¿Autoridad de la Biblia o poder de la Palabra?


¿Autoridad de la Biblia o poder de la Palabra?

Sobre el uso de la Biblia en los problemas éticos contemporáneos

Autor: VÍCTOR HERNÁNDEZ RAMÍREZ ESPAÑA

Fecha: 18 DE JUNIO DE 2015

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Vivimos en una sociedad diversa, compleja y que tiene como una de sus condiciones el relativismo: Bauman  dice (Ética posmoderna) que sabemos mucho más sobre problemas éticos (tenemos una “sabiduría posmoderna”), pero estamos cada vez más impedidos para una aplicación práctica de ese saber en nuestras acciones morales (Buman lo llama “impotencia posmoderna”).

En este contexto podemos seguir los usos y prácticas del entorno o las modas del momento, pero queda el desafío de definir los criterios éticos que guían nuestras decisiones y acciones. ¿Qué hacer? ¿Cómo actuar en las diversas encrucijadas de la vida que nos corresponde vivir? Plantearé sobre el uso de la Biblia en las cuestiones éticas, dentro del cristianismo evangélico. ¿Cómo se utiliza la Biblia, por parte de creyentes de iglesias evangélicas, al tomar decisiones para actuar? ¿Influye de manera decisiva ese uso de las Escrituras en tales decisiones o se subordina a otros principios éticos de la cultura (o subcultura) de la que se forma parte? ¿Se reflexiona bíblicamente, por parte de los creyentes, para analizar cuestiones morales o simplemente se siguen los dictados de pastores y líderes de sus iglesias?

El uso de la Biblia no es un simple “uso” de la Biblia En el cristianismo evangélico la lectura e interpretación de las Escrituras es fundamental, porque allí está la “norma de fe y conducta”. Pero no siempre es fácil definir el puente que hay entre la fe y la ética, entre lo que se confiesa y lo que se vive en la práctica. En parte, esta dificultad está agravada porque hay una serie de factores “no teológicos” que afectan el uso que se tiene de la Biblia: esto quiere decir que no siempre hay “libertad de interpretación” dentro de una buena hermenéutica, porque pesan las tradiciones a las que pertenece tal o cual familia evangélica.

Un periodista llamado A.J. Jacobs, agnóstico, trató de vivir todos los mandamientos bíblicos durante un año. Lo explica en su libro La Biblia al pie de la letra. Además de muchas anécdotas sobre su experiencia, entre sus conclusiones Jacobs afirma que todos, sean fundamentalistas u opositores de los fundamentalistas, todos son “cristianos de café”, porque unos y otros eligen ciertos textos bíblicos por sobre otros o porque inevitablemente usan determinados criterios de interpretación y de aplicación de los textos bíblicos en su vida. Nadie, dice Jacobs, puede aplicar literalmente todos los mandamientos de la Biblia en su vida.

Es importante tener en cuenta esos “factores no teológicos” porque no solemos partir de cero frente a los problemas éticos. Y generalmente los pastores y líderes también tienen una posición que está afectada por su pertenencia a una institución u organización eclesial. Es por eso que no es tan simple ir a la Biblia para buscar orientación hacia los problemas de tipo moral o ético.

Con todo, allí tenemos el desafío de esas preguntas: ¿Qué aconsejar a una adolescente con un embarazo no deseado? ¿Es ético tener el dinero de la iglesia en un banco que invierte en la industria armamentista? ¿Las mujeres pueden ser pastoras con plenos derechos en la iglesia? ¿Se puede ser homosexual y cristiano evangélico? ¿Se deben negar la participación en los sacramentos a una persona divorciada? ¿Se deberían aceptar las ofrendas de personas que explotan a sus empleados con sueldos indignos o condiciones precarias? ¿Es ético que se prometan bendiciones divinas a cambio de ofrendas o diezmos?

¿Autoridad de la Biblia o poder transformador de la Palabra?

Creo que hay dos maneras fundamentales de usar la Biblia, para hallar una guía a las preguntas éticas. La primera es lo que llamo uso imperativo y que consiste en buscar en la Biblia unas reglas o leyes que, por sí mismas, tienen una vigencia actual y se han de aplicar siempre. Este uso es el que suele apelar a la autoridad de las Escrituras, porque considera que tales reglas son eternas. El uso imperativo es fácil de aceptar por todos si hablamos de los 10 mandamientos, por ejemplo, pero se vuelve problemático con muchos otros mandatos (que las mujeres callen en el culto, que se acepten los divorcios en la iglesia, etc.).

En el uso imperativo de la Biblia se hacen operar estas reglas por sí mismas, casi como si fuera algo separado de la experiencia de fe, como una especie de legalismo que se añade a la experiencia de encuentro con Cristo. El segundo uso es lo que llamo uso del discernimiento y que consiste en buscar la voluntad de Dios para obedecerla, y para ello se utiliza la Biblia, pero de otra manera: en la Biblia no están unas normas a buscar, sino que allí está Dios, está Jesucristo y es por medio del encuentro transformador con esa Palabra que viene a nosotros que podemos escuchar la voluntad de Dios.

Por supuesto, se trata de una experiencia espiritual, que supone diversas prácticas que ayudan al discernimiento: oración, lectura responsable de la Biblia, vida devocional, lectura comunitaria de la Biblia, etc. En este uso se enfatiza la autoridad del Señor que llama, que pide seguirle, de Jesús el Cristo. En este discernimiento no se confía en la capacidad de “portarse bien”, sino en el poder de transformación que opera en cada uno y en la comunidad de fe, por medio de la Palabra y el Espíritu.

El camino ético del fariseo y el camino ético de Jesús Este uso de la Biblia se puede ejemplificar en el modo en que utilizan las Escrituras por un lado el fariseo y por el otro Jesús de Nazaret. El fariseo es una persona de fe genuina y es un hombre de las Escrituras. Ejercita de modo contundente su juicio sobre lo bueno y lo malo y para ello se basa en el texto bíblico.

En cambio Jesús, que confía en el Padre y conoce las Escrituras, no ejercita un saber sobre lo bueno o lo malo, sino que se pregunta por la voluntad de Dios para cada momento. Jesús llama alimento suyo el hacer esta voluntad (Jn 4:34). Como dice Bonhoeffer: “Esta voluntad de Dios es su vida. Vive y obra partiendo de la voluntad de Dios y no del conocimiento sobre el bien y el mal” En suma, la propuesta es que no se busquen reglas o normas autónomas en la Biblia, haciendo un uso imperativo de la Biblia (que siempre corre el peligro del legalismo) sino que se ejercite el discernimiento de la voluntad de Dios, para obedecerla.

