¿Es la psicología ciencia o pseudociencia?


¿Es la psicología ciencia o pseudociencia?

Por Paulo Arieu

pseudociencia1

El prestigio de la Psicología como ciencia secular en los últimos 20-30 años ha crecido notablemente. ¿Por qué? Porque casi no hay ningún problema que la Psicología no haya investigado y emitido su opinión. En los Estados Unidos, en muchas universidades, seminarios y personal pastoral, generalmente hay un psicólogo que da opiniones. Y esta situación a muchos lideres religiosos, lo pone incómodos. Pero además, existe mucho debate si es una ciencia o una pseudociencia. Además, del eterno debate filosófico entre lo que es verdad y lo que no es verdad. La Psicología, con su cúmulo de hipótesis y teorías que aún no han sido demostradas, se mete en el seno del cristianismo y afecta la comprensión de muchisimos temas que le corresponden a la Teología definirlos y no a la ciencia secular (por ejemplo el tema del pecado). 

Pero podemos decir que la Psicología es la ciencia que estudia el comportamiento y los procesos mentales en todos las personas y en los animales, es el estudio de la mente y el comportamiento. Esta disciplina abarca todos los aspectos de la experiencia humana, desde las funciones del cerebro hasta las acciones de las naciones, desde el desarrollo infantil hasta el cuidado de los ancianos. Isabel Diaz Portillo, médica psiquiatra psicoanalista y escritora de libros de Psicología dice que el concepto de salud mental mucho depende de la cultura del paciente. Ella explica que:

Como es bien sabido, la concepción de la enfermedad en general, y de los padecimientos mentales en particular, está condicionada por las ideas mágico-religiosas, filosóficas, ideológicas o científicas propias de la sociedad en la que se inserta la práctica clínica. Situación que signa el modo y finalidad del encuentro entre el paciente y el personaje a quien se ha designado el rol de encargarse de él: hechicero, brujo, sacerdote, médico, psiquiatra o psicoterapeuta, que realizará o recomendará la ejecución de ritos mágicos, exorcismo, reclusión, muerte, medicación, o psicoterapia, dependiendo de la etiología de la enfermedad mental aceptada por la sociedad que le encomienda el manejo o usufructo de esta parcela de la existencia humana.[0]

Y en nuestra cultura occidental, la Psiquiatría y la Psicología, le robaron a la religión cristiana la autoridad de poder decirle a la persona que es lo que le duele o que es lo que le perturba y porque le sucede esto. Durante muchos siglos, las personas iban al sacerdote de la religión católica o al ministro de la iglesia protestante a confesar sus pecados. Pero ahora, la persona va  a un psicoanalista (psicólogo o psiquiatra) quien lo examina y le diagnostica “una enfermedad mental”. Esto es sin dudas el fruto del secularismo. Debemos reconocer que la Psicología le robó la gloria a Dios dado que nada en la historia de la iglesia moderna ha persuadido a los creyentes a abandonar su fe en la suficiencia de la Palabra de Dios como la seudo-ciencia llamada Consejería Sicológica. Además, todos los padres de la Psicología moderna eran ateos. Freud era ateo, Jung también en cierto modo, pero el era también hijo de un ministro protestante, aunque su filosofía era mucho más místico y espiritista que Freud, mas afectado por el materialismo de la época. También ateos fueron Skinner y Adler, otros de los padres de la psicología moderna.

El enfoque estrictamente naturalista de la psiquiatría significa que el aspecto numinoso del ser humano a menudo se pierde de vista. En la segunda mitad del siglo XIX, los nuevos movimientos, tanto en la psiquiatría como en el psicoanálisis, llevaron a la opinión de que la religión y la enfermedad mental deberían estar separadas unas de otras. En el siglo XX, a los proveedores de salud mental se les enseñó a ver la religión con escepticismo y a mantener la fe fuera de la terapia. Freud consideraba la religión como una neurosis obsesiva universal. Sin embargo, aunque Jung tenía fronteras de ateísmo, si tomaba en cuenta el aspecto espiritual del ser humano. Pero el misticismo de Jung lo llevó a practicar el espiritismo y el diálogo con los demonios. Obviamente, su testimonio hace poner en duda la neutralidad científica de sus observaciones y conceptos y ha sido la Nueva Era quien mas se ha valido de sus conceptos para justificar sus hechicerías orientalistas occidentalizadas.

