Patologías o disfunciones sexuales


Patologías o disfunciones sexuales

Autor: Paulo Arieu

 

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1.Introducción

En nuestros tiempos, el sexo se ha convertido es un tema central en torno al cual giran muchas personas de nuestra sociedad. Sin dudas nos ha tocado vivir en una sociedad hipersexualizada. Desde el entretenimiento, las conversaciones, la forma de vestir de muchas mujeres, muestra cuán importante se ha hecho el sexo para los habitantes de nuestro planeta. Comenta el Dr. James Kennedy, Pastor evangélico estadounidense y difusor cristiano, que “a través de las últimas décadas, las normas morales han descendido hasta alarmantes niveles bajos. Antes, la discusión de cualquier tipo de acto sexual ilícito se consideraba chocante aun entre solteros; ahora el adulterio se ha convertido en un tema común de las revistas, las películas y las series de televisión de la mañana y de la tarde. La homosexualidad también ha comenzado a ocupar el escenario; pero la más corriente obsesión por la bestialidad amenaza con usurparle el lugar.[2] Simultáneamente con esta decadencia moral, las disfunciones sexuales también han cobrado relevancia. La unión de la sexología y la psiquiatría a finales del siglo XIX trajeron un auge de nuevas teorías acerca de la disfunción sexual. Uno de los investigadores que más apoyó el desarrollo de la sexología fue el doctor Sigmund Freud. De acuerdo con las declaraciones de Freud, ciertas disfunciones sexuales (tales como el incidente de lograr orgasmo vaginal) fueron miradas como asientos de la “frigidez”.[3] Freud en 1905, en su obra “Tres Ensayos sobre una Teoría sexual”, señaló cómo las primeras impresiones sexuales de nuestro desarrollo, dejan las más profundas huellas en nuestra vida anímica y pasan a ser determinantes de nuestro desarrollo sexual posterior, y que la desaparición real de tales impresiones infantiles obedece a un mero apartamiento de la conciencia (represión).[4] Todos estos estudios han conducido a la ciencia a esforzarse por dilucidar el misterio de la sexualidad, intentando ayudar a aquellos que por diversas razones han fracasado ante la experiencia sexual.

1.1. Definición

Las disfunciones sexuales son dificultades que se producen durante alguna de las etapas del coito sexual. Se trata de “problemas en la respuesta sexual humana (el deseo, la excitación y el orgasmo) que usualmente impiden el desarrollo de una vida íntima plena, afectan la salud integral y la autoestima del individuo, así como su relación de pareja.”[5]  Un artículo publicado por University of Maryland Medical Center afirma que “los problemas sexuales se definen como la dificultad durante cualquier etapa del acto sexual (deseo, excitación, orgasmo y resolución), que impide que el individuo o la pareja disfrute de la actividad sexual.” [6]

1.2. Causas

Los padecimientos a causa de algún tipo de trastorno sexual se han hecho comunes hoy en día. La sexualidad es una vivencia compartida con la pareja, y el bienestar de la pareja es importante en el tratamiento de cualquier disfunción sexual. Existen varios factores  que afectan la vida sexual de la pareja.

a) Los factores emocionales: Incluyen tanto los problemas interpersonales (como problemas de pareja o falta de confianza y comunicación) como los problemas psicológicos del individuo (depresión, miedos y culpa, traumas, entre otras). Lau Martínez, periodista y corresponsal en Salud180.com, explica que “el aspecto psicológico en un hombre es, generalmente, su principal problema al momento de mantener una buena relación sexual. Sus temores ante un mal desempeño, sus expectativas, el rechazo y la insatisfacción femenina o el temor a ser comparado con parejas sexuales anteriores, marcan su forma de actuar.”[7]

b) Los factores físicos: Entre los factores físicos que contribuyen a los problemas sexuales están: Lesiones en la espalda, aumento de tamaño de la glándula prostática, enfermedades (como neuropatía diabética, esclerosis múltiple, tumores y, en pocos casos, sífilis terciaria), las drogas, como alcohol, nicotina, narcóticos, estimulantes, antihipertensivos (medicamentos para bajar la presión arterial), antihistamínicos y algunos fármacos psicoterapéuticos (empleados para tratar problemas psicológicos como la depresión), trastornos endocrinos (problemas de la tiroides, la hipófisis o la glándula suprarrenal), insuficiencia de diversos órganos (como el corazón y los pulmones), deficiencias hormonales (niveles bajos de testosterona, estrógenos o andrógenos), daño neurológico (como en lesiones de la médula espinal), problemas con el riego sanguíneo, algunos defectos congénitos.[8]

¿Cómo resolver?

