es necesario hacer en sábado en cumplimiento de esta obra, está de acuerdo con la ley del sábado. Jesús coronó luego su argumento declarándose “Señor del sábado,” es decir un Ser por encima de toda duda y de toda ley. Este Juez infinito absuelve a los discípulos de culpa, apelando a los mismos estatutos que se les acusaba de estar violando.

Jesús no dejó pasar el asunto con la administración de una reprensión a sus enemigos. Declaró que su ceguera había interpretado mal el objeto del sábado. Dijo: “Si supieseis qué es: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes.” Sus muchos ritos formalistas no podían suplir la falta de aquella integridad veraz y amor tierno que siempre caracterizarán al verdadero adorador de Dios.

Cristo volvió a reiterar la verdad de que en sí mismos los sacrificios no tienen valor. Eran un medio, y no un fin. Su objeto consistía en señalar el Salvador a los hombres, y ponerlos así en armonía con Dios. Lo que Dios aprecia es el servicio de amor. Faltando éste, el mero ceremonial le es una ofensa. Así sucede con el sábado. Estaba destinado a poner a los hombres en comunión con Dios; pero cuando la mente quedaba absorbida por ritos cansadores, el objeto del sábado se frustraba. Su simple observancia exterior era una burla.

Cuando Jesús preguntó a los fariseos si era lícito hacer bien o mal en sábado, salvar la vida o matar, les hizo confrontar sus propios malos deseos. Con acerbo odio ellos deseaban matarle mientras él estaba salvando vidas e impartiendo felicidad a muchedumbres. ¿Era mejor matar en sábado, según se proponían ellos hacer, que sanar a los afligidos como lo había hecho él? ¿Era más justo tener homicidio en el corazón en el día santo, que tener hacia todos un amor que se expresara en hechos de misericordia?

Al sanar al hombre que tenía una mano seca, Jesús condenó la costumbre de los judíos, y dejó al cuarto mandamiento tal cual Dios lo había dado.Lícito es en los sábados hacer bien,” declaró. Poniendo a un lado las restricciones sin sentido de los judíos, honró el sábado, mientras que los que se quejaban contra él deshonraban el día santo de Dios.

Los que sostienen que Cristo abolió la ley, enseñan que violó el sábado y justificó a sus discípulos en lo mismo. Así están asumiendo la misma actitud que los cavilosos judíos. En esto contradicen el testimonio de Cristo mismo, quien declaró: “Yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor.”Ni el Salvador ni sus discípulos violaron la ley del sábado. Cristo fue el representante vivo de la ley. En su vida no se halló ninguna violación de sus santos preceptos. Frente a una nación de testigos que buscaban ocasión de condenarle, pudo decir sin que se le contradijera: “¿Quién de vosotros me convence de pecado?”

El Salvador no había venido para poner a un lado lo que los patriarcas y profetas habían dicho; porque él mismo había hablado mediante esos hombres representativos. Todas las verdades de la Palabra de Dios provenían de él. Estas gemas inestimables habían sido puestas en engastes falsos. Su preciosa luz había sido empleada para servir al error. Dios deseaba que fuesen sacadas de su marco de error, y puestas en el de la verdad. Esta obra podía ser hecha únicamente por una mano divina. Por su relación con el error, la verdad había estado sirviendo la causa del enemigo de Dios y del hombre. Cristo había venido para colocarla donde glorificase a Dios y obrase la salvación de la humanidad.

“El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado,” dijo Jesús. Las instituciones que Dios estableció son para beneficio de la humanidad. “Todas las cosas son por vuestra causa.” “Sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir; todo es vuestro; y vosotros de Cristo; y Cristo de Dios.” La ley de los diez mandamientos, de la cual el sábado forma parte, fue dada por Dios a su pueblo como una bendición. “Mandónos Jehová –dijo Moisés– que ejecutásemos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, porque nos vaya bien todos los días, y para que nos dé vida, como hoy.” Y mediante el salmista se dio este mensaje a Israel: “Servid a Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo. Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza.” Y acerca de todos los que guardan “el sábado de profanarlo,” el Señor declara: “Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración.”

