Papa Francisco y la riqueza: ¿Integridad o hipocresía?


Papa Francisco y la riqueza: ¿Integridad o hipocresía?
Las frases del sumo pontífice en relación con el dinero dejan mucho que desear, no sabemos si es por ignorancia o por irracionalidad

MARÍA MARTY 8 OCTUBRE, 2015

Las críticas del papa Francisco al dinero, coloca al hombre como una víctima, quitándole su poder de decisión. (Hondudiario.com)

Después de escuchar las palabras del papa Francisco en relación con la riqueza, uno no puede dejar de preguntarse qué hay exactamente detrás de las mismas.+

Siendo el representante de Dios, para los millones de católicos que habitan el planeta, el papa tiene un poder enorme cada vez que se dirige a sus feligreses. Sobre todo cuando, para la religión, el componente “fe” en relación con el componente “razón”, es muy alto al momento de adoptar una idea como real.+

La iglesia siempre ha pregonado su devoción por la pobreza (aún cuando el Vaticano posee una de las mayores fortunas del mundo), con lo cual no es llamativo que Francisco continúe con el mensaje. Podría incluso hablarse de integridad de su parte, al mantenerse firme a este apego, en una sociedad que parece ansiosa por salir de ella. Puede ser también que solo esté repitiendo un discurso que viene de una época en la cual la riqueza se obtenía a punta de espada, conquistando tierras, luego de sangrientas batallas, lo cual dejaba a la pobreza como única alternativa moral.+

Pero las cosas han cambiado, y en el mundo civilizado existen varias alternativas a la guerra, o el robo, para obtener riqueza. La creación de la misma es una de ellas. Y la ignorancia de este hecho tampoco es una excusa válida para las palabras de Francisco, quien dijo:+

“El dinero es el excremento del diablo”.

El dinero es una consecuencia y no una causa. Tener dinero puede ser consecuencia de las mejores virtudes de un hombre (su productividad, su creatividad, su perseverancia); o de sus peores vicios (robo, estafa, chantaje). Puede ser la consecuencia de la suerte (haber encontrado un tesoro enterrado), o de una desgracia (la pérdida de un familiar querido que deja una fortuna). El ser rico o ser pobre no dice nada del carácter de un individuo.+

En cambio, la causa de la riqueza o de la pobreza sí puede ser tildada de moral o inmoral. ¿Un hombre ha creado riqueza utilizando su mente, desarrollando una habilidad y manteniendo su honradez e integridad durante el proceso? ¿Lo ha hecho siendo un gobernante sin ningún tipo de escrúpulos, negociando favores y tomando ventaja de su posición?+

¿Cuál es la causa de que un hombre se mantenga pobre? ¿La pereza y negación a hacerse cargo de su propia existencia? ¿La corrupción del sistema en el que vive, que no respeta su derecho de propiedad, quitándole todo lo que produce?+

Estas son las preguntas que hay que responder para hacer un juicio moral.+

Hay gente que arriesga su vida para escapar de la pobreza. Hay otra gente que trabaja, entrena, crea, persevera, arriesga. Y como resultado obtiene mucho dinero.+

Vaya a decirle a los miles de cubanos que mueren en el mar que se apeguen a la pobreza. Vaya a decirle a Roger Federer, a Henry Ford, a Steve Jobs, a Michael Bublé, o a J.K Rowling, que el dinero que han ganado viene de la parte trasera del diablo.+

En palabras de Ayn Rand: ¿Alguna vez se preguntaron cuál es el origen del dinero? El dinero es un instrumento de cambio que no puede existir a menos que existan bienes producidos y hombres capaces de producirlos […] El dinero se crea antes de que pueda ser robado o mendigado; es creado por el esfuerzo de cada hombre honrado hasta el límite de su capacidad”.+

La riqueza pauperiza”. “El dinero corrompe”. —Papa Francisco

La riqueza, como el alcohol, no cambia a un hombre. Simplemente lo delata.+

Lo que un hombre hace, siendo rico, es exactamente lo mismo que hubiera hecho siendo pobre. Si un hombre rico decide gastar su dinero en prostitución, en donaciones, en inversiones, en recorrer el mundo, o en crear una empresa, no es el dinero sino sus valores los que determinan su elección.+

“El dinero es solo un instrumento. Te llevará donde desees, pero no te sustituirá como conductor. Te dará los medios para la satisfacción de tus deseos, pero no te proveerá con deseos”, dijo Rand.+

Poner al dinero como causa de la degradación de un hombre, es darle al hombre el rol de víctima y al dinero de victimario. Es quitarle a un ser vivo, racional, con voluntad, con poder de decisión, toda responsabilidad en el asunto. Es poner la carga en un elemento sin vida, sin voluntad, sin elección e inventarle poderes mágicos. Es revertir la ley de causalidad. Es desconocer las leyes básicas de la naturaleza. Es pura irracionalidad.+

“Hay que distribuir la riqueza”. —Papa Francisco

¿En qué quedamos? El dinero es el excremento del diablo y la riqueza pauperiza, ¿pero hay que distribuirla?+

Hipocresía. Y ni hablar cuando habla mal del “sistema económico que tiene como ídolo al dinero”, sin por supuesto, animarse él mismo a darle nombre, pero dejando la puerta abierta para que los periodistas lo hagan: “El capitalismo salvaje”.
+

El capitalismo es el único sistema que ha permitido al hombre crear riqueza, acabando con siglos de hambre, oscuridad y muerte; y mejorando la vida de millones de personas. Es el único sistema en el cual el hombre que desea ser rico debe sacar lo mejor de sí mismo, ofrecerlo en el mercado y lograr que al mercado le guste su oferta.

+

No puede forzarlo. No puede violar. No puede esclavizar. Solo puede ofrecer y seducir. Los derechos individuales de las personas están protegidos por la ley.+

Por el contrario, en un país cuyo marco jurídico es hostil a la propiedad privada, a la libertad, a la creación de riqueza, ¿qué opciones les queda a sus ciudadanos para ganar dinero y poder sustentar su vida?+

Si no conocen la respuesta, pregúntenle a un cubano.+

Si lo que el papa está haciendo es pedir a hombres corrompidos que distribuyan excremento del diablo para paliar el hambre, tendríamos entonces que poner en juicio su sanidad mental. Pero no, ¿no es cierto? Lo que el papa en realidad está haciendo es pedir a hombres inteligentes e independientes que se hagan cargo del resto, distribuyendo la riqueza creada por ellos mismos, bajo un sistema que les aseguró libertad y respeto por sus derechos.+

Ya que va a extender la mano para pedir una porción, debería al menos tener la honestidad de guardar el látigo y pedirla por favor.+

Termino esta columna citando una vez más a Ayn Rand:+

“Huye por tu vida del hombre que te diga que el dinero es malvado. Esa frase es la campanilla de leproso de un saqueador acercándose. Mientras los hombres vivan juntos en la tierra y necesiten un medio para tratar unos con otros, su único sustituto, si abandonan el dinero, es el cañón de una pistola.”

María Marty
Maria Marty es argentina, licenciada en Comunicación Social, guionista y libertaria. Es la directora ejecutiva de la Fundación para la Responsabilidad Intelectual (FRI)
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http://es.panampost.com/maria-marty/2015/10/08/papa-francisco-y-la-riqueza-integridad-o-hipocresia/

¿ES EL SOCIALISMO UN TRASTORNO MENTAL?


¿ES EL SOCIALISMO UN TRASTORNO MENTAL?

Autor: Alberto Mansueti

De entrada: no tengo la respuesta a la pregunta. No soy psiquiatra ni psicólogo.

