Jesús y María Magdalena, “hasta que la muerte los separe…” parte 1


Jesús y María Magdalena, “hasta que la muerte los separe…” parte 1

Autor: Paulo Arieu

María Magdalena en un icono de la Iglesia ortodoxa.

“Sentía un afecto muy tierno por su maestro, y por eso, cuando el sábado hubo pasado, no podía soportar permanecer inactiva, sino que fue, al romper la mañana, con el deseo de obtener algún consuelo del lugar. ” (Juan Crisóstomo,Homilía 85) [0]

“Amar y ser amado es sentir el sol por ambos lados” (David Viscott) [10]

I. Introducción

  • Y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades; María la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios”. (Luc. 8:2)

Parece que el señor Jesús y la Magdalena estarán juntos hasta que la muerte los separe! Pero no juntos en el sentido que los gnósticos le quieren dar, sino en el verdadero sentido que nos relata la biblia. El de una discipula agradecida y el de Jesús, su [nuestro] Señor y Salvador, quien lideró la evangelización realizada por sus seguidores y quien como maestro también los adoctrinó. La historia contemporánea, pretende aliarse a los relatos gnósticos para atribuirle al Señor y a su discipula un rol de pareja erróneo, que nada en la biblia nos lo sugiere. Jesús se relacionaba con sus discipulos de un modo completamente distinto al que nosotros lo hacemos actualmente.

El Señor compartía todo el tiempo con ellos y se ve que vivían por temporadas en comunidad, siguiéndole en su ministerio itinerante por todos lados. Esta caracteristica parece ser la de la iglesia que se formó después de Pentecostés (cf. Hch. 2:44-47). Quienes seguían a Jesús eran llamados discípulos, es decir, los que aprenden del maestro. De entre los discípulos, Jesús eligió a doce, que recibieron el nombre de apóstoles, que quiere decir “los enviados a predicar”. Ellos eran sus amigos, vivían juntos, y lo tenían todo en común.(Luc. 14:33)

Por lo tanto, Jesús y Magdalena, Jesús y los discípulos, Jesús y la historia, estarán juntos en este trabajo mio de investigación personal. Y creo que estarán juntos seguramente hasta que los historiadores y eruditos, se aburran de inventar historias paralelas a la biblia, que desvíen la mirada del Jesús plenamente histórico. No solo de su Kerygma, del relato cristológico basado en su resurrección, sino también del Cristo encarnado que tuvo una cultura israelita típica del s.I de nuestra era cristiana.

Vamos a hablar en este artículo, de Jesús y de María Magdalena, su discípula. María Magdalena es posiblemente aquella discípula a la que el Señor mucho amaba, pues él la habia librado de varios demonios que la atormentaban. Ella se había convertido en su seguidora ferviente. Algunos creen que en otra ocación, previo a su muerte, fue ella quien le unguió sus pies con un caro perfume y lavó sus pies con su cabello, pero no hay datos suficientes en la biblia, como para afirmar esto.

De la lectura de los santos evangelios se desprende que María Magdalena sentía un gran amor por Jesús. Había sido librada por él de siete demonios, le seguía como discípula, le asistía con sus bienes (Luc.. 8:2-3) y estuvo con María, la Madre de Jesús, y las otras mujeres cuando Jesús fue crucificado, según relata Marcos.  Fue, según los evangelios, la primera a la que se le apareció Jesús después de la resurrección, tras buscarlo con lágrimas, en Juan cap. 20.

María Magdalena (en hebreo: המגדלית מרים; en griego antiguo: Μαρία ἡ Μαγδαληνή) es mencionada, tanto en el Nuevo Testamento canónico como en varios evangelios apócrifos, como una distinguida discípula de Jesús de Nazaret. Es considerada santa por la Iglesia Católica Romana, la Iglesia Ortodoxa y la Comunión Anglicana, que celebran su festividad el 22 de julio. Reviste una especial importancia para las corrientes gnósticas del cristianismo. Su nombre hace referencia a su lugar de procedencia: Magdala, localidad situada en la costa occidental de lago de Tiberíades.

Es uno de los personajes bíblicos más interesantes cuya figura resalta en los evangelios: María Magdalena o Mariam de Magdala. Una sombra de misterio rodea a la persona de esta mujer que mostró el más grande amor por el Señor. Mucho se ha especulado sobre ella:

1. Algunos afirman que fue una de las fundadoras de la iglesia cristiana.

2. Otros que era ” el discípulo amado” y que escribió el cuato evangelio, el evangelio atribuido a Juan.

3. Otros que es la misma pecadora que ungió los pies de Jesús y la misma mujer encontrada en adulterio que los judíos querían matarla.

4. Otros afirman que era una “ramera”, en fin, ya no encuentran que decir.

5. Hasta en el cine se ha insinuado que era amante de Jesús.

Pienso que esta barbaridad sólo puede ser concebida por alguien que desconoce las cosas de Dios. “El hombre carnal no logra vivir para Dios como quisiera. No importa cuanto se esfuerce por agradar a Dios y ser conformado a la imagen de Cristo, se queda corto.” [14] “En efecto, el hombre es corrupto y muere por esta mismisima  razón” [15]

Realmente nos encontramos en el Evangelio a un personaje muy especial del que nos pareciera saberlo todo y del que casi no sabemos nada: María Magdalena.Aunque si miramos bien la biblia, es bastante lo que ella nos relata de esta joven mujer, teniendo en cuenta que es mujer y no es familiar de Jesús.

María Magdalena, cuadro de José de Ribera.(Wikipedia)

Que sabemos de ella?

