Preparación del Señor previo a su ministerio (V)


Preparación del Señor previo a su ministerio (V)

Estudiar, aprender

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Robot que copia la biblia luterana a mano.

Okay. Hablamos de escudriñar las escrituras, eso esta muy bien. También hablamos de la capacitación del Mesías, y también vimos como eran las costumbres en la antigüedad, en las tierras bíblicas.

Pero toda capacitación, implica un elemento intelectual, un aprendizaje, y esa es la misión del discípulo. Jesús aprendió de niño las sagradas escrituras en su hogar y asistiendo al templo, como eran las costumbres de su época, y eso lo preparó para su ministerio. Pero ¿Que es estudiar? ¿Qué es Aprender?

Vamos a mirar un poquito algo de estos conceptos ya que considero son de importancia. Lo fueron en la vida del Señor, en la de sus discípulos y también en la nuestra. Obviamente, utilizaremos un análisis contemporáneo que nos permitan aprovechar el valor de estos conceptos, extraídos de un pequeño trabajo práctico realizado por este servidor para la materia “Aprendiendo a Estudiar, del Seminarioteológico Bautista Dominicano”

«Estudiar: Es concentrar todos los recursos personales en la captación y asimilación de datos, relaciones y técnicas conducentes al dominio de un problema.

-Aprender: es obtener el resultado apetecido en la actitud del estudio

-Se puede estudiar y no aprender (esfuerzo ineficiente)

-Se puede aprender sin estudiar (esfuerzo innecesario)

¿Qué es estudiar?

Antes de elegir que se ha de estudiar, es necesario conocer que se puede estudiar, dado el potencial intelectual de que se dispone.

Hay que ser sabio para utilizar el cerebro. Debemos tener en cuenta que “no todos los estudios son para todos los cerebros” (Goethe)

Hoy en día, hay técnicas psico-experimentales avanzadas que permiten determinar con bastante acierto las aptitudes mentales mas desarrolladas en un determinado sujeto y clasificarle.

¿Qué se ha de estudiar?: aquello para lo cual se cuenta con mejores aptitudes, a menos que no exista un específico rechazo vocacional.

Debemos tener en cuenta:

¿Cual es la materia a estudiar?

Cuales son los medios usados para aprenderla

Muchos alumnos estudian para negociar en vez de ociar, son esclavos de la tiranía del dinero. Para los griegos “el ocio”, era la actividad espiritual más pura, dedicada a la contemplación y al estudio de los más grandes enigmas filosóficos; en cambio llamaban nec-ocio o negocio (no ocio) a las actividades lucrativas directas que para ellos eran despreciables.

Nuestra civilización ha pervertido el sentido de las palabras

Se juzga superior el negocio al ocio, desvalorizando el sentido de este.

¿Que es aprender?

Una definición general: un cambio en el rendimiento que resulta como función de un ejercicio o práctica.

Definición desde el punto de vista del aprendizaje cultural, aprender es aumentar el bagaje de recursos con que nos disponemos a enfrentar los problemas que nos plantea la vida cultural.

Otra definición: “Aprender es acrecentar nuestro capital de conocimientos”

Todo aprendizaje tiene 2 fases, como mínimo:

  1. La de comprensión y fijación.
  2. La de retención y evocación.

En la primera, interviene principalmente la capacidad de concentración mental y de captación de sentidos y relaciones asociativas.

En la segunda, interviene la memoria. El olvido, es la diferencia, un menos entre los aprendido y lo retenido.

Existen curvas de olvido que dependen de numerosas variables tales como la edad, el modo de aprendizaje, el tipo, duración y frecuencia de los “repasos”, la naturaleza del material aprendido, las circunstancias en que es evocado, etc.

El aprendizaje cultural se realiza con el doble propósito de retener y usar en cualquier momento sus beneficios.

No se aprende para salir del paso, sino para entrar y penetrar cada vez mas, en el dominio del saber.»(1)

laensenanzacontemproanea

La enseñanza contemporánea

«La enseñanza:

Conjunto de roles y acciones intencionales desarrolladas por el profesor en interacción con sus alumnos y con los contenidos.

Propósito:

Crear oportunidades que permitan desarrollar capacidades y saberes personales de los alumnos, a lo largo del proceso de sus aprendizajes.

