El estrés afecta el cerebro y el cuerpo.


El estrés afecta el cerebro y el cuerpo.

Autor: Paulo Arieu

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Es muy común en estos tiempos escuchar hablar del estrés y de cómo este afecta el cerebro y al cuerpo humano, aunque los hombres y las mujeres reaccionan de manera diferente ante factores estresantes. Cierto grado de tensión emocional puede desencadenar fuertes consecuencias en el organismo. Aunque en pequeñas dosis puede llegar a resultar positivo (Ej.: cuando ayuda a evitar un peligro inminente o mueve a la persona a cumplir con la fecha límite de un compromiso laboral). Pero el exceso de estrés produce diversas reacciones fisiológicas en el organismo que pueden afectar severamente la salud de una persona.

Según Jean Benjamin Stora “el estrés es causado por el instinto del cuerpo de protegerse a sí mismo” (reynaldoag85, s.f.) y es una respuesta natural del organismo humano ante una situación desafiante, que le exige a la persona más allá del límite que sus capacidades emocionales le permiten sobrellevar. El Dr. Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el estudio de la ansiedad y el estrés explica que este término “proviene de la física y la arquitectura y se refiere a la fuerza que se aplica a un objeto, que puede deformarlo o romperlo” (Vindel, s.f.). Hans Hugo Bruno Selye fisiólogo y médico austrohúngaro que posteriormente se naturalizó canadiense, definió el estrés ante la Organización Mundial de  la Salud como:”la respuesta no especifica del organismo a cualquier demanda del exterior” (Villalobos, 1999). Es una reacción natural del cuerpo del individuo ante lo que este considera un desafío o una demanda psicológica excesiva.  

Según explica MedlinePlus (s.f.), hay dos tipos principales de estrés:

a) Estrés agudo.Este es estrés a corto plazo que desaparece rápidamente y ayuda al ser humano a controlar las situaciones peligrosas. Ej.: cuando se presionan los frenos, ante una pelea de pareja o se esquía en una pendiente. También ocurre cuando hace algo nuevo o emocionante. Todas las personas sienten estrés agudo en algún momento u otro.

b) Estrés crónico. Dura por un período de tiempo más prolongado. Por ejemplo ante situaciones de finanzas, infelicidad en el matrimonio o problemas laborales.

Las personas estresadas, pueden llegar a acostumbrarse tanto al estrés crónico que no se den cuenta de la gravedad del problema y como se afecta la salud (Ej.: presión arterial alta, insuficiencia cardíaca, diabetes, obesidad, depresión o ansiedad, problemas de la piel como acné o eczema, problemas menstruales, etc.). Por lo tanto hay que procurar estar atento ante cualquier tipo de estrés que se mantiene por un período crítico.  Porque cuando el estrés se descontrola, pueden  aparecer otros síntomas como diarrea o estreñimiento, mala memoria, dolores y achaques frecuentes, dolores de cabeza, falta de energía o concentración, problemas sexuales, cuello o mandíbula rígidos, cansancio, problemas para dormir o dormir demasiado, malestar de estómago, uso de alcohol o drogas para relajarse, pérdida o aumento de peso.

Además, el cuerpo reacciona fisiológicamente ante situaciones de estrés, involucrando también al sistema endocrino. Según Villalobos (1999), se identifican al menos tres etapas  en la  producción  del estrés: 

1) Reacción de alarma: El organismo, al sentirse amenazado ante diversas circunstancias difíciles, se altera fisiológicamente debido a  la activación de  una serie de glándulas, especialmente en el hipotálamo y la hipófisis ubicadas  en  la parte inferior del cerebro,  y por las glándulas suprarrenales localizadas  sobre los riñones en la zona posterior de la cavidad abdominal.  El cerebro, al detectar la amenaza o riesgo, estimula al hipotálamo, el cual produce  factores liberadores que  constituyen substancias  específicas  que  actúan como mensajeros para zonas corporales también específicas.  Una de estas substancias es la  hormona denominada A.C.T.H. (Adrenal Cortico Trophic Hormone), que funciona  como un mensajero fisiológico que viaja por el torrente sanguíneo hasta la corteza de la  glándula suprarrenal, quien bajo el influjo de tal mensaje  produce  la cortisona u otras  hormonas llamadas corticoides. Otro mensaje que viaja por la vía nerviosa desde el  hipotálamo hasta la médula suprarrenal,  activa la secreción de  adrenalina. Estas  hormonas son las responsables de  las reacciones orgánicas en toda la economía corporal. 

