Acerca de 1 Timoteo 3:16, si dice o no dice ‘Dios’


Acerca de 1 Timoteo 3:16, si dice o no dice ‘Dios’

Por Paulo Arieu

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Nunca dudé de la doctrina de la trinidad. Siempre creí en ella y continúo aún creyendo. Tampoco dudé nunca de la deidad de Jesús. Siempre creí en esta verdad. Y en mis tiempos del seminario repasé todas estas convicciones dogmáticas a nivel doctrinal. Además, son creencias históricas en las que las tres ramas principales del cristianismo están de acuerdo (catolicismo occidental – oriental y protestantismo -pentecostalismo). Yo le entregué mi vida a Jesús, porque creo que Él es Dios. Pienso que nunca le hubiese entregado mi vida a un hombre de esta manera, por mas santo que sea. Que sentido tiene?  Pero hay personas que dudan de estas doctrinas. Y utilizan la Biblia para negarla. Pero una cosa es creer en los dogmas de nuestra fe y otra muy distinta es demostrarlos a nivel teológico.

Para empezar, cito la opinión de los Padres de la Iglesia respecto de la deidad de Jesús:

a) Ireneo de Lyon, escribió: “Para la Iglesia, aún cuando se encuentra dispersa en el mundo hasta los extremos de la tierra, de los apóstoles y discípulos ha recibido la fe en un Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo, la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y en un Señor Jesucristo el Hijo de Dios.” (Contra Herejías, 1:10:1 [AD 189]).

b) Tertuliano escribió: “En verdad nosotros creemos que hay un solo Dios, pero creemos que bajo esta dispensación, o, como decimos, oikonomia, existe también un Hijo de este único Dios, el Verbo, quien procedió de El y por medio de quien se hicieron todas las cosas, y sin é l nada se hizo.” (Contra Praxeas 2 [AD 216]).

c) Orígenes escribió: “Los puntos específicos presentados por la predicación apostólica, son estos: Primero, que hay un Dios que creó y formó todas las cosas, y quien, cuando no existía nada, llamó todas las cosas a la existencia, y que el la etapa final este Dios, tal como lo prometió de antemano por medio de Sus profetas, envió al Señor Jesucristo. Segundo, que Jesucristo mismo, quien provino, nació de Su Padre antes que todas las cosas creadas, y luego de haber ministrado ante el Padre en la creación de todas las cosas, pues por medio de é l se hicieron todas las cosas.” (La Doctrinas Fundamentales, 1:0:4 [AD 225])

En segundo lugar, respecto a los pasajes biblicos y sus traducciones, debo expresar que no soy experto en crítica textual, y al entrar en este tema, el terreno puede ponerse complicado. Pero debo reconocer que hay algunos textos que la evidencia de los manuscritos en algunos casos todavía hoy en día continúa siendo controversial. Después de investigar un poco sobre este tema y respecto a 1 Timoteo 3:16 que algunos afirman esta mal traducido, pienso que es correcto afirmar que existen ciertas dudas de que Theos (Dios) esté en los manuscritos griegos más antiguos. En 1 Timoteo 3:16, algunas versiones  traducen  ‘Dios’, pero otros utilizan la expresión El. La pregunta es: ¿la ausencia del vocablo ‘Dios’ negaría que Dios fue manifestado en carne?  Hay quienes afirman que 1 Timoteo 3:16 es un texto mal traducido por varias versiones al español, el texto griego antiguo no tiene la palabra “Dios” allí, la traducción correcta es como la da la versión RVA o la Biblia Textual:

  • 1 Timoteo 3:16 (RVA) Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, justificado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, y recibido arriba en gloria.

Pero gracias a Dios, la doctrina de Dios manifestado en carne no depende únicamente de 1 Timoteo 3:16 sino que es una enseñanza que abunda en toda la Escritura, pues es uno de los fundamentos principales de la fe cristiana. Algunos eruditos bíblicos han afirmado que los manuscritos más fieles de la Biblia, no contienen en 1 Timoteo 3:16 la palabra “Dios”, sino que esta fue añadida en dicho texto de manera posterior. Aprovechando ese argumento, hay algunos que afirman que la ausencia de la palabra “Dios” niega que Dios se haya manifestado en carne.

Leamos este pasaje en otras versiones: (v.16)

  • No hay duda de que la verdad revelada de nuestra religión es algo muy grande: Cristo se manifestó en su condición de hombre, triunfó en su condición de espíritu y fue visto por los ángeles. Fue anunciado a las naciones, creído en el mundo. (Dios Habla Hoy)  
  • No hay duda de que es muy profunda la verdad de la religión cristiana: Cristo vino al mundo como hombre. El Espíritu lo declaró inocente. Los ángeles lo vieron.
    Su mensaje se anunció entre las naciones, y el mundo creyó en él. Fue llevado al cielo y Dios lo colmó de honores.(Biblia en Lenguaje Sencillo)
  • E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, vindicado en el Espíritu, contemplado por ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.(La Biblia de las Américas)
  • Porque, sin lugar a dudas, el misterio de nuestra religión es de una grandeza extraordinaria: Cristo se manifestó en forma humana, el Espíritu Santo dio testimonio de él y los ángeles le vieron. Fue anunciado a los gentiles, aceptado en el mundo y recibido gloriosamente en el cielo.(Castillian)

Muchos de estas personas que afirman que está mal traducido, nos remiten por ejemplo a la Nueva Versión Internacional que dice así:

  • “No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe. Él se manifestó como hombre; fue vindicado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en la gloria.” (1 Timoteo 3:16 NVI)

La Nueva Versión Internacional no presenta la palabra “Dios” dentro del texto de 1 Timoteo 3:16 sino que en su lugar presenta la palabra “El”. La Versión de la Biblia Textual presenta el versículo así:

  • “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Quien fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.” (1 Timoteo 3:16, Biblia Textual)

Observe que esta versión nuevamente ignora la palabra “Dios” y pone en su lugar la palabra “Quien”. No obstante otros estudiosos han propuesto que la traducción correcta debe ser “El Cual”. Pero aún si fuera cierto que la Biblia dijera originalmente “El”, el significado seguiría siendo el mismo, y es que “El” o sea “Dios” fue manifestado en carne. ¿Por qué afirmamos esto? Porque la palabra “El” es un pronombre que se debe referir a un sustantivo. El sujeto al que se refiere la palabra “El” lo encontramos en el verso número 15 que dice:

  • “para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” (1 Timoteo 3:15)

“El” o sea el Dios Viviente, fue manifestado en carne. Las expresiones: “Quien”, o “el cual”, tienen la misma connotación. “El cual” o sea el Dios viviente fue manifestado en carne. De la misma manera “Quien” o sea el Dios viviente fue manifestado en carne. Si tenemos en cuenta que la Biblia originalmente no estaba dividida en versículos, entonces entenderemos que no había nada que impusiera un límite a lo que hoy conocemos como versículos 15 y 16. Por eso el pronombre “El” corresponde directamente al sustantivo “Dios”. Es interesante notar que este caso no solo se presenta en este versículo sino que se repite en otros muchos lugares de la Biblia. La palabra traducida como “El”, “El cual” o “Quien”, es la palabra griega οζ. Esta palabra es traducida en algunos otros versículos como “El cual”, tal y como aparece en la versión Reina Valera. Veamos el siguiente caso encontrado en la misma epístola de 1 Timoteo:

  • “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4)

¿Quién quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad? La respuesta es evidente, ese es Dios. Alguno dirá ¡Pero el verso no dice Dios! ¿Por qué dice usted eso, cuando el verso lo que dice es “el cual”? Porque el verso anterior es decir el 2:3 nos enseña que el sujeto es Dios nuestro salvador. Veamos todo el texto junto con su contexto:

  • “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:3-4).