1). Sabemos que su nombre era María. Pero “María” era un nombre muy común en aquellos tiempos, y, siendo que en ese tiempo todavía no había nacido la costumbre de los apellidos, entonces se buscaba alguna otra forma de identificar a las “Marías”. María, la madre de Jesús; María la madre de Jacobo, etc. A esta “María” se le llama “Magdalena”. Es decir, María la de Magdala.

Magdalena no es un apellido, sino un toponímico. Se trata de una María de Magdala, ciudad situada al norte de Tiberíades.  Magdala, la ciudad natal de María, estaba a tres millas de Capernaúm. Como todas las poblaciones a orillas del lago, Magdala reparte su actividad económica entre la pesca y el campo. Todo ese mundo de barcas, sembradores, pastores, obreros que van o no van a trabajar a la viña, y que quedó reflejado en las parábolas de Jesús, es el ambiente de Magdala. Podemos imaginar la vida de las niñas que crecieron en Magdala, mirando el lago desde las colinas y participando en las tareas que toda mujer tenía en las zonas rurales: cuidar ovejas, o cosechar los granos, o participar alegremente en la elaboración del vino patero, cantando y bailando. Así habrá sido la vida cotidiana de María Magdalena. O tal vez no. No sabemos si los siete demonios la dejaban.

2). Sólo sabemos de ella que Cristo la libró de siete demonios (Luc. 8:2) Todo parece que comenzó cuando Jesús sacó de ella siete demonios, es decir, según el parecer de los entendidos, cuando Cristo la curó de una grave enfermedad demoníaca.[16] El pasado tormentoso de M. Magdalena es el de una vida endemoniada”.

Como bien dice Pagola, “La curación de los enfermos y la liberación de los endemoniados son signo de una sociedad de hombres y mujeres sanos, llamados a disfrutar de una vida digna de los hijos e hijas de Dios.” [18]

Según algunas tradiciones occidentales ocultas, Maria Magdalena no era una prostituta comercial cualquiera, sino que una sacerdotisa para alguna deidad misteriosa. Con este antecedente, adquirió importancia ideológica para la formación de los movimientos esotéricos dentro de la cristiandad.[17] No tenemos base biblica suficiente para justificar como válido esto.Aunque la posibilidad existe de que ella antes de ser discipula, haya estado involucrada de alguna manera en alguna religion de misterio de aquella época, y que su testimonio hay sido tergiversado por los gnósticos para así ponerla como apostol femenina de sus creencias heréticas.

El reino de Dios se abre camino allí donde los enfermos son rescatados del sufrimiento, los endemoniados se ven liberados de su tormento y los pobres recuperan su dignidad. Dios es el «antimal»: busca «destruir» todo lo que hace daño al ser humano. Según Mar. 1:24, los espíritus malignos que atormentan a los poseídos increpan así a Jesús: «¿Has venido a destruirnos?» [19]

Paogla describe asi aquel momento en el ministerio de Jesús:

Para recibir el perdón no hay que subir al templo de Jerusalén a ofrecer sacrificios de expiación; tampoco es necesario sumergirse en las aguas del Jordán. Jesús lo ofrece gratis a quienes acogen el reino de Dios.  Para proclamar su misericordia de una manera más sensible y concreta se dedicará a algo que Juan nunca hizo: curar enfermos que nadie curaba; aliviar el dolor de gentes abandonadas, tocar a leprosos que nadie tocaba, bendecir y abrazar a niños y pequeños. Todos han de sentir la cercanía salvadora de Dios, incluso los más olvidados y despreciados: los recaudadores, las prostitutas, los endemoniados, los samaritanos. Jesús abandona también el lenguaje duro del desierto. El pueblo debe escuchar ahora una Buena Noticia. Su palabra se hace poesía. Invita a la gente a mirar la vida de manera nueva. Comienza a contar parábolas que el Bautista jamás hubiera imaginado. El pueblo queda seducido. Todo empieza a hablarles de la cercanía de Dios: la semilla que siembran y el pan que cuecen, los pájaros del cielo y las mieses del campo, las bodas en familia y las comidas en tomo a Jesús. Con Jesús todo empieza a ser diferente. El temor al juicio deja paso al gozo de acoger a Dios, amigo de la vida. Ya nadie habla de su «ira» inminente. Jesús invita a la confianza total en un Dios Padre. No solo cambia la experiencia religiosa del pueblo. También se transforma la figura misma de Jesús. Nadie lo ve ahora como un discípulo o colaborador del Bautista, sino como el profeta que proclama con pasión la llegada del reino de Dios. ¿Es él aquel personaje al que Juan llamaba «el más fuerte» [20]

María Magdalena no tuvo un demonio, sino siete. Esto nos habla de una vida completamente corrupta, completamente alejada de Dios sirviendo a Satanás con sus acciones. No es tan descabellado creer que en su pasado hubiese estado relacionada con algun culto esotérico de la época, pero los evangelios solo nos narran lo mas importante de la vida de esta discipula de Jesús. Pero Jesus la liberó. Y como dice la canción cristiana popular, “cuando el Hombre de Galilea pasa, todo se transforma, la alegria viene , la tristeza va…. y los creyentes alaban al Señor!!!”

Al oírle hablar y, sobre todo, al verle curar a los enfermos, liberar de su mal a los endemoniados y defender a los más despreciados, ellos tienen la impresión de que Dios se interesa realmente por su vida y no tanto por cuestiones «religiosas» que a ellos se les escapan. El reino de Dios responde a sus aspiraciones más hondas.[21] .

3). Que acompañaba a Cristo formando parte de un grupo grande de mujeres que le servían.

