El relato bíblico y la ciencia moderna  


El relato bíblico y la ciencia moderna  

Por Paulo Arieu

mundo

Introducción:

En el articulo anterior, citaba que Dios es el creador del Universo. Dios creó todas las cosas por medio del poder de su Palabra. Y entonces, al leer el libro de Genesis, comienzan las preguntas. Pero ¿Cuántos años tiene la tierra? Los hombres de ciencia han encontrado evidencias de grandes cambios geológicos, estratificación de masas de piedras, y otros indicios que los han hecho llegar a la conclusión de que la tierra es antiquísima. Se crea un conflicto entre ellos, y ciertos cristianos que creen que la Biblia indica claramente que hace sólo seis mil años que Dios creó el universo

Carlos Rubbia, Premio Nobel de Física, Director del Laboratorio Europeo para la Física de las Partículas, dice:

«Hablar del origen del mundo lleva a pensar en la Creación… Para mí está claro que esto no puede ser consecuencia de la casualidad».

Igualmente, la belleza del plumaje de colores de algunos pájaros me hablan del talento del artista que concibió esa armonía de colores.

Donde hay una obra de arte hay un artista. Hasta el blasfemo Voltaire, filósofo francés del siglo XVIII dijo:

«No puedo imaginar que haya un reloj sin relojero»

Y André Gide,escritor francés, Premio Nobel de Literatura en 1947.

«Para no creer en Dios es absolutamente necesario abstenerse de mirar la naturaleza y reflexionar sobre lo que vemos»

Por eso

«por más que retrocedamos en el tiempo no encontraremos ningún pueblo sin religión, sin creencias, preceptos y ritos cuya finalidad es poner al hombre en relación con la Divinidad».

Entonces, como podemos conciliar el relato bíblico y la ciencia moderna? ¿Cómo puede resolverse este conflicto?

Según algunos estudiosos de la Biblia, el problema no radica tanto en la contradicción entre el relato bíblico y lo que la ciencia ha descubierto, sino entre la ciencia y el relato mal interpretado. Además, es preciso distinguir entre lo que la ciencia ha descubierto realmente y lo que es mera especulación o teoría que aún no ha sido comprobada. La ciencia pura no consiste en teoría, sino en hechos demostrados y concretos.

El universo tiene aproximadamente catorce mil millones de años

«La ciencia empieza a responder la cuestión de la complejidad de la vida con una línea de tiempo. Ahora sabemos que el universo tiene aproximadamente catorce mil millones de años. Hace un siglo ni siquiera sabíamos cuánto tiempo hacía que llevaba girando nuestro planeta. Pero el posterior descubrimiento de la radiactividad y de la descomposición natural de ciertos isótopos químicos ofreció un medio elegante y ciertamente preciso de determinar la edad de varias piedras en la Tierra. La base científica de este método se describe en detalle en el libro de Brent Dalrymple La edad de la Tierra, y depende de las conocidas y muy largas medias vidas por las que tres elementos químicos radiactivos se descomponen constantemente y se transforman en elementos estables y diferentes: el uranio se convierte lentamente en plomo, el potasio lentamente se convierte en argón y el más exótico estroncio se convierte en un elemento raro llamado rubidio. Al medir la cantidad de cualquiera de estos pares de elementos, podemos estimar la edad de cualquier piedra. Todos estos métodos independientes dan resultados que son sorprendentemente coincidentes, y apuntan a que la Tierra tiene una edad de 4.550 millones de años, con un error estimado de solamente un uno por ciento. Las piedras más viejas que han sido fechadas en la superficie actual de la Tierra tienen aproximadamente cuatro mil millones de años, pero casi setenta meteoritos y un número de piedras lunares han sido fechadas en cuatro mil quinientos millones de años.

Toda la evidencia actualmente disponible sugiere que la Tierra era muy inhóspita durante sus primeros quinientos millones de años. El planeta estaba constantemente a merced del devastador ataque de asteroides y meteoritos gigantes, uno de los cuales de hecho consiguió desgajar a la Luna de la Tierra. No es sorprendente, por lo tanto, que las piedras de hace cuatro mil millones de años o más no muestren evidencia alguna de formas de vida. Sólo ciento cincuenta millones de años después, sin embargo, se encuentran múltiples formas de vida microbiana. Presumiblemente, esos organismos unicelulares eran capaces de almacenar información, quizá usando ADN, y eran autorreplicantes y capaces de evolucionar hacia muchos tipos diferentes.»[1]

«Un creyente no debe temer que esta investigación pueda deshancar a la divinidad; si Dios es realmente Todopoderoso, difícilmente se verá amenazado por nuestros raquíticos esfuerzos por comprender el funcionamiento de su mundo natural. Y como buscadores, posiblemente descubramos en la ciencia respuestas interesantes a la pregunta «¿cómo funciona la vida?». Lo que no podremos descubrir solamente a través de la ciencia son respuestas a las preguntas: «¿Por qué existe la vida, en todo caso?» y «¿por qué estoy yo aquí?»[2]

El cristiano debe reconocer ciertos hechos al interpretar el relato de la creación:

En primer lugar, el Génesis no da fechas, y las genealogías primitivas no se pueden tomar en cuenta para calcular pues hay en ellas grandes vacíos. En segundo lugar, la Biblia es primordialmente un libro de religión y no de ciencia. Génesis 1 fue escrito no tanto para describir el proceso de la creación sino más bien para mostrar su causa y propósito. Recalca la gran verdad de que Dios es el Creador, como cité en el artículo anterior. Finalmente, es lógico creer que la revelación de Dios a Moisés haya sido dada en conceptos comprensibles a los hombres de esa época y no en altos términos técnicos o científicos comunes a los del siglo XX. Sin embargo, podemos confiar que la Biblia habla correctamente sobre lo que concierne a la ciencia, salvo unos pocos pasajes dudosos, en los que no se sabe si estan mal traducidos o los datos son de acuerdo al concepto cultural de aquella época o tambien es posible que estamos interpretando mal el texto bíblico.

Estudiosos cristianos han desarrollado varias teorías procurando armonizar el relato bíblico con los conceptos de los científicos.

Algunas son:

a) Teoría del vacío o del arruinamiento y re-creación:sucedió una catástrofe universal entre Génesis 1:1 y 1:2, que tiene que ver con la caída de Satanás y el juicio consiguiente de Dios. Como resultado, la tierra llegó a estar desordenada y vacía”. Dios re-creó la tierra en seis días literales. Podrían haber transcurrido millones de años entre la creación original y la re-creación.

b) Teoría de la creación progresiva: se interpreta el relato poéticamente. Los días representan períodos en un lapso indefinido en los cuales Dios realizó su obra creadora. Se hace notar que la Biblia no declara la duración de cada día, y que el término “día” no se refiere siempre a un período de veinticuatro horas. Su uso en 2:4: “el día que Jehová hizo la tierra” puede referirse a un período de tiempo corto o extenso en que cierta actividad se lleva a cabo. Se señala que los descubrimientos de la ciencia confirman el orden de la creación descrito en el Génesis.

c)Teoría de la alternancia día-era: los días fueron períodos de veinticuatro horas, o cortos lapsos de tiempo, separados por vastas eras geológicas. En estos períodos cortos, llamados días, tuvo lugar la actividad creadora.

d)Teoría de la catástrofe universal causada por el diluvio: los días de la creación eran de veinticuatro horas. Se explican los cambios geológicos, fósiles, yacimientos de carbón, como consecuencias del diluvio en la época de Noé. No obstante, debemos ser cautos en el intento de armonizar el relato de la creación con las teorías actuales de la ciencia y no apresurarnos en aceptar estas teorías. La ciencia está descubriendo aún nuevos datos, rechazando teorías anteriores y sacando nuevas conclusiones. No debemos correr el riesgo  de identificar nuestra posición con algo tan cambiante como las teorías científicas. Por otra parte, podemos poner la confianza de que los descubrimientos futuros, bien interpretados, eliminarán muchas de las supuestas concluciones de hoy y arrojarán más luz sobre el testimonio bíblico.

e)La creación del universo. Génesis 1:1-25: Es posible que Génesis 1:1 afirme que Dios creó la materia en un acto. El vocablo “bara”, traducido “creó”, se usa solamente en conexión con la actividad de Dios y significa crear de la nada, o crear algo completamente nuevo, sin precedentes. La palabra bara” se halla en Génesis 1:1, 21, 27, y se refiere a la creación de la materia, de la vida animal y del ser humano. En otros casos, se usa “asa” que corresponde a “hacer”. “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve, fue hecho de lo que no se veía” (Heb. 11:3). La ciencia nos enseña que se puede transformar materia en energía, pero parece que Dios convirtió energía en materia. Luego, el relato nos enseña que la creación fue realizada progresivamente, paso a paso.  Moisés usó una palabra para describir la participación del Espíritu, que sugiere el acto de un ave volando sobre el nido en el cual están sus polluelos (1:2). El Espíritu cobijaba la superficie de la tierra, caótica y sin forma, dándole forma y orden. Así Dios siempre saca orden del desorden.

Dice el arqueólogo W. F. Albright

“El relato de la creación refleja un punto de vista adelantado y monoteísta con una serie de frases tan racionales que la ciencia no lo puede mejorar si se la limita al mismo lenguaje y alcance de ideas para presentar sus conclusiones”.

Ariel Barsimantov, del portal Israel  Noticias, cita un artículo del Dr. Gerald Schroeder[3].
Schroeder, habla de este conflicto entre la ciencia que dice que el universo tiene 15 mil millones de años. Pero el relato del Genesis dice 6 dias. La relación general entre el tiempo cerca del comienzo y el tiempo hoy en día es un millón de millones. Eso es 1 con 12 ceros detrás de él. 
Entonces, cuando una visión desde el principio mirando hacia adelante dice “yo les estoy enviando un pulso por segundo”, ¿lo veremos cada segundo? No. Lo veremos cada millón de millones de segundos. Porque eso es el efecto de expansión de la extensión del universo. La Torá no dice cada segundo. Dice “seis días”. ¿Cómo veríamos esos seis días? Si la Torá dice: estamos enviando información por seis días, ¿recibiríamos esa información como seis días? No. Recibiríamos esa información como seis millones de millones de días. Porque la perspectiva de la Torá es desde el comienzo en adelante. Seis millones de millones de días es un número muy interesante. ¿Cuánto sería en años? Dividido por 365, viene a ser algo así como 16 mil millones de años. Esencialmente la edad estimada del universo. Una buena estimación para 3000 años atrás!!.Schroeder propone que miremos el desarrollo del tiempo día a día, basado en la expansión. Cada vez que el universo se duplica, la percepción del tiempo se divide al medio. Cuando el universo era pequeño, se doblaba rápidamente. Pero a medida que el universo se hace más grande, tarda más tiempo en duplicarse. Este ritmo de crecimiento de la expansión está citado en “Los Principios de la Cosmología Física”, un texto que es usado en todo el mundo.[4]

Que tremendo, como la ciencia confirma el relato bíblico del Génesis. Ambos, dicen lo mismo, solo que lo explican desde ángulos distintos. Según lo explica Schroeder, los cálculos resultan de la siguiente manera:[5]
El primero de los días Bíblicos duró 24 horas, visto desde “la perspectiva del comienzo del tiempo”. Pero la duración desde nuestra perspectiva es de 8 mil millones de años.
El segundo día, desde la perspectiva de la Torá, duró 24 horas. Desde nuestra perspectiva duró la mitad del día anterior, 4 mil millones de años.
El tercer día también duró la mitad del día anterior, 2 mil millones de años.
El cuarto día – mil millones de años.
El quinto día – quinientos millones de años.
El sexto día – doscientos cincuenta millones de años.
Cuando sumamos los seis días, obtenemos como resultado que la edad del universo es de 15 y 3/4 mil millones de años. Igual que lo que dice la cosmología moderna.

Según explica el relato del Génesis, los días sucesivos de la creación fueron:

  • Primer día: aparición de la luz (día y noche). 
  • Segundo día: cielo, atmósfera y mares.
  • Tercer día: surgimiento de los continentes y aparición de vegetación.
  • Cuarto día: aparición de los cuerpos celestes que alumbran la tierra.
  • Quinto día: los animales del mar y las aves. 
  • Sexto día: los mamíferos y el hombre.

En conclusión, como podemos ver, cuando la ciencia es bien utilizada, es de gran ayuda para comprender mejor nuestra fe. El conflicto entre la ciencia y la fe solo es aparente. Solo que la ciencia llega a las verdades mediante la utilización de las etapas del método cientifico con el uso de la razón. Y la Biblia nos revela la verdad por medio de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Pero también recordemos, como cité al principio de este artículo, que es preciso distinguir entre lo que la ciencia ha descubierto realmente y lo que es mera especulación  de los investigadores. Los investigadores científicos trabajan en muchas teorías que aún no han sido realmente comprobadas. La ciencia pura no consiste solamente en teoría, sino en hechos demostrados y concretos. Pero los modelos científicos suelen tener teorías, cuyas hipótesis nunca han sido comprobadas.

!A Dios sea la gloria!

Dios lo bendiga mucho<> 

Notas

  1. Dr. Francis Collins, “Como habla Dios“,pp.99-100,ed. Temas de Hoy, 2007, España
  2. Ibid
  3. Dr. Gerald Schroeder, es un cientifico que recibió su PHD en Oceanografía y Física Nuclear de la universidad de MIT, y formó parte del personal de esta universidad durante siete años. Schroeder hizo trabajos extensivos con la Comisión de Energía Atómica. El Dr. Schroeder ahora vive con su familia en Jerusalem, Israel. Es el autor de Génesis and the Big Bang y The Science of God entre otros, que han sido traducidos a seis idiomas.
  4. https://israelnoticias.com/judaismo/edad-del-universo-millones-o-dias
  5. Ibid

Fuentes Bibliograficas consultadas

  • Pablo Hoff, “El Pentateuco“,pag. 22-26,ed. Vida,15ª impresion,
  • Artículo original de © israelnoticias.com | Autorizado para su difusión incluyendo este mensaje y la dirección: https://israelnoticias.com/judaismo/edad-del-universo-millones-o-dias

 

Con que la Tierra es plana?


Con que la Tierra es plana?

