Los cristianos: debemos ser personas tolerantes o intolerantes? parte V


Los cristianos: debemos ser personas tolerantes o intolerantes?

parte V
Por Paulo Arieu

Hebreos muerte y juicio

Seguimos con el tema de la intolerancia. Esta es la quinta entrega consecutiva de este tema ético tan interesante. Personalmente, creo que si aprendemos a tolerarnos un poco mas los unos a los otros, revestidos del amor de Dios, siempre haremos lo correcto y aquel que está mal, a lo mejor cambiará en el tiempo de Dios. Esto lo digo por fe, confiando en la soberanía de Dios, porque nuestro trabajo como cristiano es accionar y del Espiritu Santo obrar. Aunque es bueno recordar siempre que no somos nosotros los poderosos, sino que Dios es el Todopoderoso. Nosotros somos simples criaturas humanas, que dependen de Su constante amor. 

He estado reflexionando sobre este tema de la intolerancia, porque entiendo que muchos líderes cristianos están siendo intolerantes al máximo. Pero ¿porque sorprendernos? ¿Acaso la historia de la humanidad no está llena de ejemplos de intolerancia, de intolerancias mortales y de muertes dadas por intolerancia? Las guerras fraticidas entre pueblos hermanos es una muestra de la intolerancia entre los seres humanos. Santiago, hermano del Señor Jesús, escribe a las tribus judías dispersas en Asia Menor muy preocupado por las disputas entre ellos, diciendo:

¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden (Santiago 4:1-2 NVI).

Cuestiono la intolerancia como actitud, no porque piense que debemos tolerar el pecado o las herejías, pero no podemos ir por todos lados tratando de erradicar de raiz todo pecado, todo error, ya que esto es imposible. Aún en nuestras familias hay veces que se desobedecen las enseñanzas cristianas, pero creo que algunas veces debemos ser tolerantes, pacientes con ellos, en la medida de lo posible, en pos de una convivencia armoniosa. El pecado lo juzgará Dios, a su tiempo. No significa que nosotros lo aprobemos o que estemos de acuerdo con el pecar, pero la verdad es que aun siendo santos, todos pecamos, nos equivocamos, tenemos nuestro énfasis doctrinal favorito, nuestro concepto de Dios, de como Dios debe o no debe actuar. En fin, nuestra natutraleza pecaminosa nos engaña a todos de muchas maneras. Y a veces, la física de los objetos de la naturaleza creada también nos engaña, ya que por ej: un remo de un bote, dentro del agua, lo vemos doblado, cuando no esta doblado. Por eso creo que debemos ser tolerantes con las personas, en el sentido de pacientes y misericordiosos. Claro que esta actitud tiene límites. No puedo ser tolerante con quien ofende a Dios, quien peca voluntariamente, luego de haberlo exhortado reiteradamente, con los herejes tampoco se puede ser tolerante, con el delito, con la corrupción, con el mal, con Satanás tampoco. En fin, tratemos de comprender mejor este tema, que provoca actitudes extrañas en muchos hermanos.

Pablo escribe a los cristianos de Filipos, advitiendoles del peligro de los judaizantes que abusaban de sus ministerios, pretendiendo que los cristianos se circuncidacen para ser aceptados primeroen el judaísmo. Pablo escribe que:

“Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. (Filipenses 3:2 RV 1960) 

y también escribe que

Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su verg:uenza; que sólo piensan en lo terrenal.(Filipenses 3:18-19 RV 1960)

Siguiendo esta linea de pensamiento paulino, es que debemos ser prudentes con el abuso intolerante de muchos lideres religiosos. Cuesta mucho hallar líderes que sinceramente se preocupen del bienestar espiritual de la otra persona.

Pero la razón que dio inicio a esta serie de artículos, fue reflexionar sobre el abuso de poder y autoridad de una iglesia cristiana, que amenzaba con expulsar a un miembro de su iglesia por estudiar Psicología. Me hizo recordar los tiempos de la inquisición. El célebre teólogo católico Hans Kung cita a Freud al respecto de este abuso de autoridad que se ha dado muchas veces en la historia.

Freud tiene razón también al criticar el abuso de poder de las las iglesias. Es suficientemente conocido: El cúmulo de arrogancia y poder en la historia de las Iglesias: intolerancia y crueldad para con los disidentes, cruzadas, inquisición, exterminio de herejes, caza de brujas, lucha contra la investigación teológica, opresión de los propios teólogos, incluso hoy.  Los efectos del super-yo eclesiástico a lo largo de los siglos, tiranía sobre las almas en nombre de Dios, inmadurez y dependencia de los pobres pecadores, tabuizada obediencia a autoridades no probadas, reiterada represión de la sexualidad y desprecio de la mujer (celibato, exclusión de la mujer de los ministerios eclesiásticos), incluso hoy. [0]

Lamentablemente, Freud consideró la religión como si fuera una ilusión y era conocido por tener un rechazo hacia el cristianismo.[1] Aunque pienso que Kung habla mas sobre su experiencia vivida en el seno de su iglesia católica romana. El vivió en carne propia la presión de las autoridades a causa de sus errores teológicos. Rubén Aguilar Valenzuela en un artículo titulado “Los teólogos herejes de Roma” habla sobre la experiencia insquisitoria sufrida por este teólogo. Valenzuela publica que:

Un caso muy conocido es la condena contra uno de los teólogos más notables de la iglesia católica, el suizo Hans Küng (1928), catedrático de la Universidad de Tubinga, Alemania, nombrado por Juan XXIII como uno de los teólogos del Concilio Vaticano II, donde coincidió con Ratzinger no sólo en el espacio sino en las posiciones teológicas de avanzada. 17 años después, y tras un largo proceso, Küng fue acusado de no defender la “integridad de la fe” y poner en cuestión el dogma de la infalibilidad papal. Así, en 1979 la Congregación para la Doctrina de la Fe dictaminó que no podía continuar ejerciendo la docencia en las instituciones teológicas de la Iglesia.[2]

La iglesia católica ha sido bastante intolerante históricamente. Pero un poco de cambios trajo Concilio Vaticano II, donde se abrió un poco la ventana al mundo no católico.

