Que es el “CONOCIMIENTO DE JESÚS”?


Que es el “CONOCIMIENTO DE JESÚS”?

Por Paulo Arieu

Jesucristo explicó un día que El era el camino al Padre y que nadie podía llegar a conocer al Padre si no creía de todo corazón en El (Juan 14:6,9). Sin embargo, dos mil años ya han pasado y hay muchisimas personas que creen que pueden creer en “dios”, pero sin creer en Jesucristo, el Hijo de Dios.

En el evangelio según Juan capítulo 9, leemos que una vez el Señor Jesus vio a un hombre ciego de nacimiento y decidió sanarlo. Luego de esta sanidad, algunos de los lideres religiosos (fariseos) de aquella época lo echaron de la sinagoga furiosamente enojados !porqué Jesús lo había sanado en un día de reposo! Cuando Jesus vio que lo habían expulsado le preguntó al ciego si creía en El, que  Él era el Hijo de Dios. Y el ciego le respondió ¿Quien es Él para que los hombres le adoren? Juan cita que este ciego preguntó:

  • “¿Quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró.”(Juan 9:36-38).

Esta misma pregunta se la han hecho muchas personas a lo largo de la historia, de distintas maneras y en distintas oportunidades. Tanto personajes citados por la Biblia como en la historia. Hoy, trataré de dar respuestas a esto, primero explicando que es el conocimiento de Jesús, a grandes razgos, a que se refiere, y luego, opiniones contemporáneas acerca de quien es Él.  COnocer quien es Jesus es muy importante para nuestras vidas porque …

  • Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. (1ª Juan 1:3-4)

Cuando Jesús estaba delante de Pilato, este le hizo una pregunta bastante importante a Jesucristo: “¿Qué es la verdad?” (Juan 18:38). Pero no solo Pilato se preguntó que es la verdad, sino que aun hoy en dia el ser humano sigue buscando la respuesta a esta pregunta importantísima, y el hecho es justificado, ya que si no han conocido a Dios están en oscuridad e ignorancia espiritual. Y la Biblia dice que la ira de Dios esta sobre estas personas. Jesús dijo en Juan 3:36 que, “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” El que cree en el Hijo de Dios no sufrirá la ira de Dios por su pecado, porque el Hijo llevó en Él la ira de Dios cuando murió en la cruz en nuestro lugar (Romanos 5:6-11). Pero todos aquellos que no creen en el Hijo, quienes no lo reciben como Salvador, serán juzgados en el día de la ira (Romanos 2:5-6). Jesús mismo una vez proclamó: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32)De aqui la importancia de conocerlo a Jesús, ya que el dijo de si mismo que Él era la verdad y la vida,el camino al Padre…

  • “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”(Jn.14:6 RV 1960)

Un poco de historia biblica no nos viene mal, mas cuando  prepara nuestro entendimiento  para entender mejor a Jesús en su concepción histórica. Dios le entrega al Pueblo suyo sus mandamientos y hace una alianza con ese pueblo. Para el pueblo judío La Ley fue como el eje de toda su vida. La Ley era mucho más que un escrito, era algo que había que imprimir en el corazón. Y el judío piadoso, todavía hoy, vive de esa Ley. Cuando el pueblo judío en el desierto huyendo hacia Egipto, desconfiaba de Dios, perdía su fe, Moisés lo reunía, le recordaba esa palabra escrita, esos mandamientos, esa ley, y el pueblo se animaba a seguir caminando. Esa ley implicaba una renovación de la fe, de la confianza en Dios. Cuando llega el Nuevo Testamento, cuando Jesús viene al mundo, y sobre todo después de haber muerto y resucitado por nosotros, ya no va a ser una ley simplemente escrita sino fundamentalmente que lo que guía la vida cristiana es el Espíritu Santo, que está en nuestro corazón…. [0] Como dijo el apostol PabloPorque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”(Ef. 2:8-9 RV 1960)

Veamos  algunos pasajes bíblicos

  • Jesús es la imagen visible del Dios invisible (Col. 1:15)
  • El que me ha visto a mi ha visto al Padre (Jn 14, 8 s.)