Paulo Arieu

Tierra-Plana-Plato

Hace unos dias atrás, el famoso jugador de baloncesto estadounidense Kyrie Irving ha vuelto a insistir en que no hay pruebas de que la Tierra sea redonda.El ha vuelto a afirmar que la tierra es plana. Que ridiculez mas grande. Volver a la edad Media me parece un disparate. El jugador de baloncesto recordó que al cuestionar la forma de la Tierra en febrero no tenía la intención de “desviarse de la ciencia”, como tampoco despertar la rabia y parecer un loco. “La única intención era que la gente se abriera e hiciera su propia investigación”, precisó Irving.[0]

Pero quien fue el  que dijo que la Tierra es Plana? Pero quien inventó esta barbaridad? El padre de esta barbaridad contemporánea parece ser que fue el fantasioso novelista romántico norteamericano Washington Irving, quien con su novela “Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón”, de 1828, difundio un montón de mentiras echandole la culpa a los cristianos. Pero sucede que Washinton Irving no hacía historia, sino fantasía romántica. El medievalista Jeffrey Burton Russell, en “El Mito de la Tierra Plana”, siendo estadounidense, declara sin dificultad “el sesgo anticatólico y antiespañol” que tenia Irving y su país en aquella época. Lamentablemente Irving escribió un montón de barbaridades, y luego, hubieron muchos que las repitieron como loros, sin pensar ni preocuparse por verificar, si era verdad o no, las barbaridades que Irving escribió. Nadie se molestó en comprobar lo dicho. Irving desde luego no lo hizo, como detalla Rusell en su libro, donde explica que Agustín de Hipona no había escrito en contra de la tierra esférica. Por ejemplo, Irving escribió que:

“El progreso del conocimiento, aunque se expandía rápidamente, estaba aún obstaculizado por el fanatismo monástico. A Colón le abrumaron con citas de la Biblia y del Nuevo Testamento: el Libro del Génesis, los Salmos de David, las oraciones de los Profetas, las epístolas de los apóstoles y los evangelios. A todo ello se añadieron las reflexiones de varios santos y los comentarios de sacerdotes: San Crisóstomo y San Agustín, San Jerónimo y San Gregorio, San Basilio y San Ambrosio y Lactancio. No se permitió conceder valor alguno a cuantas demostraciones matemáticas parecieran chocar con el texto de las Escrituras, o a algún comentario de los padres. Colón, que era un hombre devotamente religioso, se encontró en peligro de ser condenado, debido no a un mero error en sus cálculos sino por heterodoxia”. [1]

Desde la antigüedad clásica y los principios de la teología cristiana, el concepto de la Tierra como esfera se había extendido completamente. Aunque es verdad que en la cultura secular, habia una minoría de personas que defendía la forma plana para la Tierra. Incluso habia personas que creian que habia otros humanos que habitan en una zona llamada las Antípodas. Pero por ejemplo, Agustín de Hipona (354 – 430) argumentó en contra de que hubiera habitantes en las Antípodas y defendiendo el concepto de la Tierra redonda:

Pero sobre la fábula de que existen los Antípodas, es decir, hombres que viven en el lado opuesto de la tierra, donde el sol se levanta cuando para nosotros se pone, hombres que caminan con sus pies opuestos a los nuestros, eso no es creible en modo alguno. Y, ciertamente, no se afirma que se haya aprendido tal cosa por conocimiento histórico, sino por conjetura científica, basándose en que la tierra está suspendida dentro de la concavidad del cielo, y que tiene tanto espacio en un lado como en el otro: por ello afirman que la parte bajo nosotros también debe de estar habitada. Pero no remarcan que, aunque se supone científicamente demostrado que el mundo tiene una forma esférica y redonda, de eso no se sigue que la otra cara de la tierra esté libre de agua; ni tampoco, aunque estuviera realmente libre de agua, se sigue que esté necesariamente habitada.[2]

Como esa gente tenían que ser descendientes de Adán, tenían que haber viajado hacia el otro lado del mundo en algún momento; San Agustín continúa:

Es demasiado absurdo decir que algún hombre puede haber tomado un barco y viajado a través de todo el ancho océano, y cruzado desde este lado del mundo al otro, y que por tanto incluso los habitantes de esa lejana región puedan descender de ese hombre primigenio. Curiosamente, este parágrafo sería empleado siglos después por los colonizadores del Nuevo Mundo y de África para justificar su actitud de desprecio por los indígenas desde una base teológica. En cualquier caso, San Agustín no sólo no niega la idea de una Tierra redonda, sino que describe explícitamente la Tierra como un globo en varios de sus escritos.[3]

Sin embargo, parece haber algunas citas de Padres de la Iglesia que creyeron erróneamente que la tierra era plana. Hubieron algunos autores cristianos que se opusieron al concepto de que la Tierra era redonda, pero su influencia en los siglos posteriores no fue mucha. Sin embargo, creyeron erróneamente en el concepto de tierra plana.Podemos citar a:

Lactancio (245 – 325), tras su conversión al cristianismo y su rechazo de la filosofía griega, lo calificó de “locura”, al argumentar que la gente en el otro lado del mundo no “obedecería” a la gravedad.[4]

El se preguntaba,

¿Existe acaso alguien tan insensato como para creer que hay personas cuyas huellas están más altas que sus cabezas? ¿Que las simientes y los árboles crecen cabeza abajo? ¿Que las lluvias y las nieves caen hacia arriba hacia el suelo? No tengo palabras para dar a aquellos que, una vez que han errado, perseveran insistentemente en su locura y defienden una cosa vana tras otra [5]

Lamentablemente parece que Juan Crisóstomo (344 – 408),padre de la Iglesia Griega creía que una Tierra esférica era contradictoria con el contenido de las sagradas escrituras.[6]

Tristemente, todavia hay personas en estos tiempos que creen que la tierra es plana.  Por ejemplo, a principio de este mes de noviembre del 2017, se realizó en Estados Unidos la primera edición del Flat Earth International Conferency (FEIC), un congreso destinado a cuestionar la idea de que el mundo es esférico. [7]

El diario Universal de México,en su edición online de Noviembre 28 de este año, cita también de un estadounidense llamado Mick Hughes, quien se ha hecho famoso al asegurar que volaría mil 500 metros de altura para fotografiar y así demostrar que el planeta Tierra es plano y que “los astronautas nos han hecho creer lo contrario” [8]

Parece también parece ser que muchos de estos argumentos modernos de que la tierra es plana, es un ataque a la ciencia, pero utilizando la fe cristiana para desprestigiarla.  La mentira moderna de la Tierra plana parece ser un ataque en contra de los cristianos creacionistas, quienes negamos la Teoría de la Evolución. BBC Mundo publica un artículo donde afirma que la razón por la qué hay personas que aún creen que la Tierra es plana es, posiblemente, una conspiración de los darwinistas en contra de los cristianos creacionistas.[9]

En que se basan para atacarnos? Algunos ateos utilizan el pasaje de Daniel 4:11 “Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra.”, sacándolo de contexto para atacar la autoridad de las escrituras. Si uno lee el contexto completo de este pasaje (Daniel 4), se confirma que:

i) Primero que se trata de un sueño

ii) En segundo lugar, quien tuvo ese sueño ni siquiera fue Daniel, fue el rey Nabucodonosor

iii) En tercer lugar, Daniel da la interpretación del sueño que le es revelada por Dios.

Lamentablemente para ellos, los ateos que muchas veces atacan la existencia de Dios,ni conocen bien la Biblia, no la han leido ni saben como interpretarla correctamente.Dice la Biblia que estas personas son unos necios (Salmo 14:1), porque niegan lo evidente, que es la existencia de Dios, pretenden desautorizar las escrituras para quitarles su autoridad de condenar al mundo que rechaza insistentemente a Jesucristo, el Hijo de Dios, quien fue crucificado a la vista de muchos testigos y resucitado de entre los muertos. Un ateo que intenta usar la biblia fuera de contexto para atacar los cristianos, rápidamente queda desprestigiado eticamente y su necedad queda en evidencia.

En conclusión, hay que afirmar que la Tierra no es plana, es esférica y la ciencia lo comprueba fácilmente. No creo que exista ninguna teoría conspiranoica en contra de los seres humanos para persuadirlos que la tierra es esférica. Algunos padres de la Iglesia, que fueron influyentes a lo largo de los siglos, creyeron que la tierra era esférica. Otros se equivocaron en sus apreciaciones. La Biblia es Palabra de Dios, es inspirada por Dios y “correctamente interpretada” es inerrante. Pero los teólogos que la estudian y la interpretan no son infalibles. Podemos equivocarnos, claro que si, somos seres humanos. Pero hay que demostrar el error de interpretación fechacientemente y con pruebas exegéticas comprobables, validables y confiables. Acusar puede ser fácil, pero argumentar que hay un error puede ser un poco mas dificil.

Dios lo bendiga mucho!!! <>

Notas

[0] https://actualidad.rt.com/actualidad/254315-estrella-nba-kyrie-irving-tierra-plana

[1] https://www.religionenlibertad.com/quien-creo-el-bulo-de-que-la-iglesia-proclamaba-una-tierra-38443.htm

[2] De Civitate Dei, Libro XVI, Capítulo 9 — Sobre si debemos creer en las Antípodas, traducido al inglés por Rev. Marcus Dods, D.D.; de la Biblioteca Etérea de Clásicos Cristianos en el Calvin College
[3] En su comentario sobre la Interpretación literal del Génesis, Agustín considera la Tierra como un globo: “En el momento en que para nosotros es noche, el sol ilumina con su presencia [otras partes del mundo …]. Durante su circuito de 24 horas, siempre hay un lugar donde es de día y uno donde es de noche.” “Aunque el agua aún cubría toda la Tierra, no había nada que evitase, en la enorme esfera acuosa, en un lado el día por la presencia de luz, y en el otro la noche, por la ausencia de luz.” (San Agustín de Hipona, La Interpretación Literal del Génesis, 30, 33)

[4] http://www.christiananswers.net/q-aig/aig-c034.html (en inglés) contiene información sobre la correlación entre el concepto de tierra plana y la Iglesia católica; aunque está escrito desde el punto de vista de un punto de vista de apología del cristianismo, la información que se ofrece está basada en hechos.

[5] Se cita a Lactancio en un libro publicado por Andrew D. White

[6] http://www.newadvent.org/cathen/06447a.htm. Se dice acá que San Juan Crisóstomo era “uno de los propugnadores de este error, refiéndose a la exégesis de las escrituras que se hacía en la época y por la cual los padres de la Iglesia aceptaban la idea de la tierra plana”

[7] http://www.eluniversal.com.mx/ciencia-y-salud/ciencia/como-demostrar-que-la-tierra-no-es-plana

[8] Ibid

[9] http://www.bbc.com/mundo/noticias-37954365

imagen: http://miespadaeslabiblia.com/2513/la-tierra-plana-segun-la-biblia-dice-la-biblia

Un veredicto sobre el tema de la virgen María


Un veredicto sobre el tema de la virgen María

por Paulo Arieu

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Despues de haber escrito varios articulos respecto al rol de Maria en el dogma católico romano, quiero terminar esta serie con un veredicto biblico sobre el tema. A pesar de que durante su ministerio terrenal se presentaron oportunidades para hacerlo, Jesús jamás enseñó que María debía recibir honor especial. En una ocasión, mientras el Señor hablaba a la gente, una mujer de la multitud le gritó:

  • «Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste» (Lc. 11:27).

Pero Jesús desvió ese honor dirigido a María y, en cambio, respondió:

  • «Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan» (Lc. 11:28).

En otra oportunidad le anunciaron a Jesús:

  • «He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar» (Mt. 12:47).

Nuevamente Jesús rehusó elevar a María y, en cambio, contestó:

  • “¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.”(Mat. 12:48,49)

En este pasaje, el Señor Jesús afirmó su independencia de las relaciones meramente humanas. Enseñó que una relación personal espiritual con Él que originara de la sumisión a Dios era de una importancia mucho más grandiosa que el parentesco físico basado en vínculos de la carne. Pablo se hace eco de este tema diciendo del Señor Jesús:

  • «…y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así» (2 Co. 5:16).

En contraste con el ejemplo de Cristo, el catolicismo romano aprovecha toda oportunidad para exaltar a María. La Iglesia Católica expresa esta intención en el axioma en latín De María Nunquam Satis, que significa:

«Respecto a María uno nunca puede decir lo suficiente». [0]

Sin embargo, como hemos visto a lo largo de todos estos artículos, ya se ha dicho demasiado de ella y la carencia de un rol determinado en la salvación de los creyentes. Al contradecir las Escrituras, la Iglesia Católica ha declarado que María es la Inmaculada Concepción, la Madre de Dios, la Virgen Perpetua, la Corredentora, la Asunción, la Reina del Cielo y de la Tierra y la Mediadora de todas las gracias. Estas doctrinas han sustraído de la gloria de Dios y han resultado en que incontables católicos muestren mayor devoción a María que a Cristo mismo. Uno debe preguntar: ¿Ha guiado la Iglesia Católica a sus feligreses a la idolatría? Para responder a esta pregunta debemos primero considerar el significado bíblico de idolatría. En los Diez Mandamientos Dios dijo:

  • “Yo soy Jehová tu Dios… No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza [ídolos]… No te inclinarás a ellas, ni las honrarás, porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso….”-Éx. 20:2-5

Si se entiende que estos mandamientos simplemente prohiben adoración de otros dioses por encima del Señor, entonces nadie podría acusar a la Iglesia Católica Romana de promover la idolatría entre sus feligreses. El catolicismo romano enseña que María es un ser creado. Su función en la salvación es secundaria a la de Cristo. La devoción que los teólogos de la Iglesia Católica dicen que ella merece es de un grado inferior a la devoción que debe dársele a Dios. Pero en los Diez Mandamientos el Señor no prohibe a su pueblo que tenga otros dioses por encima de él sino delante de él. El mandamiento de Dios es: «No tendrás dioses ajenos delante de mí» (Ex. 20:3), o literalmente, «en mi presencia». Dios se revela a Sí mismo en los versículos que siguen como un «Dios celoso» (Ex. 20:5). Exige lealtad y devoción íntegras. Su pueblo no debía tener ningún otro dios «además» [1] de El.

Es aquí que la devoción catolicorromana a María cruza por primera vez la línea hacia la idolatría. Cuando los católicos mal aconsejados se arrodillan ante una estatua de María le besan los pies y le ofrecen las alabanzas y peticiones más sinceras, le dan a una criatura la devoción que Solo le pertenece a Dios. Repito: Le dan una honra muchas veces sincera, pero que solamente corresponde a Dios recibirla. No viene al caso que la Iglesia defina este honor como secundario al que se le da a Dios. Dios no quiere tener dioses ajenos delante de Él, no importa cuan inferiores sean. Y aunque la María catolicorromana no sea un ser infinito y eterno como lo es el Dios de la Biblia, ella de ningún modo es inferior a los dioses y las diosas del mundo antiguo. La gente se imaginaba que estas deidades paganas en general eran seres finitos con características y pasiones muy humanas. María, conforme ha sido promovida por la Iglesia Católica, excede por mucho a la mayoría de esas deidades en excelencia, poder y realizaciones. Electivamente, según lo ha definido la Iglesia Católica Romana, María es virtualmente indistinguible del Hijo de Dios mismo en excelencia, poder y realizaciones. Difieren solamente en unos grados. Según las Escrituras, el Señor Jesucristo era sin pecado (1 Jn. 3:5). Según la Iglesia Católica, María era «inmaculada en todo respecto».[2]

La iglesia enseña que cuando se habla de pecado,

«la santa Virgen María ni siquiera debe mencionarse».[3]

Jesús agradó al Padre en todo lo que hizo (Lc. 3:22). En cuanto a María,según la Iglesia,

«en ella el Padre tenía complacencia con deleite singular».[4]

Así como Jesús sufrió y murió por nuestra redención, así también María sufrió en las mismas profundidades de su alma con sus más amargos sufrimientos y tormentos de Él… [y] en su corazón murió con Él, traspasada por la espada de la tristeza».[5] Además, debido a la unión física de ellos, la Iglesia Católica dice que

«la sangre de Cristo derramada por amor a nosotros, y esos miembros en los que él ofrece al Padre las heridas que recibió como el precio de nuestra libertad no son otros sino la carne y sangre de la Virgen….»[6]

Por lo tanto, «ella con Cristo redimió a la humanidad»,[7] y «ha aplastado la venenosa cabeza de la serpiente».[8]

La Iglesia Católica dice que María

«terminado el curso de su vida en la tierra»,al igual que Cristo, murió. Pero así como su Hijo, María no murió debido a sus propios pecados. Más bien, María murió para que ella «en todas las cosas se asemejara a Jesús; y como el Hijo murió, era conveniente que la madre también muriera….»[9]

Luego, dice la Iglesia Católica, María fue resucitada corporalmente así como Cristo.[10] Ella

«sufrió muerte temporal, pero aun así no pudo ser sujeta por las ataduras de la muerte….» [11]

Por lo tanto,

«fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial semejante de su Hijo resucitado en anticipación de la suerte futura de todos los justos….»[12]

La Iglesia Católica dice que, una vez que llegó al cielo, María, fue

«enaltecida por Dios como Reina del Universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los señores…» [13].

