Es biblico afirmar que la mediación de María promueve la unión inmediata con Cristo?


Es biblico afirmar que la mediación de María promueve la unión inmediata con Cristo?

por Paulo Arieu

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La Iglesia Católica Romana y los sumos pontífices han enseñado a honrar a María con innumerables títulos. Pero la Biblia no llama en ningun lugar a María “reina del Cielo”. En verdad este título más bien es de una diosa pagana. Era el título que se daba a la “diosa madre”, muy venerada antiguamente por su vinculación a la sexualidad. En Mesopotamia recibía el nombre de Istar; en Canaán la llamaban Astarot, que junto con Baal eran los dioses cananeos de la fertilidad, a quienes muchos israelitas solían rendir culto creyendo que de ellos dependían las buenas cosechas.

Jeremías 7:18 menciona a los hijos, padres y mujeres dando a entender que se trataba de un culto familiar. Compárese Jeremías 44: 17-19. A la virgen María se le atribuye erróneamente una “concepción inmaculada”, es decir, un perpetuo estado de impecabilidad, pero la Biblia afirma claramente de la inmaculada “concepción de Jesús”. La impecabilidad perpetua se contradice con Romanos 3:23 “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios…” y esto incluye a María e invalida cualquier declaración contraria.

Pero, quién es esta deidad adorada bajo varios nombres y considerada patrona de muchos pueblos asirios, babilonios y fenicios y a la cual se refiere el profeta Jeremías (Jer. 7.10; 44.17-29)? La Reina del Cielo probablemente se refiere a Astarot o Istar, diosa del amor y la fertilidad identificada con la luna cuya adoración Moisés prohibió estrictamente (Deut. 4.19; 17.3). Durante los tiempos del apóstol Pablo se le conocía como Diana de los Efesios. Este era el nombre latino de la divinidad más celebre de Asia Menor. Conocida también como Artemisa, era una deidad lunar y encarnaba varias diosas orientales que, bajo el sincretismo de la época, asumían diferentes nombres según la región donde se le adorase.  Las tortas de sacrificio mencionadas en estos pasajes eran similares a las que los griegos ofrecían a Artemisa. Tenían la forma de una luna creciente o de una luna llena y eran ofrecidas durante el mes de Munychion, mes dedicado a la adoración de la luna.

El culto o la idolatría de la diosa madre de Babilonia llamada Semiramis se propagó a todas las regiones de la tierra tras la confusión de los idiomas en BabeL Los chinos la llamaban Shingmoo. Para los germanos era Hertha, para los egipcios era Isis. En la India se le conocía como Indrani; en el Japón, como Amaterasu. Los pueblos que emigraron al nuevo continente llevaron consigo la idolatría a la Reina del Cielo y como talla veneraban. Los aztecas la veneraban bajo el nombre de Xochiquétzal, los chibchas como Bachue y los muiscas como Hiutaca. Cada pueblo le conocía con un nombre diferente y con frecuencia la deidad tomaba las facciones y el color de la piel del pueblo que le adoraba.

Durante el proceso de «evangelización» de los indígenas del nuevo continente, se procuró el sincretismo que la Iglesia Cristiana hacía más de mil años había adoptado. Bajo el nombre de María la madre de Jesús se había continuado la idolatría a la Reina del Cielo. Los misioneros en su afán por la evangelización de las tribus, simplemente adaptaron las deidades de los nativos y con APARICIONES de dudoso origen «bautizaron» la deidad con un nombre cristiano; mezclaron la idolatría de estos con un nombre aceptable a todos y le continuaron adorando bajo un nuevo disfraz. De allí surge la veneración a las diferentes «vírgenes» en todo el continente iberoamericano con sus diferentes nombres, títulos, facciones, color de piel y vestimentas.

Hoy día aún se venera esta deidad en todas las naciones del globo terráqueo. En nuestro continente se la identifica como María la madre de Dios, aunque asume diferentes títulos y tiene diferentes semblantes. La vemos en el culto a la Virgen De Guadalupe, a la Virgen de Chiquinquirá, a la Virgen de la Caridad del Cobre, a la Virgen de Coromoto y muchos otros más. Bajo el nombre de Nuestra Señora asume diferentes títulos como Nuestra Señora la Reina del Cielo, Nuestra Señora del Cielo Reina De Los Ángeles o Nuestra Señora de la Asunción. Similarmente a las de los babilonios, asirios y fenicios, estas deidades han sido consagradas como patronas de diferentes ciudades, regiones y naciones de nuestro continente. (Héctor P. Torres) [0]