Dios rico en misericordia,  es a quien Jesucristo nos ha revelado como Padre; cabalmente su Hijo, en sí mismo, nos lo ha manifestado y nos lo ha hecho conocer. A este respecto, es digno de recordar aquel momento en que Felipe, uno de los doce apóstoles, dirigiéndose a Cristo, le dijo: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta»; Jesús le respondió: “¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros y no me habéis conocido? El que me ha visto a mí ha visto al Padre”. Verlo a Jesús es ver al Padre, conocer a Jesús es conocer al Padre. Estas palabras fueron pronunciadas en el discurso de despedida, al final de la cena pascual, a la que siguieron los acontecimientos de aquellos días santos, en que debía quedar corroborado de una vez para siempre el hecho de que  

  • Dios, que es rico en misericordia, por Su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).” (Efesios 2:4-5).

Conocimiento de Jesús

En una primera acepción, la expresión «conocimiento de Jesús» se refiere a las noticias que se pueden conseguir en una investigación histórica que tenga como objeto a la persona de Jesús de Nazaret. Han habido varios intentos por alcanzar esta meta y sus resultados han sido de diversos órdenes. En el período moderno, que vio la aparición de la ciencia histórica, pueden dividirse en tres categorías las adquisiciones sobre el conocimiento de Jesús. 

  1. La primera es llamada comúnmente la Escuela liberal, que abarca un período de unos 150 años (1778-1919). Su promotor fue H. S. Reimarus, que describe a la persona de Jesús como la de un mesías político que no logró alcanzar su objetivo: sus discípulos, inventando las pruebas de su resurrección, continuaron su predicación y lo presentaron bajo el aspecto de mesías apocalíptico. Empezaron a asentarse las premisas para distinguir entre lo que se puede conocer de Jesús y lo que fue más bien objeto de la comunidad primitiva. Posteriormente, D. F, Strauss, M. Kahler W Wrede y otros analizaron diversos aspectos de la vida de Jesús y los refirieron al kerigma. E, Schweitzer, en una obra clásica, VO17 Reimarus Zu wrede. Eine Geschichte der Leben Jesu Forschung, nos brindó la historia de todo este movimiento. 
  2. Una segunda clasificación guarda  relación con Bultmann y sus discípulos. Según la teoría bultmanniana, de Jesús sólo puede saberse que nació, que vivió y . que murió, y que el cristianismo se refiere a él. Pero no se puede decir ni conocer nada más de él históricamente, ya que todo lo que poseemos como fuentes son unos textos sagrados, es decir, infectados por la fe de la comunidad. Como textos de fe, no pueden ser fundamento para el conocimiento histórico de Jesús, sino sólo una provocación para la fe en él.
  3. La tercera posición supera las  precomprensiones de Bultmann, demasiado marcadas por presupuestos filosóficos, e intenta recuperar el material histórico que es posible obtener a través de los evangelios, para un conocimiento de Jesús. Hay datos ciertos e indiscutibles, resultado de una crítica tanto interna como externa a los textos, que permiten tener un conocimiento de Jesús al menos en estos datos: el ambiente histórico, cultural, linguístico, social, político y religioso en que vivió; los rasgos fundamentales de su acción como predicador (el anuncio de la conversión, la predicación por las diversas ciudades y regiones, el entusiasmo inicial de la gente y el rechazo que se opuso a su mensaje): las causas de su muerte, sobre todo la blasfemia de haber llamado a Dios «padre», así como los momentos dramáticos del proceso y de su pasión; el contenido de su predicación, que era el anuncio del Reino de Dios, acompañado de signos que provocaban la fe en él; su trato afectuoso con los pobres, los marginados y los pecadores públicos: la invitación a un grupo de personas para que vivieran con él y compartieran toda su existencia; el estilo de sus relatos y de su comportamiento… En una palabra, no se puede escribir una biografía de Jesús a partir de los evangelios, pero se tiene de él un conocimiento que permite fundamentar la fe en él en una serie de hechos que son indiscutiblemente históricos.

En una segunda acepción, conocimiento de Jesús indica cuál era el conocimiento que Jesús tenía de sí mismo, de su misión, del Padre y de las personas con las que se encontraba.

