Los alemanes deben prohibir el alcohol si quieren evitar más ataques sexuales


Los alemanes deben prohibir el alcohol si quieren evitar más ataques sexuales

Wiederholen

26 enero 2016

Los alemanes deben prohibir el alcohol si quieren evitar más ataques sexuales y ayudar a integrarse a los africanos del norte, ha declarado el grupo musulmán MuslimStern que tiene más de 20.000 seguidores.

Este grupo musulmán afirma que la prohibición del alcohol en Alemania ayudaría a resolver el problema del acoso sexual y violaciones que los jóvenes musulmanes perpetran contra las mujeres alemanas. Añaden que las mujeres alemanas tendrían que vestirse como la Virgen María y no como Lady Gaga.
Muslimstern (La Estrella Musulmana) ha acusado a las mujeres alemanas de ser responsables del Taharrosh (palabra usual en árabe que significa: agresiones, vejaciones, acoso sexual y violaciones).
Muslimstern ha pedido al gobierno alemán que prohíba el alcohol en Alemania afirmando que las mujeres Colonia eran responsables de los ataques de musulmanes propios comparándolos con un antílope desnudo tirado delante de un león
El grupo afirmó: “El gobierno (alemán) debería prohibir el consumo de alcohol, ya que conduce a los accidentes de tráfico, la violencia y las violaciones, y es extremadamente perjudicial para la salud. Pero para las sociedades capitalistas, esto es demasiado esperar. En tanto que el alcohol no se prohíba no habrá disminución discernible en estos casos (de violaciones y acoso sexual).  …  No se puede esperar que un león musulmán no reaccione ante un antílope desnudo (las mujeres alemanas). Es alucinante que con tanto tiempo enseñar a los niños sobre el sexo en la escuela, se olvidan completamente de transmitir este hecho biológico básico”.
NOTAS
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Emigrar a Alemania si estás bautizado se paga caro: un 9% en impuestos


Emigrar a Alemania si estás bautizado se paga caro: un 9% en impuestos

catedral de Barlin

Al empadronarse, Alemania pregunta al ciudadano si es católico. Si estás bautizado y dices que no, te pueden investigar. Si lo admites, pagas un 9% de la renta mensual a la Iglesia

En el caso de países de tradición católica como España, los funcionarios hacen comprobaciones rutinarias en los registros nacionales

Apostatar en Alemania es rápido y cuesta unos 30 euros. Hacerlo en España es mucho más complejo

El emigrante recién llegado a Alemania tiene una prioridad: empadronarse. Sin el “Anmeldung”, que es el papel que expide la oficina local con la dirección y fecha de llegada, aquí no se puede hacer ningún trámite, ni siquiera alquilar un piso o abrir una cuenta bancaria. Así que nada más dejar las maletas, lo primero que hay que hacer es enfrentarse a la burocracia alemana en la lengua de Goethe (pocos funcionarios hablan inglés) y responder a las clásicas preguntas (fecha y lugar de nacimiento, dirección) y otras no tan clásicas, como la confesión religiosa.

De lo que se responda en ese momento dependerán hasta los impuestos que se pagan: aquí la iglesia se lleva nada menos que un 9% mensual de la renta impositiva (una especie de IRPF español). Pero la pregunta es más compleja de lo que parece a priori, porque no se refiere a aquéllo en lo que uno cree, sino a lo que sus padres decidieron que fuera al nacer: omitir que se está bautizado, por muy ateo que uno sea, supone el devengo del impuesto eclesiástico con efectos retroactivos. La solución pasa por hacer una “fuga de la iglesia” o “Kirchenaustritt”, que en realidad es una apostasía de facto.

 Apostatar por la puerta trasera: media hora y 30 euros

Apostatar en España es un proceso complejo: hay que pedir la partida bautismal en la parroquia en la que uno fue bautizado y enviarla por correo certificado y acuse de recibo a la diócesis a la que pertenece la parroquia en que se recibió el sacramento junto a una fotocopia compulsada del DNI y una solicitud de apostasía (en internet hay muchos modelos). También se puede ir personalmente a la diócesis (complicado y caro si el bautizo se hizo en una localidad distinta a la de residencia), entregar la documentación y pedir una declaración de abandono que hay que rellenar. Lo que se tarde en conseguir la apostasía depende mucho de la colaboración de la Iglesia y del diácono con el que toque lidiar.