Las cosas parecen cambiar con el Concilio Vatitano II como se puede ver, por ejemplo, en las declaraciones sobre la libertad religiosa y sobre las religiones no cristianas. La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas, que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces refleja un destello de aquella verdad que ilumina a todos los hombres. [3]

Pero volviendo al tema de la Psicología en la Iglesia, debemos reconocer que la preocupación de muchos lideres cristianos por el auge de la Psicologia en los templos evangélicos está fundamentada sobre la convicción de que la Psicología “contribuye a la formación de la iglesia apóstata y a la religión del Anticristo.  “[4]Esta conclusión me parece un poco exagerada, pero bueno, es la perspectiva de T.A. McMahon, quien en un artículo crítico titulado LA PSICOLOGÍA Y LA IGLESIA EVANGÉLICA, comparte sus preocupaciones sobre la Psicología diciendo que:

Nada en la historia de la iglesia moderna ha persuadido a creyentes a abandonar su fe en la suficiencia de la Palabra de Dios como la seudo-ciencia llamada Consejería Sicológica.  Consideren lo siguiente: la iglesia evangélica se ha convertido en un servicio de referencia para consejeros psicólogos y psiquiatras. Muchas iglesias grandes tienen licenciados psicoterapistas en su personal.  Agencias de misiones requieren que sus candidatos sean evaluados y aprobados por licenciados psicólogos profesionales antes de ser considerados para servicio misionero.  Los psicólogos y consejeros cristianos son más conocidos y más respetados por evangélicos que predicadores y maestros.  ¿Quién no ha escuchado del psicólogo Dr. James Dobson?  La mayoría de evangélicos están convencidos que la psicoterapia es científica y que es necesaria para suplir lo que falta o carece en la Biblia en lo que respecta a la condición mental, emocional y el comportamiento general del individuo.  Cuando usamos el término “psicoterapia” nos referimos a la consejería psicológica, psicología clínica y psiquiatría (que no es biológica)  También podemos usar el término “psicología” en general. [5]

Aunque este crítico de la Psicología reconoce que “existen áreas de psicología que son claramente distintas de la psicoterapia y puede tener valor y mérito científico, como por ejemplo el campo que estudia la percepción, el punto de contacto entre el hombre y la máquina, ergonómica, alguna educación psicóloga, etc. “[6], el opina que solo hay “un porcentaje mínimo en toda la industria de Psicología que atestigua tener perspicacia científica de la mente del hombre.” [7]

Respeto sus opiniones, pero creo que exagera. Alguien me comentó que había escuchado a un pastor decir más o menos esto: “Si me piden que “comprenda” o “entienda” a los que piensan diferente que yo… que sea tolerante… civilizado, no tengo problema con eso. Respetar sus ideas políticas, sociales, en cuanto a géneros musicales o cosas así en líneas generales debo ser condescendiente y aceptar que no todos pensaran o piensan como yo. Pero… en lo que respecta a cosas fundamentales que tienen que ver con lo que Dios demanda en su Palabra, ejemplo: Un solo camino de Salvación: Cristo. El homosexualismo como pecado. El divorcio,el delito,el crimen,la maldad, etc…. ahí soy intolerante, totalmente. Tal vez no necesariamente por criterio propio, pero sí y definitivamente si porque Dios dice algo al respecto.  Si Dios lo desaprueba… yo lo desapruebo también.

Cristo mismo dijo en un momento determinado, Padre porque me has desamparado. Dice la Biblia que el cielo se oscureció y la tierra se estremeció cuando dio su último respiro. En términos figurativos el ambiente natural no se contuvo a lo que estaba aconteciendo en lo espiritual, era la carga de todo el pecado del mundo en un solo lugar,sobre la persona de Jesucristo…Dios en si, no comparte su gloria con nadie, tampoco con el pecado. El hombre no es perfecto y al reconocerlo sabrá que dependerá de Dios para revestirse de su amor NECESARIAMENTE para dar el testimonio que Cristo nos dio. De lo contrario haremos lo que consideremos justo erróneamente como lo hizo Jonás el ”buen profeta de Dios” quien no toleraba la posibilidad de que Nínive sea salva (Ver Jonas 4:2); pero el amor de Dios tenía otro plan. Ese es el amor que nos ayudará a tolerar con sabiduría.

No actuamos ojo por ojo diente por diente, sino que actuamos por Gracia…y como Cristo nos dice que: que mérito hay en estar con aquellos que son fáciles de amar y de tratar?… Nuestro objetivo es ganar a otros para Cristo, esto puede costar muchas veces nuestro yo. Usted y yo sabremos que escoger en nuestra tolerancia si ponemos a Cristo a actuar hipotéticamente en nuestro lugar. Ej: Que haría Cristo en mi lugar?…

Aclaramos que el tema de la intolerancia, en la Biblia, en general se refiere al pecado. Dios no tolera el pecado y lo tiene que juzgar. Dios dijo: “El alma que pecare, esa morirá (Ezequiel 18:20 RV 1960)”. Como todos hemos pecado, todos morimos.  De esa forma entró la muerte en el mundo (ver Romanos 5:12).  Así se demuestra la intolerancia de Dios por el pecado. Ahora estamos en el período de la gracia, en el que los hombres tienen la oportunidad de arrepentirse y recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador. Pero cuando Jesucristo venga por segunda vez, no vendrá con tolerancia, sino a ejecutar sentencia en el mundo y juzgar a los que lo hayan rechazado. Dios es amor y quiere salvarnos a sus escogidos. Por eso mandó a su Hijo amado a morir por los hombres y darnos la posibilidad del perdón. Ahora es el día de salvación, ahora es cuando existe la oportunidad de hacerse hijo de Dios. Pero después, cuando llegue el día del juicio de Dios, no será así. Entonces Dios juzgará al mundo y los que lo hayan rechazado recibirán el castigo que ha anunciado.

  • “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y la ira del Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 19:15).

Juan, discípulo amado del Señor Jesus explica que “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda mas tenga vida eterna”(Juan 3:16 RV 1960). Jesucristo tuvo que sufrir muchísimo para salvarnos. Todos los pecados nuestros fueron echados sobre El, y su agonía fue grande. El Padre sufrió tanto o más que él, viendo lo que le hacían a su Hijo aquí en la tierra, y no cayó en la tentación de salvarlo cuando lo podía haber hecho en un segundo. Si Dios fuera tolerante con el pecado, no hubiera tenido que pasar por ese trago amargo que pasó. Dios no puede tolerar el pecado y lo demostró decretando el castigo sobre su amado Hijo. Solo el que acepte el sacrificio que Jesucristo hizo por él en la cruz cuando pagó por sus pecados, tiene la oportunidad de ser hecho hijo de Dios y apto para entrar en su Reino cuando muera. Ese es el Evangelio verdadero de Jesucristo.

Solo Jesús nos puede salvar porque él es el Salvador. Nosotros no nos podemos salvar a nosotros mismos. Es imposible. Jesús dijo:“Yo soy el camino”(Juan 14:6). ¿Pero acaso la mujer que fue sorprendida en el mismo acto de adulterio, no fue perdonada?Ese era una acto pecaminoso totalmente reciente y Cristo solo dijo, y donde están los que te condenan (aquellos perfectos libres de pecados), mira que ni yo te condeno, pero vete y no peques más!!, estoy seguro que después de estas palabras ella pasó a estar al lado de Cristo. CRISTO NO TOLERA EL PECADO. Pero ahora bien: El ama su creación (desde Génesis 1:1 se muestra a Cristo de manera particular y esencia como Dios) luego Génesis 3:15 nos muestra la promesa del postrer Adán por causa de la caída del hombre. Pero por que Dios tiene planes con los seres humanos y nos conoce porque somos su creación, Dios en su profundo amor y misericordia nos ha tolerado hasta la fecha. DIos no nos ha destruido ni ha permitido que nos destruyamos completamente,ni que desaparezcamos de la faz de la tierra. El está esperando que nos demos cuenta de que el perdón de los pecados y la vida eterna se obtiene a través de Jesucristo. Y para lograr eso, nos ha enviado constantemente mensajeros que nos prediquen Su evangelio.

