Don de lenguas – Conceptos generales y definiciones


Don de lenguas – Conceptos generales y definiciones

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«Es una retahíla de sonidos ininteligibles pronunciados en un estado de exaltación religiosa. Los psicólogos lo llaman glosolalia y el fenómeno ha tenido una larga y variada historia. Los primeros profetas hebreos tuvieron conocimiento de que los  filisteos eran aficionados a las danzas frenéticas y a la glosolalia (I Samuel 10:5). En las antiguas Grecia y Roma, oráculos, adivinos y fieles de las religiones mistéricas gorjeaban verdaderos galimatías en sus trances de éxtasis. Los Maulawiya, o Derviches Giróvagos del sufismo Islámico, acompañan sus molinetes de éxtasis con glosolalia. Los más extremistas Rifa’iya, o Derviches Suplicantes, no sólo aúllan en “lenguas ininteligibles”, sino que además se azotan con látigos, se cortan con cuchillos, caminan sobre fuego, comen cristales y juegan con serpientes, convencidos de que Alah les protegerá. Los antropólogos han constatado la existencia de glosolalia en los ritos religiosos de muchas tribus primitivas.

[…] Respecto a Marcos 16:17, Los fundamentalistas creen que Jesús se estaba refiriendo proféticamente a los “dones” del Espíritu Santo, que fueron otorgados a los discípulos el día de la fiesta judía de Pentecostés, tal como se describe en el libro segundo de los Hechos de los Apóstoles. Se produjo primero “un ruido como el de un viento impetuoso”. Cuando “hendidas lenguas como de fuego” se posaron sobre ellos, “quedaron todos llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas extrañas…”.

“Lenguas extrañas” no significa aquí lo que San Pablo más tarde denominará la Lengua Incógnita. Claramente se refiere a que los discípulos hablaban en lenguas que ellos no sabían. Pues los que les escuchan dicen:

Todos estos que hablan ¿no son galileos? Pues ¿cómo nosotros los oímos cada uno en nuestra propia lengua? “» (1)

Este es el relato completo de lo que sucedió aquel día

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto. “(Hch. 2:1-13 RVR 1960)

Respecto a este fenónemo sucedido, «los psicólogos llaman a esto xenoglosia o xenoglosolalia. Algunos estudiosos de la Biblia interpretan este pasaje en el sentido de que los apóstoles hablaban en su lengua vernácula, pero los oyentes los entendían en las suyas propias, en la que cada cual “había nacido” -un fenómeno milagroso conocido como heteroglosia o hetereoglosolalia.

La Lengua Incógnita, un lenguaje sobrenatural sólo entendido por Dios y los ángeles, se menciona por primera vez en Corintios I de San Pablo, una carta escrita a los fieles de Corinto. En el capítulo doce hace un listado de los dones del Espíritu Santo, entre los cuales incluye el don de curar, el de hablar en “diversos géneros de lenguas”, y la capacidad de interpretar lo que dicen. En el capítulo decimocuarto exhorta a los Corintios a no abusar de la glosolalia, “Porque el que habla en lenguas habla a Dios, no a los hombres, pues nadie le entiende”. Aunque la glosolalia hace bien al que habla, Pablo llega a decir que no hace bien a los demás. Es como el que habla al aire.

He aquí cómo traduce Edgar Goodspeed un célebre pasaje de la carta de Pablo:

“Doy gracias a Dios de que hablo en éxtasis más que cualquiera de vosotros. Pero en el culto público, preferiría decir cinco palabras con sentido para instruir a otro a pronunciar diez mil palabras en éxtasis” (2). Para citar un versículo mucho más conocido, Corintios I, 13:1 (tomado de la King James Bible): “Si hablando lenguas de hombres y de ángeles, no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe”.

Aunque la glosolalia fue ampliamente practicada por los cristianos del siglo primero, se marchitó gradualmente excepto durante un breve revival en el siglo segundo entre los frenéticos seguidores de Montano de Frigia y de sus dos profetisas, Priscila y Maxímina. El montanismo fue un movimiento adventista centrado en el inminente advenimiento de Jesús; como quiera que el Señor faltó a su obligación de aparecer, la secta se desvaneció pronto. En el siglo cuarto San Agustín pensaba que la glosolalia fue otorgada solamente a la Iglesia primitiva, pero que este don había sido retirado por aquel entonces. Este punto de vista llegó a ser el oficial de la Iglesia Católica y de los Reformadores Protestantes. No hay ninguna evidencia de que Lutero o Calvino hayan intentado hablar en lenguas, a pesar de que la práctica emergió aquí y se reproduce en el siglo diecisiete, principalmente en Francia entre los protestantes camisards y entre los convulsionarios del movimiento jensenista católico, así como entre los oradores populacheros ingleses.

En el siglo dieciocho la glosolalia fue revitalizada por los Metodistas, y pronto floreció en el seno de una franja de sectas tales como los Cuáqueros, Shakers, Irvingistas y Mormones. Después de 1900 brotaron en Estados Unidos una variedad de iglesias de campesinos pobres y analfabetos, en las que prendió el don de lenguas y la curación por la fe. Así llegaron a constituirse las denominaciones ahora llamadas pentecostales. Hoy hay unas 35 denominaciones, la mayor de las cuales es la Asamblea de Dios. Las denominaciones pentecostales son la rama de la cristiandad que se desarrollado más rápidamente, no sólo aquí, sino a través de todo el mundo, en particular en África, Corea y América Latina.

Hacia 1960 sucedió algo asombroso. De repente la glosolalia invadió las denominaciones Católica, Episcopaliana y la principal línea Protestante. Estos hombres carismáticos, apacibles glosolalistas, la mayor parte blancos de clase media con fuertes opiniones conservadoras en política, fueron dignificados; con frecuencia se les denomina neo-pentecostales para distinguirlos de los pentecostales “clásicos”. Doctrinalmente mantienen lealtad con sus iglesias, pero variando ampliamente el espectro de sus creencias desde el fundamentalismo más duro hasta el liberalismo. Están débilmente organizados, con sus propios periódicos y con centros en lugares tan inverosímilmente académicos como Notre Dame y la Universidad de
Michigan.» (3)

«El catolicismo define Don de lenguas como el don concedido a una persona por obra del Espíritu Santo para hablar en todos los idiomas al mismo tiempo (del mismo modo en que lo hace Dios) y, de este modo, ser oída por cada oyente solamente en su idioma nativo y en su propio idiolecto sin que el hablante esté al tanto de estarse expresando en otro idioma y SIN que el oyente sepa que el hablante desconoce su idioma (cfr. Hechos 2: 1-13). Debido a las características de este fenómeno, es imposible para una persona estar al tanto de que está empleando este don, salvo bajo circunstancias tales como que el mismo oyente haga notar su sorpresa al hecho de que el hablante conociera tan bien su idioma. Este fenómeno supone que la interpretación/traducción a todos los idiomas es realizada por obra de Dios sin intervención lingüística del hombre; ya que el hombre, en su incapacidad para conocer verdaderamente un idioma por cuestiones de semiótica y bajo el entendido de que el único lenguaje verdadero es el de los significados sin los significantes, depende de la completa labor de Dios el transmitir Su mensaje de evangelización entre distintos hablantes. No debe confundirse con la “capacidad” de hablar otros idiomas o incluso lenguas muertas o “inexistentes” sin haberlas estudiado o siquiera oído (salvo ciertas posibles excepciones del gusto propio de Dios) ya que esta “capacidad” es considerada como proveniente del demonio y suele ocurrir cuando se realizan ciertas actividades sacrílegas, como pueden ser actividades esotéricas, invocación de espíritus, satanismo; también puede observarse esta “capacidad” demoníaca en personas poseídas en alto o menor grado, o, aún más, en algunos exorcistas que de algún modo se han visto afectados por los espíritus infernales, ya sea por falta de ayuno, oración, vida sacramental o un mal exorcismo, entre otros posibles factores. En la antigüedad el Don de lenguas era muy necesario, no sólo para trasmitir el evangelio sino para mostrar del poder de Dios a aquellos que desconocían de Él y no querían creer en Él. Debido a que las circunstancias no son las mismas y no existe la misma situación, este Don ya no es nada común. Como lo dice Pablo en I Cor: 21-22.

En la Ley de Dios dice:

“Hablaré a este pueblo por medio de otros idiomas y por boca de extranjeros; pero ni así me escucharán. “(Is. 28:11-12)

Y el Apóstol Pablo a los corintios, les dice lo mismo:

“En la ley está escrito: «Por medio de gente de lengua extraña y por boca de extranjeros hablaré a este pueblo, pero ni aun así me escucharán», dice el Señor.” (I Cor. 14:21 NVI)

Entiendan, pues, que el hablar en lenguas es una señal destinada a aquellos que se niegan a creer, y no a los creyentes, mientras que la profecía es señal para los creyentes y no para los que se niegan a creer”.

El cristianismo lo define como la capacidad dada por Dios a un ser humano de hablar una lengua angelical. Nota: El cristianismo considera que existen dos clases de lenguas glossas a saber: Las humanas, como el español, inglés, etc. y las angelicales.

El propósito del don de lenguas es transmitir una idea a otra persona sin utilizar el lenguaje humano, es un lenguaje de alto nivel originado en nuestro ser espiritual, incomprensible para el sentido del oído, pero que el espíritu es capaz de entender y guardar la idea en nuestro cerebro.

El propósito fundamental era el de transmitir el evangelio por todo el mundo, sin que fuese una barrera el idioma, hoy en día hemos sustituido esa herramienta (don) por los interpretes de lenguas humanas en los cuales el sentido del evangelio se puede malinterpretar. Esta creencia tiende a pensar que de nada sirve escuchar a una persona hablar en lenguas, porque humanamente no se entiende, es necesario que exista alguien con el don de interpretación de lenguas, para que lo traduzca a los que solo oyen humanamente.

[…] El don de lenguas es una lengua semejante a la que hablaba el ser humano antes de la construcción de la Torre de Babel. La comprensión de una idea a través de la revelación es el resultado de la comprensión del evangelio del reino de la misma manera en que se comprende una idea transmitida a través de las lenguas angelicales.» (4)

«La palabra griega “lenguas” traducida, literalmente significa “idiomas”. Por tanto, el don de lenguas es hablar en un idioma que una persona no conoce, a fin de ministrar a alguien que habla ese idioma. En I Cor. cap. 12 al 14, donde Pablo habla de dones milagrosos, comenta, “Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablase con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina?” (1ª Corintios 14:6). De acuerdo con el Apóstol Pablo, y de acuerdo con las lenguas descritas en Hechos, hablar en lenguas es valioso para aquel que escucha el mensaje de Dios en su propio idioma, pero es inútil para todos los demás – a menos que sea interpretado / traducido.

Una persona con el don de interpretar lenguas (I Cor.12:30) podría entender lo que uno que habla en lenguas está diciendo, aunque no conozcan el idioma que está siendo hablado. El intérprete de las lenguas comunicaría entonces el mensaje del que habla en lenguas a todos los demás, de manera que todos pudieran entender. “Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla” (I Cor. 14:13). La conclusión de Pablo en cuanto a lenguas no interpretadas es poderosa, “Pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida” (I Cor. 14:19).» (5)

En un artículo titulado “Don de Lenguas”, el sacerdote católico Padre Jordi Rivero, escribe lo siguiente, acerca del don de lenguas, en el portal Web de la fe católica corazones.org:

«Se le llama “don de lenguas” a diferentes dones que se deben distinguir para evitar confusión:

1- El don milagroso de hablar un idioma que no se ha aprendido por la vía natural. Este don se manifestó en Pentecostés.

“Quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. (Hch. 2:4)

Se trata de un don milagroso…

2- Profecía en lenguas. Es el don de pronunciar profecías en un lenguaje ininteligible o desconocido por los que están presente. Estas palabras pueden ser interpretadas por alguien con el don de interpretación (sea porque conoce el lenguaje naturalmente o por un don especial). Entonces el mensaje edifica a la iglesia. Si no se interpreta, este don de lenguas se dirige solo a Dios y no a la comunidad.

Porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; … a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas. (I Cor.12: 8,10)

Según San Pablo estos dones (lengua y su interpretación) son parte del don de profecía pero advierte que debe estar sometido al orden de la iglesia. No deben, por ejemplo, varias personas hablar en este tipo de lenguas al mismo tiempo.

3-Orar en lenguas o canto de júbilo. Este don es muy diferente a los de arriba. Por medio de el se expresa, con sonidos ininteligibles, la devoción que no se puede poner en palabras. Se ha comparado con el canto gregoriano, cuando este extiende las sílabas en una hermosa armonía de alabanza.

A diferencia del don antes mencionado, este tipo de lenguas pueden ejercerlo varias personas o muchas, de igual manera que se expresa el canto en la comunidad. Mientras unos alaban en lenguas, otros pueden alabar con palabras del vernáculo o cantar. Es un don muy sencillo por el cual el Espíritu Santo nos asiste en la oración, particularmente en la alabanza. Este don se manifiesta con frecuencia en los grupos de oración carismáticos.

Y de igual manera, el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables, y el que escruta los corazones conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión a favor de los santos es según Dios. (Ro. 8:26-27)

Este don de lenguas es a la vez una forma de oración bajo la influencia del Espíritu Santo y bajo el dominio de la voluntad del sujeto. Dios no viola su libertad, por lo que la persona utiliza sus facultades normales. Es por eso que la persona debe rezar en lenguas utilizando su discernimiento en cuanto al momento y la forma apropiada para ejercerlo. Puede, por ejemplo elegir rezar en lenguas en alta voz o en silencio según sea o no una distracción para otros. No se trata por lo tanto de un milagro propiamente hablando sino de un don que se acopla a las capacidades normales de la naturaleza. En la oración en lenguas no se utiliza el intelecto para formular el lenguaje. El intelecto se absorbe en adoración.

San Agustín, Padre de la Iglesia del siglo IV, incluye el don de lenguas en el canto de “júbilo”:

Mas he aquí que él Mismo (Dios) te sugiere la manera que has de cantarle: no te preocupes por las palabras, como si éstas fuesen capaces de expresar lo que deleita a Dios. Canta con júbilo. Éste es el canto que agrada a Dios, el que se hace con júbilo. ¿Qué quiere decir cantar con júbilo? Darse cuenta de que no podemos expresar con palabras lo que siente el corazón. En efecto, los que cantan, ya sea en la siega, ya en la vendimia o en algún otro trabajo intensivo, empiezan a cantar con palabras que manifiestan su alegría, pero luego es tan grande la alegría que los invade que, al no poder expresarla con palabras, prescinden de ellas y acaban en un simple sonido de júbilo.

El júbilo es un sonido que indica la incapacidad de expresar lo que siente el corazón. Y este modo de cantar es el más adecuado cuando se trata del Dios inefable. Porque, si es inefable, no puede ser traducido en palabras. Y, si no puedes traducirlo en palabras y, por otra parte, no te es lícito callar, lo único que pueden es cantar con júbilo. De este modo, el corazón se alegra sin palabras y la inmensidad del gozo no se ve limitada por unos vocablos. Cantadle con maestría y con júbilo. (S. Agustín Salmo 32, sermón 1, 7-8: CCL 38, 253-354)

Como todo don, las lenguas pueden utilizarse bien o mal.

No se debe exagerar ni minimizar la importancia de ningún don. Cada uno tiene su lugar en al plan de Dios y debe utilizarse solo a su servicio. Ningún don es prueba de santidad.

Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. (I Corintios 13:1).

Debemos aceptar con gratitud todos los dones de Dios y usarlos bien. San Pablo dice:

Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas más que todos vosotros (I Cor. 14:18)

Habiendo clarificado gratitud por el don de lenguas que el mismo posee, San Pablo escribe en el próximo versículo:

“pero en la asamblea, prefiero decir cinco palabras con mi mente, para instruir a los demás, que 10.000 en lengua”. (I Cor. 14:19)

En las reuniones de cristianos todo don tiene su lugar en el orden que debe existir. (Cf. I Cor 14:39-40)

El don de lenguas también es una gran ayuda en la oración privada.

Los ministros y líderes de grupos tienen una responsabilidad de enseñar el uso correcto de los dones. Deben ayudar a vencer las dudas y otros obstáculos como también advertir sobre los excesos. De igual manera, no es justo condenar un don de Dios porque algunos lo hayan mal usado o mal interpretado.

Las lenguas no son una “señal” para los creyentes

San Pablo escribió:

“Así pues, las lenguas sirven de señal no para los creyentes, sino para los infieles; en cambio la profecía, no para los infieles, sino para los creyentes.” (I Cor. 14:22)

San Pablo no está sugiriendo que no se use el don entre creyentes. Solamente dice que no se tenga entre ellos como señal. Y es que algunos enseñan falsamente que el don de lenguas es señal de elección o de santidad o asumen que si no hay oración en lenguas no está actuando el Espíritu Santo. Estos errores se deben condenar. San Pablo exhorta a la madurez, a valerse con gratitud de todos los dones pero no fascinarse con los dones más visibles, sino reconocer el lugar de cada uno. El de lenguas es inferior a los demás dones y virtudes.» (6)

«La palabra don de lenguas viene de la unión de dos palabras: glosa que quiere decir lengua y de la palabra LALIA que es el acto de hablar (del verbo laléo de la lengua griega), que, juntando las dos palabras, leemos: “glosolalia”, Por lo tanto, Glosolalia es el don de hablar lenguas.

“El don de lenguas es un milagro divino en que, en el ejercicio de la voluntad y sabiduría divina, el Espíritu Santo concede a algunos creyentes el poder de hablar en idiomas que no aprendieron por los procesos naturales, y esto con el fin de testimoniar de Jesús Cristo delante de los que no creen.” (Juan F. Soren).

“Don de lenguas es la divina capacitación de se poder expresar en una lengua extranjera”. (Elemer Hasse).

Podemos decir así: El don de lenguas es la posibilidad que el Espíritu Santo concede al creyente para hablar un idioma totalmente desconocido para el. Ese don consistía de poderes milagrosos conferidos a los apóstoles para predicar el Evangelio a todas las naciones en sus respectivas lenguas. Por eso, es bueno que se sepa que este don no es necesario para la salvación de la persona, sino que una concesión dada por Dios para llevar la salvación a otros. Dijimos no necesaria a la salvación, debido a este fenómeno ocurre también entre las religiones paganas, y aún en el mundo antiguo del Antiguo Testamento.

“El fenómeno glosolálico es universal, en el sentido que aparece en las mas variadas circunstancias, tiempos y lugares. Lo encontramos en el Antiguo Testamento. Lo descubrimos en las religiones paganas y étnicas. Repunta en sectas neopaganas en diversos ramos y grupos del cristianismo primitivo, medieval y moderno. Lo constatamos aún en manifestaciones psicopáticas y psiconeuróticas, sin cualquier influencia religiosa”. (Juan F. Sorem, en el libro: La Doctrina del Espíritu Santo).

Pero si los dones son concedidos por Dios para edificación de la iglesia (I Cor.14:12 y 26), El puede conceder privilegio de hablar lenguas para testificar a Su favor, desde que esto se haga necesario, pero en ningún lugar la Biblia enseña que toda persona bautizada con el Espíritu Santo tendría necesariamente que hablar lenguas extrañas. Si esto es verdad, ¿ por que los pentecostales declaran de manera enfática que los cristianos que reciben el Espíritu Santo precisan hablar lenguas? Dicen ellos:

“Un cristiano que no fue bautizado con el Espíritu Santo, (teniendo como prueba de eso el hablar lenguas), es débil espiritual, comparado con aquello que podría ser, caso fuese bautizado con el Espíritu Santo, de acuerdo con Hechos 2:4.”

Es dogma entre las iglesias pentecostales, que el bautismo en el Espíritu Santo siempre viene acompañado de las lenguas. La constitución de una de esas Asambleas, afirma: “El bautismo en el Espíritu Santo es testimoniado por la señal física inicial de hablar en otras lenguas, según el Espíritu Santo de Dios les conceda.”» (7)

En un artículo científico titulado El don de lenguas, publicado en el portal Web Findesemana Libertad Digital Suplementos, su autor Enrique Coperías escribe que: «El don de lenguas o glosolalia (de las voces griegas glossa, “lengua”, ylalein, “hablar”) es en su origen un término religioso que aparece mencionado en el Nuevo Testamento y que hace referencia al don que otorgó el Espíritu Santo a los apóstoles -y éstos a terceros mediante la imposición de manos – para poder hablar fluidamente idiomas extranjeros sin haberlos aprendido, como en Pentecostés.

Los Hechos narran cómo ese día los Apóstoles, reunidos con otras personas en Jerusalén, “quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar otras lenguas”(2,4). Se trata de verdaderos idiomas hablados en determinados países, diferentes de aquellos que habitualmente hablaban los seguidores de Jesús, pues los oyentes les oyen hablar sus propias lenguas y se admiran del hecho de oírlas en labios de galileos (2,8-9). Este poliglotismo milagroso se repite en la Iglesia primitiva, así como en otras religiones del mundo grecorromano.

En estas últimas se recogen casos de glosolalia como los de la pitonisa de Delfos y la Sibila de Cumas. Se creía que una divinidad entraba en esos oráculos y que, sirviéndose de las voces de éstos, se comunicaba con los mortales en un idioma misterioso, que tenía que ser interpretado por sacerdotes especializados. En la actualidad, algunas sectas, en concreto las pentecostales, que tienen muchos adeptos en el continente americano, inducen el don de lenguas entre los seguidores. » (8)

Billy Graham., el conocido evangelista bautista norteamericano, explica que: «El hablar en lenguas (o “glosolalia”, término derivado de los vocablos griegos equivalentes) figura solamente en dos libros del Nuevo Testamento: Hechos de los Apóstoles y 1 Corintios (si bien se lo menciona en Mar. 16:17, que la mayoría de los eruditos creen que no figura en el manuscrito original). La palabra pareciera ser aplicada de dos maneras diferentes. Una de ellas estaría en relación con los sucesos acontecidos en Pentecostés, cuando se produjo la prometida llegada del Espíritu Santo. Un cuidadoso estudio de ese pasaje en Hch. 2 nos dice que las “lenguas” eran idiomas conocidos, entendidos por los visitantes extranjeros en Jerusalén. Así, pues, el pequeño grupo de cristianos recibió la sobrenatural capacidad de hablar en otros idiomas.»(9)

«” Hablar en lenguas” es nada menos que tener las facultades parlantes tan completamente bajo el control del Espíritu Santo que una persona pueda articular un lenguaje desconocido para él mismo. Las palabras no son elegidas conscientemente por quien habla, sino que más bien articula palabras directamente dadas por Dios. Independientemente del lenguaje hablado, el hablar en lenguas es una forma de profecía. La palabra “profecía” se usa más comúnmente en la Escritura para cualquier mensaje hablado de parte de Dios. Ocasionalmente, como en I Cor. 14, se usa en sentido más técnico. Se refiere a la comunicación de una revelación divina en lenguaje que los oyentes entienden comúnmente. En ese pasaje se distingue del “hablar en lenguas”. De todos modos, ambas son formas de comunicación divina para el hombre.» (10)

La enciclopedia católica define de la siguiente manera el don de lenguas: «El don de lenguas y la interpretación de lenguas (colectivamente conocidos como glossolalia) son descritos extensamente en I Cor 14. Y ¿en qué consistía la glossolalia exactamente?