2.1. ¿Qué hacer?

Las dificultades sexuales a veces pueden comenzar temprano en la vida sexual de una persona. Pero también pueden desarrollarse después de que el individuo haya experimentado relaciones sexuales satisfactorias. El problema puede desarrollarse de forma gradual con el tiempo o puede ser repentino y presentarse como una incapacidad total o parcial de participar en una o más etapas del acto sexual. Ante la aparición súbita o paulatina de algunos de estos factores físicos o emocionales, lo mejor que se puede hacer es buscar un tratamiento adecuado lo antes posible, para poder volver a disfrutar de la plenitud de la vida sexual plena que tanto la persona afectada como su pareja esperan.

2.2. Prevención: La University of Maryland Medical Center aconseja[9]:

  • La comunicación abierta, informativa y precisa sobre temas sexuales y la imagen corporal entre los padres y sus hijos pueden evitar que los niños desarrollen ansiedad o sentimientos de culpa por el sexo y les puede ayudar a desarrollar relaciones sexuales saludables.
  • Revise todos los medicamentos, tanto los de venta libre como los de prescripción, para conocer los posibles efectos secundarios que se relacionan con la disfunción sexual. El hecho de evitar el consumo excesivo de alcohol y drogas también ayuda a prevenir la disfunción sexual.
  • Las parejas que son honestas y abiertas acerca de sus preferencias y sensaciones sexuales tienen más posibilidades de evitar algún tipo de disfunción sexual. Lo ideal es que los compañeros sexuales sean capaces de comunicarse sus deseos y sus preferencias sexuales.
  • Las personas que han sido víctimas de un trauma sexual como abuso o violación, deben buscar asesoramiento psiquiátrico urgentemente. Esta asesoría individual puede permitir que las víctimas de abuso sexual superen las dificultades sexuales y luego disfruten las experiencias sexuales voluntarias con una pareja de su elección.

2.3. Tratamiento

El enfoque terapéutico puede requerir una intervención multi-modal. La detección de un trastorno que explica el síndrome conlleva al tratamiento del primero. Por ejemplo en el caso de diagnosticarse una depresión, hay que tratar inicialmente ese trastorno. Pero si se concluyera que la conflictiva de pareja es la responsable de la inhibición del deseo, lo que hay que implementar es un tratamiento de terapia de pareja para abordar esta conflictiva. Los enfoques terapéuticos desarrollados para tratar las disfunciones genitales han sido utilizados exitosamente para el tratamiento del los problemas de deseo haciéndoles dos modificaciones substanciales: primero las intervenciones cognitivas y conductuales dirigidas específicamente a aumentar el deseo sexual. Segundo, las intervenciones tienen un contenido psicodinámico y de intervención en la dinámica de pareja de modo mucho más notable que en las otras disfunciones, pues los paciente con problema de deseo tienen muy frecuentemente problemas psicopatológicos y de relación. También suele suceder que los pacientes supongan que su falta de deseo es resultado de una “falta de química con su pareja” y que tengan muy poca conciencia de como en realidad ellos mismos inhiben el deseo con la aparición de los contenidos antieróticos de sus pensamientos. Así, un primer paso será el lograr que la persona reconozca su participación en la “desactivación” de su deseo. El paciente debe tratar de identificar las ideas antieróticas y tratar de tener control sobre ellas. Los pacientes pueden aprender a experimentar de manera cómoda los pensamientos sexuales con sus parejas. Esta estrategia en ocasiones puede ayudarse mediante el uso de técnicas de relajación para lograr controlar la ansiedad o inclusive el uso de medicamentos ansiolíticos.[10]

