Los cristianos: debemos ser personas tolerantes o intolerantes? parte V


Los cristianos: debemos ser personas tolerantes o intolerantes?

parte V
Por Paulo Arieu

Hebreos muerte y juicio

Seguimos con el tema de la intolerancia. Esta es la quinta entrega consecutiva de este tema ético tan interesante. Personalmente, creo que si aprendemos a tolerarnos un poco mas los unos a los otros, revestidos del amor de Dios, siempre haremos lo correcto y aquel que está mal, a lo mejor cambiará en el tiempo de Dios. Esto lo digo por fe, confiando en la soberanía de Dios, porque nuestro trabajo como cristiano es accionar y del Espiritu Santo obrar. Aunque es bueno recordar siempre que no somos nosotros los poderosos, sino que Dios es el Todopoderoso. Nosotros somos simples criaturas humanas, que dependen de Su constante amor. 

He estado reflexionando sobre este tema de la intolerancia, porque entiendo que muchos líderes cristianos están siendo intolerantes al máximo. Pero ¿porque sorprendernos? ¿Acaso la historia de la humanidad no está llena de ejemplos de intolerancia, de intolerancias mortales y de muertes dadas por intolerancia? Las guerras fraticidas entre pueblos hermanos es una muestra de la intolerancia entre los seres humanos. Santiago, hermano del Señor Jesús, escribe a las tribus judías dispersas en Asia Menor muy preocupado por las disputas entre ellos, diciendo:

¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden (Santiago 4:1-2 NVI).

Cuestiono la intolerancia como actitud, no porque piense que debemos tolerar el pecado o las herejías, pero no podemos ir por todos lados tratando de erradicar de raiz todo pecado, todo error, ya que esto es imposible. Aún en nuestras familias hay veces que se desobedecen las enseñanzas cristianas, pero creo que algunas veces debemos ser tolerantes, pacientes con ellos, en la medida de lo posible, en pos de una convivencia armoniosa. El pecado lo juzgará Dios, a su tiempo. No significa que nosotros lo aprobemos o que estemos de acuerdo con el pecar, pero la verdad es que aun siendo santos, todos pecamos, nos equivocamos, tenemos nuestro énfasis doctrinal favorito, nuestro concepto de Dios, de como Dios debe o no debe actuar. En fin, nuestra natutraleza pecaminosa nos engaña a todos de muchas maneras. Y a veces, la física de los objetos de la naturaleza creada también nos engaña, ya que por ej: un remo de un bote, dentro del agua, lo vemos doblado, cuando no esta doblado. Por eso creo que debemos ser tolerantes con las personas, en el sentido de pacientes y misericordiosos. Claro que esta actitud tiene límites. No puedo ser tolerante con quien ofende a Dios, quien peca voluntariamente, luego de haberlo exhortado reiteradamente, con los herejes tampoco se puede ser tolerante, con el delito, con la corrupción, con el mal, con Satanás tampoco. En fin, tratemos de comprender mejor este tema, que provoca actitudes extrañas en muchos hermanos.

Pablo escribe a los cristianos de Filipos, advitiendoles del peligro de los judaizantes que abusaban de sus ministerios, pretendiendo que los cristianos se circuncidacen para ser aceptados primeroen el judaísmo. Pablo escribe que:

“Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. (Filipenses 3:2 RV 1960) 

y también escribe que

Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su verg:uenza; que sólo piensan en lo terrenal.(Filipenses 3:18-19 RV 1960)

Siguiendo esta linea de pensamiento paulino, es que debemos ser prudentes con el abuso intolerante de muchos lideres religiosos. Cuesta mucho hallar líderes que sinceramente se preocupen del bienestar espiritual de la otra persona.

Pero la razón que dio inicio a esta serie de artículos, fue reflexionar sobre el abuso de poder y autoridad de una iglesia cristiana, que amenzaba con expulsar a un miembro de su iglesia por estudiar Psicología. Me hizo recordar los tiempos de la inquisición. El célebre teólogo católico Hans Kung cita a Freud al respecto de este abuso de autoridad que se ha dado muchas veces en la historia.