“El Hijo del hombre es Señor aún del sábado.” Estas palabras rebosan instrucción y consuelo. Por haber sido hecho el sábado para el hombre, es el día del Señor. Pertenece a Cristo. Porque “todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho.” y como lo hizo todo, creó también el sábado. Por él fue apartado como un monumento recordativo de la obra de la creación. Nos presenta a Cristo como Santificador tanto como Creador. Declara que el que creó todas las cosas en el cielo y en la tierra, y mediante quien todas las cosas existen, es cabeza de la iglesia, y que por su poder somos reconciliados con Dios. Porque, hablando de Israel, dijo: “Díles también mis sábados, que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico,” es decir, que los hace santos. Entonces el sábado es una señal del poder de Cristo para santificarnos. Es dado a todos aquellos a quienes Cristo hace santos. Como señal de su poder santificador, el sábado es dado a todos los que por medio de Cristo llegan a formar parte del Israel de Dios.

Y el Señor dice: “Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; . . . entonces te deleitarás en Jehová.” A todos los que reciban el sábado como señal del poder creador y redentor de Cristo, les resultará una delicia. Viendo a Cristo en él, se deleitan en él. El sábado les indica las obras de la creación como evidencia de su gran poder redentor. Al par que recuerda la perdida paz del Edén, habla de la paz restaurada por el Salvador. Y todo lo que encierra la naturaleza, repite su invitación: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.”

Para aquellos hombres esas palabras representaron un desafío. Nuevamente nos encontramos con un incidente que hacía que tuviese que enfrentarse directamente, causando de inmediato la controversia con aquellos fariseos. Ahora bien, lo que hicieron sus discípulos era algo que hubiera sido perfectamente corriente hacer en cualquier día de la semana. No estaban robando del granjero al pasar por sus campos de grano, porque la ley decía que siempre y cuando no usasen una hoz o una guadaña para coger el grano, cualquier viajero que acertase a pasar y tuviese hambre podía trillar unas cuantas cabezas de grano con sus manos y comer el trigo. El problema era que ese día caía en sábado y para entonces los fariseos habían impuesto ya una enorme cantidad de restricciones sobre el sábado.

Originalmente el propósito del sábado era el de permitir que el hombre se restableciese, para que pudiera descansar y distraerse el sábado. Si era observado como era debido, se convertiría en un verdadero gozo, pero los fariseos le habían dado tantas vueltas e interpretaciones de lo que representaba dejar el trabajo que lo habían convertido en un terrible peso, imposible de soportar. Por ejemplo, afirmaban que estaba perfectamente bien escupir sobre una roca en sábado y que eso no era problema alguno, pero si se escupía en tierra, eso hacía que se convirtiese en barro y el barro era argamasa, por lo tanto al serlo se estaba trabajando en sábado, y, por esp, estaba muy mal escupir en el suelo! Esa era la naturaleza de las restricciones que habían ideado. Por eso no es de sorprender que pensasen que estaba mal que trillasen una cabeza de grano en el sábado, a pesar de que tuviesen hambre, porque eso representaba trabajar en sábado.

Jesús hizo que cayesen en la misma trampa que ellos le habían tendido. Estaban apoyando sus normas y defendiendo sus leyes, haciendo uso del mandamiento “acuérdate del día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día será sábado para Jehová tu Dios. No harás en él obra alguna…” Pero Jesús les dijo: “Esperad un momento. ¿No habéis leído nunca lo que dice en 1ª de Samuel 21? David y sus hombres, huyendo para salvar la vida, tenían hambre. No había comida normal al alcance, de modo que en su desesperación entraron en el tabernáculo, cogieron el pan de la Presencia, que la ley que había sido designada por Dios mismo decía que era solo para los sacerdotes y se lo comieron. Doce barras de pan, como un símbolo para Israel, preparado cada semana y colocado sobre la mesa del tabernáculo. Después de una semana, los sacerdotes, y solamente ellos, se lo podían comer, pero David, debido al hambre que sentían sus hombres se atrevió a entrar en el tabernáculo y coger aquellas barras de pan y a distribuirlas entre sus hombres y Dios no hizo nada al respecto. ¿Qué pensáis al respecto?”