Era hablar, en vez de estar silente (I Cor. 14:28), pero no siempre en un idioma extranjero.

El día de Pentecostés los Apóstoles realmente hablaron los varios idiomas de los que escuchaban, pero los gentiles que aún no habían sido bautizados en la casa de Cornelius se pusieron a “hablar en lenguas y glorificar a Dios”(Hch. 10:46) y los doce efesios recién bautizados hablando en lenguas y profetizando (Hch. 19:6) no tenían razón para usar lenguas extrañas. De nuevo, en vez de la expresión “hablando en lenguas” Pablo usa la frase hablar “en lengua” (1Cor. 14:2, 4, 13, 14, 27). El objeto del don no era transmitir ideas a los que escuchaban, sino hablarle a Dios en oración (1 Cor. 14: 2, 4) un objetivo para el cual un idioma extranjero es innecesario. Finalmente — y este argumento parece conclusivo — Pablos compara la glossolalia, por su efecto, a hablar en un idioma desconocido; por lo tanto, no es ella misma un idioma desconocido. (I Cor.14:11).

Era una lengua articulada, ya que el que hablaba oraba, cantaba, y daba gracias (I Cor.14:14-17).

El que hablaba estaba como en un trance — “si oro en lengua, mi espíritu [pneuma] ora, pero mi mente [nous, mens] queda sin fruto” (I Cor. 14: 14).

En los no creyentes glossolalia ocasionaba la impresión de lo maravilloso; quizás les recordaba los delirios religiosos de hierofantas: “Así pues, las lenguas sirven de señal no para los creyentes, sino para los infieles;… Si, pues, se reúne toda la asamblea y todos hablan en lenguas y entran en ella no iniciados o infieles, ¿no dirán que estáis locos?” (I Cor 14:22,23).

El don de lenguas es inferior al de profecía: “el que profetiza, supera al que habla en lenguas, a no ser que también interprete, para que la asamblea reciba edificación” (I Cor 14:5).

El carisma de interpretación es, entonces, el complemento necesario de glossolalia; Cuando no hay interpretación, el que habla en lenguas debe callar (I Cor 14:13, 27, 28). La interpretación es el trabajo del que habla o de otro (I Cor 14:27). Toma la forma de un discurso inteligible; la explicación debía seguirle al hablar en lenguas tan regularmente como el discernimiento de espíritus seguía la profecía. (I Cor 14:28-29).

Entre los Patriarcas es sententia communissima que el hablar en lenguas era hablar lenguas extranjeras. Su interpretación está basada en la promesa en Marcos 16:17 “hablarán en lenguas nuevas”, y en su cumplimiento en el don de lenguas de los apóstoles (he 2:4). Una nueva lengua, sin embargo, no es necesariamente una lengua extranjera, y un don que tuvo uso especial el día de Pentecostés parece sin propósito en asambleas de personas de un mismo idioma. Hay, además, objeciones textuales a la opinión común, aunque, debemos admitir, no convencedoras [ver el segundo punto arriba]. Muchas explicaciones de este oscuro carisma son ofrecidas, pero ninguna de ellas está libre de objeción. Puede ser que haya algo de verdad en todas ellas. San Pablo habla de “tipos de lenguas”, que puede implicar que la glossolalia se manifestaba en muchas formas: por ejemplo, en la forma de lenguas extranjeras cuando lo requerían las circunstancias, como con los Apóstoles; como una nueva lengua — “un tipo de locución distintiva de la vida espiritual y distinguida del habla común, la cual para los sentimientos exuberantes de la nueva fe parecían inadecuada para la comunicación con Dios”( Wizsacker); o como la manifestación de los gemidos inefables del Espíritu, pidiendo por nosotros, y causándonos gritar “Abba, Padre” (Ro. 8:15,26). » (11)

Dennis & Rita Bennet, nos explican acerca del uso de los dones de expresión: «Los dones de expresión —lenguas, interpretación y profecía— no están dados para que nos sirvan como guías para nuestra vida, sino para ayudarnos a conocer a Dios en profundidad y asistirnos en nuestra respuesta a él. Nos inducen a volvernos a Dios y nos infunden un temor reverente del Señor.

Analizaremos al mismo tiempo los dones de lenguas y de interpretación, desde el momento en que nunca deben ir separados en una reunión pública. Algunos sostienen que hablar en lenguas e interpretar lenguas son los dones de menor jerarquía, porque están anotados en último lugar en la lista de dones de I Cor. 12:7-11. Si hubiera una razón especial por la cual estos dones aparecen últimos en la lista, una explicación mas lógica sería que fueron los últimos dones dados a la Iglesia. Los primeros siete dones de la lista aparecen en el Antiguo Testamento y en los Evangelios, pero estos dos últimos no fueron dados hasta después de Pentecostés.

Hay dos maneras de hablar en lenguas. La más común es la que se usa como un lenguaje devocional para edificación propia, y no hace falta interpretación. (I Cor. 14:2.) Queremos referirnos, más bien, a la manifestación pública de hablar en lenguas, es decir la que debe ser interpretada. A esto llamaremos el “don de lenguas”. Cuando un cristiano bautizado en el Espíritu Santo siente la inspiración de hablar en lenguas en voz alta y en presencia de otros, a lo cual sigue generalmente la interpretación, estamos en presencia del don, de lenguas. (I Cor. 14:27-28; 12:10.) El don de lenguas es transmitido o dado a los oyentes, que son edificados al escuchar la interpretación que sigue, hecha por quien tiene ese don (El don de lenguas también puede aplicarse como oración o alabanza a Dios).

Es preferible que los dones de hablar en lenguas y de interpretación no se empleen en grupos de incrédulos o de creyentes no suficientemente instruidos, sin una explicación previa sobre su significado, ya sea antes o después de sus manifestaciones.

Hay formas principales, para expresar el don de lenguas en la congregación:

1. Por medio del don de lenguas y de interpretación, Dios puede hablar a los incrédulos y/o a los creyentes.

Si bien Dios no habla en lenguas (cómo podría haber un lenguaje desconocido para él’?) estimula al cristiano dócil a que lo haga, y de esa manera —mediante las lenguas y la interpretación— habla a su pueblo hoy en día. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento dan testimonio conjunto de que Dios habla a su pueblo mediante estos dones. Así dice Isaías:

“Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo.” (Is. 28:11.) San Pablo cita esa referencia cuando explica lo que significa hablar en lenguas e interpretar: “Está escrito: en otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo . . .“ (1 Cor.14:21); la traducción literal del griego dice así: “En otras lenguas y en labios de otros hablaré a este pueblo . . .“ Además la Escritura da por sobreentendido que el don de lenguas, sumado al don de interpretación da por resultado una profecía, lo cual sigue siendo siempre Dios hablando al pueblo. (I Cor. 14:3.)

En don de lenguas no es una señal para el creyente, desde el momento en que el creyente no necesita do una señal, pero puede ser una señal para el incrédulo (generalmente no buscada), que lo induce a aceptar al Señor Jesucristo. “Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos…“ (I Cor. 14:22.)

¿De qué manera el don de lenguas puede ser una señal para el incrédulo?

a. La lengua puede ser un lenguaje comprensible al incrédulo, Por el cual Dios le habla directamente a él.

La lengua puede ser un lenguaje incomprensible, pero el Poderoso impacto del lenguaje hablado en lenguas, que Como norma se acompaña siempre de interpretación puede alcanzar al incrédulo y actuar Como una señal para él.

Cuando el don de lenguas es un mensaje de Dios, que alcanza al incrédulo, sea por su conocimiento del lenguaje (una traducción), sea por la inspirada interpretación de un creyente, y en algunos casos sin contar con la interpretación o traducción, Constituye una señal para el incrédulo de que Dios es real, vivo, y está preocupado por él.

2. El don de lenguas también puede ser oración pública a Dios.

La mayoría de nosotros prefiere oír relatos del cielo que relatos de la tierra; preferiríamos oír a Dios hablándonos, que oír al hombre hablar a Dios.

Sin embargo, leyendo las Escrituras, observamos que el dori de lenguas es utilizado en reuniones públicas de oración y necesita interpretación para que los otros creyentes puedan asentir. (I Cor. 14:13- 16.) De ahí se desprende que el don de lenguas, complementado por la interpretación, puede también ser una oración, acción de gracias o alabanza a Dios, lo cual estimula a la congregación. El don de lenguas en tanto sea oración o alabanza, puede ser un lenguaje conocido por los incrédulos, como ocurrió en el día de Pentecostés: “Les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.” Pablo también establece que alguno en la reunión Puede cantar su alabanza a Dios utilizando el don de lenguas; también la interpretación puede ser cantada, lo cual es de gran inspiración.

Cualquier creyente bautizado en el Espíritu Santo puede “cantar en el Espíritu”. Esto significa permitir al Espíritu Santo no solamente guiar nuestra palabra, sino también cantar mientras él dirige las palabras y la tonada. En un grupo de creyentes bien instruidos, varias personas pueden orar o alabar a Dios, hablando o cantando en lenguas al unísono, sin necesidad de interpretación. Y en algunas ocasiones, cuando todo el grupo se une “cantando en el Espíritu”, permitiendo al Espíritu Santo no solo guiar las voces individualmente, sino combinándolas a todas ellas, se logra una armonización tan sublime que semeja el canto de un coro angélico.

Es motivo de perplejidad para algunos, cuando unas pocas palabras en lenguas son seguidas de una larga respuesta en el idioma vernáculo. Varias razones explican este hecho. Pudiera ser que el lenguaje dado por el Espíritu Santo fuera más conciso que el lenguaje más elaborado del intérprete. También pudiera ser que la interpretación misma fuera seguida por palabras proféticas. Otra explicación más es la de que al hablar en lenguas era en realidad una oración privada, y la presunta interpretación era, en la realidad, una profecía.

Si bien es cierto, que todos los creyentes deberían hablar diariamente en lenguas durante sus oraciones, no todos pueden ejercitar el don de lenguas en una reunión pública. (I Cor. 12:30.) Sabremos que Dios nos está inspirando a manifestar el don de lenguas cuando sentimos con toda claridad en lo más intimo de nuestro ser el avivamiento o el testimonio del Espíritu Santo. Esto no significa que tengamos que hacer nada impulsivamente. Debemos hablar al Señor tranquilamente y pedirle, para el caso de que él quiera utilizarnos de esta manera, que nos brinde la oportunidad, durante el servicio, de oficiar en el ministerio. Nunca debemos interrumpir cuando otra persona esté hablando. Tal como lo dice David duPlessis, “iEl Espíritu Santo es un caballero!” Debemos preguntarle al Señor si éste es el don particular que quiere para este grupo determinado.

Al utilizar cualesquiera de los dones orales del Espíritu Santo —lenguas, interpretación o profecías—. hablemos con voz suficientemente alta para que todos nos escuchen, pero no seamos innecesariamente ruidosos ni cambiemos el tono de nuestra voz natural. El ser ruidosos o afectados asustará a la gente y podrán impugnar la genuinidad del don. Evitará que oigan lo que Dios quiere decirles. Hablemos con el máximo de preocupación por el bienestar de todos y en el amor de Dios. Si creemos que Dios quiere que manifestemos el don de lenguas, debemos estar preparados para orar también por el don de interpretación, para los casos en que no hubiera otra persona presente suficientemente entregada para hacerlo. (I Cor. 14:13.)

La interpretación de lenguas es dar, en una reunión pública, el significado de lo que se ha dicho por el don de lenguas. Una persona se siente movida a hablar o a cantar en lenguas, y la misma u otra persona recibe del Espíritu Santo el significado de lo que se ha dicho. El que interpreta no entiende la lengua. No es una traducción sino una interpretación, dando el sentido general de lo que se ha dicho. El don de la interpretación puede hacerse presente directamente en la mente de la persona, en su totalidad, o de lo contrario tan sólo algunas pocas palabras al comienzo, y cuando el intérprete, confiando en el Señor, comienza a hablar, se materializa el resto del mensaje. De esta manera se parece a hablar en lenguas: “Tú hablarás, y el Señor pondrá en tu boca las palabras.” La interpretación puede presentarse también en forma de imágenes o símbolos, o por un pensamiento inspirado, o el intérprete puede escuchar el discurso en lenguas, o parte del mismo, como si la persona estuviera hablando en el idioma vernáculo. La interpretación dará el mismo resultado que una declaración profética, es decir de “edificación, exhortación, consolación” (I Cor. 14 3-5.) Recordemos que los dones no han sido dispuestos para que nos sirvan como guía de nuestras vidas, sino para confirmar lo que Dios ya nos está diciendo en nuestro espíritu y por medio de las Escrituras. Dios actúa como quiere, pero se ajusta a ciertas pautas generales que nosotros podemos detectar. Algunos han denominado a I Cor. 14 como las reglas de oro carismáticas del cristiano. Por ejemplo, I Cor. 14:27, dice así: “Si alguno habla en una lengua, su número debe estar limitado a dos, o a lo sumo a tres, y cada uno (esperando su turno), y que alguien explique (lo que se ha dicho)” (Biblia Amplificada). Esta escritura establece normas específicas. Limita el número de intervenciones en lenguas e interpretaciones a dos o tres veces en una reunión. Algunos estiman que el próximo versículo significa que después de dos o tres dones de lenguas, un “intérprete oficial” deberá brindar una sola interpretación para los dos o tres discursos en lenguas, pero el versículo 13 indica que cualquiera que está acostumbrado a manifestar el don de lenguas, también puede orar pidiendo el don de la interpretación. Esto es importante que lo tengamos en cuenta, desde el momento en que puede haber otros en la reunión que no se sienten suficientemente entregados en ese momento para hacer la interpretación que se necesita. A fin de evitar la confusión que produciría entre los incrédulos y los creyentes no instruidos la falta de interpretación del don de lenguas (vers. 23, 33), parece que es bíblico que cada vez que se hable en lenguas hay que hacer la interpretación separadamente. Además se tornaría muy difícil retener la interpretación por un período demasiado prolongado. El hablar en lenguas sería reconocido más como idioma conocido si hubiera alguien presente que supiese ese lenguaje y pudiera traducirlo. También es posible que en alguna medida el hablar en lenguas sea en el “lenguaje de ángeles”. (I Cor.13:1.) Sabemos que en el mundo hay alrededor de 3.000 idiomas y dialectos, de modo que no puede sorprender a nadie que muy pocos idiomas puedan ser reconocidos en una localidad en particular; en realidad es sorprendente que se puedan reconocer tantos. En el día de Pentecostés había alrededor de 120 personas hablando en lenguas, pero sólo fueron reconocidos catorce lenguajes (Hch. 1:15; 2:1, 4, 7-14), a pesar de que había “judíos piadosos” de todas las naciones del mundo conocido. Este es más o menos el porcentaje de idiomas conocidos identificados hoy en día. Orando con personas pidiendo la bendición de Pentecostés, y habiendo asistido a numerosas reuniones carismáticas en muchas partes del mundo durante los pasados diez años, hemos conocido gente que han hablado en lenguas en latín, castellano, francés, hebreo, vasco antiguo, japonés, arameo, chino mandarín, alemán, indonesio, dialecto chino foochow, griego neotestamentario inglés (por un orador no inglés) y polaco.

A veces, los que han recibido la experiencia de Pentecostés, deben soportar el desafío de algunos que no comprenden el propósito de hablar en lenguas, con preguntas tales corno la siguiente: “Si realmente le ha sido dado un nuevo lenguaje, ¿por qué no lo hace analizar, descubre a qué país pertenece y va a ese país como misionero a predicar el evangelio en ese idioma?” Otros preguntan: “Si Pentecostés es tan poderoso, ¿cómo es que los misioneros con esta experiencia tienen que estudiar Un idioma en la Universidad?” Estas personas no se dan cuenta que el don de lenguas es manifestado al incrédulo solamente cuando es dirigido por el Espíritu Santo, y aún en el caso de que una persona pueda ser utilizada una sola vez para hablar un determinado lenguaje, y con ello alcanzando a alguien para Cristo, no tiene ninguna manera de saber si le será dado hablar alguna vez más en la vida ese lenguaje específico.

Si bien el creyente bautizado en el Espíritu Santo puede hablar en su privada lengua devocional, tanto en éste como en el don de lenguas la elección del lenguaje que hable no puede ser regulado por el individuo.» (12)

El Dr. Pablo Deiros, un reconocido teólogo, historiador y el pastor principal de la Iglesia Bautista del Centro, en Bs. As., Argentina y el Dr. Carlos Mraida, su copastor, citan en una nota Nº 1 de pie de la pagina Nº 219, del libro Latinoamérica en Llamas, que «“uno de los más importantes teólogos que ha sostenido que las obras extraordinarias en la vida de la iglesia cesaron con el fin de la era apostólica (aproximadamente año 150 d. de C.) fue el presbiteriano Benjamín B. Warfield. Sus conferencias fueron reimpresas de 1917 a 1918 en Benjamin W.Warfiewld, Counterfelt Miracles (Falsos milagros), The Banner of Truth Trust”

Luego ellos citan a Kevin y Dorothy Ranaghan, autores del libro Pentecostales católicos pp.150-152), quienes definen el don de lenguas:

“El hablar en Lenguas es una forma de orar que, según creemos nosotros, debe ser una ocurrencia diaria de la vida del cristiano verdadero que está lleno delEspíritu. Sin embargo, a primera vista este don parece tan fuera de lo común, tan extraordinario, que la simple mención de él evoca inquietud, curiosidad, escepticismo, y hasta hostilidad abierta… es uno de los dones del hablar, una expresión del Espíritu por medio del hombre, con una diferencia mayor. Los otros dones del hablar, usan el idioma de la persona que habla, mientras que en este don el sujeto no conoce el idioma en que habla. Tanto la forma como el contenido, son dones del Espíritu. El don de lenguas se usa solamente para oración y alabanza. Con el don de interpretación puede convencer al incrédulo y fortificar, consolar, enseñar o conmover la comunidad de fe. La interpretación de lenguas es un don complementario que se puede esperar en la comunidad. Sin éste, el don de lenguas tiene que limitarse al uso privado devocional. El don de interpretación no es una traducción de un idioma extranjero. La traducción, con la comprensión literal de las palabras habladas ha ocurrido en nuestros grupos; pero esto no es el don de interpretación… Al usar el don de interpretación dado por el Espíritu, el idioma queda tan extraño al que interpreta como al que habla. Sin embargo, el que interpreta entiende el sentido y el impacto del mensaje. No es una traducción o comprensión palabra por palabra; varía más bien de una idea vaga de lo que el Señor quiere decimos, a una comprensión total, dependiente de nuestro estado de corazón ante el Señor. La receptividad al ejercicio de este don tiene un crecimiento progresivo. Tenemos que aprender cómo actuar en fe, y hablar las primeras palabras débiles que vienen a nosotros. Dios proveerá lo demás.” En el siguiente capítulo del mismo libro, se hace una observación interesante sobre el don de lenguas: “En cuanto al don de lenguas, Pablo no se opone al hablar en lenguas, y da gracias a Dios que lo practica más que los corintios. Pero limita y regula el uso público de las lenguas (I Cor 14). Creemos que este don, como el resto de los carismas, tiene vigencia hoy. La persona que recibe el don, hará de la oración en lenguas, una parte de su vida devocional, junto a la lectura bíblica, la oración y la alabanza periódicas. El que habla no es una herramienta pasiva en manos del Espíritu. Según la enseñanza paulina, el creyente que tiene este don posee control del mismo. Lo usa para alabar a Dios y para edificación propia. A menos que haya quien interprete, el que habla en lenguas debiera abstenerse de hacerlo en una reunión pública.

Muchos pentecostales y carismáticos afirman la obligatoriedad de tener el don de lenguas, para que un creyente sea lleno del Espíritu Santo. Pero la Biblia afirma que el Espíritu reparte los dones como Él quiere (I Cor 12.11). Es más, niega que todos deban hablar en lenguas (I Cor 12.30). En ninguna parte se nos dice que todo creyente debiera tener el don de lenguas u otro carisma en vistos como intolerantes o poco amorosos. Piensa que la dificultad radica en la incapacidad aparente de algunos líderes carismáticos para distinguir entre un espíritu crítico y el don de discernimiento. Es perceptible en algunos cristianos pentecostales y en algunos carismáticos, un sentimiento de cierta superioridad espiritual sobre el resto de los cristianos, que no han vivido esa experiencia. A la luz de las Escrituras, es claro que cuando los dones espirituales se convierten en ocasión para contiendas y divisiones en la iglesia, lejos de ser canales para el crecimiento, por su mal uso son signos de inmadurez. Una lectura cuidadosa de Ro. 12.3-8 y 1 Cor. 12.14-26, excluye el orgullo espiritual de aquellos más dotados en ese aspecto. Es justo reconocer que esta soberbia espiritual, y las consecuentes divisiones, no son patrimonio exclusivo de los pentecostales y carismáticos. Muchos “antipentecostales” o “anticarismáticos” miran con desprecio a los hermanos pertenecientes a estos movimientos, y los consideran como inferiores en lo intelectual.” »(13)

Peter Wagner, en su libro “El Avance del Pentecostalismo en Latinoamérica”; nos comenta sobre las lenguas, en lo que el llama una “corta apología sobre las lenguas en la liturgia pentecostal”:

«El hablar en lenguas es algo tan común en los cultos pentecostales de América Latina que algunos quizá se pregunten por qué lo tratamos aquí como un asunto por separad La mayor parte del hablar en lenguas se produce durante la oración,; de manera que hubiera sido más natural incluirlo bajo la oración; pero, puesto que este libro se escribe tanto para los pentecostales como para los que no lo son, es necesario que digamos un par de cosas al respecto.

