GRACIA COSTOSA


GRACIA COSTOSA

Por Dietrich Bonhoeffer

La gracia barata es el enemigo mortal de nuestra Iglesia. Hoy en día estamos luchando por la gracia que cuesta.

Gracia barata significa gracia vendida en el mercado como baratijas de segunda mano. Los sacramentos, el perdón de pecados, y los consuelos de la religión se malbaratan a precios rebajados. La gracia es representada como la inexhaustible tesorería de la Iglesia, de la cual ella hace llover bendiciones con manos generosas, sin hacer preguntas o fijar límites. ¡Gracia sin precio; gracia sin costo! La esencia de la gracia, suponemos, es que la cuenta ha sido pagada por adelantado; y que, por cuanto ha sido pagada, todo puede ser obtenido por nada. Por cuanto el costo fue infinito, las posibilidades de usarla y gastarla también son infinitas. ¿Qué sería la gracia si no fuera barata?

Gracia barata significa gracia como una doctrina, un principio, un sistema. Significa el perdón de pecados proclamado como una verdad general, el amor de Dios enseñado como la concepción “cristiana” de Dios. Un asentimiento intelectual a esa idea se considera, por sí mismo, suficiente para asegurar la remisión de pecados. La Iglesia que tiene la doctrina correcta de la gracia participa ipso facto, se supone, de esa gracia. En tal Iglesia, el mundo halla una cubierta barata para sus pecados; no se requiere ninguna contrición, y mucho menos el deseo real de ser libertado del pecado. La gracia barata, por lo tanto, se reduce a una negación de la Palabra viva de Dios. Es, de hecho, una negación de la Encarnación de la Palabra.

Gracia barata significa la justificación del pecado sin la justificación del pecador. La gracia sola hace todo, dicen ellos, y así todo puede permanecer como era antes. El mundo continúa en el mismo viejo camino, y nosotros todavía somos pecadores “aún en la mejor vida,” como dijo Lutero. Bueno, entonces que el cristiano viva como el resto del mundo, que se moldee a los estándares del mundo en cada área de la vida y que no aspire presuntuosamente a vivir una vida bajo la gracia, diferente a su antigua vida bajo el pecado. Esa era la herejía de los entusiastas, los anabaptistas y los de ese tipo. Que el cristiano se cuide de rebelarse contra la gratuita e ilimitada gracia de Dios y de profanarla. ¡Qué no intente erigir una nueva religión de la letra procurando vivir una vida de obediencia a los mandamientos de Jesucristo! El mundo ha sido justificado por gracia. El cristiano sabe eso, y se lo toma en serio. Él sabe que no debe luchar contra esta gracia indispensable. Por lo tanto: ¡Qué viva como el resto del mundo! Por supuesto que le gustaría ir y hacer algo extraordinario, y se requiere de bastante dominio propio para refrenarse del intento, y para contentarse con vivir como vive el mundo. Sin embargo, es imperativo que el cristiano niegue sus deseos, y practique la modestia para que su vida no se distinga de la forma de vivir del mundo. Debe dejar a la gracia ser verdaderamente gracia, de otro modo destruirá la fe del mundo en el don gratuito de la gracia. Que el cristiano descanse satisfecho con su mundanalidad y con su renuncia a alcanzar ningún estándar mas alto que el mundo. Lo está haciendo por causa del mundo, más que por causa de la gracia. Que permanezca confortado y descanse seguro en su posesión de esta gracia pues la sola gracia todo lo hace. ¡Qué el cristiano disfrute las consolaciones de su gracia en vez de seguir a Cristo! Eso es lo que queremos decir con gracia barata, la gracia que es a fin de cuentas la justificación del pecado sin la justificación del pecador arrepentido que se aparta del pecado, y de quien el pecado se aparta. La gracia barata no es el tipo de perdón de pecados que nos liberta de las fatigas y afanes del pecado. La gracia barata es la gracia que nos otorgamos a nosotros mismos.

Gracia barata es la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento, bautismo sin disciplina eclesiástica, comunión sin confesión; absolución sin confesión personal. Gracia barata es gracia sin discipulado, gracia sin la cruz, gracia sin Jesucristo vivo y encarnado.

La gracia costosa es el tesoro escondido en el campo, por causa de él un hombre irá felizmente y venderá todo lo que posee. Es la perla de gran precio por lo cual, el mercader venderá todos sus bienes. Es la regla majestuosa de Cristo, por la cual un hombre se sacará el ojo que lo hace tropezar. Es el llamado de Jesucristo, al cual el discípulo deja sus redes y lo sigue. Gracia costosa es el evangelio que debe ser buscado vez tras vez, el regalo que debe ser pedido, la puerta a la cual un hombre debe llamar.

Tal gracia es costosa porque nos llama a seguir, y es gracia porque nos llama a seguir a Jesucristo. Es costosa porque le cuesta a un hombre su vida y es gracia porque le da a un hombre la única vida verdadera. Es costosa porque condena el pecado y es gracia porque justifica al pecador. Sobre todo, es costosa porque le costó a Dios la vida de su Hijo: “Porque habéis sido comprados por precio;” y lo que le ha costado mucho a Dios no puede ser barato para nosotros. Sobre todo, es gracia porque Dios no estimó a su Hijo como un precio muy caro que pagar por nuestra vida, sino que lo entregó por nosotros. La gracia costosa es la Encarnación de Dios.

La gracia costosa es el santuario de Dios; tiene que ser protegida del mundo y no echada a los perros. Es por lo tanto, la palabra viviente, la Palabra de Dios que Él habla como le place. La gracia costosa nos confronta como un bondadoso llamado a seguir a Jesús, viene como una palabra de perdón al espíritu quebrantado y al corazón contrito. La gracia es costosa porque obliga a un hombre a someterse al yugo de Cristo y a seguirlo; es gracia porque Jesús dice “mi yugo es fácil y ligera mi carga”.

En dos ocasiones separadas Pedro recibió el llamado “Sígueme”. Esta fue la primera y última palabra que Jesús habló a su discípulo (Marcos 1:17; Juan 21:22). Hay toda una vida entre estos dos llamados. La primera ocasión ocurrió junto al lago de Genesaret, cuando Pedro dejó sus redes y su oficio y siguió a Jesús a su indicación. La segunda vez es cuando el Señor Resucitado lo encuentra de nuevo en su antiguo oficio. Una vez mas ocurre junto al lago de Genesaret, y una vez mas el llamado es: “Sígueme”. Entre los dos llamados, hay toda una vida de discipulado siguiendo a Cristo. A la mitad, entre ellos, viene la confesión de Pedro, cuando reconoció a Jesús como el Cristo de Dios. Tres veces Pedro escucha la misma proclamación que Cristo es su Señor y Dios: al principio, al final y en Cesárea de Filipo. En cada ocasión es la misma gracia de Cristo la que le dice: “Sígueme” y que se revela a sí misma a Pedro en su confesión del Hijo de Dios. Tres veces en el caminar de Pedro lo atrajo la gracia. La misma gracia proclamada de tres maneras diferentes. Esta gracia ciertamente no era auto-otorgada. Era la gracia de Cristo mismo ahora prevaleciendo sobre el discípulo para que lo dejara todo y para seguirlo a Él. Luego operando en él esa confesión que para el mundo debe sonar como la máxima blasfemia. Después, invitando a Pedro al supremo seguimiento del martirio por el Señor que había negado y por la misma gracia perdonándole todos sus pecados. En la vida de Pedro la gracia y el discipulado son inseparables. Él había recibido la gracia costosa.

Conforme el cristianismo se extendió y la Iglesia se volvió más secularizada, esta consciencia de lo costoso de la gracia se desvaneció gradualmente, el mundo fue cristianizado y la gracia vino a ser su propiedad común. Tenía que ser obtenida a un bajo costo; sin embargo, la Iglesia de Roma no perdió del todo la visión inicial. Es altamente significativo que la Iglesia fue lo suficientemente astuta para abrirle lugar al movimiento monástico y para prevenir que se deslizase hacia el cisma. Aquí, en el margen exterior de la Iglesia, había un lugar en donde la antigua visión se mantuvo viva. Allí, hombres recordaban aun que la gracia cuesta, que la gracia significa seguir a Cristo. Allí dejaron ellos todo lo que tenían por causa de Cristo y se esforzaban diario para practicar sus rigurosos mandamientos.

De esta manera, el monasticismo vino a ser una protesta viviente contra la secularización del cristianismo y el abaratamiento de la gracia, pero la Iglesia fue suficientemente sabia para tolerar esta protesta y para prevenir que se desarrollara hasta sus conclusiones lógicas. Y de esta manera tuvo éxito en relativizarla, usándola aún para justificar la secularización de su propia vida. El monasticismo era representado como un logro personal que la masa de los laicos no podía esperarse que imitara. Al limitar así la aplicación de los mandamientos de Jesús a un grupo restringido de especialistas, la Iglesia formuló la concepción fatal del doble estándar—un estándar máximo y otro mínimo de obediencia cristiana. Cada vez que la iglesia era acusada de estar demasiado secularizada, siempre podía apuntar al monasticismo como una oportunidad de vivir una vida más alta dentro del redil, y de esta manera justificar la otra posibilidad de un estándar de vida más bajo para otros; y así obtenemos el paradójico resultado de que el monasticismo, cuya misión era preservar en la Iglesia de Roma el concepto original cristiano de la gracia costosa, proporcionó una justificación conclusiva para la secularización de la Iglesia. A fin de cuentas, el error fatal del monasticismo no estaba tanto en su rigorismo (aunque aún aquí había bastante malinterpretación del contenido preciso de la voluntad de Jesús) sino en el extremo en que se apartó del cristianismo genuino. De esta manera, el monasticismo se estableció a sí mismo como el logro individual de unos pocos elegidos, reclamando así un mérito especial propio.

Cuando vino la Reforma, la providencia de Dios levantó a Lutero para restaurar el Evangelio de la gracia pura y costosa. Lutero pasó por el claustro; él era un monje y todo esto era parte del plan divino. Lutero había dejado todo para seguir a Cristo en el camino de la obediencia absoluta. Había renunciado al mundo con tal de vivir la vida cristiana, había aprendido la obediencia a Cristo y a su Iglesia, porque solamente el que es obediente puede creer. El llamado al monasterio exigía de Lutero la entrega completa de su vida, pero Dios destruyó sus esperanzas. Le enseñó a través de las Escrituras que el seguir a Cristo no es el logro o mérito de algunos pocos selectos, sino el mandamiento divino a todos los cristianos sin distinción. El monasticismo había transformado el humilde trabajo del discipulado en la actividad meritoria de los santos y la negación personal del discipulado en flagrante autosuficiencia espiritual de lo “religioso”. El mundo había penetrado subterticiamente el corazón mismo de la vida monástica y una vez más, estaba haciendo estragos. El intento de los monjes por escapar del mundo resultó ser una sutil forma de amor al mundo. Estando así borrada la esencia de la vida religiosa, Lutero se asió de la gracia. Justo cuando el mundo entero del monasticismo se desplomaba en ruinas alrededor de él, él vio a Dios en Cristo extendiendo su mano para salvar. Él se asió de esa mano en fe, creyendo que “después de todo, nada de lo que podemos hacer sirve para nada, independientemente de la vida buena que llevamos”. La gracia que se le otorgó a él, fue una gracia costosa e hizo pedazos toda su existencia. Una vez más, Lutero debía dejar sus redes y seguir a Jesús. La primera vez, fue cuando entró en el monasterio, cuando había dejado atrás todo excepto su piadosa persona. En esta ocasión aún eso le fue quitado. Él obedeció el llamado, no a través de ningún merito propio, sino simplemente a través de la gracia de Dios. Lutero no oyó la palabra: “Por supuesto que has pecado pero ahora todo te ha sido perdonado, así que puedes quedarte como estás y disfrutar los consuelos del perdón”. No, Lutero tuvo que dejar el claustro y regresar al mundo, no porque el mundo era bueno y santo en si mismo, sino porque aún el monasterio era solamente una parte del mundo.

El regreso de Lutero del monasterio al mundo fue el peor golpe que el mundo ha sufrido desde los inicios del cristianismo. La renuncia que él hizo cuando se volvió monje fue un juego de niños, comparada con la que tuvo que hacer cuando regresó al mundo. Ahora venía el asalto frontal. La única manera de seguir a Jesús era viviendo en el mundo. Hasta aquí la vida cristiana había consistido en el logro de unas cuantas almas selectas bajo las condiciones excepcionalmente favorables del monasticismo, pero ahora, era una obligación para cada cristiano viviendo en el mundo. Al mandamiento de Jesús se le debía conferir perfecta obediencia en la diaria vocación de la vida personal. El conflicto entre la vida del cristiano y la vida del mundo fue, de esta manera, catapultado a la mayor notoriedad posible. Era un conflicto mano a mano entre el cristiano y el mundo. Es una malinterpretación fatal el suponer que el redescubrimiento de Lutero del Evangelio de la gracia pura ofrecía una dispensa general de la obediencia al mandamiento de Jesús o que el gran descubrimiento de la Reforma fue que la gracia perdonadora de Dios confería automáticamente sobre el mundo tanto rectitud como santidad. Al contrario, para Lutero el llamado terrenal de los cristianos es santificado sólo en tanto que ese llamado, registre la oposición final y radical contra el mundo. Sólo mientras que el llamado secular de los cristianos se ejercita en el seguir a Jesús, recibe nueva autorización y justificación del Evangelio. No fue la justificación del pecado, sino la justificación del pecador lo que empujó a Lutero del monasterio de regreso al mundo. La gracia que había recibido, era gracia costosa. Era gracia, porque era como agua en tierra seca, consuelo en la tribulación, libertad de la esclavitud de un camino escogido por iniciativa propia, y perdón de todos sus pecados; y era costosa, pues muy lejos de exentarlo de hacer buenas obras, significaba que debía tomar el llamado al discipulado más en serio que nunca. Era gracia porque costó tanto, y costó tanto porque era gracia. Ese era el secreto del evangelio de la Reforma: la justificación del pecador.

Sin embargo, el resultado de la Reforma no fue la victoria de la percepción de Lutero de la gracia en toda su pureza y elevado costo. Mas bien triunfó el instinto del humano religioso y vigilante que buscaba un lugar donde la gracia puede ser obtenida al precio más barato. Todo lo que se necesitaba, era un cambio sutil, casi imperceptible de énfasis, y el daño estaba hecho. Lutero había enseñado que el hombre no puede estar delante de Dios independientemente de qué tan religiosas sean sus obras y caminos, porque en el fondo siempre está buscando sus propios intereses. Desde lo profundo de su miseria, Lutero se había asido por fe del perdón gratuito e incondicional de todos sus pecados. Esa experiencia le enseñó que esta gracia le había costado su misma vida, y que le debería seguir costando el mismo precio día tras día. Lejos de dispensarlo del discipulado, esta gracia solo lo hacía un discípulo más comprometido. Cuando hablaba de la gracia, Lutero siempre señalaba como corolario que le había costado su propia vida, la vida que ahora estaba sujeta a la obediencia absoluta a Cristo. Sólo así podía él hablar de gracia. Lutero había dicho que sólo la gracia por sí misma puede salvar; sus seguidores tomaron su doctrina y la repitieron palabra por palabra, pero dejaron fuera su invariable implicación: la obligación del discipulado. No había necesidad de que Lutero mencionara siempre explícitamente ese corolario, porque él siempre hablaba como uno que había sido guiado por gracia a seguir a Cristo de la manera más estricta. Juzgada por los estándares de la doctrina de Lutero, la de sus seguidores era inexpugnable y sin embargo su ortodoxia anunciaba el fin y la destrucción de la Reforma como la revelación de la gracia costosa de Dios. La justificación del pecador en el mundo degeneró en la justificación del pecado y del mundo. La gracia costosa se convirtió en gracia barata sin discipulado.

Lutero había dicho que todo lo que podemos hacer es en vano, independientemente de la vida de bondad que llevemos. Él había dicho que nada nos puede ser útil delante de Dios sino “la gracia y el favor que confieren el perdón del pecado”. Pero él hablaba como alguien que sabía que en el momento mismo de su crisis estaba llamado a dejar por segunda vez todo lo que tenia y seguir a Jesús. El reconocimiento de la gracia fue su ruptura final y radical, con el pecado que le asediaba, pero nunca fue la justificación de ese pecado. Al asirse del perdón de Dios, renunció de forma final y radical a una vida voluntariosa, y esta ruptura fue tal que le llevó inevitablemente a seguir a Cristo. Él siempre vio esto como la respuesta integral, pero una respuesta a la que él había llegado por medio de Dios, no por medio del hombre. Pero entonces sus seguidores convirtieron la “respuesta” en meros datos para hacer sus propios cálculos. Esa era la raíz del problema, si la gracia, el don gratuito de la vida cristiana es la respuesta de Dios, entonces nosotros no podemos ni por un momento, prescindir de seguir a Cristo. Pero si la gracia consiste en mera información para mi vida cristiana, significa que entonces yo salí a vivir la vida cristiana en el mundo con todos mis pecados justificados de antemano. Puedo ir y pecar todo lo que me dé la gana y fiarme de esta gracia para que me perdone porque, al fin y al cabo, el mundo se justifica en principio por gracia. Yo puedo, por lo tanto, asirme a mi vida secular burguesa y permanecer como estaba antes, pero con la garantía agregada de que la gracia de Dios me cubrirá. Es bajo la influencia de este tipo de “gracia” que el mundo ha sido hecho “cristiano”, pero al costo de secularizar la religión cristiana como nunca antes. La antítesis entre la vida cristiana y la vida de la respetabilidad burguesa ha terminado. La vida cristiana viene a convertirse en nada más que vivir en el mundo y como el mundo, en no ser diferentes del mundo. De hecho, viene a convertirse en prohibición de ser diferente al mundo por causa de la gracia. El resultado final de todo esto es que mi único deber como cristiano es dejar el mundo durante más o menos una hora un domingo en la mañana e ir a la iglesia para estar seguro de que mis pecados están todos perdonados. Ya no necesito intentar más seguir a Cristo pues la gracia barata, el enemigo más acérrimo del discipulado, que el verdadero discipulado debe aborrecer y detestar, me ha liberado de eso. La gracia como información para nuestros cálculos, significa gracia al precio más barato, pero la gracia como respuesta integral, significa gracia costosa. Es aterrador darse cuenta del uso que se le puede dar a una genuina doctrina evangélica. En ambos casos tenemos una fórmula idéntica: “justificación sólo por fe”; sin embargo, el uso indebido de esta fórmula lleva a la completa destrucción de su misma esencia. Al fin de una vida consumida en la búsqueda del conocimiento, Fausto tiene que confesar:

“Ahora veo que nada podemos saber”.

Esa es la respuesta a un total, es el resultado de una larga experiencia. Pero como Kierkegaard observó, es una cosa bastante diferente cuando un novato llega a la universidad y usa esa misma mentalidad para justificar su indolencia. Como la respuesta a una suma, es perfectamente verdadera, pero como información inicial, es un fragmento de autoengaño. Pues el conocimiento adquirido no puede divorciarse de la existencia en la cual se adquiere. El único hombre que tiene el derecho a decir que ha sido justificado sólo por gracia es el hombre que ha dejado todo para seguir a Cristo. Tal persona sabe que el llamado al discipulado es un regalo de gracia y que el llamado es inseparable de la gracia. Pero aquellos que intentan usar esta gracia como un permiso para no imitar la vida de Cristo, están simplemente engañándose a sí mismos.

Nosotros los luteranos, nos hemos reunido como águilas alrededor del cadáver de la gracia barata y hemos bebido ahí del veneno que ha matado la vida del seguir a Cristo. Es verdad, por supuesto, que en la cristiandad hemos brindado divinos honores sin igual a la doctrina de la gracia. Es más hemos exaltado esa doctrina hasta la posición de Dios mismo. En todos lados, la fórmula de Lutero ha sido repetida, pero su verdad pervertida en un auto-engaño. ¡Mientras nuestra iglesia tenga la doctrina correcta de la justificación, no hay duda alguna de que es una Iglesia justificada! Eso dijeron, pensando que debemos vindicar nuestra herencia luterana haciendo dicha gracia disponible en los términos más baratos y fáciles posibles. El ser “luterano” debe significar que dejamos el imitar la vida de Cristo a los legalistas, los calvinistas y los entusiastas y todo esto por amor a la gracia. Nosotros justificamos al mundo, y condenamos como heréticos a aquellos que trataron de seguir a Cristo. El resultado fue que una nación vino a ser cristiana y luterana, pero a precio del verdadero discipulado. El precio que había sido llamado a pagar la nación era demasiado barato. A final de cuentas, la gracia barata había ganado.

Pero, ¿nos damos cuenta de que esta gracia barata se ha vuelto contra nosotros mismos como un bumerang? El precio que estamos teniendo que pagar hoy en día en términos del colapso de la Iglesia organizada, es solamente la consecuencia inevitable de nuestra política de hacer disponible la gracia a todos a un precio demasiado bajo. Regalamos la Palabra y los sacramentos al por mayor; bautizamos, confirmamos y absolvimos a toda una nación sin que nos lo pidieran y sin condición alguna. Nuestro sentimiento humanitario nos hizo dar lo santo a los escarnecedores e incrédulos. Derramamos oleadas de gracia interminables. Pero el llamado a seguir a Jesús en el camino angosto casi nunca era oído. ¿Dónde estaban esas verdades que impulsaron a la primera iglesia a instituir el catecumenado, el cual permitió que se mantuviera una supervisión estricta sobre los límites entre la Iglesia y el mundo, y permitió una protección adecuada para la gracia costosa? ¿Qué le había pasado a todas esas advertencias de Lutero contra predicar el evangelio en una manera tal que hiciere descansar seguros a los hombres en su forma impía de vivir? ¿Hubo alguna vez alguna instancia más terrible o desastrosa de la cristianización del mundo que ésta? ¿Qué son esos tres mil sajones ejecutados por Carlomagno, comparados con los millones de cadáveres espirituales en nuestro país hoy en día? Ha sido abundantemente comprobado en nosotros que los pecados de los padres son visitados sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación. La gracia barata ha resultado ser absolutamente despiadada hacia nuestra Iglesia Evangélica.

Esta gracia barata no ha sido menos desastrosa para nuestras propias vidas espirituales. En lugar de abrir el camino hacia Cristo, lo ha cerrado. En lugar de llamarnos a seguir a Cristo, nos ha endurecido en nuestra desobediencia. Tal vez habíamos oído alguna vez el llamado de gracia a seguirlo a Él, y aún a causa de este mandato incluso tomado los primeros pasos del camino del discipulado, en la disciplina de la obediencia, sólo para encontrarnos confrontados por el mensaje de la gracia barata. ¿Acaso no fue eso despiadado y cruel? El único efecto que tal mensaje pudo haber tenido era el de bloquear nuestro camino hacia el progreso, y seducirnos al nivel mediocre del mundo, apagando el gozo del discipulado al decirnos que estábamos siguiendo un camino escogido por nosotros, que estábamos gastando nuestra fuerza y disciplinándonos en vano todo lo cuál no era solamente inútil, sino peligroso en extremo. Después de todo, se nos dijo que nuestra salvación ya había sido efectuada por la gracia de Dios. El pabilo que humea fue apagado despiadadamente. Era cruel hablarle así a las personas, pues una oferta tan barata sólo podía dejarlos confundidos y tentarlos a apartarse del camino al cual habían sido llamados por Cristo. Habiéndose asido de la gracia barata, fueron impedidos para siempre del conocimiento de la gracia costosa. Engañadas y debilitadas, las personas sentían que eran fuertes ahora que estaban en posesión de esta gracia barata mientras que en realidad habían perdido el poder para vivir la vida de discipulado y obediencia. El mensaje de la gracia barata ha provocado la ruina de más cristianos que cualquier mandamiento de obras.

En nuestros capítulos subsecuentes, trataremos de encontrar un mensaje para aquellos que están siendo inquietados por este problema y para quienes el mundo de la gracia ha sido vaciado de todo su significado. Este mensaje debe de ser expuesto por causa de la verdad, por causa de aquellos entre nosotros que confiesan que a través de la gracia barata han perdido el seguir a Cristo, y más aún, con el seguir a Cristo, han perdido el entendimiento de la gracia costosa. Para simplificarlo, debemos emprender este trabajo porque ahora estamos listos para admitir que ya no estamos en el camino del verdadero discipulado. Confesamos que, aunque nuestra Iglesia es ortodoxa, en cuanto respecta a su doctrina de la gracia, ya no estamos seguros de que somos miembros de una Iglesia que sigue a su Señor. Debemos, por lo tanto, intentar recuperar un verdadero entendimiento de la relación recíproca entre la gracia y el discipulado. El asunto ya no puede ser evadido. Se está haciendo más claro cada día que el problema más urgente que asedia a nuestra Iglesia es éste: ¿Cómo podemos vivir la vida cristiana en el mundo moderno?

Bienaventurados aquellos que han llegado al fin del camino que buscamos andar, los que se asombran al descubrir la nada obvia verdad que la gracia es costosa, sólo porque es la gracia de Dios en Jesucristo. Bienaventurados los sencillos seguidores de Jesucristo que han sido conquistados por su gracia, los que pueden cantar las alabanzas de la autosuficiente gracia de Cristo con humildad de corazón. Bienaventurados los que, conociendo esa gracia, pueden vivir en el mundo sin ser del mundo, aquellos que, siguiendo a Jesucristo, están tan seguros de su ciudadanía celestial que están verdaderamente libres para vivir sus vidas en este mundo. Bienaventurados los que saben que el discipulado significa simplemente la vida que brota de la gracia, y que gracia simplemente significa discipulado. Bienaventurados los que han venido a ser cristianos en este sentido de la palabra. Para ellos, el mensaje de la gracia ha demostrado ser una fuente de misericordia.

TOMADO DE Revista Avivamiento/ Numero de SEPIEMBRE DE 2004.

www.avivamiento.org

Tiitulo 

BONHOEFFER: LA TEOLOGÍA DE UN MÁRTIR CONTEMPORÁNEO

La actualidad de Dietrich Bonhoeffer (1906-1945)


Un retrato

La actualidad de Dietrich Bonhoeffer (1906-1945)

Dietrich Bonhoeffer, joven pastor, símbolo de la resistencia alemana contra el nazismo, es uno de los que pueden apoyarnos en nuestro camino de fe. Él, que en las horas más sombrías del siglo XX, dio su vida hasta el martirio, escribía en la cárcel estas palabras que cantamos ahora en Taizé: «Dios, reúne mis pensamientos hacia ti. Junto a ti está la luz, tú no me olvidas. Junto a ti, el auxilio, junto a ti la paciencia. No comprendo tus sendas, pero tú conoces el camino para mí.»

Lo que impacta en Bonhoeffer es su semejanza con los Padres de la Iglesia, los pensadores cristianos de los primeros siglos. Los Padres de la Iglesia llevaron a cabo su trabajo a partir de la búsqueda de una unidad de vida. Eran capaces de reflexiones intelectuales extremadamente profundas, pero al mismo tiempo oraban mucho y estaban plenamente integrados en la vida de la Iglesia de su tiempo. Encontramos esto en Bonhoeffer. Intelectualmente era casi un superdotado. Pero, al mismo tiempo, este hombre oró mucho, meditó la Escritura todos los días, hasta los últimos momentos de su vida. Como dijo Gregorio Magno en una ocasión, la comprendía como una carta que Dios le había enviado. Aunque procedía de una familia donde los hombres – su padre, sus hermanos – eran prácticamente agnósticos. Su Iglesia, la Iglesia protestante de Alemania, le había decepcionado mucho en el momento del nazismo, lo que le produjo mucho sufrimiento, Bonhoeffer vivió plenamente en la Iglesia, a pesar de todo.

Quisiera mencionar tres obras suyas:

Su tesis doctoral, Sanctorum Communio, tiene algo excepcional para la época: un joven estudiante de 21 años escribe una reflexión dogmática sobre la sociología de la Iglesia a partir de Cristo. Reflexionar a partir de Cristo sobre lo que la Iglesia debería ser, parecía incongruente. Mucho más que una institución, para Bonhoeffer, la Iglesia es Cristo que existe bajo forma de Iglesia. Cristo no está un poco presente a través de la Iglesia, no; existe hoy para nosotros bajo forma de Iglesia. Esto es completamente fiel a la línea de san Pablo. Es Cristo el que asume nuestra suerte, el que ha tomado nuestro lugar. Así Cristo es la ley fundamental de la Iglesia: tomar el lugar de quienes han sido excluidos, de quienes se encuentran fuera, como Jesús hizo en el transcurso de su ministerio y ya en el momento de su bautismo. Resulta sorprendente ver cómo este libro habla de la intercesión; es como la sangre que circula en el Cuerpo de Cristo. Para expresarlo, Bonhoeffer se apoya en los teólogos ortodoxos. Habla también de la confesión, que ya no estaba prácticamente en uso en las Iglesias protestantes. Imaginadlo: un joven de 21 años afirmando que es posible que un ministro de la Iglesia nos diga: «Se te perdonan tus pecados» y afirmando que ello forma parte de la Iglesia: ¡qué novedad en su contexto!

El segundo escrito es un libro que redactó cuando fue llamado a ser director de un seminario para los estudiantes de teología que pensaban en un ministerio en la Iglesia confesante, hombres que debían prepararse para una vida muy dura. Casi todos tuvieron que enfrentarse a la Gestapo, algunos fueron encarcelados. En alemán el título es muy breve: Nachfolge, «seguir». Esta palabra lo dice todo del libro. ¿Cómo tomar en serio lo que Jesús expresó, cómo no ponerlo de lado como si sus palabras fueran para otros tiempos? El libro lo dice: seguir no tiene contenido. Nos hubiera gustado que Jesús tuviera un programa. Y, sin embargo, ¡no! Siguiéndole, todo depende de la relación con él: es él quien va delante y nosotros lo seguimos.

Para Bonhoeffer, seguir quiere decir reconocer que si Jesús es verdaderamente lo que dijo de sí mismo, él tiene derecho a todo en nuestra vida. Es el «mediador». Ninguna relación humana puede prevalecer contra él. Bonhoeffer cita las palabras de Cristo llamando a dejar a sus padres, la familia, todos sus bienes. Esto da un poco de miedo hoy, y se le ha podido reprochar a este libro: ¿No da Bonhoeffer una imagen demasiado autoritaria de Cristo? Sin embargo, leemos en el Evangelio hasta qué punto la gente estaba asombrada por la autoridad con la que enseñaba Jesús y con la que echaba los malos espíritus. Hay una autoridad en Jesús. Él mismo, sin embargo, se define, contrariamente a los fariseos, como manso y humilde de corazón, es decir, probado él mismo, y por debajo de nosotros. Así se presentó siempre y detrás de esta humildad está la verdadera autoridad.

Todo este libro está estructurado de esa manera: escuchar con fe y poner en práctica. Si escuchamos con fe, si nos damos cuenta de que es él, Cristo, quien habla, no puedo más que poner en práctica lo que dice. Si la fe se detuviera ante la puesta en práctica, ya no sería fe. Pondría un límite al Cristo que escuchamos. Claro, bajo la pluma de Bonhoeffer, esto puede parecer tal vez demasiado fuerte, ¿pero no necesita la Iglesia escucharlo de nuevo una y otra vez? Una escucha simple. Una escucha directa, inmediata, que cree que es posible vivir lo que Cristo pide.

