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¿Qué es la evaluación de 360 grados y qué beneficios aporta a tu empresa?


¿Qué es la evaluación de 360 grados y qué beneficios aporta a tu empresa?

Oscar Pérez | 13-may-2015

En las empresas es importante evaluar al equipo de trabajo, esto debido a que el éxito de la organización está basado en gran parte en el desempeño de las personas, y mientras éste sea medido y monitoreado será posible tomar decisiones y emprender acciones orientadas a obtener mejores resultados en la productividad de la compañía.

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CULTIVAR TU PROPIO HUERTO: UNA ESTRATEGIA EFICAZ CONTRA LA DEPRESIÓN


CULTIVAR TU PROPIO HUERTO: UNA ESTRATEGIA EFICAZ CONTRA LA DEPRESIÓN
JENNIFER DELGADO, 13/01/2017

La depresión tiene largos tentáculos. De hecho, es una de las tres primeras causas de discapacidad en el mundo, y no es para menos ya que afecta a 350 millones de personas. Además, se estima que entre el 8 y el 15% de las personas sufrirán al menos un episodio depresivo en algún momento a lo largo de sus vidas.

Con estas cifras en mente, no es extraño que en España el uso de antidepresivos se haya triplicado en la última década. Sin embargo, los psicofármacos no son la única manera de combatir la depresión y en muchos casos ni siquiera es la más eficaz, existen otras alternativas que pueden convertirse en un complemento del tratamiento, como cultivar el huerto.

Se estima que entre el 8 y el 15% de las personas sufrirán al menos un episodio depresivo en algún momento a lo largo de sus vidas,. Autor: Rene Asmussen
Esta es la idea por la que están apostando algunos médicos ingleses, quienes creen que preparar la tierra, cultivar cebollas, fresas o tomates y regar las plantas es una manera muy eficaz para eliminar la depresión y la sensación de soledad que sufren las personas ancianas.

Sin duda, se trata de una fórmula interesante, y como todos no tienen la posibilidad de tener un jardín propio o no tienen la motivación ni los conocimientos suficientes como para convertirse en “agricultores”, estos huertos aprovechan los terrenos baldíos cerca de los consultorios médicos.

Bajo la mirada del personal de enfermería, los pacientes que sufren depresión, que se sienten solos o que tienen otros problemas mentales, pueden dedicarse a cultivar el huerto en compañía de otras personas, con quienes pueden conversar y entablar amistad.

Cultivar un huerto es una manera muy eficaz para eliminar la depresión y la sensación de soledad que sufren las personas ancianas.
Compartir un proyecto de este tipo anima a los ancianos a salir de casa, a relacionarse con los demás y a combatir la tentación de encerrarse en sí mismos, convirtiéndose en presa fácil de la depresión.

De hecho, no solo se les anima a cultivar sino que también se promueve la reflexión sobre los aspectos nutricionales de los alimentos que producen, de manera que los ancianos comienzan a llevar una dieta más sana y equilibrada.

Varios consultorios se han sumado a la iniciativa

A esta iniciativa ya se han sumado unas 15 localidades, según reporta “Il Corriere”, aunque quizá el caso más interesante es el de Lambeth, un municipio de Londres. En 2013, en el consultorio de Brockwell Park aprovecharon una tierra abandonada para cultivar un huerto. Al principio eran tan solo algunas señoras que cultivaban cebollas y aguacates pero poco a poco se fueron sumando más personas y el proyecto ha tomado alas, hasta el punto de convertirse en una cooperativa, la Lambeth Gp Food Cooperative.

Las personas que cultivan su propio huerto y venden los alimentos que producen se sienten orgullosos de su trabajo y, sobre todo, ganan en entusiasmo, serenidad y autoestima.
En la actualidad este grupo de personas, muchas de las cuales sufren enfermedades crónicas o de largo plazo, cultiva terrenos más grandes y produce alimentos “kilómetro cero” que venden a los vecinos del barrio, al hospital y a algunas entidades públicas. Así se sienten orgullosos de su trabajo y, sobre todo, ganan en entusiasmo, serenidad y autoestima. Incluso han establecido una colaboración con el Kings College de Londres para que les supervisen estudiantes y expertos en nutrición.

¿La tierra podría ser el nuevo Prozac?

Decenas de investigaciones psicológicas han demostrado que las relaciones sociales actúan como un factor protector contra la depresión. De la misma manera, mantenerse activos físicamente ayuda a aliviar los síntomas de este trastorno. Sin embargo, cultivar la tierra podría tener un beneficio añadido.

