Síndrome de Down


Síndrome de Down

Por Paulo Arieu

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Quien no recuerda haber visto alguna vez en la vida a un niño que sufre Síndrome de Down? Yo recuerdo haber visto muchísimas veces niños con este síndrome. Aqui, en los Estados Unidos, es común ver a muchos de estos niños trabajando en los grandes supermercados, como Publix, por ejemplo. Es una característica positiva de esta cultura, ver como los jovencitos con este trastorno genético, trabajan y se ganan la vida igual que cualquier otra persona. Recuerdo cuando me congregaba en la primer iglesia evangélica que concurrí, habia una señora mayor que siempre llevaba al servicio a su hijo con síndrome de Down. Recuerdo que el niño era muy agradable y la ancianita también. Siempre estaban sonriendo y regalando simpatías a todos los presentes. Y recuerdo de este niñito, que él era muy sincero y ferviente para orar a Dios. Lo recuerdo como si estuviese hoy delante mío. 

El síndrome de Down es una alteración genética que se produce por la presencia de un cromosoma extra (el cromosoma es la estructura que contiene el ADN) o una parte de él, es una de las causas más comunes de anomalías congénitas.Las células del cuerpo humano tienen 46 cromosomas distribuidos en 23 pares. Uno de estos pares determina el sexo del individuo, los otros 22 se numeran del 1 al 22 en función de su tamaño decreciente. En la mayoría de los casos, el síndrome de Down ocurre cuando hay una copia extra del cromosoma 21,una persona tiene 47 cromosomas en lugar de los 46 usuales,tres cromosomas en el par 21 en lugar de los dos que existen habitualmente; por ello, este síndrome también se conoce como trisomía 21. Ese cromosoma extra causa problemas con la forma en la que se desarrollan el cuerpo y el cerebro.

Los síntomas del síndrome de Down varían de una persona a otra y pueden ir de leves a graves. Sin importar la gravedad deltrastorno, las personas con síndrome de Down tienen una apariencia ampliamente reconocida.La cabeza puede ser más pequeña de lo normal y anormalmente formada. Por ejemplo, la cabeza puede ser redonda con una zona plana en la parte de atrás. La esquina interna de los ojos puede ser redondeada en lugar de puntiaguda.

Los signos físicos comunes incluyen:

  • Disminución del tono muscular al nacer
  • Exceso de piel en la nuca
  • Nariz achatada
  • Uniones separadas entre los huesos del cráneo (suturas)
  • Pliegue único en la palma de la mano
  • Orejas pequeñas
  • Boca pequeña
  • Ojos inclinados hacia arriba
  • Manos cortas y anchas con dedos cortos
  • Manchas blancas en la parte coloreada del ojo (manchas de Brushfield)

El desarrollo físico es a menudo más lento de lo normal. La mayoría de los niños que tienen síndrome de Down nunca alcanzan la estatura adulta promedio.Los niños también pueden tener retraso del desarrollo mental y social. Los problemas comunes pueden incluir:

  • Comportamiento impulsivo
  • Deficiencia en la capacidad de discernimiento
  • Período de atención corto
  • Aprendizaje lento

A medida que los niños con el síndrome de Down crecen y se vuelven conscientes de sus limitaciones, también pueden sentir frustración e ira.Muchas afecciones diferentes se observan en personas nacidas con síndrome de Down, por ejemplo:

  • Anomalías congénitas que comprometen el corazón, como la comunicación interauricular o la comunicación interventricular
  • Se puede observar demencia
  • Problemas de los ojos como cataratas (la mayoría de los niños con síndrome de Down necesitan gafas)
  • Vómito temprano y profuso, que puede ser un signo de bloqueo gastrointestinal, como atresia esofágica y atresia duodenal
  • Problemas auditivos, probablemente causados por infecciones regulares del oído
  • Problemas de la cadera y riesgo de dislocación
  • Problemas prolongados (crónicos) de estreñimiento
  • Apnea del sueño (debido a que la boca, la garganta y las vías respiratorias son estrechas en los niños con síndrome de Down)
  • Dientes que aparecen más tarde de lo normal y en un lugar que puede causar problemas con la masticación
  • Tiroides hipoactiva (hipotiroidismo).

Un médico con frecuencia puede hacer un diagnóstico del síndrome de Down al nacer con base en la apariencia del bebé. El médico puede escuchar un soplo cardíaco al auscultar el pecho del bebé con un estetoscopio. Se puede hacer un examen de sangre para verificar si hay un cromosoma extra y confirmar el diagnóstico.Otros exámenes que se pueden llevar a cabo incluyen:

  • Ecocardiografíay ECG para verificar si hay defectos cardíacos (por lo general, se hacen poco después de nacer)
  • Radiografía de tórax y tracto gastrointestinal

Es necesario examinar minuciosamente a las personas con el síndrome de Down por si hay ciertas afecciones. Se deben hacer:

  • Examen de los ojos todos los años durante la niñez
  • Audiometrías cada 6 a 12 meses, según la edad
  • Exámenes dentales cada 6 meses
  • Radiografías de la columna cervical o superior entre las edades de 3 a 5 años
  • Citologías y exámenes pélvicos comenzando durante la pubertad o hacia los 21 años de edad
  • Exámenes de tiroides cada 12 meses

No hay un tratamiento específico para el síndrome de Down. Si se requiere tratamiento, generalmente es para tratar problemas médicos asociados a este trastorno. Por ejemplo, un niño nacido con una obstrucción gastrointestinal puede necesitar una cirugía mayor justo después de nacer. Ciertas anomalías cardíacas también pueden requerir cirugía.Al amamantar, el bebé debe estar bien apoyado y totalmente despierto. El bebé puede tener algún escape debido al control deficiente de la lengua. Sin embargo, muchos bebés con el síndrome de Down pueden lactar de manera satisfactoria.La obesidad puede volverse un problema para los niños mayores y los adultos. Realizar mucha actividad y evitar los alimentos ricos en calorías es importante. Antes de empezar actividades deportivas, se deben examinar el cuello y las caderas del niño.La formación conductual puede ayudar a las personas con síndrome de Down y sus familias a hacerle frente a la frustración, el enojo y el comportamiento compulsivo que suele presentarse. Los padres y cuidadores deben aprender a ayudarle a la persona con síndrome de Down a enfrentar la frustración. Al mismo tiempo, es importante estimular la independencia.

Las mujeres adolescentes y adultas con síndrome de Down por lo general pueden quedar embarazadas. Hay un aumento del riesgo de abuso sexual y otros tipos de maltrato en hombres y mujeres. Es importante para aquellas personas con síndrome de Down:

  • Enseñarles acerca del embarazo y tomar las precauciones apropiadas
  • Aprender a defenderse en situaciones difíciles
  • Estar en un ambiente seguro

Si la persona tiene cualquier defecto o problemas cardíacos, puede ser necesario recetar antibióticos para prevenir las infecciones del corazón llamadas endocarditis.En la mayoría de las comunidades, se ofrece educación y capacitación especial para los niños con retraso en el desarrollo mental. La terapia del habla puede ayudar a mejorar las destrezas lingüísticas. La fisioterapia puede enseñar destrezas motrices. La terapia ocupacional puede ayudar con la alimentación y la realización de tareas. Los cuidados de salud mental pueden ayudar tanto a los padres como al hijo a manejar los problemas del estado anímico o del comportamiento. Con frecuencia, también se necesitan educadores especiales.

