La Ciencia confirma la Biblia: Científicos logran comprobar que existe del Don de Lenguas


La Ciencia confirma la Biblia: Científicos logran comprobar que existe del Don de Lenguas

El apasionado, a veces rítmico, patrón de lenguaje que fluye de los cristianos que “hablan en lenguas” refleja un estado de posesión mental, muchos dicen. Ahora tienen algo de la neurociencia que los respalda.

El apasionado, a veces rítmico, patrón de lenguaje que fluye de los cristianos que “hablan en lenguas” refleja un estado de posesión mental, muchos dicen. Ahora tienen algo de la neurociencia que los respalda.

Investigadores de la Universidad de Pensilvania capturaron imágenes cerebrales de cinco mujeres mientras hablaban en lenguas y encontraron que sus lóbulos frontales -la parte pensante y deliberada del cerebro a través de la cual las personas controlan lo que hacen- eran relativamente silenciosos, al igual que los centros de lenguaje. Las regiones que tienen influencia en el mantenimiento de la autoconciencia estaban activas. Las mujeres no estaban en trances ciegos, y no quedaba claro qué región estaba impulsando el comportamiento.

Las imágenes, que aparecen en la edición de la revista Psychiatry Research, titulada Neuroimaging, señalan las áreas más activas del cerebro.

Las imágenes son las primeras de su tipo tomadas durante esta práctica religiosa hablada, que tiene sus raíces en el Antiguo y Nuevo Testamento y en las iglesias pentecostales establecidas a principios del siglo XX. Las mujeres en el estudio eran practicantes de la iglesia sanos y activos.

“Lo asombroso fue cómo las imágenes apoyaron la interpretación de las personas de lo que estaba sucediendo”, dijo el Dr. Andrew B. Newberg, líder del equipo de estudio, que incluyó a Donna Morgan, Nancy Wintering y Mark Waldman. “La forma en que lo describen, y lo que creen, es que Dios está hablando a través de ellos”, dijo.

El Dr. Newberg es también coautor de “Why We Believe What We Believe”.

En el estudio, los investigadores usaron técnicas de imagen para rastrear los cambios en el flujo sanguíneo en el cerebro de cada mujer en dos condiciones, una vez que cantaba una canción del evangelio y otra vez mientras hablaba en lenguas. Al comparar los patrones creados por estas dos actividades emocionales y devocionales, los investigadores podían identificar los picos y valles de flujo sanguíneo únicos para hablar en lenguas.

La Sra. Morgan, coautora del estudio, también fue un tema de investigación. Ella es una cristiana nacida de nuevo que dice que considera la capacidad de hablar en lenguas un regalo. -Eres consciente de lo que te rodea -dijo-. “No estás realmente fuera de control. Pero no tienes control sobre lo que está pasando. Estás fluyendo. Estás en un reino de paz y comodidad, y es una sensación fantástica “.

Contrariamente a lo que puede ser una percepción común, los estudios sugieren que las personas que hablan en lenguas rara vez sufren de problemas mentales. Un estudio reciente de casi 1.000 cristianos evangélicos en Inglaterra encontró que aquellos que participaban en la práctica eran más emocionalmente estables que aquellos que no lo hicieron. Los investigadores han identificado al menos dos formas de la práctica, una estática y frenética, la otra sometida y casi silenciosa.

Los nuevos hallazgos contrastaban con las imágenes tomadas de otros estados mentales espiritualmente inspirados como la meditación, que a menudo es un ejercicio mental altamente enfocado, activando los lóbulos frontales.

Los escáneres también mostraron una caída en la actividad de una región llamada el caudado izquierdo. “Los hallazgos de los lóbulos frontales son muy claros y tienen sentido, pero el caudado suele estar activo cuando se tiene afecto positivo, placer, emociones positivas”, dijo el Dr. James A. Coan, psicólogo de la Universidad de Virginia. “Así que no está tan claro lo que dice ese hallazgo” acerca de hablar en lenguas.

El área caudada también está involucrada en el control motor y emocional, dijo el Dr. Newberg, por lo que puede ser que los practicantes, a la vez conscientes de sus circunstancias, cedan un cierto control sobre sus cuerpos y emociones.

Fuente: New York Times

Fuente

http://www.diariocristianoweb.com/2017/01/12/la-ciencia-confirma-la-biblia-cientificos-logran-comprobar-la-veracidad-del-don-de-lenguas/

La falsa doctrina detrás del “Fuego Extraño” de John McArthur


La falsa doctrina detras del “Fuego Extraño” de John McArthur

El pastor Luis A. Jovel, un ecuatoriano que es misionero en Australia, cita a Eddie L. Hyatt, un ministro experimentado del evangelio, quien ha servido como pastor, maestro, misionero y profesor de teología en los EE.UU. y Canadá, y habiendo ministrado en la India, Indonesia, Inglaterra, Irlanda, Suecia, Polonia y Bulgaria. El ministerio de este predicador y maestro bíblico se caracteriza por una mezcla única de la unción del Espíritu Santo con la excelencia académica y más de 40 años de experiencia ministerial.

En este articulo, el Pastor Luis A. Jovel, alimenta la controversia respecto del cesacionismo,caratulando de falsa a la doctrina calvinista del cesacionismo, defendida a ultranza por, entre otros, el archi famoso predicador norteamericano John MacArthur.

Luis A Jovel afirma haber leído y releído la polémica. Y entiende que toda la perspectiva teológica de MacArthur es guiada y determinada por su compromiso con la doctrina calvinista del cesacionismo, la creencia de que los dones milagrosos del Espíritu Santo se retiraron de la iglesia después de la muerte de los apóstoles originales de Cristo. Pero como el dice, sin embargo, eta es una falsa doctrina que no puede ser justificada por cualquiera de las Escrituras o de la historia eclesiástica.

Jovel cita frases de Justino Mártir (100-165),Tertuliano (150-240),Novaciano (210-280),Orígenes (185-284),San Agustín (354-430), quienes son considerados los que reemplazaron a los apóstoles originales como líderes en las iglesias. Quienes como se puede apreciar no hacen ninguna mención de una teoría de la cesación. Por otro lado, dan claro testimonio de los dones milagrosos y sanaciones que ocurrían en sus días.

Jovel también explica que mientras que algunos han articulado una teoría de la cesación para explicar la falta de milagros y dones espirituales en medio de ellos, otros a lo largo de la historia han reconocido que el problema ha sido la falta de fe y la santidad en la Iglesia. Esta fue la opinión,por ejemplo, de A. J. Gordon, pastor bautista del siglo 18 y fundador de Gordon College en Boston, quien escribió:

“No es del todo extraño que cuando la iglesia se olvidó de su ciudadanía en el cielo y comenzó a establecerse en el lujo y el esplendor de la tierra, se debe dejar de exhibir los dones sobrenaturales del cielo “.

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¿Hablar en lenguas es del diablo?


¿Hablar en lenguas es del diablo?

“No tenemos ninguna justificación bíblica a partir de 1 Corintios 13 para aseverar que las lenguas son del diablo”.

AUTOR: Will Graham

Fecha: 30 DE MAYO DE 2015

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Imagen n0.

Cuando era recién convertido perdí a un par de buenos amigos creyentes porque les confesé que había hablado en otras lenguas. En aquellos días era mucho más ingenuo que ahora. Sólo conocía el contexto de mi iglesia local en Belfast. No tenía ni idea de que el mundo cristiano estaba tan dividido sobre el tema de los dones espirituales. Mis amigos me querían convencer de que había estado bajo el poder del maligno cuando hablé en lenguas. La situación provocó una crisis de fe bastante gorda en mi vida. Me preguntaba de forma continua: “¿Sigo siendo un esclavo de Satanás? ¿Estoy poseído por un espíritu diabólico? ¿Soy una marioneta del reino de las tinieblas? ¿De verdad soy salvo?”

Fue una experiencia horrenda. ¿Te lo puedes imaginar? Ya que mis amigos no querían saber nada más acerca del “endemoniado Will Graham”, pasé años sin volver a mencionar el tema de las lenguas a nadie. No quería perder a más amigos ni ser acusado de adorar al diablo. Mis hermanos me habían demostrado de forma indubitable de que 1 Corintios 13:8-13 enseñaba que los dones espirituales ya no eran vigentes. “No puedes hablar en lenguas por el Espíritu –razonaban- ya que 1 Corintios 13 dice que tal don ha cesado”. Así que, puesto que tenía una experiencia personal que no cuadraba con las Escrituras, sabía que estaba muy desviado.

Pensé: “Si la Biblia dice una cosa pero mi experiencia dice otra; escojo abrazar lo que dice la Biblia”. Vamos, lo tenía clarísimo. Bueno, lo tenía clarísimo hasta que un día empecé a estudiar 1 Corintios 13 a fondo. Y me di cuenta de que las cosas no fueron tan claras como mis colegas las habían pintado. Hoy, entonces, quiero volver a leer este pasaje con ojos objetivos. Para empezar, sería útil citar el pasaje, ¿verdad? Aquí lo tienes…

1.- Los versículos polémicos

El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era un niño, hablaba como un niño, pensaba como un niño, juzgaba como un niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces, veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. (1 Corintios 13:8-13)

2.- El contexto de 1 Corintios 13

Este capítulo de Corintios está escrito en medio del discurso de Pablo sobre los dones espirituales en 1 Corintios 12 y 14. Pablo toma tiempo para recodarles a los corintios que tienen que ejercer los dones del Espíritu bajo la ley del amor. Muchos hermanos y hermanas de la congregación estaban abusando de sus dones, creando confusión y caos en la iglesia local porque querían darse a conocer como súper ungidos. En palabras del exégeta Gordon Fee,

“El problema es con una escatología superespiritualizada, como si las lenguas, el idioma de los ángeles, significaran que ya ellos eran partícipes del estado máximo de existencia espiritual. De ahí el tono polémico subyacente de este pasaje. No se trata de una condena de los dones; lo que Pablo hace es relativizarlos”.[1]

Pablo argumenta que sin amor el don no sirve para nada (ver 13:1-3). El ejercicio del don es para la edificación de la iglesia del Señor; no el protagonismo individualista. Por lo tanto, cuando llegamos a nuestro párrafo (vv. 8-13), Pablo quiere enfatizar que el amor es tan importante que durará aun más tiempo que los dones espectaculares que los corintios venían manifestando.

3.- ¿Es “lo perfecto” el canon o la segunda venida?

Es en tal contexto que aparecen nuestros versículos. En cierto sentido, es correcto afirmar que Pablo era cesacionista porque proclamó que los dones del Espíritu –en algún día futuro- cesarían. Y todos concordamos con él. Pero el quid de la cuestión es: ¿cuándo será ese día futuro? Si leemos el pasaje citado arriba como si nunca hubiéramos escuchado una interpretación cesacionista al respecto, ¿cómo sería la lectura más natural del texto? Cuándo Pablo habla de “cuando venga lo perfecto” (v. 10), ¿de verdad quiere dar a entender que lo perfecto es el canon bíblico? ¿Es esto de lo que nos está hablando el contexto inmediato? Y otra pregunta aun más básica: ¿acaso Pablo sabía que habría un canon neotestamentario?

Volvamos a la pregunta clave: ¿cuándo será este día futuro? Ese día futuro corresponde al v. 12 del texto donde el apóstol recalca que “entonces veremos cara a cara” y “conoceré como fui conocido”. ¿Quiere decir, entonces, que con el cierre del canon bíblico que ahora vemos a Dios cara a cara? ¿Que ahora ya no conocemos oscuramente? ¿Que los que tenemos el canon bíblico en el siglo XXI conocemos a Dios de una forma aun más elevada que el bendito apóstol Pablo? ¿Es así? No conozco a ningún creyente vivo que disfrute de semejantes bendiciones. ¿No sería más lógico entender la frase “cara a cara” dentro de su contexto bíblico como un encuentro con la gloriosa presencia de Dios? ¿No sería más correcto afirmar que “conoceré como fui conocido” será un tiempo cuando nuestro conocimiento de Dios no estará plagado de imperfecciones y nociones caídas? ¿A qué evento, pues, podría Pablo estar refiriéndose? ¡A la segunda venida del Señor! Es un contexto cien por cien escatológico.

La lección que Pablo procura trasmitir es que el amor es tan importante que permanecerá aun después de la consumación de la edad escatológica mientras que los dones espirituales sólo estarán en vigencia hasta la segunda venida. De nuevo, si entendemos el pasaje como refiriéndose al canon, ¿qué clase de argumento estaría presentando Pablo a favor de la supremacía del amor? Digamos, por ejemplo, que 1 Corintios fue redactada en el 55 (más o menos). Pablo, en el 55, nos dice que el amor es tan importante porque perdurará aun después del cierre del canon bíblico. ¿Cuándo cerró el canon?

