Acerca de 1 Timoteo 3:16, si dice o no dice ‘Dios’


Acerca de 1 Timoteo 3:16, si dice o no dice ‘Dios’

Por Paulo Arieu

2015011300031900000405350000075723

Nunca dudé de la doctrina de la trinidad. Siempre creí en ella y continúo aún creyendo. Tampoco dudé nunca de la deidad de Jesús. Siempre creí en esta verdad. Y en mis tiempos del seminario repasé todas estas convicciones dogmáticas a nivel doctrinal. Además, son creencias históricas en las que las tres ramas principales del cristianismo están de acuerdo (catolicismo occidental – oriental y protestantismo -pentecostalismo). Yo le entregué mi vida a Jesús, porque creo que Él es Dios. Pienso que nunca le hubiese entregado mi vida a un hombre de esta manera, por mas santo que sea. Que sentido tiene?  Pero hay personas que dudan de estas doctrinas. Y utilizan la Biblia para negarla. Pero una cosa es creer en los dogmas de nuestra fe y otra muy distinta es demostrarlos a nivel teológico.

Para empezar, cito la opinión de los Padres de la Iglesia respecto de la deidad de Jesús:

a) Ireneo de Lyon, escribió: “Para la Iglesia, aún cuando se encuentra dispersa en el mundo hasta los extremos de la tierra, de los apóstoles y discípulos ha recibido la fe en un Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo, la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y en un Señor Jesucristo el Hijo de Dios.” (Contra Herejías, 1:10:1 [AD 189]).

b) Tertuliano escribió: “En verdad nosotros creemos que hay un solo Dios, pero creemos que bajo esta dispensación, o, como decimos, oikonomia, existe también un Hijo de este único Dios, el Verbo, quien procedió de El y por medio de quien se hicieron todas las cosas, y sin é l nada se hizo.” (Contra Praxeas 2 [AD 216]).

c) Orígenes escribió: “Los puntos específicos presentados por la predicación apostólica, son estos: Primero, que hay un Dios que creó y formó todas las cosas, y quien, cuando no existía nada, llamó todas las cosas a la existencia, y que el la etapa final este Dios, tal como lo prometió de antemano por medio de Sus profetas, envió al Señor Jesucristo. Segundo, que Jesucristo mismo, quien provino, nació de Su Padre antes que todas las cosas creadas, y luego de haber ministrado ante el Padre en la creación de todas las cosas, pues por medio de é l se hicieron todas las cosas.” (La Doctrinas Fundamentales, 1:0:4 [AD 225])

En segundo lugar, respecto a los pasajes biblicos y sus traducciones, debo expresar que no soy experto en crítica textual, y al entrar en este tema, el terreno puede ponerse complicado. Pero debo reconocer que hay algunos textos que la evidencia de los manuscritos en algunos casos todavía hoy en día continúa siendo controversial. Después de investigar un poco sobre este tema y respecto a 1 Timoteo 3:16 que algunos afirman esta mal traducido, pienso que es correcto afirmar que existen ciertas dudas de que Theos (Dios) esté en los manuscritos griegos más antiguos. En 1 Timoteo 3:16, algunas versiones  traducen  ‘Dios’, pero otros utilizan la expresión El. La pregunta es: ¿la ausencia del vocablo ‘Dios’ negaría que Dios fue manifestado en carne?  Hay quienes afirman que 1 Timoteo 3:16 es un texto mal traducido por varias versiones al español, el texto griego antiguo no tiene la palabra “Dios” allí, la traducción correcta es como la da la versión RVA o la Biblia Textual:

  • 1 Timoteo 3:16 (RVA) Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, justificado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, y recibido arriba en gloria.

Pero gracias a Dios, la doctrina de Dios manifestado en carne no depende únicamente de 1 Timoteo 3:16 sino que es una enseñanza que abunda en toda la Escritura, pues es uno de los fundamentos principales de la fe cristiana. Algunos eruditos bíblicos han afirmado que los manuscritos más fieles de la Biblia, no contienen en 1 Timoteo 3:16 la palabra “Dios”, sino que esta fue añadida en dicho texto de manera posterior. Aprovechando ese argumento, hay algunos que afirman que la ausencia de la palabra “Dios” niega que Dios se haya manifestado en carne.