Este caso es igual al caso de 1 Timoteo 3:16 donde aún cuando no aparece el sujeto dentro del mencionado versículo, el contexto nos orienta para entender que se refiere a Dios. De la misma manera en Romanos 2:6 se dice “el cual” pero al recurrir al versículo 5 podemos darnos cuenta que el sujeto es “Dios”. También 2 Corintios 1:10 dice “el cual”, pero al recurrir al versículo 9 notamos que el sujeto es Dios. En Colosenses 1:13 se menciona “el cual” pero al comparar con el versículo 12 apreciamos que el sujeto es “el Padre”. De esa manera podemos ver que aún cuando el texto de 1 Timoteo 3:16 no diga de manera exacta la palabra “Dios”, el texto sí nos enseña que Dios fue manifestado en carne.

Muchos consideran que la lectura θεός (Theós) aquí en 1 Ti. 3:16 cuenta con poco apoyo. Es defendida por E. F. Hills, The King James Version Defended, Des Moins, Iowa, 1956, pp. 59, 60. La lectura occidental ὅ en vez de ὅς es probablemente el resultado del intento de algún escriba de hacer que el relativo concuerde con el género de μυστήριον. Pero el relativo concuerda con cualquiera que haya sido su antecedente en el himno del cual fue hecha la cita (Hendrisken,2006,p.113).

En conclusión,hay que reconocer que existen diversos debates respecto a si ciertas palabras o títulos fueron o no fueron parte de los manuscritos originales. Pero las discrepancias no afectan para nada el mensaje doctrinal de la Biblia. Existen muchos otros pasajes que prueban la Deidad de Jesucristo.

  • Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?  ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.  Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.  De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.  Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. (Juan 14:9-14 Reina-Valera 1960)

Dios le bendiga!!!

Bibliografía

El relato bíblico y la ciencia moderna (parte 2)


El relato bíblico y la ciencia moderna (parte 2)

Por Paulo Arieu

Continuamos con el relato de la Creación y la obra que Dios hizo con su poder. En el artículo anterior citabamos de la antiguedad de la tierra, que desde el puntro de vista de la ciencia es de aprox. 16 mil millones de años, pero desde el punto de vista de Dios es de 6 dias de 24 horas. Y terminaba el artículo diciendo que no hay conflicto entre las teorías verdaderamente comprobadas y el relato bíblico.

La Creación

El problema de muchos creyentes, por supuesto, es que la conclusión de la evolución parece contradecir ciertos textos sagrados que describen el papel de Dios en la creación del universo, la tierra, todos los seres vivos y nosotros mismos. Por ejemplo, en el islam, el Corán describe que la vida se desarrolla por etapas, pero ve a los humanos como un acto especial de creación (a partir) «de barro arcilloso, maleable» (15:26). En el judaismo y el cristianismo, la gran historia de de la creación del Génesis 1 y 2 es un cimiento sólido para muchos creyentes.

¿Qué dice el Génesis en realidad?
Si no ha leído usted este pasaje bíblico recientemente, busque una Biblia ahora mismo y lea de Génesis 1:1 a Génesis 2:7. No existe forma de reemplazar la lectura del texto original cuando se trata de entender su significado. Y si le preocupa que las palabras del texto se hayan visto seriamente comprometidas por siglos de copias y nuevas copias, no se preocupe, la evidencia a favor de la autenticidad del hebreo es en realidad muy fuerte.

No hay duda de que se trata de una impactante y poética narración de la historia de los actos creadores de Dios. «En el principio, Dios creó los cielos y la tierra» implica que Dios existió siempre. La descripción es ciertamente compatible con el conocimiento científico del Big Bang. El resto de Génesis 1 describe una serie de actos de creación de Dios, desde «hágase la luz» el primer día, a las aguas y el cielo el segundo día, la aparición de la tierra y la vegetación el tercero, el sol, la luna y las estrellas el cuarto, los peces y las aves el quinto, y finalmente, un sexto día muy ocupado, la aparición de los animales de la tierra y los humanos hombre y mujer.

Génesis 2 empieza con una descripción de Dios descansando el séptimo día. Después aparece una segunda descripción de la creación de los humanos, esta vez con una referencia explícita a Adán. La segunda descripción de la creación no es totalmente compatible con la primera; en Génesis 1, la vegetación aparece tres días antes de la creación de los humanos, mientras en Génesis 2, parece que Dios creó a Adán del polvo de la tierra antes de que apareciera cualquier planta o arbusto.

Es interesante observar en Génesis 2:7 que la frase en hebreo que traducimos como «ser vivo» se aplica a Adán exactamente igual como se aplicó previamente a peces, aves y animales de la tierra en Génesis 1:20 y 1:24.

¿Qué debemos concluir de estas descripciones?
¿Pretendía el escritor hacer una representación literal de los pasos cronológicos precisos, incluyendo días de veinticuatro horas de duración (a pesar de que el sol no es creado hasta el tercer día, lo que deja abierta la pregunta de cuánto habría durado un día antes de eso)?

Si se pretendía hacer una descripción literal, ¿entonces por qué existen dos narraciones que no encajan completamente la una con la otra? ¿Se trata de una descripción poética, incluso alegórica, o de una historia literal?

Estas preguntas han sido debatidas durante siglos. Las interpretaciones no literales desde Darwin se acogen con sospechas en ciertos círculos, ya que podrían ser acusadas de «ceder» ante la teoría evolutiva, y quizá por esto mismo comprometer la verdad del texto sagrado. Así que es útil descubrir cómo interpretaron los teólogos eruditos los Génesis 1 y 2 antes de Darwin, o incluso antes de que se empezara a acumular la evidencia geológica de la muchísima edad de la tierra.

A este respecto, los escritos de san Agustín, un escéptico converso y brillante teólogo que vivió alrededor del 400 d. C., son particularmente interesantes. Agustín estaba fascinado por los primeros dos capítulos del Génesis, y escribió no menos de cinco extensos análisis de estos textos.

Enunciados hace más de mil seiscientos años, sus pensamientos siguen siendo esclarecedores. Al leer esas cavilaciones intensamente analíticas, especialmente las registradas en El significado literal del Génesis, las Confesiones y La ciudad de Dios, resulta claro que Agustín plantea más preguntas de las que responde.

Repetidamente regresa a la cuestión del significado del tiempo, y concluye que Dios está fuera del tiempo y no limitado por él (2 Pedro 3:8 señala esto explícitamente: «Con el Señor, un día son como mil años, y mil años son como un día»). Esto hace que Agustín cuestione la duración de siete días de la creación según la Biblia.

Lo que sucede es que la palabra hebrea usada en Génesis 1 para día (yóm) se puede usar tanto para describir un día de veinticuatro horas como una representación más simbólica. Existen varios lugares en la Biblia en que yóm se usa en un contexto no literal, por ejemplo en «la era del Señor», de la misma forma que podríamos decir «la era de mi abuelo» sin implicar que el abuelo vivió sólo veinticuatro horas. En última instancia, Agustín escribe: «Es extremadamente difícil o quizá imposible que nosotros concibamos qué clase de días eran ésos».[1]

Admite que probablemente existan varias interpretaciones válidas del libro del Génesis: «Con estos hechos en mente, he entendido y presentado las afirmaciones contenidas en el libro del Génesis de varios modos conforme a mi capacidad, y al interpretar palabras que hayan sido escritas oscuramente con el propósito de estimular nuestro intelecto, no he tomado partido descaradamente a favor de un lado contra alguna interpretación rival que podría ser mejor».[2]

Aún hoy se siguen promoviendo diversas interpretaciones sobre el significado de Génesis 1 y 2. Algunas, particularmente la iglesia cristiana de profeción completamente literal, incluyendo días de veinticuatro horas. Al juntar esto con información genealógica posterior en el Antiguo Testamento, el obispo Ussher llegó a la famosa conclusión de que Dios creó los cielos y la tierra en 4004 a. C. Otros creyentes igualmente sinceros no aceptan el requisito de que los días de la creación deban tener veinticuatro horas de duración, pero, por lo demás, aceptan que la narración es una representación literal y secuencial de los actos creativos de Dios.

