El porqué se oponen los islamistas a la Reconstrucción del Tercer Templo de Jerusalem


El porqué se oponen los islamistas a la Reconstrucción del Tercer Templo de Jerusalem

 GAZA ISLAM
Los islamistas de todos los tiempos se han opuesto, y se oponen, totalmente a la Reconstrucción del Tercer Templo de Jerusalem amenazando con una Yihad de destrucción total contra los judíos y cristianos. Esto es debido a que la emancipación del pueblo judío, y su culminación en la recuperación parcial de su tierra, Eretz Israel, provoca el miedo teológico del Islam al ver el incumplimiento de las profecías musulmanas recopiladas en el Corán y los hadices [1] sobre el pueblo judío: “La Hora no vendrá hasta que los musulmanes combatan con los judíos y los maten. Los judíos se esconderán detrás de rocas y árboles, y estas rocas y árboles dirán: ¡‘Oh, Musulmán, Oh, siervo de Alá! ¡Hay un judío detrás mío, venid y matadlo!’ (Todos los árboles dirán esto con excepción de gharqad (lycium), ya que es un árbol de los judíos)”. Los hadices profetizan en los Últimos Días que todos los judíos y cristianos que no se conviertan al Islam serán exterminados y toda la tierra será musulmana.

RABINOS ISRAELÍES ELABORAN LA “TORÁ” QUE REGALARÁN MESÍAS


RABINOS ISRAELÍES ELABORAN LA “TORÁ” QUE REGALARÁN Al MESÍAS

Friday, 18 December 2015

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Jesús es la misma “Torá Encarnada”, Él es la Palabra de Dios. Juan 14:10 (RV1960) ¿No crees que YO SOY en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.

El rabino Yosef Berger, uno de los rabinos a cargo de la Tumba del Rey David en la Ciudad Vieja de Jerusalén, ha estado soñando con un proyecto durante más de un año – un solo rollo de la Torá para unificar todo Israel, como obsequio al Mesías luego de su llegada, informó BIN.

La Torá que regalaran al Mesías

Los actuales acontecimientos mundiales han obligado al rabino Berger avanzar rápidamente para ver cumplido su sueño, puesto que quiere ser capaz de trabajar personalmente en la Torá que será el regalo para el Mesías. Sin embargo, muchos rabinos prominentes y cabalistas le han dicho que puede ser muy pronta su llegada por cierto.

La inspiración para el proyecto provino de la profecía de Oseas:

Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines. Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días. Oseas 3:4-5 (RV1960)

El rabino Berger explicó a Breaking Israel News, que la profecía tiene un significado personal para él. “Al final del día, cuando Israel se de cuenta de que toda esperanza está perdida y no tienen solución o la salvación de su difícil situación, el pueblo de Israel será lo suficientemente sabio para buscar las tres cosas que nuestros antepasados despreciaban: el Reino de los Cielos, el Reino de David, la construcción del Templo”, dijo.

“Se enseña en el Yalkut Shimoni (una colección que se cree que se han dispuesto en el siglo 13) Samuel 1:106, dijo el rabino Shimon Ben Monsia, “Las señales de la redención se mostrará a Israel hasta que ellos buscan estas tres cosas: el reino de los cielos, la dinastía del rey David, y el edificio del Templo”.

El rabino Berger cree que al traer a todo Israel junto, en la redacción de un solo rollo de la Torá que será ubicado en el Monte Sión, donde fue enterrado el rey David, y al lado del Monte del Templo, se cumplirán los tres goles en una sola acción.

Misterios Rabínicos Cabalísticos

Ya el rabino David Hai Abuhatzeira fue honrado con escribir la primera letra de la Torá. Se trata del nieto del destacado marroquí sefardí místico Rabí Israel Abuhatzeira, conocido como el Baba Sali, reconocido por su capacidad de hacer milagros a través de sus oraciones. Que por motivos cabalísticos se negó a revelar por qué el rabino Abuhatzeira decidió escribir la letra “Yod” [יִ], en lugar de la primera letra “Alef” [אַ].

El rabino Abuhatzeira instruyó con urgencia a los organizadores del proyecto hacer lo más rápido posible, ¡usted no tiene mucho tiempo!… ¡Espero que tengas la oportunidad (para terminar)!”, “El Mesías también tomará parte en el proceso”, explicó el rabino Abuhatzeira.

Salmos 76:11 (RV1960) Prometed, y pagad a Jehová vuestro Dios; todos los que están alrededor de él, traigan ofrendas al Temible.

Según el rabino Berger, el rabino Abuhatzeira agregó que los numerologías combinadas de las frases “Este año vamos a merecer verlo” (השנהנזכהלראותאותו) y “La llegada del Mesías” (ביאתהמשי), añaden hasta 5776, el actual año judío según el calendario judío. [Véase también las claves reveladas del Código Secreto de la Torá del rabino Glazerson]

Cientos de cartas ya se han escrito en el rollo de la Torá. La tradición judía enseña que un rollo de la Torá contiene 600,000 cartas, igual al número de Judíos que recibieron la Torá en el Monte Sinaí. Sin embargo, el número real de letras en una Torá es 304,805, dejando muchas más oportunidades para las personas que se incluirán en el proyecto Klal Israel.

El rabino Berger explicó a BIN que la preparación de un regalo para el Mesías, no es cualquier cosa común, debe ser único. “Incluso si alguien me da un millón de dólares para escribir muchas Torás, no es lo que quiero. Quiero que todos los de Israel de forma individual aporten en el papel de esta Torá”, explicó.

Cuando la Torá se completa, el rabino Berger planea tener un desfile por Jerusalén para dedicárselo. El desfile pasará por todos los rincones de la ciudad con el fin de incluir la mayor cantidad de gente posible y terminará en la Tumba del Rey David, donde se mantuvo el rollo de la Torá. “Queremos que sea un evento tan maravilloso para que todo Israel alabe a Dios y pida que venga y nos redima.

Fuente: www.diariocristiano

http://www.fuerzalatinacristiana.com/index.php/noticias/item/3907-rabinos-israelies-elaboran-la-tora-que-regalaran-mesias

Los 10 Mandamientos para nuestra época


Los 10 Mandamientos para nuestra época

Ahora, más que nunca, el mundo se puede beneficiar de las lecciones contemporáneas de los Diez Mandamientos. Shavuot es la segunda de las tres fiestas de peregrinaje del Judaísmo (Shalosh Regalim – שלוש רגלים). La festividad acaece el 6 de Siván del calendario hebreo, exactamente 7 semanas después del segundo día de Pésaj (16 de Abib o Nisán). El nombre de la festividad tiene su origen en este hecho (Shavuot – שבועות – plural de Shavúa – שבוע, semana.) La festividad conmemora la entrega de la Torá por parte de Dios a Moisés, en el Monte Sinaí.

La festividad también tiene un significado agrícola: corresponde a la época del año en la que —en Israel en particular y en el hemisferio norte en general— se recogen los primeros frutos. Es por esto que la festividad también es llamada la Fiesta de las Primicias. Antiguamente, la ofrenda que se llevaba al Templo de Jerusalén consistía justamente de las primicias.

Esta festividad es no laborable según la ley judía. En Israel es 1 día, y fuera de Israel son 2 días, siendo que cada día comienza con la puesta del sol, y finaliza con la salida de estrellas del día siguiente (similar al crepúsculo civil).

Durante la festividad se acostumbra a comer lácteos, acompañados por las siete especies características de Israel.

En Shavuot conmemoramos el día en que Dios nos dio la Torá en el Monte Sinaí, por lo que ahora es un buen momento para reflexionar sobre cuál es el mensaje contemporáneo de los 10 Mandamientos.

1. Yo soy el Señor tu Dios…

Vivimos en una época de relativismo cultural. El secularismo ha convertido a la moralidad en una preferencia personal.

El pecado, la maldad y las afrentas son palabras que han perdido todo significado en un mundo donde no hay verdades absolutas. Pero en cambio, la crítica a las acciones depravadas es condenada por su fanática falta de tolerancia.

¿Cómo pasó esto? Dostoievski lo entendió bien cuando escribió en Los hermanos Karamazov: “Sin Dios, todo está permitido”.

