Benjamin Spock y la generación revoltosa


Benjamin Spock y la generación revoltosa

Obrero Revolucionario #952, 12 de abril, 1998

“Dicen: `Ha abandonado la pediatría’. Digo: `No. Hasta los 60 años me di cuenta de que la política es parte de la pediatría'”.


Benjamin Spock estudió en la Universidad Yale en los años 20 y, después de trabajar varios veranos en un hogar para niños discapacitados, decidió estudiar medicina. Luego reflexionó: “Supongo que por eso, por pensar en esos niños, me metí a pediatra. Mi trabajo de doctor siempre fue algo humanitario”.
El 15 de marzo de 1998, murió el Dr. Benjamin Spock, a los 94 años. Conocido como el “doctor de tu hijo”, el Dr. Spock escribió el famoso libro sobre la crianza infantil Tu hijo. Enciclopedia de los padres. Llegó a ser uno de los más vendidos de la historia: traducido a 42 idiomas y con casi 50 millones de ventas.

En 1929, Spock sacó su título en la universidad Columbia, hizo su internado en medicina y pediatría y su residencia en psiquiatría y psicoanálisis, y en 1933, abrió un consultorio de pediatría en Nueva York. Eso en medio de la Gran Depresión, cuando millones no tenían para pagar un pediatra particular; durante varios años, Spock apenas sacaba para el gasto. Llegó a ser conocido como un doctor de muy buena onda. En 1938, atrajo la atención de la editorial Doubleday, que le pidió escribir un manual de crianza. Spock rechazó la oferta, diciendo que no sabía lo suficiente. Cinco años después, la editorial Pocket Books le propuso escribir un libro para vender a 25 centavos. Spock aceptó.

En los tres años siguientes, incluidos dos en la marina, Spock pasó sus noches dictándole los capítulos del libro a su esposa, Jane, con quien se casara en 1927. La mayor parte del libro “me salió de la cabeza”, en sus años de atender las preocupaciones y dudas de los padres que llegaban a su consultorio.

Rompimiento con la tradición pediátrica

Spock procuró que su libro diera a los padres más confianza y efectividad. Descubrió que el grueso de la literatura existente sobre la crianza era “condescendiente, regañadora o amedrentadora”. Muchos libros recomendaban horarios rígidos para alimentar, destetar, dormir y enseñar a los niños a ir al baño. Algunos libros recomendaban que los padres no abrazaran, besaran ni expresaran cariño a sus hijos. Spock rechazó ambas ideas, recomendando horarios flexibles y mucho cariño.

Su libro, que salió en 1946, rompió con los métodos autoritarios tradicionales de crianza. Evitó palabras técnicas y con un lenguaje práctico, directo y sencillo, recomendó que las madres y los padres se fiaran más en su propio “sentido común”. Las primeras palabras del libro son: “Usted sabe más de lo que supone”. Sus consejos se guiaban por fe en los instintos y emociones de los padres, y fe en el niño. Les dijo a los padres: escuche a su bebé y su bebé le dirá qué hacer; escúchese a sí mismo y comprenderá lo que su bebé necesita.

El libro tuvo una enorme acogida. En el primer año, se vendieron 750.000 ejemplares; en sus primeros seis años, se vendieron más de cuatro millones. Muchos padres recurrieron al libro cuando no podían comunicarse con su pediatra o pagar una consulta, o cuando les daba vergüenza preguntar algo. Acogieron los consejos prácticos del libro, que deliberadamente contradecía la rígida tradición pediátrica. Spock dijo: “Muchos nuevos padres no están conformes con ideas como atenerse a horarios rígidos de alimentación. Esos horarios no les convienen al hijo ni menos a la madre”.

Spock nunca imaginó que su libro llegara a ser tan popular. Pero, cuando se le preguntó por qué el libro pegó tan rápidamente, dijo: “Una razón es que los nuevos padres no se sujetan tan fácilmente como las anteriores generaciones a la rigidez, la cual había predominado hasta entonces…no darle de comer a su bebé ni un minuto tarde ni un minuto temprano; ver que tome todo el biberón. Había algo distinto en el ánimo de la nueva generación: pensaba que [la rigidez] era ridícula y buscaba a alguien que les dijera `sé natural, sé humano'”.