Los siguientes recursos pueden brindarle más información sobre el síndrome de Down:

  • National Down SyndromeSociety — www.ndss.org
  • National Down SyndromeCongress — www.ndsccenter.org

Aunque muchos niños que tienen síndrome de Down tienen limitaciones físicas y mentales, pueden llevar vidas independientes y productivas hasta bien entrada la adultez.Alrededor de la mitad de niños con síndrome de Down nace con problemas cardíacos, incluso comunicación interauricular, comunicación interventricular y defecto del relieve endocárdico. Los problemas cardíacos graves pueden llevar a la muerte prematura.Las personas con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de leucemia que también pueden causar la muerte prematura.El nivel de discapacidad intelectual varía, pero es normalmente moderado. Los adultos con síndrome de Down tienen un riesgo mayor de padecer demencia.Se debe consultar con un proveedor de atención médica para determinar si el niño necesita educación y entrenamiento especiales. Es importante que el niño tenga chequeos o revisiones regulares con su médico.Los expertos recomiendan la asesoría genética para personas con antecedentes familiares de síndrome de Down que deseen tener un hijo.El riesgo para las mujeres de tener un hijo con síndrome de Down se incrementa a medida que envejecen y es significativamente mayor entre mujeres de 35 años en adelante.Las parejas que ya tienen un bebé con este síndrome tienen un mayor riesgo de tener otro bebé con el mismo trastorno.Exámenes como la translucencia nucal, la amniocentesis o la muestra de vellosidades coriónicas se pueden llevar a cabo en el feto durante los primeros meses del embarazo para verificar si hay síndrome de Down. El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda hacer exámenes de detección para síndrome de Down a todas las mujeres embarazadas, sin importar la edad.

En síntesis, el síndrome de Down no es una enfermedad. El efecto que la presencia de esta alteración produce en cada persona es muy variable. Lo que sí podemos afirmar es que una persona con síndrome de Down tendrá algún grado de discapacidad intelectual y mostrará algunas características típicas de este síndrome. Las personas con síndrome de Down muestran algunas características comunes pero cada individuo es singular, con una apariencia, personalidad y habilidades únicas.

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Bibliografía consultada

imagen n1: INBA. (s.f.).EL SÍNDROME DE DOWN O TRISOMÍA DEL PAR XXI. Obtenido de http://neurologiainba.com.ar/inba/?p=173

medlineplus. (s.f.). Síndrome de Down. Obtenido de https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000997.htm

Mi hijo con síndrome de Down. (2018).¿Qué es el síndrome de Down? Obtenido de http://www.mihijodown.com/es/portada-menu/que-es-el-sindrome-de-down

Negligencia y maltrato infantil


Negligencia y maltrato infantil

Por Paulo Arieu

En Estados Unidos cada estado tiene su definición de qué es abuso y negligencia en contra de los menores de edad. Sin embargo, existe una ley federal sobre el abuso y la negligencia a menores, que sirve como referencia para “identificar los actos y comportamientos que, como mínimo, constituyen una forma de abuso o negligencia a menores”, según lo explica el Departamento de Salud de EE.UU.(Marcano,11-03-2016). DePanfilis (2006) dice que el abandono infantil es el tipo más común de maltrato infantil. Desafortunadamente, la negligencia con frecuencia no se denuncia. Históricamente, no se ha reconocido o publicitado tanto como el abuso infantil. Incluso los profesionales a menudo han prestado menor atención al tema de la negligencia que al abuso infantil.

Comúnmente los trabajadores sociales son menos propensos a corroborar las derivaciones por negligencia. En algunos aspectos, es comprensible por qué la violencia contra los niños ha recibido más atención que la negligencia. El abuso a menudo deja moretones visibles y cicatrices, mientras que los signos de negligencia tienden a ser menos visibles. Sin embargo, los efectos de la negligencia pueden igual de perjudiciales. De hecho, algunos estudios han demostrado que la negligencia puede ser tan perjudicial para los niños en su desarrollo cerebral como el abuso físico o sexual.

Rodríguez Camón (s.f.) explica que el concepto de maltrato infantil puede definirse como toda acción proveniente del responsable del menor, ya sea por comisión u omisión, que pone (o puede llegar a poner) en riesgo la integridad tanto física como emocional o cognitiva del pequeño. También ella explica que una definición sobre maltrato infantil similar a la expuesta es la que recoge la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas de 1989: “El maltrato infantil es toda forma de violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, que se da mientras el niño se encuentra bajo custodia de sus padres, de un tutor o de cualquier otra persona que le tenga a su cargo”.

DePanfilis (2006) también dice que cómo se define la negligencia le da forma a la respuesta. Dado que el objetivo de definir la negligencia es proteger a los niños y mejorar su bienestar, no culpen a los padres o cuidadores de las definiciones que ayudan a determinar si un incidente o patrón de comportamiento califica como negligencia, gravedad o duración, y lo más importante, si el niño no está a salvo. Además, según afirma DePanfilis (2006), las definiciones de negligencia varían entre los Estados y en diferentes disciplinas, agencias y grupos profesionales (por ejemplo, servicios de protección infantil, sistemas judiciales, proveedores de atención médica), así como entre las personas dentro de estas agencias y grupos. Las definiciones también se usan para diferentes propósitos dentro del campo de bienestar infantil. Por ejemplo, un médico puede considerar a un padre como negligente si el padre se olvida repetidamente de darle a su hijo un medicamento recetado. Sin embargo, esto puede considerarse o no legalmente negligencia, dependiendo de la severidad de los criterios de negligencia de muchas agencias.

En EE.UU., según lo explica Marcano (11-03-2016) existen dos definiciones legales:

a) La primera se define como: “Un acto u omisión de acto reciente, por parte de uno de los padres o de la persona encargada del cuidado del menor, que resulta en la muerte, daño físico o emocional de gravedad, el abuso sexual o la explotación de un menor de edad. b) La segunda se define como: “Un acto u omisión de acto que pone en riesgo inminente de un daño grave al menor.”

Dubowitz (2013), profesor de Pediatría, explica que los pediatras pueden ayudar a las familias y a los niños descuidados más allá de simplemente tratar al niño. En general, consultar con especialistas es útil, especialmente en tales circunstancias. Los esfuerzos para desarrollar un programa y mejorar las políticas y prácticas institucionales relacionadas con los niños y las familias son otras formas de defensa útil. En el nivel más amplio del gobierno estatal y nacional, los pediatras pueden abogar por políticas y recursos para ayudar a satisfacer las necesidades de los niños y las familias. Por lo tanto, hay diferentes maneras en que los pediatras pueden ser defensores eficaces en nombre de los niños abandonados.

Según explica Healthychildren (05-09-2013)  el abuso infantil incluye una serie de formas de maltrato grave, que abarca abuso físico, descuido físico, abuso verbal, abuso emocional y abuso sexual.

a) Abuso físico: El uso de la fuerza, especialmente de la violencia hacia otras personas, es un comportamiento aprendido de los padres y que se provoca a los hijos. Y cuando existen tensiones en la vida -desde pobreza, pasando por enfermedades hasta alcoholismo- esto puede incrementar el riesgo de abuso. Algunos niños víctimas de abuso viven en familias repletas de violencia doméstica, en donde las parejas sostienen batallas físicas y con frecuencia las esposas resultan agredidas.

b) Abuso emocional:  Descuidar las necesidades de su hijo en cuanto a apoyo emocional, amor y cuidado también constituyen formas de abuso. El abuso emocional es una de las formas más profundas y dañinas de abuso infantil. Denigrar, ridiculizar, poner apodos y ser irrespetuoso e irrazonablemente crítico hacia su hijo puede tener serias consecuencias emocionales y repercusiones a largo plazo. Como las formas más violentas de abuso, el abuso emocional puede perjudicar la imagen que tenga su hijo de sí mismo y su autoestima, e interferir con su habilidad de funcionar bien en la sociedad. Cuando se produce este abuso emocional, especialmente por un período de tiempo prolongado y de forma repetitiva, puede tener un impacto de por vida que afecte la felicidad, las relaciones y el éxito de su hijo. Es posible que se vuelva un muchacho sombrío, incapaz de disfrutar de sí mismo y predispuesto a comportamientos contraproducentes. Llevado al extremo, puede convertirse en autodestructivo, participando en prácticas de automutilación y hasta intentar cometer suicidio.