En Alemania, el proceso es mucho más sencillo, y por eso muchos extranjeros lo eligen: basta con acudir al juzgado municipal, pagar una tasa administrativa (el precio varía dependiendo del estado, en Berlín son 30 euros) y presentar el recibo junto al pasaporte y la copia del empadronamiento. En menos de cinco minutos se sale del juzgado con un documento oficial que certifica que te has ido de la iglesia voluntariamente y de forma unilateral.

Ese documento de “salida” (traducción literal del alemán “austritt”) no solo libera del pago del impuesto, sino que también supone una apostasía de facto: desde 2012, y mediante un decreto firmado por el Papa, la iglesia católica alemana castiga sin sacramentos a todo el que solicita el “Austritt” por considerarlo “un distanciamiento deliberado y consciente de la iglesia”: nada de comulgar, casarse por la iglesia, ser padrino de un niño o recibir un entierro católico. Como mucho, la extremaunción en riesgo inminente de muerte. La excomunión no es la única sanción, también se prohíbe trabajar en cualquier institución relacionada con la iglesia. Al ateo convencido, esta excomunión le da igual, pero al pensionista que deja de pagar el impuesto porque necesita hasta el último céntimo (y de ésos hay unos cuanto casos incluso en Alemania), ya no tanto.

Desinformación a la hora de registrarse

Para los emigrantes, el impuesto eclesiástico devenga desde el mismo momento en que uno se instala en el país y se empadrona. Es entonces cuando un funcionario te pregunta por la religión y empiezan los problemas. Casi todo el mundo omite que ha sido bautizado: “¡cómo lo van a saber!”, “¿me van a investigar?” Pues sí, lo hacen.

El francés Thomas Bores se declaró ateo al llegar a Alemania. En enero de este año descubría que no solo le habían empezado a cobrar el 9% de gravamen eclesiástico, sino además casi 500 euros de impuestos atrasados. El cómo llegó allí es un relato casi kafkiano: todo empezó con una carta de la oficina eclesiástica de la agencia tributaria en la que se le pedía que aclarase su afiliación religiosa.

En esa carta no sólo se responde si se está o no bautizado y en qué religión, sino que además hay que dar nombres de los padres y su lugar de residencia en el momento del nacimiento. Con esa información puede comenzar el rastreo. Eso es exactamente lo que le sucedió a Bores: “Fui a Hacienda y tenían una copia de mi partida bautismal. Cuando me registré en Berlín nadie me informó sobre el “Austritt”. Mi caso está ahora en manos de un abogado. Me ha dicho que la diócesis [de Berlín] está investigando a los emigrantes que vienen de países católicos”. Bores está dispuesto a acudir a los tribunales franceses: para él ya no se trata solo del impuesto, sino de exigir una verdadera secularización.

El canadiense Joseph Pearson también decidió pedir la salida de la iglesia para no pagar impuestos a una institución en la que no cree. Unos días más tarde recibía una carta de la diócesis de Berlín comunicándole que quedaba privado de la potestad de recibir cualquier sacramento eclesiástico. “La iglesia es universal, ¿no?”, se pregunta Pearson, “así que no veo cómo se puede ser excomulgado sólo en un país, y esto da una idea de la dimensión del problema en Alemania: la iglesia católica ha desarrollado una identidad nacional aparte que está relacionada con el Estado, creando sus propias normas y con un montón de dinero a su disposición”.

Más conocido es el caso del teólogo Hartmut Zapp, que trascendió a la prensa internacional cuando llevó a la iglesia en los tribunales en 2007: se negaba a pagar el impuesto, pero no a dejar de ser un miembro activo de la comunidad católica alegando que abandonar la iglesia debe ser una decisión personal no dirimible ante un órgano estatal. En 2012, el juzgado federal administrativo de Leipzig fallaba en contra del catedrático. Que solo unas semanas antes hubiera entrado en vigor el decreto vaticano excomulgando de facto a quienes se negaban a pagar el impuesto no parece casualidad.

