Los cristianos: debemos ser personas tolerantes o intolerantes? parte VI


Los cristianos: debemos ser personas tolerantes o intolerantes?

parte VI

Por Paulo Arieu

teatro-ficha

En esta sexta entrega, veremos que el cristianismo ha tenido actitudes intolerantes. No podemos esconderlo como si nunca hubiese habido un acto de intolerancia entre los grandes teólogos de la historia. Por ejemplo, en épocas tempranas del imperio romano, el cristianismo estuvo en contra del teatro greco-romano. Hoy en día puede resultar habitual asistir al teatro e incluso socialmente se lo considera como una parte importante de la cultura occidental. Sería impensable considerar como una actitud intolerante que un teólogo importante criticara públicamente al teatro en general. Pero esta actitud mayoritariamente tolerante, no ha sido siempre así y el teatro, fue cuestionado durante siglos por la religión cristiana. Juan Crisóstomo, Agustín de Hipona, Nicolás Blanco y Fray Miguel de Santander fueron los principales críticos del teatro. Pero como veremos, estos grandes pensadores cristianos tenían sus razones de fondo para pensar de esa manera.

Juan Crisóstomo decía que

Los judíos reúnen el coro de los libidinosos, las hordas de mujeres desvergonzadas, y todo ese teatro junto con sus espectadores lo llevan a la sinagoga. Así pues, no hay ninguna diferencia entre la sinagoga y el teatro. Pero la sinagoga es más que un teatro, es una casa de lenocinio, un cubil de bestias inmundas, una madriguera del diablo. Y las sinagogas no son el único refugio de ladrones, mercaderes y demonios, porque lo mismo son las almas de los judíos. [0]

También él escribió en su Homilía V, a San Mateo que:

…teniendo que dar cuenta de tantos y tan graves crímenes ¿todavía te sientas a reír y proferir chistes mundanos y te entregas a la liviandad? Dirás: pero si no lo hago, sino que me siento a llorar ¿qué utilidad me viene? Grande, por cierto. Y tan grande que no te la puedo explicar. Porque en los tribunales humanos, por más que llores no escapas de la pena, una vez pronunciada la sentencia; en cambio en este otro tribunal basta con que gimas para revocar la sentencia y obtener el perdón. Por esto Cristo con frecuencia nos amonesta a que lloremos y a los que lloran los ama bienaventurados mientras que llama desdichados a los que ríen.

Este teatro no admite donaires. Ni nos reunimos aquí para excitar risotadas, sino para gemir y mediante nuestros gemidos obtener la herencia del reino. Si tú te presentas delante del emperador, no te atreves ni a sonreír con ligereza; y en cambio tienes en tu casa al Señor de los ángeles ¿y no tiemblas y no estás con la modestia conveniente y aun te atreves a reírte mientras él está irritado? ¿No piensas en que más lo irritas con esto que con tus pecados? Porque no se aparta Dios de los pecadores tanto cuanto se aparta de quienes pecan y no se arrepienten ni se moderan. Pero hay hombres tan locos, que aún habiendo oído estas palabras, todavía dicen: ¡Lejos de mí el derramar lágrimas! ¡Concédame Dios que esté siempre en risas y juegos!

¿Puede haber cosa más infantil? No es Dios quien concede el juego, sino el diablo. Oye lo que les sucedió a quienes se entregaban al juego: El pueblo se sentó a comer y beber y se levantaron después para danzar. Y así eran también los sodomitas y la gente que vivía al tiempo del diluvio. Porque de ellos se dice: Tuvieron gran soberbia, hartura de pan y mucha ociosidad y prosperidad y se colmaban de delicias. Y los que vivieron en tiempo de Noé, aun viendo que durante tantos años se iba fabricando el arca, se entregaban al placer sin cuidado alguno, y para nada prevenían lo futuro. Por esto a todos los hundió el diluvio y naufragó todo el orbe.

No pidas, pues, a Dios regalos del diablo. De Dios es dar un corazón contrito, un ánimo humilde, vigilante, temperado, continente, penitente y compungido. Tales son sus dones, porque de eso es de lo que estamos necesitados sobre todo. Se ha echado encima una gran pelea y nuestra batalla es contra las Potestades invisibles; nuestro combate es contra los espíritus de la maldad, contra los Príncipes del mal. Ojalá que procediendo con diligencia, vigilantes y despiertos, podamos sostenernos y hacer frente al feroz escuadrón. Pero si nos entregamos a la risa, a la danza y a ser perpetuamente perezosos, por nuestra desidia caeremos aun antes de combatir.

Así es que no nos conviene andar perpetuamente riendo y entregarnos a los banquetes. Eso es propio de quienes danzan en el teatro, de las meretrices, de los que para eso se hacen cortar el pelo, de los parásitos, de los aduladores; pero no de quienes están destinados al cielo, de los que tienen sus nombres escritos entre los ciudadanos de la eterna ciudad, de los que están dotados de armas espirituales. Es propio de aquellos a quienes el diablo ha iniciado en aquello otro. Porque es él, él mismo, quien con artimañas de este jaez se esfuerza por este camino en debilitar a los soldados de Cristo y volver muelles los nervios y las fuerzas del alma. Por eso instituyó en las ciudades los teatros, en donde, agitando a los payasos, lanza contra toda la ciudad esa peste, esa que Pablo ordenó que se rehuyera. Se refiere a las conversaciones necias y a los chistes livianos; pero de ambas cosas es suprema ocasión la carcajada.

Cuando los mimos, en medio de sus payasadas dijeren algo blasfemo o torpe, entonces algunos de los más necios se ríen y se alegran, siendo así que a semejantes mimos se les debería lapidar en vez de aplaudirlos por sus chistes; pues por semejante placer atraen sobre sí el fuego del ‘horno Quienes les alaban lo que dicen son quienes más a decirlo los impulsan. Y por tal motivo con toda justicia quedan sujetos al tormento debido por crimen semejante. Si no hubiera espectador, tampoco habría comediantes. Pero cuando ven que vosotros abandonáis las oficinas, los oficios, las ganancias, en una palabra toda otra cosa, para correr a tales espectáculos, mayor cuidado ponen y mayor empeño en prepararlos.

No digo esto para librarlos a ellos de pecado, sino para que caigáis en la cuenta de que sois vosotros quienes suministráis el principio y raíz de semejante maldad, pues gastáis todo el día en eso, traicionando la decencia de vuestro estado de cónyuges y deshonrando el gran sacramento del matrimonio. No peca tanto el comediante como tú que le ordenas proceder así. Más aún: ni siquiera lo ordenas, sino que lo celebras con risas y aplaudes semejantes espectáculos y de mil maneras ayudas a esa oficina del demonio. ¿Con qué ojos, te pregunto, verás luego en tu casa a tu esposa; a tu esposa, a la que en el teatro contemplaste injuriada? ¿Cómo no te avergüenzas al acordarte de tu esposa, cuando ves en el teatro deshonrado su sexo?

Ni me opongas que ahí en el teatro todo es asunto de comedia y fingimiento; porque ese fingimiento ha convertido a muchos en adúlteros y ha destruido muchas familias. Y esto es lo que más lamento: que ya ni siquiera os parezca ser malo, sino que al contrario te entregues a los aplausos, los gritos, las risotadas, cuando los actores se atreven a presentar en público el adulterio. ¿Por qué llamas a semejante representación simple ficción? Infinitos suplicios merecen los comediantes, pues procuran imitar lo que todas las leyes ordenan evitar. Si mala es la cosa, mala es también su representación. Y no digo aún que semejantes ficciones de adulterio convierten a los espectadores en adúlteros y petulantes y desvergonzados; ya que nada hay más lascivo, nada más petulante para la mirada capaz de soportar semejantes espectáculos. Sin duda que tú no quisieras ver en el foro y mucho menos en tu casa a una mujer desnuda, porque semejante cosa la consideras como una injuria. Y en cambio vas al teatro a injuriar a ambos sexos manchando al mismo tiempo tus miradas.

Tampoco alegues que aquella mujer desnuda en el teatro es una meretriz: uno mismo es el cuerpo y el sexo de la meretriz y de la libre. Si en realidad nada hay de obsceno en ese espectáculo ¿por qué cuando en el foro ves a la mujer desnuda al punto te apartas y echas de ti a la desvergonzada? ¿Acaso el espectáculo es obsceno cuando andamos separados en los negocios, y cuando nos reunimos y nos sentamos en el teatro todos ya no es igualmente torpe? Semejante excusa es ridícula y deshonrosa y lleva consigo al extremo de la locura. Sería preferible tapiar los ojos con cieno y con lodo a contemplar cosa tan fea y tan inicua. Porque no daña tanto al ojo el lodo, como el espectáculo lascivo y la vista de una mujer desnuda dañan al alma.

Oye lo que la desnudez causó ya desde el principio de los tiempos y teme lo que está detrás de tan grande torpeza. ¿Qué fue lo que dio origen a la desnudez? La desobediencia y las asechanzas del demonio. De manera que ya desde el principio en la desnudez puso el demonio su empeño principal. Pero en fin, a lo menos nuestros primeros padres se avergonzaban de estar desnudos, mientras que vosotros lo tomáis a honra, como lo dijo el apóstol: Gloriándose de la torpeza. ¿Con qué ojos te mirará tu esposa cuando regreses de tan desvergonzado espectáculo? ¿cómo te recibirá? ¿con qué palabras te hablará cuando en tal forma has deshonrado al sexo femenino y vuelves hecho por el tal espectáculo esclavo y siervo de una meretriz?

Si oyendo esto os compungís, os felicito. Porque dice Pablo: ¿Quién va a ser el que a mí me alegre, sino aquel que se contrista por mi causa? No ceséis de doleros y arrepentiros por esto. El dolor por semejante motivo será el principio de vuestra conversión a una vida mejor… Me he dejado llevar de la vehemencia algún tanto más en mis palabras con el objeto de libraros de la podredumbre de los hombres ebrios y volveros la salud del alma, mediante un corte profundo. Ojalá que por medio de él disfrutemos todos de los bienes eternos y alcancemos el premio preparado para las buenas acciones, por gracia y misericordia de nuestro Señor Jesucristo, a quien sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.[1]

Agustín de Hipona (354 – 430 d.c.) no toleró al teatro pues este, tuvo su origen en el “paganismo”. Para Agustín el teatro (la “institución de juegos escénicos”) es un lugar de “apestados” (Ciudad de Dios, Libro I, cap XXXII). El escribió:

A pesar de todo, sabedlo quienes lo ignoráis y los que fingís ignorarlo. Tenedlo en cuenta, vosotros que murmuráis contra el que os libró de tales tiranos: los juegos escénicos, espectáculo de torpezas y desenfreno de falsedades, fueron creados en Roma no por vicios humanos, sino por orden de vuestros dioses. Sería más tolerable el haber concedido los honores divinos al Escipión aquel que dar culto a dioses semejantes. Porque no eran éstos mejores que su pontífice. ¡A ver si ponéis atención, si es que vuestro espíritu, emborrachado de errores desde hace tanto tiempo, os permite hacer alguna consideración que valga la pena! Los dioses ordenaban exhibiciones de juegos teatrales en su honor para poner un remedio a vuestros cuerpos apestados; el pontífice, en cambio, prohibía la construcción del teatro mismo para evitar que vuestras almas quedaran apestadas. ¡Si os queda una chispa de lucidez para dar preferencia al alma sobre el cuerpo, elegid a quién de los dos deberéis dar culto: si a vuestros dioses o a su pontífice!

Y no se calmó aquella epidemia corporal precisamente porque en un pueblo belicoso como éste, acostumbrado hasta entonces únicamente a los juegos de circo, se infiltró la manía refinada de las representaciones teatrales. Al contrario, la astucia de los espíritus malignos, adivinando que aquella peste iba a terminar a su debido tiempo, puso cuidado en inocular, con ocasión de ello, otra mucho peor y de su pleno agrado, no en los cuerpos, sino en las costumbres. Esta segunda plaga les ha cegado el espíritu a estos desdichados con tan espesas tinieblas, y se los ha vuelto tan deformes, que todavía ahora (si llega a oídos de nuestra posteridad quizá se nieguen a creerlo), recién devastada Roma, aquellos contagiados de esta segunda peste, que en su huida han logrado llegar a Cartago, a porfía se vuelven locos por los histriones diariamente en los teatros. [2]

En Roma había tres teatros, con más de diez mil localidades. Pero ¿porque los grandes teólogos de la cristiandad primitiva se mostraron intolerantes en contra del teatro? La razón de esta actitud es que en esas obras de teatro se consagraba a dioses paganos y se mostraba escenas de lujuria que atentaban contra la buena moral del pueblo creyente:

Las representaciones teatrales reflejaban la degradación moral de la vida moral, propiciada por el paganismo. Los “mimos” eran representaciones de actores que, sin pronunciar palabras, expresaban danzando mímicamente con un acompañamiento musical lo que el coro cantaba. Los temas solían estar tomados de los relatos mitológicos, especialmente los que tenían contenido sensual o erótico. Los grandes dramas clásicos sólo se representaban en contadas ocasiones. Lo más corriente eran las comedias y, dada la corrupción del público que frecuentaba el teatro, se acostumbraba a representar adulterios con escenas picantes y escandalosas. Incluso, cuando el cristianismo estuvo más extendido en los siglos III y IV, se ridiculizaban aspectos de la vida sacramental cristiana, como el bautismo.[3]

La Revista Online Protestante Digital, explica que

Los Padres de la Iglesia condenaban los espectáculos del mundo antiguo. Cuando alguien llegaba a la fe cristiana, no debía asistir ya más al teatro. Los actores que se convertían, tenían por lo tanto que abandonar su oficio. Hay no obstante algunas excepciones de profesionales que continuaron trabajando en el teatro, siendo ya cristianos. A finales del siglo II, Tertuliano denunciaba por primera vez, en su obra De spectaculis, la asistencia cristiana a unos espectáculos que la Iglesia consideraba como inmorales. El problema no era solamente que los actores incitaran a la lujuria o se vistieran de mujer, sino que estos espectáculos se consideraban idolátricos. Eran en cierto modo un acto de culto. Los juegos romanos tenían claramente un origen religioso, ya que estaban dedicados a honrar a diferentes dioses -sólo los combates de gladiadores nacen de un ritual funerario, con que se honraba a los difuntos-. La verdad es que en el siglo III ya nadie veía el teatro como un fenómeno de culto, pero eso no cambia la opinión de los Padres de la Iglesia.[4]

En aquella temprana época del cristianismo, había muchos nuevos creyentes que dejaban su trabajo en el teatro, porque no creían que su oficio fuese compatible con su fe cristiana. Pero era cierto que en aquella época, había profesiones que eran contradictorias con el cristianismo.

Un texto del siglo I, la Didaqué, recuerda que la Biblia prohíbe la adivinación, los encantamientos y la astrología. Tertuliano pensaba que un cristiano no podía ser pintor o escultor, porque estaba obligado a representar a dioses. Y la Traditio Apostolica cita la ocupación de proxeneta o prostituta, como incompatibles con la fe cristiana, por su evidente deshonestidad. Pero ¿se puede ser un actor cristiano? Tertuliano veía el drama como algo inherentemente malo, pero también creía que el sexo dentro del matrimonio era pecaminoso. “El drama es hacer creer”, dice Somerset Maugham, “no trata con la verdad, si no con el efecto”. Por lo tanto “la importancia de la verdad, para el dramaturgo, es que añade interés”, pero “la verdad dramática es sólo verosimilitud”. Puesto que “es lo que se puede persuadir al público a aceptar”. El término griego para un actor es hipócrita, ya que está relacionado con la máscara con que se interpreta. Es por eso que la hipocresía religiosa se representa más fácilmente que la verdad del Evangelio.[5]

La Reforma acabó con las representaciones melodramáticas que se venían haciendo desde la Edad Media (obras sobre mártires, misterios y pasiones), no porque esté en contra del drama, si no por el abuso religioso que se hacía del teatro.

Los puritanos prohibían el teatro en domingo, pero aceptaban incluso que las mujeres actuaran, ya que en la época de Shakespeare, los hombres hacían el papel de mujeres. Lo que el actor representa, no significa necesariamente que lo apruebe. La Biblia está llena de hechos terribles, pero eso no significa que Dios los acepte. El drama puede que no sea la mejor forma para comunicar el Evangelio, pero tiene un gran poder emocional para mostrar la verdad del ser humano. Y la verdad es que no hay nada humano que nos haya de ser extraño…[6]

Pero debemos comprender que no todo en la cultura es pecaminoso y no debemos caer en la tentación de prohibir lo que Dios no ha prohibido. Solamente deberíamos tener en cuenta si es de edificación espiritual de nuestras vidas o no. Hay tres palabras importantes a tener en mente al definir la responsabilidad cristiana en cualquier cultura.

La primera es cooperación con la cultura. La razón de esta cooperación es que podremos identificarnos con nuestra cultura para que pueda ser influida para Jesucristo. Jesús es un modelo para nosotros en esto. No fue, en general, un anticonformista. Asistió a bodas y funerales, sinagogas y fiestas. No era un judío practicante. Por lo general, hizo las cosas culturalmente aceptables. Cuando no lo hizo, era por claros principios espirituales.

Una segunda palabra es persuasión. La Biblia describe a los cristianos como sal y luz, los elementos penetrantes y purificadores dentro de una cultura. El cristianismo busca tener una influencia santificadora en una cultura, y no ser absorbido por transigir repetidamente.

Un tercer concepto es confrontación. Mediante el uso cuidadoso de la Biblia, los cristianos pueden desafiar y rechazar aquellos elementos y prácticas dentro de una cultura que son incompatibles con la verdad bíblica. Hay ocasiones en que los cristianos deben confrontar a la sociedad. Cosas como la poligamia, la idolatría, la inmoralidad sexual y el racismo deben ser desafiadas frontalmente por los cristianos.[7]

En conclusión, la intolerancia en contra del arte, especialmente el teatro, tenía sus razones. Los cristianos debemos ser tolerantes, pero esta tolerancia tiene un límite ordenado por el mismo Dios. La Biblia es clara cuando dice que un cristiano debe abstenerse de todo aquello que sea malo para su vida espiritual (Ver I Tesalonicenses 5:22). Aquellos grandes teólogos de la iglesia Primitiva, fueron intolerantes con muchos aspectos del arte grecoromano, porque había razones de peso para serlo. No lo eran porque fuesen fanáticos religiosos, como alguien a la ligera puede presuponer. Aunque algunos como Tertuliano veían el drama como algo inherentemente malo, pero también creía que el sexo dentro del matrimonio era pecaminoso. El tenía un celo excesivo por la verdad. Pero no todos los teólogos estuvieron influenciados por el gnosticismo de aquella época, como sucedió con Tertuliano. Durante el transcurso de la Edad Media vemos que se hacían obras sobre mártires, misterios y pasiones y el clero lo toleraba sin problemas, porque se hacía con fines apologéticos. 

