La Confesión de fe Bautista de New Hampshire


La Confesión de fe Bautista de New Hampshire
picturenhdf
Escrito en 1833 con revisiones menores en 1853, la Declaración de Fe de New Hampshire ocupa un lugar destacado entre las confesiones bautismales históricas de la fe. Aunque su lenguaje y su contenido están a la altura de la más definitiva y elocuente Segunda Confesión de Fe de Londres (1689), la NHCF es sin embargo un documento histórico importante que proporciona una gran comprensión de la teología bautista histórica. La NHCF es de particular importancia para los Bautistas del Sur contemporáneos que se identifican como conservadores y evangélicos, ya que es la base sobre la cual los Bautistas del Sur modernos establecen “aquellas cosas que seguramente creyeron entre nosotros” en la Fe y Mensaje Bautista . Incumbente de los Bautistas del Sur modernos es la responsabilidad de contemplar y evaluar tanto sus demandas de fe como la integridad de su doctrina a la luz de este documento. Esta confesión fue elaborado por el reverendo John Newton Brown, DD, de New Hampshire sobre 1833, y fue adoptado por la Convención de Nueva Hampshire, y ampliamente aceptado por los bautistas, sobre todo en el norte y oeste de los Estados, como una declaración clara y concisa de su fe, en armonía con las doctrinas de los mayores confesiones, pero expresado en forma más leve.El texto está tomado del Manual de la Iglesia Bautista, publicado por la American Baptist Publication Society, en Filadelfia.
 
La Confesión de New Hampshire, adoptada por los bautistas de ese estado en 1833, pronto se hizo ampliamente popular entre los bautistas, del norte y del sur, lo cual se reflejó en un importante abandono de la Confesión de Fe de Filadelfia, del siglo XVIII, la cual era más calvinista. Con revisiones menores, J. Newton Brown, secretario de redacción de la American Baptist Publication Society (Sociedad americana de publicaciones bautistas) la publicó en The Baptist Church Manual (El manual de la iglesia bautista) en 1853.
Esta publicación aseguró incluso una distribución y popularidad más amplias para la Confesión de New Hampshire, progenitora directa de todas las tres versiones de La fe y el mensaje bautista (1925, 1963 y 2000). La realidad es que la Confesión de New Hampshire, con la distintiva soteriología de los bautistas separados, se convirtió en «la confesión» entre los bautistas del sur del siglo XIX y principios del siglo XX, lo cual se ilustra de modo vívido en el Southern Baptist Convention’s Sunday School Board (Junta de escuelas dominicales de la Convención Bautista del Sur) que reproduce la confesión en varios libros. Entre estos libros, los más notables son What Baptists Believe (Lo que creen los bautistas) de O. C. S. Wallace, publicado por primera vez en 1913. Wallace, pastor de la Baltimore’s First Baptist Church [Primera Iglesia Bautista de Baltimore], escribió una explicación, artículo por artículo, de la Confesión de New Hampshire, que circuló de manera extensa en miles de iglesias como un libro de estudio. Vendió 191 118 copias (en una Convención mucho más pequeña en términos numéricos) antes de que saliera de circulación cuando La fe y el mensaje bautista (1925) se convirtiera en la confesión de la Convención.
¿Por qué Wallace escogió la Confesión de New Hampshire de 1913? Él afirma que «se escogió… porque es la fórmula de la verdad cristiana más utilizada como un estándar en las iglesias bautistas por todo el país, para expresar lo que estas creen según las Escrituras». Él también señalaba que el recién fundado Seminario Teológico Bautista del Suroeste había adoptado la Confesión de New Hampshire «como una expresión adecuada de su carácter doctrinal y vida». Wallace facilitó el «Compendio de principios» del Seminario del Sur como un anexo para la «comparación y estudio provechosos». Él además dedicó Lo que creen los bautistas a James P. Boyce, «primer presidente del Seminario Teológico Bautista del Sur», y a B. H. Carroll, «primer presidente del Seminario Teológico Bautista del Suroeste», ambos «HOMBRES PODEROSOS en el reino de la enseñanza cristiana». Wallace, al seleccionar la Confesión de New Hampshire para la Confesión de Lo que creen los bautistas, la reconoció como la declaración confesional mayoritaria de la época, con el «Compendio de principios» como una declaración minoritaria.
W. L. Lumpkin escribe sobre el propósito y el nacimiento de la Confesión de New Hampshire:

“El 24 de junio de 1830, la Convención Bautista de New Hampshire nombró un comité para preparar y presentar en la próxima sesión anual” tal declaración de fe y práctica, junto con un pacto, como se puede considerar agradable y consistente con las opiniones de Todas nuestras iglesias en este estado “.
El resultado de su trabajo fue la Confesión de New Hampshire de 1833. La Confesión de New Hampshire se considera procedente del mismo origen que la Confesión de 1689.

Leroy D. Cole escribe en The Doctrines of Grace en la Confesión de New Hampshire: “En el contexto de su nacimiento, fondo y desarrollo, se observa fácilmente que esta Confesión es de la misma primavera de la cual fluye la Filadelfia y las Confesiones de Londres. “

Phillip Schaff, Creeds of Christendom, comenta la aceptación de la Confesión de New Hampshire: “Ha sido aceptada por los Bautistas de New Hampshire y otros estados del norte y oeste, y ahora es el credo más popular entre los Bautistas Americanos”.

J. Newton Brown escribió en su libro, The Baptist Denomination, 1856, relativo a la armonía de la enseñanza de las diferentes confesiones. “La principal diferencia en los Artículos de Fe Bautista, está en la fraseología o el estilo de ellos, no en las doctrinas … Casi todas las iglesias tienen sus Artículos de Fe, que difieren en numerosos detalles no esenciales, pero están de acuerdo en la sustancia”.

Según McClintock y Strong’s Biblical Encyclopedia, 1896, la Confesión de New Hampshire fue generalmente aceptada en el norte, pero no en el sur. La “Confesión de New Hampshire”, es quizás de uso más general entre las sociedades del norte y del este, mientras que la “Confesión de Fe de Filadelfia” (1689) es la que generalmente se adopta en el sur.

No fue hasta principios del siglo XX que los Bautistas del sur pasaron de la Confesión de 1689 a una forma de la Confesión de New Hampshire de 1833.

 
Bibliografia
 

¿Cuál es el verdadero rol de un Pastor? | Revista La Fuente


¿Cuál es el verdadero rol de un Pastor?

Esta entrevista fue realizada por Wolfgang Streich con el Dr. Alfred Neufeld.

¿Puede explicarnos Dr. Neufeld que involucra bíblicamente el término Pastor?
La idea del pastor viene de la tradición pastoral de Israel. La cría de animales, especialmente ovejas, su alimentación y cuidado, su protección y corrección, servían de ejemplo para el cuidado espiritual del pueblo de Dios. Dios mismo es identificado muchas veces como el Buen Pastor, tal como lo expresa el Salmo 23.

Jesús se identifica como el Buen Pastor que da su vida por sus ovejas, que logra ovejas obedientes, que prestan atención a su voz y lo siguen, y quien protege a sus ovejas de modo que nadie las arrebatará de su mano. Los pastores de hoy haremos bien en tomar en cuenta el carácter pastoral de Dios y la vida pastoral de Jesús como modelo profesional.

Leer mas ¿Cuál es el verdadero rol de un Pastor? | Revista La Fuente

¿DEBEMOS SOMETERNOS A PASTORES TERRENALES?


¿DEBEMOS SOMETERNOS A PASTORES TERRENALES?

Es emocionante ver cada día la manera en que cientos de personas son alcanzadas por medio de las redes sociales y otras herramientas de difusión en Internet; sin embargo, también veo con preocupación la debilidad que hay tocante al tema de la iglesia y la necesidad de ser pastoreados.

Muchas de las personas que se exponen a buena predicación, buenas conferencias y hasta buena música, parecen estar muy cómodos con tales cosas y creen que es todo lo que necesitan para su crecimiento espiritual. Pero deja claro la Escritura (Heb 10:25), que hay cosas que pasan en la iglesia que no pasan frente a la pantalla de una computadora y que hay responsabilidades de los creyentes que son indispensables, entre ellas el ser pastoreado, someterse y obedecer a un pastor.