Pero comparto la respuesta del Dr. Lyle H. Rossiter, psiquiatra por la Universidad de Chicago, con más de 40 años de experiencia en su profesión. El año 2011 publicó su libro de 432 páginas titulado “La mente de izquierda: causas psicológicas de la locura política”, que resume sus muchos escritos sobre el tema, todos en Internet. Dice que el socialismo es una enfermedad mental. Y expone las razones:

Porque embiste contra todo lo bueno de la civilización occidental: Gobiernos limitados, mercados libres y propiedad privada, tres principios que han traído una prosperidad, un confort y una libertad nunca antes vistos en la historia, a las naciones que los practicaron. Y en cambio propone, o mejor dicho “impone”, a los países que lo sufren, un esquema de vida que causa escasez, pobreza, tiranía, dolor y muerte. ¿Alguna mente normal alentaría tal despropósito?

Hoy el “Socialismo del siglo XXI” promueve además el aborto, la promiscuidad sexual y la abolición de la familia, de la ética y de los valores, del conocimiento verdadero, y hasta de la idea de verdad objetiva, que hace posible la ciencia y la tecnología que hoy todos disfrutamos. ¿Quién en su sano juicio impulsaría este salvajismo?

Y si a un socialista le dan las evidencias y argumentos en contra de esta irracionalidad, hace “negación” (denial): se cierra, no quiere oír, repite consignas de memoria, y con frecuencia ridiculiza y se burla, como dando pataletas infantiles.

¿Y cuál es ese “ideal socialista”, que muchos suponen “noble y elevado”? pregunta el Dr. Rossiter. Vea Ud.:

(1) Un Gobierno paternal poderoso, dando afecto a todos con su presencia cariñosa, dirigido por líderes ilustrados y honestos, que manejan las vidas de “todo el pueblo”, que “distribuyen la riqueza” en partes iguales, como padres sustitutos que velan por sus hijos postizos.

(2) ¿Qué espera un niño de sus padres? Una garantía de seguridad completa, para satisfacer todos sus requerimientos; a salvo de todo riesgo. Como en el vientre materno, pero afuera; y tratando a todos los hermanitos por igual, sin “contrastes” que resultan de odiosas preferencias y favoritismos.

(3) Y no basta. Hay miembros de la familia con desventajas y condiciones especiales, por eso exigen los socialistas “justicia social”: padres que remedian o mitigan amorosamente toda privación, real o supuesta. La mente de izquierda pretende eso mismo del Estado; y destruye la familia para que éste tome su lugar.

(4) El socialista se ve muy inseguro: a cada rato y en cada caso pide al Gobierno instrucciones y órdenes, cuando no encargarse de empresas productivas, así como los expertos padres a sus hijos les determinan conductas y tareas, y asumen ellos la obligación de trabajar y ganar el dinero.

(5) Pero las reglas tampoco deben ser tan estrictas, sino permisivas, facilitando resultados placenteros, reduciendo exigencias contractuales, y relajando las responsabilidades y cargas propias de las realidades e instituciones sociales, tal como deben hacer los padres “bondadosos” e indulgentes con sus criaturas.

(6) A nivel internacional el “niño grande” socialista quiere “armonía en la familia de naciones”, con suma tolerancia a los elementos agresivos, y simpatía hacia los criminales, para llevarlos de ese modo a la mesa de negociaciones, tal como los buenos padres resuelven las querellas familiares.

Y en vez de todo eso, nos pregunta el Dr. Rossiter, ¿qué cosas espera del Gobierno una persona adulta y madura? Mucho menos: sólo seguridad y justicia contra los crímenes, para manejarse uno por sí mismo, realizar sus potenciales y velar por sus necesidades, según sus prioridades, con sus recursos, mediante tratos y acuerdos con sus prójimos. Para correr sus propios riesgos, y pagar por sus propios errores.

¡Pero ese es “el Estado vigilante nocturno”! dice el socialista. ¡Son “derechos negativos”! Quiere derechos “positivos” y “acciones afirmativas”, para nivelar disparidades; como los padres balancean las prestaciones a sus hijos para igualarles. Exige leyes niveladoras, que castiguen a los “que tienen” por su “consumismo”, compensando a las “víctimas”, los “que no tienen”; así les ahorran la amargura que crea la envidia.

Estas metas no son para necesidades de adultos sanos, sino de la infancia, cuya satisfacción parece que fue negada o postergada en la niñez. El socialista quiere tener con el Estado la relación de un niño con su padre, comprensivo pero firme si debe serlo, con su madre complaciente, y en el seno de su “gran familia” proveedora y afectuosa. Reclama un Gobierno omnisciente y todopoderoso.

Y si se le explica que ese “sueño” es una locura siempre fracasada, no razona: se refugia en mil excusas y pretextos, y en su “pensamiento ilusorio” (wishful thinking), que confunde deseos con realidades.

Concluye el Dr. Rossiter que esto no es sano; “el socialismo es una patología”. Sólo que no se clasifica como tal, ni hay fórmula terapéutica o farmacológica; la ciencia médica es impotente. Pero los enfermos son la mayoría. Y como todos los neuróticos y psicóticos, nos hacen daño, al escoger unos “gobernantes” con el mismo síndrome, pero en plan narcisista: listos a “actuar los roles” (acting out) de papá y mamá.

Así nos impiden desarrollarnos.

Otro capitalismo es posible: el de los piratas


Otro capitalismo es posible: el de los piratas

22 julio 2015 Gonzalo Toca

Piratas somalíes preparándose para atacar barcos en el Golfo de Adén. MOHAMED DAHIR/AFP/Getty Images

Las claves para entender la particular visión de los negocios de quienes hacen de la piratería su forma de vida.

Los piratas de alta mar poseen una versión propia y extremadamente singular de los negocios, de los trabajadores, de los empresarios, de las finanzas o de lo que es un servicio público en manos privadas. Su mundo se ha vuelto tan complejo que algunos piratas jubilados han abierto hasta firmas de asesoramiento para grandes navieras internacionales.

La complejidad del mundo de los piratas se refleja muy bien en los distintos significados que tienen muchos términos para ellos y para nosotros. Por eso, para intentar comprender sus motivos y sus acciones, es preciso entender cuáles son los conceptos sobre los que construyen su versión del capitalismo. Éstos son algunos de ellos.

Delincuencia

Los ladrones y delincuentes internacionales para un somalí de Puntland, una región controlada por los secuestradores de barcos y sus simpatizantes, son los propietarios de los buques extranjeros quedestruyeron ilegalmente sus caladeros mediante la pesca furtiva y el lanzamiento al mar decontenedores con materiales tóxicos, que emergieron destrozados y abiertos por ejemplo con el tsunami que azotó al Océano Índico en 2004. El mar era una de las principales fuentes de riqueza y alimento en un país donde el gobierno se estaba colapsando a marchas forzadas y donde el Estado no contaba con recursos suficientes ni para patrullar las aguas, ni para compensar a las víctimas de la devastación de la única forma de vida que conocían. Los piratas no surgieron de la nada a principios de los noventa: eran pescadores somalíes que sentían que lo habían perdido todo.

Beneficios distribuidos o cómo repartirse el botín

El botín se reparte con distintos criterios que tienen que ver directamente con la estructura de la empresa en cuestión (lo que el Banco Mundial llama “modelo de negocio”). Si es un chiringuito, entonces se opta por reclutar sobre todo a familiares y amigos y por un sistema tradicional de reparto en el que cada uno de los inversores obtiene una parte del botín que sea proporcional a la inversión inicial menos lo que cueste mantener a flote y en marcha la embarcación, lo que haya consumido en alcohol, alimentos o drogas durante el viaje, y el precio de los materiales que hayan tenido que darle para hacer su trabajo como pueden ser armas de fuego o escalas de cuerda.

La segunda opción, que han llamado “modelo cooperativo”, es más profesional. Los piratas de marras llevan a cabo un road show entre inversores para recaudar alrededor de 30.000 dólares (entre ellos, como ocurre en Silicon Valley, también se encuentra parte de la tripulación). Ese dinero se le transfiere al capitán de la flotilla (compuesta por lo general por un par de esquifes), que lo administra para comprar todo lo necesario y posee un nivel mínimo de inglés que le permite negociar con las navieras extranjeras y leer un manifiesto terrorífico sin despertar risas al otro lado. El número dos de este singular equipo, que representa los intereses de los socios capitalistas, se ocupa de gestionar todo lo que deba gestionarse desde tierra y también de custodiar la guarida donde se ocultarán el barco secuestrado y los rehenes. Los socios capitalistas se llevarán como mínimo un 30% del botín final.

