Génesis 14 y los “cuatro reyes fantasmas”


Génesis 14 y los “cuatro reyes fantasmas”

Por Paulo Arieu

Julius Wellhausen fue un investigador bíblico alemán de vital importancia en el estudio de la historia antigua de Israel y del Islam. Comenzó su carrera como profesor del Antiguo Testamento en la Universidad de Greifswald (1872-1882) y continuó en Halle (1882-1885), Marburgo (1885-1892) y Gotinga (1892-1913). Wellhausen representa una nueva postura en cuanto a los métodos críticos empleados y la distinción de fuentes en la investigación teológica. Sus primeros trabajos fueron estudios sobre el Antiguo Testamento. En ellos, Wellhausen creó las bases para el moderno punto de vista de la historia del antiguo Israel, que él mismo presentó en sus Prolegómenos sobre la Historia de Israel (1883) y en su posterior Historia de los israelíes y judíos (1894).  [0]

En el Génesis se mencionan cuatro reyes que Wellhausen y todos los críticos habían declarado, durante largo tiempo, que no eran otra cosa que personajes de leyenda, ya que nada fuera de la Biblia se sabía de ellos Los críticos todos habían convenido en llamar a todo el Antiguo Testamento fábula o mito que no tiene fundamento en la Arqueología ni en la Historia fuera de la Biblia.

Se debe a Wellhausen la descripción sencilla y unitaria de las fuentes del Pentateuco, así como su datación cronológica.Como hemos visto antes que él se habían puesto ya las bases de la hipótesis documentaria por Astruc (1753),Eichhorn (1779), De Wette (1817), Hupfeld (1853); y sus contemporáneos Reuss (1879), Graf (1866) y Kuenen(1884).[1] Un libro del arqueólogo Kyle expresa que la Arqueología ha demostrado ante el mundo que estos cuatro reyes del Génesis 14 (LBA) eran personas reales y no fantásticas. Kyle dice -p. 102-: «Los cuatro reyes han sido resucitados de los muertos en la historia arqueológica»; y luego aduce pruebas que demuestran el hecho.[2]

FENÓMENOS BÍBLICOS QUE SE PRODUCEN DE MANERA NATURAL

En la zona del mar Muerto se producen terremotos regularmente, como resultado del deslizamiento y hundimiento de dos masas inmensas de tierra. Sabemos por registros históricos que ciudades enteras fueron devastadas en otros lugares en el pasado por terremotos, que debían ser particularmente graves cuando éstas se encontraban encima de una falla tectónica. Los mismos procesos geológicos crearon el que es el punto más bajo de la superficie del planeta. El mar Muerto, situado por debajo del nivel del mar en este valle de profundas fisuras, es una masa de agua muy salada y las formaciones salinas son comunes en sus playas. Se crean columnas de sal que a veces, por casualidad, se asemejan a formas humanas; y si algo cae dentro del mar Muerto rápidamente acaba encostrado de sal.[3]

El articulo cuyo comentario cito, es de caracter escéptico. Provee una interpretación naturalista del relato bíblico

“Así pues, no resulta difícil imaginarse cómo el relato de la esposa de Lot convertida en estatua de sal puede provenir de procesos tan inusuales como naturales.” [4]

Esta podría ser una explicación atractiva para los naturalistas, que niegan el caracter sobrenatural de la creacion divina. Pero no para aquellos que hemos conocido el poder de la resurreccion de Jesús en nuestras vidas. Otra característica peculiar del mar Muerto es la abundancia de betún, que sale a la superficie periódicamente en forma de grandes terrones o marea negra. Esto recuerda un episodio en el que los reyes de Sodoma y Gomorra cayeron en unos “pozos de asfalto” durante una batalla contra los reyes de Siria (Génesis 14: 10). Además, comúnmente se encuentran nódulos de sulfuro del tamaño de un puño enterrados en la tierra de marga blanda alrededor de las playas del mar Muerto.

“Los autores del relato de Sodoma y Gomorra del Antiguo Testamento debieron ser conscientes de la existencia de estas bolas de fuego que ellos llamaban “fuego eterno”. Su descripción de una gran lluvia ardiente y de la destrucción de las ciudades podría haberse inspirado en estos objetos.” [5]

continua opinando el autor de este articulo, en su escepticismo.

“Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra”.

