Monergismo vs. sinergismo ¿Cuál doctrina es la correcta?


Monergismo vs. sinergismo ¿Cuál doctrina es la correcta?

por Paulo Arieu

Como cristiano reformado creo en las doctrinas de la Gracia. Pero antes de explicar las doctrinas de la gracia, hay que explicar que es Monergismo y que es Sinergismo. Este es un tema que ha sido acaloradamente debatido dentro de la iglesia por siglos. No es exagerado decir que este debate concierne al núcleo mismo del Evangelio. Primero, vamos a definir los dos términos. Cuando hablamos de monergismo vs. sinergismo, teológicamente hablando, estamos hablando acerca de quién realiza nuestra salvación.

Mientras que el monergismo está estrechamente asociado con Juan Calvino, el sinergismo está asociado con Jacob Arminius, y sus opiniónes han influido grandemente en el panorama evangélico moderno. Calvino y Arminius no son los creadores de estas creencias, pero son los proponentes más conocidos del Calvinismo y el Arminianismo.

Estas dos posturas fueron fuertemente debatidas a principios del siglo XVII, cuando los seguidores de Arminius publicaron Los Cinco Artículos de la Reconvención (CAR), un documento que declara en qué parte su teología difiere de la de Calvino y sus seguidores.

a) El monergismo: Proviene de una palabra griega compuesta que significa “trabajar solo,” es la creencia de que solo Dios efectúa nuestra salvación. Esta doctrina es sostenida primeramente por las tradiciones calvinistas y reformistas y están estrechamente unidas a lo que se conoce como las “doctrinas de la gracia.”

b) El sinergismo: también proviene de una palabra griega compuesta, significa “trabajar juntos,” y es la creencia de que Dios trabaja junto con nosotros para efectuar la salvación.  El punto crucial en este debate, está entre la doctrina calvinista de la elección incondicional, contra la doctrina arminiana de la elección condicional:

Si uno cree que la elección es incondicional, entonces uno se inclinará a la doctrina monergística de la salvación. Contrariamente, si uno opina que la elección está basada en el preconocimiento de Dios de quién va a creer en Él, entonces uno se inclinará hacia la perspectiva sinergista.

La visión de una elección incondicional está declarada en la Confesión de Fe de Westminster

“A aquellos que Dios ha predestinado para vida, desde antes que fuesen puestos los fundamentos del mundo, conforme a su eterno e inmutable propósito y al consejo y beneplácito secreto de su propia voluntad, los ha escogido en Cristo para la gloria eterna. Dios los ha predestinado por su libre gracia y puro amor, sin previsión de su fe o buenas obras, de su perseverancia en ellas o de cualquiera otra cosa en la criatura como condiciones o causas que le muevan a predestinarlos; y lo ha hecho todo para alabanza de su gloriosa gracia.” (CFW III.5, énfasis añadido).

Como podemos ver, la elección incondicional, enseña que la decisión de Dios de los elegidos, está basada en el beneplácito de Su voluntad y nada más. Además, Su opción en la elección, no está basada en Su presciencia de la fe de una persona o ninguna buena obra, o perseverancia de esa persona en la fe o en buenas obras.

Hay dos pasajes bíblicos clásicos que apoyan esta doctrina.

a) El primero es Efesios 1:4-5:

“Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.”

De acuerdo con este pasaje, fuimos elegidos por Dios para estar en Cristo – santos y sin mancha – antes de la creación del mundo, y esta elección estaba basada en “el puro afecto de su voluntad”

b) El otro pasaje es Romanos 9:16:

“Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”

La elección de Dios no depende de nada de lo que hagamos o creamos, sino que se hace únicamente a discreción de la misericordia de Dios.  La esencia del calvinismo, y del argumento monergístico, es que Dios está en el negocio de salvar realmente a las personas y no solo hacerlas salvables. Puesto que toda la gente nace en pecado, y por su naturaleza caída (total depravación), ellos siempre rechazarán a Dios; Él debe actuar salvando a los elegidos sin ninguna pre-condición de parte de ellos, como la fe. A fin de otorgar las bendiciones de salvación y vida eterna a los elegidos, Dios debió primero expiar sus culpas (expiación limitada). Entonces, esta gracia y salvación debe ser aplicada a los elegidos, y así, el Espíritu Santo aplica los efectos de la salvación en los elegidos, por medio de la regeneración de sus espíritus y llevándolos a la salvación (gracia irresistible). Finalmente, aquellos a quien Dios ha salvado, Él los preservará hasta el final (perseverancia de los santos). De principio a fin, la salvación (en todos sus aspectos) es una obra de Dios, y solo de Dios – ¡monergismo! El punto es que textualmente la gente está siendo salvada – los elegidos. Considera Romanos 8:28-30. En este pasaje, vemos que hay un grupo de gente a quienes Dios, “… conforme a su propósito son llamados.” Estas personas son identificadas como “los que aman a Dios.” Estas personas también son aquellas que en los vv. 29-30 son preconocidas, predestinadas, llamadas, justificadas y glorificadas. Es Dios quien está moviendo a este grupo de gente (los que aman a Dios, los elegidos) desde el preconocimiento a la glorificación, y ninguno se pierde a lo largo del camino.

En apoyo al argumento sinergístico, volvamos nuestra atención a los Cinco Artículos de la Reconvención:

“Que Dios, por un eterno e inmutable propósito en Jesucristo Su Hijo, antes de la fundación del mundo, ha determinado, que de la raza caída de hombres pecadores, salvaría en Cristo, por amor a Cristo, y a través de Cristo, a quienes, a través de la gracia del Espíritu Santo, han de creer en éste Su hijo Jesús, y han de perseverar en esta fe y obediencia de la fe, a través de esta gracia, incluso hasta el final; y, por otra parte, dejar al incorregible e incrédulo en el pecado y bajo la ira, y condenarlos como alejados de Cristo, según la palabra del Evangelio en Juan 3:36: ‘El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.’ Y también de acuerdo a otros pasajes de la Escritura” (CAR, Artículo I, énfasis añadido).

Aquí vemos que la salvación es condicional a la fe y perseverancia del individuo. Lo que hace la elección condicional, es colocar el factor determinante de nuestra salvación directamente sobre nosotros, en nuestra capacidad de elegir a Jesús y permanecer en Él. Ahora, los arminianos afirmarán que nuestra capacidad de elegir a Jesús es el resultado de una gracia universal que Dios da primeramente a todas las personas, que compensa los efectos de la caída, y le permite al hombre decidir aceptar o rechazar a Cristo. En otras palabras, Dios debe hacer algo incluso para posibilitar la elección de la salvación, pero al final es nuestra elección la que nos salva. La referencia bíblica que proporciona el Artículo I, ciertamente afirma que aquellos que creen tienen vida eterna y quienes se resisten a creer no tienen vida eterna, así que parecería que hay algún apoyo bíblico para esta doctrina. Por tanto, el argumento sinergista asegura que Dios hace posible la salvación, pero es nuestra elección la que la hace efectiva.

Así que, mientras que el monergismo asegura que Dios es la única condición necesaria y suficiente para nuestra salvación, el sinergismo estará de acuerdo en que Dios es una condición necesaria, pero negará Su suficiencia. Nuestro libre albedrío más la actividad de Dios es lo que la hace suficiente. Lógicamente hablando, debemos ser capaces de ver el error en el argumento sinergista – que realmente Dios no salva a nadie. Esto coloca la responsabilidad de la salvación en nosotros, porque somos nosotros quienes tenemos que hacer realidad esa salvación al poner nuestra fe en Cristo. Si Dios realmente no salva a nadie, entonces es posible que nadie vaya a salvarse. Si Dios verdaderamente no salva a nadie, ¿cómo podemos explicar pasajes tan poderosos como Romanos 8:28-30? Todos los verbos griegos en ese pasaje son ariosto/indicativo, significando que la acción ahí descrita está completa; no hay ninguna potencialidad implicada en este pasaje. Desde la perspectiva de Dios, la salvación ha ya sido efectuada. Más adelante, el Artículo IV de la Reconvención dice que la gracia de Dios es resistible, y el Artículo V afirma que aquellos que han elegido la gracia de Dios, también pueden caer de esa gracia y “regresar a este mundo impío” convirtiéndose en “desprovistos de la gracia.” Esta postura contradice la clara enseñanza de la Escritura, respecto a la seguridad eterna del creyente.

Si ese es el caso, ¿cómo entonces respondemos al apoyo bíblico de la elección condicional (cfr. Juan 3:36)? No se niega que la fe sea necesaria para hacer la salvación “efectiva” en nuestra vida, pero ¿qué lugar tiene la fe en el orden de la salvación? (Ordo Salutis) ? Nuevamente, si consideramos Romanos 8:29-30, vemos una progresión lógica de la salvación. Justificación, la cual está a la vista cuando consideramos la salvación por fe, es la cuarta en esa lista, precedida por el preconocimiento, la predestinación y el llamamiento. Ahora, el llamado puede dividirse en lo siguiente: regeneración, evangelismo, fe y arrepentimiento. En otras palabras, el “llamado” (referido como “llamado eficaz” por los teólogos reformados), primero debe incluir haber nacido de nuevo por el poder del Espíritu Santo (Juan 3:3). Después viene la predicación del Evangelio (Romanos 10:14-17), seguido por la fe y el arrepentimiento. Sin embargo, antes de que cualquiera de esto ocurra, lógicamente debe estar precedido por el preconocimiento y la predestinación.

Esto nos trae a la pregunta del preconocimiento. Los arminianos afirmarán que el preconocimiento se refiere a la presciencia de Dios de la fe del elegido. Si ese es el caso, entonces la elección de Dios ya no está basada en el “puro afecto de su voluntad,” sino más bien en nuestra disposición de haberlo elegido, independientemente de nuestra condición caída, la cual, de acuerdo a Romanos 8:7 es hostil hacia Dios, e incapaz de hacerlo. La visión arminiana del preconocimiento también contradice la clara enseñanza de los pasajes arriba mencionados en apoyo a la elección incondicional (Efesios 1:4-5 y Romanos 9:16). Esta creencia, esencialmente le roba a Dios Su soberanía y coloca la responsabilidad de la salvación directamente sobre los hombros de las criaturas que son totalmente incapaces de salvarse a sí mismas.

En conclusión, el peso de la evidencia lógica y el peso de la evidencia bíblica, apoya la creencia monergística de la salvación – Dios es el autor y consumador de nuestra salvación (Hebreos 12:2). “Aquel que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.” (Filipenses 1:6) El monergismo no solo tiene un profundo impacto en la forma en que uno ve la salvación, sino también el evangelismo. Si la salvación está basada únicamente en la gracia salvadora de Dios, entonces no hay razón para que nos gloriemos, y toda la gloria pertenece únicamente a Él (Efesios 2:8-9). Además, si Dios realmente salva a la gente, entonces nuestros esfuerzos evangelísticos deben dar fruto, porque Dios ha prometido salvar a los elegidos. ¡El monergismo es sinónimo de dar mayor gloria a Dios!


Bibliografía

http://www.gotquestions.org/Espanol/monergismo-vs-sinergismo.html

La revelación de Dios en la Palabra escrita


La revelación de Dios en la Palabra escrita

por Paulo Arieu

palabra-de-dios[1]

En este artículo veremos que Dios se ha revelado a través de Su Palabra. La Biblia es clara al respecto cuando dice que Dios, en su profundo amor y misericordia, se nos ha revelado y hablado en forma directra y precisa por medio de Jesucristo (Heb. 1:1-4 RV 1960), como cité en el articulo anterior. Y entender esto, que Dios nos ha hablado directamente por medio de su amado Hijo Jesús, nos compete a nosotros y está en la Biblia, principalmente en el Nuevo Testamento. Por este motivo decimos que la Biblia (los textos de los manuscritos originales) es Palabra de Dios. Como explica el teólogo protestante Ryrie

todo lo que conocemos de la vida de Cristo aparece en la Biblia, aunque, por supuesto, no todo lo que El hizo o dijo se relata en las Escrituras “ [0] Esto es en referencia a los dicho por el apostol Juan, quien escribió al respecto que “Jesús también hizo muchas otras cosas. Si todas se pusieran por escrito, supongo que el mundo entero no podría contener los libros que se escribirían.(Juan 21:25 NTV). 

Pero la Biblia es la Palabra de Dios y Dios nos ha dado a conocer su voluntad mediante ella. Los cristianos afirmamos que Dios existe y que el es real. Y por eso es que entendemos claramente, que aunque el sacrificio redentor de Cristo sucedió hace dos mil años, Dios se da a conocer a los que de diversas maneras procurar hallarle y conocer su voluntad. Pero Dios se nos revela en formas contundente por medio de Su Palabra. Ryrie explica que la Biblia es el registro de la revelación especial de Dios asi como su misma revelación.