Otros creyentes ven el lenguaje de Génesis 1 y 2 como un intento de instruir a los lectores de los tiempos de Moisés sobre el carácter de Dios, y no de enseñar hechos científicos sobre los detalles de la creación que habrían resultado tremendamente confusos en aquel tiempo. A pesar de veinticinco siglos de debate, es justo decir que ningún ser humano sabe precisamente cuál pretendía ser el significado de Génesis 1 y 2. ¡Debemos continuar estudiándolo!

Pero la idea de que las revelaciones científicas representarían un enemigo en esa búsqueda es errónea. Si Dios creó el universo y las leyes que lo gobiernan, y si dotó a los seres humanos con capacidades intelectuales para discernir su funcionamiento, ¿querría él que desestimáramos esas capacidades? ¿Se sentiría disminuido o amenazado por lo que descubriéramos sobre su creación?

La creación no solo es primera en orden de tiempo; sino que también tiene prioridad lógica, el principio y base de toda revelación divina y consecuentemente es también fundamento de toda vida ética y religiosa. La doctrina de la creación no se presenta en la Escritura como una solución filosófica del problema del mundo, antes bien, en su significado religioso y ético, como una revelación de la relación del hombre con su Dios. Insiste en el hecho de que Dios es la fuente de todas las cosas, y de que todas ellas le pertenecen y están sujetas a El. Este conocimiento se deriva de la Escritura solamente, y se acepta por “medio de la fe ” (Heb. 11:3), aunque los católicorromanos sostienen que también puede obtenerse de la naturaleza.[3]

Cristo,sostiene todas las cosas con la Palabra de su Poder

El dr. Jose Carbonell, médico cardiólogo y cristiano evangélico, anciano de una Iglesia Cristiana Evangélica de la ciudad de Bahia Blanca,Bs.As.,rep. Argentina, realiza el siguiente comentario cristológico, relacionado con la creación, en un libro de su autoría, que ilustra el poder de la Palabra de Dios:[4]

En el libro de Hebreos, el capítulo 1 y el versículo 3, tenemos un compendio extraordinario de Cristología: “El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de su sustancia, es quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder“. Al decir que Cristo es el resplandor de la Gloria de Dios, el autor divino nos da a entender la suprema belleza de la Deidad. En medio de esta magnífica característica del Señor el autor añade:El sostiene todas las cosas con la Palabra de su Poder“.

El verbo sostener, está utilizado en presente continuo, con lo que expresa la función de mantener de continuo, como con un puño, todas las cosas creadas. Es el Hijo quien sustenta todas las cosas, incluso aquellas que tanto nos preocupan. Su Palabra de Poder nunca pierde vigencia. Qué hermoso será confiar [aun] nuestra salud sobre esta palabra que sustenta. Seamos como aquel centurión cuyo siervo estaba enfermo, Lucas 7:2, solamente creyó y tuvo confianza en el Señor y en su Palabra:

  • “Sólo, di la palabra y mi siervo será sano, tendrá salud”. Que nuestra oración sea: “Señor, di la palabra”.(Lc. 7:2)

En conclusión, podemos confiar en el relato del Génesis que es un relato veraz y completamente confiable. Dios creó los cielos y la tierra en 6 dias de 24 horas. No debemos tener miedo que la ciencia investigue nuestros relatos bíblicos.  El relato bíblico de la creación insiste en el hecho de que Dios es la fuente original de todas las cosas, y de que toda la creación le pertenece y está sujeta a El. Este conocimiento se deriva de la Escritura solamente, y se acepta por “medio de la fe ” (Heb. 11:3). Sin esta fe preciosa es imposible agradar a Dios. Porque como dice el autor de la epístola a los Hebreos: 

  • De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad. ” (Hebreos 11:6 Nueva Traducción Viviente)

Esta misma fe es la que nos hace creer que el Universo completo (conocido y desconocido) ha sido creador por nuestro Señor, por el poder de Su Palabra.

  • Por la fe entendemos que todo el universo fue formado por orden de Dios, de modo que lo que ahora vemos no vino de cosas visibles. Fue por la fe que Abel presentó a Dios una ofrenda más aceptable que la que presentó Caín. La ofrenda de Abel demostró que era un hombre justo, y Dios aprobó sus ofrendas. Aunque Abel murió hace mucho tiempo, todavía nos habla por su ejemplo de fe. Fue por la fe que Enoc ascendió al cielo sin morir; «desapareció, porque Dios se lo llevó». Pues antes de ser llevado, lo conocían como una persona que agradaba a Dios.(Hebreos 11:3-5 Nueva Traducción Viviente). 

Y es por esta misma fe que creemos que Jesucristo resucitó de entre los muertos al tercer dia y estamos firmes en la fe del Hijo de Dios. 

Dios le bendiga mucho.

!!!A Dios se a la gloria, por los siglos de los siglos!!!! <>

Notas

1. San Agustín, La ciudad de Dios, XI,6, cita en Francis Collins, “¿Como habla Dios?“,p. 166, ediciones Temas de Hoy S.A

2. San Agustín, The literal meaning of Genesis,20:40, cita en Francis Collins, “¿Como habla Dios?”,p. 166, ediciones Temas de Hoy S.A

3. L.Berkhof, Teología sistemática, p. 149,ed. Tell,E.U,1988

4.Jose Carbonell, La otra cara de la salud, p.10. ed. Libreria Editorial Cristiana dpto. de Fundación cristiana de Evangelización ,Pilar, Bs. As., Argentina, corchetes añadidos.

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Bibliografía consultada

  • Revista ECCLESIA, n.2498 (20-X-1990) pg. 7.
  • VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV. Ed Planeta+Testimonio.Barcelona.2000
  • Francis Collins, “¿Como habla Dios?“, ediciones Temas de Hoy S.A
  • L.Berkhof, Teología sistemática, ed. Tell,E.U,1988
  • Jose Carbonell, La otra cara de la salud, p.10. ed. Libreria Editorial Cristiana dpto. de Fundación cristiana de Evangelización ,Pilar, Bs. As., Argentina

 

El relato bíblico y la ciencia moderna  


El relato bíblico y la ciencia moderna  

Por Paulo Arieu

mundo

Introducción:

En el articulo anterior, citaba que Dios es el creador del Universo. Dios creó todas las cosas por medio del poder de su Palabra. Y entonces, al leer el libro de Genesis, comienzan las preguntas. Pero ¿Cuántos años tiene la tierra? Los hombres de ciencia han encontrado evidencias de grandes cambios geológicos, estratificación de masas de piedras, y otros indicios que los han hecho llegar a la conclusión de que la tierra es antiquísima. Se crea un conflicto entre ellos, y ciertos cristianos que creen que la Biblia indica claramente que hace sólo seis mil años que Dios creó el universo

Carlos Rubbia, Premio Nobel de Física, Director del Laboratorio Europeo para la Física de las Partículas, dice:

«Hablar del origen del mundo lleva a pensar en la Creación… Para mí está claro que esto no puede ser consecuencia de la casualidad».

Igualmente, la belleza del plumaje de colores de algunos pájaros me hablan del talento del artista que concibió esa armonía de colores.

Donde hay una obra de arte hay un artista. Hasta el blasfemo Voltaire, filósofo francés del siglo XVIII dijo:

«No puedo imaginar que haya un reloj sin relojero»

Y André Gide,escritor francés, Premio Nobel de Literatura en 1947.

«Para no creer en Dios es absolutamente necesario abstenerse de mirar la naturaleza y reflexionar sobre lo que vemos»

Por eso

«por más que retrocedamos en el tiempo no encontraremos ningún pueblo sin religión, sin creencias, preceptos y ritos cuya finalidad es poner al hombre en relación con la Divinidad».

Entonces, como podemos conciliar el relato bíblico y la ciencia moderna? ¿Cómo puede resolverse este conflicto?

Según algunos estudiosos de la Biblia, el problema no radica tanto en la contradicción entre el relato bíblico y lo que la ciencia ha descubierto, sino entre la ciencia y el relato mal interpretado. Además, es preciso distinguir entre lo que la ciencia ha descubierto realmente y lo que es mera especulación o teoría que aún no ha sido comprobada. La ciencia pura no consiste en teoría, sino en hechos demostrados y concretos.

