Posesión demoníaca y (Lo que el cristiano debe saber)


Posesión demoníaca y (Lo que el cristiano debe saber)

por Pablo Santomauro

1. ¿Narra la Biblia instancias de exorcismos?

2. El propósito de los exorcismos en la Biblia.

3. El don de milagros, señales y prodigios (echar demonios incluido).

4. ¿Por qué tanta actividad demoníaca en el primer siglo?

5. ¿Existen casos de posesión demoníaca hoy? Comparando los exorcismos de hoy con los de la Biblia.

6. ¿Qué tan reales son las escenas de los presuntos exorcismos católicos?

7. Los exorcistas evangélicos – diferente estilo, el mismo embuste.

8. ¿Nos da la Biblia instrucciones para exorcisar?

9. Conclusión.

1. ¿Narra la Biblia instancias de exorcismos?

La Biblia relata numerosas instancias en las cuales demonios fueron expulsados de la gente. Estas expulsiones fueron llevadas a cabo por Jesucristo, los apóstoles y otros cristianos relacionados estrechamente con ellos. Es obvio que las expulsiones de demonios realizadas por Jesucristo fueron consideradas como milagros por los propios judíos (Lc. 4:36), quienes no estaban acostumbrados a presenciar tal cosa. Esto automáticamente ubica estas liberaciones en la categoría de milagros.

Basados en el hecho de que no existe ningún registro en todo el Antiguo Testamento de posesión demoníaca ni de exorcismos, es obvio que la posesión demoníaca generalizada fue un fenómeno que se dio alrededor del primer siglo. Los judíos estaban al tanto del fenómeno pero no conocían el remedio para contrarrestarlo. Es por ello que se asombraron ante el poder y la autoridad de Jesucristo.

2. El propósito de los exorcismos por parte de Jesús, los apóstoles y discípulos

¿Con qué finalidad demostró Jesucristo su absoluto poder sobre las fuerzas de las tinieblas (Mt. 8:16; Mr. 1:34; Lc. 4:36; 6:17-19; 9:42-43)? Con la misma finalidad con que realizó otros milagros portentosos, o sea:

1) Para probar que él era Dios (Jn. 2:11; 5:36; 20:30-31; Hch. 2:22).

2) Para probar que Dios hablaba por medio de él. En otras palabras, los milagros en la Biblia tienen el propósito de probar que Dios está hablando, i.e., confirmando que el mensaje, o en su defecto, el portador del mensaje, es respaldado por Su autoridad.

Los apóstoles a su vez realizaron milagros, y entre esos milagros se cuentan las expulsiones de demonios. Reitero, los exorcismos bíblicos son milagros, o sea, un suceso tan diferente a lo que los humanos entendemos por natural que sólo puede explicarse como una intervención directa de Dios. Ninguna otra explicación es viable.

Los apóstoles fueron investidos por Jesucristo con poder para hacer “señales y prodigios” de modo que “Dios dio testimonio a la palabra de su gracia” (Hch. 14:2-3). Este poder fue dado a los apóstoles para que realizaran señales, prodigios y milagros a fin de corroborar entre la gente que ellos eran los únicos que hablaban la verdad en medio de una multitud de falsos maestros (2 Co. 12:12; He. 2:3-4). Entre estos milagros encontramos el ejercer autoridad sobre los demonios (Lc. 9:1; 10:17-19; Hch. 8:7; 13:6-13; 18:11-12).

3. El don de milagros, señales y prodigios (echar demonios incluido)

¿Conoce usted a alguien que haga milagros, señales y prodigios hoy? ¿Que resucite muertos? ¿Que sane milagrosamente? Claro que hay muchos que pretenden hacer milagros y prodigios, pero se trata de individuos que nunca pueden probar sus reclamos. Del mismo modo, tenemos a los que expulsan demonios pero tampoco pueden ofrecer elementos de prueba contundentes en ese sentido. Lo que sí tenemos son espectáculos circenses carismáticos con maestros de ceremonias que parecen estar mentalmente trastornados, o en su defecto, son farsantes aprovechadores que toman ventaja del cristiano sin discipular.

Por favor, no se entienda que yo afirmo que Dios no hace milagros o sanidades en el día de hoy. Yo siempre mantengo un criterio amplio y no limito a Dios en ningún sentido. Dios continúa sanando en el día de hoy de diversas maneras, pero nunca a través de un falso maestro que le invita a poner sus manos en la pantalla del televisor (no deje de enviar su ofrenda, por favor). Pero la razón por la cual usted no conoce a nadie a quien por su conducto se repitan los milagros bíblicos, es muy sencilla: el don de este poder sobrenatural tuvo un propósito, corroborar la autenticidad de la Palabra de Dios en aquellos hombres del primer siglo mientras que aun no se completaba la revelación de Dios, i.e., el Canon de la Escritura. Una vez que la revelación especial de Dios fue plasmada en los escritos de los apóstoles, no existió más la necesidad de milagros para corroborar el Evangelio, incluyendo los exorcismos. Si alguien le dice que los milagros continúan hoy porque Dios desea confirmar su Palabra, entonces significa que Dios aun está revelando su Palabra y que la Biblia está incompleta. Esto no es verdad.

4. ¿Por qué tanta actividad demoníaca en el primer siglo?

Teniendo en cuenta que el Antiguo Testamento no relata ninguna historia de individuos poseídos, corresponde proponer una posible razón para el despliegue inusitado de tanta actividad demoníaca en los tiempos de Cristo. De la historia donde Cristo se encontró con el endemoniado gadareno, en la cual los demonios rogaron el permiso de Jesús para ingresar en el hato de cerdos (Mr. 5:13-14), deducimos que los demonios no pueden poseer a los humanos ni a los animales sin el consentimiento de Dios. ¿Por qué Dios permitió a estos entes maléficos entrar en cuerpos humanos? La respuesta puede estar relacionada con el aspecto estratégico de la misión de Jesucristo. Para que la misión del Mesías fuera efectiva, era necesario que el Señor demostrara ante los hombres su absoluta autoridad, poder y control en varios campos, a saber:

1) Enfermedades y aflicciones físicas (Mt. 9:20-22; Jn. 4:46-54; 9:1-41).

2) Objetos materiales (Mt. 14:15-21; 17:24-27; Jn. 2:1-11; 21:1-14).

3) Elementos de la naturaleza (Mt. 8:23-27).

4) Suspensión de la ley de la gravedad con respecto a su propio cuerpo (Mt. 14:22-23).

5) La muerte (Mt 9:18-26; Jn. 11:1-45).

La inferencia lógica es que Jesús debió también demostrar control en el terreno de la dimensión espiritual de las tinieblas, o sea, las potestades siniestras bajo el mando de Satanás. Consideremos las siguientes palabras de Jesús:

“Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa”. (Mt. 12:28-29; Lc. 11:20-22)

La línea de razonamiento que expresa el Señor es ésta: “Yo he echado fuera demonios, los súbditos de Satanás. No podría haberlo hecho si yo no fuera más poderoso que él. Mi poder es superior al de Satanás”. Concluimos que en el primer siglo, durante el tiempo en que Jesús estuvo en la tierra y en que sus discípulos predicaron el evangelio, Dios permitió a ciertos espíritus malignos penetrar en el cuerpo de muchos con el fin de establecer más allá de toda duda, la completa y suprema autoridad del Hijo de Dios.

La historia atestigua que la posesión demoníaca no continuó más allá de la era apostólica. No hay mención de ella ni instrucciones al respecto en las epístolas, ni en los escritos de los Padres Apostólicos del primer y segundo siglo, los Padres de la Iglesia y los Reformadores.

5. ¿Existen casos de posesión demoníaca hoy?

Comparando los exorcismos de hoy con los de la Biblia.

Ciertas personas en el sector carismático enseñan que Dios continúa hoy, a través de ciertos individuos, haciendo milagros, señales y prodigios (y por supuesto, echando demonios), pero es claro al ojo analítico que se trata de “charlabaratas” y mercaderes del evangelio. Todavía estamos por ver alguna sanidad milagrosa, señal o prodigio confirmados de parte de estos individuos. A pesar de la carencia absoluta de pruebas sólidas, miles y miles siguen a estos maestros que abusan de la credulidad de cristianos doctrinalmente anémicos.

Muchos artículos han sido escritos enseñando que el cristiano no puede ser poseído por demonios, y esto es absolutamente correcto. Cualquier cristiano con sentido común no se opondrá a esto, salvo los negociantes del miedo y los incautos que les creen. Por inferencia lógica, el incrédulo sí podría ser vulnerable a ser invadido por demonios pero la experiencia moderna indica que ninguno de los casos presentados puede ser documentado fidedignamente. Así mismo es significativo que ninguno de los reportes de posesión demoníaca contemporáneos se asemeja a los casos bíblicos. He aquí una lista de diferencias:

a) Los exorcismos de hoy, llevados a cabo por sacerdotes católicos en su mayor parte, se hacen en lugares aislados, en escenarios sombríos a puertas cerradas, y son narrados tiempo después de que fueron hechos. Jesús, por el contrario, echó demonios en lugares públicos y a plena luz del día, permitiendo de esa forma la examinación crítica aun de parte de sus enemigos (Lc. 4:31-36).

b) El Señor expulsó demonios tan solo con su palabra (Lc. 4:36; Mt. 17:18). Pablo hizo lo mismo en Hechos 16:16-18) y probablemente en otras ocasiones (Hch. 19:13-16). Los exorcistas modernos ayunan por meses para prepararse y luego tienen que realizar decenas de intentos , y en algunos casos lleva años lograr el éxito (supuestamente). Tal fue el caso del sacerdote que realizó el exorcismo sobre el cual se basó la película “El Exorcista”. Un punto colateral que este autor desea destacar es que la Iglesia Católica y por ende los miembros de la curia, no tienen autoridad alguna sobre los demonios debido a sus doctrinas antibíblicas como la adoración a María, los santos, su soteriología, etc. Dios no avala este tipo de doctrina, y no garantizaría a sus representantes tal poder sobre las fuerzas del mal, ya que ellos son, en un sentido doctrinal, cómplices de estas fuerzas.

c) Los endemoniados del Nuevo Testamento son descritos con aflicciones físicas y/o mentales, pero todas las manifestaciones y la conducta de estos personajes no traspasan los umbrales del ámbito humano para entrar en los confines de lo fantástico y grotesco, tal como se dice sucede en los exorcismos modernos. Estaremos dando algunos ejemplos más adelante.

d) Los endemoniados “modernos” son frecuentemente descritos exclamando maldiciones y blasfemias. El Nuevo Testamento narra otra historia, los demonios siempre fueron respetuosos respecto a la Deidad (Mr. 1:24; 3:11). No hay en la Biblia un solo caso donde un demonio blasfeme contra Dios o Cristo.

e) Hay en el NT dos casos de posesión demoníaca donde podemos observar que los espíritus inmundos dotan a los poseídos con una fuerza sobrenatural increíble (Mr. 5:1-20; Hch. 19:13-16). El endemoniado de Marcos 5 rompía las cadenas que lo sujetaban. El endemoniado de Hechos 19 puso a correr a siete hombres jóvenes no sin antes propinarles una golpiza extraordinaria. ¿Por qué no vemos hoy ningún caso donde el supuesto endemoniado rompa cadenas o ponga en retirada a una decena de hombres fuertes? Los exorcistas católicos admiten que una persona endemoniada puede exhibir una fuerza desproporcionada, pero en sus relatos siempre encontramos que unas pocas personas pueden controlar al sujeto endemoniado.

f) La capacidad o el don de expulsar demonios en el primer siglo siempre estuvo relacionada con la confirmación del verdadero evangelio (Mr. 16:17-20). Los exorcistas modernos predican cualquier cosa menos el evangelio.

Concluimos que de haber casos de posesión de demonios en el presente, la existencia de estos no puede ser verificada a partir de la información disponible. Entiéndase que no estoy diciendo que Satanás no ejerce una poderosa influencia en el presente. Sí tiendo a pensar que de la misma forma que Dios hoy no obra normativamente a través de milagros, sino que ejerce su soberanía por medio de su Providencia e influencia nuestras vidas sobrenaturalmente, Satanás ejerce su poder indirectamente, pero no milagrosamente, usando diferentes medios (ocultismo, secularismo, drogas, música, ateísmo, sectas, religiones paganas, etc.), y sin lugar a dudas Satanás y sus fuerzas están intensamente involucrados en este tipo de actividad. De no ser así, las advertencias de Pablo en Efesios 6:10s, de Santiago 4:7 y Pedro 5:8, no tendrían sentido.

Nota: El cristiano genuino no puede ser poseído por un demonio, ni aun en el caso de que en el futuro Dios decidiera, en su soberanía, permitir una actividad semejante a la del primer siglo.

6. ¿Qué tan reales son las escenas de los presuntos exorcismos católicos?

Las típicas escenas en filmes como “El Exorcista” y “El Exorcismo de Emily Rose” muestran a la persona poseída haciendo todo tipo de contorsiones, levitando, emitiendo sonidos guturales horrosos, poseyendo ojos diabólicos, hablando con una voz diferente a la usual, expresándose en un idioma antiguo, exhibiendo una fuerza extraordinaria (aunque curiosamente la víctima siempre puede ser subyugada o sometida por dos o tres personas), vomitando una sustancia verde, girando su cuello 360 grados, burlándose de su interlocutor, blasfemando el nombre de Dios, etc., etc.