“la Biblia sirve como la más inclusiva de todas las avenidas de la revelación especial, porque ella contiene en forma permanente muchos aspectos de las otras avenidas. Aunque Dios indudablemente dio otras visiones, otros sueños, y otros mensajes proféticos que no fueron incluidos en la Biblia, no sabemos ninguno de sus detalles. Además,  Pero la Biblia no es simplemente el archivo de estas otras revelaciones de Dios; ella también contiene verdad adicional que no fue revelada, por ejemplo, por medio de los profetas o aun durante la vida terrenal de Cristo. Así que la Biblia, entonces, es tanto el registro de los aspectos de la revelación especial como la revelación misma.[1]

En este sentido es que la revelación de Dios, a través de la Biblia, continúa y continuará hasta la segunda venida de Cristo. Dios es desconocido para el mundo. El teólogo protestante L. Chafer explica al respecto que

La Palabra escrita de Dios es capaz, sin embargo, de revelar a Dios en términos incluso más explícitos de los que puedan ser observados en la persona y obra de Cristo. Como previamente se ha demostrado, es la Biblia la que nos presenta a Jesucristo tanto como el objeto de las profecías, como su cumplimiento. Con todo, la Biblia va aún más allá; dando detalles respecto a Cristo, muestra el programa de Dios para Israel, para las naciones, así como para la Iglesia, y trata de muchos otros temas de la historia del género humano y del universo. La Biblia no sólo presenta a Dios como su tema fundamental, sino que también nos muestra sus propósitos. La revelación escrita lo incluye todo en sí misma. Expone de la forma más clara y convincente todos los hechos que conciernen a Dios y que están revelados en la Naturaleza, y proporciona el único registro que atañe a la manifestación de Dios en Cristo. También se extiende la divina revelación en grandes detalles que se relacionan con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, los ángeles, los demonios, el hombre, el pecado, la salvación, la gracia y la gloria. La Biblia, pues, puede ser considerada como el complemento perfecto de la divina revelación de Dios, parcialmente revelada en la Naturaleza , y más plenamente revelada en Cristo, y revelada completamente en la Palabra escrita.[2]

La revelación en la Biblia no solamente es inclusiva y sin embargo parcial, sino que, como explica Ryrie[3] también:

a) Es precisa, como escribió el apostol Juan (“Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad“, 17:17 NTV).

b) Es progresiva, como escribio el autor de la epístola a los Hebreos (“Hace mucho tiempo, Dios habló muchas veces y de diversas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas.”, Hebreos 1:1 NTV).

c) Es con propósito, como escribió el apostol Pablo a Timoteo (Desde la niñez, se te han enseñado las sagradas Escrituras, las cuales te han dado la sabiduría para recibir la salvación que viene por confiar en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra. “, 2 Timoteo 3:15–17).

Coincidimos totalmente on Chafer, que Dios ahora nos habla a la humanidad por medio de la revelación escrita. Por esta razón se nos exhorta a tener en cuenta esta revelación de Dios en Jesucristo y registrada en Su Palabra.

  • “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos nombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. “ (2 Pe. 1:19-21 RV 1960).
  • Debido a esa experiencia, ahora confiamos aún más en el mensaje que proclamaron los profetas. Ustedes deben prestar mucha atención a lo que ellos escribieron, porque sus palabras son como una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que el Día amanezca y Cristo, la Estrella de la Mañana, brille en el corazón de ustedes.  Sobre todo, tienen que entender que ninguna profecía de la Escritura jamás surgió de la comprensión personal de los profetas ni por iniciativa humana. Al contrario, fue el Espíritu Santo quien impulsó a los profetas y ellos hablaron de parte de Dios. (2 Pe. 1:19-21 NTV).

Y por extensión a toda la Biblia, ya que toda la Biblia es inspirada por Dios (Ver 1 Corintios 2:12-13; 2 Timoteo 3:16-17).  Y así también lo han entendido muchos grandes pensadores de la historia:

a) Bien dijo Kant, uno de los más serios pensadores de todos los tiempos:

“Haces bien en fundamentar tu paz y piedad en los evangelios, pues sólo en los

evangelios se halla la fuente de verdades espirituales, después que la razón ha

llegado al límite de su investigación, en vano.”[4]

b) También, otro filósofo llamado Hegel, no quiso otro libro en su lecho de muerte que la Biblia. El dijo antes de morir que:

si pudiera prolongar la vida, se dedicaría al estudio de ese Libro, pues en él había

hallado lo que la razón no podía descubrir.[5]

Si, como creemos, hay un Dios bueno, es razonable esperar que se revelará  personalmente a sus criaturas para que ellos entiendan que Dios los esta llamando a la Salvación.

c) El Reverendo David S. Clarke dijo lo siguiente:

No podemos imaginarnos que un padre se oculte para siempre de su hijo, que

nunca se comunique con él. Tampoco podemos imaginar que un Dios bueno oculte

de las criaturas creadas a su imagen la revelación de su ser y de su voluntad. Dios

ha hecho al hombre capaz y deseoso de conocer la realidad de las cosas, ¿y acaso

ocultará una revelación capaz de satisfacer ese deseo? Según la antiquísima

mitología egipcia, la legendaria Esfinge tebana proponía enigmas a los que

pasaban, y los mataba si no los descubrían. Sin duda alguna un Dios amoroso y

sabio no dejará que el hombre perezca por falta de conocimientos, desconcertado

ante el enigma del universo.[6]

d) Por su parte el doctor Hodges afirma:

La inteligencia de Dios despierta en nosotros la esperanza de que El ha adaptado

los medios al fin, y que coronará la naturaleza religiosa con una religión

sobrenatural. La benevolencia de Dios despierta la esperanza en nosotros de que

sacará a sus criaturas de su doloroso azoramiento y conjurará el peligro que las

acecha. La justicia de Dios despierta en nosotros la esperanza de que hablará a la

conciencia con tono claro y de autoridad. Es razonable pensar que Dios expresara en un libro su mensaje al hombre. El doctor Keyser dice lo siguiente: Los libros constituyen el mejor método de preservar la verdad íntegra, y trasmitirla de generación en generación. Ni la memoria ni la tradición son dignas de confianza. Por lo tanto. Dios procedió con la mayor sabiduría y también en forma normal al proporcionar al hombre la revelación divina en forma de libro. De ninguna otra manera, hasta donde nos es posible ver, podría El haber impartido a la humanidad un nivel infalible que hubiera estado disponible para toda la humanidad, y que continuaría intacto a través de las edades, y del cual el hombre podía obtener el mismo nivel o patrón de fe y conducta.[7]

e) Dietrich Bonhoeffer, un teólogo luterano alemán, también comentó que:

La vida del discípulo se acredita en el hecho de que nada se interponga entre

Cristo y él, ni la ley, ni la piedad personal, ni el mundo. El seguidor no mira más

que a Cristo. No ve a Cristo y al mundo. No entra en este género de reflexiones,

sino que sigue sólo a Cristo en todo. Su ojo es sencillo. Descansa completamente

en la luz que le viene de Cristo; en él no hay ni tinieblas ni equívocos. [8]

Pero ¿Que es la Palabra de Dios? 

f) Leamos que no dice el Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia al respecto:[9]

Frase que aparece en el Antiguo Testamento 394 veces (NBD) y se refiere a la

comunicación de Dios con el hombre. Por ser la palabra el vehículo con que se

expresan los pensamientos, es el medio más común con el que Dios revela y realiza

sus propósitos. De ahí que frases como «la Palabra de Jehová vino a mí» (Jer

1.11), «vino la Palabra de Jehová a … Ezequiel» (1.3), «Palabra de Jehová que vino a Oseas» (1.1), etc., sean características de los libros proféticos. La Palabra de Dios es una extensión de su personalidad. Luego, está investida de autoridad divina y deben respetarla y obedecerla tanto los ángeles como los hombres (ver Deut 12.32; Sal. 103.20). La Palabra de Dios es permanente (Is. 40.8) y tiene que cumplirse (Is 55.11).  En el Salmo 119 la frase se usa como sinónimo de «la ley», por tanto se refiere a la palabra escrita, aunque en casi todos los otros casos la «palabra de Dios» se refiere a una comunicación hablada. Este doble uso se explica en Éx. 24.4 donde se dice que Moisés puso por escrito las palabras que había oído de Jehová. Además, en algunas ocasiones la Palabra de Jehová venía mediante Visiones. Por ejemplo: «la Palabra de Jehová … lo que vio sobre Samaria y Jerusalén» (Miq 1.1; cf. Abd 1.1; Nah 1.1).  

También, el mismo Diccionario nos explica que [10] 

En el Nuevo Testamento la frase «palabra de Dios» solo en pocas ocasiones denota algo escrito. Por ejemplo, en Mar. 7.13 se refiere a la Ley que los judíos anulaban por su tradición y en Jn. 10.35 al Sal 82.6. Pero la frase nunca se usa para referirse al conjunto de los libros del Antiguo Testamento, ni mucho menos a toda nuestra Biblia. Los libros del Antiguo Testamento se identifican más bien con el término «las Escrituras». En el Nuevo Testamento la frase «palabra de Dios» (logos tou theóu) generalmente denota un mensaje predicado, sobre todo el del evangelio o el cristiano en general, predicado por Cristo y sus apóstoles (Lc. 5.1; 8.11, 21; Hch. 6.2; Ef. 6.17; Heb 6.5; 13.7; 1 Pe. 1.23). En este sentido a veces se emplean las frases «la palabra del Señor» (1 Ts 1.8; 2.13; 2 Ts 3.1) y «la palabra de Cristo» (Col 3.16; Heb 6.1; cf. «las palabras del Señor Jesús» en Hch 20.35; 1 Ti 6.3). Ocasionalmente la Palabra de Dios parece comprender toda la voluntad o el propósito de Dios (Lc 11.28; Ro. 9.6; Col 1.25; Heb 4.12). En los escritos de Juan se halla un uso distinto de «palabra» o más bien del vocablo griego logos. Se emplea como título del Hijo de Dios, y se traduce «Verbo» en la mayoría de las versiones (RV, NC, Str., HA, BC). Si Dios se reveló mediante la palabra hablada, ¿cuánto más no habría de revelarse mediante la Palabra encarnada? Este es el argumento de Heb 1.1, 2 y corrobora lo dicho en Jn 1.18. «A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo … Él le ha dado a conocer» o, siguiendo literalmente el griego: «Él ha hecho una exégesis de Él».

Algunos términos relacionados con “Revelar”:

1. Revelación: (lat. revelatio) Acción y efecto de revelar. Manifestación de una

verdad secreta u oculta. [11]

2. Revelar: (lat. revelare) Descubrir lo secreto. proporcionar indicios o

certidumbre de algo. Manifestar Dios a los hombres lo futuro u oculto.[12]

3. Revelación: significa encubrir, ocultar, disfrazar.[13]

Cual es la ETIMOLOGÍA de la palabra revelar:

  1. Viene del griego “apocalipsis”, que significa descubrir, revelar, desnudar. [14]
    BAILLIE: “Revelación literalmente significa descubrimiento, quitar un oscuro velo a

    fin de poner en evidencia algo que anteriormente estaba escondido?”[15]

    RAMM: “En el sentido más amplio, Una revelación es la totalidad de los modos en

    que Dios se da a conocer?[16]

    STANCIL: “La revelación es la automanifestación de Dios mismo y verdades acerca

    de Dios sin las cuales no lo podríamos conocer, con el propósito de establecer

    relaciones redentoras”[17]

    TRUEBLOOD:”La más importante afirmación de la revelación no es que el

    recipiente humano toma conciencia, a través de un método especial, de una serie de verdades acerca de Dios, sino que la afirmación más emocionante es que toma

    conciencia de Dios mismo}’[18]

    MORRIS: ‘Se trata de un conocimiento que alguien nos revela. En el cristianismo

    es un término importante porque significa que Dios ha tomado la iniciativa de darse a conocer al hombre. En tal sentido el conocimiento de Dios resulta ser, no el

    producto del diligente estudio humano, sino una manifestación de la gracia de Dios

    y de su voluntad de ser conocido” [19]

    LEWIS: “Revelación significa que se nos imparte un conocimiento especial que no

    podemos lograr por nosotros mismos. Viene de afuera de nosotros mismos. Es por la acción y la iniciativa de Dios” [20]

Pero ¿Que significa que la Biblia es revelada?

La Biblia es la revelada (sin velo, descubierta) Palabra de Dios respecto a la

salvación del hombre. El mensaje central de la Biblia es suma y esencia de esa

revelación…. La palabra “inspiración” significa soplo hacia fuera. Ya que Dios inspiró la Biblia esta es un producto divino. Los hombres fueron los vehículos de que Dios se valió para dar a su mensaje forma escrita. Como se realizó esto, es un misterio; que se realizó es un hecho. La inspiración y la revelación van de la mano. Nuestra inspirada Biblia es en verdad la revelación escrita, así como las palabras de Jesús fueron la revelación hablada. [21]

El Dr. H.Orton Wiley dijo que:

Las Escrituras fueron dadas por inspiración plenaria, la cual inspiración reúne en todo su contenido los elementos de superintendencia, elevación y sugestión, de tal manera y en grado suficiente que la Biblia llega a ser la Palabra infalible de Dios y la regla autoritativa de fe y práctica en la iglesia. [22]

La declaración del Dr. Adam Clarke, uno de los mejores expositores bíblicos del

movimiento wesleyano, dice así:

Insisto en tal clase de inspiración de los autores sagrados del Nuevo Testamento que nos asegura la verdad de lo que escribieron, sea por la inspiración de sugestión o sea solamente de dirección pero no insisto en una inspiración que implica que sus palabras fueron dictadas o sus frases indicadas verbalmente por el Espíritu Santo.[23]

El filósofo Immanuel Kant dijo que:

“La existencia de la Biblia, como libro para el pueblo, es el mayor beneficio que la raza humana jamás haya experimentado. Todo intento de desprestigiarla es un crimen contra la humanidad”. [24]

Sir Isaac Newton dijo que:

Hay más señales de autenticidad en la Biblia que en la historia profana alguna. Reconocemos en las escrituras de Dios la más sublime filosofía.[25]

Todo evangelio es una literatura teológica que nos permite descubrir la Palabra de

Dios y qué es lo que nos quiere decir con ella en nuestra vida personal, así como en

el mundo en que hoy vivimos. La belleza de los evangelios radica en que aún

siendo escritos hace tanto (s. I) , por personas pertenecientes a comunidades tan

disímiles, con problemas, realidades, propias de sus épocas, con una literatura,

escritura, tan diversa de la actual, sigue presente como “agua viva”, son mensajes

que atraviesan toda época, contexto, realidad y persona. Palabras de vida eterna,

palabra de Jesús resucitado. [26]

Soren Kirkegaard dijo que:

“Como un enamorado lee una carta de su amada, así tienes que leer la Escritura… La Biblia ha sido escrita para mí” [27]

Se cuenta de que la increíble devoción a la exposición de la Palabra de Dios año tras año en la vida de Juan Calvino, era debido a su profunda convicción de que la Biblia es la verdadera Palabra de Dios. El dijo que:

“Las leyes y las profecías no son enseñanzas entregadas por la voluntad del hombre, sino dictadas por el Espíritu Santo… Debemos a las Sagradas Escrituras la misma reverencia que le debemos a Dios, porque provienen de El únicamente, y no tienen nada del hombre en ellas” [28]

Lo que Calvino vio en la Biblia, por sobre todas las cosas, fue la majestad de Dios. El dijo que a través de las Escrituras “de una manera que sobrepasa al juicio humano, somos hechos absolutamente a semejanza, como si contuviéramos la majestad de Dios Mismo” (Institutes, I. vii, 5). [29]

Sin duda, vemos que la Biblia, para Calvino, era por sobre todo un perfecto testigo de Dios y de su gloriosa majestad divina. ¿Están todavía los cristianos recibiendo, por inspiración del Espíritu Santo, revelación directa de Dios? ¿Puede la gente hoy, al escribir canciones o libros, al predicar o enseñar, o al tomar decisiones, alegar legítimamente que están bajo inspiración divina? Como comenta  el pastor John Mac Arthur, «Muchos carismáticos contestan un sonoro “¡Sí!”»[30], lamentablemente. Y para fundamentar esta declaración, Mac Arthur cita a J. Rodman Williams, quien escribió que:

La Biblia verdaderamente se ha convertido en un testigo asociado de la actividad

actual de Dios… Si alguien hoy tal vez tiene una visión de Dios, de Cristo, es bueno

saber que ya ha sucedido antes; si alguien tiene una revelación de Dios, saber que

para los cristianos primitivos la revelación también sucedía en la comunidad; si uno

dice un: “Así dijo el Señor”, y se atreve a dirigirse a la comunidad en primera

persona, aun a ir más allá de las palabras de la Escritura, que esto sucedía ya hace

mucho. ¡Que extraño y notable es! Si uno habla la Palabra de Verdad en la

comunión del Espíritu, no son sus propios pensamientos y reflexiones (por ej.,

sobre algunos temas actuales), ni simplemente alguna exposición de las Escrituras,

porque el Espíritu trasciende las observaciones personales, por interesantes y

profundas que puedan ser. El Espíritu como el Dios vivo, se mueve a través, y más

allá, de los registros del testimonio pasado, por valiosos que tales registros sean

como modelo para lo que pasa hoy en día.[31]

¿Qué nos está diciendo Williams? Mac Arthur nos sigue explicando:

El está afirmando que la Biblia no es nuestra fuente final de la revelación de Dios,

sino simplemente un “testigo” de la revelación adicional que Dios está dando hoy

en día. Williams está declarando que los cristianos pueden añadirle a la Biblia, y

que ellos pueden aceptar otras adiciones a la Escritura como normales y convencionales. El cree que la Biblia es un “modelo” para lo que el Espíritu Santo está haciendo hoy para inspirar a los creyentes.[32]

Fe en un Dios vivo

Pero, y esto que decimos, que se terminó la revelación divina, y que ya el canon

está cerrado, no suena a lo que algunos llaman deísmo? No será que Dios ya no

habla, o no se comunica con este mundo? Solo nos quedó la tradición de la Palabra

de Dios, y Dios se retiró de la escenario mundial?  Permítame aclararle: Yo, personalmente ¡creo en un Dios vivo! A modo personal, mi convicción plena es en un Dios que existe, que está vivo, que no está ausente de los males de la humanidad, y que no ha dejado al mundo sin conocimiento de él. Yo creo y afirmo que Dios existe, y que nuestro Dios es un Dios vivo, y no un Dios ausente, como lo enseña por ejemplo el deísmo, aunque yo no pueda comprender la totalidad de sus designios.

El deísmo

es la creencia en Dios creador del Universo y de sus procesos naturales a través de los cuales funciona (leyes) . Se basa en la observación y el análisis racional de la naturaleza. Así pues, el deísmo es una creencia racional en Dios, pero sin aceptar los credos, dogmas o libros sagrados de una religión particular. [33]

Uno de los principales postulados de esta filosofía religiosa, es estar basada

en la creencia de que Dios existe y creó el universo físico, pero no interfiere con él

(postulado que incluye a la evolución teísta).Los deístas, en general, rechazan la

religión organizada y los dioses personales “revelados” argumentando que Dios es

el creador del mundo, pero que no interviene de forma alguna en los quehaceres

del mundo, aunque esta posición no es estrictamente parte de la filosofía deísta.

Para ellos, Dios se revela a sí mismo indirectamente a través de las leyes de la

naturaleza descritas por las ciencias naturales.El deísta no necesariamente negará

que alguien pueda recibir una revelación directa de Dios, pero esa revelación será

válida sólo para esa persona. Si alguien asevera que Dios se le ha revelado, será

una revelación de segunda mano y no habrá obligación de seguirle. Esto implica la

posibilidad de que se esté “abierto” a las diferentes religiones como

manifestaciones diversas de una misma realidad divina hacia la que tiende nuestra

naturaleza biológica, aunque no crea en ninguna en concreto como “verdadera” o

“totalmente verdadera”…Las corrientes filosóficas deístas describen a un Dios ajeno

a la creación directa de todos los aspectos del mundo, a diferencia de la imagen

literal que presentan religiones como el islamismo, cristianismo o judaísmo. Sin

embargo, la corriente filosófica deísta al promover el librepensamiento, no pretende

establecer ningún precepto ni dogma a seguir. Por lo tanto, un deísta puede

considerarse deísta cristiano, deísta judío, deísta musulmán, etc.» [34]

Obviamente, no es este mi concepto de Dios. no tengo un concepto deísta de

Dios, sino teísta y cristiano evangélico. Yo creo y afirmo que la revelación de Dios de nuevos aspectos de su deidad, prácticas, doctrinas, etc., han cesado hasta el tiempo de su segunda venida. Pero no por eso Dios está ausente del mundo, ni ha dejado de llamar a la salvación y al conocimiento de Él a los seres humanos. Afirmo plenamente convencido que La Revelación especial de Dios al mundo ha cesado, que ya no hay mas nada por añadir a las escrituras y que El canon esta cerrado. Y afirmo la veracidad de los textos bíblicos y su carácter inspirado e inerrante. A través de la ciencia, Dios nos ha permitido conocer aspectos de la creación también llamada “revelación natural”, que nos eran desconocidos. Pero nada de esto añade ni una jota ni una tilde a la Biblia.

Pero como bien afirma Mac Arthur, creer que Dios sigue inspirando nueva Escritura,

es un criterio relativista atemorizante» y que lamentablemente, «está creciendo en popularidad conforme el movimiento carismático se extiende.[35]

Por eso, es tan importante entender la doctrina de la inspiración verbal, la cual

está íntimamente relacionada con la doctrina de la inspiración plenaria. Esta

enfatiza que las palabras de la Escritura son inspiradas por Dios. La Escritura no es

sólo la Palabra de Dios, también es las palabras de Dios. Nuevamente enseñamos y

enfatizamos esto en contra de aquellos que piadosamente afirman que la Escritura

es inspirada en sus enseñanzas y doctrinas pero no en palabras y detalles. Tal

enseñanza es, por supuesto, simplemente un sin sentido, ya que es imposible que

la Escritura sea la inspirada Palabra de Dios en sus enseñanzas y pensamientos si

las palabras en las cuales aquellas enseñanzas son dadas nos son ellas mismas

inspiradas e infalibles.[36]

Podemos citar a un tal Mr. Coleridge, quien

”solía insistir muy a menudo en la diferencia entre creencia y fe. [37]

Se comenta en un articulo, una anécdota acerca de él, que dijo de manera muy seria y convencida, que

si en aquel momento le convencieran de que el Nuevo Testamento era una falsificación desde el principio hasta el fin -y ésta era una convicción cuya posibilidad no podía hacerse cargo- por grande que fuera la desolación que sentiría, no disminuiría ni jota su fe en el poder y la misericordia de Dios por alguna manifestación de su ser hacia el hombre, ya sea en el pasado, en el futuro, o en los abismos ocultos en los que no hay tiempo ni espacio.”[38]

Bueno, esta es una piadosa frase, sincera, ferviente, noble, pero creo que es un

comentario a mi modo innecesario ya que es indiscutible la autoridad de los

escritores novotestamentarios. Pero ¡que difícil se nos hace dar testimonio de

nuestra fe cuando se nos pide razón de ella!

Como comenta Don José Martinez,

cualquier pensador imparcial encontrará serias dificultades para reconocer auténtica autoridad al mensaje del Nuevo testamento si se prescinde de la objetividad de su fundamento histórico.[39]

Claro que creo que Dios respetó la capacidad de razón de los hagiógrafos, no les

anuló sus facultades intelectuales. Es esto lo que me confirma una vez mas de

manera notable la existencia de Dios y la excelencia y magnificencia de nuestro

Dios. Es que si Dios no existe, la libertad es imposible, lo que convertiría la vida en

un terrible absurdo.

…si Dios es improbable, aceptando el concepto kantiano de Dios, ello equivale a

decir, que lo posible es improbable, lo cual es confundir el ámbito de la posibilidad

donde no rige el tiempo, del de la probabilidad que permite predecir el futuro. Es

imposible que Dios sea improbable.[40]

Si Dios no hubiese existido o Jesús no hubiese resucitado y todo hubiese sido nada

mas que una hermosa historia, nada mas que linda para contar a los niños, nuestra

fe no tendría ningun sentido, como dijo Pablo, en la primera epístola a los Corintios.

  • ” Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” (I Cor. 5:14 RV 1960)

Es decir que si Jesús ha resucitado, todo ha comenzado a crecer hacia la plenitud

y pese a los horrores del mundo y de la vida, cualquier logro positivo, por pequeño

que sea, es un anuncio de Resurrección[41]

Podemos referenciarnos y documentarnos con lo que explica Don José Martinez,

quien cita a James Dunn, que escribe respecto a esto con claridad:

“En directa antítesis, los escritores del Nuevo Testamento proclaman: Esto si

aconteció (la vida, la muerte y resurrección de Jesús) y solo de este modo puede el

deseo vehemente del mundo judío helénico convertirse en realización histórica a

favor del hombre ahora y en el futuro.[42]

Ahora bien, la misma Biblia nos da testimonio de su historicidad cuando afirma:

  • “Pues no hemos dado a conocer el poder de Dios y la venida de
    nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como

    habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad”. (II Ped. 1:16

    RV 1960).

Es necesario entender que los escritores bíblicos específicamente negaron el

enseñar mitología y fábulas artificiosas. Por ejemplo el Apóstol Pedro dijo,

  • “Porque cuando les dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no seguimos fábulas ingeniosamente inventadas, sino que fuimos testigos oculares de Su majestad..” (2 Pedro 1:16 NBH).

En sí, el Apóstol Pablo urge a Timoteo a que enseñe a su congregación a rechazar

la mitología

  • “ni prestaran atención a mitos y genealogías interminables, lo que da lugar a discusiones inútiles en vez de hacer avanzar el plan (la dispensación) de Dios que es por fe, así te encargo ahora.”(I Tim.1:4 NBH)

El advirtió que el tiempo llegaría cuando

  • “dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos” (2 Tim. 4:4 NBH).

Puedo citar a Don José M. Martínez quien cita a G. Stählin:

Una cosa es firme y clara. Para los apóstoles, al igual que para los evangelistas, todo estaba basado en la historia. Predicaron la poderosa realidad de Cristo, no como seguidores de mitos compuestos artificiosamente sino como epoptai (testigos oculares)[43]

Tampoco necesito métodos racionales para intentar convencer al mundo de la revelación de la Palabra de Dios. Ni siquiera son un argumento sólido para determinar que libros son inspirados o no. Y tampoco deseo caer en la racionalización de la fe, a punto de que caigamos en una ortodoxia fría, hueca, y vacía de contenido.

Porque

la ortodoxia, clara y dura como el cristal, celosa y combatiente, no podrá

ser sino letra bien formada, bien nombrada y bien aprendida, la letra que mata.

Nada es tan muerto como la ortodoxia muerta, demasiado muerta para especular,

demasiado muerta para pensar, para estudiar o para orar[44]

Es por esto que no niego la existencia de Dios, como un ser vivo que continúa

procurando comunicarse con su creación. Aunque existen métodos racionales que intentan explicar la existencia de Dios, como dice el doctor A. B. Davidson, a nosotros los cristianos, no nos es necesario ninguna demostración racional de la existencia de Dios, ya que la Biblia es clara, los escritores bíblicos nos dicen que conocen a Dios, y esa declaración lleva implícita la existencia de Dios.