En este sentido, se plantean diversos  problemas de cristología que tienen que conjugar la doble naturaleza, humana y divina, de Jesús, con la unicidad de su persona como Hijo de Dios. Sabemos por los evangelios que Jesús  tenía de sus contemporáneos un conocimiento inmediato, directo y transparente; es decir que estaba en disposición de percibir enseguida sus intenciones, incluso antes de que se las manifestaran. En cuanto a su misión, demuestra que va tomando progresivamente conciencia de ella, determinado por los acontecimientos, a los que da claramente un sentido que orienta a ver de qué manera concebía la misión que el Padre le había confiado y – cómo comprendía su voluntad.[1]

Hoy hay muchos personajes bíblicos que se plantearon el misma interrogante:¿Quien es Jesús?

  1. La mujer samaritana le preguntó a  Jesús quien era el Mesias de quien el mismo le estaba hablando para asi poder conocerlo y creer en el. (Jn  4:1-42). 
  2. Juan el bautista pregunta si Jesús era el que debía de venir (Mat 11:2-11)
  3. Nicodemo, entiende que Jesus venia de parte de Dios, como gran maestro, y le cosnulta en horas de la noche,,para saber quien era el de verdad(Jn. 3:1-21) 
  4. Saulo de Tarso dijo ¿Quien eres Señor? El episodio de tu encuentro con Jesús, mientras ibas de camino hacia Damasco, tal vez sea uno de los episodios más conocidos de la vida cristiana. Muchos pintores, escultores, novelistas, etc., han representado y hablado sobre este encuentro, comenzando por san Lucas, quien lo menciona al menos tres veces en el libro de los Hechos de los Apóstoles (Hch 9,1-19; 22, 3,21; 26,9-18). 

Opiniones contemporáneas

  • «Una reciente encuesta Gallup reveló que el ochenta y cuatro por ciento de los estadounidenses creen que Jesús fue Dios o el Hijo de Dios. En forma totalmente mayoritaria, los estadounidenses creen que no cometió pecado, fue valiente y emocionalmente estable. Por márgenes menores lo consideran como fácil de entender, físicamente fuerte y atractivo, práctico, afectuoso y acogedor.»[2]
  • Nietzche decía que la venida de Jesús al mundo  había  sido  una  desgracia  para  la humanidad,  porque había  levantado categorías como la humildad y la sumisión al nivel de virtudes supremas. [3]
  • José Enrique Rodó,  escritor  uruguayo,  decía  que  Jesús  fue  aquel  que “liberó  la  caridad  en  el mundo”, que abrió la conciencia humana a la potencialidad del amor. [4]
  • Ricardo Arjona, Cantautor guatemalteco dice que “Jesús es verbo y no sustantivo” [5]
  • Los teólogos de la prosperidad defienden que Jesús es Rey.  
  • En las teologías de la liberación vemos a Jesús como el subversivo y libertador, que acompaña a su pueblo en su lucha por la justicia. Unos dicen que Jesús es el médico por excelencia, al grado que, sólo se acercan a él cuando están enfermos y cuando ya se sienten sanos, se olvidan de él; otros dicen que Jesús es una súper estrella al estilo de un actor de cine o televisión de manera que optan por cargar una medalla o amuleto con un rostro asexuado de un Jesús de piel blanca, labios rojos, cutis suave y mirada romántica. Hay quienes prefieren a un Jesús con naturaleza de Rey, rico, con sus servidores, comilón y bebedor (pachanguero), por lo que sus hijos e hijas deben vivir como reyes y reinas. Las canciones calificadas de cristianas y espirituales ven más a un Jesús entronizado en el cielo, que merece de sus hijos e hijas de la tierra, honra, gloria, alabanza y poder. Jesús, es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. [6]
  • Norm Evans, que ocupó la posición de atacante del equipo de los Delfines de Miami, escribió en su libro On God’s Squad [En el equipo de Dios]: “Les aseguro que Cristo hubiera sido el tipo más duro que jamás hubiera jugado en este deporte … Si todavía viviera, me lo imaginaría como un defensa de dos metros de altura y de ciento cincuenta kilos de peso que siempre haría jugadas decisivas y a quien, atacantes como yo, no sabríamos cómo mantener fuera de retaguardia.” Fritz Peterson, ex jugador de los Yankis de Nueva York, tiene menos dificultad en imaginarse a Jesús en uniforme de béisbol: “Creo firmementeque si Jesús se deslizara a segunda base, derribaría al segunda base hacia el jardín izquierdo para impedir el doble ponche. Cristo quizá no lanzaría bolas mojadas con saliva, pero hubiera jugado bien dentro de lo que establecen las reglas.”[7]