Para muchos miembros de la clase obrera latinoamericana, la vida puede convertirse con facilidad en una rutina tediosa y monótona. Puesto que carecen de dinero suficiente para gastarlo en muebles y otros artículos para el hogar, automóviles, vacaciones o diversiones, son pocos los momentos de esparcimiento que sacan a una persona de la rutina monótona de la vida cotidiana. Con frecuencia, la gente del mundo se enfrenta al aburrimiento y la monotonía con las bebidas embriagantes, las peleas y una vida liviana. Sin embargo, muchos han descubierto que el cristianismo les ofrece una liberación similar, y que el adorar a Dios puede convertirse en un éxtasis El don de lenguas produce muchas satisfacciones espirituales para numerosas personas, y los creyentes no pentecostales debieran proceder con cautela, como lo recomienda el apóstol Pablo mismo, al tratar de prohibirles a otros que hablen en lenguas (I Cor. 14:39).

¿Cómo se produce el hablar en lenguas? Ofrecemos aquí el testimonio de un pentecostal latinoamericano que podría considerarse típico de la experiencia de hablar en lenguas:

Cierta vez me hallaba orando en una reunión. Creía muy poco en el hablar en lenguas y tenía muchas dudas al respecto. Sin embargo, el 20 de mayo de 1967, durante un culto de oración en la iglesia, mientras oraba con fervor, sentí de repente como si alguien me hubiera puesto delante un poderoso reflector que me quemaba. Quería hablar en español, pero no podía. No podía ver otra cosa que llamas de fuego a mi alrededor, y tenía la sensación de estar ardiendo. Luego comencé a hablar en lenguas. Estaba consciente, pero en éxtasis.

Algunos creyentes no pentecostales prohíben el hablar en lenguas, sosteniendo que no es un don apropiado para la iglesia de) hoy.’ La Biblia Scofield, que ha sido traducida al español, dice en su nota de referencia a I Cor. 14:1 que “el don de lenguas y los dones que sirven de señal tienen que cesar”, y muchos evangélicos sinceros así lo creen. No me propongo ocuparme aquí de si tienen razón o no. Tienen derecho a sus opiniones; aunque sus actitudes hacia quienes están en desacuerdo debieran ser de amor y tolerancia.

Sin embargo, hay otros que sostienen que el hablar en lenguas podría ser apropiado en la actualidad; pero que los pentecostales latinoamericanos abusan de ello como lo hicieron los corintios, por lo que se les debe reprender y corregir. El determinar si realmente abusan de ese don es un asunto de juicio personal. Creo que, en su mayor parte, no lo hacen. Según lo entiendo, el problema que se expone en I Cor. 12:14 consistía en que los corintios dividían a los creyentes en categorías de primera y segunda clase, según si tenían el don de lenguas o no.

El error de los corintios era que tenían la tendencia a considerar las lenguas como el don espiritual de mayor importancia, un error que no he observado personalmente entre los pentecostales latinoamericanos; aunque es evidente que la tentación de caer en ese error está latente, y pudieran citarse varios casos para demostrar que algunos de ellos cayeron en extremos. Cuando esto ha ocurrido, alguien debe exhortar y reprender a estos hermanos, pero en el Espíritu.

Asimismo, según I Cor.14, las lenguas deben ir acompañadas por la interpretación si se quieren usar como vehículos para comunicar verdades de Dios a la congregación, como sucede con las profecías. Esto es cierto, pero Pablo sigue diciendo que si no hay ningún intérprete presente, las lenguas deberán utilizarse para hablar “para sí mismo y para Dios” (1 Corintios 14:28). Según entiendo, eso es exactamente lo que hacen los pentecostales cuando oran al unísono y algunos lo hacen en lenguas. Podrían hacer esto con la misma eficiencia si se encontraran en sus devociones privadas, pero las instrucciones dadas en I Cor. no se limitan sólo a esto.

Basta en lo que respecta a mi corta apología sobre las lenguas en la liturgia pentecostal. Permítame repetir lo que ya dije antes: el hecho de que lo hagan los pentecostales no quiere decir que tengan que hacerlo también todos los creyentes. La experiencia ha demostrado que las lenguas constituyen, sin la menor duda, el aspecto más amenazador del pentecostalismo para los no pentecostales. Pues bien, incluso sin las lenguas (que constituyen sólo uno de ocho subtítulos de uno de los capítulos de este libro), los pentecostales han descubierto muchos otros secretos del crecimiento de las iglesias que pueden aplicar los creyentes que prefieren no hablar en lenguas Si tan sólo debido a las lenguas alguien dice que no quiere tener ninguna relación en absoluto con los pentecostales, me temo que el remedio sea peor que la enfermedad.» (14)

Notas:

1 Editor General: Hayford, Jack; Autor: Snider, Joseph, Poder del Reino: Recibamos el poder de la promesa [Un estudio de Hechos], (Nashville, TN: Editorial Caribe) 1996

Documento electrónico titulado “La Glosolalia”, de Martín Gardner, del portal arp-sac.org, sociedad para el avance del pensamiento crítico, http://www.arp-sapc.org/publicaciones/lar20.html

Ibíd.

Artículo publicado en el portal de la Enciclopedia electrónica Wikipedia, titulado “Don de lenguas” http://es.wikipedia.org/wiki/Don_de_lenguas

5 Artículo publicado en el portal Web de Got Question Ministeries, ministerio cristiano de enseñanza de la Palabra de Dios a través del Internet, titulado “¿Cuál es el don de hablar en lenguas?” http://www.gotquestions.org/Espanol/hablar-en-lenguas.html

Artículo titulado “Don de Lenguas”, del sacerdote católico Padre Jordi Rivero, del portal de la fe católica corazones.org,http://www.corazones.org/espiritualidad/espiritualidad/lenguas.htm

Documento electrónico titulado “La Glosolalia”, de Martín Gardner, del portal arp-sac.org, sociedad para el avance del pensamiento crítico, http://www.arp-sapc.org/publicaciones/lar20.html

Artículo científico titulado El don de lenguas, publicado en el portal Web Findesemana Libertad Digital Suplementos, autor Enrique Coperías,http://findesemana.libertaddigital.com/articulo.php/1276232602

9 Artículo titulado “El verdadero don de lenguas”, publicado en el Portal de la fe cristiana adventista adventist@s,http://www.galeon.com/adventista/estudios/profecia/13.htm

10 Señales de los apóstoles, Págs. 35-36, Walter J. Chantry, edit. The Banner Of Truth Trust

11 Artículo titulado “Charismata”, de la Enciclopedia Católica,http://www.enciclopediacatolica.com/c/charismata.htm

12 El Espíritu Santo y Tu, Dennis & Ritta Bennet, Págs. , Edit. Vida, 2ª reimpresión 1988.

13 Latinoamérica en Llamas, cap. X, Págs.218-219, y cap. XI, Págs. 228-229, Pablo Deiros, Carlos Mraida, 1994, Editorial Caribe

14 “El Avance del Pentecostalismo en Latinoamérica”, Peter Wagner, Págs. 76-78, Edit. Vida, Segunda Edición 1987

El Don de Lenguas (estudio catolico romano – conservador – cesacionista)


El Don de Lenguas (estudio católico romano – conservador – cesacionista)

Esta es la opinión de eruditos católicos romanos, version cesacionista. El Autor del articulo es  Jorge L. Trujillo.Es un artículo interesante y bien documentado.

El Don de Lenguas

Como ha de esperar, en este estudio abordaremos el tema sobre el “Don de Lenguas”. Trataremos de presentar una interpretación balanceada y bíblica sobre el tema. El tema de las lenguas se ha tornado en uno muy controversial dentro del Cristianismo moderno. Hasta fines del siglo XIX (19), el Don de Lenguas era un don sobre el cual la iglesia tanto Católica Romana como la Protestante gozaba de unidad de pensamiento. Los Cristianos de todos los grupos en su gran mayoría consideraban el don de Lenguas como uno que había quedado atrás con la terminación del Canon Bíblico y la muerte de los Apóstoles. Pero a principios del siglo XX (20) un grupo de personas reclamó haber “recuperado” el don de lenguas que había sido descuidado por la iglesia desde los días de los Apóstoles. Es cierto que a través de los casi 1900 años de historia de la iglesia se levantaron personas y uno que otro grupo reclamando el don de las lenguas pero aquellos grupos dieron evidencias de ser movimientos extremistas y herejes los cuales fueron condenados por el Cristianismo Ortodoxo. Pero lo ocurrido en el 1 de Enero de 1901 fue algo distinto. Este evento comenzó un movimiento que hoy es conocido como Pentecostalismo y/ o Carismatísmo. Y el día de hoy, se considera que el Pentecostalismo es el movimiento de mayor crecimiento y es contado como el grupo evangélico de mayor número de seguidores.

El Bautismo por el Espíritu Santo ha sido interpretado históricamente por los Cristianos Evangélicos como un evento el cual toma lugar al momento de la conversión por medio del cual el Espíritu Santo une al creyente al cuerpo de Cristo formando este así parte integral de la Iglesia invisible y eterna de Cristo (1 Corintios 12:13). Pero los Pentecostales ven el Bautismo por el Espíritu Santo como un evento subsiguiente a la conversión el cual imparte un poder especial a los que lo reciben y tienen como doctrina principal la experiencia de las lenguas lo cual es considerado como ‘la evidencia inicial’ del Bautismo en el Espíritu Santo. Aunque existen desde los años 1960 otros grupos considerados Carismáticos (creen en la permanencia de todos los dones) que no creen que las lenguas sean tal única evidencia, la creencia casi universal de todos los Pentecostales es esa. De hecho. Las Asambleas de Dios y las Iglesia de Dios, considerados como los dos grupos organizados con mayor número de seguidores niegan que haya Bautismo en el Espíritu Santo si no se ha hablado en Lenguas[i][i]. (Por esa razón se busca en estas iglesias tener la experiencia de “las lenguas”. Para un estudio sobre el tema de las Lenguas y su relación con el Bautismo por el Espíritu Santo puede ver nuestro estudio titulado “El Bautismo en el Espíritu Santo y las Lenguas Extrañas”. ) -Ver Nota 1-

Las manifestaciones sobrenaturales siempre han llamado la atención a muchas personas, las maravillas y milagros atraen muchos curiosos y muchos otros que honestamente desean recibir algo de parte de Dios. Es cierto que en el tiempo en que vivimos no es distinto. Quizás ahora más que en ningún otro momento en la historia encontremos personas que sean altamente atraídas por los fenómenos sobrenaturales. Como es de esperarse, el ‘resurgimiento’ en la Iglesia del “Don de Lenguas” es un suceso que ha atraído tanto seguidores como opositores. En este estudio no pretendemos atacar ni menospreciar a aquellos que creen hablar lenguas, ni dar la razón a los que condenan lo que los que las hablan. El propósito es el de traer un poco mas de luz sobre el tema desde una perspectiva netamente bíblica con el propósito de edificar el cuerpo de Cristo.

Por medio de este estudio queremos dar contestación a las siguientes preguntas importantes: ¿Que es el don de lenguas? ¿Cuál es el propósito del don de Lenguas? ¿Cuál es el uso propio del don de Lenguas? ¿Hablan Lenguas las personas hoy o ha cesado este don? ¿Debe un cristiano buscar el don de Lenguas?. Después de haber contestado estas preguntas presentaremos al lector con las conclusiones a las que se atiene el autor.

Como sabrá, este no es el primer estudio sobre el tema de las lenguas y es muy seguro que tampoco será el último. Son muchos los que se han expresado a favor y en contra así como “neutralmente” en cuanto a tales manifestaciones. De hecho, parte del material que aquí presentamos es producto de lo que he leído y estudiado sobre el tema así como una interpretación digamos personal de lo que creo y entiendo que dice la Biblia al respecto. Pero ruego a Dios que podamos ser de ayuda y edificación a su vida y le arroje mas luz sobre éste tema tan difícil y controversial en la Iglesia de Cristo.

¿Qué es el don de Lenguas?

El don de Lenguas se clasifica teológicamente bajo la categoría de dones conocidos como “señales y prodigios”. Esta categoría encierra los siguientes dones: don de Fe, dones de Milagros, dones de Sanidades, don de Lenguas y don de Interpretación de Lenguas. La Biblia nos da el significado de este don por medio de ejemplos que encontramos específicamente en el libro de Hechos. El pasaje mas conocido es el de Hechos 2 donde dice “..Y se le aparecieron lenguas repartidas como de fuego y comenzaron a hablar en el otras lenguas como el Espíritu les daba que hablasen”. Esto ocurrió el día que el Espíritu Santo descendió del Cielo tal y como Jesús lo había prometido antes de irse al cielo. En Juan 14 Cristo prometió a sus discípulos que se iría pero que les enviaría otro Consolador, el Espíritu Santo.

Cuando el Espíritu Santo vino sobre los “como ciento veinte” que estaban en el aposento alto, estos fueron llenos del Espíritu y comenzaron a hablar en otras lenguas. Este fenómeno supernatural, ‘hablar lenguas’, viene de las palabras griegas [glossa] que significa lenguaje ó dialecto y la palabra [laleo] que significa hablar o emitir sonido. Estas palabras unidas comúnmente como ‘glossolalia’ es lo que describe en el texto griego lo que conocemos como ‘hablar en lenguas’. Se dice que había en Jerusalén prosélitos de todo el mundo conocido en aquel entonces los cuales hablaban distintas lenguas o idiomas. Cuando los Judíos comenzaron a hablar en otras lenguas por medio de la obra sobrenatural del Espíritu, estos visitantes se maravillaron porque les oían hablar en su propia lengua la cual estos nunca antes habían conocidos. Se calcula, según el relato bíblico que se hablaron alrededor de 17 idiomas (dialectos) distintos..

Así que tenemos que el ‘Don de hablar en Lenguas’ es la habilidad ‘sobrenatural’ obrada por el Espíritu Santo por medio de la cual una persona puede hablar con fluidez en lenguas (idiomas) nunca antes aprendidas. De eso nos dice claramente Pablo en su primera carta a los Corintios lo siguiente:

1 Corintios 12

4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.(1)

Hemos de notar que el don de Lenguas genuino es en “plural” y no en “singular”. Pablo nos dice “a otro, [diversos] géneros de lenguas”. Es decir, el que tiene este don tiene la capacidad por medio del Espíritu de hablar con fluidez en dos o más (diversos) idiomas que nunca antes había aprendido.

Es de gran interés el notar que este don es sumamente ‘espectacular’ siendo que el poder aprender una lengua desconocida toma a un adulto dos, tres ó más años y aun así son muy pocos los que con mucha práctica llegan a dominar el nuevo idioma con facilidad. Si tenemos en cuenta que cada idioma tiene reglas de pronunciación y sintaxis distintos y que los sonidos deben ser claros y precisos, para que se entienda con exactitud el mensaje que se está comunicando, esto se hace el don de lenguas algo aun más impresionante. Desde el punto de vista humano, tal acontecimiento es simplemente imposible. El don de Lenguas es por lo tanto una obra ó manifestación única del Espíritu Santo tal como lo dice la Escritura.

Existen en nuestro tiempo personas que dicen tener la capacidad de poder enseñar a otros a hablar en Lenguas en una sola reunión. Mire lo que dice el anuncio de uno de estos maestros:

Lo que voy a presentar aquí les va a enseñar a hacer lo mismo que dice el titulo que usted va a hacer. Usted va aprender a profetizar. Si usted ya no sabe orar en lenguas, usted lo va a saber para el tiempo que halla terminado [el curso]. Si usted no sabe cuales son sus dones del Espíritu, usted va a saber cuales son y como manifestarlos.[1][ii]

Esto, sin la intervención del Espíritu Santo es cosa sumamente imposible y pretenciosa. Tales intentos deben ser descartados como manipulación no Cristiana. Si tenemos en cuenta lo que hemos mencionado arriba acerca de la dificultad de poder hablar con fluidez un idioma nunca antes conocido y que la Biblia declara que los dones son repartidos a cada uno por el Espíritu “según él quiere”, no podemos creer que alguien pueda aprender a hablar en Lenguas en una o dos reuniones o por medio del algún cursillo. “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere”. (1 Corintios 12:11)

El que habla entiende lo que habla

Algo interesante acerca del don de lenguas es que aquella persona que tiene este don no solo puede hablar en otro idioma totalmente desconocido para él, sino que tiene la capacidad de entender lo que está diciendo, pero con la peculiaridad de que no puede verbalizar o interpretarlo a la lengua conocida por los demás. Esto es confirmado cuando leemos que Pablo dice que el que habla en lenguas a sí mismo se edifica (1 Corintios 14:5). La edificación viene por medio del entendimiento. La enseñanza Cristiana es que el ser humano es una totalidad y funciona como tal. Así fue creado por Dios. El interés de Dios es que las personas sean edificadas en todo su ser incluyendo su intelecto, su espíritu y hasta su cuerpo físico

1 Tesalonicenses 5

23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Esto es de suma importancia entenderlo ya que a diferencia de otras religiones paganas y/ o cultos no cristianos, la religión Cristiana Bíblica, cree que la persona debe estar siempre ‘alerta’ y al tanto de sus acciones y pensamiento en todo tiempo.

Efesios 6 (NVI)

18 Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos.

1 Pedro 5 (NVI)

8 Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.

2 Pedro 1

5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

La idea de que pueda haber actividad separada entre el espíritu y el intelecto es totalmente ajena a la Palabra de Dios (Ver 2 Pedro 3:17; 1 Corintios 16:13; 1 Tesalonicenses 5). El Cristianismo nunca promueve la actividad espiritual sin la participación del entendimiento (mente) de la persona (ver también Romanos 12:2; Efesios 4:23; Hebreos 8:10; 1 Pedro 4:7; 2 Pedro 3:1).

Mateo 22

37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente

El fenómeno de poder entender algo y no poderlo expresar de forma verbal a otros, es común aun en las lenguas conocidas. En ocasiones, todos hemos pasado por momentos donde tenemos algo claro en nuestra mente pero no podemos expresarlo de manera que otros puedan recibir el mensaje de lo que nosotros entendemos. De acuerdo a Pablo, es posible el que aquellos que tienen el Don de Lenguas pasen por esta experiencia. Por esa razón el apóstol Pablo insta a aquellos que hablan lenguas pero no tienen el Don de la Interpretación de Lenguas, a que pidan a Dios la capacidad para poder interpretar las lenguas que hablan. “Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla.” (1 Corintios 14:13)

Los cultos (sectas) y religiones orientales como el Hinduismo, Taoísmo y otros movimientos similares así como la Nueva Era promueven la actividad del espíritu aparte de la conciencia y claridad mental del individuo al mismo tiempo que promueven una separación (desconexión) del ambiente inmediato que le rodea. Las prácticas como la Yoga, la Hipnosis y la Meditación Trascendental tienen esto en común, pero no así el Cristianismo.

¿Cuál es el propósito del don de Lenguas?

El propósito de las Lenguas, según el apóstol Pablo, es de servir como señal a los no-creyentes…

1 Corintios 14:22

Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes.

Los no creyentes aquí referidos son ‘únicamente’ los judíos del pueblo quienes rechazaron a Jesús y el mensaje del Evangelio. Las Lenguas habladas le servirían a ellos como señal de que la profecía dicha contra ellos se estaba cumpliendo.

1 Corintios 14

20 Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar. 21 En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor

Esta profecía la cual se encuentra en Isaías 28 y había sido dada anteriormente al pueblo como potencial ‘maldición’ si se apartaban de Dios. (ver Deuteronomio 28:49).

Isaías 28

11 porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, 12 a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír.

La profecía de Isaías tuvo cumplimiento real pero en ‘tipo o ejemplo’ cuando el pueblo de Dios (Israel) fue tomado cautivo por la nación de Babilonia. Los Babilonios tenían una lengua distinta a la de los Judíos y fueron a su tierra y le tomaron el cautivos y quitaron su reino. De la misma manera, el apóstol Pablo dice que esa profecía tiene cumplimiento espiritual cuando se hablan lenguas. Por medio de estas múltiples lenguas, Dios da señal a los Judíos incrédulos de que el reino ha sido quitado de ellos (tal como pasó con Asiria y Babilonia) y dado a otra nación, en este caso la Iglesia mundial.

Ya Cristo había hablado de esto mientras estaba en la tierra, el reino sería quitado de la nación y dado a un pueblo que llevara los frutos dignos de él (Mateo 21:43). Pero ahora las lenguas servían de “señal” que así sería y que las palabras de Jesús se cumplirían. La maldición pronunciada contra la nación se hacía real. La multitud de lenguas habladas en el día de Pentecostés marcó como señal, el fin de la nación de Israel como Pueblo de Dios había llegado. El comienzo de la Iglesia Nuevo-Testamentaria indicaba la naturaleza internacional (variedad de lenguajes) de la Iglesia y de la expansión del Reino de Dios sobre toda la faz de la tierra.

Isaías 6

2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

Además de eso, las lenguas servían como señal que los ‘últimos tiempos’ ¡estaban comenzando! Este periodo de la historia como ultima dispensación del Pacto de Gracia terminaría con el regreso glorioso y visible de Cristo a juzgar a los vivos y los muertos, cosa que ocurrirá en el aun futuro “día del Señor”. Estos son los postreros días de los que habló el profeta Joel y que Pedro el día de Pentecostés hizo referencia como una señal cumplida. Los Judíos que fueron llenos del Espíritu Santo aquel día profetizaban las maravillas de Dios. Más tarde, y para más confirmación de que el reino se extendía a los gentiles, Cornelio y los Samaritanos también experimentaron el milagro de hablar en Lenguas desconocidas. Esto serviría de mayor confirmación de que las lenguas eran ‘señal’ del juicio profetizado sobre la casa de Efraín.

¿Cuál es el uso propio del don de Lenguas?