3.Clasificación

3.1. Anorgasmia: Es  la incapacidad de alcanzar un orgasmo, a pesar de tener una fase de excitación normal que haya sido provocada por una estimulación también normal en intensidad, duración y tiempo, con las condiciones emocionales y físicas para lograrlo. Las causas principales de la anorgasmia son de origen psicológico en un 95% de los casos. Sin embargo, puede hablarse de variados problemas que llevan a la falta de orgasmo, dentro de los cuales cabe mencionar. Causas orgánicas: Como periodos de  embarazo, climaterio, andropausia, menopausia,  vejez….. Dados estos por los cambios naturales en el cuerpo que provocan alteraciones y/o fluctuaciones en los niveles hormonales y también de pensamiento. Enfermedades (problemas hormonales, hipotiroidismo, diabetes avanzadas, tumores, lesión medular) y toma de medicamentos (narcóticos, antidepresivos, antipsicóticos y sedantes) que alteran la respuesta sexual-coital., uso de drogas, alcohol, traumas socioculturales junto con estilos de crianza muy convencionales que hacen ver la sexualidad como un pecado y provocan sentimientos de vergüenza, culpa, fobia, pecado, baja autoestima, entres otros, actitudes machistas, represión familiar y educativa en donde nunca se explica cómo es la respuesta sexual humana, mutilación genital, enfermedades o traumatismos en la región corporal situada entre la vagina y el ano, pene o zona testicular, estimulación inadecuada, mala comunicación con la pareja, musculatura pélvica y perivaginal débil, atrofiada, temor al abandono por parte de la pareja  después del coito, miedo a perder el control sobre los sentimientos y la conducta, falta de Información sobre la sexualidad , problemas de ansiedad, los problemas laborales y/o familiares, el estrés. Se distinguen básicamente dos grandes grupos para la clasificación de este tipo de disfunción sexual. Ellos son: anorgasmia primaria, anorgasmia secundaria. [11]

3.2. Aversión sexual: El trastorno de aversión sexual es una conducta persistente de miedo, asco, repulsión, evasión, ansiedad o disgusto de cualquier conducta sexual, en ocasiones, ante el solo pensamiento de esta.  Esta disfunción sexual se da con mucha más frecuencia en mujeres y ocasionalmente en varones. Las personas que sufren de aversión sexual  pueden experimentar ataques de pánico, dificultad para respirar o fobia ante la actividad sexual. Las causas de la aversión son, en su mayoría, factores psicológicos, aunque también el dolor físico puede causar odio y evasión de la práctica sexual. Las principales son: Traumas sexuales como violación, incesto, o abuso sexual, ambiente familiar represivo, estilo de crianza restrictivo hacia el sexo, dispareunia, actitudes sexuales negativas, creencias erróneas sobre el sexo, imágenes aterradoras sobre sexo, sentimientos de culpa, depresión, preocupación, o incertidumbre, conflictos con la pareja.[12]

3.3. Dispareunia: Se le llama al dolor que se presenta en al área pélvica-genital al tener relaciones sexuales. Sucede tanto en mujeres como en hombres, sin embargo es más común encontrar esta disfunción en la población femenina. El dolor puede presentarse en cualquier momento durante el coito. Causas: Las causas son muy variadas, dentro de las principales se encuentran: Infecciones vaginales o resequedad vaginal, lubricación insuficiente ya sea por falta de excitación o a causa de  medicamentos (antihistamínicos), endometriosis (problema con el tejido de revestimiento del útero), vaginitis (Inflamación en la vagina), cistitis (Infección en la vías urinarias inferiores), retroversión del útero, colitis crónica, menopausia, prostatitis (Inflamación de la próstata), uretritis (inflamación en la uretra), inflamación o perdida de elasticidad del prepucio, traumatismos en el pene, fimosis (no hay retracción del prepucio), herpes genital, hemorroides, infecciones del tracto urinario (ITU), ulceras herpéticas, verrugas genitales u otras infecciones de transmisión sexual, alergia al látex del condón, relaciones sexuales demasiado pronto después de una cirugía o parto, irritación genital, abuso sexual, factores psicológicos.[13]

3.4. Dolor sexual no coital: Dolor genital recurrente durante la actividad sexual provocado por estimulación no coital.[14]