De todas las descripciones anteriores, investigaciones serias han llevado a concluir que muchas de ellas son posibles sin la necesidad de una participación demoníaca. El despliegue de una fuerza inusual, la enunciación de blasfemias, emitir aullidos y sonidos guturales, ingerir moscas, arañas y otros insectos, y otras manifestaciones, no necesariamente son indicativas de que estamos frente a una persona poseída. La mayoría de estas manifestaciones pueden ser asociadas con problemas psicosomáticos, histeria, auto-hipnosis, auto-sugestión, fraude y cosas por el estilo. Todas tienen una causa natural aunque no siempre bien entendida. Otras se reducen al campo de la fantasía y los efectos cinematogáficos especiales. Por regla general, el exorcista “oficial” es un sacerdote católico que se supone debe leer del manual de 94 páginas conocido como el Ritual Romano. Veamos ahora un par de relatos relacionados con exorcismos oficiales de la iglesia católica.

Caso # 1 – La historia dice que luego de 13 años de ser frecuentemente exorcisada, Lucía, de 44 años de edad y madre de dos niños, fue finalmente llevada con el padre Gabriele Amorth, quien se especializa en exorcismos. Lucía tenía síntomas típicos tales como una repulsión total a todo lo que fuera sagrado. Cada vez que el sacerdote iniciaba el ritual, ella entraba en trance, hablaba en idiomas que no conocía y mostraba una fuerza sobrehumana. Aparentemente los presentes no podían sujetarla, según su esposo Renzo (nadie explica como finalmente lo hacían). En cierta ocasión, Lucía vomitó agujas, hecho éste que es un símbolo de tormento diabólico, cuenta su sacerdote. Confieso que nunca supe que el diablo está en el negocio de la costura. Hoy en día, luego de ser tratada por el padre Gabriele Amorth, Lucía aparentemente está libre de la posesión. (http://www.religionnewsblog.com/7047/the-vaticans-top-exorcist-sends-the-devil-%20packing)

Caso # 2 — Este segundo ejemplo tomó lugar hace unos cuantos años. De acuerdo con el padre Luigi Novagese, el exorcista oficial de la diócesis papal en Roma, “la piel de un hombre se tornó blanca como papel, sus dientes se pusieron transparentes, su ojos se salieron de su órbita con llamas y le salió fuego de su boca”. Un sacerdote expresó que un demonio hasta mordió un sandwich. La edición de la revista Newsweek de Febrero 11, 1974, mostró una foto del sandwich mordido con las huellas de los dientes. Tampoco sabíamos que los demonios pueden desarrollar caries.

Casos como los anteriores son relatados frecuentemente por los supuestos exorcistas católicos y correspondientes testigos. Lo absurdo, grotesco y demencial de los relatos ubican a estos exorcistas y sus supuestos poseídos en el plano de los enajenados, o en su defecto, de los embaucadores. Desde la perspectiva bíblica, sabemos que el padre Amorth pertenece a una institución religiosa que continúa en decadencia y está doctrinalmente en oposición al evangelio de Cristo. Atendamos sus palabras en un reportaje reciente de Zenit News Agency (4-12-2008): “En una ocasión le pregunté al diablo qué le molesta más de Nuestra Señora (la virgen María). El respondió, ‘Que ella es la más pura de las criaturas y que yo soy el más sucio; que ella es la más obediente de todas las criaturas y yo soy el más rebelde; que ella es la que no ha cometido pecado y por lo tanto siempre me conquista’”. (http://www.catholic.org/international/international_story.php?id=27550)

Es obvio que el padre Gabriele es un mentiroso de primera, además de ser un idólatra. O quizá se trate de un lunático rabioso, pero me inclino a pensar que es un farsante.

7. Exorcismos evangélicos – diferente estilo,el mismo embuste

La escena evangélica está plagada de individuos que reclaman tener poder sobre los demonios y sobre Satanás mismo. Bob Larson, por ejemplo, vive de los ingenuos que piensan que están endemoniados, Se llama a sí mismo “El exorcista real”, sin duda para diferenciarse de los exorcistas católicos, como si él fuera legítimo. En su página de internet, Larson tiene el anzuelo para cazar incautos en forma de examen de admisión. El “aspirante a poseído” debe contestar si alguna vez, en el pasado o el presente, ha exhibido ataques de rabia o violencia incontrolables, ha sido violado, ha abusado de alcohol o drogas, ha contemplado el suicidio o sufrido seriamente de depresión y desesperanza, fue abusado por sus padres, se siente rechazado o ha fracasado en multiples relaciones, experimenta continuos problemas financieros, o serios impedimentos para orar, adorar, leer la Biblia y asistir a la iglesia.

Teniendo en cuenta que esta última categoría prácticamente pone al 99 % de los cristianos modernos en la categoría de poseídos (el serio impedimento siendo la apatía espiritual), y en algunas otras categorías una vasta mayoría de los habitantes del globo terráqueo contestaría que sí, arribaríamos a la conclusión de que técnicamente vivimos entre poseídos. En el mundo demencial del señor Larson, prácticamente casi toda actividad o conducta pecaminosa es causada por demonios. La Biblia, por el contrario, no tiene ninguna duda de qué se tratan. Les llama “obras de la carne” (Gá. 5:16), i.e., pecados originados en nuestra naturaleza caída.

La Iglesia Universal del Reino de Dios con origen en Brasil, por ejemplo, se caracteriza por enseñar que todas las cosas malas tienen origen demoníaco, y todos sus cultos terminan con sesiones de exorcismo masivo donde los pastores imponen sus manos a la gente para expulsar demonios. En otras iglesias de corte carismático es muy común ver a los pastores “atando” demonios. Yo quisiera saber quién los suelta después, porque usualmente la persona que es “liberada” vuelve por otro exorcismo a la semana siguiente.

Es obvio que estamos frente a casos de líderes ya farsantes o ya delirantes, que usan el miedo para controlar a sus seguidores y/o quitarles el dinero. Estos saca-demonios evangélicos nunca han podido presentar una sola prueba creíble de que realmente expulsan demonios. Al igual que en el catolicismo, entre mentirosos anda la cosa.

8. ¿Nos da la Biblia instrucciones para exorcisar?

Yo no veo ninguna. Algunos recurren a Marcos 9:29 donde Jesucristo dice que los demonios (no cierta clase de demonios) con nada salen, “sino con oración y ayuno”. Basados en esto los exorcistas católicos oran y ayunan por días antes de comenzar su show. Obviando el hecho de que la evidencia de los manuscritos pone en cuestión la legitimidad de este verso, digamos que llama en extremo la atención que Jesucristo haya recomendado ayunar a sus discípulos cuando en otra parte, él mismo dice que durante su estadía aquí en la tierra sus discípulos no ayunarían (Mr. 2:19-20). De todas maneras, las instrucciones de Jesús, de ser ciertas, encuadran dentro del panorama del primer siglo.

Los escritores de las epístolas, por su parte, no mencionan en absoluto ninguna clase de instrucciones para exorcisar demonios. El sentido común nos dice que si Dios quisiera que anduviéramos por ahí echando demonios, hubiera destacado en forma clara e inapelable su voluntad acompañada con instrucciones en la Biblia. En lugar de ello, las mandamientos para la guerra espiritual en la Escritura consisten en exhortaciones como permanecer sobrios y velar (1 P. 5:8), resistir al diablo (Stg. 4:7) (por definición, someterse a Dios significa resistir al Diablo), no ignorar sus maquinaciones (2 Co. 2:11), vestir la armadura de Dios, i.e., con la Verdad, el carácter de Cristo en nosotros, proclamando el evangelio, usando el escudo de la fe, el yelmo de la salvación y permaneciendo en oración (Ef. 6). Los cristianos confrontamos al diablo desde una posición de victoria ya que el que está en nosotros (el Espíritu Santo) es mayor que el diablo (1 Jn. 4:4) y todos los poderes del infierno lo saben muy bien (Mt. 8:28-32). Puesto de otra forma, nuestra suficiencia en Cristo nos prepara para la batalla. Los recursos espirituales que obtenemos de él son suficientes para sostenernos frente al enemigo, sin necesidad de maniobras especiales aprendidas en un seminario de guerra espiritual o de dar espectáculos circences que nos convierten en el hazmerreír del mundo.

9. Conclusión

A estas alturas, el lector se ha percatado de que mi evaluación sobre la posesión demoníaca en el presente nos lleva a una conclusión muy riesgosa en círculos evangélicos, una conclusión que puede cerrarme muchas puertas y causar la pérdida de buenos amigos y relaciones en el cuerpo de Cristo. Mi entendimiento de las Escrituras, así como mi análisis de la realidad histórica y presente, inevitablemente me llevan a la conclusión de que la posesión demoníaca no es común en nuestro tiempo. No quiero decir que los demonios no existen – la Escritura es mi autoridad máxima en toda materia, y ella me dice que la dimensión de los demonios es tan real como la dimensión celestial. También me enseña que Satanás y sus legiones están tan activos como siempre en este mundo moderno, influenciando en los asuntos de este mundo y presentando una oposición real en la vida del cristiano y de la iglesia.

Tampoco estoy maniatando a Dios. En su soberanía él tiene la prerrogativa de permitir a los demonios invadir los cuerpos de los inconversos en cualquier instante, pero la experiencia universal parece mostrar que de haber en la actualidad posesiones demoníacas, éstas son difíciles de ser detectadas, ya que los testimonios modernos son hallados faltos. <>

Exorcismos y “posesión diabólica” como factor criminógeno


Exorcismos y “posesión diabólica” como factor criminógeno

Documento con fecha lunes, 03 de mayo de 2010. Publicado el sábado, 06 de diciembre de 2014. 
Escrito por: Manuel Carballar.Fuente: Cuaderno.

EXORCISMO

Esa mención expresa de la Iglesia Católica implica un reconocimiento tácito de esa forma de cristianismo, legitimándola sobre otras opciones religiosas, en el marco legal. Y sin embargo hasta el catolicismo implicá una serie de prácticas y dogmas de fé que, en ocasiones, pueden ser móvil, objeto o justificación del delito. Y es que la casuística criminal, por desgracia, nos ofrece constantes ejemplos de cómo una creencia religiosa: como la existencia del Diablo, y su capacidad para poseer a los seres humanos, puede convertirse en un factor criminógeno. ¿Dónde termina el derecho constitucional y comienza la jurisdicción policial?

El pasado 22 de abril de 2010 Las autoridades judiciales ordenaron el jueves la exhumación de una adolescente de 15 años que murió después de que el pastor de su parroquia supuestamente intentase tratar sus convulsiones con un exorcismo. Clement Rohee, ministro de Seguridad Nacional, señaló que el gobierno de la nación sudamericana contrató un patólogo de un país vecino que llegará el fin de semana para reexaminar los restos de Sangeeta Persaud. Nadie ha sido acusado de su muerte, y una autopsia preliminar reportó que ésta no era concluyente.

Persaud falleció a finales de marzo. Líderes de la iglesia de una comunidad rural dijeron que pasaron cinco horas orando por ella mientras le presionaban cabeza y abdomen. Persaud fue llevada posteriormente a un hospital, donde murió. La madre de la joven dijo que Persaud padeció un catarro muy fuerte durante varios años y que se le hizo una prueba para detectar tuberculosis. La joven debía ir el 19 de abril al hospital para recibir los resultados del examen.

La policía española interviene en un exorcismo
El pasado mes de noviembre de 2009 la prensa aragonesa recogía un siniestro titular: “Policía investiga un posible caso de exorcismo”. Según recogían diferentes diarios, agentes del Cuerpo Nacional de Policía había detenido a varias personas en Zaragoza, como presuntos autores de un macabro ritual exorcista, cometido en una vivienda particular de la capital aragonesa. La víctima, una joven de 27 años y nacionalidad indonesia, habría sufrido múltiples heridas y golpes, especialmente en la zona de los globos oculares, a causa de los cuales había tenido que ser ingresada de urgencia en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Según los primeros teletipos de prensa, entre los detenidos se encontraba un hombre , de nacionalidad española, de unos 40 años de edad. Y los golpes y heridas que presentaba la joven se habrían producido durante un violento ritual de exorcismo…

Según el investigador zaragozano Bruno Cardeñosa: “Al centro médico llegó la joven en estado de hipotermia. Además mostraba diversas heridas en la piel. Según relataron los implicados al cuerpo médico, el presunto poseído no era ella, sino la persona que en un principio fue detenida. La persona que en un principio estaba oficiando el ritual. Sin embargo, siempre según el relato y creencias de los dos implicados, el espíritu maligno que estaba en él se traspasó al cuerpo de la joven maorí. Entonces, se cambiaron los papeles. Para intentar extraer la entidad demoníaca del cuerpo de ella, fue introducida en una bañera con hielo, lo que acabó provocando la hipotermia que le llevó al hospital. El improvisado exorcista fue internado en el módulo de presos del Hospital, mientras que ella fue tratada con éxito. El estado de nerviosismo de los implicados, muy influenciados por sus creencias, hizo que fuera requerida la presencia del párroco del hospital para calmar la situación… Por desgracia, este tipo de sucesos siguen siendo habituales. En ocasiones, las creencias de tipo animista calan tan hondo en la personalidad de un individuo que no pocas veces estos sucesos acaban convertidos en lo que ya se conoce como “criminalidad esotérica”. En este caso, las investigaciones policiales y judiciales prosiguen…”.