Freud tiene razón también al criticar el abuso de poder de las las iglesias. Es suficientemente conocido: El cúmulo de arrogancia y poder en la historia de las Iglesias: intolerancia y crueldad para con los disidentes, cruzadas, inquisición, exterminio de herejes, caza de brujas, lucha contra la investigación teológica, opresión de los propios teólogos, incluso hoy.  Los efectos del super-yo eclesiástico a lo largo de los siglos, tiranía sobre las almas en nombre de Dios, inmadurez y dependencia de los pobres pecadores, tabuizada obediencia a autoridades no probadas, reiterada represión de la sexualidad y desprecio de la mujer (celibato, exclusión de la mujer de los ministerios eclesiásticos), incluso hoy. [0]

Lamentablemente, Freud consideró la religión como si fuera una ilusión y era conocido por tener un rechazo hacia el cristianismo.[1] Aunque pienso que Kung habla mas sobre su experiencia vivida en el seno de su iglesia católica romana. El vivió en carne propia la presión de las autoridades a causa de sus errores teológicos. Rubén Aguilar Valenzuela en un artículo titulado “Los teólogos herejes de Roma” habla sobre la experiencia insquisitoria sufrida por este teólogo. Valenzuela publica que:

Un caso muy conocido es la condena contra uno de los teólogos más notables de la iglesia católica, el suizo Hans Küng (1928), catedrático de la Universidad de Tubinga, Alemania, nombrado por Juan XXIII como uno de los teólogos del Concilio Vaticano II, donde coincidió con Ratzinger no sólo en el espacio sino en las posiciones teológicas de avanzada. 17 años después, y tras un largo proceso, Küng fue acusado de no defender la “integridad de la fe” y poner en cuestión el dogma de la infalibilidad papal. Así, en 1979 la Congregación para la Doctrina de la Fe dictaminó que no podía continuar ejerciendo la docencia en las instituciones teológicas de la Iglesia.[2]

La iglesia católica ha sido bastante intolerante históricamente. Pero un poco de cambios trajo Concilio Vaticano II, donde se abrió un poco la ventana al mundo no católico.

Las cosas parecen cambiar con el Concilio Vatitano II como se puede ver, por ejemplo, en las declaraciones sobre la libertad religiosa y sobre las religiones no cristianas. La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas, que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces refleja un destello de aquella verdad que ilumina a todos los hombres. [3]

Pero volviendo al tema de la Psicología en la Iglesia, debemos reconocer que la preocupación de muchos lideres cristianos por el auge de la Psicologia en los templos evangélicos está fundamentada sobre la convicción de que la Psicología “contribuye a la formación de la iglesia apóstata y a la religión del Anticristo.  “[4]Esta conclusión me parece un poco exagerada, pero bueno, es la perspectiva de T.A. McMahon, quien en un artículo crítico titulado LA PSICOLOGÍA Y LA IGLESIA EVANGÉLICA, comparte sus preocupaciones sobre la Psicología diciendo que:

Nada en la historia de la iglesia moderna ha persuadido a creyentes a abandonar su fe en la suficiencia de la Palabra de Dios como la seudo-ciencia llamada Consejería Sicológica.  Consideren lo siguiente: la iglesia evangélica se ha convertido en un servicio de referencia para consejeros psicólogos y psiquiatras. Muchas iglesias grandes tienen licenciados psicoterapistas en su personal.  Agencias de misiones requieren que sus candidatos sean evaluados y aprobados por licenciados psicólogos profesionales antes de ser considerados para servicio misionero.  Los psicólogos y consejeros cristianos son más conocidos y más respetados por evangélicos que predicadores y maestros.  ¿Quién no ha escuchado del psicólogo Dr. James Dobson?  La mayoría de evangélicos están convencidos que la psicoterapia es científica y que es necesaria para suplir lo que falta o carece en la Biblia en lo que respecta a la condición mental, emocional y el comportamiento general del individuo.  Cuando usamos el término “psicoterapia” nos referimos a la consejería psicológica, psicología clínica y psiquiatría (que no es biológica)  También podemos usar el término “psicología” en general. [5]

Aunque este crítico de la Psicología reconoce que “existen áreas de psicología que son claramente distintas de la psicoterapia y puede tener valor y mérito científico, como por ejemplo el campo que estudia la percepción, el punto de contacto entre el hombre y la máquina, ergonómica, alguna educación psicóloga, etc. “[6], el opina que solo hay “un porcentaje mínimo en toda la industria de Psicología que atestigua tener perspicacia científica de la mente del hombre.” [7]

