Dios, sexo,política parte 10


Dios, sexo,política parte 10

Autor:Paulo Arieu

 

«Hijos míos, esta es la última hora. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, ya han venido muchos anticristos, por lo cual nos damos cuenta que ya es la última hora. Ellos se salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros. Si hubieran sido de los nuestros, se habrían quedado con nosotros». (1 Jn. 2:18-19)

Shimon Peres: Desde Hitler que no hay un líder como Ahmadinejad, que llama a la aniquilación de otro pueblo”.[10]

“Las bombas caían en la céntrica calle Arbat, frente al teatro Bolshoy. Me daba cuenta de que las cosas no iban como nos imaginábamos. Nos preparábamos para celebrar una victoria pero en la radio hablaban de prisioneros y grandes cantidades de heridos…” [34]

Maikafer flieg
Dein Vater ist im Krieg
Deine Mutter ist im Pommerland
Pommerland ist abgebrannt
Maikafer flieg

Mariquita vuela.
Tu padre esta en la guera,
tu madre esta en Pomerania,
Pomerania se ha incendiado,
Mariquita vuela.
(cancion infantil alemana) [38]

anticristo

Introducción:

El Tercer Reich, Hitler, los nazis y el Holocausto forman parte del pasado de Alemania, pero sólo constituyen un capítulo brevísimo -12 años- en la historia de un pueblo que tiene más de 2.000 años de existencia. Lutero, Kant, Hegel, Nietzsche, Beethoven, Goethe, Marx o Einstein son algunos de los héroes nacionales de un pueblo que se formó durante la primera mitad del siglo I a.d.C., cuando distintas tribus germánicas -francos, godos, frisios, vándalos, lombardos- se establecieron en el valle oriental del Rin, y que protagonizó, a través de los siglos, el imperio carolingio, la Reforma protestante y la guerra de los Treinta Años, la revolución de 1848, el imperio y la primera guerra mundial, la República de Weimar, el nazismo y la segunda guerra mundial, la división de su país en dos, la caída del muro de Berlín y el esfuerzo por encabezar la construcción de Europa. Pocos historiadores conocen tan bien como el profesor Ozment, de la Universidad de Harvard, los orígenes de Alemania, pero probablemente ninguno ha sabido interpretar con tanto acierto el alma de una nación que es, a la vez, ordenada y caótica, disciplinada y obsesiva, orgullosa y tenaz. Este libro, monumental trabajo de síntesis en el que se nos da el curso entero de la historia de Alemania, restaura la perspectiva y los matices a una historia demasiado vampirizada por el episodio patólogico del nazismo en el siglo XX. [39]

En el artículo anterior, cité de la ética y las costtumbres alemanas, que difieren de las nuestras (latinas).Es dificil entender la cultura alemana, incluso mas alla de lo que la televion nos muestra de lo que aconteció durante la segunda guerra mundial.

Hoy en dia, los investigadores de la historia de la Alemania les  resulta dificil comprender como fue que llegaron así al siglo XX

Hoy, el estudio de Alemania le sitúa a uno en la encrucijada de dos enfoques contradictorios, cada uno de ellos dedicado a la busqueda de los precursores y precedentes que condujeron a Alemania a su situación del siglo XX.  El primero, mas antiguo y decaido, rebusca en la historia alemana sombras cuya proyección alcance al tercer Reich, y al parecer descubre la anormalidad a cada paso. El otro examina, en cambio, los albores de la República Federal alemana surgida en 1940 tras la guerra y detecta numerosos precedentes y signos en el presente y en el pasado alemán. Sin embargo, ninguno de estos enfoques ha mostrado demasiado interés en el recóndito pasado alemán interior a la era moderna, un pasado al que, en busca de pistas y con mayor confianza, habían vuelto la mirada alas antiguas generaciones, pertencieran o no al ámbito académico.Algunos historiadores llegan incluso a caricaturizar el esfuerzo que examina la Alemania moderna desde la perspectiva de un pasado remoto denominándola la “hipótesis de Tácito”. Se designa así la creencia errónea de que solo es posible  conocer adecuadamente una parte de la historia alemana si se conocen su  conjunto, lo que nos obliga, en este caso, a remontarnos al primer historiador de Alemania, el romano Cornelio Tácito, que vivió entre los años 55 y 120 d.C.[31]

Entonces, como leemos hay dos enfoques distintos para comprender la historia pasada de Alemania: [i] Investigar el Tercer Reich y su evolución nefasta [ii] Examinar el inicio de la República Federal alemana en 1940, en el que se detectan numerosos precedentes y signos en el presente y en el pasado de los alemanes.

También cité a Dietrich Bonhoeffer, un teólogo luterano alemán mártir por los nazis, muy preocupado por la ética cristiana en su época, vislumbrando incluso la época que se venía. Bonhoeffer, fue un hombre que trabajó incluso, intensamente por el ecumenismo con los católicos-romanos.

El pastor y teólogo Dietrich Bonhoeffer fue uno de los pocos cristianos en la Alemania nazi que se declaró públicamente en contra de las políticas de Adolfo Hitler. A pesar de todas las pruebas, nunca dejó de ondear la bandera del cristianismo real. Hasta el último segundo de su vida, Bonhoeffer mantuvo su fe en Dios y lo proclamó como su único Señor.[0]

Bonhoeffer, fue ejecutado  21 días antes de que Hitler se sucidara.

Temprano en la mañana del 9 de abril de 1945, hace poco más de 50 años, el teólogo y pastor Dietrich Bonhoeffer fue ejecutado en el campo de concentración de Flossenbürg por su participación en la conspiración para asesinar a Adolfo Hitler. El médico de Flossenbürg dio testimonio de los últimos momentos de Bonhoeffer: «El Pastor Bonhoeffer, antes de quitarse el uniforme de prisión, (se arrodilló) en el suelo orando fervientemente a su Dios. Me emocioné por la manera en que este hombre oraba con tanta devoción y tanta certeza de que Dios había oído su oración… En el lugar de la ejecución nuevamente hizo una breve oración y luego subió los escalones de la horca, valiente y con tranquilidad… Pocas veces he visto morir a un hombre tan enteramente entregado a la voluntad de Dios».He allí Dietrich Bonhoeffer, colgado de la horca. Es una escena que ahora está profundamente grabada en la conciencia cristiana, una escena de extraordinario significado tanto para los días de Bonhoeffer como para los nuestros. [1]

Sin duda, Bonhoeffer fue «un milagro teológico», al decir de Karl Barth, en aquella época de la historia de occidente tan particular.

No debe sorprendernos que Dietrich Bonhoeffer, un estudiante terriblemente precoz, concluyera sus estudios con gran celeridad y completara su disertación doctoral en la Universidad de Berlín a los 21 años (Karl Barth la describió como «un milagro teológico»), y una segunda disertación a los 23 años. Evidentemente era un teólogo prometedor. Como escribió John De Gruchy: «Si hubiera vivido más años, podría haber dominado la escena teológica en la segunda mitad del siglo veinte.» [2]

Bien dijo Tertuliano que la sangre de los mártires fue semilla del avivamiento

Al observar a Bonhoeffer en prisión y luego camino a la horca, no podemos menos que ver otros héroes de la fe (gente como Pablo) que fueron antes que él, que se vieron en sitios similares, y cuyas vidas terminaron de la misma manera. Vienen a nuestra mente las palabras de Bonhoeffer: «Cuando Cristo llama a un hombre, hasta le pide que muera». Alguien dijo que la iglesia ha sido regada con la sangre de los mártires. Poco más de cincuenta años después de su martirio, el testimonio de Dietrich Bonhoeffer continúa alentando a la iglesia que él tanto amó, y al mundo que también tanto amó, aún hasta la muerte.[3]

El triste saldo de las guerras (Cf. Mateo 24)

Comenta el historiador Howard Zinn, que lamentablemente

durante la segunda guerra, murieron 6 millones de judíos y varios millones de no judíos. [7]

Se dice que en la historia ha habido más de 14.000 guerras. Que en los últimos 300 años se han celebrado más de 8.000 tratados de paz, todos los cuales no han permanecido vigentes más de 2 años, en promedio. Son muchas las guerras que ha habido en todo el siglo XX, y conocido por todos han sido las dos Guerras Mundiales. Si miramos los registros de las últimas décadas, tenemos que: En los años 60 había 5 lugares que estaban en guerra; en los 70, 11 lugares; en la década del 80, 6; y en la década del 90, 10. Tiempos atrás salimos de un gran conflicto de Irak con la ONU; otro en Yugoslavia; se vio también lo que pasa entre Rusia y Chechenia. También vemos cómo persiste la guerrilla en Colombia, después de tantos años. En fin, hay levantamientos de etnias, insurrecciones de pueblos contra sus gobernantes, caos y duras amenazas. Creemos que esta es una más de las profecías cumplidas en este tiempo.

Por otro lado, los gobernantes y líderes religiosos mundiales hablan de paz; sin embargo, se preparan para la guerra. Todas las grandes naciones han estado probando en estos últimos 2 años “misiles de largo alcance”, los llamados “intercontinentales”. Además, han vuelto a surgir las antiguas amenazas verbales entre oriente y occidente. Nos preguntamos: ¿Qué pasa con el hombre que no puede vivir en paz? ¿De qué han servido las guerras anteriores? ¿Por qué debe haber devastaciones?.

Interrogantes profundas y serias, que una víctima del holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial (Ana Frank) trató de responder, diciendo:

“Los hombres han nacido con el instinto de destruir, matar, asesinar y devorar. Hasta que toda la humanidad, sin excepción, no sufra un enorme cambio, la guerra imperará….” (Ana Frank) [17]

Ese enorme cambio a que se refería Ana Frank [37], no es posible con la mano del hombre. Se necesita algo que no sea de aquí abajo. Uno que venga desde lo alto. Y es eso lo que esperamos, el retorno de Jesucristo, el Rey de reyes y Señor de señores, que ha de venir a reinar a la tierra con justicia y equidad.

Un encuentro con conspiradores

A su regreso a Alemania en julio de 1939, Bonhoeffer tenía toda la intención de participar en el derrocamiento de su nación. A través de su cuñado, Hans von Dohnanyi, pronto se unió a los esfuerzos de un pequeño pero importante grupo de resistencia centrado en el Abwehr, el servicio de contrainteligencia militar. La intención era nada menos que la derrota del nazismo con el asesinato de Adolfo Hitler. Para julio de 1940, Bonhoeffer se había asegurado participación oficial en el Abwehr, y a partir de entonces actuó como agente doble. Para la mayoría de nosotros no es fácil imaginar a un teólogo y pastor cristiano en una reunión para planear un asesinato. Muchos admiradores de Bonhoeffer sienten haber llegado al límite en este punto. ¿Sigue siendo esto seguir a Jesús? ¿Y qué del Sermón del Monte? ¿Qué del pacificador? [4]

Y cual fue la responsabilidad de este teólogo en la ressitencia al nazismo?

La responsabilidad de Bonhoeffer

En la Universidad de Berlín enseñó Teología y escribió varios libros. Opuesto firmemente al nazismo y a la claudicación de las iglesias alemanas frente a Hitler, se vio implicado, junto con Karl Barth, Martin Niemöller y otros, en el establecimiento de la Bekennende Kirche (Iglesia Confesante o Iglesia de la Confesión, de teología luterana pero no oficial). En abril de 1933, en una conferencia ante los pastores berlineses, Bonhoeffer insistió en que la resistencia política se hacía imprescindible. Entre finales de 1933 y 1935 sirvió como pastor de dos iglesias germanófonas protestantes en Londres.