Pues, con el libro de Apocalipsis a finales del primer siglo (o sea, habría una diferencia de 35  o 40 años entre los dos libros). Entonces, volvamos al argumento apostólico. Pablo está diciendo que el amor es lo más importante porque durará más de 35 o 40 años. ¡No tendría sentido alguno! Su argumento sí tendría peso sin embargo si estuviese apelando a la eternidad. Para añadir a lo antedicho, no nos olvidemos tampoco de que Pablo dice algo bien parecido unos doce capítulos antes en la misma carta. Dice: “De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo, el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo” (1:7-8).

Es decir, Pablo entrelaza la vigencia de los dones espirituales hasta la venida del Señor Jesús. No dice: “Que nada os falta en ningún don, esperando el cierre del canon del Nuevo Testamento”. Pablo habla a partir de la perspectiva de la segunda venida y hace exactamente lo mismo en 1 Corintios 13. Los dones de la edad presente desaparecerán cuando vuelva Cristo. Como lo expresó Karl Barth:

“Porque el sol sale, todas las luces se apagan”.

4.- Conclusión

a) Vigencia de los dones

La conclusión es inevitable. Pablo quiere darnos a entender que los dones espirituales seguirán vigentes hasta la venida del Señor. Por lo tanto, no tenemos ninguna justificación bíblica a partir de 1 Corintios 13 para aseverar que las lenguas son del diablo. Al contrario, todo apunta a que las lenguas, las profecías y otros carismata siguen con nosotros hasta el fin. Por lo menos, eso es lo que pensaba nuestro hermano Pablo. Y es por eso que ya no me da vergüenza confesar que he recibido la bendición de hablar en otras lenguas por la soberana gracia del Espíritu de Dios. Ah, y otra cosa antes de acabar, es por eso que puedo deciros a todos (con mucho alivio) que no estoy poseído por Satanás… ¡menos mal!

b) Desmitificando el mito:

Ahora, esto no significa que no haya personas que no puedan hablar en lenguas, ciertamente si ‘puede ser’ que las haya. Creo que no podemos limitar a Dios y la manera que él quiera obrar. Pero esto también nos dice que es muy posible que la mayoría de las personas que dicen “hablar en lenguas” no están hablando verdaderas lenguas sino que lo que hablan bien pudiera ser el producto de su imaginación. Esto no es algo que no pueda suceder ya que en las congregaciones donde se acostumbra hablar en lenguas, la presión psicológica es mucha y puede que muchas de estas personas simplemente comiencen a repetir palabras y sonidos producidos por su mente o que hayan oído decir a otros. Además de que las personas para dar una impresión de espiritualidad ante los demás pueden tender a utilizar “las lenguas” con ese fin, aun de forma inconsciente.[2]

Notas:

Imagen n0.Recuperado de

[1] FEE, Gordon, Primera epístola a los corintios (Nueva Creación: Florida, 1994), p. 727.

[2] http://www.taringa.net/posts/paranormal/14542143/Don-de-Lenguas-regalo-divino-o-farsa.html
——————‘

Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/36332/Hablar_en_lenguas_es_del_diablo

Los Dones Espirituales, Por John Piper


Los Dones Espirituales

Por John Piper 
Una parte de la serie Four Sermons on the Holy Spirit

Traducción por Sayda de Pineda

1 Corintios 12:1

El apóstol Pablo escribió a los Corintios, “En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que seáis ignorantes.” (1 Corintios 12:1). Yo creo que esto también se refiere a nosotros: No debemos permanecer ignorantes de la naturaleza y propósito de los dones espirituales. Por lo tanto este mensaje final de nuestra serie acerca del Espíritu Santo tratará este tema. En lugar de abarcar mucho a lo largo de 1 Corintios 12, 13 y 14 (la sección principal que trata de los dones espirituales), quisiera enfocarme en varios textos más pequeños de manera que podamos escudriñar mejor sus enseñanzas.

Los Dones Espirituales Fortalecen la Fe de los Demás

Cuando leemos el Nuevo Testamento, el primer lugar que encontramos donde se hace referencia al término “don espiritual” es en Romanos 1:11, 12. Analicemos juntos este texto. Al escribir a la iglesia de Roma, Pablo dice, “Porque anhelo veros para impartiros algún don espiritual, a fin de que seáis fortalecidos; es decir, para que cuando esté entre vosotros nos confortemos mutuamente, cada uno por la fe del otro, tanto la vuestra como la mía.” La traducción podría darnos a entender que dijo “que yo os imparta algún don espiritual” y esto podría resultar confuso ya que pareciera que Pablo quiere ayudar dándoles uno de sus propios dones. “Porque anhelo veros para impartiros algún don espiritual, a fin de que seáis fortalecidos.”

Lo primero y lo más obvio que aprendemos de este texto es que los dones espirituales son para fortalecer a los demás. Esto, por supuesto no implica que aquel que posea un don espiritual no pueda regocijarse a causa del mismo (en un momento veremos la diferencia). Pero sí sugiere que los dones nos han sido dados para transmitirlos. No nos han sido dados para guardarlos. “Anhelo impartiros algún don espiritual a fin de que seáis fortalecidos.” ¿Qué quiere decir esto? No significa fortalecer el cuerpo, sino se refiere a ser fortalecidos en la fe. Fortalecer también se encuentra en 1 Tesalonicenses 3:2, donde Pablo dice

“y enviamos a Timoteo, nuestro hermano y colaborador de Dios en el evangelio de Cristo, para fortaleceros y alentaros respecto a vuestra fe a fin de que nadie se inquiete por causa de estas aflicciones”

Fortalecer a alguien a través de un don espiritual significa que su fe no naufragará tan fácilmente cuando tenga que enfrentarse a problemas en su vida. Tenemos dones espirituales para ayudar a otras personas a que mantengan su fe y se mantengan firmes frente a las tormentas de la vida. Si hay alguien cercano a usted cuya fe se encuentre amenazada de alguna manera, piense si usted posee un don espiritual adecuado para darle fortaleza.

Conocer Nuestros Dones con el Anhelo de Fortalecer a los Demás

Considero que sería adecuado decir también que este texto no implica que debamos esforzar nuestra mente para darle un nombre a nuestro don antes de usarlo. Es decir, no se preocupe si usted tiene el don de la profecía, de la enseñanza, sabiduría, ciencia, sanación, milagros, misericordia, administración, etc. para poder decir “Ese es el mío.” Lo que deberíamos pensar es que la razón para la que tenemos dones espirituales es para que podamos fortalecer la fe de los demás y si aquí hay una persona cuya fe está en riesgo, ¿cómo puedo ayudarla? Entonces haga o diga lo que usted considera que será de más ayuda, y si esto resulta provechoso para la persona, entonces usted ha descubierto uno de sus dones. Si usted le advirtió acerca de las consecuencias de su comportamiento y la persona se arrepintió, entonces quizás usted posea el don de la “advertencia.” Si al caminar con una persona usted le dijo que comprendía lo que le estaba sucediendo y levantó su ánimo, entonces quizás tenga el don de la “empatía”. Si usted dio albergue en su hogar a personas recién llegadas o a quienes sufrían de soledad, entonces quizás tenga el donde la “hospitalidad.” No debemos preocuparnos por ponerles nombre a nuestros dones. Lo que sí debemos considerar es si “estamos haciendo todo lo posible por fortalecer la fe de las personas que nos rodean.”

Yo pienso que el problema realmente no consiste en desconocer nuestros dones espirituales. Más bien el problema básico es no tener mucha voluntad para fortalecer la fe de los demás. La naturaleza humana se inclina más hacia la destrucción que a la edificación. El camino más fácil es refunfuñar, criticar y murmurar y habrá muchos que sigan este camino. Pero el camino que conduce a la edificación y al fortalecimiento de la fe es el que está plagado de obstáculos y tiene la puerta angosta. Entonces, el problema básico será convertirse en el tipo de persona que al abrir los ojos por la mañana, agradece a Dios por nuestra salvación y luego dice “Señor, cómo quisiera poder fortalecer la fe de los demás el día de hoy. Permíteme que al final de este día alguien tenga más fe en tus promesas y se regocije más en tu gracia porque me pusiste en su camino.” El motivo por el cual digo que convertirse en este tipo de persona es mucho más básico que averiguar el tipo de don espiritual que tenemos es porque al convertirse en este tipo de persona el Espíritu Santo no permitirá que ese anhelo quede en vano. Él le ayudará a encontrar la forma de fortalecer la fe de otros y así será como usted descubra sus dones. Entonces dediquémonos a convertirnos en la clase de personas que anhelan cada vez más fortalecer la fe de los demás.

La Fe Forjada por el Espíritu Exhorta a la Fe de los Demás

Ahora bien, en Romanos 1:12, Pablo reestructura el versículo 11 utilizando otras palabras: Quiero impartiros algún don espiritual: “Es decir, para que cuando esté entre vosotros nos confortemos mutuamente, cada uno por la fe del otro, tanto la vuestra como la mía”. Aquí Pablo hace dos cosas. Primero utiliza la táctica de decir “con mucho gusto”. ¿Recuerdan ustedes mi sermón acerca del hedonismo y la humildad? Mi argumento fue que decir “con mucho gusto” después de hacerle un favor a otro es una expresión de humildad. Es como decir “no es para tanto que yo haya hecho un sacrificio, sólo hago lo que me gusta hacer.” Cuando Pablo lee de nuevo Romanos 1:11, probablemente dice “mmm, eso puede sonar un tanto presuntuoso como que si yo fuera un gran mártir haciendo algo por el bienestar de ellos, cuando en realidad lo que yo deseo es que ellos me exhorten a mí.” Entonces cuando reestructura el versículo 11 en el versículo 12, agrega que también él y no solamente ellos recibirán ayuda cuando se reúnan. Eso es lo primero que hace. Lo segundo es mostrarles que les fortalecerá la fe a través de su don espiritual de la fe (versículo 11). En el versículo 11, él fortalece la fe de los demás a través de su don espiritual. En el versículo 12, él exhorta a través de su fe. Mi conclusión a través de estas comparaciones es la siguiente: un don espiritual es una expresión de fe que tiene como meta el fortalecimiento de la fe. Se activa por medio de nuestra fe y busca estimular la fe en el otro. Otra forma de definirlo sería: Un don espiritual es una habilidad que nos da el Espíritu Santo para expresar nuestra fe de una forma eficaz (de palabra o de obra) para fortalecer la fe de otra persona.

Para mí es útil pensar acerca de los dones espirituales de esta manera ya que evita hacer comparaciones con las habilidades naturales. Muchas personas no creyentes tienen, grandes habilidades para la enseñanza y la administración, por ejemplo. Y Dios es quien nos da estas habilidades, lo reconozca o no la gente. Pero no se les puede llamar “dones espirituales” de enseñanza o administración porque no son expresiones de fe y no van dirigidas a fortalecer la fe. Nuestra fe en las promesas de Dios es el canal a través del cual fluye el Espíritu para fortalecer la fe de los demás. (Gálatas 3:5) Por lo tanto, no importa qué habilidades poseamos, si no confiamos en Dios y no tienen como objetivo ayudar a que otros confíen en Él, entonces nuestra habilidad no es un “don espiritual.” No es “espiritual” porque el Espíritu Santo no fluye a través de él transmitiéndose de fe a fe.

Esto tiene enormes implicaciones en cuanto a escoger a quienes trabajan en la iglesia, los representantes de la misma y los miembros del consejo. Quiere decir que nunca debemos simplemente preguntar, “¿quién tiene la habilidad para ser eficiente?” Siempre iremos más allá y preguntar, “¿utiliza esta persona sus habilidades de manera que se pueda decir que son expresión de una firme confianza en el Señor? y, ¿ejerce sus habilidades para fortalecer la fe y el regocijo de los demás?” Una iglesia en donde mora y es poderoso el Espíritu Santo será una iglesia muy sensible a la diferencia entre las habilidades naturales y los dones espirituales.

El Espíritu utiliza cualquier Virtud para Fortalecer la Fe

Vamos a Romanos 12:3–8, que es una unidad que trata más profundamente los dones espirituales aunque sólo les llame dones:

“Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar, sino que piense con buen juicio, según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno. Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros. Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría. (vv. 3, 6–8)

Solamente voy a llamar su atención con respecto a dos cosas. Primero, considero que este texto confirma el punto anterior que nos indica no esforzarnos en etiquetar nuestros dones. Los dones espirituales no se limitan o definen como un grupo de actividades definidas en el Nuevo Testamento. Más bien, los dones espirituales se refieren a cualquier habilidad que el Espíritu le otorga a cada uno para que exprese su fe de manera que pueda fortalecer a otra persona. Observemos los últimos cuatro dones mencionados en el versículo 8: “exhortar” (o confortar, alentar—es la misma palabra que se usa en 1:12), “dar” (o compartir), “dirigir” (podría significar “presidir”) y “mostrar actos de misericordia.” Lo notable de éstos (con la posible excepción de “presidir”) es que todos los creyentes tienen el llamado a estos dones: exhortar, dar, ser misericordiosos. Entonces el “don” consiste en que el Espíritu capacita más a algunas personas que a otras para ejercer esos dones ya sea con más fuerza, más eficacia y mayor frecuencia. Entonces, cualquier virtud en la vida del creyente que le ha sido dada para hacerla con entusiasmo y beneficio para los demás, esa virtud será su don.