Es la última intervención hasta la fecha de la policía española en un caso de supuesta posesión diabólica… pero no es el único, ni el primero. Y en todos los casos la intervención policial llega a tiempo…

Exorcismos criminales
Según el Dicciónario de la Real Academia de la Lengua española, la palabra exorcismo (del lat. exorcismus, y este del gr. ἐξορκισμός), sólo significa “Conjuro contra el espíritu maligno”. Y un exorcista es, según la misma Real Academia simplemente la “ persona que exorciza”, o también: “Clérigo que en virtud de orden o grado menor eclesiástico tenía potestad para exorcizar”. Pero esa potestad para realizar conjuros contra el Maligno, no se limita a la iglesia católica. Todas las religiones que acentan la existencia de una entidad maléfica o diabólica cuentan con religiosos supuestamente capacidados para luchar contra ella; rabinos, imames, pastores… incluso existen exorcisas laicos, vinculados a sectas cristianas, hinduistas, judías, islámicas, budistas o incluso animistas, que con frecuencia incurren en delitos más o menos grabes, durante su “lucha contra el Maligno”. El caso de esta reciente intervención policial en Zaragoza es el último en España, pero no el único.

En Roquetas de Mar (Almería) un pastor de la Iglesia Evangélica, había recibido la potestad de su comunidad religiosa, y en especial de los padres de un grupo de 18 niñas de corta edad, entre los 13 y los 16 años, para realizarles un ritual de exorcismo en 1996. Durante varios días las niñas fueron encerradas en un destartalado cortijo donde sufrían convulsiones, ataques histéricos, etc.

Los exorcismos fueron interrumpidos bruscamente, cuando un grupo de agentes de la policía local de Roquetas de Mar irrumpieron en el cobertizo para detener al exorcista, siguiendo las ordenes de su oficial al mando, el Sargento Rafael Montoya, que tuvo la amabilidad de facilitarme una copia del expediente policial del caso. En dicho expediente los agentes reflejaban el comportamiento violento de las jóvenes, la insalubridad del local donde se realizaban los exorcismos, y la nula formación médica o psicológica del exorcista. Pero afortunadamente las jóvenes no sufrieron mayor daño que el psicológico… pero no siempre fue así.

El 1 de febrero de 1990, Encarnación Guardia fallece de una forma igualmente atroz en el Albaizyn granadido, a manos de MarianoVallejo y otras personas más, que intentaron extraerle el demonio del cuerpo, sacándole las entrañas.

El 18 de septiembre de 1990 Rosa Gonzalvez, una querida y respetada curandera espiritista de Almansa, asesinó a su propia hija Rosi, de apenas 10 años de edad, arrancándole literalmente los intestinos por la vagina, para intentar sacarle el demonio que supuestamente la poseía…

El 28 de agosto de 1988 Rosa Lima ingresaba en coma en la UCI del sevillano Hospital Virgen de la Macarena. Durante días había soportado las torturas de Ana Camacho, líder espiritual de una secta en Mazagón (Huelva) que aseguraba a sus discípulos que Rosa estaba poseída por un espíritu maligno que había que exorcizar.

En ninguno de esos casos, ni en muchos otros, se produjo una intervención policial, como la ordenada por el Sargento Montoya, que diese fin al exorcismo a tiempo. Para muchos creyentes, el problema no estriba en el exorcismo, sino en la capacidad del exorcista, sugiriendo que sólo los sacerdotes católicos tienen ese autoridad. Por supuesto, millones de cristianos pertenecientes a otras confesiones religiosas (coptos, protestantes, ortodoxos, etc) en las que también se imparten exorcismos, disienten de esa opinión. Lo cual tampoco importa demasiado ya que, según las investigaciones de quien esto escribe, en algunos casos de exorcismos impartidos por sacerdotes católicos, el desenlace resultó tan dramático como en los homicidios anteriormente reseñados.

¿Muerto durante un exorcismo católico?
La historia de Javier Marcial es siniestra, oscura, incómoda, y sobretodo triste. La historia de un padre que pierde a su hijo siempre es triste. Y reconozco que quien escribe estas líneas llego a obsesionarse con el caso, dedicándole mucho tiempo y dinero, hasta poder localizar y entrevistar los principales testigos del suceso.

Según nuestras fuentes un millonario constructor gallego había hecho pintar una siniestra cruz blanca sobre fondo rojo en plena calle, justo en el lugar donde impactó el cuerpo de su hijo primogénito, tras precipitarse al vacío desde el último piso del edificio. El impacto del cuerpo contra el asfalto fue mortal de necesidad. Lo extraordinario del caso, no obstante, es que el padre del muchacho afirmaba enérgicamente que su hijo había muerto durante el transcurso de un exorcismo católico.

Comprobamos, en primer lugar, que ciertamente en la calle División Azul de La Coruña, existía esa misteriosa cruz pintada en el suelo, a los pies de un rascacielos de 21 plantas, sobre la que circulaban todo tipo de leyendas urbanas. El portero del edificio no sólo nos confirmó la sorprendente historia narrada por nuestra fuente, sino que añadió que el acaudalado constructor solía depositar cada año, durante el aniversario de la muerte de su hijo en el presunto exorcismo, unos folletos en los que acusaba a un exorcismo de la iglesia católica del fatal desenlace, ilustrados con una fotografía de la tumba de su hijo.

En el Cementerio Provincial de San Amaro conseguimos localizar la tumba del joven, en la que figuraba además la fecha exacta de su muerte durante el supuesto exorcismo. Fecha que no podía encerrar una coincidencia más siniestra. Javier murió en la madrugada de Navidad de 1972. Durante varios meses pudimos entrevistar a más de una docena de vecinos y porteros del edificio, y otros testigos indirectos de la tragedia, incluyendo a los primeros en ver el cadáver del joven.

Antonio C. y su esposa, eran novios en diciembre de 1972, y justo aquella noche, al filo de la medianoche, se encontraban juntos en el coche, despidiéndose ya antes de que cada uno de los novios volviese a casa con sus familias. “De pronto escuchamos un golpe sordo. Eso es lo que mas me impresionó, Manuel. Porque yo nunca pensé que un cuerpo humano al caer desde tan alto sonase así. Sali del coche y me lo encontré allí, en el suelo, a unos metros de nosotros. Estaba en pijama, me acuerdo de eso. En ningún momento se me pasó por la cabeza que aquel chico pudiese haberse caído desde el piso 20 de nuestro edificio, porque apenas tenían ninguna señal. Solo sangraba un poco por un herida en la cabeza. Así que para nosotros lo había atropellado un coche que se había dado a la fuga. Pero claro, nosotros no vimos pasar ningún coche, sólo aquel sonido sordo. Y la llave que llevaba en la mano, y que le quité yo. Eso también era raro…”.

Por supuesto los testigos indirectos de la muerte de Javier no estaban en disposición de confirmar o desmentir la leyenda sobre el exorcismo. No recordaban haber visto a ningún sacerdote católico, al menos con alzacuello o sotana visibles, haber entrado o salido del edificio, así que en ese sentido no podía aportar mucho más. En cuanto al resto de vecinos del edificio a los que acudí insistían en lo triste, incómodo y desafortunado de aquel incidente, que nadie estaba dispuesto a remover del pasado. Tampoco la familia materna de Javier, cuya madre todavía trabajaba entonces en la Oficina de Previión, estaba dispuesta a hablar conmigo. Escudándose en un más que comprensible dolor por aquel drama familiar, declinó la entrevista, y defenderse de las acusaciones que hacia su exmarido, quien culpabilizaba a la madre de Javier, y a su abuela, de haber consentido el exorcismo que habría terminado con tan fatal desenlace. Así que sólo restaba dirigirse al origen real de aquella leyenda oscura, siniestra e incómoda que durante más de un cuarto de siglo ha orbitado por la ciudad.

En nuestra entrevista Javier Marcial insistió enérgicamente en que su hijo había fallecido durante el transcurso de un exorcismo. Según su relato su primogénito, de ideología comunista, tenía serios enfrentamientos con la abuela materna y aquella noche, además, se encontraba bastante débil de salud a causa de una fuerte gripe invernal. Aprovechando que el matrimonio se encontraba celebrando las fiestas en las islas canarias, la abuela de Javier, siempre según el relato de su padre, habría avisado a un sacerdote, también vinculado a la familia, para que sometiese al muchacho a un exorcismo. “Su abuela creía que el comportamiento, las ideas, y la enfermedad de mi hijo eran cosa del demonio”. Ni siquiera el padre de Javier podía explicar con detalle que es lo que ocurrió en aquel hipotético exorcismo, nunca autorizado por el arzobispado de Santiago de Compostela, para que su hijo se precipitase por la ventana del piso 20 del edificio, encontrando la muerte en el acto…

Con licencia para exorcizar
El caso de Javier Marcial es afortunadamente una excepción en la historia de los exorcismos católicos en España, aunque no en el mundo. En 1976, por ejemplo, la joven católica Anneliese Michael, de 23 años, falleció durante el largo exorcismo al que fue sometida por el sacerdote Ernts Alt durante casi un año. Su historia inspiró la película “El exorcismo de Emily Rose”, y como en el caso de los exorcismos a menores en Roquetas, el religioso contaba con el permiso de los padres de la joven posesa para que hicese lo que fuese necesario para sacar al “demonio” del cuerpo de su hija.

La autopsia realizada al cadáver de Anneliese reveló que la causa de la muerte había sido poco sobrenatural: desnutrición y deshidratación. Además de ello la joven presentaba múltiples hematomas y autolexiones, incluyendo las rodillas destrozadas, por sus ataques convulsivos y violentas genuflexiones… Incluyo aquí las grabaciones en audio de los exorcismos católicos a Anneliese, pero advirtiendo a las personas impresionables de que son muy desagradables:

En un proceso judicial, interesantísimo desde el punto de vista de la criminalidad asociada a las creencias religiosas, los padres de la joven y los sacerdotes implicados en el exorcismo fueron procesados judicialmente en 1978, y declarados culpables de negligencia médica. Aunque dadas las particularidades circunstancias que rodaban el caso solo fueron condenados a 6 meses y libertad condicional bajo fianza.

A pesar de todo, probablemente es la Iglesia Católica la comunidad religiosa más reacia a autorizar rituales de exorcismo entre sus fieles, y la que más “garantías” exige de que una posesión es realmente “diabólica”, antes de autorizar el exorcismo. O al menos así era, antes de que el Papa Juan Pablo II reformase el ritual y incluso actualizase en 1998 el “Ritual Romano”, manual de exorcismos de los sacerdotes católicos que venía utilizándose tal y como había sido redactado en 1614. Tradicionalmente la Iglesia Católica era extremadamente reticente a autorizar un exorcismo, y cada caso debía ser estudiado y autorizado por el obispado correspondiente. Sin embargo desde el papado de Juan Pablo II, muy preocupado por lo que creía un crecimiento de la influencia diabólica en el mundo, muchos arzobispados cuentan con sacerdotes especializados con “licencia para exorcizar” libremente. Son los exorcistas oficiales de la Santa Sede.

En España más de media docena de sacerdotes católicos han contado, o cuentan, con autorización expresa para realizar exorcismo. Probablemente uno de los más respetados sea el Doctor en Teología y Licenciado en Filosofía Juan Jose Gallego, prior del Convento de los Dominicos de Barcelona, y exorcista oficial de la Archidiócesis de la misma ciudad. Desde hace menos de tres años. Gallego, nacido en 1940 en Castrillo de los Polvazares (León), se enfrenta a los supuestos poseídos por el diablo en la ciudad mas “satánica” de España, en el sentido de ser la sede de algunas de las lógicas y sectas de culto al Diablo más influyentes del país, como la OTO, la Orden Iluminati, la Iglesia de Satán, etc. De hecho Gallego afirma habar realizado exorcismos a exadeptos de algunas de esas sectas.

Para este sacerdote dominico “Cada caso es distinto. En general, son personas que no se acaban de encontrar con ellas mismas, tienen sueños extraños, enfermedades sin ninguna causa física, hay momentos en que entran en trance y pierden el conocimiento delante de símbolos religiosos, blasfeman diciendo que el demonio es el mejor, Dios es un mentiroso… Noto enseguida cuando alguien padece un trastorno psíquico porque son personas que suelen decir que los que están mal son los otros y no ellos. Los que vienen aquí lo hacen porque quieren y porque, después de haber recurrido a psiquiatras y curanderos, este es su último recurso “.

Como muy bien dice el padre Gallego, los exorcistas católicos se han equiparado, en su función psicoterapéutica, a otros curanderos y sanadores. Y en buena medida eso es debido a la enorme demanda de exorcismos que se ha producido, en los últimos años, a causa de la emigración masiva de católicos subsaharianos o latinoamericanos. Y si la Iglesia Católica no ofreciese esos servicios, otros exorcistas protestantes, o laicos, lo harían. Según el actual exorcista oficial de la archidiócesis de Barcelona: “Muchos sacerdotes piensan que esto es una cosa que ya está pasada de moda. Mi experiencia me dice que no es así. Hay muchísimos casos y cada día más… Aumentan los casos de gente que se cree posesa porque cada vez vienen más inmigrantes de países africanos y latinoamericanos, donde existe un mayor arraigo de la religión y la ignorancia. Y es que la religión se puede convertir en una secta”.

En cuanto al ritual de exorcismo, también se ha simplificado mucho en los últimos años, debido precisamente a la gran demanda de servicios que reciben los exorcistas. En la actualidad, un ritual exorcista del padre Gallego puede durar unos veinte minutos: “Primero, pido a Dios que, si hay alguien que le ha inducido al mal, que le perdone; luego, se procede a la aspersión del agua bendita, la renuncia a Satanás, la profesión de fe, la lectura del evangelio y una invocación de todos los santos; por último, pronuncio dos oraciones, una para pedirle a Dios que le libere y otra para ordenarle al espíritu maligno que abandone el cuerpo del poseso…”. Sin embargo, en algunas ocasiones la ceremonia se complica cuando llegan casos especialmente graves. El exorcista oficial de Barcelona destaca el caso de una familia de origen peruano “compuesta por una señora de unos ochenta años, su hijo y su nuera. Me explicaron que por la noche empezó a arder la cama de la señora mayor… se ve que la cama empezó a arder primero por los pies, que cuando consiguieron apagar el fuego, continuó por la cabeza. La señora vino con todo el pelo chamuscado. Decidí hacerles un exorcismo a los tres y la única que respondió al exorcismo fue la nuera, que empezó a removerse y a chillarme “¡Cállate, cura!…”.