Desde su comienzo, en 1949, los nuevos gobiernos de las Alemanias del Este y del oeste tenían motivos para situar la fecha de 1933 en el centro de la historia alemana, tanto la Rep. Democrática Alemana (RDA) como la Republica Federal de Alemania (RFA) legitimaban su mandato alineandose lo mas estrechamente posible con la resistencia a los nazis. En la RFA, el Partido Comunista se proclamó a si mismo enemigo original del nacionalsocialismo y,en calidad de tal, reclamó el derecho a continuar “el legado del mejor pueblo aleman”. La RFA también tenía posibilidad de exhibir sangre de mártir, cosa que hizo tanto para dejar sentada su legitimidad como para recordar a los conquistadores de Alemania, que hacían pocas distinciones entre nazis y alemanes, que durante el regimen de Hitler había existido una Alemania alternativa. Dada la experiencia de los aliados y las escasas expectativas de los alemanes, su cruda noción de culpabilidad colectiva resultaba comprensible y no completamente inmerecida. El acto de resistencia alemán mas notable al que apeló la RFA para sustentar su autoridad moral fue la conspiración de Stauuffenberg para asesinar a Hitler en 1944. Quienes estaban tras la conjura no eran demócratas liberales. No creían en la democracia liberal mas de lo que creían en el nacionalsocialismo, y es comprensible dada la naturaleza de la época democrática que habían vivido. Eran hombres pertencecientes a la tradición de Paul von Hindenburgo, el segundo Presidente de la República de Weimar, que en 1932 habría dejado que Hitler se pudriera en la oscuridad si su gobierno hubiera sido capaz de formar una coalición mayoritaria sin el apoyo nacionalsocialista. Al igual que Hindenburg, los conjurados de Stauffenberg odiaban a Hitler y detestaban la democracia populista de finales de los años veinte y principios de los treinta que le cupo el poder y le mantuvo en él. De haber tenido éxito su confabulación, su nuevo gobierno no habría puesto en su lugar a un Churchill o a un Roosvelt, y tampoco se habría avenido a ninguna paz que no devolviese a Alemania sus fronteras anteriores a la primera guerra mundial y reconociese su soberanía suprema en el interior de Europa.[32]

Porque Bonhoeffer actuó asi, tan “locamente” si se quiere, es lo que uno se pregunta al leer acerca de su vida.. La respuesta es que nadie hacía nada para frenar a Hitler. Y por este motivo es que

Bonhoeffer quiso actuar de manera responsable en un contexto que se había tornado tan pernicioso que ninguna alternativa se podía considerar totalmente «buena» o sin delito. En una situación límite tan sombría, en vez de no hacer nada y esperar hasta que aparezca algo bueno en el más absoluto sentido de la palabra, la persona responsable debe de acuerdo a Bonhoeffer en Ethics (Ética)

En ese primer momento en el que A. Hitler estaba dominando absolutamente Europa y masacrando a los judíos sin piedad, ni siquiera los E.U. se querían entrometer en el conflicto para detenerlo. Y esto lo confirma bien el historiador Howard Zinn, quien comenta que ni el pte. de los norteamericanos F. Roosvelt [30] hizo algo para detener este holocausto, lamentablemente, porque para su gestión de gobierno y

“Para él [pte. Roosvelt] no era prioritario [8]

Y no todos los americanos apoyaron la guerra, quel gobierno de aquella época (pte. Roosvelt)  esperaba que hicieran. Por ejemplo,

C. Chaplin, quien en 1942, fue acusado por los periódicos de comunista, se negó a apoyar el esfuerzo realizado por el ejército durante la Segunda Guerra Mundial, como lo había realizado en la contienda anterior, cuando promocionó bonos de guerra para la Primera Guerra Mundial junto a su colega Douglas Fairbanks. Su comedia de humor negro Monsieur Verdoux, de 1947, mostró una seria crítica al capitalismo. Un rey en Nueva York, una de sus últimas producciones, satirizó la persecución política basado en el exilio que había tenido que realizar años antes. En 1937, una campaña en contra del cómico lo imputó de haber plagiado en Tiempos modernos a René Clair en su película Para nosotros la libertad. [56]

En 1938, fue presionado para que no filmara El gran dictador y, con motivo de su estreno en 1940, Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolf Hitler, comentó:

«Chaplin es un pequeño judío despreciable».[6]

El gran dictador

La primera película hablada de Chaplin, El gran dictador (1940), significó un acto de desafío contra el nazismo. Fue filmada y lanzada un año antes de que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial. Chaplin interpretó el personaje de Adenoid Hynkel, el dictador de Tomainia, inspirado en el dictador alemán Adolf Hitler, que era en la vida real cuatro días más joven que Chaplin y tenía un bigote similar. La película también presentó al comediante Jack Oakie como Benzino Napaloni, el dictador de Bacteria, una parodia al dictador italiano Benito Mussolini.

Paulette Goddard también intervino. La película fue vista como un acto de valentía en el entorno político de la época, tanto por su ridiculización al nazismo como por su representación de judíos perseguidos por el régimen. También intervino el personaje de un barbero judío, similar al vagabundo, que también sufrió la persecución. Al final, el barbero pronuncia un discurso denunciando a la dictadura, la codicia, el odio y la intolerancia, pronunciándose a favor de la libertad y la fraternidad humana:

Lo lamento, pero yo no quiero ser un emperador, ése no es mi negocio, no quiero gobernar o conquistar a alguien. Me gustaría ayudar a todos si fuera posible: a los judíos y a los gentiles, a los negros y a los blancos. Todos deberíamos querer ayudarnos, así son los seres humanos. Queremos vivir con la felicidad del otro, no con su angustia. No queremos odiarnos y despreciarnos. En este mundo hay sitio para todos, y la tierra es rica y puede proveer a todos. El camino de la vida podría ser libre y hermoso…» [57]

La película fue nominada en cinco rubros para los premios de la Academia de cine. Sin embargo,Fue prohibida, incluso, en la España de otro dictador, el gral. Franco,y se estrenó 36 años después, en 1976, cuando ya había fallecido Francisco Franco.  Por este motivo, al ver el demonio de terror de este terrible dictador en toda Europa, es que Bonhoeffer participó junto a su hermano en el movimiento de resistencia, por

«preferir lo que es relativamente mejor a lo que es relativamente peor».[5]

En su caso, él creyó que eso significaba participar en el complot para matar a Hitler en vez de permanecer inmóviles observando asesinatos masivos y una guerra interminable.

La acción de Bonhoeffer en la Alemania nazi durante la guerra no se puede usar en una sociedad democrática como licencia para la violencia. De cualquier modo, el legado de Dietrich Bonhoeffer siempre incluirá su participación en la conspiración para asesinar a Hitler y en las tortuosas cuestiones morales que emergen de tal participación. Pero ésta debe ser vista en el contexto tanto de la vida de Bonhoeffer como de la situación de Alemania en esa época.[6.1]

En otro intento por sincronizar las creencias religiosas con la política del Estado, los nazis intentaron establecer una iglesia nacional unificada, pero no tuvieron éxito. Hitler nombró a Ludwig Mueller “Obispo del Reich”, y el sacerdote lideró un movimiento “cristiano alemán” dentro de la Iglesia. Mueller intentó sintetizar la ideología nazi y la tradición protestante, además de luchar por una “iglesia del pueblo” basada en la “bondadosa sangre aria”. A mediados de la década de 1930, el movimiento había conseguido 600.000 adeptos.  El gobierno nazi también intentó reemplazar el culto cristiano por celebraciones seculares del partido nazi que adoptaban muchos símbolos religiosos pero en su lugar glorificaban al partido y a su líder, el Führer. También se trató de atenuar la influencia clerical sobre la instrucción religiosa en las escuelas públicas, poner un freno a las actividades e influenciar los planes de estudio de las escuelas religiosas.

El postulado básico del cristianismo es que un Dios personal, Santo y eterno creó el universo en el cual vivimos, lo sustenta y dirige. Esto se deduce de la propia revelación de Dios manifiesta en las Escrituras. Si de algún modo podríamos resumir la Cosmovisión cristiana podríamos escoger la frase de Pascal:

“Jesucristo es el centro de todo, y la meta a la cual tiende todo”. [9]

Claro que esta postura encuentra en el presente gran resistencia dada la generalizada aceptación de la teoría de la evolución. Más que una hipótesis científica debe ser considerada una posición filosófica ante la vida. Su atractivo reside en el hecho de que ya el hombre puede vivir desordenadamente sin pensar que un día será juzgado por Dios.

Las filosofias en boga de aquella época, como el darwinismo, y la eugenesia afectaron la mente de Hitler (además del ocultismo)

Efectivamente, basado en la teoría de la evolución, Nietzche señaló que la denominada conducta moral es tan sólo necesaria para el débil. Toda acción debía estar diseñada para el desarrollo del individuo superior, el superhombre. Para que tengamos una idea acabada de la peligrosidad de esta nueva ética debemos recordar que estos conceptos fueron proclamados por Adolf Hitler.[19]

Ciertas investigaciones han demostraron que la ciencia médica de la Alemania nazi, salvo honrosas excepciones, colaboró en el exterminio masivo de los enfermos crónicos en interés de ahorrar gastos “inútiles” para la comunidad. Pero semejante proceso no se impuso abruptamente. Hubo toda una campaña propagandística previa.

Un libro de matemática titulado “La matemática al servicio de la educación política” ampliamente utilizado en los colegios “incluía problemas, expresados en términos distorsionados, acerca del costo de cuidar o rehabilitar a los enfermos crónicos y a los inválidos. Uno de los problemas preguntaba, por ejemplo, cuántas nuevas unidades de vivienda podrían construirse y cuántos prestamos pudieran darse a parejas recién casadas, con la cantidad de dinero que le cuesta al estado atender “a los inválidos y a los locos”. Someramente podemos apreciar que una distorsionada concepción del mundo conduce hacia el caos.[20]

Hitler estaba mas loco que una cabra, literalmente hablando.Sin duda era un maniático pervertido

Hitler estaba convencido que estaba haciendo un favor a la humanidad, o al menos a la nación alemana, haciendo un limpieza étnica; aunque durante ese mismo período, algunos alemanes, movidos por el amor, escondieron a judíos para librarlos del exterminio. He ahí dos conductas totalmente contrarias, que ambos bandos podían justificar apelando al amor. Y los ejemplos pudieran ser multiplicados.[18]

Hitler hizo uso de ciertas drogas (de tipo hipnóticas) para estimular hipnóticamente su mística demoníaca. Y asi es que él

”alcanzó niveles bien altos de conciencia por medio de drogas e hizo un estudio profundo de ocultismo medieval y rituales de magia…”  Las drogas son usadas entre los ocultistas  para “alcanzar una conciencia más allá de lo oculto” que no se alcanza normalmente.  Sin estas drogas, los ocultistas no alcanzan a modificar sus niveles de percepción de lo conciente. Cuando una persona toma drogas que alteran la mente, el o ella le está dando permiso a los demonios para que actúen en sus mentes.  Las drogas que alteran la mente también tienen el efecto de separar temporalmente la asociación conciente de la mente con el cuerpo, por lo tanto permite que la mente sea cambiada sutilmente, cambiando valores y actitudes.  Tomar drogas es otro aspecto común del ocultismo de toda edad y cultura.  Hitler “hizo un estudio penetrante de ocultismo medieval y rituales de magia… ” porque este tipo de ocultismo es de la Magia Negra.[18.1]

Cual fue la ideología del nazismo?

Veamos algunos puntos de cual fue la filosofía que gobernaba la mente de Hitler y de la gran mayoría de los nazis.

[i] Hitler estaba endemoniado. Se cree que

Hitler fue poseído demoníacamente por primera vez cuando el tenía solo 15 años de edad. El apenas había terminado de escuchar la obra Rienze de Wagner, cuando el fue poseído. Su amigo de la niñez, Gustl Kubizek, miraba con horror mientras un ser comenzó a hablar por boca de Hitler con una voz muy inusual. Esta voz comenzó a hablar de visiones de como Hitler iba a cambiar la historia europea, que un día, el recibiría un Mandato de su pueblo para llevarlos de “servidumbre a las Alturas de la libertad — una misión especial la cual algún día le sería confiada a el.” A pesar de que la realización de esta visión no se cumpliría sino después de muchos años, esta visión se convirtió notablemente en realidad. Contra todas las posibilidades, Hitler escaló hasta el pináculo de poder en Alemania, apoyado por poderes Satánicos. Este ser, este poder, es el espíritu de “la Conciencia del cristo” el cual los adherentes de la Nueva Era creen que vendrá sobre su especialmente designado Avatar, cambiándolo de un mero humano al Maestro Divino y Líder por quien están esperando ¡La Biblia correctamente le llama posesión demoníaca! [62]

[ii] Hitler también creía profundamente en la reencarnación.

Como ya levemente cité, Hilter perdió la razón mediante influencias mágicas.