En el caso de los españoles, el funcionariado alemán suele dar por sentado que somos católicos en el momento de empadronarnos, así que más de uno escucha aquéllo de “si nos estás mintiendo te podemos investigar”. Pero a nadie le informan a continuación de la posibilidad de apostatar en un cómodo trámite.

Protección de datos selectiva

Que el gobierno alemán indague en la confesión religiosa es un tema polémico: tanto  Die Linke como el Partido Pirata se oponen a que el Estado recoja información sobre la confesión religiosa de los ciudadanos y a que haga de recaudador para la iglesia (que tiene su propia oficina dentro de cada delegación de Hacienda).

Hay más: desde enero de 2015, una reforma fiscal obliga a los bancos “a reportar la filiación religiosa de sus clientes, en vez de esperar a que sean los clientes quienes proporcionen esa información voluntariamente”, informan desde el Ministerio de Finanzas. Con esta reforma, la iglesia puede cobrarse directamente el impuesto incluso cargándolo a los rendimientos del capital. Se puede evitar que los bancos recaben esa información, pero corresponde al ciudadano realizar una declaración expresa en contra.

El anuncio de la reforma, unido a los escándalos de la iglesia, ha provocado una bajada masiva de la afiliación: en el primer semestre de 2014, las apostasías aumentaron más de 50% en la confesiones que recaudan impuesto mediante esta ley (básicamente, la protestante, la católica y la judía). Y en 2013 había registrados en Berlín poco más de 400.000 católicos. Pese a todo, la iglesia católica recaudó en 2013 5,5 billones de euros. Los ingresos de la iglesia no terminan allí: desde el Ministerio de Finanzas aseguran que el gobierno alemán no ve un céntimo de lo que recauda para la iglesia y que ésta está sujeta a los mismos impuestos que una persona física, pero “las guarderías o colegios vinculadas a iglesias, por ejemplo, se beneficiarían de un tratamiento fiscal específico para escuelas o guarderías, no por el hecho de estar relacionados con una iglesia”.

¿Hasta qué punto, se preguntan muchos, no se está violando la  Directiva Comunitaria 95/46/CE de 1995 sobre protección de datos? Aunque en el párrafo 2 la propia Directiva reconoce que hay que respetar “las libertades y derechos fundamentales de las personas físicas y, en particular, la intimidad”, cualquiera que sea su nacionalidad o residencia, también es lo suficientemente vaga como para dejar resquicios a legisladores avispados. En la consultora fiscal  WW+KN Wagner Winkler & Collegen dicen que en base al artículo 136 de la Constitución alemana se le permite a las autoridades públicas “preguntar por la religión de la persona porque está vinculado a la obligación fiscal eclesiástica”. Normalmente se pregunta en el Bürgeramt en el momento de empadronarse en Alemania, y ese estatus religioso se guarda junto al número de identificación fiscal”. Oponerse al pago tampoco es fácil. Matthias Winkler responde que si bien es posible llevar el caso a los tribunales (el próximo 10 de julio comienza un nuevo juicio reclamando la exoneración del pago del impuesto), “todos los pleitos previos han fallado en favor de la iglesia”. De no cumplir con la obligación fiscal, al contribuyente se le puede embargar”. ¿Alguien dijo Estado laico?

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https://laicismo.org/2015/emigrar-a-alemania-si-estas-bautizado-se-paga-caro-un-9-en-impuestos/128781

LO QUE LLOYD JONES DIJO ACERCA DEL METODO EVANGELICO DEL “LLAMADO AL ALTAR”


LO QUE LLOYD JONES DIJO ACERCA DEL METODO EVANGELICO DEL “LLAMADO AL ALTAR”

AUTOR=CAESAR AREVALO
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Hace unos meses atrás, escribí un artículo en donde menciono el origen del método evangélico de las llamadas “a aceptar a Cristo” o llamadas “al altar”. Esto surgió a mediados del siglo 19 en los Estados Unidos a través del popular y conocido predicador Charles Finney. Antes de Finney, las congregaciones en America no conocían nada acerca de un tal “llamado al altar” o “silla de lamentaciones”, etc. Finney quien fue un personaje de fuerte influencia y habilidades de oratoria, convenció a muchos a que debían pasar al frente a hacer una decisión de recibir a Cristo. El tiempo era propicio, pues para el siglo 19, el cristianismo protestante en los Estados Unidos, con algunas excepciones, se había vuelto más “cultural” que confesional.