Aunque resulta increíble, testimonios tan sorprendentes como este ya fueron ofrecidos por los predecesores de Juan Jose Gallego como exorcistas titulares de Barcelona. Antes de el ocupó el cargo el Padre Queralt, que a su vez lo había heredado, hacia 2007 del jesuita Pedro Suñer Puig, quien fue Pro-fesor de Historia en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, presidente de la Fundación Balmesiana durante 26 años, y uno de los exorcistas católicos más experimentado de España. Según su opinión, el 95% de los casos de supuesta posesión diabólica se deben a problemas psicológicos. Aunque, incluso en esos casos, el exorcismo puede llegar a funcionar como un placebo que favorezca la mejoría del enfermo. De hecho Suñer aseguró que sólo vio justificado realizar el ritual de exorcismo católico en media docena de los casos que le llegaron, y que sus exorcismos “curaron” a los poseídos en todos los casos, menos en uno. “Si e visto caras retorcidas y cambios bruscos de voz –recuerda el ex-exorcista- y echar espumarajos. Siempre e practicado los exorcismos en Latin para no sugestionar a la persona. Si es el demonio, seguro que sabe latín . Algunas sesiones resultaban agotadoras y a veces he tenido que practicar varios exorcismos a la misma persona, cuando estaba queda tranquilizada del todo, se le despide como curado…”.

Fenómenos ¿sobrenaturales?
El predecesor del Padre Pedro Suñer Puig como exorcista oficial de la archidiócesis de Barcelona fue el entrañable, pero estricto, Padre Francisco de Pau Solá, a quien tuve la suerte de conocer al Padre Solá, durante la realización de un programa de TV en el que, por cierto, muchos televidentes afirmaron haber presenciado un suceso inexplicado, y puedo dar testimonio de su erudición y conocimientos sobre demonología. El Padre Solá era, entre otras cosas, Profesor de Teología, doctor en Filosofía, y en Teología, miembro de la Academia Pontificia Mariológica de Roma, socio fundador y miembro de honor de la Sociedad Mariológica Española, de la Iberoamericana de Sociología y de la Internacional de Papirología, especialista en demología y exorcista de la Diócesis de Barcelona. Sus ensayos sobre diferentes campos teológicos, especialmente la mariología, son sobradamente conocidos y prestigiosos, e incluso han sido, a su vez, objeto de estudio y análisis. Sin embargo traigo hoy a colación al padre Solá, no por ser un teólogo de sobrado prestigió, sino por ser el testimonio más espectacular de un exorcista español que quien esto escribe ha podido recopilar.

La primera vez que el Padre Solá se enfrentó al Diablo ocurrió en Zaragoza. Según su testimonio una joven alumna del colegio religioso en el que él impartía clases mostraba un comportamiento violento y blasfemo cada vez que se trataban temas místicos en su presencia. Según la investigación realizada por el jesuita, la niña había comenzado a sacarse la Sagrada Hostia de la boca cada vez que comulgaba, a petición de su hermano, que le compraba las sagradas formas para utilizarlas, presuntamente, en rituales satánicos. Además la joven empezó a redactar unas cartas al diablo, de contenido marcadamente blasfemo.

Para cerciorarse de si su animadversión hacia lo sagrado era fruto de un delirio psicológico la sometió a numerosas pruebas. Por ejemplo durante mucho tiempo le encargaba que echase al correo cartas que el sacerdote le entregaba y en las que en ocasiones incluía una estampa religiosa y en otras solo un papel en blanco. Según Solá, siempre que entregaba a la joven un sobre con una estampa de Jesús o la Virgen, y cuyo contenido la muchacha no podía conocer por cauces naturales, la niña reaccionaba muy violentamente. “Como si el sobre le quemase en la mano”. Por esta y otras pruebas el sacerdote decidió someterla a un exorcismo en la misma capilla del colegio.

Según su relato, en cuanto la niña se percató de que era conducida a la capilla reaccionó con una fuerza y una fiereza inconcebibles para una joven de su edad. Y una vez dentro de la iglesia, en cuanto el sacerdote le hizo la señal de la cruz con un chorro de agua bendita, “la niña salió disparada, literalmente volando sobre todas las filas de bancos, hasta estrellarse contra el altar mayor, poniéndose a girar en el suelo como si fuera una peonza”. La joven salió airosa del exorcismo y, siempre según el cura, nunca más recordó nada de lo que le había ocurrido. Años después el Padre Solá volvió a encontrarse con el Diablo en Paris. El jesuita catalán pudo conocer en Francia al famoso exorcista de la diócesis de Paris, Joseph de Tonquedec, poco antes de su fallecimiento el 31 de noviembre de 1962. Se encontraba en su despacho, consultándole precisamente el caso de la joven de Zaragoza, cuando el exorcista francés le invitó a acompañarle en una entrevista con una supuesta posesa que iba a interrogar esa misma tarde. Según aseguraba el padre Solá, el pudo presenciar con sus propios ojos como durante el interrogatorio entre la supuesta posesa y el afamado exorcista, la joven comenzó a caminar por la pared del despacho, recorriendo el techo de la sala, y descendiendo por la pared opuesta, burlando totalmente las leyes de la física y de la razón… Por lo tanto no es extraño que desde aquella experiencia el Padre Solá consagrase su vida al estudio. Todos sus trabajos teológicos son importantes, pero sus conferencias y escrito sobre el Diablo se consideran respaldados por unas experiencias personales que, probablemente, no ha vivido ningún otro exorcista español. Sin embargo el ritual de exorcismo no siempre termina bien… Casos como el de Anneliese Michel, dramatizado en la película “El exorcismo de Emily Rose”, reflejan el peligro que puede encerrar un ritual “de choque” como es el exorcismo, en el que la mente humana se enfrena a su propios demonios. Anneliese Michel murió durante el exorcismo a que fue sometida. Y no se trata de un caso único.

El exorcista mas mediático
Probablemente lo más espectacular de los casos descritos por el padre Solá sean precisamente eso… su testimonio. No tenemos nada más. Sin embargo los modernos exorcistas católicos utilizan la tecnología para inmortalizar y analizar cada caso. Por eso, al visitar el domicilio del padre Jose Antonio Fortea en Alcalá de Henares (Madrid) tengo la oportunidad de examinar varias grabaciones en video de sus exorcismos, a supuestos poseídos por el demonio. Convulsiones, blasfemias, insultos… en la pantalla del televisor puedo presenciar todos los síntomas de una posesión diabólica, tal y como la conciben los creyentes. Y el exorcismo impartido por el sacerdote católico, en este caso, no se diferencia mucho de videos similares que conservo en mi archivo, pero donde el exorcista es un pastor protestante. Un grupo de voluntarios sujetan al poseído, que se revuelve por el suelo profiriendo todo tipo de blasfemias y maldiciones obscenas contra el exorcista, mientras este reza oraciones y conjuros para expulsar al demonio…

A pesar de su inquietante aspecto el Padre Fortea es un hombre muy amable y cordial. Y generosamente me invita a su casa para mostrarme algunos videos de los exorcismos que ha realizado en su iglesia. Son filmaciones domesticas realizadas por alguno de los familiares del presunto poseído o por alguno de los colaboradores parroquiales del exorcista mas famoso de España. No tienen una gran calidad técnica pero como documento de análisis resultan interesantísimas. En ellas puede apreciarse como el comportamiento del presunto poseso es totalmente normal inicialmente. Pero en todos los casos, en cuanto el hombre o la mujer penetran en la iglesia, y el exorcista comienza las oraciones, comienzan a mostrar una manifiesta incomodidad, que termina convirtiéndose en convulsiones violentas, aspamientos y todo tipo de gritos, e insultos soeces para con el sacerdote. “Eso que ves ahí es el trabajo del Diablo, Manuel, que no te quepa duda…”.

Erudito en demonología, el padre Jose Antonio Fortea es autor de algunos de los libros más profundos sobre la figura del Diablo editados en España en los últimos años, y auténticos manuales de trabajo para exorcistas de todo el mundo, sobretodo sacerdotes de América Latina. Sus libros están en toda biblioteca exorcista que se precie. Especialmente “Suma Daemoniaca” y “Manual de Inquisidores” (ambos publicados por La Esfera de los Libros). Este último, en realidad, es una traducción de la manual para exorcistas redactado en 1376 por el dominico Nicolás Eymerich, insquisidor general del Reino de Aragón, que desarrolla y argumenta la lucha contra el Diablo desde la iglesia católica. Y a eso se dedica exactamente el padre Fortea. Depositario de la vieja tradición exorcista de inquisidores como Eymerich, en estos momentos Fortea mantiene abiertos varios casos de exorcismo que todavía no han sido resueltos, como el del hijo de María, o el de Marta.

Marta es una atractiva veinteañera que durante varios años, según me explica el padre Fortea, ha sido víctima de un demonio que atiende al nombre de Zabulón. El ritual del exorcismo puede ser un proceso muy largo, y necesitar, como en el caso del hijo de María o de Marta, el concurso de diferentes exorcistas, o la realización de numerosas sesiones de trabajo. Durante esas sesiones, y como me muestra el padre Fortea en los videos que puedo examinar en su casa, el comportamiento de los posesos es muy similar. Cambios de voz, espasmos, comportamientos blasfemos, animadversión hacia todo lo sagrado…

Es muy probable que un médico agnóstico inmediatamente identificase el comportamiento de posesos como Marta, con transtornos de la personalidad tan familiares para los psiquiatras como el síndrome de la Tourette, y los considerados síntomas de posesión, por los sacerdotes católicos, como meros trastornos psicológicos o fisiológicos. Sin embargo mil millones de cristianos, que aceptan la existencia del Diablo como una criatura pensante real, tienden a aceptar lo contrario.

Exorcistas en España
Sin llegar al grado de popularidad del madrileño Fortea, otros sacerdotes católicos españoles han terminado por hacerse un hueco en la agenda exorcista española. Y mientras hace sólo diez años cada exorcista tenía que pedir una autorización especifica para realizar cada ritual, la cantidad de “titulares” con licencia para realizar exorcismos libremente que existe actualmente en la Iglesia Católica resulta sorprendente. Algo impensable, probablemente, de no ser por el incremento de la inmigración latinoamericana o subsahariana que en los últimos años aumenta en Europa, proveniente de países donde los exorcismos, laicos o religiosos, se realizan con la misma facilidad que una confesión, o una comunión.

En Bilbao, el sacerdote pasionista Antonio María Artola, nacido en 1929 en Villabona y profesor de de Teología en la Universidad de Deusto durante 33 años, lleva muchos más luchando contra el Diablo. Habla ocho idiomas, entre ellos el arameo, y realizó su tesis doctoral en Tierra Santa, por lo que no extraño que sea considerado una de las mayores eminencias en esta materia.

Con el aspecto de sabio venerable que le otorgan su pelo y su larga barba totalmente canos, Artola asegura que la inmensa mayoría de los exorcismos que ha realizado se debían a las “presencias de difuntos con malignidad o personas atribuladas porque se imaginan que les vienen los muertos”, salvo dos casos mas graves en Italia y Granada respectivamente. Según el exorcista oficial de Bilbao: “El caso de Italia era una chica joven. Su madre había intentado abortarla con maleficios, pero a pesar de todo nació. Después la ofrecieron al demonio en una misa negra. Esta niña empezó a experimentar cosas horrorosas. Yo he visto clavos, piedras y mechones de pelo que ella arrojó por la boca. En pleno exorcismo, la joven miró mi hábito y gritó «ese vestido no me gusta nada». Luego añadió «tienes que ser más moderno». Entonces empezaron las blasfemias contra la Virgen. Cogí una estatua sagrada que había allí y se la puse en los labios, luego me quité el rosario que los pasionistas llevamos a la cintura y se lo coloqué encima. Esto la hizo sufrir un rato largo pero luego empezó a cambiar y poco a poco recuperó su caracter. Después me enteré de que el diablo volvió a ella…”.

En Galicia existen dos exorcistas católicos oficiales, y ambos comparten la opinión del padre Artola: “la inmensa mayoría de los casos que llegan a la iglesia son por enfermedades mentales u obsesiones”.

El párroco del santuario de San Campio de Lonxe, en Tomiño (Pontevedra), José Luis Portela Trigo, que ejerce de exorcista en la diócesis de Tui-Vigo, lleva 37 años como sacerdote y 13 como exorcista. Su primer caso le llego de una familia del pueblo de Tomiño (Pontevedra), cuya hija empezó a presentar “fenómenos extraños” después de haberse adentrado en el “juego” de la OUI-JA. Desde entonces, afirma el padre Portela, expulsa a los demonios “con autoridad y fuerza”.

En la misma provincia, el padre Jose Donsión, párroco de Nuestra Señora del Corpiño y quizás el sacerdote español que más veces haya “echado a los demonios”, es un caso atípico. Ha realizado miles de exorcismos, pero no tanto por su condición de sacerdote católico, sino porque la parroquia de O Corpiño es el último enclave de exorcismos colectivos que existe en España. De hecho, el mismo Arzobispo de Lugo ha impartido la misa en ese pequeña iglesia, legitimando a ojos de los creyentes la garantía exorcista de sus procesiones..

