El apóstol Pablo ante la esclavitud


El apóstol Pablo ante la esclavitud

Hemos de pedirle al Señor sabiduría para poder distinguir adecuadamente y no confundir nuestros principios políticos con nuestros principios espirituales.

AUTOR: Antonio Cruz, 23 DE ABRIL DE 2016

Debemos ser cuidadosos en no confundir la justicia, a que se refiere Jesús en las bienaventuranzas (Mat 5:10), con alguna otra causa diferente que puede ser en sí misma muy legítima, pero que no responda al concepto de justicia que exige el Señor. Las causas pueden ser de diversa índole: sociales, políticas, religiosas, ideológicas, etc., pero en cualquier caso son causas distintas a la justicia que reflejó en su vida Jesucristo. No es extraño que en determinados ambientes, si se mezcla la religión con las ideas políticas, se desate pronto la persecución. Sin embargo, ¿sería correcto decir que dicha persecución es por causa de la justicia?

Durante el pasado siglo XX hubo algunos hombres que fueron perseguidos, encarcelados, torturados e incluso ejecutados por razones político-religiosas. ¿Sufrieron por causa de la justicia o por alguna otra causa? No es que los creyentes como ciudadanos no podamos defender los principios sociales o políticos que consideremos acertados pero, si sufrimos por esta causa, debemos tener claro que la promesa de la última bienaventuranza no se aplica aquí.

Cada cual es libre ante el Señor de sufrir o militar en la causa que honestamente considere mejor, pero no reclamemos luego a Dios que su promesa no se cumple en nuestra vida. Estas palabras de Jesús se refieren explícitamente a sufrir por causa de la justicia de Dios, no por la de los hombres. Hemos de pedirle al Señor sabiduría para poder distinguir adecuadamente y no confundir nuestros principios políticos con nuestros principios espirituales. Tenemos un claro ejemplo de esto en la actitud de Pablo hacia la práctica de la esclavitud que era común en sus días.

Algunos autores han censurado el comportamiento del apóstol ante este problema social, en el sentido de que no realizó ninguna condena formal de la esclavitud, ni se opuso a ella o fundó ningún movimiento que militara a favor de su abolición. Lo que sí afirmó Pablo fue que todos aquellos que se bautizaban en Cristo se convertían en hijos de Dios por la fe en Jesucristo y que, a partir de ese instante, ya no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay varón ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús y… herederos de Abraham conforme a la promesa (Gál 3:28-29).

Es decir, Pablo reconoce que la esclavitud, así como el racismo o la discriminación sexual carecen de toda justificación en el ámbito de la fe cristiana. A quienes se convirtieron a Cristo siendo esclavos les dice: ¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te preocupes; pero si puedes hacerte libre, por supuesto procúralo. Porque el que en el Señor es llamado siendo esclavo, es hombre libre en el Señor. De igual manera, también el que es llamado siendo libre, es esclavo del Señor (1 Co 7:21-22).

Es cierto que Pablo no se enfrentó a los poderes políticos de su tiempo reclamando la abolición de aquella lacra social que tanto nos repugna desde la mentalidad de hoy. Quizás si lo hubiera hecho, su carrera como apóstol de los gentiles se habría visto truncada prematuramente, ya que semejante reivindicación se pagaba con la vida. No debe olvidarse que Roma basaba la economía de su imperio en la mano de obra barata que suponían los esclavos.

Piénsese por ejemplo en la rebelión de los mismos que se refleja en la famosa película Espartaco y las importantes consecuencias sociales que supuso para el Imperio romano. La causa de la abolición de la esclavitud no era la causa de Pablo. Con todo, si él hubiera decidido luchar en ese frente y sufrir la persecución por acabar con la esclavitud, ¿se podría decir que lo habría hecho por causa de la justicia? Yo creo que no. Lo mismo podría decirse del nacionalismo hebreo.