El siguiente artículo es acerca de una entrevista que se le hizo al gran predicador y ministro, y escritor Martyn Lloyd-Jones acerca de los métodos de invitar al frente practicado en ese entonces por el popular Billy Graham. Su respuesta confirma el origen de esta práctica netamente evangélica y que no tiene raíces históricas Reformadas. El artículo en Inglés apareció en el sitio de “Banner of Truth” el 24 de Junio de 2003. Lo que sigue es la respuesta del Dr. Lloyd-Jones.

A principios de la década de 1970 el Dr. Martyn Lloyd-Jones fue el orador en una conferencia de ministros en los EE.UU. y en una sesión de preguntas se le hizo la siguiente pregunta:

P: “Durante los últimos años, sobre todo en Inglaterra, entre los evangélicos de la fe reformada, ha habido una crítica creciente al sistema de invitaciones que son usadas por Billy Graham y otros. ¿Justifica la Escritura el uso de tales invitaciones públicas o no?” 

  1. Bueno, es difícil responder a esta pregunta en un breve compás sin ser malinterpretado. Déjame respondorle así: La historia de este sistema de invitaciones es uno con el que ustedes deben estar más familiarizado que nadie, ya que comenzó aquí en lo Estados Unidos. Se inició en la década de 1820; el autor real de esto fue Charles G. Finney. Este hombre condujo a una gran controversia. Asahel Nettleton, un gran Calvinista y evangelista de éxito, nunca emitió un “llamado al altar”, ni la gente pidió que fueran al  “asiento ansioso.” Estos nuevos métodos en 1820 ya fueron condenados por muchas razones por todos los que tomaron la posición reformada.
    Una razón es que no hay evidencia de que esto se hizo en tiempos del Nuevo Testamento, porque en ese entonces se confiaba en el poder del Espíritu. Cuando Pedro predicó en el Día de Pentecostés bajo el poder del Espíritu, por ejemplo, no tenía necesidad de llamar a la gente hacia adelante en la decisión, ya que, como lo recuerde, la gente estaba tan conmovida y fueron afectados por el poder de la Palabra y el Espíritu que, efectivamente, interrumpieron al predicador, gritando, “Varones hermanos, ¿qué haremos?” Esa ha sido la actitud tradicional reformada hacia este asunto en particular.

En el momento en que comienzan a introducir este otro elemento, usted está trayendo un elemento psicológico. La invitación debe estar en el mensaje. Creemos que el Espíritu aplica el mensaje, por lo que confiamos en el poder del Espíritu.
Yo personalmente estoy de acuerdo con lo dicho en la pregunta. Nunca he llamado a la gente hacia adelante al final de mi discurso por este motivo; y existe un grave peligro de que la gente venga hacia adelante antes de que estén listos pasar adelante. Nosotros creemos en la obra del Espíritu, que Él convence y convierte, y él hará su obra. Existe el peligro de llevar a la gente a un “nacimiento”, por así decirlo, antes de que estén preparados para ello.
Los Puritanos, en particular, tenían miedo de lo que ellos llamarían “una fe temporal” o “una falsa profesión.” Hubo un gran Puritano, Thomas Shepard, que publicó una famosa serie de sermones sobre las diez vírgenes. El gran punto de ese libro era el hacer frente a este problema de una falsa profesión. Las vírgenes necias pensaban que estaban bien. Este es un muy gran peligro.
Puedo resumirlo al ponerlo de esta manera: Yo siento que esta presión que se pone a la gente a que venga adelante a “tomar una decisión” se debe en última instancia  a una falta de fe en la obra y la operación del Espíritu Santo. Estamos para predicar la Palabra, y si lo hacemos correctamente, habrá una llamada a una decisión que viene en el mensaje, y luego dejamos al Espíritu para que actúe sobre las personas. Y por supuesto él lo hace. Algunos pueden venir inmediatamente al cierre del servicio para ver el ministro. Creo que siempre debe haber una indicación de que el ministro estará encantado de ver a cualquier persona que quiera hacerle preguntas o desea más ayuda. Pero eso es una cosa muy diferente de ejercer presión sobre la gente a venir al frente. Siento que es un error el poner presión directamente a la voluntad. El orden en la Escritura parece ser esto – la verdad se presenta a la mente, el cual mueve el corazón, y este a su vez mueve la voluntad.”