El tercer escrito son las famosas cartas desde la cárcel, Resistencia y sumisión. En un mundo donde percibe que Dios ya no es reconocido, en un mundo sin Dios, Bonhoeffer se plantea la siguiente pregunta: ¿cómo hablaremos de Él? ¿Intentaremos crear ámbitos de cultura cristiana, profundizando en el pasado, con cierta nostalgia? ¿Intentaremos provocar necesidades religiosas en gente que aparentemente no tiene ninguna? Podemos decir que hoy aumenta el interés religioso, pero a menudo no es más que para dar un barniz religioso a la vida. Sería falso por nuestra parte crear explícitamente una situación en la que la gente tuviera necesidad de Dios.

¿Cómo hablaremos entonces de Cristo hoy? Bonhoeffer responde: a través de nuestra vida. Es impresionante ver cómo describe el futuro a su ahijado: «Llegará el día en que quizá será imposible hablar abiertamente; pero rezaremos, haremos lo que es justo. Y llegará el tiempo de Dios». Bonhoeffer cree que el lenguaje necesario nos será dado por la vida. Todos podemos sentir hoy, incluso respecto a quienes están más cerca de nosotros, una gran dificultad para hablar de la redención por Cristo, de la vida después de la muerte o, más aún, de la Trinidad. Todo eso se encuentra tan lejos para la gente que, en cierto sentido, ya no necesita de Dios. ¿Cómo tener la confianza de que, si nuestras vidas están enraizadas en Dios, el lenguaje nos será dado? No nos será dado si disminuimos el Evangelio. No, el lenguaje nos será dado si vivimos verdaderamente de él.

En sus cartas, como en el libro sobre seguir a Cristo, todo se termina de una manera casi mística. Es algo que no le habría gustado, pero cuando se trata de estar con Dios sin Dios, pensamos en san Juan de la Cruz o en santa Teresa de Lisieux en esa durísima fase que atravesó al final de su vida. Es lo que quería Bonhoeffer: permanecer con Dios sin Dios. Atreverse a seguir al lado de Él cuando es rehusado, rechazado. Esto da cierta gravedad a todo lo que ha escrito. Sin embargo, hay que saber que era optimista. Su visión del futuro tiene algo liberador para los cristianos. Tenía confianza; la palabra confianza se repite muy a menudo en sus cartas desde la cárcel.

En la cárcel, Bonhoeffer hubiera querido escribir un comentario del salmo 119, pero sólo llegó a la tercera estrofa. En ese Salmo un versículo resume claramente lo que Bonhoeffer vivió: Tú estás cerca, Señor, todo lo que tú ordenas es verdad. Dietrich Bonhoeffer vivió en esta certeza de que Cristo está realmente cerca, en todas las situaciones, incluso las más extremas. Tú estás cerca, Señor, todo lo que tú ordenas es verdad. Podemos creer que lo que tú ordenas no sólo es verdad, sino digno de nuestra total confianza.

Por el hermano François, de Taizé

Última actualización: 22 de junio de 2007

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http://www.taize.fr/es_article4891.html

Dietrich Bonhoeffer


Dietrich Bonhoeffer

Todd Kappelman

Dietrich Bonhoeffer: el hombre y su misión

Desde su muerte en 1945, y especialmente en los últimos diez años, los escritos de Bonhoeffer han estado despertando un interés notable entre los cristianos de todas las edades. Así que vamos a examinar los méritos de leer las obras de Dietrich Bonhoeffer. Lo haremos analizando al hombre y su lugar específico en el canon de escritores cristianos, su trasfondo y contexto histórico y, finalmente, tres de sus obras más importantes e influyentes.

La importancia de Bonhoeffer comienza con su oposición al partido nazi y la influencia del partido en la iglesia alemana durante el surgimiento de Hitler. Este interés lo llevó a áreas de cuestiones ecuménicas cristianas que posteriormente serían importantes como fundamento de los movimientos ecuménicos contemporáneos. Muchas facciones denominacionales y diversos grupos lo reclaman como su vocero, pero es su vida notable y su autoría de difíciles obras devocionales y académicas que le han ganado un lugar en la historia de la teología del siglo veinte.

Bonhoeffer nació el 4 de febrero de 1906 en Breslau, Alemania (hoy parte de Polonia), y tenía una hermana melliza llamada Sabine. En 1933, antes que Hitler llegar al poder, Bonhoeffer, un ministro de la iglesia luterana, ya estaba atacando a los nazis en transmisiones radiales. Dos años después, era líder de un seminario subterráneo con más de veinte jóvenes seminaristas. Ese seminario es visto a menudo como una especie de monasterio protestante, y es responsable de muchas de sus consideraciones acerca de la vida cristiana en lo que se refiere a la comunidad. Más tarde el seminario fue cerrado por la Policía Secreta. En 1939, gracias a arreglos hechos por Reinhold Niebuhr, huyó a Estados Unidos, pero volvió a Alemania luego de una breve estadía. Él creía que era necesario sufrir con su pueblo si quería ser un ministro efectivo luego de la guerra. Los últimos dos años de su vida las pasó en una cárcel de Berlín. En 1945 fue ejecutado por su complicidad en un complot contra la vida de Hitler.

Durante el tiempo en que Bonhoeffer estuvo en prisión escribió un libro llamado Cartas y escritos desde la prisión. El manuscrito fue sacado de contrabando de la cárcel y publicado. Estas cartas contienen la consideración de Bonhoeffer sobre la secularización del mundo y el alejamiento de la religión en el siglo veinte. Según Bonhoeffer, la dependencia de la religión organizada había minado la fe auténtica. Bonhoeffer solicitaba un nuevo cristianismo sin religión, libre del individualismo y el sobrenaturalismo metafísico. Dios, argumentaba Bonhoeffer, debe ser conocido en este mundo mientras opera e interactúa con el hombre en la vida cotidiana. El Dios abstracto de la especulación filosófica y teológica es inútil para el hombre promedio de la calle, y éste forma parte de la mayoría de los que necesitan escuchar el evangelio.

Analizaremos tres de las obras más influyentes e importantes de Bonhoeffer en las siguientes cuatro secciones. La primera obra a considerar será El costo del discipulado, escrito en 1939. Esta obra es una interpretación del Sermón del Monte. Exige una vida radical para el cristiano que quiere ser un auténtico discípulo de Cristo. Ética, escrito entre 1940 y 1943, es la exposición teológica más técnica de Bonhoeffer. Detalla los problemas de intentar construir un fundamento ético sobre bases filosóficas o teóricas. Luego analizaremos en mayor profundidadCartas y escritos desde la prisión, uno de los logros más personales y conmovedores de Bonhoeffer.

El costo del discipulado

La obra más famosa de Bonhoeffer es El costo del discipulado, publicado inicialmente en 1939. Este libro es una exposición e interpretación rigurosa del Sermón del Monte y Mateo 9:35-10:42. La mayor preocupación del Bonhoeffer es la gracia barata. Esta es una gracia que ha sido tan diluida que ya no se asemeja a la gracia del Nuevo Testamento, la gracia costosa de los Evangelios.

Con la expresión gracia barata, Bonhoeffer significa la gracia que ha traído caos y destrucción; es el asentimiento intelectual a una doctrina sin una verdadera transformación en la vida del pecador. Es la justificación del pecador sin las obras que deben acompañar el nuevo nacimiento. Bonhoeffer dice de la gracia barata:

“Es la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento, el bautismo sin la disciplina de la iglesia, la Comunión sin la confesión, la absolución sin la confesión personal. La gracia barata es la gracia sin discipulado, la gracia sin la cruz, la gracia sin Jesucristo, vivo y encarnado”.{1}

La verdadera gracia, según Bonhoeffer, es una gracia que le costará la vida a un hombre. Es la gracia hecha costosa por la vida de Cristo, que fue sacrificada para comprar la redención del hombre. La gracia barata surgió del deseo del hombre de ser salvado, pero sin convertirse en discípulo. El sistema doctrinal de la iglesia, con sus listas de códigos de comportamiento, se convierte en un sustituto para el Cristo Vivo, y esto abarata el significado del discipulado. El verdadero creyente debe resistir la gracia barata e ingresar a la vida de discipulado activo. La fe ya no puede significar quedarse quieto y esperar; el cristiano debe levantarse y seguir a Cristo.{2}

Es aquí donde Bonhoeffer hace uno de sus reclamos más perdurables sobre la vida del verdadero cristiano. Escribe que “sólo el que cree es obediente, y sólo el que es obediente cree”.{3} Los hombres se han vuelto blandos y complacientes en la gracia barata y, por lo tanto, están aislados de la gracia más costosa de la abnegación y la humillación personal. Bonhoeffer creía que la enseñanza de la gracia barata provocaba la ruina de más cristianos que cualquier mandamiento de realizar obras.{4}

El discipulado, para Bonhoeffer, significa una adhesión estricta a Cristo y a sus mandamientos. Es, también, una estricta adhesión a Cristo como el objeto de nuestra fe. Bonhoeffer discute esta firme obediencia en el capítulo tres de El costo del discipulado. En este capítulo, el llamado de Leví y de Pedro se usa para ilustrar la respuesta adecuada del creyente al llamado de Cristo y el evangelio.{5} El único requisito que entendieron estos hombres fue que, en cada caso, el llamado era confiar en la palabra de Dios y aferrarse a ella como algo que ofrece una mayor seguridad que todas las seguridades del mundo.{6}

En el capítulo 19 del Evangelio de Mateo, tenemos la historia del joven rico que pregunta acerca de la salvación, al que Cristo le dice que debe vender todas sus posesiones, tomar su cruz y seguirlo. Bonhoeffer enfatiza la perplejidad de los discípulos que preguntan: “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”.{7} La respuesta que reciben es que es sumamente difícil ser salvo, pero que con Dios todas las cosas son posibles.

Bonhoeffer y el Sermón del Monte

La exposición del Sermón del Monte es otro elemento importante de El costo del discipulado. En él, Bonhoeffer asigna un énfasis especial a las bienaventuranzas para entender al Cristo encarnado y crucificado. Es aquí que los discípulos son llamados “bienaventurados” por una lista extraordinaria de cualidades.

Los pobres en espíritu han aceptado la pérdida de todas las cosas, especialmente la pérdida del yo, para poder seguir a Cristo. Los que lloran son las personas que viven sin la paz y la prosperidad de este mundo.{8} El lloro es el rechazo consciente del regocijo en lo que el mundo se regocija, y encontrar la propia felicidad y realización sólo en la persona de Cristo.

Los mansos, dice Bonhoeffer, son quienes no hablan en defensa de sus propios derechos. Subordinan continuamente sus derechos y a ellos mismos a la voluntad de Cristo primero y, en consecuencia, al servicio de los demás. Asimismo, quienes tienen hambre y sed de justiciatambién renuncian a la expectativa de que el hombre puede llegar a hacer del mundo un paraíso. Su esperanza está en la justicia que sólo puede traer el reino de Cristo.

Los misericordiosos renuncian a su propia dignidad y se consagran a otros, ayudando a los necesitados, los enfermos y los marginados. Los de limpio corazón ya no están afligidos por el llamado de este mundo; se han resignado ellos mismos al llamado de Cristo y a los deseos de Él para su vida. Los pacificadores aborrecen la violencia que se usa tan frecuentemente para solucionar problemas. Este punto será de importancia especial para Bonhoeffer, que escribía en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Los pacificadores mantienen la comunión donde otros encontrarían una razón para romper una relación. Estas personas siempre ven otra opción.{9}

Quienes padecen persecución por causa de la justicia están dispuestos a sufrir por causa de Cristo. Cada causa justa se convierte en la causa de ellos, porque forma parte de la obra general de Cristo. El sufrimiento se convierte en la forma de comunión con Dios.{10} A esta lista se agrega la bendición final pronunciada sobre quienes son perseguidos por causa de la justicia. Estos recibirán una gran recompensa en el cielo y serán comparados a los profetas que sufrieron también.

El énfasis de Bonhoeffer en el sufrimiento está relacionado directamente con el sufrimiento de Cristo. La iglesia está llamada a llevar toda la carga de Cristo, especialmente en lo tocante al sufrimiento; si no, se desplomará bajo el peso de la carga.{11} Cristo ha sufrido, dice Bonhoeffer, pero su sufrimiento es eficaz para la remisión de pecados. Nosotros podemos sufrir también, pero nuestro sufrimiento no es para propósitos redentores. Sufrimos, dice Bonhoeffer, no sólo porque es lo que le corresponde a la iglesia, sino para que el mundo pueda vernos sufrir y entender que hay una forma en que los hombres pueden llevar las cargas de la vida, y que ese camino es sólo a través de Cristo. El discipulado, para Bonhoeffer, no estaba limitado a lo que podemos comprender; debe trascender toda comprensión. El creyente debe sumergirse en las aguas profundas, más allá de la comprensión y la enseñanza cotidiana de la iglesia, y esto debe hacerse individualmente y colectivamente.

La Ética de Bonhoeffer

Ética, la obra de Dietrich Bonhoeffer, fue escrita entre 1940 y 1943. Escrita en forma de conferencias, ésta es su obra más madura, y es considerada como su principal contribución a la teología.{12} La ética cristiana, dice, debe ser considerada con referencia al hombre regenerado, cuyo principal deseo debería ser agradar a Dios, y no con relación a un sistema filosófico hermético. El hombre no es, ni puede ser, el árbitro final del bien y del mal. Esto está reservado sólo a Dios. Cuando el hombre trata de decidir lo que está bien y lo que está mal, sus esfuerzos están condenados al fracaso. Bonhoeffer escribió que “en vez de conocer sólo al Dios que es bueno para con él y en vez de conocer a todas las cosas en Él, el hombre sólo se conoce a sí mismo como el origen del bien y del mal”.{13} Con esta declaración, Bonhoeffer ingresó en uno de los problemas filosóficos y teológicos más difíciles de la historia de la iglesia: el problema del mal. Bonhoeffer creía que el problema del mal sólo podía ser entendido a la luz de la Caída de la humanidad. La Caída causó la desunión entre el hombre y Dios, con el resultado de que el hombre es incapaz de discernir el bien y el mal.{14} Los hombres modernos tienen una vaga inquietud acerca de su capacidad de conocer el bien y el mal. Bonhoeffer aseveró que esto es, en parte, debido al deseo de certeza filosófica. Sin embargo, Bonhoeffer instó al cristiano a ocuparse de vivir la voluntad de Dios antes que buscar un conjunto de reglas que uno pueda seguir.{15} Y, si bien Bonhoeffer no abogaba por una revelación directa e individual en cada dilema ético, sí creía que el hombre puede tener conocimiento de la voluntad de Dios. Dijo que “si un hombre se lo pide a Dios humildemente, Dios le dará conocimiento cierto de su voluntad; y entonces, después de toda está búsqueda ferviente, habrá libertad para tomar verdaderas decisiones, y esto con la confianza de que no es el hombre sino Dios mismo que, a través de esta búsqueda, pone en efecto su voluntad”.{16}

Tal vez nuestra primera respuesta a Bonhoeffer es que parece ser una especie de místico. Sin embargo, es imperativo entender el tiempo en que estaba escribiendo, así como algunos de los problemas específicos que estaba tratando. La Segunda Guerra Mundial estaba en curso, y las grandes preguntas éticas del siglo estaban confrontando a la iglesia. Los hombres buenos, y aun los cristianos comprometidos, se encontraban en lados opuestos de la guerra. Sería ridículo suponer que el bien y el mal, en niveles individuales o nacionales, fueran obvios, y que había un acuerdo universal entre los cristianos. En medio de toda esta confusión, un joven pastor-teólogo y miembro de la resistencia sólo podía aconsejar que los creyentes se volvieran a Cristo con la expectativa de que era posible obtener verdaderas respuestas. Este tipo de confianza es sumamente necesaria entre cristianos que enfrentan un mundo desprovisto de respuestas. La fortaleza de la Ética de Bonhoeffer radica, no es su resolución sistemática de los problemas que enfrenta la iglesia, sino más bien en el reconocimiento de que la vida es compleja y que todos los sistemas fuera de la humilde sumisión a la Palabra de Dios están condenados al fracaso. Por perturbador que sea la Ética de Bonhoeffer, es un llamado refrescante a la iglesia contemporánea a arrepentirse y volver a una vida caracterizada por la oración, la marca tradicional de la iglesia primitiva.

La correspondencia de Dietrich Bonhoeffer desde la cárcel

Nuestra consideración final de la obra de Dietrich Bonhoeffer, que fue ahorcado en 1945 por su parte en un intento de asesinato de Hitler, se centrará en sus Cartas y escritos desde la prisión, que comenzó en 1942. Estas cartas representan parte de la obra más madura de Bonhoeffer, así como observaciones perturbadoras relacionadas con la iglesia en los turbulentos años de la mitad del siglo veinte.

El ensayo inicial se titula Luego de diez años. Aquí Bonhoeffer se identifica con el mal de los tiempos, y especialmente con la guerra. Habla de las situaciones irrazonables que deben enfrentar personas razonables. Advierte contra quienes son engañados por el mal que está disfrazado como el bien, y clama contra los fanáticos morales equivocados y los esclavos de las tradiciones y las reglas.

Al contemplar los horrores de la guerra, Bonhoeffer nos recuerda que lo que despreciamos en otros no está completamente ausente de nosotros mismos.{17} Esta advertencia contra el desprecio por la humanidad es muy importante a la luz de autores como Ernest Hemingway, Jean Paul Sartre y Albert Camus, cuyo desprecio por la guerra se convirtió en desilusión con la humanidad. Este es un contraste llamativo entre varios testigos de la guerra que llegaron a conclusiones muy diferentes. Las conclusiones de Bonhoeffer fueron el resultado directo de una relación personal con Cristo. Las conclusiones de Hemingway, Sartre y Camus, las observaciones pesimistas de quienes no tienen una esperanza final.

Bonhoeffer enfrentó la muerte a diario durante muchos años, y arribó a conclusiones osadas con relación a qué postura podrían adoptar los creyentes ante este suceso último. Él argumentaba que uno podía experimentar el milagro de la vida enfrentando la muerte a diario; la vida podía llegar a considerarse como el don de Dios que es. Somos nosotros mismos, y no nuestras circunstancias externas, quienes hacemos que la muerte sea potencialmente positiva. La muerte puede ser algo aceptado voluntariamente.{18}

La pregunta final planteada en este ensayo inicial es si es posible que hombres comunes y sencillos vuelvan a prosperar luego de la guerra.{19} Bonhoeffer no ofrece una solución clara, que puede ser vista como una perspectiva de los verdaderos horrores de la guerra así como una pregunta abierta ideada para provocar la participación individual en el problema.

Mucho antes que películas como La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan y La delgada línea roja, Bonhoeffer informó sobre las atrocidades de la guerra. Algunas de las cartas tratan la brutalidad y los horrores de la vida en los campos de concentración, y uno puede sin duda asegurar la expectativa de ejecución en muchas de sus cartas. Lo que hace que las cartas sean mucho más importantes que las películas populares es que son indudablemente las confesiones de alguien que está mirando la guerra como cristiano. Bonhoeffer pudo simpatizar con los problemas que enfrentaron los cristianos que vivían en tiempos tan turbulentos.

La importancia de Bonhoeffer es difícil de evaluar completamente y precisamente, pero hay dos observaciones que pueden ayudarnos al llegar al final del análisis de su obra.{20} Siempre tenemos que tener en cuenta el momento de sus escritos. Esto explica mucho que podríamos no entender inicialmente. Finalmente, a todo cristiano le haría bien leer las obras de una persona que dio su vida en conexión directa con sus convicciones cristianas. Ha habido muchos mártires en este siglo, pero pocos que hayan registrado tan vívidamente las circunstancias que llevaron a su martirio con sagacidad teológica junto con una visión para la posteridad futura.

Notas

1 Dietrich Bonhoeffer, The Cost of Discipleship, trans. R.H. Fuller, rev. ed. (New York: Macmillan, 1960), 30.
2 Ibid., 53.
3 Ibid., 54.
4 Ibid., 59.
5 Ibid., 87.
6 Ibid., 87.
7Ibid., 94.
8 Ibid., 98.
9 Ibid., 102.
10 Ibid., 102.
11Ibid., 102.
12 William Kuhns, In Pursuit of Dietrich Bonhoeffer (Garden City, N.J.: Doubleday, Image Books, 1969), 130.
13 Dietrich Bonhoeffer, Ethics, trans. Neville Horton Smith (New York: Macmillan, 1965), 19.
14 Ibid., 20.
15 Ibid., 38.
16 Ibid., 40.
17 Dietrich Bonhoeffer, Letters and Papers from Prison, ed. Eberhard Bethage, trans. Rehinald Fuller and others, rev. ed. (New York: Macmillan, 1967).
18 Ibid., 17.
19 Ibid., 17. Alejandro Field
Acerca del autorTodd A. Kappelman es un asociado de campo de Probe Ministries. Se graduó en Religión y Griego en Dallas Baptist University, y en Filosofía/Humanidades en University of Dallas. Actualmente está completando su doctorado en Filosofía en University of Dallas. Ha servido como director asistente de Trinity Institute, un centro de estudios dedicado al pensamiento y la indagación cristianos. Ha sido el editor gerente de The Antithesis, una publicación bimestral dedicada a la crítica de películas extranjeras e independientes. Su área de conocimiento fundamental es la filosofía continental (especialmente del siglo XIX y XX) y el pensamiento postmoderno.Probe Ministries (Ministerios Probe)

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Dietrich Bonhoeffer y el protestantismo europeo


Dietrich Bonhoeffer y el protestantismo europeo

Nuestra mayoría de edad nos fuerza a tomar en cuenta nuestra verdadera posición ante Dios. Dios nos está enseñando a vivir como adultos capaces de arreglárnoslas sin El. (Dietrich Bonhoeffer)

Mientras Barth preparaba el primer tomo de su Dogmática eclesiástica, acontecimientos portentosos estaban teniendo lugar en Alemania: Hitler y el partido Nazi ascendían al poder. En 1933, el Vaticano y el Tercer Reich firmaron un concordato. Los protestantes liberales carecían de la perspectiva teológica necesaria para responder al reto inesperado del nazismo. De hecho, muchos de ellos habían declarado que creían en la perfectibilidad de la raza humana, y era precisamente eso lo que Hitler proclamaba. Los liberales habían tendido a confundir el evangelio con la cultura alemana, y la pretensión nazi de que Alemania estaba destinada a civilizar el mundo encontró eco en muchos púlpitos y cátedras académicas.

El programa del propio Hitler incluía la unificación de todas las iglesias protestantes de Alemania, y su uso para proclamar el mensaje de la superioridad racial alemana y de una misión providencial para la nación. Así surgió el partido de los “Cristianos Alemanes”, que unía las creencias cristianas tradicionales, tal como el liberalismo alemán’ las había reinterpretado, con ideas de superioridad racial y con un extremo nacionalismo. Parte de su programa consistía en reinterpretar el cristianismo en términos de oposición al judaísmo, contribuyendo así a la política antisemítica del Tercer Reich. En 1933, obedeciendo instrucciones del gobierno, se organizó una Iglesia Evangélica Alemana a la que todas las iglesias debían unirse.

Cuando el obispo presidente del nuevo cuerpo no se mostró absolutamente dócil a los designios del gobierno, fue depuesto, y otro fue nombrado para ocupar su lugar. En respuesta a tales acontecimientos, en 1934 varios profesores de teología, entre quienes se contaban Barth y Bultmann, firmaron y publicaron una protesta contra las políticas que seguía la nueva iglesia unida. Entonces, pocos días después, varios dirigentes cristianos de todo el país, tanto luteranos como reformados, se reunieron en Barmen para celebrar lo que llamaron un “sínodo de testimonio”, y allí produjeron la “Declaración de Barmen”, que vino a ser el documento básico de la “Iglesia Confesante”.

Esta era un cuerpo que en nombre del evangelio se oponía a las enseñanzas y acciones de los nazis. Su aseveración central era que los cristianos debían rechazar “la falsa doctrina, según la cual la iglesia debe aceptar como base para su mensaje, aparte y además de la única Palabra de Dios, otros acontecimientos y poderes, personajes o verdades, como si fueran revelación de Dios”. Al tiempo que rechazaba las pretensiones de Hitler y sus seguidores, el documento invitaba a todos los cristianos de Alemania a que lo leyeran y midieran a base de la Palabra de Dios, y que lo aceptaran únicamente si resultaba ser compatible con esa Palabra.

La respuesta del Reich no se hizo esperar. El Dr. Martin Niemoller, pastor en Berlín y conocido crítico del gobierno, fue arrestado y encarcelado por espacio de ocho años. Al comenzar la guerra, casi todos los pastores que se mostraban reacios a las directivas del gobierno fueron conscriptos y enviados al frente de batalla. A todos los profesores universitarios se les ordenó que firmaran una declaración de apoyo incondicional al gobierno. Barth se negó a firmar y regresó a Suiza, donde fue profesor en Basilea hasta su retiro.

El más destacado de todos los que se opusieron al régimen de Hitler y sufrieron a causa de esa oposición fue el joven pastor y teólogo Dietrich Bonhoeffer (1906-1945), quien era pastor en Londres cuando la Iglesia Confesante le invitó a regresar a Alemania para dirigir un seminario clandestino. Sus amigos en Inglaterra trataron de disuadirle. Pero Bonhoeffer estaba convencido de que tenía que acceder al llamado de sus compañeros, y regresó a Alemania a sabiendas de que con ello ponía su vida en peligro. En 1937 publicó El costo del discipulado, donde trataba de mostrar la importancia y aplicación del Sermón del Monte para la vida contemporánea. Ese mismo año su seminario fue disuelto por orden directa del Reich. A pesar de esa orden, Bonhoeffer reunió en derredor suyo otros dos grupos de estudiantes que seguían cursos teológicos según las circunstancias lo permitían.

Las experiencias de esos años de vida comunitaria en medio del peligro se reflejan en su libro Vida en comunidad, publicado en 1939. Para entonces la guerra estaba a punto de estallar. Bonhoeffer estaba de visita en Londres cuando sus amigos en Inglaterra y los Estados Unidos-donde había estudiado antes- insistieron en que no debía regresar a Alemania. Tras volver a Alemania, decidió aceptar una invitación para pasar un año en los Estados Unidos. Pero apenas instalado en Nueva York, llegó a la conclusión de que había cometido un gran error, porque sus compatriotas cristianos pronto tendrían que escoger entre el patriotismo y la verdad y, según él dijo, “sé cuál de esas alternativas he de escoger; pero no puedo hacer esa elección al amparo de la seguridad”.

En Alemania, la vida se le hizo cada vez más difícil. En 1938 se le prohibió residir en Berlín. Dos años después la Gestapo clausuró el seminario que él dirigía, y se le prohibió publicar cosa alguna o hablar en público. Durante los próximos tres años, Bonhoeffer se envolvió cada vez más en las conspiraciones que se urdían contra Hitler. Hasta entonces había sido pacifista. Pero ahora se convenció de que tal pacifismo, al dejarles a otros las difíciles decisiones prácticas y políticas, era un modo de eludir la responsabilidad propia. Durante una visita a Suecia, le dijo en secreto a un amigo que había decidido unirse a una conspiración para asesinar a Hitler. Según dijo, le dolía tener que participar directamente en la muerte de alguien, pero no veía otra alternativa responsable.

Bonhoeffer fue arrestado por la Gestapo en abril de 1943. En la prisión, y después en el campo de concentración, se ganó el respeto tanto de sus carceleros como de sus compañeros de infortunio, a quienes servía de capellán.

A veces con conocimiento de las autoridades, y a veces sin él, condujo correspondencia con sus familiares, su prometida y sus amigos que estaban todavía en libertad. Esa correspondencia, y otros escritos póstumos, muestran que hasta sus últimos días Bonhoeffer se estuvo planteando profundas cuestiones teológicas. Y algunas de esas cuestiones han fascinado a las generaciones posteriores. Por ejemplo, en esos últimos escritos hablaba del mundo llegado a su “mayoría de edad”, y decía que la presencia de Dios en tal mundo ha de ser como la de un padre sabio, que no trata de dominar a sus hijos, sino que se va retirando y les va dejando crecer y madurar.

En este punto, criticaba a Barth por haber caído en lo que Bonhoeffer llamaba un “positivismo de la revelación”, como si la revelación divina nos permitiera dilucidar misterios inescrutables. Por otra parte, Bonhoeffer siempre admiró a Barth, y llevó la teología barthiana a conclusiones quizás inesperadas. Por ejemplo, Barth había dicho que la religión, lejos de ser el modo en que conocemos a Dios, es un esfuerzo humano por escondemos de Dios, por encasillarle y así no tener que responder a su gracia y sus demandas. Sobre esa base, Bonhoeffer vislumbró lo que llamó un “cristianismo sin religión”, y en sus escritos póstumos se preguntó qué nuevas formas debía tomar ese cristianismo para responder positivamente a la gracia de Dios sin caer en la trampa de una religión que no es sino vanagloria humana. En años posteriores, otras generaciones leerían esas líneas de Bonhoeffer y propondrían distintos modos de entender lo que ha de ser un “cristianismo sin religión”.

Ante el avance inexorable de los ejércitos aliados, y la certidumbre de la derrota, el Tercer Reich tomó medidas para eliminar a sus principales enemigos. Bonhoeffer se contaba entre ellos. Tras un juicio precipitado, se le condenó a muerte. El médico de la prisión después contó haberle visto de rodillas en su celda, preparándose a morir.

El 9 de abril de 1945, tras dos años y cuatro días de encarcelamiento, Dietrich Bonhoeffer fue ahorcado. Unos pocos días después el ejército norteamericano capturó la cárcel donde había sido ejecutado.[1]
La correspondencia de Dietrich Bonhoeffer desde la cárcel

Nuestra consideración final de la obra de Dietrich Bonhoeffer, que fue ahorcado en 1945 por su parte en un intento de asesinato de Hitler, se centrará en sus Cartas y escritos desde la prisión, que comenzó en 1942. Estas cartas representan parte de la obra más madura de Bonhoeffer, así como observaciones perturbadoras relacionadas con la iglesia en los turbulentos años de la mitad del siglo veinte.
El ensayo inicial se titula Luego de diez años. Aquí Bonhoeffer se identifica con el mal de los tiempos, y especialmente con la guerra. Habla de las situaciones irrazonables que deben enfrentar personas razonables. Advierte contra quienes son engañados por el mal que está disfrazado como el bien, y clama contra los fanáticos morales equivocados y los esclavos de las tradiciones y las reglas.
Al contemplar los horrores de la guerra, Bonhoeffer nos recuerda que lo que despreciamos en otros no está completamente ausente de nosotros mismos. [2]

Esta advertencia contra el desprecio por la humanidad es muy importante a la luz de autores como Ernest Hemingway, Jean Paul Sartre y Albert Camus, cuyo desprecio por la guerra se convirtió en desilusión con la humanidad. Este es un contraste llamativo entre varios testigos de la guerra que llegaron a conclusiones muy diferentes. Las conclusiones de Bonhoeffer fueron el resultado directo de una relación personal con Cristo. Las conclusiones de Hemingway, Sartre y Camus, las observaciones pesimistas de quienes no tienen una esperanza final.