Por supuesto, esto no ofrece ninguna solución sencilla a las muchas preguntas éticas, pero si ofrece un camino: el camino de vivir “en Cristo”, dependiendo de la escucha de esa Palabra que tiene poder para transformar nuestra realidad. Es un camino de una ética que se sujeta al amor radical de Dios, el cual hace posible el principio ético de “ama y haz lo que quieras” (San Agustín).

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Víctor Hernández Ramírez – Psicólogo – Barcelona (España)
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Pues no, ni en inglés ni en castellano, sino en griego


 

Pues no, ni en inglés ni en castellano, sino en griego

Plutarco Bonilla A.

Hay verdades de Perogrullo que, en la práctica, no suelen tomarse en consideración… o, a veces, simplemente se ignoran. Por eso, es bueno recordarlas…, aunque solo sea para no caer en ridículo, ya sea en privado o en público.

Era el año 1979. Mi familia y yo vivíamos en el Estado de Illinois (E.U.A.), y en una ocasión fui invitado por una iglesia local de habla inglesa para predicar en el culto dominical matutino. En esa ocasión se había programado, para la hora del almuerzo, lo que los norteamericanos llaman un “pot luck” (algo así como una “olla de la suerte”). Por lo general suele resultar en un almuerzo variado y exquisito. Almorcé en una mesa a la cual también se había sentado una dama, ya entrada en años. Muy pronto, la conversación giró sobre los maravillosos viajes turísticos que la señora había realizado al exótico oriente. De súbito, y en su lengua, me espetó esta pregunta: “¿Cómo hacía usted para leer la Biblia antes de aprender inglés?”. Para la señora, la Biblia había sido escrita en inglés, y en el inglés de la versión del rey Jaime (la conocida “King James Version”).

Pasaron los años. Me tocó participar en lo que en Sociedades Bíblicas Unidas llamamos “Talleres de ciencias bíblicas”. En un país latinoamericano, después de disertar sobre las diversas traducciones castellanas de la Biblia, uno de los participantes afirmó tajantemente, y en público, que “si la Reina-Valera había sido buena para San Pablo también lo es para nosotros”. Para este caballero, la Biblia había sido escrita en castellano, y en el castellano del Siglo de oro de las letras españolas, o sea, el de don Casiodoro de Reina y don Cipriano de Valera. (Dicho sea de paso, la implicación de lo afirmado era obvia: No necesitamos más traducciones de la Biblia.)

Pues no. Ni en el inglés de la señora ni en el castellano del caballero, sino en hebreo, en arameo y en griego. El Nuevo Testamento, al que vamos a referirnos, fue escrito en el griego común del siglo primero, conocido como koiné.

Lo que nosotros conocemos como Nuevo Testamento no es un libro en el sentido preciso del término. Ni siquiera una colección de libros, dada la extensión reducida (a veces, de menos de una página) de algunos de sus componentes. Es, de hecho, una compilación de escritos de muy variada naturaleza y de muy diverso tamaño. Además, de distintos autores; algunos anónimos.

Estos escritos fueron producidos por la naciente iglesia cristiana sobre la marcha. Gran parte de ellos refleja, con claridad meridiana, lo que hoy se conoce como la “oralidad” del texto: antes de ser trasladados al papiro o al pergamino, el contenido de estos escritos perteneció al ámbito de la transmisión oral en el seno de las diversas comunidades que iban constituyendo la oicumene cristiana.

Como han pasado tantos años desde entonces, hay que tomar en cuenta un aspecto muy importante en el proceso de transmisión y de interpretación de un texto: poner por escrito lo que se ha estado diciendo a viva voz no es tarea fácil, pero tampoco extremadamente difícil ni mucho menos imposible; pero recuperar a viva voz lo que nos ha llegado por escrito desde la antigüedad (y en el caso del Nuevo Testamento se trata de una antigüedad de casi 2000 años) es una tarea que no tiene absolutamente nada de fácil y que, en algunos casos, resulta imposible en la práctica. Elementos como la ironía o el sarcasmo, o los estados de ánimo de los personajes que participan en la trama, para poner ejemplos inmediatos, pueden perderse en el proceso de la interpretación de un texto que se ha fijado por escrito. Y más grave se torna la situación todavía cuando la interpretación se hace con la interpósita presencia de una traducción.

Pues bien, como decíamos, los textos que constituyen nuestro Nuevo Testamento fueron originalmente escritos en griego koiné. Y puesto que los manuscritos que han llegado hasta nosotros pertenecen al siglo segundo de la era cristiana (unos pocos) y a siglos posteriores (muchísimos: más de 5000 manuscritos, hasta que Gutenberg nos regaló su invento), hay que tener en cuenta algunas características particulares de la manera de escribir en aquellos tiempos.

Algunas características de la escritura

En un mismo manuscrito no se hacía distinción entre letras mayúsculas y letras minúsculas. En los manuscritos más antiguos que poseemos, LOS TEXTOS TENÍAN TODAS LAS LETRAS MAYÚSCULAS. Pero, como tampoco se separaban las palabras –es decir, todas las letras iban corridas unas detrás de otras–, lo que acabamos de escribir debió haberse escrito así:

LOSTEXTOSTENÍANTODASLASLETRASMAYÚSCULAS. Más todavía: como tampoco se escribían los acentos (pues no existían, ya que fueron inventados en fecha posterior), deberíamos, de hecho, haber escrito de esta manera:

LOSTEXTOSTENIANTODASLASLETRASMAYUSCULAS. A esos manuscritos los conocemos como “mayúsculos” o unciales.

Posteriormente comenzaron a copiarse esos textos con letras minúsculas, pero siguiendo el mismo patrón que hemos indicado. Esos manuscritos, escribámoslo de una vez para saltar a la conclusión, nos muestran que lostextosteniantodaslasletrasminusculas. Se les dio el nombre de minúsculos o cursivos.