  • Signos de abuso físico: Estos indicadores pueden sugerir que un chico ha sido víctima de abuso físico:
  • El niño ha tenido lesiones en repetidas ocasiones que son inexplicables o inusuales.
    Parece retraído, pasivo, deprimido y llora mucho.
  • Por el contrario, inusualmente se muestra agresivo, revoltoso en la clase o destructor con sus bienes personales y los de los demás. Lanza juguetes por toda la habitación o se vuelve violento en contra de una mascota.
  • Parece sumamente cansado y menciona que tiene problemas para conciliar el sueño y pesadillas frecuentes.
  • El niño parece verdaderamente temeroso de alguno de sus padres o de la persona que lo cuida.
  • Pasa mucho tiempo en el área de juego y parece vacilante para irse a casa luego de la escuela, como si tuviera temor de algo ahí.
  • Sus padres parecen aislados de otras madres y padres del vecindario, no participan en actividades de la escuela y es posible que tengan problemas de alcoholismo o abuso de drogas. Parecen preocupados con sus propias vidas a expensas de no otorgar el cuidado debido a sus hijos.
  • El padre/la madre no está dispuesto a hablar sobre las lesiones de su hijo o su ansiedad es muy notoria cuando lo hace.

Según Dshs (s.f.) situaciones de posible maltrato y negligencia de menores son: Violencia intrafamiliar, castigo corporal, niños no supervisados o que pasan mucho tiempo solos, falta de obtención de atención médica, abuso de drogas en la etapa prenatal. Según la oficina de ambiente seguro de la Arquidiócesis de Oklahoma City (archokc, s.f.), “el abuso infantil está definido en la ley como: un daño o amenaza de dañar la salud o seguridad de un menor por parte de la persona responsable del bienestar del menor. Esto incluye la explotación y el abuso sexual.” Según esta oficina, un menor puede estar sujeto/a a una o más formas de abuso en cualquier momento dado:

a) Abuso Físico: se caracteriza por causar daños físicos a un menor de edad de forma no accidental.

b) Abuso Sexual: explotación sexual hacia a un menor o adolescente para obtener una gratificación sexual de otra persona .

c) Negligencia Física: se caracteriza por no cubrir las necesidades básicas a menor de 18 años, tales como: comida, ropa, alojamiento, educación, supervisión y protección.

d) Maltrato Psicológico: rechazo, terror, aislamiento, explotación, corrupción, el negarles afecto, salud mental, cubrir sus necesidades médicas y educativas.

Dubowitz (2013), explica la ETIOLOGÍA DE La NEGLIgencia DEL NIÑO. El dice que la negligencia se entiende mejor como un síntoma, con muchos contribuyentes posibles que abarcan los niveles individual (padre e hijo), familiar, comunitario y social. Las acciones e inacciones profesionales también pueden contribuir a la negligencia. Este marco guía una evaluación integral de lo que puede sustentar la negligencia, que luego guía la intervención.

a) Padres: Los problemas de salud mental de las madres, especialmente la depresión y el abuso de sustancias, se han relacionado con el abandono. La participación limitada de los padres en la vida de sus hijos también puede verse como negligencia.

b) Niño: Las características del niño como bajo peso al nacer, prematuridad o discapacidades pueden desafiar a los padres y contribuir a la negligencia. El comportamiento de los niños mayores puede ser difícil, a pesar de los esfuerzos apropiados de los padres.

c) Familia: La violencia de la pareja íntima y el maltrato infantil con frecuencia coinciden. Los niños necesitan sentirse seguros y protegidos en el hogar, sin miedo ni amenazas.

d) La comunidad: El contexto de la comunidad y sus recursos influyen en las relaciones padre-hijo y posible negligencia. Las percepciones negativas de los padres sobre la calidad de la vida del vecindario se han relacionado con el maltrato.

e) Profesionales: Los profesionales también pueden contribuir a la negligencia. La mala comunicación con los padres puede hacer que no comprendan el plan de tratamiento. Los psiquiatras pueden no cumplir con los enfoques recomendados y pueden no identificar las necesidades médicas o psicosociales de los niños, lo que contribuye a la negligencia.

f) Sociedad: Muchos factores sociales amplios comprometen las habilidades de los padres para cuidar adecuadamente a sus hijos. Además, estos problemas sociales o institucionales pueden descuidar directamente a los niños. En un estudio, solo el 70% de los niños con discapacidades de aprendizaje recibieron servicios de educación especial; menos del 20% de los niños recibieron atención de salud mental necesaria. El cuidado dental desatendido es generalizado. Y si el seguro de salud es una necesidad básica, 7.3 millones (9.8%) de niños experimentaron esta negligencia en 2012. Tales circunstancias pueden considerarse negligencia social. Además, la pobreza parece estar fuertemente asociada con el abandono, así como también obstaculiza la salud y el desarrollo de los niños. Esto también, en una sociedad próspera, constituye negligencia social.

EVALUACIÓN DE POSIBLE DESCUIDO

Dubowitz (2013), dice que la heterogeneidad de la negligencia no permite un enfoque específico para evaluar el conjunto de posibles circunstancias. Principios generales para la evaluación de una posible negligencia

  • Los niños verbales deben ser entrevistados por separado, a un nivel de desarrollo apropiado. Las posibles preguntas incluyen: “¿Qué sucede cuando te sientes enfermo? ¿Quién te ayuda si tienes un problema? ¿A quién recurrirías si te sientes triste?
  • ¿Las circunstancias indican que la (s) necesidad (s) del niño (a) no se están cumpliendo adecuadamente? ¿Hay evidencia de daño real? ¿Hay evidencia de daño potencial y sobre qué base?
  • ¿Cuál es la naturaleza de la negligencia?
  • ¿Hay un patrón de negligencia? ¿Hay otras formas de abandono o abuso? ¿Hubo participación previa de CPS?
  • ¿Cuál es el riesgo de daño inminente y de qué gravedad?
  • ¿Qué está contribuyendo a la negligencia? Considere las categorías enumeradas en “Etiología”.
  • ¿Qué fortalezas / recursos hay?
  • – Niño (por ejemplo, el niño quiere ir a la escuela, lo que requiere una mejor salud)
  • – Padre (por ejemplo, el padre quiere que el niño sea feliz)
  • – Familia (por ejemplo, otros miembros de la familia dispuestos a ayudar)
  • – Comunidad (p. Ej., Programas para padres, familias)
  • ¿Qué intervenciones se han intentado, con qué resultados? ¿Qué ha hecho el psiquiatra para abordar el problema?
  • ¿Cuál es la posibilidad de que otros niños en el hogar también sean descuidados (una ocurrencia común)?
  • ¿Cuál es el pronóstico? ¿Está la familia motivada para mejorar las circunstancias y aceptar ayuda o resistencia? ¿Hay recursos adecuados, formales e informales, disponibles?