El universo tiene aproximadamente catorce mil millones de años

«La ciencia empieza a responder la cuestión de la complejidad de la vida con una línea de tiempo. Ahora sabemos que el universo tiene aproximadamente catorce mil millones de años. Hace un siglo ni siquiera sabíamos cuánto tiempo hacía que llevaba girando nuestro planeta. Pero el posterior descubrimiento de la radiactividad y de la descomposición natural de ciertos isótopos químicos ofreció un medio elegante y ciertamente preciso de determinar la edad de varias piedras en la Tierra. La base científica de este método se describe en detalle en el libro de Brent Dalrymple La edad de la Tierra, y depende de las conocidas y muy largas medias vidas por las que tres elementos químicos radiactivos se descomponen constantemente y se transforman en elementos estables y diferentes: el uranio se convierte lentamente en plomo, el potasio lentamente se convierte en argón y el más exótico estroncio se convierte en un elemento raro llamado rubidio. Al medir la cantidad de cualquiera de estos pares de elementos, podemos estimar la edad de cualquier piedra. Todos estos métodos independientes dan resultados que son sorprendentemente coincidentes, y apuntan a que la Tierra tiene una edad de 4.550 millones de años, con un error estimado de solamente un uno por ciento. Las piedras más viejas que han sido fechadas en la superficie actual de la Tierra tienen aproximadamente cuatro mil millones de años, pero casi setenta meteoritos y un número de piedras lunares han sido fechadas en cuatro mil quinientos millones de años.

Toda la evidencia actualmente disponible sugiere que la Tierra era muy inhóspita durante sus primeros quinientos millones de años. El planeta estaba constantemente a merced del devastador ataque de asteroides y meteoritos gigantes, uno de los cuales de hecho consiguió desgajar a la Luna de la Tierra. No es sorprendente, por lo tanto, que las piedras de hace cuatro mil millones de años o más no muestren evidencia alguna de formas de vida. Sólo ciento cincuenta millones de años después, sin embargo, se encuentran múltiples formas de vida microbiana. Presumiblemente, esos organismos unicelulares eran capaces de almacenar información, quizá usando ADN, y eran autorreplicantes y capaces de evolucionar hacia muchos tipos diferentes.»[1]

«Un creyente no debe temer que esta investigación pueda deshancar a la divinidad; si Dios es realmente Todopoderoso, difícilmente se verá amenazado por nuestros raquíticos esfuerzos por comprender el funcionamiento de su mundo natural. Y como buscadores, posiblemente descubramos en la ciencia respuestas interesantes a la pregunta «¿cómo funciona la vida?». Lo que no podremos descubrir solamente a través de la ciencia son respuestas a las preguntas: «¿Por qué existe la vida, en todo caso?» y «¿por qué estoy yo aquí?»[2]

El cristiano debe reconocer ciertos hechos al interpretar el relato de la creación:

En primer lugar, el Génesis no da fechas, y las genealogías primitivas no se pueden tomar en cuenta para calcular pues hay en ellas grandes vacíos. En segundo lugar, la Biblia es primordialmente un libro de religión y no de ciencia. Génesis 1 fue escrito no tanto para describir el proceso de la creación sino más bien para mostrar su causa y propósito. Recalca la gran verdad de que Dios es el Creador, como cité en el artículo anterior. Finalmente, es lógico creer que la revelación de Dios a Moisés haya sido dada en conceptos comprensibles a los hombres de esa época y no en altos términos técnicos o científicos comunes a los del siglo XX. Sin embargo, podemos confiar que la Biblia habla correctamente sobre lo que concierne a la ciencia, salvo unos pocos pasajes dudosos, en los que no se sabe si estan mal traducidos o los datos son de acuerdo al concepto cultural de aquella época o tambien es posible que estamos interpretando mal el texto bíblico.

Estudiosos cristianos han desarrollado varias teorías procurando armonizar el relato bíblico con los conceptos de los científicos.

Algunas son:

a) Teoría del vacío o del arruinamiento y re-creación:sucedió una catástrofe universal entre Génesis 1:1 y 1:2, que tiene que ver con la caída de Satanás y el juicio consiguiente de Dios. Como resultado, la tierra llegó a estar desordenada y vacía”. Dios re-creó la tierra en seis días literales. Podrían haber transcurrido millones de años entre la creación original y la re-creación.

b) Teoría de la creación progresiva: se interpreta el relato poéticamente. Los días representan períodos en un lapso indefinido en los cuales Dios realizó su obra creadora. Se hace notar que la Biblia no declara la duración de cada día, y que el término “día” no se refiere siempre a un período de veinticuatro horas. Su uso en 2:4: “el día que Jehová hizo la tierra” puede referirse a un período de tiempo corto o extenso en que cierta actividad se lleva a cabo. Se señala que los descubrimientos de la ciencia confirman el orden de la creación descrito en el Génesis.

c)Teoría de la alternancia día-era: los días fueron períodos de veinticuatro horas, o cortos lapsos de tiempo, separados por vastas eras geológicas. En estos períodos cortos, llamados días, tuvo lugar la actividad creadora.

d)Teoría de la catástrofe universal causada por el diluvio: los días de la creación eran de veinticuatro horas. Se explican los cambios geológicos, fósiles, yacimientos de carbón, como consecuencias del diluvio en la época de Noé. No obstante, debemos ser cautos en el intento de armonizar el relato de la creación con las teorías actuales de la ciencia y no apresurarnos en aceptar estas teorías. La ciencia está descubriendo aún nuevos datos, rechazando teorías anteriores y sacando nuevas conclusiones. No debemos correr el riesgo  de identificar nuestra posición con algo tan cambiante como las teorías científicas. Por otra parte, podemos poner la confianza de que los descubrimientos futuros, bien interpretados, eliminarán muchas de las supuestas concluciones de hoy y arrojarán más luz sobre el testimonio bíblico.

e)La creación del universo. Génesis 1:1-25: Es posible que Génesis 1:1 afirme que Dios creó la materia en un acto. El vocablo “bara”, traducido “creó”, se usa solamente en conexión con la actividad de Dios y significa crear de la nada, o crear algo completamente nuevo, sin precedentes. La palabra bara” se halla en Génesis 1:1, 21, 27, y se refiere a la creación de la materia, de la vida animal y del ser humano. En otros casos, se usa “asa” que corresponde a “hacer”. “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve, fue hecho de lo que no se veía” (Heb. 11:3). La ciencia nos enseña que se puede transformar materia en energía, pero parece que Dios convirtió energía en materia. Luego, el relato nos enseña que la creación fue realizada progresivamente, paso a paso.  Moisés usó una palabra para describir la participación del Espíritu, que sugiere el acto de un ave volando sobre el nido en el cual están sus polluelos (1:2). El Espíritu cobijaba la superficie de la tierra, caótica y sin forma, dándole forma y orden. Así Dios siempre saca orden del desorden.

Dice el arqueólogo W. F. Albright

“El relato de la creación refleja un punto de vista adelantado y monoteísta con una serie de frases tan racionales que la ciencia no lo puede mejorar si se la limita al mismo lenguaje y alcance de ideas para presentar sus conclusiones”.