El Profesor:

Deberá Generar:

Clima de confianza

Facilitar los medios necesarios para que los alumnos desplieguen sus potencialidades

En la enseñanza, el profesor actúa como un mediador afectivo y cognitivo en el proceso de aprendizaje de los alumnos.

El rol de mediador se pone de manifiesto cuando el profesor, guiado por su intención, cultura y sentimientos, organiza situaciones de aprendizaje y les imprime direccionalidad; es decir, las ubica en el contexto incorporando necesidades y expectativas, en nuestro caso del adolescente, propicia que éste las incorpore en su proyecto de vida y de ser pertinente resalta aquellas situaciones que, en un momento dado, pudieran pasar inadvertidas para el alumno.

El Aprendizaje

Las personas construyen sus conocimientos cuando están en interacción con su medio sociocultural y natural a partir de sus conocimientos previos.

La actividad mental constructiva, generadora de significados y sentido se aplica a los saberes preexistentes, socialmente construidos y culturalmente organizados.

Esta actividad no es suficiente para que el sentido y el significado que construyen los alumnos y las alumnas sean compatibles con saberes culturales ya elaborados que se expresan en los contenidos curriculares y requieren, por ello, la intervención mediadora del facilitador.

“La educación es un procesos sociocultural permanente, dirigido al desarrollo integral del ser humano, por el cual las personas se van construyendo para beneficio de sí mismas y de la sociedad, mediante una función activa en los aprendizajes, que se logran por interacción en ámbitos de educación formal, no formal e informal. La educación se lleva a cabo dentro de un contexto histórico espacial y es un instrumento fundamental de la sociedad para efectos de reproducción cultural, integración social y desarrollo humano. En el ámbito personal, la educación involucra tanto la socialización como la individuación; mientras que en el ámbito de la sociedad se manifiesta como reproducción o como transformación. Por eso, educar es un diálogo siempre abierto con uno mismo, con los demás y con el ambiente. Nos permite la apropiación de saberes culturalmente organizados como los conocimientos, creencias y actitudes que los grupos sociales consideran valiosos para su existencia y desarrollo; también nos debe facilitar la capacidad de crear. Debemos añadir que en una sociedad de la información, educar es también desarrollar la capacidad de gestionarla, dándole sentido y significado. Desde esta perspectiva, todos educamos a todos; formamos parte y construimos una sociedad educadora responsable del desarrollo integral del ser humano”

La educación opera en forma tanto sistemática como espontánea. En nuestra sociedad, la educación formal es atendida por el sistema escolarizado, y precisamente en este marco la comunidad nacional, regional y local diseña un currículo que orienta intencionalmente la enseñanza y el aprendizaje de niños y adolescentes, teniendo también en cuenta otras formas de educación que desarrollan múltiples agentes que no están en el sistema escolarizado; entre ellos, la radio, la TV, la Internet y la comunicación oral interpersonal fuera del local escolar.» (2)

Educación Cristiana:

«Es el proceso de formación de una persona a la imagen de Cristo (Ef. 2:1-10) La fuente de autoridad es la Biblia (I Tim. 3:16) Es un proceso dinámico: Incorpora conocimiento y transforma a la persona.

La educación cristiana es el arte de impartir el conocimiento de la Palabra de Dios, motivar el crecimiento de la vida cristiana e impulsar a una respuesta en acciones como prueba de que el conocimiento ha logrado encarnarse en una vivencia personal.

Es un fenómeno divino: trabajan Dios y el hombre (Fil. 3:17, 4:9)» (3)

«La Biblia es básica para la educación Cristiana; no simplemente como la asignatura más importante de instrucción sino como la interpretación autoritativa de todas las asignaturas escolares» (4)

Comentando acerca de la importancia de la enseñanza de la Biblia en las Universidades de su época, Lutero señaló, “Mucho me temo que las universidades, a menos que enseñen las Sagradas Escrituras diligentemente y las estampen en los jóvenes estudiantes, serán amplias puertas hacia el infierno.” (5)

«La Escritura es inspirada por Dios, inerrante en todo lo que contiene, clara, suficiente, digna de confianza y autoritativa. Es la Palabra de Dios escrita, dada a nosotros, por gracia, para ser “una lámpara a nuestros pies, y una luz a nuestro camino” (Salmo 119:105). También es una lámpara para nuestros pies educacionales y también una luz para nuestro camino en las escuelas.» (6)