Todos los 23 y 24 de junio miles de personas, llegadas desde toda España, visitan la parroquia de O Corpiño para pedir un milagro. EOC también participó en la famosa procesión de la Virgen del Corpiño, a la que la tradición atribuye especiales poderes contra la posesión diabólica. Por esa razón, cuando visitamos O Corpiño, pudimos contemplar por nosotros mismos episodios de histeria, trances, convulsiones, y todo tipo de comportamientos que los creyentes, con frecuencia, consideran síntomas de posesión diabólica.

Según la tradición quien pueda tocar la peana de la Virgen durante esa procesión, o frotar un pañuelo contra ella, quedará sanado de todo mal. Sin embargo son tantos los cientos de peregrinos que se apiñan intentando tocar a la virgen que es imposible que todos lo consigan. Y para muchos de ellos Jose Donsión, el párroco de O Corpiño, es la última esperanza para expulsar a los demonios. “El poseído –aclara el padre Donsión- es un cuerpo con un doble espíritu. Alberga el alma de una persona y la de un demonio. Y se manifiestan de forma alterna, nunca al mismo tiempo. Es como un avión con dos pilotos. Una vez pilota el diablo y otra, la persona… El poseído blasfema sin descanso, insulta a sus seres más queridos, se ve en él la mirada de unos ojos sin luz. Y, durante el exorcismo, hace cosas terribles”.

Misioneros exorcistas
Al igual que ocurre en la película “El Exorcista”, algunos sacerdotes españoles se enfrenaron por primera vez al Diablo en las misiones. Misioneros combonianos, jesuitas, padres blancos, etc, han relatado episodios expeluznantes de exorcismo, que presenciaron en las misiones católicas en Africa o Asia.

El conocido dominico vallisoletano Antonio Felices, por ejemplo, presenció un espeluznante exorcismo en Africa, realizado por su superior, durante el cual el cuerpo del poseso, un joven de raza negra, salió disparado varios metros sin tocar el suelo, cuando se le aplicó el agua bendita…

En diferentes misiones católicas en Asia, América Latina, o sobretodo Africa, yo mismo he podido entrevistar a misioneros y misioneras que aseguran haber presenciado espectaculares exorcismos en contextos culturales con miles de años de tradición mágica o supersticiosa, y quizás por ello mas receptivos a la creencia en las posesiones diabólicas. Quizás por esa razón, el los últimos años, en diferentes iglesias cristianas, pero no católicas, en diferentes países del Africa Occidental, se están produciendo autenticas masacres infantiles con la justificación de prácticas exorcistas. Según han denunciado recientemente observadores de Unicef y de varias ONGs, en países como Nigeria hasta 15.000 niños han sido acusados de practicar la brujería o estar poseídos, y en torno a mil han sido asesinados en el transcurso de exorcismos homicidas. Solo en el último mes de 2009 tres niños fueron sacrificados en el transcurso de exorcismos “ilegales” en Nigeria, y otros tres quemados vivos acusados de “brujería”.

Se trata de una nueva forma de “Muti”, una práctica ancestral, la más escalofriante que ha investigado el autor de estas líneas y a la que ya dediqué una entrada en El Archivo del Crimen ( http://manuelcarballal.blogspot.com/2007/12/muti-el-infanticidio-ritual-en-africa.html) en la que –en su dimensión más radical- se considera el infanticidio como una práctica lícita para apaciguar o satisfacer a los espiritus de los antepadados. Lo más siniestro de todo es que algunas policías occidentales han detectado ya casos de “Muti” en Europa, a raíz de las oleadas de inmigración ilegal que exportan al viejo continente las creencias religiosas de colectivos subsaharianos u orientales, como se habían exportado al Nuevo Mundo durante el tráfico de esclavos… pero ese es ya otro tema.

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http://laicismo.org/detalle.php?pk=38393

 

Aumenta la actividad satánica en el Mundo:Los exorcistas católicos,están preocupados por el aumento de las prácticas esotéricas y satánicas


Aumenta la actividad satánica en el Mundo:Los exorcistas católicos,están preocupados por el aumento de las prácticas esotéricas y satánicas
Luis Santamaría
24.11.14

El pasado mes de octubre se reunieron en Roma los miembros de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE). Según informa ahora ACI, entre algunos de los temas que trataron estuvo el de la “emergencia pastoral” que se ha generado actualmente debido al aumento de casos que requieren un exorcismo en todo el mundo.

En declaraciones a ACI Prensa, el portavoz de esta asociación, el psiquiatra Valter Cascioli, explicó que “en comparación a hace algunos años el número de exorcistas ha aumentado. Sin embargo siempre digo que hay también una necesidad ya que la carencia se está convirtiendo en una emergencia pastoral”.

El médico italiano que colabora con esta asociación indicó luego que actualmente “el número de ocurrencias de actividad demoniaca extraordinaria está en aumento”. Esta actividad, dijo, puede darse por infestación (cuando el demonio posee un lugar), vejaciones y posesiones –en cuyo caso se debe acudir a un sacerdote y no a un brujo– u obsesiones diabólicas.

Cascioli refirió además que el aumento

“de estos fenómenos se debe seguramente a que hoy ha disminuido en las personas pero también y especialmente, además de la actividad demoniaca, al desarrollo de un interés y las prácticas que tienen que ver con el mundo esotérico, el ocultismo y el satanismo”.

El experto psiquiatra explica también que

“hay algunos países en el mundo en donde ni siquiera hay un exorcista. Las actividades demoniacas y las consecuencias de las que hablamos se están difundiendo en todo el mundo, no es un fenómeno cultural”. “Lo que está sucediendo no está condicionado por los lazos étnicos, ni está tampoco limitado a un área geográfica específica”, concluye.

Asociación de exorcistas

El pasado 13 de junio la Congregación para el Clero del Vaticano reconoció jurídicamente a la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), que hoy cuenta con 250 exorcistas en treinta países de todo el mundo, y está presidida desde 2012 por el padre Francesco Bamonte, religioso que desempeña el ministerio del exorcismo en la Diócesis de Roma.

La idea de reunir en asociación a los exorcistas fue del padre Gabriele Amorth, famoso exorcista de la Diócesis de Roma, quien desde los años 80 ha advertido del gran número de testimonios sobre peligros y amenazas del diablo, debido a prácticas ocultas entre los fieles.

El papa Francisco envió un mensaje a los exorcistas reunidos hace unos días en Roma, animándoles

“a manifestar en este especial ministerio” del exorcismo “ejercitado en comunión con los propios Obispos” para que se manifieste “el amor y la acogida en la Iglesia de quienes sufren debido a la obra del maligno”.

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http://infocatolica.com/blog/infories.php/1411241131-los-exorcistas-preocupados-po

Masonería, Satanismo y Exorcismo


Masonería, Satanismo y Exorcismo

En Alicante, se informa, que se ha dedicado una plaza a la Masonería. En Murcia hay otra plaza dedicada al Club Rotari. El presente trabajo pretende informar de nuevo sobre el tema, para que no nos confundamos.

Ricardo de la Cierva afirma que «todos los masones de grado 33 son satánicos»

Aunque precisa que los masones de grados inferiores no tienen por qué ser satanicos, y que desconocen el objetivo último de ésta sociedad secreta.

Ricardo de la Cierva

De la Cierva publica, por primera vez en España, los rituales de la masonería, incluído el grado 33

«Hay ritos reservados a altos grados masónicos que son abiertamente satánicos» El historiador Ricardo de la Cierva, uno de los principales y reputados expertos mundiales de la masonería, acaba de terminar su última investigación en la que demuestra la clara conéxión del satanismo con los masones de grado 33, el más elevado de esta sociedad secreta.

De la Cierva señala que «no todos los masones son satánicos o diabólicos, pero todos los satánicos son masones». Tras años de una exhaustiva investigación, de la Cierva descubre una conexión que hasta ahora estaba en una nebulosa, y que pocos eran los que se atrevían a aventurar esa alianza tan estrecha entre el grado superior de la masonería y el satanismo. Todo ello lo explicaen «Masonería, Satanismo y Exorcismo» (Fénix).

Los que ingresan son engañados

El historiador madrileño considera que «los masones, sobre todo al principio del ingreso en la orden, son sistemáticamente engañados por la Masonería. Los masones reciben una serie de engaños hasta que al final se les desengaña, pero ya en los últimos grados». «La Masonería ha intentado con enorme insistencia proclamar que tan sólo es una fraternidad que realiza buenas obras. Tiene mucha gente dedicada a que no se sepa la verdad que se esconde tras esa fachada».

Testimonios de ex grados 33

De la Cierva ha tenido acceso a los testimonios de varios masones que fueron en su momento grado 33 y que por lo tanto han tenido una información vivencial de primera mano. Uno de ellos, Jim Shaw, señala que «participó en una ceremonia masónica, llamada comunión negra, en el templo de rito escocés de Florida. Los participantes de la misma eran requeridos para referirse a Jesús como apóstol de la humanidad lo cual no está precisamente inspirado por la divinidad. Entonces, llegaron a burlarse de Jesús, practicando una extraña ceremonia negra».

El secreto de la Masonería

Otro ex masón de grado 33 es William Schmebeen, que tras abrazar de nuevo el cristianismo, desveló su desagradable experiencia en todos los años que estuvo en los grados más altos de esta sociedad secreta: «El secreto de la Masonería es éste. Como masón, usted podrá ser conducido a creer que los llamados secretos de la Masonería encierran una gran enseñanza y una gran utilidad. Este es el gancho. Estará obligado a realizar solemnes juramentos que luego se volverán contra su propia conciencia, como cristiano y su condición de americano». «Estos juramentos y obligaciones –continua William Schmebeen– actuarán con el tiempo de manera muy negativa para usted. En algún punto se dará cuenta del porqué se le ha obligado a introducirse en la logia entre muchos misterios del ocultismo y sobre la estela de Satán, y no en la de Cristo. Cuando se percate de esto, tendrá su mente completamente ennegrecida por el mal. Los juramentos masónicos le harán conocer unos presuntos avances en la justicia, pero de manera diabólica podrá ser arrastrado hacia una Biblia, un compás y una escuadra que le llevarán a formular unos juramentos terribles que le obligarán a cumplir bajo penas que llegan hasta la muerte. Estos son juramentos extrajudiciales y, como tales, contrarios a las leyes de su país. Sin embargo, se verá obligado a mantenerlos si no quiere someterse a castigos terribles».

Lucifer y los grados superiores de la masonería

El pastor bautista Pierce Dodson manifiesta que «todo el corazón de la Masonería es luciferiano». Y de la Cierva apunta que «los masones de grados superiores creen que Lucifer realmente es Dios y se refieren a Yavé por su nombre de Adonai. Los libros masonicos que se entregan a algunos miembro selectos de los grados 32 y 33 dicen que Jesús es un impostor y que Lucifer es el verdadero Dios».

Secretas doctrinas de Lucifer

Otro ex masón, Manly Palmer, aparece en el libro para afirmar que «muchos candidatos a la Masoneria no tienen ni idea de que al llegar a la iniciación les serán comunicadas muchas mentiras, o que el corazón de los masones es un receptáculo de las secretas doctrinas de Lucifer, porque un masón está perdido en las tinieblas del tiempo».

Tambien existen sociedades secretas dentro de la Iglesia Católica, que la Iglesia ha prohibido, pero no por eso dejan de existir… Entre ellas hay esta que se hace llamar El Yunque y que funciona en países de Latinoamerica y ha llegado también a España. En un próximo post incluiré un escrito de Santiago Mata sobre el tema de las sociedades secretas, vale para todos aquellos hermanos que se han dejado influenciar por estas sociedades secretas, llámense como se llamen…

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http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=30383

EXORCISMOS PUROS


EXORCISMOS PUROS

El endemoniado de Cafarnaúm (Mar. 1:23; Luc. 4:31) ,

  • “Llegan a Cafarnaúm. El sábado entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Y quedaron asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”. (Contrasta con el fracaso, también, en Ca­farnaúm, según Jn 6:60).

Tras esta introducción preparatoria, aparece de pronto, entre los presentes, un endemoniado que grita a Jesús:

  • “¿Qué tienes tú que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios”.

Primero habla en plural y luego en singular. La destrucción de que habla, según algunos exegetas, podría referirse a la institución religiosa judía, que los cristianos acabaron rechazando. Pero choca con la admiración y el entusiasmo de la gente, los judíos piadosos que asistían a la sinagoga. Jesús “le conmina” a que se calle y salga de él, lo que el demonio hace tras agitar al enfermo vio­lentamente y lanzar un grito (Lucas dice que salió de él sin hacerle ningún daño). Los presentes quedan pasmados, y entonces, el autor vuelve al principio del relato:

  • “Se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, ex­puesta con autoridad! Manda a los espíritu inmundos y le obedecen” Bien pronto su fama se extendió por todas partes, por toda la región de Galilea”

Es un relato conciso, preparado expresamente por la introducción acerca de la autoridad con que hablaba. Lo que se hace evidente con el milagro que sigue. Termina la historia recalcando la autoridad con que Jesús exponía “su doc­trina”, a la que no se hace ninguna referencia concreta. Así, pues, nunca sabremos qué decía a la gente en aquella ocasión que despertaba su admiración y sorpresa. Está claro que lo único que se pretende es resaltar la sabiduría del Maestro.

No se hace referencia a ninguna circunstancia acerca de la enfermedad del endemoniado. Por ello lo consideramos un puro exorcismo. Lucas es el único que sigue a Marcos en este caso, y su narración es básicamente la misma.

La hija de una mujer pagana (Mar. 7:24; Mat. 15:21)

El siguiente exorcismo es totalmente diferente al anterior. Jesús va con sus discípulos a la región de Tiro, en Fenicia, fuera del territorio hebreo. “Quiso pasar inadvertido, pero no lo consiguió”. El caso es que una mujer, cuya hija estaba poseída por el demonio, según dice ella misma, se postró a los pies del Maestro rogándole que la curase. Según Mateo, Jesús no le hace ningún caso, y los discípulos se ven obligados a insistirle para que la atienda, pues no paraba de gritar. Siempre según Mateo, Jesús dice a sus discípulos:

  • “No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel”.