Dubowitz (2013), da algunos principios generales para abordar la negligencia infantil

  • Transmite preocupaciones a la familia, amablemente pero con franqueza. Evita culpar.
  • Sea empático e interesado en ayudar o sugerir otro psiquiatra.
  • Ayuda a abordar los factores contribuyentes, priorizando aquellos más importantes y susceptibles de ser remediados (por ej., Recomendar tratamiento para la depresión de una madre). Los padres pueden necesitar abordar sus problemas para que puedan cuidar adecuadamente a sus hijos. Los programas de crianza pueden ayudar.
  • Comience con un enfoque menos intrusivo, generalmente no servicios de protección infantil.
  • Establecer objetivos específicos (p. Ej., La hiperactividad de un niño será adecuadamente controlada), con resultados mensurables utilizando escalas de calificación estandarizadas. Del mismo modo, los consejos deben ser específicos y limitarse a unos pocos pasos razonables.
  • Involucrar a la familia en el desarrollo del plan, solicitar su opinión y acuerdo.
  • Aproveche las fortalezas y brinde un gancho valioso para involucrar a padres e hijos.
  • Fomente el funcionamiento familiar positivo, por ejemplo, cómo un padre puede estar más involucrado.
  • Sea innovador y considere los recursos disponibles, como el uso de ollas y sartenes para jugar. Aliente la lectura para promover la alfabetización y la intimidad. 24
  • Aliente apoyos informales de familiares y amigos.
  • Considere el apoyo disponible a través de la afiliación religiosa de una familia.
  • Considere la necesidad de servicios concretos (por ejemplo, Asistencia Médica, Asistencia Temporal para Familias Necesitadas, Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria).
  • Considere las necesidades específicas de los niños, dado lo que se sabe sobre los posibles resultados de la negligencia.
  • Conocer los recursos de la comunidad y facilitar referencias apropiadas.
  • Considere la necesidad de involucrar a los servicios de protección infantil, particularmente cuando se trata de daños moderados o graves, y cuando las intervenciones menos intrusivas han fallado.
  • Presente el informe como necesario para aclarar la situación, de modo que el niño y la familia reciban la ayuda adecuada. La mayoría de los estados han desarrollado recientemente sistemas de respuesta alternativos, especialmente por negligencia. Este enfoque se centra en ayudar a las familias a mejorar, en lugar de investigar lo que se hizo mal. Intenta ser conciliador y constructivo, en lugar de punitivo. Lo más importante es que prioriza el corazón del problema: abordar las necesidades de los niños y las familias.
  • Un contrato escrito y firmado ayuda a documentar el plan acordado: una copia para el padre y otra para la historia clínica.
  • Brinde apoyo, seguimiento, revisión del progreso y ajuste el plan si es necesario.

Según afirma Dubowitz (2013), es importante reconocer que la negligencia a menudo requiere una intervención a largo plazo con apoyo y monitoreo continuo. En cuanto a las diferentes prácticas culturales y religiosas, la humildad es esencial. Evite un enfoque etnocéntrico (es decir, creer que “mi camino es el correcto”). Alternativamente, aunque es importante respetar las diferentes prácticas culturales, no debemos aceptar aquellas que claramente perjudican a los niños. Podemos trabajar con padres y líderes religiosos y culturales para buscar un compromiso satisfactorio; sin embargo, a veces no se puede llegar a un acuerdo y el niño se ve perjudicado o en riesgo. Los criterios para la participación legal incluyen:

1) el tratamiento rechazado por los padres tiene beneficios sustanciales sobre la alternativa;

2) no recibir el tratamiento recomendado causará un daño grave;

3) con tratamiento, es probable que el niño disfrute de una “alta calidad” de vida; y

4) en el caso de los adolescentes, deben consentir al tratamiento

Según  DePanfilis (2006), en la parte inicial de recopilación de información del proceso, el asistente social debe hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son los factores de riesgo y las necesidades del familiar que afecta la seguridad, la permanencia y el bienestar?
  • ¿Cuáles son los resultados de la negligencia que afectan la seguridad, permanencia y bienestar?
  • ¿Cuáles son las fortalezas individuales y familiares?
  • ¿Qué perciben los miembros de la familia como sus necesidades y fortalezas?
  • Lo que debe cambiar para que los efectos de descuido a ser abordado y el riesgo de negligencia y otros malos tratos para ser reducidos o eliminados?
  • ¿Cuál es el nivel de preparación del padre o cuidador motivación y capacidad de cambio para garantizar seguridad, permanencia y bienestar familiar?

Los trabajadores sociales necesitan realizar buenas entrevistas y tener habilidades analíticas para involucrar a la familia, reunir y organizar la información, analizar e interpretar el significado de la información, y sacar conclusiones precisas basadas en la evaluación. Para lograr los propósitos de la evaluación familiar, los trabajadores sociales deben:

  • Revisar la evaluación o la información de la investigación inicial;
  • Comenzar a desarrollar un plan de evaluación familiar;
  • Llevar a cabo la evaluación familiar entrevistando a todos miembros del hogar y otras personas la familia identifica como tener un interés en el seguridad y bienestar del niño;
  • Consultar con otros profesionales según corresponda;
  • Desarrollar un plan de seguridad, si es necesario;
  • Analizar información y tomar decisiones.

Segun New York State Office of Children and Family Services. (2003) ¿que preguntas específicas debo hacerle a un padre que cometió algun tipo de maltrato o negligencia con su hijo?

Preguntas sobre abuso físico:

  • Noté que su hijo tiene un gran moretón en su brazo. Cuéntame sobre eso. ¿Cómo ocurrió eso?
  • ¿Alguien golpeó a su hijo? ¿Quién fue?
  • ¿Dónde sucedió esto?
  • ¿Cuando sucedió? ¿Ha pasado antes? ¿Cuando fue la ultima vez?
  • ¿Con qué fue golpeado su hijo?
  • ¿Por qué golpearon a su hijo?

Preguntas sobre abuso sexual:

  • Noté que su hijo tiene alguna descarga en su ropa interior. ¿Qué crees que es
  • causando eso? Si el padre dice que no lo sé, responda: “¿Cuál es tu mejor suposición?”
  • La prueba de gonorrea de su hijo resultó positiva. ¿Qué crees que causó esta infección?
  • Su hijo parece sentirse incómodo al ponerse ropa de gimnasia en el vestuario. Qué hacer
  • ¿Crees que está pasando?
  • Se observó a su hijo fingiendo tener algún tipo de relación sexual con otro preescolar. Cómo
  • ¿Crees que él / ella aprendió sobre eso?

Preguntas sobre negligencia:

  • Cuéntame sobre la última comida que comió tu hijo. ¿Cuándo y qué comió su hijo?
  • ¿Alguien en su familia a menudo siente hambre y no tiene nada para comer?
  • ¿Qué sucede en su casa cuando su hijo se porta mal? ¿Cómo lo manejas?
  • Noté que su hijo ha estado faltando a la escuela últimamente. ¿Qué puedes decirme acerca de eso?
  • Escuché que su hijo se escapó de casa. ¿De qué va todo eso?
  • Me parece que su hijo no quiere irse a casa después de la escuela. ¿Puedes hablarme
  • sobre eso?
  • ¿Cuál fue tu experiencia con el uso de drogas? ¿Qué tal el alcohol?
  • Veo que ha estado enfermo durante mucho tiempo. ¿Has visto a un doctor o enfermera sobre este problema?