No se trata de demostrar la existencia de Dios, porque en todas partes en la Biblia

Dios se enuncia como conocido. Parece que no hay pasaje alguno en el Antiguo

Testamento que indique que el hombre alcance el conocimiento de la existencia de

Dios por medio de la naturaleza o de los acontecimientos de la providencia, aunque

hay algunos pasajes que insinúan o implican que las falsas ideas de lo que es Dios

pueden corregirse por la observación de la naturaleza y la vida… En las páginas

del Antiguo Testamento no se considera el discutir o demostrar que pueda

conocerse a Dios ni el probar que Dios existe. ¿Cómo podían los hombres

considerar el discutir que pueda conocerse a Dios cuando estaban convencidos de

que lo conocían, cuando su fuego interno y su mente estaban impregnados de

pensamientos del Señor y cuando sabían que el Espíritu de Dios los inspiraba, los

iluminaba y les guiaba en toda la historia? La idea de que el hombre llega a conocer

a Dios, o alcanza comunión con El mediante sus propios esfuerzos es completa

hombre; acuerda un pacto o inicia relaciones especiales con el hombre; le da

mandamientos. El hombre lo recibe cuando se acerca a Dios, acepta su voluntad y

obedece a sus preceptos. Jamás se presenta a Moisés o a los profetas en actitud

pensante, reflexionando sobre el Invisible y llegando a conclusiones con respecto a

El, o ascendiendo a concepciones elevadas de la divinidad. El Invisible se manifiesta

a sí mismo ante ellos, y ellos lo saben…De Igual manera los escritores bíblicos nos dicen que conocen a Dios, y esa declaración lleva implícita la existencia de Dios.[45]

Podemos citar al Reverendo David S. Clarke, quien dijo lo siguiente:

No podemos imaginarnos que un padre se oculte para siempre de su hijo, que

nunca se comunique con él. Tampoco podemos imaginar que un Dios bueno oculte

de las criaturas creadas a su imagen la revelación de su ser y de su voluntad. Dios

ha hecho al hombre capaz y deseoso de conocer la realidad de las cosas, ¿y acaso

ocultará una revelación capaz de satisfacer ese deseo? Según la antiquísima

mitología egipcia, la legendaria Esfinge tebana proponía enigmas a los que

pasaban, y los mataba si no los descubrían. Sin duda alguna un Dios amoroso y

sabio no dejará que el hombre perezca por falta de conocimientos, desconcertado

ante el enigma del universo.[46]

También quisiera cita al doctor Hodges, quien afirma que:

La inteligencia de Dios despierta en nosotros la esperanza de que El ha adaptado

los medios al fin, y que coronará la naturaleza religiosa con una religión

sobrenatural. La benevolencia de Dios despierta la esperanza en nosotros de que

sacará a sus criaturas de su doloroso azoramiento y conjurará el peligro que las

acecha. La justicia de Dios despierta en nosotros la esperanza de que hablará a la

conciencia con tono claro y de autoridad. Es razonable pensar que Dios expresara en un libro su mensaje al hombre.[47]

El doctor Keyser dice lo siguiente:

Los libros constituyen el mejor método de preservar la verdad íntegra, y trasmitirla de generación en generación. Ni la memoria ni la tradición son dignas de confianza. Por lo tanto. Dios procedió con la mayor sabiduría y también en forma normal al proporcionar al hombre la revelación divina en forma de libro. De ninguna otra manera, hasta donde nos es posible ver, podría El haber impartido a la humanidad un nivel infalible que hubiera estado disponible para toda la humanidad, y que continuaría intacto a través de las edades, y del cual el hombre podía obtener el mismo nivel o patrón de fe y conducta.[48]

Y al mártir alemán Dietrich Bonhoeffer, cuyos escritos desde su muerte en 1945, y

especialmente en los últimos diez años, han estado despertando un interés notable

entre los cristianos de todas las edades. Comentó acerca de la vida del discípulo,

que:

«se acredita en el hecho de que nada se interponga entre Cristo y él, ni la ley, ni la

piedad personal, ni el mundo. El seguidor no mira más que a Cristo. No ve a Cristo

y al mundo. No entra en este género de reflexiones, sino que sigue sólo a Cristo en

todo. Su ojo es sencillo. Descansa completamente en la luz que le viene de Cristo;

en él no hay ni tinieblas ni equívocos.» [49]

Y entonces, ¿ya Dios no habla? No,Dios ya no habla por medio de fenomenos externos a Su Palabra, aunque nosotros creemos en un Dios vivo. Pero siempre pienso que debemos ser muy caustos cuando prestamos atención a “otras voces”, ya que “Engañoso es el corazón” (Jer 17:9; Prov. 28:6;Mat. 15:18-20a) y hay muchos falsos profetas dando vuelta diciendoles a la gente lo que a ellos les gusta escuchar.

Creo que MacArthur lo explica bien cuando dice que

los cristianos no deben actuar apresurada e informalmente con los asuntos de inspiración y revelación. Para distinguir entre la voz de Dios y la voz humana es esencial una comprensión correcta de esas doctrinas.[50]

La mejor explicación que puedo dar sobre la voz del Señor, es el pasaje bíblico donde Jesús dice que Él es el buen Pastor y que sus ovejas oirían su voz y no la de extraños.

  • “De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal es ladrón y robador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz: y á sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.  Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz de los extraños.  Esta parábola les dijo Jesús; mas ellos no entendieron qué era lo que les decía 7 Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Jn. 1:1-10)

El Pastor John MacArthur dice que

Los cristianos no deben jugar rápido y libremente con los temas de la inspiración y la revelación. Una comprensión exacta de las doctrinas es esencial para distinguir entre la voz de Dios y la voz humana. Los hombres que profesaban hablar por Dios, pero que hablaban sus propias opiniones debían ser ejecutados bajo la ley del Antiguo Testamento (Deuteronomio 13:1-5). Los creyentes del Nuevo Testamento son también instados a poner a prueba los espíritus y juzgar todas las supuestas profecías, evitando los falsos profetas y los herejes (1 Juan 4:1, 1 Cor. 14:29). El Espíritu Santo está obrando poderosamente en la iglesia de hoy, pero no de la manera en que la mayoría de los carismáticos piensan. El papel del Espíritu Santo es capacitarnos para predicar, enseñar, escribir, hablar, testificar, pensar, servir y vivir. Él nos conduce a la verdad de Dios y nos dirige a la voluntad de Dios para nuestras vidas. Pero lo hace a través de la Palabra de Dios, nunca separado de ella. Referirse a la dirección del Espíritu Santo y la autonomía del ministerio como fuente de inspiración o revelación es un error. Utilizar frases tales como “Dios me habló”, o “Esto no fue idea mía, el Señor me la dio”, o “Estas no son mis palabras, sino un mensaje que he recibido del Señor” confunden la cuestión de la dirección del Espíritu en la vida de los creyentes hoy. Invitar a este tipo de confusión, hace caer en el juego erróneo que niega la singularidad y la autoridad absoluta de la Escritura. Los términos y conceptos de Efesios 5:18-19 y 2 Pedro 1:21 no deben ser mezclados. Ser lleno del Espíritu y hablar entre vosotros con salmos e himnos no es lo mismo que ser movido por el Espíritu Santo para inspirar y escribir la Escritura. [51]

¿Cual es el significado de la frase “Palabra de Dios” ?

El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia nos dice que esta frase: [52]

  • Aparece en el Antiguo Testamento 394 veces (NBD) y se refiere a la comunicación de Dios con el hombre. Por ser la palabra el vehículo con que se expresan los pensamientos, es el medio más común con el que Dios revela y realiza sus propósitos. 
  • También nos dice que la Palabra de Dios es una extensión de su personalidad. Luego, está investida de autoridad divina y deben respetarla y obedecerla tanto los ángeles como los hombres (Dt 12.32; Sal 103.20). La Palabra de Dios es permanente (Is 40.8) y tiene que cumplirse (Is 55.11).
  • En el Sal 119, la frase se usa como sinónimo de la ley, por tanto se refiere a la palabra escrita, aunque en casi todos los otros casos la palabra de Dios se refiere a una comunicación hablada.
  • Además, en algunas ocasiones la Palabra de Jehová venía mediante visiones. Por ejemplo: la Palabra de Jehová … lo que vio sobre Samaria y Jerusalén (Miq 1.1; cf. Abd 1.1; Nah 1.1).
  • En el Nuevo Testamento«(gr. logos tou theóu), solo en pocas ocasiones denota algo escrito. Por ejemplo, en Mc 7.13 se refiere a la Ley que los judíos anulaban por su tradición y en Jn 10.35 al Sal 82.6. Pero la frase nunca se usa para referirse al conjunto de los libros del Antiguo Testamento, ni mucho menos a toda nuestra Biblia. Los libros del Antiguo Testamento se identifican más bien con el término las Escrituras.
  • Generalmente denota un mensaje predicado, sobre todo el del evangelio o el cristiano en general, predicado por Cristo y sus apóstoles (Lc 5.1; 8.11, 21; Hch 6.2; Ef 6.17; Heb 6.5; 13.7; 1 P 1.23). En este sentido a veces se emplean las frases «la palabra del Señor (1 Ts 1.8; 2.13; 2 Ts 3.1) y la palabra de Cristo (Col 3.16; Heb 6.1; cf. las palabras del Señor Jesús en Hch 20.35; 1 Ti 6.3)
  • Ocasionalmente, «parece comprender toda la voluntad o el propósito de Dios (Lc 11.28; Ro 9.6; Col 1.25; Heb 4.12).
  • En los escritos de Juan se halla un uso distinto de palabra (griego logos): Se emplea como título del Hijo de Dios, y se traduce Verbo en la mayoría de las versiones (RV, NC, Str., HA, BC). Si Dios se reveló mediante la palabra hablada, ¿cuánto más no habría de revelarse mediante la Palabra encarnada? Este es el argumento de Heb 1.1, 2 y corrobora lo dicho en Jn 1.18. A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo … Él le ha dado a conocer o, siguiendo literalmente el griego: Él ha hecho una exégesis de Él.

La Profecía y El Canon Cerrado

Tenemos grupos religiosoos sectarios como los mormones, quienes no aceptan que el canon se cerró. Aunque las doctrinas que dicen que nunca mas Dios se revelará y que el canon de escrituras está cerrado no se encuentran directamente en la Biblia, la Iglesia ha entendido desde hace muchos siglos que el canon está cerrado y que al menos por el momento Dios no se va a volver a revelar. Dios sigue siendo soberano y El  puede abrir el canon nuevcamente si El asi lo dispusisese. El profeta Isaías ha dicho que

  • Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos (Isaías 55:8-9).

Cuando el canon fue cerrado en el Antiguo Testamento después del tiempo de Esdras y Nehemías, siguieron cuatrocientos “años de silencio” cuando no hubo ningún profeta hablar revelación de Dios en ninguna forma. Ese silencio fue roto por Juan el Bautista al hablar Dios una vez más antes de la era del Nuevo Testamento. Dios, luego movió a varios hombres a registrar los libros del Nuevo Testamento, y el último de ellos fue Apocalipsis. En el siglo II dC, el canon completo tal y como lo tenemos hoy fue reconocido. Los Concilios de la Iglesia en el siglo IV verificaron e hicieron oficial lo que la iglesia ha afirmado universalmente, que los sesenta y seis libros en nuestras Biblias son la única verdadera Escritura inspirada por Dios. El canon está completo.[53]

¿Cómo Fue Elegido y Cerrado El Canon Bíblico?

Judas 3 es un pasaje crucial sobre la unidad de nuestras Biblias. Esta declaración, escrita por Judas antes de que el Nuevo Testamento fuese completo, sin embargo, esperaba a la finalización de todo el canon:

  • Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos (Judas 3)

En el texto griego el artículo definido antes de “fe” indica a la sola y única fe: “la fe”. No hay otra. Tales pasajes como Gálatas 1:23 (“Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe”) y 1 Timoteo 4:1 ( “En los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe”) indica que el uso objetivo de la expresión “la fe” era común en los tiempos apostólicos. Henry Alford el filósofo griego escribió que la fe es “objetiva en este caso: la suma de lo que creen los cristianos” [Alford’s Greek Testament, 4:530]. Tenga en cuenta también la frase crucial “una vez dada” en Judas 3. La palabra griega aquí eshapax, que se refiere a algo hecho por todo el tiempo, con resultados duraderos, no necesita repetición. Nada hay que añadir a la fe que ha sido entregado “una vez”.

George Lawlor, quien ha escrito una excelente obra sobre Judas, hizo el siguiente comentario:

La fe cristiana es inmutable, lo cual no quiere decir que los hombres y mujeres de cada generación no necesiten encontrarla, experimentarla, y vivirla, pero sí significa que cada nueva doctrina que surge, a pesar de que su legitimidad pueda ser afirmada verosímilmente, es una doctrina falsa. Todos las afirmaciones para comunicar alguna revelación adicional a la que ha sido dada por Dios en este cuerpo de verdad son afirmaciones falsas y deben ser rechazadas.(Judas 45).  También importante en Judas 3 es la palabra “dada”. En el griego es un participio pasivo aoristo, que en este contexto, indica un acto cumplido en el pasado con ningún elemento de continuidad. En este caso la voz pasiva: la fe no fue descubierto por los hombres, sino dada a los hombres por Dios.¿Cómo pudo El hacer eso? A través de Su Palabra – la Biblia. Y así, a través de la Escrituras es que Dios nos ha dado un cuerpo de enseñanza que es definitiva y completa. Nuestra fe cristiana se apoya en la revelación histórica y objetiva. Eso excluye todas las profecías inspiradas, videntes y otras formas de nueva revelación hasta que Dios hable de nuevo en el regreso de Cristo (cf. Hch 2:16-21; Ap. 11:1-13). [54]

En última instancia, la Escritura es la prueba de todo, es la norma del cristiano. De hecho, la palabra canon significa “regla, norma o vara de medir”. El canon de las Escrituras es la vara de medir de la fe cristiana, y está completa. Desde el tiempo de los apóstoles hasta el presente, la verdadera Iglesia siempre ha creído que la Biblia está completa. Dios ha dado a Su revelación, y ahora la Escritura está completa. Dios ha hablado. Lo que El dio es completo, eficaz, suficiente, infalible, inerrante y autoritativo. Los intentos de agregar a la Biblia, y las afirmaciones de más revelación de Dios siempre han sido característicos de los herejes y sectarios, y no del verdadero pueblo de Dios. [55]

Además, la Escritura nos advierte que tengamos cuidado con los falsos profetas. Jesús dijo que en nuestra época habría “falsos Cristos y falsos profetas, harán grandes señales y prodigios, para engañar, si es posible, aún a los escogidos” (Mateo 24:24). Señales y prodigios solamente no son prueba de que una persona habla en nombre de Dios. Juan escribió: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Jn. 4:1).

Notas

Imagen: http://florshochoa.blogspot.com/p/la-revelacion-formas-y-fuentes.html

[0] Ryrie,Charles C. (1993). Teologia Basica. p. 73. Editorial Unilit.

[1] Ibid

[2] http://www.adorador.com/temasdoctrinales/04_la_biblia_como_revelacion_divina.htm

[3] Ryrie, Charles C. (1993). Teologia Basica. p. 73. Editorial Unilit.

[4] Myer Pearlman ,Teología Bíblica y Sistemática, p.7. Editorial Vida.

[5] Ibid

[6] Ibid

[7] Ibid

[8] http://www.conozca.org/articulo.cfm?art_id=1326&rev_id=A2006N1

[9] Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN:

Editorial Caribe) 2000, c1998.