Si eres evangélico, comparte con tu pastor acerca de esta práctica y su origen. Millones de evangélicos tienen miedo de aceptar esta verdad, como el Católico común y corriente, niegan que siguen una tradición.

Caesar Arevalo

FUENTE:

“Dr. Jones on the altar call” Banner of Truth https://banneroftruth.org/us/resources/articles/2003/dr-lloyd-jones-on-the-altar-call/

Leido en

http://caesararevalo.blogspot.com/2015/06/lo-que-lloyd-jones-dijo-acerca-del.html?spref=fb

Maltrato infantil: víctimas inocentes e indefensas


Maltrato infantil: víctimas inocentes e indefensas
MADRID, ( El País. / ACPress.net)
El maltrato infantil ha existido siempre, pero los continuos avances sanitarios y las mejoras sociales han hecho desaparecer otros problemas de salud, y han convertido a éste en uno de los de máximos interés social. Una reciente noticia de incesto continuado unido a secuestro, ha conmocionado a nuestra sociedad preguntándose por qué ocurre.

El origen del problema es muy complejo y multifactorial y por esto, difícil de erradicar. La consecuencia de toda situación de maltrato es la aparición de víctimas con un daño que costará reparar.

Mucha gente, jueces en ocasiones, no entiende el por qué la víctima no se defendió. Si hablamos de maltrato, el agredido suele ser un niño pequeño, menor de tres años, que depende totalmente de quien le agrede, y por tanto, incapaz de protegerse. En las situaciones de abuso sexual intrafamiliar, el abusador es alguien próximo: el padre, el padrastro, el abuelo, etc. Es fácil adivinar que el niño está sometido al poder del agresor que utiliza todas sus armas para engañar, conquistar, amenazar y equivocar al pequeño. Por esto, muchas veces, los abusos duran años hasta que, un día, algo o alguien les hace ver lo que está ocurriendo.

El conocimiento de los hechos suele provocar un derrumbe en el entorno del niño. La familia se desmorona, se descompone. Unos están a favor del niño, otros del agresor.

Queda por vivir todo un calvario de preguntas, exploraciones, declaraciones. A lo mejor, para protegerlo, hay que aislar al niño de la familia. Ante todo este cúmulo de problemas hay niños que dicen cosas como por ejemplo que hubiese sido mejor no contar lo que pasaba, y así todo esto no pasaría. Es cuando la víctima se siente culpable.

Difícil será eliminar cualquier forma de maltrato, pero sí se puede contribuir a que el sufrimiento sea menor para el agredido. Los niños que relatan un maltrato deben ser creídos. Los profesionales, del ámbito médico, social, judicial, policial, el que sea, que tratan con ellos, deben ser muy expertos, competentes y con tacto. La sociedad debe poner y adecuar los recursos necesarios para que estas víctimas no lo sigan siendo una vez que se conoce lo que ha sucedido.

Las esterilizaciones masivas en Estados Unidos que inspiraron a la Alemania nazi


Las esterilizaciones masivas en Estados Unidos que inspiraron a la Alemania nazi

2 marzo 2015
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Se cree que el modelo de eugenasia de EE.UU. fue importado por los nazis en Alemania.
Lewis Reynolds fue diagnosticado con epilepsia. A principios de los 1940s fue esterilizado de manera forzada. No se enteró hasta mucho después, al intentar tener hijos.

“No tengo recuerdos”, dice Lewis Reynolds tajante a través del teléfono. Sólo sabe –y porque se enteró mucho después- que pasó cuatro años de su vida en Lynchburg Training Center, una colonia para epilépticos y enfermos mentales en Virginia, EE.UU. donde se realizaban esterilizaciones forzadas.

Y en algún punto de esos cuatro años, cuando tenía 13, a Reynolds le realizaron una.

Él es una de las 11 víctimas de esterilizaciones forzadas implementadas en Virginia que quedan vivos. Pero como él hubo más de 7.000 sólo en ese Estado.

Y el jueves pasado, tras años de lucha, recibieron una buena noticia: el Estado les entregará US$25.000 como medida compensatoria.

