Eventos fundamentales que ocurren durante la adolescencia


Eventos fundamentales que ocurren durante la adolescencia

Por Paulo Arieu

La adolescencia, aunque es un constructo social y cultural, también es una etapa llena de cambios emocionales, físicos y biológicos en el organismo del niño. Estos cambios en el comportamiento se producen como consecuencia de la actividad hormonal que se produce en sus organismos. A partir de este desarrollo  biológico, cada uno de estos niños se irá transformando hasta llegar a ser un día una persona adulta. Este proceso de transformación individual, un día culminará finalmente con la independencia emocional y social respecto de sus padres, si es que contraen matrimonio. Preciosos y fundamentales eventos que ocurren en el niño, serán estudiados detalladamente para una mejor comprensión de esta etapa.

La adolescencia es la etapa del crecimiento en la que se producen los mayores cambios biológicos. Es un período de tiempo que transcurre entre el comienzo de la pubertad y el final del crecimiento, “el período entre la infancia y la vida adulta” (Stassen Berger, 2006, p. 429),también es”un período bio-psicosocial entre los 10 y los 20 años, donde tienen lugar modificaciones corporales y adaptación a nuevas estructuras psicológicas y ambientales que conducen de la infancia a la adultez (Bianculli, 1997). Ocurre generalmente en la segunda etapa de la vida. J. L. Iglesias Diz, es Doctor en Medicina con especialidad en Pediatría y está acreditado en Medicina de la Adolescencia. Iglesias Diz (2013) explica que “el 60% de las sociedades preindustriales no tienen un término para definir la adolescencia”.

Hay una definición bastante completa que cita Castillo Obando (01-11-2017), autora de un trabajo de tesis para optar por el grado de Psicóloga Clínica de la Universidad Nacional de Loja, Ecuador, donde se integra el aspecto biológico junto con el aspecto social del niño. Ella define la adolescencia como “un proceso de transición entre la infancia y la vida adulta, entre la dependencia o tutela familiar y la incorporación a la sociedad con plenos derechos” (Antona, 2003, pág. 45). Esta incorporación depende de cada país, pero comúnmente sucede después de los 18 años de edad. Pero la Academia Nacional de Ciencias define este período “como la etapa desde el comienzo de la pubertad (alrededor de los 11 ó 12 años) hasta la edad de 30 años“ (Stonestreet, s.f.). Aunque este límite es relativo.

Porque motivo este límite es relativo? Porque no todos los investigadores del desarrollo están de acuerdo en los límites. Porque mientras la pubertad es la etapa de los grandes cambios biológicos en el organismo del niño, la adolescencia se trata de “una construcción social de los países desarrollados” (Iglesias Diz, 2013) y puede ser similar a “poner en marcha un vehículo turboalimentado con un conductor inexperto”, como lo ilustra sabiamente Dahl (2004, p.17). Por ejemplo, para algunos psicólogos en el Reino Unido, según cita Wallis (09-25-2013), columnista de BBC, “la adolescencia ahora dura hasta los 25 años de edad”. Aunque no están claras las razones para tal decisión, un argumento posiblemente importante sobre los límites de edad tardía de la adolescencia, es citado por Laverne Antrobus, psicóloga infantil, quien trabaja en la Clínica Tavistock de Londres. Ella afirma que “la idea de que de repente a los 18 años eres un adulto simplemente no acaba de cuadrar” (Wallis, 09-25-2013).

La experiencia profesional de Laverne Antrobus con los jóvenes le ha llevado a creer que los jóvenes todavía necesitan apoyo y ayuda más allá de la edad límite de los 18 años.  Estas nuevas directrices en Gran Bretaña lo que procuran evitar es que los jóvenes queden desamparados por el sistema de salud y educación cuando cumplan 18 años. Aunque también puede haber ciertas razones científicas como la neurociencia, que parece haber demostrado “que el desarrollo cognitivo de los jóvenes continúa más allá de los 18 años en esta etapa posterior y que su madurez emocional, imagen personal y el propio juicio se verán afectados hasta que la corteza pre-frontal del cerebro se desarrolle completamente” (Wallis, 09-25-2013). Frank Furedi, profesor de sociología de la Universidad de Kent en Inglaterra,  critica la infantilización de la cultura y la falta de deseo de los jóvenes ingleses de independizarse de los padres  (Wallis, 09-25-2013), hechos que alimentan esta intención de prolongar los límites de la adolescencia.

Un segundo trabajo posiblemente importante respecto de la edad límite de la adolescencia parece ser una investigación psicométrica realizado por la Psicóloga española Fabia Morales, miembro del Centro de Investigación en Evaluación y Medida de la Conducta (Cramc) de la Universitat Rovira i Virgili (URV, Tarragona, España), quien junto con Urbano Lorenzo, otro español investigador del Cramc  y la Psicóloga Elisa Camps, prepararon un cuestionario con la intención de evaluar la madurez psicológica de los adolescentes de entre 15 y 18 años. El trabajo comenzó cuando profesionales como jueces y médicos pedían herramientas para poder establecer si un adolescente era lo suficientemente maduro como para poder decidir si quería abortar o someterse a una operación de cirugía estética sin el permiso de sus padres. Este equipo de psicólogos partió del modelo Greenberger, que suele utilizarse en Estados Unidos sobre todo en juicios en los que hay menores implicados, y lo adaptaron a la realidad social española, para elaborar el cuestionario Psymas. Ellos elaboraron unas 26 preguntas concisas y directas y remitieron el cuestionario a una muestra final de más de mil adolescentes con la intención de establecer los parámetros sobre los que evaluar. Aunque en una primera fase se probó el test con una muestra de más de 600 adolescentes.

De acuerdo a Sans (01-24-2013), el test de estos investigadores españoles, proporcionó una medida global de la madurez psicológica de los adolescentes. Una vez finalizado el test, sus autores lo repartieron entre 300 estudiantes universitarios de entre 18 y 30 años. Los investigadores observaron que existe un pequeño cambio entre los 22 y 23 años, pero el gran salto no se registra hasta los 27 años. Concluyeron que “hasta los 27 años no se detecta un cambio de actitud importante, el que coincide con el proceso de emancipación de los jóvenes” (Sans, 01-24-2013). Concluyen sus observaciones afirmando que hay jóvenes que demostraron ser lo suficientemente maduros, aunque la mayoría de los que participaron en el test todavía seguían siendo inmaduros (Sans, 01-24-2013).

Hay que reconocer entonces que el concepto de adolescencia como lo entiende la cultura occidental no siempre existió, sino que es un fenómeno occidental bastante reciente. El vocablo “adolescente” no fue utilizado sino hasta el año 1941. Iglesias Diz (2013) cita que esta hermosa etapa de la vida, es en realidad “una creación de la modernidad, de la sociedad industrializada”. En otras culturas anteriores o diferentes de la cultura occidental de fin del siglo XX, los niños se convertían en adultos sin etapas intermedias. Pero ya no es así, sino que ahora la sociedad occidental evolucionó y primero se convierten en adolescentes antes de poder ingresar al mundo de los adultos.

Pero ¿cuáles fueron las razones de este cambio social tan extraño? Las razones fueron la revolución sexual y la agitación política de los años sesenta. Pero además, puede haber otro montón de razones anteriores a los años sesenta, entre ellas:

“una generación de padres desconectados tratando de lidiar con lo que experimentaron durante la Segunda Guerra Mundial, fábricas que antes producían artículos de primera necesidad para la guerra empezaron a producir artículos no-necesarios para el consumo, nuevas compañías de mercadeo vendían estos bienes a personas que no se daban cuenta que los querían, el twist de Chubby Checker, las caderas de Elvis, el cabello de los Beatles, el automóvil tal vez más de uno en cada casa, el crecimiento de Hollywood, y el reconocimiento por parte de las compañías de mercadeo de la fortuna que se podía hacer de este nuevo segmento de la población.” (Stonestreet, s.f.).

La adolescencia es un constructo social y por eso relativo en cuanto a que debe darse de acuerdo al sujeto y a una serie de condiciones sociales (esto es, normas, comportamientos e instituciones que hagan distinción entre un grupo de edad y otro). Aunque seguramente las características sociales que acompañan al término adolescente no van a cambiar por el momento. Pero si se puede comprender mejor esta etapa de los jóvenes y entender mejor cuáles son sus necesidades reales para que estas necesidades puedan ser satisfechas. Pero la pubertad no es una construcción social, sino que es una etapa biológica en la vida de la persona, a la cual se la clasifica como preadolescencia. Es en la pubertad cuando los jovencitos y las jovencitas que han dejado de ser niños, dejando atrás la infancia. Ellos comienzan a despertar a la vida y empiezan a florecer, produciéndose grandes cambios visibles en su anatomía y otros cambios invisibles en su fisiología.

Si buscamos en la Biblia, vemos que en Eclesiastés 11:9 se encuentra la palabra “Nehurot” que se traduce como adolescencia, tal es el caso de la conocida traducción protestante Reina-Valera del año 1960. Sin embargo el Diccionario Hebreo-Español Shockel (1994, p.111) traduce el término como “juventud”, algunas versiones, como la prestigiosa traducción católica Nacar-Colunga, lo hacen como “Mozo” (heb. bahur). Los verbos usados muestran una compleja definición de juventud. “Bajur” significa joven, y el verbo abstracto hebreo “Yaldoot” niñez, infancia, pero generalmente juventud (Shockel, 1994, p.111). Este último término aparece tres veces en la Biblia y está relacionado en cada uno de estos textos a la juventud (Eclesiastés 11:9-10; Salmo 110:3).

Las formas plurales Behurim (11.28) y Behurot (Eclesiastés 11:9; 12:1) son sustantivos abstractos que se refieren al tiempo de vida de una persona que fue joven en la casa de su Padre (Van Gemeren,1997,p.635-635). José Vílchez menciona que el término usado en el versículo 9 es propio del muchacho que ha dejado de ser niño y aún no es hombre maduro, ni está casado. “Lógicamente su período se llama y es la juventud” (Vílchez, 1994, pp. 398-399).  En el joven está tanto la adolescencia como la juventud (Vílchez, 1994, pp. 398-399). Sin embargo el texto apoya más a traducir el término Behurot como juventud ya que el adolescente no podría haberse gozado de sus años mozos porque él recién empieza a ver el mundo y gozar de sus placeres (Vílchez, 1994, pp. 398-399).

Se comprende entonces que el término usado en este texto debería realmente traducirse como joven por el contexto en que se encuentra. Además, los hebreos solo consideraron como etapas de la vida la niñez, la juventud, adultos y ancianos. La adolescencia como concepto aún no existía, ya que recién empezó a usarse después de la Segunda Guerra Mundial. Otras culturas como islámicas sucede lo mismo, las niñas se suelen casar a edades tempranas con hombres mucho mayores de edad que ellas. Estas costumbres, desde el concepto de la cultura occidental representa un delito llamado pedofilia.

Pero según argumenta Taborda (2012, pp. 19-22), la perspectiva que la mayoría de la sociedad occidental tiene acerca de la adolescencia es biológica, orgánica y física y se consideran adolescentes a todos aquellos jóvenes que se les engrosa la voz, les sale barba en el caso de los hombres o mamas en las mujeres, entre otras cosas. Pero estos cambios no son los que determinan la adolescencia. Lo que acontece con estos cambios es la pubertad, que sí está enmarcada en un ciclo natural. La pubertad está delimitada en los cambios somáticos: por ejemplo la estatura aumenta progresivamente y cuando el joven alcanza un cuerpo desarrollado similar al de los adultos, se siente con el poder de actuar como ellos, pero sólo en algunas situaciones, como en lo sexual.

La maduración hormonal y la posibilidad de procrear son muestras de que hay una transformación. Aunque estos cambios son más o menos constantes en los sujetos que los padecen, como el ciclo menstrual en las mujeres y la maduración del esperma en el hombre. Aunque esta maduración hormonal no los determina la adolescencia sino la pubertad, como cita Taborda (2012, pp. 19-22). Los cambios ocurren en el individuo en un corto período de tiempo y afectan a los aspectos biopsicosociales de la criatura. Los cambios observados dependen de tres ejes hormonales: el hipotálamo-hipófisis-gonadal, el hipotálamo-hipófisis-adrenal y el eje ligado a la hormona de crecimiento.

Los cambios que se producen en los niños que se convierten en adolescentes traerán la madurez emocional, el desarrollo hormonal y particularmente una actividad cerebral diferente y son de carácter psico-social, biológico y de carácter físico.

a) Desarrollo psicosocial: Aunque la adolescencia ha sido tradicionalmente definida como una etapa turbulenta e inestable, muchos adolescentes se desarrollan sin dificultades. Como cita Iglesias Diz (2013) respecto de los cambios en las capacidades cognitivas y actitudes conductuales del adolescente:

“muchos de los problemas relacionados con determinadas conductas de riesgo en la adolescencia podrían estar en relación con esta tardía maduración de determinadas funciones cerebrales. Sin embargo, el adolescente de 12 a 14 años generalmente ha sustituido el pensamiento concreto por una mayor capacidad de abstracción que lo va capacitando cognitiva, ética y conductualmente para saber distinguir con claridad los riesgos que puede correr al tomar algunas decisiones arriesgadas, otra cuestión es que el deseo y la posibilidad de experimentar supere a la prudencia. Con todo, el adolescente más joven, por esa restricción del pensamiento abstracto complejo, tiende a tener dificultades para evaluar riesgos a largo plazo para la salud (hipertensión, colesterol en la dieta, etc.) “.

Es importante citar el trabajo de investigación de Jean Piaget (1896 – 1980), psicólogo suizo cuyos estudios detallados sobre el desarrollo intelectual y cognitivo del niño ejercieron una influencia trascendental en la psicología evolutiva y en la pedagogía moderna. La Teoría del Aprendizaje de Piaget, quien es considerado el padre del constructivismo, se centra en el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes. Su teoría describe y explica los cambios que ocurren en el pensamiento lógico a estas edades. Jean Piaget fue el primero en observar y describir los adelantos del razonamiento en  los adolescentes. El desarrolló muchos experimentos para explorar las etapas del desarrollo cognitivo.

Según explica Stassen Berger (2006, pp. 472-473) Piaget “descubrió un adelanto súbito en el poder de razonamiento poco después de la pubertad”. Para él “el desarrollo cognitivo era una reorganización progresiva de los procesos mentales que resultan de la maduración biológica y la experiencia ambiental” (terapia-cognitiva,s.f.). En consecuencia, Piaget consideraba que los niños “construyen una comprensión del mundo que les rodea, luego experimentan discrepancias entre lo que ya saben y lo que descubren en su entorno” (terapia-cognitiva,s.f.). Además, Piaget sugirió que el desarrollo cognitivo ocurre después de una serie de etapas de maduración y experiencia: motor sensor, preoperacional, operacional concreta y operaciones formales. Gracias a la interacción con el entorno, adquirimos nueva información. Los puntos clave de su teoría son:

  • El desarrollo cognitivo ocurre después de una serie de etapas universales.
  • Los niños son aprendices activos que crean conocimiento a partir de la interacción con su entorno.
  • Aprenden a través de la asimilación y el alojamiento, y el desarrollo cognitivo complejo se produce a través del equilibrio.
  • La interacción con el mundo físico es la clave del desarrollo cognitivo.

Otros trabajos de importancia científica sobre el tema de la adolescencia son “Las metamorfosis de la pubertad”, que es el escrito más completo dedicado por Freud (1905) al tema de la adolescencia y “El despertar de la primavera”, que es el trabajo investigativo de Lacan (1974) al mismo tema. Freud consideraba que “los cambios fisiológicos en esta etapa son los que producen cambios en la conducta, como la aparición de la agresividad y de la torpeza…Esta es la etapa en que todos los instintos y tendencias sexuales se subordinan a la supremacía genital, con el objetivo de la reproducción” (Malena, 09-20-2012). Freud hablaría en sus trabajos del complejo de Edipo para explicar las proyecciones fantasiosas de tipo emocional, sentimental y hasta sexual del adolescente con la madre y del complejo de Electra, de parte de la joven adolescente con su padre. Esta confusión de sentimientos que se puede dar en el seno de una familia con hijos adolescentes puede desencadenar conflictos con la autoridad materno-paterna, o por celos con los progenitores.

Además de Freud y de Piaget, quienes estudiaron profundamente la evolución del desarrollo del adolescente, ocupa un lugar importante en la literatura científica sobre Psicología del Desarrollo las observaciones de Erik Homburger Erikson o Erik Erikson (1902 -1994). Erik fue un psicoanalista estadounidense de origen alemán, hijo de una mujer judía. Sus contribuciones en Psicología del desarrollo han sido influyentes. Durante el desarrollo de su profesión científica, fue un teórico de orientación psicoanalítica. Sus ideas sobre la adolescencia se derivaron de sus observaciones de adolescentes emocionalmente perturbados durante la terapia.

Sus influyentes puntos de vista han ayudado a crear la impresión general de que la mayoría de los adolescentes están estresados e inseguros de sí mismos y del futuro. Erikson argumentó que los adolescentes típicamente experimentan difusión de identidad, lo que implica una fuerte sensación de incertidumbre. Ellos necesitan lograr un sentido de identidad, que se puede definir como “una sensación de estar en casa en el cuerpo, una sensación de saber hacia dónde se dirigen y una seguridad interior del reconocimiento anticipado de quienes cuentan” (Erikson, 1950, p.165). A los adolescentes les resulta difícil lograr esto, porque ellos están experimentando cambios biológicos y sociales rápidos, y necesitan tomar decisiones importantes en casi todas las áreas de la vida (por ejemplo, la carrera futura). En otras palabras, los adolescentes generalmente enfrentan una crisis de identidad porque no saben quiénes son o hacia dónde se dirigen.