Lo cierto es que no respondieron a la pregunta de Jesús, de modo que él saca la conclusión: “el sábado fue hecho para el hombre y no el hombre para el sábado.” Y el Hijo del Hombre, el hombre mas esencial, es señor incluso del sábado. Mediante estas palabras lo que hace es subrayar el principio que debe gobernar nuestras vidas como creyentes: los seres humanos tienen siempre que tener precedencia por encima de las normas. El hambre es algo sano y, por lo tanto, santo. Está mal estipular normas que impiden que los hombres satisfagan las necesidades básicas de su vida. Por eso es por lo que necesitamos examinar los sistemas actuales. Es fácil centrarse en un solo acto y decir: eso es quebrantar una norma, sí, pero ¿por qué se quebranta? Eso es lo que es preciso que pregunten la sociedad y la iglesia. ¿Hemos obligado a una persona, mediante el sistema por el que rige su vida, a hacer algo ilegal a fin de poder satisfacer una necesidad básica en su vida? Si es así, entonces hay algo que está mal en ese sistema. Eso era lo que Jesús les estaba obligando a examinar. El sábado había sido creado para restablecer a los hombres, pero cuando se convertía en una carga, entonces estaba mal. Esas normas, creadas por los hombres, tenían que ser quebrantadas y nuestro Señor lo hizo.

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Notas

[0] C.C.Ryrie, Teologia basica, pag. 306,ed. Unilit

[1] [2] http://www.cbn.com/mundocristiano/elmundo/2013/February/Pueblos-de-Mali–disfrutan-su-nueva-libertad/

B. Consultada

Jose Antonio Pagola, Jesús – Aproximación Histórica,  Tercera edición: noviembre 2007 © 2007, José Antonio Pagola © 2007, PPC, Editorial y Distribuidora, SA Impresores, 2 Urbanización Prado del Espino 28660 Boadilla del Monte (Madrid) ppcedit®ppc-editorial.com www.ppc-editorial.com ISBN 978-84-288-1940-4 Depósito legal: M-46,Sü4-2007 Impreso en España I Printed m Spam Imprime Huertas lndustnas Gráfteas, S.A. Queda

Atributos de Dios. Dios es omnisciente parte 4


Atributos de Dios Dios es omnisciente parte 4

Autor: Paulo Arieu

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Introducción

A la luz del atributo divino de la omnisciencia de Dios reflexionaré sobre la situación actual de la Iglesia y la Sociedad Contemporánea. Analizando el atributos de Dios,  reflexiono sobre la corrupción en el clero cristiano contemporáneo y me dije a mi mismo: Dios todo lo ve, no te amargues que todo tiene un tiempo, ya Dios obrará en su momento,si es su voluntad.

Y que puedo hacer yo mientras Dios obra y sana la iglesia? Reflexionar sobre los tiempos que nos han tocado vivir. Es lo único que puedo hacer por el momento, Dios es omniciente, y todo lo ve, aún la corrupción del clero y la apostasia de nuestra cultura.

Yo me preguntaba, como es que llegamos hasta este estado tan deplorable, como fue que nos deslizamos como iglesias cristianas y como cultura. Como es que hemos sido tan negligentes como para permitir que esto suceda?  Trataré de hacer una especie de breve síntesis histórica desde el siglo pasado de lo que ha pasado.

Vivimos en un mundo globalizado,donde Estados Unidos es la primer potencia del mundo. Y todo lo que pasa en este mundo globalizado nos afecta de una u otra manera,aunque no lo querramos reconocer.

La misión del Siervo sufriente de Jehová y la omniciencia del Señor Jesús

La corrupción del clero

C) El camino al ecumenismo

D) Una Cultura del silencio.

E) Hay futuro para el cristianismo?

J) Como llegamos hasta esta época?

1) Como llegamos desde lo teológico.