Mientras el estaba parado frente a la Lanza del Destino en el Museo de los Tesoros de la Casa de Hapsburg en Viena, mirando fijamente la Lanza, extrañas sensaciones explotaron dentro de el. Como narró más tarde el mismo Hitler, “La Lanza aparentaba ser una especie de medio mágico de revelación pues trajo el mundo de las ideas hacia una perspectiva tan cercana y viviente que la imaginación humana se volvió más real que el mundo del sentido. Sentí como si yo mismo la había sostenido en mis manos en algún siglo anterior de la historia – como si yo mismo la había declarado una vez como mi talismán de poder y sostuve el destino del mundo en mis manos. Aún así, ¿cómo sería posible esto? ¿Qué tipo de locura era esta que estaba invadiendo mi mente y creaba tanto alboroto en mi seno?” Los inicios de Hitler perder su cordura con los poderes de Satanás pueden ser rastreados a este momento, cuando el estaba en sus veinte y tantos años de edad. El había sido poseído demoníacamente desde la edad de 15, y ahora su mente estaba perdiendo su cordura. Toda Europa pagaría el precio, tanto en muertos de guerra como en muertos por genocidio ¿Recuerda la profecía bíblica más arriba, que el poder del Anticristo sería grande, pero no su propio poder, y que el “causaría grandes ruinas”? Ciertamente, los registros de la historia de que Hitler encendió una Guerra que fue la más destructiva en la historia de la humanidad, y sus programas genocidas excedieron toda cosa en el mundo en términos de planeamiento y eficiencia. [63]

[iii] Influencia del evolucionismo naturalista

Adolf Hitler postulaba que según las leyes naturales, los más fuertes debían imponerse a los más débiles. También consideraba que existía una tendencia natural hacia la duración de las razas, idea en la que se basó para luchar por la pureza de la raza aria, tronco étnico de lo germanos. Según Hitler, los arios eran una raza privilegiada “forjadora de cultura”. Los judíos, en cambio, representaban para él un pueblo destructor de esa cultura. Hitler veía en el antisemitismo un fundamento de su misión histórica. Esto le llevó a desencadenar una implacable persecución, que comenzó por despojar a los judíos de sus bienes, continuó con su discriminación en todos los aspectos y culminó con cinco millones de víctimas en los campos de concentración. [22]

[iv]  El Führer

El estado debía organizarse en base a un principio aristocrático, donde la autoridad estaría en manos del líder, de especial capacidad, en el cual el pueblo depositaría su confianza. Esto explica que Hitler utilizara el título de Führer, o líder, en el régimen totalitario que logró instaurar. Por último, es necesario mencionar que el Führer consideraba fundamental para el porvenir de Alemania la conquista de un “espacio vital” en Europa, lo que implicaba la expansión territorial. [23]

[vi] Orgullo nacional alemán

La oportunidad de triunfo para los nazis se presentó tras la crisis económica desatada el año 1929. La población estaba angustiada por la falta de trabajo y muchos capitalistas veían con temor el avance de los comunistas, que se habían hecho más fuertes después de la Revolución Rusa. Además, había en el ejército un deseo revanchista, provocado por la dura humillación que Alemania había sufrido en la Primera Guerra Mundial. Por todo esto, la idea nazi comenzó a ser captada con simpatía por parte de las masas alemanas, que quería recuperar su orgullo nacional.  [24]

[vii] El hombre – Fuhrer (HITLER, EL HOMBRE TRAS EL IMPERIO) [25]

El Tercer Reich colapsó en la primavera de 1945. Pocos supieron lo que pasaba realmente tras su fachada. La dictadura operó en secreto. Hitler es el último de los grandes conquistadores en la tradición de Alejandro, César o Napoleón. Y el Tercer Reich, el último de los imperios. En el 28 de enero de 1933 se destituyó al anciano presidente mariscal Von Hindenburg. Hitler, jefe del nacionalsocialismo, el partido político más numeroso de Alemania, pedía la cancillería de la República  Democrática que había prometido destruir. Quería abolir el régimen democrático.

El Presidente tenía 86 años y aunque se oponía, flaqueó y el 30 de enero nombró canciller a Hitler. Éste ya se hacía acompañar por Goebbels, Roehm y Goering. Hitler había sido un vagabundo que caminaba en Viena, un soldado anónimo de la Primera Guerra mundial, fascinante orador y austríaco. Tenía 43 años cuando lo nombraron, se emocionó. Con ese episodio cambió la historia de la humanidad. Su nombramiento se celebró en las calles con marchas. ¿Supo Hindenburg lo que había echado a andar? Hitler saludaba y sonreía emocionado. Goebbels escribió: la revolución alemana ha comenzado.

Su reino duró 12 años y 4 meses. Causó una erupción violenta y destructora, desolación, calculada carnicería de vidas y espíritu humano. Sobrepasó todas las salvajes opresiones de las eras anteriores. Hitler fundó el Tercer Reich. Lo gobernó despiadadamente, con astucia poco común. Lo condujo a las vertiginosas alturas y a un espantoso fin. Tenía personalidad demoníaca, voluntad de granito, misteriosas intuiciones, fría crueldad, notable inteligencia y alta imaginación. Al final se encontraba borracho de poder y de triunfos. A algunos alemanes y extranjeros les pareció un charlatán. Luego tomó aura de jefe carismático, lo siguieron ciegamente como si poseyese el juicio divino.

Nació a las 6:30 de la tarde del 20 de abril de 1889 en una modesta posada en Braunau, Austria, en la frontera austro-germana. Hitler tenía una media hermana, Angela, que tenía una hija: Geli Raubal, el verdadero amor de Hitler. También tenía un medio hermano, Alois, pero Hitler no quería saber nada de él. Era el vivo recordatorio de su origen humilde. Hitler nunca habló de su familia.

A los 6 años ingresó a la escuela, era 1895. A los 15 años ya se había cambiado 7 veces de dirección y había estado en 5 escuelas diferentes. Un compañero lo recuerda como un discutidor autocrático, de opiniones propias, mal carácter e incapaz de someterse a la disciplina escolar. No era trabajador. Un profesor de historia, Leopold Poetsch, influyó en Hitler.

Era un fanático nacionalista alemán. Hitler le rindió tributo en su libro.

“Usaba nuestro fanatismo nacional en brote como medio de educarnos, apelando frecuentemente a nuestro sentimiento de honor nacional. Hizo de la historia mi tema favorito. Fue entonces cuando me convertí en un joven revolucionario”, escribió en su libro.

Con la muerte de su padre Hitler lloró. Su madre, viuda y con dos hijos, se vio obligada a hacerlo estudiar la carrera de funcionario civil. Pero su hijo no deseaba eso y, aunque se querían, entre ellos hubo fricciones. A los 16 años padeció de una dolencia pulmonar y fue mandado a la casa de su tía en Spitel.

En geografía e historia obtuvo notable, en dibujo sobresaliente, según su último informe. Al salir de la escuela se emborrachó. Luego se mantuvo abstemio, no fumador y vegetariano. Descubre los años más felices de su vida, entre los 16 y 19 años. Soñaba con un futuro como artista. Se negaba a trabajar y así ayudar a su madre económicamente. Le parecía repulsiva la idea de recibir un sueldo.

La felicidad era no tener que trabajar y eso le dio libertad: soñaba, pensaba, hablaba con amigos del mundo, escuchaba a Wagner. Un amigo lo recuerda como pálido, enfermizo, un joven tímido y reticente con repentinos estallidos de furia histérica contra los que no estaban de acuerdo con él. Estaba decidido a ser artista, pintor o arquitecto. Pero desde los 16 años estuvo obsesionado con la política. Odiaba la monarquía de los Habsburgo y todas las razas no alemanas del Imperio Austro húngaro. Tenía un amor igualmente violento hacia todo lo alemán. A los 16 años ya era un fanático nacionalista alemán. Se hizo lector voraz. Sus obras favoritas eran de historia y mitología alemanas.

En 1906 se fue a Viena con el dinero que le dio su madre. La primera visita le encantó. A los 18 años postuló a la Academia de Bellas Artes, pero no aprobó el ingreso. Postuló al año siguiente y tampoco fue aceptado. Para el joven ambicioso fue el hundimiento. Sufrió el dolor del fracaso. El 21 de diciembre de 1908 murió su madre de cáncer. Fue un golpe. Había respetado al padre, pero a su madre la quería. La muerte puso fin a sus planes de alto vuelo. Se vio obligado a conseguir su propio dinero. Partió a Viena nuevamente. Entre 1909 y 1913 vivió años de completa miseria e indigencia. Hitler trabajó en extrañas tareas: retirar nieve de las calles, sacudir alfombras, llevar maletas, de peón. Durante 4 años vivió en pensiones de baja categoría, en barrios miserables, se salvó de morir de hambre porque iba a las cocinas de caridad. Fue la época más triste de su vida.

Sufría de hambre, pero nunca trató de conseguir un trabajo fijo. No quería caer en las filas del proletariado, de los trabajadores manuales. No tenía vicios y usaba un largo abrigo. Para él leer era un arte: saber retener lo esencial y olvidar lo no esencial. Fue tomando forma su visión y filosofía del mundo que fueron luego, los cimientos de sus actos.

¿Qué aprendió tan importante? La monarquía del Danubio agonizaba. Durante siglos una minoría germano-austríaca había gobernado un imperio formado por 12 nacionalidades diferentes.

Desde 1848 la autoridad se había ido debilitando. A comienzos del siglo XX los pueblos eslavos pedían igualdad y autonomía nacional. Las clases bajas reclamaban derecho a voto, los
trabajadores pedían sindicatos y derecho a huelga. Hitler, joven y fanático nacionalista austrogermano, era opuesto a estas evoluciones. Para él, el imperio se hundía en un pantano.

Podía salvarse sólo si la raza germana dominante recobraba la antigua y absoluta autoridad. Otras razas, para él, sobre todo los eslavos, eran inferiores. Había que gobernar con mano de hierro y dejarse de tonteras democráticas. En los comedores de caridad comenzó a gestarse una astucia política que le permitió ver con asombrosa claridad las fuerzas y debilidades de los movimientos políticos contemporáneos.

Hitler se dio cuenta de la importancia de la oratoria en la política. Los oradores públicos eran efectivos. Escribió: “la fuerza que mueve avalanchas políticas y religiosas es el mágico poder de la palabra hablada y sólo eso. Las grandes masas de gente pueden ser movidas solamente por el poder de los discursos. Todos los grandes movimientos son movimientos populares, erupciones volcánicas de las pasiones y de los sentimientos emocionales humanos, fomentados bien por crueles dioses del dolor o por la antorcha de la palabra arrojada entre las masas, no por chorros de limonada de los estetas literarios y de los héroes de salón”.

Comenzó a practicar oratoria entre los grupos de oyentes que formó en las posadas de baja categoría, comedores de beneficencia y en las esquinas. Se convertiría en un talentoso orador, más que ningún otro alemán de la época, lo que contribuyó en gran parte a su asombroso éxito.

Según sus amigos, desde la escuela era antisemita. En Viena vivían unos 200 mil judíos. Hitler se preguntó si eran alemanes. Comenzó a leer literatura antisemita. Dice que empezó a ver judíos por todas partes “a menudo sufrí náuseas al oler a estos portadores de caftan”. Poco después, dice, descubrió la mancha moral de este pueblo elegido. Aseguró que los judíos eran responsables de la mayor parte de la prostitución y trata de blancas.

“Reconocí al judío como el director calculador, desvergonzado y sin corazón de este repugnante tráfico del vicio entre la gente baja de la gran ciudad, un frío estremecimiento me recorrió la espalda”.

“Mi Lucha”, su libro, está sembrado de alusiones espeluznantes a extraños judíos que seducían a inocentes muchachas cristianas y así adulteraban su sangre. En 1913 abandonó Viena y se fue a Alemania, tenía 24 años. Parecía un fracasado: ni pintor ni arquitecto.

Era un vagabundo excéntrico, lleno de libros, sin amigos, familia, trabajo ni hogar, pero con una ilimitada confianza en sí mismo y un sentido ardiente de su misión. Le repugnaba el imperio de los Habsburgo, el conglomerado de razas de la capital, sobre todo los judíos. Mezcla, según él, que corroía a la cultura alemana. El verano de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial.

Comenzaba el período más memorable de su vida. Lo hirió la derrota. El ejército alemán no había sido vencido en el campo de batalla sino por traidores de la retaguardia. Así nació para Hitler, como para otros alemanes, la leyenda de la puñalada por la espalda que ayudó a socavar la república de Weimar y preparar el terreno para su llegada al poder. Ahí supo su destino: la política. Una decisión fatídica para el mundo. ¿Qué posibilidades tenía un austríaco de 30 años, sin amigos, sin dinero, sin trabajo ni experiencia?

Comenzó a servir para el ejército. Lo destinaron oficial instructor que debía combatir ideas peligrosas: pacifismo, socialismo, democracia. Habló ante un gran auditorio y ése fue el comienzo de una habilidad con la que se convirtió en orador efectivo, de mágico poder.