[10] Ibid

[11] Diccionario Enciclopédico Espasa Calpe S.A.

[12] Diccionario Enciclopédico Espasa Calpe S.A.

[13].Carlos Mraida, Manual de Teología Sistemática, p.34, Escuela de Misión, Iglesia Bautista del Centro, Bs.As.Argentina

[14] John Bailíie. The Idea of Revelation in Recent Thought. (New York: Columbia

University Press, 1956), p. 19., citado en ibid

[15] Bernard Ramm. La Revelación Especial y la Palabra de Dios. (Buenos Aires:

Editorial La Aurora, 1967), pp. 11-15., citado en ibid

[16] Guillermo T.Stancil. Apuntes de la materia “Teología Cristiana” (Buenos Aires:

Seminario Internacional Teológico Bautista, 1984), p.5., citado en ibid

[17] David Elton Trueblood. Philosophy of Religión. (New York: Harper Brothers,

1957), p.29. citado en ibid

[18] Leon Morris, Creo en la revelación (Miami:Editoiral Caribe,1979),p.12, citado

en ibid,p.35

[19] citado en ibid

[20] citado en ibid

[21].Neil R. Lightfoot, Introducción a la Biblia, pág. 26-27,Editorial Mundo Hispano

[22]. Ralph Earle, Como nos llegó la Biblia, pág.13,Casa Nazarena de Publicaciones

[22]. Citado en John McClintock and James Strong, Cyclopaedia of Biblical,

Theological and Ecclesiastical Literature, Baker Book House, 1968, reprint (Grand

Rapids, Mich.), II,p. 35 

[23] http://www.laffont.com.ar/options/services/art/biblia.htm

[24] http://www.laffont.com.ar/options/services/art/biblia.htm

[25] http://andreabalbontin.wordpress.com/2008/10/24/reflexion-a-la-luz-delevangelio-segun-san-lucas-12-49-53/

[26] http://andreabalbontin.wordpress.com/2008/10/24/reflexion-a-la-luz-delevangelio-segun-san-lucas-12-49-53/

[27] Citado por J. I. Packer, Calvino el Teólogo “Calvin the Theologian”, en Juan Calvino: Una Colección de Ensayos, (A Collection of Essays), Gran Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1966, p. 162). cit por el Pastor John Pipper en

http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/07/el-origen-del-calvinismo.html

[28] Institutes, I. vii, 5. cit por el Pastor John Pipper en

http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/07/el-origen-del-calvinismo.html

[29] John Mac Arthur, Los Carismáticos – Una Perspectiva Doctrinal, Casa Bautista

de Publicaciones,p 48-49

[30] John Mac Arthur, Los Carismáticos – Una Perspectiva Doctrinal,pag. 51

[31] Ibid

[32] http://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_emergente

[33] John Mac Arthur, Los Carismáticos – Una Perspectiva Doctrinal, pag. 51

[34] ibid

[35] http://deismo.iespana.es/deismo1.htm

[36] ibid

[37] José Martinez, Hermenéutica, ed. clie, p.101

[38] http://www.conoze.com/doc.php?doc=8963

[39] http://www.fmd.com.es/Contenido/22-NT/Si%20no%20resucitó.pdf

[40] Jose M.Martinez, Hermenéutica, op. cit. ,p. 106

[41] Ibid

[42] Edward M.Bounds, “El Poder a través de la oración”, ed. Peniel, p.32-35

[43] Myer Pearlman, Teología Bíblica y Sistemática, ed. Vida,1992, p.23

[44] ibid.,p. 13

[45] ibid,p. 13

[46] http://sistematiabiblica.blogspot.com/p/las-escrituras-el-cielo-y-la-tierra.html

[47] http://www.conozca.org/articulo.cfm?art_id=1326&rev_id=A2006N1

[48] John Mac Arthur , Los Carismáticos – Una Perspectiva Doctrinal, op. cit. ,p. 65

[49] http://sanosenlafe.blogspot.com/2010/02/la-profecia-y-el-canon-cerrado.html

[50] Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN:

Editorial Caribe) 2000, c1998.

[51] https://lumbrera.me/2012/01/04/cuidado-con-el-dios-me-dijo-y-el-dios-me-rebelo/

[52] http://es.fairmormon.org/Canon_abierto_vs._canon_cerrado

[53] http://sanosenlafe.blogspot.com/2010/02/la-profecia-y-el-canon-cerrado.html

[54] http://sanosenlafe.blogspot.com/2010/02/la-profecia-y-el-canon-cerrado.html

[55] Ibid

La revelación de Dios en la creación


La revelación de Dios en la creación

Por Paulo Arieu

ocaso-multicolor-dios

En el artículo anterior, terminé la nota explicando que según la Biblia, Dios se ha revelado en: la creación, en Cristo y en Su Palabra escrita. En este artículo veremos la revelación de Dios en la Creación. Porque podemos apreciar visiblemente que el poder eterno y el carácter de Dios se revelan por las cosas que han sido creadas. La Biblia nos habla a lo largo de sus páginas que Dios hizo todas las cosas en el universo que podemos con nuestros ojos apreciar. Pero además, siendo el mundo de las cosas naturales una obra de Dios, nos muestra que Dios es un Dios infinito en poder y sabiduría, y que ha diseñado y creado el mundo físico para un propósito inteligente. 

  • “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. ” (Ro. 1:20 RV 1960)
  • “Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios. ” (Ro. 1:20 NTV)

Este pasaje, en la epístola a los cristianos de Roma, nos explica que la creación testifica del poder y la deidad de Dios, atributos que aunque son cualidades invisibles para el ser humano, al ver la grandeza del universo, el ser humano puede admirar de una manera visible la Gloria de Dios en su revelación. Raul Zaldívar, un teólogo latinoamericano, explica que “Revelación viene de la palabra gr. apokalifis que significa revelar, descubrir algo que estaba encubierto o dar a conocer algo que estaba en la oscuridad” [0] Aunque Zaldívar también nos advierte del peligro de utilizar mal esta expresión, ya que “la palabra revelación es una palabra con la que debe tenerse mucho cuidado, pues su mala utilización puede dar lugar a deshonrar su significado sagrado.”[1] Esta observacion de Zaldivar es importante  ya que hoy en dia andan muchos  que frecuentan círculos carismáticos que utilizan mal esta expresión y afirman erróneamente que Dios anda revelando cosas a cada rato mediante profetas y falsos profetas, que le dicen a la gente lo que ellos anhelan oir. !Esto puede resultar peligroso para la fe de muchas personas que son propensos a creerse todo lo que les dicen! Pero continuando con el tema de la revelación general de Dios en la creación, esta forma de revelación de Dios tiene sus limitaciones. Porque razón? Porque no nos permite experimentar directamente en nuestras vidas la gloriosa y santa presencia de Dios. El teólogo L. Chafer explica que

La revelación de Dios mediante la Naturaleza, sin embargo, tiene sus limitaciones, al no aparecer claramente manifestado el amor y la santidad de Dios. Mientras que la revelación en la Naturaleza es suficiente para que Dios pueda juzgar al mundo pagano por no adorarle como su Creador, no revela un camino de salvación mediante el cual los pecadores puedan ser reconciliados con un Dios santo, sagrado.[2]

A pesar de estas limitaciones, por medio de la creación Dios nos testifica de Su grandeza. Como dice Zaldivar, “es obvio que detrás del universo hay una inteligencia suprema que conduce a Dios.” [3] Porque en la naturaleza, lo grandioso y glorioso de la creación va unido a la grandeza del Señor que es quien creó todas las cosas, visibles e invisibles. Por ejemplo, un famoso filósofo llamado Kant percibía en “el cielo estrellado” las huellas digitales de Dios. El decía que “dos cosas llenan el corazón de admiración y respeto siempre nuevos y crecientes, cuanto con más frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral en mi”[4] A Kant, ver los cielos lo ponía a reflexionar en la Ley moral dentro de el. Y reflexionar en la Ley moral dentro de nosotros nos lleva a pensar en Dios, quien nos creó a su imagen y semejanza (Gen.1:26).

Lamentablemente, a causa del fuerte materialismo de nuestros tiempos, se reflexiona poco de Dios en la creación. La mayoría de los científicos y filósofos de hoy en día, están imbuidos de una fuerte y rigida cosmovisión naturalista. Y muchos intelectuales que poseen una cosmovisión cristiana que está en contra de los postulados naturalistas son censurados y discriminados. El pastor y teólogo norteamericano John MacArthur explica acerca del naturalismo que:

El naturalismo es una perspectiva en la que toda ley y toda fuerza que opera en el universo es de carácter natural y no moral, espiritual o sobrenatural. El naturalismo se caracteriza en esencia por el ateísmo y rechaza el concepto mismo de un Dios personal. Muchos suponen por esa razón que naturalismo no tiene que ver con religión. De hecho, muchos mantienen la idea equivocada de que el naturalismo encarna la esencia misma de la objetividad científica. A los naturalistas les gusta presentar su sistema como una filosofía que se opone a todas las visiones del mundo basadas en la fe, y alegan que es superior en su contenido científico e intelectual porque se supone que carece de matices religiosos. Este no es el caso. Religión es la palabra exacta que sirve para describir el naturalismo. Toda la filosofía naturalista se basa en una premisa basada en la fe.Su presuposición básica, que es un rechazo de todo lo sobrenatural, requiere un salto de fe gigantesco. Además, casi todas las teorías que respaldan al naturalismo también deben ser aceptadas por fe.[5] Lamentablemente, como dice MacArthur, “el naturalismo se ha convertido en la
religión dominante de la sociedad moderna”[6]

El naturalismo es un peligro que no solo afecta la ciencia y la filosofía, sino que también dificulta que el hombre piense en Dios al ver la creación. Es que el naturalismo ha afectado tanto la cultura occidental que las personas en nuestros tiempos, comunmente, solo piensan en lo material (Ver 2 Corintios 4:3-4). Como denuncia el pastor J. MacArthur,  el naturalismo no es mas que otra visión religiosa del mundo que intenta competir con la cosmovisión cristiana de la creación del universo y reemplazarla con una cosmovisión pagana. MacArthur afirma que

“a juzgar por el contenido de ciertos materiales que he leído por medio de los cuales se trata de ganar adeptos al naturalismo, los naturalistas se dedican a su fe con una pasión devota que rivaliza y en muchos casos excede la de cualquier fanático y radical religioso. Es obvio que el naturalismo es tan religioso como cualquier visión teísta del mundo.”[7]

Pero los seres humanos no tienen excusa, como dice el apostol Pablo en su carta a los Romanos (Ver Romanos 1:20-22). Dios nos revela destellos de su gloria por medio de la creación, aunque el ser humano tenga su entendimiento entenebrecido por el pecado y le cueste entenderlo (o no lo quiera aceptar por que es rebeldón).  Para ilustrar los efectos del naturalismo se puede dar como ejemplo a un pensador pagano naturalista ya fallecido, muy famoso en su tiempo: el científico Carl Sagan, un astrónomo de renombre y figura de medios de comunicación, abiertamente antagónico con el teísmo bíblico. Sagan se convirtió en un gran orador y comunicador del naturalismo y algo asi como el jefe de la religión del naturalismo, como lo es hoy en día el biólogo inglés Richard Dawkins. Sagan predicó una visión del mundo que se basa enteramente en supuestos naturalistas. Detrás de todo lo que enseñó estaba su firme convicción de que todo en el universo tiene una causa natural y una explicación natural. Pero esa creencia es una cuestión de fe, no una verdad basada en una observación científica. En diciembre de 1996, a menos de tres semanas antes de que Sagan muriera, fue entrevistado por Ted Koppel en “Nightline”. Sagan sabía que estaba muriendo, y le preguntó Koppel, “Dr. Sagan, ¿tiene usted ciertas perlas de sabiduría que le gustaría dar a la raza humana?” Sagan respondió:

Vivimos en un trozo de roca y metal que rodea una estrella aburrida que es una de las 400 mil millones de otras estrellas que componen la Vía Láctea, que es una de las miles de millones de otras galaxias, que forman un universo, que puede ser uno de un número muy grande-tal vez un infinito número de otros universos. Esa es una perspectiva de la vida humana y de nuestra cultura que vale la pena reflexionar. [8]

Mas tarde, en un libro publicado a título póstumo, Sagan escribió:

“Nuestro planeta es una mota solitaria en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta inmensidad, no hay ningún indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos”[9]

Como podemos leer y en consecuencia apreciar, el naturalismo nos lleva al nihilismo y a la desesperación. Si el ser humano no es nada especial, si Dios no existe, que sentido tiene la vida? Pero Dios no se queda callado, El le responde a estos filósofos paganos y a sus seguidores de esta manera en Su palabra: “Dice el necio en su corazon no hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad, no hay quien haga el bien.” (Salmo 53:1 RV 1960) y en Proverbios 8:31 RV 1960, a través de las palabras del salmista le responde lo siguiente: ¡Qué feliz me puse con el mundo que él creó;  cuánto me alegré con la familia humana!”. Si para los filósofos naturalistas no somos nada, la Biblia nos dice que para Dios somos su especial tesoro. El salmista y rey David escribió que:

Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar”. (Salmos 8:3-8 RV 1960)

Mas allá de las limitaciones humanas que como seres finitos tenemos, siempre es bueno reflexionar acerca de la grandeza de Dios en la creación. Pienso que siempre vale la pena mirar y admirar con nuestros propios ojos la creación y ponernos a pensar (aunque sea un poquito) en Dios. Antes, los grandes cientificos estudiaban el universo y glorificaban a Dios. Por ejemplo, podemos citar a Isaac Newton (1643 -1727), quien en vida fue un gran físico, matemático, inventor, astrónomo, teólogo y filósofo cristiano de nacionalidad inglesa. Es considerado uno de los padres de la ciencia moderna y muchos lo perciben como el mejor físico-matemático de la historia y el científico de que ha dejado el legado más valioso e influyente de todos los tiempos. Isaac Newton creía que, tanto la Biblia, como el Universo mismo, eran un criptograma establecido por el Todopoderoso [10], y varios de sus manuscritos, que fueron principalmente narrados en latín, estaban firmados con la frase Jehová Sanctus Unus, que significa “Jehová Dios Único”. La prioridad que él le daba a las Escrituras por encima de cualquier otro libro secular fue expresada claramente a sus cercanos, de tal forma que el matemático Robert Smith reportó una ocasión al profesor Richard Watson que en una ocasión Newton dijo:

“Consideramos que las Escrituras de Dios son la más sublime filosofía. Encuentro más indicios de autenticidad en la Biblia que en cualquier historia profana.”[11]

Y como este científico, hay muchismos otros que también sinceramente expresaron su admiración por la creación y su devoción por el Creador amoroso. Esto nos muestra que si podemos admirar la creación y pensar en el amor de nuestro Dios hacia nosotros sus criaturas. Zaldivar, de manera totalmente opuesta al nihilismo y naturalismo de Sagan, dice que:

El sistema galáctico e interplanetario, la naturaleza de nuestro planeta, es una evidencia irrefutable de la existencia de un ser supremo, infinitamente inteligente.  A traves de la creación Dios revela su omnipotencia y algo muy importante que El está al control  de todos los acontecimientos del universo.[12]

Sin dudas, saber que Dios es soberano y que está en control de todas las cosas, nos ayuda a descansar en El. Pero, al igual que el naturalista Sagan, hay muchos hoy en día que creen que la la raza humana no es nada especial. O como muchos cientificos dicen, no somos mas que otra especie animal, que evolucionó de especies inferiores. Sagan había llegado a la errónea conclusión de que nuestra raza no es importante en absoluto, negando asi la verdad de que Dios nos considera importantes para El, ya que hemos sido creados a su imagen y semejanza. Pero nosotros no debemos permitir que el naturalismo nos robe la felicidad de pensar en Dios y alabarle por toda su grandeza. Recordemos que, a pesar de nuestras limitaciones, los seres humanos no somos excusables por no entender que nuestro Dios es poderoso. Como cita el teólogo español Francisco La Cueva:

Es cierto que los hombres que no conocen a Dios son inexcusables, porque el Universo creado comporta una revelación del poder eterno y de la deidad del Creador, pero el corazón corrompido del hombre caído oscurece la razón con sus propias tinieblas, haciendo vanos los razonamientos de forma que no se traduzcan en actitudes correctas respecto a la genuina idea de Dios. Así un testimonio, de suyo válido, pierde eficacia por la mala disposición del espectador.[13]

La creación hace posible que entendamos que nada existe porque si y que no hemos evolucionado de otras especies animales. Dios nos creó y Él nos hizo asi como somos. Y Dios no creó todas las cosas porque si nomas, sino porque El tiene un propósito inteligente. El gobierna el Cosmos con su tremendo y omnipotente poder. Santo Tomas de Aquino, cita en su tratado de teología que algunos filósofos de la antiguedad negaban que el mundo fuera gobernado por Dios, afirmando que todo lo que sucedía en el Cosmos era por pura casualidad. Pero Aquino responde que esta opinión es  inadmisible por dos razones.[14]

1) Primero, por algo que es observable en las mismas cosas. Pues vemos que en las cosas naturales acontece siempre, o casi siempre, lo que es mejor. Esto no sería así a no ser que estuviesen providencialmente dirigidas hacia un fin bueno; y en esto consiste ser gobernado. Así, pues, el mismo orden constante del universo deja patente que el mundo está gobernado. Ejemplo: Al entrar en una casa limpia y ordenada, de tal limpieza y orden deducimos la razón ordenadora de quien la habita. 

2) Segundo, cuando consideramos la bondad divina, que ha dado origen a todas las cosas. Pues, por ser condición de las cosas mejores producir mejores efectos, no es compatible con la suma bondad de Dios que no conduzca hacia, la perfección a las cosas creadas por El. Pues la perfección última de cada cosa se centra en la consecución del fin. Por eso, a la bondad divina pertenece el que, así como produce el ser de las cosas, así también las lleve a sus fines. Esto es gobernarlas.

Sin dudas, Dios gobierna el Universo. Esto lo podemos deducir al observar el Cosmos y ver que hay un orden en las leyes del Universo. Un salmo del rey David expresa en palabras la admiración que este rey sentía por Dios cuando miraba la grandeza del Cosmos. Dice el Salmo 19 vs. 1 al 6 (NTV) que:

Los cielos proclaman la gloria de Dios
    y el firmamento despliega la destreza de sus manos.
Día tras día no cesan de hablar;
    noche tras noche lo dan a conocer.
Hablan sin sonidos ni palabras;
    su voz jamás se oye.
Sin embargo, su mensaje se ha difundido por toda la tierra
    y sus palabras, por todo el mundo.

Dios preparó un hogar para el sol en los cielos,
y este irrumpe como un novio radiante luego de su boda.
    Se alegra como un gran atleta, ansioso por correr la carrera.
El sol sale de un extremo de los cielos
    y sigue su curso hasta llegar al otro extremo;
    nada puede ocultarse de su calor.

Para concluir este artículo, les comparto un bello himno cristiano para que al oirlo, pensemos en la grandeza de nuestro Dios, quien no solo creó todo el universo, lo visible y lo invisible, sino que también envió al Salvador a morir por mi, un pobre pecador perdido. Cada vez que miremos los cielos y toda su hermosura y belleza, pensemos en: !!! Cuan Grande es nuestro Dios!!!! Pero quiero que pensemos también (al menos por un instante) que tan grande ha sido su amor por la humanidad, que Dios envió a su propio Hijo al mundo para ofrecernos Su perdón y redención por nuestra rebelión, aún siendo nosotros una raza caída en el pecado. El apostol Juan escribe que:Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”(Juan 3:16 NTV). !No hay dudas que su amor es grande!

Ojalá que cada vez que miremos el universo, quizás en una hermoso atardecer o en una bella puesta del sol, o en una hermosa y cálida noche llena de estrellas, pensemos en todo el amor que nuestro Dios nos tiene y podamos sentir gratitud hacia El:

!Gracias, Dios amado, gracias, querido y poderoso Dios por tu grande e inmenso amor y por tu cuidado para con nosotros tus criaturas! Gracias, Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino y hágase tu voluntad, en los cielos como en la tierra. La Gloria entera sea para nuestro Dios, quien creó este hermoso universo.

Este artículo continúa en la próxima entrega…. Espero que usted pueda tener en mente que Dios se ha revelado en la creación. La próxima entrega será La Revelación de Dios en Cristo.

Dios lo bendiga mucho. 

Notas

Imagen: http://www.ustinova.pro/rasskazat-detyam/

[0] Zaldivar, Raul. (2006). Teología sistemática. Desde una perspectiva latinoamericana.p. 130. Edi;torial Clie.España.

[1] Ibid

[2] http://www.adorador.com/temasdoctrinales/04_la_biblia_como_revelacion_divina.htm

[3] Zaldivar, Raul. (2006). Teología sistemática. Desde una perspectiva latinoamericana.p. 131. Editorial Clie.España.

[4] Chalier, Catherine. (2002). Por una moral más allá del saber: Kant y Levinas. p.124. Caparrós editores S.L.  Madrid. España.

[5] MacArthur, John. (2003). La batalla por el comienzo.pp.11-12. EDITORIAL PORTAVOZ. Grand Rapids, Michigan. EE.UU.

[6] Ibid,p. 11

[7] Ibid,p. 12

[8] ABC News Nightline, 4 de diciembre de 1996 citado en https://evangelio.blog/2010/04/16/no-eres-nada-especial/

[9]  Pale Blue Dot, Nueva York: Random House, 1994, p. 9. citado en https://evangelio.blog/2010/04/16/no-eres-nada-especial/

[10] Scheurer & Debrock. 1986. Newton’s Scientific and Philosophical Legacy. p.14. Springer Science & Business Media. Citado en http://creyentesintelectuales.blogspot.com/2012/06/isaac-newton.html

[11] Watson, Richard ( Master of Trinity College, Cambridge). 1806. Watson’s Apology for the Bible. p.57.Londres: 8vo.Citado en http://creyentesintelectuales.blogspot.com/2012/06/isaac-newton.html

[12] Zaldivar, Raul. (2006). Teología sistemática. Desde una perspectiva latinoamericana.p. 131-132. Editorial Clie. España.

[13] La Cueva, Francisco. Curso de Formación teológica Evangélica. Tomo II. Un Dios en Tres Personas. pp.14-15. Editorial Clie. España.

[14] Tomas de Aquino. Suma teológica – Parte Ia – Cuestión 103.

El hecho de que Dios hable en singular, ¿comprueba que la Trinidad es falsa? 


El hecho de que Dios hable en singular, ¿comprueba que la Trinidad es falsa? 

por Pablo Santomauro

Tal parece ser el convencimiento de sectarios como Mario Olcese, quien  desde su blog  despotrica habitualmente contra la doctrina de la Trinidad. Leamos sus palabras:

En el Salmo 83:18 leemos muy claramente sobre Yahweh con estas solemnes palabras: “Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.” Si Yahweh es un Dios compuesto, hubiéramos esperado encontrar que el texto dijera: “Y conozcan que tu nombre es Jehová; Vosotros solos los Altísimos sobre toda la tierra“. Pero para desgracia de los Trinitarios, así no dice el versículo en cuestión, sino que éste dice textualmente en el original Hebreo: “Tú (singular) solo Altísimo sobre toda la tierra“. [1] (énfasis en el original)

La simpleza de este argumento sobrepasa los límites de la ingenuidad. En realidad, Olcese y otros sectarios creen que refutan la doctrina de la Trinidad cuandos citan una serie de versos donde Dios habla usando pronombres singulares.

¿Nos preocupa esto a los trinitarios? ¡Claro que no! De que hay un solo Dios, esto no nos sorprende. Es perfectamente adecuado dentro de nuestra doctrina, que Dios hable en términos de “mí” y “yo”. Los trinitarios no tenemos ningún problema cuando encontramos palabras singulares aplicadas a Dios porque creemos que Dios es uno numéricamente.

Pero cuando se trata de nombres, pronombres, adjetivos y verbos plurales, es frustrante para el sectario encontrarlos en en AT. La Biblia abunda en ejemplos. Desde que Dios es multipersonal, es natural que el AT contenga pasajes donde Dios habla en términos como “nosotros” y “nuestro”. Nosotros sabemos que Dios es uno en un sentido y tres en otro. Esa es la doctrina de la Trinidad.

La doctrina de la Trinidad abarca tanto los plurales como los singulares. El pobre antitrinitario sólo admite singulares, está preso es su propia concepción de Dios. No puede dejar que la Biblia hable por sí sola.

No es cierto lo que dicen acerca de que los judíos creían en un Dios unipersonal. Si los autores de la Biblia en realidad creían que Dios era solamente una persona, jamás hubieran usado en su gramática  nombres, pronombres, adjetivos y verbos en el plural. Pero eso es exactamente lo que hicieron.

¿Qué queda de los pasajes mencionados por los unicistas como Olcese? Desde el momento que usan nombres y modificadores singulares, es evidente que Dios está hablando como “Uno”. Es la Deidad que está hablando.

¿Por qué no mencionan pasajes con plurales (en hebreo)? Bueno, ya todos sabemos. Porque cometen la falacia lógica de la evidencia selectiva o parcial, es decir, citan solo la evidencia que les conviene e ignoran aquellas que contradicen su doctrina.

Nombres plurales para Dios

Elohim 
El nombre aparece 2570 veces en el AT. La vasta mayoría de veces se refiere a Dios. Aunque su forma es plural casi siempre se usa con referencia al único y verdadero Dios. Sabemos esto porque en esos casos es asociado uniformemente con verbos, pronombres y adjetivos en el singular. Por la razón de que Elohim es plural y es un término general que significa “dios”, también se puede usar para describir falsos dioses. Ejemplo: “Yo soy Jehová tu Dios (Elohim), que te saqué de la tierra de Egipto … No tendrás dioses (elohim) ajenos delante de mí”. De acuerdo con las reglas gramaticales del hebreo, los traductores de nuestra Biblia vierten Elohim en singular (Dios) y lo hacen uniformemente en todo el AT. El hecho de que Elohim en hebreo es una forma plural causa un impacto desvastador en la teología de los antitrinitarios, del cual no se pueden recuperar. En cuatro ocasiones Elohim es usado con la primera persona del plural (nosotros): Génesis 1:26; 3:22; 11:7; Isaías 6:8. En consecuencia, Elohim comunica la unidad del único Dios, y al mismo tiempo permite la pluralidad de personas divinas en la Deidad. Este giro del lenguaje es exclusivo del Israel monoteísta y no se encuentra en ninguno de los lenguajes de las naciones politeístas circundantes (Jack B. Scott, s.v. “elohim,” in Theological Wordbook of the Old Testament, 2 vols. (Chicago: Moody Press, 1980), 1:44).

Adonai
Este término significa “Soberano” o “Señor” y enfatiza el señorío de Dios. Adonai es el plural de Adon. Al igual que Elohim, Adonai es una forma plural que siempre se refiere a Dios y aparece 439 veces en el AT, y reitero, se usa solamente en referencia a Dios (ver Vine’s Expository Dictionary of Biblical Words, Thomas Nelson).

Verbos en forma plural usados en referencia a Dios

El uso de verbos plurales aplicados a Dios es por demás significativo. En el texto hebreo la palabra asah (gah-sah’), o Creador, se encuentra en la forma plural en varias referencias a Dios. Notemos la correcta traducción de Isaías 54:5 según el texto hebreo:

Porque tus maridos son tus Creadores: Jehová de los ejércitos (el Padre) es su nombre; y tu Redentor el Santo de Israel (el Hijo) el Dios de toda la tierra será llamado.