¿QUÉ ES LA UNIDAD CRISTIANA?


¿QUÉ ES LA UNIDAD CRISTIANA?

La unidad entre dos o más personas recibe su virtud completamente de algo ajeno. La unidad en sí misma es neutral hasta que otra cosa le da bondad o maldad. De manera que si Herodes y Pilato se unifican por su desprecio común hacia Jesús (Lc. 23:12), esta no es una buena unidad. Pero si Pablo y Silas cantan juntos en la cárcel por causa de Cristo (Hch. 16:25), esta es una buena unidad.

Por lo tanto, nunca es suficiente llamar a los cristianos a tener unidad. Eso puede ser bueno o malo. El voto unificado hace cincuenta años en mi iglesia en Carolina del Sur para prohibir a los negros de asistir a los servicios no fue una buena unidad. El voto unificado de una denominación protestante para bendecir actos sexuales prohibidos no es una buena unidad.

¿Qué hace a la unidad cristiana?

La unidad cristiana en el Nuevo Testamento recibe su bondad de una combinación de su fuente, sus ideas, sus afectos y sus objetivos.

Su fuente

Pablo nos dice que debemos esforzarnos “por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Ef. 4:3). Eso lo tomo en el sentido de que el Espíritu Santo es el gran dador de la unidad. “Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya Judíos o Griegos, ya esclavos o libres. A todos se nos dio a beber del mismo Espíritu” (1 Co. 12:13).

Sus ideas 

Pablo dice que los pastores y maestros han de equipar a los santos “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del pleno conocimiento del Hijo de Dios” (Ef. 4:13). En otras palabras, la unidad que buscamos es unidad en la verdad. Por supuesto, la unidad cristiana es más que la verdad compartida, pero no es menos que esto. Pablo amontona las palabras para unidad en Filipenses 2:2, “hagan completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito” (véase también Filipenses 4:2). Todo para que sea “conforme a Cristo”. “Y que el Dios de la paciencia […] les conceda tener el mismo sentir los unos para con los otros conforme a Cristo Jesús” (Ro. 15:5).

Sus afectos

Por supuesto, el amor unificador en el cuerpo de Cristo incluye un compromiso fuerte a hacer el bien a la familia de Dios, tengas ganas o no (Gá. 6:10). Pero la experiencia de la unidad cristiana es más que eso. Incluye un amor afectuoso, algo más que sacrificarse por aquellos que no nos agradan. Conlleva un sentimiento de cariño. Hemos de tener afecto por aquellos que son nuestra familia en Cristo. “Sean afectuosos unos con otros con amor fraternal” (Ro. 12:10). “Puesto que en obediencia a la verdad ustedes han purificado sus almas para un amor sincero de hermanos, ámense unos a otros entrañablemente, de corazón puro” (1 P. 1:22). “En conclusión, sean todos […] compasivos, fraternales, misericordiosos, y de espíritu humilde” (1 P. 3: 8).

Sus objetivos

La unidad arraigada en el Espíritu, la unidad que manifiesta a Cristo, la unidad que atesora la verdad y que ama humildemente está diseñada por Dios para tener por lo menos dos objetivos: un testimonio al mundo, y una proclamación de la gloria de Dios. El apóstol Juan deja claro el primero de estos: “Un mandamiento nuevo les doy: ‘que se amen los unos a los otros;’ que como Yo los he amado, así también se amen los unos a los otros. En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros” (Jn. 13: 34-35).

Las famosas declaraciones de Jesús en Juan 17 tienen sus raíces en la profunda unidad espiritual entre el Padre y el Hijo, y con los que Dios ha escogido de entre el mundo (Jn. 17:6). “Para que todos sean uno. Como Tú, oh Padre, estás en Mí y Yo en Ti, que también ellos estén en Nosotros, para que el mundo crea que Tú Me enviaste” (Jn. 17:21). Nota que el testimonio al mundo es que los discípulos están en el Padre y el Hijo para que el mundo crea. Esto es mucho más —profundamente más— que estár relacionado a través de una organización común.