“Yo soy el Señor tu Dios” es el primero de los 10 Mandamientos ya que sin él como número uno, no hay nada. De la misma forma, sin una creencia en Dios, la humanidad pierde su fundamento para actuar como seres nobles que fueron creados a imagen de lo Divino.

2. No tendrán otros dioses delante de Mí…

Adoramos dioses falsos cuando nuestros héroes no son elegidos por sus valores sino por su riqueza. Idolatramos a las personas ricas y buscamos tener vidas que llenarán nuestra cuenta bancaria pero que dejarán nuestro espíritu vacío.

Inculcamos en nuestros hijos el objetivo del éxito, y luego lo definimos de forma tal que los deja espiritualmente insatisfechos.

Si comparamos los salarios de nuestros educadores y nuestros líderes espirituales con los de los grandes empresarios, las estrellas del mundo del deporte y las figuras famosas del espectáculo, entonces podremos discernir con gran facilidad qué se valora más en el mundo hoy en día.

Creer en Dios requiere que rechacemos todos los falsos dioses de nuestra sociedad, que sólo buscan callar la voz de nuestra conciencia y las emociones de nuestra alma.

3. No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano

Es más que trágico cuando el mal se hace en el nombre de Dios. Es un crimen que mancilla toda religión ya que le atribuye maldad a Dios.

Este tercer mandamiento es descaradamente violado por todos los actos de terrorismo que son supuestamente cometidos en el nombre de Dios.

Ninguna persona verdaderamente devota podría creer alguna vez que un Dios bueno aprobaría poner explosivos en la línea final de una maratón para que corredores inocentes queden con las piernas amputadas y para mutilar o asesinar a algunos inocentes observadores. Ningún verdadero sirviente de Dios difamaría alguna vez Su santo nombre usándolo para justificar los ataques terroristas y los horrendos asesinatos que se convirtieron en los ejemplos del fanatismo religioso del siglo XXI.

Dios nos ordenó claramente nunca usar Su nombre para el mal o para justificar la maldad.

4. Recuerda el Shabat para santificarlo

Shabat es mucho más que un día de descanso. Seis días a la semana nos ocupamos del mundo que nos rodea. Esos son los días de las seis direcciones: este, oeste, norte, sur, arriba y abajo. El séptimo día nos hace mirar hacia adentro, es un día para ocuparnos de nuestro ser interior.

Durante seis días ponemos el énfasis en nuestro cuerpo; el séptimo día le pertenece a nuestra alma.

Shabat, un día dedicado a una perspectiva más elevada de nosotros mismos, nos permite entender cuál es el propósito de nuestros esfuerzos.

El floreciente mundo de la tecnología no ofrece ni descanso ni tiempo para introspección. El ataque incesante de emails, mensajes de texto y la navegación por internet son ‘armas de distracción masiva’.

¿Podremos alguna vez frenar su aparentemente ilimitado control sobre nuestras vidas?

La ley de Shabat nos dice que esto no sólo es posible, sino obligatorio. Shabat no sólo nos permite reencontrarnos con Dios, sino también nos permite reencontrarnos con nosotros mismos.

5. Honra a tu padre y a tu madre…

Se dice que hoy en día la gente le teme más a la vejez que a la muerte.

“Edaísmo” es la palabra que ha sido acuñada para identificar a las sociedades que tienen un estereotipo negativo de los ancianos. Cuando la Torá habló de “los ancianos de Israel”, lo hizo con la intención de alabar a quienes tenían una mayor sabiduría. Pero hoy en día relacionamos a la vejez con un período de incompetencia y de deterioro físico y mental. Por lo general, ser anciano en nuestra cultura no es más que una maldición.

Pero eso está muy lejos de la visión de la Torá, la cual exige respeto hacia los mayores y honor a los padres. ¿Cómo puede ser que los adolescentes de hoy en día estén tan seguros de saber mucho más sobre la vida que quienes los educaron? ¿Por qué todo niño tiene automáticamente derecho a recibir absolutamente todo de sus padres pero, años después, cuando los padres necesitan ayuda, suelen negarles la ayuda que ellos les dieron tan libremente a sus hijos?

Honrar a los padres aparece en la misma tabla que fue designada para los mandamientos entre el hombre y Dios. ¿Por qué? Nuestros sabios responden que, al igual que Dios, nuestros padres también tomaron parte en nuestra creación.

6. No matarás

Asesinar está prohibido, independientemente de cuál sea el motivo. El siglo XX atestiguó la legitimación del asesinato con motivos raciales. Sólo los arios de pura sangre recibían el derecho a vivir de los líderes del Tercer Reij alemán. El siglo XXI encuentra a la civilización nuevamente amenazada por quienes justifican el asesinato en base a convicciones religiosas. Esas dos amenazas a la supervivencia de la civilización estaban claramente consideradas y prohibidas por el sexto mandamiento.

7. No cometerás adulterio

Hubo un tiempo en que la gente entendía que el matrimonio significaba compromiso y que la promesa de fidelidad mutua era el mayor garante de la felicidad de por vida.

Hubo un tiempo en que la gente entendía que el amor verdadero era un prerrequisito necesario para la intimidad y que kidushín, la palabra hebrea para matrimonio que significa santidad, era la forma ideal de describir la unión perfecta entre un hombre y una mujer.

Hace falta mucho coraje para desafiar a una cultura que valora la promiscuidad sexual y que glorifica la obsesión con la pornografía. Nuestra sociedad le enseña a nuestra juventud a creer que el placer físico es el mayor bien que hay y que ser sexualmente atractivo es más importante que el carácter, la inteligencia y que cualquier otro logro humano. Desde el sexo casual hasta las uniones adúlteras, el mundo occidental contemporáneo ha cambiado el séptimo mandamiento por el libertinaje y la inmoralidad, teniendo que pagar el inmenso costo de hogares destruidos, fantasías incumplidas y el sufrimiento que surge de violar las leyes divinas que Dios nos enseñó para alcanzar la verdadera felicidad.

8. No robarás

Para el Talmud, robar significa mucho más que tomar la propiedad de otra persona. Les robamos a otros siempre que no vivimos a la altura de nuestras obligaciones, siempre que no damos todo lo que tenemos que dar por cualquier trabajo pagado.

No sorprende que los sociólogos nos digan que el robo se ha convertido en un problema social de proporciones epidémicas. Una agencia estadounidense ha calculado que “el robo de tiempo le cuesta a la economía norteamericana 70.000 millones de dólares al año”. Robo de tiempo se define como las acciones deliberadas de empleados que resultan en el creciente y masivo mal uso y pérdida de tiempo. Cosas que se consideran robo de tiempo son: llegar tarde al trabajo, irse temprano, tomarse injustificadamente días libres por enfermedad, socializar más de lo apropiado con los trabajadores, convertir el rincón de agua y café en un lugar de conversación, no prestar atención a lo que se está haciendo, leer novelas y revistas en el trabajo, hacer negocios privados o para un tercero durante el tiempo de trabajo, almorzar en la oficina y luego tomarse el recreo para el almuerzo, realizar demasiadas llamadas personales, fantasear durante el tiempo de trabajo, tomarse muchos recreos para café o snacks, etc.

Más allá de cuál sea la naturaleza de nuestro trabajo, si no somos lo suficientemente conscientes para dar lo mejor de nosotros mismos, entonces probablemente estaremos violando el octavo mandamiento.

9. No brindarás falso testimonio

Las palabras son armas. Pueden curar pero también pueden matar. Dar un testimonio falso está en la misma tabla que el pecado del asesinato. Asumir que el mandamiento se refiere sólo al testimonio que uno dé en una corte es un error. Es mucho más frecuente que se cometa este pecado de forma diaria mediante el habla dañina, chisme y rumores maliciosos.

Las palabras pueden destruir reputaciones y matar amistades. Pueden herir a las víctimas con sus crueles púas con mayor severidad de lo que lo haría una sentencia de prisión dada por un juez en una corte.

El chisme es como una cloaca social para los oídos. Sin embargo, nuestra cultura lo convierte en el principal objetivo de la prensa y en un tema constante de nuestras conversaciones. Para la Torá era más que un pecado: era una enfermedad, una enfermedad similar a la lepra que requería que los culpables fueran castigados con aislamiento.

Siempre es buena idea recordar el famoso aforismo de Eleanor Roosevelt: “Las grandes mentes discuten sobre ideas, las mentes promedio discuten sobre eventos y las mentes pequeñas discuten sobre personas”.