Ahora, así como Cristo se sienta a la diestra del Padre (He. 1:13),

«María se sienta a la diestra de su Hijo…»[14].

Así comenzó su glorificación celestial siguiendo el ejemplo de su unigénito Hijo, Jesucristo….»[15] Su dominio es igual al de su Hijo; ella es «Reina del Cielo y de la Tierra».[16] Su gloria no puede compararse a la de ninguno, excepto la de Cristo:

… Dios ha prodigado sobre esta amorosa asociada de nuestro Redentor privilegios que alcanzan un plano tan exaltado que, excepto por ella, nada creado por Dios, aparte de la naturaleza humana de Jesucristo, ha alcanzado jamás este nivel.-Munificentissimus Deus [17]

Desde este plano exaltado, el catolicismo romano enseña que María presta servicio como

«Abogada, Auxiliadora, Benefactora y Mediadora» [18].

De esta forma, ella cumple las funciones que las Escrituras lo atribuye al Padre (Stg. 1:17), al Hijo (1 Jn. 2:1; 1 Ti. 2:5), y al Espíritu Santo (Jn. 14:16).  Estableciendo un paralelo con las descripciones bíblicas del Señor Jesús, la Iglesia Católica llama a María con diversos nombres

1. el «don inefable del Omnipotente»[19]

2. la «causa de nuestro gozo»[20]

3. el «Lucero de la mañana»[21]

4. la «Puerta del Cielo»[22]

5. el «Refugio de los pecadores»,[23] y

6. «Nuestra Señora del perpetuo socorro».[24]

7. Se dice que ella, con Cristo, es «el instrumento la guardiana de nuestra salvación».[25]

8. La Iglesia Católica promete que «todos los que buscan la protección de María serán salvos por toda la eternidad».[26]

La Iglesia Católica Romana hace comparaciones similares entre Dios el Padre y María. Podemos citar algunas

1. Así como Dios es nuestro Padre, «María es nuestra Madre». [27] Así como Jesús es el Hijo unigénito del Padre, por lo tanto María siguió siendo virgen para que Jesús fuese el «Hijo unigénito de su Madre».[28]

2. Las Escrituras describen a Dios como « Dios Todopoderoso (Gn. 17:1).La Iglesia Católica describe a María como la «Virgen Poderosísima».[29] Ella es «la poderosa Madre de Dios».[30] El poder «en sus manos es casi ilimitado».[31]

3. Las Escrituras describen a Dios como la fuente de toda sabiduría (Stg. 1:5). La Iglesia Católica describe a María como el «asiento de la sabiduría».[32]

4. La Biblia dice que Dios es el Dios de los vivos (Mr. 12:27). La Iglesia Católica dice que María es la «Madre de los vivientes».[33]

5. Dios es el «Padre de misericordias» (2 Co. 1:3). María es la «Madre de la Misericordia».[34]

6. Dios mora en perfecta santidad, sentado en un trono, rodeado de serafines (Is. 6:1-3). María, según la Iglesia Católica, es «”la Santísima” (Panaghia)»:[35]

7. Exceptuando sólo a Dios, María es más excelente que todos, y por naturaleza bella y hermosa y más santa que los querubines y serafines. Todas las lenguas del cielo y de la tierra no serían suficientes para alabarle.-Ineffabilis Deus [36]

Esta es la María del catolicismo romano, una mujer a quien la Iglesia católica ha exaltado por encima de todo otro ser y le ha asignado atributos, títulos, poderes y prerrogativas que en las Escrituras sólo pertenecen a Dios. Para ella la Iglesia Católica ha erigido estatuas, procesiones, fiestas piadosas, santuarios, iglesias, catedrales y basílicas. Esa iglesia llama a todos los fieles a que le dirijan a ella las oraciones, peticiones y alabanzas. Esto no es nada más que la adoración a una diosa pagana vestida de ropaje catolicorromano. Este culto a María es tan idólatra como el culto antiguo de la diosa semítica Astarté. Entre los babilonios se la conocía como Istar, y Dios condenó a la apóstata Judá por rendirle culto a ella, así como la Iglesia Católica Romana adora a María, bajo el título de «reina del cielo» (Jer. 7:18; 44:17-19, 25).

La veneración demostrada a María en el catolicismo romano no es menos ofensiva a Dios que el culto que el Impío rey Manases rindió a la diosa siria Asera. Puso en la casa de Jehová una imagen de Asera que él había hecho (2 R. 21:7). Por esa abominación Dios dijo:

  • «He aquí yo traigo tal mal sobre Jerusalén y todo Judá, que al que lo oyere le retiñirán ambos oídos» (2 R. 21:12).

De la misma manera, la Iglesia Católica Romana ha formado un ídolo con sus propias manos y le ha llamado María. Su imagen puede encontrarse virtualmente en todas las iglesias católicas. En su doctrina, la Iglesia católica entrona a María en el cielo a la diestra de Cristo. ¿Puede esa iglesia esperar escaparse del juicio de Dios?

  • Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad. [1 Jn. 1.5-6]
  • Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (1 Jn. 2.3-6)

A principios del siglo V de nuestra era, cuando San Agustín escribió sus “Retractaciones”, donde trató de materias que le parecieron inexactas o incompletas en escritos suyos anteriores, el famoso apologista cristiano hacía referencia a sacerdotes de Cibeles que señalaban la influencia de esta diosa de Asia Menor en el culto cristiano [37]. Cuando se ven exhortados,los teólogos católicos responden que su intención fue cristianizar el culto a las imagenes y no adorar dioses ajenos al Dios judeo cristiano. La pregunta que nos debemos hacer es quien venció a quien? Quien transformó a quien? 

Lamentablemente para los católicos, el culto a Maria quien en vida fue la madre del Señor Jesús (según su humanidad y no su deidad) no es bíblico, no está ordenado por DIos en las Sagradas Escrituras y es una práctica idolátrica que se vende como cristiana, pero no lo es. Es idolatría pura, con un barniz de piedad religiosa. La Biblia dice que 

  • “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,”(I Cor. 6:9 RV 1960).

Y también dice en el libro de Apocalisos que los idólatras seran castigados por toda la eterniodad, siendo arrojados al infierno.

  • Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”(Ap. 21:8 RV 1960). “Pero los cobardes, los incrédulos, los corruptos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican la brujería, los que rinden culto a ídolos y todos los mentirosos, tendrán su destino en el lago de fuego que arde con azufre. Esta es la segunda muerte.” (Ap. 21:8 Nueva Traducción Viviente).

Porque, como dice el autor de la epístola  a los Hebreos, con Dios nadie puede jugar. El Dios de amor, tambien es Dios que derrama su ira sobre los impíos. Porque “!Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!”(Heb. 10:31 Rv 1960).

Dios lo bendiga.

!A Dios se la Gloria!<>

Notas

[0]. James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 180, ed. Portavoz

[1]. Trad. del hebreo “delante de mi” (Ex. 20:3), de C.F.Keil y F.Delitzch, Commentary on the old testament (Grand Rapids:Eerdmans,reimpr. 1985);The Pentatheuc,tomo 2,p. 114 cit en El evangelio según Roma,pag. 181, op. cit.

[2]. Papa Pío IX, Ineffabilis Deus.cit en El evangelio según Roma,pag. 181, op. cit.

[3]. Ibid. cit en El evangelio según Roma,pag. 181, op. cit.

[4]. Ibid. cit en El evangelio según Roma,pag. 181, op. cit.

[5]. Papa León XIII, Jucunda Semper. cit en El evangelio según Roma,pag. 181, op. cit.

[6]. Papa León XIII, Fidentem Piumque. cit en El evangelio según Roma,pag. 181, op. cit.

[7]. Papa Benedicto XV, ínter Sodalicia. cit en El evangelio según Roma,pag. 181, op. cit.

[8].Papa Pío IX, Ineffabilis Deus.cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[9].Alfonso de Ligorio, The Gloríes of Mary (Brooklyn, NY: Redemptorist Fathers, 1931),p. 407.cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[10].Cp. Munificentissimus Deus, del papa Pío XII, n° 39. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[11].Papa Pío XII, Munificentissimus Deus, n° 17. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[12]. Papa Pablo VI, The Credo of the People of God, n° 15. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[13].Concilio Vaticano II, «Constitución dogmática sobre la Iglesia», n° 59. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

14.Papa Pío X, Ad Diem lllum Laetissimum, n° 14. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[15].Papa Pío XII, Munificentissimus Deus, n° 20. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[16].Papa León XII, Magnae Dei Matris. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[17].Papa Pío XII, Munificentissimus Deus, n° 14. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[18].Concilio Vaticano II, «Constitución dogmática sobre la Iglesia», n° 62.cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[19].Catecismo de la Iglesia Católica, n° 722. Cp. 2 Corintios 9:15.cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[20].Letanía, de la bendita Virgen María, aprobada por el papa Sixto V. Comp. con Juan 15:11. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit

[21]. Ibid. Comp. con Ap. 22:16. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[22].Ibid. Comp. con Jn. 10:9; 14:6. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[23].Ibid. Comp. con Mat.11:19, 28. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[24].La veneración de Mana bajo el título de «Nuestra Señora del Perpetuo Socorro» o «Nuestra Señora de la Perpetua Ayuda» fue oficialmente aprobada por el papa Pío IX (1846-1878). Comp. con Heb. 7:25; 13:5, 6. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[25].Papa León XIII, Parta Humano Generi. Compárese con 1 Pedro 2:25. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[26].Papa Benedicto XV, ínter Sodalicia. Compárese con Romanos 10:13. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[27].Papa Pío VIII, Praestantisiumum Sane. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit.

[28].Tomás de Aquino, Summa Theologica, parte III, preg. 28, artículo 3. cit en El evangelio según Roma,pag. 182, op. cit

[29].Letanía de la Bendita Virgen María, aprobada por el papa Sixto V. cit en El evangelio según Roma,pag. 183, op. cit.

[30]. Papa León XIII, Octobri Mense. cit en El evangelio según Roma,pag. 183, op. cit

[31]. Papa León XIII, Adiutricem Populi.cit en El evangelio según Roma,pag. 183, op. cit

[32]. Letanía de la Bendita Virgen María, aprobada por el papa Sixto V. cit en El evangelio según Roma,pag. 183, op. cit.

[33] Concilio Vaticano II, «Constitución dogmática sobre la Iglesia», n° 56. Véase también Catecismo de la Iglesia Católica, n° 726.cit en El evangelio según Roma,pag.183, op. cit

[34]. [2677], cit en El evangelio según Roma,pag. 183, op. cit.

[35].[493] cit en El evangelio según Roma,pag. 183,op. cit.

[36].Papa Pío IX, Ineffabilis Deus.cit en El evangelio según Roma,pag. 183, op. cit.

[37] http://protestantedigital.com/blogs/43445/Neopaganismo_3

 

 

Testimonios de ex-sacerdotes católicos romanos


Testimonios de ex-sacerdotes católicos romanos 

por Paulo Arieu

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En estos días, leía en internet un artículo del MIAPIC, sobre testimonios de ex-sacerdotes católicos romanos, que me llamó mucho la atención.  El Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana es un sitio de internet que provee herramientas a los cristianos para defender la fe cristiana. En este sitio es donde leí un artículo que ellos publicaron, con algunas citas que fueron tomadas del libro “Lejos de Roma, cerca de Dios: Testimonios de 50 sacerdotes Católico Romanos convertidos”, del autor Richard Bennet (Carlisle, Penn: The Banner of Truth Trust, 1997). Este libro fue traducido del Inglés “Far from Rome, near to God” 1994.  Los testimonios citados en este libro y citados por el artículo, son de cincuenta y cinco (55) sacerdotes católicos romanos que están convertidos al cristianismo bíblico. Son testimonios muy interesantes y valiosos debido a que dan una percepción clara del catolicismo, debido a que estos sacerdotes, que estaban en la iglesia católica, la abandonaron para encontrar salvación en la sola fe del Señor Jesús.[0]

Este articulo es interesante y me pone a pensar cuando era un joven y empezaba a congregarme en un templo pentecostal. Por fin había hallado la paz con Dios y el perdón de todos mis pecados de rebeldía contra Dios de mi juventud y adolescencia. Pero, porqué publicar estos artículos con referencia a estos temas en mi blog después de tantos años de haberme convertido? Porque me pongo a reflexionar acerca de las diferencias doctrinales que hay con el catolicismo romano? Creo que es necesario escribir artículos acerca del romanismo porque hay diferencias significativas entre las doctrinas cristianas evangélicas y las católico romanas. Muchos años de mi vida (de adolescente) fui practicante católico romano y nunca hallé la paz espiritual para mi vida. Incluso fui monaguillo de varios sacerdotes en mi pueblo durante la adolescencia, pero nunca conversé realmente que decia la Biblia con ellos acerca de Jesucristo. Ni ellos me hablaron a mi tampoco acerca de Jesucristo ni yo les pregunté nada respecto del Señor a ellos. Ni jamás los curas me leyeron la Biblia. Aunque si recuerdo claramente que ellos rezaban el rosario a cada rato y leían el misal romano en cada misa.

Incluso en mi juventud temprana estudié informática en una universidad católica y allí me daban la materia religión. Pero nunca se despertó en mi nada espiritual ni me llevó a reflexionar muy profundamente sobre mi situación espiritual eterna. En aquella época yo me conformaba con saber que era católico y listo. Aunque vivia como se me daba la gana, iba a ver al cura de mi pueblo y entonces, me confesaba algunas veces  y listo, dado que en aquel entonces yo pensaba que Dios me comprendía y me disculpaba luego de haberme confesado y hacer la penitencia que me indicaba el cura. En fin, esa era mi vida en aquel entonces.

Pero yo tengo amigos y parientes que de adultos, siendo practicantes católicos han hallado la fe en Dios dentro del catolicismo (!a pesar de todos los problemas teológicos que se plantean respecto al romanismo!). Pero en estos 30 años que llevo de haberme entregado a Jesús (!el que nos narra la Biblia!) y vuelto a bautizarme, he reflexionado bastante sobre muchos temas. Soy consciente que los cristianos evangélicos, descendientes de iglesias protestantes históricas, acusamos a los católicos de ser anti escriturales (acusaciones que vienen desde antes de la época de la Reforma Protestante [Ej: Jhon Huss]). Pero los católicos dicen que los cristianos evangélicos no poseen la verdadera fe que ha transmitido por siglos la Iglesia por no ser miembros de la Iglesia Católica, fuera de la cual, según ellos, “no hay salvación”! [1]

En cualquier lado de la cristiandad que se esté, el verdadero asunto es si la iglesia católica romana representa el verdadero cristianismo o no. Yo personalmente creo que no. Creo que el haberse negado a oir la exhortación de Dios a través del testimonio público de los reformadores protestantes, fue un grave error por parte de las autoridades católico romanas. Y esto desembocó en terribles guerras religiosas y persecuciones mutuas. Pero esto no significa que hoy en día, no podamos hallar gente piadosa que ame a Dios dentro de este sistema, a pesar de los errores y horrores del sistema romanista. Vemos que la gracia del Dios omnipotente, es espiritual y poderosa para alcanzar a todo corazón sincero que busca con sencillez de espíritu la verdad de Dios. Yo también me acuerdo de las cartas de una tía (que ya falleció) de mi padre que era monja de clausura en una comunidad católica de Buenos Aires y realmente eran cartas de una profunda piedad religiosa!