Ariel Barsimantov, del portal Israel  Noticias, cita un artículo del Dr. Gerald Schroeder[3].
Schroeder, habla de este conflicto entre la ciencia que dice que el universo tiene 15 mil millones de años. Pero el relato del Genesis dice 6 dias. La relación general entre el tiempo cerca del comienzo y el tiempo hoy en día es un millón de millones. Eso es 1 con 12 ceros detrás de él. 
Entonces, cuando una visión desde el principio mirando hacia adelante dice “yo les estoy enviando un pulso por segundo”, ¿lo veremos cada segundo? No. Lo veremos cada millón de millones de segundos. Porque eso es el efecto de expansión de la extensión del universo. La Torá no dice cada segundo. Dice “seis días”. ¿Cómo veríamos esos seis días? Si la Torá dice: estamos enviando información por seis días, ¿recibiríamos esa información como seis días? No. Recibiríamos esa información como seis millones de millones de días. Porque la perspectiva de la Torá es desde el comienzo en adelante. Seis millones de millones de días es un número muy interesante. ¿Cuánto sería en años? Dividido por 365, viene a ser algo así como 16 mil millones de años. Esencialmente la edad estimada del universo. Una buena estimación para 3000 años atrás!!.Schroeder propone que miremos el desarrollo del tiempo día a día, basado en la expansión. Cada vez que el universo se duplica, la percepción del tiempo se divide al medio. Cuando el universo era pequeño, se doblaba rápidamente. Pero a medida que el universo se hace más grande, tarda más tiempo en duplicarse. Este ritmo de crecimiento de la expansión está citado en “Los Principios de la Cosmología Física”, un texto que es usado en todo el mundo.[4]

Que tremendo, como la ciencia confirma el relato bíblico del Génesis. Ambos, dicen lo mismo, solo que lo explican desde ángulos distintos. Según lo explica Schroeder, los cálculos resultan de la siguiente manera:[5]
El primero de los días Bíblicos duró 24 horas, visto desde “la perspectiva del comienzo del tiempo”. Pero la duración desde nuestra perspectiva es de 8 mil millones de años.
El segundo día, desde la perspectiva de la Torá, duró 24 horas. Desde nuestra perspectiva duró la mitad del día anterior, 4 mil millones de años.
El tercer día también duró la mitad del día anterior, 2 mil millones de años.
El cuarto día – mil millones de años.
El quinto día – quinientos millones de años.
El sexto día – doscientos cincuenta millones de años.
Cuando sumamos los seis días, obtenemos como resultado que la edad del universo es de 15 y 3/4 mil millones de años. Igual que lo que dice la cosmología moderna.

Según explica el relato del Génesis, los días sucesivos de la creación fueron:

  • Primer día: aparición de la luz (día y noche). 
  • Segundo día: cielo, atmósfera y mares.
  • Tercer día: surgimiento de los continentes y aparición de vegetación.
  • Cuarto día: aparición de los cuerpos celestes que alumbran la tierra.
  • Quinto día: los animales del mar y las aves. 
  • Sexto día: los mamíferos y el hombre.

En conclusión, como podemos ver, cuando la ciencia es bien utilizada, es de gran ayuda para comprender mejor nuestra fe. El conflicto entre la ciencia y la fe solo es aparente. Solo que la ciencia llega a las verdades mediante la utilización de las etapas del método cientifico con el uso de la razón. Y la Biblia nos revela la verdad por medio de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Pero también recordemos, como cité al principio de este artículo, que es preciso distinguir entre lo que la ciencia ha descubierto realmente y lo que es mera especulación  de los investigadores. Los investigadores científicos trabajan en muchas teorías que aún no han sido realmente comprobadas. La ciencia pura no consiste solamente en teoría, sino en hechos demostrados y concretos. Pero los modelos científicos suelen tener teorías, cuyas hipótesis nunca han sido comprobadas.

!A Dios sea la gloria!

Dios lo bendiga mucho<> 

Notas

  1. Dr. Francis Collins, “Como habla Dios“,pp.99-100,ed. Temas de Hoy, 2007, España
  2. Ibid
  3. Dr. Gerald Schroeder, es un cientifico que recibió su PHD en Oceanografía y Física Nuclear de la universidad de MIT, y formó parte del personal de esta universidad durante siete años. Schroeder hizo trabajos extensivos con la Comisión de Energía Atómica. El Dr. Schroeder ahora vive con su familia en Jerusalem, Israel. Es el autor de Génesis and the Big Bang y The Science of God entre otros, que han sido traducidos a seis idiomas.
  4. https://israelnoticias.com/judaismo/edad-del-universo-millones-o-dias
  5. Ibid

Fuentes Bibliograficas consultadas

  • Pablo Hoff, “El Pentateuco“,pag. 22-26,ed. Vida,15ª impresion,
  • Artículo original de © israelnoticias.com | Autorizado para su difusión incluyendo este mensaje y la dirección: https://israelnoticias.com/judaismo/edad-del-universo-millones-o-dias

 

Dios, el Creador


Dios, el Creador

por Paulo Arieu

El Dios creador

Cuando empezamos a leer la Biblia, comunmente lo hacemos por el principio Y allí nos encontramos con el libro de Genesis, el primer libro de la Biblia.Y en el libro de Genesis,vemos que Dios habla de un principio de la creación cuando El creó todas las cosas y las creó de la nada. Genesis 1:1 dice que “En el principio, Dios creó los cielos y la tierra” (NTV), texto que también se puede traducir como En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra, . . . o Cuando Dios comenzó a crear los cielos y la tierra, . . .”[0] 

La Biblia nos cita una cantidad enorme de pasajes donde revela que Dios creó todas las cosas.