El profeta Joel escribió en el Antiguo Testamento:

Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.(Joel 2:13 RV 1960). 

El ejemplo de Nínive sirve de ilustración a este tema. Ninive era un pueblo sanguinario y  aun así POR AMOR, Dios toleró a las personas (aunque no al pecado) dando una oportunidad para que se arrepintiesen del pecado. Por eso le dijo a Jonás que ellos no sabían distinguir entre su mano derecha e izquierda. En Nínive, el Señor no toleró el pecado; pero dado que Su Justicia divina iba a caer sobre ellos, soberanamente cumplió su objetivo de darle la oportunidad de que se salven. Dios no tolera el pecado pero al igual que a la mujer sorprendida en adulterio, Dios no quiere que nadie se pierda. ¿Cuando nosotros le damos la oportunidad a alguien para que se arrepienta de un error cometido, no estamos tolerando y olvidando? Solo para que esta vida sea renovada…El simple hecho de tolerar con la visión de renovar o llevar la verdad a una persona no nos hace partícipes de ese pecado (entiéndase que existe un equilibrio), uno tolera en silencio sin airarse por que uno sabe que tiene la verdad (Cristo) y el silencio más la oración dará legalidad a la obra de Dios para cambiar y hacer reaccionar a la otra persona.

Cuando Cristo levantó a Lázaro de entre los muertos, dice la Biblia que por causa de la incredulidad de las personas el solo dijo: Padre gracias porque Tu siempre me escuchas!, Cristo solamente lo sabía y así en silencio toleró a esas personas y no al pecado para enseñarles una lección humildemente. Dios no tolera ni ama el pecado pero si ama al pecador (al hombre) incondicionalmente (aunque el lo llama al arrepentimiento al pecador)! Ahora bien, El es justo, y conforme a su justicia, El actuará en nosotros. Nunca seremos más buenos que El. Es que “Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían. ” (Nahum 1:7).

Pero no todos los cristianos son malos obreros ni abusan espiritualmente de sus miembros. El apostol Pablo da testimonio del caracter virtuoso de Timoteo y Epafrodito, diciendo de ellos, palabras de elogios por sus actitudes cristianas y recomendándolos con su puño y letra, lo que es una tranquilidad para aquellas personas.

Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado; pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocéis los méritos de él, que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio. Así que a éste espero enviaros, luego que yo vea cómo van mis asuntos;  y confío en el Señor que yo también iré pronto a vosotros.  Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades;  porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza. Así que le envío con mayor solicitud, para que al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza.  Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él;  porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí. (Filipenses 2:19-30 RV 1960).

Creo que se trata de “combatir el error y amar al que yerra”, como decía San Agustín [8] Pero la insistencia en la intolerancia extrema, nos llevará al absurdo choque de dos intolerancias, a las guerras de religión, como sucedió en el surgimiento de la Europa moderna, al enfrentamiento de todos contra todos.A un !sálvese quien pueda!.

Sébastien Castellion,un reformador poco conocido escribe en el 1612 que:

Así sucederá, que los calvinistas serán matados en Francia y los papistas en Ginebra, los luteranos por los zuinglianos y los zuinglianos por los luteranos, los anabaptistas por todos éstos y, viceversa, todos éstos por los anabaptistas; y la no existencia de un límite para estas matanzas hará que al final todos tengamos que caer a fuerza de golpearnos respectivamente. Quien cree construir la Iglesia con esta furia asesina, en realidad transforma a Cristo en Satanás. Es con la sangre, en efecto, y no con el amor con la que se construye la iglesia de Satanás. [9]

Sigo pensando que debemos ser tolerantes, tratar de hacer un esfuerzo en convivir pacíficamente. Yo he visto y oido la intolerancia de predicadores pentecostales antiguos predicando en las puertas de templos bautistas !para que las mujeres no se pongan pantalones! Que absurdo, Dios mio! No se muy bien porque no nos ponemos a pensar que la tolerancia bien puede ser considerada un atributo en Dios. Según nos enseña el Antiguo Testamento, en el libro de Éxodo, Moisés escribe que Dios: 

que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación (Exodo 34:7 RV 1960).

Muchas veces leí sobre los atributos de Dios, pero nunca escuché a nadie que considerase la tolerancia de Dios como un atributo divino, como una virtud de nuestro Dios. Y en el Nuevo Testamento, Lucas nos habla de lo importante que es el amor verdadero y su recompensa:

Antes bien, amad a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad no esperando nada a cambio, y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque El es bondadoso para con los ingratos y perversos. Sed misericordiosos, así como vuestro Padre es misericordioso. (Lucas 6:35-36 LBLA)

Pero la apasionada denuncia  del reformador Castellion, nos demuestra que la batalla entre tolerancia e intolerancia, no era sólo un conflicto entre católicos y reformados, sino que también brotó la intolerancia en el seno del protestantismo. En el mes de octubre de 1517, un ex-monje alemán llamado Martín Lutero pegó en la puerta de la iglesia de Wittenberg, un tratado con  95 tesis encontra del valor de la indulgencias. En este documento proclama que el hombre es salvado por Dios de manera gratuita por la fe en su Hijo Jesucristo. A pesar de no tener Lutero previsto que su proposición tendría mucho efecto, estas 95 tesis inundaron Europa y poco tiempo después hizo temblar los cimientos de Roma. Al realizarse algunos debates con autoridades reconocidas de la época como el doctor Juan Eck, se notó que la ideas que exponía Lutero no eran simples diferencias de doctrinas sino que removían los cimientos en los cuales  la iglesia católica se basaba para afirmar su derecho de gobernar las almas y cuerpos del mundo entero. Además sacaban a la luz verdades tan importantes que hacían la diferencia entre un cristiano y un pagano o apóstata. Las consecuencias de esto sería el reconocimiento de la verdad divina expresada en las escrituras. Lutero fue excomulgado por el Papa León X y el emperador Carlos V, quienes manifestaron su intolerancia en contra del ex-monje y le impusieron un edicto de pena de muerte. Gracias a Dios, esta sentencia nunca llegó a cumplirse por la protección del Señor y la ayuda de algunos amigos como el elector Federico de Sajonia.  El 3 de enero de 1521, fue excomulgado por el Papa León X, por defender sus 95 tesis o proposiciones escritas en latín contra la venta de indulgencias. [10] Pero encontramos que hay dos Luteros: Uno es el ex-monje agustiniano, un teólogo espiritual, sincero, buscador de Dios, dotado de virtudes intelectuales y mas reflexivo y tolerante que el segundo Lutero, un hombre religioso y político que no duda en solicitar la ayuda del estado para proteger sus ideas reformadoras mediante el brazo político de los príncipes.