Para explicar el uso propio de las lenguas, Pablo pasa casi todo el capitulo 14 de 1 Corintios en esto. La iglesia de Corintios se destaca por la cantidad de problemas que había en ella. A pesar de ser una iglesia que gozaba de la manifestación de todos los dones, era una iglesia que era muy carnal en su comportamiento. Las discordias, la falsa doctrina, el pecado, los problemas matrimoniales y el desorden habían aumentado a tal grado que su comportamiento llegó a oídos de Pablo. Uno de las áreas problemáticas en la iglesia de Corintios era el desorden en cuanto al uso de los dones espirituales. Tal parece que los creyentes de Corintios que tenían don de Lenguas, tomaban el culto para hacer sus espectáculos hablando en otras lenguas (falsas o verdaderas) como para demostrar su mayor espiritualidad y llamar la atención hacia ellos mismos. Esto a pesar de parecerle a ellos como algo bueno y espiritual a la verdad que demostraba la falta de madurez que tenían.

Trataremos de ir explicando algunos verso de lo que Pablo está diciendo a la iglesia de Corintios con el fin de poder tener mas claridad acerca de lo que él dice y aclarar cualquier duda ó mala interpretación que pueda haber al respecto. Ya hemos visto que el don de lenguas es la habilidad sobrenatural producida por medio del Espíritu para hablar con fluidez en lenguas nunca antes aprendidos. Veamos ahora cual es el uso bíblico del don de lenguas.

En 1 Corintios 14 Pablo comienza diciendo “Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis”. Pablo estaba interesado que los cristianos de Corinto siguieran el amor. En el capitulo 13 les explicó lo que es el verdadero amor y lo que busca. Contrario al comportamiento jactancioso y vanaglorioso de los Corintios (1 Corintios 4:7), Pablo les dice “el amor no busca lo suyo”, “no es jactancioso”. Por esta razón, después de haberles instado a buscar un camino más excelente que el mero despliegue de los dones; el amor, (1 Corintios 13:1) Pablo les vuelve a repetir la necesidad de “seguir el amor” pero también les dice “procurad los dones espirituales, especialmente el de profecía”. Aunque este estudio no es sobre profecía, vale mencionar que Pablo da más importancia a la profecía porque el fin del apóstol es que la Iglesia en su totalidad sea edificada. La profecía hablada en lengua comprensible era un don por medio del cual el profeta podía traer un mensaje de edificación a la congregación. Es preciso notar que la religión Cristiana es de carácter ‘congregacional’. En el capitulo 12 Pablo les hablo de esta gran verdad. Todos son miembros de Cristo (1 Corintios 12:13) y han sido formados los unos miembros de los otros (1 Corintios 12:24-26). El Cristianismo promueve el compañerismo y el interés por el bien físico y espiritual del otro por encima del mío. Este es un concepto contrario a muchas religiones y al pensamiento popular y egoísta del mundo, pero Cristo dijo “ama a tu prójimo como a ti mismo”, y también dijo “haced a otros como quieren que se haga a vosotros”. Por esa razón Pablo muestra tanto interés en que los creyentes busquen los dones que pueden ser de bendición al cuerpo completo de creyentes. Ese es un tema continuo de Pablo en todas sus cartas. Por eso nos explica

1 Corintios 14:2-3

Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios. 3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.

Aquí vemos la razón por la que Pablo desea la profecía por encima de las lenguas, porque pueden edificar la iglesia en su totalidad. Pero respecto a las lenguas dice “el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende”. Algunos han interpretado de esto significa que las lenguas son una idioma privado para comunicarse con Dios, pero no es eso lo que se quiere decir. Pablo está diciendo que cuando una persona habla en un idioma desconocido en una congregación donde nadie le entiende, esta persona no está hablando a los hombres, pues no le entienden, está hablando a Dios quien es el único que puede entender todos los idiomas. La única excepción sería entonces alguien que tenga el “Don de interpretación de Lenguas”, pero de no haberlo, la persona estaría hablando solo con Dios. En el verso nueve de este mismo capítulo Pablo dice lo siguiente “Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís? Porque hablaréis al aire.” ¿Significa eso que las lenguas son un lenguaje privado para hablar al aire? No, significa que al no haber quien entienda lo que se dice, es como si no se estuviera hablando a nadie (al aire), aunque como ya se ha dicho en el verso tres, Dios le entiende. Así que este verso no puede ser interpretado como algunos lo han hecho para promover tal teoría de un idioma privado para hablar con Dios.

Pablo continúa su pensamiento de la siguiente manera:

1 Corintios 14

4 El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia. 5 Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación.

La persona que está hablando en lenguas “se edifica así misma”, porque entiende lo que dice y su vida es levantada y fortalecida espiritualmente. Esa ‘auto edificación’ aunque puede ser buena y Pablo dice que “quisiera que todos hablasen en lenguas”, él prefiere que todos profeticen porque la profecía tiene su enfoque en otros y no en “Yo”. La única excepción para la que Pablo dice que se debe procurar las lenguas “al igual” que la profecía es si el que habla tiene también el don de interpretación de lenguas, pues al interpretar las lenguas, edificará a la iglesia igual que lo hace la profecía.

En cuanto al deseo de Pablo de que “todos hablen en lenguas” pero más que “todos profeticen”, no debe tomarse de forma literal como hacen muchos que pretenden que todos busquen el don de lenguas. Tal cosa no es el propósito de Dios de acuerdo a lo que ya ha dejado dicho en 1 Corintios 12, que no todos hablaran en lenguas ni todos han de profetizar. Pues no es la intención de Dios el que todos los cristianos posean los mismos dones sino que da unos dones a unos y otros dones a otros para que haya variedad y diversidad en la iglesia. El desear que todos hablen en lenguas (como algunos quieren hacer entender), destruiría la idea central del mensaje presentado en el capitulo doce de esa misma carta donde Pablo resalta la necesidad de ‘la diversidad’ en la congregación cuando compara la Iglesia con un cuerpo y cada creyente como un miembro en ese cuerpo.

1 Corintios 12

27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros,(3) luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? 30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? 31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente.

El deseo de Pablo al decir que desea “que todos hablen lenguas” es el de re-esforzar con mayor intensidad su deseo de que se profetice y no que se hable en lenguas en la iglesia. Es su deseo el que la iglesia como cuerpo (congregación) sea edificada y por esa razón les vuelve a repetir la necesidad de que los Corintios abunden en dones que tengan ese fin, la edificación del cuerpo…

1 Corintios 14

10 Tantas clases de idiomas hay, seguramente, en el mundo, y ninguno de ellos carece de significado. 11 Pero si yo ignoro el valor de las palabras, seré como extranjero para el que habla, y el que habla será como extranjero para mí. 12 Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia. 13 Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla.

Pablo les dice que el que habla en lengua debe de pedir en oración la capacidad para poder interpretar lo que está hablando y abundar de esa manera en la edificación de la iglesia. Así que entendemos que las lenguas interpretadas son de edificación al cuerpo de Cristo, la iglesia, pero las no interpretadas no lo son.

El Apóstol procede a decirnos que si la lengua no se interpreta los que están escuchando lo que se habla no pueden discernir el mensaje y dar su comparecer — “Amen”– a lo dicho, pues no lo han entendido. “14 Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. 15 ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. 16 Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho. 17 Porque tú, a la verdad, bien das gracias; pero el otro no es edificado.”.

Pablo dice que el que ora, canta o bendice en lenguas desconocida a los oyentes debe de hacerlo también en lengua conocida para que los otros oigan. Él nos dice en el verso 14 que “Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto”. Aunque algunos utilizan la frase “mi entendimiento queda sin fruto” para defender la noción ó idea de que la oración en lenguas no es entendida por el que las habla, en realidad el peso de la evidencia bíblica nos lleva a concluir lo contrario. Como dijimos arriba, el que habla en lenguas debe de tener entendimiento de lo que dice para que pueda ser edificado, “a sí mismo se edifica” (verso 4). El “edificarse” tiene que ver con alcanzar madurez espiritual en su vida por medio del entendimiento de ciertas verdades. Si la persona no entiende lo que dice, ¿cómo ha de madurar? ¿Cómo ha de crecer? ¿Cómo ha de ser edificada?. Además, El fruto en la Biblia es algo que se produce “para otros”, nunca para sí mismo, este caso (de edificarse a sí mismo por medio de las lenguas) parece ser una excepción y como vemos no es tan deseable.

Si vemos las veces en que la Biblia nos habla de edificación es algo que proviene de la relación con otros en la misma congregación, NUNCA algo que deba hacerse solo, nunca una actividad aparte producida de forma ‘egoísta ó solitaria’ por la persona para ella misma. Aun el leer la Biblia es ser edificado por la revelación que fue dada a otros para nuestro provecho (2 Timoteo 3:16; Judas 3). Pablo mismo al comenzar el capitulo 12 nos dice que los dones son para provecho, “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho” (1 Corintios 12:7). Es para provecho de la congregación. El provecho personal del que ejerce el don viene como consecuencia secundaria de ser también de provecho para la iglesia. Por eso la insistencia de Pablo en que se busquen los dones que son de edificación al cuerpo. Eso es demostración del verdadero amor ‘ágape’ que “no busca lo suyo”.

1 Corintios 14

14 Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.

Cuando Pablo dice “mi entendimiento queda sin fruto” nos está dando a entender que quedaría “sin producir fruto” que pueda edificar a los demás al no poder expresarlo en un lenguaje común que otros puedan entender. ¿Si la persona que habla las lenguas no las entendiera, ¿cómo entonces pudiera saber si lo que está haciendo es alabanza, si está orando o bendiciendo?

1 Corintios 14

15 ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. 16 Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? Pues no sabe lo que has dicho. 17 Porque tú, a la verdad, bien das gracias; pero el otro no es edificado.

Así que si la persona que habla en otra lengua puede distinguir si lo que está haciendo es oración o alabanza (bendición), por obligación se debe concluir que el que habla en otras lenguas entiende lo que dice en aunque no pueda expresarlo o interpretarlo para que otros también lo entiendan. Por eso Pablo dice, “oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento”. ¿Con cuál entendimiento? Pues con el entendimiento que produce frutos para que el otro que está a mi lado quien no puede ser edificado si no oro, canto o bendigo de manera que el o ella me pueda entender, me entienda y sea edificado.

En estos versos Pablo también nos dan una enseñanza mucho más profunda y que no podemos pasar por alto. La persona que tiene el don de hablar en lenguas también tiene la capacidad para controlarse y decidir si habla, ora, canta o bendice en la lengua desconocida ó si no lo hace. La voluntad del individuo está activa y toma parte en el proceso. Esto indica una vez mas que la persona que habla en lenguas está consciente de sí misma, cosa que reesfuerza aun más la interpretación de que la persona está en toda su cabalidad mientras ejerce este don. Nadie puede exigir que se le oiga porque no puede contener el impulso ó porque el Espíritu le está controlando. Y cuando una persona habla en Lenguas lo hace movido por el Espíritu PERO controlado por su voluntad personal. La persona aunque guiada por el Espíritu Santo, tiene control total de lo que habla y cuando lo habla. Concluimos pues que cuando la persona comienza a hablar en lengua extraña lo hace siendo movido por el Espíritu Santo pero a consecuencia de su voluntad. La persona está en sus cabales. Esto es confirmado aun más con el testimonio personal de Pablo a continuación. Finalmente, el apóstol da como consejo lo que parece ser su práctica personal y comportamiento con respecto a las lenguas en la congregación…

1 Corintios 14

18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros; 19 pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.

Vemos que Pablo tenia el don de lenguas genuino el cual es en plural. Él dice “hablo en lenguas (idiomas) mas que todos vosotros”. Esto, otra vez nos indica que Pablo tenia entendimiento de lo que hablaba bajo la dirección del Espíritu porque él podía distinguir entre las lenguas (idiomas) que hablaba y por eso podía decir que hablaba en mas cantidad de idiomas que los cristianos de Corintios. Es decir, la sabia cuando hablaba en un idioma y cuando hablaba en otro. Pero el consejo de Pablo es que es mejor no hablar lenguas en la iglesia sino hablar con claridad en lengua conocida por todos para que otros puedan comprender y ser edificados a menos que la lengua desconocida por otros sea interpretada. Un así, si se hablan lenguas habiendo interpretación, estos mensajes en lenguas no deben de tomar nunca preeminencia sobre el culto sino que están limitados a dos ó tres como máximo.

1 Corintios 14

27 Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. 28 Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios.

Este consejo va en concordancia con el interés de Pablo en que se mantenga orden en el transcurso de la reunión de adoración. “Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?” (1 Corintios 14:23). Este mandamiento de la Dios es frecuentemente roto por muchos de los lideres (y miembros) de las iglesias Pentecostales que acostumbran hablar en lenguas todos a la misma vez. Algunos lideres se paran frente a una congregación de centenas y les indican que comiencen a “orar con el espíritu”, queriendo decir ‘en lenguas’. Y se forma una algarabía que lo que parece es lo mismo que dice Pablo, ¡están locos!

¿Hablan Lenguas las personas hoy o ha cesado este don?

Como ya hemos dicho, es de conocimiento popular que existen en nuestro tiempo muchas personas que “hablan en lenguas” y otros que aunque no las hablan encuentran razón bíblica para mantener que el don aun continúa y por lo tanto creen que está todavía activo en la iglesia. Por otra parte existen aquellos Cristianos que creen que el don de lenguas ha cesado y que el legítimo don de lenguas bíblico no está ya vigente sino que es cosa del pasado.

Son varios los grupos que profesan el Cristianismo y que dicen hablar en lenguas. Entre estos se encuentran los Pentecostales ó los Carismáticos Evangélicos, los Católicos Carismáticos, los Pentecostales Unitarios y la secta de los Mormones.

La evidencia a favor de la Cesación

Existe evidencia tanto bíblica como histórica que parece indicarnos que el don de lenguas ha quedado en el pasado. En primer lugar, una de las razones para esto, como vimos arriba, es que el don de Lenguas es explícitamente una “señal” la cual tenía un propósito específico en la historia. Era la señal para el pueblo Judío incrédulo de que la profecía dada por Isaías (y la amenaza de Deuteronomio), estaba teniendo cumplimiento. El propósito no era el de provocarles a creer sino el de endurecer mas su corazón tal como dice “y ni aún así me oirán”. Tal como las demás profecías bíblicas una vez estas han tendido su cumplimiento, el cual casi siempre ocurre en dos etapas, el anti tipo y el tipo, no existe necesidad de que este vuelva a ocurrir. La profecía de las Lenguas extrañas tuvo cumplimiento como “antitipo” en la invasión de Babilonia a Israel y tuvo cumplimiento en “tipo”, en las lenguas que hablaron los primeros Cristianos en la Iglesia Primitiva. Este evento una vez cumplido no tiene porque ser repetido. La señal cumplió su propósito y no hace falta que siga siendo señal.

En Segundo lugar, otra evidencia que parece señalarnos que las lenguas han quedado atrás es la lectura de Hebreos 2 donde se nos dice lo siguiente:

Hebreos 2

3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4 testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

Este importante verso nos indica que para el tiempo que se escribió está carta (año 68 dC), ya habían pasado dos generaciones de creyentes y esta era la tercera. Se habla de la salvación anunciada por el Señor y confirmada por los que oyeron. Los apóstoles y discípulos oyeron y confirmaron (en tiempo pasado) la salvación a esta nueva generación de creyentes. Sigue diciendo “testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.” El lenguaje utilizado en esta carta dice que la generación pasada confirmó con “señales” (las lenguas son una señal) la salvación que fue anunciada por el Señor. Es interesante notar que lo que se describen como “señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad” fueron con “ellos” y se menciona como cosa del pasado. Este lenguaje nos dice que el mensaje de la salvación predicada por Cristo fue confirmado no a nosotros (el autor de Hebreos y sus compañeros creyentes), sino en los creyentes “ellos”, en tercera persona (segunda generación de creyentes), por los que oyeron (la primera generación de creyentes, los Apóstoles y primeros cristianos). El lenguaje utilizado es muy similar al que utiliza Pablo (en rojo):

1 Corintios 12

4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.(1)

Este pasaje parece ser una fuerte indicación de que para el tiempo cuando se escribió esta carta de Hebreos ya tales señales y prodigios habían quedado en el pasado. La carta a los Corintios fue escrita en el año 55 dC (trece anos antes).

En tercer lugar, es preciso notar también que el mismo Apóstol Pablo ya unos cuantos años después del comienzo de la iglesia no tenía los dones de sanidades con los que contaba a principio de su ministerio. La sanidad instantánea es considerada un “prodigio”. El hecho de poder sanar a alguno de una enfermedad mortal o el mismo hecho de levantar a alguien de la muerte, al ser eventos fuera de lo común, provoca gran atracción. Estos dones de sanidades y milagros, dice Pablo que son las marcas de un apóstol (2 Corintios 2:12). Pero la capacidad para obrar estos prodigios no acompañó a Pablo durante todo su ministerio. Vemos como Epafrodito por poco se muere (Filipenses 2:25 – [61 dC]) y Pablo no impuso sus manos sobre él para sanarlo. A Timoteo le ordenó que tomara un poco de vino a causa de sus frecuentes enfermedades (1 Timoteo 5:23 – [66-67 dC]) y a Trófimo lo dejó enfermo en Mileto sin tampoco imponer manos sobre él para que fuera sanado milagrosamente.

El hecho de que estos prodigios y milagros hallan quedado atrás también es fuerte indicación de que las lenguas como ‘señal’ del fin de la nación Judía, también halla quedado atrás.

En cuarto lugar, como prueba a favor de la cesación del don de hablar en lenguas, existe la declaración bíblica de que este don había de desaparecer. En 1 Corintios 13 el Apóstol Pablo dice que “las lenguas cesarán”.

1 Corintios 13

8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;

La palabra utilizada para el “cesar” de las lenguas es diferente a las utilizadas cuando se dice que la ciencia y las profecías “acabaran”. De acuerdo a los eruditos del Griego esta palabra está en voz mediana, lo cual quiere decir que mientras que la profecía y la ciencia (conocimiento) serán acabadas, las lenguas por otra parte se acabaran por sí mismas. Es decir, ellas mismas se irán desapareciendo, la palabra lleva la idea de una desaparición total, “para nunca más volver”.

En su escrito “ El Asunto de las Lenguas”, el pastor Dr. Andy Pietrylo dice lo siguiente respecto a esto[1][iii]:

Se nos dice que las “profecías… acabaran” – “la ciencia acabará”. Ambas palabras “acabaran” y “acabará” son la misma palabra griega “KATARGEO”. Esta palabra significa dejar de funcionar, ser abolido, desparecer. Están en voz pasiva. La regla para la gramática dice que cuando un verbo es pasivo, ese sujeto recibe la acción. Las profecías y la ciencia van a acabar cuando venga lo perfecto (versos 9-10).

Ahora, la palabra usada para “cesarán” es la palabra griega “PAVO”. Está en voz mediana. Déjeme ilustrar la diferencia.

1) En voz activa, el sujeto actúa (yo pego al hombre).

2) En voz pasiva, el sujeto recibe la acción (el hombre me pega)

3) En voz media, el sujeto actúa sobre sí mismo (yo me pego) El uso de un verbo en voz media significa que las lenguas han de cesar por sí mismas.

En este mismo capitulo se dice que cuando venga lo que es perfecto lo que es en parte se acabará. Algunos entienden que lo perfecto vendrá con la venida del Señor Jesucristo y que las lenguas han de continuar hasta ese entonces, pero es de notarse que de ser así lo que acabará cuando venga lo perfecto será “lo que es en parte”, las profecías y la ciencia. El texto no dice que las lenguas son en parte.

En quinto lugar, tenemos la naturaleza de las lenguas. La Biblia nos indica que las lenguas “podían ser” un canal para traer revelación al pueblo. Esto es cierto si entendemos que cuando las lenguas eran interpretadas, estas tenían la misma fuerza y valor que las profecías (1 Corintios 14:5). La profecía era palabra de revelación dada a los profetas con el fin de establecer los fundamentos de la iglesia Cristiana (Efesios 2:20). Una vez los fundamentos de un edificio han sido establecidos, no existe necesidad de volverlos a establecer. Al contrario, lo que continúa es la ‘sobre-edificación’. Las lenguas, al formar parte de ese fundamento por medio de la revelación traída en una etapa donde la iglesia no contaba con un Canon bíblico completo como lo tenemos hoy, indicarían que al completarse el fundamento, las lenguas han cumplido su razón de ser.

En sexto lugar expresaremos una razón la cual parece interesante. Es referida como lógica invertida. Esta razón expone que el movimiento de “señales y prodigios” (incluyendo las lenguas) propone el reverso de la lógica utilizada por la iglesia primitiva. La razón para los acontecimientos sobrenaturales y las señales era para dar confirmación al mensajero (2 Corintios 12:12) y el mensaje predicado (Marcos 16:20) y así establecer o confirmar el Canon (Biblia) como regla de fe. Pero, contrario a este principio, los que promueven las “señales y prodigios” en nuestro tiempo tienen que ir al Canon para confirmar sus señales y prodigios. Esa nunca fue la intención y la lógica establecida por Dios y utilizada por los creyentes del primer siglo. Como no existe ahora nuevo mensaje ni nueva revelación tal confirmación de la Palabra no es necesaria.

Finalmente en séptimo lugar está el peso de la historia. Históricamente la iglesia siempre reconoció que las lenguas fueron un don del pasado. Para el año 70 dC ya las lenguas eran muy escasas y para el año 100dC, cuando murió Juan, el último Apóstol, se cree que las lenguas no eran muy comunes. Se cuenta de grupos que decían no solo hablar en lenguas sino que promovían la continuación de la revelación bíblica después del libro de Revelación. Tales grupos como los Montanistas fueron declarados herejes por la Iglesia de los Padres Ante-Nicenos (100-325 dC). “Montano reclamó ser la boca del Espíritu Santo. Motivó a las mujeres a que hablaran en lenguas. Fue rechazado como poseído por demonios y por hereje por los lideres contemporáneos de la Iglesia. Juan Crisóstomo (347-407) escribió que “…las lenguas solían acontecer pero ya no ocurren” y San Agustín escribió que “el don de Lenguas había pasado” vi

Estas son de manera breve algunas de las razones por las que muchos Cristianos no creen que el don de lenguas es para hoy. Pero estas razones, aunque parezcan muy buenas y suficientes, parece que no resuelven mucho, pues todavía queda la realidad de que hay personas que hablan en Lenguas. A continuación presentamos la defensa de los que creen que estos dones si continúan en nuestro día.