Utilizó la radio para ganarse a millones de oyentes. Le ordenaron investigar al partido político obrero alemán. Hitler oyó una conferencia de Gottfried Feder y quedó impresionado. Vio el llamado de Feder a abolir las esclavitud capitalista, una de sus premisas esenciales para fundar el nuevo partido. Vio un poderoso slogan para la próxima lucha. Pensó que era una organización como tantas otras. Era época en que surgían muchos partidos políticos, no juzgó a éste diferente.

En esa charla, un profesor propuso que Baviera se separara de Prusia y se fundara Alemania del Sur junto con Austria. Hitler se encolerizó y habló violentamente, la gente miró a este desconocido y joven orador atónitamente. Hitler, luego, leyó un folleto del partido y vio reflejado en él gran parte de sus ideas. Recibió una postal en que se le anunciaba que había sido aceptado como miembro.

Fue a una reunión, el ansia de esos hombres de un nuevo movimiento lo atrajo. Pensó que podía unirse a ellos, la insignificancia del partido podía darle la oportunidad a un joven enérgico como él. Tomó la decisión más importante de su vida: se unió al partido. Necesitaban un jefe, qué mejor que un buen orador como Hitler. Se convirtió en íntimo consejero y fue presentado, entre otros, a Rudolf Hess y Alfred Rosenberg.

VIII Antisemtismo radical y extremado odio a los judíos [64]

Hitler odiaba a los judíos con una pasión que solo puede ser descrita como tan caliente, tan ponderosa, ¡que solo puede venir del mismo Infierno!! Hitler describió el “problema” con los judíos en varias formas, en su libro principal, “Mein Kampf (Mi Lucha)”.

  • Parásitos, pags. 150 y 305
  • Una enfermedad que estaba infectando el cuerpo nacional de Alemania. Págs. 232, 250-257
  • Un “Problema” que necesitaba ser tratado de forma “humanística”.
  • Una “mancha moral” inflingida sobre Alemania. Pág. 57
  • Completos mentirosos, una raza donde mentir es la virtud predominante. Pág. 232
  • La “contraparte más poderosa” del Ariano. Pág. 300
  • Preocupados solo por hacer dinero, dirigir un negocio rentable, hasta el punto de monopolizar la economía, sacándole la vida al país, p. 307-309
  • Un eterno chupa sangre, agarrado del cuerpo nacional. Pág.310
  • Culpados de todos los problemas de Alemania, especialmente su derrota en la 2da Guerra Mundial. Pág. 327-329.

Hitler redefinió el concepto de que la muerte de las personas correctas, como el judío, podría ser beneficioso; aún más que beneficioso, tal muerte puede resultar en la “sanidad” de la nación.  Su “Solución Final” genocida se convirtió en el paso necesario para lograr esta “sanidad” del cuerpo alemán.

Pero, el odio de Hitler hacia los judíos era un tipo el cual ninguna persona normal podría siquiera concebir, porque va más allá del mero odio que conocemos como odio. Su renuencia era verdaderamente satánica, vertiéndola directamente desde el mismo infierno. Escuche a otro autor ocultista de Magia Blanca como describe este odio demoníaco, “El genocidio era el arte mágico por el cual la historia de la  humanidad sería transformada para siempre, aún si Alemania no sobreviviría.

La eliminación de los judíos, y con ellos su cultura y religión, dejaría un vacío para la ascendencia de los poderes demoníacos controlados por el Tercer Reich. Hitler se sintió a sí mismo como un participante en un Armagedón psíquico.

”Este odio era tan intenso, que Hitler y sus oficiales estaban dispuestos a sacrificar la nación alemana entera para lograr esta “Solución Final”.

Desde el principio, Hitler sabía que las probabilidades estaban grandemente contra el en su esfuerzo de establecer este Nuevo Orden Mundial. Pero, el persevero como quiera, porque el creía que “era una acción significante en la búsqueda del Nuevo Orden.”

No hay que subestimar la determinación fanática de Hitler de “extirpar totalmente la raza judía de este planeta… la fe de Hitler en la raza que venía lo llevó a creer que el nuevo “Herrenvolk” no evolucionaría mientras viviera siquiera un solo judío… Los Nazis hiper-autoritativos buscaron extirpar todas las formas de ‘desviación’ de su Nuevo orden mundial.” De esta forma, Hitler libró la 2da Guerra Mundial primordialmente para “limpiar” a los judíos y a toda las otras formas de ‘desviación’ del planeta. El hasta usó un libro ocultista, publicado en 1926 por Hans F.A. Gunther, llamado”Estudios Raciales del Pueblo Alemán” (“Racial Studies of the German People”), el cual tenía un apéndice en la parte posterior, demostrando la ubicación de la población judía a lo largo del área general europea, incluyendo Rusia occidental. Hitler usó este libro para determinar donde el iba a atacar, ¡¡y de que forma!! Verdaderamente, Satanás obró a través de Hitler para destruir totalmente al judío y borrarlo de la faz de la tierra.

Pero gracias a Dios que El no lo permitió.Una vez mas puso su mano sobre Su Pueblo Israel, “la niña de sus ojos”, no permtiendo que este fuera destruido totalmente.

Las cifras de muertos[29]

El más prestigioso biógrafo de Hitler e historiador del III Reich, Alan Bullock, en su obra Hitler y Stalin, vidas paralelas, publicada en Londres en 1991, eleva a 18 millones las víctimas del terror nazi. En esta cifra se incluirían los civiles muertos en los bombardeos, en los ataques contra los ciudadanos, en las represalias contra las acciones guerrilleras, en las persecuciones étnicas contra judíos y gitanos, en el agotamiento hasta la muerte de poblaciones deportadas y prisioneros de guerra. Aunque las cifras siguientes son solo orientativas, dan una idea clara del inmenso crimen nazi.

  • Unión Soviética 7.500.000
  • Polonia 5.000.000
  • Yugoslavia 1.500.000
  • Francia 300.000
  • Hungría 250.000
  • Benelux 150.000
  • Checoslovaquia 110.000
  • Grecia 100.000
  • Italia 70.000

Dia D

Hitler creía que el cristianismo, con su enseñanza del amor universal y su llamado a ofrecer la otra mejilla, era esencialmente antagónico a sus propósitos de conquista y dominio. Pero a pesar de ello hizo todo lo posible por ganarse el apoyo de aquella parte de la iglesia que parecía dispuesta a prestárselo.[27]

Finalmente, la historia cuenta que

Estados Unidos e Inglaterra decidieron abrir un frente de ataque e invadieron la Francia ocupada.Durante el famoso dia D (6 de Julio de 1944) ,una fuerza combninada de 150 mil hombres invadieron las playas de Normandia, en Francia.En las siguientes semanas desembarcaron mas de un millón de soldados aliados. Esta fue la operación de movilización armada mas grande de la historia. En Agosto de 1944, Paris fue liberada,y los aliados prosiguieron su avance hacia Alemania, atravesando el rio Rin. Finalmente, Berlion fue tomado a principios de mayo de 1945. Días antes, Hitler se había supuestamente suicidado en su Bunker.[28]

Hitler, fue el único responsable de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto judío,sin dudas.

Si se pregunta quién o qué causó la segunda guerra mundial, se puede responder con toda contundencia: Adolf Hitler.[26]

Adolf Hitler Y El Ocultismo

[i]. Hitler y la leyenda del santo grial

La Ahnenerbe, sección ocultista de las SS nazis, siguió el rastro en nuestro país del Arca de la Alianza y el Cáliz de Cristo, «armas» que harían invencible al Tercer Reich, explica Guillermo Llona en el diario ABC, en un interesante artículo de Hemeroteca que reproducimos a continuación.

Las investigaciones que llevó a cabo la Ahnenerbe recuerdan al guión de alguna de las películas protagonizadas por Indiana Jones. La «secta» paracientífica creada por Heinrich Himmler recorrió el mundo en busca del origen del pueblo ario, de pruebas de su superioridad racial y de «objetos de poder» que le permitiesen dominar el planeta. La organización ocultista también estuvo en España. Los nazis creyeron que en nuestro país podrían encontrar alguna pista de esos preciados tesoros que los iban a hacer invencibles.

La Deutsches Ahnenerbe, o «Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana», fue una organización integrada en las SS como sección antropológica y arqueológica que investigó los orígenes misteriosos de la «raza aria». Liderada por el «reichführer» Heinrich Himmler, y dirigida por el coronel Wolfram von Sievers, convirtió el castillo de Wewelsburg, en Westfalia, en su cuartel general y destino de las reliquias que recogía por todo el mundo.

Himmler contra el padre Ripol

De entre todos los «objetos de poder» que buscó la Ahnenerbe, la pieza más codiciada por la sección ocultista de las SS era el Santo Grial, que utilizó Jesús en la última Cena y que recogió su sangre cuando moría crucificado. Se supone que José de Arimatea lo llevó a Europa, y que los cátaros fueron los últimos en guardarlo en el Languedoc francés.

Allí, en las ruinas de Montsegur, lo buscó infructuosamente uno de los miembros más destacados de la Ahnenerbe, el ocultista Otto Rahn. Tras el fracaso de este gurú del esoterismo nazi, Himmler visitó el monasterio de Montserrat y preguntó por el Cáliz. Como señala Rámila, el «reichführer» quiso visitar los pasadizos subterráneos de la montaña, muy cercana a Montsegur, pero el padre Ripol, que hacía de anfitrión, rechazó la solicitud.

Miguel G. Aracil cuenta en Himmler en Montserrat: en busca del Grial que el líder de las SS exigió ver todos los documentos del monasterio que estuviesen relacionados con el Cáliz. Ante la negativa del padre Ripol, Himmler gritó:

«Todo el mundo en Alemania sabe que el Grial está en Montserrat».

Aracil cuenta también que el «reichführer» se negó a besar la imagen de la Virgen negra de Montserrat, la Moreneta, y demostró su ignorancia cuando

«mientras visitaba el museo del monasterio, al ver unos restos de un hombre íbero de grandes dimensiones, aventuró que se trataba sin duda de un guerrero nórdico. Cuando el padre Ripol le explicó que era un íbero, no un nórdico, el nazi aseguró enojado que los íberos eran oriundos del norte de Europa».

Nazis en Toledo

Según cuenta Janire Rámila en Operación Trompetas de Jericó, otro de los tesoros que ambicionó la Ahnenerbe fue el Arca de la Alianza. Su búsqueda llevó a la sección arqueológica de las SS hasta España. Según las Sagradas Escrituras, Dios ordenó a Moisés construir un arca como símbolo de la Alianza entre Él y el pueblo de Israel. Los judíos la construyeron y guardaron en su interior las Tablas con los Diez Mandamientos, la vara de Aarón y maná en un jarrón dorado.

Se trataba de un arma poderosa, pues tocarla provocaba la muerte, y poseerla otorgaba la victoria. Con ella, 40.000 hebreos marcharon durante siete días alrededor de la ciudad de Jericó, el séptimo día los sacerdotes tocaron sus trompetas y la muralla de la ciudad se derrumbó.

Pero a los nazis de la Ahnenerbe se les presentaría un problema en caso de encontrar el Arca. Según la tradición hebrea, sólo un gran rabino judío podría abrirla sin morir, porque para ello era necesario conocer el verdadero nombre de Dios. Únicamente mediante la cabalística, o ciencia que persigue la comprensión de lo divino a través de los números y las letras, podrían los nazis conocer el nombre de Dios y abrir el Arca.

La Ahnenerbe buscó un cabalista judío, y lo encontró en Auschwitz. El cabalista, que no quería volver al campo de exterminio, se calló el hecho de que según la tradición, tras la muerte de Jesús en la cruz y el posterior desgarro del velo del Templo de Jerusalén, el pacto entre Dios e Israel se rompió, y el Arca perdió su poder.

Rámila asegura que el cabalista dirigió a la Ahnenerbe hasta la comunidad judía de Toledo. Allí los nazis debieron encontrar alguna pista del Arca, porque poco después el almirante Wilhelm Canaris, máximo responsable del espionaje de la Wehrmacht, decidió dirigirse al madrileño Museo Arqueológico Nacional, donde creía que podría encontrar el Arca entre una colección de piezas del Antiguo Egipto supuestamente recopiladas por una logia masónica. Sin duda los nazis no lograron hacerse con este potente «arma», porque perdieron la guerra.