El teólogo Martin Lutero de los comienzos, aquel de “De la libertad del cristiano” y del tratado “A la nobleza cristiana de la nación alemana”, demostraba ser un predicador tolerante. En aquella época, Lutero escribió  que

Los herejes, se han de vencer con la escritura y no con el fuego, como hicieron los antiguos Padres. Que si fuera arte el vencerlos con el fuego, los verdugos serían los doctores más sabios de la tierra y no habría necesidad de estudiar y quienquiera que lograse vencer al otro con la fuerza, podría quemarlo. [11]

Pero luego Lutero cambió completamente y se puso mas religioso que espiritual y mas radicalmente intolerante que reflexivo. Su perspectiva tolerante, aún presente en el tratado del 1523 “Sobre la autoridad secular”, experimentó un cambio radical a partir del 1525, luego de la revuelta de los campesinos alemanes conducida por el profeta anabaptista Thomas Müntzer. En este momento no sólo pide a los príncipes alemanes, en el libelo “Contra las impías y perversas bandas de los campesinos”, una represión total del movimiento de Müntzer, sino que, además, quiere que los magistrados impidan la misa católica

equiparando así la práctica del culto católico no tanto a una desviación de tipo herético cuanto a un simple tipo de delito común. [12]

Una intransigencia, ésta, que emerge también en uno de los últimos escritos de Lutero, el Von den Juden und ihren Lügen, publicado en 1543, tres años antes de la muerte del autor. El libelo, de una violencia única, tiene como blanco a los judíos

seres tan desgraciados, malos, venenosos y diabólicos, [13] solicitando a la autoridad civil el usar hacia ellos una «áspera misericordia» (scharfe Barmherzigkeit) que permita el final de la «llaga» judía en Alemania.

Tomando como modelo la obra de depuración llevada a cabo en España, Francia y Bohemia, el teólogo de Wittenberg elabora en un conjunto de puntos un impresionante programa para solucionar el problema judío.

En primer lugar, hace falta prender fuego a sus sinagogas o escuelas; y lo que no quiera arder tiene que ser recubierto de tierra y sepultado, de modo que nadie pueda jamás ver una piedra o un resto de ello. [14]

En segundo lugar,

hace falta del mismo modo destruir y desmantelar también sus casas, porque allí practican las mismas cosas que hacen en sus sinagogas. Por tanto, que se les meta en un cobertizo o una cuadra como los gitanos. [15]

En tercer lugar

es necesario quitarles todos los libros de rezos y los textos talmúdicos en los que se enseñen semejantes idolatrías, mentiras, maldiciones y blasfemias.

En cuarto lugar

hay que prohibir a sus rabinos —so pena de muerte— el continuar enseñando. [16]

En quinto lugar

hace falta abolir completamente para los judíos el salvoconducto por las calles.

En sexto lugar

hay que prohibirles la usura, confiscar todo lo que poseen en efectivo y en joyas de plata y oro. [17]

A estas medidas Lutero añade la prohibición de pronunciar el nombre de Dios en presencia de los cristianos. Una intolerancia furibunda la del reformador alemán que rompe en este punto —el respeto por el misterio de Israel— con la tradición agustina a la que Lutero había permanecido fiel en la primera fase de su pensamiento. [18] Emilio Monjo escribe respecto de la relación entre Lutero y los judíos, diciendo que:

Para la final conversión en masa de los judíos, vivamos con ellos en paz y que vean nuestro caminar cristiano, dijo Lutero al principio. Otros no compartían la opinión. Siempre el judío es enemigo, y debe ser derribado. Queda claro, en una postura u otra, el final, la bendición última de la tierra, no puede llegar con un judaísmo sin conversión. Si están, hay que convertirlos, o liquidarlos. Y Lutero piensa que no se van a convertir. El suelo no puede soportar el final con esta mancha. Liquidación que supone expulsión en casos concretos; en otros, simple liquidación física. Esto es lo que vive Lutero, porque vive en el final de los tiempos. Y tiene que preservar a la Iglesia católica, no solo del papado, sino de los otros siervos del diablo, los revolucionarios y los judíos. Sobre ellos enseña que la Iglesia debe librarse de ellos, ya vemos cómo, pues ya tiene bastante con sus propios pecados, como para llevar también los de los judíos. Si están en la casa, la casa está bajo el juicio de Dios, y su cólera viene pronto. Hay que echarlos; y ya sabemos cómo lo han realizado en tantas ocasiones; alguna tan cercana.[19]

Posiblemente Lutero olvidó aquellas palabras de Jesús: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”(Mateo 5:9 RV 1960). Seguramente en aquel momento no las tuvo en cuenta. Sino, no se explica el porque de ese caracter tan airado e intolerante en contra de todo aquel que Lutero considerase su enemigo. ¿Será acaso, que las palabras de Jesús en Mateo 5:9 tuvieron mas fuerza en su mente que aquellas bienaventuranzas tan preciosas del Sermón del Monte? No lo sabemos bien. Recordemos que Jesús dijo que No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz, sino espada. Porque he venido a poner en conflicto al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra; los enemigos de cada cual serán los de su propia familia”. (Mateo 5:9 RV 1960).

Castellion escribió una apología de la tolerancia, la cual es, evidentemente, una apología de la caridad, haciendo la distinción de los reinos, divino y humano, entre lo que es obra de la Gracia y cuanto es fruto de la presión, coacción, imposición, mandato o exigencia humana. Es que nadie puede ser “obligado” a ser bueno por la fuerza humana, esto si que es una gran verdad. Solamente Cristo cambia los corazones mediante su amor y su bondad. Yo no creo que debamos usar la fuerza de la intolerancia para intentar cambiar a alguien a nuestro favor, como hizo Lutero. La justicia de los hombres no está para obligar a nadie a ser mas bueno, dado que solo Dios es bueno. La justicia de los hombres solo está para hacer cumplir la ley. Castellion dijo que:

Ni siquiera Cristo pudo salvar Jerusalén sin que ella lo quisiera: y nosotros, ¿superaremos a Cristo? Pero —podrían objetamos— también está escrito: A quienquiera que encontréis, obligadlo a entrar. Es cierto, pero con las armas del espíritu, puesto que la bodas son espirituales: es decir, con las palabras divinas (…); mientras que querer crear una criatura nueva con medios diferentes a la palabra de Dios no significa otra cosa que subvertir la creación del mundo. Sin embargo —dicen los perseguidores—, Cristo forzó a Pablo a abrazar el Evangelio castigándolo corporalmente (…), pero atribuir al magistrado este poder de coacción significa hacer bajar el cielo a la tierra. Todavía, osan afirmar que los apóstoles no solicitaron ninguna ayuda al magistrado para defender la religión cristiana de sus enemigos, pero que se comportaron así porque los magistrados no eran cristianos. Que vean un poco cómo están las cosas; pero que se acuerden de que Cristo mismo niega que su reino sea de este mundo, ya que, si lo hubiera sido, sus ministros habrían luchado para que no fuera entregado a Pilato. Sin duda el magistrado tiene que defender a los buenos de la violencia y la injusticia, pero no puede obligar de igual manera a nadie con la fuerza a ser bueno, ni puede ocuparse de la religión a través de la espada, de otro modo, se deduce que ni Cristo se armó suficientemente, ni armó bastante a sus apóstoles; y, sin embargo, ellos, incluso obstaculizados por todos los príncipes de la tierra, pobres y dejados a ellos mismos, crearon más de lo que nosotros, que nos hemos vuelto potentes y violentos con el apoyo de aquellos príncipes, logramos salvar. [20]

Pero creo que si miramos bien la historia en su contexto nos daremos cuenta que la intolerancia luterana no era tan solo un hecho aislado de aquella época. Los otros líderes de la Reforma pensaban de manera parecida. Desde Huldrych Zuinglio, quien era un defensor de un derecho sin condiciones de intervención de la autoridad civil en las cuestiones religiosas, favorable a la pena de muerte para los anabaptistas, a Juan Calvino, partidario de la condena de Miguel Servet, quemado vivo en Ginebra en el 1553 por sus doctrinas antitrinitarias, que, en sus primeros tiempos de ministerio eclesiástico tenia una visión de un Estado teocrático en Ginebra, lo que “dio lugar a una de las más rígidas formas de intolerancia dentro del mundo protestante”.[21] [22] Además, tampoco podemos decir que el rey de Inglaterra, Enrique VIII, fue un mandatario tolerante.