Bonhoeffer enfrentó la muerte a diario durante muchos años, y arribó a conclusiones osadas con relación a qué postura podrían adoptar los creyentes ante este suceso último. Él argumentaba que uno podía experimentar el milagro de la vida enfrentando la muerte a diario; la vida podía llegar a considerarse como el don de Dios que es. Somos nosotros mismos, y no nuestras circunstancias externas, quienes hacemos que la muerte sea potencialmente positiva. La muerte puede ser algo aceptado voluntariamente. [3]

La pregunta final planteada en este ensayo inicial es si es posible que hombres comunes y sencillos vuelvan a prosperar luego de la guerra.[4] Bonhoeffer no ofrece una solución clara, que puede ser vista como una perspectiva de los verdaderos horrores de la guerra así como una pregunta abierta ideada para provocar la participación individual en el problema.

Mucho antes que películas como La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryany, La delgada línea roja, Bonhoeffer informó sobre las atrocidades de la guerra. Algunas de las cartas tratan la brutalidad y los horrores de la vida en los campos de concentración, y uno puede sin duda asegurar la expectativa de ejecución en muchas de sus cartas. Lo que hace que las cartas sean mucho más importantes que las películas populares es que son indudablemente las confesiones de alguien que está mirando la guerra como cristiano. Bonhoeffer pudo simpatizar con los problemas que enfrentaron los cristianos que vivían en tiempos tan turbulentos.

La importancia de Bonhoeffer es difícil de evaluar completamente y precisamente, pero hay dos observaciones que pueden ayudarnos al llegar al final del análisis de su obra.[5]

De la galería de «Mártires del siglo 20» en la Abadía de Westminster: Madre Isabel de Rusia, Martin Luther King, el arzobispo Óscar Romero, y el Pastor Dietrich Bonhoeffer.

Siempre tenemos que tener en cuenta el momento de sus escritos. Esto explica mucho que podríamos no entender inicialmente. Finalmente, a todo cristiano le haría bien leer las obras de una persona que dio su vida en conexión directa con sus convicciones cristianas. Ha habido muchos mártires en este siglo, pero pocos que hayan registrado tan vívidamente las circunstancias que llevaron a su martirio con sagacidad teológica junto con una visión para la posteridad futura.

La iglesia, como cuerpo de Cristo, comprende a todos los cristianos que se han unido a Cristo como cabeza del cuerpo por medio del bautismo del Espíritu. La iglesia como un organismo ha sido ordenada sobre la base del mismo principio del cuerpo humano, porque cada parte se relaciona con las demás partes y todo el cuerpo se relaciona con la cabeza que dirige el cuerpo. El cuerpo de Cristo no necesita esencialmente de una organización, puesto que su relación es espiritual y sobrenatural.
Sin embargo, en la iglesia local, tanto en los tiempos bíblicos como ahora, es necesario tener cierta organización en la práctica. [6]

Usted puede estar seguro de que Dios tiene su pueblo en estos días finales, pero son un remanente despreciado, santo y separado. Estas personas santas del remanente caminan en la luz y disfrutan de gran discernimiento espiritual. Ellos ven la moderna iglesia de Laodicea a través de los ojos de Jesús y no van a ser engañados por el esplendor, grandeza o pompa de la religión popular. La verdadera iglesia es invisible; existe en ella un gran arrepentimiento; anhela el regreso de Cristo, el Amado.
La verdadera iglesia no puede disfrutar del favor y buena voluntad del mundo. ¿Creemos y temblamos ante la Palabra de Dios o no? ¿Cuándo vamos a enfrentar lo que Jesús dijo que les esperaba a los que se negaban a sí mismos, tomaban su cruz y le seguían? Jesús dijo, “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado” (Jn. 15:18-21).
Hablando de lo que les pasará a los santos en los últimos días, Jesús dijo, “Os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre” (Lc. 21:12).
Jesús continuó advirtiéndoles acerca de traición, y “… matarán a algunos de vosotros; y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre” (Lc. 21:16-17).
Pablo declara enfáticamente, “Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Ti. 3:12).
Es absolutamente imposible para la iglesia verdadera, o cualquiera de sus líderes, ser aprobados o aceptados por el mundo. Un hombre piadoso, una iglesia piadosa será perseguida y difamada por el mundo, por sus reyes y sus gobernantes. Jesús no va a permitir ninguna excepción a esta regla – ya que advirtió, “¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! Porque así hacían sus padres con los falsos profetas” (Lc. 6:26).

¡Ay de esta iglesia de Laodicea y sus aspiraciones políticas! Si el mundo los acepta, sólo puede ser el resultado de quitar la afrenta de la cruz. Por casi dos mil años la iglesia de Jesucristo ha sido rechazada y perseguida por el mundo. La sangre de millones de mártires rechazados clama desde la tierra. Por siglos, hombres y mujeres de Dios guiados por el Espíritu han sido quemados en la hoguera, aserrados, perseguidos y cazados como animales. Santos piadosos fueron decapitados; otros fueron ahogados; muchos fueron arrojados a los leones. La Biblia dice que todos murieron en fe y que el mundo no era digno de ellos. ¿Tengo ahora que creer que Jesús ha cambiado de parecer y ha decidido cerrar las edades con una iglesia tibia, rica, mimada, jactanciosa, egocéntrica? ¿Acaso el último ejército de Dios estará formado por promotores políticos en busca de votos? ¿Acaso los ganadores de almas serán reemplazados por solicitantes yendo a las carreteras y a los caminos buscando firmas para alguna causa social? [7]

Repetidos comentarios en diferentes mensajes cristianos, me permiten observar que una muy importante distinción se está pasando por alto y esto está calculado para hacer un gran daño en la Iglesia. Los escritores, pastores, predicadores, etc., a los que me refiero, parecen confundir lo que llaman “Acusaciones” con la “Fidelidad cristiana”. ¡Un error más demoledor sería difícil de imaginar o enseñar! Esta confusión existe especialmente en sus mentes y en sus mensajes con respecto a cualquier cosa que se dice acerca de las fechorías de los ministros del evangelio.
Parecen asumir, uno, que los ministros de la Palabra están universalmente en un estado de santificación permanente, y si no lo están, parece que a ellos no se les debe reprobar por pecar, como a los demás hombres, ni exhortar al arrepentimiento. Parecería, que NO se puede decir nada acerca de los pecados de los ministros, y que ellos no pueden ser reprobados o advertidos, ni en la más profunda gentileza y amor, sin que se le trate a uno como “acusador” o “demasiado juzgón”.

La clase de predicadores y escritores a la que me estoy refiriendo, supone que el hablar clara y directamente acerca de los pecados de la Iglesia, “redargüir, reprender, exhortar” atinadamente y en una manera urgente y afectuosa es también “juzgar” y “criticar”. En otras palabras, parece que la práctica de muchos escritores y predicadores de hoy en día, es confundir totalmente (como lo dije antes), la fidelidad cristiana con el “juzgar y criticar”. Ahora bien, si se permite que esta confusión siga adelante sin notarlo, hasta que la reprensión, en vez de ser considerada una virtud se considere un vicio, la Iglesia inevitablemente será destruida. Si el reprobar los pecados de los ministros, o de cualquier tipo de cristianos u hombres, es considerado como “juzgar” y “criticar”, entonces el poder del glorioso evangelio será destruido. Permítanme a continuación puntualizar lo que yo creo que es la correcta distinción entre juzgar en una manera criticona y la verdadera fidelidad cristiana. Permítanme mostrar que la fidelidad cristiana es universalmente obligatoria; y que los ministros están tan obligados a reprender a sus consiervos como a cualquier otro tipo de persona y por último, que las personas que se quejan de esto evidencían, sin lugar a dudas, que tienen un espíritu orgulloso y turbulento.

Primeramente, veamos la diferencia entre el “juzgar” y la fidelidad cristiana. Considero que “juzgar” es una disposición de censurar, culpar y condenar a otros, y hacer esto hablando de las fallas de otros con una intención egoísta y perversa. Esto se ve al pasar juicios severos y sin amor acerca de los motivos de otros, aun cuando su conducta parece adecuada. Consiste también en “publicar” sus faltas en una manera aun cuando no se requiere según la ley del amor y la benevolencia. La fidelidad a Cristo, con respecto a las faltas de otros, consiste en reprobar a otros por sus pecados por amor a Dios y a las almas de los hombres. Consiste también en reprobarlos, advertirlos y exhortarlos a abandonar sus pecados para la gloria de Dios y el bien de su Iglesia. La fidelidad cristiana, en cuanto a la reprensión, consiste en lidiar y tratar con todas las clases de personas en una manera franca, directa y continua, y al mismo tiempo compasiva. De la misma forma que lo hicieron los profetas, Cristo y los apóstoles.

Los pecados por los cuales estos últimos reprendieron y reprobaron a los hombres no eran pecados que conocían solamente por “revelación”, sino pecados que estaban a la vista de todos, y pecados de los cuales sabían que eran culpables, por su propia observación. En las reprensiones que ellos hacían, podemos aprender los grandes principios bíblicos para poder reprender y reprobar como ellos. Y debemos considerar esos principios como las leyes del reino de Cristo y ministrar las reprensiones de acuerdo a ellas. Que se entienda claro, que la fidelidad a Cristo, con respecto a reprobar el pecado, consiste en reprobar a la persona por su pecado en una forma profunda, y al mismo tiempo teniendo dentro compasión y benevolencia. Y cuando haya necesidad, reprender cualquier forma de pecado en cualquier parte. Consiste en hablar debidamente acerca de los pecados públicos de cualquier tipo de personas, en cualquier lugar , siempre y cuando las circunstancias de la Iglesia y la Gloria de Dios lo demanden. Pero, una vez más, digo que el hablar innecesariamente o por motivos maliciosos de los pecados de cualquier tipo de persona, no importa lo terribles y conocidos que sean estos pecados, esto es “juzgar” o “criticar”.

En segundo lugar, la fidelidad cristiana es universalmente obligatoria. Este es un mandato claro de la Biblia. “… Si tu hermano peca contra ti ve y repréndele…” Hay muchos pasajes de la Escritura que hablan de esta obligación: la naturaleza del caso demuestra que esto es una obligación de todos. Es una consecuencia natural del amor benevolente. Para un hombre con amor benevolente es tan natural el reprobar a otros por sus pecados y avisarles que “huyan de la ira que viene”, como sería el dar la voz de alarma a sus vecinos si su casa se estuviera quemando.

Como dije, los ministros están obligados a reprobar a sus consiervos así como a reprobar cualquier otra clase de persona. Cuando Pedro, en una ocasión era culpable de un pecado, Pablo lo resistió cara a cara. Aquí tenemos el ejemplo de un apóstol reprobando a un apóstol. En ningún lugar los ministros son la excepción a la regla general del reino de Dios. -Que todos los hombres deben ser reprobados por sus pecados- ¡No hay ninguna razón por la cual deberían ser la excepción! Los pecados de los ministros son especialmente dañinos para la Iglesia y para el mundo. Hay entonces una razón importante para que ellos sean enfrentados fielmente por sus pecados. Puesto que los ministros son considerados ejemplos públicos para la gente, sus pecados deben ser especialmente señalados como pecado, y públicamente reprobados ¡a menos que querramos que sus pecados sean pasados por alto por la gente y la gente comience a imitarlos como si fueran virtudes!

Su compromiso de ser santos es tal, que los ministros ciertamente merecen reprensión, si no caminan rectamente e íntegramente. En el mismo grado de importancia de su llamamiento, así también es necesario que se les confronte consistentemente por todo tipo de personas y especialmente por sus hermanos ministros. Siempre se debe de tener respeto a su carácter oficial, y se les debe ministrar reprensión especialmente (y ciertamente a TODOS los hombres) y debe hacerse con gran franqueza, amabilidad, compasión, pero asimismo con gran profundidad, escudriñándolos fielmente.

Para terminar, el quejarse de esto es evidencia de que la persona tiene un espíritu de orgullo. Cuando alguien tiene disposición a resistir o resentir las reprensiones en un espíritu de fidelidad a Cristo, es por un lado, porque la persona tiene un espíritu anticristiano. Si las personas no pueden ser reprobadas y aun tratadas duramente por sus faltas, y tomarlas pacientemente, ciertamente están lejos de tener un carácter cristiano. Pedro dijo “Pues, ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuistéis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejando ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halla engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente” (1 Pe. 2:20-23).

Ahora bien, el apóstol enseña claramente en este pasaje, que incluso el ser reprendido o abofeteado y tomarlo pacientemente cuando somos en verdad culpables no es evidencia de un espíritu cristiano. ¡Pero el rehusar a sufrir la reprensión obviamente debe ser evidencia de un espíritu orgulloso y sin paz! Cuando cualquier clase de gente piensa que está más allá del ser reprobado por otros, ya sea por su posición en la vida o porque son muy influyentes, y creen que otros ya no tienen derecho a reprenderlos por sus pecados, es porque NO tienen la mente de Cristo. Esto, especialmente cuando rehusan la reprensión de sus hermanos, que son natural y eclesiásticamente sus iguales. En resumen, cuando un hombre, o grupos de hombres, están en tal estado mental que se niegan a ser reprobados por sus pecados aun por el menor miembro de la congregación o aun por un niño, están en un estado de orgullo y de inconversión, y en ese estado mental, Dios no los bendecirá.

Permítanme terminar este mensaje con algunos comentarios. Es de desearse, el que hubiera mucha más fidelidad a Cristo, con respecto a reprender cualquier tipo y forma de pecado que hay en la Iglesia. Debe haber mucha más de esta fidelidad o la Iglesia no puede prosperar.

Es grandemente deseable que los ministros sean mucho más consistentes en reprobarse los unos a los otros tanto en público como en privado.
Sería de gran bendición que esto se hiciera en un mejor espíritu, que en el que generalmente se hace. Debería hacerse mucho más profundamente, de manera que alcance la raíz del asunto. Es de infinita importancia, que el trato claro y franco de esos pecados se reciba en un espíritu correcto y que los ministros especialmente consideraran bien el ejemplo de David, que a pesar de ser rey, cuando fue reprendido atinadamente en forma personal por el profeta Natán, en vez de resentirlo, y quejarse de que lo estaban “juzgando” y “exhibiendo” exclamó con toda humildad, como un hombre de Dios, “He pecado contra Dios”.

Mientras tanto los ministros están dispuestos a quejarse y a tratar todas las reprensiones, no importa que tan amables, como si fueran “críticas” y “condenas”. No tienen por que esperar la bendición del Señor cuando se haga esta queja, nosotros debemos examinar con cuidado y en oración nuestro espíritu, motivos, y maneras de ministrar la reprensión; pero de ninguna manera, debemos detenernos de seguir reprobando a la persona en una forma completa, que llegue hasta lo profundo de su ser, compasivamente y con benevolencia; ya sea hasta que haya reformación o hasta que el caso sea sin esperanza, hasta que se aplique el principio que Cristo les dio a sus discípulos con respecto a los líderes religiosos de su tiempo: “Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos”.

Ahora bien hermanos, he escrito este mensaje en la gentileza y amor de mi corazón y sospecho que en esto seré acusado de “juzgón”, “muy crítico”; y sospecho que lo que sé que hablo con amor puede ser confundido con un espíritu condenatorio. Pero, mis hermanos, nada puedo hacer: Deseo llamar la atención de la Iglesia y del ministerio a esta simple distinción, y ruego en oración que la consideren, cada vez que se hallen reprendidos. “Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo” (Sal. 141:5).

Quizá hoy, mas que nunca, la iglesia debe dedicarse a evangelizar al mundo entero. Las señales que nos rodean nos muestran que el Señor viene pronto, y ya no hay tiempo que perder.

Alguien dijo alguna vez que ”hacer otra cosa en la iglesia, y no evangelizar, es como reacomodar los muebles cuando la casa se está incendiando”.

Hoy nos encontramos enfrentados con las pavorosas necesidades del mundo. Las estadísticas resultan muchas veces sin sentido, pero conviene recordar, al comenzar esta materia, que antes que terminemos esta clase, es decir, en menos de una hora, unas 4.500 personas habrán muerto por hambre en el nuncio, y otros 6.000 habrán muerto por alguna otra razón. Antes que terminemos la clase habrán nacido 14.000 bebés. Esto significa que, de acuerdo con la velocidad actual de eclosión, la población mundial aumenta aproximadamente a un promedio de 5.000 personas por hora, o 200.000 por día, la mayoría de los cuales nacerá en un sector con poco o nada de conocimiento de Cristo. Aunque hay alrededor de 2.000 millones de cristianos, hay otros 4.000 millones que no lo son.

Si pensamos por ejemplo en mi pais,Argentina, en casi 200 años de historia evangélica en nuestro país no hemos ganado ni al 10 % de la población. Somos apenas 3 millones de cristianos aquí. Eso significa que nos tomaría unos 1.500 años evangelizar a todo el territorio argentino, siempre y cuando no naciera ningún argentino mas.Pero gracias a Dios que existe algo llamado Soberania de Dios, que de algun modo nos libra de la verguenza histórica.

Recuerdo haber leido que cuando todavía el comunismo era fuerte en el mundo, un comunista le hizo el siguiente desafío a un cristiano:

“El evangelio es un arma mucho más poderosa para la renovación de la sociedad que nuestra filosofía marxista, pero sin embargo seremos nosotros los que finalmente los derrotaremos a ustedes… Nosotros, los comunistas, no jugamos con palabras, somos realistas, y puesto que estamos determinados a alcanzar nuestros objetivos, sabemos cómo conseguir los medios. De nuestros salarios y sueldos nos quedamos sólo con lo estrictamente necesario, y renunciamos a nuestro tiempo libre y a parte de nuestras vacaciones. Ustedes, sin embargo, dan un poco de tiempo solamente y casi nada de dinero para propagar el evangelio de Cristo. ¿Cómo puede alguien creer en el supremo valor de este evangelio si ustedes no lo practican, no lo divulgan, y no sacrifican tiempo ni dinero…? Nosotros creemos en nuestro mensaje comunista y estamos listes para sacrificar todo, incluso nuestras vidas. Pero ustedes tienen miedo aún de ensuciarse las manos.”

Gracias a Dios que ésto no se cumplió!, y que el comunismo hoy es prácticamente historia,aunque no el ateismo. Pero, ¿ya cambiamos nosotros nuestra manera de pensar? ¿Cuántos de nosotros aquí estamos dispuestos a dar nuestra vida por Cristo? ¿Cuántos estamos dispuestos a abandonar nuestras ambiciones mundanas, dinero y posesiones, nuestra vida privada y privilegios, nuestros deseos egoístas, nuestro confort y seguridad? Pocos,verdad?

Vamos a leer Filipenses 3:8 “Y ciertamenté aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.”

Ciertamente la tarea de evangelizar es urgente en un mundo actual de creciente obscuridad y desesperación. Cada iglesia, cada creyente debe considerar cuidadosamente qué significa realmente en su caso particular “predicar el evangelio de Cristo… con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios” (Rom.15:18).

Si nos aferramos a esquemas tradicionales del pasado, el resultado será frecuentemente pérdida de dinero y energía. Lo que fue apropiado ayer puede no serlo hoy. Aunque la esencia del evangelio nunca cambia, la forma de proclamarlo y demostrarlo debe revelar que estamos tratando con un Dios actual. Solamente cuando la gente oiga su voz hoy podemos decirle que urge, en el nombre de Cristo, que no endurezca su corazón, pero que debe volverse a El con verdadero arrepentimiento y fe.

Han habido casos en la historia del Cristianismo que valen la pena recordar por su impacto espiritual y social.

El propósito de citar estos testimonios aquí es para mostrar la diversidad de los métodos que el Espíritu usa, las varias maneras en que Se manifestó, a la vez que se ve que, a pesar de estas diferencias, siempre glorificaba a Jesucristo y traía las almas a la fe en el Salvador. Otro propósito es el de enseñar que con Dios no hay acepción de personas, de manera que el muy educado o el no educado debe buscar igualmente la plenitud del Espíritu. Ni el uno ni el otro será lo que debe ser, ni servirá con el poder y el éxito que Dios desea, a menos que sea lleno del Espíritu Santo. El propósito final, entonces, es el de glorificar al Señor por estimular a cada estudiante a vivir una vida llena del Espíritu de Dios.

Los testimonios de los “místicos”: el hermano Lorenzo, Madama Guyón, el obispo Fenton, etc., han estimulado a muchos. Por ser difícil presentar dichos testimonios de una manera práctica para nuestros propósitos, sólo dejamos constancia de sus experiencias de ser llenos del Espíritu Santo.

Adoniram Judson, e! muy conocido misionero en Birmania, aunque fue influenciado por la lectura de la vida de Madama Guyón, no tenía una experiencia especial de ser llenado del Espíritu Santo. Sin embargo, su gran ministerio es una prueba de la plenitud del poder del Espíritu en su vida.

El Sr. D. L. Moody, quien no terminó aun la instrucción primaria, tuvo una experiencia definitiva en la recepción de la plenitud del Espíritu, y fue usado por el Señor para la conversión de centenares de miles de personas, incluyendo muchos doctores, abogados y nobles.

El que le siguió, en el ministerio, el Dr. R. A. Torrey. persuadido por el mismo Moody a buscar la plenitud del Espíritu Santo, llegó a ser igualmente usado como evangelista mundial.

Es para meditar,no es cierto?

Dios lo bendiga

Dios, sexo,política parte 11


Dios, sexo,política parte 11

Autor: Paulo Arieu

  • Hitler fue un «ídolo pagano que quería ponerse como sustituto del Dios bíblico»[0]
  • ”El misterio de la iniquidad ya está obrando.” (2 Tes. 2:7)

El sermón y las obras del Anticristo
(La predicazione dell’Anticristo)
Luca Signorelli, 1500-1504
Fresco del Renacimiento
Catedral de Orvieto, Orvieto,Italia
El sermón y las obras del Anticristo
(La predicazione dell’Anticristo)
Luca Signorelli, 1500-1504
Fresco • Renacimiento
Catedral de Orvieto, Orvieto, Italia. El sermón y las obras del Anticristo, en italiano La predicazione dell’Anticristo, es un fresco obra del pintor renacentista italiano Luca Signorelli. Es una de las escenas de la que está considerada su obra maestra absoluta, el ciclo de frescos con temas apocalípticos que decoran la capilla de san Bricio (Cappella di San Brizio) en la catedral de Orvieto (1499-1504). Miguel Ángel se inspiró para su Juicio Final en la observación de los frescos de Signorelli en Orvieto.  En esta escena se representa al Anticristo predicando de una manera análoga a como se solían representar los sermones de Cristo. Pero se aprecia que es el diablo quien le dice al oído lo que tiene que contar. En vez de rayos de luz dorada, son de color rojo sangre en el punto donde el arcángel san Miguel se dirige hacia la Tierra para luchar contra el Anticristo.(Wikipedia)

I. Introducción

a. Revisión

En el post anterior, a través del estudio de Hitler, y del nazismo, pudimos ver algo de lo monstruoso que será el Anticristo del Apocalipsis. También vimos como la magia a través de los poderes del ocultismo influenciaron la vida de Hitler todo el tiempo de su vida, hasta que  se suicidó. También vimos la historia de la lanza de Longinos y su relación con Hitler. Ahora veremos al misterio de la iniquidad, a Satanás, pero operando a través del anticristo.

b. El Misterio de la iniquidad

Desde el mismo principio de la Gran Controversia, cuando se delinearon los primeros elementos que conformarían la rebelión del “querubín cubridor”, quedó claro que la contienda sería feroz y prolongada. Desde entonces, las fuerzas del mal han procurado sobreponerse excluyendo a las del bien. A esta contienda entró a formar parte la raza humana. La caída de nuestros primeros padres en el pecado nos colocó en las filas del gran rebelde. Con su rebelión abrieron las compuertas a toda una secuela interminable de dolor y sufrimiento que no se detendría sino hasta el día glorioso en que el “señorío primero” le sea restaurado a la familia humana. Ahora, nos encontramos en la etapa intermedia de esta gran confrontación.

Esto revela que los grandes hechos de Dios, así como la manifestación del pecado han sido una realidad histórica palpable en el contexto del devenir humano. Las fuerzas del bien y de mal han dejado su huella marcada indeleblemente en cada hecho grande o pequeño ejecutado por los seres humanos. Somos parte y conjunto de esta contienda, y un elemento importante en la misma. Sencillamente no podemos cruzarnos de brazos y decir que no tenemos nada que ver en esto o aquello.

Como nuestros primeros padres, hemos elegido servir a alguien, ya sea en el mejor de los casos, al Príncipe de la vida, o en el peor de ellos, al Príncipe de las tinieblas. En su santa Palabra, Dios ha revelado con asombrosa exactitud los principios involucrados en la Gran Controversia, de manera que nadie necesite extraviar la senda del deber, excepto aquellos que insisten en seguir sus propios dictámenes en lugar de los del reino de Dios.

Dios les dió a sus siervos una revelación abarcante de los sucesos del futuro. Delineó las estrategias del gran engañador en su lucha contra el gobierno divino. Esta revelación es asombrosa, pues desenmascara las estrategias de falsificación maestra que ha puesto en marcha el archienemigo de Dios. Su obra, de acuerdo a esta revelación, consiste en reproducir y falsificar los mas exacto posible cada una de las acciones divinas. El apóstol Pablo ya nos advirtió que “no es de extrañar, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz” (2 Cor. 11:14). Y los ministros del mal también lo hacen.

II. El Anticristo

a. Su existencia y aparición

La existencia futura del Anticristo es, para los cristianos, un asunto de fe; en las cartas de San Juan, en las de San Pablo y en el Apocalipsis se anuncia la presencia y la venida del Anticristo, un ser diabólico, pero totalmente diferente de Satanás, un ser del que sabemos algunas cosas seguras, más de las que suelen creerse. Sabemos que -como nos revela la carta de San Juan- han existido varios anticristos; la serie empezó en el mismo tiempo de los Apóstoles y se cerrará con los Anticristos principales, las que denomina el Apocalipsis Bestia de la Tierra y Bestia del Mar, sin llamarles anticristos; pero toda la tradición cristiana les ha dado siempre ese nombre. Si por tanto hubo algunos anticristos al principio de la Era Cristiana y otros que aparecerán al fin de los tiempos, me parece no solamente lícito, sino obvio, deducir que la sucesión de anticristos ha sido prácticamente continua desde los Apóstoles hasta nosotros; y continuará «hasta el día final».

b. Un nombre terrible

El nombre de Anticristo es terrorífico, pero el terror no debe clausurar la inteligencia. Anticristo significa etimológicamente dos cosas: primera, alguien que va contra Cristo; segunda, alguien que trata de suplantar a Cristo. Como ejemplo de alguien que va contra Cristo podemos citar quizas a gunos heresiarcas encabezados por Arrio en los estertores de la Edad Antigua; porque el presbítero de Alejandría negaba el rasgo más esencial de Cristo, que es su persona divina. Uno de los anticristos en que aparece con mayor claridad su carácter de enemigo personal de Cristo es el filósofo Friedrich Nietzsche, uno de los que han configurado, por desgracia, la mentalidad de nuestro tiempo en cuanto a sus más oscuros rebordes anticristianos.

c. El anticristo, quien odia al Cristo

El Anticristo final, la Bestia del Apocalipsis, será un anticristo de odio contra Cristo y también de sustitución; porque su objetivo máximo consistirá en suplantar a Cristo, en borrar la imagen de Cristo en el corazón y la mente de los hombres. Uno de sus predecesores en el intento de suplantación puede ser lord Maitreya, el anticristo de la secta New Age que se quiere llamar Cristo, en el sentido pleno de anticristo, puede ser un occidental, o alguien del islam como esperan los iraníes. En fin. No se con certeza quien puede llegar a ser. Pero si sabemos con certeza que hubo antciritos y que habrá mas antes que Cristo vuelva por segunda vez.

Entre las lecciones pertinentes y actuales que podríamos seguir entresacando de la historia registrada en los libros de los Macabeos, estarían las siguientes:

Con la aparición del pensamiento único, bajo la forma del helenismo, se va a producir una bipolarización en el seno del judaísmo palestiniense que, hasta entonces, era más o menos homogéneo, al menos en apariencia.  Sin embargo, en realidad esa homogeneidad era más formal que real y bastará la irrupción del nuevo movimiento, para que salga a la luz lo que había en los corazones. La contemporización, el dejarse llevar por la corriente, la seducción de lo novedoso y la cobardía, serán factores determinantes para el posicionamiento de muchos. Con realismo, el autor de Macabeos describe el masivo vuelco que se produjo:  “Muchos del pueblo, todos los que abandonaban la Ley, se unieron a ellos.”(1 Mac. 1:52) 

Werner Keller se equivoca, cuando afirma que

En España ocurrió un caso único en la historia judía: en las horas de la más dura prueba la fuerza de la resistencia de los judíos se había quebrado por primera vez [41] , porque la realidad es que mucho antes de 1492 con los Reyes Católicos, la resistencia judía ya se había quebrado en el siglo II a. C. con Antíoco Epífanes, si bien, en ambos casos, hubo quienes escogieron sufrir antes que ceder. Y ahí es donde se va a abrir una profunda brecha entre ambos sectores del judaísmo: los que se adaptaron a las nuevas circunstancias al precio de traicionar lo esencial y los que prefirieron plantar cara aunque el coste fuera elevado.

d. Un invento capitalista ?

La crisis del neoliberalismo, ha alcanzado el corazón de los países centrales que se arrogaban el derecho de conducir no solo los procesos económico-financieros sino también el propio curso de la historia humana. Es la crisis de la ideología política del estado mínimo y de las privatizaciones de los bienes públicos, pero también del modo de producción capitalista exacerbado en extremo por una concentración de poder como nunca antes se había visto en la historia. Los teologos estiman que esta crisis tiene carácter sistémico y terminal. Aunque el genio del capitalismo siempre ha encontrado salidas para su propósito de acumulación ilimitada, y para eso ha usado todos los medios, inclusive la guerra (ganaba destruyendo y ganaba reconstruyendo.Ej: con la crisis de 1929 se resolvió no por la vía de la economía sino por la vía de la Segunda Guerra Mundial), ahora parece que este recurso es impracticable, pues las guerras son tan destructivas que podrían exterminar la vida humana y gran parte de la biósfera.