La Evidencia a favor de la Continuidad

Primero, Dios no cambia. Esta es la razón más prevaleciente como defensa de al continuidad de los dones. Los que creen en la permanencia de los dones creen que es como Dios no tiene “sombra de variación” y Cristo es el mismo ayer hoy y por los siglos, eso es suficiente razón para que los dones continúen vigentes hasta nuestro día.

Segundo, la Biblia no dice en ninguna parte que estos dones serían temporales. Al contrario dice en Marcos 16 “y estas señales seguirán a los que creen en mi nombre… hablaran en otras lenguas…”. Por eso se cree que los dones continúan siguiendo a todos los creyentes de todos los tiempos y lo seguirán hasta el fin.

Tercero, existe la creencia de que estos dones fueron intencionados para ser perdurables en la Iglesia, de así no serlo, capítulos enteros tales como 1 Corintios 14 no tendrían valor alguno para los Cristianos del presente. Si esa enseñanza es parte de nuestra Biblia debe de tener alguna relevancia para los creyentes de todos los tiempos -Ver nota 2-

Cuarto, existe la defensa de la experiencia. El hecho de que tantas personas “hablan en Lenguas” y que el movimiento Pentecostal/ Carismático ha crecido tanto en todo el mundo debe ser evidencia de que estos dones son verdaderos y que tienen el respaldo de Dios.

Quinto, se entiende que en 1 Corintios 13 se dice que las lenguas, la profecía y el conocimiento han de estar presentes en la Iglesia hasta que venga lo perfecto y lo perfecto es la Segunda Venida de Cristo cuando le veamos cara a cara.

¿Hablan Lenguas las personas hoy día?

Existen muchas personas que “hablan en lenguas” ó eso dicen. Bueno, si alguien habla lenguas debe ser decidido finalmente por Dios quien es el juez de todos. Pero habiendo dicho esto, la Biblia nos ordena a que lo ‘escudriñemos todo, reteniendo lo bueno y desechando lo malo’. Por eso quiero hacer unas cuantas observaciones en cuanto a este respecto. En primer lugar debemos de recordar que el “Don de hablar en Lenguas” es un don ‘plural’. No es don de lengua, sino “de lenguas” -diversos géneros de Lenguas- (1 Corintios 12:10). Además el don de Lenguas se refiere a hablar con fluidez en otro idioma de manera que si existe alguien que habla ese idioma nos pueda entender tal como pasó el día de Pentecostés.

Con eso en mente quiero presentarles lo siguiente. Voy a presentar evidencias producidas por profesionales de la ciencia conocida como ‘Patología del Habla’. Estos se dedican a estudiar el desarrollo en el vocabulario de los niños desde que nacen hasta sus primeros años de elemental. En un reporte guía para monitorear el desarrollo del vocabulario y el número de palabras utilizadas por los niños, se presentan los siguientes promedios de estudios realizado a chicos de uno a seis años de edad.

Edad

Nivel de desarrollo en el habla

Niños de cerca de un año

Vocabulario de 2 a 3 palabras además de mamá y papá

Niños de uno a dos años

Vocabulario de 10 a 20 palabras incluyendo Nombres. Combina dos palabras tal como “adiós, adiós papi”

Niños de dos a tres años

Vocabulario de 450 palabras. Lleva conversación consigo o con muñecos

Niños de tres a cinco años

Vocabulario de cerca de 1000 palabras. Crea oraciones de 4 y 5 palabras

Niños de cinco a seis años

Vocabulario de cerca de 2000 palabras. Crea oraciones de cinco a seis palabras.

Si comparamos estos estudios con el número de palabras habladas por alguien que “habla en lenguas”, notamos que para tener una conversación con un vocabulario de un niño de uno a dos años, se deben de tener conocimiento de por lo menos 20 palabras. Para tener una conversación con un vocabulario al nivel de un niño de cuatro a cinco años, se necesita tener conocimiento de entre 1000 a 2000 palabras.

¿Que nos dice esto? Nos dice que la mayoría de las personas que dicen “hablar en Lenguas” no tienen el vocabulario suficiente para comunicarse ni siquiera al nivel de un niño de dos años. La mayoría de estas personas sólo repiten de una a cinco palabras y quizás diez cuando más. Estas palabras se repiten una y otra vez de manera seguida siendo intercaladas por palabras en el idioma natural de la persona para luego continuar repitiendo las mismas dos, tres o cinco palabras.

Por ejemplo, un conocido Apóstol de Centro América hablando en lenguas en un programa de televisión hizo un llamado al altar a los que deseaban oración. Una vez estaban todos al frente les dijo que comenzaran a orar en el Espíritu (lenguas), sí todos a la vez. Luego el mismo comenzó a “hablar en lenguas” y decía algo parecido a esto: “Oro choco bara bara o rrabababa o bra bra bra chanda babara. Oro choco bara bara…”

Otra señora que predicaba en la televisión en inglés decía sentir la presencia de Espíritu Santo y comenzaba a “hablar en lenguas” de esta manera: “..aa lalalalalalalalalalalalalalaa.. chokon.. aaaaiiiiiiaaaaaa…..” (Repetido). Y Cada vez que hacía una pausa para hablar las lenguas repetía lo mismo. Otra persona hablando en lenguas dice una y otra vez repetidas veces “iiiiiiiiirrrraaaaaaaababababai kia…”. Solo eso y nada más. Otra persona que he oído hablar también solo dice algo como esto:“anda bakia, anda la basikia, anda rrabanda”. Y otra persona dice solo esto vez tras vez, haciendo pausa y hablando en lengua común entre cada vez: “anda la basaya”

Yo no quiero hacerme juez de ninguna de estas personas, pero me parece bastante lejos de lo que sería el hablar en lenguas bíblico. Cuando los ciento veinte comenzaron a hablar en lenguas el día de Pentecostés, los que le escuchaban estaban maravillados de que le oían hablar las maravillas de Dios en su propio lenguaje.

Hechos 2

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. 5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?

Supongamos que alguien hablara el plan de salvación en otras lenguas tal como se encuentra en Juan 3:16 en una lengua desconocida, veamos algunos ejemplos…

En Albanés (aprox. 28 palabras):

John 3

16 Sepse Perëndia e deshi aq botën, sa dha Birin e tij të vetëmlindurin, që, kushdo që beson në të, të mos humbasë, por të ketë jetë të përjetshme.

En Rumana (aprox. 26 palabras):

Ioan 3

16 Atât de mult a iubit Dumnezeu lumea, încât Şi-a dat singurul Fiu, pentru ca oricine crede în El să nu piară, ci să aibă viaţă veşnică.

En Polaco (aprox. 22 palabras):

Jana 3

16 Tak bowiem Bóg umiłował świat, że Syna swego Jednorodzonego dał, aby każdy, kto w Niego wierzy, nie zginął, ale miał życie wieczne

En Ruso (aprox. 22 palabras)

Иоанн 3

16 Ведь Бог так полюбил этот мир, что отдал своего единственного Сына, чтобы каждый верующий в Него не погиб, но имел вечную жизнь.

En Español (aprox. 30 palabras)

Juan 3

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Ahora, esto no significa que no haya personas que no puedan hablar en lenguas, ciertamente si ‘puede ser’ que las haya. Creo que no podemos limitar a Dios y la manera que él quiera obrar. Pero esto también nos dice que es muy posible que la mayoría de las personas que dicen “hablar en lenguas” no están hablando verdaderas lenguas sino que lo que hablan bien pudiera ser el producto de su imaginación. Esto no es algo que no pueda suceder ya que en las congregaciones donde se acostumbra hablar en lenguas, la presión psicológica es mucha y puede que muchas de estas personas simplemente comiencen a repetir palabras y sonidos producidos por su mente o que hayan oído decir a otros. Además de que las personas para dar una impresión de espiritualidad ante los demás pueden tender a utilizar “las lenguas” con ese fin, aun de forma inconsciente.

Mire lo que dice la declaración de posición oficial sobre el Bautismo del Espíritu Santo y el hablar en lenguas de las Asambleas de Dios, la organización Pentecostal más grande del mundo. En contestación a la pregunta ¿Puede una persona ser llena del Espíritu Santo sin hablar en Lenguas? :

…Hay aquellos que dan testimonio de una vida dinámica y un encuentra transformador de vida quienes nunca han hablado en lenguas. Sin embargo, no se puede decir que ellos están llenos del Espíritu en el sentido Nuevo testamentario del término. Existe un enlace esencial entre esa experiencia y el hablar en otras lenguas, como ha sido señalado arriba…[iv][iv]

Y bajo la contestación a la pregunta ¿Son las Lenguas la única evidencia del Bautismo en el Espíritu Santo? ¿Habrá cambio de actitud significante después de ser bautizado?

La primera señal física de la llenura del Espíritu Santo es hablar en lenguas. Este es la señal física que es consistente en su recurrencia, como a sido señalado anteriormente. Sin embargo, el Bautismo no es un fin sino una entrada. Es una puerta a una vida llena del Espíritu. Este [Bautismo] marca el comienzo, no el fin. El hablar en lenguas no es sino la evidencia inicial y debe de ser seguidas por todas las evidencias de Cristiandad que marcan una vida consistente llena del Espíritu.

El apóstol Pablo describe esta maravillosa vida en el Espíritu en Gálatas 5:22, 23. Él escribió, “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, dominio propio” [v]

Si usted se va dando cuenta, el tema principal de todo esta teología es “hablar en lenguas”. ¿Porque? Porque sin haber hablado en lenguas, dicen ellos, que las personas no pueden decir que están llenas del Espíritu “en el sentido Nuevo testamentario del término”. Si la persona no ha hablado en lenguas, nunca podrá entrar por la puerta a la vida llena del Espíritu, nunca tendrá esa marca que es el comienzo de la vida espiritual de Gálatas 5.

Esta es la creencia de la gran mayoría de las iglesias Pentecostales, por eso no es de sorprendernos que las personas se sientan presionadas a querer hablar en lenguas a cualquier costo. Y por eso es que muchas personas que creen hablar en lenguas no hablan sino como producto de la presión creada sobre ellos por la desinformación, porque ¿Quien no quiere vivir una vida llena del Espíritu?, ¿Quién no quiere ser espiritual?. El hecho de que las personas tienden a repetir lo que oyen decir a otros ha sido confirmado por testimonios de aquellos que han notado que a menudo las personas que “hablan lenguas” tienden a hablar palabras bastante parecidas dentro de cada congregación.

Es interesante notar que a pesar de las teorías ‘Pentecostales’ de que los que hablan en Lenguas han entrado por la puerta que les lleva a vivir una vida más espiritual, (mientras que los otros no) no son tan defendibles como pretenden. Tanto la Biblia como la historia se levantan como gigantes testificando en su contra. En la iglesia de Corintios la razón por la que el Apóstol escribe es para corregir la carnalidad prevaleciente en esa congregación donde se hablaban lenguas. Esta iglesia se caracteriza por las divisiones, las contiendas partidarias, la inmoralidad, los desordenes en la celebración de la cena del Señor, las borracheras, los excesos, , la falta de amor, el exhibicionismo, orgullo y vanagloria, egoísmo, los desordenes dentro del culto y la aceptación de la falsa doctrina.

De la historia moderna hemos visto que los que hablan en Lenguas tienden a ser los que peor doctrina tienen. Los Unitarios son un grupo que salió de la Iglesia Pentecostal (Asambleas de Dios), estos niegan la doctrina de la Trinidad, niegan la salvación por la fe, creen que los que no hablan en Lenguas no han sido salvos y que el Bautismo en agua es necesario para la salvación. Otros herejes más comunes en nuestro tiempo tienen sus raíces en el movimiento de las Lenguas y el Pentecostalismo. Muchos falsos profetas que profetizan cosas que nunca se cumplen, falsos ‘sanadores’ que promueven sanidades fatulas, el movimiento de la Prosperidad, La Súper Fe y sus maestros de la ‘Palabra de Fe’, la practica de la ‘Risa Santa’, el fenómeno conocido como Fulminación en el Espíritu (Slain in the Spirit), los desastres de los supuestos avivamientos de Toronto y Pensacola (Florida, USA) donde las personas ladran, aúllan, chillan como animales y tienen comportamientos cuando menos erráticos, sin control de sus acciones (‘borrachera en el espíritu’), son solo algunos ejemplos de lo que han producido aquellos que hablan en Lenguas y que no se ven en las denominaciones que no practican este don, aunque aclaro que eso no significa que tales Denominaciones sean perfectas y no ocurran o se enseñen cosas contrarias a la Escritura en ellas. Y finalmente, los muchos Pentecostales creen que las obras como el ayuno, la oración y sus buenas acciones son medios para mantener la salvación de su alma. Que lejos están de la verdad bíblica y de la vida guiada por el Espíritu de la que habla Pablo en la Biblia y el mismo Cristo cuando dijo “el Espíritu os guiará a toda verdad” (Juan 14).

¿Blasfemia contra el Espíritu Santo?

Quizás usted esté pensando que el juzgar el hablar en lenguas es ‘blasfemar contra el Espíritu Santo’. Bueno, en primer lugar la blasfemia contra el Espíritu Santo es acreditar a Satanás la obra del Espíritu y no estamos haciendo eso. Solo estamos evaluando tal como la Biblia dice que debemos hacer. “Escudriñad los espíritus”. Pero hace falta entender también que tan pecaminoso es blasfemar contra el Espíritu Santo al acreditar su obra a Satanás como lo es el hablar de nuestra propia mente y corazón y decir que es Dios quien habla.

Jeremías 23

16 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová.

Creo que la Biblia es muy clara en cuanto a esto. Dios no tolera el que se tome su nombre en vano. Cuando una persona habla como que es de parte de Dios, mas vale que esté seguro o segura de que lo que está diciendo es ‘verdaderamente’ de parte de Dios, pues de no serlo, el juicio de Dios ha de caer sobre esa persona.

¿Debe un cristiano buscar el don de Lenguas?.

El Cristiano debe de anhelar los dones del Espíritu, pero en obediencia a la Palabra, debe de anhelar aquellos que son ‘mejores’ (1 Corintios 12:31), los que sirven de edificación a la iglesia en su totalidad. Pero aun así debe de entender que es el Espíritu Santo quien reparte los dones “según quiere” (1 Corintios 12:7). Esto significa que la persona debe desear los mejores dones, PERO a la misma vez debe de orar para que Dios le muestre cual es el don que le ha dado y para utilizarlo de manera que edifique.

No se debe hacer énfasis en recibir el don de lenguas por el simple hecho de querer hablar en lenguas. Pero si lo recibe debe de seguir el consejo del orden bíblico en cuanto al uso propio de este don tal como lo hemos visto en este estudio. El fin de todos los dones es la edificación del cuerpo y sea el don que sea debe ser utilizado en amor y con el fin establecido en la Palabra. Nunca se debe buscar el don simplemente por deseo a ser edificado a sí mismo, sabiendo que esa edificación personal viene solo como ‘consecuencia’ de ser de edificación al cuerpo de Cristo en toda su totalidad. Ya se ha visto que el hablar lenguas no produce mayor espiritualidad en un creyente. Lo que el Cristiano debe desear siempre es una vida llena de los frutos del Espíritu. Y sí, se puede vivir esa vida y ser lleno del poder de Dios, SIN haber hablado en lenguas jamás.

Conclusión

Creo que existe bastante evidencia bíblica e histórica para sostener que el “Don de Lenguas” ha cesado. También creo que hoy día “la mayoría” de las personas que hablan en lenguas no hablan “diversos géneros de lenguas”; verdaderas lenguas (variedad de idiomas / dialectos), sino que hablan dos o tres palabritas que para ellos suenan como lenguas y le hacen creer a sí mismas (y a otros) que hablan lenguas . Estas palabras pueden ser producto de su mente a causa del ambiente y la presión de grupo en que estas personas se encuentran combinadas con ideas (doctrinas) erróneas y mal concebidas sobre el tema, como lo es la doctrina que las lenguas son ‘la única evidencia inicial’ de la llenura del Espíritu Santo y que los que no hablan en lenguas no pueden dar el fruto del Espíritu ni vivir una vida llena del Espíritu. Creo que el don de Lenguas es tal como lo dice la Biblia “plural”, por lo tanto deben ser dos o más lenguas, no solo algunas palabras.

Además creo que no debemos de poner limites a Dios y decir que nadie ha de hablar en lenguas o que el hablar en lenguas bíblico no es posible, que no ha ocurrido después de la era apostólica, ni que no ha de ocurrir en el presente. Dios puede, por cualquier razón soberana de su voluntad permitir lo que él quiera, incluyendo el don de Lenguas para cumplir algún propósito especial (ie. Edificación de la iglesia). Pero la Biblia misma nos declara que es la palabra la que nos edifica porque “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17). En nuestro tiempo, al igual que el tiempo de Timoteo, la Escritura es lo que ha de sostener al creyente. En la Escritura tenemos ‘todo’ lo necesario para nuestra ‘edificación’ y es la misma Palabra la cual siendo bien dividida puede edificar de igual manera a todos los Cristianos alrededor del mundo. Por esa razón también creo que las lenguas, de ocurrir, serían de carácter “extra-ordinario” y no parte del vivir diario de la Iglesia como se pretende en nuestro tiempo. La pregunta entonces debe ser ¿cual es el propósito que se quiere alcanzar y no puede ese propósito ser alcanzado por medio del Evangelio y la Palabra?

Finalmente, creo que es importante seguir el mandamiento bíblico que nos dice “no impidáis el hablar en lenguas”(1 Cor 14:39). El hablar en lenguas no se debe de impedir, ahora, cuando se hablen lenguas en la congregación (o a solas) se deben de seguir las normas establecidas en la Palabra de Dios. Que solo se hablen si existe interpretación. Que no hablen mas de dos o tres en una reunión (uno a la vez). Y que los que hablan en lenguas pidan al Señor el poder interpretarlas. Y que los Cristianos tienen el deber y mandamiento bíblico de “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21), evaluar las lenguas de cualquiera que diga que tiene este don y rechazarlas si no se pueden defender bíblicamente. Estoy convencido de que una vez establecidas y seguidas al pie de la letra las instrucciones sobre el evaluar el hablar en lenguas (así como la profecía), muchos dejarán de ‘hablar en lenguas’ pues se darán cuenta que lo que hablan no son verdaderas lenguas y no estarán dispuestos a pasar el riguroso examen de las Escrituras quedando así descubiertos como falsos. Pero también estoy convencido que muchos otros, queriendo mantener sus ideas personales sobre el tema lucharan aun contra la Palabra y contra la verdad para seguir manteniendo su pretensión de lenguas y ‘tristemente’ a muchos engañaran.

Advertencia:

Como nota de advertencia a los lectores quiero decirles que es muy posible que en ciertos casos las lenguas puedan ser producto de posesión o influencia demoníaca y obra del mismo Satanás. Es importante el querer buscar mas de Dios pero debemos de estar siempre alertas de no ser extraviados de la verdad. Es muy peligroso el querer seguir estas ‘señales y prodigios’ las cuales en los tiempos del fin serán, según la Biblia la manera en que Satanás ha de engañar a las personas para que se aparten de la verdad, y “si fuera posible aun a los escogidos”…

Mateo 24

23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.

2 Tesalonicenses 2

8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca,(3) y destruirá con el resplandor de su venida; 9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

El Diablo es el gran engañador y se especializará en los tiempos del fin por hacer parecer verdad aquello que es mentira. De la misma manera en que Dios obraba señales y prodigios por mano de los Apóstoles al comienzo de la Iglesia Cristiana, así también el Satanás, el gran imitador, obrará señales y prodigios a medida que el fin de la Iglesia se acerca para engañar a las personas haciéndole creer que están siguiendo a Cristo cuando en verdad le están siguiendo a él.

2 Corintios 11

13 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

La obra final del Diablo será la de engañar al mundo, tristemente nos dice la Biblia que “engañará a muchos”. Y que “de ser posible engañaría aun a los escogidos”. Eso nos dice que el engaño será muy pero muy sutil y difícil de detectar pero Dios nos ha dado la advertencia y como dice el dicho “en guerra avisada no muere soldado”. Pero ¿Cómo se ‘trata’ de engañar los escogidos? Pues presentándole algo que tenga gran parecido a la verdad y que sea muy difícil de distinguir. Pero los escogidos tendrán el Espíritu de Dios quien les ha de guiar para que no sean engañados por las maquinaciones de Satanás. Mantenga sus ojos espirituales alertas y ore a Dios por discernimiento no sea que sea usted engañado en estos días de apostasía. Los Cristianos no necesitan “señales y prodigios” para ser confirmados en la fe. Las señales y prodigios nunca han mantenido a nadie en camino de verdad. Los Judíos que salieron de Egipto vieron grandes señales y prodigios de parte de Dios y aun así se apartaron de él. A nosotros no nos hacen falta señales. Al contrario, Jesús dijo “esta generación mala y perversa pide señal” (Lucas 11:29). El Apóstol Pedro nos dice lo siguiente con referencia a las Escrituras:

2 Pedro 1

19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

¡La Palabra de Dios nos confirma! Escudriñémosla y seamos obedientes a ella. Pero si usted desea el don de Lenguas o cree que habla en Lenguas, asegúrese que sean las verdaderas como lo describe la Biblia.

¡Amen!