Otorgados en Diferente Medida

Lo segundo que me gustaría señalar de este texto es que tanto los dones que poseemos como nuestra fe, nos los da Dios en diferente medida. La razón por la cual Pablo nos enseña esta verdad es para ayudarnos a pensar con mesura sobre nosotros mismos y para que no se nos suban a la cabeza. Las personas dotadas siempre corren el riesgo de la soberbia – este fue un problema serio para los Corintios (y quizás también en Roma). Por lo tanto Pablo revela una profunda verdad cuya intención es eliminar la jactancia y la soberbia, la cual consiste en poner toda la confianza en sí mismos. En el versículo 6 dice que tenemos dones que difieren de acuerdo a la gracia que se nos ha concedido. En otras palabras, cualquier habilidad que nos distinga de los demás nos ha sido dada por gracia, es decir, la recibimos gratuitamente y no porque la hayamos ganado o merecido. Por lo tanto, no hay de que jactarse.

Pero alguien podría decir, “Bien, no puedo jactarme del don que poseo, pero sí puedo jactarme porque uso ese don con mucha dedicación.” Eso como la persona que dijera, “No puedo jactarme de haber nacido en América, pero si puedo jactarme porque usando mi libertad me hice productivo y rico.” Ambos argumentos son erróneos. Moisés dijo a Israel en Deuteronomio 8:17, “No sea que digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han producido esta riqueza.” (Y por cierto, tendremos que entregar cuentas si con ese don ayudamos a otros o si sólo lo hemos utilizado para llenar nuestra vida de lujos.) Y de forma similar Pablo dice aquí en Romanos 12:3, “Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar, sino que piense con buen juicio, según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno.”

Por lo tanto, no se trata sólo del don sino también de la medida de la fe por la cual vamos a ejercer ese don, la cual también nos es otorgada como don de Dios. Y Dios nos ha hecho esta revelación, no para disminuir nuestra hambre y ansia de tener más fe, sino para hacernos humildes y que confiemos en Él para todo. Todo es obra de Dios “Para que nadie se jacte delante de Dios. Para que, tal como está escrito: EL QUE SE GLORIA, QUE SE GLORÍE EN EL SEÑOR.” (1 Corintios 1:29, 31)

Pocas cosas ahogan nuestra soberbia y nos mantienen sobrios y humildes como tomar conciencia de que el Espíritu de Dios es soberano absoluto y nos otorga tanto los bienes como la fe para utilizarlos con quien Él lo desee, al grado que lo desee, para edificación de su cuerpo. La iglesia debería ser la hermandad más feliz y más humilde sobre la tierra.

A cada quien se le otorga un Don

Y ahora, finalmente, veamos 1 Pedro 4:10, 11, este es uno de mis textos favoritos y quisiera hacer cuatro observaciones breves sobre los dones espirituales en base a estos dos versículos. Leámoslos.

“Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndoos los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos.”

Primero, observemos que “cada uno ha recibido un don.” Los dones no son para unos cuantos sino para todos y cada creyente tiene habilidades que le han sido dadas por el Espíritu Santo y puede usarlas para fortalecer a otros. Y el descubrimiento de esas habilidades y entregarse a los demás por medio de estos dones nos da la máxima felicidad en la vida. Y si realmente usted desea ser instrumento de Dios para hacer brotar la fe y la felicidad en otra gente, entonces los encontrará. Recordemos que ese es el problema fundamental.

Administradores del Tesoro de la Gracia

Segundo, la imagen que tenemos en el versículo 10 es el de una casa que tiene varios administradores talentosos a quienes el dueño les dio su dinero para que lo administren. La casa es la iglesia, los administradores somos todos, los varios talentos son los diferentes dones, la gracia es el dinero de Dios y la administración es el ejercicio de nuestros dones. La parte más impresionante de esta comparación es la analogía entre el dinero del dueño y la gracia de Dios. La Gracia es la moneda que se usa en la casa de Dios. Hemos sido llamados para administrar el tesoro de la gracia. Tenemos una junta de administradores en la Conferencia Bautista de Minnesota y a ellos se les ha dado la responsabilidad de recibir y distribuir miles de dólares para la casa llamada Conferencia Bautista de Minnesota. De igual forma todos nosotros deberíamos considerar que así es nuestra responsabilidad en la iglesia. Somos receptores de la gracia y es nuestra responsabilidad distribuir esta gracia entre los demás. El medio que vamos a utilizar para distribuirla es nuestro don espiritual. Entonces, aquí tenemos otra definición para los dones espirituales; son las habilidades por las cuales recibimos la gracia de Dios y la distribuimos entre los demás. Coincide de una manera hermosa con nuestra definición anterior de que los dones espirituales son habilidades otorgadas por el Espíritu las cuales expresan nuestra fe y tienen como objetivo fortalecer la fe de los demás. Ambas se complementan porque fe es lo que el dueño de la casa quiere de sus administradores y la gracia es el único dinero que puede comprar la fe. O, para cambiar la imagen, la fe se alimenta de la gracia y se fortalece con la gracia. Dios nos da su gracia en Jesucristo y todas las promesas que son “sí” en Él y nuestra respuesta es la fe; entonces nosotros, en el ejercicio de nuestros dones espirituales, distribuimos esa gracia entre los demás alimentando su fe. La Gracia que es gratuita y preciosa fortalece nuestro corazón en la fe (Hebreos 13:9) “No os dejéis llevar por doctrinas diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido con la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban.” Por lo tanto, lo que debería suceder en la Iglesia Bautista de Belén, es que todos los administradores de Dios deberían tener un despertar hacia más y más gracia de Dios en Jesucristo, y encontrar más y más formas para distribuirse mutuamente la gracia y darla a los de afuera a través del uso de sus dones espirituales. O bien, ¡que el Espíritu permita que haya transacciones usando la moneda de la gracia en la Iglesia Bautista de Belén!

Los Dones Orientados a la Palabra y los Dones Orientados a las Acciones

La tercera observación de 1 Pedro 4:11 es que la gracia puede ser distribuida a través de los dones que se orientan hacia las palabras o a través de los dones que se orientan hacia la acción: “El que habla, (permítanle que hable) conforme a las palabras de Dios” Si usted tienen un don relacionado con hablar, no se fíe de su propio instinto, más bien pídale a Dios que hable a través de usted. Impartimos la gracia a quien escuche sólo si lo que entregamos es la palabra de Dios. Puede que no se trate de hacer citas textuales de las escrituras, pero sí de palabras que brotan y son guiadas por Dios, de manera que la atención se dirija hacia Él y no hacia nosotros. Nuestra meta es fortalecer la fe y Él es quien de manera fidedigna nos da esperanza infinita, no lo hacemos nosotros.

Luego dice “el que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da”, entonces, si su don involucra acciones prácticas de servicio, no trate de llevarlas a cabo confiando en sus propias fuerzas. Si lo hace así, su don dejará de ser un “don espiritual.” El don deberá provenir de la fe y la gracia para que sea “don espiritual.” Cuando hablamos con las palabras de Dios y actuamos a través de la fortaleza que Dios nos da, entonces la gracia será distribuida hacia otras personas a través del don de la palabra o del don de la acción.

Todo para Gloria de Dios

El punto final de este texto y mi punto final de esta mañana, es que el objetivo de todos los dones espirituales es “para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo” (v. 11). Esto quiere decir que para que se pueda mostrar su gloria, Dios nos otorga los dones dándonos la fe para ejercitar dichos dones. Él quiere que nosotros y el mundo nos maravillemos en Él y que comprendamos su grandeza. La maravillosa realidad de Dios lo comprende todo ” de Él, por Él y para Él son todas las cosas” (Romanos 11:36). Y no hay nada más maravilloso, nada que nos brinde mayor regocijo, que tenga más significado y nos de mayor satisfacción que encontrar nuestro pequeño nicho en el despliegue eterno de la gloria de Dios. Nuestro don puede parecer pequeño, pero tiene una enorme proporción ya que forma parte de la revelación de la infinita gloria de Dios.

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http://es.gospeltranslations.org/wiki/Los_Dones_Espirituales

Usando los Dones en Proporción a la Fe, Parte 2


Usando los Dones en Proporción a la Fe, Parte 2

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© Desiring God

Por John Piper sobre Dones Espirituales
Una parte de la serie Romans: The Greatest Letter Ever Written

Traducción por Desiring God

Romanos 12:1-8

Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto” 3 Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar, sino que piense con buen juicio, según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno. 4Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros. 6 Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; 7 si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría.

Si usted fuera uno de los rehenes sentados en un pleito judicial en algún lugar de Iraq con cinco encapuchados armados delante suyo, cuatro con fusiles, y uno con un cuchillo, usted pudiera, como último recurso decir: “misericordia, misericordia. Por favor, tengan misericordia”. En ese momento usted no les estaría diciendo: “Sí, merezco ser decapitado, sin embargo, les pido misericordia”. Al contrario, usted quizás cree, justamente, que usted no sirve para ser decapitado por estos hombres. Quizás, al decir “Misericordia, misericordia, por favor tengan misericordia”, quiere decir: “aunque no creo que merezca morir de esta manera, sin embargo, no apelo a la justicia. No apelo a lo que merezco. Apelo a la misericordia”. La justicia le liberaría, pero sus captores no la ven de esa forma. Así que usted no apela a ella. Está probando otra apelación: la misericordia.

Cuánto más entonces, apelará a la misericordia cuando esté ante un juez que es justo y bueno, y quien le ha encontrado culpable de un crimen serio, y usted realmente es culpable. Usted dirá: “Sé que soy culpable. Cometí el crimen. No tengo excusas. Así que no pido justicia. La justicia me condenaría, y con derecho. Solo pido: ¿puede la corte tener misericordia en mi caso?”.

Y si ocurre, si contra toda expectativa, el juez le da misericordia en lugar de justicia, y le libera, usted llora de gozo mientras camina saliendo hacia donde brilla el sol, hacia los dulces aires de la libertad.

Ese es el tipo de persona de quien Pablo habla mientras comienza Romanos 12. Cuando en el versículo 1 dice: “Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios…”. Quiere decir que todo lo que había dicho en Romanos 1-11 es una descripción de las misericordias de Dios. Este es el fundamento de la nueva vida que Dios quiere que ustedes vivan ahora. Estas misericordias satisfacen la justicia de Dios porque él derramó su ira en la muerte de su Hijo Jesús “a fin de que El sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús” (Romanos 3:26).

Ahora, dice en Romanos 8:1: “Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús”. Por tanto, como hemos confiado en Cristo para la remoción de la ira de Dios y para el perdón de pecados, y para que declare que nosotros, los impíos, somos justos, Pablo ahora nos dice en Romanos 12:1: “Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios… “.

Todo en este capítulo fluye desde la fuente de la misericordia de Dios a través del corazón que está quebrantado por su pecado, y que atesora la misericordia de Dios más que nada en el mundo. Cuando Pablo dice: “os ruego por las misericordias de Dios. . .” Quiere decir: si han probado estas misericordias y las atesoran como deben, entonces vivirán de esta manera.

Así que no vean a este capítulo como reglas para ganar el favor de Dios. Véanlo como el resultado de disfrutar las misericordias de Dios. Dios da gratuitamente su favor. Usted no lo puede ganar. Usted solo puede rechazarlo o atesorarlo. Si lo atesora, no será conforme a este mundo, sino que será transformado en la renovación de su mente. Toda la vida cambiará. Ese es el mensaje del versículo 2. Su mente que depende de la misericordia, que ama la misericordia, atesora la misericordia, ahora podrá discernir y aceptar cuál es la voluntad de Dios.

La Humildad y Sencillez de Mente Caracterizan a que Ama la Misericordia

Y lo primero que Pablo dice acerca de esta mente dependiente de la misericordia, y que atesora la misericordia es que no tiene un concepto demasiado elevado de sí misma. Versículo 3: “Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar. . .”. La sencillez y la humildad son la primera característica de aquellos que han estado ante la silla del juicio de Dios, mereciendo el infierno, y escuchando las palabras: “no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús. Son libres de irse. Y antes que se vayan, sepan que les he adoptado en mi familia eterna. Y ahora mi Hijo irá con ustedes durante toda la vida para ayudarles a vivir como herederos (atesoradores de la misericordia) de todo lo que soy y poseo como Dios”.