  • Sólo tú eres el SEÑOR. Tú hiciste los cielos, los cielos de los cielos con todo su ejército, la tierra y todo lo que en ella hay, los mares y todo lo que en ellos hay. Tú das vida a todos ellos y el ejército de los cielos se postra ante ti.(Nehemías 9:6)
  • el que forma la luz y crea las tinieblas, el que causa bienestar y crea calamidades, yo soy el SEÑOR, el que hace todo esto.(Isaías 45:7)
  • Todo esto lo hizo mi mano, y así todas estas cosas llegaron a ser –declara el SEÑOR. Pero a éste miraré: al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra. (Isaías 66:2)
  • y sacar a luz cuál es la dispensación del misterio que por los siglos ha estado oculto en Dios, creador de todas las cosas;(Efesios 3:9)
  • Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos, mas el SEÑOR hizo los cielos.(Salmos 96:5)
  • Oh SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel, que estás {sobre} los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra. Tú hiciste los cielos y la tierra.(Isaías 37:16)
  • Así les diréis: Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, perecerán de la tierra y de debajo de los cielos.(Jeremías 10:11)
  • Porque todo lo creado por Dios es bueno y nada se debe rechazar si se recibe con acción de gracias; (1 Timoteo 4:4)
  • Y vio Dios que la luz {era} buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.(Génesis 1:4)
  • Porque así dice el SEÑOR que creó los cielos (El es el Dios que formó la tierra y la hizo, El la estableció {y} no la hizo un lugar desolado, {sino que} la formó para ser habitada): Yo soy el SEÑOR y no hay ningún otro.(Isaías 45:18)
  • En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. Entonces dijo Dios: Sea la luz. Y hubo luz. (Génesis 1:1-3)
  • Alabadle, todos sus ángeles; alabadle, todos sus ejércitos. Alabadle, sol y luna; alabadle, todas las estrellas luminosas. Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos. (Salmos 148:2-5)
  • Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.(Romanos 8:38-39)
  • Porque en El fueron creadas todas las cosas, {tanto} en los cielos {como} en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El.(Colosenses 1:16)
  • Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has establecido, {digo:} ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, y el hijo del hombre para que lo cuides? ¿Sin embargo, lo has hecho un poco menor que los ángeles, y lo coronas de gloria y majestad! (Salmos 8:3-8)
  • Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.(Génesis 1:26-28)
  • Este es el libro de las generaciones de Adán. El día que Dios creó al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.(Génesis 5:1)
  • El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Dios hizo El al hombre.(Génesis 9:6)
  • Sabed que El, el SEÑOR, es Dios; El nos hizo, y no nosotros {a nosotros mismos;} pueblo suyo {somos} y ovejas de su prado.(Salmos 100:3)
  • Porque tú formaste mis entrañas; me hiciste en el seno de mi madre.(Salmos 139:13)
  • Así dice Dios el SEÑOR, que crea los cielos y los extiende, que afirma la tierra y lo que de ella brota, que da aliento al pueblo que hay en ella, y espíritu a los que por ella andan: (Isaías 42:5)
  • y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado {sus} tiempos señalados y los límites de su habitación, para que buscaran a Dios, si de alguna manera, palpando, le hallen, aunque no está lejos de ninguno de nosotros; porque en El vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de vuestros mismos poetas han dicho: Porque también nosotros somos linaje suyo.” (Hechos 17:26-28)
  • sin embargo, para nosotros {hay} un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas y nosotros somos para El; y un Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por medio del cual {existimos} nosotros. (1 Corintios 8:6)
  • Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (Juan 1:3)
  • en estos últimos días nos ha hablado por {su} Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.(Hebreos 1:2)
  • El Espíritu de Dios me ha hecho, y el aliento del Todopoderoso me da vida.(Job 33:4)
  • Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.(Génesis 1:2)
  • Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra.(Salmos 104:30)
  • Por la palabra del SEÑOR fueron hechos los cielos, y todo su ejército por el aliento de su boca. (Salmos 33:6)
  • ¿O {quién} encerró con puertas el mar, cuando, irrumpiendo, se salió de {su} seno; cuando hice de una nube su vestidura, y de espesa oscuridad sus pañales; cuando sobre él establecí límites, puse puertas y cerrojos, (Job 38:8-11)
  • Porque El habló, y fue hecho; El mandó, y {todo} se confirmó.(Salmos 33:9)
  • Con sabiduría fundó el SEÑOR la tierra, con inteligencia estableció los cielos.(Proverbios 3:19)
  • yo estaba entonces junto a El, {como} arquitecto; y era {su} delicia de día en día, regocijándome en todo tiempo en su presencia,(Proverbios 8:30)
  • {El es} el que hizo la tierra con su poder, el que estableció el mundo con su sabiduría, y con su inteligencia extendió los cielos. Cuando El emite su voz, {hay} estruendo de aguas en los cielos; El hace subir las nubes desde los extremos de la tierra, hace los relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos.(Jeremías 10:12-13)
  • Por la fe entendemos que el universo fue preparado por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles.(Hebreos 11:3)
  • El extiende el norte sobre el vacío, y cuelga la tierra sobre la nada.(Job 26:7)
  • Así dice el SEÑOR, tu Redentor, el que te formó desde el seno materno: Yo, el SEÑOR, creador de todo, que extiendo los cielos yo solo y afirmo la tierra sin ayuda;(Isaías 44:24)
  • amando al SEÑOR tu Dios, escuchando su voz y allegándote a El; porque eso es tu vida y la largura de tus días, para que habites en la tierra que el SEÑOR juró dar a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.(Deuteronomio 30:20)
  • el que solo extiende los cielos, y holla las olas del mar; el que hace la Osa, el Orión y las Pléyades, y las cámaras del sur;(Job 9:8-9)
  • cubriéndote de luz como con un manto, extendiendo los cielos como una cortina. {El es} el que pone las vigas de sus altos aposentos en las aguas; el que hace de las nubes su carroza; el que anda sobre las alas del viento; que hace de los vientos sus mensajeros, {y} de las llamas de fuego sus ministros.(Salmos 104:2-4)
  • para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque El hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.(Mateo 5:45)
  • El da la lluvia sobre la faz de la tierra, y envía las aguas sobre los campos.(Job 5:10)
  • ¿Puedes tú atar las cadenas de las Pléyades, o desatar las cuerdas de Orión? ¿Haces aparecer una constelación a su tiempo, y conduces la Osa con sus hijos? ¿Conoces tú las ordenanzas de los cielos, o fijas su dominio en la tierra?(Job 38:31-33)
  • Y por la ropa, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan; pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos. Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no {hará} mucho más por vosotros, hombres de poca fe? (Mateo 6:28-30)
  • Mi socorro {viene} del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra. No permitirá que tu pie resbale; no se adormecerá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. (Salmos 121:2-8)
  • Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.(Romanos 1:20)
  • Los cielos proclaman la gloria de Dios, y la expansión anuncia la obra de sus manos.(Salmos 19:1)
  • Alzad a lo alto vuestros ojos y ved quién ha creado estos {astros}: el que hace salir en orden a su ejército, {y} a todos llama por {su} nombre. Por la grandeza de su fuerza y la fortaleza de su poder no falta ni uno.(Isaías 40:26)
  • Pues he aquí el que forma los montes, crea el viento y declara al hombre cuáles son sus pensamientos, el que del alba hace tinieblas y camina sobre las alturas de la tierra: el SEÑOR, Dios de los ejércitos, es su nombre.(Amós 4:13)
  • Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios.(Romanos 8:19-23)

Pero lo que podemos observar en el libro de Génesis, es que no se pretende dar una explicación de la existencia de Dios, simplemente se la da por supuesto.   La figura de Dios domina el primer capítulo de la Biblia (Génesis capítulo 1). Su nombre se encuentra treinta y cinco veces (35), en los treinta y cuatro (34) versículos. El término traducido Dios es Elohim forma plural; sin embargo, cuando se hace referencia a Dios, se usa siempre un verbo singular, el cual nos indica que Dios es uno. En el idioma hebreo, la forma plural expresa a veces inten sidad o plenitud. Así que, la palabra Elohim indica su majestad, poder infinito y excelencia. El posee completamente todas las perfecciones divinas. 

Pero en la segunda parte del relato de la creación (2:4-25) hace hincapié en el hecho de que Dios es un ser personal, pues esa sección muestra al hombre como su objetivo. Se emplea el título Yahvéh-Elohim (Jehová Dios). Aunque el nombre Yhaveh significa que Dios es eterno y tiene existencia ilimitada en sí mismo (Ex. 3:14), también su uso indica que el Dios del pacto, de gracia y misericordia. Su obra creadora indica claramente que El es

“Dios de orden, designio y progreso. Saca orden del caos primitivo; todos sus pasos son ordenados y progresivos, y el resultado demuestra  el designio admirable. Así que el Génesis, desde el comienzo, enseña que Dios es único, trascendente, personal y creador.” [1]

Es un dogma de fe creer que la Biblia nos dice que Dios creó los cielos y la tierra y lo hizo de la nada. Durante muchos siglos los filósofos y los científicos creían que el universo era eterno, a pesar de las enseñanzas de la Biblia. Pero cuando se confirmó la teoría del Bing Bang, los cientificos comprobaron que el universo habia tenido un comienzo.El teólogo reformado Wynne Grudem dice que  

La Biblia claramente nos requiere que creamos que Dios creó el universo de la nada. A veces se usa la frase latina ex-nihilo, «de la nada»; entonces se dice que la Biblia enseña la creación ex-nihilo). Esto quiere decir que antes de que Dios empezara a crear el universo, nada existía excepto Dios mismo.[2]

Tambien Grudem dice que nada no es algo llamado nada, sino que Dios no uilizó para crear el universo algún material preexistente. El dice que:

Cuando decimos que el universo fue creado «de la nada», es importante guardarnos contra un posible malentendido. La palabra nada no implica algún tipo de existencia, como algunos filósofos aducen que quiere decir. Queremos decir más bien que cuando creó el universo Dios no usó ningún material previamente existente. [3]

¿Cuál es la idea más importante que se encuentra en el relato de la creación? No es la descripción del proceso de crear, ni la de los detalles acerca del hombre, por más interesantes que sean. Dicha idea es: que hay un Dios, y por él fueron hechas todas las cosas. La fraseen el principio … Dios … es la respuesta a los absurdos errores del politeísmo, materialismo, panteísmo, ateismo y dualismo. Más allá del universo, hay un ser eterno que es superior a su creación.Dios creó todas las cosas de la nada. La Biblia lo dice claramente, con la frase 

En el principio creó Dios  los cielos y la tierra.