2) Estado de resistencia: Cuando un individuo es sometido en forma prolongada a  la amenaza  de agentes lesivos  físicos, químicos, biológicos o sociales el organismo  si bien prosigue su adaptación a dichas demandas de manera progresiva, puede  ocurrir que disminuyan sus capacidades  de respuesta debido a la fatiga que se produce en las glándulas del  estrés. Durante esta fase suele ocurrir un equilibrio dinámico u homeostasis entre el medio ambiente interno y externo del individuo.  Así, si el organismo tiene la capacidad para  resistir mucho tiempo, no hay problema  alguno, en caso contrario sin duda avanzará a la fase siguiente. 

3) Fase de Agotamiento:La disminución progresiva del organismo frente a una situación de estrés  prolongado conduce a un estado de gran deterioro con pérdida importante de  las capacidades fisiológicas y con ello sobreviene la fase de agotamiento en la cual  el  sujeto suele  sucumbir ante las demandas pues se reducen al mínimo sus capacidades  de adaptación e interrelación con el medio.

Ciertos estudios científicos parecen demostrar que el estrés afecta de manera distinta a los hombres y a las mujeres. La revista Muy Interesante comenta acerca de un artículo publicado en la revista científica Psychoneuroendocrinology, donde se relata que investigadores de las Universidades de Viena y Friburgo (Alemania) y de la International School for Advanced Studies (SISSA) de Italia, observaron que la razón de la diferencia en el manejo del estrés es que según parece los individuos masculinos tienen tendencia a ser más centrados y menos dados a sentir empatía; pero a las mujeres les sucede justo lo contrario. Según estos estudios, la razón podría estar en la hormona oxitocina (conocida como la “hormona del amor”), la que está conectada con los comportamientos sociales. Según se ha observado esta hormona presenta niveles más elevados en las hembras estresadas que los individuos masculinos (Romero, s.f.). Aunque otros estudios ubican la razón en las glándulas suprarrenales de la mujer, que son las que ayudan a regular la liberación de hormonas femeninas como el estrógeno y la progesterona, además del cortisol, hormona que combate el estrés ya que controla la presión arterial y los latidos del corazón (Universia,11-05-2015).

En conclusión, el estrés es una reacción fisiológica del organismo ante determinadas presiones provenientes del exterior y puede ser muy peligroso para la salud de la persona sino se le controla a tiempo. Existen dos tipos de estrés: uno agudo y otro crónico. El estrés crónico puede desencadenar enfermedades como la presión arterial alta, insuficiencia cardíaca, diabetes, obesidad, depresión o ansiedad, problemas de la piel como acné o eczema, problemas menstruales, etc. cuando el estrés se agrava, pueden  aparecer otros síntomas como diarrea o estreñimiento, mala memoria, dolores y achaques frecuentes, dolores de cabeza, falta de energía o concentración, problemas sexuales, cuello o mandíbula rígidos, cansancio, desórdenes con el sueño, malestar estomacal, pérdida o aumento de peso. Se han identificado hasta tres etapas en el proceso de estrés del organismo: a) Reacción de alarma b) Estado de resistencia c) Fase de Agotamiento. A lo largo de estas tres etapas, el estrés afectará severamente al sistema endocrino. Los estudios científicos parecen demostrar que el estrés afecta de manera distinta a los hombres y a las mujeres. La razón podría estar en la hormona oxitocina, la que está relacionada con los comportamientos sociales. Pero otras investigaciones, creen que la razón pueda ser la alteración de las glándulas suprarrenales de la mujer, que segregan hormonas que combaten el estrés.

Referencias

Medlineplus. (s.f.). Estrés y ansiedad. Recuperado de

            https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003211.htm

Romero, S. (s.f.). Diferencias de estrés entre hombres y mujeres. Recuperado de

            http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/diferencias-de-estres-entre-hombres-y-mujeres-921395153879

Reynaldoag85. (s.f.). El estrés – Metodología de la investigación. Recuperado de

http://www.monografias.com/trabajos14/estres/estres.shtml

Universia. Las mujeres sufren más estrés que los hombres. (11-05-2015). Recuperado de

            http://noticias.universia.es/cultura/noticia/2015/11/05/1133278/mujeres-sufren-estres-hombres.html

Villalobos, J.O. (1999). Estrés y trabajo. Recuperado de

http://salud.edomexico.gob.mx/html/descarga.php?archivo=Medica/ESTRES%20Y%20TRABAJO.%20ARTICULO.PDF

Vindel, A.C. (s.f.). La naturaleza del estrés. Recuperado de

http://pendientedemigracion.ucm.es/info/seas/estres_lab/el_estres.htm

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Psicopodcast #22: Cómo eliminar la tensión y el estrés de tu vida. Recuperado de http://psicoblog.com/category/estres/

 

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