Referencias

Archokc (s.f.).Procedimientos para Reportar Abuso Infantil y Negligencia de Menores. Obtenido el 02-08-2018 de http://www.archokc.org/safeenvironment/documents/safe-environment-coordinator-area-1/1066-tri-fold-brochure-spanish-1/file

DePanfilis,D. (2006).Child Neglect: A Guide for Prevention, Assessment, and Intervention. Obtenido el 02-08-2018 de https://www.childwelfare.gov/pubPDFs/neglect.pdf

Dshs (s.f.).CÓMO PROTEGER al niño del maltrato y la negligencia.Una guía para reconocer y denunciar el maltrato y la negligencia de menores.  Obtenido el 02-08-2018 de https://www.dshs.wa.gov/sites/default/files/SESA/publications/documents/22-163SP.pdf

Dubowitz (2013).Neglect in Children. Obtenido el 02-08-2018 de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4288037/

Healthychildren.(05-09-2013).Abuso infantil: lo que todo padre y toda madre deben saber. Obtenido el 02-08-2018 de https://www.healthychildren.org/Spanish/safety-prevention/at-home/Paginas/Child-Abuse-What-Every-Parent-Should-Know.aspx

Marcano,N. (11-03-2016).¿Qué es considerado abuso y negligencia de menores en EE.UU.? Obtenido el 02-08-2018 de https://www.aboutespanol.com/que-es-considerado-abuso-y-negligencia-de-menores-en-ee-uu-2932645

New York State Office of Children and Family Services. (2003).Targeted Questions When You See An Indicator. Obtenido el 02-08-2018 de http://www.dorightbykids.org/how-do-i-recognize-child-abuse-and-neglect/targeted-questions-when-you-see-an-indicator

Rodríguez Camón,E. (s.f.).Las distintas formas de maltrato infantil. Obtenido el 02-08-2018 de https://psicologiaymente.net/desarrollo/formas-maltrato-infantil

 

 

 

 

¿Cómo entrevistas a una persona que le ha sido aplicada la Ley Baker para suicidas?


¿Cómo entrevistas a una persona que le ha sido aplicada la Ley Baker para suicidas?

Por Paulo Arieu

El suicidio es una de las causas principales de muerte en los Estados Unidos. Según el diario Infobae (04-22-2016), la tasa de suicidios en EEUU creció 24% entre 1999 y 2014, y con ello se ubica como la décima causa de muerte en el país, según un informe publicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Según cita un folleto publicado por USF (2008), “Florida tuvo el tercer número más alto de muertes por suicidio entre todos los estados en 2005 con más de 2.300 muertes. En Florida, fue la décima causa de muerte en 2005, ubicándose tan alta como la segunda causa de muerte entre los 25-34 años en el estado.”

Según explica ninthcircuit (w.d.), el Estatuto de salud mental de la Florida permite exámenes involuntarios por hasta 72 horas con evidencia de enfermedad mental y daño / negligencia hacia uno mismo o hacia otros (Ley Baker). La Ley Baker lleva el nombre de Maxime Eldridge Baker, la ex representante del condado de Dade de la Casa de Representantes de Florida, que patrocinó y propugnó la ley durante siete años antes de que fuera aprobada en 1971 y promulgada en 1972. La Sra. Baker creía que las leyes de Salud Mental anteriores de Florida (que, hasta antes de 1971 no habían cambiado en forma significativa por casi un siglo), privaban a los ciudadanos con problemas de salud mental de su libertad al relegarlos a instituciones y menguar su derecho al debido proceso, incluso cuando no habían indicios de que eran un peligro para sí mismos o para los demás. Las personas con enfermedades mentales tienen derecho a que se valore y respete su dignidad individual, a recibir tratamiento sin demora y sin considerar si la persona tiene la capacidad para pagar, a dar su consentimiento expreso e informado, a recibir tratamiento humano y experto (médico, vocacional, social, educacional y de rehabilitación) adecuado para las necesidades de la persona, el derecho a comunicarse con otras personas (ya sea en persona, por teléfono o por correo) y a denunciar abusos, el derecho a votar en elecciones si son votantes cualificados, el derecho a mantener sus posesiones personales (incluso su ropa) si éstas se consideran seguras y no están prohibidas por razones médicas, el derecho a que el tribunal revise su causa para determinar si su detención o la negación de sus derechos o privilegios es justa (habeas corpus), a la planificación del tratamiento y el alta, el derecho a no ser objeto de una conducta sexual indebida por parte de miembros del personal, el derecho a un representante, el derecho a la confidencialidad y el derecho a que no se vulneren los derechos o privilegios contenidos en la Ley Baker.

La Ley Baker esboza las condiciones bajo las cuales un enfermo mental (o persona que se supone que es un enfermo mental) puede ser obligado a someterse a un examen involuntario en un hospital o institución de intervención de crisis local. El paciente que necesite ser internado bajo la Ley Baker debe ser un riesgo para sí mismo o para los demás por ser enfermo mental y no estar dispuesto o no ser capaz de dar su consentimiento para recibir tratamiento voluntario. La evaluación involuntaria puede tomar hasta 72 horas (ninthcircuit, w.d.). Según USF (2008),  una persona puede ser llevada a una instalación psiquiátrica para un examen involuntario, si cumple con los siguientes requisitos:

  • Hay una razón para creer que la persona tiene una enfermedad mental.
  • La enfermedad mental ha ocasionado que la persona se niegue a un examen voluntario después de que se le haya explicado su propósito.
  • La enfermedad mental ha ocasionado que la persona no pueda determinar si un examen es necesario.
  • Sin recibir el tratamiento y el cuidado apropiados, la persona puede sufrir de abandono, representa una amenaza real y presente para su propio bienestar y no está claro que este daño pueda evitarse con la intervención de sus familiares o amigos.
  • Sin el tratamiento, hay una posibilidad sustancial de que la persona se haga daño a sí misma o a los demás en un futuro cercano.

¿Cómo un consejero de salud mental entrevista a una persona que le ha sido aplicada la Ley Baker? El primer paso es la entrevista y el contacto inicial.

Contacto inicial: El entrevistador debe presentarse e informar al paciente de Baker Acted sobre por qué fue referido a ellos. Discuta los problemas y límites de confidencialidad.

Ejemplos de preguntas para evaluar la planificación suicida:

  • ¿Tienes un plan o has estado planeando terminar con tu vida? Si es así, ¿cómo lo harías? ¿Dónde lo harías?
  • ¿Tiene la (droga, pistola, cuerda) que usaría? ¿Dónde está ahora?
  • ¿Tienes una línea de tiempo en mente para terminar con tu vida? ¿Hay algo (un evento) que desencadene el plan?

Ejemplos de preguntas para evaluar la intención:

  • ¿Qué lograría si tuvieras que terminar con tu vida?
  • ¿Sientes que eres una carga para los demás?
  • ¿Qué tan seguro está usted de que este plan realmente acabará con su vida?
  • ¿Qué has hecho para comenzar a llevar a cabo el plan? Por ejemplo, ¿ha ensayado lo que haría (por ejemplo, sostuvo las pastillas o el arma, ató la cuerda)?
  • ¿Ha realizado otras preparaciones (por ejemplo, un seguro de vida actualizado, arreglos para mascotas)?
  • ¿Qué te hace sentir mejor (por ejemplo, contacto con la familia, uso de sustancias?)
  • ¿Qué te hace sentir peor (por ejemplo, estar solo, pensar en una situación)?
  • ¿Qué posibilidades crees que tienes para llevar a cabo tu plan?
  • ¿Qué te impide matarte?