Las expediciones al Tíbet y Sudamérica

Algunas teorías de los racistas nazis sostenían que el Tíbet pudo ser la cuna del pueblo ario. Según cuenta Heather Pringle en El plan maestro: arqueología fantástica al servicio del régimen nazi, «los investigadores raciales afirmaban que los ancestros de Alemania conquistaron Asia en el pasado remoto, dando lugar a una poderosa clase dominante de cabellos rubios».

La sección arqueológica de las SS envió una expedición al Tíbet dirigida por el biólogo Ernst Schäfer. Según Pringle, el investigador racial Bruno Beger, encargado de la parte más esotérica de la misión, midió los cráneos de 376 personas y sacó moldes de las cabezas y rostros de 17. El equipo de Schäfer llevó también a Alemania numerosos volúmenes de textos sagrados tibetanos. La Orden Negra, organización paralela a la sección ocultista de las SS, estaba interesada en los rituales de los lamas para contactar con los «seres superiores».

Los nazis de Ahnenerbe también se interesaron por Sudamérica. Heather Pringle cuenta en su obra que el ocultista

«Edmund Kiss creía que la antigua capital andina de Tiwanaku era creación de unos colonos nórdicos que habían llegado a Bolivia por mar hacía más de un millón de años […] Convenció a Himmler de que le enviara en una expedición de veinte hombres a Bolivia, un plan que sólo se vería frustrado por el inicio de la guerra». Según Rámila, un comando de la sección esotérica de las SS, al mando de Karl-Maria Wiligut, viajó a Sudamérica a fin de hacerse con distintos «objetos de poder», como el Martillo de Wotan o las misteriosas calaveras de cristal precolombinas.

[ii]. La Lanza De Longinos

Hay una leyenda que vincula a Hitler con  la lanza sagrada que atravesó el costado de Cristo en su crucifixión, la que segun las leyendas, llegó a las manos de los guerreros teutónicos, quienes la convirtieron en su talismán. En el siglo XX, Hitler, quien conocía su significado místico, se apoderó de ella. Según la leyenda, en ese momento le fue revelado al soldado (que se llamaba Cayo Casio Longinos) que Cristo era verdaderamente el hijo de Dios, y la lanza adquirió un duradero poder mágico.

adolf_hitler_ocultismo Un soldado romano se asegura de que Cristo ha muerto clavándole una lanza.

Se cuenta que por el año 1913, por las calles de Viena, un miserable ex estudiante de arte intentaba en vano ganarse la vida vendiendo pequeñas acuarelas. Ocasionalmente, cuando el frío le impedía salir a la calle, vagaba por los corredores del museo del palacio Hofburg. Se sentía especialmente fascinado por un conjunto de piezas valiosas, conocidas como «las insignias de los Habsburgo». Entre ellas el joven vagabundo Adolf Hitler prestaba especial atención a la Santa Lanza, que la leyenda identifica con la que atravesó el costado de Cristo después que éste expirara en la Cruz.

Otras tradiciones orales y escritas, que comenzaron con los primeros cristianos y continuaron en la Edad Media, aseguran que el rico judío José de Arimatea se preocupó de preservar la cruz, los clavos, la corona de espinas y el sudario del que Cristo se levantó al tercer día. Por medio de las claves que dejó José, Helena, la madre del primer emperador cristiano, Constantino, pudo redescubrir estas reliquias.

Pero, según las mismas tradiciones, José había empezado su colección antes de la muerte de Cristo: después de la última cena, guardó la copa en la que Jesús había consagrado el pan y el vino. Después de la Resurrección, José conservó la copa junto con la lanza citada en el Evangelio: fueron llamados, respectivamente, el Santo Grial y la Santa Lanza.

Los viajes posteriores de José con el Grial y la Lanza fueron tema de relatos folklóricos y leyendas en casi todos los países de Europa. En España, en la catedral de Valencia se conserva uno de los «Santos Griales» mejor documentados: se dice que los primeros papas lo habían utilizado en Roma (adonde lo habría llevado San Pedro) hasta el año 258, en que fue enviado por San Lorenzo a Huesca, para rescatarlo de la persecución imperial. Posteriormente estuvo en San Juan de la Peña y en Zaragoza. Pero ésta es sólo una de las muchas historias en torno al Grial.

Los escritores medievales, comenzando por el poeta francés Chrétien de Troyes alrededor de 1180, vincularon el destino del Santo Grial y de la Santa Lanza con la aventura del Rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda, sobre todo con Lanzarote, Gawain y Perceval.

Paralelamente a estas historias -basadas en tradiciones celtas y en fragmentos de hechos históricos- subsistía la historia de que la Lanza, por lo menos, había sobrevivido a los siglos, pasando a veces a buenas manos, a veces a otras menos dignas. Quien la poseía adquiría un poder que podía ser usado para el bien o para el mal.

A principios de este siglo existían por lo menos cuatro «Santas Lanzas» en Europa. Quizá la más conocida fuera la que se conservaba en el Vaticano, aunque la Iglesia Católica parecía considerarla sólo una curiosidad. Ciertamente, las autoridades papales nunca le atribuyeron poderes sobrenaturales.

Hitler, inmoral, maníaco, anticristo. Fue un mega-asesino, exitoso en algún momento como estratega militar, pero paranoico y alienado como pocos en la historia. Creo que superó a  Nerón por mucho como anticristo y como asesino e inmoral.

¡Con la errónea idea de que Hitler era un cristiano, los alemanes lo eligieron a Hitler como gobernante.  Hitler y sus camaradas, en la Sociedad Secreta Satánica de Tulé, creyeron que él era El Anticristo y repetidamente mantuvieron sesiones espiritistas para llamar los espíritus del Anticristo desde el Abismo hasta Adolfo.

“Mis sentimientos como Cristiano me dirigen a mi Señor y Salvador… yo estoy luchando por la obra de Dios.” – Discurso, del 12 de Abril de 1921 [“Adolfo Hitler: ¿Un Cristiano Perverso? “, Terry Mattingly On Religion] Hitler confesó a Jesús como Señor y Salvador”. [13]

Hitler también sabía ser un orador muy carismático.

“Se reportó que Hitler había hablado, brillantemente, acerca de levantar los ‘tesoros del Cristo viviente,’ la persecución de los ‘verdaderos Cristianos y las iglesias puritanas que se habían colocado entre Dios y el hombre y los había alejado de los anti-Cristianos, y del individualismo satisfecho del pasado,’ y ‘educar a los jóvenes en particular en el espíritu de aquellas palabras de Cristo que debemos interpretar de nuevo: amarnos los unos a los otros; ser considerado con el prójimo; recuerde que cada uno de ustedes no es solo una criatura de Dios, sino que ustedes son todos hermanos!” [Turner, “In Hitler – Memoirs of a Confidant”, C. 23; Enfasis agregado] “En el amor ilimitado como Cristiano y como hombre leí a través del pasaje que nos dice como el Señor se elevó en Su  fuerza…” [“Catholicism & Fascism: A Brief Retrospective”, por Robert E. Nordlander, Abril, 1990] [14]

Cuentan algunas leyendas, que Hitler, este loco mandatario alemán, sentía una obsesión enfermiza por las reliquias debido a que, según pensaba, su poder le ayudaba a mantener en alza su imperio. Entre otros, uno de los objetos que deseaba tener entre sus manos era la Lanza de Longinos, el arma que un soldado romano clavó a Jesucristo en la cruz y cuya leyenda afirmaba que su poseedor no perdería jamás una batalla, algo asi como Constantino. Había una leyenda que acompañaba a la reliquia, la cual afirmaba que

«quien la sostenga en sus manos, sostendrá, para bien o para mal, el destino del mundo». [15]

Sin duda, la posibilidad de poder tener a sus pies a toda la humanidad gracias a «La Lanza del destino» no pasó desapercibida para el líder nazi, para el que todas las ayudas militares eran pocas.  Hitler, había leído de hecho todas las leyendas conocidas sobre la lanza, la mayoría de las cuales atribuían un inconmensurable poder a su poseedor. Sin embargo, y según cuentan otras versiones, el artefacto tenía también una terrible maldición, pues el que se separaba de ella solía sufrir la más amarga de las derrotas en combate o incluso la muerte.

Muchas veces nos presentamos a otros dando la impresión de que todo anda bien, pero interiormente cada uno de nosotros tiene un problema mayor. El filósofo moralista Lucio Anneo Séneca (Lucius Annaeus Seneca, 4 a.C.-65 d.C.) en su diálogo “Sobre la brevedad de la vida” (probablemente escrito en al año 55 de nuestra era), pone en boca del defensor de un joven las siguientes palabras:

“No ha pecado en nada, que ame a una meretriz es natural; es joven, ten un poco de paciencia: se enmen­dará y se casará”. [12]

Pero en otro contexto dijo Séneca, con brusquedad que:

“Todos han pecado. Algunos más y otros menos.”[11]

La Palabra de Dios está de acuerdo con este último concepto de Seneca. Dice:

  • “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” (Ro. 3:23 RV 1960)

El pecado, sin embargo, no es solamente el cometer hechos dañosos.

Es cualquiera cosa que no llegue a la norma perfecta que Dios haya proyectado para nosotros. Esto incluye el tener inquina y otras emociones negativas, orgullo, celos, motivos mixtos etéctera. La mayoría de nosostros, también pecamos en omisión; es decir, no practicando lo que sabemos es nuestro deber y lo que se debe hacer.[14]

La Lanza y la Piedra

adolf_hitler_ocultismo3La escena final de Parsifal, la última ópera de Wagner. A Hitler le fascinaba la leyenda en que se basa la ópera.

Según cuenta Janire Rámila en La Ahnenerbe y la búsqueda de reliquias, la sección esotérica de las SS quiso robar de la abadía de Westminster la Piedra de Scone sobre la que se coronan los reyes de Inglaterra y que, creían los nazis, fue sobre la que Jacob se recostó antes de soñar con la escalera que llevaba a Dios. Pero el Tercer Reich no consiguió hacerse con esa «poderosa arma».

adolf_hitler_ocultismo2La hoja de la lanza de los Habsburgo, la que según parece atravesó el costado de Cristo crucificado. Al tratarse de una reliquia sagrada, la hoja de hierro fue reparada varias veces con plata y oro durante su larga historia. Ahora la mantienen unida un alambre y una funda con inscripciones.

La Ahnenerbe tuvo también entre sus objetivos la Lanza del Destino, con la que el centurión romano Cayo Casio Longinos hirió en el costado a Cristo. Existían cuatro lanzas, pero los nazis creían que la que se encontraba en el Museo Hofburg de Viena era la auténtica. Cuando el Tercer Reich se anexionó Austria, la pieza pasó a manos de Adolf Hitler. Se suponía que otorgaba la victoria por siempre a su poseedor, y la derrota y muerte a quien la perdiera. Horas antes de que el «führer» se suicidase en su búnker berlinés, soldados estadounidenses habían logrado hacerse con la Lanza de Longinos o del Destino. Sobre la autenticidad de la pieza que robó Hitler no hay duda. Los análisis efectuados en 2003 revelaron que la hoja de la lanza es de los siglos VII u VIII.

La lanza en la Biblia

Pensamos que su fin es descubrirnos en una falta y castigarnos por nuestros pecados. La realidad es que el castigo del pecado es iniciado por nosotros mismos porque el pecado tiene sus consequencias naturales. Por ejemplo cuando uno quebra la ley universal de la gravedad,  sufrimos con una caída. Tampoco podemos quebrar la ley moral de Dios. Cuando lo hacemos, sufrimos los efectos penosos en esta vida, sufrimientos, pena, enfermedades que son las consecuencias trágicas en esta vida y la  muerte espiritual eterna (si no somos cristianos arrepentidos),  que es la eterna separación de Dios en el infierno.

Según el Evangelio de Juan, hubo un soldado romano que atravesó el cuerpo del Señor con una lanza para certificar su muerte (al ser viernes, era necesario que los presos murieran rápidamente en la cruz para así evitar que agonizaran durante el sábado, día sagrado para los judíos). Por ello, los romanos quebraron las piernas de los dos crucificados junto a Jesús para asegurarse de que morían en un corto período de tiempo. Sin embargo, al llegar a Cristo, y como le vieron aparentemente muerto, le clavaron una lanza para certificar su fallecimiento.

  • «Fueron pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua», (Jn. 19:32-34).

Según varios evangelios, este soldado era un Centurión romano.