También Pablo, como el mismo Señor Jesús o el resto de los apóstoles, podían haber militado en la lucha zelota contra el imperialismo romano. Afortunadamente no lo hicieron y eso permitió que el evangelio llegara hasta nosotros hoy. Pero aun suponiendo que lo hubieran hecho, los posibles sufrimientos y persecuciones que habrían padecido no podrían ser considerados, en el sentido de esta bienaventuranza, por causa de la justicia, sino por otras causas diferentes. Causas que podrían ser muy legítimas, aunque no constituyeran propiamente el fundamento de la extensión del reino de Dios en la tierra.

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La esclavitud bíblica


La esclavitud bíblica

Diciembre 8, 2008, por Dennis Swick

Dennis Swick
Profesor del Instituto Global y anteriormente misionero en España.Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) la esclavitud hoy afecta millones de personas, mayormente mujeres y niños, en todos los países pero con su concentración específicamente en el Océano Atlántico, el Océano Índico, y el Mar Mediterráneo.

La esclavitud se define como “la violación de los derechos humanos” y los que están en contra de la esclavitud se llaman “abolicionistas”. En el siglo XIX, había movimientos ingleses y franceses haciendo decretos en contra de la esclavitud. De hecho, también durante la misma época en 1860, había una guerra civil en los Estados Unidos que estaba enfocada sobre este tema de los esclavos.

Los que estaban a favor de la esclavitud usaron Levítico 25:44-46 que dice, “Así tu esclava que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas. También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros, los cuales podréis tener por posesión. Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseñoreareis cada uno sobre su hermano con dureza.”

Pero en vez de usar estos versículos bien, los que estaban a favor de la esclavitud usaban estos versículos fuera de su contexto. Los versículos están hablando de si alguna israelita pobre tendría que venderse a sí mismo a otro israelita para pagar una deuda, debería tratársele como jornalero, no como un esclavo. Y los esclavos que existían normalmente procedían de naciones paganas  alrededor de Israel (Levítico 25:44), no en países lejanos como África. En este texto, los forasteros eran esclavos en su propia cultura no por lo que enseñaba la Biblia. Eran esclavos por causa de las costumbres paganas en que vivían.

Pero ni en el Testamento Antiguo ni en el Testamento Nuevo encontramos la condenación directamente en contra de la esclavitud. Y no existe un llamamiento en contra de su anulación. Es interesante ver que hay versículos que hablan en contra del politeísmo (que hay más de un Dios – Éxodo 20:5; 34:14; Deuteronomio 5:9) y en contra de la inmoralidad sexual (1 Corintios 5:9; 6:13; Lev. 18:6, 7, 20, 22, 23; Judas 1:4; Col. 3:5; Gal. 5:19). Pero no hay versículos en contra de la esclavitud. De hecho, ambos apóstoles como Pablo y Pedro amonestaron los esclavos que obedecieran sus amos. Tenemos el ejemplo de Onésimo en la Epístola de Pablo a Filemón. Onésimo era un esclavo por el hecho que estaba obligado a hacer un contrato para pagar una deuda que tenía.

Según la Biblia, existían dos tipos de esclavos:

Éxodo 22:3 – El ladrón que hará restitución, será vendido por su hurto. Normalmente cuando algo fue robado, el ladrón tenía que morir. Pero podría pagar su robo en hacerse la restitución como esclavo.

Obligado por contrato con el titular en cuanto a su deuda y hacerse esclavo o esclava para pagársela. (2)

Otra cosa también importante es lo que pone en Éxodo 21:16. Dice, “Asimismo el que robare una persona y la vendiere, o si fuere hallada en sus manos, morirá.” Entonces, la gente que compraba esclavos de África, seguro que la mayoría de estas personas no eran esclavos por contrato sino por ser vendidos. ¡Entonces sus vendedores tendrían que morir según la Biblia!