Obviamente, no todos los sacerdotes católicos ni todos los laicos católicos “comen vidrio”. Hay personas que por diversas razones han tenido cierta comprensión de los temas doctrinales que se tratan en los debates entre ambos bandos. Algunos creyentes católicos permancen dentro del romanismo, pero hay otros que se han independizado del catolicismo romano. Claro que los dogmas esenciales y mas fundamentales del catolicismo son genuinamente cristianos, es cierto, pero gran parte de su doctrina, su culto, sus ritos, su clero y sus festividades tienen mucho de paganas (Ej.  la misa, el papado.las festividades, el marianismo,la idolatria,etc.). Y esto pasa no solo en nuestros paises hispanos, sino también en Europa.

Yo leo una revista europea que muchas veces reproduce el testimonio de ex-sacerdotes convertidos al cristianismo reformado. Hace ya algunos años que llegó a mis manos esta revista titulada “La Calle Recta”, misma que leo íntegramente y colecciono[2].Alli muchas veces se narran testimonios de sacerdotes y monjas que han abandonado el romanismo y escriben para compartir sus inquietudes. Aunque es verdad que también hay ministros de diversas confesiones protestantes que se pasan al catolicismo romano, soy consciente de esta extraña situación ecuménica, típica de la postmodernidad en la que vivimos (El cambio de confesión se da en ambos bandos, ambos bandos se acusan mutuamente de no estar o de no permancer en la verdad).

Pero también doy fe que hay testimonios de ex-sacerdotes que a mi me llegan al alma. La revista protestante de origen español “Protestante Digital”,  publicó allá por el año 2008, un testimonio muy vibrante. Se trata del encuentro del padre Aurelio con Cristo y su itinerario de la renovación carismática católica hacia el cristianismo evangélico, testimonio que parece ser que no es el único en México. Pero sí que,posiblemente, representa uno de los casos más notables, por las repercusiones que causa en miles de personas que le siguen por el mismo camino: el de conformar una comunidad de corte neopentecostal con reuniones multitudinarias en las cercanías de la ciudad de México. Sin dudas, este testimonio debe haber repercutido mucho en la Europa hispana, como para que los españoles publiquen un artículo en su revista digital!Pero quien investigó este testimonio es Carlos Martínez Gª, sociólogo, escritor, e investigador del Centro de Estudios del Protestantismo Mexicano.  Por ejemplo, Martinez cita que en una predicación el sr. Aurelio Gómez así lo evocó.

“Yo estuve cuarenta y cinco años en una caverna, en una cueva, pero el Señor me rescató. ¿A qué cueva me refiero? A la cueva de la idolatría, la cueva de la maldición, de la pobreza, de la enfermedad, de los miedos, de las angustias, de la presión del de arriba en la pirámide eclesial, y los de abajo soportábamos el peso de todo aquello”.[3]

Por supuesto se refiere a todos sus años como sacerdote católico. En abril de 1979, en un congreso de grupos católicos de la renovación carismática que tuvo lugar en Toluca (a hora y media del ciudad de México por carretera), el sacerdote Aurelio Gómez recibe palabras sencillas que lo desafiaron a analizar su fe mas profundamente:

“Dios te ama. Esa palabra llegó a mi corazón. Sentí como electricidad que recorría todo mi cuerpo. De mis pies a la cabeza, de la cabeza a mis pies. Me puse a temblar, y en ese momento pasó por mi ser como una película de toda mi vida, mis éxitos, mis fracasos, lágrimas, errores, pecados. Todo en ese momento pasó por mi mente. Empecé a llorar, con un llanto estertóreo que me ahogaba. El hombre que me dijo las sencillas palabras que tanto me conmovieron se espantó y dijo que era necesario hacer una oración de sanidad de la memoria. Yo no le hice mucho caso, estaba completamente inmerso en lo que estaba experimentando”.[4]

Aurelio, ya profundamente tocado por el Espíritu del Señor, se incorpora a la reunión y recuerda un sencillo canto que entonces entiende describe lo que momentos antes le ha sucedido: “Cristo rompe las cadenas, Cristo rompe las cadenas…”. Luego sigue narrando que:

De regreso a su parroquia, el padre Gilberto desempolva su Biblia y se pone a leerla. Cada porción le daba luz, los versículos le llevaban al llanto y a la esperanza. Cuenta que por un año tuvo periodos constantes de llanto, que atribuye a su dureza anterior, cuando simplemente oficiaba como sacerdote pero sin una relación viva con Dios. [5]

Este testimonio me hizo recordar el calor espiritual de los cultos pentecostales de tantos templos donde se adora a Dios con sencillez de corazón pero con fuerte fervor emocional. Aunque la experiencia espiritual de muchos hermanos pentecostales es fuerte, no todos los católicos (ni tampoco todos los protestantes) son carismáticos al igual que este ex-sacerdote citado.Pero estos testimonios despiertan un celo en mi corazon y un anhelo mas profundo por comnocer del Señor, experiencia que los debates teológicos no siempre me despiertan. Pero refiriéndome a la situación de los católicos, hay muchos curas hoy en día que son mas reflexivos que espirituales. Hay otros católicos  laicos que no se reúnen en ningún templo católico pero conservan parte de su tradición católica romana (aunque ya han sido secularizados). Otros permanecen dentro del sistema católico, pero con miedos a abandonar el romanismo. Otros, se han renovado espiritualmente en la renovación carismática católica. Yo he conocido aqui en EE.UU algunos predicadores laicos, que son predicadores itinerantes de corte carismático entre las parroquias católicas. Pero cuando hemos conversado, hemos tratado de evitar los temas que nos separan para evitar las controversias en casas de sus anfitriones. 

En fin, la salvación es personal, sigue siendo por la sola fe en Jesucristo y finalmente todos daremos cuenta de nuestras vidas; ni los protestantes, ni los católicos ni los ortodoxos griegos, ni los judeos mesianicos,ni los sectarios, nadie podrá evitar tener que dar cuentas a Dios de sus actos el dia del juicio final. Que Dios tenga misericordia de cada uno de nosotros, inclusive de este servidor, sabiendo que por pura gracia hemos sido salvados, no por nuestras obras. Porque si la salvación fuese por obras, nadie seria salvo,ya que como bien entendió el apostol Pablo todos somos pecadores: (¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Romano 3:9-11 Reina Valera 1960).Pero si substituimos la palabra judíos y gentiles por católicos y protestantes, vemos que todos necesitamos del Señor y también precisamos conocer personalmente su amor en Jesucristo. No somos salvos por afiliarnos a una comunidad religiosa, por mas antigua que esta sea, sino por estar en Cristo, o sea estar unidos por toda la eternidad a nuestro Señor y Salvador. Porque como dice el apostol Pablo, “Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado!.” (2 Corintios 5:17 Nueva Traducción Viviente, énfasis mio), o como también traduce la RV 1960 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”  (2 Corintios 5:17 Reina-Valera 1960 énfasis mio).

También, como dijo el apostol Pablo, hemos sido perdonaos y declarados justos por la sola fe, a pesar de todas nuestras violaciones a la ley divina. Dios ha tenido misericordia de nosotros,por medio de la sangre preciosa de Jesucristo y ahora ” JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo: Por el cual también tenemos entrada por la fe á esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.” (Romanos 5:1-2, Reina-Valera Antigua).

Pero ,mientras esperamos que llegue aquel glorioso y tremendo día, cuando Dios se vuelva a revelar al mundo con el retorno de Jesucristo, nos cuestionamos hacia dentro de nuestras iglesias lo que creemos, porque lo creemos y para que lo creemos. Y aplicamos el pensamiento critico también entre nosotros mismos. Pero además, lo hacemos con respecto a otras organizaciones religiosas que nos rodean. Es que acá en los Estados Unidos, uno puede encontrar la religión o espiritualidad que se le ocurra, de la forma dogmática mas ultra pura del cristianismo hasta la mas herética o extraña que se le ocurra imaginar. Desde alguna forma de cristianismo antiguo hasta la forma mas atea y anticristiana que pueda existir. Sin dudas, EE.UU es un país de gente muy religiosa, pero obviamente, no todos los habitantes de este país practican la verdad ni aman al Señor Jesucristo.Muchos norteamericanos se han secularizado llamativamente !Pero la verdad que tampoco todos los creyentes ya esperan Su Segunda Venida! Que podemos hacer? Pues pienso en aquellas palabras del apostol Juan como el escribió“Deja que el malo siga haciendo el mal; deja que el vil siga siendo vil; deja que el justo siga llevando una vida justa; deja que el santo permanezca santo».”(Apocalipsis 22:10-11 NTV). O como traduce la Reina Valera: “el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.”(Apocalipsis 22:11). 

Para finalizar esta reflexión que hoy les comparto, les invito para que reflexionemos acerca de este tremendo pasaje bíblico que nos habla proféticamente de nuestra común esperanza escatológica! Está escrito en Apocalipsis capítulo 21 Nueva Traducción Viviente (NTV):

Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y también el mar.  Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo desde la presencia de Dios, como una novia hermosamente vestida para su esposo. Oí una fuerte voz que salía del trono y decía: «¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos. Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más». Y el que estaba sentado en el trono dijo: «¡Miren, hago nuevas todas las cosas!». Entonces me dijo: «Escribe esto, porque lo que te digo es verdadero y digno de confianza».  También dijo: «¡Todo ha terminado! Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. A todo el que tenga sed, yo le daré a beber gratuitamente de los manantiales del agua de la vida.Los que salgan vencedores heredarán todas esas bendiciones, y yo seré su Dios, y ellos serán mis hijos.  »Pero los cobardes, los incrédulos, los corruptos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican la brujería, los que rinden culto a ídolos y todos los mentirosos, tendrán su destino en el lago de fuego que arde con azufre. Esta es la segunda muerte». Entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas con las últimas siete plagas se me acercó y me dijo: «¡Ven conmigo! Te mostraré a la novia, la esposa del Cordero». Así que me llevó en el Espíritu a una montaña grande y alta, y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo, desde la presencia de Dios.  Resplandecía de la gloria de Dios y brillaba como una piedra preciosa, como un jaspe tan transparente como el cristal. La muralla de la ciudad era alta y ancha, y tenía doce puertas vigiladas por doce ángeles. Los nombres de las doce tribus de Israel estaban escritos en las puertas.  Había tres puertas a cada lado: al oriente, al norte, al sur y al occidente. La muralla de la ciudad estaba fundada sobre doce piedras, las cuales llevaban escritos los nombres de los doce apóstoles del Cordero. El ángel que hablaba conmigo tenía en la mano una vara de oro para medir la ciudad, sus puertas y su muralla.  Cuando la midió se dio cuenta de que era cuadrada, que medía lo mismo de ancho que de largo. En realidad, medía 2220 kilómetros de largo, lo mismo de alto y lo mismo de ancho.  Después midió el grosor de las murallas, que eran de sesenta y cinco metros (según la medida humana que el ángel usó). La muralla estaba hecha de jaspe, y la ciudad era de oro puro y tan cristalino como el vidrio.  La muralla de la ciudad estaba fundada sobre doce piedras, cada una adornada con una piedra preciosa: la primera con jaspe, la segunda con zafiro, la tercera con ágata, la cuarta con esmeralda,  la quinta con ónice, la sexta con cornalina, la séptima con crisólito, la octava con berilo, la novena con topacio, la décima con crisoprasa, la undécima con jacinto y la duodécima con amatista. Las doce puertas estaban hechas de perlas, ¡cada puerta hecha de una sola perla! Y la calle principal era de oro puro y tan cristalino como el vidrio.  No vi ningún templo en la ciudad, porque el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero son el templo.  La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna, porque la gloria de Dios ilumina la ciudad, y el Cordero es su luz. Las naciones caminarán a la luz de la ciudad, y los reyes del mundo entrarán en ella con toda su gloria.   Las puertas nunca se cerrarán al terminar el día porque allí no existe la noche.   Todas las naciones llevarán su gloria y honor a la ciudad.  No se permitirá la entrada a ninguna cosa mala ni tampoco a nadie que practique la idolatría y el engaño. Solo podrán entrar los que tengan su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero.

Amado lector, católico, protestante o pentecostal-carismático. Le deseo de todo corazón, que nuestro Dios lo continúe bendiciendo, hasta el día de la Segunda Venida de Cristo en gloria! Como dijo Jesucristo (“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”, Apocalipsis 22:12 RV 1960). Mientras que el Señor llega (!no creo que tarde mucho, dado que la hora del dia está muy avanzada y la noche ya está muy obscura!), anunciamos a todos los hombres la esperanza que tenemos, la hermosa esperanza del regreso de Jesus y que nos alienta aún en la mas duras pruebas, la esperanza de la resurrección y la transformación de nuestros cuerpos, cuando nuestro Señor regrese a juzgar a los vivos y a los muertos. Seguimos reflexionado.

!A Dios sea toda la gloria! <> 

Notas

[0] http://www.miapic.com/testimonios-de-ex-sacerdotes-cat%C3%B3licos-romanos

[1] La frase latina Extra Ecclesiam nulla salus significa: “Fuera de la Iglesia no hay salvación”. Proviene de los escritos de san Cipriano de Cartago, obispo del siglo III, y su comprensión requiere del conocimiento del contexto en que fue presentada. Es un dogma de la Iglesia católica, definido en la forma “es absolutamente necesario para la salvación de toda criatura humana que esté sujeta al Romano Pontífice” (bula Unam Sanctam del Papa Bonifacio VIII, año 1302). Se trata de un principio fundamental del catolicismo romano. Citado en https://es.wikipedia.org/wiki/Extra_Ecclesiam_nulla_salus

Los Santos Padres (del cristianismo) enseñaron que no hay salvación fuera de la Iglesia. San Cipriano, por ejemplo, dijo: “No puedes tener a Dios como Padre si no tienes a la Iglesia como madre”. Sin embargo estas enseñanzas se referían a aquellos que, habiendo conocido la fe verdadera, la rechazaron.San Agustín pensaba que, habiéndose proclamado el Evangelio en todas partes, los judíos y otros que no aceptaban a Jesús serían condenados.Santo Tomás de Aquino también enseñó sobre la necesidad de pertenecer a la Iglesia para salvarse pero al mismo tiempo enseñó sobre la posibilidad del “bautismo de deseo”: Uno puede obtener salvación sin ser de hecho bautizado, si la persona deseó el bautismo, tal deseo es el resultado de la fe que actúa por medio de la caridad, por la que Dios, cuyo poder no está atado a los sacramentos visibles, santifica la persona interiormente.  (ref.: Summa Theologiae III, q.68, a.2). Citado en http://es.catholic.net/op/articulos/61842/cat/65/hay-salvacion-fuera-de-la-iglesia.html

[2] En la Calle Recta (ECR) es una organización interdenominacional que tiene por objetivo dar a conocer el auténtico Evangelio de Jesucristo a los hermanos católicos. Se puede leer su pagina web en -> http://enlacallerecta.es/es/

[3]. http://protestantedigital.com/magacin/9137/El_encuentro_del_padre_Aurelio_con_Cristo

[4] Ibid

[5] Ibid

imagen: https://es.123rf.com/photo_36103835_stock-photo.html

Es biblico afirmar que la mediación de María promueve la unión inmediata con Cristo?