Investigadores de la Universidad de Bristol han llevado la hipótesis higienista un paso más allá al analizar los efectos en la depresión de una bacteria no patógena denominada Mycobacterium vaccae, que se puede encontrar en la tierra. Estos científicos inyectaron la bacteria a ratones y apreciaron que aumentaba el nivel de serotonina en el cerebro, actuando de la misma manera que el Prozac.

Estar en contacto con la tierra tiene el mismo efecto que tienen los antidepresivos.
Además, cuando los ratones fueron sometidos a pruebas de estrés, los investigadores apreciaron que los animales que habían estado expuestos a la Mycobacterium vaccae tardaban más en responder, lo cual significa que desarrollaron un umbral de tolerancia más elevado, el mismo efecto que tienen los antidepresivos.

Otro estudio realizado con personas sometidas a quimioterapia desveló que la exposición a esta bacteria mejoraba su calidad de vida y aliviaba el dolor y las náuseas, por lo que los investigadores creen que tiene un efecto antiinflamatorio y activador del sistema inmunitario. De hecho, la depresión también se ha asociado con los procesos inflamatorios.

La buena noticia es que para aprovechar los beneficios de esta bacteria basta dar un paseo por el bosque o cultivar un pequeño huerto, de manera que estemos en contacto directo con la tierra. Por supuesto, esto no significa que cultivar la tierra sea la solución definitiva a la depresión, sobre todo cuando se trata de casos graves, pero puede ser un complemento muy eficaz a los tratamientos convencionales.

El feminismo y su vínculo con la pedofilia. Por Agustín Laje.


El feminismo y su vínculo con la pedofilia. Por Agustín Laje.
20 marzo, 2016 | Agustín Laje Arrigoni

Hay dictaduras que no se institucionalizan; que no necesitan del recurso de la fuerza en altas magnitudes para mantener a la sociedad sumida en sus dictados. El filósofo marxista Antonio Gramsci ya decía que el Estado era hegemonía acorazada con coerción, y cuanto más consolidada la hegemonía, menos necesidad de coerción. De ahí que podamos llamar “micro-dictaduras” a estos regímenes que han logrado altísimos niveles de hegemonía y que, por lo tanto, no permiten a los ciudadanos sacar los pies del plato de lo “políticamente correcto” sin con ello esperar negativas consecuencias, no solo sociales, sino también represivas-estatales (el caso de INADI, brillantemente desenmascarado por Cri1stian Iturralde, es ejemplo arquetípico de la policía del pensamiento hegemónico).

“Los diagnósticos en psiquiatría están muy sujetos a modas”


ENTREVISTA A ALLEN FRANCES, UNO DE LOS MÁS RECONOCIDOS PSIQUIATRAS NORTEAMERICANOS
“Los diagnósticos en psiquiatría están muy sujetos a modas”
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El especialista analiza la situación de la salud mental en la Argentina y advierte sobre el riesgo de seguir el modelo estadounidense. Critica la psiquiatrización de problemáticas que suele privilegiar los correlatos biológicos en detrimento de los componentes situacionales.

Allen Frances es uno de los más reconocidos psiquiatras norteamericanos que tuvo decisiva participación en la edición del DSM IV (el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría), pero se apartó críticamente de la edición quinta del manual cuando se produjo un cambio de paradigma que llevó desde las definiciones de los cuadros a las definiciones dimensionales. El mejor ejemplo de estas últimas son los llamados espectros, como es el caso del espectro autista. Su crítica apuntaba a la manera en que las patologías severas se difuminan y borronean en sus bordes, por lo que las condiciones de lo que podríamos considerar o aceptar como normalidad también lo hacen llevando a una psiquiatrización de todas las problemáticas que suele privilegiar los correlatos biológicos en detrimento de los componentes situacionales de todos los problemas humanos.

–¿En su visita a la Argentina encontró preocupaciones similares en los colegas con quienes debatió respecto de las que usted mismo ha expresado y sobre las que ha venido trabajando, por ejemplo en su libro Saving Normal ?

–Argentina y los Estados Unidos sufren de la misma cruel paradoja, demasiados tratamientos para quienes denomino worried well; o sea quienes sufren por situaciones cotidianas de malestar y, en cambio, muy pocos recursos destinados a quienes están realmente enfermos. Aquellos que pueden afrontarlo o tienen buenas coberturas por seguros de salud pueden obtener incluso más tratamientos de los que necesitan o que son buenos para ellos, mientras los que están realmente enfermos son tratados con negligencia  y excluidos de la sociedad.