Pero en cuanto a la esclavitud el Nuevo Testamento enseña:

  • 1 Timoteo 1:10 – Condena los secuestradores o comerciantes de esclavos.
  • Apocalipsis 18:13 – Dice que vendiendo hombres es inmoral. (3)
  • Ahora pensando por un momento sobre la esclavitud, ¿Cree que Dios es realmente a favor de ella?
  • La Biblia habla claramente en contra del robo (Éxodo 20:15; Lev. 19:11; Deuteronomio 5:19; Efesios 4:28).
  • La Biblia habla claramente en contra del comerciante o vendedor de esclavos (Éxodo 21:16; Apoc. 18:13).
  • La Biblia da ejemplos de la esclavitud y muestra que es la libertad. Un ejemplo se encuentra está en libro de Éxodo dónde Dios libró a los Israelitas de su esclavitud en Egipto.
  • La Biblia habla en Isaías 61:1 y Lucas 4:18 de “librar” a los cautivos y oprimidos.
  • La Biblia habla del poder del pecado y dice que somos esclavos de el (Romanos 6:16-19; Filipenses 2:12-13; 3:12; 1 Corintios 5:7; Juan 8:34).

Sólo podemos ser libres de esta esclavitud a través de la sangre de Jesús que él pagó por nosotros en la cruz (Lucas 4:18-19; Juan 8:32, 36; Romanos 6:18, 22; 1 Juan 1:7; y 1 Pedro 2:24). Dios mandó a Jesús al mundo para morir por nuestros pecados porque El nos amó (1 Juan 4:9-10).

Y terminamos con Gálatas 3:28 que dice, “Ya no hay judío ni griego; ni hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”

¡Esto es la realidad! ¡Es como será en el cielo!

La esclavitud parte 3


La esclavitud parte 3

Autor:Paulo Arieu

La esclavitud de Jean-Baptiste Debret, representa una deplorable imagen de las torturas a las que se podían someter a los esclavos para dirigir sus conductas en interés del amo. Resulta ciertamente difícil la contemplación indiferente de las ataduras inflijidas al esclavo, que han sido dibujadas por Debret en esta obra.(Wikipedia)

  • 7 Hermano Filemón, estoy muy contento y animado de saber que amas mucho a los demás, pues tú has consolado y animado a todos los que pertenecen al pueblo de Dios.8-9 Yo ya soy viejo, y ahora estoy en la cárcel por servir a Jesucristo. Yo sé que tú me amas. Por eso, aunque te lo podría ordenar, pues Cristo me ha dado esa autoridad, prefiero pedirte que me hagas el siguiente favor: 10 Te ruego que recibas bien a Onésimo. Para mí, él es como un hijo, pues yo le anuncié la buena noticia aquí en la cárcel.  11 Antes, Onésimo fue para ti un esclavo inútil, pero ahora nos es útil a ti y a mí.12 Por eso ahora te lo envío de vuelta, y espero que lo recibas como si me recibieras a mí. 13 Me hubiera gustado que se quedara conmigo, para que me ayudara en lugar tuyo mientras yo siga preso por anunciar la buena noticia. 14 Pero no haré nada sin que tú estés de acuerdo, para que el favor que te pido no te resulte una obligación.  15 Tal vez Onésimo se alejó de ti por algún tiempo, para que ahora sea tuyo para siempre. 16 Sólo que ahora ya no lo tendrás como a un esclavo, sino como a un hermano muy querido, lo cual es mucho mejor. Yo lo quiero mucho, pero tú debes quererlo aún más. Quiérelo como a un miembro de la familia del Señor, y no como a cualquier persona.  17 Si realmente me consideras tu hermano, te pido que lo recibas como si me recibieras a mí. 18 Si Onésimo te hizo algo malo, o si te debe algo, cóbramelo a mí. 19 Con esta firma, que es de mi puño y letra, me comprometo a pagarte todo. Aunque, francamente, no deberías cobrarme nada, pues todo lo que tienes, y todo lo que eres, me lo debes a mí.  20 Hermano Filemón, hazme este favor, pero no lo hagas por mí, sino por tu amor al Señor. Tú y yo somos hermanos: ¡dame esa tranquilidad! 21 Te escribo porque estoy seguro de que harás lo que te pido, y mucho más. 22 Y aprovecho la ocasión para pedirte que me prepares un lugar donde quedarme, porque espero que, por las oraciones de ustedes, Dios me deje salir de la cárcel para ir a visitarlos. 