3.5. Eyaculación precoz: Se le llama eyaculación precoz a la aparición del orgasmo y la eyaculación en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes de que la persona lo desee. Los varones jóvenes generalmente sufren de eyaculación precoz, pero aprenden a retrasar el orgasmo a lo largo de los años y a medida que tienen más experiencia. Sin embargo, algunos continúan con el problema por más años. Las causas de origen orgánico o neurológico son muy raras. Por lo general las causas de la eyaculación precoz son de origen emocional o psicológico. Entre ellas se destacan: No haber aprendido a valorar la excitación, buscar el  eyacular como único objetivo sexual, estrés, ansiedad o cansancio, conflictos con la pareja. Esto problemas pueden acarrear ciertos  trastornos tales como: Conflictos en las relaciones de pareja, dificultades para empezar nuevas relaciones debido al miedo producido por el trastorno, aislamiento social.[15]

3.6. Eyaculación retardada: También se le conoce como aneyaculación, eyaculación ausente y es el símil masculino para la anorgasmia femenina.  En la eyaculación retardada el hombre logra una buena erección del pene pero no así la eyaculación, y si lo hace, es de forma tardía después de 30 minutos de relación. Por lo general las causas de esta disfunción se relacionan con problemas psicológicos, como lo son: Depresión, trastornos de ansiedad, fobias, presión por terminar con una eyaculación, astenia, aversión sexual, personalidades obsesivas, trastorno obsesivo-compulsivo. Hoy en día se conoce que la mayoría de varones con este problema sufren de problemas hormonales de fondo. La falta de atracción, ira, medicamentos, enfermedades neurológicas y eventos sexuales traumáticos pueden llevar a la eyaculación retardada. Cuando la persona puede si eyacular mediante sexo oral o masturbación es probable que la causa de la eyaculación retardada no sea orgánica. Se puede sospechar de problemas mayores cuando la aneyaculación sucede de un momento a otro en mayores de 50 años, como lo son: Un proceso de diabetes avanzada, lesiones de medula espinal, tumores.  También puede suceder por traumatismos severos, el uso de algunos medicamentos, toxicomanías o por el consumo excesivo de alcohol.[16]

3.7. Falta de deseo sexual o frigidez: La falta de deseo sexual es un tipo de disfunción sexual también conocida como: Frigidez, falta de libido, anafrodisia, deseo sexual inhibido, deseo sexual hipoactivo. Esta situación se da tanto en hombres como en mujeres y se caracteriza por la falta de interés para mantener relaciones sexuales, inclusive la persona que sufre de anafrodisia, puede llegar a evitar cualquier circunstancia que implique contacto sexual.

Clasificación: Primaria: en la cual la persona nunca ha sentido interés sexual; Secundaria: en donde la persona solía tener interés en el sexo, y ya no le es así; Situacional: cuando la falta de deseo sexual solo se presenta con alguien en especifico; Generalizada: Cuando la disminución de la libido es con cualquier persona por igual.

Las causas de sufrir falta de deseo sexual suelen ser bastante comunes, entre ellas se encuentran: Problemas de comunicación en la pareja, falta de afecto no sexual entre los miembros de la pareja, peleas o riñas entre los compañeros, poco tiempo a solas para la pareja, educación sexual restrictiva, información incorrecta con respecto al sexo, traumas sexuales, fatiga, depresión, estrés, preocupaciones, insomnio, padecer otras disfunciones sexuales tales como dolor relacionado con el acto sexual o problemas de eyaculación, poca o nula intimidad emocional en la pareja, menopausia. Sea cual sea la causa de la falta de deseo sexual, quienes la sufren viven una situación cargada de angustia e incomodidad, además de sentir una gran culpa. En muchos casos, quien padece deseo sexual hipoactivo, accede a mantener relaciones sexuales para complacer a la pareja y no porque realmente lo desee, provocando esto, mas malestar en la persona y agravamiento del problema.[17]

3.8. Impotencia: [18]También conocida como disfunción eréctil, la impotencia sexual es una disfunción sexual que se caracteriza por la incapacidad del hombre para conseguir una erección. También se considera como disfunción eréctil cuando la erección lograda no tiene la rigidez del pene necesaria ni es lo suficientemente intensa y duradera para poder comenzar, mantener y finalizar el coito con satisfacción. Uno de los problemas más graves que genera esta disfunción es que el impedimento de lograr una buena erección, causa agravamiento de los factores psicológicos que influyen en el problema, tales como: ansiedad, depresión, vergüenza, angustia o frustración, lo que provoca mayor dificultad para solucionar el problema.