El libro subrayó la importancia de las diferencias entre los bebés: que los padres mostraran flexibilidad y que no se pusieran muy ansiosos ante lo desconocido. Cuando los padres se levantaban durante la noche, preocupados y sin saber qué hacer para calmar a su hijo o hija, buscaban respuestas en el libro de Spock. Este les aseguraba que aunque se equivocaran, no iba a ser el fin del mundo…ni de su hijo o hija. El libro les daba confianza, diciéndoles que pensaran por su cuenta, lo que también consideraba un buen consejo para los niños.

En opinión de Spock, “la firmeza o la flexibilidad” no era lo principal en la crianza de los niños. Decía: “Los padres de buen corazón que no temen mostrar firmeza cuando sea necesario, pueden lograr buenos resultados con una firmeza moderada o una flexibilidad moderada. Por otra parte, tanto una firmeza producto de sentimientos duros, como una flexibilidad tímida o vacilante, pueden dar resultados pobres”. Decía: “Sabemos a ciencia cierta que es muchísimo más importante que trate a su hijo con cariño a que sepa cómo debe clavar el imperdible en un pañal, o la mejor manera de preparar un biberón”. Recomendó: “Los niños necesitan de sonrisas, buenas palabras, juegos y caricias…. Debe usted comportarse con toda naturalidad, sin sentirse cohibida, y disfrutar la alegría de su hijito”.

Spock contra el sistema

Además de ser famoso por sus consejos sobre crianza, Spock llegó a ser conocido por su actividad política, cuando comenzó a participar en las protestas que sacudían al país en los años 60. En 1962, advirtió de los potenciales peligros que las pruebas nucleares atmosféricas le presentaban a los bebés y madres lactantes. Fue elegido vicepresidente del Comité Nacional por una Política Nuclear Cuerda y participó en manifestaciones por el desarme nuclear. Dijo: “¿Qué valor tiene que pediatras como yo procuremos ayudar a los padres a criar niños sanos y felices, si van a morir en grandes cantidades por una causa ignominiosa?”

Además, se opuso a la guerra de Vietnam desde el principio. Cuando Estados Unidos escaló su intervención militar en Vietnam en 1965, Spock escribió cartas de protesta a la Casa Blanca. Cuando eso no dio resultado, salió a las manifestaciones. Se destacaba en las protestas contra la guerra por su estatura de 1.92 metros y por su saco y corbata en un mar de chavos revoltosos. En 1967, fue con una delegación que entregó mil tarjetas de conscripción al Departamento de Justicia. Luego, el mismo año, en un acto de desobediencia civil, fue arrestado por cruzar una barricada policial en un centro de reclutamiento en Nueva York.

En 1968, en un caso muy sonado, fue arrestado y juzgado por conspirar para instigar resistencia al servicio militar. Le dijo al jurado que consideraba la guerra “totalmente ilegal, inmoral, sin perspectiva y contraria a los intereses fundamentales de Estados Unidos”. Recibió una sentencia de dos años de cárcel. Pero un año después una corte federal anuló la condena.

En 1972, se postuló a la presidencia por el Partido Popular y recibió más de 75.000 votos con una plataforma de servicio médico gratuito, despenalización del aborto y la marijuana, salario mínimo garantizado para familias y retirada inmediata de todas las tropas yanquis de otros países.

Después de la guerra de Vietnam, Spock siguió protestando contra las armas nucleares y los recortes de los programas sociales. En 1985, con 80 años a cuestas, ya contaba con una docena de arrestos. En 1978, fue arrestado por entrada ilegal durante una protesta contra la planta nuclear Seabrook, en New Hampshire. En 1980, en una protesta antinuclear, fue arrestado por bloquear la entrada del Pentágono. En 1981 fue arrestado frente a la Casa Blanca en una manifestación contra recortes presupuestales. En 1987, fue arrestado y acusado de entrada ilegal durante una manifestación en la base de la fuerza aérea en Cabo Cañaveral, contra una prueba de un misil Trident 2.