Es muy necesario que los cristianos influencien la cultura con el cristianismo. Yo personalmente creo que debemos llenar todo con el evangelio, como dice Pablo (Ver Romanos 15:19). Las artes necesitan mucho hoy en día de cristianos talentosos que glorifiquen a Dios con sus telentos. Las cosas en esta sociedad postmoderna no mejorarán en tanto y en cuanto los cristianos se conforman con dejar la producción artística en la mano de los inconversos[8]. Puede ser algo duro hoy en dia trabajar en un medio artístico, los peligros para un creyente pueden ser muy grandes por el fuerte liberalismo moral en el que vivimos.  Sabemos bien que la profesión de actor ha sido notoria por ser desilusionadora. Hollywood y Broadway [centros del cine en los EE. UU.], son dos fuentes de corrupción, que han convertido a Norteamérica en una Sodoma. Pero como dice la Biblia: si comemos o bebemos o hacemos cualquier otra cosa, como el arte, hagámoslo para que Dios sea glorificado (Ver I Corintios 10:31). Gini Andrews, una aclamada concertista de piano y autora, escribe de la gran necesidad de que los cristianos se destaquen en todos los campos artísticos, y desafía a todos los artistas cristianos para que desarrollen sus dones:

“Todas las disciplinas -la música, la pintura, la escultura, el teatro, la escritura- están necesitadas de pioneros que busquen una forma de ejecutar propia del siglo XX; que muestren con una obra de calidad que hay una respuesta a lo absurdo de la vida, a la amenaza de aniquilamiento, a la mecanización del hombre -el mensaje que es proclamado fuerte y claro por el artista no cristiano. . . .

“Si hemos de presentar el mensaje de Dios a las personas desilusionadas y frenéticas del siglo XX, exigirá su creatividad expresada de formas especiales. Espero que algunos de ustedes en los campos creativos se vean desafiados por la condición de todopoderoso del Dios-Creador y pasarán largas hora con Él, diciendo, como Jacob: ‘No te dejaré, si no me bendices, hasta que me muestres cómo hablar de tu maravilla a la mente contemporánea'”.[9]

“Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos. Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.” (2 Co. 4:1-2 NVI)

Dios lo bendiga. 

Continúa….

Notas

Imagen: http://servicios.laverdad.es/proyectos/cartagena/teatro-romano-ficha.html

[0] https://www.ateoyagnostico.com/2017/08/29/el-cristianismo-estuvo-en-contra-del-teatro/

[1] Ibid

[2] Ibid

[3] http://www.primeroscristianos.com/index.php/entrevistas/item/1674-los-espectaculos-del-imperio-romano-y-los-primeros-cristianos

[4] http://protestantedigital.com/blogs/139/El_teatro_y_la_Iglesia_antigua

[5] Ibid

[6] Ibid

[7] http://www.ministeriosprobe.org/docs/artes.html

[8] El escritor Thomas Howard dice que el arte moderno expresamente rechaza la influencia cristiana en el arte: El cristianismo y el arte estuvieron vinculados de un modo causal entre los siglos IV y XX. Aun el arte y literatura «post-cristiana» en los últimos doscientos años en el mundo occidental surge de raíces cristianas; sin embargo, con frecuencia conlleva un repudio más o menos consciente de las categorías cristianas y un intento de forjar nuevas formas libres de la influencia cristiana.(Thomas Howard, Christianity and the arts [El cristianismo y las artes], In Dowley, ed., A Lion Handbook: The History of Christianity [La historia del cristianismo], p. 37.)

[9] Gini Andrews, Your Half of the Apple (Grand Rapids, MI:, Zondervan, 1972) pp. 64-65. 

La revelación de Dios en la Palabra escrita


La revelación de Dios en la Palabra escrita

por Paulo Arieu

palabra-de-dios[1]

En este artículo veremos que Dios se ha revelado a través de Su Palabra. La Biblia es clara al respecto cuando dice que Dios, en su profundo amor y misericordia, se nos ha revelado y hablado en forma directra y precisa por medio de Jesucristo (Heb. 1:1-4 RV 1960), como cité en el articulo anterior. Y entender esto, que Dios nos ha hablado directamente por medio de su amado Hijo Jesús, nos compete a nosotros y está en la Biblia, principalmente en el Nuevo Testamento. Por este motivo decimos que la Biblia (los textos de los manuscritos originales) es Palabra de Dios. Como explica el teólogo protestante Ryrie

todo lo que conocemos de la vida de Cristo aparece en la Biblia, aunque, por supuesto, no todo lo que El hizo o dijo se relata en las Escrituras “ [0] Esto es en referencia a los dicho por el apostol Juan, quien escribió al respecto que “Jesús también hizo muchas otras cosas. Si todas se pusieran por escrito, supongo que el mundo entero no podría contener los libros que se escribirían.(Juan 21:25 NTV). 

Pero la Biblia es la Palabra de Dios y Dios nos ha dado a conocer su voluntad mediante ella. Los cristianos afirmamos que Dios existe y que el es real. Y por eso es que entendemos claramente, que aunque el sacrificio redentor de Cristo sucedió hace dos mil años, Dios se da a conocer a los que de diversas maneras procurar hallarle y conocer su voluntad. Pero Dios se nos revela en formas contundente por medio de Su Palabra. Ryrie explica que la Biblia es el registro de la revelación especial de Dios asi como su misma revelación.

“la Biblia sirve como la más inclusiva de todas las avenidas de la revelación especial, porque ella contiene en forma permanente muchos aspectos de las otras avenidas. Aunque Dios indudablemente dio otras visiones, otros sueños, y otros mensajes proféticos que no fueron incluidos en la Biblia, no sabemos ninguno de sus detalles. Además,  Pero la Biblia no es simplemente el archivo de estas otras revelaciones de Dios; ella también contiene verdad adicional que no fue revelada, por ejemplo, por medio de los profetas o aun durante la vida terrenal de Cristo. Así que la Biblia, entonces, es tanto el registro de los aspectos de la revelación especial como la revelación misma.[1]

En este sentido es que la revelación de Dios, a través de la Biblia, continúa y continuará hasta la segunda venida de Cristo. Dios es desconocido para el mundo. El teólogo protestante L. Chafer explica al respecto que

La Palabra escrita de Dios es capaz, sin embargo, de revelar a Dios en términos incluso más explícitos de los que puedan ser observados en la persona y obra de Cristo. Como previamente se ha demostrado, es la Biblia la que nos presenta a Jesucristo tanto como el objeto de las profecías, como su cumplimiento. Con todo, la Biblia va aún más allá; dando detalles respecto a Cristo, muestra el programa de Dios para Israel, para las naciones, así como para la Iglesia, y trata de muchos otros temas de la historia del género humano y del universo. La Biblia no sólo presenta a Dios como su tema fundamental, sino que también nos muestra sus propósitos. La revelación escrita lo incluye todo en sí misma. Expone de la forma más clara y convincente todos los hechos que conciernen a Dios y que están revelados en la Naturaleza, y proporciona el único registro que atañe a la manifestación de Dios en Cristo. También se extiende la divina revelación en grandes detalles que se relacionan con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, los ángeles, los demonios, el hombre, el pecado, la salvación, la gracia y la gloria. La Biblia, pues, puede ser considerada como el complemento perfecto de la divina revelación de Dios, parcialmente revelada en la Naturaleza , y más plenamente revelada en Cristo, y revelada completamente en la Palabra escrita.[2]

La revelación en la Biblia no solamente es inclusiva y sin embargo parcial, sino que, como explica Ryrie[3] también:

a) Es precisa, como escribió el apostol Juan (“Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad“, 17:17 NTV).

b) Es progresiva, como escribio el autor de la epístola a los Hebreos (“Hace mucho tiempo, Dios habló muchas veces y de diversas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas.”, Hebreos 1:1 NTV).

c) Es con propósito, como escribió el apostol Pablo a Timoteo (Desde la niñez, se te han enseñado las sagradas Escrituras, las cuales te han dado la sabiduría para recibir la salvación que viene por confiar en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra. “, 2 Timoteo 3:15–17).

Coincidimos totalmente on Chafer, que Dios ahora nos habla a la humanidad por medio de la revelación escrita. Por esta razón se nos exhorta a tener en cuenta esta revelación de Dios en Jesucristo y registrada en Su Palabra.

  • “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos nombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. “ (2 Pe. 1:19-21 RV 1960).
  • Debido a esa experiencia, ahora confiamos aún más en el mensaje que proclamaron los profetas. Ustedes deben prestar mucha atención a lo que ellos escribieron, porque sus palabras son como una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que el Día amanezca y Cristo, la Estrella de la Mañana, brille en el corazón de ustedes.  Sobre todo, tienen que entender que ninguna profecía de la Escritura jamás surgió de la comprensión personal de los profetas ni por iniciativa humana. Al contrario, fue el Espíritu Santo quien impulsó a los profetas y ellos hablaron de parte de Dios. (2 Pe. 1:19-21 NTV).

Y por extensión a toda la Biblia, ya que toda la Biblia es inspirada por Dios (Ver 1 Corintios 2:12-13; 2 Timoteo 3:16-17).  Y así también lo han entendido muchos grandes pensadores de la historia:

a) Bien dijo Kant, uno de los más serios pensadores de todos los tiempos:

“Haces bien en fundamentar tu paz y piedad en los evangelios, pues sólo en los

evangelios se halla la fuente de verdades espirituales, después que la razón ha

llegado al límite de su investigación, en vano.”[4]

b) También, otro filósofo llamado Hegel, no quiso otro libro en su lecho de muerte que la Biblia. El dijo antes de morir que:

si pudiera prolongar la vida, se dedicaría al estudio de ese Libro, pues en él había

hallado lo que la razón no podía descubrir.[5]

Si, como creemos, hay un Dios bueno, es razonable esperar que se revelará  personalmente a sus criaturas para que ellos entiendan que Dios los esta llamando a la Salvación.

c) El Reverendo David S. Clarke dijo lo siguiente:

No podemos imaginarnos que un padre se oculte para siempre de su hijo, que

nunca se comunique con él. Tampoco podemos imaginar que un Dios bueno oculte

de las criaturas creadas a su imagen la revelación de su ser y de su voluntad. Dios

ha hecho al hombre capaz y deseoso de conocer la realidad de las cosas, ¿y acaso

ocultará una revelación capaz de satisfacer ese deseo? Según la antiquísima

mitología egipcia, la legendaria Esfinge tebana proponía enigmas a los que

pasaban, y los mataba si no los descubrían. Sin duda alguna un Dios amoroso y

sabio no dejará que el hombre perezca por falta de conocimientos, desconcertado

ante el enigma del universo.[6]

d) Por su parte el doctor Hodges afirma:

La inteligencia de Dios despierta en nosotros la esperanza de que El ha adaptado

los medios al fin, y que coronará la naturaleza religiosa con una religión

sobrenatural. La benevolencia de Dios despierta la esperanza en nosotros de que

sacará a sus criaturas de su doloroso azoramiento y conjurará el peligro que las

acecha. La justicia de Dios despierta en nosotros la esperanza de que hablará a la

conciencia con tono claro y de autoridad. Es razonable pensar que Dios expresara en un libro su mensaje al hombre. El doctor Keyser dice lo siguiente: Los libros constituyen el mejor método de preservar la verdad íntegra, y trasmitirla de generación en generación. Ni la memoria ni la tradición son dignas de confianza. Por lo tanto. Dios procedió con la mayor sabiduría y también en forma normal al proporcionar al hombre la revelación divina en forma de libro. De ninguna otra manera, hasta donde nos es posible ver, podría El haber impartido a la humanidad un nivel infalible que hubiera estado disponible para toda la humanidad, y que continuaría intacto a través de las edades, y del cual el hombre podía obtener el mismo nivel o patrón de fe y conducta.[7]

e) Dietrich Bonhoeffer, un teólogo luterano alemán, también comentó que:

La vida del discípulo se acredita en el hecho de que nada se interponga entre

Cristo y él, ni la ley, ni la piedad personal, ni el mundo. El seguidor no mira más

que a Cristo. No ve a Cristo y al mundo. No entra en este género de reflexiones,

sino que sigue sólo a Cristo en todo. Su ojo es sencillo. Descansa completamente

en la luz que le viene de Cristo; en él no hay ni tinieblas ni equívocos. [8]

Pero ¿Que es la Palabra de Dios? 

f) Leamos que no dice el Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia al respecto:[9]

Frase que aparece en el Antiguo Testamento 394 veces (NBD) y se refiere a la

comunicación de Dios con el hombre. Por ser la palabra el vehículo con que se

expresan los pensamientos, es el medio más común con el que Dios revela y realiza

sus propósitos. De ahí que frases como «la Palabra de Jehová vino a mí» (Jer

1.11), «vino la Palabra de Jehová a … Ezequiel» (1.3), «Palabra de Jehová que vino a Oseas» (1.1), etc., sean características de los libros proféticos. La Palabra de Dios es una extensión de su personalidad. Luego, está investida de autoridad divina y deben respetarla y obedecerla tanto los ángeles como los hombres (ver Deut 12.32; Sal. 103.20). La Palabra de Dios es permanente (Is. 40.8) y tiene que cumplirse (Is 55.11).  En el Salmo 119 la frase se usa como sinónimo de «la ley», por tanto se refiere a la palabra escrita, aunque en casi todos los otros casos la «palabra de Dios» se refiere a una comunicación hablada. Este doble uso se explica en Éx. 24.4 donde se dice que Moisés puso por escrito las palabras que había oído de Jehová. Además, en algunas ocasiones la Palabra de Jehová venía mediante Visiones. Por ejemplo: «la Palabra de Jehová … lo que vio sobre Samaria y Jerusalén» (Miq 1.1; cf. Abd 1.1; Nah 1.1).  

También, el mismo Diccionario nos explica que [10] 

En el Nuevo Testamento la frase «palabra de Dios» solo en pocas ocasiones denota algo escrito. Por ejemplo, en Mar. 7.13 se refiere a la Ley que los judíos anulaban por su tradición y en Jn. 10.35 al Sal 82.6. Pero la frase nunca se usa para referirse al conjunto de los libros del Antiguo Testamento, ni mucho menos a toda nuestra Biblia. Los libros del Antiguo Testamento se identifican más bien con el término «las Escrituras». En el Nuevo Testamento la frase «palabra de Dios» (logos tou theóu) generalmente denota un mensaje predicado, sobre todo el del evangelio o el cristiano en general, predicado por Cristo y sus apóstoles (Lc. 5.1; 8.11, 21; Hch. 6.2; Ef. 6.17; Heb 6.5; 13.7; 1 Pe. 1.23). En este sentido a veces se emplean las frases «la palabra del Señor» (1 Ts 1.8; 2.13; 2 Ts 3.1) y «la palabra de Cristo» (Col 3.16; Heb 6.1; cf. «las palabras del Señor Jesús» en Hch 20.35; 1 Ti 6.3). Ocasionalmente la Palabra de Dios parece comprender toda la voluntad o el propósito de Dios (Lc 11.28; Ro. 9.6; Col 1.25; Heb 4.12). En los escritos de Juan se halla un uso distinto de «palabra» o más bien del vocablo griego logos. Se emplea como título del Hijo de Dios, y se traduce «Verbo» en la mayoría de las versiones (RV, NC, Str., HA, BC). Si Dios se reveló mediante la palabra hablada, ¿cuánto más no habría de revelarse mediante la Palabra encarnada? Este es el argumento de Heb 1.1, 2 y corrobora lo dicho en Jn 1.18. «A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo … Él le ha dado a conocer» o, siguiendo literalmente el griego: «Él ha hecho una exégesis de Él».

Algunos términos relacionados con “Revelar”:

1. Revelación: (lat. revelatio) Acción y efecto de revelar. Manifestación de una

verdad secreta u oculta. [11]

2. Revelar: (lat. revelare) Descubrir lo secreto. proporcionar indicios o

certidumbre de algo. Manifestar Dios a los hombres lo futuro u oculto.[12]

3. Revelación: significa encubrir, ocultar, disfrazar.[13]

Cual es la ETIMOLOGÍA de la palabra revelar:

  1. Viene del griego “apocalipsis”, que significa descubrir, revelar, desnudar. [14]
    BAILLIE: “Revelación literalmente significa descubrimiento, quitar un oscuro velo a

    fin de poner en evidencia algo que anteriormente estaba escondido?”[15]

    RAMM: “En el sentido más amplio, Una revelación es la totalidad de los modos en

    que Dios se da a conocer?[16]

    STANCIL: “La revelación es la automanifestación de Dios mismo y verdades acerca

    de Dios sin las cuales no lo podríamos conocer, con el propósito de establecer

    relaciones redentoras”[17]

    TRUEBLOOD:”La más importante afirmación de la revelación no es que el

    recipiente humano toma conciencia, a través de un método especial, de una serie de verdades acerca de Dios, sino que la afirmación más emocionante es que toma

    conciencia de Dios mismo}’[18]

    MORRIS: ‘Se trata de un conocimiento que alguien nos revela. En el cristianismo

    es un término importante porque significa que Dios ha tomado la iniciativa de darse a conocer al hombre. En tal sentido el conocimiento de Dios resulta ser, no el

    producto del diligente estudio humano, sino una manifestación de la gracia de Dios

    y de su voluntad de ser conocido” [19]

    LEWIS: “Revelación significa que se nos imparte un conocimiento especial que no

    podemos lograr por nosotros mismos. Viene de afuera de nosotros mismos. Es por la acción y la iniciativa de Dios” [20]

Pero ¿Que significa que la Biblia es revelada?