Erikson (1950, p.139) argumentó que el adolescente típico piensa sobre sí mismo de la siguiente manera: “Yo no soy lo que debería ser, no soy lo que voy a ser, pero no lo soy lo que yo era”. Erikson (1969, p.22) también describió con más detalle lo que está involucrado en esta crisis de identidad:

“La adolescencia no es una aflicción, sino una crisis normativa, es decir, una fase normal de conflicto creciente… Lo que bajo escrutinio prejuiciado puede parecer ser el inicio de una neurosis es a menudo una crisis agravada que podría ser autoliquidante y, de hecho, contributiva al proceso de formación de identidad”. Por lo tanto, Erikson parecía pensar que era casi esencial para los adolescentes pasar por una crisis de identidad a fin de resolver el problema de identidad y pasar a la formación de una identidad adulta estable. Una crisis de identidad es el estado de falta de un sentido claro de lo que uno es; esta crisis más común en la adolescencia y la adultez temprana. Según Erikson (1968), la difusión de la identidad o la incertidumbre experimentada por la mayoría de los adolescentes tiene cuatro componentes principales:

  1. Intimidad: los adolescentes temen comprometerse con los demás porque puede implicar una pérdida de identidad.
  2. Difusión del tiempo: esto “consiste en una incredulidad decidida sobre la posibilidad de que el tiempo pueda traer cambios y, sin embargo, también de un miedo violento de que pueda” (Erikson, 1968, p.169).
  3. Difusión de la industria: esto implica la incapacidad de concentrarse o enormes esfuerzos dirigidos a una sola actividad.
  4. Identidad negativa: esto implica “una hostilidad despreciativa y muy esnob para el rol ofrecido como apropiado y deseable en la familia o comunidad inmediata” (Erikson, 1968, p.173).

Según Iglesias Diz (2013) las transformaciones físicas y biológicas del niño tienen una consecuencia en el área psico-social, comprendiendo cuatro aspectos:

1) La lucha dependencia-independencia: En la primera adolescencia (12-14 años), la relación con los padres se puede poner un poco difícil. El tema de mayor independencia de los padres y el conflicto con la autoridad con los padres puede complicar las relaciones padres-hijos. El humor de los adolescentes puede variar y pueden surgir conflictos en el seno de la familia. En la adolescencia media (15 a 17 años) estos conflictos llegan a su apogeo para ir declinando posteriormente. Luego se produce una creciente mayor integración, mayor independencia y madurez, con una vuelta a los valores de la familia en una especie de regreso al hogar (18 a 21 años), según argumenta Iglesias Diz (2013).

2) La importancia de la imagen corporal: Los adolescentes, a causa del despertar sexual de la pubertad, viven preocupados por su apariencia física. En plena adolescencia, en los varones pueden aparecer preocupaciones por el tamaño del pene con respecto del pene de otros amiguitos. En las hembras, el desarrollo de sus senos, pueden atraer las miradas ansiosas de otros compañeritos y traer preocupaciones a las púberes si son lindas o no, si hallarán novio, etc.. El surgimiento del acné en la cara, puede preocupar si se lastiman o se marcan excesivamente los rostros de los adolescentes. También puede que se preocupen por empezar a ponerse ropa de moda que esté de acuerdo a la vestimenta de los amigos.

De acuerdo a lo explicado por Santrock (2006), “muchos adolescentes son un poco cohibidos, dado a que los cambios físicos y emocionales son drásticos, también suelen ser más sensibles sobre sí mismos. En esta etapa los adolescentes se preocupan mucho por sus defectos físicos, como el peso, creen que si no son delgados, no cumplen con el estereotipo social y no serán aceptados por esta”.  Iglesias Diz (2013) señala que entre los 18 y los 21 años, la importancia del aspecto físico decrece y comienzan a aceptarse más como son en realidad. A esta edad, empiezan a dejar de compararse tanto con sus otros amiguitos o héroes de la televisión y el cine. Las niñas son muy propensas a admirar las actrices de las telenovelas, a las cantantes de rock, al igual que los varones con los líderes de las bandas favoritas de música popular, las superestrellas del deporte o del cine o televisión.  

3) La relación con sus pares: Iglesias Diz (2013) explica que “la integración en el grupo de amigos es sumamente vital para el desarrollo de aptitudes sociales”. También Iglesias Diz (2013) explica que “se desplaza el apego que se sentía hasta entonces por los padres”. Entonces, sucede que las amistades comienzan a ser lo más importante en la vida de los adolescentes, al igual que las opiniones de ellos. Dado que las relaciones son fuertemente emocionales, aparecen las relaciones sentimentales con el sexo opuesto. Los padres deben supervisar las actividades de los adolescentes y no desentenderse de ellos  ni confiarse en que la escuela o la Iglesia va a cuidar de sus hijos, ya que en esta etapa es común, en estos tiempos de tanta libertad sexual y moral, que se den embarazos imprevistos entre ellos, como consecuencia de las primeras relaciones sexuales de los adolescentes que muchas veces se enamoran inocentemente y románticamente a primera vista, como suceden en el cine o en las telenovelas.

En la adolescencia media, “surgen las pandillas, los clubs, el deporte; se decantan los gustos por la música, salir con los amigos, se adoptan signos comunes de identidad (piercing, tatuajes, moda, conductas de riesgo), luego (18 a 21 años) la relación con los amigos se vuelve más débil, centrándose en pocas personas y/o en relaciones más o menos estables de pareja” (Iglesias Diz, 2013). Bandura demostró con su experimento del muñeco bobo que los niños aprenden del entorno social y de cómo las personas que están a su alrededor, que son sus modelos, se comportan. Estos modelos “proporcionan ejemplos de comportamiento para observar e imitar, por ejemplo, masculino y femenino, pro y anti-social, etc. Los niños prestan atención a algunas de estas personas (modelos) y codifican su comportamiento. En un momento posterior pueden imitar (es decir, copiar) el comportamiento que han observado.”(Vergara,s.f.). Aunque mediante el refuerzo que puede ser externo o interno, positivo o negativo, el aprendizaje puede reforzarse o anularse.

4) El desarrollo de la propia identidad: Durante la primera adolescencia hay una visión bastante pobre y utópica del mundo, con poco control de los impulsos y  van por el mundo llenos de miedos, incertidumbres y dudas. En algún momento de esta etapa, los adolescentes comenzarán a sentir tener una mayor intimidad y autonomía respecto de sus padres, argumenta Iglesias Diz (2013). Por este motivo suelen  rechazar la intervención de sus progenitores en sus temas personales, ya que ellos creen que sus padres no saben nada o no los comprenden. Es que ellos se sienten el centro del mundo y otras veces sienten que todo el mundo los mira. Pero luego comienza a surgir “una mayor empatía, creatividad y un progreso cognitivo con un pensamiento abstracto más acentuado y, aunque la vocación se vuelve más realista, se sienten omnipotentes y asumen algunas veces conductas de riesgo”(Iglesias Diz, 2013).

Luego, entre los 18 y 21 años los adolescentes se pondrán más “realistas, racionales y comprometidos, con objetivos vocacionales prácticos, consolidándose sus valores morales, religiosos y sexuales así como comportamientos próximos a los del adulto maduro” (Iglesias Diz, 2013).

b) Desarrollo del aspecto físico: A partir de los 11 años, el crecimiento físico sufre una notable aceleración, hasta el punto de que entre los 11 y los 16 años se crece más que en años anteriores y posteriores. Estos cambios se producen en el esqueleto, la musculatura, los órganos internos, el aparato respiratorio, etc., y se manifiestan en una serie de indicadores como los cambios de voz, la aparición de los segundos molares, el desarrollo de los órganos sexuales – primera menstruación/eyaculación, desarrollo pelviano-mamario, aparición de vello púbico y axilar, aparición de barba, etc. Gracias a Tanner (1962) la ciencia cuenta hoy en día con un método objetivo para evaluar el estado de desarrollo de su maduración sexual. Estos estadios son los siguientes:

1) Varones. Tamaño testicular y pene:

  •         Estadio genital (G1). Teste de <4 ml, pene infantil.
  •         (G2). Testes de 4-6 ml, escroto enrojecido, pene sin cambios.
  •         (G3). Testes de 6-12 ml, escroto gran aumento, pene aumento de longitud.
  •         (G4). Testes 12-20 ml, escroto más aumentado y tono más oscuro.
  •         (G5). Testes >20 ml, escroto y pene adultos.

2) Mujeres. Estadio mamario:

  •         (M1). Mama prepuberal; no hay tejido glandular.
  •         (M2). Botón mamario, pequeña cantidad de tejido glandular.
  •         (M3). Mama más saliente se extiende por debajo de la areola.
  •         (M4). Mama mayor y más elevada. Areola y pezón se proyectan sobre el contorno de la mama.
  •         (M5). Mama adulta (tamaño variable). Areola y mama en el mismo plano; pezón sobresale. Hombres y mujeres:
  •         Vello púbico (VP1), no existe.
  •         (VP2). Pequeña cantidad de vello fino y largo, levemente pigmentado en base de escroto y pene (varones) y labios mayores (mujeres).
  •         (VP3). Vello más espeso y grueso y más rizado.
  •         (VP4). Vello rizado parecido al adulto sin extenderse a cara interna de los muslos.
  •         (VP5). Tipo adulto, extendiéndose a cara interna de los muslos.

Ana Cristina Mafla, Directora del Grupo GIOD, Facultad de Odontología, Universidad Cooperativa de Colombia, Seccional Pasto, Colombia, cita que los primeros cambios que se producen en el sexo femenino son:

“la aparición de las mamas, estimándose entre 5 y 9 años el tiempo total para su desarrollo, seguido en el mismo año por el vello púbico y algo más tarde por el vello axilar. La aparición del vello en el pubis es muy variable, puede estar al principio o mostrarse más adelante coincidiendo con el pleno crecimiento de las mamas. En general la primera menstruación o menarquía se produce 2 años después de iniciarse el desarrollo mamario“(Mafla, 2008). En los hombres, la primera manifestación es “el aumento de tamaño de los testículos y escroto, así como el vello púbico, posteriormente el pene inicia el alargamiento. El vello axilar suele desarrollarse al año y medio o dos años más tarde y posteriormente cambia el tono de voz.” (Mafla, 2008). Muchos adolescentes se dan cuenta de que ya no son niños cuando eyaculan por primera vez en sueños o mientras duermen. Otras veces cuando a instancias de algún amiguito ya desarrollado se masturban por primera vez y fluye semen. Las niñas se dan cuenta de su adolescencia cuando les llega por primera vez la regla, que a veces viene acompañada de fuertes dolores menstruales en la zona del bajo abdomen.

Según refiere Iglesias Diz (2013) “en el varón el comienzo del desarrollo sexual es entre los 9.5 y 13.5 años (media: 11.6 años) y el tiempo promedio para completar la pubertad es de 3 años”. También explica Iglesias Diz (2013) que “en las chicas el botón mamario es el primer signo de comienzo puberal y puede acontecer entre los 9 y 13 años (media de 11.2 años). La menarquía está relacionada con la edad de la menarquía de la madre y las condiciones socioeconómicas. La media de edad de la menarquía está alrededor de los 12.4 años. También hay cambios a nivel de ovario y tamaño del útero.”

También se debe citar que en los adolescentes se observa un crecimiento en altura, el famoso estirón, que en pocos meses se produce en los niños. Iglesias Diz (2013) explica que:

“durante el estirón puberal se produce un aumento de talla que representa alrededor del 25% de la talla adulta. El estirón dura entre 2 y 2,5 años y varía de unos individuos a otros, La velocidad de crecimiento puede variar entre 5 a 11 cm. en chicas y 6 a 13 cm. en chicos. El comienzo del estirón puberal en las chicas precede en aproximadamente 2 años a los varones, siendo el pico a los 12 años en los chicas y a los 14 en los muchachos. Alrededor de los 14 años las mujeres son más altas por término medio que sus compañeros varones pero, como también se detiene antes su crecimiento, los varones alcanzan una mayor altura final. Durante este tiempo las chicas crecen entre 20 a 23 cm. y los chicos de 24 a 27 cm.”

Iglesias Diz (2013) también cita el crecimiento ponderal (aumento del peso/talla) que se produce en los muchachos. Según él explica “el aumento ponderal viene a representar el 50% del peso ideal adulto. La máxima velocidad ponderal varía entre 4.6 a 10.6 kg en chicas y 5.5 a 13.2 kg. en chicos. La mayor masa muscular de los varones hace que sean más pesados con relación a las mujeres a igual volumen.” Hay otros cambios, que también son citados por Iglesias Diz (2013):

“Aumento del tejido graso en las mujeres, con una mayor proporción que en los varones y mayor desarrollo muscular en los hombres. La pelvis femenina se remodela y aumenta en anchura; mientras que, en el varón aumenta el diámetro biacromial, configurando el dimorfismo sexual característico de los dos sexos. La masa ósea cambia al unísono con los tejidos blandos”.

En el cerebro adolescente también se producen cambios, aunque estos cambios no son observables a simple vista. Según Iglesias Diz (2013) “los estudios de imagen cerebral desde los 5 hasta los 20 años revelan un adelgazamiento progresivo de la substancia gris que progresa desde las regiones posteriores del cerebro hacia la región frontal, estas regiones que maduran más tardíamente están asociadas con funciones de alto nivel, como la planificación, el razonamiento y el control de impulsos”.

Respecto del desarrollo dental, en el campo de la odontología, en este período también hay ciertos cambios. Según Mafla (2008)

“El adolescente presenta cambios en el crecimiento maxilar y en las estructuras dentarias. El proceso de crecimiento se basa en lograr un equilibrio funcional y estructural, cualquier alteración anatómica afectará la armonía, el equilibrio y el resultado de este proceso. Entre los 5 y 7 años, el crecimiento maxilar se caracteriza por un aumento en el desarrollo de las cavidades paranasales por el recambio de la dentición. El crecimiento transversal se completa alrededor de los 2 años, luego vienen el desarrollo vertical y anteroposterior que termina entre los 8 y los 12 años. El seno maxilar, al final, termina su desarrollo con la erupción de todos los dientes. Una vez que se ha completado este paso el adolescente es susceptible como en otras etapas de su vida a la evidencia de alteraciones anatómicas, que quizás, algunas de ellas, pueden ser el resultado de malformaciones en la niñez. Por otra parte, el surgimiento de enfermedades orales en esta etapa de la vida, podría ser el efecto de la presencia de placa bacteriana… Al grupo de adolescentes, se le adiciona los cambios hormonales que generan una mayor respuesta inflamatoria ante la presencia de esta placa o biopelícula”.

c) Desarrollo biológico – hormonal: Según cita (Papalia, 2010) “las causas motivantes de estos cambios físicos tienen origen interno – hormonas, sistema nervioso, hipotálamo, hipófisis, genética, etc. -, y externo – condiciones de vida, ambiente social, alimentación, salud, etc.  La dependencia de tan diversos factores, a la vez que el paralelo, aunque relacionado, desarrollo psico-social, supone que las fases o etapas biológicas de la adolescencia no estén claras. Aún así, según Papalia (2010), podemos establecer 3 etapas de forma muy general:

1) Pre-pubertad: Aparición incipiente de los indicadores anteriormente citados.

2) Pubertad: Es la etapa de la adolescencia en la que se acusan los cambios físicos, y empiezan a diferenciarse los aspectos característicos de cada individuo. Se acusan los cambios físicos, y empiezan a diferenciarse los aspectos característicos de cada individuo.

3) Post-pubertad: Se completa el proceso de maduración. Se alcanza el desarrollo y la estabilidad; en cuanto a aspectos biológicos se refiere.

El crecimiento físico de la criatura implica una correlación entre la actividad endocrinológica hormonal y el sistema óseo. Iglesias Diz (2013) explica que

“la GH, tiroxina, insulina y corticoides influyen en el aumento de la talla y la velocidad de crecimiento. Otras hormonas, como la paratohormona, 1,25 dehidrocolecalciferol y calcitonina influyen en la mineralización ósea. La GH es la hormona clave en el crecimiento longitudinal; está secretada bajo la influencia del factor de liberación GHRH y la somatostatina. Las somatomedinas o factores de crecimiento de tipo insulínico son estimuladas por la GH y actúan sobre el crecimiento óseo. La maduración ósea parece depender de las hormonas tiroideas, los andrógenos adrenales y esteroides gonadales sexuales. Cuando comienza la pubertad, tanto la GH como los esteroides sexuales participan en la puesta en marcha del estirón puberal.”