10. No codiciarás

Éste es el último mandamiento y los comentaristas explican que es el que conlleva el mayor nivel de santidad. No sólo exige que controlemos nuestras acciones y nuestra habla, sino también nuestros pensamientos. Se refiere a un defecto humano universal que obviamente podemos superar, ya que de otra manera, no sería un mandamiento.

Si el deseo de algo está basado en una necesidad, entonces cumplirlo trae satisfacción. Sin embargo, si el objetivo es simplemente tener más que el resto, entonces estaremos destinados a la desilusión y a tener cada vez una insatisfacción más grande. Siempre hay alguien que tiene algo que nosotros no tenemos, lo cual es suficiente para despertar en nosotros la envidia y evitar que estemos satisfechos con lo nuestro. Es por eso que la codicia consume a quien la siente.

En el sentido más profundo, quienes codician no logran reconocer la poderosa verdad de que en este mundo hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero que nunca habrá suficiente para satisfacer la codicia de la gente.

Shavuot nos trajo el regalo de los Diez Mandamientos. Ningún otro resumen de leyes ha encapsulado con tanta brillantez una receta para vivir una vida que sea tanto satisfactoria a nivel personal como gratificante a nivel espiritual. Y ciertamente esa es la razón por la cual fueron dictados como mandamientos y no como sugerencias.

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Judíos que creen en Jesucristo alcanza un número record en Israel


Judíos que creen en Jesucristo alcanza un número record en Israel
Publicado el 11 dic 2014
Noticias Cristianas

Judíos que creen en Jesucristo alcanza un número record en Israel

(NoticiasCristiana.com) El trabajo evangelístico en Israel se está llevando a cabo a través de congregaciones mesiánicas locales. Las más grandes son en Tiberias, K’far Saba, Netanya, Jerusalén y Joffa. Hay más de 150 iglesias.

En las últimas décadas, el judaísmo mesiánico, movimiento de judíos que aceptan a Yeshua (Jesús) como el Mesías, ha ido creciendo de manera constante, sobre todo en Estados Unidos. La mayoría de ellos todavía mantienen las tradiciones del judaísmo, desagradando a los judíos practicantes y con frecuencia a algunos segmentos cristianos.

Los estudiosos aseguran que el movimiento se fortaleció cuando Israel se convirtió en una nación de nuevo en 1948.
Su actuación en suelo israelí siempre ha sido difícil, pero diferentes ministerios ha tenido éxito en alcanzar a los judíos.

Las misiones se centraron en la actualidad en Yeshua y cómo el Mesías existió durante décadas, por lo que se multiplicaron las organizaciones como: King of Kings, Centro Caspari, Judíos para Jesús, The Christian Jew Foundation, Chosen People Ministries, Joseph Storehouse, Christian Witness to Israel, entre otros menos conocidos, tienen cientos de testimonios de judíos conversos en los últimos 20 años.

El trabajo evangelístico en Israel se está llevando a cabo a través de congregaciones mesiánicas locales. Las más grandes son en Tiberias, K’far Saba, Netanya, Jerusalén y Joffa. Hay más de 150 iglesias. La mayor tasa de conversión es de los judíos que emigraron de países de la antigua Unión Soviética. El crecimiento de judíos que ha “vuelto a casa”, hace que los diferentes países mesiánicos fortalezcan las comunidades existentes.

Sin embargo, este aumento número de participantes no ha pasado desapercibido por los grupos religiosos tradicionales de la nación de Israel. Su obra de acción social, incluido el apoyo a las personas que sufrieron pérdidas durante las guerras con el Líbano y Hamás.

Debido a la donación de alimentos, ropa, medicinas y otros suministros hace que sean bien aceptados por los judíos en general.

El rabino mesiánico Barry Rubin dijo que “hoy, los ciudadanos israelíes están más abiertos a hablar de Yeshua y considerar seriamente la posibilidad de que él realmente es el Mesías”. A él le resulta difícil establecer con certeza el número de judíos que siguen a Jesús, porque en muchas familias la presión sigue siendo alta. Todavía hay casos de severa persecución.

Estadísticas de 2013 muestran que el número de judíos mesiánicos de todo el mundo ha superado los 300.000. De ellos, aproximadamente 20.000 están actualmente viviendo en Israel. Los registros oficiales indican que se trata de un número de registro record. Antes en el país existían menos de 100 judíos mesiánicos conocidos en 1948, eran 250 en 1967, en 1987 llegaron a 3.000, en 1997, la comunidad creció a 5.000 y en el 2008 llegaron a ser 15.000.

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https://www.bibliatodo.com/NoticiasCristianas/judios-que-creen-en-jesucristo-alcanza-un-numero-record-en-israel/

El Judaísmo y la mujer


El Judaísmo y la mujer

Dentro de la historia del judaísmo se observa una marcada discordancia en el rol social atribuido a la mujer entre la época bíblica y su aparente exclusión en el período talmúdico. El término Talmud,  deriva de la raíz hebrea LMD, “estudio” y designa una obra enciclopédica que contiene un registro de  unos mil años de erudición y sabiduría en todos los campos del quehacer y del saber humano.  Consta de dos partes: a) la Mishná y b) la Guemará.

Existen dos versiones del Talmud:  a) el jerosolimitano (siglo V)  y b) el babilónico (siglo VI).

Este último es más completo y es el más utilizado dentro de la ley judía. En el Antiguo Testamento  hallamos a la mujer como participante activa en todas las expresiones de la vida social, política,  económica  y religiosa.  Haremos un paneo por distintos textos que integran el Tanáj.

Tanaj: Sigla hebrea de Torá. Incluye el Pentateuco, Neviím, Profetas y Ketuvím. Escritos o hagiográfos con que se designa a la Biblia hebrea o Antiguo Testamento.

Neviʾim , (Hebreo), Los profetas, la segunda división de la Biblia hebrea o antiguo testamento,  las otras dos son la Torah (la ley) y los Ketuvim (las Escrituras o los Hagiographa). En el canon hebreo los profetas se dividen en (1) los profetas anteriores (Josué, jueces, Samuel y Reyes) y (2) el último de los profetas (Isaías, Jeremías, Ezequiel y los doce o menor, profetas: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías).

John Stott se refiere a la mujer en su libro diciendo que en el Antiguo Testamento el marido era patriarca de su clan, y su baal (señor o gobernante). Pero las mujeres no eran víctimas del desprecio ni de malos tratos, sino que se las consideraba parte integral de la comunidad del pacto, de modo que «varones, mujeres y niños» se congregaban para escuchar la lectura pública de la Tora y para la adoración comunitaria (Dt. 31.12). Se daba suma honra al matrimonio, el cual tenía por modelo el amor del pacto de Jehová con Israel; se celebraba la belleza del amor sexual (como en el Cantar de los Cantares); se ponderaban las capacidades de una buena esposa (Proverbios 31); se erigían como ejemplos dignos de admiración la vida de mujeres piadosas y emprendedoras como Ana, Abigail, Noemí, Rut y Ester; y constantemente se subrayaba la necesidad de cuidar de las viudas.Los profetas, no obstante, esperaban el tiempo del Nuevo Pacto, cuando la igualdad original entre los sexos sería reafirmada. Pues Dios derramaría su Espíritu sobre todo el género humano, hijos e hijas, siervos y siervas inclusive. No existiría ninguna descalificación basada en el sexo.(Stott,Pag.286).

Deuteronomio 29:10 refiere a la presencia de la mujer en el momento en que el pueblo de Israel pactara con Dios, en tiempos de Moisés.

  • “Hoy están reunidos todos ustedes delante del Señor su Dios, los jefes de las tribus, los ancianos, los oficiales, todos los hombres de Israel, los niños, las mujeres y los extranjeros que viven entre ustedes,  desde el leñador hasta el aguador, para comprometerse bajo juramento en la  alianza, que el Señor, su Dios hace hoy con ustedes¨” 

Durante los tiempos de Josué, el sucesor de Moisés, las mujeres se encuentran presentes  durante la lectura de la Torá, en el Monte Eivál, conocido como el monte de la maldición.

  • No hubo una sola palabra de todo lo que Moisés había mandado, que no leyera Josué ante toda la comunidad de Israel, incluyendo a las mujeres y niños, y aun a los extranjeros que vivían entre ellos.”(Josué 8:35). 