La Biblia es la revelada (sin velo, descubierta) Palabra de Dios respecto a la

salvación del hombre. El mensaje central de la Biblia es suma y esencia de esa

revelación…. La palabra “inspiración” significa soplo hacia fuera. Ya que Dios inspiró la Biblia esta es un producto divino. Los hombres fueron los vehículos de que Dios se valió para dar a su mensaje forma escrita. Como se realizó esto, es un misterio; que se realizó es un hecho. La inspiración y la revelación van de la mano. Nuestra inspirada Biblia es en verdad la revelación escrita, así como las palabras de Jesús fueron la revelación hablada. [21]

El Dr. H.Orton Wiley dijo que:

Las Escrituras fueron dadas por inspiración plenaria, la cual inspiración reúne en todo su contenido los elementos de superintendencia, elevación y sugestión, de tal manera y en grado suficiente que la Biblia llega a ser la Palabra infalible de Dios y la regla autoritativa de fe y práctica en la iglesia. [22]

La declaración del Dr. Adam Clarke, uno de los mejores expositores bíblicos del

movimiento wesleyano, dice así:

Insisto en tal clase de inspiración de los autores sagrados del Nuevo Testamento que nos asegura la verdad de lo que escribieron, sea por la inspiración de sugestión o sea solamente de dirección pero no insisto en una inspiración que implica que sus palabras fueron dictadas o sus frases indicadas verbalmente por el Espíritu Santo.[23]

El filósofo Immanuel Kant dijo que:

“La existencia de la Biblia, como libro para el pueblo, es el mayor beneficio que la raza humana jamás haya experimentado. Todo intento de desprestigiarla es un crimen contra la humanidad”. [24]

Sir Isaac Newton dijo que:

Hay más señales de autenticidad en la Biblia que en la historia profana alguna. Reconocemos en las escrituras de Dios la más sublime filosofía.[25]

Todo evangelio es una literatura teológica que nos permite descubrir la Palabra de

Dios y qué es lo que nos quiere decir con ella en nuestra vida personal, así como en

el mundo en que hoy vivimos. La belleza de los evangelios radica en que aún

siendo escritos hace tanto (s. I) , por personas pertenecientes a comunidades tan

disímiles, con problemas, realidades, propias de sus épocas, con una literatura,

escritura, tan diversa de la actual, sigue presente como “agua viva”, son mensajes

que atraviesan toda época, contexto, realidad y persona. Palabras de vida eterna,

palabra de Jesús resucitado. [26]

Soren Kirkegaard dijo que:

“Como un enamorado lee una carta de su amada, así tienes que leer la Escritura… La Biblia ha sido escrita para mí” [27]

Se cuenta de que la increíble devoción a la exposición de la Palabra de Dios año tras año en la vida de Juan Calvino, era debido a su profunda convicción de que la Biblia es la verdadera Palabra de Dios. El dijo que:

“Las leyes y las profecías no son enseñanzas entregadas por la voluntad del hombre, sino dictadas por el Espíritu Santo… Debemos a las Sagradas Escrituras la misma reverencia que le debemos a Dios, porque provienen de El únicamente, y no tienen nada del hombre en ellas” [28]

Lo que Calvino vio en la Biblia, por sobre todas las cosas, fue la majestad de Dios. El dijo que a través de las Escrituras “de una manera que sobrepasa al juicio humano, somos hechos absolutamente a semejanza, como si contuviéramos la majestad de Dios Mismo” (Institutes, I. vii, 5). [29]

Sin duda, vemos que la Biblia, para Calvino, era por sobre todo un perfecto testigo de Dios y de su gloriosa majestad divina. ¿Están todavía los cristianos recibiendo, por inspiración del Espíritu Santo, revelación directa de Dios? ¿Puede la gente hoy, al escribir canciones o libros, al predicar o enseñar, o al tomar decisiones, alegar legítimamente que están bajo inspiración divina? Como comenta  el pastor John Mac Arthur, «Muchos carismáticos contestan un sonoro “¡Sí!”»[30], lamentablemente. Y para fundamentar esta declaración, Mac Arthur cita a J. Rodman Williams, quien escribió que:

La Biblia verdaderamente se ha convertido en un testigo asociado de la actividad

actual de Dios… Si alguien hoy tal vez tiene una visión de Dios, de Cristo, es bueno

saber que ya ha sucedido antes; si alguien tiene una revelación de Dios, saber que

para los cristianos primitivos la revelación también sucedía en la comunidad; si uno

dice un: “Así dijo el Señor”, y se atreve a dirigirse a la comunidad en primera

persona, aun a ir más allá de las palabras de la Escritura, que esto sucedía ya hace

mucho. ¡Que extraño y notable es! Si uno habla la Palabra de Verdad en la

comunión del Espíritu, no son sus propios pensamientos y reflexiones (por ej.,

sobre algunos temas actuales), ni simplemente alguna exposición de las Escrituras,

porque el Espíritu trasciende las observaciones personales, por interesantes y

profundas que puedan ser. El Espíritu como el Dios vivo, se mueve a través, y más

allá, de los registros del testimonio pasado, por valiosos que tales registros sean

como modelo para lo que pasa hoy en día.[31]

¿Qué nos está diciendo Williams? Mac Arthur nos sigue explicando:

El está afirmando que la Biblia no es nuestra fuente final de la revelación de Dios,

sino simplemente un “testigo” de la revelación adicional que Dios está dando hoy

en día. Williams está declarando que los cristianos pueden añadirle a la Biblia, y

que ellos pueden aceptar otras adiciones a la Escritura como normales y convencionales. El cree que la Biblia es un “modelo” para lo que el Espíritu Santo está haciendo hoy para inspirar a los creyentes.[32]

Fe en un Dios vivo

Pero, y esto que decimos, que se terminó la revelación divina, y que ya el canon

está cerrado, no suena a lo que algunos llaman deísmo? No será que Dios ya no

habla, o no se comunica con este mundo? Solo nos quedó la tradición de la Palabra

de Dios, y Dios se retiró de la escenario mundial?  Permítame aclararle: Yo, personalmente ¡creo en un Dios vivo! A modo personal, mi convicción plena es en un Dios que existe, que está vivo, que no está ausente de los males de la humanidad, y que no ha dejado al mundo sin conocimiento de él. Yo creo y afirmo que Dios existe, y que nuestro Dios es un Dios vivo, y no un Dios ausente, como lo enseña por ejemplo el deísmo, aunque yo no pueda comprender la totalidad de sus designios.

El deísmo

es la creencia en Dios creador del Universo y de sus procesos naturales a través de los cuales funciona (leyes) . Se basa en la observación y el análisis racional de la naturaleza. Así pues, el deísmo es una creencia racional en Dios, pero sin aceptar los credos, dogmas o libros sagrados de una religión particular. [33]

Uno de los principales postulados de esta filosofía religiosa, es estar basada

en la creencia de que Dios existe y creó el universo físico, pero no interfiere con él

(postulado que incluye a la evolución teísta).Los deístas, en general, rechazan la

religión organizada y los dioses personales “revelados” argumentando que Dios es

el creador del mundo, pero que no interviene de forma alguna en los quehaceres

del mundo, aunque esta posición no es estrictamente parte de la filosofía deísta.

Para ellos, Dios se revela a sí mismo indirectamente a través de las leyes de la

naturaleza descritas por las ciencias naturales.El deísta no necesariamente negará

que alguien pueda recibir una revelación directa de Dios, pero esa revelación será

válida sólo para esa persona. Si alguien asevera que Dios se le ha revelado, será

una revelación de segunda mano y no habrá obligación de seguirle. Esto implica la

posibilidad de que se esté “abierto” a las diferentes religiones como

manifestaciones diversas de una misma realidad divina hacia la que tiende nuestra

naturaleza biológica, aunque no crea en ninguna en concreto como “verdadera” o

“totalmente verdadera”…Las corrientes filosóficas deístas describen a un Dios ajeno

a la creación directa de todos los aspectos del mundo, a diferencia de la imagen

literal que presentan religiones como el islamismo, cristianismo o judaísmo. Sin

embargo, la corriente filosófica deísta al promover el librepensamiento, no pretende

establecer ningún precepto ni dogma a seguir. Por lo tanto, un deísta puede

considerarse deísta cristiano, deísta judío, deísta musulmán, etc.» [34]

Obviamente, no es este mi concepto de Dios. no tengo un concepto deísta de

Dios, sino teísta y cristiano evangélico. Yo creo y afirmo que la revelación de Dios de nuevos aspectos de su deidad, prácticas, doctrinas, etc., han cesado hasta el tiempo de su segunda venida. Pero no por eso Dios está ausente del mundo, ni ha dejado de llamar a la salvación y al conocimiento de Él a los seres humanos. Afirmo plenamente convencido que La Revelación especial de Dios al mundo ha cesado, que ya no hay mas nada por añadir a las escrituras y que El canon esta cerrado. Y afirmo la veracidad de los textos bíblicos y su carácter inspirado e inerrante. A través de la ciencia, Dios nos ha permitido conocer aspectos de la creación también llamada “revelación natural”, que nos eran desconocidos. Pero nada de esto añade ni una jota ni una tilde a la Biblia.

Pero como bien afirma Mac Arthur, creer que Dios sigue inspirando nueva Escritura,

es un criterio relativista atemorizante» y que lamentablemente, «está creciendo en popularidad conforme el movimiento carismático se extiende.[35]

Por eso, es tan importante entender la doctrina de la inspiración verbal, la cual

está íntimamente relacionada con la doctrina de la inspiración plenaria. Esta

enfatiza que las palabras de la Escritura son inspiradas por Dios. La Escritura no es

sólo la Palabra de Dios, también es las palabras de Dios. Nuevamente enseñamos y

enfatizamos esto en contra de aquellos que piadosamente afirman que la Escritura

es inspirada en sus enseñanzas y doctrinas pero no en palabras y detalles. Tal

enseñanza es, por supuesto, simplemente un sin sentido, ya que es imposible que

la Escritura sea la inspirada Palabra de Dios en sus enseñanzas y pensamientos si

las palabras en las cuales aquellas enseñanzas son dadas nos son ellas mismas

inspiradas e infalibles.[36]

Podemos citar a un tal Mr. Coleridge, quien

”solía insistir muy a menudo en la diferencia entre creencia y fe. [37]

Se comenta en un articulo, una anécdota acerca de él, que dijo de manera muy seria y convencida, que

si en aquel momento le convencieran de que el Nuevo Testamento era una falsificación desde el principio hasta el fin -y ésta era una convicción cuya posibilidad no podía hacerse cargo- por grande que fuera la desolación que sentiría, no disminuiría ni jota su fe en el poder y la misericordia de Dios por alguna manifestación de su ser hacia el hombre, ya sea en el pasado, en el futuro, o en los abismos ocultos en los que no hay tiempo ni espacio.”[38]

Bueno, esta es una piadosa frase, sincera, ferviente, noble, pero creo que es un

comentario a mi modo innecesario ya que es indiscutible la autoridad de los

escritores novotestamentarios. Pero ¡que difícil se nos hace dar testimonio de

nuestra fe cuando se nos pide razón de ella!

Como comenta Don José Martinez,

cualquier pensador imparcial encontrará serias dificultades para reconocer auténtica autoridad al mensaje del Nuevo testamento si se prescinde de la objetividad de su fundamento histórico.[39]

Claro que creo que Dios respetó la capacidad de razón de los hagiógrafos, no les

anuló sus facultades intelectuales. Es esto lo que me confirma una vez mas de

manera notable la existencia de Dios y la excelencia y magnificencia de nuestro

Dios. Es que si Dios no existe, la libertad es imposible, lo que convertiría la vida en

un terrible absurdo.

…si Dios es improbable, aceptando el concepto kantiano de Dios, ello equivale a

decir, que lo posible es improbable, lo cual es confundir el ámbito de la posibilidad

donde no rige el tiempo, del de la probabilidad que permite predecir el futuro. Es

imposible que Dios sea improbable.[40]

Si Dios no hubiese existido o Jesús no hubiese resucitado y todo hubiese sido nada

mas que una hermosa historia, nada mas que linda para contar a los niños, nuestra

fe no tendría ningun sentido, como dijo Pablo, en la primera epístola a los Corintios.

  • ” Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” (I Cor. 5:14 RV 1960)

Es decir que si Jesús ha resucitado, todo ha comenzado a crecer hacia la plenitud

y pese a los horrores del mundo y de la vida, cualquier logro positivo, por pequeño

que sea, es un anuncio de Resurrección[41]

Podemos referenciarnos y documentarnos con lo que explica Don José Martinez,

quien cita a James Dunn, que escribe respecto a esto con claridad:

“En directa antítesis, los escritores del Nuevo Testamento proclaman: Esto si

aconteció (la vida, la muerte y resurrección de Jesús) y solo de este modo puede el

deseo vehemente del mundo judío helénico convertirse en realización histórica a

favor del hombre ahora y en el futuro.[42]

Ahora bien, la misma Biblia nos da testimonio de su historicidad cuando afirma:

  • “Pues no hemos dado a conocer el poder de Dios y la venida de
    nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como

    habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad”. (II Ped. 1:16

    RV 1960).

Es necesario entender que los escritores bíblicos específicamente negaron el

enseñar mitología y fábulas artificiosas. Por ejemplo el Apóstol Pedro dijo,

  • “Porque cuando les dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no seguimos fábulas ingeniosamente inventadas, sino que fuimos testigos oculares de Su majestad..” (2 Pedro 1:16 NBH).

En sí, el Apóstol Pablo urge a Timoteo a que enseñe a su congregación a rechazar

la mitología

  • “ni prestaran atención a mitos y genealogías interminables, lo que da lugar a discusiones inútiles en vez de hacer avanzar el plan (la dispensación) de Dios que es por fe, así te encargo ahora.”(I Tim.1:4 NBH)

El advirtió que el tiempo llegaría cuando

  • “dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos” (2 Tim. 4:4 NBH).

Puedo citar a Don José M. Martínez quien cita a G. Stählin:

Una cosa es firme y clara. Para los apóstoles, al igual que para los evangelistas, todo estaba basado en la historia. Predicaron la poderosa realidad de Cristo, no como seguidores de mitos compuestos artificiosamente sino como epoptai (testigos oculares)[43]

Tampoco necesito métodos racionales para intentar convencer al mundo de la revelación de la Palabra de Dios. Ni siquiera son un argumento sólido para determinar que libros son inspirados o no. Y tampoco deseo caer en la racionalización de la fe, a punto de que caigamos en una ortodoxia fría, hueca, y vacía de contenido.

Porque

la ortodoxia, clara y dura como el cristal, celosa y combatiente, no podrá

ser sino letra bien formada, bien nombrada y bien aprendida, la letra que mata.

Nada es tan muerto como la ortodoxia muerta, demasiado muerta para especular,

demasiado muerta para pensar, para estudiar o para orar[44]

Es por esto que no niego la existencia de Dios, como un ser vivo que continúa

procurando comunicarse con su creación. Aunque existen métodos racionales que intentan explicar la existencia de Dios, como dice el doctor A. B. Davidson, a nosotros los cristianos, no nos es necesario ninguna demostración racional de la existencia de Dios, ya que la Biblia es clara, los escritores bíblicos nos dicen que conocen a Dios, y esa declaración lleva implícita la existencia de Dios.

No se trata de demostrar la existencia de Dios, porque en todas partes en la Biblia

Dios se enuncia como conocido. Parece que no hay pasaje alguno en el Antiguo

Testamento que indique que el hombre alcance el conocimiento de la existencia de

Dios por medio de la naturaleza o de los acontecimientos de la providencia, aunque

hay algunos pasajes que insinúan o implican que las falsas ideas de lo que es Dios

pueden corregirse por la observación de la naturaleza y la vida… En las páginas

del Antiguo Testamento no se considera el discutir o demostrar que pueda

conocerse a Dios ni el probar que Dios existe. ¿Cómo podían los hombres

considerar el discutir que pueda conocerse a Dios cuando estaban convencidos de

que lo conocían, cuando su fuego interno y su mente estaban impregnados de

pensamientos del Señor y cuando sabían que el Espíritu de Dios los inspiraba, los

iluminaba y les guiaba en toda la historia? La idea de que el hombre llega a conocer

a Dios, o alcanza comunión con El mediante sus propios esfuerzos es completa

hombre; acuerda un pacto o inicia relaciones especiales con el hombre; le da

mandamientos. El hombre lo recibe cuando se acerca a Dios, acepta su voluntad y

obedece a sus preceptos. Jamás se presenta a Moisés o a los profetas en actitud

pensante, reflexionando sobre el Invisible y llegando a conclusiones con respecto a

El, o ascendiendo a concepciones elevadas de la divinidad. El Invisible se manifiesta

a sí mismo ante ellos, y ellos lo saben…De Igual manera los escritores bíblicos nos dicen que conocen a Dios, y esa declaración lleva implícita la existencia de Dios.[45]

Podemos citar al Reverendo David S. Clarke, quien dijo lo siguiente:

No podemos imaginarnos que un padre se oculte para siempre de su hijo, que

nunca se comunique con él. Tampoco podemos imaginar que un Dios bueno oculte

de las criaturas creadas a su imagen la revelación de su ser y de su voluntad. Dios

ha hecho al hombre capaz y deseoso de conocer la realidad de las cosas, ¿y acaso

ocultará una revelación capaz de satisfacer ese deseo? Según la antiquísima

mitología egipcia, la legendaria Esfinge tebana proponía enigmas a los que

pasaban, y los mataba si no los descubrían. Sin duda alguna un Dios amoroso y

sabio no dejará que el hombre perezca por falta de conocimientos, desconcertado

ante el enigma del universo.[46]

También quisiera cita al doctor Hodges, quien afirma que:

La inteligencia de Dios despierta en nosotros la esperanza de que El ha adaptado

los medios al fin, y que coronará la naturaleza religiosa con una religión

sobrenatural. La benevolencia de Dios despierta la esperanza en nosotros de que

sacará a sus criaturas de su doloroso azoramiento y conjurará el peligro que las

acecha. La justicia de Dios despierta en nosotros la esperanza de que hablará a la

conciencia con tono claro y de autoridad. Es razonable pensar que Dios expresara en un libro su mensaje al hombre.[47]

El doctor Keyser dice lo siguiente:

Los libros constituyen el mejor método de preservar la verdad íntegra, y trasmitirla de generación en generación. Ni la memoria ni la tradición son dignas de confianza. Por lo tanto. Dios procedió con la mayor sabiduría y también en forma normal al proporcionar al hombre la revelación divina en forma de libro. De ninguna otra manera, hasta donde nos es posible ver, podría El haber impartido a la humanidad un nivel infalible que hubiera estado disponible para toda la humanidad, y que continuaría intacto a través de las edades, y del cual el hombre podía obtener el mismo nivel o patrón de fe y conducta.[48]

Y al mártir alemán Dietrich Bonhoeffer, cuyos escritos desde su muerte en 1945, y

especialmente en los últimos diez años, han estado despertando un interés notable

entre los cristianos de todas las edades. Comentó acerca de la vida del discípulo,

que:

«se acredita en el hecho de que nada se interponga entre Cristo y él, ni la ley, ni la

piedad personal, ni el mundo. El seguidor no mira más que a Cristo. No ve a Cristo

y al mundo. No entra en este género de reflexiones, sino que sigue sólo a Cristo en

todo. Su ojo es sencillo. Descansa completamente en la luz que le viene de Cristo;

en él no hay ni tinieblas ni equívocos.» [49]

Y entonces, ¿ya Dios no habla? No,Dios ya no habla por medio de fenomenos externos a Su Palabra, aunque nosotros creemos en un Dios vivo. Pero siempre pienso que debemos ser muy caustos cuando prestamos atención a “otras voces”, ya que “Engañoso es el corazón” (Jer 17:9; Prov. 28:6;Mat. 15:18-20a) y hay muchos falsos profetas dando vuelta diciendoles a la gente lo que a ellos les gusta escuchar.

Creo que MacArthur lo explica bien cuando dice que

los cristianos no deben actuar apresurada e informalmente con los asuntos de inspiración y revelación. Para distinguir entre la voz de Dios y la voz humana es esencial una comprensión correcta de esas doctrinas.[50]

La mejor explicación que puedo dar sobre la voz del Señor, es el pasaje bíblico donde Jesús dice que Él es el buen Pastor y que sus ovejas oirían su voz y no la de extraños.

  • “De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal es ladrón y robador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz: y á sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.  Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz de los extraños.  Esta parábola les dijo Jesús; mas ellos no entendieron qué era lo que les decía 7 Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Jn. 1:1-10)

El Pastor John MacArthur dice que

Los cristianos no deben jugar rápido y libremente con los temas de la inspiración y la revelación. Una comprensión exacta de las doctrinas es esencial para distinguir entre la voz de Dios y la voz humana. Los hombres que profesaban hablar por Dios, pero que hablaban sus propias opiniones debían ser ejecutados bajo la ley del Antiguo Testamento (Deuteronomio 13:1-5). Los creyentes del Nuevo Testamento son también instados a poner a prueba los espíritus y juzgar todas las supuestas profecías, evitando los falsos profetas y los herejes (1 Juan 4:1, 1 Cor. 14:29). El Espíritu Santo está obrando poderosamente en la iglesia de hoy, pero no de la manera en que la mayoría de los carismáticos piensan. El papel del Espíritu Santo es capacitarnos para predicar, enseñar, escribir, hablar, testificar, pensar, servir y vivir. Él nos conduce a la verdad de Dios y nos dirige a la voluntad de Dios para nuestras vidas. Pero lo hace a través de la Palabra de Dios, nunca separado de ella. Referirse a la dirección del Espíritu Santo y la autonomía del ministerio como fuente de inspiración o revelación es un error. Utilizar frases tales como “Dios me habló”, o “Esto no fue idea mía, el Señor me la dio”, o “Estas no son mis palabras, sino un mensaje que he recibido del Señor” confunden la cuestión de la dirección del Espíritu en la vida de los creyentes hoy. Invitar a este tipo de confusión, hace caer en el juego erróneo que niega la singularidad y la autoridad absoluta de la Escritura. Los términos y conceptos de Efesios 5:18-19 y 2 Pedro 1:21 no deben ser mezclados. Ser lleno del Espíritu y hablar entre vosotros con salmos e himnos no es lo mismo que ser movido por el Espíritu Santo para inspirar y escribir la Escritura. [51]

¿Cual es el significado de la frase “Palabra de Dios” ?