El lector puede imaginarse, sin mucho esfuerzo, las complicaciones que esta forma de escribir ha creado para las generaciones posteriores, cuando se introdujeron otros elementos en la escritura. Consideremos algunas de esas dificultades:

**En griego, como en castellano, al cambio de acento de una palabra puede implicar el cambio de significado. Es conocido el juego de palabras que hacemos en nuestro idioma con los vocablos “perdida” y “pérdida”. Heráclito, filósofo griego del siglo 6 a.c., jugaba con los términos “bios” (=arco [arma], cuya función propia es matar) y “bios” (=vida). (El primero se pronunciaba “biós”, y el segundo “bíos”, pero como no se escribían las tildes… Se trata del fragmento 48: “el arco, pues, tiene nombre de vida [bios], pero obra de muerte”. Traducción de Rodolfo Mondolfo.)

En algunos casos sucede lo mismo en el Nuevo Testamento.

**Cuando no hay separación entre las palabras, el sentido de una expresión puede variar si en vez de colocar una letra al comienzo de una palabra se coloca al final de la anterior; o si lo que en un caso es solo una palabra, en otro se convierte en dos. El conjunto “encuentrosdementes” puede ser o bien “encuentros dementes” o “encuentros de mentes”. En inglés, “aniceman” puede convertirse en “a nice man” o en “an ice man”.

**¿Y qué decir de la puntuación? Si se comparan los textos de las revisiones de 1909 y de 1960 de la Reina-Valera, se notarán algunos cambios de significado muy importantes causados por la presencia o ausencia de una coma. El ejemplo más conocido es el de Efesios 4.12. Dice la de 1909: “…para perfección de los santos, para la obra del ministerio…”. En la de 1960, al contrario, leemos: “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio…”. El cambio de significado es claro.

En la tarea de definir el texto del Nuevo Testamento con base en los muchos manuscritos que se conocen en la actualidad, el problema real se plantea cuando se presentan posibilidades como las mencionadas y resulta que todas ellas tienen sentido en los contextos a los que pertenecen.

Para muestra, un botón: ¿Dónde hemos de colocar la expresión griega en ágape (=en amor; por amor) entre los versículos 4 y 5 de Efesios capítulo 1? ¿Al final del versículo 4? ¿O no será mejor a principio del versículo 5? En las versiones castellanas tenemos ejemplo de ambos casos:

Reina-Valera 95: 4…para que fuéramos santos y sin mancha delante de él. 5Por su amor, nos predestinó para ser…”

El libro del pueblo de Dios: “4… para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. 5El nos predestinó a ser…”

Ambas traducciones son igualmente posibles e igualmente legítimas.

(Resulta interesante observar que algunas Biblias con notas, aunque usan el texto de Reina-Valera –por lo general la revisión de 1960–, la explicación que dan incorpora la expresión “por amor” al versículo 4. Así hace, por ejemplo, la Biblia de estudio Ryrie, de la Editorial Portavoz).

La Hermenéutica del No-Supersesionismo


La Hermenéutica del No-Supersesionismo

Por Michael J.Vlach

Hasta ahora, he sido crítico de la hermenéutica del supersesionismo, encontrándolo inadecuado para comprender la relación bíblica entre Israel y la iglesia. En este punto, sin embargo, quiero ofrecer positivamente lo que creo que es el enfoque hermenéutico adecuado hacia el tema Israel-iglesia. El argumento para una perspectiva no-supersesionista respecto a Israel y la iglesia incluye cuatro creencias:

1. El punto de partida para la comprensión de cualquier pasaje de la Biblia, incluyendo aquellos en el AT, es el pasaje mismo.[1]1

2. La revelación progresiva revela nueva información, pero no cancela las promesas incondicionales a Israel.[2]

3. El Israel Nacional no es un tipo que es trascendido por la iglesia. [3]

4. Las promesas del Antiguo Testamento pueden tener un doble cumplimiento o aplicación tanto con Israel y la iglesia.[4]

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El papel hermenéutico de la teología sistemática


Reformado reformándome

La teología sistemática, o doctrina, provee la estructura de fe y creencias conceptualizadas con la cual cada uno de nosotros debe pararse para ir a la Biblia con fe, buscando entendimiento. La doctrina cristiana es la aplicación del texto bíblico a la vida contemporánea del cristiano en la comunidad de la iglesia y en el mundo. Aunque esto no tenga que estar formalmente expresado como teología sistemática, la verdad bíblica es doctrinal y es la base para las formulaciones doctrinales. Kevin Vanhoozer enfatiza la necesidad de ser claros acerca de lo que queremos decir con la palabra doctrina. Su punto de vista es que “doctrina es la dirección para la apropiada participación de la iglesia en el drama de la redención en curso.”

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Deuteronomio 22:5 como un ejemplo de la influencia cultural a nuestra interpretación bíblica


Deuteronomio 22:5 como un ejemplo de la influencia cultural a nuestra interpretación bíblica

Autor:Pastor Luis a Jovel

Introducción

La postura de muchos miembros de las comunidades evangélicas en diferentes partes del mundo es “nosotros lo hacemos de esta manera, así que esta es la manera correcta de hacerlo”. Esta actitud, por ser antibiblica, crea un sin fin de problemas pastorales, pues requiere una uniformidad cultural, no vista o requerida aun en la Escritura.[1]

Unas de las características del evangelio es su agilidad de amoldarse a la cultura a la cual es proyectado, como lo vemos en I Cor. 9:20, pero esto no llega al punto de diluirse tanto que llega a ser uno con la cultura pagana, Hechos 15:28-29.

Esta dinámica es la que ha ayudado al Cristianismo a convertirse en una religión autóctona de Latinoamérica, en particular en su expresión Pentecostal.[2] Pero a pesar de esta dinámica, siempre surgen problemas que solamente se podrán solucionar interpretando y aplicando correctamente la Palabra de Dios que tenemos con nosotros. Entre los problemas que surgen por la falta de una correcta explicación, es la carga innecesaria de ciertas convenciones de vestidura dentro de extractos de la sociedad Latinoamericana. Estas convenciones, al llegar al Evangelio, se esperan que se sigan observando, sino con mas atención que antes.

Como ya vimos, ciertas costumbres son permitidas que continúen bajo la luz del Evangelio, mientras otras se deben rechazar rotundamente. Ahora, ¿Qué de aquellas que son exclusivas de una clase social, o de algún país en particular? ¿Nos habla la Biblia como cada persona de cada país o sociedad se debe vestir?

Claro que sí, en I Tim. 2:9 “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, 10sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad”.