Según los procedimientos de intervención de suicidio del Condado de Pasco (Pasco, w.d.) en la Florida, EE. UU.,  una evaluación de suicidio para responder al comportamiento suicida sería

  • Contacto inicial.
  • Preséntese y analice la confidencialidad.
  • Comience el proceso de entrevista.
  • Paso 1: evalúe el riesgo de la situación. Use el S.L.A.P. escala como una medida de riesgo.
  • Paso 2: Sea abierto y honesto.
  • Paso 3: Reconozca la seriedad de los sentimientos del estudiante. No seas crítico.
  • Paso 4: persuadir al alumno para que obtenga ayuda.
  • Paso 5. Fomentar la esperanza
  • Paso 6: Discute soluciones alternativas al suicidio.
  • Paso 7: Establezca un “plan de seguridad”.
  • Paso 8: accede a los recursos disponibles.

S.L.A.P. Scale

  • S: How SPECIFIC are the details of the plan? (¿Cuán ESPECÍFICOS son los detalles del plan?)
  • L: How LETHAL is the method? (Cuán letal es el método?)
  • A: What is the AVAILABILITY of the proposed method? (¿Cuál es la DISPONIBILIDAD del método propuesto?)
  • P: What is PROXIMITY to helping resources? (¿Cuál es la proximidad a ayudar a los recursos?)

References

American Physicians. (w.d.). Suicide Prevention Toolkit For Rural Primary Care Providers. Obtenido el 02-07-2018 de http://dphhs.mt.gov/Portals/85/suicideprevention/SuicidePreventionToolkitRuralPrimaryCareProviders.pdf

Infobae. (04-22-2016). La tasa de suicidios en Estados Unidos subió un 24% en 15 años. Obtenido el 02-07-2018 de https://www.infobae.com/2016/04/22/1806236-la-tasa-suicidios-estados-unidos-subio- un-24-15-anos/

Ninthcircuit. (w.d.). La ley Baker (Ley de Salud Mental de Florida). Obtenido de https://www.ninthcircuit.org/sites/default/files/TheBakerAct-Spanish.pdf

Pasco (2007).Suicide Intervention Procedures. Obtenido de http://www.pasco.k12.fl.us/library/student_services/brochures/suicide_brochure.pdf

USF. (2008)  The Relationship of Suicide Death to Baker Act Examination, Client Characteristics and Service Use Patterns. Obtenido de http://cfs.cbcs.usf.edu/_docs/publications/AHCA3-Baker-Act-Suicide.pdf

 

Evaluando al homicida


Evaluando al homicida

Por Paulo Arieu

La “ideación homicida” es un término médico común para los pensamientos sobre el homicidio. El homicidio es el acto de quitarle la vida a otra persona. Según el portal Definición (w.d.),este “es un término que procede del latín homicidium y que refiere a la muerte de un ser humano causada por otra persona. El término, por lo tanto, puede utilizarse como sinónimo de asesinato o crimen. El vocablo latino homicidium deriva de la combinación de un término griego que puede traducirse como “semejante” y de caedere (“matar”).

Homicidio, por lo tanto, es matar a un semejante (es decir, a otra persona). Esta es una acción condenada por la religión cristiana y por la sociedad. Existe una gama de pensamientos homicidas que abarca desde ideas vagas de venganza hasta planes detallados y completamente formulados sin el acto mismo. Muchas personas que tienen ideación homicida no cometen homicidio. Según un trabajo de investigación realizado en encuestadas de personas en terrenos universitarios en varios lugares de los Estados Unidos por Duntley(2005), más del 76% de las mujeres y el 91% de los hombres informaron tener al menos un pensamiento homicida intenso y memorable.

Según explica esta investigación, los hombres eran significativamente más probables que reporten que han cometido una fantasía de asesinato que las mujeres. Los hombres también informaron en el año anterior fantasías de haber matado  mas que las mujeres. También tenían fantasías de matar a más personas diferentes que las mujeres en el año anterior (3.39 vs. 1.21). La ideación homicida es común y representa el 10-17% de las presentaciones de los pacientes a las instituciones psiquiátricas en los Estados Unidos (Thienhaus & Piasecki, 09-01-1998). Según afirma Benaducci (w.d.) “existen útiles subdivisiones de los homicidas que resultan ser valiosas al momento de comprender el fenómeno”. Ella explica en un trabajo monográfico de su autoría que hay homicidas según:

I) El orden del lugar de los hechos, según la planeación del crimen y las evidencias dejadas en el lugar de los hechos:

a) Desorganizado: A mayor desorganización del lugar de los hechos, mayores evidencias, mayor facilidad para la captura e incluso mayor juventud e inexperiencia criminal.

b) Organizado: A mayor organización mayor planeación, menores evidencias, menos facilidad para su captura, mayor experiencia delincuencial y mayor edad.

c) Homicida de grupos. Es el que aniquila a varias personas al mismo tiempo. A su vez esta dividido en:

d) Homicida Familiar, que es el que mata a su familia y algunas veces se suicida él mismo.

e) Homicida múltiple: Es el que mata a un grupo de desconocidos, se asocia a periodos de agitación por enfermedad mental (psicosis, paranoia, maniaco-depresión)

II) Homicida según la movilidad.

a) Sedentario. Mata en una misma zona, es geográficamente estable.

b) Itinerante. Es geográficamente transitorio, se dedica a matar y se traslada de ciudad para desorientar a las autoridades y evadir las investigaciones criminales. Puede o no usar varias identidades, obtiene lucro de actividades ilícitas o informales, nunca permanecen en trabajos estables, no conserva vínculos familiares, ni sociales.

III) Homicida según otras agresiones: Es decir que además del homicidio cometen otro tipo de lesiones personales o actos violentos contra sus víctimas.

a) Homicida sexual (asesino lujurioso). Es el que causa la muerte de sus víctimas, pero acompaña su hecho de actos sexuales, como violar a la víctima, cercenarle partes sexuales o genitales, introduce objetos extraños en sus orificios genitales o excretorios. El acto sexual se puede ver como una forma de usar y abusar de la otra persona, el pene puede ser considerado un “arma”.

b) Homicida sádico: es el que arremete actos de tortura contra la víctima mientras ella está viva.

IV) Otros criminales realizan actos exploratorios con el cuerpo inerte de su víctima, produce evisceración, quema o descuartiza el cadáver.

V) Homicida según características de personalidad: Comprendiendo la personalidad como la fundamental motivación para la realización del acto, los subdivide en trastornados mentalmente y en personalidades antisociales.

b) Psicóticos. Los psicóticos son los que padecen de una enfermedad mental, como la esquizofrenia, la paranoia, el delirium tremes y motivados por dicho trastorno ejecutan homicidios. Se identifican generalmente como homicidas desorganizados.

c) Psicópatas. Son personalidades antisociales reincidentes, se caracterizan por parecer normales, tener capacidad de discernimiento y normal curso de pensamiento y lenguaje, no padecen de remordimientos, tienen encanto y afecto superficial, son manipuladores, ostentan megalomanía (autoestima distorsionada exageradamente positiva), mantienen conducta irresponsable hacia los hijos, hacia el trabajo y hacia su pareja, no establecen un proyecto de vida y desde la infancia presentan conducta antisocial y son reincidentes hasta que son capturados por la justicia, es decir, solo los detiene el control social formal.

Según explica Vakkur (w.d.), el examen de estado mental, es el corazón de la evaluación psiquiátrica. Técnicamente, parte del examen neurológico, el examen de estado mental tiene componentes objetivos y subjetivos. Un examen del estado mental realizado correctamente le permite describir los aspectos importantes del funcionamiento cognitivo y emocional observado y reportado, y ayuda a guiar el examen y el estudio posteriores. La configuración del examen de estado mental es crítica. Hay que cerciorarse que el investigador y el paciente estén cómodos y que el paciente tenga tanta privacidad como lo permita la situación, minimice las distracciones, como la televisión o las conversaciones en el pasillo, y prepárese para concentrarse completamente en lo que el paciente le está diciendo.