El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia nos dice que esta frase: [52]

  • Aparece en el Antiguo Testamento 394 veces (NBD) y se refiere a la comunicación de Dios con el hombre. Por ser la palabra el vehículo con que se expresan los pensamientos, es el medio más común con el que Dios revela y realiza sus propósitos. 
  • También nos dice que la Palabra de Dios es una extensión de su personalidad. Luego, está investida de autoridad divina y deben respetarla y obedecerla tanto los ángeles como los hombres (Dt 12.32; Sal 103.20). La Palabra de Dios es permanente (Is 40.8) y tiene que cumplirse (Is 55.11).
  • En el Sal 119, la frase se usa como sinónimo de la ley, por tanto se refiere a la palabra escrita, aunque en casi todos los otros casos la palabra de Dios se refiere a una comunicación hablada.
  • Además, en algunas ocasiones la Palabra de Jehová venía mediante visiones. Por ejemplo: la Palabra de Jehová … lo que vio sobre Samaria y Jerusalén (Miq 1.1; cf. Abd 1.1; Nah 1.1).
  • En el Nuevo Testamento«(gr. logos tou theóu), solo en pocas ocasiones denota algo escrito. Por ejemplo, en Mc 7.13 se refiere a la Ley que los judíos anulaban por su tradición y en Jn 10.35 al Sal 82.6. Pero la frase nunca se usa para referirse al conjunto de los libros del Antiguo Testamento, ni mucho menos a toda nuestra Biblia. Los libros del Antiguo Testamento se identifican más bien con el término las Escrituras.
  • Generalmente denota un mensaje predicado, sobre todo el del evangelio o el cristiano en general, predicado por Cristo y sus apóstoles (Lc 5.1; 8.11, 21; Hch 6.2; Ef 6.17; Heb 6.5; 13.7; 1 P 1.23). En este sentido a veces se emplean las frases «la palabra del Señor (1 Ts 1.8; 2.13; 2 Ts 3.1) y la palabra de Cristo (Col 3.16; Heb 6.1; cf. las palabras del Señor Jesús en Hch 20.35; 1 Ti 6.3)
  • Ocasionalmente, «parece comprender toda la voluntad o el propósito de Dios (Lc 11.28; Ro 9.6; Col 1.25; Heb 4.12).
  • En los escritos de Juan se halla un uso distinto de palabra (griego logos): Se emplea como título del Hijo de Dios, y se traduce Verbo en la mayoría de las versiones (RV, NC, Str., HA, BC). Si Dios se reveló mediante la palabra hablada, ¿cuánto más no habría de revelarse mediante la Palabra encarnada? Este es el argumento de Heb 1.1, 2 y corrobora lo dicho en Jn 1.18. A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo … Él le ha dado a conocer o, siguiendo literalmente el griego: Él ha hecho una exégesis de Él.

La Profecía y El Canon Cerrado

Tenemos grupos religiosoos sectarios como los mormones, quienes no aceptan que el canon se cerró. Aunque las doctrinas que dicen que nunca mas Dios se revelará y que el canon de escrituras está cerrado no se encuentran directamente en la Biblia, la Iglesia ha entendido desde hace muchos siglos que el canon está cerrado y que al menos por el momento Dios no se va a volver a revelar. Dios sigue siendo soberano y El  puede abrir el canon nuevcamente si El asi lo dispusisese. El profeta Isaías ha dicho que

  • Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos (Isaías 55:8-9).

Cuando el canon fue cerrado en el Antiguo Testamento después del tiempo de Esdras y Nehemías, siguieron cuatrocientos “años de silencio” cuando no hubo ningún profeta hablar revelación de Dios en ninguna forma. Ese silencio fue roto por Juan el Bautista al hablar Dios una vez más antes de la era del Nuevo Testamento. Dios, luego movió a varios hombres a registrar los libros del Nuevo Testamento, y el último de ellos fue Apocalipsis. En el siglo II dC, el canon completo tal y como lo tenemos hoy fue reconocido. Los Concilios de la Iglesia en el siglo IV verificaron e hicieron oficial lo que la iglesia ha afirmado universalmente, que los sesenta y seis libros en nuestras Biblias son la única verdadera Escritura inspirada por Dios. El canon está completo.[53]

¿Cómo Fue Elegido y Cerrado El Canon Bíblico?

Judas 3 es un pasaje crucial sobre la unidad de nuestras Biblias. Esta declaración, escrita por Judas antes de que el Nuevo Testamento fuese completo, sin embargo, esperaba a la finalización de todo el canon:

  • Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos (Judas 3)

En el texto griego el artículo definido antes de “fe” indica a la sola y única fe: “la fe”. No hay otra. Tales pasajes como Gálatas 1:23 (“Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe”) y 1 Timoteo 4:1 ( “En los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe”) indica que el uso objetivo de la expresión “la fe” era común en los tiempos apostólicos. Henry Alford el filósofo griego escribió que la fe es “objetiva en este caso: la suma de lo que creen los cristianos” [Alford’s Greek Testament, 4:530]. Tenga en cuenta también la frase crucial “una vez dada” en Judas 3. La palabra griega aquí eshapax, que se refiere a algo hecho por todo el tiempo, con resultados duraderos, no necesita repetición. Nada hay que añadir a la fe que ha sido entregado “una vez”.

George Lawlor, quien ha escrito una excelente obra sobre Judas, hizo el siguiente comentario:

La fe cristiana es inmutable, lo cual no quiere decir que los hombres y mujeres de cada generación no necesiten encontrarla, experimentarla, y vivirla, pero sí significa que cada nueva doctrina que surge, a pesar de que su legitimidad pueda ser afirmada verosímilmente, es una doctrina falsa. Todos las afirmaciones para comunicar alguna revelación adicional a la que ha sido dada por Dios en este cuerpo de verdad son afirmaciones falsas y deben ser rechazadas.(Judas 45).  También importante en Judas 3 es la palabra “dada”. En el griego es un participio pasivo aoristo, que en este contexto, indica un acto cumplido en el pasado con ningún elemento de continuidad. En este caso la voz pasiva: la fe no fue descubierto por los hombres, sino dada a los hombres por Dios.¿Cómo pudo El hacer eso? A través de Su Palabra – la Biblia. Y así, a través de la Escrituras es que Dios nos ha dado un cuerpo de enseñanza que es definitiva y completa. Nuestra fe cristiana se apoya en la revelación histórica y objetiva. Eso excluye todas las profecías inspiradas, videntes y otras formas de nueva revelación hasta que Dios hable de nuevo en el regreso de Cristo (cf. Hch 2:16-21; Ap. 11:1-13). [54]

En última instancia, la Escritura es la prueba de todo, es la norma del cristiano. De hecho, la palabra canon significa “regla, norma o vara de medir”. El canon de las Escrituras es la vara de medir de la fe cristiana, y está completa. Desde el tiempo de los apóstoles hasta el presente, la verdadera Iglesia siempre ha creído que la Biblia está completa. Dios ha dado a Su revelación, y ahora la Escritura está completa. Dios ha hablado. Lo que El dio es completo, eficaz, suficiente, infalible, inerrante y autoritativo. Los intentos de agregar a la Biblia, y las afirmaciones de más revelación de Dios siempre han sido característicos de los herejes y sectarios, y no del verdadero pueblo de Dios. [55]

Además, la Escritura nos advierte que tengamos cuidado con los falsos profetas. Jesús dijo que en nuestra época habría “falsos Cristos y falsos profetas, harán grandes señales y prodigios, para engañar, si es posible, aún a los escogidos” (Mateo 24:24). Señales y prodigios solamente no son prueba de que una persona habla en nombre de Dios. Juan escribió: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Jn. 4:1).

Notas

Imagen: http://florshochoa.blogspot.com/p/la-revelacion-formas-y-fuentes.html

[0] Ryrie,Charles C. (1993). Teologia Basica. p. 73. Editorial Unilit.

[1] Ibid

[2] http://www.adorador.com/temasdoctrinales/04_la_biblia_como_revelacion_divina.htm

[3] Ryrie, Charles C. (1993). Teologia Basica. p. 73. Editorial Unilit.

[4] Myer Pearlman ,Teología Bíblica y Sistemática, p.7. Editorial Vida.

[5] Ibid

[6] Ibid

[7] Ibid

[8] http://www.conozca.org/articulo.cfm?art_id=1326&rev_id=A2006N1

[9] Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN:

Editorial Caribe) 2000, c1998.

[10] Ibid

[11] Diccionario Enciclopédico Espasa Calpe S.A.

[12] Diccionario Enciclopédico Espasa Calpe S.A.

[13].Carlos Mraida, Manual de Teología Sistemática, p.34, Escuela de Misión, Iglesia Bautista del Centro, Bs.As.Argentina

[14] John Bailíie. The Idea of Revelation in Recent Thought. (New York: Columbia

University Press, 1956), p. 19., citado en ibid

[15] Bernard Ramm. La Revelación Especial y la Palabra de Dios. (Buenos Aires:

Editorial La Aurora, 1967), pp. 11-15., citado en ibid

[16] Guillermo T.Stancil. Apuntes de la materia “Teología Cristiana” (Buenos Aires:

Seminario Internacional Teológico Bautista, 1984), p.5., citado en ibid

[17] David Elton Trueblood. Philosophy of Religión. (New York: Harper Brothers,

1957), p.29. citado en ibid

[18] Leon Morris, Creo en la revelación (Miami:Editoiral Caribe,1979),p.12, citado

en ibid,p.35

[19] citado en ibid

[20] citado en ibid

[21].Neil R. Lightfoot, Introducción a la Biblia, pág. 26-27,Editorial Mundo Hispano

[22]. Ralph Earle, Como nos llegó la Biblia, pág.13,Casa Nazarena de Publicaciones

[22]. Citado en John McClintock and James Strong, Cyclopaedia of Biblical,

Theological and Ecclesiastical Literature, Baker Book House, 1968, reprint (Grand

Rapids, Mich.), II,p. 35 

[23] http://www.laffont.com.ar/options/services/art/biblia.htm

[24] http://www.laffont.com.ar/options/services/art/biblia.htm

[25] http://andreabalbontin.wordpress.com/2008/10/24/reflexion-a-la-luz-delevangelio-segun-san-lucas-12-49-53/

[26] http://andreabalbontin.wordpress.com/2008/10/24/reflexion-a-la-luz-delevangelio-segun-san-lucas-12-49-53/

[27] Citado por J. I. Packer, Calvino el Teólogo “Calvin the Theologian”, en Juan Calvino: Una Colección de Ensayos, (A Collection of Essays), Gran Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1966, p. 162). cit por el Pastor John Pipper en

http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/07/el-origen-del-calvinismo.html

[28] Institutes, I. vii, 5. cit por el Pastor John Pipper en

http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/07/el-origen-del-calvinismo.html

[29] John Mac Arthur, Los Carismáticos – Una Perspectiva Doctrinal, Casa Bautista

de Publicaciones,p 48-49

[30] John Mac Arthur, Los Carismáticos – Una Perspectiva Doctrinal,pag. 51

[31] Ibid

[32] http://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_emergente

[33] John Mac Arthur, Los Carismáticos – Una Perspectiva Doctrinal, pag. 51

[34] ibid

[35] http://deismo.iespana.es/deismo1.htm

[36] ibid

[37] José Martinez, Hermenéutica, ed. clie, p.101

[38] http://www.conoze.com/doc.php?doc=8963

[39] http://www.fmd.com.es/Contenido/22-NT/Si%20no%20resucitó.pdf

[40] Jose M.Martinez, Hermenéutica, op. cit. ,p. 106

[41] Ibid

[42] Edward M.Bounds, “El Poder a través de la oración”, ed. Peniel, p.32-35

[43] Myer Pearlman, Teología Bíblica y Sistemática, ed. Vida,1992, p.23

[44] ibid.,p. 13

[45] ibid,p. 13

[46] http://sistematiabiblica.blogspot.com/p/las-escrituras-el-cielo-y-la-tierra.html

[47] http://www.conozca.org/articulo.cfm?art_id=1326&rev_id=A2006N1

[48] John Mac Arthur , Los Carismáticos – Una Perspectiva Doctrinal, op. cit. ,p. 65

[49] http://sanosenlafe.blogspot.com/2010/02/la-profecia-y-el-canon-cerrado.html

[50] Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN:

Editorial Caribe) 2000, c1998.

[51] https://lumbrera.me/2012/01/04/cuidado-con-el-dios-me-dijo-y-el-dios-me-rebelo/

[52] http://es.fairmormon.org/Canon_abierto_vs._canon_cerrado

[53] http://sanosenlafe.blogspot.com/2010/02/la-profecia-y-el-canon-cerrado.html

[54] http://sanosenlafe.blogspot.com/2010/02/la-profecia-y-el-canon-cerrado.html

[55] Ibid

El “arrepentimiento G12” vs. el arrepentimiento bíblico


El “arrepentimiento G12” vs. el arrepentimiento bíblico

por Pablo Santomauro

“Es necesario que el nuevo creyente entienda que el arrepentimiento genuino significa sentir dolor por las cosas erróneas que se han hecho …” (César Castellanos, La Escalera del Exito, p. 46)

César Castellanos, el líder absoluto del G-12, pone especial énfasis en el hecho de que el cristiano debe sentir lo que él ha denominado el “verdadero arrepentimiento”. Tan central es este principio en el esquema doctrinal de Castellanos, que él considera obligatorio que sus seguidores participen de los conocidos Encuentros para ser confrontados con sus pecados, las causas y sus consecuencias[1]. ¿La forma de alcanzar el verdadero arrepentimiento? Una vez en el Encuentro, la persona debe crear una lista de pecados, algo que el movimiento llama “la Clínica”. Cada concurrente debe de cargar consigo esa lista por los tres días que dura el Encuentro, incluir su nombre y el de la iglesia a que pertenece, e ir marcando los pecados que ha cometido a medida que los va recordando[2]. En algunos casos la lista contiene pecados tan grotescos y pervertidos que al encuentrista nunca le han pasado por la mente hasta el momento de leerlos[3].

El objetivo del procedimiento es, definitivamente, hacer que el creyente se sienta impuro y miserable por sus pecados. Existen reportes de que algunos dirigentes de los Encuentros han llegado a usar corazones vacunos a los que el participante debe acuchillar representando lo que la persona que peca hace con el corazón de Cristo, pintura roja simbolizando cómo éste sangra a causa de nuestros pecados, excremento que se debe oler para concientizar cómo hiede el pecado delante de Dios, etc., etc.[4]. Todo esto, combinado con otras técnicas de persuasión y manipulación psicológica, conducen a la persona a desmoronarse emocionalmente y prorrumpir en llanto debido a los sentimientos de culpabilidad. Se supone que este despliegue emocional es el verdadero arrepentimiento. ¿Lo será? ¿Se diferencia esto del arrepentimiento que la persona experimentó cuando vino a Cristo? ¿Significa esto que la persona no es salva hasta que no pasa por el “verdadero arrepentimiento”?

Entendiendo la salvación por gracia y el arrepentimiento bíblico

Salvación por gracia significa que Dios es el que salva al pecador, nadie más. El pecador no juega parte ninguna en la salvación por gracia (Ef. 2:8-9). Esto no significa que el hombre no es responsable de arrepentirse y creer en el Evangelio. A menos que usted se arrepienta y venga a Cristo en fe, de cierto perecerá (se perderá por la eternidad).

A los hombres y mujeres se nos da mandamiento de arrepentirnos y creer en el Evangelio (Hch. 17:30; Mt. 11:28-30; Hch. 16:30-31). Esta verdad ineludible complementa la realidad de la soberanía divina, no la contradice.

Soberanía de Dios:
“Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y el que a mí viene, no le echo afuera” (Jn. 6:37).

Responsabilidad Humana:
“De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna”.(Jn.6:47)

Soberanía de Dios y responsabilidad humana armonizadas:
“Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica los mandamientos de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis” (Jn. 6:28-29).

El hecho de que los hombres en su estado natural estén espiritualmente muertos (Ef. 2:1) no niega ni reduce su responsabilidad de creer en el Evangelio y arrepentirse de sus pecados.

Incapacidad Humana:
“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere…” (Jn. 6:44).

Responsabilidad Humana:
“Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna…” (Jn. 6:40).

Basados en lo anterior deducimos que en lo que respecta a los seres humanos, elección e incapacidad humana son cuestiones que están en la jurisdicción de Dios, NO la nuestra. Cuando ya somos cristianos no nos preocupamos acerca de si fuimos elegidos o no, ni de nuestra incapacidad de venir a Dios. Simplemente confiamos en Cristo.

¿Cuál es nuestra responsabilidad desde el punto de vista humano?

Respuesta: Recibir a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador personal. Este paso o compromiso involucra todo nuestro ser:

Intelectualmente debemos: 1) Entender e internalizar el Evangelio (Jn. 8:32; Ro. 10:17); 2) Aceptar el Evangelio como la Verdad (Mt. 16:13-18).

Emocionalmente sentiremos: 1) Dolor por nuestros pecados (2 Co. 7:9-11); 2) La urgencia o necesidad de restituir o reparar (Lc. 19:8-9).

Volitivamente: 1) Recibiremos a Jesús como Señor y Salvador (Jn. 1:12); 2) Rechazaremos el pecado y tomaremos otra dirección (Lc. 3:8; Ef. 4:17-20; 1 Co. 6:9-11).

Las emociones

Lo que Castellanos enseña respecto al arrepentimiento es una mezcla de verdad y error. Cuando Castellanos dice que el verdadero arrepentimiento debe ser acompañado de dolor, está diciendo algo que es bíblico. El dolor debe manifestarse aun antes que el arrepentimiento en el sentido de que el dolor es un factor que conduce al arrepentimiento. La experiencia de la salvación de Dios incluye verdadero dolor y quebranto de corazón por nuestros pecados (lo que incluye el mal infligido a otros seres).

Excepciones: Hay casos en que la conversión antecede al arrepentimiento (no es el dolor el que conduce al arrepentimiento y por ende a la conversión). Ejemplo: La conversión de Pablo en el camino a Damasco. Pablo no sentía ningún dolor o culpabilidad antes de caer a tierra y convertirse a Cristo, aunque estoy seguro que lo sintió después.

Es importante distinguir entre el dolor genuino o verdadero, y el dolor falso o insincero (2 Co. 7:10). Hay un dolor que es dirigido hacia Dios y que consiste en angustia mental y sufrimiento interior, causado por el cargo de conciencia abrumante por nuestro pecado contra Dios y los que herimos o perjudicamos. La verdad es que nuestros pecados causan angustia, remordimiento y dolor (Sal. 32:3-4; Lc. 15:17-19). Por supuesto que existen varios grados de dolor debido a las diferentes personalidades.

El verdadero dolor conducirá al arrepentimiento, y arrepentimiento es el cambio intelectual y volitivo en el cual nos apartamos del pecado para andar en el camino de la justicia (2 Co. 7:9-11). En este sentido, Castellanos, como dije antes, entiende la secuencia del proceso espiritual correctamente. Pero veamos ahora su distorsionada y nociva aproximación al tema.