Maria y  la unión con Cristo

Sin embargo,los teólogos católicos romanos relacionan la unión mística del creyente con Jesucristo, con María. Diciendo que es la mediación de María lo que promueve la unión inmediata con Cristo,confundiendo así a María con el rol del Espíritu Santo,que es quien nos une a Cristo. La razón final que el Concilio Vaticano II dio para justificar el papel de María como comediadora fue que su mediación

… de ninguna manera oscurece ni disminuye esta única mediación de Cristo, antes bien muestra su eficacia. -Concilio Vaticano II [1]

No está claro cómo es que María, quien duerme esperando la resurrección, promueve la unión inmediata con Cristo, puesto que la Iglesia Católica en realidad desalienta a los católicos a que traten de acudir directamente a Cristo. Comienza diciendo a los fieles que el custodio de todas las bendiciones no es Cristo, sino María. Ella es

«el asiento de todas las gracias divinas y está adornada con todos los dones del Espíritu Santo… un tesoro casi infinito, un abismo inagotable…» [2]

Según la Iglesia Católica:

Dios le ha asignado a ella el tesoro de todas las cosas buenas a fin de que todos sepan que a través de ella se obtienen toda esperanza, toda gracia y toda salvación. Porque esta es su voluntad, que obtengamos todo a través de María.-Ubi Primum [3]

Si los católicos desean recibir cualquier cosa de Dios, la iglesia les dice que primero deben hablar con María. Ella se sienta

«a la diestra de su Hijo, un refugio tan seguro y una ayuda de tanta confianza contra todos los peligros que no tenemos nada que temer ni desesperar bajo su guía, su patrocinio, su protección».[4]

Allí actúa como la

«Mediadora para el Mediador».[5]

Toda solicitud al trono de Dios debe primero pasar su escrutinio:

«…así como ninguno puede acercarse al Padre altísimo excepto a través del Hijo, de la misma forma nadie puede acercarse al Hijo sin primero ir a través de su Madre.»[6]

El intento de llegar a Dios sin primero pasar por María es como

«tratar de volar sin alas».[7]

Además, todas las bendiciones que vienen desde el cielo deben primero pasar a través de María:

Toda gracia otorgada a los hombres tiene tres pasos sucesivos: Es comunicada por Dios a Cristo, de Cristo pasa a la Virgen, y de la Virgen desciende a nosotros. [8]

Cristo es la fuente de bendición, pero María es el canal:

«.. .toda bendición que viene a nosotros del Dios Todopoderoso nos llega a través de las manos de Nuestra Señora».[9]

Esto incluye la salvación. Se dice que María es la

«mediadora de Nuestra Salvación»[10]

y el

«instrumento y guardiana de nuestra salvación».[11]

El papa León XIII oró con estas palabras:

O Virgen Santísima, nadie abunda en el conocimiento de Dios excepto mediante ti; ninguno, O Madre de Dios, obtiene salvación excepto mediante ti, ninguno recibe un don del trono de misericordia excepto mediante ti.-Adiutricem Populi [12]

La oración del papa León XIII sería correcta si hubiera estado hablando del Señor Jesús en vez de María. Sólo mediante Cristo podemos conocer a Dios (Jn. 1:18), obtener salvación (Jn. 14:6), y recibir misericordia ante el trono de la gracia (He. 4:14-16). Es «por medio de Él que tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre» (Ef. 2:18). Esta es la fórmula bíblica para acercarse a Dios: a través del Hijo, en el Espíritu, al Padre, Cristo enseñó a sus discípulos a orar en el nombre del Hijo directamente al Padre (Jn. 16:26, 27). En consecuencia, los cristianos bíblicos oran en el nombre de Jesús, no de María (Jn. 14:13, 14). El creyente que se acerca al trono de Dios mediante Jesús puede hacerlo asegurado de la aceptación: «…teniendo libertad [confianza] para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo» (He. 10:19). En Cristo Jesús «tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él» (Ef. 3:12).

Las Escrituras exhortan:

  • «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (He. 4:16).

La enseñanza de la Iglesia Católica Romana de que los fieles deben ir a Jesús a través de María contradice estas verdades. Destruye el contacto estrecho y directo entre Cristo y los redimidos, pues de los tales es dicho privilegio. La Biblia describe esta relación en términos de un cuerpo. Cristo «es la cabeza del cuerpo que es la iglesia» (Col. 1:18). Todos «somos miembros de su cuerpo» (Ef. 5:30). Esta metáfora habla de la unión inmediata y sin estorbo de cada creyente con Cristo. No da lugar para la mediación de María como lo enseña erróneamente la Iglesia Católica Romana. Aunque dicha iglesia concuerda en que los fieles son el cuerpo de Cristo y que Él es la cabeza de ese cuerpo, no obstante añade que María es