Es biblico afirmar que la mediación de María promueve la unión inmediata con Cristo?

por Paulo Arieu

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La Iglesia Católica Romana y los sumos pontífices han enseñado a honrar a María con innumerables títulos. Pero la Biblia no llama en ningun lugar a María “reina del Cielo”. En verdad este título más bien es de una diosa pagana. Era el título que se daba a la “diosa madre”, muy venerada antiguamente por su vinculación a la sexualidad. En Mesopotamia recibía el nombre de Istar; en Canaán la llamaban Astarot, que junto con Baal eran los dioses cananeos de la fertilidad, a quienes muchos israelitas solían rendir culto creyendo que de ellos dependían las buenas cosechas.

Jeremías 7:18 menciona a los hijos, padres y mujeres dando a entender que se trataba de un culto familiar. Compárese Jeremías 44: 17-19. A la virgen María se le atribuye erróneamente una “concepción inmaculada”, es decir, un perpetuo estado de impecabilidad, pero la Biblia afirma claramente de la inmaculada “concepción de Jesús”. La impecabilidad perpetua se contradice con Romanos 3:23 “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios…” y esto incluye a María e invalida cualquier declaración contraria.

Pero, quién es esta deidad adorada bajo varios nombres y considerada patrona de muchos pueblos asirios, babilonios y fenicios y a la cual se refiere el profeta Jeremías (Jer. 7.10; 44.17-29)? La Reina del Cielo probablemente se refiere a Astarot o Istar, diosa del amor y la fertilidad identificada con la luna cuya adoración Moisés prohibió estrictamente (Deut. 4.19; 17.3). Durante los tiempos del apóstol Pablo se le conocía como Diana de los Efesios. Este era el nombre latino de la divinidad más celebre de Asia Menor. Conocida también como Artemisa, era una deidad lunar y encarnaba varias diosas orientales que, bajo el sincretismo de la época, asumían diferentes nombres según la región donde se le adorase.  Las tortas de sacrificio mencionadas en estos pasajes eran similares a las que los griegos ofrecían a Artemisa. Tenían la forma de una luna creciente o de una luna llena y eran ofrecidas durante el mes de Munychion, mes dedicado a la adoración de la luna.

El culto o la idolatría de la diosa madre de Babilonia llamada Semiramis se propagó a todas las regiones de la tierra tras la confusión de los idiomas en BabeL Los chinos la llamaban Shingmoo. Para los germanos era Hertha, para los egipcios era Isis. En la India se le conocía como Indrani; en el Japón, como Amaterasu. Los pueblos que emigraron al nuevo continente llevaron consigo la idolatría a la Reina del Cielo y como talla veneraban. Los aztecas la veneraban bajo el nombre de Xochiquétzal, los chibchas como Bachue y los muiscas como Hiutaca. Cada pueblo le conocía con un nombre diferente y con frecuencia la deidad tomaba las facciones y el color de la piel del pueblo que le adoraba.

Durante el proceso de «evangelización» de los indígenas del nuevo continente, se procuró el sincretismo que la Iglesia Cristiana hacía más de mil años había adoptado. Bajo el nombre de María la madre de Jesús se había continuado la idolatría a la Reina del Cielo. Los misioneros en su afán por la evangelización de las tribus, simplemente adaptaron las deidades de los nativos y con APARICIONES de dudoso origen «bautizaron» la deidad con un nombre cristiano; mezclaron la idolatría de estos con un nombre aceptable a todos y le continuaron adorando bajo un nuevo disfraz. De allí surge la veneración a las diferentes «vírgenes» en todo el continente iberoamericano con sus diferentes nombres, títulos, facciones, color de piel y vestimentas.

Hoy día aún se venera esta deidad en todas las naciones del globo terráqueo. En nuestro continente se la identifica como María la madre de Dios, aunque asume diferentes títulos y tiene diferentes semblantes. La vemos en el culto a la Virgen De Guadalupe, a la Virgen de Chiquinquirá, a la Virgen de la Caridad del Cobre, a la Virgen de Coromoto y muchos otros más. Bajo el nombre de Nuestra Señora asume diferentes títulos como Nuestra Señora la Reina del Cielo, Nuestra Señora del Cielo Reina De Los Ángeles o Nuestra Señora de la Asunción. Similarmente a las de los babilonios, asirios y fenicios, estas deidades han sido consagradas como patronas de diferentes ciudades, regiones y naciones de nuestro continente. (Héctor P. Torres) [0]

Maria y  la unión con Cristo

Sin embargo,los teólogos católicos romanos relacionan la unión mística del creyente con Jesucristo, con María. Diciendo que es la mediación de María lo que promueve la unión inmediata con Cristo,confundiendo así a María con el rol del Espíritu Santo,que es quien nos une a Cristo. La razón final que el Concilio Vaticano II dio para justificar el papel de María como comediadora fue que su mediación

… de ninguna manera oscurece ni disminuye esta única mediación de Cristo, antes bien muestra su eficacia. -Concilio Vaticano II [1]

No está claro cómo es que María, quien duerme esperando la resurrección, promueve la unión inmediata con Cristo, puesto que la Iglesia Católica en realidad desalienta a los católicos a que traten de acudir directamente a Cristo. Comienza diciendo a los fieles que el custodio de todas las bendiciones no es Cristo, sino María. Ella es

«el asiento de todas las gracias divinas y está adornada con todos los dones del Espíritu Santo… un tesoro casi infinito, un abismo inagotable…» [2]

Según la Iglesia Católica:

Dios le ha asignado a ella el tesoro de todas las cosas buenas a fin de que todos sepan que a través de ella se obtienen toda esperanza, toda gracia y toda salvación. Porque esta es su voluntad, que obtengamos todo a través de María.-Ubi Primum [3]

Si los católicos desean recibir cualquier cosa de Dios, la iglesia les dice que primero deben hablar con María. Ella se sienta

«a la diestra de su Hijo, un refugio tan seguro y una ayuda de tanta confianza contra todos los peligros que no tenemos nada que temer ni desesperar bajo su guía, su patrocinio, su protección».[4]

Allí actúa como la

«Mediadora para el Mediador».[5]

Toda solicitud al trono de Dios debe primero pasar su escrutinio:

«…así como ninguno puede acercarse al Padre altísimo excepto a través del Hijo, de la misma forma nadie puede acercarse al Hijo sin primero ir a través de su Madre.»[6]

El intento de llegar a Dios sin primero pasar por María es como

«tratar de volar sin alas».[7]

Además, todas las bendiciones que vienen desde el cielo deben primero pasar a través de María:

Toda gracia otorgada a los hombres tiene tres pasos sucesivos: Es comunicada por Dios a Cristo, de Cristo pasa a la Virgen, y de la Virgen desciende a nosotros. [8]

Cristo es la fuente de bendición, pero María es el canal:

«.. .toda bendición que viene a nosotros del Dios Todopoderoso nos llega a través de las manos de Nuestra Señora».[9]

Esto incluye la salvación. Se dice que María es la

«mediadora de Nuestra Salvación»[10]

y el

«instrumento y guardiana de nuestra salvación».[11]

El papa León XIII oró con estas palabras:

O Virgen Santísima, nadie abunda en el conocimiento de Dios excepto mediante ti; ninguno, O Madre de Dios, obtiene salvación excepto mediante ti, ninguno recibe un don del trono de misericordia excepto mediante ti.-Adiutricem Populi [12]

La oración del papa León XIII sería correcta si hubiera estado hablando del Señor Jesús en vez de María. Sólo mediante Cristo podemos conocer a Dios (Jn. 1:18), obtener salvación (Jn. 14:6), y recibir misericordia ante el trono de la gracia (He. 4:14-16). Es «por medio de Él que tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre» (Ef. 2:18). Esta es la fórmula bíblica para acercarse a Dios: a través del Hijo, en el Espíritu, al Padre, Cristo enseñó a sus discípulos a orar en el nombre del Hijo directamente al Padre (Jn. 16:26, 27). En consecuencia, los cristianos bíblicos oran en el nombre de Jesús, no de María (Jn. 14:13, 14). El creyente que se acerca al trono de Dios mediante Jesús puede hacerlo asegurado de la aceptación: «…teniendo libertad [confianza] para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo» (He. 10:19). En Cristo Jesús «tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él» (Ef. 3:12).

Las Escrituras exhortan:

  • «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (He. 4:16).

La enseñanza de la Iglesia Católica Romana de que los fieles deben ir a Jesús a través de María contradice estas verdades. Destruye el contacto estrecho y directo entre Cristo y los redimidos, pues de los tales es dicho privilegio. La Biblia describe esta relación en términos de un cuerpo. Cristo «es la cabeza del cuerpo que es la iglesia» (Col. 1:18). Todos «somos miembros de su cuerpo» (Ef. 5:30). Esta metáfora habla de la unión inmediata y sin estorbo de cada creyente con Cristo. No da lugar para la mediación de María como lo enseña erróneamente la Iglesia Católica Romana. Aunque dicha iglesia concuerda en que los fieles son el cuerpo de Cristo y que Él es la cabeza de ese cuerpo, no obstante añade que María es

… la porción de conexión cuya función es unir el cuerpo con la cabeza y transmitir al cuerpo las influencias y voliciones de la cabeza, es decir el cuello. Sí, dice San Bernardín de Siena, «ella es el cuello de Nuestra Cabeza por el cual Él comunica a su cuerpo místico todos los dones espirituales».-AdDiem [13]

La función de María como cuello del cuerpo de Cristo también carece de apoyo bíblico. Entre Dios y los hombres hay un sólo mediador, no dos (I Ti. 2:5). La función de María como dispensadora de todos los dones espirituales es igualmente antibíblico. Las Escrituras, sin mencionar a María para nada, dicen que todas las bendiciones espirituales vienen del Padre celestial: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”(Stgo 1:17)

Según opina Hector Torres:

“Debido a que Él es un Dios que no quiere que ninguno perezca (2 Pe. 3:9) , mi hipótesis es que su aborrecimiento de la Reina del Cielo se debe a que ella es el principado demoniaco bajo Satanás, más responsable de mantener a los incrédulos en la oscuridad espiritual. Bien podría ser que actualmente hay más personas en el infierno debido a la influencia de la Reina del Cielo, que por cualquier otra influencia espiritual.”[14]

De hecho, así lo declara la teología romanista:

  • “Es Reina del Cielo y de la Tierra, gloriosa y digna Reina del Universo, a quien podemos invocar día y noche, no sólo con el dulce nombre de Madre, sino también con el de Reina, como la saludan en el cielo con alegría y amor los ángeles y todos los santos”.[15]
  • “¡Y Dios la hace Reina del Cielo, y de la tierra también! Allí se esconde el misterio de María como la nueva Arca que nos llevará nuevamente al Palacio, a adorar el Trono del Dios Trino”.[16]Reina de los Cielos es un título dado a la Virgen María, la madre de Jesucristo, por los cristianos, sobre todo por la Iglesia Católica Romana, y también, en cierta medida, en la anglicana, luterana y la Iglesia ortodoxa, a los que el título es una consecuencia (en disputa) del Concilio de Éfeso, del siglo V, donde la Virgen María fue proclamada “Theotokos”, es decir, “Madre de Dios”.[17]

La Biblia dice que

  • “El señor no retarda su promesa, según algunos tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procederán al arrepentimiento.”
  • “No es que Dios sea lento para cumplir su promesa, como algunos piensan. Lo que pasa es que Dios tiene paciencia con ustedes, porque él no quiere que nadie muera, sino que todos vuelvan a obedecerle” (2 Pedro 3:9 versión Biblia para todos)

La opinion de las ciencias

De acuerdo a ciencias como la Arqueología y Antropología se ha podido verificar que desde tiempos muy primitivos los hombres desarrollaron modelos religiosos primitivos.

Los usos funerarios demuestran su creencia en una vida después de la muerte. Desde tiempo antiguo aparecen las famosas figuras de Venus esculpidas en distintos materiales, marfil, hueso y piedra, especialmente en el período gravetiense, 25.000 a. C. Estas figuritas se encuentran en toda Europa, las más conocidas de ellas la Venus de Willendorf en Austria y la de Lemogne en Francia. Todas ellas tienen rasgos característicos parecidos y distorsionados: las partes corporales de las funciones sexuales y de gestación están excesivamente ampliados, por el contrario, se presta poca atención a la cara, a los brazos y a las piernas. Esta diosa madre fue la precursora de la diosa mesopotámica Isthar y luego Astarté, pues ya en las culturas de Eurasia septentrional las mujeres tenían diosas similares del nacimiento y les daban protección tanto en su embarazo como en el parto. Precisamente el interés mostrado por parte de sus autores en las partes sexuales denota que estas Venus querían representar las divinidades de la fertilidad del crecimiento y de la fecundidad. Nos encontramos por primera vez, ante representaciones reales de una persona espiritual, “la diosa madre”. El descubrimiento de la agricultura fue un gran cambio en la vida de la gente de aquella época. Éste modo de vida hizo posible que una población pudiese establecerse en un lugar determinado, dando lugar a la fundación de ciudades; debido a este asentamiento hubo un impacto importante sobre la religión. Las funciones que hasta ahora había tenido la diosa-madre de la fertilidad, fecundidad y del crecimiento, pasan a adaptarse a las necesidades de los agricultores y, a partir de ahora, se le empieza a llamar diosa de la tierra y de la vegetación.[18]

Conclusión

Aunque los teólogos católico romanos tratan de hacer malabarismos exegéticos para evitar la controversia y defender su posición teológica marianista, creer que la mediación de María promueve la unión inmediata con Cristo no es bíblico y es un error. A causa de este error, los católicos romanos no sólo están adorando a una reina del cielo que no es María, sino que al hacerlo, adoran también al ejército del cielo, el cual incluye, desafortunadamente para ellos, a la reina del cielo. Ud. puede seguir asumiendo la misma posición que le han enseñado los curas; pero en definitiva, no tendrá excusas ante Dios cuando le toque presentarse ante El ¡¡Es su decisión!!

Indudablemente que esta “reina del cielo” forma parte de lo que en la Escritura se conoce como el “ejército del cielo”; es decir, el sol y la luna y las estrellas; y obviamente María como reina del cielo y del mismo universo. La Biblia dice que:

  • Deuteronomio 4:19: “Y cuando miren al cielo y vean el sol, la luna, las estrellas y todos los astros, no caigan en la tentación de adorarlos, porque el Señor su Dios creó los astros para todos los pueblos del mundo”.(RV 1960).
  • Deuteronomio 17:3: “que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido” (RV 1960).
  • Jeremías 8:2: “y los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército del cielo, a quienes amaron y a quienes sirvieron, en pos de quienes anduvieron, a quienes preguntaron, y ante quienes se postraron. No serán recogidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra”(RV 1960).
  • Jeremías 19:13: “Las casas de Jerusalén, y las casas de los reyes de Judá, serán como el lugar de Tofet, inmundas, por todas las casas sobre cuyos tejados ofrecieron incienso a todo el ejército del cielo, y vertieron libaciones a dioses ajenos” (RV 1960).