También es importante destacar en este trabajo sobre el desarrollo y evolución biológica de los adolescentes que, según lo estableció la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, los adolescentes tienen derechos. Pero los derechos de los niños son violados en muchísimos países del mundo. Entre los derechos del adolescente “se encuentra el derecho a la información y a adquirir conocimientos; a acceder a servicios, como la educación, la salud, los entretenimientos y la justicia; a un entorno seguro y estimulante, y a disponer de oportunidades para participar y expresar sus opiniones” (UNICEF, 2002). Los países que han participado y firmado su acuerdo con esta Convención están obligados a adoptar las medidas que sean necesarias para garantizar el cumplimiento fiel de estos derechos. Lamentablemente, no todos los países cumplen lo que suscriben. Datos estadísticos muestran el fracaso de muchas sociedades en proteger los derechos de los adolescentes:

“Los adolescentes se llevan la peor parte de la epidemia del SIDA: alrededor de la mitad de las nuevas infecciones por VIH se producen entre los jóvenes. Cerca de cuatro millones de niños intentan suicidarse cada año. Se calcula que 300.000 jóvenes arriesgan sus vidas como niños soldados. Casi un millón de niños se inician anualmente en el comercio sexual. Una décima parte de los nacimientos que se producen son de madres adolescentes y, en muchos países, las complicaciones ligadas al embarazo, el aborto y el alumbramiento son la primera causa de mortalidad entre las adolescentes. Entre los varones jóvenes, la violencia y los accidentes son una de las principales causas de mortalidad. Alrededor del 20% de los niños en edad escolar son fumadores habituales. Nada menos que el 70% de todas las muertes de adultos susceptibles de prevención, como las enfermedades cardíacas y coronarias, el cáncer de pulmón y el SIDA, tienen su origen en conductas y modelos relacionados con la salud que comienzan en la adolescencia. Los adolescentes están tomando decisiones que tienen consecuencias permanentes, sin orientación o apoyo de los adultos, y sin disponer de los conocimientos y las informaciones que les permitan protegerse a sí mismos.” (UNICEF, 2002). Seguramente que si Freud, Piaget o Eriksen, vieran esta triste realidad actual y pudieran presenciar con sus ojos lo que pasa en el seno de muchos de los países tanto los desarrollados como los que aún están en etapa de desarrollo, quedarían horrorizados.

En conclusión, la adolescencia, es un constructo social pero que engloba un montón de cambios emocionales, físicos y biológicos en el organismo del niño. Los límites de esta etapa no son los mismos para todos los niños. Algunos comienzan antes y otros terminan un poco después, pero siempre ocurre en la segunda etapa de la vida, aproximadamente entre los diez y los 20 años de edad. La dificultad para establecer los límites finales de la edad de la adolescencia, se debe a influencias culturales y sociales en el concepto de adolescencia. Seguramente todas estas reflexiones que han surgido en los últimos tiempos respecto de la necesidad de alargar el límite de la edad de los adolescentes mucho más allá de los 18-19 años, será crítica para todos estos jóvenes que esperan poder empezar a ser responsables de la vida de adulto, haciendo que muchos de ellos vivan vidas frustradas.

La adolescencia es una etapa de cambios en el niño que irá dejando atrás la infancia para convertirse en un adulto que se incorporará a la sociedad con plenitud de derechos y donde se producen los grandes cambios físicos, psicológicos y biológicos. Debido a las influencias sociales en el concepto de adolescencia no todas las culturas comprenden la adolescencia de la misma manera. Por esta razón es relativo lo que debe vivirse en esta etapa. Un ejemplo claro de estas costumbres se puede encontrar en la Biblia, principalmente en los relatos del Antiguo Testamento. Allí se puede observar que los hebreos no vivían la adolescencia como una etapa definida, como sucede en la cultura occidental, ya que ellos pasaban de la infancia a la adultez, sin etapas intermedias. Pero las necesidades educacionales de las sociedades occidentales hace que la adolescencia posea características particulares de esta cultura.  También entre las sociedades musulmanes vemos que muchas veces los niños pasan a la adultez sin etapas intermedias, como el caso de las niñas que se casan muy jovencitas con hombres mucho mayores que ellas.

Otro ejemplo citable es el de Freud. En su época aun no existia el concepto de adolescencia. Trabajos de importancia científica sobre el tema de la adolescencia son “Las Metamorfosis de la Pubertad”, que es el escrito más completo dedicado por Freud (1905) al tema de la adolescencia y “El Despertar de la Primavera”, que es el trabajo investigativo de Lacan (1974) al mismo tema. Además de los trabajos de investigación de Freud, es importante citar el trabajo de investigación de Jean Piaget (1896 – 1980), psicólogo suizo cuyos estudios detallados sobre el desarrollo intelectual y cognitivo del niño ejercieron una influencia trascendental en la psicología evolutiva y en la pedagogía moderna. La Teoría del Aprendizaje de Piaget, se enfoca en el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes. Su teoría describe y explica los cambios que ocurren en el pensamiento lógico a estas edades. Fue el primero en observar y describir los adelantos del razonamiento en  los adolescentes. El desarrolló muchos experimentos para explorar las etapas del desarrollo cognitivo.

Los puntos clave de su teoría son:

  • El desarrollo cognitivo ocurre después de una serie de etapas universales.
  • Los niños son aprendices activos que crean conocimiento a partir de la interacción con su entorno.
  • Aprenden a través de la asimilación y el alojamiento, y el desarrollo cognitivo complejo se produce a través del equilibrio.
  • La interacción con el mundo físico es la clave del desarrollo cognitivo.

Pero además de Freud y de Piaget, ocupa un lugar importante en la literatura científica sobre Psicología del Desarrollo las observaciones de Erik Erikson (1902 -1994), un psicoanalista estadounidense de origen alemán. Él se destacó por sus contribuciones en Psicología del desarrollo. Durante el desarrollo de su profesión científica, fue un teórico de orientación psicoanalítica. Sus ideas sobre la adolescencia se derivaron de sus observaciones de adolescentes emocionalmente perturbados durante la terapia. Erikson argumentó que los adolescentes típicamente experimentan difusión de identidad, lo que implica una fuerte sensación de incertidumbre.  

Eventos fundamentales del desarrollo que ocurren durante la adolescencia:

a) Desarrollo psicosocial: las transformaciones físicas y biológicas del niño tienen una consecuencia en el área psico-social, comprendiendo cuatro aspectos: la lucha dependencia-independencia respecto de los padres, la importancia de la imagen corporal,  la relación con sus amigos de su edad y el desarrollo de la propia identidad personal.

b) Desarrollo del aspecto físico: Entre los 11 y los 16 años se crece más que en años anteriores y posteriores, produciendo un estirón. Los cambios que se producen en el esqueleto, la musculatura, los órganos internos, el aparato respiratorio, etc., y se manifiestan en una serie de indicadores como los cambios de voz, la aparición de los segundos molares, el desarrollo de los órganos sexuales – primera menstruación/eyaculación, desarrollo pelviano-mamario, aparición de vello púbico y axilar, aparición de barba, etc. En el cerebro se produce un adelgazamiento progresivo de la substancia gris.

c) Desarrollo biológico – hormonal: Las causas que producen los cambios físicos tienen origen interno (hormonas, sistema nervioso, hipotálamo, hipófisis, genética, etc.), y externo (condiciones de vida, ambiente social, alimentación, salud, etc.).

El crecimiento físico de la criatura implica una correlación entre la actividad endocrinológica hormonal y el sistema óseo. Pero luego que se completa el proceso de maduración, se alcanza el desarrollo y la estabilidad; en cuanto a aspectos biológicos se refiere. Se pueden establecer 3 etapas de forma muy general, en relación al crecimiento físico de la criatura: pre-pubertad, pubertad, post-pubertad.

Para finalizar este ensayo, es importante llamar la atención al hecho de que según lo establece la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, los adolescentes tienen derechos. Seguramente de poco sirve estudiar en profundidad la evolución del desarrollo de los niños si como estudiantes de grado de Psicología, no se procura hacer tomar conciencia a los lectores, que los derechos de los niños y adolescentes (derecho a la información y a adquirir conocimientos; a acceder a servicios, como la educación, la salud, los entretenimientos y la justicia; a un entorno seguro y estimulante, y a disponer de oportunidades para participar y expresar sus opiniones) son violados en muchísimos países del mundo. Muchos de los países que han participado y firmado su acuerdo con la Convención están obligados a adoptar las medidas que sean necesarias para garantizar el cumplimiento fiel de estos derechos. Penosamente, no todos los países cumplen lo que suscriben. Datos estadísticos son testigos que hablan del fracaso de muchas sociedades en proteger los derechos de los adolescentes. Millones de niños y adolescentes sufren la epidemia del SIDA, intentan suicidarse cada año, arriesgan sus vidas como niños soldados, se inician anualmente en el comercio sexual,son madres adolescentes con consecuencias de los problemas respecto del embarazo, el aborto y el tener que dar a luz sin posibilidad de hospitales de envergadura, lo que hace que esto sea una de las causas de mortalidad. También la violencia y los accidentes son una de las principales causas de mortalidad. Muchos adolescentes son fumadores habituales, se drogan, beben alcohol y se embriagan periódicamente y toman decisiones con consecuencias importantes, sin orientación o apoyo de los adultos o sin disponer de la información necesitada. Esta situación que se vive hoy en dia, es penoso para millones de adolescentes en el mundo que no cuentan con las posibilidades de transformarse en adultos, viviendo cada etapa como corresponde a sus edades sin tener que saltarse los momentos a vivir.

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El impacto que tienen las figuras paternas y maternas en el desarrollo del individuo en las primeras etapas de vida


El impacto que tienen las figuras paternas y maternas en el desarrollo del individuo en las primeras etapas de vida