No es raro pues que oyera pronto de Jesús y se pusiera en contacto directo con Él. María era un personaje conocido en Magdala. Era relativamente rica y había estado sujeta a la influencia de los demonios. Algunos dicen que era adúltera, pero no es justo decirlo no teniendo ningún dato. No tenía nada que ver con la mujer pecadora [18]que lavó los pies a Jesús. Podemos suponer, por su posesión de demonios, que era de naturaleza apasionada e impetuosa. Pero María se había librado de estas influencias. Jesús expulsó sus siete demonios y a partir de aquel momento, María Magdalena, dedicó su fervor apasionado a servir a Jesús. Permaneció con las mujeres que seguían a Jesús y sus discípulos, que les servían según necesitaban y que cuidaban de ellos. Necesitaban dinero, alimento, vestido. El dinero lo proveían estas mujeres, según vemos en Luc. 8:3.

Según los evangelistas, Jesús despide a los enfermos y pecadores con este saludo: «Vete en paz», disfruta de la vida. Jesús les desea lo mejor: salud integral, bienestar completo, una convivencia dichosa en la familia y en la aldea, una vida llena de las bendiciones de Dios. El término hebreo shalom o «paz» indica la felicidad más completa; lo más opuesto a una vida indigna, desdichada, maltratada por la enfermedad o la pobreza. Siguiendo la tradición de los grandes profetas, Jesús entiende el reino de Dios como un reino de vida y de paz. Su Dios es «amigo de la vida». Jesús solo llevó a cabo un puñado de curaciones. Por las aldeas de Galilea y Judea quedaron otros muchos ciegos, leprosos y endemoniados sufriendo sin remedio su mal. Solo una pequeña parte experimentó su fuerza curadora. Nunca pensó Jesús en los «milagros» como una formula mágica para suprimir el sufrimiento en el mundo, sino como un signo para indicar la dirección en la que hay que actuar para acoger e introducer el reino de Dios en la vida humana. Por eso Jesús no piensa solo en las curaciones de personas enfermas. Toda su actuación está encaminada a generar una sociedad más saludable: su rebeldía frente a comportamientos patológicos de raíz religiosa como ellegalismo, el rigorismo o el culto vacío de justicia; su esfuerzo por crear una convivencia más justa y solidaria; su ofrecimiento de perdón a gentes hundidas en la culpabilidad; su acogida a los maltratados por la vida o la sociedad; su empeño en liberar a todos del miedo y la inseguridad para vivir desde la confianza absoluta en Dios . Curar, liberar del mal, sacar del abatimiento, sanear la religión, construir una sociedad más amable, constituyen caminos para acoger y promover el reino de Dios. Son los caminos que recorrerá Jesús.[22]

4). Los momentos culminantes de su vida fueron su presencia ante la Cruz de Cristo, junto a María, y, sobre todo, el ser testigo directo y casi primero de la Resurrección del Señor.

5). También sabemos que a María Magdalena se le ha querido unir con la pecadora pública que encontró a Cristo en casa de Simón el fariseo y con María de Betania. No se puede afirmar esto y tampoco lo contrario, aunque parece que María Magdalena es otra figura distintas a las anteriores.

6). El rostro de esta mujer en el evangelio es, sin embargo, muy especial: era una mujer enamorada (espiritualmente hablando no pasionalmente) de Cristo, dispuesta a todo por él, un ejemplo maravilloso de fe en el Hijo de Dios. (Mat. 5:4;cf. Jn. 20:11,14)

Familias que sobreviven malamente, gentes que luchan por no perder sus tierras y su honor, niños amenazados por el hambre y la enfermedad, prostitutas y mendigos despreciados por todos, enfermos y endemoniados a los que se les niega el mínimo de dignidad, leprosos marginados por la sociedad y la religión. Aldeas enteras que viven bajo la opresión de las elites urbanas, sufriendo el desprecio y la humillación. Hombres y mujeres sin posibilidades de un futuro mejor. ¿Por qué el reino de Dios va a constituir una buena noticia para estos pobres? ¿Por qué van a ser ellos los privilegiados? ¿Es que Dios no es neutral? ¿Es que no ama a todos por igual? Si Jesús hubiera dicho que el reino de Dios llegaba para hacer felices a los justos, hubiera tenido su lógica y todos le habrían entendido, pero que Dios esté a favor de los pobres, sin tener en cuenta su comportamiento moral, resulta escandaloso. ¿Es que los pobres son mejores que los demás, para merecer un trato privilegiado dentro del reino de Dios? [23]

7). ¿Quién es María Magdalena y qué labores desarrollaba antes de su encuentro con Jesús de Nazareth?.

Para la universalidad de los cristianos y no cristianos, la pregunta es sencilla y tiene una respuesta casi obvia, repetitiva y tradicional: María Magdalena era una pecadora pública, una prostituta (?), la mujer de los siete demonios. La tradición católica, la desinformación y la abundancia de historias, pinturas y esculturas alrededor del mundo, parecen corroborar esta respuesta. Sin embargo, un trabajo serio de investigación bíblica que confirme esta interrogante, nos permite obtener una gran verdad y una gran sorpresa: En ningún versículo del evangelio está escrito que María Magdalena fuera una prostituta; ni siquiera que fuera pecadora. Entonces, ¿de dónde procede esta tradición, esta historia envuelta en un telar de verdad que todos conocemos, la cual se nos cuenta desde niños y que se repite en las misas catolicas los 22 de julio de cada año?