Vakkur (w.d.) explica además que un examen de estado mental apresurado le costará irónicamente más tiempo y esfuerzo a medida que intente obtener la información que se necesita. El examen de estado mental es más que simplemente un medio de recopilar información. También es terapéutico. Su primer contacto con el paciente, el examen de estado mental establece el escenario para su futura relación. Ser empático, cálido, pero neutral a menudo puede ser muy tranquilizador incluso para un paciente que está muy agitado, deprimido, asustado o enojado. Puede ser apresurado y distraído por otras cosas, pero su paciente a menudo recordará su primer encuentro incluso años después.  Al igual que con cualquier otra parte del examen físico, tener un enfoque sistemático asegura que será integral y eficiente, al obligarlo a concentrarse en varias áreas diferentes a su vez.

Vakkur (w.d.) cita también los elementos del examen de estado mental más importantes:

a) Aspecto: ¿Cómo está vestida la paciente? ¿Qué pasa con el aseo personal, la higiene y el lenguaje corporal del paciente?

b) Orientación: hay cuatro elementos generales para la orientación: persona; lugar; hora; y situación. Es simplemente la capacidad de identificar el nombre y es el último elemento de orientación que se pierde, por lo general solo en casos de demencia muy grave o en estados psicóticos. Orientación al lugar es la capacidad de indicar dónde están, o al menos qué edificio, ciudad o estado se encuentran. El tiempo incluye la fecha (permitir un día o dos errores para los pacientes que con frecuencia están algo desorientados), día de la semana, año y estación La situación es la capacidad de describir sus circunstancias globales.

c) Registro / Retirada: El registro es la capacidad de repetir una información inmediatamente después de haberla escuchado. Es una buena idea memorizar tres objetos usted mismo antes de examinar a un paciente y usar esos tres objetos consistentemente. Un examen más riguroso podría usar una combinación de adjetivos y sustantivos. Recordar es la capacidad de repetir la información después de un espacio de 3-5 minutos. Es importante informar al paciente que volverá a solicitar la información en unos minutos. Déles unos segundos para enviar la información a la memoria.

d) Comportamiento y actividad motriz: ¿hacen contacto visual al entrar en la habitación, se cruzan de brazos y miran hoscamente al suelo, o son coquetas o intrusivas? Los psiquiatras a menudo hablan de agitación psicomotora (p. Ej., Marcación, escurrimiento de las manos, inquietud excesiva) o retraso (escasez de movimientos espontáneos, bradicinesia general). Este último es clásico para la depresión melancólica, pero se deben considerar condiciones médicas como hipotiroidismo o parkinsonismo. Otras cosas que debe buscar son los movimientos extraños y repetitivos conocidos como estereotipos que se observan en algunas formas de esquizofrenia. Además, busque espasmos periorales, periorbitarios o de la lengua que puedan indicar exposición pasada a neurolépticos (medicamentos antipsicóticos).

e) Habla: los elementos más importantes del habla son la velocidad, la fluidez y el contenido. La velocidad del habla puede aumentar en condiciones como la manía o la intoxicación por estimulantes o puede disminuir en afecciones como la depresión o la intoxicación por sedantes. La fluidez es de mayor interés para el neurólogo en la clasificación de las afasias, pero también puede ser útil para el psiquiatra para determinar si un paciente responde a los estímulos internos. El bloqueo del pensamiento, en el cual el paciente se detiene a mitad de la oración y no capta el hilo de la conversación sin una indicación, es un signo de psicosis grave. El contenido del discurso es quizás la parte más importante y más subjetiva del examen. La suposición subyacente del examen de estado mental, una suposición no siempre válida, es que el habla es un reflejo del pensamiento. Un paciente cuyas palabras rezuman desesperanza, desesperación y la falta de sentido de todo debe distinguirse de un paciente que reflexiona sobre el funcionamiento intestinal, las preocupaciones somáticas o la sexualidad.

f) Contenido del pensamiento: el contenido del pensamiento incluye la evaluación de la presencia de una serie de signos o síntomas psiquiátricos importantes, que incluyen: Alucinaciones: estas vienen en varios sabores. Las alucinaciones auditivas pueden ser voces (muy comunes en la esquizofrenia) o sonidos recurrentes (como los de helicópteros, artillería común en veteranos de guerra que sufren un trastorno por estrés postraumático). Las alucinaciones visuales a menudo implican una etiología orgánica (como delirio, abstinencia o alguna lesión del sistema nervioso central), pero pueden verse en la esquizofrenia y otros estados psiquiátricos. Otros tipos de alucinaciones incluyen táctil, olfativa o gustativa.

Delirios: creencias fijas, falsas e idiosincrásicas. Los delirios comunes son grandiosos y persecutorios. Pueden tomar un tema religioso o histórico. No se puede hablar a un paciente de un verdadero engaño (por definición). La mejor forma de evaluar un engaño es tomar una postura objetiva y lógica. Sin parecer juicioso o confrontativo, trate de que el paciente elabore su sistema de creencias, citando evidencia a favor y en contra de la conclusión delirante.

g) Ideación suicida: ningún examen de estado mental está completo sin una evaluación de peligrosidad, específicamente ideación suicida u homicida. Ambos tienen tres partes: ideación; intención; y plan. El único elemento exclusivo de la ideación homicida es el objetivo: el psicoanalista tiene la obligación medicolegal de informar y proteger a cualquier víctima prevista de asalto u homicidio

h) Proceso de pensamiento: es una evaluación de cómo fluyen los pensamientos de un paciente y depende en gran medida y se relaciona con una evaluación de su habla. El vocabulario, la dicción y el uso de las palabras también son muy buenos indicadores del funcionamiento cognitivo global, aunque debe ajustarse en cierta medida a los antecedentes educativos.

i) Insight and Judgment: Insight es la conciencia del paciente sobre sí mismo y su condición. El juicio utilizado en el examen de estado mental se refiere más comúnmente a una evaluación de la capacidad del paciente para evitar el comportamiento que podría ser perjudicial para ellos o para los demás.

Referencias

Benaducci, E. (w.d.). Visión psicológica y criminológica del homicidio. Obtenido de http://www.monografias.com/trabajos61/vision-psiclogica-criminologica-homicidio/vision-psiclogica-criminologica-homicidio2.shtml#ixzz56MqyNmF7

Definición. (w.d.). Homicidio. Obtenido de https://definicion.de/homicidio/

Duntley, J.D. (2005). Homicidal ideations. Obtenido de http://legacy.lib.utexas.edu/etd/d/2005/duntleyj48072/duntleyj48072.pdf
Thienhaus, O. J. & Piasecki, M. (09-01-1998). “Emergency Psychiatry: Assessment of Psychiatric Patients’ Risk of Violence Toward Others”. Psychiatric Services. 49 (9): 1129–1147.

Vakkur. (w.d.) The Mental Status Exam. Obtenido el 02-06-2018 de http://www.vakkur.com/psy/Mse.html

Evaluando el suicidio


Evaluando el suicidio

Por Paulo Arieu

Un intento suicida, puede terminar o no en la muerte de la persona como fin buscado y el riesgo suicida es la probabilidad que tiene una persona de intentar acabar con su vida. Este tema es una cuestión ética que siempre conmueve los sentimientos de la opinión pública y produce un fuerte impacto emocional. Según la O.M. S.  “el suicidio es un acto deliberadamente iniciado y llevado a cabo por un individuo con el conocimiento o la expectativa de que su resultado va a ser la muerte”.  Hoff (1981, p. 173), dice que “las mujeres son mas inclinadas al suicidio pero tres veces más hombres que mujeres que lo intentan, lo logran Es que los hombres tienden a emplear métodos mas violentos y mortíferos que las mujeres, y son menos inclinados a usar el suicidio como medio para manipular a otros.” Los profesionales de la salud mental (psicólogos y psiquiatras) se preocupan de la atención de los pacientes suicida, ya que al menos el 95% de las personas que se suicidan tienen un diagnóstico de alguna patología psiquiátrica.