Aunque algunos aun hoy en día crean que la historia de  Jesús es un mito, pero podemos decir confiadamente que ¡Esto no es así!:

  • «J. B. Phillips escribió, después de traducir y parafrasear los evangelios: “He leído, en griego y latín, muchísimos mitos, pero aquí no he encontrado ni el más mínimo asomo de mito .. . Nadie hubiera podido dejar relatos tan toscos y vulnerables a no ser que algún acontecimiento verdadero estuviera tras ellos.”» [8]

«Es el mismo Dios que quiere tomar posesión de nuestro corazón y por lo tanto, el gran aprendizaje que hacemos los cristianos, no es simplemente un conocimiento que nos lleva a una erudición, sino fundamentalmente un conocimiento que nos lleva a tener una relación y un vínculo con Jesús, de amor. El conocimiento que el Espíritu de Dios genera en nuestro corazón es un conocimiento preparatorio par el amor o vinculado, por decir así, desde el amor. Todos ustedes habrán tenido la experiencia de encontrarse con gente que no tiene fe y sin embargo es respetuosa de los deberes religiosos y es respetuosa de la figura de Cristo. Cuántas veces nos hemos encontrado con personas que dicen “ yo tengo un respeto por Jesús porque es como un gran filósofo, ha sido un hombre muy bondadoso”. Pero este es un conocimiento que no es un conocimiento que nos da el Espíritu Santo, ese es un conocimiento erudito, un conocimiento histórico. El conocimiento del cual nos habla la Biblia, el conocimiento que nos deja Jesús, es un conocimiento que me lleva a mí a proclamar verdaderamente que este es el Hijo de Dios, verdaderamente este es el Dios que me ha redimido, es el Dios que me ha salvado, es el Dios que ha generado un vínculo tan profundo de amor con mi vida que moviliza mi existencia. Es un conocimiento, algún santo lo describe así, un conocimiento interno de Jesús. Es como el conocimiento de los enamorados. Ninguna persona que esté enamorada de otra la va a describir simplemente en su figura o en su inteligencia. El otro día estaba con una abuela que me hablaba del nieto y, claro, era el chico más perfecto que había aparecido en la existencia del mundo, porque es un conocimiento movido por el amor, es un conocimiento completamente distinto. De este conocimiento se trata. Por eso cuando nosotros decimos “aprender de Jesús” no podemos simplemente mirar sus gestos o tener un conocimiento de una lectura de los Evangelios que nos lleve a una especie de dimensión más científica de la persona de Cristo, sino un conocimiento que me lleva a reconocerlo como aquél que dio la vida por mí, como aquél que me ama como nadie me pudo haber amado en la existencia. Es un conocimiento, podríamos decir con la Biblia, que me lleva a la sabiduría. Ven, el conocimiento científico me lleva a la erudición, este otro conocimiento, desde el espíritu, me lleva a la sabiduría. Esto quiere decir, conocer a Jesús implica vivir sabiamente, implica saber vivir. Este conocimiento animado por el Espíritu me lleva a cambiar de vida, a tener una vida distinta, una vida conforme al Evangelio, que es lo que Jesús ha querido. »[9]

Pero hay otra verdad que los cristianos tenemos que aclarar:«Nosotros no podemos conocer a Jesús solamente por la lectura de los libros sino fundamentalmente por ese estar de rodillas delante de Él, ese poner nuestro corazón en Él, este hablar, como nos dirá algún santo, como un amigo habla con otro amigo, pero sintiendo esta amistad y esta relación tan particular.»[10] Y obviamente, leer lo que los evangelios nos hablan de El.

