5 Razones Por Las Que A Las Personas No Les Gusta La Predicación Expositiva


5 Razones Por Las Que A Las Personas No Les Gusta La Predicación Expositiva

Ministerio Vida cristiana
Bobby Jamieson
28 junio, 2016
1. No tienen apetito por ella.

Los no-cristianos típicamente tienen poco deseo de escuchar la Palabra autoritativa de Dios. Incluso los cristianos pueden tener apetitos espirituales débiles, como niños que sólo quieren comida chatarra, cuando la carne y los vegetales de la predicación expositiva nos hacen mucho más bien espiritual. Tal vez no nos gusta la predicación expositiva porque nunca hemos sido entrenados en comidas sólidas.

2. “Es demasiado autoritativa.”

La predicación expositiva dice, “Esto es lo que Dios dice. Esto es lo que significa para tu vida.” No nos gusta eso. Desde Adán y Eva, nosotros hemos querido esconder nuestro pecado y actuar como nuestros propios dioses. Nosotros hemos querido justificarnos a nosotros mismos aparte de Dios. La predicación expositiva prohíbe todo esto porque expone autoritativamente lo que Dios nos dice en Su Palabra, y, por tanto, expone los pensamientos y las intenciones de nuestros corazones (Heb. 4:12)

3. “Es irrelevante.”

A veces pensamos que un libro viejo no puede ser relevante para nuestras preocupaciones. Nosotros olvidamos que no hay nada nuevo bajo el sol (Ecl. 1), y que nuestros mayores problemas y sus soluciones han sido los mismos desde la Caída: somos pecadores que están de pie condenados frente a un Dios santo, pero Dios en su gracia ha provisto un camino para que nosotros seamos salvos, enviando a su Hijo al mundo a vivir y morir en nuestro lugar. Las cosas más importantes acerca de nosotros son las mismas en todas las épocas y en todos los lugares — y la predicación expositiva se dirigirá a todos esos asuntos porque de ellos se trata la Biblia.

4. “Es demasiado intelectual.”

Algunas personas se quejan de que la predicación expositiva es sólo para intelectuales. Mientras algunos predicadores pueden ser difíciles de entender por cualquiera, la predicación expositiva debería ser accesible porque es simplemente explicar y aplicar las Escrituras, las cuales pueden ser entendidas incluso por un niño (2 Tim. 3:15). Recuerda, muchos estudiosos dicen que el libro de Hebreos era un sermón. ¡Ese es un sermón un tanto demandante!

5. Ellos han escuchado mala predicación expositiva.

Hay malos predicadores expositivos, tal como hay malos predicadores tópicos o narrativos. Aun así, la predicación expositiva debería ser cualquier cosa excepto seca y aburrida. ¿Qué podría ser más fascinante que escuchar lo que Dios te dice y tenerlo aplicado específicamente a tu vida? La predicación expositiva debería ser personal, cautivadora y relevante para la vida. Si no lo es, no es verdaderamente expositiva.

Una publicación de 9Marks | Traducida con permiso por Josué Barrios.


5 Razones Por Las Que A Las Personas No Les Gusta La Predicación Expositiva

El bosquejo


El bosquejo

El bosquejo es una breve revisión (expresada típicamente en palabras y frases en lugar de oraciones completas) de los puntos principales de un texto, organizada jerárquicamente de tal forma que los niveles de importancia, al igual que el orden de las ideas, estén claramente indicados. (CPS páginas 73)

Por muchos años, el bosquejo formal ha sido una de las herramientas principales de planificación para escribir un ensayo. Ya sea que decidas crear un bosquejo formal o informal, primero debes utilizar las diferentes técnicas para la generación de ideas (la redacción libre, la lluvia de ideas, etcétera) y para la organización de ideas (el mapa semántico). Después puedes hacer el bosquejo. En otras palabras, no empieces por el bosquejo, ya que esto puede restringir y limitar tu exploración de un tema. Lo que le ayuda a la mayoría de la gente es escribir sus ideas en la forma en que se presentan en lugar de apegarse al orden de las ideas presentadas en un bosquejo. Es decir, primero inicias la generación de ideas; una vez que tengas las ideas y el mensaje, puedes crear el bosquejo con los puntos esenciales que piensas incluir en el texto.