Conclusión

No tengo dudas que ser tolerante con el prójimo es una virtud de caracter. No ganamos nada con ser agentes de la ira de Dios. Yo también fui viviendo en carne propia la intolerancia, en mi experiencia personal en las redes sociales. Recuerdo que antes dejaba comentarios en blogs, comentarios que estaban dentro de los límites de la revelación bíblica, y muchas veces me los censuraban, solo por prejuicios del administrador. Pero además recuerdo que al principio, yo era mucho mas tolerante con los comentaristas en mi blog, pero me di cuenta que no sirve de nada ser tan tolerante con todas las ofensas que la gente deja, y luego tuve que empezar a no ser tan ingenuo, a no querer respetar tanto la libertad de expresión del otro, cuando su comentario es ofensivo. Y dado el poco tiempo que dispongo para responder los comentarios, me he tenido que poner más estricto. Pero entiendo que no se puede vivir censurando todo lo que no está de acuerdo con nuestra opinión, ya que nos convertimos en personas  sectarias.

Y en las iglesias evangélicas he observado muchisima intolerancia, principalmente entre las iglesias hispanas. Los pastores se sienten monarcas, actúan como si fuesen jueces mas que pastores de ovejas. Se sienten con la autoridad de juzgar y condenar intolerantemente cualquier cuestión que toque sus intereses. Lamentablemente, no todos los pastores tienen vocación de servicio y un verdadero amor por las almas perdidas. Creo que mas son los líderes evangélicos que tienen un poderoso don de mando y lo utilizan de manera absoluta como si fuesen reyes y emperadores. Los seminarios teológicos y las universidades forman líderes intelectuales, pero son las ovejas las que transforman el corazón de un obrero o ministro cristiano en pastor de ovejas, pero solamente con la ayuda del Señor este milagro es posible.

Pero pienso que a todos nos viene bien recordar que esta vida es corta. Algún día todos los cristianos moriremos (salvo que Cristo venga antes) y a todos Dios nos juzgará de igual manera.

Y así como cada persona está destinada a morir una sola vez y después vendrá el juicio,(Hebreos 9:27 NTV)

Continúa…

Dios lo bendiga mucho!!!

Notas

[0] Kung, Hans. (1979). Existe Dios. Respuesta al problema de Dios en nuestro tiempo. p.427. Ed. CRISTIANDAD. 

[1] Para comprender mejor las razones del ateísmo de Sigmund Freud y su rechazo al cristianismo, recomiendo leer mi articulo: https://elteologillo.com/2017/12/17/el-ateismo-de-freud-y-su-rechazo-al-cristianismo/

[2] https://www.nexos.com.mx/?p=15293

[3] http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html

[4] https://www.thebereancall.org/content/la-psicolog-y-la-iglesia-evang-lica

[5] Ibid

[6] Ibid

[7] Ibid

[8] http://es.catholic.net/op/articulos/749/cat/56/leccion-32-y-33-la-paciencia-y-la-tolerancia.html

[9] S. Castellione, Contra libellum Calvini, in quo extendere conatur haereticos iure gladii coercendos esse, 1612, traducción italiana del pasaje en M. Firpo, Il problema della tolleranza religiosa nell’età moderna, Turín, 1978, 120.

[10]  M. Lutero, Alia nobiltà cristiana di nazione tedesca, en M. Lutero, Scritti politici, Turín, 1959, 203.

[11] https://www.vi-e.cl/martin-lutero.html

[12] Firpo, 33.

 [13] M. Lutero, Degli ebrei e delle loro menzogne, Turín, 2000, 200.

 [14] Ibid, 188-189.

 [15] Ibid, 190.

 [16] Ibid, 191.

 [17] Ibid, 192.

 [18] Cf. M. Borghesi, “Lutero, Agostino, gli ebrei”, en 30Giorni, 2 (2001) 56-61.

[19] http://protestantedigital.com/magacin/36006/lutero_y_los_judios

[20]  B. Montfort (pseudónimo de Castellion), Confutazione di quegli argo-menti che vengono sólitamente avanzati in difesa della persecuzione degli eretici, traducción italiana del pasaje citado en Lanzillo, 58-59.

[21] Lanzillo, 47.

[22] Para comprender mejor el tema de Calvino vs Servet, recomiendo leer mi articulo https://elteologillo.com/2013/01/04/ni-calvino-logro-salvar-a-m-de-servet-de-la-hoguerra/

 