Los errores y peligros en el “verdadero arrepentimiento” del G12

La técnica de Castellanos para conducir a la persona al “verdadero arrepentimiento”:

1) Suplanta al Espíritu Santo — En el momento de la conversión, uno puede que no sea consciente de la magnitud de los pecados cometidos. Todo lo que algunos sabemos es que somos pecadores sin remedio y por ello venimos a Cristo en arrepentimiento y fe. Se dice que cuanto más cerca estamos de Dios, más rechazo hacia el pecado vamos sintiendo. A medida que avanzamos en nuestra vida cristiana, el Espíritu Santo nos conduce en el proceso introspectivo por el cual recordamos y reconocemos la gravedad de nuestras ofensas pasadas (Sal. 51:7), y sin lugar a dudas el dolor es un componente de la ecuación (Sal. 38:17-18). Pero es el Espíritu Santo el que iluminándonos a través de la Palabra de Dios nos guía en este proceso, el cual no sucede de la noche a la mañana, ni se puede fabricar en un encuentro de tres días. Ningún hombre o método puede sustituir al Espíritu y su soberanía en todo el proceso, incluido el tiempo. La pretensión de Castellanos de hacer de los Encuentros una especie de catalizador para acelerar el proceso de concientización del pecado y de madurez en el cristiano, equivale a querer asumir el rol del Espíritu Santo, lo que raya en blasfemia.

2) Planta dudas en los cristianos — Según ciertos reportes, es obvio que entre los “encuentristas” sometidos a la clínica y el verdadero arrepentimiento encontramos nuevos creyentes, fieles de otras iglesias (nuevos y de años), y aun pastores y líderes. Todos ellos son sometidos al mismo tratamiento y método operacional, lo que es consecuente con las ideas de Castellanos. La inferencia lógica es que a todos ellos les faltó algo en su experiencia de conversión, o aun peor, que nunca tuvieron una experiencia de conversión. Paradójicamente, uno de los lemas del movimiento es afirmar a sus miembros en la seguridad de la salvación, pero el método de Castellanos parece hacer exactamente lo contrario. El “verdadero arrepentimiento” puede tener consecuencias desvastadoras en aquellos creyentes que por una u otra razón carecen de la certidumbre de la salvación. Un caso muy real es que la persona finja todos sus manifestaciones (llanto, gemidos, etc.) a los efectos de ser aceptada en el grupo. Puede tratarse de una persona que ya es salva y que al no poder manifestar emociones efusivas como los demás, comience a dudar su salvación.

3) Reduce el arrepentimiento a una mera manifestación emocional externa, no teniendo en cuenta que diferentes personalidades reaccionan de manera diferente ante el dolor. Tampoco toma en cuenta que ciertas personas llegan a Cristo con diferente grado de deterioración moral y acumulación de pecados. Para algunos el arrepentimiento puede reducirse a solamente la convicción de haber vivido separados de Dios a pesar de llevar una vida medianamente decente. En estas personas es raro ver un despliegue emocional externo ya que lo que los condujo al arrepentimiento es sentirse avergonzados delante de Dios por su negativa a reconocerlo como Señor de sus vidas. Lo mismo sucede con la persona que llega a Cristo en su adolescencia o juventud. No esperemos que estas personas derramen lágrimas a raudales.

4) Mal interpreta la naturaleza del arrepentimiento — El título de un artículo en una página pro visión G12 dice: El Arrepentimiento, Clave para el Avivamiento. Veamos un corto párrafo del escrito:

“Cuando no hay un genuino arrepentimiento, todo esfuerzo que se intente para desarrollar un liderazgo victorioso y ganar las almas para Cristo es en vano. Podemos preguntar: ¿Hay creyentes que no han confesado su pecado? Claro que sí, han reconocido a Jesús como el Señor de sus vidas pero no han dejado que Él procese sus vidas y han dejado cosas ocultas”. [5]

Tal afirmación nos confirma que el “arrepentimiento verdadero” al que se refiere César Castellanos es uno que tiene que darse, por inferencia, en los cristianos. ¿Puede haber creyentes que no han confesado su pecado? Castellanos afirma que alguien puede reconocer a Jesús como Señor de su vida sin dejar que “él procese su vida”. ¡Vaya declaración más contradictoria! Yo sí creo que las iglesias evangélicas, en gran medida, asedian y arrinconan a la gente invitada o que simplemente aparece por la iglesia para que “acepten a Cristo”. El resultado de esto son numerosas conversiones falsas, lo que permite al inconverso convivir con el resto de la iglesia con sólo adquirir patrones de conducta similares a los del cristiano genuino. No se trata, como dice el artículo, de creyentes que reconocen a Jesús como Señor pero no lo dejan actuar en sus vidas – esta idea es un oxímoron (es como describir a “un demonio bastante bueno”).

5) Maneja una noción equivocada de avivamiento — El mismo artículo expresa:

“El avivamiento es el despertar espiritual que sólo es posible mediante un arrepentimiento genuino. Muchos líderes se han arrepentido de sus iniquidades y pecados, han confesado su fe en Jesucristo pero no crecen. Vale la pena diferenciar entre arrepentirnos de nuestras malas acciones y entrar en la dimensión del genuino arrepentimiento”. [6]

Un avivamiento es prerrogativa absoluta y soberana de Dios. La necesidad por un avivamiento de proporciones mayores en todo el mundo es crítica. Todo seguidor de Cristo que se precie de serlo estará de acuerdo con esto. ¿Qué es un avivamiento? A continuación, veamos la diferencia entre el verdadero y el falso avivamiento:

a. Verdadero avivamiento. Es un acto soberano de Dios en una comunidad o una nación donde repentinamente aparecen: (1) convicción intensa y general de pecado y el subsecuente juicio de Dios; (2) un giro masivo hacia el evangelio de salvación bíblico; (3) un sobrecogedor sentido de Dios, de su gloria, poder, amor, gracia, verdad, y presencia; y por último, (4) las iglesias bíblicas locales se agrandan y fortalecen.

b. Falso avivamiento. Es una explosión emocional, por lo general resultante de métodos sensacionalistas y/o extremos usados por el hombre para despertar las emociones de la gente. La mente no es confrontada con la verdad bíblica, sino que las emociones son manipuladas mediante técnicas psicológicas. El falso avivamiento se centra en manifestaciones físicas y experiencias místicas, y es de duración temporaria. Al final, termina con iglesias desgastadas, divididas, debilitadas numéricamente y disminuídas en cuanto a su influencia. Un falso avivamiento resulta en muerte, no en vida. El “verdadero arrepentimiento” del G12 conduce a un falso avivamiento.

Conclusión

Castellanos secuestra el mandato bíblico de arrepentirse, crea una mutación nociva, y lo incorpora dentro del montaje especial de los Encuentros como un instrumento de manipulación de las emociones humanas. La confesión prácticamente pública de los pecados de los encuentristas encierra en sí otro peligro para la vida cristiana. La revelación de los pecados en una lista agrega un posible elemento de extorsión. Si bien no tenemos prueba conclusiva de que los líderes puedan tener acceso a esa lista, es posible que de tenerlo, puedan ejercer dominio sobre aquellos que han revelado sus pecados abiertamente en los Encuentros. Los frutos del G12 en general y las técnicas usadas en las Encuentros en particular, son: Iglesias divididas o simplemente aniquiladas, testimonios de personas quebrantadas, falsas conversiones por medio de métodos de presión manipulativos, y cristianos inmaduros desilusionados con Cristo. Esto es indicativo de que el “avivamiento” y el “arrepentimiento” promocionados por el G12 traen muerte en lugar de vida. <>

Notas:

1. Ricardo Becerra, Un Encuentro con los Encuentros del G12, Apología Cristiana, Enero- Abril 2008.

2. Ibid.

3. Ricardo Becerra, adaptación al inglés por Paul Carden, EncounterinG12 (M.C.O.I. Journal, Spring 2007, p. 10).

4. Ricardo Becerra, Un Encuentro con los Encuentros del G12, Apología Cristiana, Enero- Abril 2008.

5. http://www.visiong12.com/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=68

6. Ibid.

 

La revelación de Dios en la creación


La revelación de Dios en la creación

Por Paulo Arieu

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En el artículo anterior, terminé la nota explicando que según la Biblia, Dios se ha revelado en: la creación, en Cristo y en Su Palabra escrita. En este artículo veremos la revelación de Dios en la Creación. Porque podemos apreciar visiblemente que el poder eterno y el carácter de Dios se revelan por las cosas que han sido creadas. La Biblia nos habla a lo largo de sus páginas que Dios hizo todas las cosas en el universo que podemos con nuestros ojos apreciar. Pero además, siendo el mundo de las cosas naturales una obra de Dios, nos muestra que Dios es un Dios infinito en poder y sabiduría, y que ha diseñado y creado el mundo físico para un propósito inteligente. 

  • “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. ” (Ro. 1:20 RV 1960)
  • “Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios. ” (Ro. 1:20 NTV)

Este pasaje, en la epístola a los cristianos de Roma, nos explica que la creación testifica del poder y la deidad de Dios, atributos que aunque son cualidades invisibles para el ser humano, al ver la grandeza del universo, el ser humano puede admirar de una manera visible la Gloria de Dios en su revelación. Raul Zaldívar, un teólogo latinoamericano, explica que “Revelación viene de la palabra gr. apokalifis que significa revelar, descubrir algo que estaba encubierto o dar a conocer algo que estaba en la oscuridad” [0] Aunque Zaldívar también nos advierte del peligro de utilizar mal esta expresión, ya que “la palabra revelación es una palabra con la que debe tenerse mucho cuidado, pues su mala utilización puede dar lugar a deshonrar su significado sagrado.”[1] Esta observacion de Zaldivar es importante  ya que hoy en dia andan muchos  que frecuentan círculos carismáticos que utilizan mal esta expresión y afirman erróneamente que Dios anda revelando cosas a cada rato mediante profetas y falsos profetas, que le dicen a la gente lo que ellos anhelan oir. !Esto puede resultar peligroso para la fe de muchas personas que son propensos a creerse todo lo que les dicen! Pero continuando con el tema de la revelación general de Dios en la creación, esta forma de revelación de Dios tiene sus limitaciones. Porque razón? Porque no nos permite experimentar directamente en nuestras vidas la gloriosa y santa presencia de Dios. El teólogo L. Chafer explica que

La revelación de Dios mediante la Naturaleza, sin embargo, tiene sus limitaciones, al no aparecer claramente manifestado el amor y la santidad de Dios. Mientras que la revelación en la Naturaleza es suficiente para que Dios pueda juzgar al mundo pagano por no adorarle como su Creador, no revela un camino de salvación mediante el cual los pecadores puedan ser reconciliados con un Dios santo, sagrado.[2]

A pesar de estas limitaciones, por medio de la creación Dios nos testifica de Su grandeza. Como dice Zaldivar, “es obvio que detrás del universo hay una inteligencia suprema que conduce a Dios.” [3] Porque en la naturaleza, lo grandioso y glorioso de la creación va unido a la grandeza del Señor que es quien creó todas las cosas, visibles e invisibles. Por ejemplo, un famoso filósofo llamado Kant percibía en “el cielo estrellado” las huellas digitales de Dios. El decía que “dos cosas llenan el corazón de admiración y respeto siempre nuevos y crecientes, cuanto con más frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral en mi”[4] A Kant, ver los cielos lo ponía a reflexionar en la Ley moral dentro de el. Y reflexionar en la Ley moral dentro de nosotros nos lleva a pensar en Dios, quien nos creó a su imagen y semejanza (Gen.1:26).

Lamentablemente, a causa del fuerte materialismo de nuestros tiempos, se reflexiona poco de Dios en la creación. La mayoría de los científicos y filósofos de hoy en día, están imbuidos de una fuerte y rigida cosmovisión naturalista. Y muchos intelectuales que poseen una cosmovisión cristiana que está en contra de los postulados naturalistas son censurados y discriminados. El pastor y teólogo norteamericano John MacArthur explica acerca del naturalismo que:

El naturalismo es una perspectiva en la que toda ley y toda fuerza que opera en el universo es de carácter natural y no moral, espiritual o sobrenatural. El naturalismo se caracteriza en esencia por el ateísmo y rechaza el concepto mismo de un Dios personal. Muchos suponen por esa razón que naturalismo no tiene que ver con religión. De hecho, muchos mantienen la idea equivocada de que el naturalismo encarna la esencia misma de la objetividad científica. A los naturalistas les gusta presentar su sistema como una filosofía que se opone a todas las visiones del mundo basadas en la fe, y alegan que es superior en su contenido científico e intelectual porque se supone que carece de matices religiosos. Este no es el caso. Religión es la palabra exacta que sirve para describir el naturalismo. Toda la filosofía naturalista se basa en una premisa basada en la fe.Su presuposición básica, que es un rechazo de todo lo sobrenatural, requiere un salto de fe gigantesco. Además, casi todas las teorías que respaldan al naturalismo también deben ser aceptadas por fe.[5] Lamentablemente, como dice MacArthur, “el naturalismo se ha convertido en la
religión dominante de la sociedad moderna”[6]

El naturalismo es un peligro que no solo afecta la ciencia y la filosofía, sino que también dificulta que el hombre piense en Dios al ver la creación. Es que el naturalismo ha afectado tanto la cultura occidental que las personas en nuestros tiempos, comunmente, solo piensan en lo material (Ver 2 Corintios 4:3-4). Como denuncia el pastor J. MacArthur,  el naturalismo no es mas que otra visión religiosa del mundo que intenta competir con la cosmovisión cristiana de la creación del universo y reemplazarla con una cosmovisión pagana. MacArthur afirma que

“a juzgar por el contenido de ciertos materiales que he leído por medio de los cuales se trata de ganar adeptos al naturalismo, los naturalistas se dedican a su fe con una pasión devota que rivaliza y en muchos casos excede la de cualquier fanático y radical religioso. Es obvio que el naturalismo es tan religioso como cualquier visión teísta del mundo.”[7]

Pero los seres humanos no tienen excusa, como dice el apostol Pablo en su carta a los Romanos (Ver Romanos 1:20-22). Dios nos revela destellos de su gloria por medio de la creación, aunque el ser humano tenga su entendimiento entenebrecido por el pecado y le cueste entenderlo (o no lo quiera aceptar por que es rebeldón).  Para ilustrar los efectos del naturalismo se puede dar como ejemplo a un pensador pagano naturalista ya fallecido, muy famoso en su tiempo: el científico Carl Sagan, un astrónomo de renombre y figura de medios de comunicación, abiertamente antagónico con el teísmo bíblico. Sagan se convirtió en un gran orador y comunicador del naturalismo y algo asi como el jefe de la religión del naturalismo, como lo es hoy en día el biólogo inglés Richard Dawkins. Sagan predicó una visión del mundo que se basa enteramente en supuestos naturalistas. Detrás de todo lo que enseñó estaba su firme convicción de que todo en el universo tiene una causa natural y una explicación natural. Pero esa creencia es una cuestión de fe, no una verdad basada en una observación científica. En diciembre de 1996, a menos de tres semanas antes de que Sagan muriera, fue entrevistado por Ted Koppel en “Nightline”. Sagan sabía que estaba muriendo, y le preguntó Koppel, “Dr. Sagan, ¿tiene usted ciertas perlas de sabiduría que le gustaría dar a la raza humana?” Sagan respondió:

Vivimos en un trozo de roca y metal que rodea una estrella aburrida que es una de las 400 mil millones de otras estrellas que componen la Vía Láctea, que es una de las miles de millones de otras galaxias, que forman un universo, que puede ser uno de un número muy grande-tal vez un infinito número de otros universos. Esa es una perspectiva de la vida humana y de nuestra cultura que vale la pena reflexionar. [8]

Mas tarde, en un libro publicado a título póstumo, Sagan escribió:

“Nuestro planeta es una mota solitaria en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta inmensidad, no hay ningún indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos”[9]

Como podemos leer y en consecuencia apreciar, el naturalismo nos lleva al nihilismo y a la desesperación. Si el ser humano no es nada especial, si Dios no existe, que sentido tiene la vida? Pero Dios no se queda callado, El le responde a estos filósofos paganos y a sus seguidores de esta manera en Su palabra: “Dice el necio en su corazon no hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad, no hay quien haga el bien.” (Salmo 53:1 RV 1960) y en Proverbios 8:31 RV 1960, a través de las palabras del salmista le responde lo siguiente: ¡Qué feliz me puse con el mundo que él creó;  cuánto me alegré con la familia humana!”. Si para los filósofos naturalistas no somos nada, la Biblia nos dice que para Dios somos su especial tesoro. El salmista y rey David escribió que:

Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar”. (Salmos 8:3-8 RV 1960)

Mas allá de las limitaciones humanas que como seres finitos tenemos, siempre es bueno reflexionar acerca de la grandeza de Dios en la creación. Pienso que siempre vale la pena mirar y admirar con nuestros propios ojos la creación y ponernos a pensar (aunque sea un poquito) en Dios. Antes, los grandes cientificos estudiaban el universo y glorificaban a Dios. Por ejemplo, podemos citar a Isaac Newton (1643 -1727), quien en vida fue un gran físico, matemático, inventor, astrónomo, teólogo y filósofo cristiano de nacionalidad inglesa. Es considerado uno de los padres de la ciencia moderna y muchos lo perciben como el mejor físico-matemático de la historia y el científico de que ha dejado el legado más valioso e influyente de todos los tiempos. Isaac Newton creía que, tanto la Biblia, como el Universo mismo, eran un criptograma establecido por el Todopoderoso [10], y varios de sus manuscritos, que fueron principalmente narrados en latín, estaban firmados con la frase Jehová Sanctus Unus, que significa “Jehová Dios Único”. La prioridad que él le daba a las Escrituras por encima de cualquier otro libro secular fue expresada claramente a sus cercanos, de tal forma que el matemático Robert Smith reportó una ocasión al profesor Richard Watson que en una ocasión Newton dijo:

“Consideramos que las Escrituras de Dios son la más sublime filosofía. Encuentro más indicios de autenticidad en la Biblia que en cualquier historia profana.”[11]

Y como este científico, hay muchismos otros que también sinceramente expresaron su admiración por la creación y su devoción por el Creador amoroso. Esto nos muestra que si podemos admirar la creación y pensar en el amor de nuestro Dios hacia nosotros sus criaturas. Zaldivar, de manera totalmente opuesta al nihilismo y naturalismo de Sagan, dice que:

El sistema galáctico e interplanetario, la naturaleza de nuestro planeta, es una evidencia irrefutable de la existencia de un ser supremo, infinitamente inteligente.  A traves de la creación Dios revela su omnipotencia y algo muy importante que El está al control  de todos los acontecimientos del universo.[12]

Sin dudas, saber que Dios es soberano y que está en control de todas las cosas, nos ayuda a descansar en El. Pero, al igual que el naturalista Sagan, hay muchos hoy en día que creen que la la raza humana no es nada especial. O como muchos cientificos dicen, no somos mas que otra especie animal, que evolucionó de especies inferiores. Sagan había llegado a la errónea conclusión de que nuestra raza no es importante en absoluto, negando asi la verdad de que Dios nos considera importantes para El, ya que hemos sido creados a su imagen y semejanza. Pero nosotros no debemos permitir que el naturalismo nos robe la felicidad de pensar en Dios y alabarle por toda su grandeza. Recordemos que, a pesar de nuestras limitaciones, los seres humanos no somos excusables por no entender que nuestro Dios es poderoso. Como cita el teólogo español Francisco La Cueva:

Es cierto que los hombres que no conocen a Dios son inexcusables, porque el Universo creado comporta una revelación del poder eterno y de la deidad del Creador, pero el corazón corrompido del hombre caído oscurece la razón con sus propias tinieblas, haciendo vanos los razonamientos de forma que no se traduzcan en actitudes correctas respecto a la genuina idea de Dios. Así un testimonio, de suyo válido, pierde eficacia por la mala disposición del espectador.[13]

La creación hace posible que entendamos que nada existe porque si y que no hemos evolucionado de otras especies animales. Dios nos creó y Él nos hizo asi como somos. Y Dios no creó todas las cosas porque si nomas, sino porque El tiene un propósito inteligente. El gobierna el Cosmos con su tremendo y omnipotente poder. Santo Tomas de Aquino, cita en su tratado de teología que algunos filósofos de la antiguedad negaban que el mundo fuera gobernado por Dios, afirmando que todo lo que sucedía en el Cosmos era por pura casualidad. Pero Aquino responde que esta opinión es  inadmisible por dos razones.[14]

1) Primero, por algo que es observable en las mismas cosas. Pues vemos que en las cosas naturales acontece siempre, o casi siempre, lo que es mejor. Esto no sería así a no ser que estuviesen providencialmente dirigidas hacia un fin bueno; y en esto consiste ser gobernado. Así, pues, el mismo orden constante del universo deja patente que el mundo está gobernado. Ejemplo: Al entrar en una casa limpia y ordenada, de tal limpieza y orden deducimos la razón ordenadora de quien la habita. 