«Se especifica que su nombre era Cayo Casio Longinos y que sufría una ceguera parcial que casi no le permitía ver. Pero la sangre de Jesús que le salpicó a los ojos cuando le clavó la Lanza obró un milagro, recuperando la vista en ese justo momento. El agradecido Longinos decidió convertirse al cristianismo», sentencia el historiador.

La lanza en la tradición

adolf_hitler_ocultismo5La arena de Luitpold, en Nüremberg, escena de los más espectaculares mítines nazis de la preguerra, presenció el desfile informal de los soldados americanos victoriosos en abril de 1945.

A partir de este episodio, el paradero de la lanza se perdió de forma oficial. «La tradición afirma que en el año 732 el general Carlos Martel la sostuvo cuando derrotó a los árabes en la batalla de Poitiers. El propio Carlomagno, nieto de Carlos Martel, combatiría en un total de 47 batallas sin conocer nunca la derrota, pero murió poco después de que la reliquia se le cayese accidentalmente».

Sin embargo, no fue el único.

«Lo mismo le sucedería a Federico I Barbarroja al partir hacia Jerusalén durante la Tercera Cruzada; cuando se disponía a vadear un río en la actual Turquía cometió el error de dejar caer la Lanza. Poco después cayó al río y se ahogó» sentencia el experto.

A pesar de todo, los nazis no dejarían escapar el poder que les podría otorgar esta reliquia que finalmente, y gracias al destino, acabó presuntamente en Viena.

Hitler encuentra la lanza?

Según narra Hernández en su libro, Hitler dió con la lanza por casualidad en 1912, cuando no era más que un pintor fracasado que intentaba malvender sus acuarelas por los cafés de Viena. «Su futuro artístico se le mostraba incierto, al haber suspendido el examen de ingreso para la escuela de Bellas Artes. Su futuro personal tampoco era demasiado halagüeño; malvivía en pensiones y residencias, y sólo con suerte conseguía comer una vez al día», determina el historiador.

Un día, el joven Adolf (de tan sólo 23 años) no tuvo más remedio que entrar en el conocido museo del Palacio Hofburg para refugiarse de una fuerte tormenta, y allí hallaría su destino.

«Deambulando por las salas, centró su atención en un objeto singular; sobre un manto de terciopelo rojo se le ofrecía la visión de una reliquia cristiana de gran poder místico perteneciente al tesoro imperial de los Habsburgo: la Lanza de Longinos».

«Se trataba de una punta de hierro de poco más de cincuenta centímetros de largo. La hoja estaba partida y presentaba una reparación con un alambre de plata. En el centro podía apreciarse la cabeza de un clavo y una banda de oro con la inscripción Lancea et Clavus Dominus (la lanza y el clavo del Señor). En su base se observaban unas pequeñas cruces de bronce», explica el periodista.

Hitler anhelaba la posesión de la Lanza del Destino, supuestamente La lanza con la cual el soldado romano traspasó el costado de Cristo. Todos los ocultistas anhelan reliquias religiosas, porque ellas están supuestas ha tener poderes inherentemente. Esta creencia en el poder de las reliquias es uno de los puntos básicos más comunes de los ocultistas de todos los tiempos en todo el mundo. Los ocultistas le atribuyen un gran poder a esta Lanza del Destino, también conocida como la Lanza de Longinus. Supuestamente, el líder quien “la poseía y entendió los poderes que emanaba, sostenía el destino del mundo en sus manos para bien o mal.”[43]

Esta lanza ha sido guardada en la Casa de Viena, Austria, por siglos, y en su exhibición pública en museo. Uno de los primeros actos oficiales de Hitler, una vez el anexó a Austria, fue el ir en carro a Viena en una procesión, llegó al museo, y tomó posesión física de la Lanza del Destino. En ese punto, Hitler creyó que el poseía el poder para sobreponerse a todas las posibilidades y conquistar el mundo. En ese punto, la 2da Guerra Mundial se volvió inevitable. Poco tiempo después, cuando Hitler publicó la Cruz Gamada invertida como el símbolo de su Partido Nazi, los ocultistas de Magia Blanca en el mundo se quedaron sin aliento en alarma, mientras se daban cuenta que el iba a usar su poder para el Mal, no para el Bien. Y,   ¡se dieron cuenta que el poseía la Lanza del Destino!

Al leer esto, pienso que los seres humanos nos parecemos a una bombilla quemada o “muerta”, que no puede responder a su fuerza eléctrica. Y porque estamos muertos espiritualmente es que no podemos responder al amor de Dios ni a su poder sin primeramente ser reparado por El. Además, por nuestra situación espiritual, es imposible salvarnos a nosotros mismos. Solo Dios lo puede hacer. Por ésto, todas las obras buenas en el mundo no pueden darnos la vida en Dios. Solamente luego que Dios nos regenere primero, es que podemos ver y confesar ésto. Y entonces si Dios “nos puede reparar”.

Hitler quedó fascinado por el objeto y se obsesionó con su historia, la cual investigó junto a su entonces gran amigo Walter Johannes Stein.

«Ambos se enfrascarían en el estudio de los poderes mágicos que aquel objeto atesoraba», determina el periodista. [44]

Según destacaría Stein posteriormente, Hitler le explicó sus obsesiones y él no pudo más que quedarse asombrado con la enorme ambición del joven Adolf.

«Hitler estaba convencido de que tenía un alto designio que cumplir. La posesión de la Lanza sagrada podía ser el instrumento necesario para hacerlo realidad. El experto en ocultismo no tomó demasiado en serio a aquel artista fracasado, pero años más tarde aquellos delirios de grandeza se harían tristemente realidad», expresa el experto. [45]

Veintiséis años después, en 1938, Hitler ya se había convertido en el líder del nazismo y de toda Alemania tras subir al poder democráticamente. Sin embargo, y a medida que su poder iba aumentando, sentía una necesidad cada vez mayor de poseer la Lanza del Destino.

«Ahora entraba triunfante en Viena, la ciudad en la que había vivido como un vagabundo, una vez que el Tercer Reich se había anexionado Austria», destaca Hernández en su libro. «En la tarde del 14 de marzo de 1938, Hitler entraba acompañado del jefe de las SS, Heinrich Himmler, con quien compartía aunque en menor medida el interés por el ocultismo, en el Palacio Hofburg», destaca Hernández. El deseo del líder nazi estaba a punto de hacerse realidad.«El Führer se dirigió directamente a la sala en donde se custodiaba la deseada Lanza. Himmler salió de la sala, dejando a solas a Hitler con la mítica reliquia. Allí permaneció más de una hora, ensimismado en sus pensamientos delirantes, alimentados por la visión de la Lanza que ya estaba en su poder. Su sueño megalomaníaco se había cumplido», apunta Hernández en su libro. [46]

En cambio, Hitler todavía necesitaba llevarse la lanza del museo sin que pareciera un robo a Viena. Para ello tuvo una curiosa idea:

«Para darle una apariencia legal, la confiscación se ejecutaría en respuesta a la petición oficial realizada en Berlín por el burgomaestre de Nuremberg, Willy Liebel, para que el tesoro regresase a la ciudad que lo acogió antes de ser enviado a Viena», determina el historiador.[47]

Tras conseguir su objetivo, ahora los nazis debían proteger la lanza hasta que llegara a Alemania junto a las 31 piezas del tesoro austríaco que habían robado.  Tardaron nada menos que cinco meses en preparar el viaje. «Se requirió el empleo de un tren blindado, especialmente preparado para el traslado del valioso tesoro y que contaba incluso con aire acondicionado. El 29 de agosto el producto del saqueo nazi salió de la estación Oeste de Viena en el más absoluto secreto. Fue transportado hasta Nuremberg en el tren especial, siendo escoltado en todo momento por tropas de las SS», señala Hernández.

El gran número de molestias que se tomó Hitler deja claro el aprecio que le tenía a esta reliquia y el temor que le suscitaba que pudiera ser robada. «Al día siguiente las joyas quedarían depositadas en la iglesia de Santa Catalina. Allí las recibió con todos los honores el burgomaestre. Más tarde se construirían diez vitrinas especiales para exponer al público las joyas, incluyendo la Lanza», destaca el periodista.

Con su preciado tesoro ya en Alemania, el líder nazi se sentía más que satisfecho. Sin embargo, no veía la lanza como una mera reliquia, sino que sentía una atracción especial hacia ella que sobrepasaba los límites de la razón.

«El Führer estaba convencido de que le había pertenecido en una vida anterior. Según confesó a Stein, la Lanza contenía algún tipo de revelación mística, como si en algún siglo anterior ya la hubiera sostenido en mis manos», sentencia el experto.[48]

Pero no sólo eso, Hitler también tenía ensoñaciones en las que creía ser la reencarnación de un señor feudal del siglo IX. «Se refería a un personaje llamado Landulfo II de Capua, que fue excomulgado por el papa por sus conocimientos sobre magia, y que se mostró también fascinado por el poder que emanaba de la Lanza», destaca Hernández.

Sin duda, su obsesión por el artefacto no era ni mucho menos normal. En cambio, Jesús Hernández tiene su propia teoría sobre este hecho:

«Lo más probable es que su obsesión por el arma naciese, no tanto por un recuerdo de su vida anterior, sino por su desmedida pasión por las óperas wagnerianas. Su favorita era Parsifal, en donde la leyenda de la Lanza sagrada -o la Heilige Lance en alemán- tenía un papel central, junto al Santo Grial»[49]

Nunca sabremos si el poder que Hitler le atribuía al artefacto era real, pero lo que sí es cierto es que durante muchos años sus tropas fueron prácticamente invencibles. Allí donde combatieran, sus tanques (Panzers) no tenían rival y sus soldados arrasaban la tierra por la que pasaban. ¿Sería cosa de la lanza?.

Sin embargo, y como bien apunta el historiador, su poder debió remitir a partir de 1942, pues las tropas alemanas tuvieron que retirarse en la mayoría de los frentes.

«Por esa época la Lanza ya había dejado de estar expuesta al público y permanecía empaquetada en un refugio antiaéreo excavado en la roca y situado bajo el castillo de Kaiserburg, en Nuremberg», señala Hernández.[50]

Su estancia en el refugio sería breve.

«El 31 de marzo de 1945, ante el avance de las tropas aliadas por territorio germano, Liebel creyó que el refugio no ofrecía suficiente protección y decidió guardar las piezas más valiosas –entre las que figuraba la Lanza- en cajas de cobre soldadas, que fueron depositadas en una recámara del búnker de la Panier Platz, procediendo luego a tapiar la entrada», sentencia el experto.[51]

Pero por mucho que hicieran los alemanes, el destino de la lanza estaba más que sellado, ya que, por estas fechas, Nuremberg se encontraba sitiada por los aliados, entre los que se encontraba la veterana división Thunderbird, que durante cuatro días combatió contra 22.000 miembros de las SS dispuestos a morir por defender la ciudad.

Una vez que se tomó Nuremberg, le tocaba a los americanos descubrir donde se encontraban las piezas más valiosas de la colección nazi, y ningún superviviente estaba dispuesto a dar información. De hecho, la fuente más fidedigna, Liebel, había fallecido.

La lanza y los americanos

Los aliados encargaron la búsqueda a uno de sus hombres más valiosos.

«El teniente Walter H. Horn fue el encargado de averiguar el paradero de la parte más importante del tesoro de los Habsburgo. Horn no lo tuvo nada fácil; las versiones de lo ocurrido arrojadas por los interrogatorios eran en su mayoría contradictorias», señala el experto.[52]

Pero, tras muchos interrogatorios, el oficial descubrió donde se encontraba las joyas de manos del doctor Fries, un funcionario nazi.

«El 7 de agosto de 1945, los norteamericanos se introdujeron en el interior del refugio antiaéreo de Paniers Platz. Una vez allí, Fries indicó el punto en el que debía derribarse la pared de ladrillo». [53]

Lo habían conseguido, habían arrebatado el tesoro a Hitler, y lo habían hecho tres meses después de que el líder nazi se suicidara.La versión de Hernández contradice radicalmente la expuesta por algunos historiadores, que afirman que fue justo en el momento en que la lanza fue robada cuando Hitler se disparó en la boca. Este hecho, añadiría más misterio aún a la supuesta maldición que perseguía a esta reliquia, pero el periodista lo considera inverosímil.