Esa actividad política prendió mucha crítica. Sus críticos lo tachaban de “padre de la tolerancia” y decían que era responsable de una “generación de hippies impregnada de las ideas de Spock”. En los años 60, el vicepresidente Spiro Agnew, el alcalde chicagoense Richard Daley y el ministro neoyorquino Norman Vincent Peale lo criticaron públicamente, diciendo que sus métodos de crianza habían causado “una desintegración de la disciplina y un colapso de la moral convencional”. Desde el púlpito, Peale predicó: “Y ahora Spock anda con las hordas, dirigiendo a los bebés tolerantes criados con sus enseñanzas indisciplinadas”.

Cuando Agnew lo acusó de haber malcriado a la juventud, Spock respondió: “Al menos no me acusan de haber criado a Spiro Agnew”. Defendió el espíritu rebelde de la juventud y su contribución. Dijo: “Tal vez mi libro ayudó a una generación a no dejarse intimidar por los adultos. De joven, siempre me hicieron sentir que metía la pata. Ahora, la juventud cree que podría tener la razón y se opone a la autoridad”.

Cambiar de acuerdo
con los tiempos

Dinero semanal: No se debe dar a cambio de quehaceres.

Castigo: Le enseña al niño que la persona más grande y fuerte tiene poder para imponer su voluntad, sea correcta o no…. Algunos niños castigados creen justificado pegarle a niños menores.

Papeles sexuales: Pienso que es normal que los niñitos jueguen con muñecas y las niñitas jueguen con cochecitos, y está muy bien que los tengan.

Sobre consejos: No tome demasiado en serio cuanto oiga en torno suyo, ni se deje impresionar por lo que dicen los expertos; no sienta el menor temor en fiarse de su propio sentido común…. No tome literalmente lo que dice este libro.

de Tu hijo del Dr. Spock

*****A lo largo de los años, Spock siguió dando conferencias y escribiendo sobre la crianza de los niños, la carrera armamentista, o ambos. Spock y su primera esposa, Jane, se divorciaron en 1976. El mismo año, se casó con Mary Morgan, con quien colaboró para escribir el libro Spock on Spock–Memoir of Growing Up with the Century (Spock sobre Spock: Recuerdos de crecer con el siglo). Spock escribió otra docena de libros y numerosas columnas para revistas. Corregía constantemente su libro, aprendiendo de los tiempos y siguiendo su ritmo. En 1968, instó a los padres a la lucha política en pro de sus hijos. En los años 70, criticó el sexismo de su libro.

El movimiento de la mujer lo había criticado por unos pasajes sexistas del libro, en uno de los cuales objetaba que las mujeres “se comportaran más y más como hombres”. En 1971, tomando en cuenta la crítica, Spock escribió: “Estoy de acuerdo hoy que al hombre no le incumbe decirle a la mujer cuáles son sus características, cuáles innatas, cuáles más admirables, cuáles más aptas para cuáles empleos”. Y en 1976, hizo una extensa corrección de su libro “para eliminar los prejuicios sexistas que fomentan y perpetúan la discriminación contra niñas y mujeres”. En esa edición, se refería al bebé como “ella” o “él”, y cambió la descripción del papel del padre y el de la madre. Explicó: “Siempre di por sentado que sería la madre la que se encargaría de la mayor parte de la crianza de los niños (y de las tareas del hogar), independientemente de sus deseos de tener un trabajo fuera de la casa. Pero esta suposición casi universal es la que hace que la mujer sienta una compulsión mucho mayor que el hombre a sacrificar una parte de su carrera por criar bien a sus hijos…. Ahora reconozco que la responsabilidad del padre es tan grande como la de la madre”.

La edición de 1985 contiene secciones sobre el divorcio, el maltrato de los niños y los temores de los niños a la guerra nuclear. La edición de 1992 toca los temas de estupefacientes, “familias mixtas”, homosexualidad, SIDA y conciencia ambiental. La nueva edición, que saldrá el 2 de mayo de 1998, cuando hubiera cumplido 95 años, defiende la adopción por padres homosexuales y lesbianas, acepta la alimentación vegetariana para los niños, deja de recomendar productos lácteos para los niños mayores de dos años, y dice que la mayoría de los juegos de computadora son “un colosal desperdicio de tiempo”.