2) Segundo, cuando consideramos la bondad divina, que ha dado origen a todas las cosas. Pues, por ser condición de las cosas mejores producir mejores efectos, no es compatible con la suma bondad de Dios que no conduzca hacia, la perfección a las cosas creadas por El. Pues la perfección última de cada cosa se centra en la consecución del fin. Por eso, a la bondad divina pertenece el que, así como produce el ser de las cosas, así también las lleve a sus fines. Esto es gobernarlas.

Sin dudas, Dios gobierna el Universo. Esto lo podemos deducir al observar el Cosmos y ver que hay un orden en las leyes del Universo. Un salmo del rey David expresa en palabras la admiración que este rey sentía por Dios cuando miraba la grandeza del Cosmos. Dice el Salmo 19 vs. 1 al 6 (NTV) que:

Los cielos proclaman la gloria de Dios
    y el firmamento despliega la destreza de sus manos.
Día tras día no cesan de hablar;
    noche tras noche lo dan a conocer.
Hablan sin sonidos ni palabras;
    su voz jamás se oye.
Sin embargo, su mensaje se ha difundido por toda la tierra
    y sus palabras, por todo el mundo.

Dios preparó un hogar para el sol en los cielos,
y este irrumpe como un novio radiante luego de su boda.
    Se alegra como un gran atleta, ansioso por correr la carrera.
El sol sale de un extremo de los cielos
    y sigue su curso hasta llegar al otro extremo;
    nada puede ocultarse de su calor.

Para concluir este artículo, les comparto un bello himno cristiano para que al oirlo, pensemos en la grandeza de nuestro Dios, quien no solo creó todo el universo, lo visible y lo invisible, sino que también envió al Salvador a morir por mi, un pobre pecador perdido. Cada vez que miremos los cielos y toda su hermosura y belleza, pensemos en: !!! Cuan Grande es nuestro Dios!!!! Pero quiero que pensemos también (al menos por un instante) que tan grande ha sido su amor por la humanidad, que Dios envió a su propio Hijo al mundo para ofrecernos Su perdón y redención por nuestra rebelión, aún siendo nosotros una raza caída en el pecado. El apostol Juan escribe que:Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”(Juan 3:16 NTV). !No hay dudas que su amor es grande!

Ojalá que cada vez que miremos el universo, quizás en una hermoso atardecer o en una bella puesta del sol, o en una hermosa y cálida noche llena de estrellas, pensemos en todo el amor que nuestro Dios nos tiene y podamos sentir gratitud hacia El:

!Gracias, Dios amado, gracias, querido y poderoso Dios por tu grande e inmenso amor y por tu cuidado para con nosotros tus criaturas! Gracias, Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino y hágase tu voluntad, en los cielos como en la tierra. La Gloria entera sea para nuestro Dios, quien creó este hermoso universo.

Este artículo continúa en la próxima entrega…. Espero que usted pueda tener en mente que Dios se ha revelado en la creación. La próxima entrega será La Revelación de Dios en Cristo.

Dios lo bendiga mucho. 

Notas

Imagen: http://www.ustinova.pro/rasskazat-detyam/

[0] Zaldivar, Raul. (2006). Teología sistemática. Desde una perspectiva latinoamericana.p. 130. Edi;torial Clie.España.

[1] Ibid

[2] http://www.adorador.com/temasdoctrinales/04_la_biblia_como_revelacion_divina.htm

[3] Zaldivar, Raul. (2006). Teología sistemática. Desde una perspectiva latinoamericana.p. 131. Editorial Clie.España.

[4] Chalier, Catherine. (2002). Por una moral más allá del saber: Kant y Levinas. p.124. Caparrós editores S.L.  Madrid. España.

[5] MacArthur, John. (2003). La batalla por el comienzo.pp.11-12. EDITORIAL PORTAVOZ. Grand Rapids, Michigan. EE.UU.

[6] Ibid,p. 11

[7] Ibid,p. 12

[8] ABC News Nightline, 4 de diciembre de 1996 citado en https://evangelio.blog/2010/04/16/no-eres-nada-especial/

[9]  Pale Blue Dot, Nueva York: Random House, 1994, p. 9. citado en https://evangelio.blog/2010/04/16/no-eres-nada-especial/

[10] Scheurer & Debrock. 1986. Newton’s Scientific and Philosophical Legacy. p.14. Springer Science & Business Media. Citado en http://creyentesintelectuales.blogspot.com/2012/06/isaac-newton.html

[11] Watson, Richard ( Master of Trinity College, Cambridge). 1806. Watson’s Apology for the Bible. p.57.Londres: 8vo.Citado en http://creyentesintelectuales.blogspot.com/2012/06/isaac-newton.html

[12] Zaldivar, Raul. (2006). Teología sistemática. Desde una perspectiva latinoamericana.p. 131-132. Editorial Clie. España.

[13] La Cueva, Francisco. Curso de Formación teológica Evangélica. Tomo II. Un Dios en Tres Personas. pp.14-15. Editorial Clie. España.

[14] Tomas de Aquino. Suma teológica – Parte Ia – Cuestión 103.

FORMAS DE LA REVELACIóN DIVINA


FORMAS DE LA REVELACIóN DIVINA

Por Paulo Arieu

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I – Introducción

En los últimos años, gracias a la influencia del internet, hemos ido entrando en un momento de la historia en el que posiblemente Dios esté preparando todo para traer una nueva reforma religiosa al mundo cristiano. Parece que en cada generación Dios aumenta la luz de la revelación de conocerlo de un modo mejor, a través de Su Palabra. Estamos entrando en una mayor comprensión de la bondad de Dios y el Evangelio de Jesucristo, gracias al trabajo sincero y honesto de muchos blogueros que procuran dar a conocer a Dios a sus lectores de la mejor manera posible, a través de las redes sociales. La Buena noticia es que Dios se ha revelado al mundo y que por medio de su Hijo Jesucristo (Dios hecho hombre), el mundo puede ahora conocer a Dios.

Esta buena noticia es importante dado que desde muy antiguo el hombre ha querido saber como conocer a Dios. Tenemos el ejemplo que nos narra la Biblia, acerca de los griegos, el apostol Pablo y la escultura que se utilizaba para rendir culto al “dios no conocido” (Ver Hechos 17:23). Pero también tenemos el testimonio de los discípulos de Jesucristo, quienes dudaban de la divinidad del Señor, a pesar de haberlo visto hacer milagros y sanidades extraordinarias. Luego que el Señor había intentado explicarles que El era el camino al Padre (ver Juan 14:4-6), se le acercó Felipe pidiéndole que les mostrara al Padre para asi estar ellos mas tranquilos (ver Juan 14:8). Pero Jesús le respondió:

  • “Jesús respondió: —Felipe, ¿he estado con ustedes todo este tiempo, y todavía no sabes quién soy? ¡Los que me han visto a mí han visto al Padre! Entonces, ¿cómo me pides que les muestre al Padre? ¿Acaso no crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que yo digo no son mías, sino que mi Padre, quien vive en mí, hace su obra por medio de mí.  Solo crean que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí; o al menos crean por las obras que me han visto hacer. ” (Juan 14:9-11 NTV).

Ellos no creían que Jesús era (y es) Dios hecho hombre. Pero ellos eran sinceros y querían que Jesús les diera a conocer al Padre a fin de no tener ya ninguna duda en sus corazones, pero Jesús era (y es) tan divino como lo es el Padre. Aún así, ellos, todavía no lo entendían. El conocido teólogo católico de nacionalidad suizo  Hans Kung dijo que:

Hoy día se pone en duda la existencia de Dios. Pero no es sólo esto. No se quiera hacer la cosa demasiado sencilla: Desde siempre, aunque de otro modo, se pugna con la incertidumbre de la existencia humana, y desde la aparición del hombre moderno, racional y razonable, casi se desespera de resolver el problema de la certeza humana. ¿Dónde se da — se pregunta una certeza sólida e inquebrantable sobre la que se puedan alzar todas las certezas humanas? [0]

La respuesta al interrogante que plantea este teólogo sigue siendo la misma desde hace dos mil años: Jesucristo. Pero la realidad es que los seres humanos no aceptan conocer a Dios, ni desean conocer a Jesucristo ni menos aún, tener que aceptar su autoridad sobre ellos. No desean conocer la revelación de Dios, ni en la creación, ni en Jesucristo, ni tampoco en lo que dice la Biblia acerca del Señor, nuestro Dios. Es que hoy en día, asistimos a una epidemia de incredulidad en medio de la humanidad. Pero, como dijo Jim Packer

“Conocer a Dios es de crucial importancia para vivir nuestras vidas. El mundo se convierte en un lugar extraño, loco, y doloroso y vivir en él llega a ser algo decepcionante y desagradable, para aquellos que no conocen a Dios” [1]

Sin dudas, una opinión muy importante. Porque sin Dios nos volvemos locos rapidamente, haciendo lo que nos viene en ganas. Porque ciertamente temer a Dios es muy sano para la salud mental y espiritual de los seres humanos ya que “el temor de Dios es el principio de la comprensión, de la sabiduría, y del conocimiento” (Proverbios 1:7, Proverbios 9:10, Salmo 19:9, Salmo 33:8, Salmo 111:10, y Eclesiastés 12:13).   De hecho, Dios se nos ha revelado en la Biblia y El nos dice en las Escrituras por medio del profeta hebreo Jeremías que:“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” (Jeremías 29:13). No debemos dudar que Dios nos ha hablado (y aun hoy en dia también nos habla) por medio de la Biblia. Dios anhela que le amemos. Por ese motivo, Dios se goza cuando sus criaturas le buscan de todo corazón. El salmista y rey David decia que Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas (Salmo 63:1).  Y también Dios nos dice en Su palabra:Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan. Y digan siempre los que aman tu salvación: “¡Engrandecido sea Dios!” (Salmo 70:4). 

Pero si Dios se ha revelado al mundo, cuáles son las formas en que Dios se ha revelado a la humanidad? La Biblia es la forma mas clara y facil de entender a Dios que los seres humanos tenemos. El conocido teólogo protestante Lewis Sperry Chafer, nos explica que 

La Biblia tiene como objetivo y propósito el ser la revelación del ser, las obras y el programa de Dios. Que un Dios infinito buscase el revelarse a sí mismo a sus criaturas, es razonable y esencial para el cumplimiento de los propósitos de Dios en la creación. Es, por otra parte, natural que los seres racionales intenten saber algo respecto al Creador que les ha dado vida. Si el hombre es el más alto orden de las criaturas, que tiene la capacidad de reconocer y tener una íntima comunión con el Creador, es, por tanto, también razonable esperar que el Creador se comunicase con sus criaturas, revelándoles su propósito y su voluntad.[2]

II- Las cinco vias:

La Biblia es la forma mas sencilla y simple que los seres humanos contamos para entender la voluntad de Dios. La Biblia es autoritaria e  inerrante y los seres humanos podemos confiar plenamente en ella. Aunque existen otros medios para entender la existencia de Dios, ellos son completamente racionales, filosóficos y casi siempre desconocidas para el común de los mortales (la gente sencilla que no estudia ni  teologia ni filosofía). Según explica en su obra de teologia (santo) Tomas de Aquino, un gran teólogo medieval muy famoso en el seno del catolicismo,  las pruebas más tradicionales para demostrar la existencia de Dios son cinco vías. 

El Lic. Andrés A. Luetich explica al respecto de las 5 vías que:

En la Summa Theologiæ (obra escrita para quienes se inician en el estudio de la Teología), se presentan cinco vías para demostrar la existencia de Dios. Cada una de ellas es independiente de las demás, de modo que bastaría con que una sola fuese correcta para que la tesis quedara demostrada. No se le debe conceder al número cinco una importancia crucial. El propio Tomás, en su Summa Contra Gentiles, reduce las vías a cuatro, y en su Compendium Theologiæ a sólo una. Más importante que el número de las vías es la estructura que todas ellas comparten. Descubrirla permite comprender cuál es el camino que Tomás consideraba debe seguirse para demostrar la existencia de Dios.[3]

El siguiente cuadro presenta en forma esquemática las 5 vías de santo Tomás (flechas a la izquierda) y su estructura común. Debajo del mismo se explican brevemente cada uno de los elementos que lo componen.[4]

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Son éstas pruebas propiamente filosófícas, son cinco argumentos a posteriori (a partir de las cosas más conocidas por el hombre) que intentan demostrar intelectualmente la existencia de Dios:[5]

En forma breve:

a) Primera Vía: La primera es la vía del movimiento: la realidad del cambio o del movimiento (en sentido aristotélico) exige necesariamente la existencia de un primer motor inmóvil, porque no es posible fundarse en una serie infinita de iniciadores del movimiento.

b) Segunda Vía:  La segunda es la vía de las causas eficientes: puesto que las causas eficientes forman una sucesión y nada es causa eficiente de sí mismo, hay que afirmar la existencia de una primera causa.

c) Tercera Vía: La tercera es la vía de la contingencia y del ser necesario: como es un hecho que hay seres que existen y que podrían no existir, esto es, que son contingentes, es forzoso que exista un ser necesario, ya que, de otra forma, lo posible no sería más que posible.

d) Cuarta Vía: La cuarta es la vía de los grados de perfección: puesto que todas las cosas existen según grados (de bondad, verdad, etc.), debe también existir el ser que posee toda perfección en grado sumo, respecto del cual las demás se comparan y del cual participan.

e) Quinta Vía: La quinta es la vía teleológica o del orden y la finalidad: existe un diseño o un fin en el mundo, por lo que ha de existir un ser inteligente que haya pretendido la finalidad que se observa en todo el universo.

III- Razón de los razonamientos filosóficos

Como escribió el apostol Pablo: Porque Dios es el que mandó que la luz resplandeciera en las tinieblas, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” (2 ª Corintios 4:6 NVI). Esta revelación de Dios en Jesucristo, se incrementará hasta que algún dia la tierra sea llena del conocimiento de la gloria de Dios. Como escribió el profeta Habacuc: “Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.” (Habacuc 2:14 NVI). Y Dios siempre cumple Su Palabra. El teólogo protestante W. Grudem explica la razón de estas pruebas filosóficas que buscan explicar o demostrar reacionalmente la existencia de Dios. El afirma en su manual de teología, que

Las «pruebas» tradicionales de la existencia de Dios que han forjado filósofos cristianos (y algunos no cristianos) en varios puntos de la historia son esfuerzos por analizar la evidencia, especialmente la evidencia de la naturaleza, de maneras extremadamente cuidadosas y lógicamente precisas, a fin de persuadir a los seres humanos que no es racional rechazar la idea de la existencia de Dios.[6]

Pero a medida que crecemos en el conocimiento de Dios experimentamos el asombroso amor de Dios reflejado a través de Su Hijo, Jesucristo. El amado apostol Juan nos dice “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado ” (Juan 17:3 RV 1960). Aunque como explica Grudem, el pecado afecta a los hombres en su entendimiento de la Deidad. Grudem también explica que a pesar que el pecado afecta la mente de los hombres, aún así vale la pena intentar dar a conocer a Dios, por medio de esfuerzos intelectuales.

Si es cierto que el pecado hace que las personas piensen irracionalmente, estas pruebas son esfuerzos de hacer que las personas piensen racionalmente o correctamente en cuanto a la evidencia de la existencia de Dios, a pesar de las tendencias irracionales causadas por el pecado.[7]

IV – Cuatro tipos principales de argumentos

Dios le habló a Moisés con un importante propósito:

  • “Él te mostró esas cosas, para que supieras que el Señor es Dios y que no hay ningún otro. Él te permitió oír su voz desde el cielo para instruirte. Te permitió ver su fuego poderoso aquí, en la tierra, para hablarte desde allí.  Debido a que él amó a tus antepasados, quiso bendecir a sus descendientes, así que él mismo te sacó de Egipto con un gran despliegue de poder. Expulsó a naciones mucho más poderosas que tú para establecerte en la tierra de esas naciones y dártela a ti como preciada posesión, así como sucede hoy.  »Entonces recuerda lo siguiente y tenlo siempre presente: el Señor es Dios en los cielos y en la tierra, y no hay otro.  Si obedeces todos los decretos y los mandatos que te entrego hoy, les irá bien en todo a ti y a tus hijos. Te doy estas instrucciones para que disfrutes de una larga vida en la tierra que el Señor tu Dios te da para siempre»  (Deuteronomio 4:35-40 NTV)

Dios le habló a Moisés para que el tenga siempre presente que Dios es Señor de los cielos y de la tierra. De esta manera, Dios le dio a Moisés una vez mas prueba fehaciente de su existencia. Esa revelación de Dios a Moises fue una experiencia directa, personal y visible (una teofanía por medio de una voz desde el cielo). Ahora bien, según cita el teólogo Grudem, la mayoría de las pruebas tradicionales para la existencia de Dios se pueden clasificar en cuatro tipos principales de argumentos:
1. El argumento cosmológico: considera el hecho de que todo lo conocido en el universo tiene una causa. Por consiguiente, razona, el universo mismo también debe tener una causa, y la causa de un universo tan grande sólo puede ser Dios.
2. El argumento teleológico: es en realidad una subcategoría del argumento cosmológico. Enfoca la evidencia de armonía, orden y diseño en el universo, y argumenta que su diseño da evidencia de un propósito inteligente (la palabra griega telas quiere decir «fin», «meta» o «propósito»). Puesto que el universo parece estar diseñado con propósito, debe haber un Dios inteligente y con propósitos que lo creó para que funcione de esa manera.
3. El argumento ontológico: empieza con la idea de Dios, que se define como más grande de lo que se puede imaginar. Luego argumenta que la característica de existencia debe corresponder a tal ser, puesto que es más grande existir que no existir.
4. El argumento moral: empieza con el sentido del bien y del mal que tiene el ser humano, y la necesidad de que se haga justicia, y argumenta que debe haber un Dios que es fuente del concepto del bieny del mal y que algún día hará justicia a toda persona.