La humildad y sencillez de mente caracterizan al amante de la misericordia. Y lo contrario a tener un concepto demasiado elevado de nosotros mismos en el versículo 3 es esto: “. . . sino que piense con buen juicio, según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno”. Y él quiere decir: fe en Cristo.

En otras palabras, la verdadera medida de ustedes mismos es su medida de Cristo. Dice Pablo: piensen de sí mismos de acuerdo a la medida de su fe. El ego debe estar de acuerdo con la fe. El ego está definido por la fe en Cristo. Y la fe es mirar más allá de nosotros mismos hacia Cristo y su misericordia. Si Cristo es más para usted, entonces usted es más. Si Cristo es menos para usted, entonces usted es más. Su medida personal crece y cae con su medida de él. Su valor de él es el valor que tiene de sí mismo.

Este es el significado de humildad cristiana. Es un tipo de auto-olvido producido por una actitud que atesora a Cristo. La alternativa cristiana a tener un concepto demasiado elevado de nosotros mismos es principalmente tener un concepto elevado de Cristo. Pensar en nosotros mismos producirá orgullo o desesperación. Y los dos sentimientos son formas de incredulidad. La alternativa al orgullo en el evangelio no es la simple auto-condenación, sino la exaltación de Cristo. El triunfo cristiano sobre el orgullo es la fe. La actitud cristiana que atesora a Cristo (especialmente a la misericordia de Cristo), por encima de toda la alabanza de los hombres y por encima de todos los placeres de la tierra, es el triunfo de la humildad cristiana.

Los Dones Espirituales Según son Vistos a Través de los Lentes de la Humildad que Atesora a Cristo

Ahora, hoy hemos arribado a los versículos 7-8. Esta es la lista que hace Pablo de los dones espirituales. Ya lidiamos con el don de profecía (en el versículo 16), y ahora hay seis más. La razón por la que he dedicado tanto tiempo enfatizando la humildad que atesora a Cristo y que ama la misericordia, es que este énfasis me da el enfoque de los versículos 7 y 8. No creo que los versículos 7 y 8 comunicarán lo que Pablo quiere decir a menos que los veamos a través de los lentes de la humildad que atesora a Cristo.

Esto es lo que quiero decir. No hay un verbo principal en la oración que va desde el versículo 6 hasta el 8. Todas las traducciones tienen que añadir uno. Así, por ejemplo, la LBLA, dice:

Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría.

El problema con añadir simplemente “usémoslos” es que no significa mucho en el versículo 7: “si el de servicio [usémoslo], en servir; o el que enseña [usémoslo], en la enseñanza; el que exhorta [usémoslo], en la exhortación”. Parece no tener sentido. ¿Para qué decirnos: “use su don en el servicio, y utilice su don de enseñanza en la enseñanza, y utilice su don de exhortación en la exhortación”? ¿Dónde más los usaríamos?

Así que estoy sugiriendo que Pablo no está diciendo simplemente “úsenlos”, sino “úsenlos con humildad”. Úsenlos como la expresión de la fe dependiente de la misericordia. Úsenlos como el resultado de Atesorar a Cristo. Hago esta sugerencia porque: (1) simplemente decir “sirvan, en servir”, parece hueco y porque, (2) toda la fuerza del capítulo hasta ahora está sobre la humildad dependiente de la misericordia y la sencillez de la mente renovada en Cristo.

Así que mi paráfrasis de los versículos 6-8 sería:

Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; 7si el de servicio, usémoslo con humildad dependiente de la misericordia en servir, o el que enseña, que use su don de enseñanza con humildad dependiente de la misericordia en la enseñanza; 8 el que exhorta, que exhorte con humildad dependiente de la misericordia en la exhortación; el que da, que dé con humildad dependiente de la misericordia y además con liberalidad, el que dirige, que dirija con humildad dependiente de la misericordia y además con diligencia; el que muestra misericordia, que muestre misericordia con humildad dependiente de la misericordia y además con alegría.

¿Por qué es Crucial la Humildad para los Dones Espirituales?

Ahora veamos dos razones por la que este enfoque a la humildad es tan crucial para Pablo aquí en su lista de dones.

1. La Unidad en la Diversidad Requiere una Humildad que Ame la Misericordia, y que Dependa de la Misericordia

Primero, fíjese que todos estos dones implican que alguien será la parte receptora de estas dádivas. Vea el versículo 7. Si alguien está sirviendo, alguien está en necesidad de servicio. Si alguien está enseñando, alguien sabe menos y está siendo enseñado. Versículo 8: Si alguien está exhortando, alguien necesita la exhortación. Si alguien está dando, alguien está en necesidad de ayuda. Si alguien está dirigiendo, alguien está siendo dirigido. Si alguien está mostrando misericordia, alguien está herido y necesita misericordia.

Usted ve inmediatamente la necesidad de humildad. Humildad para dar sin orgullo; humildad para recibir sin autocompasión. Dios ha deseado que haya diversidad en el cuerpo de Cristo. Esto es evidente en el versículo 3, donde dice que Dios distribuye diferentes medidas de fe. Y es evidente en los versículos 4-5 donde dice que la iglesia es como un cuerpo humano con diferentes miembros. Dios planifica la diversidad en la iglesia, aun la diversidad espiritual. Y creo que la razón fundamental es que cuando diversas personas armonizan por el poder y la misericordia de Cristo, Cristo es más exaltado que si las personas estuvieran unidas en Cristo siendo todas iguales.

Pero la unidad en la diversidad es imposible sin la humildad que ama la misericordia, que depende de la misericordia, que atesora a Cristo. Y es más necesaria en aquellos que parecen tener fuerzas (los que sirven, los que enseñan, los exhortan, los que dan, los que dirigen, los que muestran misericordia). Todos ellos parecen estar actuando con mucha fuerza. Todos ellos se relacionan con otros que necesitan su ministerio. Y ese es un lugar peligroso para estar. Puede llevarles rápidamente hacia el orgullo.

Por esta razón es que creo que Pablo no ha terminado su énfasis sobre la humildad en el versículo 3 cuando comienza a enumerar los dones en los versículos 6-8. Su idea central es: las personas dependientes de la misericordia, que aman la misericordia, que atesoran a Cristo, que fueron salvadas por la misericordia de Dios, están siendo renovadas en sus mentes, y lo primero que menciona es: no tienen más alto concepto de sí mismos que el que debieran. Y ahora dice: todos ustedes que usan sus dones para otros, háganlo con profunda humildad, sabiendo que ustedes también dependen de la misericordia. Es decir, háganlo en proporción a la fe (vv. 3, 6); háganlo dependiendo de Cristo como niños.

Por tanto, Bethlehem, seamos un cuerpo de sirvientes unos de otros dependientes de la misericordia, amantes de la misericordia, atesoradores de Cristo Sirvan, enseñen, exhorten contribuyan, dirijan, muestren misericordia. Y en todo, sepan que todo lo que tienen y son, lo tienen y son por la sorprendente misericordia de Dios.

2. La Humildad Cristiana Es una Felicidad en Cristo que Nos Hace Olvidarnos de Nosotros Mismos

Esto nos deja una última razón para ver por qué Pablo enfatiza la humildad que ama la misericordia en esta lista de dones. Porque la humildad cristiana es una felicidad en Cristo que nos hace olvidarnos de nosotros mismos. Y esta felicidad humilde en Cristo es exactamente la que libera el tipo de ministerio que Dios valora (el espíritu y actitudes de ministerio, no solo sus tareas y funciones). Esta humildad libera el espíritu y actitudes de ministerio que ama mejor a las personas y exalta mejor a Cristo.

Recuerde, la humildad no es principalmente la auto condenación (hay mucho que condenar en nosotros mismos, y si lo pensamos bien, debiéramos condenarnos), pero con este tipo de auto-enfoque se puede hacer muy poco ministerio. El ministerio es liberado por el lado positivo de la humildad: la sobreabundancia del gozo humilde en la misericordia de Cristo. Recuerde, lo opuesto al orgullo es principalmente atesorar a Cristo. El tipo de ministerio en que Pablo quiere que todos estemos involucrados no es el ministerio calculado, cuidadoso, medido, auto-protector, y que avanza por sí mismo. Quiere que seamos libres y fervientes y pródigos. Esto solo ocurre en los corazones humildes que se olvidan de sí mismos, que sobreabundan con gozo en Cristo.

No Es Solo que Usemos los Dones, Sino Cómo los Usemos

Creo que por esta razón Pablo ha roto su patrón en los últimos tres dones del versículo 8. En lugar de decir “el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, que dirija; el que muestra misericordia, que muestre misericordia”, que es lo que había estado diciendo, dice: “el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría”.

Lo que le importa a Dios no es solo que usemos nuestros dones, sino cómo los usamos, el espíritu, la actitud. Lo que importa no es solo que demos y dirijamos y mostremos misericordia. Lo que importa a Dios es la liberalidad y la generosidad en nuestro dar. Lo que importa a Dios es la pasión y el fervor y la diligencia en nuestro liderazgo. Lo que importa a Dios es la alegría y el gozo en nuestra misericordia.

Y mi énfasis (y creo que es el énfasis de Pablo), es que estas actitudes son el resultado sobreabundancia de la humildad que depende de la misericordia, que ama la misericordia, que nos hace olvidarnos de nosotros mismos, que atesora a Cristo.

¿No es lo que necesitamos Bethlehem? ¿Y no es lo que el mundo necesita? No solo filantropistas. No solo líderes. No solo bienhechores de los pobres. La iglesia y el mundo necesitan personas que hayan temblado ante la corte de Dios como pecadores culpables, quienes hayan escuchado el gozoso sonido de la misericordia desde el banco del Juez: “Usted es libre para irse; mi Hijo pagó su deuda”; usted es por tanto, una persona que ama la misericordia, que depende de la misericordia, que atesora a Cristo; y quien, por tanto, sobreabunda no solo con contribuciones que le hacen olvidarse de sí mismo, abundantes; y quien no solo dirige, sino que dirige con una diligencia y una pasión por la causa de Cristo que le hace olvidarse de sí mismo; y quien no solo hace misericordia, sino que ama la misericordia y la ejerce con un gozo que le hace olvidarse de sí mismo.

Esto es lo que necesitamos porque es lo que mostrará cuán valioso es Cristo. Él recibe la gloria, nosotros el gozo.

Una Canción a Partir del Romanos 12:7-8

Oh Jesús, quita mi joroba

Por pensar demasiado en mí,

Y mata mi orgullo, y desde este día

Con misericordia hazme libre.

Oh Jesús, concédeme el don de ver

El Tesoro que tú eres,

Y mientras la noche me eclipsa,

Oh, sé mi Estrella de la Mañana.

Y ahora si debo servirte, o dirigir,

O dar, o mostrar misericordia,

Oh Jesús, que mi amor sea liberado,

Y como un río fluya.

Oh Jesús sé el tesoro de

mi corazón y de todo lo que hago,

Y que el río de mi amor

solo te exalte a ti.

Letra de John Piper

Usando los dones en proporción a la fe, parte 1


Usando los dones en proporción a la fe, parte 1

El don de profecía

October 10, 2004 by John Piper
Scripture: Romans 12:1-8
Topic: Dones Espirituales
Series: Romanos: La Carta más Grandiosa Jamás Escrita

Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto” 3 Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar, sino que piense con buen juicio, según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno. 4Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros. 6 Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; 7 si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría.

¿A qué se refiere el don de profecía? ¿Cómo se relaciona con las Escrituras? ¿Es este don para ser ejercido en la actualidad? Y, ¿cómo lo usamos “en proporción a la fe”? Estas son preguntas que me gustaría tratar de responder hoy. Nos estamos enfocando en Romanos 12:6: “Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe”.

Para responder la mayoría de estas preguntas tendremos que salir de Romanos. Aquí Pablo no discute el significado del don de profecía. Probablemente esto sea significativo. Probablemente signifique que él asumía que la enseñanza acerca de los dones espirituales es parte de lo que los cristianos recibían al comienzo de su caminar con Cristo. Así que si usted no la ha recibido, los siguientes mensajes pueden ser especialmente importantes.