San Gregorio Magno (540-604), uno de los cuatro doctores de la Iglesia católica, organizador de la Ley eclesiástica, en su Homilía 25; PL 76,1188 escribe:

“la mujer descrita por Lucas como pecadora, llamada María por Juan, es la misma que Marcos atestigua que fue liberada por Jesús de siete demonios. Por lo tanto estos tres personajes son la misma persona: María Magdalena”.[9]

Fue durante el papado del Papa Paulo VI (1969), que se reivindicaría el buen nombre y la trascendencia histórica y bíblica de María Magdalena en la reforma Litúrgica Novus Ordo reemplazando la misa Tridentina como forma universal de la liturgia católica, señalando que María Magdalena no es la pecadora que afirmaba el papa Gregorio el Magno [10]

Como vemos, los líderes religiosos han cuestionado su moral. También ella fue victima de la inquisición y de una de las difamaciones más atroces de la historia. Debemos verla a ella además como uno de los testigos principales del peor crimen de lessa humanidad que haya conocido la humanidad en todos los tiempos.

Otros religiosos mas recientes la han revindicado a esta amada discípula del Señor. También vemos como los gnósticos antiguos la contituyeron apóstol de sus doctrinas particulares y los gnósticos modernos la involucran en un affaire con Jesús, tejiendo historias secretas y novelas fantasiosas de cine y éxitos modernos de librería. Cuanta tinta corre aún hoy en día, y todo para relacionar sentimentalmente a Jesús con esta joven mujer de buen pasar económico, que consagró su vida y aún hasta todos sus bienes al servicio de la misión del Señor, luego que Cristo la libertara de sus demonios [24]!!!

A los ojos de los hombres modernos, muchos la admiran porque

“consideran que María Magdalena fue ‘una gran feminista’ para su tiempo.”[11], lo que no está tan lejos de la verdad, si vemos la consagración y la disposición con la que sirvió a Jesús desde los comienzos hasta el final de su ministerio terrenal. Eso si, no feminista como lo entienden los hombres de hoy en día, sino mas bien como discípula de Jesús; vemos en los evangelios que ella se adhirió a las enseñanzas de Jesús, que eran realmente revolucionarias con respecto a las de esa época y cultura. Estas enseñanzas éticas, también san Pablo las desarrollaría con firmeza y autoridad, por ejemplo en su ética de la carta a los Gálatas (Gal.3:28).

Si leemos la biblia sin prejucios, veremos que constantemente hubieron varias mujeres de Israel que acompañaron a Jesús durante su ministerio itinerante y entre ellas la Magdalena.

  • “Jesús iba recorriendo ciudades y aldeas predicando y anunciando la Buena Nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres a las que había curado de espíritus malos o de enfermedades: María, por sobrenombre Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de un administrador de Herodes, llamado Cuza; Susana, y varias otras que los atendían con sus propios recursos.” (Lc. 8:1-3)

María Magdalena es el equivalente femenino de Pedro en el círculo que seguía a Jesús Los dos se caracterizaban por su celo y su fervor; fervor que a veces era excesivo y tenía que ser reprendido. [6] (cf. Jn. 20:10-18)

Vamos a ver quien es esta joven tan atractiva que los evangelios nos narran en reiterados pasajes. Aunque la historia oficial suele contarnos que ésta mujer fue una prostituta, que al conocer a Jesús redimió en su vida, sin embargo, la otra historia, la conocida a traves de la biblia y “por los enigmas del mundo”[12], nos asegura que la verdad es otra bien distinta. La historia de María Magdalena está envuelta en mitos, leyendas y simbolismos. Ella ha llegado a representar y sostener el papel del mismísimo espíritu de la antigua diosa venerada por todo Oriente Medio y Europa hace miles de años. Que estuviera casada con Jesús o que le diera un hijo son cuestiones que, simplemente, no se pueden probar por lo que sabemos a día de hoy y de los relatos biblicos no se puede afirmar esto. Estas historias estan envueltas en mitos relacionados con el gnosticismo.

Tres de las mujeres, se mencionan por su nombre; María Magdalena, Juana y Susana. Sin embargo, muchas otras mujeres acompañaban a Jesús. Al introducir estas mujeres en la vida publica de Jesús, Lucas enfatiza el papel clave que las mujeres tienen en el Cristianismo. Ellas no solamente fueron sanadas e invitadas al Reino, sino que participaron grandemente del ministerio y Misión de Jesús. Como es que los relatos de los evangelios nos muestran la actividad misionera de estas mujeres?

Se presentaban las mujeres trabajando en el mismo ministerio con Jesús y los doce apóstoles en papeles, que en aquellos tiempos, eran considerados como revolucionarios. A ellas nunca se les llamaba para que acompañaran a los rabí nos judíos, ni tampoco se les enseñaba a ser discípulos. También ellas, de sus propios medios económicos, proveían para Jesús y los doce. Algunas eran solteras, y se sabía de una, Juana que era casada. Lo mas probable era que otras también estuvieran casadas. Ellas conversaban, aprendían, apoyaban y viajaban con un hombre que no era su esposo, padre o hermano. [13]

En el paganismo, la mujer era considerada como un objeto de placer, una mercancía, un capital de trabajo; en el judaísmo, ella estaba marginada, degradada. Jesús ha manifestado siempre una gran estima, el más grande respeto por la mujer, por toda mujer; él ha sido particularmente sensible a su sufrimiento. Haciendo caso omiso a las barreras religiosas y sociales de su tiempo, él restableció a la mujer su dignidad de persona humana, delante de Dios y delante de los hombres.Y aunque comunmente el rol de la mujer fue el de cuidar sus hogares, Jesús llamó a mujeres a servirle en su misión kerygmática, y a proclamar el año del jubileo. Cristo dignificó el rol de la mujer.