Pero no estamos seguros de que, en su insania, el capitalismo no use este medio. Esta vez surgen dos límites insuperables, lo que justifica decir que es muy probable que el capitalismo esté  concluyendo ya su papel histórico. Es por estos motivos, que para algunos, el anticristo, es sólo es un invento de índole comercial y literario. Otros dicen que el apocalipsis habla de él. Pero, ¿qué es el apocalipsis? El apocalipsis, Un libro inspirado orientado a esclarecer dos verdades centrales para el cristianismo:  1) La parusía, la segunda venida de Cristo para juzgar a vivos y muertos (en física podría encajar con las teorías del Big Crunch o la conversión del Sol en una enana gigante) 2) El juicio final. Es decir “el cielo nuevo y la tierra nueva”.

e. Su aparición:

Adversario demoníaco o humano-demoníaco de Jesucristo, que aparecerá antes de la Segunda Venida como el último perseguidor de los cristianos. Cristo lo vencerá en su regreso a la tierra. A veces adquiere el aspecto de un pseudocristo que engañará a muchos con sus pretensiones, sus milagros y sus falsas enseñanzas. El anticristo, una especie de encarnación de Satanás, figura en la literatura apocalíptica cristiana bajo varios nombres, todos con antecedentes en el judaísmo (Gog; Magog; Belial; Antíoco; Nerón; cf. «el hombre de iniquidad» [HA] de 2 Tes 2.3ss). Apocalipsis sintetiza en forma misteriosa muchos de estos conceptos. Se bifurca en dos bestias (Ap. 13; 16.12–16; 17; 19.19ss; cf. 11.7ss), que con Satanás forman una trinidad malvada. La primera («la bestia» por excelencia) es una encarnación de Satanás que demanda adoración; y la segunda, subordinada a la primera, es un falso profeta. Las epístolas juaninas, sin negar que habrá un anticristo final y único, afirman que existe ya una actitud o tendencia característica de este, y hablan aun de «muchos anticristos» (1 Jn 2.18, 22; 4.3; 2 Jn 1:7). Para Juan, la negación de que Jesucristo haya venido en carne (y por tanto que el Padre haya actuado para nuestra salvación) constituye la revelación del anticristo.[2]

f. La política y el anticristo

Porque el anticristo ha utilizado muchas veces en la historia el poder politico miliar para actuar?  Porque como bien dice el teólogo de la liberación Leo Boff, de nacionalidad brasilero

El poder histórico está habitado por un demonio. Aunque haya surgido como función de coordinación de la sociedad, el poder posee un irrefrenable dinamismo de expansión y de autoaseguración. El poder quiere siempre más poder. De lo contrario, pierde poder hasta dejar de ser poder. Debido a esta lógica, el poder tiende a aliarse a otros poderes o a absorberlos. Se distancia así de su fuente, la sociedad, superponiéndose a ella.[92]

Hobbes, teórico del poder del Estado, constató algo muy parecido en su famoso Leviatán:

“Como tendencia general de todos los hombres, destaco un perpetuo e impaciente deseo de poder y de más poder, que solamente cesa con la muerte. Y esto no se debe al mayor placer que se espera sino al hecho de que el poder no puede garantizarse sino buscando aún más poder.”[93]

Hay algo en el poder terrenal (politico,religioso,social) que corrompe el corazón del hombre. Los líderes,muchas veces  ambicionan y sueñan secretamente con ser monarcas del mundo entero. Los nacionalismos eufóricos, las dictaduras, las ambiciones humanas del poder se entremezclan en un tejido de pasiones humanas con la megalomanica nerónica y despótica del poder terrenal. Además, porque siempre ha sido la forma mas fácil de imponer autoritariamente y con el menor esfuerzo posible el criterio personal.

g. El falso Profeta:

Persona que afirma falsamente poseer total revelación de Dios, que puede predecir hechos futuros o que tiene el poder de Dios para hacer milagros, señales y maravillas.

En Apocalipsis encontramos un falso profeta que engañará a la gente con falsos milagros y matará a los que se nieguen a adorar a la bestia, pero que al final será arrojado al lago de fuego (Ap 19.20). En la Biblia, los falsos profetas caen en tres categorías generales:

1. Los que adoran falsos dioses y sirven a ídolos.

2. Los que falsamente afirman que han recibido mensajes de Dios.

3. Los que se desvían de la verdad y dejan de ser verdaderos profetas. [3]

¿Y la Bestia, que es eso?

h. La Bestia

La palabra bestia se usa en sentido figurado en la literatura apocalíptica. Las cuatro bestias de la visión de Daniel (Dn 7.3ss) representan el poder destructivo personificado por cuatro imperios, comenzando con el Imperio Babilónico. En Apocalipsis se habla de dos bestias. Una sube del abismo (Ap. 11:7; 17:8) o del mar (Ap. 13.1); es escarlata (Ap 17.3) y tiene siete cabezas y diez cuernos (Ap 17.7). Simboliza al Imperio Romano que persiguió a los cristianos, y a veces al emperador que se presenta como la reencarnación de Nerón. En sentido más amplio simboliza a todo poder político que se opone a Dios. La segunda bestia sube de la tierra, habla como dragón (Ap 13.11) y se identifica con el falso profeta (Ap. 16:13; 19:20; 20:10). Representa el culto que se tributaba al emperador como dios y a los que promovían este culto. [4]

i. El Macho cabrío: Azazel

El ritual levítico establecía que el sumo sacerdote debía presentar delante de Jehová, en el Día de Expiación, dos machos cabríos, sobre los cuales echaría suertes: una suerte por Jehová y otra por Azazel. Después que el sacerdote ponía las manos en la cabeza del macho cabrío por Azazel y confesaba sobre este todos los pecados del pueblo, el animal era llevado al desierto. La única mención que la Biblia hace de Azazel está en Lev. 16:8,10,26. (En la época de Cristo, se dejaba caer a este macho cabrío, desde una roca alta, a un precipicio distante 19 km de Jerusalén.)

No ha sido posible identificar exactamente a Azazel. Según la etimología del nombre, el significado principal es «quitar», «conducir hacia un lugar desierto» o el mismo sitio desierto (Lev. 16:21, 22). Hay algunos, sin embargo, para quienes Azazel significa el macho cabrío y otros que lo interpretan como un demonio o Satanás mismo. En todo caso, la enseñanza de purificar el pueblo, alejando simbólicamente sus rebeliones para facilitar de ese modo la reconciliación con Dios (Lev 16:10), se cumple satisfactoriamente en Cristo, de quien Juan el Bautista dijo: «He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Jn 1.29). [5]

III. Anticristos de la historia contemporánea muy famosos:

a) Hitler

En el post anterior lo vimos como politico, y como ocultista. Ahora lo veremos como anticristo.

a.1. Como el anticristo.

A Hitler, ahora lo vemos no solo como el gran conquistador como lo cite en el post anterior, sino como anticristo

  • La profecía de Pablo en 1 Tes. 5:1-3, dice que cuando las personas estén diciendo ‘Paz y Seguridad’,de repente serán destruidos por el Anticristo?

También, Daniel predijo que

  • “y sin aviso destruirá a muchos” (Dan. 8:25).

Existe mucho interés actualmente entre los cristianos sobre quien y como será el Anticristo, en sus muchas características. Hitler era un tipo de Anticristo, por lo que si se lo estudia en  muchas de sus características, uno puede llegar a tener una idea bastante clara de como seríá el Anticristo pronosticado (profetizado) en la Biblia.

Hitler alcanzó el control en Alemania “bajo el pretexto de salvaguardar sus intereses y proteger a la nación de enemigos inexistentes”.  Luego, comenzó a quemar sinagogas judías en la parte posterior de su Plan para empezar a ejecutarlas.¡Hitler vio el quemar estas iglesias como un símbolo de lo indefensos que eran los judíos contra sus fuerzas! El también vio esto como un símbolo de lo que el les iba a hacer en su ‘Solución Final’.

El Anticristo también tiene un tremendo problema para el judío; pero ya que el va a ser de la Magia Blanca, del lado “Bueno”, sus problemas con el judío es declarado en una manera cuidadosa, no tan obvia, pero todavía muy clara. He aquí lo que dice Alice A. Bailey sobre el problema judío,

“Lo que yo digo aquí no hace referencia específica a cualquier individuo; yo estoy considerando el problema mundial, centrándose alrededor de los judíos como un todo… La Logia Negra está ocupada por el aspecto en cuestión en su multiplicidad de formas {el problema con el judío es que el solo está preocupado en hacer dinero – actividad económica o materialismo}… Por lo tanto, mis hermanos, la naturaleza beneficiosa de la muerte.”

¿Captó usted esa última frase?

“¡¡La naturaleza beneficiosa de la muerte!!” Porque, suena sospechosamente como el concepto de la muerte del judío como siendo una “sanidad” del cuerpo nacional alemán. Y, créanme, es exactamente lo mismo. Uno de las características comunes de los ocultistas es que todos ellos parecen odiar realmente a los judíos. Más adelante, Bailey otra vez regresó al concepto de la naturaleza beneficiosa de la muerte, “No obstante, para el progreso del alma del individuo y el alma de la humanidad, la muerte es inevitable, buena y necesaria.”

Y de paso, ¿cuándo fue que Bailey escribió estas palabras amenazantes contra los judíos? En 1939, en un capítulo titulado, “¡El Panorama General Mundial”! En otras palabras, al mismo tiempo que Hitler, el Gran Mariscal de las Fuerzas de las Logias Negras, estaba comenzando a matar sistemáticamente a los judíos en Europa, una de las principales líderes de las Fuerzas de las Logias Blancas, Alice A. Bailey, ¡¡también estaba amenazando con matarlos!!

Tanto Gran Bretaña como los Estados Unidos eran las potencias mayores dirigidas por adeptos de las Logias Blancas, Churchill y Roosevelt, respectivamente ¿Es de algún asombro que nuestro Departamento de Estado se rehusó a aceptar judíos que estaban tratando de huir de Europa? ¿Es de algún asombro que nuestro Departamento de Guerra se rehusó a bombardear los campos de muerte y/o las líneas de ferrocarriles que estaban transportando víctimas judías? Poco se dieron cuenta los judíos que los líderes de los Aliados eran ocultistas que también odiaban a los judíos, ¡pero que simplemente eran mejores disfrazando su odio!

En este punto, usted podría protestar que, si los Aliados de Occidente odiaban secretamente tanto a los judíos, ¿por qué intervinieron a nombre de los judíos quienes querían que se les devolviera su tierra? ¿Por qué apoyamos tan grandemente el renacer de Israel entre 1945-1948?

a.2.Hay dos razones:

[i]. Roosevelt y Churchill eran Francmasones,  y como tales, estaban siendo leales a la visión ocultista de Alberto Pike de 1870, donde el declara que serían necesarias tres guerras mundiales para preparar la aparición del Cristo, trayendo por lo tanto el Nuevo Orden Mundial. La Tercera Guerra Mundial iba a ser entre Israel y sus vecinos árabes.

[ii]. Ocultistas de la Logia Blanca aprendieron de sus hermanos de la Logia Negra los medios más efectivos de matar judíos. Hitler desperdició tremendas cantidades de dinero y recursos militares para encontrar a los judíos, reunirlos, y matarlos. Hitler literalmente tenía que conquistar Europa para lograr esta tarea ¿Qué tan bueno sería si usted los concentrara en un solo lugar, como el Antiguo Israel?

Los ocultistas de la Logia Blanca también enseñan que los judíos solo están interesados, y adiestrados, en hacer dinero. Bailey dice que los judíos están “produciendo separación” y la totalidad de sus esfuerzos resultan en “Magia” y “Dinero”.

Luego, ella dice que

”… el problema judío definitivamente está produciendo separación como parte del plan divino… Cuando el aspecto mental… esté desarrollado más completamente, entonces el enfoque del esfuerzo de las Fuerzas Oscuras cambiará y el problema de los judíos desaparecerá.”

¿Entendió usted las sutiles implicaciones de las palabras anteriores: el “problema desaparecerá”? Hitler estuvo muy cerca de causar que el “problema” judío desapareciera, matando dos terceras partes de los judíos en el mundo ¡La Bibliapredice que el Anticristo también matará dos terceras partes de los judíos del mundo! Esta es una de las formas más obvias e importantes en la que Hitler fue un verdadero tipo de Anticristo.

Mientras lo pienso, el tiempo del Holocausto de los judíos de Hitler es también un tipo de Anticristo. Hitler comenzó su Holocausto contra los judíos en 1938, y continúo hasta 1945, ¡siete años! La Biblia predice que el Anticristo también gobernará por 7 años (Dan. 9:27 RV 1960).

Pero, ¡el Holocausto fue llevado a cabo en dos segmentos de 3 años y 1/2! En los primeros 3 años y 1/2, las Matanzas de judíos de Hitler fue muy secreta, y llevada a cabo en formas que limitaba el número de judíos que podían ser matados; sin embargo, a finales de 1941, Hitler estableció campos genocidas inmensos y efectivos, como Auschwitz. Estas nuevas instalaciones permitieron que fuera posible el matar enormes números de judíos rápidamente y efectivamente. De este modo, mientras  Hitler mató judíos por siete años, sus últimos 3 años y medio fueron especialmente horrorosos.

Parecido al Anticristo, la Biblia predice que el buscará a los judíos con un veneno desde el infierno por los últimos 3 años y medio de su reinado y los últimos 3 años y medio de su reino. (Ap. 12:13-17)

¡Hitler consideraba que el Cristianismo era débil, pobre, mezquino y simplemente judío! Por lo tanto, al declarar su objetivo de estar “quebrando las raíces y el trono al cristianismo. Por eso el declaro su objetivo de estar “desbaratando la raíz y el tronco del cristianismo”. El estuvo de acuerdo con Nietzsche, quien fue repudiado por la práctica del Catolicismo. Romano, “después que el presenció a su amigo humillado penosamente por el sendero de la renunciación, ‘y desesperanzadamente decadente e  indefenso y quebrantado, ante la cruz cristiana”. Tan pronto el habría terminado de aniquilar totalmente a los judíos, Hitler planeaba volverse contra el cristianismo con el mismo fervor infernal.

El Anticristo arremeterá primero contra la Iglesia Cristiana, y luego contra los judíos. La Biblia afirma claramente que ambos grupos estarán en su lista de blancos. En Ap. 6:9, vemos a Jesús [El Cordero] abriendo el quinto sello, revelando las almas, bajo el altar Celestial, de aquellos Cristianos quienes habían muerto a causa de su fe en El. En el versículo 11, Jesús entonces revela que un cierto número de creyentes Cristianos también morirían en lo que restaba del período de la Gran Tribulación. Esta es la profecía concerniente al martirio masivo de creyentes, y ocurre durante el principio de los 7 años del período de la Tribulación.

En Dan. 9:27, vemos que a los 3 años y medio de la Tribulación, el Anticristo comenzará a perseguir a los judíos. Su persecución será tan intensa, y tan exitosa, que Dios predice que el Anticristo “quebraría” y “aplastaría” al pueblo santo [judíos].  ¡Este versículo ubica este genocidio durante los últimos 3 años y 1/2! El Cristiano primero, el judío segundo ¡¡Ambos grupos muertos con una furia y odio directo del infierno!!

Hitler creía, como Richard Wagner, que

“Jesucristo había nacido de una estirpe Ariana pura y que el Dios Cristiano nunca había sido miembro del racialmente profanado pueblo judío sobre quienes el había afirmado estar buscando una [solución final] para liberar la Tierra Patria de sus influencias corruptas.” Por lo tanto, ¡el creía que el estaba haciendo la Voluntad de Dios al aniquilar a los judíos! Entienda esto – el Dios Cristiano, incluyendo a Jesús, ¡estaba buscando una “Solución Final ” para eliminar a los judíos!

¡El Anticristo también creerá que Jesús estará trabajando con El Cristo para introducir todos los aspectos del Nuevo Orden Mundial! ¡El Anticristo también afirmará que el está haciendo la “Voluntad de Dios”!

Hitler constantemente usó la palabra, “Voluntad” en tantas formas diferentes, por ejemplo: Voluntad de poder, voluntad al poder.

“Ninguna palabra estuvo más frecuentemente en los labios de Hitler que ‘Voluntad’.”

Las Fuerzas del Anticristo también adoran la Voluntad humana. En su libro: “La Externalización de la Jerarquía” (“The Externalisation Of The Hierarchy”) Bailey también se refiere constantemente a la Voluntad:

  • Voluntad-De-Accionar, p. 440. Voluntad-Para-Cooperar, p. 440
  • Voluntad-Para-Enfocar, p. 353. Voluntad-Para-Bien, p. 265, 685, 248, 606, 384, 396
  • Voluntad-Para- La Bondad, p. 353. Voluntad-Para-Invocar, p. 353
  • Voluntad-Para-Justificar, p. 132. Voluntad-Para-Saber, p. 440
  • Voluntad-Para-Vivir, p. 456. Voluntad-Para-Amar, p. 131, 440
  • Voluntad-Para-Persistir, p. 440. Voluntad-Para-Organizar, p. 341, 441
  • Voluntad-Para-Gobernar, p. 132. Voluntad-Para-Separación & Agresión, p. 438
  • Voluntad-Para-Síntesis, p. 132. Voluntad-Para-Triunfar, p. 341, 353
  • Voluntad-De-Poder, p. 128-9; 131; 275-6; 340

Esto es simple y solamente, una adoración de la voluntad humana; pero, porqué habríamos de estar sorprendidos, pues el Reino del Anticristo es la elevación suprema de la adoración del hombre, a quien Dios ha asignado el número 6, y la adoración del hombre supremo, el Anticristo, a quien Dios ha asignado el número 666 {Ap.3:18}. Interesantemente, el Movimiento de la Nueva Era también asigna estos números al hombre y al Anticristo, ellos también asignan el número 66 al gobierno perfecto y supremo del hombre, ¡el reino del Anticristo!

La lectura temprana y preparatoria de Hitler fue la Antigua Roma, las Religiones Orientales, Yoga, Hipnotismo Ocultismo y Astrología.

El Anticristo sin duda alguna habrá sido completamente preparado en estas formas de ocultismo, ya que el Movimiento de la Nueva Era, el cual se ha dedicado solamente a preparar a los pueblos del mundo para la aparición del Anticristo, enseña estos sistemas a sus adherentes. Si usted está involucrado en alguna de estas actividades, incluyendo el Budismo, o alguna de las religiones japonesas, o algunas religiones hindúes, de se  cuenta que son muy ocultistas, muy satánicas. Aún el mismo nombre, Buda, significa “El que lleva la luz”, el mismo significado dado a Lucifer. En otras palabras, Buda es un sinónimo para Lucifer ¡¡Alice Bailey le da tremendo crédito a Buda por la realización del Nuevo Orden Mundial!! No se deje engañar.

Hitler creía ser el Anticristo. Por lo tanto, el usó constantemente consignas Mesiánicas en su constante propaganda en Alemania después que el asumió el poder dictatorial. El afirmó constantemente que sus programas reflejaron la “Voluntad de Dios”. Sin embargo, este “Dios” era “Dios en naturaleza, Dios en nuestro propio pueblo, en nuestro destino, en nuestra sangre”.

Hitler entendió que su búsqueda era espiritual; por lo tanto, “rituales casi-religiosos impresionantes… se realizaban cada semana en la Alemania Nazi. Hitler, el Partido Nazi Party y el Reich tomaron el lugar de Cristo y los santos en los actos de adoración… Y las energías que ellos levantaron, también eran de la orden de las experiencias religiosas”.

Los oficiales de alto rango bajo el liderazgo de Hitler dirigieron a las multitudes en oraciones cantadas y juramentos de lealtad:

“Por lo que en esta hora solemne oramos por bendición sobre el Juramento que tomamos. Te agradecemos a ti, ‘Fuhrer’, ya que te hemos visto. Míranos como tu propia creación, que nuestros corazones laten para siempre con tus pulsos, que nuestras vidas encuentren inspiración en tu amor… Dios Bendiga al Fuhrer en esta hora …”

Hitler era adorado por las multitudes. No se equivoque sobre esta realidad. El era el Rey del Séptimo Misterio, esa forma de gobierno oculto donde el sirvió políticamente como un Absoluto Dictador, y espiritualmente el Alto Sacerdote Satánico ¡El demandaba adoración, y la recibió!

El Anticristo similarmente demandará adoración; la Biblia deja eso bien en claro. En 2 Tesalonicenses 2:4, vemos que el Anticristo irá hacia el templo judío, afirmando ser Dios, y demandará que se le adore. Esta profecía la vemos otra vez en Apocalipsis 13:6; Daniel 7:25; y 11:36. Más adelante, lea el recuento en Daniel 3, donde el Rey Nabucodonosor creó una estatua y luego demandó que todos sus súbditos se arrodillasen y que la adoraran, o serían asesinados. Este recuento es un tipo de adoración que instituirá el Anticristo, con la pena de muerte para aquellos que no se sometan.

Nosotros sabemos absolutamente que este es un tipo del Anticristo final, por dos razones:
1.    Dios le dijo a Daniel que concluyera el libro de Daniel hasta el “Tiempo del Fin” (Dan. 12:4). Por lo tanto, el libro entero es una profecía del Fin del Siglo.
2.    En Daniel 3:1, vemos que Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuyas medidas, en codos, formaban un ’666′. La estatua era de 60 codos de alto, 6 codos de anchura en la base, y 6 codos de profundidad en la base.

Hitler creía que “El Bien Cristiano era malo; el Mal Cristiano era bueno”.

El Anticristo también invertirá los valores cristianos, por eso es que Dios advirtió: “ ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”(Is. 5:20).

Siempre que Dios usa la palabra, “Ay”, El está haciendo un llamado a Juicio. Asimismo el Anticristo invertirá todos los valores de la Cristiandad, interpretarán todo místicamente. No se deje engañar, esta “Reinterpretación Mística ” de la Cristiandad aún está ocurriendo hoy, Mientras ‘Time’ y ‘U.S. News y ‘World Report’ están intentando vigorosamente redefinir místicamente todas las principales doctrinas de la cristiandad.

Hitler habló palabras terribles blasfemas contra Jesucristo, a Quien la Biblia llama Señor de Señores, y Rey de Reyes. Por ejemplo, el escribió:

“Entiende de este modo, Jesús: porque escrito está: Tu adorarás al Súper Hombre, la Elite dela Raza, el Señor de todos los reinos de la tierra y la Gloria de ellos, y solo a El servirás.” Si usted está atónito por esta tremenda blasfemia, considere las profecías sobre las palabras que hablará el Anticristo, impresas más abajo.

El Anticristo también hablara grandes cosas blasfemas contra Dios y Su Hijo, Jesucristo.

  • “Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá.”(Dan. 11:36; cf. Ap.13:5-6)

Hitler poseía una forma de hablarle a grandes masas que capturaba absolutamente sus imaginaciones y estimulaba dentro de ellos una emoción tremendamente poderosa. Cuando Hitler fue exaltado, su estilo normal torpe e interrumpido fue transformado en un mágico flujo de palabras, entregado con un efecto hechizante. En estas ocasiones era como si el mismo Hitler estaba escuchando a la inteligencia extraña que había tomado control temporal sobre su alma… La extraña transformación… más tarde sería descrita por otros quienes vieron ocurrir su posesión Luciférica aún más concretamente mientras Hitler ascendía paso a paso al mismo pináculo de poder. ‘Escuche a Hitler y uno repentinamente tiene una visión de uno quien dirigirá la humanidad hacia la gloria’, Gregor Strasser, un Nazi desertor, recontó veinte años después.

‘Una luz aparece en una ventana oscura. Un caballero con un bigote cómico se convierte en un Arcángel. Luego el Arcángel se va volando y ahí está Hitler sentado bañado en sudor con ojos vidriosos.’

Usted no encontrará una mejor descripción de la fuerza demoníaca que había dentro de Hitler como esta. Cuando era importante actuar para Hitler, el discurso normal de exaltación transformado en oratoria ponderosa y hechizante que literalmente hipnotizó a sus oyentes. Pero, cuando la actuación había terminado, la posesión demoníaca estaba disminuida, dejando a Hitler con los ojos vidriosos y bañado en sudor. La tremenda influencia y poder de Hitler no eran suyos, sino de Satanás.

El ANTICRISTO también exhibirá tal poder y persuasividad. El hipnotizará al mundo entero. Pero, su gran poder tampoco será propio, sino de Satanás. Esto es exactamente lo que predice la Biblia del Anticristo: “Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará…”(Dan. 8:24).

Hitler fue entrenado para ser un adepto supremo en las artes y el ritual de la Magia Negra por el líder de la poderosa sociedad secreta satánica llamada el Grupo Thule. Esta sociedad adoraba abiertamente a Satanás en sus ceremonias. Interesantemente, este Grupo Thule era parte de las sociedades internacionales  “Hermandad de la Muerte”. La dominante sociedad Americana “Hermandad de la Muerte” es el grupo de “Calaveras  y Huesos” (“Skull and Bones”) en la Universidad Yale, ¡una sociedad idéntica al Grupo Thule de Hitler!.

El adepto más famoso de este grupo de “Calaveras  y Huesos” es el Presidente George Bush, ¡uno de los principales proponentes del Nuevo Orden Mundial! No se deje engañar; el Nuevo Orden Mundial de George Bush es idéntico al de Hitler. No se deje engañar más por el comportamiento externo de los hombres.

El líder del Grupo Thule fue Dietrich Eckart. El le dijo a sus adherentes en la década de los 1910s que “el había recibido personalmente una especie de anunciación de que el estaba destinado para preparar la nave del Anti-Cristo, el hombre inspirado por Lucifer para dirigir a la raza ariana hacia la gloria.” Eckart percibió que su rol era aquel de un precursor, como un Juan El Bautista para El Grande. Eckart entrenó bien a Hitler. Mientras Eckart yacía en lecho de muerte, el gritó: “¡Sigan a Hitler! El bailará, ¡pero soy yo quien he puesto el tono! Yo le he iniciado en la ‘Doctrina Secreta’, abrí sus centros en visión y le he dado los medios para comunicarse con los Poderes…”

El Anticristo también será entrenado en una sociedad secreta Satánica en Europa, muy posiblemente el Grupo Thule y el será profundamente entrenado en las artes y rituales de la Magia Negra tal  y como lo fue Hitler.

Hitler fue llevado a través de una monstruosa ceremonia Satánica, diseñada específicamente para pervertir, torcer, y carbonizar totalmente su pensar sexual, al punto donde el más nunca podía satisfacerse con un coito sexual normal. En vez de eso, el solo podría ser satisfecho a través de sadomasoquismo, donde el era azotado y torturado por una mujer. Este fue el papel que desempeñó Eva Braun. Esta ceremonia Satánica torturó tanto la mente de Hitler que liberó un torrente firme de ira y odio contra el resto de la raza humana.

Usted no necesita mirar más lejos para descubrir la razón real por la que Hitler era tan sádicamente inhumano, y tan capaz de los crímenes más grandes y oscuros contra la humanidad jamás vistos en el planeta tierra.

Esta ceremonia tenía el efecto a los cuales los Satanistas se referían como “Siendo Suave Entre Las Piernas”, una herida psicológica que tenía el efecto de castración mental.  ¿Trae esta revelación alguna iluminación sobre la inservible de, y el gran peligro que representa nuestra industria pornográfica adulta de hoy?

El Anticristo atravesará esta ceremonia Satánica, haciéndolo incapaz de una satisfacción sexual normal tal y como Hitler. Y, cumplirá con la profecía bíblica, Dan. 11:37: “Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres…” Y, tal y como Hitler, su monstruosa perversión sexual será el principal factor motivador detrás del genocidio más grande en la historia mundial.

El ascenso de Hitler al poder fue predicho por un místico ruso: Soloviev. Los ‘Espíritus Guías’ de Soloviev le revelaron que la “Bestia” que venía iba a ser un espíritu que “habita el alma de un hombre de carne y sangre. Un hombre vestido de ropas cotidianas y tan discreto que podría pasar por desapercibido en una multitud… la Bestia no aparenta ser lo que es.”

Esta descripción de la Bestia, describiéndolo como de apariencia normal, también puede ser aplicada a la mayoría de los hombre de hoy quienes están trabajando fuertemente para preparar el advenimiento de un próximo Anticristo. George Bush, Gerald Ford, Jimmy Carter, todos parecían tan normales; sin embargo, trabajaron muy duro para efectuar los cambios necesarios para un próximo “nuevo orden mundial”.

Observación:

No se deje engañar por apariencias externas. Recordemos la descripción del “Falso Profeta” en Apocalipsis 13:11, donde el es descrito como parecido a una Oveja [un líder cristiano] ¡Adentro tendrá el corazón de Satanás! Pero, por fuera, ¡¡parecerá normal!!

La descripción de Solviev de la Bestia sigue así:

“El es joven y vigoroso y su voz emana poderes mágicos que, como los tonos seductores de un gaitero, pueden seducir a grandes líderes, llevándolos a una horripilante condición de una disminuida responsabilidad moral, y al mismo tiempo excitar a las masas a que se levanten y conviertan una cultura moribunda a un montón de escombros y cenizas. Debajo de un exterior trivial y desarmador – el quizás lleve un cómico bigote – el es un tirano con sed por sangre, un poderoso demagogo.” La mayoría de la gente de hoy no se da cuenta que, para el pueblo alemán, Hitler se parecía bastante a un oficial militar de Prusia. Para ellos, Hitler parecía muy normal, muy tradicional.

El Anticristo, también, tendrá todas estas características acabadas de mencionar. El parecerá muy normal, probablemente buen mozo, en el exterior, pero por debajo, el será un “tirano con sed por sangre, un poderoso demagogo.” Y, su habilidad para hipnotizar las masas será sin igual en la historia mundial. Hoy no es el momento de juzgar una persona solo por su exterior.

Hitler buscaba intensamente, trabajando con Dietrich Eckart, desarrollar su nivel de conciencia a tal nivel que su Glándula Pineal, su Tercer Ojo, se desarrollaría y se abriría. Después de haber abierto su Tercer Ojo, Hitler era capaz de “ver claramente” la relación entre la humanidad y su tierra, entre esta tierra y la conciencia espiritual del Cosmos, y entre la raza y la historia. De este modo, el genocidio por el cual Hitler es tan famoso se volvió inevitable.

Adherente de la Nueva Era, si estás caminando por este sendero de elevar tu nivel de conciencia, de abrir el “Tercer Ojo” dentro de ti, por favor detente de inmediato, pidiéndole perdón a Jesucristo. Este proceso es satánico, y resultará en un engaño total; por el resto de tu vida. Tú no estás involucrado en algo bueno o beneficioso; en lugar de eso estás siendo engañado para practicar el satanismo, así como Hitler.

El Anticristo también se esmerará para abrir su “Tercer Ojo” dentro de su conciencia. Hitler soñaba con que, una vez el haya ‘limpiado’ la tierra, el instituiría un Reich que duraría 1,000 años. El llamó este reino su ‘Reich de 1,000 Años’. Este período fue una falsificación del Reinado Milenial de Jesús, el cual El establecerá después que El haya ‘limpiado’ la tierra de los pecadores. (Ap. 20:7).

El Anticristo también predicará un Reino de 1.000 Años, después de que haya ’limpiado’ la tierra. Por supuesto, como Hitler, el Anticristo será incapaz de llevar a cabo su gran Plan, porque Dios lo quitará después de solo 7 años.

A Hitler le fue enseñado el concepto de ‘Geo-Política’, donde el planeó una conquista Global. Hitler iba a comenzar en Europa, pero ampliaría su conquista al mundo entero. Se le enseñó a pensar en términos de ‘continentes completos’.  Hitler consiguió la asistencia del único país en Asia a quien el consideró ser el “Herrenvolk del Oriente”, Japón.  Ravenscroft afirmó que aún el ataque de Pearl Harbor fue planeado por el alemán: Karl Haushofer.

a.3. El Anticristo actuará globalmente desde el mismo principio.

Hitler planeó la ‘acción de limpieza’ más grande que el mundo jamás había visto. Su propósito era en aquel entonces el crear una nueva raza de personas superiores, personas quienes estarían libres de la mezcla de sangre y la impureza que el consideraba que estaba denigrando a Alemania. El quería

“…crear una mutación en la raza Ariana… para desarrollar poderes sobrehumanos de concentración y visión clarividente.”