Respeto sus opiniones, pero creo que exagera. Alguien me comentó que había escuchado a un pastor decir más o menos esto: “Si me piden que “comprenda” o “entienda” a los que piensan diferente que yo… que sea tolerante… civilizado, no tengo problema con eso. Respetar sus ideas políticas, sociales, en cuanto a géneros musicales o cosas así en líneas generales debo ser condescendiente y aceptar que no todos pensaran o piensan como yo. Pero… en lo que respecta a cosas fundamentales que tienen que ver con lo que Dios demanda en su Palabra, ejemplo: Un solo camino de Salvación: Cristo. El homosexualismo como pecado. El divorcio,el delito,el crimen,la maldad, etc…. ahí soy intolerante, totalmente. Tal vez no necesariamente por criterio propio, pero sí y definitivamente si porque Dios dice algo al respecto.  Si Dios lo desaprueba… yo lo desapruebo también.

Cristo mismo dijo en un momento determinado, Padre porque me has desamparado. Dice la Biblia que el cielo se oscureció y la tierra se estremeció cuando dio su último respiro. En términos figurativos el ambiente natural no se contuvo a lo que estaba aconteciendo en lo espiritual, era la carga de todo el pecado del mundo en un solo lugar,sobre la persona de Jesucristo…Dios en si, no comparte su gloria con nadie, tampoco con el pecado. El hombre no es perfecto y al reconocerlo sabrá que dependerá de Dios para revestirse de su amor NECESARIAMENTE para dar el testimonio que Cristo nos dio. De lo contrario haremos lo que consideremos justo erróneamente como lo hizo Jonás el ”buen profeta de Dios” quien no toleraba la posibilidad de que Nínive sea salva (Ver Jonas 4:2); pero el amor de Dios tenía otro plan. Ese es el amor que nos ayudará a tolerar con sabiduría.

No actuamos ojo por ojo diente por diente, sino que actuamos por Gracia…y como Cristo nos dice que: que mérito hay en estar con aquellos que son fáciles de amar y de tratar?… Nuestro objetivo es ganar a otros para Cristo, esto puede costar muchas veces nuestro yo. Usted y yo sabremos que escoger en nuestra tolerancia si ponemos a Cristo a actuar hipotéticamente en nuestro lugar. Ej: Que haría Cristo en mi lugar?…

Aclaramos que el tema de la intolerancia, en la Biblia, en general se refiere al pecado. Dios no tolera el pecado y lo tiene que juzgar. Dios dijo: “El alma que pecare, esa morirá (Ezequiel 18:20 RV 1960)”. Como todos hemos pecado, todos morimos.  De esa forma entró la muerte en el mundo (ver Romanos 5:12).  Así se demuestra la intolerancia de Dios por el pecado. Ahora estamos en el período de la gracia, en el que los hombres tienen la oportunidad de arrepentirse y recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador. Pero cuando Jesucristo venga por segunda vez, no vendrá con tolerancia, sino a ejecutar sentencia en el mundo y juzgar a los que lo hayan rechazado. Dios es amor y quiere salvarnos a sus escogidos. Por eso mandó a su Hijo amado a morir por los hombres y darnos la posibilidad del perdón. Ahora es el día de salvación, ahora es cuando existe la oportunidad de hacerse hijo de Dios. Pero después, cuando llegue el día del juicio de Dios, no será así. Entonces Dios juzgará al mundo y los que lo hayan rechazado recibirán el castigo que ha anunciado.

  • “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y la ira del Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 19:15).

Juan, discípulo amado del Señor Jesus explica que “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda mas tenga vida eterna”(Juan 3:16 RV 1960). Jesucristo tuvo que sufrir muchísimo para salvarnos. Todos los pecados nuestros fueron echados sobre El, y su agonía fue grande. El Padre sufrió tanto o más que él, viendo lo que le hacían a su Hijo aquí en la tierra, y no cayó en la tentación de salvarlo cuando lo podía haber hecho en un segundo. Si Dios fuera tolerante con el pecado, no hubiera tenido que pasar por ese trago amargo que pasó. Dios no puede tolerar el pecado y lo demostró decretando el castigo sobre su amado Hijo. Solo el que acepte el sacrificio que Jesucristo hizo por él en la cruz cuando pagó por sus pecados, tiene la oportunidad de ser hecho hijo de Dios y apto para entrar en su Reino cuando muera. Ese es el Evangelio verdadero de Jesucristo.