Bereshit bará Elohim et hashamáyim ve’et ha’árets. [4] 

El salmo 33 nos dice queEl Señor tan solo habló y los cielos fueron creados. Sopló la palabra, y nacieron todas las estrellas… Pues cuando habló, el mundo comenzó a existir; apareció por orden del Señor.”(Sal. 33:6,9 NTV)

Grudem también explica que

En el Nuevo Testamento hallamos una declaración universal al principio del Evangelio de Juan: “Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de 10 creado llegó a existir” (Gn 1:3 NVI). La frase “todas las cosas” es mejor tomarla para referirse al universo entero (cf. Hch 17:24; He 11:3). Pablo es muy explícito en Colosenses 1 cuando especifica todas las partes del universo, tanto visibles como invisibles: “Por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de él y para él” (Col 1:16 NVI). [5]

Es muy necio creer que el mundo se creó solo, que se creó por casualidad, que fue el resultado de una evolución ciega y aleatoria que terminó formando el universo conocido…y el desconocido.  Dios es el Creador. Desde el primer versículo de la Biblia, en Génesis, se deja en claro que la Creación es obra de la Trinidad. Elohim, palabra plural hebraica que funciona como singular cuando se refiere al Señor. La trinidad completa estaba involucrada en la creación del unvierso. Dios en tres personas. Padre, Hijo (Juan 1:1) y Espíritu Santo (Génesis 1:2), están involucrados en el proceso de creación. 

Estimado lector, no permita que los ateos destruyan su fe, haciéndole creer que el unvierso es eterno o que Dios no existe o que Dios no pudo haber creado todas las cosas. Dios es un ser omnipotente y el es el Padre de la Creación. El creó todas las cosas de la nada, con el poder de su Palabra. Además, los científicos han comprobado que el Universo tuvo un comienzo, cuando comprobaron la teoría del Bing Bang. El canto de los veinticuatro (24) ancianos en el cielo afirma esta verdad desde hace casi 2 mil años atrás:

  • “Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas; por tu voluntad existen y fueron creadas” (Ap 4: 11 NVI).

A Dios sea la Gloria, por los siglos de los siglos.

Dios lo bendiga mucho.<>

Notas

[0] Nota de pie de pagina Genesis 1:1 Nueva Traducción Viviente 

[1]  Pablo Hoff, “El Pentateuco“,pag. 22-26. Ed. Vida,15ª impresion

[2] Grudem,  Wayne. (2007). TEOLOGÍA SISTEMÁTICA. p.272. EDITORIAL VIDA. Miami, Florida.

[3] Grudem,  Wayne. (2007). TEOLOGÍA SISTEMÁTICA.  Nota número 2 de pie de página Nº 272. EDITORIAL VIDA. Miami, Florida.

[4] http://www.shalomhaverim.org/bereshit_en_espanol_cap.1.htm

[5] Grudem,  Wayne. (2007). TEOLOGÍA SISTEMÁTICA. p.273. EDITORIAL VIDA. Miami, Florida.

Imagen: http://www.elviajedeunamujer.com/2015/01/el-dios-creador.html

 

Importancia y aportes del conocimiento


Importancia y aportes del conocimiento

Por Paulo Arieu

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1. Conocer

Conocer, tener conocimiento, es importante ya que es lo que nos permite la comprensión racional de los sucesos que afectan nuestra mente. Los griegos valoraban mucho el conocimiento y dedicaban muchas horas de esfuerzo mental para reflexionar y meditar sobre las cosas del diario vivir. Son los padres de la ciencia filosófica.  La curiosidad es innata al ser humano. Los jóvenes quieren conocer amigos, otros lugares, muchas personas gustan de viajare y conocer otros lugares. Los científicos quieren saber cómo funciona el mundo, y los filósofos  se la pasan criticando el conocimiento de los otros filósofos, por considerarlo inadecuado. Además, cuando se investiga un tema a fondo, aparecen más temas para investigar también en profundidad. En fin, casi todos procuramos por lo común conocer el porqué de las cosas. Pero “conocer no consiste en hacer algo, ni en recibir algo, sino en un existir superior al simple existir como ser puesto fuera de la nada; es una sobre existencia activa inmaterial, por la cual un sujeto existe no ya solamente con una existencia limitada a lo que es como cosa encerrada en un género, como sujeto existente para sí, sino con una existencia ilimitada en la cual es o se convierte, por su propia actividad, en sí mismo y los otros”. (Maritain, Les degrés du savoir, pag. 218 y s.)[0]

Santo Tomás (siglo xii) dice en su Suma Teológica: “Los seres dotados de conocimiento se diferencian de los que no lo tienen en que estos últimos no poseen más que su propia forma, mientras que los primeros alcanzan a tener, además, la forma de otra cosa, ya que la especie o forma de lo conocido está en el que lo conoce” (La forma es el principio constitutivo, lo que define a los seres, lo que hace que sean lo que son). Esa forma, no su materia, es la que está presente en el conocimiento. En el conocimiento, el sujeto posee la forma del objeto conocido. En cierto sentido, puede decirse que el sujeto se convierte en aquello que conoce: conocer algo, es serlo. Santo Tomás cita, por ello, la fórmula de Aristóteles —filósofo en quien se inspira y cuyo pensamiento continúa—, que dice: “el alma, en cierto modo, es todas las cosas”.

El sujeto, sin perder su propia naturaleza, recibe la forma del objeto; pero el objeto sigue siendo lo que es, sin ser afectado por el sujeto que lo conoce. Así como un rayo de luz, aunque atraviese el aire, sigue el movimiento del sol, y no el del aire que atraviesa, el conocimiento obedece a la naturaleza del objeto, y no a la del sujeto en quien se da. El sujeto no modifica al objeto: lo recibe y se lo asimila; no lo altera, ni lo crea. El conocimiento es conocimiento de lo que es como siendo lo que es, y de lo que no es, como no siendo lo que no es. En el conocimiento está presente el objeto formal, aunque no el objeto material; y está presente de manera tal que el sujeto, puede decirse, es, él mismo, su objeto. Para el sujeto, conocer es una manera de existir; es existir no como él mismo, sino como otro. Las cosas existen simplemente como ellas mismas, porque no conocen ni pueden conocer; el sujeto existe como él mismo y como todo aquello que conoce.»[1]

2. Como conocer a Dios como Padre Nuestro [2]

Cuando usted ora, ¿con qué nombre se dirige a Dios? Aunque todos los excelsos títulos que le hemos dado son correctos, como cristianos tenemos el maravilloso privilegio de llamar “Padre” a Dios.

a. Pero también podemos conocerlo de esa manera.

La posibilidad de tener una relación así con Dios, fue una idea revolucionaria en el primer siglo (Mateo 6:9). El Antiguo Testamento contiene apenas quince referencias a Dios como “Padre”, y éstas se refieren fundamentalmente a Él como el padre del pueblo hebreo; la idea del Señor como un Dios personal de las personas, no es evidente sino hasta el Nuevo Testamento. Sin embargo, ésa fue exactamente la razón por la que Jesucristo vino a la tierra, para morir en la cruz por nuestros pecados y revelar al Padre celestial, para que usted y yo pudiéramos conocerlo a Él más íntimamente.

“Padre”, que aparece 245 veces en el Nuevo Testamento, fue la palabra favorita de Jesús para referirse a Dios; la mencionó catorce veces sólo en el Sermón del monte, y también utilizó este nombre para comenzar a orar (Mateo 5-7). El propósito de Dios es revelar que Dios no es solamente una fuerza trascendente en algún lugar del universo, sino más bien un Padre celestial amoroso y personal que está profundamente interesado en los detalles de nuestra vida.

Muchas personas, incluso los creyentes, no piensan que Dios sea un padre tan cercano, especialmente si se hallan viviendo en desobediencia. Pero la Escritura se refiere una y otra vez a Él como “Padre”. Las cartas de Pablo, por ejemplo, comienzan de esa manera, y el apóstol describe a los creyentes como una casa o una familia de Dios, los llama hijos de Dios y coherederos con Su Hijo Jesucristo (Romanos 8:17).

El privilegio de conocer a Dios como Padre implica más que conocerlo como una persona o un espíritu; va más allá de la simple familiaridad de Su gracia, amor y bondad incomparables, e incluso supera el conocerlo en Su santidad, equidad y justicia. ¡Qué maravilloso es que nosotros, simples criaturas, podemos conocerlo personalmente como nuestro mismísimo padre celestial! Al dirigirse a Él como “Padre”, Jesús reveló Su intención de que nosotros comprendiéramos lo que los santos del Antiguo Testamento no pudieron entender totalmente: que podemos tener la bendición de un parentesco íntimo con el Dios vivo del universo.

