Como aconsejar a alguien que tiene inhibiciones sexuales presentes acompaňados de sentimientos de culpabilidad y vergüenza en el área sexual.


Como aconsejar a alguien que tiene inhibiciones sexuales presentes acompaňados de sentimientos de culpabilidad y vergüenza en el área sexual?

La vergüenza es un sentimiento de inferioridad, inadecuación, incompetencia, indefensión; un sentimiento de uno mismo como defectuoso, estropeado, dando lugar a un sentimiento omnipresente de fracaso, falta de mérito y a una experiencia de ser desdeñado, no amado, y abandonado. Estas son descripciones que hallamos en el psicoanálisis para lo que se considera como la más dolorosa –abrasadora- experiencia afectiva, a la que también nos referimos como embarazo, humillación y mortificación. La vergüenza da lugar a un deseo de ocultarse, de mantener en secreto el sentimiento dañado del self y de evitar cualquier contexto interpersonal que pudiera revelar la propia inadecuación y provocar más rechazo (Morrison, 1989; Lansky, 2005).

Procuraría hacerle saber que el sexo no es pecaminoso. Pero el disfrute de la sexualidad está ordenado por Dios para el matrimonio. Agustín de Hipona, un teólogo muy influyente del siglo IV, argumentaba que el deseo sexual -lujuria- había animado a Adán a aceptar la propuesta de Eva de probar la fruta prohibida del Árbol de la Sabiduría. Así fue asociado por primera vez el deseo sexual con los orígenes del pecado. La alianza declarada por San Agustín entre el sexo y el pecado dejó a muchos cristianos con una sensación de vergüenza ante el deseo sexual y el acto de saciarlo. Lamentablemente, esa opinión de San Agustín sobre la sexualidad unificó a los cristianos por más de mil años, y aún hoy en día sigue teniendo influencia en muchos sectores hasta el día de hoy. Sin embargo, en la Alemania del siglo XVI, Martín Lutero, el instigador de la Reforma Protestante, rechazó las enseñanzas de Agustín de que el sexo era pecaminoso. Al contrario, declaró que el sexo entre un hombre y una mujer era un regalo de Dios (mientras estuviera confinado al matrimonio). Lutero denunció la tradición católica según la que todos los sacerdotes tienen que ser célibes y animó a los sacerdotes a casarse y predicó con el ejemplo. (Bbc, 12-13-2015).Por lo tanto, dado que la paciente manifiesta una educación religiosa, si ella está de acuerdo, le leería de la Biblia ciertos pasajes que la ayudarían a recuperar la confianza en la relación sexual del matrimonio. Le explicaría que las relaciones sexuales son un hermoso regalo de Dios, pero no se debe encender el fuego de la pasión sexual al menos que se tenga una válvula de seguridad apropiada para la tremenda presión física y emocional que resultará. La única válvula apropiada que acepta la Biblia es el matrimonio. Fuera del matrimonio, es malo estimular el deseo sexual. El fuerte deseo sexual que surge cuando se estimulan el esposo y la esposa se puede satisfacer legítimamente a través de las relaciones sexuales. Así diseñó Dios a los cuerpos humanos. El deseo sexual fue idea de Dios—no nuestra. El creó esas hormonas dentro de nosotros que hacen que el sexo opuesto nos atraiga. Las relaciones sexuales, como las diseñó Dios, son hermosas. ¡Ninguna cosa creada por Dios podría ser menos! El impulso sexual no es pecaminoso, pero Dios nos dice que debemos controlar ese deseo. (Ubdavid, w.d.). Somos criaturas con hábitos e instintos sexuales, creado por Dios con estas capacidades naturales y con un mandato cultural dado por Dios a la raza humana de procrear y reproducirse, para deleite y satisfacción de los esposos. Por el contrario, el marido o mujer que le niega a su compañero sus derechos conyugales, está invitando la ruina sobre su matrimonio. El sexo jamás deberá ser utilizado como una forma de castigo, control o para manipular egoístamente a su compañero. Dios creó al hombre y a la mujer y les dio mandatos específicos. Ellos llevaban la acción de la reproducción Pero en ninguna parte de la Biblia vemos que Dios haya impedido que ellos llevaran a cabo su plena sexualidad. Por el contrario, la Biblia dice que Dios los bendijo (Génesis 1:22). Vicente Aranda Ezquerra, un famoso e influyente director de cine europeo (español), afirmó que: “quiero dejar constancia que el sexo es promiscuo siempre” (Sociedad General de Autores de España, 2000, p.39). Pero sin dudas, esto es totalmente erróneo. El sexo en si no es promiscuo, porque Dios lo creó. Dios no creó el pecado ni la promiscuidad. La sexualidad desde la moral ordenada por Dios en la Biblia, no es un deseo impuro en sí. El sexo no es pecado, ni es aborrecido por Dios si no al contrario, fue creado por El mismo; por lo tanto como a todas las cosas que Dios hizo lo bendijo para ser disfrutado dentro del orden del matrimonio.

Aunque hay sistemas religiosos con influencias gnósticas que opinan que el sexo es malo. Pero eso no es verdad. Desde ese principio creador, cada uno de nosotros tenemos impulsos sexuales, que pueden ser canalizados en el seno del matrimonio. Además, una investigación llevada a cabo en la Universidad de Oregon (EE.UU) recogida por la revista ‘Nature’ concluye que los descendientes de las especies que copulan con un compañero tienen más probabilidades de vivir más tiempo que las de aquellas que se autorreproducen (Guerrero, 10-26-2009). Por lo tanto, está comprobado científicamente que el aprovechamiento de la sexualidad produce ventajas evolutivas en la pareja. Así se explica que, con alguna excepción, mantener relaciones sexuales con otros sea la forma más natural de reproducirse. Por lo tanto, la persona no debe sentir vergüenza de tener relaciones sexuales con su esposo.

 

Referencias

Bbc.(12-13-2015). ¿Cuándo empezó a preocuparle el sexo al cristianismo? Retrieved from http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/12/151210_iwonder_iglesia_cristiana_sexo_finde_dv

Guerrero, T. (10-26-2009). Las ventajas evolutivas del sexo en pareja. Retrieved from

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/21/ciencia/1256127646.html

LANSKY M. (2005). Hidden shame. Journal of the American Psychoanalytic Association 53:865-890.

MORRISON, A. (1989). Shame: The Underside of Narcissism. Hillsdale, NJ: Analytic Press.

Sociedad General de Autores de España. (2000). Miradas sobre el cine de Vicente Aranda. EDITUM, Performing Arts

ubdavid. (w.d.).Lección 4: Comprendiendo el deseo Sexual. Retrieved from            http://ubdavid.org/espanol/amor/amor4.html

Deja un comentario y a la mayor brevedad le responderé.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s