Solo Jesús nos puede salvar porque él es el Salvador. Nosotros no nos podemos salvar a nosotros mismos. Es imposible. Jesús dijo:“Yo soy el camino”(Juan 14:6). ¿Pero acaso la mujer que fue sorprendida en el mismo acto de adulterio, no fue perdonada?Ese era una acto pecaminoso totalmente reciente y Cristo solo dijo, y donde están los que te condenan (aquellos perfectos libres de pecados), mira que ni yo te condeno, pero vete y no peques más!!, estoy seguro que después de estas palabras ella pasó a estar al lado de Cristo. CRISTO NO TOLERA EL PECADO. Pero ahora bien: El ama su creación (desde Génesis 1:1 se muestra a Cristo de manera particular y esencia como Dios) luego Génesis 3:15 nos muestra la promesa del postrer Adán por causa de la caída del hombre. Pero por que Dios tiene planes con los seres humanos y nos conoce porque somos su creación, Dios en su profundo amor y misericordia nos ha tolerado hasta la fecha. DIos no nos ha destruido ni ha permitido que nos destruyamos completamente,ni que desaparezcamos de la faz de la tierra. El está esperando que nos demos cuenta de que el perdón de los pecados y la vida eterna se obtiene a través de Jesucristo. Y para lograr eso, nos ha enviado constantemente mensajeros que nos prediquen Su evangelio.

El profeta Joel escribió en el Antiguo Testamento:

Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.(Joel 2:13 RV 1960). 

El ejemplo de Nínive sirve de ilustración a este tema. Ninive era un pueblo sanguinario y  aun así POR AMOR, Dios toleró a las personas (aunque no al pecado) dando una oportunidad para que se arrepintiesen del pecado. Por eso le dijo a Jonás que ellos no sabían distinguir entre su mano derecha e izquierda. En Nínive, el Señor no toleró el pecado; pero dado que Su Justicia divina iba a caer sobre ellos, soberanamente cumplió su objetivo de darle la oportunidad de que se salven. Dios no tolera el pecado pero al igual que a la mujer sorprendida en adulterio, Dios no quiere que nadie se pierda. ¿Cuando nosotros le damos la oportunidad a alguien para que se arrepienta de un error cometido, no estamos tolerando y olvidando? Solo para que esta vida sea renovada…El simple hecho de tolerar con la visión de renovar o llevar la verdad a una persona no nos hace partícipes de ese pecado (entiéndase que existe un equilibrio), uno tolera en silencio sin airarse por que uno sabe que tiene la verdad (Cristo) y el silencio más la oración dará legalidad a la obra de Dios para cambiar y hacer reaccionar a la otra persona.

Cuando Cristo levantó a Lázaro de entre los muertos, dice la Biblia que por causa de la incredulidad de las personas el solo dijo: Padre gracias porque Tu siempre me escuchas!, Cristo solamente lo sabía y así en silencio toleró a esas personas y no al pecado para enseñarles una lección humildemente. Dios no tolera ni ama el pecado pero si ama al pecador (al hombre) incondicionalmente (aunque el lo llama al arrepentimiento al pecador)! Ahora bien, El es justo, y conforme a su justicia, El actuará en nosotros. Nunca seremos más buenos que El. Es que “Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían. ” (Nahum 1:7).

Pero no todos los cristianos son malos obreros ni abusan espiritualmente de sus miembros. El apostol Pablo da testimonio del caracter virtuoso de Timoteo y Epafrodito, diciendo de ellos, palabras de elogios por sus actitudes cristianas y recomendándolos con su puño y letra, lo que es una tranquilidad para aquellas personas.

Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado; pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocéis los méritos de él, que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio. Así que a éste espero enviaros, luego que yo vea cómo van mis asuntos;  y confío en el Señor que yo también iré pronto a vosotros.  Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades;  porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza. Así que le envío con mayor solicitud, para que al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza.  Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él;  porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí. (Filipenses 2:19-30 RV 1960).