Aunque esta epístola es puramente privada y doméstica, el apóstol pablo no puede impedir inculcar también en ella la doctrina general concerniente a Cristo aún cuando el tema que se trate sea particular «En la fe» (Tito 3:15). Así es como urge e insiste con la intención correcta de reconciliar al esclavo con su señor (Filemón) de tal manera que, al principio, parece que no conseguirá nada.

El argumento de esta epístola es la reconciliación lograda por Pablo, de Onésimo, esclavo de Filemón, con su dueño. Quizá Onésimo ha robado algo o al menos ha huído por haber dejado de cumplir con sus obligaciones para con su dueño. A lo mejor intentaba abusar de la libertad cristiana que ha oído proclamar y al caer en una actitud carnal, no quería servir más a su dueño. O quizá fuera otra causa, pero no es ésta la cuestión central de la epístola. Ataca a Filemón en tantos pasajes que, aunque éste fuera hecho de piedra, se hubiera ablandado, de modo que si alguien busca un ejemplo, lo tiene en esta epístola. Le insta con argumentos que no sólo le conciernen de forma individual, sino que son de aplicación general, de modo que se ve obligado a aceptar a Onésimo como a un hombre libre.

Los tiempos en que vivían Pablo y Filemón: Muy diferente el tiempo cuando el Apóstol Pablo hizo esta carta a nuestro tiempo actual. No son iguales los dos períodos. Ahora nosotros vivimos libres. No somos como los esclavos de los tiempos de Pablo. Pues, aquellos estuvieron bajo el dominio de los romanos. No tuvieron la libertad para hacer lo que ellos mas deseaban. El gobierno era el patrón superior que concedió a los libres y los ciudadanos derecho de comprar y vender esclavos, Y mucha gente del imperio eran puros esclavos. Agarrados o detenidos por los patrones, ellos no tuvieron ningún derecho sobre si mismo. Esos esclavos eran como un instrumento que pertenecía a su patrón. El esclavo no tuvo derechos propios. El patrón ejerció autoridad absoluta sobre su esclavo, para decirle cualquier trabajo que hacer. Pero hubo una cosa aún peor. El patrón tuvo toda autoridad de vender el esclavo a otro. El esclavo era como un caballo, o buey, o azadón, o machete.Muy triste la situación del esclavo o la esclava.. No podía defenderse a si mismo. El esclavo no tuvo derecho a una herencia. Si había hecho un delito, como robar una cosa, a veces se puso una seña en su frente, con un hierro candiente–cave furem–”ten cuidado, ladrón” es lo que dice en el idioma latino. Eran los patrones que tuvieron derecho absoluto sobre su esclavo..

Hay otra cosa en que pensar. ¿Qué sucediera al esclavo que huyo de la casa de su patrón, y posiblemente había llevado consigo unas cosas de esa casa?. En un caso de estos quedó con el patrón decidir que se haría con ese siervo–ó venderle, ó darle mas tareas que hacer, ó matarle, ó echarle al foso de los leones para morir.

Pero, por otro lado, hubo un posible recurso para el esclavo–una manera de regresar nuevamente a su empleo. Si de véras el esclavo deseaba servir otra vez a su patrón, posiblemente pudiera regresar con él si encontraría un abogado [esto es, una persona que hablara por él o ella, para defenderle]. Pero ese abogado, para hacer algo a su favor, tiene que ser mero amigo a la persona dañada por el robo o por otro delito.

¿Por qué escribió el Apóstol Pablo esta carta?