La tercera opción se produce cuando la tripulación no pone el dinero y son los propios inversores financieros los que se organizan para llevar a cabo una operación pirata. Aunque los riesgos son mayores, este esquema tiene sus ventajas: extraen entre el 50% y el 75% del botín y el único comandante, que coordinará todo lo que ocurra en tierra y en el mar, responderá exclusivamente ante ellos. 

Créditos al 100% de interés y salarios y bonus para bucaneros

Los proveedores de drogas, alcohol, alimentos o escalas de cuerda de los piratas tienen que vivir de algo y, muchas veces, reciben exclusivamente una comisión sobre el éxito. Dicho de otra forma: nadie les paga un céntimo en el momento por una botella de ron de contrabando que van a llevarse para empinar el codo en alta mar, pero a la vuelta, si es que vuelven, tendrán que pagarles el doble de su precio. Los balances de situación de los capitanes son rudimentarios pero extremadamente precisos gracias, entre otras cosas, a los servicios de contabilidad y auditoría que les ofrecen las empresas que pusieron en marcha con sus botines otros piratas retirados.

La tripulación, como decíamos más arriba, verá descontado de su salario el valor de los alimentos, armas y drogas (esencialmente khat), aunque en el caso de los estupefacientes también tendrán que poner unos intereses sobre la mesa. Normalmente, los intérpretes (la tripulación proviene de múltiples países) suelen cobrar en total entre 10.000 y 20.000 dólares y el resto entre 30.000 y 75.000 dólares (que equivalen al 0,01% y 0,025% del importe medio de la recompensa).

Esas cantidades sufren importantes variaciones hacia arriba y hacia abajo. Aquellos que traigan sus propias armas o escalas recibirán un bonus especial y el primer pirata que entre por la fuerza en un buque extranjero, si no cae muerto bajo las balas, cobrará en torno a 10.000 dólares. Por supuesto, también existen multas: por maltratar a la tripulación hay que pagar 5.000 dólares (amén de sufrir un más que probable despido), desobedecer a un superior implica igualmente el despido y el abono de 10.000 dólares, y los marineros que se queden dormidos mientras hacen la guardia serán sancionados con 5.000 dólares.

La multas por mal comportamiento, el precio de los alimentos o las armas, y los créditos sobre la droga o las tarjetas de prepago para móviles que hay que devolver cuando se llega al puerto -todo ello junto- hacen muy difícil que un pirata no tenga que subirse más veces a un barco de pabellón negro para vivir a todo tren en tierra. No basta con un gran golpe al estilo de los míticos atracadores de bancos. 

¿Qué es una oportunidad de negocio para un pirata?

Las oportunidades de negocio se identifican en tres frases consecutivas: el momento en el que se plantean delinquir por primera vez, el momento en el que observan la potencialidad del mercado que van a atacar y el momento en el que buscan proyectos empresariales interesantes para rentabilizar el botín.

Tomemos el caso de un joven somalí que soporta grandes cifras de desempleo, precariedad extrema en las pocas ocupaciones legales disponibles y un verdadero océano de posibilidades en la economía sumergida, que es en la que está empleada gran parte de la población. Los piratas de Eyl, una ciudad costera hoy de capa caída frente a los puertos indonesios, le ofrecen una vida excitante y de aventuras, una reputación social parecida a la de un trabajador de una startup de Silicon Valley en Estados Unidos y unos salarios lo suficientemente astronómicos como para que muchos corsarios que venían de la nada se hayan construido mansiones al estilo de Jay Gatsby. La retribución de un pirata en Somalia suele multiplicar por cien el salario medio del país.

Cuando concluyen que el pabellón negro podría ser verde por la cantidad de dólares que esperan ganar, llega el momento preguntarse si existe suficiente mercado para tantos secuestradores de buques. La respuesta para el Golfo de Adén es que sí -igual que para tantos otros lugares como las proximidades del Estrecho de Malaca o el Canal de Panamá, la Bahía de Bengala o el Golfo de Guinea- porque lo atraviesan más de 16.000 barcos al año, que llevan el 30% de los contenedores mundiales de crudo y que representan alrededor del 10% de todo el comercio marítimo del planeta. Algunos países tienen petróleo, otros oro y otros un Mar Arábigo colapsado de presas millonarias para delincuentes mañosos.

Parece claro que hacerse corsario y secuestrar buques son dos oportunidades de negocio que ningún joven de país pobre debería despreciar a la ligera, ¿pero qué es lo que ocurre cuando ganan finalmente las enormes sumas de dinero con las que habían soñado? Entonces ha llegado el momento de extraerles la máxima rentabilidad posible una vez que se descuenten no sólo los gastos asociados a participar en una expedición pirata, sino también los de las brutales celebraciones sumergidas en alcohol, drogas yprostitución de meretrices esclavas que la siguen.

En Somalia, los piratas suelen invertir el remanente en crear sus propias milicias o fortalecer su influencia política (mediante corrupción y la liquidación de adversarios, por ejemplo), en abrir restaurantes y hoteles, en construcción, en transporte (hablamos de infraestructuras y de vehículos al servicio, muchas veces, del contrabando) y en poner en marcha servicios financieros y de contabilidad. Hasta la fecha, han conseguido lanzar pequeñas empresas pero nunca a la altura de despachos londinenses como Holman Fenwick Willan, especializados, entre otras cosas, en negociar rescates y en proteger con suprema habilidad la confidencialidad de los pagos de sus clientes. Y no será porque no inviertan en publicidad pues cuelgan en Internet decenas de anuncios con sus servicios y se ponen en contacto rápidamente con los propietarios de los buques de los secuestros y los familiares de los rehenes. 

Finanzas internacionales o cómo lavar el dinero

Por lo general, tanto los miles de millones que fluyen hacia la piratería como los que brotan de ella se blanquean en el extranjero en algún momento. Muchas veces se realiza una sencilla transferencia a la cuenta de un familiar por ejemplo en Dubái que ni sabe ni pregunta de dónde viene el dinero. En cuanto llega el capital, el familiar se compromete, primero, a invertirlo en un negocio, y segundo, a enviar al pirata los frutos de la rentabilidad de esa inversión mediante transferencias periódicas. El corsario entonces las aprovecha para financiar sus caprichos, montarse un ejército personal o levantar un emporio inmobiliario.

Otra avenida muy frecuentada por bucaneros e inversores es la de las facturas falsas. El mecanismo, que funciona en tres movimientos, se entiende mejor con un ejemplo: James, un pirata indonesio con cuenta en Dubái, compra supuestamente 1.200 euros en cajas de ron añejo a un exportador de licores de su país; ese exportador le envía sólo 1.000 euros en ron pero le hace una factura por 1.200 euros; el exportador deposita después los 200 euros en una cuenta del inversor pirata en Indonesia. Por supuesto, no hubo ningún error: James, además de asegurarse una fiesta con terrible resaca, acaba de blanquear 200 euros procedentes del secuestro de un buque en el Índico.

A veces, los piratas prefieren métodos tradicionales como esquivar las porosas aduanas de Estados vulnerables y funcionarios fáciles de corromper atravesándolas con furgonetas repletas de cientos de miles de dólares. En otras ocasiones, se les antoja algo más sofisticado como exprimir al máximo los ínfimos cortafuegos de las empresas locales de envío de dinero -a las que mienten sobre el origen de sus recursos sin que tengan forma de contrastarlo- o realizar pagos mediante plataformas digitales que sus gobiernos o no pueden o no quieren controlar.