Así relata la Biblia, (Génesis 19:24,28) la destrucción de las ciudades pecadoras de Sodoma y Gomorra En un articulo publicado en el blog secretosdelvaticano, comenta que este relato

“en estos días está dejando atrás su categoría de mito religioso para convertirse en una enigmática realidad.” [6]

Durante un siglo, los arqueólogos y estudiosos de la Biblia han intentado ubicar los emplazamientos de Sodoma y Gomorra. Inicialmente el debate giraba en torno a si estaban en la parte septentrional o meridional del mar Muerto. En el año 1851, De Saulcy llevó a cabo un estudio en la zona noroeste del mar Muerto y sugirió que Jericó y Qumrán eran las ciudades bíblicas perdidas.

En los años veinte del siglo XX las excavaciones del padre Alexis Mallon en Teleilat Ghassul, en la playa nordeste, revelaron un gran asentamiento del período calcolítico (h. 3600 a. C.), que parecía ser una alternativa más plausible. La dificultad de esta propuesta, sin embargo, es que el emplazamiento no estuvo ocupado durante la Edad de Bronce (3150-1550 a. C.), el período al que la mayoría de estudiosos atribuyen el relato de Sodoma y Gomorra.

En el año 1896 se descubrió en Madaba (en la Jordania moderna) un mosaico en el suelo que es único y que representa un mapa (data de los siglos VI a VII d. C.). En este mapa, Zoar (la ciudad a la que Lot quería escapar inicialmente) se ubicaba en el extremo sudeste del mar Muerto. Esta zona había sido descrita por los historiadores clásicos Diodoro, Estrabón, Josefo y Tácito, y más tarde por los geógrafos árabes medievales Yakut, Masudi, Mukaddasi e Ibn Abbas.

En el año 1924, William F. Albright, el reverendo Melvin G. Kyle, el padre Alexis Mallon y otros inspeccionaron la región con la esperanza de verificar la ubicación de Zoar. Su identificación con la tierra de Moab los llevó a buscar en el sur del río Mujib, identificado como el Arnon bíblico. Después de investigar la península de Lisan y los valles cercanos, concluyeron que la ciudad moderna de Safi era la antigua Zoar, una teoría que había presentado por primera vez mucho antes sir John Maundevil durante su visita a Safi (entre los años 1322 y 1356).

En los años treinta del siglo XX, se unieron a la busca de Sodoma y Gomorra Le P. F. M. Abel, F. Frank y Nelson Glueck, que investigaron la cuenca poco profunda del sur del mar Muerto. Esta salina encaja con la descripción del Antiguo Testamento del “valle de Sidín” como el “mar salado” (Génesis 14: 39) y un “desperdicio” (Deuteronomio 29: 23). La investigación más reciente realizada por Konstantinos Politis ha confirmado que Safi era, en efecto, Zoar, y que está ubicada exactamente en el lugar que se representa en el mapa de Madaba.

La propuesta de que las “ciudades del valle” (Génesis 13: 12) desaparecieron bajo las aguas del mar Muerto fue mencionada por primera vez por un peregrino, de nombre Egeria, del siglo IV a. C. A finales del siglo XIX William Lynch, Albright y Kyle descubrieron varias pequeñas islas en el extremo septentrional del mar, que hasta el momento habían estado sumergidas. Ahora se estudia este mar mediante fotografías realizadas por un satélite de la NASA; del mismo modo, un submarino investiga su fondo, donde se busca cualquier señal de las ciudades perdidas. La teoría de que Sodoma y Gomorra se podrían encontrar bajo el mar Muerto y no en la costa, aunque no sea concluyente, sin duda parece plausible.

PRUEBAS ARQUEOLÓGICAS RECIENTES

Paul Lapp, Walter Rast, Thomas Shaub y Burton MacDonald han llevado a cabo recientemente estudios y excavaciones en las antiguas costas y a lo largo de las líneas de las fallas tectónicas de la cuenca del sur del mar Muerto. En la década de los setenta y ochenta del siglo XX, descubrieron allí grandes asentamientos otrora prósperos. Algunos, como el de Bab edh-Drah, fueron fuertemente destruidos a principios de la Edad de Bronce (h. 3000 a. C.). ¿Pueden corresponder estos asentamientos a las “ciudades del valle” legendarias? En el año 1976 se descubrió que los nombres de estas ciudades aparecían en unas tablas de principios de la Edad de Bronce encontradas en Ebla (Siria). ¿Confirma este descubrimiento su existencia histórica?