Ø Una expresión similar la encontramos en el Salmo 149:2: “Alégrese Israel en sus Hacedores …” (traducción hebrea)

Ø Igualmente, Eclesiastés 12:1 lee en el hebreo: “Acuérdate de tus Creadores en los días de tu juventud…”

Ø Job 35:10 dice en hebreo: “¿Donde está Dios (Elohim, plural) mis Hacedores(plural de asah)”.

Ø Génesis 20:13: “Dios (Elohim, plural) me hizo salir errante (hitau, plural de taau) de la casa de mi padre”.

Ø Génesis 35:7: “Y edificó allí un altar, y llamó el lugar El-betel, porque allí le había aparecido (forma plural de gla) Dios (Elohim, plural), cuando huía de su hermano”.

Ø Salmo 58:11: “Ciertamente hay Dios (Elohim, plural) que juzga (forma plural de shaphat) en la tierra”.

Adjetivos plurales que describen a Dios

Ø Josué 24:19: “No podréis servir a Jehová, porque él es Dios (Elohim, plural) santo (forma plural de qadosh)”.

Ø Proverbios 9:10: “El conocimiento del Santísimo (forma plural de qadosh) es la inteligencia”.

Ø Proverbios 30:3: “Ni conozco la ciencia del Santo (plural de qadosh)”.

Ø Eclesiastés 12:1 lee en el hebreo: “Acuérdate de tus Creadores en los días de tu juventud…”

Ø Job 35:10 dice en hebreo: “¿Donde está Dios (Elohim, plural) mis Hacedores(plural de asah)”.

Ø Génesis 20:13: “Dios (Elohim, plural) me hizo salir errante (hitau, plural de taau) de la casa de mi padre”.

Ø Salmo 58:11: “Ciertamente hay Dios (Elohim, plural) que juzga (forma plural de shaphat) en la tierra”.

Conclusión

Los nombres y pronombres plurales aplicados a Dios como ELOHIM, ADONAI, NUESTRA, NOSOTROS, y los verbos y adjetivos plurales que hemos detallado, muestran la silueta de la Trinidad dibujada tenue pero indeleblemente en el Antiguo Testamento, doctrina que luego fue revelada claramente en el Nuevo Testamento. Como vemos, la verdad siempre sale a luz y la mentira antitrinitaria queda en evidencia una vez más. <>

Notas

[1]  http://apologista.wordpress.com/2009/01/06/el-senor-santomauro-y-su-obcecada-%e2%80%9ctrini-terquedad%e2%80%9d/ 

El relato bíblico y la ciencia moderna (parte 2)


El relato bíblico y la ciencia moderna (parte 2)

Por Paulo Arieu

Continuamos con el relato de la Creación y la obra que Dios hizo con su poder. En el artículo anterior citabamos de la antiguedad de la tierra, que desde el puntro de vista de la ciencia es de aprox. 16 mil millones de años, pero desde el punto de vista de Dios es de 6 dias de 24 horas. Y terminaba el artículo diciendo que no hay conflicto entre las teorías verdaderamente comprobadas y el relato bíblico.

La Creación

El problema de muchos creyentes, por supuesto, es que la conclusión de la evolución parece contradecir ciertos textos sagrados que describen el papel de Dios en la creación del universo, la tierra, todos los seres vivos y nosotros mismos. Por ejemplo, en el islam, el Corán describe que la vida se desarrolla por etapas, pero ve a los humanos como un acto especial de creación (a partir) «de barro arcilloso, maleable» (15:26). En el judaismo y el cristianismo, la gran historia de de la creación del Génesis 1 y 2 es un cimiento sólido para muchos creyentes.

¿Qué dice el Génesis en realidad?
Si no ha leído usted este pasaje bíblico recientemente, busque una Biblia ahora mismo y lea de Génesis 1:1 a Génesis 2:7. No existe forma de reemplazar la lectura del texto original cuando se trata de entender su significado. Y si le preocupa que las palabras del texto se hayan visto seriamente comprometidas por siglos de copias y nuevas copias, no se preocupe, la evidencia a favor de la autenticidad del hebreo es en realidad muy fuerte.

No hay duda de que se trata de una impactante y poética narración de la historia de los actos creadores de Dios. «En el principio, Dios creó los cielos y la tierra» implica que Dios existió siempre. La descripción es ciertamente compatible con el conocimiento científico del Big Bang. El resto de Génesis 1 describe una serie de actos de creación de Dios, desde «hágase la luz» el primer día, a las aguas y el cielo el segundo día, la aparición de la tierra y la vegetación el tercero, el sol, la luna y las estrellas el cuarto, los peces y las aves el quinto, y finalmente, un sexto día muy ocupado, la aparición de los animales de la tierra y los humanos hombre y mujer.

Génesis 2 empieza con una descripción de Dios descansando el séptimo día. Después aparece una segunda descripción de la creación de los humanos, esta vez con una referencia explícita a Adán. La segunda descripción de la creación no es totalmente compatible con la primera; en Génesis 1, la vegetación aparece tres días antes de la creación de los humanos, mientras en Génesis 2, parece que Dios creó a Adán del polvo de la tierra antes de que apareciera cualquier planta o arbusto.

Es interesante observar en Génesis 2:7 que la frase en hebreo que traducimos como «ser vivo» se aplica a Adán exactamente igual como se aplicó previamente a peces, aves y animales de la tierra en Génesis 1:20 y 1:24.

¿Qué debemos concluir de estas descripciones?
¿Pretendía el escritor hacer una representación literal de los pasos cronológicos precisos, incluyendo días de veinticuatro horas de duración (a pesar de que el sol no es creado hasta el tercer día, lo que deja abierta la pregunta de cuánto habría durado un día antes de eso)?

Si se pretendía hacer una descripción literal, ¿entonces por qué existen dos narraciones que no encajan completamente la una con la otra? ¿Se trata de una descripción poética, incluso alegórica, o de una historia literal?

Estas preguntas han sido debatidas durante siglos. Las interpretaciones no literales desde Darwin se acogen con sospechas en ciertos círculos, ya que podrían ser acusadas de «ceder» ante la teoría evolutiva, y quizá por esto mismo comprometer la verdad del texto sagrado. Así que es útil descubrir cómo interpretaron los teólogos eruditos los Génesis 1 y 2 antes de Darwin, o incluso antes de que se empezara a acumular la evidencia geológica de la muchísima edad de la tierra.

A este respecto, los escritos de san Agustín, un escéptico converso y brillante teólogo que vivió alrededor del 400 d. C., son particularmente interesantes. Agustín estaba fascinado por los primeros dos capítulos del Génesis, y escribió no menos de cinco extensos análisis de estos textos.

Enunciados hace más de mil seiscientos años, sus pensamientos siguen siendo esclarecedores. Al leer esas cavilaciones intensamente analíticas, especialmente las registradas en El significado literal del Génesis, las Confesiones y La ciudad de Dios, resulta claro que Agustín plantea más preguntas de las que responde.

Repetidamente regresa a la cuestión del significado del tiempo, y concluye que Dios está fuera del tiempo y no limitado por él (2 Pedro 3:8 señala esto explícitamente: «Con el Señor, un día son como mil años, y mil años son como un día»). Esto hace que Agustín cuestione la duración de siete días de la creación según la Biblia.

Lo que sucede es que la palabra hebrea usada en Génesis 1 para día (yóm) se puede usar tanto para describir un día de veinticuatro horas como una representación más simbólica. Existen varios lugares en la Biblia en que yóm se usa en un contexto no literal, por ejemplo en «la era del Señor», de la misma forma que podríamos decir «la era de mi abuelo» sin implicar que el abuelo vivió sólo veinticuatro horas. En última instancia, Agustín escribe: «Es extremadamente difícil o quizá imposible que nosotros concibamos qué clase de días eran ésos».[1]

Admite que probablemente existan varias interpretaciones válidas del libro del Génesis: «Con estos hechos en mente, he entendido y presentado las afirmaciones contenidas en el libro del Génesis de varios modos conforme a mi capacidad, y al interpretar palabras que hayan sido escritas oscuramente con el propósito de estimular nuestro intelecto, no he tomado partido descaradamente a favor de un lado contra alguna interpretación rival que podría ser mejor».[2]

Aún hoy se siguen promoviendo diversas interpretaciones sobre el significado de Génesis 1 y 2. Algunas, particularmente la iglesia cristiana de profeción completamente literal, incluyendo días de veinticuatro horas. Al juntar esto con información genealógica posterior en el Antiguo Testamento, el obispo Ussher llegó a la famosa conclusión de que Dios creó los cielos y la tierra en 4004 a. C. Otros creyentes igualmente sinceros no aceptan el requisito de que los días de la creación deban tener veinticuatro horas de duración, pero, por lo demás, aceptan que la narración es una representación literal y secuencial de los actos creativos de Dios.

Otros creyentes ven el lenguaje de Génesis 1 y 2 como un intento de instruir a los lectores de los tiempos de Moisés sobre el carácter de Dios, y no de enseñar hechos científicos sobre los detalles de la creación que habrían resultado tremendamente confusos en aquel tiempo. A pesar de veinticinco siglos de debate, es justo decir que ningún ser humano sabe precisamente cuál pretendía ser el significado de Génesis 1 y 2. ¡Debemos continuar estudiándolo!

Pero la idea de que las revelaciones científicas representarían un enemigo en esa búsqueda es errónea. Si Dios creó el universo y las leyes que lo gobiernan, y si dotó a los seres humanos con capacidades intelectuales para discernir su funcionamiento, ¿querría él que desestimáramos esas capacidades? ¿Se sentiría disminuido o amenazado por lo que descubriéramos sobre su creación?

La creación no solo es primera en orden de tiempo; sino que también tiene prioridad lógica, el principio y base de toda revelación divina y consecuentemente es también fundamento de toda vida ética y religiosa. La doctrina de la creación no se presenta en la Escritura como una solución filosófica del problema del mundo, antes bien, en su significado religioso y ético, como una revelación de la relación del hombre con su Dios. Insiste en el hecho de que Dios es la fuente de todas las cosas, y de que todas ellas le pertenecen y están sujetas a El. Este conocimiento se deriva de la Escritura solamente, y se acepta por “medio de la fe ” (Heb. 11:3), aunque los católicorromanos sostienen que también puede obtenerse de la naturaleza.[3]

Cristo,sostiene todas las cosas con la Palabra de su Poder

El dr. Jose Carbonell, médico cardiólogo y cristiano evangélico, anciano de una Iglesia Cristiana Evangélica de la ciudad de Bahia Blanca,Bs.As.,rep. Argentina, realiza el siguiente comentario cristológico, relacionado con la creación, en un libro de su autoría, que ilustra el poder de la Palabra de Dios:[4]

En el libro de Hebreos, el capítulo 1 y el versículo 3, tenemos un compendio extraordinario de Cristología: “El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de su sustancia, es quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder“. Al decir que Cristo es el resplandor de la Gloria de Dios, el autor divino nos da a entender la suprema belleza de la Deidad. En medio de esta magnífica característica del Señor el autor añade:El sostiene todas las cosas con la Palabra de su Poder“.

El verbo sostener, está utilizado en presente continuo, con lo que expresa la función de mantener de continuo, como con un puño, todas las cosas creadas. Es el Hijo quien sustenta todas las cosas, incluso aquellas que tanto nos preocupan. Su Palabra de Poder nunca pierde vigencia. Qué hermoso será confiar [aun] nuestra salud sobre esta palabra que sustenta. Seamos como aquel centurión cuyo siervo estaba enfermo, Lucas 7:2, solamente creyó y tuvo confianza en el Señor y en su Palabra:

  • “Sólo, di la palabra y mi siervo será sano, tendrá salud”. Que nuestra oración sea: “Señor, di la palabra”.(Lc. 7:2)

En conclusión, podemos confiar en el relato del Génesis que es un relato veraz y completamente confiable. Dios creó los cielos y la tierra en 6 dias de 24 horas. No debemos tener miedo que la ciencia investigue nuestros relatos bíblicos.  El relato bíblico de la creación insiste en el hecho de que Dios es la fuente original de todas las cosas, y de que toda la creación le pertenece y está sujeta a El. Este conocimiento se deriva de la Escritura solamente, y se acepta por “medio de la fe ” (Heb. 11:3). Sin esta fe preciosa es imposible agradar a Dios. Porque como dice el autor de la epístola a los Hebreos: 

  • De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad. ” (Hebreos 11:6 Nueva Traducción Viviente)

Esta misma fe es la que nos hace creer que el Universo completo (conocido y desconocido) ha sido creador por nuestro Señor, por el poder de Su Palabra.

  • Por la fe entendemos que todo el universo fue formado por orden de Dios, de modo que lo que ahora vemos no vino de cosas visibles. Fue por la fe que Abel presentó a Dios una ofrenda más aceptable que la que presentó Caín. La ofrenda de Abel demostró que era un hombre justo, y Dios aprobó sus ofrendas. Aunque Abel murió hace mucho tiempo, todavía nos habla por su ejemplo de fe. Fue por la fe que Enoc ascendió al cielo sin morir; «desapareció, porque Dios se lo llevó». Pues antes de ser llevado, lo conocían como una persona que agradaba a Dios.(Hebreos 11:3-5 Nueva Traducción Viviente). 

Y es por esta misma fe que creemos que Jesucristo resucitó de entre los muertos al tercer dia y estamos firmes en la fe del Hijo de Dios. 

Dios le bendiga mucho.

!!!A Dios se a la gloria, por los siglos de los siglos!!!! <>

Notas

1. San Agustín, La ciudad de Dios, XI,6, cita en Francis Collins, “¿Como habla Dios?“,p. 166, ediciones Temas de Hoy S.A

2. San Agustín, The literal meaning of Genesis,20:40, cita en Francis Collins, “¿Como habla Dios?”,p. 166, ediciones Temas de Hoy S.A

3. L.Berkhof, Teología sistemática, p. 149,ed. Tell,E.U,1988

4.Jose Carbonell, La otra cara de la salud, p.10. ed. Libreria Editorial Cristiana dpto. de Fundación cristiana de Evangelización ,Pilar, Bs. As., Argentina, corchetes añadidos.