III. María Magdalena en el Nuevo Testamento

La información sobre María Magdalena en los evangelios canónicos es escasa. Es citada en relación con cuatro hechos diferentes:

  • 1. De acuerdo con el evangelio de Lucas (Lc. 8:2), María Magdalena alojó y proveyó materialmente a Jesús y sus discípulos durante su predicación en Galilea. Se añade que anteriormente había sido curada por Jesús: “Le acompañaban los doce y algunas mujeres que habían sido curadas de enfermedades y espíritus malignos: María, llamada Magdalena, de la cual habían salido siete demonios […]”.
  • 2. De acuerdo con los evangelios de Marcos (Mar. 15:45-47), Mateo (Mat. 27:55-56) y Juan (Jn 19:25), estuvo presente durante la crucifixión de Jesús.
  • 3. En compañía de otras mujeres, fue la primera testigo de la resurrección, según una tradición en la que concuerdan los cuatro evangelios (Mat 28:1-5, Jn 20:1-2, Mar 16:1-5, Luc 24:1-10).
  • 4. Después comunicó la noticia a Pedro y a los demás apóstoles. Según un relato que sólo aparece en el evangelio de Juan, fue testigo de una aparición de Jesús resucitado (Jn 20:11-18).

IV. Identificación con otros personajes. DOS MARÍAS Y UNA PECADORA: TRES PERSONAJES PARA UNA MISMA HISTORIA

a) María Magdalena, textualmente y con su nombre completo, aparece en varias escenas del Nuevo Testamento y refrendada por los cuatro evangelistas.

b) María de Betania es la hermana de Marta y de Lázaro. Aparece en el episodio de la resurrección de su hermano (Jn. 11); Derrama perfume sobre el Señor y le seca los pies con sus cabellos (Jn. 11:1; 12:3). Escucha al Señor sentada a sus pies y se lleva «la mejor parte» (Luc. 10:38-42) mientras su hermana trabaja.

c) Finalmente, hay un tercer personaje, la pecadora anónima que unge los pies de Jesús (Luc. 7:36-50) en casa de Simón el Fariseo.

Leyendo estos fragmentos bíblicos, no es difícil establecer una relación entre la pecadora y María de Betania; es decir, no es imposible suponer que se trata de una misma situación; aunque en circunstancias diferentes, y por lo tanto, que se trate de una misma persona. Por otra parte, es posible que los «siete demonios» de Magdalena podían significar un grave pecado del que Jesús la habría liberado. Pero esto es especulativo. Los citados son los únicos pasajes de los evangelios canónicos en los que se cita a “María de Magdala”. La tradición cristiana occidental, sin embargo, aunque sin apoyarse en evidencias textuales de ningún tipo, ha identificado con María Magdalena a otros personajes citados en el Nuevo Testamento:

  • La mujer adúltera a la que Jesús salva de la lapidación, en un episodio que sólo relata el evangelio de Juan (Jn. 8:3-11).No se cita el nombre de este personaje.
  • La mujer que unge con perfumes los pies de Jesús y los enjuga con sus cabellos antes de su llegada a Jerusalén según los evangelios sinópticos (Luc 7:36-50, Mar. 14:3-8,Mat. 26:6-13), cuyo nombre no se menciona. Según Marcos y Mateo, sin embargo, la unción tuvo lugar en Betania, “en casa de Simón el leproso”, lo que ha llevado a identificar a esta mujer a su vez con María de Betania.
  • Y María de Betania, era la hermana de Lázaro, amigos de Jesús, a la que se atribuye en el evangelio de Juan la iniciativa antes mencionada (Jn. 12:1-8), y que aparece en otros conocidos pasajes del cuarto evangelio, como la resurrección de Lázaro (Jn. 11:20-30).
  • Se la procura identificar también en Luc 10:38-42,con la María del episodio de la disputa entre una Marta “afanada y turbada (v.41) y una María fiel oyente (“María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”,v.42).

La identidad de María Magdalena como María de Betania y “la mujer quien fue una pecadora” fue establecida en un sermón que el papa san Gregorio I dio en el año 591, en el cual dijo:

  • “Ella, la cual Lucas llama la mujer pecadora, la cual José llama María [de Betania], nosotros creemos que es María, de quien siete demonios fueron expulsados, según Marcos”.

Difundida por los teólogos de los siglos III y IV, esta teoría gozó de mucha popularidad en el siglo XIX y constituyó un tema frecuente en la iconografía cristiana occidental hsta que Pablo VI limpió su moral pública.

Conclución

No es sino a través del conocimiento de la compleja realidad que hoy nos toca vivir (política, económica, social, cultural y religiosa), que podremos discernir con mayor claridad cuales  son las opciones que nos permiten vivir con mayor fidelidad la fe en Jesús y la construcción de su Reino, esperanza y utopía que comenzó acá en la tierra y es nuestra tarea. Prácticamente todo el capítulo 20 del libro de Juan habla de Maria Magdalena, esta ferviente y noble discípula de Jesús, la primera en ver a Jesús resucitado. También vemos como Jesús la comisiona a dar pronto testimonio de su resurrección. Lástima que su testimonio es tergiversado por los esotéricos y gnósticos para dar fundamento teórico a sus herejías.Vemos también como el fundamentalismo religioso siempre es rapido para rotular a los creyentes de herejes o inmorales.

Tampoco es cierto que Jesus estuviera casado con Magdalena. La Biblia lo hubiese dicho claramente. No era esa su misión. Tampoco Jesús fue un mito. Hay un número de voces hoy en día reclamando que los relatos de Jesús como se registran en el Nuevo Testamento, son simplemente mitos y fueron el resultado de escritores que copiaron historias de la mitología pagana, tales como las historias de Osiris, Dionisio, Adonis, Atis, y Mitra. El reclamo es que estas figuras mitológicas tienen esencialmente la misma historia que la que el Nuevo Testamento describe de Jesucristo de Nazaret.