En realidad, es a través de la persona de Jesucristo que podemos conocer a Dios de esta manera. Lamentablemente, muchos creen equivocadamente que ese privilegio le pertenece a toda la humanidad. A veces escuchamos frases como “la paternidad de Dios, y la hermandad de los hombres”; estas terminantes palabras expresan la idea equivocada de que Dios es el Padre de todos, y de que todos somos hermanos. Desde luego, por ser Dios el Creador de la vida, pudiéramos en un sentido identificarlo como el padre de la humanidad. Pero la Biblia utiliza el nombre de “Padre” para indicar una relación íntima y personal, que definitivamente no se aplica a toda la humanidad.

Cuando el Señor Jesús dio a sus discípulos un modelo de oración, dirigió Sus palabras al “Padre nuestro que estás en los cielos” (Mateo 6:9). Algunas personas alegan que ésta es una oración que cualquiera puede hacer, pero observe las palabras que siguen: “Santificado sea tu nombre”. Es interesante que, inmediatamente después de la referencia a nuestro Padre celestial, se mencione la santidad de Dios, precisamente el atributo que separa al hombre pecador del Él. Por eso, aunque es verdad que todo el mundo puede pronunciar esta oración, sólo aquellos que verdaderamente pueden llamar a Dios su Padre, tienen el derecho de hacerla.

Por otra parte, Jesús dijo: “Nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). El intento de acercarse al Padre prescindiendo del Hijo, equivale a llamar mentiroso a Jesús. La explicación es que la palabra “Padre” implica una relación y el ser parte de una familia. Cristo es la puerta para ingresar a esa familia (Juan 10:9, Gálatas 3:26); por eso, ¿cómo puede un incrédulo decir que es un “pariente” si rechaza la única entrada que hay a la familia de Dios?

Jesús ahonda en el asunto cuando dice a los fariseos incrédulos: “Mi palabra no halla cabida en vosotros. Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre” (Juan 8:37, 38, cursivas añadidas). Por esta razón sabemos que hay dos padres espirituales en el universo. Uno es Jehová, el Padre del Señor Jesucristo. Pero, ¿quién es el otro? Jesús se los explicó claramente: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él… Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis” (vv. 44, 45).

Eso suena duro, pero nuestro Salvador siempre habla la verdad (Juan 14:6a), y por eso Sus palabras son dignas de crédito. Jesús nos dice que, si usted no tiene una relación de fe con Jehová, entonces su padre espiritual es Satanás. Jehová es el Padre espiritual únicamente de aquellos que aman a Jesús y confían en Él como Salvador. Si usted, ha rechazado al Hijo de Dios, ha negado el sacrificio hecho a su favor en el Calvario, y por más difícil que le resulte aceptarlo, su padre es el diablo.

Si no está seguro de a qué familia pertenece, tome un momento para preguntarse lo siguiente ¿Uso de manera irreverente el nombre de Dios, y un minuto después digo que creo en Él?¿Clamó a Él en una crisis, pero no lo tomo en cuenta en otros momentos?¿Amo a Jesús? Recuerde: la Biblia dice que si usted no conoce al Hijo, no puede conocer al Padre (Juan 14:6).

Por esa razón vino Cristo al mundo: para darnos una pequeña muestra de quién es el Padre y de cómo es Él. Como dice Juan 1:18 (NVI): “A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito… nos lo ha dado a conocer. Jesús, nos dice: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9).

¿Cómo reveló el Hijo de Dios a Su Padre? Él llamó a los niños a venir a Él, y los tomó en sus brazos; sanó a los enfermos; atendió las necesidades de las personas. Hizo todas las cosas que haría un padre.

b. La manera como Dios expresa Su paternidad

Al observar el modelo de paternidad de Dios, comprendemos mejor nuestra relación con Él. Y al obedecer Su dirección, seremos capaces de expresar correctamente la paternidad a nuestros hijos. Teniendo esto en mente, fijémonos en los siete aspectos de Su paternidad hacia nosotros.

Primeramente, Él desea tener una íntima relación con nosotros. La Biblia nos dice que nos dirijamos a Él como “Padre”, no sólo como “Dios”, “Rey soberano”, “Santo” o “Juez”. Aunque debemos conocerlo en todos los aspectos, el Señor quiere que nos acercarnos a Él de manera transparente en todo, incluyendo nuestras necesidades, debilidades y fracasos.

En segundo lugar, Dios anhela comunicarse con nosotros. Mateo 6:6 nos dice que busquemos un lugar apartado para orar a nuestro Padre, “que ve en lo secreto [y que] te recompensará”. Es decir, Dios nos escucha cuando hablamos con Él, y el Señor responde la oración. Él es la clase de Padre a quien podemos hablarle, y aunque es posible que no nos dé todo lo que queremos, el Señor responderá a nuestras peticiones dándonos lo que Él sabe que es lo mejor para nosotros (Mateo 7:7-11).

Dios nos ama a cada uno de nosotros incondicionalmente. La naturaleza de Dios es amar tanto al santo como al pecador, basado exclusivamente en el hecho de que Él es amor (1 Juan 4:8). El incrédulo simplemente se ha colocado en una posición en la que no puede experimentar ese amor, una situación cuyo remedio es confiar en Jesús como Salvador.

Nuestro Padre celestial suple todas nuestras necesidades. La Biblia nos asegura que nuestro Padre celestial conoce todas nuestras necesidades, aun antes de que le pidamos, y que Él las suplirá “conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Mateo 6:8; Filipenses 4:19). Sus recursos son ilimitados, y podemos tener la seguridad de que ninguna de nuestras necesidades dejará de ser satisfecha.

Dios disciplina a Sus hijos (Hebreos 12:5-10). Él no nos castiga por ira, sino con amorosa corrección para nuestro bien. Este castigo es, una evidencia de que somos, en verdad, Sus hijos. Dios siempre nos guía para que hagamos lo correcto. Jesús dijo que nuestro Consejero el Espíritu Santo, nos guiaría a toda verdad (Juan 14:26; 16:13). Dios nunca nos conduce en la dirección equivocada; el Señor “enderezará nuestras sendas” si confiamos en Él en vez de hacerlo en nuestro propio juicio (Proverbios 3:5, 6).

Nuestro Padre celestial está siempre con nosotros. Mientras que los padres humanos no pueden garantizar que estarán físicamente con sus hijos para siempre, en otro sentido podrán estar con ellos. Nuestro Padre que está en los cielos promete que nunca nos desamparará, ni nos dejará (Hebreos 13:5), y Su Espíritu, que mora en nosotros, está siempre presente para guiarnos e inspirarnos.

III. Conclusión:

Lamentablemente, vivimos en tiempos de mucha ignorancia biblica y también espiritual. Millones de personas viven en Occidente, sin conocer a Dios. Millones mas,trabajan de lunes a lunes, sin tiempo de ir a un servicio cristiano ni tiempo para participar de un estudio bíblico.Tambien se nota mucho entre los predicadores protestantes una forma de pensamiento único, que impide la disension de temas doctrinales de poca importancia. Muchos predicadores son intolerantes a la hora de compartir su manera de pensar.

Pero ¿conoce usted a Dios como su Padre celestial? Si no lo conoce, sepa que Él está listo para adoptarle en Su familia (Romanos 8:15; Gálatas 3:26). Lo único que tiene que hacer, es confiar en Su Hijo Jesucristo como su Salvador personal.  Como dice Juan 1:12: “A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Si ud. aún no ha conocido a Dios, como Su Padre Celestial, aún está tiempo…No deje pasar el tiempo, que el tiempo perdido, no vuelve más, ni se recupera nunca más.

Notas

1.Vicente Fatone, Lógica e introducción a la filosofía,p. 102,ed. Kapeluz

2. http://www.ciudadredonda.org/subsecc_ma_d.php?sscd=204&scd=3&id=774

3. http://sigueme.net/estudios/estudios_biblicos.php?s=130

imagen: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/t/tomas_deaquino.htm