Creo que se trata de “combatir el error y amar al que yerra”, como decía San Agustín [8] Pero la insistencia en la intolerancia extrema, nos llevará al absurdo choque de dos intolerancias, a las guerras de religión, como sucedió en el surgimiento de la Europa moderna, al enfrentamiento de todos contra todos.A un !sálvese quien pueda!.

Sébastien Castellion,un reformador poco conocido escribe en el 1612 que:

Así sucederá, que los calvinistas serán matados en Francia y los papistas en Ginebra, los luteranos por los zuinglianos y los zuinglianos por los luteranos, los anabaptistas por todos éstos y, viceversa, todos éstos por los anabaptistas; y la no existencia de un límite para estas matanzas hará que al final todos tengamos que caer a fuerza de golpearnos respectivamente. Quien cree construir la Iglesia con esta furia asesina, en realidad transforma a Cristo en Satanás. Es con la sangre, en efecto, y no con el amor con la que se construye la iglesia de Satanás. [9]

Sigo pensando que debemos ser tolerantes, tratar de hacer un esfuerzo en convivir pacíficamente. Yo he visto y oido la intolerancia de predicadores pentecostales antiguos predicando en las puertas de templos bautistas !para que las mujeres no se pongan pantalones! Que absurdo, Dios mio! No se muy bien porque no nos ponemos a pensar que la tolerancia bien puede ser considerada un atributo en Dios. Según nos enseña el Antiguo Testamento, en el libro de Éxodo, Moisés escribe que Dios: 

que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación (Exodo 34:7 RV 1960).

Muchas veces leí sobre los atributos de Dios, pero nunca escuché a nadie que considerase la tolerancia de Dios como un atributo divino, como una virtud de nuestro Dios. Y en el Nuevo Testamento, Lucas nos habla de lo importante que es el amor verdadero y su recompensa:

Antes bien, amad a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad no esperando nada a cambio, y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque El es bondadoso para con los ingratos y perversos. Sed misericordiosos, así como vuestro Padre es misericordioso. (Lucas 6:35-36 LBLA)

Pero la apasionada denuncia  del reformador Castellion, nos demuestra que la batalla entre tolerancia e intolerancia, no era sólo un conflicto entre católicos y reformados, sino que también brotó la intolerancia en el seno del protestantismo. En el mes de octubre de 1517, un ex-monje alemán llamado Martín Lutero pegó en la puerta de la iglesia de Wittenberg, un tratado con  95 tesis encontra del valor de la indulgencias. En este documento proclama que el hombre es salvado por Dios de manera gratuita por la fe en su Hijo Jesucristo. A pesar de no tener Lutero previsto que su proposición tendría mucho efecto, estas 95 tesis inundaron Europa y poco tiempo después hizo temblar los cimientos de Roma. Al realizarse algunos debates con autoridades reconocidas de la época como el doctor Juan Eck, se notó que la ideas que exponía Lutero no eran simples diferencias de doctrinas sino que removían los cimientos en los cuales  la iglesia católica se basaba para afirmar su derecho de gobernar las almas y cuerpos del mundo entero. Además sacaban a la luz verdades tan importantes que hacían la diferencia entre un cristiano y un pagano o apóstata. Las consecuencias de esto sería el reconocimiento de la verdad divina expresada en las escrituras. Lutero fue excomulgado por el Papa León X y el emperador Carlos V, quienes manifestaron su intolerancia en contra del ex-monje y le impusieron un edicto de pena de muerte. Gracias a Dios, esta sentencia nunca llegó a cumplirse por la protección del Señor y la ayuda de algunos amigos como el elector Federico de Sajonia.  El 3 de enero de 1521, fue excomulgado por el Papa León X, por defender sus 95 tesis o proposiciones escritas en latín contra la venta de indulgencias. [10] Pero encontramos que hay dos Luteros: Uno es el ex-monje agustiniano, un teólogo espiritual, sincero, buscador de Dios, dotado de virtudes intelectuales y mas reflexivo y tolerante que el segundo Lutero, un hombre religioso y político que no duda en solicitar la ayuda del estado para proteger sus ideas reformadoras mediante el brazo político de los príncipes.