La tolerancia del cristianismo


La tolerancia del cristianismo

Por Paulo Arieu

En el año 313, se firmó lo que se conoce como históricamente como El Edicto de Milán (313), conocido también como “La tolerancia del cristianismo”. Este fue un edicto promulgado en Milán que estableció la libertad de religión en el Imperio Romano, dando fin a las persecuciones dirigidas por las autoridades contra ciertos grupos religiosos, particularmente los cristianos. El edicto fue firmado por Constantino I y Licinio, dirigentes de los imperios romanos de Occidente y Oriente, respectivamente. En el momento de la promulgación del edicto, existían en el Imperio cerca de 1.500 sedes episcopales y al menos de 5 a 7 millones de habitantes de los 50 que componían al imperio profesaban el cristianismo. Luego de la aprobación, se inició según se conoce por los historiadores cristianos, la Paz de la Iglesia.
Anteriormente, en el año 311 el emperador Galerio había emitido en la ciudad un edicto conocido como el “Edicto de Tolerancia de Nicomedia”. En él se concedía indulgencia a los cristianos y se les reconocía su existencia legal y libertad para celebrar reuniones y construir templos para su Dios por lo que la persecución de los mismos finalizaría.El edicto de Milán no sólo significó el reconocimiento oficial de los cristianos sino que trajo como consecuencia profundos cambios dentro del Imperio Romano, así como el comienzo de la expansión de la Iglesia. El ejercicio del edicto devolvió a los cristianos sus antiguos lugares de reunión y culto, así como otras propiedades, que habían sido confiscadas por las autoridades romanas y vendidas a particulares: “las propiedades habrán de ser devueltas a los cristianos sin exigir pago o recompensa de ningún tipo, y sin admitir ningún tipo de fraude o engaño”. Esto le brindó al cristianismo (y a cualquier otra religión) un estatus de legitimidad junto con el paganismo, y en efecto, depuso al paganismo como la religión oficial del imperio romano y de sus ejércitos.
Todavía no se han recuperado registros en piedra del edicto. Las citas que se le conocen provienen de los capítulos 35 y 48 del documento histórico De mortibus persecutorum (latín: “Sobre la muerte de los perseguidores”), escrito por el sacerdote católico Lactancio)
Dicho edicto estaba destinado a terminar con las cacerías y luchas en contra de los cristianos. Si bien la religión cristiana será distinguida de las creencias arrianas a partir del Concilio de Nicea en el 325, y oficializada por Teodosio I a través del Edicto de Tesalónica (380), el fin del acosamiento perseguía la reunificación y fortalecimiento del poder, amenazado por el constante crecimiento del cristianismo. Galerio terminó con las persecuciones infligidas a los cristianos a través del “Edicto de Tolerancia Nicomedia”. Aún así, existía un constante enfrentamiento entre los dos emperadores cuyo objetivo era unificar el poder del Imperio en una sola persona. Es así como Licinio había permitido a su milicia la persecución de cristianos, desobedeciendo el edicto promulgado por Galerio. La finalidad de Licinio era la de ganar el favor de su ejército. La consecuencia directa fue la conversión de algunos soldados y la pérdida de la vida de muchos cristianos.
Cuando se establece el edicto, el Imperio contaba con, aproximadamente, siete millones de habitantes (sobre cuarenta y cinco, aproximadamente) que profesaban el cristianismo, sumando a ello, mas de mil sedes religiosas.
Lo acordado en Milán llega al presente en virtud de las cartas enviadas a los gobernadores provinciales por Licinio en Oriente.
En la primera parte se establece la libertad de religión, y por ende, el derecho de los cristianos a ejercer esa libertad. Cabe aclarar que el edicto no es privativo para los cristianos, sino que autoriza a la libertad de religión dentro del Imperio.
En segundo lugar, se les devuelve a los cristianos sus lugares de reunión y culto, como así también los edificios confiscados. Desde el punto de vista del cristianismo, la legalización de su credo proveyó a las iglesias de las mismas ventajas económicas que otras religiones.
De esta manera, el paganismo deja de ser la religión oficial de estado, contribuyendo a un paulatino fortalecimiento de la Iglesia que comenzó a expandirse, logrando su máximo poderío a lo largo de toda la Edad Media.

En un intento por reintegrar el imperio romano bajo una sola autoridad, Licinio se armó en contra de Constantino. Como parte de su esfuerzo para ganarse la lealtad del ejército, Licinio eximió al ejército y los funcionarios públicos de la práctica de la política de tolerancia que imponía el edicto, permitiéndoles continuar la persecución de cristianos. Como consecuencia de esta orden, algunos cristianos perdieron sus propiedades y hasta la vida. De ese entonces sobrevive una leyenda, que cuenta de 40 cristianos en Sevaste, al negarse a ofrendar vino a los dioses paganos, fueron torturados y encarcelados. Al rehusar aún participar en el rito, fueron obligados a mantenerse de pie desnudos sobre el hielo del invierno hasta la congelación. Unos cuantos cedieron y aceptaron renunciar al cristianismo con tal de acompañar a los soldados en las fogatas, al mismo tiempo que un número igual de soldados decidieron confesar su hasta entonces secreta devoción al cristianismo y se unieron a aquellos en el hielo. Cuenta la tradición que descendieron del cielo ángeles, quienes colocaron coronas en las cabezas de los mártires.

En el año 324 se reanuda la guerra entre ambos imperios. Constantino logra vencer el 3 de julio de ese año al ejército de Licinio en la Batalla de Adrianópolis cercándolo dentro de las murallas de Bizancio. Por otro lado, gracias a la victoria que consigue el primogénito de Constantino,Flavio Julio Crispo, sobre la flota de Licinio, obliga a este a retirarse a Bitinia donde pierde su último puesto el 18 de septiembre durante laBatalla de Crisópolis. Constantino entonces ganó la sola posesión del imperio, y ordenó que Licinio fuera internado en Tesalónica, donde intentó alzarse en armas y fue ejecutado por traición.

En conclusión, aunque muchos cristianos tienen una reflexión de tipo idealista, comentando que no fue ningún beneficio para la iglesia esta paz que Constantino decretó, ya que comenzó el proceso de romanización de la iglesia, yo creo que es un error pensar asi. Pienso de manera mas realista y no me parece que sea una bendición exactamente el vivir bajo persecución.Creo que esa época tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas.Como todas las épocas.<>

 

Bibliografia

¿Qué importancia tiene la traducción que Lutero hizo de la Biblia?


¿Qué importancia tiene la traducción que Lutero hizo de la Biblia?

Por Paulo Arieu

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En estos dias, Universidad de Burgos recupera la figura de Francisco de Enzinas, quien abrazó la Reforma y tradujo el Nuevo Testamento al castellano en el siglo XVI, hechos por los que fue perseguido y su memoria, silenciada durante siglos. La Universidad de Burgos, ha querido recuperar la figura de uno de los primeros representantes del protestantismo hispano, Francisco de Enzinas, nacido en Burgos en 1518, un año después de que Martín Lutero publicase sus famosas 95 tesis, y muerto en Estrasburgo víctima de la peste en 1552.[0]

Pero tambien debemos recordar la figura del reformador aleman Martín Lutero, quien tradujo la Biblia al alemán. Lutero nació en Eisleben, Alemania. Era una época oscura para la Iglesia verdadera. Cerca de un millón de albigenses habían muerto en Francia por orden del Papa. Su delito era tratar de vivir de acuerdo a la Palabra de Dios. Juan Huss había muerto en la hoguera en Bohemia suplicando por sus perseguidores. La misma suerte correría Jerónimo de Praga, su discípulo, quien muere en las llamas cantando himnos hasta su último suspiro.

«Martín Lutero nace de una familia pobre. El solía decir “mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo fueron verdaderos campesinos”.

Su padre era minero, y su madre además de los quehaceres del hogar acarreaba leña desde el bosque. Su madre le enseñó la religión católica tal como era observada en aquellos tiempos. Su imagen de Dios era la de un Juez colérico enfurecido con los hombres a quien era muy difícil de obedecer. El castigo del infierno era tan real para él y tan terrible que temblaba al pensar en ellos. Su padre lo mandó a estudiar a Magdeburgo y después a Einsenach en donde tuvo que pedir limosna para subsistir cantando canciones como lo hacían la mayoría de los estudiantes.

«Hijo de Hans y Margarette Lutero, Martín nació el 10 de noviembre de 1483 en Eisleben (Alemania), siendo bautizado el día que se celebraba la festividad de San Martín de Tours. Su familia se trasladó en 1484 a Mansfeld, donde su padre dirigía varias minas de cobre. Habiéndose criado en un medio campesino, Hans Lutero ansiaba que su hijo llegara a ser funcionario civil, para darle más honores a la familia. Con este fin, envió al joven Martín a varias escuelas en Mansfeld, Magdeburgo y Eisenach.» [1]

Su suerte cambió cuando Doña Úrsula Cota lo recibe en su casa atraída por su humildad y devoción. En su casa recibe el trato de hijo y esto le ayuda para adelantar de manera significativa sus estudios. Doña Úrsula dijo a la hora de su muerte que su hogar había sido grandemente bendecido con la llegada de Lutero. Un tiempo después su padre había prosperado algo, trabajando en la fundición de cobre y había sido nombrado concejal de su ciudad. Su padre tenía puestas las ilusiones en Martín deseando que estudiara y se convirtiera en un abogado de renombre. Por esto lo envía a Erfurt, en donde Martín a los 21 años obtiene el título de doctor en filosofía.