Jesús fue un ser humano completo y perfecto. Ese si que es un gran misterio:

«Jesús fue un ser humano, un judío de Galilea con nombre y familia, una persona que en cierto sentido fue como otra cualquiera. Pero en otro sentido, fue diferente de todas las otras personas que antes habían vivido en la tierra. Le tomó a la iglesia cinco siglos de vivos debates llegar a un acuerdo en cuanto a un cierto equilibrio epistemológico entre “como otro cualquiera” y “alguien diferente”. Para quienes fuimos educados en lalglesia, o incluso educados en una cultura nominalmente cristiana, la balanza se inclina inevitablemente hacia “alguien diferente”. Como dijo Pascal: “La iglesia ha tenido tanta dificultad en mostrar que Jesús fue hombre, en contra de quienes lo negaban, como en mostrar que fue Dios; y las probabilidades eran igualmente grandes » [11]

Importancia de conocer y entender acerca de la naturaleza humana de Cristo

Conocer la humanidad de Cristo nos permite saber que somos comprendidos por nuestro Dios y además nos permite saber también el amor de nuestro Dios, que se humilló por nosotros haciendose hombre, dice Pablo en Filipenses.

  • “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Fil. 2:5-8)

Jesús experimentó completamente todo lo que significa ser hombre. Él experimenta todo lo que nosotros experimentamos con una excepción que él nunca pecó en pensamiento o en verdad. 

“Fundándose en el pasaje dé Filipenses puede decirse que el elemento esencial y central en el estado de humillación se encuentra en el hecho de que aquel que era Señor de toda la tierra, el supremo Legislador, se colocó bajo la ley, cumpliendo en beneficio de su pueblo con todas las obligaciones representativas y penales que ella imponía.”(Berkhof)[12]

También nos sirve para aprender a vivir lo mas humanamente posible en una sociedad cada vez mas inhumana.Jesús es el modelo perfecto de hombre. Aprender a vivir como el vivió nos ayuda a reflexionar para ser mejores cristianos en una sociedad postcristiana. Tres días después él resucitó en su cuerpo físico y luego ascendió hacia el cielo.El destino eterno de la persona depende en la relación personal hacia la verdad eterna en Jesucristo.

Encontré en un blog una reflexión que me pareció interesante respecto a la humanidad de nuestro Señor y Dios Jesús

«Jesús, en síntesis, quiere decir que Dios es humano. Humano por compartir nuestra vida y destino. Humano por amar y sufrir por la humanidad hasta el extremo. Jesús ha sido hombre mucho más que nosotros. Tan hombre como sólo Dios puede serlo. Pero a unos cuesta entender que su divinidad no menoscabe su humanidad y a otros, que un hombre como él pueda ser divino. Jesús es tan divino, se piensa, que no ha podido ser muy humano. Sucede también lo contrario. Hoy hay tal certeza de su humanidad que resulta difícil creer que ha podido ser Dios. La Encarnación del Hijo de Dios es un auténtico misterio. Es arduo para el pensamiento hacerse a la idea de reunir en una sola persona dos magnitudes -la divinidad y la humanidad- que parecen competir entre sí. Pero en Jesús, Dios no compite contra la humanidad, compite contra el pecado para salvar a la humanidad del sufrimiento y de la muerte. La divinidad no menoscaba la humanidad de Jesús. La perfecciona. El hombre del corazón apasionado y traspasado, Jesús, más que cualquier otra revelación, devela cómo es verdaderamente Dios y cómo se llega a ser hombre en plenitud.»[13]

Por lo tanto, el escritor de la epístola a los Hebreos dice,  

  • “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado, acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Heb. 4:15-16).

Nosotros tenemos un sumo sacerdote de dignidad suprema, excelencia y suficiencia divina para ver cada necesidad espiritual.  Aun, él puede “simpatizar con nuestras debilidades” porque él fue tentado en todas las cosas tal como nosotros somos, pero sin pecar ni teniendo la naturaleza pecaminosa como nosotros.   ¡Solamente Dios-hombre puede cumplir esto! La invitación siempre esta abierta para acercarnos con confidencia al trono de la gracia, para que nosotros podamos recibir misericordia y podamos hallar gracia para el oportuno socorro.  La única cosa solicitada para venir al trono de la gracia es entender que nosotros somos pecadores, y que él es nuestro sumo sacerdote.  Nosotros venimos en fe como pecadores y santos.  Hay un lavamiento de pies, venda de nuestras heridas, y sostenimiento de la gracia en nuestro tiempo de necesidad.  En su gracia él causa a que todas las cosas trabajen juntas para nuestro bienestar y para su gloria. 