El teólogo Martin Lutero de los comienzos, aquel de “De la libertad del cristiano” y del tratado “A la nobleza cristiana de la nación alemana”, demostraba ser un predicador tolerante. En aquella época, Lutero escribió  que

Los herejes, se han de vencer con la escritura y no con el fuego, como hicieron los antiguos Padres. Que si fuera arte el vencerlos con el fuego, los verdugos serían los doctores más sabios de la tierra y no habría necesidad de estudiar y quienquiera que lograse vencer al otro con la fuerza, podría quemarlo. [11]

Pero luego Lutero cambió completamente y se puso mas religioso que espiritual y mas radicalmente intolerante que reflexivo. Su perspectiva tolerante, aún presente en el tratado del 1523 “Sobre la autoridad secular”, experimentó un cambio radical a partir del 1525, luego de la revuelta de los campesinos alemanes conducida por el profeta anabaptista Thomas Müntzer. En este momento no sólo pide a los príncipes alemanes, en el libelo “Contra las impías y perversas bandas de los campesinos”, una represión total del movimiento de Müntzer, sino que, además, quiere que los magistrados impidan la misa católica

equiparando así la práctica del culto católico no tanto a una desviación de tipo herético cuanto a un simple tipo de delito común. [12]

Una intransigencia, ésta, que emerge también en uno de los últimos escritos de Lutero, el Von den Juden und ihren Lügen, publicado en 1543, tres años antes de la muerte del autor. El libelo, de una violencia única, tiene como blanco a los judíos

seres tan desgraciados, malos, venenosos y diabólicos, [13] solicitando a la autoridad civil el usar hacia ellos una «áspera misericordia» (scharfe Barmherzigkeit) que permita el final de la «llaga» judía en Alemania.

Tomando como modelo la obra de depuración llevada a cabo en España, Francia y Bohemia, el teólogo de Wittenberg elabora en un conjunto de puntos un impresionante programa para solucionar el problema judío.

En primer lugar, hace falta prender fuego a sus sinagogas o escuelas; y lo que no quiera arder tiene que ser recubierto de tierra y sepultado, de modo que nadie pueda jamás ver una piedra o un resto de ello. [14]

En segundo lugar,

hace falta del mismo modo destruir y desmantelar también sus casas, porque allí practican las mismas cosas que hacen en sus sinagogas. Por tanto, que se les meta en un cobertizo o una cuadra como los gitanos. [15]

En tercer lugar

es necesario quitarles todos los libros de rezos y los textos talmúdicos en los que se enseñen semejantes idolatrías, mentiras, maldiciones y blasfemias.

En cuarto lugar

hay que prohibir a sus rabinos —so pena de muerte— el continuar enseñando. [16]

En quinto lugar

hace falta abolir completamente para los judíos el salvoconducto por las calles.

En sexto lugar

hay que prohibirles la usura, confiscar todo lo que poseen en efectivo y en joyas de plata y oro. [17]

A estas medidas Lutero añade la prohibición de pronunciar el nombre de Dios en presencia de los cristianos. Una intolerancia furibunda la del reformador alemán que rompe en este punto —el respeto por el misterio de Israel— con la tradición agustina a la que Lutero había permanecido fiel en la primera fase de su pensamiento. [18] Emilio Monjo escribe respecto de la relación entre Lutero y los judíos, diciendo que:

Para la final conversión en masa de los judíos, vivamos con ellos en paz y que vean nuestro caminar cristiano, dijo Lutero al principio. Otros no compartían la opinión. Siempre el judío es enemigo, y debe ser derribado. Queda claro, en una postura u otra, el final, la bendición última de la tierra, no puede llegar con un judaísmo sin conversión. Si están, hay que convertirlos, o liquidarlos. Y Lutero piensa que no se van a convertir. El suelo no puede soportar el final con esta mancha. Liquidación que supone expulsión en casos concretos; en otros, simple liquidación física. Esto es lo que vive Lutero, porque vive en el final de los tiempos. Y tiene que preservar a la Iglesia católica, no solo del papado, sino de los otros siervos del diablo, los revolucionarios y los judíos. Sobre ellos enseña que la Iglesia debe librarse de ellos, ya vemos cómo, pues ya tiene bastante con sus propios pecados, como para llevar también los de los judíos. Si están en la casa, la casa está bajo el juicio de Dios, y su cólera viene pronto. Hay que echarlos; y ya sabemos cómo lo han realizado en tantas ocasiones; alguna tan cercana.[19]