Además, porque los intentos suicidas surgen ante un sufrimiento psíquico que supera el umbral de tolerancia del sujeto. El suicidio es valorado por medio de factores epidemiológicos, de antecedentes personales y del estado mental y de los estresantes actuales a los que está sometido el individuo. Según afirma Martínez Glattli (s.f.), Médico Psiquiatra y Docente de la Cátedra de Psicofarmacología de la Facultad de Psicología UBA, en el mundo hay 800.000 suicidios por año, y corresponden al 1.6 % de todas las muertes. También el explica que de todos los suicidios consumados el 24% presenta trastornos afectivos, 22% trastornos neuróticos y de personalidad, 18% abuso de sustancias, 10% Esquizofrenia, 5% Delirium y demencia, 21% otros trastornos mentales. Para tratar de evitar que un paciente cometa un acto irracional como el suicidio, es importante que el profesional de la salud mental tenga conocimientos técnicos suficientes como para diagnosticar  el riesgo de manera precoz.

Es necesario que se tomen las precauciones necesarias como para asegurar la vida del paciente, y que este pueda realizar un tratamiento adecuado a muy corto plazo.  Aún así, siempre existe la posibilidad de que un paciente pierda todo deseo de vivir y se suicide.  El suicidio en el hombre va aumentando en la adolescencia, asciende abruptamente en la temprana adultez y después sigue un gradual ascenso. En la mujer tiene su pico en la mitad de la vida y después declina.   Ante la posibilidad de que un paciente tenga posible riesgo de quitarse la vida, es difícil llegar a conclusiones exactas y seguras sobre quién va a intentar un suicidio y quién no lo va a hacer, y cuando es inminente el acto suicida.

Las escalas de valoración del riesgo suicida permiten determinar si un paciente está dentro de una población de riesgo o no. Hay que tener en cuenta que los factores que se evalúan en las escalas pueden variar con el tiempo y que por sí solos no indican la inminencia del suicidio. Una de las escalas más utilizadas y que es de fácil aplicación es llamada “Sad Persons scale”, que permite una rápida mirada a los factores de riesgo más importantes y una aproximación a la conducta a seguir:

Sad persons scale

Factores estadísticos de riesgo suicida: Los factores estadísticos de riesgo suicida definen a los grupos de riesgo, pero no predicen cuál persona se va suicidar y cuál no lo va a hacer.

  1. Factores demográfico-sociales de riesgo suicida: Son sexo, edad, estado civil, nivel socioeconómico y ocupación, hábitat.
  2. Factores psicológicos y psiquiátricos de riesgo suicida: Muchas de las personas que intentan suicidarse tienen sentimientos de desesperanza y pesimismo, y una visión decepcionante del futuro. Su autoestima está disminuida y encuentran que el suicidio es un Hojas Clínicas de Salud Mental 38 camino válido para solucionar sus problemas, aunque niegan que estas ideas conlleven un riesgo para ellos. Son de pensamiento rígido y perfeccionista, con baja tolerancia a las frustraciones y con tendencia a la impulsividad y al enojo, lo que los lleva a aislarse socialmente.
  3. Riesgo suicida en las enfermedades médicas no psiquiátricas: Los pacientes psiquiátricos son un grupo especialmente susceptible de presentar comportamientos suicidas. Se considera que es un porcentaje mínimo – sólo el 2% de las personas que se quitan la vida y que no padecen de ningún tipo de trastorno mental. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el porcentaje de enfermedades mentales que se encuentran en los suicidios consumados es el siguiente:

Entre el 25 y el 75 % de los individuos que consuman el suicidio tienen alguna enfermedad médica, y el 5% una enfermedad terminal. Estas cifras van aumentando junto con la edad. El hecho de tener mala salud en los últimos 6 meses también aumenta el riesgo. Los diagnósticos más frecuentes son: enfermedad incapacitante crónica (insuficiencia renal que requiere diálisis); enfermedad terminal o diagnósticos que están relacionados con la idea de muerte a corto plazo (cáncer, SIDA) ; dolor crónico (neuralgia del trigémino, cefaleas incoercibles). En la mayor parte (80%) de los pacientes con enfermedad somática que realizan intentos suicidas hay una comorbilidad con trastornos depresivos. Sin embargo, es frecuente que al haber dolor importante la depresión quede disimulada y no sea identificada.

Sad persons scale

Factores genético-familiares de riesgo suicida: El tener un familiar que murió por suicidio se asocia a un aumento considerable de la posibilidad de intentar suicidarse. Casi la mitad de los familiares de un suicida realizan un intento de suicidio en su vida. Esto es así más allá de que pueda ser debido a identificación con el familiar suicida o a una predisposición genética.

Riesgo suicida dado por los antecedentes de intentos suicidas: El antecedente de haber intentado suicidarse es uno de los factores que aporta al paciente más riesgo de quitarse la vida. Se sabe que uno o dos de cada diez de estas personas van a morir por suicidio. Y que aportan a la totalidad de los suicidios la mitad de las muertes. Por lo cual hay que tener muy en cuenta a las personas que ya realizaron un intento de suicidio por el alto riesgo que esto representa (100 veces más que la población general en el primer año).

Los primeros tres signos de advertencia son:

  • Amenazar con herir o matar a uno mismo
  • Buscando formas de suicidarse; buscando acceso a pastillas, armas u otros medios
  • Hablando o escribiendo sobre la muerte o el suicidio.

La lista restante de señales de advertencia debe alertar al clínico de que se debe realizar una evaluación de salud mental en un futuro MUY próximo y que las precauciones deben ponerse en práctica INMEDIATAMENTE para garantizar la seguridad, la estabilidad y la seguridad del individuo:

  • Desesperanza
  • Rabia, ira, buscando venganza
  • Actuar imprudentemente o involucrarse en actividades arriesgadas, aparentemente sin pensar
  • Sentirse atrapado, como si no hubiera escapatoria
  • Aumento del abuso de alcohol o drogas
  • Retirarse de amigos, familia o sociedad
  • Ansiedad, agitación, incapacidad para dormir o dormir todo el tiempo
  • Cambios dramáticos en el estado de ánimo
  • No hay razón para vivir, no hay sentido de propósito en la vida

Existen otros comportamientos que pueden asociarse con un mayor riesgo de suicidio a corto plazo son cuando el paciente hace arreglos para deshacerse de la responsabilidad de otros dependientes (niños, mascotas, ancianos) o hacer otras preparaciones, como actualizar testamentos, hacer arreglos financieros para pagar las cuentas, despedirse de sus seres queridos, etc.

            En conclusión la investigación poblacional sugiere que el riesgo de suicidio aumenta con un aumento en la cantidad de factores de riesgo presentes, de modo que cuando más factores de riesgo están presentes en un momento dado, es más probable que indiquen un mayor riesgo de comportamientos suicidas en ese momento.

Referencias

Hoff, P. (1981). El pastor como consejero. Editorial Vida. Miami. Florida, EE.UU.

Martínez Glattli, H. (s.f.).Evaluación del Riesgo de Suicidio. Obtenido el 02-06-2018 de  http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/sitios_catedras/electivas/616_psicofarmacologia/material/evaluacion.pdf