Incluso Dan Brown, el conocido autor del Codigo Da Vinci, llegó a blasfemar diciendo en su obra que

“Nada es original en el cristianismo.”[3]

Sin embargo, una vez que los hechos son examinados, la supuesta relación entre el Nuevo Testamento y la mitología es fácilmente probada como falsa. Para descubrir la verdad acerca de estas afirmaciones en particular y otras como ellas, es importante

1) Desenterrar la historia detrás de las afirmaciones.

2) Examinar los retratos históricos verdaderos de los falsos dioses que se comparan con Cristo

3) Exponer los errores lógicos en los que están incurriendo los autores y

(4) analizar por qué los evangelios del Nuevo Testamento pueden ser altamente confiables en presentar con exactitud al histórico y verdadero Jesucristo.

Cuando leemos en la biblia, principalmente a Juan, vemos a Magdalena en relación al testimonio de Jesús resucitado; pero  luego en los relatos novelezcos contemporáneos, la historia de María Magdalena es envuelta en mitos, leyendas y simbolismos. Ella ha llegado a representar y sostener el papel del mismísimo espíritu de la antigua diosa venerada por todo Oriente Medio y Europa hace miles de años. Que estuviera casada con Jesús o que le diera un hijo son cuestiones que, simplemente, no se pueden probar por lo que sabemos a día de hoy. Estas historias permanecen envueltas en mitos, pero están llamadas a ganar fuerza con el paso del tiempo si el rol de la mujer no adquiere parametros bíblicos mas desculturalizados de lo que fue la cultura del primer siglo de nuestra era cristiana. El machismo y la violencia de género es una muestra de que Jesús necesita sanar nuestra cultura y dar a la mujer un rol verdaderamente libertador y no subyugante.

Termino este primer artículo con las palabras de Juan Crisóstomo.

“Sentía un afecto muy tierno por su maestro, y por eso, cuando el sábado hubo pasado, no podía soportar permanecer inactiva, sino que fue, al romper la mañana, con el deseo de obtener algún consuelo del lugar. ” (Juan Crisóstomo,Homilía 85) [0]

Como reflexiona Pagola,

es triste comprobar con qué seguridad se hacen afirmaciones que deforman gravemente el verdadero proyecto de Jesús, y con qué facilidad se recorta su mensaje desfigurando su buena noticia. Mucho más lamentable y penoso resulta asomarse a tantas obras de «ciencia-ficción», escritas con delirante fantasía, que prometen revelarnos por fin al Jesús real y sus «enseñanzas secretas», y no son sino un fraude de impostores que solo buscan asegurarse sustanciosos negocios. [1]

Dios le bendiga

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Notas

[0] http://www.buenasnuevas.com/biblia/mujeres/16-mariamagdalena.htm

[1] Antonio Pagola, Jesús Aproximación Histórica, pag. 5, Primera edición: septiembre 2007 Segunda edición: octubre 2007 Tercera edición: noviembre 2007 Diseño: Amparo Hernández Pereda-Velasco Estudio SM © 2007, José Antonio Pagola © 2007, PPC, Editorial y Distribuidora, SA Impresores, 2 Urbanización Prado del Espino 28660 Boadilla del Monte (Madrid) ppcedit®ppc-editorial.com www.ppc-editorial.com ISBN 978-84-288-1940-4 Depósito legal: M-46,Sü4-2007 Impreso en España I Printed m Spam Imprime Huertas lndustnas Gráfteas, S.A.

[3] http://www.gotquestions.org/Espanol/pregunta-semana.html

[9] [10] http://www.cajamarca-sucesos.com/semana_santa/la_santa_polemica.htm

[6] http://www.adorador.com/mujeresdelabiblia/nt/maria_magdalena.htm

[11] http://m.cnnmexico.com/salud/2011/04/20/que-tan-relevante-es-maria-magdalena&next=1

[12] http://www.aliciagalvan.com/articulos/grandes-maestros/maria-magdalena-su-verdadera-historia

[13] http://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=13&cad=rja&ved=0CEkQFjACOAo&url=http%3A%2F%2Fmcenacle.org%2Fmcfdocs%2Fluke%2FEstudio%2520Biblico%2520Evangelio%2520de%2520Lucas%2FLc%25208.doc&ei=IF4dUfWvC4WI9QTryIDgBw&usg=AFQjCNGqRBvftSTckogBU6xmo44bpCWV4g&sig2=C0Eh72zUIgH4_w_ajwu9qA

[14] Anonimo, Biblia De Bosquejos De Sermones: Romanos, pag. 116,Editorial Portavoz

[15] Ibid

[16] Como sabemos que fueron 7 demonios? Pues no lo sabemos con ciencia cierta. Es possible que alguno de los discipulos lo supiera de boca del Señor. O bien también puede ser un simbolo el numero 7.