Pablo vino a ser abogado delante Filemón a favor de Onésimo. Pablo era mero amigo de Filemón. Es muy posible que Filemón creyó en Cristo en la ciudad de Efeso cuando los dos estaban en esa ciudad. Pablo estuvo en Efeso mas de un año evangelizando y enseñando la Palabra de Dios. La carta lleva una suplica a Filemón a favor de Onésimo, uno de sus esclavos que huyó de su casa, y mas tarde encontró al Apóstol Pablo en Roma. Filemón era colosense, una ciudadano de Colosas, una ciudad importante de Asia, la misma provincia que Efeso.

Sí, Onésimo era un esclavo de Filemón. Pero un dia, o sea una noche, Onésimo salió de la casa de Filemón huyendo. Es muy posible que llevó un poco de dinero u otra cosa de la casa de su patrón.. No se dejó agarrar en la ciudad de Colosas. Se fue, y huyó a la gran ciudad de Roma.

En ese tiempo el Apóstol Pablo estaba en Roma, preso por causa del evangelio. No sabemos como, pero llegó Onésimo con Pablo en la carcel. Cuando Onésimo estaba con Pablo, oyó el evangelio, y lo creyó, Inmediatamente hubo un cambio en la vida de Onésimo. Cuando Pablo oyó lo que hizo Onésimo en la casa de Filemón. le dijo que le era necesario regresar a la casa de su patrón.

Entonces, esta carta fue como una carta de recomendación que Onésimo pudiera entregar a Filemón al regresar a su casa. Pues, regresó a la casa de Filemón, acompañado el hermano Tíquico, como dice en Colosenses 4:7-9

Sin duda, Pablo fue muy sabio al escribir estas lineas. Usó su tacto y también apeló a su autoridad apostólica, pero no directamente. El podría haberle ordenado a Filemón recibir al fugitivo esclavo pero no lo hizo, sino que prefirió ser mas sutil, para no romper con el órden social imperante en aquella época.

Pablo, como apóstol de Jesucristo tenía autoridad para ordenar actos entre los cristianos que reconocían su autoridad, pero fue mas que sabio, y optó por la sutileza.Filemón obedeció lo que el apostol le dijo,claro que si y recibió a Onésimo como a un hermano, y ya no como un esclavo.

Pero porque Dios no le habló directamente a Filemón, poniendo un sentir en su corazón? Bueno, creo que Dios usó al apóstol Pablo a escribir cartas epistolares inspiradas por Dios mismo, para que puedan ser una autoridad doctrinal en los siglos venideros, hasta que Cristo volviera por segunda vez. Pablo era un hombre sumamente preparado, educado a los pies del teólogo rabino mas famoso de su época, Gamaliel. Y además, poseía el don de revelación, un don profético, que ciertamente cesó con el cierre del canon biblico. Este ministerio apostólico profético que Dios le dio a Pablo (que nada tiene que ver con los modernos apostólicos – proféticos), le permitió recibir revelación de parte de Dios, y discernir la voluntad de Dios con autoridad divina y recibir aprobación con el sello del Espíritu Santo.

Creo que Dios obra como el quiere. Y también para enseñar están los maestros en la iglesia. Seguramente Filemón mas que ser un gran pensador era un hombre de negocios. Y Dios había llamado al apostol Pablo para este ministerio espistolar, ademas de ser un gran misionero. Zapatero a tu zapato. Pablo ministrando a la iglesia universal y Filemón administrando bienes en su ciudad.

Pero creo que la pregunta mas dificil de contestar es porque Dios no quito El la esclavitud? Acaso la decretó, es acaso Dios el culpable de que la esclavitud haya existido y que aun hoy en dia aunque camuflada de varias maneras sutiles, aun permanezca?

No, Dios no es el culpable de que la esclavitud exista, solo la tolera, al igual que tolera muchos de los males que existen en este mundo. Hay una voluntad revelada y una voluntad permisiva de Dios,hasta que lleguen los finales de esta era y Cristo vuelva por segunda vez y ponga al Diablo en cadenas, por un periodo de mil años.