Más allá del dinero, lo que Reynolds considera su mayor victoria es “el 100% de reconocimiento de lo que me hicieron”, según le cuenta a BBC Mundo.

Esterilizar para mejorar la raza

Fue mucho después de su esterilización, al intentar infructuosamente que su mujer se embarazara, que supo que había sido esterilizado. “En ese entonces estaba en la Marina y uno de los doctores me lo comentó”, recuerda Reynolds, en conversación con BBC Mundo.

Su hermano se lo confirmó y le contó la forma: había estado interno en Lynchburg tras ser diagnosticado como “epiléptico”.

La eugenasia fue una práctica generalizada en cerca de 30 estados de EE.UU. luego de la Primera Guerra Mundial.

Sin siquiera sospecharlo, Reynolds había formado parte del programa de eugenesia, que planteaba que era posible mejorar la especie humana a través de la “mejora” de características genéticas y que fue implementado en EE.UU. después de la Primera Guerra Mundial.

En 1914 Harry Laughlin de la Oficina de Registro de Eugenesia publicó un modelo de Ley de Esterilización para autorizar este procedimiento forzado para los “socialmente inadecuados”.

Es decir, los débiles mentales, locos, criminales, epilépticos, alcohólicos, enfermos, ciegos, sordos, deformes y dependientes –incluidos los huérfanos, vagabundos y mendigos, según la lista.

“Este horroroso programa nació en Estados Unidos y fue trasplantado en la Alemania nazi luego de la Primera Guerra Mundial”, le explica a la BBC Edwin Black, escritor y columnista del New York Times, autor de “La guerra contra los débiles”, investigación sobre la eugenesia en EE.UU.

Una de las leyes pioneras y más radicales basadas en este modelo fue implementada en Virginia, a partir de 1924.

Amparadas bajo el “Acta de Esterilización Forzada de Virginia”, se realizaron entre 7.000 y 8.000 esterilizaciones forzadas en este estado. Lewis Reynolds fue una de ellas.

“No hay información ni cifras exactas. No se sabe cuántos hombres, cuántas mujeres y el estado de Virginia todavía se niega a entregarla amparado en la privacidad de los pacientes”, le explica a BBC Mundo Mark Bold, abogado y presidente de Christian Law Institute, organización que representa a las víctimas.

La idea de quienes impulsaron la legislación es que poniendo fin a la descendencia de personas con estos problemas, terminarían también con ellos, en miras de construir la “sociedad ideal”.

Se cree que el modelo de eugenasia de EE.UU. fue importado por los nazis en Alemania.

Y fue precisamente desde Virginia de donde procedió el hito que permitió extender la práctica al resto de Estados Unidos.

En 1927 la Corte Suprema de EE.UU. falla, en última instancia, aceptando la esterilización forzosa de una interna de Lynchburg.

La decisión fue el precedente jurídico definitivo que dio luz verde a la práctica, vigente por más de cuatro décadas.

“Lo hereditario juega un importante rol en la transmisión de insanidad o imbecilidad”, aseguró el juez Oliver Wendell Holmes Jr durante los alegatos. “Tres generaciones de imbéciles son suficientes”, remató.

Práctica global

Virginia fue una de las pioneras, pero no la única. 60.000 estadounidenses en más de 27 estados fueron esterilizados al principio del siglo XX, según le explica Black a la BBC.

Entre un tercio y la mitad de ellas ocurrieron en California.

Lea también: La historia oculta de la esterilización de latinos en California

Virginia es el segundo estado en aprobar compensaciones para víctimas del programa de eugenesia. El primero fue Carolina del Norte, que aprobó US$50.000 para cada víctima en 2013.

Si bien ni US$25.000 ni US$50.000 devuelven la posibilidad de tener descendencia, el triunfo para las víctimas va más allá del monto.

“No tiene que ver con el dinero, sino con que el Estado le reconozca a estas personas, que alguna vez catalogó como ‘inadecuadas’ o ‘indeseables’ su calidad de ciudadanos valiosos”, explica Bold.

“No es el rol del gobierno ni está en su jurisdicción el decidir quién es y quién no es valioso para la sociedad. No tiene que ver con religión, sino con derechos humanos”, asegura el abogado.

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