Durante los años noventa del siglo XX, Konstantinos Politis excavó Deir Ain Abata (cerca de Safi) y sacó a la luz una iglesia construida encima de una cueva, en la que los primeros cristianos bizantinos creían que se refugió Lot después de la destrucción de Sodoma y Gomorra. Los hallazgos de la época romana muestran que este templo era venerado con anterioridad. El descubrimiento adicional de importantes restos de principios y mediados de la Edad de Bronce indica que la cueva fue ocupada durante el período en que, según se cree, tuvo lugar el relato del Génesis. Entretanto, las últimas excavaciones en emplazamientos cercanos han dejado al descubierto artefactos similares de mediados de la Edad de Bronce. Es interesante ver que los descubrimientos arqueológicos y geológicos modernos confirman el paisaje físico e histórico en el que podría haber tenido lugar el relato de Sodoma y Gomorra. Sanz Carrera, sacerdote y teólogo católico explica que La hipotesis de Wellhausen tiene al menos tres puntos débiles que han sido suficientemente puestos de manifiesto:[7]

  • El prejuicio anti‑sobrenatural. Julius Wellhausen parte de una posición de principio que consiste en intentar explicar la religión de Israel según un esquema hegeliano. Aunque algunos de sus trabajos críticos ponen de manifiesto hechos objetivos en el aspecto literario, sin embargo sus interpretaciones de esos hechos no son científicas, sino tendenciosas.
  • El insuficiente conocimiento del Antiguo Oriente.Los descubrimientos arqueológicos aportan unos datos que exigen en muchos casos una profundareelaboración de su hipótesis, o bien su simple sustitución por otra más coherente con la realidad.
  • El insuficiente conocimiento de los géneros literarios, que le lleva a considerar a los relatos —muchos de ellos muy tardíos con respecto a los hechos narrados— como simples ficciones literarias, ignorando los modos ordinarios en el Antiguo Oriente de transmitir la historia.

La noticia de Sodoma y Gomorra [8]

La noticia nos refiere que científicos de la Universidad de Bristol, acaban de descifrar por fin el texto de una tablilla hecha de arcilla que los arqueólogos estiman provendría del año 700 a.C., y en la que se registra el testimonio de un testigo que asegura haber visto cómo un asteroide se precipitó a la Tierra hace más de 5 mil años.

La tablilla de Sodoma y Gomorra

La tablilla fue rescata en el siglo XIX de las ruinas del palacio de Nínive por el arqueólogo victoriano Henry Layad. Tiene forma de escudo y contiene el ya citado testimonio escrito de manera cuneiforme de tal modo que sólo recién ha podido ser descifrado.

Los resposables de esta decodificación serían el director de una compañía espacial Alan Bond, y el profesor de aeronáutica de la Universidad de Bristol, Mark Hempsell. Según ellos, el nuevo análisis hecho a la tablilla indicaría que un asteroide impactó contra la Tierra hace 5 mil años y si bien esto no probaría de ninguna manera la existencia de Sodoma y Gomorra, sí explicaría las leyendas apocalípticas en esa época en todas las culturas de la cuenca mediterránea.

Las columnas de fuego

En todo caso, la relación de Sodoma y Gomorra con esta tablilla es que el mismo hecho descrito por la Biblia encajaría perfectamente con el golpe de un asteroide. Es más, los eventos descritos como el fuego proveniente del cielo entre otros coincidiría además con el texto hallado en la tablilla.

Según una nueva tecnología que localiza la ubicación exacta de las estrellas hace miles de años, se ha logrado estimar que este asteroide habría impactado contra la Tierra el 29 de junio 3,123 años a.C., en los Alpes austríacos. Para los astrólogos, este hecho habría provocado el levantamiento de una columna de llamas de por lo menos 400 grados centígrados que se volcó sobre el Mar Mediterráneo y brevemente tocó tierra en algún lugar en el Sinaí o el norte de Egipto, algo que lo vincularía con la antigua historia judeocristiana de la Biblia.

Notas

[0] http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=wellhausen-julius

[1] http://rsanzcarrera2.wordpress.com/2007/10/15/c-la-hipotesis-de-j-wellhausen-1844-1918/

[2] Vila, Samuel .Manual de Teologia Apologetica, p.98. Ed. Clie.

[3] http://enigmasymitos.blogspot.com/2009/12/las-ciudades-perdidas-de-sodoma-y.html

[4] ibid

[5] Ibid

[6] http://secretosdelvaticano.blogspot.com/2008/04/sodoma-y-gomorra-un-hecho-real.html

[7] http://rsanzcarrera2.wordpress.com/2007/10/15/c-la-hipotesis-de-j-wellhausen-1844-1918/

[8] http://secretosdelvaticano.blogspot.com/2008/04/sodoma-y-gomorra-un-hecho-real.html

Bibliografia

 

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