“Él permite el tiempo de necesidad, para que nosotros le invoquemos, y que seamos deliberados por él, haz que se glorifique su nombre.”[14]

Ven a Él momento a momento cada día con honestidad, franqueza y publicidad.  El es la persona en quien nosotros podemos derramar nuestro corazón en confidencialidad.   Nosotros podemos venir tal como somos, decir lo que sentimos, confesar todos nuestros pecados, y pedir lo que nosotros necesitamos en confidencia.  Nosotros no necesitamos avergonzarnos delante de él porque esto es su sangre que limpia y su espíritu que nos refresca espiritualmente.

Por eso, aunque su encarnación es un misterio tremendamente grandioso,

  • “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:  Dios fue manifestado en carne,  Justificado en el Espíritu,  Visto de los ángeles,  Predicado a los gentiles,  Creído en el mundo,  Recibido arriba en gloria”. (1 Tim. 3:16)

podemos confiar en el tranquilamente, sabiendo que el no nos rechaza.

  • EL QUE A MI VIENE, YO NO LO HECHO FUERA” (Jn 6:37)

Dos naturalezas

Carnal y espiritual;  engendrado y no engendrado; Dios venido en carne,  en la muerte vida verdadera,  Hijo de María e Hijo de Dios,  Primero pasible y ahora impasible  Jesucristo Nuestro Señor.[15] Israel no reconoció al Mesías esperado en Jesús. Aunque las autoridades religiosas si, y por eso lo mandaron crucificar.

Pero hay «una nueva interpretación, de una tablilla milenaria que contiene la ”Revelación de Gabriel”, que acorta las distancias entre el cristianismo y el judaísmo, al sugerir que – la idea de la muerte del mesías y su resurrección a los 3 días- es anterior a Jesús y de origen hebreo.»[16]

También los gnósticos, principalmente los docetistas, negarían la humanidad de Cristo.

«El Docetismo (que viene de la palabra Griega ‘dókesis’ que significa ‘apariencia’) sostuvo que el Hijo / Palabra de Dios únicamente ‘parecía’ o “aparentaba’ haber tomado carne humana, pero en realidad no. Así todo lo pertinente a la humanidad de Jesús – nacimiento, alimentación, sufrimiento, agonía, etc. – fue únicamente aparente y no real. Los docetistas sostenían que, si el Hijo / Palabra fue verdaderamente Dios, no pudo asumir verdaderamente la carne humana puesto que hacer esto ponía en peligro y destruiría su naturaleza divina. Dios de hecho no pudo sufrir y morir..»[17]

Aristoteles dijo que «La inteligencia, cuando ha entendido lo que es más inteligible, entiende mejor lo  que  es  menos  inteligible.»   [18]

Y la pregunta se hizo carne.La doble naturaleza de Cristo

No debemos  confundir la doble naturaleza de Cristo con el dios Jano, quien tenía, según la mitología romana, dos caras. Una miraba al Este, al amanecer, y la otra al Oeste, al atardecer. Jano era el dios de los comienzos y de los finales. Por eso, los romanos llamaron al primer mes del año Ianuarius , esto es “enero”, el mes de Jano. Pero Jano era además el dios de las puertas. Simbolizaba en tal sentido la ambigüedad, ya que las puertas se abren o se cierran. En tiempos de paz, las puertas del templo de Jano, situado en el Foro Romano, permanecían cerradas y en tiempos de guerra permanecían abiertas porque toda guerra, por definición, es incierta. Jano vino a representar de este modo la ambivalencia de la condición humana.