Obras Citadas:

[i] Can a person be filled with the Holy Spirit without speaking in tongues? http://ag.org/top/beliefs/baptism_hs/baptmhs_09_filledwotongues.cfm

[ii] (pegado en http://www.christianforums.com/threads/21360.html.
Sito en la red:http://www.bereanonline.com/)

[iii] THE TONGUES QUESTION by Dr. Andy Pietrylo – Pastor

http://users.southeast.net/~dajohn/Tongues.html [iv] Asambleas de Dios: Preguntas sobre el Bautismo en el Espíritu Santo http://ag.org/top/beliefs/baptism_hs/baptmhs_00_questions.cfm

[v] Asambleas de Dios: Preguntas sobre el Bautismo en el Espíritu Santo http://ag.org/top/beliefs/baptism_hs/baptmhs_20_onlyevidence.cfm

[vi] A Historical overview of the use of tongues

http://www.calvary-baptist.com/sermons/tongues1.htm

Comentario de Juan Crisostomo sobre el tema de los dones de milagros y lenguas:

“But the Spirit Itself maketh intercession for us with groanings which cannot be uttered.” This statement is not clear, owing to the cessation of many of the wonders which then used to take place. Wherefore I must needs inform you of the state of things at that time, and in this way the rest of the subject will be cleared. What therefore was the state of things then? God did in those days give to all that were baptized certain excellent gifts, and the name that these had was spirits. For “the spirits of the Prophets,” it says, “are subject to the prophets.” (1 Cor. xiv. 32.) And one had the gift of prophecy and foretold things to come; and another of wisdom, and taught the many; and another of healings, and cured the sick; and another of miracles, and raised the dead; another of tongues, and spoke different languages. And with all these there was also a gift of prayer, which also was called a spirit, and he that had this prayed for oil the people. For since we are ignorant of much that is profitable for us and ask things that are not profitable, the gift of prayer came into some particular person of that day, and what was profitable for all the whole Church alike, he was the appointed person to ask for in behalf of all, and the instructor of the rest. Spirit then is the name that he gives here to the grace of this character, and the soul that receiveth the grace, and intercedeth to God, and groaneth. For he that was counted worthy of such grace as this, standing with much compunction, and with many mental groanings falling before God, asked the things that were profitable for all. And of this the Deacon of the present day is a symbol when he offers up the prayers for the people. This then is what Paul means when he says, “the Spirit itself maketh intercession for us with groanings that cannot be uttered.”

Traduccion ingles-español por Google

“Pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” Esta declaración no es clara, debido a la paralización de muchas de las maravillas que entonces tenían lugar. Por lo cual es menester informarle sobre el estado de las cosas en ese momento, y de esta manera se borrará el resto de la asignatura. Pues lo que era el estado de cosas, entonces? Dios hizo en aquellos días dan a todo lo que hemos sido bautizados algunos excelentes regalos, y el nombre que ellos tenían era espíritus. Para “los espíritus de los profetas”, dice, “están sujetos a los profetas.” (1 Cor 32 xiv…) Y uno tenía el don de la profecía y predijo lo que vendrá, y otro de la sabiduría, y enseñó el muchos, y otro de curaciones, y se curó a los enfermos, y otro de los milagros, y levantó a los muertos, otra de las lenguas, y hablaban diferentes idiomas. Y con todo esto hubo también un don de la oración, que también fue llamado el espíritu, y el que había rezado por este aceite de la gente. Pues ya que somos ignorantes de muchas cosas provechosas para nosotros y solicite las cosas que no son rentables, el don de la oración llegó a alguna persona particular de ese día, y lo que era rentable para todos por igual a toda la Iglesia, que era la persona designada para pedir en nombre de todos, y el instructor del resto. Espíritu es, pues, el nombre que se da aquí a la gracia de este personaje, y la persona que recibe la gracia y intercedeth a Dios, y gime. Porque el que fue considerado digno de tal gracia, ya que, de pie con mucho reparo, y con muchos gemidos mentales que caen delante de Dios, pidió a las cosas que fueran de provecho para todos. Y, por esto, el diácono de la actualidad es un símbolo cuando ofrece las oraciones por el pueblo. Esta es, entonces, lo que quiere decir Pablo cuando dice: “el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.”

Nota 1: He tomado las doctrinas declaradas de Las Asambleas de Dios por la única razón de que son la organización Pentecostal de mas seguidores, por su buena organización y porque sus creencias reflejan la creencia de la gran mayoria de los Carismáticos y Pentecostales. El hecho de que esta organización sea la de mas seguidores no significa que tengan la mayor cantidad de Pentecostales. Existen muchas organizaciones mas pequenas e iglesias independientes que juntas sobrepasan el número de las Asambleas de Dios. La organización Pentecostal mas antigua es la Iglesia de Dios.

Nota 2: Creo que este es un buen punto y que debe tomarse en cuenta cuando estudiamos este importante tema. aunque tambien tiene solución desde una perspectiva cesacionista. Los demás puntos creo no son tan fuerte

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El hablar en lenguas a la luz de la Biblia


El hablar en lenguas a la luz de la Biblia

espiritusanto

El movimiento carismático es un fenómeno moderno que se inició en los Estados Unidos de América a finales del siglo pasado. En los últimos 20 años, ha llegado a ser el movimiento más grande del “cristianismo”. Una de las razones mayores para que exista este fenómeno es que las denominaciones principales están muertas espiritualmente, pero los carismáticos tienen una “apariencia” de vida espiritual. ¡¡No se engañe!! (2 Cor. 11:13-15). La prueba para examinar las cosas espirituales NO es “como me siento”, – sino “lo que dice Dios” – (Is. 8:20).

Dias anteriores, uno de los asiduos lectores del blog,me comentaba que el hablaba en lenguas. Que habia recibido la experiencia siendo católico romano y participando de la renovación carismática. Hace casi 25 años atrás, aproximandamente, también conoci un joven ex-seminarista catolico romano y ahora misionero de JUCUM, que tambien habia recibido esa experiencia y que la misma lo habia empujado a abandonar su vocación de sacerdote católico.Hay muchisimos influyentes y respetables pensadores cristianos que no creen en la vigencia actual de estos dones. Entre ellos Benjamin Warfield y John MacArthur. Yo personalmente creo que el don de lenguas existe. Se que hay personas que lo han experimentado.Sin embargo, aun asi, hay algunas cuestiones importantes a tener en cuenta.

A. La Biblia define “lenguas” como idiomas extranjeras entendibles y conocidos. (Hechos 2:4-11). Casi todos los carismáticos que dicen hablar en lenguas, no hacen esto. “Balbucean”, y es, por lo menos,un extravío psicológico que resulta cuando la mente consciente pierde el control y el subconsciente lo toma.

Honestamente, no estoy en condiciones de saber donde es una manifestación y donde es una experiencia extática. Pero es mejor ser prudente y no provocar el desorden mental en los creyentes durante el transcurso de la reunión.

B. En la Biblia, la dádiva maravillosa de hablar en “lenguas” fue una señal para los judíos incrédulos. (1 Cor. 1:22; 14:21-22; Is. 28:11). En cada caso registrado de hablar en lenguas (sólo 3) – estaban presentes judíos y, por lo menos, un apóstol. (Hch. 2:5; Hch. 10:45-46; Hch. 19:6.)

C. La Biblia dice que “las lenguas cesarán”, (1 Cor. 13:8), y sigue diciendo cuando van a cesar en el versículo 10.Pero no sabemos cuando cesarán definitivamente y para siempre. Sabemos que hubo muchas épocas de oscuridad espiritual y tambien otras de renovación espiritual.

Los carismáticos van a discutir que “lo que es perfecto” es el Señor Jesucristo, y que las lenguas continuarán hasta su segunda venida. ¡¡Pero Joel 2:28-31 indica un derramamiento del Espíritu Santo con sus dones en algun momento cercano al final de todos los tiempos de esta dispensacion.Para los que son dispensacionalistas, creen que será después del rapto, pero yo no comparto esta posición. Hay muchos que también entienden que ‘lo que es perfecto’ se refiere a la Palabra de Dios, reemplazando el don de profecía. (cf. 2 Pe. 1:19-21). Yo creo que se refiere al estado perfecto que tendremos en el cielo, cuando ya no haya mas necesidades humanas.

D. Si todavía operase el don de lenguas hoy, lo cual no sucede, la Biblia deberiamos tener en cuenta ciertas restricciones sobre su uso.

1. No pueden hablar más de tres personas en un culto – (1 Cor. 14:27)

2. Cada uno de los que hablan tiene que seguir al otro – (1 Cor. 14:27). (No hablan al mismo tiempo).

3. Debe haber una persona para interpretar – (1 Cor. 14:27)

4. Si no hay un intérprete, entonces nadie puede hablar en otro idioma -(1 Cor. 14:28)

5. El Espíritu Santo JAMÁS llena a una persona para que esté fuera de control -(1 Cor. 14:32). ¡¡Perder el control, mover la cabeza o las manos, y repetir frases sin sentido hasta entrar de repente a un éxtasis balbuceando es contra la Escritura y peligroso!!

6. Algunos creen que las mujeres no debieran hablar en lenguas (2 Tim. 2:11-12; 1 Cor. 14:24),pero esto es un absurdo.Los dones no tienen género humano. Las mujeres forman la mayor parte del movimiento carismático moderno y de casi todas las iglesias evangélicas de America hispana.

E. El movimiento carismático es peligroso cuando exalta la “experiencia” por encima de la Palabra de Dios. Recuerde que el diablo puede dar cualquier experiencia que uno desee – el cristiano tiene que andar según la Palabra de Dios – (2 Cor. 5:7 y Ro. 10:17)

F. Muchos grupos carismáticos dicen, o implican que uno no es salvo si no habla en lenguas. Afirman que tienen el evangelio “completo” – pero el “evangelio completo” está en 1 Cor. 15:1-4. Los que añaden más en realidad están predicando “otro evangelio” – (Gál. 1:6-9)

Hagase todo decentemente y en orden.

Dios lo bendiga mucho.

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Articulo adaptado y consultado de

El Don de Lenguas – Uso del Don


El Don de Lenguas – Uso del Don

Autor: Paulo Arieu

Oscar Mraiada, pastor de la iglesia Bautista del Centro, en la ciudad de Buenos Aires, escribe que

“Esta es la capacidad para expresarse en un idioma que quien habla no lo ha aprendido ni lo entiende, y que resulta incomprensible para el oyente. Tal idioma tendría el propósito de capacitar a una persona a que adore a Dios con mayor profundidad y con mayor libertad en su ser interior”.(0)

No se debe exagerar ni minimizar la importancia de ningún don. Cada uno tiene su lugar en al plan de Dios y debe utilizarse solo a su servicio. Ningún don es prueba de santidad.

  • “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. ” (I Corintios 13:1).

Debemos aceptar con gratitud todos los dones de Dios y usarlos bien. San Pablo dice: Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas más que todos vosotros (I Cor. 14:18)

Habiendo clarificado gratitud por el don de lenguas que el mismo posee, San Pablo escribe en el próximo versículo:“pero en la asamblea, prefiero decir cinco palabras con mi mente, para instruir a los demás, que 10.000 en lengua”. (I Cor. 14:19)

En las reuniones de cristianos todo don tiene su lugar en el orden que debe existir.

  • “Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas; pero hágase todo decentemente y con orden.”(I Cor 14:39-40)

Como todo don, las lenguas pueden utilizarse bien o mal.

El don de lenguas también es una gran ayuda en la oración privada.

Los ministros y líderes de grupos tienen una responsabilidad de enseñar el uso correcto de los dones. Deben ayudar a vencer las dudas y otros obstáculos como también advertir sobre los excesos. De igual manera, no es justo condenar un don de Dios porque algunos lo hayan mal usado o mal interpretado.

Las lenguas no son una “señal” para los creyentes

San Pablo escribió: “Así pues, las lenguas sirven de señal no para los creyentes, sino para los infieles; en cambio la profecía, no para los infieles, sino para los creyentes.” (I Cor. 14:22)

San Pablo no está sugiriendo que no se use el don entre creyentes. Solamente dice que no se tenga entre ellos como señalY es que algunos enseñan falsamente que el don de lenguas es señal de elección o de santidad o asumen que si no hay oración en lenguas no está actuando el Espíritu Santo. Estos errores se deben condenar. San Pablo exhorta a la madurez, a valerse con gratitud de todos los dones pero no fascinarse con los dones más visibles, sino reconocer el lugar de cada uno. El de lenguas es inferior a los demás dones y virtudes.» (1)

«La palabra don de lenguas viene de la unión de dos palabras: glosa que quiere decir lengua y de la palabra LALIA que es el acto de hablar (del verbo laléo de la lengua griega), que, juntando las dos palabras, leemos: “glosolalia”, Por lo tanto, Glosolalia es el don de hablar lenguas.

“El don de lenguas es un milagro divino en que, en el ejercicio de la voluntad y sabiduría divina, el Espíritu Santo concede a algunos creyentes el poder de hablar en idiomas que no aprendieron por los procesos naturales, y esto con el fin de testimoniar de Jesús Cristo delante de los que no creen.” (Juan F. Soren).

“Don de lenguas es la divina capacitación de se poder expresar en una lengua extranjera”. (Elemer Hasse).

Podemos decir así: El don de lenguas es la posibilidad que el Espíritu Santo concede al creyente para hablar un idioma totalmente desconocido para el. Ese don consistía de poderes milagrosos conferidos a los apóstoles para predicar el Evangelio a todas las naciones en sus respectivas lenguas. Por eso, es bueno que se sepa que este don no es necesario para la salvación de la persona, sino que una concesión dada por Dios para llevar la salvación a otros. Dijimos no necesaria a la salvación, debido a este fenómeno ocurre también entre las religiones paganas, y aún en el mundo antiguo del Antiguo Testamento.

“El fenómeno glosolálico es universal, en el sentido que aparece en las mas variadas circunstancias, tiempos y lugares. Lo encontramos en el Antiguo Testamento. Lo descubrimos en las religiones paganas y étnicas. Repunta en sectas neopaganas en diversos ramos y grupos del cristianismo primitivo, medieval y moderno. Lo constatamos aún en manifestaciones psicopáticas y psiconeuróticas, sin cualquier influencia religiosa”. (Juan F. Sorem, en el libro: La Doctrina del Espíritu Santo).  (2)

Los dones son concedidos por Dios para edificación de la iglesia

  • “Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia… ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.” (I Cor.14:12 y 26),

“Es un dogma de fe, entre las iglesias pentecostales, que el bautismo en el Espíritu Santo siempre viene acompañado de las lenguas. La constitución de una de esas Asambleas, afirma: “El bautismo en el Espíritu Santo es testimoniado por la señal física inicial de hablar en otras lenguas, según el Espíritu Santo de Dios les conceda.”» (3)

Enrique Coperías escribe que: «El don de lenguas o glosolalia (de las voces griegas glossa, “lengua”, ylalein, “hablar”) es en su origen un término religioso que aparece mencionado en el Nuevo Testamento y que hace referencia al don que otorgó el Espíritu Santo a los apóstoles -y éstos a terceros mediante la imposición de manos – para poder hablar fluidamente idiomas extranjeros sin haberlos aprendido, como en Pentecostés.

Los Hechos narran cómo ese día los Apóstoles, reunidos con otras personas en Jerusalén, quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar otras lenguas”(Hch. 2:4). Se trata de verdaderos idiomas hablados en determinados países, diferentes de aquellos que habitualmente hablaban los seguidores de Jesús, pues los oyentes les oyen hablar sus propias lenguas y se admiran del hecho de oírlas en labios de galileos (“¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia,Hch. 2:8-9). Este poliglotismo milagroso se repite en la Iglesia primitiva, así como en otras religiones del mundo grecorromano.

En estas últimas se recogen casos de glosolalia como los de la pitonisa de Delfos y la Sibila de Cumas. Se creía que una divinidad entraba en esos oráculos y que, sirviéndose de las voces de éstos, se comunicaba con los mortales en un idioma misterioso, que tenía que ser interpretado por sacerdotes especializados. En la actualidad, algunas sectas, en concreto las pentecostales, que tienen muchos adeptos en el continente americano, inducen el don de lenguas entre los seguidores. » (4)

Billy Graham., el conocido evangelista bautista norteamericano, explica que: «El hablar en lenguas (o “glosolalia”, término derivado de los vocablos griegos equivalentes) figura solamente en dos libros del Nuevo Testamento: Hechos de los Apóstoles y 1 Corintios (si bien se lo menciona en Mar. 16:17, que la mayoría de los eruditos creen que no figura en el manuscrito original). La palabra pareciera ser aplicada de dos maneras diferentes. Una de ellas estaría en relación con los sucesos acontecidos en Pentecostés, cuando se produjo la prometida llegada del Espíritu Santo. Un cuidadoso estudio de ese pasaje en Hch. 2 nos dice que las “lenguas” eran idiomas conocidos, entendidos por los visitantes extranjeros en Jerusalén. Así, pues, el pequeño grupo de cristianos recibió la sobrenatural capacidad de hablar en otros idiomas.»(5)

«” Hablar en lenguas” es nada menos que tener las facultades parlantes tan completamente bajo el control del Espíritu Santo que una persona pueda articular un lenguaje desconocido para él mismo. Las palabras no son elegidas conscientemente por quien habla, sino que más bien articula palabras directamente dadas por Dios. Independientemente del lenguaje hablado, el hablar en lenguas es una forma de profecía. La palabra “profecía” se usa más comúnmente en la Escritura para cualquier mensaje hablado de parte de Dios. Ocasionalmente, como en I Cor. 14, se usa en sentido más técnico. Se refiere a la comunicación de una revelación divina en lenguaje que los oyentes entienden comúnmente. En ese pasaje se distingue del “hablar en lenguas”. De todos modos, ambas son formas de comunicación divina para el hombre.» (6)

Según la enciclopedia católica

«El don de lenguas y la interpretación de lenguas (colectivamente conocidos como glossolalia) son descritos extensamente en I Cor 14.

Y ¿en qué consistía la glossolalia exactamente?

Era hablar, en vez de estar silente (I Cor. 14:28), pero no siempre en un idioma extranjero.

El día de Pentecostés los Apóstoles realmente hablaron los varios idiomas de los que escuchaban, pero los gentiles que aún no habían sido bautizados en la casa de Cornelius se pusieron ahablar en lenguas y glorificar a Dios”(Hch. 10:46) y los doce efesios recién bautizados hablando en lenguas y profetizando (Hch. 19:6) no tenían razón para usar lenguas extrañas. De nuevo, en vez de la expresión “hablando en lenguas” Pablo usa la frase hablar “en lengua” (1 Cor. 14:2, 4, 13, 14, 27). El objeto del don no era transmitir ideas a los que escuchaban, sino hablarle a Dios en oración (1 Cor. 14: 2, 4) un objetivo para el cual un idioma extranjero es innecesario. Finalmente — y este argumento parece conclusivo — Pablos compara la glossolalia, por su efecto, a hablar en un idioma desconocido; por lo tanto, no es ella misma un idioma desconocido. (I Cor.14:11).

Era una lengua articulada, ya que el que hablaba oraba, cantaba, y daba gracias (“Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho. Porque tú, a la verdad, bien das gracias; pero el otro no es edificado.” (I Cor.14:14-17).

El que hablaba estaba como en un trance — Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.” (I Cor. 14: 14).

En los no creyentes glossolalia ocasionaba la impresión de lo maravilloso; quizás les recordaba los delirios religiosos de hierofantas: “Así pues, las lenguas sirven de señal no para los creyentes, sino para los infieles; Si, pues, se reúne toda la asamblea y todos hablan en lenguas y entran en ella no iniciados o infieles, ¿no dirán que estáis locos?” (I Cor 14:22,23).

El don de lenguas es inferior al de profecía: “Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación.” (I Cor 14:5).

El carisma de interpretación es, entonces, el complemento necesario de glossolalia; Cuando no hay interpretación, el que habla en lenguas debe callar (I Cor 14:13, 27, 28). La interpretación es el trabajo del que habla o de otro (I Cor 14:27). Toma la forma de un discurso inteligible; la explicación debía seguirle al hablar en lenguas tan regularmente como el discernimiento de espíritus seguía la profecía. (I Cor 14:28-29).

Entre los Patriarcas es sententia communissima que el hablar en lenguas era hablar lenguas extranjeras. Su interpretación está basada en la promesa en Mar. 16:17 “hablarán en lenguas nuevas, y en su cumplimiento en el don de lenguas de los apóstoles (Hch. 2:4). Una nueva lengua, sin embargo, no es necesariamente una lengua extranjera, y un don que tuvo uso especial el día de Pentecostés parece sin propósito en asambleas de personas de un mismo idioma. Hay, además, objeciones textuales a la opinión común, aunque, debemos admitir, no convencedoras. Muchas explicaciones de este oscuro carisma son ofrecidas, pero ninguna de ellas está libre de objeción. Puede ser que haya algo de verdad en todas ellas. San Pablo habla de “tipos de lenguas”, que puede implicar que la glossolalia se manifestaba en muchas formas: por ejemplo, en la forma de lenguas extranjeras cuando lo requerían las circunstancias, como con los Apóstoles; como una nueva lengua — “un tipo de locución distintiva de la vida espiritual y distinguida del habla común, la cual para los sentimientos exuberantes de la nueva fe parecían inadecuada para la comunicación con Dios”( Wizsacker); o como la manifestación de los gemidos inefables del Espíritu, pidiendo por nosotros, y causándonos gritar Abba, Padre” (Ro. 8:15,26)» (7)

El Dr. Pablo Deiros, un reconocido teólogo, historiador y el pastor principal de la Iglesia Bautista del Centro, en Bs. As., Argentina y el Dr. Carlos Mraida, su copastor, citan en una nota Nº 1 de pie de la pagina Nº 219, del libro Latinoamérica en Llamas, que «“uno de los más importantes teólogos que ha sostenido que las obras extraordinarias en la vida de la iglesia cesaron con el fin de la era apostólica (aproximadamente año 150 d. de C.) fue el presbiteriano Benjamín B. Warfield. Sus conferencias fueron reimpresas de 1917 a 1918 en Benjamin W.Warfiewld, Counterfelt Miracles (Falsos milagros), The Banner of Truth Trust”

Luego ellos citan a Kevin y Dorothy Ranaghan, autores del libro Pentecostales católicos pp.150-152), quienes definen el don de lenguas:

“El hablar en Lenguas es una forma de orar que, según creemos nosotros, debe ser una ocurrencia diaria de la vida del cristiano verdadero que está lleno del Espíritu. Sin embargo, a primera vista este don parece tan fuera de lo común, tan extraordinario, que la simple mención de él evoca inquietud, curiosidad, escepticismo, y hasta hostilidad abierta… es uno de los dones del hablar, una expresión del Espíritu por medio del hombre, con una diferencia mayor. Los otros dones del hablar, usan el idioma de la persona que habla, mientras que en este don el sujeto no conoce el idioma en que habla. Tanto la forma como el contenido, son dones del Espíritu. El don de lenguas se usa solamente para oración y alabanza. Con el don de interpretación puede convencer al incrédulo y fortificar, consolar, enseñar o conmover la comunidad de fe. La interpretación de lenguas es un don complementario que se puede esperar en la comunidad. Sin éste, el don de lenguas tiene que limitarse al uso privado devocional. El don de interpretación no es una traducción de un idioma extranjero. La traducción, con la comprensión literal de las palabras habladas ha ocurrido en nuestros grupos; pero esto no es el don de interpretación… Al usar el don de interpretación dado por el Espíritu, el idioma queda tan extraño al que interpreta como al que habla. Sin embargo, el que interpreta entiende el sentido y el impacto del mensaje. No es una traducción o comprensión palabra por palabra; varía más bien de una idea vaga de lo que el Señor quiere decimos, a una comprensión total, dependiente de nuestro estado de corazón ante el Señor. La receptividad al ejercicio de este don tiene un crecimiento progresivo.”