«La Escritura define la educación Cristiana. »(7)

«El educador Reformado Escocés, Jan Waterink, dijo que no podemos definir la educación Cristiana de la escuela citando un cierto texto, e.g., II Timoteo 3:17: “Que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”». (8)

«Sin embargo, debemos ser dirigidos por la Escritura al definirla, especialmente por aquellos pasajes que explícitamente tratan de la crianza de los niños del pacto. A la luz de estos pasajes, podemos definir así la educación Cristiana: la Educación Cristiana es la crianza de los hijos del pacto a la madurez espiritual por parte de padres creyentes a través de un creyente capaz. Esto se hace, en la escuela Cristiana, por la instrucción en todos los aspectos de la creación de Dios a la luz de la revelación de la Sagrada Escritura. Así pues, los niños se desarrollan y crecen, de manera que sean capaces de vivir todas sus vidas en el mundo como amigos-siervos de Dios fieles y responsables en Cristo Jesús, en obediencia a la voluntad de Dios y para la finalidad de la gloria de Dios.»(9)

Según Herman Hoeksema, «Apuntarás en tu educación al hombre de Dios perfecto, conociendo la voluntad de su Dios para cada esfera de la vida y para cada paso que tome en el camino de la vida; definimos la educación como la impartición al niño de conocimiento con respecto a su relación material y espiritual en el mundo.» (10)

Jan Waterink da esta definición: «la guianza de seres humanos de tal manera que ellos con sus talentos sean capaces de servir a Dios apropiadamente, su Creador, en la sociedad en la que han sido colocados» (11)

Cornelius Jaarsma ofrece esta definición: «La educación Cristiana es la tarea pactal por la cual un niño es criado a la madurez en la ‘nueva obediencia’. Esta tarea ha de realizarse según las indicaciones, ordenadas por Dios, con respecto a la naturaleza del niño» (12)

«La escritura informa a toda la instrucción dada en la escuela Cristiana (por “informa” quiero decir: da esencia a, es la calidad característica de). La Escritura es la luz de Dios en la cual vemos la luz. No se enseñará nada que entre en conflicto con las Escrituras. La escuela Cristiana no enseñará evolución, sea atea o teísta; la bondad natural y el progreso ascendente en la historia de la humanidad (caída); comunismo; feminismo; la homosexualidad como un estilo de vida alternativo; o la identificación del reino de Dios con los Estados Unidos. Como la luz y la verdad de Dios, la Escritura es el fundamento y estándar de cada asignatura, controlando, ordenando y explicando cada materia. De esta forma, la Escritura hace de lo que es meramente verdadero, la verdad. ¿Cómo puede la historia ser enseñada a menos que esté fundamentada e iluminada por la Palabra que enseña de un Dios soberano; la centralidad de Cristo (”la plenitud del tiempo” – ¡Gálatas 4:4); la depravación y la rebelión totales del hombre natural en contra de Dios; la gran guerra del reino de Dios y el reino de este mundo; y el juicio de Dios en la historia sobre los hombres y las naciones? ¿Cómo puede enseñarse la ciencia aparte de la Palabra acerca de la creación; acerca de la caída y la maldición sobre el hombre y sobre esta tierra; acerca del diluvio; y acerca de la sabiduría y poder del Creador?»(13)

En conexión con su crítica a la limitación de la inspiración de las partes “ético-religiosas” de la Escritura, el teólogo Reformado, Herman Bavinck, habla de la relación entre la Escritura y las otras ramas del conocimiento:

«Finalmente, y a partir de esto, la relación en la que permanece la Escritura para con las otras ciencias se vuelve evidente. Ha habido mucho mal uso de la declaración de Baronius, “la Escritura no nos dice cómo marchan las cosas en el cielo, sino cómo entramos al cielo.” Exactamente como el libro del conocimiento de Dios, la Escritura tiene mucho que decir con respecto a las otras ciencias. Es una luz en el camino y una lámpara a los pies, también para la ciencia y el arte. Se atribuye autoridad en cada área de la vida. Cristo tiene todo poder en los cielos y en la tierra. Objetivamente, la limitación de inspiración a las partes ético-religiosas de la Escritura es insostenible; y subjetivamente, la distinción entre el aspecto religioso (godsdienstige) de la vida del hombre y el resto de su vida no puede ser sustentada. La inspiración se extiende, ella misma, a todas las partes de la Escritura, y la religión es un asunto del hombre completo. Mucho de aquello de lo que está registrado en la Escritura es de principal importancia también para las otras ciencias. La creación y caída del hombre, la unidad de la raza humana, el diluvio, el origen de las naciones y los idiomas, etc., son hechos de la más grande importancia también para las otras ciencias. Cada momento, ciencia y arte entran en contacto con la Escritura; los principios para el todo de la vida son dados en la Escritura. Nada puede hacerse para minimizar esto (traducción del Holandés – DJE).» (14)

«En este sentido, la Escritura unifica toda la educación Cristiana. Materialmente, esta unidad es la gloria del Dios soberano. » (15)

Bavinck se refiere a esta función vital de la Escritura en su Paedogogische Beginselen (Principios Educacionales): «La Sagrada Escritura, un libro cuyo valor para la instrucción y la crianza nunca puede ser valorado demasiado alto. Pues no solamente esa Escritura nos pone al corriente con el camino que lleva a la vida eterna, sino que también, exactamente porque hace esto, nos señala el camino en el que tenemos que caminar en esta vida. La Biblia es el libro que orienta al hombre también en esta vida presente. Uno solamente necesita tener en mente que la Escritura nos provee una visión de la naturaleza cuyo parangón no se halla en ninguna otra parte; esa Escritura presenta una explicación del origen, el ser, y el destino del hombre que se buscan en vano en la ciencia y la filosofía; esta Escritura coloca en nuestras manos una introducción a la historia del mundo y de la humanidad sin la cual deambulamos en un caos de acontecimientos. Y la Escritura nos presenta con todo esto en una forma que es adecuada para el educado y para el no educado, para la gente adulta y para los niños. El hombre que es instruido en la Escritura, y criado por ella, llega a estar en un punto ventajoso desde el cual tiene una visión de conjunto de la gran totalidad de las cosas. Sus horizontes se extienden hasta los fines de la tierra. Abarca en su pensamiento el origen y la meta de la historia. Conoce su propio lugar porque se mira a sí mismo y a todas las cosas, primero que todo, en relación con Dios, de Quién, a través de Quién, y para Quién son todas las cosas. Por lo tanto, la Biblia no es solamente el libro para la iglesia, sino también para el hogar y la escuela. La instrucción Bíblica, con tal que sea dada como debiera darse, no en una manera racionalista o pietista, sino según su propio sentido y propósito únicos, es el alma de toda la instrucción, el poder organizador de toda la crianza (traducción del Holandés – DJE).»(16)

El ministerio de enseñanza de Jesús:

En un foro de preguntas religiosas y de espiritualidad de yahoo, una joven musulmana preguntó sobre el uso de la palabra rabí intentando aclarar su significado. Estas son algunas de las respuestas mas importantes que le dieron: «Rabbí o Rabuní en hebreo del tiempo de Jesús significaba Maestro… para llegar a serlo debías estudiar las Escrituras, la Kabbalá y otros cosas a lo largo de cuarenta años, no antes de eso podías ser llamado Rabí. A Jesús sus seguidores le dieron ese título aunque nunca había estudiado, ese fue uno de los motivos por los que los maestros de la ley o rabinos estaban tan enfurecidos con él. Además, los rabinos eran buscados por sus enseñanzas y Jesús invirtió el proceso, él mismo buscó a sus seguidores; otra razón más para haber indignado a los sabios de su pueblo. Rabí significa maestro, probablemente maestro de la Ley. La Biblia se refería a los rabinos como aquellos judíos practicantes y expertos en la Ley. Rabí era un título de respeto que los judíos dan a sus jefes espirituales (significa Doctor, maestro, el que enseña). En la época de Jesús los judíos distinguían entre tres títulos honoríficos. En orden ascendente RAB, maestro; RABBI, mi maestro y RABBONI, mi señor. En la época del apóstol Juan se había perdido el pronombre posesivo Mi y él traduce los términos rabí y raboni significando sólo “maestro”» (17)