Tipos de impotencia sexual:

  • Impotencia coeundi: Es la imposibilidad para mantener un coito.
  • Impotencia erigerandi: Incapacidad para lograr la erección del pene.
  • Impotencia generandi: Incapacidad de procrear aunque se de la penetración.
  • Impotencia psíquica: Cuando la erección depende de problemas mentales y no fiscos.

Grados de impotencia:

  • Impotencia primaria En este campo encajan los hombres que han padecido de impotencia desde los inicios de su vida sexual.
  • Impotencia secundaria: Es cuando hay historia previa sobre erecciones satisfactorias para la persona pero por algún motivo ha dejado de tenerlas.
  • Impotencia situacional: Cuando hay erección solo en determinadas situaciones o con ciertas personas.

Las causas de este trastorno varían desde factores psicológicos hasta problemas físicos u orgánicos del hombre. Las causas más comunes son: Fatiga, alcoholismo, estrés, trastornos hormonales, enfermedades neurológicas, lesiones medulares, ansiedad o depresión, frustración, angustia, problemas vasculares, problemas urológicos, antecedentes traumáticos del pene, fármacos. Tratamiento: Para iniciar un tratamiento, es necesario visitar a un médico que le diagnostique el problema y le haga saber la causa del mismo. Conociendo esto, entonces podrá iniciar el tratamiento al que su cuerpo mejor responda.  El dejar el consumo excesivo de alcohol, drogas y la fármaco-dependencia es muy importante para ayudar a contrarrestar la disfunción.  Las terapias psicológicas o psiquiátricas son benefactoras para casos tempranos de impotencia y cuando la causa de esta no sea física. En el mercado actual existen varios métodos de tratamiento para la disfunción eréctil. Algunos de ellos son:

  • Terapias hormonales: Se recurre a esta cuando la raíz del problema es por trastornos hormonales
  • Terapias de vacío: Son aparatos que se colocan al pene y aumentan la irrigación sanguínea al mismo, lo cual ayuda a provocar la erección.
  • Tratamiento farmacológico: Son compuestos medicamentosos que ayudan a lograr una erección, tales como Viagra o Levitra
  • Terapia transuretral: Son inyecciones farmacológicas en la uretra que posibilitan la erección.
  • Inyección intracavernosa: Se trata de inyecciones en el pene que reactivan los procesos físicos que provocan la erección.
  • Los implantes o prótesis de pene: Son una opción novedosa para casos graves y crónicos de impotencia, especialmente para aquellos hombres que no han encontrado cura en otros tratamientos. Son cilindros de silicona o bioflex (sustancia bio-compatible con el organismo), que se introducen dentro de los cuerpos cavernosos del pene y producen la rigidez necesaria para una adecuada relación coital.

3.9. Vaginismo: Es  la imposibilidad constante o casi constante para una mujer de ser penetrada por su pareja, debido al miedo incontrolable de la penetración. Es mucho más frecuente de lo que se imagina. El vaginismo de toda la vida tiene habitualmente un inicio repentino, se manifiesta durante los primeros intentos de penetración vaginal o durante el primer examen ginecológico. El vaginismo adquirido puede aparecer de repente, en respuesta a un trauma sexual o a una enfermedad medica. Las causas más frecuentes son: Educación durante la infancia demasiado desvalorizante con respecto a la  sexualidad, (prohibición al desnudo, al sexo,  a la masturbación….), culpabilidad por caricias incestuosas o pedófilas durante la infancia, debido a violencias sexuales sin distinción de edad. A veces, no se encuentra ninguna causa para explicar el problema.  Posibles Tratamientos: Esta es la disfunción sexual que mejor se cura y que da el porcentaje más elevado de casos positivos luego del tratamiento. Las técnicas de relajación muscular muestran una buena opción para tratar el este problema. También se recomienda el usar dilatadores de goma o de plástico de tamaño consecutivo, comenzando por el más pequeño  durante 10 minutos dentro de la vagina y así progresivamente. Pueden utilizarse dilatadores rectales para jóvenes, que son más cortos y producen menos molestias. Es muy recomendable que la misma persona que sufre el problema sea quien se coloque el dilatador. Realizar ejercicios de contracción muscular de la zona vaginal mientras el dilatador este colocado, lo cual ayuda a tener control de estos músculos. Estos ejercicios consisten en contraer los músculos perivaginales tanto tiempo como sea posible y después relajarlos  mientras se concentra en la sensación que esto produce. La dilatación gradual debe realizarse al menos tres veces a la semana, en el hogar o supervisada por el médico. La persona debe realizar un procedimiento similar con sus dedos dos veces al día. Cuando se pueda introducir dilatadores mayores sin molestias, se intenta la relación sexual. Esta técnica suele eliminar la ansiedad en ambos compañeros y facilita la comunicación acerca de temas sexuales.[19]