V- Las Tres vias de revelación, según L. Chafer

Pero el teólogo protestante L. Chafer, nos explica en forma resumida las formas de la revelación divina, explicando que, según nos dice la Biblia, hay  “tres vías de máxima importancia y que han sido utilizadas por Dios para revelarse a sí mismo”[8]. Estas tres vias son:

1). La revelación de Dios en la creación.

2). Revelación en Cristo.

3). La revelación en la Palabra escrita.

VI – Continúa…

——————–

Nota:

En varias entregas, iré desarrollando y publicando en el blog estas tres vías de revelación. Asi que, amados lectores, los invito a reflexionar profundamente en cada entrega que comparto. Agradezco vuestras oraciones y vuestras reflexiones a modo de comentarios. Recuerde por favor, que ningún maestro de la Biblia, teólogo, bloguero o predicador, es infalible. Por lo tanto, lo invito a usar la Biblia para comprobar la veracidad de los argumentos que se presenten y a que todos aprendamos a usar también nuestro entendimiento, a fin de comprender mediante la fe y la razón iluminada, la veracidad y alcances intelectuales de estos razonamientos teológicos – filosóficos. Porque así ha dicho el Señor por medio del profeta Jeremías: 

  • “Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová” . (Jeremías 9:23-24 NVI)

Porque Su voluntad divina es que le entendamos y conozcamos por medio de la fe en la obra de su Hijo Jesucristo en la cruz, la ministración del Espíritu Santo en nuestros corazones y Su Palabra !Solo a Dios sea la Gloria! 

!Dios los bendiga mucho!

Notas

Imagen 1: http://estudiosbiblicoscristianos.net/como-estudiar-la-biblia/estudio-biblico-las-tres-fuentes-de-la-revelacion-divina.html

Imagen 2: http://www.mscperu.org/filosofia/existenciadeDios/cincopruebas_STomas.htm

[0] Küng, H. (1980), ¿Existe Dios? Respuesta al problema de Dios en nuestro tiempo.p.23. Ediciones Cristiandad. Madrid. España.

[1] https://www.allaboutgod.com/spanish/conocer-a-dios.htm

[2] http://www.adorador.com/temasdoctrinales/04_la_biblia_como_revelacion_divina.htm

[3] http://www.mscperu.org/filosofia/existenciadeDios/cincopruebas_STomas.htm

[4] Ibid

[5] (“Suma Teológica”, Prima pars, cuestión 2, artículo 3) citado en http://es.catholic.net/op/articulos/14619/cinco-vias-de-santo-tomas.html

[6] Grudem, Wayne. (2007). Teologia Sistemática. p.147. Editorial Vida. Miami, Florida.EE.UU.

[7] Ibid

[8] http://www.adorador.com/temasdoctrinales/04_la_biblia_como_revelacion_divina.htm

 

LA REVELACIÓN DE DIOS


LA REVELACIÓN DE DIOS

Por Paulo Arieu

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Históricamente, las dos vías por las cuales Dios ha iniciado la revelación de Sí mismo se han denominado revelación general y revelación especial.

DEFINICIÓN

La revelación general comprende todo lo que Dios ha revelado en el mundo que nos rodea, aun al hombre. También se la llama Teología Natural. La revelación general provee evidencias de la existencia de Dios. La revelación especial incluye los varios medios que Él usó para comunicar Su mensaje en lo que fue codificado en la Biblia. Algunas veces la revelación especial es llamada teología revelada. Esta revelación da por sentada la existencia de Dios.

LA REVELACIÓN GENERAL

La Revelación general justamente es eso: general. Es general en su alcance (todas las personas y en todos los tiempos), geografía (abarca la tierra entera), metodología (emplea medios universales: el sol que sale para todos o la conciencia humana y también el juicio para aquel que la rechaza).

Las vías de la revelación de Dios:

1) Por medio de la creación: Como existe la creación, hay evidencia que hubo un efecto que lo originó. (Sal.19:1-6;Ro. 1:18-32).

2) Por medio de la historia: A lo largo de la historia se ve el actuar de Dios. Por ejemplo, cuando la maldad llega a un punto máximo, sobreviene el juicio. La historia de la preservación de Israel es uno de los indicios más evidentes.

3) Por medio de la organización: El propósito, el orden, el diseño que observamos en el mundo, exige que haya habido un diseñador. Por ejemplo, Pablo utiliza un argumento así en Hechos 14:17 al hablar del ciclo de la lluvia como evidencia de Dios.

4) Por medio de la constitución del hombre: Como existe el hombre que es un ser moral, inteligente, y viviente, debería existir un ser de características semejantes que lo haya creado. El hombre es el único ser que se puede hacer las preguntas: “¿de dónde vengo?” y “¿adonde voy?”. Además tiene constitución espiritual y naturaleza religiosa. Las fuerzas inanimadas, materiales o inconscientes, no pueden haber producido al hombre. La evolución no puede producir el alma, la conciencia o los instintos religiosos. Los ídolos sin vida no generan seres vivientes. (Sal. 94:9; Ro. 2:14,15).

5) Por medio del Ser: Dios existe porque el concepto de Él existe. En todos los rincones del mundo está la idea de un ser superior, por lo cual también debe existir.
Teniendo la revelación general el incrédulo no tiene excusa. Si la rechaza cae bajo el justo juicio divino (Ro.1:18-20).

Para el creyente, esta revelación le da base para evangelizar a aquellos que no conocen las Escrituras (Hch.14:15-17; 17:23-31). Por otro lado confirma su fe, sabiendo que ésta no está basada en fábulas sino en la realidad. Por lo tanto su fe no es vana.

Objeciones:
Es evidente que la revelación general no es suficiente. En esta clase de revelación no hay mensaje de salvación, ni invitación a la comunión personal con Dios. A lo sumo se llega a admitir la existencia de Dios y, acaso, ciertas señales de Su providencia, pero seguimos ignorando quién es y lo que es para nosotros. Nuestro razonamiento finito no alcanza para comprender y explicar lo infinito. A causa de su condición caída el hombre no acierta a obtener un conocimiento correcto de Dios, antes al contrario, pervierte siempre cualquier atisbo de la Divinidad (Ro.1:21-25). El pecado pervierte el entendimiento y convierte en ineficaz el testimonio de la revelación general. De ahí que surgen tantas religiones diferentes que aplican la revelación divina bajo un razonamiento oscurecido por el pecado. Esto es nuestra culpa y, además, trae como consecuencia el juicio de Dios. Entonces el testimonio de la revelación general se convierte, en el fondo, en un testimonio que nos acusa.

Pero esto no nos debe desesperar porque sabemos que para los que realmente buscan a Dios, Él no está lejos (Hech. 17:24-27). Por ejemplo, el etíope ya buscaba a Dios, por lo cual Dios le envió un Felipe (Hch.8:26-40). Esto nos debe motivar a alcanzar a aquellos que todavía no escucharon hablar de Dios y también a involucramos en las misiones de alguna forma.

El otro gran peligro surge cuando la revelación especial es dejada de lado para hacerle lugar a la revelación general pervertida por el pecado. De ahí llegamos al sincretismo de la Teología Liberal del campo protestante, asociada a un creciente universalismo católico. Uno de los mayores exponentes de esta corriente es Raymond Paniker, quien ya en mayo de 1967 escribía:

“En última instancia, toda religión está misteriosamente dirigida a Cristo y éste, sorprendentemente, actúa en cada una de ellas. Todo hombre que vive su religión, aún sin saberlo, está unido a Cristo”. Siguiendo el curso de esta corriente, lamentablemente se llega a una religión general.

LA REVELACIÓN ESPECIAL
La revelación especial fue dada a algunas personas en momentos especiales Dios no sólo se revela por medio de la naturaleza sino que se ha revelado también, de una manera especial, en ciertos hechos de la historia, culminando en la obra y persona de Jesucristo. Precisamente, uno de los títulos más expresivos que se dan a Cristo es “el Verbo”, la Palabra. En efecto, Cristo es la Palabra encarnada. Y de la misma manera que la palabra es el medio por el cual expresamos nuestros pensamientos, Cristo es el medio por el cual Dios nos ha revelado sus pensamientos divinos (Jn.1:18).

Hay una revelación especial de Dios por medio de intervenciones y mensajes directos al hombre. Pero ¿cómo podemos conocer esta revelación? Si Dios habló en el pasado de diferentes maneras y en varias ocasiones, ¿cómo la podemos conocer hoy? Sobre todas las cosas, ¿qué conocimiento puedo tener de la Palabra encarnada, de Jesucristo, si no hubiera quedado registrada de algún modo que la hiciera permanente?

La respuesta evidentemente es la Biblia. Allí tenemos registradas las intervenciones especiales y las revelaciones de Dios. Por ende, la revelación final que tenemos de todo lo necesario de parte de Dios la encontramos en la Biblia.

El efecto de la revelación especial es como un lente que nos permite leer de nuevo y correctamente en el libro de la naturaleza, además de abrir nuestros ojos a la gran salvación que Dios ha obrado en Cristo. Éste es el centro y la meta de toda revelación.

Auto-revelación:Tenemos que resaltar que todo lo que sabemos de Dios nos es dado por Dios mismo. Si no fuera por el hecho que Él quiere que le conozcamos, esto sería completamente imposible por nuestra parte (Hb.1:1-3). J.l.Packer, en su libro “Conociendo a Dios” dice:

“…el conocer a Dios es cuestión de gracia. Es una relación en la que la iniciativa parte invariablemente de Dios – como debe serlo, por cuanto Dios estátan completamente por encima de nosotros y por cuanto nosotros hemos perdido completamente derecho a su favor por haber pecado. No es que nosotros nos hagamos amigos de Dios; Dios se hace amigo de nosotros, haciendo que nosotros lo conozcamos a Él mediante el amor que Él nos manifiesta” (Gá.4:9).

Formas de revelación:

  • La suerte: Pr.16:33; Hch.1:21-26.
  • El Urim y Tumim: Ex.28:30; Nm.27:21; Dt.33:8; 18.28:6.
  • Sueños: Gn.20:3,6; 31:11-13,40,41; Joel 2:28.
  • Visiones: Is. 1:1; 6:1; Ez. 1:3.
  • Teofanías: Gn. 16:7-14; Ex. 3:2; 28.24:16; Zac.1:12.                                                      
  • Ángeles: Dn.9:20,21; Lc.210,11; Ap.1:1.
  • Profetas: 28.23:2; Zac.1:1; Ef.3:5.
  • Eventos: Míq.6:5; Ez.25;7; Jn.1:14.
  • Jesucristo: Jn.1:14; 14:9.
  • La Biblia: 2 Pe.3:15-17; 2 Pe. 1:19-21.

La revelación es progresiva: Es evidente que la Revelación que tenemos en las Escrituras fue entregada por Dios en forma progresiva, es decir, se dio en etapas, en incrementos variables, a diferentes personas, en diferentes momentos. Lo que ahora tenemos en la Escritura completa es el resultado de un proceso que culminó en la persona de Jesucristo. Reconocer la naturaleza progresiva de la voluntad de Dios en las Escrituras no niega la unidad de las mismas, ya que tienen un sólo autor, Dios mismo, si bien eligió expresarse a través de personalidades de los varios escritores humanos. Lo agregado en cada etapa no contradice lo revelado anteriormente, sino que lo expande y profundiza.

La revelación está completa: Es evidente que surja la pregunta de si todavía hay revelación de Dios en la actualidad fuera de la Biblia.

Tenemos que tener en cuenta que el AT, en general, estaba preparando el camino hacia el Salvador. En el NT se nos relata Su vida, ministerio y muerte y con esto la culminación de las escrituras del AT. La revelación de Dios llegó a su máxima expresión en la persona y obra de Cristo (Ef.1:8-10; Jn.1:18; Col. 1:15; 2:9; Jn. 19:30). La revelación de Dios llegó a su culminación y fin en la persona y obra de Cristo: “en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo… el cual siendo el resplandor de su gloría, y la imagen misma de su sustancia…” (Hb.1:1,2). En Juan 17:4 Jesús mismo dice: “…he acabado la obra que me diste…”. El contexto de este versículo deja muy claro que esa obra era la de revelar el conocimiento de Dios (Ver especialmente Jn. 17:3,6,7).

Pero, ¿qué de lo escrito por los apóstoles? Ya en Juan 14:16,26; 15:26,27, más temprano en esa misma noche, Jesús había comisionado a Sus discípulos a escribir lo que Él había manifestado. El Espíritu Santo fue prometido para hacerles recordar lo que Él había mostrado y enseñado, y garantizar la veracidad de lo documentado por ellos. Este proceso fue completado durante sus vidas, y el Canon del NT fue el producto final. Pablo afirma haber recibido su revelación directamente de Cristo (Gal.1:1; Ro.16:25,26; Ef.3:1-11). Esta autoridad fue reconocida por los otros apóstoles (Gal. 1:15-24; 2P.3:15,16).

¿Qué del Apocalipsis?

El tono de todo el libro se dirige hacia el final de los tiempos y la consumación del programa de Dios. Detalles que antes fueron sellados (Dn. 12:4,9) ahora son revelados, ya que el tiempo está cerca (Ap. 22:10). Esta revelación es de la misma fuente y naturaleza que la del AT (Ap. 22:6). Además, el libro termina con una tremenda advertencia, la de no añadirle palabras a esta profecía (22:18). Aunque se refiere principalmente al Apocalipsis, es evidente que se extiende a todo el NT y a las profecías en general.

¿No se pueden esperar nuevas profecías entonces?

Definitivamente no habrá nuevas profecías que sean necesarias para algún aspecto del plan de la salvación presente ni futura porque:

1) La acción de hablar por inspiración está completa, terminada una vez para siempre (Hb.1:1,2). Este pasaje nos enseña:

  • La única voz que se debe escuchar es la de Dios.
  • El respeto que el lector tiene del AT.
  • Dios habló en otros tiempos a través de varios métodos, que ya no usa, habiendo hablado por el Hijo (Jn 17:4,7,8,20:“…he acabado la obra que me diste…”;Heb,2:3,4: “…nos fue confirmada (aoristo pasivo: acción completa) por los que oyeron…”; 1 Co.15:8: “…a lo último de todos… me apareció a mí…”).

2) El mensaje de Cristo fue entregado “…una vez… a los santos” (Judas 3). La frase: “…una vez dada…” es enfática. Aparentemente la tendencia de las “revelaciones nuevas” lleva Judas a advertir de los falsos maestros.  De la misma forma Efesios 2:20 dice que la Iglesia está edificada “…sobre el fundamento de los apóstoles y profetas…”. Evidentemente el fundamento para cualquier edificio se pone una sola vez. El grito de la Reforma fue: “Sola Escritura”.

3) Fue prohibido añadir a las profecías de Cristo y los apóstoles (Ap.22:18). Apocalipsis fue el último libro escrito (96 d.C.) y admitido en el Canon del NT.

4) Jesús enseñó que toda la verdad sería enseñada por el Espíritu Santo y por Sus apóstoles (Jn. 14:26; 16:13). Las promesas: “…os guiará a toda verdad…” y “…os hará saber las cosas que habrán de venir” no son separables ni aplicables a todo el mundo.

Conclusión: Pretender recibir revelación adicional desmerece la revelación completa y perfecta en Cristo Jesús. Es hablar sin la autoridad de Cristo, lo que Dios no dejará sin castigo (ver Jer.23).

Imagen: https://loquecreemos.wordpress.com/que-es%C2%A0la%C2%A0fe/la-revelacion-de-dios/

ARGUMENTOS DE LA EXISTENCIA DE DIOS  


ARGUMENTOS DE LA EXISTENCIA DE DIOS  

Por Paulo Arieu

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Cada cultura humana conocida tiene su mito de la creación, con la posible excepción del pueblo amazónico Pirahã, que tampoco cuenta con palabras para los números, colores y jerarquía social [0]. Pero en la Biblia, no vamos a encontrar ningún tipo de especulación filosófica sobre la existencia de Dios. La Biblia, a la existencia de Dios, la da por supuesto. Cuando leemos el primer pasaje de la Biblia, vemos que comienza con la afirmación de que en el principio, Dios creó todas las cosas, sin dar ninguna explicación racionalista sobre la existencia del Creador ni tampoco presenta defensas especulativas sobre su origen (ver Genesis 1:1). Da por supuesto que Dios existe. Pero la mentalidad de Occidente esta formada por el derecho romano,la religión judeo cristiana y el pensamiento grecoromano, que es mas de índole racionalista y dado a especulaciones filosóficas. Por este motivo, les comparto una serie de argumentos filosóficos que tratan de responder a la pregunta de si Dios existe. Creemos que Dios existe por medio de la fe y también por la fe creemos que Jesucristo resucitó de entre los muertos. Por experiencia sabemos que ningún tipo de argumento intelectual convence al escéptico de manera sine quan non. Sin embargo, creo util compartir estos argumentos que ayudan a responder a los que cuestionan la existencia eterna de  nuestro Dios.  Aunque ni la neurociencia, ni la antropología, ni la filosofía tienen la respuesta definitiva a la pregunta “¿Existe Dios?”, el estudio de estos conocimientos ayudan a vislumbrar algunas pautas sobre cómo los humanos respondemos a nuestras más profundas y espirituales necesidades humanas. Mas alla de los avances científicos de esta época, la fe en Dios permance firme en millones de personas alrededor del mundo.

Argumentos:

I. — El argumento de la existencia y el Ser necesario

Se trata de un argumento muy célebre, que en el curso de los siglos ha suscitado muchas discusiones. Algunos filósofos —en general, los escolásticos— lo hallan deficiente. Otros, como Descartes y Leibnitz, le reconocieron fuerza persuasiva. ¿Cuál es el argumento más fuerte que nos induce a admitir la existencia de Dios?… Es el argumento llamado de la existencia y el Ser necesario

«La forma más popular del argumento ontológico, usa básicamente el concepto de Dios para probar Su existencia. Este comienza con la definición de Dios como “Ese del cual no puede ser concebido uno más grande”. Entonces se sostiene que existir es mayor que no existir, y por tanto el mayor ser concebible debe existir. Si Dios no existió, entonces Dios no sería el mayor ser concebible – pero eso iría a contradecir la definición misma de Dios.»[1]

Helo aquí:[2]

1. Existen seres en este mundo.
a) Tal es la convicción de la inmensa mayoría de los hombres y de los filósofos, que son realistas; vale decir, admiten la existencia de realidades objetivas, fuera de nuestra mente, e independientes de ella.
b) Aun los idealistas, que niegan la existencia del mundo exterior, deben admitir, al menos, la existencia del “yo” de cada uno.
Es, pues, irrefutable que existe un ser, al menos: “yo”, que pienso.

2. Ahora bien; este ser que existe, o es necesario o es contingente.
a) Se llama SER NECESARIO el que de tal manera existe, que no puede no existir. La existencia pertenece a su esencia. No sería lo que es, si no existiera. Tiene en su esencia la plena razón de su existencia. Existe por sí. No depende de ningún ser para existir.

b) SER CONTINGENTE: Es todo ser que existe, pero puede muy bien no existir. La existencia no pertenece a su esencia. Por lo tanto, no tiene en su esencia la plena razón de su existencia. La razón de su existencia es la operación productiva de otro ser, causa eficiente de su existencia. Existe, pues, por obra de otro ser.

3. No hace falta mucha reflexión para reconocer que el “yo”, mi ser, no es necesario. Es contingente. No existió siempre. Debe su existencia a la actividad de otros seres.

La experiencia nos prueba la contingencia de muchos otros seres también, por no decir todos los que conocemos en el universo.