Sin embargo, el alma de Lutero se encuentra muy intranquila e incidentes que ocurren lo hacen pensar en su situación espiritual. Durante sus estudios enferma gravemente y tiempo después recibe dos golpes de espada en uno de sus viajes. Uno de sus amigos íntimos de la universidad muere asesinado y entonces Lutero exclama “¿Que haría yo si fuese llamado a la otra vida de una manera tan repentina?”. Esta situación culmina cuando en una tormenta eléctrica durante un viaje, cae un rayo cerca de él y en su terror hace un voto a Santa Ana para hacerse monje. Entonces entra al convento de los agustinos a pesar de la protesta de sus amigos de la universidad y la decepción de su padre. A pesar de su continua búsqueda de la paz para su alma a través de ayunos, sacrificios etc. No consigue lo que tanto anhela. Algunos monjes le hacen ver que Dios no solo juzga sino perdona pero Lutero no puede creer que Dios le puede perdonar puesto que el no puede amar a Dios. Se dedica a la lectura de la Biblia. Tiempo después es nombrado sacerdote y obtiene el grado de bachiller en Biblia. A los veinticinco años de edad es enviado a Wittenberg como maestro de filosofía. Ya entonces destaca como notable predicador. Un punto culminante de su vida es cuando se le envía a Roma. Su corazón alegre al estar en la santa ciudad se entrega a efectuar las peregrinaciones acostumbradas y visitar los lugares sagrados. Sin embargo termina horrorizado al ver la corrupción generalizada que se vivía en Roma.

Tiempo después obtiene el título de doctor en teología. Además adelanta mucho en cuanto al reconocimiento de su capacidad y devoción. Es entonces cuando halla la tan ansiada paz de su alma al apropiarse de las palabras del apóstol Pablo: “Mas el justo por la fe vivirá”. Encuentra un gozo indescriptible y más decidido que nunca se dedica a la enseñanza y predicación de las escrituras.» [2]

«En 1501 fue enviado a la Universidad de Erfurt, donde pasó por los acostumbrados cursos de lógica y filosofía. A los veinte años de edad recibió el titulo de licenciado, y luego pasó a enseñar la física de Aristóteles, ética, y otros departamentos de filosofía. Después, por indicación de sus padres, se dedicó a la ley civil, con vistas a dedicarse a la abogacía, pero fue apartado de esta actividad por el siguiente incidente. Andando un día por los campos, fue tocado por un rayo, siendo precipitado al suelo, mientras que un compañero fue muerto justo a su lado; esto lo afectó de tal manera que, sin comunicar su propósito a ninguno de sus amigos, se retiró del mundo, y se acogió al orden de los eremitas de San Agustín. Aquí se dedicó a leer a San Agustín y a los escolásticos; pero, rebuscando por la biblioteca, halló accidentalmente una copia de la Biblia latina, que nunca había visto antes. Esta atrajo poderosamente su curiosidad; la leyó ansiosamente, y se sintió atónito al ver qué poca porción de las Escrituras era enseñada al pueblo.»[3]

Lutero «hizo su profesión en el monasterio de Erfurt, después de haber sido novicio un año; y tomó órdenes sacerdotales, y celebró su primera Misa en 1507. Un año después fue trasladado del monasterio de Erfurt a la Universidad de Wittenberg, porque habiéndose acabado de fundar la universidad, se pensaba que nada sería mejor para darle reputación y fama inmediatas que la autoridad la presencia de un hombre tan celebre por su gran temple y erudición, como Lutero. En esta universidad de Erfurt había un cierto anciano en el convento (de los Agustinos con quien Lutero, que era entonces de la misma orden, fraile Agustino, conversó acerca de diversas cosas, especialmente acerca de la remisión de los pecados. Acerca de este artículo, este sabio padre se franqueó con Lutero, diciéndole que el expreso mandamiento de Dios es que cada hombre crea particularmente que sus pecados le han sido perdonados en Cristo; le dijo además que esta particular interpretación estaba confirmada por San Bernardo: “Este es el testimonio que te da el Espíritu Santo en tu corazón, diciendo: Tus pecados te son perdonados. Porque ésta es la enseñanza del apóstol, que el hombre es libremente justificado por la fe.” Estas palabras no sólo sirvieron para fortalecer a Lutero, sino también para enseñarle el pleno sentido de San Pablo, que insiste tantas veces en esta frase: “Somos justificados por la fe.” Y habiendo leído las exposiciones de muchos acerca de este pasaje, luego percibió, tanto por el discurso del anciano como por el consuelo que recibió en su espíritu, la vanidad de las interpretaciones que antes había creído de los escolásticos. Y así, poco a poco, leyendo y comparando los dichos y ejemplos de los profetas y de los apóstoles, con una continua invocación a Dios, y la excitación de la fe por el poder de la oración, percibió esta doctrina con la mayor evidencia. Así prosiguió su estudio en Erfurt por espacio de cuatro años en el convento de los Agustinos.»[4]

«Hubo reformadores de distintas tendencias, como por ejemplo John Wycliffe, Jan Hus y Girolamo Savonarola, que denunciaron públicamente el relajamiento moral y la corrupción económica que existían dentro de la Iglesia “en sus miembros y en sus mentes”; buscaban provocar un giro radical de la situación. Al mismo tiempo, se estaban produciendo profundos cambios de tipo social y político, producto del despertar de la conciencia nacional y de la fuerza e importancia cada vez mayores que iban adquiriendo las ciudades, en las que surgió con gran poder una nueva clase social sostenida por el comercio. La Reforma protestante podría ser considerada producto de la convergencia de dichas fuerzas: un movimiento para introducir cambios dentro de la Iglesia, el ascenso del nacionalismo y el avance del “espíritu del capitalismo”.El reformador Martín Lutero fue la figura catalizadora que aceleró el nuevo movimiento. Su lucha personal por buscar la certeza religiosa lo condujo, en contra de sus deseos, a cuestionar el sistema medieval de salvación, e incluso la propia autoridad de la Iglesia; su excomunión por el papa León X fue un paso adelante hacia la irreversible división del mundo cristiano en Occidente. Se ha dicho a veces que la contribución más importante y duradera de Martín Lutero a la Reforma Protestante no fue su predicación ni su enseñanza, sino su traducción de la Biblia al idioma alemán de su día. Existía una versión en el alemán medieval en ese tiempo, pero se había hecho de la Vulgata Latina y era un trabajo inferior.