En decenas de regiones costeras de África, América Latina y Asia, este capitalismo de piratas ha derrotado no sólo a la dictadura sino también al capitalismo democrático al que estamos acostumbrados en nuestros países. Allí, las únicas industrias que florecen son las que dan servicio a los corsarios, los jóvenes que prosperan se juegan la vida secuestrando buques extranjeros, las milicias de los delincuentes más poderosos imponen su ley en puertos administrados por otros criminales y la prostitución de mujeres esclavas es un ingrediente más de las bacanales de drogas y licor con las que se celebran los éxitos en alta mar. Mientras ocurre todo eso, las grandes potencias en oriente y occidente sólo muestran preocupación cuando atacan sus navíos, convierten a sus ciudadanos en rehenes e interrumpen los flujos del petróleo y el gas licuado que sacian su hambre de energía.

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http://www.esglobal.org/otro-capitalismo-es-posible-el-de-los-piratas/

El fin del capitalismo: ¿Una utopía o una realidad próxima?


El fin del capitalismo: ¿Una utopía o una realidad próxima?

Publicado: 19 may 2015
RT / pixabay

En 1867, en su libro ‘El Capital’, Karl Marx hizo su famosa predicción de la ‘muerte’ inminente del capitalismo. Pasados casi 150 años, el sistema está vivo y el debate sobre su futuro continúa con mayor o menor intensidad. La crisis que durante los últimos años sufren varios países desarrollados hace que cada vez más expertos hablen de grandes cambios que pronto tendrán lugar en el actual sistema social y económico a nivel mundial.

Tras la desintegración de la Unión Soviética, gran parte de la población creyó que el capitalismo había triunfado por completo. Sin embargo, en los últimos años el sistema económico afronta numerosas conmociones económicas y sociales. En Occidente se reduce la clase media, aumenta de forma alarmante el paro, y el ‘estado de bienestar’, considerado como el mayor logro del capitalismo de postguerra, se convierte en algo del pasado. Por otra parte, en Oriente la explotación de trabajadores adquirió los niveles del cruel siglo XIX.

En 2040 más de un 50% de la población activa perderá su trabajo por la sustitución tecnológica

En el nuevo libro ‘¿Tiene futuro el capitalismo?’, obra conjunta de varios economistas y sociólogos reconocidos a nivel internacional, los expertos coinciden en que el mundo está a punto de entrar en una crisis estructural del sistema capitalista, revela la revista ‘Expert’. De este modo, el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein escribe que el crecimiento del capitalismo alcanzó su tope en los años 70, mientras que todas las décadas siguientes el sistema sólo superó las numerosas crisis, sin resolver ningún problema.

“El sistema mundial moderno no puede seguir de la misma manera, ya que el capitalismo no puede acumular las ganancias sin parar”, concluye el experto. Por su parte, el doctor Randall Collins destaca que el fin del capitalismo será en 2040, año en que según él, más de un 50% de la población activa perderá su trabajo por los procesos de sustitución tecnológica.

La mayor interrogación para Collins es qué sistema ocupará su lugar: ¿una dictadura fascista o un sistema democrático no capitalista? Pero lo más probable según el experto es que “en los próximos siglos tendrá lugar un constante cambio entre dos sistemas: del capitalismo al socialismo, y a lo mejor, otra vez al capitalismo“.

Por otra parte, algunos expertos consideran que no ocurrirá un cambio radical sino que el capitalismo tendrá que realizar una serie de reformas para poder responder a los nuevos desafíos. “Se establecerá a nivel mundial un capitalismo reformado con mayor igualdad y derechos sociales para todos. No será el fin del capitalismo, sino la aparición de un capitalismo mejor”, asegura el profesor de la Universidad de California, EE.UU., Michael Mann.

El fin del capitalismo inspira la esperanza de su transformación en formas nuevas más humanas

A su vez, para el sociólogo Craig Calhoun, el capitalismo se salvará sólo en caso de superar tres amenazas pendientes: el desequilibrio del sector financiero en relación a otros ámbitos de la economía que provocan enormes deudas y especulaciones irresponsables; los problemas sociales y ecológicos creados por las políticas neoliberales, y por último, las posibles guerras y cambios climáticos.

Sin embargo, la conclusión conjunta de los expertos del libro consiste en que “la gran crisis, sea cual sea el escenario, no significa el fin del mundo”, ya que “el fin del capitalismo inspira la esperanza” de su transformación en formas nuevas “más humanas” o su transición en el renovado socialismo democrático.

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http://actualidad.rt.com/economia/175190-fin-capitalismo-realidad-proxima

La cultura capitalista es anti-vida y anti-felicidad


La cultura capitalista es anti-vida y anti-felicidad

Autor: Paulo Arieu

En un interesante articulo, el teologo y filosofo catolico de la teologia de la liberacion, critica al modelo economico politico actual: capitalismo actual (neocapitalismo liberal), acusandolo de ser la raiz de todos los males actuales. El propone una especie de equilibrio entre capitalismo y socialismo,con miras a recuperar al simple vivir como alegría de vivir, una realidad que en la cultura del capital no es importante , pero que permite que el sentimiento de la felicidad sea posible.

Lo invito a leer el articulo de Leonardo Boff.

  • Ver articulo aca

Dios lo bendiga.

GATO NO ANDA CON CHIVO NI POLLO CON PERRO


GATO NO ANDA CON CHIVO NI POLLO CON PERRO
Alberto Mansueti

Sólo una propuesta liberal puede competir con el socialismo en América latina, y desafiar la hegemonía del Foro de Sao Paulo. Pero “los liberales no progresan porque están divididos”, dice la sabiduría convencional, en cada país latinoamericano.

Sin embargo, todo campesino sabe muy bien que debe tener separados a los animales según su naturaleza.

Cierto que los liberales no progresan, ni crecen, pero no es porque “están divididos”, sino porque carecen de un Programa Liberal para ofrecer a la gente, y de un Plan Político para darle cumplimiento.

¿Y por qué no los tienen? Si observamos los sucesivos intentos fallidos en todos los países, hay una razón principal, y es ese terco empeño en querer juntar gato con chivo y pollo con perro. Es imposible. “Que los liberales somos muy poquitos y tenemos que unirnos”, dice la sabiduría convencional… ¿Pero quiénes somos “los liberales”? Esa palabrita se ha hecho multívoca desde hace tiempo, y encubre varias clases de bichos distintos por naturaleza. Hay al menos cinco categorías:

(1) Liberales Clásicos: creemos en Gobierno Limitado, mercados libres y propiedad privada. Algunos creemos en el Dios bíblico, otros son deístas, agnósticos o ateos, pero entre nosotros estamos de acuerdo en que el Norte de nuestra acción política son nuestras políticas, no nuestras creencias o no creencias en religión. Hemos desarrollado el Programa de Las Cinco Reformas, y nuestro plan político es impulsarlas desde el Congreso, una vez derogadas las leyes malas que las impiden. Para eso hay que quitarle al socialismo sus cuadros y base electoral “cristianas”.

(2) “Neo” liberales: devotos del Consenso de Washington. Por lo general pretenden que los socialistas “aprendan economía” y hagan políticas liberales, y ellos hacer turismo en sus “tanques de pensamiento”.

(3) Liberales “sociales” o socialdemócratas: no aprendieron economía; por eso quieren seguir con el Welfare State, pero sin corrupción, sin “modelo autoritario”, y con “Estado de Derecho” (¿?)

(4) Anarco-“libertarios”: aprendieron economía, pero no suficiente de capitalismo; por eso no saben que sin Gobierno limitado no hay mercados libres ni propiedad privada.

(5) “Neo” Ateos beligerantes: marxistas culturales que aprendieron algo de economía, pero nada de política; por eso no saben que Engels y Gramsci tenían razón, y sin familia ni religión no hay capitalismo.

Desde luego estas cinco clases de “liberales” (¿?) jamás se podrán poner de acuerdo en ningún Plan político, reforma o estrategia alguna, salvo dónde será la reunión para el siguiente round de pelea. Suena duro, pero lo que conviene en muchos grupos liberales, es el divorcio político inmediato.