Al leer la Torá, durante la festividad de Succót, fiesta de las cabañas, se solicita la presencia  de  las  mismas.

  • “Todo el pueblo deberá reunirse, tanto los hombres como las mujeres, y los niños y los extranjeros que vivan en sus ciudades  para que escuchen la lectura de la Torá, ley, y aprendan a respetar al Señor, su Dios y pongan en práctica todo lo que se dice en ella.” (Deuteronomio 31:12) 

En el libro de Samuel I 1:12 se observa que las mujeres acostumbraban a acompañar a sus maridos y a rezar junto al santuario.

  • “Como Janá estuvo orando largo rato ante el Señor, Elí se fijó en su boca….” 

Al llegar el Arca conteniendo las tablas de la ley a Jerusalem, las mujeres en alegre procesión participaron del evento con bailes y cánticos luego de lo cual el rey

  • ” repartió a todo el pueblo de Israel, a los hombres y a las mujeres una rodaja de pan…….” (Samuel II 6:19) 

El título de profeta/ profetisa, naví/ neviá en hebreo, implica, liderazgo y conducción. En el Tanáj tres mujeres ostentan jerarquía de profetisas:

a)Miriám, hermana de Moisés,

b)Devorá, quien acostumbraba a juzgar a los hijos de Israel debajo de una palmera además de ayudar a preparar la estrategia de defensa contra el enemigo y

c)Juldá, quien fue consultada por Josías rey de Judá.

Llama la atención que en este último caso la consultada haya sido una mujer ya que en ese momento ejercía su misión, el profeta Jeremías. Dentro del Talmud en el tratado de Meguilá 14 a son siete las mujeres mencionadas como profetisas, es decir se agregan cuatro más: Sará, esposa de Abraham, Janá, madre del profeta Samuel, Avigáil quien salvó la vida de su marido con palabras persuasivas frente al rey David y Esthér quien da nombre a los rollos que se leen en la festividad de Purím. En cambio los profetas varones son 48.

Por otra parte, aparecen otras mujeres en el libro del profeta Jeremías, mekonenót en hebreo, lloronas de profesión, mujeres que entonaban cánticos fúnebres

  • “El Señor Todopoderoso dice: Atención manden llamar a las mujeres que tienen por oficio hacer lamentación” (Jeremías 9:17). 

El Rey David en el texto de Tehilím, Salmos, describe a las mujeres ejecutando instrumentos musicales durante las procesiones públicas

  • “Los cantores van al frente, y los músicos detrás, y en medio las jovencitas van tocando panderetas.” (Salmos 68: 26). 

Al finalizar el libro de Proverbios, Mishlé, encontramos una oda de alabanza a la mujer piadosa y trabajadora. Este texto es conocido con el nombre hebreo de “Éshet jáil” cuya traducción literal es, mujer fuerte. Esta exaltación está escrita en acróstico, cada versículo comienza con una letra del alfabeto hebreo, completando las 22 letras del mismo. Aquí se ofrece la descripción ideal, imaginaria, quizás de ficción de la mujer que el Rey Salomón no había logrado hallar entre las mil que poseyó, aunque algunos comentaristas sostienen lo contrario: que la descripción corresponde a la mujer que admiró y amó verdaderamente. Sin embargo, no existe alusión al sentimiento amoroso a lo largo del texto. Esta mujer realiza todo tipo de tareas: como extender sus manos hacia la rueca para hilar, confeccionar cinturones para ser vendidos y ser solidaria. Orgulloso de ella estaba su marido, pero no por su belleza externa sino por estar revestida de fuerza y dignidad, por hablar siempre con sabiduría y por honrar a Dios. Por todo esto y más, fue merecedora de alabanza.

El rol de la mujer en la época talmúdica, o quizás corresponda decir la ausencia de dicho rol, a causa de su segregación de lugares y acontecimientos religiosos, cambia rotundamente. En un texto que precede a la destrucción del segundo Templo, se habla acerca de la costumbre existente de verter agua sobre el altar durante la festividad de Succót, fiesta de las cabañas, ritual que algunos sostienen daba lugar a desmadres importantes inclinados a prácticas orgiásticas en donde participaban hombres y mujeres. Este rito fue prohibido, probablemente, dentro de la primera centuria de la era común, y fue el comienzo de la segregación de las mujeres de los actos religiosos. Hasta ese momento, durante las celebraciones las mujeres ocupaban un compartimento especial conectado visualmente al espacio masculino. En cambio, a partir de la prohibición se cerró el compartimento femenino. En textos paralelos, no canonizados, denominados ”beraitot”, se indica que originalmente las mujeres se situaban dentro de un atrio exclusivo y los hombres fuera de ese perímetro, pero a causa de la insensatez que se producía entre los sexos, las mujeres fueron a ocupar su lugar arriba y los hombres permanecieron debajo y separados. A pesar de conocerse este detalle, el texto de Reyes I-7 asegura que de hecho tal zona no existía y que los hombres y las mujeres se mezclaban libremente.

En la época talmúdica la mujer respetable comenzó a permanecer confinada en su casa. Una mujer que salía era considerada una prostituta. Esta sentencia refleja fielmente la realidad social y la escala de valores de ese momento. Un comentario hermeneútico, midrásh, expresa que el hombre es del mundo, del mercado, y la mujer de la casa, mientras que otro manifiesta que una mujer que cuida su hogar merece casarse con un gran sacerdote. Rabbí Meir, tanaíta del siglo II, relata acerca de un señor llamado Papos, hijo de Iehudá, quien acostumbraba dejar encerrada a su mujer bajo llave. Con relación a esto, los comentarios agregan que la mujer que se muestra lejos de los límites de su hogar, a la larga podría sucumbir. Las fuentes indican que las compras las realizaba un sirviente y sólo salía la mujer en caso de necesitar telas para confeccionar su propia vestimenta. Sin embargo, penurias económicas consentían su salida para procurar el sustento. El derecho de visitar a sus parientes, de asistir a un duelo o a un casamiento era firmemente respetado.

El Talmud determina que las mujeres no debían aparecer en público pero en caso de hacerlo, el hombre no debía entablar conversación con ella aun si fuera su esposa. En el hogar, el anfitrión de los visitantes masculinos era el hombre. Ellas comían solas y procedían a realizar las bendiciones correspondientes. El Talmud menciona el canto y la danza de los hombres en las bodas, pero no hace referencia a las mujeres. Rabbí Dimmi, erudito de esa época, definió y sintetizó lo que ocurría con la mujer: permanecía envuelta como una doliente, cubría su cara y su cabello con un velo, aislada de la gente y recluida como dentro de una cárcel. Todas estas costumbres fueron tomadas de la antigua sociedad ateniense, en donde las mujeres vivían en casas aparte, llamadas casa de mujeres. Estas viviendas estaban ubicadas al fondo de la residencia central o en la parte superior de la misma. Comúnmente esta parte permanecía cerrada bajo llave. Un texto griego señala que una mujer que sale de su casa debe estar en un período de su vida en el cual aquellos que se encuentren con ella no pregunten de quién es esposa sino de quién es la madre. Menandro señala: “Te has excedido mujer, los límites de una mujer casada son las puertas de calle del peristilo Las compras las realizaban los maridos o los esclavos y sólo mujeres de bajos recursos trabajaban como parteras, nodrizas o comerciaban en pequeña escala. Eurípides, ilustra que la mujer ateniense no era vista ni oída y cuando llegaban visitantes masculinos sólo asistían cuando no tenían reputación que perder. Normalmente los matrimonios no comían juntos. Sabemos que era común entre los clásicos griegos mencionar que la mujer era inferior al hombre o colocarla al mismo nivel que los niños y los esclavos. Mientras que en Atenas, un niño comenzaba su educación formal a los 7 años, la mujer no concurría a la escuela, se ocupaba de aprender tareas domésticas. Su función era criar a sus hijos y manejar la casa. Esta descripción del rol femenino apartado y segregado tal como aparece en el texto talmúdico, contrasta significativamente con el status de igualdad del cual habían gozado las mujeres en la época bíblica. A mi entender, este cambio desfavorable, tuvo que ver con la copia tardía de patrones culturales importados de las tradiciones y usanzas helénicas antiguas.

