Etapas del desarrollo Psicosexual de Freud


Etapas del desarrollo Psicosexual de Freud

Por Paulo Arieu

Sigmund Freud (1856-1939), fue un científico ateo de ascendencia judía y el padre del Psicoanálisis. Su testimonio es importante para la Psicología moderna, dado que investigó profundamente la vida de los niños y propuso una teoría del desarrollo de la niñez. El creía que la personalidad se desarrollaba a través de una serie de etapas en la infancia en las que las energías o impulsos que buscan el placer de la identificación se enfocan en ciertas zonas erógenas. A esta energía psicosexual, o líbido, Freud la describió como la fuerza impulsora detrás de la conducta. Para él, la sexualidad humana es una de las principales vertientes de la energía vital que mueve el comportamiento del ser humano. Esta energía, es la fuente de los impulsos que para Freud hacen que tendamos hacia ciertos objetivos a corto plazo y, a la vez, obligan a otras instancias de nuestra psique a reprimir estas tendencias para no ponernos en peligro o no entrar en conflicto con el entorno en el que vivimos.

Comenzando de los diferentes modos en los que la etapa de crecimiento de los menores condiciona la aparición de uno u otro tipo de fijación, Freud formuló la teoría que uniría la sexualidad con el desarrollo del inconsciente freudiano. En ella, se propone que en los primeros años de nuestras vidas atravesamos distintas etapas de desarrollo vinculadas a la sexualidad y a distintas fijaciones, y que lo que ocurra durante ellas influirá en el modo en el que el inconsciente condicione a la persona una vez haya llegado a la adultez. Es decir, que cada una de las etapas del desarrollo psicosexual marcarían los tempos que delimitan qué tipo de acciones son necesarias para expresar la líbido de manera satisfactoria y cuáles pueden llegar a crear conflictos que queden enquistados en nosotros de manera inconsciente. Para Freud, la infancia es una etapa crucial en la que se da forma a nuestra personalidad y comportamiento como adultos. Consideraba el desarrollo como un proceso discontinuo, creía que cada uno de nosotros debe pasar por una serie de etapas durante la infancia, las llamadas etapas psicosexuales.

Si estas etapas psicosexuales se completan con éxito, el resultado es una personalidad sana. Si debido a algún problema no se resuelven en su momento, aparecen las llamadas “fijaciones” (un foco persistente en una etapa psicosexual anterior). Hasta que este conflicto no se resuelve, el individuo seguirá atascado en esta etapa.  Según Freud, los impulsos de placer que buscan los niños (y que se rigen por el Ello) se centran en un área diferente del cuerpo, llamados una zona erógena, en cada una de las cinco etapas de desarrollo: oral, anal, fálica, de latencia y genital.

a) Fase oral:

Edad: de 0 a 1 año.

Zona erógena: La boca, la lengua y las encías son el centro de las sensaciones placenteras en el cuerpo del bebé, y la succión y la alimentación son las actividades más estimulantes. Durante la fase oral las actividades relacionadas con la alimentación como la succión y la masticación son lo más importante. La principal fuente interacción del bebé se realiza a través de la boca, que es de vital importancia para la alimentación, pero además el niño a través de ella obtiene placer gracias a actividades satisfactorias como la degustación y la succión. La etapa oral ocupa aproximadamente los primeros 18 meses de vida, y en ella aparecen los primeros intentos por satisfacer las demandas promovidas por la libido. Debido a que el bebé es totalmente dependiente de los cuidadores (que son los responsables de su alimentación), el pequeño también desarrolla un sentido de confianza y comodidad a través de esta estimulación oral. El conflicto principal en esta etapa es el proceso de destete: el niño pasa a ser menos dependiente de sus cuidadores y pierde las gratificaciones que obtenía con la succión. Si la fijación se produce en esta etapa, Freud creía que el individuo tendría problemas con la dependencia o la agresión. La fijación oral puede generar problemas con la bebida, la comida o la necesidad de fumar.

b) La fase anal

Edad: de 1 a 3 años

Zona erógena: los esfínteres. El ano es el centro de las sensaciones placenteras en el cuerpo del bebé,y el entrenamiento para el control de esfínteres es la actividad más importante. Durante la etapa anal, Freud creía que el objetivo principal de la libido se hallaba en lograr el control de los movimientos del intestino y la vejiga. El conflicto importante en esta etapa es el control de esfínteres: el niño tiene que aprender a controlar sus necesidades corporales. El desarrollo de este control conduce a una sensación de logro y la independencia. Esta etapa se produciría desde el fin de la etapa oral y hasta los 3 años de edad. Según Freud, el éxito en esta etapa depende de la forma en que los padres se acercan a esfínteres. Los padres que utilizan la alabanza y la recompensa por usar el inodoro en el momento apropiado, fomentan resultados positivos y ayudan a los niños a sentirse capaces y productivos. Freud creía que las experiencias positivas durante esta etapa sientan las bases para que las personas se conviertan en adultos competentes, productivos y creativos.