Los Eruditos Cristianos Difieren Sobre Este Tema

Hay buenos cristianos, con sólidas creencias en la Biblia, que difieren sobre el significado de los dones de profecía del Nuevo Testamento. Aun aquellos que se aferran firmemente a un concepto elevado de las Escrituras, como inspiradas e inerrantes (como nosotros), y a una visión de Dios totalmente reformada (como nosotros), difieren. Por ejemplo, Wayne Grudem escribió un libro llamado The Gift of Prophecy in the New Testament and Today, que defiende una perspectiva. Richard Gaffin, escribió un libro llamado Perspectives on Pentecost: New Testament Teaching on the Gifts of the Holy Spirit, que defiende una perspectiva diferente. Así que permítanme tratar de describir estas perspectivas y los argumentos para ellas y entonces darles mi perspectiva y cómo pudiéramos vivir bíblicamente a pesar de este desacuerdo.

Una observación preliminar: asegúrense de no pensar en la profecía solo como predicciones. Es una de las características de los profetas bíblicos, pero no la única. Profecía es tanto decir como predecir. Un profeta del Antiguo Testamento habló por Dios, sea que haya descrito la condición moral del pueblo llamando a arrepentimiento, o haya anunciado la advertencia de juicios por venir.

Richard Gaffin

Ahora medite en las competentes interpretaciones de la profecía del Nuevo Testamento. Richard Gaffin argumenta que la profecía del Nuevo Testamento tiene autoridad divina total y debiera ser pensada como un complemento a lo que escribieron los apóstoles (p. 72) como inspirada e inerrante. Y por tanto, él cree que la profecía ha cesado. Este don aquí en Romanos 12:6 no es válido para hoy. Si lo fuera, entonces sus palabras proféticas para hoy debieran ser copiadas y el Nuevo Testamento sería mayor y mayor con cada revelación fresca.

Wayne Grudem

Por otro lado, Wayne Grudem argumenta que la profecía del Nuevo Testamento no es inspirada de la misma forma que las Escrituras, y no es inerrante. Más bien, es un registro humano de algo que Dios ha traído espontáneamente a la mente. Es diferente de la enseñanza que está basada en un texto escrito de las Escrituras, mientras que la profecía está basada en la impresión inmediata Dios quien está dirigiendo información a nuestros pensamientos que de otra forma no podríamos saber o expresar.

Así, por ejemplo, sería un ejercicio del don de profecía si alguien en un pequeño grupo o en una reunión de oración fuera guiado por Dios a decir: “siento que nuestra iglesia hermana en Shanghái está batallando espiritualmente y está bajo ataque”, y al día siguiente viene un email confirmando que así estaba ocurriendo, y que estas oraciones del pueblo fueron contestadas. O fue probablemente el don de profecía el ejercido cuando Charles Spurgeon, mientras predicaba en London, señaló a un joven y dijo: “joven, los guantes en su bolsillo aun no han sido pagados”. O cuando dijo en otra ocasión: “hay un hombre sentado allí quien es zapatero; él mantiene su tienda abierta los domingos; estaba abierta el pasado sábado en la mañana. Él tomó nueve peniques, y había cuatro peniques de ganancia en él, ¡su alma ha sido vendida a Satanás por cuatro peniques!” 1 . Las dos palabras probaron ser ciertas y trajeron arrepentimiento.

O, bajo esta definición del don de profecía, quizás fue el don de profecía el que se manifestó el pasado domingo cuando señalé hacia el Centro Minneapolis y dije (sin que estuviera en mis apuntes): “un estudio bíblico en piso 36 de la IDS Tower con hombres de negocio ricos no es un ministerio de misericordia, pero es crucial, y valioso, y necesario”. Una mujer se me acercó después del servicio con gozo en su rostro diciendo que ella estaba de visita esa mañana y justamente esa semana había tenido una reunión con hombres de negocio ricos en el piso 36 de la IDS Tower acerca de una posibilidad ministerial y ella vino buscando ánimo en su empresa. Ella lo tomó como una exhortación de ánimo del Señor.

Ahora, ya he señalado con mi mano que creo que Grudem está en lo correcto acerca del significado de la profecía del Antiguo Testamento. Pero quiero decir aquí, al comienzo, que aun si él estuviera equivocado acerca de este tipo de profecía para el Nuevo Testamento, la experiencia aun pudiera ser válida, y nosotros simplemente no le llamaríamos don de profecía. Es lo que Vern Poythress argumenta en un artículo muy útil en el Journal of the Evangelical Theological Society. 2

La Evidencia del Nuevo Testamento

Miremos por tanto la evidencia del Nuevo Testamento. Solo voy a puntualizar. Si quieren ver todos los argumentos, entonces vaya a los libros de Grudem y Gaffin, o vayan al sitio de DG y vean mis series “Compassion, Power, and The Kingdom of God”. Otro libro muy útil es Graham Houston, Profecy: ¿A Gift for Today? (Esta es una defensa más simple y más accesible de la posición básica de Grudem).

Primero, aquí hay algunos argumentos para tratar el don de profecía como válido para hoy, basados en algo que Dios trae a la mente, pero que no necesariamente es registrado o comprendido infaliblemente.

En Hechos 2:17, Pedro explica el evento de Pentecostés citando al profeta Joel:

Y sucederá en los últimos días —dice Dios— que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños.

Así que aquí tenemos una declaración de cómo serían los últimos días (¡nuestros días!). Parece que la profecía no será tanto un oficio como una experiencia esparcida entre hombres y mujeres.

En 1ra a los Corintios 14:1-4, Pablo dice a toda la iglesia:

Procurad alcanzar el amor; pero también desead ardientemente los dones espirituales, sobre todo que profeticéis. 2 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios, pues nadie lo entiende, sino que en su espíritu habla misterios. 3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación [es lo que se espera que haga el don de profecía]. El que habla en lenguas, a sí mismo se edifica, pero el que profetiza edifica a la iglesia.

Esto ciertamente suena como profecía, no es la prerrogativa de un grupo escogido de fundadores autoritativos de la iglesia, sino del cuerpo en general. Y el ministerio de profecía es simplemente descrito como edificante, exhortador, y consolador.

1ra a los Corintios 14:29-32 dice:

Y que dos o tres profetas hablen, y los demás juzguen. 30Pero si a otro que está sentado le es revelado algo, el primero calle. Porque todos podéis profetizar uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados. 32 Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas.

Aquí hay dos verdades cruciales que son dichas: una es que la profecía está basada en una “revelación”. Versículo 30: “Pero si a otro que está sentado le es revelado algo, el primero calle”. Por esta razón digo que el don de profecía está basado en algo que Dios trae a la mente. No es exactamente lo mismo que la enseñanza, que está basada en la exposición de un texto. Está basada en lo que Dios trae a la mente, algo más inmediato.

Pero entonces, el versículo 29 dice: “los demás juzguen (diakrinetosan)” ¡Esto es muy interesante! No enfoca la atención a si la persona que habla es un “verdadero profeta” o no. No dice lo que dijo Jesús: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:15-16). Se enfoca en lo que se dice. Y la idea es: véanlo con escepticismo afable. Lo digo porque la palabra (juzguen: diakrinetosan), regularmente tiene esa connotación. En otras palabras, verifiquen, valoren. Lo que significa que el don de profecía, en la manera en que Pablo recomendaba su uso más amplio no tenía una autoridad decisiva, suprema. Las Escrituras sí. Las mismas palabras inspiradas de Pablo eran decisivas, y no cualquier reclamo de revelación divina a través del don de profecía. “Si alguno piensa que es profeta o espiritual, reconozca que lo que os escribo es mandamiento del Señor. 38Pero si alguno no reconoce esto, él no es reconocido” (1ra a los Corintios 14:37).

Encontramos la misma situación en 1ra a los Tesalonicenses 5:20-21: “no menospreciéis las profecías. 21Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno”. En otras palabras, parece como si parte de lo que viene por medio de las profecías fuera bueno (aférrense a eso), y otra parte no lo fuera (déjenlo ir). En otras palabras, el don de profecía no está en la misma categoría que las Escrituras. Está por debajo de las Escrituras y es probado por las Escrituras, y es sabiduría espiritual informada en las Escrituras.

En 1ra a los Corintios 13, Pablo advierte contra el uso inadecuado de los dones, cuando se utilizan sin amor. En los versículos 8-10 dice: “El amor nunca deja de ser; pero si hay dones de profecía, se acabarán; si hay lenguas, cesarán; si hay conocimiento, se acabará. 9Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10pero cuando venga lo perfecto, lo incompleto se acabará”. En el contexto, la llegada de “lo perfecto” es casi seguramente la segunda venida de Cristo, porque el versículo 12 dice: “Porque ahora vemos por un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, como he sido conocido”. Esto ocurrirá en la segunda venida de Cristo. La implicación entonces, es que los dones de profecías, y lenguas, y conocimiento, parciales e imperfectos, permanecerán hasta el retorno de Cristo.

Una última observación sobre esta perspectiva: 1ra a los Corintios 14:1 dice a la iglesia: “Procurad alcanzar el amor; pero también desead ardientemente los dones espirituales, sobre todo que profeticéis”. Así que a todos se nos dice que deseemos profetizar ardiente y especialmente. Esta exhortación no tendría sentido, me parece a mí, si el don solo se aplicara a un grupo limitado de hombres que hablaran con un nivel de autoridad semejante al de las Escrituras. Pero tendría muchísimo sentido si la profecía fuera un don que cada creyente pudiera usar para ofrecer intuiciones guiadas por el Espíritu que Dios trajera a la mente para el bien de los demás.

Así que por estas razones estoy persuadido de que el don de profecía es válido para hoy y no tiene la misma autoridad que las Escrituras, pero es valioso como una expresión guiada por el Espíritu, de algo que de otra manera no pudiera saberse o decirse, que es poderosa para un momento específico y trae convicción o exhortación, o consolación para avivar o edificación de la fe. No debiera asustarnos como si fuera algo incontrolable, debiera ser tratado como cualquier reclamo de discernimiento. Es falible. Puede probarse cierta y pudiera no poder probarse cierta, porque el canal humano es pecaminoso, falible, y finito (vea Poythress, pp. 85-88 para recibir ayuda en este sentido).

Dos Objeciones Significativas

Ahora, aquellos que se oponen a este punto de vista señalan al menos dos problemas significativos. Y son significativos. No les resto importancia. Uno proviene de 1ra a los Corintios 12:28. Allí Pablo enumeró algunos dones espirituales y pone la profecía al frente de la enseñanza, después del apostolado. “Dios ha designado: primeramente, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego, milagros; después, dones de sanidad, ayudas, administraciones, diversas clases de lenguas” ¿Por qué la profecía viene después del apostolado y antes de la enseñanza, si no tiene más autoridad que la enseñanza? Buena pregunta. Respuesta: No lo sé. Creo que yo pudiera sugerir algunas suposiciones plausibles, pero este no es el lugar para eso. Es que no pienso que el simple orden de estas palabras pueda demoler todas las demás observaciones que hemos hecho.

La segunda objeción proviene de Efesios 2:20. Aquí Pablo dice que la iglesia está edificada “sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular”. Este pasaje no se refiere a los profetas del Antiguo Testamento, porque Pablo utiliza la misma frase unos pocos versículos después: “[El misterio de Cristo] no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora ha sido revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu” (3:5). Así que Pablo parece estar diciendo que el fundamento autoritativo de la iglesia, son los apóstoles y profetas. Así pareciera poner el don de profecía del Nuevo Testamento en la categoría de un discurso autoritativo, fundacional, no en la categoría de un discurso, valioso, pero falible.

Mi respuesta sería sugerir, con Graham Houston y Wayne Grudem, que el término apóstoles y profetas pudiera referirse a un grupo, no a dos, de llamados apóstoles, quienes también eran profetas. Como decimos, Noël es esposa y madre. No se refiere a dos Noëls, sino a dos maneras de describir a una Noël. U otro ejemplo es la manera en que Efesios 4:11 utiliza el término “pastores y maestros”, no son dos grupos, sino uno solo. Un grupo que es de pastores que son maestros. El resultado, entonces, a partir de Efesios 2:20, sería que los apóstoles que son profetas son los maestros fundadores de la iglesia, con Cristo mismo como piedra angular.

Esas serían mis respuestas a esas objeciones. Pero puedo ver los problemas, y siento su fuerza. Algunos de usted probablemente discrepan conmigo. Y estoy seguro de que muchos de ustedes son nuevos en esto y no saben todavía qué pensar. No necesitamos estar de acuerdo en cómo llamar a esta experiencia de la “profecía”.

Aspiraciones Comunes

Veamos si podemos tener estas aspiraciones comunes juntos, aun si algunos lo llaman don de profecía y otros no. Volvamos a Romanos 12:6 y tomemos el mandamiento de usar el don de profecía “en proporción a la fe”.