«Un simple estudio de los evangelios nos mostrará que el ministerio de Jesús fue preeminentemente el de enseñar. (Mat. 4:23; 5:2, 13:54; Mar. 1:22, 9:31) Fue llamado “Maestro”. Mientras que Juan el bautista fue un predicador eminente, es evidente que Jesús fue mirado y reconocido como maestro. Todos los que se dijeron a nuestro Señor, ya fueron extranjeros, compañeros o críticos, penaban de él, no como predicador, sino como maestro. De las noventa veces que en el Evangelio se nos relata de alguien dirigiéndose a Jesús, sesenta veces se lo llama “rabbi” (maestro) »(18)

Rabí es uno de los principales títulos que se le otorgan a Jesús de Nazaret

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Jesús como rabi

«El método de estudio de la persona de Cristo “desde abajo” permite un examen adecuado de los principales títulos que se le otorgan a Jesús en el Nuevo Testamento; es un tema que ciertos biblistas del siglo XX han escudriñando detalladamente. Aunque el estudio de tales títulos puede que sirva más para entender las funciones de Jesús que para comprender a su persona, no obstante es menester examinarlos. En primer lugar consideraremos los títulos “rabí” o “maestro”, “profeta”, “hijo de David” y “Mesías”.Según los Evangelios, Jesús era llamado tanto “Rabí, palabra aramea que se deriva del vocablo rab, que significa “señor”, corno “Maestro”. Mateo (26:25), Marcos (10:51; 11:21) y Juan (1:38, 49; 3:2, 26; 6:25; 20:16) mencionan instancias en las que Jesús fue llamado “Rabí”. En los Evangelios sinópticos es más frecuente que se lo denomine “Maestro”. Por tomar como ejemplo un solo Evangelio, pueden notarse las 12 menciones del término “Maestro en Marcos: 4:38; 5:35; 9:17, 38; 10:17, 20, 35; 12:14, 19, 32; 13:1; 14:14. La palabra “Maestro” aparece frecuentemente en los Sinópticos en los relatos de la semana de la Pasión.

Dos términos adicionales que se aplican a Jesús en los Evangelios pueden traducirse como “maestro”, aunque su significado es más afín al de “amo”. La palabra epistata es usada solamente por Lucas (5:5; 8:24. 45; 9:33,49; 17:13) y significa “superintendente”, “capataz” o literalmente “alguien que está por sobre”. El otro término, kathegetes, que aparece en Mateo 23:10 significa “guía” o literalmente “alguien que va adelante o enseña el camino”.

El término griego didaskalos generalmente se entendía como sinónimo de “Rabí” y esto puede verse en Juan 138y 20:16 y deducirse de Mateo 23.8. Las instancias en las cuales se afirma que Jesús “enseñaba” son unas cuatro veces más frecuentes que las menciones de su “predicación”. A veces las acciones de enseñanza y predicación estaban correlacionadas, especialmente en Mateo (9:35; 11:1).

Era evidente para quienes lo escuchaban que Jesús no era un rabí o un escriba común: “Se asombraban de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas” (Mar. 1.22 y par.). Su doctrina se percibía como “nueva” (Mar. 1:27). Aun algunos de los fariseos y de los herodianos que procuraban atraparlo en alguna inconsistencia afirmaron que “con verdad enseñas el camino de Dios” (Mar. 12:14). Leonhard Goppelt notó tres elementos distintivos en el papel de Jesús como maestro: El llamó a sus seguidores, mientras que los seguidores de los rabinos elegían a sus maestros; sus seguidores. a diferencia de los rabinos, no habían de transformarse a su vez en “maestros” o “guías” porque “vuestro Guía es uno, el Cristo” (Mat. 23:10); y “Maestro” no se tornó el título usado comúnmente para designar a Jesús entre sus discípulos, a diferencia del “Maestro de Justicia’ de la comunidad de Qumrán Contestando a la crítica de que no había tenido estudios rabínicos, Jesús insistió que su doctrina no era suya propia sino ‘del que me envió” (Juan 7:16). El testigo último del mensaje y de la misión de Jesús era Dios Padre (Mat. 16:17; Juan 5:32; 8:18).

