El libre examen y su armonía con las escrituras


El libre examen y su armonía con las escrituras

Autor: Paulo Arieu

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  • “Y creed que la paciencia del Señor es para nuestra salud, según que nuestro amado hermano Pablo os escribió conforme a la sabiduría que a él le fue concedida. Es lo mismo que hablando de esto enseña en todas sus epístolas, en las cuales hay algunos puntos de difícil inteligencia, que hombres indoctos e inconstantes pervierten, no menos que las demás Escrituras, para su propia perdición.” (2ª Pedro 3:15-16)
  • “Pero El, conociendo su pensamiento, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo será devastado, y caerá casa sobre casa.” (Lucas 11:17)

Este concepto (El libre examen), es al día de hoy,  parte fundamental de la declaración de fe de iglesias evangélicas como los bautistas, por ejemplo

“Según la definición dada en el Congreso Mundial de Fundamentalistas de principios de 1920, un fundamentalista es un creyente “nacido de nuevo” en el Señor Jesucristo que considera la Biblia como la Única Inerrante, Infalible y Verbalmente inspirada Palabra de Dios.”[0]

“El lema “Sola Scriptura” es quizás, junto con el “Sola Fide”, una de las bases principales sobre la que pretende fundarse la Reforma protestante tanto en el siglo XVI, cuando nació, como a principios de este siglo XXI. La definición de dicho lema sería la siguiente: solamente la Palabra de Dios escrita es la autoridad final en materia de fe, doctrina y moral. Únase a eso la aceptación de la teoría del libre examen, por la cual, se cree que cualquier creyente puede y debe interpretar la Biblia por sí mismo, sin más ayuda que la del Espíritu Santo. De semejante combinación, según el ideal protestante, debería de nacer el fruto de la vuelta a los orígenes del cristianismo.” [1]

El libre examen  de las escrituras surge como reacción lógica y esperada contra la rigidez dogmática de la Iglesia Católica Romana, por parte de los reformadores del siglo XVI. En la interpretación de la escritura la autoridad final no es la Iglesia, sino la propia escritura, “la escritura” sagrada es intérprete  a si misma. Esto da a  entender que ningún pasaje bíblico ha de estar sometido a la servidumbre de la tradición o ser interpretado aisladamente de modo que contradiga lo enseñado por el conjunto de la Escritura.Lo que Dios ha querido comunicar a la humanidad, todo lo que es necesario para el ser humano en materia de fe y doctrina, lo ha hecho a través de la Biblia. Nada ni nadie tiene más autoridad que la Santa Biblia, que es la única regla infalible de fe y práctica. No hay nuevas revelaciones ni habrá.

Un teólogo católico escribió acerca de la célebre cuestión del libre examen de la Escritura. “Frente a la doctrina católica según la cual todo cristiano al leer las Sagrada Escritura debe aceptar el juicio de la Iglesia, único intérprete auténtico de la Escritura, el protestantismo sostiene que cada miembro de la Iglesia tiene facultad para examinar la Biblia sin atender a la Tradición ni a la Iglesia, creen que el Espíritu Santo les ilumina la inteligencia al leer la Escritura Sagrada. Es la idea de Lutero y Calvino según la cual el Espíritu Santo iluminaba a cada fiel; en el protestantismo ilustrado y liberal del s. XVIII y siguientes se pone el acento en el recurso a los medios de investigación científica.” [2]

Y también el Concilio Vaticano II dice: “El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia”.[3] De un foro evangélico, rescato la siguiente reflexión como importante y clara refutación de lo dicho por este teólogo católico y también lo definido en el Concilio Vaticano II:

“El principio de “libre examen” afirma que toda persona, sea quien sea, debe y puede leer las Escrituras, pues estas no son propiedad exclusiva de una élite de hombres autodesignados sus salvaguardianes, sino que es un regalo de Dios a la humanidad perdida, por medio de la cual puede llegar a creer (Romanos 10:17). Eso es todo lo que el principio dice y lo que los reformadores defendieron. Simple, claro, entendible y para nada peligroso.

Ahora, pasando al tema de la interpretación, si bien las Escrituras pueden y deben ser leídas por toda persona, el ejercicio de esto conlleva la responsabilidad frente a Dios de entender correctamente el mensaje y obedecerlo, haciendo uso de los medios necesarios para tal fin (2 Timoteo 2:15; 2 Pedro 1:19). Siendo esto así, entonces tenemos dos opciones: la buena interpretación o la mala interpretación. La verdad tiene un fundamento racional originado en las Escrituras, por lo tanto, toda supuesta interpretación (sea buena o mala) puede y debe ser sometida a juicio (1 Corintios 14:29; 1 Juan 4:1) a la luz de la razón (2 Corintios 2:12-16) y las Escrituras (Efesios 6:17), la primera alimentada con la segunda (Colosenses 3:16).

El asunto es el siguiente: En ningún lugar de las Escrituras se condena la interpretación en sí misma, sino la mala interpretación… Por lo tanto, reformulando el principio como debe ser correctamente entendido, ‘puedes leer el Libro, más debes saber que eres responsable frente a Dios en cuanto a como lo interpretas, por lo tanto “procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad“‘.[4]

Conclusión:

Este “libre examen” no es la facultad de interpretar la escritura como al lector le plazca o convenga. Ni tampoco debemos despreciar la sabiduría de los grandes hombres de Dios de la historia de la Cristiandad. Pero no podemos dejar la interpretación de las escrituras esclavas a la iglesia, ya que la iglesia a lo largo de la historia, ha pasado por épocas de apostasía. Además, ninguna iglesia es infalible. Las Escrituras no condenan la interpretación en sí misma ni la restringe a ciertos individuos exclusivos que la monopolizan incuestionablemente.

Notas

[0] Iglesias bautistas, wikipedia

[1] http://blogs.periodistadigital.com/coradcorloquitur.php/2006/10/16/p50349

[2] http://rsanzcarrera2.wordpress.com/2007/08/20/la-biblia-y-los-no-catolicos/

[3] http://www.legiondemaria.org/el_libre_examen_o_intepretacion_de_la_biblia.htm

[4] Según los romanistas hay que dejar de leer la Biblia!, http://www.iglesia.net/

Fuente Bibliográfica

  • Jose M.Martinez, Hermenéutica Bíblica, Edit. Clie

 

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