Pero este choque entre el secularismo y la religión cristiana no es nuevo. En el año 1966, hace poco más de 50 años, el distinguido antropólogo canadiense Anthony Wallace anunciaba convencido la desaparición global de la religión a manos de una ciencia cada vez más avanzada:

«La creencia en poderes sobrenaturales está destinada a desaparecer, en todo el mundo, como consecuencia del crecimiento del conocimiento científico, y de su cada vez mayor acierto y difusión».[1]

Sin embargo, aunque la secularización no prosperó lo suficiente como para destruir la religiosidad del ser humano, si afectó el pensamiento de muchos cristianos sinceros de Occidente que creían que la Psicologia como parte de las ciencias sociales podía ser usada efectivamente entre los mismos creyentes. MacArthur explica esto que sucedió en Occidente respecto de la Psicología secular,  esta nueva forma de ver el mundo que fue surgiendo rápidamente, afectó muchísimo a la Iglesia:

La psicología secular dominó la consejería, definiendo las ideas acerca de la gente y sus problemas. Las ciencias sociales, de conducta y médica obtuvieron enorme poder social, prestigio intelectual y autoconfianza. Como resultado, la práctica total de la consejería en el siglo veinte llegó a estar rodeada y permeada con versiones seculares tocantes a cómo entender y ayudar a la gente. Varias formas de psicoterapia, trabajo pastoral secular, arrollaron a la bíblica cura de almas; varias psicologías teóricas, teologías seculares, abrumaron el entendimiento bíblico de la naturaleza y funcionamiento humanos; varias instituciones de terapéutica, comunidades religiosas seculares, arrollaron a la iglesia como lugar primordial para la ayuda de la gente en sus problemas.[2]

También MacArthur explica que los psicólogos más capaces reconocieron y expresaron con franqueza lo que hacían. El explica por ejemplo que:

a) Freud, contrariamente a la mayoría de sus discípulos, negó que el papel de los psicoanalistas fuera el mismo que el del médico. Afirmó que el psicoanalista era un «trabajador pastoral secular» y no necesitaba ser médicos.[3]

b) Por ejemplo, el destacado discípulo de Freud, Erik Erikson, !tenía su preparación profesional en el campo del arte![4]

c) Carl Jung comentó en estilo similar: «Los pacientes obligan al psicoterapeuta al papel de un sacerdote y esperan y demandan de él que los libere de sus tensiones. Por eso los psicoterapeutas debemos ocupamos con problemas que, estrictamente hablando, pertenecen a los teólogos».[5]

d) B. F. Skinner en Walden Two [Waldo dos], consciente y específicamente ofrece sustitutos para la verdad, las técnicas e instituciones de la fe cristiana.[6]

Muchos creen que la Psicologia sí es una ciencia, pero hay otros quienes creen que no es una ciencia. Incluso en nuestros días, hay psicólogos que no creen que la Psicología sea una ciencia, porque su objeto de estudio es el comportamiento y este no es susceptible de ser investigado por un método experimental, por lo tanto, no cumple con las principales condiciones de ninguna ciencia. Pero en verdad, como dice MacArthur,

los psicólogos conductistas son los equivalentes de los sacerdotes del cielo en la tierra de Skinner. El gran círculo de la psicología secular implantó un universo secular. Los psicólogos y psiquiatras líderes fueron personas seculares que deseaban ayudar a personas seculares. No debe sorprendernos que hayan ofrecido un sustituto de la religión, porque los problemas con los cuales lidiaron fueron en esencia religiosos”.[7]

Sin embargo, los psicólogos, como todos los científicos, hacen observaciones, formulan hipótesis, elaboran teorías y perfeccionan esas teorías haciéndolas flexibles a las nuevas observaciones. Y esta tarea, es parte de la ciencia. Pero en conversaciones con estudiantes de Psicología y personas que la cuestionan, la pregunta que siempre surge es: si la Psicología es realmente una ciencia o una pseudociencia. Pero, ¿que es una pseudociencia?

