Son las violaciones correctivas el método para “curar” a las lesbianas?


Son las violaciones correctivas el método para “curar” a las lesbianas?

BBCMundo (08-21-2015). Violaciones correctivas: El terrible método para “curar” a las lesbianas. Recuperada de http://www.eldiariony.com/violaciones-correctivas-terrible-metodo-curar-lesbianas

La televisión daña la calidad del semen


La televisión daña la calidad del semen

Los hombres que la ven más de 20 horas a la semana presentan un conteo de esperma un 44% inferior, revela un estudio

La disminución de la calidad del semen en los últimos 50 años ha hecho que los científicos estudien posibles influencias de los hábitos y formas de vida de los varones en la espermatogénesis. Una investigación reciente ha revelado que la televisión es un hábito nocivo en este sentido: los varones que la ven más de 20 horas a la semana presentan un recuento de esperma 44% más bajo que los que casi no la ven. El estudio ha demostrado asimismo que el ejercicio físico entre moderado e intenso puede aumentar significativamente el conteo de esperma.

Por Marta Lorenzo.

Leer mas ACA

La igualdad: un derecho humano y un propósito de Dios


La igualdad: un derecho humano y un propósito de Dios

POR NAYDÚ VILLAMARÍN RENTERÍA

06/08/2013

La declaración Universal de los derechos humanos[1] ha sido un paso importante en el rescate de la dignidad e igualdad de las personas, dice en su artículo primero: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”[2].

Ante  este discurso, la Biblia proporciona evidencia que fortalece su pronunciamiento. Sin embargo, la iglesia cristiana no tiene una posición común frente el tema de igualdad entre el hombre y la mujer; por un lado  se enseña que son iguales citando a:  Génesis 1:27 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”, y Gálatas 3:28 “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”(rv)[3]