… la porción de conexión cuya función es unir el cuerpo con la cabeza y transmitir al cuerpo las influencias y voliciones de la cabeza, es decir el cuello. Sí, dice San Bernardín de Siena, «ella es el cuello de Nuestra Cabeza por el cual Él comunica a su cuerpo místico todos los dones espirituales».-AdDiem [13]

La función de María como cuello del cuerpo de Cristo también carece de apoyo bíblico. Entre Dios y los hombres hay un sólo mediador, no dos (I Ti. 2:5). La función de María como dispensadora de todos los dones espirituales es igualmente antibíblico. Las Escrituras, sin mencionar a María para nada, dicen que todas las bendiciones espirituales vienen del Padre celestial: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”(Stgo 1:17)

Según opina Hector Torres:

“Debido a que Él es un Dios que no quiere que ninguno perezca (2 Pe. 3:9) , mi hipótesis es que su aborrecimiento de la Reina del Cielo se debe a que ella es el principado demoniaco bajo Satanás, más responsable de mantener a los incrédulos en la oscuridad espiritual. Bien podría ser que actualmente hay más personas en el infierno debido a la influencia de la Reina del Cielo, que por cualquier otra influencia espiritual.”[14]

De hecho, así lo declara la teología romanista:

  • “Es Reina del Cielo y de la Tierra, gloriosa y digna Reina del Universo, a quien podemos invocar día y noche, no sólo con el dulce nombre de Madre, sino también con el de Reina, como la saludan en el cielo con alegría y amor los ángeles y todos los santos”.[15]
  • “¡Y Dios la hace Reina del Cielo, y de la tierra también! Allí se esconde el misterio de María como la nueva Arca que nos llevará nuevamente al Palacio, a adorar el Trono del Dios Trino”.[16]Reina de los Cielos es un título dado a la Virgen María, la madre de Jesucristo, por los cristianos, sobre todo por la Iglesia Católica Romana, y también, en cierta medida, en la anglicana, luterana y la Iglesia ortodoxa, a los que el título es una consecuencia (en disputa) del Concilio de Éfeso, del siglo V, donde la Virgen María fue proclamada “Theotokos”, es decir, “Madre de Dios”.[17]

La Biblia dice que

  • “El señor no retarda su promesa, según algunos tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procederán al arrepentimiento.”
  • “No es que Dios sea lento para cumplir su promesa, como algunos piensan. Lo que pasa es que Dios tiene paciencia con ustedes, porque él no quiere que nadie muera, sino que todos vuelvan a obedecerle” (2 Pedro 3:9 versión Biblia para todos)

La opinion de las ciencias

De acuerdo a ciencias como la Arqueología y Antropología se ha podido verificar que desde tiempos muy primitivos los hombres desarrollaron modelos religiosos primitivos.

Los usos funerarios demuestran su creencia en una vida después de la muerte. Desde tiempo antiguo aparecen las famosas figuras de Venus esculpidas en distintos materiales, marfil, hueso y piedra, especialmente en el período gravetiense, 25.000 a. C. Estas figuritas se encuentran en toda Europa, las más conocidas de ellas la Venus de Willendorf en Austria y la de Lemogne en Francia. Todas ellas tienen rasgos característicos parecidos y distorsionados: las partes corporales de las funciones sexuales y de gestación están excesivamente ampliados, por el contrario, se presta poca atención a la cara, a los brazos y a las piernas. Esta diosa madre fue la precursora de la diosa mesopotámica Isthar y luego Astarté, pues ya en las culturas de Eurasia septentrional las mujeres tenían diosas similares del nacimiento y les daban protección tanto en su embarazo como en el parto. Precisamente el interés mostrado por parte de sus autores en las partes sexuales denota que estas Venus querían representar las divinidades de la fertilidad del crecimiento y de la fecundidad. Nos encontramos por primera vez, ante representaciones reales de una persona espiritual, “la diosa madre”. El descubrimiento de la agricultura fue un gran cambio en la vida de la gente de aquella época. Éste modo de vida hizo posible que una población pudiese establecerse en un lugar determinado, dando lugar a la fundación de ciudades; debido a este asentamiento hubo un impacto importante sobre la religión. Las funciones que hasta ahora había tenido la diosa-madre de la fertilidad, fecundidad y del crecimiento, pasan a adaptarse a las necesidades de los agricultores y, a partir de ahora, se le empieza a llamar diosa de la tierra y de la vegetación.[18]

Conclusión

Aunque los teólogos católico romanos tratan de hacer malabarismos exegéticos para evitar la controversia y defender su posición teológica marianista, creer que la mediación de María promueve la unión inmediata con Cristo no es bíblico y es un error. A causa de este error, los católicos romanos no sólo están adorando a una reina del cielo que no es María, sino que al hacerlo, adoran también al ejército del cielo, el cual incluye, desafortunadamente para ellos, a la reina del cielo. Ud. puede seguir asumiendo la misma posición que le han enseñado los curas; pero en definitiva, no tendrá excusas ante Dios cuando le toque presentarse ante El ¡¡Es su decisión!!