Por Paulo Arieu

La organización de la familia ha cambiado mucho en las últimas décadas. Aunque la familia nuclear todavía es mayoría (familia tradicional), muchos modelos nuevos de familia han surgido (monoparental, homoparental) y se ha producido una crisis social en el seno de la sociedad actual. Tras siglos de lucha social de la mujer, esta ha ido ocupando el lugar social que les corresponde por dignidad y derecho. Sin embargo, como consecuencia de esta lucha, también ha surgido la creencia que la figura del hombre no es tan necesaria en el hogar, que ambas figuras son intercambiables, que los niños no son afectados por la carencia del hombre en la casa o que la figura masculina en el hogar debe actuar como la mujer, intercambiando completamente los roles. Pero los seres humanos nacen indefensos completamente y necesitan del cuidado, disciplina amorosa y afecto de parte de ambos progenitores, principalmente durante los primeros años de su existencia y el impacto que tienen las figuras paterna y materna en el desarrollo de la criatura en sus primeras etapas de vida es muy grande. Estas conductas familiares han sido investigadas por diversos científicos a lo largo de la historia de la Psicología.
El ambiente familiar es el conjunto de relaciones que se establecen entre los miembros de la familia que comparten el mismo espacio. La obtención primaria de cariño, educación, alimento, vestimenta y protección depende de los padres. Olvidar este detalle hará que la existencia de la criatura entre en shock. Incluso el desarrollo correcto de la personalidad del bebé depende de la atención y estímulo que reciba por parte de sus padres.
Jean Piaget (1896 – 1980), fue un psicólogo suizo cuyos estudios detallados sobre el desarrollo cognitivo del niño ejercieron una influencia trascendental en la psicología evolutiva y en la pedagogía moderna. Su teoría describe y explica los cambios que ocurren a estas edades. Piaget sugirió que el desarrollo cognitivo ocurre luego de una serie de etapas de maduración y experiencia: motor sensor, preoperacional, operacional concreta y operaciones formales. Gracias a la interacción con el entorno y la influencia del ambiente familiar, es como las criaturas adquieren nueva información (Biografiasyvidas, s.f.).
En su investigación, Piaget observó que los niños tienen un papel activo en la obtención del conocimiento. Ellos desarrollan activamente su conocimiento y comprensión del mundo. La idea presentada por él es que, así como nuestro cuerpo evoluciona rápidamente durante los primeros años de nuestras vidas; nuestras capacidades mentales también evolucionan a través de una serie de fases cualitativamente diferentes. Paiget utilizó las observaciones con sus hijos para dar forma a su teoría. El señaló que la forma en que los niños actúan, sienten y perciben denota no que sus procesos mentales están inacabados, sino que están en una etapa con diferentes reglas del juego, aunque coherentes y cohesionados entre sí. Es decir, que la forma de pensar de los niños no se caracteriza tanto por la ausencia de habilidades mentales típicas de los adultos, como por la presencia de formas de pensar que siguen otras dinámicas muy diferentes, según la etapa de desarrollo en que se encuentren. (Stassen Berger, 2007, p.46).
En la primera etapa de la escala de Piaget (entre el nacimiento y los dos años de edad), es que el niño desarrolla la capacidad sensomotora, empezando a comprender la información que a través de sus sentidos les es facilitada. Los niños aprenderán básicamente a manipular los objetos a su alrededor y a procesar las señales del entorno (obviamente, siempre y cuando lo que ellos perciban se encuentre al alcance de sus sentidos físicos). Por esta razón es tan importante el ambiente familiar a través del cual el niño recibirá los primeros estímulos, lo que hace que unos niños de una familia sean distintos de otros, de otra familia. Solohijos (s.f.) explica que “lo que difiere a unas familias de otras es que unas tienen un ambiente familiar positivo y constructivo que propicia el desarrollo adecuado y feliz del niño, y en cambio otras familias, no viven correctamente las relaciones interpersonales de manera amorosa, lo que provoca que el niño no adquiera de sus padres el mejor modelo de conducta o que tenga carencias afectivas importantes”. Penosamente, a esta generación le ha tocado vivir la tragedia de que sus hogares asuman formas disfuncionales o el drama de muchas madres solteras que se han visto obligadas a luchar solas para sacar adelante la crianza y educación de sus hijos. Pero asumir esta realidad actual como el modelo normal es un error. Por ejemplo, un trabajo investigativo de Calvo Charro (2015) cita a la profesora de estudios de la mujer del Wellesley College, Rosanna Hertz, quien afirma que los padres simplemente no son necesarios. Según esta docente “el núcleo familiar es el constituido por la madre y el hijo. Los hombres en el mundo actual están obsoletos”. Calvo Charro (2015) también cita a Peggy Drexler, profesora de la Universidad de Cornell, quien defiende “la bondad de criar a los hijos sin la presencia de un padre, por madres solteras o parejas de lesbianas.”. Sin dudas, con esta clase de feminismo radical se está muy lejos de poder construir un hogar que sea un modelo para un niño norteamericano.
Pero devaluar la función paterna o menospreciar el rol del padre no proporcionará un entorno armonioso para el desarrollo integral de la criatura. Muchas parejas han fracasado porque no han contado con las herramientas requeridas para lograr permanecer juntas y criar armoniosamente a sus hijos. Otras parejas han fracasado porque, como afirma el portal Churchforum (s.f.) “la homosexualidad se ha transformado en una moda” y los valores históricos de las familias heterosexuales han colapsado. Pero adoptar la ética propuesta por el marxismo cultural es ignorar siglos de historia cuando las familias permanecían felizmente juntas y los muchachos eran educados exitosamente. Y anular o devaluar el rol paterno siempre traerá consecuencias directas sobre los niños. Como afirmó parte de un mensaje presidencial de la Casa Blanca: el matrimonio es una institución que promueve el bienestar de los niños y la estabilidad de la sociedad (TheWhiteHouse, 02-24-2004). Sin embargo, el escenario familiar norteamericano ya hace mucho que dejó de parecerse al de la Familia Ingalls. Porque como se deduce del análisis de datos extraídos del National Center for Fathering, casi todas las enfermedades sociales que enfrentan los niños estadounidenses están relacionadas con el rechazo parcial o total de esa expresión gubernamental.
Se remarca el hecho de que los niños de hogares sin padre tienen más probabilidades de ser pobres, involucrarse en el abuso de drogas y alcohol, abandonar la escuela y sufrir problemas de salud y emocionales. Los niños son más propensos a involucrarse en el crimen y es más probable que las niñas queden embarazadas cuando sean adolescentes (NCF, s.f.). ¿Y todo porque razón? Por la destrucción de los lazos familiares: “En estudios efectuados en Estados Unidos, dos de cada cinco jóvenes menores de 18 años viven, y han crecido, sin su padre biológico, ya sea como consecuencia de un divorcio, o de nacimientos de madre soltera. Es decir, un 40 % de los menores de 18 años en Estados Unidos vive en una familia monoparental. Este cuarenta por ciento representa más de veinte millones de niños y adolescentes“ (Felmer & Lopetegui & Shibar, 2005).
Analizando más profundamente la situación psicosocial que se vive en los Estados Unidos, vemos:
a) Pobres: Descuido en el manejo del dinero, pobreza por carencia o porque solo ingresa un solo salario en el núcleo familiar es motivo de destrucción de una familia. Los niños en hogares ausentes por padre tienen casi cuatro veces más probabilidades de ser pobres. En 2011, el 12 por ciento de los niños en familias casadas vivían en la pobreza, en comparación con el 44 por ciento de los niños en familias con solo madre (U.S. Census Bureau, 2011). Además, los niños que viven en familias encabezadas por mujeres sin cónyuge presente tenían una tasa de pobreza del 47.6 por ciento, más de 4 veces la tasa en las familias de parejas casadas (U.S. Department of Health and Human Services, 2012)
b) Abuso de drogas y alcohol: Muchos jóvenes viven solitariamente en los EE.UU, sea porque se independizan o porque se van de sus casas a estudiar a la Universidad. Es allí entonces donde muchas veces caen en toda clase de problemas: suicidio, abuso de drogas, crimen y problemas sexuales. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., afirma que “los niños sin padre tienen un riesgo mucho mayor de abuso de drogas y alcohol” (U.S. Department of Health and Human Services, 1993). También “existe un consumo significativamente mayor de drogas entre los niños que no viven con su madre y su padre” (Hoffmann, 2002). El abuso del alcohol destruye al individuo, la familia y daña a la sociedad en general. Carbajal Delgado (2004, p.107), también denuncia que “la violencia en contra de las mujeres y los niños, los accidentes automovilísticos, los crímenes, y muchos problemas más, tienen su raíz en el abuso del alcohol.” Según Carbajal Delgado (2004, p.107), “el 30%de los que se propasan con el alcohol tienen problemas psiquiátricos, 20% de los consumidores crónicos tiene disfunción laboral y social y 15% presenta cirrosis.”
c) Salud física y emocional: Un estudio de 1,977 niños de 3 años o más que viven con un padre o padre residencial descubrió que los niños que viven con padres biológicos casados tenían significativamente menos externalización e internalización de problemas de conducta que los niños que vivían con al menos un padre no biológico (Hofferth, 2006). Además, “los hijos de hogares monoparentales tienen más del doble de probabilidades de suicidarse.” (The Lancet, 01-25-2 003). La situación de monoparentalidad “es un factor de riesgo en la crianza de los hijos. En caso de que la madre no tenga apoyo y/o intervención sicológica, social, médica y familiar, los hijos se exponen a desarrollar trastornos psicosociales.” (Felmer & Lopetegui & Shibar, 2005). Además, hay que citar datos estadísticos que informan que “la probabilidad de que un niño norteamericano de raza blanca nacido hoy, crezca junto a su padre y viva con él hasta ser mayor de edad, es del 25%. Para un niño perteneciente a la raza negra, la probabilidad baja incluso al 5%.”(Felmer & Lopetegui & Shibar, 2005).
Seguramente la mayoría de los hogares monoparentales hacen lo mas que pueden para proporcionar una buena educación a sus hijos, y muchos lo hacen bien o al menos bastante bien. Sin embargo, es más fácil compartir el trabajo familiar y educativo entre ambos cónyuges que todo el trabajo tener que hacerlo una sola persona por su cuenta. La mayor presión de tiempo y menores recursos económicos, son valores que agobian al hogar monoparental. Además del alto costo de vida en los Estados Unidos, que obliga a que ambos padres deban trabajar para mantener un hogar, es sabido que la influencia de ambos padres es determinante para la crianza saludable de un niño. Ni el padre posee las mismas características psicológicas ni siempre tiene los mismos dones y talentos que posee la madre, ni la madre las características del padre. Ambos sexos en la pareja se complementan perfectamente.
Investigaciones realizadas en los niños maltratados en los Estados Unidos llegaron a conclusiones importantes sobre la importancia del afecto recibido en niños pequeños. Por ejemplo, un estudio detallado de 144 niños rumanos que estuvieron más de dos años en un instituto pero que luego fueron aceptados en hogares estimulantes y afectuosos encontró que su CI era 20 puntos menor al promedio. De un grupo de niños de 6 años de edad, se mostró evidencias de variaciones marcadas en un niño adoptado a los 3 años, tenía CI más alto que el promedio y cinco padecían retraso mental (Stassen Berger,2006, p.145). Esto confirma de algún modo el trabajo realizado por los investigadores del Baylor College of Medicine norteamericano, quienes después de efectuar múltiples estudios concluyeron que “los niños que no juegan o juegan poco y reciben escasas caricias desarrollan cerebros entre un 20% y un 30% más pequeños de lo normal para su edad” (Dsalud, 1999). Charro (2015) explica como el interés por el sano y armonioso desarrollo de los hijos produce resultados palpables en las criaturas. Ella resalta el hecho de que “los niños que se han beneficiado de la presencia de un padre interesado en su vida académica, emocional y personal, tienen mayores coeficientes intelectuales y mejor capacidad lingüística y cognitiva; son más sociables; tienen mayor autocontrol; sufren menos dificultades de comportamiento en la adolescencia; sacan mejores notas; son más líderes; tienen el autoestima más elevada; no suelen tener problemas con drogas o alcohol; desarrollan más empatía y sentimientos de compasión hacia los demás; y cuando se casan tienen matrimonios más estables”.
Estas cualidades citadas son muy atractivas. Ningún padre honesto debe dejar de tenerlas en cuenta si es que desea que sus hijos cuando crezcan sean personas de bien. Por el contrario, no tener en cuenta estos principios pondrá en riesgo el futuro psicosocial de los niños. La razón de esta afirmación es, como afirma Popenoe, un prestigioso sociólogo de Estados Unidos, porque “los padres son mucho más que simplemente los segundos adultos del hogar. Los padres implicados traen múltiples beneficios a los niños que ninguna otra persona es capaz de aportar” (Popenoe, s.f.). Lamentablemente, millones de niños crecen en Estados Unidos, en hogares disfuncionales, dado que “Estados Unidos es el país con más madres solas del mundo desarrollado”, según afirma Charro (2015).
Ella además explica que, según estadísticas recientes, “uno de cada tres niños crece sin padre (dos de cada tres, si nos referimos a niños pertenecientes a minorías)”, situación muy lamentable. El United States Department of Health and Human Services (2006) también señala la tragedia actual familiar que vive esta sociedad, donde “las familias sin padre constituyen la tendencia demográfica más perjudicial de esta generación, el daño de mayor gravedad causado a los niños: las investigaciones demuestran que hay 24,7 millones de niños norteamericanos en esta situación (36,3%) un número mayor que el de americanos afectados por cáncer, Alzheimer y SIDA juntos“. Estos datos estadísticos deberían producir una mayor conciencia social y abrir un debate profundo acerca de cómo será el país en el que les tocará vivir a las próximas generaciones de niños y adolescentes. El Dr. Wade Horn, fundador de la National Fatherhood Initiative (NFI) afirma que hoy en día “25 millones de niños norteamericanos tienen más posibilidades de ver un padre en la televisión que en su propio hogar. Aproximadamente un 40% de niños norteamericanos nacen actualmente fuera del matrimonio, lo que normalmente significa muy poca o ninguna relación con el padre biológico “(Martin et al., 2006). Según Blankenhorn (1995), “en este siglo la sociedad se dividirá prácticamente al 50% en dos grupos diferenciados, no por razón de raza, clase o religión, sino: uno, constituido por aquellos niños y jóvenes que han recibido los beneficios (psicológicos, sociales, económicos, educativos y morales) de la herencia vital de la presencia de un padre implicado en la familia; y otro, formado por aquellos que carecieron de ella”. Esto muestra claramente la importancia que las figuras paternas y maternas tienen en el desarrollo de las personas en los primeros años de vida. Esta tragedia social familiar traerá como consecuencia niños huérfanos de amor, sedientos de cariño, resentidos socialmente, ignorantes de las bondades de una familia bien constituida, niños criados sin la presencia y el afecto de ambos progenitores. Como bien señala el Dr. Dobson (2001, p.56): “sin la guía y dirección de un padre, la frustración de los muchachos les conduce a variadas formas de violencia y comportamiento asocial”
Las interacciones de los padres ejercen una poderosa influencia en cada dominio del funcionamiento de sus hijos, que comienza en la infancia, como investigó Piaget. Investigaciones recientes corroboran cómo los padres impactan social, emocional y desarrollo cognitivo. Por ejemplo, en los primeros días de vida, muchos recién nacidos vuelven sus cabezas preferencialmente a las voces de su padre versus la voz de un extraño. El portal Doctisima (s.f.) afirma que posiblemente sea falso afirmar que el bebé reconoce literalmente la voz o el aspecto de sus padres desde el momento de nacer o los primeros días. No obstante, el bebé reconoce en base a una multitud de elementos (como los abrazos, el olor, la actitud y los gestos hacia él, la forma en que se lo toma en brazos). Parece que el recién nacido distingue el olor de su madre hacia el décimo día, pero el reconocimiento de su voz posiblemente llegue más tarde (entre el tercer día o a partir del primer mes). Aunque el reconocimiento visual de la cara se produce mucho más tarde. Además de la madre, el bebé también puede reconocer pronto al padre y, por también a otras personas cercanas al niño quienes le brindan afecto y cuidado. Bebés prematuros que experimentan las visitas incrementadas de sus padres han aumentando de peso durante la hospitalización: “Se sabe que la participación de los padres para el cuidado del hijo prematuro en la Unidad Neonatal (UN) favorece su evolución y preparación para su egreso temprano” (American Academy of Pediatrics, 2008).
Estudios realizados sobre el método de cuidado para partos prematuros llamado madre canguro confirman efectos positivos. Este cuidado permite una intimidad del bebé prematuramente nacido con respecto de la madre y muestran además la positiva influencia de la mamá sobre la criatura. La posición canguro permite el contacto piel a piel del neonato con la madre durante 24 horas al día. El bebé es puesto verticalmente en el pecho de su madre (que le ayuda a regular la temperatura y la respiración), hasta que obtenga un peso de 2.400 g. Los resultados de este método indican que “el cuidado madre canguro es comparable con el cuidado tradicional en incubadora en lo que concierne a la estabilidad fisiológica, reducción de la tasa de mortalidad y aumento en crecimiento del bebé prematuro. Además, las infecciones hospitalarias son menos frecuentes y la estadía en el hospital, más corta para los bebés canguro que para bebés en cuidado de incubadora. La evidencia preliminar existente indica que el cuidado madre canguro podría tener un impacto positivo en el desarrollo motor, cognitivo y perceptual de los niño“ (Charpak & Ruiz-Peláez & Figueroa de Calume, 1996).
Los psicólogos del desarrollo coinciden que el desarrollo moral se produce entre los 7 y los 11 años, aunque algunos estudios demuestran que ya a los 4 años es posible tener cierto grado de conciencia entre lo que está bien y lo que está mal. Este desarrollo se produce cuando los niños se dan cuenta de las diferencias entre los temas morales y los asuntos relacionados por la convención, el gusto o la obediencia hacia los adultos (Turiel, 2002). Los teóricos que han investigado el desarrollo evolutivo de los niños generalmente coinciden en que madres y padres influyen en sus hijos en maneras similares con respecto al desarrollo de la moralidad, competencia en interacciones sociales, logros académicas y salud mental. Sin embargo, cuando los niños entran a la edad escolar, es común que los padres participen más en actividades recreativas, como paseos y excursiones así como en conversaciones privadas.
No hay dudas que los padres también tienen un fuerte influencia en el desarrollo de roles de género de sus hijos y son modelos importantes para ambos niñas y niños. Cuando por diversos motivos, esta relación familiar fracasa, surgen muchísimos problemas en la formación moral del niño. Las estadísticas señalan que “el 94% de los jóvenes con antecedentes delictivos no han tenido un modelo masculino positivo de conducta en sus vidas” (Charro,2015). No hay mejor manera de enseñar a los hijos que siendo hombres virtuosos de buen testimonio y ejemplo de virtud. Los papás deben ser hombres afables que ofrezcan a sus hijos de comprobar que ellos son ejemplos de conducta virtuosa, principalmente pudiendo observar a su padre, observándolo cómo trabaja y como obra una buena persona: “Todos los muchachos necesitan un verdadero hombre a su lado al que admirar y copiar para poder convertirse en uno de ellos” (Charro, 2015).
Cobra mucha importancia en la educación de los hijos el problema moral. Desde bien pequeños hay que empezar a educarlos para que no sean como bárbaros sino que crezcan civilizadamente. Lawrence Kohlberg fue uno de los teóricos que mas procuró comprender el dilema moral; fue un psicólogo estadounidense nacido en 1927 que en la segunda mitad del siglo XX, desde la Universidad de Harvard, se dedicó en gran parte a indagar en el modo en el que las personas razonan en problemas de tipo moral. Se valió de las teorías de Jean Piaget y presentó dilemas éticos a niños, adolescentes y adultos. Kohlberg y Piaget, comparten la creencia en que la moral en el individuo se desarrolla en una serie de fases o etapas, que son las mismas para todos los seres humanos y se dan en el mismo orden. En cada etapa, se van creando ciertas estructuras que permitirán el paso a etapas posteriores. Sin embargo, Kohlberg opina que no todas las etapas del desarrollo moral surgen de la maduración biológica como en Piaget. Disintió de Piaget en que, según él, el desarrollo biológico e intelectual es una condición necesaria para el desarrollo moral, pero no suficiente.
Las últimas etapas del diagrama moral de Kohlberg, parecen estar ligadas a la interacción con el ambiente. Además, no todos los individuos llegan a alcanzar las etapas superiores de este desarrollo, explica Fernández (2005). Triglia (s.f.) señala además que “las categorías que Kohlberg utilizó para señalar el nivel de desarrollo moral son una manera de expresar las diferencias sustanciales que se dan en el modo de razonar de alguien a medida que va creciendo y aprendiendo. Estas 6 etapas se engloban en tres categorías más amplias: la fase pre-convencional, la convencional y la post-convencional.” Lawrence Kohlberg se había propuesto investigar, desde el año 1958, como el conocimiento moral en los seres humanos había evolucionado. Aunque Kohlberg había corregido su teoría del juicio moral entendido exclusivamente como una humana reacción cognoscitivo-afectiva frente a situaciones que ameritaban alguna clase de intervención. El juicio moral es, para Kohlberg, un dictamen que se produce en el sujeto cuando logra ponerse mentalmente en la posición del otro, exigiendo del sujeto poder ser capaz de verse a sí mismo como si el fuese la persona que tiene enfrente y poder imaginarse qué sucedería si estuviera en las circunstancias ajenas, estando a merced de la acción que se está disponiendo a realizar.
Los padres deben asumir su responsabilidad paterna en la formación del carácter de los hijos. Los hijos deben aprender a obedecer a sus padres y a no rebelarse contra ellos. Pero los padres deben procurar no cansar a sus hijos con fuertes demandas que ellos queden superados en fuerza y ánimo. Muchas veces son los mismos padres los que provocan que sus hijos se llenen de ira y rebelión. Es tan fuerte la influencia de los padres en este tema, que “cuando los padres o madres están ausentes, omisos, o simplemente no cumplen con sus responsabilidades socio-familiares, van deteriorando el ego de sus hijos. Faltan para ayudar a completar esa estructura fundamental que es la identidad.” (Knobel, s.f, p.144).
Todavía, los hijos muchas veces no se identifican con los padres; por el contrario, se rebelan contra ellos, rechazando su dominio, valores y orientaciones sobre particularidades de la vida. Pero este rechazo es necesario para “separar su identidad de la de sus padres y de la necesidad desesperada de participar de un grupo social” (Martins de Souza Campos, 1975, p.89). Esto hará que los hijos puedan independizarse de los padres y no queden muy apegados a ellos, impidiéndose su sano desarrollo psico-social. La buena crianza de los padres afecta directamente la personalidad y el carácter de los hijos. Padres que se preocuparon por la crianza de los niños han logrado que sus hijos el día de mañana fuesen personas de bien.
Y al revés también. Padres negligentes, pocos preocupados por sus hijos, con la posibilidad enorme de que sus hijos sean poco fructíferos en la vida (e incluso delincuentes). Los padres son sumamente relevantes y responsables en la formación de sus hijos. Adolfo Suárez, escritor, teólogo y educador, rector actual del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología, con maestría y doctorado en Ciencias de la Religión, con pos doctorado en Teología dice que los padres son los responsables de la obtención de la identidad de los hijos, dado que “desde la más tierna infancia son las figuras que ayudan a configurar el mundo interno de cada persona, determinan gran parte de nuestros modelos de vida y nos pasan los ideales de cultura en la cual nacemos y crecemos.” (Suarez, 02-14-2017). Por lo tanto, si el niño desea alcanzar su propia independencia como persona y no ser algo así como un clon de los padres, deberá realizar cierto distanciamiento psíquico de la figura de sus progenitores. Pero Suarez (02-14-2017) reconoce que “resulta difícil separarse de ese mundo interno constituido tan temprano en la vida”. Esto implica tomar conciencia que “la presencia externa, concreta, de los padres, comienza a ser innecesaria. Ahora, la separación de estos no solo es posible, como necesaria. Las figuras parentales están internalizadas, incorporadas a la personalidad del sujeto, y este puede comenzar su proceso de individualización… El adolescente tiene que dejar de ser a través de los padres para llegar a ser él mismo” (Aberastury & Knobel, 1971, pp.36-66). O sea, él joven no puede contentarse con ser una copia fiel de los padres; él tiene que ser él mismo, o sea, tener una personalidad propia que lo caracterice e identifique.
Porque no es lo mismo la personalidad que la persona. Polaino-Lorente & Cabanyes Truffino & del Pozo Armentia (2003, p.27) explican las diferencias entre personalidad y persona, diciendo que:
a) La personalidad es lo que se es: fruto, eso sí, de una síntesis muy amplia: factores genéticos, biológicos, familiares, socioculturales, etc. y no algo superpuesto al ser y poseído por éste, fácil al cambio como si de una prenda epidérmica se tratara. La personalidad, es una explicación, siempre penúltima e incompleta, del modo en que se conduce cada ser humano.
b) La persona “es el fundamento de la personalidad, la razón última por la que cada ser humano es lo que es y no otro. “
Y aunque la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de la ciudad de Éfeso fue escrita en una época distinta que esta, sin dudas sus enseñanzas parecen haberse escrito tan solo hace algunos pocos años atrás. Efesios 6:4 afirma: “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”. Por un lado, en la primera parte del pasaje se deja claro que los padres no deben ser opresivos, abusivos ni descuidados con sus hijos (ni autoritarios ni negligentes), en la segunda parte se aclara que la vida familiar no es un circo, ni un picnic, ni tampoco una fiesta constante, menos aún un sitio para pasar todos los días los niños sus vacaciones. En una familia normal, común y corriente no todo es fiesta, risas, carcajadas o juegos. Hay un tiempo para pasarlo bien en familia, claro que sí, pero en la vida de una buena familia también debe haber disciplina y recta amonestación, siempre que sea necesario. Si no, los niños crecerán aprendiendo a tomarse todo en risa, a no esforzarse nunca, a desobedecer a los padres, a tomar a sus progenitores como objeto de burla.
Lamentablemente, la vida tiene muchos matices. No todo es color de rosa en la vida y los niños deben aprenderlo bien. La segunda parte del pasaje bíblico, es un aviso a los padres sobre cuán serio es el oficio de ser papá y mamá, de la importancia de la paternidad y la maternidad. Además, también es un mensaje indirecto dirigido a los hijos sobre lo que ellos deben esperar de sus padres, como deben esperar que sus padres les eduquen. Es cierto que los hijos deben esperar protección completa de sus padres y también ayuda cada vez que sea necesaria. El consejo que encierra este pasaje es que los padres deben estar siempre presentes, demostrando amor, cariño y comprensión a sus hijos. Pero los hijos deben esperar que sus padres sean firmes, rígidos y que no les permitan hacer o aprender cosas equivocadas, o permitirles faltas que los hijos a veces cometen, sin ningún tipo de disciplina. Como escribe el Dr. Adolfo Suárez, desde su cosmovisión cristiana: “una familia según el corazón de Dios es una mezcla de cuidado y protección, junto con disciplina y amonestación. Porque si en la familia no se encuentran esos dos componentes, los resultados serán de tristeza aquí en la Tierra, con efectos irreparables para la eternidad” (Suarez, 02-14-2017). Pero lamentablemente, en estos tiempos “la familia moderna está criando hijos desobedientes, groseros e indisciplinados; padres deshonestos, mentirosos e irresponsables; hombres que son temidos más que respetados, que son déspotas y autoritarios. El adolescente moderno cae en toda clase de vicios sin remordimiento alguno; los jóvenes participan en relaciones ilícitas como si fuera un deporte.” (Carbajal Delgado, 2004, p.14).
Existen formas de clasificar el rol de los padres en la crianza de los hijos. Diana Blumberg Baumrind (nacida el 23 de agosto de 1927) es una psicóloga clínica y de desarrollo conocida por su investigación sobre estilos de crianza. Ella es investigadora y profesora de psicología en UC Berkeley. Según Hanly (02-01-2018), dividió las estrategias de crianza en cuatro estilos, donde cada estilo es una combinación de control o falta de control, y de calidez o falta de ella. Cuando los padres caen en estas categorías tienen un efecto significativo en el desarrollo psicológico de sus hijos:
a) Propagativo: Es la más democrática de las cuatro estrategias principales para padres. Los padres son atentos, expresan calidez y enseñan a los niños el comportamiento adecuado a través de reglas, recompensas y castigos no violentos.
b) Autoritario: el estilo autoritario de crianza se caracteriza por una alta exigencia con poca capacidad de respuesta. El padre autoritario es rígido, duro y exigente. Los padres abusivos por lo general caen en esta categoría (aunque no todos los padres autoritarios son abusivos).
c) Permisivo: Se caracteriza por una baja exigencia con alta capacidad de respuesta. El padre permisivo es demasiado receptivo a las demandas del niño, rara vez aplica reglas consistentes. El niño “mimado” a menudo tiene padres permisivos.
d) Negligente: Los padres negligentes no se involucran en la vida de sus hijos. No son capaces de establecer reglas y límites y no pueden desarrollar una relación con ellos. Los niños que crecen bajo este estilo de crianza son más propensos a convertirse en delincuentes.
La familia de hoy requiere un modelo con estándares de educación y convivencia moral muy altos, muchos más altos que los que gran parte de la sociedad norteamericana actual practica. Un modelo testimonial de padre amoroso, es el que refiere el Dr. James Dobson. Durante el sepelio de su padre, James Dobson, reconocido autor cristiano, expresó;
“Este hombre no sólo era mi padre y mi amigo, sino también una fuente de inspiración para mí. Pocas personas advierten que en realidad la mayor parte de lo que escribo es expresión de sus perspectivas y enseñanzas… los momentos más felices de mi vida tuvieron lugar a su lado. Un intenso amor y afecto definió el marco de nuestra relación de por vida. Había entre nosotros una intimidad y unidad que me hacía desear ser como aquel hombre… que me hizo adoptar sus valores como propios, hacer míos sus sueños, aceptar a su Dios como el mío. James Dobson (padre) era un hombre de muchos amores. Su mayor amor era el que sentía por Jesucristo. Cada uno de sus pensamientos y acciones estaba motivado o influido por su deseo de servir al Señor. Mi padre también amaba intensamente a mi madre. Cuánto necesita nuestra sociedad esposos y padres que se comprometan con sus familias, hombres decididos a salir adelante en esta importante responsabilidad. Mi padre era uno de estos hombres, y su entrega a mi madre creció constantemente a lo largo de cuarenta y tres años de matrimonio. Muy pocas personas percibieron plenamente la profundidad del amor que mi padre tenía por aprender. Mi padre tenía un insaciable deseo de aprender, y alternaba sus intereses entre la biología, la física, la astronomía, la ecología, la teología, la política, la medicina, y las artes. Por último, mi padre me amaba. Lo he sabido desde que podía tener conciencia de ello. Durante mis cuarenta y un años de edad he estado extendiendo mi mano hacia él, y siempre ha estado allí. Danae y Ryan (dirigiéndose a sus hijos), su abuelo era un gran hombre. No porque fuera presidente o porque vayan a recordarlo en los libros de historia. Era grande por su compromiso incondicional con la fe cristiana. Y si yo puedo ser para ustedes al menos la mitad de lo que él fue conmigo, sin duda ustedes serán también unos hijos afortunados” (Dobson, 1993, pp. 54-60). Sin dudas, este padre fue de gran influencia en la vida de su hijo, el Dr. James Dobson. James Clayton “Jim” Dobson, Jr. (nacido el 21 de abril de 1936) es un autor cristiano evangélico estadounidense, psicólogo y fundador en 1977 de Focus on the Family (FOTF), organización cristiana que dirigió hasta 2003. En la década de 1980 se clasificó como uno de los voceros más influyentes para las posiciones sociales conservadoras en la vida pública estadounidense. Aunque nunca fue un ministro ordenado, The New York Times lo llamó “el líder evangélico más influyente de la nación” (kirkpatrick, 01-01-2005).
Otro testimonio, completamente opuesto al del Dr. James Dobson, es el de Nicolás Cruz, el joven atacante que provocó la muerte de 17 personas recientemente en una escuela secundaria de Florida, un adolescente amante de las armas que había sido expulsado del liceo por razones disciplinarias. Nacido en setiembre de 1998, Nicolás Cruz y su hermano fueron adoptados al nacer por una pareja de cincuentones. Su madre adoptiva, falleció de neumonía a finales del año pasado, y Nicolás fue hospedado por la familia de un compañero de clase en una casa en la que contaba con su propia habitación. Se trataba de un chico con problemas, que poseía armas en su casa y que había hablado con varios compañeros acerca de usarlas. Gustaba de disparar su fusil porque le daba una sensación de embriaguez. Era un joven solitario que había abandonado el liceo hacía varios meses para mudarse al norte de Florida, luego de la muerte de su madre. Pero también parece que él habría tenido un poco de preparación militar (Andina, 02-15-2018). Todas estas características informan del perfil psicológico de este joven, que entró en la historia de los Estados Unidos, pero lamentablemente desde el record policial. Posiblemente este niño nunca recibió el afecto que necesitaba para superar sus problemas de adopción. Pero sin dudas, algo andaba mal en su salud mental, cono para enloquecerse de esa manera y acabar con la vida de tantos de sus compañeritos, niños inocentes completamente.
En conclusión, el surgimiento en las últimas décadas de la historia de EE.UU de nuevas formas de familia ha traído severas consecuencias sociales. Estos cambios sociales han sido investigados por muchos científicos de la conducta ya que la influencia del entorno familiar es determinante en el desarrollo del niño. Piaget, un científico suizo investigó exhaustivamente la niñez, utilizando para tal fin las observaciones con sus hijos. El observó que sus capacidades mentales evolucionan así como lo hacen sus cuerpos. Durante la etapa sensoromotora (primer etapa) es que los niños aprenden a relacionarse con el medio ambiente a su alrededor.
Por esta razón, la destrucción de los lazos familiares en los EE.UU ha sido la razón para que surjan muchos hogares monoparentales, lo que ha hecho que muchos niños crezcan en hogares pobres, usen drogas ilícitas, abusen del alcohol, abandonen la escuela y sufran problemas de salud o emocionales. Datos estadísticos avalan estas afirmaciones. Estados Unidos es el país con más madres solas del mundo desarrollado. Uno de cada tres niños crece sin padre (dos de cada tres, si nos referimos a niños pertenecientes a minorías). Sin la guía y dirección de un padre, la frustración en la vida de los muchachos les conducirá a actitudes violentas y comportamiento asocial. Esta tragedia social familiar traerá como consecuencia niños huérfanos de amor, sedientos de cariño, resentidos socialmente, ignorantes de las bondades de una familia bien constituida, niños criados sin la presencia y el afecto de ambos progenitores.que los niños de hogares sin padre tienen más probabilidades de ser pobres, involucrarse en el abuso de drogas y alcohol, abandonar la escuela y sufrir problemas de salud y emocionales. Los niños son más propensos a involucrarse en el crimen y es más probable que las niñas queden embarazadas cuando sean adolescentes. Sin dudas, es un error la afirmación de algunas feministas, como Rosanna Hertz o Peggy Drexler, que la presencia del padre no es determinante en la familia. Que muchas madres solteras hayan hecho todo lo posible por educar bien a sus hijos, no es justificativo para desautorizar la figura paternal.
Investigaciones recientes corroboran cómo la atención y afecto de los padres impactan social, emocional el desarrollo cognitivo del bebé, quien reconoce en base a una multitud de elementos como los abrazos, el olor, la actitud y los gestos hacia él, la forma en que se lo toma en brazos. Un ejemplo de esto es el exitoso método mamá canguro que sirve para que la madre profundice lazos maternales con su bebé prematuro. Desde pequeños hay que empezar a educar a los niños para que cuando sean grandes no sean bárbaros sino se comporten civilizadamente. El desarrollo moral del niño se produce entre los 7 y los 11 años, aunque algunos estudios demuestran que ya a los 4 años es posible tener algún grado de conciencia entre lo que está bien y lo que está mal. Lawrence Kohlberg, se valió de las teorías de Jean Piaget y fue uno de los teóricos que más procuró comprender el dilema moral; este psicólogo estadounidense se dedicó en gran parte a indagar la forma en que las personas deducen los problemas de índole moral. Diana Blumberg es una psicóloga clínica y de desarrollo conocida por su investigación sobre estilos de crianza. Dividió las estrategias de crianza en cuatro estilos. Cuando los padres caen en estas categorías tienen un efecto significativo en el desarrollo psicológico de sus hijos: Propagativo, Autoritario, Permisivo, Negligente.
También en la Biblia (Efesios 6:4), encontramos una enseñanza tremenda sobre cómo educar a los hijos para que ellos crezcan sanamente. Pero lamentablemente, en estos tiempos las familias modernas están criando hijos desobedientes, groseros e indisciplinados; padres deshonestos, mentirosos e irresponsables; hombres que son temidos más que respetados, que son déspotas y autoritarios. Los adolescentes modernos caen en toda clase de vicios sin remordimiento alguno y muchos jóvenes participan en relaciones ilícitas como si fuera un deporte. La familia de hoy requiere un modelo con estándares de educación y convivencia moral muy altos, muchos más altos que los que gran parte de la sociedad norteamericana actual practica. Un modelo testimonial de padre amoroso, es el que refiere el Dr. James Dobson, durante el sepelio de su padre. James Dobson destacó notablemente las virtudes de su padre que había fallecido.
No hay dudas que su padre le educó correctamente, haciendo de Dobson un hombre de bien y un líder entendido en temas de psicología familiar a nivel nacional e internacional. Un testimonio completamente opuesto al del Dr. James Dobson, es el de Nicolás Cruz, el joven atacante que asesinó a 17 personas recientemente en una escuela secundaria de Florida, un adolescente solitario y problemático, amante de las armas que había sido expulsado del liceo por mala conducta. El y su hermano fueron adoptados al nacer por una pareja de personas mayores, pero su madre adoptiva había falleció de neumonía a finales del año pasado. Lamentablemente su testimonio quedará grabado para siempre, pero desde el record policial. Quizás Nicolás nunca recibió el afecto que necesitaba para superar sus problemas de adopción. Pero algo andaba mal en su salud mental. Lamentablemente, casos como el del joven Nicolás no son casos aislados, sino que son casos reiterados. Seguramente algo anda muy mal también en el sistema social norteamericano.