Lutero había empleado el texto griego en sus disertaciones sobre Romanos en 1515-16 y el hebreo en su comentario sobre Hebreos en 1517-18. De modo que estaba preparado para su trabajo de traducir la Biblia del original. La historia de su proyecto es fascinante. Al regresar Lutero de la Dieta de Worms (1521) donde había hecho su famosa defensa, “Aquí me paro,” sus amigos temían por su vida. Por tanto le secuestraron en el Castillo de Wartburgo donde pasó el invierno en ese escondite seguro. En diciembre hizo un viaje secreto apresurado a Wittenberg. Allí su amigo Felipe Melanchton le aconsejó hacer una traducción al alemán del Nuevo Testamento. Cuando regresó a Wittenberg el 6 de marzo de 1522, ya había completado su primer borrador de la traducción -¡en dos meses y medio! Lo corrigió con la ayuda de Melanchton y fue publicado en septiembre de 1522. Lutero pasó 12 años más, con las interrupciones debidas a otras ocupaciones y la enfermedad, traduciendo el Antiguo Testamento. Por fin, su Biblia completa en alemán se publicó en 1534 y llegó a ser uno de los principales baluartes de la Reforma. Respecto al significado literario de esta traducción Hans VoIz dice: “La Biblia de Lutero fue un suceso literario de primera magnitud, porque es la primera obra de arte de la prosa alemana la Biblia por primera vez llegó a ser una parte verdadera de la herencia literaria del pueblo alemán. En la historia del idioma su versión también es un factor, cuyo significado no se puede exagerar, para el desarrollo del vocabulario del alemán literario moderno.” »[5]

En el mes de octubre de 1517 pega en la puerta de la iglesia de Wittenberg las 95 tesis contra el valor de la indulgencias. En este documento proclama que el hombre es salvado por Dios de manera gratuita por la fe en su Hijo Jesucristo. A pesar de no tener previsto que su proposición tendría mucho efecto, esta inunda Europa y poco tiempo después hace temblar los cimientos de Roma. Al realizarse algunos debates con autoridades reconocidas de la época como el doctor Juan Eck, se notó que la ideas que exponía Lutero no eran simples diferencias de doctrinas sino que removían los cimientos en los cuales se basaba la iglesia católica para afirmar su derecho de gobernar las almas y cuerpos del mundo entero. Además sacaban a la luz verdades tan importantes que hacían la diferencia entre un cristiano y un pagano o apóstata. Las consecuencias de esto sería el reconocimiento de la verdad divina expresada en las escrituras. Lutero fue excomulgado por el Papa León X y el emperador Carlos V le impuso un edicto de pena de muerte el cual nunca llegó a cumplirse por la protección de Dios y la ayuda de algunos amigos como el elector Federico de Sajonia.» [6]

«El 3 de enero de 1521, fue excomulgado por el Papa León X, por defender sus 95 tesis o proposiciones escritas en latín contra la venta de indulgencias.» [7]

Escribió aproximadamente 180 libros. Tradujo la Biblia al alemán. Y como predicador destacó notablemente. En Zwiekau predicó a un auditorio de 25 mil personas. Se casó con Catalina de Bora a quien amaba profundamente. Tuvo tres hijos. A los sesenta y dos años predicó su último sermón sobre el texto:

“Escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños”. Ese mismo día le escribió a su querida esposa Catalina: “Echa tu carga sobre el Señor, y el te sustentará. Amén.” Sus últimas palabras fueron: “voy a entregar mi espíritu”. Luego alabó a Dios en voz alta: “¡Oh, mi Padre Celestial! Dios mío, Padre de nuestro Señor Jesucristo, en quien creo, a quien prediqué y a quien confesé, amé y alabé… Oh, mi querido Señor Jesucristo, a ti encomiendo mi pobre alma. ¡Oh, mi Padre Celestial! En breve tiempo tengo que abandonar este cuerpo, pero sé que permaneceré eternamente contigo y ¡que nadie podrá arrebatarme de tus manos!” Luego después de recitar tres veces Juan 3:16 dijo:”Padre, en tus manos entrego mi espíritu, pues tu me rescataste, Dios fiel”, entonces cerró los ojos y durmió. Fue sepultado en la iglesia de Wittenberg en donde había predicado durante tantos años. Su amigo Felipe Melanchton y el pastor Bugenhagen, pronunciaron sendos discursos. » [8]

Lutero falleció “ el 18 de febrero de 1546 en Eisleben, Alemania.” [9] «Dietrich Bonhoeffer, Teólogo protestante alemán (Breslau, 1906-Flossenbürg, 1945). De familia aristocrática e hijo de un profesor de psiquiatría, discípulo de Karl Barth. Denunció la aprobación masiva dada al Führer y se opuso a la política racista del III Reich, por lo que no tardó en ser desposeído de sus cargos docentes. Fue detenido en 1943 por haber participado, junto con el almirante Canaris y otros conspiradores, en el noveno atentado contra Hitler. Fue ajusticiado en el campo de concentración de Flossenbürg. Influyó poderosamente en la teología de la segunda mitad del s. XX.»[10]

Reproducimos a continuación uno de los textos de uno de los discípulos más conspicuos de Lutero, Dietrich Bonhoeffer, cristiano militante y “protestante” como ningún otro, interpreta la obra del reformador Alemán:

«No es posible interpretar de forma más funesta la acción de Lutero que pensando que, al descubrir el evangelio de la pura gracia, dispensó de la obediencia a los mandamientos de Jesús en este mundo, y que el descubrimiento de la Reforma ha sido la canonización, la justificación del mundo por medio de la gracia que perdona.»

Debemos ser muy agradecidos a Dios por la obra de este hombre, quien se atrevió a traducir la Biblia al aleman. Nodebemos olvidarnos de la memoria de este reformador y tantos otros, que arriesgaron sus vidas por causa del evangelio de Jesucristo.Para finalizar este articulo, podemos citar las palabras de Enzinas en su carta a Celio Secondo Curione:

“Yo no sé qué es lo que consigo, pero desde luego trabajo con limpia conciencia, Dios me es testigo. De ÉL espero una paga equivalente a mis esfuerzos, aunque no consiga agradecimiento ninguno de la gente de esta época. Sin embargo, espero que habrán de venir algunos hombres dotados de mejor juicio para quienes nuestro empeño no será baldío”.[12]

Dios lo bendiga mucho!!! <>

Notas

[0] http://protestantedigital.com/ciudades/43384/Universidad_de_Burgos_recupera_la_memoria_de_Francisco_de_Enzinas

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Mart%C3%ADn_Lutero

[2] http://groups.msn.com/MENSAJESDEESPERANZA/tupginaweb3.msnw

[3] http://angelv.webcindario.com/luther.html

[4] http://angelv.webcindario.com/luther.html

[5] http://www.metareligion.com/Religiones_del_mundo/Cristianismo/Historia/historia_del_cristianismo_v.htm

[6] http://groups.msn.com/MENSAJESDEESPERANZA/tupginaweb3.msnw

[7] http://www.vi-e.cl/internas/edu_dia/personaj/martin_lutero.htm

[8] http://groups.msn.com/MENSAJESDEESPERANZA/tupginaweb3.msnw

[9] http://www.otraiglesiaesposible.es/semperreformanda/?p=53

[10] http://www.webs.ulpgc.es/webaulas/ficheros/Lutero/Dietrich_Bonhoeffer_31_octubre.pdf

[11] http://protestantedigital.com/ciudades/43384/Universidad_de_Burgos_recupera_la_memoria_de_Francisco_de_Enzinas

[12] Ibid