No se conoce como entró el mal en el cosmos. Sabemos que hay una creación angelical anterior a la humanidad, pero que algunos de estos se rebelaron contra Dios y fueron echados de su presencia para siempre.Luego, entró el pecado en la humanidad, y junto con el,la muerte y toda la corrupción moral y espiritual que todos conocemos.

Pero Dios no es el autor del mal,como piensan muchos hoy en dia. Aunque es un tema filosófico complicado, la biblia claramente dice que Dios es bueno. No hay mal alguno en el.

Pero Dios reguló la esclavitud con principios biblicos bien definidos, de tal manera que los esclavos gozaran de derechos que aun hoy en dia muchos de nosotros siendo libres no tenemos. Es por eso que en aquellas épocas, muchos se ofrecían como esclavos para tener un techo donde vivir y un plato de comida.

Según parece, Filemón perdonó y le concedió la libertad a Onésimo por haberse arrepentido, y lo mandó a reunirse de nuevo con San Pablo. Según cuenta Jerónimo de Estridón, Onésimo se volvió un predicador cristiano y luego Obispo de Éfeso por orden del Apóstol Pablo. Posteriormente, Onésimo fue apresado y llevado a Roma, donde murió lapidado.

Recordemos entonces que el mismo apostol Pablo escribió a los cristianos de gálatas queya No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.”

Dios no es autor de todos los males que existen en este mundo,ni tampoco de algunos de ellos. Dios no es el autor del mal. Solo lo tolera hasta que vuelva Cristo.

Los pensadores paganos de la antigüedad, siguiendo a Aristóteles (Política I, 2 y 5), estiman que la esclavitud es de derecho natural, es decir, conforme a la natura del hombre. Sin embargo la Iglesia antigua, fiel a la Biblia, se preocupa principalmente de liberar al hombre de la esclavitud del pecado, que hace al hombre esclavo de sus pasiones y del demonio (Jn 8:32.44; 1 Jn. 3:8; Rm 6:16; 2 Pe 2:19), y de afirmar que es igual en Cristo la dignidad de quienes son esclavos o libres en la sociedad civil (1Pe 2:18-19; 1 Cor 7:20-24; Gál 3:26-28).

La Iglesia pretende así dos cosas: primera, que todos los hombres -todos ellos espiritualmente esclavos, tanto los esclavos como los libres-, vengan a ser en Cristo espiritualmente libres; y segunda, que el esclavo social sea tratado con toda caridad, «como a hermano muy amado» (Flm 16).

Pronto estos ideales obtuvieron realización histórica, y a partir del siglo IV, gracias a la Iglesia, se fue generalizando cada vez más la manumisión de esclavos. De este modo, al prevalecer el cristianismo sobre el paganismo antiguo, se produjo un fenómeno nuevo en la historia de la humanidad, la desaparición de la esclavitud en el milenio medieval cristiano, un dato impresionante muchas veces ignorado.

Régine Pernaud dedica el capítulo V de su libro ¿Qué es la Edad Media? a demostrar la afirmación precedente.

«La esclavitud es, probablemente, el hecho que más profundamente marca la civilización de las sociedades antiguas. Sin embargo, cuando se analizan los manuales de historia, se observa con sorpresa la discreción con que tal hecho se evoca; y la sorpresa aumenta al ver la extraña reserva con que se trata la desaparición de la esclavitud al comienzo de la Edad Media y más aún su brusca reaparición a principios del siglo XVI… Si uno se entretiene, como yo lo he hecho, en revisar los manuales escolares de las clases secundarias, se comprueba que ninguno de ellos señala la desaparición progresiva de la esclavitud a partir del siglo IV. Evocan con dureza la servidumbre medieval, pero silencian por completo -lo que resulta paradójico- la reaparición de la esclavitud en la Edad Moderna» (125), cuando el paganismo incipiente del Renacimiento va desmoronando la cristiandad medieval.