Pero la mujer insiste y él sigue resistiéndose. Siguen Marcos y Mateo:

  • “Espera que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perrillos”.

La mujer responde humilde e inteligente­mente:

  • “Sí, Señor; que también los perrillos comen bajo la mesa migajas de los niños”.

Jesús queda admirado de la fe de la mujer:

  • “Por lo que has dicho (grande es tu fe, dice Mateo) vete; el demonio ha salido de tu hija”.

Cuando ella vuelve a casa, se encuentra a su hija curada. La endemoniada no está presente, por tanto, el exorcismo se realiza a dis­tancia y con reticencia, por pura compasión hacia aquella mujer angustiada. Lo que parece que intenta decimos el autor del relato es que Jesús no ha venido al mundo a ocuparse de los paganos, sino del pueblo hebreo, “las ovejas perdidas de Israel”.

La mujer le grita, dándole a Jesús un título honorífico, como hacían los demonios: “¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David!”. ¿Acaso lo conocía?

El demonio no interviene en esta escena, lo que nos hace suponer que el exorcismo no es más que una excusa para destacar las verdaderas intenciones de Jesús: los paganos tendrán que esperar; se les dará las migajas. La historia nos dice que todo sucedió exactamente al revés: los paganos extendieron el cristianismo por todo el Imperio Romano (aUnque tal vez ya no era exacta­mente el cristianismo de Jesús).

Falta la admiración de la gente y la extensión de su fama. Pero según Mar­. 3:8 la fama de Jesús ya había llegado hasta tan lejos. Una clara exageración de Mc, pues dice que “le siguió” todo el país, de norte a sur, y regiones limí­trofes. .

Otros destinatarios:

EXORCISMOS ACOMPAÑADOS DE CURACIONES

El endemoniado múltiple de Gerasa (Mar. 5:1; Mat. 8:28; Luc. 8:26)

El exorcismo siguiente de Marcos, que se desarrolla en el país de los ge­rasenos, al otro lado del mar de Galilea, es más explícito. Frente a la con­cisión del primero, aquí se describen minuciosamente las consecuencias de la “enfermedad”, que más bien parecen los síntomas de una posesión: “Nadie podía ya tenerle atado ni con cadenas ni grillos, pues los destrozaba, y nadie podía dominarle. Noche y día andaba entre los sepulcros y por los montes, dando gritos e hiriéndose con piedras”. A continuación se sugiere un diálogo sin orden lógico. .

Jesús: Espíritu inmundo, sal de este hombre (pero el espíritu, sorprenden­temente, no obedece, sino que se enfrenta a Jesús).

Demonio: ¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.

Jesús: ¿Cuál es tu nombre?

Demonio: Mi nombre es Legión, porque somos muchos. (Y le suplicaba con insistencia que no los echara de la región). Envíanos a los puercos para que entremos en ellos.

Sólo cuando Jesús accede tiene lugar la curación. Un diálogo extraño y una extraña forma de exorcismo: enviando a los demonios a dos mil cerdos que mueren ahogados en el mar.

¿Qué relación puede haber entre demonios y animales?

Esta historia es distinta a la anterior por otro motivo: no aparece aquí el concepto de “autoridad” de Jesús como predicador. El endemoniado sencilla­mente se le acerca para decirle que lo deje en paz. Pero se repite el hecho de que el demonio reconoce a Jesús. La fama de Jesús, que con el exorcismo de Cafarnaúm se había extendido por toda Galilea, ahora se extiende por toda la Decápolis, la región de las diez ciudades, al sur y al este del mar de Galilea.

Lo cuentan también Mateo y Lucas. Mateo tiene una peculiaridad: no se re­fiere a un endemoniado, sino a dos, que lógicamente hablan en plural, no en singular, como en Marcos. Todo el relato de Mateo, más conciso, resulta más perfecto desde el punto de vista literario. Lucas, aunque con algunas diferen­cias, sigue a Marcos con más precisión.

Este milagro tiene lugar en una región de paganos, lo que se ha interpretado en el sentido de que Jesús estaba interesado en ellos, no sólo en los judíos. Pero pueden ponerse algunas objeciones a esta teoría: 1) El hecho de que en esta ocasión falta la predicación del Maestro. Si Marcos quería resaltar el in­terés de Jesús por los paganos, ¿por qué le hace ir hasta ellos sólo para en­contrarse casualmente con un endemoniado? 2) El hombre sanado es rechazado cuando desea seguir a Jesús. Más bien da Marcos la impresión de que el Maes­tro no quería discípulos o seguidores paganos. 3) La reacción de los paganos es de rechazo a Jesús: “Entonces le rogaron que se marchara de su término”. Jesús encarga al ex-endemoniado que vaya a su casa y cuente a su familia lo que Dios ha hecho con él, lo que se ha interpretado como un deseo de que se convirtiera en una especie de misionero de su mensaje entre los paganos, pero el hecho de que estos lo rechacen invalida tal suposición.

El endemoniado lunático (Mar. 9:14; Mat. 17:14; Luc. 9:37)

Marcos es el más extenso. Introduce la narración con una escena al parecer inútil, y que no transcriben ni Mateo ni Lucas: Jesús, después de la transfi­guración, se acerca donde están sus discípulos rodeados de gente, que, al ver­le, se sorprenden (no se explica por qué razón). Jesús pregunta a sus discípu­los de qué discuten, y entonces aparece el padre de un muchacho endemoniado contándole los pormenores de su enfermedad:

“Mi hijo tiene un espíritu mudo y, donde quiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espumarajos, rechinar los dientes, y le deja rígido (los síntomas de un ataque de epilepsia). He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido”. Jesús se disgusta, no se sabe si con el padre o con sus seguidores:

“¡Oh, generación incrédula! ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!”.

Luego viene un diálogo con el padre (que no está tampoco en Mateo ni en Lucas) acerca del tiempo que lleva así el muchacho y de que todo es posible si se tiene fe. El padre grita: “Creo, ayuda a mi poca fe”, y Jesús expulsa al demonio ordenán­dole que salga de él. “Y el espíritu salió dando gritos y agitándole con vio­lencia”.

Luego entra en casa con sus discípulos y estos le preguntan por qué razón ellos no han podido curarle: “Esta clase, con nada puede ser arrojada sino con la oración”.

Mateo y Lucas son más escuetos en la narración. Mateo acaba con la res­puesta final de Jesús cambiada (“Por vuestra poca fe“), aunque ya en Marcos se había hablado de la necesidad de la fe para que se curase el muchacho (Lucas no habla de esta conversación, pero acaba constatando que todos quedaron atónitos ante la grandeza de Dios, lo que no dicen ni Marcos ni Mateo).

El endemoniado mudo (Mat. 9:32; Luc. 11:14)

Mateo nos cuenta un exorcismo muy resumido (que no encontramos en Marcos, pero sí en Lucas), y que es el último de una serie de diez. Jesús aca­ba de salir de la casa de Jairo, donde ha resucitado a su hija:

  • “Le presentaron un mudo endemoniado, y expulsado el demonio, rompió a hablar el mudo. Y la gente, maravillada, decía: “Jamás se vio cosa igual en Israel”. Pero los fariseos decían: “Con el poder del Príncipe de los demonios ex­pulsa a los demonios”.

La narración acaba aquí. Lo curioso del caso es que Mateo vuelve a contar este milagro poco más adelante, con algunos cambios (el endemoniado es ciego además de mudo), y añadiendo un discurso de Jesús:

  • “Entonces le fue presentado un endemoniado ciego y mudo. Y le curó, de suerte que el mudo hablaba y veía. Y toda la gente decía atónita: ¿No será este el Hijo de David? Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no expulsa los demo­nios mas que por Beelzebul, Príncipe de los demonios”. (Mat 12:22-24)

Veamos la narración de Lucas.

  • “Estaba expulsando un demonio que era mudo, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo, y las gentes se admiraron. Pero algunos de ellos di­jeron: “Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios”.

Parece claro que el exorcismo, en ambos casos, apenas tiene relevancia. Se cuenta como de pasada. El endemoniado no se postra ante Jesús. La enferme­dad es una escueta mudez. El demonio no habla. Sólo se dice que el mudo re­cobró la palabra. Pero el resultado del milagro es lo que importa: los enemi­gos del Maestro le acusan de estar aliado con el Príncipe de los demonios. Y esto da pie para que Jesús exponga un pequeño discurso que se encuentra en los tres evangelistas (Marcos cuenta la acusación de los escribas y el discurso, pero no el milagro). Este discurso es lo más importante:

  • “Si Satanás expulsa a Satanás, contra sí mismo está dividido: ¿cómo va a subsistir su reino? Y si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos (vuestros secuaces)? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el Espíritu de Dios .expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Por eso os digo: Todo pecado y blasfemia se perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será per­donada. Y al que diga una palabra contra mí, se le perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro”.

Jesús entiende que él expulsa los demonios por el poder del Espíritu, por lo tanto es una blasfemia confundir a ese Espíritu con Satanás. Este exorcismo podría incluirse entre los milagros acompañados de polémi­ca, que se verán más adelante. Parece que Jesús usa sólo la palabra.

Nadie cree hoy que aquellas personas estaban realmente poseídas. Tales po­sesiones se describen claramente como distintos grados de epilepsia, de histe­ria o de doble personalidad. Los exorcismos constituyen una excusa para dar a entender que Jesús tenía poder sobre los espíritus del mal, de cuya existencia no cabía duda en aquellos tiempos. Los demonios le reconocen y hablan, pero sólo para dar fe de la superioridad de Jesús. Un buen recurso literario. Resulta instructivo que Juan no los mencione y el hecho de que cuando el Bautista en­vía mensajeros a Jesús a preguntarle si él es el que había de venir, el Maestro enumera sus milagros, pero no incluye los exorcismos. Así lo cuentan tanto Mat. 11:4-6, como Luc. 7:22).

¿Puede un cristiano ser poseído por un demonio?


¿Puede un cristiano ser poseído por un demonio?

Autor: Paulo Arieu

Introducción: Avance de la influencia de las sectas satánicas

En España, (y también en Latinoamérica), las sectas satánicas en esconden en el más absoluto secretismo. Es difícil catalogar cuántas hay y con cuantos miembros cuentan. Procuraré dar una respuesta al tema de “las dolencias ocultas” relacionadas con los cristianos,  no solo desde la teología bíblica, sino también desde la respuesta pastoral actual, citando incluso los avances contemporáneos de la ciencia neuropsiquiátrica.

Manuel Guerra, sacerdote y autor del “Diccionario enciclopédico de las sectas” explicó que a fecha de hoy, se han contabilizado en España, “164 sectas demoníacas. Pero estoy convenido de que bastantes de ellas ya no existen y no pocas han cambiado de nombre, aunque habrán brotado otras, tal vez en número no menor que las extinguidas”, reconoce el padre Guerra, quien es uno de los mayores expertos en sectas satánicas en España, pero reconoce que “los datos son precarios, insuficientes, deficientes, no fácilmente cotejables”, pues “actúan entre tinieblas”, son grupos secretos. Sin embargo, aunque no se tiene un estudio estadístico para probar en totalidad cuántas son, Guerra asegura que el mayor número de sectas son “sin duda, Barcelona y su entorno, la costa mediterránea, los archipiélagos balear y canario y Madrid”, explica.

Algunos creen que se puede estar endemoniado y ser cristiano. Que negar esta posibilidad es ser ignorante del mundo espiritual.La verdad que hay que no conocemos mucho del  mundo espiritual porque no andamos paseando por esos lugares comúnmente.La posesión demoníaca y la influencia son dos temas totalmente diferentes en su concepto espiritual. Cuando los demonios poseen a los inconversos crean en ellos males con características físicas, mentales,morales,etc

En los evangelios, se registran numerosas ocasiones en las que los demonios se posesionaban de la gente (Mateo 8:16,28 en ad.; 9:32-33; 12:24; 15:22; 17:18; etc.) En estos incidentes, y muchos otros, la manifestación de posesión demoníaca involucraba algunas enfermedades físicas (mudez, epilepsia, ceguera, y algunas veces una fuerza sobrenatural). Ellos también entraron en los cerdos antes de que se precipitaran por un despeñadero y se ahogaran en el mar, en Mateo 8:28 en adelante.

Contra todos estos problemas, Cristo se enfrentó a ellos para devolverles a las personas su sanidad y liberación total de los demonios. Si un cristiano puede ser poseído o no, la respuesta es simplemente un no; pero si puede el creyente tener influencia demoníaca,como en el caso de Pedro, cuando Jesús le dijo: ¡¡¡Apártate de mi Satanás¡¡¡.. Pero en el caso de judas, es totalmente diferente,porque la Biblia dice que Satanás entró en el para hacer la traición. Judas nunca fue un creyente verdadero. El fue un falso discípulo de Jesús. El Señor dice de estas personas que salieron de nosotros pero no eran de nosotros, como dijo el apóstol Juan.Lo mismo sucedió con Ananías y Safira,ambos permitieron que Satanás influenciara en ellos para mentir y quedarse con cierta cantidad de dinero;Este matrimonio. Este matrimonio nunca se convirtió, estaban convencidos pero no convertidos.

El cuerpo del verdadero cristiano es el templo del Espíritu Santo, POR el cual y CON el cual somos sellados para el día de la redención, cuando creemos. Satanás y sus demonios no pueden habitar en el mismo lugar con El.