Leamos este pasaje en otras versiones: (v.16)

  • No hay duda de que la verdad revelada de nuestra religión es algo muy grande: Cristo se manifestó en su condición de hombre, triunfó en su condición de espíritu y fue visto por los ángeles. Fue anunciado a las naciones, creído en el mundo. (Dios Habla Hoy)  
  • No hay duda de que es muy profunda la verdad de la religión cristiana: Cristo vino al mundo como hombre. El Espíritu lo declaró inocente. Los ángeles lo vieron.
    Su mensaje se anunció entre las naciones, y el mundo creyó en él. Fue llevado al cielo y Dios lo colmó de honores.(Biblia en Lenguaje Sencillo)
  • E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, vindicado en el Espíritu, contemplado por ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.(La Biblia de las Américas)
  • Porque, sin lugar a dudas, el misterio de nuestra religión es de una grandeza extraordinaria: Cristo se manifestó en forma humana, el Espíritu Santo dio testimonio de él y los ángeles le vieron. Fue anunciado a los gentiles, aceptado en el mundo y recibido gloriosamente en el cielo.(Castillian)

Muchos de estas personas que afirman que está mal traducido, nos remiten por ejemplo a la Nueva Versión Internacional que dice así:

  • “No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe. Él se manifestó como hombre; fue vindicado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en la gloria.” (1 Timoteo 3:16 NVI)

La Nueva Versión Internacional no presenta la palabra “Dios” dentro del texto de 1 Timoteo 3:16 sino que en su lugar presenta la palabra “El”. La Versión de la Biblia Textual presenta el versículo así:

  • “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Quien fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.” (1 Timoteo 3:16, Biblia Textual)

Observe que esta versión nuevamente ignora la palabra “Dios” y pone en su lugar la palabra “Quien”. No obstante otros estudiosos han propuesto que la traducción correcta debe ser “El Cual”. Pero aún si fuera cierto que la Biblia dijera originalmente “El”, el significado seguiría siendo el mismo, y es que “El” o sea “Dios” fue manifestado en carne. ¿Por qué afirmamos esto? Porque la palabra “El” es un pronombre que se debe referir a un sustantivo. El sujeto al que se refiere la palabra “El” lo encontramos en el verso número 15 que dice:

  • “para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” (1 Timoteo 3:15)

“El” o sea el Dios Viviente, fue manifestado en carne. Las expresiones: “Quien”, o “el cual”, tienen la misma connotación. “El cual” o sea el Dios viviente fue manifestado en carne. De la misma manera “Quien” o sea el Dios viviente fue manifestado en carne. Si tenemos en cuenta que la Biblia originalmente no estaba dividida en versículos, entonces entenderemos que no había nada que impusiera un límite a lo que hoy conocemos como versículos 15 y 16. Por eso el pronombre “El” corresponde directamente al sustantivo “Dios”. Es interesante notar que este caso no solo se presenta en este versículo sino que se repite en otros muchos lugares de la Biblia. La palabra traducida como “El”, “El cual” o “Quien”, es la palabra griega οζ. Esta palabra es traducida en algunos otros versículos como “El cual”, tal y como aparece en la versión Reina Valera. Veamos el siguiente caso encontrado en la misma epístola de 1 Timoteo:

  • “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4)

¿Quién quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad? La respuesta es evidente, ese es Dios. Alguno dirá ¡Pero el verso no dice Dios! ¿Por qué dice usted eso, cuando el verso lo que dice es “el cual”? Porque el verso anterior es decir el 2:3 nos enseña que el sujeto es Dios nuestro salvador. Veamos todo el texto junto con su contexto:

  • “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:3-4).

Este caso es igual al caso de 1 Timoteo 3:16 donde aún cuando no aparece el sujeto dentro del mencionado versículo, el contexto nos orienta para entender que se refiere a Dios. De la misma manera en Romanos 2:6 se dice “el cual” pero al recurrir al versículo 5 podemos darnos cuenta que el sujeto es “Dios”. También 2 Corintios 1:10 dice “el cual”, pero al recurrir al versículo 9 notamos que el sujeto es Dios. En Colosenses 1:13 se menciona “el cual” pero al comparar con el versículo 12 apreciamos que el sujeto es “el Padre”. De esa manera podemos ver que aún cuando el texto de 1 Timoteo 3:16 no diga de manera exacta la palabra “Dios”, el texto sí nos enseña que Dios fue manifestado en carne.

Muchos consideran que la lectura θεός (Theós) aquí en 1 Ti. 3:16 cuenta con poco apoyo. Es defendida por E. F. Hills, The King James Version Defended, Des Moins, Iowa, 1956, pp. 59, 60. La lectura occidental ὅ en vez de ὅς es probablemente el resultado del intento de algún escriba de hacer que el relativo concuerde con el género de μυστήριον. Pero el relativo concuerda con cualquiera que haya sido su antecedente en el himno del cual fue hecha la cita (Hendrisken,2006,p.113).

En conclusión,hay que reconocer que existen diversos debates respecto a si ciertas palabras o títulos fueron o no fueron parte de los manuscritos originales. Pero las discrepancias no afectan para nada el mensaje doctrinal de la Biblia. Existen muchos otros pasajes que prueban la Deidad de Jesucristo.

  • Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?  ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.  Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.  De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.  Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. (Juan 14:9-14 Reina-Valera 1960)

Dios le bendiga!!!

Bibliografía

Deja un comentario y a la mayor brevedad le responderé.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s