A continuación vemos un ejemplo de los números y letras utilizados en un bosquejo clásico.

Título

I idea principal

  1. primera idea de apoyo
    1. primer detalle relacionado
    2. segundo detalle relacionado
      1. información adicional acerca de este detalle específico
      2. más información relacionada con este mismo detalle
  2. segunda idea de apoyo
    1. primer detalle relacionado
      1. información adicional acerca de este detalle específico
      2. más información relacionada con este mismo detalle
      3. más información
    2. segundo detalle relacionado

II. idea principal

  1. primera idea de apoyo
    1. detalle relacionado
    2. más detalles
      1. información adicional acerca de este detalle específico
      2. más información relacionada con este mismo detalle
    3. más detalles
  2. segunda idea de apoyo
    1. detalle relacionado
    2. más detalles
  3. tercera idea de apoyo
    1. detalle relacionado
    2. más detalles
      1. información adicional
      2. información adicional
      3. información adicional

Aunque algunos escritores se sienten incómodos con el sentido estricto de este formato; otros encuentran que identificar de alguna manera los puntos principales sobre los cuales van a escribir antes de iniciar su escrito es muy útil. Incluso el bosquejo informal —escribir los puntos principales y el orden en el cual piensas tratarlos— puede ayudarte a mantener el enfoque del texto y a identificar problemas potenciales antes de empezar. Algunos escritores han descubierto que el bosquejo formal es una técnica esencial que también emplean al terminar su texto, como una forma de verificar doblemente la organización.

Los bosquejos formales siempre deben seguir estas tres simples reglas.

Cada nivel de ideas debe aparecer por lo menos dos veces. Es decir, cada I tiene un II (y tal vez un III); cada A tiene una B (y quizás una C); cada 1 tiene un 2 (y tal vez un 3).
Al moverse verticalmente hacia abajo dentro del bosquejo (I a la A al 1 a la a) se va de lo general hacia lo específico.
La información presentada en diferentes categorías del mismo nivel (es decir, I, II y III o A, B y C) debe ser del mismo nivel de importancia.

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http://highered.mheducation.com/sites/0072818891/student_view0/rincon_del_escritor/el_bosquejo.html

La oralidad en el ámbito universitario


La oralidad en el ámbito universitario

Autora: Laura Aguirre

“Hablo, luego pienso”. Lejos de querer ser irreverente, permítanos esta paráfrasis lúdica de la célebre frase de René Descartes (1596-1650), con la que el filósofo francés demostraba su propia existencia: “Pienso, luego existo”. Mientras que Descartes señalaba en esta frase que la posibilidad de pensar prueba la existencia, nosotros nos arriesgamos con este juego de palabras para sugerir una “esperable” relación similar entre oralidad y pensamiento. Con esto queremos decir que el hecho de que se enuncie un mensaje, presupone que antes ese mensaje debió ser pensado. Antes de que comiencen a aflorar en la mente del lector de estas líneas torrentes de escenas televisivas que demostrarían lo contrario, quisiéramos adelantarnos a proponer la frase más como un “ideal” a lograr –al menos en ciertos géneros discursivos- que como la evidencia de un fenómeno corriente.