La habitación del Espíritu Santo en nuestros cuerpos, no tiene características posesivas ni que obliguen o esclavicen al hombre a proceder de cierta manera ( como lo es la demoníaca). El Espíritu Santo es gentil, permanente, no se equivoca, no obliga ni sugiere sino que aconseja. El nos redarguye de pecado, pero es nuestra decisión la de no cometerlo, tanto así, que aunque la palabra no dice que el se vaya de nosotros; si nos revela que este si puede ser contristado, apagado, etc.

Satanás sabe esto muy bien, pero también él sabe, ( y a veces nosotros lo desconocemos ), que nuestra mente, conciencia, y razonamientos, siguen siendo humanos y carnales, y si no hemos hecho una firme decisión de someterlos por completo a la palabra de Dios = amar la verdad de Dios; ese es el campo donde el enemigo irá a trabajar.

Los conceptos, orden y establecimientos divinos no son meras sugerencias de Dios, son rocas solidas sobre las cuales pararnos en momentos de tempestad espiritual. El desconocimiento o la falta de aceptación a estos, es lo que permite que incluso algunos cristianos hablen de posesión demoníaca y/o crean y hasta actúen como si así lo fuera ( Claro… en su mente es que así lo creen ).

Tenemos la mente de Cristo

La Biblia nos dice que los Hijos de Dios, ahora tenemos la mente de Cristo. La mente del cristiano debe ser la de Cristo y así impediremos todo intento de confusión del enemigo. En el principio era Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. En el pasado remoto, de su propia voluntad, decidió crear, traer a la existencia, entidades celestiales y entidades terrenales. Jehová Dios es el creador de todo lo que existe en la esfera celestial así como en la terrenal. Todo le pertenece y es sustentado por Él. Dios tiene control de todo lo que sucede en su creación.

El mundo espiritual

Del mundo espiritual y de las entidades celestiales conocemos muy poco. La Biblia, el Manual del Creador, menciona y describe a varias de estas entidades: ángeles, arcángeles, serafines y querubines. Debemos entender que la Biblia no es un libro sobre entidades celestiales aunque todo lo que menciona sobre ellas es correcto. Ella establece que el querubín más grande, Lucifer, se engañó a sí mismo y se rebeló contra Dios. Incluso engañó una gran cantidad de ángeles que también se rebelaron contra Dios y a partir del momento de la rebelión se les llama ángeles caídos o demonios. Al líder de la rebelión se le llama príncipe de las tinieblas, diablo y Satanás.

Hay que notar tres cosas acerca de los demonios:

  • (1) Los demonios no tienen poder sobre ninguna cosa que Dios no permita; esto es, Satanás (y sus huestes de ángeles caídos) son como perros salvajes sujetados con correas y es Dios quien las sujeta. Ellos pueden hacer solo lo que Él les permite (Job 1:12; Job 2:6; Mat. 8:31-32).
  • (2) Los casos que involucran demonios registrados en la Escritura, son más numerosos que los pocos casos de interacción con gente muerta.
  • (3) Cristo le ha dado a Sus discípulos autoridad sobre los demonios (Mar. 16:17; Luc. 9:1; 10:9).

Todos los rebeldes fueron expulsados de la habitación de Dios y habitan en el espacio interestelar, y al parecer principalmente en la Tierra. El fin de estos ángeles caídos es destruir a la criatura que fue creada a imagen y semejanza de Dios, la unidad hombre – mujer. Por esta razón la Biblia dice que el enemigo de las almas, el diablo, vino a matar, a hurtar y a destruir. Aunque es el príncipe de este siglo, esta autoridad la adquirió de Adam cuando éste desobedeció a Dios en el huerto, no todo le es permitido. Por ejemplo, él quisiera que cada persona no convertida estuviera controlada por uno de sus demonios. Pero Dios no se lo permite. El diablo no puede hacer todo lo que quiere, tampoco sus demonios. O sea, aún las personas inconversas, que son miembros del reino de las tinieblas, son protegidas por el Dios que los creó.

Cuando una persona se convierte, la Biblia dice que inmediatamente es sellada con el Espíritu Santo de la promesa. En otras palabras, que a partir de ese momento el Espíritu Santo hace de la persona su habitación. El Espíritu morará en el interior de la persona hasta que Cristo venga. Él es la señal de que Dios guarda al creyente y que éste no puede ser tocado por el diablo. La Biblia es bien clara, el diablo no puede tocar a un creyente que ha nacido de Dios, esto es, tiene al Espíritu Santo.

No debemos dejarnos fascinar por el mundo de los espíritus, sino por Dios y Su impresionante carácter y atributos (Sal. 27:4; Sal. 73:25). Y si en el curso de nuestro servicio a Cristo y nuestra dependencia de Él, encontramos manifestaciones de posesión demoníaca o actividad demoníaca, solo necesitamos volvernos a Él en una simple oración llena de fe, confiando en Su Palabra y Su Espíritu Santo para que obre de la manera que Él decida. De hecho, esta es la manera cómo debemos enfrentar la vida cuando NO hay manifestaciones evidentes de involucramiento demoníaco, porque con frecuencia Satanás hace su trabajo más frecuente y efectivo en secreto. Jamás hace que su presencia o la de sus demonios sea evidente (2 Cor. 11:13-15).

Las pruebas en el cristiano

Dios puede permitir que el creyente sea tentado, zarandeado e incluso perseguido por el diablo y sus secuaces. Pero como dice la Biblia, si el creyente se viste de toda la armadura de Dios y se mantiene firme, el diablo huirá de él. Hay ocasiones donde Dios permite que los cristianos sean maltratados, atropellados y asesinados por el testimonio de Jesucristo. Sin embargo, ni aún en estas ocasiones vence el enemigo, puesto que estos mártires envían un mensaje muy claro, que están dispuestos a dar su vida por amor a su Señor y Creador.

De manera que, un creyente que es templo del Espíritu Santo no puede ser controlado ni habitado por un espíritu inmundo (demonio). Ellos saben que les está prohibido entrar al templo del Dios viviente. Como dice la escritura “los demonios creen y tiemblan”. Sin embargo, es posible que debido a nuestra falta de consagración apaguemos al Espíritu y comencemos a ser vulnerables a los dardos de fuego del maligno. Esto es, que podamos ser influenciados por el diablo y sus secuaces para hacer cosas que no son conforme a la voluntad de Dios. Como cuando el Señor le tuvo que decir a Pedro “Satanás apártate de mí porque me eres tropiezo”.

Tenemos que caminar con temor y temblor todo el tiempo de nuestra peregrinación en la tierra para que seamos instrumentos de bendición y no de maldición. Aunque no podemos ser poseídos, si podemos ser influenciados para hacer cosas que son contrarias a la voluntad de Dios y que producen heridas profundas en la vida de nuestros hermanos.

El Espíritu Santo tiene el poder para controlarnos y obligarnos a hacer su voluntad. Sin embargo, Él no opera imponiendo su voluntad, Él espera que le obedezcamos por voluntad y deseo propio. El creyente no vive poseído por el Espíritu, el debe vivir dirigido por el Espíritu en todo momento. Esto es lo que la Biblia llama “andar en el Espíritu” y “estar lleno del Espíritu”.

Enfermedades mentales y psiquiátricas

La enfermedad, física o mental, forma parte de los procesos de la finitud. Los datos estadísticos hacen referencia al hecho de que en torno a un veinticinco por ciento de la población ha cursado o cursará alguna psicopatología a lo largo de la vida.

A la hora de afrontar su causalidad, el pensamiento pre científico la asoció a fuerzas externas a la persona que ésta no podía controlar. El caso de las posesiones diabólicas en los tiempos bíblicos es un ejemplo. La creencia en los demonios, propia de las religiones mesopotámicas, influyó mucho en las creencias de los judíos contemporáneos de Jesús. Hoy entendemos que los relatos evangélicos hacen referencia a casos de posesión demoníaca, pero muchos de esos síntomas también pueden ser explicados como una patología de índole psiquiátrica: epilepsia, esquizofrenia, trastornos sociales…

No siempre es necesario, pues, apelar a instancias divinas ni demoníacas para explicar la enfermedad mental. Muchas veces nos hallamos frente a un fatalismo. En muchos casos, la enfermedad ha de ser tratada mediante las terapias psicológicas y psiquiátricas que estas disciplinas han desarrollado. La enfermedad,cuando no es una dolencia relacionada con el ocultismo, es de origen psico-mental, no es un estigma a esconder, y es una situación que quizás, pueda ser superada. Muchos depresivos logran salir adelante, si la esquizofrenia  es leve, también logra muchísimas veces con la ayuda de psicofármacos ser aliviada y controlada.

Tampoco debemos pensar que alguna de estas enfermedades psiquiátricas, es la consecuencia del pecado, como históricamente se había creído cuando la religiosidad impregnaba totalmente la vida de las personas.

Frente a un hombre, ciego de nacimiento, le preguntaron a Jesús quién había pecado: ¿el ciego o sus padres? La respuesta del Maestro de Nazaret fue contundente: ni él ni sus padres. No cabe hurgar en una dimensión moral o religiosa para explicar la etiología de una psicopatología. Esta línea de pensamiento libera tanto al afectado como a su entorno familiar de los sentimientos de culpa que acompañan determinados trastornos como las neurosis, estados depresivos y otras patologías.

En lo referente a la llamada enfermedad mental sería bueno saber la opinión de un entendido en la materia que dice lo siguiente:

“La psicología no es tan sólo una religión que pretende ser una ciencia, es de hecho una falsa religión que procura destruir la religión verdadera… psicoterapia es un nombre que suena científico, moderno, para lo que solía llamarse la “cura de almas”…

Con el declive de la religión y el crecimiento de la ciencia en el siglo dieciocho, la cura de almas (pecadoras), que había sido parte integral de las religiones cristianas, fue denominada cura de mentes (enfermas), y pasó a formar parte integral de la medicina.  Se suele definir a la psiquiatría como la especialidad médica dedicada al estudio, diagnosis y tratamiento de las enfermedades mentales. Esta es una definición inútil y engañosa. La enfermedad mental es un mito… la noción de una persona “teniendo una enfermedad mental” es científicamente coja. Da una aprobación profesional a la racionalización popular — o sea, que los problemas de la vida experimentados y expresados en términos de los llamados síntomas psiquiátricos son básicamente similares a las enfermedades físicas”.  (Thomas Szasz, psiquiatra y reconocido escritor)

Avances en el Diagnóstico de Patologías Mentales

La diferencia entre el tratamiento de una enfermedad física específica y el de una enfermedad mental severa que también tiene base orgánica, es la falta de conocimientos sobre esos fundamentos. La comprensión del funcionamiento de los circuitos cerebrales, a la luz de la obtención de imágenes cerebrales e inclusive el descubrimiento de factores genéticos o proteicos que se detecten en sangre, será crucial en el diagnóstico y en el tratamiento de estas enfermedades en un futuro no demasiado lejano. Recién a partir del nuevo siglo se comenzaron a considerar leves indicios de antecedentes familiares o traumáticos como posibles factores de riesgo para llegar a sufrir una enfermedad mental grave. Pero en los próximos años los adelantos tecnológicos y los estudios genéticos y de las proteínas revelarán indicadores sobre sus posibles bases orgánicas y su eventual tratamiento.

Hasta ahora, los trastornos mentales serios se clasifican por sus síntomas, los cuales no son excluyentes de una sola enfermedad sino que también pueden asociarse a otras enfermedades diferentes; debido a que ninguna evidenciaba signos biológicos específicos. Los marcadores biológicos más profundos y precisos ayudarían a realizar un diagnóstico exacto y rápido de la patología y esto haría posible la implementación del tratamiento más adecuado y eficaz.

Actualmente, la esquizofrenia, por ejemplo, todavía se diagnostica con la aparición de un brote psicótico. En el caso de otras patologías cerebrales se pueden presentar síntomas cognitivos y de conducta, posteriores al funcionamiento anormal de un circuito cerebral; por lo que un tratamiento basado en los síntomas sería inoperante. Por ejemplo, en la enfermedad de Parkinson, los síntomas aparecen solamente cuando el 80% de las células que producen dopamina ya se han deteriorado. El estudio de los circuitos cerebrales por medio de imágenes cerebrales, biomarcadores y entrevistas, pueden revelar cuáles son los tratamientos que resultan más eficaces y evaluar los cambios que producen dichos tratamientos.

El control de los trastornos mentales que se consideran de base biológica reportará una nueva percepción de dichas patologías, y en lugar de ser consideradas como personas poseídas por espíritus, endemoniadas, peligrosas e irracionales podrán ser aceptadas y tratadas como personas enfermas capaces de recuperarse. La psiquiatría está dejando de ser una ciencia basada únicamente en procesos mentales subjetivos para transformarse en neurociencia; brindando esperanza a millones de seres que esperan impacientes un alivio verdadero y permanente para sus males. Antiguamente, los tratamientos se reducían a entrevistas, internación, prácticas de terapia electroconvulsiva o coma insulínico, con magros resultados y la posibilidad elevada de recaídas o muerte. Actualmente la psiquiatría basa sus tratamientos en entrevistas, psicofármacos y terapia cognitiva.

El 50% de los pacientes presenta mejoría a las doce semanas, pero todavía existe el riesgo elevado de recaídas y de muerte. Los científicos dedicados a la neurociencia están convencidos que antes de 2020, el avance de la tecnología permitirá mejores diagnósticos de los trastornos cerebrales; y con la implementación de estimulación cerebral, mejores psicofármacos, vacunas y terapia cognitiva, se podrá mejorar al paciente en solo 24 horas sin riesgo mayor de recaídas y con reducidas posibilidades de mortalidad.