Sabemos que tenemos un Dios vivo. Como Jesús es el fundamento de nuestra fe, y Jesús no cambia, todo lo que se edifique sobre Él también será permanente. Los que pertenecen a Cristo no perecerán sino que permanecerán hasta el fin. Confiemos en Dios que es profundamente misericordioso. Prediquemos el evangelio de Jesucristo a pesar de la negatividad de algunos a escuchar el mensaje. Cuestionemos las herejías y los excesos doctrinales aunque, lamentablemente, alguno se sienta ofendido. En su testimonio ministerial en Africa, el doctor W.R. Hotchkiss comenta que

“Por cuatro años he vivido solo en el África. Treinta veces he sido atacado por la fiebre, tres veces atacado por leones y varias veces por rinocerontes; no pocas veces los nativos me han tendido emboscadas y por cuatro meses no he visto una pieza de pan, teniendo que limitarme a comer todas las cosas, desde hormigas hasta rinocerontes; pero permítanme que les diga que con todo gusto pasaría otra vez por todas estas experiencias, a cambio del gozo de llevar la palabra Salvador y hacerla brillar en la oscuridad que envuelve a alguna otra de las tribus del África Central”. [19]

!A Dios sea la gloria!!!

Notas

[0] Wagner,C. Peter & Torres, Héctor.(2001). Cómo enfrentarnos a la reina del cielo, pags. 7-9, ed. Thomas Nelson Inc.,

[1] Papa Pío IX, Ineffabilis Deus. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz.

[2] Papa Pío IX, Ubi Primum. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[3] Papa Pío X, Ad Diem lllum Laetissimum, n° 14.cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[4] Papa León XIII, Fidentem Piunque. cit en James G.McArthy,El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[5] Papa León XIII, Octobri Mense. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[6] Papa León XIII, Augustissimae. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[7] Papa León XIII, Jucunda Semper. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[8] Papa Pío XI, Ingravescentibus Malis. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[9] Papa León XIII, Jucunda Semper. cit en James G.McArthy,El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[10] Papa León XIII, Parta Humano Generi. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[11].Papa León XIII, Adiutricem Populi. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[12] Papa Pío X, Ad Diem lllum Laetissimum, n° 13. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[13]. Traducción del hebreo «delante de mí» (Ex. 20:3), de C. F. Keil y F.Delitzsch, Commentary on the Oíd Testament (Grand Rapids: Eerdmans, reimpreso 1985), The Pentateuch, tomo 2, p. 114. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[14].Wagner,C. Peter & Torres, Héctor.(2001). Cómo enfrentarnos a la reina del cielo, pag. 30. Ed. Thomas Nelson Inc.,

[15] http://rocaeterna.mforos.com/1385593/6976297-la-reina-del-cielo-dr-luis-f-orihuela-ministerios-kerigma/

[16] http://www.angeldelaguarda.com.ar/la_virgen_maria_reina_del_cielo.htm

[17] http://es.wikipedia.org/wiki/Reina_de_los_Cielos citado en http://www.miapic.com/maria-reina-del-cielo#footnote2_g85go87

[18] http://www.kerigma.com/Fuente/Libros/Reina/Reina.htm

[19] http://centraldesermones.com/sermones/nuevo/n4.htm

imagen: https://www.apologeticacatolica.org/Santos/Santos05.htm

¿Es María, la madre del Señor Jesús, la mediadora de toda gracia ?


¿Es María, la madre del Señor Jesús, la mediadora de toda gracia ?

por Paulo Arieu

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Hace algunos dias atras, escribí un articulo que habla de que solamente Cristo es mediador entre Dios y los hombres[-1]. Sin embargo,la Iglesia Católica romana enseña que también Maria, quien en vida fuese la madre de nuestro Señor Jesucristo, es mediadora entre Dios y los hombres, en virtud de los méritos de ser la madre del Señor.  La Iglesia Católica estableció su punto de vista basada en el anuncio del ángel:Y entrando el ángel a donde estaba, dijo, ¡Salve, muy favorecida! el Señor es contigo; no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.” (Luc. 1:28-30) Y en base a este pasaje biblico fueron desarrollando  diferentes dogmas erróneos a lo largo de los siglos.

Podemos recordar al 8 de diciembre de 1854, cuando mediante un decreto papal se estableció el dogma de la Inmaculada Concepción.  Este decreto estipula que María no fue manchado por el pecado nunca más después del momento de la concepción de Jesús. Este decreto fue establecido, no obstante que la misma Biblia explica que, con la excepción de Jesús, “todos pecaron” (Ro. 3:23).  Incluso la misma Maria  ! reconoció que ella necesitaba al Redentor ! (Lucas 1:47). La “Doctrina de la Concepción Inmaculada” fue construida en contradicción a las Escrituras. También la Biblia nos enseña que Jesús tenia hermanos (MATEO 12:46; MATEO 13:55; JUAN 7:5), pero todos estos pasajes son reinterpretados por la Iglesia Católica de otra manera, diciendo que estos hermanos son en realidad parientes del Señor y no hermanos según la carne.En fin, los debates y las controversias continúan y continúan.

Pero el 1 de noviembre, 1950, el “Dogma de la Asunción de Maria” fue anunciado contra toda luz que la Biblia pueda arrojar al respecto, ya que en ninguna parte de las escrituras se realiza una afirmación como tal. Este estipula que Maria ascendió al cielo sobrenaturalmente y que su cuerpo no se pudrió y menos aun que se lo hayan comido los gusanos, como le sucede a cualquier mortal que habita en este planeta, con la excepción claro está, de Jesucristo el Hijo de Dios, quien resucitó de entre los muertos y ascendió a los cielos con un cuerpo glorificado totalmente distinto que el cuerpo humano que tenia al momento de morir en la cruz del Calvario. Como consecuencia de todo esto, del “Dogma de la Veneración de los Santos”,  y las oraciones a ellos y a María, se les otorgan (incluso también a María) una veneración demasiada enfatizada y se declara que sus intercesiones son las más efectivas. 

En el año 1921 fue insertada en la liturgia de la iglesia de los católicos de Roma,  una fiesta dedicada a María Mediadora de Todas las Gracias. Tristemente, todos estos dogmas chocan de frente con los principios bíblicos yconducen a la idolatría de los “santos” y a la mariolatría (culto idolátrico a María), a la que se venera excesivamente y en muchos casos se la idolatra abiertamente. La Biblia nos muestra que uno de los pecados que más rechaza nuestro Dios, es la idolatría. La razón es que éste pecado en particular trae maldiciones sobre individuos, ciudades y naciones de una forma tan grande que aún su efecto cae sobre las generaciones venideras. La Biblia es clara en que la idolatría es el pecado que Dios más aborrece. Y es tan asi que los católicos la han nombrado a Maria como Madre de los católicos romanos. Y si uno les intenta mostrar el error con la Palabra de Dios, nos dicen que somos unos fundamentalistas, que no amamos a Su Madre. Se enojan muchisimo ya que los católicos sienten que uno no les respeta a su misma Madre. Creo que no es casual que los primeros dos mandamientos dados a Moisés hablen acerca de las consecuencias de la idolatria (o tambien de la mariolatria, aunque esta palabra no esta en la biblia,pero sirve para ser usada cuando se idolatra a María) y sus graves consecuencias sobre el pueblo.La Biblia dice que:

  • “Entonces les dije: cada uno eche de sí las abominaciones de delante de sus ojos, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto. Yo soy Jehová vuestro Dios. Mas ellos se rebelaron contra mí, y no quisieron obedecerme; no echó de sí cada uno las abominaciones de delante de sus ojos, ni dejaron los ídolos de Egipto; y dije que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en medio de la tierra de Egipto. Antes dije en el desierto a sus hijos: No andéis en los estatutos de vuestros padres, ni guardéis sus leyes, ni os contaminéis con sus ídolos.” (Ez. 20.7-8; 18). Aunque Ezequiel es parte del antiguo pacto, estos pasajes nos sirven para comprender como ve Dios la idolatría de los creyentes en el Nuevo Pacto, ya que Dios no cambia, el sigue siendo el mismo por los siglos de los siglos.

Durante los tres primeros siglos de nuestra era, la Iglesia, tal y como nos aparece en las cartas de Pablo, estaba formada por pequeñas iglesias, familiares y locales. Éstas seguían y cumplían el Evangelio de Cristo y por supuesto, la Ley de Dios. De forma progresiva, las primitivas iglesias fueron haciéndose cada vez más grandes y numerosas y por consiguiente surge el problema de su organización. Comienzan a adquirir los obispos un papel mucho más institucional, del cual la propia Palabra de Dios no nos dice nada, y así entramos en el proceso de desviación o “apostasía”. Se mantienen reuniones o “concilios” para discutir sobre las cuestiones que afectan a la Fe y es aquí donde comienzan las importantes desviaciones del Evangelio.

Una de las principales se refiere a la permisividad general, por parte de la organización de aquel entonces, del uso de imágenes y ritos paganos, eso si cristianizados, para así acercar a las masas religiosas gentiles, a las que les había llegado el mensaje de salvación de Cristo, pero que bajo ningún concepto querían abandonar su idolatría (cultos y ritos), es decir, su propia cultura.

En el catecismo de la religión católica se le otorgan a María los títulos de “abogada, auxiliadora, socorro y mediadora”. Es por ello que a los fieles se les enseña a rezar fervientemente a la “Virgen” dándoles la seguridad de que ella llevará sus oraciones ante el Padre. Por supuesto, en la Palabra de Dios nunca se le atribuye a María ese papel que es ocupado, en exclusividad, por Jesucristo, quien con su muerte y resurrección se convierte en el único mediador entre los hombres y Dios;

  • “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres , Jesucristo hombre” (1ª Tim. 2.5). 

¿De dónde surge pues, la tradición de María como intercesora nuestra?

Uno de los pasajes más conocidos del nuevo testamento es el llamado de “las bodas de Caná” que encontramos en el Evangelio de Juan, capítulo 2. María se da cuenta de que los novios no han previsto la cantidad suficiente de vino para sus invitados y pide a su Hijo que solucione el problema, pero Él le contesta que no ha llegado todavía su tiempo. María acepta la voluntad de su Hijo y ya no actúa más, es más, le dice a los criados que están sirviendo las mesas que hagan lo que Él, su Hijo, ordene, y no le pidan nada a ella, puesto que ella no tiene poder para mediar ante Dios Padre como hemos leído antes. La religión católica se basa en este pasaje para asegurar que María intercede ante el Hijo, sin reparar en que esto ocurre cuando Cristo estaba en la tierra, al igual que María y los apóstoles. Sin embargo, una vez que Cristo cumple su misión, muriendo y resucitando, para perdón de nuestros pecados, permanece junto al Padre y como único mediador entre los hombres y el Padre.

Entonces, debe existir otra base para darle esta función a María y de nuevo, nos tenemos que ir a la tradición pagana. Fue en Babilonia, cuna de las religiones paganas, donde se veneraba a la diosa Semíramis, la cual era invocada por los fieles en una actitud mediadora ante su esposo muerto, Nimrod, que era considerado el Dios supremo. El título que ostentaba esta diosa era el de “Mylitta”, es decir, mediadora.  O sea, estamos ante un culto de caracteristicas similares, solo que cambia el personaje. En vez de ser un culto babilónico, es un culto contemporáneo y en vez de venerar/adorar a a la diosa Semíramis, se venera/ adora a María, a la que se la considera con capacidades de esccuhar, comprender y responder peticiones como si fuese Dios.

La mediación de María: extrae su poder de la mediación de Cristo?

Otra razón que ofrece el Catolicismo para explicar cómo la mediación de María no infringe sobre la misión de Cristo como único mediador tiene que ver con el mérito. Si leemos el testimonio de los Padres del Cristianismo, vemos como entendieron ellos que Cristo es el mediador entre Dios y los hombres. Según los testimonios de la Escritura y Santos Padres, Cristo es mediador por ser Dios y hombre (San Agustín, Confesiones, lib. 10, cap. 43). El Hijo de Dios se hizo mediador al encarnarse; entonces se hizo centro de la historia humana y de toda la creación, en él confluyen Dios y el hombre; entonces se hizo padre de una nueva raza, como Adán lo era de la antigua, caída en pecado. Cristo es el segundo Adán y principio de un tiempo nuevo, caracterizado por el hecho de que su fundador no nace de la tierra, sino que desciende del cielo. Por eso, los que descienden de El no son ya de la tierra, sino del cielo. O más exactamente: cielo y tierra se compenetran en El. [0]

La Biblia dice que

  • Y como llevamos la imagen del terreno, llevaremos también la imagen del celestial” (I Cor. 15:49). 

La misión propia del mediador es unir a aquellos entre los que ejerce la mediación, porque los extremos se juntan en el medio. Pero unir a los hombres con Dios de manera perfecta compete en verdad a Cristo, por medio del cual los hombres son reconciliados con Dios, según estas palabras de 2 Cor 5,19: Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo. Y, por tanto, sólo Cristo es el perfecto mediador entre Dios y los hombres, en cuanto que por medio de su muerte reconcilió al género humano con Dios. Por eso, habiendo dicho el Apóstol que el hombre Cristo jesús es el mediador entre Dios y los hombres, añade en el v.6: que se entregó a sí mismo para redención de todos (1 Tim 2,5-6).[1]

Pero el Concilio Vaticano II, dice acerca de la mediación de María que

“La misión maternal de María para con los hom­bres de ninguna manera disminuye o hace sombra a la única mediación de Cristo, sino que manifiesta su eficacia. En efecto, todo el influjo de la Santísima Virgen en la salvación de los hombres… brota de la sobreabundancia de los méritos de Cristo, se apoya en su mediación, depende totalmente de ella y de ella saca toda su eficacia”. “Ninguna creatura puede ser puesta nunca en el mismo orden con el Verbo encarnado y Re­dentor. Pero, así como en el sacerdocio de Cristo participan de diversa manera tanto los ministros como el pueblo creyente, y así como la única bondad de Dios se difunde realmente en las criaturas de distintas maneras, así también la única mediación del Redentor no excluye, sino que suscita en las criaturas una colaboración diversa que participa de la única fuente”. -Concilio Vaticano II [2]

El papa Pío X dijo algo similar, pero le añadió una cualificación muy importante:

Estamos, como puede verse, muy lejos de atribuir a la Madre de Dios un poder de gracia productivo, un poder que sólo pertenece a Dios. Sin embargo, puesto que María lo lleva sobre todos en santidad y unión con Jesucristo y ha sido asociada por Jesús en la obra de redención, merece para nosotros de congruo, en el lenguaje de los teólogos, lo que Jesucristo merece para nosotros de condigno, y ella es la Ministra suprema de la distribución de las gracias.-Ad Diem [3]

En otras palabras, si al mérito se lo define estrictamente como el derecho a una recompensa justamente ganada, entonces solamente Cristo merecía la gracia. Pero si al mérito no se lo define tan estrictamente -si la recompensa involucra un elemento de la generosidad de Dios- entonces según la declaración anterior, María también mereció para nosotros «lo que Jesucristo merece para nosotros». Además, sus méritos, junto con los de Cristo y los de los santos forman un gran tesoro:

El «tesoro de la Iglesia» es el valor infinito e inagotable que tienen ante Dios las expiaciones y los méritos de Cristo nuestro Señor, ofrecidos para que la humanidad quedara libre del pecado y llegase a la comunión con el Padre. Sólo en Cristo, Redentor nuestro, se encuentran en abundancia las satisfacciones y los méritos de su redención. Pertenecen igualmente a este tesoro el precio verdaderamente inmenso, inconmensurable y prístino que tienen ante Dios las oraciones y las buenas obras de la Bienaventurada Virgen María.-Concilio Vaticano II [4]

No sólo se dice que los méritos de María, llamados «insondables»,[5] forman parte del tesoro de la Iglesia, sino que ella también ha ganado el derecho de dispensar todos estos tesoros a los fíeles:

Y desde esta comunidad de voluntad y sufrimiento entre Cristo y María, ella mereció volverse la dignísima Reparadora del mundo perdido y la Dispensadora de todos los dones que nuestro Salvador adquirió para nosotros por su muerte y por su sangre.-A d Diem [6]

En el catolicismo romano, María más bien que Cristo es la «Ministra Suprema de la distribución de las gracias».[7]

En el Ave, maris Stella se canta:

Solve vincla reis, Prof er lumen coecis, mala nostra pelle,bona cuneta poste. Rompe al reo sus cadenas, Concede a los ciegos ver; Aleja el mal de nosotros, Alcánzanos todo bien.