Primero, porque muy profundas diferencias filosóficas impiden acuerdos entre las cinco especies. El nihilismo en todas sus expresiones, p. ej. el existencialismo y el relativismo, confunden a la gente, incluso a mucha de la que se dice “liberal”. Las cinco especies son como gatos, conejos y gallinas: no pueden estar entreverados ni revueltos, ni siquiera juntos. Como sabría un campesino. Pero la clase media “liberal” lo ignora. Quizá sea por tantas “tiernas” fotoshopes de gatitos y perritos abrazaditos y “amorosos”, que las elites del “Nuevo Orden Mundial” nos muestran a diario, para decirnos que todas las especies animales, entre ellas el hombre, deben convivir bajo un Gobierno Único planetario. Así el socialismo Fabiano nos impone su Agenda darwinista social y Neo malthusiana.

Segundo, es imposible un acuerdo “político”, porque la política sólo a los liberales clásicos nos ocupa. En cambio los anarquistas son anti-políticos por principio; a los “neo” ateos no les interesa la política sino la religión, que quieren borrar del mapa, vaya Ud. a saber cómo; a los liberales “sociales” no les interesan las reformas liberales sino la “transparencia”; y los “neo” liberales dejan la política para los partidos social-demócratas, ¡ellos quieren ser Ministros de Economía!

Para colmo todos estos choques y desencuentros se suceden en medio de un clima ferozmente antipolítico y partidofóbico.

Pero “¿y los socialistas no se unen?” Hay en la sabiduría convencional una falsa analogía aquí. La realidad es que no, los socialistas no se unen, salvo para unos fugaces contubernios llamados “Frente Populares” de tipo electoral, que se hacen trizas tan pronto pasan los comicios. Porque las izquierdas de diversas razas se llevan muy mal entre ellas; como cuenta Mises en su libro “Socialismo”.

Cada rama anda siempre por su lado: no se mezclan socialistas ateos o “laicos” con socialistas cristianos (católicos y no católicos van separados también); socialistas judíos (sionistas) no se “unen” con socialistas árabes (baathistas) ni musulmanes (jihadistas); los socialistas “nacionalistas” (nazis, fascistas, falangistas y otros de ese mismo género) no se juntan con los comunistas rojos internacionalistas, ni éstos se arriman a los social-demócratas ni a los anarquistas ni a los trotskistas; los fabianos “progresistas” no se mezclan con los “revolucionarios” radicales etc. etc.

Uno de los secretos del éxito de las izquierdas: no van perros y gatos a la misma bolsa. Lo que pasa con los socialistas es que son muchos, demasiados, muy numerosos, tan abundantes que sus cifras de gentes les alcanzan siempre para formar cada cual su tienda aparte, y aún así queda cada una bien poblada; en cambio los liberales somos un puñadito. ¿Por qué somos tan poquitos? Bueno, ya lo dije.

EDUCACIÓN, ADOCTRINAMIENTO Y EMBRUTECIMIENTO —– por Alberto Mansueti


EDUCACIÓN, ADOCTRINAMIENTO Y EMBRUTECIMIENTO —– por Alberto Mansueti

mala educacion“El desarrollo depende de la educación; por lo tanto, si queremos desarrollo, hay que invertir más dinero en educación” dice el candidato a Presidente. ¿De qué país? De cualquiera. En esto también son iguales todos los candidatos, estatistas, en todos los países.

La “educación” actualmente controlada por el Estado no es educación: es adoctrinamiento estatista. En este escrito voy a referirme al modelo de “appartheid” educativo típico de los sistemas socialistas; a la mala educación pese al enorme gasto de dinero; al adoctrinamiento estatista y socialista; a los métodos “modernos” y a sus pésimos resultados; al “Homeschooling” o Educación en Casa, ese remedio casero que adoptan cada vez más padres responsables y conscientes, sea en forma temporal, o como respuesta plena y definitiva; a la privatización de la oferta educativa y a su desreglamentación. Y por fin a la Educación Clásica, el antídoto eficaz contra el embrutecimiento, que muchos homeschoolers, y centros docentes privados adoptan en el mundo. ¿O no te dijeron que Liberalismo Clásico liga con Educación Clásica?

 

Todos los dirigentes de izquierdas son defensores acérrimos de la educación estatal “incluyente”, y por tanto enemigos mortales de la privatización educativa; pero jamás inscriben a sus propios hijos e hijas en escuelas públicas, sino en institutos privados, ¡y los más “excluyentes” y caros! En los países que conozco, y no son pocos, no he visto excepciones a esta regla.

Mis hijos, tus hijos y SUS hijos

Ellos quieren educación del Estado para TUS hijos e hijas, que no es “gratis” sino pagada con todos TUS impuestos; pero no quieren eso para SUS propios vástagos, a quienes les procuran una educación algo más esmerada. ¿Con plata de SU bolsillo? No! del TUYO también; ¿de dónde crees que salen los sueldazos y “bonos” de los políticos y dirigentes de izquierda?

No es la única contradicción de los jefes socialistas, tienen muchas otras; pero de esta quiero tratar hoy. ¿Cómo se explica? Simple: ellos saben que la “educación pública” tiene un alto contenido de catequización o adoctrinamiento ideológico, lo que va en detrimento de la calidad de la educación como tal. ¡Y no quieren esa mala educación para SUS hijos!

El “appartheid” en la educación

El sistema actual es de segregación, y funciona tanto en la educación primeria y media como en la universitaria, si bien con modalidades propias: (1) A niveles de enseñanza elemental e intermedia, la escuela “pública” ofrece una enseñanza muy mala, que es para los hijos de los pobres, cuyos padres no pueden pagar algo mejor. Pero los hijos de los ricos, en cambio, van todos a unas escuelas e institutos “privados”, donde la enseñanza sigue controlada férreamente por el Estado, pero los docentes son un poquito mejores, más esmerados, menos gremializados y más controlados, …y la cosa no es tan mala.

Aclaremos que en el actual sistema socialista o social-mercantilista, “ricos” son los de la clase política, y los de la clase empresarial mercantilista. Y “pobres” son de dos clases: viejos pobres y nuevos pobres; es decir: las familias que siempre fueron pobres, por generaciones, y la clase media “venida a menos”.

(2) A nivel universitario el “appartheid” sigue su discriminación pero es al revés: los hijos de los ricos salen de sus bachilleratos en colegios privados exclusivos, y pasan con éxito los exámenes de ingreso a las Universidades “públicas”, que son “gratuitas”, o sea: pagadas con los impuestos de la gran masa de pobres. Estas instituciones suelen ser algo más exigentes que las “privadas”, aunque esto depende con mucho de las carreras en particular. Allí los pichones de las diversas oligarquías estatistas reciben una educación algo mejor, subsidiada, junto con “pensamiento socialista para jefes”, y entrenamiento las artes de las lides políticas, y en el negocio de la “gerencia pública” para sus futuras carreras burocráticas. En cambio las chicas y muchachos pobres no van a la Universidad, salvo cuando con mucho esfuerzo pueden pagar una “privada”, de dudosa calidad, camino al desempleo.

Este muy desigual sistema es lo que nos ofrecen quienes tanto nos hablan de la “desigualdad”.

¿Educación o adoctrinamiento?

En general, lo que pasa por “enseñanza” hoy en día es sobre todo adoctrinamiento, “catequización” en los dogmas de la “política correcta” en todas sus vertientes: estatismo, ecologismo, feminismo, indigenismo “multicultural”, socialismo (democrático y no tan democrático), evolucionismo darwinista y positivismo, Postmodernismo relativista, y una visión de la historia y la sociedad impregnada de marxismo cultural.

Para los niveles de educación primaria y media, todos estos contenidos vienen en versionas simplificadas y resumidas; es algo así como un “Catecismo largo” y un “Catecismo corto”. Y con enorme dosis de Psicología popular, la misma de las revistas populares: esa de “elevar tu autoestima”, y de “hacer contacto con tus sentimientos y expresarlos libremente”. Y claro, toda esta carga ideológica que hay que inculcar en las jóvenes mentes, deja poco o ningún espacio para conocimientos en gramática, aritmética, geometría, lógica y ciencias, etc.