El Anticristo también buscará crear una raza sobre humana. Pero, el lo hará a través de la Genética, una ciencia tremendamente codiciada por los líderes de la Nueva Era. Hitler creía que “la misma Tierra era también un organismo conciente”. El creía que ella era una Diosa, que debía ser protegida, nutrida, y ser conservada pura.

El Anticristo se sentirá de la misma forma. De hecho, esta creencia será la fuerza propulsora detrás del alboroto global de ambientalistas radicales. Ellos constantemente están reclamando que la humanidad está contaminando la Madre Tierra a un punto sin regreso. Desastrosamente, ellos creen que una de las primeras acciones del Anticristo debe ser la de ‘limpiar’ a la Madre Tierra de su ‘sobrepoblación’.

Ellos creen que la Tierra está sobre-poblada por dos tercios. Se espera que el Anticristo lleve a la población de los actuales 6 billones de personas a solo 2 billones en su ‘Acción de Limpieza’ de 7 años. Esta dramática reducción de personas en un período de tiempo tan corto solo puede ser llevada a cabo por un genocidio mundial. Un gran número de personas morirá durante el tiempo de la ‘Iniciación Global’ donde personas serán obligadas a jurar fidelidad a el cristo, y aceptar su Marca electrónica, o sufrir la pena de muerte. Pero, antes que eso ocurra, el Anticristo matará poblaciones enteras a través de una guerra nuclear.

Por supuesto, la Biblia profetiza este tipo de guerra, en Ap. 4-16, y en Joel 2-3. Pero, permitamos que Alice A. Bailey, la gran practicante de Magia Blanca, tenga la última palabra al respecto. Después de profesar “Amor” a lo largo de su libro, Bailey de repente empieza a hablar de armas atómicas.

“La bomba atómica no le pertenece a las tres naciones que la perfeccionaron… Le pertenece a las Naciones Unidas para su uso… cuando una acción agresiva por parte de cualquier nación enseñe su feo rostro.”

¡¡Vaya!! ¿Qué más llano puede ser alguien? El Nuevo Orden Mundial llama para que todas las naciones del mundo entreguen sus armas a las Naciones Unidas en tal forma como para evitar grandemente el desempleo.  Una vez sean desarmadas las naciones, ya sea destruyendo sus armas o transfiriéndolas a las Naciones Unidas, entonces el Anticristo, el nuevo líder de la ONU, se sentirá en libertad de usarlas en contra de cualquier nación que no se adhiera a su gobierno. Y, dice Bailey, el usará estas armas nucleares contra naciones completas.

Pero, nosotros los cristianos que conocemos nuestras profecías bíblicas no debemos de estar sorprendidos, pues Dios predice, en Dan. 7:8,20, que el Anticristo destruirá totalmente tres de las diez naciones en las cuales el mundo ha sido dividido. En Ap. 18, vemos la destrucción de la nación más poderosa económicamente, en el espacio de una hora. La única forma en la que naciones enteras pueden ser destruidas es a través de armas nucleares.

Ahora, pienso lo terrible que es para los americanos el estar transfiriendo armas a las Naciones Unidas. Un día, quizás pronto, puede suceder que estos hombres y mujeres americanos se encuentren a si mismos como parte de las Fuerzas Armadas del Anticristo.

Hitler forzó a sus líderes oficiales del SS, y otros, a participar en ceremonias satánicas donde ellos afirmaron su lealtad a el, y para recibir poderes especiales. Una de estas ceremonias era la Ceremonia del Aire Sofocante, en la cual los participantes hacían votos irreversibles de servicio a Lucifer. La otra ceremonia era la Misa Negra, la cual era celebrada con la “Sangre Potenciada de Adolfo Hitler”.

El Anticristo también forzará a sus súbditos a realizar las ceremonias antes mencionadas. La gran diferencia es que, después de jurar lealtad a el, el Plan llama para que todos reciban una Marca Electrónica, inyectados debajo de la piel, sin la cual ningún hombre podrá comprar o vender. Pero, el propósito declarado detrás de esta Marca Electrónica que es inyectada en la mano derecha o frente, será como un símbolo de adoración del Anticristo.

De este modo, la profecía de la Biblia será cumplida al pie de la letra (Ap. 13:11-18).

Hitler creía en el la reinterpretación mística estándar de la Nueva Era de quien era Jesucristo. Ellos creían que el era un humano, sobre el cual cayó la Conciencia del Cristo en el tiempo de Su bautismo por Juan el Bautista.  Pero, más aun, Hitler creía que Jesús era un adepto Místico también, por si mismo, un místico en los Misterios Egipcios. Por lo tanto, cuando Jesús realizaba Sus Milagros, El los hacía por el poder del ocultismo.

¡¡Esta creencia es el Pecado Imperdonable!! En Mat. 12:24-32, Jesús le responde a los Fariseos, quienes estaban diciendo que el poder por el cual Jesús estaba sanando era por el Príncipe de los Demonios, Beelzebú. Jesús caracterizó esta creencia como un pecado contra el Espíritu Santo, el cual jamás sería perdonado. Los eruditos de la Biblia le han llamado a este pecado, el Pecado Imperdonable.

Hitler y todo su liderazgo cometieron este pecado, temprano en sus vidas. Por lo tanto, el Espíritu Santo dejó de trabajar en sus corazones y mentes, convenciéndoles de su pecado, y tratando de guiarlos al arrepentimiento. Pero, lo más importante, el Espíritu Santo detuvo su obra de restringir el mal en sus vidas. Por lo tanto, Satanás tenía licencia absoluta para tomar estos hombres tan lejos en el pecado como el quisiera. Esta falta del poder de restringir del Espíritu Santo permitió que estos hombres descendieran al Abismo del Infierno, y preparó el escenario para el horror por el cual vino justamente a ser tan infame.

El Anticristo también cometerá este Pecado Imperdonable, lo cual explica como el puede ser aquel monstruo del cual la Biblia habla tan elocuentemente. Pero, esta creencia tan frecuente en la Religión de la Nueva Era, que decenas de millones de personas también han pronunciado esta Doctrina Satánica. Por lo tanto, estas muchas millones de personas han cometido este Pecado Imperdonable, ¡sin darse cuenta de lo que han hecho! Esta es una de las razones por las que el Anticristo será tan adorado cuando el haga su aparición.

Hitler alcanzó el control en Alemania

“bajo el pretexto de salvaguardar sus intereses y proteger a la nación de enemigos inexistentes”.

Las fuerzas del Anticristo ya están hacienda esto para alcanzar su poder. Ellos están creando ‘enemigos’, tales como la contaminación, el Hoyo de la Capa de Ozono, deforestación, y guerra, los cuales todos causan que las gentes del mundo clamen por una solución global. Los Ovnis son probablemente, también un fenómeno mas relacionado con el mundo del ocultismo que con la ciencia.

Por lo tanto, bajo el pretexto de proteger la Tierra, los líderes del Nuevo Orden Mundial están preparando una trampa para la aparición del Anticristo En la profecía de Pablo en 1 Tes. 5:1-3, dice que cuando las personas estén diciendo ‘Paz y Seguridad’, de repente serán destruidos por el Anticristo. También, Daniel predijo que, “y sin aviso destruirá a muchos” (Dan. 8:25).

a.4.La resistencia nazi

En la oposición a Hitler destacaron cristianos comprometidos que tenían la convicción de que el nacionalsocialismo era incompatible con la vivencia del Evangelio.

Como podemos leer en el post nº9 de esta serie,en otro intento por sincronizar las creencias religiosas con la política del Estado, los nazis intentaron establecer una iglesia nacional unificada, pero no tuvieron éxito. Hitler nombró a Ludwig Mueller “Obispo del Reich”, y el sacerdote lideró un movimiento “cristiano alemán” dentro de la Iglesia. Mueller intentó sintetizar la ideología nazi y la tradición protestante, además de luchar por una “iglesia del pueblo” basada en la “bondadosa sangre aria”. A mediados de la década de 1930, el movimiento había conseguido 600.000 adeptos. El gobierno nazi también intentó reemplazar el culto cristiano por celebraciones seculares del partido nazi que adoptaban muchos símbolos religiosos pero en su lugar glorificaban al partido y a su líder, el Führer. También se trató de atenuar la influencia clerical sobre la instrucción religiosa en las escuelas públicas, poner un freno a las actividades e influenciar los planes de estudio de las escuelas religiosas.[7]

También podemos leer que en 1933, un pequeño grupo del clero protestante formó la Liga de Emergencia de Pastores, fundada por Martin Niemöller, que adoptó una postura en contra de la dominación nazi de la Iglesia. En 1934, los líderes de esta liga fundaron la iglesia confesionista, la cual representaba a una minoría de todos los pastores protestantes de Alemania. Su ideología consistía en resistir la coacción nazi y desenmascarar la falsedad moral del movimiento “cristiano alemán” pronazi.

Sin embargo, la iglesia confesionista no repudiaba las políticas raciales ni sociales de los nazis. Si bien muy pocos teólogos alemanes, como Dietrich Bonhoeffer, se oponían al régimen, durante toda la era nazi la gran mayoría de los líderes de la iglesia protestante no cuestionaron la legislación ni las medidas discriminatorias del Estado.  Las dos iglesias, católica y protestante, defendieron a los judíos que se habían convertido al cristianismo o se habían casado con miembros de sus iglesias, y de esta manera salvaron algunas vidas.

Además, repudiaron firmemente el Programa de Eutanasia Nazi y lograron limitar su alcance. Si bien el régimen nazi posteriormente detuvo la parte visible de este programa, una parte secreta continuó vigente. Sin embargo, la acción de las iglesias sobre este asunto demostró que la protesta podía provocar un impacto en la política nazi. A pesar de eso, ni el liderazgo católico ni la jerarquía clerical protestante repudiaron oficialmente la persecución de los judíos ni los horrores de la “solución final”.

Hay una película, Sophie Scholl, que populariza a aquellos cristianos que se opusieron también a la barbarie nazi. Sobre este tema publicó también García Pelegrín el libro La Rosa Blanca, los estudiantes que se alzaron contra Hitler. De otro lado, con mayor proyección mundial la película Valkiria, protagonizada por Tom Cruise desveló a muchos alemanes que no eran nazis y bastantes de ellos dieron su vida para luchar contra el dictador.

El que colocó la bomba contra Hitler en la “Guarida del Lobo”, el conde Claus von Stauffenberg, era también católico. Y se ha conocido que una gran parte de los militares que protagonizaron el intento de eliminación del dictador eran personas cristianas, tanto católicas como protestantes, que no sólo tomaban la decisión de realizar el magnicidio por motivos políticos sino ante todo éticos, para poner fin a una guerra perdida cuya continuidad significaba la muerte de millones de personas.

En la etica de Dietrich de Bonhoeffer, leemos que [8]  él enseñó Teología en la Universidad de Berlín y escribió varios libros. Opuesto firmemente al nazismo y a la claudicación de las iglesias alemanas frente a Hitler, se vió implicado, junto con Karl Barth, Martin Niemöller y otros, en el establecimiento de la Bekennende Kirche (Iglesia Confesante o Iglesia de la Confesión, de teología luterana pero no oficial). En abril de 1933, en una conferencia ante los pastores berlineses, Bonhoeffer insistió en que la resistencia política se hacía imprescindible. Entre finales de 1933 y 1935 sirvió como pastor de dos iglesias germanófonas protestantes en Londres. Volvió a Alemania para encabezar un seminario ilegal para pastores de la Iglesia Confesante, en Finkenwalde, Pomerania —hoy Szczecin, Polonia sobre el río Oder—, donde recibió el apoyo incondicional de la condesa Ruth von Kleist Retzow. Allí conoció a su nieta Maria von Wedemeyer, que sería su prometida.  Regresó a los Estados Unidos brevemente y retornó a Alemania en uno de los últimos barcos que hicieron la travesía antes del comienzo de las hostilidades. La Gestapo clausuró el seminario en 1937 y le prohibió predicar, enseñar y finalmente hablar en público. El seminario funcionó entonces en el estadio von Blumenthal de Gross Schlönwitz, pero fue nuevamente cerrado al estallar la guerra. La resistencia, con la que colaboraba Bonhoeffer, era activa desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Durante este período, Bonhoeffer mantuvo estrechos contactos con Carl Friedrich Goerdeler y trabajó mano a mano con numerosos opositores a Hitler.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Bonhoeffer desempeñó un papel clave de acaudillamiento en la Iglesia de la Confesión, que se oponía a las políticas antisemitas de Hitler. Estaba entre aquellos que apelaban a la abierta resistencia de la Iglesia al tratamiento que Hitler daba a los judíos. Aunque la Iglesia de la Confesión no era grande, representaba un foco considerable de oposición cristiana al régimen nazi en Alemania. En 1939 se unió a un grupo clandestino de la resistencia, que incluía militares de alto rango con base en Abwehr, la Oficina de Inteligencia Militar, quienes, encabezados por el almirante Wilhelm Canaris, querían derrocar el régimen nacionalsocialista de Hitler. Lo arrestaron en abril de 1943, después de que condujera hacia él el dinero del Proyecto 7, usado para ayudar a escapar a judíos a Suiza. Fue acusado de conspiración y encerrado en la cárcel de Tegel, en Berlín, durante un año y medio.  Tras el infructuoso atentado del 20 de julio de 1944, Bonhoeffer fue sindicado de complicidad por sus conexiones con los conspiradores, algunos de los cuales eran familiares suyos, como su tío, el comandante de la ciudad de Berlín, Paul von Hase, ejecutado el 8 de agosto de 1944. El 8 de octubre fue trasladado a la prisión de la Gestapo en la calle Prinz-Albrecht para interrogarlo y el 7 de febrero de 1945 al campo de concentración de Buchenwald. En abril de 1945 fue llevado al Campo de concentración de Flossenbürg junto al almirante W.W.Canaris y el general H.Oster, entre otros, por orden expresa de Adolf Hitler que se suicidó veinte días después en su bunker de Berlín, acosado por la coalición del Este con el Occidente. [9]

¿Cómo es que llegó este joven alemán a colaborar activamente a partir de 1938 en la conspiración para derrocar el III Reich encubierto como agente de los servicios secretos del ejército? Por su clarividencia y su decisión ante las primeras acciones del nazismo en el poder en 1933:

“Hay que resistir contra la violación de la conciencia y la destrucción del evangelio”.

Mientras estaba en la cárcel como consecuencia de este compromiso personal en el devenir de los acontecimientos históricos, hacía una reconsideración sobre su vida de creyente cristiano y se preguntaba: ¿Qué creemos realmente? ¿Quién es Cristo, hoy para nosotros? ¿Qué significa para el Cristianismo la radical falta de religiosidad de los hombres?  ¿Es que queda sitio para Dios? ¿Qué significa en un mundo no religioso, laico, conceptos como la iglesia, la comunidad, la predicación, la vida cristiana, el culto, los milagros, la oración, la penitencia, la fe, la santificación, los misterios de la ascensión, la resurrección, la trinidad, el nacimiento virginal de Jesús, los novísimos?  ¿Son verdaderos límites humanos la muerte, el pecado, el sufrimiento?

¿Quién fue este cristiano que se planteó tan radicalmente los fundamentos de la fe y de la acción de la Iglesia en medio del mundo moderno? Dietrich Bonhoeffer empeñó su vida en una doble conspiración política y creyente. Por eso su relevancia personal ha ido en aumento e inspira en sentido aparentemente contradictorio múltiples cuestiones acuciantes en estos tiempos. En temas como la liberación política y social, la paz y el desarme, las decisiones éticas, la unión de las iglesias, o la vigencia de la fe religiosa en el mundo actual, Bonhoeffer es una provocación y un estímulo,para los cristianos alemanes y también porque no,para los otros evangélicos.

“Sólo la Biblia es la respuesta a todas nuestras preguntas” (III 26), escribirá Bonheffer [10]

a.4.1. La Alemania nazi y la Alemania católica en dos mapas

Los siguientes mapas fueron publicados por José M. García Pelegrín en su libro “Cristianos contra Hitler” y que recogió Pedro Fernández Barbadillo el año pasado. El primer mapa muestra el reparto territorial de votos el Partido Nazi en las elecciones parlamentarias de julio de 1932, que dieron la victoria a Hitler.

mapa 1Mapa 1:Las zonas marrones y naranjas se corresponden con los lugares de Alemania donde los nazis obtuvieron mejores resultados

mapa2 Mapa 2: El segundo mapa muestra en tonos rojizos las zonas con mayor porcentaje de católicos en Alemania en junio de 1936:

La coincidencia es tan clara que creo que no hace falta comentarla. Sí que me parece conveniente dar algún apunte histórico. En su libro “La resistencia alemana contra Hitler”, una de las mejores obras que se han publicado sobre esa cuestión, la profesora Barbara Koehn escribe al respecto lo siguiente:

“Ciertamente, la Iglesia protestante estaba, en un primer momento, muy a favor del movimiento político de Hitler.La mayoría de los pastores votaron por el DNVP, el partido aliado de Hitler, en las elecciones de enero de 1933, convocadas para constituir su gabinete.”

La profesora explica también el enorme peso alcanzado por el brazo del Partido Nazi en la Iglesia protestante, la Glaubensgemeinschaft Deutscher Christen (Comunidad Religiosa de los Cristianos Alemanes), más conocida como Deutsche Christen (Cristianos Alemanes). Koehn apunta que en 1932 esa organización nazi-protestante alcanzó el 33% de los votos y escaños en las elecciones eclesiales de Prusia, “cuyos habitantes representaban un tercio de los protestantes alemanes”.

En 1933 los Deutsche Christen duplicaron sus apoyos alcanzando “de un 70 a un 75% de los votos y escaños en las direcciones eclesiales regionales” de la Iglesia protestante alemana. Koehn comenta que sólo resistieron la embestida de los nazis tres Iglesias regionales protestantes, las de Baviera –zona de mayoría católica, por cierto–, Württemberg y Hannover.

a.4.2. La Rosa Blanca, movimiento de resistencia nazi

Por supuesto, hubo protestantes –y católicos e incluso ortodoxos– alemanes en la resistencia alemana contra Hitler. El mejor ejemplo de ello fue la Rosa Blanca, un grupo clandestino en el que coincidieron jóvenes de esas tres confesiones, siendo la mayoría de ellos ejecutados por los nazis. Una hermosa y heroica coincidencia. Hoy en día aún se repiten situaciones como la vivida por los chicos de la Rosa Blanca en la Segunda Guerra Mundial: católicos y protestantes son perseguidos por igual en no pocos países mientras César Vidal sigue con sus batallitas. Ante el drama que viven nuestros hermanos en muchos lugares del mundo, resulta muy frívolo dedicar tanto tiempo a demonizar al otro, como hace el presentador de es Radio.

3. Hitler y la Biblia alemana

3.1. ¡Hitler se dirigía por el Nuevo Testamento de Martín Lutero!

“El establecido periódico Metodista, el Friedensglocke, garantizó la autenticidad de una historia acerca de Hitler donde el invitó a un grupo de diaconisas de las Instituciones Betel a su hogar en Obersalzberg. Las diaconisas entraron en la habitación y se quedaron atónitas al ver las pinturas de Federico el Grande, Lutero, y de Bismarck en la pared… Una hermana no pudo contenerse de decir: ‘Señor Canciller, ¿de dónde saco el coraje de encargarse de los grandes cambios en todo el Imperio?’ En seguida Hitler sacó de su bolsillo el Nuevo Testamento de Martín Lutero, al cual se le notaba que había sido usado mucho, y dijo tenazmente : “De la Palabra de Dios.” [Helmreich, Ernst Christian, “The German Churches Under Hitler,” Wayne State University Press, 1979, p., p. 139]

“… por eso es que el profeta rara vez recibe honor en su propia tierra.” [Adolfo Hitler (Mein Kampf); refiriéndose a las palabras de Jesús, Juan 4:44]

3.2.¿Cuál fue la reacción de las personas de la iglesia Alemana?

La Historia registra que muchos evangélicos, y aun Bautistas, predicadores, maestros y líderes eran seducidos con la “moralidad” de Hitler en los primeros días, como explicamos mas completamente debajo. Hoy día, sabemos toda la verdad de Hitler, y están firmemente guiados por un examen de su fruto el cual fue terriblemente maligno, pero en el período inicial, desde 1921-1939, Hitler pareció ser un respiro de aire fresco, ya que luchó contra la pérdida de la moralidad que explotaba en toda Alemania. Muchos líderes evangélicos y Bautistas de esta era tomaron la nota publica del liderazgo de Hitler en esta área, y basaron su aceptación hacia él solo sobre esta moralidad.

Y, como el DVD , “Theologians Under Hitler” (Teólogos bajo el régimen de Hitler), demuestra, que el engaño de Hitler a la Iglesia Evangélica Alemana fue vigorosamente dirigido por tres prominentes teólogos Protestantes.  Hitler recibió mucho apoyo de líderes “Cristianos” estables y respetables.

¿El apego de Hitler a la moralidad de tipo cristiana lo convierte en un Cristiano Nacido de Nuevo? ¿El uso repetitivo de las palabras “Dios”, “Señor”, “Todopoderoso”, y “Jesús” le hacia realmente y genuinamente un Nacido de Nuevo? ¡Claro que no!

Pero, los Illuminati creen la máxima de que si una persona va a regir a los suyos, ¡ellos deben de aprender a adoptar al menos una de las retóricas religiosas que adopta el ciudadano promedio! Por esta razón, muchos políticos de hoy en día proclaman ser Cristianos.

3.3 Los nazis se plantearon eliminar el cristianismo cuando asumieron el control Himmler y las SS

La sustitución de la cultura cristiana e ilustrada por la mitología germánica resultó demoledora para las mentes más jóvenes y cambió sus vidas.

Pocas veces la novela inaugural de un autor había suscitado tanto interés en los medios de comunicación y en el público lector. Se trata de la obra de Francisco Javier Aspas “Los hijos del Führer” (LibrosLibres), un revelador viaje de vértigo al abismo iniciático de las Juventudes Hitlerianas (más de ocho millones de miembros) en la que el autor se sumerge en la mentalidad de quienes nutrieron su mente desde la tierna infancia con una mitología irreparable y, que sirvió de fundamento, a una de las experiencias más devastoras de la Humanidad.

Conclución:

¡El Anticristo también creerá que Jesús estará trabajando con El Cristo para introducir todos los aspectos del Nuevo Orden Mundial! ¡El Anticristo también afirmará que el está haciendo la “Voluntad de Dios”! Y engañara a gran parte de la humanidad

Hitler creía ser el Anticristo. Por lo tanto, el usó constantemente consignas Mesiánicas en su constante propaganda en Alemania después que el asumió el poder dictatorial. El afirmó constantemente que sus programas reflejaron la “Voluntad de Dios”. Sin embargo, este “Dios” era “Dios en naturaleza, Dios en nuestro propio pueblo, en nuestro destino, en nuestra sangre”.  Hitler entendió que su búsqueda era espiritual; por lo tanto, “rituales casi-religiosos impresionantes… se realizaban cada semana en la Alemania Nazi. Hitler, el Partido Nazi Party y el Reich tomaron el lugar de Cristo y los santos en los actos de adoración… Y las energías que ellos levantaron, también eran de la orden de las experiencias religiosas”. Los oficiales de alto rango bajo el liderazgo de Hitler dirigieron a las multitudes en oraciones cantadas y juramentos de lealtad.

Hitler era adorado por las multitudes. No se equivoque sobre esta realidad. El era el Rey del Séptimo Misterio, esa forma de gobierno oculto donde el sirvió políticamente como un Absoluto Dictador, y espiritualmente el Alto Sacerdote Satánico ¡El demandaba adoración, y la recibió!

El Anticristo similarmente demandará adoración; la Biblia deja eso bien en claro. En 2 Tesalonicenses 2:4, vemos que el Anticristo irá hacia el templo judío, afirmando ser Dios, y demandará que se le adore. Esta profecía la vemos otra vez en Apocalipsis 13:6; Daniel 7:25; y 11:36. Más adelante, lea el recuento en Daniel 3, donde el Rey Nabucodonosor creó una estatua y luego demandó que todos sus súbditos se arrodillasen y que la adoraran, o serían asesinados. Este recuento es un tipo de adoración que instituirá el Anticristo, con la pena de muerte para aquellos que no se sometan.

Nosotros sabemos absolutamente que este es un tipo del Anticristo final (Dan. 12:4; Dan. 3:1).  Hitler creía que “El Bien Cristiano era malo; el Mal Cristiano era bueno”. El Anticristo también invertirá los valores cristianos, por eso es que Dios advirtió:

  • “ ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”(Is. 5:20).

El Anticristo también hablara grandes cosas blasfemas contra Dios y Su Hijo, Jesucristo.

  • “Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá.”(Dan. 11:36; cf. Ap.13:5-6)

Con la idea de que Hitler era Cristiano, los Alemanes eligieron a Hitler como Principal! Hitler y sus camaradas, en la Sociedad Secreta Satánica de Tulé, creyeron que él era EL Anticristo y repetidamente mantuvieron sesiones espiritistas para llamar los espíritus del Anticristo desde el Abismo hasta Adolfo.

Incluso ¡Adolfo Hitler proclamó que él era Cristiano! Los lideres Cristianos Evangélicos de ese tiempo apoyaron a Hitler en gran medida; aun los Bautistas estaban divididos respecto a si Hitler era verdaderamente un Nacido de Nuevo. Escuchen el testimonio de Hitler:

 “Mis sentimientos como Cristianos me dirigen hacia mi Señor y Salvador”. [1]

Que tremendo,no cree?

  • Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. (Mat. 24:5 RV1960)
  • Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; (Mat. 24:11 RV1960) 

    porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos.” (Mar. 13:6 RVR1960)

Dios le bendiga

Continúa
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Notas

[0] http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=25335

[1] http://www.cuttingedge.org/sp/n2266.htm

[2][3][4][5][6] http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=1138&c=all

[7][8][9][10] https://elteologillo.wordpress.com/2013/01/07/dios-sexopolitica-parte-9/

[41] Historia del Pueblo Judío, Omega cit en http://www.protestantedigital.com/ES/Blogs/articulo/1330/El-pensamiento-unico-divide-espana

[92] http://leonardoboff.com/site-esp/vista/2004/jan30.htm

[93] http://leonardoboff.com/site-esp/vista/2004/jan30.htm

Bibliografia consultada

En el próximo artículo

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Dios, sexo,política parte 10


Dios, sexo,política parte 10

Autor:Paulo Arieu

 

«Hijos míos, esta es la última hora. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, ya han venido muchos anticristos, por lo cual nos damos cuenta que ya es la última hora. Ellos se salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros. Si hubieran sido de los nuestros, se habrían quedado con nosotros». (1 Jn. 2:18-19)

Shimon Peres: Desde Hitler que no hay un líder como Ahmadinejad, que llama a la aniquilación de otro pueblo”.[10]

“Las bombas caían en la céntrica calle Arbat, frente al teatro Bolshoy. Me daba cuenta de que las cosas no iban como nos imaginábamos. Nos preparábamos para celebrar una victoria pero en la radio hablaban de prisioneros y grandes cantidades de heridos…” [34]

Maikafer flieg
Dein Vater ist im Krieg
Deine Mutter ist im Pommerland
Pommerland ist abgebrannt
Maikafer flieg

Mariquita vuela.
Tu padre esta en la guera,
tu madre esta en Pomerania,
Pomerania se ha incendiado,
Mariquita vuela.
(cancion infantil alemana) [38]

anticristo

Introducción:

El Tercer Reich, Hitler, los nazis y el Holocausto forman parte del pasado de Alemania, pero sólo constituyen un capítulo brevísimo -12 años- en la historia de un pueblo que tiene más de 2.000 años de existencia. Lutero, Kant, Hegel, Nietzsche, Beethoven, Goethe, Marx o Einstein son algunos de los héroes nacionales de un pueblo que se formó durante la primera mitad del siglo I a.d.C., cuando distintas tribus germánicas -francos, godos, frisios, vándalos, lombardos- se establecieron en el valle oriental del Rin, y que protagonizó, a través de los siglos, el imperio carolingio, la Reforma protestante y la guerra de los Treinta Años, la revolución de 1848, el imperio y la primera guerra mundial, la República de Weimar, el nazismo y la segunda guerra mundial, la división de su país en dos, la caída del muro de Berlín y el esfuerzo por encabezar la construcción de Europa. Pocos historiadores conocen tan bien como el profesor Ozment, de la Universidad de Harvard, los orígenes de Alemania, pero probablemente ninguno ha sabido interpretar con tanto acierto el alma de una nación que es, a la vez, ordenada y caótica, disciplinada y obsesiva, orgullosa y tenaz. Este libro, monumental trabajo de síntesis en el que se nos da el curso entero de la historia de Alemania, restaura la perspectiva y los matices a una historia demasiado vampirizada por el episodio patólogico del nazismo en el siglo XX. [39]

En el artículo anterior, cité de la ética y las costtumbres alemanas, que difieren de las nuestras (latinas).Es dificil entender la cultura alemana, incluso mas alla de lo que la televion nos muestra de lo que aconteció durante la segunda guerra mundial.

Hoy en dia, los investigadores de la historia de la Alemania les  resulta dificil comprender como fue que llegaron así al siglo XX

Hoy, el estudio de Alemania le sitúa a uno en la encrucijada de dos enfoques contradictorios, cada uno de ellos dedicado a la busqueda de los precursores y precedentes que condujeron a Alemania a su situación del siglo XX.  El primero, mas antiguo y decaido, rebusca en la historia alemana sombras cuya proyección alcance al tercer Reich, y al parecer descubre la anormalidad a cada paso. El otro examina, en cambio, los albores de la República Federal alemana surgida en 1940 tras la guerra y detecta numerosos precedentes y signos en el presente y en el pasado alemán. Sin embargo, ninguno de estos enfoques ha mostrado demasiado interés en el recóndito pasado alemán interior a la era moderna, un pasado al que, en busca de pistas y con mayor confianza, habían vuelto la mirada alas antiguas generaciones, pertencieran o no al ámbito académico.Algunos historiadores llegan incluso a caricaturizar el esfuerzo que examina la Alemania moderna desde la perspectiva de un pasado remoto denominándola la “hipótesis de Tácito”. Se designa así la creencia errónea de que solo es posible  conocer adecuadamente una parte de la historia alemana si se conocen su  conjunto, lo que nos obliga, en este caso, a remontarnos al primer historiador de Alemania, el romano Cornelio Tácito, que vivió entre los años 55 y 120 d.C.[31]

Entonces, como leemos hay dos enfoques distintos para comprender la historia pasada de Alemania: [i] Investigar el Tercer Reich y su evolución nefasta [ii] Examinar el inicio de la República Federal alemana en 1940, en el que se detectan numerosos precedentes y signos en el presente y en el pasado de los alemanes.

También cité a Dietrich Bonhoeffer, un teólogo luterano alemán mártir por los nazis, muy preocupado por la ética cristiana en su época, vislumbrando incluso la época que se venía. Bonhoeffer, fue un hombre que trabajó incluso, intensamente por el ecumenismo con los católicos-romanos.