Indudablemente que esta “reina del cielo” forma parte de lo que en la Escritura se conoce como el “ejército del cielo”; es decir, el sol y la luna y las estrellas; y obviamente María como reina del cielo y del mismo universo. La Biblia dice que:

  • Deuteronomio 4:19: “Y cuando miren al cielo y vean el sol, la luna, las estrellas y todos los astros, no caigan en la tentación de adorarlos, porque el Señor su Dios creó los astros para todos los pueblos del mundo”.(RV 1960).
  • Deuteronomio 17:3: “que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido” (RV 1960).
  • Jeremías 8:2: “y los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército del cielo, a quienes amaron y a quienes sirvieron, en pos de quienes anduvieron, a quienes preguntaron, y ante quienes se postraron. No serán recogidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra”(RV 1960).
  • Jeremías 19:13: “Las casas de Jerusalén, y las casas de los reyes de Judá, serán como el lugar de Tofet, inmundas, por todas las casas sobre cuyos tejados ofrecieron incienso a todo el ejército del cielo, y vertieron libaciones a dioses ajenos” (RV 1960).

Sabemos que tenemos un Dios vivo. Como Jesús es el fundamento de nuestra fe, y Jesús no cambia, todo lo que se edifique sobre Él también será permanente. Los que pertenecen a Cristo no perecerán sino que permanecerán hasta el fin. Confiemos en Dios que es profundamente misericordioso. Prediquemos el evangelio de Jesucristo a pesar de la negatividad de algunos a escuchar el mensaje. Cuestionemos las herejías y los excesos doctrinales aunque, lamentablemente, alguno se sienta ofendido. En su testimonio ministerial en Africa, el doctor W.R. Hotchkiss comenta que

“Por cuatro años he vivido solo en el África. Treinta veces he sido atacado por la fiebre, tres veces atacado por leones y varias veces por rinocerontes; no pocas veces los nativos me han tendido emboscadas y por cuatro meses no he visto una pieza de pan, teniendo que limitarme a comer todas las cosas, desde hormigas hasta rinocerontes; pero permítanme que les diga que con todo gusto pasaría otra vez por todas estas experiencias, a cambio del gozo de llevar la palabra Salvador y hacerla brillar en la oscuridad que envuelve a alguna otra de las tribus del África Central”. [19]

!A Dios sea la gloria!!!

Notas

[0] Wagner,C. Peter & Torres, Héctor.(2001). Cómo enfrentarnos a la reina del cielo, pags. 7-9, ed. Thomas Nelson Inc.,

[1] Papa Pío IX, Ineffabilis Deus. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz.

[2] Papa Pío IX, Ubi Primum. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[3] Papa Pío X, Ad Diem lllum Laetissimum, n° 14.cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[4] Papa León XIII, Fidentem Piunque. cit en James G.McArthy,El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[5] Papa León XIII, Octobri Mense. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[6] Papa León XIII, Augustissimae. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[7] Papa León XIII, Jucunda Semper. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[8] Papa Pío XI, Ingravescentibus Malis. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[9] Papa León XIII, Jucunda Semper. cit en James G.McArthy,El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[10] Papa León XIII, Parta Humano Generi. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[11].Papa León XIII, Adiutricem Populi. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[12] Papa Pío X, Ad Diem lllum Laetissimum, n° 13. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[13]. Traducción del hebreo «delante de mí» (Ex. 20:3), de C. F. Keil y F.Delitzsch, Commentary on the Oíd Testament (Grand Rapids: Eerdmans, reimpreso 1985), The Pentateuch, tomo 2, p. 114. cit en James G.McArthy, El evangelio según Roma,pag. 176-183, ed. Portavoz

[14].Wagner,C. Peter & Torres, Héctor.(2001). Cómo enfrentarnos a la reina del cielo, pag. 30. Ed. Thomas Nelson Inc.,

[15] http://rocaeterna.mforos.com/1385593/6976297-la-reina-del-cielo-dr-luis-f-orihuela-ministerios-kerigma/

[16] http://www.angeldelaguarda.com.ar/la_virgen_maria_reina_del_cielo.htm

[17] http://es.wikipedia.org/wiki/Reina_de_los_Cielos citado en http://www.miapic.com/maria-reina-del-cielo#footnote2_g85go87

[18] http://www.kerigma.com/Fuente/Libros/Reina/Reina.htm

[19] http://centraldesermones.com/sermones/nuevo/n4.htm

imagen: https://www.apologeticacatolica.org/Santos/Santos05.htm

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