Cristianos poseídos?

La Biblia no establece explícitamente si un cristiano puede o no ser poseído por un demonio. Sin embargo, puesto que un cristiano es habitado por Espíritu Santo (Rom. 8:9-11; 1 Cor. 3:16; 6:19), parecería improbable que el Espíritu Santo permitiera que un demonio poseyera a la misma persona en la que Él habita. Definitivamente reconocemos que este es un punto controversial. Sin embargo, sostenemos fuertemente la creencia de que un cristiano no puede ser poseído por un demonio.

Creemos que hay una gran diferencia entre ser poseído por un demonio, y ser oprimido / influenciado por un demonio. La posesión demoníaca involucra a un demonio teniendo el control directo sobre los pensamientos y/o acciones de una persona (Lucas 4:33-35; 8:27-33; Mateo 17:14-18). La opresión / influencia demoníaca implica que un demonio o demonios atacan a una persona espiritualmente, animándola a una conducta pecaminosa (1 Pe. 5:8-9; Stgo. 4:7). Notarán que en todos los pasajes del Nuevo Testamento que tratan con la guerra espiritual, nunca se nos dice que sacaran demonios de un creyente (Efesios 6:10-18). Se nos dice que resistamos al diablo (1 Pe. 5:8-9; Stgo. 4:7), no que lo saquemos.

Es impensable para mí que Dios permitiera que a uno de Sus hijos, a quien Él compró con la sangre de Cristo (1 Pe. 1:18-19) y lo hizo una nueva criatura (2 Cor. 5:17) – sea poseído y controlado por un demonio. Si, como creyentes libramos batallas con Satanás y sus demonios, pero no de dentro de lo mas profundo de nosotros. ¿Quién es El que está en nosotros? El Espíritu Santo. ¿Quién es el que está en el mundo? Satanás y sus demonios.

  • 1 Jn. 4:4  “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.”

Consagración

Por ultimo, hermanos y amigos, TODA la biblia es el plan de Dios para el hombre, léala, pídale a Dios discernimiento de su palabra, obtenga una visión completa de ella, aplíquela a su vida, y entienda por favor, en que parte del plan de Dios para la humanidad nos ha tocado vivir ( “ubíquese” ) y dele gracias a Dios por ello. Ya no hay coliseos en los que se devora a los creyentes; no se queman ya cristianos en los patios de Nerón para que este pueda ver sus rosas; ya no se fríen en aceite a los de la fe en Cristo; el Espíritu ya no nos visita – El MORA en nosotros, la unción ya no viene separada de EL UNGIDO DE DIOS, las bendiciones ya no llegan solo como misericordias divinas, sino mas aun Ahora debemos entender mejor el fondo de las cosas espirituales a la luz de la biblia e ir creciendo hacia la estatura del varón perfecto que es Cristo nuestro Señor y Salvador. No permitas que Satanás te neutralice.

Podrías preguntarte, ¿por qué Dios aún permite que los demonios traten con nosotros? Si ellos están bajo Su autoridad, ¿por qué no les impide cualquier interacción con los humanos? En la insondable sabiduría de Dios, Él es capaz de usar sus malos deseos e intentos sobre nuestras vidas, y obtener algo bueno de ellos para los cristianos:

a) En Mar. 1:13, Dios usa las tentaciones de Satanás para probar la ausencia de pecado en Jesús.

b) En el libro de Job, Dios usa a Satanás para mostrar la integridad del carácter de Job, y más tarde recompensar doblemente a Job por todo lo que experimentó.

c) En 2 Cor. 12:7, Dios usa la aflicción que Satanás infligió sobre Pablo para evitar que se volviera orgulloso.

d) En el caso de los no creyentes, Satanás y los ángeles caídos sirven como un tipo de catarsis trabajando junto con la influencia del mundo no redimido y los deseos de la naturaleza pecaminosa para mostrar a los corazones de los inconversos el mal que ya mora dentro de ellos, mostrándoles de esta manera a ellos y a los demás, lo que es su verdadera naturaleza caída. (Mat. 15:18-19; Ef. 2:1-3; Ap. 20:7-9)

Ahora, mientras examinamos la Escritura – particularmente las epístolas que se enfocan en nuestra vida en la “era de la iglesia” – encontramos muy poco acerca de la manera en que debemos interactuar con los demonios, excepto el no atrevernos a dirigirnos a ellos basándonos en nuestra propia habilidad y fuerza (Jud. 1:9).

Tampoco se nos dice que nos detengamos a preguntarnos continuamente si hay demonios trabajando a nuestro alrededor aún ahora. (Los hay… ¡y a veces se manifiestan ellos mismos!) Pero ya sea que lo hagan o no, ellos no deben ser nuestro enfoque, ¿Por qué no? Porque, una vez más, ellos no tienen autoridad, sino la que les es dada por Dios. ¿Quién y qué entonces debe ser nuestro enfoque? Nuestra atención necesita estar sobre Dios y los claros mandamientos que Él nos da en la Escritura; si Él es nuestro centro de atención, no necesitamos temer a nada más (Sal. 27:1).

Si sucede que hubiera una manifestación de su presencia de alguna forma, debemos preguntarnos el por qué. ¿Hay algún ídolo pagano, un fetiche usado en la adoración pagana, etc. (Deut. 32:16-17; Sal. 106:37-38; 1 Cor. 10:19-21)? O tal vez hay algunos que han permitido ellos mismos llegar a estar poseídos por un demonio, o hayan permitido una participación demoníaca en sus vidas por algún pecado repetido y serio (Ef. 4:27). Cualquier artículo de lo oculto que uno posea, debe ser quemado, como Pablo y los otros cristianos hicieron con los libros que fueron quemados en Hechos 19:18 y cualquier pecado conocido debe ser confesado a Dios (1 Jn. 1:9).

En resumen, es bíblico creer en demonios y que lo que la gente cree que son apariciones, son o ilusionismo fabricado por charlatanes, o verdaderamente involucran actividad demoníaca, como la visita de espíritus humanos. El usar canales y búsquedas de guías de “médiums” o “espiritistas,” o el jugar con las tablas de la Guija, cartas tarot, sesiones espiritistas, o escuchar música satánica de rock pesado, es verdaderamente invitar el involucramiento de demonios en la vida de uno.


El rol de la religión en la salud mental del enfermo siquiátrico

La religión puede tener un papel negativo en la salud mental cuando:

a) Presenta rasgos y relaciones sectarias, expresiones fundamentalistas y una normatividad limitadora de la libertad personal. En estos casos, puede potenciar determinados trastornos como la neurosis, la ansiedad… a causa de los sentimientos de culpa derivados de la imposibilidad de cumplir con la totalidad de sus exigencias y preceptos.

b)  Genera expectativas que no se cumplirán. Esto puede suceder en los actuales contextos carismáticos en forma de expectativas, por ejemplo de sanidad, que al no cumplirse generan frustración y dudas espirituales a la persona afectada o a su entorno familiar, en el sentido de no haber ejercitado suficientemente la fe para haber generado el milagro. Nos hallamos frente al “pensamiento mágico”.

c) Representa una huida de la realidad. Es la búsqueda de Dios cuando las condiciones de la existencia nos sobrepasan y necesitamos buscar consuelo al dolor en lugar de afrontar la situación. Nos hallamos frente a la idealización de un ser supremo que salva mágicamente de las circunstancias adversas. En estos casos, tendremos que dar la razón a Sigmund Freud cuando manifestaba que la religión ponía de manifiesto la inmadurez psíquica del ser humano. La religión, en este supuesto, puede ayudar a evadirse de una realidad hostil y refugiarse en el delirio propio de un estado neurótico al proyectar en un futuro una nueva situacionalidad que venga a superar el actual estado de cosas.

El rol terapéutico de la religión

La fe cristiana no debe entenderse como una especie de “seguro” que nos protege de las circunstancias adversas de la finitud, incluyendo la enfermedad mental. Ahora bien, a muchos creyentes les permite asumir el principio de la realidad con más naturalidad y de forma menos traumática. La fe puede ayudar a superar las fases de negación (¡no puede ser!), de rebelión (¿por qué a mí?) y de depresión (estoy realmente enfermo) y asumir la realidad. No se trata de una resignación fatalista, sino de una conformidad con los hechos. A ello contribuye la sensación de seguridad existencial y de una vida con sentido. Es el papel positivo de la religión del que trataron psicoanalistas como Carl Gustav Jung o Víctor Frank desmarcándose de los postulados de Sigmund Freud.

La fe cristiana puede aportar un elemento de estabilidad emocional, tranquilidad, serenidad, paz interior… al considerar que la vida no es el resultado del azar, sino que tiene un sentido y un propósito, a pesar de que con demasiada frecuencia se nos presenta como un misterio, como es el caso de las enfermedades mentales.

Cuando el cristianismo es entendido y vivido de este modo, contribuye a la salud mental de la persona desde una perspectiva preventiva por el hecho de que:

a) Contribuye al establecimiento de una autoestima equilibrada superadora de sentimientos disfuncionales de superioridad o inferioridad.
b) Ayuda a desarrollar el autocontrol emocional, la ponderación…
c) Posibilita vivir en conformidad con valores higiénicos como el respeto, la alteridad, la solidaridad, la justicia, el trabajo en favor de la paz…
d) Algunos estudios (Toussaint y otros, 2001) establecen relaciones positivas entre la capacidad de perdonar y la salud mental. La práctica del perdón genera compasión, desarrolla la empatía, dibuja nuevos escenarios de confianza; su ausencia mantiene a la persona en el rencor, el odio, los pensamientos y sentimientos negativos y el aislamiento social.

El cristianismo también puede contribuir a la salud mental de la persona mediante la mejora de su fondo patológico.

a) El contenido de la fe cristiana ayuda al control y a la modificación de los pensamientos disfuncionales, base de emociones y conductas, como bien explica la corriente neoconductista.
b) La fe cristiana puede ayudar a priorizar correctamente dando importancia, en primer lugar, a las personas y estableciendo equilibrios en las diferentes áreas de la actividad: tiempo personal, familiar, profesional, social, eclesial… minimizando el estrés.
c) La fe es generadora de confianza, hecho que representa un soporte terapéutico frente a síntomas como la tristeza, la depresión… El psiquiatra Aaron Beck afirmó que la desesperanza se halla en el corazón de la depresión. También es un factor de peso en los casos de suicidio. Una visión esperanzada, dentro del realismo existencial, como la que proporciona la fe es facilitadora de los procesos de salud.

La iglesia también tienen su papel en el tema que nos ocupa. Las comunidades deben ser inclusivas y no discriminar por ningún tipo de razón. Las personas con problemas de salud mental deben ser acogidas e integradas en función de sus posibilidades relacionales.

El enfermo mental ha de ser aceptado en su específica realidad, respetado en su dignidad personal, acompañado en su proceso, amado, ayudado y no culpabilizado.

Una voz tan autorizada como la de Jordi Font, doctor en medicina, especializado en psiquiatría y psicoterapeuta señala que la praxis religiosa puede llegar a ser una instancia estructurante de la personalidad y, por lo tanto, factor a considerar en el tratamiento de los trastornos mentales. La religión y la fe adulta son posibles, cuando son purificadas de las formas primitivas e infantiles con las que con demasiada frecuencia la religiosidad se manifiesta.

Conclusión:

¿Cómo debe responder un cristiano, que es justamente perturbado y comprensiblemente desanimado por los acontecimientos y las implicaciones de las dolencias ocultas? Es obvio que hay muchas respuestas legítimas, en diferentes ámbitos y con diferentes aplicaciones. Pero sosteniéndolas todas, la base fundamental de todas ellas, bueno, Jhonn Owen, un teólogo puritano calvinista, lo hace bien. Léalo lentamente. Considere esto:

Vivamos en la constante contemplación de la gloria de Cristo, y la virtud procederá de El al reparar todas nuestras decaídas, para renovar un espíritu recto dentro de nosotros, y que nos haga abundar en todos los deberes de obediencia.… Arreglará el alma para ese objeto, que es adecuado para darle placer, complacencia y satisfacción.… Cuando la mente está llena de pensamientos de Cristo y de Su gloria, cuando el alma se rompe en el con afecto intenso, expulsarán o no admitirá, las causas de la debilidad y malestar espiritual… Y nada excitará y estimulará tanto nuestras almas a esto como una visión constante de Cristo y de Su gloria, todo en El tiene un poder restrictivo a esto, como es sabido por todos los que tienen algún conocimiento de estas cosas.

Es bíblico no obsesionarse con ellos y con el mundo de los espíritus. En ninguna parte de la Escritura puedes encontrar algún precedente de hacerlo así. Más bien, debemos impregnarnos de la Palabra de Dios (Sal. 119), con el conocimiento de Cristo (Fil. 3:8-10), servirle a Él como sacrificios vivos (Ro. 12:1-2), y buscar hacer discípulos en todas las naciones (Mat. 28:18-20, etc.). La única liberación del pecado y del diablo que pueden obtener los perdidos, es a través de la que se encuentra solo en Cristo (Jn. 8:32-36; Ro. 6:16-23; Ef. 2:1-10). Necesitamos concentrarnos en el Evangelio de Cristo para compartirlo con otros. Ese Evangelio es el poder de Dios para la liberación del pecado y de Satanás (Ro. 1:16; 1 Cor. 1:18).

La enfermedad mental no siempre es un castigo,un juicio de Dios por el pecado.Por eso no creo que debamos ser fatalistas. Podemos confiar en Dios en medio de la adversidad. Aún así, amado hermano, recuerda que

“Aquel que ha nacido de Dios, Dios le guarda y el diablo no lo puede tocar”.

Ver video sobre las posesiones demoníacas

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Referencias