1. La Exaltación de Cristo

Utilizar el don en proporción a la fe, significará que lo usemos para exaltar a Cristo. Es lo que hace la fe. En la práctica, significa que mientras inclino mi cabeza antes de entrar a este púlpito pido el don de profecía. Es decir, digo (y ustedes pueden hacerlo en su grupo pequeño, mientras manejan hacia allá): “Señor, trae a mi mente pensamientos y palabras, más allá de mi preparación, que tendrán el mayor efecto para la gloria de Cristo. Trae a mi mente aplicaciones y discernimiento y palabras, además de las que tengo preparadas, para que penetren los corazones endurecidos y convenzan, y a otros los animen, consuelen, y guíen. Sí, creo que ya en mi preparación tú me has dado discernimiento edificador. Ahora solo estoy pidiendo que al don de enseñanza, le añadas el don de profecía”. Yo oro de esa manera y ustedes lo pueden hacer también.

2. Humildad y Sencillez

Utilizar el don en proporción a la fe significa que lo utilizaremos con humildad y sencillez. Es decir, no hablaremos la palabra profética con ningún reclamo de autoridad divina, sino con un reclamo humilde de iluminación que ofrecemos para ser probada. Pero la fe no es cobarde. Su humildad no es silenciosa. Dice. Dice la palabra áspera o tierna. No dice: “El Señor me dijo que te dijera. . .”, sino “siento (o pienso) que el Señor quiere que nosotros (o tú). . .”. Así da lugar al examen que la Biblia manda.

3. El Amor como la Medida de lo que Decimos

Finalmente, utilizar el don en proporción a la fe significa que convertiremos al amor en la medida de lo que decimos, porque la fe “obra por amor” (Gálatas 5:6). Una vez, una mujer me profetizó que mi esposa embarazada me daría una hija, no un cuarto hijo, y que mi esposa moriría en el parto. No era una profecía que ayudara. No tenía propósito. Y, como ustedes saben, demostró ser falsa. El amor no gobernaba el uso de ese don. No es así como la fe salvadora utiliza los dones.

Concluyendo

Por tanto, concluyendo, escuchemos aquella gran palabra de Pablo en medio de su debate sobre los dones espirituales:

Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. (1ra a los Corintios 13:1-2).

Utilizar el don de profecía en proporción a la fe significa: “Úselo para amarnos y edificarnos unos a otros en fe para la gloria de Cristo”.

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1 Vern Poythress, “Modern Spiritual Gifts as Analogous to Apostolic Gifts: Affirming Extraordinary Works of the Spirit Within Cesssationist Theology,” en Journal of the Evangelical Theological Society 39/1 (Marzo, 1996): 85.

2 Ibíd.

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El cesacionismo (Pablo Deiros)


El cesacionismo (Pablo Deiros)

Aqui transcribo de un libro del historiador cristiano bautista y carismático, el pastor argentino Pablo Deiros, acerca del cesacionismo hsitórico, algunos detalles que muestran como se gestó esta doctrina. Espero le sea de bendición.

Paulo

El Cesacionismo

El concepto cesacionista afirma que los dones espirituales enumerados por e! apóstol Pablo en 1 Corintios 12 y otros carismas y manifestaciones del Espíritu Santo no permanecieron en ejercicio en la Iglesia a partir de fines del primer siglo.

Este concepto cesacionista comienza a aparecer una vez que el cristianismo logra asentarse y ganar reconocimiento en el ámbito del Imperio Romano. A medida que la Iglesia fue creciendo en poder y autosuficiencia con el respaldo del Estado (desde Constantino en adelante) , fue perdiendo poco a poco su confianza en lo sobrenatural y milagroso, la iglesia comenzó a descansar más y más en el ritual y los sacramentos  como las expresiones más adecuadas de la fe cristiana, y en la introducción del fetichismo y el sacerdotalismo como administradores del poder divino.

El movimiento de renovación representado por el montanismo, hacia fines de! segundo siglo, significó un intento por recuperar el ejercicio de los dones del Espíritu y volver a la confianza en su poder. Pero el montanismo fue condenado como hereje por la iglesia ya establecida. La causa principal de este rechazo no fue el ejercicio de los carismas, sino la aparente pretensión de Montano de que sus declaraciones eran iguales en autoridad a las de las Escrituras. Como reacción al montanismo y sus supuestos excesos, muchos comenzaron a afirmar que los carismas más sensacionales habían terminado con el ccmpletamiento del canon escriturario. Esta fue la opinión de Agustín de Hipona (354 v 430) y de muchos otros teólogos en los siglos que siguieron.

Sobre la cuestión de las lenguas, dice Agustín :

En los comienzos de la Iglesia, el Espíritu San to cayó sobre los creyentes, y ellos hablaron con lenguas no aprendidas, según el Espíritu les daba que hablasen . Esto fue una señal, adecuada para ese tiempo: todas las lenguas del mundo eran un significado adecuado del Espíritu Santo, porque el evangelio de Dios iba a tene r su curso a través de toda lengua en todas las partes de la tierra. La señal fue dada y luego pasó. Nosotros ya no esperamos que aquellos sobre quienes la mano es impuesta para que pue dan recibir el Espíritu Santo, hablarán con lenguas. Cuando impusimos nuestras manos sobre estos infantes», los recién nacidos miembros de la Iglesia, ninguno de vosotros (pienso) esperó ver si ellos hablarían con lenguas, o viendo que no lo hicieron, tuvo la perversidad de argüir que ellos no habían recibido el Espíritu Santo, porque si ellos lo hubieran recibido, habrían hablado en lenguas como sucedió al principio.te En cuanto a los otros dones extraordinarios del Espíritu, la «teoría cesacionista» de Agustín tuvo mucha influencia sobre las generaciones subsiguientes de teólogos. Agustín afirma: «él por qué, se pregunta, los milagros no ocurren en nuestros días, así como ocurrieron en tiempos anteriores? Yo podría responder que ellos fueron necesarios entonces, antes de que el mundo llegara a creer, en orden a ganar la fe del mundo.

De esta manera, la cesación de los carismas se transformó en una parte de la teología clásica de la Iglesia. Vinson Synan comenta sobre el particular: La exagerada reacción al montanismo, que llevó a la creencia de que los carismas terminaron con la edad apostólica continuó hasta tiempos modernos. Si bien la Iglesia Católica Romana dejó la puerta abierta para los milagros en las vidas de ciertos santos (algunos pocos de los cuales se dice que hablaron en lenguas y produjeron milagros de sanidad), la iglesia tendió más y más a enseñar que los milagros de la edad apostólica terminaron con la iglesia temprana.

Con la institucionalización de la Iglesia, los carismas menos espectaculares de gobierno, administración y enseñanza pasaron al frente como los dones más aceptables al alcance de la jerarquía. La teoría cesacionista recibió su expresión clásica con Juan Crisóstomo, en el siglo IV, a través de sus homilías sobre 1 Corintios 12. Esre gran predicador no negaba el ejercicio de los dones en la iglesia de riempos neotestamentarios, pero sí dejaba en claro que tales carismas habían terminado hacía tiempo. Confesando su ignorancia sobre el tema,

Crisóstomo escribió en relación con 1 Corintios 12.4-11:

Todo este lugar es muy oscuro : pero la oscuridad es producida por nuestra ignorancia de los hechos a los que se hace referencia y a su cesación, siendo que como tales solían ocurr ir, pero ahora ya no tienen lugar. ¿y por qué no ocurren ahor a? Porque, mirad ahora, la causa de la oscuridad también ha producido en nosotros otra pregunta: esto es, ?por qué ocurrieron en tonces, y ahora no lo hacen más? .. Bien ? qué fue lo que pasó entonces? Quien quiera que era bautizado hablaba inmediatamente en lenguas y no solo con lenguas, sino que muchos también profetizaban, y algunos haran muchas obras maravillosas…pero más abundante que ninguna otra cosa era el don de lenguas entre ellos.

Los reformadores del siglo XVI respondieron a la demanda de los católicos romanos de presentar milagros como evidencias de autenticidad. utilizando los argumentos clásicos elaborados por Agustín y Crisóstomo. Para los protestantes del siglo XVI, todas las manifestacion es sobrenaturales del Espíritu Santo habían cesado. Desde la Reforma en adelante, entonces, destacados teólogos protestantes popularizaron el concepto de que la obra del Espíritu Santo y sus manifestacion es quedaron reducidas a la predicación y enseñanza de la Palabra de Dios. Según ellos, los dones, señales, prodigios, milagros y maravillas dejaron de tener vigencia antes de que el primer siglo terminara.

La acción poderosa del Espíritu quedaba reducida, de este modo , a una tarea de iluminación de la Palabra por Él inspirada. Según Lutero: El Espíritu Santo es enviado de dos maneras.

En la iglesia primitiva Él fue enviado de una manera visible y manifiesta. Es así como descendió sobre Jesús en el Jordán en la forma de una paloma (Mateo 3.16), y sobre los apósto les y otros creyentes en la forma de fuego (Hechos 2.3). Este fue el primer envío del Espíritu Santo ; esto fue necesar io en la iglesia primitiva, que tenía que establecerse con señales visibles por causa de los incrédulos, como testifica Pablo. 1 Corintios 14.22: Las lenguas son para señal, no para los que creen sino para los incrédulos».

Pero más tarde , cuando  Juan Crisóstomo,en Homilías sobre las Epístolas de Pablo a los Corintios, Homilía 19.1, la Iglesia hubo sido reunida y confirmada por estas señales,no hubo necesidad de que continuara este envío visible del Espíritu Santo.  Esta era la posición de Martín Lutero, quien abiertamente rechazó a los Schwórmer o entusiastas de sus días. Estos entusiastas insistían en el ejercicio y la vigencia de algunos dones espirituales, especialmente el de profecía, y enseñaban que la «voz interior» del Espíritu debía ser más seguida que la «voz exterior» de las Escriruras Siguiendo el énfasis luterano sobre la sola scriptura, Adolf von Harnack señala que dones como el de profecía cesaron con el esrablecimiento del canon.

Dice él:

El Nuevo Testamento, si bien no todo al mismo tiempo,puso fin a la situación en la que era posible para cualquier cristiano bajo la inspiración del Espíritu dar revelaciones o instrucciones autoritativas. Del mismo modo, previno la creencia en las creaciones fantasiosas con las que tales hombres enriquecieron la historia del pasado, y destruyó sus pretensiones de leer el futuro. Así como la creación del canon, si bien no de manera tajante y rápida, fijó el período de la producción de los hechos sagrados, del mismo modo descalificó para la fe pública toda pretensión de profecía cristiana. Esta oposición o confrontación ent re Escritura y Espíritu, que termina por afirmar que la profecía inspirada no puede coexistir con un canon escriturario inspirado, ha sido sostenida por muchos autores, con posterioridad a la Reforma. Según algunos, toda inspiración del Espíritu terminó una vez que las escrituras del Nuevo Testamento quedaron terminadas y su canon fue esrablecido.

La fuerte convicción de Lutero y del protestantismo en general sobre la autoridad de la Biblia ha continuado hasta nuestros días entre los evangélicos. Pero en algunos casos, el énfasis sobre la proclamación de la Palabra ha ido acompañado
de un concepto cesacionista en cuanto a los dones y otras manifestaciones del Espfriru Santo. Se afirma que las señales, prodigios y maravillas que ocurrieron durante el primer siglo cristiano, según testifica el Nuevo Testamento, ya no ocurren
o han dejado de ser necesarios. Se dice que con el completamiento de tos escritos neotesramenrarios y la fijación de su canon ya tenemos todo lo que hace falta par a la fe y la práctica cristianas. Por otro lado. tales manifestaciones carismáticas
quizás fuero n necesarias para autenticar los comienzos del testimonio cristiano en el mundo, pero al habe r encontrado su lugar en la historia. el cristianismo ya no requiere de tales demostraciones de poder . Su poder ahora está en el testimonio  fiel de la Iglesia, en conformidad con la Palabra escrita en la Biblia.

Vinson Synan concluye:

A través de los siglos, entonces. la cristiandad, en sus ramas católica romana y protestante, adoptó el concepto de que los dones sobrenaturales y espectaculares del Espíritu habían terminado con la iglesia temprana y que, con el completamiento del canon inspirado de las escrituras, jamás volverían a ser necesarios

Como se indicó, esta posición ha tenido voceros desde la Reforma hasta nuestros días. Entre los más recientes cabe mencionar a Benjamín B. Warfield (185 1· 1921), profesor de teología en el Seminario Teológico de Princeton. Warfield se oponía terminantemente a todo tipo de experiencia religiosa que pretendiera algún grado de revelación o inspiración divina. De igual modo, descalificaba el ejercicio de todo don espiritual especial. Para él este tipo de experiencias eran pobres substitutos subjetivos de la autoridad e integridad de las Escrituras. Warfield admitía que se podía caracte rizar a la iglesia apostólica como una iglesia en la que operaban los milagros y otras manifestaciones del Espíritu. Pero, se pregunta:

«Cuanto tiempo continuó este estado de cosas? Su respuesta es: Esta fue la peculiaridad característica de específicamente la iglesia apostólica, y, por Jo tanto, pertenecía exclusivamente a la edad apostólica… Estos dones … fueron distintivamente la autenticación de los apóstoles. Fueron parte de las credenciales de los apóstoles como los agentes autorizados de Dios para la fundación de la Iglesia. Su función. pues, los confina distintivarnenre a la iglesia apostólica , y necesariamente pasaron con ella.