A pesar del lugar marginal que ocupa la mujer dentro del mundo talmúdico, es posible encontrar incluso dentro del judaísmo rabínico y de la cabbalá, la consideración de la mujer como dotada de mayor discernimiento que el hombre. Descuella el caso de Bruria, cuyo nombre deriva de una raíz hebrea cuyo significado es elegir, livrór. Para elegir se necesita conocer y saber. En hebreo el verbo elegir, livrór, se asocia también a tener las cosas claras. Bruria, fue una mujer lúcida y sabia, aguda, de personalidad enérgica y gran firmeza que vivió en Israel, en el siglo II de la era común. Fue hija y esposa de hombres sabios. A pesar de ser la única mujer de la cual habla el Talmud como conocedora de la ley judía, otra fuente revela que los padres, en la época de la Mishná, enseñaban a sus hijas a leer y escribir, por lo cual muchas de ellas sabían leer la Torá. Bruria participaba de los debates halájicos que se llevaban a cabo entre su padre y otros eruditos de la época. Sus interpretaciones eran alabadas por los sabios, y su esposo valoraba sus consejos. El profundo amor por su marido y su incuestionable respeto por la santidad del Shabbát, se puede observar en el hecho más trágico de su vida, la muerte de sus mellizos. Ellos enfermaron y murieron un viernes por la noche. Bruria ocultó la verdad a su marido, pues de acuerdo con la Halajá, hasta después de finalizado el Shabbát no puede llevarse a cabo ningún funeral. Su objetivo fue no amargar el regocijo del Shabbát de su esposo. Finalizado el mismo, le comunicó la trágica noticia a través de una parábola. Comenzó con una pregunta de índole legal: ¿Cuál es la forma apropiada de actuar si una persona recibe en depósito dos joyas para ser cuidadas por un período determinado luego del cual el dueño de las mismas requiere su devolución?. Rabbí Meir, su marido, obviamente respondió que el depositario deberá devolverlas. Luego lo condujo hacia donde yacían los niños. Después de llorar, y escuchar las palabras de su esposa, pronunció el versículo de Job 1:21 “El Señor nos lo dio todo, el Señor nos lo quitó”.

El décimo quinto día del mes hebreo de Av, noche siempre de luna llena, período relacionado con el amor y la fertilidad en muchas culturas ancestrales, las muchachas salían a bailar al campo y los muchachos venían y las escogían. Hoy día aún se continúa en algunas comunidades, con esta costumbre. Las hijas de Jerusalén acostumbraban a salir vestidas con ropas blancas que pedían prestadas para no avergonzar a aquellas que no tenían ninguna y solían danzar en los viñedos mientras recitaban: “Joven, alza tus ojos y mira a la que elegirás para ti: no dirijas tus ojos hacia la belleza, sino hacia la familia: porque la gracia es engañosa y la belleza es vana, pero una mujer que teme al Eterno es digna de loores”. (Taanít, 4,7) lo cual condice con lo mencionado anteriormente en la oda bíblica de alabanza a la mujer virtuosa.

El Zóhar, uno de los pilares de la cabbalá, comenta que todo hombre deberá encontrar una mujer con quien compartir su vida pues a través de esa unión se refuerza su fe y es allí donde la Shejiná (Divina Presencia), no se separará de él jamás. A través de la unión con la mujer, Dios penetra en el hombre. Asimismo el hombre tiene la obligación de alegrar a su mujer por ser ella el hilo conductor con el creador. Del Zóhar se desprende que para poder entrar en comunión con Dios, el cabalista deberá casarse primero. Moshé Idél sostiene que la soltería no conduce al estado de completitud. La Shejiná y la mujer son figuras que completan la esencia masculina, a pesar de ser considerada la mujer por la mayoría de los cabalistas con un rol eminentemente pasivo. Menajem Recanatti, cabalista italiano, sostuvo que la mujer y el hombre pueden ser comparados con las luminarias, siendo el hombre el sol y la mujer la luna. El sol por su completitud, y la luna por contar con períodos crecientes y menguantes, que marcan su renovación mes a mes.

Asimismo, Moshé Idél comenta que en la época cabalística es muy difícil encontrar mujeres judías dentro de los marcos de estudio y de producción literaria. Esta falencia, llorada por algunos investigadores, se debe a que las mujeres de esa época no estaban dispuestas a pagar el precio de perder la posibilidad de la maternidad y el de vivir casadas, dentro de un marco familiar.

Si nos trasladamos al siglo XVII veremos que las mujeres judías, en su mayoría, sabían leer en hebreo aunque tenían dificultades en abordar la lectura del Antiguo Testamento ya que el idioma franco era el idish. Atendiendo a esa necesidad, fue publicado en 1620, en Praga un texto en idioma idish dedicado a las mujeres, cuyo redactor fue Rabbí Iaakóv Itzják Maianóv. El mismo contiene comentarios de las porciones semanales del Pentateuco, de los cinco rollos o meguilót, en especial sobre el rollo de Eijá, Lamentaciones y otras exégesis y leyendas. Asimismo aporta muchísimas citas del libro de Proverbios y al comienzo aparece el versículo que da origen a su nombre “Tzéna ureéna bnót tzión”; “Mujeres de Tzión, salid y ved” (Cantar de los Cantares 3:11). Este texto era leído y comentado por las mujeres durante el Shabbát después del mediodía. Esta reescritura del texto bíblico adaptada a las posibilidades lectoras de las mujeres judías de esa época puede ser evaluada hoy como una versión simplificada e infantilizada que subestimaba el pensamiento femenino de la época. Sin embargo, no debe perderse de vista el contexto en el cual se llevó a cabo este intento alfabetizador y educativo dirigido a mujeres.

A partir del siglo XIX muchas mujeres judías no fueron ajenas al proceso de emancipación mundial logrado por la mujer y cruzaron a la otra orilla entrelazando la rueca con la pluma. La mujer judía se enfrentó a una gran oportunidad que no se dio nunca antes, se permitió ser conocida y reconocida en diferentes ámbitos por fuera de su hogar. Mencionaré a continuación una selección de personajes femeninos que se han destacado en diferentes ámbitos. Quiero aclarar que la selección responde a criterios subjetivos de identificación y afectividad.

Mujeres como

a)Janá Szénes, 1921-1944, heroína judía que en 1943 sirvió como paracaidista en el ejército inglés estacionado en El Cairo y luchó contra los nazis. Finalmente fue delatada, llevada a prisión y a los 23 años, fue cruelmente asesinada en Budapest. Quiso mirar a los ojos a sus ejecutores y por eso rechazó que cubrieran los suyos.

b)Golda Meir, 1898-1978, elegida primer ministro de Israel en 1969 quien renunció a su cargo a mediados de1974 después de la guerra de Ióm Kippúr porque a pesar de que fue exonerada de la responsabilidad, sentía que el pueblo ya no la necesitaba como antes.

c)Naomi Shemer, 1930- 2004, famosa cancionista y poetisa israelí, compositora nada más ni nada menos que de Jerusalem de oro, poema que es considerado casi un himno en el Estado de Israel.

c)Lea Goldberg, 1911- 1970, quien empezó a escribir poesía en hebreo desde joven. Fue destacada como una de las más significativas poetisas en lengua hebrea. Doctora en filología semítica por la Universidad de Bonn. En 1935 emigró a Jerusalén donde se hizo famosa al publicar sus poemas, su narrativa infantil y también sus críticas teatrales.

Actualmente, todas las áreas del desarrollo humano cuentan con presencia y participación activa de mujeres judías. Por supuesto, esto ocurre luego de que muchas han luchado por romper las barreras de la desigualdad de género. Con decisión y valentía algunas pioneras comenzaron cimentando el camino que luego otras construyeron, impusieron sus ideas llevándolas ellas mismas a la práctica a través de acciones concretas.