Para colmo, la “nueva pedagogía”, ya bastante vieja, consagra unos métodos “centrados en el alumno” y no en los contenidos, que “promueven la investigación”, pero que al final terminan en “copypaste” de cualquier cosa que haya en Internet, no importa qué, buscando por Google.

Los jefes socialistas lo saben muy bien; por eso sus hijos van a escuelas y liceos privados, buscando educación algo mejor; pues del adoctrinamiento se van a encargar mejor los padres en casa, ¿me explico? Ellos saben que TÚ en tu casa no les vas a dar a tus hijos catequesis socialista, por eso quieren que los mandes al colegio público, ¿ves? Y para eso quieren “más dinero en la educación”.

¿Y ya has visto que todos los candidatos a Presidente prometen “invertir más dinero en la educación”? Es gracioso porque un candidato dice que va a “duplicar” el Presupuesto en Educación, y enseguida viene otro y dice que él va a “triplicar”, y así … es como un torneo a ver quién promete más alto “porcentaje de gasto público destinado a la educación”. Y todos justifican sus promesas diciendo que “el desarrollo depende de la educación”.

La educación depende del desarrollo

Eso de que “el desarrollo depende de la educación” es mentira, y por partida doble: (1) aún si fuera cierto nunca tendremos desarrollo, porque educación no da la enseñanza estatal sino adoctrinamiento, ya vimos; (2) pero es que tampoco es cierto, porque en los hechos el desarrollo no depende de la educación, sino de otros factores, entre ellos principalmente la existencia de instituciones en favor del libre mercado, como harto ha demostrado el Premio Nobel 1993 Douglass North y muchos otros economistas.

La verdad es más bien al revés: la educación depende del desarrollo; sólo cuando los países han alcanzado cierto grado de desarrollo, no como resultado de la “educación pública”, sino del funcionamiento de las instituciones propias del capitalismo liberal, entonces las familias y las personas tienen plata suficiente como para una buena educación para ellas o sus hijos; y entonces se preocupan por buscarla, obtenerla y pagarla, no antes.

De allí que en todos los países que se desarrollaron realmente, en la historia, los indicadores educativos mejoran tan pronto lo hacen los índices económicos, no antes.

Y si te cabe duda acerca de cuál es la verdadera relación entre educación y desarrollo, puedes hacer la siguiente prueba: revisa las biografías de los grandes supermillonarios que fundaron grandes empresas para hacer grandes negocios, amasaron grandes fortunas, y así trajeron el desarrollo a sus países: todos comenzaron pobres, pero además ineducados, casi analfabetos, ninguno tuvo mucha educación, no fueron a la Universidad, y muy pocos a la escuela media; sus hijos sí llegaron hasta la Universidad, pero ellos no!

¿Más educación o más dinero?

Otra mentira es que no reciben suficiente dinero. El economista Peter Schiff de la Escuela Asutriana tiene un libro muy reciente sobre la crisis: “La verdadera Quiebra” (The Real Crash St. Martin, 2012); y habla de la crisis en la educación. Dice que los políticos estatistas confunden a la gente: le hacen creer que la manera de “resolver” los problemas es tirarles dinero encima. ¿Cuál dinero? ¡El tuyo! El dinero de tus impuestos.

Más dinero NO significa más o mejor educación. Schiff muestra páginas de cuadros y gráficos de cifras espeluznantes: en casi todos los países, en los últimos 25 años la calidad de la educación, medida según los resultados, capacidades y habilidades de los egresados, años a año ha venido decayendo cada vez más bajo … mientras el gasto en educación ha ido subiendo cada vez más alto! O sea: le tiran tu dinero a los problemas, pero eso no los soluciona, siguen allí, e incluso empeoran!

¿Qué es un “analfabeto funcional”?

Es alguien que puede leer pero no captar el sentido de lo que lee; que puede escribir pero sin ortografía y con redacción inentendible; cuyo registro de vocablos y conceptos es muy reducido, y nula su competencia para el razonamiento abstracto; tampoco sabe expresarse muy bien, e ignora muchas cosas acerca de sociedad, economía, historia y política, pero sin embargo opina. Y como si fuera poco, a veces, entre sus 30 y 40 años de edad, parece negarse a madurar: es “adultescente”, entre adulto y adolescente crónico.

Es el resultado de la educación controlada por el Estado; gente que todo lo espera del “Gran Gobierno”, y vota por candidatos que se lo prometen.

Cuál es la “pedagogía moderna” del Estado educador

Todo esto de la “pedagogía progresista” es muy criticado en los estudios serios, por ej. de la doctora Inger Enkvist, educadora y escritora sueca. En su libro “Repensar la educación” (Pamplona, 2006) acusa a esta “educación” del fracaso escolar, y de las horrorosas falencias educativas en los egresados de hoy, que registran año tras año cientos de estudios e informes, en todo el mundo, sobre alumnos que no aprenden a leer ni a escribir, mucho menos a razonar, ni las cuatro operaciones, ni historia ni nada. Es un hecho harto comprobado que el Estado educador ha fracasado, en todas partes, incluyendo Francia, EE.UU. y otros países desarrollados.

Las teorías pedagógicas “revolucionarias” están en curso desde mediados del s. XX, impulsadas por los gremios y las burocracias estatales. Es su pésimo resultado lo que hoy estamos sufriendo. La Dra. Inger Enkvist, brillante educadora sueca, desde hace tiempo investiga en muchos países, y cuestiona el error de la “Educación centrada en el alumno”. Dice que la educación debe centrarse no en el alumno sino en los conocimientos, los cuales deben ser trasmitidos al alumno, de modo organizado y estructurado, por un docente capacitado para hacerlo. Eso es enseñar.

Pero hace tiempo eso no se hace en las escuelas bajo control de los Gobiernos, que emplean unos métodos muy defectuosos, que pretenden incentivar y desarrollar la “independencia” o autonomía del pequeño para aprender. Los burócratas del Ministerio de Educación nos dicen que “más que transmitir conocimientos, educar es enseñar a pensar por sí mismo y a investigar”. Y hacen a un lado al profesor, cada vez menos capacitado aunque más ideologizado y politizado, y quitan relieve a la relación entre alumno y docente.

¡Mueran la clase magistral y el maestro, el esfuerzo, la memoria y el orden estructurado!

“Que el estudiante experimente por sí mismo” nos dicen; pero es una mala idea, dice la Dra. Enkvist: el alumno tendría que pasar por sí solo por todo el desarrollo intelectual y científico de la humanidad entera, para repetirlo por su cuenta. Un disparate total. Se quiere que el alumno pueda encontrar el saber de modo “espontáneo”, movido por su “curiosidad natural”. Pero así en realidad lo que hace es dedicarse a tareas muy mecánicas, únicas que puede hacer sin la asistencia del profesor. Y esto va en detrimento de su desarrollo cognitivo e intelectual.

En todos los países los políticos estatistas regalan una computadora a cada estudiante “a fin de preparar al alumno para el mercado laboral”, dicen, brindando así una “ventaja competitiva al país en la economía”. Al alumno se le pone solo frente al computador, a buscar en Internet, en vez de ayudarse con un buen manual, escrito por un especialista, y con clases estructuradas, y apuntes de las clases dictadas por el docente. La clase magistral está satanizada. Se supone que el aprendiente va a encontrar material sobre algo que no conoce ni sabe todavía, asumiendo que todo alumno sin preparación alguna, sin madurez ni disciplina, es como un autor de manual en potencia.

Otra mala idea: se le dice al niño, y a los padres y maestros, que aprender debe ser divertido, no debe costar esfuerzo. Si hay que poner esfuerzo, entonces no sirve, algo está mal. Esto lleva a un “infantilismo permanente”: al chico se le invita a estar siempre jugando, “conectado con sus sentimientos”, para “elevar su autoestima” y por tanto “satisfecho consigo mismo”. La insistencia en lo fácil, lo lúdico, lo placentero, lo hedonista, son otras manías negativas para el desarrollo intelectual del joven. Hay también la idea de una falsa “libertad de elegir”. De la premisa “el estudiante es el centro de la educación”, se deduce que siempre debe poder elegir si quiere o no hacer tarea escolar, cuál tarea, cómo, dónde, y escoger de qué manera. Pero el alumno no está capacitado para tomar todas esas decisiones, al menos por sí solo, sin ayuda de un ductor.