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Síndrome de Down


Síndrome de Down

Por Paulo Arieu

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Quien no recuerda haber visto alguna vez en la vida a un niño que sufre Síndrome de Down? Yo recuerdo haber visto muchísimas veces niños con este síndrome. Aqui, en los Estados Unidos, es común ver a muchos de estos niños trabajando en los grandes supermercados, como Publix, por ejemplo. Es una característica positiva de esta cultura, ver como los jovencitos con este trastorno genético, trabajan y se ganan la vida igual que cualquier otra persona. Recuerdo cuando me congregaba en la primer iglesia evangélica que concurrí, habia una señora mayor que siempre llevaba al servicio a su hijo con síndrome de Down. Recuerdo que el niño era muy agradable y la ancianita también. Siempre estaban sonriendo y regalando simpatías a todos los presentes. Y recuerdo de este niñito, que él era muy sincero y ferviente para orar a Dios. Lo recuerdo como si estuviese hoy delante mío. 

El síndrome de Down es una alteración genética que se produce por la presencia de un cromosoma extra (el cromosoma es la estructura que contiene el ADN) o una parte de él, es una de las causas más comunes de anomalías congénitas.Las células del cuerpo humano tienen 46 cromosomas distribuidos en 23 pares. Uno de estos pares determina el sexo del individuo, los otros 22 se numeran del 1 al 22 en función de su tamaño decreciente. En la mayoría de los casos, el síndrome de Down ocurre cuando hay una copia extra del cromosoma 21,una persona tiene 47 cromosomas en lugar de los 46 usuales,tres cromosomas en el par 21 en lugar de los dos que existen habitualmente; por ello, este síndrome también se conoce como trisomía 21. Ese cromosoma extra causa problemas con la forma en la que se desarrollan el cuerpo y el cerebro.

Los síntomas del síndrome de Down varían de una persona a otra y pueden ir de leves a graves. Sin importar la gravedad deltrastorno, las personas con síndrome de Down tienen una apariencia ampliamente reconocida.La cabeza puede ser más pequeña de lo normal y anormalmente formada. Por ejemplo, la cabeza puede ser redonda con una zona plana en la parte de atrás. La esquina interna de los ojos puede ser redondeada en lugar de puntiaguda.

Los signos físicos comunes incluyen:

  • Disminución del tono muscular al nacer
  • Exceso de piel en la nuca
  • Nariz achatada
  • Uniones separadas entre los huesos del cráneo (suturas)
  • Pliegue único en la palma de la mano
  • Orejas pequeñas
  • Boca pequeña
  • Ojos inclinados hacia arriba
  • Manos cortas y anchas con dedos cortos
  • Manchas blancas en la parte coloreada del ojo (manchas de Brushfield)

El desarrollo físico es a menudo más lento de lo normal. La mayoría de los niños que tienen síndrome de Down nunca alcanzan la estatura adulta promedio.Los niños también pueden tener retraso del desarrollo mental y social. Los problemas comunes pueden incluir:

  • Comportamiento impulsivo
  • Deficiencia en la capacidad de discernimiento
  • Período de atención corto
  • Aprendizaje lento

A medida que los niños con el síndrome de Down crecen y se vuelven conscientes de sus limitaciones, también pueden sentir frustración e ira.Muchas afecciones diferentes se observan en personas nacidas con síndrome de Down, por ejemplo:

  • Anomalías congénitas que comprometen el corazón, como la comunicación interauricular o la comunicación interventricular
  • Se puede observar demencia
  • Problemas de los ojos como cataratas (la mayoría de los niños con síndrome de Down necesitan gafas)
  • Vómito temprano y profuso, que puede ser un signo de bloqueo gastrointestinal, como atresia esofágica y atresia duodenal
  • Problemas auditivos, probablemente causados por infecciones regulares del oído
  • Problemas de la cadera y riesgo de dislocación
  • Problemas prolongados (crónicos) de estreñimiento
  • Apnea del sueño (debido a que la boca, la garganta y las vías respiratorias son estrechas en los niños con síndrome de Down)
  • Dientes que aparecen más tarde de lo normal y en un lugar que puede causar problemas con la masticación
  • Tiroides hipoactiva (hipotiroidismo).