Según Warfield, si hubo algún tipo de manifestación de tipo sobrenatural, esta no debe ser considerada como acción del Espíritu Santo, sino como supersticiones propias de la cultura greco-romana pagana inyectadas dentro de la iglesia. Si bien es
cierro que muchas supersticiones paganas se introdujeron en la Iglesia alrededor y antes del año 200, esto no es un argumento convincente para descalificar la validez y operación de los dones y manifestaciones del Espíritu para ese tiempo, ni fundamento para afirmar que los mismos cesaron con el fin de la era apostólica.

Como se verá más adelante, los operaciones del Espfritu fueron muy importantes en el período apostólico, pero no estuvieron limitadas al mismo. Lo que Pablo afirma en 1 Corintios 13.8-12, no fundamenta la cesación de los carismas con el fin de
la era apostólica o el compleramiento del canon, como afirma Warfield, sino que señala a la Segunda Venida de Cristo como el tiempo cuando la necesidad del ministerio de los dones llegará a su fin. La información histórica sugiere que el flujo
inicial de la obra poderosa del Espíritu sobrevivió a los apóstol es por varias generaciones.

No obstante, los voceros del cesacionismo han insistido en negar rodo testimonio de manifestaciones externas o internas de la acción del Espíritu Santo, como espúreo o falso. En un libro muy apreciado como de especial valor en cuanto a la
doctrina del Espíritu Santo desde una perspectiva evangélica, Su autor, George Smearon, se pregunta : ¿Se le garantiza a la Iglesia que espere algunas revelaciones inmediatas o visiones proféticas adicionales, después de que el canon de la Escritura fue cerrado?

La Iglesia antigua, en contra de los montanistas, respondió en la negativa. No se trató de la cuestión de lo que Dios puede hacer, sino de si Él comunica algunas revelaciones adicionales del consejo de su volunta d, además de la palabra escrita. La discusión de esta cuestión con los montanistas ancló a la Iglesia en la convicción de que es temerario e injustificable esperar cualquier manifestación extra del Espíritu de Dios, y que las revelaciones inmediatas deben ser vistas más bien como
emanando del adversario disfrazado de ángel de luz.

Al argumento de que la Iglesia debe gozar de los dones milagrosos extraordinarios, y de que ella los ha perdido por su propia falta y a través de su propia incredulidad, la respuesta entonces dada fue que los dones extraordinarios jamás fueron prometidos a la Iglesia como una herencia permanente, con posterioridad al cierre del canon. Y ese tipo de argumento ha sido confirmado por la experiencia inquebrantable de casi dos milenios, que testifican que ellos fueron quitados, y que no deben ser considerados como perdidos por su propia falta.

La conclusión de Smeaton (que publicó su libro por primera vez en 1882) ha ejercido una notable influencia en los medios evangélicos y en su interpretación de la vigencia de las manifestaciones del Espíritu Santo. Algunos historiadores, sin mucho análisis crítico y guiados por preconceptos o planteos a priori (como el dispensacionalismo) , han llegado a conclusiones similares.

A principios de siglo, Samuel G. Green escribió:

Cuando emergemos en el segundo siglo, estamos, en buena medida, en un mundo cambiado. Ya no está vigente la autor idad apostólica en la comunidad cristiana; los milagros apostólicos han pasado. No podemos dudar de que había un propósito divino en separar la era de la inspiración y los milagros del tiempo subsiguiente, con una línea de límite tan amplia y deñnida.

En realidad, más que un testimonio de cesación de los carismas, lo que encontramos en los padres de la iglesia es evidencia del creciente choque entre un orden eclesiástico en proceso de institucionalización y el espíritu de profecía inspirada
y otros dones espirituales que luchaban por sobrevivir. En otros términos, lo que vemos es el testimonio siempre presente, a lo largo de toda la historia del cristianismo, de la tensión entre lo objetivo y lo subjetivo de la fe, entre el dogma doctrinal
y la experiencia religiosa, entre el dominio de la razón y la vivencia de la fe. No obstante, como se verá más adelante,

«antes de juan Crisóstomo (A.D. 347A07 ) en el este y Agustín de Hipona (A.D. 354A3 0) en el oeste, ningún padre de la  iglesia sugirió que alguno o todos los carismata fueron solo para la iglesia del primer siglo».

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Pablo Deiros, LA ACCION DEL ESPIRlTU SANTO EN LA HISTORIA – Las Lluvias Tempranas (años 100-550),ed.Caribe,pag. 15-24

1 Corintios 12:8. Palabra de Ciencia y de Sabiduria.


1 Corintios 12:8. Palabra de Ciencia y de Sabiduria.

Autor: Pastor Mario Lopez

Palabra de Sabiduria y Conocimiento.

  • V.8. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu.

Que dice el gigante de Ginebra, Juan Calvino sobre 1 Corintios 12:8 después de hablar del don de ciencia.

‘Tomemos que ciencia quiere decir información ordinaria, y sabiduría, incluyendo REVELACIONES que son mas secretas y de un orden mas sublime’.[1]

Después hay una nota al pie como que el traductor tiembla un poco sobre lo que dice Calvino. Trata de guiar al lector a una lección de un Dr Henderson que entiende algo diferente que Calvino. Los reformados que no creen en la continuación de ‘revelaciónes’ del Espíritu obviamente tienen que torcer un poquito lo que dice Calvino aquí, el usa esa palabra ‘revelación’. Muchos estudiosos de Calvino han señalado que el prefería usar ‘iluminación’ en lugar de revelación, pero quería decir lo mismo. De plano se le deslizó un poquito la pluma al Reformador.

Myer Pearlman –Pentecostal- en su libro ‘Teología Bíblica y Sistemática’ dice lo siguiente después de hablar de ‘Sabiduría y Ciencia’

‘¿Cuál es la diferencia entre la sabiduría y la ciencia? De acuerdo con lo expresado por un erudito en el estudio de las Sagradas Escrituras, ciencia significa penetrar en el conocimiento de las cosas divinas, mientras que sabiduría es la habilidad que regula la vida cristiana de acuerdo con los principios que constituyen su fundamento. El léxico de Thayer dice que siempre que aparecen juntas las palabras “ciencia” y “sabiduría”, aquélla parece indicar ciencia en sí misma, mientras que esta parece manifestar también ciencia pero expresada en acción.[2]

Donald Gee -Pentecostal- dice lo siguiente: ‘si nuestra concepción de lo que es sobrenatural se pone en medio de nuestro camino para no mirar en los dones del Espíritu algo especial en los ministerios de la predicación y enseñanza entonces es claro que nuestro entendimiento de la palabra sobrenatural necesita corrección’.[3]

Esto elimina toco concepto que se maneja hoy en muchos círculos pentecostales donde la palabra de ciencia se piensa que es una palabra que penetra en los secretos o detalles de las vidas privadas de las personas. He oído decir esto una y otra vez. Mientras que estos hombres miraron la palabra ‘ciencia’ como tener un conocimiento extraordinario de la palabra de Dios, y su obra en la cruz, y la sabiduría como una habilidad extraordinaria para aplicar la palabra de Dios y la obra de Cristo a las vidas. Es decir que el centro siempre es Cristo. Col 2:3.

Gordon Fee – Pentecostal -respalda en todo esto. Miremos su critica concienzuda que hace a los Pentecostales, Pastores y laicos, sin estudio formal académico o autodidáctico. El dice sobre la ‘sabiduría’ en este pasaje:

‘En los círculos pentecostales y carismáticos este «don» suele entenderse como aquella palabra especial de penetración dada por el Espíritu cuando la comunidad está pasando un tiempo de dificultad o de decisión. Ver, p. ej., Bittlinger, p. 28, que define así este don: «En una situación difícil o peligrosa puede darse una palabra de sabiduría que resuelve la dificultad o hace callar al opositor». No hay por qué dudar de que el Espíritu Santo habla de ese modo a la iglesia de hoy, pero es poco probable que Pablo tuviera en mente tal cosa al mencionar este «don». Si él quisiera ponerle nombre a un fenómeno así, probablemente sería αποκαλυψσις (apocalupsis) («revelación»); cf. 14:6. Lo mismo ocurre con la llamada palabra de conocimiento que ha llegado a ser cosa tan frecuente en estas comunidades’.[4]

Es decir que lo que comúnmente se entiende por palabra de ciencia y de sabiduría en medio de círculos pentecostales no es lo que Pablo está diciendo.  Yo siempre he dicho que algunos evangelistas tienen el hábito de venir a las iglesias recoger información durante el día conversando con la gente y después comienzan a profetizar y hablar supuestamente palabras de ciencia. Para mi esto tiene que ser eliminado y señalado para que el Espíritu de Dios no se contriste. Aplicando de una manera extensiva la interpretación de este texto se puede decir también que hay momentos donde el Espíritu puede venir sobre una persona y dar una palabra la cual penetra en los pecados secretos de algunos. No pretendo ser un súper ungido pero si he sido usado unas pocas veces en esta área.

Conocimiento y aplicación (sabiduría) es lo que entiendo de estos hombres personalmente. Ciencia = conocimiento y sabiduría. La sabiduría es la aplicación del conocimiento cuya palabra esta traducida en la Valera 60 como ciencia. Proverbios 14:6-7. Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla; Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil. Vete de delante del hombre necio, Porque en él no hallarás labios de ciencia.

Daré un analogía: un hombre puede tener mucho conocimiento pero puede ser un gran insensato en aplicar ese conocimiento a la vida ordinaria.

Creo que José es un vivo ejemplo de esto. A Faraón se le da un sueño José se lo interpreta pero faraón no sabe cómo aplicarlo entonces él entiende que el Espíritu de Dios está sobre José y José con su sabiduría entonces le da instrucciones a Faraón para que el pueblo de Egipto no pereciera durante la hambruna que iba a venir.

  • Génesis 41:37-39. El asunto pareció bien a Faraón y a sus siervos,y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios? 39Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.
  • Proverbios 17:16. ¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, No teniendo entendimiento?
    Proverbios 16:16. Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; Y adquirir inteligencia vale más que la plata.

Un hombre puede recibir $1.000.000 y si es un insensato, no tiene sabiduría, lo disipará en un momento. Lo que dan a entender estos hombres es que Pablo tiene en mente la predicación y enseñanza la cual se necesitaba mucho en Corinto. Y no solo ellos sino hay otros eruditos que ensenan lo mismo. Como podemos ver los eruditos Pentecostales difieren del pentecostal común y aquellos ministros que nunca jamás han sido discipulados por gente seria en el evangelio. El mismo pensamiento tiene la Teología Sistemática de las Asambleas de Dios[5].

¿Tiene esta interpretación de predicación y enseñanza apoyo bíblico según el libro de Corintios entre otros interpretes?

Algunos han tratado de agrupar los dones.

1. Dones de instrucción (sabiduría y ciencia)

2. Dones de poder sobrenatural (fe curaciones, Milagros),

3. Dones de discurso inspirado (profecía discernimiento de profecías, lenguas e interpretación de lenguas).

Aquí algunos como MacArthur uno de los pocos, arbitrariamente escoge unos y rechaza otros dones como temporales, los cuales sirvieron mientras la iglesia ponía su fundamento especialmente en su formación del Canon. Pero vale la pena decir que la iglesia en este tiempo era inconscientes que se estaba formando una colección de libros, para ellos Cristo se manifestaría en su tiempo. 1 Tes 4:13-17.

Trataré con el cesacionismo mas concretamente en el futuro. Estoy esperando una literatura Patrística digital, asi se me hace mas fácil la investigación. Al mismo tiempo tengo otro escrito que he estado preparando, la parte dos del primero que redacte que se llamó ‘la iglesia primitiva era Pentecostal’. Lo puede encontrar en este blog.(http://pastormariokansas.com/)

En la parte tengo muchas notas sobre los padres que vivieron antes de Crisostomo IV, los cuales eran continuistas aunque cautelosos por los excesos del Montanismo. Aquí mismo puede encontrar un articulo que traduje de Gospel Coalition, contiene 12 paginas.