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Bibliografía consultada

  • Revista ECCLESIA, n.2498 (20-X-1990) pg. 7.
  • VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV. Ed Planeta+Testimonio.Barcelona.2000
  • Francis Collins, “¿Como habla Dios?“, ediciones Temas de Hoy S.A
  • L.Berkhof, Teología sistemática, ed. Tell,E.U,1988
  • Jose Carbonell, La otra cara de la salud, p.10. ed. Libreria Editorial Cristiana dpto. de Fundación cristiana de Evangelización ,Pilar, Bs. As., Argentina

 

Determinismo vs. soberania de Dios


Determinismo

Por Paulo Arieu

Hay autores, que afirman que los que creen que no hay una verdadera libertad en el albedrío, están errados.

Myer Pearlman dice que el determinismo “es la teoría que afirma que el libre albedrío es un engaño y no realidad. Nos imaginamos que somos libres para escoger, cuando en realidad nuestra elección es dictada por estímulos internos y por circunstancias fuera de nuestro dominio. El humo que sale de la chimenea quizá piense que es libre, mas asciende en virtud de leyes inexplicables. Siendo así, una persona no puede comportarse de una manera distinta a la que lo hace y hablando en términos precisos, no se le debe elogiar por lo bueno que hace, ni censurársele por lo malo. El hombre es simplemente un esclavo de las circunstancias. Esto es lo que afirma la teoría.

Y también cita que empero las Sagradas Escrituras afirman en forma consecuente que el hombre es libre para escoger entre el bien y el mal, una libertad insinuada en toda exhortación o mandamiento. Lejos de ser una víctima de la suerte o de la casualidad, se dice que el hombre es árbitro de su propio destino.

Y como ejemplo cita que durante una discusión de la cuestión del libre albedrío, el Dr. Jhonson, un notable erudito y autor británico declaró lo siguiente: “¡Señor sabemos que nuestras voluntades son libres, y no hay mas que decir!” El expresa que según su opinión, ese gramo de sentido común pesaba más que una tonelada de filosofía.

Pearlman también dice que una de las consecuencias prácticas del determinismo es considerar al pecado como una enfermedad por la cual debe considerarse al pecador como un ser digno de lástima, y no como a alguien a quién se debe castigar. Pero el perentorio sentido del deber implantado en la conciencia del hombre refuta esta teoría. Recientemente un asesino de diez y siete años de edad se negó a presentar un alegato que lo hiciera aparecer como demente, afirmando que su crimen no tenía excusa, pues había sido cometido a pesar de la iluminación que le habían proporcionado los padres y la escuela dominical. Insistió por lo tanto en pagar toda la pena que le correspondía. Aunque joven, y frente a la muerte, se negó a dejarse engañar.

Pero Dios es soberano, es decir, tiene absoluto derecho de gobernar, y disponer de sus criaturas según su voluntad. Daniel 4:35; Mateo 20:15; Romanos 9:21. Posee este derecho en virtud de su infinita superioridad, de su propiedad absoluta de todo, y de la absoluta dependencia que todas las cosas tienen de él para su continuación. Por lo tanto, no es solamente necio sino también malvado criticar su conducta. El señor D. S. Clarke nos dice lo siguiente:
La doctrina de la soberanía de Dios es muy provechosa y estimulante. ¿Si se nos diera a elegir, qué elegiríamos: ser gobernados por el destino ciego, o la suerte caprichosa, o la ley natural implacable, o nuestro criterio miope y pervertido, o por un Dios infinitamente sabio, santo, amoroso y poderoso?

Equilibrio bíblico

Las posiciones fundamentales respectivas del calvinismo y el arminianismo se enseñan en las Sagradas Escrituras.

El calvinismo exalta la gracia de Dios como la fuente única de salvación, y también lo hace la Biblia. El arminianismo recalca el libre albedrío del hombre y su responsabilidad, y así lo hace también la Biblia. La solución práctica consiste de evitar los extremos que no son bíblicos de ambos puntos de vista, y de abstenerse de fijar un punto de vista en antagonismo con el otro, puesto que cuando dos doctrinas bíblicas se colocan en oposición la una de la otra, el resultado es una reacción que conduce al error. Pongamos por ejemplo: el énfasis excesivo en lo que respecta a la soberanía de Dios y su gracia en la salvación puede conducir a una vida negligente, descuidada, puesto que si una persona es convencida de que su conducta y actitud no tiene nada que ver con su salvación, quizá se haga negligente. Por otra parte, el recalcar el libre albedrío del hombre y su responsabilidad, en reacción contra el calvinismo, puede poner a la Gente bajo el yugo del legalismo, y robarle todas las seguridades que tiene. La licencia y el desenfreno por una parte, y el legalismo por la otra son los extremos que deben de evitarse.

Cuando el señor Finney ejercía su ministerio en una ciudad donde se había recalcado hasta el exceso de la doctrina de la gracia, insistía con énfasis en la doctrina de la responsabilidad personal. Cuando celebraban reuniones en un pueblo donde se había puesto énfasis en la responsabilidad del hombre y las obras, recalcaba entonces la gracia de Dios. Y al dejar los misterios de la predestinación para emprender la tarea práctica de procurar que la Gente se salve, no seremos perturbados por el asunto. Wesley sostenía la doctrina de Arminio, y Whitefield la de Calvino. No obstante ello, ambos  llevaron miles de personas a los pies de Cristo.

Predicadores calvinistas piadosos del tipo de Spurgeon y Finney han predicado la perseverancia de los santos de tal manera, como para retraer al creyente de seguir una conducta negligente. Señalaban con cuidado que mientras que un verdadero hijo de Dios tenía la seguridad de perseverar hasta el fin, el que no perseverare pondría en tela de juicio el que hubiera en realidad nacido de nuevo. Si una persona no sigue la santidad, dijo Calvino, haría muy bien en poner en tela de juicio su elección.

Nos confrontarán sin duda misterios al proponernos relatar las grandes verdades de la presciencia de Dios y el libre albedrío del hombre; pero si obedecemos las exhortaciones prácticas de las Escrituras, y nos consagramos a las tareas definidas que se nos han encomendado, no podremos equivocarnos. “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios: mas las apeladas son para nosotros.” (Dt. 29:29)

En conclusión rogamos al lector que se nos permita sugerir que no es prudente recalcar con exceso los peligros de la vida cristiana. El énfasis, más bien, se debe poner en los medios de seguridad: el poder de Cristo como Salvador, la fidelidad del Espíritu que habita en nosotros, la certeza de las promesas divinas, y la infalible eficacia de la oración. El Nuevo Testamento nos enseña con respecto a una verdadera “seguridad eterna,” asegurándonos que a pesar de las debilidades, imperfecciones, desventajas o dificultades externas, el creyente puede descansar seguro y victorioso en Cristo. Con el Apóstol Pablo puede exclamar: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos mas que vencedores por medio de aquél que nos amó. Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Rm.8:35-39).

Conclusión: El que rechaza la soberanía de Dios, puede elegir entre lo que queda.

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Bibliografía

Myer Pearlman, Teología bíblica y sistemática. Ed. Zondervan, Aug 20, 2013.

La ciencia no es el único camino hacia la verdad, según el teólogo Keith Ward


La ciencia no es el único camino hacia la verdad, según el teólogo Keith Ward

Las experiencias individuales, como el arte o la religiosidad, albergan una verdad que también debe ser integrada por el conocimiento.

¿Es la ciencia el único camino hacia la verdad?, se pregunta el teólogo Keith Ward. Mientras algunos científicos alegan que verdadero será sólo aquello que puede ser constatado según el método científico puro, Ward -un teólogo de la Universidad de Oxford- defiende que hay otras verdades no constatables para la ciencia, pero no por ello menos verdaderas. Hechos históricos, procesos emocionales y experiencias religiosas estarían entre esas experiencias no mensurables pero ciertas. El autor propone que necesitamos una forma de conocimiento más integrado, que se fascine tanto por las regularidades y leyes globales de la física, como por las cualidades únicas de lo personal y de lo individual. Por Yaiza Martínez.

 

Keith Ward, teólogo de la Universidad de Oxford especializado en historia y filosofía de la religión, publicó recientemente un libro titulado “The big questions in science and religion” (Las grandes cuestiones de la ciencia y la religión), en el que se planteaba los puntos principales del diálogo actual entre el conocimiento científico y las creencias religiosas.La revista The Global Spiral, del Instituto Metanexus, publicó hace unos meses un extracto de dicho libro, del que ya hablamos en Tendencias21. Ahora, en un segundo extracto aparecido también en The Global Spiral, Ward reflexiona sobre la posibilidad de saber, de alcanzar “conocimiento objetivo”, fuera del ámbito del método científico.

La fe en la ciencia

¿Es la ciencia el único camino hacia la verdad?, se pregunta el autor. Según él, existirían valores objetivos que sí pueden aprehenderse mediante la experiencia ordinaria. “No todas las creencias objetivas son creencias científicas. No todo puede ser públicamente verificado o del todo verificado”, escribe el teólogo.

De hecho, los mejores científicos se han dejado llevar por la pasión por la verdad, a cualquier precio. Una pasión y un deseo que conlleva la búsqueda de la belleza, de la elegancia intelectual y de la comprensión del universo.

A pesar de que las ecuaciones nos parezcan frías y puramente racionales, los grandes científicos son personas apasionadas por la búsqueda de la inteligibilidad y de la verdad. De hecho, escribe Ward, son gente de fe, gente que cree que, a menudo a pesar de las evidencias, el mundo mostrará sus secretos gracias a pacientes investigaciones.

¿Cómo puede justificarse la fe de los científicos en que, por ejemplo, ningún acontecimiento puede producirse sin una causa o en que las leyes de la naturaleza sigan operando en el futuro como lo hicieron en el pasado? No todos los científicos mantienen una fe intacta en todas las propuestas de la ciencia, pero deben actuar como si creyeran en ellas.

Deben, de hecho, actuar con una fe práctica, con un compromiso que es independiente de las evidencias que manejan. En esto no se distinguen demasiado de la pasión y el modo de actuar de los creyentes religiosos más apasionados, afirma Ward.

Evidencias no-científicas

A pesar de esta pasión por las creencias científicas que muestran los científicos, Ward afirma que existen grandes y abundantes argumentos objetivos que no pueden establecerse mediante métodos científicos, teniendo en consideración que las principales características de las ciencias naturales son que sus datos son públicamente observables, mensurables, repetibles y convenidos por todos los observadores.

¿Existe alguna evidencia no científica? Ward pone varios ejemplos, como los hechos de la historia humana: los acontecimientos del pasado no pueden ser medidos científicamente –no con el método científico en su estado puro-, aunque sí indirectamente.

Por otro lado, existen elementos de la historia que no pueden observarse en su totalidad: los motivos, las intenciones, los propósitos, las creencias, los sentimientos o los ideales de las personas que la protagonizaron.

Estos elementos aparecerían sin embargo en el arte que, según Ward, sería otra fuente no-científica de verdad. Los sentimientos, por ejemplo, a menudo no pueden ser descritos fácilmente. Pero, en el arte, la música o la literatura sí pueden ser expresados.

Estas formas de expresión comunican sentimientos profundos, una cierta aprehensión sentida de lo que es el mundo. Aquello que transmiten no es, desde luego, los acontecimientos públicamente percibidos del mundo físico, sino lo que podría llamarse “hechos revelados por las emociones”: maneras en que el mundo es sentido, nuestras respuestas emocionalmente a él.

Arte y verdad

Estas formas de expresión no suponen una simple percepción, universalmente compartida, como en el caso de la ciencia. En realidad son fruto de una imaginación creativa que se valora precisamente por sus cualidades únicas.

Un buen artista expresará con destreza lo que su conciencia única perciba, mostrándonos así formas alternativas a nuestra propia forma de ver el mundo, de vivir y de experimentarlo, formas que nos resultarán muy novedosas.

Por tanto, el arte nos puede mostrar aspectos de la realidad que no son ni públicamente accesibles, ni mensurables, ni predecibles. Pero que, sin embargo, son igualmente verdaderos. Según Ward, por todo esto, necesitamos una forma de conocimiento más integrado, que se fascine tanto por las regularidades y leyes globales de la física, como por las cualidades únicas de lo personal y de lo individual.

Escribe el autor: “no hay razón para creer que la verdad consiste sólo en la verificación pública concluyente de algunas afirmaciones formuladas con precisión en la lengua humana. Existen ciertamente algunas verdades como ésta: cuarenta y seis cromosomas componen un genoma humano normal”.

Pero también existirían las verdades sobre la vida personal, verdades individuales y únicas, que no serían menos ciertas por no ser generalizables y mensurables. La verdad de éstas podría expresarse más con un lenguaje metafórico que con el lenguaje llano que usamos normalmente.

Ciencia y religión 

El teólogo destina una parte de su argumentación a las experiencias religiosas. En la vida religiosa, escribe, este tipo de experiencias se ven como raras y relacionadas con individuos sobresalientes, de gran visión y sensibilidad.

Interpretadas como encuentros con Dios o como la unión con una realidad suprema, desde la perspectiva de sus protagonistas, para los científicos estas experiencias no serían la evidencia de la existencia de Dios, sino que más bien serían experiencias irracionales, incluso fruto de mentes desequilibradas.

Evidentemente, las experiencias religiosas no superan las pruebas científicas: no son públicamente probables ni sus evidencias están al alcance de cualquier observador. Sin embargo, para Ward, la religión responde a una perspectiva de la experiencia humana: la creencia o el sentimiento de que existe una realidad objetiva de valor supremo.

Muchos científicos rechazan que se pueda inferir de la experiencia individual la existencia de una realidad espiritual suprema, porque las experiencias religiosas no concuerdan con su definición de evidencia.

Pero, para Ward, este tipo de experiencias es otro de los acontecimientos cuya evidencia y verdad quedan constatadas en la experimentación individual, a pesar de no ser mensurables siguiendo el método científico.