León XIII, en una Encíclica sobre el Rosario, dice:

Por expresa voluntad de Dios, ningún bien nos es concedido si no es por María; y como nadie puede llegar al Padre sino por el Hijo, así generalmente nadie puede llegar a Jesús sino por María”. [8]

Pero todo esto es un error y La Biblia no dice nada al respecto, como ya he explicado. Fueron las tradiciones de los siglos las que dieron cabida a estos dogmas. En conclusión, lo único que han hecho los papas marianos al obrar  de esta manera, es construir dogmas y tradiciones marianas, contrarios a la palabra de Dios. Y contrarios al espíritu del nuevo pacto, ya que solo Dios tiene el poder de oir,escuchar,comprender y responder dando favores suyos a los seres humanos, de acuerdo a sus prerrogativas divinas. Mas claro, hay que echarle agua: Venerar/adorar a Maria es un pecado de idolatría y solo conduce al error y a que las masas desvíen la mirada de la exclusividad mediadora de nuestro Señor Jesucristo.

Espero que Dios le de claridad respecto a este tema. Dios lo bendiga mucho, querido lector.María, quien fuese en vida la madre del Señor Jesús, no es la mediadora de toda gracia ni nada parecido.Solamente Jesucristo es mediador entre nosotros los hombres pecadores y el Padre. Solamente Cristo vive eternamente para interceder por nosotros ante el Padre.Es solamente el Señor Jesús, quien está a la derecha del Padre y nos representa. Todos los creyentes están exhortados en las Escrituras de ser intercesores  (1 TIMOTEO 2:1). Sin embargo, en ningún sitio de las Escrituras se pidió a un creyente buscar el acceso a Dios por otra persona que no fuese el Señor Jesucristo. La Biblia reconoce a todos los creyentes en Jesucristo, no importa su debilidad, como santos, y todos tienen el mismo acceso al Padre por Jesucristo. Pero ni siquiera los santos pueden añadir algo a la obra gloriosa redentora de Jesucristo, ni ahora ni en el futuro. Ni en esta dispensación ni en otra (si acaso la hubiese).

María no nos puede salvar,ni del pecado,ni de los problemas de la vida, ni de la muerte ni del infierno eterno. María ya no puede hablarnos a nosotros. Ella estaba debajo de la cruz en aquel momento cuando Jesús murió. También ella necesitaba a Jesús como su redentor. Junto a los 120 discípulos, María estaba esperando, en el aposento alto, para recibir el Espíritu Santo (HECHOS 1:14). Estamos seguros que ella está en el cielo, pero no como “reina del cielo”, ni como la “Madre de Dios” ni como mediadora de alguna gracia. Maria está ahí en el cielo, pero como un ser humano,tan pecador como cualquier otro ser humano que haya nacido de padres humanos y que ha sido salvada por gracia. Salvada por la Sangre del Señor Jesucristo, que fue derramada por todos nosotros, incluso por ella también. Enseñar la intercesión de Maria es perjudicar la única intercesión de nuestro Señor Jesucristo. Y por lo tanto, es una herejía que como dije, conduce al error, la ignorancia, superstición e idolatría.

Como tantos temas doctrinales de importancia, este tema nos invita a reflexionar. A Dios sea la Gloria. El Señor lo bendiga mucho!!!

Notas

[-1] https://elteologillo.com/2017/11/13/cristo-es-el-unico-mediador-entre-dios-y-los-hombres/

[0]. http://www.mercaba.org/FICHAS/JESUS/mediacion_en_los_padres.htm

[1]. http://hjg.com.ar/sumat/d/c26.html

[2]. Concilio Vaticano II, «Constitución dogmática sobre la Iglesia», n° 60.CCE 970, cit en Félix Eduardo,T-31 días con María Osorio, pag. 53,1a. edicion, ed. San Pablo, ISBN 9586923576, 9789586923576

[3]. Papa Pío X, Ad Diem lllum Laetissimum, n° 14. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[4] Concilio Vaticano II, «Liturgia sagrada», «Constitución apostólica sobre la revisión de indulgencias», n° 5. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[5] Ibid. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[6] Papa Pío X, Ad Diem lllum Laetissimum, n° 12. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[7] Papa Pío X, Ad Diem lllum Laetissimum, n° 14. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[8] http://forosdelavirgen.org/13207/fiesta-de-maria-mediadora-de-todas-las-gracias-universal-7-de-noviembre/

Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres.


Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres

por Paulo Arieu

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Introducción:

La Biblia dice que bajo este nuevo pacto entre la humanidad y Dios, CRISTO es el único mediador entre Dios y los hombres. No hay otro mediador,no lo hay. No lo son ni Maria la madre del Señor, ni los miembros de la Sagrada Familia, ni los ángeles, ni los santos.Menos aún los que ya durmieron en el Señor y partieron de este mundo, quedando sus cuerpos a la espera de la resurrección.

Solo el Señor Jesús (Dios hecho hombre, el Hijo de Dios) es el único mediador entre los seres humanos y Dios. 

Los santos que sirven a Dios en la tierra, no son mediadores  sino sacerdotes del nuevo pacto (I Cor. 12.12; I Pe. 2.9), puentes entre Dios y los hombres. Sirven a Dios mientras tienen vida, pudiendo ministrar al Señor con sus oraciones y siendo útiles al reino de Dios. Pero jamas ningun ser humano puede redimir al hombre de sus pecados, siendo este rol una exclusividad de nuestro Dios, por la mediación de Jesucristo.,

Anterior a la Reforma Protestante, es Tomás de Aquino (en italiano, Tommaso d’Aquino; Roccasecca,​ Italia, 1224/1225-Abadía de Fossanova, 7 de marzo de 1274), quien fue un teólogo y filósofo católico perteneciente a la Orden de Predicadores, el principal representante de la enseñanza escolástica,​ una de las mayores figuras de la teología sistemática​ y, a su vez, una de las fuentes más citadas de su época en metafísica, hasta el punto de, una vez muerto, ser considerado el referente de las escuelas del pensamiento tomista y neotomista. Es conocido también como Doctor Angélico, Doctor Común y Doctor de la Humanidad, nominaciones dadas por la Iglesia católica, la cual lo recomienda para los estudios de filosofía y teología. Tomas de Aquino, considera que:

“La misión propia del mediador es unir a aquellos entre los que ejerce la mediación, porque los extremos se juntan en el medio. Pero unir a los hombres con Dios de manera perfecta compete en verdad a Cristo, por medio del cual los hombres son reconciliados con Dios, según estas palabras de 2 Cor 5:19: Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo. Y, por tanto, sólo Cristo es el perfecto mediador entre Dios y los hombres, en cuanto que por medio de su muerte reconcilió al género humano con Dios. Por eso, habiendo dicho el Apóstol que el hombre Cristo jesús es el mediador entre Dios y los hombres, añade en el v.6: que se entregó a sí mismo para redención de todos (1 Tim 2:5-6).”(Sto. Tomás de Aquino, Summa Theologica, IIIa, 26).

Pero Tomas de Aquino también considera que no hay ninguna razón que impida que se utilice la palabra mediadores respecto de otras personas,  aunque en modo relativo, ya que cooperan con la extensión del reino de Dios. Aquino cita, según él entiende, que

“Sin embargo, nada impide que se llame también mediadores entre Dios y los hombres a algunas personas, aunque lo sean de modo relativo, esto es, en cuanto que cooperan de modo dispositivo y ministerial a la unión de los hombres con Dios.” (Sto. Tomás de Aquino, Summa Theologica, IIIa, 26).

Pero,debido a la rebelión de la raza humana contra nuestro Creador, la actividad que nos interesa y afecta a nosotros los seres humanos, es la mediación de Cristo respecto del pecado. Es respecto de este oficio del Señor de “Siervo – mediador – redentor” y no del rol del “cristiano – mediador – servidor” que nos interesa a nosotros en la Cristología. Jesucristo es nuestro mediador y quien nos ayuda ahora para poder ahora acercarnos confiadamente al trono de la Gracia y obtener así el favor de Dios (Hebreos 4:16) y no ser rechazados por nuestra pecaminosidad (Romanos 3:23). Al contrario, como también escribió el apostol Pablo: “Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo.”(Efesios 1:5 NTV). Es que Dios no nos pagó como nosotros merecíamos, sino que nos salvó por su gracia y misericordia.Como escribió el apostol Pablo:Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)” (Efesios 2:4-5 NTV). Pero para esta salvación que Dios nos ha dado, es necesaria la propiciación del Señor Jesús ante Dios por nuestos pecados. No hay dudas que el concepto biblico de mediación es mucho mas profundo que el de un simple mediador.

Pero los teólogos romanistas se equivocan cuando no consideran en este punto la situación de los hijos de Dios que parten de este mundo. La Palabtra de Dios indica que en cuanto partamos de este mundo, los creyentes en Jesucristo descansaremos de nuestras obras (Apocalipsis 14:13) hasta que suene la trompeta en el día del juicio final y Dios nos resucite pararecompensarnos a todos sus escogidos por nuestras buenas obras. Por que aunque la justificación se alcanza por la sola fe, nuestras recompensas serán por habrle servido durante nuestras vidas. El apostol Pablo escribió al respecto que Pero permítanme revelarles un secreto maravilloso. ¡No todos moriremos, pero todos seremos transformados! Sucederá en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando se toque la trompeta final. Pues, cuando suene la trompeta, los que hayan muerto resucitarán para vivir por siempre. Y nosotros, los que estemos vivos, también seremos transformados.” (I Corintios 15:51-52 NTV). Pero Cristo, es nuestro mediador y nuestro intercesor, haciendo ambas funciones de manera perfecta y eficaz, por sus méritos en la cruz del Calvario y su preciosa divinidad. No solamente Jesús fue el Siervo de Jehova (Isaías 42:1-9; 49:5-8; 52:13-15; Mateo 12:17-21 ) sino que el Señor, también fue el cordero inmolado en sacrificio perfecto por nuestros pecados (Isaías 53). Ningún hombre fue ni será jamás sacrificado por los pecados de la humanidad y aceptado por el Padre como ofrenda agradable (Efesios 5:2). Solo Jesucristo, Dios hecho hombre y que murió en nuestro lugar (2 Corintios 5:21;1 Pedro 2:21–25).

En síntesis, un mediador es un intermediario, alguien que se pone en medio de una brecha entre dos partes en disputa, o sea entre Dios y los hombres, a causa del pecado. Los seres humanos se rebelaron en contra de Dios y por esta razón, la ira de Dios está sobre toda la humanidad (Romanos 1:18-21). El apostol Pablo escribió a su discípulo, el joven Timoteo que:

Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,” (1 Timoteo 2:5)

O sea, como leemos en la carta de Pablo a Timoteo, solo hay un mediador entre la humanidad pecadora y el Dios tres veces santo: Jesucristo hombre, el unigénito Hijo de Dios.Esta es la gran verdad que Dios nos ha revelado a través de las escrituras y sabemos que Dios no nos miente. Porque como dice en Su Palabra:

Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará? (Numeros 23:19 RV 1960).

Definición:

Según lo define el Diccionario Bíblico, Mediador (gr., mesites, un intermediario), es una persona que hace posible relaciones amistosas entre dos o más personas distanciadas o separadas. Corresponde al árbrito de Job 9:33.

El NT utiliza el término griego mesites dos veces en relación con Moisés como el mediador de la ley (Gálatas 3:19, 20) y cuatro veces refiriéndose a Jesús (1 Timoteo 2:5; Hebreos 8:6; 9:15; 12:24).

En el AT, Jonatán fue el intercesor de David ante Saúl (1 Samuel 19:4). Abraham intercedió en nombre de Abimelec (Génesis 20) y Sodoma (Génesis 18:23-33). Moisés fue un mediador en nombre de faraón (Éxodo 8:8-13; 9:28-33) y de Israel (Éxodo 33:12-17). Samuel fue un intermediario cuando Israel recibió un rey (1 Samuel 9:15-27) y cuando se volvió corrupta (1 Samuel 12:19).

Los ángeles actuaron como mediadores a través de los cuales la voluntad de Dios se dio a conocer al hombre (Génesis 22:15; 24:40; 32:1; Jueces 6:11). A veces Dios apareció en forma humana (Génesis 12:7; 17:1; 35:7, 9; Daniel 8:17). En algunos casos, el ángel de Jehovah parece haber sido una manifestación de Dios, quizá una aparición temporaria del Mesías (Génesis 16:7-13). Luego, la clase sacerdotal actuó como mediadores entre el hombre y Dios (Levítico 1—7).

El teólogo reformado R.C.Sproul explica que:

Un mediador es un intermediario. Es alguien que hace de intermediario entre dos o más personas o grupos en disputa e intenta reconciliarlos. En términos bíblicos, los seres humanos son considerados en enemistad contra Dios. Nos hemos rebelado, revolucionado y rehusado a obedecer la ley de Dios. Como resultado, la ira de Dios está sobre nosotros. Para modificar o redimir esta situación catastrófica, es necesario que seamos reconciliados con Dios. Para efectuar nuestra reconciliación, Dios el Padre nombró y envió a su Hijo como nuestro Mediador. Cristo nos trae nada más y nada menos que la majestad divina de Dios mismo -Éles Dios encarnado. Sin embargo, tomó sobre sí mismo una naturaleza humana y se sometió voluntariamente a las demandas de la ley de Dios. Cristo no comenzó la reconciliación en un intento para persuadir al Padre a dejar de lado su ira. Por el contrario, en el eterno consejo de la Divinidad había un acuerdo total entre el Padre y el Hijo para que el Hijo viniera como nuestro Mediador. Ningún ángel podía venir como representante de Dios; únicamente Dios mismo podía hacer eso. En la Encarnación, el Hijo tomó sobre sí mismo la naturaleza humana para obtener la redención de la simiente caída de Adán. Por su perfecta obediencia, Cristo satisfizo las demandas de la ley de Dios y logró la vida eterna para nosotros. Por su sumisión a la muerte expiatoria en la cruz, satisfizo las demandas de la ira de Dios contra nosotros. Tanto desde una perspectiva positiva como negativa, Cristo satisfizo las condiciones divinas para la reconciliación. Nos hizo un nuevo pacto con Dios por su sangre y continúa diariamente intercediendo por nosotros como nuestro Sumo Sacerdote. Un mediador efectivo es alguien que es capaz de lograr que dos partes que están en conflicto, o alejadas entre sí, logren la paz. Este es el papel que desempeñó Jesús como nuestro Mediador perfecto.