Posiblemente Lutero olvidó aquellas palabras de Jesús: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”(Mateo 5:9 RV 1960). Seguramente en aquel momento no las tuvo en cuenta. Sino, no se explica el porque de ese caracter tan airado e intolerante en contra de todo aquel que Lutero considerase su enemigo. ¿Será acaso, que las palabras de Jesús en Mateo 5:9 tuvieron mas fuerza en su mente que aquellas bienaventuranzas tan preciosas del Sermón del Monte? No lo sabemos bien. Recordemos que Jesús dijo que No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz, sino espada. Porque he venido a poner en conflicto al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra; los enemigos de cada cual serán los de su propia familia”. (Mateo 5:9 RV 1960).

Castellion escribió una apología de la tolerancia, la cual es, evidentemente, una apología de la caridad, haciendo la distinción de los reinos, divino y humano, entre lo que es obra de la Gracia y cuanto es fruto de la presión, coacción, imposición, mandato o exigencia humana. Es que nadie puede ser “obligado” a ser bueno por la fuerza humana, esto si que es una gran verdad. Solamente Cristo cambia los corazones mediante su amor y su bondad. Yo no creo que debamos usar la fuerza de la intolerancia para intentar cambiar a alguien a nuestro favor, como hizo Lutero. La justicia de los hombres no está para obligar a nadie a ser mas bueno, dado que solo Dios es bueno. La justicia de los hombres solo está para hacer cumplir la ley. Castellion dijo que:

Ni siquiera Cristo pudo salvar Jerusalén sin que ella lo quisiera: y nosotros, ¿superaremos a Cristo? Pero —podrían objetamos— también está escrito: A quienquiera que encontréis, obligadlo a entrar. Es cierto, pero con las armas del espíritu, puesto que la bodas son espirituales: es decir, con las palabras divinas (…); mientras que querer crear una criatura nueva con medios diferentes a la palabra de Dios no significa otra cosa que subvertir la creación del mundo. Sin embargo —dicen los perseguidores—, Cristo forzó a Pablo a abrazar el Evangelio castigándolo corporalmente (…), pero atribuir al magistrado este poder de coacción significa hacer bajar el cielo a la tierra. Todavía, osan afirmar que los apóstoles no solicitaron ninguna ayuda al magistrado para defender la religión cristiana de sus enemigos, pero que se comportaron así porque los magistrados no eran cristianos. Que vean un poco cómo están las cosas; pero que se acuerden de que Cristo mismo niega que su reino sea de este mundo, ya que, si lo hubiera sido, sus ministros habrían luchado para que no fuera entregado a Pilato. Sin duda el magistrado tiene que defender a los buenos de la violencia y la injusticia, pero no puede obligar de igual manera a nadie con la fuerza a ser bueno, ni puede ocuparse de la religión a través de la espada, de otro modo, se deduce que ni Cristo se armó suficientemente, ni armó bastante a sus apóstoles; y, sin embargo, ellos, incluso obstaculizados por todos los príncipes de la tierra, pobres y dejados a ellos mismos, crearon más de lo que nosotros, que nos hemos vuelto potentes y violentos con el apoyo de aquellos príncipes, logramos salvar. [20]

Pero creo que si miramos bien la historia en su contexto nos daremos cuenta que la intolerancia luterana no era tan solo un hecho aislado de aquella época. Los otros líderes de la Reforma pensaban de manera parecida. Desde Huldrych Zuinglio, quien era un defensor de un derecho sin condiciones de intervención de la autoridad civil en las cuestiones religiosas, favorable a la pena de muerte para los anabaptistas, a Juan Calvino, partidario de la condena de Miguel Servet, quemado vivo en Ginebra en el 1553 por sus doctrinas antitrinitarias, que, en sus primeros tiempos de ministerio eclesiástico tenia una visión de un Estado teocrático en Ginebra, lo que “dio lugar a una de las más rígidas formas de intolerancia dentro del mundo protestante”.[21] [22] Además, tampoco podemos decir que el rey de Inglaterra, Enrique VIII, fue un mandatario tolerante.