Otra moda horrorosa es el rechazo al uso de la memoria, y a la chance de que el maestro presente un sector del conocimiento de manera estructurada y sistemática, para que el alumno lo anote, lo asimile y entienda, se lo grabe y lo repita. Se considera esto un atentado a la creatividad y a la imaginación. Esto es aceptar e incentivar la fragmentación. Todo se queda en unas piezas de conocimiento dispersas. Al alumno no se le pide que estructure, que desarrolle una idea en forma coherente, que repase. Mucho menos que use su memoria, facultad satanizada en la “Nueva Pedagogía”. De esta manera no hay retentiva, tampoco hay estructura: todo queda disperso, y se agota en el mismo instante.

Un elemento común que tienen todos estos “métodos modernos y progresistas” es que el maestro trabaja mucho menos; y esto es considerado por los gremios magisteriales como una “gran conquista social”.

Este enfoque está epitomizado en la célebre escena del filme “La Sociedad de los Poetas Muertos”, en la cual el profesor “revolucionario” interpretado por Robin Williams incita a sus alumnos a romper sus libros de texto. La idea es fomentar la rebeldía contra lo establecido, el orden, lo estructurado, la herencia del pasado. Por detrás está la noción romántica del ser humano y su “naturaleza buena”, procedente de J.-J. Rousseau.

La idea es que las personas son buenas en sí mismas, y se estropean por culpa de la formación impartida por los maestros que son “represivos”; o sea, por culpa de la cultura. Se piensa que sólo dejando en paz al niño o al joven, podrá desarrollarse por sí mismo, de manera “natural”, llevado por su “curiosidad innata”, y ser una persona más creativa. Sin sujetarse a una formación controlada o supervisada por un enseñante competente.

Los Informes PISA

¿Es cierto que somos cada año más brutos? (La gente en general, en todos los países). Parece que sí, y es resultado de la mala educación. Según los Informes PISA, y desde hace mucho tiempo, la tendencia en el rendimiento de los estudiantes de enseñanza elemental y media, en todo el mundo, medido con pruebas idóneas y validadas con precisión, es a la baja: cada año más ignorantes, y menos capaces de razonar.

PISA es el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, que a nivel mundial hace la OCDE, Organización de Cooperación Europea. El Informe se hace regularmente, ahora cada 3 años. Se examina a los alumnos según su edad y no un nivel dado de instrucción. Se revisan los conocimientos, las aptitudes y las competencias que son relevantes para el bienestar personal, social y económico, en las tres áreas de competencia de lectura, matemáticas y ciencias naturales. Las pruebas no miden el conocimiento como tal, sino la capacidad para entender y resolver problemas auténticos, en base a la aplicación de conocimientos.

En el último estudio han participado un total de 61 países, y en cada uno se examinaron de 4500 a 10.000 estudiantes: 35 países de Europa, 12 de Asia, 11 de América, dos de Oceanía y uno de África. Y cada año las tendencias en los resultados generales y los promedios son peores.

El profesor John Taylor Gatto descubrió la verdad: macabros hallazgos

¿Pero desde cuándo pasa esto? Desde hace mucho tiempo, pero sobre todo desde que los Gobiernos introdujeron los métodos pedagógicos “progresistas” de la llamada “Nueva Educación” en las escuelas y liceos de todo el mundo, hace ya más de medio siglo. ¿Y por qué? ¿Qué se pretende? Varios autores han dado la respuesta, desde hace años, por ej. el profesor John Taylor Gatto, un maestro de escuela en New York que descubrió la trampa, escribió en 1991 el libro Dumbing Us Down: The Hidden Curriculum of Compulsory Schooling, o sea: “Hacernos estúpidos, la Agenda Oculta de la Educación Obligatoria.”

El objetivo declarado de los nuevos métodos era “enseñar a pensar”; pero han logrado todo lo contrario. Y no fue un error. Las elites mundialistas querían “la dirección científica de la sociedad”; es la planificación, dirección y control central de la economía que preconiza el socialismo, pero llevada mucho más allá del área de la economía, a todas las esferas de la sociedad: desde la cultura y las artes hasta el deporte y el entretenimiento, pasando por la atención médica y el “medio ambiente”, el matrimonio y la familia, y por supuesto el dinero, la banca y las finanzas, la educación en todos sus niveles, y hasta la religión.

Pero para esto se requiere un tipo de ciudadano que sea capaz de entender y obedecer las órdenes pero no pensar por sí mismo, lo que sería contraproducente. En este proyecto, “pensar” es una tarea reservada nada más a los jefes, los Gobiernos, las elites. Como en un ejército, las órdenes están para ejecutarlas, y las voces de mando para cumplirlas, no para discutirlas, razonarlas, criticarlas o cuestionarlas. Y el pensar requiere conceptuar las ideas de modo ordenado y estructurado, según patrones lógicos. Pero resulta que la enseñanza “innovadora” criticada por la Dra. Enkvist a lo que conduce es a una ideación desinformada y altamente desestructrurada. Para entender los por qué de ese proceso de destrucción de la educación “antigua” que describe la Dra. Enkvist, hay que leer al profesor Gatto.

Las escuelas están bien diseñadas para producir adultos regularizados y estandarizados, cuya conducta pueda ser predecible y controlada. La “Nueva Educación” no ha sido educación; ha sido una política llevada a la educación, explica el profesor Gatto, y no cualquier política sino muy en especial el radicalismo de izquierda, ahora el marxismo cultural, contrario a la cultura y a la civilización occidental. Su meta no ha sido educar sino politizar, adoctrinar en esa corriente política. E inhibir la capacidad de razonar, y de cuestionar las pésimas teorías de las izquierdas, en educación y en todo otro terreno.

En esto han jugado y siguen jugando un rol destacado (por lo perverso) los sindicatos magisteriales. ¡Qué horror! Controlados por jefes socialistas y comunistas, los “gremios docentes” han impuesto a la fuerza su agenda de objetivos políticos y “reivindicaciones” de trabajar menos y ganar más, quitando de en medio del proceso educativo a los padres y a los maestros.

Gatto concluye que la educación no ha sido un fracaso, ha sido todo un éxito, a juzgar por sus resultados: por. ej. resultados electorales. ¡Fíjese como pese a la caída del Muro de Berlín, y el brutal colapso de la U.R.S.S., los socialistas siguen ganando elecciones, en todo el mundo. Eso es lo que han conseguido con la tiranía del pensamiento desestructurado, “flojo”, “blando” o “líquido”.

Disimulando el fracaso: ya no hay notas bajas

A partir de 2015, en las escuelas primarias de la provincia de Buenos Aires, Argentina, ya no habrá “aplazos” (notas bajas), los niños podrán avanzar de grado sin haber aprobado materias previas, y tampoc no habrá “boletín de calificaciones” sino la “libreta de trayectoria”.

La Resolución 1057/14 de la Dirección General de Cultura y Educación provincial cambia el sistema de calificación, evaluación y promoción. Para los niños de primero, segundo y tercer grado, las notas serán “muy bueno”, “bueno” y “regular”. Y para los alumnos de allí en adelante ya no existen las notas por debajo de 4, así que la más baja será el 4 en la escala hasta el 10. La idea, dicen sus promotores, es “quitarles a los chicos el estigma”. El nuevo diseño curricular, explican sus autores, apunta a no “estigmatizar”.

Antes, en cada escuela, el mejor promedio era el abanderado. La Resolución dictada también cambia esa norma. Termina con esta perla: “Ya no será necesariamente el mejor promedio el que porte la bandera; ahora los colegios podrán decidir que la lleven los mejores promedios o alumnos que se hayan distinguido en el desarrollo de alguna actividad científica, artística o deportiva representando a la escuela; también, alumnos que se hayan destacado por su labor solidaria, su aporte a la cultura o su desempeño en actividades de interés general en beneficio a la comunidad.”