El pastor y teólogo Dietrich Bonhoeffer fue uno de los pocos cristianos en la Alemania nazi que se declaró públicamente en contra de las políticas de Adolfo Hitler. A pesar de todas las pruebas, nunca dejó de ondear la bandera del cristianismo real. Hasta el último segundo de su vida, Bonhoeffer mantuvo su fe en Dios y lo proclamó como su único Señor.[0]

Bonhoeffer, fue ejecutado  21 días antes de que Hitler se sucidara.

Temprano en la mañana del 9 de abril de 1945, hace poco más de 50 años, el teólogo y pastor Dietrich Bonhoeffer fue ejecutado en el campo de concentración de Flossenbürg por su participación en la conspiración para asesinar a Adolfo Hitler. El médico de Flossenbürg dio testimonio de los últimos momentos de Bonhoeffer: «El Pastor Bonhoeffer, antes de quitarse el uniforme de prisión, (se arrodilló) en el suelo orando fervientemente a su Dios. Me emocioné por la manera en que este hombre oraba con tanta devoción y tanta certeza de que Dios había oído su oración… En el lugar de la ejecución nuevamente hizo una breve oración y luego subió los escalones de la horca, valiente y con tranquilidad… Pocas veces he visto morir a un hombre tan enteramente entregado a la voluntad de Dios».He allí Dietrich Bonhoeffer, colgado de la horca. Es una escena que ahora está profundamente grabada en la conciencia cristiana, una escena de extraordinario significado tanto para los días de Bonhoeffer como para los nuestros. [1]

Sin duda, Bonhoeffer fue «un milagro teológico», al decir de Karl Barth, en aquella época de la historia de occidente tan particular.

No debe sorprendernos que Dietrich Bonhoeffer, un estudiante terriblemente precoz, concluyera sus estudios con gran celeridad y completara su disertación doctoral en la Universidad de Berlín a los 21 años (Karl Barth la describió como «un milagro teológico»), y una segunda disertación a los 23 años. Evidentemente era un teólogo prometedor. Como escribió John De Gruchy: «Si hubiera vivido más años, podría haber dominado la escena teológica en la segunda mitad del siglo veinte.» [2]

Bien dijo Tertuliano que la sangre de los mártires fue semilla del avivamiento

Al observar a Bonhoeffer en prisión y luego camino a la horca, no podemos menos que ver otros héroes de la fe (gente como Pablo) que fueron antes que él, que se vieron en sitios similares, y cuyas vidas terminaron de la misma manera. Vienen a nuestra mente las palabras de Bonhoeffer: «Cuando Cristo llama a un hombre, hasta le pide que muera». Alguien dijo que la iglesia ha sido regada con la sangre de los mártires. Poco más de cincuenta años después de su martirio, el testimonio de Dietrich Bonhoeffer continúa alentando a la iglesia que él tanto amó, y al mundo que también tanto amó, aún hasta la muerte.[3]

El triste saldo de las guerras (Cf. Mateo 24)

Comenta el historiador Howard Zinn, que lamentablemente

durante la segunda guerra, murieron 6 millones de judíos y varios millones de no judíos. [7]

Se dice que en la historia ha habido más de 14.000 guerras. Que en los últimos 300 años se han celebrado más de 8.000 tratados de paz, todos los cuales no han permanecido vigentes más de 2 años, en promedio. Son muchas las guerras que ha habido en todo el siglo XX, y conocido por todos han sido las dos Guerras Mundiales. Si miramos los registros de las últimas décadas, tenemos que: En los años 60 había 5 lugares que estaban en guerra; en los 70, 11 lugares; en la década del 80, 6; y en la década del 90, 10. Tiempos atrás salimos de un gran conflicto de Irak con la ONU; otro en Yugoslavia; se vio también lo que pasa entre Rusia y Chechenia. También vemos cómo persiste la guerrilla en Colombia, después de tantos años. En fin, hay levantamientos de etnias, insurrecciones de pueblos contra sus gobernantes, caos y duras amenazas. Creemos que esta es una más de las profecías cumplidas en este tiempo.

Por otro lado, los gobernantes y líderes religiosos mundiales hablan de paz; sin embargo, se preparan para la guerra. Todas las grandes naciones han estado probando en estos últimos 2 años “misiles de largo alcance”, los llamados “intercontinentales”. Además, han vuelto a surgir las antiguas amenazas verbales entre oriente y occidente. Nos preguntamos: ¿Qué pasa con el hombre que no puede vivir en paz? ¿De qué han servido las guerras anteriores? ¿Por qué debe haber devastaciones?.

Interrogantes profundas y serias, que una víctima del holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial (Ana Frank) trató de responder, diciendo:

“Los hombres han nacido con el instinto de destruir, matar, asesinar y devorar. Hasta que toda la humanidad, sin excepción, no sufra un enorme cambio, la guerra imperará….” (Ana Frank) [17]

Ese enorme cambio a que se refería Ana Frank [37], no es posible con la mano del hombre. Se necesita algo que no sea de aquí abajo. Uno que venga desde lo alto. Y es eso lo que esperamos, el retorno de Jesucristo, el Rey de reyes y Señor de señores, que ha de venir a reinar a la tierra con justicia y equidad.

Un encuentro con conspiradores

A su regreso a Alemania en julio de 1939, Bonhoeffer tenía toda la intención de participar en el derrocamiento de su nación. A través de su cuñado, Hans von Dohnanyi, pronto se unió a los esfuerzos de un pequeño pero importante grupo de resistencia centrado en el Abwehr, el servicio de contrainteligencia militar. La intención era nada menos que la derrota del nazismo con el asesinato de Adolfo Hitler. Para julio de 1940, Bonhoeffer se había asegurado participación oficial en el Abwehr, y a partir de entonces actuó como agente doble. Para la mayoría de nosotros no es fácil imaginar a un teólogo y pastor cristiano en una reunión para planear un asesinato. Muchos admiradores de Bonhoeffer sienten haber llegado al límite en este punto. ¿Sigue siendo esto seguir a Jesús? ¿Y qué del Sermón del Monte? ¿Qué del pacificador? [4]

Y cual fue la responsabilidad de este teólogo en la ressitencia al nazismo?

La responsabilidad de Bonhoeffer

En la Universidad de Berlín enseñó Teología y escribió varios libros. Opuesto firmemente al nazismo y a la claudicación de las iglesias alemanas frente a Hitler, se vio implicado, junto con Karl Barth, Martin Niemöller y otros, en el establecimiento de la Bekennende Kirche (Iglesia Confesante o Iglesia de la Confesión, de teología luterana pero no oficial). En abril de 1933, en una conferencia ante los pastores berlineses, Bonhoeffer insistió en que la resistencia política se hacía imprescindible. Entre finales de 1933 y 1935 sirvió como pastor de dos iglesias germanófonas protestantes en Londres.

Desde su comienzo, en 1949, los nuevos gobiernos de las Alemanias del Este y del oeste tenían motivos para situar la fecha de 1933 en el centro de la historia alemana, tanto la Rep. Democrática Alemana (RDA) como la Republica Federal de Alemania (RFA) legitimaban su mandato alineandose lo mas estrechamente posible con la resistencia a los nazis. En la RFA, el Partido Comunista se proclamó a si mismo enemigo original del nacionalsocialismo y,en calidad de tal, reclamó el derecho a continuar “el legado del mejor pueblo aleman”. La RFA también tenía posibilidad de exhibir sangre de mártir, cosa que hizo tanto para dejar sentada su legitimidad como para recordar a los conquistadores de Alemania, que hacían pocas distinciones entre nazis y alemanes, que durante el regimen de Hitler había existido una Alemania alternativa. Dada la experiencia de los aliados y las escasas expectativas de los alemanes, su cruda noción de culpabilidad colectiva resultaba comprensible y no completamente inmerecida. El acto de resistencia alemán mas notable al que apeló la RFA para sustentar su autoridad moral fue la conspiración de Stauuffenberg para asesinar a Hitler en 1944. Quienes estaban tras la conjura no eran demócratas liberales. No creían en la democracia liberal mas de lo que creían en el nacionalsocialismo, y es comprensible dada la naturaleza de la época democrática que habían vivido. Eran hombres pertencecientes a la tradición de Paul von Hindenburgo, el segundo Presidente de la República de Weimar, que en 1932 habría dejado que Hitler se pudriera en la oscuridad si su gobierno hubiera sido capaz de formar una coalición mayoritaria sin el apoyo nacionalsocialista. Al igual que Hindenburg, los conjurados de Stauffenberg odiaban a Hitler y detestaban la democracia populista de finales de los años veinte y principios de los treinta que le cupo el poder y le mantuvo en él. De haber tenido éxito su confabulación, su nuevo gobierno no habría puesto en su lugar a un Churchill o a un Roosvelt, y tampoco se habría avenido a ninguna paz que no devolviese a Alemania sus fronteras anteriores a la primera guerra mundial y reconociese su soberanía suprema en el interior de Europa.[32]

Porque Bonhoeffer actuó asi, tan “locamente” si se quiere, es lo que uno se pregunta al leer acerca de su vida.. La respuesta es que nadie hacía nada para frenar a Hitler. Y por este motivo es que

Bonhoeffer quiso actuar de manera responsable en un contexto que se había tornado tan pernicioso que ninguna alternativa se podía considerar totalmente «buena» o sin delito. En una situación límite tan sombría, en vez de no hacer nada y esperar hasta que aparezca algo bueno en el más absoluto sentido de la palabra, la persona responsable debe de acuerdo a Bonhoeffer en Ethics (Ética)

En ese primer momento en el que A. Hitler estaba dominando absolutamente Europa y masacrando a los judíos sin piedad, ni siquiera los E.U. se querían entrometer en el conflicto para detenerlo. Y esto lo confirma bien el historiador Howard Zinn, quien comenta que ni el pte. de los norteamericanos F. Roosvelt [30] hizo algo para detener este holocausto, lamentablemente, porque para su gestión de gobierno y

“Para él [pte. Roosvelt] no era prioritario [8]

Y no todos los americanos apoyaron la guerra, quel gobierno de aquella época (pte. Roosvelt)  esperaba que hicieran. Por ejemplo,

C. Chaplin, quien en 1942, fue acusado por los periódicos de comunista, se negó a apoyar el esfuerzo realizado por el ejército durante la Segunda Guerra Mundial, como lo había realizado en la contienda anterior, cuando promocionó bonos de guerra para la Primera Guerra Mundial junto a su colega Douglas Fairbanks. Su comedia de humor negro Monsieur Verdoux, de 1947, mostró una seria crítica al capitalismo. Un rey en Nueva York, una de sus últimas producciones, satirizó la persecución política basado en el exilio que había tenido que realizar años antes. En 1937, una campaña en contra del cómico lo imputó de haber plagiado en Tiempos modernos a René Clair en su película Para nosotros la libertad. [56]

En 1938, fue presionado para que no filmara El gran dictador y, con motivo de su estreno en 1940, Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolf Hitler, comentó:

«Chaplin es un pequeño judío despreciable».[6]

El gran dictador

La primera película hablada de Chaplin, El gran dictador (1940), significó un acto de desafío contra el nazismo. Fue filmada y lanzada un año antes de que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial. Chaplin interpretó el personaje de Adenoid Hynkel, el dictador de Tomainia, inspirado en el dictador alemán Adolf Hitler, que era en la vida real cuatro días más joven que Chaplin y tenía un bigote similar. La película también presentó al comediante Jack Oakie como Benzino Napaloni, el dictador de Bacteria, una parodia al dictador italiano Benito Mussolini.

Paulette Goddard también intervino. La película fue vista como un acto de valentía en el entorno político de la época, tanto por su ridiculización al nazismo como por su representación de judíos perseguidos por el régimen. También intervino el personaje de un barbero judío, similar al vagabundo, que también sufrió la persecución. Al final, el barbero pronuncia un discurso denunciando a la dictadura, la codicia, el odio y la intolerancia, pronunciándose a favor de la libertad y la fraternidad humana:

Lo lamento, pero yo no quiero ser un emperador, ése no es mi negocio, no quiero gobernar o conquistar a alguien. Me gustaría ayudar a todos si fuera posible: a los judíos y a los gentiles, a los negros y a los blancos. Todos deberíamos querer ayudarnos, así son los seres humanos. Queremos vivir con la felicidad del otro, no con su angustia. No queremos odiarnos y despreciarnos. En este mundo hay sitio para todos, y la tierra es rica y puede proveer a todos. El camino de la vida podría ser libre y hermoso…» [57]

La película fue nominada en cinco rubros para los premios de la Academia de cine. Sin embargo,Fue prohibida, incluso, en la España de otro dictador, el gral. Franco,y se estrenó 36 años después, en 1976, cuando ya había fallecido Francisco Franco.  Por este motivo, al ver el demonio de terror de este terrible dictador en toda Europa, es que Bonhoeffer participó junto a su hermano en el movimiento de resistencia, por

«preferir lo que es relativamente mejor a lo que es relativamente peor».[5]

En su caso, él creyó que eso significaba participar en el complot para matar a Hitler en vez de permanecer inmóviles observando asesinatos masivos y una guerra interminable.

La acción de Bonhoeffer en la Alemania nazi durante la guerra no se puede usar en una sociedad democrática como licencia para la violencia. De cualquier modo, el legado de Dietrich Bonhoeffer siempre incluirá su participación en la conspiración para asesinar a Hitler y en las tortuosas cuestiones morales que emergen de tal participación. Pero ésta debe ser vista en el contexto tanto de la vida de Bonhoeffer como de la situación de Alemania en esa época.[6.1]

En otro intento por sincronizar las creencias religiosas con la política del Estado, los nazis intentaron establecer una iglesia nacional unificada, pero no tuvieron éxito. Hitler nombró a Ludwig Mueller “Obispo del Reich”, y el sacerdote lideró un movimiento “cristiano alemán” dentro de la Iglesia. Mueller intentó sintetizar la ideología nazi y la tradición protestante, además de luchar por una “iglesia del pueblo” basada en la “bondadosa sangre aria”. A mediados de la década de 1930, el movimiento había conseguido 600.000 adeptos.  El gobierno nazi también intentó reemplazar el culto cristiano por celebraciones seculares del partido nazi que adoptaban muchos símbolos religiosos pero en su lugar glorificaban al partido y a su líder, el Führer. También se trató de atenuar la influencia clerical sobre la instrucción religiosa en las escuelas públicas, poner un freno a las actividades e influenciar los planes de estudio de las escuelas religiosas.

El postulado básico del cristianismo es que un Dios personal, Santo y eterno creó el universo en el cual vivimos, lo sustenta y dirige. Esto se deduce de la propia revelación de Dios manifiesta en las Escrituras. Si de algún modo podríamos resumir la Cosmovisión cristiana podríamos escoger la frase de Pascal:

“Jesucristo es el centro de todo, y la meta a la cual tiende todo”. [9]

Claro que esta postura encuentra en el presente gran resistencia dada la generalizada aceptación de la teoría de la evolución. Más que una hipótesis científica debe ser considerada una posición filosófica ante la vida. Su atractivo reside en el hecho de que ya el hombre puede vivir desordenadamente sin pensar que un día será juzgado por Dios.

Las filosofias en boga de aquella época, como el darwinismo, y la eugenesia afectaron la mente de Hitler (además del ocultismo)

Efectivamente, basado en la teoría de la evolución, Nietzche señaló que la denominada conducta moral es tan sólo necesaria para el débil. Toda acción debía estar diseñada para el desarrollo del individuo superior, el superhombre. Para que tengamos una idea acabada de la peligrosidad de esta nueva ética debemos recordar que estos conceptos fueron proclamados por Adolf Hitler.[19]

Ciertas investigaciones han demostraron que la ciencia médica de la Alemania nazi, salvo honrosas excepciones, colaboró en el exterminio masivo de los enfermos crónicos en interés de ahorrar gastos “inútiles” para la comunidad. Pero semejante proceso no se impuso abruptamente. Hubo toda una campaña propagandística previa.

Un libro de matemática titulado “La matemática al servicio de la educación política” ampliamente utilizado en los colegios “incluía problemas, expresados en términos distorsionados, acerca del costo de cuidar o rehabilitar a los enfermos crónicos y a los inválidos. Uno de los problemas preguntaba, por ejemplo, cuántas nuevas unidades de vivienda podrían construirse y cuántos prestamos pudieran darse a parejas recién casadas, con la cantidad de dinero que le cuesta al estado atender “a los inválidos y a los locos”. Someramente podemos apreciar que una distorsionada concepción del mundo conduce hacia el caos.[20]

Hitler estaba mas loco que una cabra, literalmente hablando.Sin duda era un maniático pervertido

Hitler estaba convencido que estaba haciendo un favor a la humanidad, o al menos a la nación alemana, haciendo un limpieza étnica; aunque durante ese mismo período, algunos alemanes, movidos por el amor, escondieron a judíos para librarlos del exterminio. He ahí dos conductas totalmente contrarias, que ambos bandos podían justificar apelando al amor. Y los ejemplos pudieran ser multiplicados.[18]

Hitler hizo uso de ciertas drogas (de tipo hipnóticas) para estimular hipnóticamente su mística demoníaca. Y asi es que él

”alcanzó niveles bien altos de conciencia por medio de drogas e hizo un estudio profundo de ocultismo medieval y rituales de magia…”  Las drogas son usadas entre los ocultistas  para “alcanzar una conciencia más allá de lo oculto” que no se alcanza normalmente.  Sin estas drogas, los ocultistas no alcanzan a modificar sus niveles de percepción de lo conciente. Cuando una persona toma drogas que alteran la mente, el o ella le está dando permiso a los demonios para que actúen en sus mentes.  Las drogas que alteran la mente también tienen el efecto de separar temporalmente la asociación conciente de la mente con el cuerpo, por lo tanto permite que la mente sea cambiada sutilmente, cambiando valores y actitudes.  Tomar drogas es otro aspecto común del ocultismo de toda edad y cultura.  Hitler “hizo un estudio penetrante de ocultismo medieval y rituales de magia… ” porque este tipo de ocultismo es de la Magia Negra.[18.1]

Cual fue la ideología del nazismo?

Veamos algunos puntos de cual fue la filosofía que gobernaba la mente de Hitler y de la gran mayoría de los nazis.

[i] Hitler estaba endemoniado. Se cree que

Hitler fue poseído demoníacamente por primera vez cuando el tenía solo 15 años de edad. El apenas había terminado de escuchar la obra Rienze de Wagner, cuando el fue poseído. Su amigo de la niñez, Gustl Kubizek, miraba con horror mientras un ser comenzó a hablar por boca de Hitler con una voz muy inusual. Esta voz comenzó a hablar de visiones de como Hitler iba a cambiar la historia europea, que un día, el recibiría un Mandato de su pueblo para llevarlos de “servidumbre a las Alturas de la libertad — una misión especial la cual algún día le sería confiada a el.” A pesar de que la realización de esta visión no se cumpliría sino después de muchos años, esta visión se convirtió notablemente en realidad. Contra todas las posibilidades, Hitler escaló hasta el pináculo de poder en Alemania, apoyado por poderes Satánicos. Este ser, este poder, es el espíritu de “la Conciencia del cristo” el cual los adherentes de la Nueva Era creen que vendrá sobre su especialmente designado Avatar, cambiándolo de un mero humano al Maestro Divino y Líder por quien están esperando ¡La Biblia correctamente le llama posesión demoníaca! [62]

[ii] Hitler también creía profundamente en la reencarnación.

Como ya levemente cité, Hilter perdió la razón mediante influencias mágicas.

Mientras el estaba parado frente a la Lanza del Destino en el Museo de los Tesoros de la Casa de Hapsburg en Viena, mirando fijamente la Lanza, extrañas sensaciones explotaron dentro de el. Como narró más tarde el mismo Hitler, “La Lanza aparentaba ser una especie de medio mágico de revelación pues trajo el mundo de las ideas hacia una perspectiva tan cercana y viviente que la imaginación humana se volvió más real que el mundo del sentido. Sentí como si yo mismo la había sostenido en mis manos en algún siglo anterior de la historia – como si yo mismo la había declarado una vez como mi talismán de poder y sostuve el destino del mundo en mis manos. Aún así, ¿cómo sería posible esto? ¿Qué tipo de locura era esta que estaba invadiendo mi mente y creaba tanto alboroto en mi seno?” Los inicios de Hitler perder su cordura con los poderes de Satanás pueden ser rastreados a este momento, cuando el estaba en sus veinte y tantos años de edad. El había sido poseído demoníacamente desde la edad de 15, y ahora su mente estaba perdiendo su cordura. Toda Europa pagaría el precio, tanto en muertos de guerra como en muertos por genocidio ¿Recuerda la profecía bíblica más arriba, que el poder del Anticristo sería grande, pero no su propio poder, y que el “causaría grandes ruinas”? Ciertamente, los registros de la historia de que Hitler encendió una Guerra que fue la más destructiva en la historia de la humanidad, y sus programas genocidas excedieron toda cosa en el mundo en términos de planeamiento y eficiencia. [63]

[iii] Influencia del evolucionismo naturalista

Adolf Hitler postulaba que según las leyes naturales, los más fuertes debían imponerse a los más débiles. También consideraba que existía una tendencia natural hacia la duración de las razas, idea en la que se basó para luchar por la pureza de la raza aria, tronco étnico de lo germanos. Según Hitler, los arios eran una raza privilegiada “forjadora de cultura”. Los judíos, en cambio, representaban para él un pueblo destructor de esa cultura. Hitler veía en el antisemitismo un fundamento de su misión histórica. Esto le llevó a desencadenar una implacable persecución, que comenzó por despojar a los judíos de sus bienes, continuó con su discriminación en todos los aspectos y culminó con cinco millones de víctimas en los campos de concentración. [22]

[iv]  El Führer

El estado debía organizarse en base a un principio aristocrático, donde la autoridad estaría en manos del líder, de especial capacidad, en el cual el pueblo depositaría su confianza. Esto explica que Hitler utilizara el título de Führer, o líder, en el régimen totalitario que logró instaurar. Por último, es necesario mencionar que el Führer consideraba fundamental para el porvenir de Alemania la conquista de un “espacio vital” en Europa, lo que implicaba la expansión territorial. [23]

[vi] Orgullo nacional alemán

La oportunidad de triunfo para los nazis se presentó tras la crisis económica desatada el año 1929. La población estaba angustiada por la falta de trabajo y muchos capitalistas veían con temor el avance de los comunistas, que se habían hecho más fuertes después de la Revolución Rusa. Además, había en el ejército un deseo revanchista, provocado por la dura humillación que Alemania había sufrido en la Primera Guerra Mundial. Por todo esto, la idea nazi comenzó a ser captada con simpatía por parte de las masas alemanas, que quería recuperar su orgullo nacional.  [24]

[vii] El hombre – Fuhrer (HITLER, EL HOMBRE TRAS EL IMPERIO) [25]

El Tercer Reich colapsó en la primavera de 1945. Pocos supieron lo que pasaba realmente tras su fachada. La dictadura operó en secreto. Hitler es el último de los grandes conquistadores en la tradición de Alejandro, César o Napoleón. Y el Tercer Reich, el último de los imperios. En el 28 de enero de 1933 se destituyó al anciano presidente mariscal Von Hindenburg. Hitler, jefe del nacionalsocialismo, el partido político más numeroso de Alemania, pedía la cancillería de la República  Democrática que había prometido destruir. Quería abolir el régimen democrático.

El Presidente tenía 86 años y aunque se oponía, flaqueó y el 30 de enero nombró canciller a Hitler. Éste ya se hacía acompañar por Goebbels, Roehm y Goering. Hitler había sido un vagabundo que caminaba en Viena, un soldado anónimo de la Primera Guerra mundial, fascinante orador y austríaco. Tenía 43 años cuando lo nombraron, se emocionó. Con ese episodio cambió la historia de la humanidad. Su nombramiento se celebró en las calles con marchas. ¿Supo Hindenburg lo que había echado a andar? Hitler saludaba y sonreía emocionado. Goebbels escribió: la revolución alemana ha comenzado.

Su reino duró 12 años y 4 meses. Causó una erupción violenta y destructora, desolación, calculada carnicería de vidas y espíritu humano. Sobrepasó todas las salvajes opresiones de las eras anteriores. Hitler fundó el Tercer Reich. Lo gobernó despiadadamente, con astucia poco común. Lo condujo a las vertiginosas alturas y a un espantoso fin. Tenía personalidad demoníaca, voluntad de granito, misteriosas intuiciones, fría crueldad, notable inteligencia y alta imaginación. Al final se encontraba borracho de poder y de triunfos. A algunos alemanes y extranjeros les pareció un charlatán. Luego tomó aura de jefe carismático, lo siguieron ciegamente como si poseyese el juicio divino.

Nació a las 6:30 de la tarde del 20 de abril de 1889 en una modesta posada en Braunau, Austria, en la frontera austro-germana. Hitler tenía una media hermana, Angela, que tenía una hija: Geli Raubal, el verdadero amor de Hitler. También tenía un medio hermano, Alois, pero Hitler no quería saber nada de él. Era el vivo recordatorio de su origen humilde. Hitler nunca habló de su familia.

A los 6 años ingresó a la escuela, era 1895. A los 15 años ya se había cambiado 7 veces de dirección y había estado en 5 escuelas diferentes. Un compañero lo recuerda como un discutidor autocrático, de opiniones propias, mal carácter e incapaz de someterse a la disciplina escolar. No era trabajador. Un profesor de historia, Leopold Poetsch, influyó en Hitler.

Era un fanático nacionalista alemán. Hitler le rindió tributo en su libro.

“Usaba nuestro fanatismo nacional en brote como medio de educarnos, apelando frecuentemente a nuestro sentimiento de honor nacional. Hizo de la historia mi tema favorito. Fue entonces cuando me convertí en un joven revolucionario”, escribió en su libro.

Con la muerte de su padre Hitler lloró. Su madre, viuda y con dos hijos, se vio obligada a hacerlo estudiar la carrera de funcionario civil. Pero su hijo no deseaba eso y, aunque se querían, entre ellos hubo fricciones. A los 16 años padeció de una dolencia pulmonar y fue mandado a la casa de su tía en Spitel.

En geografía e historia obtuvo notable, en dibujo sobresaliente, según su último informe. Al salir de la escuela se emborrachó. Luego se mantuvo abstemio, no fumador y vegetariano. Descubre los años más felices de su vida, entre los 16 y 19 años. Soñaba con un futuro como artista. Se negaba a trabajar y así ayudar a su madre económicamente. Le parecía repulsiva la idea de recibir un sueldo.

La felicidad era no tener que trabajar y eso le dio libertad: soñaba, pensaba, hablaba con amigos del mundo, escuchaba a Wagner. Un amigo lo recuerda como pálido, enfermizo, un joven tímido y reticente con repentinos estallidos de furia histérica contra los que no estaban de acuerdo con él. Estaba decidido a ser artista, pintor o arquitecto. Pero desde los 16 años estuvo obsesionado con la política. Odiaba la monarquía de los Habsburgo y todas las razas no alemanas del Imperio Austro húngaro. Tenía un amor igualmente violento hacia todo lo alemán. A los 16 años ya era un fanático nacionalista alemán. Se hizo lector voraz. Sus obras favoritas eran de historia y mitología alemanas.

En 1906 se fue a Viena con el dinero que le dio su madre. La primera visita le encantó. A los 18 años postuló a la Academia de Bellas Artes, pero no aprobó el ingreso. Postuló al año siguiente y tampoco fue aceptado. Para el joven ambicioso fue el hundimiento. Sufrió el dolor del fracaso. El 21 de diciembre de 1908 murió su madre de cáncer. Fue un golpe. Había respetado al padre, pero a su madre la quería. La muerte puso fin a sus planes de alto vuelo. Se vio obligado a conseguir su propio dinero. Partió a Viena nuevamente. Entre 1909 y 1913 vivió años de completa miseria e indigencia. Hitler trabajó en extrañas tareas: retirar nieve de las calles, sacudir alfombras, llevar maletas, de peón. Durante 4 años vivió en pensiones de baja categoría, en barrios miserables, se salvó de morir de hambre porque iba a las cocinas de caridad. Fue la época más triste de su vida.

Sufría de hambre, pero nunca trató de conseguir un trabajo fijo. No quería caer en las filas del proletariado, de los trabajadores manuales. No tenía vicios y usaba un largo abrigo. Para él leer era un arte: saber retener lo esencial y olvidar lo no esencial. Fue tomando forma su visión y filosofía del mundo que fueron luego, los cimientos de sus actos.

¿Qué aprendió tan importante? La monarquía del Danubio agonizaba. Durante siglos una minoría germano-austríaca había gobernado un imperio formado por 12 nacionalidades diferentes.

Desde 1848 la autoridad se había ido debilitando. A comienzos del siglo XX los pueblos eslavos pedían igualdad y autonomía nacional. Las clases bajas reclamaban derecho a voto, los
trabajadores pedían sindicatos y derecho a huelga. Hitler, joven y fanático nacionalista austrogermano, era opuesto a estas evoluciones. Para él, el imperio se hundía en un pantano.

Podía salvarse sólo si la raza germana dominante recobraba la antigua y absoluta autoridad. Otras razas, para él, sobre todo los eslavos, eran inferiores. Había que gobernar con mano de hierro y dejarse de tonteras democráticas. En los comedores de caridad comenzó a gestarse una astucia política que le permitió ver con asombrosa claridad las fuerzas y debilidades de los movimientos políticos contemporáneos.

Hitler se dio cuenta de la importancia de la oratoria en la política. Los oradores públicos eran efectivos. Escribió: “la fuerza que mueve avalanchas políticas y religiosas es el mágico poder de la palabra hablada y sólo eso. Las grandes masas de gente pueden ser movidas solamente por el poder de los discursos. Todos los grandes movimientos son movimientos populares, erupciones volcánicas de las pasiones y de los sentimientos emocionales humanos, fomentados bien por crueles dioses del dolor o por la antorcha de la palabra arrojada entre las masas, no por chorros de limonada de los estetas literarios y de los héroes de salón”.

Comenzó a practicar oratoria entre los grupos de oyentes que formó en las posadas de baja categoría, comedores de beneficencia y en las esquinas. Se convertiría en un talentoso orador, más que ningún otro alemán de la época, lo que contribuyó en gran parte a su asombroso éxito.

Según sus amigos, desde la escuela era antisemita. En Viena vivían unos 200 mil judíos. Hitler se preguntó si eran alemanes. Comenzó a leer literatura antisemita. Dice que empezó a ver judíos por todas partes “a menudo sufrí náuseas al oler a estos portadores de caftan”. Poco después, dice, descubrió la mancha moral de este pueblo elegido. Aseguró que los judíos eran responsables de la mayor parte de la prostitución y trata de blancas.

“Reconocí al judío como el director calculador, desvergonzado y sin corazón de este repugnante tráfico del vicio entre la gente baja de la gran ciudad, un frío estremecimiento me recorrió la espalda”.

“Mi Lucha”, su libro, está sembrado de alusiones espeluznantes a extraños judíos que seducían a inocentes muchachas cristianas y así adulteraban su sangre. En 1913 abandonó Viena y se fue a Alemania, tenía 24 años. Parecía un fracasado: ni pintor ni arquitecto.