Glosario

  • *Tanaj: Sigla hebrea de Torá, Pentateuco, Neviím, Profetas y Ketuvím, Escritos o hagiográfos con que se designa a la Biblia hebrea o Antiguo Testamento.
  • *Torá: Pentateuco. Está compuesta por cinco libros, Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
  • *Talmud: Esta palabra deriva de la raíz hebrea LMD, “estudio” y designa una obra enciclopédica que contiene un registro de unos mil años de erudición y sabiduría en todos los campos del quehacer y del saber humano. Consta de dos partes: la Mishná y la Guemará. Existen dos versiones del Talmud: el jerosolimitano (siglo V) y el babilónico (siglo VI). Este último es más completo y es el más utilizado dentro de la ley judía.
  • * Midrásh: Este término significa investigación, indagación y designa una variada y copiosa colección de escritos que se remontan al siglo II. Su interpretación difiere sustancialmente de la interpretación literal.
  • * Menandro: Atenas, 342 a. C/ 292 a. C, comediógrafo griego, máximo exponente de la llamada comedia nueva.
  • * Peristilo: la galería de columnas que rodea un recinto
  • * Eurípides * (-480, -406), uno de los tres grandes poetas trágicos griegos de la antigüedad
  • *Cabbalá: literalmente significa recibimiento. Mística judía que surge aproximadamente hacia fines del siglo X, según algunos autores en el sur de Francia.
  • * Mishná: literalmente estudio o repetición. Recopilación de leyes o halajót, iniciada por Rabbí Akivá y concluida hacia el año 200 de la era común por Rabbí Iehudá Hanasí, llamado también simplemente Rabbí, es decir el Maestro por antonomasia.
  • * Halajá: Esta palabra significa norma y designa la parte legal del Talmud, que define qué está permitido y qué prohibido, se basa en el Antiguo Testamento o en las enseñanzas rabínicas.
  • *Zóhar El libro del esplendor texto supuestamente escrito por Rabbí Shimón bar Iojai en el siglo II pero cuya autoría se debe probablemente a Moisés de León en el siglo XIII.
  • *Moshé Idél: Nació en Rumania en 1947, emigró a Israel. Doctor en filosofía de la cabbalá de la Universidad Hebrea de Jerusalem.
  • *Menajem Recanatti: 1250-1310, cabalista judío italiano.
  • *Meguilót, (meguilá) literalmente rollos. Dentro de los Escritos aparecen cinco Rollos: Esthér, El Cantar de Los Cantares, Rut, Lamentaciones, y El Eclesiastés.

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Referencias Bibliográficas

  • Davinia Albalat, La Mujer En El Antiguo Egipto, Jornades de Foment de la Investigació, Universitat JAUME-I
  • http://www.iescolonial.com/index.php/geografia/288-1o-eso58/407-la-mujer-en-mesopotamia
  • Stott,John R.W. La Fe Cristiana Frente A Los Desafíos Contemporáneos. (1999). Primera reimpresión por Libros Desafío: (1999). Impreso en los EE.UU. Línea Nueva Creación P. Libros Desafío. CRC Publications.Casa de publicaciones de la Iglesia Cristiana Reformada de Norteamérica, Grand Rapids, Michigan, EE.UU.

Gas lacrimógeno en la cara por atreverse a caminar por una acera sólo para hombres


Gas lacrimógeno en la cara por atreverse a caminar por una acera sólo para hombres

Un judío ultraortodoxo atacó así a una mujer que no cumplió las estrictas reglas de un barrio de Jerusalén

Un judío ultra-ortodoxo decidió rociar con gas lacrimógeno a una mujer que “osó” caminar por una acera sólo para hombres en el barrio Mea Shearim de Jerusalén.

Yoel Kraus, perteneciente a la secta fundamentalista judía Eda Haredit, fue arrestado el pasado domingo y se encuentra bajo arresto domiciliario después de que la víctima denunciara los hechos a la Policía, según informa el diario israelí Haaretz.

El suceso ocurrió hace dos semanas, durante la festividad judía de los Tabernáculos o ‘Sukot’, cuando la mujer “osó” caminar por una acera empleada “sólo por hombres”, a pesar de las demandas de Kraus para que se marchara de allí.

El acusado deberá permanecer en arresto domiciliario durante cinco días fuera de Jerusalén y no será autorizado a regresar a la ciudad durante otras dos semanas. Además tendrá prohibido participar en protestas o actos públicos durante un mes.

Los líderes ultra-ortodoxos residentes en Mea Shearim decidieron hace tres años que para preservar las estrictas reglas de recato de la comunidad y que no se rozaran en las aglomeraciones populares, hombres y mujeres debían caminar por aceras diferentes de la calle.

Los líderes del barrio y varios grupos hasídicos contrataron a decenas de guardias de seguridad que patrullaban la zona para mantener el orden establecido.

AMALEC


AMALEC
El diccionario define la guerra como una “lucha armada entre diferentes naciones o entre bandos de una misma nación.” Todos los 192 miembros estados de la Organización de las Naciones Unidas han tenido conflictos armados en algún momento u otro. La ONU también estima que pueden existir entre 39 y 45 conflictos armados en el mundo a la vez. De todos ellos, ninguno parece atraer tanta atención mundial como las que son impuestas a Israel.

Por ser una nación tan pequeña, Israel ha atraído enorme atención a través de las edades. Aunque el país tiene pocos recursos naturales, su ciudad capital ha sido conquistada sobre 27 veces en la historia. Por milenios, la nación se ha encontrado en estado de conflicto armado debido a ejércitos ocupantes, o ha sido controlada a la distancia por dueños extranjeros. Desde el antiguo Egipto, el Imperio Romano, Persia y el Imperio Turco Otomano, Israel nunca ha carecido de enemigos. Para los judíos que han vivido en la diáspora (fuera de la tierra de Israel), la situación también ha sido muy sombría. Actualmente, el antisemitismo se encuentra en un nivel elevado en todas partes del mundo, y la nación de Israel enfrenta amenazas desde casi cualquier esquina.

Por lo tanto, si le preguntáramos a la comunidad judía quién ha sido el mayor enemigo de Israel, recibiríamos varias respuestas. Podríamos escuchar nombres como Adolfo Hitler, Ahmadinejad, Hamás o hasta Senaquerib (el rey asirio en 1 Reyes 18-19). Sin embargo, nos sorprendería saber que muchos creen que el principal enemigo de Israel hoy día es el mismo que ha tenido a través de toda su historia: Amalec.

¿Por Qué Amalec?

Los amalecitas, siendo un pueblo nómada, vivían en la región sur de la tierra de Canaán, y a veces ocupaban las planicies más fértiles del Néguev. Amalec, su líder, era hijo ilegítimo de Elifaz y nieto de Esaú. En Génesis 25:29-34 se encuentra la historia de Esaú cuando vendió su herencia a su hermano Jacob. Esa herencia como primogénito incluiría todo lo que pertenecía al padre, y Esaú hubiese sido el heredero de las promesas del pacto de Dios con Abraham en lugar de Jacob. Sin embargo, Esaú renunció a ese legado por un plato de lentejas. Los rabinos señalan que Esaú, aunque hubiese tenido algo de hambre, no se estaba muriendo de hambre. Él era un joven saludable, criado en unas condiciones familiares muy prósperas, y hubiese tenido todo lo que necesitaba. Según opinan los rabinos, su disposición por vender la primogenitura era indicio de una crasa desvaloración de su significado. Esaú era frívolo e irrespetuoso hacia las tradiciones de su padre, y tenía poca estima de su futuro. Pero culpó a Jacob por su propia pérdida, se llenó de odio hacia él, y determinó matarlo.

Esaú transmitió ese mismo odio a su nieto Amalec, y lo animó a perseguir a Jacob y a sus descendientes para matarlos. Un midrash (interpretación bíblica en forma de narración didáctica) dice que cuando Esaú envejecía, llamó a su nieto Amalec y le dijo: “Traté de matar a Jacob, pero no pude. Ahora te encargo a ti y a tu descendencia la misión importante de aniquilarles – al pueblo judío. Realiza esa misión por mí. Sé implacable y no les muestres misericordia.”

El primer encuentro de Israel con su enemigo Amalec se narra en Éxodo 17:8-16. Luego de haber escapado de la opresión egipcia y de los ejércitos del Faraón, los israelitas comenzaron a vagar por el desierto y fueron atacados por los amalecitas de Refidim. No hubo provocación alguna, y el Señor lo vio como especialmente abominable. Dios ordenó a Josué para que condujera su ejército en batalla contra Amalec mientras Aarón y Hur elevaban los brazos de Moisés “hasta que se puso el sol,” logrando así la victoria para Israel (Éx. 17:12). El verso 16 añade que “el SEÑOR hará guerra contra Amalec de generación en generación,” y por eso los rabinos interpretan que la guerra será perpetua.