2) Ver

3) Como llegamos desde un diagnóstico filosófico: crisis cultural

4) Estado actual de las iglesias actuales y el remanente

5) Modelo de fidelidad a Cristo

6) Oración:

Debermos orar al Señor, estimado lector, diciendole que:

Por favor danos un corazón sencillo oh Dios, para que pueda discernir el verdadero bien y no me deje sugestionar por los bienes aparentes, ilusorios y pasajeros. Dame, oh Señor, un corazón puro que no alimente odios, que no se pliegue al mal, que no esté sometido a la sensualidad y al capricho egosita. Hazme comprender,oh Dios te pido, que sólo Tú eres el tesoro de mi corazón. Concédeme esta experiencia viva cuando te adore oh Dios reverentemente. (Esta oración ud. puede adapatarla personalmente)

7) Poner los ojos en Cristo:

Poner la mirada en el Señor nos impide hundirnos en el mar de la duda, como le pasó a Pedro.

a) Canción: “Pon tus ojos en Cristo “

Pon tus ojos en Cristo

tan lleno de gracia y amor

y lo terrenal sin

valor será

a la ley del

glorioso Señor

b) Recordemos que la capacidad de ver más allá de nuestras desilusiones es esencial para los seguidores de Cristo. Nuestro enfoque determina la manera de enfrentar las victorias y las derrotas de la vida.

  • «Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra» (Col. 3:1-2).

Esta forma de pensar mira al Señor JesuCristo en vez de enfocarse en los logros ministeriales, para poder hallar sentido y aprobación. Lo buscamos a Él, no el éxito de nuestros ministerios ni de nuestras instituciones cristianas. Cuando procuramos la excelencia en Dios y nos esforzamos al máximo para seguir a Cristo, ver como se pirden nuestras comunidades cristianas fruto de la apostasía nos duele mucho, pero eso no debe dañarnos la fe ni la convicción.  La clave está entonces en dónde ponemos la mente y el corazón.

Creo que este es un breve panorama de como hemos llegado hasta aqui. Recordemos que Dios es omnisciente y el pecado de nuestras vidas, de nuestras instituciones cristianas y de nuestra cultura actual no le es extraño, El lo ve, y a su tiempo Dios obrará,  juzgando a los vivos y a los muertos.

Y si Cristo no retorna, seguramente mandará algun avivamiento para que la iglesia no sea derrotada por las fuerzas de maldad. Esperemos que suceda en esta generación.

Creo que la necesidad de cambios en nuestros países puede ser resumida en dos palabras: REFORMA Y REVOLUCION.

Por “reforma” quiero decir una Reforma Protestante de la clase que liberó la mayor parte de Europa y preparó el camino para las reformas socio-económicas que hicieron posibles la prosperidad de estos países que son mayormente de fe protestante hoy.

Las supersticiones idólatras que ocupan el tiempo y el dinero de la gente comun serían destruídas. La dignidad y auto-valor del indivíduo serían restauradas para que uno no se vea obligado a resignarse a la miseria para tener una vida mejor en el cielo. Su mente sería despertada. El anti-intelectualismo se iría. No aceptará más los dogmas basados en autoridad eclesiástica, pero formaría sus propios puntos de vista basados en la lectura de la Palabra de Dios. Su mente alcanzaría el poder de razonamiento abstracto hasta entender otras ideas abstractas también, tal como la democracia.

Por “revolución” quiero decir la ruptura del poder de las clases ricas gobernantes y una re distribución imparcial de las tierras; la destitución del poder de los oficiales militares ricos que interfieren en los procesos democráticos; la creación de un sistema democrático (no Marxista/Socialista) que sea democrático en verdad; no una farsa patética como la que existe en algunos países.

Sólo será posible un nuevo comienzo radical, con un desarrollo que lleve a una sociedad más justa y la garantía de los derechos humanos por parte del Estado. Pero también es necesaria una espiritualidad de los derechos humanos. La mayor aspiración de cada persona, en lo más hondo de su conciencia, deberán ser el concienciarse de la responsabilidad del hombre ante Dios y el espíritu de fraternidad. Sólo así se podrá limitar la codicia por el dinero y el poder como fuente de todo mal. Y si la exculpación y la reconciliación no las concebimos como obra propia sino como don divino y orden de vida puede crecer en nuestros corazones esa gratitud que presenta la existencia como ser humano para otros como la medida suprema de lo humano, de las posibilidades de desarrollo de cada persona en el esplendor del amor de Dios. Esta es la meta y el instrumento de la liberación y la perfección del hombre hacia el Dios Trino.

Necesitamos que llegue un verdadero milenio de paz y verdadera comprensión entre los habitantes de este planeta tierra.