Era un vagabundo excéntrico, lleno de libros, sin amigos, familia, trabajo ni hogar, pero con una ilimitada confianza en sí mismo y un sentido ardiente de su misión. Le repugnaba el imperio de los Habsburgo, el conglomerado de razas de la capital, sobre todo los judíos. Mezcla, según él, que corroía a la cultura alemana. El verano de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial.

Comenzaba el período más memorable de su vida. Lo hirió la derrota. El ejército alemán no había sido vencido en el campo de batalla sino por traidores de la retaguardia. Así nació para Hitler, como para otros alemanes, la leyenda de la puñalada por la espalda que ayudó a socavar la república de Weimar y preparar el terreno para su llegada al poder. Ahí supo su destino: la política. Una decisión fatídica para el mundo. ¿Qué posibilidades tenía un austríaco de 30 años, sin amigos, sin dinero, sin trabajo ni experiencia?

Comenzó a servir para el ejército. Lo destinaron oficial instructor que debía combatir ideas peligrosas: pacifismo, socialismo, democracia. Habló ante un gran auditorio y ése fue el comienzo de una habilidad con la que se convirtió en orador efectivo, de mágico poder.

Utilizó la radio para ganarse a millones de oyentes. Le ordenaron investigar al partido político obrero alemán. Hitler oyó una conferencia de Gottfried Feder y quedó impresionado. Vio el llamado de Feder a abolir las esclavitud capitalista, una de sus premisas esenciales para fundar el nuevo partido. Vio un poderoso slogan para la próxima lucha. Pensó que era una organización como tantas otras. Era época en que surgían muchos partidos políticos, no juzgó a éste diferente.

En esa charla, un profesor propuso que Baviera se separara de Prusia y se fundara Alemania del Sur junto con Austria. Hitler se encolerizó y habló violentamente, la gente miró a este desconocido y joven orador atónitamente. Hitler, luego, leyó un folleto del partido y vio reflejado en él gran parte de sus ideas. Recibió una postal en que se le anunciaba que había sido aceptado como miembro.

Fue a una reunión, el ansia de esos hombres de un nuevo movimiento lo atrajo. Pensó que podía unirse a ellos, la insignificancia del partido podía darle la oportunidad a un joven enérgico como él. Tomó la decisión más importante de su vida: se unió al partido. Necesitaban un jefe, qué mejor que un buen orador como Hitler. Se convirtió en íntimo consejero y fue presentado, entre otros, a Rudolf Hess y Alfred Rosenberg.

VIII Antisemtismo radical y extremado odio a los judíos [64]

Hitler odiaba a los judíos con una pasión que solo puede ser descrita como tan caliente, tan ponderosa, ¡que solo puede venir del mismo Infierno!! Hitler describió el “problema” con los judíos en varias formas, en su libro principal, “Mein Kampf (Mi Lucha)”.

  • Parásitos, pags. 150 y 305
  • Una enfermedad que estaba infectando el cuerpo nacional de Alemania. Págs. 232, 250-257
  • Un “Problema” que necesitaba ser tratado de forma “humanística”.
  • Una “mancha moral” inflingida sobre Alemania. Pág. 57
  • Completos mentirosos, una raza donde mentir es la virtud predominante. Pág. 232
  • La “contraparte más poderosa” del Ariano. Pág. 300
  • Preocupados solo por hacer dinero, dirigir un negocio rentable, hasta el punto de monopolizar la economía, sacándole la vida al país, p. 307-309
  • Un eterno chupa sangre, agarrado del cuerpo nacional. Pág.310
  • Culpados de todos los problemas de Alemania, especialmente su derrota en la 2da Guerra Mundial. Pág. 327-329.

Hitler redefinió el concepto de que la muerte de las personas correctas, como el judío, podría ser beneficioso; aún más que beneficioso, tal muerte puede resultar en la “sanidad” de la nación.  Su “Solución Final” genocida se convirtió en el paso necesario para lograr esta “sanidad” del cuerpo alemán.

Pero, el odio de Hitler hacia los judíos era un tipo el cual ninguna persona normal podría siquiera concebir, porque va más allá del mero odio que conocemos como odio. Su renuencia era verdaderamente satánica, vertiéndola directamente desde el mismo infierno. Escuche a otro autor ocultista de Magia Blanca como describe este odio demoníaco, “El genocidio era el arte mágico por el cual la historia de la  humanidad sería transformada para siempre, aún si Alemania no sobreviviría.

La eliminación de los judíos, y con ellos su cultura y religión, dejaría un vacío para la ascendencia de los poderes demoníacos controlados por el Tercer Reich. Hitler se sintió a sí mismo como un participante en un Armagedón psíquico.

”Este odio era tan intenso, que Hitler y sus oficiales estaban dispuestos a sacrificar la nación alemana entera para lograr esta “Solución Final”.

Desde el principio, Hitler sabía que las probabilidades estaban grandemente contra el en su esfuerzo de establecer este Nuevo Orden Mundial. Pero, el persevero como quiera, porque el creía que “era una acción significante en la búsqueda del Nuevo Orden.”

No hay que subestimar la determinación fanática de Hitler de “extirpar totalmente la raza judía de este planeta… la fe de Hitler en la raza que venía lo llevó a creer que el nuevo “Herrenvolk” no evolucionaría mientras viviera siquiera un solo judío… Los Nazis hiper-autoritativos buscaron extirpar todas las formas de ‘desviación’ de su Nuevo orden mundial.” De esta forma, Hitler libró la 2da Guerra Mundial primordialmente para “limpiar” a los judíos y a toda las otras formas de ‘desviación’ del planeta. El hasta usó un libro ocultista, publicado en 1926 por Hans F.A. Gunther, llamado”Estudios Raciales del Pueblo Alemán” (“Racial Studies of the German People”), el cual tenía un apéndice en la parte posterior, demostrando la ubicación de la población judía a lo largo del área general europea, incluyendo Rusia occidental. Hitler usó este libro para determinar donde el iba a atacar, ¡¡y de que forma!! Verdaderamente, Satanás obró a través de Hitler para destruir totalmente al judío y borrarlo de la faz de la tierra.

Pero gracias a Dios que El no lo permitió.Una vez mas puso su mano sobre Su Pueblo Israel, “la niña de sus ojos”, no permtiendo que este fuera destruido totalmente.

Las cifras de muertos[29]

El más prestigioso biógrafo de Hitler e historiador del III Reich, Alan Bullock, en su obra Hitler y Stalin, vidas paralelas, publicada en Londres en 1991, eleva a 18 millones las víctimas del terror nazi. En esta cifra se incluirían los civiles muertos en los bombardeos, en los ataques contra los ciudadanos, en las represalias contra las acciones guerrilleras, en las persecuciones étnicas contra judíos y gitanos, en el agotamiento hasta la muerte de poblaciones deportadas y prisioneros de guerra. Aunque las cifras siguientes son solo orientativas, dan una idea clara del inmenso crimen nazi.

  • Unión Soviética 7.500.000
  • Polonia 5.000.000
  • Yugoslavia 1.500.000
  • Francia 300.000
  • Hungría 250.000
  • Benelux 150.000
  • Checoslovaquia 110.000
  • Grecia 100.000
  • Italia 70.000

Dia D

Hitler creía que el cristianismo, con su enseñanza del amor universal y su llamado a ofrecer la otra mejilla, era esencialmente antagónico a sus propósitos de conquista y dominio. Pero a pesar de ello hizo todo lo posible por ganarse el apoyo de aquella parte de la iglesia que parecía dispuesta a prestárselo.[27]

Finalmente, la historia cuenta que

Estados Unidos e Inglaterra decidieron abrir un frente de ataque e invadieron la Francia ocupada.Durante el famoso dia D (6 de Julio de 1944) ,una fuerza combninada de 150 mil hombres invadieron las playas de Normandia, en Francia.En las siguientes semanas desembarcaron mas de un millón de soldados aliados. Esta fue la operación de movilización armada mas grande de la historia. En Agosto de 1944, Paris fue liberada,y los aliados prosiguieron su avance hacia Alemania, atravesando el rio Rin. Finalmente, Berlion fue tomado a principios de mayo de 1945. Días antes, Hitler se había supuestamente suicidado en su Bunker.[28]

Hitler, fue el único responsable de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto judío,sin dudas.

Si se pregunta quién o qué causó la segunda guerra mundial, se puede responder con toda contundencia: Adolf Hitler.[26]

Adolf Hitler Y El Ocultismo

[i]. Hitler y la leyenda del santo grial

La Ahnenerbe, sección ocultista de las SS nazis, siguió el rastro en nuestro país del Arca de la Alianza y el Cáliz de Cristo, «armas» que harían invencible al Tercer Reich, explica Guillermo Llona en el diario ABC, en un interesante artículo de Hemeroteca que reproducimos a continuación.

Las investigaciones que llevó a cabo la Ahnenerbe recuerdan al guión de alguna de las películas protagonizadas por Indiana Jones. La «secta» paracientífica creada por Heinrich Himmler recorrió el mundo en busca del origen del pueblo ario, de pruebas de su superioridad racial y de «objetos de poder» que le permitiesen dominar el planeta. La organización ocultista también estuvo en España. Los nazis creyeron que en nuestro país podrían encontrar alguna pista de esos preciados tesoros que los iban a hacer invencibles.

La Deutsches Ahnenerbe, o «Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana», fue una organización integrada en las SS como sección antropológica y arqueológica que investigó los orígenes misteriosos de la «raza aria». Liderada por el «reichführer» Heinrich Himmler, y dirigida por el coronel Wolfram von Sievers, convirtió el castillo de Wewelsburg, en Westfalia, en su cuartel general y destino de las reliquias que recogía por todo el mundo.

Himmler contra el padre Ripol

De entre todos los «objetos de poder» que buscó la Ahnenerbe, la pieza más codiciada por la sección ocultista de las SS era el Santo Grial, que utilizó Jesús en la última Cena y que recogió su sangre cuando moría crucificado. Se supone que José de Arimatea lo llevó a Europa, y que los cátaros fueron los últimos en guardarlo en el Languedoc francés.

Allí, en las ruinas de Montsegur, lo buscó infructuosamente uno de los miembros más destacados de la Ahnenerbe, el ocultista Otto Rahn. Tras el fracaso de este gurú del esoterismo nazi, Himmler visitó el monasterio de Montserrat y preguntó por el Cáliz. Como señala Rámila, el «reichführer» quiso visitar los pasadizos subterráneos de la montaña, muy cercana a Montsegur, pero el padre Ripol, que hacía de anfitrión, rechazó la solicitud.

Miguel G. Aracil cuenta en Himmler en Montserrat: en busca del Grial que el líder de las SS exigió ver todos los documentos del monasterio que estuviesen relacionados con el Cáliz. Ante la negativa del padre Ripol, Himmler gritó:

«Todo el mundo en Alemania sabe que el Grial está en Montserrat».

Aracil cuenta también que el «reichführer» se negó a besar la imagen de la Virgen negra de Montserrat, la Moreneta, y demostró su ignorancia cuando

«mientras visitaba el museo del monasterio, al ver unos restos de un hombre íbero de grandes dimensiones, aventuró que se trataba sin duda de un guerrero nórdico. Cuando el padre Ripol le explicó que era un íbero, no un nórdico, el nazi aseguró enojado que los íberos eran oriundos del norte de Europa».

Nazis en Toledo

Según cuenta Janire Rámila en Operación Trompetas de Jericó, otro de los tesoros que ambicionó la Ahnenerbe fue el Arca de la Alianza. Su búsqueda llevó a la sección arqueológica de las SS hasta España. Según las Sagradas Escrituras, Dios ordenó a Moisés construir un arca como símbolo de la Alianza entre Él y el pueblo de Israel. Los judíos la construyeron y guardaron en su interior las Tablas con los Diez Mandamientos, la vara de Aarón y maná en un jarrón dorado.

Se trataba de un arma poderosa, pues tocarla provocaba la muerte, y poseerla otorgaba la victoria. Con ella, 40.000 hebreos marcharon durante siete días alrededor de la ciudad de Jericó, el séptimo día los sacerdotes tocaron sus trompetas y la muralla de la ciudad se derrumbó.

Pero a los nazis de la Ahnenerbe se les presentaría un problema en caso de encontrar el Arca. Según la tradición hebrea, sólo un gran rabino judío podría abrirla sin morir, porque para ello era necesario conocer el verdadero nombre de Dios. Únicamente mediante la cabalística, o ciencia que persigue la comprensión de lo divino a través de los números y las letras, podrían los nazis conocer el nombre de Dios y abrir el Arca.

La Ahnenerbe buscó un cabalista judío, y lo encontró en Auschwitz. El cabalista, que no quería volver al campo de exterminio, se calló el hecho de que según la tradición, tras la muerte de Jesús en la cruz y el posterior desgarro del velo del Templo de Jerusalén, el pacto entre Dios e Israel se rompió, y el Arca perdió su poder.

Rámila asegura que el cabalista dirigió a la Ahnenerbe hasta la comunidad judía de Toledo. Allí los nazis debieron encontrar alguna pista del Arca, porque poco después el almirante Wilhelm Canaris, máximo responsable del espionaje de la Wehrmacht, decidió dirigirse al madrileño Museo Arqueológico Nacional, donde creía que podría encontrar el Arca entre una colección de piezas del Antiguo Egipto supuestamente recopiladas por una logia masónica. Sin duda los nazis no lograron hacerse con este potente «arma», porque perdieron la guerra.

Las expediciones al Tíbet y Sudamérica

Algunas teorías de los racistas nazis sostenían que el Tíbet pudo ser la cuna del pueblo ario. Según cuenta Heather Pringle en El plan maestro: arqueología fantástica al servicio del régimen nazi, «los investigadores raciales afirmaban que los ancestros de Alemania conquistaron Asia en el pasado remoto, dando lugar a una poderosa clase dominante de cabellos rubios».

La sección arqueológica de las SS envió una expedición al Tíbet dirigida por el biólogo Ernst Schäfer. Según Pringle, el investigador racial Bruno Beger, encargado de la parte más esotérica de la misión, midió los cráneos de 376 personas y sacó moldes de las cabezas y rostros de 17. El equipo de Schäfer llevó también a Alemania numerosos volúmenes de textos sagrados tibetanos. La Orden Negra, organización paralela a la sección ocultista de las SS, estaba interesada en los rituales de los lamas para contactar con los «seres superiores».

Los nazis de Ahnenerbe también se interesaron por Sudamérica. Heather Pringle cuenta en su obra que el ocultista

«Edmund Kiss creía que la antigua capital andina de Tiwanaku era creación de unos colonos nórdicos que habían llegado a Bolivia por mar hacía más de un millón de años […] Convenció a Himmler de que le enviara en una expedición de veinte hombres a Bolivia, un plan que sólo se vería frustrado por el inicio de la guerra». Según Rámila, un comando de la sección esotérica de las SS, al mando de Karl-Maria Wiligut, viajó a Sudamérica a fin de hacerse con distintos «objetos de poder», como el Martillo de Wotan o las misteriosas calaveras de cristal precolombinas.

[ii]. La Lanza De Longinos

Hay una leyenda que vincula a Hitler con  la lanza sagrada que atravesó el costado de Cristo en su crucifixión, la que segun las leyendas, llegó a las manos de los guerreros teutónicos, quienes la convirtieron en su talismán. En el siglo XX, Hitler, quien conocía su significado místico, se apoderó de ella. Según la leyenda, en ese momento le fue revelado al soldado (que se llamaba Cayo Casio Longinos) que Cristo era verdaderamente el hijo de Dios, y la lanza adquirió un duradero poder mágico.

adolf_hitler_ocultismo Un soldado romano se asegura de que Cristo ha muerto clavándole una lanza.

Se cuenta que por el año 1913, por las calles de Viena, un miserable ex estudiante de arte intentaba en vano ganarse la vida vendiendo pequeñas acuarelas. Ocasionalmente, cuando el frío le impedía salir a la calle, vagaba por los corredores del museo del palacio Hofburg. Se sentía especialmente fascinado por un conjunto de piezas valiosas, conocidas como «las insignias de los Habsburgo». Entre ellas el joven vagabundo Adolf Hitler prestaba especial atención a la Santa Lanza, que la leyenda identifica con la que atravesó el costado de Cristo después que éste expirara en la Cruz.

Otras tradiciones orales y escritas, que comenzaron con los primeros cristianos y continuaron en la Edad Media, aseguran que el rico judío José de Arimatea se preocupó de preservar la cruz, los clavos, la corona de espinas y el sudario del que Cristo se levantó al tercer día. Por medio de las claves que dejó José, Helena, la madre del primer emperador cristiano, Constantino, pudo redescubrir estas reliquias.

Pero, según las mismas tradiciones, José había empezado su colección antes de la muerte de Cristo: después de la última cena, guardó la copa en la que Jesús había consagrado el pan y el vino. Después de la Resurrección, José conservó la copa junto con la lanza citada en el Evangelio: fueron llamados, respectivamente, el Santo Grial y la Santa Lanza.

Los viajes posteriores de José con el Grial y la Lanza fueron tema de relatos folklóricos y leyendas en casi todos los países de Europa. En España, en la catedral de Valencia se conserva uno de los «Santos Griales» mejor documentados: se dice que los primeros papas lo habían utilizado en Roma (adonde lo habría llevado San Pedro) hasta el año 258, en que fue enviado por San Lorenzo a Huesca, para rescatarlo de la persecución imperial. Posteriormente estuvo en San Juan de la Peña y en Zaragoza. Pero ésta es sólo una de las muchas historias en torno al Grial.

Los escritores medievales, comenzando por el poeta francés Chrétien de Troyes alrededor de 1180, vincularon el destino del Santo Grial y de la Santa Lanza con la aventura del Rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda, sobre todo con Lanzarote, Gawain y Perceval.

Paralelamente a estas historias -basadas en tradiciones celtas y en fragmentos de hechos históricos- subsistía la historia de que la Lanza, por lo menos, había sobrevivido a los siglos, pasando a veces a buenas manos, a veces a otras menos dignas. Quien la poseía adquiría un poder que podía ser usado para el bien o para el mal.

A principios de este siglo existían por lo menos cuatro «Santas Lanzas» en Europa. Quizá la más conocida fuera la que se conservaba en el Vaticano, aunque la Iglesia Católica parecía considerarla sólo una curiosidad. Ciertamente, las autoridades papales nunca le atribuyeron poderes sobrenaturales.

Hitler, inmoral, maníaco, anticristo. Fue un mega-asesino, exitoso en algún momento como estratega militar, pero paranoico y alienado como pocos en la historia. Creo que superó a  Nerón por mucho como anticristo y como asesino e inmoral.

¡Con la errónea idea de que Hitler era un cristiano, los alemanes lo eligieron a Hitler como gobernante.  Hitler y sus camaradas, en la Sociedad Secreta Satánica de Tulé, creyeron que él era El Anticristo y repetidamente mantuvieron sesiones espiritistas para llamar los espíritus del Anticristo desde el Abismo hasta Adolfo.

“Mis sentimientos como Cristiano me dirigen a mi Señor y Salvador… yo estoy luchando por la obra de Dios.” – Discurso, del 12 de Abril de 1921 [“Adolfo Hitler: ¿Un Cristiano Perverso? “, Terry Mattingly On Religion] Hitler confesó a Jesús como Señor y Salvador”. [13]

Hitler también sabía ser un orador muy carismático.

“Se reportó que Hitler había hablado, brillantemente, acerca de levantar los ‘tesoros del Cristo viviente,’ la persecución de los ‘verdaderos Cristianos y las iglesias puritanas que se habían colocado entre Dios y el hombre y los había alejado de los anti-Cristianos, y del individualismo satisfecho del pasado,’ y ‘educar a los jóvenes en particular en el espíritu de aquellas palabras de Cristo que debemos interpretar de nuevo: amarnos los unos a los otros; ser considerado con el prójimo; recuerde que cada uno de ustedes no es solo una criatura de Dios, sino que ustedes son todos hermanos!” [Turner, “In Hitler – Memoirs of a Confidant”, C. 23; Enfasis agregado] “En el amor ilimitado como Cristiano y como hombre leí a través del pasaje que nos dice como el Señor se elevó en Su  fuerza…” [“Catholicism & Fascism: A Brief Retrospective”, por Robert E. Nordlander, Abril, 1990] [14]

Cuentan algunas leyendas, que Hitler, este loco mandatario alemán, sentía una obsesión enfermiza por las reliquias debido a que, según pensaba, su poder le ayudaba a mantener en alza su imperio. Entre otros, uno de los objetos que deseaba tener entre sus manos era la Lanza de Longinos, el arma que un soldado romano clavó a Jesucristo en la cruz y cuya leyenda afirmaba que su poseedor no perdería jamás una batalla, algo asi como Constantino. Había una leyenda que acompañaba a la reliquia, la cual afirmaba que

«quien la sostenga en sus manos, sostendrá, para bien o para mal, el destino del mundo». [15]

Sin duda, la posibilidad de poder tener a sus pies a toda la humanidad gracias a «La Lanza del destino» no pasó desapercibida para el líder nazi, para el que todas las ayudas militares eran pocas.  Hitler, había leído de hecho todas las leyendas conocidas sobre la lanza, la mayoría de las cuales atribuían un inconmensurable poder a su poseedor. Sin embargo, y según cuentan otras versiones, el artefacto tenía también una terrible maldición, pues el que se separaba de ella solía sufrir la más amarga de las derrotas en combate o incluso la muerte.

Muchas veces nos presentamos a otros dando la impresión de que todo anda bien, pero interiormente cada uno de nosotros tiene un problema mayor. El filósofo moralista Lucio Anneo Séneca (Lucius Annaeus Seneca, 4 a.C.-65 d.C.) en su diálogo “Sobre la brevedad de la vida” (probablemente escrito en al año 55 de nuestra era), pone en boca del defensor de un joven las siguientes palabras:

“No ha pecado en nada, que ame a una meretriz es natural; es joven, ten un poco de paciencia: se enmen­dará y se casará”. [12]

Pero en otro contexto dijo Séneca, con brusquedad que:

“Todos han pecado. Algunos más y otros menos.”[11]

La Palabra de Dios está de acuerdo con este último concepto de Seneca. Dice:

  • “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” (Ro. 3:23 RV 1960)

El pecado, sin embargo, no es solamente el cometer hechos dañosos.

Es cualquiera cosa que no llegue a la norma perfecta que Dios haya proyectado para nosotros. Esto incluye el tener inquina y otras emociones negativas, orgullo, celos, motivos mixtos etéctera. La mayoría de nosostros, también pecamos en omisión; es decir, no practicando lo que sabemos es nuestro deber y lo que se debe hacer.[14]

La Lanza y la Piedra

adolf_hitler_ocultismo3La escena final de Parsifal, la última ópera de Wagner. A Hitler le fascinaba la leyenda en que se basa la ópera.

Según cuenta Janire Rámila en La Ahnenerbe y la búsqueda de reliquias, la sección esotérica de las SS quiso robar de la abadía de Westminster la Piedra de Scone sobre la que se coronan los reyes de Inglaterra y que, creían los nazis, fue sobre la que Jacob se recostó antes de soñar con la escalera que llevaba a Dios. Pero el Tercer Reich no consiguió hacerse con esa «poderosa arma».

adolf_hitler_ocultismo2La hoja de la lanza de los Habsburgo, la que según parece atravesó el costado de Cristo crucificado. Al tratarse de una reliquia sagrada, la hoja de hierro fue reparada varias veces con plata y oro durante su larga historia. Ahora la mantienen unida un alambre y una funda con inscripciones.

La Ahnenerbe tuvo también entre sus objetivos la Lanza del Destino, con la que el centurión romano Cayo Casio Longinos hirió en el costado a Cristo. Existían cuatro lanzas, pero los nazis creían que la que se encontraba en el Museo Hofburg de Viena era la auténtica. Cuando el Tercer Reich se anexionó Austria, la pieza pasó a manos de Adolf Hitler. Se suponía que otorgaba la victoria por siempre a su poseedor, y la derrota y muerte a quien la perdiera. Horas antes de que el «führer» se suicidase en su búnker berlinés, soldados estadounidenses habían logrado hacerse con la Lanza de Longinos o del Destino. Sobre la autenticidad de la pieza que robó Hitler no hay duda. Los análisis efectuados en 2003 revelaron que la hoja de la lanza es de los siglos VII u VIII.

La lanza en la Biblia

Pensamos que su fin es descubrirnos en una falta y castigarnos por nuestros pecados. La realidad es que el castigo del pecado es iniciado por nosotros mismos porque el pecado tiene sus consequencias naturales. Por ejemplo cuando uno quebra la ley universal de la gravedad,  sufrimos con una caída. Tampoco podemos quebrar la ley moral de Dios. Cuando lo hacemos, sufrimos los efectos penosos en esta vida, sufrimientos, pena, enfermedades que son las consecuencias trágicas en esta vida y la  muerte espiritual eterna (si no somos cristianos arrepentidos),  que es la eterna separación de Dios en el infierno.

Según el Evangelio de Juan, hubo un soldado romano que atravesó el cuerpo del Señor con una lanza para certificar su muerte (al ser viernes, era necesario que los presos murieran rápidamente en la cruz para así evitar que agonizaran durante el sábado, día sagrado para los judíos). Por ello, los romanos quebraron las piernas de los dos crucificados junto a Jesús para asegurarse de que morían en un corto período de tiempo. Sin embargo, al llegar a Cristo, y como le vieron aparentemente muerto, le clavaron una lanza para certificar su fallecimiento.

  • «Fueron pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua», (Jn. 19:32-34).

Según varios evangelios, este soldado era un Centurión romano.

«Se especifica que su nombre era Cayo Casio Longinos y que sufría una ceguera parcial que casi no le permitía ver. Pero la sangre de Jesús que le salpicó a los ojos cuando le clavó la Lanza obró un milagro, recuperando la vista en ese justo momento. El agradecido Longinos decidió convertirse al cristianismo», sentencia el historiador.

La lanza en la tradición

adolf_hitler_ocultismo5La arena de Luitpold, en Nüremberg, escena de los más espectaculares mítines nazis de la preguerra, presenció el desfile informal de los soldados americanos victoriosos en abril de 1945.

A partir de este episodio, el paradero de la lanza se perdió de forma oficial. «La tradición afirma que en el año 732 el general Carlos Martel la sostuvo cuando derrotó a los árabes en la batalla de Poitiers. El propio Carlomagno, nieto de Carlos Martel, combatiría en un total de 47 batallas sin conocer nunca la derrota, pero murió poco después de que la reliquia se le cayese accidentalmente».

Sin embargo, no fue el único.

«Lo mismo le sucedería a Federico I Barbarroja al partir hacia Jerusalén durante la Tercera Cruzada; cuando se disponía a vadear un río en la actual Turquía cometió el error de dejar caer la Lanza. Poco después cayó al río y se ahogó» sentencia el experto.

A pesar de todo, los nazis no dejarían escapar el poder que les podría otorgar esta reliquia que finalmente, y gracias al destino, acabó presuntamente en Viena.

Hitler encuentra la lanza?

Según narra Hernández en su libro, Hitler dió con la lanza por casualidad en 1912, cuando no era más que un pintor fracasado que intentaba malvender sus acuarelas por los cafés de Viena. «Su futuro artístico se le mostraba incierto, al haber suspendido el examen de ingreso para la escuela de Bellas Artes. Su futuro personal tampoco era demasiado halagüeño; malvivía en pensiones y residencias, y sólo con suerte conseguía comer una vez al día», determina el historiador.

Un día, el joven Adolf (de tan sólo 23 años) no tuvo más remedio que entrar en el conocido museo del Palacio Hofburg para refugiarse de una fuerte tormenta, y allí hallaría su destino.

«Deambulando por las salas, centró su atención en un objeto singular; sobre un manto de terciopelo rojo se le ofrecía la visión de una reliquia cristiana de gran poder místico perteneciente al tesoro imperial de los Habsburgo: la Lanza de Longinos».

«Se trataba de una punta de hierro de poco más de cincuenta centímetros de largo. La hoja estaba partida y presentaba una reparación con un alambre de plata. En el centro podía apreciarse la cabeza de un clavo y una banda de oro con la inscripción Lancea et Clavus Dominus (la lanza y el clavo del Señor). En su base se observaban unas pequeñas cruces de bronce», explica el periodista.

Hitler anhelaba la posesión de la Lanza del Destino, supuestamente La lanza con la cual el soldado romano traspasó el costado de Cristo. Todos los ocultistas anhelan reliquias religiosas, porque ellas están supuestas ha tener poderes inherentemente. Esta creencia en el poder de las reliquias es uno de los puntos básicos más comunes de los ocultistas de todos los tiempos en todo el mundo. Los ocultistas le atribuyen un gran poder a esta Lanza del Destino, también conocida como la Lanza de Longinus. Supuestamente, el líder quien “la poseía y entendió los poderes que emanaba, sostenía el destino del mundo en sus manos para bien o mal.”[43]

Esta lanza ha sido guardada en la Casa de Viena, Austria, por siglos, y en su exhibición pública en museo. Uno de los primeros actos oficiales de Hitler, una vez el anexó a Austria, fue el ir en carro a Viena en una procesión, llegó al museo, y tomó posesión física de la Lanza del Destino. En ese punto, Hitler creyó que el poseía el poder para sobreponerse a todas las posibilidades y conquistar el mundo. En ese punto, la 2da Guerra Mundial se volvió inevitable. Poco tiempo después, cuando Hitler publicó la Cruz Gamada invertida como el símbolo de su Partido Nazi, los ocultistas de Magia Blanca en el mundo se quedaron sin aliento en alarma, mientras se daban cuenta que el iba a usar su poder para el Mal, no para el Bien. Y,   ¡se dieron cuenta que el poseía la Lanza del Destino!

Al leer esto, pienso que los seres humanos nos parecemos a una bombilla quemada o “muerta”, que no puede responder a su fuerza eléctrica. Y porque estamos muertos espiritualmente es que no podemos responder al amor de Dios ni a su poder sin primeramente ser reparado por El. Además, por nuestra situación espiritual, es imposible salvarnos a nosotros mismos. Solo Dios lo puede hacer. Por ésto, todas las obras buenas en el mundo no pueden darnos la vida en Dios. Solamente luego que Dios nos regenere primero, es que podemos ver y confesar ésto. Y entonces si Dios “nos puede reparar”.

Hitler quedó fascinado por el objeto y se obsesionó con su historia, la cual investigó junto a su entonces gran amigo Walter Johannes Stein.

«Ambos se enfrascarían en el estudio de los poderes mágicos que aquel objeto atesoraba», determina el periodista. [44]

Según destacaría Stein posteriormente, Hitler le explicó sus obsesiones y él no pudo más que quedarse asombrado con la enorme ambición del joven Adolf.

«Hitler estaba convencido de que tenía un alto designio que cumplir. La posesión de la Lanza sagrada podía ser el instrumento necesario para hacerlo realidad. El experto en ocultismo no tomó demasiado en serio a aquel artista fracasado, pero años más tarde aquellos delirios de grandeza se harían tristemente realidad», expresa el experto. [45]

Veintiséis años después, en 1938, Hitler ya se había convertido en el líder del nazismo y de toda Alemania tras subir al poder democráticamente. Sin embargo, y a medida que su poder iba aumentando, sentía una necesidad cada vez mayor de poseer la Lanza del Destino.