El libro sigue dando consejos valiosos, guiados por lo que Spock consideró “la relación fundamental entre tú y tu hijo: que puedes hacer lo mejor por tu hijo desde el comienzo con una relación de amor y respeto mutuo”. A lo largo de los años, Spock jamás cambió sus ideas básicas sobre la crianza de los niños: “respetar a los niños porque son seres humanos y se merecen nuestro respeto, y llegarán a ser personas mejores”. Como dijo un colega suyo: “Fue la primera persona que habló de criar a los niños como potenciales adultos y de darles la condición de seres humanos, y no meramente sujetos de la voluntad de sus padres”.

Spock tuvo una larga y enérgica vida. Su esposa, Mary, dijo que su buena salud y larga vida se debían a su forma de vida: remar (en la universidad, fue miembro de un equipo de remo que ganó una medalla olímpica en 1924), meditación diaria, yoga, masaje shiatsu y comida macrobiótica.

Hasta el fin, Spock fue un fuerte crítico del sistema. En 1994, escribió: “Cuando observo nuestra sociedad y pienso en los millones de niños expuestos todos los días a sus nocivos efectos, casi me desespero”. Lamentó el “hecho de que nuestra sociedad actual simplemente no funciona”. Pero, agregó, “Desde luego no podemos volver a los `buenos días de antaño’…. Nuestra mayor esperanza es criar a niños inspirados por sus oportunidades de ser cariñosos y útiles”.

*****Una vez, Spock dijo que le gustaría un entierro al estilo de Nueva Orleans, con el acompañamiento de un conjunto de jazz. Dijo: “Me encantaría bailar y decirles adiós a mis amigos mientras toca el conjunto y ellos bailan…. Quiero que recuerden que a mí me encantaba bailar”.


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La “culpa” del Dr. Spock


La “culpa” del Dr. Spock

Hace tiempo recibí -varias veces y de distintas personas- un correo que que se titulaba “Dijimos que estaba bien”. El correo reproducía, a modo de reflexión espiritual, la respuesta que Anne Graham -hija del famoso Billy Graham- dio en una entrevista ante la pregunta: “¿Cómo pudo Dios permitir que sucediera esto?”, en referencia a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Inicialmente pensé que era una broma, pero viendo que hay una multitud de blogs que se creyeron la respuesta, quiero detenerme sobre uno de los puntos. Hay jugo, mosto y zumo en cada una de las explicaciones que vienen con ese correo, aunque llamativamente Anne Graham no hace ninguna referencia a la responsabilidad política de su gobierno -y los anteriores- que alentaron y desencadenaron el trágico 11 de septiembre. Cuestiones de familia, supongo.Voy al punto:

Luego el Dr. Benjamín Spock dijo que no debíamos pegarle a nuestros hijos cuando se portan mal porque sus pequeñas personalidades se truncarían y podríamos lastimar su autoestima. Dijimos que los expertos saben lo que están diciendo. Y dijimos que estaba bien. (Anne Graham)

Me interesó investigar que barbaridades habría hecho este hombre como para llegar a inculparlo de responsabilidad por lo del 11 de septiembre. Me encontré con varias sorpresas.

  • En primer lugar, creo que es bueno aclarar que el Dr. Spock no se suicidó -como dice una de las versiones del correo- sino que murió de causas naturales a los 94 años, el 15 de marzo de 1998. Tampoco uno de sus hijos se suicidó -como asegura, falsamente, otra de las versiones-.
  • El Dr. Benjamin Spock llegó a ser una celebridad por haber revolucionado la pediatría del siglo XX. Marcó un hito en la historia por ir en contra de la tradición pediátrica que recomendaba a los padres -entre otras cosas-: rigidez, disciplina a golpes, no abrazar, no besar, ni expresar cariño a los hijos.
  • Su famoso libro Tu hijo de 1946, traducido a 39 lenguas y uno de los libros más vendidos de la historia, rompió con el método tradicional y autoritario de crianza de los hijos. Cito textual al Dr. Spock:

“Los padres de buen corazón que no temen mostrar firmeza cuando sea necesario, pueden lograr buenos resultados con una firmeza moderada o una flexibilidad moderada. Por otra parte, tanto una firmeza producto de sentimientos duros, como una flexibilidad tímida o vacilante, pueden dar resultados pobres. Sabemos a ciencia cierta que es muchísimo más importante que trate a su hijo con cariño a que sepa cómo debe clavar el imperdible en un pañal, o la mejor manera de preparar un biberón”.

“Los niños necesitan de sonrisas, buenas palabras, juegos y caricias. Debe usted comportarse con toda naturalidad, sin sentirse cohibida, y disfrutar la alegría de su hijito”.

“La relación fundamental entre tú y tu hijo: que puedes hacer lo mejor por tu hijo desde el comienzo con una relación de amor y respeto mutuo”.

“Respeta a los niños porque son seres humanos y se merecen nuestro respeto, y llegarán a ser personas mejores”.

  • Un colega llegó a decir de él: “Fue la primera persona que habló de criar a los niños como potenciales adultos y de darles la condición de seres humanos, y no meramente sujetos de la voluntad de sus padres”.

Además de médico famoso, Spock fue un pacifista reconocido:

  • Elegido vicepresidente delNational Committee for a Sane Nuclear Policy participó en varias manifestaciones a favor del desarme nuclear. Lo cito textual:

“¿Qué valor tiene que pediatras como yo procuremos ayudar a los padres a criar niños sanos y felices, si van a morir en grandes cantidades por una causa ignominiosa?”

  • Se opuso terminantemente a la guerra de Vietnam, envió cartas de protesta a la Casa Blanca, participó de varias manifestaciones y fue arrestado por cruzar barricadas policiales.
  • También fue a parar a la cárcel por instigar la resistencia al servicio militar. Esta oración fue parte de su discurso sobre la guerra ante el jurado que lo condenó:

“es totalmente ilegal, inmoral, sin perspectiva y contraria a los intereses fundamentales de Estados Unidos”

  • En la década del ’80, y con 80 años, continuó participando de manifestaciones en contra de las armas nucleares y los recortes en los programas de asistencia social. En esos días, ya acumulaba una docena de arrestos políticos.
  • Muchos ministros evangélicos, lejos de apoyar su campaña pacifista, lo criticaron públicamente desde sus púlpitos acusándolo de ser el “padre de la permisividad”.

La historia y el pensamiento del Dr. Spock son fascinantes. No fue un ejemplo de padre -como bien señalan algunos biógrafos-, pero sin lugar a dudas ayudó a millones de personas a ser mejores padres. No gano la lucha en contra de la carrera armamentista, pero demostró que el compromiso con la paz no es en vano.

El ejemplo del Dr. Spock sigue despertando conciencias: no podemos amar a nuestros niños y aplaudir la guerra, el día de mañana pueden ellos estar en el campo de batalla… y nosotros ¿seguiremos aplaudiendo?

A contramano de aquel correo tendencioso deseo, desde este humilde espacio, reivindicar la honra que merece este gran pediatra y hombre de paz. ¡Gracias Dr. Spock!

* Más sobre Benjamin Spock (en inglés)

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http://gabrindio.blogspot.com/2007/01/la-culpa-del-dr-spock.html

El Dr. Spock, un médico arrepentido


El Dr. Spock, un médico arrepentido

Dr. Benjamin Spock es el autor de uno de los libros no ficciones que más se vendió. Era un guía para padres con título en inglés “Baby and Child Care” (El cuidado de bebés y niños). La primera edición del libro salió en 1946. Más de cincuenta millones de ejemplares se vendieron. Fue traducido a 42 idiomas. Sus escritos han influenciado a tantas madres que él ha sido llamado cariñosamente “el doctor de bebés de la nación”. Su influencia en el mundo ha sido tan profunda que el nombre de Dr. Spock se encuentra en la lista de los cien hombres más importantes en el siglo veinte que salió en la revista “Life” en 1966. En 1998 la “Britanica Year in Review” le nombró la autoridad de más influencia en el cuidado de niños en el siglo veinte.