4. Conclusión

En las últimas décadas, el sexo se ha convertido es un tema muy importante, siendo nuestra cultura una sociedad hipersexualizada. Las normas morales han ido descendiendo hasta niveles bien bajos. Simultáneamente con esta decadencia moral, las disfunciones sexuales también han cobrado relevancia. La unión de la sexología y la psiquiatría a finales del siglo XIX trajo un auge de nuevas teorías acerca de la disfunción sexual. Freud fue uno de los investigadores que más se destacó en esa época. Estos estudios condujeron a la ciencia a esforzarse por comprender mejor el misterio de la sexualidad, intentando comprender también como ayudar a aquellos que fracasaban ante la experiencia sexual. Las disfunciones sexuales son problemas producidos durante alguna de las etapas del coito sexual humano  (el deseo, la excitación y el orgasmo). Estos trastornos, usualmente afectan la salud integral y la autoestima del individuo, así como la relación de pareja e impiden que el individuo o la pareja disfruten de la plenitud de la actividad sexual.  Existen varios factores  que afectan la vida sexual de la pareja. Existen factores emocionales (que tanto los problemas interpersonales (como problemas de pareja o falta de confianza y comunicación) como los problemas psicológicos del individuo (depresión, miedos y culpa, traumas, entre otras) y factores orgánicos (lesiones en la espalda, aumento de tamaño de la glándula prostática, enfermedades, las drogas, como alcohol, nicotina, narcóticos, estimulantes, antihipertensivos, antihistamínicos y algunos fármacos psicoterapéuticos, trastornos endocrinos, insuficiencia de diversos órganos, deficiencias hormonales, daño neurológico, problemas con el riego sanguíneo, algunos defectos congénitos). Las dificultades sexuales, a veces pueden comenzar temprano en la vida sexual de una persona, aunque también pueden desarrollarse después de que el individuo haya experimentado relaciones sexuales satisfactorias. El problema puede haberse ido desarrollando en forma gradual con el tiempo o puedo aparecer repentinamente, siendo una incapacidad total o parcial de participar del acto sexual. Lo mejor que un individuo puede hacer, es buscar un tratamiento adecuado que le permita quizás resolver el problema adecuadamente.

Notas

[1] http://www.tuguiasexual.com/disfunciones_sexuales.php

[2] Kennedy, J. (2014). Porqué creo, p.82. Ed. Vida. Miami.Florida.EE.UU.

[3] http://www.news-medical.net/health/Sexual-Dysfunction-History-(Spanish).aspx

[4] https://www.topia.com.ar/articulos/psicoanalisis-y-sexualidad-avatares-freud-y-sus-huellas-queerpos-sexuados

[5]  http://www.tuguiasexual.com/disfunciones_sexuales.php

[6] http://umm.edu/health/medical/spanishency/articles/informacion-general-sobre-los-problemas-sexuales

[7] http://sexualidad.salud180.com/sexualidad/5-factores-que-afectan-la-sexualidad-masculina

[8] http://umm.edu/health/medical/spanishency/articles/informacion-general-sobre-los-problemas-sexuales

[9] http://umm.edu/health/medical/spanishency/articles/informacion-general-sobre-los-problemas-sexuales

[10] http://www.amssac.org/biblioteca/disfunciones-sexuales/

[11] http://www.tuguiasexual.com/anorgasmia.html

[12] http://www.tuguiasexual.com/aversion-sexual.html

[13] http://www.tuguiasexual.com/dispareunia.html

[14] http://www.tuguiasexual.com/disfunciones_sexuales.php

[15] http://www.tuguiasexual.com/eyaculacion-precoz.html

[16] http://www.tuguiasexual.com/eyaculacion-retardada.html

[17] http://www.tuguiasexual.com/falta-de-deseo-sexual.html

[18] http://www.tuguiasexual.com/impotencia-sexual.html

[19] http://www.tuguiasexual.com/vaginismo.html

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