La unidad que brilla con gloria para que el mundo vea es la unión con el Padre y el Hijo, para que la gloria del Padre y el Hijo sea parte de nuestras vidas. “La gloria que Me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros somos uno” (Jn. 17:22). Esa gloria se debe a esto: “Yo en ellos y tú [Padre] en mí” (Jn. 17:23). De esta unión con Dios, y la gloria que da, brilla algo que el mundo puede ver, si Dios les da ojos para ver. El objetivo de Dios con esta unidad verticalmente arraigada, esta unidad horizontalmente enfocada, esta unidad que refleja la gloria de Dios, es que Él pueda “reunir en uno a los hijos de Dios que están esparcidos” (Jn. 11:52).

El objetivo final de dicha unidad de los cristianos es la gloria de Dios. De ahí que Pablo ora, “Y que el Dios de la paciencia y del consuelo les conceda tener el mismo sentir los unos para con los otros conforme a Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquen al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, acéptense los unos a los otros, como también Cristo nos aceptó para la gloria de Dios” (Ro. 15:5-7).

¿Cuáles implicaciones hay para nosotros?

1. Busca la plenitud del Espíritu Santo que crea la unidad.

“Y no se embriaguen con vino, en lo cual hay disolución, sino sean llenos del Espíritu” (Ef. 5:18). Busca ser guiado por el Espíritu y producir los frutos del Espíritu (Gá. 5:18, 22-23) pues estos son los engranajes de las ruedas de amor. Si eres un extraño al Espíritu Santo, te preocupara poco la unidad que Él construye.

2. Esfuérzate por conocer y difundir las verdades de Cristo y sus caminos.

Trata de alcanzar “la unidad de la fe y del pleno conocimiento del Hijo de Dios” (Ef. 4:13). Crecer “en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 3:18). Compartir, por todos los medios que puedas, lo que ves de Cristo. “Que la palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes, con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros” (Col. 3:16).

3. Ama a los cristianos más allá de tus fronteras teológicas.

Cultiva el afecto hacia aquellos más allá de tus fronteras teológicas que son verdaderamente tus hermanos y hermanas en Cristo. Odia errores graves, no hermanos sinceros. Los seres humanos nunca han sido buenos en esto. Y el ambiente filosófico y emocional de hoy lo hace que sea aún más difícil, ya que las declaraciones de verdad solo se ven como un pretexto para lograr tener el control. Pero considera lo que dice Spurgeon y trata de llegar a ser como él. Observa la intensidad de odio y amor:

Donde está el Espíritu de Dios ahí debe haber amor, y si alguna vez he conocido y reconocido a algún hombre como mi hermano en Cristo Jesús, el amor de Cristo me constriñe a no pensar en él como un extraño o un extranjero, sino como un conciudadano de los santos. Ahora, yo aborrezco la fuerte adherencia a las prácticas de la ‘Iglesia Alta’, de la manera que mi alma odia a Satanás; pero me encanta leer a George Herbert, aunque George Herbert era un denodado miembro de la ‘Iglesia Alta’. Yo aborrezco su fuerte adherencia a las prácticas de esa iglesia, pero amo a George Herbert muy profundamente, y guardo un cálido rincón en mi corazón para cada ser que sea como él. Si me encontrara a algún hombre que ame a mi Señor Jesucristo como George Herbert lo amó, entonces no me preguntaría si he de amarlo o no; las preguntas no cabrían, pues no podría evitarlo; a menos que pudiera dejar de amar a Jesucristo, no podría dejar de amar a aquellos que lo aman. (Sermones del Púlpito del Tabernáculo Metropolitano, vol. XII, 6)

4. Sirve a los cristianos más allá de tu fronteras teológicas.

En aras de un testimonio al mundo, busca maneras de mostrar amor a hermanos y hermanas más allá de las barreras; tanto el tipo de barreras que deben ser eliminadas, como el tipo de barreras que el compromiso con la verdad (y la unidad en la verdad) te prohíbe quitar. Haz esto para la gloria de Dios. Que Francis Schaeffer sea tu guía:

Es en medio de una diferencia que tenemos nuestra oportunidad dorada. Cuando todo va bien y todos estamos de pie en torno a un pequeño círculo, no hay mucho para que el mundo vea. Pero cuando llegamos al lugar donde hay una diferencia real, y exhibimos un compromiso inquebrantable con la verdad, pero al mismo tiempo un amor observable, entonces hay algo que el mundo puede ver, algo que pueden utilizar para juzgar que estos realmente son cristianos, y que Jesús ciertamente ha sido enviado por el Padre. (Obras completas, vol. 4, 201, énfasis añadido)

La ambigüedad y la esperanza

Cuando todo está dicho y hecho, las ambigüedades permanecen. ¿Qué tipo de límites deben definir iglesias, escuelas, denominaciones, conferencias, ministerios paraeclesiásticos, reuniones de oración a nivel de la ciudad, esfuerzos evangelísticos locales? Sin embargo no estamos a la deriva. No estamos sin timón y sin velas. Tenemos las estrellas del cielo y nuestro sextante de confianza. En dependencia de la Palabra y el Espíritu, en humildad, llegaremos a casa… juntos.


Publicado originalmente para Desiring God. Traducido por Kevin Lara.

Hus: “El Papa no es la cabeza de la iglesia”


Hus: “El Papa no es la cabeza de la iglesia”

Esta semana es el 600º aniversario de la muerte del reformador checo Juan Hus.

juanhuss

AUTOR Will Graham

Fecha:05 DE JULIO DE 2015

Esta semana es el 600º aniversario de la muerte del reformador checo Juan Hus. El día 6 de julio 1415 murió quemado a manos de la Iglesia Católica Romana después de su condenación en el concilio de Constanza. Se está hablando mucho de Hus en estos días porque hace dos semanas el Papa Francisco pidió perdón a la Iglesia husita por su muerte. Discípulo del inglés Juan Wycliffe, Juan Hus –predicador potente y rector de la Universidad de Praga- fue un auténtico antecesor de la Reforma protestante.

En términos del historiador Mario Escobar, Hus fue “el proto-lutero”. Como Protestante Digital ha destacado recientemente: “Quiso llevar la Biblia al pueblo y rechazó la estructura papal, descubriendo que Cristo es la verdadera cabeza de la Iglesia. Además criticó la venta de indulgencias, los excesos económicos de la iglesia católica y las divisiones que entonces se daban en el seno del mismo papado, con sedes en Roma y Avignon”.

Hoy, como un acto de gratitud a Dios por su ministerio y valentía, quiero dedicar mi artículo semanal a recopilar las diez frases de Hus que más me gustan. También aprovecho esta ocasión para recordaros a todos, hermanos y hermanos, la observación de nuestro querido reformador Lutero: “En definitiva, todos somos husitas sin saberlo”. Aquí están las citas (todas sacadas, por cierto, de su obra más importante De ecclesia).

Capítulo 1: La Iglesia universal es la suma de todos los predestinados- tanto del pasado como del presente y del futuro. Capítulo 6: Señor omnipotente, tú eres el camino, la verdad y la vida. Ciertamente sabes cuán pocos son los que andan contigo en el tiempo presente. Cuán pocos son aquéllos que andan en humildad, pobreza, pureza, diligencia y paciencia. El camino de Satanás es ancho; muchos andan por allí. Ayuda a tu rebaño débil para que no te abandone sino seguirte hasta el fin en el camino estrecho.

Capítulo 7: Ni el Papa ni los cardinales son la cabeza de la santa Iglesia universal. Sólo Cristo es la cabeza de la Iglesia. Capítulo 8: El creyente tiene que estar dispuesto a exponer su vida al peligro de muerte por la certeza de la verdad hablada por Dios. Todos los cristianos han de creer implícita y explícitamente todas las verdades que el Espíritu Santo ha colocado en las Escrituras. De esta manera, el creyente no tiene porqué creer las palabras de los santos que no están en armonía con las Escrituras ni tampoco tiene porqué creer las decretos papales a no ser que estén conformes a las Escrituras.