En el siguiente capítulo del mismo libro, se hace una observación interesante sobre el don de lenguas:

“En cuanto al don de lenguas, Pablo no se opone al hablar en lenguas, y da gracias a Dios que lo practica más que los corintios. Pero limita y regula el uso público de las lenguas (I Cor 14). Creemos que este don, como el resto de los carismas, tiene vigencia hoy. La persona que recibe el don, hará de la oración en lenguas, una parte de su vida devocional, junto a la lectura bíblica, la oración y la alabanza periódicas. El que habla no es una herramienta pasiva en manos del Espíritu. Según la enseñanza paulina, el creyente que tiene este don posee control del mismo. Lo usa para alabar a Dios y para edificación propia. A menos que haya quien interprete, el que habla en lenguas debiera abstenerse de hacerlo en una reunión pública.

Muchos pentecostales y carismáticos afirman la obligatoriedad de tener el don de lenguas, para que un creyente sea lleno del Espíritu Santo. Pero la Biblia afirma que el Espíritu reparte los dones como Él quiere (I Cor 12.11). Es más, niega que todos deban hablar en lenguas (I Cor 12.30). En ninguna parte se nos dice que todo creyente debiera tener el don de lenguas u otro carisma.

Piensa que la dificultad radica en la incapacidad aparente de algunos líderes carismáticos para distinguir entre un espíritu crítico y el don de discernimiento. Es perceptible en algunos cristianos pentecostales y en algunos carismáticos, un sentimiento de cierta superioridad espiritual sobre el resto de los cristianos, que no han vivido esa experiencia. A la luz de las Escrituras, es claro que cuando los dones espirituales se convierten en ocasión para contiendas y divisiones en la iglesia, lejos de ser canales para el crecimiento, por su mal uso son signos de inmadurez.

Una lectura cuidadosa de Ro. 12.3-8 y 1 Cor. 12.14-26, excluye el orgullo espiritual de aquellos más dotados en ese aspecto. Es justo reconocer que esta soberbia espiritual, y las consecuentes divisiones, no son patrimonio exclusivo de los pentecostales y carismáticos. Muchos “antipentecostales” o “anticarismáticos” miran con desprecio a los hermanos pertenecientes a estos movimientos, y los consideran como inferiores en lo intelectual.” »(8)

Peter Wagner, en su libro “El Avance del Pentecostalismo en Latinoamérica”; nos comenta sobre las lenguas, en lo que el llama una “corta apología sobre las lenguas en la liturgia pentecostal”:

El hablar en lenguas es algo tan común en los cultos pentecostales de América Latina que algunos quizá se pregunten por qué lo tratamos aquí como un asunto por separado. La mayor parte del hablar en lenguas se produce durante la oración; de manera que hubiera sido más natural incluirlo bajo la oración; pero, puesto que este libro se escribe tanto para los pentecostales como para los que no lo son, es necesario que digamos un par de cosas al respecto.

Para muchos miembros de la clase obrera latinoamericana, la vida puede convertirse con facilidad en una rutina tediosa y monótona. Puesto que carecen de dinero suficiente para gastarlo en muebles y otros artículos para el hogar, automóviles, vacaciones o diversiones, son pocos los momentos de esparcimiento que sacan a una persona de la rutina monótona de la vida cotidiana. Con frecuencia, la gente del mundo se enfrenta al aburrimiento y la monotonía con las bebidas embriagantes, las peleas y una vida liviana. Sin embargo, muchos han descubierto que el cristianismo les ofrece una liberación similar, y que el adorar a Dios puede convertirse en un éxtasis El don de lenguas produce muchas satisfacciones espirituales para numerosas personas, y los creyentes no pentecostales debieran proceder con cautela, como lo recomienda el apóstol Pablo mismo, al tratar de prohibirles a otros que hablen en lenguas (I Cor. 14:39).

¿Cómo se produce el hablar en lenguas? Ofrecemos aquí el testimonio de un pentecostal latinoamericano que podría considerarse típico de la experiencia de hablar en lenguas:

Cierta vez me hallaba orando en una reunión. Creía muy poco en el hablar en lenguas y tenía muchas dudas al respecto. Sin embargo, el 20 de mayo de 1967, durante un culto de oración en la iglesia, mientras oraba con fervor, sentí de repente como si alguien me hubiera puesto delante un poderoso reflector que me quemaba. Quería hablar en español, pero no podía. No podía ver otra cosa que llamas de fuego a mi alrededor, y tenía la sensación de estar ardiendo. Luego comencé a hablar en lenguas. Estaba consciente, pero en éxtasis.

Algunos creyentes no pentecostales prohíben el hablar en lenguas, sosteniendo que no es un don apropiado para la iglesia de) hoy.’ La Biblia Scofield, que ha sido traducida al español, dice en su nota de referencia a I Cor. 14:1 que “el don de lenguas y los dones que sirven de señal tienen que cesar”, y muchos evangélicos sinceros así lo creen. No me propongo ocuparme aquí de si tienen razón o no. Tienen derecho a sus opiniones; aunque sus actitudes hacia quienes están en desacuerdo debieran ser de amor y tolerancia.

Sin embargo, hay otros que sostienen que el hablar en lenguas podría ser apropiado en la actualidad; pero que los pentecostales latinoamericanos abusan de ello como lo hicieron los corintios, por lo que se les debe reprender y corregir. El determinar si realmente abusan de ese don es un asunto de juicio personal. Creo que, en su mayor parte, no lo hacen. Según lo entiendo, el problema que se expone en I Cor. 12:14 consistía en que los corintios dividían a los creyentes en categorías de primera y segunda clase, según si tenían el don de lenguas o no.

El error de los corintios era que tenían la tendencia a considerar las lenguas como el don espiritual de mayor importancia, un error que no he observado personalmente entre los pentecostales latinoamericanos; aunque es evidente que la tentación de caer en ese error está latente, y pudieran citarse varios casos para demostrar que algunos de ellos cayeron en extremos. Cuando esto ha ocurrido, alguien debe exhortar y reprender a estos hermanos, pero en el Espíritu.

Asimismo, según I Cor.14, las lenguas deben ir acompañadas por la interpretación si se quieren usar como vehículos para comunicar verdades de Dios a la congregación, como sucede con las profecías. Esto es cierto, pero Pablo sigue diciendo que si no hay ningún intérprete presente, las lenguas deberán utilizarse para hablarpara sí mismo y para Dios” (1 Cor. 14:28). Según entiendo, eso es exactamente lo que hacen los pentecostales cuando oran al unísono y algunos lo hacen en lenguas. Podrían hacer esto con la misma eficiencia si se encontraran en sus devociones privadas, pero las instrucciones dadas en I Cor. no se limitan sólo a esto.

Basta en lo que respecta a mi corta apología sobre las lenguas en la liturgia pentecostal. Permítame repetir lo que ya dije antes: el hecho de que lo hagan los pentecostales no quiere decir que tengan que hacerlo también todos los creyentes. La experiencia ha demostrado que las lenguas constituyen, sin la menor duda, el aspecto más amenazador del pentecostalismo para los no pentecostales. Pues bien, incluso sin las lenguas (que constituyen sólo uno de ocho subtítulos de uno de los capítulos de este libro), los pentecostales han descubierto muchos otros secretos del crecimiento de las iglesias que pueden aplicar los creyentes que prefieren no hablar en lenguas Si tan sólo debido a las lenguas alguien dice que no quiere tener ninguna relación en absoluto con los pentecostales, me temo que el remedio sea peor que la enfermedad.» (9)

Conclución:

Pablo Alberto Deiros define este don de la siguiente manera: (10)

El don de lenguas es la habilidad especial que Dios da a ciertos miembros del cuerpo de Cristo para a. Hablar a Dios en un lenguaje que nunca han aprendido, y/o b. Recibir o comunicar un mensaje inmediato de Dios a su pueblo a través de una declaración ungida divinamente en un lenguaje que jamás nunca han aprendido o que desconocen.

Dios lo bendiga

Notas:

0. Oscar Mraida,manual de teologia sistematica,p.99, Iglesia evangélica bautista del centro,Bs.As. R.Argentina,1997

1. Padre Jordi Rivero,“Don de Lenguas”, corazones.org

2. Martín Gardner, “La Glosolalia”, sociedad para el avance del pensamiento crítico, arp-sac.org,

3. Ibid

4. Enrique Coperías, El don de lenguas, Findesemana.Libertad Digital.com

5. “El verdadero don de lenguas”, adventist@s

Walter J. Chantry, Señales de los apóstoles,Págs. 35-36, edit. The Banner Of Truth Trust

Artículo titulado “Charismata”, de la Enciclopedia Católica,http://www.enciclopediacatolica.com/c/charismata.htm

8 Pablo Deiros, Carlos Mraida,Latinoamérica en Llamas, cap. X, Págs.218-219, y cap. XI, Págs. 228-229, 1994, Editorial Caribe

9 “El Avance del Pentecostalismo en Latinoamérica”, Peter Wagner, Págs. 76-78, Edit. Vida, Segunda Edición 1987

10. Pablo Alberto Deiros, Los dones del Espíritu Santo, p.174,  Iglesia Evangélica Bautista del Centro, Bs.As. R.Argentina,1995

No hablar en lenguas, pues se habla en trabalenguas


No hablar en lenguas, pues se habla en trabalenguas

Luis A Jovel, comienza un artículo publicado en su blog, respecto a este interesante tema, con las siguientes palabras:
El hablar en lenguas, en muchos círculos, se ha tornado en el shibolet de la ortodoxia. No solo en un blog, sino en muchos, veo como el don se denigra, por el abuso y mal uso del don. Pero, ¿es razón de rechazar el don por su mal uso y abuso? Pablo no lo vio así en I Corintios 12-14.
Pablo dio muy buenas pautas sobre el uso del don de lenguas. Por lo visto, Jesús vio ese don vigente hasta su venida, cf. Marcos 16:15-18. El único don de que no vemos en las escrituras que Jesús menciona ahí, es el tomar ‘algo venenoso’, pero algunos, han querido proponer que por lo tanto, el don de lenguas debe de ser rechazado. Esto no es buena exegesis, sino que es una forma muy superficial de tratar con el texto. No se llega al texto para poder entenderlo, sino para poder apodar, si se pudiera decir, algo que no entra en la cosmovisión teológica del lector.
El Dr. Eduardo Flores, médico calvissita de Costa Rica, administrador del blo gsujetosalaroca.org , en su blog publicó este artículo titulado Más Sobre el Don de Lenguas:

Habemos algunos a los que nos cuesta hacer una adecuada exégesis de un pasaje bíblico. Dichosamente hay hombres a los cuales el Espíritu Santo ha bendecido con la paciencia y la sabiduría necesaria para esto. No sólo se toman el tiempo para meditar profundamente en un texto, sino que además han sido enriquecidos por años de estudio de la palabra. Este es el caso del pastor Humberto Pérez. Hablando del don de lenguas, el concluye,

Aun las cosas inanimadas como la flauta o el arpa, cuando producen sonido, si no hacen clara distinción de tonos, ¿cómo se sabrá lo que se toca con la flauta o se tañe con el arpa? También, si la trompeta produce un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? Así también vosotros, si mediante la lengua no producís palabras comprensibles, ¿cómo se entenderá lo que se dice? Hay, por ejemplo, tanta diversidad de idiomas en el mundo; y ninguno carece de significado. Por eso, si yo desconozco el significado del idioma, seré como extranjero al que habla, y el que habla será como extranjero para mí. (1 Cor.14:6-25).

1.  Si usted lee la Biblia comparando lo espiritual a lo espiritual, notará que en su argumentación el apóstol compara el don de lenguas a la música, a ordenados sonidos musicales dados por la flauta, el arpa y la trompeta.  Y por supuesto si es música eso implica una organización de sonidosagradables opuesto a lo que llamaríamos ruido. La Real academia de la Lengua Española define la música como “melodía, ritmo y armonía combinados” “sucesión de sonidos modulados para recrear el oído”.Si el flautista toca su canción, o el de la cítara la suya, los oyentes reconocen la música y pueden cantarla, silbarla o bailarla, no así si fuera bulla. Esos hermosos sonidos implican una inteligente y elaborada estructura musical contrario a lo que se oiría si no ocupan su propio lugar en lo que hoy llamamos pentagrama, siendo“sonidos inciertos” (14:8).

Se llama melodía a una organización musical en diferentes líneas no a sonidos disparejos, disonantes y neurasténicos. Note que en la mente de Pablo hay íntima similitud entre lo que dice de la música y lo que escribe sobre el don de lenguas en Corinto. Si compara el don de lenguas con la música, hay que esperar que esté pensando que ese don debe tener como ella una estructura. Veamos eso.

2. En estos tiempos para mí la evidencia mayor del bautismo del Espíritu Santo no es que una persona hable en lenguas sino la santidad de su vida.

El secularismo estadounidense se ha interesado por este fenómeno espiritual. Leí en alguna parte hace años que un departamento de estudios lingüísticos del gobierno de Estados Unidos ordenó investigar el fenómeno carismático de las lenguas y grabó miles de ellas encontrando que no se correspondían con ninguno de los más de seis mil idiomas y dialectos que hay en el mundo y ni siquiera con lenguas muertas, y sobre todo que no contenían la estructura de idiomas.

Mi renuencia a recibir las que he oído no es lo que dijeron los norteamericanos, ni tampoco que no sean bautistas, reformadas o calvinistas sino que los trocitos que articulan (nunca es un sermón completo ni un diálogo) me suenan menos auténticas que las originales y temo que se traten de supercherías. Entonces lo que está en orden no es saber si Dios retiró ese don o lo concede sino si las que hablan son reales o un colosal y monumental fraude.

Usted puede estar seguro, que uno sabe que una persona es o no cristiana, no por el divino don de las lenguas sino por la santidad de su vida y eso sí impacta a los incrédulos. ¿Cómo puedo creer en la autenticidad de una lengua extraña si el comportamiento del bilingüe es más extraño todavía?

3. Fíjese en qué pensaba Pablo cuando escribe sobre el don de lenguas

El apóstol dice que hay muchas clases de idiomas en el mundo (14:10). La palabra que usa significa sonido o voz, y la versión siria dice idiomas, por implicación. Por favor lea 14:21, junto con la referencia a Isaías 28:11-12, y observe que está citando los sonidos de labios de los caldeos, los medos y los persas, el idioma persa, el medo y el caldeo. La referencia bíblica que busca Pablo es de idiomas. Eso obliga a pensar que Pablo halló equivalencia entre estos idiomasy las lenguas de los corintios. A mi entender lo que hablaban los corintios, sin sospechar de algún escandaloso mimetismo, lo mismo que hablaron otros hermanos en el libro de Hechos, eran idiomas, tenían la estructura de un idioma desconocido para el que hablaba. No podían ser “sonidos inciertos”.

Con respecto a lo que dice en el v.18 que habla más lenguas que todos ellos, le invitaré a que comparta su disgusto conmigo también con otro autor, “el apóstol le dice eso para que no piensen que menosprecia el don de lenguas: ni quiere humillarlos o persuadirlos a que no lo tengan, o mostrarle envidia como si no lo poseyera también, porque tiene este don en una forma muy eminente, y algunas veces lo usaba cuando las circunstancias lo demandaban, podía hablar más lenguas que cualquiera de ellos y con más frecuencia. Y esto por la ocasión que tenía para viajar mucho en otros países donde desconocía la lengua y tenía que predicarles el evangelio; de esto hace mención no para enorgullecerse sino para darle gracias a Dios y reconocer que él es el autor de este don” (John Gill. Comentario a 1Corintios; fue predecesor de Spurgeon). (Énfasis mío). Si no son idiomas ¿qué son? ¿Qué música es esa?

4. Ahora bien, si usted habla en lenguas verdaderas le suplico queponga su don al servicio de La Gran Comisión.

Las lenguas en el NT tuvieron varios usos pero el mejor de todos fue testificar en su propio idioma a los incrédulos. Yo sé que hay quienes afirman que han oído hablar en múltiples idiomas en el templo. Pudiera ser. Aun así, si fueron idiomas fue un desperdicio si no lo hablaron enfrente a nacionalidades que los entendieran. Y si todos hablan una misma lengua ¿qué sentido tiene que Dios traiga un mensaje en otra diferente si cuando él se comunicó con los hombres siempre lo hizo en el idioma de ellos? A veces la interpretación de esas lenguas se convierte en un sustituto de la exégesis bíblica.

Por otra parte, en cuanto a los corintios ¿lo usaron como Pablo porque estuvieron predicando desde el Ponto hasta Ilírico, les hablaron a los cretenses y romanos? No leí eso. Lo que hicieron fue traer confusión en los cultos. Las lenguas serían muy útiles para evangelizar a los moscovitas, los mandarines, o para meter en cinturas y pacificar a los vascos en su milenaria lengua. Los corintios hablaban en lenguas en sus cultos, ¡Pablo nunca!, y generalmente conocía los idiomas más hablados en el imperio, hebreo, griego y latín. Pero para los bárbaros y los escitas, el Dios bendito le daba los idiomas. El mejor uso que encontró a las lenguas fue el que le dieron los apóstoles en Pentecostés, para predicar.

Hay otros casos donde se manifestó el don de lenguas y sin embargo se omite la predicación en otros idiomas pero no el hecho que fueran lenguajes con estructura lingüística. Los efesios conjuntamente con las lenguas “profetizaban” o sea predicaban, sea en el griego común o en algún dialecto del Asia Menor. Ambos exigen que las lenguas sean idiomas (Hch.19:6). Y en cuanto a las amistades de Cornelio (10:46), la construcción de la frase “hablaban en lenguas y magnificaban a Dios” es tan suave y corrida que la mejor suposición es que las alabanzas a Dios se hicieron en lenguas y por supuesto con palabras extrañas que tenían sentidos. O sea, idiomas.

En aquel entonces rara vez entraba un incrédulo a una reunión cristiana. El don de lenguas en una reunión de la iglesia está tolerado (es una concesión paulina) pero fuera de su sitio. Su uso para edificación del creyente es secundario, si es que alguien se edifica con lo que no entiende.

Sería muy lindo ver a los hermanos carismáticos bajando al barrio chino y predicándoles el evangelio en chino, o yendo a Hong Kong a los japoneses, o en Corea del Norte a los coreanos. Abriendo misiones allí y plantando milagrosas iglesias en las calles y plazas en ultramar. Oh señores, allí, no dentro de un templo. ¡Qué belleza, el don de lenguas usado para ir por el mundo y predicar el evangelio a toda criatura!

Si los corintios hablaban en lenguas, entonces hablaban en diferentes idiomas. Podían tener conversaciones y mantener instructivos diálogos. Si las suyas, hermano, son como aquellas entonces son verdaderas , y no balbuceos ni sonidos guturales sin significado alguno. Las lenguas genuinas tienen palabrasdesconocidas. Tienenoraciones desconocidas y por lo tanto tienen verbos, predicados,adjetivos, adverbios, vocales (exceptuando algunos), consonantes o sea, tienen la composición y estructura de un idioma que se puede escribir y por supuesto hablar y traducir aunque sean tres palabras “ mene, mene, tekel, uparsin”, vocablos no celestiales sino humanos, sacados de un viejo idioma semítico caldeo.»

A esto, yo le agrego el excelente artículo de Luis a Jovel, a modo de respuesta a esta exposición.

La otra forma ‘exótica’ de exegesis cuando esta se refiere a las lenguas, es I Cor. 13:10. Para aquellos que niegan la vigencia de las lenguas el día de hoy, toman lo “perfecto” como refiriéndose al cierre del canon. Hay dos grandes problemas con esta perspectiva. Primero, no se encuentra en todo el cuerpo de I o II de Corintios, a Pablo entreteniendo la posibilidad de crear un canon cristiano. Segundo, y esto mas factible a la exegesis bíblica, es que la palabra “perfecto”, o “telos”, es usada dentro del cuerpo Paulino, como una palabra que apunta al final de las edades, y no como algo que esta por venir o completar, ósea, el cierre del canon. Veamos, y hagamos así una exegesis propia del uso de la palabra “telos” dentro de I y II de Corintios, y luego en otras cartas Paulinas.

I Cor. 1:8 Él los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de nuestro Señor Jesucristo.
I Cor. 10:10 pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto desaparecerá.
I Cor. 15:24 Entonces vendrá el fin, cuando él entregue el reino a Dios el Padre, luego de destruir todo dominio, autoridad y poder.
II Cor. 1:13 No estamos escribiéndoles nada que no puedan leer ni entender. Espero que comprenderán del todo,(acá, claramente es completo, ha opuesto al final)
II Cor. 11:15 Por eso no es de sorprenderse que sus servidores se disfracen de servidores de la justicia. Su fin corresponderá con lo que merecen sus acciones.

Por lo visto, dentro de la literatura de I y II de Corintios, solo en I Cor. 1:13 se aplica “telos” como complementar algo, mientras que en las demás citas, es algo escatológico. Una sana exegesis nos demanda ver esta evidencia, y no saltar a conclusiones pre-concedidas. Pero ahora pasemos a ver unas cuantas citas del uso de la palabra afuera del I y II Corintios.