Una pseudociencia es una disciplina, determinada por un conjunto de prácticas, creencias, conocimientos y metodologías no científicos, pero que reclaman dicho carácter. Algunos ejemplos son: la astrología, la homeopatía, la ufología, el psicoanálisis, el feng shui, el tarot, la numerología, la parapsicología, etc. [8]

Es cierto que la mayoría de los psicólogos considera la forma científica como el mejor medio para lograr un conjunto bien organizado de información precisa. El enfoque científico es tan básico para la psicología que a menudo se llama ciencia de la conducta y para los psicólogos, científicos del comportamiento. La Psicología emplea el método científico para sus investigaciones (y no lo hace únicamente en las últimas décadas, sino desde su fundación por Wundt en su laboratorio de Alemania a finales del XIX). Ella encuentra leyes probabilísticas pero que se han replicado sin problemas en diferentes ocasiones, ¿deja de ser una ley? ¿Deja de ser ciencia por hablar en términos de probabilidad?  Pero como la Psicología estudia principalmente a las personas, las estudia indirectamente según los efectos de los cambios sociales y culturales en el comportamiento. Pero la Psicología no se desarrolla en un vacío social. El comportamiento cambia con el tiempo y en diferentes situaciones. Estos factores y las diferencias individuales hacen que los resultados de la investigación sean solo relativamente confiables y solo por un tiempo limitado. 

Otro problema que enfrenta la Psicología es una falta de objetividad en muchos casos. Pero la objetividad completa es imposible porque involucra a los humanos que estudian a los humanos, y es muy difícil estudiar el comportamiento de las personas de manera imparcial. Además, en términos de una filosofía general de la ciencia, nos resulta difícil ser objetivo porque muchos psicólogos estan influenciados por un punto de vista teórico (Freud es un buen ejemplo de esto). El observador y lo observado son miembros de la misma especie humana y esto crea problemas de reflectividad. Pero aún asi la Psicología es una ciencia, aunque algunos dudan de que esta afirmación sea correcta. El interés de la ciencia es expandir tu conocimiento sobre algún tema. El tema que la Psicología busca investigar y expandir su conocimiento es el comportamiento de humanos y animales. La Psicología tiene una manera de expandir este conocimiento y es a través del método científico. Pero la Psicología es una ciencia que a veces actúa como una ciencia de acuerdo con el método científico para realizar investigación, y en otras ocasiones, aplica ese conocimiento de la mejor manera posible para acompañar a las personas y las sociedades en los procesos de cambio. En estas aplicaciones, se observan los resultados; los cambios son valorados y reflejados.

Pero debido al crecimiento de la influencia de la Psicología en los ámbitos del cristianismo, muchos predicadores radicales ven el prestigio creciente de estos profesionales y no se sienten cómodos con esta situación en absoluto. Pero también hay muchos ministros y teólogos, que se dan cuenta de que la Psicología aún es una ciencia joven que no aporta las soluciones religiosas que se esperarían de una ciencia exacta. El cientificismo de los profesionales de los cientificos de la conducta es muy fuerte y, en muchos casos, en nombre de la ciencia de la conducta, muchos psicólogos cristianos han dejado de lado muchas enseñanzas que son bíblicas y saludables por las enseñanzas científicas naturalistas de la ciencia y la fuerte cosmovisión humanista secular de la psicoterapia. Entonces, hay un choque entre ambas disciplinas, ya que la Psicología ha introducido muchas herejías y conceptos pseudocientíficos dentro del cristianismo.

Los evangélicos han abrazado la psicología con su consejería psicoterapéutica, más que cualquier otro esfuerzo antibíblico que haya entrado en la iglesia en los últimos 50 años.  Los “sicólogos cristianos” son generalmente más populares e influyentes que los predicadores y los maestros de la Palabra… La Asociación de Psicología Norteamericana de Consejeros Cristianos, se jacta de contar con 50.000 miembros.  La iglesia evangélica es la que más requiere de los servicios de los consejeros, ¡así los mismos sean cristianos o no!  Como sus contrapartes seculares, la segunda carrera más popular para los estudiantes en las universidades cristianas, es la psicología. [9]

Ya el apostol Pablo nos advirtió hace casi 20 siglos que seamos prudentes:

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad” (Col. 2:8-10).

Pienso que si algún psicólogo o médico psiquiatra secular, lee que criticamos la psicoterapia, aunque sea desde una perspectiva cristiana, pueden llegar a pensar que estamos hablando como fanáticos religiosos o fundamentalistas religiosos con un barniz cristiano. Pero cuando el que habla es una autoridad como Thomas Szasz, el famoso psiquiatra húngaro (que, por cierto, no profesa el cristianismo), profesor emérito de psiquiatría en la Universidad de Siracusa en NY, entonces es posible que algunos presten un poco más de atención. La opinión del psiquiatra Thomas Szasz, profesor de psiquiatría en la Universidad Estatal de NY, dice:

“No es sólo una religión que pretende ser ciencia, sino en realidad una religión falsa que busca destruir a la verdadera religión” [10].