Aunque este versículo no es el enfoque de este estudio, se ve que el Nuevo Testamento esta interesado en ver que los Cristianos, en este caso las mujeres, deben de llevar cierta convención de “modestia”. Pero como venimos argumentando desde antes, lo que es “modestia” para una cultura, no lo es para la otra. Aun, dentro de la misma cultura, ¡Existen discrepancias de lo que se refiere “modestia”!

Nuestro enfoque en este estudio será el largo y arduo debate dentro de la lglesia Protestante, que si la mujer debe vestir pantalones o no basándose de Deuteronomio 22:5. Esto nos llevará a ver las diferentes versiones bíblicas en Español, y como estas tratan de explicar este pasaje. Se verá las palabras en el hebreo que la versión Reina-Valera traduce como “traje” y “ropa” y el uso de estas dentro del contexto Israelita. Se verán las diferentes opciones del porque de esta prohibición, y se llegará a la conclusión de que la razón a tal prohibición deriva de las costumbres sexuales vinculadas con el culto religioso Cananeo. Con esto se mostrará que el uso del pantalón por la mujer el día de hoy, por no tener nada que ver con el culto a Dios, no tiene porque ser impedido con bases bíblicas, aunque tal vez si por culturales.

El texto Deuteronomio 22:5

  • Hebreo
    yKi hV;ai tl’m]ci rb,G² vB’l]yIAal¿wÒ hV;aiAl[‘ rb,g²Aylik] hy<h]yIAal¿ 5 p .hL,ae hce[oAlK; òyh,l¿aÔ hw:hyÒ tb'[}/t

Reina-Valera 1960.

  • 5No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.

Reina-Valera 1995.

  • No vestirá la mujer traje de hombre ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque es abominable para Jehová, tu Dios, cualquiera que esto hace.

Dios Habla Hoy.

  • La mujer no debe usar ropa de hombre, ni el hombre debe usar ropa de mujer, porque al Señor le repugna todo aquel que hace estas cosas.

Nueva Versión Internacional.

  • La mujer no se pondrá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer, porque el Señor tu Dios detesta a cualquiera que hace tal cosa.

Biblia de las Américas.

  • La mujer no vestirá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer; porque cualquiera que hace esto es abominación al Señor tu Dios.

Biblia de Jerusalén.

  • La mujer no llevará ropa de hombre ni el hombre se pondrá vestidos de mujer, porque el que hace esto es una abominación a Jehová tu Dios.

Como podemos ver, no existe una uniformidad de traducción del texto. La Biblia de las Americas, Nueva Versión Internacional, y Dios habla Hoy, usan la palabra “ropa” tanto para mujer como para hombre. Pero la palabra ylik] keli, traje, y tl’m]ci simlah, ropa, tienen dos muy diferentes significados y usos. Estos lo captan la Biblia de Jerusalén, y las dos Reina-Valeras en sus traducciones. Pasemos a ver los usos de estas dos palabras en su contexto.

El uso de ylik] keli en el Antiguo Testamento

De acuerdo con el Léxico Hebreo, Brown-Driver-Drivers, el uso de la palabra keli es muy variado en la lengua hebrea. Aparte de poderse usar como la palabra traje,keli tiene otros significados también. Esta palabra puede referirse a propiedad personal (Gen. 31:37; 45:20), equipaje (I Sam. 17:22), aretes o joyas (Gen. 24:53), armas (Gen. 27:3; I Sam. 20:40), coraza (I Sam. 17:54), o un utensilio de trabajo (I R. 6:7). [3] También esta palabra se puede referir al saco de un pastor (I Sam. 17:40).[4] En el pasaje de Deuteronomio, podemos apreciar de que la palabra traje es muy amplia, y por lo tanto, es mejor entenderla como “algo que pertenece al hombre”,[5] pues sus usos son varios. Esto nos da a entender que la prohibición va mas allá de una simple restricción de ropa, mas bien, es una prohibición de usar todo aquello que es exclusivamente para el varón.

El uso de tl’m]ci simlah en el Antiguo Testamento

La palabra simlah tiene un uso diferente que la palabra keli. Como P. J. Harland menciona “simlah es un término mas específico que se refiere a una envoltura, un manto, o una capa exterior de vestir (Gen. 35:2; Ex. 22:26; Dt. 8:4; 10:18; 21:13; 22:3)[6] Como podemos apreciar, este tipo de capa, aunque usado por las mujeres, también era usada para aquellos que dormían en la intemperie (Ex. 22:6), y es para ayuda aquellos que no tienen ropa, como los pasajes en Deuteronomio mencionan. Pero la regla parece ser la misma. El hombre no se debe de poner ropa usada ya una vez por la mujer.

Porque es esto tb’[}/t toeba, abominable?

La segunda parte el verso, vemos que aquel que practica el ponerse las ropas del sexo opuesto, son una abominación a Jehová. Este término no solamente se usa de algo que no va conforme las convenciones de vestir del pueblo de Israel, sino que sus implicaciones van mucho más alla que una regla cultural.

El uso de esta palabra en el A.T. es variado, pero siempre lleva un sentido negativo. Esta palabra se puede usar en sentido ritual (Ex. 8:22), de repugnancia física (Sal. 88:9), de comida inmunda (Dt. 32:16), de la adoración a ídolos (Is. 41:24), de actos no propios (Dt. 7:25; 17:1; 18:12; Jer. 32:35), ídolos (Dt. 32:16) y de prácticas de idolatria (Dt. 13:15; 17:4).[7] El engaño es considerado “abominación” también (Dt. 25:15-16), como también aquellos que después de estar divorciados, se vuelven a casar con el mismo cónyuge (24:1, 4), entregar un animal que no estaba en perfectas condiciones (Dt. 15:19-23) significaba un acto inmundo, toeba (Dt. 17:1; Mal. 1:6-8).[8]

El nombre, toebah ocurre dieciséis veces en Deuteronomio: 7:25, 26; 12:31; 13:15; 14:3; 17:1, 4; 18:9, 12; 20:18; 22:5; 23:19; 24:4; 25:16; 27:15. Todas las leyes que hablan de una abominación, pretenden mantener el culto a Jehova puro.[9] Ejemplo de esto es que se tenía que abominar todo aquello que tenia que ver con el culto Cananeo (13:14-15), o ritual pagano (7:26), animales impuros (14:3) o adivinación (18:9).[10]

Ahora, para finalizar nuestra discusión de estas palabras, vemos que la expresión toabat YHWH, abominación a Jehová, se encuentra siete veces en Deuteronomio (7:25; 12:31; 17:1; 18:12; 22:5; 23:18-19; 25:16; 27:15). Así que queda bien claro que en Israel existía una gran diferencia entre lo limpio y lo inmundo, pues aquello considerado inmundo era incompatible con la moral requerida por Dios de su pueblo. Así que usar el vestuario que era exclusivamente del sexo opuesto, no es simplemente prohibido por Dios, sino que también era una práctica repugnante y abominable a El, y constituía quebrantar su ley.