Los relatos sobre liberación de personas endemoniadas son los siguientes:(Mar 1:23-28;Mar. 5:1-20;Mar. 7:24-30;Mar. 9:14-29). Leyendo estos textos vemos que muchas veces están juntos posesión demoníaca y enfermedades. Pero no cualquier tipo de enfermedades. Los poseídos que son presentados delante de Jesús aparecen con gritos y violencia, algunos no pueden hablar, se dice que están enfermos pero no hay diagnóstico claro, tienen una fuerza física incontrolable, viven en la marginalidad o en los cementerios, las mujeres poseídas están tiradas en la cama sin poder pedir ayuda, hay convulsiones, autoagresión, ideas suicidas, falta de amor. En todo eso se deleitan los demonios. El evangelio no dice cuáles de todas estas manifestaciones de la posesión afectaban a María Magdalena. Sólo dice que Jesús expulsó de ella siete demonios. El número siete, que es el número de la perfección, habla de una situación completa, acabada. No había nada de ella que no hubiera sido tomado por esta posesión. Estaba completamente endemoniada. Perfectamente poseída. Vivía en un infierno.No hay relato del exorcismo de ella, ni hay registro de su historia clínica. ¿Cuál fue su situación antes de conocer a Jesús? Las narraciones evangélicas nos pueden hacer pensar en alguna enfermedad mental, un desequilibrio, depresión severa… No podemos reconstruir la vida de María Magdalena antes de su encuentro con Jesús. Pero si tenía no uno, sino siete demonios, su situación era grave, muy grave. Dado que el evangelio la nombra junto con otras mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades, tenemos que pensar en alguna enfermedad grave con algunos de los síntomas que se describen en los otros relatos de exorcismos. María Magdalena y otras mujeres mas habían sido curadas de espíritus malignos y de enfermedades. De ella en particular el evangelio dice que Jesús había expulsado siete demonios. Demonios, espíritus malignos, espíritus impuros o inmundos son distintas denominaciones que encontramos en la Biblia para estos seres. Se los considera seres personales, no simplemente fuerzas o energías negativas. ¿Qué significa que María Magdalena había estado poseída por siete demonios? “La Biblia se explica con la Biblia”. Sólo rastreando en la Biblia otros casos de personas posesas liberadas por Jesús podremos intentar acercarnos a lo que fue la situación de María Magdalena antes de conocer al Amigo. Dos veces mencionan los evangelios que María Magdalena había estado endemoniada ( Luc. 8:2 y Mar. 16:9). Pero estos pasajes no nos acercan el relato del exorcismo. Debemos recurrir a otros casos narrados en los evangelios para desentrañar a quiénes se consideraba personas poseídas según la mentalidad del siglo I. ¿Cómo es vivir poseída? ¿Cómo es ser llamada loca, que la gente te dé vuelta la cara, que tu aspecto asuste? ¿Qué les pasa a los que están cerca? ¿Qué se siente cuando pasa el tiempo y el demonio no se va? Jesús sacó a María Magdalena de este infierno en el que ella vivía. Ella, entonces, reencaminó su vida siguiendo los pasos del Maestro. Ella estuvo con el primer grupo de las discípulos a orillas del lago de Galilea, hizo con Jesús el camino hasta Jerusalén y subió con él al Calvario (Mar 15:40-41), contempló el lugar donde era sepultado (Mar. 15:47) y fue la primera que, ardiente en su amor, llegó hasta la tumba el domingo por la mañana.Jesús había echado siete demonios de María Magdalena. Hay quienes piensan que no fueron siete demonios literalmente, sino que fueron una cantidad muy grande, pero que como Pedro preguntó si debía perdonar hasta siete veces, así se decía de María Magdalena, siete demonios, como un número exageradamente alto, o como diríamos hoy, estaba “recontra” endemoniada. No lo sé, la Biblia dice siete. Otros piensan que María Magdalena fue la mujer encontrada en el acto mismo del adulterio, que fue traída a los pies de Jesús y que Jesús perdonó. Otros, inclusive, piensan que “siete demonios” realmente significa que María Magdalena era una prostituta, y que era la prostituta que ungió a Jesús con perfume de alto precio, y que limpió los pies de Jesús con sus cabellos. La mayor parte de estas creencias son realmente basadas en tradiciones y especulaciones. La Biblia no las enseña. Pero, entonces ¿qué nos dice la Biblia sobre esta mujer? Sabemos que en un momento de su vida, siete demonios habían entrado en su vida y controlaban sus acciones. Los demonios son seres espirituales que fueron creados por Dios, pero que un día se rebelaron. Ellos saben que un día serán castigados eternamente por Dios y harán cuanto sea posible por que Dios sea derrotado. Cuando un demonio entra en una persona la controla y le hace cometer toda clase de maldades y cosas que desagradan a Dios.

Las fuentes cristianas resumen la actuación de Jesús afirmando que se dedicaba a dos tareas: anunciar la buena noticia del reino de Dios y curar las enfermedades y dolencias en el pueblo 59. Ese fue su empeño fundamental: despertar la fe en la cercanía de Dios luchando contra el sufrimiento. Por eso, cuando confía su misión a los discípulos, les encomienda la misma tarea. «Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar» 60. Jesús solo realizó un puñado de curaciones y exorcismos. Por las aldeas de Galilea y Judea quedaron otros muchos ciegos, leprosos y endemoniados sufriendo sin remedio su mal. Solo algunos que se encontraron con él experimentaron su fuerza curadora. Jesús no pensó nunca en los «milagros» como una forma fácil de suprimir el sufrimiento en el mundo, sino solo como un signo para indicar la dirección en la que sus seguidores han de actuar para acoger el reino de Dios. El mensaje que transmitía en sus parábolas queda así reafirmado. La acción salvadora de Dios está ya en marcha. El reino es la respuesta  de  Dios al sufrimiento humano. La gente más desgraciada puede experimentar en su propia carne signos de un mundo nuevo en el que, por fin, Dios vencerá al mal. En alguna ocasión lo expresó con emoción:  «Estoy viendo a Satanás caer del cielo como un rayo» 

Esto es el reino de Dios que tanto anhela: la derrota del mal, la irrupción de la misericordia de Dios, la eliminación del sufrimiento, la acogida de los excluidos en la convivencia, la instauración de una sociedad liberada de toda aflicción.(Pagola,pag.170)

[17] Monografia: Maria Magdalena: ¿Santa, esposa o prostituta? Dante Enrique Rojas Linares    http://www.monografias.com/trabajos53/maria-magdalena/maria-magdalena.shtml

[18] Jesús y los pecadores

No se puede comprender la presentación y descripción de la composición de la sociedad judía del tiempo de Jesús sin hablar de los pecadores. Dentro de la sociedad conformaban un grupo de características definidas. Su perfil coincide en muchas características con el pueblo sencillo denominado “pueblo de la tierra”, o “ham ha ’ares”.