Ro.s 6:21 ¿Qué fruto cosechaban entonces? ¡Cosas que ahora los avergüenzan y que conducen a la muerte! (telos no es traducido, pero es usado gramaticalmente para demostrar el rumbo de algo, en este caso, la muerte. Ósea, el final)
Ro. 6:22 Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna.
Fil. 3:19 Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Sólo piensan en lo terrenal.
I Tes. 2:16 pues procuran impedir que prediquemos a los gentiles para que sean salvos. Así en todo lo que hacen llegan al colmo de su pecado. Pero el castigo de Dios vendrá sobre ellos con toda severidad. (otra ves, telos queda sin traducir, pero gramaticalmente se usa para apuntar al fin)

Concluyo, una exegesis bíblica, nos lleva a ver que el termino “telos”, usado por Pablo, apunta casi exclusivamente al final de los tiempos. Dado al lenguaje de I Cor. 13, no se puede tener menor duda que la mejor manera de entender “lo perfecto” es a referirse a la segunda venida de Cristo, como lo hace en los otros pasajes citados, a excepción de II Cor. 1:13.

He querido comentar al respecto, pues hay muchos elogios en el Internet de ‘buena exegesis’, que no es mas bien comentar sobre el texto, sin en realidad indagar en el texto. De esto, muchos cesionistas modernos, entre ellos Richard B. Gaffin de Westminster Theological Seminary, han tratado de corregir a muchos cesecionistas que sigen este metodo de su mala exegesis. Esto lleva a los que mantienen dichas posiciones, a no hablar en lenguas, mas bien, en trabalenguas, pues no pueden decir lo que Pablo dice, mas bien, le imponen lo que ellos quiere que Pablo diga a su favor. Eisegesis, lejos de ser exegesis.

Por lo visto, hay aun mucho trabajo que hacer de parte de estos eruditos.Dios les bendiga, y que nos ilumine a todos en nuestro camino del conocimiento de su Palabra.

Conclución:

Yo he presenciado “conversaciones en lenguas, donde uno habla y el otro traduce o donde los dos hablan y “se entienden”. El mismo Espíritu Santo que me da testimonio de Su Salvación, me da testimonio cuando una manifestación es “para provecho”. Pero entiendo que no es la norma para juzgar el don ni la manifestación, ya que esto llega por experiencia de tanto escuchar también falsas manifestaciones y ruidos con la boca, y forma parte del discernimiento de espíritus.
Entiendo que el don no cesó, pero tampoco esta presente ni en todas las personas ni en todas las iglesias.

Pero “hágase todo decentemente y en orden”, ordenó el Apostol Pablo.
No obligamos a nadie a aceptar esto, ya que a mi modo de entender la Palabra de Dios,el don mas importante que un creyente puede recibir es el don de su salvación. Ademas, los dones se apagan, pero la Palabra de Dios permance a lo largo de toda la historia de la redención”
Fuentes:

¿Qué Hay de las Lenguas?


¿Qué Hay de las Lenguas?

por Gil Rugh Indian Hills Community Church, Lincoln, Nebraska

La primera cuestión que debe abordarse en el tema de las lenguas es, “¿Cuál es son las lenguas bíblicas?” El principal defecto en la mayoría de los debates sobre el don espiritual de hablar en lenguas es la falta de consideración de lo que la Biblia dice acerca de la lengua y en lugar de concentrarse en las experiencias de las personas.

A modo de ejemplo, un predicador de televisión publicó un folleto que presenta la definición de las lenguas y las razones para hablar en lenguas. Él enseñó que las lenguas es básicamente un “lenguaje del espíritu” en el que se comunica directamente con Dios. Este “pasa por su mente,” y ni siquiera lo entiende a menos que haya una interpretación. Pero ¿es esa una descripción exacta de las lenguas bíblicas?

Una Definición Bíblica

La palabra “lengua” se utiliza con frecuencia en la Biblia. Se refiere más a menudo a la lengua física en la boca, pero también se utiliza para referirse a una lengua extranjera.

Apocalipsis 5: 9 describe una escena en el cielo con los santos y los ángeles cantan al Cordero:

“Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y comprados para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación. ‘”

Aquí la palabra “lengua” se refiere obviamente al lenguaje –todo linaje y lengua y pueblo y nación. Gente de todas las diversas lenguas de la tierra han sido redimidos por Cristo.

Apocalipsis 7: 9 dice: “Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y tribus, pueblos y lenguas.” La palabra para “lenguas”, glosa, se utiliza aquí también. En inglés glossolalia es una forma de la palabra, glossa, que significa hablar en lenguas. En Apocalipsis 7: 9 glossa se refiere a las lenguas. Las naciones, tribus, pueblos y lenguas de la tierra están representados.

En Apocalipsis 10: 11 Juan escribe: “Y me dijo: ‘Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones y lenguas y reyes.” Una vez más, en este contexto “lenguas” obviamente se refiere a diferentes lenguajes terrenales.

Las Lenguas y el Espíritu Santo

Hechos 2 contiene la primera aparición de las lenguas en el contexto de una actividad sobrenatural relacionado con la venida del Espíritu Santo. Hechos 2: 4 dice: “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.

Posteriormente, el pasaje describe la reacción de la multitud en Jerusalén:

  • “¿Cómo es que cada uno de nosotros les oímos hablar en nuestra lengua en la que hemos nacido? … 11cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestros idiomas de las maravillas de Dios.” (Hch 2: 8,11-LBLA) .

La palabra glossa, se utiliza de nuevo, pero hay otra palabra que se usa aquí que es significativo en el estudio de las lenguas bíblicas. Examine Hechos 2:6: ” Y al ocurrir este estruendo, la multitud se juntó; y estaban desconcertados porque cada uno les oía hablar en su propia lengua..” La palabra traducida como “lengua” es dialecto. En Inglés es “dialecto”.

Esta palabra también se usa en Hechos 2: 8: “Y ¿cómo es que cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua a la que hemos nacido?”

El punto es que la palabra glossa significa exactamente lo mismo que significa en otros lugares en la Escritura: Se trata de una referencia a un lenguaje terrenal. El libro de los Hechos explica claramente lo que sucedió en Pentecostés. Una multitud diversa de personas se habían reunido en Jerusalén para la fiesta, cuando de repente un grupo de creyentes se puso de pie y comenzó a “hablar en lenguas”. La Escritura explica este fenómeno al indicar que se habla en los idiomas de las personas que estaban allí. Todo el mundo oyó su propio idioma.

El don de hablar en lenguas se evidencia en Pentecostés que fue el acto de hablar en lenguajes que no se habían aprendido o estudiado. El Espíritu de Dios sobrenaturalmente dio poder a los discípulos para hablar en lenguajes terrenales que no conocían. Los extranjeros en Jerusalén que escucharon los discípulos los oyeron hablando en sus propios idiomas. No era un balbuceo. No era un lenguaje celestial. Era un lenguaje terrenal que hablado por estas personas.

Las Lenguas Como una Prueba de la Salvación

Esta fue también la primera aparición del bautismo del Espíritu Santo. Si la lengua se refiere a un lenguaje terrenal en Hechos 2, sería de esperar ver ese modelo en otros lugares también. ¿Existe un patrón similar en otras partes de la Escritura?

Hechos 10 registra la salvación de Cornelio y su familia, que son los gentiles. Mientras el apóstol Pedro les predica, ellos creen el Evangelio, ellos se salvan, ellos son bautizados con el Espíritu, y comienzan a hablar en lenguas.

  • “De éste dan testimonio todos los profetas, de que por su nombre, todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados. Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje. Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles, pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios. Entonces Pedro dijo:” (Hch. 10: 43– 46).

Estos gentiles comenzaron a hablar en lenguas en el bautismo del Espíritu Santo. ¿Es este el mismo fenómeno que el registrado en Hechos 2? Hechos 11 proporciona la prueba.

En Hechos 11, Pedro defiende su predicación a los gentiles. Los Judíos en Jerusalén tenían dudas sobre si la predicación a los gentiles era lo correcto. Pedro les dice que Dios se le apareció en una visión y le dio instrucciones. Luego, en Hechos 11: 15 Pedro dice: “Y cuando comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como lo hizo sobre nosotros al principio” (énfasis añadido).

¿Habían aceptado los Judíos presentes con Pedro en la casa de Cornelio un mero balbuceo como prueba válida de la venida del Espíritu? ¿Qué pasó con los Judíos en Hechos 2? Ellos comenzaron a hablar en otros idiomas terrenales. Pedro dijo lo mismo les sucedió como nos sucedió a nosotros. ¿Que requería eso? Sería necesario hablar en un lenguaje terrenal del cual no había aprendido o estudiado. Un lenguaje terrenal que se describe en Hechos 2 y en Hechos 10.

Las Lenguas Como Factor de Unión

Para comprender la aparición de las lenguas en el Nuevo Testamento, es importante entender el libro de los Hechos como un libro de transición. Hay cuatro ocasiones donde las lenguas se producen en el libro de los Hechos: Hechos 2, probablemente en Hechos 8, Hechos 10 y Hechos 19.

En Hechos 2, los Judíos recibieron el Espíritu y fueron introducidos en la Iglesia. En Hechos 8, los samaritanos creen, se salvan, reciben el Espíritu y son introducidos en la Iglesia. En Hechos 10, los gentiles creen, reciben el Espíritu y son introducidos en la Iglesia. En Hechos 19, los discípulos de Juan el Bautista creen, reciben el Espíritu y son introducidos en la Iglesia.

En cada una de estas ocasiones, el Espíritu viene en una forma especial y manifiesta su venida por el habla de lenguas a un grupo especial de personas. Siempre es en el contexto del ministerio de un apóstol.

La presencia de las lenguas en estos casos sirve para unificar la Iglesia-que se elimine cualquier duda sobre la validez de la conversión. Los Judíos de Hechos 2, se preguntaron si los gentiles debían ser vistos como parte de la Iglesia. Sin embargo, cualquier duda se retiró cuando Pedro dijo: Han recibido el mismo don que tenemos. A partir de entonces, no había duda de que la Iglesia se componían de Judíos, gentiles, samaritanos y los seguidores de Juan el Bautista. Sería una Iglesia unida bajo el liderazgo y la autoridad de los apóstoles. Las lenguas sirven a un propósito muy real.

Las Lenguas Como una Señal de Juicio

El apóstol Pablo se refiere a hablar en lenguas como una señal: “Hermanos, no seáis niños en la manera de pensar; más bien, sed niños en la malicia, pero en la manera de pensar sed maduros. 21En la ley está escrito: POR HOMBRES DE LENGUAS EXTRAÑAS Y POR BOCA DE EXTRAÑOS HABLARE A ESTE PUEBLO, Y NI AUN ASI ME ESCUCHARAN, dice el Señor. 22Así que las lenguas son una señal, no para los que creen, sino para los incrédulos; pero la profecía es una señal, no para los incrédulos, sino para los creyentes.” (1 Cor. 14: 20-22).

La cita que Pablo usa es del libro de Isaías. En el pasaje, el profeta Isaías predice el cautiverio del reino del norte de Israel: “En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera, El hablará a este pueblo, al cual había dicho: Aquí hay reposo, dad reposo al cansado; y: Aquí hay descanso. Pero no quisieron escuchar.” (Is. 28:11,12).

Tenga en cuenta el contexto de Is. 28: 11,12: “POR HOMBRES DE LENGUAS EXTRAÑAS Y POR BOCA DE EXTRAÑOS HABLARE A ESTE PUEBLO”, o como dice Pablo. Él está hablando de los asirios. Los asirios se habían de venir y vencer a Israel. La presencia de la lengua extranjera de los asirios sinendo hablada entre los hijos de Israel será un testimonio de que ellos han sido juzgados por Dios.

En el contexto de 1 Corintios 14, la idea de un balbuceo (un lenguaje no terrenal) es totalmente ajena. El versículo que Pablo cita del libro de Isaías identifica la palabra “lengua” como un lenguaje. La presencia de una lengua extranjera en Israel es un testimonio del juicio de Dios sobre ellos, porque Él había traído a los extranjeros para conquistarlos. En 1 Corintios la presencia de una lengua extranjera que se habla entre los Judíos es un testimonio a ellos por Dios de que están siendo juzgados por su incredulidad y el rechazo del Mesías.

Deuteronomio 28 prometió esto también si Israel desobedecía a Dios: “El SEÑOR levantará contra ti una nación de lejos, desde el extremo de la tierra, que descenderá rauda como águila, una nación cuya lengua no entenderás, 50una nación de rostro fiero que no tendrá respeto al anciano ni tendrá compasión del niño.” (Deut. 28:49,50).

En Deuteronomio Dios dice a Israel que si lo desobedecen, una nación cuya lengua no entiende será presentada a conquistarlos. En Isaías Dios le dice a Israel que le han desobedecido. Él va a traer una nación (Asiria) sobre ellos cuyo lenguaje que no entenderán. Luego, en 1 Corintios 14, Pablo recuerda a Israel que este principio del juicio se sigue demostrando. La presencia de estas lenguas extranjeras entre los Judíos son de nuevo el testimonio de Dios: “Ustedes han sido juzgados por mí, y ahora la bendición es traída a los gentiles.” En las Escrituras, las lenguas bíblicas constantemente hacen referencia a los actuales lenguajes de la tierra.

Hay una palabra más que mirar en este debate de las lenguas bíblicas. En 1 Corintios 12:10, cuando habla de los diferentes dones, Pablo escribe:

“a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversas clases de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas.”

La palabra traducida como “clases” en este versículo es, literalmente, genos. Significa “nacionalidad”, “raza” o “parientes de personas.” Por lo tanto, 1 Corintios 12:10 dice que hay “varias clases de idiomas”, o “ diversas nacionalidades de lenguas.” El mismo uso de la palabra “clases” se refiere a “lenguas” como un lenguaje terrenal.

Lenguas Bíblicas y Lenguas Modernas

Antes de continuar con la validez del “hablar en lenguas” en los tiempos modernos, deberá medirse a la luz de la Biblia. Del estudio de estos pasajes de la Escritura, es obvio que las lenguas eran la habilidad de hablar un lenguaje terrenal que no se había aprendido o estudiado. Ese fue el marco bíblico cuando las lenguas se hablaban. ¿Es bíblico el fenómeno de hoy en día como algunos están afirmando?

El fenómeno de hoy en día no cumple con los criterios básicos de lo establecido en la Biblia. Hoy en día, por lo general consiste de personas balbuceando. Ellos dicen, “Esto es todo. Este es el fenómeno bíblico descrito en el Libro de los Hechos. Esto es lo que sucede cuando el Espíritu Santo, viene a tu vida.”

No. Espere un minuto. Eso no es lo que sucedió en la Biblia. La prueba no está en la experiencia, sino en el escudriñar la experiencia a través de la Escritura.

Las Consecuencias de una Teología sin Escudriñar

Si uno se niega a examinar una práctica a la luz de los criterios específicos de la Escritura, hay una pérdida de base para probarlo. El aceptarla porque alguna sperosna lo experimentan plantea otro problema. ¡La práctica de balbuceo no es única al cristianismo –o incluso al moderno movimiento carismático!

Un hombre llamado William Samaria, un lingüista, ha escrito un libro que examina el fenómeno de las lenguas. Lo estudió en todas las sociedades diferentes. La práctica no es única. Los balbuceos religiosos ni siquiera vienen en el Nuevo Testamento. Este tipo de discurso incoherente a menudo ha sido característico de las religiones no bíblicas. Samaria muestra que hay todo tipo de culturas paganas que el practicaban el balbuceo.

Los mormones también practican el balbuceo de lenguas. Ellos experimentaron como algunos cristianos dicen experimentar. ¿Cómo podría alguien saber qué fenómeno es verdadero y genuino y cual no? ¿Cómo podría saber alguien quien realmente tiene el Espíritu y quien no tiene el Espíritu, si la prueba no es escudriñada a través de las Escrituras?

Otra explicación que se ofrece para lenguas modernas es que lo que se habla es un idioma desconocido. John Sherrill, él mismo un carismático, ha escrito un libro sobre esto. El se esforzó en examinar diversos grupos de lenguas –hablar en grupos –tomando a lingüistas con él, teniendo grabadoras, grabando todo lo que se dijo, a continuación, los lingüistas se sentaron y analizaron lo que se dijo. Ninguno de ellos encontró ningún rastro de un lenguaje. Llegaron a la conclusión de que las personas tienden básicamente a balbucear en sílabas que son nativas de ellos. No existe un marco de base. Por otra parte, no existe una relación de los sonidos y el sentido que les dan. En otras palabras, usted puede tener los mismos sonidos pronunciados en cuatro ocasiones, y contará con cuatro significados diferentes dados a los sonidos en la interpretación que se proporciona en la reunión. Algo que esta obviamente mal! Eso no es un lenguaje normal! Las palabras no tienen sentido y son sólo sonidos. Eso es todo lo que es.

No Hay Evidencia de Lenguas Modernas

El Movimiento Carismático de hoy en día no cumple con los criterios de las lenguas del Nuevo Testamento. El don de lenguas en el Nuevo Testamento fue la habilidad de hablar en un lenguaje terrenal, extranjero que no habían aprendido o estudiado.

No es raro escuchar las experiencias de otros de segunda mano y que van algo así como “Usted sabe que hubo este caso de tal persona no sabía nada de italiano y de repente comenzó a hablar italiano, y la persona que dijo: ‘Oye, ¿alguna vez has estudiado italiano? Él dijo: “No” Y él dijo: ‘Bueno, usted acaba de hablar en italiano!”

Eso la hace una historia maravillosa, pero es increíble que nunca suceda en la experiencia de primera mano. La gente en el Movimiento Carismático mismo, quienes corren por ahí con las grabadoras tratando de encontrarlo, no lo encuentran. Siempre sucede “por aquí” o “allá”. El moderno movimiento de las lenguas reprueba la primera prueba.

Es evidente que el don bíblico de lenguas no está siendo reproducido en la actualidad. Nadie ha podido aportar ninguna prueba concreta de ello. Por supuesto, el Movimiento Carismático de hoy en día se basa en la premisa de que las lenguas son balbuceos, y no es un lenguaje real en absoluto. Sin embargo, este es el resultado de no analizar cuidadosamente las Escrituras para conocer qué lenguas bíblicas fueron antes de aceptar la experiencia de alguien.

¿Puede Dios hacer milagros? Sí que puede.¿Puede Dios sanar a la gente? Sí que puede. ¿Dios sana a la gente? Sí lo hace, pero eso no implica necesariamente que el don de sanidad esté presente hoy en día. Santiago dice que si alguien está enfermo, que llame a los ancianos, que oren por él. Él no dice: “Llamen a alguien que tiene el don de sanidad.” Pablo dice a Timoteo, así como en su ministerio fue usado “Toma un poco de vino por el bien de su estómago y tus frecuentes enfermedades.” Él no dice: “A ver, Timoteo, permíteme sanarte”.

Es importante reconocer lo que la Escritura enseña acerca de los “dones milagrosos.” Es conveniente orar por sanidad. Dios sana, eso es sobrenatural y milagroso. Sin embargo, esto no implica que toda persona tiene el don de sanidad: caminar, imponiendo sus manos y se hace. Hay un montón de trucos, un montón de “charlatanería”.¿Qué pasa con lo sanadores de fe? Son charlatanes o fraudes.¿Por qué? Debido a que no se pueden medir al estándar bíblico.

Entonces viene la pregunta: “¿Qué está pasando cuando la gente dice que habla en lenguas?”

Una variedad de factores a menudo operan. Hay libros que describen cómo empezar a hablar en lenguas, que inclinen su cabeza hacia atrás, cierren los ojos, abran su boca y empiecen a hacer sonidos, pero no permitas que tu hables en tu propio idioma. Usted hace un sonido y simplemente dejese llevar. Usted puede imaginar lo que sería como en un entorno de la iglesia, con alguien diciendo: “¡Eso es! ¡Ese es el Espíritu. Usted lo tiene!” Pero eso no es el fenómeno bíblico, y si usted está buscando algo que no es bíblico, el diablo se lo proporcionará.

En última instancia, se remonta al diablo. Cristianos crédulos que no tienen cuidado en escudriñar las cosas a través de la Palabra tienden a ser arrastrados a este tipo de actividades. Alguien puede decir: “Conozco a un montón de cosas buenas que sale de ella.” Sin embargo, hay que medirlo a la luz de la Palabra.

Es importante tener mucho cuidado de no llegar a ser subjetivo en la búsqueda de la verdad y no negarnos a permitir que la Palabra sea la norma y los criterios para vivir la vida cristiana. Las cuestiones deben ser examinadas cuidadosamente a través de la Escritura. Si una actividad como el hablar en lenguas es bíblico, entonces el creyente debe aceptarlo, pero si no es bíblico, entonces no, gracias.

Reflexión personal

Este es un muy interesante artículo. Yo se que muchos están confundidos con este tema, pues algunos dicen que las lenguas cesaron, porque tales dones extraordinarios se realizaron en el contexto de la era apostolica porque todavia no se había concluido las escrituras. Cuando ya se concluyó esta era, ya no hubieron mas nuevas profecias, nuevas revelaciones etc,  Es verdad que no hay mas revelaciones, claro que Dios no nos esta revelando nada nuevo en este tiempo. Pero Dios puede obrar en una persona de manera extraordinaria porque el es Topoderoso y Soberano. El puede hacer que una persona sea sanada porque cualquier medio, Dios puede usar una burra como uso el el Antiguo Testamento para frenar la locura de un profeta.

Los dones extraordinarios siguen vigentes (ocacionalmante), solo que Dios la manifiesta a traves de dones, en algunas ocasiones pero no constantemente.Lo ortodoxo es la Palabra de Dios y la predicacion sensata y con autoridad del predicador cristiano y biblico. Dios es soberano, y Dios reparte como El quiere. Aparecen, luego se degeneran; esto es lo qu0e pasa. Y los cesacionistas, que son ecépticos, siempre apuestan al cece, aun en tiempos de lluvia. Y como los escépticos comunmente son mas preparados, ellos influencian las generaciones de eruditos, una tras otra, con esta  cuestión.

Creo que el don de interpretación o su interprete debe hablar en lenguas entendibles, si es el de profecia, que profetice conforme a las escrituras. Todo lo que se haga debe hacerce conforme a la enseñanza de ls escrituras y el poder de Dios. Me preguntó alguien una vez si yo había precenciado de manera aunténtica sin falsificar el don de lenguas y profecia, administrado de una manera correcta. La respuesta es que si, yo esoy convencido que he presenciado en la vida de una persona, por la cual pongo la mano en el fuego , sin temor a equivocarme. El testimonio de esta persona es totalmente confiable.

Paulo Arieu
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Traducción: Armando Valdez

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