Así que por lo que podemos ver, estas palabras, keli y simlah son usadas como prohibiciones de vestimentas, mucho mas estrictas que ahora. A continuación entonces, veremos las diferentes interpretaciones del porque de tal prohibición.

Interpretación Militar

Una de las razones propuestas por las prohibiciones en este pasaje ha sido la interpretación que se considera tiene que ver con la costumbre militar de algunas naciones. Al parecer, los hombres no se debían de vestir de mujer para tener relaciones sexuales con otros hombres, ni las mujeres se deberían vestir como hombres para ser admitidas en el ejército.[11]

Durante el período de guerra, se prohibía tener relaciones sexuales (II Sam. 11:11), y aquellos que iban a la guerra, no podían tener relaciones antes de ir a la guerra (Jos. 3:5). Se toma por el contexto de nuestro pasaje, esta interpretación es la mas apropiada, pues leemos en los capítulos que lo rodean leyes concernientes a la guerra (Dt. 20:1-20; 23:9-14). Así que los que sostienen este punto de vista, ven que la palabra keli (traje) en Dt. 22:5 se refiere entonces a alguna parte de la vestimenta de guerra.[12]

Otros hacen la conexión de este versículo con los mitos Ugariticos que narran y alaban a los hombres que se visten como mujeres, y a las mujeres que usan el armamento de hombres.[13]

Pero existe un problema con esta posición, el contexto inmediato no habla de reglas de guerra, que como ya vimos, están en otro lugar en Deuteronomio. Así que no es lógico que se agregue una prohibición acá que se entendería mejor en el contexto de guerra, que en el presente contexto.[14]

Interpretación religiosa

Dentro del libro de Deuteronomio encontramos que existen prohibiciones de muchas índoles. Una de las mas enfatizadas son las que se oponen al culto religioso de Canaan. Se espera que Israel repudie los dioses falsos de las naciones circunvecinas y aquellos que no obedecían a tal orden, debían ser muertos (Dt. 13:6-11; 17:5), los lugares altos deben de ser destruidos (Dt. 12:2-3), y no se debe traer ninguna costumbre Cananea o pagana al culto que Dios ha establecido (Dt. 16:21).

Este pasaje se puede ver, esta legislando en contra de las prácticas sexuales que eran práctica de los habitantes de Canaan.[15] Estas prácticas estaban bien ligadas al culto de fertilidad, que ellos practicaban “orgías” sexuales para que los dioses se encendieran en lujuria, y el resultado de la unión sexual de ellos seria una buena cosecha ese año.[16] En los templos Cananeos, había sacerdotes que se hacían pasar por mujeres, y tenían relaciones sexuales con los que llegaran a adorar a su dios, en este caso, Baal y Astarot.[17]

El transvertismo es entonces el problema que se esta tocando en este pasaje. Grisanti conecta este pasaje con los pasajes de Lev. 18:22; 20:13, donde el homosexualismo es también condenado.[18] En las otras secciones de Levítico donde se condena las practicas Cananeas (Lev. 18:26, 27, 29, 30), Grisanti hace notar que la palabra abominable, toebah es usada, como en Dt. 22:5.

Aunque se debe reconocer con Harland que este pasaje también sufre de la deficiencia que no hay mención explícita de que exista una conexión con el culto Cananeo y este pasaje,[19] pero mas bien parece una ley forzada al pasaje,[20] puesto por el uso de la palabra toebah, y los otros pasajes vistos, parece ser la solución mas práctica disponible.

Podemos entonces concluir, que la posición que sostiene que tal ley es dada en Deuteronomio 22:5 para contrarestar las practicas paganas de fertilidad en Canaan, que los Israelitas no estaban permitidos a seguir, mas bien, debían de repudiarlas, es la mas aceptable en su contexto.

Conclusion y observaciones

Como hemos podido ver, el pasaje de Deuteronomio nos deja una enseñanza que podemos aplicarla en el día de hoy. Esta no es con respecto a como podemos vestirnos en este tiempo. Como se mencionó en el principio de este artículo, vivimos en una cultura muy diferente, y estamos bien alejados de las intenciones por las cuales este mandato fue dado.

De un punto de vista práctico, Dt. 22:5, y la sección donde se encuentra este pasaje, nos enseña que Dios a dejado en su creación fronteras bien marcadas, que nosotros los humanos no debemos de cruzar, pues de hacerlo, estaríamos quebrantando su ley, y la naturaleza dada por El a cada criatura. Refiriéndome a la interpretación optada que concierne a ritos religiosos, debemos de rechazar todo aquello que quiera diluir la verdad bíblica, y apegarse a la cultura o costumbres locales, cuando estas van contrarias al mandato bíblico.

En el nivel personal, la objeción que los pantalones no pueden ser usados por mujeres porque la Biblia lo prohíbe, no tiene bases bíblicas, sino mas bien, ideológicas y culturales. En la explicación dada arriba, se llegó a mostrar que las razones por las cuales Dt. 22:5 quedó en la Escritura, fueron muy distintas a las que ahora se dan para sostener tal prohibición. Esta conclusión, como ya hemos mencionado, no viene de una buena exégesis del texto, mas bien, de un regimiento cultural. La exégesis dada del versículo deja claro que tal prohibición, por muy bien intencionada que esté, no hace justicia al texto, mas bien, importa algo que no se encuentra en él. Este es un error hermenéutico que si se aplica en otros textos de indole doctrinal , llevaría a situaciones catastróficas.[21]

Pero el problema no se limita a la congregación local. Me recuerdo años atrás, yo iba en el bus y los hermanos acompañantes se bajaron, y otros hermanos de otra congregación abordaron. Después de sentarse, comenzaron a criticar a la hermana que se bajó por ponerse pantalones. ¡Grande fue su sorpresa cuando se dieron cuenta que yo hablaba español, y mucho mas grande cuando se dieron cuenta que era miembro de la misma congregación que ella asistía!