Pablo declaró que tenemos paz con Dios mediante la obra de reconciliación de Cristo: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios pormedio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1). La obra mediadora de Cristo es superior a la obra ejercida por cualquier otro mediador. Moisés fue el mediador del Antiguo Pacto. Fue el intermediario de Dios, entregándole a los israelitas la ley. Pero Jesús es superior a Moisés. El autor del libro a los Hebreos declara:
Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo… Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo… pero Cristo (fue fiel) como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros (Hebreos 3:3-6)

La Confesión de fe Bautista de 1689, en el capítulo 8:Cristo el Mediador, explica que:

Agradó a Dios en su propósito eterno, escoger y ordenar al Señor Jesucristo, su unigénito Hijo, de acuerdo al pacto en el cual habían entrado, para que fuese el mediador entre Dios y el hombre, (1) como tal, él es profeta, (2) sacerdote (3) y rey, (4) el salvador y cabeza de su Iglesia, (5) el heredero de todas las cosas, (6) y juez mundo; (7) desde la eternidad Dios le dio un pueblo para que fuese su simiente y para que a su debido tiempo lo redimiera, llamara, justificara, santificara y glorificara. (8)

 

El Hijo de Dios, la segunda persona de la Santa Trinidad, siendo verdadero y eterno Dios, la brillantez de la gloria de su Padre, igual y de una sustancia con Él, quien hizo el mundo y mantiene y gobierna todas las cosas que ha hecho, habiendo llegado la plenitud del tiempo, tomó sobre si la naturaleza del hombre con todas sus propiedades esenciales y con sus debilidades comunes, (9) mas sin pecado. (10) Fue concebido por el Espíritu Santo en el vientre de la Virgen Maria, una mujer perteneciente a la tribu de Judá. El Espíritu Santo vino sobre ella y el poder de Dios la cubrió. Y así, según las Escrituras, fue hecho él de una mujer, descendiente de Abraham y David. (11) Así que, dos naturalezas perfectas y distintas, se unieron inseparablemente en una persona, pero sin conversión, composición o confusión alguna. Esta persona es verdadero Dios y verdadero hombre, un Cristo, el único mediador entre Dios y el hombre. (12)

 

El Señor Jesús, en su naturaleza humana unida así a la divina, en la persona del Hijo, fue ungido y santificado con el Espíritu Santo sobre toda medida, (13) y posee todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, (14) pues agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, (15) a fin de que siendo santo, inocente, inmaculado, (16) lleno de gracia y de verdad, (17) fuese del todo apto para desempeñar los oficios de mediador y fiador. (18) Cristo no tomó por sí mismo estos oficios, sino que fue llamado para ello por su Padre, (19) quien puso en él todo juicio y poder, y le autorizó para que desempeñara tales oficios. (20)

 

El Señor Jesús, con la mejor voluntad tomó para si estos oficios, (21) y para desempeñarlos, se puso bajo la ley, (22) la que cumplió perfectamente. También sufrió el castigo que nos tocaba a nosotros y que debíamos haber sufrido, (23) pues él llevó nuestros pecados y fue acusado en nuestro lugar. (24) Padeció dolores en su alma más allá de nuestro entendimiento y los más grandes sufrimientos en su cuerpo: (25) fue crucificado y murió, y permaneció bajo el poder de la muerte, aun cuando no vio corrupción. (26) Al tercer día se levantó de entre los muertos (27) con el mismo cuerpo que tenía cuando sufrió, (28) con el cual también ascendió al cielo (29) donde se sentó a la diestra del Padre. Allí intercede por su pueblo, (30) y cuando sea el fin del mundo, volverá para juzgar a los hombres y a los ángeles. (31)

 

El Señor Jesucristo, por su perfecta obediencia y por el sacrificio de sí mismo que ofreció una sola vez por el Espíritu eterno de Dios, ha satisfecho plenamente a la justicia de Dios. (32) El ha efectuado la reconciliación y ha comprado una herencia eterna en el reino de los cielos para todos aquellos dados a él por el Padre. (33)

 

Aun cuando el precio de la redención no fue actualmente pagado, sino hasta la encarnación, sin embargo, la virtud, la eficacia y los beneficios de ella, se comunicaban a los escogidos en todas las épocas transcurridas desde el principio, en las promesas, tipos y sacrificios, y por medio de estas cosas, por las cuales Cristo fue revelado y designado como la simiente que quebrantaría la cabeza de la serpiente, (34) y como el cordero inmolado desde la fundación del mundo; (35) siendo él, el mismo ayer, hoy y por siempre. (36)

 

Cristo en su oficio de mediador, obra; conforme a sus dos naturalezas, haciendo por cada una de éstas lo que es propio de cada una de ellas; mas por razón de la unidad de la persona, lo que es propio de una naturaleza, se le atribuye algunas veces en la Escritura a la persona denominada por la otra naturaleza. (37)

A todos aquellos para quienes Cristo ha obtenido eterna redención, cierta y eficazmente les aplica y comunica la misma, haciendo intercesión por ellos, (38) uniéndoles a él por su Espíritu, revelándoles en la palabra y por medio de ella el misterio de la salvación, persuadiéndoles eficazmente a creer y a obedecer, (39) gobernando el corazón de ellos por su palabra y Espíritu, (40) y venciendo a todos sus enemigos por su gran poder y sabiduría, (41) y de la manera y por los caminos que están más en conformidad con su maravillosa e inescrutable dispensación. Todas estas cosas son hechas en su libre y soberana gracia e incondicionalmente, ya que nada de mérito es previsto por él en sus elegidos. (42) Eterno de Dios, ha satisfecho plenamente a la justicia de Dios.

 

Cristo, y Solo Cristo puede ser mediador entre Dios y los hombres. El es el profeta, sacerdote y rey de la Iglesia de Dios. Su oficio de mediador no puede ser transferido a ningún Otro,

El triple oficio de Cristo es necesario para nosotros. Por nuestra ignorancia estamos en necesidad de su oficio profético; (44) por nuestra separación de Dios y la imperfección de nuestros servicios, aun cuando sean lo mejor, necesitamos su oficio sacerdotal para reconciliarnos con Dios y hacernos aceptables a él; (45) y debido a que nosotros hemos dado la espalda a Dios y estamos completamente incapacitados para volver a él y también porque necesitamos ser rescatados y asegurados de nuestros adversarios espirituales, necesitamos su oficio como rey para convencer, controlar, atraer, sostener, librar y preservarnos hasta que finalmente entremos en su reino celestial. (46)

 

Segun explica el teólogo reformado Berkhof, respecto de la mediación de Cristo: 

Cristo se presenta en la Escritura como el Mediador del pacto. La palabra griega mesites no se encuentra en el griego clásico, sino que ocurre en Philo y en los autores griegos
posteriores. En la Septuaginta no se encuentra sino una sola vez, Job 9: 33. La palabra inglesa “Mediator”, tanto como la holandesa “Middelaar” y la alemana “Mittler”, pueden conducirnos a pensar que mesites designa simplemente uno que arbitra entre dos partidos, y un intermediario en el sentido general de la palabra. Sin embargo, debe recordarse que la idea bíblica es mucho más profunda.

Cristo es Mediador en más de un sentido:

Interviene entre Dios y el hombre, no únicamente para abogar por la paz y para persuadir de ello, sino armado con poder plenipotenciario, para hacer todo lo que sea necesario en el establecimiento de la paz.

El uso de la palabra mesites en el Nuevo Testamento justifica que hablemos de un doble carácter medianero de Cristo, es decir, el de Fiador y el de Introductor (en griego prosagoge, Rom. 5: 2).

En la mayor parte de los pasajes en los que se encuentra la palabra en el Nuevo Testamento, equivale a egguos, y por lo mismo señala a Cristo como aquel que por haberse cargado con la culpa de los pecadores, dio fin a la relación penal que ellos tenían con la ley y los restauró a una correcta relación legal con Dios. Este es el significado de la palabra en Heb. 8: 6; 9: 15; y 12: 24. En Heb. 7: 22 el mismo término egguos se aplica a Cristo.

Sin embargo, no hay un solo pasaje en el que la palabra mesites tenga un significado que corresponda mejor con el sentido ordinario de la palabra “mediador”, uno a quien se llama para arbitrar entre dos bandos y reconciliarlos, que I Tim. 2: 5. Aquí Cristo se presenta como Mediador en el sentido de que, sobre la base de su sacrificio, trae a un acuerdo a Dios y al hombre.

La obra de Cristo, según se indica mediante la palabra mesites, es doble. Cristo obra en cosas que corresponden a Dios y en cosas que pertenecen al hombre, en la esfera legal objetiva, y en la esfera moral subjetiva.

En la primera hace:

  • la propiciación por el desagrado justo de Dios expiando la culpa del pecado;
  • hace intercesión por aquellos que el Padre le dio,
  • convierte en verdaderamente aceptables las personas y los servicios de ellos a Dios.

En el segundo:

  • el Mediador revela a los hombres la verdad respecto a Dios y a la relación de ellos con Dios, con las condiciones necesarias para un servicio aceptable,
  • los persuade y los capacita para que reciban la verdad,
  • los dirige y los sostiene en todas las circunstancias de la vida, en tal forma que perfecciona su libertad.
  • Al hacer este trabajo emplea el ministerio de hombres, II Cor. 5: 20.

Conclusión:

La Biblia es muy clara cuando dice que CRISTO es el único mediador entre Dios y los hombres (I Tim. 2:5). Bajo este nuevo pacto entre Dios y los hombres, no hay otro mediador.En el Nuevo Testamento, encontramos que el vocablo griego mesites es utilizado dos veces en relación con Moisés como el mediador de la ley (Gálatas 3:19, 20) y cuatro veces refiriéndose a Jesús (1 Timoteo 2:5; Hebreos 8:6; 9:15; 12:24).

Como bien dije al principio, no lo son ni María la madre del Señor, ni los miembros de la Sagrada Familia, ni los ángeles, ni los santos los que ejercen el rol de mediador -redentor de la humanidad. Tampoco son mediadores los que ya durmieron en el Señor y partieron de este mundo y aún esperan la resurrección, como es afirmado por el catolicismo romano. Los santos que están en vida, solamente podrán interceder ante el Señor, clamando fervientemente con sus oraciones, hasta el día en que duerman y puedan descansar de sus ministerios en este mundo. Luego, quedarán durmiendo a la espera de la resurrección y la corona de victoria que el Señor nuestro Dios dará a sus hijos. Es que estas personas,una vez que partan de este mundo, ya nada podrán hacer a favor de los seres humanos, hasta que resuciten. Solo el Señor Jesús, quien es el mediador entre los seres humanos y Dios, es quien “murió en la cruz en el monte Calvario para salvar al mas vil pecador”, como canta el himno evangélico (47). El vive por siempre (eternamente) porque Jesucristo, como segunda persona de la Trinidad es Dios eterno y vive para interceder por su Pueblo. La Biblia dice que respecto de Jesucristo: “por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.  “(Hebreos 7:25 RV 1960). Como explica L. Berkhof, la obra de Cristo es doble: Cristo obra en cosas que corresponden a Dios y en cosas que pertenecen al hombre, en la esfera legal objetiva, y en la esfera moral subjetiva. Por lo tanto,ningún ser humano puede ser el mediador que la humanidad necesita, absolutamente nadie, solamente Jesucristo, Dios hecho hombre. Agradezcamos por todo esto al Señor su infinito amor y agradezcamos también que El envió a su Hijo Jesús a morir en la cruz por nosotros.  Como Pablo le escribió a Timoteo:

Pues Dios nos salvó y nos llamó para vivir una vida santa. No lo hizo porque lo mereciéramos, sino porque ese era su plan desde antes del comienzo del tiempo, para mostrarnos su gracia por medio de Cristo Jesús;(2 Timoteo 1:9 NTV).

Dios lo bendiga mucho a usted, querido lector<>

Notas

(1) Is.42:1; 1 Pe. 1:19,20

(2) Hch. 3:22

(3) He. 5:5,6

(4) Sal 2:6

(5) Ef. 1:22,23

(6) Hc. 1:2

(7) Hch. 17:31

(8) Is. 53:10 Jn. 17:6; Ro. 8:30

(9) Jn. 1:14; Gá. 4:4

(10) Ro. 8:3; He. 2:14, 16, 17; He. 4:15

(11) Mt. 1:22,23; Lc. 1:27, 31, 35

(12) Ro. 9:5; 1 Ti.2:5

(13) Sal. 45:7; Hch. 10:38; Jn 3:34

(14) Col. 2:3

(15) Col 1:19

(16) He. 7:26

(17) Jn. 1:14

(18) He. 7:22

(19) He. 5:5

(20) Jn. 5:22,27; Mt. 28:18; Hch. 2:36

(21) Sal. 40:7,8; He. 10:5-10; Jn. 5:18

(22) Gá. 4:4; Mt. 3:15

(23) Gá 3:13; Is. 53:6; 1 P. 3:18

(24) 2 Co. 5:21

(25) Mt. 26:37,38; Lc 22:44; Mt. 27:46

(26) Hch. 13:37

(27) 1 Co. 15:3,4

(28) Jn. 20:25,27

(29) Mr.16:19; Hch. 1:9-11

(30) Ro 8:34; He. 9:24

(31) Hch. 10:42;Ro. 14:9,10;Hch. 1:11;2 P. 2:4

(32) He. 9:14; Re. 10:14; Ro. 3:25,26

(33) Jn. 17:2; He.9:15

(34) 1 Co. 10:4; He. 4:2; 1 P. 1:10,11

(35) Ap. 13:8

(36) He. 13:8

(37) Jn.3:13; Hch. 20:28

(38) Jn 6:37; Jn. 10:15,16; Jo. 17:9; Ro. 5:10

(39) Jn. 17:6; Ef. 1:9

(40) Ro. 8:9,14

(41) Sal. 110:1; 1 Co. 15:25,26

(42) Jn 3:8; Ef. 1:8

(44) Jn.1:18 – 1:21;

(45) Gá. 5:17

(46) Jn. 16:8; Sal. 110:3; Lc. 1:74,75

(47) https://www.youtube.com/watch?v=ld_h2_vyk2U

Bibiografia

  • L.Berkhof, Teologia Sistematica, p.336-337, ed. TELL
  • La Confesión de fe Bautista de 1689,  capítulo 8:CRISTO EL MEDIADOR
  • J.D. Douglas, Merrill C. Tenney. BIBLIOTECA MUNDO HISPANO DICCIONARIO DICCIONARIO BIBLICO A-M 
  • Sproul, R.C. (1996). Las grandes doctrinas de la Biblia. p.109-110.Editorial Unilit.
  • Sto. Tomás de Aquino, Summa Theologica
  • Imagen: https://es.slideshare.net/alianzaevangelica/la-esencia-divina-de-jesucristo