Incluso Thomas Szasz, en su libro El Mito de la Enfermedad Mental, también llega a cuestionar a la misma Psiquiatría como falsa ciencia.

Aunque la psiquiatría se incorporó hace muy poco al campo de las ciencias, se caracteriza por una plétora de diversas teorías y prácticas antagónicas, y, algunas veces, mutuamente excluyentes. En este sentido, debemos reconocer sin ambages que la psiquiatría tiene más similitudes con la religión y la política que con la ciencia. [11]

El pastor evangelico norteamericano, John MacArthur, quien es un defensor dela Consejería Noutética, enfatiza que la Biblia es una herramienta suficiente para aconsejar a las personas con enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad. MacArthur está totalmente convencido de la absoluta y total Suficiencia de las Escrituras. Aunque el no rechaza todas las formas de teorías y técnicas psicológicas, si considera que algunas formas de psicologías y psiquiatrías son contrarias a la Biblia,lo cual es cierto. El ha afirmado que la verdadera Psicologia corresponde a los cristianos. MacArthur …

Ha argumentado que “la verdadera psicología (es decir, “el estudio del alma”) puede ser hecha solo por cristianos, ya que solo los cristianos tienen los recursos para entender y transformar el alma. La disciplina secular de la psicología se basa en suposiciones impías y fundamentos evolutivos, y es capaz de tratar con personas solo superficialmente y solo en el nivel temporal… La psicología no es una ciencia más que la teoría evolucionista atea sobre la que se basa. Al igual que la evolución teísta, la psicología autodenominada cristiana es un intento de armonizar dos sistemas de pensamiento intrínsecamente contradictorios. La psicología moderna y la Biblia no pueden combinarse sin un compromiso serio o un total abandono del principio de la suficiencia de las Escrituras.” [12]

Esta posición dogmática de MacArthur ha causado varias controversias, la más notable de las cuales fue la primera vez que un empleado de una iglesia evangélica fue demandado por negligencia. El caso no llegó a juicio porque un juez dictaminó que el caso no tenía pruebas suficientes. MacArthur comenta que

En 1980, me pusieron en la línea del frente en la batalla entre la psicología y la consejería bíblica, cuando nuestra iglesia sufrió por vez primera un juicio por «mala Práctica eclesiástica». Los cargos que presentaron en el litigio eran que nuestros pastores habían sido negligentes porque tratamos de ayudar a un joven suicida, miembro de nuestra iglesia, dándole verdades bíblicas. Este tipo de demanda fue el primer caso jamás oído en el sistema judicial de los Estados Unidos. Los medios de comunicación se deleitaron, ya que el asunto duró años. Aun algunas fuentes nacionales de noticias dijeron que nuestra iglesia había instado al joven a matarse, enseñándole que el suicidio era una vía segura al cielo. Esto, por supuesto, era falso. Le mostramos con las Escrituras que el suicidio era incorrecto. Le instamos a permitir que la Palabra de Dios lo llevara a un íntimo conocimiento y apropiación de los recursos disponibles en Aquel que deseaba sanar su mente perturbada. Trágicamente rechazó nuestro consejo y se quitó la vida. El caso suscitó la duda acerca de si las iglesias tenían o no el derecho legal a aconsejar a personas en problemas utilizando sólo la Biblia. Los demandantes argumentaron que aconsejar a una persona deprimida o suicida basándose en las Escrituras era una técnica simplista e irresponsable. Hicieron comparecer a varios «expertos» que testificaron que la consejería espiritual no es apropiada para personas con problemas reales. Declararon que las víctimas de depresión crónica, tendencias suicidas y problemas emocionales o mentales similares, deberían remitirse a un psicólogo experto. Los litigantes demandaban que se requiriera a los pastores y consejeros de iglesias que enviaran a tales personas a profesionales de salud mental. Su cargo básico era que intentar aconsejar en base a la Biblia a personas con problemas equivale a temeridad y negligencia por las cuales los consejeros de la iglesia debían considerarse moral y legalmente culpables. Si hubieran ganado el caso, cualquier iglesia que practicara consejería bíblica estaría corriendo un enorme riesgo de responsabilidad civil. Las cadenas de noticias dieron escasa o ninguna divulgación a las verdades del caso que se ventilaron en la corte. Los testimonios demostraron que el joven estaba bajo atención de psiquiatras profesionales. Además de la instrucción bíblica que recibió de nuestros pastores, buscó tratamiento psiquiátrico, Asimismo, nuestros pastores, en vista de que lo habían examinado varios médicos, desecharon causas orgánicas o químicas en su depresión. El muchacho había venido recibiendo todo tipo de terapia disponible pero, de todos modos, eligió poner fin a su vida. Hicimos cuanto pudimos por ayudarle; rechazó nuestro consejo y volvió sus espaldas a la suficiencia espiritual que tenía en Cristo. Tres cortes diferentes escucharon las evidencias del caso y las tres dictaminaron a favor de la iglesia. Dos veces derribaron esas decisiones debido a apelaciones a raíz de aspectos técnicos, pero todas las cortes que trataron el caso coincidieron en el veredicto que absolvió a la iglesia de toda culpabilidad. Por último, llevaron el caso a la Corte Suprema de los Estados Unidos. Esta rehusó oírlo y de este modo dejó en pie el dictamen de la Corte Suprema del Estado de California que, finalmente, vindicó a la iglesia.[13]