¿Qué podemos hacer en estos casos donde diferentes congregaciones, por razones culturales tienen diferentes prácticas, y tener así libremente comunión con ellos? Pablo nos da una respuesta propicia para esta clase de situaciones.

En Romanos 14-15:6, vemos a Pablo dando consejos de cómo nos debemos comportar con aquellos que tienen diferentes puntos de vista que no son centrales a nuestra fé. Los versículos 10-22 del capítulo 14 son de mucha ayuda con temas de “percepción” de santidad. Muchos no comían carne ni tomaban vino pues miraban que esto era malo, pero querían imponer tales costumbres hacia sus otros hermanos, a quienes Pablo les llama “maduros” (Rom. 15:1).

Pablo se opone a esta práctica, que los hermanos estaban haciendo, la de pasar juicio, no a lo que estaban comiendo. Muchas personas se han perdido, pues después que se arrepienten de sus pecados y entregan su vida a Cristo, hermanos de otras congregaciones les “sugieren” que deben de seguir una clase de vestimenta, a la cual el nuevo creyente no está acostumbrado, y una y otra vez he visto que por este simple y irrelevante punto, tal persona se aleja de los caminos del Señor, resultando que la obra de Dios en tal persona es destruida (Rom. 14:20). Así que concluimos que como Pablo aconseja, debemos no poner énfasis en cuestiones culturales o de opinión que no tienen nada que ver con la salvación, mas bien, llegar a un mismo sentir para glorificar a Dios.

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Notas

[1] Un ejemplo de que los apóstoles no tenían en mente que toda la Iglesia mantuvieran las mismas costumbres esta en Hechos 15, en el concilio de Jerusalén, donde se toma en cuenta los aspectos culturales de los Gentiles, a luz a que los Judíos querían que estos siguieran sus costumbres.

[2] Existe una excelente apreciación del tema de cómo el Pentecostalismo ha tomado una identidad en el artículo por Juan Sepúlveda “Indigenus Pentecostalism and the Chilean experience” en Pentecostals after a Century. Global Perspectives on a Movement in Transition. Allan H. Anderson & Walter J. Hollwenweger, Eds. Journal of Pentecostal Theology Supplement Series 15 Sheffield: Sheffield Academic Press, 1999. 111-134.

[3] BDB, pgs. 479-480.

[4] S. R. Driver, Deuteronomy en ICC (Edinburgh: T&T Clark, 1902)pg. 251.

[5] Peter C. Craigie, Deuterenomy en NICOT (Grand Rapids: W.B. Eerdmans Pub. Co. 1976)pg. 287.

[6] P. J. Harland, “Menswear and Womenswear. A Study pf Deuteronomy 22:5” en Expository Times Vol. 110 No. 3 (1998) December, pgs. 73-76. Puesta la escasees de exégesis con respecto a este tema, he usado este artículo del Dr. Harman como modelo para este trabajo. Creo que la escasees de la discusión de este tema en Ingles, comparado al Español, refleja la diferencia de los valores culturales de cada cultura.

[7] ibid. pg. 74 .

[8] Michael A. Grisani “b’[}t””” in New International Dictionary of Old Testament and Exegesis Vol 4 William A. Van Gemeren, Ed. (Grand Rapids: Zondervan Pub. Ho. 1997)pgs. 316-17.

[9] P. J. Harland, “Menswear and Womenswear. A Study pf Deuteronomy 22:5” en Expository Times…pg. 74.

[10] P. Humbert “Le substantif to’eba et le verbe t’b dans l’Ancien Testament” (ZAW 31, 1960, 217-237), 234-236. Como citado por Harland, pg. 74.

[11] P. J. Harland, “Menswear and Womenswear. A Study pf Deuteronomy 22:5” en Expository Times…pg. 75. Un ejemplo que podemos hallar ahora es en la película “Mulan”, donde la heroína se viste de hombre para ser admitida en el ejercito reemplazando a su padre.

[12] ibid. pg. 75.

[13] ibid. pg. 75.

[14] Una diferencia que se debe notar es que estamos tratando con una literatura legal, y no con una Epístola donde los asuntos tratados ahí son mas bien, ad hoc, y no se espera una estructura como la que esta en la “Ley” de Israel. Un ejemplo de esto se puede ver en I Tim. 5:23, donde Pablo rompe con su pensamiento, para darle un consejo a Timoteo, para seguir su pensamiento en el versículo 24.

[15] S. R. Driver, Deuteronomy in ICC…pg. 250.

[16] “Ugarit and the Canaanaties” en Illustrated Manners and Customs of the Bible J.I. Packer, M.C. Tenney, Eds. (Nashville: Thomas Nelson Publishers, 1980)pg. 146.

[17] J. R. Thompson, Deuteronomy TOTC (Downers Grove: Inter-Varsity Press, 1974)pg. 234.

[18] Michael A. Grisani “b’[}t””” in New International Dictionary of Old Testament and Exegesis Vol 4… pg. 316.

[19] P. J. Harland, “Menswear and Womenswear. A Study pf Deuteronomy 22:5” en Expository Times…pg. 75.

[20] Eugene H. Merril, Deuteronomy The New American Commentary (USA: Broadman & Holman Publishers, 1994)pg. 297.

[21] Ejemplo de esto se encuentra en Mt. 5:30, 18:8; Mr. 9:43. Convenientemente, estas prácticas no son apoyadas por aquellos que prohíben el uso de pantalones. Estos abusos llegaron a su apogeo en la era Medieval, donde un número de personas se mutilaban el cuerpo, por seguir el mismo modo de interpretar la escritura que aquí se esta examinando.

Fuente:

Extr de http://www.geocities.com/davidjove/deut22-5.htm

Lucas 24 y la Hermenéutica Cristológica


Lucas 24 y la Hermenéutica Cristológica

Por Matt Waymeyer

En Lucas 24, el Jesús resucitado se involucra en una conversación fascinante con dos discípulos en el camino a Emaús. Durante este diálogo, “comenzando por Moisés y por todos los profetas, les explicó lo que de él en todas las Escrituras” (Lucas 24:27). Más tarde, Jesús les dijo a los Once que “todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos deben cumplirse” (Lucas 24:44).