La ilustración del siglo XVIII dio luz a la idea moderna de Jesús concebido primariamente como maestro ético. Tal punto de vista no se distinguía totalmente de la idea del Romanticismo, que entendía a Jesús como genio religioso. Según estas perspectivas, el carácter único de Jesús radicaba en la calidad de su enseñanza más que en el valor salvífico de su muerte o en la identidad de su persona. Se pensaba que la doctrina de Jesús podía separarse considerablemente de las afirmaciones ortodoxas acerca de la persona de Jesucristo y de su muerte expiatoria o salvífica. Del mismo modo, la distancia o la diferencia entre Jesús y los otros seres humanos solamente era una diferencia de grado, no de género.

La nueva y creciente disciplina de las religiones comparadas se asió de esta idea de Jesús entendido como maestro ético, y la utilizó como la base de las comparaciones del cristianismo con las otras principales religiones mundiales. Tales comparaciones a menudo tenían como propósito minimizar el carácter único del cristianismo, descubriendo elementos comunes en las éticas de Jesús, del Buda, de Confucio y de otros maestros.

Para los deístas, Jesús era un expositor más de las verdades eternas, intemporales, universales; cuanto mucho era un maestro de la religión natural como su capacidad de ser correlacionada con otros títulos tales como “Mesías”, “Palabra”, “Hijo de Dios” y “Siervo de Señor”. Entre sus desventajas se encuentran su incapacidad de comunicar la centralidad de la muerte salvífica de Jesús, la realidad de su intercesión presente celestial o su preexistencia. 10 El concepto de un profeta último y grande asumió un papel importante en el Islam, y este hecho mismo quizá haya servido para evitar que dominara la profetología como aspecto de la enseñanza cristiana relativa a Jesucristo.

A partir de la Reforma, la teología cristiana ha abierto cierto espacio para la idea de Jesús el Profeta en la doctrina del triple oficio de Cristo. Juan Calvino interpretó su oficio profético como el del maestro de la verdadera sabiduría. John L. Dagg calificó a Jesús como “el gran Profeta de la iglesia”. Según Charles Hodge, Cristo ejerció su oficio profético antes de la encarnación, durante su ministerio y después de su ascensión.13 A. H. Strong subrayó que Cristo cumplió su oficio profético por medio de la enseñanza, predicaciones y milagros activos. D. L. Moody ha puesto mucho menos énfasis en el concepto del profeta escatológico que Cullman. Trató las semejanzas y las diferencias entre Moisés y Jesús, los profetas mayores y Jesús, los profetas menores y Jesús, y Juan el Bautista y Jesús, interpretando entonces el uso que Jesús hizo de las parábolas, de los pronunciamientos de juicio, de la proclamación del reino y similares.

A pesar de su identificación con la tradición profética, Jesús siempre fue, por usar la expresión que él aplicó a Juan el Bautista, “más que un profeta” (Mat. 11:9 y par.). Era el Verbo “hecho carne”. La persona de Jesús y la obra de Jesús, ya sean de talante revelador o redentor, deben entenderse en conjunto. Como Hijo de Dios mesiánico Jesús anunció que el reino de Dios estaba cerca, enseñó y vivió entre o ante sus discípulos. Mientras enseñaba, su rostro estaba dirigido hacia Jerusalén y la cruz. Los relatos acerca de la Pasión ocupan un porcentaje importante de los Evangelios canónicos. Al redimimos por medio de su muerte y de su resurrección ha revelado la naturaleza y la voluntad de Dios. Las categorías de “Maestro” y “Profeta”, por tanto, deben suplementarse con otros aspectos de las doctrinas de la persona y de la obra de Jesucristo y relacionarse con ellos.» (19)

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Un rabí moderno

Sin ningún lugar a dudas, el Señor es el ejemplo para todos nosotros en todo (I Pe. 1:21; Jn. 13:15)

«Jesús tuvo que enseñar, pues los hombres vivían en tinieblas, tenía que animar a los desanimados, sanar a los que estaban enfermos y sufrían, liberar a los oprimidos, puesto que los hombres eran pecadores. Salvo el evento del ministerio de Juan el Bautista, el resto de las etapas son muy similares a la de muchos siervos de Dios hoy en día.» (20)