La historia del cristianismo también ha demostrado la fiel respuesta de incontables discípulos que viven según la luz y el amor divino que hallamos en el evangelio.

Algo que rescato de la iglesia en los primeros cuatro siglos, es que la iglesia afectó la cultura greco-romana de tal manera que los cristianos de esa época eran facilmente identificables ya que su estilo de vida era totalmente contrario a las costumbres de su cultura, no participaban en la ofrenda a los dioses paganos, incluido la adoración al emperador, no estaban aferrados a las cosas materiales, tenían como un privilegio morir por la causa de Cristo y de hecho muchos de ellos murieron de la manera mas salvaje, y a pesar de estas injusticias el Evangelio seguía siendo predicado y defendido.Los efectos de este estilo de vida llegaron a tal punto que en el siglo III los templos paganos estaban vaciós y al llegar al siglo IV vemos al imperio romano cediendo al cristianismo, tristemente a partir de ahi la iglesia dejo de crecer y de expandirse.

Podemos ver a Policarpo, quien fue obispo de Esmirna,  con su larga vida, como un puente entre la generación de los apóstoles y las generaciones que vivieron la expansión doctrinal y numérica del cristianismo. Por una parte fue discípulo del apóstol Juan, y por otra fueron discípulos suyos los grandes maestros Papías e Ireneo. Este último, en un pasaje de singular fuerza evocadora, apela a Policarpo como del transmisor de la doctrina de los apóstoles. Del mismo Policarpo sólo se conserva una carta a la cristiandad de Filipos: está escrita en un estilo sencillo y sobrio, y se reduce a una serie de vigorosas exhortaciones, más bien de orden moral. De particular interés histórico y religioso son las Actas del martirio de Policarpo, generalmente reconocidas como auténticas: son un documento por el que la Iglesia de Esmirna daba a conocer a las Iglesias hermanas la manera como su obispo juntamente con muchos de sus fieles había sufrido una muerte ejemplar en la persecución, probablemente hacia el año 155.

Policarpo, se negó a dividir su lealtad, obedeciendo a Dios y al mismo tiempo al culto a los Césares,y fue al martirio declarando:

He servido a mi maestro 86 años.Como puedo negarlo si no me ha hecho ningun mal.?” [25]

En la época medieval Francisco de Asis amó a los musulmanes cuando la iglesia en general solo los conocía a la distancia como idólatras. Martin Lutero inició la Reforma cuando su mente y su corazón se angustiaron por las enseñanzas y las prácticas de la iglesia, y predicó que “el justo vivirá por la fe.” [26]

Aunque La reforma produjo el ideal de la tolerancia religiosa,  al mismo tiempo reforzó los poderes del príncipe por medio del desarrollo de una iglesia estatal, convirtiendo así el descontento religioso en revuelta política al hacer que los hombres crean que el camino a la libertad religiosa se encuentra en la adhesión al estado.

Juan Calvino (191) hizo asimismo posible el resurgimiento de la ley natural por medio de sus puntos de vista esoterizadores de la ley cristiana. Durante un tiempo los puritanos salvaron al calvinismo de sí mismo mediante su énfasis en ciertos temas de la ley bíblica, sólo para sucumbir luego al engaño intelectual de la ley natural. La reforma en su conjunto pasó de la relevancia a la irrelevancia, del desafío al mundo a la asimilación por parte del mundo.

Que Dios nos revele a su Hijo como el mediador de la esperanza para la transformación del mundo hacia la meta que nos muestra el espíritu de Pentecostés:

  • “El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales. Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común; vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno. Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar” (Hch. 2:43-47)

A través de los siglos la iglesia ha crecido y ministrado a las necesidades de pueblos diversos y ha ayudado a vencer lealtades divididas y fe depositada erróneamenta.La iglesia ha encontrado su lugar entre los pueblos de la tierra, aún entre pueblos de otras religiones, en razón de su apego y su fideldiad al evangelio.