Para muchos hoy en día que creen que el Antiguo Testamento debe ser leído a la luz del Nuevo Testamento, Lucas 24 justifica una “hermenéutica cristológica” para la interpretación de la Biblia hebrea. Para algunos, esto significa un método alegórico de interpretación que ve imágenes de Jesús y Su obra de redención escondidas en el Antiguo Testamento. Por ejemplo:

  • He escuchado a predicadores presentar la historia de David y Goliat como una imagen de la venida del Salvador que mataría al gigante del pecado y de la muerte.
  • Un teólogo bien conocido reformado insiste en que “toda la Escritura se refiere solo a Cristo en todas partes, si se mira hacia el interior, a pesar de que a primera vista pueda parecer de otra manera, por el uso de sombras y figuras.”
  • Otro teólogo reformado aplica este mismo método a Éxodo 25-30, insistiendo en que los diversos detalles del tabernáculo de Moisés prefiguran verdades del Nuevo Testamento sobre la persona y obra de Cristo.

A pesar de que otros aplican una hermenéutica cristológica más responsable, que siguen apuntando a Lucas 24 como prueba de que las referencias codificadas a Cristo se puede encontrar en prácticamente todas las páginas del Antiguo Testamento. De esta manera, las verdades reveladas acerca del Mesías en el Nuevo Testamento se ven como la clave para descubrir el verdadero significado de las Escrituras del Antiguo Testamento.

El argumento aquí es que el intérprete de hoy debe emplear la hermenéutica misma que Jesús modeló en Lucas 24. Después de todo, ¿no hizo Jesús reprender a sus dos compañeros de viaje por no reconocer que todo en el Antiguo Testamento de alguna manera se refirió a Sí mismo y Su obra de redención (Lucas 24:25)? ¿No estamos siendo tontos si nos negamos a reconocer la misma cosa? ¿No estaremos haciendo caso a su advertencia si descuidamos utilizar una hermenéutica cristológica distintivamente?

clip_image002No, no lo estamos. Hay tres razones en que Lucas 24 no imponga una hermenéutica cristológica: En primer lugar, no hay constancia de que textos específicos Jesús menciono en Lucas 24, y por esta razón los defensores de la hermenéutica cristológica deben llegar a este pasaje con la suposición de que Cristo citó los textos del Antiguo Testamento que explícitamente no lo mencionan. Dicho de otra manera, se debe asumir que Él desechó la hermenéutica gramático-histórico para encontrar referencias a Sí mismo que no se pudieron encontrar con esa sola hermenéutica.

Según Jesús, el principal problema con los dos hombres en Lucas 24 era de necedad y lentitud de corazón que les impedía creer en lo que fue revelado acerca de Cristo en las Escrituras del Antiguo Testamento (v. 25). Muchas personas hoy en día dicen que el Antiguo Testamento no puede ser entendido sin la luz del Nuevo Testamento, pero Lucas 24 sugiere exactamente lo contrario. Debido a que Jesús reprendió a estos dos discípulos por no creer todo lo que los profetas habían escrito sobre El (Lucas 24:25;. Cf. Juan 5:39-47), Él debe esperar que sean capaces de leer, entender y creer lo que el Antiguo Testamento enseña acerca de Sí mismo, aparte de la luz de la revelación del Nuevo Testamento (ya que el NT no había sido escrito). Si el Antiguo Testamento no puede entenderse al margen del Nuevo, estos discípulos podrían haber respondido: “¿Cómo puedes decir que somos necios y tardos para creer el Antiguo Testamento ya que ni siquiera somos capaces de entenderlo, aparte de la luz que aún no se nos ha provisto?” Esto no es negar la centralidad de Cristo y del Evangelio en la historia redentora, sino afirmar la claridad del Antiguo Testamento y de insistir en que su revelación podría ser entendida por su público original.

En segundo lugar, el cristologizador lee más en la expresión “todas las Escrituras” (Lucas 24:27) que lo que advierte. De acuerdo con el cristologizador, debido a que Jesús enseñó a los dos hombres desde “todas las Escrituras,” entonces cada pasaje en el Antiguo Testamento debe entenderse que se refiere a El de alguna manera. Sin embargo, un paseo de siete millas de Jerusalén a Emaús (Lucas 24:13) simplemente no habría permitido ese tipo de exposición prolongada. Es más probable que “todas las Escrituras” (v. 27) no se refiere a todos los pasajes del Antiguo Testamento, sino a cada una de las tres divisiones principales del Antiguo Testamento, “la Ley de Moisés, en los profetas y en los salmos” (v. 44). Una cosa es decir que las profecías de la venida del Mesías se encuentran en cada una de las tres divisiones principales de la Biblia hebrea y otra cosa es decir que Jesús se puede encontrar en cada pasaje.

En tercer lugar, Lucas 24 dice que Jesús explica pasajes del Antiguo Testamento que contienen “cosas concernientes a El” (Lucas 24:27). Esto no quiere decir que cada pasaje del Antiguo Testamento contiene cosas acerca de Cristo, sino que Él explicó los pasajes que de hecho hablaban de El. Del mismo modo, cuando Jesús dijo que “todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos deben cumplirse” (Lucas 24:44), esto no significa que todo en el Antiguo Testamento es acerca de Él, simplemente significa que todas las cosas que están escritas sobre Él llegaran a pasar.

Consideremos el ejemplo de un hombre que va a través de un álbum de fotos y mostrando a su hermana en todas las fotos en las que él mismo aparece. El proponente de la hermenéutica cristológica querría afirmar que el hombre estaba en todas las fotografías. Pero la lectura natural del relato sería que el hombre estaba en algunas de las fotos, y esos son los que mostró a su hermana de todo el álbum. En forma similar, Lucas 24:25-27 definitivamente afirma que Jesucristo se puede encontrar en el Antiguo Testamento, pero no se puede hacer decir que Jesús está oculto en todos los textos del Antiguo Testamento, a la espera de ser descubierto mediante el empleo de una hermenéutica cristológica.

Supongamos que Lucas 24:27 dijo: “Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, les explicó lo concerniente al Espíritu Santo en todas las Escrituras.” ¿Significa esto que el Espíritu Santo se puede encontrar en cada pasaje en el Antiguo Testamento? ¿Significa esto que debemos adoptar una “hermenéutica pneumatológica” en el que buscamos imágenes ocultas de la tercera persona de la Trinidad a través de las Escrituras Hebreas? No, ciertamente no, y de la misma manera Lucas 24 no apoya una hermenéutica cristológica en la que la revelación del Nuevo Testamento es la clave para desentrañar el significado del Antiguo Testamento. Si este tipo de enfoque alegórico es justificado, tendrá que hacerse de algún otro modo.