«No hay duda de que este espectacular desenlace de la Segunda Guerra Mundial merecería ser cierto, pero hay que ceñirse a la realidad histórica y dejar constancia, para decepción de los aficionados al ocultismo, que ese hecho no se produjo hasta mucho después de la muerte del Führer» destaca el historiador.[54]

Pero la historia del artefacto aún no se había acabado, pues, a pesar de que los norteamericanos se comprometieron a enviar la lanza a sus legítimos dueños en Austria, apareció en Los Ángeles un año después. Además, el misterio aumentaba, pues el museo de Viena tenía también una similar.

«Las fuerzas de ocupación norteamericanas en Austria quedaron en una situación muy incómoda, a la espera de una investigación para saber si el tesoro hallado en Los Angeles era auténtico y, por lo tanto, las joyas que habían guardado eran una falsificación», afirma el historiador.«Sorprendentemente, la comprobación no llegaría hasta casi un año después; en 1946 se abrieron por fin las cajas que contenían las piezas del tesoro en Austria y se compararon con las fotografías que se habían enviado desde Estados Unidos. Como no podía ser de otro modo, los funcionarios encargados del estudio llegaron a la conclusión de que las piezas verdaderas eran las que se encontraban en Viena», determina Hernández. [55]

A pesar de todo, nunca sabremos donde se encuentra realmente la lanza o si este arma de Viena es la que fue usada para atravesar a Cristo pues existen tres artefactos más que podrían tener el honor de ser el auténtico. Sin duda, es imposible quedarse sin dudas. Sin duda, Hitler era un inmoral. Asesino de millones de judios y de cristianos, si Dios no lo hubiese detenido, al menos  toda Europa hubiese caido para siempre en manos del III Reich. No albergo dudas que este hombre permanece a la espera del juicio final, donde Dios lo arrojará junto a los ángeles caidos y a todos aquellos que aborrecieron la moral según Dios y rechazaron el perdón de Dios, al infierno eterno.

Sin duda, todo lo relacionado con la búsqueda del santo grial, pertenece a la esotería y la simbologia medieval. Estas creencias tienen relación, dentro del esotersimo , con la lucha del bien y el mal; una especie de lucha entre una caballería terrenal y otra espiritual. Entre los temas favoritos de la caballería espiritual estaban la legendaria búsqueda del Santo Grial, la leyenda del rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda y aspectos determinados y casi legendarios de la Orden del Temple. Amen de la búsqueda de la lanza de Longinos.

El esotersimo, pertenece a las enseñanzas del ocultismo. Una serie de religiones y sectas presentan elementos ocultistas de cierta importancia que las diferencian de otros tipos de religiosidad. Es beneficioso separar lo que es puramente religioso de lo esencialmente esotérico. El esoterismo incluiría para algunos la totalidad de prácticas esotéricas. Se señalan como esotéricos la alquimia, el druidismo, el hermetismo, los rosacruces, el espiritismo, etc.

La Biblia contiene toda la revelación que necesita el hombre. Los cristianos debemos guiarnos por Dios y su Palabra.La fuente de todo cuanto Dios quiere que sepamos sobre el futuro está en la Biblia. La Biblia siempre ha condenado toda forma de magia, encantamientos, adivinación e idolatría. (Deut. 4:19; 18:9-12; Is. 47:13-15; Jer. 10:2; Dan. 2:27-28; Gál. 4:3-9; Ef. 6:12).

Sin duda que,

«Si no creemos en él, nos ha ganado la partida.»(Denis de Rougemont) y

«La más hábil de las astucias del diablo consiste en convencernos de que no existe.» (Baudelaire) []

Crímenes de los naziz contra la Humanidad

Hitler dedicó su vida a la búsqueda del Santo Grial. El Santo Grial es supuestamente la “copa o platillo usado por Jesús en la Ultima Cena, preservada por José de Arimatea, quien la llevó a España o Bretaña, y fue custodiada por numerosos caballeros.”[58] Una vez más, tenemos el interés ocultista en reliquias religiosas. En el caso del Santo Grial, la leyenda ocultista comenzó a construir un interés único en referencia al Santo Grial; este vino a representar un “sendero Occidental único a una conciencia trascendente”. [59] los ocultistas generalmente creen que, si uno verdaderamente quiere obtener este Santo Grial, debe de aprender el arte de la Magia Negra. [60]  La palabra, ‘Grial’, se deriva de la palabra, ‘graduale’, la cual significa gradualmente, paso a paso, grado a grado. [61]  En este concepto de gradualismo subyace el esfuerzo completo de más de 300 años de lograr el Nuevo Orden Mundial, ¡y definitivamente es la sub-aplicación de la teoría Hegeliana del cambio controlado a través de conflicto controlado!

José Gregorio González recoge en Arqueología «fantástica» estas palabras de Bruno Beger, miembro del equipo que la Ahnenerbe envió al Tíbet:

«Soy de la opinión de que el completo exterminio de los judíos en Europa, y fuera de ella, en todo el mundo si es posible, no supondrá que los elementos espirituales del judaísmo, con los que nos encontramos a cada paso, sean plenamente erradicados. De este hecho se deriva el importante papel de la investigación de las almas raciales».

Ahnenerbe no fue sólo una organización elitista de «arqueólogos» y «antropólogos» al servicio del ocultismo nazi. También surtió de seres humanos a la experimentación médica del Tercer Reich. En la entrevista que hizo González a Heather Pringle, la investigadora habla sobre las atrocidades médicas patrocinadas por la sección de las SS:

«August Hirt y Bruno Beger seleccionaron prisioneros judíos para la “colección de esqueletos”. Hirt también los expuso a gas mostaza».

La Ahnenerbe inoculó la vacuna del tifus a personas sanas, y también experimentó con gas fosgeno. Tras el «Proceso de los doctores» de los juicios de Nuremberg, Wolfram von Sievers, director de la Ahnenerbe, fue el único miembro de la sección ocultista de las SS condenado a muerte y ajusticiado por su participación en el suministro de seres humanos a los experimentos médicos que se realizaron en los campos de concentración del Tercer Reich.Los intentos de los nazis por descubrir la esencia aria viajando por todo el mundo y experimentando con seres humanos no dieron fruto alguno. Tampoco pudieron determinar qué era la «raza judía». Pringle afirma que

«los investigadores alemanes fueron incapaces de definir científicamente a la raza judía, que no era más que un constructo ficticio. Un estudio revelaba que el 11 por ciento de los niños judíos eran rubios y de ojos azules».

Himmler y Hitler, algunas diferencias

En el gran mitin del partido nazi en septiembre de 1936, Adolf Hitler dirigió contra el primer presidente de la Ahnenerbe, Herman Wirth, las siguientes palabras:

«Nosotros no tenemos nada que ver con esos elementos que sólo entienden el nacionalismo en términos de habladurías y sagas y que, en consecuencia, lo confunden demasiado fácilmente con vagas frases nórdicas, y que ahora están iniciando una investigación basándose en una mítica cultura atlante».

Himmler no pensaba igual. Sobre el «reichführer», Heather Pringle afirma:

«Himmler quería librar a la Alemania nazi del catolicismo. Para conseguirlo cultivó de forma muy especial una gran amistad con Karl-Maria Wiligut, un excoronel del Ejército Imperial de Austria y antiguo paciente psiquiátrico que a sus 67 años afirmaba ser descendiente del dios nórdico Thor y poseer conocimientos secretos de las antiguas tribus germánicas».

Martin Heidegger nazi: un debate incómodo

En 1987 Víctor Farias publicó un libro titulado Heidegger y el nazismo. En él se defendía la tesis de que la filosofía de Martin Heidegger no era comprensible como tal sin tener en cuenta el germen de su vinculación al nazismo.

La cuestión abierta por Farias es, de este modo, incómoda para quienes tienen a Heidegger como héroe intelectual. La cuestión de si la filosofía de Herr Heidegger está más o menos vinculada al nazismo de su autor, sí parece interesante.  Herr Heidegger era un nazi militante, fiel al partido y convencido y que, lo más seguro, es que su filosofía está estrechamente vinculada a su nazismo. La sorpresa no se dirige hacia el nazismo en la filosofía de Heidegger, sino al hecho de que existe una extensa bibliografía al respecto, tanto ofline como online, que pone de manifiesto tal cosa y que, sin embargo, se sigue enseñando la filosofía de Herr Heidegger como una filosofía ajena al nazismo. De hecho, en sus discursos y artículos de los años 1933-1934 se encuentra un fluido uso del vocabulario típico de su filosofía, de modo que palabras como “Dasein”, “pueblo”, “destino”, “comunidad”, etc. salpican estos textos.

También se conoce que Martin Heidegger estuvo afiliado al NSDAP desde el 1 de mayo de 1933 hasta el final de la guerra, en 1945; existen varios discursos y artículos de los años 1933 y 1934 en los que el filósofo alemán incluso justifica la guerra y la política expansionista de Alemania… utilizando su peculiar vocabulario filosófico; nunca condenó el nazismo ni el genocidio nazi; durante su rectorado en la Universidad de Friburgo, llevó a cabo la política antisemita del Reich, sin ningún tipo de miramiento, hasta tal punto que se dice que prohibió a su maestro, Edmund Husserl, entrar en la biblioteca; etc.

Una imagen de Hitler en el París actual (2011)

En enero del 2011, en París, un Herodes, con la cara de Hitler, mata a un judío en la vidriera de un templo de Francia.   Adolf Hitler fue representado como el sanguinario rey Herodes matando al apóstol Jacobo, en una vidriera creada en una iglesia de París durante la ocupación nazi. Ha sido publicado en el periódico francés Le Monde, que ha difundido que en el fresco, creado en el año 1941, Hitler aparece en el papel del sanguinario rey de los judíos Herodes Agripa I. Según el Nuevo Testamento, Agripa I ordenó ejecutar a Jacobo y, como afirman los críticos de arte, en este caso Jacobo puede simbolizar a todo el pueblo hebreo y al judaísmo. “La figura tiene el pelo de Hitler, pero su bigote se ocultó detrás de su brazo para evitar graves problemas”, comenta Dominique Guerin, pastor de la parroquia. “Muy pocas personas lo han notado en los últimos años”, dijo el historiador local Renaud Arpin. La imagen de Hitler fue redescubierta por un periodista de Le Monde a principios de este mes. Ahora la vidriera se interpreta como todo un símbolo de la valiente resistencia francesa durante la ocupación de 1940 a 1944. Este retrato de Hitler es un acto de resistencia artística y religiosa.  Si hubiera sido descubierta en el momento de su inauguración -en julio de 1941- habría significado una muerte casi segura para aquellos que la crearon.

Durante el Tercer Reich, soldados alemanes recorrían Francia con una brutalidad feroz, y reprimían cualquier burla o ataque contra el Führer alemán.  Entonces “muy poca gente dijo darse cuenta de esto [la imagen de Hitler en el fresco]. Es completamente comprensible. Si alguien lo hubiera advertido, se habría metido en grandes problemas”, comentó Renaud Arpin a Daily Mail. A pesar de que Adolf Hitler murió ya hace más de 60 años, el gran mal que causó sigue provocando reacciones llenas de indignación en la gente.[66]

Conclución

a. las dictaduras

Lo bueno y lo justo solo puede brotar de un corazón pacífico, libre y generoso. Esa ha sido mi experiencia a lo largo de toda mi vida.” –Dietrich Bonhoeffer

Todas las dictaduras son horribles, son completamente diabólicas,porque separan los poderes gubernamentales y acaparan el pdoer político. Sea la inqusición católico-romana, la junta cívico – militar de Argentina, la de Franco en España (aliado de Hitler), Muzzolini en Italia (con el facismo del “Ducce”), las utopías del marxismo-leninismo (dictadura del proletariado),el maosimo chino que se niega a dar libertad a los cristianos en China, las teocracias islámicas que matan a cuanto cristiano se le cruza por el camino, o la dictadura de Hitler en Alemania, en fin…. Como dirá el escritor Federico Reyes Heroles, en su libro “Ante los ojos de Desirée”, hablando de México,”un paisito de sucio subdesarrollo” [67]  que

[i]“Los militares son irrelevantes” [68](Que carece de importancia o significación) [69]. “A nadie importa el raciocinio sobre la bota porque ella es legitima, en tanto que no hay ideas.” [70]

Siempre que el poder filosófico o religioso se une al poder militar, se torna destructor de la humanidad. Hitler, al igual que todos los poderes dictatoriales, controló el poder militar,y si Dios no lo hubiese detenido, aún ahora estaríamos bajo el poder de las botas de los nazis.