Capítulo 9: Cristo prometió edificar su Iglesia sobre la roca que Pedro confesó. Y aquélla roca era Cristo. Por lo tanto, la Iglesia está edificada sobre Cristo.

Capítulo 11: Cuando los sacerdotes leen ciertos versículos en la Biblia que parecen dar a entender que han de ser ricos, vivir en comodidad, ser conocidos en el mundo y no sufrir por el amor de Cristo, los estudian, los proclaman y los dan a conocer a todos. Pero, cuando se encuentran con versículos que los llaman a imitar a Cristo mediante la pobreza, la ternura, la humildad, la paciencia, la pureza, el trabajo duro y la perseverancia, deciden pasarlos por alto aseverando que tales textos no tienen nada que ver con la salvación.

Capítulo 12: Nadie puede ser salvo a no ser que esté sometido a Jesucristo.

Capítulo 17: No queremos seducir al pueblo; queremos que sean unidos en su obediencia a la ley de Cristo […] Deseamos que los ministros vivan honestamente según la doctrina de Jesucristo, apartándose de la vanagloria, la avaricia y la comodidad.

Capítulo 23: Ni el Papa ni los obispos pueden excomulgar a nadie de la Iglesia a no ser que Dios no le haya excomulgado primeramente.

Capítulo 23: Bendito sea Dios omnipotente, el cual permite que su Iglesia tenga una vida tal que aun cuando el Papa está muerto, ella no se encuentra ni muerta ni sin cabeza. La vida de la Iglesia no depende del Papa, sino más bien de su única cabeza, Cristo.

—————
Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/36695/Hus_el_Papa_no_es_la_cabeza_de_la_iglesia

Pastoras feministas usan “ella” en sus oraciones y prédicas al referirse a Dios


Pastoras feministas usan “ella” en sus oraciones y prédicas al referirse a Dios

ESCRITO POR ENTRECRISTIANOS

Publicado: 03 Junio 2015

Dios-mujerFinalmente el feminismo toma su lugar en el púlpito. Un grupo de mujeres cristianas a la que pertencen muchas pastoras han iniciado una campaña con acciones claras como es que cuando oran o predican utilizan “ella” para referirse a Dios.

El movimiento “Women And The Church” (Mujeres y la Iglesia), también conocida como “Watch” se inició en la Iglesia de Inglaterra y sostiene que referirse a Dios con el pronombre “El” en la oración o en las prédicas lo que hace es crear en la mente del creyente que Dios se parece a un hombre y por lo tanto denuncian que esto es un caso de sexismo.

La pastora Emma Percy, una de las líderes del movimiento declaró al Sunday Times que lo que pretenden es que los creyentes dejen de ver a Dios como si fuera una figura masculina.

“Si sólo utilizamos la figura del Dios masculino reforzamos la idea de que Dios es como un hombre. De esta manera sugerimos que Dios es más similar a los hombres que a las mujeres “, dijo Percy, quien es además capellán de la Trinity College, una universidad ubicada en Oxford, Inglaterra.

Kate Bottley es otra pastora anglicana que sositiene que ya está eliminando todas las referencias a “él” y “él” durante la predicación, siempre que sea posible.

La tesis del movimiento hace caso omiso a muchos pasajes bíblicos que se refieren a Dios como “Él” y las referencias a la Trinidad, que designa el “Padre”, el “Hijo” (Jesucristo) y el “Espíritu Santo”.

Esta iniciativa antissexista ya ha generado mucha polémica.  Los teólogos conservadores están preocupados por el nivel de influencia de la cultura secular en las tradiciones y los principios cristianos.

¿Podemos imaginarnos a alguien recitar las palabras de la oración que Jesús nos enseñó convertidas en ‘Madre Nuestra, que estás en los cielos…’

Articulos relacionados con Feminización de la religión en Occidente

————–

http://www.entrecristianos.com/iglesia/pastoras-feministas-usan-ella-en-sus-oraciones-y-predicas-al-referirse-a-dios