A ellos pertenecía una buena parte del pueblo pobre (que muchas veces encontramos en los evangelios, acudiendo en multitudes anónimas al encuentro de Jesús). Por su ignorancia, falta de instrucción y desconocimiento de la ley, estaban permanentemente expuestos a transgredir alguna norma o prescripción relativa a las leyes de pureza, que los convertía en pecadores. El aumento de los mandamientos había sido tan exorbitante que muy pocos alcanzaban a conocerlos.

Existían 613 mandamientos (365 prohibiciones, de las cosas que no se podían o debían hacer; y 248 prescripciones). Sólo los que accedían a la instrucción (aprendizaje de la Ley), que, por supuesto, no eran la mayoría del pueblo, llegaban a conocer bien todas las normas. El seguimiento rígido de las mismas separaba a los “cumplidores” (minorías) de los “pecadores” (mayorías). La aversión hacia estos últimos era tal que llegaba al extremo de aconsejarse no entablar relaciones con ellos, ni comerciar ni aceptar nada de su parte.

También existían listas de oficios y profesiones consideradas despreciables y con diverso grado de impureza. Por lo tanto, quienes las ejercían pasaban a integrar el conjunto de pecadores. Entre estas profesiones encontramos:

• Oficios relacionados con los transportes (cuidador-guía de asnos, o de camellos, marinero, cochero). Podían llegar a robar algo de las mercancías o equipaje transportado.

• Pastores. Se decía que llevaban los rebaños a pastar a campos ajenos, y que robaban parte de los productos del rebaño.

• Publicanos. Se enriquecían engañando a los demás.

• Y también ladrones, prostitutas, jugadores, usureros.

En los evangelios encontramos muchas citas en las que se asocia a estas profesiones con el rótulo de pecadores.

Y existían otras más. Se conservan diversas listas, no siempre coincidentes. Integraban el grupo también los enfermos. En la forma de pensar de la época, era común asociar la enfermedad con el pecado, ya sea del mismo enfermo o de sus antepasados.

La enfermedad o discapacidad de muchos se relacionaba con estar poseído por un espíritu malo. La mentalidad oriental asociaba la conducta de una persona al espíritu que la habitaba. Los evangelios nos describen, con detalle, varios casos de personas habitadas por espíritus malos.

Los pecadores podían tener diferencias en cuanto al origen de su pecado, pero compartían la marginación del resto de la sociedad.

Eran excluidos de la vida social al punto de no poder compartir la sinagoga. Para muchos era imposible escapar a su condición, pues si bien era factible la purificación mediante el arrepentimiento y sacrificios de expiación, todo significaba un desembolso de dinero. Y como su dinero era impuro, no lo podían utilizar. ¿De qué manera podrían arrepentirse y purificarse? Estaban condenados a la exclusión social.

En este complejo entramado social nació, vivió y predicó el reino Jesús de Nazareth. Sin tener en cuenta el contexto histórico (la realidad geográfica, política, económica, social y religiosa) de su tiempo, corremos el riesgo de leer la Biblia sin asumir los compromisos y opciones que Jesús nos señaló con sus enseñanzas y su práctica.

Ante una sociedad en conflicto (como la nuestra hoy, y como cualquier sociedad en un tiempo histórico determinado), Jesús tomó partido y anunció el Reino desde posiciones claras y categóricas.

Ello le valió la incomprensión y el rechazo, y hasta la muerte en la cruz. Para el hombre no creyente, Jesús puede ser un estimable, acaso único, modelo de lucha por la justicia y el bien de los demás. Pero su utopía de vida concluye con su muerte violenta a manos del poder religioso, económico y político de su tiempo.

Para el hombre de fe, la vida de Jesús y su práctica histórica (sus opciones concretas ante la realidad de su tiempo) han sido confirmadas por el Dios de la Vida como el camino a seguir. La resurrección de Jesús es la plena y definitiva palabra de Dios sobre cómo y por qué hay que vivir.

El estilo de vida, las enseñanzas, las opciones, la práctica de Jesús, que conocemos a través del texto evangélico, se constituyen en la“norma” a seguir. Palabra de Dios que nos apunta la dirección y el camino para anunciar y construir el Reino.

En este sentido, Jesús hace historia. Desde su propia vida (sus acciones, opciones, palabras…) construye la historia que podemos continuar.

Conocer la realidad del tiempo que vivió Jesús es importante, necesario e imprescindible para entender sus opciones. Y es una invitación y un desafío a conocer también la realidad que vivimos en nuestros días.

(Material perteneciente al Curso de Formación de Animadores Bíblicos de SOBICAIN). La SOCIEDAD BÍBLICA CATÓLICA INTERNACIONAL es una Institución fundada en 1924 por el P. Santiago Alberione, fundador de la Sociedad de San Pablo, proponiéndose dar un servicio a la Iglesia unversal mediante la difusión de la Palabra de Dios. Promueve el encuentro personal y comunitario del Pueblo de Dios con la Biblia, su estudio y meditación.www.san-pablo.com.ar/sobicain

[18] pag.82 Pagola

[19] pag. 94 Pagola

[20] pag. 76-77,PAGOLA

[21] pag 96,Pagola

[22] pag.97 Pagola

[23] pag. 97-98

[24] Para leer acerca de la metodología de Jesús en la liberación de los endemoniados en el N.T y conocer la acción demoniaca y la lucha espiritual hasta nuestros dias, ver aca

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Imágenes

Otras fuentes

4 comentarios en “Jesús y María Magdalena, “hasta que la muerte los separe…” parte 1

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