Sobre ‘Sabiduria’ Fee dice ‘

(1) El mensaje (logos) de sabiduría (sofia). Este modo de hablar evoca claramente el problema que se había tocado en 1:17–2:16, donde, en nombre de la sabiduría, los corintios mostraban rechazo tanto hacia Pablo como hacia su evangelio. En efecto, en contraste con el criterio de excelencia «espiritual» que tenían ellos, Pablo dice que él rehusó deliberadamente llegar a ellos en «sabiduría de palabra (retórica)» (1:17) o «con excelencia de palabra o de sabiduría» (2:1, 5). Con un considerable trazo de inspiración, Pablo hace ahora dos cosas: (a) Emplea uno de los propios términos de ellos para iniciar su lista de «manifestaciones» en la asamblea que demuestran la gran diversidad inherente a las actividades del Espíritu; y (b) le da nueva forma a ese término a la luz de la acción del Espíritu, a fin de darle un contenido significativamente diferente del que le daban ellos.[6]

Debo de admitir que personalmente estaba un poco equivocado en este asunto porque pensaba que la palabra de ciencia y conocimiento se entendía por una palabra específica a la congregación. Creo que este mal entendimiento es porque el Cristiano común se enfoca mucho en el término singular ‘palabra’. Pero todo el contexto del libro nos enseña cómo dicen estos hombres que significa el ministerio de la predicación y enseñanza. Una oficina concedida por Dios. Esto cae como una bomba a círculo pentecostales donde no se aprecia la predicación y enseñanza basada en la Cruz como Pablo la elevaba, como una fuente de poder donde emana la sabiduría de Dios y su poder y por la cual el cristiano crece debidamente.

Por ejemplo si usted menciona 1 Corintios 2:4-5 ‘y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios’.

Aquí el pentecostal común dijera que se trata de milagros y eventos sobrenaturales, expulsión de demonios, sanidades, sin embargo el contexto señala que Pablo se está refiriendo que el rechaza toda clase de confianza en la retórica griega que se basa en la persuasión y habilidad humana, y que confía en el contenido de su mensaje el cual se trataba de la sabiduría de Dios, -la sabiduría de Dios en la cruz- para persuadir a los oyentes que su mensaje estaba por encima de la filosofía o habilidades retóricas de los filósofos griegos los cuales eran leídos y recibidos en Corinto, y a los cuales los Corintios querían imitar. Por esto mismo terminaron en cierta manera rechazando a Pablo porque aparentemente era tosco en la palabra como traduce la Valera 60.

La mayoría de la iglesias de hoy ponen énfasis en la oratoria de sus mensajeros, educación, el buen traje o su manera de decir las cosas y todo lo superfluo, pero no discierne el contenido del mensaje de los pastores de mega templos, y súper ungidos.
Me gusta lo que dice la ‘Nueva Traducción Viviente’ en 2 Corintios 11:6. ‘Podré ser un orador inexperto, pero no me falta conocimiento. Eso es algo que les hemos dejado bien claro a ustedes de todas las maneras posibles’.

Todos sabemos que Pablo era un hombre entrenado, conocedor y lector de los filósofos griegos por otras partes de la Escritura, sin embargo el prefirió quedarse con el mensaje de la Cruz y hacerles ver a los Corintios que aunque el supuestamente no llegaba al nivel retórico de ellos, su mensaje era más poderoso y efectivo no por la pronunciación de las palabras o por la fluidez de las palabras[7], si no por el contenido de su mensaje. El logos de Dios. Recuérdese que palabra es logos- como en Juan 1:1. Por eso una traducciones traducen logos en Palabra en lugar de Verbo como dice la Valera 60. Cristo es la expresión o Palabra de Dios. La acción de Dios.

¿Queremos que Dios actué? Prediquemos a Jesús.

Uno de los primeros y vale decir que hasta el siglo IV dijo que ciertos (arbitrariamente-unos siguen otros cesaron) dones habían cesado fue Crisóstomo. Thiselton dice ‘Crisostomo implica un entendimiento diferente en cuanto a los dones espirituales en general de 12:1-11 como ‘algo que ocurría pero que ya no están en uso en el día de hoy’. [8]

Orígenes dos siglos antes de Crisóstomo dice ‘en el catálogo de los carismas concedidos por Dios, Pablo pone primeramente ‘palabra de sabiduría’-logos-sofia- porque consideraba la proclamación (logos) más grande que los poderes milagrosos’.[9]
Orígenes hablando de los evangelistas de su tiempo dice ‘frecuentemente rehúsan aceptar hasta las cosas más indispensables para la vida, y aún cuando en ocasiones la necesidad los conduzca aceptar alguna ayuda, se contentan con obtener la satisfacción de sus necesidades más urgentes, aunque mucha gente está dispuesta a dar muchísimo más que eso. Hoy día, a causa del gran número de convertidos, algunos hombres ricos y de buena posición, y distinguidas mujeres de noble cuna, ofrecen hospitalidad a estos mensajeros de la fe. ¿Habra por esto alguien que se aventure a afirmar que tales mensajeros predican la fe cristiana meramente por el deseo de recibir honra? En los primeros tiempos cuando un gran peligro amenazaba a los predicadores, tal sospecha no podía ser abrigada fácilmente. Y todavía hoy, las calumnias con la que los incrédulos hostigan a los cristianos sobrepasan cualquier honra que estos reciban por parte de sus correligionarios’. [10]

Compenhaussen dice ‘los primeros Misioneros no andaban buscando plantar iglesias sino predicar a Jesucristo’. [11]

En los rollos del Mar muerto la sabiduría y el conocimiento parecen juntas sobre los elementos más básicos del espíritu de los hijos de la luz.[12] Traduzco: ‘estos son los caminos en el mundo:[13] el iluminar el corazón de los hombres, enderezar delante de todos los caminos de la justicia verdadera establecer en su corazón los preceptos de Dios; un espíritu de humildad, paciencia, compassion generosa, bondad eterna, inteligencia, entendimiento y potente sabiduria, estas obras de Dios están en todos y dependen de la misericordia abundante; un espíritu de conocimiento en todas los planes de acción de entusiasmo por los decretos de justicia. 1 QS 4:2-4.

Conocimiento. Ciencia traduce la Valera 60. Conocimiento es también la información que Dios le imparte a cada uno de sus hijos Soberanamente y con liberalidad a través del Espíritu Santo concerniente a lo que el ha hecho en Cristo Jesús.

Este es el único significado que puedo definir según Corintios. Esto lo hace de diversas maneras. Esto es también un tipo de revelación según Efesios 1:18-19 aunque esta palabra tiene otro significado en 1 Corintios 14 según su contexto. No nos queremos salir del contexto del libro. Lo muestro.

A. La lectura y la meditación de la Palabra. Juan 5:39. Salmo 119:15-16.
B. La oración de otros por mi. Esta era la oración de Pablo. Efesios 1:17-19. pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento de El. Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.
2 Corintios 1:11. cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos.
C. La oración personal. Daniel 10:1. En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.
1 Juan 2:27. Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.
D. El uso de buenos comentarios y libros de escritores confiables que han tenido una comunión personal y profunda con Dios. Aquí tenemos que ser muy selectivos y cuidadosos. Porque muchos escriben pero no todos escriben basados en la Palabra de Dios. 2 Tes 2:1. 2 Tes 2:15. Con todo esto en mente, amados hermanos, permanezcan firmes y sigan bien aferrados a las enseñanzas que les transmitimos tanto en persona como por carta. Quiere decir esto que cualquiera que tenga conocimiento es un Maestro? en ninguna manera- no todos tenemos ese llamado concedido por Dios. Hebreos 5:4. 1 Corintios 12:29.

Ese es el error de muchos en el día de hoy. Sólo porque comienzan a estudiar en alguna escuela bíblica o se saben algunas palabras en griego y tienen conocimientos básicos de la teología ya pretenden ser maestros, comienzan sus iglesias y en el proceso perturban la grey de Dios. Como Himeneo y Fileto terminan dividiendo la iglesia, y siguen promoviendo la ignorancia a través de supuestas revelaciones o conocimientos que han recibido sobrenaturalmente de parte de Dios.
2 Pedro 3:16. al tratar estos temas en todas sus cartas. Algunos de sus comentarios son difíciles de entender, y los que son ignorantes e inestables han tergiversado sus cartas, para que signifiquen algo muy diferente, así como lo hacen con otras partes de la Escritura. Esto resultará en su propia destrucción.

En nuestros tiempos todos son Apostoles, profetas, Evangelistas, Pastores, Maestros, pero nadie es barrendero, alumno, discípulo, estudioso, colaborador del Pastor, portero, adornador del templo como Bezaleel y Aholiab. Todos quieren lo supuestamente ‘sobrenatural’ pero no lo sencillo, lo ‘irrelevante’ pero es aquí donde se demuestra el amor a Dios y a los hermanos. El corazón del verdadero servicio. Pablo le dice esto a los Corintios ‘los miembros mas débiles son los mas necesarios’.
Todos quieren ser vistos por los hombres en un púlpito con micrófono en mano, profetizando, hablando lenguas y hablando disparates que confunden y abusan del pueblo de Dios. Lo mismo pasaba en Corinto. Se las daban de sabios pero eran verdaderamente ingenuos porque estaban siendo abusados por gente más astuta que ellos. 1 Corintios 14:20.

2 Corintios 11:19-20 ‘Después de todo, ustedes se creen muy sabios, ¡pero con gusto soportan a los necios! Aguantan cuando alguien los esclaviza, les quita todo lo que tienen, se aprovecha de ustedes, toma control de todo y les da una bofetada’.
Dios usa varias maneras para otorgarnos conocimiento. De la misma manera estoy seguro; Dios no le otorga conocimiento a personas ociosas. 1 Tesalonicenses 5:14.

Es más, las personas ociosas tienen que examinar sus vidas si en verdad son cristianas o simplemente están profesando hipócritamente algo con sus labios que su corazón y la mente no han podido recibir de parte de Dios.

La mayoría de intérpretes están de acuerdo que la palabra de sabiduría y de ciencia se refiere a tener un entendimiento y conocimiento profundo del mensaje de la Palabra y de la obra de Cristo en la cruz y una aplicación concreta y sana de la misma.
El oficio de la predicación y enseñanza.

Aunque pudo notar que yo lo aplique de una manera diferente a todos los hermanos de la iglesia de Dios. No solo es enseñanza o solo predicación- o solo interpretación y solo aplicación- son ambas a la misma vez. En varios textos se usan juntamente.
En base de nuestra predicación contemporánea y en base de este mal entendimiento de la predicación y enseñanza en el día de hoy creo yo que muchos están fallando y por esto mismo muchos terminarán en el infierno. Me refiero a grupos reformados como no reformados, Arminianos y Calvinistas, Pentecostales, Bautistas, Presbiterianos, Anglicanos, Episcopales, Menonitas, Ebenezerianos, ya que algunos se llaman asi- los que trabajan con Ponce y Enriquez, los de Elim y otros que solo hablan un mil de nadas, desviados de la Cruz.

Toda predicación tiene que tener interpretación como aplicación del texto sagrado por eso Martyn Lloyd Jones será un gigante de entre los predicadores. Hoy tenemos muchos interpretes pero pocos aplicadores de las verdades de Dios y en proceso pensamos que un conocimiento de las doctrinas nos salvarán del infierno, cuando la gente no ha experimentado el texto sagrado en sus corazones. (2 Corintios 5:16-17)

Esperando sus oraciones

Pastor Mario Lopez
Pastormariokansas@hotmail.com

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Notas:

[1] Calvino sobre 1 Corintios 12:8.

[2] Pearlman, M. (1992). Teología Bíblica y Sistemática (236). Miami, FL: Editorial Vida. Este libro fue básicamente el primer libro de Teologia Sistematica Pentecostal de las Asambleas de Dios. Donald Gee expresa lo mismo. Spiritual Gifts in the Work of the Ministry Today. P. 20-39.

[3] Donald Gee. Libro ya citado. P. 24.

p. ej. por ejemplo

[4] Fee, G. D. (1994). Primera Epístola a los Corintios. Grand Rapids, MI: Nueva Crecion.

[5]Teología Sistemática. Una Perspectiva Pentecostal. Editado por Stanley M. Horton. P.467-468

[6] Fee, G. D. (1994). Primera Epístola a los Corintios (669). Grand Rapids, MI: Nueva Crecion.

[7] Quintiliano el padre de la retorica del 1 Siglo entre los famosos decía que en esto consistía la oratoria.

[8] Thiselton. P. 939.

[9] Origen, Against Celsus, 3:46.

[10] Michael Green. La evangelizacion en la iglesia Primitiva. Citado en la P. 303. Origenes en Contra de Celso. 3.9

[11] Eclessiastical Authority and Spiritual Power. Hans Von Compenhaussen. P. 55.

[12] Garcı́a Martı́nez, F., & Tigchelaar, E. J. C. (1997-1998). Vol. 1: The Dead Sea scrolls study edition (translations) (77). Leiden; New York: Brill.

[13] Hablando de los hijos de la Luz.

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