«Hoy se levanta frente a la Iglesia la misma mirada escéptica de los Doctores de la Ley frente al rabí de Nazaret: ¿por quién te tienes? Como si dijeran: demasiado bien te conocemos, ¿qué podemos esperar de ti? Y sin embargo el misterio de este Niño acunado por María, el misterio de Jesús que pende de la cruz, el misterio del pueblo que Él reunió y envió hasta los confines de la tierra, no pueden dejar indiferente. Han caído los imperios, se han sucedido las doctrinas y han cambiado las culturas, pero lo que empezó con ese Niño sigue vivo, desafiando la inclemencia de los tiempos y dirigiéndose al corazón de los hombres y mujeres de cada generación. A pesar de las flaquezas y pecados de sus miembros, la Iglesia siempre conserva un fondo de libertad irreducible, siempre alberga un brote de novedad desconcertante, y cuando muchos ya han extendido su acta de defunción, vuelve a levantarse para ofrecer un testimonio inconfundible de la verdad del hombre. Y es que si Dios ha llegado a conmoverse hasta tal punto por nuestra suerte, entonces el absurdo y el caos no tienen la última palabra. Y la esperanza ha echado raíces en una casa, con la puerta abierta para todos.» (21)

Sinopsis:

Jesus of Nazareth

Jesús de Nazareth nació en Belén de Judea, entre los años 745 y 749 de la fundación de Roma. Durante treinta años vivió en Nazareth, bajo el reinado de Tiberio, se hace bautizar por Juan el Bautista y comienza su vida pública, estructurada en torno a la enseñanza de la doctrina, la realización de milagros y prodigios, y la reunión de discípulos, entre los que escogió a los doce apóstoles.


Notas:

  1. Extraído de las notas de un trabajo práctico realizado para la materia “Aprendiendo a Estudiar, del Seminario teológico Bautista Dominicano”
  2. http://www.bibliodocencia.com/3/3_4.pdf
  3. Cuadernillo de la materia Educación Cristiana I, Seminario Bíblico de Fe, Bs. As., Argentina, Pág. 1
  4. http://www.cprf.co.uk/languages/spanish_scriptureinschools.htm
  5. Martín Lutero, “A la nobleza Cristiana de la Nación Alemana con respecto a la Reforma del Estado Cristiano,” en Obras de Lutero, vol. 44, ed. James Atkinson (Philadelphia: Fortress Press, 1966), p. 207.
  6. http://www.cprf.co.uk/languages/spanish_scriptureinschools.htm
  7. Ibíd.
  8. Cf. Jan Waterink, Conceptos Básicos de Pedagogía Cristiana, (Grand Rapids: Eerdmans, 1954), pp. 37ss.
  9. http://www.cprf.co.uk/languages/spanish_scriptureinschools.htm
  10. Herman Hoeksema, “Educación Cristiana,” Standard Bearer (Septiembre 1, 1927), vol. 3, pp. 532-536
  11. Conceptos Básicos de Pedagogía Cristiana, op. cit., Pág. 100
  12. Cornelius Jaarsma y John Deber, Hacia una Filosofía de la Educación Cristiana (Grand Rapids: Eerdmans, 1961), p. 9.
  13. http://www.cprf.co.uk/languages/spanish_scriptureinschools.htm
  14. Herman Bavinck, Gereformeerde Dogmatiek, 4 vols. (Kampen: J. H. Bos, 1906), vol. 1, p. 472
  15. http://www.cprf.co.uk/languages/spanish_scriptureinschools.htm
  16. Herman Bavinck, Paedagogische Beginselen (Kampen: J. H. Kok, 1904) p. 171.
  17. http://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080115040200AAwZnXV
  18. “Entre los hebreos, no había título de honor mas alto que “Rabbí”. Ningún pueblo ha elevado a tan alta posición al maestro como el pueblo hebreo. Al judío se le enseñaba a preferir a su maestro antes que a su padre, y disputar contra un rabino o murmurar contra él, era tan pecaminoso como murmurar contra Dios. El honor debido al maestro lindaba con el honor debido a Dios”. Cuadernillo de la materia Educación Cristiana I, Seminario Bíblico de Fe, Bs. As., Argentina, Pág. 4
  19. Teología sistemática: Tomo I, bíblica, histórica, evangélica, James Leo , Pág. 574-576,Publicado en 2003,Editorial Mundo Hispano
  20. Notas libro de Marcos ,Instituto bíblico Casa de Israel
  21. http://iglesia.libertaddigital.com/articulo.php/1276229436

 

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