[ii]“El tema de los militares ha sido olvidado….No se trata de la evolución histórica de la milicia … , se trata de corrupción, se trata de dinero, se trata de funcionarios…” [71]

Se trata en verdad del mismo Satanás, y del anticristo, y también del loco de Hitler (el anticristo que pasó) y del loco que vendrá.  Del hombre pecador que siendo totalemnte corrupto, ambiciona el poder del cosmos, del universo y tambien el controlar al hombre por el mero placer de control.  Una característica nefasta de todos los imperios. En el momento en que las ideas reveladas a los hombres en la Biblia, son dejadas de lado o abandonadas, es entonces cuando la humanidad corre un serio riezgo de supervivencia. No solo es así en el subdesarrollado México, como trata en el libro de Heroles, sino en cualquier otro país de este mundo globalizado (La alemania de Hitler, el Islam de oriente medio, la China oriental o el occidente de la OTAN).

b. El anticristo

Ahora, a través del estudio de Hitler, pudimos tener ciertas nociones generales de lo demente, y engañoso que será el Anticristo.  El será, porque será tal como fue Hitler. El día de su aparición será muy pronto. La espada viene, y viene rápidamente y con enorme poder. Pero la mayoría de las personas, incluso la mayoría de los cristianos, no la ven venir. ¿Será usted como un “atalaya, un centinela en el Muro” con sus hermanos en la fe? (Ez. 3:17-19, la solemne advertencia de Dios). O prefiere ser como los cristianos tibios de la Iglesia de Laodicea?

c. La iglesia tibia de nuestros dias

Laodicea era una iglesia arrogante y autosuficiente. Era la ciudad más opulenta de las siete que había en Asia. Se la conocía por su banca industrial, por la manufactura de lana en la fabricación de hermosas vestiduras, y por la escuela de medicina que producía un medicamento para los ojos (colirio). Algunos creyentes suponían equivocadamente que la abundancia de bienes materiales eran indicio de la bendición espiritual de Dios (doctrina de la prosperidad). Laodicea era una ciudad rica y la iglesia también lo era. Lo que la iglesia pudo ver y comprar llegó a ser más valioso para ellos que lo que no se ve y es eterno, y que es lo verdaderamente importante para Dios. Muy poco se conoce de esta iglesia, pero hay menciones en la Escritura que nos la refieren y de las cuales podemos recabar información.

Por Colosenses 2:1-3 vemos que el apóstol sostiene una gran lucha por los hermanos de Laodicea, precisamente para que alcanzasen todas las riquezas de pleno entendimiento, “a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo”. El deseo del apóstol fue que ellos tuvieran la verdadera riqueza, sabiendo –como sin duda sabía– que ya poseían muchas riquezas terrenales. Asimismo, podríamos confundir la verdadera riqueza con el mero conocimiento intelectual de la Palabra de Dios, e incluso tener revelación acerca de algunos aspectos de la obra y persona de Jesucristo, pero al mismo tiempo podría suceder que tal hecho nos envaneciera impidiéndonos alcanzar, verdaderamente, las riquezas de pleno entendimiento y, en definitiva, permanecer estériles. Podríamos decir: “en Cristo lo tenemos todo” y no manifestar los rasgos y la vida de Cristo. Así pues, la iglesia de Laodicea era una iglesia conocida por el apóstol (Col. 4:12-13, 15, 16). Era muy amada por el apóstol, y por la cual sostenía una gran lucha.

«Ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!». La iglesia no se caracterizaba por una completa frialdad. Pero tampoco por su fervor. No es que no creyesen en el Señor, pero estaban en una condición de indiferencia y conformismo. Es decir, en una condición de tibieza. El Señor prefiere que seamos fríos, porque hay más esperanza para alguien que es declaradamente frío que para alguien tibio. Con todo, Él quisiese que fuésemos ardientes, fervientes, comprometidos. Para el Señor es algo aborrecible la tibieza. Y esto no es idea propia, está en la carta que consideramos en esta hora. Si hay algo que aborrece el corazón de Cristo, es una iglesia tibia. Preferiría tener una iglesia helada o caliente, pero no tibia. Lo tibio, para Él es vomitivo y esto no puede alterarse.

“Tibio…” Es aquella condición en que la convicción no llega a afectar a la conciencia, el corazón o la voluntad. Se mantiene en un estado difuso entre el mundo, el pecado, Cristo y la iglesia. Todo es difuso. No niega la cruz. Sabe su doctrina, tiene conocimiento que el Señor murió en la Cruz objetivamente. Reconoce que la cruz tiene que hacer un trabajo subjetivo en nuestros corazones, restringiéndonos, como dijo Juan el Bautista: «Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe» (Juan 3:30). Pero éstos que conocen tan bien la doctrina de la cruz y declaran: «Debo morir para que otros vivan”, cuando les llega la hora de morir, se niegan a ello, reclaman, escapan, no aceptan tal “proceso”. Les gusta la doctrina, les gusta la salvación, pero no están dispuestos a morir. Están tibios.

Una cruz de madera, con clavos de hierro; una muerte agonizante, heridas, sangre y dolor es algo muy distinto a la teoría de la cruz. Lo digo con firmeza, porque sé que a los que Dios ama los disciplina (Hebreos 12:6). También sé que los amados de Dios, tarde o temprano, pasarán por estas experiencias. Si no has pasado, no temas, porque lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios y Él es poderoso en nosotros para sostenernos. Pero, si lo has pasado, tú entiendes a lo que me refiero. Y si lo estás pasando, que el Señor te socorra oportunamente y tu fe no falte.

Cuando la cruz es una doctrina o un adorno, no hay muerte. Pero, ¿sabes?, tampoco produce vida. Sin embargo, el Señor murió y nos dio vida. Y el apóstol experimentaba esto permanentemente, «… cada día muero» (1 Corintios 15:31), para que otros tuviesen vida.

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Notas

[0] [1][23][3][4][5][6] http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=1138&c=all

[6.1] http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=1138&c=all

[7]  [8] Howard Zinn,  La otra historia de los estados unidos, pag.383,ed.3a edición © Howard Zinn © Argitaletxe HIRU, S.L. Apartado Correos N° 184 20280 Hondarnbia e-mail: hiru@euskalnet.net http://www.hiru-ed.com Diseño de la colección OTRAS VOCES: Eva Forest Maquetación: Eva Sastre Impresión: Gráficas Lizarra, S.L. Depósito Legal: NA-2365-2005

[9] http://www.palabracubana.org/Etica_Cristiana/rasgos-distintivos.htm

[10] https://elteologillo.wordpress.com/2012/09/07/shimon-peres-desde-hitler-no-hay-un-lider-como-ahmadinejad/

[11] http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php

[12] http://hibridacion.wordpress.com/mesalina-o-lycisca-apuntes-sobre-la-prostitucion-y-las-hetairas/

[13] http://www.cuttingedge.org/sp/n2266.htm

[14] http://www.cuttingedge.org/sp/n2380.htm

[15] http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php

[17] http://www.aguasvivas.cl/revistas/01/04.htm

[18] http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2009/12/etica-situacional.html

[18.1] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[19] [20] http://www.palabracubana.org/Etica_Cristiana/rasgos-distintivos.htm

[22] [23] [24] [25] http://futurodelmundo.files.wordpress.com/2009/01/historia-de-la-segunda-guerra.pdf

[26] ERIC  HOBSBAWMHISTORIA DEL SIGLO XX, pag. 44, Biblioteca E.  Hobsbawm de Historia Contemporánea,1998 de la traducción castellana para España y América: CRÍTICA (Grijalbo Mondadori, S.A.), Av. Belgrano 1256, (1093) Buenos Aires – Argentina

[27] Justo L.Gonzalez, linro electronico “Historia del cristianismo – Tomo II”, pág. 251,ed. Unilit

[28] https://elteologillo.wordpress.com/2012/10/22/la-guerra-parte-15/

[29] http://futurodelmundo.files.wordpress.com/2009/01/historia-de-la-segunda-guerra.pdf

[31] [32] Steven E. Ozment, Una fortaleza poderosa: Historia del pueblo alemán, Colección: SERIE MAYOR II Published by arrangemente with HarperCollins Publishers,Inc @ 2005 de la traduccion castellana para España y America: Critica,S.L.Diagonal, 662-664,08034 Barcelona e-mail:editorial@ed-critica.es impr. en Barcelona, España

[34] Una fortaleza poderosa: Historia del pueblo alemán,op. cit.pag. 19-20

[37] Annelies Marie Frank, conocida en castellano como Ana Frank (Fráncfort del Meno, 12 de junio de 1929 – Bergen-Belsen, 12 de marzo de 1945) fue una niña judía alemana, mundialmente conocida gracias al Diario de Ana Frank, la edición en forma de libro de su diario íntimo, donde dejó constancia de los casi dos años y medio que pasó ocultándose, con su familia y cuatro personas más, de los nazis en Ámsterdam (Países Bajos) durante la Segunda Guerra Mundial. Su familia fue capturada y llevada a distintos campos de concentración alemanes. El único superviviente de los ocho escondidos fue Otto Frank, su padre. Ana fue enviada al campo de concentración nazi de Auschwitz el 2 de septiembre de 1944 y, más tarde, al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió de tifus el 12 de marzo de 1945, pocos días antes de que éste fuera liberado. En 1947, apenas dos años después de terminada la guerra, Otto publicó el diario bajo el título «La casa de atrás» (en neerlandés, Het Achterhuis).[cit en http://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Frank%5D

[39] http://www.casadellibro.com/libro-una-fortaleza-poderosa-historia-del-pueblo-aleman/9788484326151/1008718#modSipnosis

[40] La mayoría de los adherentes a la Nueva Era no usarán estos términos abiertamente, por la mala connotación la cual ellos creen que está asociada a ellas. En vez de eso, ellos usarán el término, “Sendero de la Mano Derecha” para referirse a la Magia Blanca y el “Sendero de la Mano Izquierda” para referirse a la Magia Negra. Lo que pasa es que el ocultista cree que las Fuerzas del Universo le han permitido a cada individuo el Libre Albedrío para determinar por si mismos si usarán los secretos y los poderes de lo Oculto para el Bien o para el Mal. Si una persona decide ejercer sus poderes ocultistas para el Bien, se dice que se ha embarcado sobre el “Sendero de la Mano Derecha”, y está practicando Magia Blanca. Sin embargo, si una persona decide ejercer sus poderes ocultistas para el Mal, se dice que se ha embarcado sobre el “Sendero de la Mano Izquierda” y está practicando Magia Negra. En este caso, Trevor Ravenscroft es un practicante de Magia Blanca, mientras que Hitler practicaba Magia Negra. Por supuesto, nosotros los cristiano nos burlamos de tal distinción, ya que creemos que todo ocultismo viene de Satanás, ¡que no hay diferencia entre la Magia Blanca y la Negra! Cualquier persona que crea que hay diferencia alguna está engañada. En este sentido, los cristianos encuentran un aliado único en Anton LaVey, en su libro, “La Biblia Satánica”. En la página 52, LaVey también se burla de esta supuesta diferencia, declarando osadamente de que ¡solo los satanistas tienen el coraje de saber a quien ellos sirven realmente! [cit en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm ]

[41] Historia del Pueblo Judío, Omega cit en http://www.protestantedigital.com/ES/Blogs/articulo/1330/El-pensamiento-unico-divide-espana

[42] http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/12374/Herodes-con-la-cara-de-hitler-mata-a-un-judio-en

[43] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[44] [45] [46] [47] [48] [49] [50] [51] [52] [53] [54] [55] http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=26055

[56] http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Chaplin

[57] Fragmento de El gran dictador (1940), interpretado por el personaje del barbero  (C.Chaplin) cit en http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Chaplin

[58] ”New Age Dictionary: A Guide To Planetary Family Consciousness”, edited by Alex Jack Japan Publications, Inc., Page 85. [cit en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm]

[59] ”Spear”, Page xv. [cit en en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm]

[60] ”Spear”, Page xix.[cit en en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm]

[61] Ibid., p. 49 [cit en en http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm]

[62] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[63] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[64] http://www.cuttingedge.org/sp/n1017.htm

[67] Federico Reyes Heroles, “Ante los ojos de Desirée”, pag. 87,ed Alfaguara, Mexico

[68]  Federico Reyes Heroles, “Ante los ojos de Desirée”, pag. 94,ed Alfaguara, Mexico

[69] http://es.thefreedictionary.com/irrelevante

[70] Federico Reyes Heroles, “Ante los ojos de Desirée”, pag. 94,ed Alfaguara, Mexico

[71] Federico Reyes Heroles, “Ante los ojos de Desirée”, pag. 87,ed Alfaguara, Mexico

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