La auténtica faz de Dios sólo podemos verla en la persona de su Hijo unigénito, el Verbo divino, aquel que dijo: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn. 14:9). «Dios resplandeció para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo» (2 Co. 4:6). «Nadie ha visto jamás a Dios. El Hijo único, que es Dios y vive en íntima comunión con él, nos lo ha dado a conocer» (Jn. 1:18, versión Biblia de Estudio). Por supuesto, tampoco podemos hacernos una idea cabal de la cara física de Jesús, pese a los esfuerzos de eminentes artistas que lo han pintado con respetuosa imaginación. A Cristo sólo podemos conocerle a la luz del Evangelio, «por fe, no por vista» (2 Co. 5:7). Sólo así llegamos a contemplar la belleza de su carácter, la generosidad de su amor, la fidelidad de sus promesas, lo impresionante de su obra, todo ello reflejo de las características de Dios. [19] Recordemos que Jesús haciéndose hombre como nosotros en todo menos en el pecado, Cristo nos ha enseñado la dignidad y el valor de cada miembro de la familia humana. El ha muerto por nuestros pecados, para acogernos juntos en la familia de Dios.[20]

  • En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios, afirma Juan (1 Jn.1:1).

«Cristo, antes de nacer, ya existía en forma de Dios. El era y es Dios. Cristo, siendo en forma de Dios, no estimó ser igual a Dios como posición a la que aferrarse, sino que se despojó, se desprendió de su condición de Dios y al hacerlo vino al mundo como hombre, en la condición de hombre. Dios el ser supremo de todo el universo, el Creador tomó forma de ser creado. Este sentir que hubo en Cristo, es el que debe haber en nosotros.» [21]

El apostol Pablo describe bien este proceso tan humillante para nuestro Dios.

  • Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.“(Fil. 2:5-8 RV 1960)

«Existen seres creados superiores e inferiores a nosotros. Como hombres, todos deseamos superarnos, evolucionar, subir; nadie busca descender. Dios se hizo hombre. Su salto de humillación haciéndose hombre es mayor que el del hombre volviéndose hormiga, porque finalmente, hombre y hormiga son seres creados, mientras que en su caso, el creador debió hacerse criatura y descender, humillarse y venir a esta tierra. El no vino para ser servido, sino para servir. Estando entre los hombres como hombre, aún se humilló entre ellos para tomar la forma de siervo. Toda su vida fue de servicio. En el aposento alto tomó la toalla y el lebrillo y se arrodilló para lavar los pies sucios de sus discípulos. Esa tarea, que correspondía al esclavo mas indigno, la hizo El, porque descendió para servir.

Siendo Dios, se hizo hombre; siendo hombre se hizo siervo. Pero aún hay otro escalón en este descenso de Cristo:

  • “siendo siervo, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte; y no cualquier muerte, sino muerte de cruz.” 

Cristo descendió al lugar más bajo, porque no hay en el universo un sitio peor que aquel donde se recibe la maldición divina. En efecto, el cargó en el Calvario la maldición sobre sí; fue hecho pecado por nosotros. El ser más alto del universo descendió hasta el lugar más bajo. ¡Todos nuestros infiernos cayeron sobre el Hijo de Dios en aquella cruz!   Por esto Pablo dijo que haya en nosotros este sentir de humildad y humillacion que hubo también en Cristo. Y luego, procede a describir el sentir de Cristo:

  • “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse. “

A ninguno de nosotros nos gustaría dejar de ser lo que somos, para transformanos en un perro,por ejemplo,o en na hormiga. Seguro que la  reacción inmediata sería: -¡Por favor! ¡Yo soy hombre! » [22]   

Napoleón Bonaparte, refiriendose a Jesús, dijo de él las siguientes palabras:

“Todo lo de Jesús me sorprende. Su espíritu me impresiona y su voluntad me confunde. Entre Él y cualquier otra persona en el mundo, no hay término ninguno de comparación. Es en realidad un ser único… Busco en vano en la historia para encontrar a alguien similar a Jesús, o algo que se acerque al evangelio. Ni la historia, ni la humanidad, ni las edad, ni la naturaleza me ofrecen nada con lo que pueda compararlo o explicarlo. Aquí todo es extraordinario” [23]

El testimonio de un criminal famoso:

Recientemente, los medios de comunicación publicaron la noticia de Mark David Chapman, asesino de John Lennon, quien está afirmando haber encontrado la paz en Jesús y que ahora su principal interés radica en ministrar a los prisioneros. El diario Huffingtonpost afirma que Chapman reconoce que ahora ha conocido a Jesús y está arrepentido de su crímen. El diario dice que Chapman afirma que:

“Mi esposa y yo tenemos un ministerio. Distribuimos folletos que le dicen a las personas acerca de Cristo. … Ahí está mi corazón “. Chapman se disculpó por el dolor que le causó a Lennon, a su familia y a sus millones de fanáticos: “Lo siento por ser tan idiota y elegir el camino equivocado para la gloria”. Encontré mi paz en Jesús. Lo conozco. El me ama. Él me ha perdonado “. [24]

Gracias a la profunda misericordia de Dios, Chapman ha conocido al Señor y tiene paz con Dios. Pero, conoce ud. a Jesús? Ha hallado usted la paz con Dios para el bienestar eterno de su alma, al igual que lo hizo Chapman? Quien es Jesus  para usted? Ha leido lo que la Biblia nos habla de El? Yo lo invito a reflexionar sobre este tema profundamente…

Conclusión

Es para reflexionar, no es cierto? La Palabra de Dios nos dice que:

  •  Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”(Filipenses 2:5-8)
  • “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” (Juan 1:12-13)
  • ¡¡¡ No está aquí, ha resucitado!!!.(Lucas 24:6)

Dios le bendiga mucho, querido lector!!! Y espero de todo corazón que pueda comprender con todos los cristianos que Jesus es el camino verdadero y único al Padre. No hay otra forma de llegar a Dios que no sea adorando al Hijo de Dios y reconociendolo como nuestro único Señor y único Salvador.

Notas

[1] R. Fisichella,Bibliografía.: J Jeremias, Abba. El mensaje central  del Nuevo Testamento. Sígueme, Salamanca 1981; R. Latourelle, A Jesús, el Cristo, por los evangelios, Sígueme, Salamanca 1982; C. Vidal Manzanares, Diccionario de Jesús y  los Evangelios, Verbo Divino. Estella 1995; J Drane, Jesús, Verbo Divino, Estella 21989.-,  P. M. Beaude, Jesús de Nazaret, Verbo Divlno, Estella 21988, citado de http://www.mercaba.org/DicTEO/conocimiento.htm

[2].Philip Yancey, “El Jesús que nunca conoci”,p.16, ed. Vida

[3] http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1206

[4] Ibid

[5] http://www.fmmeducacion.com.ar/Escritos/Letras/jesusverbo.htm

[6] Las preguntas de Dios. La predicación evangélica en América Latina. Kairos: Buenos Aires. 2004. Pág. 111., citado en http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1206#sdfootnote3anc

[7] “El Jesús que nunca conoci”,op.cit.

[8]. Ibid. ,p.17

[9] Homilía de monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, en la Catedral de San Isidro con motivo del 3er domingo de Cuaresma (15 de marzo de 2009) http://www.aica.org/index2.php?pag=casaretto090315

[10] Ibid

[11] Ibid

[12] http://www.jesusdescodificado.com/jesusdescodificado/icatolica/ignacio.htm

[13] Cita de Berkhof (Teología Sistemática, Grands Rapids, Michigan:T.E.L.L.,1969, pag.396), por Floreal Ureta, Elementos de Teología Cristiana – Una introducción general, Casa Bautista de Publicaciones, pag. 134

[14] www.abideinchrist.org/selahes/may8.html 

[15]  http://www.jesusdescodificado.com/jesusdescodificado/icatolica/ignacio.htm

[16] http://www.itongadol.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=24714

[17] http://www.jesusdescodificado.com/jesusdescodificado/icatolica/ignacio.htm

[18] Aristóteles,  Del alma,ii y iii

[19] Vicente Fatone, Lógica e introducción a la filosofía,p. 102,ed. Kapeluz 

[20].LUANDA, 22 Mar. 09 / 10:14 am (ACI), Benedicto XVI,antes del Ángelus dominical.

[21] http://paraconocermas.blogspot.com/2008/05/se-humillo-si-mismo.html

[22] Ibid

[23] “El Jesús que nunca conoci”,op.cit.,p. 79

[24]  Grossman,Cathy Lynn.(31-08-2014). Mark David Chapman, John Lennon’s Murderer: ‘I Found My Peace In Jesus’. Obtenido de https://www.huffingtonpost.com/2014/08/31/mark-david-chapman-jesus_n_57368

En español, se puede leer esta noticia en este medio de comunicación cristiano:

http://www.noticiacristiana.com/sociedad/2017/11/asesino-john-lennon-jesus-perdonado.html

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