Un médico con frecuencia puede hacer un diagnóstico del síndrome de Down al nacer con base en la apariencia del bebé. El médico puede escuchar un soplo cardíaco al auscultar el pecho del bebé con un estetoscopio. Se puede hacer un examen de sangre para verificar si hay un cromosoma extra y confirmar el diagnóstico.Otros exámenes que se pueden llevar a cabo incluyen:

  • Ecocardiografíay ECG para verificar si hay defectos cardíacos (por lo general, se hacen poco después de nacer)
  • Radiografía de tórax y tracto gastrointestinal

Es necesario examinar minuciosamente a las personas con el síndrome de Down por si hay ciertas afecciones. Se deben hacer:

  • Examen de los ojos todos los años durante la niñez
  • Audiometrías cada 6 a 12 meses, según la edad
  • Exámenes dentales cada 6 meses
  • Radiografías de la columna cervical o superior entre las edades de 3 a 5 años
  • Citologías y exámenes pélvicos comenzando durante la pubertad o hacia los 21 años de edad
  • Exámenes de tiroides cada 12 meses

No hay un tratamiento específico para el síndrome de Down. Si se requiere tratamiento, generalmente es para tratar problemas médicos asociados a este trastorno. Por ejemplo, un niño nacido con una obstrucción gastrointestinal puede necesitar una cirugía mayor justo después de nacer. Ciertas anomalías cardíacas también pueden requerir cirugía.Al amamantar, el bebé debe estar bien apoyado y totalmente despierto. El bebé puede tener algún escape debido al control deficiente de la lengua. Sin embargo, muchos bebés con el síndrome de Down pueden lactar de manera satisfactoria.La obesidad puede volverse un problema para los niños mayores y los adultos. Realizar mucha actividad y evitar los alimentos ricos en calorías es importante. Antes de empezar actividades deportivas, se deben examinar el cuello y las caderas del niño.La formación conductual puede ayudar a las personas con síndrome de Down y sus familias a hacerle frente a la frustración, el enojo y el comportamiento compulsivo que suele presentarse. Los padres y cuidadores deben aprender a ayudarle a la persona con síndrome de Down a enfrentar la frustración. Al mismo tiempo, es importante estimular la independencia.

Las mujeres adolescentes y adultas con síndrome de Down por lo general pueden quedar embarazadas. Hay un aumento del riesgo de abuso sexual y otros tipos de maltrato en hombres y mujeres. Es importante para aquellas personas con síndrome de Down:

  • Enseñarles acerca del embarazo y tomar las precauciones apropiadas
  • Aprender a defenderse en situaciones difíciles
  • Estar en un ambiente seguro

Si la persona tiene cualquier defecto o problemas cardíacos, puede ser necesario recetar antibióticos para prevenir las infecciones del corazón llamadas endocarditis.En la mayoría de las comunidades, se ofrece educación y capacitación especial para los niños con retraso en el desarrollo mental. La terapia del habla puede ayudar a mejorar las destrezas lingüísticas. La fisioterapia puede enseñar destrezas motrices. La terapia ocupacional puede ayudar con la alimentación y la realización de tareas. Los cuidados de salud mental pueden ayudar tanto a los padres como al hijo a manejar los problemas del estado anímico o del comportamiento. Con frecuencia, también se necesitan educadores especiales.

Los siguientes recursos pueden brindarle más información sobre el síndrome de Down:

  • National Down SyndromeSociety — www.ndss.org
  • National Down SyndromeCongress — www.ndsccenter.org

Aunque muchos niños que tienen síndrome de Down tienen limitaciones físicas y mentales, pueden llevar vidas independientes y productivas hasta bien entrada la adultez.Alrededor de la mitad de niños con síndrome de Down nace con problemas cardíacos, incluso comunicación interauricular, comunicación interventricular y defecto del relieve endocárdico. Los problemas cardíacos graves pueden llevar a la muerte prematura.Las personas con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de leucemia que también pueden causar la muerte prematura.El nivel de discapacidad intelectual varía, pero es normalmente moderado. Los adultos con síndrome de Down tienen un riesgo mayor de padecer demencia.Se debe consultar con un proveedor de atención médica para determinar si el niño necesita educación y entrenamiento especiales. Es importante que el niño tenga chequeos o revisiones regulares con su médico.Los expertos recomiendan la asesoría genética para personas con antecedentes familiares de síndrome de Down que deseen tener un hijo.El riesgo para las mujeres de tener un hijo con síndrome de Down se incrementa a medida que envejecen y es significativamente mayor entre mujeres de 35 años en adelante.Las parejas que ya tienen un bebé con este síndrome tienen un mayor riesgo de tener otro bebé con el mismo trastorno.Exámenes como la translucencia nucal, la amniocentesis o la muestra de vellosidades coriónicas se pueden llevar a cabo en el feto durante los primeros meses del embarazo para verificar si hay síndrome de Down. El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda hacer exámenes de detección para síndrome de Down a todas las mujeres embarazadas, sin importar la edad.

En síntesis, el síndrome de Down no es una enfermedad. El efecto que la presencia de esta alteración produce en cada persona es muy variable. Lo que sí podemos afirmar es que una persona con síndrome de Down tendrá algún grado de discapacidad intelectual y mostrará algunas características típicas de este síndrome. Las personas con síndrome de Down muestran algunas características comunes pero cada individuo es singular, con una apariencia, personalidad y habilidades únicas.

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Bibliografía consultada

imagen n1: INBA. (s.f.).EL SÍNDROME DE DOWN O TRISOMÍA DEL PAR XXI. Obtenido de http://neurologiainba.com.ar/inba/?p=173

medlineplus. (s.f.). Síndrome de Down. Obtenido de https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000997.htm

Mi hijo con síndrome de Down. (2018).¿Qué es el síndrome de Down? Obtenido de http://www.mihijodown.com/es/portada-menu/que-es-el-sindrome-de-down

Teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget


Teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget

Por Paulo Arieu

Jean Piaget (1896 – 1980), Psicólogo suizo cuyos pormenorizados estudios sobre el desarrollo intelectual y cognitivo del niño ejercieron una influencia trascendental en la psicología evolutiva y en la pedagogía moderna. Piaget es considerado padre del constructivismo. La Teoría del Aprendizaje de Piaget, se centra en el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes. Su teoría describe y explica los cambios que se producen en el pensamiento lógico a estas edades. Piaget sugirió que el desarrollo cognitivo ocurre siguiendo una serie de etapas de maduración y experiencia: sensoriomotora, preoperacional, operaciones concretas y operaciones formales. Gracias a la interacción con el entorno adquirimos nueva información. Para él, los principios de la lógica comienzan a desarrollarse antes que el lenguaje y se generan a través de las acciones sensoriales y motrices del bebé en interacción con el medio. En sus investigaciones descubrió que los niños tienen un papel activo en la obtención de conocimiento. Ellos construyen activamente su conocimiento y comprensión del mundo.
Los puntos clave de su teoría son:

  • El desarrollo cognitivo ocurre siguiendo una serie de etapas universales.
  • Los niños son aprendices activos que construyen conocimiento a partir de la interacción con su entorno.
  • Aprenden a través de la asimilación y la acomodación, y el desarrollo cognitivo complejo ocurre a través del equilibrio.
  • La interacción con el mundo físico es clave para el desarrollo cognitivo.

La idea que planteó Jean Piaget es que, al igual que nuestro cuerpo evoluciona rápidamente durante los primeros años de nuestras vidas, nuestras capacidades mentales también evolucionan a través de una serie de fases cualitativamente diferentes entre sí. Piaget señaló que el modo en el que los pequeños actúan, sienten y perciben denota no que sus procesos mentales estén sin terminar, sino más bien que se encuentran en un estadio con unas reglas de juego diferentes, aunque coherentes y cohesionadas entre sí. Es decir, que la manera de pensar de los niños y niñas no se caracteriza tanto por la ausencia de habilidades mentales típicas de los adultos, como por la presencia de formas de pensar que siguen otras dinámicas muy diferentes, dependiendo de la etapa de desarrollo en la que se encuentren.

Las fases de desarrollo expuestas por Piaget forman una secuencia de cuatro períodos que a su vez se dividen en otras etapas. Estas cuatro fases principales quedan enumeradas y explicadas con las características que Piaget les atribuía.

1) Etapa sensorio – motora o sensoriomotriz: Es la primera fase en el desarrollo cognitivo. Para Piaget,esta etapa constituye el período del lactante y tiene lugar entre el momento del nacimiento y la aparición del lenguaje articulado en oraciones simples (hacia los dos años de edad). Lo que define esta etapa es la obtención de conocimiento a partir de la interacción física con el entorno inmediato. El desarrollo cognitivo se articula mediante juegos de experimentación, muchas veces involuntarios en un inicio, en los que se asocian ciertas experiencias con interacciones con objetos, personas y animales cercanos. El niño empieza a pensar utilizando acciones mentales y utiliza los sentidos y las habilidades motoras para entender el mundo. El aprendizaje es activo; no hay pensamiento conceptual o reflexivo. Los niños y niñas que se encuentran en esta etapa de desarrollo cognitivo muestran un comportamiento egocéntrico en el que la principal división conceptual que existe es la que separa las ideas de “yo” y de “entorno”. Los bebés juegan para satisfacer sus necesidades mediante transacciones entre ellos mismos y el entorno. Aunque no se sabe distinguir demasiado entre los matices y sutilezas que presenta la categoría de “entorno”, sí que se conquista la comprensión de la permanencia del objeto, es decir, la capacidad para entender que las cosas que no percibimos en un momento determinado pueden seguir existiendo a pesar de ello.

2) Etapa preoperacional: Según Piaget,esta etapa aparece más o menos entre los dos y los siete años. Las personas empiezan a ganar la capacidad de ponerse en el lugar de los demás, actuar y jugar siguiendo roles ficticios y utilizar objetos de carácter simbólico. El niño utiliza el pensamiento simbólico, que incluye el lenguaje para entender el mundo. El pensamiento es egocéntrico, y eso hace que el niño entienda al mundo solo desde su propia perspectiva. Sin embargo, el egocentrismo sigue estando muy presente en esta fase, lo cual se traduce en serias dificultades para acceder a pensamientos y reflexiones de tipo relativamente abstracto. La imaginación florece y el lenguaje se convierte en un medio importante de autoexpresión y de influencia de otros. Además, aún no se ha ganado en este período la capacidad para manipular información siguiendo las normas de la lógica para extraer conclusiones formalmente válidas. Tampoco se pueden realizar correctamente operaciones mentales complejas típicas de los adultos. Por eso, el pensamiento mágico basado en asociaciones simples y arbitrarias está muy presente en la manera de interiorizar la información acerca de cómo funciona el mundo.

3) Etapa de las operaciones concretas: De los seis a siete años a los once o doce años de edad se accede al estadio de las operaciones concretas, una etapa de desarrollo cognitivo en el que empieza a usarse la lógica para llegar a conclusiones válidas, siempre y cuando las premisas desde las que se parte tengan que ver con situaciones concretas y no abstractas. Además, los sistemas de categorías para clasificar aspectos de la realidad se vuelven notablemente más complejos en esta etapa, y el estilo de pensamiento deja de ser tan marcadamente egocéntrico. Uno de los síntomas típicos de que un niño o niña ha accedido a la etapa de las operaciones concretas es que sea capaz de inferir que la cantidad de líquido contenido en un recipiente no depende de la forma que adquiere este líquido, ya que conserva su volumen. El niño entiende y aplica operaciones o principios lógicos para interpretar las experiencias en forma objetiva y racional. Su pensamiento se encuentra limitado por lo que puede ver, oir, tocar y experimentar personalmente. Al aplicar capacidades lógicas, los niños aprenden a comprender los conceptos de conservación, número, clasificación y muchas otras ideas científicas.

4) Etapa de las operaciones formales: Esta es la última de las etapas de desarrollo cognitivo propuestas por Piaget, y aparece desde los doce años de edad en adelante, incluyendo la vida adulta. Es en este período en el que se gana la capacidad para utilizar la lógica para llegar a conclusiones abstractas que no están ligadas a casos concretos que se han experimentado de primera mano. Por tanto, a partir de este momento es posible “pensar sobre pensar”, hasta sus últimas consecuencias, y analizar y manipular deliberadamente esquemas de pensamiento, y también puede utilizarse el razonamiento hipotético deductivo.

En conclusión, el hecho de ver expuesto de esta manera un listado con etapas de desarrollo puede dar a pensar que la evolución de la cognición humana de cada persona es un proceso acumulativo, en la que varias capas de información se van asentando sobre los conocimientos previos. Sin embargo, esta idea puede llevar a engaño. Para Piaget, las etapas de desarrollo indican las diferencias cognitivas en las condiciones de aprender. Por tanto, aquello que se aprende sobre, por ejemplo, el segundo período de desarrollo cognitivo, no se deposita sobre todo lo que se ha aprendido durante la etapa anterior, sino que lo reconfigura y lo expande hacia varios ámbitos de conocimiento. n la teoría piagetiana, estas fases se van sucediendo una tras otra, ofreciendo cada una de ellas las condiciones para que la persona en desarrollo vaya elaborando la información de la que dispone para pasar a la siguiente fase. Pero no se trata de un proceso puramente lineal, ya que lo que se aprende durante las primeras etapas de desarrollo se reconfigura constantemente a partir de los desarrollos cognitivos que vienen después. Por lo demás, esta teoría de las etapas de desarrollo cognitivo no fija límites de edad muy fijos, sino que se limita a describir las edades en las que son comunes las fases de transición de una a otra. Es por ello que para Piaget es posible encontrar casos de desarrollo estadísticamente anormal en las que una persona tarda en pasar a la siguiente fase o bien llega a ella a una edad temprana.

Bibliografia

Biografiasyvidas.(s.f.). Jean Piaget. Obtenido el 02-18-2018 de  https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/piaget.htm

Triglia,A. (s.f.). Las 4 etapas del desarrollo cognitivo de Jean Piaget. Obtenido el 02-18-2018 de https://psicologiaymente.net/desarrollo/etapas-desarrollo-cognitivo-jean-piaget

García-Allen,J.(s.f.). Piaget vs Vygotsky: similitudes y diferencias entre sus teorías. Obtenido el 02-16-2018 de https://psicologiaymente.net/desarrollo/piaget-vygotsky-similitudes-diferencias-teorias

Stassen Berger, K. (2007). Psicologia del desarrollo. Infancia y adolescencia. 7th. Edition. Editorial Médica Panamericana.España.

Etapas del desarrollo Psicosexual de Freud


Etapas del desarrollo Psicosexual de Freud

Por Paulo Arieu

Sigmund Freud (1856-1939), fue un científico ateo de ascendencia judía y el padre del Psicoanálisis. Su testimonio es importante para la Psicología moderna, dado que investigó profundamente la vida de los niños y propuso una teoría del desarrollo de la niñez. El creía que la personalidad se desarrollaba a través de una serie de etapas en la infancia en las que las energías o impulsos que buscan el placer de la identificación se enfocan en ciertas zonas erógenas. A esta energía psicosexual, o líbido, Freud la describió como la fuerza impulsora detrás de la conducta. Para él, la sexualidad humana es una de las principales vertientes de la energía vital que mueve el comportamiento del ser humano. Esta energía, es la fuente de los impulsos que para Freud hacen que tendamos hacia ciertos objetivos a corto plazo y, a la vez, obligan a otras instancias de nuestra psique a reprimir estas tendencias para no ponernos en peligro o no entrar en conflicto con el entorno en el que vivimos.

Comenzando de los diferentes modos en los que la etapa de crecimiento de los menores condiciona la aparición de uno u otro tipo de fijación, Freud formuló la teoría que uniría la sexualidad con el desarrollo del inconsciente freudiano. En ella, se propone que en los primeros años de nuestras vidas atravesamos distintas etapas de desarrollo vinculadas a la sexualidad y a distintas fijaciones, y que lo que ocurra durante ellas influirá en el modo en el que el inconsciente condicione a la persona una vez haya llegado a la adultez. Es decir, que cada una de las etapas del desarrollo psicosexual marcarían los tempos que delimitan qué tipo de acciones son necesarias para expresar la líbido de manera satisfactoria y cuáles pueden llegar a crear conflictos que queden enquistados en nosotros de manera inconsciente. Para Freud, la infancia es una etapa crucial en la que se da forma a nuestra personalidad y comportamiento como adultos. Consideraba el desarrollo como un proceso discontinuo, creía que cada uno de nosotros debe pasar por una serie de etapas durante la infancia, las llamadas etapas psicosexuales.

Si estas etapas psicosexuales se completan con éxito, el resultado es una personalidad sana. Si debido a algún problema no se resuelven en su momento, aparecen las llamadas “fijaciones” (un foco persistente en una etapa psicosexual anterior). Hasta que este conflicto no se resuelve, el individuo seguirá atascado en esta etapa.  Según Freud, los impulsos de placer que buscan los niños (y que se rigen por el Ello) se centran en un área diferente del cuerpo, llamados una zona erógena, en cada una de las cinco etapas de desarrollo: oral, anal, fálica, de latencia y genital.

a) Fase oral:

Edad: de 0 a 1 año.

Zona erógena: La boca, la lengua y las encías son el centro de las sensaciones placenteras en el cuerpo del bebé, y la succión y la alimentación son las actividades más estimulantes. Durante la fase oral las actividades relacionadas con la alimentación como la succión y la masticación son lo más importante. La principal fuente interacción del bebé se realiza a través de la boca, que es de vital importancia para la alimentación, pero además el niño a través de ella obtiene placer gracias a actividades satisfactorias como la degustación y la succión. La etapa oral ocupa aproximadamente los primeros 18 meses de vida, y en ella aparecen los primeros intentos por satisfacer las demandas promovidas por la libido. Debido a que el bebé es totalmente dependiente de los cuidadores (que son los responsables de su alimentación), el pequeño también desarrolla un sentido de confianza y comodidad a través de esta estimulación oral. El conflicto principal en esta etapa es el proceso de destete: el niño pasa a ser menos dependiente de sus cuidadores y pierde las gratificaciones que obtenía con la succión. Si la fijación se produce en esta etapa, Freud creía que el individuo tendría problemas con la dependencia o la agresión. La fijación oral puede generar problemas con la bebida, la comida o la necesidad de fumar.

b) La fase anal

Edad: de 1 a 3 años

Zona erógena: los esfínteres. El ano es el centro de las sensaciones placenteras en el cuerpo del bebé,y el entrenamiento para el control de esfínteres es la actividad más importante. Durante la etapa anal, Freud creía que el objetivo principal de la libido se hallaba en lograr el control de los movimientos del intestino y la vejiga. El conflicto importante en esta etapa es el control de esfínteres: el niño tiene que aprender a controlar sus necesidades corporales. El desarrollo de este control conduce a una sensación de logro y la independencia. Esta etapa se produciría desde el fin de la etapa oral y hasta los 3 años de edad. Según Freud, el éxito en esta etapa depende de la forma en que los padres se acercan a esfínteres. Los padres que utilizan la alabanza y la recompensa por usar el inodoro en el momento apropiado, fomentan resultados positivos y ayudan a los niños a sentirse capaces y productivos. Freud creía que las experiencias positivas durante esta etapa sientan las bases para que las personas se conviertan en adultos competentes, productivos y creativos.