–El campo de la salud mental está dividido en tres o, más precisamente, cuatro territorios en Argentina: instituciones públicas, organizaciones de sindicatos que o bien tienen infraestructura propia o se encuentran usualmente asociados con centros privados, organizaciones de aseguramiento privado por prepago y profesionales que llevan adelante sus consultas a través de su práctica privada. Respecto a las primeras, ¿que similitudes y/o diferencias encuentra entre las instituciones públicas de aquí y las de su país? Por ejemplo, ¿existen aún en Estados Unidos grandes hospitales psiquiátricos? Y si no es el caso, ¿cómo fue que esa situación se transformó en su país?

–Argentina es el último país desarrollado en el mundo que aún mantiene grandes hospitales psiquiátricos donde los pacientes permanecen por muchos años, incluso toda la vida. En países con buenos servicios de salud mental (especialmente Italia y los países  nórdicos) el cierre de los grandes hospitales fue precedido y acompañado por la provisión de buenos servicios comunitarios y de atención domiciliaria. En países con terribles servicios de salud mental (especialmente Estados Unidos), los pacientes fueron desalojados de los grandes hospitales sin contar con suficientes servicios comunitarios o domiciliarios. El resultado: tenemos 350.000 pacientes en prisión por crímenes molestos y 250.000 homeless. La criminalización y/o la negligencia con quienes sufren de serios problemas mentales es propia de un accionar bárbaro, desestabiliza socialmente y, de última, más costoso que los servicios de comunidad. La recientemente sancionada ley de Salud Mental de Argentina es perfecta, pero perdería su sentido o incluso podría ser nociva si los grandes hospitales son cerrados y los pacientes lanzados a la comunidad sin adecuada cobertura presupuestaria en tratamientos y atención domiciliaria. Argentina debería seguir el modelo de Trieste, el mejor sistema de salud mental del mundo y no seguir el modelo de los Estados Unidos, que es el peor.

–¿Cuál es la cobertura en los Estados Unidos de los trabajadores sindicalizados? ¿Y para quiénes no lo están?  

–Los Estados Unidos tienen el sistema médico más caro del mundo pero tenemos mediocres resultados por dos razones:

a) Los servicios están terriblemente mal asignados. Hay quienes tienen excelente cobertura y reciben demasiados tratamientos que a veces hacen más daño que lo que ayudan y los pobres con escasa o nula cobertura no pueden afrontar los tratamientos que desesperadamente necesitan.

b) Sólo el 20 por ciento de los buenos resultados en salud en una sociedad son resultado de los tratamientos médicos, el 80 por ciento restante son el resultado de factores sociales y económicos. Los Estados Unidos gastan demasiado en tratamientos médicos y muy poco en redes sociales que provean seguridad.

–Un colega suyo, Donald Levin, declaró al New York Times, en octubre de 2011, que “hablar no retribuye, por lo que la psiquiatría se vuelca en cambio a la farmacoterapia” y un colega local dice: “yo prefiero que no me hablen mucho. Porque si me hablan mucho me confunden el diagnóstico”. ¿Qué piensa respecto a este tipo de afirmaciones?

–¡Me enferman! Hipócrates, el padre de la medicina, dijo: “Es más importante conocer al paciente que tiene una enfermedad que a la enfermedad que el paciente tiene”. Esto era verdad hace 2500 años y sigue siendo cierto hoy. El arte de curar en psiquiatría requiere tomarse el tiempo y hallar profunda satisfacción en conocer a la gente realmente bien y no sólo hacer listas de síntomas o de efectos adversos.

–La frecuencia del llamado Trastorno por déficit de Atención (ADD, ADHD o TDAH en español), la de los chicos bipolares, los que padecen de autismo o Síndrome de Asperger aumenta constantemente. ¿Qué parte de ese fenómeno cree usted que depende de la manera en que las clasificaciones y diagnósticos se están haciendo y que parte atribuye a las actuales condiciones de vida? 

–La naturaleza humana es estable y perdurable. Los diagnósticos en psiquiatría son variables y muy sujetos a modas. Muy pequeños cambios en las definiciones o valoraciones pueden resultar en grandes cambios en las tasas de un trastorno especialmente si hay factores económicos que juegan algún rol. Las tasas de ADHD y bipolaridad en chicos fueron enormemente incrementadas por el marketing farmacéutico. La tasa de autismo por la inclusión del Síndrome de Asperger se incrementó en el DSM-IV y porque obtener este diagnóstico representaba obtener servicios escolares extras. Siempre que haya un súbito aumento en la tasa de cualquier trastorno la razón más probable es que se esté diagnosticando sin el cuidado necesario.

* Secretario general de Fórum Infancias.

Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/12494-los-diagnosticos-en-psiquiatria-estan-muy-sujetos-a-modas

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