Pero el secularismo ha dejado un vacío espiritual en muchas iglesias que muchos lideres religiosos han tratado de llenarla con Psicología. MacArthur también ha expresado que por esa razón

Las iglesias han acudido a la psicología para suplir este vacío, pero esto no puede funcionar. Los psicólogos profesionales no son sustitutos de personas espiritualmente dotadas, y el consejo que la psicología ofrece no puede reemplazar la sabiduría bíblica y el poder divino. Por otra parte, la psicología tiende a hacer que la gente dependa de un terapeuta, mientras que aquellos ejerciendo sus verdaderos dones espirituales siempre dirigen a la gente hacia un Salvador todo suficiente y Su toda-suficiente Palabra.[14]

Como dije al principio, la predicción de Anthony Wallace no se trataba de una predicción fuera de lo normal. Muy al contrario, las modernas ciencias sociales que cobraron forma en la Europa occidental del siglo XIX convirtieron los primeros episodios de secularidad recién vividos en un modelo universal. Las ciencias sociales partían del supuesto, o predicción en otras ocasiones, de que todas las culturas acabarían convergiendo en algo parecido a una democracia liberal occidental y secular. Pero lo que pasó fue más bien lo contrario. La secularidad no sólo no ha conseguido mantener su avance global, sino que países tan diferentes entre sí como Irán, India, Israel, Argelia y Turquía han sustituido sus gobiernos laicos por otros religiosos (islámicos) y han vivido el auge de influyentes movimientos religiosos nacionalistas. Pero la verdad que observamos es que

La secularización tal y como la predijeron las ciencias sociales ha fracasado.[15]

Pero desde hace unas décadas, las cosas han comenzado a cambiar de nuevo a medida que el papel que la religión puede desempeñar en el tratamiento de las enfermedades mentales se vuelve cada vez más claro. La iglesia ha reaccionado en contra de esta tendencia a psicologizar la fe cristiana promoviendo una consejería bíblica, que es  mas espiritualmente cristiana que la Psicoterapia secular o mas dogmática que su versión cristianizada, en respuesta al pensamiento teológico liberal.

Lamentablemente, las iglesias liberales quedaron ligadas a esta revolución de la psicoterapia desde su inicio; de aquí el desarrollo de la teología pastoral liberal. En su abandono de la verdad y autoridad bíblica, los líderes dentro de esas iglesias miraron a las ciencias sociales como proveedoras de autoridad y eficacia. No es coincidencia que Harry Emerson Fosdick, cuyo liberalismo teológico fue el catalizador de la división entre los fundamentalistas y modernistas de la década del veinte, fuera un líder del movimiento de higiene mental. Usando su púlpito para exponer una nueva versión psicoterapéutica del cristianismo, su psicologismo fue el lado oculto de su incredulidad en los «fundamentalistas». La idea misma de la consejería pastoral se definió por la integración de psicólogos seculares de la teología liberal, especialmente Carl Rogers y Alfred Adler, desde la Primera Guerra Mundial hasta la década del sesenta. En general, los cristianos conservadores no hablaron ni escribieron acerca de consejería. Y cuando comenzaron a pensar y practicar consejería, adoptaron los poderosos paradigmas de las psicologías y teologías liberales seculares que formaban el círculo externo. Las presuposiciones, tanto del pensamiento como prácticas, no se expusieron ni sujetaron a un análisis bíblico. No hubo intento alguno de edificar una teología bíblica práctica para la consejería a partir de sus principios fundamentales.[16]