Ese incidente se recuerda en Deuteronomio 25:17-19. El Señor ordenó a Su pueblo para que recordase ese encuentro con Amalec. Dios reconoció que el ataque no fue provocado, sino que Amalec atacó a los débiles, fatigados y cansados en la retaguardia. El Señor enfatizó que Amalec no tuvo consideración por Él ni por el estatus especial de Su pueblo. La simple razón por hacerlo, según los rabinos, fue que Amalec siguió las instrucciones de su abuelo. El ataque nada tenía que ver con propiedad, fronteras o agua. Fue el resultado de su implacable odio hacia los descendientes de Jacob. Por eso, además de no olvidarse de Amalec, Dios les dijo: “borrarás de debajo del cielo la memoria de Amalec” (v. 19).

Ese fue sólo el principio, según los rabinos. La descendencia de Amalec llegó a ser el enemigo número uno del pueblo judío. La razón por la existencia de Amalec siempre será diametralmente opuesta a la Torá, que honra a Dios y enseña a Su pueblo cómo vivir en pacto con Él. El Talmud (comentario rabínico) declara que el trono de Dios nunca será plenamente establecido hasta que la semilla de Amalec, la encarnación de odio y maldad, sea destruida para siempre. De esa manera, los rabinos claramente enseñan que el pueblo de Amalec es la esencia de la maldad humana.

Amalec a través de la Historia

Las Escrituras Hebreas narran muchas confrontaciones entre los israelitas y los amalecitas, quienes asesinaban y saqueaban al pueblo de Dios. Su odio no tenía tregua, y hacían alianzas con cualquiera que era hostil hacia Israel. Los moabitas, amonitas y quenitas eran algunos de los que se unían con los amalecitas en sus esfuerzos por destruir a los descendientes de Jacob. Sin embargo, Dios a veces favorecía a los ejércitos de Israel para darles la victoria sobre su enemigo. Saúl capturó al rey amalecita, Agag, y destruyó ese pueblo a la espada.

Luego, David les hizo guerra, según vemos en 1 Samuel 30. Allí nuevamente encontramos la cobardía de los amalecitas, quienes atacaron a su pueblo mientras David y sus hombres se encontraban luchando en otra parte, llevándose cautivas a las mujeres y a los niños. Sin embargo, David los alcanzó y retomó los cautivos y el botín, y destruyó a todos los amalecitas, excepto algunos que escaparon. En 1 Crónicas dice que durante tiempos de Ezequías, 500 hombres de la tribu de Simeón mataron a los últimos remanentes de los amalecitas que se habían asentado en el Monte Seir. Pero esa no fue la final destrucción de los amalecitas.

Esther 3:1 habla sobre uno de los más conocidos descendientes de los amalecitas. Amán fue identificado como pariente de Agag, rey de Amalec. El deseo de Amán por destruir totalmente al pueblo judío es una expresión de su antigua tradición nacional, su herencia familiar. Más tarde en la historia, también se ha identificado sangre amalecita entre otros enemigos de Israel, incluyendo Hitler y el Káiser Wilhelm de Alemania.

Aplicaciones Espirituales

Existe un concepto fundamental en muchas ramas del judaísmo de que lo que se percibe en nuestro mundo material es reflejo de lo que ocurre en un nivel espiritual invisible. Se realizan guerras a ambos niveles, y la victoria tiene mucho más que ver con la espiritualidad que con lo físico. Una nación permanece o cae basada en su naturaleza espiritual. Los rabinos enseñan que hay gran diferencia entre la naturaleza espiritual de Amalec y la de las otras naciones. Dicen que el espíritu de Amalec es Samael, el ángel del mal, o Satanás mismo.

Los sabios señalan que en Éxodo 17:16, Dios juró que destruiría a Amalec. Pero luego en Deuteronomio 25:19, Dios ordenó a Su pueblo que lo destruya. Si Dios prometió librar al mundo de Amalec, ¿por qué le dijo a Su pueblo que lo hiciera? En el caso de las demás naciones, es Dios quien libra la batalla en el ámbito espiritual, dejando al pueblo que se encargue de lo físico. Sin embargo, los rabinos dicen que con Amalec es todo lo contrario. El pueblo de Dios debe destruir al espíritu de Amalec de debajo del cielo. ¿Y cómo podrán hacer eso?

Cuando Isaac bendijo a su hijo Jacob en Génesis 27:22, dijo: “La voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú.” Eso significa, según los sabios, que cuando Jacob se afloja en la tarea del estudio de la Torá, en oración y en buenas obras, las manos de Esaú se fortalecen. También nosotros, cuando nos debilitamos en nuestro servicio a Dios, el espíritu de Amalec gana fuerza, y mientras permanezca fuerte, no podrá ser destruido de debajo del cielo. Por eso, dicen los rabinos, es responsabilidad del pueblo de Dios de vivir en santa humildad, libre de pecado, y de esa manera privar al espíritu de Amalec el poder que necesita para ser victorioso.

Otra aplicación espiritual se encuentra en la frase “te salió al encuentro” de Deuteronomio 25:18. La palabra “encuentro” viene de la palabra hebrea karja, que significa literalmente “coincidencia.” Los rabinos dicen que eso indica que la filosofía de Amalec propone que no existe diseño o providencia divina, sino sólo suerte o destino. Por eso el verso continúa diciendo que “él no temió a Dios.”

Por otro lado, los descendientes de Jacob representan un alto nivel de moralidad y conciencia. Su mundo tiene propósito y significado, ya que cada individuo ha sido creado a imagen de Dios. Bajo ese principio, los judíos introdujeron al mundo los conceptos de monoteísmo, igualdad y educación para todos. Eso fue en cumplimiento de lo que Isaías describió como ser “luz de las naciones.” Aunque Jacob reconocía que Dios controlaba el mundo y creía en un estándar absoluto de moralidad, Esaú representaba una creencia en la casualidad y moralidad subjetiva. Los judíos actualmente se interesan en cuidar al vulnerable y débil dentro de un mundo ordenado por el Todopoderoso, pero el espíritu de Amalec es lo contrario, atacando a los débiles y arrastrándolos hacia su mundo de caos.

Una última lección que podemos aprender de ésto proviene de la tradición jasídica. Luego de que el pueblo judío experimentara una asombrosa demostración de poder de Dios – las diez plagas sobrenaturales, la apertura del Mar Rojo y el maná del cielo – fueron librados del gobernante más poderoso en esos momentos y fueron cuidados en uno de los ambientes más hostiles posibles. Pero su relación con Dios fue marcada por repetidas dudas e incredulidad, duda irracional comparada con sus experiencias, y más poderosa que la razón. Fue esa duda la que dejó al pueblo judío susceptible a los ataques de Amalec.

El Talmud pregunta: ¿a qué se compara el incidente de Amalec? A una bañera de agua hirviendo imposible de entrar. Pero luego llega un malhechor y se mete a la bañera. Aunque se quema, la enfría para que los demás no la puedan usar.

Igualmente, cuando Israel salió de Egipto, y Dios partió el mar y ahogó a los egipcios, el temor de ellos cayó sobre todas las naciones. Pero cuando Amalec vino y los retó, aunque recibió lo que merecía, enfrió el respeto de las naciones hacia el pueblo de Israel. Así actualmente, la batalla entre el espíritu de Amalec y el pueblo de Dios es una batalla entre la verdad y la falsedad. Sólo la verdad de Dios podrá prevalecer contra los impulsos y deseos egoístas del ser humano para que viva de manera agradable a Dios.

Pero, según el Rabino Sarga Simmons, las facultades racionales del hombre son impotentes contra el reto de un Amalec que salta a la bañera de agua hirviendo, se burla de la verdad, y enfría los momentos más inspiradores con un irrespetuoso, “¿y qué?” Amalec no reta la verdad con argumentos – simplemente la desprecia. Amalec responde con apatía y cinismo al mandato divino de amar la verdad.