4.La existencia de un ser contingente exige la de otro ser, a cuya operación productiva debe su existencia el primero.

5. Este otro ser, a que debe su existencia, puede ser contingente también. Pero todos los seres existentes no pueden ser contingentes.
No pueden haber recibido todos la existencia de otro contingente.Si admitiéramos que todos los seres son contingentes, tendríamos que aceptar forzosamente que el primero de ellos —se entiende, en el tiempo—debería su existencia a la obra del no – ser. Sería producto del no – ser.

6. Ahora bien; atribuir al no – ser la causalidad eficiente de todos los seres contingentes, implicaría una gran contradicción. El no – ser no puede ser causa eficiente de ninguna existencia. La primera condición para obrar, es existir.

7. ¿De dónde provino esta contradicción?… De suponer que todos los seres son contingentes. Luego, debe existir, al menos, un ser necesario.

8. Este Ser necesario es Dios.

Así lo propuso Anselmo de Canterbury:

SAN ANSELMO (1033-1109) comenta las palabras de la Sagrada Escritura: “Dijo,el necio para sí: No hay Dios; y se propone demostrar que es una verdadera necedad negar la existencia de Dios.

«Dios es el ser más perfecto que se puede concebir; luego tiene que existir;   de lo contrario, podríamos concebir algo mayor que El, es decir, algo existente. Prescindiendo del contexto en que Anselmo sitúa este razonamiento,[3] la falacia es evidente al comprobar que Anselmo da un salto indebido del orden lógico de las ideas (lo que podemos concebir) al óntico de los seres (lo que existe). En una palabra, respondemos: Si Dios existe (es lo que se pretende probar), ha de ser el más perfecto posible de los seres;pero el hecho de que lo concibamos así no le confiere, sin más, el hecho de existir.»

DESCARTES propuso el mismo argumento sustancialmente en esta forma:

«Lo que está contenido clara y distintamente en un concepto, es verdadero.Nuestro concepto de Dios es de un ser perfectísimo, que posee todas las perfecciones en grado sumo. Ahora bien; la existencia es ciertamente una perfección; y por eso, debe hallarse en Dios.

Luego, DIOS EXISTE.

Aclara su argumento de esta manera:

El ser contingente es por definición el que puede ser o no ser. La existencia no pertenece a su esencia. En ésta no está la razón de su existencia, si existe. Si le atribuimos la existencia, ha de ser por un juicio sintético, oriundo de la experiencia. En cambio, en el ser necesario la existencia pertenece a su esencia. Toda la razón de la existencia del ser necesario está en su esencia. Por eso, el juicio con que le atribuimos la existencia, es analítico. Es tan contradictorio concebir a Dios no existente, como concebir una circunpuntos no estuviesen a igual distancia del centro.

3. LEIBNITZ, a su vez, presentó la misma prueba de otra manera.

He aquí el núcleo de su razonamiento:

El ser infinitamente perfecto, cuya esencia incluye la existencia, existe necesariamente, si es posible. Es así que es posible, puesto que la idea de Dios no encierra ningún límite, ninguna negación, y por consiguiente, ninguna contradicción.Luego, DIOS, el ser infinitamente perfecto, EXISTE.[4]

A este argumento el científico objetará:

1.° que lo contingente o relativo, que surge y desaparece, no es la masa atómica o la energía constante del Universo, sino las distintas firmas que una diversa composición molecular ofrece a maestra percepción;
2.° como ya advirtió Kant, que tal argumento demostraría, a lo más, la existencia de un ser supramundano, como arquitecto del Universo, pero no precisamente la del Dios que admitimos los cristianos.» [5]

Crítica de Patricio Hopkins

«Nos parece un argumento original, muy ingenioso, pero no muy sólido. Es verdad que no podemos concebir al ser perfectísimo sino como existente. El concepto de él encierra necesariamente la nota de existencia. Pero el solo hecho de concebir un ser mentalmente, no es razón suficiente para atribuirle existencia en el orden ontológico (de los seres reales). No porque yo conciba con la mente una isla de perfecto gozo y eterna juventud, se sigue que ella existe. Es menester dar razón suficiente del paso del orden conceptual al orden ontológico. Este argumento no nos da esa razón.»[6]

Hebe H. Vidal comenta:

Aunque muchos autores llaman “ontologistas”  a todos  aquellos que afirman que Dios es el objeto de un conocimiento intuitivo, reservamos específicamente el nombre de “argumento ontológico”   (demostración “a simultáneo”)   al tipo de argumentación en la cual se pasa inmediatamente de la idea de Dios a la existencia de Dios. La paternidad de este famoso   argumento   corresponde   históricamente   a   San Anselmo de Cantorbery; más tarde lo volvieron a tratar Descartes (Quinta Meditación) y Leibniz (Monadología).

San Anselmo escribe en su  “Proslogion”   (cap. II): “El insensato debe convencerse de que existe, al menos en el entendimiento, algo mayor que lo cual nada puede pensarse; porque cuando oye esto, lo entiende, y lo que se entiende existe en el entendimiento. Y en verdad, aquello mayor que lo cual nada puede pensarse no puede existir sólo en el entendimiento. Pues si sólo existe en el entendimiento, puede pensarse algo que exista también en la realidad, lo cual es mayor … Existe, por tanto, fuera de toda duda, algo mayor que lo cual nada puede pensarse, tanto en el entendimiento como en la realidad”. Y en el cap.  III dice: “Luego  existe verdaderamente algo mayor que lo cual nada puede pensarse, y de tal modo, que no puede, pensarse que no exista. Y eso eres Tú,  Señor Dios nuestro. Por tanto  existes verdaderamente, Señor Dios mío…”

Critica: El  argumento   anselmiano,  más  sutil  de  lo que a primera vista parece, fue refutado por Santo Tomás y más tarde por Kant. Santo Tomás sostiene que la demostración carece de valor porque hay un paso ilegitimo del orden lógico al orden óntico. Es verdad que si yo concibo a Dios como perfecto debo concebirlo también como existente; pero esto ocurre en el plano lógico de mi pensamiento; no me es lícito concluir de esto la existencia real extramental de Dios. [7]  Por esta razón, es menester rumiar sin prisa todos los pasos de este argumento, con un esfuerzo sincero, imparcial, para captar su verdad y todo lo que implica ésta. Si se hace así, la fuerza persuasiva de este argumento impresionará al intelecto.[8]

II. — El argumento del primer motor[9]
Fue elaborado por aristóteles, y perfeccionado por Santo Tomás de Aquino. En realidad, es otro modo de exponer el argumento anterior.

1. Es un hecho evidente que todos los seres de este mundo se mueven; vale decir, cambian, pasan de continuo del estado de potencia al de acto.

Los seres pueden moverse, pueden cambiar:

a) Por pasaje del estado de potencia subjetiva, activa, a la realización de la acción.

Ejemplo: Estoy en potencia subjetiva, activa, para aprender los argumentos de la existencia de Dios. Si me pongo a estudiarlos, pasaré del estado de potencia de conocerlos al acto de conocerlos. Se producirá un movimiento en mí.

b) Por pasaje del estado de potencia objetiva a la existencia.

La potencia objetiva es la capacidad o no – repugnancia de un ente posible para existir.

Ejemplo: Hace cien años, yo era solamente un ente posible. Estaba en potencia objetiva para existir. Actualmente, existo. El pasaje de ente posible a ser existente fue un movimiento.

c) Por pasaje del estado de potencia subjetiva, pasiva, al acto.

La potencia subjetiva, pasiva, es la capacidad o aptitud de una cosa existente de recibir alguna forma o perfección.

Ejemplos: El bloque de mármol tiene potencia subjetiva, pasiva, de ser convertido en estatua de San Martín. Al recibir la forma de este procer, se produce en él un movimiento.

Un niño ciego de nacimiento por algún defecto fisiológico, que un experto cirujano puede remediar, tiene potencia subjetiva, pasiva, para adquirir uso de la vista.

2. Todos los seres de este mundo pasaron del estado de mera potencia de entes posibles, al estado de existencia. Es más: pasan a menudo del estado de potencia subjetiva, pasiva, al apto de la perfección a que se refiere dicha potencia. Los seres vivos pasan de continuo del estado de potencia subjetiva, activa, a la realización de la acción correspondiente, por la cual se mueven al estado de acto con respecto a la perfección que adquieren por dicha acción.

Eso quiere decir que todos los seres de este mundo se mueven, en el sentido que hemos explicado.

3. Si se mueven, es porque son movidos por otros seres, que llamamos motores.

Es muy probable que estos motores sean, a su vez, movidos por otros seres motores, anteriores a ellos; y así, por una serie muy larga de éstos, cada uno de los cuales recibe movimiento de un ser anterior, ya en acto, y va la vez imprime un movimiento en un ser posterior, que estaba en potencia para recibir ese movimiento.

4. Si continuáramos indefinidamente la averiguación de los sucesivos motores de una serie de movimientos eslabonados, tendríamos que llegar forzosamente, en última instancia, a un MOTOR INMÓVIL, que no experimenta jamás en sí movimiento alguno, en el sentido de que hablamos; pero que es origen de todos los movimientos, que se dan en los demás seres del universo.

5. Este Ser, motor inmóvil, acto puro, sin mezcla alguna de potencia, motor primero de todos los movimientos, que se dan en los demás seres, es DIOS.

6. Luego, DIOS EXISTE.
 
Dice Francisco La Cueva:
«A posteriori, es decir, a través del mundo que vemos, creado por Dios. Así lo propone Tomás de Aquino en su vía central (de la «contingencia»): Todo lo que vemos es contingente (es decir, no tiene en sí mismo la razón de su existencia; de lo contrario, no podría dejar de existir). Por tanto, resulta necesaria, en última instancia, la existencia de un ser que tenga en sí mismo la razón de su existir y que pueda sacar a la existencia a todos los demás seres que no existen por sí mismos. A este ser necesario llamamos Dios.

A este argumento el científico objetará:

1.° que lo contingente o relativo, que surge y desaparece, no es la masa atómica o la energía constante del Universo, sino las distintas firmas que una diversa composición molecular ofrece a maestra percepción;
2.° como ya advirtió Kant, que tal argumento demostraría, a lo más, la existencia de un ser supramundano, como arquitecto del Universo, pero no precisamente la del Dios que admitimos los cristianos.[10]

III— El argumento de la causa final[11]

Este argumento fue traído por Anaxágoras, Sócrates, Platón y Aristóteles.

El argumento teológico dice que desde que el universo despliega tal maravilloso diseño, debe haber habido un diseñador Divino. Por ejemplo, aún si la tierra estuviera unos pocos cientos de millas más cerca o más lejos del sol, no sería capaz de mantener mucha de la vida que en la actualidad lo hace. Si los elementos en nuestra atmósfera fueran diferentes aún en un pequeño porcentaje, cada cosa viviente sobre la tierra moriría. Las probabilidades de una simple molécula de proteína formada por casualidad es 1 en 10 elevado a la potencia 243 (es decir, 10 seguido de 243 ceros). Una simple célula consta de millones de moléculas de proteína.[12]

La creación, incluyendo al hombre, demuestra orden, arreglo y propósito; por lo tanto, debe haber un Diseñador inteligente. El aire es tal que el hombre puede respirar y vivir. El agua es tal que el hombre puede bebería y apagar su sed. Las estaciones indican orden (Gen. 8:20-22). Cada copo de nieve es un intricado diseño, con un núcleo y seis lados, lo cual evidencia un arreglo inteligente que fue la base para la pregunta de Dios a Job 38:22.[13]

1.Existe un orden admirable en el mundo. Esta conclusión a que llegaron  los filósofos de la antigüedad, con sus atentas, pero no muy completas observaciones de la naturaleza, ha sido confirmada ampliamente por las modernas conquistas de las Ciencias. Tanto más se comprueba la presencia de un orden sencillamente asombroso en todo el universo —ya sea en su inmenso conjunto, ya sea en sus más diminutos elementos—, cuanto más avanza la ciencia en sus meticulosas investigaciones. Basta recordar las revelaciones de la Astronomía, y los descubrimientos sorprendentes de la constitución de los átomos.

2.Ahora bien; este orden admirable no puede existir sino por obra de una causa inteligente. En efecto, todo orden resulta de un fin conocido y perseguido como tal con una adecuada adaptación de los medios, que asegura la consecución de ese fin. Sólo un ser inteligente puede tener conocimiento de un fin, como tal, y disponer adecuadamente los medios para su segura consecución. Por lo tanto, el orden admirable que reina en el universo es fruto de una causa inteligente.

¿Posee el universo inteligencia con que ordenar y guiar toda su actividad, en la cual resplandece tan maravilloso orden?

En rigor, no es imposible que el universo tenga inteligencia. El hombre es un ejemplo de inteligencia unida sustancialmente a la materia. Pero nuestros conocimientos del universo, resultado de siglos de con convencen de que el universo tenga inteligencia.

a) SPINOZA pensó que Dios es la sustancia universal, inmóvil y acabada del universo; y el mundo que nosotros conocernos, es la suma de los accidentes o modos de esta sustancia única. Esta teoría explica el orden del universo por la presencia de Dios en él; y Dios, por cierto, es inteligente. Spinoza explica el orden del mundo por la existencia de Dios y su presencia sustancial en el universo. Es teísta, pero panteísta. Todo existe en Dios.

b) PLOTINO pensó que el mundo es una emanación de Dios;es un efluvio de su esencia. Dios y el mundo no difieren esencialmente; son  esencialmente idénticos. El mundo no ha sido establecido por la voluntad de Dios; surge de la esencia divina.Se trata de otra opinión panteísta, pero teísta al final.

c) HEGEL y SCHELER son también panteístas. Enseñan un panteísmo evolucionista. Dios, para ellos, no es un ser infinito,perfecto, sino finito e imperfecto; pero en continuo devenir o evolución hacia la más acabada perfección. La evolución de la Divinidad se realiza en el mundo. Éstos reconocen también la presencia de la inteligencia divina en el universo, y ésta rige su incesante actividad hacia la perfección.Explican el orden del universo por la presencia inteligente de Dios en el.

d) Otros filósofos, en fin —Krause, Eucken, Paulsen, Wundt—, consideran al mundo como existente en Dios. Enseñan el panenteísmo. El ser de Dios no se agota en el ser del mundo: lo sobrepuja inmensamente, tal que El tiene su propio ser frente al mundo.El ser de Dios abarca el ser del mundo; pero es mucho más inmenso que éste. El mundo es una parte dentro del infinito ser divino.Es un panteísmo que se esfuerza por sostener, no obstante,que Dios es persona distinta del mundo.

e} Pero la mayoría de los filósofos niegan que el universo tenga inteligencia. No hallan razones suficientes para atribuirle esa perfección.

f) La mayoría de los filósofos estiman que la causa inteligente del  orden  admirable  que reina  en el mundo  debe ser un ser distinto y superior al universo.

En rigor, de este argumento no se  puede deducir que la causa inteligente del orden que hay en el universo sea infinita. Sólo se de existencia de un ser superior al mundo y anterior a él. Pero, aplicando la prueba primera de la existencia y del ser necesario, se llega a la conclución de que la causa inteligente del orden del universo es el ser necesario, infinito, único, que llamamos DIOS.

Francsico La Cueva comenta que:

«Este argumento (teleológico), llamado así porque se basa en la causalidad final («telos» en griego), procede así: El Universo presenta un orden y una exquisita adaptación progresiva de los sujetos a los objetos, de los órganos a sus funciones, de los medios para los fines. Esto supone la existencia de una inteligencia, anterior y superior al mundo, que haya programado dicho orden; de lo contrario, todo lo existen te sería un absurdo producto del azar.

Sin embargo, para un científico no creyente, este argumento carece de fuerza convincente, porque:

1.° todo el proceso evolutivo se podría explicar mediante una dialéctica de mutua adaptación entre el ser y su medio (también es cierto que «la función crea el órgano»), en determinadas circunstancias que han permitido el salto de lo inorgánico a lo orgánico, de la ma teria a la vida, de la «biosfera» a la «noósfera», etcétera;

2.°dicha finalidad a escala cósmica podría explicarse con la existencia de una causa inmanente como «alma» del mundo, sin identificación posible con el Dios verdadero. »[14]

En conclusión, estos argumentos han sido intentos de responder intelectualmente al interrogante humano sobre la existencia de Dios. Son útiles para taparle la boca a los ateos. Pero recuerda que: Sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan “(Hebreos 11:6). Esto es la mas importante de estos debates. Por que sin fe no podemos creer que un Dios invisible como el nuestro existe verdaderamente. Y esta fe es un don precioso, que nos ha dado el Señor nuestro Dios y creador del Universo. Realmente hay que ser muy terco, muy orgulloso, muy soberbio o muy necio (como dice la Biblia) para no creer en la existencia de Dios. Pero aún así, hoy en día, hay muchos que se han levantado contra el conocimiento de Dios y no solo niegan tercamente su existencia, sino que también combaten a aquellos que si creen que Dios existe. Me refiero a hombres de ciencia y erudición como Richard Dawkins, Stephen Hawkings y otros prominentes científicos, que se oponen a la fe cristiana con todas sus artimañas diabólicas. En fin, todo esto es parte del debate sobre la existencia de Dios.

Les comparto un video, con una exposición muy clara sobre este tema, presentado por el Dr. Miguel Nuñez, un pastor bautista de la República Dominicana.

Dios le bendiga mucho!

Notas

[0] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150401_iwonder_cerebro_dios_fe_sem_dv

[1] http://www.gotquestions.org/Espanol/Existe-Dios.html

[2] Patricio Hopkins, Filosofía,p. 283-284, ediciones Almagro, Buenos Aires, Argentina,1975

[3] Véase J. Marías, Historia de la Filosofía (Madrid, Revista de Occidente, 1969), pp. 140-142., citado en Francisco La Cueva, Un Dios en Tres personas, Curso de Formacion Teológica evangélica tomo II, Ed. Clie.

[4] Patricio Hopkins, Filosofía,p. 288-289, ediciones Almagro, Buenos Aires, Argentina,1975

[5] Francisco La Cueva, Un Dios en Tres personas, p.33-34,Curso de Formación Teológica evangélica tomo II, Ed. Clie.

[6] Patricio Hopkins, Filosofía,p.289, ediciones Almagro, Buenos Aires, Argentina,1975

[7] Hebe R.Vidal, Fundamentos de Filosofia, p. 97, Librería Huemul, 1970,Buenos Aires, Argentina

[8] Patricio Hopkins, Filosofía,p. 284, ediciones Almagro, Buenos Aires, Argentina,1975

[9] Patricio Hopkins,Filosofía ,pag. 284-285,ediciones Almagro,Bs.As, Argentina , 1975

[10] Francisco La Cueva, Un Dios en Tres personas, p.33-34,Curso de Formación Teológica evangélica tomo II, Ed. Clie.

[11] Patricio Hopkins,Filosofía ,pag. 286-287,ediciones Almagro,Bs.As, Argentina , 1975

[12] http://www.gotquestions.org/Espanol/Existe-Dios.html

[13] A.H.Yetter, Principales doctrinas bíblicas vol. 1 Cursos por correspondencia,p. 20-21, Publicación la Biblia dice, Quito, Ecuador

[14] Francisco La Cueva, Un Dios en Tres personas, p.33-34, Curso de Formación Teológica evangélica tomo II, Ed. Clie.

Imagen: https://dropestein.wordpress.com/2015/04/05/10-argumentos-a-favor-de-la-existencia-de-dios/