Durante su carrera larga él fue profesor en algunos de las más famosas facultades en los EE. UU. El siempre tuvo un interés profundo en la gente. Él estuvo ocupado en varias obras humanitarias hasta su muerte. Él escribió algunos cuantos otros libros y cientos de artículos sobre el cuidado de niños y problemas sociales. Él falleció en marzo de 1998 algunas semanas antes de cumplir los 95 años.

Dr. Spock fue enseñado la teoría de la evolución desde una edad temprana. Varias veces en sus escritos él hizo mención de Darwin. Aun en su libro, “Baby and Child Care” él escribió que cada niño declara la historia del origen de la raza humana. Él siguió por relatar, lo que algunos evolucionistas han dicho, o sea que un bebé comienza en el útero siendo una sola célula. Dicen que así comenzó la vida en el océano. Más tarde el bebé desarrolla branquia como los peces. Más o menos al fin de su primer año el bebé deja de gatear y se levanta para caminar como nuestros antepasados ya hace millones de años.

La verdad es que, a través de estudios más recientes, los científicos saben que un bebé en el útero nunca tiene branquia. Libros modernos no tratan de justificar la evolución con este argumento.

Tarde en su carrera, Dr Spock se dio cuenta del daño que el Darwinismo (la evolución) ha causado a la sociedad. En 1972 el último libro de Dr. Spock salió a la venta. Fue escrito junto con Lynn Bloom. Su preocupación por el bienestar de la humanidad fue más grande que su anhelo de defender una teoría. A pesar de su gran esfuerzo por encontrar una solución por los problemas sociales, él se dio cuenta de que todo va de mal en peor. Su último libro se llama “La autobiografía espiritual de Dr. Spock”.

En este libro él dice que “El hombre ha perdido fe en sí mismo y su sentido de dirección porque la creencia en la evolución, la psicología, y la sociología han socavado la religión y la identificación con Dios. Estas creencias han inducido al hombre a menospreciar a sí mismo, a pensar que él no es nada más que un animal que se puede dividir en varias partes e impulsos”. (p. 213)

En su libro, Spock dice que él fue criado con normas morales rígidas. En su adolescencia y desarrollo como un hombre joven él intentó librarse de estas normas porque él estaba convencido de que un conocimiento de biología, psicología, y sociología eran capaz de guiar al hombre moderno en hacer el bien. A través de pasar su vida leyendo, practicando la pediatría, hablando con padres, y estudiando los problemas de la civilización occidental, él se dio cuenta de que “los problemas más graves de América; guerras ilegitimas, injusticia racial, y la pobreza, por ejemplo, no fueron por causa de una falta de conocimiento y soluciones sino por causa de una ceguera moral y confusión”. El Dr. Spock fue convencido, al fin, que esta ceguera moral fue el resultado de la enseñanza del Darwinismo, Freudianismo y filosofías humanísticas. En sus propias palabras él dijo, “La razón principal por los problemas sociales más graves es la debilitación de la influencia de la religión que resultó del Darwinismo y una sociedad cada vez más pagana”.

Dr. Spock se dio cuenta de que muchos de los movimientos, con los cuales él antes estaba de acuerdo, habían causado mucho daño en la sociedad. También reconoció que lo que anteriormente había contribuido a la moralidad en los EE. UU. era su herencia judeo-cristiano.

Desgraciadamente, Dr Spock no pudo hacer mucho para corregir el daño que él mismo hizo por promover la teoría de la evolución. Es para nosotros también darnos cuenta de que si después de un tiempo, el remedio no produce buenos resultados, es tiempo de cambiar el remedio. Por mirar atrás es obvio que nuestros abuelos y bis abuelos tenían una solución mejor para problemas sociales. Isa. 55:6-13 dice: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. Lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída”.

Escrito con material extraído y traducido de un artículo escrito por Dr. Jerry Bergamn

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Dr. Spock, un médico arrepentido