Conclusión

No tengo dudas que ser tolerante con el prójimo es una virtud de caracter. No ganamos nada con ser agentes de la ira de Dios. Yo también fui viviendo en carne propia la intolerancia, en mi experiencia personal en las redes sociales. Recuerdo que antes dejaba comentarios en blogs, comentarios que estaban dentro de los límites de la revelación bíblica, y muchas veces me los censuraban, solo por prejuicios del administrador. Pero además recuerdo que al principio, yo era mucho mas tolerante con los comentaristas en mi blog, pero me di cuenta que no sirve de nada ser tan tolerante con todas las ofensas que la gente deja, y luego tuve que empezar a no ser tan ingenuo, a no querer respetar tanto la libertad de expresión del otro, cuando su comentario es ofensivo. Y dado el poco tiempo que dispongo para responder los comentarios, me he tenido que poner más estricto. Pero entiendo que no se puede vivir censurando todo lo que no está de acuerdo con nuestra opinión, ya que nos convertimos en personas  sectarias.

Y en las iglesias evangélicas he observado muchisima intolerancia, principalmente entre las iglesias hispanas. Los pastores se sienten monarcas, actúan como si fuesen jueces mas que pastores de ovejas. Se sienten con la autoridad de juzgar y condenar intolerantemente cualquier cuestión que toque sus intereses. Lamentablemente, no todos los pastores tienen vocación de servicio y un verdadero amor por las almas perdidas. Creo que mas son los líderes evangélicos que tienen un poderoso don de mando y lo utilizan de manera absoluta como si fuesen reyes y emperadores. Los seminarios teológicos y las universidades forman líderes intelectuales, pero son las ovejas las que transforman el corazón de un obrero o ministro cristiano en pastor de ovejas, pero solamente con la ayuda del Señor este milagro es posible.

Pero pienso que a todos nos viene bien recordar que esta vida es corta. Algún día todos los cristianos moriremos (salvo que Cristo venga antes) y a todos Dios nos juzgará de igual manera.

Y así como cada persona está destinada a morir una sola vez y después vendrá el juicio,(Hebreos 9:27 NTV)

Continúa…

Dios lo bendiga mucho!!!

Notas

[0] Kung, Hans. (1979). Existe Dios. Respuesta al problema de Dios en nuestro tiempo. p.427. Ed. CRISTIANDAD. 

[1] Para comprender mejor las razones del ateísmo de Sigmund Freud y su rechazo al cristianismo, recomiendo leer mi articulo: https://elteologillo.com/2017/12/17/el-ateismo-de-freud-y-su-rechazo-al-cristianismo/

[2] https://www.nexos.com.mx/?p=15293

[3] http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html

[4] https://www.thebereancall.org/content/la-psicolog-y-la-iglesia-evang-lica

[5] Ibid

[6] Ibid

[7] Ibid

[8] http://es.catholic.net/op/articulos/749/cat/56/leccion-32-y-33-la-paciencia-y-la-tolerancia.html

[9] S. Castellione, Contra libellum Calvini, in quo extendere conatur haereticos iure gladii coercendos esse, 1612, traducción italiana del pasaje en M. Firpo, Il problema della tolleranza religiosa nell’età moderna, Turín, 1978, 120.

[10]  M. Lutero, Alia nobiltà cristiana di nazione tedesca, en M. Lutero, Scritti politici, Turín, 1959, 203.

[11] https://www.vi-e.cl/martin-lutero.html

[12] Firpo, 33.

 [13] M. Lutero, Degli ebrei e delle loro menzogne, Turín, 2000, 200.

 [14] Ibid, 188-189.

 [15] Ibid, 190.

 [16] Ibid, 191.

 [17] Ibid, 192.

 [18] Cf. M. Borghesi, “Lutero, Agostino, gli ebrei”, en 30Giorni, 2 (2001) 56-61.

[19] http://protestantedigital.com/magacin/36006/lutero_y_los_judios

[20]  B. Montfort (pseudónimo de Castellion), Confutazione di quegli argo-menti che vengono sólitamente avanzati in difesa della persecuzione degli eretici, traducción italiana del pasaje citado en Lanzillo, 58-59.

[21] Lanzillo, 47.

[22] Para comprender mejor el tema de Calvino vs Servet, recomiendo leer mi articulo https://elteologillo.com/2013/01/04/ni-calvino-logro-salvar-a-m-de-servet-de-la-hoguerra/

 

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