Educación en el Hogar (Homeschooling)

Solución: en EE.UU., hay 1 millón 770 mil niños en edad escolar que no van a la escuela este año, porque sus padres no quieren eso para ellos. Estos niños reciben en casa una educación mucho mejor, esmerada y de calidad, a cargo de maestros “charter” elegidos por sus padres, en grupos dentro del mismo vecindario. Cada año crece la cifra de “homeschoolers”: 850 mil en 1999; 1.1 millones en 2003; 1.5 en 2007; 1.7 en 2011, según la HSLDA Home School Legal Defense Association, y cifras del Departamento de Estadística Escolar de la Secretaría de Educación. Puedes buscar en Google infinidad de materiales, grupos de apoyo e información sobre “educación escolar en casa”.

Al Gobierno no le gusta mucho esta tendencia, pero si cada vez más padres no quieren enviar sus niños a la escuela, o los retiran para aprender en casa, porque la “educación” controlada por el Estado es cada vez peor, ¿qué puede hacer el Gobierno? Los 1.770.000 niños son el 3.4 % de población en edad escolar, y la cifra se ha duplicado desde 1999, cuando la HSLDA comenzó el registro. En cinco años, de 2007 a 2013, el movimiento homeschooling creció un 17 % en EE.UU.

¿Y en todo el mundo? Las cifras actualizadas son difíciles de conseguir en algunos países, sobre todo donde educar en casa aún es ilegal, o al menos no totalmente legal; pero la tendencia (¿o el movimiento?) crece en Australia, Canadá, Francia, Alemania, México, Sudáfrica, el Reino Unido, España y Japón. El Dr. Brian Ray, Presidente del NHERI (National Home Education Research Institute) en su libro Worldwide Guide to Homeschooling de 2005, estimó de 50.000 a 95.000 niños en Canadá para el año escolar 2000-2001; en Australia estaban entre 35.000 y 55.000; y en Alemania entre 500 y 600.000. Las cifras para Inglaterra y Gales variaban de 13.000 a 50.000. En España se calcula entre 2.000 y 4.000 familias.

Privatización y desreglamentación

La solución a estos problemas tiene que ser privatizar la educación, derogando las leyes del ramo y cerrando el Ministerio, a fin de poder diversificarse la oferta educativa. Sólo así, cada institución docente, privada, en total libertad, podrá planificar, diseñar y ofertar su propia curricula y sus pensa de estudios, al nivel que sea, así como las asignaturas y contenidos de cursos y seminarios, textos sugeridos o recomendados, etc, bajo la orientación ideológica que prefiera. Y con los métodos y técnicas pedagógica que prefiera. Sólo así podrá haber real “libertad de elegir”: con amplia variedad.

Así de esta manera se empodera a los maestros y profesores, en su calidad de dueños de las entidades educativas, para poner en el mercado las ofertas que juzguen mejores y de mayor calidad, a disposición de los padres y educandos. Y asimismo en su calidad de trabajadores o empleados, los docentes están de igual forma empoderados para elegir el Instituto cuyo perfil y oferta se compagine mejor con sus propios criterios y expectativas.

Y en este sistema, ¿quién certificaría los títulos universitarios? Las universidades privadas por supuesto, si bien los Colegios profesionales deben recuperar la antigua función de examinar, comprobar y calificar la competencia de los egresados, habilitándoles o no para ejercer la profesión respectiva. Esto serviría para controlar de modo indirecto la calidad de la enseñanza en las distintas Universidades; y en caso de conflicto, decidirían los jueces y tribunales, como en cualquier otro conflicto.

Por eso esta privatización y desreglamentación no puede hacerse aisladamente, debe estar acompañada de las reformas políticas, económicas y sociales que los liberales clásicos impulsamos, pudiendo además, en la fase de transición,  completarse con “vouchers” o subsidios estatales a los buenos estudiantes sin recursos, mediante cupones. De esta manera se subsidia a la demanda educativa y no a la oferta; así se empodera a los padres y a los estudiantes para escoger el Menú educativo de su preferencia.

El antídoto para el embrutecimiento: Educación Clásica

El retorno a la Educación Clásica. Y mientras no pueda haber escuelas privadas que enseñen según el curriculum clásico, tendrá que ser en el hogar: el homeschooling o enseñanza en casa.

Dorothy Sayers nació en Oxford, Inglaterra, en 1893. Falleció en 1957. Fue en su tiempo una gran pedagoga, que investigó muy a fondo todo este espinoso asunto. Siempre tuvo muy clara la solución para este problema: el regreso a la Educación Clásica, que propone en su famosísimo ensayo del año 1947: “Las Herramientas Perdidas del Aprendizaje”. Muchas instituciones que apoyan la “Educación en Casa” han elaborado Guías para Padres en este lineamiento propuesto por la Sayers; se consiguen por Internet.

Pese a todo lo malo que se dice de la Edad Media, en ese tiempo se tenía mucha seguridad acerca del objeto y orden correcto del proceso educativo. El Sílabo se dividía en dos partes o secciones: el Trivium primero, y luego el Cuadrivium. Y el primero en tres: Gramática, Dialéctica y Retórica, en ese orden.

La Gramática era aprender un idioma, no el propio materno sino el común, en esa época el Latín, pero no sólo como un medio para comunicarse sino como medio o herramienta por la que se ordena el pensamiento además de expresarlo en forma adecuada. Dialéctica y Retórica no son “asignaturas” sino métodos para tratar con las asignaturas. Porque el Trivium tenía el propósito de enseñar al estudiante el uso apropiado de las “herramientas del aprendizaje”, antes que comenzar a aplicarlas a las “asignaturas” del Cuadrivium, que eran Historia, Geografía, Literatura, Matemática y Ciencias. El Cuadrivium suministraba contenidos; y previamente el Trivium había preparado a las mentes jóvenes para tratar con esos contenidos.

“Gramática” era para aprender latín; pero no como para pedir comida al mesero en lengua extranjera cuando viajamos, sino para armar y desarmar, componer y recomponer la estructura de una lengua, de todo y cualquier idioma, lo que es el orden jerárquico y el orden secuencial, y cuáles son sus elementos componentes, sujeto, verbo y predicado, etc., lugar que ocupan y función que cumplen, y los correlatos lógicos de cada uno. Y aprender a ponerlos juntos y en orden, e identificar cómo es y cómo funciona la estructura.

En “Dialéctica”, no en el sentido de Hegel sino de Sócrates, se aprendía cómo usar el idioma, definiendo sus términos con exactitud, para hacer las declaraciones más precisas; y después se aprendía a construir convincentemente un argumento en favor o en contra de una cierta posición o declaración determinada, para ganar una discusión, y como detectar si hay o no falacias en un discurso, sobre todo el discurso del oponente en el debate civilizado. Por eso la Dialéctica comprendía la Lógica y la Disputa.

Y en la “Retórica” se terminaba de aprender por fin a expresarse a la máxima perfección posible: cómo decir lo que tenía que decir de manera clara, y a la vez elegante, bella, sugerente y persuasiva.

Esas eran las tres “herramientas” que servían para identificar los razonamientos tramposos de los “sofistas” en la prensa y los medios, en el Liceo y en la Universidad, en la política, en los púlpitos de las Iglesias. Y en el “entretenimiento”, que no es tan inocente como parece.

Pero estas valiosas herramientas, al servicio de nuestras libertades y nuestro patrimonio, se han perdido. Hace tiempo. No las tenemos, y desde hace mucho. Carecemos de defensas y anticuerpos contra todas las falacias, engaños y mentiras en economía, finanzas, gobierno, leyes, principios y valores etc. Estamos por completo desprotegidos.

El embrutecimiento es un resultado de esa pérdida de herramientas intelectuales. No sorprende que otro resultado sea el empobrecimiento paulatino, y la pérdida progresiva de nuestras libertades. La Educación Clásica es el antídoto, complemento indispensable del Liberalismo Clásico.

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