Los desafíos a los cristianos que viven según el evangelio son muy grandes. Mentes confundidas, corazones doloridos y vientres hambrientos claman y piden palabras de comprensión y sanidad y alimento para sus cuerpos. A menudo seguirán a cualquier dios o a  cualquier persona que promete liberación de la miseria y de la muerte. Los retos de los cristianos en la era contemporánea son oportunidades que ayudan a que el evangelio se entrecruce en medio de varias tradiciones religiosas y de dioses.[27]

Continúa…

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Notas:

[-4] http://www.erain.es/departamentos/religion/historia/antigua/sigloI-Z.htm

[-3]  http://devocionalescristianos.org/2012/08/una-pastora-anglicana-dice-que-jesus-puede-haber-sufrido-de-trastorno-mental.html

[-2] http://blog.echurchwebsites.org.uk/2012/08/27/church-of-england-and-revd-eva-mcintyre-did-not-say-jesus-may-have-suffered-mental-illness/

[-1 https://elteologillo.wordpress.com/2012/07/28/billy-graham-dice-que-eu-esta-inmerso-en-decadencia-moral-como-ocurrio-con-sodoma-y-gomorra/

[0] https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/11/campana-alemana-ecumenica-quiere-volver-unir-catolicos-y-protestantes/

[1] http://integracionyaccioneducativa.blogspot.com/2010/03/paulo-freire-y-la-cultura-del-silencio.html

[2] https://elteologillo.wordpress.com/2012/08/18/estoy-cansado/

[3] Jean Delumeau, El cristianismo del futuro. Otear el horizonte. ¿Va a desaparecer el cristianismo?,pag.1, ed  © Haehette Littératures. París. © 2006 Ediciones Mensajero, S.A.U.; Sancho de Azpeitia 2, bajo; 48014 Bilbao.

[4] ibid pag. 1

[5]  Ch DELHEZ, Les Derniers des Mohicans? Les catholiques en Belgique, Bruselas, Labor, 1998, cit en ibid, pag. 4

[6] Charles E Hummel, Fuego en la chimenea, pag. 13,14, ed.Caribe,ed.1990.

[7] (2008. P. 87). CHEUNG, V. (2002). On Good and Evil. Boston: Vincent Cheung. Retrieved from http://www.vincentcheung.com/books/goodevil2002.pdf

[8] Libros Profeticos, Ezequiel a Malaquias, Comentario Exegetico Devocional a Toda la Biblia, Pag. 1,6,ed. Clie

[9] WILLIAM BARCLAY, COMENTARIO AL NUEVO TESTAMENTO – Tomo 11- Filipenses, Colosenses y Tesalonicenses,pag. 94,ed. Clie

[10] http://verdaderavida.wordpress.com/2009/04/28/%C2%BFque-es-la-apostasia-john-macarthur/

[11] Enrique Rojas Montes, “El Hombre Light, una vida sin valores”, pag. 36,Editorial Ediciones Temas de hoy © 1992

[12] http://elpais.com/elpais/2012/02/06/opinion/1328545979_850612.html

[13] http://elpais.com/elpais/2012/02/06/opinion/1328545979_850612.html

[14] http://colombiapasionylibertad.wordpress.com/2008/03/03/los-cuatro-chiflados-latinoamericanos-chavez-ortega-correa-y-ortega/

[15] https://elteologillo.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=4655&action=edit&message=6&postpost=v2

[16] https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/10/la-revolucion-neo-marxista-en-argentina-busca-consolidarse/

[17] http://www.noticiacristiana.com/sociedad/persecuciones/2011/06/piden-a-la-onu-intervenir-caso-de-una-cristiana-obligada-a-convertirse-al-islam.html

[18] George W.Braswell Jr. Guia Holman de religiones del mundo,  Pág.185 ,ed. Broadman & Holman Publishers

[19] Ibid

[20] shimon-peres-desde-hitler-no-hay-un-lider-como-ahmadinejad

[21] http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=505

[22] https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/09/el-hombre-light/

[23] http://verdaderavida.wordpress.com/2009/04/28/%C2%BFque-es-la-apostasia-john-macarthur/

[24] http://www.enmision.com.ar/historia/bonhoefer.htm

[25 Myer Pearlman, Teología Bíblica y Sistemática, p.13,  ed. Vida,1992

[26] George W.Braswell Jr. , Guia Holman de religiones del mundo,  Pág.185 ,ed. Broadman & Holman Publishers

[27] ibid

[28] Ibid

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Bibliografía consultada