Sin embargo, no todos los padres proporcionan el apoyo y el estímulo que los niños necesitan durante esta etapa. Algunos padres castigan, ridiculizan o incluso avergüenzan a un niño cuando tiene accidentes. Para él las respuestas parentales inadecuadas pueden dar lugar a resultados negativos. Si los padres toman un enfoque demasiado indulgente en esta etapa, podría desarrollarse una personalidad anal-expulsiva, que se traduce en una persona adulta desordenada, derrochadora y destructiva. Si los padres son demasiado estrictos o empiezan el control de esfínteres demasiado pronto, se genera una personalidad anal-retentiva, que se traduce en un individuo demasiado rígido, ordenado y obsesivo.

c) La fase fálica

Edad: de 3 a 6 años

Zona erógena: El falo o pene es la parte más importante del cuerpo del niño, y el placer deriva de la estimulación genital. Los varones están orgullosos de sus penes y las niñas se preguntan porque ellas no tienen uno.Esta fase pulsional duraría entre los 3 y los 6 años, y su zona erógena asociada es la de los genitales. Durante la etapa fálica, el enfoque principal de la libido se centra en los genitales. A esta edad los niños empiezan a descubrir las diferencias entre hombres y mujeres. Freud creía que los niños comienzan a ver a sus padres como un rival por el afecto de la madre (Complejo de Edipo). El término complejo de Electra se ha utilizado para describir estas mismas sensaciones experimentadas por las niñas. Freud, sin embargo, creía que las niñas por su parte experimentan la envidia del pene.

d) Período de latencia

Edades: 6 a 12 años

Zona erógena: ninguna (sentimientos sexuales inactivos). Este período no es una etapa sino un intervalo durante el cual las necesidades sexuales se aquietan y los niños emplean toda su energía psíquica en actividades convencionales como las tareas escolares y los deportes. Durante el período de latencia los intereses de la libido son suprimidos temporalmente. El desarrollo del ego y superego contribuyen a este período de calma. La etapa comienza alrededor del momento en que los niños entran a la escuela y se preocupan más por las relaciones entre iguales, juegos y otros intereses.Esta fase empieza hacia los 7 años y se extiende hasta el inicio de la pubertad. Es un tiempo de exploración en el que la energía sexual está todavía presente, pero se dirige hacia otras áreas, tales como las actividades intelectuales y las interacciones sociales. Esta etapa es importante en el desarrollo de habilidades sociales y de comunicación y confianza en sí mismo. La etapa de latencia ha estado asociada a la aparición del pudor y la vergüenza relacionada con la sexualidad.

e) La fase genital

Edades: 12 años hasta la muerte

Zona Erógena: los genitales (maduración de los intereses sexuales). Los genitales constituyen el centro de las sensaciones placenteras y los jóvenes buscan la estimulación sexual y la satisfacción sexual en relaciones heterosexuales. Freud creía que la etapa genital perdura en los adultos. La etapa genital aparece con la pubertad y se prolonga en adelante. Está relacionada con los cambios físicos que acompañan a la adolescencia. Durante la etapa final del desarrollo psicosexual, el individuo desarrolla un fuerte interés hacia el sexo  y las relaciones sexuales. Esta etapa comienza en la pubertad, pero dura el resto de la vida de una persona. En las primeras etapas descritas por Freud la atención se centraba únicamente en las necesidades individuales. En esta etapa crece al fin el interés por el bienestar de los demás. Si las demás etapas se han completado con éxito, el individuo debe estar ahora bien equilibrado, cálido, y el cuidado. El objetivo de esta etapa es establecer un equilibrio entre las diversas áreas de la vida.en esta fase del desarrollo psicosexual el deseo relacionado con lo sexual se vuelve tan intenso que no se puede reprimir con la misma eficacia que en etapas anteriores.

Bibliografía

Psicoactiva (s.f.). Etapas del desarrollo Psicosexual de Freud. Obtenido el 02-16-2018 de https://www.psicoactiva.com/blog/etapas-del-desarrollo-psicosexual-freud/

Stassen Berger, K. (2007). Psicologia del desarrollo. Infancia y adolescencia. 7th. Edition. Editorial Médica Panamericana.España.

Triglia, A. (s.f.). Las 5 etapas del desarrollo psicosexual de Sigmund Freud. Obtenido el  02-16-2018 de https://psicologiaymente.net/psicologia/etapas-desarrollo-psicosexual-sigmund-freud

Teoría del desarrollo Psicosocial de Eriksen


Teoría del desarrollo Psicosocial de Eriksen

Por Paulo Arieu

Erik Homburger Erikson o Erik Erikson (1902 -1994), fue un psicoanalista estadounidense de origen alemán, destacado por sus contribuciones en psicología del desarrollo. Además de practicar y enseñar arte, obtuvo un certificado en educación Montessori y otro de la Sociedad Psicoanalítica de Viena. Erikson fue un psicólogo freudiano, lo que significa que acepta las ideas de Freud como correctas, incluyendo el complejo de Edipo, así como también las ideas con respecto al Yo de otros freudianos como Heinz Hartmann y por supuesto, Anna Freud. Fue psicoanalizado por la misma Anna Freud. Erikson trabajó en la Escuela de Medicina de Harvard y practicó psicoanálisis de niños en su consulta privada. En esa época logró codearse con psicólogos de la talla de Henry Murray y Kurt Lewin, así como los antropólogos Ruth Benedict, Margaret Mead y Gregory Bateson, autores que ejercieron una gran influencia sobre la obra de Erikson.

En 1933, emigró a los Estados Unidos donde, como profesor de la Universidad de Harvard, presentó la teoría del desarrollo psicosocial que abarca el ciclo vital completo de la persona, reconstruyendo las ideas de Freud a partir de la Antropología Cultural. Más tarde enseñó en Yale y luego en la Universidad de California en Berkeley. Fue durante este período cuando Erik Erikson realizó sus estudios sobre los indios lakota y los yurok. Fue discípulo de Freud, pero se diferenció de él en dos temas básicos: a) Que las personas son seres activos buscando adaptarse a su ambiente, más que pasivos esclavos de impulsos b) En otorgar mayor importancia que Freud a las influencias culturales. Erikson disiente con Freud en la relevancia que este último otorgó al desarrollo sexual para explicar el desarrollo evolutivo del individuo. Erikson entiende que el individuo, a medida que va transcurriendo por las diferentes etapas, va desarrollando su conciencia gracias a la interacción social.

Su principal trabajo fue extender los estudios del contexto del psicoanálisis del desarrollo psicosexual hacia el contexto del desarrollo psicosocial del ciclo de vida completo de la persona, atribuyendo para cada estadío una crisis dialéctica con cualidades sintónicas y distónicas de acuerdo al desarrollo psicosocial de la persona.También reconoció la importancia de la presencia de personas significativas, como elemento cultural en la formación de vida de las personas, bien como una representación de la jerarquización de los principios relacionados de Orden Social que interactúan en la formación cultural de la persona. El principio organísmico de la epigénesis fue fundamental para comprender el proceso biológico – psicosexual y formular su teoría de desarrollo psicosocial.  Según esta teoría, entre los 3 y los 6 años, se produce una tensión evolutiva entre dos polos: iniciativa- culpabilidad. Cuando se potencia el polo iniciativa, los niños pueden desarrollar un verdadero sentimiento de autonomía. Por el contrario, si predominan las exigencias y restricciones, se desarrollan sentimientos de culpa, relacionados con la violación de las normas establecidas.

Los 8 estadios psicosociales

  1. Confianza – Desconfianza: La tarea consiste en desarrollar la confianza sin eliminar completamente la capacidad para desconfiar. Transcurre desde el nacimiento hasta los dieciocho meses de vida, y depende de la relación o vínculo que se haya creado con la madre. Esta relación con la madre determinará los futuros vínculos que se establecerán con las personas a lo largo de su vida. Es la sensación de confianza, vulnerabilidad, frustración, satisfacción, seguridad… la que puede determinar la calidad de las relaciones. Los bebés aprenden a confiar en quienes se ocuparán de sus necesidades básicas de alimentación, afecto, aseo y contacto físico o aprenden a no tener confianza en el cuidado que los demás le pueden brindar.
  2. Autonomía vs Vergüenza y duda: Empieza desde los 18 meses hasta los 3 años de vida del niño. Durante este estadio el niño emprende su desarrollo cognitivo y muscular, cuando comienza a controlar y ejercitar los músculos que se relacionan con las excreciones corporales. Este proceso de aprendizaje puede conducir a momentos de dudas y de vergüenza. Los logros en esta etapa desencadenan sensación de autonomía y de sentirse como un cuerpo independiente.Los niños aprenden a ser autosuficientes en muchas actividades como controlar esfínteres, alimentarse, caminar, explorar y hablar, o bien aprenden a dudar de sus propias habilidades.
  3. Iniciativa vs Culpa:  Desde los 3 hasta los 5 años de edad.  El niño empieza a desarrollarse muy rápido, tanto física como intelectualmente. Crece su interés por relacionarse con otros niños, poniendo a prueba sus habilidades y capacidades. Los niños sienten curiosidad y es positivo motivarles para desarrollarse creativamente.  Ellos querrán emprender actividades típicas de los adultos o bien pueden temer los límites impuestos por sus padres. Si los padres reaccionan negativamente a las preguntas de los niños, probablemente se les generará sensación de culpabilidad.
  4. Laboriosidad vs Inferioridad: Entre los 6-7 años hasta los 12 años.  Los niños muestran un interés genuino por el funcionamiento de las cosas e intentan llevar a cabo muchas actividades por sí mismos, con su propio esfuerzo y poniendo en uso sus conocimientos y habilidades. Pueden aprender activamente a ser competentes y productivos en el dominio de nuevas habilidades,o bien pueden sentirse inferiores e incapaces de hacer algo bien.
  5. Exploración de la Identidad vs. Difusión de Identidad: Este estadio tiene lugar durante la adolescencia. En esta etapa, una pregunta se formula de forma insistente: ¿quién soy? Los adolescentes empiezan a mostrarse más independientes y a tomar distancia de los padres. Prefieren pasar más tiempo con sus amigos y comienzan a pensar en el futuro y a decidir qué quieren estudiar, en qué trabajar, dónde vivir, etc. Para ello establece las identidades sexual, política y profesional o se siente confundido respecto de los roles que debe desempeñar.
  6. Intimidad frente a aislamiento:  Comprende desde los 20 años hasta los 40, aproximadamente. La forma de relacionarse con otras personas se modifica, el individuo empieza a priorizar relaciones más íntimas que ofrezcan y requieran de un compromiso recíproco, una intimidad que genere una sensación de seguridad, de compañía, de confianza. Los adultos jóvenes buscan la compañía y el amor de otra persona o bien se aislan de los demás porque temen el rechazo y la desilusión.
  1. Generatividad frente a estancamiento:  Transcurre entre los 40 hasta los 60 años. Es un lapso de la vida en el que la persona dedica su tiempo a su familia. Se prioriza la búsqueda de equilibrio entre la productividad y el estancamiento; una productividad que está vinculada al futuro, al porvenir de los suyos y de las próximas generaciones, es la búsqueda de sentirse necesitado por los demás, ser y sentirse útil.
  1. Integridad del yo frente a desesperación: Se produce desde los 60 años hasta la muerte. El individuo deja de ser tan productivo, o al menos no produce tanto como era capaz anteriormente. Los amigos y familiares fallecen, uno tiene que afrontar los duelos que causa la vejez, tanto en el propio cuerpo como en el de los demás. Los adultos mayores tratan de encontrar sentido a sus vidas considerando la vida como un todo significativo,o bien desesperándose ante los objetivos nunca alcanzados.

Referencias Bibliográficas

Bordignon, N.A. (2005).El desarrollo psicosocial de Eric Erikson. El diagrama epigenético del adulto. Revista Lasallista de Investigación, vol. 2, núm. 2, julio-diciembre, 2005,50-63. Corporación Universitaria Lasallista. Antioquia, Colombia. Obtenido el 02-16-2018 de http://www.redalyc.org/pdf/695/69520210.pdf
Psicoactiva. (s.f.). La Teoría del desarrollo psicosocial de Erik Erikson. Obtenido el 02-16-2018 de https://www.psicoactiva.com/blog/la-teoria-del-desarrollo-psicosocial-erik-erikson/

Regader, B..(06-18-2014). La Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erikson. Obtenido el 02-16-2018 de http://www.redalyc.org/pdf/695/69520210.pdf

Soria,I.N. & Pérez Pérez,N. (04-17-2012). Psicología del desarrollo humano: del nacimiento a la vejez. Editorial Club Universitario.Alicante, España.

Stassen Berger, K. (2007). Psicologia del desarrollo. Infancia y adolescencia. 7th. Edition. Editorial Médica Panamericana.España.

 

Negligencia y maltrato infantil


Negligencia y maltrato infantil

Por Paulo Arieu

En Estados Unidos cada estado tiene su definición de qué es abuso y negligencia en contra de los menores de edad. Sin embargo, existe una ley federal sobre el abuso y la negligencia a menores, que sirve como referencia para “identificar los actos y comportamientos que, como mínimo, constituyen una forma de abuso o negligencia a menores”, según lo explica el Departamento de Salud de EE.UU.(Marcano,11-03-2016). DePanfilis (2006) dice que el abandono infantil es el tipo más común de maltrato infantil. Desafortunadamente, la negligencia con frecuencia no se denuncia. Históricamente, no se ha reconocido o publicitado tanto como el abuso infantil. Incluso los profesionales a menudo han prestado menor atención al tema de la negligencia que al abuso infantil.

Comúnmente los trabajadores sociales son menos propensos a corroborar las derivaciones por negligencia. En algunos aspectos, es comprensible por qué la violencia contra los niños ha recibido más atención que la negligencia. El abuso a menudo deja moretones visibles y cicatrices, mientras que los signos de negligencia tienden a ser menos visibles. Sin embargo, los efectos de la negligencia pueden igual de perjudiciales. De hecho, algunos estudios han demostrado que la negligencia puede ser tan perjudicial para los niños en su desarrollo cerebral como el abuso físico o sexual.

Rodríguez Camón (s.f.) explica que el concepto de maltrato infantil puede definirse como toda acción proveniente del responsable del menor, ya sea por comisión u omisión, que pone (o puede llegar a poner) en riesgo la integridad tanto física como emocional o cognitiva del pequeño. También ella explica que una definición sobre maltrato infantil similar a la expuesta es la que recoge la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas de 1989: “El maltrato infantil es toda forma de violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, que se da mientras el niño se encuentra bajo custodia de sus padres, de un tutor o de cualquier otra persona que le tenga a su cargo”.

DePanfilis (2006) también dice que cómo se define la negligencia le da forma a la respuesta. Dado que el objetivo de definir la negligencia es proteger a los niños y mejorar su bienestar, no culpen a los padres o cuidadores de las definiciones que ayudan a determinar si un incidente o patrón de comportamiento califica como negligencia, gravedad o duración, y lo más importante, si el niño no está a salvo. Además, según afirma DePanfilis (2006), las definiciones de negligencia varían entre los Estados y en diferentes disciplinas, agencias y grupos profesionales (por ejemplo, servicios de protección infantil, sistemas judiciales, proveedores de atención médica), así como entre las personas dentro de estas agencias y grupos. Las definiciones también se usan para diferentes propósitos dentro del campo de bienestar infantil. Por ejemplo, un médico puede considerar a un padre como negligente si el padre se olvida repetidamente de darle a su hijo un medicamento recetado. Sin embargo, esto puede considerarse o no legalmente negligencia, dependiendo de la severidad de los criterios de negligencia de muchas agencias.

En EE.UU., según lo explica Marcano (11-03-2016) existen dos definiciones legales:

a) La primera se define como: “Un acto u omisión de acto reciente, por parte de uno de los padres o de la persona encargada del cuidado del menor, que resulta en la muerte, daño físico o emocional de gravedad, el abuso sexual o la explotación de un menor de edad. b) La segunda se define como: “Un acto u omisión de acto que pone en riesgo inminente de un daño grave al menor.”

Dubowitz (2013), profesor de Pediatría, explica que los pediatras pueden ayudar a las familias y a los niños descuidados más allá de simplemente tratar al niño. En general, consultar con especialistas es útil, especialmente en tales circunstancias. Los esfuerzos para desarrollar un programa y mejorar las políticas y prácticas institucionales relacionadas con los niños y las familias son otras formas de defensa útil. En el nivel más amplio del gobierno estatal y nacional, los pediatras pueden abogar por políticas y recursos para ayudar a satisfacer las necesidades de los niños y las familias. Por lo tanto, hay diferentes maneras en que los pediatras pueden ser defensores eficaces en nombre de los niños abandonados.