En la década del 60 comienza a cobrar importancia la oralidad u oralismo, como menciona Eric Havelock. Teóricos tales como Marshall McLuhan, Claude LeviStrauss y más recientemente Walter Ong han estudiado este aspecto de la comunicación humana. Desde entonces se la ha caracterizado y clasificado según varios criterios y se la ha abordado desde distintas perspectivas. No obstante, en estas líneas quisiéramos detenernos en la oralidad en el contexto del aula, en cómo es la oralidad de los alumnos, en el modo en que se preparan para manejar esta producción intelectual que –lo reconozcamos ahora o no- puede llegar a constituir una herramienta valiosa para la vida profesional. Más allá de que la planificación sea un atributo más propio de la escritura que de la oralidad, en esta última puede decirse que existe también cierto grado de “preparación” consciente o inconsciente. De hecho, los sonidos que emitimos al hablar podrían verse como el resultado de un proceso en el que transformamos una idea en fonemas. Sin que esto atente contra la espontaneidad esperable en la oralidad, debemos acordar que el grado de preparación que se le asigne al proceso mencionado redundará en la calidad de la producción oral. La preparación “inconsciente” de la que hablamos tiene que ver con la adquisición previa de las competencias discursivas a las que precisaremos recurrir en el momento de la locución, y la preparación “consciente” consiste en “pensar” el mensaje a emitir.

La primera pregunta que nos formulamos es si esto sucede verdaderamente en cualquier ámbito y especialmente en la universidad.

Otras preguntas que también nos hacemos son las siguientes: ¿Los alumnos saben adecuar el discurso a la situación comunicativa en la oralidad? ¿Pueden distinguir entre la espontaneidad de una conversación y una oralidad planificada, al hacer una exposición oral? ¿Qué entienden los estudiantes cuando hablamos de oralidad?

Son preguntas interesantes para reflexionar pues muchos sospechan que detrás de este concepto simplemente se esconde la posibilidad de hablar ante los demás sin inhibiciones. Sin desmedro de los factores que se relacionan exclusivamente con la exposición ante los otros, es importante reparar en otras cuestiones que hacen también a la oralidad en el ámbito universitario. Las situaciones de oralidad encierran algunos saberes que parecen ser ignorados o soslayados por los estudiantes. No estamos hablando de conversaciones entre amigos o compañeros, género en el que seguramente nadie presenta mayores problemas en el momento de la comunicación efectiva.

Para algunos autores, la conversación es la forma paradigmática de la oralidad, pero no es la única forma, aunque a veces se crea que sí.

¿Qué sucede cuando pedimos que realicen la lectura de un texto para la clase siguiente, en la que deberán dar cuenta de esa actividad oralmente? Muchas veces los resultados son paupérrimos: no hubo una correcta apropiación del texto en cuanto a que no adquirieron el vocabulario específico, no relacionaron lógicamente las ideas centrales, no respetaron un formato de exposición, abusaron de muletillas, interrumpieron abruptamente lo que decían y pasaron a otro tema, confundieron el registro, no pusieron en funcionamiento los filtros que exige toda comunicación en un universo discursivo determinado. También hemos observado que, frente a las situaciones de exposición oral, algunos recurren a la memorización de todo el texto, por lo que obtienen otra forma de escasa o nula elaboración de lo leído. Evidentemente todo esto nos lleva a pensar en dos cuestiones: la primera es la necesidad de desarrollar en los estudiantes la planificación de toda exposición oral; la segunda es la importancia de hacer consciente en ellos las dificultades señaladas.

Al seguir reflexionando sobre este tema, nos preguntamos qué ocurrirá en el futuro cuando la exposición trascienda el ámbito universitario y nuestros estudiantes, ya convertidos en graduados, se enfrenten con diversos géneros de la oralidad profesional: entrevistas laborales, presentaciones profesionales, las intervenciones en el contexto de workshops, reuniones de trabajo, etc. Estas formas de oralidad constituyen herramientas profesionales, que debemos trabajar con los estudiantes desde cada disciplina.

Es destacable señalar que realizar una planificación de las situaciones de oralidad en el ámbito de la universidad constituye también un entrenamiento tácito para aquellas situaciones en las que no sea posible tal entrenamiento.