Estados Unidos sirve de ejemplo. Es indiscutible que se trata de la sociedad más desarrollada a nivel científico y tecnológico del mundo, pero, aun así, y al mismo tiempo, es la más religiosa de las sociedades occidentales. Tal y como el sociólogo británico David Martin concluía en El futuro del cristianismo (2011),

«no hay una relación estable entre el grado de avance científico y un perfil bajo de influencia, creencia y práctica religiosas».[17]

Lo que si pienso que deberíamos preguntarnos es por qué sigue habiendo teorías de conflicto ciencia-religión propuestas en muchos casos por científicos prominentes. Sería redundante explicar las teorías de Richard Dawkins, que no es, por cierto, una voz solitaria. Stephen Hawking piensa que «la ciencia ganará porque funciona»; Sam Harris ha declarado que «la ciencia debe destruir la religión»; Stephen Weinberg piensa que la ciencia ha debilitado la certeza religiosa; Colin Blakemore predice que la ciencia acabará haciendo de la religión algo innecesario. [18] Pero no existen pruebas históricas que apoyen tales opiniones. Es más, las que hay sugieren que son equivocadas. 

En conclusión, hay algunos que dicen que, dado que el psicoanálisis no es científico, la Psicología por extensión tampoco lo es. La cosa está en que es ridículo considerar a la psicología como ciencia y, a la vez, meter en el mismo saco al psicoanálisis (que ya está más que demostrado su carácter de pseudociencia). ¿Verdad que sonaría ridículo decir que la Medicina NO es una ciencia por los homeópatas? Por otra parte, dentro de la Psicología podemos hablar de diferentes niveles de “dureza científica”; hay leyes probabilísticas a nivel de experimentos sociales y, en parte, conductuales, pero a nivel de procesamiento cognitivo o neuroimagen, ahí la cosa se ajusta mucho más a unos patrones más deterministas y de las ciencias naturales. ¿Tampoco es esto ciencia? Si consideramos como ciencia al conocimiento obtenido por el método científico, la Psicología lo es. Cumple todas las características. La Psicología construye poco a poco un cuerpo teórico y práctico. Su objeto de estudio es complicado precisamente por la cantidad de variables que intervienen; sin embargo, ya existen sin problemas teorías y modelos que, en situaciones particulares, describen y predicen (algunos de manera determinista) el modo de actuar de los sujetos. Esto se ha dado y da tanto a nivel de teorías ‘sociales’ como del procesamiento de la información (más exactas).

Notas

Imagen: https://filosofia.laguia2000.com/ciencia-y-filosofia/que-es-la-pseudociencia

[0] Portillo, Isabel Diaz. (1994). Técnica de la Entrevista Psicodinamica. p.11. Editorial Pax Mexico. Librería Carlos Cesarman S.A. México, D.F.

[1] http://www.elmundo.es/papel/cultura/2017/10/09/59d60b1ee2704e9a438b45fa.html

[2] MacArthur, J.F.  (2009). La consejería: Cómo aconsejar bíblicamente.p.68-69.Grupo Nelson.

[3] Ibid, p. 69.

[4] Ibid, p. 69

[5] Ibid, p. 69

[6] Ibid, p. 69

[7] Ibid, p. 69

[8] http://circuloesceptico.com.ar/pseudociencia

[9] http://radioiglesia.com/herejias/item/694-psicolog%C3%ADa-y-las-doctrinas-del-diablo

[10] Thomas Szasz. The Myth of Psychotherapy (Garden City: Doubleday/Anchor Press, 1978), pp. 27-28.

[11] Thomas Szasz. El mito de la enfermedad mental. p.55. Amorrortu editores. Buenos Aires.Argentina. 

[12] https://es.wikipedia.org/wiki/John_F._MacArthur

[13] MacArthur, J.F.  (2009). La consejería: Cómo aconsejar bíblicamente.p.16-17.Grupo Nelson.

[14] http://graciayconocimiento.blogspot.com/2015/08/la-palabra-suficiente-de-dios-por-john.html

[15] http://www.elmundo.es/papel/cultura/2017/10/09/59d60b1ee2704e9a438b45fa.html

[16]  MacArthur, J.F.  (2009). La consejería: Cómo aconsejar bíblicamente.p.70. Grupo Nelson.

[17] http://www.elmundo.es/papel/cultura/2017/10/09/59d60b1ee2704e9a438b45fa.html

[18] Ibid

Deja un comentario y a la mayor brevedad le responderé.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s