Según explica Healthychildren (05-09-2013)  el abuso infantil incluye una serie de formas de maltrato grave, que abarca abuso físico, descuido físico, abuso verbal, abuso emocional y abuso sexual.

a) Abuso físico: El uso de la fuerza, especialmente de la violencia hacia otras personas, es un comportamiento aprendido de los padres y que se provoca a los hijos. Y cuando existen tensiones en la vida -desde pobreza, pasando por enfermedades hasta alcoholismo- esto puede incrementar el riesgo de abuso. Algunos niños víctimas de abuso viven en familias repletas de violencia doméstica, en donde las parejas sostienen batallas físicas y con frecuencia las esposas resultan agredidas.

b) Abuso emocional:  Descuidar las necesidades de su hijo en cuanto a apoyo emocional, amor y cuidado también constituyen formas de abuso. El abuso emocional es una de las formas más profundas y dañinas de abuso infantil. Denigrar, ridiculizar, poner apodos y ser irrespetuoso e irrazonablemente crítico hacia su hijo puede tener serias consecuencias emocionales y repercusiones a largo plazo. Como las formas más violentas de abuso, el abuso emocional puede perjudicar la imagen que tenga su hijo de sí mismo y su autoestima, e interferir con su habilidad de funcionar bien en la sociedad. Cuando se produce este abuso emocional, especialmente por un período de tiempo prolongado y de forma repetitiva, puede tener un impacto de por vida que afecte la felicidad, las relaciones y el éxito de su hijo. Es posible que se vuelva un muchacho sombrío, incapaz de disfrutar de sí mismo y predispuesto a comportamientos contraproducentes. Llevado al extremo, puede convertirse en autodestructivo, participando en prácticas de automutilación y hasta intentar cometer suicidio.

  • Signos de abuso físico: Estos indicadores pueden sugerir que un chico ha sido víctima de abuso físico:
  • El niño ha tenido lesiones en repetidas ocasiones que son inexplicables o inusuales.
    Parece retraído, pasivo, deprimido y llora mucho.
  • Por el contrario, inusualmente se muestra agresivo, revoltoso en la clase o destructor con sus bienes personales y los de los demás. Lanza juguetes por toda la habitación o se vuelve violento en contra de una mascota.
  • Parece sumamente cansado y menciona que tiene problemas para conciliar el sueño y pesadillas frecuentes.
  • El niño parece verdaderamente temeroso de alguno de sus padres o de la persona que lo cuida.
  • Pasa mucho tiempo en el área de juego y parece vacilante para irse a casa luego de la escuela, como si tuviera temor de algo ahí.
  • Sus padres parecen aislados de otras madres y padres del vecindario, no participan en actividades de la escuela y es posible que tengan problemas de alcoholismo o abuso de drogas. Parecen preocupados con sus propias vidas a expensas de no otorgar el cuidado debido a sus hijos.
  • El padre/la madre no está dispuesto a hablar sobre las lesiones de su hijo o su ansiedad es muy notoria cuando lo hace.

Según Dshs (s.f.) situaciones de posible maltrato y negligencia de menores son: Violencia intrafamiliar, castigo corporal, niños no supervisados o que pasan mucho tiempo solos, falta de obtención de atención médica, abuso de drogas en la etapa prenatal. Según la oficina de ambiente seguro de la Arquidiócesis de Oklahoma City (archokc, s.f.), “el abuso infantil está definido en la ley como: un daño o amenaza de dañar la salud o seguridad de un menor por parte de la persona responsable del bienestar del menor. Esto incluye la explotación y el abuso sexual.” Según esta oficina, un menor puede estar sujeto/a a una o más formas de abuso en cualquier momento dado:

a) Abuso Físico: se caracteriza por causar daños físicos a un menor de edad de forma no accidental.

b) Abuso Sexual: explotación sexual hacia a un menor o adolescente para obtener una gratificación sexual de otra persona .

c) Negligencia Física: se caracteriza por no cubrir las necesidades básicas a menor de 18 años, tales como: comida, ropa, alojamiento, educación, supervisión y protección.

d) Maltrato Psicológico: rechazo, terror, aislamiento, explotación, corrupción, el negarles afecto, salud mental, cubrir sus necesidades médicas y educativas.

Dubowitz (2013), explica la ETIOLOGÍA DE La NEGLIgencia DEL NIÑO. El dice que la negligencia se entiende mejor como un síntoma, con muchos contribuyentes posibles que abarcan los niveles individual (padre e hijo), familiar, comunitario y social. Las acciones e inacciones profesionales también pueden contribuir a la negligencia. Este marco guía una evaluación integral de lo que puede sustentar la negligencia, que luego guía la intervención.

a) Padres: Los problemas de salud mental de las madres, especialmente la depresión y el abuso de sustancias, se han relacionado con el abandono. La participación limitada de los padres en la vida de sus hijos también puede verse como negligencia.

b) Niño: Las características del niño como bajo peso al nacer, prematuridad o discapacidades pueden desafiar a los padres y contribuir a la negligencia. El comportamiento de los niños mayores puede ser difícil, a pesar de los esfuerzos apropiados de los padres.

c) Familia: La violencia de la pareja íntima y el maltrato infantil con frecuencia coinciden. Los niños necesitan sentirse seguros y protegidos en el hogar, sin miedo ni amenazas.

d) La comunidad: El contexto de la comunidad y sus recursos influyen en las relaciones padre-hijo y posible negligencia. Las percepciones negativas de los padres sobre la calidad de la vida del vecindario se han relacionado con el maltrato.

e) Profesionales: Los profesionales también pueden contribuir a la negligencia. La mala comunicación con los padres puede hacer que no comprendan el plan de tratamiento. Los psiquiatras pueden no cumplir con los enfoques recomendados y pueden no identificar las necesidades médicas o psicosociales de los niños, lo que contribuye a la negligencia.

f) Sociedad: Muchos factores sociales amplios comprometen las habilidades de los padres para cuidar adecuadamente a sus hijos. Además, estos problemas sociales o institucionales pueden descuidar directamente a los niños. En un estudio, solo el 70% de los niños con discapacidades de aprendizaje recibieron servicios de educación especial; menos del 20% de los niños recibieron atención de salud mental necesaria. El cuidado dental desatendido es generalizado. Y si el seguro de salud es una necesidad básica, 7.3 millones (9.8%) de niños experimentaron esta negligencia en 2012. Tales circunstancias pueden considerarse negligencia social. Además, la pobreza parece estar fuertemente asociada con el abandono, así como también obstaculiza la salud y el desarrollo de los niños. Esto también, en una sociedad próspera, constituye negligencia social.

EVALUACIÓN DE POSIBLE DESCUIDO

Dubowitz (2013), dice que la heterogeneidad de la negligencia no permite un enfoque específico para evaluar el conjunto de posibles circunstancias. Principios generales para la evaluación de una posible negligencia

  • Los niños verbales deben ser entrevistados por separado, a un nivel de desarrollo apropiado. Las posibles preguntas incluyen: “¿Qué sucede cuando te sientes enfermo? ¿Quién te ayuda si tienes un problema? ¿A quién recurrirías si te sientes triste?
  • ¿Las circunstancias indican que la (s) necesidad (s) del niño (a) no se están cumpliendo adecuadamente? ¿Hay evidencia de daño real? ¿Hay evidencia de daño potencial y sobre qué base?
  • ¿Cuál es la naturaleza de la negligencia?
  • ¿Hay un patrón de negligencia? ¿Hay otras formas de abandono o abuso? ¿Hubo participación previa de CPS?
  • ¿Cuál es el riesgo de daño inminente y de qué gravedad?
  • ¿Qué está contribuyendo a la negligencia? Considere las categorías enumeradas en “Etiología”.
  • ¿Qué fortalezas / recursos hay?
  • – Niño (por ejemplo, el niño quiere ir a la escuela, lo que requiere una mejor salud)
  • – Padre (por ejemplo, el padre quiere que el niño sea feliz)
  • – Familia (por ejemplo, otros miembros de la familia dispuestos a ayudar)
  • – Comunidad (p. Ej., Programas para padres, familias)
  • ¿Qué intervenciones se han intentado, con qué resultados? ¿Qué ha hecho el psiquiatra para abordar el problema?
  • ¿Cuál es la posibilidad de que otros niños en el hogar también sean descuidados (una ocurrencia común)?
  • ¿Cuál es el pronóstico? ¿Está la familia motivada para mejorar las circunstancias y aceptar ayuda o resistencia? ¿Hay recursos adecuados, formales e informales, disponibles?

Dubowitz (2013), da algunos principios generales para abordar la negligencia infantil

  • Transmite preocupaciones a la familia, amablemente pero con franqueza. Evita culpar.
  • Sea empático e interesado en ayudar o sugerir otro psiquiatra.
  • Ayuda a abordar los factores contribuyentes, priorizando aquellos más importantes y susceptibles de ser remediados (por ej., Recomendar tratamiento para la depresión de una madre). Los padres pueden necesitar abordar sus problemas para que puedan cuidar adecuadamente a sus hijos. Los programas de crianza pueden ayudar.
  • Comience con un enfoque menos intrusivo, generalmente no servicios de protección infantil.
  • Establecer objetivos específicos (p. Ej., La hiperactividad de un niño será adecuadamente controlada), con resultados mensurables utilizando escalas de calificación estandarizadas. Del mismo modo, los consejos deben ser específicos y limitarse a unos pocos pasos razonables.
  • Involucrar a la familia en el desarrollo del plan, solicitar su opinión y acuerdo.
  • Aproveche las fortalezas y brinde un gancho valioso para involucrar a padres e hijos.
  • Fomente el funcionamiento familiar positivo, por ejemplo, cómo un padre puede estar más involucrado.
  • Sea innovador y considere los recursos disponibles, como el uso de ollas y sartenes para jugar. Aliente la lectura para promover la alfabetización y la intimidad. 24
  • Aliente apoyos informales de familiares y amigos.
  • Considere el apoyo disponible a través de la afiliación religiosa de una familia.
  • Considere la necesidad de servicios concretos (por ejemplo, Asistencia Médica, Asistencia Temporal para Familias Necesitadas, Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria).
  • Considere las necesidades específicas de los niños, dado lo que se sabe sobre los posibles resultados de la negligencia.
  • Conocer los recursos de la comunidad y facilitar referencias apropiadas.
  • Considere la necesidad de involucrar a los servicios de protección infantil, particularmente cuando se trata de daños moderados o graves, y cuando las intervenciones menos intrusivas han fallado.
  • Presente el informe como necesario para aclarar la situación, de modo que el niño y la familia reciban la ayuda adecuada. La mayoría de los estados han desarrollado recientemente sistemas de respuesta alternativos, especialmente por negligencia. Este enfoque se centra en ayudar a las familias a mejorar, en lugar de investigar lo que se hizo mal. Intenta ser conciliador y constructivo, en lugar de punitivo. Lo más importante es que prioriza el corazón del problema: abordar las necesidades de los niños y las familias.
  • Un contrato escrito y firmado ayuda a documentar el plan acordado: una copia para el padre y otra para la historia clínica.
  • Brinde apoyo, seguimiento, revisión del progreso y ajuste el plan si es necesario.

Según afirma Dubowitz (2013), es importante reconocer que la negligencia a menudo requiere una intervención a largo plazo con apoyo y monitoreo continuo. En cuanto a las diferentes prácticas culturales y religiosas, la humildad es esencial. Evite un enfoque etnocéntrico (es decir, creer que “mi camino es el correcto”). Alternativamente, aunque es importante respetar las diferentes prácticas culturales, no debemos aceptar aquellas que claramente perjudican a los niños. Podemos trabajar con padres y líderes religiosos y culturales para buscar un compromiso satisfactorio; sin embargo, a veces no se puede llegar a un acuerdo y el niño se ve perjudicado o en riesgo. Los criterios para la participación legal incluyen:

1) el tratamiento rechazado por los padres tiene beneficios sustanciales sobre la alternativa;

2) no recibir el tratamiento recomendado causará un daño grave;

3) con tratamiento, es probable que el niño disfrute de una “alta calidad” de vida; y

4) en el caso de los adolescentes, deben consentir al tratamiento

Según  DePanfilis (2006), en la parte inicial de recopilación de información del proceso, el asistente social debe hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son los factores de riesgo y las necesidades del familiar que afecta la seguridad, la permanencia y el bienestar?
  • ¿Cuáles son los resultados de la negligencia que afectan la seguridad, permanencia y bienestar?
  • ¿Cuáles son las fortalezas individuales y familiares?
  • ¿Qué perciben los miembros de la familia como sus necesidades y fortalezas?
  • Lo que debe cambiar para que los efectos de descuido a ser abordado y el riesgo de negligencia y otros malos tratos para ser reducidos o eliminados?
  • ¿Cuál es el nivel de preparación del padre o cuidador motivación y capacidad de cambio para garantizar seguridad, permanencia y bienestar familiar?

Los trabajadores sociales necesitan realizar buenas entrevistas y tener habilidades analíticas para involucrar a la familia, reunir y organizar la información, analizar e interpretar el significado de la información, y sacar conclusiones precisas basadas en la evaluación. Para lograr los propósitos de la evaluación familiar, los trabajadores sociales deben:

  • Revisar la evaluación o la información de la investigación inicial;
  • Comenzar a desarrollar un plan de evaluación familiar;
  • Llevar a cabo la evaluación familiar entrevistando a todos miembros del hogar y otras personas la familia identifica como tener un interés en el seguridad y bienestar del niño;
  • Consultar con otros profesionales según corresponda;
  • Desarrollar un plan de seguridad, si es necesario;
  • Analizar información y tomar decisiones.

Segun New York State Office of Children and Family Services. (2003) ¿que preguntas específicas debo hacerle a un padre que cometió algun tipo de maltrato o negligencia con su hijo?

Preguntas sobre abuso físico:

  • Noté que su hijo tiene un gran moretón en su brazo. Cuéntame sobre eso. ¿Cómo ocurrió eso?
  • ¿Alguien golpeó a su hijo? ¿Quién fue?
  • ¿Dónde sucedió esto?
  • ¿Cuando sucedió? ¿Ha pasado antes? ¿Cuando fue la ultima vez?
  • ¿Con qué fue golpeado su hijo?
  • ¿Por qué golpearon a su hijo?

Preguntas sobre abuso sexual:

  • Noté que su hijo tiene alguna descarga en su ropa interior. ¿Qué crees que es
  • causando eso? Si el padre dice que no lo sé, responda: “¿Cuál es tu mejor suposición?”
  • La prueba de gonorrea de su hijo resultó positiva. ¿Qué crees que causó esta infección?
  • Su hijo parece sentirse incómodo al ponerse ropa de gimnasia en el vestuario. Qué hacer
  • ¿Crees que está pasando?
  • Se observó a su hijo fingiendo tener algún tipo de relación sexual con otro preescolar. Cómo
  • ¿Crees que él / ella aprendió sobre eso?

Preguntas sobre negligencia:

  • Cuéntame sobre la última comida que comió tu hijo. ¿Cuándo y qué comió su hijo?
  • ¿Alguien en su familia a menudo siente hambre y no tiene nada para comer?
  • ¿Qué sucede en su casa cuando su hijo se porta mal? ¿Cómo lo manejas?
  • Noté que su hijo ha estado faltando a la escuela últimamente. ¿Qué puedes decirme acerca de eso?
  • Escuché que su hijo se escapó de casa. ¿De qué va todo eso?
  • Me parece que su hijo no quiere irse a casa después de la escuela. ¿Puedes hablarme
  • sobre eso?
  • ¿Cuál fue tu experiencia con el uso de drogas? ¿Qué tal el alcohol?
  • Veo que ha estado enfermo durante mucho tiempo. ¿Has visto a un doctor o enfermera sobre este problema?

Referencias

Archokc (s.f.).Procedimientos para Reportar Abuso Infantil y Negligencia de Menores. Obtenido el 02-08-2018 de http://www.archokc.org/safeenvironment/documents/safe-environment-coordinator-area-1/1066-tri-fold-brochure-spanish-1/file

DePanfilis,D. (2006).Child Neglect: A Guide for Prevention, Assessment, and Intervention. Obtenido el 02-08-2018 de https://www.childwelfare.gov/pubPDFs/neglect.pdf

Dshs (s.f.).CÓMO PROTEGER al niño del maltrato y la negligencia.Una guía para reconocer y denunciar el maltrato y la negligencia de menores.  Obtenido el 02-08-2018 de https://www.dshs.wa.gov/sites/default/files/SESA/publications/documents/22-163SP.pdf

Dubowitz (2013).Neglect in Children. Obtenido el 02-08-2018 de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4288037/

Healthychildren.(05-09-2013).Abuso infantil: lo que todo padre y toda madre deben saber. Obtenido el 02-08-2018 de https://www.healthychildren.org/Spanish/safety-prevention/at-home/Paginas/Child-Abuse-What-Every-Parent-Should-Know.aspx

Marcano,N. (11-03-2016).¿Qué es considerado abuso y negligencia de menores en EE.UU.? Obtenido el 02-08-2018 de https://www.aboutespanol.com/que-es-considerado-abuso-y-negligencia-de-menores-en-ee-uu-2932645

New York State Office of Children and Family Services. (2003).Targeted Questions When You See An Indicator. Obtenido el 02-08-2018 de http://www.dorightbykids.org/how-do-i-recognize-child-abuse-and-neglect/targeted-questions-when-you-see-an-indicator

Rodríguez Camón,E. (s.f.).Las distintas formas de maltrato infantil. Obtenido el 02-08-2018 de https://psicologiaymente.net/desarrollo/formas-maltrato-infantil