En una conversación de la que fui testigo, alguien dudaba de la profesionalidad de otra persona. Para argumentar su duda comentaba que aquel “falso profesional” no hablaba como un arquitecto. Esta conversación disparó en mí la idea de este artículo, porque me pareció un ejemplo clarísimo de que “somos lo que hablamos”. No podemos asegurar si la persona cuestionada era o no arquitecto, pero indudablemente sus formas de oralidad no convencieron a su interlocutor.

De acuerdo con la manera en que usemos el lenguaje oralmente, lograremos crear en nuestros interlocutores una imagen de nosotros. En otras palabras, nuestro discurso comunica no sólo lo que dice sino también lo que no dice. Es probable que en este “no decir” diga mucho más de lo que queremos.

Llevando a un extremo el juego de palabras propuesto al comienzo de este artículo, podríamos decir (leyendo desde luego la palabra “luego” como sinónimo de “por lo tanto”): “Hablo, luego adopto un formato y un registro discursivo; luego selecciono determinadas estructuras sintácticas, filtros, conectores, palabras; luego tengo un mensaje que comunicar, luego pienso”… ¿O estamos proponiendo un “ideal” muy elevado?

Si ése no fuera el caso, correremos el riesgo de que la frase “Hablo, luego pienso” deba leerse literalmente (entendiendo “luego” como sinónimo de “después”), y se transforme en una irónica descripción del desempeño de nuestra oralidad.

Referencias bibliográficas

  • Descartes, René. (1987). Meditaciones metafísicas y otros textos. Madrid: Gredos.
  • Halliday, M.A.K y Ruqaiya. (1990). Language, context, and text: aspects of language in a social-semiotic perspective. Oxford: Oxford University Press. – Kerbrat-Orecchioni, Catherine. (1993). La enunciación. De la subjetividad en el lenguaje. Buenos Aires: Edicial.
  • Olson, David y Torrance, Nancy (Comps.) (1998). Cultura escrita y oralidad. Barcelona: Gedisa. – Ong, Walter. (1987). Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra. México: Fondo de Cultura Económica.

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Extraído de:

  • Aguirre, Laura. Reflexión Académica en Diseño & Comunicación. XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación.

Reflexión: Lo que esta autora procura explicar es que antes de hablar hay que pensar bien lo que se dice.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS MEDIOS AUDIOVISUALES


VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS MEDIOS AUDIOVISUALES

La sociedad actual está acostumbrada a las innovaciones constantes. Incluso, podríamos decir que es la misma sociedad quien se ha creado la necesidad de estarse innovando en todos los aspectos.
Hablemos de las innovaciones en el ámbito educativo: el uso de medios audiovisuales como herramienta en la enseñanza y el aprendizaje.
VENTAJAS

– La misma sociedad demanda que el proceso de enseñanza sea innovador, el uso de medios audiovisuales permite a los docentes ofrecer de manera novedosa y atractiva el contenido a aprender.

– Todas las personas aprendemos de manera distinta, el uso de medios audiovisuales permite abarcar los diferentes estilos de aprendizaje.
– La preparación de una clase se vuelve práctica y divertida.
– Además de ser práctica, la exposición del contenido de la materia se vuelve más completo.
DESVENTAJAS
– El uso excesivo de los medios audiovisuales puede volver a una clase tediosa y poco atractiva, además el docente puede perder el interés por mejorar su práctica y su tarea como investigador.

– Es indispensable que el docente este capacitado para el uso de los medios audiovisuales, en caso contrario puede volverse en su contra.
– Una gran desventaja es que no todos los medios audiovisuales están al alcance de todas las escuelas.
– Los medios audiovisuales son solo un apoyo para la enseñanza o el aprendizaje, cuando esto no logra comprenderse, el acercamiento entre alumno y docente se puede perder.

2nd May 2012, por Prisci
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http://priscilaestrada.blogspot.com/2012/05/ventajas-y-desventajas-de-los-medios.html