Cuando los hombres se convierten a Dios, viene el temor a Dios a habitar a sus corazones y la obediencia la palabra del Señor es uno de los primeros frutos. Cambia el corazón del humano, Dios le da amor y misericordia y compasión para con el que sufre,y su actitud con sus sirvientes cambia totalmente. Sin duda la esclavitud es un mal que lejos está aún hoy en dia de erradicarse completamente.

Unos 27 millones de personas viven en la esclavitud en todo el mundo, estimó el martes la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, al presentar el informe anual de este país sobre el tráfico de personas. [0]

Pero cuando el evangelio de Jesucristo es bien recibido, las sociedades cambian de hábitos, se renuevan espiritualmente y se humanizan en dirección al modelo perfecto de hombre, que es Jesucristo de Nazaret, el hombre perfecto, 100% hombre, 100% Dios.

“Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido.” Isaías 12:4 RVR1960

Notas

[0] http://www.acontecercristiano.net/2012/07/aun-hay-unos-27-millones-de-esclavos-en.html

Fuentes bibliográficas

La esclavitud parte 1


La esclavitud parte 1

Las nuevas zapatillas de la marca Adidas ya no saldrán a la venta el próximo mes de agosto en EU.   

Introducción

Adidas canceló la venta de un modelo de zapatillas que presuntamente fomentaban la esclavitud; estas extrañas zapatillas causaron gran revuelo en las redes sociales Facebook y Twitter. El fabricante alemán de ropa deportiva Adidas finalmente suspendió sus planes de venta de unas polémicas zapatillas que muchos calificaron como un “fomento a la esclavitud”. Las nuevas zapatillas de la marca Adidas causaron malestar en la población norteamericana en las redes sociales por presuntamente “fomentar la esclavitud” al tener unos grilletes de color naranja que se tienen que atar a los tobillos. El modelo denominado “Roundhouse Mid Handcuff”, se tenía planeado sacar a la venta el próximo mes de agosto, idea que finalmente fue cancelada por la propia marca, apuntó CNN. Usuarios de la marca calificaron al diseñador, a través del Facebook y Twitter oficiales de Adidas, como alguien “racista” y a las zapatillas como una creación “hiriente”.

 Una de las críticas más relevantes fue la del reverendo Jesse Jackson.

“El intento de comercializar y hacer popular más de 200 años de degradación humana, donde los afroamericanos eran considerados 60% humanos por nuestra Constitución, es ofensivo, terrible e insensible”, dijo en un comunicado emitido el lunes, antes de la decisión de Adidas de retirarlos del Mercado.

Honestamente, deconozco la intención de esta mega empresa. No se si su intención era la de promover la esclavitud, pero igual me llama poderosamente la atención la actitud de este poderoso lobby empresarial, ya que ellos tienen asesores, mercadólogos y publicistas que los asesoran. Debería haber sido mas prudente antes de sacar al Mercado algo así, sabiendo que podrían herir la sensibilidad de sus clientes al identificarse con una práctica que trae horribles recuerdos a esta nación.

Peter, un esclavo de Baton Rouge,Luisiana, 1863. Las cicatrices son resultado de los azotes de su capataz, que posteriormente fue despedido por el amo. Estuvo dos meses recuperándose de la paliza.

La esclavitud en los Estados Unidos comenzó poco tiempo después de la colonización británica, iniciada en Colonia de Virginia en 1607 y durando como institución legal hasta la aprobación de la Decimotercera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos en 1865. Continúa de forma ilegal en la actualidad.1, cita Wikipedia.

Seguiremos viendo la esclavitud y reflexionando sobre este terrible drama de la humanidad, que dice la biblia y cual es la voluntad de Dios en este tema.

Notas

[1]http://www.state.gov/documents/organization/105501.pdf cit en http://es.wikipedia.org/wiki/Esclavitud_en_los_Estados_Unidos