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http://evangelio.wordpress.com/2013/02/13/lucas-24-y-la-hermenutica-cristolgica/

¿Cómo podemos saber qué partes de la Biblia se aplican para nosotros en la actualidad?


¿Cómo podemos saber qué partes de la Biblia se aplican para nosotros en la actualidad?

Muchos de los malos entendidos ocurren cuando catalogamos mandatos que debíamos estar siguiendo, como “específicos de una época,” aplicable únicamente para la audiencia original; o adoptamos mandatos específicos para una audiencia determinada como verdades eternas. ¿Cómo discernimos la diferencia? Lo primero que debemos considerar es que el canon de la Escritura fue cerrado al final del primer siglo d.C., lo que significa que la mayor parte, sino toda la Biblia, no fue originalmente escrita para nosotros. Los autores tuvieron en mente la audiencia de su época y probablemente no tenían idea de que sus palabras serían leídas por gente de todo el mundo siglos más tarde. Eso debe motivarnos a ser muy cuidadosos cuando interpretamos la Biblia para los cristianos de la actualidad. Parece ser que mucha de la predicación contemporánea está tan preocupada por la relevancia, que tratamos la Biblia como si fuera un lago del cual pescamos aplicaciones para los cristianos de hoy. Y esto se hace a expensas de la interpretación y exégesis correcta.

Las tres principales reglas de la hermenéutica (el arte y ciencia de la interpretación bíblica) son; 1) el contexto; 2) el contexto; y 3) el contexto. Antes de que podamos decirles a los cristianos del siglo XXI cómo se aplica la Biblia a ellos, primero debemos llegar a la mejor comprensión posible de lo que la Biblia quiso comunicar a su audiencia original. Si extraemos una aplicación que resultaría extraña para la audiencia original, hay una gran posibilidad de que no hayamos interpretado el pasaje correctamente. Una vez que tengamos la confianza de que ya comprendimos lo que significaba el texto para sus oyentes originales, entonces necesitamos considerar las diferencias entre ellos y nosotros. ¿Cuáles son las diferencias en lenguaje, cultura, geografía, lugar y situación? Todos estos aspectos tienen que tomarse en consideración antes de hacer la aplicación. Una vez que entendamos la divergencia de nuestras culturas, podremos encontrar las similitudes entre la audiencia original y nosotros. Finalmente, podremos así encontrar la aplicación para nosotros en nuestro tiempo y situación.

También es importante el hecho de que cada pasaje solo tiene una interpretación correcta. Puede tener una gama de aplicaciones, pero solo una interpretación. Esto significa que algunas aplicaciones son mejores que otras. La aplicación que esté más cercana a la interpretación correcta, es una mejor aplicación del texto. Por ejemplo, se han predicado muchos sermones basados en 1 Samuel 17 (la historia de David y Goliat) que implica “vencer los gigantes en tu vida.” Pero apenas tocan los detalles de la narrativa y van directo a la aplicación, lo que usualmente incluye alegorizar a Goliat con una dificultad, o situaciones intimidantes que debemos vencer por fe. También hay intentos de alegorizar las cinco piedras lisas que David recogió. Estos sermones usualmente concluyen exhortándonos a ser fieles como David.

Si bien estas interpretaciones arman sermones atractivos, es dudoso que la audiencia original hubiera recibido ese mensaje de esta historia. Antes de que podamos aplicar la verdad de 1 Samuel 17, debemos saber cómo lo entendió la audiencia original, y eso significa determinar el propósito general de 1 Samuel como un libro. Sin entrar en una exégesis detallada, solo digamos que no se trata de desafiar a los gigantes en tu vida. Eso puede ser una ‘aplicación’ distante del pasaje, pero como ‘interpretación’ es ajena al texto. Dios es el héroe de la historia y David es Su instrumento elegido para traer la salvación a Su pueblo. La historia contrasta al rey del pueblo (Saúl) con el rey de Dios (David), y también prefigura lo que Cristo (el Hijo de David), haría al proveer nuestra salvación.

Otro ejemplo común de interpretar sin considerar el contexto, es Juan 14:13-14. Al leer este verso fuera del contexto, parecería indicar que si le pedimos a Dios ‘cualquier cosa’ la recibiremos, en tanto usemos la fórmula “en el nombre de Cristo.” Aplicando las reglas de una hermenéutica apropiada a este pasaje, vemos que Jesús les está hablando a Sus discípulos en el aposento alto la noche que fue traicionado. La audiencia inmediata son los discípulos. Esta es esencialmente una promesa para los discípulos de Jesús, de que Dios proveería los recursos necesarios para que ellos llevaran a cabo sus ministerios. Es un pasaje de consuelo, porque Jesús pronto los dejaría. ¿Hay una aplicación para los cristianos del siglo XXI? ¡Desde luego! Si oro de acuerdo a la voluntad de Dios (en el nombre de Cristo), Dios nos dará lo que necesitamos para llevar a cabo Su voluntad en y a través de nosotros. Además, la respuesta que obtengamos, siempre glorificará a Dios. Lejos de darnos cualquier cosa que deseemos, este pasaje nos enseña a sujetarnos a la voluntad de Dios en oración, ya que Dios siempre proveerá lo que necesitemos para llevar a cabo Su voluntad.

La interpretación bíblica apropiada es construir sobre los siguientes principios:

1. El contexto. Para entender plenamente, comienza por lo pequeño y extiéndete hacia fuera: verso, pasaje, capítulo, libro, autor y testamento o pacto.

2. Tratar de comprender cómo habría entendido el texto la audiencia original.

3. Considerar las diferencias entre tu cultura y la de la audiencia original.

4. Si un mandato moral del Antiguo Testamento es repetido en el Nuevo Testamento, considéralo una “verdad eterna.”

5. Recuerda que cada pasaje tiene una sola y correcta interpretación, pero puede tener muchas aplicaciones (algunas mejores que otras).

6. Sé siempre humilde, y no olvides el papel del Espíritu Santo en la interpretación. Él ha prometido guiarnos a toda la verdad (Juan 16:13).

Como antes mencionamos, la interpretación bíblica es tanto un arte como una ciencia. Hay reglas y principios, y algunos de los pasajes más difíciles requieren más esfuerzo que otros. Debemos estar siempre abiertos a cambiar una interpretación si el Espíritu nos convence y la evidencia lo apoya.

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http://www.gotquestions.org/Espanol/index.html