«Ahora entraba triunfante en Viena, la ciudad en la que había vivido como un vagabundo, una vez que el Tercer Reich se había anexionado Austria», destaca Hernández en su libro. «En la tarde del 14 de marzo de 1938, Hitler entraba acompañado del jefe de las SS, Heinrich Himmler, con quien compartía aunque en menor medida el interés por el ocultismo, en el Palacio Hofburg», destaca Hernández. El deseo del líder nazi estaba a punto de hacerse realidad.«El Führer se dirigió directamente a la sala en donde se custodiaba la deseada Lanza. Himmler salió de la sala, dejando a solas a Hitler con la mítica reliquia. Allí permaneció más de una hora, ensimismado en sus pensamientos delirantes, alimentados por la visión de la Lanza que ya estaba en su poder. Su sueño megalomaníaco se había cumplido», apunta Hernández en su libro. [46]

En cambio, Hitler todavía necesitaba llevarse la lanza del museo sin que pareciera un robo a Viena. Para ello tuvo una curiosa idea:

«Para darle una apariencia legal, la confiscación se ejecutaría en respuesta a la petición oficial realizada en Berlín por el burgomaestre de Nuremberg, Willy Liebel, para que el tesoro regresase a la ciudad que lo acogió antes de ser enviado a Viena», determina el historiador.[47]

Tras conseguir su objetivo, ahora los nazis debían proteger la lanza hasta que llegara a Alemania junto a las 31 piezas del tesoro austríaco que habían robado.  Tardaron nada menos que cinco meses en preparar el viaje. «Se requirió el empleo de un tren blindado, especialmente preparado para el traslado del valioso tesoro y que contaba incluso con aire acondicionado. El 29 de agosto el producto del saqueo nazi salió de la estación Oeste de Viena en el más absoluto secreto. Fue transportado hasta Nuremberg en el tren especial, siendo escoltado en todo momento por tropas de las SS», señala Hernández.

El gran número de molestias que se tomó Hitler deja claro el aprecio que le tenía a esta reliquia y el temor que le suscitaba que pudiera ser robada. «Al día siguiente las joyas quedarían depositadas en la iglesia de Santa Catalina. Allí las recibió con todos los honores el burgomaestre. Más tarde se construirían diez vitrinas especiales para exponer al público las joyas, incluyendo la Lanza», destaca el periodista.

Con su preciado tesoro ya en Alemania, el líder nazi se sentía más que satisfecho. Sin embargo, no veía la lanza como una mera reliquia, sino que sentía una atracción especial hacia ella que sobrepasaba los límites de la razón.

«El Führer estaba convencido de que le había pertenecido en una vida anterior. Según confesó a Stein, la Lanza contenía algún tipo de revelación mística, como si en algún siglo anterior ya la hubiera sostenido en mis manos», sentencia el experto.[48]

Pero no sólo eso, Hitler también tenía ensoñaciones en las que creía ser la reencarnación de un señor feudal del siglo IX. «Se refería a un personaje llamado Landulfo II de Capua, que fue excomulgado por el papa por sus conocimientos sobre magia, y que se mostró también fascinado por el poder que emanaba de la Lanza», destaca Hernández.

Sin duda, su obsesión por el artefacto no era ni mucho menos normal. En cambio, Jesús Hernández tiene su propia teoría sobre este hecho:

«Lo más probable es que su obsesión por el arma naciese, no tanto por un recuerdo de su vida anterior, sino por su desmedida pasión por las óperas wagnerianas. Su favorita era Parsifal, en donde la leyenda de la Lanza sagrada -o la Heilige Lance en alemán- tenía un papel central, junto al Santo Grial»[49]

Nunca sabremos si el poder que Hitler le atribuía al artefacto era real, pero lo que sí es cierto es que durante muchos años sus tropas fueron prácticamente invencibles. Allí donde combatieran, sus tanques (Panzers) no tenían rival y sus soldados arrasaban la tierra por la que pasaban. ¿Sería cosa de la lanza?.

Sin embargo, y como bien apunta el historiador, su poder debió remitir a partir de 1942, pues las tropas alemanas tuvieron que retirarse en la mayoría de los frentes.

«Por esa época la Lanza ya había dejado de estar expuesta al público y permanecía empaquetada en un refugio antiaéreo excavado en la roca y situado bajo el castillo de Kaiserburg, en Nuremberg», señala Hernández.[50]

Su estancia en el refugio sería breve.

«El 31 de marzo de 1945, ante el avance de las tropas aliadas por territorio germano, Liebel creyó que el refugio no ofrecía suficiente protección y decidió guardar las piezas más valiosas –entre las que figuraba la Lanza- en cajas de cobre soldadas, que fueron depositadas en una recámara del búnker de la Panier Platz, procediendo luego a tapiar la entrada», sentencia el experto.[51]

Pero por mucho que hicieran los alemanes, el destino de la lanza estaba más que sellado, ya que, por estas fechas, Nuremberg se encontraba sitiada por los aliados, entre los que se encontraba la veterana división Thunderbird, que durante cuatro días combatió contra 22.000 miembros de las SS dispuestos a morir por defender la ciudad.

Una vez que se tomó Nuremberg, le tocaba a los americanos descubrir donde se encontraban las piezas más valiosas de la colección nazi, y ningún superviviente estaba dispuesto a dar información. De hecho, la fuente más fidedigna, Liebel, había fallecido.

La lanza y los americanos

Los aliados encargaron la búsqueda a uno de sus hombres más valiosos.

«El teniente Walter H. Horn fue el encargado de averiguar el paradero de la parte más importante del tesoro de los Habsburgo. Horn no lo tuvo nada fácil; las versiones de lo ocurrido arrojadas por los interrogatorios eran en su mayoría contradictorias», señala el experto.[52]

Pero, tras muchos interrogatorios, el oficial descubrió donde se encontraba las joyas de manos del doctor Fries, un funcionario nazi.

«El 7 de agosto de 1945, los norteamericanos se introdujeron en el interior del refugio antiaéreo de Paniers Platz. Una vez allí, Fries indicó el punto en el que debía derribarse la pared de ladrillo». [53]

Lo habían conseguido, habían arrebatado el tesoro a Hitler, y lo habían hecho tres meses después de que el líder nazi se suicidara.La versión de Hernández contradice radicalmente la expuesta por algunos historiadores, que afirman que fue justo en el momento en que la lanza fue robada cuando Hitler se disparó en la boca. Este hecho, añadiría más misterio aún a la supuesta maldición que perseguía a esta reliquia, pero el periodista lo considera inverosímil.

«No hay duda de que este espectacular desenlace de la Segunda Guerra Mundial merecería ser cierto, pero hay que ceñirse a la realidad histórica y dejar constancia, para decepción de los aficionados al ocultismo, que ese hecho no se produjo hasta mucho después de la muerte del Führer» destaca el historiador.[54]

Pero la historia del artefacto aún no se había acabado, pues, a pesar de que los norteamericanos se comprometieron a enviar la lanza a sus legítimos dueños en Austria, apareció en Los Ángeles un año después. Además, el misterio aumentaba, pues el museo de Viena tenía también una similar.

«Las fuerzas de ocupación norteamericanas en Austria quedaron en una situación muy incómoda, a la espera de una investigación para saber si el tesoro hallado en Los Angeles era auténtico y, por lo tanto, las joyas que habían guardado eran una falsificación», afirma el historiador.«Sorprendentemente, la comprobación no llegaría hasta casi un año después; en 1946 se abrieron por fin las cajas que contenían las piezas del tesoro en Austria y se compararon con las fotografías que se habían enviado desde Estados Unidos. Como no podía ser de otro modo, los funcionarios encargados del estudio llegaron a la conclusión de que las piezas verdaderas eran las que se encontraban en Viena», determina Hernández. [55]

A pesar de todo, nunca sabremos donde se encuentra realmente la lanza o si este arma de Viena es la que fue usada para atravesar a Cristo pues existen tres artefactos más que podrían tener el honor de ser el auténtico. Sin duda, es imposible quedarse sin dudas. Sin duda, Hitler era un inmoral. Asesino de millones de judios y de cristianos, si Dios no lo hubiese detenido, al menos  toda Europa hubiese caido para siempre en manos del III Reich. No albergo dudas que este hombre permanece a la espera del juicio final, donde Dios lo arrojará junto a los ángeles caidos y a todos aquellos que aborrecieron la moral según Dios y rechazaron el perdón de Dios, al infierno eterno.

Sin duda, todo lo relacionado con la búsqueda del santo grial, pertenece a la esotería y la simbologia medieval. Estas creencias tienen relación, dentro del esotersimo , con la lucha del bien y el mal; una especie de lucha entre una caballería terrenal y otra espiritual. Entre los temas favoritos de la caballería espiritual estaban la legendaria búsqueda del Santo Grial, la leyenda del rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda y aspectos determinados y casi legendarios de la Orden del Temple. Amen de la búsqueda de la lanza de Longinos.

El esotersimo, pertenece a las enseñanzas del ocultismo. Una serie de religiones y sectas presentan elementos ocultistas de cierta importancia que las diferencian de otros tipos de religiosidad. Es beneficioso separar lo que es puramente religioso de lo esencialmente esotérico. El esoterismo incluiría para algunos la totalidad de prácticas esotéricas. Se señalan como esotéricos la alquimia, el druidismo, el hermetismo, los rosacruces, el espiritismo, etc.

La Biblia contiene toda la revelación que necesita el hombre. Los cristianos debemos guiarnos por Dios y su Palabra.La fuente de todo cuanto Dios quiere que sepamos sobre el futuro está en la Biblia. La Biblia siempre ha condenado toda forma de magia, encantamientos, adivinación e idolatría. (Deut. 4:19; 18:9-12; Is. 47:13-15; Jer. 10:2; Dan. 2:27-28; Gál. 4:3-9; Ef. 6:12).

Sin duda que,

«Si no creemos en él, nos ha ganado la partida.»(Denis de Rougemont) y

«La más hábil de las astucias del diablo consiste en convencernos de que no existe.» (Baudelaire) []

Crímenes de los naziz contra la Humanidad

Hitler dedicó su vida a la búsqueda del Santo Grial. El Santo Grial es supuestamente la “copa o platillo usado por Jesús en la Ultima Cena, preservada por José de Arimatea, quien la llevó a España o Bretaña, y fue custodiada por numerosos caballeros.”[58] Una vez más, tenemos el interés ocultista en reliquias religiosas. En el caso del Santo Grial, la leyenda ocultista comenzó a construir un interés único en referencia al Santo Grial; este vino a representar un “sendero Occidental único a una conciencia trascendente”. [59] los ocultistas generalmente creen que, si uno verdaderamente quiere obtener este Santo Grial, debe de aprender el arte de la Magia Negra. [60]  La palabra, ‘Grial’, se deriva de la palabra, ‘graduale’, la cual significa gradualmente, paso a paso, grado a grado. [61]  En este concepto de gradualismo subyace el esfuerzo completo de más de 300 años de lograr el Nuevo Orden Mundial, ¡y definitivamente es la sub-aplicación de la teoría Hegeliana del cambio controlado a través de conflicto controlado!

José Gregorio González recoge en Arqueología «fantástica» estas palabras de Bruno Beger, miembro del equipo que la Ahnenerbe envió al Tíbet:

«Soy de la opinión de que el completo exterminio de los judíos en Europa, y fuera de ella, en todo el mundo si es posible, no supondrá que los elementos espirituales del judaísmo, con los que nos encontramos a cada paso, sean plenamente erradicados. De este hecho se deriva el importante papel de la investigación de las almas raciales».

Ahnenerbe no fue sólo una organización elitista de «arqueólogos» y «antropólogos» al servicio del ocultismo nazi. También surtió de seres humanos a la experimentación médica del Tercer Reich. En la entrevista que hizo González a Heather Pringle, la investigadora habla sobre las atrocidades médicas patrocinadas por la sección de las SS:

«August Hirt y Bruno Beger seleccionaron prisioneros judíos para la “colección de esqueletos”. Hirt también los expuso a gas mostaza».

La Ahnenerbe inoculó la vacuna del tifus a personas sanas, y también experimentó con gas fosgeno. Tras el «Proceso de los doctores» de los juicios de Nuremberg, Wolfram von Sievers, director de la Ahnenerbe, fue el único miembro de la sección ocultista de las SS condenado a muerte y ajusticiado por su participación en el suministro de seres humanos a los experimentos médicos que se realizaron en los campos de concentración del Tercer Reich.Los intentos de los nazis por descubrir la esencia aria viajando por todo el mundo y experimentando con seres humanos no dieron fruto alguno. Tampoco pudieron determinar qué era la «raza judía». Pringle afirma que

«los investigadores alemanes fueron incapaces de definir científicamente a la raza judía, que no era más que un constructo ficticio. Un estudio revelaba que el 11 por ciento de los niños judíos eran rubios y de ojos azules».

Himmler y Hitler, algunas diferencias

En el gran mitin del partido nazi en septiembre de 1936, Adolf Hitler dirigió contra el primer presidente de la Ahnenerbe, Herman Wirth, las siguientes palabras:

«Nosotros no tenemos nada que ver con esos elementos que sólo entienden el nacionalismo en términos de habladurías y sagas y que, en consecuencia, lo confunden demasiado fácilmente con vagas frases nórdicas, y que ahora están iniciando una investigación basándose en una mítica cultura atlante».

Himmler no pensaba igual. Sobre el «reichführer», Heather Pringle afirma:

«Himmler quería librar a la Alemania nazi del catolicismo. Para conseguirlo cultivó de forma muy especial una gran amistad con Karl-Maria Wiligut, un excoronel del Ejército Imperial de Austria y antiguo paciente psiquiátrico que a sus 67 años afirmaba ser descendiente del dios nórdico Thor y poseer conocimientos secretos de las antiguas tribus germánicas».

Martin Heidegger nazi: un debate incómodo

En 1987 Víctor Farias publicó un libro titulado Heidegger y el nazismo. En él se defendía la tesis de que la filosofía de Martin Heidegger no era comprensible como tal sin tener en cuenta el germen de su vinculación al nazismo.

La cuestión abierta por Farias es, de este modo, incómoda para quienes tienen a Heidegger como héroe intelectual. La cuestión de si la filosofía de Herr Heidegger está más o menos vinculada al nazismo de su autor, sí parece interesante.  Herr Heidegger era un nazi militante, fiel al partido y convencido y que, lo más seguro, es que su filosofía está estrechamente vinculada a su nazismo. La sorpresa no se dirige hacia el nazismo en la filosofía de Heidegger, sino al hecho de que existe una extensa bibliografía al respecto, tanto ofline como online, que pone de manifiesto tal cosa y que, sin embargo, se sigue enseñando la filosofía de Herr Heidegger como una filosofía ajena al nazismo. De hecho, en sus discursos y artículos de los años 1933-1934 se encuentra un fluido uso del vocabulario típico de su filosofía, de modo que palabras como “Dasein”, “pueblo”, “destino”, “comunidad”, etc. salpican estos textos.

También se conoce que Martin Heidegger estuvo afiliado al NSDAP desde el 1 de mayo de 1933 hasta el final de la guerra, en 1945; existen varios discursos y artículos de los años 1933 y 1934 en los que el filósofo alemán incluso justifica la guerra y la política expansionista de Alemania… utilizando su peculiar vocabulario filosófico; nunca condenó el nazismo ni el genocidio nazi; durante su rectorado en la Universidad de Friburgo, llevó a cabo la política antisemita del Reich, sin ningún tipo de miramiento, hasta tal punto que se dice que prohibió a su maestro, Edmund Husserl, entrar en la biblioteca; etc.

Una imagen de Hitler en el París actual (2011)

En enero del 2011, en París, un Herodes, con la cara de Hitler, mata a un judío en la vidriera de un templo de Francia.   Adolf Hitler fue representado como el sanguinario rey Herodes matando al apóstol Jacobo, en una vidriera creada en una iglesia de París durante la ocupación nazi. Ha sido publicado en el periódico francés Le Monde, que ha difundido que en el fresco, creado en el año 1941, Hitler aparece en el papel del sanguinario rey de los judíos Herodes Agripa I. Según el Nuevo Testamento, Agripa I ordenó ejecutar a Jacobo y, como afirman los críticos de arte, en este caso Jacobo puede simbolizar a todo el pueblo hebreo y al judaísmo. “La figura tiene el pelo de Hitler, pero su bigote se ocultó detrás de su brazo para evitar graves problemas”, comenta Dominique Guerin, pastor de la parroquia. “Muy pocas personas lo han notado en los últimos años”, dijo el historiador local Renaud Arpin. La imagen de Hitler fue redescubierta por un periodista de Le Monde a principios de este mes. Ahora la vidriera se interpreta como todo un símbolo de la valiente resistencia francesa durante la ocupación de 1940 a 1944. Este retrato de Hitler es un acto de resistencia artística y religiosa.  Si hubiera sido descubierta en el momento de su inauguración -en julio de 1941- habría significado una muerte casi segura para aquellos que la crearon.

Durante el Tercer Reich, soldados alemanes recorrían Francia con una brutalidad feroz, y reprimían cualquier burla o ataque contra el Führer alemán.  Entonces “muy poca gente dijo darse cuenta de esto [la imagen de Hitler en el fresco]. Es completamente comprensible. Si alguien lo hubiera advertido, se habría metido en grandes problemas”, comentó Renaud Arpin a Daily Mail. A pesar de que Adolf Hitler murió ya hace más de 60 años, el gran mal que causó sigue provocando reacciones llenas de indignación en la gente.[66]

Conclución

a. las dictaduras

Lo bueno y lo justo solo puede brotar de un corazón pacífico, libre y generoso. Esa ha sido mi experiencia a lo largo de toda mi vida.” –Dietrich Bonhoeffer

Todas las dictaduras son horribles, son completamente diabólicas,porque separan los poderes gubernamentales y acaparan el pdoer político. Sea la inqusición católico-romana, la junta cívico – militar de Argentina, la de Franco en España (aliado de Hitler), Muzzolini en Italia (con el facismo del “Ducce”), las utopías del marxismo-leninismo (dictadura del proletariado),el maosimo chino que se niega a dar libertad a los cristianos en China, las teocracias islámicas que matan a cuanto cristiano se le cruza por el camino, o la dictadura de Hitler en Alemania, en fin…. Como dirá el escritor Federico Reyes Heroles, en su libro “Ante los ojos de Desirée”, hablando de México,”un paisito de sucio subdesarrollo” [67]  que

[i]“Los militares son irrelevantes” [68](Que carece de importancia o significación) [69]. “A nadie importa el raciocinio sobre la bota porque ella es legitima, en tanto que no hay ideas.” [70]

Siempre que el poder filosófico o religioso se une al poder militar, se torna destructor de la humanidad. Hitler, al igual que todos los poderes dictatoriales, controló el poder militar,y si Dios no lo hubiese detenido, aún ahora estaríamos bajo el poder de las botas de los nazis.

[ii]“El tema de los militares ha sido olvidado….No se trata de la evolución histórica de la milicia … , se trata de corrupción, se trata de dinero, se trata de funcionarios…” [71]

Se trata en verdad del mismo Satanás, y del anticristo, y también del loco de Hitler (el anticristo que pasó) y del loco que vendrá.  Del hombre pecador que siendo totalemnte corrupto, ambiciona el poder del cosmos, del universo y tambien el controlar al hombre por el mero placer de control.  Una característica nefasta de todos los imperios. En el momento en que las ideas reveladas a los hombres en la Biblia, son dejadas de lado o abandonadas, es entonces cuando la humanidad corre un serio riezgo de supervivencia. No solo es así en el subdesarrollado México, como trata en el libro de Heroles, sino en cualquier otro país de este mundo globalizado (La alemania de Hitler, el Islam de oriente medio, la China oriental o el occidente de la OTAN).

b. El anticristo

Ahora, a través del estudio de Hitler, pudimos tener ciertas nociones generales de lo demente, y engañoso que será el Anticristo.  El será, porque será tal como fue Hitler. El día de su aparición será muy pronto. La espada viene, y viene rápidamente y con enorme poder. Pero la mayoría de las personas, incluso la mayoría de los cristianos, no la ven venir. ¿Será usted como un “atalaya, un centinela en el Muro” con sus hermanos en la fe? (Ez. 3:17-19, la solemne advertencia de Dios). O prefiere ser como los cristianos tibios de la Iglesia de Laodicea?

c. La iglesia tibia de nuestros dias

Laodicea era una iglesia arrogante y autosuficiente. Era la ciudad más opulenta de las siete que había en Asia. Se la conocía por su banca industrial, por la manufactura de lana en la fabricación de hermosas vestiduras, y por la escuela de medicina que producía un medicamento para los ojos (colirio). Algunos creyentes suponían equivocadamente que la abundancia de bienes materiales eran indicio de la bendición espiritual de Dios (doctrina de la prosperidad). Laodicea era una ciudad rica y la iglesia también lo era. Lo que la iglesia pudo ver y comprar llegó a ser más valioso para ellos que lo que no se ve y es eterno, y que es lo verdaderamente importante para Dios. Muy poco se conoce de esta iglesia, pero hay menciones en la Escritura que nos la refieren y de las cuales podemos recabar información.

Por Colosenses 2:1-3 vemos que el apóstol sostiene una gran lucha por los hermanos de Laodicea, precisamente para que alcanzasen todas las riquezas de pleno entendimiento, “a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo”. El deseo del apóstol fue que ellos tuvieran la verdadera riqueza, sabiendo –como sin duda sabía– que ya poseían muchas riquezas terrenales. Asimismo, podríamos confundir la verdadera riqueza con el mero conocimiento intelectual de la Palabra de Dios, e incluso tener revelación acerca de algunos aspectos de la obra y persona de Jesucristo, pero al mismo tiempo podría suceder que tal hecho nos envaneciera impidiéndonos alcanzar, verdaderamente, las riquezas de pleno entendimiento y, en definitiva, permanecer estériles. Podríamos decir: “en Cristo lo tenemos todo” y no manifestar los rasgos y la vida de Cristo. Así pues, la iglesia de Laodicea era una iglesia conocida por el apóstol (Col. 4:12-13, 15, 16). Era muy amada por el apóstol, y por la cual sostenía una gran lucha.

«Ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!». La iglesia no se caracterizaba por una completa frialdad. Pero tampoco por su fervor. No es que no creyesen en el Señor, pero estaban en una condición de indiferencia y conformismo. Es decir, en una condición de tibieza. El Señor prefiere que seamos fríos, porque hay más esperanza para alguien que es declaradamente frío que para alguien tibio. Con todo, Él quisiese que fuésemos ardientes, fervientes, comprometidos. Para el Señor es algo aborrecible la tibieza. Y esto no es idea propia, está en la carta que consideramos en esta hora. Si hay algo que aborrece el corazón de Cristo, es una iglesia tibia. Preferiría tener una iglesia helada o caliente, pero no tibia. Lo tibio, para Él es vomitivo y esto no puede alterarse.

“Tibio…” Es aquella condición en que la convicción no llega a afectar a la conciencia, el corazón o la voluntad. Se mantiene en un estado difuso entre el mundo, el pecado, Cristo y la iglesia. Todo es difuso. No niega la cruz. Sabe su doctrina, tiene conocimiento que el Señor murió en la Cruz objetivamente. Reconoce que la cruz tiene que hacer un trabajo subjetivo en nuestros corazones, restringiéndonos, como dijo Juan el Bautista: «Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe» (Juan 3:30). Pero éstos que conocen tan bien la doctrina de la cruz y declaran: «Debo morir para que otros vivan”, cuando les llega la hora de morir, se niegan a ello, reclaman, escapan, no aceptan tal “proceso”. Les gusta la doctrina, les gusta la salvación, pero no están dispuestos a morir. Están tibios.

Una cruz de madera, con clavos de hierro; una muerte agonizante, heridas, sangre y dolor es algo muy distinto a la teoría de la cruz. Lo digo con firmeza, porque sé que a los que Dios ama los disciplina (Hebreos 12:6). También sé que los amados de Dios, tarde o temprano, pasarán por estas experiencias. Si no has pasado, no temas, porque lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios y Él es poderoso en nosotros para sostenernos. Pero, si lo has pasado, tú entiendes a lo que me refiero. Y si lo estás pasando, que el Señor te socorra oportunamente y tu fe no falte.

Cuando la cruz es una doctrina o un adorno, no hay muerte. Pero, ¿sabes?, tampoco produce vida. Sin embargo, el Señor murió y nos dio vida. Y el apóstol experimentaba esto permanentemente, «… cada día muero» (1 Corintios 15:31), para que otros tuviesen vida.

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Notas

[0] [1][23][3][4][5][6] http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=1138&c=all

[6.1] http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=1138&c=all

[7]  [8] Howard Zinn,  La otra historia de los estados unidos, pag.383,ed.3a edición © Howard Zinn © Argitaletxe HIRU, S.L. Apartado Correos N° 184 20280 Hondarnbia e-mail: hiru@euskalnet.net http://www.hiru-ed.com Diseño de la colección OTRAS VOCES: Eva Forest Maquetación: Eva Sastre Impresión: Gráficas Lizarra, S.L. Depósito Legal: NA-2365-2005

[9] http://www.palabracubana.org/Etica_Cristiana/rasgos-distintivos.htm

[10] https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/07/shimon-peres-desde-hitler-no-hay-un-lider-como-ahmadinejad/

[11] http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php

[12] http://hibridacion.wordpress.com/mesalina-o-lycisca-apuntes-sobre-la-prostitucion-y-las-hetairas/

[13] http://www.cuttingedge.org/sp/n2266.htm

[14] http://www.cuttingedge.org/sp/n2380.htm

[15] http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php

[17] http://www.aguasvivas.cl/revistas/01/04.htm

[18] http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2009/12/etica-situacional.html

[18.1] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[19] [20] http://www.palabracubana.org/Etica_Cristiana/rasgos-distintivos.htm

[22] [23] [24] [25] http://futurodelmundo.files.wordpress.com/2009/01/historia-de-la-segunda-guerra.pdf

[26] ERIC  HOBSBAWMHISTORIA DEL SIGLO XX, pag. 44, Biblioteca E.  Hobsbawm de Historia Contemporánea,1998 de la traducción castellana para España y América: CRÍTICA (Grijalbo Mondadori, S.A.), Av. Belgrano 1256, (1093) Buenos Aires – Argentina

[27] Justo L.Gonzalez, linro electronico “Historia del cristianismo – Tomo II”, pág. 251,ed. Unilit

[28] https://elteologillo.wordpress.com/2012/10/22/la-guerra-parte-15/

[29] http://futurodelmundo.files.wordpress.com/2009/01/historia-de-la-segunda-guerra.pdf

[31] [32] Steven E. Ozment, Una fortaleza poderosa: Historia del pueblo alemán, Colección: SERIE MAYOR II Published by arrangemente with HarperCollins Publishers,Inc @ 2005 de la traduccion castellana para España y America: Critica,S.L.Diagonal, 662-664,08034 Barcelona e-mail:editorial@ed-critica.es impr. en Barcelona, España

[34] Una fortaleza poderosa: Historia del pueblo alemán,op. cit.pag. 19-20

[37] Annelies Marie Frank, conocida en castellano como Ana Frank (Fráncfort del Meno, 12 de junio de 1929 – Bergen-Belsen, 12 de marzo de 1945) fue una niña judía alemana, mundialmente conocida gracias al Diario de Ana Frank, la edición en forma de libro de su diario íntimo, donde dejó constancia de los casi dos años y medio que pasó ocultándose, con su familia y cuatro personas más, de los nazis en Ámsterdam (Países Bajos) durante la Segunda Guerra Mundial. Su familia fue capturada y llevada a distintos campos de concentración alemanes. El único superviviente de los ocho escondidos fue Otto Frank, su padre. Ana fue enviada al campo de concentración nazi de Auschwitz el 2 de septiembre de 1944 y, más tarde, al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió de tifus el 12 de marzo de 1945, pocos días antes de que éste fuera liberado. En 1947, apenas dos años después de terminada la guerra, Otto publicó el diario bajo el título «La casa de atrás» (en neerlandés, Het Achterhuis).[cit en http://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Frank%5D

[39] http://www.casadellibro.com/libro-una-fortaleza-poderosa-historia-del-pueblo-aleman/9788484326151/1008718#modSipnosis

[40] La mayoría de los adherentes a la Nueva Era no usarán estos términos abiertamente, por la mala connotación la cual ellos creen que está asociada a ellas. En vez de eso, ellos usarán el término, “Sendero de la Mano Derecha” para referirse a la Magia Blanca y el “Sendero de la Mano Izquierda” para referirse a la Magia Negra. Lo que pasa es que el ocultista cree que las Fuerzas del Universo le han permitido a cada individuo el Libre Albedrío para determinar por si mismos si usarán los secretos y los poderes de lo Oculto para el Bien o para el Mal. Si una persona decide ejercer sus poderes ocultistas para el Bien, se dice que se ha embarcado sobre el “Sendero de la Mano Derecha”, y está practicando Magia Blanca. Sin embargo, si una persona decide ejercer sus poderes ocultistas para el Mal, se dice que se ha embarcado sobre el “Sendero de la Mano Izquierda” y está practicando Magia Negra. En este caso, Trevor Ravenscroft es un practicante de Magia Blanca, mientras que Hitler practicaba Magia Negra. Por supuesto, nosotros los cristiano nos burlamos de tal distinción, ya que creemos que todo ocultismo viene de Satanás, ¡que no hay diferencia entre la Magia Blanca y la Negra! Cualquier persona que crea que hay diferencia alguna está engañada. En este sentido, los cristianos encuentran un aliado único en Anton LaVey, en su libro, “La Biblia Satánica”. En la página 52, LaVey también se burla de esta supuesta diferencia, declarando osadamente de que ¡solo los satanistas tienen el coraje de saber a quien ellos sirven realmente! [cit en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm ]

[41] Historia del Pueblo Judío, Omega cit en http://www.protestantedigital.com/ES/Blogs/articulo/1330/El-pensamiento-unico-divide-espana

[42] http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/12374/Herodes-con-la-cara-de-hitler-mata-a-un-judio-en

[43] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[44] [45] [46] [47] [48] [49] [50] [51] [52] [53] [54] [55] http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=26055

[56] http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Chaplin

[57] Fragmento de El gran dictador (1940), interpretado por el personaje del barbero  (C.Chaplin) cit en http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Chaplin

[58] ”New Age Dictionary: A Guide To Planetary Family Consciousness”, edited by Alex Jack Japan Publications, Inc., Page 85. [cit en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm]

[59] ”Spear”, Page xv. [cit en en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm]

[60] ”Spear”, Page xix.[cit en en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm]

[61] Ibid., p. 49 [cit en en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm]

[62] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[63] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[64] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[67] Federico Reyes Heroles, “Ante los ojos de Desirée”, pag. 87,ed Alfaguara, Mexico

[68]  Federico Reyes Heroles, “Ante los ojos de Desirée”, pag. 94,ed Alfaguara, Mexico

[69] http://es.thefreedictionary.com/irrelevante

[70] Federico Reyes Heroles, “Ante los ojos de Desirée”, pag. 94,ed Alfaguara, Mexico

[71] Federico Reyes Heroles, “Ante los ojos de Desirée”, pag. 87,ed Alfaguara, Mexico

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Lista de Bibliografia consultada

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