Amalec en Otras Tradiciones

El judaísmo no es la única religión que presta gran importancia a Amalec. Como en otras áreas, la perspectiva musulmana sobre Amalec también ha sido influenciada por el judaísmo y el cristianismo. Las enseñanzas sobre la temprana historia de los amalecitas son muy similares a las del judaísmo. Sin embargo, muchos autores árabes y musulmanes luego crearon historias alegando, sin evidencia histórica, que ellos gobernaron sobre toda la Arabia y las naciones vecinas, especialmente Egipto. Hasta hace poco, el enfoque siempre ha sido uno geográfico y político, pintando un cuadro bastante romántico de que los amalecitas eran una tribu árabe que de vez en cuando penetraba el área de Canaán para realizar intercambios comerciales, encontrar esposas y hacer guerra contra sus vecinos. Pero en recientes tiempos, muchos escritores islámicos han pintado un cuadro de los amalecitas como desafortunadas víctimas de “genocidio israelí,” sin tomar en cuenta el mandato histórico o bíblico de Dios por destruir a los amalecitas.

Aunque algunos cristianos interpretan la Biblia literalmente, reconociendo que Amalec fue una verdadera figura histórica, la mayoría de los cristianos lo ven como un símbolo de la hostilidad del mundo hacia el reino de Dios. En su libro Bible History [Historia de la Biblia], Alfred Edersheim defendió esa tipología: “La contienda de Amalec, por ende, ha sido intencional, no tanto contra Israel como simple nación, sino contra Israel en su carácter como pueblo de Dios. Fue el primer ataque de los reinos de este mundo contra el reino de Dios, y por eso es típico de todos los ataques que han seguido luego.”

Construyendo sobre esa tipología, muchos pastores hoy día enseñan que Amalec es representativo de la carne, tipificando todo lo que es malo en la naturaleza humana. Las confrontaciones entre Israel y los amalecitas son vistas como un presagio de las batallas que pelea todo aquel que procura vivir de manera santa a medida que lucha contra el enemigo interior.

Sin embargo, hay un creciente número de cristianos que, aunque podrían estar de acuerdo con que Amalec pueda representar los deseos de la carne, también lo reconocen como un verdadero e histórico enemigo del pueblo judío cuyo odio innato e irracional hacia los descendientes de Jacob continúan influenciando al mundo en que vivimos.

Por lo tanto, ¿cómo deben responder los cristianos? Debemos recordar lo siguiente: quién es Amalec; la batalla que lidiamos; lo que Dios ha logrado; y lo que Dios todavía hará en Su fidelidad. Los sabios enseñan que no debemos participar en las cosas mundanas y que evitemos entrar en embrollos pecaminosos. Recuerde su primer amor, y Él le ayudará a resolver cada desafío, racional o no.

El Espíritu de Amalec

El antisemitismo es uno de los fenómenos más extraños del mundo moderno. Aunque muchos grupos poblacionales han sufrido opresión e incluso genocidio, ningún otro pueblo ha experimentado un odio tan universal como el pueblo de Israel. El antisemitismo no tiene paralelo sociológico. Aún la palabra es especial. Es la única palabra que describe al odio hacia un pueblo distintivo. No existe una palabra por odio hacia el francés, o hacia el irlandés o hacia el alemán, aunque cada uno de esos pueblos han sufrido amarga opresión y guerra durante sus respectivas historias.

El pueblo judío es el único pueblo en el mundo que ha sido víctima de odio especial desde tiempos de Isaac e Ismael. Según explican los rabinos, eso refleja las predicciones en la Torá de que el Señor estará en perpetua guerra contra Amalec, la nación con un odio innato hacia Su pueblo, hasta la venida del Mesías. En la actualidad, muchos cristianos y judíos creen que nos adentramos a un período en que el Mesías está pronto por venir. Si eso es verdad, no nos debería sorprender ver un aumento extraordinario en antisemitismo alrededor del mundo, y odio hacia Israel a un nivel sin precedente. El espíritu de Amalec no descansará hasta que este malvado haya sido destruido o hasta que haya alcanzado su victoria sobre el pueblo de Dios.

La tradición judía identifica a cuatro pecados que tipifican el espíritu de Amalec, basado en Amós 1:11, lo que dice: “Así dice el SEÑOR: “Por tres transgresiones de Edom [la nación de Esaú], y por cuatro, no revocaré su castigo, porque con espada persiguió a su hermano, y suprimió su compasión; su ira continuó despedazando y mantuvo su furor para siempre.”

Basándose en esos versos, los sabios detallan los siguientes pecados que identifican con Amalec y sus seguidores, los que Dios nunca perdonará:

1. por perseguir al pueblo judío con la espada e intentar aniquilarlo,
2. por suprimir su compasión hacia el pueblo judío,
3. por siempre intentar despedazar al pueblo judío de cualquier medio,
4. por estar siempre airado contra la existencia misma del pueblo judío.

A través de la historia, muchos han hecho lo mismo que Amalec, según los versos anteriores. Trágicamente, por casi 2,000 años, gran parte de la Iglesia también siguió ese ejemplo. Por causa de dicha historia, algunos en el judaísmo han relacionado el cristianismo con Edom y Esaú, junto con el islam. Alegan que como Amalec era ilegítimo, ambas religiones también lo son, habiendo surgido del judaísmo y siendo llenas del espíritu de Amalec. De la misma manera en que Amalec se portó arrogantemente contra Dios, rehusando reconocer Su poder y la posición especial de Su pueblo, y descartando lo que Dios hizo con un cínico “¿y qué?”, la Iglesia también rehusó reconocer el pacto de Dios con los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob, y arrogantemente los persiguió en nombre del cristianismo.

La siguiente historia es una de tantas que han propiciado el horrendo abismo que existe entre judíos y cristianos:

“De niña, mi madre, abuela y yo fuimos trasladadas al sur de Bavaria. Allí, los niños cristianos me atacaban sin pena, me perseguían, me golpeaban, me derramaban las cosas del bulto escolar, me insultaban y calumniaban a mi madre. Nadie vino a mi ayuda – no tenía padre ni hermano. Estaba indefensa y abandonada, mientras la gente miraba sin hacer nada. Cuando yo pateaba o arañaba en auto-defensa, me calumniaban como el diablo e insultaban de nuevo a mi madre. Me condenaban por defenderme y me llamaban el diablo, o me difamaban como debilucha si no me defendía.”

A muchos cristianos se nos hace difícil comprender que nosotros, los seguidores de nuestro precioso Mesías judío, seamos confundidos con personas como Hitler, Ahmadinejad, los asirios, los babilonios o los romanos. Pero claramente nuestra historia está repleta de antisemitismo del tipo delineado por el profeta Amós. Muchas naciones, líderes, individuos y, tristemente, cristianos son culpables ante el Señor por odiar al pueblo judío. Denominaciones cristianas que han aceptado y enseñado la Teología del Reemplazo cargarán la culpa de generaciones de haber perseguido a quienes Dios dijo que serán su tesoro preciado por siempre. Por medio de ellos el espíritu de Amalec se ha fortalecido y prosperado a través de las edades.

Hoy día, es evidente que muchos en el mundo islámico personifican las palabras de Amós. Claramente, el espíritu de Amalec perpetúa los esfuerzos de Amalec por destruir a los descendientes de Jacob. Los actuales disturbios en el mundo árabe, el aumento en el fundamentalismo islámico, la deslegitimación de Israel y la incapacidad de la comunidad internacional por ayudar a Israel son todos síntomas de que el mundo ha sido infectado por el espíritu de Amalec.

Los cristianos, como pueblo de Dios, debemos recordar eso. Dios nos ha llamado a estar en la brecha por la nación y el pueblo de Israel. Debemos orar, interceder, declarar las palabras de Dios y proclamar Su victoria hasta que ésta haya sido alcanzada. Pero también debemos recordar la importancia de vivir en santa humildad, libres de pecado, para que no fortalezcamos el espíritu de Amalec. En cierta manera, el pecado no es meramente un asunto entre yo y el Señor. En el ámbito espiritual, añade leña al fuego de Amalec.

Y debemos recordar nuestra propia historia. Sólo por medio de nuestros actos de amor y arrepentimiento, extendiendo nuestras manos en sinceridad y respeto hacia el pueblo judío y demostrando el verdadero rostro del cristianismo, podremos hacer nuestra parte por destruir el espíritu de Amalec de debajo del cielo.

Por Rev. Cheryl Hauer
Directora de Desarrollo Internacional

http://web1.bridgesforpeace.com/national/pr/PRTL83.html