Sin embargo, no todos los padres proporcionan el apoyo y el estímulo que los niños necesitan durante esta etapa. Algunos padres castigan, ridiculizan o incluso avergüenzan a un niño cuando tiene accidentes. Para él las respuestas parentales inadecuadas pueden dar lugar a resultados negativos. Si los padres toman un enfoque demasiado indulgente en esta etapa, podría desarrollarse una personalidad anal-expulsiva, que se traduce en una persona adulta desordenada, derrochadora y destructiva. Si los padres son demasiado estrictos o empiezan el control de esfínteres demasiado pronto, se genera una personalidad anal-retentiva, que se traduce en un individuo demasiado rígido, ordenado y obsesivo.

c) La fase fálica

Edad: de 3 a 6 años

Zona erógena: El falo o pene es la parte más importante del cuerpo del niño, y el placer deriva de la estimulación genital. Los varones están orgullosos de sus penes y las niñas se preguntan porque ellas no tienen uno.Esta fase pulsional duraría entre los 3 y los 6 años, y su zona erógena asociada es la de los genitales. Durante la etapa fálica, el enfoque principal de la libido se centra en los genitales. A esta edad los niños empiezan a descubrir las diferencias entre hombres y mujeres. Freud creía que los niños comienzan a ver a sus padres como un rival por el afecto de la madre (Complejo de Edipo). El término complejo de Electra se ha utilizado para describir estas mismas sensaciones experimentadas por las niñas. Freud, sin embargo, creía que las niñas por su parte experimentan la envidia del pene.

d) Período de latencia

Edades: 6 a 12 años

Zona erógena: ninguna (sentimientos sexuales inactivos). Este período no es una etapa sino un intervalo durante el cual las necesidades sexuales se aquietan y los niños emplean toda su energía psíquica en actividades convencionales como las tareas escolares y los deportes. Durante el período de latencia los intereses de la libido son suprimidos temporalmente. El desarrollo del ego y superego contribuyen a este período de calma. La etapa comienza alrededor del momento en que los niños entran a la escuela y se preocupan más por las relaciones entre iguales, juegos y otros intereses.Esta fase empieza hacia los 7 años y se extiende hasta el inicio de la pubertad. Es un tiempo de exploración en el que la energía sexual está todavía presente, pero se dirige hacia otras áreas, tales como las actividades intelectuales y las interacciones sociales. Esta etapa es importante en el desarrollo de habilidades sociales y de comunicación y confianza en sí mismo. La etapa de latencia ha estado asociada a la aparición del pudor y la vergüenza relacionada con la sexualidad.

e) La fase genital

Edades: 12 años hasta la muerte

Zona Erógena: los genitales (maduración de los intereses sexuales). Los genitales constituyen el centro de las sensaciones placenteras y los jóvenes buscan la estimulación sexual y la satisfacción sexual en relaciones heterosexuales. Freud creía que la etapa genital perdura en los adultos. La etapa genital aparece con la pubertad y se prolonga en adelante. Está relacionada con los cambios físicos que acompañan a la adolescencia. Durante la etapa final del desarrollo psicosexual, el individuo desarrolla un fuerte interés hacia el sexo  y las relaciones sexuales. Esta etapa comienza en la pubertad, pero dura el resto de la vida de una persona. En las primeras etapas descritas por Freud la atención se centraba únicamente en las necesidades individuales. En esta etapa crece al fin el interés por el bienestar de los demás. Si las demás etapas se han completado con éxito, el individuo debe estar ahora bien equilibrado, cálido, y el cuidado. El objetivo de esta etapa es establecer un equilibrio entre las diversas áreas de la vida.en esta fase del desarrollo psicosexual el deseo relacionado con lo sexual se vuelve tan intenso que no se puede reprimir con la misma eficacia que en etapas anteriores.

Bibliografía

Psicoactiva (s.f.). Etapas del desarrollo Psicosexual de Freud. Obtenido el 02-16-2018 de https://www.psicoactiva.com/blog/etapas-del-desarrollo-psicosexual-freud/

Stassen Berger, K. (2007). Psicologia del desarrollo. Infancia y adolescencia. 7th. Edition. Editorial Médica Panamericana.España.

Triglia, A. (s.f.). Las 5 etapas del desarrollo psicosexual de Sigmund Freud. Obtenido el  02-16-2018 de https://psicologiaymente.net/psicologia/etapas-desarrollo-psicosexual-sigmund-freud

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